Procedimiento : 2020/2779(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B9-0272/2020

Textos presentados :

B9-0272/2020

Debates :

PV 15/09/2020 - 7
CRE 15/09/2020 - 7

Votaciones :

Textos aprobados :

P9_TA(2020)0231

<Date>{14/09/2020}14.9.2020</Date>
<NoDocSe>B9‑0272/2020</NoDocSe>
PDF 149kWORD 49k

<TitreType>PROPUESTA DE RESOLUCIÓN</TitreType>

<TitreSuite>tras una declaración del vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad</TitreSuite>

<TitreRecueil>presentada de conformidad con el artículo 132, apartado 2, del Reglamento interno</TitreRecueil>


<Titre>sobre la situación en Bielorrusia</Titre>

<DocRef>(2020/2779(RSP))</DocRef>


<RepeatBlock-By><Depute>Viola Von Cramon‑Taubadel, Sergey Lagodinsky, Francisco Guerreiro, Bronis Ropė, Anna Cavazzini, Hannah Neumann, Tineke Strik, Markéta Gregorová, Diana Riba i Giner, Ville Niinistö, Alviina Alametsä, Reinhard Bütikofer, Jordi Solé, Monika Vana, Heidi Hautala</Depute>

<Commission>{Verts/ALE}en nombre del Grupo Verts/ALE</Commission>

</RepeatBlock-By>

Véase también la propuesta de resolución común RC-B9-0271/2020

B9‑0272/2020

Resolución del Parlamento Europeo sobre la situación en Bielorrusia

(2020/2779(RSP))

El Parlamento Europeo,

 Vistas sus anteriores resoluciones y recomendaciones sobre la situación en Bielorrusia,

 Vistas las elecciones presidenciales celebradas el 9 de agosto de 2020 en Bielorrusia,

 Vistos la Declaración Universal de Derechos Humanos y todos los convenios sobre derechos humanos de los que Bielorrusia es parte,

 Vista la declaración conjunta sobre Bielorrusia, de 17 de agosto de 2020, de los grupos PPE, S&D, Renew Europe, Greens/EFA y ECR en el Parlamento Europeo,

 Vista la declaración del presidente del Parlamento Europeo, de 13 de agosto de 2020, en la que pide que se ponga fin a la violencia en Bielorrusia,

 Vistas las conclusiones del presidente del Consejo Europeo tras la videoconferencia de los miembros del Consejo Europeo del 19 de agosto de 2020 y los principales resultados de la videoconferencia de los ministros de Asuntos Exteriores del 14 de agosto de 2020,

 Vista la 6.ª ronda del diálogo bilateral sobre derechos humanos entre la Unión Europea y Bielorrusia, celebrada el 18 de junio de 2019 en Bruselas,

 Vistas las declaraciones del vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, en especial las de los días 14 de julio de 2020, 7 de agosto de 2020, 10 de agosto de 2020, 11 de agosto de 2020, 17 de agosto de 2020 y 7 de septiembre de 2020,

 Vistas las declaraciones del portavoz del SEAE sobre los recientes acontecimientos en Bielorrusia, de 19 de junio de 2020, y sobre la aplicación de la pena de muerte en Bielorrusia, en particular las de los días 30 de julio de 2019, 28 de octubre de 2019, 20 de diciembre de 2019, 11 de enero de 2020 y 7 de marzo de 2020,

 Visto el informe de la relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Bielorrusia, de 10 de julio de 2020,

 Visto el artículo 132, apartado 2, de su Reglamento interno,

A. Considerando que las elecciones presidenciales celebradas el 9 de agosto en Bielorrusia no fueron ni libres ni justas; que el Gobierno de Bielorrusia no cursó una invitación oportuna a la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OIDDH) de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para la observación de estas elecciones, lo que dio lugar a la ausencia de observadores internacionales independientes;

B. Considerando que la Junta Electoral Central de Bielorrusia denegó la inscripción como candidatos en las elecciones presidenciales de 2020 a políticos críticos con el régimen, quienes, al parecer, habían recogido más de las 100 000 firmas que establece la legislación nacional, subrayando los obstáculos desproporcionados e inadmisibles a la presentación de candidaturas, lo que contraviene los compromisos de la OSCE y otras normas internacionales;

C. Considerando que «Human Rights Defenders for Free Elections» (Defensores de los derechos humanos por unas elecciones libres) informa de medidas adicionales en perjuicio de los candidatos de la oposición, como la restricción de las dependencias en las que pueden tener lugar de forma legal actividades electorales, la detención de miembros de los equipos de campaña de los candidatos y el bloqueo de casi todos los candidatos de la oposición a las comisiones electorales Precinct, lo que dio lugar a que el 1,1 % del número total de candidatos electos proviniese de los partidos de la oposición y el 96,7 % de los partidos progubernamentales;

D. Considerando que la situación en lo que respecta a los derechos humanos en Bielorrusia siguió deteriorándose durante la campaña electoral y después de las elecciones, produciéndose un número cada vez mayor de detenciones arbitrarias y multas, incluso por participar en asambleas pacíficas; que las ONG y los observadores informan de represalias contra los ciudadanos, también mediante violencia física, secuestros, multas administrativas, amenazas de pérdida de la custodia de niños, acciones penales y torturas físicas y psicológicas;

E. Considerando que Bielorrusia ha sido testigo de una serie de protestas sin precedentes en las que se piden unas nuevas elecciones libres y justas como consecuencia de las elecciones presidenciales del 9 de agosto y el anuncio de un resultado falseado, que da la victoria al presidente en ejercicio; que las protestas dieron lugar a una violenta represión y a miles de detenciones, junto con denuncias de condiciones y tratos inhumanos en los centros de detención;

F. Considerando que el mandato actual del presidente Lukashenka finaliza el 5 de noviembre y que, a partir de esa fecha, ya no puede ser reconocido como presidente legítimo;

G. Considerando que las mujeres desempeñan un papel destacado en las protestas y en la oposición; que el Consejo de Coordinación Nacional (CCN), creado por Sviatlana Tsijanóuskaya, se creó para representar al pueblo de Bielorrusia y canalizar sus demandas de cambio democrático y libertad en dicho país; que todos los miembros del equipo de dirección del CCN han desaparecido, han sido detenidos u obligados a abandonar el país, excepto Sviatlana Alexiévich, galardonada con el Premio Nobel, quien recibió un apoyo excepcional por parte de diplomáticos europeos con el fin de protegerla;

H. Considerando que el entorno de trabajo de los defensores de los derechos humanos se viene deteriorando de forma continuada y que son objeto sistemáticamente de intimidaciones, acosos y restricciones a las libertades fundamentales; que la impunidad generalizada de los agentes de policía contribuye a que las violaciones de los derechos humanos y las represalias contra los defensores de los derechos humanos sean incluso mayores; que se deniega sistemáticamente su inscripción a las organizaciones de derechos humanos y que se criminaliza la pertenencia a grupos no registrados y la recepción de fondos desde el extranjero; que los abogados defensores de los derechos humanos están excluidos de la defensa de activistas civiles y políticos detenidos, quienes no pueden confiar en un juicio justo;

I. Considerando que no hay agencias de noticias independientes registradas en Bielorrusia y que la libertad de prensa en dicho país se ha deteriorado significativamente desde 2015; que los defensores de los derechos humanos y los periodistas que presenciaron o cubrieron manifestaciones, así como quienes han criticado la política medioambiental del Estado o realizado comentarios sobre la pandemia de COVID-19 en Bielorrusia, también han sido objeto de ataques por parte de las autoridades y pueden enfrentarse a acusaciones penales; que las autoridades de Bielorrusia no aportaron dato alguno sobre la pandemia ni reaccionaron oportunamente ante ella, sino que, en su lugar, difundieron activamente información falsa que ponía en peligro la salud de sus ciudadanos;

J. Considerando que Bielorrusia es el único país de Europa que sigue aplicando la pena capital;

1. Apoya firmemente al pueblo de Bielorrusia y hace hincapié en la necesidad de una solución pacífica y democrática a la crisis actual, respaldada por unos medios de comunicación independientes y libres y por una sociedad civil fuerte; apoya el llamamiento del pueblo bielorruso en favor de unas nuevas elecciones libres, justas, transparentes e inclusivas, de conformidad con las normas internacionales y bajo la supervisión de observadores independientes;

2. Exige el cese inmediato de la violencia y las detenciones ilegales; insiste en la liberación inmediata e incondicional de los defensores de los derechos humanos, los activistas, los periodistas y otros individuos detenidos o condenados arbitrariamente en represalia por ejercer sus derechos civiles y políticos y la retirada de todos los cargos contra ellos; insiste, además, en que se lleve a cabo una investigación exhaustiva e imparcial de todos los episodios de detenciones arbitrarias, malos tratos y torturas;

3. Pide que se ponga fin a todos los malos tratos y torturas y que se introduzca una definición específica de tortura en el Código Penal de Bielorrusia en consonancia con las normas internacionales en materia de derechos humanos, así como cambios legislativos para tipificar como delito las desapariciones forzadas;

4. Insta a todas las partes interesadas pertinentes de Bielorrusia a que entablen un diálogo nacional constructivo y bajo una mediación, que incluya al Consejo de Coordinación Nacional, y a que cooperen plenamente con la relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Bielorrusia, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura y el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, con el fin de llevar a cabo las reformas pendientes desde hace tiempo al objeto de proteger los derechos humanos y reforzar la democracia;

5. Insiste en la necesidad de garantizar los derechos de los ciudadanos a la libertad de reunión, asociación, expresión y opinión, así como en la libertad de los medios de comunicación, y en la supresión, por tanto, de todas las restricciones legales y prácticas que impidan el ejercicio de dichas libertades;

6. Destaca la urgente necesidad de aplicar las recomendaciones de la OSCE/OIDDH con miras a incluir garantías procesales y jurídicas sustanciales que refuercen la inclusión, la integridad y la transparencia durante todas las fases del proceso electoral, en particular para introducir criterios y mecanismos claros y razonables en lo que respecta a la inscripción de los candidatos y la verificación de firmas;

7. Condena la suspensión de internet y los medios de comunicación, los bloqueos de carreteras y la intimidación de periodistas con el fin de detener el flujo de información sobre la situación en el país, así como las campañas de desinformación destinadas a inducir deliberadamente a error a la ciudadanía bielorrusa y a culpar a terceros actores de los acontecimientos actuales;

8. Pide que se refuerce con carácter de urgencia el sistema sanitario y se facilite al público toda información pertinente y vital sobre la pandemia de una manera transparente e inclusiva; hace hincapié en la necesidad de mejorar el acceso, la disponibilidad y la calidad de la asistencia sanitaria en los centros de detención, en particular en vista de la pandemia de COVID-19, así como las condiciones de trabajo del personal médico, habida cuenta de los informes que señalan que la policía impide ayudar a los manifestantes heridos y detiene a los trabajadores médicos;

9. Condena enérgicamente la vigencia de la aplicación de la pena de muerte y pide su abolición inmediata con carácter permanente y, entretanto, un derecho efectivo a apelar contra las sentencias a la pena de muerte;

10. Pide que se ponga fin a todos los actos de represión contra defensores de los derechos humanos, figuras de la oposición, activistas de la sociedad civil, observadores electorales, defensores de los derechos medioambientales, líderes religiosos y periodistas y blogueros independientes, e insiste en garantizar su capacidad para llevar a cabo sus actividades sin temor a represalias y sin restricciones;

11. Apoya plenamente a los trabajadores y los sindicatos independientes bielorrusos, y pide a las autoridades y a los empleadores de Bielorrusia que respeten el derecho fundamental de los trabajadores bielorrusos a la huelga sin riesgo de despido, detención u otras represalias, en consonancia con los Convenios 87 y 98 de la OIT;

12. Pide a la Comisión, a los Estados miembros, al SEAE y a la Delegación de la Unión Europea en Minsk que refuercen el compromiso de la Unión con los activistas y las organizaciones de la sociedad civil, los defensores de los derechos humanos, los sindicatos independientes y los medios de comunicación independientes en Bielorrusia y en el extranjero, así como el apoyo financiero de la Unión a los mismos, evitando al mismo tiempo proporcionar financiación alguna al Gobierno y a proyectos controlados por el Estado, incluida la canalización de ayuda o financiación a través de estas entidades y la cancelación de los préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y de otro tipo al régimen actual;

13. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que aumenten la presencia diplomática, humanitaria y de los medios de comunicación en Bielorrusia e intensifiquen los contactos directos con el pueblo bielorruso;

14. Pide a la Comisión que ponga en marcha un programa de asistencia específico de la Unión Europea para ayudar a las víctimas de la represión política y la violencia policial, en particular mediante el acceso a asesoramiento jurídico, asistencia material y médica y rehabilitación; pide a la Comisión que elabore un paquete financiero condicional a gran escala para apoyar a una Bielorrusia democrática en el futuro;

15. Pide a los Estados miembros que adopten todas las medidas necesarias para acoger a las personas de Bielorrusia que busquen refugio en la Unión Europea;

16. Pide a la Comisión que establezca urgentemente un programa de becas para estudiantes cuya matrícula haya sido cancelada en universidades bielorrusas por su posición en favor de la democracia; solicita apoyo financiero y académico para los investigadores bielorrusos concediéndoles acceso a las instituciones de investigación de la Unión;

17. Pide a la Comisión, a los Estados miembros y al SEAE que apoyen plenamente los esfuerzos del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y del Mecanismo de Moscú de la OSCE para garantizar la documentación y la notificación por parte de las organizaciones internacionales de las violaciones de los derechos humanos y la consiguiente rendición de cuentas e impartición de justicia en favor de las víctimas;

18. Espera que la Comisión, los Estados miembros y el SEAE proporcionen una mayor visibilidad y legitimación a la presidenta electa Sviatlana Tsijanóuskaya y al Consejo de Coordinación Nacional de Bielorrusia que ha fundado;

19. Pide al vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y al Consejo que se ocupen sin demora del establecimiento de sanciones específicas contra los responsables de la violencia, la represión y la falsificación de los resultados electorales, incluido el presidente en ejercicio Lukashenka; pide que se revise la política de la Unión Europea con respecto a Bielorrusia, prestando especial atención al apoyo de la Unión a la sociedad civil y al pueblo de Bielorrusia, así como el nombramiento de un representante especial de la Unión para Bielorrusia con el fin de apoyar un proceso de transición pacífica del poder de conformidad con la voluntad del pueblo bielorruso;

20. Pide al vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y al Consejo que estudien la posibilidad de incluir en la lista de sanciones a los ciudadanos rusos que apoyan al régimen actual en Bielorrusia mediante la propaganda, la desinformación, el asesoramiento político, el apoyo económico y el apoyo militar o de fuerzas especiales encubierto o público, en particular los dirigentes y el personal de canales de televisión rusos de propiedad estatal o patrocinados por el Estado, incluidos VGTRK (Rossiya), Perviy Kanal y RT;

21. Pide a las federaciones nacionales de hockey sobre hielo de los Estados miembros de la Unión Europea y de todos los demás países democráticos que insten a la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo (IIHF por sus siglas en inglés) a anular su decisión de celebrar el Campeonato Mundial de Hockey sobre Hielo de 2021 en Bielorrusia hasta que la situación en el país, en particular, la de los derechos humanos, haya mejorado;

22. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y al presidente, al Gobierno y al Parlamento de Bielorrusia.

 

Última actualización: 16 de septiembre de 2020Aviso jurídico - Política de privacidad