Aprobación del Acta – Transmisión por el Consejo de los textos de los acuerdos: Cf. Acta.
1. Utilización del uranio empobrecido en Bosnia y en Kosovo ("Síndrome de los Balcanes")
El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede a las declaraciones del Consejo y de la Comisión sobre la utilización de uranio empobrecido en Bosnia y Kosovo.
Doy la palabra al señor Presidente en ejercicio del Consejo, Sr. Danielsson.
Danielsson,Consejo. – (SV) Señora Presidenta, estimados diputados y miembros de la Comisión, las noticias sobre los riesgos para la salud de la población y del personal de las misiones para el fortalecimiento de la paz en los Balcanes y las eventuales consecuencias medioambientales que podría implicar el uranio empobrecido, han causado gran inquietud en Europa. Es una preocupación que hay que tomar muy en serio. Esta materia debe ser estudiada por las organizaciones e instituciones competentes.
En noviembre del año pasado, visitaron Kosovo representantes del Programa Medioambiental de la ONU (UNEP) y de la Comisión Internacional de Energía Atómica (IAEA). La UNEP trabaja desde hace algún tiempo en la redacción de un informe sobre las consecuencias toxicológicas y radiológicas del uso del uranio empobrecido en los Balcanes. Damos la bienvenida a este informe y al informe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) está preparando sobre esta misma materia.
Los posibles riesgos para la salud de los soldados que participan en misiones de paz en los Balcanes son esencialmente responsabilidad de la OTAN y de los estados participantes. Los países comunitarios que participan en esas misiones lo hacen sobre la base de decisiones nacionales. Sin embargo, para obtener la máxima transparencia posible en esta materia, se está haciendo un intercambio de opiniones en el seno de los órganos del Consejo. Habrá una discusión en el almuerzo, durante la reunión con el Consejo (temas generales), el 22 de enero.
Esto nos recuerda también la importancia de que se discutan los efectos para la salud y el medio ambiente de las acciones militares para el manejo de las crisis, ahora que la UE está formando su capacidad para manejar crisis. Ésta es una parte de la organización de las actividades para el manejo de las crisis y este tipo de trabajos se realizan tanto en la OTAN y en la UEO como en la ONU.
El tema de las consecuencias medioambientales y de los riesgos para la salud del uranio empobrecido, conduce nuestra atención hacia un asunto particularmente importante: los vastos problemas medioambientales de los Balcanes. Las poblaciones de Kosovo, de Yugoslavia y de otros países asolados por la guerra en los Balcanes han sido sometidas a duras pruebas, con largas y trágicas consecuencias. A toda Europa le interesa que se superen esas consecuencias en colaboración con los gobiernos de la región, todos ellos democráticos y con anhelos de paz. La UE ayuda a los países de la región a resolver sus problemas medioambientales por medio de programas de específicos de la Comisión
Solana,Consejo. - Señora Presidenta, Señorías, agradezco de todo corazón esta oportunidad que me brindan para abordar un asunto que me consta, y que nos consta a todos, que reviste, de manera justificada, la máxima prioridad para el Parlamento. Es de toda justicia que nos preocupemos por la salud de nuestros militares, de los ciudadanos de los Balcanes y del personal de las instituciones comunitarias, organizaciones no gubernamentales, organizaciones internacionales y de los Estados miembros que operan en la región. Comparto, por tanto, la inquietud manifestada en relación con la salud de todas estas personas.
Quisiera, en primer lugar, expresar mi solidaridad con todos los que sufren por la salud, por sus familias y por aquellos que han sucumbido a alguna enfermedad. Ésa es la situación real y todos ellos merecen que les atendamos de la mejor manera posible. Tienen derecho a que se les explique sin demora el origen de su situación, y a eso vamos a dedicar todas nuestras energías. Todos tenemos el deber de hacer lo necesario para que se den a todos las debidas explicaciones.
Comparezco, señora Presidenta, Señorías, ante ustedes, en calidad de Secretario General del Consejo, pero también de Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión. Procuraré abordar estas cuestiones que les preocupan a sus Señorías desde la perspectiva del Consejo.
Quisiera, antes de nada, testimoniar, una vez más, mi compromiso personal y el de todos los miembros del Consejo con la región, con los Balcanes. Estoy seguro de que todos ellos harán todo lo posible para contribuir a aclarar esta situación.
Nuestros Estados son democráticos, no tienen nada que ocultar, y nuestro propósito es transmitir al Parlamento todo lo que sepamos en cada momento.
Señora Presidenta, Señorías, la pregunta central que se nos plantea es saber con precisión si existe un vínculo entre el empleo de esa munición y las enfermedades comunicadas por las tropas o por las personas que prestaron servicio en los Balcanes en las misiones de paz , o si, por el contrario, esa incidencia de enfermedades no difiere de la que se observa en nuestros soldados en términos generales.
Ésa es la pregunta a la que debemos responder.
Y, para responder a esta pregunta con claridad, debemos proceder de la manera más racional posible. Habría que preguntarse: si existiera un síndrome, en el sentido etimológico del término, se deberían dar síntomas parecidos en todos los afectados, y los síntomas deberían evolucionar en el tiempo de manera similar, y deberían conducir a desenlaces análogos. Esto es lo que se considera un síndrome. Son éstos los indicios que debemos buscar y, con toda transparencia y con toda claridad, debemos tratar de abordarlos.
Nuestras conclusiones, las de todos nosotros, que estamos interesados en esclarecer la verdad, deben basarse en los hechos y no en meras suposiciones. Y, para examinar los hechos, debemos tener acceso a toda la información disponible. Debemos hacer especial hincapié en la apertura y en la transparencia entre todos nosotros. Una vez que conozcamos estos hechos, deberemos analizarlos de manera tal que todos los resultados que hagamos públicos generen tranquilidad e inspiren confianza. Ése es el espíritu que nos anima.
Esta apertura y esta transparencia deben ser comunes a todos: deben existir en todos los Estados miembros de la Unión Europea, deben existir entre los Estados de la Unión y la Alianza y entre la Alianza y los aliados que han tomado parte en las operaciones de paz en los Balcanes. Y también, lógicamente, entre los Gobiernos de la región.
Por ello, Señorías, el Comité político y de seguridad de la Unión Europea trató este asunto el día 9 de enero. Los Estados miembros pusieron en común sus respectivas preocupaciones y las medidas que cada uno de ellos había tomado, como ha dicho la Presidencia en ejercicio. Hubo acuerdo, en términos generales, en que había que dejar que fuera la Alianza, como institución que había asumido la gestión de crisis en los Balcanes, quien recabara toda la información de todos los participantes sobre el uso del uranio empobrecido, la ubicación de los contingentes militares y todos los datos de índole médica.
En dicha reunión, como sus Señorías saben, la Comisión explicó, asimismo, las medidas que tenía previsto adoptar, y estoy seguro de que hoy la Comisión, a través de la Comisaria Wallström, o quien sea su portavoz, nos informará de las medidas que ha adoptado.
Respecto a la Alianza, les diré que, tan pronto como el tema salió a la luz, yo, personalmente, me puse en contacto con su Secretario General y que, desde ese momento, el contacto ha sido permanente y, tanto él como sus colaboradores, o los colaboradores del Consejo, han velado por que unos y otros nos mantuviéramos lo más informados y al corriente posible de todos los acontecimientos.
Les recordaré muy brevemente las medidas adoptadas por la Alianza en su reunión del día 10 de enero: en primer lugar, convocó una reunión de expertos médicos militares nacionales para tomar contacto e intercambiar todas las ideas, antecedentes, objetivos, etc.; se creó inmediatamente un grupo de trabajo que sirviera de centro de intercambio de información y en el que pudieran participar -y me parece importante subrayarlo- no solamente los países de la Alianza, sino todos los países que, de una u otra manera hubieran participado en las operaciones de mantenimiento de la paz.
Se acordó también estrechar las consultas con los países de la región y así, el día 10 de enero, se trató el asunto con el Ministro de Asuntos Exteriores yugoslavo, Sr. Goran Svilanovic, y se le aseguró que todos nosotros y la Alianza, en particular, transmitiríamos toda la información disponible.
Además, se acordó poner a disposición del programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente toda la información relativa a este suceso. Además, como saben, los aliados reiteraron su opinión de que no existía, por el momento, ninguna prueba que diera a entender que esa munición utilizada representaba un riesgo significativo para las fuerzas de los países que participaron ni para la población civil de los Balcanes.
La Alianza ha manifestado también, con toda claridad, que es una organización de carácter militar y no médico y, por tanto, debe facilitar -y ésa es su intención- toda la información necesaria a la Unión Europea, para que las organizaciones más cualificadas, concretamente la Organización Mundial de la Salud, el programa de Naciones Unidas para el medio ambiente y el organismo internacional de energía atómica, puedan extraer las debidas conclusiones.
Como ustedes saben, Señorías, el Comité médico de la Alianza se reunió por primera vez el lunes, día 15, y el recién creado Grupo de intercambio de información mantuvo su primera reunión ayer mismo. Los resultados de esta primera discusión los conocen sus Señorías, son públicos y esta información, junto con los datos científicos que se han intercambiado durante la reunión de ayer se encuentran disponibles y están en la página web de Internet de la Alianza.
Deseo señalar, en particular, que el Grupo de intercambio -me parece importante insistir una vez más- estará abierto a los quince Estados miembros de la Unión Europea por sugerencia de la Alianza y con toda la garantía de máxima transparencia. El siguiente paso, como bien ha dicho la Presidencia, consistirá en pasar revista a la totalidad del material científico de que se vaya disponiendo y, como el Primer Ministro y Presidente del Consejo, Sr. Persson, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión tratarán también la cuestión el 22 de enero en su primera reunión del Consejo de Asuntos Generales.
Estoy convencido, señora Presidenta, Señorías, de que esto es lo que se puede hacer en este momento de manera razonable para que todos podamos recabar la información necesaria y sacar las conclusiones a partir de los hechos.
Como se pueden imaginar, Señorías, me he mantenido en contacto con todos los Gobiernos de los Estados miembros y debo decirles, con toda franqueza, que, si existiera cualquier informe del que se desprendiera la posibilidad de algún nexo, velaría personalmente, y me comprometo ante sus Señorías, para que les fuera transmitido de inmediato. Lo que les puedo decir es que hasta ahora el Consejo no ha recibido ningún informe científico que determine un nexo entre estas enfermedades y el empleo de la munición de uranio empobrecido. Repito que si eso ocurriera, Señorías, se pondría en su conocimiento inmediatamente.
Debo señalar que en los últimos días y en las últimas horas, desde que fui convocado a comparecer ante sus Señorías, han sido presentados algunos informes científicos de algunos países. Quiero señalar, por ejemplo, los informes que ha presentado el Comité de la Agencia Federal de Control Nuclear belga, que creo que es un informe que merece la pena ser leído. Quiero decirles también que, desde el punto de vista del control de los niveles de radioactividad, tanto Portugal como España han presentado ya sus medidas prácticamente definitivas.
Por lo tanto, Señorías, esto es lo que la Unión Europea está haciendo, quiere seguir haciendo y va a continuar haciendo, en este espíritu de transparencia y de buena cooperación que ha señalado ya la Presidencia en ejercicio. Hasta aquí, por tanto, las informaciones.
Ahora bien, Señorías, señora Presidenta, creo que no sería justo que en una sesión solemne como la de hoy diéramos el conjunto de informaciones que en este momento poseemos sin situarlas en el contexto real en que nos encontramos. Y estando en esta casa de la representación popular europea, yo no puedo sino decir que debemos recordar de dónde venimos y la causa fundamental y definitiva del debate que hoy tenemos. Y no podemos evitarlo. Y la causa fundamental de nuestro debate es que había un problema en Bosnia de falta de respeto a los derechos humanos que este mismo Parlamento denunció una y mil veces.
Yo no puedo olvidar, señora Presidenta, cuando en el año 1994, representando yo como ministro de Asuntos Exteriores a mi país, leía con atención los resultados y las conclusiones de este Parlamento, que pedían a los ministros de Asuntos Exteriores de los países de la Unión que actuaran, que no podían permitir que esa situación de falta de respeto a los derechos humanos por la violencia en Bosnia Herzegovina se mantuviera.
(Aplausos y protestas)
Y recuerdo mejor, en 1995, siendo yo Presidente del Consejo de Ministros de la Unión Europea y compareciendo en esta misma sala, cómo sus Señorías me pedían con pasión que, por favor, actuáramos para evitar la catástrofe. Actuamos, sin duda, con la buena intención propia de los países democráticos que quieren defender los derechos que en otros se están violando.
Y eso es lo que tratamos de hacer, Señorías. Y quiero recordarles, Señorías, …
(Protestas y aplausos)
con todo respeto y con todo cariño, que, posteriormente este Parlamento, aprobó importantes resoluciones sobre la situación en Kosovo.
Creo que no podemos olvidar de dónde venimos. Y creo que tenemos que incluir en este debate global no solamente las causas que hoy analizamos y que estamos dispuestos a analizar hasta el final porque representamos a sociedades democráticas sino también, cuál es la causa primera que ha generado todo este problema, y que no es otra que la violación profunda de derechos humanos en nuestra Europa, en los Balcanes, que tratamos de atajar de la mejor manera posible con los medios que los países de la Unión Europea y los países de la Alianza tenían a su alcance.
Señorías, para terminar, quisiera recordar el último momento de emoción que hemos compartido juntos. Señorías, recordarán que el 5 de octubre, en esta misma sala, en este mismo banco, tuve la ocasión de compartir con todos ustedes un momento de gran emoción: cuando el Parlamento de Belgrado empezaba a ser conquistado por los demócratas.
No olvidemos lo que hemos hecho. No olvidemos todo lo positivo que se ha hecho, cuya consecuencia fue la Cumbre de Zagreb, en la que, por primera vez, los quince Gobiernos de la Unión Europea se reunieron con todos los Gobiernos de los Balcanes, y todos ellos estaban elegidos democráticamente.
Señorías, les quería decir, para terminar, y con una cierta emoción, que yo, que he vivido con una gran intensidad, como sus Señorías se imaginan muy bien, todos estos últimos años para tratar de conseguir una Europa más democrática y una Europa donde los derechos humanos se respeten, voy a hacer todo lo posible para que el enfoque científico, el espíritu de transparencia, el espíritu de comunidad, que es lo que somos, a los que me he referido, se respeten. Y para que los hechos de que dispongamos en cada momento se comuniquen a sus Señorías.
Hasta ahora, como he dicho con toda honestidad, no existe relación alguna entre los hechos y las consecuencias. Eso es lo que nos dicen los comités científicos. Pero les quiero decir también que no podemos y no debemos darnos por satisfechos, y les digo, una vez más, que el Consejo y yo mismo nos sentimos comprometidos a aclarar hasta el fondo esta situación, señora Presidenta.
No tengo la menor duda, señora Presidenta, Señorías, de que los principios a los que he hecho referencia: seriedad, transparencia y honestidad, serán los que nos guíen a todos.
Señora Presidenta, Señorías, muchísimas gracias por su atención.
(Aplausos y protestas)
La Presidenta. – Antes de dar la palabra a la Sra. Wallström, en nombre de la Comisión, tengo una cuestión de orden del Sr. Alavanos. Habida cuenta, Sr. Alavanos, de que no se podría modificar la organización de este debate por cuestiones de orden, le pediría que me dijera ahora, tal como establece el Reglamento, en qué artículo del Reglamento fundamenta su cuestión de orden.
(Al aclarar el Sr. Alavanos que se trata del artículo 37 del Reglamento, la Presidenta le da la palabra)
Alavanos (GUE/NGL). – (EL) Señora Presidenta, de acuerdo con el artículo 37 del Reglamento, el Consejo y la Comisión pueden solicitar hacer una declaración en el Parlamento Europeo; la organización, sin embargo, del debate le corresponde al Presidente del Parlamento Europeo, le corresponde a usted concretamente. En este sentido, y dado que el debate es público y está siendo seguido por la conmocionada opinión pública europea, creo que tenemos todos la obligación de pedir al Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, que hasta hace bien poco era Secretario General de la OTAN, y sobre el cual está pendiente una investigación del Tribunal Internacional de la Haya, en el que podría ser juzgado por crímenes contra la humanidad, según declaraciones de la fiscal al diario La Repubblica, y a otros medios; tenemos, digo, la obligación de pedirle, para no ser acusados de complicidad, que dé explicaciones sobre cómo, en calidad de Secretario General de la OTAN, dio luz verde al desencadenamiento de una “miniguerra” nuclear en los Balcanes. Y mucho más cuando el Sr. Solana ha atribuido corresponsabilidad al Parlamento Europeo. Y a eso debe usted responder. Ha dicho que, puesto que llamábamos a actuar en los Balcanes, nosotros somos también responsables de la miniguerra nuclear.
La Presidenta . – Le recuerdo que la organización de este debate se acordó en la Conferencia de Presidentes de la semana pasada.
Doy la palabra ahora a la Sra. Wallström, en nombre de la Comisión.
Wallström,Comisión. – (EN) Señora Presidenta, antes de entrar en el tema específico del uranio empobrecido, permítame situarlo en su contexto y decir unas palabras sobre la situación del medio ambiente en los Balcanes y sobre lo que la Comisión Europea ha venido haciendo para mejorar dicha situación.
Casi una década de conflictos en la región, combinados con unas instituciones débiles, una industria obsoleta contaminante y un legado de años de contaminación sin ningún control han dejado el medio ambiente de los Balcanes en un estado de serio abandono. El informe del Centro de Medio Ambiente de Budapest, realizado en junio de 1999 por encargo de la Comisión, presentó una evaluación preliminar de las consecuencias medioambientales del conflicto en la región de los Balcanes. En octubre de 1999, las fuerzas de intervención de las Naciones Unidas en los Balcanes presentaron, a su vez, su valoración del daño medioambiental ocasionado por el conflicto de Kosovo.
En nuestros esfuerzos por mejorar la situación de la salud y el medio ambiente en los Balcanes, la Comisión ha establecido un enfoque de doble vía. Este enfoque combina, por un lado, medidas para atender los problemas inmediatos con una asistencia a más largo plazo. Nuestra asistencia a más largo plazo ha sido ideada para arraigar un proceso de protección sostenible del medio ambiente en los países de la región, todos ellos posibles candidatos a convertirse en miembros de la Unión.
Permítanme exponer brevemente qué hemos estado haciendo. En el marco del Pacto de estabilidad, la Comisión ha sido la fuerza motriz que ha desarrollado el Programa regional de reconstrucción medioambiental. Este programa proporciona un marco en el que poder desarrollar acciones en los Balcanes a nivel regional en materia de medio ambiente. Al reunir a los distintos donantes bilaterales y a los países de la región, estamos proporcionando un centro de coordinación de lo que, de otra forma, sería un solapamiento de acciones bilaterales dispares.
Para ayudar al lanzamiento del Programa regional de reconstrucción medioambiental, la Comisión financia actualmente acciones por valor de 5 millones de euros. Otros donantes han contribuido con 2,5 millones de euros más, mientras que otros han expresado su intención de aportar aproximadamente 5,8 millones de euros adicionales, lo que hace un total de unos 13,3 millones de euros.
A través de estas acciones nos hemos fijado el objetivo de crear instituciones, participar en las actividades que la Agencia Europea de Medio Ambiente desarrolla en la región, así como en dos focos medioambientales, uno en Albania y otro en la Antigua República Yugoslava de Macedonia. Nuestra contribución refleja el equilibrio entre sentar las bases para la protección a largo plazo del medio ambiente y la acción de rehabilitación urgente.
Permítanme pasar a continuación al tema específico del uranio empobrecido y a la alarma social que ha despertado por los posibles riesgos para la salud de la población local, así como para el personal internacional que ha servido o sirve en la región; riesgos que se asocian con la utilización en Kosovo y Bosnia de armas que contienen uranio empobrecido. La Comisión, naturalmente, en su afán por velar por los intereses de su personal y de los contratistas que se encuentran en la región, también pide un examen de la situación.
Permítanme hacer hincapié una vez más en que éste es un tema que ha despertado una preocupación considerable entre la sociedad y que dicha preocupación debe ser atendida. Pero sólo podrá ser atendida sobre la base de los hechos y la provisión de toda la información sobre el tema. Nuestra consigna debe ser "apertura". Es el motivo por el que es fundamental proceder racionalmente y sobre la base de evidencia científica.
¿Cuáles son pues los hechos? El uranio, como ustedes saben, es un elemento radiactivo y tóxico que se encuentra en algunos minerales. El uranio empobrecido es menos radiactivo que el uranio natural. Existe en grandes cantidades por ser un subproducto del ciclo del combustible nuclear y es muy duro y autoafilante. Como tal, se utiliza para construir la punta de los proyectiles para incrementar su poder de penetración. No obstante, en estos momentos no existe una opinión científica unánime sobre los efectos del uranio empobrecido para la salud y el medio ambiente.
Cuando la fuerza de intervención de las Naciones Unidas en los Balcanes presentó su valoración original del daño al medio ambiente que ocasionó el conflicto de Kosovo, aún no había recibido ningún documento oficial que confirmara si durante dicho conflicto se había utilizado o no uranio empobrecido. Cuando se tuvo dicha confirmación, el PNUMA llevó a cabo una misión para recoger, por ejemplo, muestras de suelo, agua y vegetación en otoño del pasado año. Esperamos que los resultados de dichos exámenes se darán a conocer en marzo del presente año.
Por nuestra parte, la Comisión ha actuado con rapidez ante las recientes muestras de preocupación para garantizar que cualquier acción de la Comisión en relación con el uranio empobrecido esté basada en un conocimiento científico sólido. Hemos hecho uso de las estructuras actuales para convocar una reunión de un grupo de expertos independientes bajo los auspicios del Tratado de Euratom para que dé su opinión sobre las posibles consecuencias para la salud en general de la exposición a uranio empobrecido. Esperamos que los expertos hagan uso de todas las pruebas científicas disponibles a la hora de elaborar su opinión. La opinión científica del grupo de expertos independientes debería estar disponible en el plazo de un mes.
A la luz de dicha opinión, la Comisión volverá a examinar si las acciones de seguimiento son o no las adecuadas, por ejemplo, para nuestro personal en la zona. También decidiremos si es adecuado prorrogar los programas de asistencia en vigor con vistas a garantizar el desarrollo sostenible de la región.
La Comisión, naturalmente, invitará a los Estados miembros y a las autoridades internacionales a compartir la información sobre los resultados y los enfoques, y a discutir cualquier acción de seguimiento propuesta que resulte de la opinión proporcionada por los expertos científicos independientes.
El enfoque de doble vía que he puesto en marcha hace hincapié en el valor añadido de la contribución comunitaria para la resolución de la situación sanitaria y medioambiental en la región de los Balcanes. La Comisión confirma su compromiso de reforzar nuestro apoyo a medio y largo plazo para mejorar la situación del medio ambiente y de la salud humana en la región de los Balcanes.
(Aplausos)
Brok (PPE-DE) . – (DE) Señora Presidenta, la población está preocupada porque hay indicios de que podría existir alguna relación entre el uranio empobrecido empleado en la munición y determinados efectos sobre la salud y el medio ambiente. Sin embargo, también sabemos que todavía no se ha demostrado que dicha relación sea cierta. Ningún estudio científico ha podido demostrarla hasta ahora, ni tampoco ninguna de las investigaciones que se han realizado en España, Italia u otros países.
Por esto, enlazando con lo que acaba de manifestar el representante de la UE, Sr. Solana, yo quisiera señalar que este debate no supone una aprobación retroactiva de la conducta de Milosevic. La intervención que llevaron a cabo los soldados de la OTAN y de los Estados miembros de la Unión Europea en Bosnia y en Kosovo fue una intervención contra un criminal de guerra. Tenemos que seguir agradeciendo su intervención a favor de los derechos humanos. Los responsables políticos y militares de la misma merecen asimismo nuestra consideración. Quiero dejarlo muy claro en este contexto, en nombre de mi Grupo.
(Aplausos)
No obstante, ahora tenemos noticia de que la explosión de la munición utilizada desencadena procesos químicos en los que se produce óxido de uranio, por ejemplo, y que podrían ser fuente de problemas. En los últimos días, hemos tenido noticia de unas investigaciones realizadas por el Pentágono en enero de 2000, de las que se desprendía que dicha munición también contiene a veces pequeñas cantidades de plutonio. Esto entraña un riesgo y es preciso informar a los soldados de la necesidad de observar precauciones especiales en las zonas donde se empleó dicha munición.
A la vista de estas consideraciones, resulta efectivamente necesario realizar investigaciones que garanticen la seguridad. Éstas no constituyen una muestra de debilidad, sino de la credibilidad de las democracias, que investigan estas cuestiones sin ocultar nada. Se lo debemos a los soldados y colaboradores de organizaciones no gubernamentales afectados, y también a la población civil de dicha región. Tenemos que comprobar si ello ha tenido repercusiones para la salud y el medio ambiente, para luego desactivar la alarma o, por el contrario, retirar permanentemente de la circulación esas armas. Ello también exige que mientras se investigan dichas armas y sus efectos se utilice otra munición alternativa de eficacia equivalente, que no pueda tener ninguno de los efectos temidos.
Yo quiero manifestar mi agradecimiento al Sr. Solana y también a la Comisión por su compromiso de mantener informado al Parlamento Europeo, lo cual nos permitirá adoptar llegado el momento nuestro dictamen final sobre esa base y garantizar así la seguridad de nuestros ciudadanos y nuestros soldados, y también la credibilidad futura de nuestras intervenciones militares, cuando sean necesarias para velar por el cumplimiento de los derechos humanos.
Napoletano (PSE). – (IT) Señora Presidenta, en primer lugar quisiera dar las gracias a la Comisión, al Consejo y al Alto Representante per haber aceptado participar en un debate sobre este tema, así como asegurar al Alto Representante que aquí no se trata de reabrir un antiguo debate sobre los motivos de las intervenciones en la antigua Yugoslavia. No sería correcto también porque el contexto ha cambiado profundamente. Hoy tenemos la razonable esperanza de poder incorporar a estos países a la Unión Europea; ayer experimentábamos la pesadilla de la limpieza étnica y de los horrores fomentados por las dictaduras de los varios Izetbegovic, Karadzic, Milosevic: ésta era la situación.
Está bien que el Parlamento Europeo sea la sede en que se afronte de manera responsable y transparente el problema de la posible relación entre la utilización de los proyectiles de uranio empobrecido y cierto número de muertes y de patologías entre los militares de diferentes países que participaron en las operaciones primero en Bosnia y recientemente en Kosovo, junto con la preocupación por las consecuencias directas e indirectas en las poblaciones civiles implicadas. La alarma no se justificaría si no hubiera más que la sospecha de que la incidencia de estos casos es superior a la media en las mismas categorías de edad y es por esto que es necesario determinar con exactitud las posibles causas.
A dicho fin, ya se han adoptado numerosas iniciativas a escala nacional e internacional. Exhortamos a la OTAN a erigirse en promotora de las mismas valiéndose de la contribución de la administración americana y, dado que toda posible garantía no puede sino que ofrecerla la comunidad científica, queremos que el Consejo y la Comisión se conviertan en parte activa de esta coordinación y de este intercambio de información y que la Comisión realice su propia investigación científica autónoma.
Por último, la moratoria y el principio de precaución: aquí no se trata de forzar un principio, el de precaución, elaborado para la seguridad alimentaria, y de trasladarlo sin más a la política exterior. Se trata, en cambio, de comprender que el problema de militar se ha convertido en civil y afecta a la protección de la salud y de la vida más allá de la duración de la intervención, la salud y la vida no solo de los militares, sino también de la población civil.
Haarder (ELDR). – (DA) Señora Presidenta, el Grupo Liberal desea ver sustituida la incertidumbre por la certeza y la confianza. Los jóvenes hombres y mujeres deben poder unirse a los cuerpos de pacificación y de mantenimiento de la paz en la seguridad de que no se escatimarán esfuerzos para garantizar su seguridad. Se examinarán todos los riesgos, cualquier soldado que esté preocupado podrá ser objeto de una revisión gratuita y a fondo, y se prestará gran atención a los civiles que puedan haber estado expuestos y de ser necesario también serán examinados para que podamos aprender de estas experiencias. Fue precisamente por los civiles por lo que intervinimos en Kosovo y en Bosnia, y lo hicimos con sólidas razones morales. Las revisiones deben ser a fondo, deben ser realizadas por expertos independientes y debe existir transparencia en cuanto a los métodos y a los posibles factores de incertidumbre. De existir cualquier motivo para la preocupación, ha de apostarse por alternativas al uranio empobrecido, y hasta que no exista seguridad, posiblemente deba suspenderse su uso. Me gustaría dar las gracias al Sr. Solana por su promesa de que cualquier dato será dado a conocer. Haremos que cumpla su promesa y responderá por ella si no la mantiene. También me gustaría darle las gracias por señalar nuestra responsabilidad común en la acción militar y humanitaria, la cual es el motivo de que estemos hoy aquí. Tuvo resultados prácticos y abrió el camino a la democracia en los Balcanes. Esta acción era una obligación moral y podemos estar orgullosos de haber cumplido con ella.
Lannoye (Verts/ALE). - (FR) Señora Presidenta, señor Presidente del Consejo, señora Comisaria, señor Alto Representante, me alegro de que se produzca por fin este debate.
En abril de 1999, cuando comenzaban los bombardeos de la OTAN, intentamos comprometerlo en el marco de la legislatura precedente. Sin éxito. Unos días más tarde, exactamente el 5 de mayo, con once colegas, remití una carta al Sr. Solana, que entonces eran Secretario General de la OTAN, porque teníamos la certeza de que ese tipo de armas se estaba utilizando, para pedirle que se pusiera fin a esa utilización al tratarse de armas que pueden plantear, con posterioridad, problemas de salud a las poblaciones y a los militares, eso sin hablar de la contaminación irreversible del medio ambiente.
En aquellos momentos no recibimos respuesta. Creo que esto merece señalarse. La OTAN ha proporcionado con cuentagotas una serie de informaciones; como prueba tenemos el hecho de que el grupo de trabajo del programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente constató a finales de 1999 que no disponía de información suficiente para valorar el estado de contaminación con uranio empobrecido del territorio de Kosovo.
Lo que el señor Solana acaba de decirnos hace unos instantes, es decir, que se iba a actuar con transparencia, es nuevo, es algo bueno, pero tengo algunas dudas a la vista de la posición que ha adoptado la OTAN durante un año sobre esa voluntad de transparencia. Y tengo aún más dudas cuando oigo las palabras de los representantes actuales de la propia OTAN.
Y quisiera aclarar una serie de puntos. Porque lo considero necesario. Cuando se dice que es preciso establecer un vínculo entre el estado de salud de los militares y la presencia o no de uranio empobrecido, es preciso ser prudente ya que la cuestión no es fácil; varios parámetros entran en consideración para explicar el mal estado de salud de una serie de militares. Está la contaminación química, están toda una serie de daños sufridos por el medio ambiente, están las condiciones de vida. Por otra parte, sabemos que la contaminación radiactiva no manifiesta sus efectos más que al final de un período relativamente largo. Por tanto, no es correcto decir en este momento, como hacen algunos científicos de forma, a mi juicio, ligera, que "no existe ningún vínculo". Es demasiado pronto. Sin duda, es cierto para algunos militares, pero me sorprendería que se pudiera generalizar.
Segunda observación: el uranio empobrecido no es algo natural como se intenta hacer creer, o menos radiactivo. Es aproximadamente un 20% menos radiactivo que el uranio natural. Se trata de un residuo de la industria nuclear. Debe ser tratado como tal. Y debo señalar que disponemos de una directiva europea que data de 1996, y que los Estados miembros deberían transponer que prevé que, a partir de una concentración de 10.000 becquereles por kilo, es preciso confinar un residuo así. Ahora bien, aquí nos encontramos con una concentración 4000 veces más importante, por consiguiente, resulta completamente absurdo utilizar una munición así para diseminarla en el medio ambiente, crear unas partículas insolubles que se encuentran en las vías respiratorias y en las digestivas, pretender que es preciso probar la existencia de un problema. Pero hay necesariamente un problema, o si no ya no entiendo la directiva europea. ¿Por qué lo que es válido para las poblaciones europeas no puede serlo para las poblaciones de Kosovo y de Bosnia y para los militares?
(Aplausos)
Para terminar, quisiera hacerlo con una observación; espero que me disculpen, ya que he sido un poco extenso. El fin, Sr. Solana, nunca justifica los medios.
(Aplausos)
Nadie aquí toleraba el régimen del Sr. Milosevic. Pero el Sr. Milosevic y sus amigos no son víctimas de las radiaciones, no han ingerido uranio empobrecido. Las víctimas son las poblaciones locales, los militares, los representantes de las ONG.
(Aplausos)
Wurtz (GUE/NGL). - (FR) Señora Presidenta, señor Presidente del Consejo, señora Comisaria, señor Alto Representante, hace un mes, al adoptar la Carta de los Derechos fundamentales, los Quince pretendían afirmarse como una comunidad de valor. Una ambición así no conquista su credibilidad solamente por los textos. La gana ante todo en la vida, con ocasión de acontecimientos señalados, a través de actos políticos importantes que responden a principios éticos y que, si llega el caso, tienen un coste para aquellos que los cumplen. Es en el tajo donde se reconoce al albañil.
El síndrome de los Balcanes, diez años después de la guerra del Golfo, constituye con toda evidencia un acontecimiento importante. Sitúa de forma espectacular a los Quince frente a sus responsabilidades. Asumirlas plenamente supone, a mi juicio y a juicio de los miembros de mi Grupo, asumir decisiones valientes en al menos tres direcciones. En primer lugar está la dimensión humana del problema. Hay personas que han fallecido, otras están sufriendo y otras aún viven la angustia y el miedo por el futuro. Entre éstas, se encuentran militares y muchos civiles. Lo que hay de bárbaro en algunas armas es que continúan produciendo víctimas después de la guerra, de forma ciega. Nos enfrentamos claramente a una situación de este tipo en los Balcanes.
La comunidad internacional se honró hace algún tiempo desterrando, por esta razón, las minas antipersona. Ahora, y en el mismo espíritu, debe prohibir las municiones con uranio empobrecido.
(Aplausos)
A los países europeos que las fabrican, tales como Gran Bretaña, Portugal y, desafortunadamente, mi propio país, Francia, corresponde aceptar que se ponga término a su producción, a su almacenaje y naturalmente a su utilización, aunque sea a título experimental. No harán otra cosa, por otra parte, más que adecuarse a los principios del Convenio de Ginebra de 1980, que prohíbe cualquier arma que destruya sin discriminación. Al mismo tiempo debe reconocerse a las víctimas el derecho a los cuidados y a las reparaciones, a todas las personas afectadas el derecho a un examen médico preventivo, a todas las regiones afectadas el derecho a la descontaminación y a la rehabilitación. ¿Es serio, es digno rehuir las propias responsabilidades pretendiendo hoy que el peligro de estas municiones no está establecido cuando muchas encuestas públicas e informes internos han aportado claramente la prueba? Creo sinceramente que ahí existe un combate de retaguardia, desfasado con respecto a las informaciones de las que disponen nuestros conciudadanos.
Eso me lleva a mencionar en segundo lugar el desafío democrático que nos plantea este caso dramático. Efectivamente, es larga la lista de los silencios culpables, de las contraverdades, de las mentiras por omisión a las que se han entregado, en la medida en que ha sido posible, tanto la OTAN como algunos Estados miembros. Por haber aceptado hace tiempo jugar de algún modo el papel de interfaz entre una y otros no puede, Sr. Solana, sorprenderse de que le pidamos hoy explicaciones por hechos graves que van aflorando poco a poco. La exigencia de verdad sobre el pasado y de transparencia para el futuro es hoy incuestionable, usted mismo lo ha dicho. Pero, sinceramente, desde este punto de vista, creo que ni los Quince, ni la OTAN pueden considerarse libres después de lo que acaba de decirnos, señor Alto Representante.
(Aplausos)
Esta dura prueba debe finalmente, a nuestro juicio, servir de ocasión para una reevaluación de nuestro concepto de la organización de la seguridad europea y de las relaciones Unión Europea-OTAN. Somos de la opinión de que ya es momento para no dejarnos arrastrar más, ni en el continente europeo ni en el resto del mundo, a los dramáticos callejones sin salida de las opciones estratégicas americanas. Pienso en los efectos monstruosos de la guerra del Golfo en la población iraquí, especialmente en los niños. Pienso en las destrucciones sistemáticas del potencial económico y del patrimonio ecológico no sólo de Yugoslavia sino también de los países vecinos -véase el Danubio- a lo que se añade finalmente la confirmación de la utilización masiva, en estos conflictos, de armas y municiones que, no solamente producen innumerables víctimas inocentes en el campo de batalla, sino que constituyen una amenaza duradera para las personas que frecuentan las zonas bombardeadas. Esto no tiene nada que ver, Sr. Solana, con la defensa de los derechos humanos. No, para Europa, el fin no puede justificar los medios.
Estoy convencido de que, de una u otra forma, estas cuestiones están ya en muchas mentes. Después de la etapa de hoy, habrá otras. Espero que seamos cada vez más numerosos los que nos incluyamos en esta perspectiva de cambio.
(Aplausos)
Queiró (UEN). - (PT) Señora Presidenta, Señorías, señor Javier Solana, en pocas ocasiones habrá sido tan importante que la verdad de los hechos, toda la verdad, salga a la superficie en un debate parlamentario como en ésta. La gran mayoría de los países que integran la Unión Europea, pertenecientes o no a la OTAN, participaron con sus fuerzas armadas y de seguridad en diversas intervenciones militares y policiales en los Balcanes. Lo hicieron, porque fue, a su juicio, la forma más adecuada de proteger a poblaciones civiles y sus derechos fundamentales y contribuir a la paz y a su reconstrucción y rehabilitación democrática.
El caso es que en varios de esos países, uno de ellos el mío, Portugal, han surgido múltiples casos preocupantes. En nuestro caso, uno de ellos ya mortal, de leucemia y otras patologías asociadas con las radiaciones en militares que prestaron servicio en Bosnia o en Kosovo.
Esos casos han suscitado y suscitan en las comunidades médica, científica, militar y política y, por consiguiente, en la opinión pública de esos países una justificada preocupación por la posible relación -que no está probada, lo subrayo- entre la exposición al uranio empobrecido que entra en la composición de las municiones utilizadas y la aparición de las enfermedades citadas. De modo que la verificación de la verdad sobre esa relación es esencial, desde luego, porque están en entredicho relevantes valores humanos que entrañan respeto y serenidad ante las legítimas preocupaciones de los militares y sus familias.
Además, porque la información científica sigue siendo incompleta y es necesario establecer con rigor si hay o no una relación de causalidad entre la utilización de las municiones que contienen uranio empobrecido y los problemas de salud observados. También porque es inaceptable que aún subsistan contradicciones y polémica entre el grado de información que la OTAN afirma haber facilitado oportunamente a los Gobiernos y a las autoridades militares de los países que integraron las misiones y las condiciones en que sus fuerzas armadas y de seguridad participaron en las operaciones militares y policiales.
Por último, porque sería incomprensible y hasta paradójico que nuestros países hubieran participado en misiones de paz y fomento de los derechos humanos en la zona de los Balcanes y tal vez hubieran dejado por resolver allí un problema grave de salud pública y medioambiental que afecta a las poblaciones a las que se pretendía precisamente proteger. Así, pues, se trata de un asunto que a todas luces se debe tomar en serio y se debe seguir hasta el final, independientemente de las consecuencias.
Señor Javier Solana, le agradezco su intervención inicial, sobre todo por el espíritu de transparencia demostrado. Usted era Secretario General de la OTAN con ocasión de las operaciones militares de que se trata y hoy es el encargado de la ejecución de la política exterior y de seguridad común de la Unión Europea. De modo que, si quiere, puede hacer una contribución enorme a la verificación de toda la verdad sobre este caso y de ese modo contribuir a que el Parlamento Europeo concurra, junto con los Gobiernos de los Estados miembros, la OTAN y otras organizaciones internacionales, a la determinación de las mejores soluciones para este caso, ya sea en el plano científico, político o incluso militar. Eso es lo que esperamos del Consejo y de usted.
Pannella (TDI). – (IT) Señora Presidenta, Señorías, en el año 1950 yo tenía 20 años y arreciaba una campaña en todo el mundo, en Europa, en nuestras universidades, en las escuelas – en aquel entonces intentaron sin éxito entrar en las iglesias – y se trataba de la campaña contra Ridgway, el "general Peste". Estaba la guerra llevada por los americanos, por los occidentales, por los capitalistas en Corea, contra los derechos coreanos, y todo el aparato comunista, todo el aparato colaboracionista, de ustedes los comunistas buenos desde hace cincuenta años, desde 1960, desde 1970, se movía para explicarnos que Ridgway, el "general Peste", estaba en el 50° paralelo – no existía todavía la Alianza Atlántica en ejercicio en Extremo Oriente – y que estaba utilizando armas químicas y bacteriológicas para defender a la sociedad injusta y capitalista que oprimía al Tercer Mundo y a su proletariado.
Compañeros comunistas, compañeros socialistas que entonces teníais los Premios Stalin de la paz en momentos importantes, de 1950 a 1953, algún papista tembloroso de uno u otro bando, ¿hacednos el favor de darnos un momento de respiro en vuestros moralismos aposteriori, en vuestro pedir constantemente cuentas? Lo habéis hecho poco. Cierto que los bombardeos de Dresde durante la Guerra Mundial fueron quizás algo no necesario y criminal, pero la verdad es que vosotros no insistís en esto: siempre se debe hablar del despliegue comunista, del despliegue de vuestro pacifismo.
Entonces, un Parlamento Europeo que ahora se encuentra ante una moción por la que se pide una moratoria de este tipo es vil, imprudente, antidemocrático y poco serio: antidemocrático, al fin y al cabo, porque no tiene en cuenta los compromisos solicitados por los parlamentos y los Gobiernos cuando existían estados de necesidad. Esperamos conocer con urgencia la verdad científica sobre estas armas, pero si se hubieran usado para impedir que Vukovar fuera arrasada, como lo fue, en Croacia habríamos ahorrado la vida de decenas, di cientos de miles de bosnios, de kosovares, de serbios y demás.
Señora Presidenta, le doy las gracias por esto y esperando que se esclarezca la verdad contra nuestra tendencia a faltar a ella y a alterarla...
(El Presidente interrumpe al orador)
Jackson (PPE-DE). – (EN) Señora Presidenta, debemos establecer los hechos en el caso que nos ocupa. Hemos recibido ciertas garantías del Sr. Solana, pero sabemos, y nuestros colegas italianos, en particular, nos lo recordarán, que para aquellos cuyos hijos han muerto de leucemia será difícil aceptar sin reservas dichas garantías.
En estos tiempos cuesta aceptar fácilmente la muerte cuando la mejora de la salud y la prosperidad parecen habernos llevado tan cerca de la inmortalidad. Ahora deberemos reforzar las garantías del Sr. Solana con la presentación, lo más amplia posible, de pruebas reiteradas y con la máxima transparencia por parte de las autoridades estadounidenses. Me han pedido, en particular mi colega Lord Inglewood que representa la zona de Cumbria, donde se han realizado pruebas de tiro de estas armas, que insista en la necesidad de tener en cuenta las posibles consecuencias para la población civil de la realización de estas pruebas. Si el Sr. Solana piensa responder a este debate, quizá quiera abordar este punto.
Un gran número de soldados británicos participaron en la guerra de los Balcanes y, naturalmente, en la del Golfo, y como Conservadora británica diré lo siguiente: naturalmente, sentimos preocupación por las posibles consecuencias de la utilización de uranio empobrecido, pero ante el telón de fondo de la declaración del Sr. Solana, no creemos que la OTAN deba adoptar una moratoria sobre la utilización de dichas armas. Debemos librar guerras terribles contra personas terribles. Dicha moratoria podría dejar a nuestros ejércitos en posible desventaja, lo cual podría poner en peligro a un número aún mayor de vidas humanas que las fuerzas de la OTAN.
Como ha dicho la Sra. Wallström: el peligro real e inmediato en los Balcanes proviene de la degradación generalizada del medio ambiente tras años de abandono, corrupción y guerra. Esto es lo que la Unión Europea debe abordar, al tiempo que vigilamos muy atentamente los resultados de las pruebas médicas.
Para terminar, permítanme decir que la contribución del Sr. Wurtz ha sido muy reveladora de la continua agenda de la izquierda encaminada a alejar a la Unión Europea de los Estados Unidos, lo que tendría como resultado privar a Europa de toda influencia real en el mundo.
(Aplausos de la derecha)
PRESIDENCIA DEL SR. SCHMID Vicepresidente
Roth-Behrendt (PSE) . – (DE) Señor Presidente, estimadas y estimados colegas, estamos desarrollando un debate muy curioso y también cínico. Yo casi me siento inclinada a negarme a discutir qué munición, entre las que matan a la gente, es la mejor. Eso es, no obstante, lo que estamos haciendo hoy aquí. También me niego a participar en el debate sobre qué guerras tienen sentido y cuáles son necesarias. Este no es el tema que hoy nos ocupa. Hoy tenemos que debatir otra cuestión. En el pasado siempre afirmamos –en esto siempre hemos estado todos de acuerdo– que si era necesario recurrir a las armas, la intervención debía ser lo más limitada posible, con los mínimos daños posibles para el medio ambiente y la salud de las personas supervivientes.
Por esto, en la práctica, siempre condenamos y denostamos las armas químicas, por ejemplo, y siempre coincidimos en que no se debían utilizar, debido a la destrucción y el daño que continúan causando al medio ambiente y a la salud humana mucho después de ser utilizadas. En el debate de hoy sobre si la munición que contiene uranio puede provocar o no leucemia –o sea, cáncer sanguíneo–, me molesta oír hablar, ni siquiera al Sr. Solana, a quien tengo en gran estima, sobre si existe una prueba definitiva de lo uno o de lo otro. El tema no es si existe una prueba definitiva, y cuando en esta Asamblea debatimos sobre nuestra propia salud y la EEB, todos estuvimos también de acuerdo en que debía prevalecer el principio de cautela, a pesar de que en ningún momento pudimos aportar una prueba directa de que el material infectado provoca las nuevas variantes de la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob.
(Aplausos)
Hace poco debatimos y celebramos una votación sobre el principio de cautela, y manifestamos que, aun cuando no se disponga de una prueba definitiva, cuando un material o un procedimiento determinados susciten temores justificados, debemos prohibirlos. En este momento sabemos que se han incrementado los casos de leucemia. Y mientras los científicos continúen discutiendo, mientras ninguno de nosotros sepa cuál de ellos tiene razón, todos deberíamos coincidir en que esa munición no se debe utilizar en ningún caso y se deben aclarar todos los aspectos relacionados con la misma. Hoy sin duda debemos decidir como mínimo una moratoria en relación con el uso de dicha munición. Pero, además, también debemos preocuparnos por las personas que viven en dichas regiones y velar por su salud y la de sus hijos.
(Aplausos)
Maes (Verts/ALE). - (NL) Señor Presidente, esta mañana he visto en la televisión alemana un reportaje realizado antes de la Guerra del Golfo para la instrucción del ejército americano. Ahí se decía literalmente que la asimilación por el cuerpo humano del polvo liberado en la combustión de uranio empobrecido supone un peligro para la salud. Es decir, los riesgos inherentes a la utilización de esta sustancia ya eran conocidos antes de la Guerra del Golfo. ¿Estaban los aliados al tanto de estos datos antes de la Guerra de los Balcanes y antes de la intervención militar, cuya pertinencia no pretendo cuestionar ahora? ¿Los conocían los gobiernos, los conocían los militares? Entonces, ¿por qué no se advirtió a los soldados? Entonces ¿por qué dice usted hoy que según la Alianza no se puede demostrar que existe dicho riesgo? Muchos han caído enfermos después de haber estado en los Balcanes, tal y como sucedió después de la Guerra del Golfo. Nadie sabe cuántas personas se pondrán enfermas en las zonas afectadas. ¿Quién les brindará una respuesta creíble el día de mañana? La imposición de una moratoria sobre la utilización de armas con uranio empobrecido es la única medida que puede restablecer la confianza.
(Aplausos)
Fitzsimons (UEN). – (EN) Señor Presidente, las pruebas que nos llegan de Bosnia en particular apuntan a un aumento masivo de casos de cáncer en los lugares que fueron bombardeados durante la guerra de los Balcanes y donde se utilizaron obuses que contenían uranio empobrecido. Ahora se cree que los proyectiles con uranio empobrecido los dispararon los bombarderos que realizaron los ataques en las afueras de Sarajevo, entre otros lugares, durante la guerra de los Balcanes.
La población de los Balcanes tiene derecho a respuestas completas e inequívocas con respecto a los efectos cancerígenos del uranio empobrecido contenido en los obuses utilizados durante la guerra. Este Parlamento y la Unión Europea deberían y deben ser más enérgicos en la búsqueda de respuestas completas a estas cuestiones de salud pública y derechos humanos que son de la máxima importancia.
Respecto a otro asunto, aunque relacionado con el anterior, sentí un gran malestar cuando leí que las fuerzas del Ministerio de Defensa británico habían disparado obuses que contenían uranio empobrecido en el mar de Irlanda, en el estuario de Solway, entre Inglaterra y Escocia y también en algún lugar del litoral de Cumbria, a tan solo siete millas de una central nuclear británica. Este uranio empobrecido se ha utilizado en Cumbria hasta 1995 y se cree que nada menos que 1400 obuses que contenían uranio empobrecido han sido disparados en el estuario de Solway, que es una ensenada del mar de Irlanda.
Como diputado al Parlamento Europeo que representa a Leinster, que está situado junto al mar de Irlanda, siento una gran preocupación ante estas revelaciones. Pido al Gobierno británico que haga una declaración completa sobre este asunto. Quiero saber si existe alguna posibilidad de que el uso de proyectiles que contenían uranio empobrecido tenga consecuencias para la salud pública en el lugar al que hoy he hecho referencia. El Gobierno británico tiene la responsabilidad de hacer una declaración sobre estas cuestiones.
Gollnisch (TDI). - (FR) Señor Presidente, el caso de los proyectiles con uranio es un nuevo capítulo de la guerra detestable que emprendió contra Serbia. Ante este escándalo, Sr. Solana, habla usted con dos años de retraso del principio de transparencia. ¿Nos toma por imbéciles? ¿Cree que los Estados Unidos le dejarán hacer cuando han sido necesarios 40 años para ver las películas, los documentos, las víctimas de los experimentos humanos que ellos mismos realizaron con sus propios soldados en buques irradiados, tras las explosiones experimentales de Bikini?
Lo que sabemos, en cualquier caso, es que se ha reído usted del principio de precaución con el que nos machaca los oídos. Lo que sabemos, como acaba de decir la Comisaria Wallström, es que la sonrisa de su portavoz, el señor Shed, disimulaba la utilización de estos explosivos. Lo que sabemos es que la tasa de leucemia de nuestros soldados es anormalmente elevada. Si se estableciera el vínculo de causalidad sería usted responsable de un crimen de guerra, ya que sólo se ha hablado de los militares, como si el uranio fuera capaz de distinguirlos de los civiles.
Realmente, señorías, si desean conocer la verdad, búsquenla ustedes mismos, no esperen a que el Sr. Solana, Alto Representante europeo, condene al Sr. Solana, antiguo Secretario General de la OTAN.
Zappalà (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, estamos abordando un asunto de gran calado que merecería mucho más tiempo y más reflexiones y, a pesar de todo, lo hacemos sobre la base de una ola de emociones que no es propia de la política que tenemos que hacer, pues no somos técnicos.
Por lo que respecta al principio de precaución, al que acaban de referirse algunos oradores, tengo alguna perplejidad porque, aunque estamos afrontando el problema de las vacas locas, creo que, aunque no disponemos de resultados científicos concretos, nadie se atrevería a decir que no hay que comer ningún tipo de carne.
Hay que examinar – como decía la Sra. Comisaria con la que coincido totalmente – la que era la situación medioambiental en el territorio, así como, y no cabe duda que hay que hacerlo muy atentamente, cuál es la relación de causa-efecto entre el material empleado – las armas – y las consecuencias en la salud. Por otra parte, he de recordar que el uranio empobrecido se utiliza en el ámbito civil para muchos más sectores, a los que, sin duda, deberemos dedicar mucha atención.
Asimismo, tras la adopción de posturas fuertes, debemos estar atentos a cuál es el riesgo de pánico para quien envía y para quien es enviado por parte de los Estados miembros en el territorio. Creo que es preciso examinar con mucha atención este problema y reiterar que todos debemos agradecer a la OTAN lo que hizo y hará. No estamos de acuerdo con la idea de la moratoria.
Sakellariou (PSE) . – (DE) Señor Presidente, Señorías, hoy celebramos este debate movidos por nuestra preocupación por las personas. Éstas incluyen a los soldados, nuestros soldados, allí destacados, pero también a los millones que componen la población civil de Yugoslavia y de Kosovo. En este momento no se trata de determinar si la guerra de Kosovo estuvo justificada o no. Ese sería un falso debate. El objetivo –y en este sentido le doy toda la razón al Alto Representante de la PESC– es examinar con absoluta minuciosidad y precisión si existe una relación entre los casos de enfermedad detectados y la cantidad de munición con el llamado uranio enriquecido que se arrojó durante la guerra sobre Yugoslavia y Kosovo, pero también en Bosnia.
Si ese es nuestro propósito, debemos comprometernos a respetar algunos principios importantes, de manera que al menos nosotros, en nuestra calidad de representantes elegidos de los pueblos de Europa, podamos recuperar la credibilidad que ha perdido la Alianza, como resultado de estos y otros incidentes análogos. Ante todo, se requieren estudios minuciosos e independientes realizados por expertos internacionales con ayuda de todos los métodos científicos disponibles.
En segundo lugar, debemos modificar por completo la política informativa, y yo quiero agradecer en este contexto el compromiso del Consejo, de la Comisión y, sobre todo, también del Alto Representante de la PESC de poner a disposición del Parlamento toda la información.
Finalmente, en tercer lugar, debemos exigir una moratoria inmediata para todas las armas y munición de estas características hasta que dispongamos de los resultados completos de las investigaciones encargadas, con el fin de poder decidir de manera responsable nuestras decisiones.
Lagendijk (Verts/ALE). - (NL) Señor Presidente, es la pesadilla de todos los políticos acabar involucrados en un debate entre científicos en el que muchos sí establecen una relación entre la utilización de uranio empobrecido y el aumento de víctimas mortales y algunos no. De este modo, el debate político amenaza con convertirse en una discusión científica. Yo soy partidario de que salvemos la tarea de los políticos que, en mi opinión, es doble.
En primer lugar, opino que la responsabilidad de la Unión Europea consiste en velar por el bien de la población local, en tanto que la responsabilidad sobre los soldados recae en los Estados miembros. A mi modo de ver, corresponde a la Unión Europea preocuparse por la población local de las zonas afectadas.
Nuestra segunda responsabilidad es que no podemos caer en la trampa de centrar todas nuestras declaraciones exclusivamente en la utilización de uranio empobrecido. No descarto que el incremento de los casos de fallecimiento pueda tener otras causas. Por eso, considero necesario que se lleve a cabo un estudio exhaustivo de todas las anomalías registradas sobre el terreno y en los ejércitos nacionales.
Por último, me irrita sobremanera que el Sr. Solana y algunos colegas establezcan una relación entre la guerra y los medios en ella utilizados, cometiendo el error de mezclar el fin y los medios. Yo estaba a favor de la intervención en la guerra, pero estoy en contra de que se corran riesgos irresponsables.
Morillon (PPE-DE). - (FR) Señor Presidente, es preciso abordar con reserva y vigilancia la cuestión de la toxicidad de los proyectiles con cabeza de uranio empobrecido y sus consecuencias para los militares y los civiles que han estado expuestos a sus efectos en Irak, en Bosnia-Herzegovina y en Kosovo.
Se impone la reserva, ya se ha dicho, porque a pesar de las investigaciones realizadas, no se ha podido establecer ninguna relación entre el uso de dichas armas y los casos de leucemia detectados tras esas operaciones, pero tampoco en el curso del largo proceso de experimentación y puesta a punto de dichas armas.
Por supuesto, es necesario despejar cualquier incertidumbre. Por ello, sólo podemos alegrarnos de la puesta a punto de estructuras de investigación a todos los niveles en el seno de nuestros Estados, de la Alianza y de la Unión Europea. Sin embargo, la gran emoción suscitada por las revelaciones de estas últimas semanas no debe arrastrarnos por la pendiente de lo que yo llamaría "la deriva precaucionista" en el mismo momento, Sra. Roth-Berendt, en el que la Unión está intentando determinar los contornos precisos del principio de precaución, para evitar cualquier uso abusivo.
En la actualidad, los proyectiles con cabeza de uranio empobrecido almacenados en nuestros diferentes países son las armas más capaces para perforar los blindados, al hacer la evolución tecnológica de los blindajes ineficaz el empleo de cargas huecas y de proyectiles con cabeza de tungsteno. Hemos de saber que la puesta a punto de nuevas armas llevará bastantes años.
¿Se puede sacrificar durante todo este tiempo nuestra defensa ante el altar de temores no verificados? No lo creo. Por ello, me opondré a la solicitud de moratoria introducida en el punto 6 de la resolución de compromiso cuando se someta a votación en esta Asamblea.
Reconozco en todo caso un mérito a este debate. Y es que aporta, por si fuera necesario, la demostración de que no se puede soñar con una guerra limpia, algo que siempre he considerado no sólo una ilusión sino una perversión. Una guerra será siempre sucia ya que su objeto es atentar contra la vida humana. No puede ser considerada más que como un mal menor cuando todos los demás medios para resolver o prevenir atentados contra la libertad y la dignidad humana hayan fracasado. Sí, Sr. Solana, ése ha sido el caso tanto en Irak como en Kosovo.
(Aplausos)
Sacconi (PSE). – (IT) Señor Presidente, hay dos tipos de personas frente a las que tenemos una responsabilidad especial: por un lado, los jóvenes meritoriamente empeñados en las operaciones militares en Bosnia y en Kosovo, naturalmente junto con sus familiares; por otro, los destinatarios de esas misiones de paz, o sea, las poblaciones balcánicas.
Si bien es verdad que el nexo directo o indirecto entre el empleo de proyectiles de uranio empobrecido y los casos de leucemia, cuya lista se va ampliando, aún no ha sido comprobado con certeza, a pesar de que parece cada vez más probable, no lo es menos que estos casos existen y que su incidencia es tal que justifica la máxima preocupación. En consecuencia, es justo realizar de manera coordenada todas las investigaciones científicas necesarias para esclarecer el impacto de ese tipo de munición en la salud y en el medio ambiente; entretanto, sin embargo, también es justo aplicar el principio de precaución que en esta ocasión es más apropiado que nunca, motivo por el cual la moratoria es una medida urgente e indispensable.
Laschet (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, estimadas y estimados colegas, a diario, casi cada hora incluso, recibimos nueva información sobre los posibles riesgos. Por lo tanto, es muy conveniente que el Parlamento examine hoy este tema. Yo agradezco la intervención del Alto Representante, que nos ha prometido completa información y transparencia. También para nosotros constituye, en efecto, una novedad poder debatir de este modo sobre temas relativos a la política de seguridad y defensa. La política europea de seguridad y defensa nos brinda justamente la oportunidad de situarnos fuera de la órbita de los Estados miembros, donde los Gobiernos argumentan en contra de la oposición cuando se tratan estos temas. Por ejemplo, en Alemania –muy al contrario de lo que sucede aquí en esta Cámara–, el Gobierno rojiverde trivializa todos estos riesgos con su Ministro de Defensa al frente.
En nuestra calidad de Parlamento Europeo, tenemos la oportunidad de recibir explicaciones e información centradas en los hechos, y esto es muy positivo. En cambio, es pernicioso –y el presente debate también ha estado marcado por ello– que se proceda a una revisión retrospectiva de la guerra del Golfo o la de Kosovo. Señor Wurtz, ya que ha citado la Carta de Derechos Fundamentales y los elevados principios de Europa, yo debo recordarle que en ese momento, cuando estaban en juego los derechos fundamentales europeos, las limpiezas étnicas, la persecución y el terror en los Balcanes, su Grupo político se mantuvo al margen y no respondió. También esto debe formar parte del debate.
Nosotros pedimos que se reúna la información pertinente y que la información disponible en los Estados miembros se recopile a escala europea en colaboración con la ONU –con los organismos especializados de las Naciones Unidas– y vuelva a exponer luego ante esta Asamblea. En un conflicto violento es obligado respetar siempre la proporcionalidad de los medios. Por esto necesitamos disponer de información y también que se investiguen sistemas de armamento menos dañinos que los que son objeto de debate hoy. El Parlamento Europeo puede cumplir su responsabilidad en el marco de la política de seguridad y defensa ofreciendo aportaciones constructivas.
Katiforis (PSE). – (EN) Señor Presidente, señor Alto Representante, el mandato que usted recibió para intervenir en Yugoslavia no fue un mandato para utilizar armas que la conciencia de la humanidad rechaza y condena y cuyo potencial de toxicidad, como se mide ahora, era conocido por los mandos militares de la época.
Si ahora, que han comenzado a revelarse los hechos y seguirán otros más, usted se siente alarmado por la situación, lamento decirle que buscar cómplices en este Parlamento es muestra de cobardía y mal gusto.
(EL) Señor Presidente, sentimos inquietud por los efectos de esos bombardeos en la región de los Balcanes, sentimos inquietud por los soldados que participaron, sentimos inquietud igualmente por los habitantes de las zonas que se convirtieron en campos de batalla, y pedimos una amplia investigación medioambiental sobre el eventual deterioro del medio ambiente en toda la región de los Balcanes. Esta inquietud ha llegado a límites que resulta difícil imaginar en esta sala; al menos en la opinión pública de mi país.
La resolución común pide también una moratoria…
(El orador es interrumpido por el Presidente)
(Aplausos)
Trakatellis (PPE-DE). – (EL) Señor Presidente, sólo tres puntos, porque ya se han dicho muchas cosas.
Primero; me gustaría decirle al Sr. Solana que cuando en 1999, junto con otros diputados, intentamos saber si de estaba utilizando uranio empobrecido en Kosovo, hubo ocultación culpable, y la Sra. Wallström —tengo aquí las actas— al responder a una pregunta, dijo literalmente que no se había podido constatar la utilización de uranio empobrecido. Está en las Actas del Parlamento.
Segundo; el uranio empobrecido es un material peligroso y nocivo, especialmente cuando es utilizado en proyectiles, ya que con el impacto se evapora; se produce óxido de uranio, pasa a la atsmófera y cualquiera puede absorberlo al respirar; los óxidos de uranio son solubles, pueden pasar al agua y a la cadena alimenticia. En consecuencia —y conviene tener presente que no hay ningún agente nocivo que no cause daño aun cuando se ingiera en pequeñas dosis— se impone un estudio epidemiológico exhaustivo en el Golfo, en Bosnia y, por supuesto, en Kosovo, aunque allí los efectos, si es que se dejan sentir, serán perceptibles más adelante.
Tercero; desde el momento en que aceptamos —y usted, señor Solana, lo acepta— que hay razones para llevar a cabo ese estudio, al objeto de llegar, en todo caso, a la verdad, ¿no debería prevalecer el principio de prevención? Si alguien me dice —a mí o a cualquiera— “mire, hay que hacer una inspección técnica, porque, sabe usted, su casa podría venirse abajo”, ¿me quedaré en la casa mientras termina la inspección o me iré hasta saber el resultado? Es algo elemental, y no acepto que el uranio empobrecido sea la única arma de la que dispone la OTAN; en su arsenal se encuentran muchas otras armas que podría utilizar con todo éxito.
(Aplausos)
Myller (PSE). – (FI) Señor Presidente, aquí se nos ha venido asegurando por parte de diferentes ámbitos que se nos transmitirá abiertamente la información y que los asuntos serán tratados con transparencia. Hasta ahora ha faltado esa transparencia. Es evidente que debemos tener información como base de nuestras actuaciones, pero coincido con las ideas que se han expuesto aquí sobre la aplicación práctica del principio de precaución. El punto siguiente del orden del día es el debate sobre las fuerzas de reacción rápida. En este contexto, debemos adoptar una posición clara con respecto a nuestra actitud ante la salud de las personas, aun cuando no tengamos certeza sobre la relación causa efecto, por ejemplo, en los casos de leucemia. Es muy posible que aparezcan a largo plazo otros efectos nocivos, por ejemplo, en el agua potable. ¿Es que podemos partir de la base de que al tiempo de hacer un bien resolviendo conflictos, provoquemos así mismo una gran preocupación e inseguridad en la población civil con respecto a su futuro?
Titley (PSE). – (EN) Señor Presidente, me parece un poco extraño que se hable del principio de cautela en relación con armas que, al fin y al cabo, son diseñadas para que dañen la salud. El problema es, naturalmente, que no hay más que pronunciar la palabra "uranio" para que se produzca una explosión de algo que sólo puede describirse como histeria colectiva.
Ni que decir tiene que deben investigarse las enfermedades y muertes y saludo la acción emprendida por los Estados miembros de la OTAN con este fin, pero debemos emitir un juicio basado en los hechos y los hechos son muy claros por ahora. No existe ningún nexo entre el uranio empobrecido y las enfermedades. Si analizamos el estudio realizado en los Estados Unidos sobre los veteranos de la guerra del Golfo y lo comparamos con el estudio del grupo de control, no existe ninguna diferencia en los índices de muertes ni en los índices de enfermedades ni en los índices de cáncer entre ambos grupos. Debemos asegurarnos de que trabajamos sobre una base de datos científicos y por este motivo no es adecuado pedir una moratoria en estos momentos, cuando no existe un nexo científico entre ambos.
Existen muchos otros aspectos diferentes relacionados con la guerra de los Balcanes que deberíamos estar investigando, como las bombas de dispersión no explosionadas y el daño medioambiental que ha subrayado la Comisión, pero ciñámonos a los hechos.
Solana,Consejo. - Señor Presidente, en primer lugar quiero dar las gracias a todos los diputados que han intervenido, por la forma en que lo han hecho y por la franqueza con que se han expresado, que prueba, de manera clara, que todos tenemos el mismo deseo de que se clarifique esta situación porque lo que nos debe preocupar a todos, sin ningún género de dudas, son las personas que en este momento están enfermas y las que puedan enfermar y sufrir en el futuro. Por lo tanto, vaya una vez más mi compromiso de informar en todo aquello en lo que pueda informar. Lo que sus Señorías no me pueden pedir es que informe de lo que no tengo capacidad para informar o de lo que no sé.
Estamos hablando de un tema que, por su propia naturaleza, compete a la responsabilidad de los gobiernos y, por lo tanto, tenemos que estar pendientes de la información que nos proporcionen todos y cada uno de los gobiernos. Como he dicho en mi primera intervención, estoy en contacto con los gobiernos y con las organizaciones que están trabajando en este asunto y les puedo garantizar una vez más que, por nuestra parte, por parte del Consejo y por la mía propia, habrá toda la información de que nosotros dispongamos y toda la transparencia. De informaciones de las que no disponemos formalmente difícilmente podría hacerles partícipes a sus Señorías.
En segundo lugar, me gustaría decir que, como algunos de ustedes han señalado, en los análisis científicos tenemos que mantener todas las variables abiertas, no vayamos a estar concentrados en unos parámetros dados y olvidemos otros que puedan tener unas repercusiones también dañinas para la salud. Por eso, me encanta haber escuchado, tanto de la Comisión como de algunos diputados que han intervenido, esa apertura para analizar todo lo que pueda tener consecuencias medioambientales. Les puedo decir que también yo soy un científico por formación y, además, físico. No voy a traer a colación mis conocimientos -ya escasos- de lo que sabía en su momento. Pero me parece importante que mantengamos una posición racional frente a este problema y que esperemos a tener toda la información de que podamos disponer para sacar todas las consecuencias. En este momento nadie debe dudar de que todos los países y todas las organizaciones internacionales están haciendo los máximos esfuerzos para encontrar una solución a este problema, reuniendo la información más pertinente con la mayor rapidez posible.
Se han dicho muchísimas cosas, todas muy interesantes. De todas he tomado nota, pero no quiero contestarlas una por una porque se han formulado pocas preguntas. Pero sí quisiera contestar a algunas de las cosas que se han dicho para evitar malentendidos. A los representantes del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea quiero decirles con toda franqueza y con todo cariño que me enviaron una carta, que la recibí, y que, como ellos mismos saben, porque hablé con ellos, la puse en conocimiento y a disposición de todos los Jefes de Gobierno y ministros de la Unión. La carta tuvo una contestación oral, no tuvo una contestación por escrito, pero saben que la decisión que tomaron los gobiernos fue continuar en la línea que habían iniciado ya a partir del mes de mayo en que yo recibí esa carta. Por lo tanto, que no entiendan que no hubo respeto a la carta que yo recibí. Hubo respeto a la carta, pero hubo una decisión, por parte de los gobiernos, de actuar de una manera distinta a la propuesta en la carta. Pero, por favor, que se entienda que hubo siempre respeto por la carta de cualquiera de los miembros de los Grupos políticos que pertenecen al Parlamento.
Quisiera hacer dos reflexiones de carácter casi personal. En primer lugar, distingo muy bien entre fines y medios. No quisiera que se me hiciera el reproche de que confundo fines y medios. Distingo perfectamente lo que son los fines y lo que son los medios, y sé muy bien que lo importante son los fines y que la obtención de los fines depende mucho de los medios que se utilicen. Los medios y el conocimiento de los mismos cambia con el tiempo. Hay veces que se tienen informaciones que determinan que un medio puede ser útil o que deja de ser útil y tenemos que tener en cuenta, cuando hagamos estas reflexiones, la información de que se dispone en el momento preciso en que se toman algunas decisiones. Por lo tanto, que quede claro que no estoy confundiendo fines y medios. No lo he hecho nunca y me gustaría no hacerlo.
Quisiera decir algo a quien me acusa de haber pedido complicidad a este Parlamento. No, no estoy pidiendo complicidad en absoluto a este Parlamento, ni hoy ni nunca. Son ustedes representantes de la voluntad popular de la Unión Europea y son ustedes responsables de sus actos. Lo que tengo y creo que debo compartir con sus Señorías son los momentos en que hemos coincidido hace años o hace meses. Eso no es utilizar o hacer cómplice al Parlamento. Repito una y mil veces que asumo todas mis responsabilidades, las he asumido siempre en mi vida y las pienso seguir asumiendo y no necesito hacer cómplice a nadie. Lo que necesito es pedirles a ustedes que asuman sus responsabilidades. Yo asumo las mías y ustedes deben asumir las suyas. Y no podemos negar que las resoluciones que se aprobaron en este Parlamento me hicieron pensar. Y cuando yo presidí el Consejo de ministros de la Unión Europea sus resoluciones fueron importantes para mí e importantes también para los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. Eso no es hacer cómplice a nadie. Es compartir una responsabilidad, como europeos responsables que somos todos los aquí presentes. Debemos ser capaces de compartir y de hacernos colectivamente responsables.
Y nada más. Quiero darles las gracias y decirles que volveré el día 31 para un debate sobre Oriente Medio, pero que estoy a su disposición también durante la sesión plenaria para seguir tratando este tema de tanto interés porque en él nos jugamos mucho. Nos jugamos nuestra credibilidad y nos jugamos también seguir dando pasos en la gestión de crisis en la Unión Europea. En ese sentido, Señorías, tengan siempre la seguridad de que podrán contar conmigo, al menos con mi buena voluntad; con mi saber ya es más dudoso.
(Aplausos)
Wallström,Comisión. – (EN) Señor Presidente, yo también deseo comenzar expresando mi agradecimiento a todos los diputados al Parlamento Europeo por sus declaraciones, porque han hecho hincapié en la necesidad de tomar en serio los temores y las preocupaciones por todos aquellos que presentan síntomas y sufren enfermedades, así como en la necesidad de recoger toda la información disponible y examinar también los efectos sobre la salud a largo plazo.
La Comisión, les aseguro, hará todo lo que esté en sus manos y entre en sus competencias para establecer una base científica sólida en relación con este problema y, naturalmente, también cooperaremos plenamente con otros organismos nacionales e internacionales que trabajan en este ámbito: la OTAN, el PNUMA, el OIEA y la Organización Mundial de la Salud.
Los esfuerzos de la Comisión serán integrados en nuestro programa más amplio de ayuda a los Balcanes en materia de salud y medio ambiente, porque debemos analizar los efectos acumulados. Asimismo acogemos con satisfacción la oportunidad de mantener puntualmente informado al Parlamento Europeo sobre el progreso de nuestros esfuerzos para establecer una base científica sólida sobre los efectos del uranio empobrecido. Nos gustaría volver a informar al Parlamento y, naturalmente, siempre estamos dispuestos a responder a cualquier pregunta que el Parlamento desee dirigirnos.
Eriksson (GUE/NGL). – (SV) Señor Presidente, solamente quiero aprovechar la oportunidad para pedir a la Comisaria Wallström y a los demás oradores que aquí en el Parlamento hablen en sus respectivas lenguas maternas; en el caso de la Sra. Wallström, en sueco.
El Presidente. – Muchas gracias, Señoría. De conformidad con la Carta de Derechos Fundamentales, la Unión Europea es una tierra libre, donde cada cual puede decidir en qué lengua va a hablar.
(Aplausos)
Cox (ELDR). – (EN) Señor Presidente, sobre una cuestión de orden. Estaba leyendo el texto de la propuesta de resolución común. Me gustaría señalar que la firma que suscribe la propuesta en nombre del Grupo Liberal es la de Lord Bethell, a quien damos nuestra más cordial bienvenida a nuestro Grupo. Quisiera hacer constar que estamos encantados de contar hoy con un nuevo miembro que firma en nuestro nombre.
El Presidente. – Señor Cox, nos encargaremos de aclarar de manera inequívoca antes de la votación a qué Grupo pertenece Lord Bethell.
He recibido siete propuestas de resolución y también una propuesta de resolución común, presentada por seis grupos, de conformidad con el apartado 2 del artículo 37. (1)
El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar a las 12.00 horas.
Van Orden (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, sobre una cuestión de orden. Quizá podamos zanjar la cuestión de orden ahora. Lord Bethell es y sigue siendo firmemente miembro del Grupo Conservador británico.
El Presidente. - Señor Van Orden, sólo puedo aceptar su aclaración si dispone de poderes por escrito de Lord Bethell que le autoricen a efectuar declaraciones en su nombre.
Wurtz (GUE/NGL). – (FR) Señor Presidente, ya que se habla de resolución común para el síndrome de los Balcanes, quisiera señalar simplemente que mi nombre y el de mi Grupo figuran por error en esta resolución común.
El Presidente. – Señor Wurtz, acabo de anunciar explícitamente que he recibido una propuesta de resolución común presentada por seis grupos, no por siete. Conozco muy bien las susceptibilidades de su Grupo en relación con esta cuestión y por eso lo he especificado.
El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A5-0392/2000) del Sr. Newton Dunn, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, Derechos Humanos, Seguridad Común y Política de Defensa, sobre la propuesta de reglamento del Consejo por el que se crea el Dispositivo de Reacción Rápida (COM(2000) 119 - C5-0272/2000 - 2000/0081(CNS)).
Newton Dunn (ELDR), ponente. – (EN) Señor Presidente, la presente propuesta es relativa a la asignación de fondos para que la Unión pueda dar una respuesta urgente no militar a las crisis. Pertenece al Primer Pilar – para aquellos que entienden la jerga de la Unión – y ha sido impulsada por la Comisión. No se trata de una fuerza militar de reacción rápida, que, naturalmente, pertenece al Segundo Pilar y es dirigida por el Consejo de Ministros.
No obstante, me han invitado, presionado y preguntado cómo voy a desplegar a los soldados, los tanques y los aviones de la Comisión de Asuntos Exteriores, Derechos Humanos, Seguridad Común y Política de Defensa. Me han preguntado si pensamos utilizar las bases navales de Chipre y me han pedido que pronuncie una conferencia ante un congreso de soldados canadienses. Quiero dejar perfectamente claro que ésta no tiene nada que ver con la Fuerza de Reacción Rápida militar: se trata de un dispositivo financiero que permita a la Comisión responder a las crisis con gran rapidez.
A pesar de que la Comisión hará uso de los fondos con la rapidez necesaria, el Parlamento, en su calidad de una de las dos partes de la autoridad presupuestaria, conserva el control. Votaremos sobre los fondos y la Comisión deberá informar al Parlamento sobre la utilización que ha dado a los mismos. Esperamos que la Comisión utilice los fondos para comprar medicamentos, contratar a médicos o enfermeros, fletar un avión para transportar los medicamentos, los enfermeros o los policías – lo que sea necesario – para responder a la crisis allí donde ésta se produzca; no necesariamente dentro de Europa.
En el pasado, la Unión ha sido criticada, con razón, por su lentitud en responder a las crisis. No hemos sabido enviar una respuesta inmediata cuando la necesidad era más acuciante, y la presente propuesta forma parte de los loables esfuerzos del Comisario Patten para mejorar el programa de ayudas de la Unión, en el que reina un cierto desorden, por ponerlo en términos suaves.
Confío en que el Parlamento dé su apoyo a la propuesta y volveré sobre este punto. Nos interesaría mucho saber, cuando el Comisario responda a este debate, si puede explicar en qué tipos de situaciones prevé él que podrá utilizarse este dispositivo – aunque, naturalmente, nosotros también tenemos algunas ideas.
Algunos colegas que han leído el informe me han preguntado por qué, si es una idea tan buena, contiene tantas enmiendas. La propuesta original de la Comisión data de abril del pasado año, pero desde entonces no ha sucedido nada. Fue bloqueada, según parece, por la Presidencia francesa, sin ninguna explicación de lo que estaba ocurriendo. Por lo tanto, presenté una pregunta en el turno de preguntas en la que pedía una explicación y, milagrosamente – aunque es posible que no guarde ninguna relación – la Presidencia francesa y la Comisión se unieron para negociar y levantar el bloqueo. Ambas presentaron un texto alternativo pero, y lamento tener que decirlo, el Consejo no ha tenido en ningún momento la cortesía de informar al Parlamento sobre la nueva versión del texto. Por consiguiente, las numerosas enmiendas que contiene mi informe son un intento de enmendar la propuesta original y de comentar sobre el nuevo texto de compromiso que llegó a nuestras manos, a pesar de que nunca nos fue entregado por la vía oficial.
El Parlamento sólo celebrará una lectura de la propuesta, que es otro reflejo del déficit democrático que quedó sin corregir en la Cumbre de Niza. Debería tratarse, naturalmente, de codecisión, pero no es así. No obstante, hemos podido amenazar con hacer uso de nuestra lectura única para retener la propuesta – como el famoso caso de isoglucosa de hace unos años – y si retenemos una opinión, no puede hacerse nada. Lo que significa que tenemos un veto efectivo.
Pero afortunadamente, la comisión parlamentaria ha examinado muy detenidamente la propuesta y está a favor de la misma. De ahí las numerosas enmiendas presentadas por la comisión.
Por último – no entraré en los detalles de las enmiendas – me complace afirmar que la comisión ha aprobado las enmiendas casi por unanimidad, con la única excepción de los Conservadores británicos, que sin duda explicarán a qué se debe su actitud. Me vi obligado a abandonar ese partido porque había adoptado un talante totalmente negativo respecto a todo lo relativo a Europa. Espero realmente que cuando sometamos esta propuesta a votación, los Conservadores británicos adopten un talante positivo y le den su apoyo incondicional.
Haug (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Presupuestos. – (DE) Señor Presidente, estimadas y estimados colegas, la Comisión de Presupuestos acoge con satisfacción el Dispositivo de Reacción Rápida que propone la Comisión. Apoyamos la creación de este mecanismo comunitario que permitirá financiar la gestión de las crisis y la prevención de conflictos, concretamente aquellas operaciones en las que no intervengan fuerzas de combate. No podemos dejar de considerar acertado que la Unión Europea contribuya al mantenimiento o el restablecimiento del orden público, al fomento del diálogo, a la reconciliación y la mediación, y a evitar que se vulneren los derechos humanos.
Sin embargo, todo ello sólo puede ser o llegar a ser eficaz si dicho Dispositivo de Reacción Rápida permite efectivamente una intervención rápida. Por esto nosotros apoyamos explícitamente el procedimiento de aplicación que propone la Comisión, o sea, la comitología, incluido un comité consultivo. Con especial hincapié en el término “consultivo”.
En efecto, a lo largo de los años, la Comisión ha venido aplicando –con el respaldo del Parlamento, todo sea dicho– el enfoque de la comunitarización. Es decir, la transferencia de actividades del ámbito de la Política Exterior y de Seguridad Común, o sea, del segundo pilar, al pilar comunitario. Esta tendencia se mantiene en la presente propuesta sobre el Dispositivo de Reacción Rápida. Hasta aquí, nada que objetar. Los créditos necesarios deberán proceder, empero, de la rúbrica 4 de las perspectivas financieras. Todas y todos los colegas saben, no obstante, cuán ajustados son nuestros recursos financieros en la rúbrica “Políticas exteriores” desde hace dos ejercicios como mínimo. En este terreno hemos mantenido en cada ocasión los enfrentamientos más duros con el Consejo en relación con el presupuesto. No se requieren dotes de adivinación para vaticinar que algo parecido ocurrirá este año.
Por esto, pedimos a la Comisión competente para el fondo dos cosas: en primer lugar, que inste a la Comisión y al Consejo a que expongan en un informe conjunto sus intenciones en este ámbito y, sobre todo, el modo en que piensan repartir las responsabilidades entre ambos y cómo se proponen financiar las medidas, y en segundo lugar, que incluyan en el texto un considerando que exprese claramente que los créditos destinados al Dispositivo de Reacción Rápida se deberán financiar en el marco del la rúbrica 4. Si esto no fuese posible, será preciso prever una revisión. Además, también pedimos que todas las medidas se consulten al Parlamento. El ponente y la Comisión competente para el fondo han hecho suyos estos aspectos de política presupuestaria, lo cual les agradecemos mucho.
Oostlander (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, la Comisión Europea posee una serie de competencias importantes que le permiten contribuir con medios civiles a la gestión de situaciones que amenazan con desbordarse. Estas mismas competencias pueden utilizarse en la fase de estabilización posterior a los conflictos armados para evitar que las cosas vuelvan a complicarse. Aparte del personal de asistencia habitual se requiere la colaboración de monitores, funcionarios públicos, formadores y fuerzas policiales. Estos proyectos y esta política de ayuda tienen un objetivo específico: la estabilización de una región determinada.
Aplaudimos esta iniciativa que, al reunir todos esos instrumentos civiles en un dispositivo de reacción rápida, les dota de la necesaria coherencia política y organizativa. A partir de este momento resultará mucho más fácil dar forma a la responsabilidad de la Unión Europea ante el orden jurídico internacional. Además, permite a la Comisión y al Comisario competente formular sus propias iniciativas y propuestas.
En nuestra opinión, la interacción entre el ponente y la Comisión ha dado lugar a una excelente resolución. Ambos se han negado a mantener o a introducir estructuras superfluas que retrasen la toma de decisiones. El ponente señala con razón que es necesario asignar suficientes recursos financieros y crear una célula de gestión y ejecución financiera con una formación adecuada.
En algunos puntos mi Grupo prefiere el texto de la Comisión a las enmiendas del ponente. Así por ejemplo, me parece sumamente útil la enumeración de ejemplos y objetivos del dispositivo de reacción rápida tal y como figuran en el apartado 1 del artículo 1.
El informe hace hincapié en la necesidad de implicar claramente al Parlamento Europeo en esta política. Como es probable que la falta de coordinación entre los esfuerzos de los Estados miembros perdure en el futuro, el informe aboga oportunamente por un sistema de intercambio de información. Quién sabe si a largo plazo cabe la posibilidad de una coordinación y un control más profundos.
Aprendemos a base de errores. Los ejemplos de Bosnia y Herzegovina y Kosovo ilustran cómo nos hemos equivocado y cómo hemos ido aprendiendo. En este sentido el dispositivo de reacción rápida supone un enorme adelanto. Obviamente, esperamos tener que utilizarlo lo menos posible, pero eso no es más que una vana ilusión. Sabemos que en política es bueno guardarse esta posibilidad, como complemento de la unidad militar de reacción rápida que está bajo la responsabilidad del Sr. Solana.
Creemos que en el futuro las facultades civiles de la Unión Europea serán las más importantes para la preservación de la paz y del orden y, evidentemente, es deseable que así sea. Al fin y al cabo, nosotros, como todo el mundo, también aspiramos a que los instrumentos civiles prevalezcan sobre los militares, pero es mejor no decirlo en voz demasiado alta en este entorno que suele vacilar en momentos en que es necesario poner en práctica los instrumentos militares.
Wiersma (PSE). - (NL) Señor Presidente, antes que nada quisiera felicitar al Sr. Newton Dunn por habernos guiado hábilmente a través de los complejos preparativos del informe, primero en la Comisión de Asuntos Exteriores y ahora también aquí. A este respecto es muy significativo que en el Pleno solamente se haya presentado una enmienda a su informe. Debo decir que mi Grupo respaldará dicha enmienda.
La propuesta de crear un dispositivo de reacción rápida que permita suministrar financiación inmediata merece el pleno apoyo de mi Grupo. Concuerda con nuestro firme deseo de que en las inminentes situaciones de conflicto se dé prioridad a los instrumentos civiles. Es éste el segundo paso concreto tras haberse establecido el primer requisito que consiste en la creación de una fuerza policial de rápida reacción. Esperamos con gran expectación una propuesta detallada para un paquete integrado que incluya los denominados headline goals u objetivos prioritarios.
Queremos que exista un equilibrio entre los esfuerzos realizados por la UE en los ámbitos de la gestión civil y militar de crisis. Es importante que en situaciones de emergencia la UE pueda reaccionar rápidamente con una amplia y adecuada gama de instrumentos. Por eso se propone que el dispositivo de reacción rápida se regule por procedimientos sencillos. Si nos atenemos al marco comunitario nos evitamos la comitología. Si bien es cierto que en teoría esta opción reduce el número de países susceptibles de beneficiarse del presente instrumento, creemos que en la práctica no habrá ningún problema. ¿Acaso hay alguna región en el mundo donde no esté trabajando la Unión Europea?
Ahí donde la Comisión propone formalmente -y lo entendemos- que el dispositivo se utilice para garantizar la ejecución de los programas de la UE, nosotros desearíamos que se añadiera el término "políticas comunitarias". De este modo se amplía el espectro.
Para no entorpecer el buen funcionamiento del dispositivo hemos sugerido que no se establezcan límites financieros previos ni se incluyan plazos en el reglamento. El dispositivo de reacción rápida ha de ser flexible por naturaleza.
Rogamos a la Comisión que sobre todo al principio realice numerosas y frecuentes evaluaciones y mantenga informado al Parlamento. Sentimos asimismo una gran curiosidad por saber cuál va a ser la relación entre el dispositivo y el programa ECHO. Se trata de un instrumento nuevo y sus dificultades iniciales pueden resultar muy instructivas.
Para concluir quisiera preguntar si en el futuro cabe la posibilidad de abrir un debate con el Comisario acerca del uso del dispositivo en casos concretos. Ahora estamos celebrando una discusión teórica sobre los instrumentos, pero más en adelante tendremos que hablar de las aplicaciones prácticas y creo que para ello es imprescindible una reflexión sobre posibles escenarios futuros.
Van den Bos (ELDR). - (NL) Señor Presidente, el mundo espera cada vez más de Europa cuando surge un problema y esta expectativa está plenamente justificada. Tenemos los medios, la organización y el propósito de ayudar en situaciones de emergencia. De la América de Bush no cabe esperar gran cosa en este sentido, sobre todo en lo que a África se refiere.
Es por eso por lo que aplaudo la propuesta de la Comisión de crear un dispositivo de reacción rápida, aparte de la unidad militar y como complemento de ECHO. No cabe duda de que este nuevo mecanismo responde a una necesidad real. Es más, no me extrañaría que en poco tiempo la demanda acabe superando la oferta de ayuda. Considero que los recursos financieros asignados para este año constituyen una verdadera ofensa para el DRR, que es un proyecto muy serio. Incluso si el importe actual se duplica o se triplica en años posteriores no dejará de ser una suma ridícula en comparación con la gran cantidad de acciones que pueden entrar a formar parte del nuevo concepto. Se trata de decidir, actuar y financiar con celeridad. Por eso mismo, sorprende un tanto ver la impresionante lista de operaciones que recoge el por otra parte excelente informe NEWTON DUNN. En ella figuran numerosas tareas importantes que en realidad carecen de ese carácter urgente. Pienso por ejemplo en la enseñanza, la supervisión de elecciones y la retirada de minas. ¿Puede el Comisario indicarnos claramente cuál debe ser, a su juicio, el campo de acción, sobre todo habida cuenta de las limitadas posibilidades financieras?
Me agrada el planteamiento del DRR como iniciativa perteneciente al primer pilar que cae bajo la responsabilidad de la Comisión. Es harto importante que se implique de lleno al Parlamento. ¿Se nos informará con el debido tiempo de las acciones planificadas? Los problemas de competencia y la rivalidad entre los Sres. Patton y Solana dan mucho que hablar. Sobre el papel el reparto de las tareas militares y civiles entre los gobiernos y la Comisión no supone ningún problema, pero en la práctica puede resultar mucho más problemática. ¿Puede el Comisario tranquilizarnos al respecto? Las operaciones europeas políticas, militares y civiles han de coordinarse debidamente. Es otra cosa que el mundo espera de nosotros, y con razón.
Schroedter (Verts/ALE) . – (DE) Señor Presidente, desde el Consejo de Amsterdam, la Unión se ha erigido orgullosamente en bombero de las situaciones de crisis en Europa. El único problema es que ni siquiera dispone de cubos para acarrear el agua. El fondo extraordinario para hacer frente a las situaciones de crisis aporta por lo menos los cubos y yo lo celebro de veras. Sin embargo, habría deseado, además, que un cuerpo de bomberos aportase mangueras contra incendios. El colega ya ha resaltado también que la dotación de este fondo no corresponde a las necesidades; pero las mangueras contra incendios son caras, qué le vamos a hacer. Aun así, el fondo extraordinario constituye un progreso y yo debo recordar claramente otra vez que su definición es muy parcial, puesto que sólo cubre las medidas posteriores. Las medidas previas, las medidas preventivas, son sin embargo mucho más importantes. Las fuerzas policiales no bastan para ello y por esto nosotros esperamos que también se prevea la financiación de una fuerza de paz civil europea, tal como solicitó el Parlamento en su resolución de 1999, y le pedimos al Sr. Solana que siga con mayor atención estas cuestiones.
Marset Campos (GUE/NGL). - Señor Presidente, en primer lugar, quiero felicitar al Sr. Newton Dunn por su informe y por la facilidad con que la comisión ha recogido todo tipo de sugerencias. La iniciativa que ha tomado la Comisión nos parece importante. Sin embargo, hay que señalar que en nuestro Grupo, el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, aunque no existe un único punto de vista sobre esta materia -lo que es comprensible-, la mayoría estamos a favor de este dispositivo de reacción rápida. Pensamos que es importante, que debe situarse como política comunitaria europea y que debe ponerse más énfasis en la prevención de conflictos como dimensión europea de contribución a la paz.
Por ello, habríamos deseado una mayor financiación, más coordinación para la eficacia entre los distintos programas que pueden aplicarse, así como también mayor corresponsabilidad respecto a la ulterior -y a veces, desgraciadamente, necesaria- intervención militar, que quizá no lo sea si se realizan las fases anteriores.
Belder (EDD). - (NL) Señor Presidente, el debate acerca del dispositivo de reacción rápida se está alargando demasiado. Los Estados miembros siguen sin ponerse de acuerdo sobre el contenido del dispositivo y, según parece, el consenso no está a la vuelta de la esquina, a pesar de que las consecuencias financieras son mínimas. Los Estados miembros ni siquiera tienen que aumentar su contribución a la política exterior de la Unión. Tan sólo se les pide que aprueben la reestructuración de los recursos existentes. Estas difíciles negociaciones demuestran una vez más que en la práctica los nobles ideales en materia de política exterior europea se estrellan contra las posiciones inamovibles de los Estados nacionales.
La eliminación de los límites geográficos de los programas comunitarios no puede dar lugar a que la Unión Europea acabe interviniendo arbitrariamente en todo el mundo. Por ello, me alegro de que el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores concrete la propuesta inicial. Las acciones emprendidas en el marco del dispositivo han de situarse necesariamente en el ámbito de los programas europeos. Se podrá poner en marcha dondequiera que haya una crisis que haga peligrar la ejecución de los mismos.
Hay, sin embargo, un punto en el que no comparto las conclusiones del informe. A diferencia del ponente soy partidario de mantener el Comité de Crisis al que hace referencia la propuesta de la Comisión. De este modo, evitamos que los Estados miembros carezcan de apoyo para desplegar las acciones. Además, garantizamos la necesaria coherencia entre las acciones de la Unión y de los Estados miembros, lo cual no es poca cosa después de todas las críticas que se han vertido contra la Unión a lo largo de los últimos años.
Tampoco me convencen las sugerencias que se hacen en la exposición de motivos para modificar el fundamento jurídico de este reglamento. El único artículo en el que se puede fundamentar la presente propuesta es el artículo 308. Además, dudo que la inclusión del artículo 179 redunde en beneficio de la rapidez de este dispositivo. Creo que el procedimiento de codecisión retardaría innecesariamente la puesta en marcha del mismo. Por otra parte, sí considero imprescindible que podamos exigir cuentas a la Comisión sobre la utilización del dispositivo.
Sichrovsky (NI) . – (DE) Señor Presidente, la propuesta de reglamento por el que se crea un dispositivo especial de intervención rápida en situaciones de crisis se incluye dentro de la categoría de aquellas cuyo objetivo es absolutamente deseable, pero cuya ejecución podría fracasar debido a los obstáculos burocráticos y las disputas por las competencias y la influencia. La Unión Europea no ha desempeñado hasta ahora un papel demasiado convincente en el marco de la intervención en situaciones de crisis y la resolución de conflictos. El motivo no parece ser la falta de esfuerzos personales o financieros. Al contrario, más bien se trata de un problema de gestión, de planificación y de coordinación de las diferentes propuestas y medidas. Aun así, la intención declarada de intervenir de manera más activa en la resolución de conflictos y ante situaciones de crisis se debe interpretar como un paso importante en la dirección adecuada. Hasta ahora la Unión Europea ha dedicado sobre todo recursos financieros a actividades, en parte muy loables, destinadas a mejorar la situación en las zonas afectadas por crisis. No obstante, el dinero no siempre es un sucedáneo de la determinación y la influencia políticas. Si la Unión Europea quiere desempeñar un papel más importante en el futuro, esto requerirá la voluntad política de incrementar su intervención con las medidas adecuadas.
Yo sólo estoy aquí en calidad de representante de un país pequeño, pero puedo asegurarles que Austria, con su larga tradición de neutralidad y de no participación en alianzas, cuenta con una gran experiencia en el ámbito de la mediación política y la intervención en situaciones de crisis y goza de la correspondiente aceptación entre las partes en conflicto. Este es posiblemente un ámbito en el que se debería prestar mayor atención a las experiencias de los países más pequeños de la UE. Lo que se requiere no son primordialmente recursos financieros y grandes organizaciones de tamaño desmesurado, sino que en las intervenciones en situaciones de crisis y los esfuerzos de mediación lo que cuenta es sobre todo la confianza de los grupos enfrentados en la oferta de intervención. Y la Unión Europea hasta ahora ha fracasado justamente en este aspecto.
Tenemos un problema de imagen frente a las partes en conflicto en muchos de los focos de crisis del mundo. Éste no se puede resolver únicamente por medio de nuevos departamentos y planes financieros. Es decir que aún nos falta la voluntad convincente de asumir una mayor responsabilidad en el ámbito de la mediación y la intervención en situaciones de crisis.
Van Orden (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, espero poder contar con la atención del Comisario, que en estos momentos mantiene una conversación con el Sr. Brok. Desde todos los sectores de este Parlamento hemos venido pidiendo a la Comisión que introduzca procedimientos administrativos y de gestión financiera más eficientes de manera que pueda proporcionar asistencia exterior y ejecutar sus programas, como la acción antiminas, con urgencia en tiempos de crisis o cuando está en juego la vida de las personas. En nuestra opinión, éste era el motivo intrínseco que se escondía tras la propuesta del Sr. Patten en favor de un dispositivo de reacción rápida. Espero que así sea y me quisiera pedir al Comisario que nos confirme este extremo.
Es una pena que se haya utilizado el término "Dispositivo de Reacción Rápida" para lo que, en definitiva, debería ser una cuestión de procedimiento, un instrumento de gestión financiera. El término se presta a ser confundido fácilmente con la "Fuerza de Reacción Rápida"; ha sido confundido en los medios de comunicación e incluso en el propio boletín del Parlamento de esta semana. Quizá, en aras de una mayor claridad y para evitar malentendidos, la Comisión podría cambiar el nombre por algo así como "Dispositivo de financiación urgente".
Apoyamos el principio, como he descrito, pero parecen haberse colado algunos elementos poco afortunados. En primer lugar, en vez de hacer referencia al dispositivo en el contexto de la PESC y de las acciones exteriores de la Comisión bajo el Primer Pilar, se ha situado en el contexto de la Seguridad Común y Política de Defensa. Hemos expresado nuestra preocupación en muchas ocasiones por el hecho de que la UE se inmiscuya en asuntos militares y los acontecimientos en Niza no han aliviado nuestras reservas. Se trata de un asunto distinto. El dispositivo financiero de la Comisión no debería confundirse con estos temas de defensa.
En segundo lugar, hay un hilo de corrección política que recorre toda la propuesta. Me desconcierta, por ejemplo, la idea de que la lucha contra la discriminación por razones de sexo entre en la categoría de gestión de crisis y desencadene la utilización del dispositivo de reacción rápida.
En tercer lugar, y para nosotros más importante, el ponente, Sr. Newton Dunn, ha aprovechado la ocasión para introducir una enmienda relativa a uno de sus temas favoritos, a saber, la creación de una Fuerza Europea de Seguridad Pública, en otras palabras, una gendarmerie o policía armada europea. Éste es el motivo principal por el que no podemos aceptar este informe.
No queremos un ejército europeo y desde luego no queremos un cuerpo policial europeo. Queremos que la Comisión lleve a cabo su asistencia exterior con mayor eficacia y acogemos con satisfacción las medidas que persiguen este fin.
Carrilho (PSE). - (PT) Señor Presidente, el Parlamento Europeo siempre se ha pronunciado por la necesidad de incrementar la capacidad de intervención no militar de la Unión Europea. Por tanto, nos congratulamos de la propuesta del Consejo y apoyamos el informe de nuestro colega Newton Dunn, que introduce propuestas que perfeccionan el texto. En este caso se trata, evidentemente, de asuntos del ámbito del primer pilar. Ahora bien, sabido es que en el ámbito del segundo pilar se está construyendo un dispositivo militar de reacción rápida destinado a desempeñar tareas del tipo Petersberg. Tareas que, según se prevé, se ejecutarán en terceros países donde también deberá actuar el dispositivo no militar de reacción rápida. Pero, ¿cómo? ¿En qué casos? ¿Cuáles serán las modalidades de esa relación? ¿Cuál la coordinación? Así, pues, creo que habría sido provechoso que el documento abordara también ese aspecto. Y, como diputado a este Parlamento, quisiera asistir al derrumbe de algunas barreras que separan terrenos de competencia de unos y otros para que haya mayor cooperación dentro de la Unión Europea.
Titford (EDD). – (EN) Señor Presidente, mi partido reconoce plenamente la necesidad de que los países desarrollados pongan a disposición recursos para paliar las crisis internacionales y que nuestra respuesta sea rápida y eficaz. En este contexto, la propuesta de la Comisión parece atractiva porque prevé los mecanismos necesarios para ofrecer una respuesta a situaciones de crisis.
No obstante, creemos que para que nuestros esfuerzos sean rápidos a la vez que eficaces, deberían ser planificados, financiados y ejecutados a una escala realmente internacional, utilizando los recursos y las posibilidades de todo el mundo libre, incluidas la influencia técnica y la buena voluntad de los Estados Unidos.
Los mecanismos para garantizar esto ya existen en la forma de las Naciones Unidas y sus distintos organismos. Aunque imperfectos y siempre susceptibles de reforma, estos organismos han proporcionado un buen servicio y aliviado mucho sufrimiento. De cara al futuro, el modo de garantizar la optimización de las respuestas es continuar trabajando a través de dichos organismos, velando por una utilización sabia y eficaz de los recursos. En cuanto a la propuesta de la Comisión, trata sencillamente de volver a inventar la rueda, anteponiendo las ambiciones políticas de la Unión Europea a las necesidades de las personas que sufren.
Las personas afectadas por una crisis necesitan el Dispositivo de Reacción Rápida europeo del mismo modo que un pez necesita una bicicleta. Debemos abandonar estos planes grandiosos y apoyar y desarrollar los organismos existentes que tienen una trayectoria mejor de la que jamás tendrá la UE.
Hume (PSE). – (EN) Señor Presidente, aprovecho que tratamos sobre este asunto para expresar mi gran satisfacción por la propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores sueco que acabo de ver hoy, relativa a un plan de acción orientado hacia el objetivo para la prevención de conflictos, porque como he dicho en anteriores ocasiones, en la Unión Europea deberíamos transmitir una filosofía de paz a las zonas de conflicto y no limitarnos a enviar a ejércitos.
La Unión Europea es el mejor ejemplo de resolución de conflictos de la historia mundial y eso es algo que a veces tendemos a olvidar. Contemplemos el siglo pasado: la primera mitad estuvo marcada por el peor conflicto que jamás ha presenciado el mundo; dos guerras mundiales y millones de muertos y heridos. Y sin embargo, quién habría podido prever que en la segunda mitad de ese siglo esos mismos pueblos se unirían en el seno de la Unión Europea.
Sé por propia experiencia que los principios centrales de la Unión Europea resolverán los conflictos en cualquier lugar del mundo en que se apliquen. Por consiguiente, ¿no creen que es una sugerencia muy positiva y sensata que la Unión Europea disponga de un departamento que se ocupe precisamente de eso? En otras palabras, la Comisión debería disponer de un departamento de paz y reconciliación y tener un Comisario para la paz y la reconciliación que se desplace de antemano a las zonas del conflicto y aplique los principios de resolución de conflictos, en particular, aquellos que constituyen el núcleo de la Unión Europea.
Howitt (PSE). – (EN) Señor Presidente, lamento profundamente que algunos diputados de mi región del Reino Unido pertenecientes a diferentes partidos hayan dicho durante el debate que se opondrán al presente informe. Me complace apoyar el Dispositivo de Reacción Rápida y lo hago en mi calidad de miembro de la Comisión de Desarrollo del Parlamento.
En la semana en que 600 personas han perecido víctimas del terremoto en El Salvador, esta Unión Europea debe poder actuar con mayor rapidez precisamente porque no supimos hacerlo en respuesta al huracán Mitch en aquel mismo país en 1998. Pido al Comisario Patten que cuando cierre el debate, primero, nos garantice que el dispositivo será utilizado en respuesta a crisis en cualquier lugar del mundo y en apoyo de los objetivos de la UE en materia de desarrollo y no sólo en el patio trasero de Europa.
Segundo, podría decirnos cómo ha podido hacer semejante promesa cuando año tras año la Comisión propone financiar intervenciones en la Europa central y oriental y en la antigua Yugoslavia a expensas de partidas presupuestarias que deberían beneficiar a los países en desarrollo.
Tercero, se encargará el Sr. Comisario de presentar la relación operativa detallada que existe entre el Dispositivo de Reacción Rápida y la financiación de ECHO y también explicar por qué no ha presentado al mismo tiempo y de una sola vez propuestas para acelerar nuestra asistencia humanitaria como parte del programa de reforma que, como sabe, apoyamos.
Por último, puede decirnos el Sr. Comisario si comparte nuestra creencia de que el desarrollo es la mejor prevención de conflictos y si se compromete a mejorar el programa de desarrollo de la UE para evitar la necesidad de intervención en caso de crisis en los años venideros.
Patten,Comisión. – (EN) Señor Presidente, estoy encantado de poder responder al excelente informe del Sr. Newton Dunn sobre el Dispositivo de Reacción Rápida. Él es un amigo y colega. De hecho, pertenecimos a la misma tribu antes de que él se alejara, espero que temporalmente, de la reserva, pero, conociendo al autor, no me sorprende en absoluto la excelente calidad del presente informe.
El Dispositivo de Reacción Rápida, como se le denomina en el informe, se llamará a partir de ahora Mecanismo de Reacción Rápida para evitar que pueda ser confundido con la Fuerza de Reacción Rápida, sobre la que, permitan que lo repita en honor de los lectores de ciertos sectores de la prensa del país que mejor conozco, no tengo la más mínima competencia. Éste es un "no" negativo y no un "no" afirmativo, y lo digo sólo por el bien de las columnas de Cartas al Director de The Daily Telegraph.
Debo decir que he escuchado la intervención de mi amigo el Sr. Van Orden. Pensé que era un buen ejemplo de lo que se denomina "bailar sobre la cabeza de un alfiler". Debo decir que su principal objeción es relativa a lo que creo que es la enmienda 9 y, como diré en breve, la Comisión se opone a la enmienda 9. Pero, si existe alguna confusión sobre la naturaleza de lo que intentamos hacer, debo decir ello se debe en parte a lo han estado diciendo sobre estas propuestas aquellos que son de la misma opinión que su Señoría.
Si Conservadores como mi distinguido amigo no aprueban esto, debo formular la pregunta, no del todo retórica, ¿qué demonios estarán dispuestos a aprobar alguna vez? En los días en que era presidente del partido al que pertenece el distinguido caballero, realmente creíamos en la idea de intentar acelerar la entrega de asistencia financiera. Realmente creíamos en la idea de intentar suprimir la burocracia. Por lo tanto, me pregunto en qué demonios creen realmente estos días mi distinguido amigo y sus colegas. Creo que sería deseable mirar más allá de esas columnas de Cartas al Director de The Daily Telegraph para informarse sobre un tema tan importante como éste.
Ahora bien, soy responsable de garantizar que, en caso de crisis, la Comisión está en condiciones de responder rápida y eficazmente por cuenta propia y también, lo que es más probable que suceda, como parte de una respuesta global de la Unión Europea a crisis entre las que se incluyen aquéllas en las que podría estar desplegada la Fuerza de Reacción Rápida. La lección que hemos aprendido estos últimos años ha sido muy clara. Responder a las crisis conlleva en muchos casos el despliegue de una amplia variedad de medios, que en ocasiones incluyen los militares y a menudo incluyen políticas y programas sobre los que la Comisión tiene una responsabilidad o participación y que abarcan desde la política de comercio hasta la ayuda humanitaria, desde la provisión de supervisores en los procesos electorales hasta la asistencia sobre el terreno con misiones aduaneras, gestión fronteriza, asistencia a los medios de comunicación independientes, etcétera.
Con demasiada frecuencia en el pasado, tomemos el caso de los Balcanes, por ejemplo, sencillamente no hemos estado a la altura de poder responder con la eficiencia o la oportunidad que exigían los acontecimientos en el mundo real. O hemos tenido que leer los interminables entramados de procedimiento en Bruselas, lo que ha mantenido empantanados a funcionarios que deberían haber estado dedicando todos sus esfuerzos a la realización de los trabajos sobre el terreno. Me temo que ésa fue mi impresión cuando asumí el cargo. Estamos intentando rectificar esas deficiencias. Los acontecimientos reales, y no modelos teóricos, son los que ponen de manifiesto los puntos débiles.
Desde que me convertí en Comisario, he dedicado gran parte de mi atención a intentar mejorar dicha entrega sobre el terreno. Opino que hemos comenzado a hacer progresos, como creo que demuestra nuestra respuesta a los recientes acontecimientos en Serbia. Allí, la Comisión se encontró en la situación completamente insólita de recibir alabanzas por parte del gobierno local y de otros donantes por la rapidez con que pudimos intervenir. Pero esta situación sigue siendo aún demasiado rara y llevar la ayuda con rapidez allí donde hace falta requiere aún muchos esfuerzos por parte de nuestros funcionarios para acortar el camino a través de la maraña de trámites burocráticos.
Es nuestro deber con las personas afectadas y con aquellos que intentan ayudar equiparlos debidamente para que puedan realizar su cometido. Es lo que intentamos con esta propuesta sobre la creación de un Mecanismo de Reacción Rápida. Al igual que con las reformas más amplias que estamos introduciendo a nuestros programas de asistencia exterior en todo el mundo y que han sido concebidas para garantizar que el programa de ayuda de la Unión Europea comience a ganarse y a merecer una reputación de excelencia. El Mecanismo de Reacción Rápida nos permitirá activar con gran rapidez y desembolsar sin pérdida de tiempo fondos comunitarios para responder a las crisis o a la aparición de crisis. El proyecto de reglamento que se encuentra en fase de negociación en el Consejo recoge las enmiendas presentadas por el Parlamento. Queremos garantizar la máxima flexibilidad en el plano geográfico y burocrático y prescindir de las complejas normas de comitología, por ejemplo, en favor de la provisión directa de información al Consejo y al Parlamento Europeo y la simplificación, en la medida de lo posible, del proceso de toma de decisiones.
Lo que se persigue es poder activar el Mecanismo de Reacción Rápida para intervenir en el corto lapso inicial de una crisis, a la espera de que se ponga en marcha el programa regular comunitario, ya sea CARDS o TACIS o cualquier otro. Las intervenciones en el marco del mecanismo estarán limitadas en el tiempo y en los fondos, que podrán elevarse a un importe de hasta 12 millones de euros en cada ocasión.
Antes de pasar específicamente a las enmiendas, permítanme responder a algunos argumentos del debate.
El Sr. Newton Dunn, así como el Sr. Wiersma – que intervino poco después – han sugerido que dé ejemplos de casos en los que el Mecanismo de Reacción Rápida sería de utilidad. Prácticamente, el primer problema del que tuve que ocuparme cuando me convertí en Comisario fue encontrar el modo de suministrar rápidamente petróleo a los municipios de Serbia que se encontraban bajo control democrático. Francamente, realizar esa tarea puso a prueba nuestra creatividad administrativa. Conseguimos nuestro objetivo de una manera que, creo, satisfizo al Tribunal de Cuentas, además de llevar la ayuda con gran rapidez a aquellos municipios. El único otro país, el único otro donante que también participó, a pesar de la complejidad de la misión que teníamos entre manos, fue Noruega, país al que rindo homenaje muy sincero, pero fue un trabajo difícil, habría sido más fácil si hubiéramos dispuesto de este mecanismo para llevarlo a cabo.
Me han preguntado acerca de la prevención de conflictos y estoy muy de acuerdo con lo que ha dicho el distinguido caballero, mi distinguido amigo, me atrevo a decir, aunque no pertenecemos al mismo partido, el Sr. Hume, que sabe más de prevención de conflictos que la mayoría del resto de nosotros juntos. Lo importante sobre la prevención de conflictos es que debe ser rápida y eficaz, y repito la palabra "rápida".
El Sr. Howitt me ha retado a que diga si creo que la asistencia al desarrollo es la mejor forma de prevención de conflictos. Naturalmente que lo creo. La utilización sensata de la asistencia al desarrollo con un talante generoso y sensato respecto a las relaciones comerciales entre países es, con diferencia, el modo más eficaz de hacer frente a los conflictos; argumento éste presentado admirablemente hace unos días en un excelente artículo de Martin Wolf publicado en The Financial Times que iba acompañado de los resultados de una serie de estudios académicos sobre conflictos en África y en otras sociedades. Por consiguiente, naturalmente que estoy de acuerdo con eso, y la Comisión presentará durante los próximos meses una comunicación sobre la prevención de conflictos en la que intentaremos reunir algunas de las ideas imaginativas que están siendo desarrolladas, entre otros, por la Comisión sobre la prevención de los conflictos que cada vez ocupan un lugar más destacado en la agenda de los ministros de Asuntos Exteriores y de Interior, a medida que debemos hacer frente a los aspectos negativos de la globalización.
Pero en lo que respecta a proporcionar la asistencia, a proporcionar los recursos para hacer frente a la prevención de conflictos, quiero hacer una observación. La Comisión no pretende tomar por asalto un presupuesto para encontrar fondos en alguna parte. La Comisión sólo dispone de los fondos que le asigna la autoridad presupuestaria, los fondos que prevén el Consejo y el Parlamento, y mi opinión, que volveré a exponer una vez más en el Consejo de Asuntos Generales del próximo lunes, es que durante demasiado tiempo, la Comisión ha permitido que otros eludan la tarea de establecer las prioridades y ha acaparado todo el rechazo político que conlleva la fijación de las prioridades. Creo que debemos comprometer al Parlamento y a los ministros en mucho mayor medida en el debate sobre la relación que guardan nuestras respectivas prioridades políticas y de desarrollo con nuestro gasto exterior en todo el mundo, porque si sólo podemos disponer de fondos limitados, como será el caso durante un futuro previsible mientras tengamos un ministro de Finanzas, siempre estaremos obligados a tomar decisiones muy difíciles entre las distintas prioridades, y no a todos les gustarán dichas decisiones. Pero estoy de acuerdo con lo que ha dicho su Señoría sobre la asistencia al desarrollo y también con su opinión de que ésta debería destinarse, en primer lugar, a paliar la pobreza.
Permítanme que pase a las enmiendas presentadas por el Parlamento. De las 38 enmiendas presentadas, la Comisión puede aceptar 34, bien en su estado actual o con pequeñas modificaciones de redacción. Este hecho da prueba de la afinidad de nuestras posturas sobre este asunto.
Nos resulta difícil aceptar cuatro enmiendas. En primer lugar, la enmienda 9: la primera parte habla de la necesidad de que el Dispositivo de Reacción Rápida vaya acompañado de la fijación de objetivos prioritarios civiles. Ese concepto nos parece muy bien, pero no podemos secundar lo de la Fuerza Europea de Seguridad Pública que se propone en la segunda parte de la enmienda porque, sencillamente, sobrepasa ampliamente el ámbito de la Comisión. Espero que mi distinguido amigo, Sr. Van Orden, tome nota de esto y que yo pueda al menos desechar esa pesadilla.
La enmienda 14 añade un nuevo considerando relativo a la base financiera de la partida presupuestaria creada para el mecanismo y su dotación presupuestaria. Esta enmienda parece derivar de un malentendido anterior sobre el mecanismo que posteriores debates en el Parlamento Europeo han permitido aclarar. Ahora ha quedado perfectamente claro que no se pretende retirar actividades ni presupuesto de la PESC ni apropiarse de opciones bajo dicho Pilar para someterlas a un marco comunitario. El mecanismo es enteramente un instrumento comunitario y, como tal, es el origen de su presupuesto.
No podemos aceptar la enmienda 28 porque la "Comunidad" no es la autoridad presupuestaria. Sólo la autoridad presupuestaria puede decidir sobre las disposiciones financieras anuales en el presupuesto.
Por último, la Comisión, por sí misma, no tendría nada en contra de la enmienda 29, pero, en un espíritu de compromiso, hemos aceptado la petición presentada por el Consejo de limitar la duración de las operaciones, dada la considerable flexibilidad que hemos obtenido en otros aspectos.
Éstas no son, como estoy seguro de que así reconocerán sus Señorías, diferencias precisamente fundamentales. Y no lo son porque, básicamente, compartimos los mismos objetivos: mejorar considerablemente nuestra intervención, mejorar nuestra respuesta en casos de crisis. Esto es, repito, lo único que intenta conseguir este mecanismo. Acojo con enorme satisfacción el apoyo que la inmensa mayoría de sus Señorías ha dado hasta ahora a la propuesta. Espero sinceramente que sus Señorías le den una acogida favorable esta semana porque, al igual que ustedes, quiero que el mecanismo comience a funcionar cuanto antes.
Estamos hablando de la credibilidad y de la eficacia de la Unión Europea en todo el mundo. Si sus Señorías no apoyan la propuesta, repito, quién sabe qué pensarán de para qué sirve la Unión Europea.
(Aplausos)
PRESIDENCIA DE LA SRA. LIENEMANN Vicepresidenta
La Presidenta. – Muchas gracias, señor Comisario. El debate queda cerrado. La votación tendrá lugar a las 12.00 horas.
3. Corea (RPD)
La Presidenta. De conformidad con el orden del día, se procede a las preguntas orales siguientes:
- B5-056/2000, del Sr. Brok, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, Derechos Humanos, Seguridad Común y Política de Defensa, al Consejo, sobre la República Popular Democrática de Corea.
- B5-0825/2000, del Sr. Brok, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, Derechos Humanos, Seguridad Común y Política de Defensa, a la Comisión, sobre la República Popular Democrática de Corea.
Brok (PPE-DE) . – (DE) Señora Presidenta, estimadas y estimados colegas, permítanme que diga unas palabras sobre la pregunta de la Comisión de Asuntos Exteriores, Derechos Humanos, Seguridad Común y Política de Defensa, formulada en particular a raíz de la información obtenida por nuestros colegas Santer y otros en el curso de su viaje a Corea del Norte. Yo considero que la Unión Europea debe desempeñar un papel más importante en este contexto del que ha cumplido hasta ahora y que nuestra política exterior no se puede basar exclusivamente en el apoyo al programa de la KEDO. Desde luego, es lamentable que ocho países miembros hayan establecido entre tanto relaciones diplomáticas con Corea del Norte sin que ello haya ido acompañado de ningún tipo de actuación coordinada con respecto a dicho país.
El año pasado fue extraordinariamente significativo para la península de Corea, sobre todo como resultado de la política de aproximación entre Corea del Norte y Corea del Sur y los intercambios familiares que ésta ha hecho posibles. No obstante, tenemos que comprender que esta región continúa siendo una zona potencial de crisis sumamente importante. Por otra parte, en este momento existe la oportunidad política de alcanzar un arreglo de paz duradero. Por esto es preciso que la Unión Europea actúe en este ámbito en su calidad de actor internacional en un mundo multipolar.
El objetivo ha de ser apoyar una política que haga posible la democracia y el respeto de los derechos humanos en Corea del Norte y que, sobre esta base, contribuya de manera significativa al progresivo entendimiento entre las dos zonas de Corea. El mismo que ha permitido que, tras el encuentro entre ambos presidentes, se reanudara por primera vez el debate sobre la unificación del país.
Dicha política también debería ir acompañada de la posibilidad de obtener información más precisa sobre las cuestiones relacionadas con la situación alimentaria y el sistema sanitario de Corea del Norte, así como sobre cómo se podrían vincular las correspondientes medidas de ayuda a un proyecto político que permita mejorar la situación y quizá promover también a la vez una evolución necesaria que contribuya a la pacificación de la región. En efecto, una pacificación de dicha región también es, obviamente, de importancia mundial. Corea del Norte es un actor importante en nuestro mundo, en su calidad de proveedor de armamento, y un país que podría llegar a constituir una amenaza importante para otras zonas del continente asiático y fuera de éste, asociada al desarrollo de armas de destrucción en masa y vehículos portadores más modernos.
Señora Presidenta, a mi parecer, esto nos obliga a intentar mejorar la situación en estos aspectos con objeto de atajar la proliferación de armamento y contribuir así a la estabilidad mundial.
Yo confío que nuestra propuesta de resolución merezca su apoyo y que el Consejo y la Comisión puedan emprender un proceso coordinado junto con el Parlamento Europeo que nos permita hacer una aportación en esa zona, también en interés propio.
Danielsson,Consejo. – (SV) Señora Presidenta, estimados diputados, en la conferencia que se realizó en Pyongyang, entre el 25 y el 27 de noviembre del año pasado, la troica europea manifestó, en el marco del diálogo político, las partes sustanciales de las líneas de acción de la Unión Europea frente a la República Popular Democrática de Corea, líneas de acción que habían sido aprobadas por el Consejo en sus reuniones del 9 de octubre y del 20 de noviembre.
Permítanme mencionar brevemente las tres líneas de ación más importantes. En primer lugar está el apoyo de la Unión al trabajo para conseguir una paz duradera entre los dos estados coreanos. En segundo lugar encontramos la importancia de que la República Popular Democrática de Corea adopte una posición responsable en relación con la no proliferación de armas atómicas y misiles balísticos, además de que termine con la exportación de misiles. En tercer lugar está el respeto a la Convención de Derechos Humanos de la ONU.
En relación con el restablecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular Democrática de Corea, el Consejo acordó el 20 de noviembre del año pasado que las partes interesadas deberán intercambiar opiniones e informar al Consejo sobre el contenido de las discusiones con Pyongyang.
En reiteradas oportunidades el Consejo ha pedido a la República Popular Democrática de Corea que cumpla con los compromisos del tratado de no proliferación de armas nucleares y que interrumpa la fabricación, prueba y exportación de misiles y de su tecnología. La Unión también ha instado a la República Popular Democrática de Corea para que firme y ratifique el tratado sobre prohibición total de explosiones atómicas. Además, la Unión ha comunicado a la República Popular Democrática de Corea que se espera que tome medidas concretas en esas materias.
En todos sus contactos con la República Popular Democrática de Corea, la Unión ha subrayado su gran preocupación por las graves violaciones a los derechos humanos que tienen lugar en ese país, por la cantidad de prisioneros políticos, por la ausencia de legislación nacional y por la negativa de las autoridades coreanas a colaborar en conformidad con los mecanismos internacionales para la protección de los derechos humanos. Se ha exigido que se mejores estos aspectos.
Vamos a continuar haciendo hincapié en estos temas. La Unión aplaude la decisión de la República Popular Democrática de Corea de continuar durante el año 2000 informando en conformidad con la Convención sobre Derechos Políticos y Ciudadanos de la ONU y espera que este país inicie un diálogo útil y constructivo con el Comité de Derechos Humanos de la ONU, basándose en su propio informe.
En cuanto a eventuales medidas, el Consejo ha instado a la Comisión para que trate el tema de las medidas técnicas de apoyo que se puedan adoptar en los sectores a los que se ha dado prioridad. El Consejo y la Comisión estudiarán en breve las medidas apropiadas para abrir el mercado europeo a los productos de Corea del Norte. Se harán estudios de factibilidad en los sectores a los que se ha dado prioridad. La Unión Europea se ocupará de ampliar los contactos políticos con la República de Corea, cuyos esfuerzos para un acercamiento de los dos estados coreanos cuenta con el pleno respaldo de la Unión. También hay que fijar sectores en los que se puedan desarrollar medidas comunes, tales como apoyo técnico y colaboración económica con la República Popular Democrática de Corea.
Patten,Comisión. – (EN) Señora Presidenta, acojo con gran satisfacción la ocasión de decir unas palabras sobre este tema de extraordinaria importancia. Los recientes acontecimientos que se han sucedido en la Península Coreana revisten un gran interés para todos nosotros en Europa y afectan a nuestra contribución encaminada a fomentar la reconciliación de la Península Coreana, a ayudar al Gobierno y a la sociedad de Corea del Norte, por así decirlo, a salir del frío. Dichos esfuerzos reflejan el alcance del papel que debe desempeñar Europa en el mundo, equiparable, en cierto sentido, al papel que Japón viene desempeñando en los Balcanes – contribuir a apoyar la estabilidad en la región. De forma similar, nosotros también tenemos responsabilidades en otros continentes.
El enfoque que debía adoptar la Unión Europea respecto a los recientes acontecimientos en la Península Coreana fue aprobado en los Consejos de Asuntos Generales de 9 de octubre y 20 de noviembre del pasado año. Este enfoque tiene el objetivo, como he dicho, de apoyar el proceso de reconciliación entre ambas Coreas con vistas a alcanzar la paz y la estabilidad en la Península Coreana. Tomando este enfoque como base para su acción, la Comisión mantendrá su asistencia a Corea del Norte y está estudiando la posibilidad de incrementar dicha ayuda. En términos generales, durante estos últimos años, la ayuda se ha elevado a un total de aproximadamente 275 millones de euros – incluida la contribución a la Organización para el desarrollo de la energía en la Península Coreana.
No obstante, cualquier incremento de la ayuda debería medirse como respuesta a señales de progresos en la República Popular Democrática de Corea en ámbitos de principal interés para nosotros y, me consta, también para los diputados a este Parlamento. Por ejemplo, el respeto de los derechos humanos; el tema de la no proliferación; el acceso de la población a la ayuda exterior; la mejora de las condiciones para operar de las ONG – una observación que tuve ocasión de hacer al ministro de Asuntos Exteriores de la RPDC en Bangkok el verano pasado – y la apertura de la economía de la RPDC, así como la reforma estructural que será un factor necesario para dicha apertura.
Hemos explicado este enfoque a las autoridades de Corea del Norte en la reciente reunión de la Troika de altos funcionarios celebrada en Pyongyang a finales de noviembre. Tengo entendido que mis servicios mantienen plenamente informado al Parlamento sobre este asunto. El Parlamento muestra un vivo interés por este asunto desde hace algún tiempo.
La asistencia humanitaria y alimentaria que la UE proporciona a la RPDC – que asciende a unos 200 millones de euros desde 1993 – continuará. La Comisión acaba de aprobar un nuevo programa de seguridad alimentaria para el año 2000, por un total de 20 millones de euros. Debo señalar que hemos pasado de la ayuda alimentaria regular a la asistencia alimentaria estructural y, en particular, a la provisión de aportaciones y asistencia técnica para mejorar la producción agrícola. La ejecución de los proyectos humanitarios aprobados en el año 2000 se extenderá hasta bien entrado el verano del presente año.
Está previsto que continúe la ayuda humanitaria – principalmente medicamentos, agua, servicios sanitarios y ropa de abrigo – sobre una base más selectiva, pero al nivel adecuado para responder a las necesidades humanitarias reales. También disponemos de los medios para acompañar, con asistencia adicional, cualquier progreso adicional que hagan las autoridades de la RPDC, en particular, en términos de acceso a los sectores más vulnerables de la población y la mejora de las condiciones de trabajo de las organizaciones no gubernamentales.
Asimismo, la Comisión está estudiando actualmente posibles medidas en los ámbitos de la asistencia técnica y el comercio, que podrían ampliarse gradualmente si Corea del Norte avanza en los ámbitos que he mencionado. Como un primer paso, estas medidas incluyen un incremento general de la cuota textil para la RPDC del 60%, y del 50% en el caso de algunas categorías de productos.
En breve se enviará una misión de reconocimiento formada por expertos para que evalúe las necesidades e identifique los ámbitos en los que podrían realizarse proyectos piloto de asistencia técnica. Entre dichos ámbitos se incluirá sin duda uno que, me consta, interesa al Sr. Ford; a saber, la cuestión de las empresas de energía de Corea del Norte que tendrán un papel decisivo para el futuro económico del país.
En cuanto al establecimiento de relaciones diplomáticas entre la Comunidad Europea y la RPDC, la Comisión está estudiando, en estrecha coordinación con los Estados miembros, cuál es el momento oportuno para dar ese paso.
Por último, es evidente que el Presidente Kim Dae-Jung, que ha sido galardonado con el premio Nobel, ha tenido, como de costumbre, visión de futuro en los esfuerzos que ha realizado para fomentar la reconciliación en la península. Es igualmente evidente, que el Presidente Kim Dae-Jung ha sido muy realista respecto a lo que se puede alcanzar a corto plazo. No creo que sus exigencias sean exageradas en lo que se refiere al ritmo y al desarrollo.
Lo importante es que no perdamos de vista las perspectivas y sigamos trabajando para realizarlas. Deberíamos inspirarnos en el Presidente Kim Dae-Jung, que es uno de los grandes estadistas de nuestra tiempo. Espero que con su aliento, la Unión Europea continúe desempeñando la parte que le corresponde para garantizar que la Península Coreana, la región e, incluso, el mundo, gocen de paz y prosperidad. Si mantuviéramos el aislamiento de la RPDC y si ésta siguiera dispuesta a permanecer aislada, las perspectivas son demasiado sombrías como para poder contemplarlas.
Santer (PPE-DE). - (FR) Señora Presidenta, la resolución sobre Corea del Norte, sobre la cual este Parlamento se prepara para votar, posee una significación política de primer orden. No sólo el Parlamento Europeo fijará así su posición con respecto a la mitad norte de la península coreana, sino que habrá determinado igualmente las nuevas orientaciones de esta posición para todas las instituciones europeas. Como presidente de la delegación “ad hoc”, cuya visita a Corea del Norte inspiró la redacción de la resolución, me gustaría darles cuenta de tres consideraciones fundamentales.
La primera es el inicio de una nueva era en las relaciones bilaterales entre las dos Coreas, marcada por la política de aproximación, llamada sunshine policy, del Presidente Kim Dae Jung, que ha realizado un primer gesto importante con su visita histórica a Pyongyang en junio de 2000. Es deber de Europa apoyar los esfuerzos de todo el pueblo coreano y de los dirigentes políticos de la península para conseguir la estabilidad y una paz duradera en Corea. En este marco, nuestra política coreana debe percibirse y los elementos de su acción han de ser definidos.
En segundo lugar, Corea es la última nación en el mundo que sigue dividida por un muro. Después de Alemania y del Yemen, Corea entrevé ahora una perspectiva de cooperación para superar su muro interno. Europa, solicitada por los dos Estados coreanos para acompañarlos en las definiciones de nuevas relaciones económicas y políticas en la península, debe afrontar ese desafío que indicará a los coreanos el camino de la integración después de un largo y duro período de división. Es el modelo europeo de creación progresiva de un espacio sin fronteras el que se ve aquí llamado a servir de ejemplo. Una vez más, nuestra responsabilidad política consiste en proporcionar toda la asistencia posible a una Corea que resurge lentamente de su cisma histórico.
Finalmente, me gustaría decirles, con respecto más en particular a Corea del Norte, que las confrontaciones y el aislamiento han de ser relegados definitivamente al pasado. Los dirigentes norcoreanos parecen dispuestos a la apertura y al diálogo con Corea del Sur, los Estados Unidos, Europa y Japón, y aunque sea necesario en definitiva juzgarlos por sus actos, estoy convencido de que una política europea de diálogo, estructurado y crítico, contribuirá de forma significativa a un cambio en la República Popular Democrática de Corea, beneficioso para todo el mundo.
Ford, Glyn (PSE). – (EN) Señora Presidenta, permítame decir que hemos hecho grandes progresos durante los últimos tres años en lo que se refiere a las relaciones con la República Popular Democrática de Corea. Ya hemos celebrado tres reuniones de delegaciones interparlamentarias y la resolución pide que los coreanos vuelvan aquí de nuevo para continuar el diálogo. Hemos visto que la Comisión Europea ha pasado de no hablar con los norcoreanos a destinar a un representante de ECHO en Pyongyang, y hemos pasado de cinco Estados miembros que mantenían relaciones diplomáticas a, según tengo entendido, trece que están en vías de establecer relaciones diplomáticas con la RPDC.
Me gustaría mucho que la Comunidad Europea también estableciera relaciones diplomáticas con la RPDC. Destinamos fondos al proyecto KEDO, como ha dicho el Sr. Patten, proporcionamos ayuda humanitaria y alimentaria y esperamos proporcionar otra asistencia estructural por un total de 275 millones de euros. Es de locos hacer todo eso sin tener la capacidad de mantener un diálogo político. Necesitamos entablar un diálogo sobre los derechos humanos, un diálogo sobre las ventas de armas y un diálogo sobre el desarrollo económico.
Lo cierto es que con la caída del imperio soviético, al no haber sabido efectuar la transición de las industrias pesadas de Stakhanovite del pasado a las nuevas industrias ligeras y tras una serie de catástrofes naturales, la economía está sumida en una completa crisis. Los observadores estiman que la crisis alimentaria provocada por esta situación ha tenido como consecuencia la muerte prematura de 3 millones de norcoreanos, un habitante de cada ocho. Actualmente, sus únicas exportaciones son materia prima y armamento.
Si logramos encontrar una solución, podremos ayudar a la población de la RPDC a ayudarse a sí misma con ayuda alimentaria y con asistencia para que pueda reconstruir la agricultura, la minería y los proyectos de energía nuclear. Y si nos involucramos en la desaparición del imperativo de exportar armamento, quizá podamos obligar a la entrante administración Bush a reconsiderar su aparentemente ciego compromiso con el plan de defensa nacional antimisiles que representa una amenaza para la paz y la estabilidad mundial. Quisiera felicitar al Presidente Kim Dae-jung de la República de Corea por su compromiso con la "política del sol" que permitirá la normalización de las relaciones entre ambas Coreas, y saludar la respuesta positiva de Kim Jong-Il.
El diálogo es el modo de avanzar. Europa debería seguir esta vía no sólo porque es la política que ha adoptado actualmente la República de Corea, sino también porque es el modo adecuado de proceder. Nuestra ventaja es que no somos Japón ni los Estados Unidos y podemos actuar como intermediarios sinceros en esta zona que es la más peligrosa del mundo.
Gawronski (PPE-DE). – (IT) Señora Presidenta, las esperanzas que la Cumbre de junio entre los dos Kim, el del Norte y el del Sur, hizo concebir parecen esfumarse y el optimismo va desapareciendo. A Corea del Norte le cuesta cumplir esos pocos compromisos, más que nada simbólicos, asumidos en el terreno militar, retrasa la reunificación de las familias que quedaron divididas a raíz de la guerra de los años cincuenta y no da señales de querer concretar la visita de Kim Jong Il a Seúl, prevista para la primavera de este año y que no se sabe todavía cuándo y si se llevará a cabo.
La decisión del Presidente Clinton de renunciar a ir a Corea del Norte, un viaje que, sin embargo, deseaba realizar para culminar con un viaje histórico su presidencia, ahora podría implicar una larga pausa en el proceso de apertura de ese país al exterior. A pesar de todo, vislumbro cierto optimismo y veo que los Estados europeos se ponen desordenadamente en fila – lo decía hace unos instantes el Sr. Brok – para correr a reconocer el régimen estalinista de Pyongyang cerrando los ojos ante lo que sucede dentro de ese país y ante las trágicas violaciones de los derechos humanos.
En consecuencia, digo: cierto que promovemos el acercamiento entre las dos Coreas; cierto que ayudamos a los norcoreanos para evitar que se mueran de hambre – lo acaba de decir el Sr. Ford – pero imponiendo rígidas condiciones para garantizar que las ayudas vayan a quien realmente las necesita y no sirvan para apoyar a un régimen paranoico e imprevisible, acostumbrado a acudir al chantaje nuclear y de los misiles para garantizar su supervivencia.
Danielsson,Consejo. – (SV) Señora Presidenta, quisiera agradecer a los estimados diputados sus valiosas intervenciones en esta discusión sobre el importante tema de las relaciones de la Unión con la República Popular Democrática de Corea. Permítanme hacer algunos breves comentarios finales.
Es provechoso que en la Unión se haya logrado acuerdo para conseguir una mejor coordinación en torno al establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular Democrática de Corea. Algunos Estados miembros, inclusive mi propio país, han mantenido todo el tiempo sus relaciones diplomáticas con la República Popular Democrática de Corea, otros se han decido hace poco a establecerlas, y hay un grupo que espera para tomar decisiones al respecto.
Personalmente, creo que la presencia diplomática reviste gran importancia. Hace 20 años tuve la ocasión de servir en Pyongyang y sé lo que es enfrentarse directamente con la realidad de ese país.
También quisiera referirme a una declaración de Kim Dae Young, Presidente de Corea del Sur, realizada en una visita a Estocolmo en relación con su viaje a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz. Pidió públicamente mayor injerencia de la Unión Europea en la situación de la península coreana. Creo que tenemos que tomar en serio su petición. Debemos contar con los medios para que, llegado el momento, podamos responder a este tipo de peticiones. Es importante que haya acuerdo en la Unión sobre lo que corresponda hacer en ese caso. Debemos tener una idea clara sobre las posibilidades razonables de hacer avances y, obviamente, también es importante que las condiciones en la República Popular Democrática de Corea sean tales que den sentido a estas acciones.
La Presidenta. – Muchas gracias, señor Ministro.
Les comunico que he recibido una propuesta de resolución de conformidad con el párrafo 5º del artículo 42 del Reglamento.(1)
El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar a las 12.00 horas.
Les propongo que interrumpamos la sesión. La reanudaremos a las 12.00 horas para la votación.
(La sesión, interrumpida a las 11.45 horas, se reanuda a las 12.00 horas)
Informe sin debate (A5-0007/2001) del Sr. McCartin, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre la propuesta de reglamento del Consejo (COM(2000) 686 - C5-0584/2000 - 2000/0280(CNS)) que modifica el Reglamento (CE) nº 2791/1999 del Consejo, de 16 de diciembre de 1999, por el que se establecen medidas de control aplicable en la zona del Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico nororiental.
(El Parlamento aprueba la resolución legislativa)
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Informe sin debate (A5-0386/2000) del Sr. Goodwill, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Política del Consumidor, sobre la aplicación de la Directiva 91/676/CEE relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en la agricultura (2000/2110(INI))
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Informe sin debate (A5-0387/2000) del Sr. Sjöstedt, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Política del Consumidor, sobre la aplicación de la Directiva 92/43/CE relativa a la conservación de los hábitats naturales (2000/2111(INI))
- Antes de la votación de la enmienda 5.
Liese (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, nuestro Grupo no apoyó el informe Sjöstedt en la comisión. Sin embargo, estaríamos dispuestos a votarlo afirmativamente si se aceptasen las enmiendas 5 y 6. Hemos mantenido conversaciones al respecto con los demás grupos. En el caso de la enmienda 5, otros grupos también estarían dispuestos a aprobarla –según me dicen– si se modifican dos aspectos lingüísticos. El primero afecta sólo a la traducción del alemán al inglés. Donde el texto alemán dice: “fordert eine Überprüfung der FFH-Richtlinie”, esto se ha traducido erróneamente en inglés por “review”, cuando debería decir “examination”. Por lo tanto, se trata únicamente de una adaptación lingüística.
El segundo sería, no obstante, una enmienda oral. Solicitamos que en la enmienda 5 se sustituya la expresión “seguridad jurídica” por la palabra “claridad”. En inglés no debería decir, por lo tanto, “legal certainty”, sino “clarification”. Yo les ruego que tomen nota de esta enmienda oral y que la enmienda 5 se someta a votación así modificada.
Sjöstedt (GUE/NGL), ponente. – (SV) Señor Presidente, estoy dispuesto a respaldar las modificaciones propuestas a la enmienda 5, ya que ellas son considerablemente mejores que la versión original. Por tanto, insto a los diputados a aprobar las modificaciones verbales presentadas por el Sr. Liese del Grupo PPE.
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Informe sin debate (A5-0379/2000) del Sr. Bowe, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Política del Consumidor, sobre la aplicación de la Directiva 96/59/CEE del Consejo (2000/2112(INI)) relativa a la eliminación de los policlorobifenilos y de los policloroterfenilos (PCB e PCT)
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Informe (A5-0367/2000) del Sr. Cunha, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre la propuesta de decisión del Consejo (8263/2000 - C5-0361/2000 - 1998/0355(CNS)) por la que se fijan las modalidades de concesión a Guinea Bisau de un apoyo financiero en el sector de la pesca
(El Parlamento aprueba la resolución legislativa)
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Informe (A5-0360/2000)del Sr. van den Bos, en nombre de la Comisión de Desarrollo y Cooperación sobre la propuesta de decisión del Consejo (7595/1/1999 - COM(1999) 155 - C5-0356/2000 - 1999/0086(CNS)) relativa a la celebración del Acuerdo de Cooperación entre la Comunidad Europea y la República Popular de Bangladesh
(El Parlamento aprueba la resolución legislativa)
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Informe (A5-0392/2000) del Sr. Newton Dunn, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, Derechos Humanos, Seguridad Común y Política de Defensa, sobre la propuesta de Reglamento del Consejo (COM(2000) 119 - C5-0272/2000 - 2000/0081(CNS)) por el que se crea el dispositivo de reacción rápida
- Antes de la votación
Newton Dunn (ELDR), ponente. – (EN) Señor Presidente, quiero proponer una enmienda oral de carácter técnico a la enmienda 28. Pido disculpas por no haber detectado en comisión este error técnico.
La enmienda 28 dice actualmente: "Cada año, la Comunidad fijará un límite máximo para la financiación de las intervenciones previstas con arreglo al presente Reglamento". Como ha señalado el Comisario Patten durante el debate, no es la "Comunidad" la que fija el límite presupuestario, sino la autoridad presupuestaria. Quisiera proponer oralmente que eliminemos la palabra "Comunidad" y la sustituyamos por las palabras "autoridad presupuestaria", de manera que la enmienda quedaría ahora como sigue: "Cada año, la autoridad presupuestaria fijará un límite máximo para la financiación de las intervenciones previstas con arreglo al presente Reglamento".
(El Parlamento aprueba la resolución legislativa)
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Informe (A5-0338/2000) de la Sra. Oomen-Ruijten, en nombre de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, sobre la situación de los trabajadores transfronterizos (2000/2010(INI))
- Después del apartado 2
Manders (ELDR). - (NL) Señor Presidente, propongo una enmienda oral para rectificar una aparente errata. Me parece que faltan dos veces las palabras "de residencia y". Habría que insertarlas delante de los términos "de trabajo", porque evidentemente no me corresponde a mí decidir lo que tenga que elegir la Comisión. Le incumbe a ella. Pido que se añada dos veces "de residencia y".
- Antes de la enmienda 6
Van Lancker (PSE). - (NL) Señor Presidente, se ha acordado con la ponente, la Sra. Oomen-Ruijten, que en el apartado 6, una vez llegados a la enmienda 2, ésta se considerará como un añadido al apartado original. Ello significa que en caso de que se adopte la enmienda 2 también habrá que votar el apartado original.
Oomen-Ruijten (PPE-DE), ponente. - (NL) Señor Presidente, lo que propongo es que primero votemos la enmienda 6 y luego el apartado original 2, porque de este modo resulta más lógico.
- Después de la votación de la enmienda 6
Oomen-Ruijten (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, ahora quisiera que votáramos sin falta el apartado 6.
- Después de la votación del apartado 6
Oomen-Ruijten (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, para mayor claridad puntualizo que acabamos de votar el texto: "pide a la Comisión que recomiende a los Estados miembros que en sus tratados bilaterales presten atención a las complicaciones ocasionadas por la falta de coordinación entre la recaudación de impuestos y los regímenes de seguridad social en el caso de los trabajadores transfronterizos." Esperemos que éste sea el texto original.
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Propuesta de resolución (B5-0038/2001) de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Política del Consumidor, sobre la aplicación deficiente de algunas directivas medioambientales
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Informe (A5-0357/2000) del Sr. Parish, en nombre de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, sobre la situación y perspectivas de los jóvenes agricultores en la Unión Europea (2000/ 2011(INI))
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Informe (A5-0365/2000) del Sr. Varela Suanzes-Carpegna, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre la Política Pesquera Común ante el desafío de la globalización (2000/2027(INI))
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Informe (A5-0333/2000) del Sr. Gallagher, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre el informe de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo (COM(2000) 15 - C5-0109/2000 - 2000/2069(COS)) sobre la aplicación del régimen comunitario de la pesca y la acuicultura en el período de 1996-1998
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Informe (A5-0332/2000) del Sr. Poignant, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre el informe de la Comisión (COM(2000) 14 - C5-0110/2000 - 2000/2070(COS)) sobre las reuniones regionales organizadas por la Comisión en 1998-1999 sobre la Política Pesquera Común después de 2002
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Resolución común((1)) sobre la utilización del uranio empobrecido en Bosnia y en Kosovo (Síndrome de los Balcanes)
Bethell (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, usted ha mencionado que yo he firmado la propuesta en nombre del Grupo de los Liberales. Quiero dejar absolutamente claro que se trata de un error, o si no es un error, es una travesura del departamento, que gusta gastar bromas pesadas, del Partido de los Liberales.
(Aplausos)
Nací Conservador y confío en que moriré Conservador.
(Aplausos)
El Presidente. – No me cabe duda. Se trata de un error de los servicios.
Haarder (ELDR). – (EN) Señor Presidente, también a mí me gustaría dejar igual de claro que aunque mi nombre es Bertel, no me he convertido en Lord .
(Risas)
(El Parlamento aprueba la resolución)
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Propuesta de resolución (B5-0037/2001) de la Comisión de Asuntos Exteriores, Derechos Humanos, Seguridad Común y Política de Defensa, sobre las relaciones entre la Unión Europea y la República Popular Democrática de Corea
Krivine y Vacheta (GUE/NGL),por escrito. - (FR) El informe presentado por Jonas Sjöstedt, del Grupo GUE/NGL, sobre la protección de los hábitats naturales en Europa nos parece especialmente importante, principalmente para Francia. Este país es, efectivamente, uno de ésos en los que la aplicación de la directiva "Hábitat", con más de ocho años de antigüedad, y de la directiva "Aves salvajes", con más de veinte años de antigüedad -así como la constitución de la red Natura 2000- se ha retrasado más, hasta el punto de encontrarse verdaderamente cuestionada. Ahora bien, cuanto más tiempo pasa y más se destruyan los medios (semi-)naturales, más difícil será conservar o restablecer los ecosistemas en su diversidad, en su riqueza.
Lejos de ser "marginales", el mantenimiento y el enriquecimiento de la biodiversidad (por tanto de la diversidad de los ecosistemas) se imponen como una cuestión política de primer orden: tiene, en efecto, implicaciones de alcance global en nuestras condiciones de vida (incluso en el cambio climático). No se trata de constituir "reservas" localizadas en las que las especies se protegerían como en un museo, sino de integrar estas preocupaciones en el conjunto de la política comunitaria y de los Estados miembros. La aplicación de las directivas "Hábitat" y "Aves salvajes" ha de ser ahora rápida, generalizada y efectiva.
Maes en Staes (Verts/ALE),por escrito.- (NL) Los diputados al Parlamento Europeo Nelly Maes y Bart Staes, del partido VU-ID, no han apoyado las enmiendas presentadas por los Grupos ELDR y PPE a la Directiva sobre hábitats porque, en nuestra opinión, no son más que un intento de debilitar la directiva existente. Los diputados europeos del partido VU-ID señalan que la actual Directiva sobre hábitats permite a las autoridades adoptar todas las medidas necesarias cuando las disposiciones de la misma obstaculicen la ejecución de los proyectos existentes. Es lo que da a entender el apartado 4 del artículo 6 de la Directiva 92/43/CEE: "Si, a pesar de las conclusiones negativas de la evaluación de las repercusiones sobre el lugar y a falta de soluciones alternativas, debiera realizarse un plan o proyecto por razones imperiosas de interés público de primer orden, incluidas razones de índole social o económica, el Estado miembro tomará cuantas medidas compensatorias sean necesarias para garantizar que la coherencia global de Natura 2000 quede protegida. Dicho Estado miembro informará a la Comisión de las medidas compensatorias que haya adoptado." Entretanto, los diputados europeos del partido VU-ID han formulado una pregunta parlamentaria en la que solicitan un resumen de todas las notificaciones recibidas por la Comisión desde la entrada en vigor de la directiva.
Savary (PSE), por escrito. - (FR) Estoy totalmente de acuerdo con la directiva "Hábitat" y sus objetivos de protección del patrimonio natural importante o amenazado de los países de la Unión.
Este patrimonio y su diversidad biológica y genética constituyen los bienes más preciados del planeta y debemos velar por su protección, por su reproducción y su transmisión a las generaciones futuras.
Sin embargo, he votado contra el informe Sjöstedt por dos razones esenciales. Primera: introduce un inaceptable chantaje a los créditos europeos atribuidos a nuestros países condicionándolos, mediante su artículo 11, al respeto de la directiva "Hábitat" en su estado actual.
Si se hubiera tratado simplemente de velar para que los fondos europeos no financiaran proyectos destructores de esos importantes ecosistemas, lo hubiera admitido y lo hubiera votado, pero resulta inaceptable y sin precedentes que se condicione una política de la Unión con respecto a otra y que se imponga una condicionalidad ambiental, por ejemplo, a una condicionalidad social.
Segunda razón: esta resolución no precisa la noción de "perturbación" y su parte jurídica, cuya imagen deliberadamente borrosa puede conducir a reabrir, ante las jurisdicciones, una guerra cinegética que llegue a prohibiciones de cazas populares y tradicionales allí donde la directiva "Aves" y el derecho subsidiario de los Estados las autoricen.
Es precisamente porque la Unión mantiene de forma deliberada este equívoco por lo que algunos países sufren dificultades para publicar sus listas "Natura 2000" y para aplicar serenamente y sin resistencia por parte de sus propios agricultores la directiva "Hábitat", sobre la que todo el mundo coincide en reconocer la nobleza de sus objetivos.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, el verano pasado fui de vacaciones a Guinea Bisau y, según mi costumbre, intercambié unas palabras con un pensionista del lugar, mejor dicho, con un pescador de Guinea Bisau al que le hubiera gustado llegar a ser pensionista. Al saber que soy el responsable del Partido de los Pensionistas en Italia, se lamentó conmigo diciendo: “Voy al mar a pescar, trabajo todas las veces que me es posible y querría trabajar muchos días para cobrar mi pensión. Lamentablemente, sin embargo, en nuestro mar vienen a pescar los buques de pesca de la Unión Europea, motivo por el cual no consigo trabajar lo suficiente para cobrar una pensión ni tampoco veo las ayudas financieras de la Unión Europea que se conceden al Gobierno de Guinea Bisau que a mí no me da absolutamente nada".
Por esto he votado a favor de este informe, pero con reservas de una futura mejora.
Bordes, Cauquil y Laguiller (GUE/NGL), por escrito.- (FR) Este informe y sus enmiendas tratan de un apoyo financiero a Guinea Bissau en el ámbito de la pesca. Las hemos votado, por solidaridad con la población, y especialmente con los pescadores de este país, pero también con muchas reservas.
En primer lugar, porque los acuerdos de pesca Unión Europea/países terceros tienen como objetivo - algo que se dice expresamente en otros informes - ahorrar los recursos pesqueros de la Unión y, por tanto, incrementar las capturas en los mares de otros países. En segundo lugar, porque no se sabe cómo se utilizarán esas ayudas y cuál será su destino exacto. Desafortunadamente, en efecto, muchas de esas ayudas no son con frecuencia más que una bonificación de hecho concedida a las sociedades europeas que invierten en esos países. Además, estas mismas ayudas también suelen ser desviadas por los dirigentes locales.
A pesar de todo, este dinero destinado a ayudar a las poblaciones locales será finalmente menos mal utilizado allí que el que se concede aquí a la gran patronal que produce despidos.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, el verano pasado, después de haber estado quince días en Guinea Bisau, fui a Bangladesh, donde estuve bastante días porque no es un Estado muy rico. También allí me acerqué a un señor mayor que, al saber que soy el responsable del Partido de los Pensionistas en Italia, me preguntó: ”¿Pero qué es una pensión?" En Bangladesh, señor Presidente, por desgracia son tan pobres que no saben siquiera qué significado tiene la palabra "pensión". Entonces me dije: "Cuando se someterá a votación el informe van den Bos, vota a favor – no lo olvides -, pero recuerda también que sería conveniente vigilar y controlar que las ayudas que, gracias a este acuerdo, se conceden a la población de Bangladesh sirvan también para que algún pensionista reciba una pensión del Estado."
Bordes, Cauquil y Laguiller (GUE/NGL), por escrito.- (FR) La Comisión de Desarrollo se alegra por el hecho de que el nivel de crecimiento del sector de la exportación a Bangladesh sea el triple que el crecimiento de la producción interior del país. Pero las exportaciones proceden, por así decir únicamente, de grandes sociedades, en su mayoría occidentales, implantadas en este país.
Aunque es cierto que esas sociedades se enriquecen con la explotación de los trabajadores del país a los que pagan bajos salarios, incluidos sus niños, ello no permite a Bangladesh salir del subdesarrollo, ni a su población trabajadora salir de la miseria.
El informe llama a la "eficacia y a la competitividad del sector privado" en los mercados mundiales. Ello indica claramente en beneficio de quién desea eliminar los "cuellos de botella estructurales", principalmente las "infraestructuras de transporte y energía", hacer el "sistema financiero eficaz", o asegurar "un entorno institucional transparente y responsable", eufemismo para levantarse contra lo que, en la corrupción ambiente, molesta a los inversores occidentales.
En estas condiciones, la propuesta de desbloquear fondos europeos se orienta en lo esencial a suplir los fallos del Estado de Bangladesh y a que las instituciones europeas se hagan cargo de los gastos de infraestructura útiles para los grandes "trusts", para permitir a estos últimos obtener el máximo beneficio de una de las poblaciones más pobres del planeta.
Collins (UEN),por escrito. – (EN) Me complace secundar a nuestros colegas de la Comisión de Desarrollo y sumar mi apoyo incondicional a la propuesta de la Comisión sobre el nuevo Acuerdo de Cooperación con Bangladesh.
Este nuevo acuerdo es una señal más de nuestro firme deseo de reforzar nuestras relaciones con Bangladesh. Espero que el acuerdo despeje el camino para que el Gobierno de Bangladesh también intensifique sus esfuerzos con vistas a desarrollar el potencial de la Asociación de Cooperación Regional del Sur de Asia como un medio más de impulsar la economía y crear puestos de trabajo en la región.
El informe del Sr. Van den Bos y la resolución Miranda exponen con claridad las principales características de la economía de Bangladesh y los principales retos a los que se enfrentan el Gobierno, sus instituciones, sus políticos y su población.
Bangladesh es uno de los países en desarrollo más pobres. Casi la mitad de los 127 millones de habitantes que componen su población vive por debajo del umbral de la pobreza. Vive constantemente amenazado por los peligros de las inundaciones y los ciclones. A pesar de ello, ha conseguido mejorar algo el nivel de vida durante los últimos 25 años. Las reformas económicas de los años noventa han registrado logros significativos en lo relativo al PIB, que ha experimentado un incremento medio del 4,8% durante el período comprendido entre 1994 y 1999.
Bangladesh depende en gran medida de la ayuda exterior. La UE es uno de los proveedores principales de ayuda con un 17% del total de los fondos que recibe el país. La UE es su principal socio comercial; en 1998, fuimos los destinatarios del 45% de las exportaciones de aquel país. Bangladesh presenta un superávit comercial con respecto a la UE. La UE ha destinado desde 1976 casi mil millones de euros a proyectos en aquel país: 660 millones de euros en concepto de ayuda alimentaria y humanitaria y 185 millones de euros para paliar la pobreza e impulsar la agricultura.
Respaldo firmemente los objetivos de los programas financiados por la UE destinados a contribuir al aumento de la renta y mejorar la seguridad alimentaria de los pobres; mejorar el acceso de la población, especialmente de las mujeres y niños pobres, a unos cuidados sanitarios de calidad y a los servicios de salud pública; así como mejorar el acceso de estos niños a la enseñanza. Este aspecto tiene una importancia fundamental para el futuro de Bangladesh.
Me alegró en particular que Bangladesh pasara a formar parte, en 1984, del programa de la OIT para la abolición del trabajo infantil y de que desde entonces haya habido "considerables progresos". Acojo con satisfacción estos esfuerzos y espero con interés que se siga avanzando en este sentido. Quiero apoyar plenamente los principales objetivos del Acuerdo, a saber, el apoyo al desarrollo económico sostenible, especialmente en lo que respecta a los más pobres de la sociedad: las mujeres y los niños.
La resolución de la Comisión de Desarrollo hace hincapié en la importancia de las próximas elecciones generales en Bangladesh que se celebrarán en noviembre del presente año. La Unión Europea debería responder favorablemente a las invitaciones del Gobierno y de la oposición para que envíe observadores del proceso electoral, como hiciera en las elecciones generales de 1996 y 1991. Espero que diputados al Parlamento Europeo formen parte del grupo.
Gahrton (Verts/ALE). – (SV) Señor Presidente, es cierto que voté en contra de la enmienda 9 referente a la creación de una fuerza europea de seguridad. No obstante, voté a favor del informe en su totalidad, puesto que creo que es provechoso que el Parlamento Europeo una vez más resalte que la UE debe dar preferencia a las medidas no militares para el manejo de las crisis. Esto es algo importante, en lo que debe insistirse muchas veces.
Así, veo que, al menos en la exposición de motivos, se menciona la recomendación unánime del Parlamento Europeo para la creación de una fuerza de paz civil. Me parece bien que se reitere. Esto también es algo que debe repetirse muchas veces.
Desgraciadamente, las Presidencias finlandesa, portuguesa y francesa optaron por ignorar la recomendación unánime del Parlamento Europeo. Por eso, opino que sería una magnífica oportunidad para que la Presidencia sueca tomara alguna iniciativa. En muchas ocasiones se lo he dicho directamente a la Sra. Lindh, Ministra de Asuntos Exteriores y al Primer Ministro Sr. Persson. Pero, desgraciadamente, parece que el gobierno sueco no ha entendido bien qué significa una fuerza civil de paz y cree que otras medidas que se están aplicando son lo mismo que estas fuerzas. Es lamentable que no se quiera estudiar el informe con detenimiento, que no se respete la postura del Parlamento Europeo y, en todo caso, que no se haga nada.
Espero que se trate de un malentendido entre el gobierno sueco y yo. A pesar de que hemos discutido el tema muchas veces, pueden producirse malentendidos. Por esa razón quiero aprovechar la oportunidad para insistir, una vez más, frente al gobierno sueco. Si seriamente opina que la UE no debe ser una superpotencia militar, sino que un factor de paz, ahora que tiene la Presidencia del Consejo debería tomar iniciativas en concordancia con la recomendación del Parlamento Europeo sobre una fuerza civil de paz.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, ¿qué es el dispositivo de reacción rápida? Me lo pregunté cuando, al llegar al hospital para que me pusieran el yeso, vi que unos médicos golpeaban con un martillito la rodilla de un enfermo e inmediatamente su pierna se disparaba hacia arriba. Pero luego, al estudiar los textos de esta mañana, vi que el dispositivo de acción rápida es, en cambio, una financiación importante, una iniciativa importante para que Europa pueda intervenir de inmediato y con rapidez para llevar la paz allí donde la paz está en peligro. Un compromiso loable, y por esto he votado a favor, sin embargo, creo que esto va mucho más allá de lo que nosotros, en mi opinión, podemos hacer, al no contar todavía con una verdadera Europa unida.
Bonde, Krarup y Sandbæk (EDD),por escrito. – (DA) Hemos votado a favor del informe puesto que las intenciones respecto al control no militar de las crisis son acertadas. No obstante, queremos subrayar al mismo tiempo la imposibilidad en la práctica de distinguir entre la -deseable –intervención civil y la –inaceptable- intervención militar. Además, insistimos en que las intervenciones se realicen a través de organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, el Consejo de Europa o la OSCE.
Bordes, Cauquil y Laguiller (GUE/NGL), por escrito.- (FR) Una intervención rápida de policía siendo, a semejanza de la guerra, la continuación de la política por otros medios, y habida cuenta de que ya no confiamos en la política de la Unión Europea más que en la de los Estados miembros, estamos en contra de cualquier forma de intervención militar o policial de la Unión Europea, sea donde sea.
El informe menciona el ejemplo de los Balcanes. Pero una fuerza de intervención de policía Europea "independiente" no sería mejor que la que asegura la ONU, es decir, los Estados Unidos. Como mucho, reforzaría en la región la posición de los grandes grupos industriales europeos que miran deseosos el mercado de reconstrucción de lo que los bombarderos de la OTAN han destruido.
En cuanto al deseo según el cual "el dispositivo de reacción rápida no será limitado geográficamente", anuncia actos de bandidaje a cargo de antiguas potencias coloniales en África o en cualquier otra parte, como ha cometido Francia para proteger a dictadores cuya población no deseaba, o como hace, en este momento, Gran Bretaña en Sierra Leona.
En consecuencia, hemos votado en contra de la creación del dispositivo de reacción rápida, como votaremos en contra de cualquier presupuesto que se le dedique.
Ducarne (ELDR), por escrito. - (FR) Conviene alegrarse por el hecho de que la propuesta del Consejo se incluya en el camino de las conclusiones de los Consejos europeos de Colonia, Helsinki y Feira que habían invitado a la Unión a "mejorar y utilizar con más eficacia los medios a su disposición para la gestión civil de las crisis".
La Unión posee una gran experiencia y los medios necesarios para poner a punto en los plazos más breves operaciones tales como el control de las elecciones, la gestión de las fronteras y la formación y equipamiento de las fuerzas de policía. Es conveniente valorar estas potencialidades, sobre todo porque la Unión no ha sido capaz de reaccionar con bastante rapidez y porque los mecanismos de financiación de tales operaciones no eran suficientemente flexibles.
La Comisión no prevé límite geográfico al dispositivo de reacción rápida (DRR). Prevé por el contrario que las intervenciones han de ser de corta duración. Si los acontecimientos exigen una intervención más larga, convendrá utilizar los medios actualmente disponibles como los programas temáticos.
A modo de ejemplo, en el marco del programa MEDA, el DDR servirá principalmente para la formación de agentes del servicio de inmigración y para la cooperación en materia de lucha contra el terrorismo.
Korakas (GUE/NGL),por escrito. – (EL) La propuesta de reglamento para la creación de un dispositivo de reacción rápida no supone sino el marco de las intervenciones político-económicas —no militares, pero no por ello menos imperialistas— en cualquier punto del globo. Lo que los círculos dominantes de la Unión Europea desean es un dispositivo rápido de activación de los recursos humanos y económicos que pueda intervenir directamente, no sólo cuando se produzcan “crisis” (por cierto, que nos expliquen los autores del texto cuales son los elementos que componen el concepto de “crisis”), sino también ante la simple preocupación por que los programas de la supuesta ayuda y cooperación con esos países pudieran llegar a verse amenazados. Claro que los inspiradores del texto no ocultan sus intenciones de que las medidas propuestas sean complementadas con la fuerza europea de seguridad pública (evidentemente armada) para la “imposición de la ley y el orden”.
Y no deja de ser sintomático el hecho de que la Comisión de Asuntos Exteriores se muestre más papista que la…Commission, con enmiendas que eliminan el techo de los doce mil millones de euros por intervención, el comité consultivo de crisis y el límite de los nueve meses por intervención.
Los eurodiputados del Partido Comunista de Grecia no dejaremos de denunciar esta política de la Unión Europea que se propone la subordinación política y económica de terceros países, así como la represión de su movimiento popular.
No sólo estamos en contra de cualquier forma de dispositivo imperialista de reacción rápida o… lenta, sino que además contribuiremos con todas nuestras fuerzas a la formación de un poderoso frente de todos los pueblos de estos países en contra de cualquier plan imperialista encaminado a esclavizarlos, y por la reivindicación del lugar que les corresponde en un nuevo y justo concierto internacional.
Krivine y Vachetta (GUE/NGL), por escrito. - (FR) Al decidir la creación de un núcleo de un ejército europeo, la Cumbre de Niza ha abierto un nuevo capítulo en la historia de la Unión Europea. Durante veinte años, ésta ha intentado lograr un apoyo popular pretendiendo construir una Europa social. Ante el fracaso, y después de la guerra de los Balcanes, acaba de cambiar su fusil de hombro. Admite, sin disfraz, que su objetivo es una Europa-potencia que "defienda sus intereses en todo el mundo". Señala abiertamente su carácter imperialista. Lo hará de acuerdo con los Estados Unidos en el marco de la OTAN. En el futuro, coordinando sus fuerzas diplomáticas y militares, la Unión Europea intentará optimizar lo que los Estados miembros han hecho individualmente a lo largo de todo el siglo pasado. Todo ello se anuncia en nombre del "mantenimiento" o de la "imposición" de la paz, y de "operaciones humanitarias".
Al mismo tiempo dentro y fuera de la OTAN, dominada por los Estados Unidos, la Unión Europea intenta "vendernos" su proyecto en nombre de la "autonomía de Europa" con respecto a Estados Unidos. No necesitamos un euromilitarismo: nos oponemos de forma tan radical a este ejército europeo como lo hemos hecho al de la OTAN. Porque la primera consecuencia será un aumento drástico del presupuesto militar, que irá sin falta a la par con una propaganda militarista creciente. Ésta desplazará a la investigación científica y tecnológica hacia el sector militar. Transferirá una porción creciente del presupuesto del Estado hacia las empresas del sector, teniendo como objetivo la creación de una industria militar europea (EADS, Dassault, BAE) capaz de ganar la partida a los Estados Unidos. Los trabajadores no tienen nada que ganar y todo que perder en este "nuevo" objetivo Imperial de la Unión Europea.
Nobilia (UEN),por escrito. – (IT) Es indiscutible la oportunidad de crear un instrumento de reacción rápida y, por otra parte, la misma ya ha sido valorada positivamente por las tres Instituciones comunitarias. Sin embargo, más allá de su compartida finalidad, consideramos que hay que poner de relieve algunos aspectos de la propuesta del Consejo.
El primero es sustancialmente de principio: parece que para el dispositivo en cuestión emergen actividades que no se pueden definir más que como actividades de policía internacional. Tanto es así que el ponente propone explícitamente su creación.
Y si así fuera, la propuesta se podría incluso examinar, pero con otro fundamento jurídico y, sobre todo, con un orden institucional comunitario distinto del que se estableció y surgió en la reciente Cumbre intergubernamental de Niza.
En realidad, creemos que los fines últimos del dispositivo de reacción rápida son, de hecho, los de lograr más rápidamente o de mantener más establemente la eficacia de la políticas y de los programas comunitarios.
La impresión originaria aumenta, entre otras cosas, a raíz de la formulación de los ámbitos de su puesta en marcha que, inspirada en altos fines, sin embargo, no permite adquirir un conocimiento práctico de la misma, cuando habría bastado, sin perjuicio de los ámbitos de intervención normalmente previstos en los reglamentos comunitarios, evidenciar los ámbitos que, precisamente por la necesidad de rapidez, ponen en marcha el dispositivo de reacción.
Parece paradójico además que el sistema de información sobre la puesta en marcha del dispositivo no incluya a los Gobiernos de los Estados dentro de los cuales hay que poner en marcha el mecanismo en cuestión. Y además en este caso, parece extraña su exclusión desde el momento en que las políticas y los programas que han de preservarse han sido destinados a dichos países.
Por último, cabría objetar la amplitud de los plazos de información al Parlamento Europeo, incluso en presencia del procedimiento de consulta; con todo, confiando en que en el futuro se amplíen los casos en que se aplique la codecisión, estimamos que, en los casos excepcionales tanto de relevancia geográfica como política, la Comisión no se puede eximir de informar inmediatamente al Parlamento.
A la vista de las consideraciones hechas, compartimos la labor de revisión realizada por el ponente votando favorablemente.
Van Orden (PPE-DE),por escrito. – (EN) Durante los últimos dieciocho meses, los Conservadores británicos hemos venido pidiendo a la Comisión que mejore la eficacia de la gestión financiera y de los procedimientos administrativos de manera que le permitan proporcionar la asistencia exterior y ejecutar los programas urgentemente, como la acción antiminas, en tiempos de crisis o cuando hay vidas humanas en juego. Los Conservadores apoyamos las propuestas con estos objetivos en mente y, por consiguiente, saludamos la iniciativa de la Comisión relativa a un Dispositivo de Reacción Rápida (o Mecanismo), a pesar de su confuso título y de algunos elementos políticamente correctos, aunque innecesarios.
La principal objeción de los Conservadores británicos es relativa a las enmiendas que intentan utilizar la presente propuesta como vehículo para el establecimiento de una "Fuerza de Reacción Rápida Europea". Este concepto, de una especie de gendarmería europea, tiene repercusiones de gran alcance y está fuera de lugar en la propuesta de la Comisión que nos ocupa.
Estábamos dispuestos a respaldar la propuesta de la Comisión a condición de que no incorporara dichas enmiendas (9 ni 39), pero nos abstendríamos en caso de que fueran incluidas.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, como responsable del Partido de los Pensionistas no podía dejar de intervenir sobre este informe que establece cómo se deben regular las pensiones y la asistencia sanitaria de los trabajadores transfronterizos y no transfronterizos que van a trabajar en regiones distintas de las suyas y en las cuales desarrollan un trabajo en otros períodos de su vida. Un pensionista que vive al lado de la frontera entre Italia y Suiza y que, en todo caso, se halla comprendido en estos acuerdos, me dijo: "¿Es verdad que se ha establecido un aumento de las pensiones en favor de aquellas personas que trabajan en los demás Estados miembros de la Unión Europea?" "¡Ojalá!" le contesté. "Sería una satisfacción tanto para mí como para ti, porque trabajarías mucho más y mejor en los demás Estados europeos. De todos modos, lo voy a proponer con ocasión de la explicación de voto sobre el informe Oomen-Ruijten que trata de este tema".
Andreasen, Busk, Haarder, Jensen y Riis-Jørgensen (ELDR),por escrito. – (DA) El Partido Liberal hace hincapié en que se eliminen los obstáculos para la libre circulación de trabajadores. Por ello hemos respaldado este informe de propia iniciativa que propone redoblar los esfuerzos para acabar con los problemas que pueden crear las diferencias entre sistemas sociales y fiscales. No obstante, no somos partidarios de que se presente una directiva que obligue a los países miembros a evaluar los efectos para los trabajadores fronterizos de la nueva legislación.
Blak, Lund y Thorning-Schmidt (PSE),por escrito. – (DA) Los socialdemócratas daneses hemos votado hoy a favor del informe de la Sra. Oomen-Ruijten sobre la situación de los trabajadores transfronterizos en la Unión Europea. Hemos actuado así porque este informe señala los muchos y graves problemas a los que se enfrentan los trabajadores transfronterizos. Gran parte de estos problemas pueden resolverse si el Consejo muestra la energía suficiente. A pesar de que no se lograra introducir la mayoría cualificada en este ámbito en la Conferencia Intergubernamental de Niza, queremos enviar con nuestro voto de hoy una señal clara al Consejo y exhortarles a que acaben la revisión a fondo y la simplificación del Reglamento 1408.
Pensamos que las normas de la coordinación deben ser sencillas y fáciles de aplicar, por ello no podemos apoyar una nueva directiva que añada nuevos procedimientos al Reglamento 1408. Con motivo del debate hemos subrayado que no podemos respaldar los comentarios del informe relativos a la financiación fiscal de los regímenes de asistencia social. Además, queremos subrayar que tampoco nos parece que puedan compararse los servicios sanitarios como el tratamiento a enfermos con servicios generales y que la responsabilidad en este ámbito debe seguir correspondiendo únicamente a los Estados miembros.
Bordes, Cauquil y Laguiller (GUE/NGL), por escrito. - (FR) Este informe se conforma, en lo esencial, con consideraciones generales, pero no propone decisiones concretas. Incluso cuando adelanta una medida positiva como "ampliar a los miembros de la familia a cargo de los trabajadores fronterizos o a los trabajadores fronterizos jubilados y a los miembros de sus familias el disfrute de las prestaciones y las asignaciones relativas a la asistencia sanitaria...", no pide al Consejo que "se pronuncie lo más rápidamente posible". Dando nuestro apoyo a esta demanda, nos hemos abstenido en el informe.
Todos los trabajadores de la Unión deberían disfrutar de la misma protección social, ajustada, para cada uno de sus componentes (seguridad social, jubilaciones, asignaciones familiares) a las prácticas del país en el que éstos sean más favorables para los trabajadores.
Entretanto, para mejorar la situación de los trabajadores fronterizos, sería preciso que ellos mismos, así como sus familias, pudieran tener la posibilidad de elegir, en cada uno de esos ámbitos, entre el país residencia y el país de trabajo, en función de la situación que les sea más favorable.
Grosch (PPE-DE),por escrito. – (DE) Ofrecer soluciones prácticas para los problemas de los 420.000 trabajadores transfronterizos que existen en total significa poner al alcance de la gente de manera comprensible y visible el mercado interior y la libre circulación de personas que éste garantiza. Yo quiero expresar, por lo tanto, mi satisfacción porque el informe de la Sra. Oomen-Ruijten aborda varios de estos problemas y su origen, y a la vez propone medidas que harán más llevaderas las desigualdades en los sistemas fiscales y sociales para las personas afectadas.
Las discrepancias entre las normas jurídicas de cada Estado y el principio de la libre circulación se deben sobre todo a que el Reglamento nº 1408/71 ya no resulta adecuado y no puede ofrecer seguridad jurídica a los trabajadores afectados debido a sus numerosas modificaciones. Como consecuencia directa de esta falta de coordinación, los trabajadores transfronterizos se encuentran a menudo en una situación desventajosa en materia de prestaciones sociales, de desempleo, de pensiones de jubilación y también en el ámbito de la asistencia sanitaria.
En relación con este último aspecto, yo acojo con particular satisfacción las iniciativas de los agentes del sector sanitario encaminadas a ofrecer servicios “exportables”, que tengan en cuenta la situación específica de los trabajadores fronterizos. A semejanza de lo que sucede en el sector de la seguridad social y sanitario, también en el ámbito de la fiscalidad se han generado inseguridades jurídicas en numerosos aspectos, que los acuerdos fiscales bilaterales no han podido eliminar. Esto genera desigualdades, tanto entre los trabajadores transfronterizos como también entre las autoridades locales, que sólo una coordinación general de los sistemas fiscales a escala europea permitiría superar en un futuro próximo.
No podemos dejar de apoyar la medida que propone la Sra. Oomen-Ruijten, en forma de una directiva que obligue a los Estados miembros a examinar las consecuencias que tendrán para los trabajadores transfronterizos las modificaciones de su legislación en los ámbitos de la fiscalidad y la seguridad social, y a adoptar al mismo tiempo un régimen legal de compensación. A pesar de los numerosos dictámenes del Parlamento Europeo a favor de una armonización de la legislación en materia de seguridad social y fiscalidad, y de las propuestas concretas de la Comisión con vistas a la actualización y simplificación del Reglamento nº 1408/71, son los propios ministros de los Estados miembros quienes bloquean el proceso de reforma necesario en el Consejo de Ministros e impiden la realización del mercado interior para las personas.
Lulling (PPE-DE),por escrito. – (DE) El informe sobre la situación de los trabajadores transfronterizos elaborado por nuestra Comisión de Empleo y Asuntos Sociales responde sin duda al loable propósito de no discriminar a los trabajadores transfronterizos en lo que respecta a sus condiciones salariales y laborales y en el ámbito de la seguridad social, y resolver los problemas que aún subsisten en este contexto. Es un deseo que todos compartimos.
Sin embargo, resulta exagerado afirmar, como se dice en la exposición de motivos del informe, que el mercado interior, del que la libre circulación de los trabajadores es una piedra angular, es
una farsa absoluta en la vida cotidiana de los trabajadores transfronterizos. Esto responde tan poco a la realidad como varias afirmaciones de la resolución, que incluye peticiones que, al menos por lo que respecta a la situación de los 85.000 trabajadores transfronterizos empleados en Luxemburgo, intentan derribar obstáculos inexistentes.
Sencillamente no es cierto que miembros de la familia queden excluidos de seguros y prestaciones en el país del lugar de trabajo.
Evidentemente, existen diferencias entre los sistemas públicos y privados, como también ocurre en el caso de los trabajadores no transfronterizos.
Evidentemente, existe una diversidad de sistemas de pensiones. Estas diferencias no sólo se dan entre Estados miembros, sino incluso dentro de un mismo Estado miembro. Yo también cobraría una pensión más alta si hubiese estado empleada en el sector público. Este no es, sin embargo, un problema particular de los trabajadores transfronterizos.
Evidentemente existen diferencias entre los Estados miembros en lo que respecta a la estructura del sistema y las cotizaciones y en cuanto a la edad de jubilación. Los trabajadores transfronterizos que trabajan en Luxemburgo están satisfechos de que existan estas diferencias, pues nuestro régimen de pensiones es mucho más generoso que los de Bélgica, Francia y Alemania, de donde aquéllos proceden.
El hecho de que algunos elementos del régimen de seguridad social luxemburgués se financien con fondos públicos no genera, sin embargo, ninguna desigualdad, puesto que los trabajadores transfronterizos tienen derecho a los servicios correspondientes, por ejemplo los del seguro de enfermedad, que incluso se prestan en Bélgica y Francia.
En la resolución se critica que en los Estados miembros no es posible trazar una distinción neta entre asistencia social y seguros sociales. Sin embargo, esto tampoco es cierto. La asistencia social no es, en efecto, un problema propio de los trabajadores transfronterizos, puesto que éstos son asalariados que no dependen de la asistencia social.
Tampoco comprendo qué relación existe entre los períodos de desplazamiento y los trabajadores transfronterizos. Ya tenemos, en efecto, una directiva relativa a los trabajadores desplazados por su empresa a otro Estado miembro, que sin embargo no se ocupa de los trabajadores transfronterizos.
En cuanto a las sentencias del Tribunal de Justicia Europeo en relación con los casos Kohl y Decker, está claro que todos los ciudadanos de la Unión pueden acudir a los servicios médicos de otro Estado miembro. También en este caso, el informe intenta derribar un obstáculo inexistente.
He querido dejarlo claro aquí porque no es la primera vez que el Parlamento Europeo formula reivindicaciones poco maduradas en un informe sobre los trabajadores transfronterizos. Cuando se debatió el informe van Lancken de 1998 yo ya aclaré que es absurdo afirmar que los trabajadores transfronterizos están discriminados por principio. La diputada socialista belga formuló entonces la descabellada propuesta de creación de un fondo de compensación destinado a cubrir las pérdidas salariales de los trabajadores transfronterizos.
Para los trabajadores transfronterizos es importante que no se altere el principio de recaudación de los impuestos sobre rendimientos del trabajo personal y las cotizaciones sociales en el país del lugar de trabajo. Este es el requisito para que los trabajadores transfronterizos pueden disfrutar de todos los servicios sociales a los que tienen acceso los trabajadores residentes y los miembros de su familia.
Así sucede en Luxemburgo y así debe ser en todas partes. ¡Ni más ni menos!
- Propuesta de resolución sobre las directivas medioambientales (B5-0038/2001)
Isler Béguin (Verts/ALE), por escrito. - (FR) Si bien las directivas relativas a la conservación de los hábitats naturales, la eliminación de los PCB y PCT y la protección de las aguas contra la contaminación por nitratos sólo se aplican de forma insuficiente en los Estados miembros, ello no significa en ningún modo que esas directivas sean malas y que hayan de cambiarse, como intentan hacer creer algunos en el seno de esta Asamblea.
Estas directivas responden totalmente a las aspiraciones de los ciudadanos europeos, que exigen una mayor consideración de su medio ambiente y solicitan un arbitraje de las instancias europeas. Las numerosas denuncias y peticiones registradas por la Comisión de Peticiones relativas a infracciones al medio ambiente y a esas directivas son un testimonio de dichas expectativas.
De hecho, si esas directivas no se aplican más que parcialmente, es porque los Estados miembros no midieron las consecuencias en el momento de su adopción. No integraron el coste financiero de las modificaciones, a veces fundamentales, que esas directivas implican para sus políticas. Eso vale tanto para la directiva "Hábitat" como para la directiva "Nitratos", que exigen ambas reconsiderar las políticas agrícolas y de ordenación del territorio, contaminantes y destructoras de medios naturales.
La aplicación de la directiva "Hábitat" tiene como objetivo proteger de forma duradera una red europea de medios naturales biológicamente destacables y sustraerla a futuras ordenaciones, y ello para evitar conflictos de uso y una degradación de los medios afectados. Estos objetivos han sido sin duda muy mal presentados en los Estados miembros, generando conflictos en ocasiones muy duros entre propietarios y usuarios de los espacios afectados. Sin embargo, allí donde se ha aplicado una verdadera concertación, los resultados no se han hecho esperar, al permitir precisamente la directiva "Hábitat" apoyar los modos de gestión respetuosos con el patrimonio aportando contrapartidas suficientes.
Esta directiva "Hábitat" es absolutamente innovadora en el ámbito de la ordenación del territorio y en materia de protección de la naturaleza, ya que concilia la gestión de los espacios naturales destacables y sus usos para una mejor valorización de los territorios. En este sentido, la Unión Europea debe hacer todo lo posible para apoyar su aplicación.
No debe ceder en ningún caso a determinados intereses profesionales que reducirían a la nada el propio espíritu de la directiva.
La Comisión, guardián de los tratados, debe mostrar por una parte toda su firmeza con respecto a los Estados miembros para que apliquen esas directivas y, por otra, mantenerse firme frente a los intentos de modificación de dichas directivas antes incluso de que hayan podido demostrar toda su pertinencia, en especial en los ámbitos de la contaminación del agua mediante nitratos y de la protección y valorización de las zonas naturales destacables.
Por estas razones, el Grupo de los Verdes da su apoyo global a los informes presentados, y especialmente al informe Sjöstedt, que contribuirá a una mejor aplicación de la directiva "Hábitat".
Si nos hemos abstenido, es porque no nos parece que las tentativas del última hora para desnaturalizar el informe, pretendiendo debilitar la directiva "Hábitat" y solicitar la modificación, vayan en el sentido del respeto por las directivas que votamos.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, le ruego que dedique algo de su atención, que seguramente no le falta, a esta explicación de voto favorable al informe Parish que se preocupa por los jóvenes agricultores. Quisiera destacar la importancia de la leche producida por los jóvenes agricultores y de la ayuda a este producto en este difícil trance de la agricultura. Me acuerdo de una película de los años sesenta del famoso director italiano Federico Fellini, cuya protagonista era la actriz Anita Ekberg que desde un cartel publicitario invitaba a todos los transeúntes a que bebieran leche. ¿Se acuerda usted de Anita Ekberg? Muy lozana ella, era la actriz ideal para invitar a los italianos a beber leche. Pues bien, me gustaría que también ahora se dirigiesen estos mensajes a los ciudadanos, al objeto de que los agricultores puedan colocar y vender la leche que producen y que, lamentablemente, está amenazada por la leche loca.
Konrad (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, Señorías, el informe Parish se ocupa del futuro de los jóvenes agricultores en la Unión Europea. Una vez más se piden nuevas subvenciones, las llamadas ayudas a la instalación. Yo he votado en contra del informe. Éste pretende que todo va bien. Sin embargo, nada va bien. La EEB ha puesto en entredicho todo el sistema agrícola. Gastamos la menudencia de cerca de 100.000 millones de marcos anuales en la agricultura. Lo cual no deja de ser la mitad del presupuesto europeo. Progresivamente hemos empezado a preguntarnos qué obtenemos a cambio. La peste porcina, terneras tratadas con hormonas, pollos con dioxinas y ahora la epidemia de la EEB.
La cadena alimenticia que estamos produciendo comienza a darnos asco y quizá incluso empezamos a estar asqueados de nosotros mismos. En vez de pasto y cereales, alimentamos a los bovinos con cadáveres de gatos domésticos, ratas de laboratorio y otros animales, y yo creo que este es exactamente el tema que es preciso debatir ahora. La degradación y fecalización de nuestros alimentos es la consecuencia lógica de una política agraria demencial, que a estas alturas no cabe la menor duda que se tiene que acabar. Tenemos que discutir a fondo esta cuestión con objeto de que en el futuro no se vuelve a repetir este reparto de subvenciones propio de una economía planificada. Esto es justamente lo que debemos decirles a los jóvenes agricultores. Tenemos que discutir esta cuestión con los jóvenes agricultores, que tienen que poder sostenerse en el mercado sin necesidad de subvenciones. El informe no se ocupa en absoluto de ello. Por esto debemos rechazarlo.
Alavanos (GUE/NGL),por escrito. – (EL) El informe de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural se mueve en una dirección positiva. Se requiere una mayor ayuda económica para favorecer la instalación de los jóvenes agricultores y frenar su éxodo hacia las ciudades. Los jóvenes agricultores pueden ser la palanca fundamental de la revitalización de zonas abandonadas, de islas menores, de comunidades tradicionales que poco a poco se pierden. Es importante crear —con la optimización de las nuevas tecnologías, como Internet— un nuevo entorno para su actividad: cívico, técnicamente avanzado, apacible y de dimensiones humanas.
Un aspecto, por otra parte, no incluido en el informe de la Comisión de Agricultura, y sin embargo relevante, es —tras la desastrosa experiencia de la explotación hiperintensiva, que conduce a callejones sin salida como el de las vacas locas— la configuración de un ámbito que les permita a los nuevos agricultores el desarrollo de la explotación agraria ecológica y familiar alternativa.
Andersson, Färm, Hedkvist Petersen, Hulthén, Hans Karlsson y Theorin (PSE),por escrito. – (SV) Los socialdemócratas suecos aplaudimos muchas de las medidas que propone la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural para mejorar la situación de los agricultores jóvenes.
Sin embargo, opinamos que las subvenciones agrícolas comunitarias deben disminuir drásticamente y, por eso, nos oponemos a las exigencias de aumentarlas que se contienen en los puntos 7, 11 y 14 del informe Parish.
Bordes, Cauquil y Laguiller (GUE/NGL),por escrito. – (FR) Estamos a favor de ayudar a los agricultores jóvenes privados de dinero, con el fin de que puedan hacer frente a los gastos considerables que representa una instalación, con la adquisición de la explotación agrícola y la compra de material. Hemos votado por tanto a favor de este informe a pesar de nuestras reservas, ya que nada garantiza que esta ayuda no vaya en gran parte, incluso en su integridad, a los hijos de grandes propietarios agrícolas y que, una vez más, se deje de lado a los más pobres. Denunciamos por adelantado el desvío de esos fondos en beneficio de ricos propietarios de explotaciones agrícolas.
Collins (UEN),por escrito. – (EN) Creo que el informe de nuestra Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural es muy equilibrado y debería tener una buena acogida. Como representante de una circunscripción rural, soy plenamente consciente de las preocupaciones expresadas por los agricultores sobre el futuro mismo de la agricultura en Irlanda. Parece increíble, pero es cierto, que en Irlanda, donde la agricultura ha sido durante mucho tiempo uno de los puntales de la economía del país, los agricultores comiencen ahora a preguntarse si sus hijos o hijas podrán seguir la tradición familiar.
El informe del Sr. Parish es muy oportuno y el estudio "El futuro de los jóvenes agricultores en la Unión Europea", realizado por expertos independientes a petición del ponente a comienzos del año pasado, ofrece un enfoque muy necesario sobre toda la temática.
Los jóvenes agricultores son una parte fundamental del futuro de la agricultura. Desempeñan un papel muy importante en la vida social de los pueblos y de las comunidades rurales, fomentan toda una serie de actividades y participan en asociaciones locales. Los agricultores contribuyen a fomentar un campo saludable y próspero porque conservan el paisaje.
En Irlanda, el Plan de Desarrollo Nacional para 2000-2006 prevé una amplia gama de medidas que ayudará a los jóvenes agricultores a emprender su carrera agrícola. Estas medidas incluyen un nuevo plan mejorado de ayudas para instalarse, con vistas a animar a los jóvenes agricultores a que se hagan cargo de explotaciones agrícolas y para ayudar a los jóvenes agricultores que emprenden la actividad agrícola por primera vez. Este plan ha sido dotado de unos 30 millones de libras, que espero que obtenga en breve la aprobación de la Comisión.
Asimismo, se ha creado una amplia serie de incentivos fiscales encaminados a reducir el coste de transferencia de la propiedad. Estos incentivos incluye la desgravación fiscal por el aumento en valor de existencia, el impuesto de timbre, la adquisición de capital y el impuesto de sucesión.
Junto con el plan de jubilación anticipada, está claro que las ayudas en vigor para los jóvenes agricultores que se inician en la actividad agrícola tendrá ventajas considerables y que estas medidas deberían potenciar la transferencia más rápida y eficaz de tierra a los jóvenes agricultores.
Muchos jóvenes agricultores que adquieren una explotación deben realizar una serie de inversiones en la granja para poder optimizar el rendimiento y garantizar la sostenibilidad económica de sus explotaciones.
Con este fin, se han previsto unos 230 millones de libras para inversiones en granjas en el marco del Plan de desarrollo nacional. Los planes de inversión abarcarán la gestión de residuos agrícolas, la mejora de las medidas de higiene de los productos lácteos, de la vivienda y de las instalaciones de tratamiento para empresas alternativas.
Estos planes estarán abiertos a un mayor número de agricultores a tiempo parcial y a tiempo completo, incluidos los jóvenes agricultores han recibido formación, y contribuirán a garantizar la viabilidad de muchas explotaciones. Los planes van dirigidos, en particular, a jóvenes agricultores.
Cabe observar también que la naturaleza de estos planes muestra un claro compromiso con la protección del medio ambiente, un factor que destacará con fuerza en el futuro desarrollo de la agricultura irlandesa y europea.
Para terminar, es imprescindible que nosotros, a nivel europeo, nos esforcemos por garantizar el futuro de la agricultura europea. La Política Agrícola Común ha sido todo un éxito europeo y queremos que lo siga siendo. El futuro está en nuestros jóvenes agricultores y en prácticas agrícolas sostenibles que protejan el medio ambiente. Debemos dar todo nuestro apoyo a estos objetivos.
Figueiredo (GUE/NGL),por escrito. - (PT) La situación y las perspectivas de los jóvenes agricultores dependen mucho de la propia situación y de las perspectivas de la agricultura en la UE. Ahora bien, como es sabido, la agricultura y el mundo rural se encuentran en decadencia, a lo que ha contribuido mucho la Política Agraria Común, que promueve la concentración de las tierras, la intensificación productiva, la progresiva verticalización de las producciones agrícolas, con consecuencias en la desertización y en la despoblación rural, como lo demuestran el descenso del empleo y las explotaciones casi en un 22% y un 20%, respectivamente, desde 1990.
Los jóvenes agricultores representan la renovación de las explotaciones agrarias y son esenciales para garantizar el futuro de la agricultura en las diversas regiones de la UE. El descenso, en el último decenio, en un 28% de las explotaciones agrarias con agricultores de menos de 35 años demuestra las perspectivas negativas existentes.
Así, pues, son esenciales medidas especiales de apoyo comunitario a los jóvenes agricultores, aunque el problema fundamental estribe en la necesidad de un cambio de fondo de la PAC. Ahora bien, el informe Parish, con el cual, de forma general, concuerdo, a pesar de su dispersión, no insiste en los necesarios cambios de política. Juega con el marco existente. Con todo, se han aprobado tres enmiendas que he presentado y que considero importantes, en particular:
- la necesidad de apostar por una producción agropecuaria sostenible y de calidad, que contribuya a la consecución de productos seguros y de alto valor añadido, para lo que se requiere el apoyo a la agricultura biológica, el apoyo a razas autóctonas, el fortalecimiento de las denominaciones de origen y la creación de mecanismos de apoyo a los productos regionales de particular calidad;
- el fortalecimiento de las sumas para el desarrollo rural y de los Fondos estructurales para apoyar y crear amplias redes de servicios públicos, crear infraestructuras y dinamizar los mercados locales en el nivel del mundo rural;
- la necesidad de simplificar y agrupar la legislación relativa a los jóvenes agricultores.
Lulling (PPE-DE),por escrito. – (DE) El hecho de que justo ahora se debata un informe sobre la situación y perspectivas de los jóvenes agricultores en la Unión Europea tiene una especial importancia en el contexto de la crisis de la EEB.
Lo que está ocurriendo en la mayoría de los Estados miembros desde que se empezó a hinchar de manera absolutamente histérica la crisis no contribuye, desde luego, a inducir a los jóvenes a seguir dedicándose a la agricultura y mucho menos a contemplar un futuro en las comunidades rurales donde, como dice con tan bellas palabras nuestro informe, están llamados a desempeñan un papel muy importante en la vida social, mediante la promoción y el mantenimiento del entorno rural y mediante su contribución a las necesidades económicas, sociales y medioambientales de la comunidad
Ante esta crisis de confianza, desencadenada principalmente por los consumidores, debe preocuparnos más que nunca el futuro de la agricultura en la Unión Europea, donde desde hace bastante tiempo se registra un descenso especialmente acusado –de un 28%– del número de agricultores menores de 35 años y la proporción de agricultores está disminuyendo en casi todos los Estados miembros. Nuestro informe incluye todas las constataciones importantes y adecuadas y también todas las exigencias de cuyo cumplimiento depende que un número suficiente de jóvenes siga considerando que tiene un futuro en la agricultura.
No sólo la Comisión Europea, sino también el Consejo de Ministros y todos los Estados miembros deberían tomarse muy en serio esta lista de exigencias si quieren evitar una despoblación de las zonas rurales de la Unión Europea, un abandono y decadencia de las regiones rurales, que iría acompañado de una agudización de los problemas sociales y culturales.
La UE necesita una producción agrícola sostenible y de alta calidad. Tenemos que defender y asegurar también las denominaciones de origen de nuestros productos de calidad, entre ellos el vino, en el marco de la Organización Mundial de Comercio, pues el futuro de la UE y de la exportación a terceros países depende de los productos de alta calidad, que cuentan entre nosotros y también a escala mundial con una demanda de consumidores maduros y con fuerte poder adquisitivo.
Existe una tendencia a responsabilizar de los problemas actuales, sobre todo los relacionados con la crisis de la EEB, a la agricultura, de la que se espera que produzca con unos costes cada vez más bajo. Dado que durante muchos años fui miembro del Comité consultivo de los consumidores de la Comisión Europeo, yo quisiera recordar también la responsabilidad de las organizaciones de protección del consumidor, que han exigido una continua reducción de los precios de consumo, sin tener en cuenta los ingresos de loa productores. En los años setenta y ochenta, y aún después, se manifestaron reiteradamente en contra de unos precios adecuados para el productor en el marco de las organización común de mercados en los sectores de los productos agrícolas. Por lo tanto, también tienen su parte de responsabilidad en la industrialización de la agricultura y la transformación de los bovinos en animales carnívoros, por no haber tenido en cuenta que los agricultores también tienen derecho a una remuneración justa por su trabajo. Por una vez, he querido decirlo también aquí.
Yo estoy de acuerdo con el espíritu del informe porque contiene y formula adecuadamente todas las consideraciones acertadas e importantes para el mantenimiento y fomento de las empresas agrícolas familiares en Europa, que son el requisito básico para promover una agricultura ecológica con productos regionales típicos de alta calidad, que los consumidores deben aprender a valorar y a pagar a un precio justo.
Roure (PSE), por escrito. - (FR) Se constata que la situación de los jóvenes agricultores plantea un problema grave en la Unión Europea y que no tienen perspectivas reales, a pesar del apoyo que se les aporta a escala europea y nacional. Por ello, este informe era a mi juicio tan importante y por ello me alegro de que lo hayamos votado.
La situación económica, principalmente de los jóvenes, es mediocre y a veces está muy deteriorada. Se constata una falta real de perspectivas para los jóvenes agricultores y una disminución importante del número de agricultores en general con un envejecimiento de los que quedan.
¿Qué puede hacer la Unión?
La Comisión de Cultura, Juventud, Educación, Medios de Comunicación y Deportes, en su calidad de comisión para opinión, no ha querido insistir en aspectos que dependen de las competencias de las demás comisiones. Hemos insistido por tanto en las cuestiones vinculadas a los sectores de la educación, de la formación y de la información, de la vida social y cultural.
Observamos que los jóvenes agricultores sufren una serie de problemas que resultan de una enseñanza y una formación con frecuencia inadecuadas. Incluso la Agenda 2000 deja de lado estos aspectos, sin embargo fundamentales.
En lo que respecta a la enseñanza y a la formación profesional de los jóvenes agricultores, es necesario que la Unión, en el marco de los programas Sócrates y Leonardo, favorezca el refuerzo de la enseñanza y de la formación de los jóvenes agricultores con el fin de elevar sus cualificaciones al nivel que se requiere. Es necesario poner en marcha una formación en informática. El acceso a Internet ha de convertirse en una realidad y los jóvenes agricultores deben conocer sistemas integrados de gestión de la producción y de marketing de forma que gestionen bien sus explotaciones. La desertificación puede combatirse principalmente con el mantenimiento de los servicios públicos en las zonas rurales (escuelas, correos, transportes), y la vida social puede mantenerse, por ejemplo, mediante agrupaciones de entidades locales o de servicios itinerantes.
Si se cumplen las condiciones para que la actividad agrícola experimente un nuevo desarrollo, los jóvenes del mundo urbano, abiertos a la naturaleza y preocupados por una mejor calidad de vida, podrán instalarse en el campo y los jóvenes rurales no renunciarán ya a las explotaciones que les hayan legado sus familias.
Sacrédeus (PPE-DE),por escrito. – (SV) Los cristianodemócratas suecos hemos votado en contra de la propuesta de informe, ya que creemos que se opone al principio de cercanía, a pesar de que la materia en sí, la situación de los jóvenes agricultores, es interesante.
Rechazamos especialmente el punto 10. En él se propone la insensatez de que “la UE ha de considerar la posibilidad de imponer a los Estados miembros la obligación de prever unos niveles mínimos de ayuda a la instalación para los jóvenes agricultores”. A nuestro juicio, esta materia no es de carácter supranacional.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, el Partido de los Pensionistas que represento aquí en el Parlamento Europeo, considera que la Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo deben cambiar una parte importante de la política pesquera y, en consecuencia, pide que cambien esa parte que se refiere a la ya tan arraigada costumbre de ir a pescar en las aguas de los demás y de pagar una suma de dinero a los Gobiernos en cuyas aguas hemos pescado para quedar en paz con nuestra conciencia. Siempre he oído decir: demos a quien carece de medios una caña de pescar. Sin embargo, nosotros, los europeos, lamentablemente, no les damos la caña de pescar; antes bien, vamos a pescar en sus aguas territoriales. Comprendo que hemos de resolver los problemas de los pescadores, pero debemos hacerlo de otra forma y sin perjudicar a las poblaciones que para sobrevivir no tienen otra cosa más que pescar.
Crowley (UEN). – (EN) Señor Presidente, para comenzar quiero decir, en nombre de mi Grupo, que estamos firmemente a favor de que se mantenga una forma de política pesquera común en la Unión Europea, porque entendemos que la gestión de los recursos es el mejor modo de proceder para garantizar la continuación del desarrollo social y económico en un gran número de regiones costeras de la Unión Europea, que no disponen de ningún otro medio y no conseguirían crear empleo u otros proyectos si no es con recursos propios, por ejemplo, pesca y acuicultura.
No obstante, dicho esto y en honor de la verdad, debemos reconocer también que la política pesquera común presenta muchas deficiencias. En particular, la oposición total a que exista una política regionalizada en el seno de la política pesquera común no es acertada. Esta Asamblea ha vuelto hoy a rechazar esa propuesta. La regionalización no significa la vuelta a la nacionalización ni que debamos alejarnos del modelo comunitario; significa brindar a las comunidades colindantes que pescan especies similares la oportunidad de agruparse para gestionar dichas especies.
Además de eso, debemos poner mayor énfasis en un sistema uniforme de inspección en todas las aguas de la Unión Europea y otorgar mayores poderes a los inspectores comunitarios para garantizar que se cumplen debidamente todos los reglamentos.
Por último, debo decir que la conservación es necesaria. Hemos asistido a una gran disminución de las poblaciones de peces en aguas de la Unión Europea. El modo de resolver las cuestiones de conservación no es desplazarse a nuevos caladeros e incorporarlos al sistema de cuotas, sino garantizar que existen determinadas zonas en las que no se faena para permitir que las poblaciones de peces se recuperen. Este ejemplo ya ha quedado demostrado en algunas zonas, mediante acuerdos voluntarios, en aguas irlandesas y mediante el mantenimiento de estas zonas en las que está prohibida la pesca – la denominada retirada de zonas, por utilizar un símil con la política agrícola común – durante un determinado período de tiempo. Es el único modo en que podemos garantizar el mantenimiento de esta fuente alimentaria, la creación de puestos de trabajo y la protección del medio ambiente en nuestros caladeros. Éste es el motivo por el que hemos apoyado el informe Gallagher.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, he votado a favor de este informe sobre la política pesquera común, pero pido al Parlamento Europeo, al Consejo y a la Comisión que vigilen y controlen más aún, si cabe, uno de los aspectos que figura en el apartado 20 del informe y que se ha olvidado, o sea, cómo y si se controlan el importe, el montante y las condiciones de los pensionistas del sector pesquero, en particular de los pensionistas que se dedican a la pesca a pequeña escala. Estos tienen derecho a que, junto con todos los demás aspectos importantes de la pesca, nos interesemos también por cómo los Estados nacionales protegen a los pescadores pensionistas, ya que estos son los últimos en ser suficientemente protegidos en el ámbito de las pensiones.
Alavanos (GUE/NGL),por escrito. – (EL) Mi Grupo ha votado a favor de la propuesta de resolución. No puedo, sin embargo, dejar de referirme a un aspecto concreto. De acuerdo con la legislación comunitaria vigente, el derecho exclusivo de pesca para los pescadores griegos está fijado en las seis millas náuticas, en lugar de las doce millas en vigor en el resto de países de la Unión Europea, especialmente en los países mediterráneos. De este modo, los pescadores griegos son objeto de un trato discriminatorio y se encuentran en inferioridad de condiciones con respecto a los demás países en el marco de la Política Pesquera Común.
De acuerdo con lo previsto por el artículo 5, parágrafo 1 del anexo IX de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la Comunidad tiene la competencia exclusiva con respecto a la conservación y la administración de los recursos pesqueros marinos, y, por consiguiente, poder para establecer las normas y regulaciones pertinentes. La Comisión, en ejercicio de esa competencia que le corresponde, debería fijar para los pescadores griegos el derecho exclusivo de pesca en las doce millas náuticas. Por otra parte, el Parlamento Europeo, con la resolución A4-0018/99 (C-153/1-6-99) insta a la Comisión a proponer la extensión de la zona económica exclusiva para la pesca en las 24 millas náuticas, al objeto de garantizar la adecuada política de descentralización y de salvaguardar los intereses de las regiones costeras. La Comisión debería adoptar esa resolución del Parlamento Europeo.
Souchet (UEN), por escrito. - (FR) Los informes parlamentarios sobre los que hemos de pronunciarnos abarcan diferentes aspectos de la política pesquera común, incluyendo la gestión y la preservación de los recursos pesqueros, la política estructural, las relaciones exteriores de la Unión sobre la pesca, la organización del mercado, la vigilancia y el control.
Las prioridades manifestadas por la Comisión son las siguientes: una mayor coherencia entre los diferentes objetivos de la PPC, principalmente entre la conservación de los recursos, la eficacia económica y el empleo en las zonas dependientes de la pesca; una mejor consideración de la dimensión económica de la pesca; una mejor integración de las políticas medioambientales y pesqueras; la mejora de los instrumentos de gestión, con integración de instrumentos plurianuales; un proceso de decisión más transparente y el mantenimiento de la dimensión externa de la PPC.
Por supuesto, podemos dar nuestro apoyo a todos estos puntos en su principio. Sin embargo, me parece necesario insistir en los puntos siguientes, de los cuales la Comisión no parece haber señalado suficientemente su importancia. Si bien es cierto que la determinación de los TAC debe hacerse principalmente sobre una base científica objetiva, el diálogo con los profesionales debe ser absolutamente institucionalizado y reforzado. Los representantes de los pescadores deben estar implicados por encima del trabajo de los científicos, con el fin de reforzar la confianza y facilitar la adopción de decisiones fundamentadas y más fácilmente aceptables. Esta orientación será aún más necesaria cuando se trate de preparar líneas directrices plurianuales. Los sistemas de inspección y sanciones han de armonizarse de forma imperativa entre las diferentes zonas pesqueras, con el fin de evitar distorsiones entre Estados miembros. Debe reforzarse el sistema de control ejercido por los países de la Comunidad sobre las flotillas de los países terceros que operan en las aguas comunitarias.
Finalmente, manteniendo el sistema de los TAC y de las cuotas en el centro de la PPC, debemos reafirmar nuestra adhesión al respeto por el principio de la estabilidad relativa y nuestra hostilidad de la privatización de las cuotas.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, he apoyado este informe porque, al igual que el Partido de los Pensionistas, estoy a favor de que, antes de tomar decisiones importantes, tanto el Parlamento Europeo como todos los órganos de gobierno consulten a los grupos, las poblaciones, las personas y los sectores afectados. En este texto se dice que la Comisión ha consultado a varios organismos para decidir la política pesquera común: a los representantes de los pescadores, a los representantes de las empresas que viven de la pesca y a los representantes de los armadores. Les ha consultado a todos, incluso a través de una regionalización de las consultas. Todo esto está bien, pero ¿¡ha consultado también con los peces, señor Presidente?!
Martinez (TDI),por escrito. – (FR) En 2003, se modificará la Europa azul y su política pesquera común. El año 2001 marca ya el fin de uno de los instrumentos de gestión de la pesca, el POP IV o programa de orientación de la pesca. Quedan dos años, hasta el 31 de diciembre de 2002, para reflexionar y tomar decisiones sobre una política común que plantea, según el inventario de la Comisión Europea, 18 cuestiones, desde el acceso libre o no a las aguas territoriales, al control o la gestión del mercado de los productos de la pesca y la acuicultura, pasando por los acuerdos internacionales de pesca, la investigación científica sobre las reservas haliéuticas o las peculiaridades del Mediterráneo.
Este nuevo examen, si no reforma, de la PPC tiene lugar en un contexto de múltiples facetas. En primer lugar, los recursos no son indefinidos. Hay existencias en peligro o con dificultades: merluza, bacalao, sardinas, túnidos. Se cometen despilfarros. Más del 15% de las capturas mundiales son devueltas al mar cada año, en particular en la UE, con el pretexto de evitar la caída de los precios o de respetar las prohibiciones, mientras que países como Noruega aprovechan esas capturas que no cumplen las normas. Son 20 millones de toneladas de 122 millones de toneladas de capturas mundiales.
Las organizaciones internacionales y regionales, desde la FAO a la Comisión General de Pesca del Mediterráneo, pasando por las instituciones del Atlántico Noroccidental, se ocupan también, con la participación de la CE, del control de las capturas. Europa ha celebrado 25 acuerdos bilaterales, con Angola, las Seychelles, Madagascar y otros, e intenta un difícil acuerdo, hoy estancado, con Marruecos. Y sobre todo, asistimos a una mundialización del mercado, con el problema que ello representa de las importaciones a precios bajos.
En lo esencial, la reelaboración de la PPC, con sus reglamentos a menudo demasiado numerosos y oscuros, debe conciliar objetivos contradictorios: proteger las reservas haliéuticas, obedeciendo el principio de cautela, pero preservar también las economías y las sociedades costeras a veces dependientes de la pesca para el empleo, como ocurre en la Mancha. Del mismo modo, es necesaria una PPC clara, pero también suficientemente diferenciada para tener en cuenta peculiaridades regionales, desde el mar del Norte al Mediterráneo, o incluso, como desean los italianos, el Adriático u otros “mares” subregionales.
Sobre todo hay que conciliar la extremada apertura del mercado europeo, que importa el 60% de su consumo, y la necesidad de proteger a nuestros pescadores, a quienes se les cierran los mercados japonés, norteamericano o coreano. Para tratar esta diversidad de problemas, la Comisión Europea ha empleado el método adecuado al organizar una amplia consulta entre las organizaciones de la pesca, el medio ambiente o los productores.
(Intervención acortada en aplicación del artículo 137 del Reglamento)
- Resolución común sobre la utilización del uranio empobrecido en Bosnia y en Kosovo (Síndrome de los Balcanes)
Lucas (Verts/ALE). – (EN) Señor Presidente, en nombre de mi Grupo, quisiera saludar la resolución de compromiso que acabamos de aprobar. La voz fuerte y unida que pide inequívocamente una moratoria sobre la utilización de armas que contienen plutonio empobrecido es un paso adelante positivo, aun cuando no llega todo lo lejos que nos hubiera gustado. Los Verdes y la ALE pedimos la prohibición total de la producción, exportación y utilización de armas que contengan uranio empobrecido, y creemos que nos asiste un fundamento jurídico, así como moral. La Convención de octubre de 1980 de las Naciones Unidas prohibía la utilización de determinadas armas de efectos indiscriminados; la Resolución de 1996 de la Subcomisión sobre los derechos humanos también condenaba explícitamente las armas que contienen uranio empobrecido por su carácter no discriminatorio. La utilización de estas armas, por consiguiente, ya ha sido condenada en el Derecho internacional.
Asimismo, nos habría tranquilizado más que la resolución hubiera incluido nuestras preocupaciones por la metodología que se está utilizando en la evaluación de los riesgos del uranio empobrecido. Un creciente número de científicos desafían ahora la metodología convencional, que está basada en dosis de rayos radiactivos externos, en vez de en partículas que entran en el organismo por ingestión o inhalación.
Las investigaciones demuestran que las muertes por leucemia como consecuencia de la explosión de Chernóbil han sido cien veces más numerosas que las que pronosticaron comités de expertos relevantes sobre la protección contra la radiación, que basaron sus predicciones en los rayos externos. La enormidad de este error oculta el hecho de que incluso dosis muy bajas de radiación, como las que emanan del uranio empobrecido, pueden realmente tener consecuencias devastadoras para la salud. Por ello es fundamental que corrijamos dicha metodología o, de lo contrario, todas las pruebas y evaluaciones del mundo sencillamente no servirán para nada.
Por último, quisiera hacer referencia a la noticia que aparecía en portada de la edición de la semana pasada de EuropeanVoice, que revela que la nueva Fuerza de Reacción Rápida de la UE está planeando, al parecer, utilizar armas que contienen uranio empobrecido. No podemos olvidar que se trata de una fuerza humanitaria, que está planeando la utilización de un arma que dejará un enorme rastro de casos de cáncer entre la propia población civil a la que se supone que debe proteger. Esa posibilidad es absolutamente escandalosa y debe ser anulada.
Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, he votado en contra de este texto porque considero que ha habido y hay demasiada hipocresía en este tema. Creo, mejor dicho, temo que los hechos se han desarrollado de esta forma.
"Señor presidente, ¿qué armas empleamos contra Milosevic?"
"¡Las de siempre!" contesta el presidente.
"¿Cuáles son las armas de siempre que tenemos?" pregunta el general. "¿También los proyectiles de uranio empobrecido?"
"¿Y por qué no?" dice el presidente.
"Pero" dice el general, "pueden causar graves daños a quienes los utilizan porque son armas – las hemos experimentado – dañinas en la guerra."
"Pero en la guerra, querido general", responde el presidente, "como usted sabe, hay riesgos calculados y debemos asumir también estos riesgos."
Señor Presidente, à la guerre comme à la guerre, como se suele decir. Creo que no nos podemos sorprender de lo que, desgraciadamente, podría haber sucedido y que se podía evitar sólo con una Europa unida e independiente.
De Rossa (PSE). – (EN) Señor Presidente, he apoyado la resolución conjunta sobre el uranio empobrecido y acojo con satisfacción el hecho de que el Parlamento haya decidido mantener la referencia y la petición de una moratoria sobre estas armas. Hubiera preferido una resolución más firme, pero sé lo difícil que es conseguir eso.
Lo que quiero decir, sin embargo, es que lamento la actitud que ha demostrado el Sr. Solana aquí esta mañana. Al mismo tiempo que declaraba que está a favor de la transparencia y de la apertura en lo que se refiere a esta cuestión, ha reconocido que no comenzó a adoptar medidas al respecto hasta que la cuestión fue del dominio público, hace aproximadamente una semana, a pesar de que ostentó el cargo de Secretario General de la OTAN durante la guerra de los Balcanes. Tampoco hizo mención ni dio una opinión sobre la cuestión de si convendría o no imponer una moratoria sobre dichas armas. Lamento también su intento de hacer cómplice al Parlamento de la decisión adoptada por la OTAN de utilizar dichas armas.
La utilización que se hizo de estas armas fue desproporcionada para el reto al que se enfrentaba la OTAN, en particular, en la guerra contra Serbia, y por ello fue una falta de consideración innecesaria y cruel de los efectos sobre la población en general. Fue una cruel falta de consideración de las consecuencias que tendría sobre las tropas de la OTAN y también fue una cruel falta de consideración de los efectos secundarios que tendría sobre los trabajadores humanitarios y sobre las fuerzas para el mantenimiento de la paz, militares y policías, en el período que siguió a dicha guerra.
Quisiera pedir con insistencia, como han hecho otros, que la nueva Fuerza de Reacción Rápida no pueda disponer de este tipo de armas. De hecho, haré un llamamiento al Gobierno de mi país, Irlanda, para que se niegue a participar en esta Fuerza de Reacción Rápida a menos que exista el compromiso inequívoco de que estas armas no se utilizarán.
Alyssandrakis (GUE/NGL),por escrito. – (EL) La Resolución común sobre el “Síndrome de los Balcanes” no sirve sino el propósito de encubrir la criminal política de la OTAN y de la Unión Europea, que, en nombre supuestamente de la defensa de los derechos humanos, agredieron a Yugoslavia, ocasionando incalculables pérdidas humanas y materiales. Y para que sus bombardeos fueran aún más destructivos no dudaron en utilizar armas con vainas de uranio empobrecido, cuando conocían muy bien, ya desde la guerra contra Iraq, sus mortales y duraderos efectos.
La resolución común, que se niega a reconocer la relación entre el uranio empobrecido y los casos de cáncer y leucemia en soldados que formaron parte de las fuerzas de ocupación en Bosnia y Kosovo, y también en la guerra del Golfo, se reduce a una declaración de buenos intenciones sobre el deseable “debate transparente” y la formación de un grupo de trabajo, y tan solo “pide a los países miembros que son también miembros de la OTAN que propongan la suspensión temporal del uso de armas con uranio empobrecido”; igualmente “pide a la OTAN que estudie la posibilidad de usar otro tipo de proyectiles”, es decir, que siga matando, pero con armas más “limpias”. Es sintomático que la enmienda del grupo de la izquierda que proponía prohibir la producción, los ensayos, la utilización y la venta de armas con uranio empobrecido ha sido solemnemente rechazada por la abrumadora mayoría de los miembros del Parlamento Europeo; ha obtenido sólo el 23% de los votos.
El Parlamento Europeo ha sido, desde luego, consecuente consigo mismo, puesto que, tal y como ha señalado con todo cinismo el criminal de guerra, ex Secretario general de la OTAN y actual Alto Representante de la UE, Javier Solana en su intervención, el propio Parlamento Europeo pedía insistentemente la intervención militar en los Balcanes, tanto en Bosnia como en Kosovo. Sería una ilusión, claro, esperar que los criminales de guerra pudieran condenarse a sí mismos. Ese papel le corresponde a los pueblos.
El Partido Comunista de Grecia ha pedido repetidamente no solo que se prohiba el uso del uranio empobrecido, sino también que se retiren inmediatamente las fuerzas de ocupación de los Balcanes, y que la OTAN y la UE asuman los costes de tratamiento e indemnización de las víctimas, así como los ocasionados por la limpieza del medio ambiente.
Los eurodiputados del Partido Comunista de Grecia hemos votado en contra de la propuesta de resolución común, y llamamos a todos los pueblos a organizarse y a articular unidos su propia resistencia —y contraofensiva— a la barbarie del nuevo orden.
Bonde, Krarup, Okking y Sandbæk (EDD), Eriksson, Frahm, Herman Schmid, Seppänen y Sjöstedt (GUE/NGL),por escrito. – (DA) La propuesta de resolución común encierra muchas reflexiones razonables, pero no responde a la dificilísima situación en que la OTAN ha puesto a la población civil de los Balcanes, a los soldados que estuvieron destacados en la zona y a sus familiares. Alrededor de 20 veteranos de los Balcanes han muerto de leucemia y la cifra aumenta. Se advirtió a los soldados americanos de la KFOR que no inhalaran el uranio empobrecido. Se les advirtió que no tocaran nada que sospecharan hubiera estado en contacto con uranio empobrecido, se les exhortó a abandonar las zonas que fueran sospechosas de estar contaminadas con polvo del armamento con uranio empobrecido y a lavar sus uniformes con frecuencia. Nuestra opinión es que el ejército americano no da este tipo de advertencias sin motivo.
Existen varios estudios que demuestran que la inhalación de uranio empobrecido es extremadamente peligrosa para la salud. Las consecuencias para la población civil de las zonas que estuvieron expuestas a las acciones bélicas de la OTAN no han sido examinadas a fondo. No obstante, el futuro pronunciará su sentencia en este caso. De ahí que consideremos absolutamente insuficiente querer limitar este tema a otro estudio más de las consecuencias del empleo de armamento con uranio empobrecido. Creemos que este tema ha quedado ahora dilucidado. Y en todo caso, somos de la opinión de que el principio de cautela debe incluir también a las personas que se unen a tareas internacionales y a la población civil de las zonas de guerra. Estas armas deben estar incluidas dentro de las disposiciones de la Convención de Ginebra relativas a las armas químicas y al armamento nuclear. Debe detenerse toda la producción y todas las existencias almacenadas ser destruidas. ¡Exigimos ahora una moratoria en el empleo de armamento con uranio empobrecido!
Bordes, Cauquil y Laguiller (GUE/NGL),por escrito. – (FR) El hecho de que los ejércitos de las mayores potencias mundiales conozcan desde hace al menos 10 años el carácter nocivo de las municiones de uranio empobrecido, incluso para quienes las utilizan, demuestra que los estados mayores sienten el mismo desprecio por sus propios soldados que por la población civil y el ejército enemigos.
Hay motivos para la indignación ante las consecuencias de la utilización de estas armas para los soldados de la OTAN. Todavía hay más razones para indignarse de sus consecuencias para la población civil, para los muertos a causa de las armas de uranio empobrecido como para los muertos bajo las bombas clásicas.
¿Pero qué pensar de la extrañeza hipócrita de los representantes de todas esas formaciones políticas que participaron en la decisión de bombardear Serbia y Kosovo, después de haber apoyado la mayoría de ellos, la guerra del Golfo? Dejaron manos libres a sus estados mayores y, hoy, ante las reacciones de la opinión pública, ponen cara de preocupación por las consecuencias de su decisión e intentan liberarse de sus responsabilidades.
Hemos votado la propuesta de enmienda del Grupo GUE que pide “la prohibición de la fabricación, las pruebas, la utilización y la venta de las armas de uranio empobrecido”, aunque sabemos que no por ello una guerra injusta se convertirá en una “guerra limpia”.
Hemos votado en contra de la resolución común para protestar tanto contra el uso de las armas de uranio empobrecido, contra las propias guerras en las que se han utilizado, como también contra la hipocresía de los partidos que apoyaron esas guerras.
Carlotti (PSE),por escrito. – (FR) La opinión pública está especialmente preocupada por la relación entre el uranio empobrecido utilizado en las municiones y la salud pública. En efecto, estas armas, en el momento del impacto, desencadenan unas reacciones químicas cuyas consecuencias para los militares, los civiles y el medio ambiente son aún desconocidas. Además, el uranio, incluso empobrecido (un 20 % menos de radioactividad que el uranio natural), sigue siendo un residuo nuclear de empleo peligroso.
Puede existir una relación entre los casos de leucemia detectados en los soldados que sirvieron en los Balcanes y el empleo por la OTAN de este tipo de armas. Aunque no se hayan aportado pruebas definitivas, si los científicos no se ponen de acuerdo, es que hay más que simples sospechas, como demuestran los resultados de distintas investigaciones. La preocupación es, pues, fundada y no debe tratarse a la ligera.
En espera de las pruebas definitivas, debemos aplicar el principio de cautela y una moratoria sobre el empleo de estas armas. Es lo mínimo que podemos decidir hoy, en espera de su prohibición total si los estudios confirman el peligro.
La OTAN debe ser absolutamente transparente en lo concerniente a la utilización de estas armas y, más en general, a la conducción de sus operaciones. Por su parte, la Comisión Europea debe lanzar una investigación científica autónoma. Esta exigencia de verdad y transparencia se la debemos a todos los que sufren o viven actualmente en la angustia.
En un momento en que el Derecho internacional evoluciona hacia el deber de ingerencia legitimado por objetivos humanitarios y de defensa de los derechos humanas, nuestras fuerzas armadas no pueden poner en peligro a las poblaciones civiles que pretenden proteger.
Ducarme (ELDR),por escrito. – (FR) En la exposición de motivos se recogen las justas preocupaciones que ha suscitado esta importante cuestión que afecta a la salud de los soldados participantes en las zonas conflictivas. Con toda razón, se contempla a las poblaciones afectadas, entre otras cosas en lo relativo a las condiciones indispensables para la reconstrucción social, económica y medioambiental de las regiones afectadas.
En su conjunto, la resolución es, pues, justa y tiene mi beneplácito.
En cambio, el apartado 6, en el que se pide a los Estados miembros de la OTAN que propongan una moratoria es, en el estado actual, excesivo, ya que el principio de cautela queda cubierto por el proyecto que invita a la OTAN a considerar otros tipos de municiones hasta el momento en que se conozcan los resultados de la investigación sobre el uranio empobrecido.
En consecuencia, como no puedo suscribir el apartado 6, he decidido abstenerme sobre el conjunto del texto.
Figueiredo (GUE/NGL),por escrito. - (PT) Hemos votado contra la resolución común presentada, porque no podemos aceptar que todavía se pretenda negar lo evidente: las graves consecuencias para la salud de las poblaciones de las zonas afectadas por la utilización de armamento con uranio empobrecido. Desde el comienzo de la era nuclear, en la época de la segunda guerra mundial, son bien conocidos los riesgos y las precauciones que requiere el manejo del uranio y otras substancias radiactivas, por ser un elemento muy tóxico (química y radiológicamente tóxico) cuando se inhala o ingiere y también genéticamente peligroso.
La utilización de ese tipo de armas por los EE.UU. y otros países de la OTAN durante la guerra del Golfo, en Bosnia y en Kosovo han provocado ya la muerte de muchos militares, el sufrimiento y la muerte de habitantes de las regiones bombardeadas y la contaminación del medio ambiente de las zonas afectadas con consecuencias a medio y largo plazo que van a afectar no sólo a las generaciones presentes, sino también a las futuras, lo que está prohibido por el Convenio de Ginebra, y revela claramente que no hay "guerras limpias".
Así, ante la dimensión del crimen cometido contra las poblaciones civiles internas, es urgente investigar, evaluar y condenar a los altos responsables de esa actuación criminal contra la Humanidad y, desde ahora mismo, prohibir la fabricación, los ensayos, la utilización y la venta de ese tipo de armas con uranio empobrecido y no sólo aprobar una moratoria.
Honeyball (PSE),por escrito. – (EN) La delegación británica de diputados Laboristas al Parlamento Europeo acoge con satisfacción la medida adoptada por los Estados miembros de la OTAN de investigar las causas de las muertes y enfermedades que sufren los soldados que sirvieron en los Balcanes.
Creemos que la consideración de si se debe o no utilizar uranio empobrecido debería tener una base científica. Tomamos nota de que hasta el momento no existen pruebas que demuestren la relación entre el uranio empobrecido y los problemas de salud que sufren soldados y civiles.
Por este motivo, no creemos que sea adecuado en estos momentos pedir una moratoria sobre la utilización de armas que contienen uranio empobrecido.
Krivine y Vachetta (GUE/NGL),por escrito. – (FR) ¿Es realmente una sorpresa el descubrimiento del peligro que implican las armas de uranio empobrecido? Todos sabemos que estas armas, utilizadas por la OTAN en las guerras del Golfo (1991), de Bosnia (1994-95) y de Kosovo (1999), han tenido graves consecuencias, en primer lugar para las poblaciones civiles bombardeadas, para su entorno y para los militares, ya pertenezcan a la OTAN, a las fuerzas armadas iraquíes, bosnias, serbias o kosovares. Las autoridades militares y políticas se han limitado durante mucho tiempo a denigrar a quienes se preocupaban por ello. Y ha sido necesario que soldados norteamericanos y después franceses se movilizaran para que, al fin, estallase el escándalo, tras la sospechosa muerte de un italiano. La guerra, “limpia” no existe.
La confesión implícita de las antiguas fuerzas beligerantes debe permitir esclarecer las responsabilidades de los gobiernos y los jefes militares, en primer lugar las del antiguo Secretario General de la OTAN, Javier Solana. Debemos exigir la prohibición de la fabricación, las pruebas, el uso y la venta de las armas con uranio empobrecido. Nos pronunciamos a favor de la firma de un tratado internacional. Y en el futuro inmediato, exigimos un programa de vigilancia médica de los soldados que hayan participado en operaciones en los Balcanes, de los miembros de las organizaciones humanitarias que hayan trabajado sobre el terreno y de las poblaciones de las regiones afectadas.
MacCormick (Verts/ALE),por escrito. – (EN) He votado a favor de la moratoria sobre armas que contienen uranio empobrecido. En el mejor de los casos, hubiera preferido la prohibición total, habida cuenta de la altísima probabilidad de que dichas armas ocasionen daños sobre la salud de forma indiscriminada.
Lamento además la utilización de dichas armas por sus consecuencias inadmisibles sobre las personas y sobre el medio ambiente en términos más amplios. Deseo, en particular, hacer constar mi profunda preocupación por los daños medioambientales que con casi total seguridad están ocasionando las pruebas de tiro en el campo de tiro de Dundrennan en el estuario de Solway. Esas aguas ya han soportado niveles inadmisibles de contaminación radiactiva procedente de la central de Sellafield.
Papayannakis (GUE/NGL),por escrito. – (EL) Señor Presidente, después de los lamentables hechos relacionados con los bombardeos de Yugoslavia, y después de las revelaciones sobre el uso de munición con uranio empobrecido, el asunto más urgente en estos momentos es la prohibición de este tipo de munición que acarrea consecuencias peligrosas incluso después del momento de su utilización; durante mucho tiempo, además, e indiscriminadamente, es decir, sin ninguna posible distinción entre cuantos corren el peligro de verse afectados por sus efectos. Asunto igualmente importante y urgente es la configuración de una política a gran escala de ayuda, prevención y rehabilitación en todas las zonas de Yugoslavia afectadas por el uso de esa munición, que tenga por objeto la protección de la salud pública y del medio ambiente, la limpieza de suelos y aguas; que garantice el normal desarrollo económico del país y, más en general, de su área. El primer asunto no queda satisfactoriamente resuelto con la propuesta de resolución común que debatimos; no deja, sin embargo, de ser positivo el hecho de pedir una moratoria en el uso de esta munición. En cuanto al segundo, se hacen ciertas referencias generales y vagas a los programas de ayuda ya existentes, los cuales son, en cualquier caso, de alcance limitado; y no se entrevé ninguna disposición a emprender una nueva actuación efectiva y a la altura de las circunstancias y de las necesidades reales.
Por otra parte, el proyecto de resolución se extiende en formulaciones esquemáticas sobre aspectos muy serios del estudio y de la necesaria investigación sobre el uranio empobrecido, sin hacer referencia alguna a los continuos intentos de silenciar y ocultar hechos, y también investigaciones independientes conocidas por todos, e incluso documentos oficiales de países de la OTAN sobre la peligrosidad del uranio empobrecido y las medidas preventivas que dichos países imponen a sus tropas.
Por todas estas razones no puedo votar a favor de la propuesta de resolución. Expresaré mi posición mediante el voto en blanco, ya que la petición de moratoria en el uso del uranio empobrecido podría ser un paso en la dirección correcta, sin que ello signifique que así vayan a terminar las guerras, los bombardeos ilegales desde el punto de vista del derecho internacional, y otras intervenciones similares e igualmente desafortunadas. En cualquier caso, la prohibición definitiva de estas armas debe ser objeto de esfuerzos permanentes y objetivo de un movimiento masivo en toda Europa y en todo el mundo.
Quisiera, finalmente, dejar constancia de mi asombro ante la mutación política operada durante el debate: del mismo modo que hace tiempo algunos nos acusaban de que nuestras críticas hacia la política de Milosevic hacían el juego a la OTAN y sus bombardeos, del mismo modo, ahora el Sr. Solana nos acusa de que nuestra crítica a propósito del uranio empobrecido… olvida los derechos humanos de las víctimas de Milosevic. En ambos casos la falta de argumentos sobre el asunto concreto conduce a olvidar los principios del racionalismo y a coquetear con el absurdo, antesala de toda suerte de totalitarismos o estalinismos…
- Resolución sobre Corea
Thomas-Mauro (UEN). – (FR) Señor Presidente, nuestro Grupo ha votado a favor de la resolución sobre la Corea comunista. No hay que decir que lamentamos vivamente las acciones cometidas en Corea del Norte desde 1950 por la dictadura comunista. El desprecio con el que se ha tratado a la persona humana no es sino el fruto del materialismo desenfrenado en que se fundamenta el comunismo en particular y la ideología revolucionaria, en general. Nuestro Grupo hace votos por que en Corea se restablezca pronto una libertad auténtica, condición indispensable para la paz.
A este respecto, nos alegramos de que las dos Coreas mantengan desde hace algún tiempo mejores relaciones. Este esfuerzo de paz representa una inmensa esperanza para miles de familias separadas desde hace medio siglo. En la medida de lo posible, debemos alentar este cambio.
Ahora bien, no podemos dejar de deplorar la voluntad, expresada en la resolución, de confiar a la Unión Europea la tarea de dirigir, en el lugar de los Estados miembros, las relaciones con la Corea comunista. Hay que recordarlo, la diplomacia figura entre los derechos de regalía de todo Estado soberano. Cada Estado es libre de mantener relaciones diplomáticas con otro Estado. Cada nación debe conservar la libertad de llevar la política exterior que desee, la política más adecuada a sus intereses políticos y económicos. Pero dudo mucho de que nuestras instituciones comunitarias, tan infladas de grandes principios mal asimilados, tengan la madurez necesaria para este realismo.
El Presidente. - El turno de votaciones queda cerrado.
(La sesión, suspendida a las 13.35 horas, se reanuda a las 15.00 horas)
Presentada por el Sr. Lannoye y otros en nombre del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea, Sres. Brok y Trakatellis en nombre del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos y Demócratas Europeos), Sra. Napoletano y otros en nombre del Grupo del Partido de los Socialistas Europeos, Sr. Haarder en nombre del Grupo del Partido Europeo de los Liberales. Demócratas y Reformistas, Sres. Queiró y Muscardini en nombre del Grupo Unión por la Europa de las Naciones, que sustituye las propuestas de resolución B5-0047/2001, B5-0049/2001, B5-0050/2001, B5-051/2001 y B5-0054/2001
5. Prioridades del Consejo con vistas a la sesión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra
El Presidente. - De conformidad con el orden del día, el Consejo y la Comisión proceden a formular declaraciones sobre las prioridades del Consejo para el período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra.
Danielsson, Consejo.- (SV) Señor Presidente, estimados diputados y señor miembro de la Comisión Europea, me alegra que se presente una oportunidad al comienzo de la Presidencia sueca para debatir esta importante materia que dice relación con los preparativos para la próxima reunión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Obviamente, durante el debate seguiré atentamente los criterios que se presenten y captaré la disposición de ánimo para el próximo debate, en el que se fijará la postura de la Unión.
El objetivo de la Presidencia frente a esta reunión anual es mantener a la Unión tras una postura común, instar a los países candidatos a adherirse tanto a las posturas comunitarias como al trabajo para la toma de decisiones y, en lo posible, lograr un apoyo unánime a las propuestas, cosa particularmente importante en relación con Irán y Chechenia. Por razones comprensibles, aún no está claro cómo se hará el seguimiento de la reunión especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la situación en Medio Oriente, celebrada el pasado otoño. No obstante, está claro que se espera que este tema sea uno de los dominantes durante la reunión anual y que la UE sea uno de los protagonistas.
El Consejo pidió en marzo del año pasado que se evaluase el diálogo de la UE con China sobre el tema de los derechos humanos. Las conclusiones serán conocidas en la reunión del Consejo de fines de enero. En ellas se definen los objetivos del diálogo y se detallan las formas, tanto de su organización como de las periódicas evaluaciones del resultado del diálogo.
Aún no está claro si habrá una resolución sobre China en la sesión de este año. La UE mantiene estrechos contactos con EE.UU., país que el año pasado presentó una propuesta en tal sentido. Lo mismo vale para otra materia que incumbe a la Comisión de Derechos Humanos, esto es, la resolución sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, presentada por la República Checa y Polonia el año pasado.
En cuanto a las resoluciones temáticas, la UE seguirá asumiendo su responsabilidad en torno a las resoluciones sobre los derechos de los niños y sobre la pena de muerte. Sobre los derechos de la mujer, la Comisión de Derechos Humanos decidirá sobre numerosas resoluciones, todas ellas respaldadas por la UE, aunque no sean de su iniciativa. Todavía no se sabe qué se exigirá a la UE en relación con la resolución de la Comisión de Derechos Humanos sobre una Conferencia Mundial contra el Racismo, al mismo tiempo que la participación de la Unión en los preparativos de esta conferencia indudablemente va a constituir uno de los grandes retos de este semestre.
Desgraciadamente, la llamada resolución ómnibus sobre los derechos de los niños, redactada en colaboración con el grupo hispanoamericano, ha tenido tal amplitud que se ha hecho casi inmanejable. Por eso, el anhelo de la Unión es minimizar esta resolución y, a continuación, concentrarse en una perspectiva de justicia. Este anhelo se ve fortalecido por el deseo de alcanzar una contribución útil para los preparativos de la reunión especial sobre la infancia, que se celebrará en septiembre de 2001.
Las directivas comunitarias aprobadas en 1998 disponen que los trabajos en contra de la pena de muerte tienen prioridad en la política exterior de la UE en materia de derechos humanos. Un hecho importante es la resolución sobre la pena de muerte de la Comisión de Derechos Humanos. El anhelo es, también en este caso, alcanzar el respaldo más amplio posible a esta resolución.
El acceso a una información relevante es una condición importante para el interés de la UE en temas relacionados con los derechos humanos. Los países comunitarios y las representaciones de la Comisión destacadas en todo el mundo tienen un papel destacado en la obtención de información. Un factor esencial es la estrecha colaboración con organizaciones privadas y regionales. Finalmente, la UE continúa dando su apoyo al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Vitorino,Comisión. – (EN) Señor Presidente, señoras y señores, en nombre de mi colega, Sr. Patten, que ha debido ausentarse para viajar a Moscú para asistir a una reunión, quisiera felicitar al Parlamento por la celebración de este debate de hoy, porque nos brinda una valiosa oportunidad de intercambiar opiniones con vistas al período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos que se celebrará próximamente.
Es importante que las opiniones del Parlamento sean tenidas en cuenta, porque la Unión Europea trabaja por el establecimiento de posiciones sobre los principales temas que serán tratados en Ginebra. Las nuevas posiciones sobre las iniciativas de Ginebra sólo se decidirán tras largas deliberaciones que, naturalmente, forman parte integral del proceso.
Las ONG, entre otros, tienen razón cuando hacen hincapié en la utilidad de debatir y analizar detenidamente las posiciones. Representantes de la Presidencia, los servicios de la Comisión y varios Estados miembros asistieron a una reunión del Grupo de contacto sobre los Derechos Humanos celebrada el 11 de enero en Bruselas. Una gran variedad de ONG tuvo la oportunidad de exponer sus opiniones sobre las principales preocupaciones en materia de países y temática, y esta aportación resultará sin duda de utilidad para el proceso de deliberaciones.
La 56ª Comisión de Derechos Humanos del pasado año tuvo, inevitablemente, sus logros y sus fracasos. La aprobación de la resolución presentada por la Unión Europea sobre la pena de muerte fue un logro satisfactorio. La Unión Europea podría repetir la iniciativa este año, habida cuenta de que este asunto sigue siendo de la máxima importancia.
La Presidencia sueca ha señalado, en términos más generales, que los esfuerzos realizados por la Unión Europea en conexión con la pena de muerte se mantendrán y se intensificarán.
La aprobación de la propuesta de no adoptar medidas con respecto a China causó decepción. Algunos miembros de la Comisión de Derechos Humanos votaron en contra, dejando claro que dichas propuestas sólo servirían para reprimir el debate y debilitar la propia razón de ser de la sesión.
Como he dicho, las decisiones relativas a las resoluciones de la UE para la 57ª Comisión de este año que se celebrará en Ginebra no han finalizado, como es habitual a estas alturas del proceso.
La Presidencia y los Estados miembros están examinando la situación en varios países, teniendo en cuenta, en su caso, la información de los ponentes especiales de las Naciones Unidas y otras pruebas disponibles.
Aventuraré algunos comentarios breves sobre algunos temas de interés que, tanto si forman parte de la iniciativa de la UE como si no, serán sin duda sometidos a debate entre los que asistan a la sesión de la 57ª Comisión.
En el caso de China persisten las preocupaciones ya conocidas; preocupaciones que se siguen escuchando como parte del diálogo entre la UE y China. Entre los acontecimientos positivos que se han producido durante los últimos meses destaca la firma de un memorando de acuerdo sobre los derechos humanos con la Alta Comisaría de las Naciones Unidas el pasado mes de noviembre.
Sigue siendo, sin embargo, fundamental, que el diálogo propicie un cambio concreto, observación ésta que fue reiterada por la Unión Europea en Ginebra el año pasado. Con esta idea en mente, el diálogo sobre los derechos humanos con China es actualmente objeto de un ejercicio de evaluación que desembocará en la adopción de conclusiones por parte del Consejo de Asuntos Generales de enero. Dichas conclusiones constituirán la base para impulsar el diálogo de una manera constructiva y significativa.
En lo que respecta a Irán, la resolución adoptada en la 55ª Sesión de la Asamblea General en Nueva York saludaba los cambios positivos que han tenido lugar en aquel país. No obstante, también tomaba nota con preocupación de que persisten las dificultades con respecto a la restricción de libertades, la práctica de ejecuciones, torturas y discriminación contra las minorías religiosas y las mujeres.
El informe provisional que el Sr. Copithorne, representante especial, presentó a la Asamblea General el pasado mes de septiembre refleja la necesidad de impulsar el progreso hacia la mejora de la situación de los derechos humanos. El acceso del representante especial sigue siendo, naturalmente, una preocupación fundamental.
Por último, como preocupación puntual, los problemas de los niños recibirán, como se merece, mucha atención este año, incluso en la sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas prevista para septiembre. Con esta idea en mente, la Unión Europea seguirá desempeñando un papel activo en la resolución sobre los derechos de los niños en Ginebra y, al igual que el año pasado, buscará la útil cooperación del grupo de países de América Latina y Caribe.
Bethell (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, quisiera felicitar al Presidente en ejercicio y al Comisario por sus observaciones. En particular, por lo que han dicho sobre la pena de muerte y la situación en China e Irán.
Sólo lamento que ninguno de los dos caballeros haya mencionado la palabra Rusia, porque se me ocurre que la situación en Rusia es preocupante. La Comisión debería de estudiarla, en particular, si queremos conseguir una situación satisfactoria de los derechos humanos en toda Europa. Con un poco de suerte, el momento será oportuno y el Sr. Patten podrá plantear determinadas cuestiones al Presidente ruso.
Es muy oportuno que este asunto se plantee, porque han transcurrido casi diez años desde la caída de la Unión Soviética. Entonces abrigábamos grandes esperanzas de que toda Europa se convertiría en una zona en la que prevalecerían los derechos humanos, pero las cosas nunca salen exactamente como esperamos que salgan. La situación, en particular, en Belarús, se ha deteriorado de manera dramática y se han librado las guerras civiles más horribles y se han producido masacres a gran escala en los Balcanes.
En Europa debemos felicitarnos por haber realizado algunos progresos, aunque no suficientes. Me alegra, en particular, comprobar lo que ha ocurrido en Polonia, Hungría y la República Checa. Las situación de los derechos humanos en dichos países ha mejorado de forma espectacular, así como en los Estados bálticos con la creación del sistema económico mixto. Algunas personas no consideran que eso sea un derecho humano, pero yo creo que sí lo es y que representa un paso más hacia el progreso, que deberíamos acoger con satisfacción.
Me conmueve muy profundamente ver cada verano en las playas del Mediterráneo y en otros lugares de veraneo a multitud de turistas procedentes de la Europa central y oriental, incluida Rusia, que pasan sus vacaciones tal y como venimos haciendo nosotros desde hace muchas décadas. Como solía decir Ernest Bevin, ministro de Asuntos Exteriores británico, el principal objetivo de la política exterior es permitir que los ciudadanos puedan viajar con un mínimo de injerencias y de molestias burocráticas.
Creo, sin embargo, que debo mencionar dos o tres de los problemas específicos de Rusia. En uno de ellos tengo un interés reconocido, me refiero a la cuestión de Media-Most y al sistema de televisión alternativa de Rusia. Espero que el Sr. Patten esté bien informado sobre las circunstancias que han rodeado la actual detención del presidente de Media-Most, Sr. Vladimir Gusinsky. Sorprendentemente, se encuentra en su casa cerca de Málaga en España. Me resulta muy extraño que la policía española cumpla de esta manera una orden cursada por el antiguo KGB.
El Sr. Putin prosigue su guerra contra los disidentes. Parece no tener ningún sentido del humor. No le gusta verse representado en televisión por un títere ni que se hagan bromas a su costa. Al parecer no es adecuado satirizar al Presidente de Rusia de esta manera y éste no está dispuesto a tolerarlo. Es una enemistad de lo más desagradable y que la hace tanto más desagradable el hecho de que una de las partes goce del apoyo del Presidente de Rusia. Esta situación no es satisfactoria y espero que sea abordada durante la visita del Sr. Patten.
Muy brevemente, las otras observaciones que me gustaría hacer en relación con Rusia son la situación que reina en el ejército ruso, en particular, en Chechenia, pero también en el interior del país, porque el ejército ruso se ha hecho famoso estos días por la crueldad que ejerce y, en particular, por el trato que dispensa a sus jóvenes reclutas. Asimismo, durante el pasado año he contemplado con preocupación la tendencia de la actual clase dirigente de Rusia – de la que forman parte muchos de los antiguos agentes de la KGB, porque son nombrados por un antiguo coronel de la KGB – que parece algo propensa a detener sin motivo aparente a los denominados espías británicos, estadounidenses y rusos. Esta actitud es del todo innecesaria y yo la situaría en el entorno de la posguerra Fría.
Con estas reservas, felicito a la Comisión y al Presidente en ejercicio y espero con interés que se produzca una mejora de la situación de los derechos humanos en este nuevo año.
Cashman (PSE). – (EN) Señor Presidente, el año pasado asistí a la sesión de la 56ª Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, y la semana pasada asistí a aquélla del Grupo de Contacto sobre los Derechos Humanos: hay que hacer mucho más y, si acaso, la situación empeora en todo el mundo.
El fomento y la defensa de los derechos humanos es una prioridad de primer orden para la Unión Europea y sigue siendo uno de los principios fundamentales de la Unión. De hecho, creo que el concepto de los derechos humanos debería informar de todo lo que hacemos en nombre de la democracia, porque una situación negativa de los derechos humanos, a menudo, es provocada o agravada por la falta de democracia y por sistemas de gobierno ineficaces y corruptos. Los derechos humanos no existen de manera aislada, ni tampoco deben ser considerados de forma abstracta. Son los derechos fundamentales de todas las personas con independencia de quiénes son, de dónde o en qué familia nacen. Y sin embargo, mientras hablamos en esta Asamblea, los derechos humanos de hombres, mujeres y niños están siendo violados.
Es el motivo por el que el Consejo y los Estados miembros deben esforzarse para conseguir la ratificación universal de los principales instrumentos para la defensa de los derechos humanos que están abiertos a todos los países, en particular, el Convenio Internacional sobre los derechos civiles y políticos, el Convenio sobre los derechos económicos, sociales y culturales, el Convenio sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres, el Convenio sobre los derechos del niño, al que ya he hecho referencia, el Convenio sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial, y el importantísimo Convenio contra la tortura. Asimismo, pedimos que se adopten con carácter inmediato medidas para proteger a las personas homosexuales contra el trato degradante e inhumano al que siguen estando sometidas: en algunas partes del mundo siguen enfrentándose a la pena capital por motivo de su orientación sexual.
También hacemos un llamamiento a la UE para que apoye a la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, así como a las demás organizaciones internacionales y ONG en la lucha contra la represión de los medios de comunicación independientes, a la que ya ha hecho referencia Lord Bethell, y contra la represión de periodistas y escritores, e instar a todos los Estados a que pongan fin a la censura, protejan el derecho a tener acceso a la información oficial y pongan fin a la restricción del acceso a la tecnología moderna de información, que, a menudo, es una tabla de salvación para personas que sufren la represión.
También hacemos un llamamiento al Consejo y a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para que presten todo su apoyo a la redacción del Convenio Internacional sobre la protección de todas las personas contra desapariciones forzosas. Una vez más, y espero que no sea en vano, pedimos la abolición de la pena de muerte.
Es posible y conveniente nombrar a los países afectados y afearles su conducta, pero en esta Asamblea y junto con el Consejo y con la Comisión de las Naciones Unidas, debemos redoblar nuestros esfuerzos para garantizar que hombres, mujeres y niños nacen iguales y pueden vivir como iguales y disfrutar de las libertades fundamentales de los derechos humanos. Éste es el mensaje que esta Asamblea debe llevar a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, y espero que todos los presentes en la Asamblea apoyen este propósito.
Malmström (ELDR). – (SV) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, señor Comisario, la Unión Europea es una importante comunidad de valores que se identifica con la democracia, con el humanismo y con los derechos humanos. Nuestro trabajo interno, y también la política exterior, se fundamentan en estos valores. En muchos aspectos relacionados con los derechos humanos, la política de la UE es buena, pero falta una estrategia consecuente y coordinada para el trabajo en pro de los derechos humanos. Las instituciones no siempre están coordinadas y hay deficiencias en seguimiento y análisis, circunstancias éstas que, obviamente, disminuyen nuestra capacidad de influencia.
Frente a la reunión de Ginebra, el Grupo Liberal y yo esperamos ver una Europa fuerte y unida, capaz de promover ciertos asuntos con energía. Ha sido satisfactorio escuchar los anhelos de la Presidencia sueca.
Es provechoso que el Consejo respalde la resolución sobre la pena de muerte y sobre los derechos de la infancia y de las mujeres. También quisiera instar al Consejo, en nombre del Grupo Liberal, para que dé su apoyo a la redacción de un protocolo de la convención sobre la tortura y para que respalde la celebración de una nueva convención internacional sobre los desaparecidos. El tema de los refugiados también debe ser destacado.
En muchos países se producen violaciones a los derechos humanos. Éstas deben criticarse siempre. Aunque ocurran en países de la Unión. Sin embargo, en algunos países la situación es alarmante. Quiero pedir al Consejo que intente sinceramente conseguir una resolución sobre China, donde los atropellos a los ciudadanos chinos son cada vez peores, especialmente la creciente violencia contra los seguidores del Falun Gong.
El Presidente del Consejo mencionó a Irán y a Chechenia. Quisiera pedir que se incluya también a Arabia Saudita, a Colombia, a Indonesia y a Afganistán. La situación en esos países también es muy alarmante.
Las voces de la ONU y de la UE son importantes en el contexto internacional. Muchos países escuchan y se preocupan de las señales que vienen de “Bruselas”. Podemos utilizar esta posición para luchar activamente en pro de los derechos humanos. Se necesita consecuencia, valentía y una estrategia más sofisticada. Espero que la Presidencia sueca contribuya a formular una estrategia de esta naturaleza, no sólo para la reunión de Ginebra, sino que para el futuro, que forme parte de la política exterior de la Unión.
Wuori (Verts/ALE). – (FI) Señor Presidente, los derechos humanos forman parte inseparable de la base de los valores de la Unión y del Derecho comunitario. Estos derechos también son universales pese a la existencia de ciertas matizaciones. Sin embargo, la UE no cuenta con una estrategia en materia de derechos humanos, de modo que las cuestiones de responsabilidad recaen, en primera instancia, sobre los Estados miembros. A falta de estrategia, la táctica hace las veces de estrategia. En lo que se refiere a los derechos humanos, esto significa que las conveniencias políticas pueden llegar a determinar dónde y cuándo habrá que intervenir en las situaciones de violación de esos derechos. Y en cierta medida esto es ineludible.
Una comunidad de la naturaleza de la UE, comprometida con el respeto y la defensa de los derechos humanos, debería en todo caso practicar una política en materia de derechos humanos mucho más firme y coherente que la practicada en estos momentos. Sería conveniente que la Unión tuviera una única voz en un ámbito tan importante como éste. Por ello, debemos congratularnos de haber tenido la oportunidad de debatir con el suficiente tiempo las prioridades del Consejo de cara a la próxima reunión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Las violaciones de los derechos humanos también deben ser tomadas en serio en todos los demás casos, y no sólo cuando se necesita una coartada política para intervenir. Los derechos humanos tienen un valor intrínseco, el cual se ve empañado cuando son usados como un instrumento que persigue otro tipo de objetivos, quizás legítimos en sí mismos, en casos particulares. O cuando se omiten violaciones graves de los derechos humanos por razones de política comercial o de cualquier otra índole. Esta tendencia se aprecia también en nuestras actitudes ante los puntos incluidos en el orden del día de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, tanto en los enfoques a nivel regional y nacional, como en lo que se refiere a la elección de los asuntos a tratar. Por ejemplo, la represión de la libertad de expresión o la tortura y la impunidad, asuntos sobre los que Amnistía Internacional ha hecho su última campaña, merecerían ser erigidos como objeto de un examen más amplio.
Así pues, no basta con las acciones ad hoc, si bien los derechos humanos tampoco deben ser un mero dulcificante retórico omnipresente, una especie de NutraSweet político sin ningún efecto práctico. Para que la voz de la UE tenga más eco y repercusión, la Unión debe adoptar una línea coherente y propiamente suya, así como consolidar su trabajo en este campo. Por ello, habría que estrechar en el futuro la colaboración interinstitucional y reforzar especialmente el papel del Parlamento. Antes que nadie nosotros, aquí en el Parlamento, deberíamos mostrarnos activos y cumplir nuestros propios compromisos retóricos. Esto requiere de una dedicación persistente y sistemática al trabajo en pro de los derechos humanos, también en aquellos casos que no estén relacionados directamente con la adquisición de derechos o con los acontecimientos de actualidad presentes en los medios de comunicación. Hay que intensificar el seguimiento y la emisión de partes de situación, cosa que, además de buena voluntad, requiere la existencia de suficientes recursos y medios diplomáticos. Las Organizaciones no-gubernamentales y las sociedades civiles pueden aportar una ayuda insustitutible. También pueden traer una ráfaga de aire puro a esa cámara cerrada en la que nos debatimos con exceso, esclavos de intereses cotidianos de poco alcance.
Frahm (GUE/NGL). – (DA) Señor Presidente, señor Vitorino, señor Presidente del Consejo, cuando elaboramos una resolución sobre un tema como los derechos humanos, existen dos posibilidades: mencionar los principios y dejar sin nombrar determinadas zonas o hacer como hemos hecho, es decir, mencionar una serie de zonas y correr el riesgo de haya otras que queden relegadas al olvido. Sobre esto, entre otras cosas, versará esta intervención. No obstante, quiero decir en primer lugar cuánto celebro que se haya hecho alusión a la situación en China y quiero respaldar calurosamente las enmiendas presentadas. Quizá también debiera haber aparecido algún comentario sobre la situación con respecto a la libertad de culto para la secta Falun Gong, pero no importa. Se trata de una crítica bastante dura y lo celebro. También celebro que se mencione a Chechenia. Creo que es una zona a la que no prestamos suficiente atención. Es una zona que puede acabar convirtiéndose en un barril de pólvora para la política de seguridad en la zona y posiblemente también en la nuestra.
Hay varios ámbitos a los que me parece se ha dado poca prioridad. La Presidencia sueca dice que los trabajos para abolir la pena de muerte gozarán de alta prioridad para esta Presidencia. Me alegra mucho oírlo y estoy plenamente de acuerdo en que se trata de un ámbito al que hay dar alta prioridad. A este respecto, debemos prestar atención a nuestros llamados ”amigos”. Creo que debemos prestar atención a la situación en los EE.UU. Tras las elecciones presidenciales norteamericanas el número de penas de muerte en los EE.UU. marcará nuevos récords. Nos encontramos en la situación de que hay personas en el corredor de la muerte sobre las que estamos plenamente convencidos de que no han tenido un juicio justo y de que no estarán en condiciones de tenerlo a menos que haya fuerzas del exterior ayudándoles pues el sistema no lo hace por sí mismo. Creo que también debemos recordar a otro de nuestros ”amigos”, me refiero a un país solicitante como Turquía, que ni mencionamos en esta resolución. Es un problema que todavía tengamos tan cerca de nosotros un país que no quiere abolir la pena de muerte, que no quiere implantar derechos democráticos universales para las minorías étnicas y que no controla los métodos que su policía emplea ya sea en la calle o en sus prisiones. Turquía no respeta la Convención para la lucha contra la tortura. No les ayudamos a las personas que huyen de países de este tipo levantando Fuerte Europa y permítaseme concluir mi intervención con estas palabras dirigidas a la presidencia sueca: Recordad que no mejoramos la situación de los perseguidos levantando un Fuerte Europa en torno nuestro.
Dupuis (TDI). – (FR) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, Señorías, creo que las indicaciones que han dado mis colegas están claras. La Sra. Malmström y la Sra. Frahm acaban de hablar de China, y Lord Bethell ha hablado de Chechenia.
Sin embargo, señor Presidente en ejercicio del Consejo, usted habla de posición consensuada de la Unión. Sabemos por experiencia que la posición consensuada de la Unión es el medio que ha encontrado para no adoptar ninguna posición seria en Ginebra. Ya lo vimos el año pasado, cuando la Unión se escondió hasta el último momento detrás de Estados Unidos, detrás de otros países, para no tomar ninguna iniciativa seria ni sobre Chechenia, ni sobre la República Popular de China.
Por desgracia, me temo que también este año, mi partido, el Partido Radical, será uno de los pocos, junto con Wei Jinsheng y algunos otros, en defender la cuestión de los derechos humanos en China y en el Tibet, en platear la cuestión de Chechenia, y que el Consejo y la Unión que representa estarán una vez más ausentes de las Naciones Unidas. Usted trabajará sobre la pena de muerte, pero sabe muy bien que la cuestión de la pena de muerte incumbe hoy a la Asamblea General de las Naciones Unidas y a la Comisión de Derechos Humanos, y, por tanto, se refugiará, una vez más, de forma – discúlpeme - un tanto hipócrita, detrás de los grandes principios.
Van Hecke (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, en los anteriores debates acerca de la situación de los derechos humanos siempre he defendido que la Unión Europea refuerce sus medidas preventivas y trabaje a más corto plazo, adecuando sus acciones a las necesidades más inmediatas. Por eso, me sorprende un tanto que en la introducción que, acabamos de escuchar, ni la Presidencia ni la Comisión hayan aludido a la situación de los derechos humanos en África.
Por todo ello, me permito llamar previamente su atención sobre una situación explosiva de máxima actualidad que entraña serios riesgos para los derechos humanos, a saber, la situación en la República del Congo después del atentado contra el Presidente Kabila. A pesar de la información confusa y a menudo contradictoria queda cada vez más claro que en Kinshasa amenaza un vacío de poder. Es, por tanto, fundamental que instemos sin mayor demora y con firmeza a los nuevos dirigentes a que hagan todo lo posible por mantener la calma y la serenidad en Kinshasa y respeten los derechos humanos.
Al mismo tiempo creo necesario que se ruegue encarecidamente a los países involucrados directa o indirectamente en el conflicto que no se impliquen en la actual crisis interna. Si los países vecinos no se mantienen al margen, la crisis puede recrudecerse, con todo lo que esto significaría. Por otra parte, es importante que se retome cuanto antes el hilo del proceso de paz de Lusaka y que se pueda poner en marcha el diálogo intercongoleño entre todas las partes implicadas. Lo digo pensando en el genocidio cometido en Ruanda en 1994, donde la comunidad internacional no pudo sino observar con pasividad cómo fueron asesinados cientos de miles de personas. Por todo eso, pido a la Unión Europea y también a las Naciones Unidas que sean más asertivas y estén más atentas a lo que sucede en África Central.
Y con esto llego al orden del día de la sesión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que se celebrará en Ginebra. Pese a los numerosos tratados y convenios se sigue atentando masivamente contra los derechos de las mujeres, niños y otros grupos débiles. En todo el mundo una de cada tres mujeres sufre abusos físicos. Cincuenta millones de niños trabajan en condiciones inaceptables y cada año dos millones de niñas menores de quince años son obligadas a prostituirse.
Hay que prestar especial atención a dos tipos de violaciones de los derechos humanos que en los últimos años han adquirido unas proporciones preocupantes en Europa. El primer problema es el de la pedofilia y la pornografía infantil. Mientras que denunciamos con razón el trabajo de menores en los países asiáticos o la utilización de niños soldados en los países africanos, nosotros en Europa Occidental nos sobresaltamos con los escándalos de pedofilia y pornografía infantil que estallan periódicamente.
Para ello remito al excelente informe de nuestro colega, el Sr. Kirkhope. Disponemos de dos nuevos datos que ponen en evidencia la gravedad de la situación. En Italia se ha desmantelado recientemente una red que vendía a través de Internet imágenes de abusos sexuales y atrocidades sufridos por niños. La semana pasada la policía británica logró desmantelar el Wonderlandclub, incautándose de 750.000 ignominiosas fotografías de niños.
El tráfico de seres humanos es otro fenómeno alarmante. Es un problema que afecta anualmente a unos 30 millones de personas, de las cuales medio millón acaba en la Unión Europea. El tráfico de seres humanos se ha convertido en una industria internacional altamente lucrativa y en no pocas ocasiones las víctimas corren el peligro de perder la vida. En España el mar arroja tantos cadáveres de inmigrantes ilegales ahogados a las playas que se ha abierto un lúgubre debate sobre quién ha de pagar los entierros. En ambos casos se trata de gente sin escrúpulos que se aprovecha de la desesperación de los pobres a fin de enriquecerse. En ambos casos es preciso que se informe debidamente a las poblaciones de los países de procedencia y que se refuerce la coordinación entre las fuerzas policiales internacionales para erradicar estas intolerables situaciones.
Suecia goza de una buena reputación en lo que a la defensa de los derechos humanos se refiere. Espero de todo corazón que en los próximos seis meses Suecia haga honor a esta fama dedicándose de lleno a las recomendaciones formuladas por el Parlamento en estos dos importantes ámbitos.
Poos (PSE). – (FR) Señor Presidente, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas no sólo es un foro de debate, sino también el instrumento de difusión y defensa de los derechos humanos por excelencia. Es cierto que la composición de la Comisión y la dudosa solidaridad de los Estados miembros poco respetuosos de los derechos humanos impiden con frecuencia la adopción de unas conclusiones claras y nítidas, incluso de cualquier conclusión. Pero el hecho mismo de que un caso grave de violación de los derechos humanos en un país miembro de las Naciones Unidas se evoque en Ginebra constituye, en realidad, un acto político en sí mismo. Los países criticados tienen pavor al "name calling" y emprenden un intenso cabildeo hacia arriba para impedir cualquier debate, y es exactamente ahí donde el Parlamento Europeo, apegado a la defensa de los derechos humanos, puede desempeñar plenamente su papel. En cooperación con las ONG interesadas, y en particular con Amnistía Internacional y las ligas de derechos humanos, puede insistir ante el Consejo y los Estados miembros para que los Quince presenten en Ginebra posiciones comunes motivadas sobre temas prioritarios.
Para el año 2001, considero que las cuestiones prioritarias que deberían abordarse en Ginebra son, ante todo, la pena de muerte, la tortura, la discriminación hacia las mujeres, la inobservancia de los derechos del niño, y la libertad de prensa y de información. Entre las nuevas formas de violación de los derechos humanos, los casos de desapariciones o de ejecuciones extrajudiciales, a menudo precedidos de tortura, son especialmente odiosos. No hay duda, las víctimas son siempre oponentes políticos a los regímenes vigentes. Tales violaciones, que no dejan lugar a recurso alguno, se registran, entre otros lugares, en la Federación de Rusia (en relación con Chechenia), Sierra Leona, Indonesia, Colombia, Irán, Iraq, los Territorios Palestinos ocupados por Israel, Turquía, etc. Podría seguir largo rato. La lista es larga, y no exhaustiva.
El Parlamento se honrará si exige a nuestros gobiernos que adopten una posición firme a este respecto. Acabamos de aprobar una nueva Carta de los Derechos Fundamentales. Tendremos que poner en concordancia nuestros principios con nuestros actos. Las familias de las víctimas nos esperan sobre el terreno.
Dybkjær (ELDR). – (DA) Señor Presidente, han pasado más de cincuenta años desde que aprobáramos la Declaración de Derechos Humanos y quizá debamos preguntarnos si la situación de los derechos humanos efectivamente ha mejorado. No resulta fácil contestar, pero hoy sabemos más de lo que sabíamos antes gracias, entre otros, a las numerosas ONG y a los numerosos periodistas que continuamente informan de las violaciones de los derechos humanos cometidas a lo largo y ancho del mundo, siendo este conocimiento condición necesaria para la acción. Sin embargo, cuando se tiene conocimiento, también se está obligado a actuar. La pasividad equivale a fallar a los que ven violados sus derechos y en este punto la UE tiene una responsabilidad independiente. La UE, como han mencionado varios oradores, se hace notar claramente en el campo de los derechos humanos, lo que tiene tanto un lado positivo como otro negativo. Lo fundamental es que seamos consecuentes y concretos. Con respecto a los países de la Europa Central y Oriental hemos tenido éxito con nuestra política a la que quizá la imagen que mejor la defina sea la de una mano de hierro dentro de un guante de seda.
Sin embargo, no es suficiente, nuestro trabajo no se detiene en las fronteras de Europa. De ahí que también sea motivo de alegría ver cómo nos hemos centrado en la cuestión de los derechos humanos con relación a los nuevos acuerdos de asociación ACP-UE. Sin embargo, debemos estar seguros de poder también pasar a la acción si resulta que se violan los derechos humanos. Si nos viéramos obligados a introducir sanciones en Europa Central y Oriental, éstas incidirían sobre todos. En este punto, la situación de los países en vías de desarrollo es totalmente distinta. Si nos viéramos obligados a introducir sanciones, éstas en la mayoría de las ocasiones sólo afectarían a la parte pobre de la población, por lo que, cuando se trata de países en vías de desarrollo, debemos crear una estrategia específica con respecto a las sanciones de modo que no sólo perjudiquemos a los que realmente queríamos ayudar y a los que previamente han pagado el pato.
En este punto tienen por delante una tarea enorme la UE en su conjunto y también el Parlamento Europeo. Debemos enterarnos de qué sanciones se van a llevar a cabo. Sin embargo, naturalmente es fundamental que trabajemos con los derechos humanos de forma más general, de modo que podamos disponer de algunas cifras comparables pues en este Parlamento somos propensos a intervenir tan pronto como nos enteramos de que un derecho humano es violado en algún lugar. Cuando viajamos fuera, debemos tratar de ser más concretos y ver en qué situación se encuentran los derechos humanos en los países en cuestión, podemos organizar encuentros con los activistas en materia de derechos humanos y organizaciones de derechos humanos en la zona dejando así que el informe final trate la cuestión de los derechos humanos. Me gustaría decir para acabar que las zonas tratadas en la resolución son importante, pero que no son las únicas zonas que exigen nuestra atención. Por ello me he referido hoy a otras zonas.
Maij-Weggen (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, en este debate sobre los preparativos de la conferencia anual de derechos humanos en Ginebra y la correspondiente contribución de la Unión Europea quisiera centrarme en tres temas. Hablaré de la situación en Birmania e Indonesia y del fenómeno de los niños soldados.
Hace casi diez años que Aung San Suu Kyi fue elegida Presidenta de Birmania y que su partido, la NLD, obtuvo la mayoría en el Parlamento. Desde entonces Birmania vive una dictadura militar, muchos diputados han sido asesinados o han huido y, según parece, se ha implantado un régimen de terror sin precedentes que afecta sobre todo a los disidentes políticos y a las minorías. Desde hace mucho tiempo soy miembro de Pidi-Birma, un grupo dirigido por el antiguo Primer Ministro de Noruega, el Sr. Bondevik, y he visitado los campos de refugiados birmanos en Tailandia. Conozco bastante bien la situación. Ahora me dicen que, según parece, Aung San Suu Kyi está dialogando con la junta militar y que el próximo mes se desplazará a Birmania una delegación de la Unión Europea bajo la dirección de Suecia. Ello no obstante, quisiera advertirles de que no se dejen engañar. No es la primera vez que el régimen militar se dispone a hacer concesiones que luego se quedan en nada. Lo hace preferentemente justo antes de que se celebre una Cumbre EU-ASEAN o en vísperas de la Conferencia de Ginebra. Les aconsejamos que preparen una resolución virulenta sobre Birmania por si acaso y que no tengan reparos en abogar por la imposición de sanciones o la congelación de las inversiones. Lo digo con insistencia, aunque las sanciones no me convencen mucho, pero si hay un solo país que se las merece ése sin duda es Birmania.
Luego está Indonesia. Este país se halla en pleno proceso de democratización y su Gobierno encuentra mucha oposición. Tiene que hacer frente a graves problemas regionales, especialmente en Atjeh, las Molucas, Irian Jaya y Timor. Ya se habla de más de un millón de refugiados y de decenas de miles de muertos y heridos. Se están cometiendo serios atentados contra los derechos humanos, sobre todo por parte de militares desleales y grupos islamistas. El Gobierno no interviene suficientemente y por eso es útil y necesario que se presente una resolución en Ginebra. No se trata de atacar al Gobierno de Wahid, lo único que le pedimos es que afronte las violaciones de los derechos humanos con firmeza y que procese a los culpables.
Por último, quisiera llamar su atención sobre el creciente problema, sobre todo en África, de los niños soldados que son incitados a cometer las más espeluznantes atrocidades bajo la influencia de las drogas. Lo vemos en Sudán y el fenómeno se está implantando asimismo en Sierra Leona y en algunos otros países. Aquí estamos ante una doble violación de los derechos humanos. Primero los niños son secuestrados y luego son entrenados con drogas y otras técnicas para que mutilen y asesinen a otras personas. A este respecto habría que criticar doblemente al Gobierno de Sudán puesto que admite la presencia de estos grupos en su territorio, en el sur de Sudán, para que desde ahí puedan sembrar el terror en Uganda. Además, dichos grupos secuestran a niñas de las escuelas del norte de Uganda, obligándolas a prestar servicios especiales. En realidad, ello crea una triple injusticia hacia esos niños. Por tanto, considero urgente e imprescindible que estas prácticas se condenen firmemente en Ginebra y ruego a la Unión Europea que presente una resolución en este sentido.
Señor Presidente, obviamente estoy de acuerdo con las críticas vertidas contra China, por el Tíbet, contra Rusia, por Chechenia, y también me sumo a la condena de las violaciones de los derechos humanos cometidas en el conflicto entre israelíes y palestinos, incluida aquella repulsiva ejecución pública. Entiendo que se critique a Irán por la falta de libertad, tanto en el ámbito de la religión como en cuanto a la mujer y la prensa, pero no se olviden de Birmania, Indonesia y los niños soldados. Ése es el fondo de mi mensaje.
Mann, Thomas (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, el año pasado unos pocos votos impidieron la inclusión en el orden del día de Ginebra de los atentados continuados contra los derechos humanos en China. Yo espero que en estos próximos meses tengamos más éxito y consigamos obtener el apoyo de los países que actualmente participan como miembros en la 57ª sesión de la Comisión de Derechos Humanos. El fin de semana pasado participé en una conferencia en Suiza, en mi calidad de presidente del Intergrupo del Parlamento Europeo sobre el Tibet.. Parlamentarios de los Estados miembros de la UE, de los países candidatos a la adhesión y de los Estados Unidos examinaron las posibilidades de inducir a sus países a que debatan los graves atentados contra los derechos humanos que está cometiendo China. Éstos afectan a los tibetanos y también a los uigures y mongoles. La libertad de opinión, de reunión y de residencia están restringidas. Los tibetanos tienen vedada la autonomía religiosa y cultural, y más aún la autonomía política. Decenas de miles sufren persecución, encarcelamiento y torturas. Los intentos de convertir a los creyentes budistas en ateos son permanentes. No podemos cerrar los ojos ante esta segunda revolución cultural.
Señor Comisario Vitorino, yo no subestimo la importancia del diálogo de la Unión Europea con China. Ni tampoco el papel de China como miembro de la OMC y futura potencia mundial. Se han empezado a hacer esfuerzos para cuidar más las relaciones con los socios comerciales importantes. Yo confío en que nuevas fuerzas con afán de reforma sustituirán un día a la vieja guardia de los dirigentes cerriles y centralistas. Sin embargo, no podemos esperar hasta que esto ocurra. No podemos permanecer cruzados de brazos a expensas de las numerosas personas que son víctimas de la violencia física y psíquica.
Los derechos humanos no son un invento occidental. En los nuevos acuerdos de la Unión Europea con terceros Estados se establece justificadamente que ambas partes suspenderán las medidas si no se respetan los derechos humanos. En consecuencia, instamos al Consejo y a los Estados miembros de la UE –usted acaba de decir, señor Danielsson, que somos un actor central– a que en esta ocasión tomen la iniciativa en Ginebra. Junto con los Estados Unidos, Canadá y, según tengo noticia, también Suiza y los Estados candidatos a la adhesión a la UE, debemos procurar convencer a los países de África, Asia y Sudamérica para que el tema de China se incluya por fin en el orden del día de Ginebra. Los derechos humanos no son secundarios, ¡son derechos fundamentales de carácter universal!
Danielsson,Consejo. – (SV) Señor Presidente, Señorías, en primer lugar, quisiera agradecer el sólido respaldo que entiendo que esta Asamblea y los diputados han dado a la Unión Europea para que participe activamente en la próxima reunión de Génova. Agradezco también todas las ideas que se han vertido durante el debate. Permítanme comentar algunas de ellas.
En primer lugar me referiré a Rusia y más específicamente a Chechenia. El Sr. Bethell tiene razón, no mencioné a Rusia, pero sí a Chechenia. Sólo quiero subrayar que el Consejo entiende que la situación en Chechenia todavía es grave. Tal vez no pueda calificarse como tan grave como la de años anteriores, pero creemos que hay que hacer un seguimiento de la resolución que se presentó y aprobó el año pasado a raíz de la grave situación reinante en ese país. Por tanto, de ningún modo hemos olvidado este importante asunto.
Muchos oradores han destacado la situación en China. Quiero rechazar enérgicamente las afirmaciones de que la Unión intenta parapetarse tras otras naciones a la hora de combatir las violaciones a los derechos humanos en China. Simultáneamente, es importante que cuando hagamos algo en favor de los derechos humanos en China realmente podamos reunir un grupo suficientemente grande de países en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que nos asegure el éxito. Aquí se presentan problemas que algunos diputados han señalado en sus intervenciones.
Estamos dialogando con China. El próximo mes tendremos la oportunidad de discutir con los chinos acerca de nuestra manera de entender la situación. Pero también necesitamos discutir con la nueva administración estadounidense, ya que EE.UU., según la tradición, presenta las propuestas y también lo ha hecho respecto a esta resolución. Así, puedo prometer a sus Señorías que la situación en China seguirá contando con la atención de la Unión.
El diputado Frahm se ocupa de la pena de muerte, asunto que reviste particular importancia. Indudablemente, la Unión debe rechazar la pena de muerte en todos los lugares en que se aplique, inclusive, obviamente, en EE.UU.
Agradezco especialmente al diputado Johan Van Hecke y a los demás que se han preocupado por la situación de los derechos humanos en África, lamentando no haberlo hecho en mi primera intervención. Los países africanos tienen problemas de mayor relevancia que la simple preocupación por los derechos humanos, es decir, el único problema no son los derechos humanos. Esta circunstancia no nos impedirá ocuparnos de los problemas existentes. Puedo asegurarle al estimado diputado que la Unión ha tomado debida cuenta de lo que se ha dicho sobre África a lo largo de este debate.
Finalmente, algunas palabras sobre la situación en Birmania/Myanmar. La Unión prepara para este año también una proposición sobre la situación en Birmania/Myanmar para ser presentada en la reunión de la Comisión de Derechos Humanos. Debe entenderse como un elemento de una estrategia general para resaltar la situación de los derechos humanos en ese país. Por ejemplo, Suecia ha sido responsable durante muchos años de una resolución en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre la situación en Birmania/Myanmar y la Unión en su conjunto está vivamente interesada en las discusiones que tienen lugar en la Organización Internacional del Trabajo, OIT, en relación con el hecho de que Birmania todavía mantiene los trabajos forzados. Allí hay una serie de medidas a las que la Unión da su pleno respaldo.
Por tanto, agradezco todas las ideas concretas y prometo que éstas se tomarán en cuenta en las próximas reuniones del Consejo para la preparación de la importante reunión de la Comisión de Derechos Humanos de este año en Ginebra.
Vitorino,Comisión. – (EN) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio, señoras y señores, permítanme decir y reiterar brevemente que la Comisión tendrá plenamente en cuenta las opiniones que sus Señorías han expresado y subrayar que en mi presentación no toqué todos los temas que cabría tomar en consideración. Es por ello por lo que el debate de hoy tiene tanta importancia, como la tiene el debate paralelo con las ONG, porque nos permiten reunir el máximo de información posible e incorporar dicha información a la posición de la Unión Europea que estamos preparando de cara a la sesión de la Comisión de Derechos Humanos.
Unas cuantas palabras concretas sobre algunas de las observaciones. En primer lugar, y me dirijo al Sr. Thomas Mann, hago hincapié una vez más en el hecho de que la Comisión espera con interés poder hacer una evaluación del diálogo sobre los derechos humanos con China, y esperamos ver conclusiones concretas de dicha evaluación en el Consejo de Asuntos Generales de este mes, como ha dicho el Presidente en ejercicio.
En nuestras preocupaciones, naturalmente, no nos hemos olvidado de África ni de Rusia ni de Birmania ni tampoco de algunos temas horizontales que son sumamente importantes, como la protección de las minorías, la discriminación de todo tipo o la abolición de la tortura – creo que éstas son las cuestiones que nos preocupan actualmente en lo que se refiere a la defensa de los derechos humanos.
Para terminar, quisiera hacer hincapié en que atribuimos gran importancia a la preparación de la posición de la Unión Europea ante la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, y acojo con satisfacción que la Presidencia sueca esté dispuesta a presentar muy seriamente esta posición en septiembre. Permítanme decir también al Sr. Van Hecke que comparto plenamente su preocupación por la amenaza que supone el tráfico de seres humanos. Permítame recordarle que la Comisión acaba de adoptar dos propuestas de decisión marco, una encaminada a la lucha contra el tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual, y la otra a la lucha contra el tráfico de seres humanos con fines de explotación económica. Éstas se convertirán en dos instrumentos penales importantes para armonizar la legislación con vistas a luchar contra las redes transnacionales de delincuentes que explotan el tráfico de seres humanos. Estamos a la cabeza en lo que se refiere a concienciar y proporcionar a la policía y al sistema judicial de los quince Estados miembros los instrumentos jurídicos armonizados necesarios para luchar contra dichas amenazas para los derechos humanos y para la estabilidad en los quince Estados miembros.
El Presidente. - Muchas gracias, señor Comisario António Vitorino.
He recibido siete propuestas de resolución presentadas de conformidad con el apartado 2 del artículo 37 del Reglamento.(1)
El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar mañana, jueves, a las 12.00 horas.(2)
(La sesión, suspendida a las 16.10 horas, mientras se esperaba el comienzo de la declaración de la Presidencia en ejercicio del Consejo, se reanuda a las 16.30 horas)
Comunicación de posiciones comunes del Consejo: cf. Acta.
6. Programa de actividad de la Presidencia sueca
La Presidenta. – (FR) Tengo el gran placer de recibir al Primer Ministro Persson. Señor Presidente en ejercicio del Consejo, me gustaría expresarle el gran placer que nos causa acogerle por vez primera en este hemiciclo para el comienzo de la Presidencia sueca, a la que deseamos todo el éxito. Sin más dilación, le doy la palabra.
Persson,Consejo. – (SV) Señora Presidenta, señor Presidente de la Comisión, diputados al Parlamento Europeo.
Sólo durante las últimas décadas, Europa ha cambiado de una manera nunca antes vista. La cooperación ha reemplazado a la guerra fría. El desarrollo tecnológico se ha expandido enormemente y nuestras economías se han entrelazado en el mercado mundial.
Las amenazas a la democracia y a la paz ya no pueden simplemente atribuirse a regímenes totalitarios del otro lado del telón de acero. Por el contrario, hoy las amenazas provienen del interior de las propias democracias maduras. Esto se demuestra en la pérdida de confianza en los representantes populares, en la escasa participación en las elecciones, en los avances de los partidos demagógicos y en la exaltación de los movimientos de extrema derecha.
Son pocos los grandes retos europeos que podemos resolver por nosotros mismos, cada nación aisladamente. Hemos llegado a ser demasiado dependientes unos de otros. Nunca ha habido tanta necesidad de cooperación. Al mismo tiempo, me atrevo a afirmar que el futuro de la cooperación nunca ha sido tan promisorio.
La Presidencia sueca se inicia en una etapa importante, en un período caracterizado en Europa por grandes cambios y grandes retos.
La Unión está ante la mayor ampliación de su historia. Después de haber acordado los marcos económicos e institucionales de este histórico acontecimiento, nos esperan ahora las verdaderas negociaciones.
La Unión ha aprobado un programa de nuevas formas de cooperación para convertirse en la economía más dinámica y competitiva del mundo. El objetivo estratégico es el pleno empleo. En la Unión Económica y Monetaria se acerca la importante introducción de billetes y monedas.
Los asuntos que interesan a los ciudadanos ocupan cada vez más nítidamente el centro de la atención. La Unión es hoy una asociación de dinámicos estados del bienestar. Actualmente gana terreno la noción de que el bienestar no constituye un freno para el desarrollo, sino que, por el contrario, el uno supone la existencia del otro.
Suecia asume la Presidencia por primera vez. Trabajaremos en favor de la totalidad de la Unión, nos ocuparemos de la transparencia, de la continuidad y del desarrollo europeo. También nos interesa consolidar los avances que se han logrado. Como Primer Ministro de Suecia, es para mí un honor darles a conocer nuestro programa de trabajo. Escucharé con enorme interés sus ideas y comentarios.
De la dilatada agenda de la Unión, vamos a dar preferencia a tres materias: la ampliación, el empleo y el medio ambiente. Son tres vastos sectores políticos que tienen una importancia decisiva para el futuro de los ciudadanos europeos.
Empezaré con la ampliación. No hay materia más importante para el futuro de la Unión y para el desarrollo de Europa que la incorporación de los nuevos miembros de la Unión. Es nuestra oportunidad para afianzar la paz y la libertad, la democracia y el bienestar en Europa. Estamos terminando este proceso histórico que pondrá fin a la división en Europa del Este y del Oeste. Con humildad, orgullo y enérgica voluntad, el gobierno sueco anhela contribuir a la realización de este trabajo, de este proceso histórico.
Durante la Presidencia francesa concluyó exitosamente la Conferencia Intergubernamental, cuyo objetivo era preparar a las instituciones de la Unión para que funcionen eficazmente después de la ampliación. En Berlín, en la primavera de 1999, se fijó el marco económico. En Niza se dejó en claro que la próxima Conferencia Intergubernamental no sería obstáculo ni condición para la ampliación. Queda mucho por hacer, pero hay posibilidades de recibir a los nuevos Estados miembros después del final de 2002.
El proceso de ampliación entrará en una fase de negociaciones concretas, en muchos aspectos, en el primer semestre de 2001. La meta sueca es intentar preparar el terreno para alcanzar logros políticos en las negociaciones. El principio de la diferenciación va a ser una piedra angular en este trabajo. Cada país candidato será evaluado de acuerdo a sus propios méritos; todos tendrán oportunidad de dar alcance a los más avanzados.
En los países candidatos se han hecho grandes avances. Sin embargo, para llegar a la meta se necesita que sigan haciendo enérgicas reformas que les permitan cumplir con las condiciones de la adhesión y que los países miembros contribuyan al progreso de las negociaciones. La Comisión debe facilitar este proceso. Es tarea de todos intentar que la ampliación cuente con un sólido apoyo de los ciudadanos de la Unión.
La Presidencia sueca posibilitará ir más rápidamente a los países candidatos que estén mejor preparados. En Gotemburgo, en junio de 2001, el Consejo Europeo evaluará los avances del proceso de ampliación y fijará las directrices para su exitosa conclusión.
Se continuará prestando atención a las relaciones de la UE con Turquía, como país candidato. La firma de un convenio de asociación con Turquía y la presentación de un plan nacional de adaptación por parte de este país, serán instrumentos fundamentales.
Hay mucho por hacer, pero existe la posibilidad de dar la bienvenida a nuevos países miembros después del año 2002. Tengo la esperanza de que algunos países solicitantes puedan participar en las elecciones al Parlamento Europeo de 2004.
Otra materia a la que daremos preferencia es el empleo. El desempleo desciende actualmente en los países comunitarios y cada vez hay más gente con trabajo. No obstante, no debemos contentarnos con esto. Todavía hay 14 millones de personas en la Unión que no tienen un empleo.
El desempleo es un derroche gigantesco de recursos económicos y, lo que es peor, de anhelos y conocimientos de las personas. No hay nada más importante para el desarrollo individual y para la libertad que tener un empleo y poder ganarse el sustento. Nada es tan importante para la democracia y la igualdad de oportunidades que la existencia de trabajo para todos. Una Unión que no toma en serio el desempleo jamás podrá llegar a ser la Unión de los ciudadanos a la que todos aspiramos.
El deseo de que la Unión Europea sea una unión de empleo ha sido definido a menudo en los debates como una quimera, pero ha sucedido algo nuevo. El Consejo Europeo fijó en Lisboa, en marzo del año pasado, un nuevo objetivo estratégico para la Unión. Dentro de diez años, la Unión Europea tendrá la economía más competitiva e intensiva en conocimiento del mundo. Al mismo tiempo, se estableció que el pleno empleo constituiría un objetivo fundamental de la política económica y social de la Unión. Éstos son hitos muy importantes y un gran avance en la Unión.
La Europa actual está mejor preparada que nunca para ofrecer trabajo a todos los que quieran y puedan trabajar. Los pronósticos para la economía europea siguen siendo favorables. Las finanzas públicas son sólidas. Hay estabilidad en los precios. En toda Europa se han reformado los mercados de productos y de capitales.
El camino que lleva al pleno empleo pasa por la continuación de las reformas económicas, por el desarrollo de la protección social y por el fortalecimiento del bienestar. También pasa por la realización de inversiones en educación e investigación, por la aplicación de nuevas tecnologías, por la creación de nuevas empresas, por apuestas para mejorar el medio ambiente y por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
La reunión del Consejo Europeo en Estocolmo, el 23 y 24 de marzo, será la primera de una serie de cumbres que se realizarán durante la primavera destinadas a impulsar el desarrollo hacia los objetivos fijados en Lisboa. En Estocolmo tendremos que evaluar, de manera abierta y autocrítica, los logros alcanzados. Los trabajos se realizarán en conformidad con el derecho comunitario en los casos en que esto sea recomendable, pero, especialmente, con la ayuda del nuevo método abierto de coordinación. Como país responsable de la Presidencia, intentaremos no desvirtuar la estrategia de Lisboa mediante la incorporación de demasiados temas nuevos. Tampoco necesitaremos nuevos procesos. Por el contrario, la Cumbre de Estocolmo deberá orientarse hacia algunos sectores prioritarios.
Estamos en medio de un rapidísimo proceso en el que el crecimiento es impulsado, cada vez más, por la fuerza del cerebro que por la de los músculos. Simultáneamente, aumenta la movilidad. El capital humano ha llegado a ser el principal factor de competencia para las empresas; la formación lo es para los trabajadores. Los servicios de salud, los colegios, el cuidado de ancianos y niños, la educación y otros servicios propios del bienestar serán los elementos con los que competirán los países y las regiones.
El modelo sueco de bienestar se ha fundamentado siempre en la idea de que la igualdad y la justicia son productivas, que el desarrollo es más dinámico si todos contribuyen a él y todos reciben sus frutos. Actualmente hay naciones que tienen un alto grado de desarrollo y una población con buena formación, que ponen el desarrollo tecnológico al alcance de todos, en los que hay una justa distribución de la riqueza y un sistema de bienestar amplio y también son los países más adelantados en materia tecnológica. Las naciones que no empleen los conocimientos y la creatividad de todos sus ciudadanos van a perder en competitividad.
A esto hay que añadir el desarrollo demográfico de Europa. Aproximadamente a partir del año 2010 , la baja tasa de natalidad y el creciente número de personas mayores amenazarán con aumentar la carga para las personas que estén en edad de trabajar. El desarrollo demográfico debe enfrentarse desde un ancho frente político. Se necesitarán considerables reformas en el sistema de pensiones y en los sistemas de salud y de cuidado de personas mayores. Se necesitarán también medidas para aumentar la participación en el mercado de trabajo. Desde el comienzo, hay que destacar la importancia de mejorar las condiciones de las familias con hijos, de acrecentar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres y de la formación continua.
En la medida que se crean nuevos empleos, hay que concentrarse más en las condiciones laborales. El objetivo es que coincidamos en una definición del concepto de calidad del trabajo y de su significado para el desarrollo y el empleo.
Además, en Estocolmo habrá que hacer hincapié en la importancia de las nuevas tecnologías, a través del desarrollo del plan de acción eEurope y prestando mayor atención a la trascendencia de las técnicas biológicas en la innovación y el crecimiento.
Quisiera también subrayar la trascendental importancia de la estabilidad y el bienestar en Europa para el buen desarrollo de la Unión Económica y Monetaria. Suecia, como país que ejerce la Presidencia, contribuirá activamente para el éxito de la introducción de los billetes y monedas del euro en la Unión Económica y Monetaria. Nos interesa a todos.
La tercera materia importante es el medio ambiente. No será posible eliminar las grandes amenazas medioambientales sin la cooperación internacional. La cooperación en el ámbito de la Unión debe profundizarse. Hay que tener un concepto integral de la política. A menudo se califica a la perspectiva ecológica como retrógrada y al anhelo de una sociedad sostenible como contradictorio con objetivos tales como la justicia o el aumento del bienestar. Esto es erróneo; es precisamente al revés.
Mediante la aplicación de criterios de reciclado, la utilización de nuevos descubrimientos científicos y de nuevas técnicas de bajo consumo energético hoy es perfectamente posible usar los recursos del planeta sin agotarlos. Asimismo, estas circunstancias abren oportunidades únicas para el crecimiento económico en nuevos mercados. Aquí hay un enorme potencial y posibilidades que quiero que sean aprovechadas. Quisiera que la UE estuviera a la vanguardia de un desarrollo en el que se combinen y se fortalezcan los aspectos ecológicos, económicos y sociales.
Las consideraciones medioambientales deben integrarse en todos los campos de la cooperación comunitaria. Hay que dar impulso a la tramitación del sexto programa de acción medioambiental de la Unión Europea. Éste tendrá vigencia los próximos diez años y debe orientarse hacia objetivos e indicadores medioambientales claros y justificados. Este programa debe ser uno de los fundamentos de la estrategia general de desarrollo sostenible que se aprobará en la reunión del Consejo Europeo en Gotemburgo. Esta estrategia debe centrarse en una serie de sectores clave cuyo desarrollo se califica hoy como insostenible y en medidas capaces de cambiar esta situación. En el futuro, la Comisión propondrá una estrategia de esta naturaleza.
El creciente mercado de sustancias químicas también debe ser objeto de nuestra atención. Suecia intentará que se alcance unidad de criterios en torno a una nueva estrategia para las sustancias químicas, en la que predomine el principio de la cautela.
Finalmente, el cambio climático. Me refiero, por ejemplo, a inundaciones, a seísmos y a hielos que se están derritiendo. Hay pocas cosas que preocupen más que el riesgo de que los daños medioambientales estén cambiando, rápida y peligrosamente, el clima. Este tema es fundamental en la agenda de la Unión. Le seguiremos dando preferencia. Deben reiniciarse las negociaciones sobre el clima.
Los asuntos relacionados con el medio ambiente tienen una profunda dimensión moral. La tierra en la que vivimos la hemos prestado de nuestros hijos y nietos. La misión de nuestra generación es dejar una Europa en la que estén resueltos la mayoría de los grandes problemas ecológicos.
Señora Presidenta, el nuevo Tratado de Niza posibilita, profundizar en muchos aspectos y hacer más eficaz la cooperación. Facilita una colaboración más estrecha entre los Estados miembros pequeños. Se podrán adoptar más decisiones por mayoría calificada y por medio de un procedimiento de codecisión con el Parlamento Europeo. Se ha clarificado la posición de los países candidatos en la Europa ampliada. Calculo que el nuevo tratado podrá firmarse dentro de algo más de un mes. Los Estados miembros, por su parte, se han comprometido a trabajar para su rápida y exitosa ratificación.
La Unión no es estática. La cooperación tiene su propia dinámica. Los ciudadanos y el medio nos ponen continuamente frente a nuevos retos. Además, cabría discutir la arquitectura europea en su conjunto.
En la Conferencia Intergubernamental se debatieron numerosos asuntos relacionados con el futuro. Por eso se redactó especialmente la Declaración de Niza sobre el futuro de la Unión Europea. En ella se propone una nueva Conferencia Intergubernamental en 2004 y se insta, tanto a la Presidencia sueca como a la próxima belga, a iniciar en 2001 un debate con todas las partes interesadas sobre los temas del futuro. Esto deberá hacerse en colaboración con la Comisión y con participación del Parlamento Europeo. Entre los asuntos que se discutirán durante el proceso hasta la nueva Conferencia Intergubernamental, se especifican cuatro. En primer lugar, la forma de alcanzar y controlar una delimitación de competencias más precisa entre los Estados miembros y la Unión; en segundo lugar, la reglamentación de los derechos; en tercer lugar, la forma de simplificar los tratados sin alterar su contenido y, por último, el papel de los parlamentos nacionales.
Para la Presidencia sueca, la misión de fomentar un debate amplio y fluido, tanto con los Estados miembros como con los países candidatos, resulta interesante y estimulante. Contamos con que el Parlamento Europeo contribuirá activamente a promover debates mediante la utilización de su facultad de proponer iniciativas. También espero que los parlamentos nacionales y los gobiernos tomen iniciativas adecuadas. Además, tendremos que hacer esfuerzos especiales para interesar a nuestros jóvenes y habrá que estudiar mejor las opiniones de los ciudadanos sobre la colaboración en la Unión Europea del futuro.
Señora Presidenta, lo que hoy llamamos Unión Europea se formó en su momento para evitar guerras en el continente europeo y, en este aspecto, el éxito ha sido rotundo. Sin embargo, siempre se producen conflictos en Europa y en sus cercanías. En el futuro, los retos en materia de política de seguridad en Europa estarán relacionados con el manejo de las crisis y con la prevención de conflictos. Esto presupone una combinación de instrumentos, tanto civiles como militares, para el manejo de las crisis. Además, hay que desarrollar una colaboración estrecha con la ONU y con la OSCE.
La Presidencia sueca dará especial preferencia a la realización de las decisiones adoptadas por el Consejo Europeo en Niza sobre la capacidad civil y militar de la Unión para el manejo de las crisis. La meta es que la Unión Europea decida acerca de su capacidad de intervenir, civil y militarmente, tan pronto como sea posible en el año 2001.
En el campo militar, en primer lugar habrá que crear estructuras permanentes y, además, continuar avanzando en las distintas formas de colaboración existentes entre la Unión Europea y la OTAN.
En el campo civil, seguiremos promoviendo un desarrollo que permita planificar y conducir acciones civiles, principalmente en relación con la policía. Durante la Presidencia sueca, se organizará una conferencia especial para definir los objetivos de capacidad de las acciones policiales. También se desarrollarán metas concretas para el fortalecimiento judicial, de la administración civil y de los servicios de salvamento.
Simultáneamente con el trabajo para fortalecer la capacidad de manejar las crisis, Suecia se dedicará especialmente a promover una política comunitaria coordinada para la prevención de conflictos. Prepararemos un programa europeo para la prevención de conflictos que se presentará en la reunión del Consejo Europeo en Gotemburgo.
Me consta que en el Parlamento Europeo existe gran interés por el manejo de las crisis y por la prevención de conflictos. Aquí se han presentado valiosas propuestas y han tenido lugar importantes debates. Espero que continúe esta estrecha colaboración.
Señora Presidenta, lo que acontece en Rusia tienen importancia para el futuro de toda Europa. Europa y Rusia se necesitan. Por esta razón, hay que dar especial prioridad a la cooperación entre la Unión Europea y Rusia. Asimismo, nuestras relaciones deben ser sinceras y consecuentes, incluso hay que estar preparado para hacer críticas cuando sea necesario. Así, por ejemplo, el desarrollo de los acontecimientos en Chechenia, que sigue siendo una fuente de preocupación e inquietud. También lo es la situación que atañe a la independencia de los medios de comunicación en Rusia. El mensaje de la Unión debe ser que una genuina asociación ha de fundamentarse en un sistema de valores común. En una democracia moderna, un estado fuerte debe equilibrarse con una sociedad civil fuerte.
El anhelo de la Presidencia es realizar una política respecto a Rusia que apunte tanto a la cooperación como a la sinceridad, con el objeto de que nuestras relaciones lleguen a ser más estables y predecibles. Concretamente, queremos que se profundice el diálogo entre la Unión y Rusia en materias de orden político, económico y jurídico. Nos interesa desarrollar la cooperación para prevenir conflictos, manejar crisis y fomentar el desarme y la no proliferación. Nos interesa fomentar la integración de Rusia en la economía mundial, entre otras cosas, apoyándola en sus aspiraciones para convertirse en miembro de la OMC. Queremos que haya más cooperación. Ésta es necesaria para enfrentar los retos comunes de nuestro continente como, por ejemplo, las amenazas medioambientales y las que provienen de la delincuencia internacional organizada. Queremos seguir respaldando las reformas en Rusia, especialmente las destinadas a fortalecer la sociedad civil y a modernizar la administración.
Dedicaremos especial atención a los acontecimientos en los Balcanes Occidentales y en la Península de Corea. En los Balcanes Occidentales se trata de prevenir las crisis y de que se hagan reformas económicas y esfuerzos financieros. El paulatino acercamiento de la región a la Unión mediante los acuerdos de estabilización y de asociación es especialmente relevante. Sin embargo, para que este acercamiento se concrete, se necesitan claros esfuerzos de cooperación entre los países de la región.
La Unión ha desempeñado un importante papel en el conflicto de Oriente Medio, apoyando los esfuerzos de paz americanos. Durante su Presidencia, Suecia continuará promoviendo el protagonismo europeo en el proceso de paz.
Dentro de algunos días asumirá un nuevo presidente en EE.UU. Hay buenas posibilidades de que la cooperación con ese país reciba nuevos estímulos. Los temas comerciales y el plan de acción para la Asociación Económica Transatlántica son elementos fundamentales de esta cooperación. Los litigios comerciales tienen que ser resueltos de manera aceptable para ambas partes, pero no deben afectar los numerosos intereses políticos comunes ni el rico diálogo existente con ese país.
Señora Presidenta, en una Unión en la que predominen los intereses de los ciudadanos, los debates políticos deben ser abiertos, los documentos accesibles, los procesos de decisión claros y debe ser posible exigir responsabilidades de quienes han tomado las decisiones. Se necesita seguir trabajando en pro de una Unión Europea más abierta y moderna.
El Tratado de Amsterdam sentó las bases jurídicas relativas a la publicidad de los documentos de las instituciones. Suecia da gran importancia al trabajo legislativo sobre transparencia que se aprobará en conformidad con lo dispuesto en el Tratado. La Comisión, en el marco de sus reformas internas, ha tomado iniciativas propias para aumentar la transparencia, ha presentado una propuesta sobre la materia. En el trabajo que se realice en el seno del Consejo sobre esta materia, Suecia mantendrá un contacto estrecho con el Parlamento Europeo, que ha demostrado gran interés por este asunto. Promoveremos esta materia con el anhelo de alcanzar resultados durante la primavera.
Como señalé en la introducción de mi intervención, los valores fundamentales de la Unión ocupan un lugar esencial en sus actividades. El exitoso trabajo en torno a la Carta de Derechos Fundamentales es una importante manifestación de ello. En consecuencia, los derechos humanos deberían hacerse valer con mayor energía, tanto en el diálogo político para la conservación de la paz, como en las conversaciones con países de fuera de la Unión con los que se firman acuerdos.
Señora Presidenta, es importante que los ciudadanos europeos, a través de sus representantes, influyan y comprendan la cooperación europea. En esto, el papel del Parlamento Europeo es fundamental.
A la Presidencia sueca le interesa una estrecha y rica cooperación con el Parlamento durante este semestre. Vamos a participar activamente en los importantes diálogos políticos que tengan lugar en este edificio y en esta Asamblea.
Nos esperan importantes decisiones. El futuro de Europa se construirá con colaboración. Trabajemos por una Europa en paz, en libertad, con bienestar y cohesión social.
(Aplausos)
La Presidenta. – Agradezco al Presidente en ejercicio del Consejo su intervención.
Tiene ahora la palabra la Comisión, el Presidente Prodi.
Prodi,Comisión. – (IT) Señora Presidenta, señor primer ministro, señoras y señores diputados, me es muy grato comparecer hoy ante ustedes, al principio de una nueva Presidencia, y desearles feliz año. Al dar la bienvenida a su Presidencia entrante, Sr. Persson, me felicito de la decisión de Suecia de adoptar un eslogan especialmente incisivo, centrado en la letra E.
La letra E representa ante todo "Europa" que es nuestro objetivo común y a la que Suecia dedicará, a lo largo de los próximos seis meses, sus mejores energías para hacerla avanzar, en particular en los ámbitos de la ampliación, enlargement, del empleo, employment, y del medio ambiente, environment.
Pero la letra E también representa el "euro". 2001 es el año que prelude la circulación física de la moneda única y es asimismo el último año de vida de muchas monedas nacionales, algunas de las cuales cuentan con una historia centenaria y a las que, también personalmente, estamos apegados. Por lo tanto, la Presidencia sueca nos acompañará durante una parte del camino hacia la fecha histórica del 1 de enero de 2002.
Quisiera detenerme por un instante en las tres E en las que se centra el programa de actividad de la Presidencia sueca que acaba de ilustrar el primer ministro Persson. Estas tres prioridades han sido escogidas con acierto, pues abarcan los tres sectores en que la Unión y Europa en su conjunto deberán afrontar grandes retos y podrán aprovechar grandes oportunidades. No se trata simplemente de prioridades para estos seis meses destinadas a caer enseguida en el olvido, sino de retos a largo plazo, escogidos como objetivos prioritarios para todos los cinco años de la legislatura.
E de enlargement, ampliación. La ampliación – conviene repetirlo – es el mayor reto que la Unión Europea tiene ante sí. Nos encontramos en una etapa crucial para el futuro de toda Europa: tenemos la posibilidad de crear un espacio de paz, de prosperidad y de estabilidad que abarca a 500 millones de ciudadanos, unidos por los mismos valores Para hacer posible este proceso, teníamos que realizar cierto número de reformas internas. Aunque no es del todo satisfactorio, mejor, dicho, para nada satisfactorio, el Tratado de Niza es, con todo, un paso en la dirección correcta y nos permite proseguir por la vía embocada. Por este motivo y también porque Niza, consciente de sus límites, prevé un después de Niza, quisiera instarles a que, en su momento, este Pleno recomiende a los parlamentos nacionales la ratificación del Tratado de Niza. En mi opinión, es evidente que la paz, la estabilidad y la prosperidad no pueden detenerse en las fronteras de la Unión Europea, sino que deben implicar lo más posible a todos los países vecinos y a los países amigos. En consecuencia, me satisface comprobar que también las relaciones con Rusia figuran entre las prioridades de la Presidencia entrante.
En esta misma estrategia, orientada a construir una substancial política de vecindad, se inserta mi reciente viaje al norte de África. En efecto, al reunificar nuestro continente, debemos estar atentos a no descuidar esta dimensión. La asociación euromediterránea es fundamental para nuestros intereses y estamos examinando las distintas maneras de relanzarla y reforzarla. Tampoco hemos de olvidar – y está claro que la Presidencia no la olvidará - la dimensión nórdica de la Unión que reviste una importancia fundamental.
La segunda E representa el employment, es decir, el empleo. Esta prioridad responde en gran medida a la nueva Agenda económica y social que adoptamos en Lisboa. Comparto plenamente el compromiso de llevarla adelante. En particular, la Comisión se felicita del énfasis que la Presidencia ha puesto en la modernización del mercado de trabajo y en la necesidad de garantizar a las mujeres y a los hombre de nuestra sociedad la igualdad de oportunidades. Modernizar nuestras economías supone más puestos de trabajo y la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres es un aspecto importante en la lucha contra la discriminación. La Comisión trabajará en estrecha relación con la Presidencia para contribuir al éxito de la Cumbre de Estocolmo que estará dedicada en gran parte a estos aspectos. En este contexto, la Comisión va a proponer una nueva estrategia para la creación de un mercado de trabajo europeo para el año 2005, cuyos detalles serán ilustrados en el informe de síntesis que estamos elaborando con vistas a la reunión de Estocolmo.
La tercera E representa el environment, o sea, el medio ambiente. Nuestros conciudadanos se preocupan por las cuestiones relacionadas con la protección del medio ambiente y de los consumidores, incluida – y en estos días es especialmente importante – la seguridad alimentaria. Los recientes acontecimientos relacionados con las crisis de las vacas locas nos lo recuerdan muy dramáticamente y la Comisión ya ha arbitrado medidas concretas para hacer frente a esta emergencia. Frente a las futuras generaciones, tenemos la responsabilidad de garantizar el desarrollo sostenible de nuestras sociedades y de convertir nuestras economías en compatibles, a largo plazo, con los equilibrios del planeta. Cuento con colaborar con la Presidencia sueca, al objeto de dotar a la Unión Europea de una estrategia eficaz y coherente para el desarrollo sostenible. La Cumbre de Göteborg deberá adoptar medidas concretas y operativas - repito, concretas y operativas – con relación a este aspecto fundamental.
En este contexto, la Unión no deberá cejar en su empeño de desempeñar un papel de guía en los temas relacionados con el cambio climático. Debemos respetar los compromisos contraidos en Kioto y hacer presión sobre nuestros socios internacionales para que cumplan los compromisos que adquirieron en Kioto. A este propósito, la letra E representa asimismo un compromiso más consciente con la energía y una profunda reflexión sobre todos los aspectos relacionados con el abastecimiento, la utilización, la conservación y la compatibilidad medioambiental de las fuentes energéticas. Me felicito, por lo tanto, del énfasis puesto por la Presidencia en estos aspectos.
Con frecuencia, al intervenir ante este Pleno, he hechos votos por una profundización de la política europea en materia de transparencia y me satisface que el primer ministro Persson haya insistido en esto y le haya dedicado una parte importante de su intervención. De hecho, la participación de los ciudadanos tanto en las grandes decisiones como en la vida cotidiana de Europa y de sus Instituciones es para la Comisión una prioridad. En consecuencia, quiero asegurar a la Presidencia nuestro total apoyo a sus esfuerzos en pos de fomentar la apertura y la transparencia.
Señora Presidenta, señor primer ministro, Señorías, las iniciativas previstas para este semestre son ambiciosas y están destinadas – estoy seguro de ello - a dejar una huella duradera en el alma de nuestros conciudadanos. Sin embargo, no concibo los ejercicios semestrales de las Presidencias como gestos aislados entre sí, sino más bien como un esfuerzo continuado, como algo que dura a lo largo del tiempo.
Por consiguiente, valoro el esfuerzo realizado por el primer ministro sueco de cara a garantizarnos que su actividad se asentará sobre el intenso trabajo realizado por la Presidencia anterior para permitir a la siguiente llevar adelante su actividad con eficacia. Y esto es mucho más cierto si se considera el tema decisivo del llamado después de Niza, es decir, el debate específico sobre el futuro de la Unión. La última vez que hablé ante este Pleno dejé clara mi decepción no solo por algunos aspectos del Tratado recién celebrado, sino ante todo por el clima reinante durante toda la Cumbre. En Niza quince Estados miembros, cada uno de los cuales concentran, incluso comprensiblemente, sus intereses nacionales, no han podido más que encontrar un acuerdo imperfecto.
(Aplausos)
La mayor parte de los jefes de Estado y de Gobierno además – y éste es el punto más importante – se ha mostrado más propensa a tratar de asegurarse la posibilidad de bloquear la acción futura más que a hallar la manera de hacer avanzar la causa común.
(Aplausos)
De esta forma, Niza ha demostrado claramente qué se entiende a la hora de hablar de acuerdo sobre el mínimo común denominador. Sería arriesgado hacerse ilusiones de poder avanzar por este camino. He vuelto de Niza con la confirmación de una convicción que ya tenía y que ya había expresado ante ustedes: la convicción de que, contrariamente a lo que se suele escuchar, no es el “método Monnet” que ha alcanzado sus límites, sino que, por el contrario, es el método intergubernamental que está muy trillado.
(Aplausos)
En consecuencia, debemos extraer alguna lección con vistas al debate sobre el futuro de la Unión que nos lleva hasta el año 2004, aunque es todavía demasiado pronto para hacerse una idea cabal al respecto.
La primera lección es que no se puede hacer nada positivo ni duradero para garantizar el futuro de Europa sin implicar de inmediato a las fuerzas vivas europeas, incluidas, como es obvio, las fuerzas de todos los países candidatos.
En mi opinión, el camino que nos separa del año 2004 se puede articular en tres etapas bien diferenciadas: una primera etapa que ya ha iniciado y que podríamos llamar de reflexión abierta – hoy la estamos haciendo – durante la cual conviene que se desarrolle el más amplio debate posible a todos los niveles de la sociedad civil, política y científica sobre el futuro de Europa. Cada uno de nosotros debe contribuir a fomentar y a multiplicar el debate. Es decir, hay que dar enseguida un sentido concreto a nuestro objetivo que no es otro que llegar, en el año 2004, a un sistema equilibrado y estable que permita a la Unión ampliada funcionar de manera democrática, legítima y eficaz.
La contribución de los partidos políticos democráticos europeos es fundamental para anclar este debate en la sociedad civil. Desde esta óptica, quisiera en particular organizar próximamente una reunión con los portavoces de los partidos políticos presentes en este Parlamento. A través de este contraste de pareceres me gustaría que pudiéramos llegar a conclusiones operativas acerca de los objetivos a perseguir y acerca de los instrumentos a utilizar para alcanzarlos. Este debate deberá ser abierto y sin límites preestablecidos. En particular, es obvio que la peor manera de abordarlo sería limitarse a los cuatro temas de la Declaración de Niza, porque aquí se trata del “después de Niza”. No cabe duda de que dichos temas – la Carta de los Derechos Fundamentales, la simplificación del Tratado, la aclaración de las competencias y la hipótesis de una segunda Cámara – son extraordinariamente importantes. Algunos han sido objeto de significativos trabajos como en el caso de la reforma del Tratado, sin embargo, estos temas no son más que elementos de una reflexión básica que debe ser más amplia y más profunda a un tiempo…
(Aplausos)
… y que se encuentra eficazmente sintetizada en el propio título de la declaración de los jefes de Estado y de Gobierno, cuando se plantearon la pregunta: “¿Qué queremos para el futuro de Europa?” Yo espero que este Parlamento, a través de los partidos políticos representados en el mismo, desempeñe hasta el fondo no solo su papel de expresión de la legitimidad democrática del proceso comunitario de toma de decisiones, sino también de puente entre los partidos políticos nacionales, hasta las opiniones públicas que ellos representan.
(Aplausos)
Les pido encarecidamente que lo hagan y les apoyaré en esta actividad. Creo que es necesario para el futuro de Europa. La Comisión, por su parte, tiene intención de implementar un diálogo amplio y abierto con las sociedades europeas y con los protagonistas de los sistemas políticos de la Unión. Ésta es la primera etapa.
La segunda etapa deberá comenzar inmediatamente después de la Cumbre de Laeken, en el próximo mes de diciembre. Esta etapa, que podríamos definir de reflexión estructurada, es la más delicada y deberá cristalizar en torno a una síntesis operativa de las opiniones recogidas durante la etapa anterior. No podrá limitarse a una negociación puramente intergubernamental y a puerta cerrada. Ésta es la lección de Niza. En Laeken tendremos que inventar una nueva fórmula que responda a las necesidades de apertura y de legitimación.
La tercera e inevitable etapa será necesariamente la de una nueva Conferencia Intergubernamental propiamente dicha. Desde mi punto de vista, esta Conferencia podría ser corta, conclusiva y decisoria. Los tres adjetivos son importantes: corta, conclusiva y decisoria.
Como decía, la reflexión que implementaremos deberá ser abierta porque, como se ha repetido en estos últimos días, se trata fundamentalmente de interrogarse sobre la estructura de la vida política en una Unión de veinticinco o más miembros.
No obstante, faltaría a mis convicciones y a mi deber si no recordara una vez más, dado que siguen siendo actuales, las preocupaciones que expresé en este Pleno el 3 de octubre pasado. De hecho, estoy firmemente convencido de que el método comunitario, su racionalización, su simplificación y su ampliación constituyen el futuro y no el pasado de la Unión. En efecto, la dinámica de la Unión, desde hace cuarenta años a esta parte y en particular a partir de Maastricht, ha dado lugar a un sistema político sui generis que nos se puede reducir a un modelo nacional. En efecto, la Unión es democrática, es decir, se basa en una doble legitimación: la que deriva de los pueblos europeos que ustedes, Señorías, representan, y la de los Estados miembros que están representados en el Consejo, basada a su vez en el voto democrático nacional. En consecuencia, hay una doble legitimación democrática: no es verdad que no existe legitimación. La Unión es eficaz y no sólo democrática porque está construida en torno a una Institución, la Comisión, que es un órgano ejecutivo independiente, pero que está atento a los equilibrios y a los intereses de todos los Estados miembros, pequeños y grandes. La Comisión es la condición necesaria para poder poner en común las soberanías de la Comunidad y, por ende, para permitir afrontar los grandes retos del futuro como, por ejemplo, la ampliación. En tercer lugar, la Unión es controlable porque el Tribunal de Justicia garantiza el respeto de las normas comunes por parte de todos.
En este contexto, el debate sobre lo que debe hacerse o no hacerse, a escala europea y a escala nacional, en lo que se refiere a la acción de gobierno concreta, es de lo más oportuno y es consecuencia de este debate. La coherencia y la cohesión de la Unión y de sus Estados miembros deberán salir fortalecidas del mismo. Hay que descartar de plano cualquier fragmentación del proceso comunitario de toma de decisiones y, en particular, cualquier fragmentación de la acción ejecutiva, en cuanto contraria al fin que nos hemos propuesto. Tanto más cuanto que si se quiere expresar la diversidad de las sensibilidades al nivel de integración deseable, ya disponemos del instrumento importantísimo, repito, importantísimo de las cooperaciones reforzadas que ahora el Tratado de Niza posibilita en el marco del método comunitario. Sólo una acción coherente, revisada a la luz del principio de subsidiariedad, y una visión más clara del gobierno de Europa y estructurada en torno al triángulo institucional según el método comunitario, nos podrá garantizar este resultado.
Señora Presidenta, señor primer ministro, Señorías, tenemos ante nosotros un período repleto de compromisos y de iniciativas. Los retos son grandes, sin embargo, también es grande nuestra determinación. La Comisión va a trabajar en estrecho contacto con las diferentes Presidencias para llevar a término nuestra gran tarea. Cuento son todos ustedes, mujeres y hombres políticos europeos y miembros de este Parlamento, y cuento con su voluntad de colaborar con nosotros.
(Vivos y prolongados aplausos)
Poettering (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, señor Comisario, estimadas y estimados colegas, usted acaba de ofrecer al Parlamento Europeo una buena relación de colaboración, señor Presidente del Consejo Persson. Nosotros la aceptamos gustosos; de hecho, ya mantenemos buenos contactos. Puedo manifestarle asimismo, en nombre de mi Grupo, que también contará con nuestro pleno apoyo en lo que respecta a los contenidos si sitúan en un primer plano la Europa comunitaria y no la cooperación intergubernamental, que nosotros rechazamos decididamente en el marco comunitario. No se debe dar un paso atrás para volver a la cooperación intergubernamental.
(Aplausos)
Tienen ustedes un país vecino muy simpático, como también lo es Suecia. En Finlandia se oye hablar un poco más de la Europa comunitaria y yo desearía que Finlandia y Suecia compartiesen el mismo punto de vista sobre estas cuestiones. Ustedes se sitúan en una línea de continuidad con respecto a las Presidencias anteriores y heredan, por lo tanto, una hipoteca: la del Tratado de Niza. Yo no puedo compartir su opinión de que el Tratado de Niza fue un éxito, tal como ha manifestado aquí. No obstante, una hipoteca también representa una oportunidad, puesto que es posible amortizarla. Nosotros deseamos poder reducir conjuntamente con ustedes la carga de la hipoteca de Niza en las próximas semanas y los próximos meses. Por esto, el grupo del Partido Popular Europeo/Demócratas Europeos no se manifiesta en este momento ni a favor ni en contra del Tratado de Niza.
Acabo de entregar a la Presidencia del Consejo, por intermedio del Sr. Danielsson, la resolución del Congreso de Berlín del Partido Popular Europeo. Romano Prodi, el Presidente de nuestra Comisión, ha hablado de la necesidad de una estrecha colaboración, no sólo en el marco comunitario de nuestros partidos europeos, sino también con los partidos nacionales. Nuestro Congreso del PPE aprobó sin ningún voto en contra, con el voto afirmativo de los 42 partidos nacionales, los principios que, con su permiso, voy exponerle a continuación. El primero se refiere al procedimiento de la Conferencia Intergubernamental. Las conferencias que se prolongan durante semanas e incluso meses deben quedar relegadas al pasado, no son un modelo adecuado para el futuro. Nosotros nos oponemos decididamente a que se siga manteniendo el antiguo sistema.
(Aplausos)
En segundo lugar, les instamos a que convoquen relativamente pronto una conferencia –los preparativos se deberían iniciar bajo su Presidencia para culminar en Laeken, bajo la Presidencia belga– que siga el método y el modelo de la convención, con una importante participación del Parlamento Europeo y naturalmente también de los Gobiernos nacionales, pero sobre todo de la Comisión. Les instamos a que inicien pronto el debate y también les pedimos, señor Presidente del Consejo, que subsanen los errores contenidos en el Tratado de Niza antes de firmarlo.
Hemos oído que se pretendía otorgar a Polonia menos votos que a España en el Consejo de Ministros. Esto se corrigió, ya que según se ha dicho sólo se trataba de un error tipográfico. Se prevé que Chequia y Hungría, que tienen la misma población que Bélgica y Portugal, tengan sólo 20 diputados europeos, mientras que los dos últimos países tendrían 22. ¡Concedamos 22 diputados también a Chequia y Hungría y no inauguremos la ampliación con una discriminación contra estos dos países! Pueden rectificar este punto antes de la firma, puesto que si sólo se trata de un error técnico, para ello no se requiere una decisión política.
Finalmente, por lo que respecta al tema de la transparencia, observamos con gran preocupación que, como resultado de la actuación de la Secretaría General del Consejo de Ministros –y el Sr. Solana, a quien yo tengo en gran estima, se ocupa sobre todo de sus tareas de Alto Representante–, se han creado algunas barreras en la cúspide de la Secretaría General y existe una resistencia a ofrecer información a la Comisión y también al Parlamento Europeo. Yo les pido que velen por la transparencia; esta es la gran esperanza que depositamos en su Presidencia.
(Aplausos)
Señor Presidente, puesto que leo atentamente todas las declaraciones del Primer Ministro y Presidente del Consejo relevante, también estoy al corriente del discurso que pronunció el 5 de octubre ante el club de los países nórdico, en el que depositaba grandes esperanzas en el Consejo de Ministros. Yo confío en que después de Maastricht esté mejor informado. No es necesario fortalecer el Consejo de Ministros, sino que lo que se debe hacer es mejorar su transparencia y reformarlo, de manera que sus puertas también se abran a la opinión pública.
Finalmente, como tercer punto: la ampliación. En este aspecto, todos coincidimos y consideramos que la ampliación es un compromiso moral, histórico y político, que no se debe postergar, cualquiera que sea el resultado de nuestra decisión sobre Niza.
Antes de acabar, última observación: es preciso mejorar la competitividad de Europa. Usted ha hecho muchos comentarios satisfactorios sobre el euro. Yo coincido con usted, pero le pido que tenga el valor de fortalecer el euro en Europa diciéndole a la población de su país que éste es necesario y consiguiendo que Suecia nos acompañe por este camino.
(Aplausos)
Yo les deseo que tengan éxito y si ustedes lo tienen, todos lo tendremos. Aunque no pertenezca a nuestro partido, se lo deseo igualmente, pues está en juego la E mayúscula, o sea, Europa, y por consiguiente, yo le invito a que trabajemos unidos.
(Aplausos)
Barón Crespo (PSE). - Señora Presidenta, Sr. Presidente del Consejo, Sr. Presidente de la Comisión, Señorías, ante todo quiero darle la bienvenida al Presidente del Consejo, al primer ministro Persson. Es la primera vez que Suecia ocupa la presidencia del Consejo y ha manifestado sus prioridades, las famosas 3 E, que coinciden con el manifiesto de los socialistas y de los socialdemócratas europeos, porque yo puedo decir, con orgullo, que el Sr. Persson y su partido pertenecen a mi familia política y, además, el Primer ministro de Suecia ha hecho aquí una defensa del modelo social europeo y su capacidad de adaptación en tiempos de globalización que nos llena de orgullo.
(Aplausos)
Quiero decirle que, en relación con el empleo, cuenta con nosotros para la Cumbre de Estocolmo, para hablar de empleo, innovación y la palabra con la que ha acabado su discurso: cohesión social. En relación con la ampliación, espero que el entusiasmo de Suecia por la ampliación ayude a que los suecos se enamoren más de la Unión Europea. Y, en relación con el medio ambiente, apoyamos la iniciativa de Suecia de dar contenido al desarrollo sostenible.
Ahora bien, señora Presidenta, el Presidente del Consejo ha hecho referencia a una cuestión básica para nosotros, que es la situación de la opinión pública europea. El barómetro europeo publicado estos días en diversos periódicos indica la esquizofrenia en que nos encontramos. Los ciudadanos, incluidos los de Gran Bretaña, piden más soluciones europeas a los problemas y, sin embargo, tienen un grado de confianza bajo en las instituciones. Y éste es un tema que nos afecta a nosotros, a la Comisión y al Parlamento, y también a los Gobiernos nacionales. Y la prueba está en el problema de las vacas locas. La Comisión, y hablo de la Comisión Santer, cumplió con su papel, y también la Comisión Prodi. El Parlamento creó una comisión de investigación en 1997 y este fin de semana hemos vuelto a ver, en el caso de Austria y de Italia, cómo los Gobiernos reconocen el problema cuando no les queda más remedio. Siguen haciendo la política del avestruz, cuando lo que se necesita es que demos soluciones europeas a los problemas europeos.
El siguiente tema que va a ocupar a la Presidencia sueca y que nos va a ocupar a todos desde el año 2001, que comenzamos ahora, hasta el año 2004 -son cuatro años y muchas elecciones de por medio, incluidas las europeas- es el tema "post Niza". Y yo aquí le haría un llamamiento a la Presidencia sueca. Seguramente ustedes no son grandes expertos en el laberinto institucional comunitario. Sin embargo, tienen una experiencia reconocida en lo que es democracia y transparencia, y eso es lo que nos hace falta en este momento. Por eso, tienen ustedes una especial responsabilidad. Y saludo la voluntad con la que ha afirmado que quieren llegar a un acuerdo claro sobre un tema tan delicado como el acceso a los documentos, pero hay que ir más allá. Usted ha vivido los cinco días del Consejo Europeo de Niza, y habrá salido tan agotado como sus colegas. Aquí, y le doy la razón al Presidente Prodi, no es el método Monet el que está en causa. Es el método intergubernamental, porque, además, le señalo -estamos viviendo ese escándalo-, que todavía tenemos a los embajadores acabando la negociación. Ha dicho usted que el Tratado se firmará dentro de un mes. Habrá que ver qué cambios se introducen en el Tratado. Eso no puede ser. Hay que acabar con este método.
(Aplausos)
Por eso, aparte de lo que ustedes dijeron al salir, hay un elemento positivo en el Anexo IV: no se habla de otra Conferencia Intergubernamental; hablan ustedes de la Conferencia de los Estados miembros. Y ha dicho usted, concretamente, que el Parlamento tiene un papel único para tomar la iniciativa, y como aquí estamos innovando, yo me voy a acoger a la propuesta que ha hecho -y es una iniciativa de la Comisión, que aplaudo- el Presidente Prodi. Tenemos cuatro años. Él ha propuesto tres fases: la primera, reflexión abierta. Yo invitaría al Consejo a que se incorporara a esa fase primera que tienen ustedes que iniciar y culminar en Laeken, en la que tenemos que encontrar el método para avanzar, y no solamente para hablar del futuro de la Unión, sino para ver cuál es el futuro de la Unión ampliada, porque, después de Niza, esos países ya están con nosotros y tienen que aprender cómo funcionamos, que es un tema bastante complejo. Por lo tanto, le pido, Sr. Presidente del Consejo, que ustedes también aporten iniciativas de cara a la Cumbre de Laeken, a finales de año.
En segundo lugar, ¿qué método?: para mí, y para mi Grupo, el método tiene que ser el método democrático de todos nuestros países; que el debate se haga en sede parlamentaria y que se haga con luz y taquígrafos. Hoy en día ya es con Internet. Y eso es adaptar y mejorar el método de la Convención. No es nada más. Y, desde luego, multiplicar el debate en todos los medios, pero no colocar a la sociedad civil frente a los Parlamentos, porque estamos en democracias representativas y hay que elaborar un sistema complejo.
Y por último, señora Presidenta, y con ello concluyo, entiendo que la Conferencia de los Estados miembros debe ser el último acto, en el que se decida sobre cuestiones concretas, y no un proceso cansino e inacabable.
Y con eso, señora Presidenta, y ahora concluyo de verdad, ustedes podrían haber añadido una E más al proceso europeo, y lo digo como español: la E de la esperanza.
(Aplausos)
Malmström (ELDR). – (SV) Señora Presidenta, Comisión, bienvenido señor Primer Ministro. Los próximos seis meses serán interesantes. Hay importantes tareas políticas que están esperando y confiamos en que una buena Presidencia tenga efectos positivos en la opinión pública. Podría servir para demostrar a nuestros compatriotas en Suecia que se pueden hacer buenas cosas junto con la Unión Europea. Podría demostrar a los colegas europeos que Suecia no es sólo oposición, sino que puede participar provechosamente en la construcción de Europa.
El Grupo Liberal respalda plenamente la decisión sueca de dar preferencia a la ampliación. No hay tarea más importante que la creación de una Europa unida y las negociaciones necesitan realmente progresar durante la primavera. También nos gustaría que se fijase una fecha para la incorporación de los primeros países.
Otro tema en el que el Primer Ministro sueco tiene todo el respaldo de los liberales y de gran parte del Parlamento, es en el relacionado con la transparencia. El acceso de la ciudadanía a los documentos es importante desde un punto de vista democrático; es fundamental para ganarse la confianza de los ciudadanos en la totalidad del proyecto comunitario. Durante el otoño, el Consejo no ha hecho avances en esta materia -el trabajo con el artículo 225- y ahora queremos ver resultados. Tenemos grandes esperanzas cifradas en Suecia y en su papel como impulsor y defensor del modelo existente en Suecia y en los Países Bajos. ¿Por qué no empezar, como un buen ejemplo, haciendo públicas las reuniones del Consejo de Ministros?
Los temas relacionados con la democracia están íntimamente ligados con lo que sucederá después de la Cumbre de Niza. Los Tratados tienen que simplificarse. Las tareas y las competencias de la Unión Europea deben definirse más nítidamente. Además, los liberales opinamos que los europeos necesitamos una constitución europea. Los ciudadanos deben participar en los trabajos relacionados con los resultados de Niza. Dependerá de Suecia si se da comienzo a una fase como a la que el Presidente Prodi llama de abierta reflexión. Sería interesante que el Primer Ministro explicara cómo entiende esta tarea, el método y estos temas que se habrán de tratar antes de que se inicie la Presidencia belga.
(Aplausos)
Hautala (Verts/ALE). – (SV) Señora Presidenta, señor Presidente de la Comisión, señor Presidente del Consejo, hoy hablo en sueco, ya que ésta es la segunda lengua patria en mi país.
Señor Presidente, después de las experiencias con la Presidencia francesa, creo que las expectativas respecto a la Presidencia sueca son muy grandes. Estoy convencida de que Suecia volverá a confirmar la regla de que los Estados miembros más pequeños a menudo son más imparciales, lo que beneficia los intereses comunes europeos ante intereses nacionales más restringidos. Es su primera Presidencia y su embajador –si se me permite contar esto públicamente- ha comparado de manera muy simpática esta primera Presidencia con la perdida de la virginidad. Él no quería perderla de manera violenta. Le aseguro que el Parlamento Europeo puede facilitar su Presidencia y, así, usted va a perder su virginidad suave y delicadamente.
Mi Grupo le desea éxito especialmente en los siguientes asuntos. El desarrollo sostenido tiene que hacerse realidad ahora. Es ahora o nunca. En Gotemburgo habrá que confirmar los objetivos y los indicadores, tal como usted lo ha señalado. El manejo civil de las crisis es algo que puede fomentarse durante una Presidencia sueca. La prevención de conflictos, en todos los campos de la política exterior, es muy importante para nuestro Grupo. Celebramos su promesa de promover un programa en esta materia.
Algo que quizá no se destaca con la misma claridad en la agenda sueca es una reforma profunda de la política agrícola comunitaria, que se fundamente en la seguridad de nuestros alimentos. Hay que terminar con los daños medioambientales y con el tratamiento cruel a los animales. He seguido el debate sueco y me he enterado que usted, señor Presidente del Consejo, súbitamente ha descubierto que realmente es vegetariano o, al menos, vegetariano de tiempo parcial. Permítame darle la bienvenida al club.
Señor Presidente del Consejo, aquí tal vez encuentre una motivo para sorprenderse y para sorprender a los ciudadanos suecos: en algunos campos se necesita más Europa, no menos. Un ejemplo claro son los impuestos medioambientales. Todos entendemos que en esta materia hay que abandonar la idea de unanimidad. En esto se necesita un método comunitario, con instituciones comunitarias fuertes -la Comisión y el Parlamento- en lugar del método de la colaboración entre gobiernos. Este último método consta, en gran medida, de reuniones a puertas cerradas, sin control parlamentario. Es un método que no conduce a la transparencia que usted busca. Quisiera llamar a esto una Swedish paradox. Usted debe entender que la apertura presupone que se abandone el método de la colaboración entre gobiernos.
Después de la Cumbre de Niza, es importante que se inicie una vasta reforma de la Unión, en la que participen los parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo. Espero que usted acepte el reto a que ha aludido el Presidente de la Comisión.
(Aplausos)
Sjöstedt (GUE/NGL). – (SV) Señora Presidenta, colegas, señor Presidente del Consejo, en el programa de la Presidencia sueca hay muchos puntos a los que la izquierda unida da su apoyo. Opinamos que las prioridades -ampliación, medio ambiente y empleo- son correctas e importantes. También existen otros aspectos positivos en el programa que merece la pena destacar. Entre otros, cabe mencionar las medidas contra el comercio con mujeres y los esfuerzos para alcanzar una paz duradera en Palestina.
En cuanto a las negociaciones sobre ampliación, opinamos que es determinante que la Unión tome en consideración las necesidades especiales de los países candidatos y que no se les ofrezca una suerte de adhesión de segunda clase.
En relación con este objetivo, los resultados de la Cumbre de Niza son un fracaso. Allí, realmente, no se hizo reforma alguna de la Unión que facilite la ampliación. Por el contrario, el proceso de decisión se hizo más complejo. También es inaceptable que países candidatos como la República Checa y Hungría hayan sido directamente discriminados asignándoles menos escaños en el Parlamento Europeo que a países con la misma cantidad de población. Ésta es una equivocación indecorosa que debe ser reparada. Por eso, mi primera pregunta a la Presidencia sueca es: ¿están ustedes dispuestos a reparar este error en el tratado de adhesión que se está negociando?
Algunos países de la Unión quieren excluir por largo tiempo del mercado laboral comunitario a los ciudadanos de los futuros países miembros. Esto sería una discriminación inaceptable. Lo importante, por el contrario, es que los que trabajan en un país comunitario cumplan con las leyes y tratados de ese país en materia de mercado laboral, de modo que la libre circulación no conduzca al dumping de las condiciones sociales.
Una verdadera política de izquierdas tiene que dar prioridad al empleo, incluso en la política económica, en lugar de dárselo al monetarismo dogmático que actualmente domina en la UE y en la Unión Económica y Monetaria. Una política de esta naturaleza permitiría también ejercer control democrático sobre el Banco Central Europeo. Sin embargo, los actuales gobiernos comunitarios, independientemente de su color político, han dado preferencia a la adaptación a la UEM en perjuicio del bienestar y de la lucha contra el desempleo. Hay que revisar esta política.
En muchos sitios de la Unión Europea crecen las demandas para que, mediante decisiones políticas, se pongan riendas al capitalismo que se ha desbocado, en lugar de continuar con las liberalizaciones y la libre especulación actuales. Una de esas demandas es que se establezcan impuestos sobre las transacciones de divisas, el llamado impuesto Tobin. Muchos de los miembros del gobierno sueco se han manifestado a favor de la idea. Ahora tienen una excelente oportunidad para tomar esta iniciativa durante la Presidencia. Por eso, mi segunda pregunta a la Presidencia es: ¿qué iniciativas a favor de un impuesto Tobin piensa usted adoptar durante su Presidencia?
El asunto más importante en materia medioambiental durante el próximo semestre serán las negociaciones para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, en el marco del Protocolo de Kioto. En esto, es extraordinariamente importante que se llegue a un acuerdo, pero aún más relevante es que se alcance un acuerdo con contenido. Opinamos que un acuerdo de este tipo debe fundamentarse en disminuciones reales de las emisiones y no en que los países ricos, que ya emiten más que los demás, tengan derecho a eludir sus obligaciones comprando derechos de emisión.
En la conciliación sobre el uso de mieses modificadas genéticamente que acaba de finalizar, la actitud de Suecia fue decepcionante. Suecia se opuso activamente al registro de estas mieses. Esperamos que Suecia recapacite y que no influya para eliminar la moratoria de facto existente en la materia. Desde una perspectiva medioambiental, la legislación comunitaria es todavía totalmente insuficiente en esta materia.
Desgraciadamente, parece que la Presidencia sueca no quiere hacer nada para modificar desde sus cimientos la irresponsable política de refugiados de la Unión, que con el Acuerdo de Schengen como herramienta, crea diariamente nuevas tragedias. Por el contrario, hemos visto cómo Suecia acepta su empeoramiento, la última vez a través del endurecimiento de la responsabilidad de los transportistas. Esto implica una especie de privatización del estudio de las peticiones de asilo, ya que el destino de muchos solicitantes de refugio se decidirá en la práctica por el personal de aeropuertos ubicados fuera de la Unión Europea.
La decepción mayor es, de todas las maneras, la militarización de la Unión. Suecia no sólo abandona su política de no alineación y de independencia, sino que ahora contribuye activamente a la militarización de la Unión Europea. En el ejército comunitario también va a haber tropas turcas. Tropas que un día atropellan a su propio pueblo u ocupan a un país vecino podrán, al día siguiente, prestar servicios en el ejército de la Unión Europea. Turquía, país miembro de la OTAN, demanda más injerencia en la política comunitaria en este sector para poner recursos militares a disposición de esa organización. Por eso, mi tercera pregunta a Göran Persson es; ¿promete usted que Turquía no llegará a tener esa injerencia?
Espero las respuestas a estas tres preguntas sobre la posibilidad de modificar la discriminación contenida en el Tratado de Niza respecto a Hungría y a la República Checa, sobre lo que piensa hacer para establecer un impuesto Tobin y sobre la participación e injerencia de Turquía en el ejército de la Unión. Con estas palabras, la Izquierda Unitaria desea suerte a la Presidencia sueca.
(Aplausos)
Collins (UEN). – (EN) Señora Presidenta, en primer lugar, quiero desear a la Presidencia sueca mucho éxito en el conocimiento de que su éxito será también, sin duda, el éxito de Europa.
Quiero expresar mi satisfacción por la presentación que ha hecho esta tarde la Presidencia sueca ante el Parlamento porque parece ser sumamente constructiva y pragmática. Asimismo, acojo con satisfacción los comentarios que ha hecho el Presidente de la Comisión, Sr. Prodi.
El Gobierno sueco ha dejado claro que, durante su Presidencia de la Unión, se propone dar prioridad a lo que ha dado en denominarse las "3 Es", y eso significa que abordará los problemas fundamentales de la ampliación de la Unión, los temas del empleo y el fomento de las cuestiones medioambientales.
Ciertamente deseo mostrar mi satisfacción por la intensificación de las negociaciones sobre la ampliación entre los países candidatos y la Unión Europea. Debemos recordar que las negociaciones de adhesión han sido divididas en cerca de 40 capítulos diferentes de conversaciones que cubren cada uno de los ámbitos de la actividad social y económica de la Unión Europea. Actualmente, muchos de los capítulos más difíciles de las negociaciones siguen sin estar abiertos, y entre dichos capítulos se incluyen los temas agrícolas, la libre circulación de las personas, el cumplimiento de la legislación de la UE en materia social y de empleo, así como la incorporación de numerosas directivas y reglamentos de la UE en el ámbito del medio ambiente.
Es el quid de la cuestión en lo que se refiere al tema de la ampliación de la Unión Europea. Los países candidatos quieren que los dirigentes de la UE fijen la fecha de la próxima ampliación de la Unión. No obstante, los gobiernos de la UE quieren esperar a la conclusión de los capítulos más difíciles de las negociaciones entre los países candidatos y la Unión Europea para poder anunciar dicha fecha.
No obstante, el hecho de que los dirigentes de la UE alcanzaran en Niza, antes de Navidades, un acuerdo sobre la reforma de los procedimientos de toma de decisiones en el seno de las instituciones comunitarias es ciertamente un paso en la buena dirección. Los países candidatos pueden ahora encontrar consuelo en el hecho de que la UE haya reformado sus procedimientos internos de toma de decisiones de manera que la mecánica del proceso de ampliación se desarrolle de una manera agilizada y estructurada.
Saludo el hecho de que el Gobierno sueco se proponga garantizar que los temas del empleo y del medio ambiente ocupen un lugar prioritario en la agenda durante su Presidencia de la Unión. Es imprescindible que la Unión Europea garantice la incorporación de las ventajas de las nuevas tecnologías de la información en todos los sectores de la industria europea. Del mismo modo, es importante que se intensifique el apoyo a las iniciativas encaminadas a la creación de empleo en las zonas desfavorecidas urbanas y rurales.
Por último, espero que la Unión Europea y los Estados Unidos de América lleguen a un acuerdo en Bonn, en mayo del presente año, que permita garantizar los objetivos medioambientales de reducir los efectos del calentamiento del planeta.
(Aplausos)
Dupuis (TDI). – (FR) Señora Presidenta, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Presidente de la Comisión, les agradezco que estén con nosotros y que hayan intervenido tan extensamente. Me gustaría formularles una pequeña pregunta, si me lo permiten, dada su urgencia. La Unión debería pronunciarse dentro de unos días sobre Afganistán. Tendrá que adoptar una posición común. En las últimas semanas, el Consejo de Seguridad ha impuesto el embargo sólo a los Talibanes, y me gustaría saber, señor Presidente, si ésta será también la posición de la Unión Europea.
En cuanto al futuro de la Unión Europea, hemos hecho muchos alardes, muchos anuncios publicitarios. Algunos nos predicen que votaremos en contra del Tratado de Niza, lo que me parece perfectamente legítimo. No ha habido respuestas en términos de democracia, no ha habido respuestas en términos de Estado de derecho, hay una programación de destrucción de la Comisión que se ha consumado en Niza. Por tanto, es perfectamente legítimo que muchos colegas, y espero que sean la mayoría, se pronuncien en contra de este Tratado.
Dicho esto, el Parlamento nos tiene acostumbrados a sacar mucho músculo en la sala, pero veremos qué pasa cuando suba al ring, cuando tenga que votar. No sé, señor Presidente en ejercicio, si debe albergar muchos temores, pues el pasado está ahí para enseñarnos muchas cosas. No le pido, evidentemente, que se pronuncie en contra del Tratado de Niza; le pido un poco de compasión. Con ocasión del Tratado de Colonia, el Consejo, del que usted formaba parte, echó un hueso que roer a este Parlamento: la Carta de los Derechos Fundamentales. El Parlamento se dio cuenta un poco tarde de que se trataba efectivamente de un hueso que roer y que lo importante era lo que ustedes habían decidido en Niza y el modo en que lo decidieron, a saber la ponderación de los votos en el Consejo y la composición de la Comisión.
Dicho esto, en Niza, no han echado al Parlamento otro hueso, sino una bolita de estricnina, señor Presidente en ejercicio. En efecto, al proponer a este Parlamento y a la Comisión una Conferencia Intergubernamental en 2004, no han hecho otra cosa que echarnos una bolita de estricnina, porque, en 2004, el Parlamento no existirá. En 2004, se encontrará de precampaña electoral en los meses de enero y febrero, para las primarias; en campaña electoral en los meses de marzo, abril y mayo; las elecciones serán en el mes de junio; después vendrá el descanso bien merecido de los meses de julio y agosto; en el mes de septiembre, se celebrarán las pequeñas reuniones necesarias para conocernos; en los meses de octubre y noviembre, la famosa cuestión presupuestaria y, por último, en el mes de diciembre, la Conferencia Intergubernamental. Por tanto, señor Presidente, tenga un poco de compasión y pida a sus colegas del Consejo que adelanten a 2003 o aplacen a 2005 la Conferencia, quizás pueda salvar el honor de este Parlamento que, muy a menudo, no sabe muy bien qué quiere decir eso.
Bonde (EDD). – (DA) Señora Presidenta, al Grupo EDD le gustaría felicitar a Suecia por la Presidencia, nos parece una buena costumbre que la Presidencia rote. Aguardamos la cumbre de Gotemburgo y esperamos que muchos ciudadanos acudan a las citas alternativas. Exhortamos al señor Presidente del Consejo a que vuelva a abrir las negociaciones sobre el Tratado de Niza y éste pueda ser sometido a una revisión democrática. Hoy el resultado es más centralismo y menor democracia parlamentaria. Resulta también sorprendente que la negociación haya concluido con una decisión para celebrar todas las cumbres en Bruselas sin que la decisión haya sido conocida por el Primer Ministro sueco quien creíamos había participado en la adopción de esta decisión. Resulta provocador tratar a los checos y a los húngaros como seres inferiores y darles menos escaños en el Parlamento que a países con menor número de habitantes. Es una imprudencia introducir decisiones por mayoría en lo relativo al nombramiento de los comisarios de cada país de modo que éstos se conviertan en los representantes de la UE en los países miembros en lugar de en los representantes de los países en la UE. Con un gobierno comunitario formado gracias a decisiones por mayoría se avanza hacia una UE vista como formación estatal en lugar de hacia la visión de una Europa de las naciones y de las democracias como desean los electores. Exhortamos a Suecia a que introduzca una verdadera flexibilidad en las negociaciones para la ampliación, de modo que la mayoría de los países pueda incorporarse a la cooperación y participar en las próximas elecciones al Parlamento Europeo en el 2004. El Tratado de Niza ha sido llamado un tratado para la ampliación y sin embargo, la ponderación de votos y los escaños en el Parlamento aparecen en una declaración no vinculante mientras que el protocolo vinculante relativo a la ampliación del Tratado de Amsterdam desaparece. Exhortamos a la Presidencia sueca a que garantice que la mejora del Tratado de Niza entrará en vigor al mismo tiempo que la UE incorpora nuevos países, pues de no suceder así, acabaremos diciendo sí a un tratado para la ampliación sin tener ampliación. Corremos el riesgo de que el Tratado de Niza se convierta sólo en un tratado de consolidación con más unión y menos democracia y estoy seguro de que esto es algo que no gusta al nuevo Presidente sueco del Consejo.
Hager (NI) . – (DE) Señora Presidenta, señor Presidente del Consejo, señor Presidente de la Comisión, Señorías, hoy llevo casualmente la corbata de Niza, pero aun así no puedo dejar de constatar que, como ya ocurrió en Amsterdam, en Niza se volvió a confirmar que el instrumento de la conferencia intergubernamental está agotado. Por el otro lado, la tan alabada convención es un procedimiento que, a mi modo de ver, todavía no está maduro. No obstante, podría servir como punto de partida para diseñar un procedimiento que funcione. Permítanme, por consiguiente, que esboce un procedimiento eficaz –tal como yo lo imagino– en el contexto de la delimitación de competencias a la que ya se han referido tanto el Presidente del Consejo como el Presidente de la Comisión.
En una primera fase, paralelamente al debate iniciado bajo la Presidencia sueca a instancias del Consejo Europeo, se debería desarrollar también –y lo más pronto posible– un debate y un intercambio de pareceres a escala de los parlamentos nacionales, cada uno de los cuales, al igual que el Parlamento Europeo, debería presentar a continuación –antes de la primavera de 2002, pongamos por caso– una propuesta con vistas a la delimitación de competencias. Sólo entonces se convocaría una convención sobre esa base, en la que participarían expertos constitucionalistas, expertos en Derecho europeo, representantes de los parlamentos nacionales, del Parlamento Europeo, de los gobiernos nacionales, pero también de los gobiernos de los países candidatos a la adhesión, y naturalmente también del Tribunal de Justicia y de la sociedad civil, con el encargo de elaborar la propuesta de un catálogo de competencias, antes de la primavera de 2003, por ejemplo. Luego, en la tercera fase, el Consejo Europeo debería encargar a la Comisión la elaboración de una propuesta de reparto de competencias, basada en la anterior, que cabe esperar que se pudiese presentar a finales de 2003.
Finalmente, antes de convocar la Conferencia intergubernamental, en la cuarta fase –mi plan prevé, en efecto, más fases que el del Presidente de la Comisión–, se debería someter dicha propuesta a un nuevo debate a escala nacional, que debería concluir hacia mediados de 2004. A continuación, en la quinta fase, se convocaría la Conferencia Intergubernamental, que debería ser breve y eficaz. El procedimiento garantizaría, así, una participación eficaz de los parlamentos nacionales, cosa que la convención no ha permitido hasta ahora, y podría presentar una propuesta coordinada a los Jefes de Gobierno. Las instituciones trabajarían unidas en vez de en paralelo como hasta ahora.
Schierhuber (PPE-DE) . – (DE) Señora Presidenta, con el fin de despejar cualquier duda, permítame que haga una aclaración. El domingo 14 de enero se detectó en Austria el primer presunto caso de EEB. Hoy puedo anunciar a la Asamblea que el instituto de Tubinga nos comunicó ayer que el caso ha resultado negativo. Yo espero que todos los demás casos sospechosos sigan resultando negativos en Austria.
(Aplausos)
Carlsson (PPE-DE). – (SV) Señora Presidenta, señor Presidente del Consejo, estimados colegas y Comisarios, es muy grato ver a Suecia ejercer la Presidencia de la Unión Europea por primera vez. Los conservadores siempre hemos luchado por una Suecia en Europa, pero, desgraciadamente, hay que comprobar que Suecia sólo asume “media Presidencia”. La responsabilidad por los asuntos relacionados con el euro está en Bruselas. En compensación, esperamos que Suecia, como país que ejerce la Presidencia, alcance los éxitos que se necesitan en los trabajos de ampliación.
Durante la Presidencia sueca habrá que concretar la política de seguridad y defensa. Los acontecimientos se suceden son gran velocidad en este campo, pero las buenas intenciones deben ahora llenarse de contenido. Las relaciones de la UE con la OTAN serán de gran trascendencia. Para evitar confusiones y para dar a la UE un papel complementario en la capacidad militar de la OTAN, se necesita interés y capacidad para cumplir con las tareas pendientes. Por eso, espero que el hecho de que no se nombre a la OTAN en el programa sueco sea más una casualidad que parte de una estrategia.
EE.UU. tendrá la economía más dinámica del mundo dentro de diez años. Suecia es uno de los países que ha llegado más lejos en el desarrollo de la nueva economía. Tenemos empresas punteras en el mundo en telecomunicaciones e Internet. La principal causa de esto son las liberalizaciones que tuvieron lugar durante el gobierno conservador de 1991 a 1994. Se liberalizaron los mercados de las telecomunicaciones, postal, de la electricidad, de los ferrocarriles y de los productos agrícolas. En general, Göran Persson fue un opositor, pero parece que ha cambiado de idea. Lo celebro, y espero que Suecia, con ayuda de las buenas experiencias, sea capaz de propulsar un desarrollo de esta índole. ¡La Cumbre de Estocolmo será una oportunidad excelente! ¡Hagamos de ella una Cumbre de la Liberalización, en favor del empleo y el bienestar!
El debate en torno a la globalización y a la libertad de mercados ha acaparado mucha atención. Es hora de eliminar las últimas barreras proteccionistas de la Unión. La Unión Europea y la nueva administración norteamericana pueden, juntas, abolir las barreras aduaneras para los productos agrícolas y para la industria textil. Esto sí que es solidaridad con los pobres del mundo.
A diferencia del Partido de Izquierda, partido que apoya al gobierno sueco, opino que es provechoso que la Presidencia sueca contemple en su programa que una de sus principales prioridades será trabajar para que la Unión Europea impulse en la OMC el desarrollo hacia liberalizaciones concretas. Esta declaración está en plena concordancia con la tradición de libre comercio sueca y de apertura hacia el mundo. Sin embargo, el Ministro de Comercio sueco, Sr. Pagrotsky, ha presentado literalmente el impuesto Tobin como una “idea simpática”, y el Primer Ministro ha manifestado comprensión por aquellos que con desórdenes y altercados sabotearon la reunión de la OMC en Seattle. El impuesto Tobin es una amenaza contra los pobres del mundo. Un impuesto de esta naturaleza solamente serviría para empeorar la eficacia de los mercados. Por eso quisiera preguntar: ¿puede el Presidente del Consejo aclarar aquí en presencia del Parlamento, si la Presidencia sueca está a favor o en contra del establecimiento de un impuesto Tobin?
Andersson (PSE). – (SV) Señora Presidenta, señores miembros de la Comisión, Señorías, doy la bienvenida al Parlamento a Göran Persson, Primer Ministro de Suecia. Acostumbro a ver con ilusión a todas las Presidencias, pero ésta es especial, y de ella espero muchas cosas.
Opino que las prioridades que ha fijado Suecia, las tres Es, son correctas. Son pocas materias, pero importantes, y están en concordancia con la agenda de la Unión. Obviamente, lo más importante es la ampliación. Unir el Este y el Oeste de nuestro continente, después de años de guerra fría, es una tarea histórica. No puedo imaginar algo más esencial ni más necesario que participar en la conclusión de esta tarea durante mi vida política.
Los anhelos de Suecia de acelerar el proceso de ampliación son loables. Espero que las negociaciones con los primeros países terminen pronto y que se pueda fijar una fecha límite para la incorporación de esos países. Entiendo que esto es difícil. Entiendo también que debe haber una base de realismo, que no hay que crear falsas esperanzas. Pero también es importante que los ciudadanos de los países candidatos no pierdan las esperanzas y que vean la luz al final del túnel.
La segunda prioridad se refiere al empleo. Suecia ha impulsado el empleo. En Estocolmo habrá que coordinar en una sola política los temas de empleo, de política social, de formación y de política industrial. El método que se usará es el de la coordinación abierta. El Parlamento quisiera, igual que en el caso de la legislación, tener un papel en este método, ya que éste será cada vez más importante. Quisiera que se me dieran señales en este sentido.
La tercera prioridad tiene relación con el desarrollo sostenible. Se trata de conseguir una economía sostenible, condiciones sociales sostenibles y un medio ambiente sostenible. La política medioambiental de la Unión ha tenido bastante éxito. Esto se debe a que los que tienen menos ambiciones no pueden bloquear las decisiones y, además, a que el Parlamento tiene poder de codecisión en materias medioambientales. Lo que falta en esta estrategia es que la política medioambiental esté coordinada con los sectores mencionados anteriormente. Esto hay que hacerlo antes de la Cumbre de Estocolmo y será un resultado de la reunión de Gotemburgo.
Fue importante que se llegase a un acuerdo en Niza, especialmente para el proceso de ampliación. No obstante, no todo fue provechoso, como, por ejemplo, las complejas normas que regulan la codecisión. La manera de tomar las decisiones, a puertas cerradas, tampoco fue buena. En la agenda de Suecia se contempla la transparencia y se va a impulsar el tema de las contrataciones públicas. Espero que Suecia también dedique especiales esfuerzos a la obtención de un proceso de decisión más abierto. Espero, sinceramente, que Suecia haga algo en este campo.
Permítanme mencionar algo sobre el manejo de las crisis. El manejo activo de las crisis y la ausencia de participación en alianzas militares no son sinónimos de pasividad ni nunca han tenido este significado. El manejo activo de las crisis consiste en intentar prevenir conflictos. Suecia y Finlandia han sido precursores de la idea de dar oportunidad primero al manejo civil de las crisis y, sólo como última medida, echar mano a los recursos militares; esta idea es buena y debe desarrollarse. Hay una mayoría que la apoya.
Una vez más, doy la bienvenida a la Presidencia sueca.
Schmidt, Olle (ELDR). – (SV) Señora Presidenta, señor Primer Ministro, ¡también deseo dar la bienvenida al señor Primer Ministro! Aquí las cosas no son como en el Parlamento sueco, pero uno se acostumbra con bastante rapidez.
Hay muchas cosas que giran en torno a las tres Es. Permítanme destacar una cuarta E, la E de empatía. Todos nos conmovimos profundamente cuando, después de los agasajos de la cena de Navidad, vimos cómo la gente luchaba por sus vidas frente a las costas turcas, intentando llegar a Europa. Muchos murieron en su intento de lograr una vida mejor. Me consta que usted, señor Primer Ministro, manifestó su consternación por la enorme tragedia el año pasado, cuando 58 chinos fueron encontrados muertos en un contenedor en Dover.
Europa no debe convertirse en una fortaleza. La política de asilo y refugio de Europa debe estar impregnada de dignidad y humanismo, así lo manifestó usted en esa ocasión. Pero, ¿qué ha sucedido desde entonces? Europa ha elegido la dirección equivocada.
Se propone un endurecimiento de las penas por contrabando de personas. Esto es necesario, pero la propuesta tiene efectos no deseados. Algunas entidades, tales como las iglesias, los conventos, las organizaciones de refugiados y las redes de personas que ayudan a los refugiados, corren el riesgo de ser condenados. Hay que frenar esa propuesta. En Suecia, las iglesias gozan de inmunidad desde la Edad Media.
Los líderes europeos deberían reflexionar sobre las causas del gran aumento del contrabando de personas hacia el continente. Europa se cierra. No es digno de una Europa democrática que se exijan visados a ciudadanos de 130 países. La norma fundamental debería ser que las personas pudiesen entrar libremente a la Unión. ¿Está dispuesta la Presidencia sueca a acortar considerablemente la lista de países a los que se exige visado?
Soy un ferviente partidario de la Unión y he abogado desde hace tiempo por normas comunes en materia de asilo y refugio, pero los liberales no estamos dispuestos a aceptar una Europa inexpugnable. En esto, señor Primer Ministro, la nueva Presidencia puede desempeñar un importante papel inspirándose en el espíritu de Raoul Wallenber, cuya memoria usted ha honrado con tanto mérito. ¡Empatía, señor Primer Ministro!
PRESIDENCIA DEL SR. DAVID MARTIN Vicepresidente
Maes (Verts/ALE). - (NL) Señor Presidente, como representantes de las naciones y las regiones consideramos a Suecia como un aliado para la defensa de nuestras causas más preciadas, entre las cuales figura la diversidad lingüística y cultural. Pues bien, así como usted pretende reforzar el papel de los parlamentos nacionales, nosotros proponemos que se preste la misma atención a las instituciones de nuestras regiones constitucionales, de nuestros gobiernos. Deseamos que nuestras regiones puedan dialogar directamente, por ejemplo para eliminar eventuales desigualdades en materia de empleo entre diferentes regiones en un mismo país.
Acogemos a Suecia como una Presidencia respetuosa con el medio ambiente, pero Suecia entraría en contradicción consigo misma si enviara combustible MOX a Sellafield. Ello iría en contra de la firma del Convenio OSPAR, que insta a todas las partes a que defiendan la opción del no reproceso.
Y para finalizar, una última palabra acerca de la ampliación. No creemos que el único factor clave para la ampliación sea el acervo comunitario de índole material, sino que, en nuestra opinión, merece una especial atención el acervo ético. En otras palabras, la democracia y el respeto de los derechos humanos y las minorías desempeñan un papel fundamental para que Europa pueda convertirse en una verdadera comunidad de valores, o sea, en una Comunidad.
Blokland (EDD). - (NL) Señor Presidente, el programa de trabajo de la Presidencia sueca es un espléndido documento, pero falta el desarrollo concreto. ¿Cómo piensa la Presidencia sueca realizar este ambicioso programa de trabajo? Además, aparte de las prioridades suecas quedan por atar todos los cabos sueltos de la Presidencia francesa.
La primera vez que Suecia ejerce la Presidencia de la Unión Europea ha acertado plenamente al convertir la ampliación en un objetivo prioritario. Pero ¿no se está adoptando una actitud demasiado optimista respecto a la disposición de los miembros de la Unión Europea a admitir a los países candidatos? El hecho de que no se mencionen fechas de entrada da muestras de un espíritu muy realista, puesto que ello depende del cumplimiento de los criterios de adhesión. Es importante que a los países candidatos se les ofrezca un futuro mejor, en libertad. Para ello es necesario que en estos países se cree más empleo y se fomente el desarrollo sostenible a través de una tecnología respetuosa con el medio ambiente. Considero positivo que a lo largo del próximo semestre se haga todo lo posible por cerrar el máximo número de capítulos de negociaciones con los países candidatos.
Por otra parte, hemos de cerciorarnos de que el mercado interior continúe funcionando satisfactoriamente en una Unión ampliada. A este respecto merece especial atención la aplicación de las directivas medioambientales. ¿Qué actitud adopta la Presidencia en las negociaciones de adhesión ante las directivas que no son aplicadas correctamente por los Estados miembros actuales durante un tiempo prolongado?
Por último, me parece muy loable el propósito de integrar el medio ambiente en otras políticas, como es el caso del impuesto energético. Dicha integración constituye un buen punto de partida para el Sexto Programa de Medio Ambiente, así como para los objetivos e indicadores concretos que en él se recogerán. Sin embargo, aún no entiendo muy bien cómo se puede compaginar esta meta con la liberalización propuesta por la OMC.
Van Velzen (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, Suecia se precia con razón de su política de llevar a la práctica la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Podrá imaginarse cuál fue mi sorpresa al comprobar que el largo séquito de la Presidencia sueca sólo está compuesto sólo por hombres.
En su discurso ocupa un lugar primordial la exigencia de que en la Unión Europea toda la atención se centre en el ciudadano. Yo vengo de un país que ha hecho suyo el lema "palabras no, actos sí". Dentro de poco tendrá la oportunidad de pasar a la acción, puesto que está sobre la mesa un reglamento que regula el acceso a los documentos del Consejo, la Comisión y el Parlamento. Quisiera hacerle cinco preguntas al respecto.
Primera pregunta: ¿qué piensa hacer con la propuesta elaborada por la Comisión, que ha sido objeto de virulentas críticas?
Segunda pregunta: ¿se dispone a modificar en profundidad la propuesta de la Presidencia francesa a fin de aumentar la transparencia?
Tercera pregunta: ¿está dispuesto a darse prisa para reunir cuanto antes a los grupos de trabajo del Consejo de modo que se pueda lograr lo antes posible un acuerdo con el Parlamento Europeo?
Cuarta pregunta: ¿se atreve a provocar una revolución facilitando los documentos del Consejo ahora mismo a través de Internet para que pueda poner en práctica la transparencia?
Quinta pregunta: ¿considera que el derecho de los ciudadanos europeos a la transparencia con respecto a las autoridades de Bruselas es menor que el derecho de que gozan los ciudadanos americanos con respecto a su Gobierno de Washington?
Para concluir, quisiera hacerle una última pregunta: ¿se atreve a iniciar un autoproceso de transparencia respecto a la situación posterior a Niza, tal y como acaba de sugerir el Presidente de la Comisión? ¿Cuál es su respuesta a esta pregunta? Me parece harto importante, señor Presidente del Consejo, que pase de la retórica a la acción.
Rocard (PSE). – (FR) Señor Presidente en ejercicio, quisiera desear buena suerte a Suecia en su primera presidencia. Las tres “E” son tres buenas prioridades que compartimos. Sólo una palabra sobre la ampliación. La queremos como usted. Hay que sacarla adelante con éxito. No olvidemos nunca que una de las principales condiciones del éxito es que seamos capaces de gestionar correctamente también nuestros asuntos internos. El legado de Niza es malo. Tendrá que revisarlo.
Pero voy a su segunda prioridad, el empleo, que es la que corresponde a mi función temporal en este Parlamento. En la evolución de la Unión, ha habido cinco años para preparar el gran mercado, y ello con instrumentos legislativos vinculantes. Lo mismo ocurrió con el euro. Entramos en un nuevo desafío, la mejora del empleo, o incluso el retorno al pleno empleo, como se ha osado decir en la Cumbre de Niza con nuestra aprobación. Pero sin instrumentos legislativos vinculantes todos conocemos sus limitaciones. Esto quiere decir que hay que reforzar los instrumentos de convergencia y de persuasión. Para la Unión Europea, significa, en primer lugar, una mejor coordinación entre la política macroeconómica, y sobre todo macrofinanciera, en nuestra historia, y la política de empleo. Señor Presidente, usted va a presidir el nuevo Consejo Europeo de primavera, que será el primero en que se confrontarán los objetivos macroeconómicos generales con los objetivos en materia de empleo. Establecerá un precedente si instaura la obligación de que haya algo que decir y los gobiernos deban confrontar resultados, y no sólo intenciones. Necesitamos también una coordinación que sea más favorable al empleo entre las distintas facetas de todas las políticas europeas. Nuestra política de competencia, una de las mejor definidas, una de las que mejor funcionan, ¿debe tener como único objetivo una sana competencia económica? Fusiones y estructuraciones se multiplican. ¿Cuál es su plusvalía en términos de empleo y de crecimiento? La Comisión aplica los criterios actuales. El Consejo probablemente haría bien en reequilibrar esos criterios. La competencia debe favorecer también el empleo. La misma necesidad de coordinación política interna existe cuando la Unión reforma sus procedimientos de contratos públicos o reglamenta sus servicios de interés general. Tenía algunas otras cuestiones. He llegado al final de mi tiempo. Este Parlamento, señor Presidente, es una casa en la que casi no se habla. Se acostumbrará, y sólo le entristecerá moderadamente. A mí me da pena.
Olsson (ELDR). – (SV) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, quiero felicitar al Primer Ministro Sr. Persson por su ambicioso y concreto programa. Tengo la esperanza de que la UE avance y que esto también fortalezca la imagen de la Unión en Suecia.
La materia más importante de aquellas que afectan directamente a los ciudadanos, es la de la seguridad alimentaria. He comprobado que el Primer Ministro ha manifestado dudas a la hora de comer carne, debido al manejo que se hace de los animales y de los productos cárnicos. A pesar de que soy un viejo agricultor y carnívoro inveterado, entiendo a las personas que piensan de este modo.
El Parlamento va a debatir cerca de ochenta directivas relacionadas con la seguridad alimentaria. Ahora estamos empezando la tramitación de una propuesta sobre la creación de una autoridad europea de alimentos. Quisiera saber qué piensa el señor Primer Ministro acerca de esta autoridad.
En un mercado común tiene que haber reglas y controles comunes y, si las reglas no se cumplen, un sistema de sanciones común. Una unicidad de esta naturaleza requiere algo más que la propuesta autoridad. En mi opinión, ésta debería actuar en colaboración con la Oficina de Inspección Veterinaria de Dublín y con la Comisión. En el campo de fuerzas de este triángulo, sería posible asesorar, hacer cálculos de riesgos y manejar los riesgos y las sanciones en el marco de la legislación vigente, ofreciendo así seguridad alimentaria de similares características en toda la Unión. Espero que la Presidencia respalde esta idea.
Schörling (Verts/ALE). – (SV) Señor Presidente, señores representantes del Consejo y de la Comisión, colegas, es muy satisfactorio que la Presidencia sueca haya dado alta prioridad al medio ambiente, esto nos compromete.
Para invertir las tendencias negativas que empeoran el medio ambiente, se necesitan decisiones políticas radicales. Las referencias del Sr. Persson, Presidente del Consejo, al desarrollo sostenible, nos hacen abrigar esperanzas de que la agenda de la Unión conduzca a una estrategia verde para la presente década. Esto significa imponer reglas de juego ecológicas a la economía, integrar el medio ambiente en todas las demás políticas y destinar los recursos que sean necesarios. Por eso resulta incomprensible que el gobierno sueco rechace los impuestos relacionados con el medio ambiente en el ámbito comunitario, como los niveles mínimos de dióxido de carbono, y los impuestos a la energía. ¿Por qué se dijo que no a esto en Niza?
Otro asunto de gran actualidad es la forma en que la Presidencia sueca asumirá la tarea de Niza de formular una estrategia para el futuro político de la UE. Usted, señor Presidente del Consejo, igual que una gran parte de la población de los países miembros, está en contra de una evolución federalista de la Unión. ¿Cuál es su visión de la futura distribución de las competencias y de la subsidiariedad?
¿Cómo piensa usted mantener la neutralidad y el no alineamiento suecos, al mismo tiempo que su tarea como Presidente del Consejo es continuar la construcción de la capacidad militar de la Unión?
Finalmente, ¡deseo suerte a la Presidencia sueca!
Salafranca Sánchez-Neyra (PPE-DE). - Señor Presidente, en primer lugar, deseo suerte a la Presidencia sueca de la Unión Europea.
Como el Sr. Presidente en ejercicio del Consejo sabe, la labor de una Presidencia no consiste sólo en defender sus intereses nacionales, sino también en buscar consensos para que el proyecto de Unión Europea progrese. Y la única forma de progresar es estableciendo una cooperación armónica entre las tres instituciones: Consejo, Comisión y Parlamento. Por eso, nos tranquiliza la oferta de colaboración que usted ha brindado hoy a este Parlamento, sobre todo a la luz de las declaraciones a las que se ha referido hace un momento el Sr. Poettering, en las que usted, al parecer, ha afirmado que la Comisión es una institución que adolece de un grave déficit democrático y que este Parlamento, después de las elecciones de 1999 y de la baja participación de los ciudadanos de su país, debería disolverse. Yo no sé si son ciertas o son falsas, si han sido desmentidas o no, pero yo creo, Sr. Presidente, que se impone una clarificación sobre estas declaraciones.
Dicho esto, se ha referido usted, cuando ha hablado de la Europa de los valores, a la necesidad de exportar el sistema de la Carta de Derechos Fundamentales a países terceros. Yo no sé qué es lo que ha querido decir exactamente usted con eso. Si tenemos que exigir a los países terceros unos valores que no hemos sido capaces de exigirnos a nosotros mismos, quizá la interpretación más lógica es que usted se ha convertido ahora en un ferviente partidario de aplicar la Carta de Derechos Fundamentales con carácter obligatorio, y quizá de incluirla en los Tratados.
Al principio de su intervención, ha hecho usted referencia al proyecto de Unión Europea, a la que ha definido como una comunidad de Estados del bienestar. Y yo quiero decirle que esa interpretación del bienestar, de la Europa de lo tangible, de lo contante y sonante, del beneficiario neto y del saldo neto, es una visión legítima, pero incompleta, de Europa. La Europa del bienestar tiene que supeditarse, señor Presidente en ejercicio del Consejo, a la Europa de los valores, puesto que la Unión Europea constituye y representa una llamada permanente a la paz, a la comprensión, a la concordia y a la solidaridad. Y nos gustaría mucho que la Presidencia en ejercicio no lo olvidase.
Persson,Consejo. – (SV) Señor Presidente, señor Presidente de la Comisión, Señorías, es obvio que no me será posible comentar todos los puntos de vista que se han vertido. Sin embargo, puedo referirme a algunas líneas centrales que han estado presentes en muchas intervenciones. Por razones obvias, no me referiré a aquello relacionado con la política interna sueca, ya que esos temas podremos tratarlos en otras oportunidades. Me concentraré en los grandes temas europeos.
Siento que hay un gran deseo, expresado especialmente por los representantes de los grandes Grupos de partidos, de trabajar junto a la Presidencia en favor de una mayor apertura. Esta materia, como ustedes saben, comprende diversas concepciones en el seno de la Unión, por lo que su manejo durante los próximos meses va a ser difícil y complicado. Sin embargo, creemos que una condición fundamental para crear confianza en la Unión Europea, en su política y en sus instituciones, es que haya transparencia, que sea posible seguir la tramitación de un asunto, que se puedan exigir responsabilidades y que se pueda debatir. Así se podrá crear un espacio político europeo en el que se discuta, lo que a su vez es una condición para crear instituciones que den origen a una mayor legitimidad democrática. Lo que han dicho los Sres. Poettering, Barón Crespo y otros diputados es, sin duda, extraordinariamente provechoso en este punto y yo lo tendré en cuenta.
En muchas intervenciones se han hecho referencias a la ampliación, especialmente en la vital y visionaria del Sr. Barón Crespo. También la Sra. Malmström me ha preguntado si podemos dar una fecha para la incorporación del primer país en la Unión. Me gustaría, nos gustaría poder hacerlo, pero no lo hacemos. No discutiremos este punto antes de saber si tienen éxito las próximas negociaciones. Creo que daríamos señales erróneas si fijásemos una oportunidad determinada en que los primeros países, de los que ahora negocian su adhesión, pudieran empezar a ser miembros de la Unión. Sería una señal engañosa, ya que, en primer lugar, queremos ver que las difíciles negociaciones que tenemos por delante tengan buenos resultados. Esos avances se pueden producir durante la Presidencia sueca y, entonces, podremos dar una fecha en Gotemburgo. Espero que sea así. Me gustaría que fuese así, pero no estoy seguro.
Cuando hablamos de los grandes temas y de la ampliación, es evidente que estamos casi de acuerdo. No hay respaldo más decidido a la ampliación que el del Parlamento Europeo. Éste es un proyecto del Parlamento Europeo más que de ninguna otra institución. El Parlamento se ha comprometido con la ampliación. Es obvio que estoy muy interesado en que también se apruebe el tratado que suscribimos en Niza ya que éste es, a su vez, una condición para la realización de la ampliación. Espero que podamos resolver las diferencias de criterios existentes entre la Comisión, el Consejo y el Parlamento, de modo que podamos avanzar en el proceso de ampliación. Tenemos una responsabilidad común por la ampliación, una posibilidad histórica de borrar las divisiones entre Europa del Este y del Oeste.
En mi opinión, y tal como lo manifestó el Sr. Andersson en su intervención, el Tratado de Niza, a pesar de sus deficiencias y errores, facilitó el camino de la ampliación, cosa que es importante mencionar.
En sus intervenciones, numerosos diputados se han referido a temas medioambientales. Valoro particularmente lo que la Sra. Hautala y otros diputados han señalado. Opino que los temas relacionados con el medio ambiente no deben entenderse como un freno al desarrollo económico, sino que, por el contrario, como una fuerza impulsora. Todos los problemas medioambientales actuales se pueden resolver con ayuda de nuevas técnicas. De eso estoy convencido. También estoy convencido de que, en la práctica, ya contamos con esas nuevas técnicas, están a nuestro alcance. Sabemos cómo habría que actuar. Cuando los ciudadanos ven lo que está pasando, por ejemplo con el cambio climático, y que no somos capaces de dar una respuesta coordinada, se deteriora, evidentemente, la credibilidad en nuestras instituciones. Por eso, creo que la Cumbre de Gotemburgo será un punto de partida importante, un camino para avanzar, en el que con ayuda de medidas políticas se promuevan nuevas técnicas, investigación, desarrollo y confianza en las capacidades humanas. Si fomentamos esto, también nos habremos puesto a la cabeza del desarrollo tecnológico, que es una condición para la competitividad europea. Hay que ver el medio ambiente como una fuerza propulsora y no como un freno ni como un deseo de volver al pasado. Hay que ver el medio ambiente como una contribución futurista para la creación de una Europa más moderna y mejor. Este esfuerzo debemos realizarlo junto con el meritorio trabajo de la Comisaria Wallström en torno al programa de acción para las sustancias químicas y su reglamentación. Sumemos esto y podremos conseguir en Gotemburgo resultados promisorios. He tomado nota de lo que ustedes han dicho sobre el medio ambiente y, en general, comparto sus opiniones.
A grandes rasgos, el empleo es todavía una política, y durante mucho tiempo más seguirá siéndolo, que compete a los parlamentos nacionales. Hemos encontrado una forma de avanzar en la Unión, por medio de la coordinación contemplada en el Proceso de Lisboa. Estoy totalmente de acuerdo con el diputado Sr. Rocard en el sentido de que las discusiones macroeconómicas serán más relevantes en la medida que nos acercaremos al pleno empleo. Dicho simplemente: ¿cómo podemos aprovechar el hecho de que cooperamos en una Unión Europea, por ejemplo, para estimular aún más el crecimiento económico? Nos encontramos en una situación en la que no somos vulnerables a los estímulos. Un país aislado es vulnerable, pero no una unión de países. Esto es algo que hay que discutir y, reconozco abiertamente, es interesante para los países que ya forman parten de la cooperación en torno al euro. Esos países tienen mayores posibilidades de utilizar su situación o estimular un mayor crecimiento económico y, en consecuencia, un mayor empleo. Estoy seguro de que se discutirán estos temas en el grupo de países del euro. Los trabajos que constituyen la esencia de la Unión están en relación con el mercado interior y con los métodos de trabajo del derecho comunitario, según el espíritu de Monnet. Este núcleo ya se ha construido. Ahora hay que colaborar en otros campos, por ejemplo, en lo que llamamos el Proceso de Lisboa. Son expresiones diferentes. Independientemente del camino que elijamos para la colaboración, las exigencias de apertura y transparencia son las mismas. No quiero estar en una situación en que los estados y los gobiernos discutan entre sí, en lo que podría considerarse como discusiones cerradas, secretas o que imposibilitan la transparencia. Sea cual fuere el método que usemos, la transparencia es fundamental.
Se han dicho otras cosas en las que también estoy de acuerdo. No obstante, permítanme decirles que ha habido dos intervenciones diferentes, de carácter especial pero esenciales desde un punto de vista político, de las que, subrayo, he tomado debida nota. Lo que dice el Sr. Olsson sobre política y calidad de los alimentos, esto es, el interés de los consumidores en contar con protección y sobre la recuperación de la confianza, es algo que, en gran medida, coincide con mis criterios y con los de la Presidencia.
Olle Schmidt se refirió a la política de refugiados, a una postura generosa por parte de la Unión hacia las personas que llegan hasta nosotros buscando seguridad y protección. La Convención de Ginebra debe ser siempre el fundamento de este tipo de razonamientos, pero nuestros anhelos deben ir más lejos. Como una parte rica de la comunidad mundial, deberíamos poder costeárnoslos. En común, no cada uno por su lado. Deberíamos razonar y discutir en torno a estos anhelos y hacer avanzar a la Unión en este campo. Comparto plenamente lo que manifestó Olle Schmidt en su intervención sobre una política humanista de refugiados.
Finalmente, permítanme decir que la Presidencia sueca va a estar a menudo en este hermoso edificio para dialogar y discutir. Pero nos gustaría también que ustedes se acercasen a nosotros. Quisiéramos tenerles como huéspedes en nuestro lejano y frío país, que, sin embargo, en estos casos, se caracteriza por la calidez y la fraternidad; se los aseguro. ¡Bienvenidos! Deseo una cooperación con todos los Grupos Parlamentarios, en bien de la Unión.
Randzio-Plath (PSE) . – (DE) Señor Presidente, yo quiero agradecer a la Presidencia del Consejo la actitud positiva con que se propone abordar la Cumbre de Estocolmo y alcanzar la sostenibilidad económica, en interés del pleno empleo, la reforma económica, la innovación y las perspectivas futuras de la Unión Europea. Lo que necesitamos en Estocolmo no es una cumbre de la desregulación. Necesitamos una cumbre que deje claro en qué ámbito es más conveniente que se regule cada cosa en la Unión Europea, con el fin de poder avanzar en la utilización del mercado interior no sólo en beneficio de la economía, sino también de las personas, de los trabajadores y trabajadoras.
En consecuencia, yo también quisiera dirigir un ruego a la Presidencia sueca del Consejo: si desean demostrar una mayor transparencia y democracia justamente en el contexto de la coordinación de la política económica, empiecen por dar un primer paso con la participación del Parlamento europeo en el diálogo macroeconómico, en todas las iniciativas y en la definición de las líneas fundamentales de la política económica.
Por primera vez, vamos a presentar nuestras propuestas en el marco de un procedimiento legislativo. Entonces podremos comprobar si la Presidencia recoge efectivamente el guante con vistas a la superación del déficit democrático y comienza a avanzar pragmáticamente a pequeños pasos. Se trata de una petición muy sentida del Parlamento europeo, que desde 1994 viene solicitando un acuerdo interinstitucional en este sentido.
Yo quiero pedirle a la Presidencia del Consejo que siga impulsando de manera consecuente el proceso de Lisboa, manteniendo la misma prioridad para todos los ámbitos de actuación política allí citados. Es decir, que se transponga efectivamente una combinación de políticas adecuada y suficiente, impulsando una política de integración social, de pleno empleo y de reformas económicas con un calendario claro y también con unos indicadores cualitativos. Lo mismo cabe decir de la política financiera, ya que también debemos dejar claro mediante la política de inversiones que la población de Europa puede conseguir un valor añadido gracias a la cooperación a escala europea y las inversiones en las personas, pero también en infraestructuras.
Finalmente, quisiera hacer una última observación a la Presidencia sueca del Consejo: nuestra esperanza de que los ciudadanos y ciudadanas –una gran parte de los cuales están muy preocupados– puedan efectuar sin temor la transición al euro está en sus manos. Mantengan una intensa colaboración con la Presidencia belga del Consejo e insten a todos los agentes a que cooperen, en los pueblos, las ciudades y las grandes capitales, pues el euro es un audaz proyecto histórico, que sólo podrá salir adelante con éxito si todos perseguimos el mismo fin.
(Aplausos)
Beazley (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, señor Comisario, como hemos podido oír de boca del presidente de nuestro Grupo durante este debate, el PPE visitó Berlín la semana pasada. Antes de volver, algunos colegas y yo tuvimos ocasión de visitar el Postdam, donde se celebró la conferencia en la que el Presidente Truman, el Primer Ministro Churchill – que extrañamente fue sustituido en mitad de la conferencia por el Sr. Atley – y el Mariscal Stalin acordaron la separación de Yalta de Europa. La Presidencia sueca, como hemos podido oír durante el debate, ha despertado grandes esperanzas de que, durante los próximos seis meses, logremos la restauración de una Europa unida, pero creo que el tiempo para la retórica ha quedado atrás y lo que todos deseamos ahora son resultados. Me pregunto si sería posible transmitir cuatro preguntas a la Presidencia sueca.
En primer lugar, ¿tiene intención la Presidencia de convocar un Consejo o una reunión extraordinaria a la que se invitaría a representantes de los Gobiernos de los países candidatos, no sólo para facilitar las negociaciones, sino también para transmitir una señal importante a la sociedad de que la ampliación no es un mero ejercicio político, un espejismo, un objetivo que permanece lejano, sino que realmente estamos realizando los avances necesarios?
En segundo lugar, ¿sería posible suavizar las negociaciones burocráticas teniendo en cuenta las experiencias del pasado? En cierto modo resulta cruelmente difícil que el proceso de ampliación se presente meramente como una cuestión de si se cumplen determinados acervos de carácter técnico, pasando por alto, quizá, las dificultades específicas a las que tuvieron que hacer frente las Repúblicas bálticas y otros países de la Europa central y oriental bajo el sistema soviético.
En cuanto al calendario que nos hemos fijado: ¿está de acuerdo la Presidencia sueca con que hacen falta períodos de transición y, por último, podemos confirmar que no se pondrán nuevos obstáculos en el camino de los países candidatos?
No hay duda de que hoy ha sido el día de Suecia. Todos tenemos grandes esperanzas de que dentro de seis meses en Göteborg, una vez más, no sólo sea el día de Suecia, sino también el día de Europa.
Myller (PSE). – (FI) Señor Presidente, doy la bienvenida con mis mejores deseos a la Presidencia sueca, si bien no se la puede envidiar, habida cuenta de la situación en que se hace cargo de la Presidencia del Consejo. Atrás queda una cumbre que quizás haya sido la más caótica de toda la historia de la UE. Las discusiones se dilatan siempre hasta las vísperas de la ratificación de los tratados, lo cual no transmite en absoluto una buena imagen del funcionamiento de las cumbres ni de la actuación del Consejo. Por esta razón, cabe reseñar con verdadera satisfacción que la Presidencia sueca ha anunciado su deseo de reformar la actuación del Consejo precisamente en una dirección de mayor transparencia.
El programa diseñado por la Presidencia sueca para su período es ambicioso y equilibrado, y ya era hora de que, por fin, los temas medioambientales tomaran un protagonismo de amplio alcance en los debates de la Unión Europea. El plan de desarrollo sostenible para la UE, que será aprobado como parte del proceso Río Plus en la Cumbre de Goteburgo, deberá incluir todos los elementos de sostenibilidad que serán prioritarios durante esta Presidencia del Consejo de la UE. En mi opinión, las 3 E de estos elementos garantizan la sostenibilidad.
Pero, sin embargo, estoy algo preocupada, y ahora me dirijo a la Comisión, por el calendario en que se elaborarán los asuntos a tratar, por ejemplo, en la Cumbre de Goteburgo. ¿Cómo será posible que el Parlamento Europeo pueda participar de lleno con este calendario, por ejemplo, en la preparación del plan de desarrollo sostenible? Pero quiero darle las gracias a la Presidencia sueca por la incorporación de la dimensión nórdica. Y quiero volver a formular una pregunta a la Comisión: ¿cómo se garantizarán los recursos necesarios, por ejemplo los recursos humanos, para que la política en materia de esta dimensión nórdica tenga continuidad también por parte de la Comisión?
Wijkman (PPE-DE). – (SV) Señor Presidente, quiero dar la bienvenida a la Presidencia sueca y a su programa, que contiene muchas prioridades interesantes. Tal como lo han manifestado otros diputados, me preocupa la tendencia a destacar, frecuente e insistentemente, el modelo interestatal a costa de lo que acostumbramos a llamar the community approach, es decir, un modelo en que se da mayor significado y un papel más preponderante a la Comisión.
He tomado nota de las promesas del Primer Ministro sobre apertura, independientemente del modelo que se elija, pero el asunto es más extenso que eso. La interesante intervención del Sr. Prodi confirmó los retos que tendremos que enfrentar.
Escuché atentamente los comentarios del primer Ministro sobre el medio ambiente. Me parecen bien, pero hay un problema. La mayoría de los problemas medioambientales actuales están directamente relacionados con el uso de la energía, y el problema es que en Europa hoy no existe una política energética. Los países miembros no han logrado ponerse de acuerdo sobre una tasa común para el dióxido de carbono. El gobierno sueco ha manifestado que está a favor de un arancel de este tipo, pero solamente si se acuerda con unanimidad, lo que es lo mismo que no decidir nada. Algunos gobiernos han bloqueado este asunto durante diez años. ¿Qué hace pensar al Primer Ministro y al gobierno que el asunto se podría resolver justamente ahora? Sin aranceles que graven al dióxido de carbono, la UE no podrá cumplir con los compromisos del Protocolo de Kioto. Además, la estrategia para un desarrollo sostenible que se va a discutir en Gotemburgo va a cojear seriamente si la Unión no afronta los problemas energéticos de manera coordinada. El Sr. Prodi y otros oradores se han referido a este tema de manera loable. Con todo, no sabemos si el gobierno sueco está dispuesto a cambiar su parecer.
Finalmente quisiera decir que, al igual que Olle Schmidt, me hubiese gustado ver una cuarta “E”, de empatía. Esa letra no sólo debería valer para los asuntos de refugiados, sino que también para las relaciones con el Tercer Mundo.
Se ha mencionado el impuesto Tobin, pero creo que su realización es imposible. Una forma de reunir dinero para los problemas mundiales sería intentar que todos los países de la Unión cumpliesen con la exigencia de dar el 0,7 por ciento de su PNB a las ayudas al desarrollo. Además, tal como dijo la Sra. Carlsson, ¡hay que bajar los aranceles aduaneros para los productos de los países en desarrollo! ¿Está dispuesto el gobierno sueco a trabajar con ese espíritu?
von Wogau (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, Señorías, en el curso del debate ha quedado muy claro que el resultado de Niza ha decepcionado a la mayoría de los diputados del Parlamento Europeo. El verdadero motivo es el siguiente: la democracia y la transparencia quedaron olvidadas en el camino en Niza. ¿Qué sucedió? Como podemos ver, en el Consejo se está imponiendo la mayoría cualificada en cada vez más ámbitos. Esto imposibilita el control de los parlamentos nacionales, cuyas decisiones pueden ser revocadas por el correspondiente voto mayoritario en el Consejo.
Este control democrático no ha sido sustituido. no obstante, lamentablemente, por el control democrático ni tampoco por el poder de codecisión del Parlamento Europeo. Yo tengo el convencimiento de que este es el punto débil decisivo de lo acordado en Niza.
Señor Presidente del Consejo, Suecia cuenta con una gran tradición democrática y de transparencia. Yo creo firmemente en ella y confío en que la Presidencia sueca apoyará nuestros esfuerzos para subsanar esta deficiencia del Consejo de Niza y reforzar la legitimidad del proceso democrático de decisión en la Unión Europea.
También quisiera referirme a una segunda cuestión. Bajo la Presidencia sueca del Consejo se deberá preparar la introducción del euro, o sea, la introducción de los billetes y monedas denominados en euros en doce países de la Unión Europea. Una pregunta que nos hacemos reiteradamente es: ¿quién representa al euro de cara al exterior? A mi parecer, la Comisión Europea debería desempeñar un papel más activo que hasta ahora en este contexto. La Presidencia francesa del Consejo nos dio una respuesta clara, que atribuye la representación exterior del euro al presidente del grupo Euro-doce. Lo cual genera a su vez una situación paradójica. El Ministro de Finanzas sueco ostenta la representación exterior de la Unión Europea en lo que respecta a los aspectos generales de la política económica, mientras que en todo lo que afecta al euro, a los asuntos monetarios, esta tarea recae en el Ministro de Finanzas belga. Si en el Parlamento Europeo ya no lo entendemos, ¿cómo podemos esperar que lo comprendan los ciudadanos de la Unión Europea? ¿Cómo van a interpretarlo los mercados? ¡Tenemos que hacer cuanto esté en nuestra mano para que vuelva a imponerse la razón!
Usted puede contribuir mucho a ello, señor Ministro de Asuntos Exteriores. Si logra convencer a sus conciudadanos de que el euro es un proyecto favorable, que se trata de una moneda estable en el ámbito interior y que su estabilidad exterior también es cada vez mayor, si consigue convencerles para que participen en esta gran obra de la integración europea, a la vez contribuirá también a que los ciudadanos comprendan mejor este aspecto de la Unión Europea.
El Presidente. – El debate queda cerrado.
PRESIDENCIA DEL SR. PUERTA Vicepresidente
7. Turno de preguntas (Consejo)
El Presidente. - De conformidad con el orden del día, se procede al turno de preguntas (B5-0001/2001). Examinaremos las preguntas dirigidas al Consejo.
Pregunta nº 1 formulada por Maj Britt Theorin (H-0952/00):
Asunto: Cumbre UE-China
En un nuevo informe de la OIM (Organización Internacional para las Migraciones) se señala que la mafia china de la trata de mujeres está muy bien organizada, y que se venden mujeres en mercados repartidos por toda China. Además, en términos relativos, los beneficios son elevados (en muchos casos sobrepasan los 30.000 euros). La OIM muestra su preocupación por un posible aumento dramático de la trata de mujeres con base en China, tanto en el interior de las fronteras de este país como sobre todo en Europa occidental.
En la reunión celebrada el 23 de octubre de 2000 entre la UE y China, el Consejo y la Comisión abordaron la cuestión de la asunción de responsabilidad para repatriar a los inmigrantes chinos ilegales. ¿Planteó asimismo el Consejo la cuestión de la trata, tan difundida, de mujeres y niñas chinas?
Danielsson,Comisión. – (SV) El Consejo consideró muy positivamente la posibilidad de iniciar un diálogo con China sobre las migraciones, especialmente las ilegales, y la repatriación de los ciudadanos chinos que residen ilegalmente en el territorio de los Estados miembros. Antes de la Cumbre con China, se realizó en Bruselas una reunión en la que participaron funcionarios del país que ejercía la Presidencia, la Comisión y una delegación china, para identificar y fijar los temas en torno a los que se podría cooperar en el futuro. Se hizo hincapié en el intercambio de información entre autoridades y entre organizaciones que se ocupan de asuntos relacionados con la trata de personas y la migración ilegal. Se han planificado más reuniones de este tipo y la próxima tendrá lugar en Pekín, dentro de algunas semanas. Esta reunión está siendo preparada por expertos.
Como la Sra. Theorin seguramente sabe, el Consejo Europeo manifestó en Santa Maria da Feira su preocupación por los trágicos sucesos de Dover el año pasado y condenó los actos delictivos que cometen los que se enriquecen por medio del contrabando de personas. El Consejo Europeo encargó a la Unión la misión de intensificar la cooperación para erradicar ese tipo de delincuencia internacional. La Presidencia francesa contestó a la petición del Consejo Europeo y presentó una serie de iniciativas para combatir las redes criminales que organizan el contrabando y el comercio con personas.
Aunque el problema específico que menciona la Sra. Theorin no se discutió durante la reunión entre la UE y China el 23 de octubre del año pasado, el Consejo es muy consciente de los problemas relacionados con la trata de mujeres y niñas. El comercio no sólo es desde China, sino que también desde otros países que no están tan lejos de la Unión. Como país que ejercería la Presidencia, en el otoño de 2000 Suecia se ocupó de este asunto en el marco de la colaboración de la ASEM, en la cual también participa China. El primer paso fue una reunión a fines de noviembre del año pasado, en la que participaron expertos en la materia, tanto de China como de Europa. Las recomendaciones de esta reunión serán presentadas, a través de la ASEM, en la reunión de Ministros de Exteriores de Pekín, en mayo de este año.
Theorin (PSE). – (SV) Presidencia sueca, celebro que el Consejo se ocupe seriamente de estos asuntos. Son cosas muy, muy graves. Decenas de miles de mujeres y niñas son compradas y vendidas en China cada año, muchas de ellas a personas de Occidente. Los sectores más afectados son las regiones pobres. La OIM ha comprobado en su último informe que las autoridades occidentales tienen muchas dificultades para impedir la trata de mujeres desde China y que este comercio aumentará drásticamente si no se toman medidas enérgicas.
La trata de mujeres en el interior de China es también enorme. Como consecuencia directa de la “política de un hijo” y de la pasión de las familias por los hijos varones, existen hoy 70 millones de hombres solteros en China. La Coalición Internacional Contra la Trata de Mujeres informa sobre un poblado que compra a cientos de mujeres para ser repartidas entre los hombres solteros, ya que encuentran que es lamentable la situación de estos hombres. Está muy bien que ustedes hayan formado este grupo después del escándalo de Dover. Me pregunto si órganos de expertos, por ejemplo la OIM y la Coalición Internacional contra la Trata de Mujeres van a formar parte de este grupo. ¿Está preparado el Consejo para actualizar el tema de la trata de mujeres en sus contactos con China?
Danielsson. – (SV) Hay motivos suficientes para que los grupos que se han creado, en el marco del trabajo rápido y efectivo de la Unión, tomen contacto con otras organizaciones internacionales que trabajan con esos temas. La OIM es posiblemente la organización que posee los mayores conocimientos. Doy por sentado que muy pronto también se establecerá esta clase de contactos.
Permítanme también mencionar que, en general, la lucha contra la trata de mujeres es un tema importante en el programa de trabajo de la Presidencia sueca. Nuestro deseo es trabajar contra este terrible fenómeno en un frente amplio, es decir, no sólo en relación con China, sino que a escala mundial.
El Presidente. - Dado que su autora no está presente, la pregunta nº 2 decae.
Pregunta nº 3 formulada por David Robert Bowe (H-0956/00):
Asunto: Medios al alcance de los ciudadanos de la UE en La Meca
Teniendo en cuenta que, de conformidad con el artículo 20 del Tratado CE, todo ciudadano de la Unión podrá acogerse, en el territorio de un tercer país en el que no esté representado el Estado miembro del que sea nacional, a la protección de las autoridades consulares de cualquier Estado miembro, ¿qué medios pone la UE al alcance de los ciudadanos de la UE en La Meca durante la peregrinación a esta ciudad?
Danielsson,Consejo. – (SV) Quiero hacer presente al estimado diputado que se han aprobado dos normas sobre la aplicación del artículo 20 del Tratado CE. La primera, se refiere a las ayudas a los ciudadanos de la Unión Europea a través de las representaciones consulares y diplomáticas. La segunda, contiene medidas para la aplicación de la norma ya citada. En el anexo de esta norma se indican las condiciones para que las representaciones diplomáticas otorguen ayudas a los ciudadanos de la Unión. El Reino Unido mantiene servicios consulares en La Meca durante la peregrinación, la hajj. Hay muchos consulados en Jiddah que pueden ayudar a los ciudadanos de la Unión Europea durante la peregrinación.
Bowe (PSE). – (EN) Señor Presidente, agradezco la respuesta del representante sueco del Consejo, pero no responde a mi pregunta. El representante del Consejo está en lo cierto cuando afirma que el Gobierno del Reino Unido proporciona algunos servicios consulares a los musulmanes británicos durante su peregrinación a la Meca. No obstante, los musulmanes procedentes de otros Estados miembros no tienen acceso a dichos servicios consulares y están sujetos a los mismos requisitos y condiciones que las autoridades sauditas imponen a los musulmanes del Reino Unido. Parece un poco extraño que a pesar de que se supone que existe la misma representación y el mismo trato para todos los ciudadanos de la UE, en circunstancias como la que acabo de describir, existe una desigualdad de trato y una desigualdad de representación para los ciudadanos de la UE. ¿Podría asegurarnos, por favor, el Sr. Ministro sueco que se ocupará de este asunto y examinará las circunstancias en las que se produce este tipo de desigualdad de trato, con vistas a garantizar que las personas reciben de los servicios consulares de los distintos Estados miembros el mismo trato, con independencia de su religión o de su nacionalidad?
Danielsson. – (SV) No puedo dar garantías al estimado diputado de que este asunto vaya a ser discutido. Incluso puedo calmarlo y decirle que sus temores son algo infundados. En las resoluciones a las que me referí anteriormente se estipula que, si el que solicita ayuda consular es ciudadano de alguno de los países miembros, la representación diplomática o consular de otro Estado miembro deberá tramitar esa solicitud como si el solicitante fuese ciudadano del Estado miembro que representa esa embajada o consulado. Por tanto, no deben surgir situaciones de discriminación como las que teme el señor diputado, sino que todos los ciudadanos de la Unión deben recibir el mismo trato. Estoy convencido de que la representación del Reino Unido en este caso es solidaria y da el mismo trato a todos los ciudadanos de la Unión. Así, al menos, está estipulado en las resoluciones que se han adoptado.
El Presidente. -
Pregunta nº 4 formulada por Paul Rübig (H-0957/00):
Asunto: Control del mercado en relación con la marca CE
¿Se puede garantizar, hoy por hoy, un control del mercado suficientemente eficaz en lo que se refiere al respeto de las disposiciones relacionadas con la marca CE a nivel europeo?
Danielsson,Consejo. – (SV) El Consejo tiene mucho interés en que se controle eficazmente el mercado para poder asegurarse del cumplimiento de las exigencias esenciales de la directiva sobre la marca CE que se redactó sobre la base de que se cumpliría con el llamado nuevo método. Este método es una nueva forma de armonizar las exigencias técnicas en la directiva.
El control del uso de la marca CE de los productos es una tema que incumbe tanto a la Comisión como a los países miembros. Es en primer lugar responsabilidad de los Estados miembros controlar, mediante autorizaciones o por otros medios, que esos órganos cumplan con las normas de idoneidad exigidas y que funcionen eficazmente. En cuanto a los órganos de control, a la Comisión se le ha asignado un papel fundamental para asegurar su uniformidad y alto estándar. Los órganos de control son nacionales y los Estados miembros informan a la Comisión acerca de éstos.
A su vez, la Comisión fija los programas para asegurar que el control de los mercados se organice uniformemente en los Estados miembros. Para controlar el nuevo método, los órganos designados por los Estados miembros crean, por ejemplo, grupos de cooperación para cada directiva.
Rübig (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, la marca CE es un elemento esencial para la protección del consumidor. Sin embargo, se trata de una medida exclusivamente cuantitativa. Lo único que se debe demostrar es que se cumplen las disposiciones legales europeas vigentes. Esto es, sin duda, insuficiente desde el punto de vista de los consumidores. Éstos desearían poder contar también con procedimientos cualitativos de verificación y certificación que les permitan confirmar si un producto supera las normas medias de calidad y, por lo tanto, también responde a sus exigencias.
La certificación por una tercera parte independiente, sobre todo en lo que respecta a los elementos de seguridad, es fundamental, por lo tanto. El accidente ferroviario de Eschede nos demostró que pueden ocurrir accidentes muy graves si el control de los ferrocarriles es exclusivamente interno y no está sujeto a un procedimiento de certificación independiente. ¿Cree que sería necesario reforzar en el futuro el procedimiento de certificación independiente en la Unión Europea?
Danielsson. – (SV) Como señalé en mi respuesta inicial al estimado diputado, es en primer lugar la Comisión la encargada de garantizar la uniformidad en relación con la apreciación de los llamados acuerdos. Por esa razón, quisiera proponerle al estimado diputado que se dirija a la Comisión para recabar más información sobre esta materia.
El Presidente. -
Pregunta nº 5 formulada por Alexandros Alavanos (H-0965/00):
Asunto: Huelga de hambre de los presos políticos en Turquía
Decenas de presos políticos que hace casi dos meses iniciaron en Turquía una huelga de hambre indefinida en protesta por las condiciones de vida inhumanas de las cárceles turcas se encuentran a las puertas de la muerte. Al mismo tiempo, el Consejo de Europa informa de que las torturas siguen siendo una práctica habitual en las comisarías de policía turcas, y Amnistía Internacional denuncia la tortura, la impunidad y en general la vulneración de los derechos humanos en Turquía, y pide a la Unión Europea que exija de inmediato que cesen las torturas, y no en 2002-2003, como prevé el proceso de adhesión de Turquía a la UE. ¿Intervendrá el Consejo para que el Gobierno turco tome medidas para mejorar las condiciones en las cárceles turcas, de modo que los reclusos suspendan la huelga de hambre? ¿Apoyará la petición de Amnistía Internacional que exige el cese inmediato de las torturas en el marco del proceso de adhesión de Turquía a la UE?
Danielsson,Consejo. – (SV) Con toda seguridad, el gobierno turco es bien consciente del firme convencimiento de la Unión sobre la necesidad de mejorar la situación en las cárceles turcas y de abolir las torturas. El Consejo celebra que Turquía haya iniciado reformas en su sistema carcelario y que ese país esté llano a cooperar con el Comité Europeo contra la Tortura. Las torturas constituyen una de los problemas más agudos de Turquía. Este tema también ha sido destacado por el Consejo como una prioridad en el borrador de asociación que espera la aprobación turca, esto es, “endurecer las normas jurídicas, tomar todas las medidas necesarias para fortalecer la lucha contra la tortura y conseguir que se cumplan las disposiciones del Comité Europeo contra la Tortura”. Esto implica, entre otras cosas, que el Consejo espera que Turquía haga considerables avances en esta materia antes de fin de año.
En relación con la situación en las cárceles turcas, en reiteradas ocasiones la Unión Europea ha exigido que el sistema carcelario turco se adecue a las normas internacionales. Por eso, en las prioridades a mediano plazo contenidas en el borrador de asociación, el Consejo ha exigido que la situación en las cárceles de Turquía cumpla con las normas de la ONU sobre condiciones mínimas para el tratamiento de los presos.
En cuanto a las vidas humanas que, desgraciadamente, se han perdido en los disturbios del último tiempo en las cárceles turcas y al informe sobre torturas y malos tratos que se infligen a los presos cuando son trasladados, la Unión ha tratado estos asuntos en contactos bilaterales con las autoridades turcas. Como es obvio, la Unión no tolera las torturas ni los malos tratos a los presos. En sus contactos con la Unión, las autoridades turcas han negado todas las afirmaciones sobre torturas y malos tratos. Obviamente, el Consejo continuará vigilando de cerca esta situación.
Alavanos (GUE/NGL). – (EL) Me cuento también yo entre los diputados que afrontan con gran esperanza la Presidencia sueca en lo que respecta a los asuntos relacionados con los derechos humanos. Y ello porque se trata de la Presidencia de un país que ha mostrado con los hechos su gran sensibilidad y la distancia que le separa de cualquier juego de intereses cuando se trata de cuestiones relativas a los derechos humanos. Y quisiera decir que de alguna manera me entristece este sí pero no de la postura del Sr. Presidente en ejercicio. “Seguimos el curso de los acontecimientos, tal vez se hayan producido hechos lamentables, aunque Turquía, claro, nos ha asegurado que no pasa nada…”
Yo quisiera preguntarle al Sr. Presidente en ejercicio: después de la tragedia a la que hemos asistido, con más sesenta muertos, con los malos tratos, con personas que puede que están en la cárcel por haber hablado en su lengua materna, y cuando unos 200 presos mantienen la huelga de hambre, ¿va a emprender la Presidencia sueca alguna iniciativa pública?, ¿va a pedir explicaciones y compromisos al gobierno turco?, y algo más, ¿se va a interesar, por fin, la Presidencia por la liberación de la diputada Leila Zana, ganadora del Premio Sajarov que otorga este Parlamento?
Danielsson. – (SV) Permítanme solamente señalar que el acuerdo de asociación con Turquía, que actualmente existe sólo como un borrador, ofrece, según el Consejo, posibilidades extraordinarias para “estar encima” de Turquía, constantemente vigilando las torturas, las condiciones en las cárceles y los derechos humanos en general. Obviamente, el Consejo piensa usar todas las herramientas existentes en el marco de este acuerdo para conseguir que Turquía se desarrolle en una dirección que sea compatible con los valores comunes de la Unión.
Sjöstedt (GUE/NGL). – (SV) Gran parte de los presos en las cárceles turcas deben ser considerados como presos políticos. En Turquía todavía se condena por motivos políticos. Personalmente presencié un juicio el 21 de diciembre del año pasado en Djarbakir, en el sudeste de Turquía, en el que un sacerdote sirio corría el riesgo de ser condenado a tres años de cárcel por el sólo hecho de haber hablado de la matanza de armenios y sirios en 1915. Éste era su único “delito” y por eso lo iban a condenar.
¿Exigirá el Consejo que se modifique la ley penal turca y van a tratarse problemas concretos como éste, en que se apresa a personas por razones políticas?
Danielsson. – (SV) En realidad, puedo contestar la pregunta del Sr. Sjöstedt de la misma manera como contesté la anterior. Desde que la Unión declaró a Turquía país candidato a la adhesión, cosa que se hizo en la Cumbre de Helsinki, tenemos mayores posibilidades de seguir el desarrollo de los acontecimientos en Turquía y de llamar la atención sobre todas sus desviaciones de las normas que rigen para los países candidatos. Por esa razón, creo que es una tarea muy interesante, también durante la Presidencia sueca, conseguir que Turquía siga un camino que la acerque poco a poco a la familia europea, de una manera más concreta que hasta ahora.
El Presidente. -
Pregunta nº 6 formulada por Jonas Sjöstedt (H-0967/00):
Asunto: Reuniones públicas del Consejo
La Presidencia sueca ha declarado que la apertura es extremadamente importante en el trabajo de la Unión Europea.
¿Cuántas reuniones públicas va a celebrar el Consejo durante la Presidencia sueca desde el 1 de enero al 30 de junio de 2001?
Danielsson,Consejo. – (SV) Como se deduce de la presentación del programa de trabajo que el Primer Ministro hizo hace unos momentos, la Presidencia sueca da gran importancia a la transparencia, al acceso de los ciudadanos europeos al trabajo del Consejo y a la transparencia en el trabajo legislativo. La Presidencia sueca se empeña para que tantos debates como sea posible sean públicos, dentro de los marcos formales vigentes.
El reglamento del Consejo no permite que las reuniones del Consejo sean totalmente abiertas, algo que no ignora el Sr. Sjöstedt. Por el contrario, se permiten debates públicos. En Helsinki, en diciembre de 1999, el Consejo Europeo acordó que los debates del Consejo (asuntos generales) y del Consejo de Ecofin sobre sus programas de trabajo, fuesen públicos una vez cada semestre. Esta norma se ha incorporado al reglamento del Consejo. Otros Consejos tienen también debates públicos.
Por esta razón, una de las principales prioridades de la Presidencia sueca ha sido hacer una lista de los debates públicos que cubran la mayor cantidad de trabajos del Consejo. De este modo, hemos presentado una lista de los debates públicos que tendrán lugar durante nuestra Presidencia. Habrá nueve debates de este tipo en lo que podrían considerarse como los temas más importantes del Consejo, empezando este viernes, cuando Ecofin discuta su programa de trabajo. Después se sucederán estos debates durante todo el semestre, hasta el último debate público del Consejo (cultura) en junio, en el que se discutirá la protección a los menores contra los contenidos perniciosos en los medios de comunicación. Así, con estas medidas, habremos aumentado un poco más la apertura en los trabajos del Consejo. Seguramente se podrían dar otros pasos, pero, Sr. Sjöstedt, ¡no permitamos que lo bueno sea enemigo de lo mejor!
Sjöstedt (GUE/NGL). – (SV) No, no permitiré que lo bueno sea enemigo de lo mejor. Sólo que si continuamos avanzando al ritmo del Consejo de Ministros no llegaremos a la meta, a que las reuniones sean realmente públicas, antes de cien años. Nueve debates no son algo que nos deje pasmados, si se me permite la expresión.
Creo que es obvio que en una democracia los ciudadanos tengan derecho a saber lo que pasa en su asamblea legislativa más importante, y ésta es, en gran medida en la Unión Europea, el Consejo de Ministros. Se trata, simplemente, de requerimientos democráticos. Si el reglamento del Consejo impide que las votaciones y las reuniones del Consejo, digamos en su ejercicio legislativo, sean públicas en su totalidad, se debería modificar inmediatamente este reglamento anticuado. ¿ No presentará por ese motivo la Presidencia sueca -que impulsa el tema de la apertura tan enérgicamente- una iniciativa en este sentido, cosa que, a mi juicio, sería muy importante y provechosa?
Danielsson . – (SV) Como el Sr. Sjöstedt seguramente sabe, la Presidencia sueca piensa usar toda la energía imaginable para intentar avanzar en los temas de apertura durante el semestre de ejercicio de la Presidencia. Creemos que lo conseguiremos, aumentando el número de debates públicos.
Podemos hacer comparaciones con la mayoría de los parlamentos nacionales. Tomemos, por ejemplo, el parlamento sueco. Las tareas legislativas en las comisiones parlamentarias suecas no son públicas, y hay razones para ello. Existe la necesidad de alcanzar acuerdos políticos, pero también es necesaria la máxima apertura.
Puedo asegurarle, Sr. Sjöstedt, que haremos todo lo posible por avanzar, pero Roma no se construyó en una día. Hasta las mayores expediciones comienzan con un pequeño paso.
El Presidente. -
Pregunta nº 7 formulada por Lennart Sacrédeus (H-0970/00):
Asunto: Democracia y derechos humanos en Belarús
A partir de unos valores comunes, la UE considera que tiene el deber de defender los principios de democracia, derechos humanos y Estado de derecho. Belarús es un país limítrofe con los países candidatos Letonia, Lituania y Polonia en el que no se puede decir que se respeten de manera aceptable estos tres principios, con riesgo evidente de que se produzca un efecto de extensión a los países vecinos. La troica parlamentaria de la UE, el Consejo de Europa y la OCDE hizo público el 16 de octubre en Minsk un informe crítico sobre la deficiente democracia en Belarús en relación con las elecciones que se celebraron en ese país. Entre otras muchas desapariciones se destaca la del antiguo ministro del Interior Jurij Zaherenko, el antiguo portavoz Victor Gonchar y el cineasta ruso Dmitrij Zavadskij.
¿Qué iniciativas concretas ha previsto adoptar la Presidencia sueca para contribuir al refuerzo de la democracia en Belarús, y qué medidas va a adoptar para aclarar la suerte de los desaparecidos?
Danielsson,Consejo. – (SV) Desgraciadamente, el estimado diputado tiene toda la razón en que en Belarús no se respetan aceptablemente la democracia, los derechos humanos ni el estado de derecho. El Consejo es consciente de la situación que reina en este país desde hace largo tiempo y sigue de cerca el desarrollo de los acontecimientos. En reiteradas oportunidades, la UE ha pedido a las autoridades belarusas que respeten las normas internacionales vigentes en estas importantes materias. Asimismo, la Unión ha aprovechado todas las oportunidades que se han presentado para fomentar el desarrollo de una sociedad civil sana en Belarús.
La Presidencia sueca continuará decididamente los esfuerzos de las Presidencias anteriores para favorecer mejoras democráticas en ese país. El Consejo piensa que sólo mediante esas mejoras el pueblo belaruso podrá ejercer plenamente su poder para cambiar el futuro. Eligiendo a un nuevo Presidente, este año el pueblo podrá decidir su futuro. Dentro de los marcos vigentes, el Consejo ofrecerá estímulos a las fuerzas democráticas para garantizar que los ciudadanos tengan una lista de candidatos verdadera y confiable. Las ayudas comunitarias a la sociedad civil, a las organizaciones y a los medios de comunicación son elementos importantes del fomento a la democracia.
Belarús, como vecino de Letonia, Lituania y Polonia, pronto va a tener fronteras comunes con la Unión Europea. Por esa razón, el Consejo tiene especial interés en que Belarús se convierta a largo plazo en un socio en garantizar la estabilidad en toda la región. Obviamente, el Consejo tiene plena confianza en que las nuevas democracias en los países miembros saldrán airosas de los desafíos a los que se verán abocadas. Los tres países mencionados han tenido un papel importante y activo mediante sus relaciones diplomáticas bilaterales con Belarús. Además, éstos países pueden servir de valiosos ejemplos para Belarús en materia de reformas y democracia.
Igual que esos países, la UE ha sostenido que una política que se fundamente en el aislamiento de Belarús sería contradictoria. Por este motivo, la Unión ha intentado mantener canales de comunicación abiertos con las autoridades belarusas y les ha ofrecido incentivos para mejorar las relaciones. Simultáneamente, la Unión ha continuado ejerciendo presiones para que este país cumpla con sus compromisos y permita al grupo de ayudas al desarrollo y control de la OSCE actuar libremente en el ejercicio legítimo de su misión. En las próximas semanas, la Unión manifestará una vez más su posición directamente a las autoridades de Minsk. La Unión va a aprovechar también esta oportunidad para plantear los casos de las personas que recientemente han desaparecido.
Sacrédeus (PPE-DE). – (SV) Es con gran satisfacción y honor que doy la bienvenida a Lars Danielsson y a la Presidencia sueca. Nunca antes la lengua sueca, lengua de héroes y de honor, había resonado tanto en esta Asamblea como hoy. ¡Muchas gracias por su respuesta!
Quisiera formular algunas preguntas complementarias. Se trata de la unión política que de hecho existe entre Belarús y Polonia y de las presiones que la Presidencia sueca podría ejercer sobre Rusia para que perciba las consecuencias que su unión política con Belarús, país que casi no puede describirse como una democracia, tiene para su democracia y para su prestigio.
Usted se ha referido a la elección presidencial en Belarús en 2001. En la elección parlamentaria del pasado otoño -estuve allí como observador- fue eliminado el 20 por ciento de los candidatos. Además, quiero destacar la importancia de que la Unión actúe de manera tal que no se produzcan efectos de propagación. En Ucrania, país vecino, comprobamos, Sr. Danielsson, una inquietante evolución de los acontecimientos. No podemos descartar que lo que ocurre en Belarús pueda extenderse, ya que no debemos olvidar que el régimen de Minsk ¡tiene sus manos manchadas de sangre!
Danielsson. – (SV) Creo que es totalmente acertado relacionar, como lo hace el Sr. Sacrédeus, los acontecimientos en Belarús con los de Rusia y Ucrania. En el programa de trabajo sobre cooperación entre la Unión y Rusia, que el lunes de la próxima semana presentará la Presidencia al Consejo (asuntos generales), se hacen muchas referencias a la necesidad de hablar con Rusia sobre la situación en los países vecinos Belarús y Ucrania.
Espero que nos encontremos con mayor comprensión por parte rusa, especialmente en la responsabilidad que le cabe para influir positivamente en el desarrollo ucraniano. Esto lo combinaremos con los grandes esfuerzos que describí anteriormente, en mi primera respuesta. Creemos que es correcto influir sobre Belarús, que está más cerca de Europa que lo que muchos creen, si este país no logra del todo ubicarse en el mapa. ¡Es esencial que aprovechemos todas las oportunidades para conseguir un desarrollo democrático en Belarús!
El Presidente. -
Pregunta nº 8 formulada por María Izquierdo Rojo (H-0974/00):
Asunto: Mujeres perseguidas sin asilo ni refugio
En algunos países las mujeres sufren crueles persecuciones y castigos, violaciones de los derechos humanos básicos que pueden llegar a pagar con mutilaciones y hasta con su vida. Con frecuencia ello se debe a la aplicación de leyes fundamentalistas o a la ejecución de prácticas y tradiciones ancestrales. La Unión Europea dice que tiene voluntad de defender a las mujeres ante tan insoportables persecuciones y castigos, pero no obstante aún no ha sabido traducir sus declaraciones en medidas políticas y decisiones que ofrezcan una salida a la esperanza.
¿Sería, consecuentemente, el Consejo favorable a la adopción de medidas para que estas situaciones que padecen las mujeres puedan llegar a ser acreedoras de la concesión de asilo y refugio, en términos políticos, dentro de la Unión Europea?
Danielsson,Consejo. – (SV) Los órganos del Consejo son conscientes de las persecuciones y mutilaciones a que alude la Sra. Diputada. En Cirea, es decir, el Centro para la Información. Discusión e Intercambio en materias de Asilo, se analiza permanentemente la situación de los refugiados en los distintos países de origen. Los factores a los que se hace mención aquí son considerados por los Estados miembros cuando estudian las solicitudes de asilo de los que han sido sometidos a esos abusos. Sin embargo, cabe señalar que los estudios de Cirea demuestran que las mujeres que han sido objeto de malos tratos, violaciones o mutilaciones no siempre arguyen esos actos como la principal causa para solicitar asilo.
Como la diputada seguramente recuerda, en la reunión de del Consejo en Tampere, en 1999, se acordó trabajar para crear un sistema europeo común de asilo, basado en una aplicación plena de la Convención de Ginebra, para garantizar de este modo que nadie sea enviado de vuelta y pueda ser víctima de persecuciones, además de que este sistema debería comprender una aclaración de las reglas para el reconocimiento y contenido de la condición de refugiado. El Consejo también ha acordado que este sistema deberá complementarse con medidas en torno a otras formas de protección que ofrezcan una condición adecuada para aquellos que la necesiten.
El Consejo aprobó en diciembre del año pasado una serie de conclusiones acerca de la acogida a los refugiados. Esas conclusiones, que servirán de fundamento a la propuesta de directiva del Consejo que presentará la Comisión durante la primavera, señalan, entre otras cosas, que los Estados miembros receptores deberán ofrecer asistencia médica especializada a los solicitantes de refugio que hayan sido víctimas de torturas, violaciones u otros atropellos graves. El Consejo está esperando la propuesta de la Comisión y, cuando ésta llegue, la presidencia sueca la tramitará con prioridad.
La Comisión también ha expresado su intención de presentar más adelante una propuesta de normas que contemplen el reconocimiento y contenido de la condición de refugiado y otras formas complementarias de protección. Seguramente el tema de las persecuciones por motivos de género será objeto de un estudio pormenorizado en la Unión.
Izquierdo Rojo (PSE). - Quisiera preguntarle al Presidente en funciones del Consejo si es favorable a que, a efectos de visado y de petición de asilo, a las mujeres se las trate en la Unión Europea como personas individuales, sin que tengan que depender del marido o de un tutor. ¿Es usted partidario, Sr. Presidente del Consejo, de que tratemos como personas a las mujeres que piden un visado o asilo? Contésteme, por favor. Espero que su respuesta sea afirmativa.
Danielsson. – (SV) Ciertamente que estoy a favor de que se les trate como personas. Es obvio que todas las personas deben ser tratadas como tales. Además, hay que recordar que en muchos casos de asilo se habla de distintas formas de reunificación familiar. Puede ser que el asilo solicitado por una parte de una familia, afecte al resto de los miembros de la misma familia. En ese caso nos apartamos un poco del principio de tratamiento individual, pero la respuesta fundamental a la pregunta de la diputada es: sí.
El Presidente. -
Pregunta nº 9 formulada por Niall Andrews, a quien sustituye el Sr. Crowley (H-0976/00):
Asunto: El Iraq y el levantamiento de las sanciones
¿Podría indicar el Consejo el nivel de prioridad que va a conceder durante la Presidencia sueca a la situación del Iraq y, en particular, si se va a comprometer claramente a ejercer presión para conseguir el levantamiento de las sanciones que afectan a la salud y al bienestar de hombres, mujeres y niños?
Danielsson,Consejo. – (SV) Las condiciones de vida del pueblo iraquí son, junto con los esfuerzos para alcanzar seguridad y estabilidad en la región, el asunto al que el Consejo da más importancia en relación con la política frente a Iraq. El Consejo estudia actualmente cómo la Unión podría realizar acciones humanitarias y culturales, en el marco de las actuales resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Iraq. Esto vale especialmente para la resolución sobre petróleo por alimentos. Pero también es importante que el gobierno iraquí coopere para que este programa pueda realizarse.
En el futuro, la Unión Europea continuará aplicando en su totalidad las resoluciones que el Consejo de Seguridad de la ONU ha adoptado contra Iraq. La resolución 1284 de 1999 posibilita la eliminación de las sanciones con la condición de que Iraq coopere plenamente con los inspectores de la ONU responsables del desarme. En este contexto, el Consejo comprueba, y celebra, la creación en el seno de la ONU de un grupo de trabajo que redactará recomendaciones generales sobre el mejoramiento de las sanciones -cómo orientarlas con más precisión- y sobre el modo de evitar sufrimientos a la población.
Crowley (UEN). – (EN) Deseo agradecer al Presidente en ejercicio su respuesta y también desearle suerte a la Presidencia sueca.
No obstante, al hilo de lo que acaba de declarar, ¿cree la Presidencia que debería mantenerse en funcionamiento la Comisión de compensación para el Iraq, que tiene su sede en Ginebra? Como usted sabe, dicha comisión se ocupa asimismo de la cuestión de las reparaciones tras la Guerra del Golfo.
Ya hemos visto las consecuencias negativas, en términos publicitarios, que han tenido las sanciones y cómo éstas son utilizadas por Sadam Husein para atacar a la Europa occidental, así como a los estadounidenses y a las Naciones Unidas, y para ganarse el apoyo de la población. La declaración de anoche fue que es una victoria del bien sobre el mal y que Sadam Husein es bueno y el resto del mundo malo. Estamos entrando en su juego al garantizar que a las personas se les niega el acceso a los medicamentos, los alimentos y a otras necesidades para la vida.
Danielsson. – (SV) Creo que es importante recordar que la condición fundamental para abolir las sanciones a Iraq es que el gobierno iraquí coopere plenamente, especialmente con los inspectores de la ONU que controlan el acceso de ese país a armas de destrucción masiva. Ése es también el punto clave para que la Unión pueda discutir eventuales modificaciones a las sanciones.
En cuanto a la Comisión de Compensación de la ONU, con sede en Ginebra, que desde la Guerra del Golfo ha trabajado en la regulación de las deudas de guerra, creo que sería razonable esperar una evaluación de la ONU sobre estos trabajos antes de que la Unión se pronuncie sobre su continuación.
Permítanme subrayar que creo necesario que la Unión participe en esta discusión de principios sobre los instrumentos de sanción y sus efectos. Actualmente hay muchos ejemplos de justificaciones políticas para sancionar a un determinado país, pero es difícil lograr que esas sanciones realmente afecten a los que estaban destinadas, esto es, a los gobiernos de esos países. Creo que el Consejo debe continuar discutiendo los instrumentos de sanción, tanto en relación con Iraq como en términos generales.
El Presidente. - Dado que su autora no está presente, la pregunta nº 10 decae.
Van Hecke (PPE-DE). - (NL) La Sra. Ferrer me ha pedido que la sustituya y me ha dicho que informaría de ello al servicio competente.
El Presidente. - Señor Van Hecke, según el Reglamento, debería de haber enviado una nota escrita con esta delegación de funciones, como se ha hecho con el Sr. Crowley. Tengo que aplicar el Reglamento. Soy casi esclavo del Reglamento. Lo lamento mucho.
Por tratarse de asuntos semejantes, las preguntas 11 y 12 se contestarán conjuntamente.
Pregunta nº 11 formulada por Glenys Kinnock (H-0983/00):
Asunto: Myanmar
¿Podría presentar el Consejo una evaluación sobre los progresos que se están realizando con su política de "compromiso constructivo" con el régimen militar de Rangún?
Pregunta nº 12 formulada por Richard Corbett (H-1004/00):
Asunto: ASEAN y Myanmar
¿Cuál es la reacción del Consejo ante la reunión de la ASEAN celebrada el 24 de noviembre de 2000, en la que -según algunas fuentes- los dirigentes de la citada organización insistieron en que las reuniones de la UE con la ASEAN deben contar con la participación de los diez miembros de la Asociación, incluido Myanmar?
¿No opina también el Consejo que la represión ha empeorado de hecho en Myanmar desde el reforzamiento de la posición común de la UE en el mes de abril de 2000 y que sigue siendo inoportuno iniciar conversaciones ministeriales de cooperación con representantes del régimen en cuestión?
Danielsson,Consejo. – (SV) El Consejo comparte la preocupación de los diputados por la situación en Birmania/Myanmar, incluso las nuevas restricciones que se han introducido en los últimos meses contra la National League for Democracy. El Consejo comprueba también un desarrollo relativamente positivo el último tiempo, gracias a los esfuerzos de Tan Sri Razali Ismail, enviado especial del Secretario General, y a la apertura de un canal de diálogo entre Aung San Sui Kyi y la junta militar. El Consejo ha expresado su inquietud en reiteradas ocasiones, en declaraciones y notas protocolares, y en la postura común de la UE de 1996.
El Consejo también ha exigido, en repetidas oportunidades, que se respeten los derechos humanos y que se adopten medidas concretas en favor de la democracia y de la reconciliación nacional. El Consejo casi no puede considerar esa política como un compromiso constructivo, sino que, por el contrario, la ve como un intento de lograr cambios ejerciendo presiones por medio de sanciones y a través del diálogo. Como señala el diputado Richard Corbett, se fortaleció considerablemente la postura común de la Unión en abril del año pasado debido a la preocupación del Consejo por el empeoramiento de la situación en Birmania/Myanmar.
Al mismo tiempo, el Consejo acordó enviar una nueva troica a Rangún. Parece que esa misión va a concluirse a más tardar este mes. La Unión ha dejado en claro, entre otras cosas en el último Consejo de Ministros entre la UE y ASEAN en Vientián, en diciembre del año pasado, que confía en que la troica tendrá las mismas oportunidades de reunirse con todas las partes, con el gobierno, con la National League for Democracy y con las minorías étnicas.
La reunión de Vientián, en la que participó Birmania/Myanmar, fue una buena oportunidad no sólo para destacar los lazos que unen a la UE con ASEAN, sino que también para expresar directamente al Ministro de Asuntos Exteriores de Myanmar la preocupación de la Unión por la situación en su país. El Consejo celebra también que, en la declaración conjunta que se emitió en Vientián, tanto la UE como ASEAN se hayan comprometido a respaldar a Tan Sri Razali Ismais, enviado especial del Secretario general de la ONU para Birmania, en sus esfuerzos para lograr avances en ese país.
Kinnock, Glenys (PSE). – (EN) Señor Presidente, permítame a mí también dar la bienvenida a la Presidencia en ejercicio. Agradezco la respuesta, pero teniendo en cuenta que Aung San Suu Kyi ha permanecido prácticamente bajo arresto domiciliario durante 120 días, debo preguntarle: ¿cómo puede usted sugerir que una prisionera mantenga un diálogo sensato o una negociación con su carcelero? Ésa es mi primera pregunta. En segundo lugar, ¿no deberían garantizarse a Aung San Suu Kyi y a la LND las libertades fundamentales antes de que estemos dispuestos a abrazar de esta manera al SPDC?
Usted dice que la troika tendrá acceso a todas las zonas y a todos los individuos que desee. ¿Ha impuesto usted condiciones para la visita de esta troika, lo que significaría que las autoridades de aquel país estarán absolutamente obligados a proporcionar dicho tipo de acceso?
Para terminar, permítame hacer un comentario escéptico: en 1994, Aung San Suu Kyi celebró algún tipo de negociaciones con el SLORC, como se denominaba entonces, el cual aseguró entonces que Aung San Suu Kyi estaba siendo demasiado inflexible, que no se podía tratar con esta mujer porque no deja de repetir que respetemos los resultados de las elecciones de 1990. Me pregunto si a usted le preocupa que el Gobierno pueda aún estar jugando con la Unión Europea y con la comunidad internacional y que vuelva a decir: "mire, esta mujer es imposible".
Danielsson. – (SV) Permítanme empezar diciendo que comparto plenamente la preocupación del diputado Kinnocks por la situación en Birmania/Myanmar. El Consejo sostiene el mismo principio que el expresado por el diputado en su pregunta, esto es, que es obvio que hay que exigir seriamente a ese país que respete los derechos humanos. Quisiera destacar que la Unión actúa en muchos campos relacionados con la lucha en favor de los derechos humanos en ese país. La Unión está presente en la OIT, en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y en la Asamblea General de esa misma organización. Los contactos a los que he aludido, y los que espero que se establezcan durante la visita de la troica, presuponen, obviamente, el pleno acceso a las denominadas partes en Birmania/Myanmar. Esto es evidente, pero, desgraciadamente, podemos comprobar que la actual situación es más tensa por otras razones. Es ostensible que hay un conflicto fronterizo entre Bangladesh y Myanmar, que puede influir en la situación interna de este último país.
Permítanme garantizarles que el Consejo comparte completamente la preocupación del diputado por esta situación. No se trata en absoluto de aceptar las condiciones del gobierno birmano. Exigimos que se nos permita acceso ilimitado a la NLD y a las minorías étnicas. Estas últimas tampoco deben ser olvidadas.
Corbett (PSE). – (EN) Gracias por esa respuesta tan completa. Como usted sabe, está previsto que la próxima reunión ministerial entre la UE y los países de la ASEAN se celebre en Europa. En estos momentos existe una disposición en vigor que prohibe la entrada a cualquier Estado miembro de la UE a todos los miembros del régimen militar de Birmania y a sus familias. Por consiguiente, ellos no podrán tomar parte en dicha reunión.
Los países de la ASEAN están presionando a la Unión para que levante la prohibición. ¿Puede garantizarnos que no cederá ante dichas presiones?
Danielsson. – (SV) El Consejo no se deja presionar. El Consejo todavía no ha decidido acerca de la participación birmana en la próxima reunión de ministros de la UE y de ASEAN, a la que alude el diputado. Más adelante, el Consejo decidirá acerca de las relaciones con Birmania/Myanmar, en concordancia con la postura común aprobada por la Unión. Puedo asegurarle, estimado diputado, que tenemos exactamente los mismos criterios acerca de lo que se necesita para que el Consejo acepte la participación de Birmania en esta reunión de ministros.
El Presidente. -
Pregunta nº 13 formulada por Pat the Cope Gallagher (H-0985/00):
Asunto: Política pesquera y Presidencia sueca
¿Indicará el Consejo, bajo la Presidencia sueca, el grado de importancia que concede al sector pesquero a la vista de la situación sumamente difícil en que viven los pescadores irlandeses y de otros países de la UE, y expondrá sus prioridades en relación con el nuevo programa de desarrollo para la flota pesquera para el periodo 2002-2006?
Danielsson,Consejo. – (SV) No se deduce claramente de la pregunta si ésta está dirigida al Consejo o a la Presidencia sueca. De todas las maneras, aprovecho la oportunidad y, tal como lo desea la estimada diputada, me referiré brevemente a algunas prioridades en relación con la futura política para la flota pesquera comunitaria.
En primer lugar, permítanme decir que la Presidencia da gran importancia a la política pesquera común y es consciente de la difícil situación por la que atraviesa la industria pesquera después de las rebajas de cuotas, y otras medidas, que aprobó el Consejo en su reunión de diciembre del año pasado. Sin embargo, estos recortes eran necesarios, debido a la situación en que se encontraban algunas especies, especialmente el bacalao y la merluza.
Según el Consejo, el remedio obvio para esta situación es, a largo plazo, la creación de un equilibrio sostenido entre la capacidad de pesca y los recursos existentes, que posibilite la explotación duradera y sostenible de los recursos marinos vivos y asegure los ingresos futuros de los pescadores.
Por estas razones, la Presidencia piensa organizar un debate general en el Consejo sobre el seguimiento de los programas de desarrollo de larga duración, ahora que concluyó el cuarto programa de estas características el 31 de diciembre de 2001. Dentro de poco, la Comisión va a presentar sus propuestas. Somos plenamente conscientes de que no se ha logrado un equilibrio a través de los actuales programas y de que éstos han sido controvertidos en algunas circunstancias.
Además de los problemas estructurales que se mencionan especialmente en la pregunta, las prioridades de la Presidencia comprenden también la iniciación de los trabajos para la publicación de un Libro Verde de la Comisión sobre el futuro de la política pesquera común y la preparación de una propuesta de la Presidencia sobre la pesca y el medio ambiente, es decir, la integración de los aspectos medioambientales y el principio del desarrollo sostenible en la política pesquera común. Esto forma parte del Proceso de Cardiff y el Consejo está obligado a presentar un documento de esta naturaleza en la reunión del Comité Europeo en Gotemburgo.
La Presidencia no cree que haya espacio para adoptar medidas de apoyo que favorezcan a algún Estado miembro determinado, sino que, por el contrario, la política pesquera común debe desarrollarse en beneficio del sector pesquero de toda la Unión.
Con seguridad la estimada diputada no ignora que los drásticos recortes a la pesca van a ser seguidos de planes para recuperar las especies amenazadas. En este contexto, hemos instado al Parlamento Europeo a cooperar dando su opinión en enero sobre la propuesta de plan de protección al bacalao en el Mar de Irlanda, plan que puede entrar en vigencia el 14 de febrero de 2001. Agradecemos los esfuerzos del Parlamento Europeo en este sentido, pero todavía no estamos convencidos de que esto vaya a concretarse. Por eso, espero que el Parlamento esté dispuesto a cooperar con el Consejo en este punto.
Gallagher (UEN). – (EN) Gracias por su respuesta y también por concedernos unos momentos más. Estoy encantado de que haya sido tan realista como para calificar de drásticos los recortes, porque ésa es la única manera de calificarlos. No obstante, también reconozco que los recortes son necesarios para garantizar la existencia de recursos suficientes para esta generación y, también, para generaciones futuras.
Le remito a sus comentarios sobre los planes de recuperación. Quisiera pedirle que nos garantice que no escatimará esfuerzos para asegurar que, cuando se negocien los planes de recuperación, se contará con la participación no sólo de científicos, sino también de los interesados y de los pescadores. Todos los pescadores que conozco son realistas y reconocen la necesidad de imponer vedas en algunas zonas para proteger los espacios de reproducción.
En una palabra, ¿puede garantizarnos que se esforzará para que los pescadores participen en cualquier plan de recuperación?
Danielsson. – (SV) Comparto plenamente la opinión de la diputada. Cuando se discute este tipo de asuntos importantes, conviene que todos los interesados participen la discusión. Creo que es indiscutible que una discusión de esta naturaleza debe tener fundamentos científicos, pero, obviamente, tienen que participar todos los interesados, incluidos los representantes de la industria pesquera. De esta manera, puedo asegurar que la Presidencia hará cuanto pueda para que este tema sea debatido minuciosamente, con la participación de tantos interesados como sea posible reunir.
Crowley (UEN). – (EN) Sólo quisiera preguntarle al Presidente en ejercicio si será posible obtener compensaciones por los recortes y ¿cómo afectarán éstas a los medios de vida de los pescadores? ¿Existen propuestas de ofrecer compensación a los pescadores?
Danielsson. – (SV) La pregunta que formula el diputado es muy importante, especialmente para los pescadores afectados. Sin embargo, temo que ha sido formulada a quien no corresponde, es decir, al Presidente del Consejo. A nuestro juicio, esta pregunta debe formulársele, en primer lugar, a la Comisión, que es la responsable de estos asuntos.
El Presidente. - Muchas gracias, señor Danielsson, por haber cumplido más allá de su obligación con esta primera sesión.
Al haberse agotado el tiempo asignado al turno de preguntas al Consejo, las preguntas 14 a 22 recibirán respuesta por escrito(1).
Las preguntas 23 y 24 no serán tratadas al haberse incluido su asunto en el orden del día del presente período parcial de sesiones.
El turno de preguntas al Consejo queda cerrado.
(La sesión, interrumpida a las 19.43 horas, se reanuda a las 21.00 horas)
El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A5-0393/2000) del Sr. Simpson, en nombre de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, sobre la propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (CEE) nº 3922/91 del Consejo relativo a la armonización de normas técnicas y procedimientos administrativos aplicables a la aviación civil.
Simpson (PSE),ponente. – (EN) Señor Presidente, me han concedido unos muy generosos ocho minutos para presentar mi informe ante esta Asamblea, que esta noche está atestada – sospecho que ello se debe a que muchos encuentran este informe bastante técnico y detallado.
Durante la preparación del segundo paquete de liberalización en 1989, el Consejo y la Comisión acordaron que la política comunitaria en materia de transporte aéreo debía ocuparse de la armonización del marco regulador aplicable a la aviación civil. Posteriormente, se adoptó el Reglamento 3922/91 del Consejo en el que se concedía a los requisitos técnicos, conocidos como los requisitos aeronáuticos conjuntos, formulados por las Autoridades Aeronáuticas Conjuntas, el rango de ley en la Comunidad.
Con estos antecedentes, los requisitos aeronáuticos conjuntos, conocidos como JAR-OPS y adoptados por las JAA en 1995, están siendo ahora incorporados al Derecho comunitario. Este ejercicio ha resultado ser difícil. Pero la Comunidad se ha comprometido a adoptar normas armonizadas comunes en materia de seguridad para la explotación de las aeronaves. En este sentido, el Reglamento JAR-OPS 1 constituye una buena base para ello, con los mínimos cambios necesarios para enmendar el reglamento adecuado.
No obstante, existen ámbitos en los que el Parlamento debe intervenir. En primer lugar, con respecto a los tripulantes de cabina. Los operadores deberían continuar formando a su tripulación de cabina, pero deberían hacerlo sobre una base armonizada, con un sistema propio, uniforme y europeo de certificación, que sea aceptado por todos los Estados miembros.
No tengo la menor duda de que en la mayoría de las ocasiones, los operadores son los más cualificados para organizar la formación. Sin embargo, en determinadas circunstancias debería ser posible que otras organizaciones cualificadas organicen la formación, a condición, naturalmente, de que toda la formación sea aprobada por la Autoridad nacional competente para aviación civil. Del mismo modo, convendría incorporar ahora a este reglamento la directiva sobre los tripulantes de cabina.
En segundo lugar, la Comisión no examina en su propuesta el tema espinoso de la limitación del tiempo de vuelo. Falta la parte relevante, conocida como la subparte Q. Esto no tiene sentido porque no se puede tener una directiva en la que se pretende que la seguridad sea una de sus partes principales, y dejar fuera el tema del número máximo de horas de vuelo y de servicio para la tripulación de cabina. En este ámbito, los interlocutores sociales intentan llegar a un acuerdo desde hace diez años. Diez años sin alcanzar un acuerdo debe considerarse un fracaso en base a cualquier baremo que se desee adoptar.
No obstante, la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo reconoce que las personas más idóneas para que se ocupen de este problema son los sindicatos y las compañías aéreas y, en un espíritu de compromiso, ha decidido conceder a todas las partes hasta el 1 de mayo de 2001 de plazo para que lleguen a un acuerdo que constituya el texto base de la nueva subparte Q.
Pero si los representantes de las líneas aéreas y de los trabajadores fracasaran en su cometido, el Parlamento, con ocasión de la segunda lectura y a través de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, actuará y legislará en este ámbito. Tengo esperanzas de que los interlocutores sociales interesados lleguen a un acuerdo y les agradezco los esfuerzos que están realizando en estos momentos.
Se han presentado enmiendas que estudian también el problema del equipaje en cabina. Lamentablemente, en estos momentos, las compañías aéreas no cumplen estrictamente las normas en materia de equipaje de mano, lo que ha dado lugar a que los pasajeros lleven cada vez más bolsas en la cabina de los aviones. La enmienda 16 aborda este problema, sobre el que han hecho hincapié los propios tripulantes de cabina e incluso algunas compañías aéreas.
Me parece absolutamente asombroso que algunos grupos de este Parlamento piensen votar en contra de esta enmienda. Es una cuestión de seguridad y, como ponente, quisiera pedirles que reconsideren seriamente su opinión. Esta enmienda es completamente aceptable para todas las compañías aéreas y tripulaciones de cabina, y de ninguna manera impide que los pasajeros lleven equipaje de mano. Lo que persigue es poner fin al exceso de equipaje en cabina, que ya ha provocado lesiones a pasajeros cuando el equipaje ha caído del compartimento que hay sobre los asientos; limita el movimiento de los pasajeros en los procedimientos de evacuación en caso de emergencia y, algo que me consta por experiencia propia, da lugar a que se utilicen los servicios de la aeronave para almacenar equipaje de mano.
Aunque reconozco que los diputados al Parlamento Europeo se encuentran entre los mayores infractores de las normas sobre exceso de equipaje en cabina, espero que su sentido de la responsabilidad les permita reconocer que existe un problema, que este problema compromete la seguridad y que la enmienda 16 debería ser apoyada.
Creo que el informe que tenemos ante nosotros merece ser apoyado. No obstante, para terminar, creo que debo reiterar la advertencia que hice antes de que necesitamos un acuerdo de nuestros interlocutores sociales sobre la limitación del tiempo de vuelo antes del 1 de mayo. Si pueden proporcionarnos dicho acuerdo, creo que tendremos un documento del que podremos sentirnos orgullosos. Debo decir que si fracasan en sus intentos, estoy seguro de que el Parlamento se sentirá obligado a intervenir en su nombre.
Schmitt (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, Señorías, señor Simpson, muchas de sus consideraciones son indiscutibles. Es cierto que en 1989 se expresó claramente, en el marco del paquete de liberalización, que la Comunidad Europea no sólo debe velar por que la competencia se desarrolle en condiciones equitativas, sino que también debe encargarse de garantizar la seguridad aérea. Este es también el objeto de la presente propuesta de modificación del Reglamento y a mí me parece adecuado que las instituciones europeas asuman su responsabilidad de manera clara. Esto significa que si ostentamos las competencias en materia de regulación de la seguridad aérea en Europa, también debemos obrar en consecuencia.
No obstante, por otra parte, también tiene que quedar claro que el Parlamento y los órganos políticos, como la Comisión y el Consejo, no pueden hacer caso omiso de las decisiones de los expertos. Por esto, debemos congratularnos de haber desarrollado un debate muy técnico en nuestra comisión y de que nadie intentase inmiscuirse, de hecho, en los detalles de las normas técnicas, dando prioridad, por decirlo así, al saber político frente a los conocimientos de los expertos.
Usted también ha señalado, muy acertadamente, algo que a mi parecer es evidente, esto es, que es necesario regular el tiempo de actividad, y a mi me asombra que, a pesar de la larga duración del proceso, los agentes sociales no hayan conseguido elaborar hasta el día de hoy una normativa. En consecuencia, me parece acertado que el Parlamento vuelva a indicar claramente que los agentes sociales –tanto las compañías aéreas como los representantes de los trabajadores– deben cumplir su compromiso. Estamos dispuestos a incorporar sus conclusiones en el marco de la segunda lectura del reglamento. Al mismo tiempo, también estamos dispuestos a incluir nuestras propias normas si los interlocutores sociales no cumplen su compromiso, pues lo que está claro es que la seguridad aérea debe ser prioritaria.
Ésta no se consigue, no obstante, únicamente con normas y sobre todo no con una sobrerregulación. Por esto yo también quiero manifestar muy claramente que aunque estamos muy de acuerdo con una gran parte del informe, sin embargo nos parece fuera de lugar que el Parlamento incluya en el reglamento sus propias condiciones detalladas en determinados aspectos, léase las disposiciones aplicables específicamente a la tripulación de cabina o la experiencia en el empleo, o sea el tiempo que una persona ha desempeñado las funciones de tripulante de cabina. Por esto, lamentamos tener que anunciar que no vamos a poder votar afirmativamente las enmiendas 9 y 10, que influyen sobre estos requisitos.
Me sorprendió un poco la intensidad con que se discutió el tema del equipaje de mano en la Comisión de Transportes. A mi modo de ver, esa no es una cuestión de la que deba ocuparse el Parlamento y sólo puedo decirles al Sr. Simpson y los demás colegas: dejen que las compañías aéreas se encarguen de regularlo; eso no es tarea de los diputados.
Bouwman (Verts/ALE). - (NL) Señor Presidente, señor Simpson, señora Comisaria, después de ver las noticias deseaba por un momento -y, de hecho, en algo se parecía- que iniciáramos un debate sobre la caza del zorro, un tema que esta noche sin duda dará lugar a una acalorada discusión en el Parlamento inglés. Aquí también estamos hablando de asuntos peligrosos.
Hay al menos un punto en el que últimamente hemos insistido mucho y con respecto al cual hemos formulado preguntas a la Comisión en una fase anterior. Me refiero a las horas de vuelo de los pilotos. Me alegro de que entretanto haya cambiado la situación y se haya recordado una vez más a las partes implicadas que están aún a tiempo de lograr un consenso o alcanzar un compromiso. Si no se llega a un acuerdo -y ya se ha dicho antes- pediremos automáticamente a la Comisión que presente normativas al respecto a fin de evitar que se produzcan accidentes como consecuencia de un excesivo tiempo de vuelo y actividad.
Los análisis llevados a cabo en su día despejaron algunas dudas, pero actualmente los estudios están tardando demasiado. Estas negociaciones pueden acelerar el proceso y a más largo plazo posiblemente nos ayuden a tener una idea más clara de todos los factores que han de tenerse en cuenta.
Hay un punto que se ha quedado al margen de las conversaciones porque ha entrado en juego más tarde, pero sí hemos presentado una enmienda al respecto. Se trata de los vuelos de larga distancia. Resulta cada vez más evidente que los vuelos de larga duración pueden dar lugar a trombosis. El número de reclamaciones va en aumento, no sólo en Australia, sino también en Inglaterra, en British Airways. Aún no disponemos de las pruebas y conocimientos necesarios, pero nos damos cuenta de la gravedad de la situación y nos preguntamos si no sería aconsejable pedir a la Comisión, en este caso a través de una enmienda -y si no ya buscaríamos otra solución-, que adopte algunas medidas en este terreno.
Por último quisiera detenerme en un asunto que hasta ahora no ha merecido nuestra atención. Me refiero a los cuadros clínicos relacionados con el hecho de que algunas compañías aéreas que poseen aviones grandes comienzan a volar a alturas más elevadas. Volveremos sobre este tema más en adelante.
Speroni (TDI). – (IT) Señor Presidente, el informe del Sr. Simpson es realmente excelente y lo digo porque pienso que soy uno de los pocos que conocen el sector no solo desde el punto de vista político, sino también técnico por haber volado durante unas 10.000 horas como miembro de tripulaciones de vuelo, antes de dedicarme a la actividad que me hace estar presente en este Pleno.
Les recuerdo que la seguridad es el primer objetivo que persigue el transporte aéreo, una seguridad que podemos considerar que se basa en dos aspectos: el aspecto técnico, por tanto, los medios, los aviones, los aeropuertos, las radioayudas, el control del tráfico aéreo, etcétera, y el aspecto humano, sumamente importante que, sin ser determinante, contribuye de manera porcentualmente muy elevada a los accidentes aéreos. Obviamente, el factor humano es algo muy complejo que, simplificadamente, podemos dividir en dos categorías principales: una es la formación y en relación con la misma hay que hacer los controles oportunos y todas las comprobaciones necesarias: puedo decir, por experiencia, que las tripulaciones cuentan con una formación, también porque no existen pilotos incompetentes: normalmente los pilotos incompetentes no vuelan, se quedan en tierra; la otra es la carga de trabajo.
En este caso, las problemáticas son enormes: por un lado, existe la necesidad de hacer volar los aparatos y al personal lo más posible; por otro, existe la necesidad de evitar que especialmente al ser humano se le haga trabajar más allá de sus límites físicos y psíquicos. Pensemos en el sueño, pensemos en el desorden de los ritmos cardíacos, etcétera, que, evidentemente, influyen en la seguridad del vuelo además que en la salud personal de la tripulación de vuelo y de cabina.
He aquí la laguna del reglamento que considera ante todo el aspecto técnico de los medios – los factores de carga de los aviones, las operaciones de carga, la longitud de las pistas, el sobrevuelo del obstáculo de cabecera de pista, etcétera - pero, en lo que se refiere a la carga de trabajo del personal, es realmente carente. Aquí no hablo como sindicalista, hablo como usuario del transporte aéreo a quien le gustaría realmente tener una garantía, lamentablemente, no absoluta pero sí la mayor posible y que evite alguna explotación exasperada del factor humano que incluso puede tener consecuencias fatales.
Hay que considerar asimismo otro elemento: la competencia. Si no existen normas comunes es obvio que algunas transportistas aéreos, al hacer trabajar al personal hasta el límite de sus fuerzas, puede rebajar los costes y, en consecuencia, aplicar tarifas más competitivas y distorsionar la que debería ser la competencia normal en un sector ya casi totalmente liberalizado. Sin embargo, podríamos hablar incluso de competencia desleal o incorrecta si no se tuviera en cuenta este elemento, y me sorprende que ni la Unión en general ni el Parlamento en particular no hayan logrado todavía regular exactamente la materia. Pienso que el Parlamento debería sentirse insatisfecho por no haber conseguido, tras muchas décadas, expresarse claramente y definir eficazmente la materia desde todos los puntos de vista.
Jarzembowski (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, señora Vicepresidenta, yo considero que el presente reglamento es de suma importancia y el Parlamento Europeo viene abogando, de hecho, desde 1987 a favor de una mejora en la seguridad aérea. En este contexto también es necesario regular los tiempos de vuelo y de descanso, al igual que lo relativo a las tripulaciones de vuelo y de cabina. Yo comparto la opinión de los oradores que me han precedido, en el sentido de que debemos conceder a los sindicatos y las compañías aéreas una última oportunidad de resolver de común acuerdo y de manera realista esta cuestión.
No obstante, hemos convenido en que deberán ponerse de acuerdo antes del mes de mayo del año próximo. Señora Vicepresidenta, puede decirles a sus servicios que a partir de mayo no vamos a seguir participando en este juego que ya hace seis años que dura, mientras la Comisión espera el acuerdo de las partes. Pero las partes no se ponen de acuerdo y la Comisión ha tenido la gentileza de no presentar sus propias propuestas. Si las partes no llegan a un acuerdo para el mes de mayo, esperamos que la Comisión presente una propuesta, que se podrá incorporar en la segunda lectura, pues es inadmisible que el aspecto decisivo para la seguridad de los pasajeros –esto es, que los capitanes y las tripulaciones hayan descansado lo necesario para poder cumplir su tarea– no esté regulado. Es preciso regular estas cuestiones.
Permítanme que comente un segundo detalle que me llamó la atención en el Consejo de diciembre. Si emitimos un dictamen en primera lectura, tras la votación final de la Asamblea que tendrá lugar mañana, yo insisto –y seguro que mis colegas también– en que el Consejo debe adoptar una posición común. Puede esperar hasta mayo, mientras las partes llegan a un acuerdo. Pero, en interés de la seguridad de los pasajeros en Europa, no podemos aceptar que no se tome ninguna decisión sobre el tráfico aéreo hasta la hipotética resolución del conflicto de Gibraltar. Debemos velar, junto con la Comisión, por que esto no suceda.
(Aplausos)
Foster (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, como se ha dicho, en 1989 el Consejo y la Comisión acordaron que debían ocuparse de la armonización del marco regulador aplicable a la aviación civil con el fin de mantener un alto nivel de seguridad y para garantizar una competencia justa en el mercado interior. Éste fue el motivo por el que la Comunidad adoptó el Reglamento 3922/91 del Consejo.
Este reglamento enumera una serie de requisitos técnicos – los JAR – elaborados por las Autoridades Aeronáuticas Conjuntas. Su objetivo no era reabrir el debate sobre la esencia de los JAR, sino garantizar la armonización. Asimismo, debería reconocerse que los JAR-OPS han venido aplicándose a nivel nacional y que se aplican en países europeos que no forman parte de la UE. Por ello debemos mantener los cambios en un mínimo porque en Europa no pueden existir dos grupos distintos de normativas en vigor en materia de explotación.
La propuesta original de la Comisión hacía hincapié en cuatro ámbitos que, como se descubrió más tarde, eran incompatibles con el Derecho comunitario: excepciones, leasing, registro y formación de la tripulación. Lamentablemente, el debate hasta ahora se ha centrado en el equipaje en cabina y en las limitaciones del tiempo de vuelo para la tripulación de vuelo.
Sobre el primer punto – el equipaje en cabina – las enmiendas van en contra de la competencia y no pueden ser aplicadas a las compañías aéreas de terceros países. Ya existe regulación suficiente que no permite llevar a bordo el equipaje de mano que no pueda ser guardado de manera segura; puedo responder de eso por haber sido miembro de la tripulación de cabina durante 26 años.
En cuanto a mi segunda observación – limitaciones del tiempo de vuelo, sobre lo que ya existe regulación estricta aprobada por los gobiernos nacionales – el reglamento sobre el tiempo de trabajo ahora incluye también a la aviación civil.
Con independencia de la decisión que se adopte el 1 de mayo, este asunto deberá ser devuelto a los gobiernos nacionales para negociaciones ulteriores. No corresponde al Parlamento legislar sobre las limitaciones del tiempo de vuelo.
Por último, creo que, en el futuro, los informes sobre seguridad y que son de carácter muy técnico como éste deberían someterse a un procedimiento simplificado con el fin de introducir los cambios necesarios con mayor rapidez.
Rack (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, en el transporte aéreo europeo hay aspectos que no funcionan como todos desearíamos. El año pasado se evidenció sobre todo, en repetidas ocasiones, que ya es hora de adoptar más soluciones comunes europeas para que los vuelos a través del espacio aéreo europeo vuelvan a discurrir por cauces ordenados, sin olvidar el hermoso sueño de sobrevolar libremente las nubes sin fronteras, como canta Reinhard Mey.
Sin embargo, sobre todo es preciso que volar sea seguro. Todos nosotros –empezando por el ponente, Sr. Simpson, a quien debemos agradecer la elaboración de un excelente informe– queremos que los vuelos sigan siendo seguros y que se consigan nuevas mejoras en este ámbito.
No obstante, existe una diversidad de pareceres sobre el camino adecuado para mejorar la seguridad. Yo desearía –y afortunadamente no soy la única que piensa así– que dejásemos en manos de la Autoridad Europea para la Seguridad de la Aviación Civil la tarea práctica de regular la aplicación de las disposiciones en materia de seguridad, sobre todo en lo que respecta a la tripulación de cabina y las correspondientes disposiciones en materia de formación del personal. La autoridad legislativa europea debería conformarse con marcar los objetivos, sin perderse en excesivos detalles. Lamentablemente, esta posición no consiguió un apoyo mayoritario plenamente consecuente en la comisión. En consecuencia, el texto que vamos a votar mañana contiene algunas disposiciones excesivamente detalladas, por ejemplo en lo que respecta al contenido de los cursos de formación y otros aspectos. Menos hubiese sido, sin duda, mejor en este caso.
Comoquiera que sea, Europa tiene todavía muchas tareas pendientes en relación con el tema del transporte aéreo. Igual que sucede a escala general después del Consejo de Niza, también en este ámbito particular convendría pedir menos soluciones nacionalistas y, por el contrario, más planteamientos europeos. El informe Simpson representa un paso adecuado en esa dirección. ¡Demos ese paso mañana y defendámoslo de manera políticamente convincente en lo sucesivo!
Ripoll y Martínez de Bedoya (PPE-DE). - Señor Presidente, señora Vicepresidenta de la Comisión, en el pasado el Parlamento siempre mostró su compromiso con la armonización de las normas de seguridad al más alto nivel posible para la Unión. Ahora debe seguir demostrándolo y es urgente que el ciudadano, que cada año sigue sufriendo los problemas del espacio europeo, lo pueda ver.
Todos coincidimos en que el objetivo es conseguir la eliminación de todas las variantes nacionales en vistas a lograr unas normas comunes de seguridad del nivel más elevado posible. La seguridad aérea no se detiene en las fronteras de la Unión y es importante que los ciudadanos europeos que viajan o que viven cerca de los aeropuertos estén seguros de que los aviones de terceros países cumplen todas las garantías necesarias. Por ello, la Unión deberá dotarse de métodos de control que aseguren que, dentro del respeto de las reglas internacionales, los aviones de terceros países que llegan a nuestros aeropuertos respetan las reglas de seguridad internacionales. Esto significa métodos de control comunes y una organización y asistencia técnica y administrativa.
Es, pues, inevitable que la seguridad en este sector se convierta en un tema de cooperación internacional en el marco de sus diferentes instrumentos de asistencia técnica y de apoyo a las inversiones en los terceros países.
Concluiré, señor Presidente, manifestando la necesidad de ayudar a la Comisión en su labor en este campo tan complicado y en la prioridad que hay que dar a la creación de la Agencia Europea de Seguridad Aérea, así como en la necesidad de una normativa independiente, de la que en estos momentos estamos tratando, sobre los temas que afectan al descanso de las tripulaciones.
De Palacio,Comisión. - Señor Presidente, en primer lugar quiero dar las gracias al Sr. Simpson por su magnífica labor como ponente en esta propuesta. Creo que su trabajo ha servido de manera considerable a que esta Asamblea entienda una propuesta muy técnica y muy compleja y que, desde luego, no es fácil traducir a un lenguaje asequible para el ciudadano de la calle. En este sentido creo que ha tenido un gran éxito.
A partir de ahí, la enmienda que proponemos al Reglamento actualmente en vigor es doble en sus objetivos: en primer lugar, pretende hacer avanzar la armonización del sistema regulador en el ámbito de la seguridad de la aviación civil mediante su ampliación a la armonización de los requisitos operativos de las aeronaves; en segundo lugar, establecer los procedimientos que permitirán a la Comunidad gestionar las variantes y las excepciones que los Estados miembros se vean obligados a adoptar de vez en cuando por necesidades operativas.
En cuanto a requisitos técnicos, el informe trata principalmente dos aspectos. De acuerdo con las normas JAA, de donde proceden los requisitos, la propuesta de la Comisión no contiene ninguna prescripción sobre los tiempos de vuelo y servicio y sobre los períodos de descanso. Este tema es muy polémico y la realidad es que, a través de la JAA, no se ha podido llegar a un acuerdo al respecto.
Por supuesto, la Comisión espera que tengan éxito los interlocutores sociales que representan a los operadores y a la tripulación, a los que el Sr. Simpson ha instado a celebrar un acuerdo voluntario sobre sistemas de seguridad relativos a los tiempos de vuelo y servicio y a los períodos de descanso. Si no fueran capaces de encontrar unos acuerdos de aquí al mes de mayo, en ese momento habrá que pensar si no tenemos que actuar.
En cualquier caso, entre las enmiendas correspondientes, la Comisión acepta el espíritu de las enmiendas 12, 13 y 17, pero con otra formulación.
Respecto a la enmienda 1, la Comisión comparte el deseo del Parlamento de regular la seguridad de los tiempos de vuelo y servicio y de los períodos de descanso, pero prefiere que el cumplimiento de este objetivo no se persiga únicamente con la propuesta concreta que debatimos hoy. Existen otras posibilidades, tales como la modificación del Reglamento tras la adopción de la presente propuesta. Me gustaría añadir también que cualquier propuesta que presente la Comisión en un futuro deberá garantizar el alto nivel de seguridad que todos deseamos. Así pues, si la Comisión se sirviera del acuerdo voluntario entre los interlocutores sociales -al que acabo de referirme- para efectuar una propuesta, modificaría el acuerdo cuando proceda para conseguir el alto nivel de seguridad necesario. Con esta reserva, repito, la Comisión acepta el espíritu de la enmienda 1.
También se han adoptado varias enmiendas sobre los requisitos aplicables a la tripulación de cabina. Mientras que esta propuesta aborda los requisitos operativos de la tripulación de cabina, los requisitos de formación y la certificación de la competencia profesional son objeto de una propuesta separada y complementaria de la Comisión. Debe tenerse cuidado de mantener la conformidad y la compatibilidad de ambos textos.
Las enmiendas 9 y 10 pueden aceptarse sin cambios, pero habrá que modificar la redacción de las enmiendas 6, 7, 8 y 11, que ahora -al igual que las enmiendas 12, 13 y 17- aceptamos sólo en principio, modificando sus redacciones.
Finalmente, de las enmiendas sobre los requisitos técnicos, concretamente las enmiendas 4, 5 y 16, son aceptables, aunque el texto final de la enmienda 4 reflejará la solución del problema en cuestión encontrada por el Consejo.
En relación con los procedimientos para la aprobación de variantes y excepciones temporales, la Comisión no acepta las enmiendas 2, 14 y 15. Las consultas contempladas por las enmiendas son ya una obligación institucional de la Comisión.
Asimismo, se debe rechazar la enmienda 3, ya que está prevista la derogación del Reglamento una vez creada la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
Por último, en lo que respecta a la enmienda 18, los dos asuntos contemplados en ella conciernen más bien a la salud de los pasajeros y no a la seguridad operacional de los vuelos. Como ya se mencionó en la Comunicación sobre la protección de los pasajeros aéreos, la Comisión tiene la intención de establecer grupos de expertos con objeto de examinar los riesgos para la salud de los pasajeros, incluyendo los debidos a las radiaciones cósmicas, con el fin de poder determinar cuáles son estos riesgos y proponer las medidas necesarias.
En lo que respecta al asunto concreto de la trombosis arterial -que ha sido planteado por algunos de ustedes- la Comisión ha solicitado por escrito a las líneas aéreas que tienen que proporcionar a los pasajeros información sobre los riesgos, los factores de predisposición y sobre lo que pueden hacer para minimizar dichos riesgos, en concreto con los problema de las trombosis y en general con los problemas relacionados con la salud. La Comisión estima que dicha información sería una precaución muy válida y que, dentro del reforzamiento de los derechos de los pasajeros, sería muy conveniente.
El Presidente. – Gracias, señora Comisaria.
El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar mañana a mediodía.
9. Prioridades de la seguridad vial
El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A5-0381/2000) de la Sra. Hedkvist Petersen, en nombre de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, sobre la propuesta de resolución del Parlamento Europeo sobre la comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones "Prioridades de la seguridad vial de la UE - Informe de situación y clasificación de las acciones".
Hedkvist Petersen (PSE) , ponente. – (SV) Señor Presidente, quisiera comenzar agradeciendo a todos los colegas del Parlamento y de la comisión la ayuda que me han prestado para la redacción de este informe.
La seguridad vial es algo que nos atañe a todos, como usuarios, pasajeros, peatones o porque algún familiar o amigo ha fallecido o se ha accidentado en la carretera. Los transportes por carretera son los más comunes y es la forma de transportar mercancías que crece más rápidamente, pero también la más peligrosa. En las carreteras europeas mueren cada año 42 000 personas. Esto significa más de 800 personas a la semana y casi 115 personas al día. Actualmente, en la UE los accidentes de carretera son la causa de muerte más común de los niños y de los jóvenes, esto es, de las personas menores de 45 años. Millones de personas sufren graves accidentes cada año y muchas de ellas quedan discapacitadas para el resto de su vida. Hablamos de unos sufrimientos y de unos costos sociales enormes.
Jamás toleraríamos esas muertes en el campo de la aviación o el ferrocarril, donde los criterios de seguridad son muy diferentes. Por tanto, para disminuir la cantidad de víctimas mortales en las carreteras, habrá que introducir estos criterios de seguridad, ya que se trata de un complejo sistema entre el hombre y la máquina que debe tolerar los errores humanos.
El objetivo a largo plazo debe ser que ninguna persona muera ni sea gravemente herida. Para alcanzar esta meta, tendremos que enfrentar el problema de manera tal, que la última responsabilidad la tengan quienes trazan los caminos y la infraestructura que los rodea. Los individuos, por su parte, tienen la responsabilidad de cumplir las reglas y leyes vigentes.
La comunicación de la Comisión contiene medidas que tendrán prioridad durante el tiempo que resta del período del programa. Estoy de acuerdo con la Comisión en la importancia de muchas de esas medidas. Algunas de ellas son, por ejemplo, las ayudas a EuroNCAP, campañas de información, legislación sobre reguladores de velocidad en camiones livianos y, especialmente, normas para aumentar la seguridad de los frentes de los coches.
En el informe me he concentrado en el período del próximo del programa, que se extenderá durante un tiempo más largo, probablemente desde 2002 a 2010, para posibilitar una estrategia a largo plazo. Pero si los anhelos de la Comisión de disminuir el número de víctimas mortales realmente son serios, debería dar prioridad, en primer lugar, al tema de la seguridad vial en su conjunto, ya que hay mucho por hacer en esta materia.
Antes que nada, una estrategia verosímil contra los accidentes de carretera para los próximos diez años debería comprender objetivos numéricos concretos para la disminución de víctimas mortales. La comisión propone los objetivos que fijó el Parlamento hace tres años. Pero los objetivos en el ámbito comunitario no son suficientemente concretos para los Estados miembros, que es donde se hace una gran parte del trabajo. Por esa razón, cada Estado miembro debería formular su propio programa de seguridad vial, programa que no todos tienen, que contenga estrategias para alcanzar las metas nacionales. Obviamente podrá haber diferencias entre los países, dependiendo de las tradiciones y la cultura. A continuación, la Comisión debería hacer un seguimiento del cumplimiento de las estrategias por parte de los Estados miembros y contribuir a intercambios de experiencias y a best practice.
Se necesita también una legislación europea que regule algunos aspectos importantes. El alcohol mata alrededor de 9 000 personas en la carretera cada año. Además, cada vez hay más jóvenes que conducen ebrios. Mediante una directiva que fije un límite máximo de 0,5 mg de alcohol se calcula que se pueden salvar alrededor de 100 vidas humanas. Desgraciadamente, la Comisión ha retirado su antigua propuesta de directiva, apoyada por el Parlamento en 1997 y que la comisión respalda también ahora. La Comisión ha dicho que la conducción en estado de ebriedad es un asunto en el que debe aplicarse la subsidiariedad. Pero, ¿cómo puede ser así? No es menos peligroso conducir con alcohol en la sangre en el Reino Unido, en Italia, en Irlanda y en Luxemburgo, en que rige la norma de 0,8 mg por ml, que en el resto de Europa. En la UE tenemos conocimientos sobre seguridad vial. Creo que hay que aplicarlos en los sectores en que realmente se consigan resultados, esto es, en temas relacionados con el alcohol y la conducción. Espero que el Consejo y la Presidencia tomen iniciativas en esta materia.
No entiendo cómo vamos a tener credibilidad como políticos europeos si, por una parte, decimos que la seguridad vial es importante y, por otra, no estamos dispuestos a tomar decisiones importantes. He entendido que la Comisión hoy ha presentado una recomendación de 0,5mg, pero tengo que decir que me parece extraño que se presente justamente hoy, cuando el Parlamento va a discutir esta materia y antes de que éste haya votado; la Comisión debió haber esperado la discusión en el Parlamento.
Además de todo esto, y de frentes más seguros para los coches, se proponen en el informe otras medidas relacionadas con la seguridad vial. Destaco algunas de ellas, tales como luz de cruce en el día, formación para la obtención de la licencia de conducir y sistemas telemáticos.
Para terminar, un asunto que yo considero extremadamente importante, pero que desgraciadamente no fue aprobado en la comisión: la necesidad de mejorar las condiciones laborales de los choferes profesionales.
Señor Presidente, el Parlamento europeo ha impulsado siempre la seguridad vial y debe seguir haciéndolo. Están en juego la vida y la salud de muchas personas, especialmente de los jóvenes europeos.
Vatanen (PPE-DE). – (FI) Señor Presidente, sobran 40.000 víctimas de los 40.000 muertos en las carreteras europeas. Esta Asamblea reacciona con sensibilidad ante todos los fenómenos que ocurren alrededor del mundo, pero no prestamos la suficiente atención al laborioso verdugo asentado en las carreteras de Europa. Sin restarle importancia a la epidemia de las vacas locas, apelo a la consideración de las cosas en términos relativos. Los accidentes causan mil veces más muertes de conciudadanos nuestros que las enfermedades EEB. Este punto debería ser motivo de pánico.
Agradezco a la Comisión el amplio análisis que ha realizado. La cooperación en el seno de la UE es más que necesaria, puesto que las diferencias en el grado de seguridad vial son dramáticas dentro de nuestra comunidad. En Portugal se dan en términos relativos cuatro veces más muertos que en Gran Bretaña. Sin embargo, en todos los países existe un amplio margen de mejora. Hay que conseguir que el entorno vial sea lo más seguro posible, si bien son los conductores quienes tienen siempre la responsabilidad sobre la seguridad propia y sobre la de los demás usuarios. Los coches son inofensivos en sus cocheras, pero mal usados pueden convertirse en armas. Las reglas de la circulación no son recetas de cocina que puedan ser adaptadas al gusto de cada cual. La era del individualismo en nuestras carreteras ha quedado atrás; es necesario que las reglas sean acatadas en nuestras carreteras con la misma rigurosidad que en el tráfico aéreo.
Propongo tres importantes medidas para reducir el número de muertes por accidentes de tráfico. En primer lugar, el respeto de los límites de velocidad. Conduzco frecuentemente por los entrañables países mediterráneos rozando el límite de velocidad, y créanme si quieren, pero me están adelantando continuamente. Y no es de extrañar, pues casi nunca he visto controles de velocidad. Las estadísticas de casos mortales en estas regiones muestran un escenario escabroso. La indisciplina se paga con vidas humanas y con las lágrimas de los allegados. En Europa, dos de cada tres conductores sobrepasan el límite de velocidad en las zonas urbanas y la mitad incumple las restricciones de velocidad en las carreteras generales. Si bien es verdad que habría que sacar a las vacas locas de los prados, también habría que retirar de las carreteras a los conductores temerarios. Un medio eficaz, aunque no goza de mucha popularidad, es el control automático de velocidad y la severidad en las sanciones. Por otro lado, las multas de más de 100.000 euros que algunos han tenido que pagar en mi país, Finlandia, son ya pura recaudación de dinero.
En segundo lugar, in vino veritas, la verdad está en el vino. También es verdad que el alcohol está presente en nada menos que en 9.000 casos mortales. Considero importante que todos los Estados miembros adopten la tasa máxima de 0,5 por mil de contenido de alcohol en sangre y que se ejerza un control sobre la misma. En caso de que a los Estados miembros les falte la valentía para llevar a cabo esta medida, la resolución de este asunto debería pasar a manos de los órganos decisorios europeos. A veces hay que proteger a los ciudadanos de sus propios gobiernos. En los casos graves de alcoholemia y en los de reincidencia, habría que sentenciar períodos largos de retirada del permiso de conducir y la confiscación del vehículo.
La tercera medida afecta a los impuestos. La aplicación de altos impuestos al automóvil conduce a la conformación de un parque móvil envejecido e inseguro. Mi país es un triste ejemplo de esto. Finlandia es la Cuba de Europa en cuanto a la edad media de los vehículos. Los automóviles que cumplen con estrictos requisitos de seguridad deberían gozar también de un impuesto rebajado. Los impuestos tendrían que aplicarse más en función del uso del automóvil, y no dirigirse tanto a la adquisición del vehículo. Estimados colegas, les deseo un viaje seguro. ¡Acuérdense de abrocharse el cinturón también en el asiento trasero!
Watts (PSE). – (EN) Señor Presidente, agradezco a la ponente su excelente trabajo en nombre de todos nosotros y agradezco también al Sr. Vatanen su intervención, en nombre del Grupo PPE-DE. Respaldo plenamente muchas de las observaciones que ha hecho, sin olvidar aquéllas relativas a la tasa máxima de alcohol en sangre. De hecho, esta noche sólo quisiera hacer dos comentarios; son relativos a la mejora de la seguridad de la parte frontal de los vehículos y a la tasa de alcoholemia.
Respecto a los frontales de los coches, creo que conviene señalar los claros argumentos de la ponente para que la Comisaria presente una propuesta de directiva. De hecho, la Comisaria prometió a esta Asamblea en enero del pasado año, hace un año, que tendríamos una directiva sobre frontales de automóviles más seguros. Ha pasado un año y no existe ninguna directiva. Lo que tenemos es una audición en febrero. Más conversaciones. Nada de acción. Mientras tanto, dos mil personas han perdido innecesariamente la vida durante el pasado año porque la Comisión prefiere hablar a actuar. Espero que esta noche y mañana la Comisión preste oídos a la votación de esta Asamblea y decida seguir adelante con su compromiso de presentar una directiva sobre la mejora de la seguridad de los frontales de los vehículos. Basta de charla, por favor. Queremos ver algo de acción.
Y esto mismo es cierto también en el caso del contenido de alcohol en sangre. Hemos hablado sobre este tema año tras año. Todos sabemos que en Europa mueren cada año diez mil personas en accidentes relacionados con la alcoholemia. Debemos atajar este problema en particular. Pero me parece muy irónico, y estoy seguro de que el momento no es fruto del azar, que el mismo día en que debatimos sobre el tema del alcohol en sangre, la conducción bajo los efectos del alcohol y la seguridad vial, el día antes de que este Parlamento vote sobre la conducción bajo los efectos del alcohol, la Comisaria haya tomado una decisión. Ha emitido una recomendación sobre la conducción bajo los efectos del alcohol. Habría estado bien que la Comisaria hubiera escuchado al menos el debate, que hubiera podido conocer el resultado de la votación que se celebrará mañana, antes de decidir adelantarse a los procedimientos parlamentarios y emitir esta recomendación. Sabemos que, por desgracia, una recomendación no vale el papel sobre el que está escrita. Los Estados miembros necesitan y apoyan orientaciones claras. Creemos que es hora de que la Comisaria adopte una actitud firme con respecto a los conductores que conducen bajo los efectos del alcohol y presente una directiva para reducir la tasa máxima a 50 mg.
En el Reino Unido, país que tradicionalmente presenta una buena trayectoria, hemos asistido, lamentablemente, durante el período navideño a un incremento del número de personas ebrias al volante. En mi región, en algunos puntos, el 17% de los conductores sometidos a la prueba de alcoholemia superaba la tasa legal en el Reino Unido que es de 80 mg. Es evidente que necesitamos medidas. En este sentido, el Gobierno británico está pidiendo una solución a nivel europeo, en un contexto europeo. Por ello, esta noche sólo pido una cosa muy sencilla a la Comisaria: que escuche el debate y que haga caso de la votación de mañana.
Sanders-ten Holte (ELDR). - (NL) Señor Presidente, señora Comisaria, en primer lugar quiero dar las gracias a la ponente por su excelente informe, en el que trata un tema que afecta a diario a todos los ciudadanos de toda Europa, a saber su propia seguridad vial y la de sus hijos. Quisiera centrarme en tres puntos.
En primer lugar soy partidaria de que se adopte una legislación europea que haga obligatoria la realización de una pruebaeuropea de impacto sobre peatonesy las cuatro pruebas de choque correspondientes. En los 22 años que ha durado el programa de investigación subvencionado por la Unión Europea ha quedado claro que estas pruebas son útiles, ya que permiten salvar varios centenares de vidas al año. Es un asunto vital para muchos peatones y ciclistas, sobre todo, aunque no únicamente, en un país tan poblado como los Países Bajos.
El Comisario Liikanen ha tenido todo un detalle con la industria del automóvil al otorgarle más tiempo para alcanzar un acuerdo en sus propias filas, todo ello en el marco del denominado bottom-up approach o enfoque abajo-arriba. La fecha tope sigue siendo junio, pero del año 2001. A mí todo esto me resulta demasiado lento. Gobernar significa asimismo elegir. Y creo que ha llegado el momento.
Otro de los puntos que quiero comentar aquí es el límite máximo de alcohol en la sangre. Algunos miembros de mi Grupo respaldarán la propuesta de la ponente de adoptar un reglamento comunitario que limite el grado máximo de alcoholemia a 0,5 mg/ml. No queremos estirar este límite, pero sí creemos que la armonización del mismo reforzará la seguridad jurídica de los ciudadanos en una Unión en la que muchos de ellos cruzan diariamente las fronteras interiores y en la que pretendemos fomentar precisamente la movilidad de los trabajadores. Por lo demás, no soy partidaria de introducir límites más bajos para determinadas categorías de jóvenes usuarios de la carretera. La señal ha de ser clara. Las normas son seguras o no lo son. A mi modo de ver, un límite máximo de 0,5 mg/ml está plenamente justificado desde el punto de vista social, es fácil de medir y perfectamente viable.
Cambiando de tema, señora Comisaria, me parece una falta de respeto hacia el Parlamento que la Comisaria, anticipándose al debate de esta noche, en el que al fin y al cabo seguimos luchando por la introducción de un reglamento en materia de alcoholemia, aparentemente ya haya decidido que baste con una recomendación a los Estados miembros. Ello implica voluntariedad y ausencia de compromiso, y de cara a los ciudadanos ciertamente no redundará en beneficio de la claridad.
Me queda por comentar un último punto: la consecución a largo plazo del objetivo cero. No me convence demasiado. Los objetivos han de ser realistas y viables para que sean motivadores y estimulantes. No cabe duda de que podemos reducir el número de víctimas, pero querer reducirlo a cero no me parece más que una vana ilusión.
Bautista Ojeda (Verts/ALE). - Señor Presidente, Sra. Comisaria, en primer lugar quisiera agradecer el magnífico trabajo realizado por la Sra. Hedkvist Petersen. Los accidentes y el elevadísimo número de víctimas en las carreteras europeas tienen una génesis múltiple. Son muchas y diversas las causas, y el informe ha sabido recoger y resumir las más importantes. Asimismo, la Comunicación de la Comisión sobre prioridades de la seguridad vial en la Unión Europea recoge en seis puntos los aspectos donde más podemos incidir para obtener mejores resultados.
Me voy a centrar en los aspectos que se refieren a la gestión de los puntos negros de las carreteras y a la disminución de los efectos de los impactos contra las infraestructuras viales. Un elevado número de víctimas de accidentes son los usuarios de vehículos de dos ruedas, motociclistas y ciclistas, para los cuales, también son las carreteras. Éstos, por cultura y por condiciones climáticas, abundan extraordinariamente en algunos Estados miembros. Serios estudios han concluido que la mayor parte de los accidentados graves, muertos o con secuelas de estos colectivos, lo son por impactos contra los guardarraíles, es decir, contra las protecciones laterales o contra la señalización vertical, protecciones ambas diseñadas y creadas para los vehículos de cuatro ruedas.
Gran parte de estos accidentes se producen en esos puntos negros que algunos Estados miembros ya están señalando e identificando. Mi enmienda de propuesta legislativa sobre el diseño y colocación de estas protecciones blandas en los puntos negros no es, pues, gratuita. No debiéramos conformarnos con una leve recomendación a los Estados o dejarlo, simplemente, en el ámbito de la subsidiariedad, que condicionará mucho su implantación.
Seamos valientes ahora. Legislemos, busquemos un mayor grado de armonización, promovamos medidas para el uso racional y seguro del tráfico peatonal y de los ciclistas, y busquemos fórmulas para reducir el tráfico pesado, al menos en las poblaciones; armonicemos los límites de velocidad mediante un ambicioso marco jurídico, tal y como la Comisión recomendó en 1986, desbloqueando la inercia de los Estados miembros. Velemos por los impactos medioambientales generados por el tráfico, como son el ruido y la contaminación ambiental. Insisto, igualmente, en la importancia de legislar los niveles de alcoholemia máximos permitidos.
Para finalizar, quiero agradecer la magnífica disposición de la Sra. Comisaria con respecto a nuestras propuestas.
Markov (GUE/NGL) . – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, la desoladora cifra de 42.000 muertes anuales en las carreteras de la Unión Europea y el total estimado de 1,7 millones de personas heridas constituyen una llamada de atención permanente que nos obliga a considerar el tema de la seguridad vial como un problema importantísimo y prioritario. Además de los incalculables sufrimientos personales que hay detrás de estas cifras, éstas también suponen enormes pérdidas y costes para las economía nacionales. Las estimaciones son del orden de los 100.000 millones de euros, casi el 2% de la suma del PIB de todos los Estados miembros de la Unión Europea. Más de lo que en conjunto dedican a la cultura.
Yo quiero expresar mi sincero agradecimiento a la ponente. En particular, también es muy de agradecer que el informe se concentre en tres puntos principales: la prevención de los accidentes, la prevención de los daños, y el tratamiento y la rehabilitación. Con ello queda claro, a mi parecer, que no se podrá lograr la mejora necesaria en la seguridad vial con medidas aisladas, sino que esto sólo se podrá conseguir con un paquete de medidas que incluya la educación vial, la limitación de la velocidad, la limitación de l índice permisible de concentración de alcohol en la sangre, la mejora de las carreteras, sistemas de regulación del tráfico, normas de seguridad más exigentes para los vehículos, control más riguroso del cumplimiento de las normas de circulación y una revisión permanente de los vehículos en circulación.
Por esto yo lamento muchísimo que no se aceptase la enmienda relativa a la armonización en la Unión Europea de la readmisión de los vehículos que hayan tenido parte en un accidente, a pesar de que los dictámenes independientes indican claramente una correlación apreciable entre los vehículos que han estado implicados en un accidente y su posterior participación en otros accidentes con un mayor número de víctimas.
Finalmente quisiera dirigirme brevemente al orador que me ha precedido. Como usted sabe, yo he presentado una enmienda que presta particular atención al problema de los motoristas y los guardarraíles, y yo me congratularía si usted y su Grupo pudiesen votarla afirmativamente mañana, pues yo mismo soy motorista y, por consiguiente, naturalmente también soy muy consciente del problema.
Jarzembowski (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, yo no puedo dejar de apoyar que la Comisión no proponga una norma comunitaria que regule los índices permisibles de concentración de alcohol en la sangre. El debate que están desarrollando mis colegas es hipócrita, absolutamente hipócrita. Hace un año, cuando se retomaron las propuestas del período anterior, decidimos junto con los socialistas que no deseábamos una normativa comunitaria. Nuestro argumento es que queremos que exista un control. ¡Esto es lo decisivo y no lo que diga la ley! Lo importante es que se realicen controles sobre el terreno. En este sentido, sólo puedo replicarles a mis colegas ingleses que si su policía inglesa realizase controles durante las fiestas navideñas, mantendrían apartada a la gente de las carreteras y evitarían accidentes.
Por lo tanto, yo sólo puedo repetir que lo decisivo es que se controle la concentración de alcohol en la sangre y no que exista una norma comunitaria al respecto. Por este mismo motivo vamos a votar en contra de la primera parte de la enmienda 4. Si a pesar de todo consiguen sacarla adelante, mi Grupo votará en contra de la totalidad de la resolución de la Sra. Petersen, pues es una hipocresía reclamar una norma comunitaria que es absolutamente innecesaria. Discútanlo en sus países. La mayoría de países coinciden con la opinión generalizada de esta Asamblea y apoyan un límite de 0,5 mg/ml. Éste es más que suficiente, como ha señalado con razón la Comisión. Nosotros recomendamos a todos los países que adopten ese límite. Debería dirigirse a los que aún no lo han hecho, Señoría.
En resumen, lo importante no es el resultado de un debate hipócrita ni lo que diga la ley, sino que la policía realice controles sobre el terreno y aparte de la circulación a todos los que conduzcan borrachos. Si así se hace, la seguridad en las carreteras será máxima.
En segundo lugar, tampoco vamos a aceptar la enmienda 6, con la que los Verdes intentan iniciar otro debate hipócrita, o sea, la limitación general de la velocidad a 120 km/h. En la mayor parte de las carreteras de Europa ya existen limitaciones de velocidad. En mi país, la velocidad está limitada en un 95% de las vías de circulación. ¿Y dónde ocurren los accidentes? En ese 95% de las vías de circulación, porque no se controla suficientemente la velocidad. En resumen, menos leyes y más control. ¡Así mejoraremos más la seguridad vial!
Mastorakis (PSE). – (EL) Señor Presidente, señorías, es sabido que si las muertes causadas por armas radiactivas se deben a la insensibilidad humana, las muertes causadas por accidentes de tráfico se deben a la estupidez humana. La sociedad organizada, sin embargo, tiene el deber no sólo de no ser ella misma estúpida, por acción u omisión, sino de proteger a sus ciudadanos incluso de los efectos de su propia estupidez.
En el sentido de este esfuerzo, el excelente trabajo de la Sra. Hedkvist Petersen a propósito de la comunicación de la Comisión sobre las prioridades de la seguridad vial, desbroza el camino a seguir. Así pues, nuestras acciones deberán girar en torno a tres ejes: primero, intervenciones legislativas reguladoras; segundo, fomento de nuevas tecnologías en los vehículos y en la infraestructura vial; tercero, medidas administrativas y campaña de información.
Se necesita, claro, especial cuidado para que las medidas, cualesquiera que sean, sean ampliamente aceptadas y resulten así más efectivas; en este sentido, es necesario tomar en consideración la experiencia de los países miembros en estos asuntos, de manera que se pueda encontrar siempre el justo equilibrio, lejos de exageraciones. Podría, por ejemplo, ser aceptada por todos una drástica reducción de la tasa máxima de alcohol en la sangre para determinadas categorías de conductores, por ejemplo, los que transportan cargamentos peligrosos. Por otra parte, la tecnología actual puede y debe usarse en la imposición práctica de las medidas decididas, e igualmente en el control de la aplicación de las disposiciones vigentes. Por supuesto, deberemos activar e implicar más a las sociedades locales y a los organismos regionales en los temas de seguridad vial, cerca siempre del ciudadano; y no cabe duda de que la campaña de información deberá seguir con métodos más inteligentes, diría yo, de aproximación al público, especialmente a los jóvenes.
Y no estaría tampoco de más examinar la posibilidad de primar a los automóviles más seguros a través del impuesto de circulación, y de exigir normas mínimas de seguridad, según la categoría vial, para que el estudio y la construcción de una carretera puedan incluirse en programas subvencionados por la Unión Europea. Finalmente, rogamos a la Comisión que no “corra” tanto en asuntos como el de hoy. Lo impone la seguridad vial.
Costa, Paolo (ELDR). – (IT) Señor Presidente, el drama de los accidentes de tráfico es tan grande y está tan infravalorado que justifica la adopción sin demora de cualquier iniciativa a todos los niveles de gobierno y en cualquier ámbito tanto del comportamiento humano como de las infraestructuras y de los medios de transporte. El único criterio de selección que deberíamos aplicar – pero me parece que es difícil hacerlo, a la vista del debate que hemos desarrollado hasta ahora – es determinar las intervenciones que pueden ser más rentables precisamente porque pueden llevarse a la práctica fácilmente.
Creo que los ámbitos del comportamiento humano y de las infraestructuras son los que pueden producir resultados más a corto plazo: la introducción del uso obligatorio del casco y de los cinturones de seguridad, por ejemplo, está produciendo en mi país resultados extraordinarios. El casco obligatorio, introducido el pasado año, ha reducido en un 45% la mortalidad de los motoristas, sin hacer distinciones de edad. Me doy cuenta de que estas medidas – cinturones, casco – plantean también el problema del enforcement, de su aplicación, motivo por el cual son letra muerta si no se aplican y medidas que tan sólo están sobre el papel. Sin embargo, no creo que por esta razón se tenga que soslayar la relación entre el alcohol y la carretera, motivo por el cual yo no estaría en contra de un límite algo más generalizado, a pesar de que mi país podría sufrir algo por esto.
Cauquil (GUE/NGL). – (FR) Señor Presidente, vamos a votar a favor del informe sobre las prioridades de la seguridad vial en la Unión Europea porque contiene una serie de medidas concretas que pueden frenar, al menos un poco, la mortalidad de los accidentes de tráfico. Es aberrante que éstos puedan ser la primera causa de mortalidad de los niños y los adultos menores de 45 años. Pero la mayoría de las medidas, aun siendo positivas, van dirigidas únicamente a los usuarios y, así, se libera de su responsabilidad tanto a las empresas que producen vehículos como al Estado y, más en general, a la organización social.
¿De que sirve instar, de forma vinculante o no, a los usuarios a que limiten la velocidad, cuando los constructores de automóviles no sólo fabrican vehículos que superan con mucho las velocidades autorizadas sino que hacen de ello un argumento de venta? ¿De qué sirven los llamamientos a la prudencia y a la limitación del tiempo de conducción, cuando la búsqueda de la rentabilidad por parte de las empresas dedicadas al transporte por carretera y las empresas de comercio a gran escala y de la industria fuerza a los conductores a conducir hasta la fatiga extrema? ¿De qué sirve lamentar que la circulación vial representa el 95 % de las causas de accidente de todos los transportes, sin punto de comparación, por tanto, con los ferrocarriles o los aviones, si la política de todos los gobiernos consiste, abiertamente o de hecho, en alentar el transporte por carretera con respecto a cualquier otra forma de transporte, tanto de personas como de mercancías? Incluso en los países más ricos de Europa, el transporte colectivo está infradesarrollado y, para muchas personas, desplazarse en automóvil no es una elección sino una obligación por falta de un transporte colectivo adecuado.
La carrera por la rentabilidad y el deseo de alcanzar unas existencias nulas, que lleva a las grandes empresas a considerar el transporte por carretera un elemento de su cadena de producción, han convertido algunas autopistas en una larga cinta casi ininterrumpida de camiones. Incluso sobre la cuestión limitada del transporte combinado, la práctica real va contracorriente de los discursos oficiales. Y más en general aún, una organización racional del transporte exigiría una organización racional de la producción, es decir una organización que no busque el beneficio a cualquier precio. Pero en esto, nos apartamos mucho de las medidas irrisorias propuestas tanto por la Comisión como por este informe.
(Aplausos)
Hatzidakis (PPE-DE). – (EL) Señor Presidente, señora Vicepresidenta de la Comisión, he consultado los datos estadísticos cuando preparaba esta breve intervención y realmente me ha conmovido el constatar que desde que esta mañana comenzamos la sesión han muerto en las carreteras de la Unión Europea, estadísticamente al menos, más de 55 personas. La Unión Europea pierde cuatro personas por hora. Los accidentes de tráfico son la causa más frecuente de muerte de niños y jóvenes. Cada año perdemos, ni más ni menos, una universidad o un gran colegio de jóvenes, puesto que 15.000 jóvenes mueren todos los años en nuestras carreteras. Añadan a esto que yo tengo el triste privilegio de proceder del país miembro con el segundo número más alto de accidentes mortales en Europa. Y lo que es peor, Grecia es el único país de Europa en el que desgraciadamente no se observa ninguna tendencia a la baja durante la última década. Familias enteras son sacrificadas en el altar del asfalto.
Señor Presidente, la seguridad vial puede y debe ser una prioridad para el Europa en su conjunto y para cada uno de los países en particular. Por ello no puedo sino estar de acuerdo con la propuesta de la Sra. Hedkvist Petersen —a la que me permitirán felicitar por su informe— sobre la necesidad de ultimar un plan estratégico para la seguridad vial y de definir una serie de objetivos cuantificados, estrictos y a la vez realistas. De este modo se conseguirá una mayor atención por parte de los políticos y se brindará un eficaz acicate. Nuestra responsabilidad, señorías, aquí y en Bruselas es enorme. Me parece negativo que no se haya presentado, por ejemplo, una propuesta legislativa sobre la adopción obligatoria de las cuatro clases de prueba a fin de garantizar partes frontales de los automóviles más seguras para los peatones; y se trata —atención— de un programa que la Unión Europea está financiando desde hace 22 años.
Por otra parte, la continuación del apoyo al programa europeo de evaluación de nuevos vehículos, el impulso a las campañas a favor del uso de los cinturones de seguridad, la obligatoria instalación en motocicletas y automóviles de luces de carretera, y otras propuestas del informe pueden, con un coste relativamente pequeño, aportar grandes beneficios para la seguridad vial y para la salud pública.
Fava (PSE). – (IT) Señora De Palacio, creo que no se le ha pasado por alto un pasaje de su comunicación que pone de manifiesto la preocupante diferencia entre los Estados miembros en lo que se refiere a la calidad de las carreteras, la seguridad de las mismas y el número de víctimas. Lo embarazoso del caso es que esta diferencia refleja de manera simétrica la disparidad existente entre los distintos Estados miembros de la Unión Europea en materia de calidad y de rapidez del desarrollo económico: por una parte, el Estado más seguro es Suecia y, por otra, los Estados menos seguros son Grecia y Portugal. ¿Esto qué significa? Trataré de contestar de manera positiva: significa que invertir en la seguridad se puede hacer sólo si se invierte en la acción comunitaria.
Creo que este Parlamento, con alguna plausible excepción, está pidiendo a la Comisión que sea más valiente y, en consecuencia, agradezco a la ponente su informe que convierte en más explícita y útil la comunicación de la Comisión. Más valor – me permito ser conciso – implica decir dos cosas: ante todo el compromiso de determinar los límites y las normas de las políticas de prevención, si no – y espero que el Sr. Jarzembowski no se enfade conmigo – el control no sirve. Si debemos controlar el límite de velocidad, es muy diferente que el límite sea 100 o 200 por hora.
Lo mismo vale para el alcohol. Consideramos que la Comisión debe presentar una directiva que fije para todos los Estados miembros como tasa máxima de alcohol en sangre el 0,5. Lo digo como ciudadano de un país que ha establecido una tasa superior, precisamente para disipar cualquier sospecha de municipalismo en el razonamiento que estamos haciendo. El principio de subsidiariedad está bien – aunque creo absolutamente grotesco retirar el permiso de conducción a todos los borrachos - pero el problema está en entender cuándo, según nuestro código de circulación, los conductores se han de considerar borrachos.
Este valor, señora Comisaria, creo que es la manera más simple y eficaz, pero creo que también la única de alcanzar el ambicioso objetivo que nos hemos fijado, es decir, reducir en un 40% el número de víctimas en las carreteras de la Unión Europea en los próximos años.
Stenmarck (PPE-DE). – (SV) Señor Presidente, permítame agradecer a la ponente su enorme interés en esta materia.
El año pasado murieron aproximadamente 43 000 personas en la red de carreteras de la UE. Una de las principales causas ha sido la ingestión de alcohol. Éste es un hecho irrefutable. Seis años en el Parlamento Europeo me han enseñado a respetar nuestros diversos criterios, pero deberíamos estar de acuerdo en que el alcohol y la conducción no son compatibles. Aún así, cada día muere gente en la red vial comunitaria justamente a causa de esta combinación.
También podemos tener criterios muy diferentes sobre la conveniencia de contar con normas comunitarias o si es mejor que cada país resuelva sus problemas. Permítanme decir un par de cosas a los que dudan en este asunto.
Una de ellas es que ningún país comunitario aceptaría que otro país miembro tolerase que un comandante de aeronave que pilota un avión con 300 personas a bordo, un capitán de barco que transporta a mil personas o un maquinista de tren bebiesen alcohol antes de iniciar su viaje. ¿Por qué no ponemos las misma exigencias a los que conducen por nuestras carreteras?
Lo otro que quisiera destacar es que el 95 por ciento de los accidentes de circulación con resultado de muerte ocurren en las carreteras. Lo único que deseo es que el problema que afecta a este 95 por ciento sea tomado tan en serio como el que afecta al otro cinco por ciento de los accidentes que ocurren en los otros medios de transporte. Justamente por este motivo, pienso que el informe es un buen punto de partida para continuar trabajando y, por tanto, mañana votaré a favor de él.
Schierhuber (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, la seguridad en las carreteras de Europa es un tema de vital importancia y las cifras hablan por sí solas: 42.000 muertos anuales y 1,7 millones de heridos. Ante estos datos, es preciso actuar. El sufrimiento de las familias que han perdido a uno de sus miembros en un accidente automovilístico es enorme. La movilidad es cada vez mayor en nuestra sociedad y yo estoy a favor de que así sea. Justamente por esto, tenemos el deber de encarar el problema de los riesgos. En nuestra calidad de políticos europeos y también nacionales o locales, debemos asumir nuestra responsabilidad ante la sociedad y promover la adopción de medidas de circulación más adecuadas.
Es esencial un análisis de los accidentes de circulación. La actuación frente a las cifras de accidentes debe incluir, por lo tanto, la recogida, evaluación e interpretación de los datos. Un estudio sistemático de la circulación puede aportar datos importantes para mejorar la seguridad y prevenir los accidentes. Tanto la construcción de los vehículos como el trazado de las carreteras y las personas mismas son otros tantos puntos débiles. Tenemos que identificar estos puntos débiles y procurar eliminarlos en la medida de lo posible. Yo creo que este es un punto muy importante y en este contexto considero esencial la educación vial.
Fomentar la conciencia de la población sobre los riesgos y peligros asociados a la circulación vial es un requisito para la aceptación de las medidas. Es preciso empezar a enseñar por medio de juegos didácticos la conducta adecuada a los niños, que son un grupo de riesgo particularmente importante en el contexto de la circulación vial. Es preciso informar a los jóvenes de los peligros, para ellos mismos y para los demás usuarios de la carretera, con los que se tendrán que enfrentar cuando obtengan el permiso de conducir.
Un punto que me preocupa muy especialmente es la adopción de medidas contra el consumo de alcohol, pero también contra la conducción bajo la influencia de medicamentos y drogas. Ya se han adoptado muchas medidas contra la alcoholemia al volante y se ha realizado una abundante labor informativa. En cambio, a menudo se tiene poca conciencia de que el consumo de drogas y medicamentos puede provocar la misma ofuscación y alteración de la capacidad de conducir.
El programa de seguridad vial de la UE debería definir con claridad las grandes prioridades. Sobre todo, es importante abordar de manera sistemática este conjunto de problemas. ¡Es imprescindible exigir la cooperación entre la Comisión y los Estados miembros!
Koch (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, los accidentes de carretera son la causa más frecuente de mortalidad y lesiones graves en los niños y jóvenes, y de hecho entre los ciudadanos de la UE menores de 45 años, en general. No podemos seguir aceptándolo como un designio inevitable, sino que debemos procurar evitarlo. Un requisito previo es, empero, que dejemos de pensar que la seguridad vial depende en primer lugar del comportamiento y el autodominio de los usuarios de las carreteras.
Los artículos 41 y 94 del Tratado CE, además de un mandato claro, también nos ofrecen el fundamento jurídico, que algunos miembros de esta Asamblea ponen en duda, para adoptar una serie de medidas más eficaces en el ámbito de la seguridad vial. De nosotros depende que por fin se conceda la debida prioridad política a esta problemática. Por otra parte, seguramente no existe otro ámbito político en el que la UE, los Estados miembros, las autoridades regionales y locales y las organizaciones pertinentes compartan la responsabilidad de manera tan aceptada. El principio de subsidieriedad debe aplicarse, por lo tanto, en un grado muy importante.
Justamente, por esto, no debemos subestimar el valor añadido de las medidas europeas frente a los esfuerzos de los Estados miembros. El cálculo de los costes económicos que ocasionan los accidentes de circulación indica que éstos son considerablemente superiores al coste de su prevención. Por lo tanto, incluso en tiempos de austeridad presupuestaria está justificado reclamar más recursos financieros para este fin. No obstante, no debemos engañarnos. No en todos los casos es válido afirmar que cuanto mayor la inversión, mayor será también el nivel de seguridad alcanzable.
La organización de campañas de información sobre las mejores prácticas en los Estados de la UE y la adopción de medidas obligatorias para reducir las causas de accidentes, como pueden ser el consumo de alcohol y drogas y la ingestión de medicamentos, permitirán demostrarlo, al igual que la adopción de una directiva sobre la ampliación las pruebas de seguridad y de apoyo al programa de evaluación de los nuevos modelos de vehículos, Euro-NCAP, que fomente la creatividad de la industria automovilística. Yo felicito a la ponente, Sra. Hedkvist Petersen, por su excelente informe y les insto a votarlo afirmativamente.
Hedkvist Petersen (PSE). – (SV) Señor Presidente, señora Comisaria, resulta interesante escuchar esta discusión y también lo será continuar trabajando con los temas de seguridad vial en el Parlamento, después del debate u de la votación de mañana. Compruebo que la mayoría de los Grupos políticos opinan que es preferible una regulación de la proporción de alcohol en sangre en el ámbito europeo, porque es una competencia exclusiva que podemos utilizar de acuerdo al Tratado. Estoy de acuerdo con el Sr. Stenmark cuando dice que nunca aceptaríamos niveles de seguridad inferiores a los que pudiésemos crear, cosa que demuestra la discusión anterior. No obstante, lo hacemos en las carreteras, pero no en la aviación. Creo que es importante que se regule el alcohol en el ámbito de la Unión.
El Sr. Jarzembowski formuló ideas interesantes, pero opino que hay que utilizar tanto las posibilidades de directiva como los controles policiales y otros medios. Hay que usar todos los medios, y lo haremos. Nunca hemos rechazado una directiva. Ahora podemos tomar una iniciativa política, ¡hagámoslo!
En relación con lo que los Verdes mencionaron sobre las manchas negras, señor Bautista, creo que es importante que nos mantengamos atentos sobre los acontecimientos. Sería interesante ver un informe de la situación en la Unión. Soy consciente de que esta materia es importante para los ciclistas y motociclistas.
Finalmente, unas palabras sobre la formación y la situación de los niños. Tal como manifestó la Sra. Schierhuber, se necesita educación vial. Vamos a utilizar esta posibilidad, junto con todas las otras medidas nacionales, locales, regionales y comunitarias. Tenemos que actuar juntos y enérgicamente.
De Palacio,Comisión. - Señor Presidente, en primer lugar quiero felicitar sinceramente a la Sra. Hedkvist Petersen por la completa propuesta de resolución que ha preparado sobre seguridad vial y que pone de manifiesto el interés del Parlamento Europeo -y hoy lo hemos visto en las intervenciones de sus Señorías- en disponer de una política ambiciosa para luchar contra la lacra de los accidentes de tráfico. Quiero expresar también mi agradecimiento a todas sus Señorías que han intervenido, que han hecho oír su opinión y que han enriquecido este debate.
En respuesta a una petición del Parlamento Europeo, les recuerdo que la Comisión presentó el pasado mes de marzo una comunicación sobre seguridad vial en la que se enumeraban una serie de medidas concretas que habían de llevarse a la práctica durante los próximos años, concretamente, los dos últimos años de ejecución del segundo programa de acción sobre seguridad vial.
Quiero recalcar que, en general, estoy perfectamente de acuerdo con lo que plantea el informe y también con lo que dice la resolución que lo culmina, tanto en lo que respecta al programa de acción en curso, cuya ejecución concluirá en breve, como al futuro programa de seguridad vial que la Comisión tiene previsto presentar en los próximos meses.
Es también mi deseo que la Unión Europea cuente con una política eficaz y duradera para reducir el número de accidentes, que resulta absolutamente inaceptable. En una primera etapa habrá que llevar a la práctica las últimas medidas prioritarias establecidas en el marco del programa de seguridad vial, que está actualmente en curso y, en particular, proponer que la obligación de instalar limitadores de velocidad sea aplicable a un mayor número de camiones, concretamente rebajando el tonelaje a partir del cual se exige ese tipo de actuación. Asimismo, se deberá fomentar el intercambio de información sobre los puntos negros y las técnicas para reducirlos y, de modo general, incrementar la seguridad de las infraestructuras viales y adoptar las medidas para mejorar la parte frontal de los vehículos en caso de colisión con usuarios vulnerables en la red vial. Y dentro de las mejoras viales, se deberán diseñar de distinto modo los guardarraíles actuales, que son enormemente agresivos con los ciclistas y con los motociclistas.
En una segunda etapa, deberá adoptarse un planteamiento más sistemático con miras al futuro programa de acción, estableciendo para ello objetivos cuantificados a escala europea, que se elaborarán con la colaboración de los Estados, a fin de lograr una mayor eficacia y complementariedad entre las medidas adoptadas en Bruselas y las establecidas a escala nacional. Porque está claro que el establecimiento de objetivos concretos -lo hemos visto en aquellos países en que se han planteado- es un estímulo y tiene un efecto psicológico de acicate para las autoridades que llevan a un mejor control y, por lo tanto, a una disminución de los accidentes.
Sin embargo, no pretendo en esta ocasión plantear los aspectos sobre los que estamos de acuerdo -los conocen a través de la comunicación-, sino que quisiera extenderme un poco más sobre las razones por las que hay dos puntos de desacuerdo. El primero es la alcoholemia. Señorías, efectivamente, tienen toda la razón. Ayer o anteayer terminó el procedimiento escrito sobre la recomendación en cuanto al 0,5 como tasa máxima de alcohol en sangre en su adopción por parte de la Comisión. La fecha es puro azar. Estaba en la comunicación del mes de marzo. No piensen sus Señorías que ha habido ninguna maquinación por parte de nadie. Yo pensaba que esto estaba más adelantado. Lo siento. No piensen que la fecha ha sido elegida en función de este debate, en absoluto. Pero sí les quiero explicar por qué no se plantea una propuesta de directiva. No se hace así por dos razones fundamentales. En primer lugar, tengo que decir que Gran Bretaña, uno de los países en que la tasa de alcoholemia es superior al 0,5 que recomendamos, -como mencionaba el Sr. Watts hace un momento-, es el segundo país con menor número de accidentes en la Unión Europea después de Suecia. Si en Gran Bretaña tuvieran como máximo en vez del 0,8 el 0,2 a lo mejor en vez de ser el segundo país sería el primero o tendría muchos menos accidentes. No lo sé. Lo que quiero decir es que es un hecho, un hecho objetivo, con 0,8, Gran Bretaña es el segundo país con menor número de accidentes dentro de la Unión.
Yo no recomiendo el 0,8 sino el 0,5. Lo que ocurre es que no basta con recomendar o con obligar a que se respete una tasa de alcohol si luego las autoridades nacionales no controlan adecuadamente la realidad de ese contenido de alcohol en sangre. Y quiero decirles a sus Señorías que si algunos Estados miembros no controlan en la actualidad el contenido de alcohol en sangre, porque bajemos sin más a 0,5, dudo que obtengamos mejores resultados. Hace falta conseguir un mejor control por parte de las autoridades.
En segundo lugar, hay costumbres, hábitos, razones que me llevan a pensar que éste es el clásico asunto que hay que dejar al ámbito de la subsidiariedad, y por eso hacemos sólo una recomendación del 0,5. Entiendo que tienen una opinión distinta -ya lo he visto- y, desde luego, la verdad es, además, que no ha habido hasta ahora una mayoría suficiente en el Consejo para sacar adelante una iniciativa de estas características. Si, de repente, todos los Estados miembros coinciden, lo tienen muy fácil, entre otras cosas para poner el 0,5 en sus países. No me vengan a decir que el Reino Unido reclama una directiva europea para resolver un problema en Gran Bretaña porque no lo puedo entender. Pues que pongan 0,5 en Gran Bretaña. ¿Por qué tenemos que obligarles nosotros? Si el Reino Unido lo quiere hacer y ya tenemos una recomendación, que se ajuste a ella.
En lo que se refiere a las partes frontales de los coches, he oído claramente la crítica hecha por el Sr. Watts: la Comisión prefiere hablar y no actuar. Yo no puedo aceptar esa crítica. La Comisión quiere actuar de la manera más eficaz y, a veces, retrasar unos meses una iniciativa puede, en sus efectos reales, ser un método mucho más rápido en cuanto a su realización. Y hemos dado seis meses a las industrias automovilísticas para obtener un acuerdo. No es el 2002, Señoría, es junio del 2001. Y en ese sentido, quiero decirle que esa iniciativa no sólo depende de mí sino que depende también del Comisario responsable de industria, el Sr. Liikanen y eso es lo que acordamos.
Con esto quiero decir que no hemos rechazado ni mucho menos hacer una reglamentación en cuanto a frontales de coches más respetuosos en los accidentes con las personas, con los cuerpos sin protección, sino sencillamente que pretendemos ser todavía más eficaces, obteniendo el apoyo del sector automovilístico.
En cuanto al futuro programa de acción correspondiente al periodo 2002-2010, estamos abiertos a priori a todas las ideas incluidas en la propuesta de resolución. Y yo, Señoría, estoy dispuesta incluso a reconsiderar el asunto del 0,5. Le quiero decir que no voy a mantener en este asunto posiciones rígidas. Creo que no es ése el gran problema. Mucho más importante es el problema del control. De todas formas, cuento con su colaboración, con su ayuda, con su apoyo, y felicito una vez más a la ponente.
Watts (PSE). – (EN) Señor Presidente, se ha mencionado mi nombre. Es importante, para que conste en acta, aclarar la situación en el Reino Unido respecto a la opinión del Gobierno del Reino Unido sobre el alcohol en sangre. Estoy seguro de que la DG de Transportes y Energía dispone de un ejemplar de la estrategia del Reino Unido en materia de seguridad vial, hecha pública en marzo de 2000. En ella se deja perfectamente claro que el nuevo Gobierno del Reino Unido se compromete a respetar una solución europea dentro de un contexto europeo. Creo que la Comisión obtendría ahora una respuesta mucho más positiva a una propuesta de directiva que posiblemente en el caso de la administración anterior.
Jarzembowski (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, sobre una cuestión de orden. Si he entendido correctamente a mi colega, basta con que exista una recomendación para que el Gobierno del Reino Unido reduzca la tasa máxima de alcohol en sangre.
El Presidente. – El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar mañana a mediodía.
10. Intermodalidad y transporte intermodal de mercancías
El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A5-0358/2000) de la Sra. Poli Bortone, en nombre de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo y al Comité Económico y Social sobre el Informe sobre los avances en la aplicación del programa de acción establecido por la Comunicación sobre intermodalidad y transporte intermodal de mercancías en la Unión Europea.
Poli Bortone (UEN), ponente. – (IT) Señor Presidente, señora Comisaria, pasaré por alto la definición de intermodalidad dando por sentada la definición que la Comisión dio en el pasado. Sin embargo, me parece que hoy hay que considerar como cada vez más urgentes las intervención en apoyo de la intermodalidad y ello por una serie de necesidades: necesidades de racionalización del tráfico, de optimización de los tiempos de transporte de las mercancías; necesidades de carácter económico y medioambiental, desde el momento en que la intermodalidad es un elemento clave de la movilidad sostenible.
Actualmente, la intermodalidad presenta una serie de aspectos críticos ligados a la falta de integración de los distintos modos de transporte, así como a ineficacias específicas de algunos de ellos. Para el desarrollo de la intermodalidad reviste una importancia capital el nivel de eficacia de los servicios ferroviarios ofrecidos que en muchos Estados miembros se caracterizan por una escasa calidad y eficiencia, así como por un elevada relación coste/eficacia.
Además, como ya ha manifestado en varias ocasiones la Comisión, la infraestructura sigue desarrollándose principalmente sobre una base unimodal, mientras el transporte intermodal requiere un enfoque de red basado en la complementariedad y la interconexión de los distintos modos.
Por último, no existen aún sistemas de información intermodales abiertos capaces de gestionar de forma eficaz el transporte intermodal y los servicios de red y de garantizar un flujo de información y comunicación en tiempo real, racional y continuo.
Analizando, en este caso concreto, los costes de fricción relacionados con el transporte intermodal de mercancías, se observa que los elementos más críticos, con respecto al transporte unimodal tradicional, son los precios altos, los tiempos más prolongados, el aumento del recorrido medio, una calidad inferior, un mayor riesgo de daños para la carga, las limitaciones en cuanto a la tipología de mercancías transportables y unos procedimientos administrativos más complejos. Estos costes de fricción son imputables prioritariamente a la falta de redes de sistema coherentes y de interconexiones entre las mismas, lo que provoca una pérdida de eficiencia y un aumento de los costes de transferencia.
Además, los distintos modos de transporte presentan diferentes niveles de rendimiento y calidad de servicio que casan mal con una lógica de satisfacción del cliente y de traslado de mercancías en tiempo real. Las causas hay que achacarlas a la inexistencia de sistemas extendidos de comunicación electrónica entre los distintos partícipes de la cadena intermodal y a la ausencia de sistemas de identificación e información sobre las mercancías organizados sobre una base intermodal.
Por último, todo el sistema está marcado por una serie de cuellos de botella debidos a la falta de armonización de tiempos y horarios entre los distintos modos de transporte, lo que ocasiona incoherencias entre las necesidades vinculadas a la cadena de transporte de mercancías y las exigencias operativas de los recursos empleados en el proceso: por ejemplo, horarios de trabajo de conductores y tripulaciones no adaptados a las operaciones intermodales; las terminales no siempre pueden ajustarse a los horarios de trenes y buques, de servicio durante las 24 horas.
Es evidente que, en el ámbito europeo, el panorama del transporte intermodal es bastante variado, con situaciones totalmente diferentes en los distintos Estados miembros. Por tanto, es prioritario observar las distintas condiciones, con la ayuda de la Task Force sobre la intermodalidad, a fin de identificar líneas de acción específicas y acordes con las prioridades surgidas en cada Estado miembro.
Los objetivos perseguidos por la Unión Europea para el desarrollo de la intermodalidad están vinculados a la necesidad de crear un sistema integrado de los distintos modos de transporteque ofrezca servicios puerta a puerta orientados al cliente, permita un uso eficiente y lucrativo del sistema de transporte y favorezca la competencia entre los operadores. En su comunicación sobre “Intermodalidad y transporte intermodal de mercancías en la Unión Europea”, la Comisión indicaba los objetivos que debían perseguirse en el sector del transporte intermodal, dividiéndolos en áreas prioritarias de intervención dirigidas a puntos críticos específicos, las llamadas “acciones clave”. La primera acción clave abarca las infraestructuras y los medios de transporte integrados; la segunda acción, la interoperatividad y la interconexión en las operaciones de tráfico; la tercera, los servicios y la reglamentación comunes a todos los modos de transporte.
El objetivo es la implantación de un sistema de información que permita la gestión en tiempo real del transporte, así como la realización de transacciones electrónicas en el transporte, a través del desarrollo de sistemas intermodales de transacción e información electrónica en tiempo real; la armonización de los criterios de comunicación, de los procedimientos y de los documentos de transporte sobre base EDI (Electronic Data Interchange); la uniformización del régimen de responsabilidad, con el fin de ofrecer al usuario final un conjunto claro de condiciones y unos procedimientos transparentes en materia de responsabilidad por posibles daños o pérdidas de la carga durante el trayecto; el desarrollo de las tecnologías de la sociedad de la información en beneficio del transporte intermodal, mediante la creación de una estructura abierta que permita seguir el movimiento de las mercancías a lo largo del recorrido intermodal; el transporte sin soporte de papel mediante la armonización de las normas en materia de documentación y la creación de una ventanilla única electrónica.
La Comisión ha previsto también una serie de actividades horizontales a través de proyectos focalizados de Investigación y Desarrollo Tecnológico que tienen por objeto la introducción de innovaciones con vistas al empleo de las nuevas tecnologías para el desarrollo de servicios innovadores y el aumento de la productividad. Es evidente que hablar de intermodalidad supone al mismo tiempo un fuerte cambio cultural de la cultura empresarial. La globalización y la liberalización de los mercados ya están determinando un significativo aumento de la demanda de transporte de mercancías y de bienes. Los altos índices de crecimiento inducen a una competición que fomentará cada vez más los volúmenes transportados y, en consecuencia, será absolutamente inevitable el proceso de incorporación de los operadores del sector.
Por último, deseo dar las gracias a los diputados que han participado activamente, al objeto de permitir la elaboración de una resolución plenamente compartida.
Quiero asimismo adelantar que, en cuanto a las enmiendas – pocas, por cierto – que se han presentado, en principio las suscribo en su totalidad, a excepción de la enmienda 3 que me plantea alguna duda en lo que a las ayudas de Estado se refiere.
Peijs (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, la intermodalidad está aún en pañales. El transporte intermodal de mercancías no supera el 8%. Sin embargo, desde 1970 el recorrido medio va en aumento, lo cual supone una ventaja para el transporte combinado. El volumen de la carga va por el mismo camino. En los próximos diez años se espera un incremento del 70%. Es, por tanto, sorprendente que el transporte intermodal no acabe de despegar. Tal vez no se esté ejerciendo aún la suficiente presión sobre los transportistas y los cargadores para que lleven a cabo esta revolución. De todas formas, es preciso lanzar algunas advertencias a los sectores implicados.
En primer lugar, la red de carreteras no podrá asimilar un crecimiento del 70%, y esto afecta tanto a la distribución urbana o regional como al transporte a larga distancia. Por eso mismo, la excesiva confianza en el transporte por carretera constituye un acto de audacia, que antiguamente se consideraba un pecado mortal.
En segundo término, no cabe duda de que en los años venideros las condiciones medioambientales desempeñarán un papel cada vez mayor. Los camioneros encontrarán cada vez más resistencia para atravesar determinadas regiones de Europa. Los ciudadanos se opondrán cada vez más a los atentados del transporte contra su entorno vital. Es algo que ya hemos podido comprobar a raíz del fracaso de la directiva destinada a armonizar la prohibición de circular durante el fin de semana. Es evidente, pues, que no tenemos opción. Estamos obligados a implantar la intermodalidad. Ahora bien, si partimos de este supuesto, no podemos sino concluir que no estamos avanzando demasiado.
Obviamente, los sectores deben esforzarse más y han de introducir innovaciones, pero por otra parte también es necesario que las autoridades pongan manos a la obra, por ejemplo simplificando y agilizando los procedimientos administrativos. Es urgente y absolutamente prioritario que se realicen las obras con las que se pretende mejorar la red transeuropea de vías navegables. Todo el mundo habla del tren, pero el agua, que ofrece posibilidades reales de crecimiento, ha desaparecido de las listas de prioridades europeas y nacionales.
Nadie coordina los esfuerzos de los Estados nacionales, mientras que ésta es una de las tareas fundamentales de la Comisión Europea. Es una lástima porque en el norte y el noreste de Europa la combinación entre transporte por carretera y navegación interior podría cambiar las cosas. Pero de aquí a que llegue ese momento nos quedan aún por eliminar numerosos obstáculos en los ámbitos legislativo, técnico y práctico. Lo mismo sucede con la tradicional navegación costera que, después de haber sido desbancada, vuelve a irrumpir con fuerza bajo un nombre moderno: short sea shipping. Ahora bien, sólo podrá recuperar el terreno perdido si todos los implicados colaboran entre sí.
Si nos fijamos en los avances obtenidos desde el excelente programa de acción de 1997, resaltan unos cuantos puntos positivos, por ejemplo el Grupo de trabajosobre laintermodalidad en el transporte. La prórroga del programa PACT, el programa de acciones piloto de transporte combinado, supone asimismo un nuevo impulso.
En vista de la inminente ampliación de la Unión Europea es importante que la nueva situación ya se tenga en cuenta en las negociaciones de adhesión. Desafortunadamente, el transporte intermodal continúa siendo demasiado costoso debido a la defectuosa infraestructura, la falta de eficiencia en el ámbito de la gestión y la información y el escaso espíritu de innovación.
A pesar de ello, estamos llamados a desarrollar una red de transporte transeuropea que adopte la forma de una red de infraestructuras multimodal. A este fin es imprescindible que las empresas y las autoridades aúnen sus fuerzas a todos los niveles.
Stockmann (PSE) . – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, estimadas y estimados colegas, el transporte intermodal todavía no recibe la atención que se merece en la política de transportes. En efecto, como acaba de exponer mi colega, hasta ahora sólo un 8% del transporte europeo de mercancías se realiza por medios intermodales. Por esto, con frecuencia no se le concede la importancia suficiente. Sin embargo, el transporte intermodal constituye la expresión y a la vez también la prueba de la estrategia de integración europea, cuyo objetivo no sólo es la integración de los diferentes mercados nacionales del sector del transporte, sino también de los distintos modos de transporte.
Tras la estrategia de liberalización, aún no totalmente finalizada, y una vez iniciada la armonización, la futura viabilidad del mercado interior requiere esta estrategia de integración. Los informes sobre los progresos en la transposición del programa de acción a favor del transporte intermodal también reflejan, por consiguiente, los progresos de la política europea de transportes.
La comunicación de la Comisión y el informe abordan muchos, posiblemente todos, los puntos problemáticos importantes: la revisión de la orientación de las redes europeas de transporte en el sentido de una red auténticamente intermodal, medidas que permitan obtener un valor logístico añadido, la armonización aún pendiente de las unidades de carga y en otros aspectos, una información auténticamente intermodal, la normalización de las notificaciones y documentos, fomento de la regulación de la responsabilidad en el transporte intermodal y muchos otros temas. En todos estos aspectos se requieren, como todos sabemos, una serie de medidas de carácter reglamentario que en verdad garanticen la viabilidad futura del transporte intermodal.
Dada la complejidad del marco de condiciones y puesto que todavía falta mucho para que el desarrollo del transporte intermodal sea un proceso autónomo, es necesario promover una serie de proyectos de demostración adecuados. Por consiguiente, yo espero que podamos disponer de un nuevo programa PACT bien dotado, que también estará abierto a los países candidatos a la adhesión, puesto que allí se decidirán muchos aspectos que afectan a nuestro futuro. Allí todavía no se ha adoptado una orientación equivocada en todos los aspectos. También espero que se conceda un lugar adecuado al transporte intermodal dentro del Sexto Programa Marco de Investigación.
A nuestro modo de ver, los proyectos de demostración también deberían tener una orientación más estratégica en el futuro, es decir que se deberían aplicar a la interconexión de las redes modales parciales ya existentes. Otra consideración que hasta ahora no se ha planteado en estos términos es la posibilidad de estudiar las condiciones necesarias para la creación de nuevos agentes intermodales europeos. En efecto, este sector todavía carece de auténticos agentes. Una sociedad internacional que se hiciera cargo de la gestión global del transporte transalpino en todas sus modalidades, al menos teóricamente por el momento, podría sentar quizá un ejemplo.
También apoyamos, como es lógico, la creación, repetidamente anunciada, de un centro de referencia europeo y esperamos que se lleva a cabo pronto.
Pohjamo (ELDR). – (FI) Señor Presidente, señora Comisaria, quiero dar las gracias al ponente de este informe por el buen trabajo realizado. Nuestro Grupo apoya la aprobación de este informe con todas las enmiendas.
Hoy por hoy, la intermodalidad resulta cara debido a los costes de desgaste por fricción, a la ineficacia, a las carencias de las infraestructuras y, en parte también, a la preferencia por los transportes terrestres. Tanto este informe como la comunicación de la Comisión proponen muchas medidas dignas de apoyo encaminadas a incrementar el volumen de los transportes intermodales. Hay que servirse eficazmente las nuevas tecnologías, por ejemplo, extendiendo el comercio electrónico de tal manera que sea posible confeccionar las rutas y servicios más adecuados para cada tipo de operación.
Quisiera destacar también que esta modalidad de transporte es el sistema más eficaz en largas distancias. A la hora de desarrollar el transporte, hay que dar preferencia a las regiones periféricas y a todas aquellas zonas con serias carencias en el marco de las redes transeuropeas. En las zonas colapsadas de actividad, es esencial desarrollar los sistemas de recogida y reparto de mercancías.
Bouwman (Verts/ALE). - (NL) Señor Presidente, señora Comisaria, antes que nada quisiera dar las gracias a la Comisión y a nuestra ponente por su trabajo. Como ya hemos hablado mucho de este tema seré muy breve. Hemos podido comprobar que en los últimos años se ha producido un cambio en la utilización de los modos de transporte, aunque la forma y la medida en que este cambio se ha manifestado dejan aún bastante que desear. Es una tendencia que queremos reforzar. Desde esta perspectiva es importante observar que los propios modos de transporte, a saber, el ferrocarril, la navegación interior y la navegación costera, están creciendo y que se ha creado un marco de libertades políticas en el que se ha optado por la liberalización, la interoperabilidad y otra serie de cuestiones gracias a las cuales el sector podrá aprovechar la coyuntura.
Pese a ello creemos necesario que sobre todo las pequeñas y medianas empresas fortalezcan su posición. Como es previsible que en algunas ocasiones necesiten ayuda para conseguir este objetivo, hemos presentado una enmienda sobre diversas formas de ayuda pública para las pequeñas y medianas empresa, también para fines medioambientales.
Además, no estoy yo tan seguro de que el proyecto Galileo aporte ventajas en ese sentido, pero será mejor que hablemos de este tema en otro momento. Quiero subrayar que debido al preocupante crecimiento del transporte, también a través del comercio electrónico, el transporte intermodal no es más que una gota de agua en el mar. Tendrá que desarrollarse mucho más.
Caveri (ELDR). – (IT) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, seguridad vial, intermodalidad, costes de las infraestructuras de transporte: veo estos temas sucediéndose en el orden del día de hoy desde la óptica de quien se ocupa de los problemas de las montañas, en particular de los Alpes. La seguridad vial recuerda, lamentablemente, la tragedia del túnel del Mont Blanc, ejemplo de la necesidad de contar con una coordinación europea que garantice la seguridad en los túneles ya operativos y en construcción.
Cabe hablar asimismo del tema de la intermodalidad a través de los Alpes donde, a partir de la decisión de Suiza de invertir fuertemente en ferrocarriles, se registra un grave retraso en la construcción de los demás ejes y de otros túneles ferroviarios, ya previstos en los textos comunitarios como, por ejemplo, el Turín-Lyon-Brennero o en curso de debate como el Aosta-Martigny. Está claro que si el tema de los costes de las carreteras evoca los principios “quien rompe paga” o “quien contamina paga” los transportes en la zona alpina precisan menos TIR y más trenes en el futuro. Entretanto, a corto plazo será necesaria una seria contigentación de los camiones en tránsito, como la que deberá fijarse para el túnel del Mont Blanc tras su reapertura que tendrá lugar a finales de este año.
De Palacio,Comisión. - Señor Presidente, Señorías, en primer lugar quisiera expresar mi agradecimiento a la Sra. Poli Bortone por este ambicioso y constructivo informe y, además, por su intervención, que constituyen un gran apoyo a las actividades de la Comisión en este campo. Asimismo, quiero agradecer la participación de todos los diputados que han intervenido hoy en el debate.
La Comisión está de acuerdo en que un sistema eficiente de transporte intermodal de mercancías es clave para la Unión y para los países en vías de adhesión y, desde luego, es esencial si queremos garantizar una movilidad en los próximos años. Creo que de él dependen la eficiencia de un mercado único ampliado, la competitividad de nuestras industrias y el desarrollo duradero de la Unión.
La Comisión evaluará las infraestructuras de transporte intermodal en los países de la Europa Central y Oriental para, de este modo, facilitar la revisión de las orientaciones sobre la red transeuropea de transportes. El centro europeo de referencia del transporte intermodal, con sede en Estrasburgo, estará operativo este mismo año y recabará la información que necesita la industria intermodal y que podrá servir para elaborar nuevas políticas.
La Comisión tiene intención de continuar apoyando el transporte intermodal, mediante la investigación a través de los programas marco de investigación y desarrollo tecnológico y, también, prorrogando y ampliando las acciones piloto del transporte combinado, las llamadas "Pilote actions for combine transport" (las "PACT"). Como señala el informe, habrá que invertir en la infraestructura necesaria y en su gestión. En ese sentido, hay diversas intervenciones -la del Sr. Caveri, por ejemplo- que solicitan que se cultiven los grandes ejes viarios que ya están en los "TEN".
Queremos estudiar la utilización de los recursos presupuestarios existentes, replanteando su utilización, para fomentar la asimilación a gran escala, por parte de la industria, del transporte intermodal. Y tengo que decirles, Señorías, que espero, por el grado de desarrollo y corrección, que estemos ya en los últimos retoques.
Con respecto al Libro Blanco sobre la política común de transporte, así como la remisión de las redes transeuropeas revisadas, que les he prometido a sus Señorías, espero que en las próximas semanas la Comisión pueda aprobar definitivamente un texto al respecto. El transporte intermodal es uno de los elementos claves en el mismo.
Nos encontramos en una fase importante en el desarrollo del transporte intermodal, ya que tenemos que pasar de propiciar acciones y proyectos piloto a conseguir que la industria los incorpore de manera generalizada. El trabajo que hemos emprendido ha confirmado que en Europa existen conocimientos, sistemas y tecnologías que permiten este tipo de actividades que facilitan el transporte de mercancías de manera segura y duradera. Las políticas de tarificación que presentaremos vendrán a apoyar la competitividad del transporte intermodal.
Finalmente, quisiera decir que estoy completamente de acuerdo con las propuestas para desarrollar sistemas electrónicos compatibles, que han formulado distintos oradores, entre otros, la ponente, el Sr. Stockmann o el Sr. Pohjamo. Sistemas electrónicos compatibles que apoyen, en concreto, el transporte intermodal: estos instrumentos de apoyo son un requisito previo para conseguir un transporte europeo eficiente, con una buena relación coste-eficacia y respetuoso del medio ambiente.
Me alegro, también, del acuerdo entre Parlamento y Comisión sobre esta cuestión, y puedo asegurar que los servicios de la Dirección General TREN continuarán desempeñando un papel activo en el fomento del transporte intermodal.
Quiero concluir dando las gracias a la ponente y a todos los oradores y espero seguir contando con su trabajo y su colaboración sobre esta misma materia, con motivo de la discusión del Libro Blanco sobre el transporte.
El Presidente. – Gracias, señora Comisaria.
El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar mañana a mediodía.
11. Facturación de las infraestructuras de transporte
El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A5-0345/2000) del Sr. Paolo Costa, en nombre de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, sobre la tarificación de las infraestructuras.
Costa, Paolo (ELDR), ponente. – (IT) Señor Presidente, señora Comisaria, me satisface presentar este informe de iniciativa elaborado por la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo con miras a que avance una materia que, tras este trabajo, espero pueda parecer algo menos complicada.
El informe, como es sabido, se basaba en un Libro Verde de la Comisión del año 1995 que pedía medidas de internalización de los costes externos medioambientales, de seguridad, de congestión, para convertir en más justa y eficaz la imputación de los costes de las infraestructuras de transporte a los usuarios. Fundamentalmente, el informe pide a la Comisión que intervenga armonizando las definiciones de costes internos y externos, armonizando o estableciendo los sistemas de cálculo y la cuantificación de los mismos, dejando naturalmente la aplicación de estas medidas a la subsidiariedad y a la intervención de las decisiones que tomarán los Estados miembros.
El corazón del informe, en mi opinión, hace que esta indicación de aplicación del principio "quien contamina paga" se inserte en el principio más amplio del usuario pagador. Ésta es la contribución que se ofrece, con dos consecuencias que quiero subrayar en esta presentación: la primera es que si, gracias a la metodología que esperamos conseguir de la Comisión y que confiamos en poder aprobar, lograremos contar con una más clara definición e imputación de los costes internos y externos a los usuarios, crearemos las condiciones para poder desplazar el problema del costo financiero de las infraestructuras de los puros recursos públicos, de la fiscalidad general hacia los usuarios como tales. En consecuencia, esto permite hacerse una idea del gran esfuerzo que Europa – la de hoy y la de mañana – tiene que realizar en el proceso de reinfraestructuración de sus posibilidades, el esfuerzo de hacer participar el capital privado en esta operación que, de lo contrario, no sería posible si no conseguimos identificar esta situación.
El siguiente paso que se ha de dar es considerar que, cuando la imputación de algunos de estos costes ya no está justificada - pienso en las autopistas italianas, ampliamente amortizadas – estos costes que hoy existen podrían generar unos fondos que se podrían utilizar en la hipótesis de un subsidio cruzado, al objeto de que ciertos costes imputados a los usuarios de las carreteras sirvan para mejorar las infraestructuras de modo competitivo y seguramente más respetuoso con el medio ambiente.
Todo este sistema, repito, que desplaza el costo de la financiación del Estado hacia los usuarios, debe tener una salvaguardia, y es el último principio introducido, según el cual aquellos usuarios que se encuentran en condiciones muy difíciles, discapacitados o que residen en zonas alejadas, rurales o periféricas, puedan quedar exentos del pago de una cuota y, en consecuencia, se pueda replantear una serie de intervenciones, incluso estatales, en este sentido.
La ambición que se ha tratado de llevar adelante con este informe estriba en reunir algunos de los principios fundamentales que ya mencionado: el principio del usuario pagador, el principio de quien contamina paga, el principio de la posibilidad de subsidios cruzados, etcétera. ¿Cómo se puede llegar a esto? La sugerencia metodológica que aquí se hace, es que ya existe en Europa una serie de buenas prácticas que hemos tratado de explorar y de reunir en un seminario, cuyos documentos pondremos a disposición de todos aquellos que quieran profundizar la cuestión y que pudimos financiar gracias también a la ayuda de la Comisión. Pues bien, estas prácticas hoy se pueden, en mi opinión, generalizar y poner a disposición de todos. De ello resultaría - creo que ha llegado el momento – la posibilidad de contar con indicaciones operativas para orientar concretamente la política europea en esta dirección.
Jarzembowski (PPE-DE) . – (DE) Señor Presidente, señora Vicepresidenta, apreciado ponente, estimados colegas, yo quisiera dirigir un gran elogio al colega Paolo Costa que, tras varios años de intensas disputas en esta Asamblea sobre el enfoque adecuado para la imputación de los costes de las infraestructuras, ha conseguido un amplio consenso mediante su informe.
Señora Comisaria, señora Vicepresidenta, yo confío en que mañana, después de la votación, vuelvan a examinar todos los borradores del Libro Blanco sobre la política de transporte y comprueben si éste responde a la orientación que propone la Asamblea. En efecto, la Comisión suele presentar habitualmente propuestas que tienen en cuenta la opinión de los Estados miembros y en el futuro quizá también debería tener más en cuenta al Parlamento.
Yo creo que el informe Costa ofrece una oportunidad para revisar algunos hábitos muy arraigados en los servicios. También espero que no se confunda el tema del Libro Blanco con el tema de las redes transeuropeas de transporte. La revisión de las redes transeuropeas está pendiente y ambos son temas de gran calado. Sería muy desacertado, a mi parecer, presentarlos al Parlamento dentro de un mismo paquete, puesto que de hecho se trata de dos temas separados.
Permítanme que añada sólo unas pocas observaciones sobre el informe Costa. En la enmienda 1 se expresa claramente que deseamos una imputación de los costes de las infraestructuras vinculada a su utilización y en función de los costes de construcción, ampliación y mejora. Esto es lo más inmediato. La armonización de dicha imputación de los costes tiene dos objetivos que no se deben perder de vista.
El primero es completar por fin la realización del mercado interior en este sector. En efecto, si se considera que todavía se producen enormes distorsiones de la competencia debido a las diferencias entre los Estados miembros en lo que respecta a las cargas fiscales y de otro tipo, y que esto ocurre ocho o nueve años después del pleno establecimiento del mercado interior el 31.12.1992, es inevitable plantearse el tema de la igualdad de las condiciones de competencia.
En segundo lugar, tras las subidas explosivas de los precios del petróleo del año pasado, todos estamos de acuerdo en la práctica en que, cualesquiera que sean los cambios que queramos introducir para disponer de un sistema más equitativo y más respetuoso con el medio ambiente, éstos no deberán incrementar las cargas globales para las empresas. No queremos provocar aumentos especulativos de los precios.
Como último punto, en lo que respecta a los costes externos, yo quisiera hacer dos peticiones. En primer lugar, hace unos tres años, el Parlamento en pleno decidió pedir la elaboración sobre una base científica de una definición de qué se entiende, de hecho, por costes externos. ¿Cómo se deben calcular e imputar? Jamás recibimos el informe. En segundo lugar, también se debe establecer una diferenciación en el cálculo de estos costes externos. Voy a citar sólo un ejemplo: los costes de los atascos. Sería absurdo gravar a una empresa por los atascos que sufren los conductores debido a que los Estados miembros no han ampliado las carreteras e imponer a dicha empresa –que ya ve aumentados sus costes de gasolina y de personal– el pago de tasas adicionales al Estado, que es el causante del atasco.
Watts (PSE). – (EN) Señor Presidente, quisiera expresar mi agradecimiento al ponente, Sr. Costa, por su excelente trabajo sobre el que es un dossier muy difícil, detallado, pero importante.
Atasco, contaminación, paralización total del tráfico, calentamiento del planeta, inundaciones, tiempo insólito. ¿Ha llegado el fin del mundo? No, es sólo hora punta en mi región. Los mismos problemas se repiten en regiones y Estados miembros de toda la Unión Europea. Todos padecemos las mismas crisis de transporte y puede que existan soluciones comunes a estos problemas comunes. Todos debemos reconocer el hecho, por ejemplo, de que la causa del calentamiento global que crece con mayor rapidez son los gases que emite el sector de transportes. No hay duda, colegas, de que hay que hacer algo.
No obstante, como todos sabemos, todos quieren que sea otro el que lo haga. Éste es nuestro reto. Espero que el trabajo del Sr. Costa, su informe y las conclusiones que saquemos mañana proporcionen un marco en el que podamos comenzar a resolver estos problemas. Debemos fomentar un mejor conocimiento de nuestros problemas comunes y, también, encontrarles soluciones comunes a nivel de la Unión Europea, pero sobre la base del consenso y del conocimiento mutuo.
En segundo lugar, debemos fomentar el intercambio de ideas. Muchas localidades y regiones tienen ideas excelentes, y esos conocimientos y esa información deben ser difundidos por toda la Unión Europea.
Es más, y ésta es mi tercera observación: Europa debe desempeñar un papel fundamental en la divulgación de la mejor práctica en lo que se refiere a la mejor forma de superar el reto del transporte.
Y en cuarto y último lugar, en términos de lo que puede ser la contribución de Europa dentro del marco de esta iniciativa en particular, espero que los gobiernos, las autoridades locales y aquéllas responsables de la tarificación y de fijar las tasas actúen dentro de un marco desarrollado e integrado a nivel europeo, y que lo hagan juntas.
No obstante, quiero decir que existe una gran preocupación y ansiedad por esta iniciativa concreta de la Comisión y también por el informe del Sr. Costa, aunque personalmente pienso que muchos de esos motivos de preocupación han quedado despejados plenamente en comisión, donde sé que el trabajo del Sr. Costa ha obtenido un amplio apoyo por parte de todos los partidos. Una de las causas de preocupación era, por ejemplo, el tema de la subsidiariedad. Pero este punto quedó de sobras zanjado cuando dijimos a la Comisión que debía desempeñar un papel fundamental en el intento de reunir toda esta investigación. Pero, está claro que los Estados miembros y su papel serán plenamente respetados en términos de sus derechos a determinar sus propios niveles de tarificación.
Es más, el trabajo que hemos realizado ya ha obtenido y se ha asegurado un amplio apoyo. Puedo remitirles a una carta de la organización que representa a clubes de automovilistas de toda Europa, entre los que se incluyen, por ejemplo, el AA y el RAC, en la que se declaran ampliamente a favor y se solidarizan con nuestro trabajo, porque saben que a menos que Europa tome la iniciativa en este asunto, a menos que comencemos a reunir las mejores ideas procedentes de toda la Unión Europea, las ciudades y las zonas rurales continuarán sufriendo niveles inaceptables de atascos y de contaminación.
Recomiendo el informe del Sr. Costa, su trabajo y, sobre todo, su capacidad de reunirnos a todos en torno al único objetivo común de intentar superar la crisis del transporte.
Pohjamo (ELDR). – (FI) Señor Presidente, señora Comisaria, quiero dar las gracias al ponente de este informe, al Sr. Costa, por el trabajo tan extraordinario que ha realizado. Gracias también por la interesante serie de seminarios, donde el asunto fue tratado con ejemplos muy ilustrativos.
Considero importante que este asunto esté ya en manos del Parlamento. El informe parte acertadamente de la base de que sean los usuarios quienes paguen los costes relacionados con la construcción y mantenimiento de las infraestructuras de transporte. La tarificación de las infraestructuras de transporte debe tener en cuenta los gastos ocasionados a la sociedad, pero también hay que considerar el principio de solvencia de los usuarios y la necesidad de apoyar las zonas alejadas. La facturación de las infraestructuras cobrará importancia en el futuro como una medida de orientación. El sistema de facturación deberá ser tan flexible y dinámico que sirva de incentivo para la adopción los nuevos servicios técnicos. Sin embargo, a la hora de establecer el tipo de impuestos y de tarifas, debemos encargarnos de que no se den imposiciones fiscales dobles.
La facturación engendra aún muchos problemas. La recuperación de todos los gastos por medio de tarifas sólo es posible en las zonas con mucha actividad en el transporte. Sin embargo, las circunstancias varían notablemente de unas zonas a otras, por lo que no es posible aplicar los mismos criterios de tarificación en todas partes. Las largas distancias, la poca densidad de población y las circunstancias climáticas adversas deben ser tomadas en cuenta a la hora de establecer los baremos para calcular la tarificación, tal y como se indica en el informe. A mi juicio, es importante que se hagan estudios sobre los impactos antes de llevar a la práctica los instrumentos de facturación.
Bouwman (Verts/ALE). - (NL) Señor Presidente, señora Comisaria, en primer lugar quisiera manifestar mi gratitud hacia el Sr. Costa por todos sus esfuerzos, empezando por el seguimiento de las labores del grupo de trabajo de alto nivel, puesto que se trata de un informe de propia iniciativa. Todo este empeño ha culminado en un informe que, a nuestro modo de ver, carece de fuerza, especialmente de cara a la Comisión. En realidad esperamos de la Comisión bastante más que lo que se pueda desprender de lo que, en cierto modo, queda del informe COSTA inicial.
Déjenme que lo explique. Incluso me siento levemente irritado. De vez en cuando tengo la esperanza de que seamos lo suficientemente inteligentes como para llegar a comprender ciertas cosas y luego actuar en consecuencia. Llevo ya mucho tiempo esperando que se celebre un debate razonable y racional sobre la tarificación justa que aporte medidas concretas. Tanta demora me irrita. Si me permiten establecer una comparación con la forma en que por ejemplo Alemania, pero también otros países, entre ellos el mío, están replanteando el debate sobre la modificación de la política agrícola a raíz de los problemas relacionados con la seguridad alimentaria, vaticino que algo similar ocurrirá con la política de transportes, habida cuenta de los actuales problemas medioambientales, el reiterado fracaso de las conferencias del clima, etcétera.
Asimismo me irrita que casi todo el mundo siga ocultándose tras el pretexto de que no existen métodos científicos para estimar los costes, de los accidentes sí, de lo otro no. Me cuesta entenderlo. Insisto, los datos de los que disponemos son más que suficientes para adoptar medidas a este respecto. Por ello espero que el Libro Blanco incluya acciones concretas, como las que en un principio estaban presentes en el informe del Sr. Costa. Hemos vuelto a presentar algunas de ellas muy a conciencia. No pretendemos que sean aprobadas por todos; sólo queremos emitir una señal a la Comisión para que, por fin, se decida a coordinar o, mejor aún, armonizar dichas medidas, entre ellas la recaudación de un impuesto sobre el kilometraje. Necesitamos una normativa europea para impedir que algunos países sí actúen y otros no. Mientras que unos países sostienen que las medidas no están justificadas científicamente otros países las aplican sin más, lo cual es sin duda muy extraño.
Es por eso por lo que hemos vuelto a poner sobre el tapete algunos temas con la esperanza de que algunos de ellos sean adoptados. Por lo demás, tan sólo me resta desearles a todos mucho ánimo con la concreción de este proyecto.
Ainardi (GUE/NGL). – (FR) Señor Presidente, al igual que mis colegas, quisiera manifestar hasta qué punto es importante el trabajo que han realizado el ponente y la Comisión de Transportes, al integrar un número tan elevado de enmiendas.
Pero me gustaría volver sobre una serie de puntos que considero necesario subrayar para dar a este informe toda la eficacia necesaria.
En primer lugar, me parece indispensable recordar que se trata, ante todo, de promover el carácter sostenible del transporte, como medio indispensable a largo plazo para proteger nuestro medio ambiente y evitar la saturación. A este respecto, considero que no se puede poner en el mismo plano el transporte de flete y el transporte individual. El primero se beneficia actualmente, como actividad económica, de medidas que lo favorecen, mientras que el segundo responde a una libertad fundamental, la de poder circular. Hay que desarrollar la oferta de opciones de calidad en los distintos medios de transporte. Y ello nos debe llevar a reflexionar sobre la necesidad de promover servicios de interés general de calidad en estos sectores tan importantes para la población y la economía.
En segundo lugar, me parece necesario identificar los problemas prioritarios. Tampoco se puede situar en el mismo plano a los usuarios del ferrocarril y a las empresas de transporte por carretera. En efecto, la carretera repercute sobre el conjunto de los gastos soportados por la sociedad: costes medioambientales y costes en accidentes. Todos los estudios lo demuestran claramente. Es un dato que hay que tener en cuenta prioritariamente para la acción comunitaria.
Por último, en lo concerniente a la modificación de las tarificaciones, pienso que éstas no deben encarecer los costes, y en particular los soportados por los usuarios. Todo sistema de tarificación, como propone una de las enmiendas de mi Grupo, debe favorecer la promoción de los servicios de interés general que prestan determinados servicios de transportes, con el fin de garantizar la calidad, la seguridad y la igualdad de acceso, a costes asequibles, de todos los ciudadanos a dichos servicios.
Van Dam (EDD). - (NL) Señor Presidente, señora Comisaria, sepan que nuestro Grupo no está convencido de la necesidad de todas las competencias actuales. Admitimos, sin embargo, que en el ámbito de la política europea de transportes están plenamente justificadas, puesto que una problemática transfronteriza requiere una solución transfronteriza. En eso estamos todos de acuerdo aquí en el Parlamento.
Por ello me asombra que las opiniones acerca de este tema estén tan divididas. Al fin y al cabo hemos acordado entre todos que debemos luchar por una política de transportes sostenible que garantice no sólo la movilidad actual sino también la del futuro.
Desde esta perspectiva es necesario que el usuario de los diferentes modos de transporte corra con todos los costes que genere a fin de reparar o, en su caso, prevenir el daño ocasionado. Se trata tanto de los costes internos de infraestructura como de los costes externos, más difíciles de desglosar y asignar.
La presente resolución subraya una y otra vez que en esta fase es preciso cuantificar minuciosamente los costes internos. Por mucho que dichos costes representen una parte sustancial del total de costes ocasionados, es falso suponer que ello permite conocer los costes globales. Ahora bien, el hecho de que no se conozca el importe exacto de una partida de costes determinada no es una razón legítima para no incorporarla a la metodología que se vaya a elaborar. A este respecto suscribo plenamente las enmiendas del Sr. Bouwman, del mismo modo que me he identificado con su discurso.
Por otra parte, coincido con los colegas más vacilantes en que es preciso impedir que la tarificación de todos los costes ocasionados reduzca el margen de los transportistas hasta tal punto que comience a peligrar su supervivencia. Sostengo, sin embargo, que la mejor manera de evitar que esto ocurra no consiste en mantener los precios de transporte en el nivel más bajo posible, tarificando un mínimo de costes, sino que debemos prestar a los transportistas la necesaria ayuda jurídica para que los costes ocasionados acaben siendo pagados por el grupo al que le corresponda pagar, es decir, el usuario final.
Por último, quisiera señalar que desde el punto de vista de la competencia lo ideal sería que todos los modos de transporte recibieran un trato idéntico. Sin embargo, éste no debe ser nuestro único punto de partida. En nuestra lucha por una movilidad sostenible hemos de optar por aquellos modos de transporte que menos daño causen a nuestra sociedad y a nuestro entorno vital. Aunque en términos de competencia tal vez no sea muy oportuno que apoyemos el desarrollo de este tipo de transporte, dicho procedimiento está plenamente justificado, también desde el punto de vista político, puesto que nos ayuda a conseguir nuestro objetivo.
Comprenderá que la presente resolución no merece mi apoyo incondicional.
Lisi (PPE-DE). – (IT) Señor presidente, señora Comisaria, yo también quiero iniciar mi intervención agradeciendo al ponente no solo la gran cantidad de trabajo que ha realizado que es realmente excelente, sino también y sobre todo la disponibilidad que ha mostrado al acoger las sugerencias, las enmiendas, las propuestas que toda la comisión ha formulado, tanto es así que creo que se puede decir que éste es un informe fuertemente colegial de toda la comisión. Por otra parte, entendemos que la situación actual es muy clara, el Libro Blanco y el Libro Verde son una fotografía de la misma: existe una gran dificultad por los costes medioambientales que debemos soportar y por los costes sociales, por atentar contra la libre competencia que la diferencia entre los regímenes fiscales, la diferencia entre los impuestos que hay en nuestros Estados, entregan al sistema económico de los mismos.
Por lo tanto, con este informe hemos diseñado un posible escenario, una vía por donde se puede caminar y ahora le corresponde actuar a la Comisión. Recuerdo los principios que todos compartimos: una mayor proporcionalidad en la distribución de los costes al uso, una atención a los costes sociales, pero también una protección de las zonas geográficas y de las capas sociales menos favorecidas, un "sí" a la sostenibilidad medioambiental pero, al mismo tiempo, también la confirmación del derecho a la movilidad como derecho universal.
La única recomendación que me permito formular, señora Comisaria, es que todo esto está bien; en particular está bien también el pasaje del usuario pagador - "quien usa paga" – pero una advertencia: no podemos permitir que este principio se convierta en punitivo para los ciudadanos o para las empresas. Pasar al principio del usuario pagador implica entrar en la lógica de la prestación de un servicio por el que se paga un precio, motivo por el cual hemos de garantizar al ciudadano y a las empresas lo que quieren y por lo que están dispuestos a pagar: la calidad. La calidad en términos de transporte supone, en mi opinión, ante todo seguridad, accesibilidad, conexión de las infraestructuras. Si garantizamos esto habremos superado el gap en el que nos encontramos y creado una nueva expectativa.
Savary (PSE). – (FR) Señor Presidente, quisiera sumarme al concierto de elogios que se han dedicado a Paolo Costa, el ponente, porque es un tema extremadamente difícil y suscita opiniones muy contrastadas. Además, ha tenido que tratar muchas enmiendas. Creo que, al final, el texto que se ha presentado es coherente y claro, y no era cosa fácil. Pienso que el Parlamento Europeo ha aportado una útil contribución a la marcha de los trabajos futuros de la Comisión.
La cuestión de la tarificación de las infraestructuras es probablemente una de las más difíciles de hacer comprender al público en general, pero quizás sea también la clave del objetivo de movilidad sostenible que perseguimos, ante las previsiones de un crecimiento considerable de los desplazamientos tanto de mercancías como de personas dentro de la Unión. Hoy sabemos que el modo de transporte más contaminante, es decir la carretera, se beneficia de ventajas tarifarias tanto en lo que se refiere a la financiación de sus infraestructuras, que a menudo corre por cuenta de la colectividad, como en lo concerniente a su explotación. Por tanto, va a ser absolutamente necesario reequilibrar las tarificaciones, es decir el pago de los costes por los distintos modos de transporte al precio real, si realmente queremos conseguir que los desplazamientos sean mucho más respetuosos con el medio ambiente.
Sin embargo, creo que debe saberse con toda claridad que el ferrocarril no está hoy está en condiciones de competir significativamente con la carretera, y probablemente no lo estará en muchos años, en particular para el flete o la intermodalidad, que representan prioridades imperiosas. Los costes de las infraestructuras y las necesidades de infraestructuras y de inversiones son aún considerables y no se remuneran suficientemente con los ingresos de las empresas ferroviarias. En cuanto a la explotación, sigue estando gravada por peajes demasiado elevados con respecto a la carretera.
Por tanto, la cuestión de la tarificación es sin duda absolutamente capital y, si realmente queremos conseguir la transferencia modal, tendremos que tener la valentía de avanzar efectivamente hacia la denominada internalización de los costes externos, es decir, que la carretera pague lo que cuesta, que el ferrocarril pague lo que cuesta y que a la transparencia de los costes corresponda una verdad de los precios.
Pero tampoco debemos ocultárnoslo, hay un obstáculo político a esto. El obstáculo político es que nuestros conciudadanos aspiran a la movilidad. Consideran que existe un derecho a la movilidad, creo que no hay que olvidarlo, y muy a menudo mezclan el transporte de mercancías con los vehículos particulares. Lo hemos visto el pasado mes de septiembre.
Es preciso, pues, que nuestro enfoque sea prudente en el plano político y que sea, por un lado, gradual y, por otro, selectivo. Es preciso que sea gradual, porque no se pueden cargar a la carretera precios suplementarios mientras el ferrocarril no sea capaz de darle el relevo, y el ferrocarril no es capaz por el momento. Es preciso que sea selectivo, porque creo que habrá que disociar el transporte individual del transporte de mercancías, y que quizás habrá que empezar suavemente a gravar los camiones si realmente queremos conseguir un alivio significativo de las molestias que sufren regiones encrucijada como las nuestras.
Lynne (ELDR). – (EN) Señor Presidente, debemos dejar perfectamente claro que aquí no se trata de subir los impuestos ni de imponer nuevas tasas por encima de las ya existentes en el ámbito nacional. Se trata de un intento de encontrar un conjunto de criterios comunes, de componentes de los costes de infraestructura del transporte, y de reducir al mínimo las discrepancias sustanciales que existen en la Unión Europea.
No obstante, compete a los Estados miembros fijar y recaudar las cargas impositivas, aunque dentro de un marco común. Actualmente no se asignan ingresos a la infraestructura del transporte. A menudo, así me consta en el Reino Unido, los ingresos se utilizan para reforzar las arcas del Estado. Estoy segura de que ocurre otro tanto en otros Estados miembros de la UE. Los costes del transporte deberían correr a cargo del usuario, pero los gobiernos no deberían cobrar a los usuarios rurales que no disponen de transporte público, y este informe deja muy claro este punto.
El presente informe trata sobre la igualdad de condiciones para todos: no cobrar más, sino cobrar más eficientemente. Los transportistas por carretera del Reino Unido se quejan de que están en desventaja competitiva, lo cual es cierto. Los conductores de camiones que no son del Reino Unido no pagan el impuesto de circulación en el Reino Unido. La media del impuesto en otros países de la UE es diez veces más baja que el impuesto HTV. Lo mismo ocurre con el combustible diesel: es tres veces más caro en el Reino Unido. Esta diferencia distorsiona la competencia dentro de la Unión Europea. Los euroescépticos del Reino Unido en vez de criticar este informe, deberían acogerlo favorablemente porque contribuirá en buena medida a aliviar la pesada carga que soportan nuestros transportistas.
Peijs (PPE-DE). - (NL) Señor Presidente, yo no llego tan lejos como algunos de los colegas a los que oigo hablar esta noche. En la actualidad sólo tenemos constancia de que se han realizado inversiones en infraestructuras, por ejemplo en vías navegables y carreteras. Nadie sabe exactamente de qué cantidades estamos hablando. Por otro lado están los ingresos públicos procedentes del transporte, entre ellos el impuesto de circulación. Nadie sabe exactamente de cuánto dinero se trata, pero lo que sí sabemos con seguridad es que estos ingresos no se reinvierten directamente en carreteras y otras infraestructuras.
El presente informe versa sobre el equilibrio entre ingresos y gastos, incluidos costes inmateriales como los que se derivan del medio ambiente o del ruido. Algunos son partidarios de que incluso los costes ocasionados por los atascos se carguen al ciudadano que se encuentra atrapado en ellos, de conformidad con el principio de que "quien contamina paga". Me parece un principio acertado y estoy dispuesta a aplicarlo íntegramente, pero no sobre los atascos, ya que éstos son un claro indicio del fracaso de la política gubernamental en materia de infraestructuras. Por eso es preciso subrayar que en estos casos quien contamina es el propio Gobierno, al menos en los Países Bajos.
El informe que estamos debatiendo trata del balance de pago y del reparto de los costes sociales entre los diferentes modos de transporte. Fijémonos por ejemplo en el ferrocarril. Siempre se ha creído que el transporte por carretera contaminaba más que el tren, pero los estudios han demostrado que esto no es así. Así las cosas, hemos de preguntarnos qué es lo que queremos conseguir con esta visualización de los costes sociales. ¿Estamos realmente dispuestos a atenernos a la realidad objetiva y racional de los costes de los modos de transporte o acabaremos por adoptar una decisión política cada vez que los resultados no nos agraden, por ejemplo si ello implica que los precios del tren se disparan? Como queremos que la gente viaje en tren hemos de abaratar este modo de transporte. Yo no digo que no, pero con tal de que se aplique otro método distinto. Es inconcebible que primero penalicemos la navegación y el transporte por carretera en nombre del modelo teórico para luego mostrarnos condescendientes con el ferrocarril. El transporte por carretera y de personas ya paga mucho más de lo que le corresponde. O llamamos a las cosas por su nombre para que todo el mundo tenga muy claro cuál es el asunto sobre el que puede pronunciarse a favor o en contra, o manejamos un sistema proporcional y equilibrado que incluya garantías para las personas discapacitadas, los habitantes de las zonas rurales que no tienen opción, y la competitividad de la Unión.
Señora Comisaria, debo decirle que se ha metido en un atolladero puesto que tendrá que hacer frente a la pregunta de ¿por qué la aplicación de este sistema habría de limitarse al sector del transporte? ¿Por qué no se aplica a las fábricas de aluminio, los hospitales, las pistas de esquí, los centros comerciales, los edificios parlamentarios y las redes de alta tensión?
Izquierdo Collado (PSE). - Señor Presidente, me uno a las felicitaciones al ponente, Sr. Costa, pero quiero especificar que esta felicitación se debe no a su capacidad psicológica para aunar voluntades, sino a que ha incluido en el informe algunos factores que nos permiten estar unidos todos.
Quiero resaltar dos, que son los que me llevan a apoyar el resto de sus propuestas. El primero es que en el informe, "recuerda que tales medidas necesitan una aplicación gradual y por etapas, basada en la transparencia y en una información suficiente".
El segundo factor que ayuda a aprobar este informe es el de la subsidiariedad, porque, indudablemente, del informe del Sr. Costa se desprende con claridad -lo ha dicho con total transparencia- que va a haber un aumento de coste para los usuarios, que va a desplazarse el costo de la financiación de los Estados hacia los usuarios. Eso no lo podemos escamotear. Por tanto, se necesita esa graduación, que a mí me parece absolutamente necesaria porque, cuando hablamos de tarificación de costes internos y externos, con todo el significado de la palabra, que es en estos momentos difícil de concretar, estamos hablando de un aumento de coste para el usuario.
Por tanto, de hecho, estamos hablando de favorecer el transporte por ferrocarril. Yo creo que ésta es una de las bases que justifican la tarificación. El hecho es que los transportes rodados por carretera -los automóviles- producen un impacto medioambiental neto y gravísimo, hasta tal punto que ellos solos están reponiendo y, por tanto, aumentando, lo que en el resto de las áreas industriales estamos ahorrando en gases de efecto invernadero.
Por tanto, ha llegado el momento de domesticar al automóvil. Nadie quiere privarse del automóvil, pero hay que domesticarlo. Por una parte, a través de la investigación, reduciendo el consumo. Pero, por otra parte, también, incidiendo sobre el conductor. Es evidente que esta tarificación va a incidir en un aumento del coste para el usuario para que piense en la posibilidad de utilizar transportes públicos y en la posibilidad de utilizar de una manera más racional -tanto para mercancías como para tráfico de viajeros- el ferrocarril. Creo que ésta es la clave que verdaderamente justifica el proyecto de tarificación de la Comisión y del Sr. Costa. Por eso le vamos a apoyar pero, indudablemente, esa graduación para que el consumidor pueda aceptar y asumir este proceso me parece fundamental.
Sanders-ten Holte (ELDR). - (NL) Señor Presidente, señora Comisaria, antes que nada quisiera felicitar al Sr. Costa por haber llevado adelante este complejo expediente. Estamos ante un tema engorroso. Aunque las 126 enmiendas son un claro indicio de que las opiniones divergen considerablemente, también es cierto que hemos logrado un planteamiento más realista.
En grandes líneas coincido con el informe en que los costes sociales marginales del transporte han de reflejarse mejor en el precio. Me temo, sin embargo, que en la práctica las medidas previstas surtirán efectos inesperados e indeseables. Por eso mismo, aún harán falta muchos estudios antes de que los precios puedan calcularse correctamente. A este respecto no comparto la opinión del Sr. Bouwman.
Uno de los efectos indeseables es que los costes del transporte por carretera subirán relativamente poco, entre un 10 y un 15%. Al contrario, los costes asociados al ferrocarril aumentarán más del 100%, frente al 50% de la navegación interior. Ello pondrá en peligro el objetivo perseguido: el cambio modal.
Me preocupa asimismo que los costes del transporte puedan experimentar una subida sustancial, lo cual sería prejudicial para la posición económica de Europa. Por último, discrepo de la propuesta del ponente de hacer una excepción al principio de que "quien contamina paga" a fin de poder otorgar ayuda suplementaria, por ejemplo a regiones alejadas. Primero habrá que cerciorarse de que en la práctica esta medida no distorsione la competencia y no dé lugar a un incremento de los costes globales. Por la misma razón estoy en contra de las subvenciones cruzadas.
Stockmann (PSE) . – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, estimadas y estimados colegas, al informe Costa tiene el mérito de haber reabierto el debate sobre un marco común para la tarificación de las infraestructuras. Si queremos que el mercado interior funcione, necesitamos disponer de un sistema de transporte que también funcione y con unas condiciones de competencia iguales o por lo menos comparables para todos los participantes. La progresiva armonización de la tarificación de las infraestructuras es el paso más importante para ello.
La decisión sobre qué costes –los totales o los marginales– se van a imputar es importante para el mantenimiento y gestión de las infraestructuras y la construcción de otras nuevas. No obstante, desde el punto de vista de la igualdad de oportunidades en materia de competencia es casi más importante que se alcance cuanto antes un acuerdo. Éste sólo deberá tener en cuenta un detalle: si se desean establecer también unas condiciones de competencia equitativas entre los diferentes modos de transporte, es preciso contemplar lo que siempre debatimos bajo el concepto de aplicación de los costes externos. Impedir este debate equivale a impedir la integración de los diferentes modos de transporte y, por lo tanto, es mera labor de lobby o política de presión a favor del statu quo. Ya aclararé en otro momento con el Sr. Jarzembowski quién plantea debates hipócritas en esta Asamblea; ahora sólo dispongo de dos minutos.
Es urgentemente necesario establecer una tasa de pesos pesados de ámbito europeo vinculada al kilometraje, a la vez que se podría contemplar la reducción de los impuestos sobre los vehículos. Incluso muchas asociaciones de transportistas han llegado entre tanto a la misma conclusión. Sólo la aplicación del principio del “usuario pagador” a la tarificación de las infraestructuras permitirá disponer de un instrumento conforme a las reglas del mercado para hacer frente a la crisis que comienza a perfilarse en el transporte de mercancías, pues todos conocemos la expansión que cabe esperar en el transporte de mercancías: los incrementos como resultado de la ampliación y del comercio electrónico, que se sumarán, además, a las anteriores tasas de crecimiento.
De Palacio,Comisión. - Señor Presidente, en primer lugar, quiero dar las gracias al Sr. Costa por su magnífico informe y a todos los oradores que han intervenido por su participación en este debate. Me alegra poder decir que la Comisión acoge con gran satisfacción el informe y sus conclusiones. Me doy cuenta de la gran cantidad de trabajo y del enorme esfuerzo que ha realizado el ponente, Sr. Costa, para intentar lograr el mayor consenso posible, y eso ha sido celebrado por parte del Sr. Jarzembowski y por otros oradores. Y quiero decir que, en un asunto tan delicado y espinoso como es el de la tarificación de las infraestructuras, es un gran mérito -y quiero resaltarlo- haber obtenido no la cuadratura del círculo pero casi, porque es realmente difícil conseguir un consenso en una propuesta como ésta.
Este informe se basa en una serie de seminarios con miembros del grupo de alto nivel de la propia Comisión sobre tarificación de infraestructuras y en una conferencia informativa sobre las mejores prácticas de tarificación de infraestructuras. Quiero decir con ello que se trata de un documento trabajado, elaborado, estudiado, y eso lo debemos en primer lugar al Sr. Costa y a los demás oradores, que han mostrado un profundo interés por un asunto tan espinoso y arduo. Por tanto, el informe está bien trabado y supone una sólida aportación a la comprensión de la política de tarificación de infraestructuras así como a su aplicación, cuestión clave para orientar una política de transportes y para poder sacar adelante una política que garantice un transporte, una movilidad duradera en el futuro, y hacer frente, de una manera racional a la extraordinaria demanda que vamos a tener que resolver en los próximos años.
El informe también coincide con la política de la Comisión de tarificación de las infraestructuras de transporte. La Comisión cree que la falta de coordinación de las políticas fiscales, la falta de coordinación de la tarificación de los Estados miembros, obstaculiza la eficacia de las operaciones de transporte y limita el desarrollo del mercado único y la integración económica. El tratamiento de los diversos medios de transporte es igual, impone unos costes reales a las empresas europeas y a la sociedad en general.
Por consiguiente, la Comisión ha propuesto la implantación gradual -y lamento que se haya ido el Sr. Izquierdo, porque no ha visto que, no sólo el Sr. Costa ha aceptado esa enmienda, sino que la Comisión celebra que lo haya hecho- de un marco armonizado de tarificación de infraestructuras en la Unión Europea que sea aplicable a todos los medios de transporte. La política de tarificación de infraestructuras de la Comisión proporciona un marco para la reforma de las tarifas e impuestos del transporte, con el fin de reflejar los costes medioambientales, de infraestructura y de gestionar la demanda del transporte.
Se han conseguido avances, como es el caso de la aprobación, en diciembre, de las medidas sobre las infraestructuras ferroviarias por el procedimiento de conciliación. Sin embargo, queda mucho por hacer. Por ello, me alegra poder garantizar al Parlamento que las preocupaciones suscitadas por el informe en relación con la tarificación de infraestructuras se tendrán plenamente en cuenta en el próximo Libro Blanco de la Comisión sobre la política común de transportes, al que me he referido anteriormente y que, aunque con un cierto retraso respecto a las fechas iniciales, nos permitirá avanzar en la solución de uno de los problemas más complejos de esa política de transporte: la tarificación de las infraestructuras. Todo ello será posible gracias al magnífico trabajo de sus Señorías y, en especial, del Sr. Costa.
El Presidente. – Infinitas gracias, señora De Palacio.