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Procedimiento : 2006/2273(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0193/2007

Textos presentados :

A6-0193/2007

Debates :

PV 18/06/2007 - 14
CRE 18/06/2007 - 14

Votaciones :

PV 19/06/2007 - 8.24
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0261

Debates
Lunes 18 de junio de 2007 - Estrasburgo Edición DO

14. Política europea en materia de banda ancha (debate)
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día se procede al debate del señor Hökmark, en nombre de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, sobre la elaboración de una política europea de banda ancha (2006/2273(INI)) (A6-0193/2007).

 
  
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  Gunnar Hökmark (PPE-DE), ponente. – (EN) Señor Presidente, en primer lugar me gustaría dar las gracias a los ponentes alternativos que han hecho aportaciones a este informe.

Internet y la banda ancha surgieron, en la forma que hoy conocemos, a mediados de los años noventa; por tanto, solo han transcurrido diez años desde que estos fenómenos comenzaron a transformar el mundo. En esa época nadie podría haber previsto los efectos de este cambio o la forma en que transformaría las sociedades y cambiaría las pautas de la economía mundial. Nadie en aquel entonces podría haber predicho lo que saldría de ello ni las oportunidades que brindaría a las personas en todo el mundo. Creo que es importante que hoy digamos lo mismo. Nadie conoce la magnitud de los cambios futuros. Tan solo sabemos una cosa: los cambios derivados del desarrollo de la banda ancha serán mucho mayores esta vez que los ocurridos en los últimos diez años debido a que la velocidad de estas transformaciones es mayor hoy que entonces.

Estos cambios son un motivo importante para tomar decisiones en la Unión Europea. Es importante contar con normas e instituciones estables que permitan la aparición de nuevos empresarios, nuevas ideas y nuevas tecnologías, y que permitan la dinámica –no solo en la economía, sino también en la sociedad– de aprovechar plenamente la banda ancha.

Creo que el desarrollo de la banda ancha constituye una oportunidad única, sobre todo para la Unión Europea, porque combina el crecimiento y las oportunidades de crecer, con la cohesión de diferentes regiones. Une a las personas y las regiones al tiempo que ofrece nuevas oportunidades de crecimiento para crecer y generar empleo. Distribuye oportunidades de crecimiento en distintas zonas y la globalización nos permite ver lo que esto nos aporta. Acerca entre sí a países y regiones, pero también brinda un enorme número de nuevas oportunidades. Para la Unión Europea es algo especial, porque podemos ponernos a la cabeza del desarrollo de la salud electrónica, el aprendizaje electrónico, la administración electrónica y el comercio electrónico si logramos ser la región del mundo que más avanza en este terreno.

Algunos importantes puntos de partida deben basarse en que el valor de la banda ancha depende del número de usuarios. Por ello es sumamente importante para nosotros que los ciudadanos de toda la Unión puedan conectarse lo antes posible. Es muy importante para todos nosotros, independientemente del lugar en que vivamos. El segundo aspecto es que el valor de la banda ancha depende igualmente del contenido, y por ello es importante que esté abierta a todos los contenidos posibles.

Me gustaría destacar cinco puntos que se subrayan en el informe. En primer lugar, a mayor competencia, mayor será la velocidad con la que los mercados desarrollarán el despliegue de la banda ancha. En aquellos países y regiones en que existe mucha competencia, la implantación de la banda ancha se realiza con más rapidez que en otras partes de la Unión. Esto significa que es importante no distorsionar la competencia, sino promover más competencia en este sector.

En segundo lugar, existen muy pocos sectores en los que se puedan gastar mejor los fondos europeos que en este, siempre que se cumplan ciertas condiciones indispensables, por ejemplo, si el mercado no puede llevar a cabo esta implantación o se trate de aumentar el nivel de las tecnologías avanzadas en este sector, lo que no consiste únicamente en la implantación, sino en garantizar el liderazgo tecnológico.

Estoy seguro de que la UE puede ser líder en este ámbito, pero esto significa también que debemos destacar algunos otros puntos. En primer lugar, dos condiciones necesarias para la financiación comunitaria: deben haber igualdad de condiciones en el sector y debemos utilizar estos fondos de tal manera que mejoren la tecnología y no solo el despliegue. No necesitamos tecnologías desfasadas, necesitamos nuevas tecnologías porque son las mejores, sobre todo para las regiones remotas, en las que los costes descienden mientras más avanzadas son las tecnologías.

Por último, debemos adoptar una posición neutral respecto a las distintas tecnologías, distintos operadores, distintos proveedores de contenidos y distintos servicios. Si lo hacemos, podremos utilizar plenamente lo que esta tecnología puede brindar a la Unión Europea. Podemos situarnos a la cabeza desde el punto de vista tecnológico y del aprovechamiento de las oportunidades, podemos combinar crecimiento con cohesión, lo que hará que los ciudadanos europeos sean más fuertes en la sociedad y en el mundo en que viven.

 
  
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  Neelie Kroes, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, me gustaría comenzar dando las gracias al señor Hökmark por su gran labor y por señalar acertadamente de qué trata todo esto. Es increíble, ni siquiera podemos imaginarnos cómo serán las cosas dentro de diez años. El Parlamento Europeo le apoya y su informe contiene aspectos sumamente interesantes.

Me gustaría también dar las gracias por su contribución a esta labor a los demás miembros de la comisión parlamentaria: el señor Harbour, la señora Bourzai y el señor Sakalas. Ha sido un esfuerzo conjunto, por así decirlo. Por último, permítanme dar las gracias a todos aquellos que participaron activamente en nuestra conferencia titulada «Bridging the Broadband Gap», que tuvo lugar en mayo en Bruselas: el señor Hökmark, la señora Bourzai, el señor Harbour, el señor Goepel y el señor Chatzimarkakis.

El objetivo de la Comisión es que la norma para los ciudadanos europeos sea que estén conectados a la banda ancha y dispongan de una serie de servicios. La competencia es el mejor canal para obtener inversiones e innovación. Sin embargo, hay un «pero», pues como sabemos, las zonas rurales y las zonas desfavorecidas tienen dificultades. Se trata de zonas económicas en que las TIC son indispensables. La diversificación y el crecimiento económico de las zonas rurales requieren la difusión de tecnologías innovadoras y la adopción de una política activa en materia de TIC por parte de las autoridades rurales.

Por ello la Comisión ha integrado este aspecto en su política regional y en el desarrollo agrícola y rural. Calculamos que en el nuevo período de programación –2007 a 2013– se destinarán aproximadamente 65 000 millones de euros del Fondo de Desarrollo Regional a las zonas rurales. Además, el 4,4 % de los recursos de la política de cohesión –14 000 millones de euros– se invertirán en prioridades relacionadas directamente con la Sociedad de la Información.

En Europa reconocemos tanto la primacía como los límites del mercado para hacer avanzar la banda ancha. Se han emprendido varias iniciativas públicas en zonas donde el mercado no cumple su función. Sin embargo, es cierto que la brecha entre las zonas urbanas y las rurales va en aumento, en lugar de reducirse.

Permítanme darles algunas cifras. Un 30 % de la población rural está fuera de la cobertura de la banda ancha, cuando la media de toda la población de la UE es del 10 %. Tan solo un 10 % de la población rural está suscrita a ella, en comparación con el 17 % de la población de la UE. La velocidad más frecuente en las zonas rurales es inferior a 512 kilobytes por segundo, mientras que la media en la UE es de 1 megabyte por segundo. La falta de acceso a la banda ancha no solo amplía la brecha digital, sino también la brecha económica y social.

El papel de las autoridades regionales y locales es clave para colmar esta brecha. Sin embargo, las políticas públicas deben ajustarse a las normas en materia de ayudas estatales. Los mercados de banda ancha son sumamente innovadores y los Gobiernos deben procurar no adelantarse a ellos ni distorsionar la competencia. La Comisión ha adoptado 26 decisiones, ajustadas a las normas en materia de ayudas públicas, en las que clarifica los casos en que la intervención pública es admisible desde la óptica de la política de competencia porque pone remedio a deficiencias del mercado.

El informe del señor Hökmark pone de relieve que la banda ancha es cada vez más un servicio de interés económico general. La Comisión debe decidir si la banda ancha debería formar parte de las obligaciones de servicio universal. Hasta ahora, la banda ancha no se incluye en esas obligaciones, como saben sus Señorías. Tenemos que reflexionar sobre lo que queremos decir cuando pedimos la banda ancha para todos.

También es posible que debamos volver a estudiar las cuestiones relacionadas con la financiación. Necesitamos examinar atentamente esta cuestión, y por ello la Comisión publicará un Libro Verde a principios del año próximo para poner en marcha un amplio debate político sobre este tema entre todas las partes interesadas.

Otro aspecto importante de esta política es el espectro de frecuencias. Las tecnologías inalámbricas revisten una importancia crucial para las zonas rurales, pero estas tecnologías solo se harán realidad si existe un espectro de frecuencias accesible a los agentes del mercado que están dispuestos a invertir. Necesitamos una política sobre frecuencias más flexible y, en su caso, impulsada por el mercado. Necesitamos un enfoque más coordinado. Esta es la orientación que seguirá la Comisión en la próxima revisión de las normas de telecomunicaciones. Esta revisión tendrá una importancia fundamental para seguir promoviendo la competencia.

Para concluir diré que cuando el mercado falla claramente, las autoridades públicas deben intervenir y equipar su territorio con las capacidades de banda ancha necesarias. En todo caso seguiremos con el intercambio de buenas prácticas y procuraremos que todas las regiones sigan el paso.

 
  
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  Aloyzas Sakalas (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos. (LT) Señora Comisaria, señor Hökmark, permítanme darles las gracias a ambos por sus ideas y su visión para llevarlas a cabo. La Comisión de Asuntos Jurídicos comprende perfectamente la importancia que reviste la banda ancha para la economía de la Unión Europea y, por ende, esta Comisión no pone en duda ninguno de sus importantes aspectos económicos.

Sin embargo, aún queda el aspecto jurídico. Actualmente, las líneas de banda ancha están en manos del capital privado y este las establece únicamente en los lugares en que obtiene un beneficio. Los beneficios se obtendrán en las grandes concentraciones urbanas, las grandes ciudades y no en los pueblos o las zonas rurales alejadas. No obstante, la Comisión de Asuntos Jurídicos estima que todos los habitantes de la Unión Europea tienen derecho a usar la banda ancha, independientemente de que vivan en una ciudad o una zona rural alejada, y que deben tener la oportunidad de ejercer dicho derecho. Por ello, la Comisión de Asuntos Jurídicos recomienda a la Comisión que utilice los Fondos estructurales para introducir la banda ancha en aquellos lugares en que el capital privado no ofrezca estos servicios.

 
  
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  Paul Rübig, en nombre del Grupo del PPE-DE.(DE) Señor Presidente, Comisaria Reding, Señorías, en primer lugar me gustaría felicitar cordialmente a la Comisaria Reding. Tal como había anunciado, el Reglamento sobre itinerancia entrará en vigor antes del verano, lo que constituye un gran logro del Consejo, el Parlamento y la Comisión. Juntos hemos resuelto un problema y podemos sentirnos orgullosos de que el Reglamento entre en vigor durante esta Presidencia alemana.

El viernes pasado me encontraba en un aeropuerto alemán para tomar un vuelo y vi el primer folleto de T-Mobile, un proveedor de servicios de telefonía alemán, en el que se difundía su oferta de Mobile Roaming a tarifa protegida. Es evidente que esto funciona. También nos sentimos orgullosos de que, si los consumidores formalizan nuevos contratos antes de sus vacaciones, estas tarifas protegidas europeas se aplicarán, por supuesto, a partir del primer día de la entrada en vigor del Reglamento. No ha sido fácil conseguir esto, pero lo hemos logrado antes del verano, y creo que la competencia en este sector experimentará una evolución sumamente positiva. Todavía habrán de pasar tres meses para que tengamos transparencia igualmente en el sector de la banda ancha; y necesitaremos algún tiempo más para lograrlo para el uso de UMTS. Debemos intentar lo antes posible que en estos sectores se ofrezca también una «tarifa plana» o estandarizada a fin de que podamos comparar a escala europea y mundial lo que cuesta utilizar la banda ancha.

En África, por ejemplo, ya hay quince países entre los que no se aplican tarifas de itinerancia. También en Europa tenemos proveedores de servicios de telecomunicaciones que no cobran tarifas de itinerancia en varios países, y otros que en un territorio determinado ofrecen tarifas especiales en su propia red. Como vemos, la competencia experimenta una evolución muy favorable. En el futuro podremos contar con sistemas de facturación basados en bits y podremos promover acuerdos bilaterales internacionales que nos permitan utilizar la tecnología de banda ancha a precios razonables.

 
  
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  Catherine Trautmann, en nombre del Grupo del PSE. – (FR) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, en primer lugar quiero dar las gracias a la Comisión por su esfuerzo por colmar las lagunas que existen en el sector de las tecnologías de banda ancha, que se considera un factor importante no solo para acelerar la integración económica y social, sino también para reducir distintas formas de discriminación.

Tener acceso a este tipo de tecnologías a un precio razonable resulta indispensable en toda la UE, en primer lugar, para garantizar un servicio de alta calidad; en segundo lugar, para fomentar la competitividad y la productividad en toda la UE, respetando al mismo tiempo el medio ambiente al hacer superfluos determinados desplazamientos, y por último, a fin de facilitar el desarrollo de una sociedad basada en el conocimiento mediante la inclusión de todos en una sociedad fundamentada en la información y la comunicación.

El informe del señor Hökmark recoge algunos elementos positivos, como por ejemplo, cuando destaca la importancia de la educación y de suministrar equipo informático a las escuelas. Lo cierto es que –sin olvidar a los miembros de más edad de la sociedad– todo comienza con las primeras experiencias de aprendizaje y con el acceso a herramientas en los establecimientos que imparten la enseñanza básica. Me refiero en particular a lugares como las universidades y los establecimientos de formación profesional, aunque el desarrollo de servicios sanitarios en Internet es otra importante línea de desarrollo al facilitar los protocolos de tratamiento y los procedimientos de seguimiento individual. Otra línea de desarrollo es la labor que se realiza para poder acceder a los servicios de la administración pública en Internet, lo que los hace asequibles, da lugar a reducciones de tiempo y acerca los servicios disponibles al público.

Me felicito de la atención que el ponente ha puesto en los comentarios presentados, los cuales pretendían primordialmente que se tomaran en cuenta en la práctica las expectativas de nuestros conciudadanos y, de este modo, lograr que la respuesta tecnológica mejore su vida cotidiana. Hemos abordado el tema de la banda ancha en el contexto de las metas de la UE y de conformidad con el mandato que nos otorgó el Parlamento con el fin de que todos puedan tener acceso a la banda ancha y puedan desempeñar su papel en la integración económica, social y –desde luego– territorial.

Me parece lamentable que no se haya hecho mayor hincapié en el desarrollo regional y no se hayan realizado más estudios sobre el acceso de las personas para las que este acceso resulta más difícil, como las personas mayores y con discapacidades. Debemos hacer todo lo posible para mejorar el acceso a la cultura digital y para ofrecer un contenido que satisfaga las necesidades y expectativas de todos los ciudadanos. Por rápida que sea una tecnología, es siempre la manera en que se utiliza la que permite sacarle el mayor provecho.

Así pues, me parece positivo que la banda ancha esté al alcance de todos, pero también se necesitan lugares públicos –de ser posible gratuitos– en los que las personas puedan acceder a la banda ancha y familiarizarse con estas tecnologías. Lo cierto es que las TIC son bienes que pueden considerarse recursos por realizar una auténtica función social y cultural, y acabamos de escuchar a la Comisaria Kroes decir que podrían considerarse servicios de interés general. Me quedo no solo con la idea, sino también con la posibilidad que propone, ya que la instalación de la banda ancha es una cuestión de voluntad política y no solo de desarrollar la competencia.

 
  
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  Jorgo Chatzimarkakis, en nombre del Grupo ALDE. – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, en primer lugar quisiera dar las gracias al señor Hökmark por su excelente colaboración. Juntos hemos elaborado varias soluciones compromisos.

El desarrollo que menciona el señor Hökmark en su informe abarca todos los ámbitos técnicos relevantes en el ámbito de la banda ancha. Abarca todos los aspectos de modo excelente; los más importantes son los desarrollos las zonas rurales, por supuesto, donde podemos observar una gran brecha. Básicamente podemos hablar de la «paradoja de la banda ancha»: las zonas urbanas, en las que la banda ancha realmente no es necesaria, tenemos una elevada proporción de usuarios de banda ancha, mientras en las zonas rurales esto no ocurre. Por ello debemos encontrar la manera de incrementar allí la proporción.

También hemos hablado del llamado «dividendos digital». En el panorama de frecuencias europeo están liberándose frecuencias que pueden utilizarse para soluciones móviles de banda ancha.

Sin embargo, debemos hablar igualmente de la tarea principal de quién debe desarrollar estas infraestructuras y cómo debemos tratar con las empresas privadas que desean invertir en este sector y obtener un rendimiento de su inversión. Como liberal me gustaría dejarlo todo en manos del mercado, desde luego – y sé que el señor Hökmark tiene también un alma liberal–, pero también debemos reconocer que esto no sucede en el transporte ferroviario o en la enseñanza, de modo que incluso los liberales debemos admitir que tenemos que encontrar otras vías para atraer inversores en esto.

Se ha hablado de un sistema de bonificación. Me alegro de que el informe contemple esta posibilidad y permita la concesión de dicha bonificación para colmar la brecha existente en el sector de la banda ancha, en particular en las zonas rurales.

Me gustaría decir a la Comisaria Kroes, que ahora se encarga de la competencia, que no podemos considerarlo todo de forma enteramente purista y teórica. En ocasiones, particularmente en un mundo que se desarrolla rápidamente a escala global, es necesario abandonar la introspección y adaptar nuestras reglas de competencia a las condiciones globales. Este es un terreno pequeño en el que podemos hacerlo. Por ello me alegro en particular de que se modifique la política de ayudas, que los recursos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Fondo Europeo para la Agricultura puedan emplearse para el desarrollo de infraestructuras. Pero aún más importante para la política de la competencia es la neutralidad tecnológica: a este respecto, la Comisaria va por buen camino, por lo que felicito igualmente a la señora Reding.

Me gustaría abordar otro aspecto. Para desarrollar la infraestructura de banda ancha en Europa es necesario fijarse un objetivo como el de «poner un hombre en la luna» . En mi opinión, este objetivo podría consistir en permitir que el mayor número de personas puedan votar por correo electrónico en las elecciones europeas de 2009. Con ello ejerceríamos presión sobre los Estados miembros para que un 25 % o más de los votantes puedan utilizar este instrumento maravilloso que promueve el progreso en Europa. El voto por correo electrónico para las elecciones europeas de 2009: creo que ese sería un nuevo reto significativo.

Una vez más, gracias por la colaboración constructiva de que he gozado.

 
  
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  David Hammerstein, en nombre del Grupo Verts/ALE. (ES) Señor Presidente, gracias señor Hökmark por este informe tan excelente. Apoyamos abiertamente la iniciativa de la Comisión en la que se insta a todos los Estados miembros a superar los desequilibrios de la banda ancha, porque la banda ancha debería ser un servicio general y universal, y es la única forma de superar la brecha digital, no solo entre ciudades y zonas rurales, sino también entre unos barrios de las ciudades y otros, menos favorecidos.

Pero para llegar a este objetivo hay que aclarar varios aspectos. El primero de ellos son las tecnologías que se deben utilizar para llegar a este fin, porque todos tenemos derecho a utilizar la misma forma de conexión, una forma interoperable. Por eso hacemos hincapié en que para conseguir la neutralidad tecnológica necesitamos unos estándares libres y la ampliación e implicación de la banda ancha.

Por este motivo considero que la iniciativa de la Comisión debería contemplar los servicios móviles, inalámbricos de banda ancha, como una solución para las regiones de difícil acceso. Para este acceso inalámbrico hay problemas jurídicos, hay problemas técnicos, ha habido tribunales que dicen que no es posible.

Y también me gustaría obtener una respuesta de la Comisión por lo que respecta a cuestiones de competencia, de mercado interior.

Otra cosa que me gustaría saber es si el hecho de que la distribución de la banda ancha se haga de una forma en particular podría crear una dependencia tecnológica concreta de alguna empresa en particular. Lo que queremos decir es que no podemos crear una dependencia tecnológica de unas pocas empresas, y por ello se debe educar tecnológicamente a las regiones para la potenciación del uso de estándares libres en todas ellas.

Tenemos que aplaudir el hecho de que el señor Hökmark haya incluido en su informe una propuesta de financiación íntegra, limpia y neutral en cuanto a la competencia. Pero me gustaría saber qué mecanismos se deberán utilizar para llegar a esa neutralidad y cómo podemos premiar la innovación para llegar a nuestro objetivo final, que es la distribución de la banda ancha a todos los usuarios de Europa.

 
  
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  Umberto Guidoni, en nombre del Grupo GUE/NGL. (IT) Señor Presidente, Señorías, la banda ancha representa una oportunidad sin precedentes de información, comunicación, participación, educación y vida profesional.

En tanto que tal, esta oportunidad debería estar al alcance de todos. De hecho, su extensión universal es un requisito necesario para el desarrollo social, para mejorar los servicios públicos y para el crecimiento económico basado en el conocimiento. A fin de lograr el acceso universal a la banda ancha, la Unión Europea tiene la obligación de garantizar que todos los ciudadanos puedan acceder a ella, permitiendo así que las ventajas resultantes se propaguen por toda Europa y en particular a las regiones menos desarrolladas. En otros términos, tenemos que acabar con la brecha digital. El mercado por sí solo no es suficiente. Además de las fuerzas del mercado, es importante que los Estados miembros, en particular sus regiones y autoridades locales, ofrezcan incentivas para promover el desarrollo de la banda ancha en las regiones desfavorecidas.

Por esta razón, la banda ancha, el espectro de frecuencias ofrecido a los servicios inalámbricos y a las comunicaciones móviles por satélite deben concederse a través de un régimen de licitaciones libre, transparente y abierto. Las autoridades deben igualmente dejar margen para la experimentación en una parte del espectro, que pueda ser utilizada por nuevas tecnologías y nuevos tipos de organización. Únicamente si somos capaces de que el espectro de frecuencias esté a disposición de todos será posible invertir en el futuro para lograr una sociedad mejor.

 
  
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  Giles Chichester (PPE-DE). (EN) Señor Presidente, me ha impresionado la colaboración entre la Comisaria de Competencia y el Comisario de Tecnología de la Información esta noche.

En la precipitada carrera por ofrecer acceso de banda ancha a Internet no debemos olvidar los efectos que tiene esta tecnología sobre las personas mayores y con movilidad limitada. Puede constituir una gran ayuda, pero también un gran reto. Debemos recordar que algunas personas pueden no ser capaces o no estar dispuestas a usar Internet.

Me parece que lograr una economía dinámica basada en el conocimiento no radica tanto en el acceso al conocimiento como en lo que hacemos con él. No puedo evitar preguntarme si no corremos peligro de convertir a nuestros ciudadanos en teleadictos, sentados frente a la pantalla de su ordenador y teniendo que recurrir al ejercicio virtual en lugar del real.

Una información reciente publicada en la prensa señala que se ha producido una marcada desaceleración de las compras en los Estados Unidos debido a que –oh, sorpresa– la gente quiere seguir yendo personalmente a las tiendas y ver y tocar los productos, y no tan solo verlos de forma virtual.

Además, me parece que todos coincidimos en que la banda ancha es positiva y todos estamos a favor de ella, pero me pregunto si realmente necesitamos 62 apartados para decirlo.

Por último, cuando escuchaba al señor Rübig hace unos momentos, me pareció que me encontraba en un pliegue del tiempo hablando de otro tema muy distinto, pero luego me di cuenta de que solo había «itinerado» por las ramas.

 
  
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  Reino Paasilinna (PSE).(DE) Señor Presidente, Señorías, quiero dar las gracias al señor Hörmark, todos coincidimos en ello. No es posible una sociedad que fomenta el crecimiento y el empleo si no es posible explotar y desarrollar plenamente la banda ancha. Esta presenta ventajas para muchos sectores: las pequeñas y medianas empresas, el sistema escolar, la sanidad pública, etc. Por otra parte, actualmente tiene lugar una revolución del sector del entretenimiento y la tecnología cambia con más rapidez que la legislación. Sin embargo, el éxito de la economía basada en el conocimiento no se logrará siguiendo al circo. La banda ancha es un requisito necesario para una sociedad de la información más igualitaria. Es por ello por lo que el uso de este formato básico debería ser gratuito, como los servicios sociales, como cuando consultamos nuestro expediente médico. Además, aunque los motores de búsqueda son eficaces, nos queda mucho por hacer para mejorar los servicios.

Las tecnologías de la información y la comunicación son el sector que crece con más rapidez en la Unión. No obstante, muchos Estados miembros no invierten en él, sino que dejan que el resto del mundo los adelante. A veces me pregunto en qué década o qué siglo viven en esos lugares. Los países escandinavos, por ejemplo, son una excepción.

Debemos prever que todos los nuevos edificios cuenten con banda ancha. Además, los Estados miembros deben informar a sus ciudadanos sobre las oportunidades que ofrece la banda ancha. Y no solo eso, sino que tenemos que abrir los ojos y darnos cuenta de la ingente tarea que tenemos ante nosotros. Tenemos que fundar una nueva democracia para la era de la información. Esta democracia se distinguirá de la actual en que, por ejemplo, el electorado estará presente todo el tiempo. Y esperamos que esta sea una democracia más exigente y productiva.

 
  
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  Marian Harkin (ALDE). (EN) Señor Presidente, antes que nada me gustaría felicitar al ponente por este informe tan completo.

Coincido con el ponente en que la tarea de la Unión no consiste en financiar la implantación de la banda ancha, pues dicha tarea corresponde al mercado. Sin embargo, también estoy de acuerdo con la Comisaria Kroes cuando ha dicho que la Comisión puede permitir, en ciertos casos, la concesión de ayudas públicas si resulta evidente que las fuerzas del mercado no cumplen o no pueden colmar la brecha en el sector de las comunicaciones de alta velocidad. Las «zonas en blanco», es decir, las zonas rurales, poco pobladas y carentes de atractivo comercial para los proveedores de servicios de banda ancha, deben formar parte de la interconexión de la que todos hablamos hoy.

En Irlanda, país en el que un tercio de la población vive en zonas rurales, el grado de penetración de la banda ancha es muy bajo. Este problema debe resolverse urgentemente y es posible que las ayudas públicas tengan que formar parte del paquete.

Las zonas rurales de toda la UE deben formar parte de la revolución de la banda ancha, pues de lo contrario se acentuará el retraso de las zonas que ya lo sufren y no podremos lograr un desarrollo equilibrado entre las regiones. Como señala el propio ponente, necesitamos crecer con cohesión.

 
  
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  Ján Hudacký (PPE-DE). (SK) En primer lugar, quiero dar las gracias y felicitar al ponente, señor Hökmark, por su informe tan bueno y equilibrado. No me detendré en el informe, sino que destacaré lo importante que es seguir ampliando las conexiones de banda ancha para el desarrollo económico de la Unión Europea y sus Estados miembros. Ante todo quisiera destacar el problema que representa el acceso a estas redes en las zonas rurales, alejadas y poco pobladas.

Este problema se observa en la mayoría de los nuevos Estados miembros. Las regiones subdesarrolladas necesitan mucha más atención de la que les ha concedido hasta ahora la Unión Europea y, en particular, los Gobiernos nacionales. El reto consiste en estimular y motivar a los operadores de banda ancha para que inviertan más en estas regiones. En mi opinión, las autoridades nacionales, regionales y locales deberían concebir nuevos incentivos sistémicos, incluyendo medidas fiscales o la concesión de fondos públicos por medio de proyectos de colaboración entre el sector público y el privado, que se centren primordialmente en la infraestructura técnica para las redes de banda ancha en esas zonas.

Los fondos públicos invertidos a través de estos programas se recuperarían muy rápidamente, a medida que se promueva la actividad económica a través de la economía del conocimiento y se presenten con mayor eficiencia los servicios públicos, por ejemplo, mediante servicios electrónicos de administración pública, sanidad, educación y contratación pública. Por otra parte, quiero pedir a la Comisión Europea que estudie seriamente estos aspectos al formular la política europea en materia de conexiones de banda ancha y de concebir un marco normativo.

Paradójicamente una política normativa demasiado estricta en un sector tan importante para mejorar la competitividad económica europea podría producir una ralentización del desarrollo económico, así como mayores desigualdades entre las regiones. Por mi parte creo que en esta fase del desarrollo de las conexiones de banda ancha, la aplicación potencial de la desagregación de bucles podría tener un efecto negativo al reducir la tasa de la inversión privada en las regiones menos desarrolladas.

 
  
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  Erika Mann (PSE).(DE) Señor Presidente, señor Hökmark, señora Comisaria, Señorías, permítanme hacer unas cuantas observaciones. El comentario de la Comisaria Kroes me ha parecido fascinante: estoy segura de que todo lo que ha dicho lo ha concertado con usted.

Tengo algunas preguntas a este respecto. La Comisaria ha señalado que será posible obtener recursos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional para promover la banda ancha. Me gustaría que me dijera cómo piensa hacerlo. ¿Será objeto de una Comunicación? ¿Qué criterios se utilizarán? ¿Cómo habrá que anunciarlo? ¿Qué procedimiento se seguirá? ¿Se llevará a cabo al amparo de la ayuda estatal convencional, conforme a su definición actual, o prevé una Comunicación especial al respecto? Si se emite una Comunicación especial, ¿cuál será el procedimiento para acordar esto? ¿Cómo tiene previsto comprobar si estas empresas están instalando realmente equipamientos para la banda ancha de acuerdo con criterios de competencia y no limitándose a presentar un cálculo de costes y decir: «Muy buena idea, recurriremos a estas ayudas en todas las regiones calificadas de “no competitivas”?» Señora Comisaria, le agradecería que me explicara una vez más todo esto.

Ha habido un segundo comentario de la colega de la Comisaria, que ha mencionado que la Comisaria tiene previsto redactar un Libro Verde que tratará sobre el servicio público en este sector y en el que podría incluirse, entre otras cosas, la banda ancha. A este respecto también tengo algunas preguntas, ¿Cuándo tiene previsto publicar este Libro Verde y de qué forma se realizará el procedimiento de consulta? ¿Cuándo hará público el procedimiento de consulta?

Mi última pregunta es la siguiente. ¿Podría decirnos de forma resumida hasta qué punto ya se destinan recursos financieros de los programas estructurales y regionales al desarrollo de la banda ancha? Si no me equivoco, esto ya sucede. Le agradecería que me informara al respecto por escrito; no tiene por qué ser hoy mismo.

 
  
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  Nikolaos Vakalis (PPE-DE). (EL) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, quiero comenzar felicitando al señor Hökmark por su excelente planteamiento para abordar este tema y, en segundo lugar, recalcar que la falta de acceso a las conexiones de banda ancha es un aspecto del problema de índole más general al que se denomina comúnmente brecha digital.

Esta brecha se observa sobre todo entre las generaciones, las empresas y las zonas. El problema es todavía más grave en las zonas alejadas y de difícil acceso, como las islas y las zonas montañosas, y en las zonas rurales, donde la demanda es sumamente reducida y, en tales condiciones, de poco interés comercial.

Por consiguiente, la competencia por sí sola no es la solución al problema. Es necesario adoptar medidas selectivas para superar la brecha de la banda ancha en general.

A continuación indicaré algunas de las medidas que considero importantes: los Estados miembros deben incrementar el aprendizaje de tecnologías de la información en la educación obligatoria y prestar un mayor apoyo a la creación de contenidos en su lengua. De este modo, la banda ancha tendrá una penetración en sectores más amplios de la población. Considero igualmente que conceder subsidios a las personas de pocos recursos para adquirir conexiones de banda ancha y el equipo correspondiente sería de gran ayuda. Los propios ciudadanos deben aprender las principales aplicaciones de la banda ancha en la práctica, como el teletrabajo, los nuevos servicios de diagnóstico y tratamiento médicos y los servicios contemporáneos públicos y de educación.

Como es lógico, todo ello reviste una enorme importancia para el desarrollo de la competitividad europea al ofrecer oportunidades a las nuevas pequeñas y medianas empresas pioneras y al aumentar la productividad en general.

Por último, creo que se debería proseguir el desarrollo de la financiación pública y de la cooperación entre los sectores público y privado en las zonas con servicios insuficientes.

 
  
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  Teresa Riera Madurell (PSE). – (ES) Señor Presidente, enhorabuena señor Hökmark por su informe. Señorías, es un hecho que el despliegue de la banda ancha no se ha realizado todavía por igual ni en todos los Estados miembros ni en todas las regiones. Quiero referirme de una manera particular a las regiones insulares.

El elevado coste de las redes y servicios de banda ancha y un menor rendimiento de las inversiones en las regiones aisladas y poco pobladas no debe ser nunca motivo para justificar limitaciones al acceso. El posible desaliento de los proveedores por falta de interés comercial debe ser compensado con estrategias basadas en un mayor desarrollo tecnológico y en más innovación para que los operadores dispongan de mejores oportunidades para introducirse en el mercado.

Para terminar, quería destacar también la misión de servicio público de las infraestructuras y los servicios relacionados con las TIC; corresponde a los poderes públicos garantizar a toda la ciudadanía el acceso a las TIC para que sus beneficios lleguen a toda la población sin exclusiones.

 
  
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  Romana Jordan Cizelj (PPE-DE). – (SL) Un componente importante de nuestra sociedad en rápido desarrollo es la capacidad de respuesta en tiempo útil, y una condición necesaria para ello es un acceso rápido a la información, así como la transferencia e intercambio de esta. Por ello acojo con beneplácito la resolución objeto del presente debate y que el Parlamento Europeo adoptará mañana.

El principal objetivo de la Estrategia de Lisboa es transformar la Unión Europea en la economía basada en el conocimiento más competitiva del mundo. Sin embargo, hemos descubierto que no estamos alcanzando en su totalidad los objetivos que nosotros mismos nos hemos fijado. Asimismo considero que en este documento, que fue redactado por la Comisión Europea y que está inseparablemente ligado a la Estrategia de Lisboa, se identifica un problema y, al mismo tiempo, se nos induce a dar nuevos pasos en este ámbito.

Antes que nada, debemos fomentar un desarrollo equilibrado de la infraestructura necesaria, lo que permitirá que todos los habitantes de la Unión Europea puedan acceder a conexiones de banda ancha de alta calidad independientemente de su ubicación geográfica o condición social. Estas conexiones deben tener la capacidad funcional para asegurar que los usuarios puedan utilizar toda la gama de servicios ofrecidos. En este aspecto deseo destacar ante todo que debemos ampliar la definición de la banda ancha. De hecho debemos aprovechar sus posibilidades en el ámbito de la transferencia de datos, el teletrabajo, la alfabetización digital y su uso en los procesos educativos, etc. Así pues, los servicios de banda ancha no solo ofrecen oportunidades de ocio, sino también para la creación de nuevos puestos de trabajo.

Necesitamos medidas, tanto a nivel comunitario como nacional, para estimular la inversión en este sector sobre la base de la cooperación entre los sectores público y privado, y la igualdad de acceso para quienes prestan los servicios y para quienes los utilizan. Paralelamente, estas medidas deben garantizar la transparencia del mercado, normas uniformes para todos los participantes y la debida protección de los derechos de los consumidores.

Por último, quiero dar las gracias al ponente por su cooperación y su excelente informe. Con esta resolución, el Parlamento demuestra que desea alcanzar las metas estratégicas de la Unión Europea y contribuir a su credibilidad, así como a la integración de sus ciudadanos.

 
  
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  Gabriela Creţu (PSE). – (RO) Prin susţinerea dezvoltării internetului de bandă largă dovedim coerenţă între declaraţiile de bune intenţii din Strategia Lisabona despre o economie a cunoaşterii şi măsurile concrete. Acceptăm cu toţii că aceste servicii pot întări coeziunea teritorială şi socială prin facilitarea furnizării şi dezvoltării unei largi categorii de alte servicii. Se pot reduce decalajele informaţionale dintre zonele rurale şi urbane, ca şi cele privind accesul la informaţii existent încă, între cetăţenii marilor oraşe, oriunde în Europa. Se pot crea oportunităţi de muncă pentru persoanele cu dizabilităţi ca şi pentru mulţi dintre cei care trebuie să facă activitatea economică compatibilă cu viaţa de familie, prin promovarea muncii la distanţă şi a unei flexibilizări avantajoase şi pentru angajat. Dat fiind rolul economic, social şi cultural pe care-l are, este important să susţinem politici care să nu excludă niciunul dintre factorii care pot contribui la dezvoltarea internetului de bandă largă: autorităţi locale, guverne, fonduri structurale, întreprinzători privaţi, precum şi niciuna dintre tehnologii. Într-o economie a cunoaşterii, accesul la informaţie trebuie să fie un drept universal, iar alfabetizarea informatică prin şcoli şi alte acţiuni la nivelul comunităţilor trebuie să ocupe acelaşi loc pe care l-a avut în dezvoltarea umană şi economică prima alfabetizare, cu mai bine de un secol în urmă. Cunoaşterea este un lucru care se împarte fără să se dividă.

O piaţă liberă a cunoaşterii, posibilă prin serviciile libere de internet, este necesară pentru comunităţile ştiinţifice pentru a deschide posibilităţi de dezvoltare pe care astăzi nu le bănuim, dar pentru care putem crea condiţii.

 
  
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  Oldřich Vlasák (PPE-DE). (CS) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, Internet de banda ancha de alta calidad es sin duda uno de los sectores hacia los que la UE debería canalizar sus esfuerzos y conceder su apoyo. Sin conexiones rápidas y permanentes no podremos crear una economía europea competitiva y dinámica basada en el conocimiento. Por ello debemos dar luz verde al acceso gratuito a Internet mediante la construcción de redes gratuitas con la ayuda de los Fondos estructurales y otros fondos públicos.

Sin embargo, estimamos igualmente que los pueblos y las ciudades están más cerca de los ciudadanos. Las autoridades locales de las zonas urbanas son las mejor situadas para evaluar las necesidades y adoptar las mejores medidas para apoyar la banda ancha a nivel local. Sin embargo, en la práctica los Gobiernos locales a menudo caen en el conflicto entre las normas aplicables a las ayudas públicas, por una parte, y el apoyo al acceso gratuito a Internet a través de la construcción de redes gratuitas con la ayuda de los Fondos estructurales y otros fondos, por otra. Si un ayuntamiento decide, por ejemplo, prestar ayuda a un servicio inalámbrico de Internet gratuito, las empresas que ofrecen conexiones a Internet lo acusarán inmediatamente de distorsionar la competencia económica.

Por ello, la Comisión debería examinar atentamente las normas que rigen el uso de los Fondos estructurales y el Fondo de Desarrollo Regional para desarrollar la banda ancha. Y a continuación debería adoptar normas más precisas para manejar aquellas situaciones en que los servicios de banda ancha se desarrollan con la ayuda de los Fondos estructurales y fondos públicos en las zonas en que ya se prestan de forma parcial estos servicios.

 
  
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  Malcolm Harbour (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos y Protección del Consumidor. – (EN) Señor Presidente, tengo que pedir disculpas al ponente y a la Comisaria por haber perdido mi turno, pero estaba contemplando otra forma de tecnología europea en la Exposición Aérea de París y he venido aquí lo antes posible.

En nombre de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor quiero dar las gracias al ponente por incorporar casi todos los elementos de nuestra opinión, incluidas algunas de nuestras propuestas, en su informe. Dicho informe es digno de elogio porque presenta una panorámica muy amplia de este tema.

El informe destaca con toda razón que los servicios de banda ancha son un mercado sumamente dinámico y en evolución. Ya se han hecho numerosos comentarios en este debate sobre la importancia de extender la banda ancha, sobre todo en las zonas rurales, donde es más difícil prestar servicios. Sin embargo, las nuevas tecnologías inalámbricas y satelitarias abren estos mercados a un coste muy inferior al anterior, lo que es importante.

Quiero hacer una advertencia a quienes han pedido ayudas locales o estatales para la infraestructura. Hablando con franqueza, el problema es que si invertimos en infraestructura, esta pronto quedará desfasada y las empresas estatales no se caracterizan por mantener sus inversiones o incluso mantener una política coherente. No queremos bloquear el acceso a los proveedores privados de tecnologías que compiten entre ellas. Si el mercado no cumple su función, sería mucho mejor, como se señala en nuestra opinión, que las autoridades actúen como principal cliente y agreguen la demanda, por ejemplo, de sus servicios educativos y sociales, ofreciendo estos contratos iniciales a proveedores privados y velando por que se mantenga la competencia.

Sé que la Comisaria tiene un gran interés por este planteamiento de los servicios de banda ancha. Apoyamos plenamente su deseo de mantener la competencia como principal medio de realización.

En conclusión, me gustaría referirme a un comentario de mi amiga, la señora Mann: en nuestra calidad de comisión competente en materia de derechos de los usuarios finales de los servicios universales –y tras haber examinado esa Directiva anteriormente– esperamos con gran interés el Libro Verde de la Comisión sobre este tema. Nuestra opinión y el informe del señor Hökmark señalan algunas ideas que nos gustaría que examinara la Comisaria. Está bastante claro que debemos examinar la cuestión del servicio universal, pero debemos mostrarnos muy prudentes a la hora de aplicar una nueva fórmula rígida en vista del dinamismo de este mercado y del hecho de que la demanda de banda ancha seguirá creciendo.

 
  
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  Viviane Reding, miembro de la Comisión. (FR) Señor Presidente, me gustaría antes que nada dar las gracias al ponente y a las diputadas y diputados de esta Cámara por esta importante misión. Lo que aquí nos ocupa es en realidad una política basada en la gente en vista de que ni la economía ni el mercado pueden por sí solos ofrecer acceso a la banda ancha a los habitantes de todas las regiones, y todos sabemos que la banda ancha acelera el desarrollo y reduce la desigualdad si la gente tiene acceso a ella. Así pues, nosotros debemos resolver este problema de acceso.

Mi empleo del pronombre «nosotros» indica que es obvio que la Comisaria en cuya competencia entre este expediente no puede gestionarlo por sí sola, razón por la cual la Comisión ha combinado sus fuerzas, de modo que la señora Kroes también ha comenzado a trabajar en él, por lo que aprovecharé esta ocasión para darle las gracias por ello y por haberse inmergido en el tema, al tiempo que hay que decir que las ayudas públicas son un aspecto esencial. El Comisario encargado del desarrollo rural también trabaja en este tema, al igual que el Comisario responsable del desarrollo regional y el Comisario competente en materia de protección del consumidor, de modo que las responsabilidades se han agrupado dentro de la Comisión a fin de resolver estos problemas. Me parece que la Comisaria Kroes ya ha hablado acerca de los subsidios públicos y de que ha decidido que puedan concederse estos subsidios en condiciones claras y precisas, cuando el mercado sea incapaz de resolver por sí solo estos problemas.

Sería útil celebrar un debate de amplia base para examinar la prestación de un servicio universal: ¿es realmente necesario extenderla en estos momentos cuando no incluye la banda ancha o no es necesario extenderla? Durante los debates de esta tarde he escuchado algunas posiciones muy divergentes y tenemos que clarificarlas, y es por ello por lo que aprovecharemos el Libro Verde que tengo la intención de presentar a sus Señorías a principios de 2008 para poner en marcha un amplio debate que nos permita decidir cómo legislar en esta materia o qué clase de legislación habría que evitar.

(EN) En relación con elementos muy concretos, es evidente que la Comisión no solo hará discursos u organizará conferencias, como la conferencia sobre la superación de la brecha digital en las zonas rurales celebrada hace algunas semanas, sino que también tomará medidas concretas. Por ejemplo, crearemos un sitio web antes de que termine el año para que sirva de plataforma central de información para la publicación de licitaciones y como ventanilla única para el intercambio de buenas prácticas. Esperamos que este sitio web se convierta en un punto de reunión virtual entre los proveedores y las administraciones locales.

La segunda acción se refiere al nuevo período de programación de los Fondos Estructurales e incluye la iniciativa «Regiones por el cambio económico», que tiene por objeto ayudar a los Estados miembros a aplicar la nueva Estrategia de Lisboa con medidas de modernización económica. Esta iniciativa comprende dos redes temáticas sobre la TIC, la banda ancha y la administración electrónica. Por último tenemos la iniciativa de las redes transnacionales europeas que ayudarán a las autoridades a planificar las infraestructuras de transporte y energía y velarán igualmente porque tengan en cuenta las necesidades en materia de telecomunicaciones, ya que la implantación de convertidores digital-analógicos y la fibra óptica para dichos convertidores, junto con esta infraestructura, podría reducir en el futuro el coste de las telecomunicaciones un 80 %, de modo que será muy importante prever el aprovechamiento de las sinergias a la hora de hacer este tipo de inversiones.

Ahora bien, también soy consciente de que las tecnologías como WiMAX o las tecnologías satelitarias serán una alternativa a la fibra óptica y a los convertidores digital-analógicos, por ejemplo.

Se nos ha preguntado si podemos ofrecer orientaciones más precisas acerca del uso de los Fondos Estructurales cuando ya exista una oferta parcial de dicho servicio. Desde 2003 existen orientaciones para el uso de los Fondos Estructurales para las comunicaciones electrónicas, pero ha pasado mucho tiempo desde entonces en un sector en el que la tecnología avanza con gran rapidez. Por ello la Comisión ha desarrollado en los últimos dos años una práctica coherente para la toma de decisiones con respecto a la aplicación de las normas relativas a los subsidios públicos a las medidas de ayuda para la banda ancha. La mayoría de las medidas evaluadas contemplan la cofinanciación con cargo a los Fondos Estructurales. Ya hemos adoptado 26 decisiones en este sector que clarifican aún más en qué condiciones se pueden conceder fondos públicos para la banda ancha.

Ahora bien, me gustaría decir igualmente que estos fondos comunitarios no se conceden a empresas privadas, sino a autoridades públicas y son estas –por ejemplo, las autoridades regionales– las que definen sus programas operativos. La Comisión no supervisa estos proyectos, salvo en el caso de aquellos cuyo importe supera los 50 millones de euros. Estos últimos son objeto de un examen por parte de la DG REGIO, LA DG COMM o la DG INFSO.

Otra cuestión que se ha planteado es la de nuestros ciudadanos que sufren alguna forma de discapacidad a lo largo de su vida. Además de estas personas discapacitadas tenemos también el envejecimiento de la población. Hemos calculado que aproximadamente un 50 % de nuestros ciudadanos sufren una discapacidad al menos una vez en su vida. Por ello publicamos a finales del mes pasado una Comunicación que trata del envejecimiento en buenas condiciones en la sociedad de la información. En ella nos concentramos en que los servicios de las TIC sean accesibles a los ciudadanos y en ayudar sobre todo a las personas con necesidades especiales. Me parece que este aspecto trasciende las cuestiones regionales y la brecha digital, y será uno de los problemas que tendremos que resolver en los próximos meses y años. Realmente me gustaría que el Parlamento abordara esta cuestión, que constituye también un tema importante de debate con nuestros ciudadanos, sobre todo ante la perspectiva de las próximas elecciones europeas.

Me gustaría hacer una última observación. Todo esto es maravilloso, pero necesitamos espectro de frecuencias y por eso trabajamos para disponer de frecuencias para todos estos servicios que precisará una tecnología u otra en nuestras zonas rurales para nuestra sociedad que envejece. Me refiero desde luego a la salud, pero también a la educación y la administración electrónica, que son elementos cruciales. Por lo que respecta a la administración electrónica, en septiembre celebraremos una gran conferencia ministerial, junto con las partes interesadas, para deliberar sobre la forma de utilizar mejor estos servicios para llegar a la población, sobre todo a las personas mayores y a las que viven lejos de los centros urbanos.

En segundo lugar, la Comisión intenta ofrecer frecuencias, por ejemplo, para la banda de 2,6 MHz. Cuento realmente con los efectos positivos del dividendo digital cuando pasemos de sistemas analógicos a sistemas digitales, momento en el que deberemos examinar las frecuencias inferiores a 1 MHz. Todo esto es sumamente interesante para los nuevos servicios que necesitaremos a fin de que todos dispongan de banda ancha.

Muchas gracias, señor ponente, por la importante labor que ha realizado. Este es tan solo el principio de los trabajos que tenemos que llevar a cabo juntos para establecer en Europa un equilibro entre todos los ciudadanos que les permita acceder a las nuevas tecnologías sin brecha digital, sino más bien con dividendo digital para nuestra sociedad.

 
  
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  El Presidente. El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el martes 19 de junio de 2007.

Declaración por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  András Gyürk (PPE-DE), por escrito. (HU) La conclusión más importante del informe presentado por el señor Hökmark es que la extensión de las tecnologías de comunicación por banda ancha no es tan solo una cuestión técnica en sentido estricto, sino que también afecta a muchos otros ámbitos de la vida de la UE. En relación con la Estrategia de Lisboa, cada vez somos más conscientes del gran retraso que sufre Europa respecto a otras regiones del mundo por lo que se refiere a la competitividad. El hecho de que las soluciones basadas en la banda ancha estén ganando terreno podría invertir esta tendencia de pérdida de competitividad. Por una parte, permitiría que la economía europea funcionara con más eficacia y también impulsaría la investigación y el desarrollo, otro sector en el que la UE se encuentra muy retrasada.

Creemos que es indispensable adoptar un marco normativo comunitario sólido y eficaz para armonizar la reglamentación de este sector, así como para suprimir los distintos obstáculos que dificultan el buen funcionamiento del mercado. También necesitamos estimular a los Estados miembros para que elaboren programas de desarrollo local que sean eficaces.

Por lo que se refiere a la extensión de la tecnología de banda ancha en los nuevos Estados miembros, los Fondos estructurales desempeñarán un papel vital, sobre todo en vista de que estos países se encuentran muy retrasados en relación con los antiguos Estados miembros. El apoyo a las soluciones basadas en la banda ancha no es únicamente una cuestión económica. La difusión de estas soluciones fomentará igualmente el principio de solidaridad. La creación de conexiones de banda ancha en las zonas menos pobladas podría ayudar a estimular a la población a permanecer en sus localidades, y a conectar a los sectores con menor movilidad de la sociedad a la vitalidad económica y cultural de la UE.

Por último, también contribuiría a proteger el medio ambiente. Es precisamente por eso por lo que podemos decir que la extensión de Internet de banda ancha es en interés de toda Europa, pues trasciende su importancia intrínseca.

 
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