18. Tratado de Prüm: cooperación transfronteriza en materia de lucha contra el terrorismo y la delincuencia transfronteriza - Sistema de Información de Visados (VIS) - Acceso para consultar el Sistema de Información de Visados (VIS) - Protección de datos personales (continuación del debate)
Sarah Ludford (ALDE), ponente. – (EN) Señor Presidente, permítame empezar sumándome a la bienvenida que ha dado a estos ilustres visitantes. Antes de pasar a los comentarios que he preparado –e intentaré no utilizar los diez minutos que tengo, sin duda para gran alivio de todos–, me temo que debo empezar con una nota negativa, que es que éste se considera un debate conjunto sobre la cooperación fronteriza en la lucha contra el terrorismo y el crimen. En la pantalla de arriba dice tan solo que se trata de un debate sobre el terrorismo. En su introducción, el señor Altmaier ha dicho que íbamos a hablar de tres proyectos de control policial transfronterizo. Pues bien, la mayor parte de lo que quiero tratar versa sobre el reglamento que establece el Sistema de Información de Visados, que es un sistema de gestión de fronteras. Su objetivo principal no es combatir el terrorismo y el crimen. Lo siento, pero estoy muy en desacuerdo con el título de este debate, porque creo que una idea chapucera como esta es lo que nos hace pensar que se establece un control fronterizo o una base de datos para controlar la inmigración, y hemos de recordar que el 99,9 % de los visitantes que llegan a la Unión Europea son viajeros legítimos que no tienen relación alguna con el crimen, como tampoco la tienen los inmigrantes ilegales o las personas que entran sin autorización. Estar en un territorio sin autorización no es en sí mismo un delito penal. Siento tener que emplear tanto tiempo en realizar esa observación.
Hace dos años y medio que la Comisión presentó sus propuestas sobre el Sistema de Información de Visados, y ya hemos negociado intensamente durante casi un año y medio. Por ello me complace enormemente que hayamos logrado un acuerdo sólido y equilibrado sobre estas dos propuestas legislativas tan complicadas, un reglamento y una decisión.
Quisiera agradecer a la Presidencia, especialmente al Ministro del Interior, Wolfgang Schäuble, y también al señor Altmaier, su firme voluntad política de sacar adelante estos expedientes, al igual que a otras Presidencias anteriores, especialmente la Presidencia finlandesa, que también se esforzó mucho por llegar a un acuerdo. En mi larga lista de agradecimientos, también quiero dar las gracias a la Comisión, especialmente al Vicepresidente Frattini, que nos ha acompañado durante todo el proceso con su apoyo activo y ha facilitado el acuerdo final. Asimismo me consta que este resultado no habría sido posible sin el apoyo de todos los ponentes alternativos –el señor Cashman, la señora Klamt, la señora Kaufmann y la señora Ždanoka–, a quienes quiero expresar mi gratitud. Por último, quisiera expresar mi sincero agradecimiento al personal del Parlamento, que ha llevado a cabo un enorme volumen de trabajo y cuya ayuda ha sido inestimable. Mi propia ayudante, Alexandra, merece un agradecimiento especial. Ha estado absolutamente magnífica.
Quiero hacer hincapié en una cuestión institucional. Hemos tratado dos propuestas, una en régimen de codecisión y la otra en régimen de consulta, pero en realidad hemos conseguido gestionarlas como un paquete, por lo que también hemos logrado casi aplicar la codecisión a la medida del tercer pilar.
El acuerdo demuestra que el Parlamento es un interlocutor válido en el procedimiento de codecisión sobre cuestiones de gran complejidad en materia de justicia y asuntos de interior. También demuestra que la separación entre el primer y el tercer pilar es, sencillamente, ineficaz y absurda. La participación del Parlamento Europeo en pie de igualdad a la hora de decidir sobre la legislación en materia de cooperación judicial y policial en asuntos criminales no puede sino incrementar la legitimidad de las medidas decididas en este terreno. Por ello, quiero aprovechar esta oportunidad para instar a los líderes reunidos para la cumbre del 21 de junio a que acuerden levantar los vetos nacionales en este ámbito como norma general.
Volviendo al contenido de nuestro acuerdo, creo que hemos logrado lo que eran mis objetivos desde el principio: contar con un sistema de responsabilidades, normas y propósitos claros que represente sobre todo una contribución significativa al logro de unas fronteras seguras y bien gestionadas. También facilitará realmente las cosas a los viajeros legales, que son la mayoría de quienes reciben un visado Schengen, y ayudará a reforzar la seguridad interior.
El Parlamento ha aportado mucha más claridad y rigor al VIS, limitando el riesgo de abusos o fallos y concediendo a los ciudadanos el derecho a recibir compensaciones por los errores. Estoy segura de que el sistema que hemos creado comportará tanto las debidas garantías de seguridad como el respeto de los derechos y las libertades civiles de los ciudadanos. Se han introducido muchas otras mejoras desde el punto de vista de la protección y la seguridad de los datos, procedimientos de emergencia para el uso de datos biométricos, normas reforzadas de acceso, uso y transferencia y facultades de control para las autoridades responsables de la protección de datos.
Un nuevo elemento representa un logro muy positivo por parte del Parlamento y debería considerarse un precedente. Tiene que ver con el acceso por parte de las autoridades policiales a la base de datos del VIS. Tras arduas negociaciones, los Estados miembros reconocieron que el VIS no es principalmente un instrumento para hacer cumplir la ley y que por tanto cualquier acceso por parte de la policía o de los servicios de inteligencia no puede ser un acceso directo, sino que debe ser indirecto y debe estar supervisado mediante el filtrado por los puntos de acceso centrales. Estos últimos comprobarán la legitimidad de cada solicitud, aunque dado que el Parlamento está igual de preocupado que los Estados miembros por disponer de instrumentos suficientes para atajar el crimen y el terrorismo, hemos acordado un procedimiento de urgencia para emergencias de «solicita primero y justifica después», que abarcará casos excepcionales de amenazas inminentes.
El VIS se convertirá en la mayor base de datos biométricos del mundo, con datos de alrededor de 20 millones de solicitantes, que en un momento dado albergará 70 millones de juegos de huellas dactilares. Los datos biométricos pueden reforzar la intimidad, pero también invadirla, por lo que el mismo rigor que se ha aplicado al VIS ha de aplicarse a la creación de garantías para otros sistemas biométricos existentes o futuros. Esto adquiere mayor importancia cuando se trata de una futura interoperabilidad o incluso interconexión, que podría poner en peligro gravemente la intimidad, como han afirmado autoridades responsables de la protección de datos, entre otros el Comisario de Información del Reino Unido, Richard Thomas.
Como legisladores debemos asegurarnos de que hacemos todo lo posible por maximizar los beneficios y minimizar los riesgos de las nuevas tecnologías. Codecisión significa corresponsabilidad, y por ello una parte importante del proyecto será el proceso de aplicación, supervisión y evaluación. El Parlamento debe estar plenamente informado sobre las pruebas del sistema, que espero que sean positivas y que permitan la puesta en marcha del sistema sin problemas. En la legislación de la Unión Europea nos gusta demasiado someter a revisión cláusulas que no dejan de ser letra muerta. Esto no debe ocurrir con el VIS.
Quiero terminar subrayando otras dos cuestiones importantes. El Consejo se ha comprometido en dos declaraciones políticas a presentar en breve un acuerdo satisfactorio sobre dos instrumentos legislativos esenciales. El primero de ellos es la decisión marco sobre la protección de datos, de la que hablamos mucho esta tarde: la introducción de normas adecuadas para el intercambio de datos de seguridad, incluida la que recibirá la policía por tener acceso al VIS. La segunda es la llamada «directiva de regreso».
No es necesario decir por qué estos instrumentos son tan importantes para Europa y sus ciudadanos, y simplemente instaría al Consejo a respetar sus compromisos políticos.
Martine Roure (PSE), ponente. – (FR) Señor Presidente, la cooperación policial y judicial es una prioridad para la Unión Europea a fin de combatir de forma más eficaz el crimen organizado y el terrorismo internacional. Estamos de acuerdo en esto. Sin embargo, una mayor cooperación policial conlleva un mayor intercambio de datos entre las autoridades competentes de los Estados miembros.
No obstante, la Unión Europea debe permitir un nivel de protección del derecho a la intimidad que sea, como mínimo, equiparable al que está garantizado en el contexto del primer pilar. Esto permitirá reforzar el principio de mutua confianza, que es la piedra angular de la cooperación policial y judicial. En efecto, si todas las autoridades competentes saben que los datos que reciben son completamente fiables y que los datos que transfieren están protegidos del mismo modo que en sus propios países, no dudarán en intercambiar información. Por lo tanto, este debate conjunto es positivo.
No obstante, lamento que el Consejo no haya incluido la necesidad de relacionar la adopción de la decisión marco sobre protección de datos y las herramientas para el intercambio de datos, como el Sistema de Información de Schengen de segunda generación (SIS II) o el Sistema de Información de Visados (VIS). De hecho, como hemos dicho en numerosas ocasiones, para el Parlamento Europea será imposible avanzar en los debates sobre nuevos intercambios de datos sin una legislación a escala europea sobre la protección de datos.
Esa es la razón por la que lamento la forma en que se negoció y concluyó el Tratado de Prüm, al margen de todos los instrumentos existentes a escala de la Unión Europea. Por supuesto, estamos muy satisfechos de que la Presidencia alemana haya permitido su inclusión entre las competencias de la Unión Europea, particularmente con el fin de garantizar el control democrático por parte del Parlamento Europeo. Aún así, no es aceptable que se nos haya consultado de urgencia acerca de este Tratado, que tiene implicaciones claras en la protección del derecho a la intimidad para los ciudadanos europeos. El Tratado de Prüm incluye algunas disposiciones relativas a la protección de datos, aunque no son suficientes. La adopción del Tratado de Prüm también debería estar sujeta a la adopción de la decisión marco sobre protección de datos del tercer pilar.
Dicho esto, quiero dar las gracias a la Presidencia alemana por sus esfuerzos por superar el escollo que mantenía bloqueada la decisión marco de protección de datos en el Consejo. Me complacieron mucho los constructivos contactos que mantuve con los Ministros, el señor Schäuble y el señor Altmaier, y quiero darles las gracias. También quiero dar las gracias al Comisario, el señor Frattini, por su útil apoyo.
En lo que podemos estar de acuerdo es en que la decisión marco supone un primer paso hacia la protección de datos en el tercer pilar y no debemos, en ninguna circunstancia, permitir un nivel de protección inferior al garantizado por el Convenio 108 del Consejo de Europa y sus protocolos.
Espero que el Consejo haga hincapié en nuestra propuesta de compromiso relativa al ámbito de aplicación de la decisión marco. De hecho, una evaluación en el plazo de tres años, como ha dicho el señor Frattini, nos permitirá demostrar de forma práctica la necesidad de ampliar el ámbito de aplicación a los datos procesados a escala nacional.
También quiero recordar que es absolutamente fundamental que el Parlamento aborde la cuestión del acceso y la gestión de los datos por parte de particulares. Asimismo, mantenemos un compromiso absoluto con respecto a la necesidad de establecer un nivel adecuado de protección de datos para todas las transferencias a terceros países. Para ser más exactos, no se trata de elaborar una lista de países donde hay un buen nivel de protección de datos. No se trata de eso, sino de determinar caso por caso si la protección de datos es suficiente.
La Presidencia alemana ha reconocido nuestra legítima preocupación a través de la adopción de una declaración política adjunta al VIS. Esta declaración especifica que el Consejo continuará dando prioridad a la adopción, lo antes posible, de la decisión marco sobre protección de datos, a más tardar para finales de 2007.
En conclusión, quiero recordar al Consejo que contrajo un primer compromiso político para la adopción rápida de este texto en diciembre de 2005, durante el debate sobre la retención de datos. Hoy puedo decir que el Parlamento Europeo tiene grandes esperanzas: el Consejo cumplirá sus promesas.
Manuel Medina Ortega (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos. – (ES) Señor Presidente, la Comisión de Asuntos Jurídicos fue requerida por la Comisión de Libertades Civiles para que examinara el fundamento jurídico de la propuesta de decisión del Consejo relativa a la profundización de la cooperación transfronteriza, en particular en materia de lucha contra el terrorismo y la delincuencia internacional.
La propuesta formulada por los Gobiernos que han tomado esta iniciativa se basaba en dos artículos: el artículo 30, letras a) y b), en lo relativo a la cooperación operativa, y el artículo 31, y, además, el artículo 34, apartado 2, letra c).
La referencia al artículo 34, apartado 2, letra c), y las otras referencias anteriores implicaban que se podían adoptar medidas de cooperación, pero no medidas de aproximación legislativa y, en realidad, el texto de la propuesta supone medidas de aproximación legislativa.
La Comisión de Asuntos Jurídicos estimó que el artículo aplicable no sería el 34, apartado 2, letra c), sino el artículo 34, apartado 2, letra b), que permite la aproximación de las legislaciones. Esta propuesta de la Comisión de Asuntos Jurídicos, aprobada en el seno de la misma por unanimidad, ha sido aceptada por la Comisión de Libertades Civiles, por lo cual yo creo que la propuesta es correcta y que debería sea aprobada por este Parlamento.
Herbert Reul, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio, Vicepresidente Frattini, Señorías, el hecho de que el público en general no pueda entusiasmarse mucho por el proyecto europeo suele ensombrecer nuestros debates sobre el futuro de Europa. Lo que estamos iniciando ahora en relación con el Convenio de Prüm es una importante contribución a la apuesta por conseguir un poco más de apoyo por parte de los ciudadanos de Europa para este proyecto europeo. Eso tiene algo que ver con el hecho de que, en virtud de esta ofensiva del Consejo y de la cooperación entre nosotros mismos y la Comisión, hemos conseguido abordar una importante cuestión, concretamente la amenaza pública que suponen el terrorismo y el crimen organizado, e ir más allá de las simples palabras para conseguir mejoras palpables. Hemos debatido esto en varias ocasiones en el Parlamento y en la comisión competente, y hemos concluido que existe una necesidad urgente de actuar con respecto a la cooperación policial transfronteriza. Hemos lamentado, una y otra vez, no poder progresar más rápidamente o incluso no progresar en absoluto.
Sabemos que por lo que respecta a la comparación del ADN y de las huellas digitales, el intercambio de información podría aumentar la seguridad de la población. Por lo tanto, me satisface mucho que hayamos tenido cierto éxito con la propuesta de incluir partes del Convenio de Prüm en un marco legislativo europeo.
Permítanme decir también que, honestamente, esperaba mucho más. En nuestros debates anteriores ya habíamos ido más lejos. También quiero decir que, en algunos puntos, nuestro Grupo no habría llegado tan lejos haciendo tanto hincapié en la estructura de protección de datos, porque creemos que estas decisiones adicionales no habrían sido necesarias, dado que los asuntos en cuestión ya se incluyen en el Convenio de Prüm. No obstante, para evaluar el instrumento en su conjunto –cosa que la ponente ya ha señalado–, decidimos finalmente apoyar la totalidad del proyecto, a pesar de que seguíamos teniendo reservas con respecto a una o dos disposiciones.
Es importante que este proyecto surta efecto y que triunfemos en este terreno. Esto servirá para mejorar la imagen pública de Europa.
Michael Cashman, en nombre del Grupo del PSE. – (EN) Señor Presidente, siempre es bueno verle presidiendo cuando debatimos sobre libertades fundamentales y derechos humanos. Voy a hablar del reglamento y la decisión sobre el VIS.
Quiero decir que después de dos años y medio parece como si fuera el final de un amor no correspondido. He admirado este expediente desde lejos; he luchado con él, lo he acariciado, pero nunca he sentido que me hubiera devuelto la pasión. No obstante, quisiera agradecer a la baronesa Ludford y a los demás ponentes alternativos la estrecha cooperación que hemos mantenido.
Ahora bien, dos años y medio realmente no bastan. No deberíamos darnos palmaditas en la espalda. Es un trato de primera lectura, pero el progreso ha sido lento. Tenemos ante nosotros un paquete que está bien, pero si queremos ser eficientes en el procedimiento de codecisión, tenemos que trabajar más rápido y de manera más eficaz. Debo decir que esto es un petición de más recursos, no solo para la Comisión, sino para el Parlamento, tanto en la secretaría de la comisión como en las secretarías de nuestra propia delegación.
Como he dicho, tenemos un texto que representa una posición equilibrada. No incluye todo lo que los socialistas habrían querido, pero mi Grupo piensa que contiene los elementos principales: un acceso limitado y proporcionado; normas sobre protección de datos; el derecho de recurso, que es totalmente esencial; las sanciones por abuso y el principio de no discriminación, que me enorgullece decir que se estableció en el precedente de mi informe sobre el código fronterizo de Schengen. Asimismo nos complace que la Presidencia alemana pueda aceptar el paquete del reglamento y la decisión sobre el VIS, que también son igual de importantes para nosotros. Acogemos con satisfacción la voluntad del Consejo de lograr un acuerdo sobre la decisión marco de protección de datos del tercer pilar. Es tiene una importancia primordial.
Me gustaría concluir con una observación algo controvertida: la cuestión de los datos biométricos, especialmente de las huellas dactilares. A este respecto necesitamos cambiar de postura si queremos reforzar las libertades civiles, especialmente la libertad de circulación, y, fundamentalmente, la protección de los menores que viajan sin acompañantes. Creo que esto nos ayudará a impedir el tráfico de menores. ¿Se invadirá la intimidad o esta se verá amenazada? No lo creo. El riesgo para la intimidad depende del uso de los datos biométricos y de su conservación.
Termino como he empezado, aplaudiendo a todas las partes de la Cámara, la Comisión y la Presidencia por la estrecha cooperación que hemos mantenido.
Alexander Alvaro, en nombre del Grupo ALDE. – (DE) Señor Presidente, señor Comisario, señor Altmaier, Señorías, se nos ha ofrecido un resumen muy detallado del VIS y todo lo que yo podría añadir solamente serviría para aguar las cosas positivas que ya se han dicho.
Por lo tanto, quiero centrarme en el Tratado de Prüm. Estoy de acuerdo con mi colega, el señor Reul, en que con ello se ha creado un sólido instrumento. El hecho de que los datos que yo solía solicitar a través del sistema de asistencia oficial y judicial se puedan intercambiar ahora digitalmente es muy positivo. No hay mucho que decir acerca del objetivo y de la idea. No obstante, lamento que estemos cometiendo tres errores fundamentales –uno en el ámbito de la seguridad interior, otro en el campo de la justicia y los asuntos de interior y otro con respecto al tercer pilar. Creemos que la velocidad, de por sí, es una virtud. Ya no nos tomamos tiempo para pensar si ciertas cosas funcionan realmente o si se podrían mejorar. En lo que respecta al tercer pilar, hoy hemos escuchado uno o dos comentarios acerca de la transparencia y la democracia, al menos con respecto a la implicación del Parlamento y su derecho a recibir información. El principal comentario que quiero hacer es el siguiente: indudablemente los intercambios funcionan bien entre Alemania y Austria. Conocemos los logros que se han conseguido en este terreno. Sin embargo, imaginemos la situación con 27 Estados miembros. Calculen el número de posibles combinaciones, lo que significará desde el punto de vista del volumen de intercambios de datos y también qué tipo de base de datos hará falta para funcionar en este contexto. Ni siquiera sabemos si es técnicamente viable en su forma actual.
Mi otro comentario es que los datos, particularmente del tipo de las huellas dactilares y el ADN, se almacenan en los diversos Estados miembros por diferentes razones. El Reino Unido, como mi colega, la señora Ludford, probablemente sabe bien, está creando en estos momentos una base de datos que finalmente incluirá a toda la población. ¿En qué punto el intercambio de estos datos pasa a ser legítimo y viable en estas circunstancias? El coste es otra cuestión. Los Estados miembros todavía tienen que pagar la factura, aunque yo creo que, en caso de necesidad, parte del coste podría transferirse al presupuesto comunitario –tendríamos que ver qué acuerdo se alcanza; soy consciente de que Polonia, por ejemplo, tiene una opinión diferente. Creo recordar haber leído un documento de la Presidencia del Consejo que calculaba que Alemania incurriría en unos costes cercanos a los 900 000 euros. Esto me lleva a preguntarme cómo, en su estudio, la Cámara de los Lores ha podido calcular un coste del proyecto para Gran Bretaña de 35 millones de euros. ¡Sin duda no pueden existir unas diferencias tan grandes en la forma de evaluar estas cifras!
Si no hubiésemos tenido una secretaría de la comisión tan excelente y un personal tan excepcional, ni siquiera habríamos llegado a la página 2 en nuestra evaluación del Tratado de Prüm y la opinión parlamentaria que la acompaña. Por último, tengo una petición que hacer. Ya han escuchado ustedes bastantes veces que el procedimiento ha sido objeto de un duro ataque en esta Cámara. Indudablemente no está en consonancia con el principio de «legislar mejor» ni con la participación democrática de una tercera institución. En el futuro debemos cooperar como es debido y de forma razonable, en lugar de proceder de la forma en que se ha hecho con el Tratado de Prüm, por mucho que tengan ustedes el derecho formal a ejercer presión sobre nosotros fijando el plazo de tres meses. No favorece precisamente a un buen clima de trabajo el hecho de que a un alto funcionario de la Presidencia del Consejo se le pregunte en la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior qué ocurre con las enmiendas parlamentarias relativas a Prüm y que responda que si las hubiesen tenido en cuenta en esta fase y reabierto el paquete que se había concluido con los Estados miembros, nunca habríamos progresado. Esa no es forma de cooperar. En todos los demás aspectos, señor Altmaier, sabe que le tengo en gran estima.
Andrzej Tomasz Zapałowski, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, el terrorismo y el crimen figuran actualmente entre las amenazas más graves para la vida cotidiana de los habitantes de la Comunidad Europea. Sin duda se precisa una mayor cooperación entre los Estados miembros de la Unión con respecto al intercambio de información sobre los individuos que representan una amenaza potencial. No obstante, debemos tener en cuenta que los datos sensibles sobre los ciudadanos de la Unión no se pueden poner a disposición de la policía ni de cuerpos de guardias de fronteras con motivo de comprobaciones rutinarias. Por supuesto, en la medida de lo posible, los mencionados servicios deben tener acceso a ese tipo de información con respecto a los ciudadanos de terceros países. Esto es particularmente así en el caso de los países en los que la actividad criminal puede estar extendida.
Poner los datos sensibles a disposición de los servicios especiales y autoridades policiales de los Estados miembros en los casos en los que es probable que ciertos individuos estén implicados en grupos criminales, es una cuestión muy distinta. Suscribo la opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos, a saber, que esta cuestión debería estar regulada sobre la base de las disposiciones del Tratado de la Unión Europea, dado que algunas de las disposiciones de la resolución se refieren a la soberanía de los Estados miembros de la Unión Europea.
Sylvia-Yvonne Kaufmann, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (DE) Señor Presidente, quiero hablar brevemente acerca del Sistema de Información de Visados. Es indudablemente un mecanismo que necesitamos. Al mismo tiempo, debo decir que todavía tengo ciertas dudas acerca de la estructura real del VIS.
Estas dudas se refieren principalmente a la introducción masiva de datos biométricos. Todavía no tenemos ninguna evaluación de impacto específica y se desconoce totalmente si es posible, desde el punto de vista administrativo, gestionar volúmenes tan grandes de datos. No obstante, esto tiene implicaciones cruciales para la seguridad de los datos y, sobre todo, para los derechos fundamentales de todas las personas registradas.
También preveo problemas con respecto al acceso de las autoridades responsables de la seguridad al VIS, en el marco de la cooperación policial y judicial, dado que todavía no existe ningún mecanismo armonizado apropiado para la protección de datos dentro del tercer pilar.
En mi opinión, el proyecto que ha presentado ahora la Presidencia alemana del Consejo tiene poco que ver con el texto originalmente aprobado por el Parlamento en septiembre de 2006 y no alcanza el nivel de protección de datos aplicable a las actividades del primer pilar. Por estas razones, no puedo apoyar el reglamento ni la decisión en su forma actual y me abstendré en la votación.
Permítanme concluir dando las gracias a todos los ponentes por el espíritu de cooperación con el que han llevado a cabo su trabajo.
Gerard Batten, en nombre del Grupo IND/DEM. – Señor Presidente, el propósito declarado del Tratado de Prüm es muy claro: desempeñar un papel pionero en la integración de la UE. Todos sabemos que todas esas palabras sobre la lucha contra el crimen y el terrorismo son secundarias frente al verdadero objetivo. La decisión marco del Consejo pasará a formar parte de la legislación de la UE, sus disposiciones serán de obligado cumplimiento y no se someterán a ninguna verdadera fiscalización o aprobación democrática. El Parlamento británico no tendrá oportunidad de impedir la aplicación de este Tratado, e incluso este Parlamento tiene un papel meramente consultivo.
El Reino Unido se enfrenta a un peligro particular. Por ejemplo, posee la base de datos de ADN más grande del mundo, con muestras recogidas de más de 4,2 millones de personas, muchas de las cuales son totalmente inocentes y nunca han sido acusadas de ningún delito. Estas personas son sospechosas en la reserva. Esta es la creación subrepticia de la Europa del Gran Hermano en busca de una mayor integración política.
Ewa Klamt (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio, señor Vicepresidente de la Comisión, Señorías, el fundamento jurídico del Sistema de Información de Visados que vamos a votar mañana es uno de esos expedientes que finalmente se ha llevado a buen puerto tras intensas disputas en todos los flancos y laboriosas negociaciones. Por lo tanto, cabe esperar que antes de la pausa del verano se regule un importante instrumento europeo para la aceleración y supervisión del proceso de emisión de visados. Los intercambios de datos relativos a los solicitantes de visado procedentes de países de fuera del espacio de Schengen entre las autoridades competentes en materia de inmigración y asilo, y entre las autoridades de seguridad y aduaneras, acelerarán considerablemente el procesamiento y la comprobación de los visados. Esto será positivo para los viajeros de buena fe y carentes de antecedentes penales que entran en la Unión Europea, incluidos los que entren o salgan a menudo de la Unión, porque ahora obtendrán un visado más rápidamente y con menos trámites, tanto si van a hacer turismo como si están en viaje de negocios. Al mismo tiempo, facilitará la vigilancia, que es indispensable en una Unión Europea con fronteras interiores abiertas.
Todos los Grupos políticos pueden estar satisfechos con el resultado. Por una parte, la Unión Europea pretende garantizar que los visados se tramiten con rapidez y hospitalidad. Por otra, intenta proteger a sus ciudadanos, impidiendo la entrada ilegal y formas asociadas de crimen organizado.
Quiero dar las gracias a los ponentes y a todos mis colegas que han trabajado de forma constructiva para encontrar soluciones. Permítame dar también las gracias especialmente a la Presidencia alemana, que ha conseguido que el Consejo aceptara muchos de nuestros deseos.
Stavros Lambrinidis (PSE). – (EL) Señor Presidente, la Presidencia alemana merece nuestras felicitaciones por haber agitado finalmente las aguas estancadas de la protección de datos bajo el tercer pilar. No obstante, no se puede decir lo mismo de los procedimientos seguidos en el caso del Tratado de Prüm.
La historia del Tratado de Prüm es que empezó con mal pie, continuó con mal pie y espero que de algún modo termine bien. Fue un error que siete Estados miembros firmasen inicialmente este Tratado a espaldas de las instituciones europeas. Fue un error que otros 10 se apresurasen recientemente a declarar su buena disposición para unirse a esta cooperación extrainstitucional. La Presidencia alemana ha hecho bien en integrar finalmente el Tratado de Prüm en los marcos europeos, aunque es un error promoverlo de repente, sin una evaluación seria de su eficacia. Es un gran error promoverlo sin ningún marco válido y adecuado en materia de protección de datos bajo el tercer pilar y es un gran error promoverlo de forma tan apresurada, impidiendo de este modo en la práctica que el Parlamento desempeñe su función consultiva de manera integrada.
A pesar de los problemas, el Parlamento ha conseguido elaborar un informe excelente y el señor Correia merece naturalmente nuestras más sinceras felicitaciones. Mañana se aprobará una serie de pocas pero serias salvaguardias para el intercambio legal y limitado de los archivos de ADN y de datos y el uso y protección de los mismos.
Espero que el Consejo apruebe nuestras enmiendas con el fin de recuperar la credibilidad de lo que es, tal como están las cosas, una necesaria –repito, necesaria– cooperación entre fuerzas policiales. En los últimos años, esta cooperación se ha sesgado peligrosamente hacia la vigilancia y la represión, sin salvaguardias suficientes para los derechos fundamentales. Esta pendiente resbaladiza suele ser tentadora a corto plazo para las fuerzas policiales y los Gobiernos, aunque a largo plazo es sumamente peligrosa para el funcionamiento de la democracia.
Adina-Ioana Valean (ALDE). – (EN) Señor Presidente, estoy muy satisfecho con el paquete de propuestas que va aprobar mañana el Parlamento. En los últimos años hemos intensificado los esfuerzos a escala europea para fomentar la cooperación transfronteriza en la lucha contra el terrorismo y el crimen. La garantía de un intercambio efectivo de información entre los servicios policiales nacionales es esencial en una Europa sin fronteras interiores, pero creo que esto debería suponer automáticamente un mayor nivel de protección de datos. Por este motivo también acojo con gran satisfacción la aprobación de la decisión que garantiza la protección de datos personales utilizados con fines de seguridad.
Sin duda, estos instrumentos serán extremadamente útiles, pero el episodio de Prüm también demuestra que ahora necesitamos una visión global para la política en materia de cooperación judicial y policial. Creo que es hora de dejar de añadir constantemente nuevas leyes. En cambio, la Comisión haría bien en evaluar la legislación vigente en este terreno. Esto nos permitiría empezar a adoptar un enfoque coherente. En esa perspectiva, también es crucial aprobar la Constitución que incluye un proceso de toma de decisiones mejorado en el ámbito de la justicia, puesto que otorga el derecho de iniciativa exclusivamente a la Comisión. En unos tiempos en los que el pasatiempo más emocionante parece ser coleccionar montañas y montañas de datos, quizás debiéramos pararnos a pensar un momento: ¿realmente se utilizan, sirven de algo y son necesarios?
Adamos Adamou (GUE/NGL). – (EL) Señor Presidente, hoy nos posicionamos en principio sobre un acuerdo relativo a los intercambios de información de naturaleza estrictamente personal entre las fuerzas de seguridad de los Estados miembros, sobre un Tratado que incluye la acción conjunta de servicios especiales extranjeros y nacionales en el territorio de los Estados miembros, so pretexto de mantener el orden público.
El Tratado también contempla la acción conjunta por parte de la policía y las fuerzas especiales de dos o más Estados en actos de importancia internacional –tanto políticos como deportivos– en los que se prevean manifestaciones o grandes aglomeraciones. Al mismo tiempo, un tercer Estado miembro está autorizado a entregar perfiles de ADN, huellas dactilares y otros datos personales sobre sospechosos. No obstante, lo más peligroso de todo es la legalización de la presencia de agentes extranjeros y su acción en un tercer Estado miembro. A los servicios se les concede el derecho a entrar e invadir el territorio de un Estado signatario en una emergencia, en cualquier momento, incluso en ausencia de cualquier autoridad local.
Quiero hacer un llamamiento a que sopesemos con sumo cuidado el sentido de nuestro voto. No debemos sacrificar nuestras libertades civiles en nombre de la lucha contra el terrorismo.
Manfred Weber (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, estos son buenos tiempos para aquellos de nosotros que trabajamos en el ámbito de la política interior. Por una parte, podemos comprobar cómo se están realizando progresos hacia el espacio de seguridad y justicia con los instrumentos de Prüm y del VIS, mientras que, por la otra, también vemos avances con respecto a los derechos civiles con la decisión marco sobre protección de datos.
Quiero centrarme en la protección de datos. En el tercer pilar hemos dado un verdadero paso adelante. Debo señalar que, en esta Cámara, incluido mi Grupo político, tenemos mucha fe en las autoridades públicas. Cuando hablamos de protección de datos, no pretendemos despertar recelos. Se han conseguido muchos progresos y todos podemos comprobar los éxitos relacionados, en particular con la integración del Convenio de Prüm. A mi colega, el señor Alvaro, debo decirle que me preocupan menos los grandes volúmenes previstos de datos almacenados; por el contrario, me satisface que nos vayan a permitir resolver miles de crímenes graves en Europa y dar seguridad a los ciudadanos.
El marco de protección de datos recupera el equilibrio entre los poderes existentes y necesarios de nuestras autoridades, por una parte, y los derechos civiles de los ciudadanos, por otra. Todavía quedan muchas preguntas por responder, pero ahora estamos dando un paso adelante. Quiero insistir en que en el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos apoyamos un marco de protección de datos claramente definido, que nos parece un objetivo muy importante.
A fin de cuentas, ha sido un hueso duro de roer. Por lo tanto, quiero expresar mi agradecimiento a todos los que han participado en el esfuerzo: la Presidencia alemana, sin la que este progreso habría sido inconcebible; la señora Roure, que ha negociado magníficamente en nombre del Parlamento, y, por supuesto, nuestro Comisario, el señor Frattini, que nos ha prestado un firme apoyo.
Sin embargo, quiero señalar al Consejo que todavía hay algunas objeciones, aunque menos que antes, en el debate sobre el marco de protección de datos. No obstante, esperamos que se pueda llegar a un resultado y que podamos firmar, sellar y entregar todo el paquete.
Con respecto al procedimiento, permítanme decir que mi opinión personal es que, en el ámbito que abarca el Convenio de Prüm, no habríamos progresado tanto en materia de cooperación policial a fecha de hoy si ciertos Estados miembros no hubiesen tomado la delantera como buques insignia, dado que su éxito nos ha permitido conseguir estos resultados actuales en el Consejo. Por esa razón, no tengo problemas con el procedimiento. Todo lo que quiero decir –y esto también va dirigido al Consejo– es que, por lo que respecta a la incorporación de la disposiciones de Prüm a la legislación de la Unión Europea, el Parlamento Europeo debe participar. Durante los procedimientos de hoy se ha puesto de manifiesto que el Parlamento es ocasionalmente objeto de elogios, a pesar de que sus diputados son a veces recalcitrantes. Sin embargo, en el fondo son personas muy sensibles y apoyarán los buenos compromisos.
Marianne Mikko (PSE). – (ET) El Tratado de Prüm es un excelente ejemplo de cómo la Unión Europea puede emprender acciones rápidas y efectivas. La necesidad del tratado la prueba el hecho de haberse duplicado el número de países que se han adherido o mostrado interés por el mismo en los últimos tres meses, es decir, durante el periodo en el que hemos estado debatiendo este informe.
Como solución rápida, la integración parcial del Tratado de Prüm en el marco de la Unión Europea es un avance positivo. Sin embargo, el hecho de que un tratado tan importante haya tenido que introducirse por la puerta de atrás es un síntoma preocupante.
La mayoría de los Estados miembros no tuvieron la oportunidad de opinar sobre la forma de cooperación, que es importante para la seguridad interior. Este es un paso más hacia una Europa de dos velocidades.
No obstante, una Europa de dos velocidades no puede ser sino una solución provisional. Solamente cuando la Unión Europea esté unida podrá ser mayor que la suma de sus Estados miembros. Si está dividida, no podremos siquiera organizar un suministro de energía estable.
No hemos tenido tiempo suficiente para hacer un trabajo riguroso para la creación de una base estable para la cooperación transfronteriza en el ámbito de la seguridad interior. Eso es sumamente lamentable. Al debatir este informe, se ha puesto de manifiesto lo poco que coinciden las prácticas de los diferentes Estados miembros.
Necesitamos un conjunto de reglas comunes, especialmente en el ámbito de la protección de datos, aunque mientras problemas importantes en el ámbito de la seguridad interior se mantengan bajo el tercer pilar, no habrá motivos para el optimismo.
Quiero felicitar al ponente y darle las gracias por las enmiendas que compensan en gran medida el trabajo inacabado de las instituciones.
Naturalmente, el Parlamento no puede darse por satisfecho con lo que se ha conseguido. Europa debe despertar de su período de reflexión y avanzar con decisión. La Unión Europea necesita mecanismos de cooperación rápidos que funcionen sin problemas, incluso cuando nuestra Unión tenga más Estados miembros de los que tiene actualmente.
Sophia in 't Veld (ALDE). – (EN) Señor Presidente, me complace enormemente que la Presidencia alemana haya hecho de la protección de datos en el tercer pilar una de sus prioridades. No obstante, no me complace tanto ver las distintas propuestas que han circulado. Insto al Consejo a que haga suyas no solo las recomendaciones del Parlamento Europeo, sino también las críticas y preocupaciones expresadas por el Supervisor Europeo de Protección de Datos.
En primer lugar, estoy un poco desconcertada por el hecho de que sigue pareciendo que tengamos 27 regímenes distintos, lo cual crea mucha inseguridad entre los ciudadanos y las empresas. En segundo lugar, hay tantas definiciones vagas y abiertas, por ejemplo, sobre la limitación de cometidos; hay tantas excepciones a los derechos y garantías de los ciudadanos que al final parece que esta propuesta va a minar la posición de los ciudadanos en lugar de reforzarla.
Por citar un ejemplo, el artículo 7 sobre el intercambio de datos sensibles, como las preferencias políticas, datos médicos o datos sobre la vida sexual, supone que dichos datos se intercambiarán únicamente cuando sea estrictamente necesario y se hayan previsto las oportunas garantías. ¿Qué significa eso? ¿Quién va a definir lo que es estrictamente necesario? ¿Cuáles son los criterios? ¿Cuáles son las garantías oportunas? Esa cuestión permanece peligrosamente abierta.
Y una pregunta final a la que nunca hemos recibido una respuesta clara: sabemos que el Consejo y la Comisión mantienen conversaciones con los Estados Unidos sobre un régimen trasatlántico de protección de datos. En sí, esto es bueno, pero hasta ahora, y a pesar de las preguntas planteadas repetidamente, no me queda claro cuál es la base de dichas conversaciones. Si la base es el bajo nivel de protección de datos en la UE en el tercer pilar que contempla su propuesta, entonces me preocupan bastante los derechos de los ciudadanos europeos en nuestros tratos con los Estados Unidos.
Philip Bradbourn (PPE-DE). – (EN) Señor Presidente, tomo la palabra en este debate únicamente sobre una cuestión, que es el Tratado Prüm. En mi opinión, el Consejo ha hecho pasar esta cuestión rápidamente por todos los trámites en lo que únicamente puede calificarse de precipitación indecente. Las implicaciones de este Tratado tienen un gran alcance y afectarán a todos los ciudadanos de la Unión Europea. Por citar solo un ejemplo, las disposiciones del Tratado podrían implicar que los datos de todos los ciudadanos de la Unión Europea se compartan y se intercambien independientemente de que se sospeche que han cometido un delito o hayan sido declarados culpables del mismo. En efecto, el Supervisor Europeo de Protección de Datos, como ha señalado la oradora anterior, ha subrayado esta cuestión, que le preocupa seriamente. En un informe reciente dice que la temática de los datos que pueden incluirse en este sistema no se limita a datos sobre personas sospechosas o condenadas por determinados delitos.
¿Por qué permitimos que esto ocurra en la Unión Europea, donde promovemos las libertades civiles y la protección de datos? También está la cuestión de la «persecución en caliente», donde la policía extranjera es libre de entrar en otros Estados miembros sin permiso y con autoridad para detener, negando así los procedimientos civilizados de extradición. En mi opinión, esto es inaceptable. El sistema utilizado en la reciente Copa Mundial de fútbol en Alemania, donde se envió a policías extranjeros para ayudar a las fuerzas locales, pero sin poderes de acción ejecutiva, funcionó perfectamente. Por utilizar la expresión inglesa: «si no está roto, no lo arregles».
En general, este Tratado es un ejemplo clásico del intento de algunos Estados miembros de intentar imponer su sistema al resto de Estados miembros. En este caso, únicamente ocho países han suscrito este Tratado y ahora intentamos encasquetárselo a los demás. No deberíamos avanzar en esta dirección, y prefiero que los Estados miembros tengan la opción de escoger las partes del Tratado que convienen a sus intereses nacionales y no buscar exclusiones voluntarias o derogaciones. A menos que ese sea el caso, no puedo apoyar la incorporación de esta disposición en el acervo de la UE. Se trata de una medida peligrosa y malévola que apenas influirá en la seguridad pública pero sí contribuirá a minar la confianza del público en el proceso legal.
Panayiotis Demetriou (PPE-DE). – (EL) Señor Presidente, de nuestro debate, tanto hoy como en otras ocasiones, parece desprenderse que todos estamos de acuerdo en que hay que hacer todo lo posible por combatir el terrorismo, el crimen organizado y la inmigración. También estamos de acuerdo en que debe existir una cooperación policial y judicial para conseguir resultados en este sector y en que es necesario que se produzca un intercambio de información entre los organismos competentes de cada uno de los Estados miembros, con el fin de combatir a escala transfronteriza el crimen, el terrorismo y la inmigración.
¿En qué no estamos de acuerdo? ¿Dónde se concentra nuestro desacuerdo? Se concentra en el punto de que debemos cuidar el capítulo de los derechos humanos. Debemos cuidar el capítulo de la protección de los datos personales y creo que no hay nadie que no esté de acuerdo con esto. La cuestión es: ¿dónde debemos trazar la línea con el fin de alcanzar un equilibrio entre el interés público general y los intereses privados? En mi opinión, dado que todos somos sensibles al tema de los derechos humanos, no hay necesidad de una subasta; la subasta que algunos intentan crear o presentar en este capítulo es un insulto. No obstante, yo diría lo siguiente: este debate académico no es necesario a la vista de la realidad. Los antiguos romanos decían «Primum vivere, deinde philosophari». El crimen, el terrorismo y la inmigración ilegal están ahí y, por lo tanto, debemos encontrar la manera de hacer frente a esta situación, sin violar el principio y el derecho a la protección de los derechos humanos.
Pienso que los tres ponentes han presentado informes equilibrados y por ello quiero felicitarles y pedir a la Cámara que deje los prejuicios de lado y que apoye estos informes.
Carlos Coelho (PPE-DE). – (PT) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Frattini, Señorías, el aumento de la seguridad y la lucha contra el terrorismo y el crimen internacional no solamente exige reforzar nuestras fronteras exteriores comunes, sino también un intercambio rápido y eficiente de información relativa a los controles fronterizos y la cooperación judicial.
El establecimiento de una cooperación policial y judicial más estrecha en cuestiones penales y la creación de un Sistema de Información de Visados (VIS) son igualmente importantes. Por lo tanto, apoyo los informes que nos han presentado el señor Correia, la baronesa Ludford y la señora Roure, y quiero dar las gracias especialmente a la baronesa Ludford por haber conseguido finalmente un acuerdo tras dos años y medio de negociaciones.
La propuesta de intensificar la cooperación transfronteriza incluye algunas de las principales disposiciones del Tratado de Prüm, en particular con respecto a la lucha contra el terrorismo, el crimen internacional y la inmigración ilegal, pudiéndose satisfacer los requisitos más importantes del Programa de La Haya. También contiene algunas mejoras con respecto al intercambio de información y al suministro de datos personales, cuya protección es un derecho fundamental.
Acojo con satisfacción la propuesta y apoyo la opinión del señor Correia de que esta iniciativa debería adoptar la forma de una decisión marco, dado que su objetivo es unificar las leyes y reglamentos de los Estados miembros. Por otra parte, el VIS debería ser el tercer sistema importante basado en tecnología informática que se cree en el marco del espacio de libertad, seguridad y justicia.
Acojo con satisfacción el hecho de que se haya alcanzado finalmente un acuerdo, de forma que podamos seguir adelante con el establecimiento de un sistema fundamental, que mejorará la administración del sistema común de visados, la cooperación consular y la consulta entre las autoridades consulares centrales, ayudará a prevenir amenazas para la seguridad interior y la compra de visados, facilitará la lucha contra el fraude y los controles en los puestos fronterizos exteriores y en el territorio de los Estados miembros y, finalmente, contribuirá a la identificación y devolución –subrayo la palabra «devolución»– de inmigrantes ilegales, facilitando así la aplicación del Reglamento Dublín II.
Barbara Kudrycka (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, acojo con satisfacción he hecho de que el Parlamento haya conseguido adoptar una postura unificada con respecto al Tratado de Prüm. No obstante, las enmiendas de transacción indican que el Consejo todavía tendrá que examinar ciertas cuestiones. De este modo, el Parlamento Europeo está dejando claro que el método de negociación elegido en un pequeño grupo y el intento de introducir disposiciones adoptadas anteriormente en la legislación de la Unión no es una forma adecuada de proceder y hay que insistir en esto. Este método no da el mismo trato a los Estados miembros, pasa por alto al Parlamento y suscita serias preocupaciones políticas, organizativas y jurídicas. Por lo tanto, debería ser la excepción y no la norma, y debería servir también de advertencia para que no se proceda de esa forma con respecto a otras cuestiones del tercer pilar en el futuro.
Todos estamos de acuerdo en que hace falta un sistema de concesión de visados para garantizar una aplicación mejor de la política de visados. Es importante entender que la adopción del fundamento jurídico es solamente el comienzo. Todos conocemos la historia del SIS II. Se presionó para asegurar una adopción rápida del fundamento jurídico y después surgieron problemas graves con respecto a la aplicación técnica en una fase posterior. Por lo tanto, es necesario hacer un esfuerzo para poner en práctica esta legislación y llevar a cabo acciones específicas, para que el sistema de visados pueda entrar en funcionamiento en la primavera de 2009.
Finalmente, con respecto al informe de la señora Roure, quiero decir que indudablemente todos esperamos que sea posible alcanzar un acuerdo con el Consejo sobre este tema. La protección de lo que suelen ser datos personales sumamente delicados bajo el tercer pilar no debería ser inferior a la protección de esos datos bajo el primer pilar. Soy consciente de las limitaciones jurídicas que debemos tener en cuenta y confío en que los compromisos alcanzados en el Parlamento se conviertan en una legislación vinculante lo antes posible. También espero que ya no sean un obstáculo para la introducción del SIS y de un sistema único de gestión de visados en el plazo acordado.
PRESIDENCIA DEL SR. McMILLAN-SCOTT Vicepresidente
Marian-Jean Marinescu (PPE-DE). – (RO) Succesul punerii în aplicare a Tratatului de la Prüm poate fi deplin doar în momentul în care toate statele Uniunii Europene îşi vor asuma prevederile acestuia. Eficienţa controlului transfrontalier este decisivă în combaterea terorismului şi a crimei organizate. Pentru moment însă, datorită dispunerii geografice a statelor semnatare se creează frontiere artificiale în interiorul Uniunii, ceea ce poate fi considerat un pas înapoi. Cooperarea transfrontalieră este, astfel, obstrucţionată iar infractorii şi-ar putea găsi refugiul în ţări care se găsesc în afara sistemului comun de baze de date poliţieneşti şi judiciare. Transpunerea în legislaţia comunitară a clauzelor referitoare la schimbul automat de date va permite combaterea mult mai eficientă a criminalităţii.
Cele două aspecte importante pentru a asigura succesul demersului sunt finanţarea creării bazelor de date şi protecţia acestora. De aceea, instituţiile europene trebuie să identifice mijloace care să asigure armonizarea la nivel european şi, în acelaşi timp, să sprijine statele membre în finanţarea sistemului. Dacă se va asigura acest lucru, implementarea va fi mult mai facilă şi rezultatele vor fi pozitive.
Peter Altmaier, Presidente en ejercicio del Consejo. (DE) Señor Presidente, permítame hacer tres observaciones muy breves. En primer lugar, quiero pedir disculpas a la baronesa Ludford por no haber insistido explícitamente en el aspecto de la seguridad de las fronteras con respecto al VIS. En este sentido, tiene usted mucha razón.
En segundo lugar, espero que entiendan por qué presionamos tanto para una rápida integración del Convenio de Prüm. Soy consciente de que les pedimos mucho. Sin embargo, les ruego que tengan en cuenta que han aceptado el Convenio de Prüm tantos países que no sé si, en el plazo de un año, el Consejo todavía encontraría voluntad suficiente para incorporar sus disposiciones a la legislación de la Unión Europea.
En tercer lugar, al final de este debate reitero mi sincero agradecimiento a todos aquellos que han ayudado a garantizar que hayamos podido demostrar la capacidad de la Unión Europea para actuar en tres ámbitos muy importantes.
El Presidente. El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar mañana.
Declaraciones por escrito
(artículo 142 del Reglamento)
Katalin Lévai (PSE), por escrito. – (HU) Felicito al ponente y apoyo la lucha contra el terrorismo y el crimen internacional, además de los esfuerzos encaminados a reforzar la cooperación transfronteriza.
Quiero insistir en que esta lucha está dirigida contra un fenómeno terrible de nuestra era, que convierte a los ciudadanos corrientes en víctimas, incluidas las mujeres y los niños.
Por lo tanto, considero que es sumamente importante que en la reunión informal de los Ministros de Justicia y Asuntos de Interior celebrada en enero de 2007 en Dresde, bajo la Presidencia alemana, se haya anunciado una iniciativa relativa a la transposición del Convenio de Prüm a la legislación europea.
Algunos elementos importantes de la propuesta son el desarrollo de un acceso recíproco a bases de datos especiales, el desarrollo y funcionamiento de puntos de contacto nacionales y el alto nivel de protección de datos. Quiero insistir en la cooperación policial en regiones fronterizas y en la realización de acciones conjuntas y la cooperación en los actos que atraen a grandes muchedumbres y en caso de catástrofes.
No obstante, ma parece lamentable que la propuesta haya omitido el alcance de las acciones que se pueden emprender en caso de peligro inminente, así como la cuestión de los policías aéreos, la lucha contra la inmigración ilegal y el conjunto más amplio de normas para la cooperación policial en zonas fronterizas.
Toda persona debe tener garantizado el derecho a vivir de forma segura. Al mismo tiempo, para proteger los datos personales, creo que es necesario especificar, con respecto a las normas para la transmisión de datos, a qué organismos de la lucha contra el crimen se pueden transmitir los datos solicitados a través de puntos de contacto centrales. Es especialmente necesario desarrollar la buena práctica de conseguir el nivel necesario de protección de datos, mientras que el uso automático de estos datos no impida el deseado intercambio de información entre los Estados miembros.
James Nicholson (PPE-DE), por escrito. – (EN) Voy a abstenerme en la votación sobre este informe, principalmente porque el Reino Unido no forma parte del acuerdo de Schengen y por tanto yo no debería participar en la determinación de políticas para otros Estados miembros. No obstante, también reconozco la diferencia de jurisprudencia en el Reino Unido en comparación con otros Estados miembros. Esta cuestión de compatibilidad tiene implicaciones mayores y es preciso que tratarla del modo adecuado. Me interesa el resultado de las sentencias del tribunal sobre esta cuestión. Reconozco el aspecto positivo de este sistema para la seguridad; no obstante, los peligros también son relevantes y hay que tenerlos en cuenta. Por ello, las implicaciones más amplias del Sistema de Información de Visados me hacen dudar en cuanto a la aprobación o la denuncia de su aplicación.