Procedimiento : 2017/2598(RSP)
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B8-0185/2017

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PV 16/03/2017 - 6.4
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PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
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13.3.2017
PE598.538v01-00
 
B8-0185/2017

tras una declaración de la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre las prioridades de la Unión para los períodos de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 2017 (2017/2598 (RSP))


presentada por Ignazio Corrao, Fabio Massimo Castaldo, Isabella Adinolfi en nombre del Grupo EFDD

Resolución del Parlamento Europeo sobre las prioridades de la Unión para los períodos de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 2017 (2017/2598 (RSP))  
B8-0185/2017

El Parlamento Europeo,

–  Vista la Carta de las Naciones Unidas,

–  Vistas la Declaración Universal de Derechos Humanos y las convenciones de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos, así como sus protocolos facultativos,

–  Vista la Resolución 60/251 de la Asamblea General de las Naciones Unidas por la que se establece el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH),

–  Vistos el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Carta Social Europea y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea,

–  Vistas sus anteriores Resoluciones sobre los períodos de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas,

–  Vista su Recomendación destinada al Consejo, de 7 de julio de 2016, sobre el 71.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas(1),

–  Vistas sus anteriores Resoluciones sobre casos de violaciones de los derechos humanos, incluidas sus Resoluciones de urgencia de 2016 sobre Etiopía, Corea del Norte, India, Crimea, Hong Kong, Kazajistán, Egipto, República Democrática del Congo, Pakistán, Honduras, Nigeria, Gambia, Yibuti, Camboya, Tayikistán, Vietnam, Malaui, Baréin, Myanmar/Birmania, Filipinas, Somalia, Zimbabue, Ruanda, Sudán, Tailandia, China, Brasil, Tíbet, Irak, Indonesia, República Centroafricana, Burundi, Nicaragua, Kuwait y Guatemala,

–  Vista su Resolución, de 14 de diciembre de 2016, sobre el Informe anual sobre los derechos humanos y la democracia en el mundo y la política de la UE al respecto (2015)(2),

–  Vistos el artículo 2, el artículo 3, apartado 5, y los artículos 18, 21, 27 y 47 del Tratado de la Unión Europea,

–  Visto el Informe anual de 2015 del CDH a la Asamblea General de las Naciones Unidas,

–  Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.  Considerando que el fomento y la protección del carácter universal de los derechos humanos forman parte del acervo ético y jurídico de la Unión Europea y constituyen una de las piedras angulares de la unidad e integridad europeas; que el respeto de los derechos humanos debe integrarse en todos los ámbitos políticos de la Unión;

B.  Considerando que la Unión está firmemente comprometida con el multilateralismo y con los organismos de las Naciones Unidas en lo que se refiere a la promoción y la defensa de los derechos humanos;

C.  Considerando que los períodos de sesiones ordinarios del CDH, la designación de relatores especiales, el mecanismo de examen periódico universal y los procedimientos especiales que abordan situaciones nacionales específicas o cuestiones temáticas contribuyen a la promoción y al respeto de los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho;

Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas

1.  Celebra el trabajo realizado por el alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos y por su oficina (OACDH); recuerda el compromiso de la Unión de continuar apoyando y defendiendo su integridad, independencia y funcionamiento; celebra el papel desempeñado por la OACDH en el progreso de la cooperación entre los mecanismos de los derechos humanos internacionales y regionales y en la definición de los medios para reforzar el cometido de los «acuerdos regionales» con respecto a las normas universales de los derechos humanos;

2.  Opina que la eficacia y la credibilidad del CDH depende del auténtico compromiso de sus miembros con la defensa de todas las personas en todos los países frente a cualquier violación de los derechos humanos, de conformidad con los convenios internacionales sobre derechos humanos que promueven la universalidad, la imparcialidad, la objetividad, la no selectividad, el diálogo constructivo y la cooperación; insiste en la necesidad de evitar la polarización del debate en el CDH y alienta el diálogo constructivo;

3.  Pide a los Estados que permitan el acceso de expertos independientes y relatores especiales del CDH o expertos de la OACDH con miras a la investigación de supuestas violaciones de los derechos humanos y que se impliquen de forma constructiva para reparar la situación, para cumplir sus compromisos con las convenciones sobre derechos humanos y para prestar su plena cooperación con los procedimientos especiales del CDH;

4.  Alienta a todos los Estados a emprender acciones concretas para seguir las recomendaciones del examen periódico universal y superar las deficiencias mediante un mecanismo de ejecución y seguimiento que incluya el establecimiento de planes de acción y mecanismos de coordinación nacionales; comparte la preocupación del CDH ante las noticias sobre amenazas y represalias contra miembros de organizaciones de la sociedad civil y ONG que han cooperado con el CDH en el proceso del examen periódico universal;

5.  Recuerda la obligación de la Asamblea General de tener en cuenta, al elegir a los miembros del CDH, el respeto de los candidatos por la promoción y la protección de los derechos humanos, así como por el Estado de Derecho y la democracia; acoge con satisfacción la decisión del CDH en la que solicita del Comité Consultivo del CDH la preparación de un informe de evaluación sobre los avances en el establecimiento de acuerdos regionales y subregionales para la promoción y la protección de los derechos humanos; pide a la Unión y a sus Estados miembros que reflejen que los derechos son igual de importantes a la hora de votar y que mejoren la coordinación de las posiciones de la Unión en este sentido; pide encarecidamente que la Unión hable con una sola voz y que adopte una posición común a la hora de votar en el CDH;

6.  Condena el hecho de que aún haya puestos en el CDH ocupados por países con un historial comprobado de violaciones sistemáticas de los derechos humanos, como es el caso actualmente de Arabia Saudí, China y Egipto, y pide de nuevo a los Estados miembros de la Unión que hagan públicos sus votos en el CDH; pide a la Unión y a sus Estados miembros, a este respecto, que reflejen que los derechos son igual de importantes a la hora de votar y que definan su voto en las Resoluciones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas basándose en el contenido de los textos y no en sus autores;

7.  Reitera asimismo que es importante garantizar la participación activa y coherente de la Unión en los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, particularmente la Tercera Comisión, la Asamblea General y el CDH, a fin de mejorar su credibilidad; apoya los esfuerzos realizados por el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), las delegaciones de la Unión en Nueva York y Ginebra y los Estados miembros para mejorar la coherencia de la Unión respecto de las cuestiones relativas a los derechos humanos en las Naciones Unidas;

Prioridades temáticas

8.  Destaca el importante papel que desempeñan las ONG de derechos humanos y los defensores de los derechos humanos en la promoción y la protección de los derechos humanos; hace hincapié en la necesidad de proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales en todos sus ámbitos de expresión, y también en el contexto de las nuevas tecnologías; comparte la preocupación del CDH ante las noticias sobre amenazas y represalias contra miembros de organizaciones de la sociedad civil y ONG que han cooperado con el CDH, también en sus procedimientos especiales y en el proceso del examen periódico universal;

9.  Expresa su profunda preocupación por las tentativas cada vez más numerosas y frecuentes de reducir el espacio de la sociedad civil y de los defensores de los derechos humanos, también mediante la introducción de leyes de lucha contra el terrorismo; condena todos los actos de violencia, acoso, intimidación o persecución dirigidos contra defensores de los derechos humanos, denunciantes de irregularidades, periodistas o blogueros, ya sean en línea o no; pide a todos los Estados que fomenten y garanticen, haciendo especial hincapié en todos los grupos vulnerables, un entorno seguro y propicio en el que las ONG, la sociedad civil, los periodistas y los defensores de los derechos humanos puedan trabajar de forma independiente y sin injerencia alguna; solicita que se reduzca la brecha digital y se facilite un acceso sin restricciones a la información y la comunicación, así como un acceso no censurado a internet; reitera su llamamiento para que los Estados que han adoptado legislaciones o medidas restrictivas, como prohibiciones de viajar o el embargo preventivo de bienes, en contra de las organizaciones independientes de defensa de los derechos humanos, procedan a suprimirlas;

10.  Considera que los medios de comunicación libres, independientes e imparciales constituyen uno de los fundamentos esenciales de una sociedad democrática, en la que los debates abiertos desempeñan un papel decisivo; apoya la petición para el nombramiento de un representante especial del secretario general de las Naciones Unidas para la seguridad de los periodistas; pide a la Unión que plantee en todos los foros internacionales las cuestiones de la libertad de expresión en línea, de las libertades digitales y de la importancia de una internet libre y abierta; pide que se reduzca la brecha digital y que se facilite el acceso ilimitado a la información y a la comunicación, así como un acceso no censurado a internet;

11.  Recuerda que en todo el mundo se sigue violando el derecho a la libertad de asociación y de reunión; acoge con gran satisfacción el trabajo del relator especial sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación, Maina Kiai; pide a todos los Estados que tengan debidamente en cuenta sus informes;

12.  Subraya que los denunciantes desempeñan un papel crucial en la revelación de información y pide a todos los Estados miembros que adopten leyes que protejan a los denunciantes de las amenazas o las represalias;

13.  Insta a todos los Estados a que ratifiquen rápidamente los Protocolos facultativos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que establecen mecanismos de denuncia e investigación;

14.  Destaca la importancia de un enfoque basado en los derechos que abarque todos los derechos humanos para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible —en particular la dimensión de los derechos humanos en ámbitos como la salud, la educación, la seguridad alimentaria, la vivienda, el agua y el saneamiento, un trabajo digno, el desarrollo y el aumento de la cobertura de los niveles mínimos de protección social— y para la reducción de las diferencias de género;

15.  Se opone a todo tipo de discriminación y persecución por cualquier motivo o condición, como la raza, el color, el idioma, la religión y las creencias, la identidad de género y sexual, el origen social, la casta, el nacimiento, la edad o la discapacidad; apoya el compromiso de la Unión con los procedimientos especiales pertinentes, incluido el nuevo experto independiente sobre protección contra la violencia y la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género; pide a la Unión que siga promoviendo activamente la igualdad y la no discriminación y luchando contra la violencia y la discriminación contra todas las personas;

16.  Manifiesta su preocupación por el hecho de que muchas personas, individual o colectivamente, sufran violaciones de sus derechos a la libertad de religión o creencias, cometidas por agentes estatales o no, que causan discriminación, desigualdad y estigmatización; recuerda la necesidad de luchar contra la intolerancia y la discriminación basada en la religión o las creencias, con el fin de garantizar el disfrute de otros derechos humanos interdependientes, como la libertad de expresión;

17.  Pide a la Unión que trabaje para garantizar una mayor protección de las minorías religiosas y étnicas contra la persecución y la violencia y para que se deroguen las leyes que tipifican la blasfemia y la apostasía, que sirven como pretexto para la persecución de minorías religiosas y étnicas y de no creyentes; pide que se apoye el trabajo del relator especial sobre la Libertad de Religión o de Creencias;

18.  Pide encarecidamente a la Unión que continúe defendiendo la tolerancia cero ante la pena de muerte y que siga intentando intensificar el apoyo interregional a la próxima resolución de la Asamblea General de la Naciones Unidas sobre una moratoria de la pena de muerte; celebra la decisión tomada en 2015 por Madagascar, Fiyi, Surinam y la República del Congo de abolir la pena de muerte para todos los delitos; lamenta que se hayan reanudado las ejecuciones en algunos países, entre ellos Baréin, Kuwait, Bielorrusia, Bangladés, India, Omán, Sudán del Sur, Indonesia y Chad; lamenta también las informaciones sobre el aumento de las sentencias de muerte dictadas en particular en China, Egipto, Irán, Nigeria, Pakistán y Arabia Saudí; recuerda a las autoridades de estos países que son Estados signatarios de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, que prohíbe taxativamente la aplicación de la pena de muerte por delitos cometidos por menores de 18 años;

19.  Insta a la Unión a tomar la palabra y apoyar el trabajo de las Naciones Unidas contra la tortura y otros tratos y penas crueles, inhumanos o degradantes, las ejecuciones en masa, las ejecuciones por delitos relacionados con las drogas, y solicita que el SEAE intensifique, a todos los niveles y en todos los foros de diálogo, los esfuerzos de la Unión en la lucha contra las ejecuciones sumarias, la tortura y otras formas de malos tratos, en consonancia con las directrices sobre la política de la Unión frente a terceros países en relación con la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; reclama la ratificación universal y la aplicación efectiva de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y de su Protocolo facultativo;

20.  Manifiesta su profunda preocupación por la persistencia de graves violaciones y conculcaciones de los derechos humanos en todo el mundo; apoya firmemente a la Corte Penal Internacional (CPI) como institución clave para que los autores de tales actos respondan de ellos y para ayudar a las víctimas a obtener justicia basada en el principio de complementariedad en caso de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra; pide a todas las partes que faciliten apoyo político, diplomático, financiero y logístico al funcionamiento diario de la CPI; insta a la Unión a que siga respaldando las actividades de la CPI; aboga por que se instauren un diálogo y una cooperación sólidos entre la Corte, las Naciones Unidas y sus agencias y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; lamenta la decisión adoptada por algunos países africanos de retirarse de la CPI, al tiempo que les insta a que reconsideren dicha decisión; pide a todos los Estados miembros de las Naciones Unidas que se adhieran a la Corte ratificando el Estatuto de Roma y fomenten la ratificación de las Enmiendas de Kampala;

21.  Insta a los Estados a hacer todos lo necesario para luchar contra la impunidad y garantizar que no existen santuarios para los autores de delitos internacionales y violaciones graves de los derechos humanos, también a escala nacional mediante la adopción de disposiciones para el ejercicio de la jurisdicción universal;

22.  Condena la falta generalizada de respeto al Derecho internacional humanitario, y expresa su profunda preocupación por el alarmante aumento de la tasa de daños colaterales en conflictos armados en todo el mundo y de atentados mortales contra hospitales, escuelas, transportes de ayuda humanitaria y otros objetivos civiles;

23.  Manifiesta su grave preocupación por el empleo de drones armados fuera del marco jurídico internacional; insta a la Unión y a sus Estados miembros a promover un marco internacional sobre el uso de drones armados, que respete los derechos humanos y el Derecho internacional humanitario, y aborde cuestiones como el marco jurídico, la proporcionalidad, la rendición de cuentas, la protección de los civiles y la transparencia; pide de nuevo a la Unión y a los Estados miembros que incluyan los drones armados y las armas totalmente autónomas en los mecanismos europeos e internacionales de desarme y control de armamento pertinentes, e insta a los Estados miembros a colaborar con estos mecanismos de control y reforzarlos;

24.  Condena con la máxima firmeza las graves violaciones de los derechos humanos cometidas por el EIIL/Dáesh, Boko Haram y otras organizaciones terroristas o paramilitares contra civiles, en particular mujeres y niños; denuncia la frecuencia y magnitud de los actos de destrucción del patrimonio cultural y pide que se respalden los esfuerzos emprendidos al respecto en varios foros de las Naciones Unidas;

25.  Pide a la Unión que trabaje activamente en pro de una iniciativa para que las Naciones Unidas reconozcan el genocidio de minorías étnicas y religiosas cometido por el EIIL/Dáesh y para que se remitan a la CPI los casos de supuestos crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio; aboga por que se instaure un diálogo y una cooperación sólidos entre la Corte, las Naciones Unidas y sus agencias y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;

26.  Pide que la Unión inste a todos los Estados a otorgar a los derechos humanos un papel central en sus políticas de desarrollo respectivas y a aplicar la Declaración de las Naciones Unidas de 1986 sobre el Derecho al Desarrollo; celebra el reciente nombramiento por el CDH de un relator especial sobre el Derecho al Desarrollo, cuyo mandato incluye contribuir a la promoción, protección y observancia del derecho al desarrollo en el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y de otros acuerdos internacionales en materia de cooperación al desarrollo; destaca que garantizar los derechos humanos a todas las personas ha de ser un factor transversal en el cumplimiento de todos los objetivos y metas de la Agenda 2030;

27.  Pide a la Unión que siga promoviendo la igualdad entre mujeres y hombres y apoye activamente la labor de ONU Mujeres y las iniciativas de integración de la perspectiva de género en sus propios programas e iniciativas; pide que se sigan apoyando las medidas destinadas a reforzar la capacitación de las mujeres y las niñas y la erradicación de todas las formas de violencia y discriminación contra las mujeres y las niñas, incluida la violencia de género; pide encarecidamente a la Unión que impulse iniciativas interregionales para la promoción, protección y observancia de los derechos de la mujer, así como la aplicación efectiva de la Plataforma de Acción de Pekín y el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, y mantenga su compromiso con la defensa de los derechos sexuales y reproductivos en este contexto;

28.  Recuerda el compromiso de la Unión de integrar los derechos humanos y los aspectos de género, en consonancia con las históricas Resoluciones 1325 (2000) y 1820 (2008) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la mujer, la paz y la seguridad; pide a la Unión que apoye a escala internacional el reconocimiento del valor añadido de la participación de las mujeres en la prevención y la resolución de conflictos, las operaciones de mantenimiento de la paz, la asistencia humanitaria, la reconstrucción posterior a los conflictos y una reconciliación duradera;

29.  Pide a la Unión que siga promoviendo los derechos de los niños, en particular contribuyendo a garantizarles el acceso al agua, el saneamiento, la asistencia sanitaria y la educación, también en las zonas en conflicto y en los campos de refugiados, y erradicando el trabajo infantil, el reclutamiento de niños soldado, la privación de libertad, la tortura, la trata de seres humanos, el matrimonio infantil, precoz y forzado, la explotación sexual, y prácticas perniciosas como la mutilación genital femenina; pide que se apoyen e intensifiquen los esfuerzos internacionales a través de las Naciones Unidas para poner fin a la utilización de niños en los conflictos armados, y que se aborde más eficazmente el impacto de las situaciones de conflicto y de posconflicto en las mujeres y las niñas; solicita a todos los países miembros de las Naciones Unidas que respeten sus obligaciones y compromisos en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño de 1989, para garantizar los derechos de todos los niños bajo su jurisdicción independientemente de su estatuto jurídico y sin discriminación de ningún tipo; pide a los EE. UU., el único Estado que no ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño, que se adhieran a este instrumento con carácter urgente;

30.  Pide a los Estados que promuevan los derechos de las personas con discapacidad, incluida su participación equitativa y su inclusión social; solicita a todos los Estados que ratifiquen y apliquen la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad;

31.  Pide a la Unión que colabore con sus socios en lo tocante a la aplicación de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos, incluidas las medidas para alentar a otros Estados a adoptar planes de acción nacionales y a participar en las líneas de trabajo de los grupos de trabajo de las Naciones Unidas y la OACDH; celebra la participación de la Unión y de un amplio número de sus Estados miembros en la sesión del Grupo de Trabajo intergubernamental en 2016, en la que se discutieron los elementos de un Tratado vinculante de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos; reitera su llamamiento a todos los Estados, y a la Unión, para que colaboren activa y constructivamente en este proceso con miras a acordar un instrumento jurídicamente vinculante que permita prevenir las violaciones de los derechos humanos, así como investigar, recurrir y garantizar el acceso a una reparación cuando se produzcan;

32.  Insta a la Unión a hacer valer en los foros de las Naciones Unidas las cuestiones relativas a la apropiación ilegal de tierras por parte de las empresas y al trato otorgado a los defensores de los derechos de la tierra y a los activistas medioambientales, que a menudo son víctimas de represalias, en particular de amenazas, acoso, detenciones arbitrarias, agresiones y asesinato;

33.  Acoge favorablemente la Declaración de las Naciones Unidas de Nueva York sobre los refugiados y los migrantes, en la que se aborda el problema de los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes y que llevará a la adopción de un pacto mundial sobre un Marco de respuesta integral para los refugiados, así como el compromiso con los migrantes y refugiados con el fin de salvar vidas, atender a necesidades específicas, luchar contra el racismo y la xenofobia, luchar contra la trata de seres humanos, garantizar el reconocimiento y la protección en igualdad de condiciones ante la ley, y garantizar la inclusión en los planes nacionales de desarrollo; pide a todas las partes implicadas que garanticen su compromiso político, la financiación y actos concretos de solidaridad para apoyar la Declaración de Nueva York sobre los refugiados y los migrantes, y recuerda que la cuestión de la migración debe seguir examinándose a escala mundial y no solo a escala europea; pide a la Unión y a sus Estados miembros que lideren estas acciones internacionales y que, por encima de todo, garanticen, en consonancia con sus obligaciones en virtud del Derecho internacional, su compromiso de proteger los derechos de los solicitantes de asilo, refugiados, migrantes y todas las personas desplazadas, y especialmente las mujeres, los niños y los grupos vulnerables, incluidas las personas con discapacidad; advierte de que, al dar prioridad a cuestiones como el control de fronteras y los retornos a terceros países conocidos por un lamentable historial en materia de derechos humanos, la Unión y sus Estados miembros corren el riesgo de menoscabar esos principios rectores, minando su credibilidad en los foros internacionales de derechos humanos, en particular el CDH;

34.  Recuerda que el retorno de migrantes solo debería llevarse a cabo respetando plenamente sus derechos y solo si la protección de estos está garantizada en su países respectivos; pide a los gobiernos que pongan fin a la detención y la reclusión arbitrarias de migrantes, en particular de los menores; pide a todos los Estados miembros que adopten medidas concretas en el interés superior de los niños refugiados y migrantes, basadas en la Convención sobre los Derechos del Niño, y que implanten medidas destinadas a reforzar los sistemas de protección de los niños, incluidas la formación de trabajadores sociales y otros gremios profesionales y la colaboración con organizaciones no gubernamentales; pide de nuevo a todos los Estados, incluidos los Estados miembros de la Unión, que ratifiquen y apliquen la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y de sus Familiares;

35.  Observa con preocupación que se espera que los incidentes relacionados con el clima, como la elevación del nivel de los mares y los cambios climáticos extremos que provocan sequías e inundaciones, ocasionen unas pérdidas aún mayores de vidas humanas, más desplazamientos de población y escasez de alimentos y agua; pide a la Unión que recabe apoyo interregional que solvente los vacíos legales del término «refugiado climático», incluida su posible definición en el Derecho internacional o en todo acuerdo internacional jurídicamente vinculante;

36.  Acoge con satisfacción el trabajo del relator especial sobre los Derechos Humanos y el Medio Ambiente; subraya con gran preocupación que la pérdida de biodiversidad perjudica el disfrute de una amplia serie de derechos humanos, incluidos el derecho a la vida, a la salud y al agua y afecta en particular a los grupos más vulnerables, entre los que están los pueblos indígenas; pide a la Unión que apoye otras acciones del CDH en este ámbito, que tiene una importancia esencial para el futuro de la humanidad;

37.  Subraya la importancia de promover la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos, incluidos los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, de conformidad con el artículo 21 del Tratado de la Unión Europea y las disposiciones generales relativas a la acción exterior de la Unión;

38.  Subraya la necesidad de adoptar un enfoque basado en los derechos y de integrar el respeto de los derechos humanos en todas las políticas de la Unión, incluidas las políticas comercial y de inversión, servicios públicos, cooperación al desarrollo y migratorias, así como en sus políticas comunes de seguridad y defensa;

39.  Recuerda que la coherencia interior y exterior en el ámbito de los derechos humanos es esencial para la credibilidad de la política de la Unión en materia de derechos humanos en sus relaciones exteriores con terceros países, y pide a la Unión que cumpla sus compromisos a este respecto;

Prioridades por países

Bielorrusia

40.  Manifiesta su profunda preocupación por el mantenimiento de las restricciones a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica en Bielorrusia; condena el acoso a periodistas independientes y de la oposición y a activistas defensores de los derechos humanos, así como su detención; condena el recurso continuado a la pena de muerte; pide la renovación del mandato del relator especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de los Derechos Humanos en Bielorrusia en el 35.º período de sesiones del Consejo, y pide al Gobierno que colabore plenamente con el relator especial y se comprometa a emprender las reformas largamente esperadas en favor de la protección de los derechos humanos, también mediante la aplicación de las recomendaciones formuladas por el relator especial y otros mecanismos de derechos humanos;

Burundi

41.  Expresa su honda preocupación por el agravamiento de la situación política y de seguridad en Burundi; condena la violencia registrada en Burundi desde 2015, que se ha manifestado en muertes, torturas y violencia contra las mujeres, incluidos violaciones colectivas y acosos; condena el encarcelamiento de miles de personas, el desplazamiento forzoso de cientos de miles de burundeses, y violaciones de la libertad de prensa y de expresión, así como la impunidad generalizada de tales actos; apoya la decisión del Consejo de la Unión Europea, después del fracaso de las negociaciones entabladas de conformidad con el artículo 96 del Acuerdo de Cotonú, de suspender la ayuda financiera directa a la administración de Burundi, en particular el apoyo presupuestario, manteniendo todas las ayudas de carácter financiero a la población, así como la ayuda humanitaria a través de canales directos; respalda sin ambages la creación de una comisión de investigación sobre Burundi encargada de hallar a los presuntos autores de las violaciones y conculcaciones de los derechos humanos en el país con el fin de garantizar la plena rendición de cuentas; pide a la Unión y a sus Estados miembros que apoyen una declaración conjunta sobre Burundi en la que se cuestione su pertenencia al CDH a menos que comience a cooperar plenamente con la Comisión de Investigación y con el Consejo y sus mecanismos, se implique activamente en los trabajos de la Comisión de Investigación, y afronte los graves problemas existentes en el ámbito de los derechos humanos;

República Popular Democrática de Corea (RPDC)

42.  Manifiesta su honda preocupación ante el persistente deterioro de la situación de los derechos humanos en la RPDC; pide al Gobierno de la RPDC que cumpla sus obligaciones derivadas de los instrumentos de derechos humanos de los que es parte y que garantice que las organizaciones humanitarias, los observadores independientes de los derechos humanos y el relator especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de los Derechos Humanos en la RPDC tengan acceso al país y cuenten con la cooperación necesaria; pide a la RPDC que permita la libertad de expresión y la libertad de prensa a los medios de comunicación nacionales e internacionales, así como el acceso no censurado a internet a sus ciudadanos; condena enérgicamente el uso sistemático y a gran escala de la pena de muerte en la RPDC; pide al Gobierno de la RPDC que declare una moratoria de todas las ejecuciones, con miras a abolir la pena de muerte en un futuro próximo; exige que los máximos responsables de los crímenes contra la humanidad cometidos en la RPDC rindan cuenta de sus actos, sean llevados ante la CPI y se les impongan sanciones específicas; condena enérgicamente los ensayos nucleares, por tratarse de una provocación innecesaria y peligrosa, así como una violación de las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y una grave amenaza para la paz y la estabilidad en la península de Corea y en la región de Asia nororiental; pide la renovación del mandato del relator especial; solicita que se presente el informe del grupo de expertos a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad; recomienda que se integren en la resolución las principales recomendaciones sobre responsabilidad mencionadas en el informe de los expertos, incluido el refuerzo de la capacidad de la Oficina de Seúl con competencias en materia de instrucción y acción penal, así como el nombramiento de un experto en justicia penal para la determinación de la responsabilidad;

República Democrática del Congo (RDC)

43.  Expresa su profunda preocupación por las graves violaciones de los derechos humanos que cometen con total impunidad las fuerzas de seguridad, y pide que los responsables rindan cuentas de sus actos; pide al Consejo que examine la posibilidad de ampliar las medidas restrictivas existentes, como sanciones específicas de la Unión, incluidas la prohibición de viajar y el embargo preventivo de bienes, contra los responsables de la violenta represión y de la obstrucción del proceso democrático en la RDC, en caso de que continúe la violencia, tal como establece el Acuerdo de Cotonú; insta a las autoridades de la RDC a que apliquen el acuerdo alcanzado en diciembre de 2016 y celebren elecciones en diciembre de 2017 con el apoyo de los agentes internacionales; recuerda que la estabilidad en la región de los Grandes Lagos, en particular la situación de los derechos humanos en el este de la RDC, incluida la violencia sexual, suscita una profunda preocupación; pide al CDH que siga vigilando la RDC hasta que se hayan celebrado elecciones y haya tenido lugar una transición democrática, y alienta al alto comisionado a que informe cuando proceda al CDH sobre la situación en el país y a que adopte medidas más rigurosas caso de ser necesario;

Irán

43.  Pide a Irán que coopere plenamente con todos los mecanismos de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos y que trabaje en pro de la aplicación de las recomendaciones formuladas en este contexto, incluido el examen periódico universal, permitiendo que las organizaciones internacionales de derechos humanos puedan realizar sus misiones; pide al Gobierno de Irán que aborde los preocupantes asuntos destacados en los informes del relator especial de las Naciones Unidas y del secretario general de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Irán, así como la petición específica de acción contenida en las Resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas; señala con preocupación que Irán tiene el mayor nivel per cápita de ejecuciones de la pena capital del mundo; pide a Irán que declare una moratoria de la pena de muerte; solicita la puesta en libertad de todos los presos políticos;

Myanmar/Birmania

44.  Expresa su gran preocupación por las informaciones sobre enfrentamientos violentos en el norte del Estado de Rakáin, y lamenta la pérdida de vidas humanas, medios de subsistencia y cobijo, así como el uso desproporcionado de la fuerza por parte de las fuerzas armadas de Myanmar/Birmania; insta a las fuerzas militares y de seguridad a que pongan fin inmediatamente a los asesinatos, el acoso y las violaciones de que son víctimas los rohinyás y a la quema de sus hogares; exige que el Gobierno y las autoridades civiles de Myanmar/Birmania pongan término de inmediato a la terrible discriminación y segregación de la minoría rohinyá; pide que se salvaguarden los derechos de los rohinyás y se garantice la seguridad, la protección y la igualdad de todos los ciudadanos de Myanmar/Birmania; acoge con satisfacción la decisión del Gobierno de Myanmar/Birmania de convertir la paz y la reconciliación nacional en una prioridad clave; acoge con satisfacción el anuncio realizado por el Gobierno de Myanmar/Birmania de la constitución de una comisión de investigación sobre los recientes actos de violencia en el Estado de Rakáin; subraya la necesidad de procesar debidamente a los responsables, y de ofrecer un resarcimiento adecuado a las víctimas de violaciones; insta al Gobierno de Myanmar/Birmania a que prosiga el proceso de democratización y a que respete el Estado de Derecho, la libertad de expresión y los derechos humanos fundamentales; pide a la Unión y a los Estados miembros que apoyen la renovación del mandato de la relatora especial sobre Myanmar/Birmania;

Arabia Saudí

45.  Recuerda su preocupación por las violaciones sistemáticas de los derechos humanos en el país, en particular la represión de los defensores de los derechos humanos, la violación de la libertad de religión o de creencias y los derechos de la mujer; condena el elevado porcentaje de sentencias de pena de muerte en Arabia Saudí, incluidas la ejecuciones en masa, e insta a Arabia Saudí a imponer una moratoria para la pena de muerte; insta a las autoridades saudíes a que pongan en libertad a todos los presos de conciencia, incluido Raif Badawi, premio Sájarov 2015; pide a la Unión que siga atentamente este caso en particular;

Sudán del Sur

46.  Pide a todas las partes que se abstengan de cometer violaciones de los derechos humanos y del Derecho internacional humanitario, incluidas las que constituyen delitos internacionales, como las ejecuciones extrajudiciales, la violencia por motivos étnicos, la violencia sexual relacionada con el conflicto, incluida la violación, así como la violencia de género, el reclutamiento y la utilización de niños, las desapariciones forzadas y la detención y reclusión arbitraria; toma nota de que el Gobierno de Sudán firmó el 16 de marzo de 2016 el acuerdo sobre la hoja de ruta y que posteriormente ha aclarado sus compromisos relativos a la inclusión de otras partes interesadas en el diálogo nacional y de seguir respetando las decisiones acordadas entre los signatarios de la oposición y el Mecanismo 7+7, el comité director del diálogo nacional; insiste en la necesidad de que todas las partes respeten su compromiso y pide un diálogo permanente orientado a alcanzar un alto el fuego definitivo; pide a la Unión y a sus Estados miembros que mantengan su compromiso de apoyar los esfuerzos de la Unión Africana para llevar la paz a Sudán y al pueblo sudanés en su transición hacia una democracia reformada internamente; solicita a la Unión y a sus Estados miembros que renueven el mandato de la Comisión sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur, refuercen su cometido consistente en investigar las violaciones de los derechos humanos, y hagan un balance de los casos de violencia sexual; aboga por que sus recomendaciones se incluyan en un importe que se transmita a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;

Siria

47.  Condena con la máxima firmeza las atrocidades y las violaciones generalizadas de los derechos humanos y del Derecho internacional humanitario cometidas en el escenario sirio, así como la vulneración de los derechos humanos y las violaciones del Derecho internacional humanitario por parte de grupos terroristas armados no estatales, especialmente el EIIL/Dáesh —responsable de delitos considerados como genocidio—, Yabhat Fatah al-Sham / Frente al-Nusra, y otros grupos yihadistas; insiste en la necesidad de seguir investigando el uso y la destrucción de las armas químicas por todas las partes en el conflicto de Siria; reitera su llamamiento en favor del pleno acceso humanitario sin trabas y para que los responsables de los crímenes de guerra y de lesa humanidad carguen con las consecuencias y rindan cuentas de ello;

Sáhara Occidental

48.  Pide que se respeten los derechos fundamentales del pueblo del Sáhara Occidental, en particular la libertad de asociación, la libertad de expresión y el derecho de reunión; exige la liberación de todos los presos políticos saharauis; solicita el acceso a los territorios del Sáhara Occidental de representantes de las Naciones Unidas, diputados al Parlamento, observadores independientes, ONG y la prensa; insta a las Naciones Unidas a otorgar a la MINURSO un mandato en materia de derechos humanos, en consonancia con todas las demás las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en el resto del mundo; apoya una solución justa y duradera del conflicto del Sáhara Occidental basada en el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, de conformidad con las Resoluciones de las Naciones Unidas en la materia; pide a la Unión y a sus Estados miembros que planteen la situación del Sáhara Occidental en el próximo examen periódico universal sobre Marruecos;

Yemen

49.  Expresa su profunda preocupación por la catastrófica situación humanitaria en Yemen; condena los ataques contra civiles, que se ven atrapados en una situación intolerable entre unas facciones beligerantes que les dan instrucciones contradictorias, lo cual supone una violación del Derecho internacional humanitario y del Derecho internacional de los derechos humanos; destaca que el Derecho internacional de los derechos humanos y el Derecho internacional humanitario prohíben estrictamente el reclutamiento y la utilización de niños en los conflictos armados, y que, en el caso de los niños menores de quince años, este reclutamiento puede considerarse crimen de guerra; pide a todas las partes que liberen a esos niños de forma inmediata; insta a todas las partes a ocuparse de que los sistemas de abastecimiento de agua y de alcantarillado estén disponibles, en particular a través del suministro de petróleo a las bombas de combustible para poder extraer agua del suelo, ya que de lo contrario la crisis humanitaria se verá exacerbada; insta a todas las partes a prestar una atención particular al creciente problema de salud en Adén, debido al vacío de poder y a la falta de agua potable; pide al Consejo de Cooperación del Golfo y al Gobierno de Yemen que garanticen una gestión adecuada, en términos de acceso, del puerto y el aeropuerto de Adén, y que los suministros humanitarios que llegan al puerto sean entregados a sus destinatarios con prontitud; insta a todas las partes a que rebajen las tensiones y decreten un alto el fuego inmediato y estable que lleve a una solución política, integradora y negociada del conflicto; apoya plenamente, en este mismo contexto, los esfuerzos del enviado especial de las Naciones Unidas para Yemen, Ismail Uld Cheij Ahmed, así como la aplicación de la Resolución 33/16 del CDH, en octubre de 2016, en la que se pide a las Naciones Unidas que colaboren con las comisiones nacionales independientes de investigación, y apoya todos los esfuerzos realizados por las investigaciones internacionales independientes por poner fin al clima de impunidad en Yemen; pide a los Estados miembros de la Unión que apoyen la declaración conjunta formulada a iniciativa los Países Bajos en la que se expresa preocupación por las violaciones y conculcaciones cometidas en Yemen y se pide una investigación profunda e imparcial de estas; aboga por que el alto comisionado recurra a la información entre los períodos de sesiones con objeto de informar regularmente al CDH sobre los resultados de sus investigaciones;

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50.  Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al representante especial de la Unión Europea para los Derechos Humanos, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros, al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, al secretario general de las Naciones Unidas, al presidente de la 71.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, al presidente del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, al alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y al secretario general de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.

(1)

Textos Aprobados, P8_TA(2016)0317.

(2)

Textos Aprobados, P8_TA(2016)0502.

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