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Procedimiento : 2006/2083(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0372/2006

Textos presentados :

A6-0372/2006

Debates :

PV 14/11/2006 - 19
CRE 14/11/2006 - 19

Votaciones :

PV 15/11/2006 - 4.1
CRE 15/11/2006 - 4.1
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2006)0488

Acta literal de los debates
Martes 14 de noviembre de 2006 - Estrasburgo Edición DO

19. Una nueva estrategia marco para el multilingüismo (debate)
Acta
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  El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A6-0372/2006) del señor Joan i Marí, en nombre de la Comisión de Cultura y Educación, sobre una nueva estrategia marco para el multilingüismo (2006/2083(INI)).

 
  
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  Bernat Joan i Marí (Verts/ALE) , ponente. – (EN) Señor Presidente, quisiera empezar dando las gracias a los colegas que me han ayudado a elaborar este informe y en especial a los miembros de la Comisión de Cultura y Educación. También quiero dar las gracias al Comisario Figeľ, que se ha mantenido en contacto con nosotros, por sus posiciones en materia de pluralidad y sobre cuestiones relacionadas con las lenguas minoritarias, etc. También debo dar las gracias a todos los demás colegas de los diferentes Grupos y a otras personas que han participado en la elaboración del informe, en particular a los miembros de diversas ONG dedicadas a la normalización de las lenguas, que se pusieron en contacto con nosotros durante la elaboración del informe. Quiero mencionar en particular a Vicent Santaló, miembro del personal jurídico del Parlamento catalán, que colaboró con nosotros hasta su fallecimiento, acaecido el pasado verano.

La principal finalidad de este informe es avanzar el concepto de la pluralidad lingüística. La pluralidad y la diversidad son valores comunes de la Unión Europea. Todos los europeos deben mostrarse unidos en este terreno y deben tener en la pluralidad uno de sus principales objetivos, ya que una Europa que no sea plural sería una Europa falsa y devaluada. Este hecho se refleja hasta cierto punto en las lenguas. Como saben sus Señorías, en términos sociolingüísticos existen lenguas «normalizadas», que son las lenguas oficiales usadas en todas las esferas de nuestra vida. Existen igualmente lenguas «minorizadas», que no son totalmente oficiales y no pueden utilizarse para cualquier fin, a pesar de ser la lengua principal de determinadas comunidades lingüísticas. Existe asimismo un tercer grupo, que es el de las lenguas minoritarias. Debemos respetar y conservar todos estos grupos, y la preservación de la diversidad lingüística es uno de los objetivos de las instituciones europeas.

Los europeos no son tan multilingües como pensamos. Desgraciadamente, muchos ciudadanos europeos dominan únicamente una lengua –generalmente su lengua materna– y uno de las principales metas de la Unión Europea es que sus ciudadanos aprendan a hablar varias lenguas. Para lograrlo es muy importante cambiar de mentalidad. Nuestra sociedad se formó bajo la influencia de Estados jacobinos. La mayoría de los Estados europeos tienen una sola lengua oficial y esto es un legado del jacobinismo. Sin embargo, esta situación no refleja realmente los hechos. El objetivo de la Unión Europea no es mantener este punto de vista, sino conservar la auténtica pluralidad y esforzarse por que los ciudadanos aprendan a hablar varias lenguas.

Necesitamos una política europea en materia lingüística. Dicha política debería promocionar el multilingüismo, mejorar las cualificaciones lingüísticas de los ciudadanos en toda la Unión Europea y conservar todas las lenguas, sean o no lenguas oficiales de la UE. Para ello, el presupuesto y los programas europeos deben prestar apoyo no solo a las principales lenguas, sino a todas ellas, a fin de mejorar la diversidad. Así pues, tenemos que hacer un esfuerzo especial para apoyar a las lenguas en peligro de desaparición. Todas las lenguas son buenas para la humanidad, y si se pierde una de ellas, todos perdemos algo, pues cada lengua tiene sus propias expresiones únicas. Por esta razón debemos mantener una pluralidad auténtica y una verdadera diversidad. Para ello es necesario elaborar un informe completo de las medidas que quedan por desarrollar.

 
  
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  Ján Figeľ, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, quiero comenzar expresando mis felicitaciones al señor Joan i Marí por su excelente informe sobre la Comunicación de la Comisión relativa a una nueva estrategia marco a favor del multilingüismo. No solo la estrategia marco, sino también el informe han sido elaborados en un espíritu de diversidad y unidad. Ese debería ser nuestro hilo conductor a la hora de llevar a cabo políticas en este terreno.

Estoy convencido de que todos queremos una sociedad europea multilingüe en la cual el porcentaje de personas multilingües aumente hasta que cada ciudadano posea cualificaciones prácticas y domine al menos dos lenguas además de su lengua materna. Esa es la célebre fórmula «Lengua materna +2» que acordaron los dirigentes de la UE en Barcelona en 2002.

Hace poco creé una red interna de multilingüismo en la Comisión Europea, así como el Grupo de Alto Nivel sobre Multilingüismo. Se trata de dos iniciativas de ejecución dentro de la nueva estrategia marco a favor del multilingüismo.

Otra de las prioridades consiste en impulsar el aprendizaje temprano de lenguas. Si deseamos construir una sociedad multilingüe, tenemos que comenzar lo antes posible. El aprendizaje de lenguas en el parvulario y la escuela primaria debe ser eficaz, ya que es en esta fase cuando se forman las principales actitudes respecto a las lenguas y culturas. El nuevo programa de aprendizaje permanente ofrecerá una amplia gama de posibilidades para realizar proyectos destinados a promocionar el conocimiento de lenguas, para acceder a recursos para el aprendizaje de lenguas, así como para crear redes que contribuyan a la elaboración de políticas en materia lingüística.

Por primera vez, el programa de educación y formación tiene, como objetivo concreto, la promoción del aprendizaje de lenguas y la diversidad lingüística. También por vez primera, una acción transversal prestará ayuda a los proyectos y redes multilaterales en este terreno. De este modo se ofrecen nuevas oportunidades a todas las lenguas que se hablan en la Unión Europea.

Permítanme decir ahora algunas palabras sobre el indicador europeo de competencia lingüística. Este indicador fue uno de los temas de otra comunicación reciente de la Comisión. La primera reunión del consejo consultivo tuvo lugar hace unas semanas, a finales de octubre. Los expertos asistentes a la reunión, que representaban a 22 países, mostraron un gran interés y un amplio consenso para la creación de este indicador.

El hecho de que el informe del señor Joan i Marí reconozca los esfuerzos que realiza la Comisión para promocionar el aprendizaje de lenguas y la diversidad lingüística en la Unión Europea me produce un gran placer. El informe recoge un análisis exhaustivo de nuestra estrategia marco para crear una sociedad multilingüe y reconoce nuestro compromiso de lograr los objetivos que figuran en nuestra Comunicación.

Quiero dar las gracias una vez más al ponente por este brillante informe y me gustaría recalcar que la Comisión está decidida a continuar con las ideas y acciones de esta nueva estrategia a favor del multilingüismo en la Unión.

 
  
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  Erna Hennicot-Schoepges, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (FR) Señor Presidente, los debates sobre el multilingüismo, sobre la protección de las lenguas regionales y minoritarias y el empleo de las lenguas en las instituciones europeas siempre llevan a las personas a adoptar posturas firmes, que se sustentan en conflictos políticos subyacentes.

Este informe de iniciativa que, recordémoslo, pretende aplicar una nueva estrategia marco para el multilingüismo, tiene el mérito de prolongar el debate ya entablado con el informe Ebner y Bayona en 2003 y el informe Portas en 2005, sobre las lenguas regionales y minoritarias, así como el aprendizaje de las lenguas por los inmigrantes. Por tanto, el Parlamento está llamado a confirmar posiciones anteriores o a modificarlas en función de la evolución de la situación, a menos que quiera contradecirse a sí mismo. En nuestro trabajo nos hemos esforzado por encontrar un equilibrio aceptable para todas las partes, que se refleja en los resultados de las votaciones en comisión, y ello teniendo en cuenta los logros y poniendo al mismo tiempo en perspectiva la cuestión del multilingüismo.

Pido, pues, a sus Señorías que den muestras de sabiduría y no se equivoquen de batalla. Las lenguas deben ser el trazo de unión entre los ciudadanos de Europa y no un arma que siembre la división y la discordia.

Mi país, Luxemburgo, es el único Estado miembro, país fundador, cuya lengua nacional no está reconocida como lengua oficial europea. Pero el Gobierno luxemburgués ha decidido no pedir el estatuto de lengua oficial por juzgar que el multilingüismo es nuestro futuro. La lengua y la inteligencia se nos han dado para entendernos y no para pelear entre nosotros.

El 10 de octubre de 1941, hace 65 años, los luxemburgueses tuvieron que participar en un referendo organizado por el ocupante nazi en el que se les preguntó cuál era su raza, su pertenencia étnica y su lengua. A las tres preguntas, respondieron: luxemburguesa. La sanción fue el enrolamiento forzoso en el ejército del ocupante y la deportación a campos de concentración. No es menos cierto que la generación de los sacrificios aceptó después de la guerra que la primera lengua aprendida en la escuela fuera el alemán, junto con el francés. El luxemburgués se desarrolló con éxito y se comporta bien. Para nuestro futuro, espero que el artículo 22 de la Carta de los Derechos Fundamentales, que compromete a la Unión a respetar la diversidad cultural, religiosa y lingüística, nos proteja de cualquier arbitrariedad.

 
  
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  Maria Badia i Cutchet, en nombre del Grupo del PSE. (ES) Señor Presidente, señor Comisario, señoras y señores diputados, es una satisfacción que se haya puesto en marcha una estrategia marco para el multilingüismo en la Unión Europea.

Nuestro lema «Unidos en la diversidad» da fe de la importancia que la diversidad de culturas, de costumbres, de creencias y, también, de lenguas, tiene en la construcción de la Unión.

La Carta de los Derechos Fundamentales ha convertido el respeto a la diversidad lingüística en uno de nuestros valores básicos. Un principio que no solo se aplica a las lenguas oficiales, sino también a la multitud de lenguas regionales y minoritarias que se hablan en el territorio de la Unión, incluidas las de las comunidades inmigrantes.

Esta rica convivencia de diferentes comunidades lingüísticas en Europa a veces se traduce en una extraordinaria dificultad en la práctica del trabajo diario en las instituciones comunitarias. Independientemente de que todas las lenguas tengan la misma importancia desde un punto de vista cultural, creo que estaría fuera de lugar pensar que las instituciones de la Unión Europea pueden funcionar utilizándolas todas ellas al mismo nivel.

En mi opinión, el avance en la promoción, la defensa y el conocimiento de esta diversidad lingüística debe apoyarse en el impulso por parte de los Estados miembros de políticas activas de promoción, de defensa de sus lenguas a nivel educativo y en la esfera más social, incluyendo aquí los medios de comunicación, y en la promoción del aprendizaje de, al menos, dos lenguas extranjeras, con el objetivo de facilitar el conocimiento de otras culturas, fomentar la movilidad y contribuir a la conciencia de ciudadanía europea.

Por último, en las instituciones comunitarias, se trata de hacer posible que la comunicación de los ciudadanos con la Unión pueda realizarse en sus lenguas maternas. Y para hacer compatible el uso de las lenguas maternas con el trabajo diario de las instituciones, es necesario establecer distintos usos de las distintas lenguas y es aquí donde debemos trabajar para acordar qué criterios de base utilizamos para consensuar estas lenguas de trabajo, sin dejar de lado ningún elemento, ni cultural, ni en relación con el número de hablantes o el estatuto de las lenguas en sus respectivos Estados.

Espero que el nuevo Comisario para el multilingüismo, señor Leonard Orban, comparta esta idea y trabaje en esta dirección.

 
  
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  Jolanta Dičkutė, en nombre del Grupo ALDE. – (LT) Señorías, en primer lugar acojo con satisfacción la primera Comunicación de la Comisión sobre multilingüismo y que fija grandes objetivos para la diversidad lingüística de la Unión Europea: promover el aprendizaje de lenguas y una economía multilingüe beneficiosa, y ofrecer a todos los ciudadanos de la UE la oportunidad de familiarizarse con el Derecho comunitario y otros tipos de información en su lengua materna.

Hoy, la Unión Europea representa a 450 millones de personas de diversos orígenes étnicos, culturales y lingüísticos. Por ello, los beneficios del conocimiento de lenguas extranjeras son obvios. La lengua ayuda a entender los diferentes estilos de vida y abre la puerta a la tolerancia cultural. Además, la competencia lingüística ayuda en el trabajo, el estudio, los viajes y la comunicación en cualquier parte del mundo.

El aprendizaje de lenguas extranjeras debe comenzar a temprana edad, cuando el cerebro humano es más receptivo para asimilar nueva información. Esta es mi firme opinión como médico. Además, varias encuestas muestran que casi la mitad de los encuestados admiten conocer solamente su lengua materna. Por consiguiente, tenemos un objetivo a largo plazo que no podemos posponer. Al menos el 84% de los europeos están de acuerdo en que todos los ciudadanos de la UE deberían conocer al menos una lengua extranjera. Por consiguiente, contamos con un gran apoyo por parte de la sociedad, cuya importancia se reconoce cada vez más a la hora de aprobar leyes en la Unión Europea.

Por otro lado, no debemos olvidar las antiguas lenguas europeas, entre las que mi lengua materna, el lituano, es una de las más antiguas. Quiero destacar la importancia de la preservación de estas lenguas en el contexto de la diversidad lingüística europea. No solo debemos aprender lenguas extranjeras, sino también tener en cuenta otro desafío, a saber, la preservación y el aprecio de las antiguas lenguas europeas asegurando jurídicamente sus derechos.

Veo al europeo multilingüe como una persona educada, que puede vivir en un país distinto de su tierra natal y que habla lenguas extranjeras por razones profesionales y está dispuesto a seguir estudiando. Tristemente, una parte bastante grande de la sociedad europea todavía no se beneficia del multilingüismo, y la motivación de los ciudadanos para aprender lenguas extranjeras no es muy fuerte. Debemos promoverlo por todos los medios disponibles.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda, en nombre del Grupo Verts/ALE. (ES) Señor Presidente, en el minuto que tengo de intervención quiero apoyar de forma clara y explícita el informe que ha presentado el colega Joan i Marí.

Si la Unión Europea quiere ser consecuente con su eslogan «Unidos en la diversidad», debe asumir como elemento bandera el multilingüismo más allá de las lenguas oficiales.

Así como la protección de la biodiversidad es y debe ser un valor central en las sociedades actuales, así también la protección de la diversidad lingüística debe entenderse como un elemento central del progreso, la promoción de la paz y el desarrollo.

Teniendo en cuenta que en las raíces de muchos de los conflictos armados actuales se encuentra la vulneración de los derechos culturales, lingüísticos y de identidad, urge ver, en la promoción del multilingüismo, una herramienta de promoción del diálogo, del encuentro y de la paz.

Y si ello es importante en el mundo en general, especialmente lo es en una Unión Europea que, siendo ya una Unión de valores, aspira a ser, algún día, una Unión política.

Promover el multilingüismo en Europa significa, por tanto, riqueza y progreso. Tender hacia el monolingüismo, en cambio, nos hará más pobres.

 
  
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  Bairbre de Brún, en nombre del Grupo GUE/NGL.

(La oradora habla en gaélico)

Quiero agradecer al señor Joan i Marí la labor que ha llevado a cabo. Espero que la aprobación de las enmiendas que ha presentado sirva de base para elaborar una política lingüística significativa en la UE. Como ha señalado el ponente, necesitamos mejorar las cualificaciones lingüísticas y mantener toda la diversidad de las lenguas europeas.

Como quizá sepan sus Señorías, Dublín acogerá una importante conferencia, que se celebrará el 24 de noviembre, titulada «El legado de la Oficina Europea de Lenguas Minoritarias y el futuro de las mismas en la UE». Es muy importante que las ONG, como la Oficina Europea de Lenguas Minoritarias, sigan recibiendo fondos y que se financien proyectos para determinadas lenguas, en particular aquellas que están en peligro de desaparecer.

Apoyo sin reservas la elaboración de un plan lingüístico de la UE, la financiación de proyectos a favor de las lenguas que corren más peligro, la plena aplicación del informe Ebner, el otorgamiento al Defensor del Pueblo Europeo de un mandato expreso para actuar en casos de discriminación lingüística y la creación de un grupo de trabajo para establecer una base jurídica para que se respete la diversidad lingüística.

Pido a sus Señorías que voten a favor de las enmiendas del ponente.

 
  
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  Zdzisław Zbigniew Podkański, en nombre del Grupo UEN. (PL) Señor Presidente, el proyecto de resolución sobre la nueva estrategia marco sobre multilingüismo merece una atención particular, pues la lengua es la base de la cultura de una nación y un recurso que tenemos que aprovechar. Por ello prestamos mucha atención a todos los intentos de interferir en el multilingüismo de la Unión Europea y reaccionamos ante todos los intentos de limitarlo.

Aceptamos con satisfacción la iniciativa para la creación de un indicador europeo de competencias lingüísticas, pero a condición de que esta iniciativa englobe a todas las lenguas oficiales de la UE, y no se limite a iniciativas y estudios para tan solo cinco lenguas. Por estas razones, en nombre del Grupo Unión por la Europa de las Naciones, he presentado una enmienda al artículo 6 que elimina las partes que menoscaban la idea del multilingüismo y permiten la posibilidad de restringir los estudios a solo cinco lenguas particulares.

Pido a mis colegas que apoyen esta enmienda, porque de otro modo este documento que es tan importante y tan esencial para el multilingüismo no reflejará todas las intenciones y tendencias que nos inspiran.

 
  
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  Alejo Vidal-Quadras (PPE-DE). – (ES) Señor Presidente, en su primera Comunicación sobre multilingüismo, la Comisión Europea fijó hace un año tres objetivos absolutamente razonables: fomentar el aprendizaje de idiomas y la diversidad lingüística, promover una economía multilingüe, con la consiguiente mejora de la movilidad laboral y de la competitividad de la economía europea, y ofrecer a todos los ciudadanos el acceso a la información sobre la Unión en su propio idioma.

A nadie se le escapará la estrecha relación que existe entre esta Comunicación y el objetivo general europeo que nos fijamos, con ocasión del Consejo de Barcelona de 2002, de lograr que los niños aprendan al menos dos lenguas extranjeras además de su lengua materna.

Precisamente de eso debe tratar el informe que vote mañana este Parlamento, de ofrecer a los 450 millones de ciudadanos europeos una amplia gama de herramientas que les permita aprender idiomas y, con ello, beneficiarse de las enormes ventajas sociales, económicas y culturales que tiene participar en nuestro gran proyecto de integración, un proyecto rico en historias nacionales, en lenguas y en culturas, que hoy representa un sueño de unidad en la diversidad, en beneficio de todos los ciudadanos.

El intento oportunista del ponente de aprovechar este informe para llevar a cabo planteamientos nacionalistas de corte particularista resulta de lo más inadecuado y desvirtúa completamente el sentido de la Comunicación.

En este aspecto, hay que elogiar el resultado del trabajo llevado a cabo por la Comisión de Cultura y Educación, que de forma responsable y sensata ha reconducido, con sus enmiendas, el texto inicial y su planteamiento ideológicamente sesgado. Baste decir para aprobar la radicalidad de la intención del ponente, que este ha acabado por oponerse a su propio informe en la votación en comisión.

El respeto a la diversidad es un principio de la Unión, pero la utilización de las lenguas para proceder a la desintegración de Estados miembros sobre bases étnicas o lingüísticas es un disparate al que desde el Grupo Popular nos opondremos siempre con todas nuestras fuerzas.

 
  
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  Marianne Mikko (PSE). – (ET) Señorías, en la Edad Media mi ciudad natal, Pärnu, como las demás ciudades hanseáticas, comerciaba con Rusia, Alemania y los países escandinavos. Todos los comerciantes tenían que saber las cuatro lenguas locales. Coincido con la idea que impregna este informe: los europeos deben conocer otras dos lenguas además de su lengua materna. La competencia lingüística aceleró considerablemente la reintegración de los estonios en Europa tras la ocupación soviética.

La capacidad de entender la lengua y cultura del otro favorecerá el sentido de cohesión de Europa y ayudará a superar problemas causados por la expansión de la Unión Europea y la inmigración. Hay un dicho estonio que dice: cuantas más lenguas, más vidas. En la Unión Europea, muchas personas viven muchas vidas. Las personas van a otros Estados miembros para trabajar temporalmente o para quedarse. Muchas de las minorías nacionales importantes de los Estados miembros se establecieron en la era de la reconstrucción que siguió a la Segunda Guerra Mundial.

Mi lengua materna es una de esas lenguas europeas que hablan un millón de personas. El informe hace hincapié en que hay que proteger a las lenguas pequeñas. Quisiera añadir que deben protegerse no solo frente a las grandes lenguas de la Unión Europea, sino también de las grandes lenguas de fuera de Europa. Me estoy refiriendo al ruso. Si motivamos para aprender, además del aprendizaje de lenguas, atenuaríamos los problemas que se han identificado claramente entre los inmigrantes de segunda y tercera generación en Alemania, Francia y los Estados bálticos. Están lejos de su país natal y tampoco pueden participar suficientemente en la cultura y la vida de su nueva patria por su limitado conocimiento de la lengua. En estas condiciones, los costosos esfuerzos por permitir la realización de trámites oficiales en las grandes lenguas de fuera de Europa son contraproducentes e incluso perjudiciales.

Si bien es cierto que el aprendizaje de lenguas es el medio de integración más importante, también es largo y debe iniciarse lo antes posible.

 
  
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  Daniel Strož (GUE/NGL). (CS) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, en relación con la nueva estrategia marco para el multilingüismo, acojo con satisfacción las conclusiones destinadas a apoyar y respetar la diversidad lingüística, que es un principio fundacional de la UE, especialmente a la vista de la tendencia miope de reducir el número de lenguas de trabajo por la estúpida razón de querer reducir la cantidad de dinero que se gasta en los servicios de interpretación y traducción. Sí, el apoyo al multilingüismo es un factor importante de la integración cultural, económica y social, pero no es y nunca ha sido el factor más importante para resolver los problemas y las diferencias sociales que por desgracia siguen existiendo.

También quiero resaltar y respaldar la idea de que en su política lingüística la UE debe adherirse estrictamente al principio de solidaridad, como debe hacerlo en otros ámbitos. No podemos permitir que la política lingüística se convierta en una fuente de conflictos entre los Estados miembros de la UE o el público en general, lo cual es de hecho una posibilidad real.

 
  
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  Roberts Zīle (UEN) . (LV) Dudo que añadir otras 60 lenguas a las 21 lenguas oficiales de la Unión Europea logre el objetivo del verdadero multilingüismo propugnado por el ponente, pues no es posible otorgar el mismo peso al papel de las lenguas galesa y rusa. La experiencia enseña que las lenguas que se usan más ampliamente y de forma más económicamente activa «devoran» a las pequeñas. Imaginémonos que el ruso se convirtiese en una lengua oficial de la UE. Estoy casi seguro de que no habría que esperar demasiado hasta que el letón y el estonio dejasen de usarse en general, no solo en la Unión Europea, sino también en Letonia y Estonia. Antes de tratar de resolver el multilingüismo en toda Europa, debemos dar ejemplo en el mismo Parlamento. ¿Qué motivación tienen los intérpretes para aprender las lenguas de los Estados miembros pequeños? ¿Cuánto tendremos que esperar hasta que, al llegar a Estrasburgo, el corazón de Europa, el guardia fronterizo nos hable en una lengua distinta del francés? Estoy convencido de que tenemos que empezar fortaleciendo las lenguas oficiales de los Estados miembros pequeños de la UE, y dejar que los Estados miembros se ocupen de las políticas relativas a las lenguas minoritarias. En el futuro, la Unión Europea seguirá siendo una unión de Estados y no de grupos étnicos. Gracias.

 
  
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  Vasco Graça Moura (PPE-DE). (PT) Señor Presidente, dejando de lado una serie de enmiendas propuestas contra las que votaré mañana, este informe, en su forma actual, consagra ampliamente principios adecuados, que se han ido adquiriendo con los años, y en particular desde el 2000, que fue declarado Año Europeo de las Lenguas.

Pero la aplicación de algunos de estos principios depende de lo que permita la norma de la subsidiariedad. Si bien es cierto que todos tienen derecho a su lengua materna, también es verdad que en términos prácticos, la aplicación de este principio al pie de la letra para absolutamente todas las lenguas oficiales dificultaría todo el funcionamiento de las instituciones de la Unión. Además, debemos prevenir el uso de las llamadas lenguas minoritarias con objetivos propios del extremismo nacionalista.

También se ha abordado la cuestión de la ampliación del indicador europeo de competencia lingüística. En su forma actual, solo sirve para medir la competencia en inglés, francés, alemán, español e italiano. Este sistema no debe inducirnos al error de fomentar el aprendizaje generalizado de estas cinco lenguas solamente. Digo esto no solo en virtud de la legitimidad y del equilibrio necesarios, sino también porque la proyección de las lenguas europeas fuera de Europa es un factor muy importante en la era de la globalización, por no mencionar las dimensiones histórica, humana y cultural de estas lenguas.

La lengua portuguesa, y verán por qué doy este ejemplo, es, de todas las lenguas de la UE, la tercera más hablada en el mundo, después del inglés y el español y por delante del alemán, el francés y el italiano. Por consiguiente, tal como aparece en la declaración por escrito 58, que he suscrito, acojo con satisfacción el principio establecido en este informe de asegurar que el indicador europeo de competencia lingüística abarque todas las lenguas oficiales de la Unión y, si es factible, todas las demás lenguas habladas en Europa.

 
  
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  Seán Ó Neachtain (UEN). (EN) Señor Presidente, me gustaría felicitar al ponente, el señor Joan i Marí, por su informe y el contenido del mismo. Estoy muy a favor de que se concedan ayudas al multilingüismo y, en particular, a las lenguas minoritarias.

Esta noche no hablaré en mi lengua materna, el gaélico. Sin embargo, a comienzos del año que viene, dentro de dos periodos parciales de sesiones, podré hacerlo con la ayuda de los servicios del Parlamento. Acojo con agrado esta decisión y ansío que llegue el momento. De este adquiere sentido la frase «unidad en la diversidad», que ha sido pronunciada tantas veces aquí esta noche.

Las lenguas minoritarias de Europa son igual de importantes, sino más, que aquellas que son habladas por un gran número de personas, porque debemos apoyarlas y fortalecerlas. Por ello creo que el fortalecimiento común de nuestras lenguas puede dar lugar a la unidad y la cooperación.

 
  
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  Ján Figel', miembro de la Comisión. – (SK) Quiero expresar mi agradecimiento por este debate en apoyo del multilingüismo en las instituciones europeas, una cuestión que es importante tanto para los países individualmente como para nuestra Comunidad.

Hay varios principios importantes que definen siempre lo que somos. En nuestra cultura, las lenguas no son solamente un instrumento técnico, sino también importantes portadoras de nuestro legado, y como fenómeno cultural merecen respeto y reconocimiento. Esta es una responsabilidad muy importante de los Estados miembros en particular. Por ello es esencial adoptar un enfoque activo de la enseñanza y del uso de las lenguas. A través del programa, la Comisión Europea ha creado oportunidades para el apoyo continuo del multilingüismo, incluidas las lenguas minoritarias o regionales. La Oficina Europea de Lenguas Minoritarias (EBLUL) ha colaborado ofreciendo oportunidades para otras actividades en el marco del nuevo programa. Lo mismo se aplica a la red de investigación de lenguas, MERCATOR.

Permítanme recordarles que el primer documento de derecho comunitario derivado aprobado en 1958 se refería a las lenguas. Este fue solo el inicio y es muy importante que las lenguas también desempeñen su papel esencial en esta fase de la integración europea, un papel que no es solo político, sino también cultural y, por supuesto, económico y social.

En conclusión, me complace observar que seré el primer Comisario de la historia de la UE que será responsable del multilingüismo como una política separada y que pronto, si ustedes lo aprueban, todo el sector se autonomizará, en colaboración, por supuesto, con otros sectores. Además, otro colega, el Comisario designado por Rumanía, el señor Orban, se unirá a nosotros. Él puede ayudarnos no solo promocionando esta política, sino también asegurando un firme compromiso a favor del desarrollo del multilingüismo.

 
  
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  El Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar mañana a las 11.30 horas.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Claire Gibault (ALDE).(FR) Hubo una época en que toda la humanidad hablaba una sola lengua y utilizaba las mismas palabras. Pero, según el relato bíblico que evoca el episodio de la Torre de Babel, los hombres intentaron construir una torre que llegara al cielo y los situara en pie de igualdad con Dios. Para oponerse a este proyecto, Dios multiplicó las lenguas para que los hombres no se comprendieran y se dispersaran sobre la Tierra.

Con este informe sobre el multilingüismo, Europa pone en marcha un proyecto «contra la Torre de Babel», puesto que pretende revalorizar y fomentar las lenguas minoritarias.

Para medir el reto del multilingüismo, es necesario captar la esencia. En efecto, la diversidad cultural y lingüística lleva consigo el respeto de la identidad cultural, de las tradiciones y de las religiones.

Alentando la construcción de una sociedad europea del saber «plural», Europa reconoce implícitamente que el aprendizaje de una lengua representa un factor crucial en la aptitud de los pueblos para comunicarse entre sí.

El multilingüismo es también una oportunidad para el futuro, y salvaguardarlo se ha convertido para Europa en un deber ciudadano.

Frente a la globalización, que favorece el monolingüismo, cuanto más se reconozca la diversidad lingüística menos capaces seremos de recaer en nuestras identidades.

 
  
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  José Ribeiro e Castro (PPE-DE). (PT) Hoy es un día muy especial para las lenguas europeas que, como el portugués, se hablan en todo el mundo, porque el Parlamento Europeo reconoce el importante papel que desempeñan.

Los considerandos E y F y el apartado 3, que yo propuse, consagran la gran importancia estratégica que debemos atribuir a las lenguas como el portugués en el marco de la política multilingüe europea, porque tienen la cualidad particular de facilitar la comunicación directa con otras partes del mundo.

Esta resolución reconoce el hecho de que Europa no puede encerrarse en sí misma, sino que tiene que tratar con el resto del mundo y debe mejorar su capacidad de comunicarse globalmente. Algunas lenguas son herramientas inestimables para hacerlo.

Al reconocer el valor real de lenguas como el portugués, con amplio uso en todo el mundo, la resolución ha proporcionado un mejor equilibrio y un mayor valor estratégico.

Allana el camino a las reivindicaciones de fomentar más activamente la enseñanza y el aprendizaje de lenguas con este potencial; de hecho, deben fomentarse como segunda, tercera o cuarta lengua para que las aprendan los ciudadanos de la UE.

Doy las gracias a mis colegas diputados por su apoyo, al ponente por su apertura y particularmente a nuestra ponente alternativa, la señora Hennicot-Schoepges, por su buena disposición: su ayuda ha sido esencial para culminar esta iniciativa con tan buenos resultados.

 
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