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Procedimiento : 2006/2174(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A6-0364/2006

Debates :

PV 13/11/2006 - 17
CRE 13/11/2006 - 17

Votaciones :

PV 14/11/2006 - 11.2
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2006)0486

Acta literal de los debates
Lunes 13 de noviembre de 2006 - Estrasburgo Edición DO

17. Política comunitaria del medio marino – Estrategia temática sobre el medio marino (debate)
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día, se procede

- al debate conjunto sobre el informe de la señora Lienemann, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, relativo a la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se establece un marco de acción comunitaria para la política del medio marino (Directiva sobre la estrategia marina) (COM(2005)0505 – C6 - 0346/2005 – 2005/0211(COD)) (A6-0373/2006)

- al debate sobre el informe de del señor Kušíis, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, relativo a una estrategia temática sobre la protección y la conservación del medio ambiente marino (2006/2174(INI)) (A6-0364/2006).

 
  
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  Vladimír Špidla, miembro de la Comisión. (CS) Señor Presidente, Señorías, me complace poder dar el pistoletazo la salida a este debate conjunto sobre la estrategia temática de protección y conservación del medio marino y sobre la propuesta de Directiva sobre la estrategia marina.

Quiero dar las gracias a ambos ponentes: a la señora Lienemann por la propuesta de Directiva sobre la estrategia marina y al señor Kuskis por la estrategia temática. También quiero dar las gracias a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria por sus esfuerzos. Además, quiero agradecer a la Comisión de Pesca y en particular al señor Gklavakis su enfoque altamente constructivo de esta importante cuestión.

Los mares y océanos cubren el 71 % de la superficie de la Tierra y contienen el 90 % de la biosfera. Las aguas marinas europeas se extienden sobre 3 millones de kilómetros cuadrados, la misma extensión que la masa continental de Europa; en otras palabras, el 50 % del territorio europeo está cubierto por mar. Los ecosistemas marinos desempeñan un papel fundamental en los mecanismos climáticos y meteorológicos.

No obstante, el estado del medio marino de Europa se está deteriorando rápidamente. En algunas zonas quizá hayamos rebasado el punto de no retorno. La oferta de nutrientes influye mucho en el medio ambiente marino del Mar Báltico. La situación de las poblaciones de peces en toda Europa es mala. El Atlántico nororiental registra uno de los mayores niveles de tráfico marítimo del mundo, con todos los riesgos y consecuencias que ello comporta. El Mediterráneo está gravemente amenazado por la urbanización descontrolada de su costa.

Ahora bien, las medidas y los esfuerzos en curso, tanto a escala internacional como nacional o de la UE, son claramente insuficientes para invertir estas tendencias. La mayoría de las medidas adoptadas a escala de la UE no están destinadas a proteger el medio marino como tal y por tanto su efecto es limitado. Se ha demostrado que las medidas adoptadas a escala internacional son muy difíciles de aplicar o de promover porque no son vinculantes.

Un medio marino saludable es sumamente importante para la vida en su conjunto y para la calidad de nuestras vidas. Además, es un requisito esencial para explotar el potencial económico de los océanos y mares. Una economía marina dinámica solo puede florecer cuando existe un medio marino saludable. Por tanto, la estrategia marina contribuirá de manera significativa a los objetivos de crecimiento y empleo consagrados en la Estrategia de Lisboa.

Por los motivos antes esbozados, es evidente que la protección del medio marino no puede y no debe ser simplemente un subproducto de otras políticas. A escala de la UE lo que necesitamos es una estrategia integrada que tenga en cuenta todas las presiones e influencias que soporta el medio marino.

Esto es precisamente lo que pretende lograr la estrategia temática sobre el medio marino. Consiste en la Directiva sobre la estrategia marina y un informe que detalla el actual estado de cosas. En un plano más amplio, describe las actividades de protección del medio marino en la UE y explica por qué la UE ha de actuar.

Es preciso situar la estrategia marina en un contexto más amplio de una nueva política marina de la UE. De acuerdo con el Libro Verde de la Comisión publicado en junio, el objetivo de la nueva política es una economía marina europea dinámica que opere en armonía con el medio marino. La estrategia marina es, en el terreno del medio ambiente, uno de los pilares de la futura política marina. Se basará en las actividades específicas necesarias para proteger los ecosistemas marinos, que proporcionan riqueza sostenible, productividad y oportunidades de empleo y, desde una perspectiva más amplia, el sustento de la población.

La finalidad de esta Directiva sobre la estrategia marina consiste en lograr un «buen estado ecológico» en el medio marino de la Unión Europea para 2021, es decir, restablecer la salud ambiental de nuestros mares en los próximos 15 años. Esa fecha coincidirá con la primera revisión de los planes de gestión de las cuencas fluviales al amparo de la Directiva marco del agua, facilitando sinergias en la aplicación ulterior de ambas directivas. La aplicación conjunta de la Directiva marco del agua de la Unión Europea y la Directiva sobre la estrategia marina aúna la protección de los medios marino y de agua dulce.

La Directiva delimita las regiones marinas europeas en función de criterios geográficos y ambientales y define las subregiones como unidades de gestión para la aplicación.

A escala de la UE no se adoptarán medidas asociadas a la gestión. En la primera fase, los Estados miembros se encargarán de desarrollar una estrategia marina para los mares de cada una de sus regiones y de proponer soluciones prácticas con vistas a abordar las necesidades específicas de esos mares. La estrategia marina debería incluir en primer lugar un inventario del medio marino y de las amenazas y presiones que afronta, la fijación de nuevos objetivos e indicadores ambientales y el establecimiento de programas de seguimiento. En la segunda fase, los Estados miembros deberán redactar y aplicar medidas encaminadas a lograr un buen estado ecológico.

La cooperación entre los Estados miembros y con los terceros países con los que los Estados miembros comparten el mar tiene una importancia decisiva. A fin de conseguir este objetivo, los Estados miembros tendrán que trabajar en el marco de las convenciones marinas regionales. Las convenciones regionales son instrumentos muy útiles a la hora de aplicar la estrategia, como demuestra su rico acervo de pericia científica y técnica, y el hecho de que pueden operar efectivamente en a escala regional.

Para concluir, quiero hacer hincapié en la importancia y la sensibilidad de los ecosistemas marinos. Un alto nivel de protección del medio marino es un requisito decisivo para obtener el máximo beneficio económico de los océanos y los mares. El medio marino es sin duda la base de nuestra economía marina.

El medio marino está amenazado. Por consiguiente, la Unión Europea debe actuar con voluntad y eficacia. Espero que la estrategia propuesta contribuya a alcanzar este objetivo.

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. DOS SANTOS
Vicepresidente

 
  
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  Marie-Noëlle Lienemann (PSE), ponente. – (FR) Señor Comisario, señor Presidente, Señorías, en primer lugar permítanme que, como ponente, dé las gracias a los ponentes alternativos de los distintos Grupos y a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria por apoyar un trabajo conjunto encaminado a mejorar la propuesta de la Comisión.

Como ha dicho usted, señor Comisario, los mares y los océanos del planeta se encuentran en un estado preocupante: se ha alcanzado un punto crítico. Por otra parte, un estudio reciente publicado en la revista Science daba la voz de alarma al informar de los riesgos de desaparición de los recursos pesqueros de nuestros mares y océanos.

La calidad del ecosistema marino desempeña una función fundamental en el medio ambiente global del planeta y, en particular, una función muy importante de regulación del clima. Nuestros mares ejercen también un papel decisivo en la vida de las personas en todo el planeta. Como usted ha indicado, desempeñan una función económica capital en relación con la pesca, el transporte, el turismo, las fuentes de materias primas o las actividades en las costas que los bordean. Pero nuestros mares y océanos sufren presiones crecientes y una contaminación preocupante.

En primer lugar, veamos esta cifra: el 80 % de la contaminación marítima procede de tierra firme y, como usted ha dicho, señor Comisario, existe evidentemente una conexión directa entre la Directiva marco sobre el agua y la directiva que usted ha presentado y que el Parlamento desea reforzar.

Pero si la contaminación viene de tierra firme por el agua, también viene por la atmósfera. Estudios recientes demuestran una gran interacción entre los movimientos atmosféricos, las contaminaciones atmosféricas y el mar y los océanos, de forma que la urbanización y las actividades humanas que se producen lejos de la costa pueden tener un impacto directo sobre la calidad del agua. La contaminación viene provocada asimismo por actividades asociadas a la explotación de los océanos y los mares, como el transporte y la acuicultura. Hace algunos años, los residuos producidos por la pesca y las actividades petroleras alcanzaron niveles totalmente abusivos y peligrosos en determinados sectores.

Estamos también en un período en el que se perfilan nuevas amenazas a las que la directiva debe anticiparse. En particular, se multiplican los proyectos de desalinización del agua de mar. Debemos estar seguros de que esas actividades no vayan a degradar, en el futuro, la calidad del agua. Están teniendo lugar grandes debates internacionales sobre el almacenamiento del dióxido de carbono. Por tanto, como vemos, las amenazas son muy reales.

La directiva intenta establecer una estructura que nos permita disponer al fin de una estrategia que vaya más allá de los convenios internacionales, cuyos resultados hasta ahora no han estado por lo general a la altura de nuestras esperanzas.

Nuestra directiva se basa en un punto fundamental: la restauración del buen estado ecológico de los mares. El Parlamento desea, señor Comisario, que la obligación de producir resultados esté mucho más presente, sea mucho más firme de lo que prevé el texto en su estado actual.

En segundo lugar, el Parlamento desea que el buen estado ecológico de los mares y los océanos se defina con mucha más precisión, para que no sea una especie de esperanza piadosa, y nos acerquemos lo más posible a lo que se puede hacer para restaurar la vida y el equilibrio del ecosistema.

En tercer lugar, el Parlamento desea que los plazos sean menos largos, y en todo caso que exista un buen equilibrio entre los plazos, el nivel de exigencias del buen estado ecológico y la obligación de alcanzar resultados.

Por último, abogamos por la creación de zonas marinas protegidas, ya que las experiencias de Estados Unidos y Nueva Zelanda han demostrado que las zonas protegidas –incluso, en determinados casos, verdaderas reservas marinas– permiten la reconstitución de las poblaciones de peces.

Por último, deseamos que mejore la cohesión territorial con un buen trabajo en las regiones marinas y submarinas, aunque sin dispensar a los Estados miembros de las responsabilidades que les incumben con vistas a los objetivos fijados en los planes de gestión y los planes de medidas de restauración del buen estado ecológico.

Deseamos introducir el mar Negro en el documento. Queremos dar la alarma por lo que respecta al Ártico: hay que pensar en el futuro de esta parte del mundo. Está directamente vinculada a nosotros y su evolución tiene una gran repercusión en el futuro del planeta, que a causa de ello puede verse amenazado. Deseamos que las regiones ultraperiféricas de la Unión, que todavía no figuran en el documento, sean objeto progresivamente al menos de una estrategia adecuada.

Terminaré mencionando los retos democráticos. Lo vemos cada día: ya se trate de la pesca o del transporte, los usuarios del mar, los ecologistas y los científicos sienten la necesidad de confrontar sus puntos de vista para que las decisiones que se tomen se basen en un diagnóstico compartido y de un análisis racional de los problemas. En todo caso, este es el espíritu de las enmiendas que hemos presentado.

 
  
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  Aldis Kušķis (PPE-DE), ponente. (LV) Señor Presidente, Señorías, quiero aprovechar esta oportunidad para agradecerles su cooperación hasta la fecha y las valiosas propuestas que han presentado, de forma que todos juntos podamos mejorar la propuesta de la Comisión sobre la estrategia temática de protección y conservación del medio marino. Tengo grandes esperanzas de que este informe promueva verdaderos cambios que conserven y mejoren el medio ecológico marino. Me complace que el informe también aborde un tema tan sensible como los problemas del entorno del Mar Báltico. En el Mar Báltico, también llamado el lago interior de Europa, es especialmente importante conservar el equilibrio del ecosistema, impidiendo que siga estando amenazado y teniendo en cuenta sobre todo el bajo indicador específico de intercambio de agua. Quiero hacer hincapié, a este respecto, en que el Parlamento Europeo también debería evaluar escrupulosamente y participar en la supervisión del diseño y la construcción de un gasoducto peligroso para el entorno del mar Báltico. En mi opinión, es importante que los ciudadanos de Europa, y en particular los que viven en países ribereños, puedan ser testigos personalmente de cambios positivos, como la mejora de la calidad y la limpieza del agua, una renovación de la diversidad biológica en los mares y, por último, una administración y un desarrollo prudentes, equilibrados y sostenibles de la región marina tras la adopción de esta legislación y otros instrumentos legislativos similares. Quiero hacer hincapié en que este informe es fruto de la colaboración con organizaciones no gubernamentales y representantes de este ámbito en el sector, con el que han tenido lugar amplios debates antes de que expirara el plazo para la presentación de propuestas, y varias de sus ideas se han incluido en el informe. Por último, Señorías, quiero instar a la Comisión Europea y también a nosotros mismos a que hablemos menos y trabajemos más y a que logremos resultados concretos para que podamos vivir sin miedo junto a nuestros mares.

(EN) A partir de este punto voy a pasar al inglés y, hablando asimismo en nombre de mi colega, la señora Korhola, que no puede estar presente hoy en este debate, voy a expresar algunos comentarios y mensajes.

La estrategia temática se decide al amparo del Sexto Programa de Acción Comunitario en materia de Medio Ambiente. Eso es muy necesario. Tal como ha manifestado acertadamente el señor Comisario, desde hace algún tiempo venimos necesitando una política vigorosa e integrada de la UE en materia de protección marina. La Directiva sobre estrategia marina de la UE constituirá un importante instrumento nuevo para integrar los planteamientos existentes. Se han conseguido grandes cosas con las distintas políticas –legislación, programas, planes de acción y diferentes convenios internacionales–, pero la situación del medio marino se ha venido deteriorando a un ritmo alarmante. Necesitamos más acción global conjunta.

Existen retos importantes, como el papel de terceros países, que podrían plantear ciertos problemas. Pero si resulta que los terceros países son los mayores contaminadores y si consideran esto únicamente un asunto de la Unión Europea, ¿como garantizamos que las acciones y los esfuerzos planteados por los Estados miembros produzcan resultados válidos si, por una u otra razón, los terceros países no cooperan? Hemos intentado resolver las cuestiones en la comisión, pero no averiguaremos hasta más adelante si esto funciona realmente.

La ponente, la señora Lienemann, ha realizado una labor excelente, muy influida por las ONG, y se ha mostrado muy ambiciosa en el aspecto ambiental. Ha introducido algunos cambios radicales y ha integrado ideas en el informe que habían sido ampliamente defendidas por las partes interesadas. En general, la ponente ha hecho la Directiva más sólida y más concreta, más ambiciosa y eficaz. Ha añadido las directrices y los criterios tan necesarios y ha acortado los plazos.

A partir del planteamiento de la ponente, disponemos de una magnífica oportunidad para convertirlo en un pilar ambiental real de la política marina, según lo previsto. He aquí algunos elementos clave del proyecto de informe. Los plazos y calendarios para conseguir un buen estado ecológico han sido acortados, de 2021 a 2017. Se han agregado definiciones generales de las medidas que los Estados miembros han de adoptar para alcanzar un buen estado ecológico y se facilita una lista detallada de los criterios que definen dicho estado.

No existe una definición clara de las aguas marinas europeas. El Mar Negro ha quedado incluido como región marina en la Directiva. Los calendarios de preparación son más apretados, al igual que los programas de medidas. Se incluyen zonas marinas protegidas, que no se mencionaban anteriormente. Se hace más hincapié en la cooperación de los Estados miembros de la misma región marina en la supervisión de los programas, etc. Se insiste más en terceros países de cara a ampliar las responsabilidades y decidir quién debe estar implicado.

En conjunto, este informe insiste vigorosamente, desde la tribuna del Parlamento Europeo, en que necesitamos medidas eficaces para abordar este importante asunto.

 
  
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  Ioannis Gklavakis (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Pesca. (EL) Señor Presidente, el objetivo principal de la propuesta de directiva es lograr un buen estado ecológico del medio marino.

Esta estrategia es hoy más urgente que nunca, porque el ecosistema marino se ha deteriorado significativamente. Sin embargo, para que esta estrategia sea eficaz debemos prestar atención a dos o tres cosas.

En primer lugar, hay un dicho en mi país que dice que no se puede hacer una tortilla sin romper los huevos. El dinero presupuestado para esta acción es muy, muy escaso. Solo para los gastos administrativos, las previsiones son de aproximadamente 90 millones de euros al año en los dos primeros años y de 70 millones al año después. Ese importe me parece insuficiente. Salvar nuestros mares es una cuestión tan seria que merece que nos gastemos más dinero.

En segundo lugar, necesitamos acciones coordinadas. Ante todo, hemos de lograr que los pescadores se asocien con nosotros en este esfuerzo. Hemos de llegar a un acuerdo con ellos; han de estar convencidos de que, antes que nada, deben proteger el medio ambiente, pero eso no es todo; todos los que nos dedicamos al transporte, el turismo, la industria, la salud, la nutrición, la agricultura y, sobre todo, la pesca, debemos sentarnos en la misma mesa para ponernos de acuerdo y actuar.

La tercera cuestión que quería mencionar la han mencionado el Comisario Borg y el Comisario Dimas y es que debemos ponernos de acuerdo en torno a ciertos indicadores comunes para poder medir el estado ambiental del momento, para que –y esto es muy importante– cuando hablemos de un buen estado ecológico marino nos estemos refiriendo a lo mismo. En otras palabras, hemos de acordar mediciones comunes.

Para acabar, quiero decir y subrayar que la directiva sobre la estrategia marina ha de atribuir a la pesca el lugar que le corresponde, que ha de estar en el centro del esfuerzo.

 
  
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  Ville Itälä, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (FI) Señor Presidente, primero quiero dar las gracias al ponente por su trabajo y al mismo tiempo a la Comisión, que se ha embarcado en este importante proyecto. De hecho, el propio Comisario responsable de Pesca y Asuntos Marítimos, el señor Borg, organizó en julio, en mi cuidad natal de Turku, una conferencia sobre seguridad del transporte marítimo, donde se trataron estas cuestiones importantes. Este es el tipo de trabajo adecuado que en la Unión Europea deberíamos hacer juntos.

En particular me gustaría sacar a colación el asunto del Mar Báltico, ya que el Báltico es un mar importante para la Unión Europea, aunque actualmente sea una mancha en el paisaje. El Mar Báltico está gravemente enfermo. Permítanme demostrárselo con un ejemplo. El verano pasado, con la ayuda del tiempo cálido las algas verde-azules coparon todo el mar. Es difícil de explicar a los niños pequeños, que quieren ir a nadar, pero no pueden hacerlo en el mar porque no solo está sucio, sino que en realidad es tóxico. Hay algas tóxicas en el mar, lo que puede ocasionar varias enfermedades a los niños si nadan en él cuando hace calor.

Ahora se nos insta, a la Comisión y todos nosotros, a actuar con rapidez y firmeza y a poner los recursos necesarios para rescatar el Mar Báltico. Esto, por supuesto, significa que habrá que adoptar muchas medidas. Un excelente proyecto que actualmente está en curso es la financiación de la planta de aguas residuales de San Petersburgo. Este es uno de los ejemplos más importantes. También necesitamos dialogar con Rusia, por ejemplo, sobre normas de seguridad para el transporte marítimo. No lo lograremos si no colaboramos estrechamente con Rusia.

Salvar el Mar Báltico ya no es únicamente una cuestión ambiental. Sobre todo es una cuestión política.

 
  
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  Riitta Myller, en nombre del Grupo del PSE. – (FI) Señor Presidente, no es una exageración decir que las regiones marinas de Europa están en crisis y que urge adoptar medidas para proteger los mares. Durante los próximos 50 años, por ejemplo, las poblaciones de peces estarán al borde del colapso. La propuesta de la Comisión de una directiva relativa a la política del medio marino y una estrategia marina es un método para establecer con un enfoque paneuropeo integrado del salvamento de los ecosistemas marinos. Aunque todos nuestros mares se hallan en mal estado, es plenamente razonable examinar la cuestión de su protección desde una perspectiva regional. Las regiones marinas varían desde el punto de vista de sus características y, como mínimo, algunos de los problemas son esencialmente locales. Sin embargo, lo que tienen en común es que todas deberían poder lograr un buen estado ecológico en un determinado espacio de tiempo. Esperemos que esto pueda lograrse antes del año 2021.

El Grupo Socialista en el Parlamento Europeo apoya el esfuerzo del ponente por definir lo que entendemos por buen estado ecológico del medio marino. A fin de lograr este buen estado, tal y como ha sido definido, tenemos que fijar objetivos de conservación suficientemente estrictos para impedir el deterioro, así como medidas de recuperación de los mares y de su retorno a un estado sostenible. Estas medidas pueden ser bastante rigurosas, pero espero que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos las apoyen en la votación. Es importante que las medidas sean debidamente vinculantes y no meras recomendaciones.

La protección de los mares implica cooperación, no solo entre los Estados miembros de la Unión Europea, sino también con terceros países vinculados a las regiones marinas. Por ejemplo, la protección efectiva de la región del Mar Báltico no puede lograrse sin el compromiso de cooperación de Rusia. Desde hace años cooperamos en el contexto de HELCOM o la Comisión de Helsinki. HELCOM supervisa actualmente el Plan de Acción del Mar Báltico. Las medidas de conservación al amparo de la estrategia deberían empezar dentro del marco del Plan de Acción de HELCOM, para poder adoptar medidas prácticas lo antes posible en la región del Mar Báltico. Quiero agradecer a los ponentes que hayan adoptado este punto de vista en el contexto de la estrategia y de la Directiva.

 
  
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  Chris Davies, en nombre del Grupo ALDE. – (EN) Señor Presidente, contar con una estrategia marina que no se concentre en los peces es como llenar una pecera de agua limpia después de que el gato se haya comido el pececillo de colores.

Dicho esto, existe un firme apoyo en esta Cámara a los principios subyacentes a esta estrategia y a la legislación, y eso apenas puede sorprender dado el cuadro catastrófico que la Comisión ha pintado del estado de nuestros mares. Tenemos que introducir medidas de protección que puedan ejecutarse a través de los tribunales a fin de garantizar que los Estados miembros las apliquen.

El Comisario ha utilizado palabras rotundas, lo cual aplaudimos, pero las propuestas presentadas en origen al Parlamento ponían de manifiesto algunas de las debilidades y divisiones dentro de la propia Comisión. Una cosa que nos complace enormemente es el hecho de que todo el asunto del buen estado ecológico haya vuelto a incluirse en las propuestas y se haya recibido una definición clara, y estamos todos de acuerdo en cuanto a la existencia de poderes fuertes para crear zonas marinas protegidas. Sin embargo, ¿por qué no estaban esas ideas en el documento original de la Comisión? Cuando salió de la DG Medio Ambiente sí estaban, pero en el momento de salir del Colegio de Comisarios, algunos de estos asuntos cruciales habían sido suprimidos. Ha llegado el momento de que la Comisión respalde sus magníficas palabras sobre la sostenibilidad con cierta acción homogénea por parte de los Comisarios de cada departamento.

Oímos decir que existen pareceres divergentes en el Consejo; aceptémoslo. Pero el mensaje a la Comisión y al Consejo desde el Parlamento debería ser que existe un sólido apoyo en todos los partidos en favor de una notable mejora y refuerzo de las medidas que se proponen. La Comisión acertó al elaborar estas propuestas, pero garanticemos ahora que los buenos deseos se transformen en acciones prácticas.

 
  
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  Carl Schlyter, en nombre del Grupo Verts/ALE. (SV) Señor Presidente, me gustaría dar las gracias a los ponentes por su trabajo ejemplar y sus excelentes informes. Mejoran la propuesta de la Comisión porque reclaman que se establezca el buen estado ecológico para 2017 en lugar de 2021. Además, los objetivos se declaran vinculantes y se hace hincapié en la importancia de las reservas marinas.

El cambio climático, los residuos, la pesca insostenible, el ruido, la eutrofización y la extracción de materias primas amenazan nuestros mares. Si la destrucción masiva y el desastre natural que se está produciendo en las profundidades de los océanos tuviera lugar en tierra firme –a la vista de todos–, el debate sobre la protección del medio marino dominaría el discurso de todos los días. Hay especies de peces, pájaros y mamíferos amenazadas de extinción. De hecho, la estrategia marina puede ser un pequeño paso en el intento de resolver los problemas, pero solo si es tan ambiciosa como propone la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria.

Los Estados miembros deben asumir su responsabilidad de establecer significativamente más reservas marinas. Tenemos parques nacionales en todos los Estados miembros, pero las reservas marinas brillan por su ausencia donde más se necesitan. Existen pruebas estadísticas contundentes de que las reservas marinas proporcionan una protección que aumenta la población de peces y la diversidad biológica en los entornos inmediatos de las reservas. Cuando se protegen los peces y, por tanto, sus poblaciones pueden aumentar en número, los peces más viejos se dispersan y así permiten mejores capturas. El Mar Báltico en particular es un mar muy sensible con agua salobre. Los países ribereños del Mar Báltico deben estar siempre facultados para fijar requisitos más estrictos de protección del agua si lo consideran necesario sin verse constantemente amenazados por largas acciones judiciales porque el mercado interior deba tener preferencia sobre la protección de nuestros mares.

Quiero destacar la importancia de la petición de la comisión de no apoyar la actividad agrícola que implica la entrada de nutrientes a gran escala en los mares. Las enmiendas 81 y 82 pretenden introducir una normativa responsable sobre las descargas de vertederos de residuos. En este sentido, la propuesta original es demasiado débil. Me opongo a la enmienda 90 sobre la supresión de toda referencia a sustancias radiactivas, porque ello sería contrario al objetivo original de 2002. Por último, el llamamiento de la estrategia marina a utilizar los mares ha de ajustarse y modificarse para que se enmarque en la estrategia marina.

 
  
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  Adamos Ádamou, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (EL) Señor Presidente, señor Comisario, quiero felicitar a la señora Lienemann por el excelente trabajo que ha realizado con el informe y remarcar que ha logrado, con gran acierto, incluir en el mismo las opiniones de todos los diputados y de organizaciones no gubernamentales y de este modo ha mejorado significativamente el documento original de la Comisión.

El medio marino, que es una fuente de vida básica y útil, está constantemente amenazado. La contaminación marina, el cambio climático, el transporte marítimo y la urbanización del litoral siguen amenazando el medio marino y tienen un efecto adverso en la salud humana.

La Directiva en cuestión, concebida para llenar las lagunas de la política ambiental, es un paso importante para mejorar la salud y restaurar los mares.

Es importante que apoyemos las enmiendas que exigen a los Estados miembros lograr un buen estado ecológico, enmiendas que reconocen las amenazas sobre el medio marino y pretenden que la Directiva se aplique dentro del plazo más breve posible. Me refiero a las enmiendas 24, 27, 73 y 78, que les insto a apoyar.

Además, las acciones de los Estados miembros deben basarse en el principio de prevención, en un enfoque basado en el ecosistema y, al mismo tiempo, han de tenerse en cuenta las rigurosas evaluaciones realizadas sobre la base de la legislación europea vigente, tal como se señala en las enmiendas 23, 49, 45, 51 y 60.

Por último, les pido que apoyen las enmiendas 81 y 82 que prohíben todo vertido sistemático o deliberado de cualquier cuerpo líquido, gaseoso o sólido en el agua o en el lecho marino, respetando así las disposiciones establecidas para el dióxido de carbono, excepto en los casos en que se conceda la correspondiente aprobación de acuerdo con el derecho internacional y se realice un estudio de impacto ambiental previo de conformidad con la Directiva.

 
  
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  Sebastiano (Nello) Musumeci, en nombre del Grupo UEN. – (IT) Señor Presidente, Señorías, los dos informes objeto de debate no podrían haber llegado en mejor momento, pues examinan la famosa construcción del gasoducto báltico, un proyecto que, a falta de una evaluación seria de su impacto ambiental, plantea el riesgo de un desastre ecológico en un mar que ya sufre, además, un preocupante nivel de contaminación. No solo eso: las orillas norte y sur del Mediterráneo, donde las poblaciones de peces son cada vez más escasas, también sufren en algunas zonas un alto grado de contaminación, causado, entre otras cosas, por la extracción de petróleo y, sobre todo, por su refino. Me refiero, concretamente, al polígono industrial de Siracusa en Sicilia, que es el mayor complejo petroquímico de Europa.

En esta zona industrial no solo hay un nivel muy alto de contaminación ambiental, que produce trágicos defectos congénitos y una tasa de mortalidad indefendible a causa de los tumores –que es más del 57 % superior al promedio italiano–, sino también el problema de la contaminación marina. Las consecuencias son obvias: la mala calidad de las poblaciones de peces ha alcanzado cotas graves, a menudo los pequeños operadores cubren más millas para encontrar mejores aguas de pesca o bien se ven obligados a abandonar su sustento tradicional. Por si esto no bastara, existen planes para construir un regasificador en esta zona industrial, un proyecto que he condenado varias veces ante esta Cámara.

Por tanto, señor Presidente, acogemos con sumo agrado la propuesta de Directiva sobre la estrategia marina y las enmiendas apropiadas que, en nuestra opinión, la mejoran. Sobre todo, espero que reduzca el plazo fijado para la consecución de los objetivos de una ecología y un medio ambiente saludables. Tenemos que compensar los graves retrasos que Europa ha acumulado en este sector, y, como todos sabemos, el calendario político no siempre coincide con las necesidades del medio ambiente. Desde esta noche podemos permitirnos el lujo de ser un poco menos optimistas.

 
  
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  Urszula Krupa, en nombre del Grupo IND/DEM. – (PL) Señor Presidente, el medio marino afronta varias amenazas desde hace mucho tiempo y por ello se necesita una estrategia marina de gran alcance. Las aguas territoriales de la Unión Europea son mayores que todo su territorio, que cuenta con 1 200 puertos, y el 90 % de sus exportaciones se transportan por mar. Nos parece crucial hacer hincapié en la interdependencia de una Política Pesquera Común y la propuesta de una estrategia para el medio marino. Es lógico y aconsejable permitir a una embarcación peligrosa que ha sido penalizada navegar hasta el refugio más próximo y después hasta el próximo astillero, siempre y cuando no constituya una amenaza para la salud o el medio ambiente.

Otra propuesta que merece atención es la de declarar el Ártico reserva natural dedicada a la paz y a la ciencia.

 
  
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  John Purvis (PPE-DE). (EN) Tengo el privilegio de representar a Escocia en este Parlamento y eso significa que también represento a un elevado porcentaje de los recursos propios de petróleo y gas de la UE. A mi entender, estamos obligados a maximizar el potencial de nuestros recursos energéticos propios. Sin duda, esto obedece a razones económicas y logísticas, así como de seguridad de suministro. Ocurre asimismo que la extracción de hidrocarburos en el Mar del Norte ya está convenientemente regulada en todos sus aspectos ambientales y ecológicos. Pero ciertas enmiendas aprobadas por la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria frenarán de plano la explotación de estos recursos. Eso es simplemente absurdo. De hecho, estas enmiendas provocarán incluso, a mi juicio, la suspensión de un gran proyecto eólico marítimo en el estuario de Moray. Gran parte de la financiación para la investigación vino de la Unión Europea.

¿Queremos quedar en ridículo? ¿Deseamos refrenar nuestros escasos recursos energéticos propios y pasar a depender aún más de uno o dos proveedores externos dominantes, y a veces tiránicos? La ecología del Mar del Norte debe ser contemplada desde el punto de vista del conjunto del Mar del Norte. El Mar del Norte no es el Mediterráneo.

Hago un llamamiento a la ponente y a otros Grupos razonables para que apoyen las enmiendas del PPE-DE, que harán que esta propuesta sea ambiciosa, sí, pro también responsable y práctica.

 
  
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  Åsa Westlund (PSE). (SV) Señor Presidente, quiero dar las gracias a la señora Lienemann y al señor Kuškis, quienes, en mi opinión, han hecho sin duda alguna un buen trabajo con estas directivas.

Yo misma vivo junto al mar Báltico y por tanto, lamentablemente, he podido ver muy de cerca la importancia que tiene, no solo para las personas, sino también para el empleo y el crecimiento, el desequilibrio de los ecosistemas marinos. También sé que los ciudadanos esperan de nosotros en esta Cámara que realicemos un gran esfuerzo y hagamos algo por los problemas que experimentan todos los días. Por tanto, espero que mañana el Parlamento no escuche a los oradores anteriores, sino que en su lugar apoye los cambios respaldados por la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria.

En primer lugar, debería apoyar un proceso notablemente acelerado, conforme al cual las medidas se aplicarían antes, con un calendario mucho más ambicioso que el propuesto por la Comisión, que especifique exactamente cuándo va a lograrse el objetivo del buen estado ecológico en nuestros mares. En segundo lugar, debería apoyar con más claridad objetivos definidos que, como ha dicho la señora Lienemann, son garantía de nuestra verdadera consecución de algo, y no, a fin de cuentas, tantas palabras vacías. En tercer lugar, debería apoyar la conversión de lo que quizá sea el mar que se halla en la peor situación, a saber, el Báltico, en una zona piloto para esta estrategia, una zona donde las medidas se aplican especialmente pronto y se basan preferentemente en la Convención de Helsinki. Estas medidas son necesarias si se quiere salvar el Mar Báltico.

 
  
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  Henrik Lax (ALDE). – (SV) Señor Presidente, hace dos semanas, Nicholas Stern, ex empleado del Banco Mundial, publicó en nombre del Gobierno británico un sorprendente informe sobre las consecuencias del cambio climático. El mensaje era sencillo: no debemos seguir pensando en la naturaleza como algo sin valor porque, si lo hacemos, las consecuencias podrían ser incalculables. Lo mismo se aplica al estado del mar.

Los diputados del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa hemos elaborado varias enmiendas en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria. El objetivo de todas ellas es aumentar el nivel de ambición, imponer unos calendarios más estrictos, reforzar la cooperación con terceros países como Rusia y eliminar las lagunas jurídicas. Una laguna importante, por ejemplo, es la relacionada con las aguas internacionales que empiezan a 12 millas náuticas de la costa. En el vulnerable Mar Báltico, muchos buques de carga, aunque también de pasajeros, siguen vertiendo sus aguas residuales directamente en el mar. Pueden hacerlo legalmente en aguas internacionales. Mar adentro, en el Báltico, 1 800 barcos realizan constantemente vertidos de diversas maneras. Uno se queda atónito. Nos complace que la ponente y los ponentes alternativos con quienes hemos trabajado tengan en cuenta nuestra enmienda sobre la supresión de esta laguna en la normativa. La enmienda debe ponerse en práctica rápidamente, sin que la decisión quede retenida durante años en el mecanismo de toma de decisiones de la Organización Marítima Internacional.

Debemos ser más ambiciosos. La UE debe ayudar a Rusia en sus esfuerzos por limpiar San Petersburgo de aguas residuales. Será caro, pero no hacer nada sería aún más caro. Perforar en busca de petróleo y tender tuberías de gas, en virtud de consideraciones económicas, no debe tener prioridad sobre los riesgos ambientales de tales actividades. También conviene reducir los efectos peligrosos del tráfico.

Creo que nuestros ciudadanos desean ver que la UE es verdaderamente capaz de tomar medidas respecto a esas cuestiones relacionadas con el destino de la humanidad. Solo así podemos aumentar la confianza en la UE. El objetivo debe ser proteger los mares de Europa y devolverlos a su estado anterior, así como asegurar que las actividades humanas se lleven a cabo de forma sostenible.

 
  
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  Ian Hudghton (Verts/ALE). (EN) Señor Presidente, la Unión Europea posee 68 000 kilómetros de costa; Escocia tiene 11 000 kilómetros. Casi el 50 % de la población de la UE vive a menos de 50 kilómetros del mar; en Escocia, el 70 % vive a menos de 10 kilómetros del mar. Evidentemente favorece los intereses a largo plazo de Escocia proteger el medio marino y conservar la riqueza de sus recursos marinos de forma duradera.

Escocia posee reservas de petróleo y de gas para otros 30 años, como mínimo. Voy a apoyar varias enmiendas que garantizarán que pueda continuar la extracción de petróleo y gas para beneficiar las economías de Escocia y de la UE.

No puedo respaldar la enmienda 8 de la comisión en el informe Lienemann, tal como consta en el proyecto, ya que pretende vincular la estrategia marina con «los principios de la Política Pesquera Común». La PPC ha sido un fracaso estrepitoso y lo último que me gustaría ver es una nueva estrategia marina vinculada a tan desastroso conjunto de principios.

La idea de que los Estados miembros determinen qué es un buen estado ecológico en las aguas bajo su jurisdicción, y que trabajen con sus vecinos en las regiones marinas lógicas, tiene mucho sentido. La gestión de la pesca debería incluirse en esa situación de sentido común, y debería devolverse la jurisdicción a los Estados miembros para que, por ejemplo, los países bañados por el Mar del Norte puedan trabajar con aquellos que puedan beneficiarse al máximo del fomento de la conservación, aportando el incentivo para convertir la estrategia marina en un éxito.

 
  
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  Georgios Toussas (GUE/NGL). (EL) Señor Presidente, los sistemas de protección del medio marino se tratan de forma fragmentaria en las diversas políticas sectoriales de la Unión Europea, pero el resultado es que existe una colección de políticas, actos legislativos, programas y planes de acción y no existe una política integrada global para proteger el medio marino.

El objetivo que se persigue con las dos disposiciones legislativas combinadas, relacionadas con la estrategia temática sobre la protección y la conservación del medio ambiente marino y la Directiva sobre la estrategia marina, es conseguir un buen estado ecológico del medio marino en la Unión Europea de aquí a 2021. Sin embargo, si tenemos en cuenta, en primer lugar, la naturaleza más general de las dos disposiciones y, en segundo lugar, los pilares sobre los que descansan, es seguro que en 2021 no solo no habrá un estado ecológico satisfactorio del medio marino, sino que apenas habremos visto alguna mejora del mal estado actual, que se reconoce abiertamente en la exposición de motivos de la propuesta de Directiva, que señala que en general en las últimas décadas ha habido un deterioro considerable del medio marino.

Los datos científicos acreditados de la Organización de las Naciones Unidas referentes a las causas del deterioro y la contaminación del entorno marino son incontrovertibles: se trata de las industrias costeras, del transporte marítimo y de la falta o insuficiencia de infraestructuras para almacenar y procesar residuos.

Y lo que es más importante, los pilares sobre los que descansan tanto la estrategia temática como la propuesta de Directiva son la Política Pesquera Común y el Libro Verde sobre la política de transporte marítimo de la Unión Europea, los dos, por supuesto, dentro del marco del Sexto Programa de Acción en materia de Medio Ambiente para el período 2002-2012, que hemos condenado enérgicamente.

En nuestra opinión se trata, en esencia, de numerosas intervenciones insustanciales en la misma onda que la propuesta de la Comisión, cuyo objetivo más atrevido y ambicioso es avanzar el plazo de 2021 a 2017.

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Cristina Gutiérrez-Cortines (PPE-DE). – (ES) Señor Presidente, quiero dar la enhorabuena sincera a la señora Lienemann, y no lo hago de manera superficial o protocolaria. Creo que ha conseguido en esta Directiva algo importante. Gracias a su gran experiencia, conoce extraordinariamente bien la filosofía y las fórmulas legislativas europeas y ha logrado una Directiva escueta, corta: a pesar del número de enmiendas, no tiene demasiadas cosas y sus propias enmiendas son ideas muy genéricas propias de una Directiva marco. Me consta que ha trabajado con expertos y ha estado abierta a muchas sugerencias; ni siquiera ha hecho falta recurrir a enmiendas para que se recojan algunas de ellas.

Quisiera decir que es algo extraordinario y maravilloso que, por fin, Europa se ocupe de la mar. Le ha llegado su hora. Pero también digo que esta Directiva debe ser el comienzo de un desarrollo legislativo posterior, porque, precisamente por ser una Directiva marco, todavía hay muchos aspectos que tendrán que ser desarrollados en un futuro, y de eso quiero hablar.

Por ejemplo, la enmienda 27, que es prácticamente igual a la 86 presentada por mi Grupo, sugiere numerosos aspectos que tendrían que ser desarrollados: entre otras cosas, las actividades en el mar, numerosas actividades industriales, nuevas muchas de ellas, como la propia desalación —no estoy en contra de ella, pero aún no se ha estudiado—, y las metodologías para el estudio del impacto ambiental marino, que están prácticamente «en mantillas», es decir, sin hacer.

Creo también que deben desarrollarse más los indicadores y que hay que elaborar cartas marinas digitalizadas, que deberán explotarse también en el ámbito cultural.

Creo que uno de los grandes tesoros que tienen la historia del mundo y la historia de Europa son precisamente las cartas arqueológicas. Es un tema que hay que desarrollar para conservar el patrimonio y creo que será uno de los descubrimientos más sugestivos para todos nosotros.

 
  
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  Evangelia Tzampazi (PSE). (EL) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, permítanme felicitar a mi estimada colega la señora Lienemann por su completo y detallado trabajo.

Ahora es esencial que la Unión Europea se dote de una política integrada para la protección del medio marino, porque la legislación fragmentaria que se ha aplicado hasta la fecha no ha conseguido invertir la reducción de la biodiversidad y la pérdida de hábitats. Por lo tanto, nuestra obligación con las futuras generaciones es conseguir un nivel muy alto de protección del medio marino, para que nuestra estrategia de desarrollo sostenible se pueda combinar con los objetivos de la Estrategia de Lisboa, sin olvidar que, en muchos países de Europa y para una parte importante de la población, el mar es un gran polo de desarrollo económico.

Al mismo tiempo, esta Directiva ofrece a los Estados miembros una oportunidad histórica de colaborar en un ámbito que, hasta hace poco, era causa de conflicto y antagonismo, como las zonas de pesca y las cuotas de pesca.

El objetivo básico debe ser definir con claridad la expresión «buen estado ecológico de los ecosistemas marinos», para conseguir una política marina cohesionada y eficaz a escala de la Unión Europea.

Creo que la declaración de zonas marinas protegidas con vistas proteger los ecosistemas y combatir la pérdida de biodiversidad también ayudará notablemente a conseguir este objetivo. Al mismo tiempo, pedimos que se adelanten a 2017 los plazos para alcanzar los objetivos de la Directiva propuesta.

 
  
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  Marios Matsakis (ALDE). (EN) Señor Presidente, deseo felicitar a la señora Lienemann y al señor Kušíis por sus excelentes informes que, a pesar de la opinión de algunos colegas escoceses, han sido sabiamente mejorados por la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria.

Las aguas marinas europeas, lo mismo que las internacionales, se han convertido a menudo en el vertedero de basura en distintas cantidades y con diferentes niveles de toxicidad. Esta práctica ha sido realizada durante muchos años por individuos, empresas y Gobiernos que han demostrado un escaso conocimiento y respeto de la enorme diversidad e importancia de los ecosistemas marinos. En muchos casos eso se ha traducido en un daño ambiental sin precedentes. En otros casos, la supervivencia de determinadas especies se halla ahora pendiente de un hilo.

Ya es hora de que la UE intervenga de forma decisiva para proteger nuestro medio marino. Por tanto, todos deberíamos apoyar estos dos oportunos informes con la esperanza de que la ejecución de las estrategias y directivas necesarias se realice sin impedimentos y ampliada a terceros países, y de que en un futuro próximo se introduzcan nuevas medidas complementarias. Al fin y al cabo, la protección de nuestro medio marino es un elemento esencial para salvaguardar nuestra propia supervivencia en este planeta.

 
  
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  Dorette Corbey (PSE). – (NL) Señor Presidente, en primer lugar quiero expresar mis más sincera enhorabuena a la señora Lienemann, que realmente ha escrito un informe excelente. Señorías, no es fácil que los peces sobrevivan en los mares y océanos que rodean a la Unión Europea; el exceso de pesca y la contaminación se han cobrado su peaje, y cuando los peces hayan desaparecido, habrán desaparecido, por lo que debemos tomar medidas drásticas ahora para impedir que en 2040 nos encontremos con que no nos quedan peces. Ojalá esta predicción de los científicos sirva de importante advertencia.

Aunque la estrategia marina es una buena iniciativa, la Directiva no es suficientemente específica para mi gusto. En primer lugar, hay que crear reservas de peces. Si se crean reservas en zonas de desove, los peces tienen la oportunidad de reproducirse a su aire. En Nueva Zelanda y Australia esto ha dado resultado. Si además de las reservas se implantan métodos de pesca sostenibles, podremos proteger el futuro de los peces en las aguas que rodean la Unión Europea.

Además, hay que hacer algo respecto a las especies exóticas y los problemas del agua de lastre. La ostra japonesa ha encontrado un clima agradable para vivir en el Mar del Norte, sin enemigos naturales, pero la verdad es que esta ostra está prosperando demasiado bien. La depuración del agua de lastre es un procedimiento simple que hay que adoptar sin excepciones. La Directiva marina exige que los Estados miembros piensen en cómo se puede mejorar el medio ambiente marino y en cómo podemos cooperar mejor, cosa que interesa de todos. Apoyo sinceramente el informe de la señora Lienemann, y espero que sus Señorías hagan lo mismo.

 
  
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  Olle Schmidt (ALDE). – (SV) Señor Presidente, señor Comisario, es agradable estar aquí de nuevo, y he podido empezar a trabajar con la lectura de dos informes constructivos.

Todos nosotros somos responsables de asegurar que nuestros mares puedan sobrevivir a las tensiones a que está expuesto el medio marino. Y una responsabilidad aún mayor tienen esta Cámara y la Unión Europea de encontrar las formas adecuadas para una cooperación transfronteriza coordinada y vigorosa. Como han señalado muchos oradores, nos queda muy poco tiempo.

En la parte de Europa de donde yo vengo, el Báltico es el mar más importante y el que, hasta el momento, ha estado expuesto a las mayores amenazas. Por eso vemos con gran preocupación el gasoducto proyectado entre Rusia y Alemania. Mañana se presentarán planes más detallados. Un gasoducto en el delicado Mar Báltico constituye una amenaza considerable para el medio ambiente. Los barcos o viejas minas no recuperadas podrían dañar el gasoducto, que también podría verse expuesto a ataques terroristas. El gasoducto constituiría una amenaza para el medio ambiente y para la pesca, tanto durante la construcción como durante el período en que estuviera en funcionamiento. En mi opinión, los riesgos son manifiestamente mayores que las ventajas. Sin duda, Europa necesita suministros de energía, pero este gasoducto de gas natural no debe extenderse sobre el lecho del Mar Báltico. Si hay que construir una tubería, debe hacerse en tierra firme, por el bien del medio ambiente marino y del Báltico.

 
  
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  Vladimír Špidla, miembro de la Comisión. (CS) Señorías, he seguido este debate con interés y me complace observar que en principio están de acuerdo con el planteamiento global que defiende la Comisión. Por otro lado, es evidente que se trata de un tema complejo, que requiere acción urgente en muchas áreas. También es evidente que ha surgido toda una gama de opiniones distintas y que se requiere un análisis más profundo y mayor claridad.

Quiero referirme a algunas de las enmiendas principales con más detalle.

En cuanto al calendario para la aplicación (enmiendas 20, 24, 31, 32, 35 y 69), la Comisión fijó el año 2021 como fecha para que los Estados miembros consigan un «buen estado ecológico» de sus medios marinos. La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria propuso una fecha anterior.

Aunque la Comisión quisiera que este «buen estado ecológico» se consiguiera rápidamente, en mi opinión la fecha de la Comisión de Medio Ambiente no es una fecha realista. La propuesta de la Comisión aborda en primer lugar la necesidad de mejorar nuestra comprensión del medio marino y de las amenazas a que se enfrenta y, en segundo lugar, la necesidad de actuar. Para que podamos encontrar las medidas más apropiadas y rentables para proteger el medio marino, debemos dotarnos de los conocimientos y las aptitudes esenciales. En estas circunstancias, avanzar los plazos sería contraproducente.

Eso es evidente, sobre todo, de cara al paralelismo con la actual Directiva marco del agua, con la que esta Directiva está muy relacionada. En la Directiva marco sobre el agua, aprobada efectivamente en el año 2000 gracias a que la señora Lienemann era la ponente, se pide «un buen estado ecológico» para 2015, es decir, 15 años después de la aprobación de la Directiva. La Directiva sobre la estrategia marina debería operar de la misma forma.

Debido al alcance de la zona marina abordada por la Directiva sobre la estrategia marina, y de cara a las dimensiones de la labor, nadie debería albergar ninguna duda de que el calendario que proponemos es sumamente ambicioso. La fecha propuesta por la Comisión en la Directiva, 2021, coincidirá además con la primera revisión de los planes de gestión de las cuencas fluviales de la Directiva marco sobre el agua de la UE, lo que permitirá crear sinergias para una mayor implementación de ambas directivas.

Aparte de esto, la Comisión cree que no sería práctico pedir a los Estados miembros que consigan un «buen estado ecológico para 2021» como propone la Comisión de Medio Ambiente en la Directiva. Tampoco sería realista. Las medidas que deben tomarse en el marco de la estrategia marina estarán a punto y en marcha para 2018 según el calendario propuesto. Algunas medidas no darán resultados inmediatos porque se necesitará tiempo para que los ecosistemas reaccionen a las medidas. Pero habrá que demostrar un progreso general hacia un buen estado ecológico, motivo por el que la Comisión ha propuesto la idea de «conseguir un buen estado ecológico».

La Comisión está dispuesta a apoyar la inclusión de un artículo que resalte la importancia de las zonas marinas protegidas (enmiendas 27, 39, 62 y 72). Un artículo de este tipo debería basarse idealmente en el artículo 6 de la Directiva marco sobre el agua, relativo a las zonas protegidas.

La Comisión también está dispuesta a apoyar la idea de que para satisfacer los objetivos de la Directiva quizás sea necesario crear más zonas protegidas o incluso reservas naturales cerradas. Pero no puede aceptar la propuesta de la Comisión de Medio Ambiente sobre la creación obligatoria de zonas marinas protegidas en el marco de la aplicación de la Directiva propuesta. Las zonas marinas protegidas deberían crearse solo cuando puedan contribuir directamente a la consecución de un «buen estado ecológico». No deben crearse simplemente como un fin por sí mismas, sino que deben considerarse un medio más que un fin.

La Comisión está de acuerdo con el deseo de la Comisión de Medio Ambiente de integrar la definición fundamental de «buen estado ecológico» (enmienda 80) directamente en la Directiva.

No obstante, la Comisión tiene claros problemas con la lista de definiciones propuestas por la Comisión de Medio Ambiente. Muchas de estas definiciones se basan en los factores que influyen en el medio marino y las amenazas al mismo, más que en la calidad del ecosistema. Es un planteamiento peligroso porque se podrían omitir algunos posibles riesgos y amenazas o bien, al contrario, se podrían resaltar demasiado. Y lo que es más importante, si controlamos solo los factores que influyen, la UE no podrá apartarse del actual planteamiento fragmentado de la gestión del medio marino para conseguir un planteamiento más integrado, que abarcaría todos los factores así como su impacto mutuo en el medio marino.

Finalmente, en relación con los asuntos financieros (enmiendas 19 y 74), los Estados miembros pueden beneficiarse de varios mecanismos de financiación de la UE, por ejemplo, los Fondos Estructurales, LIFE+ y el Séptimo Programa Marco de Investigación. En consecuencia, no es necesario crear ningún mecanismo de financiación especial.

Señorías, en el debate se ha mencionado la complejidad de este tema, incluyendo el hecho de que el medio marino recibe contaminación de la atmósfera, y que la calidad del entorno marino depende en gran medida de cómo se aborde el cambio climático. También se ha dicho que algunos mares no se han incluido, como es el caso del Mar Negro, y naturalmente el planteamiento adoptado por Rumanía y Bulgaria cambiará considerablemente la situación y abrirá nuevas posibilidades. En cuanto al Océano Ártico, debido a su situación geográfica, no es posible cambiar de forma significativa la postura de la Comisión, y tampoco es posible crear una estrategia independiente para lo que es un entorno excepcionalmente delicado e importante pero que no está relacionado directamente con el territorio de la UE.

Señor Presidente, Señorías, pasaré a los Servicios del Parlamento la lista de posiciones de la Comisión sobre las enmiendas.

 
  
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  El Presidente. El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar mañana a las 11.30 horas.

Declaraciones por escrito

(artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Hélène Goudin (IND/DEM). – (SV) Es muy gratificante que se preste atención a temas relacionados con el medio ambiente marino porque existe una gran necesidad de asegurar que nuestros mares no sufran aún más contaminación o destrucción. Las enmiendas de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria son, en su mayoría, positivas y es de esperar que mejoren la condición del medio marino, especialmente como resultado de la definición de un buen estado ecológico.

Pero la propuesta de la Comisión contiene un artículo que da pie a cierta preocupación. El artículo 13, sobre zonas especiales, brinda oportunidades para hacer caso omiso, hasta cierto punto, de los objetivos ambientales si ha habido modificaciones o alteraciones en una zona determinada a causa de medidas adoptadas por razones imperiosas de interés general. Podemos imaginar perfectamente que este artículo se va a invocar muy ampliamente. Por lo tanto, es sumamente importante que la Comisión imponga unas restricciones significativas siempre que esto ocurra, porque el futuro medio ambiente en el que todos tenemos que vivir también tiene un gran interés público.

 
  
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  Francesco Musotto (PPE-DE). (IT) Europa está rodeada por cuatro mares y dos océanos que contienen diversos tipos de ecosistemas y diferentes regiones biogeográficas. La costa europea abarca más de 100 000 km, y viven en ella un 16 % de los europeos, muchos de los cuales están fuertemente vinculados al mar por cuestiones de trabajo, ocio o deporte, o por los recursos naturales y la energía que proporciona. En el caso de mares cerrados o parcialmente cerrados, como el Mar Negro, el Báltico y el Mediterráneo, el riesgo de contaminación es especialmente elevado.

La propuesta de Directiva sobre la estrategia marina, que parece deseable y ha sido largamente esperada, debe permitir que el actual marco político para la protección del medio ambiente marino en Europa se expanda y se refuerce. Su eficacia determinará la salud futura de los mares europeos, y tiene el potencial necesario para garantizar la base ecológica que hace falta para un uso sostenible de los recursos y las funciones del mar, tanto dentro como fuera de Europa.

 
  
  

PRESIDENCIA SR. COCILOVO
Vicepresidente

 
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