Procedimiento : 2017/2727(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B8-0408/2017

Textos presentados :

B8-0408/2017

Debates :

Votaciones :

PV 15/06/2017 - 7.8
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Textos aprobados :

P8_TA(2017)0273

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
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Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0407/2017
12.6.2017
PE605.521v01-00
 
B8-0408/2017

tras una declaración de la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre la situación humanitaria en Yemen (2017/2727(RSP))


Fabio Massimo Castaldo, James Carver, Ignazio Corrao, Isabella Adinolfi, Beatrix von Storch en nombre del Grupo EFDD

Resolución del Parlamento Europeo sobre la situación humanitaria en Yemen (2017/2727(RSP))  
B8‑0408/2017

El Parlamento Europeo,

–  Vista la declaración sobre Yemen realizada en Nueva York en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por Stephen O’Brien, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia, el 26 de enero de 2017,

–  Vista la Conferencia de alto nivel de donantes para la crisis humanitaria en Yemen, celebrada en Ginebra el 25 de abril de 2017, y las palabras de bienvenida a dicho acto del secretario general de las Naciones Unidas,

–  Vista la información facilitada el 30 de mayo de 2017 al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por el enviado especial para Yemen del Secretario General de las Naciones Unidas,

–  Vistas las conclusiones del Consejo, de 3 de abril de 2017, sobre Yemen,

–  Vistas las Resoluciones sobre Yemen del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas,

–  Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.  Considerando que Yemen, que ya era el país árabe más pobre, cayó en un conflicto armado generalizado en 2015 y ahora está clasificado por las Naciones Unidas en un nivel de emergencia 3, es decir, la forma más grave de crisis humanitaria a gran escala;

B.  Considerando que hay más de tres millones de personas desplazadas, de las cuales dos millones sometidas a un desplazamiento prolongado, 11,3 millones necesitan servicios de protección, 17 millones necesitan ayuda alimentaria, 14,5 millones necesitan agua, instalaciones de saneamiento e higiene, 14,8 millones necesitan acceso a atención sanitaria, 4,5 millones necesitan servicios de nutrición y 4,5 millones necesitan acceso a una vivienda y a artículos no alimentarios; que desde el comienzo del conflicto, según las Naciones Unidas, al menos 10 000 personas han resultado muertas y 44 000 heridas; que, a pesar de la gravedad de la crisis, Yemen permanece ampliamente olvidado;

C.  Considerando que hasta el momento las Naciones Unidas han verificado más de 325 ataques contra escuelas, instalaciones médicas, mercados, carreteras, puentes e incluso puntos de suministro de agua; que más de dos tercios de los daños a las infraestructuras públicas son resultado de ataques aéreos de la coalición militar encabezada por Arabia Saudí; que la intervención militar en Yemen liderada por Arabia Saudí se ha dirigido indiscriminadamente contra civiles y ha generado una situación humanitaria desastrosa que afecta a la población en todo el país, que tiene serias implicaciones para la región y que constituye una amenaza para la paz y la seguridad a escala internacional;

D.  Considerando que desde hace dos años Arabia Saudí sigue llevando a cabo un bloqueo aéreo y naval contra Yemen; que este bloqueo es directamente responsable del colapso económico del país y de la hambruna y que está agravando seriamente la crisis humanitaria;

E.  Considerando que algunos Estados miembros de la Unión siguen vendiendo armas a Arabia Saudí, violando la Posición Común 2008/944/PESC del Consejo, de 8 de diciembre de 2008, por la que se definen las normas comunes que rigen el control de las exportaciones de tecnología y equipos militares(1); que el presidente Trump firmo hace poco con Arabia Saudí el mayor acuerdo de venta de armas en la historia de los Estados Unidos, por un valor de 350 000 millones de dólares;

F.  Considerando que se ha informado de un reciente brote de cólera en Yemen, con al menos 86 422 presuntos casos y 676 muertes confirmadas entre finales de abril y comienzos de junio de 2017 y la perspectiva de más casos en los próximos meses que podrían elevarse a entre 130 000 y 200 000; que actualmente más de 24 millones de personas están en riesgo y la situación es crítica, ya que las capacidades técnicas impiden una respuesta a gran escala; que el 14 de mayo de 2017 las autoridades de Saná, donde se ha registrado el mayor incremento de casos, declararon el estado de emergencia ante la incapacidad del sistema sanitario para hacer frente a la magnitud de la crisis;

G.  Considerando que solo se está importando en el país el 30 % de los suministros médicos necesarios, que la recogida de basuras en las ciudades es irregular y que más de ocho millones de personas carecen de acceso a agua potable segura y a servicios de saneamiento adecuados; que estas circunstancias son ideales para la extensión de la epidemia de cólera;

H.  Considerando que el desplazamiento forzoso de civiles sigue siendo el rasgo fundamental del conflicto actual en Yemen, ya que casi dos millones de personas permanecen desplazadas de sus hogares, casi un cuarto de ellas en centros colectivos;

I.  Considerando que los niños soportan una carga desproporcionada y constituyen más de la mitad de las personas desplazadas actualmente en Yemen; que UNICEF advierte que un niño muere cada diez minutos en Yemen a causa de una enfermedad evitable; que la malnutrición infantil está en un máximo histórico en Yemen, con una estimación de 462 000 niños aquejados de malnutrición severa aguda; que, en general, 9,6 millones de niños, más del 80 % de todos los niños de Yemen, necesitan ayuda humanitaria;

J.  Considerando que las ONG y las agencias que trabajan sobre el terreno carecen gravemente de financiación; que a finales de abril el déficit de financiación de UNICEF era del 60 % y que se necesita un total de al menos 141,7 millones de dólares para suministrar ayuda urgente en ámbitos como la alimentación, la salud, el agua, los servicios de saneamiento y de higiene, la educación y los servicios de protección, y para garantizar que llega a casi diez millones de niños y a sus familias;

K.  Considerando que siguen sin pagarse los salarios de los empleados del sector público y que muchos trabajadores esenciales de la salud, la educación y los servicios de saneamiento no han recibido su paga durante más de ocho meses, lo que obstaculiza los esfuerzos humanitarios y de recuperación temprana en curso;

L.  Considerando que las Naciones Unidas celebraron una Conferencia de alto nivel de donantes para la crisis humanitaria en Yemen, organizada conjuntamente por los Gobiernos de Suiza y Suecia, en la que los donantes prometieron 1 100 millones de dólares para ayudar a la población de Yemen con necesidades urgentes; que las necesidades estimadas por el Plan de Respuesta Humanitaria para Yemen ascienden a 2 100 millones de dólares;

M.  Considerando que las hostilidades en las proximidades del puerto de Al-Hudaida siguen siendo un gran motivo de preocupación, ya que el Grupo Operativo sobre Movimientos de Población, dirigido por la ACNUR y la OIM, ha advertido de que una nueva intensificación del conflicto en la zona podría provocar el desplazamiento de entre cien mil y medio millón de personas; que el cierre del puerto también tendría graves consecuencias para el suministro de ayuda humanitaria a Yemen;

N.  Considerando que los incidentes de violencia de género se habrían incrementado en más del 63 % desde antes del comienzo del conflicto y desde principios de 2017 se han denunciado 10 806 casos;

O.  Considerando que la fragmentación del país y el conflicto actual están permitiendo el aumento de la presencia sobre el terreno de Al‑Qaeda, EIIL/Dáesh y otros grupos terroristas;

P.  Considerando que desde el comienzo del conflicto la Comisión ha suministrado ayuda humanitaria por una asignación total de 166 millones EUR; que la Comisión prometió 46 millones EUR dentro del plan de ejecución humanitaria de la DG ECHO para 2016; que está previsto movilizar 70 millones EUR adicionales en ayuda humanitaria en 2017;

1.  Reafirma su enorme preocupación por las consecuencias devastadoras del conflicto actual para Yemen y su población; reconoce que esta crisis se ha convertido en la mayor crisis humanitaria en el mundo que afecta a un solo país y que aún no está recibiendo la atención que merece; pide a todos los actores internacionales que coloquen la situación en Yemen en el primer lugar de la agenda internacional y que trabajen juntos para encontrar soluciones;

2.  Condena firmemente los ataques aéreos de la coalición liderada por Arabia Saudí contra Yemen, que han provocado miles de muertes y la destrucción de infraestructuras civiles esenciales, contribuyendo al agravamiento de la crisis humanitaria; considera que estos ataques aéreos pueden ser crímenes de guerra; subraya que garantizar la rendición de cuentas por violaciones es indispensable para lograr una solución duradera del conflicto; pide a las autoridades iraníes que utilicen su influencia con el régimen hutí aliado con Saleh para cesar los ataques con misiles contra Arabia Saudí, que han empeorado el conflicto;

3.  Recuerda de nuevo a las partes en conflicto la obligación fundamental en virtud del Derecho humanitario internacional de garantizar un acceso humanitario oportuno y sin obstáculos; pide a la coalición encabezada por Arabia Saudí que levante el bloqueo que está perjudicando gravemente a la población civil de Yemen; lamenta la existencia de grandes retos para la ayuda humanitaria y los agentes humanitarios que quieren acceder a la población necesitada, debidos a la lucha activa, la inseguridad, los obstáculos burocráticos y la falta de financiación; insta, en particular, a las coalición encabezada por Arabia Saudí a eliminar los obstáculos a que se enfrentan los agentes humanitarios, incluida la negación de transporte dentro del país y de las autorizaciones necesarias;

4.  Destaca que la violencia y el conflicto son las primeras causas de desplazamiento en Yemen, ya que las mayoría de los desplazados internos proceden de gobernaciones donde impera la violencia; se muestra aliviado porque desde marzo de 2015 más de 900 000 personas hayan podido volver a sus casas; destaca, sin embargo, que los retornados a menudo se encuentran en condiciones imposibles, al descubrir a su vuelta destrucción generalizada y falta de oportunidades;

5.  Recuerda de nuevo que las partes en conflicto tienen la responsabilidad de proteger a los civiles y las infraestructuras civiles; pide una actuación para evitar y responder a todas las formas de violencia, incluida la violencia sexual y de género; pide que se paguen los salarios pendientes, de modo que los yemeníes puedan atender las necesidades básicas de sus familias e insta a la coalición saudí a garantizar que esto sea una prioridad;

6.  Pide a las partes en conflicto que se comprometan a alcanzar un compromiso sobre la situación en Al-Hudaida, con el fin de evitar el cierre del puerto, ya que esto tendría graves consecuencias para el suministro de alimentos y medicinas; celebra y apoya la propuesta del enviado especial de la Naciones Unidas a este respecto; pide también a la coalición que reabra los aeropuertos civiles al tráfico comercial para incluir vuelos humanitarios y que garantice la gestión transparente del aeropuerto de Adén;

7.  Reitera su posición de que no puede existir una solución militar al conflicto en Yemen y que la única solución posible vendrá mediante un proceso de negociación entre las partes; acoge con satisfacción el papel del secretario general de la Naciones Unidas y de su enviado especial para Yemen y apoya sus esfuerzos; pide a todas las partes en conflicto, así como a los actores regionales, que se comprometan de forma constructiva en un proceso bajo la dirección de las Naciones Unidas para reducir el conflicto, aliviar a la población civil y negociar una solución que acabe con la violencia; insta a la coalición saudí a incluir a todos los representantes importantes del pueblo yemení en las conversaciones, para garantizar que no se impone una solución desde arriba, sino que recibe apoyo general, e insta a la administración hutí aliada con Saleh retomar las relaciones con el enviado especial de las Naciones Unidas;

8.  Pide una acción humanitaria urgente, reforzada y coordinada bajo la dirección de las Naciones Unidas; acoge con satisfacción la celebración de la Conferencia de alto nivel de donantes para la crisis humanitaria en Yemen y pide a las partes que cumplan sus promesas lo antes posible; muestra su preocupación por que el plan de respuesta humanitaria de Yemen aún carece gravemente de financiación; pide que se renueve el compromiso de la comunidad internacional, y en particular del Consejo de Cooperación del Golfo y de la Unión y sus Estados miembros, a este respecto;

9.  Reitera su petición a la VP/AR para que se ponga en marcha una iniciativa destinada a imponer un embargo de la Unión relativo a las armas a Arabia Saudí, habida cuenta de las graves acusaciones de incumplimiento del Derecho internacional humanitario por parte de este país en Yemen e insiste en que continuar autorizando la venta de armas a Arabia Saudí supondría, por tanto, una violación de la Posición Común 2008/944/PESC del Consejo;

10.  Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros, al secretario general de las Naciones Unidas, al secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, al secretario general de la Liga de Estados Árabes y al Gobierno de Yemen.

(1)

DO L 335 de 13.12.2008, p. 99.

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