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 Texto íntegro 
Procedimiento : 2003/0168(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0257/2007

Textos presentados :

A6-0257/2007

Debates :

PV 09/07/2007 - 22
CRE 09/07/2007 - 22

Votaciones :

PV 10/07/2007 - 8.29
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0317

Debates
Lunes 9 de julio de 2007 - Estrasburgo Edición DO

22. Ley aplicable a las obligaciones extracontractuales (“Roma II”) (debate)
PV
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  El Presidente. – De conformidad con el orden del día se procede al debate del informe (A6-0257/2007) de la señora Wallis, en nombre de la Delegación del Parlamento Europeo en el Comité de Conciliación, sobre el texto conjunto, aprobado por el Comité de Conciliación, del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a la ley aplicable a las obligaciones extracontractuales (“ROMA II”) (PE-CONS 3619/2007 – C6-0142/2007 – 2003/0168(COD)).

 
  
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  Diana Wallis (ALDE), ponente. – (EN) Señor Presidente, para nosotros este es el último capítulo de una larga historia que comenzó con una propuesta de la Comisión en julio de 2003, pero que tuvo un largo período de preparación previa. Sin duda, el Parlamento Europeo ha tenido que partir de cero, al no contar con una convención internacional previa sobre la que trabajar; por primera vez ha habido codecisión en este terreno y también hemos tenido la primera experiencia de conciliación.

Por mi parte, quiero agradecer a todos los que han participado en la delegación de conciliación del Parlamento. En nombre del Parlamento, hemos dejado una clara huella en el texto final, un texto que, gracias al Parlamento, va más allá de lo meramente técnico y jurídico, pues saca a relucir el Derecho internacional privado para atender a las necesidades concretas de los ciudadanos, sobre todo en el terreno de los accidentes de tráfico.

Sin embargo, también hemos tratado asuntos técnicos: la aclaración de definiciones sobre medio ambiente, la solución del problema de la competencia desleal y el tratamiento de la difícil relación entre las normas europeas sobre conflicto de leyes y los instrumentos del mercado interior. No estoy totalmente segura de que hayamos acertado. Me han felicitado desde muchos Grupos parlamentarios, y eso no deja de inquietarme. Así que aún estamos intentando mantener los mismos debates sobre Roma I y la revisión del acervo de defensa de los consumidores. En algún momento tenemos que poner en orden esta relación.

Ha sido muy alentador para el Parlamento contar con representantes de nada menos que tres Direcciones Generales de la Comisión en la conciliación y trabajando juntos. Espero que en el futuro podamos reforzar este aspecto, de manera que la justicia civil se convierta en un elemento común de muchos de los asuntos que nos ocupan en el mercado interior.

Hay numerosos restos de Roma II que constituyen la base de estudios que espero que el Comisario mencione en su intervención: estudios sobre accidentes de tráfico, sobre la difamación y sobre el tratamiento del Derecho extranjero. Todos estos asuntos son parte integrante de la relación entre la justicia civil y el mercado interior. De hecho, podríamos decir que el mercado interior solo podrá funcionar si disponemos de un sistema coherente de justicia civil.

La justicia civil no puede ser un mero añadido al mercado interior, una suerte de competencia restringida a la que solo acudamos dubitativos cuando nos inviten los Estados miembros. Me parece recordar que allá por 1999, en Tampere, hubo la visión de un espacio de justicia civil. Roma II era parte de ello. Tenemos que recapacitar, cuestionarnos si en Europa contamos con un sistema de justicia civil útil para todos los operadores del mercado interior y para nuestros ciudadanos, que sea accesible y comprensible. Roma II desempeña su papel de base de partida, de plan de trabajo inicial, pero los estudios posteriores nos dan la posibilidad de revisarla y dar los siguientes pasos adelante.

 
  
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  Franco Frattini, Vicepresidente de la Comisión. (FR) Señor Presidente, quiero felicitar en particular a la ponente por haber contribuido al éxito de la reunión de conciliación, pues nos ha permitido alcanzar un texto equilibrado después de cuatro años de deliberaciones. Credo que debemos felicitar a la señora Wallis por la eficacia con la que ha contribuido al éxito de este asunto.

En mi opinión se trata de un texto clave para la realización del espacio europeo de justicia y el buen funcionamiento del mercado interior. Me parece que su entrada en vigor es muy esperada por los medios jurídicos y judiciales, así como por los operadores económicos de toda la Unión Europea.

Por una parte, el Reglamento «Roma II» contribuirá a reforzar la seguridad jurídica en materia de obligaciones civiles, lo que es fundamental para el buen funcionamiento del mercado interior. Por otra parte, este Reglamento facilitará asimismo el reconocimiento mutuo de las resoluciones –un pilar del espacio europeo de justicia–, lo que permitirá fomentar la confianza mutua entre los sistemas judiciales de los Estados miembros.

Una cuestión clave para el Parlamento es la mejora de las compensaciones para las víctimas de accidentes de circulación. A este respecto quiero confirmar mi compromiso y el de la Comisión de poner en marcha lo antes posible un estudio exhaustivo a escala europea y adoptar las medidas que resulten necesarias, lo que podrá desembocar en la adopción de un Libro Verde.

Confirmo igualmente el compromiso de la Comisión de presentar a los colegisladores antes de finales de 2008 otro estudio sobre la situación relativa a la legislación aplicable a la invasión de la vida privada que tenga en cuenta las normas relativas a la libertad de prensa y la libertad de expresión de los medios de comunicación. Como prometí en la fase de conciliación, si fuera necesario se adoptarán medidas apropiadas sobre la base de las consultas.

Por último, en lo que se refiere al complejo tema de la aplicación de leyes extranjeras por parte de los tribunales, la Comisión –que es consciente de la existencia de distintas prácticas en los Estados miembros– publicará, a más tardar cuatro años después de la entrada en vigor del Reglamento «Roma II», un análisis comparativo y estará dispuesta a adoptar todas las medidas adecuadas que se desprendan de este.

Para concluir, deseo que el Parlamento confirme este acuerdo logrado en el procedimiento de conciliación para lograr la tan esperada adopción del Reglamento «Roma II», y espero que el texto reciba el apoyo de una amplia mayoría de diputados.

 
  
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  Rainer Wieland, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (DE) Señor Presidente, en el debate sobre la segunda lectura manifestamos que deseamos mantener el mayor margen de maniobra posible para el Parlamento. No tengo la menor duda de que mañana tendremos por fin una amplia mayoría, señor Comisario.

Estuve presente hasta el final del procedimiento de conciliación y por ello tengo que decir que, en mi opinión no hicimos uso –no solo nosotros, sino también todos los participantes– de este margen de maniobra. Podríamos haber pretendido algo más en uno o dos aspectos. La señora Wallis ya lo ha mencionado. Estoy convencido de que una amplia mayoría del público estaría dispuesto a ir mucho más lejos que los hombres de Estado en los ámbitos tradicionales, en particular en los accidentes de tráfico o en ámbitos como las indemnizaciones de carácter punitivo. Al observar los resultados del Consejo Europeo me parece observar una cierta laguna en este aspecto. Intentamos luchar contra el desapego que la gente siente hacia Europa con cosas que no desean de ningún modo, pero los estadistas a menudo se muestran poco dispuestos a ofrecer lo que el público quiere realmente.

Es evidente que habrá una mayor transparencia en nuestras reuniones futuras y deposito grandes esperanzas en ello. También es evidente que los funcionarios tienen sus propios caballos de batalla y se muestran mucho más reservados y comedidos de lo necesario. Desgraciadamente, la política no está a la altura en este aspecto. Sería positivo que se adoptaran decisiones políticas audaces más a menudo, incluso en los comités de conciliación. Los Estados miembros que hayan obstruido la decisión en el último momento quizá no se mostrarían tan dispuestos a hacerlo con tanta frecuencia.

Nosotros, el Parlamento, hemos establecido este camino con uno de los primeros casos en que se empleó el procedimiento de codecisión en este ámbito, y en el futuro debemos tener más confianza al utilizar este margen de maniobra para demostrar que también somos capaces de permitir que fracasen este tipo de negociaciones. A la larga, todos los estudios y evaluaciones a las que hemos aludido durante tres o cuatro años no son suficientes cuando los ciudadanos quieren que se adopte una decisión de inmediato.

 
  
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  Manuel Medina Ortega, en nombre del Grupo del PSE. (ES) Señor Presidente, quiero felicitar a mi colega, la señora Wallis, por el trabajo que ha llevado a cabo. Creo que vamos a conseguir un buen acuerdo, que el Parlamento va a apoyar mayoritariamente esta propuesta y que tendremos un nuevo Reglamento en materia de responsabilidad civil extracontractual.

Sin embargo, querría señalar que este Reglamento va a ser solo el comienzo. Hay una dificultad fundamental en todo el ámbito del Derecho internacional privado y en materia de conflicto de leyes, que es la pura incapacidad de los jueces para aplicar un Derecho que no sea el propio. En la Unión Europea –como en general– hemos formado a los jueces para aplicar su propio Derecho. En cuanto se plantea una cuestión en la que tienen que aplicar un Derecho extranjero hay enormes dificultades.

Está claro que, si dos ingleses tienen un accidente de tráfico en Francia, van a aplicar las reglas de circulación de Francia –no podrían considerar que el conductor que va por la izquierda es el que actuó correctamente–. Ahora, en la segunda parte, con respecto a la responsabilidad civil a determinar, si el juez es inglés me cuesta mucho trabajo pensar que aceptaría la aplicación de las normas limitativas de responsabilidad que existen en el Derecho francés y que no aplicaría las normas del Derecho inglés.

Por lo tanto, creo que, como he dicho antes, este es un trabajo que se inicia. El Comisario Frattini se ha referido a un estudio posterior por parte de la Comisión –al que hace referencia también el proyecto de Reglamento– que es la aplicabilidad del Derecho por parte de las jurisdicciones. Yo creo que esta es la segunda parte, una segunda parte esencial.

Los que hemos trabajado en esta materia hemos visto que hay una tendencia general de los tribunales a aplicar su propio Derecho, la Ley del «foro». Por lo tanto, este convenio o este Reglamento no puede ser interpretado sin tener en cuenta cuál es la jurisdicción aplicable en un momento determinado.

En gran parte, la jurisdicción va a determinar el Derecho aplicable porque normalmente los jueces suelen recurrir a cualquier subterfugio. Aquí hemos eliminado, por ejemplo, el subterfugio del reenvío, pero existe todavía todo el tema del orden público –las cláusulas de orden público– que recogen las disposiciones imperativas de Derecho nacional contenidas en el proyecto de convenio.

Por lo tanto, me de la impresión de que, partiendo de la base de que este Parlamento va a aprobar por una gran mayoría la propuesta que nos presenta la señora Wallis, a partir de su aprobación vamos a tener que seguir trabajando en la materia. Esperamos, desde luego, con mucha ansiedad los estudios de la Comisión sobre la materia y, sobre todo, un elemento importante que es el trabajo con la gente que va a tener que aplicar este Reglamento: los propios jueces. Nos preguntamos cuál es la actitud de los jueces y cuál va a ser la práctica en la aplicación de este Reglamento, ya que la experiencia con convenios internacionales y con la aplicación de las normas de Derecho internacional privado de los Estados nos demuestran esta tendencia general a la aplicación por parte de los jueces de su propio Derecho nacional.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE). – (PL) Señor Presidente, quiero dar las gracias a la ponente y a todos los que han contribuido al proyecto presentado. Es evidente que incluso una armonización parcial de las disposiciones relativas a los conflictos en el ámbito de las obligaciones no contractuales tendrá un efecto positivo sobre el funcionamiento del mercado interior de la Comunidad.

La armonización y la regulación de los principios de procedimiento en las situaciones transfronterizas permitirán remitirse a un único fundamento legal común para todos los Estados miembros. Entre estos casos se encuentran los accidentes de tráfico, la competencia desleal, los daños al medio ambiente, el tratamiento del derecho extranjero y la violación de derechos personales.

Estas medidas sin duda incrementarán la seguridad en lo referente al derecho aplicable y al resultado previsto de los litigios. Asimismo facilitarán el reconocimiento de las resoluciones de los tribunales. Sin embargo, cabe destacar que este Reglamento es un instrumento de Derecho internacional privado. Por lo tanto, no armoniza la legislación sustantiva de los Estados miembros. Estos últimos mantienen toda su autonomía. Lo que hace el Reglamento es armonizar los litigios con la legislación nacional. El Reglamento permitirá la aplicación de la misma legislación nacional en casos similares, pero no afectará a las resoluciones de estos casos.

El señor Medina Ortega ha señalado con toda la razón que las resoluciones y prácticas de los tribunales serán el elemento más importante en este ámbito.

 
  
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  El Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar mañana, 11 de julio de 2007.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Katalin Lévai (PSE), por escrito. – (HU) Este Reglamento es realmente un gran paso adelante dentro del proceso de armonización comunitaria. En una Europa en pleno proceso de unificación es indispensable que los foros judiciales siempre empleen el mismo derecho nacional en casos similares, independientemente del tribunal nacional que se ocupa del caso. Esta medida aumenta de forma significativa la seguridad jurídica de los particulares y de las empresas implicadas en litigios transfronterizos, y evita la búsqueda de un foro de conveniencia, es decir, la posibilidad de que los demandantes presenten sus acciones legales en el Estado miembro de su elección, al tiempo que mantiene la autonomía de la legislación nacional.

Me parece importante que hayamos podido hacer que los seguros cubran los accidentes de tráfico transfronterizos y que los tribunales tengan en cuenta las circunstancias reales de las víctimas para el pago de indemnizaciones. La simple elección del derecho del país en el que haya tenido lugar el accidente habría conducido a situaciones poco satisfactorias debido a la enorme divergencia entre las indemnizaciones concedidas por los distintos tribunales nacionales.

La norma relativa a la competencia desleal es de suma importancia para magistrados y abogados. Esta misma norma limita en gran parte la práctica de la búsqueda de un foro de conveniencia.

Es lamentable, pero aceptable en aras de un compromiso global dejar a un lado las normativas relativas a la violación de derechos personales y en particular las relativas a la difamación en la prensa. Esperamos que logremos resolver igualmente esta cuestión en el marco del examen de este Reglamento.

Es importante definir la noción de «daño ambiental», que coincide con otros actos legislativos de la Unión Europea y en particular con la Directiva sobre responsabilidad ambiental.

En general me parece que el texto final constituye un compromiso satisfactorio y equilibrado.

 
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