Índice 
 Anterior 
 Siguiente 
 Texto íntegro 
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

RC-B6-0028/2006

Debates :

PV 18/01/2006 - 10
CRE 18/01/2006 - 10

Votaciones :

PV 19/01/2006 - 8.8
Explicaciones de voto

Textos aprobados :


Acta literal de los debates
Jueves 19 de enero de 2006 - Estrasburgo Edición DO

9. Explicaciones de voto
Acta
  

- Informe Onesta (A6-0413/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Bruno Gollnisch (NI).(FR) Señor Presidente, ¿a qué viene esta supuesta modificación del Reglamento contra los tumultos en la Cámara, cuanto este Parlamento es una de las asambleas más anodinas, apagadas y tristes del mundo? ¡Y encima no va a afectar solo a la Cámara, sino también a lo que ocurre en los pasillos!

Se ha obligado a algunos de nuestros colegas a retirar una exposición autorizada, que mostraba las similitudes entre la cultura de muerte del régimen hitleriano y la cultura de muerte de la sociedad hedonista actual, ambas inspiradas en principios eugenésicos. Pero en el momento en que hablo en este Parlamento, otra exposición ensalza los supuestos méritos de la democracia china maoísta, donde los campos de trabajo siguen encerrando aún hoy a decenas de millones de presos, detenidos por delitos de opinión, y donde la ideología totalitaria comunista todavía imperante ha cometido sus más horribles masacres.

El autor de este informe, el señor Onesta, es un hombre respetable, pero pertenece a un Grupo que cometió el escándalo más increíble contra un Jefe de Estado presente en esta Cámara, el Presidente Jacques Chirac, que acababa de ser elegido en aquel momento. Lo que hoy vale, mañana está fuera de lugar: ¡dos varas de medir, según se pertenezca a un Grupo grande o pequeño!

 
  
MPphoto
 
 

  Christopher Heaton-Harris (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, yo también tengo algunos reparos sobre el informe Onesta, a pesar de haber votado a favor. Siento un gran respeto por el ponente, que es un hombre muy amable y me ha ayudado en numerosas ocasiones. Sin embargo, me preocupa cómo se van a interpretar las normas por un Presidente del Parlamento partidista como es nuestro actual Presidente, que no parece entender el concepto de la libre expresión y es muy autoritario en la forma en que trata a los diputados de esta Cámara.

En la sesión solemne en homenaje a las víctimas del terrorismo que se celebró en esta Cámara en marzo de 2005, nos aconsejó prudentemente que no utilizáramos sucesos terribles para promover mensajes políticos, y luego fue él mismo el que lo hizo. Por lo tanto, ¿cómo va a supervisar las nuevas normas en esta Cámara?

 
  
MPphoto
 
 

  Maria da Assunção Esteves (PPE-DE), por escrito. (PT) Es preciso proceder con gran prudencia al redactar un código de conducta para las diputadas y diputados del Parlamento Europeo, ya que se trata de un tema espinoso. El Parlamento encarna la institución de la libertad.

La representación política se considera la encarnación misma de la democracia, y la legislación un acto de la voluntad del electorado, en un espíritu de consentimiento mutuo y expresión soberana. Los regímenes políticos democráticos adoptaron instituciones parlamentarias debido a la apertura y transparencia de sus debates y debido a que el pueblo podía controlar a sus representantes en el momento de las elecciones. Los representantes tienen un «estatuto especial», que les es otorgado por considerárseles una «muestra representativa de la población». Su libertad es un derecho y una obligación, su responsabilidad es la política y, como decía Popper, el día de su juicio es el día de las elecciones.

Es por ello por lo que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos siempre ha estado a favor de un planteamiento prudente sobre este tema en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Después de todo, un código de esta índole tiene límites, y estos límites se derivan de la integridad de las diputadas y diputados que ejercen su mandato. Son los límites de la libertad con la que el pueblo hizo el Parlamento, dentro de la cual el pueblo es representado en el Parlamento y que este no desea que se retire al Parlamento.

 
  
MPphoto
 
 

  Carl Lang (NI), por escrito. – (FR) El informe del diputado francés del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea, el señor Onesta, sobre las sanciones impuestas a los diputados en caso de perturbación dentro y fuera de la Cámara, es un golpe bajo a la libertad de expresión, en particular para las minorías políticas.

Es el comienzo de imposición de un régimen, una forma de totalitarismo larvado, de normalización, como se decía en la época de auge del comunismo, algo que, viniendo de los Verdes, no sorprende.

Es evidente que al Parlamento Europeo no le basta que las minorías, en especial los diputados no inscritos, sean víctimas de discriminaciones escandalosas en relación con el derecho de los diputados; hay que ir más allá y sancionarlos, incluso financieramente, por un comportamiento considerado «políticamente incorrecto» por la mayoría. Este golpe de Estado reglamentario es intolerable y destructivo de la libertad.

Pienso que, en un momento en que hay más 20 millones de parados en Europa y la inmigración inunda nuestros Estados nacionales, el Parlamento Europeo tendría cosas mejores que hacer que pisotear la democracia parlamentaria, aunque sea la europea.

 
  
MPphoto
 
 

  David Martin (PSE), por escrito. (EN) He votado a favor de este informe. Es una censura de la conducta de una minoría de diputados la que hace necesario este informe.

 
  
MPphoto
 
 

  Jean-Claude Martinez (NI), por escrito. – (FR) Este informe, redactado por una pluma de gran autoridad científica en el Derecho parlamentario, por cuya lectura notamos que se ha servido de los grandes maestros de la disciplina, como Eugène Pierre, por ejemplo, descansa en una opción filosófica: la de la oligarquía, es decir, en la lengua de Aristóteles, «el gobierno de unos pocos».

Así, una treintena de diputados al Parlamento Europeo (presidentes de sesión y quienes imponen sanciones, escuchan a los sancionados y confirman las sanciones) serán responsables de supervisar a sus colegas. Como todos los diputados deben su puesto a la soberanía, sea popular o nacional, es la propia soberanía la que será supervisada.

Francia inventó la soberanía parlamentaria en 1791, suplantando la soberanía popular. Ahora bien, dado que el Parlamento, por su composición, solo representa a una clase social, la burguesía y otras profesiones denominadas liberales, esta confiscó en su provecho la soberanía popular o nacional.

Un grupúsculo de oligarcas establece en este informe los instrumentos de neutralización de los posibles diputados del pueblo que salven los filtros electorales y mediáticos.

Por tanto, este informe, que habría debido limitarse a una sola palabra –«libertad» de los representantes de los pueblos–, puede resumirse en una sola palabra: oligarquía.

 
  
MPphoto
 
 

  Athanasios Pafilis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) Las nuevas enmiendas al Reglamento interno del Parlamento Europeo relativas a las normas de conducta de las diputadas y diputados del Parlamento Europeo constituyen un intento de utilizar la vigilancia y las sanciones, en nombre del buen funcionamiento del Parlamento, para restringir y controlar la expresión de las reacciones, protestas y desacuerdos, y para aterrorizar a aquellas diputadas y diputados que deseen manifestar su oposición a la política contra los movimientos de base de la UE, a aspectos de esta o a acontecimientos políticos de relevancia. Las nuevas medidas autocráticas prevén sanciones financieras, la exclusión de reuniones e instituciones, e incluso una propuesta para ser despojado de la investidura parlamentaria. De este modo pretenden limitar las respuestas con pancartas, piquetes de huelga y demás, al señalar «con delicadeza» que no son admisibles si provocan «enfrentamientos» o trastornan las actividades parlamentarias. Se contemplan amenazas y sanciones similares para la infracción de las disposiciones sobre la confidencialidad de las «reuniones a puerta cerrada» y la publicación de documentos que, cabe señalarlo, a menudo circulan en los medios de comunicación.

Votaremos contra estas nuevas enmiendas autocráticas y declaramos que no nos someteremos e intentaremos de todos los modos posibles presentar los problemas de las clases trabajadoras e informar al pueblo ante el que somos responsables.

 
  
MPphoto
 
 

  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) El sentido de la responsabilidad, el respeto y elevado rigor intelectual que se espera de las diputadas y diputados del Parlamento Europeo nunca les ha impedido expresar abiertamente sus puntos de vista, al contrario. Si bien se han producido algunos abusos inadmisibles y bien documentados, también es cierto que algunos países han desarrollado algunas prácticas y costumbres que realzan el prestigio de sus asambleas parlamentarias y les otorgan un carácter y sabor propios.

Tenemos el ejemplo del Reino Unido. Me parece que, aparte de las disposiciones de la reglamentación en vigor, las normas y la conducta son dictadas primordialmente por los precedentes, los cuales son, por definición, un trabajo en desarrollo en el caso del Parlamento Europeo. El mandato de las diputadas y diputados europeos es el ejercicio de la libertad y la responsabilidad, y no hay motivo para pensar que los representantes electos carecen de alguna de ellas.

 
  
MPphoto
 
 

  Alyn Smith (Verts/ALE), por escrito. (EN) Estoy a favor de la mayor parte de las medidas contenidas en este informe, aunque opino firmemente que el Parlamento debe proceder a una votación individual sobre los cambios para nuestros procedimientos, cuando esta votación abarque una serie de puntos en uno solo. Por estos motivos, me he abstenido, aunque acojo con satisfacción la aprobación del informe en su conjunto, ya que está claro que, para citar un ejemplo, varios diputados se han aprovechado hasta la fecha de nuestras normas bastante permisivas.

 
  
  

- Informe Vlasto (A6-0405/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Jean-Pierre Audy (PPE-DE), por escrito. – (FR) He votado a favor del excelente informe de mi colega, la señora Vlasto, relativo a la aplicación de la Carta Europea de la Pequeña Empresa, porque esas pequeñas empresas son el verdadero motor de creación de riqueza y progreso social para un número muy elevado de conciudadanos europeos. Apoyo las propuestas encaminadas a confiar a la colaboración internacional de las Cámaras de Comercio un importante papel en materia de competitividad de las pequeñas empresas y a reconocer las empresas artesanales. Este informe tiene razón en subrayar que ni la Comisión Europea ni determinados Estados miembros han comprendido el gran desafío que representa la jubilación de millones de personas que gestionan pequeñas empresas. Por último, hay que hacer todo lo posible por que el funcionamiento cotidiano de este estrato económico, que es tan vital para el crecimiento, el empleo y la satisfacción de los consumidores, resulte más sencillo y más seguro desde el punto de vista jurídico, fiscal y social.

 
  
MPphoto
 
 

  Giles Chichester (PPE-DE), por escrito. (EN) La delegación de los conservadores británicos se complace en respaldar el contenido de la mayor parte del informe de la señora Vlasto, pero ha decidido abstenerse debido a la formulación del apartado 22.

Creemos que la competencia fiscal es beneficiosa y no constituye una ayuda estatal ilícita; no somos partidarios de la creación de una base imponible común y consolidada para el impuesto de sociedades.

Sin embargo, felicitamos a la señora Vlasto y reiteramos nuestra determinación de crear un entorno que estimule la prosperidad de las pequeñas empresas.

 
  
MPphoto
 
 

  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) Las pequeñas empresas revisten una importancia crucial para la creación de puestos de trabajo en los Estados miembros y, por ende, para el futuro desarrollo de Europa. Sin embargo, esta no es una cuestión que trascienda las fronteras. Al contrario, cada Estado miembro debe decidir por sí mismo su propia política en materia de pequeñas empresas. La competencia institucional, en la cual los Estados miembros pueden encontrar buenas soluciones de manera independiente sin verse impedidos por las rígidas normativas comunitarias, reviste una importancia insólita para el desarrollo de las pequeñas empresas. Es precisamente por eso por lo que creemos que la UE no es la solución para establecer un entorno favorable a las pequeñas empresas.

Este informe indica que existen obstáculos que impiden el desarrollo de las pequeñas empresas, por ejemplo, para obtener créditos y al hacer sus declaraciones fiscales, así como con los procedimientos administrativos para acceder a los Fondos estructurales y de desarrollo. Los Estados miembros deben esforzarse más para simplificar las cosas para las pequeñas empresas, y el informe señala que existen grandes diferencias en materia de educación empresarial y el cultivo del espíritu de empresa en las escuelas. Asimismo afirma que la Carta debería tener fuerza de ley y carácter vinculante, pues así sería mayor la implicación de los Estados miembros.

Creer que una Carta Europea y una serie de informes anuales son la solución es tan solo otro ejemplo de que la UE no está suficientemente arraigada en la realidad.

Por ello, la Lista de Junio ha votado en contra del informe.

 
  
MPphoto
 
 

  Fernand Le Rachinel (NI), por escrito. – (FR) Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel esencial en la competencia y la innovación, en la formación profesional e incluso en la ordenación del territorio. Crean empleo y riqueza.

Aún es más notable que lo hagan si se tiene en cuenta que a menudo están aplastadas bajo cargas fiscales, sociales y reglamentarias que llegan al límite de lo soportable; que están sometidas a la competencia mundial desenfrenada con menos armas que los grandes grupos para defenderse de ella; que el acceso a los capitales, indispensable para la inversión, les resulta más difícil, y que el cambio de propiedad pone en peligro a menudo su propia existencia.

¿Puede venir la solución de Bruselas? Lo dudo. Las políticas europeas nunca han tenido realmente en cuenta ni los intereses ni las características específicas de las PYME, a pesar de que representan el 99 % de las empresas. Las ayudas o los programas comunitarios son accesibles sobre todo a las empresas que disponen de servicios especializados. La normativa europea es de una complejidad pasmosa y las normas impuestas son costosas de aplicar. La política comercial de apertura a la competencia mundial desenfrenada y desleal se suma a estas dificultades.

Es cierto que la libre empresa crea empleo y riqueza y es cierto que es preciso favorecerla. Pero para que la Unión Europea desempeñe un papel en este sentido, será necesario que deje de ser una tecnocracia más devota de la ideología europeísta que de los intereses de los europeos.

 
  
MPphoto
 
 

  Astrid Lulling (PPE-DE), por escrito. – (FR) Esta Carta es una buena cosa, es incluso un éxito, porque se aplica en 35 países. Pero su aplicación deja que desear, como ilustra el quinto informe, que por lo demás solo contempla tres de sus diez líneas de acción.

Intenté reparar, con una enmienda, una omisión de esta Carta, que ignora que, en muchos Estados miembros, los propietarios de pequeñas empresas, pero sobre todo los millones de cónyuges que trabajan para ellos, no están cubiertas por la seguridad social.

Desde 1997, el Parlamento reivindica un estatuto marco para esa mano de obra invisible. Propusimos una modificación de la Directiva de 1986 relativa a la aplicación del principio de la igualdad de trato entre hombres y mujeres que ejercen una actividad autónoma. Pero la Comisión Europea ignora nuestras peticiones. Lo lamento tanto más cuanto que el informe que votamos no ha recogido mi enmienda y un extraño procedimiento me ha impedido presentarla al Pleno.

Pero como en la resolución se hace referencia a los sistemas de seguridad social para estimular el espíritu de empresa, espero que mi sugerencia pueda tomarse en consideración en la aplicación de la tercera línea de acción de la Carta, que se centra en el propósito de legislar y regular mejor.

 
  
MPphoto
 
 

  Sérgio Marques (PPE-DE), por escrito. (PT) Deseo felicitar a la señora Vlasto por su importante informe sobre la aplicación de la Carta europea de las pequeñas empresas. Apoyo plenamente este informe y me felicito en especial de la idea de extender el ámbito de aplicación de la Carta, no solo a los países candidatos a la UE, sino también a los países mediterráneos, lo que contribuirá al desarrollo de la política europea de vecindad.

Es indispensable adoptar medidas concretas y simplificadas y programas de inversión, a saber, la creación y desarrollo de fondos locales de capital de riesgo y programas de financiación («business angels»), que permitan que las pequeñas empresas de ámbito local y regional incrementen sus inversiones en proyectos innovadores.

 
  
MPphoto
 
 

  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Aplaudo este informe sobre la aplicación de la Carta Europea para las pequeñas empresas y las microempresas. Hay que mantener el enfoque de la Carta y alentar más la participación de estas empresas en diversos programas de la UE.

 
  
MPphoto
 
 

  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) El informe sobre la Carta europea de las pequeñas empresas reviste una gran importancia en vista del tejido de las empresas europeas, que está formado sobre todo por pequeñas empresas.

En mi calidad de ponente sobre turismo sostenible de la UE, no dudo en felicitarme de las medidas que se están adoptando en este ámbito clave para el turismo, que sin duda es uno de los sectores económicos de más importancia para el crecimiento y el desarrollo económico de Europa.

En nuestra opinión, las prioridades consistentes en una mano de obra cualificada, la formación de empresarios y la mejora de la legislación permitirán que este sector aproveche todas sus posibilidades, elimine las deficiencias y apoye el crecimiento en los diversos países signatarios de la Carta.

Por tanto, he votado a favor del informe Vlasto.

 
  
MPphoto
 
 

  José Albino Silva Peneda (PPE-DE), por escrito. (PT) Las PYME son la columna vertebral de la economía europea, de la creación de empleo y del desarrollo regional.

Por ello, la participación de las PYME es un factor vital a la hora de aplicar los objetivos contemplados en la Estrategia de Lisboa, que pretenden fomentar el crecimiento sostenible y la creación de más empleos de mayor calidad.

Por ello me felicito de la aplicación de una Carta europea para las PYME, lo que permitirá a los Estados miembros la posibilidad de intercambiar buenas prácticas.

La finalidad de este informe es reforzar los aspectos de las políticas comunitarias destinados a las PYME. Para ello recomienda racionalizar los instrumentos europeos ya existentes.

Este informe destaca una vez más las dificultades que tienen las PYME para acceder a los programas de la Unión Europea y la financiación que estos ofrecen.

Además de estos obstáculos, la situación empeorará, ya que el paquete financiero para las próximas perspectivas financieras 2007-2013, que adoptó el Consejo, sufrió durísimos recortes cercanos al 50 %. Me refiero a los proyectos de los que se benefician las PYME dentro del título «Competitividad, crecimiento y empleo», y más concretamente al Séptimo Programa marco de desarrollo y el programa para la competitividad y la innovación.

 
  
  

- Informe Fruteau (A6-0391/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Anja Weisgerber (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, al votar hoy a favor del informe del señor Fruteau sobre la reforma del mercado del azúcar lo hice con toda intención, ya que el mercado comunitario del azúcar es un mercado sumamente sensible. La remolacha azucarera es un producto importante para muchos de nuestros agricultores, pues puede cultivarse en lugares en los que las condiciones son demasiado adversas para otros productos agrícolas, por lo que una reforma bien meditada es crucial para garantizar la supervivencia de las explotaciones, en particular de las pequeñas y medianas.

La reforma es necesaria, pero las ideas de la Comisión al respecto superan una vez más el objetivo, por lo que hoy pedimos un menor recorte de los precios del azúcar y la remolacha, más ayudas para el cultivo de materias primas sostenibles para sustituir el cultivo de la remolacha y pagos de compensación más elevados.

También el Consejo considera que es necesario realizar ajustes y, en su decisión, menciona muchas de nuestras exigencias. La decisión del Consejo equivale a un triunfo para esta Cámara y para los cultivadores europeos de remolacha azucarera, pero los recortes siguen siendo excesivos.

En vista de ello, me parece que envía una señal totalmente equivocada, en el sentido de que el Consejo debería formular, a instancias de la Comisión, una declaración de intenciones incluso antes de la votación en el Parlamento. Creo que las enmiendas que hemos propuesto hoy representan una solución mejor. Lo que tenemos es una buena reforma y queremos una mejor. Es eso lo que defiendo y por lo que he votado hoy.

 
  
MPphoto
 
 

  Marie-Arlette Carlotti (PSE), por escrito. – (FR) ¡Dejemos de dar con una mano y quitar con la otra!

Este informe busca un equilibrio entre protección de las rentas de los agricultores europeos y de los países ACP. Propone así un descenso de precios más reducido y escalonado en el tiempo, para que los países ACP puedan encajar mejor el golpe de la reforma, así como un aumento sustancial del acceso al mercado europeo del azúcar procedente de los países menos avanzados.

Las dos enmiendas del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo van también en la buena dirección, al prever la supresión total de las subvenciones a la exportación europea (a más tardar en 2013) y compensaciones para la reestructuración del sector azucarero de los países ACP, sobre la base de unas necesidades estimadas de 200 millones de euros al año.

Es cierto que me habría gustado que la UE fuera más lejos y concediera de inmediato los medios para dicha reestructuración, en vez de la miseria de 40 millones que se ha prometido (propusimos el doble en la Comisión de Desarrollo).

También me habría gustado que la fecha de entrada en vigor de la iniciativa «Todo menos armas» se fijara en 2009 y que la Unión suprimiera la posibilidad de exportar azúcar a bajo precio en el marco de la cuota C.

Pero proseguimos la lucha en el marco de las negociaciones en curso sobre las perspectivas financieras.

 
  
MPphoto
 
 

  Glenys Kinnock (PSE), por escrito. (EN) La reforma es esencial. Sin embargo, los daños colaterales de esta reforma no deben repercutir en las economías pequeñas y vulnerables de los países ACP con los que mantenemos unas relaciones muy especiales.

Los países ACP de África, del Caribe y del Pacífico sienten con razón que el acuerdo en el Consejo supone una traición y un abandono. Lo que el Parlamento ha propuesto hoy es igualmente insatisfactorio y, por esta razón, he votado en contra de la resolución.

Hoy el Parlamento ha votado a favor de un aplazamiento en la aplicación del Acuerdo «Todo menos armas» (TMA). Esta medida limitará seriamente la promesa de una iniciativa concebida para proporcionar a los países menos desarrollados el acceso sin aranceles ni cuotas a los mercados del azúcar de la UE. Pido al Consejo que cumpla su compromiso con el TMA y que no aplique mecanismos de demora ni de protección.

En estos momentos hay que mirar hacia el futuro y asegurarnos de que damos a los países ACP la ayuda financiera suficiente para su reestructuración. Se ha ofrecido a los agricultores europeos una compensación que asciende a 7 500 millones de euros, mientras que, hasta la fecha, la de los países ACP solo es de 40 millones de euros. Hoy, el Parlamento ha acordado que hay que satisfacer las necesidades de los países ACP que la Comisión estima en 200 millones de euros, con una nueva financiación actualizada. Espero que se tenga en cuenta.

 
  
MPphoto
 
 

  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Celebro la decisión que el Parlamento ha tomado hoy de respaldar la tan necesaria reforma del régimen comunitario del azúcar. Esta reforma mejorará la competitividad del sector del azúcar de la UE al suprimir las ayudas artificiales a la producción que han fomentado la sobreproducción y el dúmping del azúcar comunitario subvencionado en los mercados mundiales a precios que, a menudo, están por debajo del coste de producción.

Con este fin, he votado a favor de poner fin a las subvenciones a las exportaciones comunitarias que distorsionan el comercio, como máximo en 2013. Estas subvenciones hacen bajar los precios del mercado mundial, repercuten negativamente en la capacidad de los países en desarrollo para el comercio y contradicen los propios objetivos de la política de desarrollo de la Unión. También he votado para asegurar que la UE cumple sus compromisos con algunos de los países más pobres del mundo a fin de permitir el acceso de su azúcar a nuestros mercados, sin aranceles ni cuotas, a partir de 2009 a través de la Iniciativa «Todo menos armas». No deben tolerarse más demoras ni restricciones como incentivo para que estos países desarrollen sus industrias incipientes.

Lamento que aún no se haya acordado nuevo dinero para ayudar a los productores de los 18 países ACP signatarios del Protocolo del Azúcar a la vista del generoso paquete financiero disponible como parte de esta reforma para los productores comunitarios.

 
  
MPphoto
 
 

  Jean-Claude Martinez (NI), por escrito. – (FR) La filosofía de la Comisión es maltusiana; su lema es «no hay futuro». Se inspira en el nihilismo. Destruir. Destruir. Destruir la industria del carbón, las acerías, el sector textil y, sobre todo, la agricultura.

Hay tierras de cultivo: se las pone en barbecho. Hay leche: se instauran cuotas. Hay viñas: se arrancan. Pero, como todo esto no bastó para acabar con nosotros, así que se revisó totalmente la Política Agrícola Común. Inventaron la desvinculación –es decir, cobrar por no producir nada–, porque esta es su filosofía: no crear. No tienen más que un ideal: crear un gran asilo de ancianos continental, alimentado por despidos masivos.

La reforma de la organización común del mercado del azúcar es un ejemplo perfecto de esta ideología. Tenemos refinerías de azúcar: la Comisión a pagarles por no producir nada. Por cada tonelada de azúcar que no produzcan les pagará 400, 500 o 600 euros, durante cuatro años. Después ya no quedarán productores, sino tan solo consumidores que ya no tendrán medios para consumir, entonces solo quedará eliminarlos. ¡Viva la muerte! Este era el grito de llamada de los brahmanes.

 
  
MPphoto
 
 

  Terence Wynn (PSE), por escrito. (EN) Acogemos con sumo agrado la reforma del régimen del azúcar, pero en este informe que la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural ha elaborado para el Parlamento existen muchas partes por las cuales no voy a votar a favor. El régimen del azúcar ha necesitado una reforma durante al menos 15 años cuando el Tribunal de Cuentas llevó a cabo un estudio exhaustivo sobre el régimen del azúcar (Informe especial 4/91) y concluyó que el sistema padecía de un exceso de oferta y de unos modelos de producción ineficientes y carentes de neutralidad presupuestaria.

No puedo aceptar el llamamiento para la «introducción de modificaciones». Es necesario una renovación radical, no meras modificaciones.

No puedo votar a favor de unos recortes de precios menores, una mayor compensación y menos recortes de cuotas que los propuestos por la Comisión.

No votaré a favor de que se utilicen instrumentos de política de cohesión social y estructural para proteger a los productores de azúcar. Ya hay grandes dotaciones de fondos PAC ya para los agricultores de la UE.

Estoy de acuerdo en que necesitamos controlar las importaciones de los países menos desarrollados (PMD) y protegernos del comercio triangular, pero estamos hablando de cantidades muy pequeñas: 125 000 toneladas procedentes de los PMD. La producción de azúcar de la UE es de unos 17,4 millones de toneladas. ¿Por qué nos centramos tanto en las importaciones de los PMD? El desequilibrio del mercado no procederá de las importaciones de los PMD.

 
  
  

- Informe Fruteau (A6-0392/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  David Martin (PSE), por escrito. (EN) La reforma del régimen del azúcar de la UE necesitará una gran capacidad de reestructuración por parte de los productores y agricultores de la UE, así como de los agricultores de los países signatarios del Protocolo del Azúcar, cuyos medios de vida se han estructurado en torno al comercio con la UE durante más de 40 años.

Mientras que los agricultores de la UE disponen de compensaciones y planes de ayuda necesarios, como parte de un paquete financiero generoso, lamento que no se haya concedido todavía más dinero para ayudar a los productores de los 18 países ACP signatarios del Protocolo del Azúcar. Creo que la UE tiene la obligación de destinar fondos suficientes en concepto de ayuda a la reestructuración a estos países al amparo de las perspectivas financieras, más allá de los 40 millones de euros comprometidos hasta este momento para 2006.

Por lo tanto, he votado a favor de una enmienda para incorporar la ayuda de la UE a los países ACP en el marco de la propuesta de ayuda directa. Creo que las propuestas de la Comisión para las nuevas perspectivas financieras, que tienen en cuenta una dotación de 190 millones de euros anuales para ayudar a los productores de los países ACP a adaptarse a la reforma del azúcar, constituyen la base para un plan de ajuste más aceptable para nuestros socios comerciales de los países ACP.

 
  
MPphoto
 
 

  Neil Parish (PPE-DE), por escrito. (EN) La delegación del partido conservador británico ha votado en contra de este informe, porque sus principales recomendaciones no convienen a los intereses de los eficientes productores de azúcar del Reino Unido, ni tampoco logran, a nuestro entender, la reducción de la producción de azúcar en la UE necesaria para evitar recortes de cuota lineales. No es justo que se castigue a nuestros agricultores por su eficiencia, que suelen producir más de 300 toneladas anuales, recibiendo solo un 50 % de compensación. Esta cifra es considerablemente más baja que la que tanto la Comisión como el Consejo han propuesto. Asimismo, la idea de que los Estados miembros pueden quedarse con una suma indeterminada de sus subvenciones vinculadas a la producción hace caso omiso de la última reforma de la PAC y hará que menos productores eficientes mantengan la producción general a un nivel insostenible. Sin embargo, apoyamos la dirección del informe con respecto al aumento de las primas para los cultivos energéticos y el incremento de la superficie máxima garantizada para esta producción con el fin de fomentar la promoción de los biocombustibles.

 
  
  

- Informe Fruteau (A6-0393/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Avril Doyle (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, siempre he aceptado la necesidad de una revisión del régimen del azúcar de la política agrícola común, pero me opongo a la destrucción total de la industria del azúcar en mi país y en otros Estados miembros de la UE. Irlanda se enfrenta a la perspectiva del cierre de su única planta de tratamiento.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, el consumo mundial de azúcar en 2004-2005 fue de 144,8 millones de toneladas, con una producción de solo 149 millones de toneladas. Podemos prever un aumento exponencial ya que China, la India y muchas otras economías que evolucionan rápidamente aumentan su consumo de azúcar de los 10 kg per cápita al año actuales a la media europea de 35 kg per cápita anuales. Tenemos que mantener la capacidad de producción y transformación para hacer frente a estos futuros retos.

Al haber perdido la votación sobre la organización común del mercado, lógicamente he apoyado los otros dos informes –sobre los planes de ayuda directa y la reestructuración temporal de la industria del azúcar– con el fin de garantizar el mejor acuerdo posible para los agricultores irlandeses, de la UE y de los países ACP. En general, la posición del Parlamento es una mejora de las propuestas de la Comisión y el Consejo, pero no llegan lo suficientemente lejos.

 
  
MPphoto
 
 

  Emanuel Jardim Fernandes (PSE), por escrito. (PT) Reconozco que es necesario reformar el sector europeo del azúcar. No obstante, a fin de que resulte equitativa y eficaz, esta reforma debe establecer un equilibrio entre los siguientes elementos:

los compromisos comerciales internacionales asumidos;

los objetivos propuestos para aumentar la competitividad del sector;

la estabilidad del mercado comunitario;

la viabilidad y sostenibilidad del sector, en particular en lo referente a garantizar la renta de los productores europeos;

y las condiciones comerciales preferenciales que la UE concede a los países ACP y a los países menos desarrollados, en particular mediante incentivos para la exportación de azúcar hacia la UE, en el marco de la iniciativa «Todo menos armas».

A tal fin, me felicito de las líneas generales de la reforma que propone este informe, junto con siguientes enmiendas para mejorar las propuestas de reforma de la Comisión:

un recorte menos pronunciado de los precios;

la adopción de un reglamento comercial;

la aplicación de medidas destinadas a amortiguar los efectos económicos de la reforma;

y ayudas para el desarrollo de diferentes productos para ofrecer una salida alternativa a la producción de azúcar.

Por tanto, he votado a favor de este informe.

 
  
MPphoto
 
 

  Kathy Sinnott (IND/DEM), por escrito. (EN) Dicen que es mejor enseñar a pescar que dar de comer.

Por supuesto, si vamos a proceder insensiblemente al cierre de la producción de azúcar en Irlanda y la UE, tenemos que compensar adecuadamente a los agricultores y productores... incluso si solo es para acallar la voz de nuestras conciencias.

Pero ¿estamos locos? ¿Por qué estamos cerrando la producción de azúcar cuando necesitamos desesperadamente encontrar alternativas para los carburantes derivados del petróleo? ¿Por qué estamos pagando por tener campos vacíos y equipos oxidados, cuando necesitamos la producción de azúcar más que nunca? El azúcar tiene otros usos además de los dulces.

Por una parte, estamos alertando sobre la desaparición del petróleo y fomentamos alternativas. Por otra, se hace desaparecer el azúcar, una de las alternativas viables. Parece que una mano no sabe lo que hace la otra. ¿Cómo conseguiremos algo de esa forma?

Aunque tenemos previsto nuestro propio paquete de compensaciones, recordemos que terceros países, como la República de Mauricio, están siendo devastados por nuestras reformas azucareras.

 
  
  

- Informes Fruteau (A6-0391/2005), (A6-0392/2005) y (A6-0393/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Duarte Freitas (PPE-DE), por escrito. (PT) Existe un amplio consenso de que es necesario reformar el sector del azúcar para que esta importante industria sea más sostenible, de acuerdo con la última reforma de la PAC y las obligaciones internacionales de la UE.

Sin embargo, a pesar de estos nobles objetivos, la reforma que propone la Comisión provocaría graves problemas a los agricultores europeos, en particular debido a la fuerte reducción del precio del azúcar.

Por ello apoyo el informe del señor Fruteau, así como la labor que han llevado a cabo los distintos Grupos políticos en la Comisión de Agricultura, que envían, en mi opinión, un mensaje sumamente claro a la Comisión y al Consejo.

Además de limitar las reducciones de precios al 30 % en la organización común de mercado del azúcar, quiero destacar la enmienda 3 relativa a los programas de ayuda para los agricultura, que contempla la posibilidad de que los Estados miembros sigan disfrutando de subsidios vinculados a la producción, al menos hasta cierto punto. De este modo se evitará que el sector azucarero desaparezca rápidamente en las regiones más amenazadas por esta reforma.

Asimismo quisiera destacar la posibilidad de que el fondo de reestructuración conceda ayudas a aquellos agricultores que renuncien a parte de su cuota, contemplada en la enmienda 7, lo que permitiría a algunas explotaciones llevar a cabo su conversión.

 
  
MPphoto
 
 

  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) Apoyamos una reforma radical del sector del azúcar de la UE. Resulta absurdo sostener un mercado que no es competitivo mediante un amplio proteccionismo e importantes ayudas económicas.

El Parlamento Europeo intenta cerrar el paso a las propuestas de reforma de la Comisión. El Parlamento Europeo desea que la reforma se aplique durante un período más prolongado, limitar las reducciones de precios, aumentar las ayudas a la reestructuración y conceder formas especiales de ayuda a la producción en zonas con «condiciones climáticas estructurales». De este modo se pospondrían los ajustes estructurales necesarios. En general, las propuestas de la Comisión para esta reforma van más lejos. Por ello hemos decidido votar contra las propuestas del Parlamento Europeo.

 
  
MPphoto
 
 

  Rosa Miguélez Ramos (PSE), por escrito. (ES) Para explicar mi voto contrario a las enmiendas 73, 18/rev. y 18 a los informes Fruteau sobre OCM azúcar, disposiciones comunes aplicables en el marco de la PAC, y régimen para la reestructuración del azúcar en la CE, respectivamente.

He seguido este dossier con la máxima atención, dadas las repercusiones sociales y económicas que una mala reforma podría tener para numerosas regiones europeas, muchas de ellas españolas. Y recuerdo perfectamente los argumentos esgrimidos tanto por la Comisaria como por el Presidente de la Comisión de Agricultura del PE en defensa de la posibilidad de que el Consejo adoptase un acuerdo político antes de que hubiese finalizado el trámite parlamentario. La Conferencia de Hong- Kong no nos iba a esperar, ni tampoco la campaña de siembras. Así lo expresó, a través de una carta a la Comisaria Fisher-Boel, el Presidente Daul.

Las razones eran de peso, y así lo entendimos. No puedo, por tanto, apoyar hoy con mi voto esta crítica totalmente injustificada dirigida al Consejo, no en este dossier. Por todo ello, y porque el acuerdo alcanzado es lo más parecido a la posición de la comisión AGRI, he votado que no a estas tres enmiendas.

 
  
MPphoto
 
 

  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) El sector del azúcar debe reformarse para que sea más sostenible, tras la última reforma de la PAC. Sin embargo, esta reforma provocará graves problemas a los agricultores europeos, sobre todo debido a la fuerte reducción del precio del azúcar.

El hecho de que la propuesta de la Comisión se base en los intereses de los principales países productores de excedentes y no en los pequeños países que no producen suficiente remolacha azucarera para satisfacer su consumo, como Portugal, nos recuerda que los desequilibrios del mercado mundial no se deben a países como Portugal.

Por ello me gustaría destacar la posibilidad, que propone este informe, de que los Estados miembros sigan beneficiándose de subvenciones vinculadas a la protección, al menos hasta cierto punto. De este modo se evitará que el sector azucarero desaparezca rápidamente en las regiones más amenazadas por esta reforma.

Por ello me sorprende que se haya mantenido la posibilidad del fondo de reestructuración y las ayudas para quienes renuncien únicamente a parte de su cuota. De este modo, la industria azucarera en algunos países, como Portugal, podría abandonar el sector agrícola para dedicarse a la industria de la transformación.

Por tanto, he votado a favor de los informes Fruteau.

 
  
  

- Resolución sobre Chechenia (RC-B6-0028/2006)

 
  
MPphoto
 
 

  David Martin (PSE), por escrito. (EN) He votado a favor de esta resolución. Condeno categóricamente el abuso continuado de los derechos humanos de ciudadanos inocentes a escala masiva en Chechenia. Los aspectos democráticos, de derechos humanos y de buen gobierno tienen que formar parte de la política de la UE para la cooperación con Rusia. Una Rusia caracterizada por la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos es una Rusia más atractiva para la inversión extranjera. También es un vecino mucho más estable y predecible.

 
  
MPphoto
 
 

  Erik Meijer (GUE/NGL), por escrito. (NL) Chechenia fue conquistada por la Rusia Imperial en el siglo XIX, su pueblo fue deportado en varias ocasiones por Stalin y, más recientemente, ha sido bombardeado y asesinado bajo los regímenes de Yeltsin y Putin. Tras la primera guerra, en los años noventa, el negociador de la paz, Alexander Lebed, acordó en nombre de Rusia que Chechenia pudiera elegir democráticamente la independencia tras un período transitorio, pero este acuerdo nunca fue cumplido, por lo que no podemos esperar que los chechenos consideren que su país forma parte de Rusia. Ningún pueblo está dispuesto a someterse a quienes lo han asesinado y oprimido de modo brutal, de manera que la resistencia nunca terminará y, me temo, tampoco su supresión a manos de una superpotencia militar.

Esta resolución resulta relativamente blanda en relación con la intimidación y el engaño que caracterizaron las elecciones celebradas recientemente con la intención de obtener un apoyo mayoritario para las marionetas de Moscú. Además, el texto vuelve a hacer hincapié en la integridad territorial de Rusia, a pesar de que el mantenimiento de esta región como parte de Rusia se basa exclusivamente en la violencia. En vista de la desesperada situación que reina actualmente, esta resolución que destaca con toda razón los numerosos abusos cometidos, resulta preferible a seguir guardando silencio ante las fechorías de nuestro principal proveedor de energía, y es por ello por lo que he votado a favor de ella.

 
  
MPphoto
 
 

  Alyn Smith (Verts/ALE), por escrito. (EN) Me ha complacido apoyar esta resolución y el trabajo de mi colega de Grupo, Bart Staes, quien sé que ha estado trabajando en estrecha colaboración con la comunidad chechena. La situación en Chechenia se puede mejorar si la UE se involucra y esta propuesta contiene ideas que conviene asegurar que se lleven adelante.

 
  
  

- Informe Duff/Voggenhuber (A6-0414/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Frank Vanhecke (NI). – (NL) Señor Presidente, el Informe Duff/Voggenhuber equivale a que el Parlamento Europeo ponga por los suelos la democracia y refleja la opinión de que los referendos celebrados en los Países Bajos y Francia carecen de importancia, y que la Constitución debe entrar en vigor en 2009, por cualquier medio y pase lo que pase.

Esto es algo peor que el hecho de que la Comisión Europea actúe como si esta cuestión no fuera de su incumbencia. En realidad es lo mismo. Esta Cámara se encuentra en muy mala compañía bajo la Presidencia de Austria, cuyo canciller, el señor Schüssel, no se avergüenza de pedir la repetición de los referendos en Francia y los Países Bajos, con la idea de que el pueblo siga votando hasta que lo haga en el sentido que desean los eurócratas. Y eso en sí no es tan malo, en vista de que en otros países ni siquiera se votará –como en el mío, por ejemplo, en el que no se votará sobre asuntos como la Constitución europea– y los Parlamentos deberán ratificar esa monstruosidad sin consulta popular.

En todo caso, todas las instituciones europeas están evidentemente unidas en su desprecio por las democracias nacionales y por la voluntad democrática popular. Esta no es la manera de hacer algo para contrarrestar la gran repugnancia que nuestro pueblo siente por Europa.

 
  
MPphoto
 
 

  Christopher Heaton-Harris (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, después de escuchar el debate de ayer sobre este tema, he decidido decir algo sobre el extraño concepto de la democracia que tienen algunos diputados de esta Cámara y la Comisión.

He oído decir que en los referendos celebrados hasta este momento, hay un mayor número de personas que han votado «sí» que «no» en todos los países y que, por lo tanto, tenemos que seguir adelante con esta maravillosa Constitución.

Como un grupo de personas de mi muy sabio electorado de Northampton y Daventry me dijeron en las elecciones generales del Reino Unido del año pasado, en Inglaterra, mi partido –los Conservadores– obtuvo más votos que el Partido Laborista o los Demócratas-Liberales. Por lo tanto, quizá, utilizando esta maravillosa visión eurócrata de la democracia, deberíamos ser los que estuviésemos en el poder.

La democracia consiste en seguir los deseos democráticos de las personas y garantizar que los ciudadanos tienen el poder de elegir la dirección en la que quieren que se mueva su ayuntamiento, su Parlamento o Europa. No consiste en quitarles el poder a las personas, ignorando sus opiniones y dándoselo a una clase política que se cree más sabia. Por este motivo, he votado en contra del informe.

 
  
MPphoto
 
 

  Gérard Onesta (Verts/ALE). (FR) Señor Presidente, durante el debate del informe Duff-Voggenhuber, algunos diputados han hecho algunos comentarios muy divertidos, comparando a los diputados que no estaban de acuerdo con ellos con avestruces. Lo hicieron con humor, y les felicito, porque, con respecto al mismo tema, el año pasado lo hicieron más bien con violencia, lo que demuestra que hemos hecho bien en modificar nuestro Reglamento.

Quisiera asumir aquí la defensa de esa denigrada ave, porque ningún naturalista ha visto jamás a un avestruz meter la cabeza en la arena. Al contrario, es bien sabido que cuando el león se acerca, el avestruz, para proteger su nidada, se sacrifica alejándose un poco del nido y dejándose devorar por la fiera. Por tanto, el avestruz está ahí para sacrificarse por las generaciones futuras: ¡es un símbolo de valentía y devoción! Así que para cualquier científico o naturalista, que le llamen avestruz no es un insulto, sino un honor.

 
  
MPphoto
 
 

  Camiel Eurlings (PPE-DE). – (NL) Señor Presidente, me gustaría hacer una breve declaración sobre el sentido de mi voto sobre el informe Voggenhuber/Duff. Se trata de un buen informe, cuyo principal fundamento es que Europa debe seguir adelante, y eso es lo importante, ya que quienes votaron «no» en los referendos tampoco estaban satisfechos con el estado actual de Europa. Este informe expone que es necesario contar con el apoyo popular y que tenemos a nuestro alcance varias opciones, aspecto que también es importante, ya que los referendos son un hecho, con los votos negativos en los referendos francés y neerlandés, y los votos afirmativos en los referendos de España y Luxemburgo.

También me complace que el texto actual incorpore la enmienda 18, la cual declara expresamente que es necesario satisfacer hasta cierto punto las objeciones de los ciudadanos de países como Francia y los Países Bajos. Esto está claro como el agua, y es eso lo que lo hace un buen informe, cuyo fundamento es que debemos seguir adelante, que debemos tener el valor de salir de este punto muerto, pero que debemos hacerlo a través de las opciones que se nos ofrecen; el período de reflexión en que nos encontramos actualmente, tomando en consideración la opinión pública, incluso la de los países en que el resultado de los referendos ha sido negativo. Este me parece un planteamiento sano, y es por ello por lo que los miembros de la delegación de la CDA apoyamos con entusiasmo esta forma de proceder.

 
  
MPphoto
 
 

  Philip Claeys (NI).(NL) Señor Presidente, medio año después del «no» francés y neerlandés, vemos cómo el Parlamento Europeo tira a la papelera la voluntad democráticamente expresada por la mayoría. Parece que es absolutamente necesario que la Constitución entre en vigor, pase lo que pase, en algún momento del año 2009. Es irónico que una de las razones citadas en el informe para justificar la necesidad de una Constitución Europea es que después de las entradas de Bulgaria y Rumanía no será posible ninguna ampliación con arreglo al actual Tratado de Niza.

Es bien sabido que la oposición a nuevas ampliaciones, y seguramente a la posible entrada de Turquía, fue una de las principales razones del rechazo de la Constitución. Hoy se ve que esta Cámara demuestra una vez más lo lejos que está de los ciudadanos a los que así y todo pretende representar.

 
  
MPphoto
 
 

  James Hugh Allister, Adam Jerzy Bielan, Jens-Peter Bonde, Mogens N.J. Camre, Ryszard Czarnecki, Hélène Goudin, Daniel Hannan, Michał Tomasz Kamiński, Nils Lundgren, Ashley Mote, Carl Schlyter, Esko Seppänen, Kathy Sinnott y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (EN) Dejemos que los ciudadanos decidan.

Solo se pueden modificar los tratados por unanimidad. La propuesta de Constitución ha sido rechazada por el 55 % de los electores en Francia y un 62 % en los Países Bajos. Hay que respetar este veredicto. Por lo tanto, la propuesta de Constitución ESTÁ muerta con arreglo a las normas aprobadas por unanimidad entre los Estados miembros de la UE.

La próxima reunión del Consejo Europeo tiene que declarar, en consecuencia, que el proyecto de texto está muerto; reflexionar sobre los votos del «no»; volver a leer las cuestiones de la Declaración de Laeken y retomar los primeros originales.

La condición indispensable es decidir si los Tratados requieren la aprobación popular. Creemos que los tratados han de ser aprobados por referendo en todos los Estados miembros donde sea jurídicamente posible. Sería deseable que los referendos se celebraran en la misma fecha.

Hay que pedir tanto a los defensores como a los detractores de la Constitución que elaboren un texto conjunto para el debate sobre las posibilidades futuras. Puede incluir enmiendas conjuntas sobre la transparencia y los procedimientos democráticos, sobre los que el grupo de trabajo puede opinar. Incluirá seguramente diferentes propuestas para catálogos de competencias sobre los que los miembros pueden discrepar.

Tras un año de debate, conviene presentar dos alternativas a los electores nacionales: Por un lado, una Constitución renovada; por otro, un Acuerdo de Cooperación entre las democracias europeas.

La nueva Convención, elegida directamente, tiene que trabajar en público en grupos de trabajo y sesiones plenarias durante un año. Habrá un grupo de trabajo especial por cada capítulo de los Tratados vigentes para permitir una simplificación drástica de los textos complicados que ahora existen.

Por último, el Pleno de la Convención podrá adoptar dos propuestas diferentes, un proyecto de Constitución y un proyecto de Acuerdo de Cooperación y, a continuación, preguntar a los electores qué es lo que prefieren.

Cuando tengamos el veredicto de los ciudadanos, los Estados miembros podrán, en ese momento, reunirse en una conferencia intergubernamental formal y adoptar las decisiones necesarias para que se aprueben formalmente, según las exigencias de las constituciones nacionales. Si uno o dos Estados miembros rechazan los proyectos, deberá hallarse una solución por unanimidad con respecto a las normas del juego acordadas para los cambios en los Tratados.

Nosotros, que somos minoría en la Comisión Constitucional del Parlamento Europeo y en el Intergrupo SOS Democracia en el Parlamento Europeo, esperamos y creemos que los ciudadanos de la mayor parte de los Estados considerarán que no existe ninguna necesidad de una constitución que vaya más allá de sus propias constituciones nacionales. Esperamos que los defensores de la Constitución demuestren el mismo respeto por la democracia.

Nuestra alternativa se puede fundamentar en siete amplias propuestas:

1) Un acuerdo de cooperación en lugar de una Constitución

La Constitución está muerta. En vez de una Constitución complicada y el Tratado de Niza, que tiene prioridad sobre las constituciones nacionales, queremos un acuerdo de cooperación con menos de 50 artículos. Los países que no quieran adherirse al acuerdo de cooperación pueden elegir un acuerdo de libre comercio en su lugar.

El Consejo Europeo deberá crear un grupo de trabajo con igual número de defensores y detractores de la Constitución con el fin de presentar una propuesta de reglamento que sea lo suficientemente flexible para unir y no para dividir a Europa, tal como hemos visto que hace la Constitución.

2) Apertura y transparencia

La apertura y el pleno acceso a la documentación será la norma principal. Todas las excepciones se aprobarán con un apoyo del 75 %. El Defensor del Pueblo, el Tribunal de Cuentas y el Parlamento de la UE deberán poder controlar todos los gastos.

3) Elecciones directas

Los dirigentes deberán ser responsables directos a través de la urna ante quienes tienen que acatar sus decisiones en cada país.

4) Una mayoría del 75 % en el Consejo con derecho de veto

Las leyes deberán aprobarse por unanimidad o por una mayoría del 75 % entre los Estados miembros y por mayoría simple en el Parlamento de la Unión Europea. Deberá existir la oportunidad de ejercer el veto, cuando un Parlamento nacional vote en contra de una propuesta de legislación de la UE y solicite al primer ministro o presidente que saque el caso a colación en la próxima cumbre.

5) Subsidiariedad ascendente

Los Parlamentos nacionales controlarán el principio de subsidiariedad. Hay que proceder a una revisión crítica de las 100 000 páginas de legislación vigente y, en su mayoría, deben eliminarse o devolverse a los Estados miembros.

6) Una mayor flexibilidad y condiciones mínimas

Las leyes deberán aprobarse como un conjunto común de normas mínimas que da a los Estados miembros una mayor flexibilidad y la posibilidad de disponer de un mayor grado de protección en seguridad, sanidad, medio ambiente, condiciones laborales, condiciones sociales y protección del consumidor. Preferiríamos el reconocimiento mutuo a una armonización total.

7) Una cooperación mejorada en vez de una unión obligatoria

La política exterior y de seguridad, la cooperación en la zona euro y la cooperación jurídica no deberán ser parte obligatoria de la cooperación, sino que podrán transferirse a una cooperación mejorada si así lo desean los distintos países. La defensa deberá excluirse del marco de la Unión.

 
  
MPphoto
 
 

  Pervenche Berès (PSE), por escrito. – (FR) Con este informe sobre el período de reflexión, el Parlamento tenía una ocasión única de hacer un trabajo útil: habría podido ser la primera institución europea en lanzar la reflexión sobre las opciones realistas para salir de la situación creada por el doble «no» francés y neerlandés, en torno a dos orientaciones: un texto constitucional recentrado en las partes I y II y una revisión de la parte III dedicada a las políticas. Era la voluntad de los coponentes del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea y del Grupo de los Demócratas y Liberales por Europa, cuyos constantes esfuerzos saludo, y junto a los cuales he firmado enmiendas a favor de un «núcleo constitucional».

El Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos y el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo han rechazado esta línea política pragmática y útil, reafirmando su adhesión al texto actual de la Constitución. La idea es que es posible hacer que franceses y neerlandeses vuelvan a votar el mismo texto. Esta denegación del voto de los pueblos es estéril, cualesquiera que hayan sido las posiciones de unos y otros: por ello, celebro que la delegación socialista francesa, con pocas excepciones, se haya abstenido. Al final, el único mensaje útil que se desprende de este texto es que el período de reflexión debe continuar hasta junio de 2007.

 
  
MPphoto
 
 

  Kathalijne Maria Buitenweg y Joost Lagendijk (Verts/ALE), por escrito. (NL) La pausa para reflexionar sobre la Constitución Europea se ha caracterizado hasta ahora más por el silencio que por el debate. Aunque el Parlamento, por medio de esta resolución, está haciendo un intento encomiable de relanzar el debate, la resolución también manifiesta la expectativa de que un resultado del periodo de reflexión será el mantenimiento del texto actual de la Constitución, cosa que me parece engañosa e indeseable, en la medida en que no tiene en cuenta el rechazo de la Constitución por los electorados francés y neerlandés. Es lamentable que el Parlamento, en este punto, haya hecho caso omiso a las advertencias formuladas por sus ponentes, el señor Duff y el señor Voggenhuber, y por esta razón me he abstenido en la votación final sobre la resolución.

El periodo de reflexión debe utilizarse para preparar un acuerdo sobre el procedimiento de una nueva reforma de los Tratados que sea lo más democrático posible. Al decir «no» a la Constitución, los franceses y los neerlandeses sin duda no dijeron «sí» al rumbo que sigue hoy Europa.

 
  
MPphoto
 
 

  Charlotte Cederschiöld, Christofer Fjellner, Gunnar Hökmark y Anna Ibrisagic (PPE-DE), por escrito. (SV) Hemos votado a favor del informe sobre una evaluación del debate sobre la Unión Europea. Creemos que el informe es en lo esencial correcto, pero queremos hacer hincapié en que no es tarea de las instituciones europeas convencer a los ciudadanos de qué cambios son necesarios o constructivos. La formación de la opinión y el debate político deben basarse en el compromiso de los individuos e inspirarse en los que desempeñan un papel en la sociedad democrática, en los partidos políticos y en otras asociaciones voluntarias.

 
  
MPphoto
 
 

  Dorette Corbey (PSE), por escrito. (NL) El informe Duff/Voggenhuber se equivoca al enjuiciar las realidades políticas, tanto en los Países Bajos como en Francia. Exigir, como hace, que se garantice que la Constitución entre en vigor en 2009 es un insulto no solo a los votantes neerlandeses, sino también al Estado de Derecho en la UE. Otros pasajes (apartados 1, 5, 7 y 31) tampoco hacen justicia al inequívoco voto negativo en los Países Bajos. Por esa razón me parece imposible votar a favor del informe.

También creo que los Países Bajos tienen que dejar claro precisamente lo que quieren, tanto si desean renegociar la Constitución, como si prefieren continuar basándose en el Tratado de Niza o empezar todo el proceso de nuevo. Si los Países Bajos optan por la renegociación, tendrán que señalar claramente lo que quieren. Un mensaje claro de los Países Bajos a esta Cámara habría sido muy útil, teniendo en cuenta el hecho de que, en los Países Bajos, el debate se ha cerrado.

 
  
MPphoto
 
 

  Emanuel Jardim Fernandes (PSE), por escrito. (PT) Apoyo y he votado a favor del informe que tenemos sobre la mesa. La Constitución Europea no ha «muerto». Los votos en contra en los referendos francés y neerlandés sobre el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa no fueron un «certificado de defunción», sino únicamente el aplazamiento del proceso de ratificación en curso por entonces.

Sin embargo, a la vista de los resultados negativos en Francia y los Países Bajos, no parece posible continuar tratando de ratificar el texto actual sin modificarlo. Dicho esto, la idea de abandonar el proyecto de Constitución es totalmente descabellada. Un acuerdo constitucional, tal como señalan los ponentes, es esencial si la UE quiere ganarse (o recuperar) la confianza de los ciudadanos europeos, mantener la dinámica de la integración europea y desempeñar un papel creíble en la escena internacional.

Sobre este telón de fondo, el «periodo de reflexión» debería servir para relanzar el proyecto de Constitución, basado en debates públicos amplios sobre el futuro de Europa en los que participaran los ciudadanos, la sociedad civil, los interlocutores sociales y los Parlamentos regionales y nacionales. La finalidad de este debate debería consistir en clarificar, profundizar y perfeccionar la Constitución, examinar las críticas que se le hacen, encontrar soluciones a la crisis constitucional y abordar las preocupaciones de los ciudadanos de Europa.

 
  
MPphoto
 
 

  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. (PT) Hemos votado en contra de este informe, que consideramos que supone una presión inaceptable sobre los Estados miembros y sus instituciones democráticas, tras el rechazo de la denominada Constitución Europea por los ciudadanos de Francia y los Países Bajos.

Aunque el Parlamento reconoce que la ratificación ahora de la Constitución chocaría con «dificultades que podrían resultar insuperables», a menos que pudieran tomarse medidas para abordar las preocupaciones expresadas en Francia, los Países Bajos y otros Estados miembros, la mayoría seguiría adelante y transformaría el actual periodo de reflexión en el relanzamiento del borrador de la Constitución, sobre la base de un debate público más amplio acerca del futuro de la integración europea.

Lo que la mayoría del Parlamento querría ver es una mayor campaña de propaganda para presionar a los ciudadanos a aceptar la denominada Constitución Europea.

Aunque estamos de acuerdo con que el Tratado de Niza no constituye una base para el futuro –y por eso hemos votado en contra–, nos oponemos a los intentos de continuar por el camino de un mayor neoliberalismo, federalismo y militarismo.

Queremos una Europa en la que haya una mayor cooperación entre Estados miembros iguales y soberanos, una mayor cohesión económica y social, una mayor solidaridad y un compromiso auténtico con la paz y el progreso social.

 
  
MPphoto
 
 

  Robert Goebbels (PSE), por escrito. – (FR) El fracaso del Tratado constitucional es menos un problema de texto que de contexto. Desde el exterior, Europa se ve como la entidad política en que mejor se cumplen las libertades públicas, los derechos sociales y la preservación del medio ambiente de todo el mundo.

Pero, en el interior, las poblaciones dudan de un proyecto de integración para el que los Estados se niegan a poner los medios. El informe del Parlamento no aporta ninguna respuesta a las dudas, los temores y los egoísmos nacionales. En vez de atacar los problemas: la falta de crecimiento, el desempleo y las tensiones en el campo y en la ciudad, la Comisión y el Parlamento preconizan el diálogo, los foros, en breve «la cháchara».

Diálogo, sí, ¿pero sobre qué? ¿Sobre asuntos a los que la clase política no es capaz de dar respuesta? A la Unión le falta no solo una visión de futuro concreta, sino sobre todo auténticos hombres de Estado. Si a pesar de todo he votado a favor del informe, ha sido por no unir mi voz a la de quienes se oponen a una Europa más integrada y solidaria.

 
  
MPphoto
 
 

  Mathieu Grosch (PPE-DE), por escrito. (DE) El debate sobre las grandes cuestiones europeas que se ha producido en los últimos meses se ha caracterizado más por la emoción que por el pensamiento. Tanto si hablamos de la Constitución como de la directiva de servicios o de REACH –por nombrar solo unos pocos casos–, el reto que tenemos que afrontar es la simplificación del lenguaje que usamos y la manera en que nos comunicamos, para no ceder el terreno a los denominados populistas. Apenas alguna otra institución posee tantas estructuras y tantos medios para apoyar la comunicación, y apenas también ninguna otra institución utiliza un lenguaje cuya complejidad abre la puerta a las tergiversaciones deliberadas o involuntarias. Con demasiada frecuencia, las dos cosas que se quedan en agua de borrajas en cualquier debate sobre Europa son la referencia común a lo que se ha conseguido y una explicación de las novedades introducidas en ese contexto. Hay fundamentalmente dos grandes escuelas de pensamiento en lo que se refiere al futuro de Europa. Una de las cosas que ha hecho la Constitución ha sido demostrar cómo los que quieren más Europa y los que quieren menos se aúnan para frenar el avance de Europa, no por su manera de pensar, sino por la orientación de su voto. Si estas contradicciones se aclaran y resultan más fácilmente comprensibles en provecho de los ciudadanos, el resultado será un nuevo y auténtico debate europeo. El informe Duff va en la dirección correcta; todo lo que se necesita es acción.

 
  
MPphoto
 
 

  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. (PT) La mayoría del Parlamento, incluidos los socialistas y socialdemócratas portugueses, ha aprobado un informe que lanza las campanas al vuelo.

Al amparo de un «periodo de reflexión» dice que debe haber debate, aunque, abandonando la prudencia, ha anunciado ya su conclusión: «relanzar el proyecto constitucional»; «evitar otra derrota»; «ampliar» el «consenso constitucional»; «dar publicidad», con «fondos suficientes», «tranquilizar y convencer a la opinión pública» y «garantizar que la Constitución entre en vigor» «en 2009».

Dejando aparte el hecho de que no tiene poder para hacer esto, el Parlamento está intentando confundir las cosas y declarar fraudulentamente que la «Constitución Europea» no ha sido rechazada realmente. Ha sido rechazada por los franceses y por los neerlandeses, con lo cual ha dejado de tener valor alguno, por lo menos de acuerdo con los Tratados.

No es una coincidencia que la UNICE, la asociación de empresarios europeos, diga en una carta a la Presidencia austriaca: «hay una urgente necesidad de encontrar la salida a la crisis actual de la UE». Continúa diciendo que la «pausa para reflexionar… parece estar más marcada por la pausa que por la reflexión».

Los capitanes europeos de la industria y las fuerzas políticas que ejecutan sus directrices están, una vez más, en contra de los deseos de los ciudadanos, intentando recuperar la iniciativa.

 
  
MPphoto
 
 

  Ewa Hedkvist Petersen (PSE), por escrito. (SV) He votado a favor del apartado 27, pero no comparto su segunda frase. No hace falta tranquilizar a la opinión pública. Los ciudadanos pueden pensar por sí mismos y adoptar su propio punto de vista acerca de la Constitución.

 
  
MPphoto
 
 

  Sérgio Marques (PPE-DE), por escrito. (PT) Quiero felicitar al señor Duff y al señor Voggenhuber por su excelente informe sobre el periodo de reflexión: estructura, temas y contexto de una evaluación del debate sobre la Unión Europea. Estoy de acuerdo con la propuesta de que este periodo de reflexión se utilice para relanzar el proyecto constitucional sobre la base de un amplio debate público en torno al futuro de la integración europea.

También estoy de acuerdo con la sugerencia de que este nuevo diálogo democrático, que debería verse como una oportunidad para promover la democracia europea, debería conducirse y coordinarse en toda la Unión, estructurado por temas comunes y en fases realistas de acuerdo con un marco acordado para la evaluación y concebido para dar pie a opciones políticas decisivas.

También reconozco que es estratégicamente importante para las instituciones políticas fomentar una actitud activa por parte de los medios de comunicación (en particular la televisión, la prensa y la radio local) y de lograr que den publicidad e intensifiquen el debate.

Estoy de acuerdo, además, con que las conclusiones del periodo de reflexión deberían redactarse a más tardar durante la segunda mitad de 2007, y que debería alcanzarse una decisión clara en esa fase sobre cómo proceder con la Constitución, y que, en cualquier caso, deberían hacerse todos los esfuerzos por garantizar que la Constitución entre vigor en 2009.

 
  
MPphoto
 
 

  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Celebro este informe que aclara, tras el «no» francés a la Constitución, dónde estamos en lo que se refiere a las futuras reformas constitucionales de la UE.

Los ponentes tienen razón al observar que la Unión dispone de varias opciones, que van desde el abandono total del proyecto constitucional, seguir intentando ratificar el texto actual sin modificaciones, intentar aclarar o añadir nuevos elementos al texto actual, reestructurar o modificar el texto o embarcarse en una nueva versión.

No se deberían sacar conclusiones sobre estas opciones hasta que concluya el período de reflexión, que tendrá lugar en el segundo semestre de 2007.

 
  
MPphoto
 
 

  Erik Meijer (GUE/NGL), por escrito. (NL) En la Constitución, que los votantes de los Países Bajos y Francia rechazaron por amplia mayoría, había un poco de todo. La mayoría del electorado está a favor de que las reuniones del Consejo se abran al público, de una prueba de subsidiariedad por parte de los Parlamentos nacionales o de los tímidos avances hacia una iniciativa ciudadana en el artículo 47. Estas cosas se podrían haber introducido hace mucho tiempo, incluso sin Constitución. Mucho más controvertidas eran las decisiones de política económica y militar que este texto iba a consagrar, como que la libre competencia sin trabas fuera uno de los principales objetivos de la UE, la cada vez más amplia liberalización de los servicios o el constante perfeccionamiento de los sistemas de armamentos de los Estados miembros. Ambos ponentes quieren adoptar la práctica de las ventas condicionadas, que implica que los aspectos positivos son rehenes de los negativos, en la creencia de que su aprobación es solo una cuestión de tiempo. Incluso quieren frenar la admisión de nuevos Estados miembros hasta el momento en que se haya aprobado la Constitución.

Mi partido, el Partido Socialista, es el más grande de los que, en los Países Bajos, hicieron campaña con éxito contra este proyecto de Tratado Constitucional. Después de su rechazo por los votantes, hemos presentado propuestas en el Parlamento neerlandés en torno a la transparencia, la prueba de subsidiariedad y la iniciativa ciudadana, similares a las que el señor Brok recomendó a esta Cámara en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, la misma alternativa que he presentado en la enmienda 6, cuyo rechazo representa una oportunidad perdida.

 
  
MPphoto
 
 

  Cristiana Muscardini (UEN), por escrito. (IT) Señor Presidente, la escasa atención prestada a las raíces históricas y religiosas de la Unión, el insulso enfoque de «corta y pega» para insertar la Carta de los Derechos Fundamentales en el Tratado sin que nadie tenga la oportunidad de intervenir en su contenido, la inexistente o, en todo caso, limitada información que ha llegado a los europeos con respecto a las decisiones adoptadas en la Convención y un proceso de ampliación que, a pesar de su indudable valor añadido para enriquecer a toda Europa, se presentó a los europeos sin una campaña efectiva de los medios de comunicación que explicara las razones de la ampliación y las oportunidades que ofrecía a todo el mundo, son solo algunas de las razones del fracaso del proceso de ratificación de un Tratado que debería haber sido parte fundamental de una Unión con la que, lamentablemente, incluso hoy, sus propios ciudadanos encuentran difícil identificarse.

Estoy convencida de que las mejoras introducidas en el Tratado Constitucional son necesarias y, teniendo esto presente, esperamos que al final del periodo de reflexión podamos embarcarnos en una nueva vía que nos permita clarificar los aspectos hoy controvertidos de manera más eficaz y comprensible.

Por esta razón, votaremos a favor de esta resolución confiando en que, con la implicación de todas las instituciones comunitarias y nacionales y de los representantes de la sociedad civil y del mundo académico, podamos llegar rápidamente a un texto nuevo y quizás simplificado, pero que esté dotado de un alma común, con la que todos los europeos se puedan identificar.

 
  
MPphoto
 
 

  Athanasios Pafilis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) El informe constituye un intento inaceptable de distorsionar la voluntad de los ciudadanos de Francia y los Países Bajos, que rechazaron alborozadamente el reaccionario Tratado Constitucional europeo, intentando introducirlo de nuevo por la puerta trasera.

El informe ni siquiera se molesta en negociar enmiendas menores sobre el contenido de la Constitución Europea, que da por hechas. Con el desprecio más absoluto de la voluntad expresada por los ciudadanos, intenta organizar una campaña de desinformación a fin de coaccionar a los trabajadores para que finalmente acepten la Constitución Europea, de manera que pueda entrar en vigor en 2009.

Por eso quiere organizar un «diálogo social» concertado y concede a los medios de comunicación un papel todavía más activo en el intento de lavar el cerebro a las masas de manera que, con una pistola en su cabeza, consientan en la adopción de la Constitución Europea. Por eso propone que haya una riada de dinero, para conseguir el objetivo de cambiar la mentalidad de la gente.

Necesitan aceptar el hecho de que la Constitución Europea ha muerto y ninguna campaña para coaccionar a las masas la va a resucitar. Los ciudadanos de la UE necesitan entender que nunca saldrá una buena Constitución Europea de la unión imperialista del capital europeo. El único desarrollo positivo para los trabajadores y las clases trabajadoras es la política de debilitar la UE y enterrar finalmente cualquier intento de volver a introducir nada que se denomine acuerdo constitucional de este organismo reaccionario.

 
  
MPphoto
 
 

  Tobias Pflüger (GUE/NGL), por escrito. (DE) Estas son las razones por las que todavía rechazo la Constitución de la UE:

1. Si nos queda cualquier esperanza de una Europa social y civil, el Tratado Constitucional de la UE debe archivarse de una vez por todas.

2. La Constitución de la UE intenta acelerar significativamente la militarización de la UE y (en III-311) establece toda una serie de proyectos militaristas.

3. La Constitución de la UE intenta preparar a la UE para poder hacer la guerra a escala mundial. Despeja el camino a intervenciones militares en todo el mundo (I-41,1 y III-309).

4. El Tratado Constitucional de la UE incluye la obligación explícita de rearmarse (I-41,3). Si se ratificara, habría una tendencia todavía mayor a gastar más dinero en armamentos.

5. Con el Tratado Constitucional de la UE, su política se vería condicionada únicamente por los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y no por la Carta en su conjunto (I-3,4). Eso permitiría que la UE los interpretara de manera que pudiera hacer la guerra incluso sin un mandato de las Naciones Unidas.

6. El Tratado Constitucional de la UE sirve de proyecto programático, permitiendo que avance la militarización de la UE sin tener en cuenta los Tratados tal como están en la actualidad. Entre los ejemplos de esto están la ampliación de la Agencia de Armamentos de la UE (III-311) y el establecimiento de los Grupos de Batalla (III-312).

7. El Tratado Constitucional de la UE trata de constitucionalizar el neoliberalismo (III-177), de lo que la directiva antisocial llamada Bolkestein no es sino un anticipo. La propuesta de la Canciller federal alemana, la señora Merkel, de que se podría maquinar la repetición del voto en Francia y los Países Bajos añadiendo a la Constitución de la UE una declaración sobre la «dimensión social» de Europa que no sería legalmente vinculante, es nada menos que un escándalo.

 
  
MPphoto
 
 

  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) Una de nuestras preocupaciones más apremiantes es preparar la estructura institucional de la UE para los próximos retos, como las futuras rondas de ampliación. Estoy de acuerdo, por consiguiente, con que pronto tengamos que reanudar el debate institucional. Siento también que haya que concluir el debate que empezó con el «Tratado Constitucional». Acepto y apoyo la idea de que debe haber reflexión, debate y conclusión en este asunto. Por otra parte, ni acepto ni apoyo la idea que está detrás de lo que algunos han venido diciendo, concretamente que solo hay un resultado posible, cualquiera que este sea. El debate, y en particular el necesario debate con los ciudadanos, es por definición abierto y libre, y me opondré enérgicamente a cualquier intento de restringirlo.

 
  
MPphoto
 
 

  Alyn Smith (Verts/ALE), por escrito. (EN) El proyecto de Constitución no era el camino que Europa debía seguir, por lo que los intentos para rehabilitarlo no son bien acogidos. Seré el primero en decir que la UE necesita una nueva manera de trabajar y, una nueva Constitución, pero no el texto viciado que los electores rechazaron de forma tan aplastante en los Países Bajos y en Francia. Es necesario que llevemos de nuevo a la UE a los principios originales y que discernamos para qué sirve, en qué ámbitos supone un valor añadido y en cuáles no. En toda la UE, sus instituciones y sus prácticas no tienen muy buena acogida por parte de nuestro electorado, y no podemos reprochárselo; tenemos que cambiar nuestra manera de trabajar. Si la UE no existiera tendríamos que inventar una, pero no en el marco del proyecto de Constitución ni en su forma actual.

 
  
MPphoto
 
 

  Geoffrey Van Orden (PPE-DE), por escrito. (EN) He votado en contra de este informe ya que me opongo totalmente a toda iniciativa de resucitar la Constitución europea. El fracaso de la Constitución, que acogemos con satisfacción, hubiera tenido que brindar a los dirigentes de las naciones europeas la oportunidad de reflexionar verdaderamente sobre la naturaleza y la dirección de la Unión Europea. No cabe duda de que los británicos, y los ciudadanos de muchos otros países, no quieren subsumir su nación en un Estado llamado Europa.

Mucha gente comparte la visión de los conservadores británicos de una UE que es una comunidad dispersa de naciones soberanas, centrada en el mercado único y que coopera estrechamente en otros ámbitos donde existe un valor añadido real. Observo con preocupación la determinación de los eurointegracionistas de volver a presentar una Constitución Europea en 2009, gastar más dinero público en campañas de propaganda con el fin de apoyar este objetivo e introducir limitaciones políticas y geográficas en la UE.

 
  
MPphoto
 
 

  Diana Wallis (ALDE), por escrito. (EN) He votado en contra de la enmienda nº 26, segunda parte. Esto no hay que entenderlo como que estoy en contra de un referendo consultivo en toda Europa. En realidad, estoy muy a favor. Sin embargo, toda la experiencia académica y práctica en referendos indica que no deben celebrarse el mismo día que las elecciones para elegir una asamblea representativa o Parlamento.

 
  
MPphoto
 
 

  Anna Záborská (PPE-DE), por escrito. – (FR) Las conclusiones de este informe no respetan la situación actual en la Unión Europea: ¿cómo podemos declarar que la ratificación de la Constitución europea debe tener lugar en 2009 y que el Tratado de Niza es completamente inútil? ¿Cómo podemos hablar de un «período de reflexión» cuando el proyecto de Constitución actual ha sido definitivamente rechazado por dos Estados fundadores de la Unión?

El Tratado actual es sin duda insuficiente, pero nos es útil. Debe mejorarse de forma progresiva con otros tratados y otros acuerdos, que podrían incluir algunos elementos de la parte 1 de la Constitución. En esta fase de la reunificación europea, ¿no es prematura una Constitución?

Actualmente, es más necesario que nunca, en interés de los Estados miembros y de los ciudadanos, y en el interés europeo, acercarse a las realidades concretas que viven los ciudadanos de los nuevos Estados miembros y no ignorarlas, si no queremos acentuar aún más el déficit democrático.

¿Podremos dar confianza a los nuevos países para hacerles creer en el proyecto europeo? No saquemos conclusiones prematuras en nombre de los ciudadanos de los Estados miembros.

 
  
  

- Informe Tannock (A6-0399/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Christopher Heaton-Harris (PPE-DE).(EN) Señor Presidente, es bien conocido que este Parlamento lucha por comunicarse con los ciudadanos que supuestamente representa. Hace poco hablé con un grupo sobre cómo resolver mejor este problema y me han dicho que, en general, se consideraba que los políticos eran aburridos, grises y utilizaban un lenguaje completamente anticuado.

Amablemente sugirieron lo siguiente, utilizando las palabras de un artista contemporáneo conocido por sus grabaciones, Tony Hatch, sobre cómo lograr que se entienda mejor la política europea de vecindad. Dijeron: «Vecinos, todo el mundo necesita buenos vecinos; un solo saludo con la mano cada mañana ayuda a que un día sea mejor. Los vecinos necesitan conocerse mutuamente; la puerta de al lado solo está a un paso. Vecinos, todo el mundo necesita buenos vecinos; con un poco de comprensión uno puede encontrar la armonía perfecta. Los vecinos han de estar allí cuando se necesitan; aquí es donde los buenos vecinos se convierten en buenos amigos.»

Para todos los que conocen la obra de Tony Hatch, estarán muy orgullosos de que esto se haya leído hoy aquí.

 
  
MPphoto
 
 

  Roselyne Bachelot-Narquin (PPE-DE).(FR) Señor Presidente, Señorías, he apoyado el informe del señor Tannock sobre la política europea de vecindad, aprobado el mismo día que el informe Duff-Voggenhuber sobre el futuro del proceso constitucional. El Parlamento ha adoptado así una posición política coherente y ambiciosa, cosa que me complace mucho.

En efecto, no habrá ratificación de un Tratado Constitucional sin unas fronteras claramente establecidas, que permitan decir cuáles son los Estados de Eurasia que no tienen visos de adherirse y los que deben prepararse para ello activamente. Además, las ambiciones de la Unión Europea pasan por una política exterior y de seguridad común que, antes de situar a la Unión en el gran escenario diplomático internacional, debería centrarse en su esfera de influencia, a través de cooperaciones con los Estados y posibles comunidades políticas de nuestro entorno. El objeto de esta útil aportación del Parlamento es simplemente definir el futuro contenido de la política de vecindad hacia Rusia, Turquía, Oriente Próximo y el Magreb.

Por último, me complace la alusión en el informe a la necesidad de definir en un futuro próximo esta política de vecindad de común acuerdo con las organizaciones paneuropeas existentes, como la OCDE y el Consejo de Europa.

 
  
MPphoto
 
 

  Gyula Hegyi (PSE).(HU) Señor Presidente, ha sido un placer votar a favor del informe sobre la política europea de vecindad. La Unión Europea no es un fuerte; la Unión Europea no es una isla. Necesitamos buenos vecinos, Estados asociados que cooperen. Cuantos más países de nuestro alrededor vivan en paz, estabilidad y prosperidad, más seguros estaremos.

La razón por la que he pedido la palabra es que en mi opinión la importancia de una buena política de vecindad excede con mucho la interpretación que hace de ella actualmente la Unión Europea. En nuestro pensamiento actual, la ampliación forzosa desempeña un papel mucho más importante que la política de vecindad. Algunos países nunca podrán llegar a ser miembros de la Unión Europea, a otros les damos vagas promesas y algunos consideran privilegiados a otros más. Creo que sería más inteligente desarrollar un tipo de estatuto asociado especial y ampliar la política de vecindad. En lugar de aceptar a algunos países y hacer caso omiso de otros, castigándolos, deberíamos pensar en términos de una buena política de vecindad.

 
  
MPphoto
 
 

  Emanuel Jardim Fernandes (PSE), por escrito. (PT) La UE no debe pasar por alto su deber de abogar por el respeto del Derecho internacional y el desarrollo de una economía social de mercado. Así pues, tenemos que conformar la imagen de la UE en el mundo, dando a la política europea de vecindad (PEV) un papel central para mantener relaciones constructivas con los que están más cerca de nosotros, para construir un área de paz y prosperidad.

He votado a favor del informe Tannock debido a la importancia que concede al artículo 6 del Tratado de Maastricht como piedra angular de la PEV, aunque dejando claro que esta política no es una alternativa al ingreso en la UE.

Por último, doy la bienvenida al reconocimiento de la contribución hecha por socios futuros como Cabo Verde a nuestra lucha común contra el terrorismo, el tráfico ilegal de armas, la pobreza y la esclavitud humana. Este reconocimiento proviene de las excelentes posiciones geoestratégicas adoptadas por esos socios y las reformas fundamentales que muchos de ellos han emprendido, por no mencionar la antigua afinidad cultural e histórica con la Europa continental y con las regiones más remotas, incluidas las del Atlántico, debido a su proximidad geográfica.

 
  
MPphoto
 
 

  Hélène Goudin, Nils Lundgren y Lars Wohlin (IND/DEM), por escrito. (SV) Hablando en general, la Lista de Junio apoya la política de vecindad de la UE porque está encaminada a fortalecer la democracia y promover el comercio y la prosperidad en países inmediatamente vecinos de la UE. Por ello hemos votado a favor del informe en la votación final.

Creemos que los instrumentos para la política de vecindad tienen que ser flexibles y económicos. Tiene que haber unos requisitos claros para consolidar los resultados.

La política de vecindad debería limitarse a cuestiones relativas a la cooperación comercial, la democracia y los derechos humanos. No debe utilizarse, como se hace ahora, para extender el ámbito de intereses de la UE a la política común exterior y de seguridad.

 
  
MPphoto
 
 

  Sérgio Marques (PPE-DE), por escrito. (PT) La Política Europea de Vecindad (PEV) es indicativa de la gran importancia que la UE concede a la construcción de relaciones futuras con sus vecinos, sean o no países candidatos al ingreso en la UE. Redunda sin duda en interés de la UE promover el desarrollo democrático en su vecindad inmediata.

La PEV debería elaborar una estrategia más clara de relaciones con nuestros vecinos que contribuya a construir y desarrollar un espacio común de paz, estabilidad, seguridad, respeto de los derechos humanos, democracia, Estado de Derecho y prosperidad, y ofrezca a los países asociados relaciones privilegiadas y una posición destacada en las relaciones externas de la UE con otras regiones del mundo.

Apoyo las propuestas del ponente que destacan la necesidad de incrementar los fondos para el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (ENPI) para abordar el problema del acceso al mercado interior, para establecer una clara estrategia con vistas a combatir el terrorismo internacional y el crimen organizado, para mejorar la legislación sobre redes de energía y de transporte y cooperar en cuestiones ambientales.

Por último, hay que conceder especial relevancia a la política energética, teniendo en cuenta que la UE está rodeada por las mayores reservas de gas y petróleo del mundo.

 
  
MPphoto
 
 

  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Acojo con agrado este informe. La política europea de vecindad es una estrategia fundamental que permite a la UE ampliada establecer relaciones estructuradas con todos sus nuevos vecinos del este y del sur, con el objetivo de defender y reafirmar los valores comunes de la democracia, el respeto de los derechos humanos y el desarrollo de políticas comunes.

 
  
MPphoto
 
 

  Tobias Pflüger (GUE/NGL), por escrito. (DE) El informe sobre el que ha votado hoy esta Cámara, del diputado al Parlamento Europeo Charles Tannock, conservador británico, refuerza una vez más los rasgos de la política de vecindad de la UE, que intenta perseguir los intereses geopolíticos de la UE, aunque se disimulen con la retórica sobre los derechos humanos.

1. La intención es que la política de vecindad de la UE sea un medio para crear un ámbito geopolítico de influencia para la Unión Europea y sus Estados miembros, centrando sus esfuerzos en la creación de «asociaciones privilegiadazas» para los países vecinos, incluidos los del Cáucaso meridional.

2. El informe es bastante franco sobre la orientación geostratégica de la política de vecindad, destinada a garantizar el suministro de materias primas a la UE. La «política energética» es un aspecto importante de la política de vecindad de la UE, al estar la UE «rodeada por las reservas más importantes del mundo de petróleo y gas natural (Rusia, la cuenca del Caspio, Oriente Próximo y África del Norte)». Subraya repetidamente el significado geostratégico de países de tránsito como Georgia y Armenia.

4. El plan es que la influencia de la UE se sustente provocando el cambio de régimen en Belarús y en todas partes. Basta con considerar el trato diferente aplicado en Belarús y Uzbekistán, el último de los cuales tolera la presencia de bases militares de Estados miembros de la UE, como la alemana en Termez, para que quede claro que aquí lo que más preocupa es la extensión del ámbito de influencia de la UE.

5. También en términos de política militar, los países vecinos quedan encadenados a la UE, con la idea de que puedan tomar parte en intervenciones militares y participar en las estructuras militares de la UE.

 
  
MPphoto
 
 

  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) La UE tiene todo a su favor para ser un agente importante en la escena internacional; no de la manera que algunos quisieran, pero seguramente un organismo importante en las relaciones internacionales.

Esta idea viene de la política europea de vecindad –en términos tanto formales como sustanciales– dado que, desde mi punto de vista, es de cajón que la UE puede y debe desempeñar su destacado papel en la escena internacional. Aunque estoy a favor de una mayor ampliación, soy también consciente del carácter finito del proceso y del hecho de que, pase lo que pase, siempre será necesario desarrollar una política encaminada a promover un amplio espacio de paz, estabilidad y prosperidad a nuestro alrededor. Eso es tanto una necesidad geoestratégica como una obligación moral.

Considero por ello que es de vital importancia para el Parlamento vigilar de cerca esta política –y el correspondiente marco financiero– porque se trata de un terreno en que es posible convertir las palabras en actos. La experiencia mediterránea puede que no prometa nada bueno, pero ha habido otras experiencias, más positivas, y debemos inspirarnos en ellas.

 
  
MPphoto
 
 

  José Ribeiro e Castro (PPE-DE), por escrito. (PT) Cabo Verde es un ejemplo perfecto de democracia, gobernanza y respeto de los derechos humanos y mantiene profundos vínculos históricos, políticos, culturales y geográficos con la UE. Eso la sitúa en una posición única y privilegiada para desarrollar vínculos más estrechos entre Europa y África. El país es también una avanzada estable y segura del espacio europeo.

Aunque está en la frontera sudoriental atlántica de Europa, Cabo Verde ha sido incluido en otros programas que, por sí mismos, ni reflejan la proximidad real del país, ni reconocen su identificación con los valores que compartimos, como el Estado de Derecho, la promoción de relaciones de buena vecindad y los principios de la economía de mercado y el desarrollo sostenible.

Es bien sabido que se ha hecho un primer contacto entre el Gobierno y el principal partido de la oposición de Cabo Verde, para exponer el caso del país y obtener un estatuto especial o establecer una asociación con la UE. La inclusión del país en la política de vecindad podría resultar un paso importante en esa dirección. Cabo Verde podría representar también un contrapeso crucial en esta política, que sería que todos los más pobres se centraran por escaso margen en las fronteras del sur y del este de la Unión.

Me complace que se hayan aprobado las enmiendas 36 y 38.

 
  
MPphoto
 
 

  Alyn Smith (Verts/ALE), por escrito. Yo mismo he visto en funcionamiento la política de vecindad de la UE en varios países y es vital mantener este ámbito de la política para poder extender nuestro espacio de democracia y libertad. La UE mira más al exterior de lo que a menudo se le reconoce, y mientras en los últimos años las preocupaciones internas reclamaban la mayor parte de los titulares, muchos de los logros han sido en el exterior, a menudo entre bastidores. Es fundamental que estas acciones prosigan y me complace haber apoyado esta resolución.

 
  
  

- Informe Estrela (A6-0402/2005)

 
  
MPphoto
 
 

  Frank Vanhecke (NI) (NL) Señor Presidente, el hecho de que el informe Estrela seguramente no sea el peor informe que hemos aprobado en la historia de este Parlamento es por supuesto consecuencia de nuestro acuerdo fundamental sobre el meollo de este asunto. Las mujeres tienen derecho a integrarse en el proceso laboral normal en pie de igualdad con los hombres en todos los aspectos, y además con el derecho a recibir un salario igual por un trabajo igual, aunque todos sabemos que se necesita todavía progresar más en este aspecto. Sobre esto, entonces, estamos de acuerdo.

Quiero señalar, sin embargo, que en cualquier Estado miembro de la Unión Europea, un número muy elevado de mujeres optan libremente por trabajar en casa en su propia familia, y que incluso más mujeres desearían tomar esta opción si fuera financieramente posible. El trabajo a tiempo parcial y unas buenas guarderías son soluciones parciales, pero el establecimiento de una paga parental completa para quienes trabajan en casa o tienen niños pequeños sería una buena medida. Además de esto, hay que decir que es preciso resolver la cuestión de los derechos de pensión y los acuerdos de seguridad social de los padres que trabajan en casa a tiempo total o parcial, cuya contribución a la sociedad tiene un valor incalculable.

 
  
MPphoto
 
 

  Anna Hedh, Ewa Hedkvist Petersen e Inger Segelström (PSE), por escrito. (SV) Hemos votado a favor de la enmienda 19. Interpretamos que el concepto de «ingreso mínimo garantizado», que aparece en la enmienda arriba mencionada, implica un nivel de vida razonable garantizado, ya que nos parece bien la idea de garantizar un nivel de vida razonable pero nos oponemos a la introducción de salarios mínimos regulados por el Estado.

 
  
MPphoto
 
 

  Timothy Kirkhope (PPE-DE), por escrito. (EN) Tanto yo como mis colegas conservadores británicos apoyamos plenamente el principio de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Creemos firmemente que tanto las mujeres como los hombres tienen que desempeñar un papel importante en la consecución de las metas económicas de la Estrategia de Lisboa, a saber, garantizar el crecimiento económico y unos elevados niveles de empleo a largo plazo.

Sin embargo, nos hemos abstenido en la votación de este informe ya que creemos que las medidas propuestas son tan preceptivas que servirían para poco para lograr mejorar la posición de las mujeres en la vida económica diaria de los Estados miembros de la UE, algo que es una meta deseable. Hombres y mujeres necesitan, ante todo, trabajar en sociedades donde el crecimiento económico dé lugar a más y mejores oportunidades profesionales y de empleo, lo que posibilitaría el más alto grado de prestaciones sociales que este informe considera su objetivo.

 
  
MPphoto
 
 

  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) El objetivo de la renovación económica, social y ambiental de la UE, tal como se proyecta en la Estrategia de Lisboa, era convertir Europa en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, con más y mejores empleos y mayor cohesión social.

Puesto que apoyo incondicionalmente estos objetivos, me preocupa principalmente el hecho de que las familias europeas sigan soportando desigualdades en nuestras sociedades. Hay que luchar contra ellas para ayudar a la gente a conciliar trabajo, familia y vidas privadas.

Esta es la única manera en que podemos construir una sociedad dedicada a la educación y formación continuadas, en cuya raíz esté el deseo de garantizar que nuestros ciudadanos sean gente entendida y bien informada.

Por ello he votado a favor del informe Estrela.

 
  
MPphoto
 
 

  José Albino Silva Peneda (PPE-DE), por escrito. (PT) La inclusión social y el respeto de la igualdad de género son principios fundamentales que sustentan la Estrategia de Lisboa.

Estos principios, sin embargo, no dejan de ser más que buenas intenciones.

Con respecto a la igualdad de género, la situación es muy alarmante: diferentes niveles de empleo, salario, acceso al mercado de trabajo y progreso en el mismo, educación y participación en programas de formación profesional. Las mujeres también tienen mayores dificultades para conciliar la vida laboral y familiar.

La igualdad de trato debería ser un principio básico del Derecho comunitario, aunque tenemos que convertir los principios políticos en acciones prácticas. El diagnóstico hace tiempo que se conoce. Siempre es el mismo problema: a los Estados miembros les falta la valentía y la voluntad para aplicar las soluciones que se han planteado.

Las perspectivas financieras, en la forma en que fueron adoptadas por el Consejo, no prometen nada bueno, en términos de los drásticos recortes de los fondos más estrechamente relacionados con la Estrategia de Lisboa. Espero sinceramente que las conversaciones entre el Parlamento, la Comisión y el Consejo consigan limitar el daño ya hecho.

 
Aviso jurídico - Política de privacidad