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Procedūra : 2005/2121(INI)
Dokumenta lietošanas cikls sēdē
Dokumenta lietošanas cikls : A6-0022/2006

Iesniegtie teksti :

A6-0022/2006

Debates :

PV 16/02/2006 - 12
CRE 16/02/2006 - 12

Balsojumi :

PV 14/03/2006 - 11.1
CRE 14/03/2006 - 11.1
Balsojumu skaidrojumi

Pieņemtie teksti :

P6_TA(2006)0076

Debašu stenogramma
Ceturtdiena, 2006. gada 16. februāris - Strasbūra Pārskatītā redakcija

12. Starptautiskā Valūtas fonda stratēģijas pārskatīšana (debates)
Protokols
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  Presidente. L'ordine del giorno reca la relazione presentata dall'onorevole Benoit Hamon, a nome della commissione per i problemi economici e monetari, sulla revisione strategica del Fondo monetario internazionale (2005/2121(INI) (A6-0022/2006).

 
  
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  Joaquín Almunia, miembro de la Comisión. Señor Presidente, Señorías, considero muy oportuno el informe que hoy debate este Parlamento, elaborado por el ponente, señor Hamon, y discutido por los miembros de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, dado que el Fondo Monetario Internacional está en pleno debate sobre la revisión estratégica a partir del documento presentado por su director ejecutivo.

La Comisión no tiene presencia directa y formal, como saben ustedes, en el Fondo Monetario Internacional, ni siquiera la Unión Europea la tiene; la tienen los Estados miembros. Pero debemos ser conscientes de que los Estados miembros representados en la Unión Europea y en este hemiciclo aglutinan más del 30% del accionariado del Fondo Monetario Internacional.

Por eso, me parece extraordinariamente útil esta contribución al debate, acerca de cómo asegurar una mejor estabilidad económica y financiera en la economía global, incluyendo en ese concepto de estabilidad el desarrollo de los países menos avanzados y la erradicación de la pobreza.

Y, para conseguir esos objetivos, sin duda hay que contar con la ayuda de instituciones con capacidad de actuación a escala global, como es el caso del Fondo Monetario Internacional.

Lo primero que llama la atención, cuando analizamos el papel del Fondo Monetario en la economía global en estos comienzos del siglo XXI, es la pertinencia y actualidad de los objetivos que le fueron encomendados en el momento de su creación, en 1944.

Ahora bien, si los objetivos de promoción de la estabilidad monetaria internacional —facilitar la expansión del comercio internacional, promover la estabilidad de cambios, rebajar los desequilibrios de las balanzas de pagos— conservan plenamente su razón de ser, el contexto económico en el que hoy actúa el Fondo es radicalmente distinto del de hace sesenta años.

Este hecho lo reconoce, por supuesto, el Fondo en su revisión estratégica cuando declara la centralidad del desafío de la globalización para que la institución pueda acometer las funciones que tiene encomendadas. El nuevo planteamiento del Fondo, pues, es considerar sus misiones esenciales de vigilancia, de préstamo, a través del prisma de la globalización.

Para ello, el Fondo tiene en cuenta tanto los riesgos como las oportunidades. Por ejemplo, en su documento estratégico, reconoce que la libre circulación de capitales permite una asignación de recursos más eficiente, pero al mismo tiempo también señala que produce mayor volatilidad y riesgo de reacciones extremas de los mercados en caso de crisis; asimismo, constata el empuje de las economías emergentes, que están ayudando en buena medida a las altas tasas de crecimiento en la economía mundial, pero también que la potencia de esas economías emergentes está creando mayores dificultades a los países más pobres para subirse al tren de los intercambios mundiales y del crecimiento mundial.

La Comisión comparte esta visión de la globalización que da el Fondo en su documento estratégico; transmitimos al Fondo Monetario Internacional nuestros criterios en los contactos fluidos y frecuentes que mantenemos con los responsables de la institución. En particular, como saben ustedes, colaboramos con el Fondo Monetario a la hora de definir nuestras políticas y de adoptar nuestras decisiones para la asistencia macrofinanciera que la Comunidad Europa otorga a países de los Balcanes occidentales o a algunos de los Estados que formaban parte en su día de la Unión Soviética. La asistencia macrofinanciera, basada en los recursos del presupuesto comunitario, siempre está ligada a una serie de condiciones complementarias a las intervenciones que realiza el Fondo en esos mismos países.

En el campo de la ayuda al desarrollo y de la erradicación de la pobreza, el Fondo Monetario, junto con el Banco Mundial y la Unión Europea, son, sin lugar a dudas, los principales actores mundiales y, en este caso, también hay una colaboración estrecha y fructífera entre las diferentes instituciones.

Todos estos aspectos están de una manera u otra recogidos en el informe que hoy debatimos y la Comisión puede perfectamente manifestar su acuerdo con las posiciones que ha marcado el ponente y que han sido respaldadas por la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios.

El informe también pone de relieve la necesidad de ajustar el reparto de cuotas y de votos en las estructuras de gobierno del Fondo, para reflejar de manera más equilibrada el peso relativo de las distintas economías de los países miembros, lo cual llevará a dar mayor voz a los países menos desarrollados y, especialmente, a los países africanos, cuya cuota actual de representación y de capital en el Fondo les supone una representación muy baja.

Como recuerda el Fondo Monetario en sus documentos, acometer esta reforma de reparto de cuotas y de reparto de votos es responsabilidad de los países accionistas y requiere una voluntad política importante, para entender que aumentar la cuota de algunos a costa de otros puede ser benéfico para todos, a medio y a largo plazo, porque ello permitirá al Fondo cumplir mejor sus funciones y los objetivos que tiene encomendados.

Un último punto al que deseo hacer referencia, señor Presidente, es el relativo a la representación externa de la zona euro y de la Unión Europea en asuntos económicos y monetarios. Agradezco al ponente y a todas sus Señorías que hayan incluido este punto en el informe que hoy debatimos, aunque reconozco —como creo que tuve ocasión de decir en este mismo hemiciclo el año pasado— que la Comisión preferiría una formulación más clara y directa del objetivo de una representación externa más adecuada de la zona euro y de la Unión Europea en su conjunto, como, por ejemplo, la que se propone en la enmienda 5, presentada por el señor Purvis.

La Comisión ha iniciado, junto con la Presidencia del Eurogrupo, una reflexión sobre la manera de avanzar hacia esta representación externa más eficaz de la zona euro y, en su día, más tarde, de la Unión Europea. Progresivamente, con voluntad y realismo, vamos tratando de perfilar una vía consistente que nos permita lograr avances de cara a la mejor coordinación entre los miembros de la zona euro a la hora de pronunciarse en las instituciones financieras internacionales. A corto plazo, la intención es identificar puntos de los programas de estas instituciones respecto de los que se pueda conseguir una posición coordinada de los Estados miembros, como, por ejemplo, en materia de vigilancia presupuestaria. A largo plazo, el objetivo sigue siendo alcanzar una constituency única de la zona euro en el Fondo, que le permita tener una influencia equivalente al peso económico de la Unión Monetaria. Para ello se necesita, sin duda, un fuerte respaldo político de los Estados miembros.

Y en este empeño, la Comisión considera que el Parlamento puede y debe aportar una contribución significativa para conformar esta voluntad, pronunciándose con la mayor claridad posible en este sentido.

Termino, señor Presidente, expresando la disposición de la Comisión a estudiar la manera en la que el Parlamento pueda participar en la formación de las posiciones que los representantes de la zona euro o de la Unión Europea están llamados a expresar en las instituciones e instancias financieras internacionales. Hay que estudiar sin duda la cuestión, no es fácil encontrar la manera, pero, en todo caso, sí les puedo asegurar a todas sus Señorías la plena disponibilidad de la Comisión y la mía propia para profundizar en esta cuestión cuando lo consideren oportuno.

 
  
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  Benoît Hamon (PSE), rapporteur. – Monsieur le Président, merci au Commissaire Almunia et à l'accueil favorable qu'il a réservé à mon rapport, qui est aussi celui de la commission des affaires économiques et monétaires.

Je me permettrai de souligner un fait suffisamment important pour être signalé: le vote à l'unanimité de la commission des affaires économiques et monétaires en faveur de ce rapport. Je voudrais par ailleurs saluer le travail de la commission du développement et de la commission du commerce international, notamment de leurs rapporteurs, MM. Wijkman et Bourlanges, qui ont beaucoup contribué à enrichir ce rapport, lequel intervient au moment où le Fonds monétaire international réfléchit à sa stratégie et à la façon d'évaluer l'évolution de sa mission, l'impact de ses politiques et la manière dont il fonctionne.

Je voudrais revenir sur l'esprit dans lequel ont travaillé les rapporteurs fictifs et l'ensemble de la commission, à savoir faire en sorte que le rapport de notre Parlement contribue utilement à la révision stratégique du Fonds monétaire international tout en tenant compte des grands défis auxquels le Fonds est confronté: d'abord la question de sa gouvernance, ensuite la question de sa doctrine économique et de l'impact de ses choix sur les objectifs du Millénaire et enfin, plus généralement, la manière dont, aujourd'hui, à travers son rôle de surveillance et de prévention des crises, il reste le garant de la stabilité macroéconomique et financière mondiale.

Sur la question de la gouvernance, permettez-moi de rappeler que les États membres sont aujourd'hui répartis en neuf  circonscriptions, ce qui veut dire qu'aujourd'hui l'Union européenne, si tant est que l'on puisse parler d'Union européenne dans ce contexte, n'a pas de représentation pour l'ensemble de l'Union. C'est donc à travers neuf circonscriptions éclatées que l'Union européenne s'exprime. On constate en outre - et c'est un point sur lequel le rapport insiste - une absence ou une faiblesse de coordination entre les États membres au sein du Fonds monétaire international. C'est pour cette raison que ce rapport prend position en faveur, d'une part, d'une meilleure coordination des chaises européennes et, d'autre part, d'une progression étape par étape vers une représentation pour l'ensemble de l'Union européenne au sein du Fonds monétaire international, avec, à l'évidence, la perspective de la chaise unique, en passant, dans l'intervalle, par le stade de la chaise unique pour la zone euro.

Aujourd'hui, le rapport n'évoque pas précisément la question de la chaise unique mais fixe comme objectif l'unité de vote et de représentation de l'Union européenne au sein du Fonds monétaire international, ce qui me paraît une étape tout à fait fondamentale. Pourquoi fondamentale? Parce que cela donnerait notamment à l'Union européenne la minorité de blocage dont elle ne dispose pas aujourd'hui, c'est-à-dire 15% des droits de vote au sein du Fonds monétaire international. Les États-Unis sont actuellement les seuls à disposer de cette minorité de blocage, et on sait l'impact qu'elle peut avoir sur les grands choix politiques et stratégiques qu'a pu faire le Fonds monétaire international. Il y a là un élément clé tout à fait important.

J'ajoute que l'évolution de la représentation de l'Union européenne peut également permettre de débloquer en partie la question de la répartition des droits de vote et donc du poids des pays émergents comme des pays en voie de développement au sein du conseil d'administration du Fonds monétaire international. Nous considérons en effet que la représentation des pays émergents doit être davantage proportionnelle à leur poids économique. Il est nécessaire aussi que les pays les plus lourds démographiquement mais les plus faibles économiquement, c'est-à-dire les pays en voie de développement, disposent de droits de vote beaucoup plus importants qu'ils ne le sont aujourd'hui, pour la bonne et simple raison que ces pays sont les "bénéficiaires" des politiques du Fonds monétaire international. Pour cette raison, ce rapport se prononce en faveur d'une augmentation de l'allocation des droits de vote de base: c'est en tout cas une des pistes à explorer dans l'immédiat.

Le deuxième point sur lequel nous insistons est lié à la question de la légitimité des interventions du Fonds monétaire international, surtout quand le champ de ces interventions devient de plus en plus large. Nous nous prononçons en faveur d'une amélioration de la transparence du Fonds monétaire international et de son fonctionnement. Je songe notamment au recrutement des experts et à la nécessité de diversifier leurs profils afin qu'ils s'adaptent plus facilement, dans leurs recommandations, à la diversité des situations rencontrées.

Le dernier point, qui n'est pas le moins épineux, concerne la manière dont on peut évaluer les politiques d'ajustement structurel et les recommandations du Fonds monétaire international depuis de nombreuses années. Le Fonds est très critiqué aujourd'hui pour la mise en œuvre d'un certain nombre de ses recommandations, pour sa doctrine macroéconomique et pour son application un peu trop rigide du consensus de Washington. C'est ce qui nous a amenés à lui demander de faire preuve de plus de flexibilité et de rechercher la meilleure manière d'agir pour que les autorités locales et les pays concernés s'approprient les stratégies de réduction de la pauvreté. Cela nous paraît une étape tout à fait importante.

Nous avons par ailleurs mis en avant qu'un certain nombre d'interventions du Fonds n'ont pas été infaillibles si l'on considère les résultats obtenus, les coûts sociaux des plans d'ajustements structurels, ou la contagion des crises, voire leur réapparition. Ce sont des points sur lesquels nous insistons pour inciter le Fonds à modifier un certain nombre de ses choix dans le cadre de sa révision stratégique.

J'ajoute, et je voudrais insister sur ce point, qu'il ne faudrait pas nous retrouver demain, en matière de gouvernance mondiale, devant une forme de hiérarchie implicite des normes qui voudrait que les recommandations du Fonds se hissent au sommet sous prétexte qu'elles ne touchent plus seulement à la stabilité macroéconomique et aux politiques de croissance, mais concernent également les politiques de marché du travail, le financement des programmes sociaux, l'éducation et la santé. Il ne faudrait donc pas cette hiérarchie des normes plaçant les recommandations du Fonds au sommet de toutes les organisations internationales, au point d'engendrer parfois de solides contradictions entre les recommandations du Fonds et celles des grandes conventions internationales de l'OIT ou de l'Organisation mondiale de la santé.

Pour conclure, nous souhaitons que le Parlement européen se sente davantage concerné, dans la perspective notamment d'une représentation unique de l'Union européenne, par la responsabilité des administrateurs de l'Union européenne au sein du Fonds monétaire international. Nous souhaitons que, de la même manière que le Fonds entretient des relations régulières avec le Congrès américain, il entretienne des relations régulières avec le Parlement européen et qu'il soit aussi comptable et responsable de son action devant l'assemblée des peuples européens.

 
  
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  Jean-Louis Bourlanges (ALDE), rapporteur pour avis de la commission du commerce international. – Monsieur le Président, la commission du commerce international a émis un avis qui est très proche de l'excellent rapport de notre collègue, M. Hamon, et je crois qu'il y a là véritablement des opinions tout à fait convergentes, des inquiétudes très voisines.

Nous avons trois préoccupations essentielles. D'abord, comme le rapporteur, nous aspirons à une meilleure coordination de l'ensemble des politiques de développement. Nous mettons le doigt sur une contradiction: le FMI est une partie d'un tout, il a une responsabilité particulière, mais, en même temps, il est beaucoup plus qu'une partie d'un tout, car en tant que prêteur en dernier ressort, il jouit, et M. Hamon vient d'y faire allusion, d'une sorte de prééminence de fait qui n'est pas sans poser problème, ce qui débouche vers la recherche d'une meilleure coordination avec les autres organisations internationales, notamment l'OMC, l'OIT ou l'organisation mondiale de la santé. Il faut réfléchir à ces modes de coordination.

Deuxièmement, nous avons le souci d'un rééquilibrage des pouvoirs. Nous ne voulons pas céder à quelques vertiges démographiques excessifs qui nous couperaient de la réalité économique mondiale mais nous estimons qu'au stade actuel, les économies émergentes ne sont pas suffisamment représentées et qu'il faut rééquilibrer les pouvoirs au profit de ces mêmes économies.

Enfin, nous avons le souci, comme le rapporteur, de voir l'Europe parler d'une seule voix et agir de concert. C'est le summum de la désolation que de voir que l'Europe qui a pratiquement deux fois plus de voix à travers ses États membres que les États-Unis compte si peu au sein de l'organisation. Peut-on s'orienter dès maintenant vers la chaise unique? Sans doute pas, mais on doit évoluer vers des modes informels comparables à des pactes d'actionnaires, en commençant par la zone euro et en se fixant pour objectif dans un second temps de faire parler l'ensemble de l'Union européenne d'une voix unique. Telles sont nos préoccupations, je ne crois pas qu'elles contredisent celles de M. Hamon.

 
  
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  John Purvis, on behalf of the PPE-DE Group. – Mr President, I would first of all like to thank Mr Hamon for the enjoyable way in which we have worked together on this report. It has been an interesting and, I hope, ultimately productive example of collaboration between our respective groups.

The PPE-DE Group welcomes the IMF’s review of its activities and of its future direction. The Fund has played an important role in the global economy for more than 60 years and we want it to carry on doing so, but to do this it needs to refocus on its core mandate of promoting financial stability and supporting countries with balance of payments difficulties. It has a key role in supervising the world’s monetary system and helping to prevent and deal with crises. Its surveillance role needs to be stepped up to concentrate on reducing global financial instability and advising individual countries about financial stability, economic growth, exchange rates and reserve accumulation, because these are essential preconditions if countries are to avoid and get out of difficulties and poverty traps.

The Fund has been criticised for its conditions when lending to financially stretched countries. I share the concerns that these conditions may have been too rigid at times but, as a responsible lender and custodian of funds, the IMF must be able to impose conditions when lending money. The requirements it sets out are there to improve a country’s economic situation by opening up markets and promoting sensible economic policies, good governance and sound financial management. Often, indeed, the IMF is a useful scapegoat for governments having to force through unpopular reforms.

Turning to Europe’s role in the IMF: as Mr Hamon said, the EU is currently spread over nine constituencies – I thought it was ten but perhaps he is right in saying nine – and has lacked any semblance of a cohesive position in setting IMF policy. A first priority, therefore, should be better coordination. There are advantages in being in different constituencies, not least that the EU has greater voting power than any other part of the world and can better influence non-EU countries within these constituencies, but this counts for little if our Member States are at sixes and sevens. A single EU seat is not a realistic goal just now, even if it is an aspiration for the long term, but much more could be achieved right away by better coordination of Member States’ positions.

My group will submit some amendments and some split votes in order to help improve Mr Hamon’s report which, overall, we hope to support.

 
  
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  Ieke van den Burg, on behalf of the PSE Group. Mr President, I wish to thank the rapporteur and the other groups for their good cooperation in committee. I hope that the decision to postpone the vote on this report will provide an opportunity to assess which of the amendments tabled improve the report and which have the opposite effect. Perhaps we can find some compromises in the meantime.

I also agree that this is the right moment for Parliament to have this debate and that this is the right moment for this report, given that a strategic review of the IMF is taking place and the Economic and Financial Committee has produced a paper that will be discussed in the Ecofin Council. For us, too, the role of the IMF in strengthening the stability and solidity of the international financial system is a core issue. However, we should also like to see more focus and attention on social and public policy aspects, and that is why my group retabled some previous amendments.

On the constituencies issue and the single seat, both of you have already touched upon how we could strengthen the European voice vis-à-vis other parts of the world. The rapporteur is aware of my own observations on this debate concerning the situation in the Netherlands, in particular, and Belgium, which are in a broader constituency and subject to effects of this kind, but I believe that we could try to find a good formulation on strengthening the European voice and on strengthening the voice of the less-developed countries in the structure in particular.

The other amendment we would draw attention to is that concerning transparency and dialogue with NGOs. Here, the IMF could learn from many other international institutions, including our own European Investment Bank, on how to improve dialogue with, and consultation of, NGOs in their work. It might be important to stress this, as well as the issue of the accountability of EU representatives in the IMF. We see a role for the European Parliament in that as a follow-up to this debate, and we hope that we can agree on finding methods and structures, such as the ad hoc working party proposed in our amendments, to create a follow-up on this.

 
  
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  Διαμάντω Μανωλάκου, εξ ονόματος της ομάδας GUE/NGL. – Κύριε Πρόεδρε, οι πολλαπλές χρηματοοικονομικές κρίσεις, η αύξηση του αριθμού των φτωχών χωρών και ο πολλαπλασιασμός των χρεών τους αποδεικνύουν ότι το Διεθνές Νομισματικό Ταμείο αποτελεί κύριο μέσο προώθησης των ιμπεριαλιστικών συμφερόντων. Είναι ένας διεθνής οργανισμός στην υπηρεσία του Kεφαλαίου, το οποίο τον χρησιμοποιεί για να επιβάλει στους λαούς, που οι χώρες τους έχουν ανάγκη δανειοδότησης, τις επιλογές του, προβάλλοντας μόνο ως πρόσχημα τη συναλλαγματική σταθερότητα και την ισόρροπη ανάπτυξη.

Το Διεθνές Νομισματικό Ταμείο ασκεί πολιτική εκβιασμών απέναντι στις χώρες που έχουν ανάγκη τη δανειοδότησή του, αφού επιβάλει απεχθείς όρους που αφορούν το σύνολο των δημοσίων πολιτικών, συρρικνώνοντας τις δημόσιες δαπάνες κυρίως για την παιδεία, την υγεία, την κοινωνική προστασία όπως και κάθε τομέα που επηρεάζει την ισοσκέλιση των προϋπολογισμών. Η πολιτική της σκληρής δημοσιονομικής πειθαρχίας και οι απαράδεκτοι κοινωνικά όροι που επιβάλλονται στις χώρες που καταφεύγουν σε αυτό αποσκοπούν στην προστασία των δανειστών και την εξασφάλιση των κεφαλαίων, των προνομίων και των κερδών τους. Χαρακτηρίζονται από περιφρόνηση των κοινωνικών συνεπειών και προκαλούν γενική κατακραυγή και μαζικές κινητοποιήσεις όταν συνεδριάζει.

Δεν είναι όμως η κατακραυγή που οδηγεί στη στρατηγική αναθεώρησής του. Αντίθετα, το Διεθνές Νομισματικό Ταμείο θα αποκτήσει έναν ακόμα πιο επιθετικό χαρακτήρα απέναντι στα συμφέροντα των εργαζομένων μετά από μια αναθεώρηση που θα προσαρμόζει την οργάνωση, τη διοίκηση και τη δράση του καθώς και τους τομείς άμεσης ή έμμεσης παρέμβασής του στα νέα δεδομένα που προέκυψαν από την ανατροπή των σοσιαλιστικών καθεστώτων και τις νέες ισορροπίες ανάμεσα στα ιμπεριαλιστικά κέντρα και τις νέες στοχεύσεις του ιμπεριαλισμού, που οδηγούν στην ακόμα μεγαλύτερη εκμετάλλευση των εργαζομένων και των πλουτοπαραγωγικών πηγών, με την ομπρέλα μάλιστα των Ηνωμένων Εθνών.

Στο Διεθνές Νομισματικό Ταμείο ζητά συμμετοχή, με κοινή και συντονισμένη μορφή, η Ευρωπαϊκή Ένωση, δηλαδή το ευρωενωσιακό Κεφάλαιο, προκειμένου να αυξήσει το μερίδιο επιρροής και κερδοφορίας του και όχι να αλλάξει την πολιτική του, αφού παρόμοια πολιτική προωθεί, μέσα από τις καπιταλιστικές αναδιαρθρώσεις και τη Στρατηγική της Λισαβόνας, εμπορευματοποιώντας βασικές λαϊκές ανάγκες.

Οι προτεινόμενες διοικητικές αλλαγές δεν είναι παρά φτιασιδώματα, που προσπαθούν να αποκρύψουν την αλήθεια. Μόνο οι αγώνες των λαών ενάντια στον ιμπεριαλισμό και τα όργανά του, ενάντια στις επιλογές του Κεφαλαίου, μπορούν να επιφέρουν αλλαγές στη βάση ισότιμων σχέσεων και αμοιβαίου οφέλους για ανάπτυξη που να εξασφαλίζει τη λαϊκή ευημερία.

 
  
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  Nigel Farage, on behalf of the IND/DEM Group. – Mr President, this debate gets to the very heart of what the European Union is all about.

In the United Kingdom – and I am sure in many other countries – the argument that was used when we first joined and continues to be used is that we are in the EU because we have greater influence in the world if we speak together with one voice. Well, I look at the WTO; I look at trade talks, where already no individual state may speak on her own behalf. What do I see? I see a Hong Kong summit that failed in December, despite the generous offer made by the Americans, and I see a situation where certainly the globe’s third largest trading nation could have done a rather better job for herself.

This proposal for a single European seat is certainly not going to suit Britain, Denmark, or Sweden. We are not even in the euro. As far as the United Kingdom is concerned, 1976 – when we went cap in hand to the IMF – is a dim and distant memory. A single IMF seat is not about economic logic; it is purely about politics. It is purely about turning the European Union into an international superstate. As we heard in one or two of the previous speeches, it is about standing up and forming a bloc to oppose America. The same logic is being applied elsewhere when it comes to the United Nations Security Council. I ask myself – whether it is the United Kingdom, France, Germany or any other country – do we have more influence in the world speaking as 25, speaking with one voice? Or do we have more influence if we are able to put our own opinions forward and speak on behalf of our own people? I know the answer, but I suspect that most people in this House do not.

 
  
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  Peter Baco (NI). – Finančné autority vrátane finančníka Georgea Sorosa už pred viac ako piatimi rokmi varovali a vyzvali vlády krajín sveta, aby prijali opatrenia na zabezpečenie stability a transparentnosti na finančných trhoch.

Navrhované uznesenie Európskeho parlamentu o stratégii revízie Medzinárodného menového fondu preto správne poukazuje na tú časť poslania tejto svetovej inštitúcie, ktorou je práve finančná stabilita. Návrh uznesenia taktiež správne poukazuje na oslabené plnenie tejto úlohy v dôsledku nedostatku globálnej transparentnej pozornosti venovanej štandardizačnému procesu v oblasti finančných trhov. Dôsledná realizácia tejto úlohy zo strany Medzinárodného menového fondu by nepochybne pozitívne ovplyvnila stabilitu finančných trhov.

Narastajúci tlak na finančných trhoch vyplýva aj zo stále sa zvyšujúcich objemov derivátových obchodov, na ktorých sú lídrom Spojené štáty americké. Objemy derivátových obchodov už dávno mnohonásobne prevyšujú objemy transferov reálnej produkčnej ekonomiky. Vývoj na týchto derivátových trhoch môže byť preto časovanou bombou pre svetové finančné trhy a svetovú ekonomiku vôbec a domnievam sa, že aj v našej správe tomu treba venovať oveľa väčší priestor. Z uvedeného dôvodu podporím uznesenie navrhnuté spravodajcom Hamonom. Za jeho prácu mu ďakujem.

 
  
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  Cristóbal Montoro Romero (PPE-DE). – Señor Presidente, señor Comisario, en primer lugar, la oportunidad de acometer este informe es bastante grande en este momento, puesto que ya tenemos bastantes años acumulados en la historia del Fondo Monetario Internacional y de otros organismos multilaterales a la hora de regular las condiciones de la economía mundial.

Y, en mi opinión, ésta es la historia de un éxito. Un éxito relativo, como todos, Señorías, pero un éxito en definitiva, como ha sido el funcionamiento del Fondo Monetario Internacional, que hoy nos hace olvidar crisis financieras mundiales como las que hemos atravesado en la historia de los países desarrollados y en los países en vías de desarrollo.

El énfasis que pone el Fondo Monetario Internacional en la estabilidad macroeconómica es un criterio fundamental para promover la igualdad de oportunidades en el desarrollo económico de todos. Hoy no entendemos el desarrollo económico si no es sobre las bases de una balanza de pagos saneada, del control de la inflación y del equilibrio de unos presupuestos en los Estados en vías de desarrollo. Esos equilibrios, esos balances saneados de las finanzas públicas son fundamentales para generar ambientes de confianza y, en definitiva, para permitir el propio progreso de un Estado y que éste desarrolle mayores niveles de bienestar e impulse a su vez el crecimiento económico. Desde esa perspectiva, nuestro informe debe apostar claramente por la estabilidad.

En lo que se refiere a la presencia de la Unión Europea, no debemos olvidar los propios problemas que tenemos ahora en la Unión Europea, respecto de la coordinación y, por tanto, aunque a medio y largo plazo debamos tender hacia una voz única en el Fondo Monetario y en otros organismos multilaterales de regulación de la economía mundial, tenemos que ser prudentes y modestos, como indicaba el señor Purvis, a la hora de pensar que hoy tenemos una representación que hemos de ejercer en diferentes categorías, en función de nuestros países.

Asimismo, es importante, como en el caso de España, el ejercicio de esa silla compartida con buena parte de Centroamérica y con Iberoamérica, que nos hace también estar más pendientes del desarrollo económico de una zona fundamental, como es la zona latinoamericana, para equilibrar el desarrollo mundial y para no frustrar las posibilidades de desarrollo, de igualdad de oportunidades, para estos países.

Este informe, por tanto, es una oportunidad para que este Parlamento se pronuncie sobre su criterio y, en ese sentido —espero—, también estamos trabajando para conseguir el mayor consenso posible y que este informe sea una aportación positiva para lo que debe ser la definición de los organismos multilaterales en las economías modernas.

 
  
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  Manuel António dos Santos (PSE). – Senhor Presidente, Senhor Comissário, Senhores Deputados, muitas seriam as questões que poderia abordar a propósito deste relatório. Muitas delas já foram, aliás, tratadas pelo que me vou limitar a falar de duas.

Recordo que o Parlamento Europeu aprovou, em 12 de Abril de 2005, uma importante resolução onde se define e caracteriza o papel da União Europeia na concretização dos objectivos do desenvolvimento do milénio. Este compromisso da União Europeia com a eliminação da pobreza tem sido sistematicamente reiterado o que, para lá de ser coerente, dá força e conteúdo às respectivas opções políticas a favor do desenvolvimento mundial.

Ora, é também neste enquadramento que devemos analisar o relatório de iniciativa do colega Hamon, que é um documento notável pela informação que presta e pelas soluções que aponta para a necessária e futura reforma estratégica do Fundo Monetário Internacional.

Com efeito, as preocupações e os compromissos da comunidade internacional com os objectivos de desenvolvimento devem ser também imputáveis, pelo menos no plano instrumental, ao Fundo Monetário Internacional e o pleno aproveitamento das suas capacidades visando esses objectivos exige uma verdadeira transformação da acção do fundo para com os países devedores.

Quaisquer que sejam os juízos que formulemos sobre a intervenção do fundo desde a sua criação em 1944, é indiscutível que a instituição se encontra hoje confrontada com uma crise de legitimidade, seja quanto à natureza e ao alcance das suas recomendações das políticas de ajustamento estrutural, seja quanto à repartição de votos e à repartição marginal dos países emergentes e em vias de desenvolvimento.

E por aí entro na segunda questão que é a questão da dimensão europeia. Nesta questão sou muito ambicioso. Embora reconheça as dificuldades que foram aqui salientadas no sentido de apontar de imediato para uma representação única e para um lugar único, sou claramente favorável a uma representação única e a um lugar único. Só que este é um problema político que me foi referido em tom de crítica por um deputado que me antecedeu no uso da palavra. É efectivamente um problema de escolha e é um problema político que reside no interior da própria União Europeia.

É a União Europeia quem tem que criar, à partida, condições de conciliação e de coordenação para merecer ter esse lugar de representação única no seio do Fundo Monetário Internacional.

Há uma coisa que sei de forma definitiva: uma única voz europeia coerente e audível no seio do Fundo Monetário Internacional é indispensável para uma verdadeira política de cooperação.

Ora esta é também uma mensagem que o relator Hamon deixa e que eu apoio totalmente.

 
  
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  Jonas Sjöstedt (GUE/NGL). – Herr talman! Jag skulle först vilja tacka föredraganden för ett i stort sett bra betänkande; jag delar de flesta ståndpunkterna. Det finns i betänkandet en i och för sig lågmäld men ändå tydlig kritik mot valutafondens strukturprogram och mot de villkor som ställs gentemot mottagarländerna. Detta är avgörande, eftersom denna politik faktiskt har förvärrat fattigdomen och ökat de sociala problemen i många länder. Det är därför avgörande att det som påpekas i betänkandet skrivs in, det vill säga fattigdomsbekämpning och att millenniemålen skall uppnås, som övergripande mål för institutionens politik. På längre sikt bör nog denna typ av institution vara en del av FN-systemet och en sammanhängande utvecklingspolitik.

Jag delar vidare kritiken mot den bristande demokratin i valutafonden. Det avgörande i fråga om detta är att makten för utvecklingsländerna måste öka. Det viktigaste är då kanske att de måste få en rimligare andel av rösterna när besluten fattas. En demokratisering måste emellertid också innebära att ett utvecklingsland kan få ordförandeposten. Den skall inte med automatik gå till något av de rikaste länderna. Även den demokratiska kontrollen inom EU bör öka, men den bör utövas av de nationella parlamenten. Jag tycker inte att det är rimligt att lämna över makten över politiken i IMF på EU:s institutioner och är därför emot ändringsförslag 5. Jag anser att politiken inom Världshandelsorganisationen är ett skräckexempel på bristande demokratisk kontroll över EU:s politik.

Under många år har det rått en övertro på avregleringar och fri valutaspekulation. Idag är merparten av valutarörelserna rent spekulativa. Man måste kunna skydda sig mot detta, både nationellt och internationellt, för att få makrofinansiell stabilitet.

Vi har lagt fram ett eget ändringsförslag med vilket vi vill öka insynen och hoppas att det kommer att antas. Det är väl i linje med kraven på ökad demokrati i IMF. Vi kommer att rösta nej till PPE-DE-gruppens förslag men ja till de flesta av PSE-gruppens.

 
  
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  Ryszard Czarnecki (NI). – Panie Przewodniczący! Sprawozdanie, o którym mowa - jeżeliby odrzucić eufemizmy, język dyplomatyczny, który tak bardzo kochamy w Parlamencie Europejskim - jest w gruncie rzeczy miażdżącą krytyką Międzynarodowego Funduszu Walutowego.

Dziś Parlament Europejski ma szansę powiedzieć to, co krytycy tego Funduszu mówią już od lat. Sprawozdanie słusznie podkreśla, że (cytuję) „polityki stabilizacji wyrażane przez Fundusz nie zawsze realizują założone cele i że zbyt nagłe przeprowadzenie stabilizacji gospodarczej może spowodować szkodliwe zmiany społeczne”. Zgadzamy się też, że (cytuję) „monitorowanie programów dostosowawczych powinno być przedmiotem demokratycznej i przejrzystej kontroli”.

Fundusz zachowuje się czasem tak, jakby działał w dżungli, z tym że sam tę dżunglę, dżunglę przepisów kreuje. Z roku na rok zwiększa się liczba kryteriów potrzebnych do spełnienia przez biedne kraje, aby te biedne kraje otrzymały pomoc. Na przykład dochodzi do absurdu w sytuacji krajów Afryki Subsaharyjskiej, w przypadku których należy spełnić średnio 114 kryteriów, aby tę pomoc uzyskać.

Sprawozdawca słusznie podkreśla konieczność uruchomienia nowych narzędzi finansowych. W celu redukcji wysokości długów krajów najuboższych Fundusz ma za dużo priorytetów. MFW musi wrócić do źródeł. Jego głównym celem była kiedyś i być powinna stabilizacja zmian światowego kursu walut. O tym zresztą przed chwilą mówił mój przedmówca.

W sprawozdaniu pan Hamon ma rację stwierdzając, że zwiększenie zadań Funduszu nie pociągnęło za sobą żadnej znaczącej reformy zarządzania. Stąd też mamy prawo domagać się zwiększenia prawowitości Funduszu. Sprawozdawca słusznie zauważa, że (cytuję) „Funduszowi często nie udawało się zapobiec rozprzestrzenianiu i ponownemu wybuchowi konfliktów”.

W 100% zgadzamy się z zarzutami wobec Funduszu, że jego polityka nie uwzględniała faktu, iż inflacja nie jest jedynym problemem gospodarczym w krajach rozwijających się i że Fundusz powinien być zorientowany wokół celu stabilności makroekonomicznej oraz stałego rozwoju. Kończąc, cieszymy się ze stwierdzenia zawartego w sprawozdaniu, że stabilność makroekonomiczna nie stoi w sprzeczności ze sprawiedliwym podziałem wzrostu.

 
  
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  Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. Señor Presidente, quisiera, simplemente, reiterar mi agradecimiento al ponente y a los miembros de las comisiones que han intervenido en la elaboración de este informe, que, como he dicho en mi intervención inicial, me parece extraordinariamente útil.

Insisto en la importancia de la discusión que está teniendo lugar y que, en principio, se desea que finalice en la Asamblea del Fondo en Singapur, en septiembre, sobre un nuevo reparto de las cuotas que, a su vez, está ligado a un nuevo reparto de los derechos de voto y, por lo tanto, a la gobernanza del Fondo, que es mejorable.

Creo que la voz europea es importante que colabore para fijar una orientación clara sobre cuál debe ser el sentido de esa mejora en la gobernanza del Fondo y en la representatividad de los distintos Estados, con arreglo a criterios justos, en los órganos de gobierno del Fondo.

Insisto en la importancia —creo que la inmensa mayoría de sus Señorías estará de acuerdo conmigo— de una mayor coordinación de los países de la Unión Europea, en las posiciones de los Estados miembros europeos en el Fondo.

En la medida en que avanza la coordinación de políticas económicas, en la medida en que se profundiza la integración entre los diferentes Estados miembros en el mercado interior, en la Unión Económica y Monetaria, en la medida en que queremos que esa proyección hacia afuera de Europa también tenga una dimensión económica, es importante que esa dimensión externa en lo económico de la Unión Europea también se vea reflejada en las deliberaciones, las discusiones, del Fondo Monetario.

Creo que el papel del Parlamento Europeo en relación con el Fondo Monetario avanzará en la medida en que avance la coordinación de la voz europea en las instituciones del Fondo, hasta llegar en algún momento —yo estoy convencido de que se llegará, aunque no a corto plazo— a una voz única y a una representación única de los países de la moneda única europea en el Fondo Monetario. No es para hoy, ni para mañana, pero es una dirección que me parece que es inevitable y deseable a la vez.

Añadiré, como último comentario, que se ha hecho referencia —y yo comparto esa preocupación— a la necesidad de que el Fondo Monetario actúe en coordinación con las estrategias definidas también en otros ámbitos por organizaciones multilaterales y, en particular, por las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.

Creo que nos debemos felicitar, porque, de cara al cumplimiento de los Objetivos del Milenio, que es un objetivo trascendental de la comunidad internacional, el Fondo Monetario está implicado y comprometido. Creo que eso, que quizás hubiese sido poco imaginable hace quince años, hoy es una realidad.

 
  
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  Presidente. La discussione è chiusa.

La votazione si svolgerà nella tornata di marzo.

Dichiarazione scritta (articolo 142)

 
  
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  Lars Wohlin (IND/DEM). – IMF-s styrelse består av 25 personer som representerar ett enskilt land eller en grupp länder. EU-länderna representeras enskilt eller som medlemmar i 9 av dessa grupper.

Den Nordiska gruppen består av de nordiska länderna samt av de baltiska staterna. Där ingår således länder som Norge och Island som inte är med EU.

IMF:s rolla har förändrats sedan IMF bildades strax efter andra världskriget. Huvuduppgiften från början var att inom ett system med fasta växelkurser hjälpa länder med bytesbalansproblem att temporärt finansiera bytesbalansunderskott och att utöva en kontroll att länderna skötte sina ekonomier. Det var också viktigt att länderna inte konkurrensdevalverade sina valutor. I dag har Euroländerna med CB som centralbank ungefär samma roll som IMF. Euroländerna har fasta växelkurser. Eventuella stödkrediter till Euro-länderna som hamnar i finansiella kriser får hanteras inom gruppen Euroländer.

Länder utanför Euro-zonen har flytande växelkurser och hamnar därför inte i bytesbalansproblem. De har också bättre kontroll av sina skuldkvoter. Det naturliga är att Euroländerna bildar en gemensam grupp i IFM med ett säte. EU-länder utanför Eurozonen bör inte ingå. Det finns heller ingen anledning för Sverige att gå in i en gemensam EU-grupp. Vi skulle även förlora vår möjlighet att aktivt påverka IMF:s relation till utvecklingsländerna.

 
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