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Debates
Lunes 9 de julio de 2007 - Estrasburgo Edición DO

18. Acuerdo PNR con los Estados Unidos de América (debate)
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día, se procede al debate de la declaración de la Comisión sobre el Acuerdo PNR con los Estados Unidos.

 
  
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  Franco Frattini, Vicepresidente de la Comisión. (EN) Señor Presidente, como ya saben, los Estados Unidos y la Unión Europea han concluido las conversaciones sobre un acuerdo PNR duradero. Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias a la Presidencia alemana y en particular al Ministro Schäuble por su esfuerzo personal por conseguir que eso ocurriera. El mandato unánime otorgado por el Consejo de Ministros ha sido cumplido. El nuevo acuerdo prevé un alto nivel de protección de los datos e importantes compromisos relativos al manejo de los futuros datos PNR europeos.

Había que atender a varios intereses importantes. Primero, la lucha contra el terrorismo y la gran delincuencia internacional, y en paralelo el derecho a la intimidad y la protección de los derechos civiles fundamentales, la necesidad de que las compañías aéreas puedan cumplir diversos requisitos legales a un coste económico aceptable, la relación transatlántica en sentido amplio y el alcance verdaderamente internacional de estas cuestiones. Los Estados Unidos han dado su aprobación a un acuerdo internacional vinculante y, al hacerlo, han comprendido la necesidad de la seguridad jurídica.

El acuerdo consta de tres partes. Primero, un acuerdo firmado por ambas partes. Segundo, una carta que los Estados Unidos han enviado a la UE en la que da garantías acerca de la forma en que tratará los datos PNR europeos en el futuro. Y tercero, una carta de la UE a los Estados Unidos acusando recibo de las garantías y confirmando que sobre esa base considera que el nivel de protección ofrecido por el Ministerio de Seguridad Interior estadounidense es suficiente para los datos PNR europeos.

En el pasado, el intercambio de garantías no tenía carácter vinculante. A juicio personal mío, pero también del Consejo, se trata de un logro importante del nuevo acuerdo. Este acuerdo tendrá una validez de 7 años, con lo que el período de seguridad jurídica es considerable. No se amplía de 3,5 a 15 años el tiempo durante el que se conservan los datos de los pasajeros. Se aumenta de 3,5 a 7 años el período durante el cual los datos se mantienen en un archivo activo. El período ulterior de 8 años, que ya estaba previsto en los acuerdos anteriores y en dicha garantía, no se introduce por vez primera en este nuevo acuerdo.

La finalidad para la cual se utilizarán los datos sigue siendo la misma. El número de datos PNR ha quedado reducido de 34 a 19 gracias a la racionalización y agrupación. Los datos sensibles serán filtrados y facilitados solamente en circunstancias excepcionales que estén justificadas y serán eliminados al cabo de 30 días. Las compañías aéreas que todavía no estén enviando los datos pasarán de un sistema basado en el método de solicitud de información (PULL) a uno de facilitación de la misma (PUSH) tan pronto como sea técnicamente factible. Corresponde ahora a las compañías aéreas introducir las nuevas tecnologías tan pronto como sea posible, pero tanto los Estados Unidos como la UE están de acuerdo en que este sistema debería ser un sistema PUSH, dejando de ser un sistema PULL.

El Comisario de Justicia, Libertad y Seguridad y el Secretario de Seguridad Interior de los Estados Unidos serán responsables del sistema de revisión. Por último, los Estados Unidos han aceptado un sistema de revisión que probablemente se acordaría al comienzo de nuestras negociaciones.

La protección ofrecida en virtud de la Ley sobre privacidad de los Estados Unidos será ampliada a través de procedimientos administrativos a ciudadanos no estadounidenses, en particular con respecto a la compensación y rectificación, y, por tanto, los ciudadanos de la UE tendrán derecho a protección de acuerdo con dicha ley. Eso no ocurría con el anterior acuerdo.

Son necesarios los esfuerzos conjuntos por proteger nuestras sociedades, incluidos nuestros derechos humanos, frente a los intentos terroristas de socavarlas. Los recientes sucesos de Londres y Glasgow han demostrado que el terrorismo va a vivir entre nosotros algún tiempo. Esa es la razón por la que, como ya he anunciado, voy a presentar un paquete en otoño que incluirá nuevas medidas –tanto legislativas como operativas– destinadas a mejorar y aumentar nuestra capacidad para colaborar a escala internacional contra el terrorismo. También voy a proponer que los Estados miembros de la UE establezcan un sistema PNR europeo a escala nacional en el mayor número posible de Estados miembros.

 
  
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  Carlos Coelho, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (PT) Señor Frattini, Señorías, me gustaría empezar felicitando al señor Frattini y a la Presidencia alemana por el esfuerzo que han realizado por concluir el Acuerdo PNR. Era esencial evitar un vacío legal que hubiera dejado a las compañías aéreas europeas en una difícil posición y hubiera puesto en peligro la protección de nuestros ciudadanos.

Siempre hemos apoyado un acuerdo internacional a escala de la UE en lugar de 27 acuerdos bilaterales, porque la Unión puede adoptar una posición más firme, no solo en la prevención y la lucha contra el terrorismo, sino también en la protección de los derechos fundamentales. Por esta razón, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos se mostró a favor de otorgar a la Comisión el mandato de reabrir las negociaciones. Somos perfectamente conscientes de que las negociaciones fueron difíciles y de que la parte europea tenía mayor voluntad de alcanzar una solución mutuamente aceptable que la parte estadounidense.

No obstante, me parece lamentable que este acuerdo conste de tres partes: un acuerdo y dos cartas, no todas ellas igualmente vinculantes. Hay varios puntos que han cambiado para mejor, y el señor Frattini ha mencionado varios de ellos, pero hay otros que han quedado muy lejos de nuestras expectativas. Me gustaría destacar los puntos siguientes: primero, me parece bien que se haya reducido el número de datos del PNR, y también el cambio del sistema PULL al sistema PUSH, como se acaba de decir. Sabemos que 13 compañías aéreas han implantado ya el sistema, pero muchas otras siguen sin hacerlo. Me gustaría saber qué clase de iniciativas está preparando la Comisión para ayudar y animar a estas compañías a realizar el cambio.

Sigo sin poder aceptar lo que considero un periodo excesivamente largo de conservación de los datos. Estoy conforme con la inclusión del requisito de que se facilite a los pasajeros información adecuada y me parecen bien los procedimientos de recurso previstos para los pasajeros, por los que podrán revisar y corregir los datos en poder de las autoridades estadounidenses, aunque siga sin haber un mecanismo legal sólido que permita a los ciudadanos europeos recurrir en el caso de que sus datos personales sean objeto de abusos.

Me temo que las medidas adicionales para la protección de datos sensibles son inadecuadas, y lamento que no se haya garantizado plenamente el uso de los datos por otras agencias estadounidenses.

Es mucho lo que se ha hecho, señor Comisario, pero aún queda mucho por hacer, y confío en que el mecanismo de control que se ha acordado permita corregir algunos de los aspectos negativos que todavía permanecen.

 
  
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  Stavros Lambrinidis, en nombre del Grupo del PSE.(EL) Señor Vicepresidente, sinceramente me gustaría poder darle hoy la enhorabuena por alcanzar un acuerdo con los Estados Unidos; mi Grupo político sabe el esfuerzo que le ha costado, especialmente ante la amenaza estadounidense de que, si no había acuerdo, impondrían condiciones aún peores a las compañías aéreas de forma unilateral.

Por desgracia, lo que tenemos sobre la mesa, para empezar, no es un acuerdo con los Estados Unidos. Es de hecho un acuerdo con los Estados Unidos y con cualquier otro país al que los Estados Unidos decidan unilateralmente ceder datos personales de pasajeros europeos.

Segundo, se trata de un acuerdo que solo contiene compromisos para Europa y no para los Estados Unidos.

Tercero, aun cuando el acuerdo establece determinados límites, son límites tan poco claros y tan llenos de escapatorias legales que, en la práctica, se puede decir que los Estados Unidos podrán hacer lo que quieran.

Para ser más concreto: primero, el acuerdo y la carta adjunta de los Estados Unidos establecen que ese país podrá ceder la información que le enviemos a cualquier país tercero que considere oportuno, sin apenas obligación alguna de notificárnoslo siquiera. En otras palabras, en la práctica, Europa no solo firma el acuerdo PNR con los Estados Unidos, sino con cualquier otro país del mundo que los Estados Unidos decidan, países que hoy en día no pueden recibir datos de ciudadanos europeos directamente desde Europa porque no hemos firmado ningún acuerdo con ellos. ¿De verdad le autorizaba el mandato negociador del Consejo a permitir la cesión incontrolada de datos europeos por parte de los Estados Unidos, cuando Europa no puede hacer otro tanto?

Segundo, mientras Europa ha declarado expresamente que este acuerdo es vinculante, Estados Unidos ha declarado expresamente lo contrario. Solo consideran vinculante para ellos las garantías unilaterales que contiene su carta y las leyes estadounidenses, que en caso de cambiar, modificarían automáticamente el acuerdo.

Tercero, en lo que respecta a la información a los pasajeros sobre el uso de sus datos, no hay ninguna disposición relativa a la obligación de los Gobiernos de garantizar que sean informados; simplemente se insta a las compañías aéreas a hacerlo. Pero la información a los ciudadanos es una exigencia expresa de las leyes europeas. ¿Por qué no ha mencionado esto?

Cuarto, si Estados Unidos infringe el acuerdo, la única solución que tiene la Unión Europea es abolirlo por completo. ¿Cómo se hará esto, señor Comisario, en el caso de que 26 de los 27 Estados miembros consideren que se ha infringido el acuerdo y baste que uno considere que no ha sido así para que el acuerdo no pueda ser abolido a escala europea?

Quinto, los usos legales previstos de los datos citados no están controlados. Aunque al principio de la carta se limitan a combatir el terrorismo y la gran delincuencia, inmediatamente después se admite cualquier uso en cualquier procedimiento penal o de cualquier otro tipo que sea necesario según la ley estadounidense, es decir, prácticamente cualquier cosa.

Este no es un acuerdo internacional; al menos, no tal como los ciudadanos entienden este concepto. Confío en que sea modificado en lo que respecta a estas cuestiones cruciales antes de que se firme.

 
  
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  Sophia in ‘t Veld, en nombre del Grupo ALDE. (EN) Señor Presidente, en primer lugar observo que la Presidencia del Consejo está ausente de este importante debate, lo cual es sorprendente, ya que fue la responsable de las negociaciones. Por eso agradezco la presencia del señor Frattini.

Sin embargo, quiero comenzar mostrando mi disconformidad respecto del vínculo implícito que establece el señor Frattini con los fallidos ataques terroristas en el Reino Unido la semana pasada. Lo encuentro muy desafortunado: no tiene nada que ver con los datos PNR.

Eso me lleva a un punto importante que esta Cámara ha puesto de relieve en multitud de ocasiones y es la necesidad de una evaluación. Necesitamos pruebas de que el uso de los datos PNR se traduce en una mayor seguridad y que no son utilizados únicamente para detener a gente que cometa fraude documental, tráfico de drogas o cualquier otra cosa. Necesitamos pruebas y no solo anécdotas.

El seño Frattini afirma que se trata de un buen acuerdo. Bien, cumple dos finalidades: primero, legalizar la transferencia de datos por los transportistas y, segundo, asegurar, tal como él ha dicho, una alto nivel de protección de los datos. Pues bien, falla rotundamente en cuanto al segundo objetivo; no es jurídicamente vinculante, afirma de manera explícita que no otorga ningún derecho a ninguna persona o a ninguna de las partes. ¿Se puede decir más claro? Así pues, de lejos suena bien, pero está lleno de vacíos legales, definiciones abiertas y excepciones, a la hora de proponer limitaciones, por ejemplo, o periodos de retención, que aumentan hasta los 15 años e incluso más, y serán aplicados con carácter retroactivo. No soy jurista, pero eso me parece realmente sorprendente.

La reducción de los datos de 34 a 19 constituye un insulto a nuestra inteligencia. Si se analizan los datos, no se trata de una reducción: los 34 se agrupan en 19 campos de datos. No soy tonta. Tal vez no tengamos poderes aquí, pero no somos estúpidos.

Con respecto al paso de PULL a PUSH: esa promesa se nos hizo allá en 2004. Seguimos sin tenerlo. Si es técnicamente factible, ¿por qué no lo tenemos?

Existe una ausencia total de visibilidad democrática. Esta Cámara puede que ya no tenga competencias, pero los Parlamentos nacionales quedan totalmente excluidos. Algunos de los Parlamentos nacionales tendrán posibilidad de aprobar el acuerdo, pero lo único que pueden decir es «sí» o «sí», ya que no tienen tiempo, no reciben toda la información necesaria –únicamente una información muy resumida– y acaba de señalarse que si un Parlamento nacional dice «no», entones no existe acuerdo y ningún Parlamento querrá asumir la responsabilidad, así que se encuentran entre la espada y la pared.

Con respecto a la Ley de privacidad, es bueno que ahora abarque a los ciudadanos europeos. Lo hemos pedido muchas veces. Sin embargo, todos sabemos que el Gobierno Bush utiliza todo tipo de excepciones y exenciones a la Ley de privacidad que, por cierto, afecta a los ciudadanos estadounidenses tanto como a los europeos.

Para terminar, en cuanto a la propuesta del señor Frattini sobre un mecanismo PNR europeo, que no es una propuesta real ya que la dejó caer durante una conferencia de prensa en lugar de presentar una auténtica propuesta ante esta Cámara, creo que el calendario –la semana pasada– ha sido equivocado y me gustaría saber cuál es la justificación de este mecanismo. No sabemos ni siquiera para qué sirve el acuerdo PNR con los Estados Unidos. No sabemos cuántos terroristas han sido detenidos, cuántos ataques han sido evitados y cuántos falsos positivos ha habido. Hemos insistido en una evaluación antes de firmar un nuevo acuerdo.

Por último, quiero recomendar al Grupo del PPE-DE que apoye la propuesta de resolución común que vamos a negociar mañana, que lea el acuerdo muy detenidamente y lea entre líneas, ya que no es tan bueno como parece.

 
  
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  Kathalijne Maria Buitenweg, en nombre del Grupo Verts/ALE.(NL) Señor Presidente, este es el tercer acuerdo que debatimos en este Parlamento sobre la cesión de datos de los pasajeros a los Estados Unidos, y las cosas siguen sin mejorar. Comisario Frattini, dice usted que los datos solo se utilizarán en la lucha contra el terrorismo o contra la gran delincuencia internacional. Como usted conoce bien el acuerdo, sabrá que el anexo II establece, como ha dicho el señor Lambrinidis, o del modo que establezca la ley, se entiende la ley estadounidense, lo cual abre su campo de aplicación de forma considerable, por supuesto.

En general, creo que este tampoco sea el lugar para pintar las cosas mejor de lo que son en realidad. Lo mismo puede decirse con respecto a los datos, como ha dicho la señora In 't Veld hace un momento. Tengo los dos anexos aquí mismo, delante de mí: un antiguo anexo del acuerdo antiguo y un nuevo anexo del acuerdo nuevo. Uno de ellos contiene 19 campos de datos y el otro 34. Me gustaría mucho que me dijera en este momento, desde su punto de vista, qué datos son los que ya no se van a ceder a los Estados Unidos. Quiero saber esto de forma muy concreta porque, tal como yo lo veo, no hay ni un solo campo de datos que quede fuera de la cesión a los Estados Unidos, y mucho menos 15.

Pasando al tema de los sistemas PUSH y PULL, también en este caso estoy cansado de que se haga como si se hubieran realizado avances importantes. Los estadounidenses han cambiado esta propuesta en dos ocasiones, y usted ha tenido que volver a negociar simplemente para que cumplan sus propias promesas. Estoy seguro de que esto no puede considerarse aceptable en las relaciones transatlánticas.

Por último, hoy he mirado la web del DHS [Ministerio de Seguridad Interior de los Estados Unidos] para ver qué decía sobre medios de recurso. Dice que si una persona cree estar bajo sospecha e incluida en una lista de vigilancia de personas no autorizadas para embarcar en una compañía aérea, no pueden decirle qué datos tienen sobre ella, sino que será esa persona quien deba informarles de la razón por la cual cree estar bajo sospecha. ¡Sin duda no es este un procedimiento adecuado de recurso! Así que yo tendría que decirles, sí, podría ser vegetariano, pero esto en realidad no les diría nada. Es demasiado absurdo que las personas no tengan acceso a los datos por los cuales parecen ser juzgadas.

 
  
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  Jeanine Hennis-Plasschaert (ALDE).(NL) Señor Presidente, después de interminables debates, tiras y aflojas, esperaba una explicación adecuada sobre la eficacia, o supuesta eficacia, de un acuerdo como este. Sin embargo, esta esperanza se evaporó nada más leer el acuerdo que con tanta pompa y solemnidad anunció el señor Schäuble y otros, incluido usted mismo.

No se ha dicho una palabra sobre esta supuesta eficacia. ¿Cuántos terroristas han sido detenidos gracias al acuerdo provisional vigente? Por supuesto, al igual que la Comisión, yo también entiendo la importancia de contar con un acuerdo, sobre todo dada la posición del sector de transporte aéreo europeo. La seguridad jurídica es importante para todos, pero las normas no deberían justificarse por sí mismas.

Lo que me asombra, por encima de todo, después de leer este acuerdo, es que casi todo corre de nuestra cuenta. Me resulta totalmente incomprensible que la Unión se deje avasallar de esta manera. Tanto el Consejo como la Comisión podrían aprender de la perseverancia mostrada por nuestra valedora, la señora In 't Veld. Todo mi reconocimiento para ella por sus incansables esfuerzos.

Por último, aunque la lucha contra el terrorismo es importante, por supuesto, no puedo evitar la impresión de que corremos el riesgo de perder el contacto con la realidad en esta materia. Este acuerdo no es suficiente, ni de lejos.

 
  
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  Sarah Ludford (ALDE).(EN) Señor Presidente, me temo que voy a proseguir en un tono ligeramente escéptico, pero antes de nada, una pregunta al señor Comisario. ¿Podría decirnos cuál es el fundamento jurídico de este acuerdo por parte de la UE? La única referencia que soy capaz de encontrar a cualquier instrumento jurídico en el mismo remite a leyes de los Estados Unidos. No encuentro ninguna referencia a los fundamentos jurídicos de los Tratados. Recuerdo que anteriormente se habló de los artículos 24 y 38. Si el artículo 38 es uno de ellos, entonces ¿por qué no se consulta formalmente al Parlamento Europeo?

En segundo lugar, oímos profusamente que necesitamos esto para combatir el terrorismo. Si el terrorismo es una prioridad tan importante en la UE, ¿por qué hemos estado cuatro meses sin un coordinador para la lucha contra el terrorismo?

En tercer lugar, este acuerdo trata de recopilar una ingente cantidad de datos sobre todo el mundo, como base para confeccionar perfiles, realizar búsquedas de datos, etc., pero tenemos una implantación muy deficiente de las medidas previstas contra el terrorismo.

El Director de Interpol acaba de lanzar lo que en la prensa se ha tildado de «ataque sin precedentes contra el Reino Unido» por no haber verificado a los visitantes buscando en la base de datos de pasaportes robados de Interpol. Cuando la Comisión elaboró un informe el año pasado sobre la Posición Común en enero de 2005, se mostró muy poco impresionada por los logros de los Estados miembros. Solamente un número reducido de Estados miembros había creado infraestructuras para que las autoridades bucearan en las bases de datos de Interpol –8 de los 25 Estados miembros no respondieron a los cuestionarios de la Comisión– y muy pocos Estados miembros se habían cerciorado de que sus autoridades responsables de la aplicación de las leyes hubieran rastreado la base de datos. Los Estados miembros están incumpliendo totalmente sus obligaciones.

Por último, tenemos la Directiva sobre el sistema APIS de la UE de 2004, que debería haberse puesto en práctica el año pasado. ¿Podría decirnos el Comisario si los Estados miembros han puesto en práctica esta Directiva, por qué solo se ocupa de la inmigración ilegal y por qué no prevé que los visitantes sean comprobados en las listas de vigilancia de terroristas? Existen muchísimas medidas que siguen estando sin implantar por los Estados miembros. Hagamos eso primero, antes de imponer una vigilancia masiva de toda la población.

 
  
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  Franco Frattini , Vicepresidente de la Comisión.(IT) Señor Presidente, Señorías, me gustaría dar las gracias a todos los que han intervenido, aunque no estoy de acuerdo con la mayor parte de lo que han dicho, pero ya saben que siempre digo lo que pienso con absoluta franqueza.

Señorías, los acuerdos se alcanzan entre dos partes. Los Estados Unidos tienen la potestad de aceptar o rechazar un acuerdo. Nuestra obligación, en primer lugar, era pedir al Consejo de Ministros un mandato, que nos fue otorgado y al que nos hemos atenido. El acuerdo ha sido aprobado por los Estados miembros –después de todo, fueron ellos quienes nos dieron capacidad para negociar–, así que es evidente que ellos pensaron que alcanzar este acuerdo era muchísimo mejor que la posibilidad de no tener ninguno después del 31 de julio de este año, fecha para la que de hecho faltan pocos días.

Con franqueza, me gustaría haber oído a quienes han criticado tan duramente este acuerdo hacer siquiera un comentario sobre las consecuencias de no contar con un acuerdo de ninguna clase. ¿Cree alguna de sus Señorías que las compañías aéreas habrían podido conseguir una mayor protección de los datos personales si hubieran negociado bilateralmente con los Estados Unidos? No creo que nadie pueda siquiera imaginar que tal cosa pudiera haber ocurrido. La protección de los datos personales de los ciudadanos europeos se habría visto en serio peligro sin la certidumbre de unas normas legalmente vinculantes.

Como saben sus Señorías, por primera vez contamos con un acuerdo vinculante, a diferencia del anterior, que no incluía compromisos vinculantes, sino tan solo unilaterales. En este acuerdo hemos reconocido el principio PUSH como criterio fundamental, como este Parlamento ha demandado en varias ocasiones. El hecho de que algunas compañías aéreas hayan dicho que todavía no están en condiciones de cambiar del sistema PULL al sistema PUSH no tiene que ver con los Estados Unidos ni con Europa, sino que se debe a que algunas de ellas no han podido cambiar de sistema hasta la fecha por razones técnicas. Dado que otras sí han podido hacerlo, tiene que depender de su voluntad y capacidad técnica, y nosotros vamos a ayudarles a realizar el cambio.

Hemos establecido el sistema PUSH como criterio; no obstante, si una compañía aérea afirma que no está técnicamente capacitada para implantarlo, habrá que examinar otras propuestas. ¿Podemos denegar a esa compañía aérea el derecho de aterrizaje? Estoy dispuesto a estudiar cualquier propuesta, pero también hemos marcado una fecha límite, que es finales de año. Eso parece técnicamente viable, ya que la IATA (la Asociación de Transporte Aéreo Internacional) nos ha dicho que es razonable esperar que todas las compañías aéreas sean capaces de incorporar el nuevo sistema en seis meses. Las razones son puramente técnicas.

Hemos establecido que los datos sensibles sean destruidos en 30 días, una medida que no se había acordado anteriormente, y hemos establecido que la Ley de Privacidad de Estados Unidos se aplique a los ciudadanos europeos, cosa que se había planteado en muchos debates de esta Cámara como condición indispensable: los ciudadanos europeos podrán reclamar con arreglo a la misma ley que los ciudadanos estadounidenses si el Ministerio de Seguridad Interior de los Estados Unidos hace mal uso de sus datos. Eso es algo que no existía anteriormente, y les estoy hablando de hechos objetivos.

El señor Lambrinidis se ha referido, y con razón, a terceros países. Es verdad que los datos en cuestión pueden ser cedidos a terceros países, pero, como saben sus Señorías, se ha estipulado que existirá la misma capacidad de control sobre el uso correcto de tales datos. El hecho de que se cedan a otro país no afecta a la capacidad de control: eses país utilizará los datos con arreglo exactamente a las mismas normas establecidas en este acuerdo y seguiremos teniendo la misma capacidad de controlar si los datos se han utilizado correctamente o no.

Alguien ha preguntado por la posibilidad de extinguir el acuerdo. Efectivamente existe esa posibilidad, en caso de incumplimiento, y sus Señorías conocen perfectamente el fundamento jurídico adoptado. El artículo 24 del Tratado es un fundamento intergubernamental y, por desgracia, no un fundamento comunitario, porque el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas así lo ha dictaminado. Anteriormente se había negociado un acuerdo basado en un fundamento que admitía la plena participación del Parlamento Europeo. Por desgracia, el fallo del Tribunal de Justicia determinó que el fundamento jurídico era incorrecto y, como saben sus Señorías, todo tiene su origen en ese fallo.

Es un hecho, señor Lambsdorff, que muchos Estados miembros no cumplen las normas europeas, que deberían implantarse en su totalidad. Su Señoría sabe perfectamente, no solo que yo publiqué cómo estaba la situación en cada país hace tan solo unos días, sino que he iniciado procedimientos de infracción y no creo que sea necesario esperar a su conclusión para adoptar propuestas útiles para luchar contra el terrorismo.

No comparto la opinión de quienes dicen que deberíamos ocuparnos primero de otras cosas y después del terrorismo. El terrorismo es una amenaza seria y presente. Creo que este acuerdo podría haber sido mejor si lo hubiéramos negociado solos, pero dado que los acuerdos se alcanzan entre dos partes, se trata de un compromiso, y con espíritu de compromiso lo aprobó el Consejo de Ministros por unanimidad. En mi opinión, se hizo lo correcto, y la Presidencia alemana recibió el debido reconocimiento por lo mucho que trabajó en este acuerdo.

Es un acuerdo vinculante que sin duda ayudará a combatir el terrorismo, o mejor todavía, a prevenirlo. Ningún miembro de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior debería olvidar que el Ministro de Seguridad Interior de los Estados Unidos vino al Parlamento para darles información y, en algunos casos, datos concretos sobre sospechosos de terrorismo que fueron detenidos gracias a los datos del PNR. Fueron solo unos pocos casos, pero referidos a personas que fueron detenidas gracias a los datos del PNR y a las que más tarde se involucró en atentados con bombas en otras partes del mundo.

Pese a todas las evaluaciones de impacto que hemos realizado y que podamos todavía realizar, creo que el acuerdo en cuestión, que aporta seguridad jurídica, es infinitamente mejor que la falta de acuerdo. Lamento que no estemos de acuerdo sobre este asunto, pero es mi obligación ser sincero.

 
  
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  Kathalijne Maria Buitenweg (Verts/ALE).(EN) Señor Presidente, nos falta un dado importante. El Grupo del PPE-DE basa su opinión favorable, en parte, en el hecho de que el volumen de datos que se envía ahora a los Estados Unidos ha quedado reducido de 34 a 19. He pedido a la Comisión que diga cuáles de los 15 elementos de información han dejado de transferirse a los Estados Unidos, ya que hasta donde puedo entender –y la ponente Sophia in 't Veld también lo ha mencionado– la mayoría de los campos han quedado fusionados, por lo que el cambio es en gran parte cosmético. Me gustaría que se me convenciera de lo contrario. Desearía que la Comisión enumerase los 15 campos de información que han dejado de transferirse a los Estados Unidos.

 
  
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  El Presidente. El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el jueves, 12 de julio de 2007.

 
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