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Debates
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Miércoles 28 de septiembre de 2005 - Estrasburgo Edición DO
1. Apertura de la sesión
 2. Transferencias de créditos: véase el Acta
 3. Apertura de las negociaciones con Turquía - Protocolo Adicional al Acuerdo de Asociación UE/Turquía como consecuencia de la ampliación
 4. Bienvenida
 5. Turno de votaciones
 6. Protocolo Adicional al Acuerdo por el que se crea una Asociación entre la Comunidad Económica Europea y Turquía como consecuencia de la ampliación
 7. Apertura de las negociaciones con Turquía
 8. Bienvenida
 9. Turno de votaciones (continuación)
 10. 1º Acceso a la actividad de las entidades de crédito, 2º Adecuación del capital de las empresas de inversión y las entidades de crédito
 11. Auditoría legal de las cuentas anuales y de las cuentas consolidadas
 12. Desarrollo de los ferrocarriles comunitarios
 13. Certificación del personal conductor de locomotoras y trenes
 14. Derechos y obligaciones de los viajeros internacionales de ferrocarril
 15. Requisitos contractuales de calidad en los servicios de transporte de mercancías por ferrocarril
 16. 25° aniversario de «Solidaridad» y su mensaje para Europa
 17. Papel de la cohesión territorial en el desarrollo regional
 18. Asociación con las regiones ultraperiféricas
 19. Explicaciones de voto
 20. Correcciones de voto: véase el Acta
 21. Aprobación del Acta de la sesión anterior: véase el Acta
 22. Amparo de la inmunidad (evolución)
 23. Petróleo
 24. Reforma de las Naciones Unidas y Objetivos del Milenio para el Desarrollo
 25. Turno de preguntas (preguntas al Consejo)
 26. Belarús
 27. Relaciones UE/India
 28. Fuentes de energía renovables en la Unión
 29. Situación de las minorías en Kosovo en materia de derechos humanos
 30. Reducir a la mitad el número de víctimas de accidentes de tráfico de aquí a 2010
 31. Orden del día de la próxima sesión: véase el Acta
 32. Cierre de la sesión


  

PRESIDENCIA DEL SR. BORRELL FONTELLES
Presidente

 
1. Apertura de la sesión
  

(Se abre la sesión a las 9.05 horas)

 

2. Transferencias de créditos: véase el Acta

3. Apertura de las negociaciones con Turquía - Protocolo Adicional al Acuerdo de Asociación UE/Turquía como consecuencia de la ampliación
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día se procede al debate conjunto sobre un tema tan importante como el de Turquía que incluye las declaraciones del Consejo y de la Comisión sobre la apertura de las negociaciones con dicho país y la Recomendación del señor Brok sobre el Protocolo Adicional al Acuerdo por el que se crea una Asociación entre la Comunidad Económica Europea y Turquía como consecuencia de la ampliación [9617/2005 - COM(2005)0191 - C6-0194/2005 - 2005/0091(AVC)] (A6-0241/2005).

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. – (EN) Señor Presidente, Señorías, me complace este debate, que se celebra en un momento crítico en el que la Unión Europea se prepara para abrir las negociaciones de adhesión con Turquía.

He quedado muy satisfecho en mis anteriores encuentros con diputados a esta Cámara en los que hemos abordado esta cuestión, y el tremendo interés que este Parlamento tiene tanto por el proceso de adhesión de Turquía como por las cuestiones relacionadas con la ampliación en general ha quedado de nuevo demostrado en las preguntas presentadas para el turno de preguntas que se celebrará esta noche.

La decisión del Consejo Europeo de diciembre de 2004 de abrir las negociaciones de adhesión acercó un paso más a Turquía a un objetivo por el que lleva luchando 40 años: la adhesión a la Unión Europea. Este proceso ha contribuido a vincular a este país de manera decisiva a la seguridad, estabilidad y prosperidad futuras de la Unión. Los motivos estratégicos para la apertura de las negociaciones de adhesión son convincentes. Entre ellos, el poderoso incentivo reformista y la contribución que el proceso hace a la estabilidad y la prosperidad, el ejemplo lanzado al mundo de que no hay contradicción entre islam y democracia, derechos humanos y la protección de las libertades fundamentales y su contribución a la reducción de la tensión en el Egeo y en Chipre.

El Consejo Europeo de junio confirmó la decisión de diciembre y reconoció la importancia que el cumplimiento de nuestros compromisos actuales tiene para la credibilidad de la Unión Europea. Desde la Presidencia, nuestra tarea ha sido cumplir estos compromisos y estamos esforzándonos por ultimar la posición del Consejo antes de que se abran las negociaciones el 3 de octubre.

El proceso de ampliación ha tenido un éxito sin parangón en la difusión de los valores europeos y en el incremento de la seguridad en el continente europeo, pero para garantizar que este éxito se mantenga debemos ser muy escrupulosos y asegurar que se cumplan todos los requisitos. Tal como ha dicho el Comisario Rehn, que está hoy aquí presente, las negociaciones con Turquía serán las más rigurosas hasta el momento, reflejando las lecciones aprendidas de la anterior oleada de ampliación. También se necesitarán muchos años para concluir este proceso.

El poderoso incentivo reformista que ofrece la ampliación a los candidatos ha sido impresionante en Turquía en los últimos años. El informe regular de la Comisión Europea para 2004 sobre los progresos de Turquía en la vía de la adhesión señaló una «convergencia institucional sustancial en Turquía con las normas europeas» y que el proceso de reforma «ha abordado claramente las principales cuestiones y ha puesto de manifiesto un creciente consenso a favor de la democracia liberal».

Turquía aún tiene mucho por hacer si quiere ponerse a la altura de las normas de la Unión Europea, incluida la libertad religiosa y la implementación de la legislación vigente, y la Comisión seguirá supervisando los avances de Turquía. Lo que llevó al Consejo Europeo de diciembre a concluir que Turquía cumplía suficientemente los criterios políticos de Copenhague fue el impresionante historial de reformas en materia de armonización realizadas hasta la fecha. De hecho, ese mismo mes, el Parlamento aprobó una resolución respaldando la apertura de las negociaciones de adhesión con Turquía «sin retrasos indebidos».

En ese Consejo Europeo de diciembre se impusieron a Turquía dos condiciones adicionales que debe cumplir antes de poder abrir las negociaciones de adhesión: aprobar seis instrumentos legislativos importantes para reforzar el Estado de Derecho y los derechos humanos y firmar un Protocolo para ampliar las disposiciones del Acuerdo de Ankara a los nuevos Estados miembros. La nueva legislación entró en vigor el 1 de junio y Turquía firmó el Protocolo del Acuerdo de Ankara el 29 de julio. Se trata de dos avances importantes. La nueva legislación revisa el sistema penal turco, acercándolo mucho más a los modelos de la Unión Europea, y contribuye de forma significativa a las reformas que llevan realizándose en el país en los últimos años. La firma del Protocolo amplía el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Turquía –o Acuerdo de Ankara– a todos los 25 Estados miembros. Es, por supuesto, con los 25 Estados miembros en su conjunto con los que Turquía tendrá que llevar a cabo sus negociaciones de adhesión.

Todos saben que, tras la firma del Protocolo, Turquía emitió una declaración unilateral reiterando la posición que viene manteniendo durante tanto tiempo sobre el no reconocimiento de la República de Chipre. La semana pasada, la Comunidad Europea y sus Estados miembros hicieron pública otra declaración exponiendo su posición sobre las cuestiones planteadas. En esta declaración se subraya que la «declaración unilateral de Turquía no forma parte del Protocolo y no tiene efectos jurídicos respecto de las obligaciones de Turquía con arreglo al Protocolo». Asimismo, afirma que «Turquía debe aplicar plenamente el Protocolo a todos los Estados miembros de la UE» y que «la UE estará muy pendiente de ello y evaluará la plena aplicación en 2006». La declaración también vuelve a manifestar que la Comunidad Europea y sus Estados miembros «únicamente reconocen a la República de Chipre como sujeto del Derecho internacional» y aclara que «el reconocimiento de todos los Estados miembros es un elemento esencial del proceso de adhesión».

La declaración del Consejo reitera además que la Comunidad Europea y sus Estados miembros convienen «en la importancia de apoyar los esfuerzos del Secretario General de las Naciones Unidas destinados a lograr una solución global del problema de Chipre que esté en consonancia con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con los principios en que se basa la UE». La resolución del problema de Chipre está en manos de las Naciones Unidas y de las comunidades de la isla. El papel de la Unión Europea es apoyar los «buenos oficios» del Secretario General de las Naciones Unidas y crear un marco en el que las dos partes puedan entenderse en confianza y asumir el acuerdo final.

Permítanme añadir un comentario final a mi introducción a este debate. Turquía no entrará en la Unión inmediatamente; hay que abrir y cerrar 35 capítulos; son necesarias más reformas y algunos Estados miembros ya se han comprometido a someter a referéndum la eventual adhesión de Turquía. La Turquía que finalmente se unirá a la Unión Europea será, francamente, una Turquía diferente de la que hoy conocemos y también es posible que sea diferente la Unión Europea a la que entre a formar parte. No obstante, los avances de Turquía hasta el momento han sido extraordinarios y el Gobierno del Primer Ministro Erdogan se ha comprometido a continuar con las reformas. Se han cumplido las condiciones establecidas por el Consejo Europeo de diciembre y esto allana el camino para la apertura de las negociaciones de adhesión el próximo lunes. Me complace saber que el Ministro de Asuntos Exteriores comparecerá ante la Comisión de Asuntos Exteriores de este Parlamento al día siguiente; por supuesto, informará a los diputados de esa comisión de los avances realizados.

(Aplausos)

 
  
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  Olli Rehn, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, en primer lugar quiero dar cordialmente la bienvenida a los nuevos observadores del Parlamento de Bulgaria y Rumanía. Me alegra ver que participan en los trabajos de esta Cámara y espero poder trabajar con ellos en el futuro.

Este debate sobre Turquía es, sin lugar a dudas, muy oportuno. Estamos en vísperas de las negociaciones para la adhesión, que empezarán el próximo lunes, 3 de octubre, la fecha fijada por unanimidad por el Consejo Europeo. Esto abre una nueva fase en las relaciones UE-Turquía.

Los motivos que han conducido a la Unión Europea a decidir la apertura de las negociaciones de adhesión con Turquía no han cambiado: la UE necesita una Turquía estable, democrática y cada vez más próspera, en paz con sus vecinos, y que haga suyos los valores, las políticas y los principios europeos.

El comienzo de las negociaciones dará un fuerte impulso a quienes en Turquía quieren reformar el país para ajustarse a los valores europeos del Estado de Derecho y de los derechos humanos; también para la UE son una forma de influir en la orientación de estas reformas en Turquía.

Las condiciones fijadas en las conclusiones del Consejo Europeo de diciembre se han cumplido. Primero, los seis instrumentos legislativos, incluido el nuevo Código Penal que la Comisión calificó de necesario en la recomendación del año pasado, entraron en vigor el 1 de junio. Segundo, Turquía firmó el Protocolo Adicional al Acuerdo de Ankara el 29 de julio.

En este contexto, quiero agradecer al presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y ponente, el señor Brok, por proponer la recomendación para que se dé el dictamen conforme a la conclusión del Protocolo Adicional al Acuerdo de Ankara.

Ahora voy a hacer algunos comentarios sobre los últimos acontecimientos a este respecto. La Comisión lamenta que Turquía emitiera una declaración tras la firma del Protocolo Adicional. Esto obligó a los Estados miembros a reaccionar y a establecer las obligaciones que esperamos que Turquía cumpla en una declaración adoptada el 21 de septiembre. La declaración de la UE destaca que la declaración emitida por Turquía es unilateral, tal como el señor Alexander ha señalado muy correctamente. No forma parte del Protocolo y no tiene ningún efecto legal sobre las obligaciones de Turquía en el marco del Protocolo.

Este es el quid de la cuestión. Los servicios jurídicos del Consejo y la Comisión estaban plenamente de acuerdo sobre este punto. Sé que en el apartado 2 de su propuesta de resolución común pretende pedir a la Comisión que garantice una respuesta por parte del Gobierno turco con respecto al proceso de ratificación en la Gran Asamblea Nacional de Turquía.

Estoy a su disposición para cualquier otra consulta sobre los detalles exactos del proceso de ratificación en Turquía, pero la esencia del asunto es realmente que la declaración de Turquía es sencillamente unilateral. No tiene ningún efecto legal y no puede en modo alguno cuestionar la plena aplicación no discriminatoria del Protocolo. Esto es lo que cuenta.

En segundo lugar, la UE espera la plena aplicación no discriminatoria del Protocolo, incluida la eliminación de todos los obstáculos para la libre circulación de mercancías, que también se extiende a las restricciones sobre medios de transporte. En tercer lugar, la apertura de negociaciones sobre los capítulos relevantes depende del cumplimiento por parte de Turquía de sus obligaciones contractuales para con todos los Estados miembros; el incumplimiento de estas obligaciones en su totalidad afectará al progreso general de las negociaciones.

El cuarto elemento de la declaración es que el reconocimiento de todos los Estados miembros es un componente necesario del proceso de adhesión; por consiguiente, la UE subraya la importancia de la normalización de las relaciones entre Turquía y todos los Estados miembros de la UE a la mayor brevedad posible.

Por último, la declaración deja claro que la Comunidad Europea y sus Estados miembros están de acuerdo sobre la importancia de apoyar los esfuerzos del Secretario General de las Naciones Unidas para lograr una solución integral del problema de Chipre en consonancia con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y los principios sobre los que se fundamenta la UE, de modo que un acuerdo justo y duradero contribuya a la paz, la estabilidad y las relaciones armoniosas en la isla y en la región en un sentido más amplio.

Justo antes del comienzo de las negociaciones de adhesión, el Consejo tiene que adoptar el marco de negociación propuesto por la Comisión. Este marco constituye una base sólida para unas negociaciones rigurosas e imparciales con Turquía. Es el marco más riguroso que jamás haya presentado la Comisión.

He leído minuciosamente su propuesta de resolución común. Comparto muchas de sus preocupaciones. También estoy de acuerdo en que existe un vínculo importante entre el ritmo de las negociaciones, por un lado, y el ritmo de las reformas políticas en Turquía, por otro. No voy a escatimar esfuerzos en repetir una y otra vez que el comienzo de las negociaciones de adhesión solo marca el inicio de un proceso complejo y muy exigente. Turquía necesitará continuar y acelerar su proceso de transformación interna y su transición hacia una democracia liberal de pleno derecho respetuosa con los derechos humanos y las minorías.

El proceso de reforma de Turquía continúa. La situación de los derechos humanos ha mejorado, pero aún es necesario realizar esfuerzos muy importantes. Primero, miremos el lado positivo. Últimamente ha habido algunas señales alentadoras. El reconocimiento del Primer Ministro Erdogan de la existencia de una «cuestión kurda» es un hito. Su viaje a Diyarbakir refleja la importancia que tiene para el Gobierno turco el desarrollo económico y social del sudeste de Turquía. Asimismo, la conferencia académica sobre la cuestión armenia se ha podido celebrar finalmente en Estambul el pasado fin de semana con el apoyo del Gobierno y a pesar de los intentos de última hora de cancelarla por parte de un tribunal administrativo. Estos intentos han sido condenados enérgicamente por el Primer Ministro Erdogan y por el Viceprimer Ministro Abdullah Gül. Se trata de un paso adelante en la búsqueda de la verdad histórica en Turquía sobre esta cuestión tan sensible.

Pasando ahora al lado menos positivo, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, la aplicación sobre el terreno sigue siendo desigual. De un lado hay indicios de que el Poder judicial está imponiendo las reformas. Se han dictado varias sentencias judiciales positivas en relación con casos de libertad de expresión, libertad religiosa y lucha contra la tortura y los malos tratos.

De otro lado ha habido resoluciones contradictorias, en particular en el ámbito de la libertad de expresión en que, por ejemplo, se sigue enjuiciando a periodistas que, en ocasiones, son condenados por expresar determinadas opiniones no violentas. El caso del autor Orhan Pamuk es un ejemplo de las dificultades a que uno tiene que enfrentarse para garantizar una aplicación efectiva y homogénea de estas reformas y también de la lucha entre reformistas y conservadores en Turquía. El novelista ha sido condenado por un juez de distrito de Estambul en virtud del artículo 301 del Nuevo Código Penal por «denigrar la identidad turca».

La Comisión ya ha dejado muy claro que su evaluación del Nuevo Código Penal, en particular las disposiciones dudosas relacionadas con la libertad de expresión, dependerán de la forma en que se apliquen estas disposiciones. El enjuiciamiento del señor Pamuk suscita gran preocupación en este sentido. Si esta es realmente el rumbo que toma la judicatura en Turquía, el Código Penal turco deberá modificarse para garantizar que la libertad de expresión no esté ya sujeta a las creencias particulares de un juez de distrito, sino que simplemente cumpla las normas europeas como todos las conocemos, sobre la base del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos.

Sobre estas cuestiones, la Comisión seguirá supervisando con detenimiento los progresos realizados hacia el pleno cumplimiento de los criterios políticos de Copenhague. Realizaremos un análisis detallado de estos avances en un informe regular, que se aprobará el 9 de noviembre.

(FR) Señor Presidente, Señorías, la Unión Europea se encuentra en un momento crucial, cuya importancia no debemos subestimar. Con la apertura de las negociaciones de adhesión de Turquía apostamos firmemente por continuar la transformación política, económica y social de ese país. De este modo respetamos los compromisos que hemos contraído con él.

Quiero transmitir tanto a los europeos como en particular a Turquía el mensaje de que debemos crear unas relaciones basadas en la confianza mutua. Confío en que las autoridades turcas se embarquen en este viaje con una actitud abierta y que el 3 de octubre ofrezca la oportunidad de emprender de nuevo la marcha. La demostración de su firme voluntad de impulsar sin ambigüedades ni segundas intenciones la transformación democrática y los valores será sin duda la mejor baza de Turquía para ganar el apoyo de la opinión pública europea.

En el período que se abre, Turquía tendrá la oportunidad de demostrar que trabaja con seriedad por integrar los valores europeos. En efecto, los países que deseen adherirse a la Unión deben compartir nuestra visión de Europa y nuestra idea de la democracia, del Estado de Derecho, de los derechos humanos y de la solidaridad. Deben compartir asimismo nuestras normas, ya sea, entre otros, en el terreno social, ambiental o industrial. Si la Unión Europea apuesta por su adhesión en el futuro, es porque creemos que reviste también para nosotros el máximo interés y que redundará en beneficio de nuestros conciudadanos. Me comprometo personalmente ante esta Cámara a aplicar rigurosamente nuestros criterios y condiciones.

Señor Presidente, por último, como he dicho antes, el viaje es tan importante como el destino final. Las reformas cuentan. Aunque el objetivo común de las negociaciones sea la adhesión, las negociaciones, por su propia naturaleza, el resultado no está predeterminado. Pero nos interesa a todos que este proceso esté enmarcado en unos principios claros y rigurosos, como los establecidos en el marco de las negociaciones. Esta es la mejor garantía de éxito.

(Aplausos)

 
  
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  Elmar Brok (PPE-DE), ponente. (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, Señorías, el Protocolo adicional, al igual que muchas otras cuestiones relacionadas con el comienzo de las negociaciones con Turquía, gira entorno a un principio básico, el de si un país candidato a la adhesión está dispuesto a aceptar a todas las partes de esa entidad de la que desea formar parte o, con otras palabras, si reconoce a todos sus Estados miembros.

En diciembre del año pasado, la Comisión presentó al Consejo la propuesta de que, en estos momentos, un reconocimiento del derecho internacional no es necesario, sino que la firma del Protocolo adicional sobre la unión aduanera entre la UE de los 25 y Chipre sería suficiente. Turquía cumplió este requisito, aunque emitió una declaración unilateral en la que cuestionaba en parte la implementación de este Protocolo. El Consejo respondió con una declaración en la que manifestaba que esto no era válido ni desde el punto de vista político ni jurídico. Nuestra comisión, no obstante, pidió al Comisario, de forma oral el 13 de septiembre y por escrito el 15 de septiembre, que mediara a este respecto, algo a lo que accedió. Hasta el momento, no hemos recibido respuesta a la pregunta de si el Gobierno turco tiene intención de incluir esta declaración unilateral en el proceso de ratificación que debe conducir el Parlamento de ese país. Entonces, en el momento en que la negativa turca a implementar el protocolo pasa a formar parte del proceso de ratificación en el Parlamento turco y, por tanto, se convierte en una cuestión jurídica, es cuando se nos presenta el problema. Por tanto, le invito, antes de que procedamos a la votación, a que proporcione a la Comisión de Asuntos Exteriores la declaración que hemos pedido y que se menciona en la resolución conjunta.

Tenemos que dejar claro que es Turquía la que solicita entrar a formar parte de la Unión Europea y que no somos nosotros los que la estamos invitando, aunque a veces esa puede parecer la impresión. No debemos perder de vista el hecho de que la declaración conjunta, tal como ha sido presentada por los Grupos, concede una gran importancia al Protocolo adicional que está en vigor actualmente. Si queremos hacer frente a este problema, sería conveniente que negociáramos el capítulo relativo a la unión aduanera antes de 2006 y que concluyéramos las negociaciones a finales de ese año, a fin de que esta cuestión, que también afecta al reconocimiento de Chipre, pueda resolverse prontamente y que no acabemos negociando con Turquía sin perspectivas de resolver esta cuestión fundamental. Por este motivo, estamos de acuerdo con el Comisario y con el Presidente en ejercicio del Consejo en que, en el futuro, tendremos que recurrir a la mediación de las Naciones Unidas para resolver el conflicto de Chipre en su totalidad.

Permítanme que exponga algunas observaciones personales. Ayer, alguien me preguntó por qué la tortura en Turquía, de la que hay miles de ejemplos, no es objeto de debate, mientras que una cuestión pendiente de resolución sobre un general puede suponer un obstáculo en las negociaciones con Croacia. Tengo que admitir que no pude dar una respuesta. Tenemos que ser honestos a la hora de hacer política, teniendo cuidado de no utilizar argumentos como pretexto para nuestros propios fines políticos subjetivos; en cambio, tenemos que ser muy claros y honestos a la hora de adoptar una posición sobre esta cuestión. Un motivo por el que la resolución presentada por los Grupos en esta Cámara es tan importante es porque también tenemos que dejar claro que un criterio que debe cumplirse es la capacidad de la Unión Europea de absorber nuevos Estados miembros, tanto como un fin en sí mismo como porque plantea cuestiones sobre las posibilidades financieras, la viabilidad real y las capacidades de actuación de las instituciones. Me gustaría que el Consejo y la Comisión, en estas semanas y meses, dedicaran al periodo de reflexión sobre la Constitución los mismos esfuerzos que están dedicando a la adhesión de Turquía. Puede que de este modo avanzáramos en esta cuestión de la capacidad de absorción.

No debemos perder de vista el hecho, que la resolución de los Grupos deja claro, de que debe ser el Parlamento Europeo el que confirme el cumplimiento formal de las condiciones –en contraste con su formulación «cumple en grado suficiente»– y que cuestiones como los derechos de las minorías, los procesos de reforma internos en Turquía y la libertad religiosa ocupan un lugar importante en este proceso. Este verano, se produjo un intercambio de cartas entre el Comisario y el Ministro turco de Asuntos Exteriores, en el curso del cual el Ministro rechazó las mejoras propuestas por el Comisario y manifestó que esas cuestiones incumbían al Parlamento y solo a partir del 3 de octubre. Asuntos como el pluralismo, la tolerancia y la libertad religiosa, por no mencionar el derecho de la Iglesia Ortodoxa a formar a sus propios sacerdotes, algo imposible desde 1971, son, después de todo, cuestiones importantes que afectan a la comprensión de los valores de la Unión Europea y a las que debería darse prioridad en los primeros meses del proceso de negociación.

Tal como yo lo veo, y esto es válido para Turquía y para otros países, la perspectiva de ser miembro de la Unión Europea desempeña un papel importante en estos ámbitos. Sirve para impulsar de manera considerable las reformas internas en países como los de los Balcanes Occidentales, Ucrania y Turquía, y por ese motivo nunca debemos cerrarles las puertas. No obstante, tenemos que ser realistas y abiertos de miras, no solo en relación con los resultados que esperamos obtener de las negociaciones, sino también con los fines que tenemos en mente.

(Aplausos)

 
  
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  Hans-Gert Poettering, en nombre del Grupo del PPE-DE. (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, Señorías, pocos acontecimientos políticos tienen tantas implicaciones para la existencia de la Unión Europea como la posibilidad de que Turquía se convierta en miembro. Al tratarse de una cuestión de peso, las opiniones sobre cómo actuar son divergentes. En nombre de mi Grupo y siendo uno de los firmantes de la propuesta de resolución común, permítanme decir, sobre una cuestión tan fundamental como esta, que nuestros miembros tienen libertad para votar lo que consideren más oportuno, no solo porque respetamos sus convicciones, sino porque también cuentan con nuestro más profundo reconocimiento de que así debe ser. Es por este motivo por lo que puede haber miembros de nuestro Grupo que tengan posiciones diferentes a este respecto.

No obstante, estamos de acuerdo en algo y, por ese motivo, hemos podido dar a la propuesta de resolución conjunta nuestro respaldo unánime, a saber, que el proceso de negociación con Turquía debe ser considerado por ambas partes un proceso evolutivo. Queremos destacar que a todos nos interesa que en Turquía la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos se desarrollen de tal modo que se aproximen a nuestros valores. Incluso si la adhesión turca no es el objetivo último, o incluso si, al final de este proceso, Turquía no se convierte en miembro, hoy podemos decir a nuestros amigos y socios turcos que a todos nos interesa aspirar a una alternativa basada en una estrecha asociación y que nos permita consolidar la asociación, la cooperación y la amistad con Turquía. Tras escuchar todo lo que han dicho el Presidente en ejercicio y el Comisario, debemos decir alto y claro: parece que estemos haciendo el baile del huevo, con declaraciones de unos y otros, declaraciones de Turquía, por un lado, y declaraciones del Consejo, por el otro.

Señor Comisario, como el señor Brok nos ha recordado, usted prometió a la Comisión de Asuntos Exteriores que intentaría que el Gobierno turco emitiera una declaración en la que se dejara claro que el no reconocimiento de Chipre y su negativa a permitir que los barcos y aviones chipriotas atraquen o aterricen en suelo turco no forma parte del proceso de ratificación por parte de Turquía. No hemos recibido esta declaración. Si no tenemos esa declaración, en la que Turquía asegure que estas cuestiones no figurarán en el proceso de ratificación antes del mediodía, nuestro Grupo propondrá que se retire el apoyo a la propuesta, ya que, ni desde el punto de vista político ni desde una perspectiva lógica, podemos celebrar una votación si no tenemos en nuestras manos esta declaración del Gobierno turco.

Permítanme hacer una pregunta muy seria: ¿cuál es la situación actual de los derechos humanos? Sugiero que pregunte al Patriarca de la Iglesia Ortodoxa, el Patriarca Bartolomeo. En lo que respecta a la libertad de los cristianos de practicar su religión en Turquía, nada ha cambiado. Nosotros, en el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, estamos a favor de la asociación, la amistad y el diálogo con el mundo islámico, pero esto no funciona solo en una dirección. El islam, también –en este caso me refiero al Gobierno turco– debe mostrar su disposición a reconocer los derechos legítimos de los cristianos en Turquía y concederles expresión práctica. Esto es algo que me preocupa. Me dirijo al Presidente en ejercicio del Consejo, que espero que preste atención, cuando digo que insto al Gobierno británico a que aplique las mismas normas a todos. Sabemos cuál es la situación de los derechos humanos en Turquía, ¿pero qué pasa con Croacia? Nos negamos a empezar las negociaciones con Croacia alegando que no se ha entregado a este general, incluso aunque es evidente que el Gobierno no está en disposición de hacerlo. Para Turquía, todos cerramos los ojos y aplicamos diferentes raseros. Le insto, en aras de nuestra propia credibilidad, a que apliquemos normas uniformes y que tratemos a Croacia de forma justa y objetiva.

Esto es muy importante e animamos a la Comisión a que actúe en consecuencia. Aunque siempre puede contar con nuestro apoyo, seremos muy críticos si no se producen mejoras en la situación de los derechos humanos en un plazo de tiempo específico, una vez que hayan empezado las negociaciones. Sabemos que sigue habiendo casos de torturas. Si no se pone freno a estas prácticas, debemos estar preparados para aplazar las negociaciones. No debemos pasar por alto estas violaciones de los derechos humanos.

Esto me lleva al último punto que quiero exponer: es muy importante y cito de nuestra resolución conjunta, que he firmado junto con el señor Eurlings y el señor Brok, a quienes quiero expresar mi más sentido agradecimiento por dirigir las negociaciones en nombre de nuestro Grupo. El apartado 16 establece que el Tratado de Niza no es una base aceptable para continuar adoptando decisiones sobre la adhesión de otros nuevos Estados miembros, por lo que insiste en que se apliquen las reformas necesarias en el marco del proceso constitucional. Lo que esto quiere decir es que no solo Turquía debe cumplir las condiciones para la adhesión. Es un camino duro y tortuoso y esperamos que Turquía avance por la vía que conduce a la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos. Nosotros, en la Unión Europea, debemos estar seguros de que podemos afrontar la adhesión. Si ese no es el caso, es una irresponsabilidad seguir ampliando esta Unión Europea nuestra, ya que llegará el momento en que dejaría de ser Unión Europea. Aquí, en el corazón de la Unión Europea, hagamos lo que ha hecho que esta Unión Europea sea fuerte y eficaz.

(Aplausos)

 
  
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  Martin Schulz, en nombre del Grupo del PSE. (DE) Señor Presidente, Señorías, al escuchar atentamente al señor Poettering solo puedo llegar a una conclusión y es que convendría que él y su Grupo dijeran que no quieren que Turquía sea miembro de pleno derecho de la Unión Europea. Ese es el mensaje contenido en su intervención, así que dígalo y no maree más la perdiz. Si no quiere que Turquía sea miembro de pleno derecho de la Unión Europea, dígalo. El sitio web de su Grupo contiene páginas en las que algunos de sus miembros dicen esto mismo. Esto es de lo que se trata y a lo que da tantas vueltas.

Le diré lo que quiere mi Grupo. Los Jefes de Estado y de Gobierno, de los que 18 son aliados políticos del señor Poettering, decidieron que el 3 de octubre sería el día en que debían iniciarse las negociaciones de adhesión; estas durarán diez o quince años y no serán gratuitas, ya que las condiciones han sido propuestas por la Comisión y definidas por el Consejo, y es esto lo que hoy estamos debatiendo.

Quiero mencionar un par de esas condiciones que son indispensables. Si Turquía quiere entrar a formar parte de la Unión Europea, existen una serie de condiciones fundamentales que debe cumplir. Una cosa en que estamos de acuerdo es que un país no puede solicitar su adhesión a la Unión Europea si no reconoce a uno de sus Estados miembros; eso es imposible. Por tanto, no defendemos que el comienzo de las negociaciones se supedite al reconocimiento, sino que este debería producirse en el transcurso de las mismas. También queremos dejar claro que no podemos esperar hasta que finalice un proceso de quince años; debe producirse de inmediato, en el primer o segundo año, y si el Protocolo al que se refiere el señor Brok no entra en vigor, lo que significaría que Chipre no es reconocida, entonces habría que suspender las negociaciones de adhesión.

Me alegra que el señor Poettering esté de acuerdo con nosotros, pero pido a la Cámara que contenga el aplauso un momento, porque aún queda más. Si se quiere ampliar la Unión Europea, es necesario prepararla para la ampliación. Hay algo más en lo que estamos de acuerdo, y así lo expresa la resolución conjunta. Si el señor Poettering quiere que se le entienda mejor, tendrá que ser más preciso con las palabras que utiliza.

Si la Unión Europea no tiene la capacidad para hacer frente a la adhesión de Turquía, tampoco podrá hacerlo con la de Croacia. Le diré al señor Poettering lo que su Grupo quiere decir con su política: está diciendo que no quiere a Turquía porque Turquía está lejos y es musulmana, pero que Croacia es aceptable porque es católica, conservadora y está más cerca. ¡Por eso, la política de su Grupo es pura hipocresía y nada más! No podemos pasar 40 años haciendo promesas sobre la adhesión a la UE a un país candidato; no es aceptable exigir a un país que se someta a procesos de transformación que ya ha emprendido. Nunca, bajo ningún gobierno conservador –ni el de la señora Ciller ni en el del gran amigo del señor Poettering, el señor Yilmaz– ha realizado Turquía tantos avances en el camino de la democratización como bajo el Gobierno del señor Erdogan.

Me gustaría decir que no hay que menospreciar el aumento de la seguridad que podría resultar de la adhesión de Turquía. Sin embargo, no podemos –e incluyo a mi propio Grupo– ser tan cándidos como para pensar que la adhesión se producirá de inmediato. La adhesión depende de una serie de condiciones, que se aplican a ambas partes. Turquía tiene que cumplirlas, al igual que la Unión Europea. Este debate debería llevarse a cabo con un poco más de honestidad. Si no aceptan a Turquía, díganlo abiertamente. Queremos darle una oportunidad, pero no sabemos si la adhesión, finalmente, será posible, porque ambos países y ambas partes deben realizar reformas.

(Protestas del señor Langen)

Usted en particular debería ser más comedido, señor Langen. Me acuerdo muy bien de diciembre de 1995, cuando uno de los abogados más elocuentes de la adhesión no fue otro que usted, y eso lo convierte en uno de los principales hipócritas. Tengo buena memoria y, por mucho que grite, sus argumentos no serán menos falsos. Señorías, piensen sobre el hecho de que el Parlamento Europeo...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  El Presidente. Señor Schulz, espere un momento. Señor Langen, no está usted oficialmente en el uso de la palabra y por lo tanto le ruego que no haga uso efectivo de la palabra. Estése usted callado y tranquilo.

 
  
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  Martin Schulz (PSE). – (DE) Señor Presidente, me gustaría que el comentario del señor Langen de «mentiroso» constara en acta. Estaría muy agradecido si al menos esto pudiera hacerse.

Del revuelo entre los Demócrata-Cristianos se desprende lo difícil que debe ser soportar que a uno le saquen los colores en público.

Quiero que esta Cámara sepa lo que es importante para nuestro Grupo. Nosotros también tenemos el mismo debate interno que el señor Poettering ha descrito. En mi familia política, es decir, en nuestro Grupo, hay más de una opinión, pero quiero volver al apartado 16 de nuestra resolución conjunta, porque, como hemos podido oír al señor Poettering, pronto tendremos el mismo debate sobre Croacia.

A Croacia se aplican las mismas condiciones previas fundamentales: la cooperación con el Tribunal Penal Internacional es una condición sine qua non. Del apartado 16 se desprende, no obstante, que otra condición fundamental para la ampliación es que la Unión Europea debe tener una constitución. Si esa constitución no es la que se demuestra inaceptable en su forma actual, entonces diré que la ampliación necesita algo más que Niza y unas cuantas enmiendas. Si queremos preparar a la Unión Europea para la ampliación, debemos seguir exigiendo una constitución; ese debe seguir siendo nuestro objetivo. Esto se aplica al caso de Turquía, pero no debemos confundirnos, ya que esto también es válido para cualquier país candidato.

Me gustaría saber si el señor Poettering insistiría de modo tan entusiasta en que esas dos condiciones fueran unidas, si estuviéramos debatiendo sobre Croacia. Estoy deseando ver si, llegado el caso, exigirá con tanta vehemencia el cumplimiento de las condiciones fundamentales como lo ha hecho con Turquía. Estoy deseando que llegue ese día.

Para terminar diré que mi Grupo votará a favor de la resolución. En lo que se refiere al aplazamiento recomendado por el señor Brok en caso de que no tengamos una respuesta hoy al mediodía, me gustaría decir que, si Turquía introduce realmente esas cuestiones en el debate de ratificación en su Parlamento, entonces el resultado será precisamente el que hemos previsto en la resolución conjunta. Entonces, habrá que suspender las negociaciones, o interrumpirlas, si llega el caso, para que no sea necesario un aplazamiento.

(Aplausos)

 
  
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  Emma Bonino, en nombre del Grupo ALDE. (IT) Señor Presidente, Señorías, en cualquier ocasión en que se debata sobre Turquía, está claro que el debate se torna inmediatamente político, más allá del motivo más o menos jurídico que esté en la base, como está sucediendo ahora.

Hemos firmado juntos, todos los Grupos, un importante documento conjunto que expresa una posición común, pero hemos sacrificado en aras de esa unidad algunos elementos de corrección.

A mi entender, el documento es extremadamente duro por lo que se refiere a las peticiones que se hacen a Turquía y ese enfoque no ayuda ni siquiera a los amigos grecochipriotas a ser más flexibles, a encontrar también ellos una solución a esta situación, de la que son en buena medida responsables. No se puede olvidar quién rechazó el referendo, no se pueden olvidar los motivos por los cuales nos encontramos en esta situación. Digo esto justo para mostrar cómo están las cosas.

Un país que iba a convertirse en miembro impidió a un Comisario de la Unión Europea expresarse por la TV estatal y ese Comisario declaró que se había sentido traicionado en la confianza depositada en las autoridades grecochipriotas y en la palabra dada por ellas. Lo digo porque no hacemos un favor ni siquiera a los amigos chipriotas si no les llamamos también a ellos al sentido de responsabilidad por lo que respecta a esta situación.

Por último, para quienes, como nosotros, pensamos y deseamos una Europa política, una fuerza política, económica y moral, resulta muy sorprendente que no nos alegremos de los éxitos que nuestro poder suave europeo está obteniendo ya en Turquía. Es posible que nosotros mismos no nos demos cuenta de que han caído recientemente varios tabúes, de que en Turquía se discute de Armenia y esto se hace con el apoyo del Gobierno; a pesar de todo, el Primer Ministro y el Ministro de Asuntos Exteriores apoyaron la apertura de este debate. Ha caído el tabú kurdo, basta pensar en la última intervención del Primer Ministro sobre los errores cometidos al respecto, la asunción de responsabilidad por la intervención de Diyarbakir. Estos son los éxitos de la Europa política, son los éxitos de nuestra capacidad de atracción hacia estructuras y sistemas democráticos abiertos y más respetuosos.

Es cierto, tenemos derecho a ser críticos, pero no tenemos derecho a ser cínicos; la muerte precoz de la Constitución Europea bajo las horcas electorales de Francia y los Países Bajos ha dejado al continente sin una frontera de madurez ideal, haciendo que se acumulen resentimientos y cinismos, que no son una política.

No se hace política de este modo, no crea una política federalista y liberal de la Europa que queremos: que promueva la libertad, el Estado de Derecho y la democracia.

(Aplausos)

 
  
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  Daniel Marc Cohn-Bendit, en nombre del Grupo Verts/ALE (DE) Señor Presidente, Señorías, siempre que alguien sensato se enoja, es porque debe de haber un motivo, ya que de otro modo no lo haría.

Tal vez hay dos cosas que podemos dejar claras: hasta el momento no hemos ampliado la Unión Europea, sino que la hemos unido.

El debate sobre Turquía es el primer debate real sobre la ampliación, porque nadie –independientemente del sentido de su voto– describe la adhesión de Polonia, la República Checa o Hungría como una ampliación de la idea europea; era una obligación, ya que era justo y conveniente acoger a estos países tras el colapso del comunismo.

Lo que ahora estamos debatiendo es una nueva dimensión. De esto trata la ampliación. No importa lo que decidamos, se trata de una nueva dimensión.

(El señor Posselt habla sin micrófono)

¿Quiere hacer el favor de callarse?

Tenemos ante nosotros una nueva dimensión a la que hacer frente y la cuestión que se nos presenta es la siguiente: después del 11 de septiembre, ¿es importante en interés de Europa dar a Turquía la oportunidad de la adhesión? Esta pregunta tiene varias respuestas, pero debe hacerse en aras del interés de la Unión Europea, del interés de los pueblos de Europa y no a partir de resentimientos emocionales, culturales o racistas. ¡Eso es inaceptable y no queremos que así sea!

(El señor Brok habla sin micrófono)

Si usted no lo es, si no se siente aludido, es que no me refiero a usted. En este caso, me refiero al señor De Villiers. ¡Deje de sentirse aludido! ¡Usted no es el centro del universo!

En la actualidad, los argumentos utilizados en Europa en contra de Turquía se basan en sentimientos y prejuicios racistas dirigidos contra el islam. No todos los que son contrarios a Turquía utilizan estos argumentos, pero se montan en la ola de estos sentimientos. Todos los defensores del «no» deben preguntarse cuáles son las consecuencias de sus argumentos y, por ese motivo, pienso que es conveniente que Europa cambie primero, que Europa tiene que hacer sus deberes y que Europa necesita una constitución; en todo esto estamos todos de acuerdo. Europa no puede ampliarse en su situación actual.

En cuanto a la idea de si Europa puede, conforme a las condiciones previstas en el Tratado de Niza, estar más unida con la adhesión de Croacia, pues tengo mis dudas al respecto. Ese es un debate legítimo. El otro debate, el debate sobre si Europa puede absorber un país de población predominantemente musulmana, no tiene sentido. Hoy en día, en Europa hay más musulmanes que belgas. Ya se encuentran entre nosotros. La cuestión de si el islam es europeo surgirá con Turquía o sin ella, así que dejemos de discutir sobre esto. El islam es la tercera religión más importante en Europa. Que esto me guste a mí, como ateo, ya es otra cuestión.

Por ese motivo, lo único que cabe preguntarse al final de este debate es cómo será Turquía dentro de diez años. ¿Será un Estado democrático, un Estado laico? ¿Es el islam europeo? ¿Será capaz esta misma Turquía de unirse a los europeos en la defensa de los valores consagrados en una constitución? Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa, bienvenida sea Turquía; si no lo es, tendremos que pensar en otra solución.

(Aplausos)

 
  
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  Elmar Brok (PPE-DE), ponente. (DE) Señor Presidente, le pido encarecidamente que haga lo que esté en su mano para que el señor Cohn-Bendit reflexione y retire las acusaciones de racismo lanzadas contra los que se oponen a la adhesión de Turquía.

 
  
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  Daniel Marc Cohn-Bendit (Verts/ALE). – (DE) Señor Presidente, me gustaría decirle al señor Brok que no todos los argumentos en contra de Turquía son racistas, pero todos aquellos que se suman a la ola de racismo contra Turquía deben pararse a reflexionar sobre los argumentos que utilizan. Insisto en ello. Si usted se siente aludido, es su problema, y en caso contrario, me alegro por usted.

 
  
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  El Presidente. Señores Brok y Cohn-Bendit, ajustémonos a nuestro Reglamento. Supongo que el señor Brok ha intervenido en aplicación del artículo 145. No lo ha dicho, pero el Presidente interpreta que su petición de palabra se acoge a ese artículo, que señala que las intervenciones por alusiones personales tienen lugar al final del debate en cuestión. Por lo tanto, señor Brok, podrá intervenir, si lo desea, cuando acabemos con este debate.

 
  
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  Philippe de Villiers (IND/DEM).(FR) Señor Presidente, intervengo sobre la observancia del Reglamento. Quisiera pedir al señor Cohn-Bendit que retire sus palabras, que me parecen extremadamente graves y que no son...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  El Presidente. Señor De Villiers, como no me ha dicho a qué artículo del Reglamento se acoge, he tenido que interrumpirle.

 
  
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  Francis Wurtz, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (FR) Señor Presidente, en vísperas de la apertura de estas conversaciones, que van a prolongarse durante mucho tiempo, hay que recordar con toda claridad los puntos no negociables, aquellos en los que los negociadores europeos no pueden transigir por muchas presiones que se ejerzan sobre ellos. Aunque esos puntos son conocidos, creo que no es ocioso recordarlos hoy. Nuestro Grupo lo ha hecho en su propuesta de resolución.

Se trata, en primer lugar, de la aplicación efectiva de las normas democráticas y del respeto efectivo de los derechos civiles y de los derechos humanos internacionalmente reconocidos. Esto incluye, naturalmente, los derechos civiles, políticos y culturales de las minorías, y en primer lugar los de los kurdos. Es este un aspecto que el proyecto de compromiso que se nos presenta, que en general es satisfactorio, pasa sorprendente y lamentablemente por alto. Ahora bien, a nuestro entender es fundamental que Turquía renuncie definitivamente a cualquier idea de solución militar de la cuestión kurda, que reconozca la dimensión política del conflicto y que favorezca la reconciliación, en particular con los kurdos que han renunciado al uso de sus armas.

Con el mismo espíritu, hay que conseguir que Turquía, contrariamente a cualquier forma de nacionalismo, acepte mirar su historia de frente reconociendo el genocidio armenio. Es significativo, por lo demás, que el juicio inaceptable incoado contra Orhan Pamuk se refiera simultáneamente a la cuestión kurda y la cuestión armenia.

Por último hay que asegurar que en un plazo breve que sería conveniente precisar ya en la primera fase de la negociación, que Turquía reconozca la República de Chipre, retire sus tropas de ocupación del norte de la isla y, mientras tanto, aplique plena y efectivamente los compromisos contenidos en el Protocolo que amplía la unión aduanera Turquía/Unión Europea a los nuevos Estados miembros, en particular a la República de Chipre, lo que significa evidentemente el respeto absoluto del libre acceso de los buques y aviones chipriotas a los puertos y aeropuertos de Turquía.

En esta enumeración no hay ninguna condición excesiva o indebida. Estas medidas responden, en lo esencial, a las expectativas de las propias fuerzas democráticas de Turquía, que desean, como nosotros, crear las condiciones para una adhesión futura de su país a la Unión. Estas negociaciones representan para ellas –para las fuerzas democráticas turcas y kurdas– una palanca excepcional para acelerar las transformaciones que consideran necesarias. Por tanto, ¡nuestra vigilancia les favorece!

 
  
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  Roger Knapman, en nombre del Grupo IND/DEM. – (EN) Señor Presidente, para aquellos de nosotros que se oponen a toda la idea de una unión política, el asunto es muy sencillo. Nos oponemos a la unión política con Turquía al igual que nos oponemos a la unión política con Alemania, Francia o Italia.

Sin embargo, ¿qué debe hacer uno, de repente, con todos estos eurofanáticos –en especial los de allí abajo– y la CDU en Alemania, e incluso el propio gran Presidente Chirac, cuyo fervor por el desarrollo sin fin de la Unión Europea se enfría de golpe cuando llega al Bósforo?

Algunos detectarán esta mañana el tufillo de la hipocresía; pero en realidad no es hipocresía, es el olor del miedo: miedo a que el apoyo público a todo el proyecto de la UE se derrumbe finalmente si prosigue en serio la entrada de Turquía. A fin de cuentas, el último Eurobarómetro, como seguramente sabe el señor Poettering, registró una oposición del 70 % a que Turquía fuera miembro de pleno de derecho en Francia y un 74 % en Alemania. Pero, como de costumbre, Bruselas seguirá adelante. Bien. Aunque estamos en contra de la adhesión de Turquía, nos alegraremos mucho de observar cómo la UE se destruye a sí misma mientras intenta conseguirlo.

Dicen que los turcos no votan por Navidad, pero si las instituciones de la UE votan a favor de Turquía, podría ser una excepción imprevista a la norma.

 
  
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  Konrad Szymañski, en nombre del Grupo UEN. (PL) Señor Presidente, cada ampliación de la Unión Europea ha desencadenado una serie de emociones, pero hasta el momento ninguna ampliación ha causado tantos recelos como la relativa a Turquía. Esto podría significar que los europeos nunca darán su consentimiento. Si los europeos se oponen a esta ampliación ahora y en el futuro, crear el espejismo de la plena adhesión de Turquía a la Unión Europea podría suponer una tremenda decepción y enfado para el Gobierno de Ankara. Cuando la cuestión turca se debatió por primera en esta Cámara en diciembre de 2004, señalé que es bastante obvio que es posible conseguir todas las ventajas de unos vínculos económicos, políticos y militares más estrechos con Turquía sin necesidad de recurrir a la adhesión. Se han escrito muchas páginas al respecto.

Hoy me gustaría destacar otro problema relacionado con esta ampliación, en particular la pérdida de equilibrio político y geográfico. Posponer la adhesión de Croacia y evitar una declaración sobre el lugar legítimo de Ucrania en Europa, al tiempo que se presiona para avanzar en este proceso con Turquía, es injusto e inaceptable. Es excesivamente costoso y perjudicial para la Unión Europea en los países de Europa Central y Oriental y en los demás países que he mencionado.

El señor Schulz y el señor Poettering mantienen que nuestra capacidad de absorción es limitada. Si es así, preferiría que esta capacidad se utilizara de forma diferente. El documento que nos ocupa es realmente un intento de chantaje, ya que condiciona el proceso de ampliación al llamado proceso constitucional. Por tanto, los diputados de Ley y Justicia se abstendrán en la votación de este documento.

 
  
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  Philip Claeys (NI). – (NL) Señor Presidente, todo apunta a que Turquía entrará en la UE a toda costa, pero tal como demostró recientemente la Comisión Cívica UE/Turquía, ese país no cumple los criterios de Copenhague, aunque la Comisión y el Consejo afirman lo contrario. Saben muy bien cómo están las cosas. Hace un momento, el Comisario Rehn se ha referido a la persecución del escritor Orhan Pamuk, y expresan su preocupación cada vez que ocurre algo así, pero cuando llega el momento de actuar no hacen nada.

¿Cuándo debería Turquía reconocer a todos los Estados miembros? ¿Cuál es el calendario para la apertura de los aeropuertos y puertos turcos? Hay quien sugiere que durante el proceso de negociación, así que en unos diez años, posiblemente, cuando hayamos avanzado tanto que será imposible dar marcha atrás, aunque Turquía no cumpla las condiciones. Esta es la solución del salchichón que se va cortando a rodajas: las decisiones se van tomando poco a poco y antes de que nos demos cuenta, nos encontramos con un hecho consumado. El único argumento que oímos una y otra vez antes de la adhesión de Turquía es la promesa que se hace a los turcos. ¿Qué ocurre con la promesa de que Turquía debe cumplir las condiciones previstas? De hecho, ¿cuándo preguntaremos a los ciudadanos lo que piensan sobre la adhesión de un país no europeo que no tiene cabida en la Unión Europea?

 
  
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  Camiel Eurlings (PPE-DE). – (NL) Señor Presidente, justo antes del comienzo previsto de las negociaciones, la relación entre Europa y Turquía está atravesando un momento crítico, en primer lugar a resultas de una contradeclaración turca que la Comisión intentó evitar por todos los medios, pero, en segundo lugar, porque lo que Turquía considera que será necesario para entrar a formar parte de la Unión Europea es incompatible con las reglas del club. Su percepción de las cosas es muy distinta.

Por tanto, en estos momentos lo que necesitamos, más que nada, es claridad; claridad sobre cuáles son las reglas y qué pasos hay que dar y, por tanto, acojo con satisfacción nuestra resolución conjunta, porque nos aporta precisamente eso. Establece que el reconocimiento de Chipre no es negociable. Ese país tiene que ser reconocido lo antes posible; de lo contrario, las consecuencias pueden ser graves. Esto es lo que pensamos en esta Cámara y lo que debemos mantener. El señor Schulz ha mencionado un plazo de tiempo de uno o dos años, así que sería inaceptable, incluso para los socialistas, que Chipre no fuera reconocido de aquí a dos años. Hemos tomando nota.

En segundo lugar, hay que hablar sin rodeos en relación con la implementación del Protocolo. Esto debe quedar claro cuando comiencen las negociaciones en 2006; en caso contrario, las consecuencias podrían ser graves. Teniendo esto presente, me gustaría añadir algo más. Europa debe asumir su responsabilidad y alentar a las Naciones Unidas a que fomenten la reconciliación de las dos partes en Chipre. El fin de semana pasado hablé con los líderes de ambas facciones, que no se han visto en años. Deberíamos presionar a las Naciones Unidas para que envíen a alguien a negociar con ambas partes. Otro modo de actuar sería admitir nuestra debilidad.

En tercer lugar, en lo que respecta a la posición jurídica de la declaración, el Comisario tiene razón cuando dice que no nos vincula jurídicamente, pero el señor Brok y el señor Poettering también tienen razón cuando afirman que tenemos un problema si el Parlamento turco lo incluye en la ratificación. El señor Schulz argumenta que si Turquía lo utiliza en la ratificación, debemos suspender las negociaciones de inmediato. ¿Cómo puede afirmar algo así, si él quiere que el proceso con Turquía vaya bien? Espero que el Comisario pueda confirmarnos pronto que Turquía no supedita la ratificación a esa declaración. Si así lo hiciera, sería preferible que el Parlamento se mantuviera alerta y suspendiera todo el proceso, a fin de poder presionar al máximo para que Turquía no tome el camino equivocado y evite una serie de problemas que, como ha dicho el señor Schulz, nos obligarían a cancelar todo el proceso en dos meses.

La resolución también es muy clara respecto a cómo debemos abordar las negociaciones a su debido tiempo. Aunque Turquía ha cumplido formalmente, al menos eso parece, las condiciones iniciales, me gustaría añadir que las nuevas leyes son problemáticas, porque los artículos 301 y 305 del código penal aseguran que Orhan Pamuk puede ser perseguido, que un juez puede cancelar un congreso armenio, y me complace que el Primer Ministro Erdogan hablara sin tapujos durante el congreso, también en lo que respecta a la cuestión kurda. Es un acto de valentía.

No obstante, a fin de resolver los problemas, estas leyes deben modificarse, incluida la ley sobre minorías religiosas, a la que no ha lugar en un país que quiere formar parte de Europa. Es inaceptable que los sacerdotes no puedan ser ordenados en Turquía después de años de promesas y que las iglesias sigan cerradas al público. Por eso, me complace que se utilice la palabra «plazos» en esta resolución. Si nos tomamos en serio la prioridad en lo que respecta a los criterios políticos, debemos ser igual de atrevidos a la hora de fijar plazos y advertir a Turquía de que debe introducir cambios en uno o dos años, ya que de otro modo no se puede avanzar.

Por último, la resolución se refiere explícitamente a la capacidad de absorción. La capacidad de Europa de absorber a un país grande como Turquía debería ir de la mano de una constitución y de una serie de disposiciones financieras, pero sobre todo habrá que convencer a los ciudadanos de a pie. Es tarea de Turquía hacerlo con buenas campañas y reformas reales, pero también hay algo que compete a esta Cámara, no solo hablar alto y claro con esta resolución, sino también mantener este lenguaje en los años venideros.

 
  
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  Jan Marinus Wiersma (PSE). – (NL) Señor Presidente, al escuchar al señor Eurlings, podemos establecer en cualquier caso que estamos de acuerdo en muchos de los puntos recogidos en la resolución, pero no, según pienso, en todo. En lo que se refiere a Turquía, hay una diferencia de actitudes entre algunos de los Grupos de la izquierda, o del centro izquierda, y el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos). Esta es mi primera observación. No obstante, me complace ver que contamos con un proyecto de resolución claro y espero que sea aprobado sin modificaciones.

No hace falta decir que, como punto de partida, tomamos la posición adoptada el año pasado por esta Cámara para elaborar la resolución. También hemos repetido deliberadamente varios puntos a fin de explicar el marco negociador que a esta Cámara le gustaría que se utilizara en los próximos años.

Hemos pedido que la primera fase de las negociaciones con Turquía se centre en los criterios políticos, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la situación de las minorías. De ese modo, la Unión Europea podrá presionar al Gobierno turco para que establezca por ley estos derechos y libertades, y también para que los aplique realmente. Hemos insistido muchas veces en esto y seguiremos haciéndolo; por tanto, Turquía debería poner en marcha esta reforma y darle expresión práctica para que podamos evaluar los progresos debidamente.

Al menos, es tan importante confirmar de una vez por todas que el objetivo último de las negociaciones es la plena adhesión a la UE. Al mismo tiempo –y esto también aparece expresado en la resolución–, el resultado dependerá, por supuesto, del propio proceso. El éxito es nuestro objetivo, pero no hay garantías de ningún tipo. Como el propio Comisario ha dicho, el proceso en sí mismo es muy importante y tendrá enormes consecuencias para el futuro de la propia Turquía.

Hay que decir, lamentablemente, que el debate sobre la apertura de las negociaciones de adhesión con Turquía y el texto de la resolución están siendo ensombrecidos por dos cuestiones: primero, el reconocimiento de la República de Chipre y, segundo, la ampliación y la implementación del protocolo aduanero, que también afecta a Chipre. Estos dos problemas, lamento decirlo, los ha provocado la propia Turquía.

No podemos entender por qué una decisión global como la apertura de puertos y aeropuertos constituye un problema de principio tan importante. No comprendemos por qué Turquía no puede reconocer a todos los miembros de un club al que desea pertenecer. Por eso insistimos en que Turquía debe deshacerse de sus objeciones en relación con la ampliación del acuerdo aduanero y la implementación del Acuerdo de Ankara sin ningún tipo de discriminación. Por eso insistimos en que Turquía reconozca formalmente a Chipre lo antes posible una vez que hayan dado comienzo las negociaciones. Por eso insistimos en que la firma de un acuerdo con 25 países implica el reconocimiento de esos 25 países.

Tememos, y esto también se refleja en la resolución, que estas cuestiones podrían obstaculizar el proceso de negociación o suponer incluso su suspensión. Esto no nos beneficia a nosotros, ni al Gobierno turco ni al pueblo de Turquía. Por tanto, instamos al Gobierno turco a que se ponga a trabajar directamente a fin de solventar estos problemas.

Por último, aunque no es un debate sobre Chipre, o la cuestión chipriota, se ha planteado esta cuestión y me gustaría hacer dos preguntas al respecto. Primero, al igual que el señor Eurlings, me gustaría pedir a todas las partes que vuelvan a la mesa de negociación para salir del punto muerto en el que se encuentra el futuro del norte de Chipre.

Segundo, me gustaría pedir a estas mismas partes, así como al Consejo y a la Comisión, que no duden ni un minuto más y que tomen las medidas necesarias para dar una oportunidad a la economía, y con ello, a los ciudadanos del norte de Chipre.

 
  
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  Andrew Duff (ALDE).(EN) Señor Presidente, lamento observar que, a juzgar por lo que han dicho otros oradores anteriores, las conversaciones entre el SPD y la CDU sobre la formación de la Gran Coalición no están avanzado con la fluidez necesaria.

Creo que es extraordinario que quienes se han beneficiado tanto de la integración europea desde el punto de vista de la prosperidad, la seguridad y la democracia liberal se nieguen ahora a extender estos beneficios a Turquía. Sin embargo, estoy de acuerdo con el señor Poettering en que es importante que acentuemos la capacidad de la Unión de absorber a este país. Me pregunto si el Presidente en ejercicio puede indicar si está de acuerdo con nosotros sobre la necesidad del acuerdo europeo sobre la Constitución antes de que Turquía y Croacia puedan adherirse a la UE. ¿Estaría también de acuerdo en que el problema de Chipre seguirá siendo insoluble y los Balcanes díscolos e inestables si la Unión rechaza la adhesión de Turquía? ¿Podría decir qué medidas tomará la Presidencia para promover esfuerzos por establecer relaciones financieras y comerciales con Chipre del Norte una vez hayan comenzado efectivamente las negociaciones de adhesión?

 
  
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  Joost Lagendijk (Verts/ALE). – (NL) Señor Presidente, Señorías, en el periodo previo a la toma de decisiones importantes en la Unión Europea sobre Turquía, cada vez es más evidente que se está librando una batalla, y bastante encarnizada, entre reformistas y conservadores sobre el futuro de Turquía, entre una Turquía democrática anclada en Europa y una Turquía no democrática en espléndido aislamiento.

Me gustaría dejar claro que yo soy partidario de que ganen los reformistas. Esto significa que la UE, en sus relaciones con Turquía, no debe medir sus palabras, sino que debe ser justa. En lo que respecta a Chipre, la firma del protocolo por parte del Gobierno turco implica, en mi opinión, su plena aplicación. No me cabe ninguna duda. Esto también significa, no obstante, que la UE debe cumplir su promesa de sacar al norte de Chipre de su aislamiento, lo que también quiere decir, hablando de la cuestión chipriota –y esto lo digo en beneficio de los diputados socialistas de esta Cámara– que hay que hacer las cosas a su debido tiempo: primero, tenemos que pedir a Kofi Annan que examine si es posible una solución, para luego seguir con el reconocimiento, porque si se hace de otro modo, no funcionará. Hay que ser sinceros y justos y encomiar el nuevo código penal turco, aunque señalando a los reformistas que este nuevo código sigue conteniendo muchas cláusulas y artículos que pueden ser objeto de una interpretación errónea por parte de los conservadores en su intento por frustrar a los reformistas, como hemos visto en el caso del escritor Orhan Pamuk; por ello, hay que introducir cambios.

En lo que a mí respecta, las negociaciones pueden empezar. Deseo a la Comisión y al Consejo mucha más equidad y claridad y deseo a los reformistas en Turquía mucha fortaleza y acierto.

 
  
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  Adamos Adamou (GUE/NGL).(EL) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, tenía pensado empezar mi breve intervención de un minuto y medio de forma distinta, pero debo hacer un comentario sobre la declaración de mi estimada amiga la señora Bonino, que ha intervenido antes y ha culpado a los grecochipriotas por su rechazo del plan Annan. Creo que todos aceptan que las decisiones tomadas a raíz de los referendos son aceptables, tal como se manifiesta en la propuesta de resolución, independientemente de que ella personalmente lo lamente. No obstante, me gustaría que la señora Bonino explicara asimismo los motivos por los que los grecochipriotas rechazaron este plan y, también, que aclare que el 35 % de los turcochipriotas dijeron «no» y que, también, los colonos que están cometiendo crímenes de guerra amparados en la legislación internacional también tuvieron derecho a voto en los territorios ocupados en Chipre. Eso, a modo de comentario breve.

Turquía debe cumplir sus obligaciones derivadas del Derecho internacional y los principios en los que se basa la Unión Europea. Hay que tener en cuenta el hecho de que la Unión Europea está formada por 25 Estados miembros, incluida la República de Chipre, y que sería paradójico, si Turquía entrara a formar parte de la Unión y, al mismo tiempo, hubiera un ejército de ocupación en el territorio de un Estado miembro y que se negara a reconocerlo.

En este contexto, Turquía tiene que aplicar plenamente y sin discriminación alguna las disposiciones del Protocolo, incluido el capítulo relativo al transporte. Así pues, huelga decir que Turquía tiene que reconocer a la República de Chipre.

Con una Chipre reunificada, y Grecia y Turquía como miembros de la Unión Europea, la paz y la seguridad en la zona, en mi opinión, se verán reforzadas.

 
  
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  Bastiaan Belder (IND/DEM). – (NL) Señor Presidente, antes o después, los políticos ambiguos son castigados por el electorado, y el curso dubitativo seguido por el Consejo y la Comisión en las negociaciones con Turquía no son una excepción. Ya tuvimos el primer castigo: un Tratado constitucional que ha sido torpedeado por dos referendos. Un segundo castigo electoral se está preparando en forma de nuevos referendos, si resulta que las llamadas «negociaciones abiertas» con Turquía culminan en la adhesión. ¿Por qué los Estados miembros no optan sencillamente por un sólido programa de vecindad con Ankara? En última instancia, incluso una auténtica unión aduanera entre la UE de los 25 y Turquía se está convirtiendo en un obstáculo casi infranqueable debido a las profundas diferencias relacionadas con la división de Chipre.

Mientras tanto, las perspectivas de las negociaciones con Turquía me preocupan particularmente por la situación de la Iglesia cristiana en ese país, que, me gustaría destacar, no tiene derechos, y eso sin mencionar los graves casos de abusos físicos sufridos por protestantes turcos el mes pasado. Estoy deseando ver las iniciativas del Consejo y la Comisión en lo que respecta al cumplimiento de los criterios políticos de Copenhague, y el Comisario Rehn recordará que le pedí que nos informara de esto mismo hace un año. Esta mañana he oído hablar mucho del llamado Estado laico en Turquía. Los diputados que mencionan esta cuestión no conocen los hechos y es por estos hechos por los que deberíamos empezar.

 
  
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  Roberta Angelilli (UEN).(IT) Señor Presidente, Señorías, en diciembre pedimos a Turquía que enviara un mensaje claro, que aceptara las normas democráticas de la Unión Europea reconociendo como primer paso a Chipre. La respuesta negativa del Gobierno turco es, en cambio, una señal de intransigencia sorprendente.

Sabemos que se trataba de una declaración unilateral sin efecto jurídico, pero precisamente por ello fue grave e injustificada. No menos sorprendente es la actitud de Europa: mediante eternos compromisos demuestra una vez más su ambiguo papel, que posterga los problemas y los agrava en vez de resolverlos.

Queremos resaltar que el proceso de adhesión de Turquía no debe tener una conclusión decidida de antemano. Turquía debe asumir compromisos concretos que no admiten rebajas. No quiero afirmar que no haya habido mejoras, pero todavía hay demasiado que hacer contra la tortura, en materia de respeto de los derechos humanos y civiles y de protección de las minorías; ante todo, Turquía no puede no reconocer a un Estado que ya es miembro efectivo de la Unión Europea, como Chipre, ni menos seguir ocupando el suelo chipriota con 40 000 soldados turcos. Es necesario un proceso de adhesión serio y claro, conforme a los valores de integración y respeto mutuo.

Sabemos también cuánto se ha esforzado el Gobierno italiano por el buen resultado de las negociaciones, pero por las razones que he indicado, la delegación de Alleanza Nazionale emitirá un voto crítico de abstención. Esto no significa cerrar la puerta a Turquía, sino solo la exigencia de que se respeten las normas, que deben ser iguales para todos.

 
  
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  Jan Tadeusz Masiel (NI). – (PL) Señor Presidente, una vez que se hayan abierto las negociaciones con Turquía, antes o después desembocarán lamentablemente en la adhesión, incluso si Turquía no cumple las obligaciones previstas. Después de todo, ¿por qué debería esforzarse en cumplir estas condiciones si el hecho de que no lo está haciendo actualmente no ha supuesto ningún impedimento para abrir las negociaciones?

Turquía no respetará nuestra cultura e intentará imponernos la suya propia. Un país que no ha sido cristiano no puede ser europeo. Los actuales y los potenciales miembros de la Unión se convirtieron al cristianismo hace miles de años y ninguna filosofía humanista puede sustituir este denominador común que nos une a todos. Doy la bienvenida a Turquía como socio, pero no como miembro.

Hace dos días, el Presidente Borrell recordó a la Cámara, si bien en un contexto distinto, en el de la Constitución, que «Europa es para los europeos»; de otro modo, los europeos abandonarán la Unión.

 
  
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  Ioannis Kasoulides (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, fui uno de los que, el pasado diciembre, no se opuso a la apertura de las negociaciones con Turquía, con la esperanza de que promovería las cuestiones de democratización y derechos humanos en ese país y fomentaría la paz entre Turquía, Grecia, Chipre y Armenia en la región. Por desgracia, el año pasado hubo un retroceso y ningún progreso.

A Turquía se le exigió una sola cosa, además de una legislación sobre la discriminación por motivos de sexo, y era que extendiera la aplicación del Protocolo de Ankara para incluir a Chipre. Sin embargo, hace solo una semana el Ministro de Asuntos Exteriores, el señor Gül, ha dicho que los puertos y aeropuertos no tienen nada que ver con la Unión Aduanera.

El Consejo y la Comisión quieren dar carpetazo al asunto, del mismo modo que lo han hecho con el trato dado a las minorías religiosas, el artículo 305 del Código Penal, la cuestión del genocidio armenio, la represión de las manifestaciones de mujeres y tantas otras cuestiones, incluida la de Orhan Pamuk y la libertad de expresión en Turquía.

El tratamiento de Turquía como país candidato tiene que ser imparcial pero estricto. ¿Cuál de entre los diez anteriores países candidatos hubiera osado, al embarcarse en sus respectivas negociaciones, no reconocer a un Estado miembro? Y, sin embargo, esto es lo que ocurre con Chipre. Podemos lamentar el resultado del referendo en Chipre, pero tenemos que respetar los resultados de este referendo, del de Francia y del de los Países Bajos.

La complacencia mostrada por el Consejo y la Comisión debilita el mensaje que llega de estos referendos. Me temo que el problema aquí no es Turquía. Es el Consejo y la Comisión.

 
  
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  Hannes Swoboda (PSE). – (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, Señorías, el Primer Ministro turco, el señor Erdogan, ha hecho un gran esfuerzo por su país, también en los cambios realizados para acercarlo a la Unión Europea. No obstante, hizo un mal servicio al emitir esta declaración unilateral inaceptable al mismo tiempo que firmó el Acuerdo de Ankara. Sin embargo, huelga decir que este acuerdo tiene consecuencias jurídicas que Turquía no puede solo aceptar, sino que tiene que ponerlas en práctica.

No obstante, creo que nosotros, en la Unión Europea, tenemos que enseñar a Turquía lo que significa pensar y actuar desde una perspectiva europea y seguir avanzando con confianza y coherencia. Por eso creo que la Unión Europea debe abrir las negociaciones el 3 de octubre. ¿Por qué?

Primero, aunque el proceso de reforma que está en marcha en Turquía se está encontrando con obstáculos y problemas, a los que el señor Kasoulides se ha referido convenientemente, sería una irresponsabilidad por nuestra parte coartarlo, porque esto perjudicaría a Europa. En lugar de hacer esto, debemos apoyarlo.

En segundo lugar, debemos dar a todos los grupos en Turquía, y en particular a los grupos minoritarios como los kurdos, la oportunidad de utilizar este proceso de reforma como un medio para encontrar nuevas formas de expresar su cultura y de participar en la vida política.

En tercer lugar, tenemos que garantizar que Turquía, tras haber sido reconocida como país candidato a la adhesión a la Unión Europea, debería también, de modo similar, mejorar sus relaciones con todos sus vecinos, particularmente, por supuesto, con Armenia, y esto supone, entre otras cosas, reconocer su propia historia y las atrocidades que de ella dan testimonio.

Cuarto, es absolutamente vital que demos nuestro apoyo a la población de habla turca de Chipre. Hay mucho que decir, y de modo justificado, sobre la mayoría de habla griega de la isla, pero no debemos olvidarnos de que fue la minoría turca la que dio un contundente «sí» a la reunificación y un contundente «sí» a Europa. No debemos olvidar que hasta el momento Europa no ha cumplido su obligación y su responsabilidad con respecto a esta minoría en cuestiones como el comercio y el apoyo financiero.

Por todos estos motivos, deberíamos adoptar una actitud coherente y decir un claro «sí» al comienzo de las negociaciones. Será un proceso difícil, con muchos, muchos problemas que resolver, pero debemos asegurarnos de que Turquía prosigue con ese proceso de reformas. Si Turquía lo logra, entonces debe y puede convertirse en Estado miembro de la Unión Europea. Solo si fracasa, tendremos que buscar otras formas de relación.

Señor Poettering, para que quede claro y no haya dudas, le digo que nuestro Grupo espera que el 3 de octubre den comienzo las negociaciones no solo con Turquía, sino también con Croacia. Esto sería una señal inequívoca de que estamos avanzando. No queremos que Turquía y Croacia compitan una con otra. Ambos países merecen que empecemos a negociar con ellos. Si podemos empezarlas ahora, las negociaciones con Croacia finalizarán antes que las de Turquía, pero sigamos avanzando hacia el futuro de nuestro continente junto con estos dos países.

 
  
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  Marielle de Sarnez (ALDE).(FR) Señor Presidente, a pocos días y a pocas horas de la fecha prevista para la apertura de las negociaciones, Turquía todavía no ha reconocido a la República de Chipre y la justicia turca ha prohibido, una vez más, la celebración de un coloquio sobre el genocidio armenio, genocidio que Turquía aún no ha reconocido. A pesar de estas graves violaciones del deber de memoria y de los principios democráticos, las instituciones europeas hacen como si no pasara nada y nos confirman que la suerte está echada; la Unión Europea iniciará el próximo 3 de octubre las negociaciones de adhesión con Ankara.

Quiero responder con una palabra a todos los que nos explican que abrir estas negociaciones no prejuzga en nada sus resultados. Es falso, y al menos por dos razones. La primera es que estas negociaciones se inician explícitamente con vistas a la adhesión, y no con vistas a una cooperación privilegiada. Decir lo contrario sería mentir. La segunda razón es que, evidentemente, la apertura de las negociaciones desembocará en la adhesión. Durante varios años abriremos, examinaremos y después cerraremos uno tras otro los distintos capítulos de la adhesión. Pero la conclusión ya se conoce: ningún país asumirá por sí solo, al cabo de un largo proceso, la responsabilidad de decir «no». Decir lo contrario también sería mentir.

Europa atraviesa hoy la crisis más grave de su historia y no hay sobre la mesa, ni por parte del Consejo ni de la Comisión, ningún proyecto, ninguna perspectiva, salvo la de dar la espalda a la Europa política, de creer en recientes declaraciones. El único tema en el orden del día es la ampliación a Turquía, como si en esta Europa desorientada una perpetua huida hacia delante sustituyese a partir de ahora la visión. Europa necesitará mañana una verdadera revisión. Estaremos junto a todos los que quieran refundar el proyecto europeo para dar cuerpo, por fin, a una Europa política y democrática.

(Aplausos)

 
  
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  Cem Özdemir (Verts/ALE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, mucho se ha hablado en esta Cámara sobre el congreso de historiadores celebrado el fin de semana pasado en Estambul, en el que yo participé. Contrariamente a lo que acaba de decir la señora De Sarnez, este congreso se celebró y fue así porque el Primer Ministro turco y el Ministro de Asuntos Exteriores dijeron firmemente que tenía que celebrarse y expresaron su solidaridad con los académicos y las voces que se muestran críticos con Turquía. Sería bueno para el Parlamento Europeo si todos los Grupos aprovecharan esta oportunidad para dar las gracias al Primer Ministro turco por su acto de valentía al permitir la celebración de este encuentro crítico. Eso fue un ejemplo de su conciencia europea.

Acabo de regresar de Turquía con una misión doble. Lo primero que se me ha pedido es que dé las gracias a todos los que en esta Cámara, durante muchos años, han defendido los derechos humanos y la democracia en Turquía y también en un momento en que en Turquía, al igual que en el resto del mundo, imperaba la Guerra Fría y algunos de los que hoy hablan de derechos humanos veían de todo, excepto los problemas con los derechos humanos.

En segundo lugar, traigo conmigo la petición de que sigamos avanzando en el proceso de acercar al país a la Unión Europea, porque este es el único modo en el que la democracia y las reformas podrán implantarse de forma duradera.

(Aplausos)

 
  
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  Vittorio Agnoletto (GUE/NGL).(IT) Señor Presidente, Señorías, el 3 de octubre se inician las negociaciones con Turquía, pero Turquía no puede burlarse de la Unión Europea: los derechos humanos deben ocupar un lugar central en cualquier negociación. Sin embargo, la reforma de la Constitución se ha quedado en mero auspicio y en la ley electoral permanece la barrera del 10 % que impide a los kurdos tener una representación parlamentaria propia.

Una nueva ley limita las posibilidades de los abogados de cumplir con su deber profesional, los periodistas pueden ser detenidos si sus artículos se consideran un ataque a la integridad territorial, los sindicatos de maestros han sido condenados por defender el derecho de cada cual a expresarse en la escuela en su propia lengua. Mehmet Tarhan, un joven turco gay, ha sido condenado a varios años de prisión por haberse declarado objetor de conciencia.

Pero la situación es más grave en la región del Kurdistán. Hace tan solo unas semanas, el Presidente Ergodan alimentó la esperanza de que se emprendiera un camino hacia la paz, pero nada de esto ha sucedido. A pesar de la suspensión de todas las acciones militares declarada por el Congra-Gel, se siguen registrando violentas acciones militares contra la población kurda, torturas y secuestros.

La Unión Europea debe pedir a Turquía que reconozca políticamente la existencia de la cuestión kurda y ponga en marcha negociaciones públicas. El camino para la Unión Europea pasa por Diyarbakir, la capital del Kurdistán turco. Los derechos humanos y el respeto de las normas democráticas no son negociables, pero el Gobierno turco no parece decidido a satisfacer la petición del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de que se celebre un nuevo juicio a Abdulá Ocalan. La Unión Europea no puede ignorar esta situación, a menos que devalúe la credibilidad de sus propias instituciones.

La idea de que Turquía pueda entrar en la Unión Europea sin reconocer a Chipre es totalmente inaceptable: ahora, la pelota está en el tejado turco. Se puede discutir durante años sobre acuerdos económicos y de aduanas, nunca sobre derechos humanos.

 
  
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  Georgios Karatzaferis (IND/DEM).(EL) Señor Presidente, estamos hablando de la adhesión de Turquía a Europa. Un ejemplo de ayer: el Papa no pudo celebrar misa en Estambul. Díganme, ¿qué otro país en el mundo prohíbe al Pontífice visitarlo? Hasta el comunista Castro recibió al Papa con los honores dignos de un Jefe de Estado. Turquía lo veta. Eso es racismo. Esta prohibición es un acto de racismo. No solo contra el Patriarca ecuménico; también han convertido la mayor iglesia de la Cristiandad, Santa Sofía, en lugar de celebración de danzas orientales y desfiles de trajes de baño. Esto es un insulto. Lo que está ocurriendo es un insulto a Europa.

No reconoce a Chipre y hay quien habla del plan Annan. Si el plan Annan le resultara tan atractivo, Turquía lo aplicaría a los 20 millones de kurdos. Si el ejército ocupante se va, se restaurará la Constitución de 1960, con un presidente grecochipriota y un vicepresidente turcochipriota y esto sería el final de la historia. Automáticamente, el norte de Chipre disfrutaría de las mismas ventajas que el sur. Es algo matemático, solo hace falta un poco de lógica; no es necesaria la intervención de los estadounidenses que, lamentablemente, también dirigen los pasos de Europa en esta Cámara.

(Aplausos)

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. MOSCOVICI
Vicepresidente

 
  
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  Sebastiano (Nello) Musumeci (UEN).(IT) Señor Presidente, Señorías, desde siempre miramos con gran interés la valiente elección de Turquía de tomar partido por Occidente, al menos desde el punto de vista de las opciones estratégico-militares. En particular, quien vive como yo en el pedazo de tierra más meridional del territorio europeo, en pleno corazón de la cuenca euro-afro-asiática, advierte más que cualquier otro la necesidad de establecer contornos y fronteras inspirados por un espíritu de pacífica convivencia.

El proceso de democratización emprendido por el Estado turco con vistas a su posible entrada en la Unión Europea parece aún lento, incierto y contradictorio. Algunos obstáculos se han superado, es cierto, pero quedan otros por eliminar. No se trata de un largo e infinito examen al que Occidente somete a Turquía, sino de la indispensable exigencia de construir una ampliación sobre un fundamento de democracia y de respeto de los derechos civiles e internacionales.

Por ello, la Unión Europea tiene el deber de apoyar a Turquía en su camino para alinearse con Occidente, pero también el deber de ser inflexibles e intransigentes en este terreno: cualquier opción oportunista no tendría justificación, de modo que hoy por hoy esto justifica nuestra considerada abstención.

 
  
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  Hans-Peter Martin (NI). – (DE) Señor Presidente, los que están escuchando este debate se estarán preguntando cómo es posible que algunos actúen de forma tan irresponsable. Se preguntarán qué fue lo que los responsables políticos nos prometían una y otra vez que sin Niza no habrá ampliación más allá de los 10 y sin constitución para la UE no habrá futuras ampliaciones, ¿y qué estamos haciendo ahora? ¡Estamos allanando el camino a Turquía!

Si esto es lo que realmente está ocurriendo, estoy convencido de que la historia sepultará a la UE. No podremos seguir desarrollando el proyecto de la Unión Europea de ningún modo sensato, tal como fue concebido en un principio. Considero un acto de traición por parte de la clase política dirigente, particularmente en vista de su responsabilidad sobre los jóvenes, continuar con este proceso.

Añadamos un poco más de simbolismo con otro ataúd más en el Pleno. ¡Están ustedes enterrando el proyecto europeo! Tengo tiempo para lanzar un último llamamiento, y lo hago como miembro de la delegación en la Comisión Parlamentaria Mixta UE/Turquía: ¡tiren de la alarma y detengan las negociaciones!

(Aplausos)

 
  
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  Renate Sommer (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, en las últimas semanas y meses he perdido la cuenta de los debates en Turquía en los que se ha hablado de la necesidad de cumplir los acuerdos –pacta sunt servanda–, pero parece que esto solo se aplica al lado europeo, y, en esta Cámara, no a todos, sino solo a los que adoptan una posición crítica con respecto a Turquía y su adhesión. El principio de pacta sunt servanda parece que solo se nos aplica a nosotros, sin exigir nada a Turquía, que evidentemente, y a juzgar por los acontecimientos de los últimos meses, no está preparada para cumplir nuestras normas. Pacta sunt servanda; pero ni siquiera el Consejo o la Comisión los ponen en práctica, ya que incumplen constantemente las normas e infringen los tratados que tenemos en común. Habría que llevarlos a los tribunales.

Los criterios políticos de Copenhague no son negociables y los demás países candidatos los tuvieron que cumplir para poder empezar sus negociaciones. De repente, nada de eso se aplica a Turquía, aunque, a pesar de las reformas, todo está mal allí. ¿Qué ha ocurrido? El Comisario Rehn ha dicho antes que la Comisión considera que el comportamiento errático de Turquía es lamentable, aunque a pesar de ello sigue defendiendo las negociaciones y la plena adhesión. Ahora la Comisión nos dice que Turquía concede gran importancia al desarrollo económico y social en sus regiones surorientales; pues bien, no es así. Lo que allí está ocurriendo no es más que un espectáculo puesto en escena por el señor Erdogan. La verdad es que los kurdos están excluidos del proceso de la UE y también de su propio Parlamento nacional.

No debemos olvidar que fue un miembro del Gobierno turco el que en un principio bloqueó el congreso sobre los armenios. Orhan Pamuk va a ser juzgado. Anteayer, la organización de gays y lesbianas de Turquía fue ilegalizada. Golpearon a los manifestantes y los llevaron a los tribunales. La tortura es una práctica generalizada. La situación de las mujeres es vergonzosa; esto por sí solo ya es motivo para decir no a las negociaciones, ya que no hay perspectivas de cambio. La libertad religiosa no existe en la práctica, pero Turquía la utiliza para justificar la islamización del país. Todo esto lo permite la Unión Europea, ya sea por ingenuidad o en aras a importantes intereses nacionales, al abandonar todos los medios de los que dispone para ejercer presión. En Turquía, no obstante, las cosas solo cambiarán si...

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
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  Véronique de Keyser (PSE).(FR) Señor Presidente, el Grupo Socialistas en el Parlamento Europeo siempre ha apoyado la apertura de negociaciones con Turquía con la clara perspectiva de su adhesión a la Unión Europea. Sin embargo, llegados a este punto quisiera decir al señor Erdogan: francamente, con sus declaraciones unilaterales con motivo de la firma del Protocolo de Ankara no nos ha ayudado usted nada. Como sabe, en este Parlamento hay tres grupos, y hoy se ha visto claramente.

Están los que no ocultan que no quieren tener nada que ver con Turquía y que han iniciado con regocijo los preparativos para el entierro del proyecto.

Hay un segundo grupo: los que se resignan a un matrimonio de conveniencia, diciéndose que, después de todo, Turquía es un gran país, una encrucijada para los recursos energéticos, que tiene agua, que es amigo de los Estados Unidos, que se mostró correcto durante la guerra de Iraq al no implicarse en ella y que, a fin de cuentas, cada país tiene aún 71 ocasiones de oponer su veto durante las negociaciones.

Y hay un tercer grupo. Ese tercer grupo, al que pertenezco, cree en este proyecto, pero como un auténtico proyecto político y de apertura para una Europa tolerante, pluralista y abierta a la diversidad. Y no vamos a enterrarlo, pero este inmenso proyecto, que es una apuesta tremenda de la que habrá que convencer a los electores, comprende dos aspectos.

El primero es que no transigiremos ni en el tema de Chipre ni en la cuestión armenia, ni en los derechos de los kurdos, ni en los derechos de las mujeres. Queremos un matrimonio con todas las de la ley en que las partes implicadas puedan expresarse libremente. Queremos una democracia de este tipo y en este punto somos inflexibles.

Pero hay un segundo aspecto, más difícil aún de resolver. ¿Seremos capaces, en Europa, de cambiar sin traicionar nuestro modelo social? ¿Seremos capaces, al acoger a Turquía, de reforzar nuestras instituciones y de votar a favor del Tratado constitucional, pero también de poner en práctica la solidaridad hacia este país que, aunque grande, es pobre? Es una cuestión que queda abierta. Pero si abrimos las negociaciones, no hay que olvidar que en todo matrimonio hay dos cónyuges y que cada uno de ellos tiene su responsabilidad.

 
  
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  El Presidente. – Gracias, señora De Keyser, por esta explicación del matrimonio. Ha sido una bonita manera de exponer las cosas.

 
  
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  Silvana Koch-Mehrin (ALDE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, Europa se encuentra en crisis: no tenemos constitución y la financiación de la UE en el futuro sigue siendo incierta. Las instituciones de la Comunidad tienen demasiadas tareas que atender con 25 Estados miembros y el déficit democrático es cada vez más evidente. Si la propia UE solicitara su adhesión a la Unión Europea, su solicitud sería rechazada alegando que no es una democracia.

Es en estas condiciones en las que se emprenderán las negociaciones con Turquía y no hay posibilidad de que ambas partes puedan llegar a ponerse de acuerdo en un futuro predecible. Por tanto, deben ser juzgadas por el mismo patrón, como establecen los criterios de Copenhague. Debe garantizarse la posibilidad de que las negociaciones sean abiertas, en lo que respecta al resultado y la duración. Esto va en interés de ambas partes. La reforma es necesaria en ambos lados y las negociaciones ofrecerán tanto a Turquía como a la Unión Europea la oportunidad de llevarla a cabo. Gracias, en particular al Ministro de Asuntos Europeos, por su atención.

 
  
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  Mirosław Mariusz Piotrowski (IND/DEM).(PL) Señor Presidente, mi país siempre estará agradecido a Turquía por la solidaridad que demostró a Polonia cuando esta perdió su independencia en los siglos XVII y XVIII y su territorio fue dividido entre Austria, Prusia y Rusia. Sobre la base del mismo principio de solidaridad, hoy nos corresponde a nosotros expresar nuestra fuerte oposición a la entrada de Turquía a la Unión Europea, debido a que uno de los Estados miembros de la Unión, en concreto la República de Chipre, está ocupado actualmente por Turquía, que no reconoce su condición Estado miembro.

El consentimiento de esta situación sentaría un precedente muy peligroso para todos los Estados miembros de la Unión. Supondría aprobar una situación donde los derechos de las naciones más pequeñas o débiles se sacrifican en aras de los intereses políticos o económicos de las más fuertes. La historia de Polonia demuestra cuán peligroso esto puede ser, y el reciente acuerdo entre Rusia y Alemania demuestra que una situación como esta puede volver a ocurrir. Si nos preocupan los intereses de Europa, sería irresponsable debatir la adhesión de Turquía hasta que esta última no reconozca a la República de Chipre, que es una nación soberana y un Estado miembro de la Unión Europea.

(Aplausos)

 
  
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  Mogens N. J. Camre (UEN).(EN) Señor Presidente, los ciudadanos de Europa no dan la bienvenida a a Turquía en la UE. Si este Parlamento vota a favor de la apertura de negociaciones, estará actuando en contra de lo que quieren los ciudadanos que nos votaron para que les representáramos en esta Cámara. Los ciudadanos de la UE no quieren ver a un país no europeo ni a una cultura no europea en la UE. Nuestros ciudadanos no quieren que el Corán tenga ninguna influencia en la democracia europea. No quieren pagar por el desarrollo de Turquía.

Los políticos que propugnan la entrada de Turquía dicen que este país tiene que asumir todos nuestros valores. No saben qué es lo que están pidiendo. No se puede eliminar la cultura de un pueblo. Creemos que nuestra cultura es única. Estamos construyendo la UE sobre la base de ella. Pero los turcos creen que su cultura es la mejor y exigen que se le dé un lugar en Europa. Lo han intentado durante mil años. La rechazamos, pero ahora algunos políticos abrirán la puerta que puede destruir la UE. Subestiman el islam; subestiman el efecto demográfico y económico de un país en el que la religión no solo es una religión, sino que también determina la política.

(Aplausos)

 
  
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  Andreas Mölzer (NI). – (DE) Señor Presidente, un 70 % de los europeos y un 80 % de mis conciudadanos austriacos se oponen a la adhesión de Turquía, y es bastante comprensible dado el curso que siguen los acontecimientos. Si se puede tolerar que alguien en esta Cámara –y me refiero al señor Cohn-Bendit– tilde a esas personas de racistas, entonces considero que es una desgracia sin precedentes para una institución política democrática.

Con la firma del protocolo sobre la unión aduanera se daba un paso más hacia el reconocimiento de Chipre, lo que habría permitido a Ankara guardar las apariencias a la vez que cumplir una de las condiciones esenciales para iniciar las negociaciones. El desprecio por los acuerdos, insertando la declaración adicional, según la cual el reconocimiento se rechaza de forma rigurosa, aunque subrepticia, y el nuevo compromiso inocuo, implican, en muchos aspectos, una política suicida. No solo estamos todavía muy lejos de resolver el tema de Turquía y Chipre, sino que además ceder significaría que Turquía podría imponernos sus condiciones, lo que es absolutamente inaceptable. Y otra prueba de ello es la frecuente actitud arrogante de Turquía al exigir de la UE un seguimiento estricto de los compromisos ya dados, y defender dichas demandas con amenazas, cuando ellos no se consideran vinculados por ningún tratado o acuerdo. No es ese el camino correcto para que Turquía entre a formar parte de Europa.

(Aplausos)

 
  
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  Jacques Toubon (PPE-DE).(FR) Señor Presidente, Señorías, la Presidencia británica se inauguró con un discurso del señor Blair rebosante de seducción y ambición. Ahora sabemos que la única decisión significativa de este segundo semestre de 2005 –pese a ser tan crucial– será la apertura de negociaciones con Turquía. Esta decisión es el colmo del fingimiento y de la corrección diplomática, muestra indiferencia hacia la opinión de nuestros pueblos y es incoherente con el proyecto de integración europea. Porque de eso se trata ante todo. La Unión Europea que queremos no es la que la presencia de Turquía nos obligaría a construir. Existe una incompatibilidad entre nuestra Unión política y el destino que ese gran Estado nacional, que respetamos, está buscando sobre una base soberana y nacionalista.

Desde el 15 de diciembre de 2004, la situación es aún más peligrosa que antes. Podemos ver claramente que en el terreno de las libertades, los derechos, el no reconocimiento del genocidio armenio, la situación en la región poblada por los kurdos y, por último, la negativa a reconocer Chipre, las negociaciones se llevarán a cabo en las condiciones de Turquía más que en las de Europa, un estado de cosas que siempre hemos criticado. ¿Cómo se puede decir que tras la decisión adoptada por el Consejo a finales del año pasado, hoy cumplimos mejor las condiciones para la apertura de las negociaciones?

Por ello, Señorías, es indispensable que este Parlamento, que representa a los ciudadanos, transmita un mensaje enérgico aplazando la decisión sobre el Protocolo de Ankara y diciendo que no se entablar las negociaciones en las condiciones en que se quiere hacer hoy.

(Aplausos)

 
  
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  Michel Rocard (PSE).(FR) Señor Presidente, señor Comisario, contrariamente a mi predecesor, yo sigo, como muchos de nosotros, convencido de que la adhesión de Turquía a la Unión es esencial para garantizar la reconciliación, la paz y la seguridad en toda la región, para contribuir al esfuerzo de democratización y desarrollo de este país y, sobre todo, quizás, para demostrar a un país musulmán que, si respeta los derechos humanos, puede tener su lugar en una Unión de países democráticos. Pero la tarea es muy ardua, como demuestra el debate, porque existen fuerzas hostiles que ganan terreno y desean que este proceso naufrague.

Señor Comisario, señor Presidente, este es un ejemplo de libro que refleja la dificultad política de tomar decisiones cargadas de complicaciones a corto plazo y cuyos importantes efectos positivos no son visibles hasta 10 o 15 años después. Por esta razón, les ruego que concedan mucha importancia y tiempo a la tarea de explicación. Hay que hacer públicas, por supuesto, las dificultades, como la declaración unilateral turca sobre Chipre que acaba de mencionarse o los recientes casos de condena por delito de opinión.

Pero hay que insistir también en los progresos realizados y en la explicación de los retrasos. Así, no puedo dejar de pensar que la declaración sobre Chipre, que lamentamos, es la respuesta de Turquía que esperaba su opinión pública al rechazo por los chipriotas griegos del proyecto de resolución de la ONU. Ello no es excusa en absoluto, pero permite comprender mejor las cosas y, sobre todo, consultar urgentemente a la ONU sobre la necesidad de intensificar sus trabajos y reanudar su mediación. Y después, ante todo, hay que insistir mucho más de lo que se hace hoy en el sentido de la conferencia universitaria que se celebró en Estambul muy recientemente sobre el problema armenio. Es un tabú que por fin ha caído; ha sido necesario un compromiso muy firme por parte del Primer Ministro. Esto no quiere decir que la opinión turca esté dispuesta ya al reconocimiento, pero al menos es una etapa esencial que comienza.

Señor Presidente, señor Comisario, el proceso fracasará si no se mencionan las negociaciones que dirige usted y los progresos que generan. Describa, explíquese, tiene usted que luchar en dos frentes: el de sus interlocutores turcos y el de la opinión pública europea. ¡Combata en los dos y no deje de hacerlo nunca!

 
  
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  Karin Riis-Jørgensen (ALDE). – (DA) Señor Presidente, el hecho de que la UE empiece las negociaciones de adhesión con Turquía el 3 de octubre de 2005 demuestra que en la UE sabemos cumplir nuestras promesas. Además, así es como debe ser en la UE, que es, y necesita ser, una comunidad basada en el Estado de Derecho. Turquía avanza con rapidez, como he podido ver con mis propios ojos. Turquía está cambiando realmente día a día. Este proceso de transformación es algo que debemos apoyar y fomentar. Pero no todo es como debería ser, en Turquía, ni mucho menos. El acuerdo aduanero entre la UE y Turquía se ha firmado, pero Turquía sigue sin permitir que los barcos chipriotas atraquen en puertos turcos. Eso es totalmente inaceptable. Lo que pido al señor Erdogan es clarísimo. Turquía debe tratar a los barcos chipriotas como si fueran daneses o franceses. Deben tener acceso de inmediato. Los Ministros de Exteriores de la UE deben exigir esta condición indispensable a Turquía el lunes 3 de octubre de 2005.

 
  
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  Francesco Enrico Speroni (IND/DEM).(IT) Señor Presidente, Señorías, a propósito de Turquía hemos oído hablar de derechos humanos, de libertad religiosa, de kurdos, de Chipre, de misas del Papa, de armenios y así sucesivamente. Todo ello es interesantísimo e importante, pero en mi opinión una sola cosa debe guiar nuestras decisiones: la voluntad popular.

Los ciudadanos europeos, nuestros electores, de los que somos representantes, no quieren a Turquía en Europa. Por tanto, pido a sus Señorías que respeten la voluntad del pueblo, que no se consideren superiores a quienes les han elegido, porque si estamos aquí es porque alguien nos ha votado y ese alguien no quiere a Turquía en Europa. Seamos coherentes.

(Aplausos)

 
  
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  Roger Helmer (NI).(EN) Señor Presidente, hay argumentos de peso tanto a favor como en contra de la propuesta de adhesión de Turquía a la Unión Europea. Sin embargo, no tengo tiempo de enumerarlos ahora. Para mí el principal argumento es la responsabilidad democrática. La adhesión de un nuevo Estado miembro tan grande como Turquía atenuará la influencia de todos los demás Estados miembros y, por consiguiente, comprometerá todavía más la autodeterminación de las personas a quienes represento en los Midlands Orientales del Reino Unido. Por este motivo crucial me opongo a la adhesión de Turquía.

Pido a nuestros amigos turcos que consideren la propuesta de Angela Merkel de Alemania de una asociación privilegiada. No se trata de una alternativa de segunda clase; al contrario, daría a Turquía la mayor parte de las ventajas de ser un miembro de pleno derecho con pocos de los costes que supone. Por lo tanto, se trata de un mejor arreglo que el de la plena adhesión. En realidad, la asociación privilegiada es un arreglo tan excelente que me gustaría que estuviera disponible para mi país, el Reino Unido. Sería una opción mucho mejor que la plena adhesión en las condiciones actuales.

(Aplausos)

 
  
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  El Presidente. – La señora Merkel no propone que el Reino Unido saque provecho de ello.

 
  
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  Geoffrey Van Orden (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, la pasada Navidad el Consejo votó a favor de Turquía cuando acordó que las negociaciones de adhesión podían empezar el 3 de octubre de 2005, siempre que se cumplieran determinadas condiciones. Estas condiciones se han cumplido. El proceso de modernización que se ha venido produciendo en Turquía durante los pasados 70 años se ha acelerado enormemente y en estos momentos se presta más atención al tema de los derechos humanos y a la superación de agravios históricos.

Naturalmente, existen todavía elementos disidentes dentro de Turquía que persiguen ambiciones separatistas o que quieren llevar a Turquía a alejarse de la occidentalización. Por lo tanto, hay que tener cuidado de garantizar que todo debilitamiento de las estructuras estatales de protección no se convierta en una oportunidad para que los elementos radicales cambien el carácter de la democracia unificada y secular de Turquía.

Hemos oído que las negociaciones revestirán, no obstante, el máximo rigor. La justicia natural y el juego limpio tienen que exigir que se trate a Turquía del mismo modo que a otros países candidatos a la Unión Europea. La cuestión de Chipre tendría que separarse totalmente de la candidatura de Turquía, pero ha pasado a estar inextricablemente vinculado. La historia de la isla se ha distorsionado durante estos últimos 30 años más o menos. Los agravios han existido por ambas partes y no se hace justicia con la pretensión de que únicamente los turcos sean los culpables. No hay que pedir más a Turquía y a los turcochipriotas en relación con la República de Chipre de lo que pedimos a Grecia y a los grecochipriotas respecto de Chipre del Norte. Fue el pueblo de Chipre del Norte quien votó a favor del Plan Annan; es el Gobierno de Chipre del Norte el que ha expresado su disponibilidad para reabrir las negociaciones sobre la base del plan del Secretario General de las Naciones Unidas. Los que se oponen están en el sur. ¿Por qué abriría Turquía sus puertos a buques que ondearan la bandera de la República de Chipre cuando los puertos de Chipre del Norte están cerrados al comercio internacional y los vuelos internacionales directos no pueden aterrizar en el aeropuerto de Ercan?

En mayo de 2004, el Consejo de la UE prometió poner fin al aislamiento de Chipre del Norte, pero poca cosa ha hecho al respecto. Esto no es justicia. Hay que resolver la cuestión de Chipre. Hay que lograr la unificación que tantos de nosotros queremos ver, de manera que responda a las preocupaciones e intereses de ambas comunidades de la isla, no solo de una de ellas.

Acojo con satisfacción la apertura de las negociaciones con Turquía. Estas negociaciones se prolongarán durante muchos años. El Comisario Rehn ha observado con razón que para Turquía el viaje es tan importante como el destino. Lo que está claro es que la perspectiva de la adhesión de Turquía tendrá un efecto catalítico sobre la naturaleza de la Unión Europea; la UE deberá abandonar sus ambiciones integracionistas y convertirse en una comunidad más flexible de naciones soberanas. Esto será enormemente beneficioso para todos nosotros.

 
  
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  Vural Öger (PSE). – (DE) Señor Presidente, en diciembre del año pasado, esta Cámara tomó la decisión, por 402 votos a favor y 216 en contra, de iniciar las negociaciones de adhesión con Turquía.

Debo decir que no entiendo ni por qué parece que a algunos les resulta imposible aceptarlo, ni por qué vuelve a ponerse en tela de juicio este orden de cosas. Si vuelve a cuestionarse una decisión que ya se ha tomado, ¿qué va a ser de la credibilidad de esta Cámara?

Este es un tema, y la cuestión chipriota otro. Me complacería en gran manera que los que dedican tantos esfuerzos a que Turquía reconozca a Chipre hiciesen lo propio con la causa de los ciudadanos turcos en la nación chipriota, que también deberían merecer nuestra atención. Deberíamos presionar al Gobierno de Chipre para que intente una reunificación duradera, tal como se dispone en otro plan.

Considero que no es justo ejercer presión solo sobre una de las partes, porque, al fin y al cabo, se trata de parte de una nación, los turcochipriotas, que realmente ha perdido, que no ha podido obtener lo que es legítimamente suyo. Esta Cámara debe tener en cuenta también los derechos de estas personas.

Como república, Chipre no está formada solo por los grecochipriotas; también están los turcochipriotas y, ¿quién defiende los derechos de esas personas en este Parlamento?

 
  
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  Marios Matsakis (ALDE).(EN) Señor Presidente, no existe una parte turca de Chipre, igual que no existe una parte griega de Chipre. Solo existe un Chipre: la República de Chipre, que está reconocida internacionalmente.

Algunos de nosotros consideramos que el comienzo de negociaciones de adhesión con un país que no reconoce a uno de nuestros Estados miembros, sigue ocupando parte del territorio de la UE y tiene un historial desastroso con respecto a los derechos humanos carece totalmente de sentido. Igualmente, la idea de que Turquía tenga que adherirse a la UE para que se transforme es incomprensible. Con el mismo argumento deberíamos dejar que Iraq, Afganistán, Camboya, Nepal y tantos otros países no tan democráticos se incorporaran a la UE. Una mujer no se casa con su violador para reformarlo. Se mantiene alejada de él y espera que lo encarcelen durante mucho tiempo. Dejemos de comportarnos como un subordinado de los Estados Unidos. Si el señor Bush, en su gran sabiduría, cree que Turquía es tan fabulosa, dejémosle que la adhiera a su propio país.

El intento de que Turquía pase a ser un miembro de la UE está pasando de ser un chiste malo a una pesadilla, y nuestros ciudadanos, que son quienes pagarán muy caro nuestros errores, se dan cuenta de esto mucho mejor de lo que creemos. Dejemos de insultar su inteligencia. Turquía es un país no democrático, muy agresivo y extremadamente problemático y se encuentra a años luz de las normas y valores europeos. No hagamos que el 3 de octubre sea un lunes negro para Europa, y votemos en contra de la adhesión.

(Aplausos)

 
  
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  Philippe de Villiers (IND/DEM).(FR) Señor Presidente, pido que se cancele pura y simplemente la negociación que debe comenzar el próximo 3 de octubre. Pido al Gobierno francés que el próximo 3 de octubre por la mañana declare el veto de Francia y abandone la mesa de negociación. Si la negociación comienza el próximo 3 de octubre, el proceso será difícilmente reversible y Europa correrá dos riesgos: el primero es deshonrarse negociando con un país que se niega a reconocer a uno de los Estados miembros de la Unión Europea. El segundo, el de disolverse. Por desgracia, la Unión Europea no es capaz de resolver hoy sus problemas, en particular los problemas de deslocalización e inmigración. De este modo, se cargaría así con más problemas en materia de deslocalización e inmigración. Por esta razón, pido a unos y otros que adopten una posición clara, y me dirijo al señor Cohn-Bendit, que ha preguntado a los escépticos sobre la cuestión de Turquía. Le hago la siguiente pregunta: señor Cohn-Bendit, ¿apoya usted a los turcos, que siguen negando el genocidio armenio?

(Aplausos)

 
  
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  El Presidente. – Sus planteamientos serán trasladados respectivamente al señor Cohn-Bendit y al Gobierno francés.

 
  
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  Ville Itälä (PPE-DE). – (FI) Señor Presidente, estamos a punto de dar un gran paso histórico en lo que a la UE se refiere. Por primera vez, nos extenderemos más allá de las fronteras de Europa. Ya no hablamos de una Unión Europea, sino más bien de un superestado.

Sin embargo, la apertura de las negociaciones con Turquía comporta riesgos inmensos. En primer lugar, no se pueden perjudicar los intereses de Chipre solo a causa de la presencia de Turquía, un país grande. El hecho de que Turquía no reconozca a uno de los Estados miembros es un indicio de la actitud con que va a iniciar este proceso de negociación. Si la intención es iniciar ahora las negociaciones sin que Turquía haya reconocido a Chipre, todo el proceso será muy humillante para el conjunto de la Unión Europea. Será Turquía quien dicte a la UE la forma de proceder, y no al revés.

Hace un tiempo, los líderes de muchos países exigieron enérgicamente que se reconociera a Chipre. Esperemos que ahora no retiren sus demandas. Yo mismo, como representante de un país pequeño, me preocupa en gran manera que permitamos que Turquía atropelle a Chipre. Es evidente que no se ha aprendido nada de los referendos de Francia y los Países Bajos.

Me preocupa especialmente lo que han dicho el señor Schulz y el señor Cohn-Bendit. Estaban tan orgullosos con la idea de una superpotencia europea que han hecho caso omiso de la situación de Chipre, un país pequeño. No han hablado de la situación de las minorías en Turquía: la situación de los cristianos, los kurdos, o incluso la situación de las mujeres. Si lo único que quieren es que la UE sea una superpotencia pero a la vez no insisten con firmeza en que Turquía debe avanzar en temas de derechos humanos, no puedo más que preguntarles: ¿dónde está realmente el racismo?

(Aplausos)

 
  
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  Emine Bozkurt (PSE). – (NL) Señor Presidente, la semana pasada estuve en Turquía para las negociaciones con las ONG y el Gobierno sobre mi informe referente a los derechos de las mujeres en Turquía que esta Cámara aprobó antes del verano. El Gobierno se toma el informe muy en serio y ha empezado a poner en marcha nuevos proyectos y a promulgar nueva legislación. De hecho, el Ministro me dijo que la cifra de centros de asistencia ha aumentado de 15 a 26.

Mientras estuve en Turquía, ocurrieron muchas cosas que han dado qué pensar tanto a los ciudadanos de Turquía como a los de la Unión Europea. Los temas en concreto fueron una conferencia sobre la cuestión de Armenia, el enjuiciamiento de Orhan Pamuk, el reconocimiento –o no, según el caso– de Chipre, y el cierre de una organización que defiende los derechos de los homosexuales, Kaos-GL.

Puedo decirles, por mi propia experiencia, que a pesar de lo que se dijo en varios medios de comunicación, sí se llegó a celebrar una conferencia sobre la cuestión armenia. Al final, la conferencia se celebró en la Universidad de Bilgi, donde resulta que al mismo tiempo yo estaba dando una conferencia sobre los derechos de la mujer.

En Turquía he hablado también con Orhan Pamuk, el escritor, que tiene la esperanza de que al final el tema se diluya. También, en cierto modo, estaba desconcertado por la conmoción que había provocado en Europa. El caso Pamuk indica lo importante que es la libertad de expresión. Aunque un gobierno no puede interferir en la administración independiente de la justicia, puede cambiar las leyes que provocan confusión en su interpretación.

En lo que a Chipre se refiere, me aseguraron que el Gobierno turco reconocería a Chipre cuando se encontrara una solución sostenible para el conjunto de la isla. La buena noticia sobre la organización que defiende los derechos de los homosexuales, Kaos-GL, es que todavía está en activo, pero insto al Gobierno turco a que deje tranquilas a las ONG como esta. Ellas también deben poder participar abiertamente en el debate público.

Quiero pedir tanto a Turquía como a la UE que recuerden lo que está en juego cuando se inicien las negociaciones para la adhesión el 3 de octubre. Deseo a Turquía y a la UE mucha sensatez y paciencia tanto para ese día como para los días venideros.

 
  
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  Karin Resetarits (ALDE). – (DE) Señor Presidente, ¿por qué tanta indignación sobre la postura turca respecto a Chipre? Es porque desviamos nuestra atención de nosotros mismos; es porque nos duele la forma como los turcos nos ponen en evidencia. La Unión Europea tenía que asumir las operaciones de mantenimiento de la paz en la isla el 1 de mayo de 2004, pero no lo hizo. No cumplimos ninguna de nuestras promesas. Ni siquiera hemos puesto fin al aislamiento de Chipre del Norte, ni hemos inyectado los 259 millones de euros que prometimos para la reconstrucción de la economía.

No solo Turquía tiene que reconocer a la República de Chipre; nosotros debemos reconocer, de una vez por todas, que los turcochipriotas que viven en la isla son personas con los mismos derechos. Los jóvenes chipriotas del norte no pueden ni siquiera participar en los acontecimientos deportivos internacionales, y mucho menos acudir como diputados a nuestro Parlamento, ni siquiera como observadores. Si decimos, en el Acuerdo de Ankara, que queremos abrir todos los puertos y aeropuertos, el puerto de Famagusta y el aeropuerto de Ercan deben contarse entre ellos, de acuerdo con el principio de igualdad de derechos para todos, a menos que los turcos sean seres humanos de segunda clase, claro.

 
  
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  Françoise Grossetête (PPE-DE).(FR) Señor Presidente, es inconcebible querer construir Europa con y para los europeos y escuchar su opinión sobre la candidatura de Turquía. Los ciudadanos nos han pedido una pausa. Pues bien, la Europa insondable, la de los Jefes de Estado y de Gobierno, demuestra, una vez más, que no está interesada. Es un insulto a la democracia. Nada podrá parar, pues, el proceso de adhesión de Turquía, la adhesión de un país que no tiene la valentía de pedir perdón por el genocidio de los armenios. Un país que no reconoce la existencia de nuestros amigos chipriotas. Ahora bien, el Consejo nos ha dicho que dicho reconocimiento es un elemento fundamental. Para mí es un elemento indispensable. En ese país todavía existe la tortura, la discriminación de las mujeres, no se respetan las minorías ni la libertad de culto; no tiene nada que hacer en la Unión Europea. ¿A quién queremos engañar?

Para tranquilizar a la opinión pública, el Consejo sostiene hoy que, a resultas de su adhesión a la Unión Europea, Turquía será muy diferente. O si no, se nos dice, las condiciones de negociación serán tan difíciles que harán naufragar las negociaciones. ¡Qué hipocresía! ¿Y qué piensa de ello el pueblo turco? ¿Y Europa en todo esto? Europa está en crisis y es una crisis grave. Sus instituciones no le permiten funcionar como es debido con 25 Estados miembros. Todavía no tiene presupuesto para el futuro.

Demos las gracias a la Presidencia británica, cuyo único logro será haberse doblegado a la presión norteamericana a favor de la adhesión de Turquía. Esta Europa se niega a tomar una decisión sobre sus fronteras, ¿qué ha sido de nuestro proyecto de integración europea? Se nos dice que esta adhesión es necesaria para nuestra economía y nuestra seguridad. Pues bien, en ese caso, propongamos a Turquía una cooperación estratégica para un proyecto sólido de cooperación con esta primera corona de Europa integrada por Rusia, nuestros nuevos vecinos del Este, Turquía y el Magreb. Turquía no tiene vocación de unirse a la Unión Europea. La verdad exige tener el valor y la voluntad de exigir que la apertura de las negociaciones pueda desembocar en dicha cooperación. Por desgracia, Europa prosigue indiferente su huida hacia delante, con una cobardía que nuestros conciudadanos ya no aceptan.

(Aplausos)

 
  
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  Stavros Lambrinidis (PSE).(EL) Señor Presidente, la delegación del PASOK apoya la propuesta de resolución común sobre Turquía, aunque no sea perfecta. También apoya, como ha hecho desde el principio de este largo procedimiento, las perspectivas para una verdadera adhesión de Turquía con verdaderos derechos y verdaderas obligaciones.

Esto significa que la apertura de las negociaciones con Turquía no implica que todo sea negociable. Por una parte, la honesta voluntad de la Unión de llegar a ver un día a una Turquía europea como miembro igualitario no es negociable. Por otra parte, la obligación de Turquía de aplicar el protocolo en su totalidad tampoco es negociable, así como tampoco lo es la obligación de Turquía de reconocer a Chipre.

Si estas obligaciones pasan a ser una simple lista de deseos, será una catástrofe. Por lo tanto, se requieren unos objetivos claros, junto con un calendario, fechas límite y sanciones por si no se cumplen. Se lo debemos al pueblo de Turquía, a sus millones de ciudadanos que honestamente desean un país europeo, democrático, próspero y pacífico. Se lo debemos también a los ciudadanos europeos, para combatir el fácil y peligroso escepticismo respecto a Turquía. Debemos darles la seguridad de que la adhesión de Turquía se conseguirá con unas negociaciones europeas honestas y no en un bazar oriental.

 
  
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  Giorgos Dimitrakopoulos (PPE-DE).(EL) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, una vez dejado claro que la delegación de Nueva Democracia apoya tanto las perspectivas europeas de Turquía como la apertura de las negociaciones para la adhesión, quiero indicar cuáles son las obligaciones de Turquía, precisamente a causa de sus perspectivas europeas y de las negociaciones.

En primer lugar, el reconocimiento inmediato de la República de Chipre que es, como todos sabemos, un Estado miembro de la Unión Europea, y sobre el que el Consejo Europeo adoptó recientemente la postura correcta.

En segundo lugar, el cumplimiento sin restricciones de todas las obligaciones derivadas del protocolo de Ankara, que Turquía ha firmado.

En tercer lugar, el respeto de los derechos de las minorías, en especial de los griegos de Estambul, Imvro y Tenedos.

En cuarto lugar, el respeto de los derechos religiosos, en especial el respeto del papel del Patriarca Ecuménico.

En quinto lugar, no quiero empezar un debate jurídico en estos momentos, pero quisiera llamar la atención del Comisario sobre las negociaciones celebradas con el Gobierno turco y pedirle que se asegure de que el Gobierno turco no –repito no remita también la declaración unilateral de no reconocimiento de la República de Chipre a la Asamblea Nacional Turca.

Para terminar, un país candidato debe mejorar claramente sus relaciones bilaterales con todos los Estados miembros de la Unión Europea lo antes posible.

 
  
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  Panagiotis Beglitis (PSE).(EL) Señor Presidente, todos aquellos de nosotros que defendemos con coherencia y decisión el avance de Turquía hacia Europa, agradecemos el hecho positivo de que se inicien las negociaciones para la adhesión, que pueden contribuir a una transformación democrática profunda de la sociedad turca, hacia la paz, la prosperidad y el desarrollo de la zona en conjunto.

Solo una estrategia honesta con objetivos y mensajes claros por parte de la Unión Europea puede ser eficaz con Turquía. La defensa coherente del avance de Turquía hacia Europa no les da carta blanca. No deben verlo como una oportunidad para diluir las condiciones previas y obligaciones a que se han comprometido. Turquía debe respetar el orden jurídico europeo y los principios democráticos europeos sobre derechos humanos, derechos de las minorías, el papel del Patriarca Ecuménico, los temas de la minoría griega, la cuestión de Armenia, el reconocimiento diplomático de la República de Chipre y la aplicación del protocolo sobre la unión aduanera en un período de tiempo claro.

Todos estos temas, señor Presidente, son cuestiones relacionadas con el respeto por el orden jurídico europeo y la propia credibilidad de la Unión Europea.

 
  
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  Ursula Stenzel (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, los turcos no están poniendo las cosas fáciles a los diputados a esta Cámara. Debemos preguntarnos qué está ocurriendo realmente. En lo que a Chipre se refiere, ¿cuál es la verdad del asunto? Aunque la ampliación del acuerdo aduanero implica un reconocimiento indirecto, al mismo tiempo se redacta una declaración unilateral donde se dice que no se reconoce en absoluto.

Nunca antes, en toda la historia de la apertura de negociaciones para la adhesión, había ocurrido nada parecido. La actitud turca puede ser comprensible, pero en esta Cámara no debemos permitir este tipo de coacción.

Me gustaría decir, en segundo lugar, que nadie hasta el momento ha podido convencerme de que Turquía cumple los criterios políticos; quizás lo haga sobre el papel, pero no en la realidad. Los escritores que hacen referencia explícita a los problemas kurdo y armenio son arrestados y sometidos a juicio. Los abogados que pretenden defender los derechos humanos de los kurdos encuentran todo tipo de obstáculos cuando intentan representar a sus clientes. No quiero entrar en temas como el de los derechos de la mujer, pero están todavía muy lejos del estándar europeo.

La UE se comprometió a iniciar las negociaciones con Turquía con la esperanza de que se progresara en relación con los derechos humanos, pero en realidad estamos jugando con dos barajas. Por ejemplo, adoptamos una línea mucho más tolerante con Turquía que con Croacia, que ha presentado más pruebas de progreso en este ámbito y que cumple los objetivos del plan de acción del Grupo de Trabajo del Consejo.

El informe Eurlings es un intento de cuadrar el círculo. Si no se deja bien claro por escrito de alguna manera que estas negociaciones son sin plazo definido, y si no se cumplen los requisitos mínimos de esta Cámara, expresados en esas dos enmiendas adicionales presentadas por el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, estoy a favor de rechazar todo el informe con el fin de enviar un mensaje antes del 3 de octubre, en especial al Consejo.

(Aplausos)

 
  
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  Libor Rouček (PSE). – (CS) En diciembre del año pasado dije ante esta Cámara que la Unión Europea debía cumplir sus compromisos y reconocer el progreso que Turquía ha conseguido. Hoy me gustaría repetir ese llamamiento. Como se dice en la resolución que vamos a votar, Turquía ha cumplido formalmente todas las condiciones para que se inicien las negociaciones de adhesión el 3 de octubre.

Estas negociaciones para la adhesión marcarán la apertura de un proceso largo, sin plazo definido. En primer lugar, dependerá de nuestros amigos turcos demostrar que son capaces de cumplir todos los requisitos y criterios que también debieron cumplir los países que el año pasado se convirtieron en miembros de la Unión Europea. Se trata de requisitos políticos, el tema de los derechos humanos y civiles, preparativos económicos y muchas condiciones más, pero creo y opino que la Unión Europea debería dar a nuestros amigos turcos una oportunidad, e intentar superar este obstáculo, que muchas personas consideran muy serio.

 
  
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  Zbigniew Zaleski (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, todos los problemas radican en el contenido. Yo más bien habría previsto dificultades relacionadas quizás con la religión o la ideología, y ahora parece que Turquía crea dificultades en el ámbito político y diplomático. Se plantea la cuestión fundamental de si Turquía desea unirse a Europa de forma responsable, o si Europa desea admitir a Turquía de forma irresponsable, a cualquier precio, en aras del socialismo internacional, o como ha dicho ya otro orador de forma tan romántica, en aras del amor. Pero solo es bueno lo que es cierto.

Señor Presidente, ¿no será que nos ha salido el tiro por la culata o, en otras palabras, que nos vemos atrapados por la norma o, como se dice a veces, por nuestra propia red? Teniendo en cuenta todo esto ¿no es cierto que Europa ha ido demasiado lejos en lo que respecta a Turquía, a pesar de que esta última se ha comportado como un niño mimado que chantajea a sus padres? ¿No será también que Europa no puede permitirse ahora desprestigiarse con una retirada o no sabe qué otras soluciones puede conjurar para asegurar la coexistencia y un futuro común?

Sin duda, parece como si la Europa institucional por contraposición a la Europa de los ciudadanos hubiera perdido sus papeles. Espero realmente que vuelva pronto a su camino y los calendarios no pueden ser restrictivos en este sentido.

Por favor, tome nota de que he sido breve, señor Presidente.

 
  
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  Nicola Zingaretti (PSE).(IT) Señor Presidente, Señorías, Turquía es un país en marcha, ya no es el de ayer, porque precisamente la relación con Europa ha impulsado importantes reformas en el país.

La Turquía de hoy no podría entrar ciertamente en la Unión; no estamos debatiendo esto, y en la resolución que aprobaremos figuran miles de condiciones. Debatimos la posibilidad de relanzar Europa como protagonista y promotora de un proyecto democrático y de estabilidad en una época en que han prevalecido en el mundo decisiones políticas disparatadas, basadas en el odio, el miedo, la presunción de exportar la democracia con bombas. Semejantes decisiones han provocado muertes, inseguridad y mayor inestabilidad.

Basta de ceder a los miedos, es necesario un cambio, una señal, diría, otra política, como la propuesta por Zapatero-Erdogan y retomada por Kofi Annan para una alianza de civilizaciones. Por tanto, digo sí a la apertura de negociaciones en nombre de la seguridad de los ciudadanos de Europa, en nombre de la paz, en nombre de la lucha contra el terrorismo, porque, para que sea eficaz, deben adoptarse también decisiones políticas que aíslen a los terroristas, y en nombre de la fuerza de Europa como modelo democrático exportador de valores democráticos.

 
  
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  György Schöpflin (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, en lo que se refiere a Turquía hay dos principios que parecen colisionar. ¿Qué es más importante: la democracia y los criterios de Copenhague o la importancia de Turquía como socio geoestratégico? Existe un peligro grave de que quienes favorecen el argumento geoestratégico subestimen las lagunas existentes en los avances democráticos de Turquía hasta la fecha.

Las opiniones están profundamente divididas con respecto a si las cosas están mejorando o empeorando en cuanto al cumplimiento de los criterios de Copenhague. La decisión de procesar a Orhan Pamuk acusándole a calumniar a la República turca al haber hablado críticamente del genocidio armenio y del trato dispensado a la minoría kurda es profundamente preocupante. En un Estado plenamente democrático esto no puede ser motivo suficiente para incoar un proceso penal.

Hay quienes pasarían esto por alto así como otras muchas deficiencias de Turquía, en particular aduciendo que son «accidentes de circulación». El problema de este enfoque es que da demasiado margen a quienes no están realmente interesados en la transformación democrática de Turquía. Igualmente, desanima a los demócratas comprometidos del país. ¿Qué sentido tiene defender la democracia si otros pueden salirse con la suya con su comportamiento antidemocrático?

Todo esto plantea una pregunta difícil: ¿controla el Gobierno turco todas las instituciones del Estado turco? Si no es así, en modo alguno Turquía puede cumplir los criterios de Copenhague. Esto a su vez plantea el problema aún más difícil de las fuerzas armadas turcas, que tendrán derecho a intervenir en el proceso político como guardianes del secularismo y la integridad territorial del país. ¿Es esto compatible con los criterios de Copenhague?

(Aplausos)

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Señor Presidente, le agradezco esta oportunidad de dirigirme al Parlamento en respuesta a lo que ha sido un debate tanto oportuno como emotivo. No obstante, quiero empezar haciéndome eco de los anteriores comentarios del Comisario Rehn al dar la bienvenida en el Parlamento a los observadores búlgaros y rumanos.

También agradezco la oportunidad de este debate y los auténticos esfuerzos del señor Brok y de otros diputados a este Parlamento por garantizar una amplia base de apoyo, de modo que se escuche realmente la voz del Parlamento Europeo antes del 3 de octubre.

También quiero dar las gracias al Comisario Rehn por su contribución a las anteriores deliberaciones. Los términos y el contenido de sus intervenciones demuestran el alcance que está tomando un enfoque común por parte de la Presidencia y la Comisión sobre las importantes cuestiones a las que nos enfrentamos.

Rindo homenaje al señor Brok y a su predecesor como ponente, y a los líderes de todas los Grupos políticos que hemos escuchado hoy, por expresar tan claramente sus puntos de vista. Quiero aprovechar esta oportunidad para reconocer la labor de otros diputados al Parlamento Europeo, como por ejemplo la labor de la señora Pack en relación con los derechos de las mujeres en Turquía, que creo se ha puesto de manifiesto tanto por la experiencia como por la competencia que ha aportado a nuestras conversaciones y deliberaciones de esta mañana.

Pido que el Parlamento me disculpe por no pretender responder a cada punto concreto que se ha planteado durante el curso de lo que ha sido un debate largo pero esclarecedor. En vez de ello, intentaré abordar los principales temas que se han ido señalando por parte de una serie de diferentes oradores.

Empezaré con la cuestión general a que ha aludido el señor Wurtz, de que la Presidencia está llevando al Consejo a que cumpla el mandato de las conclusiones del Consejo Europeo de diciembre, que en efecto se reafirmaron en el Consejo de junio. Por lo tanto, ya se ha tomado la decisión esencialmente de abrir negociaciones con Turquía el 3 de octubre. Nuestra labor como Presidencia es garantizar que se cumplan las condiciones y que se acuerde el marco para ello.

En este contexto, voy a hablar de la cuestión de Croacia, a la que han aludido el señor Brok, el señor Poettering y el señor Schulz. Turquía y Croacia son, por descontado, cuestiones separadas. Se han establecido condiciones para ambos y el Consejo tomará las decisiones de forma independiente a partir de una evaluación de estos criterios objetivos. Sin embargo, me alegra que en el caso de ambos países ya esté claro que la expectativa de realizar mayores progresos con respecto al deseo de ambos países de entrar a formar parte de la familia europea ha ocasionado un avance considerable, tal como lo ha reconocido explícitamente el señor Duff en su intervención de esta mañana.

También abordaré algunas de las preguntas concretas que se han formulado. Se han expresado preocupaciones sobre la declaración de Turquía antes del 3 de octubre. Es importante reconocer concretamente que se han manifestado preocupaciones en relación con el reconocimiento de Chipre y la aplicación del Protocolo del Acuerdo de Ankara. La posición del Consejo en estos dos asuntos está clara, y de hecho se expresa en la declaración que he citado en mis observaciones preliminares.

Voy a dejar que el Comisario Rehn responda a los puntos concretos relacionados con la carta que le remitió, pero la posición del Consejo sobre la necesidad de la plena aplicación, incluida la declaración, ya se ha expresado claramente. En efecto, también se ha establecido la necesidad de la supervisión.

Concretamente, en relación con las reformas que ya se han emprendido, pero también, y sobre todo, que es necesario seguir impulsando, he tomado debida nota de las preocupaciones manifestadas en esta Cámara esta mañana, bien con respecto a la posición de las minorías, la libertad de religión y expresión, bien, en un sentido más amplio, sobre la cuestión de los derechos humanos.

El Comisario Rehn ya ha comentado la cuestión específica del caso de Orhan Pamuk, el distinguido escritor turco. Sin embargo, recordaré respetuosamente al Parlamento que el proyecto de marco de negociación, y el proceso de reforma general establecidos por la Comisión, han sido concebidos para abordar exactamente estas preocupaciones. En realidad, este es uno de los motivos por el que tanto la Comisión como el Consejo han mostrado tanto interés en sacar adelante el proceso de negociación con el fin de garantizar un mayor progreso con respecto a estas reformas. Merece también la pena reflexionar, en este punto de nuestro debate, sobre las palabras de la señora Bonino, que ha dejado claro que el proceso de la Unión Europea ha logrado mucho en Turquía, a pesar de que aún quedan muchos avances por hacer.

Una cuestión que ha quedado suspendida en el aire de algún modo en algunas de las intervenciones ha sido la de preguntar cuál es el objetivo final de las conversaciones y del proceso que se está llevando adelante. De nuevo, el punto de partida para responder a esta pregunta es recordar las conclusiones del Consejo del 17 de diciembre de 2004. Permítanme que cite directamente de las conclusiones: «el objetivo común de la negociación es la adhesión» Sin embargo, la declaración también decía que «estas negociaciones son un proceso abierto cuyo resultado no puede garantizarse de antemano». Por tanto, debe quedar muy claro que el objetivo común de las negociaciones era la plena adhesión, pero, igualmente, la condicionalidad inherente en esta declaración era muy clara.

Hoy he tomado nota también de las preocupaciones que se han expresado sobre la capacidad de absorción de la Unión. En efecto, esto se refleja en el proyecto de marco de negociación de la Comisión.

Algunos oradores se han referido a la necesidad de una solución en Chipre y, por supuesto, esto es una cuestión importante y delicada. Sin embargo, acojo con satisfacción el reconocimiento por parte del Parlamento de la importancia que tiene que haya un apoyo generalizado al proceso de las Naciones Unidas, y de nuevo esto se refleja en la anterior declaración del Consejo.

El punto final al que quiero referirme es la cuestión de la Constitución. Muchos han hablado de ella en relación con la adhesión de Turquía. Sin embargo, recuerdo respetuosamente al Parlamento que se darán más oportunidades para el debate sobre el proyecto del Tratado Constitucional europeo. De hecho, la decisión de junio del Consejo Europeo era que tenía que volver a reunirse y examinar de nuevo esta cuestión en la primavera de 2006. Esto no elimina la obligación del Consejo o de la Comisión de continuar avanzando mientras tanto en una serie de ámbitos referentes al futuro de Europa. Esto es lo que pretendemos hacer. Aprecio las intervenciones relativas a nuestra forma de pensar sobre la adhesión turca y, en particular, la oportunidad que se me ha brindado de escuchar los puntos de vista de los diputados al Parlamento Europeo en esta etapa particular, dada la inminencia de la decisión y el proceso que ahora se está llevando adelante.

 
  
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  Olli Rehn, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, felicito al señor Alexander, en especial por las cuestiones sobre el carácter jurídico de la declaración. Como él, pasaré por alto los temas triviales e iré directamente al grano.

Algunos diputados han preguntado si el Comisario puede aportar una declaración escrita del Gobierno turco referente al proceso de ratificación y el carácter de la declaración. Me tomo muy en serio esta cuestión y quiero preguntar a mis interlocutores del Gobierno turco cuáles son los pormenores del proceso de ratificación. Hemos de tener en cuenta que Turquía posee un sistema parlamentario; gracias a Dios, se trata de una democracia parlamentaria. Será la Gran Asamblea Nacional turca la que deberá ratificar el Protocolo de Ankara, no el Gobierno turco. Estoy seguro de que como parlamentarios ustedes también entienden el orden de los trabajos y que estaremos de acuerdo en que sería un asunto muy delicado y dudoso que un Comisario diera garantías en nombre del Parlamento Europeo.

El punto clave que es necesario subrayar otra vez es que la declaración emitida por el Gobierno turco no puede de ninguna manera poner en entredicho las obligaciones de Turquía. El protocolo ha de aplicarse plena y correctamente y la declaración no reduce en modo alguno la relevancia jurídica de la firma del protocolo por parte de Turquía.

También existe una cláusula de revisión muy firme en la declaración de la UE que los Estados miembros adoptaron la semana pasada, que se refiere a 2006. Es más, tenemos todos los medios necesarios para asegurar la plena implementación, pues de lo contrario habrá consecuencias directas en el avance de las negociaciones. Existe una condicionalidad muy clara y firme, y les ruego que no subestimemos la inteligencia de los turcos. Saben que para progresar en las negociaciones tienen que aplicar plenamente el protocolo, ya que lo han firmado y pronto lo ratificarán.

Respecto a la perspectiva de nuevos procesos de paz en Chipre, que se ha mencionado en muchas de las intervenciones, la Unión Europea sigue plenamente adherida a nuestro objetivo general, que es la reunificación de Chipre. En este contexto, quiero recordar la declaración de la UE y de los Estados miembros, que se acordó la semana pasada, y cito: «sobre la importancia de respaldar los esfuerzos del Secretario General de las Naciones Unidas de lograr una solución integral del problema de Chipre».

La Comisión sigue dispuesta a ayudar a las Naciones Unidas siempre que sea posible, tan activamente como lo hemos venido haciendo, y continuaremos esta labor con firmeza en el futuro. Sin embargo, seamos francos y abiertos en este asunto: las claves de la solución están en las manos de las dos comunidades y ya es hora de que emprendan un diálogo serio entre ellas, con el fin de que Chipre pueda convertirse en un Estado miembro como todos los demás, unido y en paz.

Las dos comunidades están muy interesadas en una solución y se hallan en óptimas condiciones para abordar las cuestiones críticas. No cabe duda de que también esperamos que Turquía siga obrando constructivamente a favor de un acuerdo y apoye la reanudación de los esfuerzos de las Naciones Unidas.

Recordemos también de lo que trata la votación de hoy. Se trata de concluir un procedimiento por parte de la UE, relacionado con un compromiso que nosotros mismos hemos pedido, e incluso exigido, a Turquía. Ahora que lo hemos logrado, hay quienes de nuestro lado dicen «no, gracias». En serio, no tengo más remedio que comparar esto con una situación más bien extraña en un campo de fútbol. Imaginen que su equipo se ha volcado totalmente durante 89 minutos en marcar un gol decisivo. Finalmente, el delantero está solo en el área pequeña, rebasa al guardameta y está a punto de meter la pelota en la portería vacía cuando, de repente, el entrenador le grita «para, da la vuelta y trae la pelota». Quizá esto tenga sentido para algunos, pero, por supuesto, no para mí. Para mí es como si se marcara un gol en la propia portería.

Asimismo, es difícil entender por qué motivo esta Asamblea querría que la Unión Aduanera se aplicara solo a Alemania pero no a Polonia, a Grecia pero no a Chipre. De nuevo, esto tendrá sentido para algunos, pero no para mí. Al votar a favor del dictamen conforme en estos momentos, ayudarán a extender la Unión Aduanera a todos los nuevos Estados miembros de la Unión Europea.

Por último, y esto es extremadamente importante, quiero pedir de todo corazón a sus Señorías, por el bien de Europa, que no debiliten nuestra posición negociadora al posponer el dictamen conforme sobre el protocolo. En cambio, al votar ahora a favor del dictamen conforme, daremos a la Unión Europea mucha mayor credibilidad en su reclamación de una pronta ratificación por parte de la Gran Asamblea Nacional turca. Este debe ser nuestro objetivo.

Tengamos presente este objetivo principal y, por el bien de nuestra credibilidad y por el bien de Europa, votemos a favor del dictamen conforme.

 
  
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  Bernd Posselt (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, antes se ha dicho que las declaraciones personales deben realizarse al final de los debates. Ahora ya hemos llegado al final de uno, y quisiera realizar una declaración personal.

 
  
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  El Presidente. – Si su Señoría quiere intervenir en virtud del artículo 145, dispone de un máximo de tres minutos.

 
  
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  Bernd Posselt (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, el señor Cohn-Bendit ha acusado a quienes se oponen a la adhesión de Turquía a la UE de promover una ola de racismo y hostilidad contra el islam. Quiero dejar muy claro que creo que los bosnios musulmanes son europeos, que los albaneses musulmanes son europeos, y que nuestros conciudadanos musulmanes de la UE son europeos, pero que no lo son, para poner un ejemplo, los etíopes cristianos.

Mis recelos se basan en el simple hecho de que Turquía no es un Estado europeo. Mantener que esta afirmación es un indicio de racismo y hostilidad contra el islam es una distorsión de los hechos y una calumnia deliberada que deseo repudiar. El propio señor Cohn-Bendit ha hecho una sutil distinción entre quienes son manifiestamente europeos y el cambio hacia Eurasia. Ha sido una línea muy astuta por su parte, aunque después ha desaprovechado la oportunidad empezando a acusar de forma deliberada y difamatoria de racistas a quienes adoptan un punto de vista crítico respecto a la situación, y es algo que repudio.

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  El Presidente. – Señor Posselt, voy a interrumpirle, no es una intervención por alusiones personales sino una continuación del debate, que no podemos reanudar.

 
  
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  Werner Langen (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, quiero realizar una declaración personal. El Presidente del Grupo Socialista de esta Cámara ha afirmado durante el debate que yo había defendido con anterioridad la plena adhesión de Turquía a la Unión Europea. Quiero dejar claro que no es así y que nunca la he defendido. He obtenido las actas del debate del 13 de diciembre de 1995. Está bastante claro que el único tema de aquel debate era decir «sí» o «no» a la unión aduanera. En aquellos momentos, el señor Schulz y yo estábamos en lados opuestos; yo defendía el «sí» a la unión aduanera, mientras que él estaba en contra. Lo que se ha dicho hoy es una distorsión manifiesta de la verdad.

(Aplausos)

 
  
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  El Presidente. – El debate queda cerrado.

He recibido seis propuestas de resolución(1) presentadas sobre la base del apartado 2 del artículo 103 del Reglamento.

Se suspende la sesión hasta el Turno de votaciones.

DECLARACIONES POR ESCRITO

(ARTÍCULO 142 DEL REGLAMENTO)

 
  
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  Richard Corbett (PSE).(EN) Apoyo plenamente la apertura de las negociaciones de adhesión con Turquía este otoño. No cabe duda de que van a ser largas y difíciles, pero si se puede llegar a un acuerdo y si Turquía cumple todas las condiciones necesarias con respecto al funcionamiento de la democracia y el respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las minorías, no hay razón de principio por la que no tendría derecho a ingresar en la Unión Europea.

Rechazo los argumentos de quienes se oponen a la adhesión de Turquía basándose en que Turquía no es «europea». Este argumento se resolvió hace años cuando aceptamos que Turquía formara parte del Consejo de Europa. Quienes se oponen a la adhesión de Turquía intentan equiparar «europeo» a «cristiano». Y sin embargo, el islam ha formado parte de la historia y la cultura de Europa durante siglos. En todo caso, el lema de la Unión Europea es «unidad en la diversidad». No tratamos de armonizar culturas, sino de encontrar maneras de trabajar juntos al tiempo que conservamos nuestras diversas identidades. Al tender la mano a Turquía hacemos hincapié en que la UE no se basa en una identidad europea exclusiva, sino integradora.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI).(FR) Señor Presidente, Señorías,

El Parlamento se dispone hoy a emitir su dictamen conforme sobre la ampliación del Acuerdo de Ankara a los diez nuevos Estados miembros de la Unión Europea. Los diputados del Front National se niegan a sumarse a ello.

En efecto, el Gobierno turco ha tenido empeño en subrayar que la firma de este Protocolo no representa en ningún caso el reconocimiento de la República de Chipre. En otras palabras, niega toda existencia legal a un país que es miembro de pleno derecho de esta Europa en la que Turquía quiere afirmar su presencia.

Dada esta exclusión, la declaración del Consejo del 21 de septiembre es un verdadero escándalo. En efecto, el Consejo no saca consecuencia alguna de la toma de postura del Gobierno turco. Se limita a pedir que, en 2006, Ankara respete sus compromisos con todos los países de la Unión Europea. Pero mientras tanto la cláusula de reserva deseada por Turquía surtirá pleno efecto.

La única respuesta posible sería no solo reconsiderar la firma del Protocolo, sino también renunciar definitivamente a la apertura de negociaciones de adhesión con Turquía, que evidentemente no constituyen el camino correcto para asegurar unas relaciones tranquilas y mutuamente provechosas.

 
  
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  Alyn Smith (Verts/ALE).(EN) O bien el Parlamento sigue colaborando con las fuerzas de progreso que existen en Turquía, o podemos echar por la borda toda la influencia que tenemos. Me duele que el Parlamento haya metido hoy una serie de incoherencias innecesarias en nuestro informe. Hay que abordar el reconocimiento de Chipre por parte de Turquía, el respeto de los derechos humanos, un mejor trato para los kurdos, el reconocimiento del genocidio armenio y muchas otras cuestiones, ya que Turquía está lejos de cumplir criterios aceptables. La única forma de reforzar estos criterios es continuar el diálogo.

 
  
  

(La sesión, interrumpida a las 11.50 horas, se reanuda a las 12.05 horas)

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. BORRELL FONTELLES
Presidente

 
  
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  Martin Schulz (PSE). – (DE) Señor Presidente, durante el debate sobre nuestra política respecto a Turquía he pedido permiso para hacer una declaración personal en respuesta a un comentario nada amistoso que el señor Langen ha hecho sobre mí. Pero durante nuestra permanencia en esta Cámara el señor Langen y yo hemos tenido tantas discusiones, después de las cuales siempre hemos enterrado el hacha de guerra, que puedo prescindir de la declaración personal.

 
  
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  El Presidente. Me alegro. La reconciliación está en la base del proyecto europeo.

Señor Brok, ¿quiere usted reconciliarse con alguien?

(Risas y aplausos)

 
  
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  Elmar Brok (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, podemos conseguir muchas cosas, pero la más importante de todas es el amor.

 
  
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  El Presidente. Así me gusta, que vengan ustedes al Pleno en una actitud tan positiva.

 
  

(1) Cf. Acta.


4. Bienvenida
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  El Presidente. Antes de las votaciones quisiera, en mi nombre y en el de todos ustedes, dar la bienvenida en la tribuna oficial a los miembros de la Delegación del Congreso Mexicano.

(Aplausos)

Esta delegación participa en las labores de la primera reunión de la Comisión Parlamentaria Mixta entre la Unión Europea y México, que está celebrándose en Estrasburgo. Les expreso mis mejores deseos a toda la delegación y, en particular, a quien la dirige, señor Fernando Margaín, Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado mexicano.

Estoy convencido de que las labores de la primera reunión de esta Comisión Parlamentaria Mixta constituirán un hito en el fortalecimiento de la cooperación entre ambas partes, porque reivindicamos los mismos valores democráticos y el mismo compromiso con las normas del Estado de Derecho.

 

5. Turno de votaciones
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día, pasamos ahora al turno de votaciones.

(Para los resultados y otros detalles de la votación: véase el Acta)

 

6. Protocolo Adicional al Acuerdo por el que se crea una Asociación entre la Comunidad Económica Europea y Turquía como consecuencia de la ampliación
  

- Antes de la votación:

 
  
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  Hans-Gert Poettering (PPE-DE) – (DE) Señor Presidente, Señorías, no puedo ofrecerles ninguna declaración de amor; pero creo que nos bastará con que podamos respetarnos mutuamente.

De conformidad con el apartado 4 del artículo 170 del Reglamento, en nombre de mi Grupo quisiera proponer que aplacemos nuestro acuerdo relativo al protocolo adicional sobre la unión aduanera. El motivo de esta propuesta es que el Gobierno turco, aunque ha aceptado el protocolo adicional, se ha negado al mismo tiempo a reconocer a la República de Chipre, aunque desea negociar con ellos, y ha declarado además que los barcos y los aviones de un Estado miembro de la Unión Europea, es decir Chipre, tienen prohibido usar los puertos y el espacio aéreo turco.

Como es lógico, opinamos que esta declaración es inherentemente contradictoria y políticamente inaceptable. Si ahora diéramos nuestra aprobación al protocolo adicional, dejaríamos de tener la posibilidad de ejercer influencia sobre el Gobierno turco, independientemente de lo que ha declarado esta mañana el Presidente del Grupo Socialista. Por lo tanto, y en nombre del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, propongo que se aplace la votación sobre el protocolo adicional.

(Aplausos)

 
  
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  Martin Schulz (PSE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, no estoy de acuerdo con el señor Poettering. Al contrario de lo que él dice, la resolución que presentamos conjuntamente deja claro que exigimos la plena ejecución de todos los acuerdos firmados, y, como ha reiterado el Comisario en su intervención de esta mañana, también deja claro que, si no, las negociaciones se suspenderían e incluso se anularían.

Creo que, por nuestra parte, debemos atenernos a los acuerdos contractuales que hemos firmado, porque así será más fácil conservar un cierto grado de credibilidad si, en el caso de que la otra parte incumpla sus compromisos, tenemos que declarar que las negociaciones se han cerrado y no se reanudan. Por lo tanto, estamos a favor de realizar esta votación hoy mismo.

(Aplausos)

 

7. Apertura de las negociaciones con Turquía
  

- Antes de la votación de la enmienda 5:

 
  
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  Giorgos Dimitrakopoulos (PPE-DE).(EL) Señor Presidente, quisiera proponer un añadido a la enmienda 5, la enmienda correcta presentada por el señor Lambrinidis. Como tengo delante el texto inglés, leeré el añadido en inglés. Al final, después de la frase “under the protocol”, me gustaría que se añadiera la frase “and should not be sent to the Grand National Assembly for ratification”.

 
  
  

- Antes de la votación del apartado 6:

 
  
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  Jan Marinus Wiersma (PSE).(EN) Señor Presidente, tengo una enmienda sencilla para sustituir las palabras «lo más pronto posible», en el apartado 6, por las palabras «en una etapa temprana del proceso de negociación».

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. VIDAL-QUADRAS ROCA
Vicepresidente

 

8. Bienvenida
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  El Presidente. Vamos a continuar con las votaciones, pero antes tengo que informarles de la presencia en la tribuna diplomática del diputado del Congreso del Perú, don Gustavo Pacheco, Presidente de la Comisión de Exteriores y del Grupo de Amistad Unión Europea-Perú.

(Aplausos)

Quiero recordar, además, que la última reunión de la Conferencia Interparlamentaria Unión Europea, América Latina y Caribe, que fue la decimoséptima, tuvo lugar en ese país durante el mes de junio del presente año.

En nombre de todos los parlamentarios europeos que formaron parte de la delegación, que fue presidida por nuestro querido compañero António dos Santos, quiero expresar nuestro agradecimiento al Congreso peruano por el apoyo prestado para el desarrollo de dicha conferencia.

(Aplausos)

 

9. Turno de votaciones (continuación)
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  El Presidente. Continuamos con las votaciones.

 

10. 1º Acceso a la actividad de las entidades de crédito, 2º Adecuación del capital de las empresas de inversión y las entidades de crédito
  

- Antes de la votación de la enmienda 781:

 
  
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  Alexander Radwan (PPE-DE), ponente. (DE) Señor Presidente, esta enmienda se ha acordado no solo con los demás Grupos, sino también con el Consejo y la Comisión, como un compromiso, y se repite en la enmienda 785. Leo en voz alta:

(EN) ... «sin perjuicio de las medidas de ejecución ya aprobadas, tras un período de dos años a partir de la entrada en vigor de la Directiva y el 1 de abril de 2008 como máximo, se suspenderá la aplicación de sus disposiciones que exijan la adopción de normas técnicas, enmiendas y decisiones con arreglo al apartado 2. El Parlamento Europeo y el Consejo, a propuesta de la Comisión, podrán renovar estas disposiciones con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 251 del Tratado y, a tal fin, las revisarán antes del vencimiento del plazo mencionado.»

 
  
  

- Antes de la votación de la enmienda 778:

 
  
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  Alexander Radwan (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, esto también es un compromiso entre varios Grupos, el Consejo y la Comisión, y se repite también en la enmienda 782. Empieza así:

(EN) ... «en opinión del Parlamento Europeo»; a lo que deben añadirse las palabras: «el Parlamento Europeo y el Consejo deberían tener la oportunidad de evaluar el otorgamiento de competencias de ejecución a la Comisión en un determinado...».

 
  
  

- Antes de la votación de la enmienda 785:

 
  
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  Alexander Radwan (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, es la misma enmienda que hemos votado antes como enmienda 781, que ya he leído. La próxima corresponde a la enmienda 778, la segunda enmienda oral.

 

11. Auditoría legal de las cuentas anuales y de las cuentas consolidadas
  

- Antes de la votación:

 
  
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  Bert Doorn (PPE-DE), ponente. (NL) Señor Presidente, el día de hoy marca en Milán el inicio del juicio derivado del escándalo Parmalat. Cuando estalló el escándalo, esta Cámara aprobó una resolución pidiendo que las normas de responsabilidad entre empresas de Europa fueran más rigurosas, y hoy, como ponente, puedo presentarles un paquete de medidas que deberían hacer más estricta la supervisión de los contables en general y, más en concreto, de los que trabajan en empresas. Hemos conseguido llegar a un acuerdo al respecto con el Consejo y la Comisión en solo una lectura, un acuerdo que, además, implica una considerable restricción de la comitología.

Quiero pedirles que apoyen esta propuesta y el informe para que esta Cámara pueda enviar un mensaje claro de que creemos que los escándalos contables en las empresas de Europa deben acabarse.

 

12. Desarrollo de los ferrocarriles comunitarios

13. Certificación del personal conductor de locomotoras y trenes
  

- Antes de la votación de la enmienda 50:

 
  
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  Erik Meijer (GUE/NGL). – (NL) Señor Presidente, existe una relación entre la enmienda 14 del ponente, y la enmienda 50 de mi Grupo. En la enmienda 14 se ha eliminado la categoría C. En nuestra enmienda 50, es decir sobre una experiencia profesional en el país de tres años para los conductores de locomotoras en el tráfico transfronterizo, nos basábamos en la premisa de que esta categoría C estaba vigente. De acuerdo con el ponente, eliminaremos la referencia a la categoría C, para que ya no pueda dar lugar a ningún voto contra la enmienda 50.

 

14. Derechos y obligaciones de los viajeros internacionales de ferrocarril
  

- Antes de la votación de la enmienda 138:

 
  
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  Michael Cramer (Verts/ALE). – (DE) Señor Presidente, aunque ciertamente me gustaría que se sometieran a votación ambas enmiendas 32 y 138, agradecería que la votación de la enmienda 138 se celebrara antes que la de la enmienda 32, para que la enmienda pudiera modificarse de la siguiente forma:

(EN) ... «deberán transportar la bicicleta del viajero en todos los trenes, incluidos los trenes transfronterizos y de alta velocidad, posiblemente previo pago de una cantidad».

 

15. Requisitos contractuales de calidad en los servicios de transporte de mercancías por ferrocarril
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  El Presidente. Se ha rechazado la propuesta de reglamento. Doy la palabra a la Comisión.

 
  
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  Olli Rehn, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, la Comisión toma nota de la posición que ha adoptado hoy el Parlamento sobre esta cuestión.

Vistos sus compromisos con respecto al Parlamento Europeo, la Comisión no dudará en sacar todas las conclusiones en caso de rechazo por parte de su Asamblea, teniendo en cuenta asimismo la posición del Consejo. Tal como mi colega, el Comisario Barrot, les dijo ayer, la Comisión deberá reflexionar sobre la mejor manera posible de lograr el objetivo común de las tres instituciones sobre la mejora de los servicios de transporte internacional de mercancías por ferrocarril.

 

16. 25° aniversario de «Solidaridad» y su mensaje para Europa

17. Papel de la cohesión territorial en el desarrollo regional

18. Asociación con las regiones ultraperiféricas
  

- Antes de la votación de la enmienda 5:

 
  
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  Carl Schlyter (Verts/ALE). – (SV) Señor Presidente, vamos a votar a favor de la enmienda 5. Soy un defensor del pensamiento a largo plazo, pero seguramente la versión sueca se equivoca al referirse al «marco financiero 2007–2123». Sospecho que debería ser 2013.

 
  
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  El Presidente. Se cierra el turno de votaciones.

 

19. Explicaciones de voto
  

- Informe Brok (A6-0241/2005)

 
  
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  Erna Hennicot-Schoepges (PPE-DE), por escrito. – (FR) La Comisión no ha respondido a mi pregunta de si, tras la Cumbre de Helsinki de 1999, el Comisario Verheugen y el señor Solana tuvieron que convencer al Primer Ministro Ecevit de que aceptara la designación de Turquía como país candidato. No está claro si el texto presentado a los turcos en aquel momento era el mismo que se había aprobado en el Consejo Europeo de 1999. Me gustaría saber la verdad. Voté a favor de la adhesión de Turquía en diciembre de 2004 por respeto a los que militan por los derechos humanos. Después de esa votación, las provocaciones por parte de los turcos no han cesado: la represión brutal de la policía contra la manifestación de las mujeres (8 de marzo de 2005), la negación del genocidio armenio, la actitud hacia los kurdos y el no reconocimiento de Chipre me llevan a votar en contra de la apertura de las negociaciones. Me pregunto si la admisión de Turquía no es fruto de las presiones norteamericanas y del cálculo económico de algunos Gobiernos europeos. Por parte del Gobierno turco, necesitaríamos actos que probasen su voluntad de ajustarse a las normas de la Unión Europea.

 
  
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  Carl Lang (NI), por escrito. – (FR) A pocos días de la apertura de las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea, diputados al Parlamento Europeo de seis Grupos políticos consideran que ha cumplido las últimas condiciones para poner en marcha dichas negociaciones. Es del todo deprimente ver que esos representantes electos «europeos» comprometen su reputación con la mentira, el deshonor y la sumisión. ¿Se trata de complacer a cierta pseudoelite internacionalista, de defender oscuros intereses económicos o bien de someterse a la voluntad política de los Estados Unidos de América?

Adoptando una perspectiva maquiavélica, ¿puede este tipo de actitud garantizar eficazmente la provechosa reelección de algún «conservador ilustrado» o de algún «progresista»? La realidad es, más bien, que esos «responsables» no escuchan a sus electores, sino que los desprecian. La opinión pública europea dice claramente «NO» a la entrada de Turquía. En efecto, sería totalmente irresponsable que un país asiático, por lo demás pobre y de cultura musulmana, entrase en una Unión inestable y con un futuro institucional y económico incierto.

No basta con que Turquía reconozca Chipre, territorio europeo ocupado, para que pueda entrar en la Unión. Turquía no debe integrarse en la Unión Europea simplemente porque no es un Estado de Europa. La necesaria buena vecindad no significa una casa común.

 
  
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  Marine Le Pen (NI), por escrito. – (FR) Así pues, este Parlamento se dispone a votar a favor de la resolución legislativa relativa a la celebración del Protocolo Adicional al Acuerdo por el que se crea una Asociación entre la Comunidad Económica Europea y Turquía.

Aunque Turquía se sigue negando a reconocer su responsabilidad en el genocidio de los armenios, no reconoce todavía a la República de Chipre y sigue ocupando el norte de la isla, los Jefes de Estado, la Comisión y el Parlamento se disponen a eludir la opinión de los pueblos ignorando su soberanía. La máquina mundialista prosigue imperturbable su camino tejiendo una política que resultará desastrosa para el equilibrio económico y social, así como para la paz en Europa.

En un período marcado por el terrorismo islámico, en el que se desmantelan redes fundamentalistas en algunos extrarradios y en un momento en que nuestras leyes republicanas y nuestro principio de laicidad chocan con el desarrollo de un islam radical en nuestro suelo, ¿cómo puede asumir Europa la responsabilidad de imponer a los pueblos europeos una nación cuyo Gobierno es islamista? En este asunto, ¿no habría que aplicar por el contrario el principio de cautela y proponer otra cooperación?

Esta adhesión no hará sino fortalecer una lógica comunitarista que allana el camino a la fragmentación de Europa.

 
  
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  Marie-Noëlle Lienemann (PSE), por escrito. – (FR) Al avalar el principio de la entrada de Turquía en la Unión Europea, el Parlamento Europeo hace oídos sordos a la voz de los pueblos, que manifiestan cada vez más reservas con respecto a esta nueva ampliación.

Ha llegado la hora de fijar unas fronteras claras y coherentes para la Unión, en vez de continuar indiferentes esta huida hacia delante sin fin. Ninguna construcción política seria –salvo la constitución de un gran mercado– puede prescindir de una definición del contorno territorial de la UE.

En realidad no se ha hecho nada en este sentido. Desde hace años abogo por establecer varios círculos en la construcción europea: un primer círculo federal, muy integrado y que esté de acuerdo en convergencias sociales y fiscales; un segundo círculo, que integre a los países del Este de Europa y que permita reforzar nuestras políticas a un ritmo más pausado y, por último, un círculo de cooperación y asociación estrecha y reforzada, en el que Turquía encontraría el lugar que le corresponde.

Aparte de ello no veo ninguna razón para no tratar con la misma consideración a países como los del Magreb, con los que muchos Estados miembros mantienen estrechos lazos de unión.

Lo que se nos propone no tiene nada que ver con este proyecto, sino que confirma la vía de la disolución del proyecto europeo en una vasta zona de libre comercio.

 
  
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  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Lamento que se hayan impuesto los puntos de vista miopes y estrechos de miras sobre el Protocolo turco. El retraso en la votación sobre este tema es un revés, pero no tiene por qué alterar fundamentalmente los avances de Turquía hacia la adhesión a la Unión Europea. La propuesta de resolución que se ha adoptado demuestra que se acepta que el dilema no es si Turquía se unirá, sino cuándo y en qué condiciones.

 
  
  

- Apertura de las negociaciones con Turquía (RC-B6-0484/2005)

 
  
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  Bernat Joan i Marí (Verts/ALE).(EN) Señor Presidente, desde que Turquía solicitó su adhesión a la Unión, nuestro Grupo ha apoyado este proceso. Nuestro Grupo celebró una reunión en Estambul donde respaldamos directamente este proceso. Creemos que Turquía se ha transformado para abrazar la modernidad, la democracia y el proceso correcto para conseguir la adhesión a la Unión Europea.

Turquía se ha esforzado por adaptar su ordenamiento jurídico a fin de cumplir los criterios de Copenhague. También ha realizado avances hacia la democracia, los derechos humanos y la protección de las minorías. Me pregunto por qué quienes ahora dicen defender los derechos de los kurdos han permanecido en silencio durante casi un siglo y por qué no trabajan por los derechos de las minorías en otros países de la Unión Europea.

Turquía tiene una economía de mercado que funciona y es capaz de ser competitiva dentro de la Unión. También tiene capacidad administrativa e institucional para aplicar las normas y reglamentos de la UE. Creo que tenemos que conseguir que Turquía reconozca a Chipre y que deberíamos considerar lo que ocurriría si Turquía no se uniera a la UE. En estos momentos existen dificultades, pero creo que conviene que facilitemos los cambios en Turquía para que pueda realizar progresos hacia su adhesión a la Unión Europea. Hemos decidido abstenernos, puesto que las enmiendas aprobadas durante la votación modificaron el significado del texto en muchos casos.

 
  
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  Carlo Fatuzzo (PPE-DE).(IT) Señor Presidente, Señorías, cuando salía del aeropuerto de Génova para venir a Estrasburgo se me acercó un jubilado genovés, Giacomo Bertone, y me preguntó: «¿Acaso Turquía forma parte de la geografía de Europa?» Yo le respondí: «Una pequeña parte de Turquía forma parte de Europa, gran parte de Turquía forma parte de Asia.» Y él comentó: «Entonces, debe usted decir no a la entrada de Turquía en la Unión Europea» y después continuó: «Pero si Turquía entra en la Unión Europea, ¿acabará por fin el terrorismo islámico?» Yo le respondí: «No, creo que no, más bien los terroristas islámicos golpearán no solo a Europa, sino también a Turquía». Y entonces añadió: «Fatuzzo, como representante del Partido de los Jubilados, debe votar en contra de la entrada de Turquía en la Unión Europea por esas razones, aunque siga siendo muy amigo de los ciudadanos de Turquía.» Y así lo he hecho, señor Presidente.

 
  
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  Richard Seeber (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, Turquía es un país muy importante también desde la perspectiva europea. Sin embargo, deberíamos ser conscientes de que incluso países tan grandes como Turquía, que además es un país candidato, han de cumplir determinados criterios. Deberíamos ser conscientes de que están en juego los valores fundamentales de la Unión.

Creo que la sentencia que dictó el Tribunal Supremo la semana pasada, en contra de la conferencia de Estambul sobre la revisión del pasado en relación con el genocidio de los armenios, es un buen motivo de reflexión y nos demuestra que probablemente en Turquía no se respetan los derechos fundamentales.

Por este motivo, he rechazado esta resolución, y creo que estaría bien que insistiéramos en el respeto de los valores fundamentales de la Unión y que se aplicaran las mismas condiciones a Turquía.

 
  
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  Bernd Posselt (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, la votación de hoy ha sido un auténtico cañonazo de advertencia al Consejo sobre el tema de Turquía. Abrir las negociaciones con Turquía pero no con Croacia el próximo lunes daría a los ciudadanos de la UE la impresión de que los 25 miembros del Consejo no están en su sano juicio. Dado que no es precisamente un escenario deseable, hay algunas cosas que en la reunión de mañana recomendaré al Comité de Representantes Permanentes.

Primero, que den luz verde a Croacia, un país europeo que cumple todas las condiciones. Segundo, si negocian con Turquía, que lo hagan solo si el marco negociador deja claro que el objetivo es una asociación privilegiada. Si no es posible, debo pedir a los Estados miembros que hagan uso de la unanimidad y aplacen las negociaciones con Turquía, tal como se hizo, injustamente, en el caso de Croacia el 16 de marzo, un día antes del previsto para que empezaran las negociaciones.

 
  
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  Mario Borghezio (IND/DEM).(IT) Señor Presidente, Señorías, hemos votado en contra de la resolución sobre Turquía porque consideramos que Turquía sería el caballo de Troya del islam en Europa. Hemos votado en contra y esperamos que haya al menos un país miembro que se oponga a la decisión del 3 de octubre, porque sería aciaga para el futuro de Europa.

Personalmente espero y deseo que sea mi Gobierno quien lo haga, el Gobierno de Italia, de un país que tiene raíces históricas, de continuidad histórica, con esa gran tradición de oposición y resistencia europea y cristiana a la invasión del islam, que tiene un solo nombre: Lepanto. Que los que tienen que decidir el 3 de octubre se acuerden de Lepanto: ¡contra el islam en Europa, jamás el islam en Europa!

(Aplausos)

 
  
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  Luca Romagnoli (NI).(IT) Señor Presidente, Señorías, Turquía no es Europa, son demasiado distintas las sensibilidades, los usos, las costumbres y las religiones dominantes; sus formas de relacionarse entre individuos y entre personas de distinto sexo son demasiado diferentes; sus intereses geopolíticos están en conflicto, pues están demasiado estrechamente ligados a los de los Estados Unidos, que –debo subrayar– chocan con los nuestros.

Chipre, en primer lugar: deberíamos avergonzarnos incluso de iniciar tales conversaciones cuando un Estado miembro y viejo aliado todavía no ha sido reconocido y se encuentra en parte ocupado militarmente por Turquía. Están después el genocidio armenio, la cuestión kurda, las libertades civiles, las tensiones sociales y podría continuar con una larga lista indiscutible de contrastes que se oponen a la adhesión de Turquía a la Unión.

El sistema por el cual el peso político en el Parlamento Europeo y en la Comisión es proporcional a la población otorgará a Turquía un papel dominante en la Unión Europea. Nos resistimos a la anexión de Europa a Turquía, porque de eso se trata, en Lepanto y después en Viena.

La gran mayoría de los pueblos europeos no quieren a Turquía en Europa, este es el mandato popular que tenemos el deber de respetar votando «no».

(Aplausos)

 
  
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  Frank Vanhecke (NI). – (NL) Señor Presidente, hace unos días, en el periódico flamenco De Standaard se decía que el futuro de Turquía como Estado miembro de la UE se decidió hace mucho tiempo y que un alto cargo anónimo de la UE había declarado al periódico que la expresión «sin plazo definido» para calificar las negociaciones no era más que un escaparate y que, cito «la expresión “sin plazo definido” se incluye solo para que los críticos piensen que no se han tomado decisiones definitivas». Realmente, eso lo dice todo. Creo que el tema de Turquía se está convirtiendo en la ilustración más sorprendente y políticamente aterradora de la forma en la que la Unión Europea suspende los procesos democráticos normales de toma de decisiones e impone sus decisiones a los ciudadanos, si hace falta con los sucios trucos del mercado, y, en el caso de Turquía, con mentiras y engaños. Pero no se hagan ilusiones al respecto, porque todavía no se ha dicho la última palabra, y nuestra oposición a la adhesión de la Turquía islámica a la Unión Europea será cada vez más fuerte y decidida, y los ciudadanos europeos nos apoyarán aún más que ahora.

 
  
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  Albert Dess (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, he votado en contra de la propuesta de resolución sobre la apertura de negociaciones con Turquía porque considero que es irresponsable empezar las negociaciones sobre esta adhesión.

Turquía no cumple en absoluto las condiciones previas para iniciar las negociaciones de adhesión. Se rumorea que todavía practica la tortura, persisten las violaciones de los derechos humanos y los cristianos siguen encontrando mil dificultades para la práctica de su religión, por nombrar solo algunos motivos.

Es incomprensible que la Comisión actúe en contra de sus propios intereses en este tema. El Comisario responsable de la ampliación, el señor Rehn, debería dimitir antes de hacer más daño. Está atentando contra el concepto de integración europea a gran escala. No debería sorprendernos que aumenten las cifras de los ciudadanos que pierden su confianza en instituciones europeas como el Parlamento, la Comisión y el Consejo, y la mayoría, en consecuencia, vote en contra de la Constitución, como ocurrió en los referendos de Francia y Países Bajos.

Al rechazar la resolución sobre Turquía, yo, como mi amigo el señor Posselt, he actuado con toda seguridad en defensa de los intereses de la gran mayoría del electorado bávaro, que quiere una asociación privilegiada con Turquía, pero no la adhesión plena.

Por cierto, muchos de mis amigos turcos comparten esta opinión.

 
  
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  James Hugh Allister (NI), por escrito. (EN) Puesto que me opongo a que Turquía, que no es europea, se adhiera a la UE, hoy he votado en contra de la resolución que ratifica la apertura de negociaciones con este Estado asiático. Creo que es un plan expansionista desvergonzado que conduce a la UE a querer incorporar a Turquía.

Asimismo, la duplicidad de Turquía sobre Chipre hace que no merezca la adhesión. Por un lado, suscribe con falsedad un Protocolo que acepta aparentemente a Chipre, pero al mismo tiempo emite una declaración que niega tal reconocimiento. Cuando esto se añade a su cruel historia y persistente persecución de cristianos, está claro que Turquía es un país y una cultura de que muy bien podemos prescindir.

 
  
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  Marie-Arlette Carlotti (PSE), por escrito. – (FR) Estoy convencida de que la adhesión a la UE es sinónimo de adhesión a determinados valores, particularmente en materia de derechos humanos y libertades fundamentales. Por ello, Turquía debe convertirse en un país plenamente democrático.

La perspectiva de su entrada en la UE puede suscitar una evolución positiva hacia una democracia real, no solo virtual, sino que reconozca y respete a las minorías, en particular a la población kurda; hacia un mayor respeto de los derechos humanos, poniendo fin a los atentados a la libertad de expresión, como la reciente condena del escritor Orhan Pamuk; y hacia una nueva visión de las páginas oscuras de su historia, con el reconocimiento del genocidio armenio.

No obstante, en vísperas de la cita del 3 de octubre –fecha en la que el Consejo debe pronunciarse sobre la apertura de las negociaciones de adhesión– estamos lejos del objetivo.

Al contrario, en dos puntos al menos, Turquía se obstina, incluso se radicaliza: el reconocimiento de Chipre, que de ningún modo puede ser objeto de negociación, y la obstinada negativa a abordar la cuestión del genocidio armenio, que considero una condición previa a la adhesión.

Por esta razón he presentado, junto con otros, dos enmiendas para completar una resolución que se muestra especialmente reticente con respecto al genocidio armenio. Porque corresponde al Parlamento Europeo recordar el deber de memoria a una Turquía que quiere seguir la vía de la democracia.

(Explicación de voto acortada de conformidad con el artículo 163 del Reglamento)

 
  
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  Paul Marie Coûteaux y Philippe de Villiers (IND/DEM), por escrito. – (FR) Al abrir formalmente las negociaciones de adhesión con Turquía, los Jefes de Estado y de Gobierno europeos van a tomar una decisión de la que deberán responder ante los pueblos y la historia.

Las autoridades de mi país son depositarias, sin embargo, de un mandato claro del pueblo al que se supone representan: el pasado 29 de mayo, los franceses dijeron «no» a la Constitución europea y «no» al proyecto de ampliación a Turquía.

Hoy, los representantes de la UMP en este Parlamento se alarman por los peligros de una Europa «autista», por el peligro de un divorcio entre el pueblo y el proyecto europeo. ¡Qué descubrimiento! ¿Recuerdan que votaron regularmente los créditos de preadhesión a favor de Turquía? ¿Recuerdan que en el seno del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos se sientan al lado del AKP, el partido islamista del señor Erdogan? ¿Saben al menos que quien tiene la clave de este asunto es el más veterano de ellos, el señor Chirac?

Esta mentira colectiva, que consiste en decir que Turquía debe entrar en la Unión, es indigna, porque todos, en silencio, esperan que otro diga «no» y asuma la responsabilidad de la ruptura.

Por esta razón, en nombre del pueblo francés, nos dirigimos solemnemente al Presidente de la República y le pedimos que formule su veto contra la apertura de estas negociaciones.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. (PT) Aunque la Comisión y el Consejo consideran que Turquía cumple formalmente las condiciones finales para que el 3 de octubre de 2005 se inicien las negociaciones para la adhesión, lo cierto es que no se han tenido en cuenta unas cuestiones clave, como se menciona en la resolución del Parlamento.

Uno de los temas más importantes es el protocolo que amplía el acuerdo de Ankara a los diez nuevos Estados miembros. Turquía firmó el protocolo pero al mismo tiempo emitió una declaración diciendo que la firma, la ratificación y la ejecución del protocolo no representan el reconocimiento de la República de Chipre, que se menciona en el protocolo, en ningún modo o forma. Nos oponemos a esta postura inaceptable.

También nos oponemos a que Turquía siga prohibiendo entrar en los puertos turcos a los barcos que llevan la bandera chipriota y los que proceden de los puertos de la República de Chipre, y a la prohibición de que los aviones chipriotas sobrevuelen el espacio aéreo turco y aterricen en sus aeropuertos.

Nos hemos abstenido de votar sobre esa resolución debido a nuestras objeciones a algunos de los puntos de la misma. Por ejemplo, defiende la reforma constitucional como condición para la adhesión de otros nuevos Estados miembros; creemos que esto no es un obstáculo para la ampliación.

 
  
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  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) Si un país vecino de Europa cumple los requisitos políticos y económicos de la UE, en principio no debería haber obstáculos para su adhesión. La UE no es un bloque cultural o religioso, sino una forma de cooperación en la que los Estados miembros deben garantizar la democracia, los derechos humanos y una economía de mercado que funcione. Por lo tanto la adhesión de Turquía no puede rechazarse por motivos religiosos o geográficos.

Así pues, la Lista de Junio cree que Turquía debería poder convertirse a largo plazo en miembro de la UE. Sin embargo, la UE no se ha reformado de forma suficiente como para recibir a Turquía como miembro. Nos referimos especialmente a la política agrícola y a los Fondos Estructurales. Turquía tampoco ha avanzado suficientemente como para cumplir los requisitos políticos de la UE. No se han puesto en práctica bastantes de los requisitos relacionados con el respeto por los derechos humanos. No se ha reconocido el genocidio armenio de 1915 y no se acepta la soberanía de Chipre. Además, las consecuencias financieras de la adhesión de Turquía para la UE siguen siendo inciertas.

Finalmente, el proyecto de Tratado Constitucional se ha rechazado, de modo que nadie sabe cómo se gobernará la UE en el futuro. Este es otro motivo importante para retrasar las negociaciones para la adhesión.

Teniendo en cuenta estos factores, creemos que las negociaciones para la adhesión no deberían iniciarse tal como están las cosas. Por lo tanto votamos en contra de la resolución en conjunto.

 
  
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  Jeanine Hennis-Plasschaert (ALDE), por escrito.(NL) Muchas personas ven el tema de Chipre como el más controvertido. En realidad, al firmar el protocolo sobre la unión aduanera el 29 de julio de 2005, Turquía ha puesto innecesariamente a todo el mundo en vilo. En cierto modo, era de prever. Que su firma fuera equivalente al reconocimiento de Chipre era una deducción basada, principalmente, y solo, en las declaraciones realizadas por los Jefes de Gobierno europeos, y nunca fue corroborada por Turquía. Y lo que es más, volviendo a Ankara, después de las negociaciones de diciembre de 2004 bajo la Presidencia de los Países Bajos, el señor Erdogan dio a conocer inmediatamente que la firma no implicaría el reconocimiento de Chipre ni explícito ni implícito.

En cuanto al tema de Chipre, opino que el Consejo debería hacer todo lo posible para llegar a la unificación de la isla. Para ello, necesitamos sacar a la comunidad turcochipriota de su aislamiento económico lo antes posible.

Como se dice en los apartados 3 y 4 de la resolución, por supuesto, Turquía debe emprender sin demora la ejecución plena de la unión aduanera y, entre otras cosas, abrir sus puertos a los barcos chipriotas. Pero paralelamente (y con el mismo calendario) debe terminar el aislamiento económico de la comunidad turcochipriota, y por ello, el apartado 7, por atrayente que sea, es demasiado ambiguo.

 
  
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  Fernand Le Rachinel (NI), por escrito. – (FR) En muchas ocasiones hemos resaltado que Turquía no es un país europeo, ni por su geografía, ni por su historia, ni por su cultura, ni por su lengua, ni por su religión. Ante semejante evidencia, confirmada por los Tratados, no podemos sino concluir que los dirigentes europeos están ciegos.

Solo los pueblos europeos, con el sentido común que falta a sus dirigentes, han comprendido desde hace mucho que Turquía en Europa representaría el fin de la aventura europea y, sobre todo, una rápida islamización de la sociedad europea.

Los turcos, que a su vez se muestran provocadores, se niegan a reconocer la República de Chipre por el motivo de que ocupan una parte de ella. La ocupan contrariamente al Derecho internacional. Esto por no hablar del genocidio armenio de 1915.

El deber de memoria tan querido a las grandes conciencias occidentales no ha llegado hasta ellos. En su nuevo Código Penal, hacer referencia al genocidio armenio o a la ocupación de la parte norte de Chipre puede castigarse con pena de cárcel. En estas condiciones, y sin mencionar siquiera la trágica suerte de las minorías cristianas, es indecente abrir negociaciones de adhesión el próximo 3 de octubre con un gran país de Asia menor.

 
  
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  Jean-Claude Martinez (NI), por escrito. – (FR) Este miércoles 28 de septiembre, en el debate sobre Turquía, las intervenciones y el aplaudímetro han sido claros. Es «no» desde todos los flancos. Los oradores han dicho «Armenia», «la violación de los derechos humanos», «los años luz que separan dos civilizaciones», «la ocupación en Chipre de una parte del territorio europeo por un ejército extranjero...». Incluso el muy chiraquiano diputado francés, Jacques Toubon, se ha opuesto a ello. Hemos oído a un inglés proponer a los turcos un estatuto de socio privilegiado tan interesante que lo reclama para el Reino Unido.

Por mucho que el señor Cohn-Bendit haya gritado «racismo» y que Michel Rocard haya abogado por la adhesión turca en medio de un silencio reprobador, aquí los representantes de los pueblos de las Naciones de Europa dicen el «no» de Cervantes en Lepanto, de Lord Byron en Mesolongi, de los niños griegos de las catacumbas que practicaban religión en el temor, de los cuadros y los poemas –de Delacroix a Victor Hugo– sobre el imperio de las masacres y los secuestros, y de los mártires del «Expreso de medianoche».

 
  
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  Erik Meijer (GUE/NGL), por escrito.(NL) Una semana antes de la posible apertura de las negociaciones con Turquía sobre su adhesión a la UE, hay pocos motivos para el optimismo. Su evolución hasta convertirse en un país normal en el que se consideren iguales todos los grupos étnicos, todas las opiniones políticas y todas las confesiones religiosas está estancada. La semana pasada, un tribunal prohibió una conferencia sobre el asesinato masivo del pueblo armenio en 1915, que se ha negado durante muchos años. La numerosa comunidad kurda del sudeste todavía no tiene perspectivas de disponer de educación, administración y medios de comunicación en su propia lengua, ni de representación normal en el Parlamento nacional o de autogobierno regional. Las principales fuerzas turcas se niegan a hacer nuevas concesiones a los deseos europeos e incluso plantean la amenaza de retirar la solicitud de adhesión de Turquía.

En las últimas semanas, el interés por la situación de Turquía parece haber cambiado hacia la relación del país con Chipre. Es inaceptable que los barcos del sur de Chipre no puedan aún acceder a los puertos turcos, mientras Turquía dice que desde 2004 cumple todos los acuerdos. No es un buen augurio para los demás ámbitos de negociación. Como Estado miembro de la UE, Chipre tiene derecho a vetar las negociaciones y la adhesión. Los grupos discriminados en Turquía no tienen tanta influencia. Por este motivo esta Cámara debería tomarse más a pecho los problemas de dichos grupos.

 
  
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  Athanasios Pafilis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) La propuesta de resolución común sobre la apertura de las negociaciones con Turquía demuestra que este procedimiento tiene que ver con los intereses más generales de las luchas internas y la competencia entre las potencias imperialistas de la zona. Desde este punto de vista, las presiones y la coacción sobre los pueblos de la zona se intensificará para que acepten soluciones a sus expensas.

Esta propuesta de resolución forma parte de la filosofía más general de la denominada contradeclaración del Consejo Europeo. A pesar de que contiene algunos puntos positivos, no indica claramente lo que es obvio, y me refiero a expresar claramente que, a menos que se reconozca inmediatamente a la República de Chipre, no empezarán las negociaciones para la adhesión de Turquía a la UE.

El Partido Comunista de Grecia está en contra de la adhesión por los mismos motivos que estaba en contra de la adhesión de Grecia. Consideramos que la propia política y el carácter de la UE no ofrecen ninguna garantía, por muchas resoluciones que se aprueben sobre una solución justa al problema de Chipre. Y ha quedado probado ahora. Los supuestos principios de la UE y el famoso acervo comunitario se utilizan para mantener los intereses de los países imperialistas.

 
  
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  Tobias Pflüger (GUE/NGL), por escrito. (DE) Esta resolución de compromiso aborda de forma satisfactoria y razonablemente clara el problema Turquía-Chipre. Me habría gustado ver unas declaraciones más claras sobre la democracia y los derechos humanos en Turquía.

Según Amnistía Internacional, en Turquía la tortura sigue teniendo unas proporciones igual de graves que antes; solo ha adquirido una forma distinta. El caso de Mehmet Tarhan es un ejemplo reciente de cómo se castiga a los objetores de conciencia con años de cárcel. Reaparecen los conflictos en las regiones kurdas, la policía y las fuerzas militares son omnipresentes, y los actores estatales y no estatales cometen violaciones de los derechos humanos. La libertad de prensa se infringe continuamente: por ejemplo, quien publica material que adopte una línea crítica sobre el genocidio de los armenios o la continua ocupación turca del norte de Chipre todavía se enfrenta con la cárcel.

Y para los Jefes de Estado o de Gobierno de la UE, la principal motivación para esta adhesión es geopolítica. Un documento de trabajo de la Comisión redactado para que la adhesión de Turquía a la UE parezca verosímil, dice: «”Turquía es un país estratégicamente importante (...) La adhesión de Turquía permitiría asegurar mejores rutas de abastecimiento de energía para la UE.” Y prosigue: “Habida cuenta de sus gastos y de sus efectivos militares, Turquía tiene la capacidad material de aportar una contribución no desdeñable a la política de seguridad y de defensa de la UE”».

Yo también quiero ver la adhesión de Turquía a la UE; pero no de esta forma. Evidentemente, a los Jefes de Estado o de Gobierno de la UE y a la Comisión Europea les preocupa poco la situación real de las personas.

 
  
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  Zita Pleštinská (PPE-DE), por escrito. (SK) La principal condición previa para dar mi consentimiento al proyecto de resolución común del Parlamento Europeo sobre la apertura de las negociaciones con Turquía, redactado después de la resolución del 15 de diciembre de 2004, sería la aprobación de las propuestas a favor de la modificación y ampliación, números 2 y 3.

Si no se aprueban estas propuestas de enmienda, votaré en contra de la resolución.

Los motivos para esta decisión son los siguientes.

Creo que Turquía no ha cumplido los criterios de Copenhague para iniciar las negociaciones de adhesión a la UE teniendo en cuenta los persistentes problemas con los derechos humanos, su fracaso en la resolución de los problemas de la minoría kurda y, lo que es más importante, el hecho de que se niegue a reconocer jurídica y políticamente a un Estado miembro: Chipre. Sin el consentimiento unánime de todos los Estados miembros, no se puede otorgar el mandato de iniciar las negociaciones de adhesión con Turquía.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) El proceso de negociación para la adhesión de Turquía a la UE debería seguir el procedimiento habitual y cumplir unas normas claras y objetivas. En mi opinión, no existe justificación posible para tratar esta solicitud de adhesión de forma distinta.

Por lo tanto, no he tenido otra opción que votar en contra de la propuesta de resolución común que tenemos sobre la mesa, considerando dos puntos que creo que son de crucial importancia.

En primer lugar, al rechazar la enmienda presentada por el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos donde se decía claramente que “por encima de todo... debe garantizarse desde el inicio la naturaleza abierta de las negociaciones, y tener en cuenta otras alternativas además de la adhesión plena”, el Parlamento se niega claramente a incorporar a esta resolución un Plan B que consideramos esencial si queremos evitar la posibilidad de que en algún momento futuro el inicio del proceso de negociación se considere como un compromiso de adhesión.

Además, está muy claro que el tema de Chipre no se ha resuelto de forma satisfactoria. Turquía quiere unirse a la UE pero no acepta a la Unión en su forma actual. Aceptemos las cosas como son: nadie puede unirse a una organización a la que no reconoce, de la misma forma que una organización no puede negociar con un partido que no la reconozca. Estas negociaciones están empezando con mal pie y en consecuencia no tienen mi apoyo.

 
  
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  Martine Roure (PSE), por escrito. – (FR) Este 23 de septiembre de 2005, el Tribunal de Justicia turco prohibió un coloquio sobre el genocidio armenio. Tal prohibición demuestra lamentablemente que las autoridades gubernamentales turcas siguen manteniendo ese debate en la oscuridad y la ilegalidad más absolutas.

La fuerza del presente, y aún más la del pasado, nos obligan a reafirmar que los ciudadanos europeos no pasarán por alto este asunto.

Por tanto, debo renovar la intervención que pronuncié el 6 de octubre de 1999, puesto que la situación no ha cambiado nada. La resolución del 18 de junio de 1987 del Parlamento Europeo insistía en cuatro puntos que representan obstáculos ineludibles a las negociaciones de adhesión con Turquía. Se referían a las siguientes cuestiones:

1/ La negativa del Gobierno turco a reconocer el genocidio armenio.

2/ Su reticencia a respetar el Derecho internacional en sus diferencias con Grecia.

3/ El mantenimiento de tropas turcas de ocupación en Chipre.

4/ La negación del hecho kurdo.

La cuestión armenia no puede dejarse de lado en lo largo de estas negociaciones. Me niego a ello con rotundidad. La Unión Europea es suficientemente fuerte para imponer a Turquía un cambio significativo de actitud, si quiere adherirse a nuestra Unión y respetar nuestras normas y valores.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE), por escrito.(NL) Incluso mientras hablamos, en Turquía se está librando una batalla entre reformistas y tradicionalistas. El actual Primer Ministro y el Ministro de Asuntos Exteriores pertenecen al primer grupo, y merecen todo nuestro apoyo. El debate sobre el inicio de las negociaciones se ha visto alimentado últimamente por el oportunismo político que muchos, como el presidente de mi Grupo el señor Cohn-Bendit, consideran que se sustenta en una ola de racismo latente. No sería justo ser más estricto en la actualidad que lo que los Jefes de Gobierno acordaron en diciembre, y también enviaría a los ciudadanos turcos el mensaje desalentador de que Europa no quiere a Turquía. Quienes desean que las negociaciones dependan del reconocimiento de Chipre ignoran el hecho de que un reconocimiento inmediato de Chipre por parte de Turquía sería el fin de los intentos de Kofi Annan por introducir una nueva ronda de negociaciones sobre la división de la isla. La UE debe apoyar a los reformistas, exigir la aplicación correcta de la unión aduanera e insistir en que se mejore el código penal. El inicio de las negociaciones permitirá que Turquía avance en la dirección de un estado laico donde las personas y el Derecho internacional se respetan plenamente y en la práctica. Las minorías religiosas, los kurdos y los alavitas, se encontrarán mejor en una Turquía que forme parte de la UE que en una Turquía que dé la espalda a nuestro continente.

 
  
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  Catherine Stihler (PSE), por escrito. (EN) Hay que celebrar la propuesta sobre la apertura de negociaciones con Turquía. Sin embargo, espero que en estas negociaciones se haga hincapié en la libertad religiosa. El derecho de una persona a expresar libremente sus creencias religiosas es esencial en toda sociedad democrática. El First Step Forum, una ONG que defiende la libertad religiosa, visitará Turquía en las próximas semanas. Espero que la Comisión preste atención a los resultados de la visita de la delegación.

 
  
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  Dominique Vlasto (PPE-DE), por escrito. – (FR) Por lo que se refiere al balance de la transición de Turquía a un Estado democrático, el país todavía tiene un buen trecho que recorrer, a pesar de los esfuerzos realizados.

El reconocimiento por el Gobierno turco de Chipre y del genocidio armenio siguen siendo condiciones necesarias para la continuación de las negociaciones después del 3 de octubre.

La UE deberá permanecer también especialmente atenta a la situación de los derechos humanos. La condición de las mujeres sigue siendo preocupante y el Gobierno turco debe comprometerse más a reducir las desigualdades entre hombres y mujeres.

La libertad de expresión todavía no es un hecho. La UE debe esforzarse por presionar a Ankara para que garantice la viabilidad del debate público y democrático.

Por consiguiente, dado que se trata de un proceso abierto, cuyos resultados no pueden garantizarse por adelantado, y habida cuenta de que los veinticinco Estados miembros gozarán de derecho de veto en cualquier momento de las negociaciones, sería conveniente prever una alternativa a la adhesión, definiendo desde ahora las condiciones de una cooperación privilegiada.

Por esta razón, he votado en contra de esta resolución, pues rechazo esta marcha forzada hacia la adhesión de Turquía.

 
  
  

- Informe Radwan (A6-0257/2005)

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE-DE), por escrito. – (FR) He votado a favor de este informe y quiero sumarme a quienes han felicitado a mi colega, el señor Radwan, por el excelente trabajo que ha realizado con los miembros de la comisión parlamentaria competente sobre el importante tema de las exigencias reglamentarias en materia de fondos propios de los bancos, para tener en cuenta la evolución reciente de los mercados financieros.

Era necesario garantizar la coherencia entre los recursos propios económicos y los recursos propios reglamentarios en un contexto de convergencia internacional en materia de medición de estos datos financieros (Basilea II).

No obstante, el diputado abajo firmante plantea la cuestión de si no ha llegado el momento de que la comunidad financiera de las entidades de crédito, bajo los auspicios del BCE y en conexión con las autoridades competentes de los Estados miembros encargadas de la supervisión bancaria, se pregunte por los recursos que deben implementarse para acelerar la creación de la oferta monetaria necesaria para el desarrollo económico de Europa, muy especialmente en la zona del euro. Se trataría de ir más allá del éxito práctico, monetario y financiero del euro y de transformarlo de una moneda técnica en una moneda política al servicio del desarrollo económico de Europa.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) El sistema bancario es uno de los pilares clave de nuestra economía de mercado; y es obligación de las autoridades garantizar que su funcionamiento siga unas normas claras, sea transparente y salvaguarde los intereses de los consumidores. En un mercado que, como es lógico, los consumidores no pueden valorar completamente, es responsabilidad de las autoridades públicas proporcionar esas garantías tan necesarias.

En este contexto, los requisitos de capital que se establecen en la propuesta de directiva que tenemos sobre la mesa, y la versión adoptada por la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, coinciden totalmente con lo que yo considero que deben ser obligaciones y preocupaciones de las autoridades públicas. Por lo tanto, he votado a favor.

 
  
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  Carl Schlyter (Verts/ALE), por escrito. (SV) En lo que a este informe se refiere, he votado en contra o me he abstenido de votar, sobre bastantes partes que tienen que ver con la competencia del Parlamento. El informe contenía bastantes referencias innecesarias a la Constitución, que no ha muerto. Creo que es importante que exista una cierta libertad para seguir la propia política financiera, sobre todo para poder contribuir, en los distritos menos poblados, a la creación de asociaciones de garantía de crédito capaces de fomentar la cooperación a escala local. Me he abstenido en aquellos casos donde se hacían demandas perfectamente acertadas respecto a las condiciones de trabajo del Parlamento, pero se habían introducido referencias innecesarias a la Constitución.

 
  
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  Peter Skinner (PSE), por escrito. (EN) Este informe es un elemento esencial del sector de los servicios financieros, que reúne normas bancarias acordadas a escala internacional.

El Grupo Laborista ha apoyado el trabajo realizado por el ponente y los servicios del Parlamento para asegurar que el Parlamento Europeo mantenga sus poderes jurídico-políticos. A este efecto, el EPLP puede apoyar las medidas adoptadas para permitir el derecho de avocación y las cláusulas de suspensión contenidas en esta directiva, lo cual no es una imposición sobre las competencias nacionales.

 
  
  

- Informe Doorn (A6-0224/2005)

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE-DE), por escrito. – (FR) Después de votar a favor de este texto, me sumo a quienes han felicitado a mi colega, el señor Doorn, por el excelente trabajo que ha realizado con la Comisión de Asuntos Jurídicos.

Para complementar la necesaria confianza en las empresas y sus sistemas de gobernanza, era muy importante dotar a la Unión Europea de normas en la materia inspiradas en las normas internacionales derivadas de las mejores prácticas mundiales. Los aspectos asociados a la independencia de los auditores son decisivos para la calidad de los controles. En particular, era urgente definir el concepto de «red».

Por último, el diputado abajo firmante prestará gran atención a la cuestión de la responsabilidad de los auditores, que pide se estudie, pues es indispensable que puedan tener una responsabilidad ilimitada y por tanto imposible de asegurar en relación con la labor que desempeñan.

 
  
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  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Acojo con satisfacción este informe, que si se convierte en legislación y se cumple debidamente debería impedir que un escándalo del tipo Enron suceda en Europa y reducir la probabilidad de que se produzcan en el futuro situaciones del tipo Parmalat.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) Las cuentas anuales y consolidadas deben someterse a una auditoría profunda y eficiente. La Comisión expresaba claramente este objetivo en la propuesta presentada al Parlamento, que se ha mejorado de forma considerable con algunas de las enmiendas introducidas por este informe. Por lo tanto, he votado a favor.

Ha quedado demostrado que las normas que actualmente están en vigor en este terreno no garantizan los principales factores en este ámbito tan importante, es decir, la transparencia del mercado y la libertad y la independencia de quienes llevan a cabo las auditorías, y me refiero literalmente a quienes las llevan a cabo. No puede ser bueno para la economía. En ausencia de estos factores, hay que tomar medidas para rectificar el marco jurídico relacionado con las propuestas en cuestión. Como he dicho, creo que la propuesta de la Comisión, junto con las enmiendas presentadas por esta Cámara, permitirá cumplir este objetivo.

 
  
  

- Informe Jarzembowski (A6-0143/2005)

 
  
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  Jan Andersson, Anna Hedh, Ewa Hedkvist Petersen, Inger Segelström y Åsa Westlund (PSE), por escrito. (SV) Europa necesita sus ferrocarriles, principalmente por motivos medioambientales pero también para el transporte de mercancías y pasajeros. Esto requiere la apertura de los mercados ferroviarios entre países para que los trenes puedan traspasar fronteras con rapidez y sin problemas. Los mercados del transporte de mercancías por ferrocarril se están abriendo ya de conformidad con el segundo paquete ferroviario, y es algo que aprobamos.

El informe del señor Jarzembowski propone ahora que también se abran los servicios de pasajeros, tanto internacionales como nacionales, con un calendario concreto a seguir. Creemos que será posible abrir los servicios internacionales de pasajeros en un plazo de pocos años. Sin embargo, cuando se trata de servicios de pasajeros nacionales, creemos que el proceso debe tener lugar en un período de tiempo más largo que el propuesto. Por lo tanto, en estos momentos no estamos preparados para votar a favor de la propuesta del señor Jarzembowski referente a la liberalización de los servicios nacionales de pasajeros porque no podemos prever las consecuencias de su propuesta en lo que se refiere, por ejemplo, al transporte público local y regional.

 
  
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  Emanuel Jardim Fernandes (PSE), por escrito. (PT) Junto con los demás socialistas portugueses, acojo con satisfacción la tendencia general del informe Jarzembowski, porque estamos a favor del principio de apertura del mercado de servicios internacionales de transporte de viajeros.

Pero en este debate hemos expresado algunas reservas y objeciones al plan para avanzar en la liberalización del transporte internacional, incluyendo el cabotaje, para 2008, y al plan para liberalizar los servicios de transporte nacional a partir del 1 de enero de 2012.

Es cierto que la liberalización del transporte internacional tiene el potencial de ayudar a revitalizar el transporte ferroviario, fomentando su crecimiento y situándolo en una posición más equiparable a la del transporte aéreo y de carretera. Pero también es cierto que si los servicios se liberalizan de forma incontrolada y caprichosa a escala europea, esto podría comportar graves problemas para algunos Estados miembros como Portugal, donde todavía tiene que ponerse en marcha una infraestructura especializada, como los enlaces de vías de alta velocidad y los modelos de gestión de las mismas. Además, aún está por garantizar la prestación de un servicio público en el ámbito del transporte, que es un factor clave del empleo y el crecimiento económico.

Por lo tanto, hemos votado en contra de todas las disposiciones sobre las formas mencionadas de liberalización, lo que ha quedado reflejado en nuestro voto final.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. (PT) Una ojeada a las demandas de la Confederación de Empresarios de Europa (UNICE) sobre la liberalización del transporte ferroviario de pasajeros (comunicado de prensa del 21 de enero de 2005) revela los motivos que hay detrás de la postura adoptada por la mayoría de esta Cámara.

A pesar de que acogen con satisfacción las propuestas de la Comisión sobre una nueva ola de liberalización del transporte ferroviario, la UNICE pide más, y más rápido. Pide la “apertura de los mercados” en todo el sector del transporte ferroviario de pasajeros, y no solo en el transporte internacional como preveía la propuesta de la Comisión para esta fase.

La UNICE también subrayaba la postura adoptada previamente por la mayoría del Parlamento para abrir el transporte ferroviario de pasajeros ya en 2008.

De nuevo, la mayoría del Parlamento (que incluye los votos de los diputados socialdemócratas, del Partido Popular y del Partido Socialista de Portugal) se somete a las demandas de los capitanes de la industria de Europa, aprobando la liberalización del transporte internacional de pasajeros en 2008, y el transporte nacional en 2012. Y lo que es más, los Estados miembros pueden incluso adelantar estas fechas.

Así pues, nos sentimos extremadamente decepcionados por el hecho de que nuestra propuesta de bloquear este nuevo paso hacia la liberalización del transporte ferroviario sea rechazada, y seguiremos luchando para defender un servicio público de transporte ferroviario y las condiciones de trabajo de los empleados del sector.

 
  
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  Marie-Noëlle Lienemann (PSE), por escrito. – (FR) Votaré en contra del informe del señor Jarzembowski, que consagra una nueva etapa en la desregulación del transporte ferroviario. Ya la «apertura» del mercado de transporte de mercancías suponía una amenaza para los servicios públicos ferroviarios, pero la apertura del mercado de pasajeros es inaceptable y acarreará muchas consecuencias para los usuarios y para la planificación y el desarrollo en Europa.

Con vistas a garantizar la mejora de la organización del tráfico internacional, la Comisión y el informe abren a la competencia las líneas más rentables de los ferrocarriles de cada país, privando así a los servicios públicos nacionales de los Estados miembros de los recursos indispensables para el prorrateo de las tarifas y la ordenación del territorio en relación, por ejemplo, con líneas menos rentables.

Mientras en muchos países de la Unión Europea las líneas de viajeros funcionan bien, esta decisión va a arrojar incertidumbre sobre su futuro y reducir las capacidades de inversión de los Estados.

 
  
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  Erik Meijer (GUE/NGL), por escrito.(NL) Aunque se sigue ahorrando y tanto los servicios ferroviarios regionales como las conexiones internacionales se siguen reduciendo, los políticos de todos los colores insisten en que hay que transportar en tren a más pasajeros y más mercancías. La fórmula para ello es el tráfico de mercancías por carretera y la competencia de las compañías de bajo precio en aviación. Separan la gestión de las vías férreas y la puesta en práctica de la prestación de servicios, y esperan que las empresas privadas ofrezcan precios más bajos, un servicio más fácil para el cliente y atraigan a más pasajeros. Creo que este planteamiento al final no cumplirá las expectativas. Su único interés será reducir costes cerrando líneas, reduciendo servicios, aumentando precios y desalentando a los muchos clientes que producen pérdidas.

Los informes Savary y Sterckx no ofrecen compensación suficiente para los planes de liberalización del señor Jarzembowski. El informe Savary necesita desesperadamente resolver los problemas técnicos que implica el tráfico de trenes entre fronteras, problemas que ocurren desde la electrificación. El informe Sterckx descarta la posibilidad de obligar a las compañías ferroviarias a hacer que los servicios transfronterizos sean más accesibles y mantenerlos. Las únicas personas que salen ganando son las personas con discapacidades.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) He votado a favor del excelente informe Jarzembowski porque se trata de un paso positivo hacia la revitalización del transporte ferroviario por medio de la promoción de la competencia y la creación de un verdadero mercado interior para este tipo de transporte. Es fundamental invertir en revertir el descendimiento de la cuota de mercado del mercado ferroviario, y debemos mostrarnos decididos en nuestros esfuerzos por conseguirlo a través de la construcción de un mercado abierto y competitivo.

En referencia a la propuesta de la Comisión de permitir, el 2010 como muy tarde, el acceso de las empresas ferroviarias a la infraestructura de todos los Estados miembros para la explotación de los servicios internacionales de transporte de viajeros, el ponente incluye los servicios nacionales en la apertura del mercado, con el fin de combatir la inevitable reducción de la rentabilidad de los servicios internacionales y el gran obstáculo que ello presentaría para la entrada en el mercado. Además, dentro del contexto de la apertura de las redes al transporte de viajeros por ferrocarril, proponemos conceder a los Estados miembros el derecho a restringir la apertura del mercado en determinados casos, con el fin de mantener la viabilidad económica de un servicio ferroviario de interés público. Considero que se ha dado respuesta a las principales lagunas en la propuesta de la Comisión y reitero mi opinión y voto positivos a este informe.

 
  
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  Kathy Sinnott (IND/DEM), por escrito. (EN) Todos nos enfrentamos al reto del uso racional de la energía. Incluso con la mejor voluntad del mundo las personas que van y vienen de Irlanda tendrán que depender principalmente del transporte aéreo. Sin embargo, el desarrollo del transporte por ferrocarril dentro de Irlanda es vital para reducir el tráfico por carretera y el tráfico aéreo interior y el consiguiente uso de combustible.

Nuestra capital, Dublín, está situada en la costa este y, no obstante, prácticamente todos los trenes inician y finalizan su recorrido en Dublín. Yo vivo en el sudoeste de Irlanda. Si quiero viajar al norte en tren tengo que desplazarme al este hasta Dublín, y seguidamente al oeste a mi destino.

Irlanda necesita dotar con urgencia el pasillo occidental de una línea ferroviaria que conecte las ciudades y poblaciones a lo largo de la costa oeste.

Hasta que esto no sea así no hace falta molestarse en pedir a la gente que dejen sus coches en casa.

El otro ámbito de crecimiento el transporte ferroviario son los trenes de cercanías. Estamos construyendo ciudades satélite con nuevas carreteras que las conectan a la gran ciudad. ¿Por qué no se construyen al mismo tiempo líneas ferroviarias a lo largo de estas carreteras? Esto parece ser el enfoque económicamente más eficiente. Donde existen líneas de cercanías, la gente las utiliza. Incluso a un precio competitivo, estas líneas de cercanías, tanto públicas como privadas, serían rentables.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE), por escrito. – (NL) He votado en contra de la propuesta de obligar a los Estados miembros europeos a abrir todas las redes ferroviarias a empresas privadas en 2012. En primer lugar, lo que necesitamos es una evaluación extensiva de las distintas experiencias pasadas de la liberalización ferroviaria en los Estados miembros. Tanto la propuesta de la Comisión como el informe Jarzembowski son prematuros y les falta una base sólida. La Directiva propuesta no ofrece acuerdos vinculantes en relación con la calidad de los servicios, las medidas de seguridad o medioambientales. Además, se impone la misma forma de liberalización de la red ferroviaria en todos los países de la UE, que difieren ampliamente en cuanto a sus posiciones de partida y a los distintos usos de dichas redes. Ello exige confeccionar una lista de qué formas de liberalización de los ferrocarriles han funcionado en el pasado y cuáles no. También existe la cuestión de si Europa puede realmente añadir valor a la forma en que los Estados miembros, en el futuro, pueden convertir sus ferrocarriles nacionales en más eficientes, más orientados al cliente y más respetuosos con el medio ambiente. Podría darse el caso de que, una vez se haya evaluado la situación en cada uno de los Estados miembros, no tengamos otra opción que la de admitir que, al fin y al cabo, esta cuestión debería tratarse a escala nacional porque cada situación es única. Por ahora me niego a apoyar los planes de liberalización salvaje que tenemos ante nosotros en estos momentos.

 
  
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  Georgios Toussas (GUE/NGL), por escrito. – (EL) Con el «tercer paquete ferroviario» se está haciendo un intento por asestar un golpe definitivo al transporte ferroviario con el fin de incrementar los beneficios de las grandes empresas. Por una parte, la aceleración de la liberalización del mercado de los servicios tanto internacionales como nacionales de ferrocarril y la plena liberalización de todos los servicios de viajeros aumentará los beneficios de los monopolios y, por otra parte, supondrá un duro golpe para los derechos de los trabajadores, incrementará los precios de los billetes y los costes del transporte de mercancías, y disminuirá las normas de seguridad, como ha sido el caso allí donde se ha aplicado la privatización.

Con el fin de garantizar el consentimiento de los trabajadores y facilitar la liquidación de la riqueza del pueblo llano a favor de los monopolios, la propuesta se ha adornado con disposiciones relativas a la posible compensación de los viajeros en caso de servicios deficientes. La cuestión se centra en de qué manera, empezando por el filete, las empresas privadas explotarán a los trabajadores, a los viajeros y a los territorios en cuestión por medio de la aplicación de una palanca básica de transporte bajo su control absoluto.

En nombre de la competitividad, se está pidiendo una mayor inversión pública en infraestructura que será explotada por las grandes empresas.

Los trabajadores lucharán por invertir la política antipopular de la UE, por un cambio radical y por una política bajo la cual el transporte ferroviario se convierta en propiedad social y aumente la prosperidad del pueblo.

 
  
  

- Informe Savary (A6-0133/2005)

 
  
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  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) La Lista de Junio se opone a la propuesta de la Comisión de crear normas comunes para los maquinistas y el personal conductor. La cooperación debe basarse en la confianza y los acuerdos intergubernamentales. Por lo tanto, nos abstenemos de votar la totalidad de enmiendas y, de forma ideal, nos hubiera gustado contar también con la posibilidad de votar contra el documento original de la Comisión.

 
  
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  Jean-Claude Martinez (NI), por escrito. – (FR) Este mes de septiembre de 2005 votamos sobre un «paquete ferroviario». Pero, para los ferroviarios, los usuarios, el servicio público y las estaciones de las pequeñas ciudades rurales, no es un «paquete de regalo».

Preocuparse por un certificado internacional para los conductores de trenes, hablar de la competencia entre la carretera y el ferrocarril y defender los derechos del viajero europeo, todo esto está muy bien. Pero en Francia el tren de alta velocidad no llegará a Niza hasta 2020, dos años después de la llegada de una estación espacial permanente a la Luna.

Las estaciones cierran o se degradan, como en Sainte-Gabelle, a pocos kilómetros de Toulouse, y todavía no existen ni el París-Burdeos-Pau-Madrid, ni el París-Montpellier-Perpiñán-Barcelona. Miles de kilómetros de vía férrea ya no son objeto de mantenimiento, lo que obliga a los TER a circular a 80 km/h en vez de 120 km/h. En Tarascon sur Ariège, la estación no abre hasta las 15.00 horas para un tren, el Tour de Carol-Toulouse, que sale a las 14.50 horas...

Entonces, cuando la Europa ferroviaria se degrada hasta los niveles de las vías férreas británicas, lo que urge es un plan ferroviario masivo para enlazar, por fin, en el próximo decenio, las 25 capitales europeas con líneas de tren de alta velocidad.

 
  
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  Claude Moraes (PSE), por escrito. (EN) He votado a favor del informe Savary como diputado al Parlamento Europeo por Londres que ha mantenido conversaciones con los sindicalistas ferroviarios, ya que el informe crea un sistema de certificados para el personal ferroviario que acreditan que cumplen criterios profesionales, medios y lingüísticos para aquellos maquinistas que trabajan en líneas internacionales. Con suficiente formación, este avance protegerá a los viajeros desde el punto de vista de la salud y seguridad en los viajes en tren por todos los países de la UE.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) La finalidad del informe Savary es clarificar y simplificar la propuesta de la Comisión que establece condiciones europeas armonizadas para la certificación de los maquinistas con vistas a una apertura del transporte ferroviario de mercancías y pasajeros.

Esta propuesta de Directiva prevé un sistema de certificación de dos niveles para todos los maquinistas y todo el personal conductor en la totalidad de la red ferroviaria europea.

El reconocimiento mutuo de la formación de los maquinistas es imprescindible para la promoción de la libre circulación de trabajadores, dado que, al establecer normas comunes, facilitaremos y contribuiremos a una mejora de las condiciones de empleabilidad de estos trabajadores.

En consecuencia, he votado a favor del informe Savary.

 
  
  

- Informe Sterckx (A6-0123/2005)

 
  
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  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) Existe una Organización Intergubernamental para los Transportes Internacionales por Ferrocarril (OTIF), que ya se ha puesto de acuerdo en cuáles son los derechos de los viajeros. Existe una carta, firmada por las empresas ferroviarias europeas, donde se describen los estándares de calidad para el transporte ferroviario de pasajeros. Pensamos que la UE no debe inmiscuirse en este ámbito ni regularlo. Si este ámbito tiene que ser legislado, debe serlo a través de las autoridades nacionales de los países correspondientes.

Tal y como están las cosas, votar a favor de una regulación de la indemnización mínima a los pasajeros por los retrasos sería dar un gran paso. Podría significar un incremento de los costes, que los proveedores de servicios deberían aplicar al cliente, un factor que podría afectar seriamente a esta industria en unos momentos en los que se encuentra bajo la presión de los vuelos de bajo coste y el transporte en autobús.

Por lo tanto, creemos que, en esta situación, el informe del Parlamento Europeo no supone ningún beneficio para los pasajeros a largo plazo. En consecuencia, hemos votado en contra de los cambios sugeridos por el Parlamento a la propuesta de la Comisión. También quisiéramos rechazar la propuesta en sí.

 
  
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  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Este informe forma parte de un paquete más amplio que pretende mejorar el transporte ferroviario y de mercancías en toda Europa. El transporte ferroviario internacional dentro de Europa está cobrando importancia como una alternativa respetuosa con el medio ambiente al transporte aéreo. Por lo tanto, acojo con satisfacción este informe como un medio de proporcionar claridad y viabilidad al tiempo que protege los intereses de millones de personas en toda Europa que dependen del transporte ferroviario tanto para el trabajo como para el ocio. Sin embargo, es necesario que este informe se contemple en el contexto del paquete más amplio: durante los próximos meses tenemos que trabajar para garantizar que esta nueva legislación establezca un equilibrio general entre las necesidades de los usuarios del ferrocarril y los intereses de los proveedores de servicios.

 
  
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  Claude Moraes (PSE), por escrito. (EN) Voto a favor del informe Sterckx porque creo que, como diputado al Parlamento Europeo por Londres y como representante de uno de los nodos de transporte más grandes del mundo, los derechos y obligaciones de los viajeros no se han establecido claramente. Creo que los derechos de los viajeros no solo han de aplicarse a los viajeros internacionales de ferrocarril, sino también a los nacionales. Creo que las directrices de compensación mínima establecidas por la Comisión por retrasos inaceptables son correctas en líneas generales.

Creo firmemente que los viajeros con abonos de temporada y que sufren reiteradamente retrasos o cancelaciones tienen que recibir una compensación en forma de viajes gratuitos, reducciones de precio o una prolongación del período de validez del abono de temporada.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) He votado a favor del informe Sterckx.

La propuesta de Reglamento sobre los derechos y las obligaciones de los viajeros internacionales de ferrocarril propone normas mínimas para la información de los pasajeros antes y durante el viaje, así como reglas a respetar en caso de retrasos, para la tramitación de las reclamaciones y sobre el transporte de las personas de movilidad reducida.

Considero que el establecimiento de estas normas surge claramente de la necesidad de establecer normas sin poner en peligro la calidad del transporte para los pasajeros.

El texto que hoy votamos busca mejorar la coherencia y la legibilidad del texto, y simplificar algunas formulaciones y definiciones.

Desde nuestro punto de vista, el aspecto esencial de la propuesta se encuentra en la aplicación de este marco de los derechos y las obligaciones de los pasajeros, Tanto a escala nacional como internacional.

Una razón adicional por la que he votado a favor de este informe es que no propone una reglamentación excesivamente detallada, sino que deja espacio para que las empresas puedan tomar decisiones comerciales y las estimula a encontrar nuevas soluciones destinadas a hacer el transporte en ferrocarril más atractivo para los pasajeros.

 
  
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  Catherine Stihler (PSE), por escrito. (EN) Los derechos de los viajeros son esenciales independientemente del medio de transporte utilizado. El derecho de los viajeros en tren a recibir una compensación es un paso adelante y acojo con satisfacción el informe Sterckx. Sin embargo, a la luz de la reciente legislación sobre los derechos de los viajeros aéreos y de su aplicación, existe la necesidad de aclarar cuáles son los derechos de los viajeros y la compensación a que tienen derecho. De nada sirve dictar leyes si después no se aplican debidamente. Si queremos ser sinceros con nuestros electores necesitamos normas bien aplicadas.

 
  
  

- Informe Zile (A6-0171/2005)

 
  
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  Richard Seeber (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, pienso que la liberalización del transporte de mercancías mediante el segundo paquete ferroviario ha sido correcta. Sin embargo, la introducción de disposiciones como las que la Comisión propone sería en estos momentos una carga adicional para los mecanismos de regulación del mercado libre, además de una injerencia en los mismos. O abrimos el mercado a las empresas ferroviarias o las regulamos: debemos elegir. Por este motivo, también sería sensato volver a remitir el informe entero a la Comisión.

 
  
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  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) Estamos convencidos de que no se necesita ningún marco de la UE para regular las indemnizaciones en caso de retrasos de mercancías transportadas por ferrocarril. Así pues, apoyamos la posición de la Comisión de Transportes y Turismo y votamos en contra de la propuesta de la Comisión. La intención que subyace en la propuesta de la Comisión es estimular a las empresas de ferrocarril a conseguir una calidad mejorada de transporte de mercancías y, de esta forma, fortalecer la demanda del cliente. Nos preguntamos si el Reglamento propuesto es deseable y si tendrá el efecto previsto.

 
  
  

- 25° aniversario de "Solidaridad" y su mensaje para Europa (RC-B6-0485/2005)

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI), por escrito. – (FR) El 25º aniversario de «Solidaridad» debería brindarnos la ocasión de recordar que la mitad de Europa, abandonada a la Unión Soviética de Stalin, sufrió durante cerca de 50 años el terror comunista.

No solo debemos celebrar el coraje y la memoria de los obreros de Gdansk, y el papel que su huelga desempeñó en la caída del Telón de Acero.

Debemos celebrar también la valentía de los rebeldes de Berlín, Praga y Budapest, aplastados por los tanques soviéticos, la valentía de todos aquellos que lucharon por su libertad y por la independencia de su nación, a pesar de las persecuciones, de las detenciones arbitrarias, de los internamientos psiquiátricos y de las deportaciones al Gulag.

Debemos recordar que el comunismo es la ideología más sangrienta de la historia y que ocasionó 100 millones de muertes.

Y no debemos olvidar tampoco que, en Occidente, durante esos años de plomo, demasiados dirigentes y responsables políticos cerraron los ojos o callaron, cuando no fueron cómplices. Sus sucesores hacen hoy lo mismo con la última gran dictadura marxista del planeta, olvidando los muertos de la Plaza de Tiananmen y los campos de rehabilitación.

 
  
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  Ole Krarup, Kartika Tamara Liotard, Mary Lou McDonald, Erik Meijer, Esko Seppänen, Jonas Sjöstedt y Eva-Britt Svensson (GUE/NGL), por escrito. (EN) La propuesta de resolución común no expresa nuestra visión política en el 25º aniversario de «Solidaridad», por lo que esta es nuestra explicación de voto.

Condenados el sistema opresor denominado comunista que ha gobernado Polonia después de la Segunda Guerra Mundial.

Apoyamos el movimiento de los trabajadores y de «Solidaridad» en su lucha en los años ochenta por unas mejores condiciones laborales, justicia social y una auténtica democracia.

Hoy Polonia es una democracia política principalmente gracias a la lucha de «Solidaridad».

Sigue existiendo la necesidad de un movimiento sindical fuerte en la Polonia de hoy, ya que los derechos de los trabajadores y la justicia social están lejos de estar garantizados en el sistema económico neoliberal de Polonia.

 
  
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  Zita Pleštinská (PPE-DE), por escrito. (SK) He votado en apoyo del proyecto de resolución conjunta que marca el 25 aniversario del movimiento Solidaridad y su legado para Europa.

El 25 aniversario del movimiento sindical polaco Solidaridad es una fecha importante para recordar, y no solamente en Polonia. Su mensaje básico, la solidaridad en un contexto paneuropeo, también se merece la atención del Parlamento Europeo. Por una parte, es un importante símbolo, ya que este movimiento liderado por Lech Walesa es la personificación del valor de la nación polaca al oponerse a un régimen totalitario bajo la sombra del imperio soviético. Por otra parte, proporciona un magnífico ejemplo de valores tales como la solidaridad, la libertad, la paz y los derechos humanos, un legado para toda Europa.

Si queremos prestar la atención que se merecen a los sucesos históricos que desencadenaron la desaparición del muro de Berlín, la Revolución de Terciopelo en Checoslovaquia y la independencia de los Países Bálticos, no debemos olvidar a las víctimas de los regímenes totalitarios y, al mismo tiempo, debemos presentar la historia de forma sincera a la generación más joven, que no ha experimentado nunca el totalitarismo. El RECUERDO del totalitarismo es un aviso sombrío para aquellos que anhelan su retorno, así como una fuente de energía para aquellas naciones que continúan soportándolo hasta el día de hoy.

Al mismo tiempo, sirve para recordarnos a un gran hombre, Juan Pablo II. Sus palabras –¡No tengáis miedo!– resonaron en Gdansk y, durante su pontificado, dejó una huella imborrable en los corazones y las mentes de personas de todo el mundo.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) Casi un año y medio después de la adhesión de los diez nuevos Estados miembros, ocho de los cuales se encontraban al otro lado del Telón de Acero, las celebraciones del 25 aniversario de la creación del sindicato Solidaridad tienen un significado especial.

Fue una hazaña obra de hombres valientes y libres. También fue una proeza de una época marcada por la política de la valentía, por líderes mundiales con visión y por un Papa –imposible de pasar por alto– con una determinación genuina por liberar a la raza humana.

Como Lech Walesa ha dicho en entrevistas recientes, por muy heroico que fuera el movimiento, que lo fue, no podríamos habernos imaginado 25 años después que estaríamos aquí sentados junto con diputados de ocho –o más bien diez desde ayer– de los países dominados por el imperio soviético.

Así pues, recordemos esta fecha para rendir tributo a los héroes de Solidaridad y de Polonia, y para conmemorar el punto de partida del proceso de liberación de toda una parte de Europa que estaba ocupada.

 
  
  

- Informe Guellec (A6-0251/2005)

 
  
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  Richard Seeber (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, parece que hoy tenga el monopolio. Sin embargo, en relación con este informe quisiera destacar que el componente territorial debe incrementar el valor añadido europeo, ya que, si no, no existe justificación para la inversión de tanto dinero en las regiones.

Sin embargo, al mismo tiempo debemos preocuparnos por preservar e incluso promover la variedad del desarrollo regional. En este sentido, quisiera hacer una particular petición para el apoyo al papel de las autoridades regionales, para que puedan responder a las necesidades de la gente sobre el terreno.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. (PT) Para un país, la cohesión territorial implica combatir las disparidades económicas y sociales interregionales, así como el efecto de aglomeración; es decir, promover un desarrollo armonioso y homogéneo en la totalidad de su territorio. En este contexto, la cohesión territorial integra la geografía económica y forma parte de los objetivos de cualquier política estructural. Su inclusión a escala comunitaria junto al objetivo de la cohesión económica y social solo tiene significado porque para algunos es subyacente a la noción federal de una UE Estado como un territorio.

Por lo tanto, consideramos que el informe se debería enfocar hacia las disparidades regionales dentro de cada Estado miembro, que en la actualidad no muestran ningún signo de mejora o empeoramiento. El informe también debería considerar la necesidad de nuevas políticas para combatir, en lugar de promover, dichas disparidades, lo que supondría la promoción de los servicios públicos, el desarrollo de aparatos productivos, la garantía de infraestructuras básicas (transporte, comunicaciones y energía), la existencia de una amplia red de pequeñas y medianas explotaciones agrícolas y el establecimiento de una estrategia de apoyo para los centros urbanos de dimensiones pequeñas y medianas en las regiones interiores, rurales y periféricas. Para que esto ocurra deben ponerse a disposición mejores recursos y aplicarse una política de cohesión real.

Así pues, lamentamos el rechazo de nuestras propuestas.

 
  
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  Sérgio Marques (PPE-DE), por escrito. (PT) Felicito al señor Guellec por su importante y oportuno informe sobre el papel de la cohesión territorial en el desarrollo regional, que cuenta con mi apoyo, en particular el apartado sobre la necesidad de aplicar este concepto en las diversas políticas comunitarias, con el objetivo de mejorar la coordinación del ordenamiento territorial europeo. A su vez, esto garantizará el éxito de la ampliación y mejorará la competitividad de la UE a escala mundial.

Con el fin de definir correctamente la intervención de la UE en este ámbito, así como el nivel de intervención en cada región, el informe apoya la creación de nuevos criterios e indicadores territoriales, además del PIB, para medir el desarrollo en una región particular y evaluar los obstáculos que dificultan dicho desarrollo, como las restricciones territoriales específicas, un índice de lejanía y accesibilidad, dotación de infraestructuras y transportes, la cantidad de investigación, innovación, educación y formación, así como el grado de diversificación de la productividad en la zona.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. (DE) Ni las zonas rurales se escapan de la globalización, la ampliación o el desarrollo demográfico; todo lo contrario, suelen estar especialmente expuestas a los desafíos del siglo XXI. Existen gran cantidad de asuntos que las autoridades locales no pueden resolver ellas solas, razón por la que la cooperación con otros municipios y la participación y compromiso de los ciudadanos se consideran principios básicos del desarrollo rural.

El mantenimiento de la calidad de vida en las zonas rurales y el apego de las personas a su tierra son fundamentales para mantener bajo control la inmigración procedente del campo. El atractivo económico y la durabilidad de las oportunidades económicas son tan importantes en este sentido como el aprovechamiento económico del suelo, la conservación del medio ambiente, la toma de conciencia a escala local y las infraestructuras adecuadas. Varios concursos rurales y el hermanamiento de ciudades han demostrado su valía al actuar como impulsores de un espacio vital en el que, por ejemplo, viven dos tercios de los austriacos.

Por lo tanto, las zonas rurales no pueden ser únicamente sostenidas mediante las subvenciones agrícolas, sobre todo porque la política de la UE que las garantiza ha hecho bien poco hasta la fecha por promover el empleo y, en lugar de ello, ha acelerado parcialmente la inmigración. A pesar de las generosas subvenciones, muchas explotaciones agrícolas están cerrando y no todos los miembros de las generaciones futuras podrán ganarse la vida de esta forma.

Garantizar la vitalidad de las zonas rurales exige en particular que promovamos las empresas orgánicas y demos a las empresas más pequeñas la oportunidad de sobrevivir. Bajo ningún concepto debe producirse un recorte en las subvenciones para las zonas menos favorecidas: unas zonas que, por ejemplo, suponen el 71 % de la superficie agrícola de Austria. Ello provocaría la destrucción forzosa de regiones enteras.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) A mi entender, la importancia de la cohesión territorial en la UE y la necesidad de que las políticas de la UE la promuevan es evidente. En el nivel macropolítico, es decir, entre los distintos países, la cohesión territorial es una realidad en la Unión y una de sus razones de ser. Si esto funciona en ese nivel, también funcionará en el plano más local, ya que, por lo que a los valores respecta, no existe diferencia alguna entre estos dos niveles.

Así pues, aplaudo la iniciativa del señor Guellec porque, además de expresar principios válidos, también identifica sectores y propone políticas concretas que pueden contribuir de forma real a la consecución de una mayor cohesión territorial en la UE.

 
  
  

- Informe Marques (A6-0246/2005)

 
  
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  Richard Seeber (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, los Estados miembros deben cumplir sus compromisos financieros y aprobar las Perspectivas Financieras tan pronto como sea posible. Aparte de ello, las regiones ultraperiféricas naturalmente pueden recibir los fondos a los que tienen derecho. Sin embargo, al mismo tiempo deberíamos instar a dichas regiones a gastar los fondos con sensatez, sobre todo en educación e infraestructuras, de forma que los impuestos pagados por nuestros conciudadanos europeos sean empleados de forma justa.

 
  
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  Jan Andersson, Anna Hedh, Ewa Hedkvist Petersen, Inger Segelström y Åsa Westlund (PSE), por escrito. (SV) Nosotros, los socialdemócratas suecos, hemos decidido abstenernos en la cuestión de una asociación más estrecha con las regiones ultraperiféricas. Muchas regiones europeas tienen necesidades y dificultades especiales porque se encuentran a gran distancia de los centros comerciales, y cuentan con una baja densidad de población o con relieves y climas difíciles. Las islas y los archipiélagos en las regiones ultraperiféricas se enfrentan a dificultades reconocidas, y apoyamos la política de la UE en este ámbito. La asociación con la UE también incluye la obligación de pescar con prudencia, proteger nuestro medio ambiente común y hacer un uso responsable de las subvenciones de la UE. Pensamos que el informe Marques va demasiado lejos en sus demandas de subsidios adicionales para la agricultura y la pesca. Por lo tanto, hemos decidido abstenernos en la votación.

 
  
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  Ole Christensen, Dan Jørgensen, Miloš Koterec, Henrik Dam Kristensen, Poul Nyrup Rasmussen y Britta Thomsen (PSE), por escrito. (DA) Votamos a favor del informe sobre una asociación más estrecha con las regiones ultraperiféricas.

Lo hacemos porque reconocemos la situación especial a la que se enfrentan estas regiones, y aceptamos su necesidad de apoyo comunitario.

Sin embargo, nos hemos visto obligados a votar en contra de algunas partes del informe. Esto ha sido así principalmente porque no pensamos que las regiones ultraperiféricas deban contar con un estatuto especial y, en consecuencia, recibir un apoyo que se opone fundamentalmente al resto de políticas y valores de la UE. Hemos votado en contra de las propuestas que defienden una política agrícola y pesquera anticuada que no beneficia ni los intereses de la Comunidad en conjunto, ni los intereses a largo plazo de las regiones ultraperiféricas. El proteccionismo, los aranceles y las barreras no son soluciones duraderas. El apoyo para las regiones ultraperiféricas debe basarse en el desarrollo sostenible.

 
  
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  Emanuel Jardim Fernandes (PSE), por escrito. (PT) Voto a favor del informe y solicito su aprobación.

Aunque con perspectivas y planteamientos distintos, hemos unido fuerzas para apoyar la estrategia propuesta por la Comisión para el desarrollo sostenible de las regiones ultraperiféricas. La propuesta abarca las prioridades, los instrumentos y, en especial, la creación de un «Programa específico de compensación de los costes adicionales» y el establecimiento de un «Plan de acción en favor de la gran vecindad».

Aunque existe un acuerdo global sobre la estrategia, esta no deja de suscitar críticas y reservas, por la falta de claridad en la respuesta a las necesidades de las regiones ultraperiféricas.

Por consiguiente, estoy de acuerdo con el ponente en que hay que insistir en las siguientes prioridades:

1 Conceder un trato preferente a las regiones ultraperiféricas en relación con las condiciones de acceso a los Fondos Estructurales dentro del marco de la reformada política de cohesión; dadas sus particulares restricciones, tendría que concedérseles ayuda financiera prioritaria, independientemente de su nivel de ingresos.

2 Incrementar la partida presupuestaria destinada al Programa específico, que deberá repartirse de forma equitativa en función de las restricciones que las afectan.

3 Clarificar el Plan de acción en el contexto del futuro objetivo de «Cooperación territorial europea» de la reformada política de cohesión y en el contexto de la política de vecindad de la Unión.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. (PT) Consideramos que el informe no va lo suficientemente lejos en dos puntos fundamentales para nosotros: la creación de un programa comunitario para las regiones ultraperiféricas y la defensa de la soberanía de sus Zonas Económicas Exclusivas (ZEE).

Por lo tanto, propusimos que se solicitara a la Comisión la creación de un programa comunitario específico para apoyar a las regiones ultraperiféricas, con los recursos financieros suficientes (los recursos financieros propuestos por la Comisión en su propuesta sobre las regiones ultraperiféricas en su marco financiero propuesto para 2007-2013 son insuficientes y deben incrementarse), para compensar las desventajas estructurales permanentes (y no restricciones, como dice el ponente), un programa que sirva de instrumento unificador para agrupar todas las medidas dispersas existentes.

También consideramos que, con el fin de garantizar la sostenibilidad de las poblaciones de peces en las ZEE afectadas y para preservar las actividades pesqueras en las regiones ultraperiféricas, es fundamental que la competencia exclusiva de acceso a las aguas de las regiones ultraperiféricas sea equivalente al acceso a sus ZEE, de conformidad con las respectivas jurisdicciones nacionales.

Por último, teniendo en cuenta que la mayoría del territorio en estas regiones está ocupado por reservas naturales y otras zonas protegidas, consideramos necesaria la existencia de medidas permanentes para las regiones ultraperiféricas en este ámbito.

Lamentamos que estas propuestas hayan sido rechazadas por la mayoría del Parlamento.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) Como bien destaca el señor Marques, la naturaleza específica de las regiones ultraperiféricas –que en el caso portugués son dos, por lo que la cuestión se convierte en especialmente significativa para un país tan pequeño– justifica que la Comisión haya tomado la iniciativa de proponer políticas dirigidas directamente a estas regiones, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida y sacar el mayor provecho de su potencial económico.

Las circunstancias geográficas especiales de las regiones ultraperiféricas no tienen por qué desfavorecerlas necesariamente o, dicho de otro modo, no tienen por qué ser un obstáculo para el desarrollo. Basta con que se sigan las políticas correctas, tales como las propugnadas en el presente informe.

En consecuencia, he votado a favor de este informe.

 
  
  

- Informe Guellec (A6-0251/2005) e informe Marques (A6-0246/2005)

 
  
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  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) La Lista de Junio opta por votar en contra de estos informes porque son dos nuevos ejemplos de la forma en que el Parlamento Europeo, a través de sus informes de iniciativa propia, quiere proporcionar a la UE nuevos ámbitos de competencia. El señor Guellec quiere añadir una dimensión territorial, cuyo objetivo es clarificar cómo los Estados miembros deben gestionar las relaciones entre el centro y la periferia. El señor Marques busca una mayor financiación para la pesca, la agricultura, la producción de plátanos, etc., con el fin de promover las regiones ultraperiféricas de la UE. El informe debate la importancia de las subvenciones adicionales para la industria pesquera, en parte a través de la inversión en la modernización de la flota pesquera con el objetivo de incrementar su rentabilidad.

Estos dos informes también provocarían nuevos gastos, y sancionan los subsidios en ámbitos que debieran reducirse en lugar de ampliarse.

 

20. Correcciones de voto: véase el Acta
  

(La sesión, suspendida a las 13.40 horas, se reanuda a las 15.05 horas)

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. SARYUSZ-WOLSKI
Vicepresidente

 

21. Aprobación del Acta de la sesión anterior: véase el Acta

22. Amparo de la inmunidad (evolución)

23. Petróleo
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día, se procede a las declaraciones del Consejo y de la Comisión sobre el aumento del precio del crudo y la dependencia del petróleo.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Señor Presidente, quisiera dar las gracias por esta oportunidad de dirigirme hoy al Parlamento en relación con esta importante y oportuna cuestión.

Los acontecimientos que hemos observado en el mercado del petróleo a lo largo de los últimos años plantean problemas importantes y, en estos momentos, una serie de cuestiones clave para la Unión Europea.

El alza sostenida de los precios del petróleo supone un riesgo considerable para el crecimiento económico mundial y es especialmente perjudicial para los países más pobres. El acceso a un suministro de petróleo seguro y asequible es esencial para la Unión Europea y toda la economía mundial. En 2003, los productos del petróleo representaron el 43 % del consumo total de energía de la Unión Europea.

La importancia de esta cuestión se ha puesto de manifiesto en la reciente reunión informal del Ecofin celebrada en Manchester, Reino Unido, que, a la hora de debatir sobre la actual situación económica, se centró concretamente en el efecto de los precios del petróleo.

Sin embargo, como está bien documentado en otra parte, la situación actual es diferente de los anteriores períodos de altos precios del petróleo. En términos reales, los niveles de precios actuales son inferiores a los picos observados a finales de los setenta y comienzos de los ochenta y el ritmo de aumento de los precios ha sido más lento. Esto refleja el hecho de que lo que ha impulsado la subida de los precios es el fortísimo e imprevisto crecimiento de la demanda mundial de petróleo, y no una conmoción de la oferta. Este incremento de la demanda ha hecho que la producción mundial y la capacidad de refinado a duras penas puedan mantener el paso.

¿Qué se puede hacer entonces para contribuir a mejorar las actuales condiciones del mercado? El petróleo es una cuestión mundial que solamente puede resolverse actuando a escala mundial. Las naciones productoras y consumidoras de petróleo comparten el interés y la responsabilidad de conseguir una mayor estabilidad de los precios del petróleo que permita un crecimiento económico sostenible.

Los países consumidores y productores y las organizaciones han de trabajar conjuntamente para hacer que los mercados internacionales de petróleo funcionen de forma más eficaz, tanto en el lado de la oferta como en el de la demanda. El mecanismo más efectivo para conseguir suministros de petróleo fiables a precios más estables pasa por la apertura, transparencia y competitividad de los precios y de los mercados del petróleo.

Las reservas sirven para satisfacer la demanda futura. El mundo no se quedará sin petróleo ni gas en un futuro próximo. Sin embargo, hay que actuar para que las reservas se conviertan en verdaderos suministros. Hace falta una mayor inversión en capacidad de producción y refinado. Hace falta un clima más propicio para la inversión en el conjunto del sector petrolero internacional, con mercados abiertos, prácticas empresariales transparentes y marcos reglamentarios estables.

La eficiencia energética y la conservación de energía, así como la tecnología y la innovación, son también importantes y sus efectos se harán notar. En Gleneagles, los Jefes de Gobierno del G8 publicaron un plan de acción sobre estas cuestiones para afrontar el cambio climático, pero el avance en estos ámbitos también puede contribuir notablemente a la mejora de la seguridad energética.

Finalmente, los mecanismos de mercado racionarán la oferta remanente de petróleo e incentivarán la explotación de fuentes de energía alternativas, pero pueden adoptarse medidas de apoyo adecuadas en apoyo de esto y para fomentar la eficiencia energética.

La eficiencia energética ocupa con razón un lugar muy destacado en el programa de trabajo de política energética de la Unión Europea en la actualidad. La mejora de la eficiencia energética en la Unión Europea es el medio más rentable para reducir la demanda energética –para reforzar la seguridad de suministro y mejorar la competitividad de la empresa europea– y al mismo tiempo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Justo es reconocer que la Unión Europea ya cuenta con grandes logros en este terreno, con una serie de normas y medidas voluntarias actualmente vigentes, pero es obvio que, aunque sigue habiendo un importante potencial de mejora en la eficiencia energética, también existen obstáculos para aprovechar ahora este potencial.

Por este motivo los Estados miembros han acogido con satisfacción el hecho de que el Comisario Pielbalgs haya hecho tanto hincapié en la necesidad de nuevos avances y la reciente publicación del Libro verde sobre eficiencia energética, titulado «Cómo hacer más con menos». Este Libro verde está estimulando ahora un debate importante y –a mi juicio– oportuno sobre la manera de superar las barreras para conseguir un importante ahorro energético para 2020. También por este motivo la Presidencia del Reino Unido se esforzará por alcanzar un acuerdo entre el Consejo y el Parlamento respecto a la directiva sobre la eficiencia del uso final de la energía, que fijará un marco y objetivos de ahorro energético en la Unión Europea en los próximos años.

La Unión Europea ha implantado la Directiva sobre biocarburantes para fomentar el desarrollo de combustibles renovables alternativos para el transporte. Los Estados miembros han acordado establecer objetivos indicativos para la venta de biocarburantes en 2005 y para 2010 a fin de contribuir a reducir la dependencia de la Unión Europea de los combustibles fósiles. Los Estados miembros de toda la Unión han implantado políticas, como la reducción del impuesto sobre los carburantes, que han estimulado un rápido crecimiento de las ventas de biocarburantes.

Las pilas de combustible y el hidrógeno encierran un importante potencial a largo plazo, ya que muchos consideran que las pilas de combustible de hidrógeno son el sustituto definitivo del petróleo y el motor de combustión interna. La Plataforma Europea de Tecnología de Hidrógeno y Pilas de Combustible ha realizado un excelente e importante trabajo con la preparación de una agenda de investigación estratégica y una estrategia de utilización de las pilas de combustible y el hidrógeno. Este trabajo, a su vez, influirá en la Comisión a la hora de fijar prioridades de financiación dentro del Séptimo Programa Marco. Actualmente la Comisión busca el apoyo de la industria para una iniciativa de tecnología conjunta en este terreno que permita emprender importantes programas de demostración de sistemas de hidrógeno aquí en la Unión Europea.

También hace falta una mayor transparencia del mercado. La mejora de los datos sobre la demanda, la oferta y las reservas mundiales de petróleo es esencial para tomar decisiones de mercado mejor informadas. A este fin, los miembros de la Unión Europea están aportando datos a la Joint Oil Data Initiative, que se lanzará este año en Riad. La Comisión Europea también está trabajando actualmente en la mejora de los datos, principalmente sobre las reservas de petróleo.

La falta de transparencia respecto a las reservas mundiales de petróleo y los planes para su desarrollo también socavan la estabilidad y provocan incertidumbre. Hace falta una mayor claridad y coherencia a la hora de informar en todo el mundo sobre las reservas.

El aumento del diálogo y la comprensión entre consumidores y productores es también francamente importante. En la actualidad, la Unión Europea mantiene un diálogo formal con la OPEP, que permite intercambiar puntos de vista sobre las cuestiones energéticas de interés común. En la primera reunión celebrada en junio se acordaron cuatro temas con vistas a reforzar la cooperación entre la Unión Europea y la OPEP, a saber: evolución del mercado a corto y medio-largo plazo, política energética, tecnología energética y cuestiones multilaterales relacionadas con la energía.

Los debates sobre estos temas se desarrollarán en seminarios y otras reuniones que contribuirán a informar a futuras reuniones de diálogo. En primer lugar, el 21 de noviembre se celebrará una mesa redonda sobre los acontecimientos en el mercado del petróleo, que se centrará en las necesidades de inversión en toda la cadena de suministro.

La Unión Europea también mantiene diálogos con Noruega, Rusia, China y la India. El diálogo energético con Rusia constituye un buen ejemplo de la cooperación efectiva entre la Unión Europea y la Federación Rusa sobre una cuestión de gran importancia para sus relaciones en general. La idea básica subyacente al diálogo es un simple equilibrio de intereses: Rusia precisa inversión europea para desarrollar sus recursos energéticos, mientras que Europa necesita un acceso seguro a largo plazo al petróleo y el gas de Rusia.

Mientras, dado el rápido aumento de la demanda de gas y petróleo por parte de China y la India para alimentar su crecimiento, resulta crucial para la Unión Europea, de cara a alcanzar sus objetivos de seguridad energética y cambio climático, que iniciemos un diálogo constructivo y una cooperación práctica con las economías emergentes de ambos países.

Por último, también quisiera decir hoy algo sobre la respuesta al efecto del huracán Katrina en el mercado de petróleo y el papel que ha desempeñado la Unión Europea.

La Agencia Internacional de la Energía solicitó a sus Estados miembros que liberasen 2 millones de barriles de petróleo al día durante 30 días. Aunque han pasado muchos años desde que se ensayaron medidas de respuesta de la Agencia Internacional de la Energía, la organización se dio cuenta rápidamente de que el trastorno del los mercados mundiales era lo bastante grande como para justificar la liberación de reservas y llegar a un acuerdo con sus Estados miembros a este efecto.

La AIE actúa por unanimidad. Este acuerdo constituye un importante logro y un tributo a todas las partes implicadas. Demuestra los méritos del enfoque multilateral de la AIE y la necesidad de este tipo de enfoque a la hora de abordar el mercado mundial de petróleo de hoy en día.

No todos los Estados miembros de la Unión Europea son miembros de la AIE. Sin embargo, el Grupo de Aprovisionamiento de Petróleo de la UE se reunió para que todos los Estados miembros examinaran la respuesta que tenían prevista y dar la oportunidad de participar en este debate más amplio a todos aquellos que no son miembros de la AIE.

En su reunión celebrada el 15 de septiembre, el Consejo de Gobierno de la AIE examinó las opiniones de sus Estados miembros con respecto a la liberación de reservas. También decidió que no era necesario adoptar medidas adicionales de inmediato y que la posición podría revisarse de nuevo a finales de este mes o a principios de octubre para determinar si se precisan medidas adicionales.

La liberación de reservas ha mejorado la situación del suministro y ha calmado el mercado y los precios. Sin duda fue lo que había que hacer y se hizo en el momento preciso. Los Estados miembros de la UE, además de participar en la liberación de reservas, pudieron aumentar las exportaciones de gasolina a los Estados Unidos, al tiempo que garantizaron el suministro a los mercados de la Unión Europea sin que hubiese escasez interna.

Este debate es muy oportuno dado el clima actual. La Unión Europea ya está haciendo una importante contribución a la mejora de las condiciones del mercado petrolero a corto y a medio-largo plazo, pero son muchos los retos que todavía quedan por delante. Aprovecho ahora la oportunidad para invitar a otros a que aporten sus ideas a esta futura labor.

(Aplausos)

 
  
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  Andris Piebalgs, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, la Comisión Europea está muy preocupada por la situación actual del mercado de petróleo, caracterizada por una fuerte alza de los precios. La causa subyacente de estos altos precios es el equilibrio cada vez más ajustado entre la oferta y la demanda, principalmente debido al fuerte crecimiento de la demanda de petróleo que se ha producido durante los últimos años, sobre todo en los Estados Unidos y China, que ha mermado significativamente la reserva de capacidad de producción y de refinado en la actualidad. De hecho, en 2004 se produjo el mayor aumento mundial de la demanda de todos los tiempos. En estas circunstancias –en las que existe una capacidad sobrante limitada–, acontecimientos concretos como la guerra de Iraq y el huracán Katrina alimentan la especulación y empujan los precios al alza.

La Comisión y los Estados miembros deben centrar sus esfuerzos en este reto, ya que estos precios elevados están comenzando a afectar de forma especialmente negativa al bienestar de nuestros ciudadanos, sobre todo al de los más vulnerables, y a nuestra economía. Pese a que por supuesto la Comisión por sí sola no puede resolver este problema, creo que puede contribuir de modo importante a que los precios se sitúen en niveles más razonables. Esto es esencial para los ciudadanos de la UE, pero también para las poblaciones vulnerables de los países en desarrollo, para las que el efecto es aún más devastador.

Tras varios debates en profundidad en el Colegio de Comisarios y con el pleno apoyo de mis colegas, especialmente el del Presidente Barroso, hace poco he presentado un plan de medidas de cinco puntos que ya está aplicando la Comisión y que ahora se acelerará para afrontar este reto.

Nuestra primera medida ha de ser ahorrar energía y reducir la demanda. Desde que tomé posesión de mi cargo esta ha sido mi máxima prioridad. La Comisión ya aprobó un Libro verde sobre eficiencia energética en junio de 2005, donde cuantifica un potencial de ahorro en Europa de hasta el 20 % del consumo actual de energía con medidas efectivas y de bajo coste. La legislación vigente, si se aplica plenamente, podría comportar un ahorro de energía de aproximadamente el 10 %. Por lo tanto, la Comisión está tomando medidas para acelerar un Plan de acción europeo sobre eficiencia energética que dará continuidad al Libro verde con una serie de medidas concretas destinadas a alcanzar el potencial del 20 %; está aumentando la presión a favor de la rápida y plena aplicación de la nueva Directiva sobre edificios e impulsando firmemente un acuerdo en torno a la propuesta de Directiva sobre servicios energéticos.

Sin embargo, que solamente Europa ahorre energía no es la respuesta. El verdadero reto es emplear el buen ejemplo desarrollado en Europa para impulsar políticas energéticas en el extranjero que también se centren en limitar la demanda en lugar de aumentar la oferta de gas y petróleo. En este contexto, el ejemplo europeo puede ilustrar cómo el aumento de la eficiencia energética permite reducir los costes de producción. Esta es mi prioridad en los contactos bilaterales con otras importantes naciones consumidoras de energía y a través de la Agencia Internacional de la Energía. Al mismo tiempo, somos conscientes de la situación concreta de los países en desarrollo sumamente dependientes del petróleo y vulnerables.

Nuestra segunda medida debe consistir en un mayor uso de fuentes de energía alternativas en Europa. La respuesta más lógica a los altos precios del crudo es optar por fuentes de energía alternativas, competitivas y, siempre que sea posible, respetuosas con el medio ambiente. Por ejemplo, es necesario desarrollar el potencial energético de la biomasa en la UE. Antes de final de año se presentará un plan de acción sobre la biomasa. También deberíamos impulsar la investigación en energía eólica, solar y de las olas, el hidrógeno –especialmente con respecto al transporte– y el carbón limpio y la retención de carbono; además defenderé que se prevea una financiación suficiente de esta actividad en el Séptimo Programa Marco. La correcta aplicación de la Directiva sobre biocarburantes también puede ser fructífera en este sentido. Por último, antes de finales de 2005, la Comisión presentará una comunicación sobre los regímenes de ayuda financiera para las fuentes de energía renovables. Además, deberíamos esforzarnos activamente por forjar alianzas mundiales con el fin de explorar el uso más viable de las fuentes de energía renovables, sobre todo en los países en desarrollo.

En tercer lugar, debemos aumentar la transparencia y la capacidad de predicción en los mercados del petróleo. La falta de transparencia en los mercados de petróleo mundiales facilita la especulación e inhibe la inversión en el sector petrolífero. La Comisión emprenderá varias acciones destinadas a afrontar esta situación, como acelerar la creación de un Sistema europeo de observación del mercado energético en la Comisión. El objetivo de este sistema de observación consistiría en facilitar información fiable para fomentar las inversiones de operadores privados en el sector energético, además de mejorar la toma de decisiones por parte de los responsables políticos. La Comisión también acelerará las medidas para conseguir que sus servicios puedan publicar datos sobre el nivel de las reservas europeas de petróleo de forma más regular.

En cuarto lugar, debemos aumentar el abastecimiento de petróleo y gas. Pese a que hay que dar prioridad a la reducción de la demanda y la sustitución del petróleo, sería erróneo no reconocer el hecho de que el mundo necesitará más petróleo y más capacidad de refinado. A este fin, la Comisión reforzará el diálogo productor-consumidor con los países productores de petróleo, incluida la OPEP. Este diálogo ya se inició esta primavera y el domingo 18 de septiembre me reuní con el presidente de la Conferencia de la OPEP, el señor Sheij Fahad al Sabah, en Viena. Pude transmitirle nuestras preocupaciones sobre la actual situación petrolífera, además de que esperamos la cooperación de la OPEP.

A este respecto, permítanme informarles de que la OPEP se ha comprometido a ayudar a estabilizar el mercado internacional de crudo y a contribuir a que los precios del petróleo regresen a niveles sostenibles. En esta reunión, la OPEP destacó la necesidad de invertir en toda la cadena de suministro de petróleo y, concretamente, señaló la insuficiente capacidad de refinado del mercado petrolero. Asimismo declaró que está esperando tener más oportunidades de inversión en el sector europeo de la distribución de petróleo. Por parte de la Comisión, transmitimos a la OPEP nuestras preocupaciones respecto al hecho de que la insuficiencia de la actual capacidad excedentaria contribuye a facilitar las acciones especulativas en el plano internacional y ejerce una presión adicional sobre el mercado bursátil.

También se continuará con los diálogos con otros importantes países productores de petróleo –como Rusia, Noruega y los países del Golfo Pérsico–, con la industria del gas y del petróleo y con los principales países consumidores de petróleo del mundo –como China, la India y los Estados Unidos. Recientemente se ha establecido un «Plan de Acción China-UE sobre eficiencia energética y energías renovables».

Por último, en breve me reuniré con directivos de las principales empresas petroleras, ya que considero muy importante que las empresas de este sector muestren un comportamiento responsable en esta situación. En particular, insistiré en la necesidad de una mayor inversión por su parte y en determinar qué medidas adicionales pueden adoptarse para eliminar los cuellos de botella que impiden una mayor inversión, especialmente en la capacidad de refinado.

En quinto lugar, debemos responder de forma efectiva a las situaciones de emergencia respecto a las reservas de petróleo. En este contexto, la Comisión ha respaldado la propuesta de la Agencia Internacional de la Energía de 2 de septiembre, de aumentar el suministro de petróleo en 2 millones de barriles al día durante un período de 30 días. Aunque la mayor parte de este esfuerzo colectivo internacional consistirá en liberar reservas de seguridad de petróleo en el mercado internacional, la Comisión recomienda firmemente la promoción de un comportamiento de ahorro de energía que, si fuese necesario, podrá conducir al uso de medidas de restricción de la demanda por parte de los Estados miembros si se requieren nuevas acciones. Esto se aplica especialmente si al final se da el caso de que la pérdida de fuentes de suministro se mantiene durante varios meses.

Como sabrán, conforme a la legislación de la UE, todos los Estados miembros deben mantener reservas de petróleo de emergencia equivalentes a 90 días de consumo normal para ser utilizadas en caso de interrupciones materiales del suministro a corto plazo. Pese a que la UE cuenta con reservas de petróleo de seguridad, nunca las ha utilizado, ya que no dispone de medios legales para hacerlo. Europa debe desempeñar su propio papel, ya que no todos los Estados miembros pertenecen a la Agencia Internacional de la Energía.

A este respecto, la Comisión ya ha comenzado a reunir al Grupo de Abastecimiento de Petróleo de la Comunidad de forma regular con el fin de hablar sobre los precios del crudo, las medidas de emergencia adoptadas por los Estados miembros y las formas más eficientes de coordinar las medidas de emergencia a escala comunitaria.

Los recientes acontecimientos demuestran la clara necesidad de contar con un mecanismo de asistencia a la coordinación del uso de las reservas de petróleo en la Unión Europea. La Comisión está examinando ahora el mejor modo de llevarlo a cabo y debatirá esta cuestión con todas las partes interesadas en un nuevo Foro de Combustibles Fósiles que he creado, el cual se reunirá por primera vez en Berlín en octubre. Quisiera decir que al desarrollar esta propuesta prestaré especial atención al punto de vista adoptado por el Parlamento Europeo sobre la anterior propuesta de la Comisión respecto a este tema.

Por último, quisiera mencionar que la Comisión no cree que la mejor respuesta a los altos precios del crudo sea compensarlos mediante la bajada de los impuestos. Esto solamente anima a los consumidores a seguir consumiendo. En la última reunión informal del Ecofin, los Ministros acordaron claramente que hay que evitar las intervenciones fiscales de distorsión y otras políticas que impidan el ajuste necesario. Es un hecho que las reducciones fiscales sin coordinación pueden tener un efecto distorsionador sobre la competencia en el mercado interior.

En conclusión, la Comisión no se ha cruzado de brazos a la hora de proponer medidas para resolver la situación. Esto solamente dará resultado si todas las partes implicadas –instituciones europeas, industria, países terceros y organizaciones internacionales– trabajan conjuntamente. Por lo tanto, estoy dispuesto a utilizar la política energética equilibrada desarrollada en Europa como modelo de un nuevo cambio internacional y para demostrar nuestra firme voluntad de ayudar a las poblaciones vulnerables, tanto en la UE como en los países en desarrollo.

(Aplausos)

 
  
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  Giles Chichester, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (EN) Señor Presidente, señor Ministro, señor Comisario, para empezar quisiera felicitar al señor Comisario por su comedido enfoque de esta situación y expresar en términos generales el apoyo a la postura que ha adoptado. No exageremos nuestra respuesta a una situación que está cambiando mientras hablamos; los precios se están moderando hasta cierto punto y deberíamos dejar que trabaje el mercado.

Si existen problemas que convendría abordar específicamente, por ejemplo si preocupan los pobres, vulnerables y desfavorecidos, entonces deberíamos tomar medidas sociales alternativas para prestarles ayuda y no caer en el remedio a corto plazo de recortar los impuestos. Los fundamentos de nuestra situación permanecen intactos: la UE depende gravemente del petróleo y de las importaciones de crudo. Deberíamos tratar de reducir esta dependencia con medidas de eficiencia, conservación, sustitución y nuevas tecnologías.

Un importante principio es que los impuestos deben seguir fijándolos los Estados miembros. Esta prerrogativa no debe cederse a un efímero sistema tributario del conjunto de la UE. También es importante recordar que en el sector del transporte por carretera los impuestos constituyen la mayor parte del precio del combustible. Por lo tanto, a aquellos que están preocupados por las ganancias extraordinarias de las empresas petroleras, les diría que quizás deberíamos preocuparnos más por los beneficios extraordinarios de los Ministros de Hacienda o del recaudador de impuestos.

Por último, me pregunto si además de pensar en el sector del transporte y las carreteras, deberíamos pensar una vez más en el sector de la aviación, para ver si podríamos llegar a un acuerdo internacional para lograr eficiencias y conservación de combustible en este sector. En estos momentos, debido a su propia naturaleza, no está gravado.

 
  
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  Hannes Swoboda, en nombre del Grupo del PSE. – (DE) Señor Presidente, quisiera iniciar mi breve discurso subrayando que valoramos muy positivamente al Comisario Pielbags por su eficiencia y compromiso en el impulso de la política energética. Me complace que lo haya apoyado y destacado en los últimos días, y también que la Presidencia haya contraído varios compromisos aquí sobre la cuestión de la política energética.

Sin embargo, desde el punto de vista de nuestro Grupo, las palabras de la Comisión o del Presidente de la Comisión han sido bastante inadecuadas, ya que, tal y como ha expuesto el señor Alexander, estos mercados, si así pueden llamarse, son muy poco transparentes. Por otra parte, la UE debe hablar en un lenguaje político claro en todos los ámbitos, desde la política exterior hasta la política de transportes, desde la política agrícola hasta la política comercial. Ello también es aplicable en particular –por supuesto no en exclusiva– a la política energética.

Acojo muy favorablemente la declaración hecha hoy por el Comisario, ya que va un poco más lejos de lo discutido en sesiones previas. Él ha dicho lo mismo esta mañana ante la comisión. No obstante, en el asunto de las empresas petroleras –no envidio los grandes beneficios de estas ni de sus accionistas– pienso que es necesaria una mayor responsabilidad sociopolítica para nuestra sociedad común y para el futuro de las mismas empresas. A pesar de ello, debe reconocerse que solo un pequeño porcentaje de estos beneficios puede emplearse para incrementar la inversión en su propio provecho, por ejemplo en el caso de la mezcla con biocarburantes, como sucede ahora en algunos países, y también, claro está, en la investigación y el desarrollo en el ámbito de las energías alternativas.

Esta mañana, el Comisario ha manifestado ser consciente de que el dinero gastado hasta ahora es una miseria. Espero que, tras el diálogo anunciado aquí por usted, por lo menos se gaste un poco más. Si usted sigue siendo Comisario, puede que incluso con el tiempo llegue para un pastel, un pastel energético, que podamos ofrecer a los ciudadanos europeos. Deseo mucha suerte al Comisario y mucha capacidad de aguante, y le pido que comunique a los ejecutivos de las principales empresas petroleras que el Parlamento está esperando que tomen algún tipo de medidas en beneficio de nuestra sociedad común.

 
  
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  Fiona Hall, en nombre del Grupo ALDE. – (EN) Señor Presidente, me complace que esta tarde se haya hecho tanto hincapié en los aspectos de la demanda del problema del petróleo. Para nosotros sería más fácil centrarnos en el lado de la oferta y las dificultades ocasionadas por el huracán Katrina, pero hacer esto sería limitarnos a poner esparadrapo cuando lo que hace falta es una intervención quirúrgica.

En el fondo del problema se encuentra la excesiva dependencia europea del petróleo. Dado que un tercio del petróleo de la UE se importa de Rusia y un cuarto de Oriente Próximo –proporciones que van en aumento–, nos enfrentamos a un problema estructural que va mucho más allá que una crisis a corto plazo. El hecho es que debemos reducir el consumo de petróleo: reducirlo realmente, no limitarnos a hablar de reducirlo, y hemos hablado mucho de ello en el contexto de la reducción de las emisiones de CO2. Pero todavía existe un gran abismo entre la brillante retórica en torno al ahorro de petróleo y las medidas prácticas reales tomadas sobre el terreno.

Hoy quisiera formular dos peticiones concretas al Consejo y a la Comisión. Sin duda es una buena noticia que la Presidencia del Reino Unido se haya comprometido a llegar a un acuerdo sobre la eficiencia energía y la directiva sobre servicios energéticos antes de finales de diciembre, pero ¿puede asegurarnos hoy el señor Ministro que será una directiva con todas las de la ley, que establezca compromisos serios y vinculantes de reducción del consumo de energía, que establezca un marco para la eficiencia energética y estimule un rápido crecimiento de los servicios de eficiencia energética en toda Europa? Este es el tipo de compromiso que necesitamos si queremos hacer frente a la vertiente de la demanda de la dependencia del petróleo, en lugar de limitarnos a hablar del tema.

En segundo lugar, a la Comisión: ¿se comprometerá la Comisión a participar en la reflexión conjunta sobre las alternativas al petróleo? Acojo con agrado las futuras estrategias mencionadas por el señor Piebalgs. Espero que estas no provengan únicamente del Comisario de Energía, de quien ya sabemos que es un firme promotor del fomento del ahorro energético y de las energías renovables. Espero que la Comisión se dote de estrategias amplias e integradas para estimular la acción europea en todas partes, que combine iniciativas políticas en el ámbito del transporte, la industria, los impuestos y la agricultura. En muchos casos contamos con la tecnología, incluso contamos con un proyecto piloto muy positivo en algún lugar de la UE, pero no contamos con los medios para desplegar la tecnología y generalizarla.

En mi región tenemos una incipiente industria de biocarburante que prospera en el Valle del Tees. Junto a una planta petroquímica se cultiva una colza de muy alto rendimiento. Ya contamos con el principio de una «ruta verde» de estaciones de servicio que suministran biodiésel al 5 %, pero todavía no disponemos de la infraestructura, la capacidad ni el régimen fiscal necesarios para desplegar este programa de biodiésel a todas partes. El biodiésel es uno más de los casos en que hay que decir: no se hable más. Me temo que la demanda de petróleo no se reducirá si no se toman medidas estructurales más concretas en materia de energías renovables y eficiencia energética.

 
  
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  Claude Turmes, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (EN) Señor Presidente, para empezar quisiera dar las gracias al señor Comisario por haber fijado correctamente las prioridades. Vivimos en un mundo en el que en 2015 habrá 150 millones de coches en China, cuando hoy hay solamente 6 millones. Debemos dejar de permitir que haya monstruos de dos toneladas que transporten a personas que pesan 80 kilos. Mientras no nos tomemos en serio la eficiencia, sobre todo en el sector del transporte, no habrá una respuesta al problema del petróleo o del cambio climático.

En su resolución de mañana, el Parlamento pedirá que Europa se convierta en la economía más eficiente energéticamente y menos dependiente del petróleo para 2020. Esta es una gran oportunidad para la política ambiental y de empleo, ya que con cada euro que gastamos en calentar una vivienda con petróleo enviamos dinero fuera de Europa en lugar de invertir en aislamiento y en empleos aquí.

En la misma medida en que me complacen las propuestas del señor Comisario estoy escandalizado con la Comisión Barroso como tal, pues es ridículo presentar una comunicación sobre el petróleo que no contiene ni una sola frase sobre el transporte, cuando todos sabemos que el transporte representa el 70 % del consumo de crudo en Europa. Por ello la pregunta que le formulo, señor Comisario, es la siguiente: ¿cuándo presentará la Comisión un plan en el que el señor Barrot, el señor Kovács y el señor Verheugen asuman sus responsabilidades? No es usted el único que debe hacerlo.

Mi última pregunta se dirige a la Presidencia del Reino Unido. Ustedes no han mencionado la directiva sobre los peajes de carretera para camiones. Esto está sobre la mesa. Así que si el Consejo no quiere limitarse a las merar palabras y desea pasar a la acción, ¿por qué la Presidencia del Reino Unido no presiona por alcanzar un acuerdo sobre los peajes de carretera basado en el modelo suizo?

 
  
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  Umberto Guidoni, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (IT) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, el problema que tenemos delante es garantizar el abastecimiento energético para satisfacer las necesidades esenciales de la sociedad moderna y garantizar al mismo tiempo un bajísimo impacto ambiental y una reducción de los riesgos para la salud de los ciudadanos.

La única respuesta es iniciar una transición para salir de la era del petróleo. Aunque no hay recetas milagrosas, son dos los ámbitos en los que hay que actuar: ahorro energético y fuentes renovables. Solo así podrá Europa dar respuestas inmediatas, tanto a la crisis de abastecimiento y a la subida de los precios como a la diversificación energética para reducir la dependencia exterior del petróleo.

Para el planeta podría significar aliviar los puntos de tensión que están en la base de muchos conflictos. Hemos llegado a un punto en que el régimen energético se ha vuelto demasiado costoso con respecto a sus beneficios: no me refiero solo a los costes económicos –cien dólares el barril parece ya inminente–, sino también a los daños ambientales, los riesgos para la salud y la importancia de un aparato militar y logístico para garantizar el control de las zonas de producción y la seguridad de los transportes a escala planetaria.

En Europa hay que afrontar la crisis energética con programas de investigación capaces de estimular el desarrollo tecnológico de sistemas energéticos sostenibles y competitivos, incluso desde el punto de vista económico (el orador es interrumpido) para desarrollar el empleo. También por esta razón, la vía para llegar a una economía basada en la energía renovable y en el ahorro energético no puede prescindir del papel de guía de la inversión pública.

 
  
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  Guntars Krasts, en nombre del Grupo UEN. – (LV) Señor Presidente, es posible que los precios altos e inestables que actualmente ha alcanzado el petróleo influyan en el crecimiento económico. Ello sería especialmente doloroso para aquellos Estados miembros de la Unión Europea que en los últimos años no han experimentado una fuerte alza económica y que, en cambio, se están viendo obligados a pagar precios elevados por el crudo, dictados por el fuerte crecimiento económico mundial. En varios de los nuevos Estados miembros de la Unión Europea, el incremento del precio del petróleo provocado por el predominio en sus economías de tecnologías antiguas y derrochadoras de energía también se encuentra en la base de una creciente presión inflacionista.

En estos momentos no existen condiciones objetivas para llevar a cabo un aumento de la cantidad de petróleo en el mercado. Incluso si esto llegara a suceder en los próximos dos años, la situación geográfica de la producción de petróleo no cambiaría en ningún caso, lo que significa que los riesgos seguirán siendo los mismos y que el precio del petróleo no bajará sustancialmente. Asimismo, hay pocas esperanzas de que los países productores de petróleo tengan un verdadero interés en aumentar la estabilidad del mercado del crudo o en colaborar con los consumidores de petróleo para lograrlo. La reciente nacionalización de compañías petroleras en Rusia y Venezuela, motivada por razones ideológicas y no económicas, ha convertido el sector de la producción de petróleo en esos países en menos transparente y menos predecible. Esta es la realidad a la que nos enfrentamos al crear las políticas de la Unión Europea, y no solamente en el ámbito de la energía.

Por lo que respecta a los desafíos actuales a corto plazo, en una situación donde no existen reservas de petróleo libres en el mercado, la única herramienta para lograr la estabilización de su precio es la reducción del consumo. En este sentido, deberíamos suspender todas las variedades de subvenciones e incentivos fiscales destinados al sector del refinado del crudo y a los consumidores. Los incentivos fiscales envían la señal equivocada al mercado sobre la dirección de los precios y animan al consumo, de forma que al final se incrementan los beneficios de las compañías petroleras. La Comisión Europea, en coordinación con los organismos encargados de vigilar los mercados de los Estados miembros, debería crear un mecanismo para la vigilancia del mercado del petróleo destinado a reducir la especulación en el mismo, que destaca por su falta de transparencia. Teniendo en cuenta todas las estrategias de acción presentadas y planeadas por la Comisión para ampliar la cartera energética y reducir la dependencia del petróleo en la Unión Europea, debo decir que es esencial considerar un incremento sustancial de la financiación en las perspectivas financieras para la ampliación de dicha cartera.

 
  
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  Sergej Kozlík (NI).(SK) Solo hace unos pocos meses, las instituciones de la Unión Europea abordaron la cuestión de la seguridad energética en Europa. Según una declaración sin duda platónica, la dependencia de los países europeos de las fuentes de energía externas aumentará de un 50 a un 70% en los próximos veinte años.

Los países de la Unión Europea no cuentan con importantes fuentes naturales de energía. En consecuencia, apoyo medidas a favor de un incremento de la eficiencia energética, de fuentes de energía alternativas y renovables, así como del ahorro de energía. Del mismo modo, apoyo las medidas planeadas con vistas a incrementar las reservas de petróleo y productos petrolíferos en los Estados miembros, así como una posición común de la Unión Europea en sus negociaciones con la OPEP y otros países, encaminadas a mejorar la estabilidad del mercado del crudo y la energía.

Sin embargo, por otra parte, las instituciones de la UE deben adoptar un planteamiento más progresista respecto al cierre de las instalaciones de energía existentes. En este contexto, debo criticar la decisión, en buena parte motivada por cuestiones políticas, de desmantelar antes de tiempo la central nuclear de Jaslovské Bohunice, a pesar de que la central cumple los requisitos operativos de seguridad. Esta medida debilitará el potencial energético no solo de Eslovaquia, sino también del conjunto de la Unión Europea.

 
  
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  Robert Goebbels (PSE).(FR) Señor Presidente, vivimos en un mundo hambriento de energía, mientras cerca de un millón y medio de seres humanos no tienen acceso a la electricidad. Crisis como la que agita el mercado del petróleo demuestran nuestra excesiva dependencia de las energías fósiles. Probablemente, la humanidad no carecerá nunca de petróleo, pero la extracción del petróleo restante será tan cara que nuestras economías se verán obligadas a prescindir cada vez más de él: razón de más para preparar la era pospetrolera. Ahorro energético y mayor eficiencia energética son prioridades. Hay que alentar todas las formas de energía renovable.

No obstante, serán necesarios importantes saltos tecnológicos para mejorar el uso económico de las denominadas energías suaves. Europa debe invertir más en todas las formas de investigación energética y en el desarrollo tecnológico relacionado con el hidrógeno. La transformación del hidrógeno va a requerir mucha energía. La humanidad no escapará tan pronto a la energía nuclear. Espero que, con el ITER, logremos la fusión. Entre tanto, el carbón seguirá siendo una fuente de energía primaria importante, aunque habrá que desarrollar tecnologías más limpias.

Actualmente, los movimientos erráticos de la cotización del crudo plantean problemas. Cabe dudar de la inteligencia de este mercado ante el repentino auge de los precios provocado por el anuncio de un ciclón y al hundimiento de esos mismos precios cuando el Katrina o el Rita pierden fuelle. Hay demasiadas especulaciones a corto plazo en este mercado tan especial formado por un cartel y oligopolios. La Comisión debe seguir más de cerca la actividad predadora de determinados fondos altamente especulativos y tratar de garantizar una mayor transparencia en la formación de los precios del petróleo. Los ciudadanos europeos agradecerían una mayor implicación reguladora.

 
  
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  Vittorio Prodi (ALDE).(IT) Señor Presidente, Señorías, también yo quisiera dar las gracias al Comisario por su presencia y su compromiso. Esta mañana debatimos los enfoques que hay que seguir, y comparto su opinión sobre la necesidad de un enfoque sistémico de este problema, precisamente porque nos enfrentamos a un enorme desafío.

El petróleo se agota al igual que la capacidad del ecosistema para absorber los flujos de residuos y los productos de combustión. Debemos abandonar la era del petróleo –simplemente tenemos que hacerlo–, pero ello implica un cambio y, por consiguiente, también la necesidad de un liderazgo para el cambio. No se puede aceptar la inacción demostrada por muchos Gobiernos nacionales con respecto al sistema, es como dar todo por hecho. En efecto, se da por hecho que el petróleo subirá a precios aún más altos, porque no hay razones para que, dada la demanda actual, el precio pueda bajar.

Debemos actuar pronto y tomar ya medidas según las líneas anteriormente mencionadas: ahorro, eficiencia y diversificación de las fuentes energéticas. Hay que concentrarse ante todo en las energías renovables, que son las que nos permitirán respetar el compromiso que asumimos con las nuevas generaciones. Además, liderazgo implica la capacidad de dirigir, incluso culturalmente, el proceso, porque el verdadero cambio del lado de la demanda se puede preparar a través de un cambio cultural.

No es por austeridad, no es por sobriedad, sino porque podemos edificar una civilización de orden superior si tomamos en serio la sociedad del conocimiento. Es lo que debemos hacer por sistema y es el compromiso de liderazgo que debemos aceptar.

 
  
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  Satu Hassi (Verts/ALE).(FI) Señor Presidente, el rápido aumento del precio del petróleo ha hecho que todo el mundo se dé cuenta de que no va a durar para siempre. Esto ha sido evidente durante mucho tiempo para las personas que piensan un poco y, recientemente, se ha hecho más patente gracias a los análisis, realizados por geólogos especializados en petróleo, respecto a la relación entre la demanda de petróleo y el crecimiento de su producción anual.

Ahora debemos centrarnos en desarrollar alternativas limpias sostenibles en el futuro, como las energías renovables y la mejora de la eficiencia energética. En estos momentos sería insensato despilfarrar nuestros recursos en combustibles fósiles alternativos todavía más contaminantes que el petróleo, como por ejemplo el combustible líquido fabricado a partir de carbón o esquisto bituminoso.

Como ha dicho mi colega, el señor Turmes, gran parte del petróleo se destina al transporte. Por esta razón, debemos replantearnos nuestro sistema de transportes. Además de los biocarburantes, nuestro objetivo debería ser el de desarrollar el transporte público. Por ejemplo, en los proyectos de inversión en comunicaciones financiados por la UE debería privilegiarse más que nunca el ferrocarril.

 
  
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  Dimitrios Papadimoulis (GUE/NGL).(EL) Señor Presidente, lo siento, pero a pesar de que la crisis del petróleo nos ha acompañado durante un año, la respuesta de la Comisión ha sido a lo sumo relajada, y la del Consejo inexistente. Hoy de nuevo hemos escuchado excelentes declaraciones que, sin embargo, no vienen acompañadas de medidas concomitantes. Ello revela una falta de perspicacia.

Le pregunto: ¿se han tomado medidas drásticas para mitigar la dependencia del petróleo? ¿Se han buscado soluciones en el sector que mayor cantidad de energía gasta, el del transporte, con un consumo del 70 % del total de la producción? La respuesta es, lamentablemente, no.

La conclusión es que el aumento del precio del petróleo, en conjunción con las catástrofes naturales, debidas, en gran parte, al consumo desmedido de combustibles minerales, impone la obligación de abandonar un modelo de desarrollo basado en un gasto elevado de energía y el rápido desarrollo de formas alternativas de energía. Sin embargo, para lograrlo necesitamos dinero y, lamentablemente, tanto el Consejo como la Comisión rechazan la idea de un impuesto especial sobre el combustible para financiar esta inversión de futuro.

 
  
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  Liam Aylward (UEN).(EN) Señor Presidente, pese a que me complace lo que han dicho el Consejo y la Comisión, la realidad actual es que crece la demanda de combustibles fósiles. En los próximos años, las necesidades de China aumentarán hasta niveles inauditos. Al final competirán directamente con los Estados Unidos por un suministro menguante, un pensamiento realmente escalofriante, pues, como ya sabemos, los combustibles fósiles se están agotando muy rápidamente.

Las fuentes de energía alternativas son vitales para nuestro futuro. ¿Qué hace falta para que nos tomemos esto en serio? El bioetanol es una de esas fuentes. La Comisión de la UE reconoce la importancia de esta industria y el hecho de que determinados productos agrícolas, incluido el azúcar, podrían emplearse para producir bioetanol.

En la actualidad, la Comisión contribuye económicamente a la creación de proyectos europeos relacionados con biocarburantes. Lamentablemente, las solicitudes de fondos y su uso por parte de los Estados miembros siguen siendo deplorables.

A raíz de la revisión intermedia de la Política Agrícola Común habrá más terreno disponible para usos alternativos. Nuestros agricultores, guardianes del medio rural, podrían contribuir y contribuirían seriamente al control del cambio climático mediante el uso alternativo de los terrenos agrícolas para la producción de fuentes de energía alternativas y renovables. ¿No es hora de que nos tomemos esto en serio?

 
  
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  Luca Romagnoli (NI).(IT) Señor Presidente, Señorías, cuando hablamos de petróleo, debemos preguntarnos por la política exterior de la Unión y su aprobación sustancial de la política de agresión y saqueo de los recursos energéticos y de las principales materias primas que practican las multinacionales y los Estados Unidos.

Todo aquello que por un lado produce riqueza y por otro empobrece a los legítimos propietarios de los recursos se convierte puntualmente en blanco de los intentos de rapiña de las administraciones financieras y políticas que he mencionado. Aquí nadie quiere hablar de una reducción del IVA o de los impuestos indirectos; entonces, ¿qué podemos hacer para liberar a nuestros pueblos del yugo de la dependencia de intereses ajenos a Europa?

1. Nacionalizar los recursos; 2. reforzar los lazos políticos y económicos con los países productores, convirtiéndolos en socios privilegiados; 3. dejar de apoyar o ser cómplices de la política exterior estadounidense; 4. liberar de extorsiones y condicionamientos, y apoyar en cambio con importantes dotaciones, los centros de investigación europea sobre fuentes de energía alternativas, especialmente la biomasa, la geotérmica y cualquier otra fuente renovable; 5. supervisar los precios que aplican las compañías petrolíferas en los distintos países de la Unión.

 
  
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  Christoph Konrad (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, Señorías, es importante hacer hincapié en que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos también está a favor de la energía alternativa, y de que no solo se fomente dicha energía, sino de que también sea competitiva. Es inaceptable que quede sujeta a subvenciones con carácter indefinido. Debemos colocar la energía alternativa en el camino de la competitividad.

Mientras he escuchado el debate en esta Cámara, también me he dado cuenta de que muchos diputados confían plenamente en el Estado. Los diputados reclaman una intervención estatal, olvidando básicamente que, al fin y al cabo, el precio del petróleo en una economía competitiva todavía depende del mercado. Por encima de todo, se trata de un precio de mercado, eso debemos aceptarlo. Sin embargo, todos somos conscientes de que, en última instancia, parte del problema se encuentra en la capacidad de las refinerías. En estos momentos es insuficiente, pero la situación puede volver a cambiar.

Sin embargo, cuando más del 70 % del precio de los carburantes en las gasolineras de los Estados miembros de la UE, como es el caso de Alemania, corresponde a impuestos, nosotros, los diputados al Parlamento Europeo, debemos apelar a los Gobiernos nacionales para que tomen medidas ad hoc en esta cuestión, para poder ofrecer algo a cambio a los ciudadanos de los países con impuestos elevados, en particular, y de esta forma garantizar la movilidad en estas sociedades orientadas al trabajo. Se trata de otra reivindicación de carácter fundamentalmente político. No se puede culpar a los mercados y a la vez ser responsable del 70 % del precio; sería como atribuir la responsabilidad a la persona equivocada. Por lo tanto, conviene dejar claro que el Estado tendría que apoyar la energía alternativa –de forma moderada–, pero que también deberíamos invertir en nuevas tecnologías. Existen muchas posibilidades, por ejemplo los motores híbridos, entre otros. Sin embargo, esto deberíamos hacerlo con moderación y sentido común, y no con ideología.

 
  
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  Reino Paasilinna (PSE).(FI) Señor Presidente, Rusia está aumentando su cooperación con la OPEP. El cártel de productores de petróleo es cada vez más poderoso. Las esperanzas y actuaciones relacionadas con el desarrollo de las fuentes de energías renovables no están dando resultados con la suficiente rapidez. El precio del crudo se mantiene alto, mientras Europa es cada vez más dependiente y susceptible de sufrir crisis.

Mientras que en un continente los vientos soplan con fuerza, Europa se sumerge precipitadamente en una crisis. En los Estados Unidos de América, el viento y el agua paralizaron una décima parte de las actividades de refino de petróleo, y el precio subió un 40 %. En el futuro nos enfrentaremos a más crisis, puesto que la demanda y la oferta de petróleo se encuentran estrechamente relacionadas. Los beneficios de las empresas deberían usarse para desarrollar formas de energía alternativas sostenibles. De esta manera, la demanda caería y su lugar sería ocupado por la investigación, la biomasa y otras alternativas.

No obstante, no hemos propuesto leyes que regulen el juego de la bolsa que provoca la subida de los precios, como ha dicho mi colega, el señor Goebbels, o que disminuyan la desigualdad social derivada del petróleo. ¿Está la Presidencia, que también encabeza el G8, dispuesta a reunir una cumbre de los principales consumidores y vendedores tan pronto como sea posible y antes de la Conferencia de Ministros del petróleo la próxima primavera? Debemos estabilizar el precio del crudo.

Finalmente, Comisario Piebalgs, ¿cuál es la situación respecto al diálogo energético entre la UE y Rusia? ¿Se están haciendo progresos?

 
  
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  Roberto Musacchio (GUE/NGL).(IT) Señor Presidente, Señorías, este debate nuestro de hoy sobre el problema del petróleo implica hablar de los dramas del presente, de las guerras por el agotamiento de los recursos no renovables y de la degradación ambiental y decidir si habrá un futuro distinto, o no habrá ninguno.

La crisis del petróleo no es coyuntural, esto ya es evidente; obedece al agotamiento del orden social y geopolítico actual y de los modelos de desarrollo. Para encontrar una vía de salida necesitamos equidad, redistribución de la riqueza, nuevos paradigmas del desarrollo, nuevas políticas energéticas basadas en el ahorro y en las fuentes alternativas renovables, limpias y seguras, lo contrario del carbón y de la energía nuclear. Paz, equidad y medio ambiente son las únicas opciones que pueden llevarnos al futuro. Debemos hacerlas realidad con políticas concretas que no se dejen en manos del mercado sino que se desarrollen mediante nuevas decisiones políticas y nuevas acciones en la esfera pública.

 
  
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  Luis de Grandes Pascual (PPE-DE). – (ES) Señor Presidente, señor Comisario de Energía, gracias por su presencia, que resulta muy oportuna. Sin duda constituía un clamor unánime de la Unión la necesidad de afrontar la dura realidad que significa la escalada del precio del petróleo. La situación era predecible, pero la realidad ha sido mucho más dura que la esperada. Lo cierto es que las previsiones se han duplicado y el impacto de los precios del crudo está teniendo una repercusión en el crecimiento económico y en el bienestar de los ciudadanos de la Unión.

El diagnóstico es común y las recetas para paliar el desequilibrio macroeconómico en un escenario de precios al alza del crudo se parecen bastante unas a otras. No diré que sean malas las coincidencias en el análisis, pero sí digo que son soluciones a medio y largo plazo y que a su vez son voluntaristas, insuficientes a corto plazo.

Si me permiten, no perderé el tiempo, que no tengo por otra parte, en lugares comunes. Quiero, por el contrario, llamar la atención desde la Comisión de Transportes y Turismo respecto a la situación límite a la que ha llegado el sector del transporte por carretera, no de forma coyuntural, sino estructural y de difícil salida.

Estaremos de acuerdo con actuaciones de los Estados que tiendan a adoptar medidas para facilitar el cambio modal hacia modos de transporte más eficientes. Estaremos de acuerdo en adoptar medidas para un uso más eficiente de los distintos modos de transporte y, por último, estaremos de acuerdo en que se tomen medidas que mejoren la eficiencia energética de los vehículos. Pero, dicho esto, tendrán que convenir conmigo en que a corto plazo no es posible modificar la realidad y en que quien sufre principalmente el resultado de esta situación es un sector como el del transporte, que depende en exceso de la evolución de la demanda y es rehén de las fluctuaciones de los precios del petróleo.

Las constantes subidas del precio del crudo han generado un fuerte incremento de los costes de explotación de las empresas, colocando al sector en una situación de total impotencia ante la imposibilidad de trasladar las subidas a los precios del servicio que prestan. Por todo ello, a nuestro juicio es oportuno que, sin perjuicio de la adopción de medidas de carácter general con las que estaremos de acuerdo, por otra parte, la Comisión estudie con los Estados miembros medidas que permitan armonizar a la baja la imposición del gasóleo con fines profesionales y que modulen la fiscalidad para que repercuta seriamente en el empleo.

 
  
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  Ewa Hedkvist Petersen (PSE).(SV) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, como ya se ha dicho en esta Cámara, el sector del transporte es de lejos el mayor consumidor de petróleo de la UE. Todos dependemos sumamente del crudo para el transporte de mercancías y para movernos, porque el transporte por carretera es predominante.

La industria y nosotros mismos lo sabemos desde hace tiempo; sin embargo, la certeza no se ha traducido en acción. Ahora debemos pasar a la acción y emprender tareas concebidas para producir fuentes de energía y carburantes renovables. Sin embargo, también podemos observar tendencias alentadoras: la conciencia aumenta y, a raíz del Katrina, la industria automovilística de los Estados Unidos ha solicitado al Presidente que convoque una cumbre para ver qué se puede hacer para desarrollar carburantes alternativos. Los grandes fabricantes de automóviles también afirman que los Estados Unidos deben reducir su dependencia del petróleo. Debemos aprovechar esta conciencia y sentar las bases necesarias en nuestras sociedades y en la UE, cosa que, sin duda, nosotros como políticos podemos hacer. En el ámbito de los transportes debemos llevar a cabo una investigación para producir nuevos carburantes renovables y poner nuestras esperanzas, por ejemplo, en el diesel sintético. Debemos favorecer los carburantes alternativos como el etanol. Debemos renovar el parque de vehículos y, en este ámbito, la cuestión es hacer mucho con gran rapidez. También debemos cifrar nuestras esperanzas en formas alternativas de transporte.

Hoy hemos hablado de los ferrocarriles y decidido desarrollar el tráfico ferroviario. Esto es importante, pero cuando revisemos el Libro Blanco también debemos añadir algo más y tomar más decisiones sobre los carburantes alternativos y la renovación de nuestros vehículos.

 
  
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  Carmen Fraga Estévez (PPE-DE). – (ES) Señor Presidente, vengo aquí para hablar de un sector que está viéndose especialmente afectado por esta situación: el sector pesquero. Estoy de acuerdo con la Comisión en que es necesario elaborar un plan de acción a medio y largo plazo, que permita a la flota afrontar un estado de cosas que obviamente es estructural y no coyuntural, aunque también tengo que decir claramente que no niego que algunas de las soluciones que está apuntado la Dirección General de Pesca, para ahorro de energía, como es el desguace de la flota comunitaria, nos producen a muchos un gran desasosiego.

Creo que, mientras se prepara el futuro, también hay que tener en cuenta el presente, puesto que la flota ya está en una situación desesperada y no nos convencen las medidas que a corto plazo se han apuntado en el último Consejo de Ministros de Pesca.

Las paradas temporales del IFOP no han sido pensadas para afrontar este tipo de crisis, porque los Gobiernos, además, tienen ya comprometidos sus fondos y las reprogramaciones son problemáticas. El anuncio del Comisario Borg sobre la elevación de ayudas de minimis tampoco arregla el problema, puesto que hay que esperar nueve meses para que esto se solucione y haya una nueva normativa comunitaria.

Esto está dando lugar a que muchos Estados miembros acudan a ayudar a sus sectores de la mejor manera posible, lo que también produce una importante distorsión de la competencia. Por tanto, ante la Comisión, aquí representada por el Comisario de Energía, reiteramos la petición que formulamos aquí hace un año para permitir al sector pesquero salir de esta crisis, que consiste en lanzar un mecanismo que pueda desencadenarse de una manera automática cuando existan unas alzas bruscas o continuadas del precio del combustible, y que debería activarse antes de que las empresas pesqueras empiecen a quebrar en masa.

 
  
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  Mechtild Rothe (PSE).(DE) Señor Presidente, señor Comisario, señor Ministro, Señorías, existen varias respuestas importantes a la crisis actual del petróleo. Sin embargo, estoy profundamente convencida de que la única respuesta correcta a largo plazo es superar nuestra dependencia del crudo, una fuente de energía que tal vez dure entre 40 y 60 años más, está expuesta a sufrir crisis y aumenta de precio a medida que se vuelve más escasa. Por lo tanto, constatamos que las alternativas son una opción evidente.

El ahorro energético debe tener prioridad. Los estudios han demostrado que es posible ahorrar un 14 % en el sector del transporte y un 20 % en los edificios, y ello sin sacrificios en términos de comodidad. Me dirijo al Presidente en ejercicio del Consejo cuando expreso mi ferviente esperanza de que, especialmente en esta difícil situación, logremos llegar a un compromiso sensato y viable en relación con la Directiva sobre la eficiencia en el uso final de la energía y los servicios energéticos.

En la Unión Europea se ha avanzado mucho en el ámbito de la energía renovable; sin embargo, sigue habiendo carencias. Casi la mitad de toda la energía producida se usa para generar calefacción, una gran proporción de la cual se obtiene gracias al petróleo. En este caso en particular vemos que la penetración no alcanza todo su potencial. Por tanto, insto al Comisario a que presente realmente una directiva apropiada que establezca objetivos claros y dé lugar a medidas relevantes en los Estados miembros.

 
  
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  Paul Rübig (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, la situación actual del precio del petróleo es muy poco satisfactoria.

Por una parte, los consumidores pagan precios demasiado altos; por otra, se generan ganancias extraordinarias, no solamente en el sector petrolero, sino también en otros sectores energéticos. Considero que es responsabilidad nuestra discutir de qué manera podrían las empresas invertir estas ganancias extraordinarias y sobre todo también qué es lo que podrían hacer los Estados que más se benefician de esta situación con los impuestos.

La cuestión principal debe ser que estos ingresos no se inviertan en otros ámbitos. Tal vez la Comisión debería elaborar un plan de acción con un cuestionario donde se preguntara cuál es el mejor uso que las empresas y, sobre todo, los Estados nacionales podrían hacer de estos ingresos adicionales que están entrando en sus arcas. Una posibilidad sería la de lanzar una especie de proyecto de evaluación comparativa y de mejores prácticas para garantizar que estos ingresos se gasten en investigación y desarrollo, en medidas de mejora de la eficiencia, en exenciones fiscales –no al consumo, sino en el ámbito de la investigación–, en traslados de empresas y en el programa marco para la innovación y la competitividad.

En este sentido se abre una posibilidad totalmente novedosa de emprender una nueva senda. Estoy convencido de que podríamos recopilar ejemplos de la mejor manera de gestionarlo en los Estados nacionales y quizás incluso a escala internacional.

El segundo aspecto por orden de importancia es el siguiente: en la actualidad, se factura en dólares. Puede que ahora esto nos convenga, pero también es posible que se invierta la tendencia, a saber, cuando los precios sigan subiendo pero el dólar cambie de tendencia. Por esta razón, tal vez deberíamos considerar la posibilidad de crear una zona euro separada en el sector energético para los países que no sean de la OPEP, o incluso incentivos para la creación de dicha zona, porque ello también aportaría cierto grado de estabilidad e independencia.

Un aspecto final a destacar es que en el ámbito de los fondos de alto riesgo es necesario que se cumplan las disposiciones relativas a la dotación mínima de capital y las condiciones de responsabilidad y, en última instancia, que haya transparencia para poder prevenir debidamente la especulación del mercado en el futuro.

 
  
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  Riitta Myller (PSE).(FI) Señor Presidente, apoyo a aquellos que se han dado cuenta de que la dependencia del petróleo debe cesar mediante un decidido esfuerzo de inversión en fuentes de energía renovables y en ahorro de energía. La UE debería apoyar el gran avance de las nuevas tecnologías ambientales. Estas innovaciones no solo pueden ayudarnos a incrementar nuestra autosuficiencia energética, sino que nosotros también podemos mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones de efecto invernadero.

Muchas de las fuentes de energía renovables que ayudan a conservar el medio ambiente ya se encuentran a nuestro alcance. La biomasa puede usarse de maneras diversas para la calefacción, para la producción de electricidad y como carburante. Hasta ahora es la única fuente de energía renovable que puede usarse para reemplazar los combustibles líquidos para el transporte. La UE tendría que fijar objetivos ambiciosos y reducir la dependencia del petróleo, además de aumentar el ahorro. Las fuentes de energía renovables deberían abarcar como mínimo el 25 % del consumo total de energía de la UE en el año 2020.

 
  
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  Ján Hudacký (PPE-DE).(SK) La situación energética actual, provocada principalmente por la crisis del petróleo, nos obliga a buscar una solución inmediata. Es esencial que hagamos el uso más efectivo y eficiente posible del crudo. No cabe duda alguna de que los esfuerzos de la Unión Europea en este sentido deberán incluir medidas para abandonar el uso del crudo en la producción de electricidad tan pronto como sea posible. Ha llegado el momento de discutir esta cuestión abiertamente.

La energía nuclear es un sustituto mucho más efectivo del crudo, tanto en términos de capacidad de producción disponible como de protección ambiental. La ingeniería nuclear emplea las tecnologías más actuales con altos niveles de seguridad. Además, se trata de una fuente de energía limpia que no genera emisiones de CO2. También se ha encontrado una solución segura para el problema que los opositores a la energía nuclear a menudo señalan, el de los residuos nucleares. La inversión en investigación en materia de reciclaje seguro de residuos nucleares y el desarrollo continuo de nuevas tecnologías, que la Unión Europea también puede aportar abriendo el acceso al Séptimo Programa Marco, disiparían en poco tiempo cualquier duda relativa a la seguridad de las centrales nucleares.

Por otra parte, no deseo quitar importancia al resto de fuentes alternativas de energía eléctrica, en particular aquellas fuentes que no generan emisiones de CO2. Sin embargo, la seriedad de la actual situación energética exige la adopción de la única solución racional y conveniente: el regreso a la energía nuclear mediante la construcción de una mayor capacidad de producción.

 
  
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  Mia De Vits (PSE).(NL) Señor Comisario, si usted desea amortiguar las repercusiones directas del aumento del precio del petróleo, no basta con presentar únicamente soluciones a largo plazo. Esperamos que la Comisión también desempeñe una función de coordinación y supervisión de medidas a corto plazo. El encarecimiento del petróleo se cobra sus víctimas entre los ciudadanos, sobre todo entre los pobres y los que perciben rentas bajas. Tomar medidas para paliar estos problemas es responsabilidad de cada país, pero la Comisión Europea podría coordinar las medidas, por ejemplo permitiendo la reducción del tipo de IVA dentro de su ámbito de competencia. La Comisión también se muestra escéptica acerca del apoyo a las industrias afectadas por el elevado precio del petróleo, en particular el sector del transporte, pero también el pesquero. También en estos casos podría desempeñar una función importante en la coordinación del fomento de equipos de bajo consumo de energía. Muchos pescadores no disponen de recursos financieros para sufragar dichos costes, razón por la que me gustaría pedirle que redoblara sus esfuerzos para materializar este cambio.

 
  
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  Alejo Vidal-Quadras Roca (PPE-DE). – (ES) Señor Presidente, señor Comisario, señor Presidente en ejercicio del Consejo, en primer lugar quisiera felicitar al Comisario de Energía por su rápida reacción a la extrema y reciente volatilidad de los precios del petróleo a través de este plan, del cual nos ha expuesto hoy las líneas principales y con cuyas bases conceptuales y medidas concretas coincido plenamente.

El precio del crudo aumentó un 50 % el pasado año y este incremento se nota en un sensible deterioro de la competitividad de nuestra economía. Por eso, muchos Gobiernos se ven sometidos a fuertes presiones para reducir los impuestos al petróleo en ciertos sectores del transporte. Pero, tal como ha dicho el Comisario con toda la razón, esa no es la solución. Además de crear distorsiones en el mercado y problemas con las reglas a las ayudas de Estado, abre la puerta a posibles aumentos en el consumo y a futuras subidas en el precio del barril.

Hemos de adoptar las medidas que el Comisario señalaba en el plan: impulso decidido al uso de las renovables y a la mejora de la eficiencia, incremento de la capacidad de refino, lucha contra los movimientos especulativos, consideración de la energía nuclear como una opción indispensable en la estrategia de seguridad y abastecimiento y fomento del uso de biocarburantes. Estamos debatiendo hoy sobre una crisis, pero debemos extraer de ella fuerza suficiente para diseñar inteligentemente nuestro futuro.

No quisiera terminar sin rogarle al Consejo, cuyo representante está en este momento contemplando un papel con enorme interés, que haga una reflexión muy seria sobre los efectos de una reducción intolerable en los fondos dedicados a investigación e innovación tecnológica en el séptimo Programa marco en unas circunstancias como las que ahora estamos viviendo.

 
  
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  Antolín Sánchez Presedo (PSE). – (ES) Señor Presidente, el sistema energético tiene un carácter vital y una dimensión global. Las medidas paliativas por aumento de precio que se adopten en el ámbito de la Unión Europea deberán responder a un enfoque coordinado y ser coherentes con nuestros compromisos multilaterales.

Es necesario conseguir más transparencia y equilibrio en la formación de precios, persiguiendo las conductas especulativas, excluyendo los abusos de los grandes operadores y evitando las acciones públicas distorsionadoras. Debemos introducir más racionalidad y eficiencia en el sistema global, evitando el despilfarro energético que todos pagamos —los Estados Unidos gastan un 50 % más de energía por dólar de su PIB que la Unión Europea.

Debemos reducir la disparidad de regulaciones ambientales, puestas de manifiesto dentro de los Estados Unidos por los recientes huracanes, propiciando una gestión de stocks menos ajustados por las compañías e impulsando nuevas inversiones.

Hemos de avanzar hacia un nuevo modelo energético mediante la innovación en los transportes, el desarrollo de tecnologías para la descarbonatación y la diversificación y el desarrollo de los recursos renovables, así como mediante una cooperación internacional estable y duradera.

 
  
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  Peter Liese (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, quisiera unirme a aquellos que han dado las gracias y alabado al Comisario Piebalgs por su coherente y activa estrategia.

A continuación quisiera centrarme en el tema de la energía renovable, no porque crea que es la única solución al problema, sino porque, como ponente alternativo en nombre mi Grupo, asumo una especial responsabilidad por esta cuestión. Es cierto que la energía renovable forma parte de la respuesta a los elevados precios del petróleo, pero, desde mi punto de vista, otro factor importante es que Europa y los Estados miembros no siempre han establecido las prioridades adecuadas con respecto a la energía renovable.

Contamos con una directiva sobre la electricidad y tomamos medidas en este terreno, aunque no tanto en el de los biocarburantes. Aún no contamos con una estrategia europea coherente para la promoción de la energía renovable en el ámbito de la calefacción y del aire acondicionado, aunque la dependencia del petróleo y el gas es máxima en este caso. También sabemos por qué es así, porque muchos defensores de la energía renovable solamente la consideran en oposición a la energía nuclear. Sin embargo, me pregunto si retirarse de la energía nuclear es realmente sumamente importante. ¿No es mucho más importante reducir la dependencia del petróleo y el gas y poner bajo control las consecuencias del cambio climático global en la medida de lo posible?

Puede que algunos digan que es importante hacer una de estas cosas e imperativo hacer la otra, pero no es tan fácil cuando solamente disponemos de medios limitados. Alemania, por ejemplo, cuenta con una ley de energía renovable, conforme a la cual se invierten 0,5 euros por kilovatio-hora en tecnología fotovoltaica. En los próximos años se habrán reunido 3 000 millones de euros en este capítulo, un dinero que por supuesto no puede encontrarse en otros lugares.

Debemos recordar que, por cada euro invertido en calefacción y aire acondicionado, por ejemplo en calefacción de biomasa, bombas de calor o energía termosolar, se ahorra 45 veces más dióxido de carbono y 45 veces más combustibles fósiles. Por eso es hora de que haya nuevas prioridades.

 
  
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  Péter Olajos (PPE-DE). – (HU) Señor Presidente, pese a que el precio del crudo se ha triplicado en el mercado mundial en los últimos tres años, el apetito insaciable de energía de la humanidad no parece disminuir. Además, el impacto económico de las catástrofes naturales que se han producido este año parece hacer sonar la alarma en nuestra sociedad basada en el petróleo. La mayoría de los Estados miembros dependen de fuentes de energía de zonas remotas y países lejanos, lo que da lugar a una dependencia de Estados menos democráticos. Si no actuamos con suficiente celeridad, cuando nos quedemos sin petróleo y gas puros tendremos que recuperar tipos de combustibles aún más contaminantes, lo que dañaría de forma aún más grave el medio ambiente. Por ello aplaudo con entusiasmo el plan de cinco puntos de la Comisión, especialmente sus capítulos sobre eficiencia energética y el uso de fuentes de energía alternativas.

Debemos reducir por todos los medios el consumo de petróleo en la producción de energía y sobre todo en el transporte. Para facilitar la promoción de los biocarburantes es preciso aplicar más estrictamente la correspondiente directiva. Hay que animar a los proveedores de servicios y a los consumidores con medidas administrativas e impuestos preferenciales. Es muy importante respaldar más la investigación en producción de energía no basada en el petróleo en Europa, tanto a escala comunitaria como en los Estados miembros. Hay que prestar apoyo a la nanotecnología en el sector de la energía solar, la biotecnología en el sector de los biocarburantes, el MUX en el sector de la energía nuclear o el ITER en el área de la producción de energía termonuclear, ya que son esenciales para el medio ambiente y la economía, y dicho respaldo es indispensable si queremos que la señal de alarma deje de sonar. Es muy positivo que los principales países consumidores de petróleo y contaminadores del medio ambiente como los Estados Unidos, China, la India, Australia, Japón y Corea del Sur hayan firmado en junio de este año un acuerdo en Laos a modo de «acuerdo contra-Kyoto» para desarrollar y promover formas de energía y tecnologías más limpias, ya que, al igual que el problema, la solución debe ser mundial.

 
  
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  Ivo Belet (PPE-DE). – (NL) Señor Presidente, señor Comisario, por supuesto, el elevado precio del petróleo es el mejor incentivo para que las autoridades, la industria y los consumidores busquen alternativas, y ni que decir tiene que apoyamos sin reservas las iniciativas desarrolladas por usted en este terreno durante las últimas semanas. Esto está muy bien a largo plazo, pero a corto plazo, como ya se ha señalado esta tarde, numerosas familias, personas solteras, jóvenes y mayores, corren el riesgo de quedarse al margen en los próximos meses y pasar frío simplemente porque no pueden pagar la factura de su calefacción. Creo que con su postura coherente pero algo drástica, la Comisión tiene muy poca consideración por este hecho.

Entretanto, varios Gobiernos nacionales han adoptado todo tipo de nuevas y diversas medidas. El Gobierno belga, por ejemplo, pretende reembolsar parte del coste del petróleo dedicado a calefacción para aliviar la presión. Por supuesto, dichas medidas no resuelven los problemas de calefacción de muchas personas aquí y ahora, y por ese motivo les pido que al menos hagan algo a corto plazo. Puede que una reducción temporal del IVA que se aplica sobre el aceite pesado no sea tan mala idea. Sé, señor Comisario, que no es una idea de su agrado, pero después de todo se trata de una medida social. Es posible que a largo plazo usted quiera establecer una especie de banda. Con esto me refiero no solo a una tarifa mínima, sino también máxima, es decir, un límite inferior y superior en el que los Estados miembros deben moverse. De este modo podremos hacer algo respecto de las enormes y ridículas diferencias de precios entre los Estados miembros.

El aceite pesado, el gas y la electricidad son una necesidad básica para calentar las viviendas y definitivamente no se trata de artículos de lujo. Son vitales y, como usted sabe aún mejor que yo, gran parte del precio lo representan el IVA y los impuestos que engrosan las arcas nacionales. Por lo tanto, hay margen para adoptar medidas estructurales a corto plazo.

Por último, señor Comisario, mientras usted debe proteger, por supuesto, los intereses de la UE a largo plazo, podría tener usted un gesto amable con todas esas familias vulnerables que corren el riesgo de pasar dificultades durante las próximas semanas.

 
  
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  Ivo Strejèek (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, quisiera hacer varios comentarios que puede que algunos consideren heréticos.

En mi opinión, la Unión Europea debería promover un debate político internacional que abriera el camino a la inversión en los países en desarrollo. Los beneficios que esto tendría saltan a la vista: las principales empresas europeas aportarían recursos financieros a los países en desarrollo, mientras Europa se beneficiaría de un petróleo más barato procedente de estos países y contribuiría a mejorar la calidad de vida en ellos.

Desde el punto de vista económico, deberíamos dejar que el mercado opere sin ninguna regulación, limitación ni carga adicional. Deberíamos dejar de soñar con milagrosas fuentes de energía renovables y ser realistas. No deberíamos hacer ningún esfuerzo por influir artificialmente en los precios del petróleo. La única solución posible es dejar que funcione el mercado. Las fuerzas del mercado derivadas de un enfoque de oferta y demanda restablecerán por sí mismas el equilibrio entre los dispositivos de alto consumo y el desarrollo natural y favorable al consumidor de productos nuevos.

No debemos redoblar nuestros esfuerzos por alcanzar la armonización fiscal a escala supranacional ni fomentar incentivos tributarios que impliquen una rebaja de tipos fiscales para segmentos individuales del sector energético o petrolero.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Señor Presidente, quiero dar las gracias a todas sus Señorías por sus intervenciones. Sé que el tiempo apremia, pero permítanme tratar de responder a algunas de las cuestiones planteadas en el curso de este útil y oportuno debate.

El señor Chichester ha comenzado el debate con la clara petición de que se mantenga la tributación nacional y ha reclamado calibrar con mesura la situación actual. Estoy en parte de acuerdo con los puntos de vista que ha esbozado.

El señor Swoboda se ha hecho eco de cuestiones que yo había mencionado antes sobre la transparencia necesaria en relación con el funcionamiento de los mercados petroleros internacionales. La señora Hall ha preguntado sobre la directiva relativa a la eficiencia del uso final de la energía. Puedo asegurarle que los Estados miembros y el Parlamento están esforzándose por hallar posiciones de consenso en torno a las cuestiones en que todavía hay discrepancias entre el Consejo y el Parlamento. Esperamos que todas las instituciones participen de forma constructiva en un proceso encaminado a asegurar la aprobación de una directiva importante para todos nosotros.

El señor Turmes ha planteado cuestiones más amplias sobre la sostenibilidad ambiental, y en este sentido acabo de mencionar la directiva sobre la eficiencia en el uso final de la energía. Sin embargo, también ha hecho referencia a lo que ha denominado «el acuerdo sobre peajes de carretera según el modelo suizo». Suponiendo que se refería a la Euroviñeta, quisiera exponer la posición de la Presidencia. La Presidencia, como tal, hará verdaderos esfuerzos por garantizar un acuerdo negociado con el Parlamento europeo en segunda lectura. Sin embargo, hoy por hoy quisiera recalcar que el acuerdo alcanzado el 5 de abril en el Consejo de Transportes constituye un equilibrio difícil y un compromiso delicado, por lo que queda poco margen para introducir nuevos cambios a la luz de las decisiones que se tomaron entonces.

El señor Kozlík ha acogido con agrado las medidas que ya se han adoptado con respecto a las conmociones petroleras y la mayor cooperación que se ha establecido con la OPEP. Sobre la cuestión de la inversión en capacidad de refinado, es importante reconocer que esto ya se está produciendo, pero los precios indican que se necesita una inversión todavía mayor en todo el sector petrolero, incluida la capacidad de refinado; se requiere una mayor transparencia y un mejor clima de inversión para ayudar a movilizar la inversión necesaria que propugnamos.

El señor Goebbels ha defendido enérgicamente la transformación del hidrógeno y ha reclamado más transparencia, cuestión que ya he comentado.

Con respecto a la cuestión más general de la especulación de los comerciantes, es difícil saber exactamente dónde está el equilibrio y cómo ha influido exactamente la especulación en los precios. Sin embargo, quisiera hacer referencia al análisis presentado por el FMI en su último número de World Economic Outlook, que implica que la actividad especuladora sigue a los cambios de precios del petróleo, lo que plantea dudas sobre si la especulación ha sido realmente el impulsor clave de los elevados precios actuales.

El señor Prodi ha planteado que es inaceptable que no hagamos nada. Espero que mis comentarios y los del señor Comisario al inicio de este debate hayan sido suficientes para convencerles de que se están tomando medidas y que se seguirán tomando en el futuro.

La señora Hassi ha preguntado sobre la sostenibilidad de la oferta. La Agencia Internacional de la Energía señaló en el número de 2004 de World Energy Outlook que la mayoría de los cálculos indican que las reservas de crudo son suficientes para satisfacer la demanda mundial prevista para las próximas tres décadas y que la producción de petróleo mundial no alcanzará su pico antes de 2030, siempre que se hagan las inversiones necesarias, lo cual es una salvedad importante. Como comenté en mis observaciones preliminares, el principal reto es crear el clima adecuado para que se haga ahora esta inversión.

El señor Papadimoulis ha planteado una serie de cuestiones. Debo decir que, con todo el respeto, no estoy de acuerdo con su punto de vista de que es necesario o conveniente que el Consejo trate de establecer un impuesto paneuropeo dadas las circunstancias en que nos encontramos.

El señor Aylward ha mencionado el tema de la política agrícola común. La Presidencia británica nunca ha sido reacia a debatir esta política, pero yo sugeriría, con todo el respeto, que quizás existen otros foros en los que sería más adecuado explorar las cuestiones más amplias planteadas en su intervención.

Del mismo modo, el señor Romagnoli ha mencionado una serie de cuestiones muy interesantes, incluida la política exterior de los Estados Unidos. Sin embargo, lamentablemente, dado que dispongo de cinco minutos para concluir este debate, probablemente este no sea el momento para explorar más a fondo estas cuestiones en concreto.

El señor Konrad se ha referido al tema de la capacidad de refinado. Quisiera remitirle a mis comentarios preliminares y a lo que acabo de decir.

El señor Paasilinna ha planteado la importante cuestión de la relación con Rusia. Una vez más quisiera recordarle respetuosamente que en mis comentarios preliminares he señalado que existe un diálogo energético –quizás el Comisario retome la cuestión– y que existe un diálogo continuo entre Rusia y la Unión Europa durante nuestra Presidencia, no solo sobre cuestiones de energía, sino sobre toda una serie de aspectos.

La señora Fraga Estévez ha planteado importantes cuestiones de mayor amplitud relativas a la política pesquera, y en este caso quisiera decir lo mismo que sobre la Política Agrícola Común. Pese a que soy consciente de la carga que impone sobre las comunidades de pescadores la actual subida de los precios del petróleo, existen muchos otros foros en los que pueden intercambiarse impresiones de forma más completa y franca sobre el futuro de la Política Pesquera Común.

La señora Rothe ha mencionado la directiva sobre energía y eficiencia y una vez más espero haber tratado este tema durante mi intervención. El señor Rübig ha hecho una serie de comentarios relacionados con las nuevas oportunidades que ha mencionado. Reconozco el hecho de que, por ejemplo, en la industria del automóvil los propios mercados están aportando soluciones, como el aumento de los coches híbridos, que adquieren una creciente cuota de mercado en algunos países europeos.

La señora Myller ha defendido enérgicamente las tecnologías renovables, cosa con la que estoy muy de acuerdo. El señor Hudacký ha sacado a relucir el tema de la energía nuclear. Con toda franqueza y respeto, considero que el modo en que un país satisface sus necesidades energéticas y el papel de la energía nuclear en este contexto es en última instancia una decisión que incumbe a cada Estado miembro. La energía nuclear es sin duda una posibilidad que los países pueden plantearse, pero a la hora de considerarla concretamente una alternativa al petróleo deberíamos tener en cuenta la concentración de la demanda de petróleo en el sector del transporte, del que tanto se ha hablado en los debates de hoy.

La señora De Vits ha mencionado el aspecto más amplio de los niveles del impuesto sobre los carburantes. Varios diputados han abordado la cuestión de si una solución asociada a los niveles de impuestos sobre los carburantes podría ayudar a aliviar la carga de la subida de los precios del petróleo que actualmente experimentan los Estados miembros. Quisiera hablar de nuevo de la reciente reunión informal de los Ministros de Ecofin en la que se acordó que los Estados miembros deben evitar las intervenciones fiscales distorsionantes y otras políticas que impidan el ajuste necesario. Concretamente, los Ministros confirmaron que, en aquéllos casos en que se adopten medidas selectivas a corto plazo para aliviar el impacto de la subida de los precios del petróleo en los sectores más pobres de la población, deberían evitar los efectos distorsionantes.

El señor Sánchez Presedo y el señor Liese han abogado por las energías renovables y ya he dicho que aprecio estos puntos de vista. El señor Olajos ha afirmado que el problema que hemos debatido durante la última hora y media es un problema mundial. Con todo mi respecto, diré que así es, pero también lo es la solución que hay que encontrar.

El señor Belet ha formulado una serie de preguntas a la Comisión, así que dejaré que sea el señor Comisario quien las responda. Por último, el señor Strejèek ha hecho lo que según él podrían ser comentarios heréticos para concluir nuestro debate de hoy. Dejaré que sean otros los que juzguen si son merecedores de este calificativo. Simplemente me gustaría señalar que, si es honesto en su reclamación de un debate internacional real y sincero sobre algunos de los temas que hemos tratado hoy aquí, entonces llamaría su atención sobre la prioridad que la Presidencia británica, el Gobierno británico, ha dado al problema del cambio climático durante nuestra presidencia del G8 de este año. Creo que decir que, junto con el desarrollo internacional en África, en particular, el cambio climático sería el centro de atención concreto de la reunión celebrada en Gleneagles del 6 al 8 de julio, fue una decisión valiente y de principios.

Como ha quedado claro durante todo el debate, se trata de un problema importante no solo para Europa, sino para la economía mundial, que requiere medidas internacionales y de cooperación. El crecimiento económico sostenible depende del acceso al abastecimiento de energía seguro y asequible. Como espero haber dejado claro en mi declaración introductoria, las claves de la mejora del funcionamiento de los mercados de crudo radican en una mejora de las condiciones de la inversión, una mayor transparencia del mercado y, concretamente, mejores datos, una mejor eficiencia energética y el desarrollo de energías alternativas.

Las naciones consumidoras y productoras y las organizaciones internacionales ya están trabajando en estas áreas, en las que la Unión Europea concretamente está desempeñando un papel constructivo y útil. Juntos, nuestros esfuerzos pueden contribuir a que el mercado se ajuste al aumento de la demanda que hemos experimentado y ayudar a que este se enfrente más eficazmente a las futuras conmociones que afecten tanto a la oferta y como a la demanda.

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. TRAKATELLIS
Vicepresidente

 
  
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  Andris Piebalgs, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, quisiera dar las gracias al Parlamento Europeo por su vivo interés y su actividad en torno a los problemas de la energía sostenible, en los que deberíamos tratar todos los aspectos –seguridad de abastecimiento, competitividad y retos ambientales– al mismo tiempo. Espero que en el futuro tengamos más debates sobre esta materia.

También quisiera dar las gracias a la Comisión de Industria, Investigación y Energía y a su presidente, el señor Chichester, por la posibilidad de tratar hoy en profundidad algunas de las cuestiones planteadas en el pleno con los miembros de la comisión. Por ello, no hablaré sobre cada una de las sugerencias, sino que centraré mis comentarios en algunos aspectos concretos.

Respecto a las propuestas legislativas, entiendo que es muy probable que encontremos un compromiso eficaz a favor de una directiva sobre la eficiencia en el uso final de la energía y sobre los servicios energéticos. Dada la situación actual, esta directiva es aún más necesaria. En noviembre, la Comisión aprobará un plan de acción sobre la biomasa. La siguiente medida podría ser una propuesta legislativa para emplear la biomasa en la calefacción y el aire acondicionado. Son medidas a corto plazo que podrían aprobarse.

Al mismo tiempo, estoy de acuerdo con la afirmación de que no existe una solución milagrosa. Esto implica cambiar el modo de pensar y exige un enfoque sistemático, no solo por parte de la Comisión, sino también del Consejo. Espero que en las reuniones del Consejo la situación energética se discuta más a fondo. El Consejo ya ha hablado sobre la pesca. Otros Consejos también trataron cuestiones relacionadas con la nueva situación de abastecimiento y energía.

En cualquier caso, la respuesta de Europa depende en gran medida de la inversión en investigación y desarrollo. Esta es la forma de proceder adecuada. Las restricciones financieras del Séptimo Programa Marco determinarán en gran medida la rapidez de nuestra respuesta. Espero que cuando se adopte el Séptimo Programa Marco existan medios financieros destinados a las necesidades esenciales en determinadas áreas para poder afrontar las cuestiones que hemos debatido hoy.

Acojo con satisfacción la propuesta de resolución que aprobarán ustedes mañana. Se trata de una resolución muy sólida, ambiciosa y realista. La Comisión continuará con las actividades en las cinco áreas, pero no solo en estas. Hará falta un planteamiento sistemático, paciencia y coherencia para conseguir los resultados que los ciudadanos europeos esperan de nosotros.

 
  
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  El Presidente. – He recibido seis propuestas de resolución de conformidad con el apartado 2 del artículo 103 del Reglamento sobre el petróleo(1).

El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el jueves 29 de septiembre de 2005 a las 12.00 horas.

DECLARACIÓN POR ESCRITO

(ARTÍCULO 142 DEL REGLAMENTO)

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL).(PT) Los recientes acontecimientos que se han producido en los precios del petróleo han otorgado prioridad a esta cuestión, dados los graves problemas que ha ocasionado esta subida en términos de crecimiento económico y empleo, y se trata de un momento en que la economía de la UE prácticamente se está estancando.

Como ha dicho recientemente el Profesor Michael T. Klare, la era del petróleo fácil ha llegado a su fin. Este crepúsculo en la era del petróleo cada vez se hace más evidente en la politización de la política del petróleo y en el uso recurrente del poder militar para conseguir el control de los suministros disponibles. No son pocos los ejemplos y la guerra de Iraq es uno de los más evidentes.

Creemos que es esencial que la cuestión de la evaluación de los recursos y el esfuerzo de prospección y desarrollo de hidrocarburos en el ámbito europeo y mundial sean objeto de un profundo debate. Una medida positiva sería convocar una conferencia bajo los auspicios de las Naciones Unidas para poder abordar de forma global la reducción del consumo del petróleo.

Debemos prepararnos para el futuro mediante la inversión en investigación para buscar formas de reducir el consumo de petróleo desde el punto de vista del PIB. Asimismo, debemos invertir en Fuentes alternativas de energía y en un uso más eficiente de la energía, que constituye uno de los problemas estructurales más graves a los que se enfrentan algunos países, incluido Portugal. Las próximas perspectivas financieras deben conceder a esta cuestión la importancia que merece y destinar fondos para la energía renovable.

 
  

(1)Cf. Acta.


24. Reforma de las Naciones Unidas y Objetivos del Milenio para el Desarrollo
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  El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate de las declaraciones del Consejo y la Comisión sobre la reforma de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Señor Presidente, hace dos semanas, en la Cumbre Mundial de 2005, nuestros Jefes de Estado y de Gobierno se reunieron para decidir cómo debería resolver la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, los problemas más apremiantes del mundo: los retos interrelacionados del desarrollo, la seguridad y los derechos humanos.

Las decisiones que tomaron después de dos años de debate y consultas, ahora resumidas en el denominado Documento Final, configuran el programa de trabajo de las Naciones Unidas para los próximos años. Las amenazas que se ciernen sobre la seguridad y la prosperidad a escala mundial han sido descritas de forma franca y exhaustiva por el Grupo de Alto Nivel sobre Amenazas, Desafíos y Cambio, del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, por el profesor Jeffrey Sachs, director del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas, y por el propio Kofi Annan en su informe «Un concepto más amplio de la libertad». Todos llegaron a la conclusión de que si no tomamos medidas urgentes para abordar la pobreza, la enfermedad, la degradación ambiental y la injusticia social, no estaremos en condiciones de prevenir ni resolver conflictos. No podremos construir la paz, y sin paz y seguridad no se puede conseguir el desarrollo. Tampoco es posible sin respetar los derechos humanos.

Como sus Señorías saben, estos conceptos no son nuevos. En realidad, las Naciones Unidas se crearon hace 60 años para consolidar la paz y la seguridad en todo el mundo. Pero el mundo es muy distinto al cabo de 60 años. Con la tecnología y la comunicación, los países están más cerca unos de otros que nunca hasta ahora. Esto también significa que el impacto de los conflictos y las catástrofes es cada vez más global en su alcance. Por lo tanto, todos tenemos un interés primordial en la lucha por asegurar la paz y crear prosperidad.

Sé que algunas personas se sintieron decepcionadas y frustradas por los resultados de la Cumbre Mundial. Muchas personas creen que los compromisos alcanzados no llegan suficientemente lejos. Llegar a un consenso entre 191 naciones nunca va a ser fácil. Lo sabemos muy bien por nuestra experiencia con 25.

De modo que debería animarnos el hecho de que los compromisos de gran alcance acordados por los líderes del G8 en julio para aumentar la ayuda, reducir la deuda y expandir el comercio se hayan mantenido esencialmente en la cumbre de las Naciones Unidas. El Secretario General, Kofi Annan, dijo que en su conjunto, el documento de la cumbre de la ONU seguía siendo una expresión notable de la unidad del mundo en una amplia gama de cuestiones.

Ahora nuestra tarea es asegurar que los acuerdos se pongan en práctica. Como dijo en Nueva York el Primer Ministro de mi país, Tony Blair, si empezamos a aplicar con urgencia los acuerdos sobre la duplicación de la ayuda, la apertura del comercio y el establecimiento reglas de de libre comercio, la reducción de la deuda, la lucha contra el VIH/sida y la malaria, la prevención de conflictos y el fin del genocidio, tendremos más democracia, menos opresión, más libertad, menos terrorismo, más crecimiento y menos pobreza.

Me siento orgulloso de que la Unión Europea estuviera al frente de los esfuerzos por llegar al consenso sobre todos los temas que se debatieron. Teníamos muchas prioridades para la cumbre en los denominados cuatro sectores: el desarrollo, la paz y la seguridad colectiva, los derechos humanos y el Estado de Derecho y el refuerzo de las Naciones Unidas.

Creo que las conclusiones a que se llegó en la cumbre nos sitúan en el camino correcto hacia la mejora de esos cuatro ámbitos, siempre que se conserve el impulso y siempre que actuemos ahora. El interés y el compromiso mostrados por sus Señorías respecto a las mejoras en estos ámbitos son realmente admirables y quedó demostrado con la pericia de la delegación del Parlamento Europeo que asistió a la cumbre, dirigida por los copresidentes Nirj Deva y Michel Rocard.

La cumbre aseguró unos compromisos firmes y sin ambigüedades tanto por parte de los donantes como de los países en desarrollo sobre lo que se necesita para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Reforzó la asociación entre los países desarrollados y los países en desarrollo establecida en Monterey y consolidó todos los logros de este año hasta la fecha. Amplió el consenso sobre los compromisos establecidos en julio en la cumbre de Gleneagles a 191 países, en especial la necesidad de acelerar el progreso hacia los Objetivos del Milenio en África y de conseguir de nuevo un progreso internacional respecto al cambio climático. También, como se indica claramente en el documento final, se acordó que el desarrollo debe ser sostenible y tener en cuenta su impacto en el medio ambiente.

Bajo la Presidencia del Reino Unido, el Consejo Europeo ha seguido presionando para redoblar la acción internacional con vistas a aumentar la ayuda al desarrollo en la lucha contra la pobreza y la privación. La Unión Europea ya es con mucho el principal donante del mundo: el 80 % de los 5 000 millones de dólares adicionales de ayuda prometidos en la cumbre de los G8 en Gleneagles vendrán de Europa.

También hemos contraído el compromiso histórico de doblar la ayuda a África antes del año 2010. Hemos encabezado los importantes acuerdos alcanzados este año para reducir la deuda y lanzar programas mundiales de inmunización contra las enfermedades y las dolencias en los países más pobres.

Por supuesto, para volver a la cumbre de julio, se ha dicho que no se progresó de forma suficiente en materia de comercio. Pero finalmente será a través de la Ronda para el Desarrollo de Doha que la comunidad internacional podrá y deberá ofrecer ganancias reales a los países pobres aboliendo las subvenciones a la exportación y eliminando los obstáculos al comercio, incluido el apoyo nacional que distorsiona el mercado. Nos esforzaremos tanto como podamos para asegurar que los líderes políticos se centren en la obtención de resultados en la reunión ministerial de la OMC en Hong Kong en diciembre, e incluso que se centren en dichos temas antes de la reunión ministerial de Hong Kong en diciembre.

Como dijo el Primer Ministro de mi país, si fracasamos en diciembre, esto tendrá una gran resonancia a escala mundial. Para avanzar en el desarrollo necesitamos paz y seguridad. Como indica Kofi Annan en su documento «Un concepto más amplio de la libertad»: «Así pues, no tendremos desarrollo sin seguridad, no tendremos seguridad sin desarrollo, y no tendremos ni seguridad ni desarrollo si no se respetan los derechos humanos.»

En la cumbre se acordó crear una nueva comisión para la consolidación de la paz que agrupará a los Estados miembros de las Naciones Unidas, a los organismos de la ONU y a las instituciones financieras internacionales, para llenar el importante vacío existente en la capacidad de la ONU para ayudar a los países que salen de un conflicto a conseguir una transición vital hacia la estabilidad a largo plazo y evitar recaer en la guerra. Como diputados a este Parlamento, sus Señorías saben que la Unión Europea se ha comprometido a cumplir el plazo establecido en la cumbre para crear la comisión antes de que termine este año.

En la cumbre se podrían haber dicho muchas cosas más sobre el terrorismo. La fuerte condena del terrorismo «en todas sus formas y manifestaciones» fue sin duda una declaración política bien acogida. Pero ahora debemos trabajar para cumplir nuestra promesa de concertar una convención amplia sobre el terrorismo antes de septiembre de 2006. Esto significará acordar una definición jurídica del acto terrorista, cosa que todos nuestros Gobiernos están realmente interesados en conseguir. A pesar de que en la cumbre no se consiguió llegar a un acuerdo sobre las medidas para la no proliferación y el desarme, puedo asegurar al Parlamento que seguiremos trabajando para progresar en la agenda sobre estos temas importantes.

Asegurar el respeto por los derechos humanos es un objetivo inherente de la misión de las Naciones Unidas. Por lo tanto, apoyamos plenamente la creación de un nuevo consejo de derechos humanos que deberá sustituir a la difamada Comisión de Derechos Humanos. Debemos llegar urgentemente a un acuerdo sobre sus dimensiones, su mandato y su composición para que pueda empezar a trabajar y asegurar que los derechos humanos sean de nuevo el centro de toda actividad de las Naciones Unidas.

Quizás la decisión de mayor importancia que surgió de la cumbre fue el acuerdo sobre la «responsabilidad de proteger», el compromiso político de que la comunidad internacional tiene la obligación de actuar cuando los Estados no puedan o no quieran proteger a sus poblaciones de las peores atrocidades: genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Es un reconocimiento importante de que en el mundo actual no podemos dejar de actuar cuando poblaciones vulnerables se enfrentan con esas terribles atrocidades.

También debemos trabajar para reforzar la Secretaría de las Naciones Unidas, para que sea un organismo más eficaz y más eficiente. Deberíamos empezar animando a Kofi Annan a utilizar los poderes ejecutivos que ya ostenta para realizar el cambio desde dentro de la organización. Pero nosotros, como Estados miembros, también tenemos la gran responsabilidad de asegurar que las Naciones Unidas se estructuren y equipen de forma que pueda cumplir los objetivos de hoy y mañana. El Consejo Europeo agradeció los compromisos de reformar los principales organismos de las Naciones Unidas, incluyendo la Asamblea General, el Consejo Económico y Social y el Consejo de Seguridad. Para que la ONU sea efectiva debe trabajar colectivamente con todos sus miembros. Esto significa ganarse su apoyo. Por lo tanto, las organizaciones de las Naciones Unidas deben ser representativas, abiertas y eficientes.

Seguiremos trabajando por mejorar la eficacia de la Asamblea General y del Ecosoc en particular. En especial acogemos con satisfacción el mandato dado al Secretario General para que considere una reforma a más largo plazo de las organizaciones de las Naciones Unidas para el desarrollo, la asistencia humanitaria y el medio ambiente, de modo que su trabajo esté mejor gestionado y mejor coordinado.

Para ser eficaz la ONU debe disponer de los recursos que necesita, pero no puede permitirse derrochar dinero en ineficacia y duplicación de esfuerzos. La Unión Europea apoya plenamente el antiguo principio de la disciplina presupuestaria. Por lo tanto, queremos adoptar un presupuesto para el próximo ejercicio que permita al Secretario General y a las Naciones Unidas ofrecer lo que sus miembros piden y esperan, incluso en los nuevos mandatos acordados en la cumbre de Nueva York.

Por supuesto, la clave del éxito de dicha Cumbre de Revisión del Milenio de 2005 y el programa de reformas de la ONU en general es la aplicación. Algunas de las propuestas se explorarán en la Comisión de la Asamblea General, en sesión a partir de ahora y hasta finales de año. Otras se abordarán de forma independiente. La Unión Europea volverá a estar al frente de este proceso. Nosotros, como Estados miembros de las Naciones Unidas, somos responsables de convertir las palabras en hechos.

(Aplausos)

 
  
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  Benita Ferrero-Waldner, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, me llena de orgullo haber podido asistir a la Cumbre del Milenio y a la semana ministerial subsiguiente. Fue la mayor reunión de líderes mundiales que se ha visto jamás y espero que sea el comienzo de una nueva era de cooperación internacional. A pesar de todas las críticas –que yo también hice–, debemos dejar claro que las Naciones Unidas son el cimiento del orden mundial moderno.

Los resultados, como ya ha dicho mi colega, han sido diversos, pero el vaso está medio lleno y no medio vacío. La Unión Europea era muy ambiciosa y se puso al frente, junto con el Presidente, Jean Ping, de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Al final no pudimos conseguir todo lo que queríamos. Esto es normal en las reuniones multilaterales. Se tienen grandes ambiciones pero al final hay que pactar.

Dicho esto, se puede hablar de diversos logros muy importantes y de otros asuntos en los que nos sentimos muy decepcionados. ¿Cuáles fueron los logros? Para la Comisión es digno de destacar que los Objetivos de Desarrollo del Milenio se incluyeran en la Declaración del Milenio. Esto se lo debemos a mi colega el señor Michel. Me complace decir que la Unión Europea ha dado ejemplo fijando el 0,56 % para 2010 y el 0,7 % para 2015. Y se vio que otros colegas, sobre todo de los países en desarrollo, estaban muy satisfechos con ello. Esta reafirmación del reconocimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio como marco galvanizador de los esfuerzos en pro del desarrollo se ha conseguido por primera vez a escala intergubernamental.

El segundo logro importante fue el apoyo al principio de responsabilidad para proteger a las poblaciones de atrocidades. Fue un éxito importante porque redefine el concepto de soberanía como concepto positivo, y sitúa a los seres humanos en el centro de las preocupaciones por la seguridad. Esto debería mejorar la credibilidad de la comunidad internacional, y las Naciones Unidas están dispuestas a actuar frente al genocidio, los crímenes de guerra, la limpieza étnica y los crímenes contra la humanidad. Procedo de un país próximo a los Balcanes y recuerdo la intervención de Kosovo. En cierto modo, dicha intervención fomentó este nuevo desarrollo del Derecho internacional y, por primera vez, esta consagración de los objetivos para el desarrollo.

El tercer logro es la Comisión para la Consolidación de la Paz, que es un resultado concreto importante que debería aportar eficacia y coordinación a la respuesta de la comunidad internacional a las necesidades de los países que deben superar las consecuencias de un conflicto. La Comisión ha trabajado con los mismos factores, desde los esfuerzos humanitarios hasta los esfuerzos por la reconstrucción y la creación de instituciones, hasta el comercio y todas las cuestiones que rodean a la democracia y a los derechos humanos; desde las misiones militares para el mantenimiento de la paz y las misiones de observación electoral. Todo esto estará coordinado a partir de ahora por la Comisión para la Consolidación de la Paz y por lo tanto creemos que la Comisión debe tener su puesto en la mesa.

Hay otros asuntos en los que personalmente me he sentido decepcionada. El primero se refiere al Consejo de Derechos Humanos. Ha sido más un cambio de nombre que un verdadero avance, pero al menos se ha aceptado el principio y esperamos que juntos podamos trabajar para que la nueva arquitectura de los derechos humanos sea mejor, más decisiva, junto con el nuevo Presidente de la Asamblea General, Jan Eliasson. Es importante tener una institución fuerte, creíble, permanente que incluya a Estados miembros acreditados en materia de derechos humanos.

Por otra parte, se tomaron algunas medidas positivas respecto a los derechos humanos, como la duplicación del presupuesto para el Alto Representante Especial para los Derechos Humanos, que abre la posibilidad de tomar medidas directas en este campo. También observo con satisfacción que el documento final de la cumbre contiene una resolución encaminada a «reforzar los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas con el fin de promover el respeto universal de la protección de todos los derechos humanos».

Otro punto negativo fue toda la cuestión referente al desarme. El Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, lo calificó nada menos que de verdadera desgracia. Es evidente que debemos seguir trabajando en este ámbito tan importante.

Hay dos cuestiones más, y una de ellas es el medio ambiente. La sostenibilidad medioambiental es instrumental en nuestra lucha contra la pobreza, para la estabilización y para una mayor seguridad. Sobre todo ahora, con el tsunami, el Katrina y el Rita, y las inundaciones en la Unión Europea, una verdadera organización medioambiental de las Naciones Unidas habría sido una respuesta correcta por parte de la comunidad internacional.

Finalmente, unas palabras sobre la reforma de la gestión de las Naciones Unidas. Creo que es muy importante que el Secretario General no solo tenga la responsabilidad, sino también la autoridad para dirigir esta reforma de la gestión y poder llevarla a cabo.

(Aplausos)

 
  
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  Francisco José Millán Mon, en nombre del Grupo del PPE-DE. (ES) Señor Presidente, yo coincido con la Comisaria, señora Ferrero-Waldner, en que la Cumbre de Nueva York arroja un resultado diverso y heterogéneo, en el que elementos positivos están acompañados de otros negativos.

En todo caso, tengo una sensación de alivio ante el documento final de la Cumbre, porque, en efecto, no puedo olvidar que hace dos años la comunidad internacional estaba muy dividida y las Naciones Unidas atravesaban una etapa de bloqueo. Es más, incluso horas antes de que se abriese la Cumbre, parecía difícil llegar a un documento final que contuviera algo más que simples generalidades.

Afortunadamente, se ha podido alcanzar un acuerdo sobre un documento que contiene logros sustantivos, aunque ciertamente también recoge insuficiencias y fracasos.

Quiero destacar —como lo ha hecho la Comisaria— que, por ejemplo, la Cumbre ha logrado una importante reafirmación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En lo relativo a la seguridad, yo llegaría al mismo diagnóstico: es lamentable el nulo resultado obtenido en "no proliferación y desarme".

En materia de lucha contra el terrorismo —tema tan importante—, creo que los avances son muy escasos. No hemos podido redactar siquiera una definición de mínimos del acto de terrorismo con la que toda la comunidad internacional pudiera estar de acuerdo. El aspecto positivo es, desde luego, y como ya se ha mencionado, la creación de la Comisión de Consolidación de la Paz.

En el área de la reforma de las Naciones Unidas, creo que a nadie sorprende el fracaso de la reforma del Consejo de Seguridad. En la comunidad internacional hay profundas y, aparentemente, insuperables divisiones a este respecto. En la propia Unión Europea carecemos de una posición común. Lo único que quiero subrayar aquí es que la mayoría de este Parlamento, en su Resolución de junio de este año, se pronunció a favor de un asiento para la Unión Europea.

En otra gran área, como son los derechos humanos, celebro —como han señalado el representante del Consejo y la Comisaria— el reconocimiento del derecho o deber de protección de la comunidad internacional en caso de genocidio. Pero, en esta misma área de derechos humanos, lamentablemente, solo se ha adoptado la decisión de crear el Consejo de Derechos Humanos, sin más detalle. Por consiguiente, mucho me temo que la puesta en marcha de la negociación para delimitar el mandato del Consejo, sus miembros y la forma de elección se demore mucho.

En resumen, creo que queda mucho por hacer, pero lo cierto es que tras la Cumbre —y estoy terminando, señor Presidente— existe una base sobre la que seguir construyendo. La ocasión del 60 aniversario de la creación de las Naciones Unidas era muy propicia para reagrupar a la comunidad internacional y adaptarla a los retos del nuevo siglo.

Espero que los pasos dados puedan traducirse en algunos avances a lo largo de este año tan decisivo.

 
  
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  Glenys Kinnock, en nombre del Grupo del PSE. – (EN) Señor Presidente, quiero empezar dando la bienvenida a este debate al Presidente en ejercicio del Consejo, a quien conozco bien y sé que es un internacionalista muy comprometido. Doy las gracias a la Comisaria por el apoyo que nos dio en la delegación que asistió a la cumbre de Nueva York.

Como todos han mencionado, las ONG y otros han sido bastante críticos respecto al documento final de la cumbre. Sin embargo, yo hablaría, como ustedes han hecho, a favor de un planteamiento más prudente en la valoración que hacemos, y estaría de acuerdo en que debemos considerarla un vaso medio lleno. También creo que las acusaciones exageradas de fracaso no ayudarán a generar los incentivos adecuados para que los políticos asuman riesgos y tomen medidas.

En el documento final hay sólidos compromisos sobre cómo deberíamos cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio antes de 2015. Pero una de las cosas que lamento es que el Objetivo 8 de la campaña no sea bastante sólido como para asegurar que países como Nueva Zelanda, Australia, Canadá o Italia no se libren, y mantener la presión sobre ellos para que hagan lo mismo que ha hecho la Unión Europea. Las promesas del 0,7 % no bastan y, por lo tanto, necesitamos ver que estos países y otros pasen a la acción.

Acojo con satisfacción, y estoy segura de que el Presidente en ejercicio también, la enérgica referencia que hace el documento a la necesidad de buscar fuentes innovadoras de financiación para alcanzar los ODM.

También creo que el apoyo que George Bush ha dado a los ODM representa un avance significativo, quizás el mejor de la semana. Quizás es el propio interés el que impulsa a los Estados Unidos por esta ruta multilateral que muchos de nosotros creemos que no están dispuestos a seguir.

También me enorgullece reconocer que en el documento final queda muy claro el vínculo que existe entre seguridad, desarrollo y resolución de conflictos en las medidas que se toman. También se identifican claramente las responsabilidades de los países desarrollados y los países en desarrollo. La declaración sobre política de desarrollo de la UE es ahora el vehículo adecuado para que podamos avanzar en esta dirección y demostrar que creemos firmemente en la necesidad de reconstruir, en Europa y en todas partes, ese firme sentimiento de unidad, propósito y acción. El documento también muestra firmeza en materia de gobernanza y Estado de Derecho, que son aspectos muy importantes de nuestro trabajo con los países en desarrollo.

Se ha mencionado la Comisión para la Consolidación de la Paz –que es muy importante– y el establecimiento, el mantenimiento y la construcción de la paz. Lamento que el Consejo de Derechos Humanos vaya ahora a la Asamblea General, donde será objeto de regateos y chalaneos. Por lo tanto, una vez más, la Unión Europea tiene la responsabilidad de hacer avanzar esta cuestión en sentido positivo.

Sobre todo, agradezco el hecho de que ahora tengamos la responsabilidad colectiva de proteger a los civiles contra el genocidio, los crímenes de guerra, la limpieza étnica y todos los crímenes contra la humanidad. Esperamos que en el futuro las Naciones Unidas demuestren que pueden evitar fracasos como los que tan trágicamente vimos en Bosnia y Ruanda.

En cuanto a la reforma, lamentamos que la Secretaría General siga estando microgestionada por los Estados miembros de las Naciones Unidas.

La mayor decepción es no haber podido abordar la proliferación de armas nucleares. Esto significa que ahora tenemos un vacío enorme en nuestros acuerdos internacionales y la UE, de nuevo, debe ejercer presión para avanzar en este sentido.

Por último, quiero referirme a la enmienda presentada por el Grupo del PSE sobre los derechos en materia de salud sexual y reproductiva. Es una posición importante que debemos aprobar si queremos cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Respalda todos estos objetivos, sobre todo en cuanto al VIH/sida y la mortalidad maternal e infantil. Confío en que este Parlamento lo incorpore al texto; que, como hicimos en la votación sobre mi informe referente a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, nos comprometamos en esta importante cuestión. Y después, este Parlamento debería apoyar la legitimidad internacional de la ONU. En 1945 había mucho en juego para los políticos; ahora también hay muchas cosas en juego, pero los motivos para avanzar son igual de importantes que entonces.

 
  
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  Alexander Lambsdorff, en nombre del Grupo ALDE. – (DE) Señor Presidente, Señorías, los europeos estamos de acuerdo en que el mundo necesita a las Naciones Unidas y, es más, necesita que esta organización sea fuerte.

En sus sesenta años de historia, las Naciones Unidas han sido en pocas ocasiones el centro de tanta atención y también en pocas ocasiones han sido tan importantes o necesarias las reformas como este año.

Los logros definitivos del documento final no son satisfactorios. Sin embargo, mi Grupo, el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, considera que deben reconocerse los avances realizados, aunque las cosas que no pudimos conseguir se debatirán de forma aún más intensa que antes.

El vaso está medio lleno. Ahora la UE tiene la labor de contribuir a llenarlo hasta el borde. El Parlamento, sobre todo, debe considerar el resultado de la Cumbre una oportunidad. Lo consideramos uno de los arquitectos del continuo proceso de reforma. Como diputados al Parlamento Europeo, tenemos la llave para garantizar y reforzar la aceptación de las Naciones Unidas por parte de los ciudadanos, impulsando con éxito la democratización de la organización y sobre todo garantizando que millones de personas tengan acceso a alimentos, agua limpia y mejores servicios sanitarios.

Deben aplicarse los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ya que los Estados miembros no han avanzado satisfactoriamente en esta cuestión. El documento final de la Cumbre no establece un calendario exacto para exigir a los Estados miembros que cumplan sus compromisos, lo cual es decepcionante. Por otra parte, como ha mencionado la señora Kinnock, está el hecho de que los Estados Unidos hayan refrendado los Objetivos de Desarrollo del Milenio de una forma inesperadamente clara, un hecho muy importante en el que debemos apoyarnos. Considero que deberíamos tomar la palabra a nuestros amigos de los Estados Unidos.

Mi Grupo ha acogido con agrado la creación de una Comisión de Consolidación de la Paz. Se trata de una decisión que aumentará el papel de las Naciones Unidas en las regiones en crisis. La UE debe encargarse de la labor de proporcionar un respaldo valioso al establecimiento y el funcionamiento de esta Comisión. La UE es uno de los principales constructores de paz del mundo como donante, al prestar su ayuda y como fuerza política. Por cierto, esto debe hacerse de forma mucho más clara que como se ha hecho en el sistema de las Naciones Unidas. Nos complace que la señora Comisaria esté de acuerdo con nosotros en esta cuestión.

Un primer paso, sobre el que también me gustaría conocer la opinión de la Comisión y el Consejo, es el de combinar los representantes del Consejo y la Comisión en Nueva York y en las demás sedes de las Naciones Unidas.

El Grupo ALDE considera que la promoción de la democracia es otra tarea importante. El establecimiento de un Fondo para la Democracia constituye un paso importante en la buena dirección. Otras medidas adicionales podrían ser el establecimiento de un «grupo de democracias» dentro de la Asamblea General. Asimismo debería considerarse una asamblea parlamentaria.

Algo está claro, que la reforma de las Naciones Unidas no se ha completado y que hay que continuar con ella de forma sistemática. Eso se aplica especialmente al Consejo de Seguridad. Las propuestas de Kofi Annan son de sobra conocidas. Ahora depende de la Asamblea General optar por una antes de final de año. Además, en el Parlamento seguimos manteniendo la idea de un puesto permanente para la Unión Europea tan pronto como se reúnan las condiciones políticas, jurídicas y constitucionales. Esto se destaca una vez más en nuestra resolución, que se someterá a votación mañana.

No podemos permitirnos dejar que las Naciones Unidas sea un agente de segunda fila. Debe adquirir protagonismo, ya que solamente esta organización tiene el potencial para superar los retos de nuestro tiempo a través de un planteamiento multilateral y a escala global. El Parlamento debe prestarle su apoyo en este sentido, ya que necesitamos que la Organización de las Naciones Unidas sea sólida. Por cierto, creo que deberíamos celebrar este debate en Bruselas, no en Estrasburgo.

 
  
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  Frithjof Schmidt, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, señor Ministro, Señorías, hay que decir sin temor a equivocarse que las Naciones Unidas acaban de perder una oportunidad histórica de reforma sistemática. El resultado es decepcionante y el buen trabajo preparatorio del Kofi Annan no se ha plasmado en un verdadero éxito.

La reforma ha fracasado en cuatro áreas fundamentales. No habrá ninguna reforma del Consejo de Seguridad que dé lugar a una verdadera representación regional. No existe un plan de desarme y de no proliferación de armas de destrucción masiva. Los planes de creación de una organización de las Naciones Unidas para el medio ambiente no tuvieron éxito. Quisiera añadir que, especialmente dados los retos que plantea la política internacional sobre el clima, se trata de una omisión muy grave. No tenemos ningún instrumento real para las Naciones Unidas en este campo. Tampoco tuvieron éxito las iniciativas para un mayor desarrollo del Consejo de Asuntos Económicos y Sociales, sobre todo ante los grandes retos a los que nos enfrentamos en política de desarrollo. Por lo tanto, hoy es cierta la frase «el fin de una reforma es el inicio de la siguiente».

Sin embargo, por supuesto se ha producido cierto avance que podemos tomar como punto de partida. El establecimiento de un Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas es positivo, aunque su composición no esté clara. También es positivo que se dupliquen los recursos del Alto Comisionado de Derechos Humanos. Otro avance positivo es que habrá una Comisión de Consolidación de la Paz. Es bueno que se hayan reafirmado los Objetivos de Desarrollo del Milenio y que se estén estableciendo diversos programas de acción y fondos de solidaridad.

De esto se desprende un reto específico para la Unión Europea, por lo que quisiera solicitar al Consejo y a la Comisión que presenten un plan de acción preciso para la contribución financiera y organizativa específica de la Unión Europea a la aplicación de estas medidas. Ahora, tras la Cumbre, el objetivo es respaldar la retórica de las Naciones Unidas con apoyo específico y material.

 
  
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  Miguel Portas, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (PT) También a mí me gustaría decir que el vaso está medio lleno, pero todos sabemos que no es cierto. La Cumbre fue un fracaso. Pese a que reafirmó los modestos Objetivos del Milenio, se le impidió pasar de las palabras a los hechos. Alguien impidió que los países donantes contrajesen compromisos de apoyo financiero basado en objetivos claros. Se nos ha dejado con un vaso lleno de palabras y una mano vacía.

La Asamblea también sacó a relucir palabras bien intencionadas contra la proliferación de armas nucleares, pero varias personas plantearon obstáculos a una estrategia de desarme. Sin esta estrategia será inevitable que el club nuclear siga proliferando. La Asamblea también pretendía reformar las Naciones Unidas, pero alguien hizo todo lo posible por garantizar que las cosas se quedasen como estaban. Esta persona tiene nombre: John Bolton, voz oficial del imperio en las Naciones Unidas.

Señora Comisaria, usted ha mencionado el Katrina. La tragedia de Nueva Orleáns y el fracaso de Nueva York comparten un mismo aspecto: el gobierno estadounidense. En Nueva Orleans la cosa era simple: si tenías coche podías irte y si no, lo tenías difícil. En el mundo ideal del emperador así es como funcionan las cosas. Washington no quiere saber nada de los pobres, ya que ni siquiera se hace cargo de los suyos. En lo que respecta a la Casa Blanca, los pobres son simplemente una pérdida de tiempo y dinero.

Señor Presidente, mi Grupo votará a favor de esta resolución, porque, independientemente de lo poco ambiciosa que pueda ser, constituye un paso en la buena dirección y porque necesitamos que las Naciones Unidas sean más fuertes y haremos todo lo que esté en nuestras manos para conseguirlo. Sin embargo, seamos claros. Las Naciones Unidas solamente podrán ser creíbles cuando Europa y el resto del mundo envíen a Washington las señales adecuadas. Hoy se ha hablado con crudeza sobre Turquía. Quisiera ver cómo se aplican los mismos criterios restrictivos a Washington.

 
  
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  Hélène Goudin, en nombre del Grupo IND/DEM. (SV) Señor Presidente, la Lista de Junio es amiga de las Naciones Unidas y cree que puede otorgársele una gran capacidad para proporcionar soluciones constructivas a los conflictos internacionales. Sin embargo, no creemos que la UE y su Parlamento deban dictarle su forma de trabajar y las metas que debe tener. El debate sobre el futuro de las Naciones Unidas debe celebrarse entre los Estados miembros de esta organización y en contextos internacionales más amplios que el europeo. Criticamos la propuesta de que la UE esté representada por un único puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Tampoco apoyamos el deseo del Parlamento de establecer delegaciones comunes de la UE en las diversas sedes de esta organización. Los Estados miembros de la UE tienen distintos puntos de vista sobre las cuestiones que abordan las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad.

Suecia, por ejemplo, ha desempeñado un importante papel en las Naciones Unidas, tendiendo puentes de unión entre los países pobres y ricos, como mediadora y promotora del desarme. Esto demuestra que los países pequeños también pueden desempeñar un importante papel en las Naciones Unidas y en la política internacional. Tememos que las voces de los países pequeños no se oigan si la UE habla con una sola voz en los contextos de las Naciones Unidas. ¿Cuál sería la voz de los 25 países de la UE que se escucharía desde este único puesto? Si es posible que la UE hable con una sola voz en los contextos de las Naciones Unidas ¿por qué defienden el Reino Unido y Francia sus actuales puestos permanentes en el Consejo de Seguridad? ¿Por qué Alemania trata de obtener su puesto en el mismo? Lo cierto es que los Estados miembros de la UE no tienen una visión uniforme de las cuestiones de política internacional. Esto se ha hecho evidente en numerosas ocasiones, sobre todo respecto a la intervención de los Estados Unidos en Iraq. Manifestemos las múltiples facetas de nuestro continente y trabajemos para garantizar que en el debate se oigan todas las voces.

(Aplausos)

 
  
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  Inese Vaidere, en nombre del Grupo UEN. – (LV) Señor Presidente, Señorías, tras animados debates, el Parlamento Europeo aprobó en mayo una resolución sobre la reforma de las Naciones Unidas. En dicha resolución, el Parlamento solicitó a las Naciones Unidas que mantuviese sus promesas, que proporcionase ayuda a los países en desarrollo, que alcanzase un acuerdo sobre una definición común del terrorismo, que adoptase un plan de acción para la prevención del genocidio y también que reformase el Consejo de Seguridad, que sigue reflejando el orden mundial de posguerra. Ninguna de estas tareas se ha realizado. Al contrario, los pocos acuerdos que se han alcanzado están plagados de compromisos que con toda probabilidad no se harán debidamente efectivos. Respecto al tema de la reforma de las Naciones Unidas, actualmente hay más fracasos que éxitos.

Este resultado plantea la pregunta de si la Unión Europea es un potente agente global. La respuesta es obvia. La labor de la Unión Europea no ha sido suficientemente efectiva. Por lo tanto, quisiera pedir a la Comisión Europea que evalúe los resultados de la reforma de las Naciones Unidas desde la perspectiva de la Unión Europea, y que también reflexione sobre cómo coordinar las actividades futuras con otros países, de forma que las decisiones que tomemos no se queden en simples resoluciones. En estas circunstancias, es importante evaluar si las Naciones Unidas tienen capacidad de autorreformarse o si quizás hace falta una nueva organización similar. Sin embargo, esto sería en el futuro. En la actualidad es importante elaborar una estrategia sobre cómo conseguir las metas que ya se han establecido, de forma que las Naciones Unidas puedan trabajar eficazmente para conseguir la seguridad y la prosperidad en el mundo moderno.

 
  
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  Irena Belohorská (NI). – (SK) Todo el mundo está de acuerdo sobre la necesidad de reforma de las Naciones Unidas, el único problema es la forma que debe adoptar. Estamos de acuerdo en que el sistema de las Naciones Unidas es demasiado complejo y que debería dinamizarse. Sin embargo, considero que el principal problema no es la reforma de los órganos de las Naciones Unidas, sino la incapacidad de los miembros de esta organización para alcanzar un acuerdo político, debido a puntos de vista esencialmente opuestos respecto al trabajo de las Naciones Unidas como tal. A algunos miembros les gustaría que las Naciones Unidas fuesen una organización sólida, mientras que otros se oponen; esto es precisamente lo que impide alcanzar un acuerdo.

Sin embargo, me preocupa más el compromiso de esta organización de alcanzar los denominados Objetivos de Desarrollo del Milenio, es decir, reducir a la mitad la pobreza, luchar contra el hambre, la malaria y otras enfermedades como el VIH/sida y garantizar el respeto de los derechos humanos, sobre todo los derechos de las mujeres. Aunque las Naciones Unidas han prometido cumplir estos objetivos para 2015, la pobreza no se ha reducido todavía y de hecho está aumentando. Se calcula que si seguimos trabajando al ritmo actual, llevará cien años alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En septiembre fui la única persona perteneciente a una institución de la UE que participó en una conferencia sobre los derechos de las mujeres en China. Se trata de la denominada Conferencia Pekín+10. La Conferencia se celebró por primera vez en 1975 y desde entonces se ha repetido cada diez años. Es interesante que, desde 1995, ningún país del mundo haya podido organizar una quinta conferencia sobre los problemas de las mujeres. Me pregunto si a la Unión Europea le interesa la información sobre cómo se aplican las declaraciones que hemos firmado y sobre cómo se emplea la ayuda proporcionada por la Unión Europea a algunos países, principalmente a modo de ayuda financiera.

Si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015 hace falta más que duplicar la ayuda financiera. La Unión Europea, como donante importante, debe controlar el modo en que se emplea esta ayuda. Debe garantizar que no se haga un mal uso de ella al asignarla a otros fines y que los países receptores respeten los derechos humanos. Si no se respetan los derechos humanos debería retirarse la ayuda financiera. Sin embargo, si no participamos en conferencias y no nos enteramos del tipo de problemas que surgen en la aplicación, nuestra ayuda, destinada a la compra de medicamentos y a construir escuelas, puede ser utilizada para la compra de armas o para reclutar a niños soldado.

 
  
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  Nirj Deva (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, quiero dar las gracias al Presidente en ejercicio del Consejo y a la Comisaria Ferrero-Waldner por el excelente trabajo que ya han realizado en las Naciones Unidas. Tuve el privilegio de copresidir la delegación ante las Naciones Unidas junto con mi distinguido colega Michel Rocard, ex primer ministro de Francia.

Necesitamos unas Naciones Unidas que reflejen los valores compartidos de la gente de a pie y que los ponga en práctica. En la actualidad vivimos en un mercado mundial lleno de imágenes. El tsunami en Indonesia, las inundaciones de Nueva Orleans y el terrorismo de Londres se convierten en acontecimientos locales: locales en mi pueblo, en mi realidad, en mi casa y entre mis amigos. Es una «unidad a través de la diversidad», no una «talla única». ¿Cómo pueden existir las Naciones Unidas en este «nuevo mundo» y seguir siendo importantes? La ONU no tiene poderes legislativos, ni es un gobierno mundial. No es más que una organización que cumple. Visto en retrospectiva, lo mejor que le ha ocurrido a las Naciones Unidas es que los Estados Unidos de repente se hayan vuelto más serios respecto a su capacidad de cumplir.

Por lo tanto, seguir como si nada ya no es una opción y los señores Ping y Annan han realizado un trabajo excelente poniendo en marcha el proceso de reforma. Y un trabajo excelente realizan también los organismos especializados de las Naciones Unidas, como la OMS, el PNUD, el Programa Mundial de Alimentos, la OMI y la OIC, pero incluso en este aspecto existe un margen para una reforma profunda que asegure el buen fin del dinero gastado y la máxima calidad de la gestión.

Esas organizaciones quizás cumplan, pero el propio proceso de las Naciones Unidas en Nueva York, no. Eso debe cambiar. Debemos limitar el proceso en Nueva York y a cambio centrarnos en las agencias de las Naciones Unidas como productos. Debemos recurrir a las mejores prácticas en el Gobierno y en las grandes empresas. Habría que crear un grupo de planificación a largo plazo para prever situaciones de crisis con la debida antelación.

La pobreza, la enfermedad, los conflictos y la desesperación suelen ser el resultado de una deficiente gobernanza nacional. Deberíamos ayudar a aumentar la capacidad y prestar ayuda a quienes puedan usarla con sensatez.

Me complace anunciar que el Parlamento Europeo, a través de la Comisión de Desarrollo y Cooperación, ya ha propuesto que se asigne una cantidad de unos 2 millones de euros del presupuesto a acciones de efecto rápido y también, después de una reunión con la Comisaria en Nueva York, a la Comisión para la Consolidación de la Paz.

Un sistema eficaz de justicia y gobernanza internacional debe someter a la justicia a quienes han cometido crímenes contra la humanidad. También tenemos un derecho que proteger. Los encargados del mantenimiento de la paz de la ONU deben recibir mejor formación y, según el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, podrían tener poderes ejecutivos para la resolución de conflictos.

Señor Presidente, quiero decir que ha sido un debate excelente y muy importante. Gracias.

 
  
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  Jo Leinen (PSE). – (DE) Señor Presidente, la Cumbre de las Naciones Unidas no fue un fracaso, pero estoy de acuerdo con muchos de mis colegas diputados en que fue decepcionante. Sin embargo, gracias al compromiso de Europa y de muchos países en desarrollo, hubo resultados tangibles. Cabe esperar que la Asamblea General produzca un avance aún mayor durante los próximos meses.

La mayor decepción, a mi entender, es que no se haya formalizado un compromiso de desarme global. La humanidad gasta un billón de euros al año en armas y 60 000 millones en ayuda al desarrollo. Si alguien de otro planeta observase la Tierra pensaría que la humanidad quiere destruirse a sí misma y no desea sobrevivir. Por lo tanto, quisiera preguntar a la Comisión y al Consejo qué está haciendo Europa para garantizar que se tome una iniciativa para subsanar esta deficiencia en el campo del desarme, especialmente de las armas de destrucción masiva. También creo que es una vergüenza que prácticamente no se haya conseguido nada en la reforma de los órganos de las Naciones Unidas. El papel del Secretario General prácticamente no ha salido reforzado. La Asamblea General ha sido incapaz de reformarse a sí misma y el Consejo de Seguridad es totalmente anacrónico. En este sentido, es sorprendente que la Unión Africana funcione aparentemente mejor que la Unión Europea. Los 53 Estados africanos tenían ideas específicas sobre qué países de su continente deberían sentarse en el Consejo de Seguridad. Europa está dividida en esto y quizás incluso contribuyó al fracaso de la ampliación del Consejo de Seguridad. Por lo tanto, también quisiera preguntar a la Comisión y al Consejo qué está haciendo Europa para solucionar esto.

Mi último comentario tiene que ver con la democratización de las Naciones Unidas. Sesenta años después, esto no puede ser una cuestión exclusiva de los Gobiernos. Necesitamos un componente parlamentario. La Unión Interparlamentaria está muy bien, pero no es suficiente. Antes o después hará falta una asamblea parlamentaria, porque la sociedad civil de la UE está mejor situada que las cámaras de ciudadanos en las Naciones Unidas y esta situación no puede continuar.

 
  
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  Lapo Pistelli (ALDE).(IT) Señor Presidente, Señorías, mi amigo y colega el señor Lambsdorff ha intervenido ya en nombre del Grupo y me ha hecho gracia cuando en nombre de la componente liberal del Grupo ha hablado del vaso medio lleno. Me toca a mí, quizás porque pertenezco a la componente democrática del mismo Grupo, intentar reflexionar un poco sobre la parte medio vacía del vaso.

Todos nosotros hemos vivido una contradicción estas semanas: en el mundo se presta una creciente atención, como nunca antes, al papel de la ONU y al papel de Europa. Hay una gran demanda. Sin embargo, cuando tenemos la oportunidad de responder a esta creciente expectativa, nos falla el resultado.

El documento que aprobamos en las Naciones Unidas no era un documento para iniciar una reflexión sobre la ONU. Debía conducir a la fase de aplicación de un debate que tenía ya dos años de vida. Pero sabemos que, entre agosto y septiembre, algunos temas difíciles desparecieron de la mesa, otros fueron confirmados solo en términos de principio, y ahí nos quedamos, otros también fueron postergados a negociaciones sucesivas. Este es el estado de cosas.

Ninguna reforma del Consejo de Seguridad, ningún avance en la relación entre desarme y no proliferación, ninguna condena clara del terrorismo, aunque ha habido una definición vaga del mismo. Un órgano como el Consejo de Derechos Humanos existe solo en principio. Incluso lo que se ha presentado como un gran avance, es decir, la nueva norma del «derecho a proteger» establece, como uno se da cuenta si la lee atentamente, que el Consejo de Seguridad evaluará caso por caso, quiere decir que estamos en la misma situación que antes de Ruanda.

No ha cambiado nada. Hemos dicho que existe un principio, pero habrá que determinar en cada ocasión si se aplica a un caso concreto. ¿Qué significa todo esto? Que aunque hayamos confirmado los Objetivos del Milenio, hemos desaprovechado una ocasión. El documento es un poco parecido a nuestro trabajo en Europa, no estamos en crisis, la burocracia funciona, producimos documentos. Tomamos miles de decisiones, pero a menudo son las decisiones que los ciudadanos no esperan de nosotros y no somos capaces de tomar las decisiones que los ciudadanos sí esperan de nosotros.

Este es nuestro problema. Un documento de 35 páginas que omite los puntos más difíciles no es un buen resultado: es un documento que ahoga sus dificultades en un mar de páginas. Así pues, lo único que quiero decir es que esta Cumbre ha testimoniado, en cambio, cuán necesario es, hoy, que Europa cuente como una unidad política, como una única unidad política en la que tengamos peso comercial porque tenemos una voluntad única. Tenemos un papel que desempeñar en el mundo; en situaciones en que estamos divididos en veinticinco no lo tenemos o lo tenemos mucho menos de lo que pensamos.

Nos encontramos en plena pausa de reflexión tras las derrotas de los referendos. No hagamos que esta pausa de reflexión se convierta en una siesta a la mexicana; despertemos un poco antes.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE). – (ES) Señor Presidente, estimados y estimadas colegas, seamos claros: la Cumbre sobre la reforma de las Naciones Unidas supuso globalmente una enorme decepción para quienes creemos en esta institución y, sobre todo, en sus principios fundacionales.

La Cumbre concluyó —es cierto y se ha dicho— con algunos compromisos positivos, pero quedaron fuera aspectos clave —como también se ha dicho—, como, por ejemplo, la reforma del Consejo de Seguridad.

Las propuestas que sometió a discusión el Secretario General, Kofi Annan, eran buenas y razonables, pero además eran urgentes y había que apoyarlas, y por ello lamento, y así tengo que decirlo, que la Unión Europea haya sucumbido a las presiones estadounidenses, para aguar, así, lo que debía haber sido una oportunidad histórica.

En particular es preocupante la falta de compromisos para mejorar y fortalecer la gobernanza global en cuestiones ecológicas, sociales y económicas, pero también la retirada de las conclusiones del capítulo relativo al desarme y a la no proliferación. Y tampoco se dice nada de algo tan urgente y tan necesario como la adopción de un tratado internacional sobre armas, siendo la proliferación de armas la principal causa de muchas muertes en el mundo.

Por todo ello, yo tengo que pedir al Consejo y a la Comisión que, de ahora en adelante, la valentía y la osadía para defender estos principios se materialicen en medidas concretas y, como decía mi colega Schmidt, en un plan de acción que defina claramente cuál debe ser la postura de la Unión Europea, para no sucumbir —insisto— otra vez más ante las presiones estadounidenses.

 
  
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  Tobias Pflüger (GUE/NGL).(DE) Señor Presidente, ahora discutimos sobre lo lleno que está el vaso. Debo ser sincero y decir que el vaso está prácticamente vacío; no hay nada que beber, y esto debería aceptarse de forma general.

Esta Cumbre de las Naciones Unidas fue un fracaso general. No se consiguió lo que se había programado. Un excelente ejemplo de ello es el cambio que se ha producido en esta resolución final si se compara su apariencia original con el escueto documento en el que ha acabado.

Sin embargo, hay un aspecto que me complace: que no se haya aprobado. El motivo es que tiene que ver con las propuestas del Grupo de Alto Nivel que presentó un informe a Kofi Annan. Este grupo de expertos pretendía arraigar el concepto de guerra preventiva en las Naciones Unidas y al hacerlo habría destruido la idea básica de esta organización. Ya no hay ninguna referencia específica al concepto de guerra preventiva; solo queda una alusión a la misma en el apartado 92, cambio que me complace enormemente.

La Comisaria Ferrero-Waldner afirma que esto se desencadenó, en cierto modo, con la guerra de Kosovo, pero ahí radica exactamente el problema. Esta guerra fue una violación del derecho internacional y es precisamente eso lo que queremos evitar. No debe violarse el Derecho internacional.

 
  
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  Kathy Sinnott (IND/DEM).(EN) Señor Presidente, las Naciones Unidas evolucionaron a partir de diversas iniciativas para reunir a los países del mundo con el fin de promover una paz verdadera mediante el reconocimiento de la dignidad y el valor de la persona humana y la importancia de la comunidad –local, nacional y mundial– para la protección de la persona. En muchos aspectos, en sus más de 60 años, las Naciones Unidas han cumplido ese mandato vital. Pero en las últimas décadas ha habido un aumento de las críticas respecto a cómo actúa la ONU, cómo gasta su dinero y el tipo de resultados que obtiene y que no obtiene.

El desafío del Milenio es enorme y se necesitarán unas Naciones Unidas que funcionen para afrontarlo. No debemos avergonzarnos de la reforma. Incluso la casa más pulcra necesita una limpieza general. Todas las organizaciones deben analizar y revisar sus métodos. Creo que el ejemplo del UNICEF es un buen punto para empezar a comprender la necesidad desesperada y urgente de reformar las Naciones Unidas.

Jim Grant dirigió y en gran medida creó el UNICEF, la respuesta de las Naciones Unidas a los niños, hasta que murió en 1995. El UNICEF se ganó justificadamente el respeto de los países y los organismos de todas partes por sus programas de rehidratación oral, promoción del amamantamiento materno y la enseñanza primaria. El UNICEF estaba en contacto con las necesidades reales de niños reales. Diez años después de la muerte del señor Grant, parece que el UNICEF se ha convertido no en un vehículo en favor de los niños, sino en un programa político centrado en los derechos de la mujer, cosa que no viene a cuento: era un organismo destinado a los niños.

La señora Bellamy, que tomó el mando del UNICEF después del señor Grant, se vio obligada a dimitir el año pasado. Aunque hubo críticas durante los más de nueve años que ostentó el cargo, las estructuras de las Naciones Unidas tal como han evolucionado no permitían ninguna investigación interna del UNICEF. Solo desde el exterior, la acumulación de críticas y un creciente escándalo sobre la negligencia de los programas infantiles la obligaron finalmente a dimitir. El año pasado, en plena apoteosis final, publicaciones como The Lancet informaban de la incapacidad del UNICEF de desarrollar una estrategia coherente para la supervivencia de los niños, y sus deficiencias contribuían a 10 millones de muertes infantiles al año. Que una organización tolere esto, un problema que es de dominio público como este, demuestra que necesita una reforma.

Una reforma no es una desgracia. No, la desgracia solo viene cuando alguien se resiste a una reforma que es necesaria. Conseguiremos lo que queremos cuando nos demos cuenta de que las Naciones Unidas son un ideal que debe impulsarse y que necesitamos una organización eficiente que pueda servir a esos ideales.

 
  
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  Koenraad Dillen (NI). – (NL) Señor Presidente, el General de Gaulle solía referirse a las Naciones Unidas con el término le Machin. En la actualidad, ahora que el 60º aniversario de esta organización parece haber acabado en una actuación que recuerda la obra Mucho ruido y pocas nueces, de Shakespeare, podemos preguntarnos sinceramente si las sabias palabras del antiguo Jefe de Estado francés no son aplicables en la actualidad. De hecho, nos llevó semanas y semanas debatir un documento de 35 páginas que finalmente –llamemos a las cosas por su nombre– no es más que una vaga declaración de intenciones.

Sesenta años después de su fundación, la debilidad de las Naciones Unidas se ha puesto una vez más claramente de manifiesto. La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, tan desacreditada por su inclusión en el pasado de países como Cuba, Zimbabue y Sudán, será sustituida por un Consejo de Derechos Humanos. Sin embargo, el texto no hace ni una sola referencia a la composición de esta nueva institución ni a las medidas para excluir a estos países. Pese a que todos los países condenaron el terrorismo, la comisión no consiguió alcanzar un acuerdo sobre la definición del término.

Tampoco alcanzó un consenso sobre los principios de la no proliferación de armas nucleares y, por último, se pospuso una vez más la tan necesaria reforma del Consejo de Seguridad. Visto en este contexto, realmente no le cabe a uno en la cabeza que Japón, por citar un solo ejemplo, deba financiar el 19 % del coste de las operaciones de paz de las Naciones Unidas y sin embargo no participe en el proceso de toma de decisiones; cabe decir que no se trata de una forma demasiado democrática de hacer las cosas.

 
  
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  Enrique Barón Crespo (PSE). – (ES) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señora Comisaria, Señorías, la Cumbre del Milenio tenía como ambicioso desafío la globalización humana, los derechos humanos, la paz y la prosperidad para toda la humanidad, y se puede decir que, básicamente, esa Cumbre lo que ha conseguido es frenar los intentos de desmantelamiento de las Naciones Unidas y señalar, aunque con muchas insuficiencias, tendencias de avance.

Y yo querría, señor Presidente, señalar una importante: la iniciativa del Secretario General, señor Kofi Annan, que ha hecho suya la propuesta del Presidente del Gobierno español, señor Rodríguez Zapatero, y del Primer Ministro de Turquía, señor Erdogan. Lo que hemos presenciado esta mañana en este hemiciclo demuestra la importancia de esa iniciativa sobre la alianza de civilizaciones.

Señor Presidente, para concluir, quiero decir que también hay que tener en cuenta que en este momento la Unión Europea no es miembro de las Naciones Unidas, pero sí es miembro decisivo de la OMC. Ese es un desafío que tenemos que saber afrontar con generosidad y con espíritu multilateral.

 
  
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  Paul Marie Coûteaux (IND/DEM).(FR) Señor Presidente, Señorías, así pues, pasó lo que tenía que pasar. No ha habido una auténtica reforma de la ONU, no habrá puesto europeo en el Consejo de Seguridad, una cuestión con respecto a la cual todo el mundo calla, cuando era, hay que decirlo, la principal esperanza de la Unión en la cumbre.

Una de las consecuencias de este fracaso es que la Unión Europea, que por otra parte no tendrá un Ministro de Asuntos Exteriores como tampoco tiene política exterior común, seguirá siendo una especie de foro internacional sin visibilidad exterior. Por lo demás, todo esto era evidente, a pesar de los sopesados comentarios que acaba de hacer la señora Ferrero-Waldner, que, dicho sea de paso, ya que habla en tierra francesa, habría podido expresarse en francés; de todos modos, no me escucha, como tan bien sabe hacer.

Si la denominada «máquina» europea fuera un poco realista en cuanto a su propia importancia, nos habríamos ahorrado esos largos debates en el vacío sobre el pretendido puesto europeo, que irá a parar al fondo del armario junto con el gran montón de ilusiones perdidas. Pero, a pesar de todo, reflexionemos sobre este fracaso, porque debería ponernos en guardia, como lo ha hecho a mayor escala el fracaso de la Constitución, o la desconstitución europea, sobre los estrechos límites en que podemos inscribir nuestras pretensiones. La imposibilidad de reformar la ONU, imposibilidad previsible, que por lo demás habíamos predicho en nuestras intervenciones precedentes sobre el tema, estaba en sí misma escrita en las condiciones propias de la acción internacional.

Lo que preside y presidirá siempre la vida internacional es la preeminencia de las soberanías. Si, dentro de los Estados, puede existir un Derecho que se imponga a todos y medios de coerción legítimos, capaces de pacificar las relaciones entre los ciudadanos, en el orden internacional, en cambio, no hay, ni habrá jamás, un árbitro legítimo, ya se trate de una organización internacional o de un Estado que se pretenda único garante de la paz entre las naciones. Porque, ante ese Estado arbitral y en realidad imperial, como ante cualquier organización supranacional, los demás Estados nunca perderán de vista sus propios intereses, su personalidad y, lo repito, su soberanía, como ha dicho mi colega, la señora Goudin.

Esto no significa que el mundo sea necesariamente una jungla, sino tan solo que la paz se asienta únicamente en el equilibrio entre las naciones y los grupos de naciones y que el Derecho internacional solo puede limitar de forma marginal el juego natural de los Estados, que, por más devotos que pretendan ser de la causa de la paz, siguen siendo monstruos fríos y no olvidan nunca calcular su poder.

Esto nos debería servir por tanto de lección: el marco multilateral puede hacer ciertas cosas, pero única y exclusivamente donde coinciden, por obra de algún milagro, los intereses de las naciones. Espero que el realismo nos abra los ojos y que sepamos ver al fin qué estrecho es el marco en que se inscribe nuestra acción por la naturaleza misma de las cosas.

 
  
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  Miguel Angel Martínez Martínez (PSE). – (ES) Señor Presidente, quiero hacer apenas seis comentarios.

Primero, quiero denunciar la actuación de la administración estadounidense, al torpedear las Naciones Unidas en general y estas reuniones de Nueva York en particular. Torpedearlas fue nombrar a Bolton como representante de los Estados Unidos ante la las Naciones Unidas y presentar 750 enmiendas al proyecto de texto final, largamente trabajado, negociado y consensuado por la comunidad internacional, para vaciarlo de cualquier contenido.

Por cierto, no deja de ser un sarcasmo que, cuando, por fin, los estadounidenses tienen que hacer un par de concesiones, todo sean parabienes y expresiones de gratitud porque no hayan llevado hasta las últimas consecuencias su más reciente remake de «Apocalipsis now».

Segundo, reconozco que el papel de la Unión Europea en la Cumbre ha sido relativamente digno y positivo. Ha sido además razonablemente eficaz, cuando sus Estados miembros han actuado de forma coordinada y coincidente.

Tercero, quiero destacar que el mejor ejemplo de esto se da en lo que, sin duda, ha sido lo más válido de la Cumbre de Nueva York: respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, no se ha retrocedido, pese a los esfuerzos de algunos para dar marcha atrás. La Unión Europea actuó con firmeza y se consiguió por lo menos que se mantuvieran los compromisos y el calendario aprobados hace cinco años.

Cuarto, es de lamentar el fracaso en la imprescindible reforma de las Naciones Unidas, punto igualmente ilustrativo que el anterior, pero en clave negativa. Aquí nuestros Estados miembros llegaron con planteamientos distintos y la Unión fue incapaz de manifestarse, ni con posturas ni con influencia alguna, haciéndose corresponsable de dicho fracaso.

Quinto, expresamos nuestra satisfacción, porque la Cumbre haya apoyado la estrategia de la alianza de civilizaciones, asumida por Kofi Annan, haciendo suya una iniciativa tan europea como la propuesta por los Primeros Ministros de España y de Turquía.

Y sexto, nos alegramos, en definitiva, de que Europa haya contribuido a mantener las Naciones Unidas a flote, salvándolas del naufragio que algunos habían preparado. Pero no basta con mantener las Naciones Unidas a flote, sino que es indispensable relanzar definitivamente la organización. A ese objetivo deben dirigirse los esfuerzos de la Unión Europea, pero para ello, será preciso que nuestra Unión esté algo más que simplemente a flote.

Terminaré con algo que nos decía un político africano: «Este mundo no entusiasma e incluso llega a dar asco muchas veces, pero produce espanto pensar lo que sería si Europa no estuviera operando como factor de racionalidad, de equilibrio, de una cierta coherencia y, a veces, de solidaridad».

 
  
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  Inger Segelström (PSE). – (SV) Señor Presidente, Consejo, Comisión, colegas diputados, damas y caballeros. La cumbre de las Naciones Unidas dejó clara la necesidad de cooperación en la lucha contra el terrorismo, el cambio climático, el crimen internacional y las armas de destrucción masiva, así como para afrontar la migración. Queda claro que hace falta más –y no menos– cooperación. La Comisión de Consolidación de la Paz tiene manga ancha. En esto el Parlamento Europeo tiene ahora la oportunidad de dar nuevos impulsos. Tras la iniciativa del Ministro de Asuntos Exteriores sueco, en la que participan 13 Ministras de Exteriores y la Comisaria Ferrero-Waldner, contamos ahora con la labor de consolidación de la paz sobre la que adoptar una postura. Debemos implicar a más mujeres y, sobre todo, hacer que haya una mujer por cada hombre en todos los niveles, ya que esta representación igualitaria permitirá a hombres y mujeres mejorar sus aportaciones. ¿Por qué es esto tan importante? Porque en las guerras y los conflictos modernos la gran mayoría de las víctimas son mujeres y niños inocentes. En la transición del conflicto a una paz duradera se precisan todos los recursos y soluciones civiles. ¿Cómo hacemos ahora un seguimiento de esto en la UE? Cuando se debatieron los Objetivos del Milenio, quedó claro que los países donantes deberían ser más generosos. Por eso nos alegró saber durante el fin de semana que 18 países cancelarían sus deudas. Lamento que solamente Suecia y otros cuatro países proporcionen una ayuda que asciende al 0,7 %. Debemos hacerlo mejor. En el año 2000, Suecia alcanzó el nivel del 1 %. Teniendo en cuenta cuánto invertimos aquí en la UE, deberíamos poder llenar el vaso fácilmente.

 
  
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  Manuel António dos Santos (PSE).(PT) Participé en representación del Parlamento Europeo en la Segunda Conferencia Mundial de los Presidentes de los Parlamentos Mundiales, organizada por la Unión Interparlamentaria celebrada en Nueva York los días 7, 8 y 9 de septiembre.

En mi intervención ante las 145 delegaciones asistentes, reafirmé las recientes posturas del Parlamento con respecto a la reforma de las Naciones Unidas y el compromiso con los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Mi mensaje se vio ampliado por el hecho de que anteriormente todas las resoluciones del Parlamento Europeo sobre cuestiones como esta fueron difundidas a las delegaciones políticas nacionales y regionales.

En lo que respecta específicamente a la reforma de las Naciones Unidas, pude decir a los delegados que el Parlamento apoya plenamente las posiciones adoptadas por el Secretario General, como su idea de que la seguridad mundial está estrechamente relacionada con el desarrollo social y económico, el respeto de los derechos humanos y la protección medioambiental. También mencioné la necesidad de seguir adelante con los cambios en la composición del Consejo de Seguridad; creo que la UE finalmente debería tener un asiento y que deberían crearse nuevos asientos lo antes posible para permitir que los nuevos países y las regiones emergentes puedan estar representados.

Mi último comentario en la Asamblea General de las Naciones Unidas fue que no solo debería producirse una reforma de los métodos de trabajo, sino que a largo plazo debería crearse una verdadera asamblea parlamentaria de las Naciones Unidas.

Mi idea era contribuir al debate con esta breve visión general, que también sirve como informe de la misión que debo presentar al Parlamento.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Señor Presidente, gracias por darme la oportunidad de responder a este debate. Agradezco a sus Señorías sus preguntas perspicaces y sus inteligentes comentarios. Intentaré abordar el máximo de puntos posible en mi intervención final.

En la Cumbre de Revisión del Milenio de 2005, nuestros Jefes de Estado y de Gobierno y los de otros 166 países asumieron el reto lanzado por Kofi Annan de reformar las Naciones Unidas para que sean más eficientes y eficaces y desempeñen un papel más relevante ante los problemas de hoy. El documento final de la cumbre no debería verse como un vaso medio vacío, para caracterizar el debate que hemos tenido esta tarde, sino como lo que yo creo que es: un mandato claro para seguir cambiando. Creo que todos compartimos la opinión de que unas Naciones Unidas más fuertes, más eficaces y con los recursos adecuados es la única forma de asegurar la estabilidad mundial y la prosperidad en este mundo interdependiente.

Como indicaba la Unión Europea en su declaración ante la Asamblea General el 17 de septiembre, sin un esfuerzo compartido para acelerar el avance hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio, tanto a los países ricos como a los pobres les espera un futuro cada vez más inestable. El fracaso de los esfuerzos dirigidos por la ONU para abordar la amenaza del terrorismo y la proliferación pondría en peligro la prosperidad del mundo en desarrollo tanto como la del mundo desarrollado. Las Naciones Unidas no deberían ser un foro para que los países impulsen sus planes individuales, sino un foro donde la comunidad internacional pueda acordar acciones comunes en beneficio de todos los ciudadanos del mundo.

Este me parece el contexto adecuado para abordar varios de los puntos que sus Señorías han planteado hoy. El señor Millán Mon, el señor Lambsdorff y el señor Schmidt han hablado del tema de la ampliación del Consejo de Seguridad. En relación con este tema, aunque los socios de la Unión Europea están de acuerdo en que el Consejo de Seguridad debería reformarse, el caso es que no existe un consenso europeo respecto al modelo. En cuanto al tema concomitante de si la Unión Europea debería tener un puesto en el Consejo de Seguridad, con todos mis respetos quisiera recordar a sus Señorías que la Carta de las Naciones Unidas es muy clara sobre este punto: solo permite que tengan asiento en el Consejo los Estados miembros individuales, y no organizaciones regionales. Por lo tanto, no es posible que haya un puesto único de la UE en el Consejo de Seguridad.

La señora Kinnock ha elogiado de forma efusiva el trabajo realizado y, en mi opinión, ha pintado una imagen exacta de los progresos conseguidos, aunque en un contexto en que aún queda mucho por hacer. Su intervención es una oportunidad perfecta para que yo pueda elogiar no solo sus esfuerzos incansables respecto a este asunto durante tantos años –antes de entrar en este Parlamento y después–, sino también la experiencia de muchos otros diputados a este Parlamento, que creo que ha enriquecido el debate de la Unión Europea sobre estos temas y de hecho la voz de Europa en foros internacionales. No le sorprenderá saber que apoyo las referencias a la necesidad de unos mecanismos de financiación innovadores en relación con la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En cuanto a su otra pregunta concreta, si los Estados miembros ya están empezado a reducir sus compromisos respecto al volumen de la ayuda, categóricamente le digo que no. Los 25 Estados miembros acordaron aportar colectivamente al menos un 0,56 % de la RNB antes de 2010 y, en el caso de la UE de los 15, a dedicar todos al menos el 0,7 % de su RNB a la ayuda antes de 2015. Como dije hace tan solo un par de días en la conferencia de mi partido, pocos años atrás imaginar que 15 países de Europa llegaran a ese compromiso habría sido un sueño para muchos de los que hace tiempo que propugnamos este objetivo.

La Unión Europea ha reafirmado este compromiso en su declaración de la Cumbre de Revisión del Milenio. La Comisión y el Consejo revisarán el progreso anualmente. Es vital que existan garantías. También diré que la Unión Europea está a punto de superar el objetivo de 2006, que era del 0,39 % de la media de la UE, fijado en 2002. No hay motivos en estos momentos para pensar que no lo consigamos de nuevo.

El siguiente punto lo ha planteado el señor Portas. Ha expresado unas opiniones sobre los Estados Unidos con las que yo sinceramente no estoy de acuerdo.

Sin embargo, sobre el tema concreto de la no proliferación, permítanme aclarar los siguientes puntos. Es importante reflejar el hecho de que todos compartimos la decepción de muchos Estados miembros de las Naciones Unidas, y en realidad de muchos diputados a este Parlamento, incluido el señor Leinen, sobre la falta de un compromiso internacional respecto a la no proliferación, tal como se demostró con la incapacidad de los Estados para ponerse de acuerdo en torno a cualquier lenguaje sobre estos temas. Puedo asegurarles a todos que, aunque hoy hablo en nombre de la Presidencia, el Reino Unido ha trabajado de forma incansable y literalmente hasta el último minuto, tanto a escala nacional como en otros foros, representando a la Unión Europea como Presidencia, para conseguir el mejor resultado posible respecto a la no proliferación y el desarme en la Cumbre de Revisión del Milenio. También puedo asegurar a esta Cámara que seguiremos buscando soluciones delicadas y pragmáticas para superar esta deficiencia, con lo que mejorará el régimen de no proliferación nuclear.

Pasando a las preguntas planteadas por el señor Guardans Cambó, con todos los respetos le digo que los países más pequeños de la Unión Europea desempeñaron un papel esencial en la formulación de las opiniones compartidas de la Unión Europea durante la preparación de la Cumbre de Revisión del Milenio. Sugerir lo contrario sería desmerecer la aportación realizada por varios países que no son los principales Estados miembros de la Unión Europea.

La señora Vaidere ha preguntado después si había espacio para una nueva organización internacional que sustituyera a las Naciones Unidas. De nuevo, le diría con todos los respectos que no estoy de acuerdo con esta propuesta. En cambio, lo que tanto yo como algunas de sus Señorías hemos dejado claro hoy es que necesitamos dotar de una expresión tangible a las palabras acordadas en la Cumbre de Revisión del Milenio de las Naciones Unidas celebrada hace pocos días, y asegurar que las palabras que ahora están sobre el papel puedan traducirse dentro de unas semanas y meses a hechos reales.

La señora Belohorská ha preguntado a la Comisión sobre la cumbre de seguimiento de Pekín. Puedo informarle de que la Unión Europea no envió a nadie a la cumbre extraoficial de Pekín celebrada el 29 de agosto y el 1 de septiembre. El décimo aniversario de la Declaración de Pekín y la Plataforma de Acción se celebró en la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de la Mujer en marzo de 2005. En aquella ocasión la Unión Europea estuvo representada por la ministra de Luxemburgo para la Igualdad de Oportunidades.

El señor Deva ha expuesto sus argumentos a favor de una mayor eficacia y eficiencia en la gestión de las Naciones Unidas. Creo que ha habido un amplio consenso hoy en este Parlamento respecto a la necesidad de que se tomen ahora más medidas.

El señor Pistelli ha preguntado –dada su decepción por la naturaleza en cierto modo chapucera del progreso, como él ha dicho– en qué ámbitos la Unión Europea podría conseguir más progreso dadas las limitaciones del documento final de la cumbre. Puedo asegurarle lo siguiente: estamos alentando a los interlocutores, incluido Kofi Annan, para que avancen urgentemente en las reformas que son importantes para nosotros, pero que no están incluidas o no se expresan de forma satisfactoria en el documento final de la Cumbre, En concreto, sobre el tema de la reforma de la gestión –del que se ha hablado tanto en este debate de hoy–, Kofi Annan ha recibido el mandato de la cumbre de proponer nuevas reformas para la organización y la secretaría de las Naciones Unidas en el primer trimestre de 2006. Ya hemos instado al Secretario General a que haga propuestas valientes, especialmente tras el escándalo del «petróleo por alimentos», porque es importante que se den esos pasos.

La Unión Europea apoya la firme condena del terrorismo en el documento final de la Cumbre –un tema que también ha sido abordado por varios diputados– y su llamamiento a establecer una estrategia antiterrorista efectiva de las Naciones Unidas. Pero creemos que el texto podría haber ido más lejos.

Durante casi una década, las Naciones Unidas han estado debatiendo en torno a una convención mundial contra el terrorismo que pretende definir qué es terrorismo. Queremos que esa definición se acuerde en términos inequívocos. No dejaría lugar a dudas de qué es un acto de terrorismo y de que dichos actos son del todo inaceptables.

Por último, permítanme hablar de otro punto concreto. Estamos totalmente de acuerdo con el Secretario General de las Naciones Unidas de que la ausencia de un lenguaje en materia de no proliferación y desarme en el documento final de la Cumbre supuso una gran decepción. La Unión Europea se esforzó literalmente hasta el último momento por intentar mediar en un acuerdo sobre los temas clave. A pesar de este contratiempo, reafirmo que la Unión Europea seguirá buscando oportunidades para reforzar el régimen de no proliferación en todos los foros pertinentes.

El señor Romeva i Rueda ha expresado su decepción con respecto al Consejo de Seguridad. Ya he hablado de ello. Sin embargo, compartimos la decepción que ha expresado por no haber podido conseguir un tratado sobre el comercio internacional de armas. De nuevo, soy consciente de que hoy hablo ante este Parlamento como representante de la Presidencia y no como representante de un Estado miembro. Pero puedo asegurarle que mantendremos nuestro compromiso al respecto, sobre todo porque mi propio partido ha sido reelegido recientemente en el Reino Unido por su compromiso electoral explícito de intentar progresar en el terreno de un tratado de comercio de armas.

La señora Sinnott ha dicho que incluso la casa más pulcra necesita de vez en cuando una limpieza general. Sin duda estoy de acuerdo en que esa reforma constituye una verdadera aportación para conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y por este motivo estamos tan decididos a que las palabras de septiembre se conviertan en hechos durante las próximas semanas y meses.

El señor Dillen ha citado al general Charles de Gaulle. He tenido la tentación de responder con la misma moneda, pero desistiré y lo dejaré para otro día. En cambio, después ha planteado de nuevo la cuestión de la ampliación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y yo ya he hablado largamente de la posición de la Presidencia en relación con esta cuestión.

El señor Barón Crespo ha planteado un tema que francamente esperaba haber oído mucho más en el transcurso del debate de hoy, y es el de la importancia crucial de las conversaciones de la Organización Mundial del Comercio, justo dentro de diez semanas de trabajo, de cara a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Es difícil exagerar la importancia del reto a que se enfrentarán colectivamente Europa, los Estados Unidos y los demás representantes de la Organización Mundial del Comercio cuando lleguen, y durante las semanas previas a la reunión de Hong Kong. No cabe ninguna duda de que 2005 se recordará como el año del verdadero progreso en relación con la reducción de la deuda y el aumento de los flujos de ayuda, por todos los motivos que he descrito. Ahora la oportunidad para Europa es aprovechar de nuevo el potencial de liderazgo que tiene a su alcance y avanzar activamente y con ahínco para intentar asegurar que la dimensión del desarrollo de la Declaración de Doha original quede expresada en Hong Kong. En este sentido me dieron ánimos las observaciones que hizo Pascal Lamy la semana pasada, en su primera conferencia de prensa como Secretario General de la OMC, porque creo que solo hablando claro sobre la dimensión del desarrollo de la Ronda de Doha en Hong Kong veremos el tipo de progreso que creo que muchas de sus Señorías quisieran ver a principios de diciembre.

El señor Couteaux ha planteado el tema de un puesto en las Naciones Unidas, que ya he abordado, y el señor Martínez Martínez ha hablado de los Estados Unidos. Como espero que ya haya quedado claro en mi intervención inicial en este debate, siento un cierto alivio al hablar en nombre de la Presidencia de la Unión Europea, y no en nombre de ninguna otra Administración, de modo que dejaré que otros respondan por las acciones de quienes no forman parte de la Unión Europea.

La señora Segelström ha planteado la cuestión del terrorismo y la necesidad de más cooperación, cosa con la que estoy totalmente de acuerdo, y que he oído expresar enérgicamente en este Parlamento cuando Charles Clarke, el Ministro de Interior del Reino Unido, defendió con firmeza que no contrarrestaremos el terrorismo construyendo muros más gruesos y más altos, sino más bien con una cooperación más profunda y eficaz entre los Estados miembros de la Unión Europea. La señora Segelström también ha planteado una cuestión importante sobre la igualdad de género entre los altos cargos presentes en la Cumbre de Revisión del Milenio de las Naciones Unidas. Sin duda reconozco la importancia de este aspecto y, por lo tanto, sugiero respetuosamente que quizás la Comisaria esté mejor cualificada que yo para responder.

La última intervención ha sido del señor Dos Santos, que ha hablado de su presencia en una importante reunión internacional que precedió a la Cumbre de Revisión del Milenio. De nuevo, simplemente aprovecho la oportunidad para reiterar una sincera gratitud, tanto de la Comisión, creo, como sin duda de la Presidencia en ejercicio del Consejo, por los incansables esfuerzos de muchos diputados a este Parlamento por conseguir lo que se logró en la Cumbre de Revisión del Milenio de las Naciones Unidas.

Admito plenamente que cunde cierta decepción por el hecho de que el documento de la Cumbre no llegara finalmente tan lejos como muchos de nosotros deseábamos, pero estoy absolutamente convencido de que si no hubiera sido por la acción eficaz de los miembros de la Unión Europea, no habríamos conseguido el progreso que alcanzamos en Nueva York. Por ese motivo, creo que podemos sentir un real y auténtico orgullo compartido.

 
  
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  Benita Ferrero-Waldner, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, seré breve y solo quiero decir de entrada que nos complació en gran manera ver una delegación parlamentaria en Nueva York. Doy las gracias a la señora Kinnock, al señor Deva y al señor Lambsdorff por haber estado allí. Debo decir que fue muy positivo porque así han podido ver por sí mismos la cara y cruz de esta Cumbre del Milenio.

Muchos de ustedes han dicho que ven el vaso medio lleno o medio vacío. El cuadro es ambivalente, pero creo que era muy importante que esta Cumbre del Milenio terminara con una declaración a partir de la cual podamos continuar, y eso es lo más importante.

Conozco muy bien las Naciones Unidas –fui jefa de protocolo de Boutros Boutros-Ghali en 1994 y 1995– y sé que solo puede ser tan buena como sus Estados miembros, y tan buena como los Estados miembros que estén dispuestos a aceptar compromisos. Hay 191 Estados miembros, de modo que no es fácil para una Unión Europea de 25 Estados miembros y algunos Estados miembros asociados con las mismas posiciones llevar adelante la cuestión. La Unión Europea ha trabajado muy bien, y esto también lo han dicho el Secretario General Kofi Annan y muchas otras personas.

Es cierto que en el Consejo de Derechos Humanos, como he dicho al principio, al hablar de la definición del terrorismo, por ejemplo, no lo hemos conseguido todo. Permítanme entrar un poco en esta cuestión. Yo diría que la condena clara y sin reservas por todos los Gobiernos del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, independientemente de quién lo cometa y de dónde y con qué propósitos, es un elemento muy importante, y es un fuerte impulso, dado que este acuerdo se ha negociado durante casi diez años. Existen posibilidades de que en esta Asamblea General se pueda llegar antes de finales de año a una conclusión de este acuerdo. Si así fuera, sería otro resultado positivo.

Permítanme decir también, en relación con la cuestión de las mujeres, que yo estuve presente en la cena de la Red de Mujeres. Yo era Ministra de Asuntos Exteriores, pero ahora soy Comisaria de Relaciones Exteriores. Es muy importante pensar en la otra parte de la población que no siempre está representada de forma adecuada y, por lo tanto, creemos que las mujeres pueden realizar una aportación especial a la paz y a la consolidación de la paz, en la que hemos hecho mucho hincapié.

También me gustaría decir que los temas que hemos mencionado hoy –y los temas del diálogo y la alianza de civilizaciones y culturas– son un elemento muy decisivo. Ha estado ahí durante mucho tiempo, pero ahora se ha mencionado como un nuevo concepto y ciertamente trabajaremos y cooperaremos al respecto porque con ello podríamos conseguir de nuevo que los pueblos, en general, entendieran que tiene que haber tolerancia con las civilizaciones religiosas, pero que a la vez compartimos valores comunes.

En conjunto puedo decir de nuevo que la UE es, de hecho, el socio natural de las Naciones Unidas y ambas organizaciones han nacido de la misma experiencia, la experiencia de la guerra, y se han fundado con la misma convicción de que actuar juntos es mucho mejor que actuar solos, aunque a veces debamos llegar a un compromiso para poder continuar. Pero existe un compromiso muy fuerte por nuestra parte de continuar, con un presidente excelente de la Asamblea General.

 
  
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  Alexander Lambsdorff (ALDE).(DE) Señor Presidente, he pedido a la Comisión y al Consejo su opinión sobre cuándo puede esperar el Parlamento que los representantes de estas dos instituciones se incorporen a Nueva York y a las restantes sedes de las Naciones Unidas para conseguir una mayor coherencia de la representación de la Unión en las Naciones Unidas. Me complacería enormemente que el Consejo y la Comisión respondieran a esta pregunta.

 
  
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  Benita Ferrero-Waldner, miembro de la Comisión. – (DE) Señor Presidente, señor Lambsdorff, sabe tan bien como yo que la Constitución todavía no ha avanzado y no se ha ratificado. La Secretaría del Consejo cuenta ahora con una oficina en Nueva York; la Comisión tiene el estatuto de observador en las Naciones Unidas y trabajamos en estrecha colaboración. Sin embargo, en la actualidad no existen planes para amalgamar ambas cosas.

 
  
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  El Presidente. – He recibido seis propuestas de resolución(1) de conformidad con el apartado 2 del artículo 103 del Reglamento.

El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el jueves 29 de septiembre de 2005 a las 12.00 horas.

(La sesión, suspendida a las 18.10 horas en espera del turno de preguntas, se reanuda a las 18.35 horas)

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. DOS SANTOS
Vicepresidente

 
  

(1)Cf. Acta.


25. Turno de preguntas (preguntas al Consejo)
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día se procede a las preguntas al Consejo (B6-0331/2005).

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 1 formulada por Marie Panayotopoulos-Cassiotou (H-0659/05)

Asunto: El problema de los residuos y cómo hacerle frente

¿Puede indicar el Consejo si los Estados miembros están obligados a la recogida de residuos por categorías?

¿Qué piensa de la práctica seguida hasta ahora por los Estados miembros, en particular en lo referente a la recogida, la destrucción o el reciclado de los residuos químicos, tóxicos, procedentes de lubricantes y radiactivos?

¿Considera necesario la Comisión publicar y dar a conocer el problema y financiar acciones que garanticen la protección del medio ambiente y la salud de las futuras generaciones de ciudadanos europeos?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) El Consejo considera que los sistemas de recogida selectiva han sido y seguirán siendo aplicados extensamente para conseguir los objetivos de las directivas de la Comunidad en materia de residuos. La recogida selectiva lleva a un índice más elevado de reciclaje y hace que el vertido final sea más seguro.

Varias de las directivas comunitarias sobre flujos de residuos específicos estipulan la recogida selectiva de residuos, sobre todo para productos caducados que de otra forma entrarían en el flujo de residuos sólidos urbanos. Se ha conseguido mucho en los Estados miembros gracias a la legislación comunitaria para satisfacer esa necesidad ambiental. Se ha abordado el problema de los residuos peligrosos importantes, como los residuos de aceites y baterías. Se han establecido unos objetivos de reciclaje y recuperación para algunos flujos de residuos complejos, como envases, vehículos y aparatos eléctricos y electrónicos. Algunas de estas medidas todavía tienen que ponerse en práctica en algunos Estados miembros.

Cambiar de conducta, tanto la de los fabricantes como la de los consumidores o las autoridades públicas, lleva su tiempo. Esto es particularmente cierto en relación con la consecución de unos resultados ambientales específicos que requieran una inversión considerable en infraestructura. Por lo tanto, las iniciativas futuras sobre residuos necesitarán un calendario realista para conceder a las partes implicadas el tiempo suficiente para planear su inversión.

La experiencia de los Estados miembros demuestra la importancia de reforzar la conciencia pública respecto de los problemas relacionados con los residuos. Confío en que la Comisión lo tenga plenamente en cuenta cuando aborde su estrategia temática sobre residuos.

 
  
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  Marie Panayotopoulos-Cassiotou (PPE-DE).(EL) Quisiera darle las gracias por su respuesta, señor Ministro, pero cuando volví de Bruselas a Grecia tuve una impresión opuesta a la que usted ha dado y quisiera preguntar al Consejo si ha evaluado el daño directo e indirecto que se ha producido hasta la fecha y los daños que se producirán en todos los Estados miembros por su incumplimiento de las directivas.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Es evidente que cada Estado miembro está sujeto a las obligaciones impuestas por la legislación de la Unión Europea. Por lo tanto, es importante reconocer que, especialmente en relación con las directivas que se han aprobado, hay procesos que pueden derivar en procedimientos por infracción. Aunque reconocemos que no todos los Estados miembros han aplicado del todo la legislación sobre residuos de la UE, en general yo diría que la aplicación de la legislación ambiental de la Unión Europea ha mejorado en los últimos años.

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 2 formulada por Sajjad Karim (H-0661/05)

Asunto: Armonización del enfoque de los Estados miembros de la lucha contra el terrorismo

Las disposiciones antiterroristas aprobadas por determinados Estados miembros so pretexto de la lucha contra el terrorismo implican que la UE debe enfrentarse ahora a la realidad de que una de las consecuencias de la amenaza terrorista es que las libertades por las que tanto se ha luchado y que constituyen la base de los valores y principios compartidos de la Unión están siendo puestas a prueba y socavadas. Tras las bombas que hicieron explosión en Madrid el 11 de marzo de 2004 y en Londres el 7 de julio de 2005, la UE se enfrenta ahora a un momento determinante de su enfoque de la lucha contra este ataque dirigido contra el estilo de vida europeo.

En el marco de la Presidencia británica, ¿de qué manera tiene intención de trabajar conjuntamente el Consejo para superar las diferencias nacionales y los obstáculos burocráticos en los 25 Estados miembros de la Unión, con el fin de desarrollar un enfoque armonizado de la lucha contra el terrorismo susceptible de conseguir un equilibrio entre facilitar seguridad a los ciudadanos de la UE y garantizarles a la vez sus derechos humanos y libertades fundamentales, con independencia de las creencias religiosas que profesen o de su origen étnico?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Verdaderamente no podría estar más de acuerdo con su Señoría sobre la importancia de estas cuestiones, sobre todo después de los atentados de Madrid y del de Londres el 7 de julio. El Consejo siempre se ha esforzado por mantener un equilibrio entre ofrecer seguridad a los ciudadanos de la Unión Europea y a la vez garantizar sus derechos humanos y libertades civiles, independientemente de la creencia religiosa o el origen étnico.

El 13 de junio de 2002, el Consejo adoptó una decisión marco sobre el combate contra el terrorismo. Esta decisión marco invita a los Estados miembros a acercar sus legislaciones en materia de actos de terrorismo, delitos relacionados con un grupo terrorista y delitos vinculados a actividades terroristas. Se menciona específicamente en el artículo 1 de esta decisión marco que «no puede tener como consecuencia la modificación de la obligación de respetar los derechos fundamentales y los principios jurídicos fundamentales sancionados por el artículo 6 del Tratado». Y es particularmente para defender esos derechos que los Estados miembros necesitan combatir el terrorismo, que es la antítesis de los derechos humanos tal como lo entendemos en las sociedades democráticas.

En su discurso ante el Parlamento Europeo del 7 de septiembre, mi colega, el Secretario de Interior británico, Charles Clarke, resaltó la necesidad de encontrar un equilibrio entre las libertades civiles y el refuerzo de la seguridad. En dicha ocasión, el vicepresidente de la Comisión, el señor Frattini, también resaltó la necesidad de encontrar un equilibrio entre la aplicación de la ley y la protección de los derechos fundamentales.

 
  
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  Sajjad Karim (ALDE).(EN) Permítanme una vez más dar la bienvenida al Ministro en esta Cámara. Es muy agradable volver a verle por aquí, para dar una respuesta detallada a la pregunta que he formulado.

Ha hecho referencia a las declaraciones de su colega, el Secretario de Interior del Reino Unido, el señor Clarke. Quisiera llamar su atención sobre los comentarios que ha hecho después de la fecha que usted menciona y preguntarle hasta qué punto la Presidencia se ha comprometido a abolir determinadas disposiciones del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Permítame responder a la pregunta dejando muy claro que la prioridad de nuestra Presidencia, sobre todo después de los atentados de Madrid y de Londres, es dar un impulso renovado al Plan de Acción contra el Terrorismo de la UE, que ha sido acordado por todos los Estados miembros. Creemos que si centramos nuestros esfuerzos en este plan podremos conseguir la armonización y establecer la base común de la que hablaba antes.

 
  
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  David Martin (PSE).(EN) Señor Presidente en ejercicio, la orden de detención europea es una medida muy delicada y bienvenida con la que se pretende contrarrestar el terrorismo, pero no ha sido aplicada por varios Estados miembros debido al temor a que las personas extraditadas según dicha orden no cuenten con un juicio justo, la asistencia jurídica adecuada o el debido apoyo lingüístico. ¿Podrá examinar esta situación, como Presidente en ejercicio, para ver si puede tranquilizar a todos los Estados miembros asegurándoles que la orden de detención se aplicará plenamente?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Puedo prometer a su Señoría que se trata de un tema que nos preocupa, dado nuestro compromiso no solo respecto a la orden de detención común, sino también respecto a las medidas para conseguir un exhorto común de obtención de pruebas en toda la Unión Europea. Si, dados los temores de los Estados miembros, hay razones prácticas que impiden una mayor cooperación de la que he hablado antes, entonces esto es exactamente lo que preocupa al Consejo. En concreto, me aseguraré de que las observaciones de su Señoría lleguen al Secretario de Interior.

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 3 formulada por Chris Davies (H-0663/05)

Asunto: Sitio web del Consejo

¿Tiene conocimiento el Consejo de que exista algún sitio web mantenido por algún organismo público europeo que esté mejor ideado para frustrar los intentos de acceder a la información que hagan los ciudadanos que el sitio web del Consejo?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) En primer lugar, quiero felicitar al Parlamento Europeo por el lanzamiento de su propio sitio web antes de intentar defender el sitio web del Consejo.

(Aplausos)

Permítanme que lo intente. El objetivo del sitio web del Consejo es doble: ofrecer información sobre el papel y las actividades del Consejo y permitir que la institución cumpla con sus obligaciones en materia de acceso a los documentos. Así, además de la página inicial de Javier Solana, Secretario General del Consejo y Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, el sitio web del Consejo ofrece acceso a comunicados de prensa y a una amplia gama de información de interés particular para los medios de comunicación sobre las actividades del Consejo en los diversos ámbitos políticos.

Además, el sitio web incluye el registro público de documentos del Consejo y ofrece información sobre el uso del registro y sobre las normas que rigen la transparencia y el acceso a los documentos. Hay que decir también que el sitio web del Consejo, que es un tanto especializado, ha sido diseñado con miras a evitar, en la medida de lo posible, la duplicación del trabajo en relación con el sitio web institucional de Europa, gestionado por la Comisión Europea y dirigido al público en general.

 
  
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  Chris Davies (ALDE).(EN) «Sí, señor Ministro». ¿Es consciente el señor Presidente en ejercicio de que cuando pedimos que se examinaran las insuficiencias de la página web del Consejo, los periodistas y las ONG no sabían si echarse a reír histéricamente o a rechinar los dientes de rabia?

¿Está de acuerdo en que si la Unión Europea quiere conectar mejor con sus ciudadanos, es necesario que las fuentes públicas de información reflejen los principios de apertura y transparencia? ¿Dará los pasos necesarios para emprender una revisión y consulta pública con vistas a erradicar la concepción retrógrada de la Secretaría del Consejo y facilitar al público una buena fuente de información sincera, objetiva y precisa?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) A raíz de las averiguaciones que he hecho desde que se formuló esta pregunta, estoy bastante de acuerdo con las cuestiones planteadas por su Señoría. Le puedo asegurar que la estructura y el contenido de la página web del Consejo son objeto de una supervisión continua y que este proceso va a continuar paralelamente a las mejoras de la página web Europa, a las que me acabo de referir.

La única discrepancia que detecto entre nosotros respecto a la pregunta que se me ha formulado es la sugerencia de que en primer lugar el público debería visitar la página del Consejo en vez del portal Europa. Creo que la verdadera cuestión es cómo garantizar la duplicación, demasiado común entre las páginas web de los Gobiernos de los Estados miembros, y cómo lograr que el producto ofrecido a la ciudadanía europea refleje mejor el punto de acceso único hacia el cual deseamos dirigir al público. Y este punto de acceso, sin duda alguna, desde el punto de vista del público, es el portal Europa. La Comisión ha anunciado recientemente su plan de acción de mejora de la comunicación en Europa, y estoy seguro de que eso guardará una relación directa con el portal Europa.

 
  
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  David Martin (PSE).(EN) Señor Presidente en ejercicio, quizá quisiera usted visitar una página web realmente frustrante, repleta de inexactitudes. Se trata de la página del Partido Liberal Demócrata británico, que, por ejemplo, proclama que los liberal-demócratas son la principal oposición al Gobierno británico y que tienen políticas.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Siempre consciente de mis responsabilidades como representante de la Presidencia, más que hablar aquí como miembro de un partido, quisiera sugerir respetuosamente que todas esas inexactitudes quizá sean no tanto tecnológicas como ideológicas.

 
  
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  Bill Newton Dunn (ALDE). (EN) Quisiera pedir al Presidente el ejercicio del Consejo que tuviera la amabilidad de contestar a la pregunta inicial del señor Davis: ¿Conoce el Consejo alguna página web mantenida por una autoridad pública que esté mejor diseñada para desengañar? Realmente no ha contestado a la pregunta.

¿Podemos suponer, por tanto, que está de acuerdo en que la del Consejo es la peor de todas las páginas web públicas?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Diré a su Señoría que si cree que el Consejo debe emplear su tiempo en visitar todas las páginas web públicas del mundo, con todos los respetos no estoy de acuerdo con su Señoría.

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 4 formulada por Sarah Ludford (H-0665/05)

Asunto: Obstáculos al ejercicio del derecho de acceso a los documentos del Consejo

En el Reglamento (CE) nº 1049/2001(1) ,relativo al acceso del público a los documentos, se establece que las Instituciones de la UE deberán mantener un registro de documentos y permitir el acceso a los documentos en formato electrónico. El Registro del Consejo no está organizado de forma que haga fácil su uso, aunque recientemente ha habido mejoras en este aspecto. ¿Piensa reorganizar el Consejo su Registro y su sitio web, tal vez de forma parecida a lo que se ha hecho en el Observatorio Legislativo del Parlamento Europeo, y crear páginas web especiales para cada reunión en las que los ciudadanos puedan encontrar todos los documentos de importancia para el orden del día y seguir las distintas fases del proceso de decisión?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Tal como ha señalado su Señoría, las instituciones de la Unión Europea están obligadas por ley a mantener un registro documental y a garantizar el acceso directo a los documentos en formato electrónico. Al establecer su registro público de documentos, que entiendo que comenzó a funcionar en enero de 1999, el Consejo cumplió esta exigencia mucho antes de que la normativa entrara en vigor.

El número de usuarios del registro del Consejo ha crecido constantemente desde entonces. Así, en 2004 accedieron al registro documental público del Consejo cerca de 300 000 usuarios diferentes, frente a 180 000 en 2003. Esto supone un incremento de casi el 63 % en un solo año. El número total de visitas aumentó algo menos del 20 %: 920 000 en 2004 frente a 770 000 en 2003, lo que supone más de 2 500 visitas al día.

Las consultas, medidas por el número de pantallas visualizadas, totalizaron más de 5,5 millones. Tal como indican estas cifras sobre el uso público del registro documental del Consejo, este se ha convertido sin duda en una herramienta de investigación frecuente para los ciudadanos que desean seguir de cerca el desarrollo de los asuntos comunitarios. Y esto se explica sobre todo porque el registro del Consejo se actualiza continuamente mediante un sistema de archivo automático. El 9 de septiembre de 2005, el registro contenía referencias de más de 640 000 documentos.

Además, un notable número de documentos del Consejo se ponen automáticamente a disposición del público a través del registro en el mismo momento en que se producen. En 2004, por ejemplo, en torno a 70 000 documentos, es decir, el 60 % de los más de 100 000 producidos y registrados ese año, pudieron ser íntegramente consultados en línea nada más ponerlos en circulación.

Los órdenes del día provisionales de las reuniones del Consejo y de sus órganos preparatorios se pueden consultar en línea tan pronto como se publican, permitiendo así a los usuarios del registro identificar fácilmente los números de referencia de los documentos discutidos en cada reunión.

Además, aparte de la búsqueda por número de documento, los usuarios del registro pueden localizar los documentos sobre una determinada materia a través de otras entradas del registro, como la fecha de la reunión, el número de archivo interinstitucional o el código de la materia.

Sin embargo, a fin de seguir mejorando la calidad del registro, el Consejo estudiará la viabilidad técnica de realizar una búsqueda automática mediante agendas interactivas de documentos sobre un tema determinado o que formen parte del mismo archivo.

 
  
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  Sarah Ludford (ALDE).(EN) Quiero dar las gracias a la Presidencia, pero permítanme dar un ejemplo.

Si se pone «conservación de datos» –un tema muy en boga– en el campo de búsqueda de la materia, no se obtiene ningún documento. Es como si la frenética actividad de Charles Clarke sobre este asunto haya sido un espejismo. Si escribimos las palabras «conservación de datos» en el campo del título, aparecen 45 documentos, pero no hay manera alguna de averiguar a qué reunión se refieren.

No ha respondido usted a mi pregunta concreta. ¿Copiarán ustedes del Observatorio Legislativo del Parlamento para facilitar la navegación por la página web del Consejo?

Si se recurre a la sección de ayuda del sitio web, aparece «mirando sufijos en documentos». Debe de haber multitud de sufijos que indiquen las distintas versiones; por ejemplo, REV 1 (primera revisión), REV 2 COR 1 (primera corrección de la segunda revisión), COR 1 REV 2 (segunda revisión de la primera corrección). No creo que eso ayude al público a aclararse.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) No estoy del todo convencido de que se ayude al público a aclararse cuando lo que he expresado claramente en el último párrafo de mi respuesta no parece haber sido escuchado. De modo que lo repetiré para que conste. A fin de seguir mejorando la calidad del registro, el Consejo estudiará la viabilidad técnica de realizar una búsqueda automática mediante agendas interactivas de documentos sobre un asunto dado o que formen parte del mismo archivo.

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 5 formulada por Nigel Farage (H-0666/05)

Asunto: Acuerdos de asociación pesqueros

Estoy extremadamente preocupado por los Acuerdos de asociación pesqueros con terceros países, que son totalmente injustos y sumamente perjudiciales para las poblaciones locales y tienen consecuencias desastrosas para el medio ambiente.

Creo firmemente, al igual que WWF, Oxfam y algunas otras organizaciones, que esto no es lo que podríamos llamar «desarrollo sostenible».

¿Se podría hacer una investigación acerca de estos acuerdos? ¿Tiene intención el Consejo de mantener la misma posición y de poner fin a estos acuerdos desastrosos?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) El Consejo sabe que diversas organizaciones han expresado su preocupación ante los supuestos efectos nocivos de los acuerdos de pesca entre la Comunidad y terceros países. La Comisión, en respuesta a esas críticas, emitió una comunicación el 27 de diciembre de 2002 sobre un marco integrado de acuerdos de asociación pesquera con terceros países. Posteriormente, en julio de 2004 el Consejo asumió los cambios políticos defendidos por la Comisión en su comunicación.

Es importante recalcar la palabra «asociación». Se trata de algo más que de comprar simplemente los derechos de pesca a terceros países y despojarles de sus recursos. La Comunidad inicia un diálogo con el país tercero, basado en pruebas científicas, para determinar si existen excedentes pesqueros que puedan extraer los barcos comunitarios de forma sostenible. La Comunidad discute con el país tercero cómo utilizar el dinero pagado en beneficio de su población. Dado que se trata de acuerdos de asociación para la pesca, el Consejo trata de asegurarse de que ese dinero se destine al sector pesquero local, incluidos los pescadores y las poblaciones costeras.

Por último, al elaborar nuevos acuerdos o renovar los vigentes, la Comisión presenta sistemáticamente al Consejo informes de evaluación de los efectos de dichos acuerdos. El Consejo cree que son instrumentos que benefician a ambas partes y tiene intención de cerrar nuevos acuerdos de asociación pesquera. La Presidencia del Reino Unido también está trabajando con la Comisión para organizar un seminario, que tendrá lugar este mismo año, sobre la cuestión de los acuerdos con terceros países.

 
  
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  Nigel Farage (IND/DEM).(EN) Señor Ministro, me parece absolutamente extraordinario que un Gobierno como el suyo y de su líder Tony Blair –que ha armado tanto jaleo en torno a África, de lo que sucede en África y de lo que tenemos que hacer para ayudar a África– pueda cerrar los ojos ante esta cuestión. Me temo que estos negocios pesqueros con terceros países sean la más atroz combinación de avaricia comercial europea y corrupción gubernamental africana.

No cabe absolutamente ninguna duda, si se mira cualquier informe independiente, de que, en términos ecológicos, estos negocios pesqueros junto a la costa occidental africana equivalen a prender fuego al Serengueti. Las poblaciones locales pierden toda esperanza de poder ganarse la vida y me decepciona profundamente que usted ni siquiera piense prometernos una investigación.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) No tengo la menor duda de la sinceridad de los comentarios de su Señoría y siento un gran respeto por las organizaciones que he consultado al preparar esta intervención en el debate de hoy. Por eso, le agradecería que nos adelantara, tanto a la Comisión como al Consejo, las pruebas a las que se refiere su pregunta y le aseguro que serán transmitidas a los funcionarios competentes.

 
  
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  Christopher Beazley (PPE-DE).(EN) Agradezco al Presidente el ejercicio su respuesta. Está claro que yo no tengo la infalible experiencia en cuestiones de pesca de que ha hecho gala mi colega el señor Farage. Sin embargo, sí he sido representante de Cornualles y Plymouth. La pesca en esa parte del mundo depende totalmente de asociaciones y acuerdos. Si no hay acuerdos –y en esto discrepo del señor Farage–, lo que sucede es sencillamente que unos cuantos que van por libre sobreexplotan los recursos pesqueros existentes. Me parece una excelente idea que la Unión Europea concluya estos acuerdos, y personalmente espero que se mantengan.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Comparto plenamente el comentario de su Señoría. Se trata de un debate en cierto modo similar al de los acuerdos de asociación económica en general. Pocos discreparán de que en principio los acuerdos de asociación de este tipo pueden beneficiar verdaderamente al desarrollo de los países afectados. Sin embargo, si en la práctica el efecto de esos acuerdos es contraproducente y va en detrimento de sus objetivos, entonces existen realmente motivos de preocupación. Por eso me he comprometido a que si se presentan pruebas, remitirlas a las personas competentes.

 
  
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  Catherine Stihler (PSE).(EN) Es asombroso que el señor Farage plantee este tema cuando apenas asiste a la Comisión de Pesca; le sugeriría que asistiera de forma más regular, y así podría expresar sus opiniones al respecto.

Me inquieta que se refiera a todos los acuerdos pesqueros. Por ejemplo, el acuerdo de pesca con Noruega es fundamental para los pescadores escoceses. El señor Farage debería ser coherente en sus planteamientos.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Me resistiré a la excelente ocasión que se me ha brindado de rebatir las incoherencias inherentes a la postura del UKIP y simplemente diré que reconozco plenamente, entre otras cosas gracias a la incansable labor en Escocia de la señora diputada que ha formulado la pregunta, que los acuerdos de asociación pesquera pueden desempeñar un papel muy importante. Es un claro ejemplo de que actuar por libre y no en asociación no ofrece ningún futuro a Europa ni, añadiría yo, a los recursos pesqueros.

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 6 formulada por Bernd Posselt (H-0668/05)

Asunto: Derechos de las minorías en Serbia

Mientras que las minorías disponen de escaños parlamentarios garantizados en Kosovo, Serbia ha sido convertida, por efecto de la presión ejercida por el Partido Radical de Vojslav Seselj, inculpado en La Haya, en una circunscripción electoral sin mandatos locales, pero en la que se aplica la cláusula del 5 %. Con ello, las minorías étnicas que viven en potenciales focos de crisis, esto es, en la Vojvodina, en el distrito (sandzak) de Novi Pazar y en el Valle de Presevo, están excluidas, de hecho, de la participación en la actividad parlamentaria, a pesar de que en sus regiones de origen constituyen la mayoría de la población.

¿Es consciente el Consejo de los riesgos que pueden derivarse del desequilibrio entre lo que se exige de Kosovo y lo que se exige de Serbia? ¿Cómo afectará este desequilibrio a la preparación de las negociaciones del tratado de adhesión con Belgrado?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) El futuro de Serbia y Montenegro está en el seno de la familia europea, tal como pude comunicar durante mi reciente visita a los Balcanes occidentales, en que tuve ocasión de reunirme con las autoridades de ese país.

De ello se desprende que la participación de todos los grupos étnicos en el proceso democrático es decisiva para que Serbia y Montenegro avance hacia un futuro europeo. Sin embargo, no consideramos que la situación allí sea tan sombría como implica la pregunta.

Aunque las situaciones políticas de Kosovo y Serbia no son totalmente análogas, creemos que en Serbia las minorías gozan de oportunidades para participar plenamente en la política parlamentaria.

Una de las primeras medidas adoptadas por el nuevo Parlamento serbio a principios de 2004 fue la abolición del límite de representación parlamentaria –el 5 %– para los partidos que representen a minorías étnicas. Gracias a eso, en las futuras elecciones generales también podrán estar representadas las minorías en el Parlamento.

La ley electoral local serbia establece un límite del 3 %, pero los concejos multiétnicos se articulan en municipios étnicamente mixtos y agrupan a miembros de todas las comunidades étnicas que supongan más del 1 % de la población municipal.

Además, las cuestiones concernientes a las minorías nacionales pueden someterse a la atención del Gobierno central serbio, especialmente a través del Consejo Nacional de Minorías Étnicas establecido en 2004. Es un foro en que se debaten todos los asuntos que afectan a las minorías.

Esperamos entablar negociaciones para un acuerdo de estabilidad y asociación con Serbia y Montenegro durante nuestra Presidencia. Para concluir tal acuerdo, Belgrado deberá cumplir una serie de condiciones establecidas por la Unión Europea. Si Belgrado quiere unirse a la Unión Europea, deberá haber verificado todos los criterios políticos de Copenhague.

Su Señoría tiene razón al resaltar la necesidad de que las normas democráticas en Serbia sean un elemento esencial de este proceso.

 
  
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  Bernd Posselt (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, quisiera dar las gracias al Presidente en ejercicio del Consejo por su excelente y detallada respuesta. Simplemente quisiera añadir que el Valle de Preševo, es decir, la región habitada por albanos del sur de Serbia, no tiene en absoluto representación parlamentaria, mientras que la minoría serbia de Kosovo tiene garantizados sus asientos, al menos en teoría: todavía no los han ocupado. Como parte de la solución al problema de Kosovo, ¿podría prever el Presidente en ejercicio del Consejo esfuerzos para conseguir una resolución bilateral –de forma que no haya que modificar las fronteras, ya que por supuesto no queremos cambiar ninguna– que otorgue a los albanos de Serbia los mismos derechos que a los serbios de Kosovo?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Con el mayor de los respetos por el autor de la pregunta, no creo, y mucho menos en esta época de cierta sensibilidad y ansiedad, que sea correcto adelantar el informe del Embajador Eide sobre Kosovo. Solo hemos de esperar un poco más y cuando lo tengamos estaremos en mejores condiciones de debatir el estatuto definitivo de Kosovo.

 
  
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  Zsolt László Becsey (PPE-DE). – (HU) Señor Presidente, señor Alexander, quisiera llamar su atención sobre el hecho de que hay una provincia al norte se Serbia llamada Voivodina que tenía el mismo status que Kosovo antes de 1989, mientras que en la actualidad es prácticamente un «territorio sobre el papel» sin un estatus. Nadie sabe porqué no puede restaurársele su estatus cinco años después de la caída de Milosevic. Dado que las grandes minorías nativas de húngaros y croatas no tienen representación en el Parlamento de Belgrado, estos están políticamente discriminados en Voivodina. Cuando dicen que se producen cambios étnicos positivos en Serbia, me pregunto si son ustedes conscientes del hecho de que los miembros de una nación Europea, Hungría, son perseguidos y asaltados simplemente porque hablan húngaro, mientras la policía se niega a registrar sus quejas, en la región cada vez son más los jueces de dudosa reputación provenientes de Kosovo y Krajina, y actualmente hay asesinatos...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Quiero señalar respetuosamente al autor de la pregunta que es necesario tener en cuenta cuáles son las legítimas responsabilidades de la Presidencia de la Unión Europea y cuáles las del Gobierno serbio.

En relación con el asunto concreto en cuestión, es decir, el reciente atentado contra József Kasza, presidente de la Alianza de los Húngaros de Voivodina, y la postura general de la minoría húngara, creo que el rápido y decisivo posicionamiento del Gobierno serbio fue crucial para acallar los temores de la comunidad húngara de que el atentado contra Kasza pudiera ser el inicio de una serie de ulteriores ataques. Nos congratulamos de que nadie sufriera daños, de acuerdo con los informes que nos han llegado, pero soy consciente de las preocupaciones expresadas por su Señoría.

 
  
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  Paul Rübig (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, me complace que las negociaciones con Croacia estén ahora realmente preparadas para comenzar en unos días. Esto constituye un importante paso adelante para la Presidencia británica. ¿Cuándo prevé el Presidente en ejercicio del Consejo que comenzarán las negociaciones de adhesión con Belgrado?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Parece que la pregunta parte de un supuesto del que no puedo hacerme eco en mi respuesta. Aún quedan informes por recibir acerca de la postura de Croacia, y también acerca del Grupo de Trabajo croata. Así es como están las cosas en estos momentos, ni más ni menos.

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 7 formulada por Dimitrios Papadimoulis (H-0671/05)

Asunto: Derecho a la propiedad de las minorías religiosas en Turquía

La Dirección General de propiedades religiosas de Turquía ha dado a conocer su intención de alquilar inmuebles que pertenecieron a fundaciones filantrópicas de religiones minoritarias y que había confiscado en el pasado, continuando así con la práctica de violar los derechos a la propiedad de las minorías religiosas. Al mismo tiempo que el Gobierno turco consiente implícitamente esta práctica, además presenta un proyecto de ley sobre las propiedades religiosas ante la Asamblea Nacional turca que establece el Estado turco sólo devolverá a las personas con derechos los inmuebles que estén bajo su jurisdicción y que no se hayan vendido ilegalmente a terceros.

¿Está informado el Consejo sobre esta práctica de la Dirección General de propiedades religiosas y del proyecto de ley del Gobierno turco? ¿Piensa incluir en el orden del día de sus conversaciones con las autoridades turcas este proyecto de ley? ¿Qué medidas piensa tomar, a la luz del inicio de las negociaciones de adhesión el 3 de octubre de 2005, para salvaguardar el derecho a la propiedad de las minorías religiosas en Turquía?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Estamos al corriente de las cuestiones planteadas por su Señoría. A pesar de que la libertad religiosa está garantizada en la Constitución de la República de Turquía y de que el Informe Regular de la Comisión Europea de 2004 sobre el progreso de Turquía hacia la adhesión refleja que apenas existen obstáculos a la libertad de culto, aún hay importantes asuntos pendientes en este campo. En la asociación para la adhesión revisada, adoptada en mayo de 2003, se exige a Turquía, entre otras cosas, que establezca unas condiciones de funcionamiento de las comunidades religiosas no musulmanas que estén en consonancia con la práctica de los Estados miembros de la Unión Europea. Sin embargo, el Consejo observa que algunas minorías y comunidades musulmanas y no musulmanas siguen chocando con dificultades relativas a la personalidad legal, el derecho de propiedad, la formación, el derecho de residencia y los permisos de trabajo para el clero, las escuelas y la dirección interna de turcos y extranjeros. La Unión Europea está especialmente preocupada por la continua confiscación estatal de las propiedades pertenecientes a fundaciones religiosas no musulmanas. La UE ha urgido a Turquía a que apruebe cuanto antes una ley sobre fundaciones que se ajuste estrictamente a los patrones europeos y espera que sean tenidos muy en cuenta los comentarios de la Comisión sobre el proyecto de ley enviados por el Comisario Rehn al Ministro de Exteriores turco, el señor Gül, en junio. La Unión Europea también ha instado a Turquía a que reabra el Seminario Ortodoxo Griego Halki.

Como bien sabe su Señoría, los días 16 y 17 de diciembre de 2004 el Consejo Europeo, al decidir que Turquía cumplía satisfactoriamente los criterios políticos de Copenhague para iniciar las negociaciones de adhesión, afirmó claramente que la Unión seguiría vigilando de cerca el progreso de las reformas políticas en Turquía. Por eso, el Consejo puede asegurar a su Señoría que en efecto continúa observando atentamente la evolución en este terreno.

 
  
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  Dimitrios Papadimoulis (GUE/NGL).(EL) Señor Presidente en ejercicio del Consejo, el Parlamento Europeo consideró, en una resolución aprobada hoy mismo, que las disposiciones legales específicas eran inadecuadas. ¿Está de acuerdo el Consejo con esta valoración? ¿Han hecho ustedes algún comentario sobre el proyecto de ley específico? ¿Pretende usted introducir estas cuestiones en la agenda de negociación y, de ser así, cuándo lo hará?

Dado que estamos tratando el tema de las libertades religiosas, ¿tiene algún comentario la Presidencia Británica sobre el tratamiento inaceptable y desdeñoso al Papa por parte del Gobierno Turco, tras haber sido invitado por el Patriarca Ecuménico Ortodoxo a visitar Estambul?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) No estoy seguro de que su Señoría haya tenido la ocasión, como yo esta mañana, de participar en un debate de tres horas sobre el tema de Turquía en este Parlamento. Le aseguro que la Presidencia británica es plenamente consciente de todos los asuntos que afectan a la adhesión de Turquía.

Si embargo, le indicaré que muchos de nosotros creemos que el mismo proceso seguido por Turquía, y que continuará desarrollando, es la mejor prueba de que todos estos temas que hay que abordar están siendo abordados y lo seguirán siendo en el futuro.

 
  
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  Catherine Stihler (PSE).(EN) Está claro que el asunto de la libertad religiosa es totalmente decisivo para las negociaciones con Turquía. En las próximas semanas, la ONG First Step Forum visitará Turquía para comprobar la situación sobre el terreno, y con mucho gusto remitiré una copia de su informe al Presidente en ejercicio del Consejo.

¿Puede el Presidente en ejercicio garantizarme que a lo largo de todo el proceso de adhesión de Turquía se haga hincapié en la libertad religiosa y de expresión de la misma?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Puedo darle esa garantía, pero también señalaré a su Señoría que los dirigentes de las iglesias católica, ortodoxa griega y ortodoxa siria en Turquía han dicho que, a raíz de las reformas de armonización con la Unión Europea, sus comunidades tienen ahora más facilidades para su culto y que ha cambiado la actitud hacia ellas.

Reconozco plenamente que aún queda mucho trabajo pendiente, y por eso agradezco la labor realizada por la señora Stihler y otros miembros de la comunidad de ONG en este terreno. No obstante, creo que las palabras de los líderes de las iglesias católica, ortodoxa griega y ortodoxa siria en Turquía dicen mucho de los verdaderos progresos que ya se han logrado.

 
  
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  El Presidente.

Pregunta nº 8 formulada por James Hugh Allister (H-0673/05)

Asunto: Terroristas del IRA

Visto el regreso libre de toda traba a la República de Irlanda de los prófugos terroristas convictos Niall Connolly, James Monaghan y Martin McCaluley desde Colombia, y visto el compromiso declarado de la UE de apoyo a la lucha contra el terrorismo internacional, ¿qué medidas piensa adoptar el Consejo de Ministros para garantizar que el Gobierno Irlandés no dé amparo a estos terroristas internacionales? ¿Se muestra satisfecho el Consejo por el hecho de que Europol intentara impedir por todos los medios su regreso?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Como ya he dejado claro esta mañana en este Parlamento, este no es un asunto del Consejo, sino de los Gobiernos irlandés y colombiano.

 
  
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  James Hugh Allister (NI).(EN) Señor Ministro, ¿no supone esa respuesta una vergonzosa y cobarde renuncia? El Consejo ha recalcado colectiva y repetidamente su firme voluntad de luchar contra el terrorismo internacional, pero cuando se encuentra con el flagrante incumplimiento de ese compromiso por un Estado miembro que acoge a reconocidos terroristas internacionales, todo lo que puede hacer es encogerse de hombros con lamentable indiferencia.

Se trata de un reto para el Consejo. ¿Está dispuesto a mostrar sus credenciales en la lucha contra el terrorismo internacional o solo le interesa eludir su responsabilidad? Pueden ustedes hacer las cosas mejor. La pregunta es si tienen intención de hacerlo mejor o se trata de meros lugares comunes y palabras vacías.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Con el mayor de los respetos por el autor de la pregunta, diré que la cuestión no es la voluntad, sino la legitimidad, y dado que el Consejo no ha recibido peticiones de ninguno de los dos Gobiernos implicados, no tiene legitimidad directa en esta materia.

 
  
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  James Nicholson (PPE-DE).(EN) Me asombran las afirmaciones del Presidente en ejercicio del Consejo. Habida cuenta de que forma parte de un Gobierno que ha mostrado una actitud tan firme frente el terrorismo internacional, es impresionante la forma en que escurre el bulto, saliéndose por la tangente aquí esta tarde.

¿No está de acuerdo en que debería animar a los dos Gobiernos, el de la República de Irlanda y el de Colombia, a que aseguren que no haya escondites para las personas que fueron condenadas en Colombia y encarceladas y que después se fugaron? ¿No está de acuerdo en que debería garantizar que, visto el terrorismo internacional, adoptará una postura activa y no intentará escabullirse?

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) No le sorprenderá que rechace los términos de la acusación formulada contra mí por el autor de la pregunta complementaria. Estoy bastante intrigado, dada la postura de su partido respecto a la importancia del Estado-nación, de que no acepte la proposición jurídica básica sobre la legitimidad legal para actuar en esta materia. Esa legitimidad reside en el Estado miembro, y le sugeriré que, en vez de reproducir los argumentos que ya tuvimos ocasión de debatir en este Parlamento este mismo mes, exprese su preocupación directamente a esos Gobiernos, que son los que tienen el poder para actuar en este asunto.

 
  
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  Proinsias De Rossa (PSE).(EN) No es que tenga ganas de entrar en este asunto, pero simplemente quiero decir que las disposiciones legales y judiciales de la República de Irlanda ya están en marcha. Ese sistema es independiente de la influencia política de ningún partido de la República de Irlanda, igual que estoy seguro de que sucede en el Reino Unido, incluida Irlanda del Norte.

Quiero pedirle que pasemos a la pregunta número 9, que es la siguiente y ha sido formulada por mí. En especial, quisiera formular una pregunta complementaria al representante del Consejo sobre el tema de la Directiva de los trabajadores temporales.

 
  
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  Douglas Alexander, Presidente en ejercicio del Consejo. (EN) Señor Presidente, le doy las gracias por esa orientación. Dadas la preocupación expresada por el autor de la pregunta y la prisa que tengo porque he de tomar un avión, quizá sería mejor que nos comunicáramos por carta, a fin de poderle dar cumplida respuesta a sus preguntas sobre la directiva.

 
  
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  Christopher Beazley (PPE-DE).(EN) Mi pregunta es la número 32 de la lista, pero ya la ha contestado usted diciendo que lo hará por escrito. Espero su respuesta, y confío en que el Ministro no pierda el avión. Confío en poder proseguir este debate.

 
  
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  El Presidente. Las preguntas de la 9 la 38 se contestarán por escrito(2).

Con esto concluye el Turno de Preguntas.

(La sesión, suspendida a las 19.05 horas, se reanuda a las 21.05 horas)

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. MOSCOVICI
Vicepresidente

 
  

(1)DO L 145 de 31.5.2001, pág. 43.
(2)Cf. Anexo: «Turno de preguntas»


26. Belarús
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  El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede a la declaración de la Comisión sobre Belarús.

 
  
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  Olli Rehn, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, la Comisaria Ferrero-Waldner desearía haber estado aquí para debatir este punto. Ha estado muy implicada en el desarrollo de las actividades de la Comisión relativas a Belarús desde que asumimos el cargo. En su nombre y en el de la Comisión, me complace tener esta oportunidad de intercambiar puntos de vista con sus Señorías acerca de la situación en Belarús y sobre la labor de la Comisión en apoyo a la democratización y a la sociedad civil.

La Comisión está profundamente preocupada por la ausencia de democracia y del Estado de Derecho y por la falta de respeto de los derechos humanos en Belarús. Ese país incumple manifiestamente sus compromisos internacionales contraídos al amparo de la carta de la OSCE y de las Naciones Unidas. Recientemente hemos presenciado un alarmante deterioro de la situación. El régimen conculca todavía más los derechos humanos y prosigue sus acciones contra las ONG, socavando los derechos de las minorías, encarcelando a ciudadanos por motivos políticos y coartando la libertad de expresión.

Hemos condenado firmemente los actos de intimidación de las autoridades de Belarús contra la Unión de los Polacos de Belarús. Son incidentes acaecidos en el contexto de una creciente represión de los partidos políticos, de las ONG y de medios de información independientes en el país. Creemos que tales interferencias minan los derechos de las minorías, contraviniendo así las pautas de gobernanza suscritas por Belarús en el marco de sus compromisos con la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.

Además, Belarús ha adoptado decretos que imponen aún mayores restricciones a la ayuda extranjera, acentuando su propio aislamiento y el del pueblo bielorruso.

Preguntarán ustedes cómo ha respondido la Comisión. En respuesta a la creciente represión en Belarús, hemos incrementado nuestro apoyo financiero a la democratización y a los derechos humanos, transfiriendo dos millones de euros del programa TACIS al programa de la Iniciativa Europea por la Democracia y los Derechos Humanos. El programa TACIS ha sido reorientado para cubrir las necesidades de la población con la plena participación de la sociedad civil.

Este año ya hemos firmado veintisiete pequeños contratos con ONG por valor de tres millones de euros. Lanzaremos una nueva convocatoria de propuestas al amparo del programa IEDDH en octubre, con un presupuesto total de 420 000 euros.

También estamos en trance de asignar más de 1,7 millones de euros para tres nuevos proyectos específicos para Belarús. Los proyectos serán llevados a cabo por la OSCE-OIDDH, el PDNU y el Consejo Nórdico de Ministros. Se centrarán en los derechos humanos, la democratización, la sociedad civil y las instituciones educativas independientes, como la Universidad Europea de Humanidades en el exilio.

Continuaremos afrontando las necesidades básicas de la población con el programa TACIS y nos centraremos en asuntos sanitarios y sociales, de educación superior y de asuntos ambientales.

Para aliviar los problemas derivados de Chernobyl, nuestra intención es sufragar propuestas de proyectos que planteen las comunidades locales.

Una de las novedades más significativas de nuestra ayuda es el apoyo a las emisoras de radio independientes. En respuesta a las propuestas de este Parlamento y de otras instancias, a partir del 1 de noviembre financiaremos un programa diario de noticias por radio. La idea es sensibilizar más a la población bielorrusa sobre asuntos relacionados con los derechos humanos y la democracia y facilitarle noticias veraces sobre acontecimientos internos y externos del país, que de otra manera no tendrían. Las emisiones tendrán lugar en ruso, y tan pronto como sea posible comenzarán también los programas en bielorruso.

El comienzo de las transmisiones independientes será un gran paso adelante, y me complace que fuéramos nosotros los primeros donantes en lanzar tales iniciativas para Belarús.

Además, abriremos una oficina de la Comisión en Minsk a principios del año que viene. A su mando estará un encargado de negocios. Esto facilitará nuestros contactos con la sociedad civil local y también ayudará a nuestros esfuerzos de coordinación y al seguimiento de nuestras actividades.

También hemos buscado la mejor forma de asegurar que nuestra política hacia Belarús sea constante y coherente. En el terreno comercial hemos realizado una investigación sobre las violaciones de los derechos sindicales al amparo del Sistema de Preferencias Generalizadas y hemos examinado la posibilidad de fijar cuotas anuales para el sector textil. Asimismo revisamos continuamente la lista comunitaria de altos funcionarios a quienes se deniega el visado.

La Comisión ha llevado la iniciativa de los debates sobre la forma de mejorar la cooperación entre los donantes activos en Belarús. Hemos organizado tres asambleas de donantes este año. La primera fue en Vilnius en marzo, seguida de la de Kiev en julio y de la última, que tuvo lugar la semana pasada en Bruselas.

El proceso de democratización en Belarús y el bienestar de su población son asuntos que nos afectan muy de cerca y tienen mucho que ver con los objetivos de la Comisión. Estamos haciendo todo lo posible por apoyar a los que están luchando por el desarrollo de la democracia y de una sociedad plural en ese país.

En particular, además de centrarnos en la democracia y los derechos humanos, animamos a las fuerzas democráticas bielorrusas a que cooperen estrechamente. Eso es crucial con vistas a las elecciones presidenciales del próximo año.

Ansiamos dar la bienvenida a Belarús como socio de pleno derecho en la política de vecindad europea, tan pronto como el país retome sus compromisos democráticos, de legalidad y de derechos humanos, no solo de palabra, sino en los hechos.

 
  
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  Bogdan Klich, en nombre del Grupo del PPE-DE. (PL) Señor Presidente, la Asamblea aprobó hoy una resolución sobre el legado del movimiento «Solidaridad» que se originó hace 25 años. Sin embargo, se trató de algo más que una resolución histórica, ya que en parte fue también un llamamiento a la solidaridad dentro de la Unión Europea. Actualmente estamos trabajando en una resolución relativa a Belarús, la cual debería ser una expresión de nuestra solidaridad europea hacia aquellos que actualmente necesitan que se les demuestre solidaridad, como es el caso de nuestros amigos de Belarús, el pueblo bielorruso.

Uno podría preguntarse por qué hace falta otra resolución sobre Belarús cuando la última se aprobó en julio, justo antes de las vacaciones de verano. Sin embargo, como comentó acertadamente la señora Comisaria, la situación en este país está cambiando muy rápidamente. La situación política empeora mes a mes. El último suceso del que hemos tenido conocimiento tuvo que ver con la campaña de la administración del señor Lukashenko contra los líderes democráticamente elegidos de la Unión de Polacos de Belarús. Todo el mundo civilizado pudo ver con sus propios ojos cómo la mayor organización de la sociedad civil bielorrusa era perseguida y sus líderes brutalmente privados de sus cargos.

Como diputado polaco al Parlamento Europeo, quisiera agradecer sinceramente a los diputados a esta Asamblea que les ayudaron y apoyaron en esos difíciles momentos. Participaron miembros de todos los Grupos políticos. Creo que la ayuda y el apoyo proporcionados por otros bielorrusos que comparten el mismo destino que los polacos en Belarús fueron igualmente importantes. Concretamente, quisiera dar las gracias a los representantes de la oposición bielorrusa por su apoyo a la Unión de Polacos de Belarús en este difícil momento. Esto apunta al resurgir de una red de solidaridad en Europa. Esta red permite a los pueblos que con frecuencia necesitaron ayuda en el pasado respaldar a aquellos que actualmente sufren dificultades.

Desde mi punto de vista, también deberíamos felicitar a la Comisión Europea en relación con una cuestión que ha mencionado la señora Comisaria, a saber, los primeros indicios de una revisión de la política de la Unión Europea hacia Belarús. Es una buena señal y confío en que continúe la el buen hacer.

 
  
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  Joseph Muscat, en nombre del Grupo del PSE.(EN) Señor Presidente, los acontecimientos de Belarús no solo preocupan a un número limitado de Estados miembros, como Polonia y los Países Bálticos, por obvios motivos históricos, políticos y geográficos. También deberían preocupar a cada uno de los Estados miembros aquí representados. Esa es una de las deficiencias de nuestro enfoque: no todos nosotros consideramos a Belarús un asunto tan cercano como en realidad es.

No repetiré otra vez lo que ya se ha dicho. En cambio, permítanme dejar constancia del hecho de que se ha registrado un significativo progreso desde la última vez que nos vimos y abordamos este asunto en la Cámara.

Como ha dicho usted, señor Comisario, la Comisión va a abrir una oficina representativa en Minsk y hay un proyecto de radiodifusión a punto de ponerse en marcha, aunque algunos de nosotros no estén tan contentos con la forma de afrontarlo, y quizá tengan razón. Sin embargo, es el primer paso sobre el que hemos estado insistiendo mucho tiempo, y había que felicitar a la Comisión por mantener su palabra.

Pero no debemos quedarnos aquí. Las declaraciones del presidente de Belarús durante la cumbre de las Naciones Unidas no han sido un buen augurio. Algunos de nuestros colegas aún están en prisión, como por ejemplo Mikola Statkevich, símbolo de todos ellos.

Espero que este interés en Belarús no descrezca a medida que se producen relevos de cargos políticos en ciertos Estados miembros. La situación en Belarús es demasiado delicada como para ser utilizada como cancha de juego político. Debería haber un compromiso a largo plazo y, ojalá, a no tan largo plazo: esperemos que la situación se resuelva a medio plazo. Pero debe haber un compromiso por parte de la Unión Europea.

(Aplausos)

 
  
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  Janusz Onyszkiewicz, en nombre del Grupo ALDE. (PL) Señor Presidente, Belarús es una anomalía en el continente europeo. Está gobernada por una persona que ha proclamado que la Unión Soviética es su patria y que lamenta que ese maravilloso país haya desaparecido del mapa de Europa. Esta persona trata de aislar a Belarús de Europa. Está claro que teme la ola de libertad que se extendió por Europa precisamente a raíz de las actividades de «Solidaridad». Creo que sería muy importante garantizar que mientras el señor Lukashenko cobra tasas por cruzar la frontera, los Estados miembros de la Unión empiezan a emitir visados gratuitos a los bielorrusos para dejar perfectamente claro que Europa no da la espalda a Belarús, como afirma su líder.

No se trata simplemente de gestos de esta naturaleza. También es necesario respaldar las actividades en Belarús. Me ha encantado oír a la señora Comisaria decir que la Comisión Europea está iniciando programas destinados a Belarús, pero me consterna que esto haya llevado tanto tiempo. Después de todo, el año ya está prácticamente llegando a su fin. Comprendo que había obstáculos técnicos que había que superar. Si se trata de obstáculos permanentes, me parece que en esta Asamblea existe la voluntad de reducir la burocracia y ayudar a la Comisión a actuar de forma eficiente y efectiva. Si no lo hacemos y no ayudamos a Belarús, esta no solo será una mancha en el mapa de Europa, sino también en nuestras conciencias. Europa debe ser sinónimo de libertad, y eso significa libertad también para Belarús.

 
  
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  Elisabeth Schroedter, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, estamos unidos en nuestra crítica a los alarmantes acontecimientos que se producen en nuestro país vecino. Ante nuestros ojos se está instalando sistemáticamente una dictadura que no tiene respeto por los derechos humanos ni por la democracia.

Esta convergencia de puntos de vista se extiende incluso a la Comisión y el Consejo. Finalmente debemos tomar medidas y emplear todos los medios de que disponemos para promover la democracia y el pluralismo en Belarús. Esas han sido las palabras de la Comisaria Ferrero-Waldner.

Sin embargo, no me satisface lo que se ha hecho hasta la fecha. La Comisión ha dejado la iniciativa polaca/báltica/ucraniana al margen. Existe un difícil peligro en la frontera este, tensiones entre los estados vecinos y una ausencia de política exterior común. La sociedad civil, la única fuente de potencial democrático y de esperanza en ese país, no está recibiendo el apoyo suficiente.

Lo que ha propuesto la señora Comisaria hasta el momento no es suficiente. Nuestro repertorio de protestas diplomáticas ya está más que agotado. Debería modularse y concretarse mucho más el uso de sanciones. Las conversaciones no son suficientes. Debe haber mucha más ayuda financiera para la sociedad civil.

Pido a la señora Comisaria que desarrolle un programa especial y que se apresure a reunirse con el Consejo de forma que puedan adoptarse medidas políticas, financieras y económicas verdaderamente coherentes y que en 2006 pueda verse el comienzo de la democracia en Belarús.

 
  
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  Jonas Sjöstedt, en nombre del Grupo GUE/NGL. (SV) Señor Presidente, quisiera sumarme a la dura crítica al régimen de Lukashenko que hemos escuchado en esta Cámara esta tarde. Hemos observado un grave deterioro de una situación ya mala en Belarús, y actualmente el régimen demuestra cada vez más las características clásicas de una dictadura política.

En general, puedo estar de acuerdo con todas las posturas planteadas en la resolución, pero creo que hay un área que podría desarrollarse aún más, la de la importancia del movimiento sindical independiente en Belarús. Los sindicatos independientes han sido parte de los principales organizadores de la oposición al régimen de Lukashenko, pero ahora están luchando por su supervivencia y existencia bajo la tiranía. Existe gran cooperación entre los sindicatos de otros países de la UE, como Suecia, y los sindicatos independientes de Belarús. Espero que estén informados sobre el apoyo de la UE a la oposición democrática. Esta semana se nos ha recordado la importancia de Solidaridad en Polonia y, por supuesto, es importante contar con un movimiento sindical fuerte e independiente para poder conseguir los cambios necesarios en Belarús.

 
  
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  Bastiaan Belder, en nombre del Grupo IND/DEM. (NL) Señor Presidente, hace 11 años, inmediatamente tras tomar posesión de su cargo, el Presidente Alexander Lukashenko hizo una importante promesa a su electorado bielorruso. Dijo que reviviría la Unión Soviética. Lukashenko ha cumplido su promesa. La histórica bandera blanca, roja y blanca de Belarús está prohibida y el idioma oficial es el ruso. Esta absurda política antinacional ha alcanzado su punto más bajo con la existencia en Minsk de un liceo clandestino, que es la única escuela secundaria que queda en el país en la que todavía se siguen dando clases en la lengua materna, hasta el momento, ya que el servicio secreto controla las viviendas que también funcionan como aulas en la actualidad.

En estas circunstancias, respaldo la iniciativa de la Comisión de contribuir económicamente a las emisiones radiofónicas independientes para Belarús. De hecho, eso es lo que ya está haciendo el Gobierno polaco. Bruselas debería seguir este ejemplo. No solo los polacos destinan bastantes fondos más a este fin, sino que sus programas también empezarán directamente en bielorruso este otoño. Entretanto, el drástico deterioro de la relación entre la Belarús de Lukashenko y los tres Estados miembros de la UE del este –Polonia, Lituania y Letonia– debe pesar enormemente sobre la Comisión.

El régimen opresivo de Minsk incluso actúa como si estuviese en marcha una intervención de la OTAN. Esto puede provocar un pequeño conflicto fronterizo. Los principales riesgos de seguridad para la Unión Europea de los 25, inherentes a esta situación, me obligan a plantear varias preguntas a la Comisión. ¿Qué hace con la iniciativa de Polonia, Lituania, Letonia y Ucrania de coordinar su política relativa a Belarús? ¿Ha adoptado medidas la Comisión para convencer a Rusia de que respalde su responsabilidad como Presidente del G8 y haga una contribución positiva para reducir las tensiones provocadas por la política interior y exterior del señor Lukashenko?

Quisiera pedirle, señor Comisario, ya que sustituye a la señora Ferrero-Waldner, que transmita estas preguntas que, después de todo, son esenciales para la política de seguridad de la UE, en el contexto de la PESC. Espero con interés una respuesta. A través de contactos en la iglesia de mi país y de información fidedigna de Alemania he sabido que conciudadanos de los Estados miembros de la UE...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Konrad Szymański, en nombre del Grupo UEN. (PL) Señor Presidente, las violaciones de los derechos humanos son un hecho cotidiano en Belarús. La última en la larga lista de violaciones fue el acoso nacionalista a los polacos, que culminó con la declaración de ilegalidad de la Unión de Polacos de Belarús y la persecución de sus activistas.

Aún nos queda mucho terreno por recorrer, pero esto no implica que deberíamos conformarnos con un planteamiento cauteloso. Al contrario, deberíamos avanzar sin tregua en nuestros acuerdos con Belarús. Si no queremos retomar el tema de las violaciones de los derechos humanos en Belarús cada semana, hace falta un ponente permanente para este país en la Comisión. También hace falta un método efectivo de financiación de las fuerzas democráticas, y es difícil prever cómo puede ofrecerse esa ayuda sin un instrumento específico dedicado a los derechos humanos. Este instrumento debería ser lo más flexible, rápido y efectivo posible con respecto al suministro de ayuda en circunstancias legales desfavorables.

El hecho de que estemos celebrando un debate más sobre este país da fe de la debilidad demostrada por el Parlamento y la Unión Europea en este sentido. Esta es la quinta ocasión en la que Belarús está en nuestra agenda y sin embargo no hemos conseguido establecer prioridades respecto a ese problema y convertirlo en una condición para el desarrollo de una buena relación entre la Unión Europea y Rusia. Es cierto que la Comisión Europea ha prometido cada vez más, pero sigue mostrándose reacia y actuando de mala gana, lentamente y de forma pasiva en lo que respecta a Belarús. Debido a ello, la credibilidad de la Unión Europea en este terreno está en tela de juicio.

Simplemente quisiera señalar que incluso los procedimientos administrativos adoptados por el régimen casi grotesco de Minsk han demostrado ser más eficientes y efectivos que los nuestros en el caso de las emisiones de radio. Belarús está retransmitiendo a la Unión Europea, pero por nuestra parte no hay más que un silencio ensordecedor. Para concluir quisiera hacer una observación más general, que Europa ha mostrado una imagen tan ridícula respecto a Belarús que ha dejado totalmente sin significado su declaración sobre la política exterior común de la Unión.

 
  
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  Bernd Posselt (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, esta Asamblea ya se ha ocupado de Belarús en numerosas ocasiones en el pasado, pero fueron muy pocos los que lo hicieron: la señora Schroedter, mi colega el señor Gahler y algunos más. Me complace que ahora estemos trabajando activamente en esta importante cuestión. Esto se debe sobre todo a nuestros colegas diputados polacos, por lo que quisiera darles explícitamente las gracias.

Esto demuestra que la historia tiene un impacto. En la historia ha habido épocas negativas y nacionalistas, pero también numerosos ejemplos de coexistencia. Un ejemplo de ello fue la coexistencia de polacos, lituanos y bielorrusos en una federación en la Edad Media. Era una Europa en miniatura, la cual tiene repercusiones en la actualidad, en que nosotros y nuestros colegas diputados polacos respaldamos no solo a la minoría polaca en Belarús, sino al pueblo bielorruso en su conjunto; un pueblo que está sufriendo una opresión masiva y que lamentablemente también se ve amenazado por los intentos de restaurar la Unión Soviética de una u otra forma.

Estos intentos son absurdos y están condenados al fracaso, pero como sabemos se está jugando con estas ideas más al este. Por lo tanto, en interés de la Unión Europea debemos dar a nuestra vecina Belarús y a su pueblo y sociedad civil un apoyo mucho mayor que el que le hemos prestado y, sobre todo, garantizar que se consigue la libertad de los medios de comunicación.

También quisiera criticar en términos inequívocos a la emisora alemana Deutsche Welle, que emite sus programas en este importante país europeo en ruso: es decir, en la lengua de la potencia colonial que oprimió Belarús durante muchos años y comparte la responsabilidad por la situación que prevalece actualmente en ese país. El pueblo bielorruso tiene derecho a ser respetado como cultura europea única, y esto también debería reflejarse en los medios que promueve la Unión Europea. Esta cultura constituye una parte importante de la comunidad de los pueblos europeos.

 
  
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  Józef Pinior (PSE). – (PL) Señor Presidente, Internet se ha convertido en una de las principales fuentes de información independiente en Belarús durante los últimos años. El número de ordenadores domésticos y de conexiones a Internet está aumentando. A mediados de 2005, de una población de 10 millones de habitantes, 2 millones estaban conectados a Internet. Casi 450 000 personas recurrieron a los cibercafés en Minsk en 2004. Sin embargo, al mismo tiempo, la empresa estatal Beltelecom, filial del Ministerio de Comunicaciones, continúa manteniendo un monopolio de las conexiones a Internet. El régimen del señor Lukashenko está haciendo todo lo que puede por controlar el uso de Internet por parte de la sociedad civil. También persigue y oprime a las personas activas en el ciberespacio, invocando para este fin artículos antidemocráticos del código penal.

La Unión Europea debería explotar los medios de comunicación más modernos en sus esfuerzos por promover los derechos humanos en Belarús. El papel de Internet para proporcionar información independiente debería ser el mismo que tuvo la radio en la abolición de las dictaduras del siglo XX. La Unión debe aumentar la financiación destinada a la explotación de estas nuevas formas de comunicación a través de Internet y la telefonía móvil que podrían servir a los intereses de la sociedad civil bielorrusa.

 
  
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  Věra Flasarová (GUE/NGL).(CS) Señorías, todos tenemos la experiencia de las heridas no cicatrizadas y las injusticias que pueden definir nuestra situación actual. Esto se hace extensivo también a Belarús. Por lo tanto, deberíamos tener en cuenta tres aspectos. Deberíamos tratar de comprender de forma objetiva la situación del país o, en otras palabras, evitar elegir nuestras fuentes de información y en su lugar tratar de no ignorar nada que no se adapte a una visión en blanco y negro de Belarús. Tampoco deberíamos excluir a priori a nadie de los debates, pese a que no estemos necesariamente acuerdo con sus puntos de vista en todo momento. Por último, Belarús no es solo Lukashenko, y viceversa.

La política de la UE debería esforzarse por mejorar la situación del país y su pueblo. No me pongo de parte del Gobierno de Lukashenko, ni respaldo sus viles fracasos, pero quisiera advertir que una política de fuerza que recurra a las sanciones, la demonización de los representantes del régimen y la simplificación propagandística del problema normalmente solo sirve para intensificar la situación y no resuelve nada.

 
  
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  Mirosław Mariusz Piotrowski (IND/DEM). – (PL) Señor Presidente, el acoso y la persecución que soporta la minoría polaca en Belarús son de sobra conocidos. El Convenio marco del Consejo de Europa de 1995 relativo a la protección de las minorías nacionales se está infringiendo de forma sistemática y brutal en lo que respecta a la Unión de Polacos de Belarús y otras minorías como los romaníes. Todo esto sucede en un país europeo que comparte una frontera exterior con la Unión. El Parlamento Europeo siempre ha respondido debidamente a las violaciones de los derechos humanos, incluidos los derechos de las minorías nacionales en diferentes partes del mundo. Por eso no puede permanecer indiferente ante los acontecimientos en Belarús.

El Grupo Independencia y Democracia apoya la propuesta de resolución conjunta, sobre todo en lo que respecta a la situación de los polacos en Belarús. Por ello pido que se dé prioridad al apoyo de la Unión de Polacos en Belarús y a sus dirigentes legítimos. La ayuda tiene que canalizarse principalmente a través de las regiones limítrofes polacas. Debe quedar claro que el señor Lukashenko no tiene la clave para resolver la mayoría de los problemas de Belarús, sino su padrino ruso, el señor Putin, un antiguo oficial del KGB. El señor Putin y el señor Lukashenko recurren a los métodos que utilizaban los servicios secretos del antiguo régimen comunista. El Parlamento Europeo haría bien en tener eso en cuenta.

 
  
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  Inese Vaidere (UEN). – (LV) Señor Presidente, Señorías, la política de la Unión Europa en relación con el régimen de Lukashenko ha sido hasta ahora muy débil. La Comisión Europea carece de un plan de acción adecuado para impulsar el desarrollo de la democracia en la práctica. En ocasiones parece como si Belarús sencillamente no existiera para la Comisión. La coordinación de la acción y la información entre las instituciones de la Unión Europea, el Consejo de Europa y las Naciones Unidas es totalmente insuficiente. En la actualidad, las fuerzas democráticas en Belarús están totalmente fragmentadas.

Quiero pedir a la Comisión que elabore un plan de acción que sirva para unir a las fuerzas democráticas. Asimismo, la Comisión tiene que seguir exigiendo la liberación inmediata de Mijaíl Marinich, el dirigente de la oposición que ha sido condenado por razones políticas. En cuanto a la creación de una emisora independiente en Belarús, quiero llamar su atención sobre dos cuestiones. En primer lugar, quiero expresar mi gran decepción porque las condiciones de la competencia que se ha anunciado impiden que las organizaciones de radiodifusión de los Estados Bálticos y de Polonia puedan participar en la práctica. Ni siquiera pueden formar parte de un consorcio. No obstante, estos vecinos de Belarús son los que tienen más experiencia en los procesos que allí están ocurriendo. En segundo lugar, las emisiones tienen que realizarse principalmente en bielorruso, como ya ha mencionado el señor Posselt, para que la población las perciba como propias. El hecho de que muchos ciudadanos de Belarús hablen mejor el ruso y no entiendan el bielorruso es una consecuencia directa de la rusificación. No debemos fomentar ese proceso.

 
  
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  Barbara Kudrycka (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, los partidos de la oposición, las organizaciones no gubernamentales y las minorías nacionales y religiosas en Belarús están esperando con impaciencia los efectos de las medidas adoptadas por la Comisión Europea y del Consejo. Pero esos efectos no se han dejado sentir. Todavía no se han destinado los fondos de la Iniciativa Europea para la Democracia. El fondo de solidaridad para las familias de los políticos oprimidos sigue siendo objeto de debate. No se ha pedido a la Comisión Venecia que lleve a cabo un estudio internacional sobre la validez del referendo que ha permitido al Presidente Lukashenko seguir ejerciendo el totalitarismo. No se ha abierto ninguna oficina europea en Minsk, aunque la misión del Gobierno bielorruso trabaja activamente en Bruselas. Personas que han oprimido a las organizaciones no gubernamentales, a las minorías y a las iglesias protestantes pueden viajar libremente por Europa, porque las sanciones en materia de visados solo se aplican a dos de ellas.

Por tanto, insto a la Comisión a que sea más activa y demuestre un mayor compromiso con estas cuestiones. Sugiero que se elabore un informe sobre la situación en Belarús además de las audiencias y una investigación concienzuda, con vistas a la elaboración de un plan para las relaciones con Belarús a corto y largo plazo. Este informe será también útil para identificar necesidades y amenazas, así como para especificar los recursos y las medidas que la Unión Europea y los Estados miembros deben adoptar. Ahora bien, esas medidas tienen que ser coherentes y sincronizadas si queremos que tengan éxito.

 
  
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  Bogusław Sonik (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, señor Comisario, ¿cuántas dictaduras más tienen que sucumbir y cuántos disidentes más tienen que morir o arruinar su salud en la cárcel antes de que dictadores como el señor Castro o el señor Lukashenko entiendan el daño que están haciendo a sus naciones? ¿Durante cuánto tiempo más tienen que seguir siendo acosados los disidentes por sus convicciones y su defensa de los derechos humanos fundamentales, la libertad y la justicia?

Todos los ciudadanos del mundo libre y, en especial, los que provenimos de la parte de Europa que sufrió el férreo dominio del comunismo sentimos la vocación especial de luchar contra el totalitarismo y el desprecio de los derechos humanos. Por eso espero que la Comisión Europea y el Consejo Europeo permanezcan a nuestro lado y nos ayuden en nuestra lucha.

Señor Comisario, si bien agradezco las medidas adoptadas hasta la fecha, creo que ha llegado el momento de adoptar una posición más decidida. ¿Durante cuánto tiempo más podemos tolerar el desprecio de los valores fundamentales en los que se basa la Unión Europea en Belarús, un país que hace frontera con la Unión Europea? Antes o después los dictadores caen, dejando tras de sí la devastación. Me refiero a sociedades fracturadas y aterrorizadas donde los individuos carecen de espíritu de independencia y creencia en su propia valía.

Tenemos que ayudar a los ciudadanos de Belarús a derrocar al señor Lukashenko, y tenemos también que ayudarles a sentar las bases de una sociedad civil libre y a educar a la generación más joven. Tenemos que apoyar a la oposición democrática en Belarús y condenar las violaciones de las libertades y los derechos humanos de los ciudadanos. El bielorruso es una parte importante de la cultura bielorrusa, que merece el apoyo de la Comisión. Por eso sería un error apoyar emisiones de radio y televisión en ruso. No debemos contribuir a la rusificación de Belarús, como ha ordenado el señor Lukashenko. Los fondos europeos tienen que destinarse a las emisiones de radiotelevisión en bielorruso. Quiero recordar a la Comisión que esas emisiones ya existen. Las emisiones en bielorruso de los canales de televisión y las emisoras de radio de Polonia se están recibiendo en Belarús, y ese trabajo merece nuestro apoyo. Asimismo, tenemos que apoyar la creación de una emisora de radio integrada por bielorrusos emigrados a Polonia, Lituania y Ucrania que emita a Belarús. Los que provenimos de Europa Central recordamos bien que Radio Europa Libre fue un rayo de esperanza para todos nosotros.

Europa será siempre un modelo de libertad, y por eso pido que se cree una Radio Belarús Libre.

 
  
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  Olli Rehn, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, les agradezco sus sensatas y sustanciosas intervenciones en este debate sobre Belarús y el estado de su democracia y los derechos humanos. Tomo nota de las cuestiones planteadas y las transmitiré para que podamos analizarlas a fondo.

También quisiera darles las gracias por su apoyo a la labor de la Comisión, incluida la apertura de la oficina de la Comisión en Minsk. Como ha dicho el señor Onyskiewicz, no podemos fallar a Belarús, no podemos olvidarnos de ella. Estoy de acuerdo con los distintos oradores que han expresado su inquietud por el camino que está tomando el país.

Yo también siento gran preocupación por la falta de orientación hacia el interés estratégico de Europa, algo demasiado común hoy en día. En nuestra actual reflexión existencial, no deberíamos obviar la cuestión de cómo fomentar una zona de estabilidad, libertad y democracia en nuestra vecindad oriental y sudoriental, como Turquía o los Balcanes Occidentales, Ucrania y Belarús. Esto implica, entre otras cosas, que aprovechemos al máximo y continuemos desarrollando las herramientas políticas disponibles en la política de vecindad europea.

Ha habido algunas preguntas concretas dirigidas al Comisario y, como he dicho, las he transmitido a nuestros servicios. Sin embargo, quisiera añadir algo acerca de la cuestión de la lengua. ¿Por qué apoyamos las emisiones de radio tanto en ruso como en bielorruso? Por un sencillo hecho que hay que tener en cuenta: el 65 % de la población de Belarús habla ruso en casa, frente a un 5 % que habla bielorruso. Para hacer llegar nuestro mensaje, no debemos olvidar el hecho de que la mayoría del pueblo de Belarús habla ruso en casa. Ese es precisamente el motivo por el que hemos decidido emitir en ambas lenguas: el ruso, por cuestiones pragmáticas (es el que hablan más personas a diario), y el bielorruso por cuestiones simbólicas (es la lengua emblemática de una nueva Belarús libre, la que todos deseamos ver).

La voz del Parlamento Europeo y su apoyo de nuestra iniciativa suponen un considerable impulso a los esfuerzos de la Unión Europea en la pugna por una mayor democratización y respeto de los derechos humanos en Belarús. Nunca ha sido esto tan crucial como ahora, en la vísperas de las elecciones, que podrían convertirse, si se hacen las cosas bien, en un punto de inflexión en el destino del país.

 
  
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  El Presidente. – Gracias, señor Rehn. Al término de este debate he recibido siete propuestas de resolución presentadas en virtud del apartado 2 del artículo 103 del Reglamento(1).

El debate queda cerrado.

La votación sobre las propuestas de resolución tendrá lugar mañana a mediodía.

Declaración por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Alessandro Battilocchio (NI).(IT) Gracias, señor Presidente. Hablo en nombre del Nuevo Partido Socialista Italiano. En los últimos tiempos, este Parlamento se ha encontrado demasiado a menudo debatiendo sobre los comportamientos del Gobierno bielorruso, último baluarte del autoritarismo comunista en nuestro continente.

El Presidente Lukashenko prosigue su acción reaccionaria sofocando la voz de muchas personas, sobre todo jóvenes, que desean un futuro de libertad para su nación.

Algunos derechos esenciales de las personas son constante y deliberadamente negados por el Gobierno central, que aprieta su mordaza para impedir a los ciudadanos expresar libremente su pensamiento, su ideología política, su fe. Las minorías del país no gozan de suficiente protección; al contrario, a menudo son objeto de abusos y discriminaciones.

Es intolerable que todo esto ocurra delante de nuestra puerta.

Compartiendo el planteamiento del Presidente Barroso, creemos que es preciso redoblar el esfuerzo por incrementar la presencia de la Unión Europea en Minsk: para distribuir información, desempeñar funciones de coordinación y apoyo y hacer un seguimiento de la situación, prestando especial atención al respeto de los derechos humanos.

Europa debe tener la capacidad y la fuerza de poner en marcha una acción política capaz de influir, entre otras cosas mediante una mayor sinergia con las fuerzas políticas de oposición, que, con un apoyo creciente de los ciudadanos, están luchando por garantizar un mañana diferente y mejor para Belarús.

 
  

(1) Cf. Acta.


27. Relaciones UE/India
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  El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A6-0256/2005) del señor Menéndez del Valle, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, sobre la cooperación estratégica entre la Unión Europea y la India [2004/2169(INI)].

 
  
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  Emilio Menéndez del Valle (PSE), ponente. (ES) Señor Presidente, quisiera comenzar expresando mi agradecimiento a los diputados de los distintos Grupos políticos que con sus enmiendas han contribuido a mejorar mi informe, así como a la Comisión de Desarrollo y a la de Comercio Internacional por sus opiniones y, por supuesto, a los funcionarios de esta Cámara, que con su labor han velado por el éxito del mismo.

Partí de la Comunicación de la Comisión sobre una asociación estratégica entre la Unión Europea y la India, de junio de 2004, y de la excelente y bien documentada respuesta del Gobierno de la India, en su documento estratégico de agosto del mismo año.

He tenido en cuenta los diversos eventos que desde entonces han protagonizado indios y europeos y, desde luego, la 5ª Cumbre bilateral de La Haya, de noviembre del año pasado, piedra angular que lanzó oficialmente la asociación estratégica y que concede a la India el carácter de socio privilegiado, similar al otorgado a otros importantes países.

Por último, seguí en lo posible los preparativos y reuniones previos a la celebración en Nueva Delhi de la 6ª Cumbre bilateral, el 7 de septiembre de este año, y que ha dado luz verde al esperado plan de acción conjunto de la asociación estratégica.

Creo que, en ciertas áreas del informe, voy más lejos que la Comisión y el Consejo y en ocasiones puede haber alguna disonancia entre mi posición y la de ellos, aunque más bien por omisión que por acciones concretas de aquéllos. No obstante, estimo que, si mi informe resulta aprobado en el Pleno de mañana, podrá afirmarse, con razón, que las tres Instituciones de la Unión mencionadas –Parlamento, Comisión y Consejo– comparten plenamente el afán de impulsar, estrechar y enriquecer, para mutuo beneficio, la relación con la mayor democracia del planeta. No podemos olvidar que hablamos de un país, la India, que es efectivamente la mayor democracia del planeta.

Por otra parte, no está de más recordar, y así lo hago en el texto, que algunos de los objetivos señalados en la Comunicación del Consejo y en el reciente plan de acción conjunto necesitan una financiación específica que, si queremos ser serios, no debemos eludir. En caso contrario, de poco sirve el diálogo político.

En este capítulo, propongo que el Parlamento exprese su apoyo a que en la asociación estratégica se conceda prioridad al diálogo político, aunque destaco que la consecución de los Objetivos del Milenio y la lucha eficaz contra la pobreza deben seguir siendo los elementos centrales del compromiso estratégico de la Unión con la India. Ahora bien, esto último constituye en sí mismo un acto político, porque sin voluntad política que apruebe los adecuados recursos financieros no hay objetivos de desarrollo que se cumplan.

La India tiene por delante la culminación de una gran tarea de desarrollo ya emprendida. Parto de la base de que ella y la Unión comparten la visión de que el comercio, la inversión y la libre competencia son factores clave del desarrollo, pero también que, para que este sea armonioso y equitativo, deben tenerse en cuenta requerimientos sociales fundamentales que fortalecen la cohesión económica y social, el medio ambiente y los derechos de los consumidores. De ahí que me permita solicitar a Nueva Delhi que atienda con rigor estos factores.

Anteayer –me gustaría comentarles a ustedes– el editorial de un influyente diario británico señalaba que la luna de miel entre el Gobierno de la India y el sector económico financiero privado ha terminado y acusaba al Gobierno de la India de haber permitido que los aliados izquierdistas –y cito textualmente– de la coalición gubernamental bloquearan las reformas prometidas. A pesar de ello, el diario reconoce textualmente que la economía india va viento en popa, el crecimiento puede sobrepasar este año el 7 %, los beneficios empresariales aumentan, el sector informático se fortalece, la bolsa está boyante y el capital continúa entrando en proporciones ingentes –fin de la cita–. Sin embargo –afirma el diario– el Gobierno de la India no puede atribuirse ninguno de estos logros, que son debidos –dice– nada menos que a la buena suerte, a las reformas del pasado o a los esfuerzos del sector privado.

Francamente, me parece caprichoso el influyente diario. Ignoraba yo que la buena suerte constituía una factor activo determinante de la economía. El hecho es –y termino con esto– que la India avanza, al igual que su relación estratégica con la Unión.

Mi intervención de cinco minutos no da para más. Lo que he pretendido se halla detalladamente expuesto en la Exposición de motivos y en la Propuesta de resolución. Quiero solamente recordar ahora al Gobierno y a la sociedad de la India temas como los siguientes: es preciso abolir la pena de muerte, hay que ratificar la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, debe acceder al Tribunal Penal Internacional y sería buena idea que se adhiriera también al Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, al igual, por cierto, que Pakistán e Israel.

 
  
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  Olli Rehn, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, quiero rendir un caluroso homenaje al señor Menéndez del Valle por su excelente informe sobre la asociación estratégica de la UE y la India, que será un estímulo muy útil para la política de la Unión Europea en este terreno. Hay muchos elementos para la reflexión en este informe. La rápida emergencia de la India y su impacto en el escenario mundial es un fenómeno de enorme importancia. Mientras la nueva India se define económica y políticamente, el resto del mundo, incluida Europa, debe revisar su propio concepto de ese país.

Europa ha señalado claramente que se toma muy en serio a la India. La última cumbre entre la UE y la India, celebrada hace dos semanas, respaldó un ambicioso plan de acción conjunto que establece el marco para una transformación cualitativa de nuestra relación con la India. Este plan de acción allana el camino hacia una mayor cooperación en torno a objetivos estratégicos compartidos para el desarrollo del comercio y la inversión en la mejora de la colaboración cultural, la participación en Galileo, e incluso prevé la participación de la India en el ITER. El plan de acción traza un plan de trabajo para la aplicación concreta de nuestra asociación estratégica. Hemos tomado nota de la insistencia del informe en el hecho de que la UE y la India, que son las mayores democracias del mundo, comparten la firme defensa de valores que contribuyen a la paz y la estabilidad en el mundo. Compartimos valores fundamentales, ya sea nuestro compromiso con la democracia y los derechos humanos, ya nuestra implicación conjunta en instituciones de gobernanza mundial.

La nueva India parece a veces un mundo entero en un solo país. Combina capacidades de máxima categoría en tecnologías de la información, productos farmacéuticos y biotecnología con niveles de pobreza tercermundistas. Los indios compran dos millones de teléfonos móviles al mes, pero trescientos millones de indios aún viven con menos de un dólar al día.

La Comisión comparte la visión elocuentemente expresada en el informe por el señor Menéndez del Valle de que un comercio abierto y una mayor inversión procedente del exterior son factores clave para el desarrollo económico, pero que si este ha de ser armonioso, sostenible y equitativo, debe tener en cuenta las necesidades sociales básicas.

Por último, la Comisión está decidida a respaldar a la India en sus reformas económicas y en su modernización. Nuestro diálogo institucional, los intercambios de estudiantes y la cooperación científica servirán para apuntalar la reforma en marcha.

Nuestra relación con la India no se puede construir solo mediante la colaboración bilateral. Debemos procurar una estrecha alianza con la India para lograr que la Conferencia Ministerial de la OMC en Hong Kong sea un éxito. La UE y la India deben mostrar liderazgo para llevar a buen puerto la Agenda de Desarrollo de Doha, y por supuesto la India, como socio nuestro, está en una posición óptima para defender el libre comercio de bienes y servicios como una poderosa herramienta de desarrollo.

 
  
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  Georgios Papastamkos (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Comercio Internacional. – (EL) Señor Presidente, las relaciones estratégicas entre la Unión Europea y la India, en especial el reciente plan de acción común, marcan un cambio hacia una cooperación más estrecha y estable.

Me parece positivo que el nuevo marco de cooperación no sea la suma de los distintos objetivos y medios, sino que refleje un enfoque general basado en la igualdad y la reciprocidad.

La dinámica de la cooperación y las ventajas que ambas partes esperan obtener son suficientes para justificar este nuevo esfuerzo. Pero también tenemos que dar importancia a la divulgación del resultado de la cooperación bilateral en el ámbito de la Asociación para la Cooperación Regional del Asia Meridional, en la que la India desempeña un papel fundamental, y en el marco del sistema de comercio mundial.

Como ponente de opinión y centrándome en la dimensión económica, sobre todo el comercio, quiero decir que el reto ahora es seguir reforzando el comercio y las inversiones.

La mayor apertura del mercado indio que redundará en beneficio de la propia India, las reformas económicas que demostrarán una convergencia sistemática, y el apoyo a los equipos científicos y tecnológicos, constituyen puntos de encuentro creativos para ambas partes. Como usted mismo ha dicho, señor Comisario, la actual ronda de la OMC, la ronda de Doha, representa sin duda una gran oportunidad para promover una cooperación constructiva.

Por último, confío en que la influencia especial de la India en el G20 se caracterice por una contribución fructífera y creativa que ayude a acortar la distancia entre los países desarrollados y los países en desarrollo.

Mi sincera enhorabuena al ponente.

(Aplausos)

 
  
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  Marcello Vernola, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (IT) Señor Presidente, Señorías, el Parlamento Europeo se beneficiará notablemente del trabajo desarrollado por el ponente y los diputados que se han ocupado estos meses del tema de la cooperación con la India. Se tiende hacia una cooperación estratégica que esperamos que la Comisión y también el Consejo Europeo consoliden formalmente, mientras nosotros, como Parlamento Europeo, debemos reivindicar con energía un papel activo en materia de cooperación con el Parlamento indio.

El ponente, señor Menéndez del Valle, ha elaborado un informe excelente, que sin embargo exige un compromiso constante por parte del Parlamento Europeo. La disposición que votaremos mañana es extremadamente analítica y profundiza en muchísimos aspectos de la cooperación entre la Unión Europea y la India: las dos democracias más grandes del mundo, aliadas para promover el desarrollo y la cooperación no solo en el terreno económico, sino también en el ámbito social, a fin de garantizar el equilibrio mundial. Estas dos potencias de vanguardia deben aliarse garantizando el Estado de Derecho, los derechos humanos y –tengo que subrayarlo– la necesidad de proteger los derechos de los trabajadores.

Por esta razón es importante que, si queremos comprometernos con la India a favor de nuevos equilibrios de paz y desarrollo desde todos los puntos de vista, se cree una delegación interparlamentaria entre la Unión Europea y la India y se organicen reuniones anuales entre las dos instituciones parlamentarias; en resumen, que se garantice en la práctica el compromiso constante de nuestro Parlamento en relación con todos los puntos recogidos en la directiva que votaremos mañana.

 
  
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  Neena Gill, en nombre del Grupo del PSE. – (EN) Señor Presidente, deseo comenzar felicitando al señor Menéndez del Valle por su excelente trabajo. Como presidenta de la delegación parlamentaria para la India, creo que este informe es equilibrado y refleja la compleja y valiosa relación entre la UE y la India. También marca un verdadero punto de inflexión en nuestra larga historia común.

La UE y la India son socios naturales y, como se ha dicho varias veces hoy, dos de las mayores democracias del mundo. Dentro de unos pocos decenios, la India será una de las mayores economías del planeta. Posee una inmensa fuerza geopolítica y a nosotros nos conviene potenciar nuestra relación con ella a un nivel superior y más intenso. Ambos socios están bien situados para convertirse en agentes importantes de una economía mundial basada en el conocimiento. En palabras de Tony Blair, es fundamental para la UE y la India crear una asociación igualitaria en beneficio mutuo, especialmente con nuestra propia tendencia demográfica decreciente y con la mitad de la población india por debajo de los veinticinco años.

Sin embargo, mientras que a menudo oímos hablar del altamente desarrollado sector tecnológico indio, no debemos olvidar que aún hay importantes retos en ese país en los que podríamos desempeñar un papel crucial: la pobreza y las privaciones de más de seiscientos millones de personas que dependen de la agricultura. Por eso, nuestra respuesta debe ser algo más que pura retórica. Comparto lo expuesto por el señor Menéndez del Valle sobre la necesidad de más recursos. La Comisión y el Consejo deben estudiar seriamente la petición de la India de mil millones de euros para salud y educación, y han de tener en cuenta que una de nuestras mayores prioridades son los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de los que la India copa el 40 %. Al mismo tiempo, la Comisión debe contar con políticas de asistencia progresiva que estimulen a todo el país, y no solo a determinadas regiones.

Más allá de las buenas palabras, ¿cómo podemos marcar la diferencia? Nuestra asociación debe superar el terreno económico y entrar en lo político. No podemos hablar de incrementar el diálogo político y después conformarnos con establecer simplemente un grupo de alto nivel sobre el comercio. Existe una necesidad urgente de generar e intensificar nuestros contactos entre Parlamentos. Acojo con sumo agrado el foro de parlamentarios constituido por la Federación de Cámaras de Comercio e Industria de la India, pero ambas partes deben aprobar un plan de trabajo para incrementar el diálogo político, con inclusión del respaldo parlamentario.

 
  
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  Sajjad Karim, en nombre del Grupo ALDE.(EN) Señor Presidente, la mundialización es un reto para las economías establecidas del mundo. En Europa debemos asegurarnos de establecer lazos más fuertes con los países que comparten nuestros valores. La asociación estratégica de la UE y la India que se propone representa, por tanto, una oportunidad para ambas potencias y puede tener un efecto positivo en el conjunto de la región del sudeste asiático.

Sin embargo, es demasiado fácil ver esta asociación en términos estrictamente económicos, pues representa mucho más. La India es, sin duda alguna, una de las naciones punteras del resurgimiento económico de Asia. Pero en ella vemos también un país que comparte nuestros valores de democracia, Estado de Derecho, justicia independiente y libertad de prensa. Aún queda mucho por hacer, pero todos esos factores permiten a los inversores tener confianza en sus negocios con la India, y deberían infundirnos confianza para avanzar hacia esa asociación.

Dentro de ella habrá también margen para abordar otras áreas, ya sean los derechos humanos, el trabajo infantil, la educación, el desarrollo, la erradicación de la pobreza, los derechos de la mujer y los de las minorías. Ha de haber siempre una voluntad de abordar esos temas con nuestros socios, pero de hacerlo siempre desde el intercambio igualitario en beneficio mutuo.

La India es una nación rica en cultura e historia. Su historia se entrelaza inseparablemente con la europea. Estas experiencias compartidas ofrecen una sólida base de partida. La creciente importancia de la India en el sudeste asiático le confiere responsabilidades adicionales. Habrá momentos en que aprendamos de la experiencia de la India, de igual manera que en otras situaciones estaremos dispuestos a expresar nuestra opinión y prestar apoyo para asegurar que se asuman dichas responsabilidades. Solo por esta vía podremos ofrecer realmente nuestro sincero compromiso con la asociación.

En la aldea global, el sudeste asiático representa una zona de grandes oportunidades, y es ahí donde nuestras relaciones con la India pueden contribuir a la paz, a la estabilidad y a una mayor cooperación entre las naciones de la región. Estas, por supuesto, tienen sus propios problemas, como el agua o la autodeterminación, pero aquí sigue habiendo una clara posibilidad de que el sudeste asiático emerja como una comunidad.

 
  
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  Derek Roland Clark, en nombre del Grupo IND/DEM. – (EN) Señor Presidente, puesto que llevo trabajando trece horas, pronto estaré infringiendo la Directiva sobre la jornada laboral. Estoy en la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, de modo que quizá informe al presidente, pero me las arreglaré, lo cual es más de lo que pueden decir millones de personas en el subcontinente indio.

Estamos presenciando el asombroso espectáculo de una UE que vierte fondos en las tres organizaciones SEI, que traslada a la India miles de puestos de trabajo del sector de servicios de software para centros de llamadas telefónicas, y que no son más que una parte de las muchas deslocalizaciones a Asia que se están produciendo. Y el problema no es que esto agrave el desempleo en Europa. Lo importante es el motivo de los traslados. Todos sabemos cuál es: abaratar los productos, sobre todo porque los trabajadores de esa parte del mundo cobran menos que los europeos, es decir, menos que el mínimo legal en Europa. Si no fuera así, en principio no habría motivo para trasladarse.

También tienen jornadas laborales más largas, promovidas efectivamente por tres SEI. El señor Menéndez del Valle calcula, en efecto, hasta cinco horas y media más al día. Aún peor, admite que existen abusos del desempleo en la India, incluido el trabajo infantil. Es decir, que logramos productos más baratos infringiendo las normas salariales y sobre jornada laboral de la UE, con unos empleados que, sin duda, a menudo trabajan en unas condiciones que ningún inspector de trabajo de la UE admitiría.

En resumen, la UE se está aprovechando de abusos laborales, la misma práctica perniciosa que aquí se quiere erradicar. ¡Qué vergüenza!

 
  
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  Ryszard Czarnecki (NI). – (PL) Señor Presidente, la asociación estratégica entre la Unión Europea y la India puede describirse en términos muy sencillos. Se trata de una asociación entre demócratas. La Unión y la India son las dos mayores democracias del mundo, como ya se ha dicho en esta Cámara. Por supuesto, la democracia en el subcontinente indio está arraigada en sus propias tradiciones y sistemas de valores, pero se trata de una democracia.

La India es uno de los países con mayor densidad de población del mundo, y también un poder económico emergente. Ya tiene condición de observador en el G7. Es un país lleno de paradojas, como pude comprobar durante las dos semanas que pasé allí. Por una parte tiene los más avanzados equipos tecnológicos e informáticos. Por otra, como la señora Gill ha mencionado antes, más de 500 millones de habitantes viven de la agricultura y 370 millones, casi el 35% de la población, viven por debajo del umbral de la pobreza. No olvidemos además que entre 17,5 y 35 millones de niños tienen que trabajar. Por otra parte, la India es un país que necesita importar el 70% de su energía del extranjero y que depende de la ayuda exterior.

Aún no sabemos si la India será miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Quizá no sea conveniente cambiar la composición de ese órgano, puesto que eso suscitaría fuertes reacciones de algunos Estados europeos y no europeos. Pero no cabe duda de que Delhi desempeñará en breve un papel fundamental en la escena política y económica mundial.

La asociación estratégica entre la Unión y la India es un paso necesario en la dirección adecuada para ambas partes. No podemos pasar por alto ciertas cuestiones, como el conflicto sin resolver de Cachemira o el hecho de que la última ronda de la llamada diplomacia de críquet entre la India y Pakistán no haya tenido en cuenta los deseos de los ciudadanos de Cachemira. Por encima de todo, hay que consultar al pueblo de Cachemira sobre el futuro de su región, y no solo a los políticos de Karachi o Delhi.

A pesar de la importancia de esta consideración, no podemos restar valor al hecho de que la India necesita a la Unión y la Unión necesita a la India.

 
  
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  Charles Tannock (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, uno de los logros de que más me enorgullezco en esta Cámara fue participar en la fundación, hace tres años, del intergrupo informal Amigos de la India. Desde entonces, ese país se ha ido fortaleciendo más y más y ahora es un socio estratégico de la UE, cosa que celebro.

La India goza de una democracia secular estable, cosa que desbarata el argumento chino de que el tamaño del país es un obstáculo para la democracia y los derechos humanos. La Sexta Cumbre UE-India, celebrada en Nueva Delhi el 7 de septiembre entre el Presidente del Consejo de la UE, Tony Blair, el Presidente de la Comisión, Durão Barroso, y el Primer Ministro Manmohan Singh, fue un gran éxito, con la firma del plan de acción conjunto para una asociación estratégica UE-India.

El plan crea un grupo de alto nivel para el estudio de diferencias en torno a los derechos de propiedad intelectual, medidas antidúmping y supresión de barreras arancelarias. A la India le interesa claramente que unamos nuestras fuerzas en las negociaciones de la OMC para rebajar las barreras proteccionistas, especialmente en servicios contables, jurídicos y financieros, pues esto liberaría el comercio y generaría mayores flujos de inversiones.

Ahora la India cuenta con una clase media de 220 millones de almas, y el volumen del comercio entre la India y la UE rozó los 35 370 millones de dólares el año pasado, con un impresionante aumento del 20 % anual. Recientemente, la India ha comprado aviones Airbus, y en mi país subcontratamos centros de llamadas telefónicas e incluso servicios de atención sanitaria a la India, cosa que –a diferencia de mi colega del UKIP– me complace.

La India, sin embargo, todavía representa solo el 1,5 % del comercio exterior de la UE, frente al 20 % que la UE supone para la India, de modo que el potencial de crecimiento es enorme. Aún se podría hacer más para facilitar el llamado Modo 4, la libre circulación de trabajadores todo, investigadores científicos–, y la India participa ahora, como se ha dicho, en el proyecto Galileo.

Yo fui el responsable de la enmienda al informe en que se pedía que la India gozara de una situación privilegiada en el intercambio de información con Europol en la lucha contra el terrorismo. Celebro que se hablara de ello en la cumbre.

Por último, agradezco a la India, pese a la protesta de su Partido Comunista, que votara con los EE UU y la UE sobre una resolución del OIEA sobre el programa nuclear de Irán.

La India se merece su propia delegación del Parlamento Europeo.

 
  
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  Jo Leinen (PSE). – (DE) Señor Presidente, quiero felicitar a mi colega, el señor Menéndez del Valle, por su excelente y equilibrado informe. La asociación estratégica, que se reafirmó a principios de septiembre en Nueva Delhi, también establece compromisos. Creo que la Comisión caería en una contradicción si recortara la financiación para la India en lugar de aumentarla; sería de alguna manera incongruente.

Creo también que la UE tiene que aumentar su visibilidad en la India. La visita del Primer Ministro británico no dejó claro si estaba allí en calidad de Presidente del Consejo de la Unión Europea o en calidad de Primer Ministro de un Estado miembro. Tenemos que aclarar esa confusión; tenemos que dejar claro que hablamos en nombre de la UE y no solo de un Estado miembro.

Se ha planteado la cuestión económica. Es una de las bases de esta asociación estratégica. Yo también creo que las posibilidades comerciales no están para nada agotadas. Tenemos que reducir la burocracia, derribar las barreras y desarrollar cada vez más las infraestructuras, los puertos y los aeropuertos.

Pero como ya hemos dicho en varias ocasiones aquí, debemos exigir también un comercio justo, respeto a los derechos de los trabajadores, abolición del trabajo infantil y respeto a la propiedad intelectual. Eso forma parte del paquete y discrepo totalmente con el señor Clark del UKIP: la India está invirtiendo en Europa. En Europa se están creando también miles de puestos de trabajo. Por ejemplo, recientemente se ha instalado una empresa de tecnología de la información en Irlanda del Norte, lo que ha supuesto la creación de 600 puestos de trabajo. No se trata de un proceso unidireccional, sino de un intercambio.

Respecto a las cuestiones políticas, me gustaría que la India demostrara su compromiso con el multilateralismo, por ejemplo reconociendo al Tribunal Penal Internacional y ratificando la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura. Creo que ambas partes saldrán ganando más de lo que habían pensado.

 
  
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  Eija-Riitta Korhola (PPE-DE). – (FI) Señor Presidente, quiero dar las gracias al señor Menéndez del Valle por su excelente informe, que integra en la asociación consideraciones relacionadas con los derechos humanos de forma ejemplar, en lugar de dejarlas de lado como si se tratara de una categoría diferente, como ocurre a menudo.

El desarrollo de la India en las últimas décadas ha sido extraordinario. Todo el mundo envidia su desarrollo tecnológico, pero al mismo tiempo ha conseguido preservar su sociedad multiétnica, multirreligiosa y multicultural y su diversidad lingüística. Las relaciones UE-India son estrechas; somos amigos. Admiramos sobre todo la manera en que la mayor democracia del mundo está intentando, a través de la legislación, rectificar los defectos que se observan en su sociedad. Un ejemplo es la práctica de la discriminación positiva.

Pero no basta con una buena legislación: hay que invertir tiempo y esfuerzo en su aplicación. La Comisión India de Derechos Humanos ha realizado ya un excelente trabajo, pero las autoridades locales tienen también que velar sistemáticamente por la aplicación de las buenas decisiones políticas. Por ejemplo, la UE puede ofrecer ayuda a través de sus programas de desarrollo, que se centrarían en la lucha contra la discriminación.

Cerca del 35 % de los mil millones de habitantes o más de la India viven por debajo del umbral de la pobreza, y son muchas las personas que se ven aún totalmente privadas de los derechos básicos. La principal razón de ello es el sistema de castas, que legitima la desigualdad entre las personas. Especialmente preocupante es la situación de las mujeres y los más de 160 millones de Dalits (Intocables), cuya explotación es muy común y está socialmente aceptada. Los intocables que intentan eludir el sistema de castas casándose con alguien de una casta superior o, por ejemplo, adquiriendo educación o tierras legalmente, son a menudo víctimas de la violencia física y la marginación social. Las autoridades locales están demasiado dispuestas a interpretar la legislación en beneficio de las castas superiores. Los diputados al Parlamento Europeo hemos planteado en numerosas ocasiones la cuestión de las violaciones de los derechos humanos que resultan del sistema de castas, pero hasta la fecha la UE ha adoptado muy pocas medidas prácticas.

Ahora que la industria habla abiertamente de los avances tecnológicos que la India necesita y que la UE puede ayudar a conseguir, la UE tiene que ofrecer a la India una ayuda más tangible en materia de derechos humanos para que pueda poner en práctica su excelente voluntad política.

 
  
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  Libor Rouček (PSE). – (CS) Señorías, la Unión Europea y la India están predestinadas a la cooperación estratégica y a la asociación estratégica. Juntos formamos las dos mayores democracias del mundo, democracias basadas en el respeto de los derechos humanos y civiles y en el principio del Estado de derecho.

La UE y la India están predestinadas a la cooperación estratégica en cuestiones mundiales, políticas y de seguridad, tanto en un plano bilateral como en el seno de las Naciones Unidas, por ejemplo. La UE y la India están predestinadas a ser socios económicos; la UE es el mayor socio comercial de la India y, como ya se ha mencionado, la India está invirtiendo mucho en Europa. Por ejemplo, en mi país, la República Checa, Mittal Steel ha reestructurado con éxito la industria checa del acero. La India y la UE están también predestinadas a cooperar en el medio ambiente, la agricultura, los derechos humanos, la consecución de los Objetivos del Milenio y la lucha contra la pobreza.

Quiero terminar dando las gracias y felicitando a nuestro ponente, señor Menéndez del Valle, por su equilibrado y excelente informe. Cuenta con todo mi apoyo y creo que la Cámara también lo apoyará plenamente en la votación de mañana.

 
  
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  El Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el jueves a mediodía.

 

28. Fuentes de energía renovables en la Unión
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  El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A6-0227/2005) del señor Turmes, en nombre de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, sobre la cuota de las energías renovables en la Unión Europea y las propuestas de medidas concretas [2004/2153(INI)].

 
  
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  Claude Turmes (Verts/ALE), ponente. – (EN) Señor Presidente, el siglo XXI será el siglo de las tecnologías renovables. El pasado martes por la tarde organizamos una conferencia con destacados representantes del sector y fue realmente impresionante comprobar la gran diversidad de energías renovables y novedades como las energías oceánicas, la electricidad termosolar y los biocarburantes de segunda generación.

Cuando hablamos de energías renovables no nos referimos solo a la seguridad del suministro, sino también al medio ambiente: se trata de la futura política industrial y económica de Europa. Gracias a que un reducido número de países se han dedicado a ello, este es uno de los sectores en que Europa es líder mundial. La semana pasada estuve en Dinamarca. Este país ha conseguido la mayor inversión en energía eólica del mundo, en los Estados Unidos y será una compañía danesa quien la lleve a cabo.

De modo que llevamos cierta ventaja en esta tecnología y debemos mantenerla. Para ello necesitamos un enfoque político. Y necesitamos también un enfoque sistemático de la política energética. La mejor energía renovable es el uso inteligente de la energía: la eficiencia energética.

Un segundo importante enfoque sistemático –y esto es algo que a menudo olvidamos– es la adecuada densidad energética. Utilizar la electricidad para calentar o enfriar una casa es completamente irracional y antieconómico. Con nuestra política energética debemos detener el actual uso ineficiente de la energía y progresar en el uso de energías renovables de baja temperatura y de los residuos de la producción de electricidad.

Echemos un vistazo a los sectores. En la construcción –vimos un ejemplo concreto de esto el martes–, con dinero de la Comisión estamos financiando un proyecto en Hungría. Se trataba de un plattenbau, uno de esos edificios de muy baja calidad. Hubo una reducción comprobada del 80 % de la energía. Así, lo que era un nimio 5 % de calefacción solar, al haber una reducción del 80 %, se convierte inmediatamente en un 25 % de cuota de energía renovable. Esto supone más confort para los que viven ahí y creación de empleo en Europa. Sobre todo en Europa del Este, las reformas de los edificios y la modernización de los sistemas municipales de calefacción central para que utilicen biomasa en vez de carbón son parte importante de esta cuestión.

Ahora hablaré de la refrigeración termosolar. Sí, podemos enfriar las casas con energía solar, y es una combinación perfecta porque, cuando hay sol, los edificios se calientan, pero el sol también ayuda a producir energía con la que enfriarlos. Por eso, es una de las grandes oportunidades para el parque inmobiliario, y la señora Rothe mencionará algunos instrumentos políticos al respecto.

En el sector eléctrico, la energía oceánica será el próximo gran desarrollo, y tenemos que dedicar dinero al desarrollo de la electricidad termosolar. Para el sur de Europa es una gran oportunidad, y en las regiones soleadas del planeta supone también una gran oportunidad para nuestras industrias.

Pero tenemos que corregir el funcionamiento del mercado eléctrico. Señor Comisario, aquí se habla mucho de eso. Creo que nuestra actitud debe ser más firme. Es necesario diversificar la propiedad. Hay que poner coto a los subsidios al carbón y la energía nuclear, y hace falta un marco estable para la electricidad renovable.

Mis últimas palabras se refieren al sector del transporte. Es el más ineficiente de los sectores. Un coche tiene una eficiencia de tan solo el 10 o 12 %, mientras que en el sector eléctrico estamos en el 40 %, y en la calefacción en el 80 o el 90 %. De modo que lo primero que hay que hacer en el transporte es imponer por ley la eficiencia de los vehículos, desplazar las mercancías de la carretera al ferrocarril, etcétera, y solo entonces tendrán sentido los biocarburantes actuales y los de segunda generación. En este terreno necesitamos también un marco estable hasta 2020; de lo contrario no habrá inversiones en biocarburantes de segunda generación.

Por último, quisiera dar las gracias a todos los colegas que estuvieron conmigo. Creo que hicimos un buen trabajo y espero que veamos una buena votación mañana.

(Aplausos)

 
  
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  Andris Piebalgs, miembro de la Comisión. (EN) En primer lugar quiero expresar mi gratitud al señor Turmes, el ponente sobre la comunicación de la Comisión relativa a la cuota de las energías renovables en la UE, y a todos sus colegas que han contribuido a este informe.

Esta cuestión reviste una importancia creciente, no solo debido a los elevados precios del petróleo, sino también para las políticas de la Unión Europea a medio y largo plazo. Hoy ya hemos tenido la oportunidad de hablar sobre este tema. Quiero señalar que incluso si hemos hecho avances sustanciales en el sector de las energías renovables, aún queda mucho por hacer; a pesar del objetivo de consumo general de energías renovables como la electricidad verde y la biomasa aún estamos muy lejos de cumplir los objetivos que nos hemos fijado para 2010. La Comisión está haciendo todo lo posible por alentar a los Estados miembros a que los cumplan. Está claro que tenemos y podemos hacerlo mejor.

He disfrutado mucho leyendo el informe. Presenta una visión general coherente y exhaustiva de las posibilidades de las energías renovables a corto y medio plazo.

Sé que se han presentado enmiendas para cambiar algunas partes del informe. Puesto que se trata de un informe de propia iniciativa del Parlamento, no comentaré todos los elementos o enmiendas que contiene, sino que me centraré en algunos aspectos clave.

En primer lugar, me ha impresionado la visión general de las posibilidades que nos ofrecen las energías renovables. Demuestran que podemos cambiar nuestra panoplia de fuentes de energía en el futuro.

Además, me complace que el Parlamento enfoque el tema de la energía de forma compleja y sistémica. Como bien han dicho ustedes, la liberalización está vinculada a unas condiciones justas para la electricidad renovable. Asimismo, han asociado la eficiencia energética a las energías renovables. Tienen una visión del uso de la investigación, la respuesta del mercado y los programas de apoyo. Además, han argumentado con convicción que las energías renovables forman parte de una solución global a nuestros problemas globales de energía. Y finalmente, también han asociado la competitividad a la seguridad del suministro y la protección del medio ambiente.

Acojo con particular satisfacción los puntos dedicados a la biomasa. Este sector es muy importante en la propuesta. Puedo informarles que la Comisión aprobará un plan de acción a finales de noviembre. El potencial energético de la biomasa en la Unión es muy importante y tiene que desarrollarse. Comparto la opinión de que la energía de la biomasa está íntimamente relacionada con otras políticas europeas. En la reciente propuesta de la Comisión de una decisión del Consejo sobre desarrollo rural, la Comisión propuso la integración de la biomasa y los biocarburantes en el desarrollo rural como un nuevo e importante mercado para una agricultura sostenible.

Está claro que seguiremos necesitando medidas de apoyo directas para garantizar una penetración suficiente de las energías renovables en el mercado y para cumplir los objetivos acordados. Como saben, la Comisión quiere adoptar una comunicación sobre los programas de apoyo a las energías renovables a finales de noviembre.

Esta comunicación será una buena oportunidad para evaluar los diferentes programas de apoyo que actualmente existen en Europa. Asimismo, eliminará las barreras que están dificultando el desarrollo de las energías renovables. Estas incluyen procedimientos de autorización complejos y una integración deficiente de las energías renovables en la planificación local. Tenemos que hacer un análisis exhaustivo de los diferentes sistemas nacionales. En función de su impacto decidiremos una perspectiva a más largo plazo.

Respecto del sector de la calefacción y la refrigeración, acojo con satisfacción el informe de propia iniciativa de la señora Rothe, que también contribuirá a presentar las iniciativas adecuadas. He visto las enmiendas sobre este sector, y la Comisión examinará atentamente qué más se puede hacer al respecto.

En el contexto actual de los elevados precios del petróleo tenemos que reaccionar con determinación y ambición. Hoy he presentado mi plan de cinco puntos, que cuenta con el apoyo de la Comisión.

Quiero volver a dar las gracias al ponente y a la Comisión de Industria, Investigación y Energía por haber elaborado el informe que hoy nos permite celebrar este debate, y que ayudará a la Comisión a tomar las iniciativas adecuadas.

 
  
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  Dimitrios Papadimoulis (GUE/NGL), ponente de opinión de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria. – (EL) Señor Presidente, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, quiero dar las gracias al ponente y felicitarlo por su importante informe.

Considerando las importantes ventajas que ofrecen las energías renovables, la cuestión es cómo podemos promover su desarrollo para que los ciudadanos del futuro puedan seguir beneficiándose de ellas. Se han tomado algunas medidas, pero como ha informado recientemente la Comisión, hay un retraso significativo en relación con los objetivos establecidos en la Directiva 2001/77/CE. Así pues, tenemos que hacer más y creo que tenemos que hacer más en cuatro ámbitos.

Primero, tenemos que crear un entorno político más favorable a las energías renovables. El papel de los Gobiernos es decisivo porque, por desgracia, las grandes multinacionales siguen invirtiendo sobre todo en petróleo. Por consiguiente, necesitamos incentivos para fomentar las inversiones en energías alternativas y crear mercados rentables.

Segundo, tenemos que crear un marco jurídico adecuado que apoye las energías renovables. Un marco que vaya más allá de los límites de un sistema de energía que, junto con su fundamento jurídico, se creó en un momento en el que las fuentes de energía renovable eran prácticamente desconocidas.

Tercero, necesitamos una inversión pública y privada inmediata en investigación para desarrollar tecnologías mejores y más baratas en relación con las energías renovables y

Cuarto, tenemos que fijar unos objetivos cuantitativos obligatorios hasta 2020, tanto para la producción general de energías renovables como para la electricidad en el sector de la calefacción y la refrigeración.

Podríamos crear 250 000 puestos de trabajo con la planificación de futuras inversiones en energías renovables.

 
  
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  Mairead McGuinness (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Agricultura.(EN) Señor Presidente, doy las gracias al ponente por su trabajo y por haber tenido en cuenta las opiniones de la Comisión de Agricultura en este importante informe. Supongo que nunca ha habido un momento mejor para un informe sobre energías renovables. Hoy el barril de petróleo cuesta 67 dólares y, como sabemos, se trata de un recurso limitado. Y las zonas rurales de la Unión Europea, de donde provendrán muchas de las energías renovables, están pidiendo a gritos empresas alternativas sostenibles.

Creo que es lamentable que la UE no vaya a ser capaz de cumplir su objetivo de una cuota de consumo de energías renovables del 12 % para 2010. Está claro que en algunos Estados miembros no existe ni la voluntad ni la inclinación de tomarse en serio la necesidad de generar energías renovables, mientras que otros siguen adelante. La Directiva sobre Biocarburantes establece objetivos para los biocarburantes del 2 % de penetración en el mercado para finales de este año, pero en Irlanda solo se ha fijado un objetivo del 0,03 %.

En cuanto a la producción de biomasa –el llamado gigante dormido de las energías renovables–, que el Comisario acaba de mencionar, me complace que vayamos a tener un plan de acción. Es algo de lo que realmente hemos de alegrarnos.

La contribución de la Política Agrícola Común a la producción de energías renovables debe ser reconocida tanto en relación con los biocarburantes como con la biomasa. Las energías renovables pueden ayudar a las zonas rurales a ofrecer opciones de diversificación, garantizando los salarios y generando empleo. Pero necesitamos incentivos para que las diversas opciones de energías renovables alcancen todo su potencial. En particular, la política fiscal no debe obstaculizar su expansión.

Aunque queremos fomentar la diversificación de nuestros agricultores, quiero hacer una advertencia. Existe la preocupación de que pueda surgir un conflicto entre la producción de cultivos alimenticios y los no alimenticios, y sería lamentable. Ambos tienen que ser sostenibles y generar ingresos. Estoy de acuerdo en que la política de desarrollo rural tiene que dar prioridad a las energías renovables en el futuro.

Por último, quiero decir que ayer en Irlanda se celebró un campeonato de labranza al que asistieron 60 000 personas, muchas de las cuales estaban hablando de toda esta temática de las energías renovables, y un investigador, que ha trabajado incansablemente durante 20 años, me dijo: «Creo que, por fin, ha llegado nuestro momento».

(Aplausos)

 
  
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  Peter Liese, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (DE) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, yo también quiero dar las gracias a nuestro ponente, señor Turmes.

El Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos está a favor de las energías renovables, pero en ocasiones hemos tenido que recordar al señor Turmes la necesidad de enfocar la cuestión con más realismo. De hecho, logramos un éxito parcial cuando votamos en comisión. El informe contiene muchos aspectos positivos. El tema de la biomasa era muy importante para nosotros, y celebro que hayamos conseguido votar sobre todo un capítulo. Queremos que a la larga se armonicen los regímenes de ayuda europeos en el sector de la electricidad. Sabemos que no lo conseguiremos de la noche a la mañana. Pero a largo plazo tenemos que crear también un mercado único europeo en el sector de la electricidad con todas sus ventajas; uno de sus objetivos será reducir los costes, y este es otro punto importante para nosotros. Tenemos que conseguir lo máximo posible con los limitados fondos que tenemos a nuestra disposición. Por eso los regímenes de ayudas tienen que orientarse a reducir los costes.

Seguimos discrepando de algunos aspectos del texto propuesto. Por ejemplo, creemos que el objetivo del 25 % para 2020 plantea una serie de problemas y hemos presentado enmiendas al respecto. Creemos que no solo tenemos que debatir los aspectos positivos de la energía eólica, sino tener también en cuenta esas cuestiones de la estabilidad de la red y las objeciones de la población local. Creemos que hay que prestar más atención al sector de la calefacción y la refrigeración, porque podemos conseguir mucho con poco dinero: reducciones considerables en la cantidad de combustibles fósiles utilizados y de dióxido de carbono producido. Por eso también queremos fomentar las energías renovables: queremos reducir la dependencia del petróleo y del gas y controlar el problema del cambio climático.

Por todo ello, pido que apoyen las enmiendas del Grupo PPE-DE. Pero no cabe duda que Europa tiene que cooperar en el ámbito de las energías renovables.

 
  
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  Mechtild Rothe, en nombre del Grupo del PSE. – (DE) Señor Presidente, yo también quiero comenzar dando las gracias al ponente, señor Turmes, por su excelente informe y su gran cooperación. A pesar de las críticas del señor Liese, estoy segura de que mañana aprobaremos este informe por una amplia mayoría.

La actual crisis del petróleo, sobre todo, ha dejado cada vez más claro que tenemos que sustituir las fuentes de energía limitadas por fuentes que se autorrenueven constantemente. La UE ha lanzado con éxito una estrategia para promover las energías renovables, que establece una serie de requisitos legales en materia de objetivos, por ejemplo respecto a la electricidad obtenida de los biocarburantes. Hemos conseguido penetrar en el mercado y de este modo hacer una importante contribución a la lucha contra el cambio climático. Hemos creado 300 000 puestos de trabajo y facturado unos 15 000 millones de euros anuales; esta expansión ha realizado también una importante contribución a la Estrategia de Lisboa. Pero el esfuerzo realizado no es suficiente.

Como ya se ha dicho también, el cumplimiento de los objetivos fijados para los biocarburantes dista mucho de ser satisfactorio, y la Comisión ha tenido que hacer serias advertencias a algunos Estados miembros sobre el cumplimiento de objetivos en el sector de la electricidad. Hay que eliminar obstáculos como las barreras burocráticas, los problemas de capacidad de la red y unos regímenes de ayudas insuficientes. Porque aún no he renunciado a la idea de que podemos lograr el objetivo de doblar el consumo de energías renovables hasta el 12 % de aquí a 2010. Para ello tenemos que conseguir algo muy importante: llenar el vacío legislativo que existe en el sector de la calefacción y la refrigeración. Eso significa que necesitamos establecer unos requisitos legales y unos objetivos claros, de manera que los Estados miembros tengan incentivos para adoptar las medidas adecuadas y explotar el gran potencial que ofrecen la biomasa, la energía solar térmica y la energía geotérmica en este sector. Por lo tanto, un mensaje muy importante para la Comisión es el siguiente: les insto a actuar en este ámbito y presentar una legislación adecuada.

 
  
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  Vittorio Prodi, en nombre del Grupo ALDE. – (IT) Señor Presidente, Señorías, también yo quisiera dar las gracias al señor Turmes por su trabajo, por el trabajo que hemos hecho juntos. El documento es muy importante, porque reequilibra una situación que parece favorecer la producción centralizada y concentrada de energía.

Ha habido una notable negligencia con respecto a las energías renovables. Ahora, por fin, se puede afrontar el problema del reequilibrio y, por tanto, dedicarles el esfuerzo de investigación que no han tenido y que en cambio merecen por la contribución indispensable que pueden aportar a nuestras necesidades energéticas.

Pueden contribuir a garantizar la sostenibilidad, porque no emiten CO2 y son neutras con respecto al CO2, la independencia energética y la creación de puestos de trabajo en la Unión, precisamente en un momento tan difícil, como hemos visto hoy en el debate sobre el petróleo, y gracias a una tecnología en que somos líderes mundiales.

Será un esfuerzo que, ante todo, deberá darnos información precisa sobre la contribución que cada fuente puede aportar. Estoy seguro de que dicha contribución será muy importante en términos absolutos –superior a nuestros sueños más osados–, entre otras cosas porque la producción se expandirá. Esto conducirá a un mayor sentido de la responsabilidad y a un salto adelante en la eficiencia energética, a través de la adopción generalizada de la generación de electricidad combinada con calefacción y refrigeración. Esta perspectiva debe ser prioritaria, porque encarna nuestro compromiso.

Quisiera recordar, en particular, la contribución de la biomasa, que en los procesos de conversión en gas pueden producir hidrógeno directamente, y sabemos cuán importante es esto. Otras fuentes, como la eólica, han supuesto ya una notable contribución, otras son extremadamente prometedoras. Este debe ser nuestro compromiso y creo que con el señor Turmes y su Grupo conseguiremos hacer aún mucho trabajo.

 
  
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  Umberto Guidoni, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (IT) Señor Presidente, Señorías, me sumo al agradecimiento al ponente, el señor Turmes, por el excelente trabajo que hemos hecho juntos.

No hay duda: la gran mayoría de la comunidad científica está convencida ya de que las emisiones de gases de efecto invernadero son las principales responsables del aumento de la temperatura del planeta y hay una duda razonable sobre la relación entre dicho calentamiento y la frecuencia y la violencia cada vez mayores de las recientes catástrofes naturales.

Para reducir los gases de efecto invernadero hay que apostar por la superación de la era del petróleo y por las fuentes de energía alternativas, partiendo de la primera fuente alternativa, que es el ahorro energético. En efecto, una política encaminada a aumentar la eficiencia y reducir el despilfarro puede conducir en pocos años a un ahorro de más del 20 % del consumo de petróleo; recurriendo masivamente a las fuentes renovables, como la eólica, la solar y la biomasa, se podrá obtener una cantidad similar.

El Libro Verde de la energía de la Comisión Europea es un buen punto de partida, pero, para que sea eficaz, hay que preparar programas de investigación capaces de simular el desarrollo de sistemas energéticos sostenibles y competitivos, entre otras cosas mediante proyectos demostrativos plurianuales, por ejemplo aquí en el Parlamento Europeo, y políticas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas que invierten en el sector.

A las inversiones masivas habrá que añadir incentivos financieros y fiscales a favor de las energías alternativas para la ejecución de las infraestructuras necesarias, por ejemplo del hidrógeno, y para una movilidad sostenible.

El papel de la Unión Europea es decisivo también para estimular las políticas nacionales y aplicar en la práctica las directrices comunitarias: solo con un esfuerzo coordinado a escala continental Europa podrá convertirse en un interlocutor creíble en materia de políticas energéticas planetarias.

 
  
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  Mieczysław Edmund Janowski, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, quiero felicitar al ponente por su excelente trabajo. Las sucesivas crisis energéticas, sumadas a la perspectiva de un agotamiento de los carburantes orgánicos no renovables ante la creciente demanda y la necesidad de proteger el medio ambiente, han creado un creciente interés por las fuentes de energía renovables. Por lo tanto, acojo con satisfacción la decisión de debatir esta cuestión en la Cámara.

El señor Turmes ha hecho referencia al sol. Aunque todos los carburantes como el petróleo, el gas, el carbón y la madera, pudieran quemarse con la máxima eficacia, la cantidad de energía obtenida equivaldría solo a la cantidad de energía solar que llega a la Tierra en apenas cuatro días. Creo que eso es algo que debemos recordar.

La cuestión que estamos debatiendo aquí reviste una importancia fundamental y es lamentable que la estemos debatiendo a última hora de la tarde, con muy pocos diputados presentes. El reto al que nos enfrentamos abarca numerosos aspectos, como por ejemplo aspectos técnicos, científicos, medioambientales, climáticos, económicos, sociales y de defensa, por nombrar solo algunos. La Unión en su conjunto tiene que tomar medidas específicas al respecto, con la debida consideración de la cooperación internacional, una iniciativa que corresponde a cada país...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Sergej Kozlík (NI). – (SK) Lamentablemente, los países de la Unión Europea no poseen fuentes de energía importantes. Hace algunos meses, las instituciones de la Unión Europea abordaban la cuestión de la seguridad energética en Europa. Según una declaración sin duda platónica, la dependencia de los países europeos de las fuentes de energía externas aumentará de un 50 a un 70% en los próximos veinte años.

Si consideramos las consecuencias de esa afirmación, la política energética de la Unión Europea parece bastante ingenua, sobre todo desde la perspectiva de garantizar un buen nivel de autosuficiencia energética. Por supuesto, apoyo las medidas a favor de una mayor eficiencia energética, el establecimiento de las condiciones previas para favorecer el consumo de fuentes de energía renovables, y la conservación de la energía. Por otra parte, para que los europeos tengan una posibilidad real de cumplir los requisitos energéticos, tienen que superar su fobia a la energía nuclear y a otras formas establecidas de producción de energía que, por supuesto, funcionan estrictamente de acuerdo con las normas medioambientales y operativas. Las instituciones europeas deben adoptar también una visión más de futuro frente al cierre de las actuales instalaciones de energía. En este contexto, critico la decisión, motivada sobre todo por consideraciones políticas, de desmantelar prematuramente la central nuclear de Jaslovské Bohunice, a pesar de que cumple con los requisitos de seguridad operativa. Esa decisión debilitará el potencial energético no solo de Eslovaquia, sino de toda la Unión Europea, y desperdiciará unos recursos que podrían haber servido, entre otras cosas, para financiar programas destinados a apoyar las energías alternativas.

 
  
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  Nikolaos Vakalis (PPE-DE). – (EL) Señor Presidente, Señorías, sabemos que la cuestión de promover las fuentes de energía renovables reviste una importancia fundamental.

El reciente dictamen hace hincapié en ello. Creo que el plan de cinco puntos del señor Piebalgs apunta en esa dirección.

Permítanme centrar nuestra atención en dos cuestiones.

En primer lugar, tenemos que fomentar la independencia de los sistemas insulares en la Unión Europea. Por ejemplo, en mi país hay muchas islas a las que no llega la red nacional de suministro eléctrico. Las modernas tecnologías de generación híbridas, que combinan fuentes de energía renovable y tecnologías de almacenamiento, tienen que aplicarse a los sistemas de energía independientes con carácter prioritario. Eso nos permitirá disponer de unidades de energía independientes y descentralizadas, junto con una producción y un suministro de energía constantes para el consumidor.

La segunda cuestión se refiere a la energía solar y eólica. Su conexión con las redes de energía actuales está ocasionando problemas. La Comisión tiene que estudiar buenas prácticas en la gestión de las redes para resolver esos problemas. Esa tiene que ser nuestra primera preocupación, si queremos que las fuentes de energía renovables tengan cabida en el sistema energético de cada país.

 
  
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  Adam Gierek (PSE). – (PL) Señor Presidente, la energía producida a partir de fuentes de energía renovables tiene que explotarse según las prioridades tecnológicas de cada país. Las condiciones climáticas y agrícolas de Polonia exigen un apoyo prioritario a los biocarburantes, seguidos de la energía geotérmica. Pero la experiencia adquirida hasta la fecha no pinta un panorama muy prometedor respecto a la producción de electricidad a partir de biomasa sólida. Entre otras razones, eso se debe a la escasa eficiencia de la conversión de la energía térmica en energía eléctrica, y también a los problemas logísticos y medioambientales. Además, la biomasa de la madera tiene que secarse para eliminar un 20% de su contenido de agua, y este proceso consume energía adicional.

Otra prioridad para Polonia podría ser la energía contenida en los residuos urbanos. Esta fuente de energía no solo se autorrenueva constantemente, sino que está aumentando a una velocidad enorme y alarmante. Por definición, se trata de una fuente de energía renovable. Las tecnologías actuales, como la pirolisis, permiten obtener hidrocarburos a partir de los residuos y convertirlos en energía eléctrica mediante un proceso eficiente. Las ventajas son dobles: la energía como forma de reciclaje secundario y la eliminación de vertederos. La Comisión tiene que reconocer que este tipo de energía es renovable.

 
  
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  Esko Seppänen (GUE/NGL). – (FI) Señor Presidente, señor Comisario, el señor Turmes ha presentado un informe detallado con su inconfundible estilo, esta vez sobre una estrategia para el uso de energías renovables. El informe merece nuestro reconocimiento y habla por sí solo.

Se prevé que la población mundial y el consumo de energía sigan aumentando. Cuando hablamos de biocarburantes renovables y de cultivos energéticos, tenemos que ser conscientes de que la producción de energía compite con la producción de alimentos por el mismo trozo de tierra. Teniendo en cuenta los actuales precios del petróleo y del grano, quizá sea más barato utilizar grano en lugar de petróleo como combustible. Por otra parte, son muchas las personas que mueren de hambre en todo el mundo. Así funcionan los mecanismos del mercado.

Mientras escuchaba la explicación de la estrategia energética del Grupo de los Verdes –y el señor Turmes es un verde–, me he dado cuenta de que existe una actitud hostil hacia la investigación del uso de la energía de fusión. Al igual que el señor Turmes, estamos a favor de financiar la investigación de las fuentes de energía renovables y la eficiencia energética en el marco del Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico. Pero no podemos permitir que ocurra a costa de la investigación de la fusión nuclear. La humanidad necesita explorar a fondo esta posibilidad de producción de energía. Se trata de un recurso energético a mitad de camino entre la energía renovable y no renovable. Nos enfrentamos a una serie de problemas y su solución dependerá de que consigamos coordinar el crecimiento demográfico, la producción de alimentos y la generación de energía renovable.

 
  
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  Avril Doyle (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, quiero felicitar al ponente por su esclarecedor informe sobre los 21 tipos de energías renovables, que desempeñarán un papel cada vez más importante en el siglo XXI, desde la perspectiva del cambio climático o de la seguridad del suministro de combustibles fósiles y el aumento de los precios.

Mi país, Irlanda, tiene posibilidades únicas de desarrollar energía y combustible ecológicos: tenemos la base tecnológica, el clima y los vientos y olas que se cuentan entre los más fuertes de Europa en nuestra costa atlántica. Justo ayer nuestro Ministro anunció un nuevo programa de apoyo a otros 400 megavatios de capacidad de producción de energía renovable. Pero a pesar de todo ello, la ambición de nuestro sector de energías renovables se ha visto completamente frustrada. El Ministro ha vuelto a equivocarse: su propuesta constituye un intento de desafiar la gravedad económica. Está proponiendo el único programa en Europa que limita los precios y las cantidades. Esto distorsionará la competencia en un mercado que ya es desfavorable a los generadores independientes de energías renovables.

El mercado de la electricidad en Irlanda no está realmente liberalizado. La investigación sobre las prácticas anticompetitivas en el mercado de la electricidad, anunciada hace seis meses por el Comisario Kroes demostrará sin duda que la ESB la Junta de Suministro de Electricidad–, al igual que su homóloga francesa EDF, aún mantiene un monopolio efectivo y abusa de su posición dominante como portero de la red nacional, en lugar de separar la generación de la explotación de la red con una subvención cruzada de la generación antieconómica a base de combustibles fósiles con los beneficios para la red nacional. El miedo a que la ESB apague las luces en cualquier momento hace que los reguladores adopten un enfoque cauteloso respecto de la apertura del mercado. ¡El Gobierno no puede hacer nada! Ha renunciado a todo poder para definir políticas en este terreno concreto. La Ley de 1999, que creó la Comisión Irlandesa de Regulación de la Energía, incorporaba una disposición que preveía la independencia con respecto a las orientaciones políticas del Ministerio en 2002. El autor de dicha ley es ahora presidente de la Comisión Irlandesa de Regulación de la Energía, y tiene carta blanca para reglamentar sin ningún tipo de aportación o supervisión del Gobierno. La necesidad de un arbitraje independiente no puede excluir las orientaciones de la política ministerial.

Tenemos una política de red marginal en la que cada proyecto exige una actualización de la red y tiene que batallar en cada caso por su acceso. Esto provoca una burocracia e incertidumbre económica considerables en el sector de las energías renovables. Ya es hora que el Gobierno irlandés retome el control de la política en materia de energías renovables en Irlanda.

 
  
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  Andres Tarand (PSE). – (ET) Represento a un Estado miembro que ocupa la penúltima posición de la Unión Europea en el uso de energía renovable. La razón es el monopolio de la energía derivada del aceite de ballena, que es muy contaminante e ineficiente. La única razón que justifica en parte el uso de esa fuente de energía es que el valor del aceite de ballena no depende del precio mundial, sino que es establecido por una comisión del Ministerio de Economía y Comunicaciones. Así pues, a la hora de calentar los edificios, no nos afectan las fluctuaciones de los precios en el mercado mundial.

Pero ahora las empresas que producen petróleo derivado del aceite de ballena han aumentado sus precios considerablemente tras firmar un acuerdo de concentración. Puesto que en Estonia la energía sostenible no se ha implantado en serio, muchos consumidores carecen de otras alternativas. Como todos sabemos, los pobres son quienes más sufren la subida de los precios.

Hoy, el Parlamento Europeo ha estado todo el día debatiendo las posibles medidas para paliar las consecuencias socioeconómicas. Pero nuestro Ministro de Economía y Comunicaciones se ha encogido de hombros y ha afirmado que no puede hacer nada si las empresas de aceite de ballena igualan el precio del aceite de ballena al precio del petróleo. En realidad, el precio del aceite de ballena no ha aumentado.

La moraleja es que la Unión Europea tiene que presionar a los Gobiernos de los Estados miembros que están escondiendo la cabeza debajo el ala. Le deseo mucha suerte al representante Andris Piebalgs, y quiero dar las gracias al diputado Claude Turmes por haber dado un gran paso en la dirección correcta.

 
  
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  Andris Piebalgs, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, quiero hacer unos breves comentarios.

En primer lugar, les puedo asegurar que la Comisión hará todo lo que esté en su mano por aplicar las directivas vigentes. En segundo lugar, ha quedado suficientemente demostrada la necesidad de una directiva sobre el uso de energías renovables con fines de calefacción y refrigeración. Los argumentos a favor son muy convincentes.

Asimismo, quiero mencionar que es muy importante consultar a las Comisiones de Medio Ambiente y Agricultura, pero si queremos que el objetivo de las energías renovables tenga éxito, también tendrán que participar otras comisiones. Si solo participa la Comisión de Energía, no conseguiremos los objetivos. Se trata de una cuestión mucho más amplia; la comisión responsable de las cuestiones fiscales y otras comisiones, en especial las que estás implicadas en el desarrollo económico, tienen que abordar estas cuestiones.

El informe sobre la situación del mercado interior estará listo en noviembre. Entonces estaré encantado de debatir con ustedes la situación y los retos en los diferentes Estados miembros. La situación de la liberalización del mercado difiere de un Estado miembro a otro.

Doy las gracias al ponente y a todos los que han contribuido a este excelente informe.

(Aplausos)

 
  
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  El Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el jueves a mediodía.

Declaración por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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