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RC-B6-0206/2007

Debates :

PV 24/05/2007 - 14.1
CRE 24/05/2007 - 14.1

Votaciones :

Textos aprobados :


Debates
Jueves 24 de mayo de 2007 - Estrasburgo Edición DO

14.1. Caso de la cadena "Radio Caracas Televisión" en Venezuela
PV
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  El Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate de cinco propuestas de resolución sobre el caso de la cadena «Radio Caracas Televisión» en Venezuela(1).

 
  
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  José Ribeiro e Castro (PPE-DE), autor. (ES) Señor Presidente, queridos colegas, estamos asistiendo en Venezuela a un fenómeno clásico de progresiva concentración del poder autoritario. El poder venezolano habla frecuentemente de sí mismo como promovedor de una revolución y por ello conviene verificar si la revolución tiene un sentido democrático o no: desgraciadamente, no lo tiene.

El paso es cada vez más en contra de las libertades, de los derechos fundamentales, del pluralismo, de la paz social. Podría hablar de otros fenómenos preocupantes en la esfera política, constitucional, legislativa, social e incluso, recientemente, militar. Son hechos que preocupan a todos los demócratas, a los amigos del pueblo venezolano en el mundo y también a la numerosa comunidad portuguesa que vive y trabaja en Venezuela.

Somos conscientes de que la democracia ha sido una conquista, costosa para los venezolanos desde hace cincuenta años, y que deseamos irrevocable. Somos conscientes también de que la estabilidad política y social es valiosa para el desarrollo, la libertad y la paz.

Hoy nos concentramos en el caso «Radio Caracas Televisión» y en la amenaza que esto representa para la libertad de expresión, derecho fundamental universal. No entraré en detalles, pero ha sido su Excelencia el Presidente Chávez quien anunció, el 28 de diciembre, la decisión de cierre de las emisiones de Radio Caracas bajo acusaciones políticas gravísimas.

El acto administrativo de la autoridad competente solo ha sido realizado tres meses después, el 28 de marzo, y no menciona ninguna de las acusaciones gravísimas que también la Embajada de Venezuela en Bruselas nos comunica. Ninguna de esas acusaciones ha sido demostrada ante un tribunal y el acto administrativo del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) menciona propósitos diferentes de la creación de un canal de servicio público en un proceso que, en nuestros países, calificaríamos de ilegal y arbitrario.

Los ánimos se han extremado y hemos visto a la gente manifestándose en la calle en contra de esta decisión. Sabemos por las encuestas que la opinión pública está también en contra y sabemos también que el caso es político y, siendo político, es un caso malo.

Hacemos un llamamiento para que se defienda el Estado de Derecho y apelamos al diálogo: diálogo y derecho. Eso es.

 
  
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  Giusto Catania (GUE/NGL), autor. – (IT) Señor Presidente, Señorías, se ha lanzado una campaña internacional para deslegitimar a Venezuela, a su Presidente libremente elegido y a todas sus instituciones democráticas. Existe una relación directa entre el debate de hoy y esta campaña internacional; incluso el Parlamento Europeo está debatiendo indebidamente una cuestión que corresponde decidir única y exclusivamente al Gobierno nacional venezolano. Es más, nuestro debate se centra en un aspecto inapropiado, el de las violaciones de derechos humanos, cuando en realidad todos sabemos que no se han violado derechos humanos.

La realidad es que esto representa una maniobra política; no es casualidad que este punto del orden del día haya sido presentado por un grupo de diputados al Parlamento Europeo y no por una delegación oficial del Parlamento Europeo, como algunos han intentado afirmar; para ser precisos, un grupo de diputados al Parlamento Europeo que se desplazó a Venezuela y se reunió únicamente con miembros de la oposición.

En realidad, la no renovación de la licencia de Radio Caracas TV es una cuestión que compete exclusivamente al Gobierno venezolano, y su decisión respeta las leyes y la constitución del país. Radio Caracas TV podrá retransmitir por cable, satélite e Internet, por lo que los que afirman que la decisión representa un acto hostil a la libertad de expresión saben que es mentira. Hay un gran número de casos en Europa en los que las licencias de frecuencia no se renuevan, y aun así este Parlamento nunca ha hablado de violaciones de derechos humanos y de recortes de la libertad de expresión.

El hecho es que la libertad de expresión y el pluralismo de la información y las emisiones televisivas están garantizados en Venezuela. En el caso particular de Radio Caracas TV hablamos de un canal de televisión que desempeñó un papel activo apoyando el golpe de Estado de 2002 y el bloqueo petrolero en 2002 y 2003. Por lo tanto, cualquier acusación de actividades subversivas debe hacerse contra los que han fomentado la ruptura del régimen constitucional y democrático de Venezuela mediante una campaña terrorista y a través de la manipulación de información, y sin duda no debe atribuirse a un Gobierno elegido democráticamente que demuestra activamente su compromiso social.

 
  
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  Marios Matsakis (ALDE), autor. – (EN) Señor Presidente, la RCTV es una cadena de televisión privada que lleva funcionando en Venezuela desde hace más de medio siglo. Lamentablemente, la historia de RCTV se ha visto estigmatizada, principalmente por su papel supuestamente controvertido en el intento de golpe de Estado que tuvo lugar en abril de 2002 en Venezuela. Esta se considera la principal razón de la reciente decisión de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, apoyada por una decisión del Tribunal Supremo de no renovar la licencia de emisión de RCTV.

En vista de esta posición, hay que invocar la defensa del principio de libertad de prensa y de pluralidad de medios de comunicación. Admito que la situación en este caso no es de marcados contrastes y que la línea que separa a un bando de otro es muy fina, pero únicamente con un estrecho margen consideramos que la libertad de prensa prevalece y cualquier supuesto acto reprobable por parte de la cadena RCTV debe resolverse de manera adecuada ante un tribunal de justicia. Por consiguiente, mi Grupo apoya la resolución en su forma actual.

 
  
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  Monica Frassoni (Verts/ALE), autora.(IT) Señor Presidente, Señorías, el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea cree que la no renovación de la licencia de frecuencia de RCTV representa un precedente políticamente inoportuno, en el sentido de que tales medidas deberían limitarse a los casos específicos contemplados en la ley.

Al mismo tiempo, nos negamos a participar en una campaña que no solo se justifica por acontecimientos ocurridos en Venezuela, sino que ha surgido en un Estado miembro de la Unión Europea, a saber, España, donde esta idea se utiliza activamente. En nuestra opinión, tratar dichas cuestiones en un ambiente de urgencia, en una situación en la que no hay oportunidad para examinar a fondo la cuestión de la libertad de expresión, no solo en Venezuela, sino también en otros países de la Unión Europea, no permite que nuestro Parlamento trabaje en estas cuestiones de manera creíble.

No podemos dividirnos entre izquierda y derecha en estos asuntos, no podemos votar en qué lado de la Cámara se opina de una manera y en qué otro se opina de otra. Debemos enviar un mensaje positivo que fomente el diálogo y no conjure fantasmas y demonios. Aunque no vamos a apoyar la resolución, creemos y esperamos que se apruebe un apartado que permita que nuestras comisiones competentes trabajen de manera conjunta sobre estas cuestiones para lograr una postura unida que pueda ser útil para el debate en Venezuela.

No se trata de una injerencia en asuntos nacionales, pero no conviene jugar aleatoriamente con palabras del tipo «legitimidad» e «ilegitimidad». Estamos hablando de un tema serio; reconocemos que existe un riesgo de restricción de la libertad en Venezuela, pero esto no justifica una caza de brujas que desmerece a la Unión Europea.

 
  
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  Marcin Libicki (UEN), autor. – (PL) Señor Presidente, cuando hablamos de libertad de expresión y del hecho de que el Presidente Chávez decidiera no renovar la licencia de una de las mayores redes de radiotelevisión de Venezuela, deberíamos considerar en términos generales cuáles son los límites de la libertad. Estamos de acuerdo en que la libertad no es absoluta, que se restringe por el bien de los demás, que está limitada por principios morales y que puede estar acotada por principios jurídicos. La libertad debe servir un propósito. La libertad de prensa es la piedra angular por antonomasia de la libertad útil.

Por eso me sorprende que aquí, en esta Cámara, haya algunos diputados de la izquierda, como ocurre a menudo, estén intentando justificar el hecho de que la libertad puede limitarse simplemente porque la libertad en cuestión es la de los adversarios políticos. Según uno de los oradores que me han precedido, la libertad para nosotros es buena, pero la libertad par nuestros adversarios no lo es. Este tipo de libertad no es libertad en absoluto. Esto es algo que hemos experimentado y observado. Hemos vivido en un Estado comunista en el que la gente decía que debía existir la libertad, pero solo para nosotros y no para nuestros adversarios, en línea con el famoso lema de que «no hay libertad para los enemigos de la libertad».

El comunismo cayó y parecía que íbamos a tener paz. Mientras tanto, resulta que el comunismo es como una hidra que vuelve a la vida en distintas partes del mundo, y que hay algunos que lo defienden incluso en esta Cámara. Dicen que el señor Chávez está haciendo lo correcto silenciando a los que no le gustan, puesto que por casualidad esas personas también caen mal a algunos de los presentes.

Señorías, tengamos cuidado con la izquierda, la extrema izquierda que siempre está dispuesta a defender todas las restricciones impuestas a los derechos humanos cuando conviene a sus propósitos.

 
  
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  Daniel Hannan, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (EN) Señor Presidente, las dictaduras no se establecen de la noche a la mañana. Toman forma a través de miles de pequeñas subversiones del orden democrático: la persecución de los líderes de la oposición, la subversión de la comisión electoral, la corrupción del poder judicial, la disolución de la asamblea nacional, y sobre todo, el silenciamiento de los medios de comunicación independientes.

La Venezuela de Hugo Chávez recuerda un poco a la Europa del Este de finales de la década de los cuarenta. Sigue habiendo elecciones, sigue habiendo partidos de oposición, sigue habiendo prensa libre, pero la dirección en que se mueve todo es inequívoca. Es verdad que el Presidente Chávez no ha anulado el proceso electoral, pero en aquel entonces hubo elecciones cada cuatro años en los Estados del Comecon durante toda la Guerra Fría. Hoy se celebran elecciones en la mayoría de los países más estrechamente aliados del señor Chávez –Irán, Belarús, Zimbabue–, lo que ocurre es sencillamente que los oponentes del régimen chocan con dificultades para participar en estas elecciones, y por eso debemos estar tan alarmados por el acoso y la expropiación a que se somete a los críticos del señor Chávez.

Venezuela no es Cuba, al menos todavía no, pero la complacencia demostrada por algunas personas en esta Cámara es, en el mejor de los casos, ingenua, y en el peor, vergonzosa. Somos testigos de la lenta asfixia de lo que una vez fue una política abierta y liberal. Si no vamos a hacer nada más, por lo menos hagamos constar nuestra desaprobación.

 
  
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  Manuel Medina Ortega, en nombre del Grupo del PSE. (ES) Señor Presidente, me levanto en esta Cámara para defender la libertad de prensa: aquí, en Venezuela y en cualquier parte del mundo.

El Grupo Socialista ha apoyado una propuesta de resolución, básicamente presentada por el Grupo de los Verdes con algunas modificaciones, y la seguimos apoyando en esta Cámara.

Lo hacemos porque, como acaban de decir los anteriores oradores, en Venezuela hay elecciones. La señora Frassoni y yo hemos estado allí, en representación de la Unión Europea en el último proceso electoral, y hemos visto que era un proceso electoral limpio. En Venezuela hay libertad de prensa.

Es cierto que no es bueno que se restrinja la libertad de prensa y debemos estar preocupados por cualquier cosa de esta naturaleza, pero también hay que reconocer que el Gobierno de Venezuela es un gobierno democrático, hay una garantías jurisdiccionales. Por tanto, una intervención desde aquí podría ser interpretada como una inmixión de la Unión Europea en los asuntos internos de un país que está en una situación bastante delicada.

Venezuela es un país dividido en estos momentos en dos y lo último que deberíamos hacer es contribuir al enfrentamiento entre los venezolanos. El papel de este Parlamento y de la Unión Europea debe ser actuar de manera amigable con las autoridades, la sociedad y las fuerzas políticas venezolanas para evitar que ese conflicto degenere en una situación peor.

 
  
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  Sarah Ludford, en nombre del Grupo ALDE. – (EN) Señor Presidente, es cierto que las políticas económicas y sociales del Presidente Chávez suponen un gran reto para poderosos intereses y puede que haya, como mantiene el señor Catania, una campaña de deslegitimación de su Gobierno. No obstante, no estamos aquí para debatir lo positivo y lo negativo de sus políticas socioeconómicas ni la política interior de Venezuela. Esta propuesta de resolución es una expresión de preocupación por una supresión de pluralismo y disidencia, y eso sí es asunto nuestro. Es vergonzoso que la elevación del Presidente Chávez a un icono de la antiglobalización y el anticapitalismo ciegue a algunas personas de esta Cámara con respecto al deslizamiento hacia un sistema autoritario y antidemocrático. Yo estoy más bien de acuerdo, cosa bastante inusual, con el señor Hannan.

Esto le ha ocurrido al alcalde de mi ciudad, Londres, el señor Livingstone, que pertenece al Partido Laborista. Hace un año dijo: «Durante muchos años, los ciudadanos han exigido que el progreso social y la democracia vayan de la mano, y eso es exactamente lo que está ocurriendo en Venezuela. ... Con Chávez la elección no es nada difícil. Está llevando a cabo un programa progresivo a través del mandato de las urnas.»

Es cierto, como ha dicho el señor Hannan, que sigue habiendo elecciones, pero hay un deslizamiento indudable hacia la autocracia y la supresión de las opiniones que no encajan en el régimen. Hace seis meses nos divertimos un poco cuando el señor Livingstone recorrió 8 000 kilómetros para ir a ver al Presidente Chávez, pero lamentablemente se quedó embarrancado en Cuba porque el Presidente no pudo encontrar tiempo para verle. Nos reímos bastante. No obstante, es bastante grave que alguien que ha sido elegido democráticamente, como el alcalde de quizá la principal ciudad de Europa, va detrás de alguien que no solo es populista, sino cada vez más autoritario. Esta propuesta de resolución se debe a que hay violaciones de los derechos humanos en Venezuela.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda, en nombre del Grupo Verts/ALE. (ES) Señor Presidente, lo hemos dicho y hay que insistir en ello: la libertad de expresión no solamente es un derecho fundamental, sino que es la garantía de la democracia. Así pues es necesario lamentar, cuando no combatir, cualquier intento de limitarla o de vulnerarla, donde quiera que tenga lugar este hecho.

Esto es precisamente lo que se pone de manifiesto en la resolución común que hemos presentado los Grupos Verts/ALE, PSE y GUE/NGL, en la que se solicitan fundamentalmente dos cosas: en primer lugar, que el Estado de Venezuela garantice la pluralidad de los medios y la no concentración como mecanismo de potenciar la libertad de expresión; y, en segundo lugar, se apela a los medios venezolanos, tanto públicos como privados, a que traten de forma objetiva e imparcial la información relativa a la política electoral.

Asimismo, la resolución también toma nota del anuncio realizado por el Gobierno venezolano de que asumirá estrictamente las decisiones que tome el poder judicial, y añadimos: sería bueno que todas las partes hicieran exactamente lo mismo.

Francamente, me parece que se trata de una resolución altamente equilibrada y coherente con los principios de la libertad de expresión y de la pluralidad de medios. Por ello, solo puedo entender la propuesta alternativa que presentan los Grupos PPE-DE, ALDE y UEN por motivos de política interna española, con una motivación que no tiene que ver con la cuestión de fondo que estamos discutiendo y con un oportunismo político que lamento que haya ocurrido también en otras ocasiones en esta Cámara.

Obvia hechos fundamentales como, por ejemplo, el hecho de que la no renovación de licencia es solamente para el VHF y no para las emisiones que se hacen por cable, UHF, satélite o por Internet.

No se trata aquí de decidir si estamos más o menos a favor o si somos más o menos simpáticos con Hugo Chávez: esta no es la cuestión. De lo que estamos tratando es de la libertad de expresión pero, por favor, sin demagogias.

 
  
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  Sahra Wagenknecht, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (DE) Señor Presidente, Señorías, la presente resolución representa un nuevo intento de los Grupos conservadores de explotar el tema de los derechos humanos para sus propios fines. No se trata de la libertad de los medios de comunicación; se trata de condenar al Gobierno venezolano, un Gobierno que ha obtenido en repetidas ocasiones una mayoría aplastante del voto popular en sendas elecciones democráticas y un Gobierno que lucha seriamente contra la pobreza y la explotación en su país, al contrario, sin duda, que la mayoría de Gobiernos europeos, que con su programa neoliberal amplían la brecha existente entre ricos y pobres.

De hecho, en Europa hace tiempo que debería haberse establecido una cultura verdaderamente democrática de medios de comunicación y atajado el poder de los magnates y conglomerados de medios de comunicación privados. Por lo tanto, en lugar de interferir de manera arrogante en la política venezolana sobre medios de comunicación, sería más apropiado seguir el ejemplo de la norma democrática y social de la revolución boliviana. También Europa tiene alternativas al neoliberalismo.

 
  
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  Bogusław Sonik (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, el Presidente de Venezuela, el señor Hugo Chávez, ha dicho que no va a renovar la licencia de una de las cadenas de televisión privadas más grandes, Radio Caracas TV, que lleva emitiendo 53 años.

Esta medida no es más que un atentado a la democracia y a la libertad de expresión, al igual que un intento de debilitar a las emisoras privadas que critican al Gobierno venezolano. Esta decisión es inaceptable y contraria a todos los tratados internacionales que Venezuela ha firmado y que la obligan a respetar la pluralidad de medios de comunicación, por no mencionar el hecho de que los artículos 57 y 58 de la Constitución venezolana garantizan la libertad de expresión, comunicación e información. Los acontecimientos que se desarrollan en Venezuela son extremadamente preocupantes, puesto que suponen otro ejemplo del flagrante abuso de los derechos humanos y civiles en países que se autocalifican de democracias, como Cuba, China o Venezuela.

La muerte de Anna Politkovska, una periodista rusa que denunció las actividades del Kremlin en Chechenia, asombró recientemente al mundo. La Unión Europea debe denunciar de manera clara y tajante los intentos de silenciar a los periodistas que se han atrevido a criticar al Gobierno. No podemos permanecer indiferentes a la vulneración de los principios democráticos.

 
  
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  Georgios Toussas (GUE/NGL).(EL) Señor Presidente, el interés superficial de los Grupos políticos del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, de los Liberales y de la Unión por la Europa de las Naciones por utilizar el pretexto de la libertad de expresión y mediante una resolución conjunta del Parlamento Europeo para airear las alegaciones falsas y sin fundamento de los propietarios de la cadena de radio y televisión Radio Caracas TV y las fuerzas políticas reaccionarias en Venezuela, que desempeñaron conjuntamente un papel importante en el intento de golpe de Estado de 2002, en el embargo de petróleo de 2003, en la acción subversiva que tuvo lugar durante el referendo sobre el cese del Presidente y las constantes y flagrantes infracciones de las normas de la libertad de información es un acto inaceptable y descarado contra el Gobierno y el pueblo de Venezuela.

La información es una mercancía social. El 82 % de las cadenas de radio y televisión pertenecen a empresas privadas. El espectro de frecuencias de radiotelevisión en Venezuela es un activo social que pertenece a los ciudadanos del país, y el representante legal de su gestión es su Gobierno. El Gobierno de Venezuela aplica plenamente las normas nacionales e internacionales sobre la libertad de información.

Hace falta mucho coraje para que alguien ataque al Gobierno de Venezuela desde esta tribuna, cuando está claro que los motivos del ataque se hallan en otra parte. Básicamente, quieren restaurar el status quo ante en Venezuela, quieren controlar los recursos que generan riqueza en este país y quieren perpetuar la explotación de los ciudadanos de Venezuela, pero el Parlamento Europeo y los propios ciudadanos de Venezuela no lo permitirán.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE).(CS) El Presidente Hugo Chávez ha denegado la renovación de la licencia de Radio Caracas Televisión. Decenas de miles de ciudadanos venezolanos se han echado a las calles para defender la libertad de emisión y esperan la ayuda de la Europa democrática. Son conscientes de que si pierden su libertad de emisión les espera la «vía cubana». Son conscientes de que pronto serán prisioneros en su propio país, como los cubanos, sin una información independiente, porque están perdiendo la oportunidad de decidir sobre sus asuntos por cauces democráticos. Chávez planea silenciar a los medios de comunicación y aplastar a la oposición, que está advirtiendo que la nacionalización y la autocracia no están aportando al país desarrollo, sino raciones de alimentos para los pobres por una parte y lujo y poderes ilimitados para la oligarquía comunista por otra. Venezuela, Cuba y Bolivia: se trata de una peligrosa alianza de regímenes autocráticos que difunden ideologías antidemocráticas en América Latina y el Caribe. Europa no va a quedarse callada. Insistimos en que Venezuela defienda sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y que mantenga la igualdad de derechos para los medios de comunicación independientes.

 
  
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  Dalia Grybauskaitė, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, la Comisión ha seguido de cerca el debate sobre el futuro de Radio Caracas TV y nuestra inquietud surgió al principio a raíz de la declaración realizada por el Presidente de Venezuela y miembros del Gobierno venezolano en el sentido de que la frecuencia no se renovaría el 27 de mayo.

La Comisión ha planteado esta importante cuestión a las autoridades venezolanas varias veces. Siempre hemos subrayado el derecho soberano de cada Estado a organizar y regular sus propias políticas de radiodifusión, pero también hemos subrayado la importancia que concede la Unión Europea a la libertad de expresión como piedra angular de la democracia y el Estado de Derecho. En sus contactos con el Gobierno venezolano, la Comisión también ha subrayado su apoyo a todas las iniciativas encaminadas a promover el diálogo y el entendimiento mutuo, y ha subrayado que los procedimientos de concesión de licencias a los medios de radiodifusión deberían ser transparentes y no discriminatorios.

La Comisión recibió en abril una carta del director de la televisión, el señor Granier, y de miembros de Primero Justicia. También ha mantenido reuniones con las autoridades y miembros del Parlamento venezolano y ha escuchado con detenimiento los argumentos y explicaciones ofrecidas por ambas partes.

Quiero asegurar al Parlamento que la Comisión está siguiendo de cerca la evolución de los acontecimientos a través de su delegación en Venezuela y en estrecha cooperación con las representaciones diplomáticas de los Estados miembros de la UE en Caracas.

 
  
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  El Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar al término de los debates.

 
  

(1) Véase el Acta.

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