Procedimiento : 2019/2956(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B9-0043/2020

Textos presentados :

B9-0043/2020

Debates :

Votaciones :

PV 15/01/2020 - 10.5
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P9_TA(2020)0005

<Date>{10/01/2020}10.1.2020</Date>
<NoDocSe>B9‑0043/2020</NoDocSe>
PDF 205kWORD 66k

<TitreType>PROPUESTA DE RESOLUCIÓN</TitreType>

<TitreSuite>tras una declaración de la Comisión</TitreSuite>

<TitreRecueil>presentada de conformidad con el artículo 132, apartado 2, del Reglamento</TitreRecueil>


<Titre>sobre el Pacto Verde Europeo</Titre>

<DocRef>(2019/2956(RSP))</DocRef>


<RepeatBlock-By><Depute>Fredrick Federley</Depute>

<Commission>{Renew}en nombre del Grupo Renew</Commission>

</RepeatBlock-By>

Véase también la propuesta de resolución común RC-B9-0040/2020

B9‑0043/2020

Resolución del Parlamento Europeo sobre el Pacto Verde Europeo

(2019/2956(RSP))

El Parlamento Europeo,

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 11 de diciembre de 2019, titulada «El Pacto Verde Europeo» (COM(2019)0640),–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 28 de noviembre de 2018, titulada «Un planeta limpio para todos – La visión estratégica europea a largo plazo de una economía próspera, moderna, competitiva y climáticamente neutra» (COM(2018)0773), así como el minucioso análisis en que se fundamenta,

 Vistos el Programa de Acción de la UE en materia de Medio Ambiente hasta 2020 y su visión para 2050,

 Vistos la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), su Protocolo de Kyoto y el Acuerdo de París,

 Visto el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas (CDB),

 Vistos la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS),

 Visto el informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA) titulado «The European environment — state and outlook 2020» (El medio ambiente en Europa — Estado y perspectivas 2020) (SOER 2020), publicado el 4 de diciembre de 2019,

 Vistos el Informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIECC) sobre el calentamiento global de 1,5°C, su quinto Informe de evaluación y el Informe de síntesis correspondiente, así como su Informe especial sobre el cambio climático y la tierra, y su Informe especial sobre el océano y la criosfera en un clima cambiante,

 Visto el Informe sobre la disparidad en las emisiones de 2019 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, publicado el 26 de noviembre de 2019,

 Visto el informe de evaluación mundial sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), de 31 de mayo de 2019,

 Visto el Panorama de los Recursos Globales 2019 del Panel Internacional de Recursos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente,

 Vista la acumulación de pruebas sobre las terribles consecuencias de la contaminación ambiental para la salud humana, como los datos de Eurostat sobre muertes relacionadas con el cáncer de pulmón (1,3 millones de ciudadanos europeos al año),

 Vistos la 26.ª Conferencia de las Partes en la CMNUCC, que se celebrará en noviembre de 2020 (CP26), y el hecho de que todas las Partes en la CMNUCC deben aumentar sus contribuciones determinadas a nivel nacional en consonancia con los objetivos del Acuerdo de París,

 Vista la 15.ª Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se celebrará en Kunming (China) en octubre de 2020, en la que las Partes deben decidir el marco mundial posterior a 2020 para detener la pérdida de biodiversidad,

 Vista su Resolución, de 14 de marzo de 2019, sobre el cambio climático – una visión estratégica europea a largo plazo de una economía próspera, moderna, competitiva y climáticamente neutra de conformidad con el Acuerdo de París[1],

 Vista su Resolución, de 28 de noviembre de 2019, sobre la situación de emergencia climática y medioambiental[2],

 Vista su Resolución, de 28 de noviembre de 2019, sobre la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2019 (COP25) en Madrid (España)[3],

 Vistas las Conclusiones del Consejo Europeo de 12 de diciembre de 2019,

 Visto el artículo 132, apartado 2, de su Reglamento,

1. Subraya la urgencia de actuar para hacer frente al cambio climático y a los retos relacionados con el medio ambiente, por lo que acoge con gran satisfacción la Comunicación de la Comisión «El Pacto Verde Europeo»; comparte con la Comisión el compromiso de transformar la Unión en una sociedad más saludable, más sostenible, más justa y más próspera en la que no habrá emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 y con una economía moderna, eficiente en el uso de los recursos y competitiva en la que el crecimiento económico estará disociado del uso de los recursos y la generación de residuos; pide que la necesaria transición a una sociedad climáticamente neutra a más tardar en 2050 se convierta en un éxito europeo;

2. Subraya que el Pacto Verde debe ser un elemento fundamental de la estrategia europea para el crecimiento y empleo; concibe el Pacto Verde como el catalizador de una transición social cuyos objetivos principales son la neutralidad climática, la protección del medio ambiente y de nuestro capital natural, el uso sostenible de los recursos, la salud y la calidad de vida de nuestros ciudadanos, todo ello acompañado de una economía próspera, justa y competitiva que esté al servicio de todos en todas las regiones de Europa; considera que el Pacto Verde debe generar oportunidades económicas y equidad entre las generaciones;

3. Considera que el Pacto Verde debe centrarse en las personas y debe aspirar a proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos frente a los riesgos e impactos medioambientales; estima asimismo que la consecución de los ODS debe ocupar un lugar central en el proceso de definición de las políticas de la Unión;

4. Estima que la investigación y la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías limpias son esenciales para el esfuerzo de descarbonización, para reducir la pérdida de biodiversidad y para ecologizar la economía; pide apoyo financiero para la investigación científica básica cuando ello sea necesario; pide incentivos de mercado y apoyo para las inversiones en tecnologías de vanguardia sostenibles, que puedan contribuir a que la Unión sea líder mundial y determine las normas a nivel internacional;

5. Recalca que, para que en la Unión deje de haber emisiones netas en 2050 a más tardar, deben movilizarse importantes inversiones públicas y privadas, lo que constituye un prerrequisito decisivo para el éxito del Pacto Verde; considera que la Unión debe ofrecer a los inversores seguridad y previsibilidad normativa a largo plazo, así como un marco financiero, recursos e incentivos adecuados para lograr una transición verde impulsada por el mercado; estima que esto debe hacerse de forma que se fomente el gasto y la inversión en una transición que incluya tecnologías de transición que puedan desarrollarse y desplegarse gradualmente a fin de alcanzar los objetivos a largo plazo de la Unión;

6. Destaca que el Parlamento hará pleno uso de sus potestades legislativas para revisar y modificar las propuestas de la Comisión con el fin de asegurarse de que estas apoyan todos los objetivos del Pacto Verde, incluidos los relativos al clima, el medio ambiente y la salud, el crecimiento y el empleo, la protección del mercado único y el desarrollo equilibrado en todos los Estados miembros;

Aumentar el nivel de ambición climática de la Unión para 2030 y 2050

7. Acoge con satisfacción el anuncio de la propuesta de una «Ley del Clima» europea, que se presentaría a más tardar en marzo de 2020; considera que un compromiso vinculante de la Unión de alcanzar la neutralidad de las emisiones a más tardar en 2050 será una poderosa herramienta para movilizar las fuerzas políticas, económicas y tecnológicas que se requieren para la transición; considera que la Ley del Clima debe incluir también componentes de adaptación específicos, en particular exigiendo a todos los Estados miembros que adopten planes de acción en materia de adaptación;

8. Estima que, para ser eficaz, la Ley del Clima debe ser un acto legislativo independiente e incluir objetivos intermedios de la Unión para 2030 y 2040 y un sólido marco de gobernanza; considera que la Ley del Clima debe ser neutra desde el punto de vista tecnológico y reflejar los mejores conocimientos científicos disponibles, con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C, y que debe ser actualizada en función de la evolución del marco jurídico de la Unión y del ciclo de revisión del Acuerdo de París;

9. Recalca enérgicamente que la transición es un esfuerzo compartido por todos los Estados miembros, y que todos los Estados miembros deben contribuir a la consecución de la neutralidad climática en la Unión en 2050; es consciente de que deben establecerse diferencias en la trayectoria de descarbonización de los distintos Estados miembros de manera equitativa y atenta a los costes, teniendo presente que los países difieren en su punto de partida y sus recursos y que algunos están avanzando con más rapidez que otros, pero también que la transición verde debe convertirse en una oportunidad económica y social para todas las regiones de Europa;

10. Pide que el objetivo climático de la Unión para 2030 se incremente hasta el 55 % de reducción de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero a escala de la Unión en comparación con los niveles de 1990, e insta a la Comisión a que presente lo antes posible una propuesta a tal fin, de modo que la Unión pueda hacer de este objetivo su contribución determinada a nivel nacional con bastante antelación a la CP26; pide, además, que este objetivo se integre en la Ley del Clima europea;

11. Considera que la Unión tiene que mostrarse activa y asumir un sólido liderazgo en los preparativos de la CP26, en la que las Partes deberían incrementar los compromisos colectivos en materia de clima reflejando el mayor nivel de ambición posible; estima, teniendo en cuenta lo anterior, que la Unión debería incrementar su contribución determinada a nivel nacional lo antes posible en 2020, con el fin de animar a terceros países, en particular a los principales emisores, a seguir su ejemplo; subraya, en este contexto, la necesidad de acordar un incremento de la contribución determinada a nivel nacional antes de la cumbre UE-China prevista para septiembre, así como de la Cumbre UE-África;

12. Pone de relieve que todos los sectores deben contribuir mediante la reducción de sus emisiones; destaca la necesidad de revisar todas las medidas legislativas de la Unión que conciernen al clima y la energía antes de junio de 2021, incluidas las normas de emisiones de CO2 para turismos, furgonetas y camiones, con el fin de hacer realidad las mayores ambiciones en materia de clima; acoge con satisfacción los planes de la Comisión en este sentido; pide asimismo a la Comisión que tome en consideración la contribución potencial a la acción por el clima de otras normas vigentes de la Unión, como la Directiva sobre diseño ecológico, la legislación en materia de residuos y las medidas relativas a la economía circular;

13. Subraya que la transición a la neutralidad climática debe ser sostenible, especialmente a la hora de analizar los ciclos del carbono en los distintos sumideros de carbono, permitiendo un margen adecuado de desarrollo en los sectores interconectados con dichos sumideros para que puedan ofrecer más beneficios climáticos y mantenerse o mejorarse con el tiempo;

14. Destaca la necesidad de que las futuras propuestas legislativas encaminadas a hacer realidad la mayor ambición en materia de clima se basen en evaluaciones de impacto exhaustivas que determinen los efectos socioeconómicos y medioambientales de las diferentes opciones, incluidos el impacto total sobre el clima y el medio ambiente, la necesidad de evitar la fuga de carbono, los efectos en la competitividad internacional de las empresas de la Unión, incluidas las pymes, los efectos en el empleo y los efectos en la seguridad de las inversiones a largo plazo, garantizando al mismo tiempo la coherencia de las políticas con los objetivos de reducción de los gases de efecto invernadero;

15. Respalda la voluntad de la Comisión de trabajar en un mecanismo de ajuste del carbono en frontera para reducir el riesgo de fugas de carbono en caso de que persistan las diferencias en los niveles de ambición climática a nivel mundial; considera que el desarrollo de este mecanismo se inscribe en una estrategia más amplia en favor de una economía de la Unión descarbonizada y competitiva; estima que el futuro mecanismo de ajuste del carbono en frontera debe estar al servicio de las ambiciones de la Unión en materia de clima, garantizar la igualdad de condiciones de competencia y atenerse a las normas de la OMC; estima asimismo que debe mantener los incentivos económicos para el éxito de la transición verde y para los precursores en materia de clima, que debe apoyar un mercado de bienes producidos con bajas emisiones de carbono en la Unión y que debe garantizar un precio eficaz para el carbono en la Unión, promoviendo al mismo tiempo la tarificación del carbono en otras partes del mundo; subraya que este mecanismo debe estar en total consonancia con el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE); considera que debe tener en cuenta las particularidades de cada sector y que podría introducirse gradualmente en sectores escogidos, evitando nuevos costes administrativos indebidos, especialmente para las pymes europeas; pide a la Comisión que estudie todas las formas en que podría llevarse a cabo el ajuste del carbono en frontera, y que, antes de presentar una propuesta, realice una evaluación de impacto completa de todas las opciones junto con la revisión legislativa del régimen de comercio de derechos de emisión prevista para de junio de 2021; reitera su llamamiento para que los ingresos del mecanismo se asignen al presupuesto de la Unión en concepto de recursos propios y se destinen a medidas climáticas, si bien parte de los ingresos también podría devolverse a los Estados miembros;

16. Acoge con satisfacción la propuesta de revisión de la Directiva sobre fiscalidad de la energía, y está de acuerdo en que la Directiva debe aplicar el principio de quien contamina paga por medio de niveles mínimos de precios para el carbono, respetando plenamente las competencias de los Estados miembros en materia de política fiscal y sin interferir con ellas;

17. Celebra la nueva y más ambiciosa estrategia de la Unión en materia de adaptación al cambio climático; destaca la necesidad de movilizar inversiones públicas y privadas para la adaptación, y pide una verdadera coherencia de las políticas en el gasto de la Unión, de manera que la adaptación y la resiliencia frente al cambio climático sean criterios fundamentales para la financiación de la Unión, aprovechando todo el potencial de los fondos de la Unión para crear y reforzar la resiliencia de las comunidades y de las infraestructuras; considera, al mismo tiempo, que la prevención, la preparación y la respuesta frente a las catástrofes deben constituir un sólido instrumento de solidaridad dotado de recursos suficientes; pide una asignación de fondos coherente y suficiente en el presupuesto de la Unión y una puesta en común de recursos para el mecanismo de protección civil de la Unión, a la luz de los retos cada vez mayores a los que se enfrenta;

18. Destaca el papel de los ciudadanos europeos, las comunidades locales, las empresas (incluidas las pymes) y el sector industrial a la hora de abordar los retos climáticos y medioambientales y desarrollar modelos de consumo, modelos de negocio y métodos de producción más sostenibles; apoya, en este contexto, a la Comisión en el establecimiento de un Pacto Europeo por el Clima y considera que puede ser un instrumento útil para empoderar a las comunidades regionales y locales a la hora de definir políticas de transición, establecer asociaciones entre el sector público y el sector privado y difundir las mejores prácticas por toda la Unión; acoge con satisfacción las campañas voluntarias de asunción de compromisos, pero destaca que requieren medidas reales para llevarlas a la práctica;

Suministrar energía limpia, asequible y segura

19. Destaca el lugar fundamental que ocupa la energía en la transición a una economía de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero; considera que la aplicación coherente y completa del paquete «Energía limpia para todos los europeos», recientemente adoptado, es un primer paso esencial para garantizar el cumplimiento de los objetivos de la Unión en materia de clima y energía; subraya al mismo tiempo que la Unión debe fijar urgentemente objetivos más ambiciosos para las energías renovables y la eficiencia energética que estén plenamente en consonancia con el principio de «primero, la eficiencia energética»; subraya que, al trabajar en pos de esos objetivos climáticos que se hayan fijado, resulta esencial garantizar un mercado de la energía plenamente integrado y que funcione correctamente en Europa; destaca, en este contexto, que es necesaria una Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía adecuadamente financiada para reforzar e incrementar la cooperación regional entre los Estados miembros y garantizar que el mercado energético de la Unión sea competitivo, flexible, no discriminatorio y esté orientado al consumidor;

20. Pide a la Comisión que, cuando proceda, preste apoyo técnico y asesoramiento a los Estados miembros en la revisión de los planes nacionales de energía y clima, con el fin de garantizar que estén en consonancia con los compromisos de la Unión recogidos en el Acuerdo de París; insiste en la necesidad de una rápida eliminación progresiva de las subvenciones para los combustibles fósiles y el carbón en la Unión, y acoge con satisfacción, en este contexto, la próxima revisión de la Directiva sobre fiscalidad de la energía y de las directrices sobre ayudas estatales en materia de energía;

21. Se muestra profundamente preocupada por la ralentización en la expansión de la cuota global de mercado de las energías renovables en la Unión; acoge con satisfacción, por lo tanto, el anuncio de la estrategia en materia de energía eólica marina, que debería definir una hoja de ruta para aumentar la cooperación entre los Estados miembros, y que prevé la revisión de la legislación pertinente; considera que las políticas de la Unión deben fomentar específicamente la innovación y el despliegue de un almacenamiento de energía sostenible y del hidrógeno limpio, abordando al mismo tiempo las fugas de metano, y que deben estar abiertas a toda tecnología que pueda contribuir de forma viable a los objetivos de la Unión en materia de clima y energía;

22. Acoge con satisfacción el anuncio de que la Comisión propondrá medidas sobre la integración inteligente a mediados de 2020, y subraya que la mayor integración del mercado energético de la Unión será un elemento importante en la mejora de la seguridad del suministro energético y en la consecución de una economía de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero;

23. Saluda el anuncio de una «oleada de renovación» de edificios públicos y privados, como escuelas y hospitales, y subraya que el sector de la construcción tiene un gran potencial de ahorro energético, así como un potencial de producción de energía renovable in situ, que puede impulsar el empleo y ayudar a las pymes a expandirse; considera que un marco legislativo inteligente y orientado al futuro es esencial para ofrecer un contexto estable y predecible a las empresas del sector, y acoge con satisfacción, por tanto, la revisión del Reglamento sobre los productos de construcción; pide una vigilancia rigurosa del cumplimiento por parte de los Estados miembros de sus obligaciones de renovar los edificios públicos en consonancia con la Directiva relativa a la eficiencia energética;

24. Toma nota de los planes de la Comisión de estudiar la ampliación del comercio europeo de derechos de emisión a las emisiones de los edificios y el transporte por carretera; considera que la inclusión directa de estos en el RCDE UE no es una opción viable; estima que la medida propuesta requiere un análisis más detenido y una evaluación de impacto; subraya enérgicamente que dicho sistema de tarificación no debe sustituir o debilitar, en modo alguno, las medidas o normas existentes o futuras, como las normas sobre emisiones de CO2 para automóviles, camiones y viviendas o el Reglamento de la acción por el clima, sino que, en caso de aplicarse, debe complementar la legislación vigente con el fin de reforzar las ambiciones de la Unión en materia de clima con medidas orientadas al mercado y sin preferencia por una tecnología concreta que incentiven la innovación;

Movilización de la industria en pro de una economía limpia y circular

25. Considera que la transición de la Unión a una base industrial neutra en carbono, altamente eficiente en el uso de los recursos y competitiva de aquí a 2050 constituye un desafío y una oportunidad fundamentales, y acoge con satisfacción el anuncio de que la Comisión presentará una nueva estrategia industrial, así como una estrategia para las pymes, en marzo de 2020; destaca que la competitividad industrial y la política climática se refuerzan mutuamente y que la consecución de una industria innovadora y neutra para el clima garantizará la competitividad de la economía europea; pide a la Comisión que estudie la posibilidad de incluir las emisiones de gases de efecto invernadero en la Directiva sobre las emisiones industriales;

26. Subraya que las estrategias para la industria y para las pymes deben establecer hojas de ruta claras que ofrezcan un conjunto completo de incentivos para la innovación y el despliegue de tecnologías disruptivas, así como la supresión de todos los obstáculos normativos; considera que la estrategia debe abordar, en particular, los retos de los sectores de elevado consumo energético, debe ser impulsada por el mercado y debe estar abierta a diversas soluciones tecnológicas, teniendo en cuenta al mismo tiempo las limitaciones y necesidades de las pymes; estima que el apoyo de la Unión a los precursores en materia climática y de recursos han de ser neutros desde el punto de vista tecnológico y basarse en los últimos hallazgos y modelos científicos para lograr la neutralidad en carbono en 2050; subraya que la captura y el almacenamiento de carbono en la industria pesada serán necesarios para que esta sea climáticamente neutra;

27. Acoge con satisfacción los planes de la Comisión para un nuevo y ambicioso plan de acción para la economía circular, que debe tener como objetivo reducir la huella total medioambiental y en materia de recursos de la producción y el consumo de la Unión, ofreciendo al mismo tiempo fuertes incentivos para la innovación, las empresas sostenibles y los mercados para los productos circulares y neutros desde el punto de vista climático, y siendo sus prioridades principales la eficiencia en el uso de los recursos, la contaminación cero y la prevención de residuos; destaca las importantes sinergias entre la acción por el clima y la economía circular, en particular en el sector de la energía y los sectores con elevadas emisiones de carbono;

28. Pide a la Comisión que proponga objetivos para la recogida selectiva, la reducción, la reutilización y el reciclado de residuos, así como otras acciones específicas, como la responsabilidad ampliada del productor, en sectores prioritarios como los residuos comerciales, los textiles, los plásticos, los productos electrónicos, la construcción y la alimentación; insta a la Comisión a que elabore medidas de apoyo al mercado de materiales reciclados en Europa, incluidas, en particular, normas de calidad comunes, así como, cuando sea posible, objetivos obligatorios para el uso de materiales recuperados en sectores prioritarios; subraya la importancia de desarrollar ciclos de materiales no tóxicos mediante la eliminación gradual de las sustancias tóxicas que supongan un riesgo de exposición para los seres humanos y el medio ambiente, en particular cuando existan alternativas más seguras, y mediante el fomento de la investigación y la innovación para desarrollar productos más limpios; pide a la Comisión que estudie medidas para abordar el problema de los productos importados que contienen sustancias o componentes prohibidos en la Unión, y para que estos no se vuelvan a introducir en el mercado de la Unión en productos de consumo a través de las actividades de reciclaje;

29. Apoya las medidas en favor de los productos sostenibles, incluida una ampliación del alcance del diseño ecológico mediante legislación para que los productos sean más duraderos, reparables, reutilizables y reciclables, y mediante un sólido programa de trabajo en materia de diseño ecológico a partir de 2020 que incluya también los teléfonos inteligentes y otros equipos informáticos nuevos; pide que se presenten propuestas legislativas para erradicar la obsolescencia programada; respalda los planes de la Comisión de presentar propuestas legislativas para garantizar una cadena de valor de las baterías que sea segura, circular y sostenible para todas las baterías, y espera que esta propuesta incluya al menos medidas sobre diseño ecológico, objetivos de reutilización y reciclado y un abastecimiento sostenible y, además, responsable desde el punto de vista social;

30. Insta a la Comisión a que siga intensificando las medidas de la Unión contra la contaminación por plásticos, en particular en el medio marino, y pide restricciones más amplias a los artículos de plástico de un solo uso cuando existan alternativas más sostenibles; apoya el desarrollo de legislación para luchar contra el exceso de embalaje y garantizar que en el mercado de la Unión no se permita a partir de 2030 a más tardar ningún envase que no sea reutilizable o reciclable de manera económicamente viable, garantizando al mismo tiempo la seguridad de los alimentos; pide que se adopten medidas para promover la coordinación transfronteriza de los sistemas de depósito, devolución y retorno; insta a la Comisión a que luche contra los microplásticos de forma global, también mediante la aplicación de la eliminación gradual prevista de microplásticos añadidos intencionadamente y mediante nuevas medidas contra la liberación no intencional de plásticos, por ejemplo, a partir de textiles, neumáticos y granulados de plástico;

31. Pide un mercado único verde de la Unión para impulsar la demanda de productos sostenibles con disposiciones específicas, como la expansión del uso de la contratación pública ecológica y la creación de un «instrumento de control de la contratación pública sostenible» destinado verificar los efectos para el clima de los grandes proyectos de infraestructuras públicas, aprovechando para ello la experiencia adquirida con el mecanismo de evaluación ex ante voluntario ya existente para los grandes proyectos de infraestructura; pide, además, la creación de un sistema de garantía financiera en todos los instrumentos pertinentes de la Unión para ayudar a los compradores públicos a gestionar los riesgos financieros en la contratación de productos y servicios sostenibles altamente innovadores;

32. Considera que unos consumidores empoderados y bien informados son fundamentales para el éxito del Pacto Verde, y pide medidas para garantizar que los consumidores dispongan de información transparente, comparable y armonizada sobre los productos, incluido el etiquetado de los productos, sobre la base de datos fiables y pruebas científicas, para ayudarles a tomar decisiones más saludables y sostenibles y para que estén informados sobre la durabilidad y la reparabilidad de los productos y su huella ambiental; subraya la necesidad de ofrecer a los consumidores mecanismos de resarcimiento eficaces y de fácil comprensión y puesta en práctica que tengan en cuenta los aspectos de sostenibilidad y que den prioridad a la reutilización o la reparación frente a la eliminación de los productos que no funcionan correctamente;

33. Considera que los materiales renovables contribuirán de modo importante a la transición a una economía climáticamente neutra, y destaca la necesidad de estimular las inversiones en el desarrollo de una bioeconomía sostenible en la que los materiales que requieren un uso intensivo de combustibles fósiles se sustituyan por materiales renovables y de origen biológico, por ejemplo en los edificios, los productos textiles, los productos químicos, el envasado, la construcción naval y la producción de energía; destaca que esto deberá hacerse de forma que sea sostenible y respete los límites ecológicos; es consciente de que para garantizar el mantenimiento o la mejora sostenibles de un sumidero de carbono a lo largo del tiempo es necesario disponer de un margen para gestionarlo a corto plazo, lo que dará lugar a fluctuaciones en dicho sumidero; destaca el potencial de la bioeconomía para crear nuevos empleos verdes, también en zonas rurales de la Unión, y para estimular la innovación; pide apoyo para la investigación y la innovación en soluciones sostenibles de bioeconomía que también protejan la biodiversidad y los ecosistemas únicos; pide, por tanto, la aplicación eficiente de la Estrategia de Bioeconomía de la UE como parte del Pacto Verde Europeo;

34. Recuerda el protagonismo de las tecnologías digitales en el apoyo a la transición verde, en particular mediante la mejora de la eficiencia energética y en el uso de los recursos, la gestión de residuos, incluida la localización de productos y sustancias químicas, la reducción de las emisiones y el seguimiento medioambiental; destaca los beneficios climáticos de la plena digitalización de las redes de transmisión y distribución y de los centros de intercambio de energía, así como de los programas de respuesta a la demanda gestionados a través de aplicaciones inteligentes;

35. Pide a la Comisión que desarrolle estrategias de despliegue y financiación de tecnologías digitales innovadoras; pide una revisión de las directrices RTE-E para armonizar el marco legislativo con la prioridad de desarrollo y despliegue de redes inteligentes a todos los niveles de la distribución de electricidad (a escala de la Unión, nacional y local), ofreciendo un suministro energético seguro, protegido, sostenible y fiable y persiguiendo el objetivo de evitar que las inversiones en producción de energía intensiva en carbono provoquen una dependencia de este tipo de energía; destaca, al mismo tiempo, que la Comisión debe establecer una metodología para vigilar y cuantificar el creciente impacto ambiental de la tecnología digital, garantizando que el Reglamento correspondiente no suponga una carga burocrática innecesaria; considera que una estrategia europea para un mercado único de datos debe identificar los principales objetivos y los obstáculos que impiden el pleno aprovechamiento del potencial de las tecnologías digitales; recomienda que las tecnologías digitales se desplieguen conjuntamente con programas de formación para usuarios y profesionales;

Acelerar la transición a una movilidad sostenible e inteligente

36. Celebra la próxima estrategia de movilidad sostenible e inteligente; pide a la Comisión que presente un plan para una transición justa hacia una sociedad climáticamente neutra que mantenga tanto un elevado nivel de conectividad del transporte para los ciudadanos europeos como la competitividad del sector del transporte de la Unión, así como su contribución a la economía de la Unión y al empleo;

37. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de impulsar el transporte multimodal para aumentar la eficiencia y reducir las emisiones; considera, no obstante, que la mejor manera de lograr la multimodalidad es únicamente mediante propuestas legislativas concretas; pide a la Comisión, además, que siga desarrollando el actual índice de conectividad aérea para convertirlo en un índice de conectividad multimodal que incluya el impacto del transporte sobre el medio ambiente como uno de los factores pertinentes; subraya, además, que el transporte por vías navegables de cero emisiones es fundamental para desarrollar un transporte multimodal sostenible;

38. Pide a la Unión que apoye activamente a la industria europea del automóvil en su transformación, también mediante el acceso a la financiación para investigación y a las medidas financieras destinadas a la reestructuración de la producción, manteniendo al mismo tiempo a este sector en Europa;

39. Pide una reforma rápida y orientada a los resultados del Cielo Único Europeo, una revisión de la red de transporte ferroviario de mercancías de la Unión y el desarrollo y despliegue completos de Galileo; acoge con satisfacción la voluntad de la Comisión de proponer medidas para aumentar la interconectividad entre carreteras, ferrocarril y vías navegables interiores, lo que dará lugar a un verdadero cambio modal; pide que se refuercen y apoyen las inversiones en conectividad de las redes ferroviarias de la Unión con el fin de permitir la igualdad de acceso al transporte público por ferrocarril en toda la Unión;

40. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de desarrollar sistemas inteligentes para la gestión del tráfico y la «movilidad como servicio», especialmente en las zonas urbanas; pide a la Comisión que apoye el desarrollo de aplicaciones innovadoras, nuevas tecnologías, nuevos modelos de negocio y nuevos sistemas de movilidad emergentes e innovadores en toda Europa; insta a la Comisión a que incluya a las ciudades, con su experiencia práctica y sus conocimientos especializados, en el debate sobre la aplicación de las futuras políticas de movilidad a escala de la Unión;

41. Considera que la UE debe aplicar el principio de quien contamina paga de forma justa en los diferentes modos de transporte e incentivar formas de transporte más limpias; considera que los ingresos procedentes de los impuestos o de las tasas sobre el transporte deben destinarse a ayudar al sector en esta transición para que estos costes sean más aceptables desde el punto de vista social;

42. Acoge con satisfacción la voluntad de la Comisión de incluir al sector marítimo en el RCDE; considera que su inclusión debe basarse en una evaluación de impacto que también aborde la competitividad de los operadores y las empresas de la Unión y los posibles cambios modales; destaca que la Unión debe defender un nivel elevado de ambición en lo que respecta a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector marítimo tanto a escala internacional como de la Unión, si bien ninguna nueva medida de la Unión debe dañar la competitividad internacional de los buques con pabellón de la Unión; considera que las medidas de la Unión deben tener en cuenta cualquier futura medida vinculante a escala mundial que se adopten en el marco de la Organización Marítima Internacional (OMI) para evitar normas dobles para el sector; considera que las medidas internacionales y de la Unión deben ir de la mano;

43. Apoya las medidas propuestas para reducir las emisiones en el sector de la aviación y reforzar el RCDE UE en consonancia con la ambición climática de la Unión, así como la reducción de la asignación gratuita de derechos de emisión a las compañías aéreas; pide a la Unión, paralelamente, que participe en el Plan de Compensación y Reducción del Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) y refuerce las disposiciones de este; subraya, además, la necesidad de inversiones urgentes en investigación de nuevas tecnologías para descarbonizar los sectores del transporte marítimo y la aviación, y en el desarrollo de buques sin emisiones y ecológicos sobre la base de los componentes ecológicos, la mejora de la gestión de los residuos y del agua, y las tecnologías de propulsión;

44. Pide a la Comisión que presente propuestas de medidas coordinadas sobre la fiscalidad de la aviación en los Estados miembros, con el fin de poner fin a las exenciones fiscales obsoletas, aplicar el principio de que quien contamina paga y garantizar la igualdad de condiciones de competencia entre los distintos modos de transporte, evitando al mismo tiempo consecuencias negativas no deseadas para el medio ambiente, la economía o la sociedad;

45. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de revisar la Directiva relativa a la infraestructura para los combustibles alternativos y el Reglamento RTE-T; destaca, en este contexto, la necesidad de que la Comisión promueva una mayor coordinación entre los Estados miembros en la organización de toda la red de transporte, por ejemplo reduciendo las disparidades actuales entre los planes generales de transporte nacionales, adoptando medidas legislativas orientadas a los resultados para garantizar la finalización de la red RTE-T por los Estados miembros en los plazos acordados, y dando prioridad a las secciones transfronterizas y al despliegue de infraestructuras de combustibles alternativos sostenibles para el transporte; destaca la importancia de fomentar el desarrollo de infraestructuras de combustibles alternativos con el fin de maximizar el potencial de los vehículos y buques de bajas emisiones y cero emisiones; recalca la necesidad de dar prioridad al apoyo al transporte público de cero emisiones y a las infraestructura para bicicletas y peatones, especialmente en las zonas urbanas;

46. Espera con interés las próximas propuestas de la Comisión de normas más rigurosas en materia de emisiones de contaminantes atmosféricos para los vehículos de motor de combustión (Euro 7) y normas revisadas de emisión de CO2 para turismos y furgonetas, garantizando que a partir de 2025 exista una vía hacia una movilidad sin emisiones; pide a la Comisión que desarrolle metodologías de evaluación del ciclo de vida; recuerda el resultado del análisis en profundidad que acompaña a la Comunicación de la Comisión titulada «Un planeta limpio para todos: Un planeta limpio para todos – La visión estratégica europea a largo plazo de una economía próspera, moderna, competitiva y climáticamente neutra» según el cual, para alcanzar la neutralidad climática en 2050, todos los automóviles nuevos que se comercialicen a partir de 2040 tendrán que ser de cero emisiones, y pide un marco estratégico y regímenes transitorios para apoyar esta evolución; señala que será necesaria una revisión de la Directiva relativa a la aprobación de tipo para que los países precursores puedan aplicar medidas más estrictas a nivel nacional cuando así lo decidan los Estados miembros;

47. Acoge con satisfacción los planes de la Comisión de abordar la contaminación atmosférica causada por el transporte marítimo y aéreo, incluida la regulación del acceso de los buques más contaminantes a los puertos de la Unión, y la lucha contra la contaminación causada por los buques atracados en puerto; destaca la importancia de fomentar el desarrollo de puertos con cero emisiones mediante el uso de energías renovables; subraya que el despliegue de zonas de control de las emisiones, que están previstas en el Convenio internacional para prevenir la contaminación por los buques (MARPOL), y la reducción de la velocidad del transporte marítimo son soluciones adecuadas para reducir las emisiones que pueden aplicarse fácilmente;

De la granja a la mesa: idear un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medioambiente

48. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de presentar una estrategia «de la granja a la mesa» para lograr una política alimentaria más sostenible aunando esfuerzos para hacer frente al cambio climático, proteger el medio ambiente y preservar la biodiversidad, y con la ambición de garantizar que los europeos tengan acceso a alimentos asequibles, de calidad y sostenibles, garantizando tanto una vida digna a agricultores y pescadores como la competitividad del sector agrícola; señala que los ciudadanos de la Unión consideran que «ofrecer alimentos seguros, saludables y de buena calidad» para todos los consumidores debe ser la prioridad principal de la política agrícola común y de la política pesquera común; acoge con satisfacción la intención de la Comisión de explorar nuevas vías para ofrecer mejor información a los consumidores, especialmente a los jóvenes consumidores;

49. Destaca el potencial que para alcanzar los objetivos del Pacto Verde tienen las inversiones agrícolas en prácticas sostenibles, como la agricultura de precisión, la agricultura ecológica, la agroecología, la agrosilvicultura, el aumento del bienestar de los animales y la prevención de las enfermedades humanas y animales, incluida la gestión sostenible de los bosques, la captura y la utilización de carbono, y una mejor gestión de los nutrientes; recalca la importancia de incentivar a los agricultores para que se acerquen a estas prácticas y adopten métodos que aporten beneficios cada vez mayores para el clima, el medio ambiente y la biodiversidad de manera justa, oportuna y económicamente viable; señala que la agricultura y el trabajo de los agricultores y los operadores de la cadena de suministro de alimentos serán fundamentales para la consecución de los objetivos de la estrategia «de la granja a la mesa»; recuerda el papel crucial que desempeña la alimentación sana en la reducción de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer;

50. Pide a la Comisión que analice la contribución de la reforma de la política agrícola común (PAC) a los compromisos de la Unión en materia de medio ambiente, clima y protección de la biodiversidad, así como a los métodos de cultivo tradicionales, adaptándola a los objetivos establecidos en el Pacto Verde Europeo y teniendo en cuenta la necesidad de mantener unas condiciones de competencia equitativas en Europa que hagan posible una producción agrícola vigorosa, resiliente y sostenible; pide a los Estados miembros que, en sus planes estratégicos de la PAC, pongan a la acción por el clima a la cabeza de sus prioridades medioambientales, y pide a la Comisión que sea firme a este respecto en su evaluación de los planes estratégicos; destaca la importancia, en el marco del nuevo modelo de aplicación, de un enfoque selectivo y orientado a los resultados, con una mayor simplificación y transparencia en relación con los resultados concretos y los objetivos de valor añadido; considera necesario ayudar a los agricultores a realizar la transición a una agricultura más sostenible, también a través de servicios de asesoramiento a las explotaciones independientes, y, a tal fin, apoya que la PAC cuente con un presupuesto que responda adecuadamente a las ambiciones medioambientales de la Unión;

51. Destaca los vínculos que existen entre la Estrategia «de la granja a la mesa» y aspirar a una contaminación cero; acoge con satisfacción el compromiso de la Comisión de actuar ante las consecuencias de los plaguicidas para el medio ambiente y la salud y de reducir notablemente el uso de plaguicidas químicos y su riesgo, así como el uso de abonos y antibióticos, también con medidas legislativas; solicita una estrategia de la Unión que permita encontrar alternativas sostenibles y fundamentadas científicamente para los productos fitosanitarios peligrosos; pide que se preste especial atención a la protección de los polinizadores, e insta a la Comisión y a los Estados miembros a que garanticen la aplicación plena y rápida de las orientaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre la evaluación de los riesgos de los productos fitosanitarios para las abejas;

52. Destaca el potencial de la agricultura europea para contribuir a la economía circular y a la mejora de la biodiversidad y para promover el uso sostenible de materias primas renovables; celebra que la Estrategia «de la granja a la mesa» también vaya a examinar las ventajas de las nuevas tecnologías, incluidos la digitalización, los programas espaciales civiles y los servicios «U-space», así como la innovación y descubrimientos científicos que pueden conllevar una reducción considerable de la burocracia en la PAC y mejorar la eficiencia, el uso de los recursos y la sostenibilidad medioambiental, aportando al mismo tiempo beneficios económicos al sector; destaca el papel que desempeña la gestión integrada de plagas y solicita su aplicación por parte de todos los agricultores;

53. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que intensifiquen sus medidas para reducir el desperdicio de alimentos; pide que se establezca un objetivo vinculante de reducción del 50 % a escala de la Unión para 2030, basado en una metodología común;

54. Pide a la Comisión que integre los productos de la pesca y de la acuicultura en su Estrategia «de la granja a la mesa» con el fin de reforzar la cadena de valor sostenible en el sector pesquero (de la pesca al consumo); pide a la Comisión que presente una propuesta para mejorar la trazabilidad de todos los productos del mar, también mediante el etiquetado de origen de las conservas de pescado y el rechazo de los productos que dañan o agotan el medio marino;

55. Pide a la Comisión que presente sin demora injustificada una nueva estrategia para el bienestar de los animales que allane el camino hacia una ley marco sobre el bienestar de los animales;

Preservación y restablecimiento de los ecosistemas y la biodiversidad

56. Insta a la Unión a que intensifique la protección de la naturaleza a través de una ambiciosa Estrategia sobre Biodiversidad para 2030 orientada a detener e invertir la pérdida de biodiversidad tanto en Europa como en el mundo que incluya acciones específicas para las entidades europeas de ultramar;

57. Subraya que esa estrategia debe incluir medidas jurídicas ambiciosas y aplicables para reforzar la protección de los ecosistemas vulnerables, así como medidas integrales para hacer frente a los factores que provocan la pérdida de biodiversidad; hace hincapié en que la coherencia de las políticas a nivel tanto de la Unión como nacional es esencial para el éxito de la política de protección de la naturaleza y la biodiversidad, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que reestructuren las subvenciones a la pesca y a la agricultura con el fin de incentivar las medidas medioambientales y de que sean totalmente coherentes con los objetivos de la Unión en materia de biodiversidad, junto con mecanismos globales de aplicación;

58. Pide a la Comisión que incluya en la Estrategia sobre Biodiversidad el objetivo de eliminar progresivamente las sustancias químicas peligrosas y establezca un vínculo con la estrategia para un entorno sin sustancias tóxicas;

59. Pide a la Comisión que presente sin demora una propuesta de marco jurídico europeo para detener la deforestación provocada por productos vendidos en la Unión;

60. Pide a la Comisión que presente una nueva estrategia forestal para la UE ambiciosa con el fin de reconocer adecuadamente las importantes y múltiples funciones que ejercen los bosques europeos en la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, teniendo también en cuenta los aspectos sociales, económicos y medioambientales; insiste en que el potencial climático de los bosques se puede explotar al máximo aplicando una perspectiva a largo plazo para la gestión sostenible de los bosques, con el fin de garantizar el almacenamiento y los sumideros de carbono a largo plazo; recuerda la necesidad de actuar para luchar contra la tala ilegal en Europa;

61. Subraya que el tráfico de especies silvestres y el comercio insostenible de especies silvestres son importantes causas de la pérdida de biodiversidad; subraya que el Plan de acción de 2016 contra el tráfico de especies silvestres finaliza en 2020; insta a la Comisión a que renueve y refuerce sus disposiciones, las integre plenamente en la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030 y garantice una financiación adecuada; pide a la Comisión que convierta la cooperación con los países socios en un elemento fundamental de la lucha contra los delitos contra la vida silvestre y la pérdida de biodiversidad;

Mares y océanos sostenibles

62. Insta a la Comisión a que dé una dimensión «azul» al Pacto Verde e incluya de forma integral la dimensión oceánica como elemento esencial del Pacto Verde, reconociendo plenamente los servicios de los ecosistemas que prestan los océanos mediante el desarrollo de un plan de acción para los océanos y la acuicultura que incluya acciones concretas que traduzcan una visión estratégica integrada de las cuestiones de la política marítima, como el transporte, la innovación y los conocimientos, la biodiversidad, la economía azul, las emisiones y la gobernanza;

63. Pide a la Comisión que presente una propuesta de revisión de la política pesquera común destinada a reconstituir la biomasa de las poblaciones de peces por encima de los rendimientos máximos sostenibles, a desarrollar sistemas de acuicultura marina y de agua dulce sostenibles, y a establecer un sistema de gestión eficaz e integrado basado en los ecosistemas que tenga en cuenta todos los factores que afectan a las poblaciones de peces y al ecosistema marino, incluidos el cambio climático y la contaminación;

64. Destaca la necesidad de aumentar los recursos financieros y la capacidad para mejorar los conocimientos marinos en relación con la biodiversidad, el clima y la contaminación, a fin de comprender mejor el impacto de las actividades sobre los ecosistemas marinos y el estado de las poblaciones de peces y de definir planes de acción adecuados de cara a la adaptación y la mitigación;

65. Solicita una propuesta por la que se establezca un objetivo vinculante consistente en ampliar la red de zonas marinas protegidas en al menos un 30 % a nivel de la Unión en la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030, con el fin de mejorar la protección de los océanos;

66. Solicita una propuesta relativa al desarrollo de la economía azul sostenible que incluya las energías renovables, el turismo sostenible y la industria sostenible;

67. Destaca la importancia de fomentar el papel de la Unión como líder mundial en la gobernanza de los océanos, incluida la dimensión comercial, promoviendo la adopción de un mecanismo internacional para proteger la biodiversidad y los ecosistemas marinos fuera de las zonas de jurisdicción nacional y una política de tolerancia cero en relación con la pesca ilegal; señala la necesidad de reforzar el papel de la Unión en la contribución a la Década de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible con el fin de mejorar la participación en las ciencias oceánicas y contribuir a la consecución de los ODS;

Aspirar a una contaminación cero para un entorno sin sustancias tóxicas

68. Acoge favorablemente los planes de la Comisión relativos a un plan de acción «contaminación cero» para el aire, el agua y el suelo, que también debería abordar la contaminación del agua a través del suelo e incluir una supervisión reforzada;

69. Destaca los numerosos beneficios colaterales que tendrá una sociedad neutra desde el punto de vista climático para la salud pública gracias a la restauración de la biodiversidad, la reducción de la contaminación atmosférica y la reducción de la exposición a los contaminantes, en términos tanto de bienestar general de los ciudadanos europeos como de mejora del entorno de trabajo, lo que se traducirá en una mejora de la salud en el trabajo, así como en forma de reducción de los costes sanitarios y de la presión sobre los seguros y los sistemas de salud pública;

70. Pide a la Comisión que presente sin demora una ambiciosa estrategia intersectorial para un entorno sin sustancias tóxicas; insiste en que esa estrategia debe contener directrices para la rápida sustitución de sustancias extremadamente preocupantes y otras sustancias químicas peligrosas, incluidos los alteradores endocrinos, y abordar los efectos combinados de las sustancias químicas, así como apoyar la innovación europea para el desarrollo de sustancias químicas seguras y sostenibles; solicita una mejora del control y la investigación en lo relativo a las sustancias químicas y los productos farmacéuticos peligrosos presentes en el entorno;

71. Insta a la Comisión a que presente propuestas legislativas ambiciosas para junio de 2020 a fin de reducir los alteradores endocrinos en los productos cosméticos, los juguetes y los envases de alimentos, sustituyéndolos por alternativas más seguras, junto con un plan de acción que prevea un marco general con objetivos y plazos para minimizar la exposición de los ciudadanos a los alteradores endocrinos;

72. Pide a la Comisión que aumente el nivel de protección de la calidad del aire, en consonancia con las directrices de la OMS, y solicita una mejor vigilancia de la contaminación atmosférica en los Estados miembros mediante la aplicación de métodos de medición sólidos y armonizados y la facilitación del acceso a la información para los ciudadanos europeos;

Financiación del Pacto Verde Europeo y una transición justa garantizada

73. Apoya los proyectos relativos a un plan de inversiones sostenibles que ayude a colmar el déficit de inversiones; subraya que el plan debe tener en cuenta las experiencias de los programas anteriores (el «Plan Juncker») y hacer especial hincapié en las inversiones de valor añadido europeo; destaca que este aspecto también debe incluir la financiación de una transición justa en todas las regiones de la Unión; acoge con satisfacción las medidas destinadas a hacer frente al déficit de inversiones en toda la Unión, por ejemplo a través de InvestEU;

74. Acoge favorablemente la nueva política de concesión de préstamos al sector energético y la nueva estrategia para la acción por el clima y la sostenibilidad medioambiental adoptadas por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) el 14 de noviembre de 2019, que constituyen un paso importante; celebra que el BEI haya asumido el papel de banco europeo del clima y que de aquí a 2025 vaya a dedicar el 50 % de sus operaciones a la acción por el clima y la sostenibilidad medioambiental, poniendo fin a su apoyo a los proyectos de combustibles fósiles antes de 2021 y armonizando todas sus actividades de financiación con los principios y objetivos del Acuerdo de París de aquí a 2020; alienta al BEI a que desempeñe un papel activo en el apoyo a proyectos que tengan repercusiones en sectores estratégicos esenciales para una transición justa, como la investigación, la innovación y la digitalización, el acceso de las pymes a la financiación, la inversión social y las capacidades;

75. Destaca la necesidad de apoyar una transición justa; considera que un Mecanismo para una Transición Justa bien diseñado y financiado adecuadamente, con un Fondo de Transición Justa, será una herramienta económica importante para facilitar esta transición y alcanzar objetivos climáticos ambiciosos al tiempo que se tienen presentes las repercusiones sociales; considera que este mecanismo no debe consistir simplemente en una transferencia neta a los Gobiernos nacionales, sino que debe ayudar concretamente a los trabajadores y a las empresas de las regiones que dependen de los combustibles fósiles a realizar la transición hacia una economía limpia del futuro, también mediante el perfeccionamiento y el reciclaje profesional, con el fin de preparar y adaptar a los trabajadores a las nuevas perspectivas, requisitos y competencias en materia de empleo; subraya, no obstante, que los fondos por sí solos no pueden lograr la transición y que uno de sus efectos no debe ser desalentar a los pioneros; hace hincapié en que la financiación de la transición justa debe estar supeditada a medidas concretas de descarbonización en consonancia con el Acuerdo de París, en particular la eliminación progresiva del carbón y la transformación de las regiones cuya economía se basa en las energías fósiles;

76. Destaca que la transición energética debe ser sostenible desde el punto de vista social y no agravar la pobreza energética en las regiones más pobres de la Unión; considera que las comunidades que luchan contra la pobreza energética deben contar con los instrumentos necesarios para participar en la transición ecológica a través de la educación y el estímulo de las inversiones a largo plazo;

77. Pide a la Comisión que destine más fondos a la asistencia técnica y los servicios de asesoramiento con el fin de hacer frente a la complejidad de los procedimientos de gestión de proyectos; recuerda que es importante garantizar una distribución geográfica justa de los fondos en toda la Unión;

78. Pide que se fije un objetivo vinculante de gasto en favor de la biodiversidad y un ambicioso objetivo de integración de la dimensión climática que vayan más allá de los niveles de gasto específicos, tal como se establece en su posición sobre el marco financiero plurianual (MFP) 2012-2027[4];

79. Pide que la Comisión garantice que en ningún caso se destinen fondos de la Unión a políticas de la Unión que sean contrarias a los objetivos del Acuerdo de París y a los demás objetivos medioambientales de la Unión;

80. Pide que se cree un mecanismo que garantice una buena coordinación y la coherencia y congruencia entre todas las políticas y todos los instrumentos de financiación de la Unión disponibles, con el fin de evitar solapamientos y de mejorar las sinergias y complementariedades de su financiación, así como de movilizar inversiones privadas y públicas sostenibles, optimizando así y mejorando la integración del apoyo financiero al Pacto Verde Europeo;

81. Apoya la introducción de un conjunto de nuevos recursos propios ecológicos bien orientados que promuevan y faciliten la transición ecológica; toma nota, por tanto, de las propuestas de la Comisión en este contexto;

82. Acoge favorablemente la intención de la Comisión de actualizar la nueva Agenda de Capacidades y la Garantía Juvenil para mejorar la empleabilidad en la economía verde; destaca, por otra parte, que las capacidades y la capacidad de adaptación de los trabajadores en el mercado laboral son esenciales para la transición hacia una economía ecológica; anima a los Estados miembros a que inviertan en sistemas de educación y formación que permitan un perfeccionamiento o reciclaje profesional rápido, facilitando así la transición de los trabajadores poco cualificados de puestos de trabajo en sectores en declive a puestos de trabajo con un mayor valor añadido en los sectores emergentes;

83. Pide a la Unión que apoye a los Estados miembros en sus acciones relacionadas con la formación profesional, por ejemplo desarrollando un diálogo y una asociación entre los sectores público y privado, ya que se necesitan inversiones que contribuyan a satisfacer la demanda de capacidades emergentes con miras a una economía más ecológica y habida cuenta de la tendencia a la digitalización;

Movilización de la investigación y fomento de la innovación

84. Destaca que la investigación y la innovación de vanguardia son fundamentales para el futuro de Europa y esenciales para alcanzar sus objetivos medioambientales y climáticos, al tiempo que garantizan la competitividad económica y la prosperidad; reitera que las políticas de la Unión deben apoyar la excelencia científica y la ciencia participativa, reforzar la colaboración entre el mundo académico y la industria, y promover la elaboración de políticas basadas en la innovación y en datos contrastados a la vez que se fomenta la cooperación internacional en este ámbito, incluida la facilitación del intercambio de buenas prácticas con el fin de reforzar las capacidades vinculadas a la transición ecológica en las nuevas profesiones relacionadas con ella, para los trabajadores, los profesores y los jóvenes;

85. Subraya que la Unión debe mantener y seguir desarrollando sus programas espaciales civiles emblemáticos, a saber, Copernicus y Galileo, y la Agencia de la Unión Europea para el Programa Espacial, que aportan valiosas contribuciones a la supervisión del medio ambiente y a la recopilación de datos; insiste en que todos los servicios de cambio climático de Copernicus deben estar completamente operativos lo antes posible, de manera que puedan proporcionar un flujo continuo de datos necesario para llevar a cabo acciones eficaces de mitigación del cambio climático y adaptación a este fenómeno;

86. Subraya la importancia del programa Horizonte Europa 2021-2027, orientado a misiones, que ofrece una oportunidad para involucrar a una amplia gama de actores, incluidos los ciudadanos europeos, en la respuesta al reto mundial acuciante del cambio climático y avanzar hacia unas prácticas de investigación e innovación más colaborativas con miras a la realización del Pacto Verde Europeo;

«No ocasionarás daños»: integración de la sostenibilidad en todas las políticas de la Unión

87. Acoge favorablemente la ecologización del Semestre Europeo; insiste en que no se debe debilitar el modo de funcionamiento actual del Semestre Europeo; considera que deben integrarse en él los ODS de las Naciones Unidas, manteniendo al mismo tiempo el enfoque macroeconómico del Semestre Europeo en sus objetivos actuales; apoya, por consiguiente, la integración de los ODS en el Semestre, obligando así a los Estados miembros a presentar sus planes nacionales para alcanzarlos; pide, por otra parte, a la Comisión que evalúe la coherencia de los presupuestos de los Estados miembros con los objetivos climáticos actualizados de la Unión;

88. Acoge favorablemente el compromiso de la Comisión de garantizar que todas las acciones de la Unión contribuyan a que esta logre un futuro sostenible, también mediante el uso de herramientas de presupuestación ecológica, y de actualizar en consecuencia las directrices para la mejora de la legislación; pide a la Comisión que realice evaluaciones de impacto estructuradas de todas las propuestas futuras con objeto de garantizar que sean coherentes con los objetivos de la Unión en materia de clima, medio ambiente y salud, y que evalúe las distintas formas de alcanzar los objetivos del Pacto Verde; insta a la Comisión a que ayude a los Estados miembros a aplicar íntegra y correctamente la legislación vigente y futura en materia de medio ambiente y clima en los Estados miembros, y a que vele por que los casos de incumplimiento tengan consecuencias;

89. Destaca que el comercio es una herramienta importante para promover el desarrollo sostenible y contribuir a la lucha contra el cambio climático; considera que el Pacto Verde debe garantizar que todos los acuerdos comerciales internacionales incluyan capítulos relativos al desarrollo sostenible sólidos y aplicables que respeten plenamente los compromisos internacionales, y en particular el Acuerdo de París; acoge con satisfacción el compromiso de la Comisión de integrar el respeto del Acuerdo de París como cláusula esencial en todos los acuerdos comerciales globales futuros;

90. Hace hincapié en la importante huella climática y medioambiental del consumo de la Unión en terceros países; pide a la Comisión que desarrolle un objetivo para reducir la huella global del consumo y la producción de la Unión con respecto a los límites del planeta Tierra;

91. Subraya que la Unión debe proporcionar asistencia financiera y técnica para ayudar a los países en desarrollo con la transición ecológica, por ejemplo mediante proyectos de desarrollo;

La UE como líder mundial

92. Subraya que, al tratarse del mercado único más extenso del mundo, la Unión puede fijar normas aplicables a todas las cadenas de valor mundiales, y considera que la Unión debe aumentar su nivel de ambición a la hora de elaborar nuevas pautas de crecimiento sostenible y utilizar su peso económico para configurar normas internacionales que estén en consonancia con las ambiciones medioambientales y climáticas de la Unión, apoyando al mismo tiempo unos mercados de la Unión y mundiales abiertos y atractivos de productos sostenibles;

93. Considera que la imposibilidad de la COP25 celebrada en Madrid de alcanzar un consenso sobre un mayor nivel mundial de ambición en materia de cambio climático pone de relieve la creciente necesidad de liderazgo de la Unión en la escena mundial, y opina que ello exige que la Unión mejore su diplomacia climática e intensifique los compromisos bilaterales con los países socios, especialmente con vistas a la COP26 que se celebrará en Glasgow;

94. Pide a la Comisión que tome la iniciativa y proponga un acuerdo internacional para luchar contra la propagación de la resistencia a los antimicrobianos y el aumento de las enfermedades infecciosas; pide a la Comisión y a los Estados miembros que afronten adecuadamente el riesgo de que se produzca una escasez de medicamentos;

 

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95. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros.

 

[1] Textos Aprobados, P8_TA(2019)0217.

[2] Textos Aprobados, P9_TA(2019)0078.

[3] Textos Aprobados, P9_TA(2019)0079.

[4] Textos Aprobados, P8_TA(2018)0449.

Última actualización: 14 de enero de 2020Aviso jurídico - Política de privacidad