Procedimiento : 2019/2988(RSP)
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Ciclo relativo al documento : B9-0092/2020

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B9-0092/2020

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Votaciones :

PV 12/02/2020 - 11.7
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Textos aprobados :


<Date>{05/02/2020}5.2.2020</Date>
<NoDocSe>B9‑0092/2020</NoDocSe>
PDF 142kWORD 48k

<TitreType>PROPUESTA DE RESOLUCIÓN</TitreType>

<TitreSuite>tras las declaraciones del Consejo y de la Comisión</TitreSuite>

<TitreRecueil>presentada de conformidad con el artículo 132, apartado 2, del Reglamento interno</TitreRecueil>


<Titre>sobre una estrategia de la Unión para poner fin a la mutilación genital femenina en el mundo</Titre>

<DocRef>(2019/2988(RSP))</DocRef>


<RepeatBlock-By><Depute>Guido Reil, Jörg Meuthen, Christine Anderson, Peter Kofod, Joachim Kuhs, Sylvia Limmer, Bernhard Zimniok, Annika Bruna, Nicolaus Fest, Virginie Joron</Depute>

<Commission>{ID}en nombre del Grupo ID</Commission>

</RepeatBlock-By>


B9‑0092/2020

Resolución del Parlamento Europeo sobre una estrategia de la Unión para poner fin a la mutilación genital femenina en el mundo

(2019/2988(RSP))

El Parlamento Europeo,

 Vistas las Conclusiones del Consejo, de junio de 2014, sobre la prevención y la lucha contra todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, incluida la mutilación genital femenina (MGF),

 Vistas las conclusiones del Consejo de 8 de marzo de 2010 sobre la erradicación de la violencia hacia las mujeres en la Unión Europea,

 Vista la Declaración Conjunta, de 6 de febrero de 2013, en el Día Internacional de la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, en la que la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y cinco comisarios de la Unión confirmaron el compromiso de esta con la lucha contra la MGF en sus relaciones exteriores,

 Vista la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, y en particular su objetivo 5.3 sobre la eliminación todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la MGF,

 Vista la Declaración del Comité de Ministros del Consejo de Europa, de 13 de septiembre de 2017, sobre la necesidad de intensificar los esfuerzos para prevenir y combatir la MGF,

 Vista la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 20 de diciembre de 2012, sobre la intensificación de los esfuerzos mundiales para la eliminación de la MGF,

 Visto el Acuerdo de Cotonú,

 Vista la Iniciativa Spotlight de la Unión y las Naciones Unidas, de septiembre de 2017, sobre la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas,

 Visto el artículo 132, apartado 2, de su Reglamento,

A. Considerando que, según el informe estadístico de 2016 de UNICEF, un mínimo de 200 millones de niñas y mujeres en todo el mundo han sufrido MGF, aunque las cifras exactas siguen siendo desconocidas;

B. Considerando que solo en 2020 4,1 millones de niñas están en riesgo de sufrir MGF en el mundo;

C. Considerando que, en opinión de UNICEF, a menos que se tomen medidas urgentes para acabar con la MGF otros 68 millones de niñas habrán sufrido esta práctica de aquí a 2030;

D. Considerando que la MGF se reconoce actualmente como un problema de alcance mundial; que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas considera la MGF como una práctica nociva que para 2030 debe quedar erradicada;

E. Considerando que la MGF se concentra principalmente en 130 países de las regiones occidental, oriental y nororiental de África, así como de Oriente Próximo, y que se practica también en algunos países de Asia y América Latina; que esta práctica dañina está actualmente extendida también en Europa, América del Norte, Australia y Nueva Zelanda, concretamente entre las comunidades de inmigrantes de países en los que la MGF es habitual;

F. Considerando que, según UNICEF, siete de los ocho países con índices de ablación genital femenina especialmente elevados (entre el 83 y el 98 %) son de mayoría musulmana;

G. Considerando que la investigación realizada por el Instituto de Antropología Cognitiva y Evolutiva de la Universidad de Oxford ha demostrado que existe una «notable correlación positiva entre el porcentaje de mujeres víctimas de mutilación genital femenina y la prevalencia del Islam» y que existe asimismo una correlación negativa casi equivalente entre el porcentaje de mujeres víctimas de MGF y la prevalencia del cristianismo;

1. Destaca que la MGF constituye una forma extrema de discriminación contra las niñas y las mujeres; considera que esta práctica viola el derecho de las niñas y las mujeres a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a la libertad frente a la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida cuando la práctica produce la muerte;

2. Considera que la MGF se lleva a cabo principalmente porque goza de aceptación social en determinadas culturas y por motivos religiosos; señala que en muchas culturas la MGF se considera un requisito previo para el matrimonio y que las niñas o mujeres que no han sido sometidas a MGF son consideradas insanas, sucias o indignas; hace hincapié en que la MGF está destinada a imponer normas patriarcales de pureza y virginidad a los cuerpos de niñas y mujeres;

3. Opina que, aunque la MGF no se limita a los países islámicos, es ante todo una cuestión musulmana; destaca que existe una relación fáctica y empírica entre el Islam y la MGF; observa que existen numerosos datos apuntan a que la MGF está ampliamente extendida en las naciones de mayoría musulmana en todo el mundo; observa que en un estudio realizado en 2010 en un hospital de Arabia Saudí se llegó a la conclusión de que existía una alta prevalencia de complicaciones médicas posteriores a la MGF y que esta práctica está muy extendida en este país casi enteramente musulmán; observa que un informe de WADI de 2010 concluyó que la tasa de MGF en el Kurdistán iraquí era del 72 %, superando incluso el 80 % en los distritos de Garmyan y Nuevo Kirkuk, y que la MGF era más común entre los musulmanes suníes, siendo también practicada por chiíes, mientras que, por el contrario, no quedó de manifiesto que los cristianos participaran en ella; señala un estudio de 2013 de UNICEF sobre la MGF en África constató que, en todos los países estudiados menos uno, los encuestados afirmaron que la MGF era un requisito religioso; señala que en Malasia, donde el 93 % de las mujeres musulmanas han sufrido MGF, el 82 % afirma que se trata de una obligación religiosa;

4. Observa que la MGF es una de las formas de expresión de la posición de inferioridad de las niñas y las mujeres en la mayoría de los países islámicos; señala que, en muchas comunidades musulmanas, se pide a las mujeres que sean vírgenes y que consientan en el control de su sexualidad;

5. Observa, en este contexto, que el apoyo financiero de la UE a los países islámicos tiene un impacto muy limitado en el ámbito de los derechos humanos de las mujeres, de la lucha frente a la violencia contra las mujeres y del refuerzo de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres;

6. Observa que la práctica de la MGF sigue siendo muy frecuente y que en Asia occidental, entre 1997 y 2015, la tasa de MGF entre las niñas de 14 años o menos pasó del 16,9 % al 21,7 %; manifiesta su preocupación por el hecho de que en muchas partes de Indonesia y en toda Asia esta práctica nociva está tan arraigada que cuando una mujer da a luz a una niña en un hospital la MGF se ofrece automáticamente como servicio médico;

7. Observa con preocupación que, en paralelo a la migración procedente de países musulmanes y de Estados africanos en general, la tasa de MGF ha aumentado en Europa, los Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda; observa con preocupación que en el Reino Unido y en los Estados miembros de la UE la MGF se realiza cada vez más con bebés y niñas muy pequeñas, por lo que es casi imposible detectarla, ya que las niñas no están aún escolarizadas o no tienen la edad suficiente para denunciarla;

8. Lamenta que, si bien la mayoría de los países africanos en los que la MGF es endémica cuenta con legislaciones que criminalizan la práctica, el grado de cumplimiento de estas leyes es por lo general muy limitado y los casos llegan a juicio en raras ocasiones;

9. Observa que Nigeria representa una décima parte de los 200 millones de niñas y mujeres de todo el mundo afectadas por la MGF; observa que la ley federal nigeriana que prohíbe la MGF solo se aplica automáticamente al Territorio Capital Federal de Abuya y que solo 13 de los 36 Estados nigerianos han ilegalizado la MGF, con penas que van desde una modesta multa hasta cinco años de prisión; señala que el cumplimiento de la ley es muy deficiente y que prácticamente no ha habido condenas;

10. Lamenta el hecho de que, en la mayoría de los países de Europa, las leyes penales destinadas a proteger a las niñas y a las mujeres frente a la MGF se apliquen igualmente en raras ocasiones y que las autoridades no hayan abordado el problema de la MGF; señala, a este respecto, que en 2016 la Comisión Especial de Asuntos de Interior de la Cámara de los Comunes británica señaló que la ausencia de condenas por MGF era un «escándalo nacional»; observa que en marzo de 2019 una madre fue condenada en el Reino Unido a 11 años de prisión, siendo esta la primera condena por MGF en dicho país;

11. Considera que la MGF es una práctica bárbara comparable a otras formas de violencia clandestina contra las niñas y las mujeres, como por ejemplo los actos de violencia por honor y las actividades de explotación sexual infantil por las bandas de captación de menores; subraya enérgicamente el hecho de que las creencias culturales y religiosas que profesan, aprueban o toleran la MGF no tienen cabida en sociedades liberales que aspiran a garantizar los derechos humanos de todos sus ciudadanos;

12. pide a los Estados miembros que velen por el cumplimiento de la obligatoriedad de denunciar los casos de MGF por parte de los profesionales de la asistencia sanitaria y la enseñanza y de los cuerpos policiales y los servicios sociales, como ya ocurre respecto de otros tipos de malos tratos a menores; pide a los Estados miembros que adopten una política de tolerancia cero frente a la MGF reforzando sus legislaciones penales y detectando, investigando y persiguiendo sistemáticamente los casos de MGF; considera que una política de tolerancia cero es la única solución viable para desalentar la práctica de la MGF; está firmemente convencido de que solo las políticas de tolerancia cero y de enjuiciamiento sistemático pueden enviar la señal adecuada a las mujeres y a las niñas que son demasiado jóvenes, están en situación de excesiva dependencia o no se atreven a denunciar; considera, además, que solo mediante una lucha global contra esta práctica dañina los Estados miembros podrán dar buen ejemplo de cara al exterior;

13. Pide a los Estados miembros que deporten a los condenados por MGF;

14. Destaca que la MGF es una expresión de la desigualdad entre hombres y mujeres que tan profundamente arraigada está en muchos países de África, Oriente Próximo y Asia; hace hincapié en que la mejora de la posición de las mujeres debe ser primordial en toda política de desarrollo exterior; opina que garantizar la asistencia de todas las niñas a la escuela y desarrollar las condiciones previas para el empoderamiento económico de las mujeres son también pasos necesarios en la lucha contra la MGF;

15. Pide a la Comisión que haga de la MGF y de otras prácticas violentas contra las niñas y las mujeres una cuestión central en sus diálogos sobre derechos humanos con los terceros países afectados; pide al Servicio Europeo de Acción Exterior y a los Estados miembros que intensifiquen las conversaciones con los terceros países para alentarles a adoptar leyes nacionales que prohíban la MGF y a aplicar efectivamente esta legislación;

16. Pide a la Comisión que supervise e informe detalladamente de los resultados de los diferentes instrumentos financieros utilizados en la lucha contra la MGF;

17. Pide a la Comisión que haga depender la ayuda al desarrollo de la UE a terceros países de avances concretos, reales y visibles en el ámbito de los derechos de la mujer y de la lucha contra la MGF;

18. Anima a los Estados miembros a que hagan depender su propia ayuda al desarrollo de la mejora de la situación de los derechos de la mujer y de la lucha contra la MGF;

19. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución a la Comisión y al Consejo.

Última actualización: 7 de febrero de 2020Aviso jurídico - Política de privacidad