Procedimiento : 2018/2885(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B8-0505/2018

Textos presentados :

B8-0505/2018

Debates :

Votaciones :

PV 25/10/2018 - 13.18

Textos aprobados :

P8_TA(2018)0434

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
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Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0498/2018
22.10.2018
PE624.201v01-00
 
B8-0505/2018

tras una declaración de la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento interno


sobre el asesinato del periodista Yamal Jashogui en el consulado saudí de Estambul (2018/2885(RSP))


Fabio Massimo Castaldo, Ignazio Corrao, Rolandas Paksas en nombre del Grupo EFDD

Resolución del Parlamento Europeo sobre el asesinato del periodista Yamal Jashogui en el consulado saudí de Estambul (2018/2885(RSP))  
B8‑0505/2018

El Parlamento Europeo,

–  Vista la declaración del portavoz de la Oficina para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (OACDH), Rupert Colville, sobre la desaparición de Yamal Jashogui,

–  Vista la declaración de los ministros de Asuntos Exteriores del G-7 sobre la desaparición del Sr. Jashogui,

–  Vistas las observaciones de la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR), Federica Mogherini, sobre la desaparición del Sr. Jashogui,

–  Vista la declaración del ministro saudí de Asuntos Exteriores sobre la desaparición del Sr. Jashogui,

–  Vista la declaración conjunta, de 21 de octubre de 2018, del Reino Unido, Francia y Alemania sobre la muerte del Sr. Jashogui,

–  Visto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,

–  Vista la Declaración Universal de Derechos Humanos,

–  Vista la pertenencia de Arabia Saudí al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas,

–  Vistas las Directrices de la UE sobre derechos humanos relativas a la libertad de expresión en internet y fuera de internet,

–  Vistas sus resoluciones anteriores,

–  Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento interno,

A.  Considerando que el Sr. Jashogui era un reputado periodista que había formado parte del estrato dirigente saudí, pero que en los últimos años había adoptado una posición crítica de los gobernantes del Reino y en particular criticaba abiertamente la intervención del Gobierno saudí en la guerra de Yemen; que el Sr. Jashogui se mudó a Washington en septiembre de 2017 por temor a la represión en su país, y pasó a vivir en un exilio autoimpuesto;

B.  Considerando que el Sr. Jashogui estaba en Estambul para obtener documentos de las autoridades saudíes a fin de contraer matrimonio con su prometida, de nacionalidad turca; que el jueves 2 de octubre de 2018, el Sr. Jashogui entró en el consulado saudí, y que esta fue la última ocasión en la que fue visto en público; que en un principio los funcionarios saudíes afirmaron que había salido del edificio a los veinte o treinta minutos de su llegada; que ese mismo día los miembros turcos del personal del consulado recibieron instrucciones de que se tomaran el día libre;

C.  Considerando que el viernes 5 de octubre de 2018, Arabia Saudí permitió que las autoridades turcas registraran su consulado en Estambul; que tras la desaparición del Sr. Jashogui se pintaron las paredes del consulado y se vio entrar en el edificio a un equipo profesional de limpieza;

D.  Considerando que según fuentes extraoficiales turcas próximas a la investigación, el Sr. Jashogui fue sacado a rastras del despacho del cónsul general y llevado al estudio contiguo, donde fue asesinado;

E.  Considerando que se afirma que las autoridades turcas poseen una grabación sonora de la muerte del Sr. Jashogui; que, sobre la base de esta grabación no confirmada, se cree que al Sr. Jashogui primero le fue inyectada una sustancia desconocida y después fue descuartizado mientras aún estaba vivo;

F.  Considerando que las autoridades turcas han identificado y relacionado con la desaparición y el asesinato del Sr. Jashogui a quince nacionales saudíes, entre los que hay guardias reales saudíes, funcionarios de inteligencia, soldados y un experto forense que viajaron a Estambul y regresaron el día de la desaparición del periodista;

G.  Considerando que fuentes oficiales saudíes rechazaron en un primer momento las alegaciones de que el Sr. Jashogui había sido asesinado en el interior del edificio del consulado, pero no presentaron prueba alguna que corroborase su relato, pues afirmaron que las cámaras no estaban en funcionamiento el día de la visita del Sr. Jashogui al consulado; que el Gobierno saudí afirmó en un principio que eran absolutamente falsas e infundadas las noticias que daban a entender que el Sr. Jashogui había desaparecido en el consulado de Estambul o que las autoridades saudíes lo habían detenido o asesinado;

H.  Considerando que el lunes 15 de octubre de 2018, funcionarios saudíes afirmaron que se había abierto una investigación interna sobre la desaparición y presunto asesinato del crítico y columnista saudí del Washington Post;

I.  Considerando que Arabia Saudí ha admitido finalmente la muerte del Sr. Jashogui y la ha achacado a una «operación incontrolada», y ha negado que estuvieran al tanto de la operación el príncipe heredero Mohamed bin Salmán y los altos directivos del servicio de inteligencia;

J.  Considerando que las relaciones de Turquía y Arabia Saudí se encuentran en un momento de tensión a causa de sus intereses encontrados en la región, en particular por lo que se refiere a Qatar;

K.  Considerando que estos acontecimientos han concitado la indignación internacional, pero los líderes y las organizaciones internacionales se mantienen en la indefinición a la espera de que se disipen las incertidumbres sobre las circunstancias del asunto; que en los EE. UU. varios abogados invocan la Ley Global Magnitsky en apoyo de la prohibición de todas las ventas de armamento y el cese de la cooperación militar con Arabia Saudí;

L.  Considerando que el historial de Arabia Saudí en materia de derechos humanos es profundamente preocupante y que casos como la desaparición del Sr. Jashogui siembran serias dudas acerca de la voluntad del príncipe heredero Mohamed bin Salmán de reformar verdaderamente el país;

M.  Considerando que Arabia Saudí ocupa actualmente un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas;

1.  Expresa su consternación ante el hecho de que, en 2018, un reputado periodista pueda desaparecer y ser asesinado en un edificio consular, y destaca que la práctica sistemática de desapariciones forzosas y ejecuciones extrajudiciales constituye un crimen contra la humanidad; lamenta que estos acontecimientos hayan rebajado aún más el nivel de la libertad de prensa en Arabia Saudí y en todo el mundo;

2.  Considera que es de la máxima importancia hacer la luz sobre los hechos que desembocaron en la muerte del Sr. Jashogui; pide que se inicie una investigación internacional independiente e imparcial sobre el asunto, con pleno apoyo de las autoridades saudíes y turcas, e insiste en que se identifique y ponga a disposición de la justicia a los responsables, tanto materiales como intelectuales;

3.  Apoya la petición de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de que se levante la inmunidad diplomática para que esta investigación pueda llevarse a cabo sin obstáculos;

4.  Pide al Reino de Arabia Saudí que lleve a cabo una investigación exhaustiva, digna de crédito, transparente y rápida, como se ha anunciado, y que ofrezca una explicación completa y pormenorizada, e insta a las autoridades turcas y saudíes a que cooperen plenamente en este asunto; pide a la Unión que ofrezca apoyo y asistencia técnica a las autoridades turcas en su investigación;

5.  Expresa su convicción de que el asesinato del Sr. Jashogui está relacionado directamente con sus críticas a las políticas de Arabia Saudí, en particular, respecto de la intervención saudí en Yemen; observa que las reformas del príncipe heredero Mohamed bin Salmán han ido acompañadas por la represión de los defensores de los derechos humanos y la libertad política en el país y por el uso sistemático de la ley antiterrorista para justificar la práctica de torturas y el encarcelamiento de defensores de los derechos humanos;

6.  Expresa su profunda consternación ante las acusaciones de que se trata de un asesinato y una ejecución extrajudicial con patrocinio del Estado y no acepta la explicación de los hechos dada por Arabia Saudí; pide a Arabia Saudí que aporte más claridad sobre lo que ocurrió exactamente el 2 de octubre de 2018, pues las versiones facilitadas hasta ahora carecen de credibilidad;

7.  Recuerda al régimen saudí que, como parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, Arabia Saudí está obligada a adoptar todas las medidas para evitar la tortura, las desapariciones forzadas y otras graves violaciones de los derechos humanos, a investigar las denuncias de actos que constituyen estos delitos, y a llevar ante la justicia a toda persona sospechosa de haberlos cometido;

8.  Pide al Servicio Europeo de Acción Exterior y a la VP/AR que sigan atentamente la evolución de los acontecimientos relacionados con el asesinato del Sr. Jashogui; considera necesario que la Unión dé una respuesta enérgica y unitaria y que active toda la gama de sus instrumentos diplomáticos, incluidas las sanciones específicas contra quienes sean declarados responsables o implicados en el asunto;

9.  Pide una vez más la prohibición a escala de la Unión con respecto a Arabia Saudí de la exportación, la venta, la actualización y el mantenimiento de toda forma de equipamiento de seguridad que se use o pueda utilizarse para la represión interna, incluida la tecnología de vigilancia de internet; pide a la VP/AR que informe sobre el estado actual de la cooperación militar y de seguridad de los Estados miembros de la Unión con las autoridades saudíes;

10.  Considera que, a la luz de sus múltiples violaciones de los derechos humanos documentadas dentro y fuera de sus fronteras, la posición de Arabia Saudí en el Consejo de Derechos Humanos es insostenible e intrínsecamente contradictoria; pide a la Asamblea General que suspenda la pertenencia de este país al Consejo de Derechos Humanos;

11.  Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Servicio Europeo de Acción Exterior, al secretario general de las Naciones Unidas, a la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, a su majestad el rey Salmán bin Abdulaziz al-Saud, al príncipe heredero Mohamed bin Salmán al-Saud y al Gobierno del Reino de Arabia Saudí.

 

Última actualización: 24 de octubre de 2018Aviso jurídico - Política de privacidad