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Procedimiento : 2006/0236(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0157/2007

Textos presentados :

A6-0157/2007

Debates :

PV 18/06/2007 - 18
CRE 18/06/2007 - 18

Votaciones :

PV 19/06/2007 - 8.23
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0260

Acta literal de los debates
Lunes 18 de junio de 2007 - Estrasburgo Edición DO

18. Pieles de perro y de gato (debate)
Acta
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  La Presidenta. De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A6-0157/2007) de la señora Svensson, en nombre de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, sobre la sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se prohíbe la comercialización y la importación o exportación desde la Comunidad de pieles de perro y de gato y de productos que las contengan (COM(2006)0684 – C6-0428/2006 – 2006/0236(COD).

 
  
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  Markos Kyprianou, miembro de la Comisión. (EN) Señora Presidenta, en el pasado hemos tenido ocasión de debatir esta propuesta en comisiones e intergrupos. Estoy seguro de que ustedes sabrán comprender la satisfacción que me produce celebrar este debate con ustedes esta noche.

Ante todo, deseo expresar mi sincero agradecimiento por la labor de todos los diputados al Parlamento Europeo, en especial la de la ponente, que ha realizado un trabajo muy bueno. También quiero dar las gracias a los ponentes de opinión de las otras comisiones, la señora Lucas y el señor Stevenson.

Supuso un auténtico reto para mí la primera vez que me enfrenté a este asunto después de tomar posesión de mi cargo. Para mí, la parte más frustrante era que teníamos un asunto que era muy querido por los ciudadanos europeos y que gozaba del apoyo del Consejo y, claramente, del Parlamento Europeo, así como de la Comisión, y sin embargo seguíamos teniendo problemas a la hora de sacar adelante esta propuesta. Los problemas eran, por supuesto, de carácter legal y no se debían a una falta de voluntad política.

Me complace que ahora hayamos alcanzado un punto en el que, haciendo uso de ciertos planteamientos imaginativos y constructivos, hemos logrado encontrar soluciones, así como que ahora estemos en condiciones de lograr un acuerdo en primera lectura, lo cual es muy importante para mí. Todos estamos familiarizados con el asunto y sabemos que las demoledoras pruebas de tratos bárbaros a gatos y perros, que son criados y sacrificados principalmente por su piel, sobre todo en Asia, ha provocado un decidido llamamiento a que la Comisión tome medidas.

Como ya he dicho, tuvimos que encontrar formas no solo de expresar de manera palpable la voluntad política de todas las instituciones implicadas y los ciudadanos, sino hacerlo además de un modo legalmente correcto que garantizase que dicha voluntad pudiera hacer frente y resistir cualquier reto que surgiera en el futuro. Estoy muy satisfecho de que, a través de la propuesta y, en concreto, de los distintos diálogos a tres bandas, hayamos conseguido alcanzar un compromiso. Este compromiso es legalmente sólido y va a garantizar que la prohibición sea eficaz en la práctica.

Para nosotros es importante conseguir resultados, no solo emitir una declaración pública o expresar la voluntad política, que a fin de cuentas resultan ineficaces. Sería políticamente correcto, pero no produciría los resultados que buscamos: la protección de gatos y perros y, sobre todo, de los consumidores europeos que no desean que se les ofrezcan la piel de gatos y perros, a los que consideran sus mascotas.

Quiero citar expresamente a dos de mis colegas, el señor Mandelson y el señor McCreevy. Ambos han mostrado su pleno apoyo a nuestro trabajo en este ámbito. Como saben, el fundamento jurídico que hemos estado utilizando se refiere al mercado interior y al comercio. No ha quedado más remedio porque, lamentablemente, no existe fundamento jurídico en el Tratado que permitiera a la UE aprobar una iniciativa legislativa para prohibir un determinado comercio sobre la base de la defensa de los animales o aspectos éticos. Además, no existe un fundamento jurídico para la protección de los animales como tal en el Tratado, así que tuvimos que usar estos dos fundamentos jurídicos y mis colegas han apoyado plenamente este trabajo.

Además teníamos otro escollo jurídico: el tema de la proporcionalidad. Por motivos de proporcionalidad ha sido necesario contemplar la inclusión de una disposición que permitiera posibles excepciones a la prohibición. A ninguno de nosotros nos gustaba esta idea y, como he dicho, la única razón fue conferir a esta propuesta una mayor legalidad. Creo que hemos conseguido alcanzar un compromiso válido. Como saben, este planteamiento también contaba con el respaldo claro de los servicios jurídicos de las tres instituciones, la Comisión, el Parlamento y el Consejo. Pero el compromiso que tenemos hoy es el adecuado. Contempla la posibilidad –y resalto la palabra «posibilidad»– de derogar excepcionalmente la prohibición comercial por motivos relacionados con la taxidermia o la educación.

Hemos utilizados los fundamentos jurídicos descritos y sabemos que este planteamiento va a beneficiar no solo a los consumidores europeos, sino también a la defensa de los animales, sobre todo porque no podemos implantar nuestras leyes sobre la misma fuera de la Unión Europea. No podemos promocionarlas a nivel internacional, pero, mediante el cierre del mercado a la gente carente de escrúpulos que practica este comercio, no solo enviamos un mensaje claro, sino que contribuimos a acabar con esta práctica.

Por último, el Parlamento, el Consejo y la Comisión han trabajado muy duramente para llevar la propuesta legislativa hasta la situación actual y alcanzar un compromiso aceptable. Espero de verdad que la votación de mañana refleje esta actitud positiva y constructiva, de forma que podamos elaborar esta legislación lo antes posible.

 
  
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  Eva-Britt Svensson (GUE/NGL), ponente. (SV) Señora Presidenta, Señorías, cuando sometamos mañana este informe a votación, tendremos la oportunidad de hacer un esfuerzo notable para poner fin a la espantosa crueldad a la que en ocasiones se somete a perros y gatos, unos animales que con frecuencia son de compañía.

En calidad de ponente responsable de este asunto, me siento a la vez contenta y satisfecha con el informe sobre el que ahora hemos llegado a un acuerdo el Parlamento, el Consejo y la Comisión. Quiero dar las gracias a la Comisión y al Consejo por su constructiva cooperación. También quiero agradecer a la presidenta de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, la señora McCarthy, así como a mis colegas. Quiero dar las gracias al señor Stevenson que, me consta, ha trabajado durante muchos años para conseguir que se avanzara en este asunto. Todo el mundo ha demostrado un gran compromiso y un deseo por alcanzar un resultado que fuera bueno para perros y gatos.

El trabajo ha sido enormemente interesante, sobre todo a la vista del interés demostrado por el público en este asunto. Estoy totalmente convencida de que las opiniones generalizadas entre el público y las organizaciones de defensa de los derechos de los animales han contribuido de manera muy notable a que lográramos este acuerdo. Quiero expresar mi enorme agradecimiento a todas esas personas comprometidas que han incluido su nombre en las peticiones y han participado en diversas campañas. Ellos han demostrado que ya no aceptamos más la crueldad contra los animales. Muchas gracias a todo el mundo. Sus protestas han dado fruto.

Muchos de nosotros hemos visto documentales, películas y fotografías mostrando cómo se les quita la piel a los perros y los gatos estando aún con vida. Basta con ver una fotografía o un documental que muestre tal crueldad contra los animales para darse cuenta de que es necesario hacer todo lo posible para poner fin a esta actividad.

La Humane Society calcula que más de dos millones de gatos y perros se encuentran cautivos en condiciones infames antes de ser sacrificados para arrancarles la piel. Las pieles se venden luego con denominación falsa como «lobo de China» o «lobo asiático» y se utilizan, por ejemplo, para animales de peluche para niños, objetos decorativos, ropa y bolsos.

Tenemos que acabar ahora con este comercio, sobre todo debido a la enorme crueldad existente en la producción de piel. Esa razón es suficiente, pero –añadiría yo– tampoco existe ninguna necesidad de incluir piel de gato o perro en ningún producto, ya que los materiales sintéticos pueden ser un sustituto de la misma.

Las descripciones falsas engañan totalmente a los consumidores. Los consumidores desprevenidos pueden adquirir de buena fe juguetes para sus hijos sin tener la menor idea de que se ha podido despellejar en vida un gato para utilizar la piel para ese juguete.

Durante el debate se ha sostenido que necesitamos las pieles en cuestión con el fin, por ejemplo, de aliviar el dolor de articulaciones, o en otras palabras, por motivos médicos. Mi respuesta a eso es que, en 2007, a ningún paciente se le receta piel de gato para combatir el dolor reumático cuando acude al médico. Hemos superado esa etapa.

Yo, como ponente, junto con todas las personas comprometidas con esta causa, albergué grandes esperanzas cuando fue aprobada la propuesta de la Comisión. Creíamos que necesitábamos una prohibición total, pero la propuesta original de la Comisión hizo posible ciertas excepciones, por ejemplo, en el caso de que la etiqueta indicara que la piel procedía de gatos o perros que no habían sido criados ni sacrificados para fines de fabricación o en el caso de que las pieles afectadas fueran objetos personales u objetos domésticos.

Mi opinión siempre ha sido que el Reglamento constituiría un gesto vano si se dejara espacio para tales excepciones, ya que la situación resultaría casi imposible de controlar y las excepciones allanarían el camino para un comercio continuado y para las terribles prácticas descritas. No era un Reglamento de ese tipo lo que la gente estaba pidiendo o exigiendo a la UE.

Por tanto, me complace poder afirmar que disponemos de una propuesta de prohibición total a raíz de los debates con la Comisión y el Consejo. Espero que el Parlamento apoye la propuesta mañana votando a favor de las enmiendas acordadas de manera unánime por la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor. También tenemos propuestas concernientes a la forma en que las normas serían aplicadas en los Estados miembros y proponemos que los Estados miembros tengan asimismo que informar a la Comisión acerca del modo de controlar el cumplimiento de las normas.

Estoy convencida de que el público nos estará observando atentamente cuando votemos mañana, ya que existe una demanda real de que se adopten medidas en relación a este asunto.

 
  
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  Caroline Lucas (Verts/ALE), ponente de opinión de la Comisión de Comercio Internacional. – (EN) Señora Presidenta, quiero aplaudir muy sinceramente el informe de la señora Svensson y felicitarle por su excelente trabajo. Ha sido una ponente brillante y hemos conseguido un resultado muy positivo. Está muy claro que el Parlamento declara unánimemente que no deberían existir excepciones que comprometan la integridad y la efectividad de una prohibición.

Sin embargo, he de decir que, por lo que respecta a la elaboración de esta legislación por la Comisión, hemos tenido que esperar bastante tiempo. Recuerdo haber escrito al Comisario Byrne allá por 2002, solicitando una prohibición de las pieles de gato y perro. Se nos dijo simplemente que era un asunto muy complejo y que la Comisión estaba reflexionando.

Lo que me preocupa de todo esto es que, en cierto sentido, dicha parsimonia está repitiéndose en otro asunto al que quiero que presten atención, que es el de la prohibición de las importaciones de productos derivados de la foca. Una vez más se dice al Parlamento que se trata de un asunto complejo. Se utiliza de nuevo exactamente el mismo lenguaje para hablar de los productos derivados de la foca que el empleado en 2002 en relación con la piel de gato y perro.

Como ponente en la Comisión de Comercio Internacional, he presentado enmiendas a la propuesta relativa a los gatos y los perros, sin pretender intentar incluir las focas –eso sería demasiado–, pero al menos solicitando a la Comisión que promueva una legislación similar para ocuparnos de las importaciones de productos derivados de las focas. Esto se acordó en la Comisión de Comercio Internacional.

El señor Comisario ha dicho anteriormente que no existía falta de voluntad política a la hora de abordar el asunto de los gatos y los perros, sino que se carecía de un fundamento jurídico imaginativo. Insto al Comisario y a sus servicios a que sean extraordinariamente imaginativos y que reconozcan que los ciudadanos de Europa sienten el mismo rechazo por la piel de gato y de perro que por las importaciones de productos derivados de las focas. Tenemos que conseguir que se establezca la legislación también sobre ese asunto con la máxima urgencia.

 
  
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  Struan Stevenson (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural. – (EN) Señora Presidenta, quiero comenzar expresando mi agradecimiento más cordial a la señora Svensson por un trabajo brillante y un informe excepcional. Deseo asimismo dar las gracias a la señora McCarthy por su dedicación y compromiso a la hora de pilotar este informe tan importante a través del Parlamento. Sin embargo, sobre todo, agradezco el gran valor del Comisario Kyprianou, ya que, como acaba de decir la señora Lucas, el anterior Comisario nos dijo que era imposible y que nunca existiría un fundamento jurídico. Recuerdo al Comisario Kyprianou diciéndome: «Como abogado, si fuera por ahí diciendo a los clientes que las cosas son imposibles, jamás me ganaría el sustento». Ha cumplido su promesa.

Escuchar el debate de esta tarde me suena a música celestial, ya que se han tardado ocho años para llegar hasta aquí con la ayuda de «Humane Society International». Betsy Dribben, que ha trabajado para «Humane Society International», ha venido desde Washington y se encuentra en la tribuna de invitados esta noche, y debemos darle las gracias por su tenaz campaña.

«Humane Society International» estima que, cada año, cerca de dos millones de gatos y de perros son sacrificados solo en China para surtir al mercado de la moda en Europa con objetos como este pequeño juguete, que la ponente ha mencionado; pequeños gatos que los padres y las madres compran para sus hijos porque a ellos les encantan los gatos y los perros, sin percatarse de que están hechos de auténtica piel de gato y de perro, procedente de animales que han sido brutalmente sacrificados. El comercio adquiere estas pieles de gato para hacer orlas para capuchas de tabardos y botas de esquí y forros para guantes de esquí y todo tipo de artículos de moda.

Se trata de un fraude perpetrado contra el público. Al público nunca se le dice que está adquiriendo artículos fabricados con auténtica piel de gato y de perro. A veces, incluso está teñida para que parezca piel sintética y se le colocan etiquetas falsas para engañar al público. Me complace que, por fin, dentro de muy poco exista un Reglamento vigente en todos los 27 Estados miembros prohibiendo este nefasto comercio. Doy las gracias al señor Comisario y a todo el mundo que ha intervenido en su consecución.

 
  
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  Zuzana Roithová, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (CS) Señorías, la prohibición del comercio de pieles de gato y de perro en la UE es importante por una serie de razones.

La primera es la denominada industria del gato, totalmente inaceptable, en Asia que suministra a Europa unos 2 millones declarados de gatos al año. Es monstruoso que se despellejen animales vivos para aprovechar la piel. Ese es el método más barato y más espantoso. Soy consciente de que un Reglamento de la UE no puede provocar un cambio de actitud entre los criadores industriales en terceros países, pero puede reducir notablemente el volumen de animales comercializados.

La segunda razón es que los consumidores europeos no saben que están adquiriendo estos productos. Si lo supieran, no los comprarían. En Europa se considera a los gatos y los perros animales domésticos. La mayoría de los europeos no tienen ni idea de que la piel de los gatos y los perros entra a formar parte de pieles más caras de otros animales, sino también de la piel artificial. Estos productos no están debidamente etiquetados. No se trata de un problema ético, como pretenden los enemigos de este Reglamento; más bien es un asunto de engaño del consumidor, ya sea de forma intencionada o no. La Unión tiene la gran obligación de evitarlo. Es necesario, desde luego, que los servicios aduaneros de los Estados miembros apliquen medios eficaces para determinar, de forma concluyente y a un coste razonable, si los artículos importados contienen piel de gato o de perro.

No obstante, la razón principal para aprobar este Reglamento radica en la fragmentación del mercado. Casi la mitad de los Estados miembros cuentan con leyes que regulan o prohíben el comercio de piel de gato y de perro, mientras que el resto no las tienen. Estos reglamentos, con su falta de armonía, son aprovechados por los peleteros en el mercado europeo, que transportan artículos fabricados con piel de gato y de perro hasta los países europeos donde dichos objetos todavía no están prohibidos. Este Reglamento mejorará notablemente la aplicación de esta ley. El Parlamento ha modificado el texto de la Comisión, de manera que la única excepción sea el uso de la piel para fines no comerciales. Eso es así porque no deseamos provocar una criminalización absurda de los ciudadanos normales.

Pido a quienes de ustedes piensan que la Unión carece de poder para intervenir en estos asuntos que entiendan que, simplemente, no es el caso. El artículo 95 autoriza a la UE a emprender acciones en tales asuntos, ya que tenemos un interés común en el funcionamiento de un mercado europeo con artículos legítimos. Doy las gracias a la Comisión y aplaudo a los ponentes por su trabajo.

 
  
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  Arlene McCarthy, en nombre del Grupo del PSE. (EN) Señora Presidenta, efectivamente el señor Stevenson tiene razón: hace ocho años, los diputados laboristas al Parlamento Europeo solicitaron que se pusiera fin al cruel comercio de pieles de gato y de perro.

Señor Comisario, usted recordará probablemente que el difunto Phillip Whitehead, ex Presidente de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, le solicitó a usted, como miembro de la Comisión, que hiciera algo. El 30 de diciembre del año pasado recibí una petición en nombre de ciudadanos consternados, firmada por más de un cuarto de millón de personas, solicitando que impusiéramos dicha prohibición. Hemos actuado, pero creo que son los ciudadanos, con su determinación, y los miembros de las asociaciones de defensa de los animales a quienes hay que atribuir el mérito de esta nueva ley y de habernos ayudado a convencerle, señor Comisario, para que nos concediera el poder legal para prohibirlo.

Hay incontables pruebas de tratos inhumanos de gatos y perros criados para aprovechar su piel. Organizaciones de defensa de los animales se han puesto en contacto con mi oficina y han expresado su satisfacción por la ley. Su única crítica radica en que hemos tardado demasiado tiempo. Pero esta ley también contempla la protección de los consumidores que se han visto engañados al comprar prendas de vestir, juguetes y productos domésticos fabricados con piel de gato y de perro. Me atrevería a decir que el poder de la gente puede ganar la partida a la burocracia y a las barreras jurídicas.

Quiero subrayar a la Comisión y a los Estados miembros que el equipo negociador de la comisión parlamentaria quería que la UE adoptase las normas internacionales y buenas prácticas más estrictas para garantizar que prohibiésemos este indigno comercio y que los productos elaborados con piel de gato y de perro no acabaran en las tiendas colándose por la puerta de atrás.

Así que voy a ser muy clara: insistimos en que no se creen lagunas por culpa de excepciones imposibles, de derogaciones excepcionales. Esa es la letra del acuerdo al que hemos llegado con la Comisión y con los Estados miembros. Insistimos en pedir un informe sobre cómo se está ejecutando la prohibición y las medidas adoptadas en caso de que no esté funcionando. Esperamos que los Estados miembros se tomen sus responsabilidades en serio, tanto a la hora de aplicar la prohibición como de velar por su cumplimiento. Tiene que haber sanciones duras y disuasorias para frenar a los comerciantes de pieles de gato y de perro. En resumen, una prohibición tiene que ser una prohibición, tanto en principio como en la práctica, no una restricción que permita que continúe el comercio por la puerta de atrás.

 
  
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  Toine Manders, en nombre del Grupo ALDE. (NL) Señora Presidenta, quiero dar las gracias a la señora Svensson por su compromiso y la labor que ha llevado a cabo. Nosotros, como Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales de Europa, apoyamos este compromiso. Me ha sorprendido sobremanera por qué hemos tardado tanto en alcanzar este compromiso con el Consejo y la Comisión, ya que en esta Cámara hemos tenido que realizar una enorme cantidad de trabajo para llegar a este compromiso. Me complace el resultado, en especial el hecho de que estemos asumiendo una posición en cuanto a las excepciones que sea compatible con la de los Estados Unidos y Australia. Esta es la forma en que nosotros, como mundo occidental civilizado, podemos mantenernos unidos contra la forma execrable en que algunos países tratan a sus animales domésticos.

Quiero apoyar lo dicho por la señora Lucas. ¿Cuándo va a haber una prohibición para la piel de foca? Me gustaría llevar esta medida todavía un poco más lejos, ya que creo que hay otras muchas cosas que el mundo civilizado debería tomarse en serio por lo que respecta a los animales. No quiero abordar ese tema en detalle en este momento, pero pienso que hay mucho que hablar sobre este asunto, y el señor Comisario tal vez tenga ya alguna idea al respecto para propuestas futuras.

Aunque esta prohibición pueda llegar a costa de una serie de expresiones neerlandesas, como de hond in de pot vinden [encontrar al perro en el plato] o de kat in de zak kopen [comprar el gato dentro del saco], esto significa que estamos deseosos de proteger los animales que nos son queridos, y resulta inaceptable para nuestros hijos detectar partes de sus mascotas integradas en sus juguetes.

Por último, quiero subrayar que el Grupo ALDE apoya la propuesta de compromiso en su totalidad; no tenemos ningún problema con ella.

No obstante, deseo presentar la otra cara de la moneda. En China se sirve carne de perro para comer de forma habitual. Para los chinos, su piel es un producto residual con valor económico; esta prohibición tendrá como efecto que el valor económico de la piel sufrirá un desplome significativo.

Extrapolando el argumento, esto significa que si el cerdo y la ternera forman parte de nuestra dieta corriente, ya no debería ser posible utilizar tampoco la piel o el cuero de estos animales. Tal vez tengamos que darle alguna vuelta a este asunto, al objeto de ver qué podemos hacer en el futuro al respecto.

 
  
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  Janusz Wojciechowski, en nombre del Grupo UEN. (PL) Señora Presidenta, apoyo totalmente la prohibición de las importaciones de piel de gato y de perro. De momento, es lo mínimo que podemos hacer para combatir la crueldad contra los animales.

Los perros y los gatos tienen una vinculación especialmente estrecha con las personas. Nos atienden y están dedicados a nosotros. La crueldad contra estos animales resulta especialmente hiriente. Sabemos que el sacrificio de perros y gatos para obtener la piel es cruel y los Estados miembros de la Unión Europea no deberían ser indiferentes a esta práctica. No podemos influir en la forma en que los animales son tratados en otras culturas, pero al menos podemos decir «no» a los artículos comprados al precio de un sufrimiento inimaginable infringido a los animales.

Deberíamos decir «no» a cualquier modalidad de crueldad, al margen de la víctima implicada. La sensibilidad es universal. Una persona sensible jamás toleraría el sufrimiento de otro ser, ya sea humano o animal. La Unión tendrá una finalidad cuando se convierta en una comunidad de gente que sea sensible a todo el dolor, a todo el sufrimiento.

Apoyo de corazón la postura de la ponente. Al mismo tiempo, deseo expresar mi reconocimiento por su informe y la labor de los ponentes de los comités de expertos, el señor Stevenson y la señora Lucas. El Parlamento está dando un importante paso para cambiar la forma en que tratamos a los animales.

 
  
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  Heide Rühle, en nombre del Grupo Verts/ALE.(DE) Señora Presidenta, Comisario Kyprianou, Señorías, yo también quiero dar las gracias a la ponente. Gracias a la perseverancia de la señora Svensson, el Parlamento podrá adoptar mañana en primera lectura un Reglamento que prohíbe el comercio y la transformación de pieles de perro y de gato. En el diálogo a tres bandas con el Consejo y la Comisión, usted ha defendido una prohibición total del comercio y la transformación, oponiéndose así claramente a las excepciones propuestas originalmente por la Comisión.

Ahora debemos procurar que los Estados miembros apliquen íntegramente este Reglamento. Este es un gran triunfo para los protectores de los animales. Con este Reglamento finalmente se pondrá fin a la cría y sacrificio, en ocasiones en condiciones terribles, de millones de gatos y perros para poder procesar su piel y exportarla a Europa. Es también un triunfo para la democracia en Europa, ya que innumerables ciudadanas y ciudadanos nos exigían, a través de campañas de recogida de firmas y peticiones, esta prohibición. Y este Reglamento también protege a los consumidores, ya que muchos no sabían que al comprar productos como animales de peluche, prendas de vestir o llaveros, dichos productos estaban hechos con piel de perros y gatos. Muy a menudo, los comerciantes incumplían el código de conducta voluntario vigente y comercializaban pieles de perro y gato sin indicar su naturaleza o con etiquetas falsas.

Ha llegado el momento de que Europa dé este importante paso para la protección internacional de los animales, emulando así a otros países, como los Estados Unidos y Australia, que decretaron una prohibición similar hace años. Ahora hay que procurar, mediante estrictos controles aduaneros, nuevos métodos de análisis y medidas penales, que las disposiciones que hoy adoptamos se impongan en toda Europa y se eliminen todas las lagunas jurídicas.

 
  
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  Lydia Schenardi, en nombre del Grupo ITS. – (FR) Señora Presidenta, Señorías, se nos plantea la elección de si prohibir totalmente o restringir el comercio de pieles de gatos y perros en la UE, y felicito y deseo dar las gracias no solo a la ponente, señora Svensson, sino también a la Comisión de Asuntos Jurídicos que, habiendo sido consultada para que diera su opinión sobre este asunto, ha optado por la solución primera.

De hecho, ya iba siendo hora de que se les recordara a los Estados miembros que los perros y los gastos son animales de compañía y que el comercio de sus pieles y de los productos obtenidos a partir de ellas no debe ser aceptado ni tampoco tolerado. La imposición, por ley, de tal prohibición en Europa y el establecimiento de sanciones efectivas y disuasorias en el caso de que se infrinja, es lo mínimo que debemos hacer hoy. No hay forma de acabar con las prácticas fraudulentas y falsas que uno se encuentra, sobre todo en Asia, con las etiquetas de la mayoría de las prendas fabricadas allí –ya sean chaquetas, sombreros, bolsos, guantes o zapatos, por no hablar de los juguetes, los objetos decorativos y los pequeños artículos de cuero– que llevan la descripción engañosa de «cuero» o «piel auténtica».

Si se quiere poner fin a este innoble comercio, todos y cada uno de los ciudadanos europeos tienen que adoptar una actitud responsable y ética exigiendo, de forma específica, el etiquetado de todos los artículos de cuero y de piel, así como de todos los alimentos y productos farmacéuticos cuyo origen pueda resultar dudoso. Unámonos para negarnos a favorecer a esos países en los que se desprecian los derechos humanos y la dignidad y que, además, carecen del sentido de la obligación de cuidar de los animales.

 
  
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  Zita Pleštinská (PPE-DE). – (SK) Quiero comenzar manifestando que la industria de la piel siempre ha sido importante en Eslovaquia, pero realmente no empezó a expandirse hasta después de 1990. A raíz de la entrada de Eslovaquia en la UE, los peleteros eslovacos han estado importando exclusivamente materiales de piel de mayoristas en los Estados miembros de la UE. Al ser importadores directos, estos mayoristas pueden garantizar la total legalidad y legitimidad de sus importaciones, incluyendo los pertinentes certificados.

Comprendo a la ponente, señora Svensson, y comparto su parecer de que el gran número de peticiones y preocupaciones expresadas por los consumidores y ciudadanos de toda la UE significa que la Comisión no puede permanecer cruzada de brazos en cuanto al asunto de prohibir el comercio de pieles de gato y de perro. De hecho, es necesario clarificar los requisitos legales existentes en todos los Estados miembros. Tenemos que responder a las preocupaciones morales expresadas por los ciudadanos acerca de la posible presencia de piel de gato y de perro en la Comunidad, sobre todo a la vista de las indicaciones de que estos animales pueden estar siendo criados y sacrificados de una manera inhumana.

A los consumidores les preocupa que la piel de gato y de perro no pueda distinguirse fácilmente de otras pieles o materiales sintéticos que imitan la piel, y esto puede dar pie a prácticas desleales y fraudulentas con productos de la piel, incluidas las denominaciones fraudulentas y equívocas. No existe tradición en la Comunidad de cría de gatos y perros para la fabricación de piel y, de hecho, la gran mayoría de productos hechos con piel de gato y de perro presentes en la Comunidad procede de terceros países. Para proteger el mercado interior hay que reforzar el control aduanero en cuanto a los movimientos de bienes procedentes de terceros países hacia la Unión Europea.

Las importaciones ilegales se podrían afrontar mediante unas multas más estrictas contra los infractores, incluidas sanciones graves o la retirada de las licencias. Creo firmemente que es necesario aprobar una legislación europea que unifique las normas de mercado en los Estados miembros de la UE. Pero al mismo tiempo, las iniciativas de la UE no deben convertirse en un freno y causar problemas a la industria peletera al interrumpir el comercio legal de pieles. Hemos de evitar poner obstáculos al funcionamiento del mercado interior y garantizar la libre circulación de la piel y los productos de la piel legalmente comercializados en general.

 
  
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  Christel Schaldemose (PSE). – (DA) Señora Presidenta, al igual que mis colegas diputados, deseo comenzar dando sinceramente las gracias a la ponente, señora Svensson, por un trabajo excepcional y por su excelente cooperación en este asunto. El Reglamento que estamos debatiendo hoy es una norma buena, importante y muy necesaria.

Es un buen texto legislativo porque nos permite enviar un mensaje claro a los muchos ciudadanos de la UE que nos han pedido que hagamos algo para evitar que se utilicen perros y gatos para la producción de pieles. De esta forma estamos demostrándoles que efectivamente estamos atendiendo sus preocupaciones y realizando un intento activo para poner fin a la crueldad contra los animales.

También es un texto legislativo importante porque se ha puesto de manifiesto que no podemos detener la venta de piel de perro y de gato únicamente por medio de prohibiciones en los distintos Estados miembros. Durante la lectura en comisión del Reglamento, el señor Stevenson, de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, nos mostró multitud de pieles de perro y de gato compradas en Europa, incluida una hecha a partir de cuatro perros de raza Golden Retriever y adquirida en mi propia ciudad de residencia, Copenhague. En Dinamarca ya contamos con una prohibición, pero claramente no es suficiente. Por consiguiente, necesitamos una prohibición eficaz a nivel de la UE.

La legislación propuesta también es necesaria puesto que muchísimos perros y gatos llevan una vida desdichada que termina con el mayor sufrimiento terrible imaginable, y todo ello porque deben suministrar la piel para prendas y juguetes. Al diseñar una prohibición común en la UE, reducimos el mercado de venta de piel de perro y de gato y, al mismo tiempo, enviamos una señal poderosa en cuanto a la repugnancia que sentimos respecto de la crueldad contra los animales.

Por tanto, estoy encantada de que hayamos conseguido elaborar una prohibición tan estricta y sólida como esta. Las excepciones contempladas serán tan raras que cada una de ellas tendrá que ser justificada y aprobada a nivel individual. Estamos tan cerca de una prohibición total como resulta legalmente posible en estos momentos y eso es algo que hay que aplaudir. No obstante, el texto legislativo no es suficiente por sí solo. Es fundamental que continuemos trabajando para desarrollar métodos que nos permitan identificar más eficazmente dónde se origina la piel y detener el tráfico de pieles ilegales, que en caso contrario unos individuos tenebrosos y carentes de escrúpulos no dudarán en vender.

 
  
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  Mojca Drčar Murko (ALDE). – (SL) Ninguna de las afirmaciones vertidas habitualmente como justificación de la crueldad contra los animales puede esgrimirse en el caso del comercio de piel de perro y de gato. No se matan para conseguir abrigo o alimento, ni siquiera para fines cinegéticos.

El incentivo para esta matanza lo ha suministrado el mercado global, dicho con otras palabras, la demanda de determinados sectores de materias primas que sean más baratas que las sintéticas, ya que la gente que vive en la más absoluta pobreza en otros continentes perciben muy poco dinero por la venta de tales objetos.

El mercado europeo está generando ahora una oferta mundial a través de su demanda. Y va siendo hora de que pongamos fin a esta situación, tanto por razones éticas como para poder acabar con el engaño a los consumidores, que no son conscientes de que están comprando prendas o juguetes fabricados con piel de perro o de gato. Sería mejor que no hubiera excepciones a la prohibición sobre las importaciones. Pero si nos centramos en el objetivo principal, también resulta acertada una solución de compromiso.

La ejecución eficaz del Reglamento va a entrañar una enorme importancia. En este tema esperamos grandes cosas de la Comisión y en especial del señor Kyprianou, a quien doy las gracias, lo mismo que a la ponente, señora Svensson, por sus esfuerzos.

 
  
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  Carl Schlyter (Verts/ALE). – (SV) Señora Presidenta, gracias a ustedes, señor Kyprianou y mi querida señora Svensson, por llevar a término un trabajo tan fantástico. La mayoría de los gatos y los perros criados en Europa pueden esperar ser acariciados, alimentados, educados y cuidados. Sin embargo, las personas que compran animales de peluche o bolsos de moda hechos con piel de gato o de perro contribuyen a un comercio que hace que los animales sean torturados, golpeados y desollados.

La propuesta legislativa es inusual. En primer lugar, la UE ha escuchado finalmente la voz de la gente, que desea prohibir este abominable comercio. En segundo, se ha considerado que el mercado interior funciona mejor si prohibimos el comercio. Por una vez, la protección de los animales ha tenido prioridad sobre el mercado interior.

Quiero resaltar la importancia de no permitir que las excepciones socaven la prohibición. Por último, contamos con un precedente que marca el camino al comercio basado en valores diferentes del fundamentalismo del mercado. Espero y solicito que, una vez que hayamos finalizado este asunto, el siguiente tema sea la prohibición de las importaciones de piel de foca. Cientos de miles de focas siguen siendo torturadas hasta la muerte sobre el hielo en Canadá y Noruega.

 
  
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  Jean-Claude Martinez (ITS). (FR) Señora Presidenta, nuestro dilatado debate sobre la importación de las pieles de dos millones de perros y gatos chinos sacrificados es comparable al que celebramos en los años 90, cuando retomamos en tres ocasiones el debate de la importación desde las regiones árticas de las pieles de animales sacrificados con cepos. En cada ocasión, ya hablemos de focas, perros, gatos o zorros, lamento tener que decir que la Comisión ha tratado de ganar tiempo y ha permitido que continuara el comercio para mayor gloria del «Todopoderoso Mercado».

No olvidemos nunca que, en marzo de 1996, a pesar de la evidencia de que la enfermedad de las vacas locas podía ser transmitida por las personas, la Comisión amenazó a cuatro Estados Federales alemanes con sanciones por su negativa a permitir la importación de reses sospechosas. La moraleja que cabe extraer de todo ello es que la lógica del mercado exige que todo pueda ser comprado o vendido o utilizado como medio de obtención de un beneficio, ya sean perros, gatos, riñones, ojos, mujeres, niños, esclavos o trabajadores. Esa es la razón por la que la economía tiene que estar sometida a unas limitaciones políticas, a fin de que puedan restablecerse esos valores superiores que se encuentran más allá del precio.

 
  
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  Catherine Stihler (PSE). (EN) Señora Presidenta, más de un millón de europeos han presionado a favor de la prohibición de las importaciones de pieles de gato y de perro en la UE. La Comisión ha escuchado al Parlamento Europeo y ha respondido adoptando medidas legislativas para prohibir la importación de pieles de gato y de perro. Aplaudo la iniciativa y espero que asistamos al final del bárbaro comercio que es responsable del sacrificio de más de dos millones de gatos y perros cada año.

No obstante, no nos conformamos simplemente con buenas palabras. Algunos electores han mostrado su preocupación de que las lagunas que tiene la propuesta de la Comisión puedan permitir las importaciones por la puerta de atrás. Recientemente he presentado una pregunta escrita interrogando a la Comisión sobre las excepciones que pueden permitir la continuidad de este comercio. La respuesta que he recibido contenía información sobre dos excepciones, una relativa a la piel que forma parte de artículos personales o del hogar importados en la UE, y la otra se refería a pieles o productos que contienen piel de animales que no han sido criados o sacrificados para la producción de piel.

Acojo con satisfacción el hecho de que el informe del Parlamento Europeo suprima estas excepciones e insto a sus Señorías a que apoyen plenamente este informe. Queremos tener la certeza de que no se importen pieles de gato y de perro en la UE.

 
  
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  Elizabeth Lynne (ALDE). (EN) Señora Presidenta, me complace que varios países de la UE –Francia, Italia, Dinamarca, Grecia y Bélgica– hayan decidido unilateralmente prohibir el comercio. Sin embargo, existen diferencias en los planteamientos de otros Estados miembros, que van desde las prohibiciones de la cría y el sacrificio, hasta requisitos de etiquetado. Estas diferencias pueden causar problemas tanto a los consumidores, como a los minoristas y a los peleteros. Esa es la razón por la que, como bien sabemos, es tan importante una prohibición en el conjunto de la UE si queremos poner fin a este ruin comercio.

Ya hemos oído que cada año se sacrifican 2 millones de perros y gatos para aprovechar su piel y que hacen falta al menos 10 perros y hasta 24 gatos para fabricar un único abrigo. Estos animales viven en unas condiciones horrorosas y muchos son desollados en vivo. Desde que los Estados Unidos impusieron la prohibición llegan más pieles de gato y de perro a la UE. El problema estriba en que muchos consumidores no saben lo que están comprando, ya que a menudo las pieles de gato y de perro están etiquetadas como si fueran pieles sintéticas. También están incoporadas a diversos productos que no son prendas de vestir, como ciertos medicamentos homeopáticos, juguetes infantiles y accesorios.

Acojo con agrado el debate de esta noche y la votación de mañana y felicito al Comisario por su compromiso.

 
  
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  Markos Kyprianou, miembro de la Comisión. (EN) Señora Presidenta, antes de comentar algunos aspectos, quiero mencionar brevemente dos cuestiones prácticas.

Primero, reconozco la necesidad de la supervisión y de los informes, y esa es la razón por la que estamos de acuerdo con el Parlamento en este tema. Existen métodos efectivos y analíticos que resultarán muy útiles para poner en práctica esta legislación.

Segundo, en cuanto al etiquetado, siempre ha sido discutible si bastaría con el etiquetado. Decidimos –y creo que el Parlamento estaba de acuerdo– que el etiquetado no era suficiente y, por consiguiente, hemos propuesto la legislación. Sin embargo, en cuanto al tema general del etiquetado, estamos siguiendo muy de cerca las iniciativas, los programas y los esquemas voluntarios que ya existen para abarcar otros productos de pieles y garantizar que los consumidores estén debidamente informados.

En cuanto al tema de las focas, he de decir desde un principio que no es responsabilidad mía. Mi colega, el señor Dimas, ya ha hecho pública una declaración ante el Parlamento sobre este asunto. Estaba esperando la pregunta, por lo que puedo decirles que la Comisión Europea ya ha encargado a la AESA que le presente una evaluación totalmente objetiva sobre los aspectos relativos a la defensa de los animales implicados en la matanza y el despellejado de las focas, que fue lo que el Comisario Dimas prometió a sus Señorías.

Esperamos disponer de este informe en noviembre y, sobre esa base, la Comisión evaluará, en el plazo más breve posible, las opciones para responder a esta cuestión. Estoy seguro de que mi colega estará encantado de debatir este asunto con sus Señorías una vez haya recibido el informe de la AESA.

Permítanme comentar dos o tres cuestiones. Comprendo la frustración de muchos de ustedes que estaban aquí antes que yo. Han hablado de «mucho tiempo». Solamente llevo en el cargo dos años y medio y ya he presentado una propuesta. No sé lo que ha ocurrido en el pasado, pero pienso que todos agradeceríamos que esta Comisión no solo formulara un compromiso, sino que también sacara adelante esta propuesta dentro de un plazo de tiempo razonable. Solo quería señalar esto.

Segundo, valoro que el apoyo de los ciudadanos europeos haya tenido una gran repercusión; ha sido una cuestión importante para nosotros y me ha ayudado a convencer a quienes necesitaban ser convencidos. Sin embargo, todos ustedes han tenido oportunidad de hablar conmigo en privado sobre este asunto y ustedes saben que a mí, personalmente, no ha hecho falta persuadirme o convencerme de ello. Tan pronto como fui informado de esta práctica, impartí inmediatamente instrucciones para que mis servicios se pusieran a trabajar en el tema. Por tanto, reconózcanme el hecho de que no ha sido necesario convencerme tan pronto como contemplé las películas y supe de qué se trataba.

Tercero, permítanme mencionar las excepciones. Conozco sus opiniones. Desde un principio he dicho que tampoco estaba de acuerdo con ellas. Sin embargo, deben comprender que partimos de un planteamiento completamente negativo y que luego hemos conseguido presentar una propuesta.

Si la Comisión hubiera querido que hubiera lagunas, para empezar jamás habríamos presentado la propuesta. Estamos intentando encontrar la mejor forma posible de hacerla jurídicamente sólida para que pueda resistir cualquier desafío ante los tribunales. Ese ha sido nuestro planteamiento. Hemos propuesto varias excepciones, sobre las que no se ha llegado a ningún acuerdo. Hemos encontrado un resultado muy positivo en forma de compromiso. Créanme, jamás hemos pretendido que hubiera lagunas jurídicas. Lo que hemos intentado hacer, siguiendo el criterio de nuestros asesores jurídicos, es que la medida fuera lo más efectiva y sólida posible. Este principio ha sido aceptado por los otros dos servicios jurídicos.

Así pues, me complace enormemente estar celebrando este debate y que estemos rivalizando entre nosotros para ver quién es más exigente; ¿qué más podría uno pedir? Ese es el planteamiento correcto y su apoyo me ha conferido el vigor necesario para convencer a todo aquel que precisaba ser convencido. Por consiguiente, espero poder trabajar con ustedes en muchos otros asuntos que afectan a la defensa de los animales.

(Aplausos)

 
  
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  La Presidenta. El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar mañana, 19 de junio de 2007.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Alexander Stubb (PPE-DE), por escrito. (FI) En primer lugar quiero dar las gracias a la ponente, señora Svensson, por haber realizado un trabajo espléndido y por haber añadido ciertos elementos a la iniciativa de la Comisión, en concreto que la violación de la prohibición en particular dé lugar a la persecución penal y que las excepciones a la prohibición resulten inaceptables. Ha sido capaz de contemplar el proceso completo con visión diplomática, por lo que ahora solo nos queda aprobar la tan ansiada prohibición en el Pleno sin más dilación.

El proceso en su conjunto ha constituido asimismo una muestra ejemplar de cómo las decisiones y la legislación a nivel de la UE pueden verse influidas por la acción ciudadana. Difícilmente habría habido una iniciativa de legislación sobre el asunto de no haber sido por las peticiones de los ciudadanos y los grupos de presión activos. Espero que este ejemplo anime a los ciudadanos de la Unión a participar más activamente en la toma de decisiones de la UE.

 
  
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  Gyula Hegyi (PSE), por escrito. (HU) Acojo con satisfacción la propuesta de la Unión sobre la prohibición total del comercio de piel de gato y de perro porque creo que resulta inaceptable que cerca de dos millones de perros y gatos sean sacrificados cada año para este propósito. Es necesario sacrificar 12-15 perros para fabricar un abrigo de piel de perro y 24 gatos para obtener uno de piel de este animal. La inmensa mayoría de los consumidores europeos condenan la bárbara matanza de nuestros animales domésticos favoritos y no desean comprar estos productos. Esa es la razón por la que los importadores a menudo bautizan los productos hechos con piel de gato con diversos nombres inventados para inducir a error al cliente bien intencionado. Necesitamos contar con una prohibición que cubra la UE y poner fin definitivamente a esta práctica atroz. Como ocurre a menudo, la autorregulación de las empresas ha resultado ser ineficaz también en este caso. Los minoristas ni siquiera indican en la etiqueta de qué animal proceden las pieles. De momento, quince Estados miembros prohíben el comercio de piel de perro y de gato, pero hasta ahora no existe una prohibición general en los otros países. Una prohibición generalizada representa un importante paso hacia una sociedad más humana y respetuosa con los animales en Europa.

 
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