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Procedimiento : 2006/2135(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0416/2006

Textos presentados :

A6-0416/2006

Debates :

PV 31/01/2007 - 23
CRE 31/01/2007 - 23

Votaciones :

PV 01/02/2007 - 7.11
CRE 01/02/2007 - 7.11
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0021

Debates
Miércoles 31 de enero de 2007 - Bruselas Edición DO

23. Discriminación de las jóvenes y las niñas en materia de educación (debate)
PV
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A6-0416/2006) de la señora Flasarová, en nombre de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género, sobre la discriminación de las jóvenes y las niñas en materia de educación (2006/2135(INI)).

 
  
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  Věra Flasarová (GUE/NGL), ponente. (CS) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, estoy agradecida por haber tenido la oportunidad de elaborar un informe sobre la discriminación de las jóvenes y las niñas en materia de educación y quiero dar las gracias a todos los miembros de la comisión por su fructífera cooperación.

La educación siempre ha tenido un enorme valor para la sociedad. En el pasado, las personas creían que el acceso a la educación era igual que el acceso a la sanidad: una cuestión selectiva. Los que no tenían riquezas o privilegios chocaban con dificultades a la hora de acceder a la educación. La situación era aún peor para los extranjeros, los inmigrantes, los disidentes y las personas de otras razas. Las mujeres también veían restringido su acceso a la educación y, en particular, a la educación superior a causa de los prejuicios y el entorno social perfectamente delimitado en el que la mayoría estaban obligadas a moverse.

Los estereotipos arcaicos que han persistido durante miles de años no se rinden fácilmente ante las necesidades de la civilización. Viven en las mentes y el comportamiento de las personas, aunque nadie lo admita públicamente. No quiero rebuscar en la conciencia de nadie, pero aún nos quedan fragmentos aislados de la Edad Media, por decirlo de forma simplista. Si no fuera así, si los principios de la igualdad estuviesen profundamente arraigados en nuestra cultura, ahora no estaríamos tratando este problema.

Mi informe está basado en la idea de que la educación es un proceso que dura toda la vida. No obstante, sin duda estarán de acuerdo conmigo en que el mejor momento para obtener cualificaciones y para el desarrollo personal y profesional es la juventud. Es un proceso que debería estar libre de toda clase de discriminaciones; las peores son las restricciones económicas que afectan en particular a los sectores más débiles de la sociedad. Si no somos capaces de subsanar el efecto de las dificultades económicas que tienen niños y niñas por igual, al menos deberíamos paliarlo en la medida de lo posible, junto con las formas de discriminación que se abordan en este informe.

Los datos de diferentes países de la UE demuestran que al comienzo del proceso educativo los factores de desventaja de género apenas son visibles. La escolaridad es obligatoria y los factores que obstaculizan el desarrollo de los niños afectan a ambos géneros por igual. Me refiero en particular a dificultades como trastornos diagnosticados, negligencia parental y diagnósticos erróneos, que conducen a la exclusión de los niños de los sistemas educativos ordinarios. Son factores muy significativos. Pero solo se habla de pasada de la discriminación de las jóvenes y las niñas en la educación. Sabemos que las niñas y las mujeres jóvenes tienen el mismo talento y están tan motivadas como sus compañeros masculinos para acceder a la enseñanza superior. La proporción de estudiantes masculinos y femeninos es la misma. Incluso en algunos centros de enseñanza superior la mayoría son chicas, lo que refleja los estereotipos sociales según los cuales algunas ocupaciones se consideran típicamente masculinas y otras femeninas. A menudo oímos hablar de sistemas que fomentan otras formas de discriminación, como los salarios bajos en las llamadas ocupaciones femeninas. Se puede argumentar que los obstáculos específicos de género a los que se enfrentan las niñas y las jóvenes tienen sus raíces en el dilema entre formar una familia y criar hijos o continuar estudiando y desarrollar una vida profesional. Mientras que los hombres jóvenes pueden seguir formándose después de haber acabado sus estudios –incluso se espera que lo hagan–, las mujeres jóvenes tienen que enfrentarse a ese dilema.

La tendencia moderna en ambos sexos es postergar la formación de un hogar y la fundación de una familia. Esto es debido no solo a los cambios de estilo de vida, sino también a la dificultad de conciliar la vida familiar y la carrera profesional, en particular cuando hay que cuidar de hijos pequeños. El mundo del trabajo es muy competitivo y exige una dedicación total. Este es el momento en que las mujeres se quedan rezagadas respecto de los hombres en las estadísticas. En proporción a los hombres, el número de mujeres que llegan a los grados más altos de la enseñanza superior y de los centros científicos tiene a disminuir. El número de mujeres en puestos de dirección es aún mucho menor. Estas son las manifestaciones de discriminación de género en el ámbito del acceso a la educación. Pero hasta cierto punto, la discriminación también afecta a las mujeres que ya han alcanzado un alto nivel educativo y elevadas posiciones sociales. No pueden ganar ni siquiera una vez superados todos los obstáculos, porque la sociedad aún vincula automáticamente el éxito profesional con los hombres y considera intrusas a las mujeres que se mueven en este pequeño mundo.

A pesar de todos los problemas a que se enfrentan las mujeres que prosperan en el trabajo y en casa con la familia, veo la situación con optimismo. Creo que el problema desaparecerá por sí solo con el tiempo. Pero es cierto que a menos que encontremos maneras eficaces de ayudar a las mujeres jóvenes, en particular, a vincular educación y desarrollo profesional por una parte, y maternidad y familia por otra, la discriminación de las mujeres respecto del acceso a la educación y todos los problemas asociados persistirán.

 
  
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  Ján Figel, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, deseo comenzar felicitando a la señora Flasarová y a la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género por este excelente informe. Representa una descripción exhaustiva y equilibrada de los problemas a los que se enfrentan mujeres y chicas durante su educación y más adelante en su vida profesional.

La lucha contra cualquier forma de discriminación es un principio fundamental de la Unión Europea, y la lucha contra la discriminación de las mujeres ha dado un paso adelante. Todos los departamentos de la Comisión deben tener en cuenta las diferencias de género cuando elaboren sus propuestas.

En el ámbito de la educación ha habido una evolución positiva, como también señala su informe. En la Unión Europea no hay discriminación en el acceso a la educación de las niñas, y estas a menudo consiguen mejores calificaciones que los niños. Sin embargo, hay problemas serios en algunos sectores de la población. El informe menciona grupos vulnerables en los que las diferencias de género pueden combinarse con otros factores que excluyen a mujeres y chicas del pleno derecho a la educación.

Nuestra primera prioridad es atender a las necesidades de estos grupos y buscar soluciones efectivas. Nuestro trabajo se centrará en la eficacia y la equidad en los sistemas educativos y de formación, porque la discriminación de género forma parte de un problema social y cultural más amplio y requiere medidas de gran alcance.

En 2007 presentaremos dos importantes comunicaciones. La primera versa sobre la educación preescolar. Los programas que comienzan tempranamente producen resultados a corto plazo, pero también generan habilidades de aprendizaje continuo y desarrollan los valores contrarios a la discriminación.

La segunda comunicación de este año se centrará en educación e inmigración. La inmigración contribuye al crecimiento y la competitividad europeos. Sin embargo, los resultados del informe PISA muestran que los niños inmigrantes suelen obtener peores resultados escolares. En algunas culturas, las niñas se enfrentan a desventajas específicas.

En el nuevo Programa de Aprendizaje Permanente, la igualdad de oportunidades es una prioridad transversal. Acaba de publicarse la primera convocatoria de propuestas. El informe de situación sobre educación y formación de 2010 para toda la década examinará de nuevo las referencias comparativas en ciencias, matemáticas y tecnología y el equilibrio de género en estas carreras. Me complace informarles de que el objetivo inicial se ha alcanzado; de hecho, este es el único objetivo de los cinco puntos de referencia en el que estamos progresando muy satisfactoriamente en los 27 Estados miembros de la UE.

Mis servicios y los de mi colega, el señor Potočnik, en investigación, han colaborado durante algún tiempo para luchar contra la discriminación de género en las carreras científicas y técnicas. Esta labor puede beneficiar a otros sectores y vamos a profundizar en ella.

En el campo de la sociedad de la información, la brecha digital está creciendo. Como señala su informe, las mujeres pueden beneficiarse de las nuevas tecnologías. Mi colega, la señora Reding, está dirigiendo una iniciativa sobre e-Inclusion, que tiene en cuenta cuestiones de género, y el Fondo Social Europeo tiene una firme tradición de lucha contra la discriminación de género. Las normas para el período 2007-2013 permiten financiar acciones en todos los aspectos señalados en su informe. Son oportunidades considerables para la educación y la formación que contemplan los Fondos Estructurales.

Permítame darle de nuevo las gracias por su informe.

 
  
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  Edit Bauer, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (HU) Una de las cuestiones cruciales en relación con los recursos humanos es la educación. La discriminación en todos los ámbitos es contraproducente para el desarrollo de la sociedad, pero en especial en el ámbito de la educación. Quiero hacer hincapié en dos aspectos de este tema.

El informe, que aprecio por su posición equilibrada, aborda las formas más comunes de la discriminación. Sin embargo, no menciona que la pobreza infantil y el consiguiente abandono escolar prematuro crean una situación que imposibilita el aprendizaje permanente, porque faltan los fundamentos y por tanto no hay nada en lo que apoyarse después. Es cierto que según las estadísticas, en los Estados miembros de la UE el abandono escolar prematuro es más elevado entre los niños, pero hemos de reconocer que la razón estriba sobre todo en la pobreza, que afecta más a las mujeres que a los hombres, y es aún más cierto en el caso de las familias monoparentales, cuya mayoría significativa está aumentando. En las familias fragmentadas, el riesgo de pobreza también es mayor.

La otra preocupación que subraya el informe es la situación de los que sufren discriminación múltiple, es decir, las mujeres de los grupos sociales minoritarios. Está fuera de toda duda que la discriminación en la educación de las minorías nacionales y étnicas, los miembros de la etnia romaní, las personas discapacitadas, así como las que sufren dificultades de aprendizaje como dislexia, dispraxia o discalculia, es un problema cotidiano en la mayoría de los Estados miembros. Las directivas de la Unión Europea contra la discriminación exigen que los Gobiernos tomen medidas encaminadas a lograr la igualdad, pero en varios Estados miembros dicha iniciativa se enfrenta a una prohibición constitucional de la discriminación entendida de forma muy estrecha. Por ejemplo, en un Estado miembro el Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional el artículo de la ley contra la discriminación que habría permitido que se tomasen medidas positivas provisionales en interés de la igualdad de oportunidades.

Estoy convencida de que sin tales medidas provisionales es imposible asegurar la igualdad de oportunidades.

 
  
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  Teresa Riera Madurell, en nombre del Grupo del PSE. (ES) Señor Presidente, en primer lugar, quiero dar la enhorabuena a la señora Flasarová por el buen trabajo realizado sobre un tema tan importante como el de la igualdad de acceso a la educación, que es el fundamento para que hombres y mujeres podamos tener igualdad de oportunidades en el mundo laboral y en la mayoría de ámbitos de nuestra vida pública y privada.

Entre todos los obstáculos que todavía prevalecen y que se mencionan en el informe me gustaría referirme especialmente a tres.

En primer lugar, a la brecha digital por razón de género. La Comisión, conjuntamente con los Estados miembros y en el marco de la Estrategia de Lisboa, debe tomar las medidas oportunas para que las mujeres puedan acceder a las tecnologías de la información y de las comunicaciones y beneficiarse de ellas en igualdad de condiciones; porque, si Europa debe ser una economía basada en el conocimiento, las tecnologías de la información y de las comunicaciones desempeñan un papel fundamental en nuestra estrategia de empleo y competitividad y las mujeres debemos estar allí en igualdad de condiciones con los hombres. En este sentido, es importante destacar la menor presencia de mujeres en los ámbitos educativos, científicos y tecnológicos.

En segundo lugar, y al igual que la oradora que me ha precedido, quiero referirme al abandono escolar, superior en el caso de las niñas, por lo que se recomienda a los Estados miembros que tomen medidas que favorezcan que los niños y las niñas por igual permanezcan en la escuela y concluyan sus ciclos educativos. También se deben tomar las medidas necesarias para que desaparezcan los obstáculos que encuentran las mujeres para continuar su educación superior y mantener su formación a lo largo de toda la vida.

Y en tercer lugar, de acuerdo con la declaración relativa a las características del deporte adoptada por el Consejo de Niza de diciembre de 2000, me gustaría hacer hincapié en que se deberían tener más en cuenta las funciones sociales, educativas y culturales del deporte y, por ello, en la necesidad de eliminar la discriminación que sufren las mujeres también en el ámbito deportivo; y denunciar, como hemos hecho en otras ocasiones, situaciones como la de los premios de Wimbledon, claramente discriminatorias para las mujeres.

 
  
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  Eva-Britt Svensson, en nombre del Grupo GUE/NGL. (SV) Señor Presidente, quiero dar las gracias a la ponente, la señora Flasarová, por su importante informe sobre la discriminación de las jóvenes y las niñas en el ámbito de la educación. En los Estados miembros de la UE ya no hay restricciones jurídicas que discriminen a las niñas y a las mujeres en el acceso a la educación. Pero como en muchos otros contextos en los que está implicada la igualdad de género, lo que ocurre realmente se rige por estructuras diferentes de las normas puramente formales. Por eso, a pesar de los derechos formales que tienen, las niñas y las mujeres están infrarrepresentadas entre quienes prosiguen sus estudios o carreras académicas. Las estructuras y los viejos y arraigados estereotipos de género determinan el marco de la educación de las mujeres y niñas. Por eso la ponente se centra con acierto en la necesidad de una estrategia que tiene que comenzar pronto y que exige que los profesores y demás personal de las escuelas reciban formación en materia de igualdad de género. Una mayor conciencia, conocimiento y formación allanan el camino para construir una sociedad justa para todos, independientemente del género, la clase y el origen étnico.

 
  
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  Urszula Krupa, en nombre del Grupo IND/DEM. (PL) Señor Presidente, puesto que solo dispongo de un minuto para hablar de la discriminación de las mujeres y las niñas en materia de educación, lo haré desde una perspectiva polaca. Quiero señalar que desde que se produjeron los cambios económicos en Polonia asociados a su adhesión a la Unión Europea, las razones económicas se han convertido en el factor principal de la discriminación en la educación.

Ahora la sociedad está mucho menos cohesionada, los salarios son bajos, la industria ha desaparecido, el desempleo es moneda corriente y no hay oportunidades de empleo para los recién licenciados. Todo eso ha conducido a que un número nunca visto de jóvenes tengan que abandonar su país y buscar trabajo en el extranjero, una experiencia que es humillante. La situación se ha agravado debido a la disminución de las plazas disponibles en las instituciones estatales de enseñanza superior, aunque se ha visto compensada por plazas disponibles en centros privados. Sin embargo, no todo el mundo puede permitirse asistir a un centro privado. En ese contexto, cualquier esfuerzo por investigar casos menores de discriminación en el acceso de las niñas a la enseñanza superior se convierte en un enfoque superficial. Supone crear problemas donde no los hay. De hecho, quizá la situación de las niñas en Polonia sea más favorable que en otros países, porque los polacos tratan a las mujeres con especial respeto, a causa de su devoción por Nuestra Señora, que procede de su fe católica.

 
  
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  Marie Panayotopoulos-Cassiotou (PPE-DE). (FR) Señor Presidente, la educación es un derecho fundamental que no debería verse puesto en entredicho por ninguna razón cultural, social, material o de otro tipo. Es una condición esencial para la maduración de todos los individuos y, sobre todo, para su integración económica y social. Es responsabilidad de los Estados miembros eliminar todas las desigualdades y crear las condiciones necesarias que permitan a todos, tanto hombres como mujeres, acceder a la educación y elegir su profesión y la orientación que va a dar a su carrera sin tener que enfrentarse a ningún tipo de discriminación.

Aunque es lamentable que su estructura sea un poco confusa, el informe de la señora Flasarová está lleno de sugerencias para promover la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito de la educación. Felicito a la ponente y espero que la aprobación del informe durante el Año Europeo de la Igualdad de Oportunidades para Todos dé aún más peso a las propuestas del Parlamento Europeo encaminadas a eliminar los estereotipos que persisten.

A pesar de que la igualdad entre hombres y mujeres constituye ahora un principio fundamental de nuestras sociedades, los estereotipos sexistas y los prejuicios hacia las mujeres aún existen y son responsables de formas de segregación y discriminación que tienen un efecto en la elección de los estudios de las mujeres, así como en el tiempo que permanecen en el sistema educativo. Si los estereotipos sexistas aún constituyen indudablemente un obstáculo para el acceso de las mujeres a la educación y limitan su capacidad de elección de estudios, la perpetuación de ciertos modelos, y en particular la presencia mayoritaria de las mujeres en ciertas modalidades de formación, por ejemplo en las profesiones de enfermera y maestra de educación primaria, también conduce a un desequilibrio que dificulta el progreso de las mujeres.

En efecto, la escuela desempeña un papel muy importante en el establecimiento y promoción de la igualdad de derechos para las niñas y los niños, independientemente de sus orígenes. Es necesario sensibilizar no solo a los alumnos, sino también a los profesores en torno a la importancia de la igualdad en todos los ámbitos. La ponente señala acertadamente el importante papel de los medios de comunicación para influir en la percepción pública y las actitudes ante la formación profesional y el desarrollo de las mujeres jóvenes.

Quiero concluir señalando que el acceso de las mujeres a la educación permanente es también un factor clave en su contribución a la sociedad basada en el conocimiento, así como la posibilidad de reconocer las cualificaciones menos convencionales adquiridas en las diferentes etapas de la vida.

 
  
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  Silvia-Adriana Ţicău (PSE). – (RO) Doresc să o felicit pe dna Vlasarova pentru raportul realizat. Pentru a deveni cea mai dinamică şi competitivă economie bazată pe cunoaştere, este imperativ ca în Uniunea Europeană educaţia şi accesul la cunoaştere să fie prioritare. În Uniunea Europeană familiile cu venituri mici locuiesc în zone mai sărace, adesea situate departe de locul de muncă sau de instituţii educative, fapt ce adânceşte polarizarea socială şi inegalităţile dintre persoane. Statele membre trebuie să se mobilizeze pentru combaterea abandonului şcolar şi ridicarea nivelului de formare al tinerilor.

Pentru ca tot mai multe femei să aibă o activitate profesională, este necesar accesul la învăţarea continuă şi existenţa serviciilor şi infrastructurilor care să permită concilierea vieţii profesionale cu viaţa de familie, în special pentru familiile mono-parentale.

În România, noul stat membru al Uniunii Europene, 55% din absolvenţii de învăţământ superior sunt femei şi 48% din salariaţi, iar 38% din companii sunt conduse de femei. În privinţa rromilor, în România există clase de copii de origine rromă, care învaţă în limba rromani de la grădiniţă şi până la învăţământul profesional. De asemenea, există condiţii create pentru educaţia copiilor cu nevoi speciale încă de la ciclul preşcolar.

Anul 2007 este anul egalităţii de şanse, iar educaţia reprezintă elementul esenţial pentru viitorul Uniunii Europene. Fondurile structurale ar trebui să sprijine învăţarea continuă şi utilizarea noilor tehnologii pentru a combate excluderea socială. Încă odată felicitări raportorului. Mulţumesc.

 
  
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  Anna Záborská (PPE-DE). (SK) A menudo nos topamos con la opinión de que la maternidad y la familia constituyen obstáculos naturales e incluso insuperables que impiden a muchas mujeres acceder a la educación superior y obtener una licenciatura, o seguir formándose durante toda la vida. ¿Son realmente obstáculos? Sí, lo son. Pero son obstáculos derivados de nuestro modo de vida y es posible superarlos.

Yo soy médica y madre. Sé que estudiar medicina es un reto permanente. Además, soy consciente del tiempo y la energía que las mujeres dedican a sus familias y a sus hijos. Pero también sé que las mujeres pueden ser médicas excelentes. Me gustaría que las mujeres jóvenes pudiesen optar libremente por estudiar medicina si creen que su misión es curar a otros. Me gustaría que pudiesen decidir sabiendo que en el futuro serán buenas médicas y también buenas esposas y madres. El informe sobre la discriminación de las mujeres jóvenes y las niñas en materia de educación aborda también estas cuestiones. Señala que los valores de la familia y la maternidad no deberían estar reñidos con los de la educación. La maternidad es la misión natural y el deseo de toda mujer. A menos que consigamos armonizar los papeles de las mujeres como madres y profesionales en la vida cotidiana, la promesa europea de la igualdad de oportunidades seguirá siendo una promesa vana.

Quiero expresar mi agradecimiento y gratitud a mi colega diputada, la señora Flasarová. Junto con mis colegas de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género apreciamos mucho su trabajo en torno a este informe. La Comisión de Derechos de la Mujer la ha apoyado unánimemente y quiero pedir al Pleno que también apruebe este informe.

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (PSE). (PL) Señor Presidente, el acceso a la educación es un derecho humano fundamental, pero por desgracia a menudo equivale a poco más que palabras vacías. Ambos sexos tienen las mismas oportunidades de acceder a la educación superior y, de hecho, las licenciadas universitarias sobrepasan en número a sus homólogos masculinos. Sin embargo, hay muchas menos mujeres que hombres en los grados superiores de las carreras académicas. Las mujeres solo representan el 43 % de los doctores y apenas el 15 % de los profesores universitarios.

Es más difícil para las mujeres continuar la educación a causa de su limitado acceso a la educación permanente, y también a causa de sus compromisos domésticos. Los Estados miembros deberían poner en marcha una política de educación adulta flexible, en especial ajustando los cursos para que se adapten a las necesidades de las mujeres que están de baja por maternidad. También es esencial aprovechar las nuevas tecnologías en el ámbito de la educación para responder a las necesidades de las mujeres. Un ejemplo sería usar Internet para facilitar la educación a distancia.

Además, es importante realizar una evaluación de la política relativa a la igualdad de acceso a la educación, sobre la base de estadísticas que incluyan un desglose por sexos. Eso ayudaría a resolver el problema de las desigualdades respecto de la obtención de cualificaciones, en especial en la educación superior y adulta. Además, la Comisión Europea y los Estados miembros deberían intentar combatir los tópicos populares que causan la discriminación de las mujeres en el trabajo. En particular, deberían facilitar a las mujeres el acceso a los puestos de toma de decisiones en el ámbito económico, político y científico. En conclusión, quiero dar las gracias a la ponente, la señora Flasarova, por un documento bien elaborado.

 
  
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  Zita Pleštinská (PPE-DE). (SK) Podemos atribuirlo a los medios de comunicación, pero los estereotipos de género determinan de antemano el papel de los hombres y las mujeres en la sociedad. Muy raramente los periodistas preguntan en sus entrevistas a hombres de éxito: « ¿Cómo se las arregla para conciliar su carrera con el cuidado de la familia?» Desde luego no se lo preguntan tan a menudo como a las mujeres de éxito. Se considera normal que en la mayoría de casos la mujer sacrifique su carrera y dé prioridad a la familia. En algunos casos el cuidado de los niños es un factor que reduce el interés de las mujeres por continuar su educación. Muchas mujeres interrumpen sus estudios durante la maternidad y después abandonan la idea de continuar su educación.

Es sorprendente que mientras que al comienzo de los programas de enseñanza superior las mujeres sobrepasan a los hombres con una proporción del 59 % frente al 41 %, solo un 43 % consigan un máster y un 15 % alcancen el nivel de profesorado. En este contexto, acojo con satisfacción el informe de la señora Flasarova, que analiza en detalle los niveles de educación que alcanzan las mujeres y sus oportunidades de colocarse en el mercado de trabajo. Al mismo tiempo, el informe se centra en elementos específicos de discriminación de las mujeres jóvenes y las niñas en materia de educación. La educación es un derecho fundamental y un instrumento clave de integración social. Es una receta para enfrentarse a la pobreza, en especial para las mujeres que proceden de grupos sociales vulnerables.

Por tanto, considero importante que los programas educativos financiados por la Unión Europea se apliquen y se usen, pues servirán para incrementar la sensibilización en torno a las cuestiones de género y de igualdad de acceso a la educación en todos los niveles. En conclusión, quiero pedir a los Estados miembros que faciliten el acceso de las mujeres a la educación a través de programas educativos flexibles, por ejemplo, mediante cursos por correspondencia asistidos por ordenador, asegurando así una mayor integración de las mujeres en la sociedad.

 
  
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  El Presidente. El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el jueves a las 11.30 horas.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Lívia Járóka (PPE-DE). (EN) El acceso de los niños de etnia romaní de toda Europa a una educación igualitaria es extremadamente limitado y muchos ni siquiera van al colegio. Aquellos niños que sí van al colegio se asignan sistemáticamente a colegios segregados o «clases especiales» para discapacitados, que se caracterizan por una calidad inferior de la instrucción y unas condiciones materiales insuficientes. En algunos países, más del 60 % de los niños de etnia romaní están en colegios especiales o siguen programas educativos de refuerzo debido a unos métodos inadecuados de enseñanza y examen.

El Comisario Figel’ ha insistido a menudo en que la educación es la mejor estrategia para la integración. Creo que la UE no solo debería proporcionar una base sobre la cual fomentar el debate sobre este tema, sino que también debería canalizarlo hacia una estrategia europea sobre los derechos de la población romaní. Evitar la marginación de la población romaní debe ser el objetivo; la herramienta –la educación– ya está a nuestro alcance, pero no se utiliza de forma eficaz.

La segregación es una herramienta de desintegración que cuesta mucho a los contribuyentes europeos. Especialmente a la luz de los cambios demográficos, la población romaní podría ser reconocida como una fuente de potencial económico si los Gobiernos dieran los pasos necesarios para concienciar a esta población de su potencial mediante la educación y el acceso al mercado laboral.

 
  
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  Zita Gurmai (PSE). (HU) La base de la solidaridad de la sociedad europea es el acceso a los derechos, recursos y servicios, incluidas todas las formas de educación, sin discriminación alguna. El acceso de todos los segmentos de la sociedad a la educación y la instrucción, y la abolición de los estereotipos de género son condiciones necesarias para el crecimiento económico y una mayor competitividad. También son necesarias para promover la integración social y para ayudar a alcanzar los objetivos demográficos y competitivos de Europa.

La educación contribuye a desarrollar el potencial de la persona, a adaptarse a los nuevos retos del mercado de trabajo basado en el conocimiento, a evitar el peligro de marginación y a adquirir conocimientos útiles para satisfacer las demandas cambiantes del mercado. Las mujeres aspiran a lo mismo, pero los tenaces estereotipos de género dificultan sus carreras en casi todos los ámbitos, incluso en la educación.

El bajo nivel de formación básica, el desempleo o también las limitadas posibilidades de escoger debido a varios factores pueden llevar a la marginación de grandes grupos de personas, en especial de mujeres. Por esa razón, el acceso a una serie de formas educativas desempeña un papel fundamental en la lucha contra la marginación social, por la integración de las mujeres en el mercado de trabajo y contra los peligros de alienación.

Puesto que los resultados de la inversión en educación y formación tardan mucho tiempo en manifestarse, tanto los Gobiernos locales como los nacionales tienen que hacer planes a largo plazo cuando tomen decisiones sobre sus prioridades de gasto. Esto merece la pena porque está al servicio de una Europa basada en la solidaridad y la prosperidad.

 
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