Índice 
Debates
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Martes 23 de octubre de 2007 - Estrasburgo Edición DO
1. Apertura de la sesión
 2. Presentación de documentos: véase el Acta
 3. Declaraciones por escrito (presentación): véase el Acta
 4. Transmisión por el Consejo de textos de Acuerdos: véase el Acta
 5. Debates sobre casos de violaciones de los derechos humanos, de la democracia y del Estado de Derecho (anuncio de las propuestas de Resolución presentadas): véase el Acta
 6. Contribución de las políticas fiscal y aduanera a la Estrategia de Lisboa (debate)
 7. Resultados de la Cumbre informal de los Jefes de Estado y de Gobierno (Lisboa, 18/19 de octubre de 2007) (debate)
 8. Orden del día
 9. Turno de votaciones
  9.1. Acuerdo de Asociación CE/Chile (adhesión de Bulgaria y Rumanía) (votación)
  9.2. Acuerdo de cooperación científica y tecnológica CE/Suiza (votación)
  9.3. Protección comunitaria de obtenciones vegetales (votación)
  9.4. Ratificación por parte de Eslovenia del Protocolo por el que se modifica el Convenio de París acerca de la responsabilidad civil en materia de energía nuclear (votación)
  9.5. Aprobación de la primera y segunda enmiendas al Convenio de la CEPE/NU sobre la evaluación del impacto en el medio ambiente en un contexto transfronterizo (votación)
  9.6. Adhesión de Bulgaria y Rumanía al Convenio relativo a la protección de los intereses financieros de las Comunidades Europeas (votación)
  9.7. Infraestructura de comunicación para el entorno del Sistema de Información de Schengen (SIS) (Decisión) (votación)
  9.8. Movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (votación)
  9.9. Directiva Marco sobre el uso sostenible de los plaguicidas (votación)
  9.10. Comercialización de productos fitosanitarios (votación)
 10. Explicaciones de voto
 11. Correcciones e intenciones de voto: véase el Acta
 12. Aprobación del Acta de la sesión anterior: véase el Acta
 13. Proyecto de presupuesto general 2008 (Sección III) - Proyecto de presupuesto general 2008 (Secciones I, II, IV, V, VI, VII, VIII, IX) (debate)
 14. Composición del Parlamento: véase el Acta
 15. Turno de preguntas (preguntas a la Comisión)
 16. Aumento del precio de los productos alimenticios y protección de los consumidores (debate)
 17. Libro Verde «Hacia una Europa sin humo de tabaco: opciones políticas a escala de la UE» (debate)
 18. Protocolo por el que se modifica el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) (debate)
 19. Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje permanente (debate)
 20. Orden del día de la próxima sesión: véase el Acta
 21. Cierre de la sesión


  

PRESIDE: MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Vicepresidente

 
1. Apertura de la sesión
  

(Se abre la sesión a las 9.05 horas.)

 
  
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  Hannes Swoboda, en nombre del Grupo del PSE. (DE) Señor Presidente, me gustaría volver sobre una decisión que se tomó ayer por la tarde. Sin embargo, debo hacer constar que no se informó ni al Grupo Socialista en el Parlamento Europeo ni al Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, ni a ninguno de los demás grupos del deseo de que adoptemos esta vez una resolución sobre Rusia, pese a que la Conferencia de Presidentes lo ha rechazado reiteradamente.

Por supuesto, debemos tomar nota de la decisión. No obstante, me gustaría señalar aquí —y se lo comunicaremos también a los grupos que lo han solicitado, especialmente el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea y el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa— que no estamos pidiendo que esta resolución se adopte ahora, sino en la próxima sesión del Parlamento. Simplemente quería que constase.

Es evidente que debemos atenernos formalmente a las normas. Sin embargo, sí queremos decir, por justicia a los Verdes y los Liberales, que solicitamos que esta resolución no se adopte esta semana, sino en la próxima sesión plenaria. En todo caso, el Grupo Socialista la votará y creo que el PPE tiene una idea similar.

 
  
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  Joseph Daul, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (FR) Señor Presidente, efectivamente, apoyo totalmente al señor Swoboda, puesto que no estábamos al corriente y, en consecuencia, esta semana no hemos preparado nada para esta resolución. Nuestro grupo, como el del PSE, no sabía nada de esto, y le pedimos que aplace la votación hasta la próxima sesión.

 
  
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  Presidente. − Gracias. Tomamos nota de su solicitud. Será trasladada de manera pertinente a los demás grupos y veremos cuál es la solución.

 

2. Presentación de documentos: véase el Acta

3. Declaraciones por escrito (presentación): véase el Acta

4. Transmisión por el Consejo de textos de Acuerdos: véase el Acta

5. Debates sobre casos de violaciones de los derechos humanos, de la democracia y del Estado de Derecho (anuncio de las propuestas de Resolución presentadas): véase el Acta

6. Contribución de las políticas fiscal y aduanera a la Estrategia de Lisboa (debate)
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  Presidente. − El siguiente punto es el informe (A6-0391/2007) de Sahra Wagenknecht, en nombre de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, sobre la contribución de las políticas fiscal y aduanera a la Estrategia de Lisboa (2007/2097(INI)).

 
  
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  Sahra Wagenknecht (GUE/NGL), ponente. – (DE) Señor Presidente, Señorías, por desgracia, la cuestión de si la política fiscal de los Estados miembros realmente ayuda a promover el crecimiento, el empleo y la innovación en estos momentos puede responderse en muy pocas palabras: ¡no! Sencillamente, el crecimiento no se promueve abandonándose a la caída libre de tipos impositivos de conglomerados empresariales muy rentables aplicados a una carrera europea hacia el dumping y, a cambio, pidiendo dinero de forma cada vez más brutal a los asalariados medios, los desempleados y los pensionistas en su capacidad de consumidores.

El crecimiento no se impulsa sometiendo las rentas del trabajo a un tipo impositivo varias veces superior que el aplicado a los ingresos procedentes de activos y ampliando así la brecha entre los dos. No se impulsa el empleo cuando a las pequeñas empresas que invierten se las somete a una imposición desproporcionadamente mayor a la de quienes especulan alegremente con acciones, bonos y derivados financieros. Ciertamente, no se fomenta la innovación cuando las multinacionales con lujosos balances pueden acumular en sus cuentas una enorme parte de los fondos de investigación y desarrollo, mientras las que realmente se orientan a este tipo de ayudas quedan desamparadas.

En resumen: es obvio que, en la UE no se fomentan una perspectiva ni un desarrollo equilibrados desde el punto de vista social, sino que más bien se estrangulan, al tiempo que a quienes nadan en la abundancia se les regalan cada vez más reducciones fiscales y se los engorda aún más, mientras los que tienen poco han de rascarse una y otra vez el bolsillo. Este tipo de política impositiva es fatal en términos de política económica, contraproductiva en términos de política de crecimiento y catastrófica en términos de política social.

Sé que la estructura de los sistemas fiscales nacionales sigue, por supuesto, estando sujeta en el papel a la soberanía de los Estados miembros, pero la realidad es un tanto distinta. La falta de coordinación a nivel comunitario supone en la práctica —incluso en el sector de la tributación directa— que, cada vez en mayor medida, los sistemas fiscales nacionales ya no se organicen en base a políticas, sino que se formen y moldeen siguiendo la gélida lógica de la competencia fiscal, que puede resumirse en un simple denominador: cuanto más móvil es un factor, mayor es su potencial de extorsión frente a las autoridades tributarias nacionales y, naturalmente, más sustanciosas son también las reducciones fiscales que consigue obtener.

Para que los ingresos estatales no se evaporen y agoten completamente en el proceso, casi como compensación ha de aplicarse una imposición mayor a los sectores que no pueden eludir la tributación, o que apenas pueden hacerlo. Por tanto, los impuestos se trasladarán: de las rentas empresariales a las personales, y, a continuación, de las rentas del capital a las del trabajo, que todavía son menos móviles, y dentro de las rentas del trabajo, del trabajo bien remunerado a los asalariados peor remunerados, que a su vez también son menos móviles y, en general, de los impuestos que gravan la renta y la riqueza a los que gravan el consumo. El hecho de que este proceso está en vigor —además, desde hace años y décadas— puede demostrarse claramente con los datos de los ingresos fiscales y los tipos impositivos en la UE. Tanto los tipos impositivos legales como los efectivos que gravan los beneficios empresariales en la UE han descendido en la última década en más de 10 puntos porcentuales. Todos los estudios realizados sobre esta cuestión lo confirman.

Los tipos impositivos más elevados se han reducido prácticamente en todos los Estados miembros. Cada vez hay más Estados miembros en los que las rentas del capital privado tienen mucha mayor preferencia sobre la renta del trabajo debido a la transferencia a sistemas tributarios duales. Los impuestos sobre el consumo no dejan de aumentar, por un lado a causa de los denominados impuestos ecológicos que, no obstante, a menudo no tienen ningún efecto de impulso ecológico aún en ausencia de alternativas, sino que lisa y llanamente vacían los bolsillos y, por otro lado, porque los impuestos sobre el valor añadido no paran de incrementarse y cada vez más países se están acercando al máximo del margen permitido.

Esta evolución no es casual. Es consecuencia directa de la competencia fiscal sin trabas en un mercado interior uniforme. Debería hacernos reflexionar el que la tendencia alcista de los impuestos sobre sociedades de la UE esté eclipsando ampliamente a los del conjunto de la OCDE. Esto supone que aquí los tipos impositivos se han reducido claramente más que en toda la OCDE.

Esto también pone de manifiesto que aquí no están haciendo efecto las muchas presiones de la globalización, que tanto y con tantas ganas se censuran, sino que se trata de presiones creadas internamente dentro de la UE y, por tanto, también presiones que muy probablemente podrían superarse de forma autónoma si se quisiese. De manera muy pertinente, mi informe original incluía el llamamiento no sólo a la creación de una base imponible consolidada común del impuesto sobre sociedades que, por supuesto, apoya, sino también a la fijación común para toda la UE de tipos impositivos mínimos sobre los beneficios empresariales, que a partir de entonces no deben ser superados por ningún país. Sólo los tipos impositivos mínimos de esta naturaleza brindan realmente la oportunidad de detener la tendencia alcista de los impuestos sobre sociedades en algún momento.

Mi informe incluía la solicitud de reforzar la tributación europea de los activos y las transacciones financieras, el llamamiento a reducir claramente la tributación de las rentas del trabajo de las clases baja y media y, finalmente, la petición de revertir la fatal tendencia de transferir los impuestos directos cada vez más a los impuestos indirectos y volver a instaurar la tendencia contraria.

Por desgracia, tras la votación en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios sólo ha quedado una fracción de todas estas peticiones. En su lugar, en mi informe se introdujo un canto la competencia fiscal en completa ignorancia de las fatales consecuencias de esta competencia fiscal supuestamente sana para la parte de los ingresos de los presupuestos de la UE y, por tanto, para la situación de millones de europeos. Lamentablemente, estos cambios realizados al informe muestran muy claramente de quién son los intereses que importan a la mayoría de los miembros de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y, especialmente, los del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa y a los del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, porque realmente salta a la vista quién se beneficia de los regímenes fiscales dominantes en la UE.

Hemos vuelto a presentar nuestras peticiones más importantes como enmiendas en el Pleno. En caso de que tampoco consigan una mayoría, mi grupo votará contra el informe. Otra política fiscal en la UE que minimice los contrastes sociales en lugar de reforzarlos constantemente —como hace la política fiscal actual— sería posible, y se exigiría de forma urgente. No obstante, esto implicaría que, de hecho, la política dominante en la Comisión Europea y en los Estados miembros haría de los intereses de la mayoría de las europeas y los europeos su principio rector, en lugar de actuar, como hasta ahora, como ejecutores de los intereses de la elite de la sociedad. Sencillamente, dará lugar a una mayor presión parlamentaria y extraparlamentaria.

Continuaremos luchando precisamente para lograr esta presión con el objetivo de que, finalmente, la incalificable retórica de relaciones intolerables desde el punto de vista social —que caracteriza a la mayoría de los informes y que ahora también caracteriza al presente informe sobre política fiscal— deje de ser capaz de ganar la mayoría de los votos de esta Cámara.

 
  
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  László Kovács, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, me complace enormemente poder debatir con ustedes la contribución de las políticas fiscal y aduanera a la Estrategia de Lisboa.

Una de las prioridades principales de la Unión Europea consiste en mejorar su competitividad y lograr mantener al mismo tiempo su modelo social. La política fiscal debe desempeñar un papel fundamental para poder lograr los objetivos de crecimiento y empleo. Acojo con satisfacción el mensaje de su informe que respalda las iniciativas de la Comisión en el ámbito fiscal. En concreto, incentiva los esfuerzos que han sido incrementados relativos a una base imponible consolidada común del impuesto sobre sociedades (BICCIS), la propuesta de esquema piloto sobre la aplicación de las normas del país de origen, la estrategia por la que se garantiza una mejor coordinación de los sistemas fiscales de los Estados miembros, en concreto, en el ámbito de la imposición de salida y la compensación por pérdidas transfronterizas, el trabajo llevado a cabo por el Foro conjunto de la UE sobre precios de transferencia, la estrategia para combatir el fraude fiscal, paquete de medidas referidas al IVA, los tipos reducidos de IVA en los servicios que requieren mucha mano de obra y la fiscalidad medioambiental.

Todos estos expedientes tienen una enorme importancia. Constituyen el núcleo fundamental del enfoque de la Comisión sobre la política fiscal y muchos de ellos han sido debatidos en varias comisiones del Parlamento Europeo. Es evidente que las empresas europeas se merecen un sistema de impuesto sobre sociedades adaptado al grado de su integración económica potencial y real a escala de sus actividades transfronterizas en Europa. Se trata de uno de los factores clave para su competitividad futura. Resulta asimismo esencial que se solucionen otros obstáculos que representan los impuestos directos a través de la coordinación y no solamente mediante costosos litigios.

Existe únicamente un aspecto sobre el que no puedo entenderle. Me refiero al apartado 17 del informe Wagenknecht, como ahora se denomina, cuando se solicita la supresión de los tipos impositivos mínimos para los impuestos especiales y la sustitución de la actual legislación comunitaria en este ámbito por un código de conducta. Debatimos estos elementos en esta Cámara cuando abordamos la propuesta del impuesto sobre las bebidas alcohólicas y, con el debido respeto, tengo que decir que la Comisión no ha cambiado de opinión.

La legislación comunitaria sobre impuestos especiales en general tiene una importante función que desempeñar para reducir las irregularidades del mercado interior, proteger la salud pública y dirigir los modelos de consumo hacia un comportamiento más sostenible desde el punto de vista del medio ambiente. La Comisión se muestra plenamente convencida de que los tipos mínimos resultan necesarios para obtener el correcto funcionamiento del mercado interior proporcionando una red segura para los Estados miembros que garantice que todos ellos aplican realmente los impuestos internos y que los niveles resultan significativos. Confío en que la enmienda presentada, por la que se modifica el apartado 17, contará con el respaldo de la mayoría de los diputados.

Me gustaría concluir con tres mensajes. En primer lugar, todos ustedes saben que mis servicios están trabajando muy duro para presentar una propuesta legislativa sobre el BICCIS que tengo intención de presentarles tras el período vacacional estival de 2008. En segundo lugar, por lo que respecta al ámbito del IVA, la Comisión respalda plenamente los esfuerzos de la Presidencia portuguesa para llegar a un acuerdo sobre las medidas relativas al IVA así como para realizar progresos importantes en el debate general sobre los tipos de IVA antes de finales de año. Podemos trabajar asimismo para garantizar la aprobación de la propuesta de ampliar determinadas excepciones en los nuevos Estados miembros en lo que se refiere a los tipos reducidos de IVA. Por otra parte, continuaremos nuestros intensos esfuerzos para luchar contra el fraude del IVA y, en breve, tendremos una propuesta sobre el tratamiento del IVA de los servicios financieros que proporcionará al sector una mayor seguridad jurídica así como normativas modernizadas. En tercer lugar, les recuerdo que seguimos comprometidos para lograr un sistema de tipos mínimos en los impuestos especiales con el fin de reducir el índice de irregularidades y promover la competencia justa en el mercado interior para contribuir a la protección de la salud pública y del medioambiente.

 
  
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  Piia-Noora Kauppi, en nombre del Grupo del PPE-DE. – Señor Presidente, a veces, en esta Cámara no podemos realmente apreciar las diferencias políticas entre los grupos pero, con respecto a este asunto, la diferencia es visible porque no puedo estar más en desacuerdo con la ponente sobre algunos de los puntos que acaba de mencionar. Respeto la labor que ha realizado en este informe pero, en este asunto, tenemos puntos de vista totalmente opuestos sobre lo que debería hacer la Comisión.

En primer lugar, este informe se refiere a la Estrategia de Lisboa y lo que deberíamos hacer es restaurar la competitividad global de Europa. Es realmente la única forma de garantizar el bienestar europeo y el bienestar de nuestros ciudadanos. Sin fiscalidad, es imposible. La fiscalidad cumple una función esencial en este sentido a la hora de aportar competitividad a Europa.

Debemos recordar que los niveles generales de impuestos en Europa todavía están por encima de la media de la OCDE. Para obtener un nivel más bajo de fiscalidad en Europa necesitamos crear un entorno que favorezca la inversión. Necesitamos más inversiones, un mayor crecimiento y más negocios que prosperen en Europa.

Una competencia fiscal saludable cumple una función favorable en este sentido. Se trata de un mecanismo económico de control basado en el mercado contra decisiones políticas endémicas. Si tenemos una competencia fiscal próspera en Europa, los gobiernos no pueden poner trabas en el camino del mercado único. Esto es lo que queremos: un mercado único auténtico sin obstáculos de tipo fiscal. Por otra parte, no hay pruebas de que una competencia fiscal próspera erosione las bases impositivas. El nivel global de ingresos se ha mantenido considerablemente estable gracias al incremento de la actividad económica.

Sin embargo, la existencia de 27 sistemas fiscales diferentes origina problemas, sobre todo, para las PYME europeas, las cuales tienen una gran importancia en este crecimiento. Según una encuesta sobre fiscalidad en la Unión Europea fiscalidad del año 2004, el importe de los costes de las pequeñas PYME supone un 2,6 % de sus ventas y el 31 % de los impuestos pagados. Por tanto, un tercio del total de los impuestos se dedica al cumplimiento de las obligaciones. La elevada proporción que representa el cumplimiento de las obligaciones fiscales para las pequeñas empresas constituye un gran obstáculo y, por eso, tenemos que hacer todo lo posible para exigir la compensación por pérdidas transfronterizas, procedimientos de aduanas simplificados, esquemas integrados para el IVA, proyectos piloto de imposición según las normas del Estado de origen, etc. Apoyamos todo lo que la Comisión ha hecho en este sentido.

Por último, el sector industrial desea poder ver un sistema de administración fiscal sencillo y bien gestionado. Necesitamos solucionar los problemas que plantean las transferencias de precios, la compensación de las pérdidas transfronterizas en el ámbito de la UE y evitar la doble imposición así como reducir los costes de las obligaciones. Nos mostramos a favor de la propuesta del BICCIS y de que la Comisión se mantenga firme y nos haya presentado la propuesta sobre el BICCIS ya que la compensación por pérdidas es únicamente algo temporal. A la larga, lo que necesitamos es una base imponible consolidada del impuesto sobre sociedades.

 
  
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  Katerina Batzeli, en nombre del Grupo del PSE. (EL) Señor Presidente, señor Comisario, la señora Wagenknecht tuvo la iniciativa de elaborar un informe, lo que prueba el coraje político que fue necesario para destacar la dimensión redistributiva y social de la política fiscal. El documento constituye una de las evidencias más importantes de que el debate sobre la política fiscal quizá pase a ser a nivel europeo.

El compromiso de cumplir los objetivos de Lisboa, las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, la obligación de administrar y redistribuir los ingresos fiscales para cumplir los objetivos de cohesión y empleo, y la consecución del mercado interno, todos esos factores son prueba suficiente de una meta política. Las políticas tributarias de los Estados miembros ya no pueden basarse única y exclusivamente en criterios nacionales: el diálogo sobre tributación está convirtiéndose en necesario para reforzar la coordinación fiscal en Europa.

Dado dicho diálogo, que ha permitido una importante cooperación entre los ponentes alternativos de todos los partidos políticos, nos hemos concentrado en los siguientes puntos fundamentales. En primer lugar, sobre la cuestión de la competencia fiscal, no creemos que el objetivo tenga que ser frenar el principio de la competencia fiscal, ya que eso equivaldría a censurar las políticas de determinados Estados miembros. Debido a la falta de normas comunes sobre asuntos de política fiscal, la competencia fiscal con sus ofertas y contraofertas de tipos impositivos bajos crea problemas. No obstante, como sucede también con los demás sectores del mercado interior, la competencia fiscal puede garantizar la competitividad y mejorar la productividad de las economías nacionales, además de la de Europa en conjunto, siempre que existan normas que frenen el crecimiento de la competencia perjudicial.

El segundo punto en el que nos centramos era la relación entre tributación directa e indirecta. Recientemente se ha constatado una tendencia en los Estados miembros a incrementar la tributación directa, en la mayoría de los casos para cubrir sus déficit fiscales. Sin embargo, esto constituye una carga para los consumidores, y el mercado sigue sin supervisión.

El objetivo de este informe es buscar medidas de seguridad que faciliten una combinación equilibrada de tributación directa e indirecta. Estamos a favor de una revisión del sistema de IVA y de los impuestos especiales sobre el consumo, lo que no debe suponer que se sustituya por un código de conducta no vinculante en todos los Estados miembros.

Comisario, somos conscientes de los esfuerzos de la Comisión y de los problemas en el ECOFIN. No obstante, como diputados al Parlamento Europeo, sobre todo debemos colaborar todos estrechamente con los parlamentos nacionales para debatir esta importante política fiscal.

 
  
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  Margarita Starkevičiūtė, en nombre del Grupo ALDE. – (LT) Me gustaría subrayar también la importancia de este informe como la línea estratégica que debemos seguir a la hora de efectuar reformas en las economías de la Unión Europea. Lamentablemente, los representantes de Portugal no están hoy con nosotros mientras debatimos esta importante cuestión.

¿Cuáles son los puntos principales de nuestro informe? El punto principal es que, en vista de los cambios en el entorno económico, debemos realizar una revisión no sólo de nuestras plantas y empresas, sino también de los instrumentos de nuestra política fiscal. Cuando nos referimos a la Estrategia de Lisboa, normalmente hablamos de política de gastos, y muy raramente de la política fiscal. Sin prestar la debida atención a esta última no podríamos alcanzar los objetivos de Lisboa.

¿Qué cuestiones han de tenerse en cuenta? En primer lugar, es necesario estudiar las maneras de distribuir la carga fiscal entre el productor y el consumidor. Además, no podemos pasar por alto el hecho de que hay un grupo más de personas: los que viven de las rentas del capital, lo que se conoce como capital inversión.

¿Cómo distribuimos la carga fiscal? Éste es uno de los retos que presenta el nuevo entorno económico. Otra cuestión muy importante es: ¿cómo impulsamos las reformas estructurales? Las reformas estructurales no pueden ejecutarse sin introducir nuevas empresas, ya que las personas no pueden dejar sus empleos actuales por nuevos trabajos, lo que podría crear motivos de descontento social. Sólo pueden crearse nuevas empresas con condiciones fiscales beneficiosas. Éste es uno de los principales puntos de nuestro documento.

La cuestión que hay que tener en cuenta es: ¿qué nivel de coordinación de políticas fiscales se necesita en los Estados miembros? Nosotros somos partidarios de los impuestos competitivos y no apoyamos la idea de introducir tipos mínimos. La razón es que cada país tiene su propia estructura económica y política nacional de gasto específicas. La política fiscal debe ser coherente con la política de gasto, pero estamos definitivamente a favor de la coordinación de la política de base imponible y apoyamos a la Comisión en esa cuestión.

 
  
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  Heide Rühle, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, estoy absolutamente de acuerdo con la señora Kauppi. Los desacuerdos entre los grupos, aquí, en el Parlamento Europeo, sobre el asunto de la política fiscal son cada vez más evidentes. Debemos prestar a este debate mucha más atención en los próximos meses. Me gustaría agradecer a la ponente y a los ponentes alternativos el notable esfuerzo que han realizado para llevar este informe a buen término.

Buen término... no para nosotros. Como grupo no podremos aceptar este informe en su versión final. Tiene algunos aspectos agradables, por ejemplo, describe y exige el importante paso hacia una base imponible consolidada de los impuestos sobre sociedades. Es un primer paso importante. Sin embargo, debe estar acompañado por declaraciones igual de claras en relación con la armonización de los tipos impositivos mínimos, porque de otro modo conduciría a competencia fiscal no controlada, específicamente en este ámbito.

Además, vemos problemas en el artículo 17, en el que por desgracia la comisión se ha mostrado claramente en contra de tipos impositivos mínimos para los impuestos sobre el consumo. Lamentablemente, esto también es coherente con las votaciones de las últimas semanas, lo cual nos entristece enormemente. En este caso apoyamos al grupo. Creemos que tenemos que lograr la armonización también en los impuestos europeos sobre el consumo y que dicha armonización debe reforzarse porque, de lo contrario, tendremos una competencia fiscal no controlada en este ámbito.

Pensamos, además, que resulta problemático que se esté diciendo demasiado poco sobre los asuntos del cambio climático y los impuestos ecológicos. Por mi parte, quiero mostrar mi desacuerdo con la ponente en este aspecto. Creo que los impuestos ecológicos constituyen un instrumento importante para cumplir esos retos del cambio climático. Debemos hacer mucho más en este sentido.

No obstante, creo que el planteamiento de centrarse en la energía nuclear o en formas «limpias» de energía es equivocado. Lo importante es que nos centremos claramente en el ahorro de energía y en la eficiencia energética. Ésas son las respuestas importantes. Cuando observamos los desafíos que nos esperan en el saneamiento de edificios y en el ámbito de los transportes, parece que realmente podemos cumplir el objetivo de Kioto de ahorro de energía si se hace mucho más.

La política fiscal puede realizar una contribución importante a la obtención de mayores ahorros energéticos, de mayor eficiencia energética, y a afrontar de verdad los retos del cambio climático. Por desgracia, el informe no refleja esta posición. Por tanto, como he anunciado anteriormente, no votaremos a favor de este informe.

 
  
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  Esko Seppänen, en nombre del Grupo GUE/NGL. (FI) Señor Presidente, señor Comisario, nuestro grupo respalda las opiniones de la señora Wagenknecht en la materia, aunque estén en conflicto con las opiniones de la mayoría de la comisión.

En 2010, la Unión Europea no será la principal economía basada en el conocimiento y en la tecnología. Sin embargo, no son los sistemas fiscales, que han venido reformándose continuamente de forma favorable a las grandes empresas, la causa de que el objetivo de la Estrategia de Lisboa sea inalcanzable. Las grandes empresas prefieren la transferencia de precios y la búsqueda de un lugar para su capital como opciones que les permiten evadir impuestos. Para ello cuentan con la ayuda de los paraísos fiscales y centros financieros «offshore» que operan en los Estados miembros de la UE, manchas en el panorama moral de la Unión.

Según la ponente, en su comunicación la Comisión no tiene en cuenta los efectos de la tributación en la distribución de la renta. El sistema de tipo fijo que aplican algunos Estados miembros favorece a quienes tienen grandes ingresos, mientras que el impuesto sobre la renta progresivo promueve la igualdad social. La Estrategia de Lisboa no puede aplicarse de una manera que vaya a minar la base financiera de la sociedad del bienestar y que resultaría terriblemente injusta.

 
  
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  Derek Roland Clark, en nombre del Grupo IND/DEM. – Señor Presidente, el informe indica que se trata de una contribución, pero se parece más a una receta, una receta para la armonización de aún más impuestos y que cito textualmente con extractos del informe: «La existencia de 27 sistemas fiscales distintos constituye un obstáculo», «coordinación de las políticas tributarias de los Estados miembros», «insta a los Estados miembros a que velen por una distribución más justa de las cargas fiscales», «apoya a la Comisión en sus esfuerzos por orientar la política fiscal con arreglo a objetivos ecológicos», «el incremento de los impuestos sobre carburantes», «crear una base imponible consolidada común del impuesto sobre sociedades a escala europea». En definitiva, se trata de volver a las políticas fracasadas de los años setenta.

En cualquier caso, ni siquiera los británicos pueden controlarlo en todo nuestro país. El norte no es igual que el sur, Gales y Escocia son diferentes del sudeste. Y eso fue durante los diez años que Gordon Brown fue Ministro. Probablemente le hayan escuchado. Al fin y al cabo, lo hicieron en Lisboa la semana pasada cuando, como Primer Ministro, le dejaron mantener los límites, ¿verdad? ¿O no lo hicieron?

Más adelante, en el informe se habla de la «coordinación comunitaria en el ámbito de los impuestos directos». En el Reino Unido, pensábamos que nos habían prometido que la armonización fiscal, sobre todo, el impuesto sobre la renta, nunca llegaría. Y ahora, aquí está en un informe. Es como el Tratado de Reforma. Gordon Brown sigue diciendo que no es una Constitución mientras todos los líderes de la UE afirman que sí lo es: Valéry Giscard d’Estaing, José Luis Rodríguez Zapatero, Angela Merkel, incluso nuestro Presidente de presidentes lo dijo en esta Cámara hace algún tiempo.

Entonces, ¿por qué no dejan que Gordon Brown le diga la verdad al pueblo británico? Armonicen el mensaje. Ahora, es una armonización con la que estaría de acuerdo. Pero no se atreven a hacerlo con el pueblo británico porque cuando se les diga la pura verdad, pondrán pies en polvorosa, largándose de la UE y llevándose su contribución anual a la misma de dieciocho mil millones de euros del dinero que aportan sus contribuyentes. Entonces, ¿a qué precio armonizaremos los impuestos?

 
  
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  Petre Popeangă, en nombre del Grupo ITS. (RO) La importancia de estudiar la contribución que las políticas fiscales y aduaneras podrían aportar al desarrollo de la Estrategia de Lisboa es incuestionable. Por este motivo, aunque no sólo por ello, el objetivo del documento que analizamos hoy —el informe Wagenknecht—, evaluar la contribución de las políticas aplicadas a los ámbitos especificados para alcanzar los objetivos de la Estrategia de Lisboa, es saludable. No podía ser de otro modo, puesto que la Estrategia de Lisboa propone objetivos generosos, como fomentar el crecimiento económico y elaborar políticas que permitirían a las empresas europeas crear más y mejores empleos. No obstante, al leer el informe me sorprendí, como ciudadano de un país de reciente adhesión, porque tuve la impresión de que se dirige a una Unión compuesta sólo por países con economías desarrolladas o, más bien, con economías igual de desarrolladas, lo que no es cierto. Es muy probable que algunas de las medidas propuestas no obtengan resultados beneficiosos para las economías menos desarrolladas, teniendo en cuenta que las leyes generales del mercado único competitivo favorecen a las economías fuertes, dejando en desventaja a las más débiles. Debido a la falta de tiempo, no me explayaré sobre el asunto, pero considero que, para que los objetivos del informe tengan resultados positivos en las economías de los veintisiete países, no veinticinco, como se dice en el texto, es necesario realizar el estudio comparativo de sus economías y, según los resultados obtenidos, adoptar un conjunto de acciones que crease condiciones iguales para desarrollar los efectos propuestos por el proyecto.

 
  
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  Eoin Ryan, en nombre del Grupo UEN. – Señor Presidente, el informe que se presenta hoy es un testimonio más del incesante ataque sobre los Estados miembros que aplican regímenes de impuestos sobre sociedades de baja presión fiscal y eficaces. No estoy de acuerdo con la idea de que la reducción del impuesto sobre sociedades conduzca a una competencia fiscal desleal. Creo que el hecho de garantizar la competitividad es un elemento vital en la integración de la política fiscal de un mercado único a pleno rendimiento.

¿Dónde están las pruebas de la Comisión que demuestran que el BICCIS no obstaculizará la competitividad de la UE? ¿Dónde están las pruebas para afirmar que favorecerá la competitividad de la UE? ¿Por qué motivo estos países con baja imposición, tasa baja de desempleo y alto rendimiento están siendo atacados por la Comisión? No lo entiendo. Es totalmente absurdo que la Comisión afirme que establecer una base impositiva no establecerá a la larga un tipo impositivo porque es lo que los Estados miembros más grandes están diciendo ya. Tal afirmación no pasaría ningún tipo de examen.

Los intentos de los Estados miembros más grandes para destapar la armonización fiscal y quitarle el papel de regalo del BICCIS no serán aceptados por Irlanda ni por otros Estados miembros. El quid de la cuestión consiste en que ni Irlanda ni cualquier otro Estado miembro tienen derecho a desempeñar ningún papel a la hora de establecer el tipo impositivo de otro Estado miembro. La unidad de Europa no está en peligro por la diversidad de las políticas fiscales, sino que más bien la competitividad de la UE se ve minada por las políticas fiscales erróneas. Creo firmemente que a la UE le ayudaría más la promoción de la competencia fiscal, no la de la armonización fiscal.

¿Cómo es posible que ahora se ataque a un país como Irlanda o a otros Estados miembros que cambiaron de forma radical sus políticas tributarias y se convirtieron en economías de éxito? ¿Cuál es el atractivo de un país como Irlanda, Comisario, si implanta este sistema y finalmente logra implantar la armonización fiscal? Porque de eso se trata y la única tendencia que seguirán los impuestos será la ascendente. Algunos miembros de la Comisión ya han comentado que lo que desean obtener es un sistema fiscal intermedio con respecto al actual, lo que supone en torno a un 20 % menos. ¿Cuál sería el atractivo de Irlanda o de otros países secundarios? No habría ningún atractivo, sólo una elevada tasa de desempleo a la larga…

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Gay Mitchell (PPE-DE). - Señor Presidente, el informe que el Parlamento tiene hoy delante afirma con razón que la competencia fiscal en la UE ha originado y sigue originando beneficios económicos a escala comunitaria mediante un entorno empresarial dinámico.

La BICCIS únicamente podría originar fácilmente una UE menos competitiva y, a mi juicio, no debería ser respaldada. La UE necesita poder responder a una economía global en constante cambio. Las economías modernas competitivas necesitan ser flexibles para adaptarse a las exigencias cambiantes de los nuevos productos y servicios. La BICCIS debilitaría esta flexibilidad por diversos motivos. Una base impositiva del impuesto de sociedades a escala comunitaria será inflexible y obstaculizará la capacidad de un país a la hora de poder decidir sobre su propia estrategia fiscal legal en función de sus circunstancias particulares. Los defensores de la BICCIS afirman que cada Estado miembro conservará su autonomía para determinar su tipo impositivo pero, ¿lo harán? ¿No es la BICCIS el principio de algo peor?

Si la BICCIS es opcional, lo único que hace es incrementar el número de bases disponibles para las empresas y complica el sistema aún más. La legislación fiscal nacional ofrece seguridad a las empresas. Un sistema aplicado en algunos Estados miembros puede dar lugar a diferencias con respecto al modo en el que las disposiciones se interpretan y ocasionar así inseguridad para las empresas.

En el tiempo que me queda, sólo quiero destacar algunos puntos. En primer lugar, la fiscalidad es un asunto que pertenece a la soberanía nacional de cada Estado miembro. El derecho a elegir el nivel de gasto público y la financiación de dicho gasto es una función básica del proceso democrático nacional. Es preciso proteger la flexibilidad de la política tributaria mediante incentivos a la empresa y la creación de puestos de trabajo y a través del crecimiento de la economía. Una base única acabaría con esta flexibilidad. No hay ningún dato que sugiera que una base imponible consolidada común del impuesto sobre sociedades tratará cuestiones tales como la competitividad, el cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de las empresas, la transferencia de precios, etc. No simplificaría las cuestiones fiscales de la UE y el denominado sistema «opcional» propuesto constituirá otro estrato más, como acabo de decir.

La armonización de la base impositiva conduciría a ejercer presión en los tipos impositivos nacionales. Dicha armonización sólo incrementará el atractivo del emplazamiento de empresas no comunitarias. El Código de conducta de la fiscalidad empresarial se ocupaba de la competencia fiscal nociva. La existencia de diferentes tipos impositivos en los Estados miembros de la UE no resulta nociva.

Me gustaría pedir al Comisario que, cuando exponga estas propuestas, como sugiere, el próximo año, tuviera esto en cuenta. Los Estados miembros como Irlanda ya han dado…

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Pervenche Berès (PSE).(FR) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, en primer lugar me gustaría agradecer a nuestra ponente la calidad de su trabajo y los esfuerzos que ha realizado para llegar a un texto con el que, lamentablemente, no parece totalmente satisfecha.

La fiscalidad es, manifiestamente, un complemento indispensable de la construcción de un verdadero mercado interior si queremos que sea algo más que una simple zona de libre comercio en la que se permite cualquier forma de dumping fiscal y social. Por tanto, la consecución del mercado interior necesita la armonización de determinadas normas fiscales y apela en primer lugar a la creación de una base imponible consolidada común del impuesto sobre sociedades. El informe de hoy abre la puerta en este sentido, y me alegro. Me ha llamado la atención que varios diputados se hayan movilizado activamente contra este proyecto en nombre de una competencia que califican de justa.

Personalmente, creo que la competencia libre y no distorsionada —y no soy ferviente partidaria de este tipo de competencia— requiere una determinada cantidad de transparencia en relación con las normas. Me sorprende que los países que se han beneficiado de considerables contribuciones de la Unión Europea en nombre de la solidaridad rechacen hoy esta medida que, en términos de solidaridad, de competencia y de transparencia, representaría un importante avance.

La fiscalidad es también una formidable herramienta que la UE debe utilizar para aplicar las estrategias que ha elegido, porque no tiene tantas. Puede tener efectos positivos en las energías más limpias o para lograr...

(El Presidente interrumpe al orador.)

 
  
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  Olle Schmidt (ALDE). - (SV) Señor Presidente, éste es un informe muy influido por el compromiso alcanzado entre el PPE-DE y el ALDE. Creo que, en general, es un informe equilibrado. Se establece la responsabilidad de los Estados miembros por las políticas fiscales, mientras que hay varios impuestos que se beneficiarían de una mayor coordinación a nivel de la UE. En la propuesta original de la ponente había una extensa coordinación con un fuerte énfasis en ampliar los niveles de redistribución. Así no puede hacerse crecer a Europa ni crearse nuevos empleos. En el mundo globalizado en el que vivimos, Europa no necesita subir los impuestos sino que, a mi parecer, los que vivimos en países con fiscalidad elevada debemos fijarnos en otros modelos, como los que tienen tipos más fijos. En general, es conveniente reducir los impuestos sobre el trabajo y subirlos sobre el consumo perjudicial. Por ejemplo, sería oportuno introducir impuestos ambientales específicos, así como impuestos razonables sobre el consumo que graven el alcohol y el tabaco, por ejemplo, como dice el Comisario.

En este sentido, la UE debe poder actuar con mayor acuerdo. Se trata de una cuestión políticamente delicada —lo hemos oído aquí y soy consciente de ello— pero sigue siendo necesaria, en mi opinión. Si queremos resolver los principales problemas del clima y de la energía, sería irresponsable excluir los instrumentos fiscales de control. Es posible lograr un elevado crecimiento, con impuestos ecológicos y energéticos elevados, y al mismo tiempo reducir la carga fiscal general. Quien tenga dudas, que se fije en la política del Gobierno de centro-derecha de mi país, Suecia, si me permiten que me ponga un poco patriótico al final de este debate.

 
  
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  Zbigniew Krzysztof Kuźmiuk (UEN). - (PL) Señor Presidente, señor Comisario, en mi intervención en el debate dedicado a las repercusiones de las políticas tributaria y aduanera en la aplicación de la Estrategia de Lisboa, me gustaría llamar su atención sobre el hecho de que algunas de las sugerencias relativas a los sistemas fiscales de los Estados miembros incluidas en el informe de la señora Wagenknecht no repercutirán positivamente en el crecimiento económico y el empleo de los países de la UE.

En primer lugar, el alejamiento de la competencia fiscal y los intentos de normalizar las soluciones en el ámbito del impuesto sobre sociedades contravienen el principio de soberanía fiscal de los Estados miembros de la Unión.

En segundo lugar, bajar los tipos del impuesto sobre sociedades y, al mismo tiempo, suprimir toda reducción fiscal asociada no sólo no producirá una disminución de los ingresos presupuestarios procedentes de dicho impuesto sino que, en la práctica, los incrementará notablemente, como prueba la situación de mi país, Polonia, donde se ha reducido considerablemente el tipo del impuesto sobre sociedades y, no obstante, los ingresos generados no dejan de aumentar cada año.

En tercer lugar, y para concluir, en esta situación considero que las sugerencias del informe relativas a la coordinación y los sistemas fiscales, incluida la tributación directa, son medidas peligrosas que ciertamente no contribuirán a aplicar la Estrategia de Lisboa.

 
  
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  Zsolt László Becsey (PPE-DE). - (HU) Gracias, señor Presidente. ¿De qué estamos hablando? Una de las cuestiones esenciales es saber si estamos a la misma altura —en términos de competitividad— que la competencia fiscal exterior, en otras palabras, que la competencia fiscal de fuera de la Unión Europea, y no hemos de buscar chivos expiatorios dentro de la Unión Europea. De lo contrario, como han afirmado varios de mis compañeros, el capital se irá de toda la UE. ¿En qué estamos de acuerdo en esta política fiscal? Estamos de acuerdo en que debe facilitar la creación de empleo, en otras palabras, impulsar el trabajo; estamos de acuerdo en que debe ayudar a las pequeñas y medianas empresas, puesto que con ellas las personas pueden permanecer donde están, y contribuyen a reforzar las familias y a crear empleo. También estoy de acuerdo con sus medidas de política social, que contribuirán a poner freno al problema demográfico en la Unión Europea.

¿En qué disentimos? Disentimos en gravarnos en exceso en ámbitos relacionados con la sanidad, el medio ambiente o la política social en lugar de seguir una política que frene la inflación e intentar responder de forma apropiada a los desafíos de la competencia. La otra cosa que debemos tener en cuenta es que la Unión Europea se ha ampliado y ahora es muy heterogénea. Esperamos que todos mantengan la disciplina presupuestaria en sus políticas fiscales independientes pero, al mismo tiempo, queremos reducir al mínimo los instrumentos necesarios para ello. Si la convergencia es nuestro objetivo primario, entonces en la tributación directa, por ejemplo, como en los impuestos sobre el consumo, si queremos conseguir algo, debemos obligar no sólo a los países que operan en torno al tipo mínimo para lograr la convergencia, sino a los países que aplican tipos muy superiores. Por este motivo, en varias ocasiones hemos propuesto sustituir el planteamiento actual basado exclusivamente en un tipo mínimo de impuesto sobre el consumo por algún tipo de «código de conducta» que dirija a los Estados miembros por el mismo camino. En cuanto al capital común o la base imponible común, me gustaría decir lo siguiente: resultaría muy problemático si esto implicara castigar a los países competitivos, en caso de que se introdujese un tipo mínimo. También me preocupa lo que pasará en relación con la circulación del capital cuando se establezca la base imponible común. ¿No supondrá que los beneficios de las filiales de los nuevos Estados miembros, por ejemplo, se reclasificarán constantemente en las cuentas como beneficios de la empresa matriz en lugar de investirse localmente? Combatir el fraude también es muy importante, y le deseo buena suerte a la Comisión en esta tarea. Está en el buen camino, ya que lo más importante es regularizar la economía sumergida y tomar medidas para combatir la delincuencia. Muchas gracias, señor Presidente.

 
  
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  Dariusz Rosati (PSE). - (PL) Señor Presidente, el principal objetivo de la Estrategia de Lisboa es mejorar la competitividad de las economías nacionales. Un elevado nivel de competitividad permite que se acelere el crecimiento económico y que se creen nuevos puestos de trabajo, y hace posible la financiación de importantes objetivos sociales. Desgraciadamente, el actual sistema fiscal de los Estados miembros de la Unión no favorece la aplicación de la Estrategia de Lisboa. Las cargas impuestas en la legislación laboral y la actividad económica son demasiado grandes; los tipos impositivos, demasiado diferenciados; y las normas, demasiado complicadas. Al mismo tiempo, el sistema fiscal soporta un número excesivo de funciones y tareas: económicas, fiscales, sociales y medioambientales.

Para que los impuestos ayuden a la competitividad, ante todo deben incentivar el trabajo, el desempeño de actividades económicas y la innovación. A tal fin, los impuestos, especialmente los directos, deben fijarse en un nivel moderado, evitando la diferenciación innecesaria de tipos y la progresión excesiva. Debido a que los impuestos directos repercuten con más fuerza y de forma negativa en la producción y el empleo, debemos hacer mayor uso de ellos a la hora de planificar los ingresos presupuestarios.

En relación con el debate, señor Presidente, deseo expresar mi preocupación por el exceso de ideología y política y por la falta de conocimientos económicos reales. El mejor ejemplo son los conceptos que se están utilizando, como el dumping fiscal y el dumping social. No hay normas objetivas para la fiscalidad y, por tanto, no es posible acusar a los Estados que aplican tipos bajos de impuesto sobre sociedades de dumping fiscal.

 
  
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  Konrad Szymański (UEN). - (PL) Señorías, me gustaría comenzar felicitando a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios por haber ejecutado con resultados fundamentalmente satisfactorios la difícil operación de introducir las enmiendas necesarias al texto inicial, el discurso original.

Inicialmente se nos sugería no sólo que la Unión Europea debería participar en el establecimiento de los principios del impuesto sobre sociedades, sino también que dichos impuestos debían incrementarse, en contra de las tendencias mundiales. Es bueno que lo hayamos evitado. Por razones similares, debemos ser críticos con el apoyo mostrado en el texto a la armonización de las bases imponibles. La idea de una base imponible comunitaria constituye un golpe contra la competencia fiscal en la UE, con las consecuencias negativas que ello implica. Su introducción limitaría los esfuerzos de los Estados miembros por optimizar la tributación societaria teniendo en cuenta los objetivos de Lisboa. En términos políticos, esto supondría una carga para la UE que, en su propio interés correctamente concebido, debería abstenerse de intentar ejercer influencia sobre la configuración de los sistemas fiscales de Europa.

 
  
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  László Kovács, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, el debate ha sido muy interesante y la mayoría de las aportaciones han resultado alentadoras. Al igual que ustedes, estoy convencido de que merece la pena respaldar nuestros esfuerzos por acabar con las barreras fiscales del mercado interior. Agradezco especialmente su apoyo con respecto al importante proyecto de la BICCIS y espero poder contar con su próximo informe de propia iniciativa sobre la base común. Por lo que respecta a algunos comentarios críticos, tengo la intención de enviar una carta personal a aquellos diputados del Parlamento que han manifestado sus objeciones, las cuales aprecio. Me parece justo responderles por escrito puesto que no quiero robarles demasiado tiempo.

Me complace saber que la mayoría de ustedes comparten mi idea de que la política fiscal desempeña una función crucial a la hora de lograr los objetivos de las políticas de la UE y, en concreto, en lo que se refiere al crecimiento, el empleo, la competitividad y la sostenibilidad. Les agradezco su atención y su apoyo.

 
  
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  Presidente. − El debate queda cerrado.

La votación se celebrará mañana a las 12.00 horas.

Señorías, me gustaría dar las gracias a muchos diputados por respetar los tiempos asignados y también agradecer a todos, espero, su comprensión, que nos ha permitido cerrar el debate cinco minutos antes y, por tanto, poder escuchar a todos, en lugar de lo que ocurre en otras ocasiones cuando, antes de un debate o una votación importantes, somos incapaces de escuchar lo que nuestros compañeros tienen que decir.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Gábor Harangozó (PSE), por escrito. Todos deberíamos estar de acuerdo con el hecho de que la existencia de 27 sistemas fiscales diferentes dificulta enormemente sacar partido de todas las ventajas de nuestro mercado único. Además, existe una oportunidad única de fortalecer la aplicación de la Estrategia de Lisboa mediante unas medidas fiscales y aduaneras a escala comunitaria que conseguirían que la Unión Europea resultara un lugar más atractivo para realizar inversiones y poder trabajar. Al ampliar e intensificar más mercados competitivos, deberíamos hacer uso de todas las herramientas disponibles, incluidas las políticas aduaneras y fiscales que favorecen la inversión con el fin de impulsar el empleo, las inversiones en I+D y el desarrollo de tecnologías favorables al medio ambiente En este sentido, nos mostramos favorables al informe de propia iniciativa elaborado por la señora Wagenknecht, dirigido a establecer el marco de trabajo fiscal necesario para incentivar las inversiones que entrañen riesgos y que sean innovadoras con el fin de lograr los objetivos de crecimiento y empleo. Las ventajas que supone simplificar y armonizar los sistemas fiscales de la Unión Europea en conjunto son evidentes, ya que este hecho no sólo contribuirá a alcanzar los objetivos de Lisboa mediante mayores incentivos fiscales para las inversiones, sino que, además, ayudará a conseguir la integración del mercado de la UE mediante la supresión de los obstáculos que todavía existen para lograr el mercado único.

 
  
  

(Se suspende la sesión a las 9.55 horas y se reanuda a las 10.10 horas)

 
  
  

PRESIDE: HANS-GERT PÖTTERING
Presidente

 

7. Resultados de la Cumbre informal de los Jefes de Estado y de Gobierno (Lisboa, 18/19 de octubre de 2007) (debate)
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  Presidente. − El próximo punto del orden del día son las declaraciones del Consejo y de la Comisión sobre los resultados de la Cumbre informal de los Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Lisboa. Me gustaría saludar afectuosamente al Presidente del Consejo de la UE y Primer Ministro de Portugal, José Sócrates. ¡Le doy nuestra más calurosa bienvenida esta mañana al Parlamento Europeo!

Por supuesto, hago extensivo nuestro afectuoso saludo y agradecimiento al Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, por su labor en la Cumbre europea.

Señorías, antes de comenzar el debate, me gustaría —sin que quiera en ningún caso adelantarme a ustedes— expresar mi más sincero agradecimiento a la Presidencia Portuguesa por sus enormes esfuerzos y por el éxito alcanzado la noche del jueves al viernes alrededor de la 1.00 de la madrugada, cuando se aprobó el Tratado de la Unión Europea y el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

Es un gran resultado para la Unión Europea y para todos nosotros. En nombre del Parlamento Europeo, me gustaría añadir que, sin el Parlamento Europeo, no estaríamos donde estamos hoy. Es también un gran resultado para todos nosotros porque el Tratado era y es la prioridad más absoluta del Parlamento Europeo para poder ser también grandes ganadores y triunfadores de este Tratado.

Con estas felicitaciones a la Presidencia portuguesa, y también a la Comisión —y veo aquí a la comisaria Wallström, que también ha realizado una considerable contribución, al lado del Presidente de la Comisión—, me congratulo de poder dar la palabra al Presidente del Consejo de la UE, José Sócrates. ¡Nuestra más calurosa bienvenida al Parlamento Europeo!

 
  
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  José Sócrates , Presidente en ejercicio del Consejo. − (PT) Señor Presidente, señor Presidente de la Comisión, Señorías, permítanme que mis primeras palabras de hoy sirvan para evocar la memoria de un amigo mío. La memoria del diputado al Parlamento Europeo Fausto Correia, fallecido hace pocos días. Murió joven. Naturalmente, su muerte supuso una grave pérdida para el Parlamento Europeo, pero también una grave pérdida para el Partido Socialista portugués.

Fausto Correia era un hombre de grandes cualidades políticas y humanas. Todos ustedes han tenido la oportunidad de convivir con él. Era un político inteligente, preparado y siempre comprometido con los nobles ideales europeos. Pero lo que quiero evocar en este momento, en particular, son sus cualidades humanas de generosidad, de compañerismo y de tolerancia. A fin de cuentas, son las cualidades humanas las que dan sentido a una vida política.

Su desaparición ha sido para mí una pérdida personal, una pérdida de un amigo de muchos años, con quien compartí muchos momentos de mi vida y a quien echaré mucho de menos.

Señorías, cuando hace tres meses presenté ante este Pleno el programa de la Presidencia portuguesa, expliqué claramente cuál sería el principal desafío —la principal prioridad— de la Presidencia portuguesa: elaborar y llegar a un acuerdo sobre el nuevo Tratado, poniendo fin a los seis años de impasse en el debate institucional en el que estaba sumida la Unión Europea.

Por tanto, es para mí una gran satisfacción estar hoy ante el Parlamento Europeo para presentarles el acuerdo al que llegó la Conferencia Intergubernamental el 18 de octubre. De este acuerdo nació el nuevo Tratado de Lisboa. Tratado que se firmará el próximo 13 de diciembre en la ciudad que, a partir de ahora, le dará el nombre por el que será conocido.

La Presidencia portuguesa comenzó con la tarea de transformar el mandato que nos fue encomendado por la Presidencia alemana —y cuya claridad y precisión deseo destacar aquí como siempre he hecho— pero transformar ese mandato en un nuevo Tratado. Ésa era nuestra misión.

El acuerdo que hemos alcanzado viene a confirmar el acierto del método y del calendario que definimos al comienzo de nuestra Presidencia. Era necesario —como les dije aquí al inicio de la Presidencia— aprovechar el momento del Consejo de junio para intentar terminar el Tratado no en diciembre, como algunos defendían, sino en octubre, en el Consejo informal. Y teníamos razón.

La verdad es que celebramos la Conferencia Intergubernamental más rápida de la historia de la Unión Europea para la revisión de Tratados. Comenzamos el 23 de julio y terminamos el 18 de octubre.

Cuando se escriba la historia de este Tratado, se entenderá mejor la importancia que tuvo esta decisión política de no dejar para el final del año la tarea que estaba a nuestro alcance de acabar antes. Europa necesitaba un acuerdo rápido y lo tuvo. Europa necesitaba una señal de confianza y la tuvo. Europa necesitaba mirar al futuro y lo consiguió.

Trabajamos rápidamente con todos los Estados miembros que, sin excepción, mostraron espíritu constructivo y voluntad de superar las dificultades que todavía existían. Eso nos permitió presentar un texto completo del Tratado el 3 de octubre, lo que nos dejó mucho más próximos de nuestro objetivo.

Las cuestiones que quedaban para la Cumbre de Lisboa eran limitadas, aunque políticamente difíciles, es verdad. En este contexto, nuestra estrategia fue intentar alcanzar un acuerdo el primer día de la Cumbre. No sólo nos parecía posible sino muy deseable por estar dando una señal importante a Europa. La señal de que la Unión Europea es capaz de decidir rápidamente, incluso cuando están en juego decisiones que todos reconocen como difíciles. Además, era muy importante que, en el Consejo informal, pudiésemos resolver el primer día las cuestiones institucionales y, el segundo día, justo después de esa decisión, debatiésemos sobre la globalización y sobre la forma en que Europa debe hacer frente a las cuestiones globales.

Por tanto, en Lisboa fue posible llegar a un acuerdo sobre las siguientes cuestiones, permitiendo finalizar el acuerdo sobre el Tratado:

En primer lugar, sobre la cláusula de Ioannina, y en el acuerdo se llegó a una solución en dos niveles:

– una declaración relativa al sistema de adopción de decisiones en el Consejo por mayoría cualificada que aclara el propio mecanismo de salvaguarda de Ioannina;

– además, un Protocolo que condiciona una modificación o revocación de ese mecanismo al consenso en el Consejo Europeo. Como he tenido la oportunidad de decir antes, la cuestión de Ioannina, tal y como la vi en el acuerdo del último Consejo, exigía que esa cláusula fuese legalmente imperativa, pero que no estuviese en el Tratado. La solución que adoptamos, una declaración más un Protocolo que garantiza que esa decisión sobre Ioannina sólo puede ser alterada por consenso, nos parece la solución más fiel al espíritu del último acuerdo.

De esta forma, dimos garantías sobre el compromiso de Ioannina sin afectar a la integridad del proceso de decisión por mayoría cualificada.

También hubo que resolver una cuestión política relativa al número de abogados generales del Tribunal de Justicia. Se acordó una declaración que señalaba que el Consejo daría su aprobación a una eventual solicitud del Tribunal de Justicia para que se incrementase el número de abogados generales de ocho a once (tres más, por tanto). En ese caso, Polonia tendría un abogado general permanente y dejaría de participar en el sistema de rotación, mientras que el actual sistema de rotación comprendería cinco abogados generales en lugar de los tres que tiene actualmente.

En cuanto al nombramiento del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, acordamos una declaración que prevé que el Parlamento Europeo participe en su proceso de designación incluso en la fase inicial, desde enero de 2009, a través de contactos adecuados.

La Conferencia también aprobó una declaración que clarifica la delimitación de competencias entre la Unión y los Estados miembros, prevista en los Tratados.

Por último, la cuestión de la composición del Parlamento Europeo. Como saben, hubo una alteración del artículo 9 a del Tratado de la Unión Europea para establecer que el número de diputados no puede exceder de setecientos cincuenta, más el Presidente, es decir, 751, manteniéndose la proporcionalidad decreciente.

A esta enmienda se le adjuntaron dos declaraciones:

– una que define que el escaño adicional en el Parlamento Europeo se atribuirá a Italia;

– otra que garantiza que el Consejo Europeo dará su acuerdo político sobre la composición del Parlamento Europeo, en base a la propuesta del propio Parlamento.

Por tanto, el Consejo aceptó los criterios propuestos por el Parlamento y procedió a un ajuste que entendió aceptable, en la perspectiva de la adaptación del marco actual durante el período 2009-2014.

Además de las cuestiones que he mencionado, la preocupación de la Presidencia portuguesa fue también integrar en el Tratado aquellas reglas y cláusulas de excepción que constaban en el mandato, respetando naturalmente las posiciones de los Estados miembros que las pretendían obtener, pero siempre con la preocupación de no desvirtuar la esencia del proceso de decisión comunitario y la coherencia general del Tratado.

De esta forma, tenemos un nuevo Tratado. Un nuevo Tratado y un buen Tratado. Un Tratado que resuelve la crisis del pasado y coloca a Europa con los ojos puestos en el futuro. Un Tratado que presenta avances significativos, de los cuales, si me permiten, me gustaría destacar algunos:

– Este Tratado recoge, sin alteración, la ampliación de la participación del Parlamento Europeo en el proceso legislativo, así como también las innovaciones en el proceso presupuestario, reforzando así la legitimidad democrática de la Unión;

– este Tratado mejora el proceso de decisión, concretamente mediante la ampliación de la votación por mayoría cualificada al espacio de libertad, de seguridad y de justicia;

– también en el ámbito de la libertad, la seguridad y la justicia, este Tratado consagra las bases legales necesarias para el desarrollo de políticas de inmigración y de asilo más eficaces, así como de una coordinación policial y judicial contra el terrorismo y la delincuencia organizada que refuerza la seguridad de nuestros conciudadanos;

– este Tratado lista claramente los ámbitos en los que los Estados miembros han transferido poderes a la UE;

– este Tratado refuerza el papel de supervisión de los parlamentos nacionales.

Sin embargo, en el conjunto de los avances que este Tratado contiene, hay un punto que deseo subrayar especialmente: este Tratado confiere explícitamente valor jurídico vinculante a la Carta de los Derechos Fundamentales, que deberá ser proclamada por las tres instituciones de la Unión Europea en el próximo 12 de diciembre.

Además, es la adhesión de la UE al Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos y el hecho de haberse encontrado una solución para la cuestión del marco jurídico de la ciudadanía europea, tal y como fue solicitado, además, por los representantes de este Parlamento.

A nivel exterior, el nuevo marco institucional que crea el Tratado —en particular, la adición del cargo de Alto Representante y de Vicepresidente de la Comisión Europea para Asuntos Exteriores— refleja el grado de ambición de Europa en la política exterior, ambición que permite dar a Europa un papel de mayor relevancia en el ámbito internacional y los medios para una cooperación efectiva con nuestros interlocutores.

Señorías, se trató de una negociación difícil y exigente, pero Europa cumplió. Europa cumplió y cumplió el objetivo crucial, el objetivo de tener un Tratado que afirma los valores europeos, el objetivo de tener un Tratado que refuerza Europa como actor económico global y cumplió el objetivo crucial para Europa de tener las condiciones institucionales de mayor eficacia para desempeñar su papel.

Por tanto, Europa sale más fuerte de esta Cumbre. Más fuerte para afrontar a las cuestiones globales. Más fuerte para asumir su papel en el mundo. Más fuerte porque ha dado una señal de confianza en nuestra economía y en los ciudadanos europeos.

El Tratado de Lisboa muestra ahora una Europa preparada, confiada y segura de sí misma. Lo que el Tratado de Lisboa nos trae de nuevo es una Europa a la altura de los nuevos tiempos.

Permítanme que exprese mi agradecimiento al Parlamento Europeo y a su Presidente, Hans-Gert Pöttering y sus representantes en la Conferencia Intergubernamental, Elmar Brok (PPE-DE), Enrique Barón Crespo (PSE) y Andrew Duff (ALDE). En nombre de la Presidencia portuguesa, quiero agradecerles su excelente colaboración en los trabajos, sus sugerencias constructivas presentadas pero quiero agradecerles principalmente el empeño de que siempre diesen pruebas para que Europa llegase a un acuerdo y llegase a un acuerdo rápidamente.

(Grandes aplausos)

Deseo también agradecer a la Comisión Europea, en particular, a su Presidente, a quien la Presidencia tanto debe a lo largo de estos meses, su gran ayuda para que pudiésemos llevar la negociación a buen término. Muchas gracias, señor Presidente.

(Aplauso)

Sin embargo, también es de justicia expresar una palabra de profundo agradecimiento al Secretario General del Consejo y, en especial, a los servicios jurídicos y a su Director, Jean-Claude Piris. En nombre de la Presidencia, quiero agradecerles su trabajo, su competencia y su dedicación. Han hecho una labor absolutamente magnífica.

Quiero también agradecer a todos los representantes de los Estados miembros que participaron, en los diversos niveles, en la Conferencia Intergubernamental. La Presidencia no olvidará el espíritu de cooperación, compromiso y apertura que todos demostraron para que se encontrasen las mejores soluciones.

Señorías, permítanme ahora que exprese un agradecimiento muy personal. Quiero agradecer al Ministro de Asuntos Exteriores, que está sentado a mi lado, Luís Amado, al Secretario de Estado, Lobo Antunes, y a todos los diplomáticos portugueses que realizaron sus mejores esfuerzos en este período que se recordará, indiscutiblemente, como uno de los grandes éxitos de la Presidencia europea.

Señorías, cumplido el objetivo de cerrar el Tratado de Lisboa, los Jefes e Estado y de Gobierno pudieron dedicar la mañana del segundo día a debatir la dimensión externa de la Agenda de Lisboa y la respuesta que Europa debe dar a los desafíos de la globalización. Fue un excelente debate, en el cual contamos con la participación y la valiosa contribución del Presidente del Parlamento Europeo. Fue también un debate orientado al futuro.

El Presidente de la Comisión Europea presentó una importante contribución al debate, basada en la comunicación «El interés europeo: Triunfar en la era de la mundialización». Ese documento recibió grandes elogios de los Jefes de Estado y de Gobierno.

En el debate se han abordado, en particular, los mercados financieros a la luz de las recientes perturbaciones, y las alteraciones climáticas en la perspectiva de la Conferencia de Bali.

De las diversas conclusiones que pude extraer del debate, quiero subrayar una: la idea que estuvo presente en ese debate de la mañana de viernes, de que Europa tiene todas las condiciones —e incluso el deber en varias materias— para liderar el proceso de globalización; sea en la apertura recíproca de mercados, sea en la mejora de las normas ambientales, sociales, financieras y de propiedad intelectual o en el refuerzo de la cooperación estratégica con nuestros interlocutores internacionales.

Señorías, permítanme que haga un último comentario antes de terminar. Es verdad que el día 18 de octubre terminó con un acuerdo sobre el Tratado de Lisboa, pero ese mismo día comenzó también con otro acuerdo importante del que quiero dar cuenta aquí: el acuerdo entre los interlocutores sociales europeos en relación con los nuevos retos del mercado de trabajo. Ese fue también un acuerdo importante. Los interlocutores sociales dieron con ese acuerdo un ejemplo de compromiso constructivo, de responsabilidad y de diálogo social. Un buen ejemplo de atención a la necesidad de diálogo, de necesidad de reformas ante un mundo globalizado y ante un mundo en constante cambio.

Señorías, permítanme ahora que termine con una nota personal. En una vida política son raros los momentos en que tenemos la oportunidad de servir a nuestro país y de servir a Europa en un momento crítico. Yo me siento honrado por haber tenido esa oportunidad. Y quiero agradecerles, de corazón, el apoyo de todos los sectores que siempre he encontrado en este Parlamento.

Sin embargo, el trabajo no se ha terminado. Queda mucho por hacer. Por mi parte, quiero garantizarles que la Presidencia continuará trabajando con el mismo empeño, con la misma energía y con la misma convicción con que comenzó y trabajando al servicio de una Europa más fuerte y por un mundo mejor.

(Grandes aplausos)

 
  
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  Presidente. − Muchas gracias, Presidente en ejercicio, por su informe y por su trabajo.

Señorías, conocen la composición del Parlamento Europeo y el informe del Presidente en ejercicio no trató los derechos de voto del Presidente del Parlamento Europeo. Por tanto, destacaré de nuevo que tampoco se trató en el Consejo Europeo. Por supuesto, el Presidente del Parlamento Europeo hará uso de sus derechos si lo estima oportuno. Nadie puede negárselo y el Consejo Europeo no se lo ha negado tampoco. Quería que constase.

Me gustaría pedir al Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, que tuviese la amabilidad de hablar ante nosotros.

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión. − (PT) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, Señorías, la Cumbre de Lisboa fue una cumbre de una Europa unida y solidaria. La Unión Europea ha superado un período de seis años de discutir cuestiones institucionales y las divisiones causadas por esos debates. Hemos llegado a un acuerdo sobre el Tratado de Lisboa.

Deseo, antes que nada, rendir un sincero homenaje al trabajo de la Presidencia Portuguesa y, en particular, al determinado liderazgo del primer ministro José Sócrates. Quiero también hacer extensivas estas felicitaciones a todo su equipo, de cuya competencia y dedicación pude ser testigo casi a diario. También es justo reconocer el notable trabajo realizado por la Presidencia alemana y, en particular, por la canciller Angela Merkel al conseguir definir un mandato, un mandato claro y preciso que constituyó la base de la Conferencia Intergubernamental. Sin embargo, también es verdad que, sin la determinación y competencia de la Presidencia portuguesa, no estaríamos hoy celebrando el haber transformado un mandato en un Tratado.

Permítanme decir que revestirá especial significación el que el Tratado se firme el 13 de diciembre en Lisboa en el Monasterio de los Jerónimos, precisamente donde se firmó el Tratado de Adhesión de Portugal a la Comunidad Europea. Veinte años después de la adhesión de Portugal a la Comunidad Europea, de alguna forma Portugal agradece a Europa todo aquello que Europa ha hecho por Portugal ayudando a Europa a superar este impasse.

Primer Ministro, Portugal tiene toda la razón en sentirse orgulloso de su trabajo, del trabajo de la Presidencia portuguesa para concluir el Tratado de Lisboa.

Permítanme que también agradezca al Parlamento Europeo su compromiso durante la CIG. A lo largo de este proceso, el Parlamento Europeo ha hecho gala de una firme voluntad política para resolver el aspecto institucional mediante su determinación de reforzar la democracia europea.

En particular, me gustaría hacer una mención especial al papel desempeñado por el Presidente Pöttering y a la delegación del Parlamento (los señores Brok, Barón Crespo y Duff) y agradecerles la actitud cooperadora que mostraron con respecto a la Comisión. Efectivamente, fue una cooperación ejemplar y creo que ambas partes contribuyeron a la obtención de importantes progresos en el nuevo Tratado, sobre todo, en lo que se refiere a las cuestiones relacionadas con la ciudadanía.

El Tratado de Lisboa es el primer Tratado de la Unión ampliada. Es la primera vez en la historia de la integración Europea que los Estados que en un momento estuvieron divididos por un telón de totalitarismo se reúnen para negociar y alcanzar el acuerdo sobre un Tratado europeo común.

Me parece oportuno que todos recordemos hoy la importancia de la Declaración de Berlín que conmemoraba no sólo el quincuagésimo aniversario del Tratado de Roma, sino también el nacimiento de una Europa libre y reunificada.

Permítanme que les recuerde hoy algunas de las predicciones que hemos escuchado a lo largo de los dos últimos años. En el año 2005, tras dos referéndums con resultado negativo, escuchamos a algunos que dijeron que la Unión Europea de 25 ó 27 miembros nunca llegaría a ponerse de acuerdo sobre el Tratado, independientemente del contenido del mismo. Había demasiados intereses nacionales diversos como para permitir que la Unión Europea alcanzara el consenso, dijeron algunos escépticos.

En el año 2007, los detractores afirmaron que los Estados miembros nunca se pondrían de acuerdo sobre un mandato. Después, aseguraron que nunca se acataría un mandato del Consejo Europeo de junio.

Cuando me dirigía a Lisboa la semana pasada todavía se escuchaba a algunos críticos decir que sería muy difícil, si no imposible, llegar a un acuerdo e incluso que las delegaciones habían reservado hoteles hasta el domingo por la mañana, tal vez sólo para poder disfrutar del agradable tiempo de Lisboa y Portugal.

Lo cierto es que los 27 Estados miembros llegaron a un acuerdo, acataron el mandato y aprobaron un Tratado y, todo eso, el jueves por la noche después de cenar.

El éxito de Lisboa nos dice que la Unión Europea es, ciertamente, más resistente de lo que parece y que goza de una gran capacidad para recuperarse de los reveses. Me enorgullece decir que la Unión Europea hoy está viva y progresando.

La Comisión se muestra satisfecha con los resultados de la CIG. Las dos condiciones no negociables establecidas por la Comisión fueron respetadas en su totalidad. Por un lado, el Tratado de Lisboa ha avanzado claramente con respecto a su actual statu quo. Siempre he dicho que la Comisión no podría aceptar una solución que fuera menos ambiciosa que el Tratado de Niza. De hecho, deseábamos poder obtener el mayor avance posible.

Por otra parte, nos resultaba difícil mantener intacta la competencia de la Comisión y seguir conservando el método comunitario en el centro de la Unión Europea. Seamos honestos: hubo algunos intentos de reducir y debilitar las competencias de la Comisión. Déjenme que sea claro: no hay integración europea sin instituciones europeas fuertes y creo que este Tratado fortalecerá las instituciones europeas, no que las debilitará, porque si desean que la Unión Europea tenga una mayor capacidad de acción, necesitan unas instituciones europeas fuertes, eficaces, democráticas y responsables.

El Tratado de Lisboa fortalecerá la naturaleza democrática de la Unión Europea. En primer lugar, gracias a los esfuerzos del Parlamento Europeo, ahora existe una definición clara de lo que la ciudadanía europea significa.

En segundo lugar, el Tratado de Reforma también otorga validez jurídica a la Carta de los Derechos fundamentales, que constituirá la parte fundamental del sistema de control de nuestra Unión legislativa. Junto al Presidente Pöttering y al Primer Ministro Socrates, proclamaremos la Carta en el Parlamento Europeo antes de la firma del Tratado de Reforma. De este modo, la dignidad solemne de la Carta será reconocida como se merece, aquí, en Estrasburgo.

En tercer lugar, el Parlamento Europeo desempeñará un papel más importante en el proceso legislativo de la Unión Europea.

El cuarto avance democrático introducido mediante el Tratado reformado se refiere a los derechos de los Parlamentos nacionales y fortalecerá los principios de responsabilidad y subsidiariedad.

Sin embargo, el rasgo central de la naturaleza democrática de la Unión sigue perteneciendo al Parlamento Europeo. Una de las cosas con las que más disfruto cuando estoy en Estrasburgo es la posibilidad de escuchar a numerosos dirigentes y personajes políticos de todo el mundo intentando tratar en esta sesión plenaria sus aspiraciones con respecto a la democracia y sus firmes creencias en la libertad y los derechos individuales. Ésa es realmente una de las vocaciones del Parlamento Europeo: ser la Cámara de las voces de la libertad en este mundo. Es algo de lo que todos los europeos deberíamos sentirnos orgullosos. Cuando uno escucha esas voces, también se da cuenta de lo que hemos conseguido en Europa, porque en algún momento también hubo gente en las ciudades europeas manifestándose para conseguir los mismos derechos democráticos. Deberíamos sentirnos muy orgullosos de vivir en un continente en el que, gracias a la Unión Europea, podemos disfrutar de los derechos fundamentales y es lo que declararemos cuando aprobemos el Tratado de Reforma y la Carta de los Derechos Fundamentales.

La Unión Europea se enfrenta a muchos retos, tanto internos como externos. Nuestros ciudadanos quieren resultados. El Tratado de Lisboa supondrá pasar una nueva página en nuestra capacidad de trabajar y fortalecerá nuestra capacidad de actuación. En concreto, el Tratado introducirá progresos importantes en el área de justicia y política interior.

El Tratado de Reforma fortalecerá asimismo la cohesión de la Unión Europea en materia de política exterior. Personalmente, quiero conceder la máxima importancia a una de las novedades más destacadas de este Tratado que es, precisamente, la creación de la figura de un Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior que será, a su vez, Vicepresidente de la Comisión.

Se trata de una gran oportunidad para la Unión Europea de actuar en el mundo de forma coherente y unida. Nuestra prosperidad interna, nuestra libertad y nuestra seguridad dependen de la capacidad de la Unión Europea de actuar de forma decisiva a escala mundial.

Gracias al Tratado de Reforma, Europa dispondrá de las condiciones e instrumentos necesarios para dar forma a la globalización y no tener que esconderse de la misma. No deberíamos desperdiciar esta oportunidad.

Soy consciente de que algunos europeos comprometidos no están conformes con algunas de las cláusulas de no participación. La Comisión, y yo personalmente, habríamos preferido evitar dichas cláusulas y excepciones. Sin embargo, la diversidad es una característica fundamental de la Unión Europea y, en ocasiones, exige compromisos políticos e institucionales. Prefiero tener cláusulas de no participación para determinados países que verme obligado a reducir el nivel general de ambición de nuestro Tratado y de nuestra Europa.

Lo fundamental es que, a pesar de nuestra diversidad, seguimos unidos por lo que respecta a los objetivos fundamentales, los valores fundamentales y los principios fundamentales. Tenemos muchas tareas por delante: la reforma económica, el crecimiento y el empleo, el fortalecimiento de la cohesión social, nuestro objetivo de innovación, nuestras propuestas sobre la energía y el cambio climático y nuestro programa de justicia, libertad y seguridad. Necesitamos seguir demostrando que no nos dedicamos a contemplarnos el ombligo y demostrar que nos ocupamos de los problemas reales a los que se enfrenta Europa.

Uno de los signos más importantes también se produjo por parte de los interlocutores sociales el mismo día que comenzaba nuestra cumbre cuando todos los interlocutores sociales europeos se pusieron de acuerdo con respecto a un análisis del mercado laboral europeo y, en términos generales, acogieron con satisfacción el concepto de flexiguridad. Este hecho demuestra que los interlocutores sociales también desean trabajar con nosotros en esta actitud anticipatoria con respecto a la globalización.

Por lo que respecta a Lisboa, también conseguimos avances el segundo día de la Cumbre. Debatimos el problema fundamental de la Unión Europea en el siglo XXI, que consiste en promover el interés europeo por la era de la globalización.

Nuestro debate constituyó el complemento natural para concluir el Tratado de Reforma. El mensaje era claro. Una vez concluidas las negociaciones sobre las instituciones, permítannos que nos olvidemos de estas discusiones y nos enfrentemos a los problemas reales que más preocupan a nuestros ciudadanos y para las que esperan que podamos ofrecer resultados concretos.

Tuvimos un debate muy positivo. El documento presentado por la Comisión, basado en el concepto del interés europeo, contó con todo el apoyo y se adoptó la decisión de trabajar en una declaración sobre la globalización para el Consejo Europeo de diciembre con el fin de demostrar que abordar la globalización es un hilo común que conduce gran parte del trabajo de la Unión Europea actual.

Los Jefes de Estado y de Gobierno acogieron con satisfacción el concepto de la quinta libertad: libertad de circulación de investigadores y conocimientos, que es una piedra angular de nuestra respuesta a la globalización. Es especialmente importante puesto que estamos inmersos en debates decisivos sobre Galileo y preparándonos para la creación del Instituto Europeo de Tecnología.

Acojo con verdadera satisfacción el espíritu con el que se desarrolló el debate. Quedó claro que ahora necesitamos fortalecer la dimensión externa de la Estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo. Quedó asimismo claro que, sin un mayor compromiso por parte de los Estados miembros en cuestiones de educación, innovación, investigación y tecnología, no lograríamos nada. Creo que es justo decir que todos los Estados miembros admiten la necesidad de un enfoque a escala europea y que necesitamos actuar en mayor medida en el ámbito europeo si realmente queremos tener éxito en la era de la globalización.

Esta Comisión ha argumentado durante todo el tiempo que la reforma institucional es importante pero también necesitamos ofrecer resultados, uno al lado del otro. Como la Comisión declaró en 2005 y 2006, ese enfoque de hermanamiento era el camino para alejarse del punto muerto institucional.

En Lisboa conseguimos el objetivo estratégico: llegamos a un acuerdo sobre el Tratado de Reforma. Ahora resulta de vital importancia conseguir otro objetivo que es la ratificación del Tratado de Lisboa antes de las elecciones europeas de 2009. Considero que existe realmente una nueva confianza política en Europa. Las últimas encuestas han dado como resultado el índice más elevado de apoyo a la Unión Europea registrado desde 1994. El clima político es propicio para seguir adelante.

La CIG y el Consejo informal de Lisboa demostraron que cuando las instituciones europeas y los Estados miembros cooperan podemos solucionar hasta lo que parecen ser los problemas más complicados y desafiantes. Deseo que el espíritu de Lisboa, que consiguió traernos el consenso con respecto al Tratado de la UE, inspire a la Unión Europea a lo largo del año para poder llegar a un proceso de ratificación satisfactorio. Necesitamos una Unión Europea sólida que ofrezca resultados a los ciudadanos.

 
  
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  Presidente. − Muchas gracias, Presidente de la Comisión.

 
  
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  Joseph Daul, en nombre del Grupo del PPE-DE. (FR) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Presidente de la Comisión, Señorías, es sobre todo mi satisfacción y la de mi grupo la que quiero expresar. Satisfacción por el resultado obtenido el pasado jueves en Lisboa, satisfacción por el camino iniciado por Angela Merkel y continuado por el señor Sócrates.

Al dotarse de las herramientas institucionales indispensables para su funcionamiento, Europa obtiene por fin los medios para cumplir los principales desafíos del siglo XXI. Ése era nuestro deseo. Por esta razón, hemos apoyado este texto desde el principio de su preparación aunque, como saben, la mayor parte de nosotros habría preferido un texto todavía más ambicioso. Este Tratado está suscitando críticas aquí y allá. Personalmente, acojo con satisfacción el acuerdo alcanzado en Lisboa, que señala el inicio de una nueva dinámica europea.

Tratado simplificado, Tratado reformador o reformado, modificado o modificativo, el nombre importa poco. Lo que importa no es la caja sino lo que hay dentro. Este Tratado se firmará formalmente el 13 de diciembre en Lisboa. Es una fecha excelente, el número 13 siempre me ha traído buena suerte. Fíjense en mi fecha de nacimiento, nací un día 13, así que es estupendo. Por tanto, todos los Estados miembros deberán haberlo ratificado antes de las elecciones europeas de 2009. Algunos ya han hecho saber que el proceso comenzará al día siguiente de la firma en Lisboa, y me congratulo de ello.

A los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, únicamente quiero decirles que es importante que este Tratado conforme la base de un proyecto europeo fundado sobre una verdadera adhesión de los ciudadanos. Las instituciones y los Estados de la Unión deben lograrlo explicándolo, después explicándolo y, finalmente, explicándolo aún más. ¿Qué significa esto? Significa dar sustancia a las disposiciones del Tratado que afectan a la vida democrática de la Unión. La iniciativa ciudadana y la participación de los parlamentos nacionales suponen que habrá que informar sobre el contenido de la Carta de los Derechos Fundamentales, que consagra los derechos esenciales de los ciudadanos europeos.

Sin embargo, esto también significa facilitar mejor información a nuestros ciudadanos sobre quiénes son los representantes electos en este Parlamento —que serán 751 en 2009— y a qué dedican su trabajo. Significa explicar cómo la votación por mayoría cualificada, que se convertirá en norma, permitirá a Europa actuar en nuevos ámbitos como la cooperación judicial y policial, la protección ambiental, la política económica y la inmigración. También significa explicar a nuestros interlocutores de la escena internacional que un Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, que también será Vicepresidente de la Comisión Europea a partir del 1 de enero de 2009, será su principal contacto, al igual que el Presidente del Consejo, que será elegido por un período de dos años y medio y que facilitará la cohesión y el consenso dentro de la Unión Europea para que por fin pueda hablar con una sola voz.

Si el Tratado de Lisboa promete que la Unión Europea será más democrática, más transparente, más efectiva y más capaz de actuar como una sola entidad política en la escena internacional, es ante todo a sus ciudadanos a quienes deben darse explicaciones.

Gracias a este Tratado, Europa podrá finalmente pasar de los debates a la acción. Será posible iniciar reformas profundas y necesarias para luchar con eficacia contra la delincuencia y las amenazas terroristas. Podrá también afirmarse como líder mundial en la lucha contra el cambio climático.

Señorías, cuando tratamos con nuestros interlocutores internacionales en desafíos tan importantes, ya no podemos permitirnos enfrascarnos en divisiones estériles. El camino iniciado en Berlín, que ha hecho un alto en Lisboa y pasará por Liubliana y París, va en la buena dirección porque finalmente está sentando las bases de políticas europeas homogéneas, de políticas que deberían dirigirse principalmente a la protección, el bienestar y la prosperidad de ciudadanos que demandan aún más de Europa, como nos han mostrado nuestros amigos polacos acudiendo en masa a las urnas. Para ellos y para todos los demás, estemos a la altura de las expectativas.

 
  
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  Martin Schulz, en nombre del Grupo del PSE. – (DE) Señor Presidente, Señorías, permítanme que comience expresando mi agradecimiento a José Sócrates y Luís Amado. Tenían una difícil tarea, muy difícil. En nombre del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, quiero decirles que han realizado su tarea de forma excelente. ¡Enhorabuena, Primer Ministro!

(Aplauso)

Europa se enfrenta a grandes desafíos, no sólo a partir de hoy, sino desde hace muchos años. Llevamos años debatiendo constantemente los mismos problemas. La brecha entre ricos y pobres se está agrandando, tanto dentro de la Unión Europea como en todo el mundo, entre nuestro continente y otros continentes. La justicia social dentro de la UE y la justicia social en el mundo es uno de los principales desafíos de la Unión. Los Estados que pertenecen a las Naciones Unidas y que son isleños llevan años pidiendo ayuda en este organismo. Varios de ellos saben que, si el cambio climático continúa como hasta ahora y se eleva el nivel del mar, dejarán de existir en el futuro próximo. No hay nada teórico en el cambio climático sino algo práctico que exige que la Unión Europea actúe de inmediato.

Tenemos retos ante nosotros. Ustedes han afrontado adecuadamente uno de ellos en su Presidencia: el reto del continente africano. Como europeos superricos, no podemos ver cómo se muere este continente, a causa de las guerras civiles o del sida. Por tanto, se aconsejó bien a la Presidencia portuguesa que se concentrase en África. A nosotros —las europeas y los europeos, los Estados y nosotros como Parlamento— se nos pide que hagamos frente a esta cuestión y esto se nos lleva pidiendo, Señorías, no sólo desde hace unos años, sino desde hace mucho tiempo. Sin embargo, desde el año 2001, la Unión Europea se ocupa de forma primordial no de estos retos, sino de cuestiones constitucionales. ¡Ha sido demasiado tiempo! Es bueno que se haya acabado, que por fin exista el marco constitucional para que, sobre esa base, podamos ocuparnos de los desafíos políticos. El gran éxito del pasado fin de semana es que por fin podemos concentrarnos en lo que debe hacerse políticamente, lo que la gente espera de nosotros.

Por tanto, señor Presidente, Señorías, el fin de semana pasado hubo señales alentadoras. La cumbre con los interlocutores sociales es un paso en la buena dirección. El capital y el trabajo deben volver a poder hablar mutuamente al mismo nivel. Para nosotros, los socialistas, hay un elemento en este proyecto de Constitución —aunque no deba llamarse así, y debo decir que se ha quedado muy lejos de ser una Constitución— que la justicia social se practica aquí en Europa a través de una mayor cogestión por parte del Parlamento Europeo. Con el sistema de mayoría cualificada no puede hacerse nada sin los socialistas, sin la izquierda en Europa. Por tanto, diría que este Tratado contribuirá a que la legislación de Europa sea más social y se base en los objetivos que ustedes han acordado con los interlocutores sociales en la cumbre. Con futuras decisiones por mayoría, esto nos brinda por fin la oportunidad —por cierto, también en la política agrícola— de abordar las reformas que llevamos tanto tiempo recordando a todo el mundo. Dichas reformas también son necesarias porque cualquiera que quiera parecer creíble en la ronda del comercio mundial —la Ronda de Doha— y en Bali tendrá que decir en algún momento: sí, necesitamos una reforma de la política de la UE en materia de subvenciones. Esto también será posible con este Tratado.

Hay desafíos a los que tenemos que hacer frente. ¡El Presidente de los Estados Unidos está hablando de una III Guerra Mundial y nosotros estamos hablando de si el Presidente del Parlamento Europeo tiene o no tiene derecho de voto! Éste es el tipo de desproporcionalidad que tiene que acabarse en Europa. El proyecto de Tratado también permitirá ponerle fin.

Creo que hemos conseguido un gran avance con este Tratado. Europa está ganando en democracia, Europa está ganando en transparencia y las instituciones están ganando en eficacia. En el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, hemos de conceder que no hemos logrado todo lo que hubiésemos querido, y a los que vuelven a gritar que esto es, de hecho, la Constitución —he leído en algunos periódicos británicos que un par de compañeros diputados afirman que esto es esencialmente la Constitución— debo decirles, lamentablemente, que ni se han leído la Constitución ni se han leído este Tratado. Este Tratado se queda muy lejos de la Constitución. No obstante, ¡es claramente más que Niza!

Por tanto, no siempre se progresa en la dirección que quisiéramos. Algunas veces lleva más tiempo. Sin embargo, una cosa puede decirse: lo que está ahora sobre la mesa es más adecuado en términos de política democrática, política social y en términos de las instituciones para capacitarnos y facultarnos a afrontar los desafíos sociales mundiales de forma eficiente. El Grupo Socialista en el Parlamento Europeo puede aprobar este Tratado, al igual que todas las delegaciones de mi grupo, y éste ha sido el resultado de nuestro debate de ayer.

(Aplauso)

 
  
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  Graham Watson, en nombre del Grupo ALDE. – Señor Presidente, resulta adecuado que el Tratado de Reforma fuera suscrito en la ciudad en la que César una vez denominara «Felicitas Julia», porque ha sobrevivido a ataques durante años, incluso a un subterfugio de última hora, para resurgir ensangrentado y amoratado, pero, sin embargo, intacto en mayor o menor medida, como el borrador de una Unión Europea más democrática y transparente. De modo que, Felicitas, José. Es posible que su nombre, al igual que el de César, sea por siempre relacionado con los cambios históricos que usted forjó en Lisboa, tales como la normalización del proceso de codecisión, el fin de la tiranía de los vetos del Consejo y el sometimiento de la energía y los asuntos de justicia e interior al control democrático: estos cambios conceden a nuestra Unión la capacidad de hacer frente los retos de la globalización.

(Risas)

Es una lástima que el Tratado no sea tan fácil de digerir, pero, tras haber sido masacrado por los bolígrafos de los funcionarios de 27 Estados miembros, ¿qué cabía esperarse? Su conocido poeta, Fernando Pessoa, escribió una vez que ninguna idea inteligente puede conseguir la aceptación general a menos que se mezcle con algo de estupidez. Bien, en este caso, el inculpado era el interés nacional que desleyó o tornó indescifrables políticas y prácticas que redundan en interés de todos.

Algunos de los tiras y aflojas nacionales en los que se enzarzaron lograron que el proceso pareciera una comedia en trance de convertirse en farsa: decidir que las universidades austriacas pueden infringir la legislación durante otros cinco años mientras la policía mira a otro lado o crear dos clases de ciudadano europeo: los que tienen derechos fundamentales y los que no los tienen. O sugerir que el Presidente del Parlamento Europeo debería renunciar a su derecho a votar o, de hecho, que el Consejo tiene el derecho a determinar el Reglamento del Parlamento. Pero la tragedia real es ésta: no vimos a ni un sólo dirigente nacional volver a casa ondeando la bandera de Europa. En cambio, se pavoneaban de las cláusulas de no participación y las excepciones y exclusiones que desfiguran el texto que tenemos ante nosotros hoy.

Señores, ¿cómo esperan convencer al pueblo si ustedes mismos no muestran convencimiento? ¿Si la pobreza de aspiración implícita en un tratado minimalista se refleja a través de su pobreza de entusiasmo? Miren, tienen el derecho a actuar como consideren conveniente, pero también es su responsabilidad. Lo único que este Parlamento necesita lamentar entre los numerosos logros es el proceso. Los códigos de transparencia y democracia en los que se basó la Convención Constitucional eran, con mucho, preferibles a las cumbres secretas y a los tratos entre bambalinas que se llevaron a cabo en las dos ridículas horas de la mañana del jueves. Los asuntos de semejante importancia no deberían decidirse de tal modo «kamikaze».

(Aplausos)

No obstante, una vez más, enhorabuena. Propongo un brindis con mi copa medio llena: dos brindis por el Tratado de Lisboa. Confiemos en que sus logros nos permitan avanzar más rápido y convertir el cinismo en una creencia renovada.

(Aplausos)

 
  
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  Brian Crowley, en nombre del Grupo UEN. – (GA) Señor Presidente, debemos felicitar a los dirigentes de la Unión por haber llegado a un acuerdo sobre el nuevo Tratado de la UE. Será más fácil tomar decisiones en las instituciones de la UE a nivel comunitario. Eso es exactamente lo que hará el nuevo Tratado. La UE funciona bien cuando el Parlamento, la Comisión y el Consejo trabajan juntos con el nuevo espíritu.

Señor Presidente, mientras acaso otros afirmen que lo ocurrido en la Cumbre de Lisboa fue desconcertante, creo firmemente que los representantes elegidos que forman los Gobiernos de los pueblos de los Estados miembros de la Unión Europea tienen derecho a defender lo que consideran derechos de su pueblo en el seno de dicha Unión.

Creo que podemos ver aspectos positivos en el análisis del ejemplo general que se ha ofrecido con esta Cumbre de Lisboa: podemos constatar cierto progreso, y lo que es más importante, una oportunidad para una nueva zona y un nuevo ámbito de desarrollo de la Unión Europea que entran en juego, especialmente en los ámbitos en los que actualmente impera la codecisión con respecto a cuestiones relacionadas con el medio ambiente, la globalización, la investigación, la educación y la necesidad de una respuesta de las instituciones europeas frente a la creciente velocidad del cambio que se observa en el mundo.

Pero también hay dificultades —algunas de sus Señorías las han mencionado— en el ámbito de la justicia y los asuntos de interior, por ejemplo, en el que Irlanda ha tenido que hacerse con un régimen concreto de aceptación y exclusión voluntaria con respecto a determinadas cuestiones específicas. Ello no significa que estemos en contra de una mayor cooperación y coordinación. De hecho, nuestra función de abordar el tráfico de drogas y atajar el crimen transfronterizo en el seno de Europol y de Eurojust ha aventajado a la mayoría. Estamos colaborando con otros ocho países en el Centro de Análisis de la Organización Marítima Internacional en la lucha contra el tráfico de cocaína.

Sin embargo, a mi juicio, la cuestión más importante al hablar de democracia y de la ratificación de este Tratado es que el proceso de ratificación representa un paso más en la tarea de informar al pueblo y al público de Europa sobre lo que podemos hacer. Lamentablemente sólo se va a celebrar un referendo en un país —mi país, Irlanda—. Quisiera hacer un llamamiento a sus Señorías para que cuando hablemos sobre el desarrollo futuro de Europa no cometamos el mismo error que cometió el Presidente Prodi cuando era Presidente de la Comisión al decir que éste es sólo el primer paso hacia otro tratado y otros tratados que traerán consigo una serie de cambios, porque los ciudadanos que votan en el referendo plantearán la siguiente pregunta: ¿qué sentido tiene votar este tratado si tendremos que votar otro en una fecha futura?

Cuando tengamos que conectar democráticamente con el pueblo, permítannos decirles exactamente lo que incluye este Tratado, y lo que es más importante, permitan que esto sea una bienvenida para los países pequeños y medianos en relación con lo que puede lograrse mediante la defensa de sus intereses y sus derechos.

 
  
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  Monica Frassoni, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (IT) Señor Presidente, Señorías, el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea siempre ha sido partidario convencido de la apremiante necesidad de una Constitución europea, de un texto breve y fuerte, expresión de la democracia europea y de la cohesión de sus pueblos.

Habíamos apoyado el Tratado Constitucional —aun con sus enormes defectos— y hoy esperamos que esta cosa confusa, que no podemos llamar tratado simplificado porque, francamente, es de risa, que se nos ha presentado hoy se ratifique para poder pasar, señor Crowley, a la siguiente etapa.

No participaremos de la glorificación de este resultado, que contiene únicamente pasos atrás en comparación con el Tratado Constitucional. Por fortuna, primer ministro Sócrates, esta CIG fue breve. No sé, si hubiese durado más, qué otras obras maestras de claridad nos habrían aportado el Consejo y su servicio jurídico y diplomático. Por tanto, afortunadamente fue breve.

Lo que nos interesa hoy es denunciar a los responsables de esta situación, que consideramos muy insatisfactoria: en primer lugar, la Convención Europea y su Presidente, que sistemáticamente se negó a incluir a tiempo en el orden del día la ruptura del dogma del veto sobre las modificaciones del Tratado y hoy paga el precio con el desmantelamiento sistemático de su trabajo y el olvido.

Nadie, incluido el primer ministro Sócrates, ha recordado el trabajo de la Convención, aquí; los partidarios proeuropeos del no referéndum, que se encuentran hoy con las manos vacías, con menos democracia, más nacionalismo y más confusión. El Gobierno y el sistema mediático británicos, que con todo su aire de pragmatismo y fiabilidad, en realidad se han rendido vergonzosamente a los berridos de los tabloides de Murdoch y —tras haber contribuido a hacer la Carta de los Derechos Fundamentales y el Tratado Constitucional mucho, mucho peor de lo que podría haber sido— han conseguido hoy hacer creer a su opinión pública que tener menos derechos, menos protección, menos transparencia y menos democracia es una gran victoria.

Este Parlamento y la Comisión, que han decidido callar durante dos años esperando una iniciativa milagrosa de la señora Merkel, el Consejo Europeo y los gobiernos que han decidido despojar a la opinión pública y a los parlamentos nacionales del proceso de reforma de los Tratados y jugar la carta del enredo y la confusión para salvar lo salvable.

Presidente, acaban de comenzar las ratificaciones, proceso durante el cual los Verdes no mentirán a la opinión pública. Este texto contiene elementos positivos, pero está lleno de trampas y estorbos. Trabajaremos para que la ratificación y la aplicación del nuevo Tratado no olviden que la senda hacia una Europa realmente libre, abierta y democrática no se ha terminado y que esto no es más que una pequeña etapa en el camino, tampoco tan gloriosa.

 
  
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  Francis Wurtz, en nombre del Grupo GUE/NGL. (FR) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Presidente de la Comisión, el General de Gaulle decía de Valéry Giscard d'Estaing: «Su problema es el pueblo». Hoy, esta opinión se aplicaría bastante bien al Consejo Europeo. Una vez más, en la cumbre, los veintisiete Estados miembros se mostraron bastante dotados para el regateo. El inventario al estilo Prévert de las concesiones otorgadas a todos los Estados miembros recalcitrantes es digno de mención. A este precio hemos podido poner a todos de acuerdo, desde los herederos de los padres fundadores de la Comunidad hasta los euroescépticos más recalcitrantes.

Al final, sólo dos o tres cosas parecen intocables, y en el Consejo Europeo nadie ha pensado en tocarlas. Por ejemplo, el marco restrictivo en el que deben inscribirse imperativamente las políticas económica y social de la Unión: la economía abierta de mercado con libre competencia, la emisión del Banco Central Europeo, las orientaciones del Pacto de Estabilidad, el estricto respeto de la libre circulación del capital, la supresión progresiva de todo lo que los inversores consideran barreras al comercio, o la concentración de poderes esenciales en las instituciones, inaccesibles a los ciudadanos, a los parlamentos nacionales o a los propios gobiernos, en particular en los países de menor peso, o incluso la dimensión adquirida por los aspectos militares en la política exterior de la Unión Europea.

Se trata de «líneas rojas», como se dice en inglés, que no hay que cruzar según los círculos de poder de la UE. El problema es que son precisamente estas cuestiones las que suscitan la mayor parte de las preguntas y críticas de nuestros pueblos respectivos, y es la ausencia persistente de respuestas a estas preguntas, la negativa reiterada a escuchar estas críticas, lo que alimenta la crisis de confianza que sufre la Unión entre nuestros conciudadanos. Además, si los miembros del Consejo Europeo hubiesen abierto las ventanas de su sala de reuniones el 18 de octubre, habrían podido medir en directo la fuerza de este desapego expresada en las calles de Lisboa por la mayor manifestación organizada en Portugal en los veinte últimos años, y creo que ni el señor Sócrates ni el señor Barroso me contradirán en este punto.

El desafío supremo de la Unión Europea —leemos en la Comunicación de la Comisión en la Cumbre de Lisboa— es explicar a los ciudadanos qué representa la Unión Europea para los europeos. Siempre explicar, nunca tener en cuenta. Siempre la comunicación, nunca el debate abierto y, por tanto, con mayor razón, sin referéndum. Sí, el problema del Consejo Europeo son los pueblos, salvo que, sin los pueblos, no hay futuro para una gran ambición europea. Ciertamente, ¿no merece esta cuestión un debate abierto algún día? Ésa es mi pregunta.

 
  
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  Nigel Farage, en nombre del Grupo IND/DEM. – Señor Presidente, no es la primera vez que he escuchado al Presidente de la Comisión y a los Jefes de Estado que han venido a esta Cámara después de una cumbre en la antigua ciudad de Lisboa proclamar que todo ha sido un éxito rotundo y un ejemplo del éxito que tiene la Unión Europea. Sí, señor Barroso, lo recuerda, ¿verdad? La Agenda de Lisboa. Hace siete años me encontraba aquí, oyendo que, a raíz de esa reunión de fin de semana en Lisboa, estábamos a punto de convertirnos en la economía más tecnológica del mundo, con pleno empleo y elevadas tasas de crecimiento. Pues bien, como sabemos, hemos avanzado un 75 % y el proyecto ya se ha desmoronado.

Yo de ustedes no estaría demasiado satisfecho con la cumbre que celebraron en Lisboa la semana pasada, porque, por una vez, los parlamentos nacionales van a dar su opinión. No cabe duda de que se trata de algo poco habitual, porque por lo general los parlamentos nacionales ya no pueden tomar demasiadas medidas, dado que las instituciones de la Unión Europea han usurpado muchas de sus facultades. Sin embargo, los parlamentos nacionales podrán dar su opinión, y hay una posibilidad real de que se celebren más referendos además del de Irlanda.

Sin duda eso es algo que no quieren que ocurra, ¿no es así? Ahora detestan la democracia hasta tal punto que la llaman populismo. Menospreciaron los referendos de Francia y los Países Bajos y se negaron a aceptar un no por respuesta. Ustedes son los euronacionalistas, personas peligrosas que no se detienen ante nada.

Lo que la cumbre de Lisboa representó fue una inmensa decepción y un intento de imponer a los pueblos de Europa una constitución, quitándole ese nombre y cambiándole el envoltorio, cuando en realidad contiene las mismas propuestas. Es absolutamente vergonzoso que estén haciendo esto, pero tengo fe y esperanza en que Westminster, la Madre de todos los Parlamentos, haga su trabajo por una vez y los ciudadanos británicos puedan celebrar un referendo.

Ya hemos escuchado suficientes declaraciones de las clases políticas de Europa. Es hora de que en el Reino Unido y en muchos otros países de Europa escuchemos lo que tiene que decir la gente. No pueden hacer que este proyecto avance sin el apoyo del pueblo. Dejen que el pueblo hable.

 
  
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  Jean-Marie Le Pen, en nombre del Grupo ITS. (FR) Señor Presidente, Señorías, dos años y medio después de que los franceses y los neerlandeses rechazasen la Constitución Europea, el Consejo Europeo adoptó en Lisboa el 19 de octubre el Tratado simplificado de Reforma, que es un nombre muy malo porque se ha hecho más complejo y no modifica la Constitución rechazada más que de forma marginal. En resumen, se intenta ponernos una venda en los ojos y convencernos de que este texto no tiene nada en común con el precedente, para evitar afrontar a los pueblos europeos con un referéndum.

Ustedes parecen decir que es un asunto demasiado serio para confiárselo a los pueblos. Bueno, nosotros pensamos exactamente lo contrario. En la medida en que este texto es un cortar y pegar de la Constitución Europea, merece que cada país organice un referéndum de ratificación, comenzando por Francia y los Países Bajos. Sólo un referéndum puede anular lo que ha decidido otro referéndum. Hoy, sin intentar ser partidista, lanzo una gran petición en mi propio país para que el presidente de la República Francesa, iniciador del minitratado europeo, regrese a su posición y proponga un referéndum.

Se trata del futuro de nuestras respectivas naciones, de su soberanía, de su independencia, de su identidad y de su libertad. No podemos confiar, por ejemplo, a un Alto Representante la responsabilidad de representarnos en el extranjero, como tampoco podemos ver cómo nuestro asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se cuestiona en nombre de la personalidad jurídica de la Unión Europea. Ni tampoco permitir que los magistrados de Luxemburgo desmantelen nuestro corpus jurídico y legislativo. Los cómplices de tal denegación de democracia cargarían con una pesada losa de responsabilidad ante la Historia.

 
  
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  Irena Belohorská (NI). - (SK) En la reunión de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada la semana pasada, se acordó un Tratado que debía adaptar las instituciones europeas a una situación nueva y mejorar los Tratados existentes. Puesto que la estructura actual de la Unión Europea es muy diferente de la de 1957, tenemos que adoptar un nuevo documento europeo, necesitamos normas nuevas que sean claras. Yo apoyo plenamente este proceso.

Para poder inspirar confianza, la Unión Europea debe garantizar a sus ciudadanos los derechos humanos y las libertades fundamentales, valores que se mencionan varias veces en el preámbulo y en los artículos del Tratado, y la Unión se fundamenta precisamente en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia e igualdad. Lamento profundamente que, aunque en el artículo 3 del nuevo Tratado manifestamos actuar estrictamente de conformidad con los principios de la Carta de las Naciones Unidas que protege los derechos humanos, al mismo tiempo nos neguemos a incluir la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea en el Tratado. La generalización es intencionada, porque no deseo señalar con el dedo a los Estados miembros que se niegan a expresar su opinión en este importante asunto. La Carta de los Derechos Fundamentales está ausente del Tratado, lo que lamento. ¿No respalda la Carta los derechos humanos, consagrados en las tradiciones constitucionales y comunes a todos los Estados miembros?

Creo que los diputados a este Parlamento ejercen actualmente una función muy importante en el proceso de reforma del Tratado; defienden las opiniones de los ciudadanos de Europa y deben actuar como catalizadores de consenso en ámbitos como los derechos humanos. Felicidades, señor Sócrates y señor Barroso.

 
  
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  Elmar Brok, Representante del Parlamento Europeo en la Conferencia Intergubernamental. − (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio, señor Presidente de la Comisión, Señorías, en la Presidencia alemana se logró elaborar un mandato y, en la Presidencia portuguesa, su aceptación y su aplicación. Quiero manifestarles mi agradecimiento por ello.

Debido a los debates de los últimos días sobre una serie de cuestiones menores, se ha pasado por alto que este Tratado constituye un avance en capacidad de actuación y democracia. Democracia porque el Parlamento Europeo cuenta ahora con el 95 % de la legislación en el procedimiento de codecisión, porque se ha suprimido la distinción entre gastos obligatorios y no obligatorios y existe pleno derecho en los ámbitos presupuestario y agrícola, el Parlamento Europeo tiene algo que decir en los tratados con terceros países y en las ratificaciones, el Parlamento Europeo elige al Presidente de la Comisión y, sin el Parlamento Europeo, la Comisión y los Altos Representantes no pueden tomar posesión de sus cargos.

Ocurre que la supresión del tercer pilar ha creado capacidad de actuación y democracia, y que, con los nuevos métodos de adopción de decisiones en el Consejo para ampliar la codecisión, ha mejorado la capacidad de actuación.

Ahora, la codecisión y la adopción de decisiones por mayoría cualificada son la norma desde el punto de vista jurídico. Esto supone una inversión de la situación, y tiene gran importancia. La Carta de los Derechos Fundamentales y la personalidad jurídica están ahí y, además, las líneas rojas del Reino Unido se han mantenido en su integridad porque, en estos ámbitos hay cláusulas de exención en las políticas jurídica e interna.

Todavía hay que aclarar determinados asuntos: las cuestiones asociadas con el artículo 24. Debemos luchar para garantizar que el Consejo no haga un mal uso de la transición de un Tratado al siguiente con respecto a la asignación de puestos, como los de Alto Representante, por ejemplo. Sólo podemos afirmar que hay 751 diputados al Parlamento Europeo, y no veo ningún puesto en el que haya diferencias de derechos de voto en este texto.

Además, debo afirmar que ahora tenemos que garantizar por todos los medios que se aplique este texto, que convirtamos la Constitución en realidad tal y como entendemos este Tratado. Señor Presidente, permítame un comentario. En 1994 recibí por primera vez una designación en nombre de esta Cámara —lo que agradezco— en el Grupo Westendorp. Ésta ha sido mi cuarta Conferencia Intergubernamental. Cuando comenzamos, no teníamos nada que decir como Parlamento. En este punto, me gustaría agradecer a Elisabeth Guigou, Dimitris Tsatsos, Klaus Hänsch e Íñigo Méndez de Vigo, además de a mis dos compañeros de la Conferencia Intergubernamental, su gran cooperación en estos trece años.

 
  
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  Presidente. − Reconocimiento también para esta continuidad en la labor de ampliar la competencia del Parlamento.

 
  
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  Enrique Barón Crespo, Representante del Parlamento Europeo en la Conferencia Intergubernamental. – (PT) Felicidades; el Presidente ha hecho honor a su apellido trabajando con pasión y razón para el éxito de la cumbre.

Representante del Parlamento Europeo en la Conferencia Intergubernamental. − (ES) Señor Presidente del Consejo, señor Presidente de la Comisión, señorías, puedo dar testimonio como presente al final de la Conferencia Intergubernamental —creo que es la primera vez que se ha admitido al Presidente y a los tres representantes en la Conferencia— y puedo decir que la Presidencia portuguesa ha escuchado al Parlamento Europeo: primero, recuperando a la ciudadanía, cosa que parecía imposible hasta mediados de septiembre, y en segundo lugar, dando un tratamiento digno a la Carta de los Derechos Fundamentales, cosa que también parecía imposible, y luego, reconociendo también esa ampliación, sustancial, del voto por mayoría.

Pero no sólo hemos conseguido cosas el Parlamento Europeo, las ha conseguido Europa, y les hemos ayudado. Ha empezado el Presidente su intervención hablando de Ioannina. Le desafío a que expliquemos a los europeos qué es el Protocolo sobre la declaración de Ioannina, y lo que más me ha sorprendido es que los Gobiernos han luchado muy poco en el Consejo para conseguir parar lo que sería introducir el compromiso de Luxemburgo en el Tratado, que sería su destrucción.

Lo mismo ocurre más o menos —y me dirijo al Presidente de la Comisión— con el tema del Alto Representante de Política Exterior. Ahí van a tener que trabajar mucho, porque el Parlamento va a defender sus derechos para poder conseguir una solución inteligente cuando el Tratado —y espero que sea así— entre en vigor, dado que habrá una serie de cargos muy interesantes que habrá que repartir y, desde luego, nosotros queremos seguir de una manera democrática este proceso.

Señor Presidente, concluyo, ha dicho el Presidente Sócrates que ha nacido el Tratado de Lisboa. Es una criatura todavía muy pequeña, espero que en diciembre todos firmen que quieren que crezca y, sobre todo, que todos actúen con lealtad recíproca y con solidaridad para que este Tratado de Lisboa se convierta en realidad.

 
  
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  Presidente. − Muchas gracias, señor Barón Crespo, por reconocer esta labor al igual que muchas otras anteriores.

 
  
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  Andrew Duff, Representante del Parlamento Europeo en la Conferencia Intergubernamental. − Señor Presidente, sin duda para 26 países el Tratado supone un gran paso adelante hacia la unidad europea y le hace sombra al Tratado de Maastricht en cuanto a importancia. Al Tratado le falta la sencillez de su último y lamentado predecesor, pero mantiene todas las reformas principales. En breve podrá verse, dentro y fuera de la Unión, una Unión más eficiente y democrática.

Pero en un país no es así. Los británicos parecen seguir intimidados por el éxito de la Unión Europea, y han intentado reducir, en la Conferencia Intergubernamental, el alcance y la solidez de las políticas comunes en el ámbito de los derechos fundamentales, la libertad, la seguridad y la justicia, así como en la política exterior y de seguridad común y la política de defensa. No está claro por qué se piensa que una estrategia de no cooperación como ésta favorece los intereses de los ciudadanos británicos. Y tampoco el señor Farage o el Partido Conservador ofrecen una solución alternativa o preferible. Deseo y confío en que esta extraña política idiosincrásica británica resulte ser lo más breve posible.

 
  
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  El Presidente. − Señor Duff, muchas gracias por el gran compromiso que ha contraído en relación con sus responsabilidades.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE).(PT) Señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Presidente de la Comisión, Señorías, la mejor forma de conmemorar el importante resultado alcanzado este fin de semana, gracias al mandato negociado durante la Presidencia alemana y al empeño productivo de la Presidencia portuguesa, a la que quiero saludar especialmente, es utilizar de forma eficaz los nuevos instrumentos institucionales y presentar sus mejores resultados.

Últimamente se ha venido diciendo a los ciudadanos europeos, con razón, que era necesario un nuevo marco institucional para adaptar la Europa de Niza a la Europa de la ampliación. Es hora de probar que la Europa reorganizada es capaz de cumplir su nueva misión.

Cincuenta años después de la firma del Tratado de Roma, la amenaza que planea sobre Europa no es ya la de la guerra o de la perpetuación de los muros de infortunio. El nuevo desafío es enfrentarse a un mundo global en el que cada vez hay más gente que consume y que produce, en el que las fronteras desaparecen y ningún país europeo tiene realmente una dimensión a escala mundial. Tenemos que afrontar los recelos de la globalización y de la revolución tecnológica y probar que Europa, fortalecida con el nuevo Tratado, es capaz de descubrir nuevos caminos y crear nueva riqueza. Pero ésta es también ocasión de pensar en nuevas soluciones a los nuevos problemas. La proximidad entre los ciudadanos y las estructuras comunitarias, que era más fácil de promover con seis, doce, o incluso quince miembros, es hoy el más difícil de los retos.

A medida que la Unión Europea se amplía, también el centro del poder se aleja de los ciudadanos. Ese efecto adverso es visible, entre otros, en el fin de las presidencias rotativas del Consejo o en el abandono del principio de un comisario por Estado miembro. Tenemos que compensar ese efecto negativo y el Parlamento Europeo es decisivo en esta tarea, para conseguir más transparencia y menos burocracia, más desarrollo y menos legislación innecesaria, más cooperación con los parlamentos nacionales y menos distancia de los ciudadanos, más cohesión y menos asimetrías. Libres de dudas sobre nuestra organización interna, seamos un símbolo de coraje y aceptemos los desafíos de los tiempos modernos. Es la capacidad de hacerlo juntos lo que debemos celebrar hoy.

 
  
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  Edite Estrela (PSE).(PT) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, señor Presidente de la Comisión, Señorías, satisfacción, alegría, éxito, victoria, son palabras que se han expresado hoy aquí, con propiedad, a propósito del Consejo informal de Lisboa. De hecho, antes de la medianoche del pasado día 18 de octubre se anunció el acuerdo sobre el nuevo Tratado. Fue un momento histórico.

En primer lugar, por los resultados alcanzados, aunque también por la celeridad del proceso. Tras poco más de dos meses de trabajo intenso y de negociación, fue posible obtener el consenso deseable el primer día de la Cumbre. Lo que es más, ese mismo día también se firmó un acuerdo con los interlocutores sociales de la Unión Europea, patronales y sindicatos, para la modernización del mercado de trabajo, paso importante para el nuevo ciclo de la Estrategia de Lisboa.

La Presidencia Portuguesa está de enhorabuena. Ha cumplido con reconocida competencia su principal prioridad: dotar a Europa de un nuevo Tratado, lo que ha sido una gran victoria. Europa ha salido del impasse de seis años y puede ahora dedicarse a lo que verdaderamente importa a los ciudadanos porque, como dijo Jean Monnet, no podemos detenernos si el mundo que nos rodea continúa en movimiento y la velocidad a la que gira el mundo no se compadece de la lentitud de la respuesta europea.

El 13 de diciembre se firmará el Tratado, y después se procederá al proceso de ratificación, que deberá ser rápido y sin problemas. Como portuguesa, quiero manifestar mi gran alegría porque, una vez más, el nombre de Lisboa queda indisolublemente ligado a un momento decisivo de la integración europea. Gracias, señor primer ministro Sócrates. Portugal tiene razones para darle las gracias, y también los europeos, gracias a su determinación y a su empeño. Europa ha salido del impasse. Muchas gracias, señor Primer Ministro.

 
  
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  Karin Riis-Jørgensen (ALDE).(DA) Señor Presidente, afortunadamente la Cumbre de Lisboa terminó bien. La Presidencia alemana realizó una labor preparatoria excelente, y la Presidencia portuguesa la completó de forma profesional. Lamentablemente, debo señalar que los intereses nacionales han vuelto a desempeñar un papel, algo definitivamente no apropiado para la cooperación europea. Ahora debemos tener poderes especiales para debatir el contenido en lugar del proceso. No obstante, por desgracia hemos visto tendencias deprimentes que sugieren que debatiremos más el proceso que el contenido. Pero, si queremos llegar a debatir el proceso, entonces me gustaría decir claramente que no necesitamos referendos para ratificar el Tratado. Sencillamente, los referendos no son la solución. ¡Dejemos que la democracia representativa haga su trabajo!

No es que tenga miedo al no, ¡al contrario! Es porque no es en absoluto adecuado separar las cuestiones de la UE de las elecciones parlamentarias nacionales. La Unión Europea es y seguirá siendo una parte completamente integral de la política nacional. Los referendos se utilizan para disparar contra los gobiernos en ejercicio y permiten a los demás partidos políticos evitar que se evalúen sus políticas comunitarias. Sin embargo, por supuesto que las políticas comunitarias de todos los partidos políticos serán evaluadas, y esto ocurrirá cuando vayamos a las urnas en las elecciones nacionales. No obstante, esto exige dos requisitos: en primer lugar, el que nosotros, el electorado, permitamos que la política comunitaria sea decisiva en nuestra elección de políticos nacionales y, en segundo lugar, el que los partidos políticos no utilicen los referendos para eludir su responsabilidad en relación con la Comunidad Europea. Por tanto, esperemos que tengan éxito los esfuerzos para garantizar que sea el contenido y no el proceso lo que tenga la mayor prioridad.

 
  
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  Konrad Szymański (UEN). - (PL) Señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Presidente de la Comisión, me alegra profundamente que el proceso de reforma del Tratado esté llegando a su fin. No porque los cambios propuestos reflejen plenamente mis convicciones en relación con la integración, a veces distan mucho de ello. Me alegro porque últimamente hemos estado dedicando demasiado tiempo y energía política a las instituciones.

Estoy convencido de que el éxito de la UE no es el resultado de la configuración institucional ni de la mecánica del poder. Es el resultado de la voluntad política y de una visión de futuro común. Espero que, una vez que la ratificación haya concluido, nada nos impida que participemos en una Europa de resultados, que asumamos más responsabilidad por la seguridad mundial, que tengamos efectos más activos en los países vecinos y, finalmente, que debatamos la ampliación de la UE, y que ganemos en términos de competencia, inversiones y crecimiento. Pese a lo que se ha venido diciendo en los siete últimos años, los cambios institucionales no constituyen una respuesta ni completa ni satisfactoria a estos problemas.

 
  
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  Johannes Voggenhuber (Verts/ALE). - (DE) Señor Presidente, por los muchos levantamientos de Europa, por las guerras de campesinos y por las revoluciones, todos conocemos la historia romántica en la que un fugitivo se esconde en un carro lleno de estiércol para cruzar la frontera y escapar de los esbirros de Richelieu y de los guardias del rey. Si al final lo consigue, su aspecto no es muy agradable, su olor tampoco, pero una vez lavado, puede decirse: ¡vive!

La Constitución ha seguido una senda similar. Los gobiernos la han sepultado en una mezcolanza de textos ilegibles e indescifrables, de exenciones, cláusulas, notas a pie, resoluciones y actas y, protegidos por ese estercolero, han llevado a la Constitución más allá del límite. Lo trágico del asunto es sencillamente que han puesto este tesoro de la Constitución fuera del alcance no de los esbirros del rey, sino del escrutinio de los ciudadanos.

He estado ahondando en esta intrincada masa de textos. Sí, conseguí encontrar las conquistas esenciales de la Constitución, a las que yo mismo he contribuido con mi trabajo durante más de diez años, y me considero bastante afortunado. No obstante, esta situación me angustia mucho. Además, obviamente, como pasa en este tipo de aventuras, cuando alguien ayudaba al fugitivo, se llevaba parte del tesoro. Del mismo modo he encontrado las manos de algunos gobiernos en este estercolero. Uno se ha asegurado otra exención, es decir, una parte de la Carta de los Derechos Fundamentales, una parte de los derechos del Parlamento, una parte de la protección de datos, etc. El tesoro llega, dañado, pero llega.

Hemos ganado una parte de Europa, hemos salvado una parte del futuro de Europa, pero no con los ciudadanos, sino sin ellos, no con los parlamentos, sino sin ellos, y esto constituye un gran peligro. Hemos ganado una parte de Europa, pero hemos resuelto la crisis de confianza de los ciudadanos de Europa. Por consiguiente, esta Cámara debe hacer frente a un enorme reto: volver a ganarse la confianza de los ciudadanos de Europa.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL).(PT) Señor Presidente, lamentamos que la Cumbre de Lisboa haya recuperado lo esencial del contenido de la denominada Constitución Europea, anteriormente rechazada en los referendos de Francia y los Países Bajos, procurando simultáneamente esquivar el necesario debate democrático y la consulta popular a través de la realización de referendos lo que, además de constituir una profunda falta de respeto por la democracia y por la voluntad soberanamente expresada, demuestra el miedo que tienen al voto de los ciudadanos frente a un Tratado que representa un salto cualitativo en el refuerzo del neoliberalismo, del federalismo y del militarismo, que mina cada vez más las conquistas económicas y sociales de los trabajadores y del pueblo.

No obstante, la lucha va a continuar, como reafirmaron los más de 200 000 participantes en la gran manifestación de Lisboa promovida por la CGPT también el 18 de octubre, la mayor de los veinte últimos años, y a la que los Presidentes del Consejo y de la Comisión, ambos portugueses, hacen aquí simbólicamente caso omiso. Es un registro que queda también para la historia de este Tratado.

 
  
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  Vladimír Železný (IND/DEM). - (CS) Señor Presidente, tras el fracaso de la Constitución, parecía que el principio de adopción democrática de decisiones había vuelto a imponerse dentro de la UE, al menos durante un tiempo. Nos equivocábamos. Con suma rapidez, la misma Constitución ha regresado a la mesa con otro título. Sus autores ni siquiera se han molestado en disimular el hecho de que se trata de la Constitución original en una forma ligeramente modificada con la intención de desoír la voluntad democrática que los ciudadanos expresaron en un referéndum.

El Tratado, que refuerza el papel de los funcionarios no electos de la Unión, reforzando así el déficit democrático, crea, entre otras cosas, 105 competencias legislativas y no legislativas de la UE. En 68 casos, sustituye el derecho de veto nacional por la decisión por mayoría. Subvierte las competencias nacionales en el ámbito de la política exterior. Entrega la adopción de decisiones en la Unión Europea a los grandes Estados miembros, especialmente a Alemania, a costa de los pequeños.

Una sencilla comparación muestra que es casi idéntico a la Constitución para un Estado federal europeo rechazada por los franceses y enterrada por los neerlandeses. La impertinencia con la que se ha devuelto a la mesa poniendo cara de póquer y ahora con un título orwelliano es asombrosa. En Lisboa ganó un nuevo tipo de nacionalismo utópico: el nacionalismo paneuropeo y de la Unión; nacionalismo sin bases históricas, nacionales y culturales reales, arraigado únicamente en los largos pasillos de las oficinas de Bruselas. El patriotismo del Berlaymont ha cantado victoria.

Los que representamos a países que han vivido durante casi medio siglo bajo el régimen totalitario comunista no nos dejamos sorprender fácilmente por nada. Se nos ha acostumbrado a la insolencia del poder y al desprecio a la voluntad del pueblo. Sin embargo, ni siquiera en el CAEM sufrimos jamás un engaño tan manifiesto como el que hoy impone la UE a los ciudadanos de los Estados miembros. Al menos, en el CAEM los intentos de este estilo se escondían detrás de los politburós del partido, pero eso pertenece al pasado.

Los ciudadanos quieren decidir por sí mismos si van a entregar sus derechos soberanos a un superestado europeo sin un marco democrático ni histórico. Por eso quiero ver un referéndum.

 
  
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  Luca Romagnoli (ITS).(IT) Señor Presidente, Señorías, en el Tratado de Reforma, que yo rechazo, hay vencedores y vencidos. Las reservas de Polonia e Italia sobre la nueva distribución de escaños en el Parlamento se resolvieron, salvo que Polonia está ganando otras batallas más importantes: ha obtenido la exención de la Carta de los Derechos Fundamentales, tendrá un abogado general en el Tribunal de Justicia y se beneficia con el mecanismo de Ioannina. Incluso Austria ha obtenido una victoria con la introducción de la posibilidad de limitar el acceso de los estudiantes extranjeros a las universidades del país.

Romano Prodi, antes de entrar en la reunión, proclamó que combatiría por no perder la paridad de siempre. Sale con la pérdida de la paridad con Francia, pero restaurando la paridad con el Reino Unido, presumiendo de la promesa de reconsiderar la distribución de los escaños en base a la ciudadanía a partir de 2014. Sin embargo, esto ya lo habíamos obtenido en el último Pleno de Bruselas.

Migajas de pan que se dan al perro por debajo de la mesa, eso es lo que ha aceptado el indolente Gobierno de Prodi, por el que casi tres millones de europeos de nacionalidad italiana son menos europeos que los paquistaníes, los indios, los kenianos y quienes tienen la suerte de trabajar y residir en el Reino Unido, o que los cameruneses en Francia que, aunque son ciudadanos no comunitarios, cuentan para la distribución de los escaños.

No podíamos haber esperado nada mejor del Gobierno italiano, apoyado por una izquierda comunista palurda y por un centro-izquierda embustero e hipócrita. Tenemos así otras buenas razones para no considerar nuestra la Europa de estos Tratados y para esperar poder celebrar pronto el De profundis del ridículo Gobierno de Prodi.

 
  
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  Jana Bobošíková (NI). - (CS) Señorías, tras una lectura detallada del Tratado de Lisboa, queda claro que los Jefes de Estado presentan cambios fundamentales a los documentos de la Unión.

El Tratado de Reforma reescribe literalmente los Tratados de la UE y los Tratados constitutivos de las Comunidades Europeas. Quiero destacar el hecho de que los cambios no sólo afectan a la influencia de los Estados en los procesos de la Unión, sino también a los propios principios fundamentales, sobre los que se estableció la UE hace cincuenta años. El Tratado de Reforma transfiere el principio de libre competencia del cuerpo principal del Tratado a los protocolos anejos al Tratado. Lo considero una bandera roja para todos los ciudadanos democráticos.

Señorías, si el proyecto de la Unión Europea quiere ser creíble, es necesario someter el Tratado de Reforma a referéndum en los Estados miembros. Los políticos han de dejar a un lado su arrogancia y su cómoda situación. Tienen que explicar la decisión adoptada en Lisboa a los ciudadanos y convencerlos. De lo contrario, la brecha entre los ciudadanos y la elite política continuará creciendo. No sólo pondrá en peligro la prosperidad; también profundizará el déficit democrático de la UE en su conjunto.

 
  
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  Timothy Kirkhope (PPE-DE). - Señor Presidente, doy las gracias al Primer Ministro por las declaraciones que ha realizado esta mañana, y aunque tomo nota de las decisiones de los Jefes de Gobierno, los ciudadanos británicos y el Partido Conservador británico han reiterado continuamente sus preocupaciones acerca de la Constitución y del Tratado de Reforma, que es muy similar.

El Primer Ministro británico ha dicho que el Tratado de Reforma no es la Constitución. Sus colegas dirigentes han discrepado al respecto. Nos ha dicho que las llamadas «líneas rojas» del Reino Unido están garantizadas. Como la mayoría de ciudadanos británicos, no llego a entender ni a creer a nuestro Primer Ministro en este asunto. Se trata de una cuestión de confianza. Nuestro Primer Ministro se comprometió a celebrar un referendo: un compromiso incluido en un programa electoral hace dos años. Por lo tanto, un referendo sobre este Tratado no sólo es políticamente necesario sino que también representa un imperativo moral.

El pasado fin de semana, el Primer Ministro irlandés afirmó lo siguiente con respecto a posibles referendos: «¿Por qué no deja que su gente exprese su opinión? Creo que es triste ver a tantos países que evitan darle a su gente una oportunidad».

Hace varios días, Gordon Brown dijo que este Tratado marcará el fin de la reforma institucional de la Unión Europea para el próximo decenio. Sin embargo, en los últimos quince años ha habido cuatro tratados que abordaban la reforma, y dudo de si podemos oponernos a la urgencia de realizar más cambios institucionales. Por ejemplo, la cláusula que establece un posible aumento de competencias permitiría eliminar otros vetos nacionales.

Por otra parte, la visión Conservadora de Europa se centra en los tres ámbitos clave de la competitividad global, el cambio climático global y la pobreza global. Felicito al Presidente Barroso en particular por su determinación, en cualquier caso, en la consecución de estos objetivos. No obstante, dichos objetivos pueden abordarse con voluntad política y no necesitan este Tratado. Deberíamos hacer memoria sobre lo que decía la Declaración de Laeken. Decía que la Unión tiene que hacerse más democrática, más transparente y más eficaz, pero también hacía un llamamiento para que lográsemos una mayor participación de los ciudadanos y no nos limitásemos a comunicarles nuestras decisiones. La pregunta de hoy es: ¿Responde el Tratado a las exigencias de Laeken? Laeken formulaba las preguntas adecuadas. ¿Hemos dado las respuestas adecuadas?

 
  
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  Poul Nyrup Rasmussen (PSE). - Señor Presidente, quisiera decirle al Presidente en ejercicio del Consejo lo siguiente: Qué cumbre tan maravillosa. Nunca dudé de que lo conseguiría, pero una cosa es no dudar y otra distinta es hacerlo, y usted lo ha hecho. Felicidades.

No sé si el resto de sus Señorías lo saben: es una especie de hito para la historia. El primer día conseguimos un nuevo Tratado para el mundo real. Sé que los maximalistas presentes no lo consideran el tratado más bonito que han tenido, pero el mundo real no es el mundo más bonito que se puede tener. Lo que hace falta es un tratado eficaz, un tratado que incluya valores claros, y ahí está.

El segundo día obtuvimos una dirección —el primer día un tratado y el segundo una dirección— que trata de lo que los ciudadanos desean que hagamos: el mundo real. Lo que se dijo el segundo día fue que queremos una Europa que lidere la globalización para humanizarla, para que sea más inclusiva y para que se base en nuestros valores sociales coherentes. Lo que se dijo fue que el proceso de Lisboa no es un proceso para unos cuantos, sino la directriz que guía la dirección exterior de la Unión Europea, que dice que no se trata únicamente de ser la potencia económica más fuerte del mundo, sino que también se trata de entender que el mundo sólo podrá ser más cohesivo si se basa en una economía de mercado social.

Es ese aspecto el que quiero subrayar hoy. Quiero darle las gracias a la Presidencia, no solo por el primer día, sino también por el segundo, porque la conclusión del segundo día fue que esta Unión Europea no trata de sociedades de mercado. Trata de economías de mercado sociales, lo cual significa que estamos a la cabeza de la unión de las cuestiones sociales con la competitividad económica. Bien hecho, señor Presidente en ejercicio —y amigo, si me lo permite— porque ello me da pie para lanzar mi tercer y último mensaje.

Concedámosle a la Presidencia portuguesa su última cumbre en el mes de diciembre: no solo para que sea una Presidencia portuguesa la que firme oficialmente el Tratado, sino también para que confirmemos que el Proceso de Lisboa ha arrojado un resultado satisfactorio. Así que vamos allá. Sigamos adelante. Es lo que los ciudadanos esperan de nosotros.

 
  
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  Marielle De Sarnez (ALDE). – (FR) Señor Presidente, la Unión Europea va a tener un nuevo Tratado. Evidentemente, pueden expresarse algunos lamentos: lamentos por el abandono de los símbolos de la Unión Europea en el texto; lamentos por las exenciones obtenidas por algunos países, especialmente en relación con la Carta; y, por último, lamentos por la complejidad del Tratado, por la que solicito un texto consolidado para que los ciudadanos europeos puedan intentar comprenderlo. Eso sería bueno.

Pero da igual, este Tratado nos dará los medios para relanzar Europa, siempre que queramos hacerlo. Con este texto, la Unión Europea se dotará de las herramientas que le permitirán continuar su integración, y ampliar y profundizar sus políticas comunes. Ahora, Europa podrá avanzar en materia de energía, de cambio climático, de política de inmigración, de lucha contra el terrorismo, de coordinación económica, de política exterior o de defensa, y de política de desarrollo.

Será únicamente una cuestión de voluntad política. Nadie más podrá valerse del pretexto de que faltan medios institucionales de actuación. Ahora, todos deberán asumir sus responsabilidades y, dicho esto, aparte de nuestras instituciones, pienso particularmente en los Estados miembros. Es una buena noticia para Europa, y espero que sea una buena noticia para sus ciudadanos.

 
  
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  Mirosław Mariusz Piotrowski (UEN). - (PL) Señor Presidente, al contrario que las críticas agoreras e infundadas que Polonia ha vertido en debates celebrados recientemente en esta Cámara, especialmente en boca del líder del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, la Cumbre de Lisboa se ha destapado como compromiso diplomático. Tanto la Unión Europea como las autoridades polacas percibieron el potencial de llegar a un acuerdo. La parte de la UE mostró aprecio a la importancia y el potencial de Polonia incrementando el número de abogados generales en el Tribunal de Justicia y también manteniendo la cláusula de Ioannina.

Esperemos que el compromiso alcanzado en la cumbre sea sólo una introducción a la consulta con los pueblos de Europa. El proyecto de Tratado de Reforma de la UE es, a fin de cuentas, un documento demasiado importante para pasar clandestinamente por las salas de reuniones políticas. No olvidemos que la antigua versión de este Tratado murió en dos referendos de dos Estados miembros. Si, de nuevo, no dejamos que el público opine sobre el futuro de la UE, no sólo estaríamos infringiendo uno de los valores fundamentales de la Unión, sino que también estaríamos aportando pruebas claras de que los políticos en el gobierno temen a la voz de su propio electorado. Que los dictadores de la democracia permitan que el público exprese su voluntad por sí mismo en relación con la visión futura de la Unión Europea.

 
  
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  Ian Hudghton (Verts/ALE). - Señor Presidente, represento a Escocia. Mi partido, el SNP, forma el nuevo Gobierno de Escocia, y creo que demostrará ser más constructivo con respecto a la participación en la Unión Europea de lo que lo han sido los Gobiernos del Reino Unido.

Asumo la necesidad de reformar los Tratados y de crear una gobernanza más abierta, democrática, eficaz y responsable. En principio, apoyo la ampliación de la votación por mayoría cualificada y la codecisión con el Parlamento Europeo, pero la propia diversidad a la que se ha referido con mucha razón el señor Barroso siempre conllevará la promoción de los intereses nacionales. No debemos perder el contacto con nuestras comunidades locales pisoteando sus intereses o pareciendo hacerlo.

Para Escocia existe un miedo muy real de que la inclusión de la política pesquera común, como competencia exclusiva de los Tratados, únicamente obstruya, de principio a fin, la reforma de la gestión pesquera que considero necesaria. Lamentablemente, aunque no sorprendentemente, el Gobierno del Reino Unido no planteó esta cuestión durante la cumbre. Una vez más, los intereses clave de Escocia han sido ignorados por un Gobierno del Reino Unido.

 
  
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  Koenraad Dillen (ITS).(NL) Señor Presidente, la Constitución ha muerto. ¡Viva la Constitución! ¿De qué otra forma podemos describir los acontecimientos de Lisboa? Todos estamos de acuerdo en que este Tratado de Reforma es un mero clon de la Constitución rechazada por los franceses y los neerlandeses; un clon que, como dijo Valéry Giscard d’Estaing, es aún menos inteligible que el original. Después de todo, los referendos han de evitarse a toda costa, eso nos dicen.

En realidad, hay una diferencia fundamental en comparación con 2005. Esta vez, los franceses, los neerlandeses y otros pueblos europeos no tienen la posibilidad de expresar su opinión. Encontramos una muestra de este desdén por la democracia en las declaraciones de la comisaria Wallström, que siempre tiene tanto que decir sobre reducir la brecha entre Europa y el ciudadano. Insta a los parlamentos nacionales a ratificar este texto lo antes posible.

Ahora bien, el respeto genuino por la democracia exige que los ciudadanos de todos los Estados miembros puedan expresar sus opiniones sobre el Tratado, texto que, en numerosos aspectos, mina la soberanía de los Estados nación aún más de lo que sucede en la actualidad. Sus responsables no deberían quejarse si este temor al ciudadano vuelve a tornarse contra la Europa oficial en las elecciones europeas posteriores.

 
  
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  Hans-Peter Martin (NI). - (DE) Señor Presidente, Señores, ciertamente no lo están pasando bien en estos momentos. En los países en los que se prometieron referendos, como el Reino Unido o mi país, Austria, se da una imagen del Tratado como si no fuese más que un detalle nimio, una continuación de algo. En otros países, como Alemania, se habla de reorganización total de la Comunidad y de avance histórico. ¿Qué posibilidad es la cierta?

Creo que, en esta ocasión, debemos recordar de nuevo las palabras y claras sentencias del antiguo Presidente de la Alemania Occidental, Roman Herzog, que, después de todo, fue Presidente de la Convención encargada de elaborar la Carta de los Derechos Fundamentales y que dijo que la democracia está siendo socavada por la Constitución de la UE. Ahora la tenemos en la forma modificada del Tratado de Reforma.

Si no desean que se produzca esa socavación, si no desean que se estrangule la democracia, tengan al menos la decencia política de permitir los referendos, como se hizo en el pasado —para la Constitución de la UE— incluso en España y en Luxemburgo.

 
  
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  Marianne Thyssen (PPE-DE).(NL) Señor Presidente, señor Presidente de la Comisión, señor Presidente en ejercicio del Consejo, Señorías, viendo los cambios que el Tratado de Reforma realiza en ámbitos como la migración, la agricultura, la policía y la justicia, y las decisiones sobre el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, la Carta de los Derechos Fundamentales, la zona del euro y la economía social de mercado —que por primera vez pasa a ser un objetivo— y también sobre la solidaridad intergubernamental en materia de energía, me parece que este Tratado se basa en los resultados de la Convención y de la Cumbre de junio, y nos da más peso y mucha más democracia como instituciones políticas. A partir de ahora, la Unión estará mejor equipada para proporcionar las respuestas que se esperan de ella, tanto interna como externamente.

Sobre este último aspecto, deseo felicitar a la Presidencia del Consejo por su programación del orden del día. Presidente en ejercicio, al dejar que su cumbre no sólo decidiese sobre el Tratado, sino que también intercambiase ideas sobre el verdadero problema de nuestra generación —la globalización— nos ha enviado una importante señal. Cuando todo está dicho y hecho, no son las instituciones —ombliguismo institucional— sino sus políticas lo que importa.

Esto me lleva a plantear una pregunta al Presidente de la Comisión. ¿Piensan ustedes que es posible elaborar políticas verdaderamente audaces en el período comprendido entre este momento y la ratificación definitiva del Tratado, o la ratificación les hace temer que no pueden ofender a los ciudadanos y deben limitarse a asuntos «no comprometedores»? En otras palabras, ¿puede continuar en 2008 la Europa de proyectos específicos?

Por último, otras dos breves preguntas al Consejo. Presidente en ejercicio, ¿ha pedido a los Jefes de Estado o de Gobierno un compromiso político personal con la conclusión satisfactoria del proceso de ratificación en sus respectivos países? Espero y deseo que así sea. En segundo lugar, ¿cuándo aparecerá un texto coordinado de estos Tratados? A fin de cuentas, un tratado que incluye los objetivos de transparencia y simplificación debe ser legible, aunque sólo sea por respeto a los ciudadanos. Gracias, señor Presidente, y gracias por anticipado al Presidente en ejercicio y al Presidente de la Comisión por sus respuestas a mis preguntas.

 
  
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  Jo Leinen (PSE). - (DE) Señor Presidente, tenemos la Estrategia de Lisboa y esperemos que ahora tengamos también el Tratado de Lisboa, y que ambos hagan que Europa progrese. Este Parlamento, especialmente su Comisión de Asuntos Constitucionales, lleva años luchando y trabajando por un nuevo Tratado europeo. Es verdad que no hemos conseguido la Constitución, pero sí decimos que este Tratado de Reforma representa progreso en todos los sentidos. No hay ningún punto en el que nos quedemos por detrás de Niza. Todo va hacia adelante y avanza en la Unión de veintisiete. También es necesario que se lo digamos a los ciudadanos de fuera.

Los ganadores del nuevo Tratado son los ciudadanos de Europa. Hay diversas formas de participación directa e indirecta en la política europea, y estamos en situación de resolver los mayores problemas mencionados aquí de forma más rápida y más eficaz. También ganan las cámaras de los ciudadanos en Europa, los parlamentos nacionales y esta cámara de los ciudadanos europeos, este Parlamento. Por tanto, no se socava la democracia —como se acaba de decir, lo cual no tiene ningún sentido— sino que se trata de la culminación de la democracia europea, que efectivamente podemos alcanzar con este Tratado.

Éste ha sido el cuarto acuerdo. Espero que sea la última vez que los Estados miembros tengan que reunirse para ello. Toda la fuerza debe invertirse ahora en la ratificación. Espero que ningún país diga que no. Tal vez sea la última oportunidad para este Tratado. Un no llevaría al aislamiento, si no a la autoexclusión de ese país. Esperemos que no suceda. Todas las fuerzas han de canalizarse hacia la ratificación, para que tengamos este Tratado para 2009.

 
  
  

PRESIDE: MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Vicepresidente

 
  
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  Lapo Pistelli (ALDE).(IT) Señor Presidente, Señorías, en un muro del metro de Milán había una pintada muy humorística y cínica, que decía: «el futuro ya no es lo que era», un poco como el tiempo o la comida.

Vivimos en un tiempo en el que las jóvenes generaciones ya no están convencidas de que el futuro será mejor, como pensaban sus padres. De hecho, a menudo oímos que la gente dice que «Europa ya no es lo que era». Se está organizando en nuestro continente, está creciendo, un pensamiento soberanista, nacionalista y antieuropeo, y hemos oído algunos ejemplos esta mañana en esta Cámara.

Creo que el resultado de Lisboa es importante, aunque más por la rapidez con la que se ha decidido, que envía una señal positiva a la opinión pública, que por su contenido, puesto que todavía hay demasiadas exclusiones, cláusulas y complicaciones. No obstante, el Parlamento, la Comisión y el Consejo tienen ahora otros dieciocho meses para recuperar la opinión pública tras este período de crisis.

Todos, o al menos la mayoría, de quienes ocupamos esta Cámara, creemos que Europa es la solución a los temores de la globalización, y no la causa, y que somos más fuertes si afrontamos juntos la inmigración, el cambio climático, la innovación y la investigación. Esto es lo que pensamos la mayoría de los diputados al Parlamento Europeo. Ahora tenemos dieciocho meses en los que convencer, antes de las elecciones europeas, a los quinientos millones de ciudadanos que viven en Europa.

 
  
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  Mario Borghezio (UEN). – (IT) Señor Presidente, Señorías, la Cumbre de Lisboa obtuvo un solo resultado: distanciar todavía más a los ciudadanos de Europa de la Unión Europea, al tiempo que aumenta el espacio para los lobbies y los poderes tecnocráticos. Cada vez está más lejos la perspectiva por la que estamos luchando, la de una Europa de los pueblos, de las regiones. Incluso en nuestro Parlamento, ¿dónde están los corsos, las personas del Valle d'Aosta, los vascos, dónde están los separatistas bretones, los alsacianos?

En la distribución de escaños, es una vergüenza que nuestro país, representado por su acabado Primer Ministro, el señor Prodi, pierda en relación con Francia. No obstante, esto no fue suficiente para la inconsistencia del señor Prodi, que parecía en Lisboa Alicia en el País de las Maravillas, completamente perdido y mal informado. Gracias al señor Prodi, Italia quedó excluida de la declaración, de la declaración conjunta con la que Francia, Alemania y el Reino Unido pidieron justamente a Europa que actuase para evitar una repetición de la turbulencia financiera resultante de la crisis sub-prime estadounidense.

Según las declaraciones realizadas a la prensa sobre la crisis financiera mundial, el señor Prodi dijo que no veía la utilidad de la posición de Europa sobre los préstamos. Tal vez el antiguo consultor de Goldman Sachs y ex Presidente de la Comisión se comporte como un antiguo consultor de un banco multinacional a veces, pero no tiene la intención de ocuparse de las gravísimas consecuencias para las familias italianas —incluidas las del norte— agobiados por las deudas y que no llegan a fin de mes...

(El Presidente interrumpe al orador.)

 
  
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  Íñigo Méndez de Vigo (PPE-DE). - (ES) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, señor Presidente de la Comisión, ha dicho el portavoz de mi Grupo, el señor Daul, que el Grupo del Partido Popular Europeo está satisfecho, y lo está porque hemos salido de una situación de atolladero, pero no estamos felices. Y no lo estamos por el ambiente poco europeísta entre los Gobiernos, que contrasta con los sondeos a los que ha hecho referencia el Presidente Barroso respecto a la voluntad de los europeos, y también porque el Tratado de Lisboa al final contempla muchos trajes a medida de gobiernos que quieren más y más para ellos y menos y menos para Europa.

Usted se ha referido, señor Presidente del Consejo —y quiero felicitarle por el acuerdo al que ha llegado porque, insisto, me parece que el acuerdo es importante para salir del atolladero—, se ha referido a tres cuestiones que quiero resaltar.

Primero, a mí me parece muy importante hacer una proclamación solemne en esta Cámara de la Carta de los Derechos Fundamentales. No se hizo en Niza, se hizo de tapadillo. Hagámoslo ahora solemnemente, porque la Carta de los Derechos con opt-outs o sin opt-outs es el ADN de los europeos.

En segundo lugar, señor Presidente, a mí me preocupa la distribución de escaños en el Parlamento Europeo porque con lo que ustedes han aprobado se incumple un principio que está en el Tratado, que es el de la proporcionalidad regresiva. ¿Va a venir al Parlamento? Vamos a ver qué hacemos, pero sepan ustedes que no hay proporcionalidad regresiva con lo que ustedes han aprobado.

Y finalmente, el Alto Representante: me parece que es un buen acuerdo al que han llegado ustedes, pero creo que Presidente del Consejo, Alto Representante y Presidente de la Comisión constituyen un paquete. Y tendremos que hablar en este Parlamento de este paquete.

En suma, señor Presidente, creo que era Paul Valéry, quien era un gran poeta y, quizás por eso, un gran europeísta, el que escribió que un poema nunca se termina, sólo se abandona. La construcción europea nunca se termina. En este caso hemos abandonado, en aras del consenso, algunos de los avances del Tratado Constitucional, pero aquí estaremos para seguir luchando por ellos. Y lo haremos apoyados en una frase del preámbulo que, ironías de la vida, se ha salvado de la quema: la unión más estrecha entre los pueblos de Europa. Ése es nuestro objetivo, señor Presidente.

 
  
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  Jan Marinus Wiersma (PSE).(NL) Señor Presidente, los Países Bajos también compartían la sensación de alivio la mañana del sábado sobre el acuerdo alcanzado y, también por ello, creo que el Presidente en ejercicio del Consejo merece nuestro agradecimiento. El nuevo Tratado permite que la Unión Europea progrese. La Unión será más decisiva y democrática. La Unión Europea se ha recuperado y ya puede concentrarse plenamente en su labor fundamental: volver al trabajo con un programa que abarque desde el ulterior desarrollo de la Europa social hasta la mejora de la coordinación de la política exterior. Ésta es también la mejor forma de acercar a Europa a sus ciudadanos.

En mi país, los Países Bajos, se ha debatido intensamente sobre la naturaleza del Tratado que acaba de ser adoptado y sobre sus diferencias con el Tratado Constitucional que el país rechazó en referéndum. La conclusión fue que las diferencias son de tanto calado que no hace falta celebrar un segundo referéndum. El nuevo Tratado carece del carácter constitucional de la Constitución original, por lo que nosotros tampoco necesitamos otro referéndum. Nos limitaremos a ratificarlo a través del proceso parlamentario normal.

Las reformas que se han decidido cuentan con nuestro respaldo más incondicional, ya que suponen un progreso considerable —especialmente en relación con los derechos del Parlamento Europeo— sin alterar de manera fundamental el equilibrio entre los Estados miembros y las instituciones europeas. Una Unión más extensa necesita normas diferentes y más amplias. Ojalá que todos los Estados miembros impulsen la ratificación para que podamos comenzar a utilizar las nuevas normas en 2009, a fin de hacer extensivo el papel fundamental de la Unión a todos los ámbitos en los que los ciudadanos tienen puestas sus expectativas.

 
  
  

PRESIDE: HANS-GERT PÖTTERING
Presidente

 
  
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  Bronisław Geremek (ALDE). - (PL) Señor Presidente, me gustaría comenzar sumándome a las palabras de profunda gratitud a la Presidencia portuguesa. Se han logrado unos resultados considerablemente satisfactorios. La Unión Europea necesitaba una salida al sentimiento de derrota y fracaso, necesitaba una dimensión política y, gracias a la Presidencia portuguesa, la tiene.

Asimismo, considero de excepcional importancia que la Carta de los Derechos Fundamentales forme parte de esas decisiones, y me gustaría añadir que es la brújula, el instrumental, de Europa. No puedo ni imaginar cómo un país que desea formar parte de la Unión Europea podría, al mismo tiempo, disociarse de lo que constituye su fundamento moral, filosófico y político.

Mi compañero el señor Duff ha pronunciado palabras críticas sobre la posición del Gobierno británico, que exigía una exención. Yo me encuentro en mejor posición. El Gobierno polaco, que pidió una exención como resultado de una decisión adoptada por el pueblo polaco, deja el poder. Deseo expresar la profunda esperanza de que, tras la transición política que ha tenido lugar en mi país, y por lealtad a la tradición polaca de la solidaridad, Polonia respete plenamente la Carta de los Derechos Fundamentales. Polonia suscribirá plenamente la Carta de los Derechos Fundamentales, sin ninguna exención.

 
  
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  Alain Lamassoure (PPE-DE). - (FR) Señor Presidente, como portavoz del partido mayoritario francés, la UMP, felicito a la Presidencia portuguesa y me congratulo de este acuerdo sobre el texto del Tratado, que da a la Europa ampliada las normas que necesita para funcionar de forma efectiva y democrática.

Como coponente sobre la nueva composición del Parlamento Europeo, me congratulo asimismo del acuerdo del Consejo en relación con la propuesta votada por nuestro Parlamento el 11 de octubre. De esta forma, el Consejo ha validado la definición que habíamos dado de proporcionalidad degresiva, la traducción de este principio en cifras, el recurso a las cifras de Eurostat para evaluar las poblaciones que se tendrán en cuenta y la voluntad de encontrar un sistema más estable después de 2009.

El acuerdo del Consejo es más que un acuerdo al 100 %, es un acuerdo al 101 %, ya que el Consejo añade un escaño que se asignará a Italia, sin precisar la razón. Esto me lleva a realizar dos comentarios.

En primer lugar, como ha dicho usted, señor Presidente, todos los diputados al Parlamento Europeo mantendrán su derecho a voto, incluso el Presidente y el 73er italiano, contrariamente a un persistente rumor propagado por una parte de la prensa.

En segundo lugar, el 73er escaño, otorgado a Italia, parte del principio de proporcionalidad degresiva inscrito en el Tratado, propuesto por el Parlamento y aceptado por el Consejo. Por tanto, debemos velar por que la decisión de aplicar el artículo 9 a, sea irrebatible ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas y, por este motivo, los ponentes propondrán al Parlamento un borrador revisado que tenga en cuenta la voluntad del Consejo Europeo.

 
  
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  Presidente. − Mi sincero agradecimiento a usted también por el informe sobre la distribución de escaños, extensivas al señor Severin. Han realizado un gran trabajo, y hemos estado con ustedes durante el 99 % del camino.

 
  
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  Bernard Poignant (PSE) . – (FR) Señor Presidente, «nada es posible sin los hombres; nada es duradero sin las instituciones». Eso dijo Jean Monnet, y se aplica muy bien a nuestra situación.

Entonces, el Tratado, ¿es perfecto? ¡Por supuesto que no! Jean Monnet también nos da una respuesta. En relación con el Tratado de Roma, escribió: «No me preguntaba si el Tratado podía ser mejor. Correspondía a todo lo que era posible en el momento y con los conocimientos de la época». 1957-2007. ¿Estamos asumiendo el riesgo de volver a empezar? No, por supuesto que no. No habrá un tercer tratado. Con una crisis es suficiente. Dos son demasiadas. Vuelve a responder Jean Monnet: «Siempre he pensado que Europa se haría en las crisis y que sería la suma de las soluciones a esas crisis». Eso es el Tratado.

No obstante, obviamente no todo el mundo está de acuerdo, ya que nuestros amigos británicos tienen la costumbre de utilizar exenciones. Yo vivo en una península, por lo que entiendo a los insulares. Pero Jean Monnet lo vivió en 1951 con el carbón y el acero. No estaban interesados, se les ofreció, y después se sumaron. Acuérdense de Tony Blair. Firmó el Protocolo Social del Tratado de Maastricht. Seguro que encontraremos algún colega británico que firme la Carta de los Derechos Fundamentales un día de éstos. Tengamos paciencia, y cito a un diplomático chino que dijo un día: «Admiro la sabia lentitud de la construcción europea». Continuemos.

Por supuesto, me gustaría terminar felicitando a la Presidencia portuguesa y, como diputado francés, estoy orgulloso de mi Presidente portugués y las circunstancias quieren que ahora tengamos dos por el precio de uno.

 
  
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  Hartmut Nassauer (PPE-DE). - (DE) Señor Presidente, señoras y señores, la Unión Europea ha conseguido salir de una vez de su impasse constitucional. La nueva Unión Europea tendrá más capacidad de acción, será más democrática y transparente y podrá cumplir con sus obligaciones más satisfactoriamente, tanto en el ámbito de la Unión como en el resto del mundo. Eso está bien, y felicito a la Presidencia portuguesa por ello. Espero que no tengan inconveniente en que, como alemán, diga con orgullo que la Presidencia alemana del Consejo estuvo presente al principio del camino a Lisboa.

Todavía no se han resuelto todos los problemas. El absurdo episodio relativo al 751.er escaño y al derecho de voto del Presidente es la prueba de ello. El Consejo no está autorizado en absoluto para despojar a ningún diputado de su derecho de voto, sea cual fuere su posición. Menos mal que tanto el Presidente como los representantes del Parlamento se han apresurado a aclararlo en la Conferencia Intergubernamental.

Sin embargo, hay un problema en ese sentido. Se trata de la composición del Parlamento, que no se sabe a ciencia cierta cuál será a partir de 2014. Estoy convencido de que será cuestión de encontrar un sistema que determine y por el que se rija la composición del Parlamento, con arreglo a unos criterios objetivos y sin tener en cuenta ningún antojo político. No puede ser cierto que el Consejo reparta los escaños del Parlamento cual señor feudal. Tenemos que esforzarnos por conseguirlo antes de 2014.

La consolidación del principio de subsidiariedad constituye un avance importante, aunque puede que, hasta la fecha, no se haya reconocido debidamente. Se trata de un paso importantísimo, encaminado a hacer que los Parlamentos nacionales participen de la responsabilidad de la legislación europea en lo que respecta a la subsidiariedad. Presidente de la Comisión, la subsidiariedad y el hecho de exigirla no debilitan a la Comunidad, sino que la fortalecen. Eso también es algo que trataremos de conseguir en el futuro. Ruego a los Parlamentos nacionales que aprovechen al máximo estas nuevas oportunidades.

(Aplausos)

 
  
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  Richard Corbett (PSE). - Señor Presidente, yo también acojo con satisfacción este acuerdo, que a pesar de ciertas excentricidades como el escaño adicional para Italia, supone un paquete satisfactorio que merece ser ratificado y que hará que la Unión Europea funcione mejor a la vez que mejora su responsabilidad democrática.

Permítanme dedicar el minuto que me queda a insistir en el segundo aspecto. El señor Kirkhope acaba de preguntar si hemos respondido a las preguntas planteadas en Laeken acerca de hacer a la Unión Europea más responsable democráticamente y acercarla más a sus ciudadanos. Yo diría que no cabe duda de que hemos avanzado en esa dirección. Recordemos una cosa: cuando este Tratado entre en vigor, ninguna ley europea podrá aprobarse, en primer lugar, sin ser examinada previamente por todos los parlamentos nacionales, en segundo lugar, sin la aprobación del Consejo de Ministros, compuesto por ministros nacionales responsables ante los mismos parlamentos nacionales, y en tercer lugar, sin la aprobación de este Parlamento Europeo, cuyos diputados han sido elegidos directamente por los ciudadanos para abordar cuestiones europeas en el ámbito europeo.

Este grado de responsabilidad no existe en ninguna otra estructura internacional. Miren la Organización Mundial del Comercio. Miren el FMI. Miren el Banco Mundial. Miren la OCDE. No importa la institución que sea, ninguna entidad por encima del nivel del Estado nación tiene ese grado de responsabilidad democrática. Aquellos que se preocupan tanto por la responsabilidad democrática en las estructuras internacionales deberían centrarse en dichas instituciones y organizaciones. Deberíamos estar orgullosos de nuestros logros en nuestra Unión Europea democrática.

 
  
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  Bogdan Klich (PPE-DE). - (PL) Señor Presidente, en efecto, tenemos un nuevo Tratado, y eso ya es un motivo de satisfacción. Sin embargo, hay algo más importante: que sea un buen Tratado. Se trata de un buen Tratado, porque da respuesta a los desafíos a los que Europa se enfrenta en la actualidad.

Además, también obedece a los objetivos de obligado cumplimiento establecidos hace seis años en la Declaración de Laeken. En consonancia con esos objetivos, el Tratado establece y simplifica el marco institucional y el ordenamiento jurídico de la Unión, democratiza la Unión Europea, por ejemplo, reforzando la función legislativa de nuestro Parlamento, y acerca la Unión a sus ciudadanos, por ejemplo, mediante la participación ciudadana.

La cuestión es si la Unión tendrá más peso en el mundo y actuará con mayor eficacia de resultas del Tratado. No obstante, eso no depende exclusivamente de las instituciones establecidas o transformadas por el Tratado, sino, ante todo, de la voluntad política de los dirigentes de los Estados miembros. Si no hay voluntad política, la reforma institucional no servirá de nada. Quisiera apelar a la voluntad política de la Comunidad, tanto en el momento de la firma del Tratado como después de su ratificación, para que el Tratado no quede reducido a una ley desahuciada o un documento agonizante.

 
  
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  Adrian Severin (PSE). - Señor Presidente, el texto del Tratado de Reforma acordado en la Cumbre de Lisboa representa un claro avance, un paso adelante en la historia de la integración europea, que quisiera denominar unificación europea. Por ello, debe acogerse con satisfacción.

No obstante, por muy importante que pueda ser este paso, no es el último. A corto plazo es crucial que los 27 Estados miembros ratifiquen el Tratado. Ahora todo el mundo tiene que tener claro que no había un plan B y que no hay un plan C. Tras la ratificación, debemos continuar a medio y largo plazo con las reformas y políticas necesarias hasta lograr una reconciliación plena entre la historia y la geografía de Europa en el marco de la democracia transnacional europea.

En este momento de alivio también es crucial librarse de la demagogia y la hipocresía democrática y admitir que, en este mundo tan complejo, la gestión política necesita —más que nunca— una competencia profesional que no puede someterse a referendos. Debemos pedirle a la gente que decida, con un «sí» o con un «no», sobre principios y fundamentos, no sobre aspectos técnicos sofisticados y complicados compromisos. Por lo demás, debemos observar el principio del mandato no imperativo.

Por otra parte, también tenemos que admitir que el progreso que hoy celebramos se ha logrado gracias a la transparencia y a la sinceridad. La distancia existente entre los pueblos y nosotros, los líderes políticos, después de Lisboa sigue siendo, como mínimo, igual de grande que antes. Hasta que no reduzcamos esta distancia no podremos abrir las botellas de champán.

 
  
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  Jan Zahradil (PPE-DE). - (CS) Señor Presidente, como antiguo miembro de la Convención sobre el futuro de Europa, como el único diputado nacional que ha participado en las negociaciones y como opositor convencido de la Constitución desde el principio, me complace decir que el sentido común se ha impuesto en Lisboa, al menos hasta cierto punto.

La mera idea de una Constitución Europea ya era errónea desde el principio. Me alegro de que se haya desechado y celebro que mi país se contara entre los que contribuyeron a ello. La UE no es un Estado y nunca lo será; por eso, no puede tener una constitución. Debe cimentarse en un tratado intergubernamental, por el que los Estados miembros, los Estados nacionales, continúen siendo las piedras angulares de todo el proceso de integración europea.

En cuanto al contenido, a todos nos gustan algunos aspectos y nos disgustan otros. Por un lado, yo personalmente estoy encantado con la consolidación del papel de los Parlamentos y los ejecutivos nacionales, en virtud de la llamada cláusula de flexibilidad. Por otro, en cambio, no me agrada la limitación del derecho de veto de las naciones. Aunque, siendo realista, soy consciente de que hemos llegado al límite de lo posible.

No obstante, lo que sí me parece importante es el hecho de que, por primera vez en la historia de la UE, un concepto artificial elaborado en la mesa de negociación haya tenido que reelaborarse en cierta medida al chocar con la realidad. Por eso, confío en que la UE continuará demostrando en el futuro que puede apartarse de ciertas ideas que resultan inapropiadas, como, por ejemplo, —a mi parecer— el obsoleto modelo federalista de hace cincuenta años, y confío en que la UE podrá evolucionar hacia una auténtica organización intergubernamental descentralizada y flexible, capaz de hacer frente a los desafíos del siglo XXI.

No obstante, señor Presidente, espero que el Parlamento no caiga en la tentación de reavivar la ya enterrada idea de la constitución, porque lo único que demostraría es que vive en una torre de marfil.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE). - (PL) Señor Presidente, no pensaba que la semana pasada fuera a acabar de una manera tan satisfactoria.

En primer lugar, adoptamos un nuevo Tratado de Reforma en la Cumbre de Lisboa; un éxito rotundo, por el que felicito calurosamente al Primer Ministro José Sócrates, al Presidente Barroso y a todos nosotros. No hubo ninguna intención de vetarlo ni ningún otro debate sobre su forma definitiva con anterioridad a su adopción. En mi opinión, eso significa que la Unión Europea ha salido de su crisis institucional.

En segundo lugar, llegan buenas noticias de mi país; la sustitución del Gobierno antieuropeo y ultraderechista que se ha producido en los últimos días ha sido un éxito innegable. La posición del pueblo polaco confirma algo que he repetido en numerosas ocasiones; la mayoría de los polacos apoyan la integración europea, y los polacos desean que Polonia sea un socio y no un adversario de la Unión Europea.

Este tipo de acontecimientos infunden optimismo con respecto al futuro de nuestro proyecto europeo común. Creo que la Unión Europea está preparada para hacer frente a los retos del futuro y que, como bien ha señalado el señor Sócrates, ahora es una estructura más fuerte y más unida internamente, además de un socio con mucho más peso en las negociaciones y en las relaciones internacionales. Los cargos de Presidente en ejercicio del Consejo y Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común constituyen un arma poderosa que, de ser utilizada competentemente, podría reforzar positivamente la imagen de la Unión Europea.

Por otra parte, uno de los logros más importantes de este acuerdo es el hecho de que la Carta de los Derechos Fundamentales haya adquirido un carácter preceptivo. Espero que el nuevo Gobierno polaco revoque la decisión de excluir a los ciudadanos polacos de las disposiciones del capítulo IV de la Carta, titulado Solidaridad. Ese capítulo contiene unas disposiciones relativas a los derechos de los trabajadores y a los derechos sindicales que significan mucho para la izquierda polaca y europea.

 
  
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  Tunne Kelam (PPE-DE). - Señor Presidente, quisiera felicitar a la Presidencia portuguesa por un excelente resultado, dadas las circunstancias. Sin embargo, hay algo que debemos tener presente: el objetivo fundamental de la Convención sobre el Futuro de Europa, que es acercar las instituciones a los ciudadanos europeos, todavía no se ha logrado. Ahora contamos con los medios necesarios para aplicar nuestras políticas comunes europeas. Lo que necesitamos es determinación y voluntad política. Ahora todo gira en torno a la aplicación, y existen dos principios en los que debe basarse nuestra aplicación de este Tratado de Lisboa: en primer lugar, la subsidiariedad.

La definición de las competencias de la Unión Europea es, sin duda, un logro muy alentador, vinculado al papel y a la responsabilidad cada vez mayor de los parlamentos nacionales, puesto que nuestros ciudadanos deben percibir que la Comunidad Europea abordará los problemas de la Comunidad de manera eficaz, y al mismo tiempo se abstendrá de intervenir en sus vidas cuando no sea necesario.

El segundo principio tiene que ver con la solidaridad, que es un valor fundamental de la Comunidad Europea. Los acuerdos de proporcionalidad degresiva en la formación del futuro Parlamento Europeo son una clara expresión de dicha solidaridad, y lo aprecio. Otra prueba muy importante que deberá superar esta solidaridad será la creación de la política exterior común en materia de seguridad energética, tal como el Parlamento Europeo planteó el mes pasado, con la inclusión de un Alto Representante especial en materia de energía que trabaje a las órdenes del nuevo Alto Representante para Asuntos Exteriores.

Por último, quiero citar una bella expresión de solidaridad que se produjo cuando el pasado mes de mayo el Presidente Barroso le dijo a su homólogo ruso en Samara que, de acuerdo con el concepto de solidaridad de la Unión Europea, Polonia y Estonia son igual de importantes que Alemania y Portugal.

 
  
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  Jerzy Buzek (PPE-DE). - (PL) Señor Presidente, después de la Cumbre de Lisboa, el debate sobre el Tratado Europeo puede darse por zanjado, puesto que ahora nuestro objetivo principal es ratificar el Tratado lo antes y lo más eficientemente posible.

El Parlamento tiene un papel que desempeñar en ese sentido; tengan presente que, en virtud del Tratado, nuestra importancia es mayor que antes. Se han de considerar tres aspectos: la descripción de la función y el cometido del Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común y la cuestión de su elección, una decisión adoptada conjuntamente con el Consejo Europeo a partir del 1 de enero de 2009. Tenemos que prepararnos para esta codecisión en diversos ámbitos, fundamentalmente en los de la seguridad y la administración de justicia. En tercer lugar, debemos mantener un debate político con objeto de concretar los principios por los que se regirá la actuación del Consejo Europeo, especialmente en lo que se refiere a sus relaciones con el Parlamento Europeo.

No obstante, lo más importante es la ratificación, que depende, en gran medida, de nosotros, los diputados al Parlamento Europeo. Se llevará a cabo de diferentes formas en cada país. Debemos averiguar cómo convencer a los ciudadanos de que no sólo se trata de un éxito para la Unión y para los políticos, sino también, y sobre todo, para ellos. Ese es nuestro cometido principal, la ratificación. Gracias y enhorabuena.

 
  
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  José Sócrates, Presidente en ejercicio del Consejo. (PT) Señor Presidente, señoras y señores, me gustaría darles las gracias por el magnífico debate de la Cumbre y por el Tratado de Lisboa.

En primer lugar, opinen lo que opinen de este nuevo Tratado, lo que no pueden negar es que Europa es más fuerte como consecuencia del Tratado. El Tratado reafirma los valores europeos, los valores positivos sobre los que siempre se ha basado el proyecto de integración europea. El Tratado impulsa la economía europea y crea las condiciones necesarias para que Europa desempeñe mejor su papel en el mundo.

Como muchos han señalado, este Tratado hace que las Instituciones europeas y el mecanismo político de Europa sean más democráticos. El Tratado prepara a la Unión Europea de los veintisiete para una toma de decisiones más eficaz. Los partidarios de la democracia también son partidarios de que la democracia se considere un sistema que permite una toma de decisiones eficaz, y cualquiera que siga de cerca la política europea sabe que Europa necesitaba una toma de decisiones más eficaz.

Finalmente, quisiera pedirle a todo el que tenga dudas acerca del Tratado y de la capacidad de Europa que se dé cuenta de la realidad; el mundo ya ha sacado sus conclusiones con respecto al Tratado. Ahora Europa es más fuerte y está mejor preparada para dar respuesta a los desafíos mundiales y estratégicos, y, desde Lisboa, el mundo espera que Europa vuelva a asumir su papel en el mundo.

No, este Tratado nos hará progresar. Otros ya lo han dicho de Europa; no, no tengan dudas, dense cuenta de que somos más fuertes. Europa está más segura de sí misma desde el Acuerdo de Lisboa y ahora está en condiciones de adoptar una postura con respecto al futuro; puede pasar de una posición defensiva a una ofensiva.

Graham Watson ha sido tan amable de mencionar a Pessoa durante su intervención. Quisiera darle las gracias por ese detalle, dado que Pessoa es uno de nuestros grandes poetas, y me gustaría volver a citar a Pessoa, quien habló una vez de la «nostalgia del futuro». Como europeo, yo también soy un nostálgico del futuro y siento nostalgia de aquella época en que Europa debatía sobre el futuro y demostraba su liderazgo; siento nostalgia de aquellos tiempos y creo que el Tratado crea las condiciones necesarias para que Europa pueda hacerlo.

Con su venia, señor Presidente, me gustaría aclarar dos puntos. El primero es sobre el Presidente del Parlamento, para que los diputados sepan que a nadie se le ha pasado por la cabeza que el Consejo pudiera proponer que el Presidente del Parlamento perdiese el derecho de voto. Por supuesto que el Presidente mantendrá ese derecho; no sé de dónde ha surgido esa idea equivocada, pero lo que el Consejo ha decidido es que el Parlamento tendrá 751 diputados (750 más el Presidente). A continuación, quisiera señalar que la cuestión de la cláusula de Ioannina se ha resuelto, como siempre he dicho que se resolvería. Ioannina ha de ser una cláusula preceptiva, pero no debería incluirse en el Tratado, y la solución con que hemos dado, una declaración más un protocolo, está en plena consonancia con el mandato que hemos recibido.

Yo también quisiera elogiar a la anterior Presidencia, como siempre lo he hecho y como siempre lo hago. En todo el proceso del Tratado ha habido dos momentos decisivos. El primero tuvo lugar el pasado mes de octubre, cuando Angela Merkel decidió hacer del Tratado la principal prioridad de su Presidencia y de las futuras Presidencias. Esa decisión requería valor político y constituía un riesgo político. En aquel momento nadie creía que tuviera muchas posibilidades de éxito. Lo considero un momento decisivo, porque Europa necesitaba retomar la política, recuperar su valor político y volver a asumir riesgos políticos. El otro momento decisivo al que me refería antes tuvo lugar cuando, aprovechando la oportunidad del último Consejo, decidimos llegar a un acuerdo en octubre, en lugar de dejarlo para diciembre.

Por último, señor Presidente, quisiera terminar diciendo que no cabe duda de que hay muchas personas y muchos europeos que nunca han creído en Europa y que están tan insatisfechos con este Tratado como lo estarían con cualquier otro. No obstante, puede que haya algunas personas a las que les gustaría que el Tratado fuera distinto, y, con ellas, merece la pena mantener un diálogo para explicarles que, llegados a este punto, o se adoptaba este Tratado o permanecíamos en un estado de crisis institucional.

Creo que todo el que sea consciente de que un político no tiene que enfrentarse a fantasías sino a la realidad apoyará lo acordado en Lisboa. En cuanto a la ratificación, me gustaría aclarar que se trata de una cuestión que concierne a cada país. No obstante, lo que no puedo aceptar como demócrata es que los que abogan por los referendos nacionales lo hagan con el propósito de minar la democracia representativa, poniendo en tela de juicio la legitimidad de la ratificación parlamentaria.

(Aplausos)

Soy demócrata, y Europa es democrática, y, como somos demócratas, dejamos que cada país elija libremente el mejor método de ratificación.

Para acabar, señor Presidente, señoras y señores, sí, estoy muy orgulloso, sí, estoy muy satisfecho, y sí, me siento muy honrado de haber formado parte, junto con otras muchas personas, de un momento histórico y decisivo, el momento en que el Tratado de Lisboa vio la luz, porque ese momento hará progresar a Europa.

(Grandes aplausos)

 
  
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  Presidente. − Presidente en ejercicio del Consejo, yo también quisiera expresar mi sincero agradecimiento, concretamente al Ministro de Asuntos Exteriores, Luís Amado, y a Manuel Lobo Antunes, así como al Embajador Mendonça e Moura y al Servicio Jurídico, coordinado por Jean-Claude Pires.

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión. − Señor Presidente, la señora Thyssen ha formulado una pregunta concreta: ¿podemos avanzar de aquí a la ratificación final? Como he dicho, podemos ayudar a crear el ambiente político apropiado para facilitar la ratificación ofreciendo resultados a los ciudadanos europeos.

Sería un error frenar la obtención de resultados, y estaría en contra del recurso a la doble vía, central para la Comisión, que declaró que debemos resolver las cuestiones institucionales políticas al tiempo que ofrecemos resultados concretos a nuestros ciudadanos. Por el contrario, esta Comisión, y estoy seguro de que también este Parlamento, debería movilizarse —y podríamos movilizarnos más de manera conjunta— con respecto a la promoción de una Agenda europea de los ciudadanos.

La segunda cuestión tenía que ver con la comunicación y la democracia. La responsabilidad de comunicar el contenido de un tratado y explicarlo al público recae principalmente en las autoridades nacionales. No obstante, también es tarea de las instituciones europeas. Estoy de acuerdo con lo que ha dicho el señor Queiró sobre la importancia del papel del Parlamento Europeo en este asunto. En la Comisión estamos preparados para asumir nuestra responsabilidad, en estrecha cooperación con los Estados miembros y el Parlamento Europeo.

Estoy de acuerdo con las cuestiones suscitadas por el señor Kelam y el señor Nassauer en torno a la subsidiariedad. Es muy importante hacer hincapié en el valor añadido de este Tratado en el ámbito de la democracia. Hace a Europa más democrática y más responsable, y concede una importancia mayor a la subsidiariedad. La subsidiariedad es un modo de reforzar Europa y las instituciones europeas, no de debilitarlas, porque al trabajar cerca de los ciudadanos, éstos consiguen una mayor legitimidad y pueden tomar decisiones mejores.

También creo que, tal como ha señalado el señor Corbett, es apropiado que nuestra comunicación analice la nueva dimensión democrática. En la Unión Europa estamos orgullosos de contar con este tipo de sistema democrático. Siempre podemos mejorarlo, pero no existe otro lugar en el mundo donde exista una participación democrática de estas características en el ámbito transnacional como la Unión Europea.

En cuanto a la comunicación, también deberíamos dejar clara nuestra capacidad reforzada de actuar en nombre de los ciudadanos en ámbitos que atañen a sus preocupaciones, como la protección del clima, la energía y la inmigración. Se trata de preocupaciones específicas de nuestros ciudadanos, y estamos abordándolas. En el ámbito de la comunicación, también deberíamos hacer hincapié en la capacidad reforzada para actuar a escala internacional.

Por último, quiero subrayar un punto que ha aclarado el señor Poignant, y le agradezco que haya subrayado la importancia de Jean Monnet. Es cierto que éste no es un Tratado perfecto, pero a veces la gente dice que estamos abandonando los valores y el compromiso de los padres fundadores. Eso no es cierto. Estamos haciendo lo que Jean Monnet y muchos otros han dicho, que es construir paso a paso este proyecto común, y tenemos que hacerlo reconociendo que tenemos que comprometernos con nuestros ciudadanos y tenemos que realizar tareas concretas y ofrecer resultados concretos.

No cabe duda de que la Cumbre de Lisboa ha establecido el futuro programa de actuación de Europa, al concentrarse en el Tratado y las Instituciones, y el segundo día, al mostrar el camino hacia la globalización, y el modo en que podemos reforzar juntos nuestra capacidad de acción a fin de resolver los problemas que plantea la globalización. Por ello fue un gran éxito, y la Presidencia portuguesa, los Estados miembros, el Parlamento Europeo y la Comisión deberían celebrarlo y mirar al futuro con una confianza renovada.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. − Muchas gracias, señor Presidente de la Comisión. Este debate ha puesto de manifiesto que podemos tener fe en el futuro del continente europeo. Estaremos aún más entregados a la labor de labrarlo. Muchas gracias.

Se cierra el debate.

Declaraciones por escrito (artículo142)

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE-DE), por escrito. (FR) Para empezar, felicitaré a los dirigentes de los Estados miembros por el acuerdo histórico que han celebrado en Lisboa, con el que se pone fin a muchos años de incertidumbre institucional. Aplaudo el incesante despliegue de audacia, sabiduría y pragmatismo del Presidente francés Nicolas Sarkozy, así como la magnífica Presidencia alemana de Angela Merkel, que encarriló la agenda institucional en el primer semestre de 2007. Quisiera añadir a estas felicitaciones mi reconocimiento a la magnífica e ingente labor llevada a cabo por el presidente Valéry Giscard d’Estaing. Este acuerdo recoge los principales avances políticos del antiguo texto: una presidencia estable para la Unión Europea, una persona responsable de la diplomacia europea y un nuevo mecanismo de votación con una ampliación de la votación por mayoría cualificada, así como la consolidación de las competencias del Parlamento Europeo. Lamento que se hayan rechazado los símbolos de la Unión Europea (la bandera, el himno y el lema). El Tratado también tiene en cuenta el mensaje enviado por los ciudadanos franceses y neerlandeses, quienes rechazaron el anterior Tratado, puesto que ya no tiene el carácter de constitución que tenía el texto original y no establece, a nivel de los Tratados de la Unión Europea, ningún conjunto de políticas públicas europeas sujetas al funcionamiento actual de la democracia europea.

 
  
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  Alexandra Dobolyi (PSE), por escrito. (HU) Considero un gran paso el hecho de que los políticos que estuvieron presentes en Lisboa, conscientes de su responsabilidad y dejando de lado sus resentimientos históricos, llegaran a un acuerdo sobre un Tratado que ha tardado seis largos años en ver la luz y que no sólo determinará la futura fisonomía de Europa sino que también establecerá un marco para su buen funcionamiento.

Es importante que el proceso de ratificación del documento, cuya firma está prevista para el 13 de diciembre de este año, también marche sobre ruedas en los Estados miembros. Es esencial que el Parlamento Europeo continúe brindando su apoyo al Tratado de Reforma, y, en ese sentido, volvemos a señalar a los Estados miembros la importancia del proceso de ratificación.

Hungría siempre ha apoyado firmemente el proceso constitucional y siempre ha creído que, tarde o temprano, los Estados miembros adoptarían una postura común y lograrían llevar adelante el proceso de integración europea.

Como miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, creo que es importante recalcar que el documento adoptado puede contribuir favorablemente a una mayor eficacia de la política exterior de la Unión Europea y también puede potenciar su eficacia en la escena diplomática internacional. No obstante, no sólo se espera que el Tratado de Reforma comporte cambios en el ámbito de la política exterior, sino también en relación con otras tantas cuestiones fundamentales para el buen funcionamiento de la UE. Por ejemplo, brinda la posibilidad de que el nuevo Parlamento Europeo y la nueva Comisión Europea, que se constituirán en 2009, funcionen de una manera más eficaz, transparente y democrática.

Este éxito compartido ha requerido, ante todo, voluntad política para actuar conjuntamente; de modo que, en aras del éxito del proceso, no sólo debemos alegrarnos por el Tratado, sino también perseverar en nuestros esfuerzos conjuntos para garantizar que el proceso de ratificación se lleve a término de forma satisfactoria.

 
  
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  Jules Maaten (ALDE), por escrito.(NL) Demasiados obsequios se han tenido que entregar a puerta cerrada en Lisboa para poder alcanzar un acuerdo sobre el Tratado de Reforma. A Italia se le ha concedido un escaño más en el Parlamento Europeo y a Bulgaria, la forma cirílica de «evro»; Polonia podrá continuar bloqueando el proceso de toma de decisiones durante unos cuantos años, y Austria podrá abstenerse de admitir estudiantes alemanes en sus universidades. Este toma y daca resulta medieval y redunda en detrimento de nuestros esfuerzos para lograr una mayor transparencia en la Unión.

Así y todo, podemos estar contentos con que, por fin, después de tantos años de debates, hayamos alcanzado un acuerdo, puesto que este Tratado constituye un avance con respecto a la situación actual. No se trata del acuerdo más elegante, pero garantiza una Europa más democrática. Refuerza la influencia del Parlamento Europeo y los Parlamentos nacionales, de modo que los ciudadanos podrán ejercer una influencia directa mayor en la política, y satisface la necesidad de una política energética común y una política exterior común. El cumplimiento estricto de los criterios de Copenhague es imprescindible, y, por último, se garantiza una mayor responsabilidad democrática mediante la implantación de la «tarjeta naranja», que brinda a los Parlamentos nacionales la oportunidad de impugnar la legislación europea por razones de subsidiariedad.

 
  
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  Witold Tomczak (IND/DEM), por escrito. – (PL) La realidad del Tratado de Reforma es la misma que la de la Constitución Europea. Esos documentos transforman la organización internacional que constituye la Comunidad Europea y la unión de sus miembros, es decir, la Unión Europea, en un superestado continental y también reconocen ese superestado (mediante la adhesión al Convenio Europeo de Derechos Humanos de 1950, cuyas partes sólo pueden ser Estados). Ambos abren una nueva vía para la creación de un Derecho único europeo sin la participación de los Estados miembros (mediante la interpretación de la Carta de los Derechos Fundamentales por parte del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas). Podríamos pasar mucho tiempo enumerando ejemplos de igual importancia.

En este contexto, nos enfrentamos a la cuestión de la garantía de los derechos de los ciudadanos europeos del nuevo superestado, puesto que, hasta ahora, eran los Estados miembros los que garantizaban esos derechos a sus ciudadanos. Ese problema no se ha abordado en absoluto en el Tratado de Reforma. Teniendo en cuenta que los derechos de los ciudadanos no son otros que los derechos humanos aplicados al ámbito comunitario, el proyecto de establecer un superestado abre una crisis con relación a los derechos humanos en Europa.

Por lo tanto, debemos rechazar el Tratado de Reforma y ponernos a trabajar en serio en un sistema que garantice los derechos de los ciudadanos con arreglo a las condiciones de integración europea. Si no lo hacemos, correremos el riesgo de que el totalitarismo vuelva a arreciar en Europa.

 
  
  

PRESIDE: ALEJO VIDAL-QUADRAS
Vicepresidente

 

8. Orden del día
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  Presidente. − Señorías, con el acuerdo de los Grupos políticos, de conformidad con nuestro Reglamento, propongo las siguientes modificaciones del orden del día del periodo parcial de sesiones actual.

En primer lugar, propongo que se traslade al próximo período parcial de sesiones en Bruselas la votación sobre las propuestas de Resolución presentadas para cerrar el debate sobre la Cumbre Unión Europea-Rusia.

 
  
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  Graham Watson, en nombre del Grupo ALDE. Señor Presidente, me gustaría plantear una cuestión de orden con arreglo al artículo 166 del Reglamento y con referencia a los artículos 45, 77, 89, 113 y 155 del mismo. Ayer tomamos una decisión al efecto de que esta semana contaríamos con una resolución sobre la Cumbre Unión Europea-Rusia, y mi Grupo opina que debemos ceñirnos a ello. Me consta que se está intentando volver a votar esa decisión, pero espero que esta Cámara sea sensata y deseche un planteamiento tan cerril con respecto a la política.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. − ¿Hay alguna otra observación?

 
  
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  Hannes Swoboda, en nombre del Grupo del PSE. – (DE) Señor Presidente, esto también incumbe a los demás diputados. No se nos ha informado de esa solicitud. Ayer hubo un problema de comunicación en esta Cámara. El Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos y mi Grupo no fueron informados de esa petición. Por eso, nos parece asimismo que no se nos ha tenido muy en cuenta y nos hemos abstenido en la votación. Esta mañana, ambos —esto es, el diputado Joseph Daul y yo— hemos propuesto que esta resolución se elaborase con cuidado. Tomamos nota del deseo de una resolución y lo aceptamos con la condición de que la elaboremos con cuidado. Después de la Cumbre también tendremos toda la información disponible; de ahí el aplazamiento propuesto hasta después de la Cumbre.

 
  
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  Daniel Cohn-Bendit, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, no sé lo buenas que son las comunicaciones en los grandes Grupos. Siempre hemos dicho que deseábamos una resolución; los secretarios generales han sido informados de ello. Y hemos dicho que, si se pronunciaban en contra de ello, lo haríamos en la votación del lunes por la mañana, porque estamos en nuestro derecho. Siempre lo hemos dicho, y, si no se les ha informado de ello, no es nuestro problema, sino el suyo.

En cuanto al contenido, por ejemplo, en Rusia acaba de adoptarse en las últimas semanas una nueva ley contra los extremistas que restringe claramente la libertad de prensa y la libertad de opinión. Por lo tanto, queremos que la resolución se adopte antes de la Cumbre a fin de que la UE pueda utilizarla para definir nuestra posición con respecto a la situación de Rusia. Siempre podremos elaborar una resolución sobre los resultados con posterioridad a la Cumbre; pero, antes de la Cumbre, este Parlamento, que desea ser político, también debería adoptar por mayoría la libertad de expresión política para hacerle ver a la Rusia continental lo que opinamos de la libertad y de la democracia aquí, en el Parlamento Europeo.

(Aplausos)

 
  
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  Martin Schulz (PSE). - (DE) Señor Presidente, seguramente todos estaremos de acuerdo con eso. El señor Cohn-Bendit ha dicho precisamente lo que todos pensamos. Sin embargo, el Parlamento se rige por un Reglamento, no porque deseemos atormentar a nadie, sino porque los grandes Grupos con muchos más de 200 miembros también tienen ciertos problemas que tal vez a ustedes, en su Grupo más reducido, les afecten en menor medida, señor Cohn-Bendit; concretamente, que tenemos que poder consultarnos entre nosotros. Si sumo los miembros del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos y los de mi Grupo, hay muchos más de 450 diputados en esta Cámara que necesitan un poco de tiempo para realizar consultas.

Por lo tanto, yo propondría lo siguiente: a partir de ahora, la Comisión y el Consejo pueden encargarse de lo dicho aquí por el señor Cohn-Bendit, de hacer ver a Rusia que esta ley nos parece injusta y debería retirarse. Se trata, sin duda, de una manifestación de la voluntad de todo el Parlamento Europeo, que ya ha quedado clara a lo largo de este debate.

No obstante, una resolución que consta de 60-70 puntos también ha de poder debatirse un poco, y sólo así surtirá efecto. Por consiguiente, solicitamos el debate, el proyecto de resolución y la subsiguiente votación en la siguiente sesión. En realidad, se trata de un compromiso justo. Les ruego que lo suscriban.

 
  
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  Presidente. − Señorías, de conformidad con el Reglamento, el punto que ha planteado el señor Watson es correcto y está bien fundado en el Reglamento. Sin embargo, es evidente que existe una división de opiniones sobre esta cuestión.

De acuerdo con el Reglamento, lo vamos a solventar de la única forma que podemos, es decir, sobre la base de que la Cámara es soberana. Por tanto, voy a someterles a dos votaciones: en la primera votación vamos a votar si desean ustedes votar sobre esta cuestión. Si el resultado de esta votación es negativo, dejamos como está el orden del día y no habrá modificación. Si deciden ustedes que quieren votar, entonces votaremos sobre el punto, sobre si se pospone o no se pospone la votación de las propuestas de Resolución .

Por tanto, someto a votación la cuestión de saber si la Cámara desea pronunciarse sobre este asunto.

(El Parlamento decide pronunciarse sobre la cuestión.)

En consecuencia, ahora someto a votación la propuesta que les he presentado, es decir, el traslado al próximo período parcial de sesiones en Bruselas de la votación sobre las propuestas de Resolución en relación a la Cumbre Unión Europea-Rusia. Los que voten a favor votan a favor de trasladar esta votación al próximo período parcial de sesiones y los que voten en contra votan a favor de mantener el orden del día tal como está.

(El Parlamento aprueba la propuesta.)

En segundo lugar, les propongo que se inscriban directamente en las votaciones del próximo jueves a las 12.00 horas los dos siguientes informes, que actualmente están inscritos con debate el jueves entre las 15.00 y las 16.00 horas:

– el informe de Margie Sudre, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre la propuesta modificada de Reglamento del Consejo relativo a la celebración del Acuerdo de asociación en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de Madagascar (COM(2007)0428 – C6-0064/2007 – 2007/0006(CNS)), y

– el informe de Emanuel Jardim Fernandes, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre la propuesta de Reglamento del Consejo relativo a la celebración del Acuerdo de asociación en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de Mozambique (COM(2007)0472 – C6-0284/2007 – 2007/0170(CNS)).

Si no hay ninguna observación, procederemos a incluir directamente estas votaciones el próximo jueves en el turno de las 12.00 horas.

 
  
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  Christopher Beazley (PPE-DE). – Señor Presidente, también yo desearía plantear una cuestión de orden sobre la misma base jurídica que el señor Watson. Simplemente quiero subrayar que hemos celebrado un debate muy importante sobre el aumento de la democracia en el seno de la Unión Europea. Esta táctica, que parece que acaba de cosechar un éxito, demuestra que la democracia tiene que crecer todavía más, incluso en el seno de este Parlamento. Puedo afirmar —como miembro de un grupo mayoritario, el Grupo del PPE-DE, del que estoy sumamente orgulloso de ser miembro— que la culpa de la falta de una resolución se ha echado a otros grupos. Después averigüé que se trataba de un acuerdo entre los dos grupos mayoritarios. Obviamente, éste es un modo muy poco satisfactorio de proceder.

Acepto la decisión. Mi recomendación práctica a usted, señor Presidente, sería garantizar que el Presidente en ejercicio del Consejo y el Presidente de la Comisión presentan toda el acta literal del debate sobre la Cumbre Unión Europea-Rusia al Presidente Putin en la cumbre, y no después de la misma.

(Aplausos)

 
  
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  Margie Sudre (PPE-DE). – (FR) Señor Presidente, en cuanto a la inscripción de los informes sobre pesca, no sé si se trata de un error de interpretación, pero usted ha dicho que será con debate, y figuraba en el orden del día el jueves por la mañana. Será sin debate. Por lo tanto, creo que se trata de un error de interpretación.

 
  
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  Presidente. − Señorías, proponemos que se inscriban directamente en el turno de votaciones del próximo jueves a las 12.00 horas. Ahora están inscritos con debate el jueves entre las 15.00 y las 16.00 horas. Por lo tanto, proponemos que se inscriban en las votaciones del próximo jueves a las 12.00 horas, sin debate.

(El Parlamento aprueba la propuesta.)

 

9. Turno de votaciones
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  Presidente. − Pasamos ahora al turno de votaciones.

(Para los resultados y otros detalles de la votación: véase el acta.)

 

9.1. Acuerdo de Asociación CE/Chile (adhesión de Bulgaria y Rumanía) (votación)
  

- Recomendación: Helmuth Markov (A6-0361-2007)

 

9.2. Acuerdo de cooperación científica y tecnológica CE/Suiza (votación)
  

- Informe: Angelika Niebler (A6-0377/2007)

 

9.3. Protección comunitaria de obtenciones vegetales (votación)
  

- Informe: Neil Parish (A6-0373-2007)

 

9.4. Ratificación por parte de Eslovenia del Protocolo por el que se modifica el Convenio de París acerca de la responsabilidad civil en materia de energía nuclear (votación)
  

- Recomendación: Giuseppe Gargani (A6-0369-2007)

 

9.5. Aprobación de la primera y segunda enmiendas al Convenio de la CEPE/NU sobre la evaluación del impacto en el medio ambiente en un contexto transfronterizo (votación)
  

- Informe: Miroslav Ouzký (A6-0395-2007)

 

9.6. Adhesión de Bulgaria y Rumanía al Convenio relativo a la protección de los intereses financieros de las Comunidades Europeas (votación)
  

- Informe: Jean-Marie Cavada (A6-0360-2007)

 

9.7. Infraestructura de comunicación para el entorno del Sistema de Información de Schengen (SIS) (Decisión) (votación)
  

- Informe: Carlos Coelho (A6-0357-2007)

 
  
  

- Antes de la votación:

 
  
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  Carlos Coelho (PPE-DE), ponente. – (PT) Señor Presidente, como vamos atrasados, me limitaré a hacer tres observaciones breves. En primer lugar, el Parlamento lamenta el retraso del SIS II. En segundo lugar, el Parlamento se enfrenta a una situación de emergencia, porque, si no tomamos una decisión ahora, cabe la posibilidad de que los Estados miembros tengan que volver a establecer las fronteras interiores, y eso resulta inadmisible. En tercer lugar, el Parlamento prefiere la solución técnica de ampliar el acuerdo con SISNET y considera que la solución alternativa del acuerdo con s-Testa es desfavorable desde el punto de vista económico; aunque, lamentablemente, debemos tener en cuenta ambas opciones a fin de impedir un levantamiento de fronteras que nadie desea.

 

9.8. Movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (votación)
  

- Informe: Reimer Böge (A6-0378/2007)

 

9.9. Directiva Marco sobre el uso sostenible de los plaguicidas (votación)
  

- Informe: Christa Klaß (A6-0347-2007)

 
  
  

- Antes de la votación:

 
  
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  Christopher Heaton-Harris (PPE-DE). - Señor Presidente, deseo plantear una cuestión de orden con arreglo al artículo 166 del Reglamento, en referencia al artículo 37, apartado 1, del mismo.

El artículo 37, apartado 1, trata de la información y el acceso del Parlamento a los documentos. En el período previo a esta votación sobre los plaguicidas, muchas de sus Señorías, si no todas, presentes en esta Cámara han sido bombardeadas con correos electrónicos que nos invitaban a votar a favor de enmiendas que van incluso más allá de lo que la Comisión nos pedía. Estos correos electrónicos proceden de una organización llamada Pesticide Watch, cuyas organizaciones constitutivas recibieron ingentes cantidades de financiación de la Comisión Europea: de hecho, parte de los 11,7 millones de euros que gastaron en los dos últimos años con arreglo a la línea presupuestaria relativa al programa de acción comunitaria que promocionaba las organizaciones no gubernamentales (ONG) activas principalmente en el ámbito de la protección medioambiental y en el programa Life+.

De conformidad con artículo 37, apartado 1, del Reglamento, quisiera solicitar la información intercambiada entre la Comisión y estas ONG, que nos han estado presionando a todos con respecto a estas cuestiones. Sin duda, la presión ejercida por estos grupos a sueldo ha ocasionado un incremento del número de correos electrónicos que reciben los diputados al Parlamento Europeo, pero no está bien que una Dirección General de la Comisión utilice grandes cantidades del dinero de los contribuyentes y abuse del papel de las ONG para intentar cambiar las opiniones de los diputados al Parlamento y de su liderazgo en este asunto.

(Grandes aplausos de la derecha)

 
  
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  Presidente. − Señor Heaton-Harris, transmitiremos su observación.

 

9.10. Comercialización de productos fitosanitarios (votación)
  

- Informe: Hiltrud Breyer (A6-0359/2007)

 
  
  

- Después de la votación de la enmienda 243:

 
  
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  Graham Booth (IND/DEM). - Señor Presidente, desearía plantear una cuestión de orden para decir que se trata de un absoluto fiasco y debemos proceder a la votación completa por procedimiento electrónico. ¡Esto es ridículo!

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. − Mire, señor Booth, de fiasco nada. Aquí estamos cometiendo errores que, en una votación de esta longitud, estadísticamente son normales. Lo que es ridículo son intervenciones como la suya.

(Aplausos)

- Antes de la votación de la resolución legislativa:

 
  
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  Edward McMillan-Scott (PPE-DE). - Señor Presidente, también yo deseo plantear una cuestión de orden para manifestar que no quiero alargar las cosas, y usted es demasiado amable para decirlo, pero hay un artículo que permite que el Presidente, cuando se le presenta una votación tan prolija —ocho páginas con treinta votaciones por separado—, someta al arbitrio de la Cámara la devolución del informe a la comisión en cuestión para que se racionalice y se vuelva a presentar. Creo que deberíamos aplicar ese artículo con más frecuencia.

(Aplausos)

 
  
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  Hannes Swoboda, en nombre del Grupo del PSE. – (DE) Señor Presidente, ha hecho un excelente trabajo y se ha ganado una buena comida, al igual que nosotros. Deberíamos aplazar el turno de votaciones hasta mañana.

 
  
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  Joseph Daul, en nombre del Grupo del PPE-DE.(FR) Señor Presidente, son las dos de la tarde, deberíamos interrumpir el turno de votaciones. Lamento mucho, muchísimo, que un informe como éste haya llegado al Pleno. Sugiero que la próxima vez se elabore más concienzudamente en la comisión y que, en el futuro, se revise el Reglamento, en el marco del proyecto de reforma del Parlamento. No podemos seguir trabajando así.

(Aplausos)

 
  
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  Daniel Cohn-Bendit (Verts/ALE). - (FR) Señor Presidente, creo que su Señoría tiene bastante razón en lo que ha dicho, pero debería haber reconocido que ha sido su Grupo el que no ha respetado el trabajo en la comisión y hoy ha presentado todas las enmiendas aquí.

(Aplausos)

 
  
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  Roberto Musacchio (GUE/NGL).(IT) Señor Presidente, Señorías, en lo que se refiere a este punto, según el señor Cohn-Bendit, la comisión adoptó una decisión por una clarísima mayoría, y la Cámara ha insistido en su oposición a esa decisión de una manera que raya en el obstruccionismo. Esa es la realidad. Por lo tanto, no se trata de una cuestión de orden, sino de una cuestión de actitud política.

 
  
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  Presidente. − Señorías, efectivamente, han coincidido dos circunstancias desgraciadas. Por una parte, hemos tenido un debate previo muy largo, que ha atrasado la hora de la votación y, en segundo lugar, hemos tenido hoy una de las votaciones más voluminosas de este período.

Por tanto, vamos a interrumpir aquí el turno de votaciones y les agradezco su colaboración.

 

10. Explicaciones de voto
  

- Informe: Miroslav Ouzký (A6-0395/2007)

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Este Convenio —que tiene por objeto establecer las obligaciones de las Partes respecto a la evaluación del impacto en el medio ambiente de ciertas actividades en una fase temprana de la planificación e impone a los Estados una obligación general de notificación y consulta sobre todos los proyectos importantes que puedan tener un impacto nocivo significativo a través de las fronteras— fue firmado por la Comunidad y sus Estados miembros el 26 de febrero de 1991 y aprobado por la Comunidad el 27 de junio de 1997.

El Parlamento ha aprobado algunas modificaciones, entre las que destaca la que amplía la definición de «público» del artículo 1(X) del Convenio aclarando que el público que puede participar en los procedimientos del Convenio incluye a la sociedad civil y, especialmente, a las organizaciones no gubernamentales y la que abre el Convenio a la adhesión de países no miembros de la CEPE, previa aprobación de la Reunión de las Partes, que merece nuestro apoyo.

Las demás enmiendas nos parecen menos importantes. En principio, no creo que planteen ningún problema.

Por consiguiente, estamos de acuerdo con el ponente y hemos votado a favor del informe.

 
  
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  Diamanto Manolakou (GUE/NGL), por escrito.(EL) En este breve informe hay graves lagunas que minimizan la importancia del asunto.

Las disposiciones reglamentarias por las que se rige la protección del medio ambiente buscan un equilibrio entre la necesidad de protegerlo y la pretensión de las grandes empresas de maximizar a toda costa sus tremendos beneficios. La preocupación por los beneficios hace que la competitividad de las multinacionales de la UE sea la principal prioridad. Lo siguiente es sintomático de ese hecho:

i. el Protocolo de Kyoto, en el que destaca el comercio de contaminantes;

ii. todo el marco legislativo, que facilita la utilización y expansión de OMG;

iii. la legislación relativa al control del nivel de sustancias químicas permitido en los productos de consumo. Esa legislación ha tardado nada menos que cuarenta años en concluirse —aunque, como es lógico, presenta muchas excepciones—, de 1967 (Directiva 67/458/CEE) a 2007, cuando el Reglamento REACH entró en vigor;

iv. un marco legislativo para la gestión integrada de los residuos radiactivos que continúa siendo muy deficiente;

v. el desarrollo engañoso de los biocarburantes a costa de los cultivos alimentarios.

A pesar de todo, se consiente que las multinacionales sean irrespetuosas con el medio ambiente. Sólo se les imponen unas multas que representan una parte muy pequeña de los beneficios adicionales obtenidos al destruir el medio ambiente. Así se confirma el dicho: quien paga manda.

En nuestra opinión, esas omisiones son graves. Lo que hace falta es una breve referencia a esas cuestiones, pero que resulte muy significativa y útil.

 
  
  

- Informe: Cavada (A6-0360/2007)

 
  
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  Carlos Coelho (PPE-DE), por escrito. − (PT) El Convenio relativo a la protección de los intereses financieros de las Comunidades Europeas y sus protocolos forman parte de la lista de convenios y protocolos relativos al ámbito de Justicia y Asuntos de Interior que figura en el anexo I del acta de Adhesión.

Ese Convenio y sus protocolos se adoptaron en 1996 con el propósito de establecer una base común para la protección penal de los intereses económicos de la CE y entraron en vigor en 2002, después de que fueran ratificados por los quince Estados miembros de entonces.

Con objeto de no malgastar el tiempo y los esfuerzos en el laborioso proceso de negociación, celebración y ratificación (por parte de los veintisiete Estados miembros) de protocolos específicos de adhesión a cada convenio, el Acta de adhesión de Bulgaria y Rumanía introdujo un sistema simplificado para la adhesión a los convenios y protocolos celebrados por los Estados miembros sobre la base del artículo 34 del Tratado de la Unión Europea o del artículo 293 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.

Por consiguiente, apoyo esta propuesta de Decisión del Consejo, que simplifica la determinación de la fecha de entrada en vigor de este Convenio con relación a Rumanía y Bulgaria.

 
  
  

- Informe: Coelho (A6-0357/2007)

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE-DE), por escrito. – (LT) Quisiera hablar de ambos documentos: la propuesta de la Comisión y la Decisión del Consejo sobre el desarrollo de la infraestructura del Sistema de información de Schengen y sobre su funcionamiento y gestión. He votado a favor de ambas resoluciones y creo que son unos documentos legislativos comunitarios muy importantes.

Es una lástima que el lanzamiento del SIS II continúe aplazándose. Estamos tan atrasados que tenemos que encontrar una salida para la situación que nos permita utilizar la red SIS 1+ a partir del 13 de noviembre de 2008, es decir, ampliar el servicio prestado por la red SISNET y establecer una solución alternativa basada en la red s-TESTA.

Ahora está claro que los recursos humanos y financieros asignados a la puesta en marcha del SIS II tendrán que repartirse entre los tres proyectos que se están desarrollando simultáneamente: el SIS II, el SISone4all y la instalación, el funcionamiento y la gestión de una infraestructura de comunicación. Esto repercutirá negativamente en la entrada en funcionamiento del SIS II.

Por eso, la decisión sobre la financiación del SIS 1+ y, posteriormente, del SISone4all será sumamente importante. ¿Será financiado por todas las partes participantes o correrá la financiación de SISNET, por ejemplo, a cargo del presupuesto de la UE? La distribución adecuada de los recursos de la UE y de los Estados miembros será sumamente importante. No obstante, dada la importancia del proyecto en lo que respecta a la seguridad de la UE, está claro que el SIS II es la principal prioridad. Debemos asignar fondos a la seguridad de la UE y al desarrollo de la infraestructura de comunicación.

 
  
  

- Informe: Böge (A6-0378/2007)

 
  
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  Roberta Alma Anastase (PPE-DE), por escrito. − (RO) Sólo un año después de su creación, en 2006, ya se está solicitando el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización. Aplaudo la votación de la decisión de movilizar el Fondo, que constituye un primer intento de apoyar a los ciudadanos europeos que se enfrentan a los desafíos de la globalización.

La globalización es un fenómeno que nos brinda numerosas posibilidades y oportunidades, pero también acarrea dificultades para adaptarse a sus consecuencias. Por lo tanto, es fundamental que la Unión Europea no sólo sea capaz de dar respuesta a esos desafíos, sino también de abordarlos de forma eficaz mediante la rápida movilización de los instrumentos financieros necesarios. La seguridad de los ciudadanos europeos y su confianza en el futuro constituyen la base de nuestras medidas e iniciativas.

Me complace aplaudir la orientación del Fondo al ámbito del trabajo y la seguridad en el trabajo, aunque subrayo asimismo la importancia de la formación en ese ámbito y la necesidad de que ese campo también se tenga en cuenta en las futuras movilizaciones del Fondo. Finalmente, espero que, en el futuro, en caso de necesidad, los Estados miembros se beneficien de la movilización del Fondo Europeo a la Adaptación de la Globalización, cuyos efectos menos positivos nos afectan a todos, incluso a los nuevos Estados miembros. Esta es la única manera de lograr un verdadero desarrollo sostenible en todo el territorio de la UE.

 
  
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  Proinsias De Rossa (PSE), por escrito. − He votado a favor de esta primerísima movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización. Tras una exitosa campaña del Grupo del PSE, el Fondo se constituyó para aliviar los efectos de la globalización sobre los trabajadores europeos.

A este efecto, el fondo se está utilizando para asistir aproximadamente a 900 trabajadores que han sido despedidos en la industria del automóvil en Francia.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. − (PT) En marzo de 2007, Francia solicitó que se movilizara el FEAG en relación con el despido de 1 345 trabajadores de Renault SA y de 1 057 trabajadores de Peugeot SA y sus proveedores.

Debido a las restricciones presupuestarias impuestas al Fondo (500 millones de euros al año), a unos requisitos restrictivos para la financiación y al número de trabajadores afectados, se concedió una contribución comunitaria de 3 816 280 euros. Por lo tanto, el importe correspondiente a cada uno de los trabajadores despedidos de Renault asciende a 1 902 euros, y el correspondiente a cada uno de los trabajadores despedidos de Peugeot, a 1 190 euros.

Según los cálculos de la Comisión Europea, entre 35 000 y 50 000 trabajadores podrían beneficiarse del Fondo. Sin embargo, según los datos obtenidos por la UE, el número de trabajadores despedidos como consecuencia de una «reestructuración» es muy superior al medio millón. La situación es aún más grave, pues la mayoría de esos trabajadores han sido despedidos como consecuencia de una «reestructuración» que, por considerarse «conforme» a lo establecido por la UE, no cumple los criterios para la financiación por parte del Fondo.

En realidad, lo que hace falta es poner fin a la política de liberalización y optimización de los beneficios que da lugar a la deslocalización y a las «reestructuraciones» y adoptar medidas de protección del empleo.

 
  
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  Janusz Lewandowski (PPE-DE), por escrito. − (PL) La creación del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización tuvo lugar en 2006 y estuvo marcada en gran medida por la derrota sufrida en el referéndum constitucional de Francia. Desde el principio, dio la impresión de que se trataba de una fórmula de compensación, más relacionada con el enorme problema de la «deslocalización» del empleo en favor de los nuevos Estados miembros que con el problema de la globalización, y, como tal, el Fondo constituye una respuesta a los temores relacionados con la ampliación de la Unión Europea, que, en esencia, los refuerza y obstaculiza las ventajas que la unión de Europa de 2004 brindaba a los nuevos y a los antiguos Estados miembros.

No es extraño que, para empezar, Francia haya solicitado 3 800 000 euros en relación con las dificultades que han experimentado los proveedores de Peugeot y Renault. Esta solicitud está bien fundamentada y ha recibido todo el apoyo de la Comisión de Presupuestos del Parlamento Europeo.

Espero que el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización no se convierta en el típico sistema de captación de rentas, es decir, en una manera fácil de obtener ayudas comunitarias para empresas que están atravesando dificultades, unas ayudas que se asignan con arreglo a unos criterios poco precisos. Hay demasiadas empresas europeas que se enfrentan al problema de la reestructuración en aras de su competitividad en la economía mundial como para que un fondo con un límite anual de 500 millones de euros pueda cubrir todas las necesidades.

 
  
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  David Martin (PSE), por escrito. He votado a favor de este informe, que proporciona apoyo parlamentario a la primera distribución de fondos del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, que se constituyó con un fuerte apoyo del PSE para aliviar los efectos de la globalización sobre los trabajadores.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. − (PT) La decisión de hacer uso del nuevo Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización y la respuesta a la solicitud del Gobierno francés constituyen una oportunidad a la que deberíamos prestar mucha atención a fin de comprobar si el Fondo realmente ofrece los resultados deseados.

Del debate celebrado en la fecha de su creación se desprende que el Fondo tiene por objeto constituir una reforma constitucional encaminada a la solidaridad en el contexto de las consecuencias negativas del proceso de globalización. Evidentemente, la libre adaptación del mercado siempre será una opción mejor que la intervención estatal o sus equivalentes. En cualquier caso, el Fondo se enmarca en el contexto de la Unión Europea y de las soluciones adoptadas por la mayoría de los Estados miembros con el propósito de resolver las crisis sociales; de modo que el objetivo es, por un lado, garantizar que su movilización tenga los resultados previstos y, por otro, que este tipo de intervenciones no transmitan un mensaje erróneo al mercado, y se promuevan así, de manera involuntaria, unas soluciones que, a la larga, podrían hacer aún más daño. He votado a favor de este informe, porque creo y confío en que eso no sucederá en este caso.

 
  
  

- Informe: Klaß (A6-0347/2007)

 
  
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  Christa Klaß (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, quisiera dar las gracias a sus Señorías por el resultado de la votación, que se basa en el resultado del informe sobre el uso sostenible de los plaguicidas. Hemos excluido los niveles superiores y nos hemos centrado, en cambio, en la formación y la información dirigida tanto a los usuarios como a los vendedores. La sostenibilidad únicamente puede garantizarse mediante una manipulación experta y hábil de los plaguicidas. Para ello, han de utilizarse, claro está, la tecnología más puntera y los conocimientos más avanzados.

Estamos a favor de la gestión integrada de las plagas. La Comisión pide que la gestión integrada de las plagas sea obligatoria para la agricultura en general antes de 2014. Hacen falta unas normas generales al respecto. No podemos someter la gestión integrada de las plagas a unos criterios inamovibles; en el conjunto de Europa, desde luego, no.

La gestión integrada de las plagas siempre ha de desarrollarse con flexibilidad. Requiere la promoción de buenas prácticas técnicas y requiere empuje, y ese empuje ha de mantenerse. Por lo tanto, debemos volver a debatir este asunto aquí, antes de la segunda lectura. Aún tenemos la oportunidad de llevar a buen puerto esta cuestión, conjuntamente con el Consejo y la Comisión, a fin de que la Unión Europea pueda continuar haciendo posible la gestión de las plagas.

 
  
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  Caroline Lucas (Verts/ALE). - Señor Presidente, estoy muy decepcionada porque hoy el Parlamento no ha tomado más medidas con respecto a este paquete de plaguicidas. En muchas otras cuestiones más radicales y progresivas podríamos haber avanzado todavía más. Pero el único ámbito en el que me quiero centrar ahora es la cuestión de los residentes. Deben considerarse un grupo especialmente vulnerable, un grupo que se encuentra expuesto al riesgo por derecho propio, y hoy se ha dado un pequeño paso para hacerlo, en la votación que acabamos de celebrar en este Parlamento.

La población que vive cerca de los colegios, donde los campos cercanos se fumigan y la gente que trabaja o vive cerca de campos fumigados sufren una enorme exposición a los plaguicidas. A largo plazo, están expuestos a mezclas o cócteles de plaguicidas que se fumigan en su localidad durante todo el año, y en muchos casos, durante decenios.

Hasta ahora no ha habido ningún tipo de protección para los residentes como grupo específico de exposición al riesgo. Se trata de una seria cuestión de salud pública, puesto que obviamente los agricultores no pueden controlar los plaguicidas una vez que están en el aire, y los estudios han demostrado que los plaguicidas pueden viajar en el aire durante kilómetros. Me habría gustado avanzar más en cuanto a nuestra prohibición de todo tipo de fumigación aérea.

Durante décadas ha habido muchos informes con respecto a enfermedades graves y crónicas que afectan a la población de las zonas rurales. Nuestro Parlamento podría haber hecho mucho más en la votación que hemos celebrado hoy para proteger a las personas del cáncer, la leucemia, del linfoma no Hodgkin y de toda una variedad de otras enfermedades, y estoy muy decepcionada porque no hemos optado por esa decisión, que había sido planteada por la Comisión de Medio Ambiente. Lamentablemente, muchas de estas medidas más positivas han sido rechazadas por el resto de grupos.

Pero espero que la gente mire hoy al Parlamento y presione a sus representantes para que en segunda lectura intentemos hacerlo mejor, por el bien de la salud de las personas. Los ciudadanos esperan que lo hagamos mejor. Deberíamos haberlo hecho mejor, y siento mucho no haber contado hoy con el apoyo del resto de grupos.

 
  
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  Péter Olajos (PPE-DE). - (HU) Como diputado al Parlamento, en representación del Foro Democrático Húngaro (Magyar Demokrata Fórum – MDF), haré uso de mi voto para apoyar estos dos proyectos de textos legislativos, en los que se establecen unas normas más estrictas y un control más riguroso en relación con el uso de los productos fitosanitarios. En mi opinión, estas disposiciones constituyen un hito en el camino hacia una producción alimentaria más segura y saludable.

Las sustancias que ponen en riesgo la salud deben retirarse, y la cantidad global de plaguicidas utilizados ha de reducirse. Por ejemplo, la cantidad de productos químicos utilizados en Hungría es quince veces inferior a la de los utilizados en los Países Bajos, y, cuando existían, los almacenes de intervención de la Unión Europea estaban llenos a rebosar de maíz húngaro. Por lo tanto, podemos y debemos avanzar en dirección a una producción de fruta, verdura y otros alimentos para la que se utilicen unos niveles sostenibles de protección fitosanitaria. Los Estados miembros deberían seguir teniendo la posibilidad de aplicar unas medidas más estrictas, en caso de que desearan hacerlo. Gracias.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE). - (CS) Comisario, a mí también me parece inadmisible que se ponga en peligro la salud humana, por ejemplo, durante la pulverización aérea, y que el uso de plaguicidas no deje de aumentar, debido a una resistencia cada vez mayor a la protección fitosanitaria.

No cabe duda de que tenemos que modernizar las normas relativas al uso seguro de los plaguicidas en Europa. Por otra parte, lamento que aquí, en el Parlamento, por medio de los Verdes y los diputados de la izquierda, se haya dado preferencia a unas propuestas populistas, como, por ejemplo, la prohibición del uso de los plaguicidas, ya sea por completo o a escala local. Me parece una actitud irresponsable. Estamos hablando de plantas medicinales, y prohibirlas sería lo mismo que prohibir la utilización de fármacos en la medicina humana. Está claro que ambos resultan tóxicos si se hace un uso indebido de ellos. Por eso, debemos dedicar nuestros esfuerzos a promover normas y a difundir información, en lugar de adoptar unas medidas sin fundamento científico, indiscriminadas y excesivamente burocráticas.

Señorías, el sentido común me ha impedido apoyar la mayoría de las propuestas presentadas. En mi opinión, el informe Klaß, tal como se ha aprobado, no resulta muy satisfactorio.

 
  
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  Ryszard Czarnecki (UEN). - (PL) Señor Presidente, quisiera decir que he votado a favor del informe de la señora Klaß y lo he hecho, entre otras cosas, porque en el informe se alude al endurecimiento de las propuestas presentadas por la Comisión Europea. Se mencionan expresamente los planes de acción nacionales, en el contexto de una reducción del 25 % de la frecuencia de aplicación de plaguicidas en un plazo de 5 años y a la mitad —del 50 %—, en un plazo de 10 años. Es fundamental que el Parlamento Europeo sea más estricto al respecto y defienda un planteamiento más ecológico que la Comisión Europea.

De igual modo, me gustaría hacer especial hincapié en que mi decisión se debe en cierta medida a que en el informe que se ha sometido a votación se menciona el hecho de que todos los Estados miembros establecerán zonas barrera con objeto de impedir que los plaguicidas penetren en los embalses y en el agua potable.

 
  
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  Bernadette Bourzai (PSE), por escrito.(FR) Como ponente de opinión sobre la calidad del agua, he observado que los plaguicidas degradan el medio ambiente, especialmente las aguas superficiales y las costeras, porque perduran, pueden transportarse a grandes distancias y constituyen un tipo de contaminación difusa y difícil de localizar, debido a las escorrentías, las pérdidas directas en el suelo y en el aire, la lluvia que lava las plantas, etcétera. Desde un punto de vista más general, el uso actual de los plaguicidas en la agricultura puede ser perjudicial para nuestra salud. Por lo tanto, las propuestas legislativas de la Comisión relativas al uso de los plaguicidas y los procedimientos de autorización y comercialización se esperaban con entusiasmo.

Sin embargo, los objetivos no me parecen adecuados, y, por eso, en el Pleno, he apoyado, en vano, la posición adoptada por la Comisión de Medio Ambiente, por la que se pide que la UE se marque el objetivo de una reducción del 25 % de la frecuencia de aplicación de plaguicidas en un plazo de cinco años y una reducción del 50 % en un plazo de diez años, así como el del establecimiento de zonas barrera de diez metros entre los campos y los cursos de agua. Lamento mucho que se trate de una primera lectura y que el texto probablemente se suavice aún más.

 
  
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  Edite Estrela (PSE), por escrito. – (PT) He votado a favor del informe de la señora Klaß sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se establece el marco de la actuación comunitaria para conseguir un uso sostenible de los plaguicidas, porque tiene por objeto la reducción del uso de los productos fitosanitarios y contribuye a un alto nivel de seguridad para los seres humanos, los animales y el medio ambiente.

Sin embargo, creo que es esencial que se mantenga la posibilidad de la pulverización aérea en caso de que no haya otra opción viable o la aplicación terrestre suponga un riesgo mayor. No obstante, en lo que se refiere a los espacios Natura 2 000, no sólo debería existir la posibilidad de prohibir los plaguicidas, sino también la de restringir su uso o minimizar sus riesgos, y eso presupone una evaluación de riesgos específica.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Cuando se adoptó el Sexto Programa de Acción Comunitario, se reconoció la necesidad de reducir los efectos de los productos fitosanitarios sobre la salud humana y sobre el medio ambiente. De igual modo, se subrayó la necesidad de conseguir un uso más sostenible de los plaguicidas y se diseñó un planteamiento doble, que consistía en la plena aplicación y revisión adecuada del marco jurídico pertinente y en la elaboración de una estrategia temática sobre el uso sostenible de los plaguicidas.

Ahora, la ponente estima que el título de la propuesta de la Comisión es engañoso. Se trata de una propuesta relativa a la reglamentación de un grupo determinado de plaguicidas, en concreto los que adoptan la forma de productos fitosanitarios. Por tanto, en todo el texto de la Directiva debe sustituirse el término «plaguicida» por «producto fitosanitario».

La Directiva tiene por objeto la reducción de los riesgos para el medio ambiente y para la salud humana asociados al uso de los productos fitosanitarios. No obstante, las medidas correspondientes deben ser proporcionadas, y no debe olvidarse que, ante todo, compete a los Estados miembros contribuir a la reducción del riesgo del uso de productos fitosanitarios en el marco de planes de acción nacionales. Sólo así pueden tenerse moderadamente en cuenta las distintas condiciones y situaciones locales.

 
  
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  Robert Goebbels (PSE), por escrito.(FR) He votado sistemáticamente en contra del conjunto de propuestas relativas a la protección fitosanitaria en señal de oposición a un informe que aún no estaba listo para la sesión plenaria. El hecho de presentar ante setecientos diputados al Parlamento entre trescientas y cuatrocientas enmiendas, que habrán de votarse en tres o cuatro veces, es absolutamente impropio de un legislador. Para el caso bien podríamos organizar una lotería. Si bien el deseo del legislador de luchar contra el uso indebido de los plaguicidas parece digno de alabanza, el hecho de organizar un sistema tan burocrático que resulta ineficaz, en cambio, es el resultado de una legislación deficiente. De todos modos, si queremos alimentar a una población que aumenta sin cesar, el planeta no puede prescindir de los productos fitosanitarios.

 
  
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  Toine Manders (ALDE), por escrito. – (NL) Hoy el Parlamento Europeo se ha negado a acceder a la petición de los ecologistas radicales de unas normas relativas al uso sostenible de los plaguicidas que resultan inviables. El principal punto de discrepancia ha sido la propuesta de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria relativa a la prohibición del uso de los plaguicidas a menos de diez metros de las masas de agua. Eso tendría unas consecuencias catastróficas para los administradores de los espacios públicos y las zonas recreativas, como, por ejemplo, los campos de golf, de países como los Países Bajos, cuya superficie está, en gran medida, cubierta de agua.

El resultado de la votación busca un equilibrio entre la protección del medio ambiente y unas normas viables para las autoridades y los empresarios. Tenemos la responsabilidad compartida de evitar riesgos, y, si bien es cierto que, cuanto menos se usen los plaguicidas, mejor, las normas han de ser realistas y viables. Si hay otras alternativas, debe optarse por ellas, pero prohibir por ley todos los usos de los plaguicidas y pensar que eso no tendrá consecuencias para la economía y para la sociedad es pecar de voluntarismo.

 
  
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  David Martin (PSE), por escrito. He votado a favor de este informe modificado que desarrollaba un compromiso razonable entre la preservación de la seguridad pública mediante la restricción del uso de plaguicidas y la protección de la capacidad de refuerzo de la producción de cultivos por parte del sector agrícola. Apoyo firmemente el principio de cautela que sustenta este planteamiento.

 
  
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  Frédérique Ries (ALDE), por escrito. – (FR) Este mediodía, el Parlamento Europeo ha lanzado, en general, un mensaje que atiende a las preocupaciones de los ciudadanos que están a favor de una agricultura menos dependiente de los plaguicidas, sostenible y respetuosa con la salud de los agricultores y de los demás usuarios.

Se da un paso adelante con el apartado relativo a la protección de la salud, algo que no se contemplaba en el reglamento de 1991 y que ahora se hace valer claramente mediante el reconocimiento del principio de sustitución (con respecto al REACH, que tiene por objeto fomentar otras opciones que sean menos químicas o que no sean químicas), la prioridad dada a la población más vulnerable y a la prohibición de principio de la pulverización aérea.

Era esencial subsanar la laguna jurídica relativa a la fase de utilización por parte de los profesionales y los particulares, y eso se conseguirá con la directiva marco, que tiene en cuenta los nuevos hábitos y tendencias en el ámbito de la jardinería: los plaguicidas han entrado incluso en nuestras casas y en nuestros jardines.

Sin embargo, es una verdadera lástima que, en el informe Klaß, se rechace el nuevo planteamiento de la Comisión —la así llamada gestión integrada de las plagas—, que consiste en permitir el uso de todas las técnicas agrícolas disponibles, si bien dando prioridad a las que sean más respetuosas con el medio ambiente. Me mantengo en mis trece: la producción integrada es de sentido común en el ámbito de la agricultura del siglo XXI.

 
  
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  Karin Scheele (PSE), por escrito. − (DE) La propuesta de Directiva por la que se establece el marco de la actuación comunitaria para conseguir un uso sostenible de los plaguicidas es importante, dado que, a pesar de los reglamentos marco vigentes en materia de suelo, aire y agua, se siguen encontrando unas cantidades alarmantes de ciertos plaguicidas. En los cultivos herbáceos se han hallado unas cantidades superiores a lo establecido en los reglamentos vigentes que resultan preocupantes y requieren medidas políticas. En este sentido, los planes de acción nacionales con objetivos concretos para la reducción de los riesgos y la dependencia de los plaguicidas son fundamentales. Es verdaderamente lamentable que no hayamos dado seguimiento en el Pleno a la modificación que tiene por objeto reducir un 50 % las alarmantes sustancias tóxicas y muy tóxicas de aquí a 2013 y un 20 % el uso de plaguicidas en los próximos diez años. Dadas las circunstancias, habría sido un gesto político importante.

 
  
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  Bogusław Sonik (PPE-DE), por escrito. − (PL) La limitación racional de los riesgos es fundamental para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios. Se trata de un objetivo que deberíamos alcanzar poniendo en práctica los principios de la Directiva relativa al uso sostenible de los plaguicidas.

Todos los países tendrán la obligación de elaborar sus respectivos planes con arreglo a las directrices establecidas en la Directiva. Cada país deberá hacerlo teniendo muy en cuenta los factores determinantes locales y respetando las diferencias.

Lo que nos diferencia es, ante todo, el nivel de desarrollo agrícola. Los países que se cuentan entre los nuevos Estados miembros de la UE suelen tener con frecuencia grandes carencias que subsanar, sobre todo en lo que respecta a la calidad y la salubridad de los alimentos producidos. La reducción del uso actual de los plaguicidas en esos países redundaría en perjuicio de nosotros, los consumidores.

También nos diferenciamos por nuestros paisajes. Las vastas superficies forestales de Polonia únicamente pueden protegerse de las plagas por medio de tratamientos aéreos. En lo que se refiere al medio natural, tenemos la obligación proteger los bosques, y el Parlamento, a su vez, tiene el cometido de establecer los principios para el uso seguro de los productos que protegen el entorno natural.

En la Directiva se habla mucho de que la educación de los agricultores es la manera más importante de conseguir un uso sostenible de los plaguicidas. Compete al Parlamento apoyar la educación y crear las condiciones necesarias para que la reciban todos los agricultores.

Las directrices de la Directiva no han de desalentar a los Estados miembros y a los agricultores, sino animarles.

 
  
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  Thomas Ulmer (PPE-DE), por escrito. (DE) Voto en contra del informe, porque ya no hay ninguna línea clara que separe las distintas enmiendas, y para mí es importante que la haya. La gestión de las plagas está al servicio de la salud humana y vegetal y no es señal de una política sin base científica.

 
  
  

- Informe: Breyer (A6-0359/2007)

 
  
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  Michl Ebner (PPE-DE). - (DE) Señor Presidente, creo que deberíamos hacer todo lo posible por la salud pública y la protección de los consumidores y también quiero brindar todo mi apoyo a estas posiciones. Francamente, no tiene sentido que pongamos en marcha soluciones poco prácticas ni que provoquemos situaciones en que la producción alimentaria con fondos aprobados ya no sea posible. Por eso, estoy convencido de que el informe Breyer no puede mantenerse en su forma actual y de que deberíamos modificarlo en ese sentido. He votado en contra y soy de la opinión, y me alegro, de que se haya dado con una solución mucho más razonable y práctica en el informe Klaß y, por ende, en los planes de acción, con respecto a los que he sido ponente en la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural. Por consiguiente, confío en que también podamos mejorar considerablemente el informe Breyer en segunda lectura, porque debemos mejorarlo.

 
  
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  Carl Schlyter (Verts/ALE) . (SV) Hoy se está emitiendo un mensaje confuso. Creo que lo más extraño de la jornada ha sido el ataque del señor Heaton-Harris, quien aseguraba que algunas organizaciones de voluntariado están tratando de manipular al Parlamento. Lo grave ha sido que los miembros de los grupos de presión a sueldo de la industria, para la que la venta de más plaguicidas prima sobre la protección de la salud pública y de los consumidores, han ejercido tanta presión que han conseguido minar la posición del Parlamento. Por suerte, no han tenido un éxito absoluto. Aún nos queda el pasaporte de plaguicidas, que brinda a los consumidores una oportunidad razonable de averiguar qué están comiendo, preguntándoselo a los comerciantes. Esa protección es importante y debemos luchar por ella en nuestras negociaciones con el Consejo. Sin embargo, el Parlamento no ha protegido a los residentes como la Comisión de Medio Ambiente quería. Están peor protegidos e informados de lo que la comisión deseaba. Eso ha de rectificarse en otras lecturas. A mi parecer, no podemos continuar autorizando las sustancias químicas más peligrosas al nivel actual. Ahora el Parlamento ha rechazado los objetivos de reducción generales para todos los plaguicidas, y eso es lamentable.

No obstante, quisiera decir que nosotros, el Grupo de los Verdes, hemos aprobado un informe que, en esencia, puede utilizarse para llevar a buen puerto las negociaciones con el Consejo; aunque la denominación resulta un tanto ridícula. Al igual que el hecho de llamar «tratado de reforma» a la constitución, llama la atención que el Parlamento denomine «plant protection products» (productos de protección de las plantas) a los plaguicidas. Si estuviéramos hablando de todos los productos de protección de las plantas, teniendo en cuenta que las vallas protegen de los corzos, también podríamos incluirlas perfectamente en la legislación. Eso demuestra lo absurda que es la denominación «plant protection products».

 
  
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  Edite Estrela (PSE), por escrito. − (PT) He votado a favor del informe de la señora Breyer sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a la comercialización de productos fitosanitarios, porque ayudará a garantizar un alto nivel de seguridad para los seres humanos, los animales y el medio ambiente, mediante el establecimiento de unos procedimientos estrictos pero simplificados y mediante la racionalización de los recursos.

El informe adoptado respeta el principio de subsidiariedad a fin de que los Estados miembros puedan tener en cuenta las condiciones nacionales específicas, sobre todo las fitosanitarias y climáticas, y puedan tomarse las medidas de reducción del riesgo pertinentes.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Esta propuesta debería ceñirse a los fundamentos del Sexto Programa de Acción Comunitario en materia de Medio Ambiente, con vistas a la aplicación de los conocimientos actuales sobre estrategias de valoración prospectivas y retrospectivas a los riesgos de las personas y del medio ambiente y a la potenciación de la coherencia con otras políticas.

De igual modo, de acuerdo con lo establecido en la Estrategia temática sobre el uso sostenible de los plaguicidas, el Reglamento debe garantizar, por tanto, un alto grado de protección de la salud humana y el medio ambiente, dando prioridad al principio de precaución; aunque las medidas deben ser proporcionadas y tener en cuenta el principio de subsidiariedad.

Las conexiones con otras políticas deben mostrarse de manera evidente. Debe garantizarse mediante inspecciones regulares que el Reglamento no se oponga a los objetivos y normas básicas de calidad de la Directiva marco sobre aguas (2000/60/CE) y sus Directivas conexas.

Cada Estado miembro debe conservar la posibilidad de imponer normas más estrictas que las comunitarias en relación con la reglamentación de protección establecida al respecto o de tomar decisiones sobre la autorización de productos con el fin de aplicar los objetivos fijados por los planes de acción nacionales sobre los plaguicidas, los programas sanitarios o las medidas de protección del medio ambiente, con arreglo a las condiciones de cada país.

 
  
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  David Martin (PSE), por escrito. He votado a favor de este informe, y me complace que combine el uso sostenible de los plaguicidas con una protección efectiva de la salud y el medio ambiente.

 
  
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  Luca Romagnoli (ITS) , por escrito. − (IT) Señor Presidente, Señorías, a pesar de haber votado a favor del conjunto del informe Beyer, he creído conveniente apoyar algunas enmiendas destinadas a modificar el proyecto original. Es imprescindible que acabemos con el monopolio ejercido por las grandes multinacionales en el ámbito del intercambio de datos y el acceso a ellos y que el sector se abra a una competencia mayor y más justa. Por otro lado, se han de tener muy en cuenta las diferencias de carácter geográfico y ambiental que afectan al sector.

Nos hace falta una mayor flexibilidad en lo que se refiere al reconocimiento mutuo y a la evaluación comparativa de las sustancias. De hecho, actualmente, las pequeñas y medianas empresas, que producen, fundamentalmente, coformulantes, carecen de margen de maniobra, debido al poder excesivo de los principales grupos industriales, y no sólo en el ámbito de la gestión y el intercambio de datos. La legislación europea ha de tener muy en cuenta y apoyar sus peticiones, a fin de impedir su lenta pero inexorable desaparición del mercado.

 
  
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  Tokia Saïfi (PPE-DE), por escrito. – (FR) Los plaguicidas, que desde siempre se han utilizado para proteger a las plantas de diversos parásitos, han transformado considerablemente la agricultura. Sin embargo, actualmente estamos comprobando que el uso excesivo de esos plaguicidas en los medios agrícolas y no agrícolas es nocivo para el medio ambiente (contaminación del agua, el aire, el suelo, etc.) y para la salud (desarrollo de algunos tipos de cáncer, problemas de fertilidad, etc.).

Por consiguiente, la UE ha decidido modificar su legislación con el propósito de propiciar una reducción del uso de los plaguicidas. En el marco del informe Breyer relativo a la comercialización de productos fitosanitarios, concretamente, he votado a favor del establecimiento de unos criterios estrictos para todas las sustancias tóxicas (neurotóxicas, bioacumulativas, carcinógenas, etc.). De igual modo, por coherencia con el plan nacional francés sobre los plaguicidas y con el REACH, también he apoyado una reducción del 50 % del uso de los plaguicidas sumamente preocupantes de aquí a 2013 y la sustitución de las sustancias más peligrosas por otras más seguras (incluso por productos que no sean químicos). Por último, de acuerdo con el espíritu del debate nacional francés sobre el medio ambiente, he votado ha favor de la implantación de un impuesto sobre los plaguicidas que anime a los agricultores a utilizar menos productos de tratamiento.

 
  
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  Karin Scheele (PSE), por escrito. (DE) Ayer no pude hacer uso de mi tiempo de uso de la palabra. En ese momento también se estaba celebrando en la Comisión sobre el Cambio Climático la votación del informe Hassi, sobre el que se basa la posición del Parlamento Europeo para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. La nueva política comunitaria sobre el uso de los plaguicidas constituye un paso importante para mejorar la protección de la salud y del medio ambiente. En cuanto al resultado de la votación de hoy, cabe destacar la importancia de la clara oposición del Parlamento al modelo de tres zonas propuesto por la Comisión. El sistema propuesto es engañoso y se contradeciría abiertamente con el objetivo de conseguir un uso sostenible de los plaguicidas.

 
  
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  Thomas Ulmer (PPE-DE), por escrito. (DE) Voto en contra del informe, porque no se ha elaborado con arreglo a unos criterios estrictamente científicos y porque, en mi opinión, el modelo por zonas —sea cual fuere su versión— carece de sentido. Lo único que tiene sentido en un espacio económico común es una única autorización. Espero una mejora considerable en segunda lectura.

 
  
  

- Informes: Klaß (A6-0347/2007) y Breyer (A6-0359/2007)

 
  
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  Liam Aylward y Brian Crowley (UEN), por escrito. − No cabe duda de que, a pesar de la legislación actual para reducir los plaguicidas, existen cantidades excesivas de plaguicidas en nuestro aire, agua y suministro de alimentos, que afectan a nuestra salud y al medio ambiente.

No obstante, mientras hoy mis colegas y yo hemos votado claramente a favor de una reducción de los plaguicidas en nuestras vidas cotidianas, es importante que reconozcamos la realidad práctica de las necesidades de los agricultores, especialmente en este clima de subida de precios de los alimentos. No podemos legislar en abstracto. He votado a favor de un planteamiento práctico y equilibrado y en contra de enmiendas extremas que reducirían nuestro suministro de alimentos, convirtiendo a la agricultura en algo ridículamente oneroso y poco práctico. No olvidemos que los agricultores son ecologistas por naturaleza. En lugar de la prohibición de los plaguicidas, los Estados miembros considerarán la puesta en marcha de campañas de formación e información, estrategias de mejores prácticas y una gestión integrada de plagas, que nos beneficiarán como ciudadanos, consumidores y agricultores.

He votado a favor de unos objetivos realistas para los Estados miembros, a la vez que reconocía la naturaleza diversa de los 27 Estados miembros. En cuanto al uso, el riesgo debe ser el factor central que tenga en cuenta el peligro y la exposición.

 
  
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  Astrid Lulling (PPE-DE), por escrito. – (FR) En lo que respecta a los informes relativos a la comercialización de productos fitosanitarios y al uso sostenible de los plaguicidas, he seguido la línea, sumamente responsable, de mi Grupo político.

Los productos CMR1, cuyos efectos perjudiciales para la salud humana y animal se han demostrado científicamente, no deberían seguir autorizándose.

La obligación de informar a todos los vecinos antes de de la pulverización sólo serviría para desatar la histeria colectiva, aparte del hecho de que generaría una burocracia enorme y contraproducente, que, de todos modos, quedaría obsoleta con la retirada de los productos CMR1 del mercado.

Soy de la opinión de que debería aplicarse el principio de subsidiariedad en relación con las zonas barrera que no deben tratarse, a fin de evitar que se apliquen más restricciones a la producción agrícola.

Estoy en contra de la implantación de un impuesto especial sobre los productos autorizados, porque conllevaría un incremento innecesario del coste de la producción agrícola.

Naturalmente, estoy en contra de la prohibición de la aplicación de productos fitosanitarios desde un helicóptero. Es inadmisible que se prohíba este sistema, cuando se trata del único método viable en algunas regiones, por ejemplo, en las que las vides se cultivan en laderas.

Me llena de alegría que se hayan tenido en cuenta las enmiendas que he presentado en relación con los efectos inaceptables de los productos fitosanitarios, que podrían, entre otras cosas, repercutir negativamente en el comportamiento de algunas especies, como las abejas, e incluso provocar la extinción de esas especies.

 
  
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  Robert Navarro (PSE), por escrito. – (FR) He votado a favor de los informes Klaß y Breyer relativos al uso de los plaguicidas, porque apuntan a una mayor consideración de las repercusiones que el uso de los productos fitosanitarios tiene en el medio ambiente y en la salud. Celebro especialmente la adopción de la propuesta socialista de prohibir el uso de los plaguicidas en las zonas residenciales o sensibles. De igual modo, me llena de alegría la adopción de nuestras propuestas relativas a la promoción sistemática de técnicas que no sean químicas. Por otro lado, lamento que la derecha europea se haya opuesto a la fijación de objetivos para reducir el uso de este tipo de productos. Hay numerosos ejemplos que demuestran que esa reducción es posible, y podría haberse puesto en marcha una estrategia de reducción gradual que no pusiera en peligro la industria y el empleo. La derecha ha vuelto a dar preferencia a los beneficios una vez más. No obstante, los pequeños pasos cuentan, y estos informes constituyen un paso adelante en el camino hacia la agricultura sostenible del futuro y hacia un medio ambiente más saludable para nuestros hijos.

 

11. Correcciones e intenciones de voto: véase el Acta
  

(Se suspende la sesión a las 14.25 horas y se reanuda a las 15.05 horas.)

 
  
  

PRESIDE: HANS-GERT PÖTTERING
Presidente

 

12. Aprobación del Acta de la sesión anterior: véase el Acta

13. Proyecto de presupuesto general 2008 (Sección III) - Proyecto de presupuesto general 2008 (Secciones I, II, IV, V, VI, VII, VIII, IX) (debate)
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  Presidente. − De conformidad con el orden del día, se procede al debate conjunto de:

– el informe (A6-0397/2007) de Kyösti Virrankoski, en nombre de la Comisión de Presupuestos, sobre el proyecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2008, Sección III – Comisión

(C6-0287/2007 – 2007/2019(BUD)) y

– el informe (A6-0394/2007) de Ville Itälä, en nombre de la Comisión de Presupuestos, sobre el proyecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2008, Secciones I, II, IV, V, VI, VII, VIII y IX

(C6-0288/2007 – 2007/2019(BUD)).

 
  
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  Presidente. − Antes de ceder la palabra al Comisario Grybauskaitė, quisiera expresar mi asombro por la ausencia de los demás comisarios a los que les pedimos que asistieran. Hay diversos motivos; por lo visto, nuestras invitaciones se enviaron demasiado tarde. Puede que eso sea lo que ha sucedido; lo comprobaré.

No obstante, quisiera recordarle a la Comisión que, en virtud del Acuerdo Interinstitucional, ha de estar presente durante la semana del período parcial sesiones del Parlamento Europeo. Indagaré en el asunto y confío en que tanto la Comisión como el Parlamento, claro está, cumplamos los compromisos adquiridos en virtud del Acuerdo Interinstitucional.

Por lo tanto, le ruego al Comisario aquí presente, el Comisario Grybauskaitė, que le haga llegar este mensaje a la Comisión. Por cierto, ya lo había dicho en la Conferencia de Presidentes. Por otro lado, no quisiera acusar a nadie injustamente, pero investigaré el asunto.

 
  
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  Ville Itälä (PPE-DE), ponente. – (FI) Señor Presidente, para empezar, quisiera dar las gracias al Presidente de la Comisión de Presupuestos y a los miembros y coordinadores de la comisión, porque, gracias a ellos, hemos podido alcanzar un compromiso excelente en un ambiente muy positivo. El Secretario General del Parlamento también se ha mostrado muy abierto y dispuesto a cooperar durante la elaboración del presupuesto. Es un buen comienzo para la futura cooperación entre la administración y la Comisión de Presupuestos.

En primer lugar, quiero decir que este sistema, esto es, la determinación del presupuesto por parte de dos órganos —la Mesa y la Comisión de Presupuestos—, no puede continuar en el futuro. No es un buen planteamiento que la Mesa desarrolle diferentes ideas y proyectos nuevos. La Comisión de Presupuestos o se limita a aprobar los fondos o es mala por recortarlos. Eso es lo que ha sucedido también en este caso, cuando los presidentes de los Grupos propusieron nuevos aumentos importantes, que habrían superado el límite máximo del 20 % acordado conjuntamente. En este sentido, confío en que se haga caso a las directrices del presidente de la comisión, pues él sabe cómo debería acometerse correctamente este proceso a fin de alcanzar unos resultados concretos y adecuados. Estos asuntos no pueden decidirse en dos lugares. Es mucho mejor que sólo se decidan en uno.

La administración y la Mesa tomaron una iniciativa adecuada durante la elaboración del presupuesto del Parlamento, al proponer el principio fundamental de mantenerse por debajo del límite máximo del 20 %. Posteriormente, los presidentes de los Grupos ampliaron las normas de política, por ejemplo, con una subida de mil euros al mes para los asistentes de los diputados, es decir, 10 millones de euros en total; y hubo otros aumentos, cuando, en realidad, la situación requería que los gastos adicionales se recortasen en cierta medida. Evidentemente, eso nunca es fácil; aunque hay que decir que no hemos llevado a cabo ninguna reducción ni ningún recorte propiamente dicho, sino que simplemente hemos procurado ceñirnos a la disciplina presupuestaria en lo que se refiere a los nuevos incrementos, a fin de que el presupuesto no aumentara demasiado.

No hay duda de que se trata de un objetivo importante, pues lo que estamos gastando es el dinero de los contribuyentes. Tenemos que pensar qué proyectos deberíamos acometer y cuáles resultan aceptables desde el punto de vista de los contribuyentes. Ante todo tenemos que concentrarnos en la labor esencial para la que hemos sido elegidos en este ámbito, que no es otro que el de un órgano legislativo, de modo que no deberíamos llevar a cabo proyectos que no formasen parte de la labor legislativa propiamente dicha.

Permítanme decir, por otro lado, que estoy contento con el compromiso conjunto por el que se concede al Parlamento un incremento inferior al límite del 4 %. No sólo es razonable, sino que, en cualquier caso, engloba muchos proyectos que cuentan con el apoyo de otros diputados al Parlamento.

Mencionaré algunos de esos proyectos. En primer lugar, está la importantísima política de información, para la que se han sumado otros 9 millones de euros a la reserva, que se destinarán a la nueva WebTV, cuando el prototipo se haya aprobado. La idea del canal de información técnica WebTV resulta aceptable, pero no debería ponerse en práctica como se está proponiendo ahora. Se supone que los Grupos políticos y los diputados no deben participar en el control del órgano en cuestión ni en sus actividades cotidianas. La administración carece de esa franqueza política que los ciudadanos desean ver y que caracteriza a los Grupos políticos y a los diputados.

Me cuesta mucho comprender la idea propuesta por la izquierda de que las ideas políticas deben separarse de la política, y la información sobre el Parlamento sólo puede llegar a través de su administración y no de los diputados ni de los Grupos políticos. Es inconcebible que se permita que la política de información sólo se aplique a través de la administración y que a nosotros, quienes hemos sido elegidos democráticamente para ocupar este lugar, se nos deje fuera de la maquinaria informativa.

Otra idea relacionada con este tema es la relativa a los medios de comunicación locales, sobre la que se adoptó una decisión en el Pleno antes de las vacaciones. La idea era que los diputados recibieran un poco más de dinero para invitar a los representantes de los medios de comunicación locales a que observaran lo que sucede en el Parlamento y a que los entrevistaran. La Comisión de Presupuestos votó en contra de esa idea. No entiendo esa aparente animadversión de la izquierda hacia los medios de comunicación locales, teniendo en cuenta que nos permiten acercarnos al máximo a los ciudadanos de a pie. Sin embargo, ahora que, en la Comisión de Presupuestos, hemos votado en contra de esos fondos por mayoría, los diputados ya no podemos gastar más en invitar a los medios de comunicación locales a que nos visiten.

En tercer lugar, quisiera mencionar las oficinas de información. Cada Estado miembro dispone de su propia oficina de información, y eso está bien, pero ¿por qué se tienen que comprar los edificios más caros en las zonas más caras? ¿Por qué no podemos comprar edificios ligeramente más baratos un poco más a las afueras de la ciudad e invertir los fondos en cuestión en personal? Necesitamos más personas que acudan a los centros de trabajo, los centros de estudios y las escuelas y expliquen a los ciudadanos lo que hace el Parlamento y por qué. Esa es la mejor forma de influir en las personas, dirigiéndonos a ellas y no comprando edificios costosos. Ese dinero podría emplearse mejor.

En cuanto a la política relativa a los edificios en general, espero que todas las Instituciones puedan establecer conjuntamente una organización común, con el propósito de estudiar cuándo y dónde construir y cuándo y dónde comprar inmuebles, a fin de evitar que tomemos decisiones sin saber qué están haciendo los demás y provoquemos una subida artificial de los precios inmobiliarios.

Sólo deseo hacer una observación acerca de la propuesta de reducir el número de sesiones en Estrasburgo. Puede que sea una especie de debate eterno, pero debe continuar hasta que se haga algo al respecto. También tenemos que dar ejemplo en lo que respecta a la reducción de emisiones. No podemos despilfarrar 200 millones de euros de los contribuyentes al año. Debemos demostrar a los ciudadanos que la UE se ha ampliado y ha cambiado, y, para hacerlo, tenemos que cambiar. No he encontrado ninguna buena razón que justifique la persistencia de esta cuestión. Por consiguiente, espero que el asunto se someta a votación, a fin de que el Parlamento pueda negociar con el Consejo y ese cambio tan necesario pueda tener lugar.

Quiero volver a dar las gracias a los coordinadores y a los miembros de la Comisión de Presupuestos por el compromiso; confío en que se mantenga en la votación que se celebrará aquí el jueves y espero que las cifras en cuestión se mantengan tal como las hemos acordado conjuntamente.

 
  
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  Kyösti Virrankoski (ALDE), ponente. – (FI) Señor Presidente, Comisario, el presupuesto de la Unión Europea para 2008 es el segundo de este período de programación. Al aprobar el marco financiero actual, se dio prioridad al fortalecimiento de la competitividad y la cohesión para el crecimiento y el empleo.

En el anteproyecto de presupuesto de la Comisión se consignaron 129 200 millones de euros para créditos de compromiso y 121 000 millones de euros para créditos de pago. En su proyecto de presupuesto, el Consejo redujo los créditos de compromiso a 128 400 millones de euros y los créditos de pago a 119 400 millones de euros, es decir, 10 300 millones de euros por debajo de un marco financiero ya de por sí muy ajustado.

También se pusieron de relieve otras cuestiones en el proyecto de presupuesto del Consejo. En lo que se refiere a la rúbrica 1 (crecimiento sostenible y empleo), los créditos de pago se redujeron en nada menos que 1 046 millones de euros, a pesar de que se trataba de una prioridad incondicional de la política presupuestaria.

El Parlamento también recibió este otoño la nota rectificativa de la Comisión, en la que se proponían otros 262 millones de euros para acciones exteriores. Además, la Comisión también proponía que se revisara el marco financiero a fin de que pudieran reservarse suficientes fondos para el sistema de posicionamiento global por satélite Galileo y el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología para el período 2008-2013. La propuesta estaba en consonancia con la Resolución del Parlamento de 20 de junio y la legislación relativa al IET en su primera lectura.

Teniendo en cuenta esos criterios, la Comisión de Presupuestos elaboró una propuesta propia, que se está debatiendo ahora. Sus elementos fundamentales son los siguientes.

La prioridad incondicional del presupuesto es la rúbrica 1 (crecimiento sostenible y empleo). Se han aumentado los créditos de compromiso, concretamente para la investigación y la formación en el marco de la Estrategia de Lisboa y para las redes transeuropeas.

La rúbrica 1a también comprende la financiación del sistema de navegación Galileo. Durante la elaboración del marco financiero plurianual, el Parlamento advirtió de la infrafinanciación de Galileo. Ahora su déficit asciende a 2 400 millones de euros, porque el sector privado no está dispuesto a participar en el proyecto, como ha ocurrido en los Estados Unidos de América. En vista de que se trata de un proyecto importante para Europa desde el punto de vista político y económico, el Parlamento ha insistido en que siga adelante y sea financiado con cargo al presupuesto de la UE. Este asunto ha de zanjarse durante este procedimiento presupuestario. Por eso, en el proyecto de presupuesto, los créditos para Galileo y el IET asociado al proyecto se han hecho constar fuera del ámbito del presupuesto, mediante una propuesta de «modificación satélite». Su aprobación dependerá de la aprobación de la propuesta de modificación del marco financiero plurianual. Si eso no sucede, el proyecto Galileo fracasará y también habrá problemas para financiar el IET. No tiene sentido seguir financiando Galileo si el Consejo no tiene la firme voluntad de llevarlo a buen puerto.

Los créditos consignados en la rúbrica 1b para los Fondos Estructurales y el Fondo de Cohesión se han incrementado considerablemente, pues los compromisos no pagados en el marco de los Fondos —los RAL—, son preocupantemente elevados (más de 95 000 millones de euros).

El Parlamento y el Consejo hicieron una declaración conjunta este verano sobre la lentitud de la Comisión a la hora de aprobar programas funcionales. En la actualidad, aún no se ha aprobado el 63 % de los programas del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Fondo de Cohesión, y tampoco el 83 % de los programas del Fondo Social Europeo, ni el 75 % de los programas de desarrollo rural, a pesar de que el primer año de los programas ya toca a su fin.

El retraso de esta administración está poniendo en grave peligro la política estructural y de cohesión de la UE y, en particular, la reconstrucción de los nuevos Estados miembros, ya que el marco financiero actual constituye un proyecto de reconstrucción europeo extremadamente voluminoso, más aún que el Plan Marshall posterior a la Segunda Guerra Mundial. Así y todo, en este proyecto de presupuesto, sólo se han reservado 22 100 millones de euros y 5 300 millones de euros, respectivamente, para las medidas estructurales y el desarrollo rural de los nuevos Estados miembros. Por consiguiente, la Comisión de Presupuestos propone que una parte de los gastos administrativos pertinentes de la Comisión se consignen en la reserva y se liberen en cuanto los programas se aprueben, porque hay que acelerar este proceso.

Otro ámbito problemático importante es el de la rúbrica 4 (la UE como actor mundial). El anteproyecto de presupuesto era a todas luces inadecuado, de ahí que la Comisión propusiera en su nota rectificativa 120 millones de euros para Kosovo y 142 millones de euros para Palestina. El Consejo también propuso unos aumentos que ascendían a 260 millones de euros para las mismas regiones.

La Comisión de Presupuestos adoptó el planteamiento de la Comisión, pero añadió otros 10 millones de euros para Kosovo y para Palestina. La comisión también elaboró una enmienda «con asterisco» con el propósito de defender las prioridades del Parlamento. En ella, se establece una reducción de 40 millones de euros, que, si no, habría tenido que llevarse a cabo en la Política Exterior y de Seguridad Común, pues el aumento propuesto por el Consejo tiene, sin duda, mucho interés para ellos y pondría en peligro las prioridades del Parlamento. La propuesta con asterisco también engloba los aumentos solicitados por la Comisión de Asuntos Exteriores para Palestina y para Kosovo, un total de 40 millones de euros, además de una modificación menos cuantiosa de 7 millones de euros para el Fondo Mundial para la Salud y para otras líneas. Esta enmienda puede aprobarse si el Consejo accede a utilizar el instrumento de flexibilidad.

En cuanto a las agencias descentralizadas, permítanme decir que la comisión ha restituido los 32 millones de euros a los que ascendían los recortes llevados a cabo por el Consejo y los recortes de personal. En nuestra opinión, la cooperación ha funcionado relativamente bien. El cambio más importante era el relativo a la agencia de control de las fronteras, Frontex, cuyos créditos se aumentaron en 30 millones de euros. La cooperación en el ámbito del control de las fronteras y la intensificación de esa cooperación constituyen una de las principales prioridades del Parlamento.

El planteamiento de este presupuesto es el de «un presupuesto orientado hacia los resultados» y tiene por objeto promover tanto la presupuestación por actividades como la gestión por actividades. A tal efecto, 49 millones de euros de los gastos administrativos generales se han consignado en la reserva y serán liberados en cuanto la Comisión presente las propuestas de estudios e informes solicitadas por el Parlamento en lo que se refiere al desarrollo de la gestión por actividades, a la aclaración de las responsabilidades del personal y a la futura tendencia de las cifras de personal. Eso también guarda relación con la declaración sobre las agencias ejecutivas adoptada en la reunión de concertación del Parlamento, en la que se señala que, en todas las propuestas nuevas, ha de incluirse un análisis de la rentabilidad teniendo en cuenta la posibilidad de que las medidas fueran responsabilidad de la Comisión. Además, han de establecerse claramente las líneas de responsabilidad de la agencia y de la Comisión, y ha de aclararse cómo asumirá la Comisión la responsabilidad de la labor de la agencia y de la utilización de los fondos. La experiencia de las «oficinas de asistencia técnica», que todos conocemos, debería servirnos de advertencia.

El importe total de este proyecto de presupuesto es de 129,68 billones de euros, es decir, 623 millones de euros por debajo del marco financiero interanual. Los créditos de pago ascienden a 124 194 millones de euros, que supone el 0,99 % de la RNB de los Estados miembros. La cifra queda 5 300 millones de euros por debajo del marco financiero, de modo que la Comisión de Presupuestos ha demostrado una gran disciplina en la elaboración de esta propuesta sometida a la deliberación del Parlamento Europeo.

El proyecto de presupuesto se ha elaborado en el contexto de un fuerte consenso y una magnífica cooperación. Quisiera dar las gracias al Presidente de la Comisión de Presupuestos, Reimer Böge, por su excelente liderazgo, así como a los coordinadores y a los ponentes alternativos de todos los Grupos políticos. Han demostrado una gran flexibilidad y su capacidad de cooperación. De igual modo, deseo dar las gracias a la Comisión y, en particular, al Comisario Grybauskaite por su actitud positiva, así como a la Presidencia portuguesa por la actitud constructiva y la deferencia mostradas en las negociaciones tripartitas y durante la concertación. Por último, quiero expresar mi agradecimiento a la secretaría de la Comisión de Presupuestos y a los administradores responsables del presupuesto, tanto a los de mi Grupo como a los de los demás Grupos políticos, por la ingente labor que han llevado a cabo.

Ahora someto el presupuesto de 2008 a la deliberación del Pleno.

 
  
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  Richard James Ashworth, en nombre del Grupo del PPE-DE. – Señor Presidente, permítame comenzar dando las gracias al señor Virrankoski por un informe excelente y por el gran esfuerzo realizado.

Afirma, y con razón, que 2008 es el segundo año de una perspectiva financiera de siete años. En mi opinión, este presupuesto está avanzando en la dirección correcta, para ofrecer una buena relación calidad-precio, y con los créditos consignados establecidos este año en un 0,99 % de la RNB (renta nacional bruta), posee el potencial necesario para lograr una ejecución mucho más satisfactoria en los próximos años.

No obstante, a fin de lograr estos objetivos, insto al Consejo, en particular, a que tome nota de las opiniones del Parlamento y a que esté preparado para debatir con más detalle algunos de los asuntos, y voy a mencionar cuatro cuestiones a este respecto.

En primer lugar, Galileo y el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología. El Parlamento ha aprobado estos planes, pero seguimos necesitando pruebas de disciplina presupuestaria del resto de instituciones, y a este respecto quiero hacer tres comentarios. En primer lugar, las reservas para cubrir el exceso de costes y los retrasos en la ejecución de los proyectos se revelan insuficientes. En segundo lugar, también las líneas de responsabilidad claras con respecto a estas importantes cuestiones se revelan insuficientes, especialmente con respecto a la adjudicación de contratos para llevar a cabo los proyectos. Por último, creo que la Comisión debería hacer más por compartir su visión del proyecto Galileo, y especialmente la fase posterior al desarrollo del proyecto y la situación actual.

En segundo lugar, sobre la rúbrica 4, ya sabemos que la demanda de financiación para Palestina y Kosovo ampliará el margen de esta rúbrica considerablemente. Tal demanda se ha satisfecho en parte gracias a una reducción de la financiación destinada a la PESC. Sin embargo, esto creará inevitablemente problemas durante el próximo año y creo que algún tiempo después de la primera lectura del Parlamento tendremos que debatirlo con el Consejo y la Comisión para estudiar el modo de abordar dicha situación.

En tercer lugar, insto al Consejo a que apoye los esfuerzos del Parlamento para obligar a la Comisión a cumplir con el ejercicio de control y a lograr una mayor eficacia en lo que se refiere al personal. Esto incluye las agencias descentralizadas y externas, un ámbito en el que me temo que se necesitan niveles de responsabilidad mucho mayores.

Por último, es muy importante que tanto el Consejo como la Comisión concedan una mayor importancia a la obtención de una declaración de fiabilidad por parte del Tribunal de Cuentas. En mi opinión, la velocidad actual de avance es inaceptablemente lenta, y a raíz de ello, la credibilidad de esta Cámara se ve gravemente minada. Por ello insto al Consejo, en particular, a que muestre una urgencia mucho mayor para abordar la situación.

 
  
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  Catherine Guy-Quint, en nombre del Grupo del PSE. (FR) Señor Presidente, Comisario, en primer lugar, quisiera dar las gracias a todo el equipo encargado de los presupuestos por el trabajo que han llevado a cabo, especialmente a nuestros dos ponentes, el señor Virrankoski y el señor Itälä. Este procedimiento presupuestario confirma la estrechez del marco financiero plurianual. El importe de los pagos, de menos de 130 000 millones de euros o del 0,99 % del PIB, es muy escaso y no responde a las esperanzas de desarrollar la política europea.

El trabajo en equipo llevado a cabo en la Comisión de Presupuestos permite que se mantengan las prioridades presupuestarias de los Grupos políticos, pero el marco financiero impide la reactivación de las políticas de crecimiento prometidas a los ciudadanos europeos. Nuestra comisión ha puesto muchísimo cuidado en las decisiones tomadas por todas las comisiones parlamentarias, pero la proliferación de proyectos piloto evidencia la frustración ante la estrechez de este marco financiero. Insisto en que debemos oponernos a las drásticas reducciones llevadas a cabo por el Consejo, y estoy contenta con el compromiso alcanzado. Todavía hace falta que la Comisión ejecute correctamente este presupuesto. No volveremos a consentir que este proyecto de presupuesto se desvirtúe por el hecho de que no se ejecute y de que los créditos vuelvan a transferirse a los Estados miembros.

Para empezar, en el presupuesto para 2008, no aceptamos que no se utilicen los fondos de cohesión. El Partido Socialista ha restituido los importes de las terribles reducciones llevadas a cabo por el Consejo, que afectaban a programas como Cultura 2007, Media 2007 y Juventud en Acción. No tengo que recordarles lo importantes que son esas líneas ahora que el nuevo Tratado se está sometiendo a votación de los ciudadanos europeos. Invito al Consejo a que reflexione sobre ello. Lo que preocupa a los ciudadanos europeos en estos momentos es, por ejemplo, que se destinen a la investigación y a Frontex los fondos necesarios para el desarrollo de sus actividades y que se refuercen las líneas correspondientes al ámbito de la información. También proponemos créditos adicionales para algunos proyectos nuevos que tienen por objeto mejorar las posibilidades de alojamiento de los refugiados o para ONG que luchan contra la discriminación. El presupuesto europeo ha de continuar ayudando a los que luchan contra los problemas que azotan a la sociedad europea.

En cuanto a las relaciones exteriores de la UE, hemos reducido el gasto de la PESC en 40 millones, porque debemos cumplir nuestros compromisos y los compromisos de la UE: mantener la reserva de ayuda de emergencia, ayudar a los países más desfavorecidos, apoyar el Fondo Mundial contra el VIH/sida y el Fondo Mundial para la Salud y mantener la ayuda al desarrollo. El instrumento de flexibilidad tendrá que movilizarse para proporcionar 87 millones de euros para Kosovo y Palestina. Todavía hay que lamentar la infrafinanciación sistemática de la rúbrica 4. La pobreza aumenta en el mundo, y nuestro presupuesto se reduce.

En lo que respecta a la Comisión Europea, reconozco la severidad de la reserva de 40 millones de euros, aunque se debe a nuestras dudas acerca de la eficacia de la gestión por actividades. Permítanme mencionar algunos ejemplos: en primer lugar, el hecho de que no se utilicen los fondos de cohesión, la imposibilidad de llevar a cabo los proyectos piloto que nos interesan, como, por ejemplo, el programa para aprendices análogo al Erasmus, la falta de transparencia en la selección de empresas de investigación y las deficiencias en la ejecución de los concursos para la selección de nuevos funcionarios. La lista es larga, y el Parlamento exige que se le demuestre la buena voluntad de la ejecutiva europea.

Por último, lo más importante: en la enmienda con asterisco, se pide que la financiación de Galileo y del IET supere los límites máximos de las perspectivas financieras. Eso requiere —incluso exige— una pequeña revisión de las perspectivas financieras. El Parlamento no puede consentir que se ponga en peligro Galileo —un reto muy importante desde el punto de vista tecnológico, económico y político y un instrumento estratégico esencial para los poderes políticos y la independencia de la UE—; aunque estoy convencida de que las observaciones de la señora Merkel se valoran en la Cámara. El 29 de junio, la Canciller Angela Merkel dio por concluida su Presidencia con el siguiente dicho africano: «Si quieres llegar rápido, ve solo, pero si quieres llegar lejos, ve acompañado.»

 
  
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  Anne E. Jensen, en nombre del Grupo ALDE. – (DA) Señor Presidente, quisiera dar las gracias al Presidente del Parlamento Europeo por presidir personalmente esta sesión y este procedimiento y por el hecho de que no se esté celebrando a medianoche, algo de lo que me alegro mucho.

Señor Comisario, no hay duda de que el procedimiento presupuestario de 2008 constituirá todo un reto. Sin embargo, en el Parlamento, estamos unidos, y estoy casi segura de que, cuando votemos el jueves, tanto la estrategia como la Comisión de Presupuestos y el ponente que el señor Virrankoski ha seleccionado para el presupuesto de la Comisión recibirán un apoyo amplio.

El Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa apoya las magníficas propuestas presentadas por la Comisión para la financiación del sistema de vigilancia por satélite Galileo. Estamos a favor de que los fondos excedentes de los regímenes agrícolas no se devuelvan a los Estados miembros, sino que se empleen en este proyecto. No sería razonable reducir la financiación de la investigación y el transporte a fin de obtener fondos para Galileo, como proponen los Ministros de Economía de la UE. Si los Estados miembros de la UE están de acuerdo en que debemos contar con Galileo, también han de dotarlo de unos fondos que no se utilicen con otros propósitos. Como bien ha señalado el señor Virrankoski, ya se nos había advertido que no se habían asignado suficientes fondos a Galileo; por lo tanto, la situación a la que nos enfrentamos ahora no nos coge por sorpresa.

El otro tema polémico importante en lo que se refiere al Consejo es la financiación de la política exterior. A todos nos preocupa mucho que la cantidad consignada para Kosovo y Palestina pudiera ser insuficiente. Quisiera dar las gracias al señor Virrankoski por sus denodados esfuerzos para lograr un compromiso que goce de un amplio apoyo.

En lo que se refiere a las agencias, estamos contentos con el incremento de la financiación de Frontex y confiamos en que pueda encontrarse una solución que permita que la Agencia Europea de Seguridad Marítima (AESM) ponga en marcha lo antes posible el centro de datos del LRIT, que se establecerá a finales de 2008.

El ponente para las demás Instituciones, el señor Itälä, ha llevado a cabo una tarea asequible y otra muy difícil. Lo difícil ha sido el presupuesto del Parlamento, en el que, lamentablemente, no se han podido reducir los gastos al nivel de este año más la inflación. No obstante, a pesar de ello, los gastos han podido mantenerse por debajo del límite máximo del 20 %. El Grupo ALDE apoyaba el compromiso alcanzado originalmente por el ponente y la Mesa, y es lamentable que tuviera que reelaborarse por la falta de coordinación entre los presidentes de los Grupos más grandes. Eso no debe volver a suceder; podemos hacerlo mejor. Sin embargo, no estoy censurando al señor Itälä. Él ha hecho un buen trabajo, y también quisiera darle las gracias por encontrar una solución razonable para el Comité de las Regiones, que ha sufrido unos recortes muy severos de mano del Consejo.

 
  
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  Wiesław Stefan Kuc, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, en nombre del Grupo UEN, quisiera expresar mi sincero agradecimiento a los ponentes, el señor Virrankoski y el señor Itälä, y a todos los miembros de la Comisión de Presupuestos por sus esfuerzos para elaborar el presupuesto y por su excelente cooperación. Muchas gracias.

¿Se diferencia mucho el segundo presupuesto —desde la perspectiva del presupuesto actual— de los anteriores presupuestos en otros aspectos que no sean las cantidades pertinentes? Como siempre, tenemos que continuar financiando los gastos de ejercicios anteriores y únicamente podemos modificar algunas partes del presupuesto. Esos elementos importantes son la financiación del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología y el proyecto Galileo. También se han aumentado las cantidades consignadas para Palestina y para Kosovo. De igual modo, se observan cambios en la financiación de la política agrícola común y las agencias especializadas.

¿Estamos cometiendo un grave error al adaptar aproximadamente las cantidades a los gastos posteriores? ¿Se puede hacer eso con un año de antelación? Lo intentamos, pero siempre nos queda la posibilidad de ajustar el presupuesto, y eso es muy importante. Tal vez deberíamos crear más partidas en el futuro, puesto que así se incrementaría considerablemente la flexibilidad del presupuesto.

Por último, quisiera volver a expresar mi sincero agradecimiento al señor Virrankoski. A pesar de la dificultad del ámbito en cuestión, ha sido un auténtico placer trabajar con él.

 
  
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  Helga Trüpel, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, Comisario, Señorías, quisiera empezar diciendo que tenemos un problema de carácter general con las perspectivas financieras actuales, puesto que, en opinión del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea, el presupuesto que tendremos hasta 2013 no resulta adecuado para la mayoría de los grandes retos a los que se enfrentan Europa y los veintisiete Estados miembros actuales.

Quisiera decir que observo una falta de espíritu europeo en el Consejo, en lo que se refiere a la presupuestación y a las finanzas. Si realmente queremos abrirnos camino hacia la sociedad del conocimiento, creo que debemos —ya lo hemos dicho en el contexto de la Estrategia de Lisboa— tomar la ofensiva en el ámbito de la alta tecnología. Lamentablemente, vamos muy atrasados en este sentido. También creo que tenemos que invertir más esfuerzos en la investigación y en el desarrollo, así como en la formación continua, si queremos preparar adecuadamente a los ciudadanos europeos y conseguir que sean capaces de enfrentarse a la globalización.

También tenemos que elaborar —y, según todas las encuestas, los ciudadanos europeos exigen que lo hagamos— una política exterior responsable. Sin embargo, si queremos centrarnos más en la prevención de crisis y en la adopción de medidas responsables en las zonas problemáticas del mundo, necesitamos contar con los fondos oportunos, y los actuales son insuficientes.

En cuanto a la política en materia de cambio climático, también creo que tenemos que demostrarle al mundo que una política en materia de cambio climático bien entendida está íntimamente ligada a un crecimiento selectivo. Europa ha de dar un gran paso adelante en este sentido, pues sólo si conseguimos convencer a otros continentes y a grandes países como China, la India y los Estados Unidos podremos elaborar una política en materia de cambio climático, crear nuevos puestos de trabajo y conquistar así el corazón de nuestros ciudadanos.

Por otro lado, también creo que podemos reducir el presupuesto europeo, por ejemplo, las subvenciones a la exportación de productos agrícolas, así como el cultivo del tabaco y también los costes de nuestras sesiones aquí, en Estrasburgo. Como bien han señalado anteriormente muchos oradores, salta a la vista que el presupuesto es insuficiente para nuestros proyectos científicos más importantes y ambiciosos, como, por ejemplo, Galileo, el sistema de navegación por satélite. No obstante, si lo consideramos políticamente correcto, el Consejo ha de moverse en este sentido, de lo contrario, perderemos el contacto con los Estados Unidos, así como con China y con la India. En cuanto al Instituto Europeo de Innovación y Tecnología, si realmente queremos demostrar que Europa es un continente que valora de veras el conocimiento y desea ser una sociedad basada en el conocimiento, el Consejo también tendría que esforzarse más en ese sentido. La promoción de Europa requiere una voluntad europea común.

Para concluir, quisiera dar las gracias a todos los colegas diputados que han colaborado en este presupuesto. Sólo se trata de un compromiso, pero es un buen compromiso, al menos desde el punto de vista del Parlamento, y lo defenderemos.

 
  
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  Esko Seppänen, en nombre del Grupo GUE/NGL.(FI) Señor Presidente, señora Comisaria, existe probablemente una gran diversidad de opiniones en los Grupos. Algunos diputados están satisfechos con la estricta política presupuestaria del Consejo, mientras que otros piensan que es una barrera para conseguir todo tipos de cosas buenas y positivas. Lo cierto es que la cifra total del presupuesto propuesta por el Consejo es increíblemente baja si se compara con la renta nacional combinada y que también la propuesta del Parlamento supone un nivel excepcionalmente bajo de gasto presupuestario.

Nuestro Grupo está descontento por la forma en que el proyecto de presupuesto eleva el perfil militar de la Unión. La militarización de la Unión fue también uno de los motivos por los que nuestro Grupo no pudo apoyar la nueva propuesta de Constitución aprobada la semana pasada. La Constitución, al igual que el proyecto de presupuesto del año que viene, no contribuirá en nada a reforzar la dimensión social de la Unión Europea.

Nos hemos acostumbrados a la idea de que la Comisión Europea no ejecute nunca por completo el presupuesto europeo, y los Estados miembros se han acostumbrado a que todos los años se les devuelvan recursos propios, como se les conoce. Esto se debe a los compromisos pendientes de liquidación (RAL) resultantes del retraso de los programas financiados con cargo a los Fondos Estructurales y el Fondo de Cohesión este año y el que viene. El ponente, señor Virrankoski, con buen criterio, está acelerando el procedimiento de aprobación de estos programas.

Nuestro Grupo considera que se deben modificar los acuerdos interinstitucionales en lo que respecta a la nueva partida de gasto para Galileo y el Instituto Europeo de Tecnología. No se preven recurso suficientes en el marco presupuestario, por lo que los miembros tendrán que aportar a la Unión Europea fondos adicionales. En esta Cámara, la Mesa del Parlamento no es tan disciplinada en sus objetivos presupuestarios como la Comisión de Presupuestos. Siempre intenta gastar el 20 % de los gastos administrativos de la UE aunque no haya motivo que lo justifique. Entre sus proyectos se encuentran el homenaje al señor Pöttering, un museo dedicado a la breve historia de la UE, o la conversión del espacio de aparcamiento del Parlamento Europeo en spa y piscina.

Por su parte, los socialdemócratas, los liberales y los verdes han votado en la Comisión de Presupuestos a favor de una supervisión indulgente de los fondos concedidos a los partidos europeos y ahora también a las fundaciones europeas financiadas con cargo al presupuesto del Parlamento. No hay ninguna cláusula en la que se prevea que el uso de los fondos deba supervisarse con arreglo a las buenas prácticas de control presupuestario de la UE. Mis compatriotas, los señores Virrankoski y Ville Itälä, han intentado, en su función de ponentes, conseguir un resultado equilibrado.

 
  
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  Nils Lundgren, en nombre del Grupo IND/DEM. − (SV) Gracias, señor Presidente. Sus Señorías, señor Virrankoski y señor Itälä, se han ocupado de las cuestiones presupuestarias de forma muy competente. Siento un gran respeto por el trabajo que han realizado con arreglo al mandato recibido. Pero ése es el problema: están sujetos al mandato recibido. El proceso presupuestario de la UE es profundamente obsoleto y, por tanto, muy mejorable.

El principio básico es siempre el mismo: nos entra más dinero, así que ¿en qué lo vamos a invertir? Nuestra organización tiene 50 años de antigüedad, razón por la cual debemos aspirar a un presupuesto base cero. Hemos de hacernos la siguiente pregunta: Si fuéramos a empezar hoy (y no hace 50 años), ¿en qué invertiríamos nuestros recursos presupuestarios? ¿Invertiríamos en crear el Comité Económico y Social o el Comité de las Regiones? ¿Invertiríamos casi la mitad en una política agrícola proteccionista, o en relaciones públicas y en marketing de productos que en otro caso no se venderían? ¿Invertiríamos en subvencionar la producción de tabaco, en producir tabaco que no se puede vender por la vía normal, al mismo tiempo que imponemos la prohibición general de fumar en toda la UE? ¿Invertiríamos en Fondos Estructurales, que se llevan casi el resto del presupuesto, decidiendo así los países que pueden recibir fondos directamente del presupuesto de la UE siempre que apuesten por un cierto tipo de política regional? La respuesta es —como estoy convencido de que dirían todos los aquí presentes (que no son tantos)— no, no lo haríamos.

Lo que hemos de preguntarnos, pues, es: ¿cómo resolver el problema? No podemos resolverlo, a menos que estemos dispuestos a partir de cero en nuestro examen de las cuestiones presupuestarias fundamentales y a empezar otra vez desde el principio. Estamos, por tanto, haciendo algo completamente equivocado. Si acometemos un análisis económico normal y consideramos lo que debería hacerse con los fondos presupuestarios a escala de la UE que se canalizan a través de Bruselas, la respuesta es evidente: repartir fondos que los Estados miembros no podrían invertir en otro caso, por ejemplo en investigación básica. Todos sabemos por la teoría económica que la investigación básica está seriamente infradotada en el mercado. Pensamos que otros la pagarán. Suponemos que otros pagarán sus costes y que, una vez que se haya completado, se pondrán sus resultados a disposición de todos. Hay muchos ámbitos, como éste, a los que se destina un volumen increíblemente reducido de fondos. Hablamos del tema, pero no hacemos nada al respecto. En la mayoría de los casos, el dinero se destina a cosas que se decidieron hace 30 ó 50 años. Esto es un escándalo. Tenemos una UE que está adquiriendo además inmuebles por toda Europa, en la creencia de que le sale más barato. Es una forma irresponsable de actuar, de especular con el dinero de los contribuyentes. No debe seguir haciéndolo. Hemos de iniciar un debate sobre lo que la UE debe hacer con los fondos que recibe. En la actualidad, acaso estemos gestionando correctamente del 10 al 15 % de los fondos. El resto se destina a cosas absurdas y a diferentes tipos de actividades de relaciones públicas, como el fondo para la adaptación a la globalización. Europa y su éxito han sido posibles gracias a la competencia existente entre los respectivos Estados por encontrar soluciones institucionales adecuados. Sigamos en esa línea. Muchas gracias.

 
  
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  Hans-Peter Martin (NI).(DE) Señor Presidente, cualquiera que haya estado en la Comisión de Presupuestos sabe lo difícil que es siempre en otoño liberar un gran volumen de fondos. El dinero suele esconderse en las partidas presupuestarias de reserva.

Se intenta, por supuesto, mantener la actividad y hacer cosas. Ahora me dirijo a usted directamente, señor Presidente. Se ha creado el premio cinematográfico LUX. Para su concesión, se decidió que las películas se proyectarían el 18 de octubre de este año y sólo los diputados que hubieran visto las tres podrían y deberían votar en el marco de la iniciativa. Acabo de ver la lista. Ni siquiera aparecen una docena de diputados, que mañana tomarán la decisión de qué Torre de Babel entregarán a quién.

Quiero pedirle, señor Presidente, que sea suficientemente sincero para no engañarnos mañana, y nos diga cuántos eurodiputados han participado, legítimamente, en esta votación. Por favor, asegúrese de que las actas no se manipulen fuera en el último minuto, porque la fecha tope para ver las películas, la fecha tope de proyección, era el 18 de octubre.

Señor Presidente, este problema, relativamente pequeño si se compara con la magnitud de los presupuestos, se puede trasladar a muchos otros ámbitos. Malgastamos una y otra vez el dinero sin pensar en ello, porque tenemos demasiado dinero y, por eso, incluso buenas ideas como la concesión de premio cinematográfico se echan por tierra. Pero, por favor, ¡sea sincero por lo menos mañana, señor Presidente!

 
  
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  Presidente. − Esos comentarios no merecen una respuesta.

 
  
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  Dalia Grybauskaitė, miembro de la Comisión. – (LT) Quiero empezar diciendo que es para mí un gran placer dirigirme a ustedes hoy, antes de esta importante votación, justo después de la primera lectura. Quiero dar las gracias al Presidente, señor Böge, al ponente principal, señor Virrankoski, así como a los coordinadores de todos los grupos políticos por el éxito, la coordinación y el carácter positivo del trabajo que se ha hecho para llegar a un consenso en la Comisión de Presupuestos en primera lectura. Todas las líneas propuestas por la Comisión se han restituido; muchas gracias por ello.

Quisiera expresar mi agradecimiento al Parlamento por el establecimiento de prácticamente todas las líneas del anteproyecto del presupuesto. Repito estas palabras en inglés, por si se produce una interpretación incorrecta, porque ésta es la parte más importante de mi discurso. Al mismo tiempo, también me gustaría decir que no importa lo satisfechos que estemos nosotros y lo satisfactoria que sea nuestra cooperación, seguimos teniendo algunas observaciones que realizar y que, en la mayoría de los casos, el Parlamento manifestó sus reservas.

Se trata de una cuestión que abordamos el año pasado, y la Comisión fue capaz de abordarla el año pasado, y nos esforzaremos al máximo para garantizar que la Comisión cumple con todas las condiciones y proporciona toda la información necesaria para que puedan liberar las reservas antes de la segunda lectura.

Quisiera mencionar de manera especial los proyectos piloto, en relación con los cuales el Parlamento tomó la iniciativa este año y utilizó un mayor número de nuevos proyectos piloto y acciones preparatorias que ustedes mismos propusieron. Como es habitual, consideraremos cada caso detenidamente y presentaremos nuestra opinión a principios del mes de noviembre mediante la llamada «carta de ejecutabilidad» que se presentará de forma oportuna, mucho antes de la conciliación y la segunda lectura.

Con respecto a las agencias ejecutivas, que representan la ilustrativa y amplísima cuestión relativa a nuestro procedimiento presupuestario este año, también quisiera subrayar el marco constructivo establecido por la conciliación del mes de julio, lograda entre nosotros y la cuestión general de las agencias. También quiero agradecer al Parlamento, y en concreto a la señora Haug, su colaboración, especialmente en la conclusión de la revisión de las disposiciones relativas al funcionamiento de las agencias ejecutivas que acordamos recientemente.

La Comisión se esforzará al máximo para proporcionar garantías, en su calidad de sincera mediadora entre las dos autoridades presupuestarias, e intentará conseguir el mejor y más equilibrado resultado entre todos nosotros para lograr el presupuesto, especialmente teniendo en cuenta que todavía tenemos considerables problemas que debemos resolver juntos, como Galileo y el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología, que está sobre la mesa desde nuestra propuesta, pendiente, fundamentalmente, de la decisión del Consejo. Estamos satisfechos por el modo en el que el Parlamento ha abordado esta cuestión en la propuesta y en primera lectura. Así que espero que todos juntos —los tres— podamos concluir el procedimiento presupuestario con éxito y a tiempo.

 
  
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  Michael Gahler (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Exteriores. – (DE) Señor Presidente, el límite financiero máximo para la rúbrica 4 es de 7 002 000 millones de euros, según el marco financiero plurianual. El Consejo ha aumentado el anteproyecto de presupuesto para el ejercicio 2008 de 6 672 000 millones de euros a 6 890 000 millones de euros, principalmente debido a las cantidades adicionales consignadas para Palestina y Kosovo. El Parlamento ya dijo en su momento que esos fondos no serían suficientes, puesto que no se habían tenido en cuenta retos que ya se vislumbraban. Ahora el Consejo dice que se necesitan cantidades mucho mayores, sobre todo en el ámbito de la política de seguridad. Lamentablemente, todavía no conocemos ninguna propuesta concreta. Pero tenemos que llegar a un acuerdo con el Consejo en lo que respecta a la PESC. Por tanto, negociemos con transparencia y franqueza las necesidades reales para el ejercicio 2008.

Si hemos aprobado cerca de 250 millones de euros anuales para la PESC entre 2007 y 2013, la insuficiencia de los fondos es ya evidente. Nuestros gastos en política de seguridad siguen el curso previsto.

Otro tema importante es Palestina. En 2007 se está gastando considerablemente más de lo estimado, hasta 400 millones de euros. Necesitamos también para el año próximo más fondos de los estimados hasta ahora por la Comisión y el Consejo. Lo que no podemos es dejar que el Parlamento consigne cantidades menores en el presupuesto para luego saquear otras políticas a lo largo del año por falta de una planificación seria.

Tampoco está nada claro cuál será exactamente la dotación para las actividades relacionadas con Kosovo y las necesidades presupuestarias para el ejercicio 2008. Sé que primero tendremos que esperar a saber cuál es el mandato exacto.

Para terminar, quiero recordar que dentro de poco habrá que recurrir al diálogo político. El Parlamento Europeo lo ha estado intentando en las negociaciones del marco financiero plurianual y ha procurado que figurara en el Acuerdo Interinstitucional. Ese sería el foro adecuado para acometer tareas importantes de una manera constructiva, en el momento oportuno y sobre la base de la confianza mutua. Ese sería el contexto adecuado para preparar una revisión de los nuevos instrumentos financieros.

 
  
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  Ralf Walter (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Desarrollo. – (DE) Señor Presidente, Señorías, la Comisión de Desarrollo se esfuerza por establecer prioridades para el gasto previsto en el presupuesto. Sabemos que la ayuda al desarrollo, es decir, nuestra ayuda para los más pobres del planeta, no es fruto de una decisión repentina, ni tiene resultados inmediatos, sino que exige una serie de procesos en los que tenemos que trabajar de forma continua.

Hemos insistido en nuestro deseo de combatir la pobreza. Esto significa que hemos de dar a las personas educación y garantizar su salud para que puedan desarrollarse en su propio entorno, en su propio país. Hemos invertido mucho en el pasado para combatir la malaria, la tuberculosis y el sida, y queremos ayudar a esos países a conseguir un verdadero desarrollo mediante la adopción de medidas preventivas tales como la abolición de las armas ligeras, las minas terrestres y las armas ABQ, la creación de una red de prevención de conflictos y la cooperación transfronteriza entre los países en desarrollo.

Pero lo que no debe ocurrir —y estos son mis dos ruegos al Consejo y a la Comisión— es que el Consejo, simplemente por tratarse de un nuevo punto en el programa, se apresure a decir: ahora vamos a reorganizarlo todo. Tenemos que ayudar a Kosovo y tenemos que ayudar a Palestina; en esto estamos totalmente de acuerdo. Pero lo tenemos que hacer sin sustraer fondos a los más pobres de los pobres, ni creyendo que vamos a encontrar allí algo parecido a continuidad, o pensando que otras personas de fuera van a tener la sensación de que centramos realmente nuestros esfuerzos en ayudar allí a los más pobres de los pobres. Se tienen que destinar fondos nuevos a estos fines y ya sé que estamos hablando del dinero de nuestros contribuyentes, pero se les deben decir las cosas claras. Si lo hacemos, todos saldremos ganando.

Mi segundo comentario se dirige a la Comisión Europea. Ya sabe exactamente cuáles son nuestras prioridades en la lucha contra la pobreza. Acabo de referirme a ellas: asistencia sanitaria y educación básica para que las personas puedan ganarse la vida en su propio entorno. Hemos asignado mucho dinero a la reserva y no lo liberaremos hasta que nos diga claramente que ha aceptado y adoptado las prioridades del Parlamento.

No estamos interesados en introducir la microgestión, pero hemos hecho una evaluación política con la que ha estado de acuerdo. Insistiremos en ella y la pondremos en práctica para que, como en otros casos de política exterior, se haga también realidad y, por tanto, haremos valer nuestros derechos y oportunidades en materia presupuestaria para ejercer sobre la Comisión la presión necesaria.

 
  
  

PRESIDE: MANUEL ANTÓNIO dos SANTOS
Vicepresidente

 
  
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  Peter Šťastný (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Comercio Internacional. – Señor Presidente, me gustaría agradecer al señor Virrankoski y al señor Itälä su espléndido, aunque ingrato, trabajo.

Considero que es importante destacar no sólo la función del Parlamento como la Institución que supersiva el presupuesto, sino también la función de cada una de las comisiones con respecto a los aspectos del presupuesto que se encuentran directamente dentro del ámbito de sus competencias. Creo que es muy positivo que cada DG particular informe a las distintas comisiones sobre los gastos previstos para un año determinado. Tiene que existir cierto grado de control y tiene que haber transparencia. Aunque la Comisión de Comercio Internacional no tiene poder de codecisión en asuntos de comercio —todavía— considero que se trata de una práctica muy adecuada que ha desarrollado, a través de la que tenemos un debate abierto y sincero con la DG de Comercio sobre asuntos presupuestarios y sobre por qué algunos gastos son necesarios.

Por lo que respecta a las líneas presupuestarias, quiero destacar la necesidad de mantener las dos ayudas para el comercio así como la dimensión parlamentaria de la OMC como aspectos importantes del presupuesto en materia de comercio. Necesitamos poder ser capaces de promover los bienes comunitarios en terceros países. Necesitamos contar con expertos que puedan ayudar a nuestras empresas a introducirse en los mercados exteriores pero, al mismo tiempo, necesitamos contribuir a que los países en desarrollo puedan exportar a la UE. Sin comercio, no hay desarrollo sostenible a largo plazo. Se ha criticado recientemente a la OMC por su falta de transparencia. La dimensión parlamentaria de las negociaciones comerciales es una iniciativa importante que deberíamos seguir apoyando porque mejora el diálogo, concede una mayor legitimidad y permite un grado mayor de supervisión.

Como observación final, insto a la Comisión a que garantice que el Parlamento sea informado a su debido tiempo de cualquier proyecto en materia de asistencia microfinanciera para que pueda mantenerse un debate adecuado en las comisiones pertinentes y que, nosotros, como institución, tengamos conocimiento de cuáles son los países beneficiarios de las aportaciones de la UE.

 
  
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  Salvador Garriga Polledo (PPE-DE), Ponente de opinión de la Comisión de Control Presupuestario. – (ES) Señor Presidente, señora Comisaria, la Comisión de Control Presupuestario ha centrado su opinión para el Presupuesto 2008 en dos ejes fundamentales:

El primero es el cumplimiento del artículo 44 del nuevo Acuerdo Interinstitucional en lo referido a la declaración de fiabilidad y a la certificación anual que debe ser enviada por cada Estado miembro. Recogemos aquí, con esta enmienda, las conclusiones y las recomendaciones de la aprobación de la gestión de los años 2004 y 2005, aplicadas ya por una minoría de Estados miembros que consideramos debe ser creciente.

Sabemos que la Comisión Europea no puede proceder a una evaluación del grado de cumplimiento de los Estados miembros sobre este compromiso hasta el próximo 15 de febrero. Sin embargo, y tal vez para animar a la Comisión Europea a que siga con esta evaluación sin pérdida de tiempo, hemos introducido una reserva en los gastos de personal de la Comisión. Estamos seguros de que la Comisión tiene tanto interés como el Parlamento en conseguir que los Estados miembros apliquen plenamente este artículo 44 en el ámbito de la gestión compartida. Por tanto, estoy seguro de que llegaremos a un acuerdo sobre la reserva.

El segundo eje es el de la transparencia. Nosotros creemos que cuanto más detallado aparezca el gasto presupuestario, más sencillo será para la autoridad presupuestaria competente controlar su ejecución.

Por eso hemos solicitado la creación de líneas presupuestarias nuevas en materias sensibles, en categorías de gasto muy sensibles para el Parlamento, como pueden ser las agencias, el desarrollo rural u otras categorías, como la acción exterior buscando, repito, un compromiso muy claro de este Parlamento, de la Comisión de Control Presupuestario, cual era el contribuir a una máxima transparencia, que es lo que nos demanda la opinión pública.

 
  
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  Cristobal Montoro Romero (PPE-DE), Ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios. – (ES) Señor Presidente, señora Comisaria, señores ponentes, en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios hemos llevado adelante una opinión, aprobada por unanimidad —no hubo ningún voto en contra—, en la que, por un lado, celebrábamos los avances de los créditos dirigidos a mejorar la competitividad para el crecimiento económico y el empleo y también, especialmente, los orientados hacia la cohesión para el crecimiento y el empleo dentro de la Unión Europea.

En relación con lo que son las materias propias de la comisión, los asuntos económicos y monetarios, el ámbito de la empresa, la competencia, la fiscalidad y unión aduanera, la lucha contra el fraude fiscal y el fraude general en las estadísticas europeas y, en concreto, el capítulo de estadísticas, celebramos, como no podía ser de otra manera, los avances presupuestarios, el planteamiento presupuestario, pero también hemos visto insuficiencias, como no podía ser de otra manera.

Nos hubiera gustado más dinero, más dinero empleado en el crecimiento económico, o sea, en definitiva más dinero para el bienestar de los ciudadanos, para apoyar más claramente los programas de la Unión Monetaria, para apoyar más claramente a la pequeña y mediana empresa como fuente creadora de empleo. Por supuesto que nos tenemos que regir todos por los criterios de austeridad —vaya eso por delante y más dicho por mí mismo—. Pero de ahí a las carencias actuales de nuestros presupuestos de la Unión, va un abismo.

Creemos que realmente la Unión Europea tendría que hacer unos presupuestos más incisivos en los términos de estimular el crecimiento económico creador de empleo, y para eso la dotación de recursos que pertenecen a todos los países europeos es una dotación absolutamente necesaria.

 
  
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  Gabriele Stauner (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales. – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, en nombre de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, celebro especialmente que la Comisión esté ahora dispuesta a gastarse el 44,2 %, lo que supone 57 000 millones de euros del presupuesto, en crecimiento y empleo. El incremento de 2 300 millones en las líneas presupuestarias correspondientes para el ejercicio 2008 supone un eficaz apoyo a la Estrategia de Lisboa. Debo destacar, sobre todo, los tres proyectos piloto en el sector social, aunque la Comisión de Presupuestos no aprobara los fondos necesarios en primera instancia y los haya reducido considerablemente después.

El proyecto sobre la situación del empleo en el sector de la asistencia sanitaria, cuya dotación se ha visto algo reducida por la Comisión de Presupuestos, me interesa especialmente por los considerables problemas que se han producido desde las ampliaciones de la UE en 2004 y 2007. Por tanto, el proyecto piloto debe continuar tal cómo lo previmos. Esto se predica especialmente de las posibles disposiciones relativas a los servicios sociales. Lo mismo se predica de otro proyecto también propuesto por nosotros: la integración social de los inmigrantes.

Les pido, por tanto, que apoyen las enmiendas que hemos vuelto a presentar. Quiero insistir en el proyecto sobre la familia que llevará a cabo la Fundación de Dublín, al que queremos destinar del orden de 400 000 euros, pero que la Comisión de Presupuestos ha rechazado en su totalidad. La conciliación del trabajo y la familia, la mejora de la situación de las familias en materia de vivienda y el mantenimiento de las ayudas familiares son también objetivos prioritarios para nosotros en Europa.

Así pues, la Fundación de Dublín debe incorporar estos temas a su programa de trabajo y contar, por supuesto, con la financiación necesaria.

 
  
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  Jutta Haug (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria. (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria ha restituido las cifras del presupuesto que el Consejo ha reducido en este sector a las cantidades consignadas en el anteproyecto de presupuesto de la Comisión Europea. Esto significa un incremento del presupuesto del 10,3 % para el sector medioambiental respecto al ejercicio de 2007.

Creemos que esto mismo es absolutamente adecuado también para los instrumentos más importantes en el sector medioambiental. La EMEA, la AEMA, la EFSA y el ECDC —las siglas de nuestras agencias, de cuyo trabajo estamos plenamente satisfechos— han recuperado también su dinero. Life+ ha sido aprobada, el trabajo ha comenzado y el nuevo plan de acción en materia de salud sustituirá al antiguo a partir de enero de 2008. Hasta ahí, ¡todo bien! Seguramente que podremos hacer una evaluación a finales de año o principios de 2009.

El programa HELP se está convirtiendo en un motivo de preocupación para nosotros. Sabemos lo perjudicial que es el consumo de tabaco. Pero queremos también que los ciudadanos europeos escuchen y entiendan este mensaje. El año 2008 es el último ejercicio presupuestario en el que recibiremos fondos para la campaña antitabaco del Fondo comunitario del tabaco. Hemos pedido a la Comisión Europea que decida muy rápidamente de dónde puede sacar el dinero para financiar esta campaña en los próximos años.

 
  
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  Angelika Niebler (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Industria, Investigación y Energía. – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, antes de nada, en nombre de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, quiero dar las gracias al ponente y a los miembros de la Comisión de Presupuestos por su cooperación eficaz y siempre constructiva.

En la Comisión de Industria consideramos fundamentales dos temas muy relacionados entre sí. De una parte Galileo —del que ya se ha hablado hoy aquí—, y de otra el proyecto del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología. Ambas iniciativas constituyen proyectos revolucionarios y de una importancia crucial para la política de innovación e industria, que merecen todo nuestro apoyo.

El Instituto Europeo de Innovación y Tecnología contribuirá en una medida importante a la transferencia de tecnología de la ciencia a la industria y las empresas. En Europa seguimos teniendo una gran demanda acumulada en este ámbito. La financiación, sin embargo, plantea algunas dudas. La Comisión de Industria se ha manifestado muy claramente a favor de que la financiación no se haga a costa de otros programas prospectivos. Por consiguiente, en el Séptimo Programa Marco de Investigación, no debemos desviar fondos del programa de aprendizaje permanente ni del programa de Redes Transeuropeas para financiar al Instituto Europeo de Innovación y Tecnología. Lo que pedimos en la Comisión de Industria, es que se desvíen fondos del presupuesto administrativo para financiar el IET. Por suerte, la Comisión de Presupuestos se ha comprometido en este sentido. Además, la Comisión de Industria es partidaria de una financiación clara, incluso más allá de su propia línea presupuestaria.

Galileo es mucho más problemático. Permítanme que haga simplemente un comentario desde el punto de vista de la política industrial: creo que estamos de acuerdo en que Galileo es una iniciativa necesaria y que precisa financiación. La resolución más reciente sobre este proyecto ha llevado al Parlamento Europeo a pedir financiación comunitaria, cosa que también ha propuesto la Comisión. Una vez dicho eso, es crucial, en mi opinión, que el proyecto continúe. No tiene que volver a comenzar desde el principio, sino que puede basarse en los considerables esfuerzos que han hecho las empresas industriales implicadas. Esto debe tenerse en cuenta también en las próximas negociaciones.

Transmitiré todo lo demás que se ha dicho sobre Galileo al señor Böge, quien será también responsable de continuar las negociaciones en la Comisión de Presupuestos conjuntamente con los demás miembros que la integran.

 
  
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  Luisa Fernanda Rudi Ubeda (PPE-DE), Ponente de opinión de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor. – (ES) Señor Presidente, en primer lugar también querría comenzar mi intervención agradeciendo el respaldo que los miembros de la Comisión de Presupuestos han dado a las enmiendas que remitimos desde la Comisión de Mercado Interior y que, además, habían sido unas enmiendas aprobadas prácticamente por unanimidad en esta comisión.

En primer lugar, en lo que respecta al título número 12 de los presupuestos —«Mercado interior»—, solamente decir aquí que desde la comisión lo que hemos pretendido, a través de nuestras enmiendas, es recuperar las cantidades del APP que en su momento habían sido previstas por la Comisión y que posteriormente el documento del Consejo había disminuido.

Quisiera mencionar o recordarles a sus señorías la importancia que todo lo relacionado con el mercado interior tiene en la Unión Europea. Creo que es obvio. Es una de las principales patas en las cuales se sostiene todo el desarrollo posterior que se ha construido alrededor de ello.

En unos años, como el año pasado y este próximo del 2008, donde está previsto aprobar importantes legislaciones —podríamos recordar la Directiva de servicios— y donde está previsto también seguir avanzando hacia una legislación que perfeccione el mercado interior—, entendemos que es necesario recuperar las cantidades previstas en el APP.

El mismo argumento podría valernos para el título 14 —«Unión Aduanera»— en lo que hace referencia también a un perfeccionamiento de las fronteras exteriores de la Unión que, a su vez, nos permita garantizar el buen funcionamiento de nuestro mercado único.

Por último, con respecto al título 17, en el aspecto de la actividad de protección del consumidor, que es la que afecta a la comisión de la cual he sido ponente, quisiera decir que asimismo hemos recuperado, con el apoyo de la Comisión de Presupuestos, las cantidades del APP en lo referente al Programa SOLVIT. Las políticas de los consumidores, la política de protección del consumidor tiene distintos niveles de desarrollo en los diferentes países de la Unión Europea. En muchas ocasiones existen discrepancias que es preciso solucionar a través de instrumentos que no sean jurídicos o que no sean los tribunales. Para ello SOLVIT ha sido —se ha demostrado— un buen instrumento.

Por último —termino, señor Presidente— quisiera decir que agradezco de manera especial a la Comisión de Presupuestos su apoyo a un proyecto piloto dotado con un millón de euros que permita en el próximo año hacer un estudio, un seguimiento y un estudio comparado de la aplicación de las medidas de política del consumidor en los distintos Estados miembros.

 
  
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  Wojciech Roszkowski (UEN), ponente de opinión de la Comisión de Desarrollo Regional. – (PL) Señor Presidente, en la opinión de la Comisión de Desarrollo Regional se prestaba especial atención a las líneas presupuestarias relacionadas con el capítulo 13, o la rúbrica «política regional». Pedimos que se mantuvieran, o en su caso se restituyeran, todas las líneas presupuestarias del anteproyecto del presupuesto.

La Comisión de Presupuestos atendió nuestras demandas, e incluso, en la línea 130616, relativa al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, pidió un aumento de 900 millones de euros para pagos. También compartió nuestra preocupación por el posible uso de la parte de fondos sin asignar del área de la cohesión para la financiación adicional de otros proyectos, como el Instituto Europeo de Tecnología, sobre la base de una decisión tomada por el Consejo que contravendría el principio de cohesión y sustraería además prerrogativas al Parlamento Europeo. En resumidas cuentas, no es el presupuesto de nuestros sueños, no es un presupuesto que nos complazca, pero aun así la Comisión de Desarrollo Regional apoyará el proyecto de presupuesto propuesto por la Comisión de Presupuestos. Muchas gracias.

 
  
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  Jan Mulder (ALDE), ponente de opinión de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural. (NL) Señor Presidente, todos los años se repite el mismo ritual con el presupuesto para agricultura: la Comisión aprueba el proyecto de presupuesto, el Consejo introduce recortes en muchas líneas sin justificarlo demasiado, la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, respaldada por la Comisión de Presupuestos, restituye esas líneas, y entonces empezamos las discusiones, sobre la base de la nota rectificativa de la Comisión, para aprobar el presupuesto definitivo del año siguiente.

La razón de que el Consejo haga siempre esos recortes es un misterio para mí, puesto que nuestras discusiones se han basado siempre en la nota rectificativa de la Comisión desde los tiempos del Tratado de Amsterdam, ya que nos ofrece las cifras más recientes disponibles. Creo que hubiera sido mejor que las cosas siguieran igual.

La Comisión de Agricultura ha aumentado algunas partidas, como las de fruta y leche en las escuelas, y otras similares, puesto que todos queremos concienciar a la población de la importancia de una buena alimentación desde edades muy tempranas. Apreciamos los proyectos piloto y la acción preparatoria inicialmente aprobados por la Comisión de Presupuestos.

 
  
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  Emanuel Jardim Fernandes (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Pesca. – (PT) Señor Presidente, Señorías, la Comisión de Pesca, en el ámbito de sus competencias, remitió a la Comisión de Presupuestos, para su consideración, varias propuestas de modificación que fueron, en su mayoría, acogidas favorablemente y que conciernen, sobre todo, al refuerzo de la política marítima europea en acciones preparatorias para el desarrollo sostenible de las muchas oportunidades que representan los océanos y mares de Europa, el aumento de los recursos para el control de la pesca como forma de garantizar la sostenibilidad de los mares y océanos y para recoger información esencial para el desarrollo de una política de pesca sostenible, el correcto funcionamiento y la eficiencia de la Agencia Comunitaria de Control de la Pesca y, en relación con las regiones ultraperiféricas, la garantía de eficacia de los actuales programas que son vitales para reducir al mínimo los factores condicionantes que, de forma permanente o específica, afectan a esas regiones.

Los informes del señor Virrankoski y mío propio envían una señal clara para reforzar la política de pesca, incluso con todas las restricciones establecidas en las perspectivas financieras, por lo que pido a sus Señorías que los apoyen firmemente y al Consejo que tenga en cuenta las propuestas que hemos presentado, así como las propuestas del Parlamento.

 
  
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  Helga Trüpel (Verts/ALE), ponente de opinión de la Comisión de Cultura y Educación. (DE) Señor Presidente, intervengo aquí en nombre de la Comisión de Cultura, que es responsable no sólo de cultura, sino también de educación, juventud, medios de comunicación y deportes. Nuestro presupuesto es mucho más limitado de lo que debiera ser.

Creo que si pensamos seriamente en el éxito que ha tenido el programa ERASMUS, gracias al cual estudiantes universitarios de Europa pueden estudiar en otros países, hacer amigos en otros países europeos y compartir después la experiencia con sus amigos y contactos, se advierte claramente su contribución esencial al entendimiento mutuo en Europa.

Creo que debemos hacer más por la comunicación, especialmente ahora que los Jefes de Estado o de Gobierno se han puesto de acuerdo sobre el Tratado de Reforma. La idea de trabajar «de forma local» con los ciudadanos en su propio entorno para conseguir que apoyen un futuro europeo es crucial. Celebro que al menos dos proyectos piloto se hayan hecho realidad: EuroGloble, un teatro itinerante como los que había en tiempos de Shakespeare, creado para hacer giras por las capitales europeas con la idea de implicar realmente a los ciudadanos, y un proyecto cultural sobre el tema de la movilidad de los artistas, para que los jóvenes artistas europeos puedan conocerse, trabajar juntos y configurar el futuro de Europa.

 
  
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  Gérard Deprez (ALDE), ponente de opinión de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior. – (FR) Señor Presidente, Señorías, sustituyo a la señora Dührkop, que no puede estar hoy aquí.

La Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior estableció tres grandes prioridades para el presupuesto 2008. La primera de esas prioridades era reforzar los recursos operativos de la agencia Frontex que, como ustedes saben, es la encargada de coordinar la cooperación en las fronteras exteriores de la UE. Ese objetivo se ha cumplido: si el Parlamento nos apoya, Frontex recibirá 30 millones en créditos operativos complementarios; es decir, más del doble que la dotación recibida en 2007.

La segunda prioridad concernía a la necesidad de transparencia en la gestión de los sistemas informatizados para controlar las entradas al territorio europeo. Por ese motivo se asignaron créditos a la reserva, tanto para los sistemas de información Schengen SIS I y SIS II como para el sistema de información sobre los visados, conocido con las siglas VIS. Estos créditos no serán liberados hasta que dispongamos, en caso necesario, de fundamentos jurídicos adecuados, y en todos los casos, de información sobre convocatorias y licitaciones.

Por último, la tercera prioridad de nuestra comisión concierne al Fondo europeo para el retorno. Todos los créditos relacionados con él se han asignado a la reserva y no serán liberados hasta que el Consejo y el Parlamento Europeo hayan aprobado la Directiva relativa a las normas y procedimientos comunes aplicables al retorno de los nacionales de terceros países en situación irregular. El Consejo debe saberlo: sin directiva, no hay dinero. Es así de simple.

 
  
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  Rihards Pīks (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Constitucionales. – (LV) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, me alegro mucho de que, por fin, después de la Cumbre de Lisboa, podamos proceder a la firma del Tratado de Reforma y a su ratificación y aplicación. Todos creemos que este nuevo Tratado es necesario para el desarrollo y la consolidación de Europa. Por eso, como ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, me sorprende que la rúbrica 3b del presupuesto, relativa a la ciudadanía europea, sea la única en la que se haya pensado reducir considerablemente el gasto respecto al presupuesto 2007. En un momento de cambio de la estructura institucional de la Unión Europea, se necesitan recursos para la comunicación con los ciudadanos de la UE. Los ciudadanos de la UE tienen que estar informados de los cambios previstos y debe conseguirse su colaboración y apoyo. Por tanto, agradezco a los miembros de la Comisión de Asuntos Constitucionales de mi grupo político, y sobre todo a los ponentes y a los miembros de la Comisión de Presupuestos, que hayan apoyado mis propuestas referentes a algunas líneas presupuestarias para aumentar el gasto en este programa. Espero que el Parlamento apoye también las enmiendas al presupuesto y que esos recursos sean debidamente utilizados para fortalecer a la Unión Europea. Gracias.

 
  
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  Christa Prets (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género.(DE) Señor Presidente, es importante tratar el presupuesto de una manera neutral con respecto al género, y nosotros debemos y tenemos que hacerlo desde el punto de vista de la política de la mujer. El aspecto del género tiene una gran importancia a este respecto y «la incorporación de la dimensión del género en la elaboración de presupuestos» no tiene que ser una expresión vacía de contenido, sino algo que debemos tratar de poner en práctica.

Es muy importante que rematemos el programa DAPHNE. Lamentablemente, no conseguimos que se aprobara nuestra enmienda y ahora volvemos a presentarla en el Pleno una vez más. Nosotros, los socialdemócratas, apoyamos la enmienda y el aumento de la dotación de fondos para DAPHNE, porque es un programa relativamente pequeño, pero muy importante, para combatir la violencia doméstica.

También es importante que concedamos financiación suficiente al Instituto Europeo para la Igualdad de Género, de manera que pueda garantizarse el éxito en su puesta en marcha. Es importante, asimismo, que el gasto destinado al Año Europeo del Diálogo Intercultural se distribuya por igual entre los dos sexos. A muchas mujeres, especialmente inmigrantes, se les debería asignar un papel esencial en este diálogo intercultural.

 
  
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  Luciana Sbarbati (ALDE), ponente de opinión de la Comisión de Peticiones. – (IT) Señor Presidente, Señorías, yo también quiero dar las gracias a los dos ponentes, los señores Virrankoski e Itälä, por su excelente trabajo.

Creo que el presupuesto debe ser el acto político más importante de las instituciones públicas, pero también de todas las instituciones privadas, porque refleja las decisiones políticas en función de las cuales se gastarán los fondos públicos. Hay tres elementos que son fundamentales: primero, rigor; segundo, determinación para tomar decisiones políticas eficaces y eficientes; y, tercero, control del gasto. Es evidente, como ha dicho el señor Virrakoski, que todo esto requiere una política firme y decidida que englobe la revisión de los procedimientos, y que yo apoyo plenamente.

Ahora, en lo que concierne concretamente a la pregunta de la Comisión de Peticiones, creemos que debemos señalar a la Comisión de Presupuestos que la propuesta de aumentar en un 4,69 % el presupuesto para el Defensor del Pueblo es justa y adecuada, porque el Defensor del Pueblo se ha convertido en una figura política clave para la democracia y la transparencia de la Unión Europea y para una buena administración, las cuales debe vigilar y custodiar.

 
  
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  László Surján (PPE-DE).(HU) Señor Presidente, señora Comisaria, el elemento más importante del presupuesto 2008 es la política de cohesión. En la práctica, todos los Estados miembros tienen regiones subdesarrolladas y, por eso mismo, es una cuestión que nos interesa a todos. La cohesión interesa también a los que están implicados en la financiación de este proceso, y no sólo a sus beneficiarios directos. Por eso no podemos aceptar la propuesta de realizar recortes importantes, equivalentes a casi 500 000 millones de euros, en los pagos relacionados con la política de cohesión. En mi opinión, el Parlamento está convencido de que los nuevos Estados miembros serán capaces de ajustar y gastar todos los fondos que se pongan a su disposición. Todos tenemos que presionar también en este sentido a nuestros respectivos países.

Éste no es el único aspecto en el que discrepamos, y seguiremos discrepando, con el Consejo. Podemos decir también con toda seguridad que hemos administrado bien el dinero de los ciudadanos europeos; en otras palabras, de una manera responsable, porque el presupuesto 2008 está muy por debajo de los límites máximos establecidos en el marco financiero. Por eso es decepcionante que sigamos sin ponernos de acuerdo en el debate sobre el presupuesto del programa Galileo o del Instituto Europeo de Tecnología. Ambos proyectos son beneficiosos para el desarrollo de la Unión Europea, así que ¿por qué tenemos que poner obstáculos en su camino?

Doy las gracias a la Comisión Europea y al ponente por su trabajo, y pido al Parlamento que apoye las enmiendas propuestas por la Comisión de Presupuestos y preste así un firme apoyo a las negociaciones que precederán a la segunda lectura.

Por último, señor Presidente, permítame saludar a los diputados al Parlamento Europeo presentes hoy aquí, fiesta nacional de mi país. Me refiero, por supuesto, a la Revolución Húngara de 1956. Gracias por su atención.

 
  
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  Jutta Haug (PSE).(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, el Consejo ha hecho este año lo que siempre hace: ha permitido a sus funcionarios de los Ministerios de Economía elaborar un presupuesto que tiene en cuenta el principal objetivo del Consejo, que es «contener las cifras» y, sobre todo «contener los pagos».

Eso no tiene nada que ver con los planes políticos que nosotros tenemos para la Unión Europea; ¡nada que ver! El Consejo, en sus muchas formaciones, sigue teniendo la costumbre de predicar los domingos y dejar con mucho gusto que otros, es decir, el Parlamento Europeo, hagan el verdadero trabajo durante el resto de la semana. Da igual que se trate de asuntos de política exterior, de la ayuda a Kosovo o a Palestina, o de la aplicación de políticas de competitividad orientadas al crecimiento y al empleo, que son de extrema importancia para Europea; vitales para su supervivencia, de hecho.

El Parlamento Europeo auguró, ya en las negociaciones de las perspectivas financieras hace 18 meses, que habría problemas con la financiación de estas mismas políticas en un futuro previsible. Pero nuestro mensaje cayó en oídos sordos y ahora el Consejo tiene que buscar soluciones sobre la marcha. Antes de lo esperado, nos vemos en la situación de tener que destinar fondos públicos para rescatar el proyecto Galileo, porque el sueño de la iniciativa empresarial se ha derrumbado. El Parlamento Europeo ha logrado, en bastante poco tiempo, ponerse de acuerdo para financiar la puesta en marcha del proyecto Galileo con fondos europeos, pero utilizando el «método comunitario». Cualquier otra cosa que se proponga nos parecerá una chapuza y no queremos tener nada que ver con ello.

Estamos dispuestos a destinar a Galileo 2 400 millones de euros entre 2008 y 2013, además de los 1 000 millones de euros que ya estaban previstos. Sin embargo, puesto que en la rúbrica 1a no se dispone de los fondos necesarios, y como éstos no van a caer del cielo, estamos dispuestos a sacarlos de otras categorías del presupuesto: hasta 2 200 millones de euros de la rúbrica 2 2007 y 2008, y 220 millones de euros de la rúbrica 5. Desde luego que eso significa sacar mucho dinero de la rúbrica 2, pero se puede hacer sin necesidad de privar de fondos a los agricultores. Los precios de los productos agrícolas se han disparado en el mercado internacional, de manera que podemos reducir nuestras subvenciones.

La transacción cuya base creamos en la Comisión de Presupuestos en primera lectura se considera una «revisión menor». ¡Bah! El Consejo rechaza aun las más pequeñas revisiones como si fueran la peste, pero eso es problema suyo. En cualquier caso, nosotros estamos dispuestos a crear las condiciones necesarias para la puesta en marcha de Galileo, un proyecto emblemático de la innovación tecnológica europea.

El hecho de que, como parte de esa revisión menor, estemos dispuestos a destinar fondos al Instituto Europeo de Tecnología, nos parece digno de escasa mención, debido a la magnitud —bueno, en realidad, a la escasa magnitud— de la cantidad inicialmente requerida: 2,9 millones de euros entre 2008 y 2013. Esperamos que el Consejo se mueva, acuda al Parlamento y avance en la misma dirección que nosotros.

Señor Presidente, permítame un comentario más. En realidad, habíamos esperado que el Ministro de Economía, o por lo menos del Secretario de Estado de la Presidencia portuguesa del Consejo, asistieran a este debate en primera lectura, para poder celebrar su presencia. No tenemos nada contra usted, señor Mourato, pero ni siquiera el Vicepresidente portugués de nuestro Parlamento puede sustituirle en este caso.

 
  
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  Gérard Deprez (ALDE) . – (FR) Señor Presidente, Señorías, como ponente del Grupo ALDE, quiero manifestar antes de nada mi agradecimiento al trabajo realizado por el ponente, señor Virrankoski, y sobre todo quiero decirle que apoyamos plenamente la estrategia que ha propuesto para Galileo, con el apoyo de la Comisión de Presupuestos.

Europa necesita a Galileo. Queremos que la financiación de Galileo sea financiación comunitaria y queremos que se garanticen los créditos sin que ello afecte negativamente a otras prioridades.

Quiero dar también las gracias a nuestro ponente por haber mantenido en la lista de proyectos piloto algunas iniciativas con las que estamos especialmente comprometidos, en particular el mecanismo de alerta rápida para los casos de secuestro o desaparición de menores.

Quiero decir unas palabras sobre el informe del señor Itälä quien, desafortunadamente, no se encuentra en la Cámara. Agradezco las propuestas de aumentar los recursos puestos a disposición de los medios de comunicación regionales para divulgar, entre los ciudadanos, las iniciativas comunitarias. Creo que los medios de comunicación regionales y locales pueden tener una repercusión mucho mayor que algunas iniciativas centralizadas y más burocratizadas.

Aun así, tengo que decir que hay una iniciativa en el informe del señor Itälä que no me gusta nada. Es el incremento de 1000 euros mensuales de los gastos de secretaría para cada diputado al Parlamento Europeo. No me gusta esa iniciativa, que es el resultado de un acuerdo entre dos grupos políticos, causalmente los dos más grandes, y se produce justamente un año antes de las elecciones europeas. La considero una subvención disfrazada para la reelección de algunos de nuestros colegas y votaré contra ella.

 
  
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  Zbigniew Krzysztof Kuźmiuk (UEN).(PL) Señor Presidente, señora Comisaria, intervengo en el debate sobre el presupuesto 2008 para plantear las siguientes cuestiones.

Primero, aunque con casi 129 000 millones de euros el gasto consignado en este presupuesto es el más elevado de la historia de la Unión Europea, el porcentaje de ese gasto respecto a la renta nacional bruta de los 27 Estados miembros es menor que nunca y, después de los ajustes realizados por la Comisión de Presupuestos del Parlamento Europeo, apenas llega al 0,99 % en créditos de compromiso, y esto es algo en lo que quiero insistir.

Segundo, en las perspectivas financieras para el período 2007-2013 se establece un límite máximo para los créditos de compromiso en el ejercicio 2008 igual al 1,08 % de la renta nacional bruta de los Estados miembros, por lo que aquí vemos una discrepancia importante entre lo que queríamos financiar hace tan sólo dos años, y lo que la Unión Europea quiere financiar ahora. No se puede tener más Europa por mucho menos dinero. Esto es algo que se ha repetido una y otra vez en esta Cámara y que tenemos que recordar hoy.

Tercero, tenemos que apoyar las decisiones de la Comisión de Presupuestos del Parlamento Europeo que aumentan considerablemente la dotación de fondos para el Programa Galileo, el Instituto Europeo de Tecnología y algunas actividades externas de la Unión Europea.

Cuarto, tenemos que insistir en que la Comisión Europea acepte los programas propuestos por los Estados miembros para el desarrollo regional y el desarrollo de las zonas rurales lo antes posible. Concretamente en el ejercicio 2008, se destinarán más de 20 000 millones de euros a los nuevos Estados miembros. Por consiguiente, sería bueno que pudiera hacerse el uso más eficaz posible de esos fondos.

En quinto y último lugar, hay que destacar la propuesta relativa al Fondo para la adaptación a la globalización, que permitirá a las empresas que sufran las consecuencias negativas de este proceso recibir ayuda transitoria y mantener los puestos de trabajo en la UE.

 
  
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  Gérard Onesta (Verts/ALE).(FR) Señor Presidente, voy a centrar mi intervención en algunos comentarios sobre el informe del señor Itälä, que ha hecho un buen trabajo. Sabemos que siempre es difícil decidir el presupuesto para nuestra institución.

Sólo lamento de verdad una cosa: el presupuesto 2008 es muy especial. Es el último presupuesto en el que vamos a poder destinar una cantidad importante a inversiones, sobre todo en la política inmobiliaria de nuestro Parlamento. Tenemos 32 puestos de trabajo, si contamos todas nuestras oficinas en diferentes capitales. Aparte de Bruselas y Estrasburgo, no tenemos más que seis lugares en los que trabajamos en los diferentes países. Sabemos que existe una política de adquisiciones, que nos exige periódicamente el Tribunal de Cuentas, pero que no podemos aplicar porque el señor Itälä —y comprendo su preocupación por enviar una señal diciendo que no gastamos todo el dinero porque queremos permanecer por debajo del límite máximo del 20 %—– está impidiendo al Parlamento destinar fondos a este fin y hacerse con un patrimonio inmobiliario. No obstante, será en 2008 o nunca, porque en 2009, como saben, tendremos que pagar el Estatuto de los Diputados, y ya no podremos hacerlo.

Aparte de eso, creo que el señor Itälä ha hecho un muy buen trabajo y, sobre todo, que es uno de los presupuestos más verdes que conozco, ya que contiene muchas disposiciones, sobre todo disposiciones para reducir las emisiones de carbono, amortiguar el impacto de nuestro carbono, el deseo de tener una flota de vehículos que incluya automóviles híbridos y el deseo de reducir el número de reuniones mediante videoconferencias, e incluso limitando el número de desplazamientos de funcionarios, que no nos siguen necesariamente a los lugares donde son indispensables.

En resumidas cuentas, deberíamos disponer de más dinero para inversiones y para acciones en el ejercicio 2008, un año preelectoral, pero en términos generales, sigue siendo un informe muy bueno por la repercusión que tiene en políticas que me interesan mucho. Por eso he votado a favor de este informe, señor Presidente.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL). (PT) En los dos minutos de esta intervención, quiero insistir en que la historia del proceso presupuestario se repite una vez más. La Comisión Europea propone un presupuesto comunitario, en esta ocasión para el ejercicio 2008; el Consejo propone recortes significativos en la propuesta de la Comisión, y el Parlamento presenta una propuesta para reducir los recortes en los proyectos de la Comisión y el Consejo. Todo parece normal, si no fuese porque las propuestas están siempre por debajo del presupuesto 2008 en las perspectivas financieras para 2007-2013.

Como sucedió en el anterior marco financiero para 2000-2006, el límite máximo presupuestario previsto en las actuales perspectivas financieras no va a cumplirse, puesto que el presupuesto comunitario en 2007 era de 1 600 millones de euros en créditos de compromiso y más de 8 000 millones de euros en créditos para pagos, sin tener en cuenta su ejecución real. Está claro que las cantidades consignadas en las perspectivas financieras para 2007-2013 son ya insuficientes, a nuestro modo de ver, para promover una verdadera cohesión económica y social en una Unión Europea ampliada de 27 países.

Básicamente, todas estas propuestas para el presupuesto comunitario 2008 se van a encontrar con las exigencias de los países ricos, que imponen como límite máximo presupuestario cerca del 1 % de la RNB comunitaria, reduciendo así su contribución a este presupuesto y minimizando su papel redistributivo. La propuesta de la Comisión contempla aspectos que mejoran el proyecto presentado por el Consejo, como el aumento de los créditos para la política de cohesión, que nosotros también propusimos, si bien debemos insistir en que su aplicación efectiva se ve en gran medida desvirtuada para cumplir los objetivos de la agenda neoliberal de la Estrategia de Lisboa, que nosotros rechazamos con firmeza.

Sin embargo, incluso la propuesta del Parlamento supone un recorte superior a 5 000 millones de euros en créditos para pagos respecto a lo acordado para el ejercicio 2008 en el marco financiero plurianual. Puesto que nos encontramos en una fase del proceso de negociación, esperamos que, al contrario de lo que ha sucedido hasta ahora, el Parlamento Europeo procure, al menos, que se respeten al máximo las cantidades mínimas establecidas en las perspectivas financieras para el ejercicio 2008.

 
  
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  Jean-Claude Martinez (ITS).(FR) Señor Presidente, existe en materia de debates presupuestarios una célebre ley que se llama la ley de las tres «L», porque la discusión presupuestaria supone recitar letanías, como si de una liturgia religiosa se tratara, que terminan causando letargia económica. Eso lo estamos comprobando con el presupuesto 2008.

Las letanías van primero. El señor Virrankoski recita esas letanías, como hizo el señor Elles en 2006, y como hizo el señor Garriga Polledo en 2005. La primera de todas, la letanía del recorte de los créditos: en el proyecto de presupuesto, el Consejo de Ministro reduce los créditos del anteproyecto de presupuesto. El señor Mulder nos ha explicado que esto es algo muy normal en materia agrícola, por ejemplo. No obstante, el Parlamento Europeo propone que se restituyan los créditos. Se recita también la letanía de un presupuesto siempre por debajo de los límites máximos del marco financiero plurianual. El marco financiero plurianual se queda ya muy corto en cuanto a los créditos necesarios, y el presupuesto todavía más. Es una cascada de maltusianismo. Luego está la letanía de las prioridades políticas: año tras año, hablamos de la lucha contra la pobreza, la educación, el aprendizaje, la multifuncionalidad agrícola y el Séptimo Programa Marco de Investigación, y ahí es donde comienza la liturgia.

La liturgia está, sobre todo, en la nomenclatura presupuestaria y en la ideología que sustenta esa nomenclatura. La nomenclatura es la presentación del presupuesto por actividades, la elaboración del presupuesto por actividades. En la práctica, el gasto se divide en títulos, en áreas políticas, que se corresponden con las direcciones generales. El presupuesto es como un inmenso salami, un producto típico de una tienda de comestibles, pero el problema es, como ha visto el ponente, que la división del presupuesto por actividades genera confusión con el marco financiero plurianual, que se divide en grandes categorías. Cinco categorías por un lado: la competitividad, la conservación de los recursos naturales, la libertad, la Unión Europea como socio mundial y la administración. Por otro lado, una treintena de actividades políticas, con una correspondencia difícil de establecer.

Todo esto se hace en nombre de una ideología presupuestaria, la ideología del rendimiento, la competitividad, la eficacia, la eficiencia y los resultados, creando un revoltijo de herramientas confusas, indicadores de resultados, indicadores del rendimiento y hojas de actividades. Esta tecnología presupuestaria se presenta como una novedad, como la vanguardia de la inteligencia presupuestaria, pero es algo bastante antiguo, que se remonta a 1947. Fue la Comisión Hoover de los Estados Unidos la primera que habló de los conceptos de rendimiento, coste/beneficio, eficiencia, objetivos y resultados. Fue ella la que dio a los Estados Unidos el Sistema de Planificación, Programación y Presupuestos en el decenio de 1960 bajo la Presidencia de Johnson, y la que bajo la Presidencia de Carter proporcionó el BBZ o presupuesto base cero, la ideología de la gestión presupuestaria que posteriormente se propagó a Nueva Zelanda, el Reino Unido y Francia en 2001, con su ley orgánica sobre las leyes de presupuestos, e incluso a México en 2006.

A partir de ahí se puede entender por qué el presupuesto europeo carece de transparencia y, en realidad, también de eficiencia. El Parlamento Europeo no tiene a 100 personas capaces de entender el presupuesto europeo por actividades, con lo que eso supone: el letargo económico de la Unión Europea. Por que si no hay Galileo, si no hay conexión Lyon-Turín, si no hay conexión Génova-Barcelona, si las capitales no están conectadas por trenes de alta velocidad, si el presupuesto para investigación no es el que debiera ser, si el presupuesto para una Europa de 27 Estados miembros es el mismo que el presupuesto español, si el presupuesto europeo es veinte veces menor que el de los Estados Unidos, es precisamente debido a esta ideología maltusiana. Posiblemente sea hora de que nos demos cuenta de que, junto con el presupuesto ordinario, necesitamos un presupuesto extraordinario para financiar créditos con cargo a un gran fondo europeo, que permita la inversión.

 
  
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  Sergej Kozlík (NI).(SK) Si tuviéramos que valorar la confianza en las actividades financiadas de forma centralizada en la UE según el gasto presupuestario expresado como porcentaje de la RNB de la UE, la trayectoria de la curva de confianza tendría la forma de una hoja desprendida. Eso es realmente alarmante. Los créditos para pagos como porcentaje de la RNB de la UE han disminuido gradualmente en los últimos años hasta casi un 1 %. En el proyecto de presupuesto para el ejercicio 2008, se han reducido al 0,95 %. Las mismas tendencias se observan no sólo en el volumen de los recursos presupuestarios, sino también en los créditos para pagos con relación al límite máximo establecido para ellos en el marco financiero plurianual.

En concreto, los 10 000 millones de euros propuestos en créditos para pagos sin asignar parecen constituir una desviación importante con respecto a los objetivos del marco financiero a largo plazo. A mí también me sorprende que el Consejo esté destinando más de 1 000 millones de euros en recortes de pagos a programas de mejora de la competitividad y la cohesión europeas. Por tanto, comparto la opinión de que los créditos para pagos son insuficientes para afrontar los retos políticos en la UE. Esa es la razón de que vaya a apoyar la propuesta de aumentar los créditos para pagos a un 0,99 % de la RNB de la UE.

 
  
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  Ingeborg Gräßle (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, hoy quiero referirme a dos importantes reservas consignadas en el Presupuesto de la Comisión: una para la política inmobiliaria y otra para recursos humanos. En cuanto a esta última, puede decirse que el informe de seguimiento nos ha demostrado que la Comisión tiene contratados a casi 11 000 trabajadores en funciones de apoyo administrativo y coordinación: administración de la administración. Si a eso se añaden los traductores y el personal de limpieza, se convierte en el área de mayor crecimiento de la plantilla, ya que representa otros 5 700 empleados. Dada la frecuencia con que nos referimos a la iniciativa «legislar mejor», tenemos que empezar a referirnos también a «organizar mejor». Para ello necesitamos más información, y para eso sirve la reserva.

Parte del trabajo que el Parlamento encomendó a la Comisión era una evaluación comparativa de nuestros puestos de trabajo y los de otras organizaciones internacionales. La Comisión no nos está permitiendo conocer los resultados de esa comparación, alegando que se ha comprometido a mantener en secreto la identidad de esas otras organizaciones. ¡Qué gracia! En este terreno no podremos avanzar si el Parlamento no recibe la información que ha pedido: información adecuada, no fragmentos. El informe de evaluación nos ofrece una primera visión instantánea de la estructura del personal de la Comisión, y agradecemos tenerlo, pero no se han extraído conclusiones y la Comisión no ha presentado ningún plan de acción. Tengo que pedirle con firmeza que presente ese plan de acción.

Tampoco se extraen conclusiones sobre la política inmobiliaria en Bruselas. La Comunicación de la Comisión de julio sobre las necesidades inmobiliarias no tiene en cuenta los resultados del informe de evaluación del personal, aunque el mismo Comisario sea el responsable de ambas cosas. Usted no es ese Comisario, que nos ha decepcionado y que no puede continuar. Las cantidades asignadas a la reserva por el Parlamento obligan a la Comisión a relacionar estos dos documentos. La Comisión tiene que ponerse a trabajar de una vez por todas en esta cuestión y hacer su labor correctamente porque, en mi opinión, los resultados del informe de evaluación del personal que hemos recibido hasta ahora no se pueden enseñar a nuestros electores.

 
  
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  Vladimír Maňka (PSE).(SK) Para empezar, quiero dar las gracias a los dos ponentes. Gracias al señor Itälä por más de ocho meses de colaboración en la elaboración del proyecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio financiero 2008. En los últimos cuatro años, el presupuesto de las instituciones ha aumentado en casi un 18 %, principalmente como resultado de la ampliación. En el futuro, no crecerá al mismo ritmo. Si queremos que las instituciones sean más eficientes, tenemos que conseguir una mejor cooperación entre ellas. Celebro que la preocupación que existía por los riesgos de esa cooperación haya resultado injustificada.

Por una parte, hemos tratado de asegurar que las instituciones realicen todas las funciones que los ciudadanos esperan de ellas. Por otra parte, hemos tratado de garantizar un uso eficaz de los fondos. Al distribuir el presupuesto del Parlamento Europeo, lo más importante para nosotros es centrarnos, tanto ahora como en el futuro, en nuestra principal función y prioridad: mejorar el proceso legislativo. Todas aquellas cuestiones que no estén relacionadas con ésta tienen que reducirse en el presupuesto a un mínimo absoluto. En este sentido, hemos avanzado mucho.

Señorías, ya en marzo dijimos que teníamos que disponer de mejor información sobre todos los recursos y materiales a nuestra disposición, para poder trabajar de una manera responsable y eficiente. Ahora pedimos, por tanto, la creación de un sistema de gestión del conocimiento que permita a sus Señorías trabajar de una manera eficaz, utilizando todos los documentos.

Señorías, ustedes tienen que demostrar a los electores que administran su dinero de manera responsable. Pero a veces no disponemos de documentos ni siquiera en las lenguas más comunes. Se celebran reuniones de comités extraordinarios para las que se necesitan nuevos recursos. Tenemos que aumentar la flexibilidad en este aspecto. El gasto inmobiliario absorbe una gran parte del presupuesto de las instituciones: por consiguiente, tenemos que vigilar de cerca esas inversiones en el futuro. En el pasado, se han dado algunos casos de instituciones europeas que adquirieron o arrendaron inmuebles por precios superiores al valor del mercado. En el futuro, queremos que se preste una mayor atención a todos los aspectos relacionados con la adquisición, alquiler y renovación de inmuebles. Nuestro objetivo es reducir los costes y garantizar la flexibilidad. Queremos evitar los cárteles y los monopolios.

Nuestra siguiente prioridad es proporcionar mejor información a los ciudadanos de la Unión Europea. Hemos decidido, por tanto, reforzar este aspecto ayudando a los medios de comunicación regionales y locales. Señorías, queremos seguir haciendo que las instituciones funcionen con más eficiencia. Los informes que recibimos sobre sus actividades tienen que contener más información. Esos informes tienen que indicar claramente si se han alcanzado o no los objetivos. Acojo favorablemente el método utilizado por las instituciones para elaborar el presupuesto con la ayuda de las tasas de inflación y teniendo en cuenta las necesidades reales. Para terminar, quiero dar las gracias al ponente porque hemos conseguido, tras una serie de difíciles debates, alcanzar un buen compromiso que nos permitirá hacer un mejor uso del dinero de los contribuyentes europeos.

 
  
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  Nathalie Griesbeck (ALDE). – (FR) Señor Presidente, Señorías, un minuto y medio para decir lo que se piensa sobre el proyecto de presupuesto 2008 es una tarea formidable, pero antes de nada quiero aprovechar la oportunidad para dar las gracias a nuestro ponentes, señor Virrankoski y señor Itälä, con los que hemos tenido que abrirnos camino con mucha dificultad hasta llegar a las decisiones que la Comisión de Presupuestos está proponiendo hoy. Por supuesto, el marco presupuestario plurianual 2007-2013 nos impone una austeridad que, lamentablemente, no nos permite perseguir, ni con tanta persistencia ni, sobre todo, con tanta rapidez, los objetivos que nos habíamos propuesto para Europa, las políticas que, en mi opinión, son la única forma de salvar a las regiones de Europa, porque pueden dar a nuestros conciudadanos los estilos de vida confortables a los que aspiran en un mundo globalizado que se ha metamorfoseado y que cambia y evoluciona continuamente. Invito, por tanto, al Parlamento, a apoyar las iniciativas de nuestra comisión, sobre todo con la perspectiva de la renegociación intermedia del marco plurianual y la definición de un nuevo mecanismo para los recursos propios.

En cuanto a este presupuesto, y debido al poco tiempo del que dispongo, sólo quiero mencionar un punto. Como ponente permanente para los Fondos Estructurales en la Comisión de Presupuestos, he decidido preguntar a los miembros de la Comisión Europea cuáles son las razones para asignar a la reserva el 30 % de los gastos de administración relacionados con esos fondos. El estudio que presentamos hace poco con el señor Virrankoski sobre la aplicación de los Fondos Estructurales pone de manifiesto lo mucho que ha tardado la Comisión en aprobar los marcos nacionales y los programas operativos, por lo que actualmente los compromisos pendientes han alcanzado un nivel récord; con la firme postura que hemos adoptado respecto a la reserva, hemos querido hacer sonar la alarma. Las políticas regionales, como las ayudas a la investigación y la innovación, son muy importantes para el futuro de nuestra economía y, por consiguiente, para nuestro empleo y para la calidad de vida de los europeos. Queremos hacer las cosas deprisa, pero queremos hacerlas bien, y eso explica el elevado nivel de créditos para los que pedimos la aprobación del Consejo.

 
  
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  Seán Ó Neachtain (UEN).(GA) Señor Presidente, quiero destacar un aspecto del presupuesto: los fondos que se van a destinar a la política agrícola común. La PAC, como se conoce, ha sido objeto de numerosas reformas en los últimos 15 años: las reformas de Mac Sharry, la Agenda 2000, y el desacoplamiento de los pagos respecto a la producción.

Quiero dejar clara una cosa: puede que los Estados miembros no estén de acuerdo con que se modifiquen los pagos realizados en el marco de la PAC al conjunto de los agricultores europeos en Europa entre 2007 y 2013. De hecho, en mi país, Irlanda, se han establecido unos requisitos financieros estrictos para los agricultores en el marco de la política agrícola que tendrán que cumplir entre 2007 y 2013. Sabemos que la política agrícola tiene que someterse a un chequeo médico, pero no a una revisión general. Y el chequeo no incluirá las medidas financieras que los dirigentes de la UE han adoptado para los agricultores de Irlanda y Europa de aquí a 2013. Espero que esto se entienda, que no se deje nada fuera y que no haya intentos de distorsión, porque es fundamental para el conjunto de los agricultores de Europa que todo esté en orden.

 
  
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  Margrete Auken (Verts/ALE).(DA) Señor Presidente, nuestro grupo va a votar, lógicamente, a favor de la enmienda propuesta para aumentar los fondos destinados a Palestina. No obstante, tenemos que insistir en que tanto el Consejo como la Comisión deben asegurarse de que no acabemos tirando dinero a un pozo sin fondo. Así ha sucedido con gran parte de la ayuda concedida hasta ahora y contradiciendo los principios de la UE en materia de ayudas, cuya finalidad es capacitar a sus beneficiarios para que desarrollen una economía sostenible. Pero esto es imposible porque Israel está ahogando a la sociedad palestina y a su economía, y no sólo en Gaza. La delegación de la Comisión de Desarrollo fue testigo de ello en su visita a Cisjordania y Gaza en septiembre. Los fondos de la UE fluyen sin cesar y nadie exige responsabilidades a Israel.

Se nos ha informado de un diálogo con Washington, durante el cual alguien preguntó a uno de los consultores para Oriente Próximo de la Casa Blanca por el papel de la UE. Su respuesta fue: «¿La UE? ¡Nosotros damos órdenes, Europa paga!» ¡Eso es cierto también! Nosotros seguimos soltando dinero mientras se sigue permitiendo que Israel destruya todo lo que nosotros construimos. La Comisión y el Consejo tienen ahora que dirigirse a Israel. Hay que poner fin al bloqueo de Gaza para que puedan circular mercancías y personas en ambas direcciones. Gaza es efectivamente, en la actualidad, una gran prisión al aire libre. Es preciso también eliminar las barreras en Cisjordania. Esto no lo dice sólo nuestra delegación; el mensaje del Banco Mundial y de nuestra propia ECHO ha sido muy claro. Si no hay esperanza de mejora ni se vislumbra el final del túnel, estaremos haciendo un uso indebido de los impuestos que pagan los ciudadanos de la UE, y ¡eso tiene que acabar inmediatamente!

 
  
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  Adamos Adamou (GUE/NGL).(EL) Señor Presidente, el presupuesto de la UE es el principal medio de conseguir las prioridades políticas. Su política presupuestaria tiene, aparentemente, tres objetivos: competitividad de las empresas, lucha contra el terrorismo e intervención en terceros países.

El gasto se orienta al logro de esos tres objetivos, pero los intereses y preocupaciones de los ciudadanos son totalmente diferentes. Guardan relación con sus futuros lugares de trabajo, sus ingresos, sus pensiones, la escuela pública y la enseñanza universitaria.

Preguntémonos por las prioridades políticas que se establecen en el presupuesto. ¿Realmente pueden mejorar la vida de los ciudadanos? ¿Es la UE un agente mundial que cumple honestamente sus compromisos? ¿Cómo una dotación cercana a los 741 millones de euros para promover la libertad, la seguridad y la justicia puede contribuir a mejorar la vida de los ciudadanos europeos?

El reciente documento para consulta que ha publicado la Comisión sobre la reforma del presupuesto dice que, hoy, y sobre todo en el futuro, el presupuesto debe intensificar la competencia para las materias primas y los mercados, inclinando la balanza del poder económico y liberalizando los grandes mercados nuevos que crean nuevas oportunidades para los europeos.

Ahora bien, eso es exactamente lo que está llevando a los ciudadanos de Europa por el mal camino. Para empezar, en lugar de orientar los presupuestos de los Estados miembros a la justicia social, agravan su lucha por controlar los mercados utilizando todos los medios a su alcance. En segundo lugar, eso hace que la opinión pública de terceros países se vuelva en contra de Europa.

 
  
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  Janusz Lewandowski (PPE-DE).(PL) Señor Presidente, seguimos estando al principio de las nuevas perspectivas financieras, por lo que estamos siendo prudentes en la programación del gasto para el ejercicio 2008. Al mismo tiempo, se trata del cuarto presupuesto anual de esta legislatura y, por consiguiente, hemos adquirido experiencia suficiente con el procedimiento presupuestario y con las reglas específicas del juego entre el Parlamento, la Comisión y el Consejo. Esa es la razón más probable por la que ha sido fácil aprobar un número récord de enmiendas en la Comisión de Presupuestos, bajo el eficiente liderazgo del señor Böge y con un espíritu de consenso que, desde luego, facilitará la votación conjunta el jueves y nos proporcionará una posición más fuerte en las negociaciones del proyecto de presupuesto para el ejercicio 2008.

Las prioridades para 2008 han cambiado de nombre una y otra vez, y la financiación del Programa Galileo se ha planteado insistentemente como un problema. Me alegro, por tanto, de poder decir que, por primera vez, en este presupuesto se presta atención a la región del mar Báltico, y no por medio de una declaración, sino en un sentido financiero; o sea, de verdad. Quizás sea porque tanto la Comisaria como los dos ponentes y el Presidente de la Comisión de Presupuestos son de esa región. Es bueno que la Unión Europea asuma compromisos mundiales, pero cuanto más crece la Unión Europea, más aumentan sus responsabilidades respecto a nuestro propio continente, incluida la región del mar Báltico, que es el mar interior de la Unión Europea actual, y todos conocemos el deplorable estado en el que se encuentra. Así pues, es bueno que hayamos encontrado, en forma de proyectos piloto y acciones preparatorias, un instrumento financiero para aumentar la financiación destinada al desarrollo regional, la seguridad de la navegación, la simplificación de los procedimientos transfronterizos y, sobre todo, la protección del medio ambiente.

Espero que estas prioridades sepan defenderse a sí mismas bajo la severa mirada de la Comisión Europea, junto con el resto de nuestra estrategia presupuestaria.

 
  
  

PRESIDE: ADAM BIELAN
Vicepresidente

 
  
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  Louis Grech (PSE).(MT) Señor Presidente, empezaré diciendo que estoy de acuerdo con lo que el señor Itälä ha dicho sobre la cuestión del procedimiento presupuestario y con la idea de que nadie está dispuesto a hacer de «sello de caucho». Sugiero, por tanto, que debatamos esta cuestión lo más deprisa posible, para resolver eficazmente las dificultades y las diferencias que parecen existir. En otro plano distinto, acogemos con satisfacción el incremento de 30 millones de euros en el presupuesto para Frontex. Sin dejar de ser realistas, esperamos que mejoren la estructura de la Agencia, así como la coordinación y la determinación en sus actividades. El Parlamento ha lanzado una señal clara y concreta y ahora les corresponde a Frontex y a los Estados miembros eliminar la ineficiencia, las promesas no cumplidas y el retraso que hemos sufrido el año pasado. Otro aspecto al que quiero referirme concierne a los informes y estudios elaborados o encargados por las distintas instituciones, entre ellas la Comisión. Se necesita una base de datos común de informes y estudios para evitar la duplicación del trabajo, reducir el despilfarro y, al mismo tiempo, hacer más accesible la información. Además, debería elaborarse un informe anual en el que aparezcan esos estudios e informes, el adjudicatario del contrato, su coste y, en la medida de lo posible, el uso que se haga de ellos. Debemos examinar también el impacto y el valor añadido de los informes presentados por el Comité Económico y Social y el Comité de las Regiones, sobre todo porque algunos son demasiado técnicos o han sido ya elaborados por la Comisión o por el Parlamento. En cuanto al tema de las compras inmobiliarias, quiero recordarles que en 2006 se decidió que volveríamos a considerar la política de compra y arrendamiento de los inmuebles utilizados por las instituciones, entre ellos las oficinas de información. Tengo la impresión de que, a lo largo de los años, las instituciones, por distintos motivos, han adquirido y arrendando inmuebles aparentemente por encima de los precios de mercado. Sin cuestionar los méritos de la política de compras inmobiliarias, sigue teniendo sentido examinar, de una manera institucional, la manera en que podríamos mejorar las condiciones de compra y arrendamiento de los inmuebles y de acercar las oficinas a los precios de mercado, evitando así la situación de cárteles o monopolios. Por último, quiero elogiar la doble actuación finlandesa, por la utilidad de su trabajo y la manera de conducir las negociaciones.

 
  
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  István Szent-Iványi (ALDE).(HU) Señor Presidente, antes de nada quiero felicitar al ponente, señor Virrankoski, por el excelente trabajo que ha realizado. No obstante, quiero decir también que, si la Unión Europea desea convertirse en un agente mundial, es ridículo que pretenda gastar menos dinero en política exterior que en administración.

En segundo lugar, es también inaceptable que el gasto en la partida de la ampliación, considerada prioritaria, sea menor en términos nominales que en 2007 y, tercero, es inaceptable que el gasto en asuntos de exterior se incremente en menor medida —cerca del 1,5 %— que los gastos generales, para los que se ha propuesto un incremento del 2 %. Esto significa que la Unión Europea no garantiza que vaya a disponer de recursos suficientes para realizar las tareas propuestas; tampoco ha garantizado que vaya a haber fondos suficientes para hacer realidad las prioridades de la política exterior. No se han destinado fondos suficientes a la misión en Kosovo, ni a las ayudas al pueblo palestino; me temo que el presupuesto tendrá que volver a modificarse varias veces el año que viene, puesto que no existe ninguna provisión a este respecto.

El desequilibrio entre los componentes orientales y meridionales de la política europea de vecindad lleva muchos años siendo un problema recurrente. Los países meridionales han recibido tres veces más fondos por habitante que los orientales, y eso es inaceptable. Por último, me parece importante que se resuelva esta cuestión de la cooperación entre el Parlamento Europeo y el Consejo con respecto a la dotación presupuestaria para la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC). Al no haberse alcanzado todavía un acuerdo o diálogo político previo, y hasta que no se alcance, estoy de acuerdo con que se asignen a la reserva 40 millones de euros para la PESC. Muchas gracias.

 
  
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  Konrad Szymański (UEN).(PL) Señorías, una de las cosas que tenemos que decidir hoy es la asignación del primer tramo de la ayuda económica para el Instituto Europeo de Tecnología. Se trata de una decisión especialmente importante y muy esperada en Wrocław, que tiene la esperanza de que dicho instituto se establezca allí.

Es muy mala cosa que no hayamos conseguido crear ese instituto antes de que finalizaran las negociaciones de las perspectivas presupuestarias, ya que se está entorpeciendo mucho su puesta en marcha. Hoy tenemos la oportunidad de recuperar el tiempo perdido y destinar cerca de 3 millones de euros a la creación y puesta en funcionamiento de dicho instituto. Su plena financiación durante el período 2010-2011 se podrá garantizar únicamente si se revisan las perspectivas presupuestarias.

Les puedo asegurar que ese dinero será una buena inversión. Así lo demuestra la buena disposición y el entusiasmo de las autoridades locales, los empresarios y el mundo de la ciencia en la Baja Silesia por participar en este proyecto. Les pido, por tanto, que acepten estas enmiendas.

 
  
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  Satu Hassi (Verts/ALE).(FI) Señor Presidente, Señorías, muchas gracias a los ponentes señor Itälä y señor Virrankoski por su excelente trabajo. Celebro que la Comisión de Presupuestos haya aprobado dos proyectos piloto relacionados con la protección del mar Báltico. Espero que obtengan también apoyo en sesión plenaria.

Es hora de que prestemos una mayor atención al Báltico. Desde la ronda de ampliación de 2004, ha sido un mar interior de la UE pero, al mismo tiempo, es uno de los mares más enfermos y contaminados del mundo, un motivo de vergüenza para la UE.

Uno de esos proyectos piloto tiene como objetivo reducir la cantidad de residuos peligrosos que terminan en el mar Báltico y la corrección del déficit de oxígeno en las cuencas profundas de ese mar. El otro está relacionado con la reducción de las emisiones de dióxido de azufre procedentes de los buques por medio de un sistema de comercio de derechos de emisión. Si este experimento da buenos resultados, el comercio de derechos de emisión de dióxido de azufre podría llegar a ser una forma viable de reducir esas emisiones en todas las regiones marinas de la UE, contribuyendo con ello a que en el futuro todos podamos respirar un aire más limpio en Europa. Por eso espero también que estas iniciativas se apoyen en el Pleno.

 
  
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  James Elles (PPE-DE). - Señor Presidente, me gustaría felicitar a los ponentes, de igual modo que otros oradores ya lo han hecho. No obstante, en mis observaciones, en lugar de las tres «L» empleadas por el señor Martínez, que si no recuerdo mal, fueron «letanía», «liturgia» y «letargo», me gustaría emplear tres «I» que son «implementación», «inicio» e «imaginación».

En primer lugar, me gustaría dar las gracias a los ponentes, sobre todo, al señor Virrankoski, por incluir algunos apartados sobre el seguimiento del presupuesto. Resulta de gran importancia que reflexionemos sobre la cuestión del valor del dinero. Aunque si bien dicho término concreto no se ha incluido en la Resolución, se encuentra, sin duda, en el pensamiento de cualquiera que necesite poder justificar, con nuestras comisiones especializadas, lo que actualmente estamos gastando, no sólo en el período actual sino también en lo que se refiere a las declaraciones nacionales de gestión, dado que muchos Estados miembros todavía manifiestan cierta reticencia a la hora de ponerlas en común.

En segundo lugar, me gustaría dar las gracias a este respecto tanto a los ponentes como al Comisario por haber aplicado en mi propio presupuesto para el año 2007 aquellos proyectos piloto y preparatorios que se incluyeron. Hay bastantes y es positivo lograr cierta continuidad, ahora que nos aproximamos a 2008, sobre todo a los proyectos que se fundamentan en el trabajo de las redes de información piloto y, asimismo, a los proyectos con la UE, China y la India.

Esto me conduce a mi última observación, que es la cuestión de la imaginación. Einstein dijo que la imaginación es más importante que el conocimiento. Hemos visto en este debate que muchos colegas —el señor Mantovani, la señora Guy-Quint y otros muchos— y yo mismo, lamentamos constantemente el hecho de que siempre consignemos poco dinero a la cuarta categoría: la acción exterior. Sabemos perfectamente que no es suficiente, por lo que me gustaría presentar una petición especial, ahora que nos encaminamos a la revisión del presupuesto, ya que acaso deberíamos hacer uso de nuestra imaginación para ver de qué modo tendrá que responder la Unión Europea a los retos globales que plantea el futuro y desempeñar su función en materia de asistencia global y en lo tocante al funcionamiento de la economía global y, entonces, asegurarnos de que contamos con los medios para poder aplicar las políticas que deseemos adoptar.

 
  
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  Joan Calabuig Rull (PSE). - (ES) Señor Presidente, con un presupuesto que representa un 0,99 % del PIB de la Unión no podemos tener una posición política sólida.

En relación con la categoría 1A, competitividad para el crecimiento y el empleo, cabe resaltar que es la primera vez que las cifras relativas a estas políticas representan la mayor parte del anteproyecto de presupuesto. Sin embargo, las cifras del Consejo recortan estas categorías relativas a la Estrategia de Lisboa que, precisamente, debe ser el centro de las políticas de la Unión.

Me gustaría referirme a la financiación de Galileo y del Instituto Europeo de Tecnología, que son proyectos prioritarios para nuestra competitividad y credibilidad. Las perspectivas financieras aprobadas para 2007 y 2013 son insuficientes para poder financiar proyectos de tanta importancia estratégica.

Un segundo punto se refiere a la Agencia Frontex que desempeña un papel esencial, tanto desde el punto de vista humanitario, como desde el punto de vista político. El Consejo Europeo del pasado mes de junio reiteró la necesidad de reforzar Frontex con el fin de mejorar la capacidad de la Unión para gestionar las fronteras exteriores.

Por otro lado, ésta es una de las prioridades manifestadas en diversas ocasiones por este Parlamento. Prueba de ello es el aumento propuesto de 30 millones de euros en créditos de compromiso para los gastos operativos de esta Agencia, lo que supone un incremento del 127 % en relación con el anteproyecto de presupuesto.

Lo asignado a la categoría 4 es claramente insuficiente para conseguir nuestros objetivos y respetar nuestras promesas como actor global y en particular, como ya se ha citado aquí, en las operaciones de Kosovo y Palestina.

Por último, deseo señalar que la confirmación de la participación de la Unión en la Exposición Internacional Zaragoza 2008 —Agua y Desarrollo Sostenible— es una decisión acertada y constituye una buena oportunidad para acercar a los ciudadanos a las políticas europeas, que falta nos hace.

 
  
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  Samuli Pohjamo (ALDE).(FI) Señor Presidente, señora Comisaria, yo también quiero empezar dando las gracias al ponente Kyösti Virrankoski por el excelente trabajo que ha realizado en la preparación del presupuesto. Ha escuchado a las diferentes partes afectadas, y ha tenido debidamente en cuenta las propuestas de la Comisión de Desarrollo Regional. El ponente señor Itälä ha hecho también un muy buen trabajo.

Es importante que los créditos para desarrollo regional se mantengan a un nivel adecuado. Al mismo tiempo, tenemos que asegurar que los procedimientos y la administración en materia de política regional se simplifiquen y clarifiquen, tanto en la Unión Europea como en los Estados miembros, para que los créditos destinados a desarrollo regional puedan gastarse de una manera más eficaz y acertada en los Estados miembros, con objeto de reducir las diferencias regionales y poner en práctica la estrategia de Lisboa.

La burocracia, que es la pesadilla de la Unión, dificulta también la aplicación de la política regional. El primer año del nuevo período de programación ha llegado prácticamente a su fin, y la mayoría de los programas siguen sin ser aprobados. Este es un programa grave, como ha dicho el ponente. Puesto que la Comisión y los Estados miembros se han demorado en exceso, los proyectos se han retrasado y el primer año del período de programación será un año sabático problemático. La Comisión debe aprobar el resto de los programas sin más demora, de forma que los créditos asignados a la reserva del presupuesto puedan gastarse de forma eficaz y fructífera, y para que los nuevos programas puedan ponerse debidamente en marcha.

 
  
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  Simon Busuttil (PPE-DE).(MT) Gracias, señor Presidente, y gracias también, señor Virrankoski y señor Itälä. Con este presupuesto, el Parlamento duplicará la dotación para la Agencia Frontex en casi 70 millones de euros. Se trata de una medida que habla por sí sola, puesto que la prioridad que el Parlamento está dando a Frontex queda así totalmente clara. El incremento de 30 millones de euros se ha destinado al presupuesto operativo de Frontex, con el fin de potenciar sus misiones en las regiones más afectadas por la afluencia de inmigrantes. Al mismo tiempo, señor Presidente, hemos asignado a la reserva el 30 % del presupuesto administrativo de Frontex, porque queremos que la Agencia sea más eficaz en su trabajo. Para liberar esa reserva, se tienen que dar tres condiciones: primero, queremos que el Director de Frontex establezca contacto regular con nosotros para reforzar el escrutinio parlamentario de la Agencia. Segundo, queremos información detallada sobre el programa de trabajo de Frontex para el año que viene, y puesto que el propio Comisario Frattini, vicepresidente de la Comisión Europea, ha anunciado que a partir del año que viene la misión de Frontex en el Mediterráneo se hará permanente, ahora esperamos que la Agencia destine mucho más que los 10 millones de euros previstos en un principio para misiones en las fronteras marítimas. Tercero, queremos una lista actualizada y realista de los recursos, buques, aeronaves y helicópteros que los Estados miembros están dispuestos a poner a disposición de las misiones de Frontex. No queremos listas ficticias, como la de este año, según la cual los Estados miembros estaban dispuestos a proporcionar a Frontex cerca de 21 aeronaves, 27 helicópteros y 117 buques. Pero luego en la práctica, cuando llegó el momento de realizar las misiones, los Estados miembros ignoraron vergonzosamente sus promesas. Por consiguiente, esperamos que Frontex presente un programa de trabajo razonable y fiable antes de liberar la reserva. Gracias.

 
  
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  Göran Färm (PSE).(SV) Señor Presidente, ponentes, Señorías, muchos de nosotros nos preguntamos por qué el Parlamento Europeo está proponiendo una revisión del presupuesto a largo plazo. ¿No somos realmente capaces de atender las nuevas necesidades, como las relacionadas con Galileo, el Instituto Europeo de Tecnología, el IET, el trabajo de la UE en Kosovo y Palestina, y al mismo tiempo hacer recortes presupuestarios? El problema es que los límites máximos se aplican a la totalidad del presupuesto, pero por supuesto se aplican también a cada una de las distintas categorías presupuestarias. Para evitar, por ejemplo, que Galileo obligue a realizar recortes en otros programas de investigación, pedimos lo que llamamos una revisión menor. Pero observen que eso se hace en el marco de los límites máximos generales. Hubiéramos preferido reducir los excedentes en el presupuesto para agricultura, que es lo importante. En cuanto a Palestina y los costes del trabajo de la UE en Kosovo, queremos utilizar el «instrumento de flexibilidad». De lo contrario, tendremos que desviar fondos de África o Latinoamérica, y eso no sería razonable.

El rígido modelo presupuestario de la UE tiene que cambiar. Pero quiero ser claro; no quiero salirme del marco general, sólo para conseguir una mayor flexibilidad dentro del marco para atender las nuevas necesidades. ¿Cómo podremos atender de otro modo en el futuro, por ejemplo, las necesidades de las políticas sobre el clima y la energía? Además de eso, quiero mencionar sólo dos cosas. Primero, el debate sobre el Tratado demuestra la importancia de aumentar los recursos y de adoptar una perspectiva a largo plazo en las iniciativas europeas relacionadas con la comunicación, el diálogo y el desarrollo democrático. He tratado, pues, de que la Comisión de Presupuestos haga aquí algunos ajustes en la distribución de cuotas. Espero que ahora todos estemos de acuerdo en una inversión más agresiva. Segundo, quiero mencionar el proyecto piloto que yo mismo he iniciado. Está relacionado con la concesión de ayudas para la reconstrucción de instituciones y monumentos culturales y religiosos en regiones afectadas por conflictos. La propuesta se refiere, inicialmente, a los Balcanes, pero a la larga se debe poder utilizar la experiencia adquirida allí en otras regiones donde la destrucción de museos y el saqueo de iglesias y mezquitas constituyan un motivo de conflicto que la UE pueda ayudar a resolver. Esas regiones podrían ser, por ejemplo, Palestina, Afganistán, Irak y posiblemente también el Tíbet. En este aspecto, pido la comprensión y el apoyo de sus Señorías. Gracias.

 
  
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  Hannu Takkula (ALDE).(FI) Señor Presidente, antes de nada quiero dar las gracias a los ponentes, señor Virrankoski y señor Itälä. Conozco a los dos, y sé también que están a favor de la apertura y la transparencia, y que desean estructurar la economía de la Unión Europea sobre una base sostenible, como no puede ser menos. Es bueno controlar con firmeza el gasto y saber lo que demanda el sentido común. Quiero referirme brevemente a varias cuestiones, la primera de las cuales es la investigación e innovación. Aunque ya sé que esta cuestión compete, en gran medida, a los Estados miembros, también la Unión Europea tiene que recordar sus propios compromisos, la Estrategia de Lisboa, por ejemplo, y cumplir con ellos, para que podamos destinar fondos del presupuesto a investigación e innovación, creando un nuevo valor añadido para Europa.

Celebro que se haga hincapié en el mar Báltico. Creo que eso se debe, sobre todo, a los ponentes. Es conveniente conocer la situación en que se encuentra el mar Báltico y estos dos proyectos piloto son un buen punto de partida. Es cierto que necesitamos mucha más información, pero éste es un buen comienzo.

Tercero, a la hora de elaborar el presupuesto, es importante recordar los principios del desarrollo sostenible y los valores de la Unión. Sobre esa base debemos actuar cuando, por ejemplo, enviamos fondos a terceros países, o cuando participamos en distintos proyectos, como la Zona Autónoma Palestina. Tenemos que asegurarnos de que se haga un uso adecuado de los recursos y que no se empleen en trabajar en contra de la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión, que son los valores de la Unión. El uso que se haga de los fondos tiene que ser siempre compatible con los valores de la Unión.

 
  
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  Monica Maria Iacob-Ridzi (PPE-DE).(RO) A principios de este año habíamos pensado negociar con el Consejo un presupuesto pragmático y eficiente orientado a los resultados, que permitiera poner en práctica las políticas que son ahora necesarias en la Unión Europea.

Gracias a nuestras enmiendas en la Comisión de Presupuestos, hemos conseguido algunos recortes en los programas que consumen el dinero de los contribuyentes sin aportar ningún valor añadido real. Los recortes en agricultura, que ascienden a 553 000 000 euros, o el 77 % de todos los recortes realizados, ponen de manifiesto otra intención clara del Consejo: eliminar gradualmente esa política de la que depende toda la estructura de la economía de los nuevos Estados miembros. Celebro que, en la Comisión de Presupuestos, hayamos conseguido restituir el nivel de los fondos destinados a agricultura. Espero que la Comisión Europea apruebe lo antes posible los programas operativos y el programa de desarrollo rural.

Al margen de estos aspectos, quiero hablar sobre la importancia del presupuesto para la política de la Unión Europea en materia de juventud. El presupuesto que hemos propuesto aplica un incremento del 9 % a los fondos destinados a programas de aprendizaje permanente, alcanzando un importe total de 900 000 000 euros. Estos programas han permitido avanzar en la idea de Europa más que ninguna otra cosa. El 90 % de los jóvenes identifican a la Unión Europea con la posibilidad de viajar, estudiar y trabajar en cualquier lugar de su territorio. Tenemos que hacer más por esos jóvenes. Uno de los problemas a los que se enfrentan es la escasez de becas europeas, sobre todo en el marco del programa Erasmus. En el presupuesto actual, hemos aumentado los pagos en 100 000 000 euros como consecuencia de la incorporación de Rumanía y Bulgaria a la Unión Europea. No obstante, tenemos que asegurarnos de que una mayor proporción de esos fondos llegue a cada estudiante. Erasmus no debe ser una fuente adicional de ingresos para los estudiantes jóvenes sino, por el contrario, la ayuda principal que reciban los estudiantes con escasas posibilidades económicas.

Por último, pero no menos importante, quiero recordar a la Comisión los compromisos adquiridos en el diálogo a tres bandas celebrado en julio: básicamente, asegurar un numero suficiente de puestos de trabajo para los nuevos Estados miembros. En la actualidad, muy pocos rumanos o búlgaros trabajan en puestos directivos y, en cambio, muchos de ellos trabajan con contratos temporales. Los fondos adicionales que hemos destinado a la Oficina de Selección de Personal de la Unión Europa deben gastarse de una manera eficiente para la contratación de personal permanente en los nuevos Estados miembros lo antes posible.

 
  
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  Marusya Ivanova Lyubcheva (PSE).(BG) Para una representante de Bulgaria, el último Estado miembro en incorporarse a la UE, es un gran reto participar en la aprobación del presupuesto 2008 como miembro de pleno derecho. Esto ha sido posible gracias a la política de ampliación adoptada por la Unión Europea y respaldada también por medio de su política presupuestaria.

Apoyo el informe y felicito a los ponentes y coordinadores por el acuerdo alcanzado sobre el presupuesto y los cambios realizados en el mismo. El proyecto de presupuesto para el ejercicio 2008, en la parte que atañe al crecimiento sostenible, hace posible incluso para los nuevos Estados miembros de la UE el logro de los objetivos establecidos en relación con su adhesión. Los programas operativos en el marco de los Fondos Estructurales aseguran una elevada calidad y cualificación de los recursos humanos, competitividad, mejora de las infraestructuras, refuerzo de la capacidad administrativa en materia de transporte, medio ambiente, etc. Lamentablemente, los recursos disponibles no son suficientes.

Quiero manifestar mi apoyo también al incremento estratégico de los pagos con cargo a los Fondos Estructurales, el Fondo Social y el Fondo de Cohesión, porque eso les permitirá ampliar sus programas operativos y sus capacidades. Apoyo también la decisión de asignar a la reserva el 30 % de los gastos administrativos, porque creo que es una forma de asegurar la eficiencia del gasto y de controlar los excesos.

El proyecto de presupuesto para el ejercicio 2008 presta atención también a las nuevas regiones que se han incorporado a la UE. En la región del mar Negro, se trata de Bulgaria y Rumanía, que también constituyen fronteras de la Unión Europea. La política de la UE y los Gobiernos nacionales se dirige a transformar la región en un espacio de seguridad, estabilidad y buenas relaciones de vecindad. La región necesita mejorar las infraestructuras, aumentar las inversiones y adoptar medidas adecuadas para proteger el medio ambiente, debido a su industrialización y su transformación en una zona de transporte de materias primas en el sector energético. La Unión Europea, con su política y su financiación, debe garantizar tanto la seguridad ambiental, como la estabilidad y seguridad de los suministros energéticos a Europa. El Programa de Vigilancia del Mar Negro y el Programa Marco para el Desarrollo del Mar Negro son un proyecto piloto que estoy segura de que contará con el apoyo del Parlamento Europeo; se trata de un avance positivo para el desarrollo de la región del mar Negro y la integración de los ciudadanos de la región del mar Negro en la política de adhesión de la UE.

 
  
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  Margarita Starkevičiūtė (ALDE).(LT) Quiero hablar sobre la repercusión del presupuesto de la UE en el bienestar de los ciudadanos europeos, algunos de los cuales están siguiendo nuestros debates hoy aquí. Con mucha frecuencia oímos decir que la Unión Europea tiene que convertirse en la economía más competitiva del mundo y ése es un objetivo que se puede facilitar por medio del presupuesto. Pero éste tiene que reestructurarse para que sea más eficiente y debe promover la investigación científica y la innovación.

Lamentablemente, en realidad parece que la Comisión Europea ni siquiera tiene una definición de lo que constituye la investigación científica. Los distintos proyectos tienen gastos diferentes que deben financiarse según el programa de investigación e innovación.

Constantemente hablamos de Europa y de su influencia en el mundo. La Unión Europa, tras su reciente ampliación a 27 Estados miembros, tiene un poder que la permite realizar cambios a escala mundial. El presupuesto permite destinar un volumen considerable de fondos para ayudas a terceros países. No obstante, según las investigaciones realizadas por el Tribunal de Cuentas, es muy habitual que se haga un uso inadecuado de esas ayudas.

El motivo es que la mayoría de los países que la reciben están gobernados por regímenes poco democráticos. Se siguen produciendo violaciones de los derechos humanos y los proyectos de ayuda sirven para aumentar la riqueza de unos pocos, en lugar de para mejorar el bienestar de la población.

Quiero pedirles, por tanto, Señorías, que se aseguren de que respetemos la condición definida en nuestros documentos; en concreto, que los programas de ayuda se gestionen con vistas a promover la democracia y los derechos humanos.

 
  
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  Rolf Berend (PPE-DE).(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, antes de nada quiero dar las gracias a todo el equipo que ha elaborado el presupuesto por su buen trabajo. Permítanme hacer algunos comentarios desde el punto de vista de la Comisión de Desarrollo Regional.

En sus estimaciones, la Comisión ha evaluado las necesidades de financiación y, considerando los valores límite del Acuerdo Interinstitucional y los términos de las perspectivas financieras, ha tenido en cuenta las aplicaciones más probables en el ejercicio actual. Así que, lógicamente, los compromisos en el marco de los Fondos Estructurales para el ejercicio 2008 se han incrementado un 0,9 % y los pagos, un 3,2 %, mientras que la dotación del Fondo de Cohesión ha aumentado un 14,4 % para compromisos y un 3,6 % para pagos. 

Puesto que la Comisión es, de hecho, la única institución que tiene acceso sin restricciones a la información relacionada con las necesidades globales de financiación, nuestra comisión se ha dejado guiar por la propuesta de la Comisión y ha corregido también de forma unánime e inmediata las enmiendas que, injustificadamente, propuso el Consejo en su proyecto de presupuesto.

Al margen de nuestras enmiendas, hemos simplificado también la administración y hecho más eficiente el uso de los fondos, sobre todo de cara al cumplimiento de los objetivos de Lisboa y de Gotemburgo. Nos hemos centrado en la situación especial de las pequeñas y medianas empresas y de las actividades de las pequeñas empresas tradicionales, como la investigación y el desarrollo. Pero también nos ha parecido importante hacer una mención especial a las iniciativas JEREMIE y JESSICA, por mencionar sólo dos de los muchos puntos clave de la política regional.

Apoyamos a la Comisión para afrontar los futuros retos demográficos en Europa, sobre todo en algunas regiones e incluso en Estados miembros enteros, donde el envejecimiento de la población se ha convertido en un problema grave como consecuencia del descenso de los índices de natalidad. Hace falta promover los valores de la familia, por ejemplo, ayudando a las mujeres jóvenes a conciliar sus responsabilidades familiares y profesionales. Se trata de una política con miras al futuro, que tiene que reflejarse también en los principales ámbitos de la política regional.

 
  
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  Thijs Berman (PSE). (NL) Señor Presidente, una Europa basada en la solidaridad: eso es lo que queremos. El presupuesto para el ejercicio 2008 contiene algunos elementos nuevos que así lo demuestran. Pero se necesita también un presupuesto más moderno: un presupuesto que contribuya a la economía basada en el conocimiento y que tenga como base la solidaridad. Por iniciativa del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, se va a aumentar la ayuda económica destinada a Palestina y Kosovo. Esto es fundamental, pero también complejo.

Existen otras cuestiones, también, en las que Europa tiene que demostrar solidaridad. Tenemos que prestar apoyo al Global Health Fund y a mi propia iniciativa para reforzar la salud sexual y reproductiva y los derechos en los países pobres, siendo algunos ejemplos la mortalidad materna y el derecho al aborto. Así se contribuye a la emancipación de la mujer y se ayuda, por tanto, al desarrollo de los países pobres.

La solidaridad es también importante para la reorganización del presupuesto de la UE. La mejor forma de hacerlo, por supuesto, es reducir las subvenciones para agricultura, cosa que resulta perfectamente posible ahora que los precios están elevados. Europa tiene que invertir en nuevas tecnologías, y Galileo ha demostrado que existe espacio para otro presupuesto. Podemos vivir con menos subvenciones agrícolas, mientras que Galileo contribuye a fomentar la creación de empleo y la innovación.

 
  
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  Christofer Fjellner (PPE-DE).(SV) Gracias, señor Presidente. La aprobación del presupuesto todos los años es una de las obligaciones más importantes que tenemos los diputados al Parlamento Europeo. Es una de las pocas oportunidades que tenemos de enviar un mensaje muy claro y colectivo sobre el tipo de UE que queremos en el Parlamento. En general, creo que es bueno que un número cada vez mayor de los diputados presentes en la Cámara considere importante la necesidad de contener el gasto de la UE, pero todavía queda mucho por hacer. Creo que es importante que establezcamos las prioridades correctas en el presupuesto, pero el trabajo de vigilancia de los fondos y de su aplicación es tan importante como la elaboración de un presupuesto orientado a los objetivos correctos. Si lo hacemos hoy ese trabajo, creo que desafortunadamente veremos en muchos ámbitos que una parte del dinero que empleamos tiene efectos más negativos que positivos. Además, las instituciones tienen que implantar el sistema de contabilidad de la UE, para que nos resulte más fácil el seguimiento y la vigilancia de los fondos y podamos saber, de antemano y a posteriori, cómo se gasta realmente el dinero. Es una cuestión de transparencia.

Personalmente, me hubiera gustado que el presupuesto de la UE para 2008 demostrara más claramente que la UE es capaz de establecer prioridades, de centrarse en su principal cometido: favorecer la libre circulación de bienes, servicios, personas y capital. Pero lamentablemente, el proyecto de presupuesto de este año deja mucho que desear en este aspecto. Permítanme que ponga algunos breves ejemplos: subvenciones para la cría de gusanos de seda, mantenimiento de colmenas, cultivo de algodón, cultivos energéticos, higos, cáñamo, frutos secos, olivares, cultivo del arroz y tabaco. Subvenciones a la exportación de cereales, azúcar y productos del sector vinícola. En conjunto, estas líneas presupuestarias representan más de 1 858 436 000 euros. Aparte de ser, en mi opinión, una forma increíble de malgastar el dinero de los contribuyentes europeos, sus efectos son más negativos que positivos. Afectan a ciudadanos extracomunitarios. No obstante, uno de los ejemplos más graves es, creo, las ayudas a la exportación que concede la UE en la agricultura, mediante las cuales subvenciona a su propio sector agrícola, en detrimento de los productos y los precios de los mercados de los países pobres. Con ello se invalidan las ventajas competitivas naturales de los países pobres y se crea un obstáculo serio en su camino hacia la prosperidad. Tenemos que hacer algo al respecto, no en 2013, sino el año que viene. Gracias.

 
  
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  Katerina Batzeli (PSE).(EL) Señor Presidente, antes de nada quiero felicitar a la Comisión de Presupuestos, al ponente y a los ponentes alternativos, que hoy han presentado en esta Cámara un presupuesto con unos objetivos políticos claros y con un límite máximo establecido claramente en el 0,98 % de la RNB.

Permítanme que insista únicamente en dos puntos que son importantes tanto para esta Cámara como para todos los países.

El Parlamento Europeo insiste, en el apartado 24 de su resolución, en la necesidad de que la Comisión apruebe con la mayor rapidez posible los programas nacionales especiales financiados con cargo al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural y los Fondos Estructurales. Es muy importante que esos programas se aprueben a su debido tiempo, sobre todo después de las recientes y generalizadas catástrofes naturales que han afectado a los países europeos meridionales, en particular a Grecia, que tiene que recibir con urgencia recursos para reparar los daños sufridos.

Mi segundo comentario se refiere a la reciente crisis sufrida en el precio de los cereales, que ha causado alteraciones en el mercado de los cereales y ha reducido los ingresos agrícolas. La consecuencia evidente ha sido un ahorro de recursos en el presupuesto comunitario. Pero permítanme que diga que en ningún caso esos ahorros deben destinarse a otras políticas; tienen que permanecer en el marco de la PAC y utilizarse para gestionar crisis en el sector agrícola, por ejemplo.

 
  
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  Reimer Böge (PPE-DE), Presidente de la Comisión de Presupuestos.(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, la Comisión de Presupuestos recomienda para la primera lectura en sesión plenaria un presupuesto para el ejercicio 2008 que asciende a 129 600 millones de euros para compromisos y 124 200 millones de euros para pagos, con el estricto cumplimiento de todos nuestros acuerdos y compromisos, reflejados tanto en los programas plurianuales como en las perspectivas financieras y, tengo que añadir, muy por debajo de los límites máximos que acordamos en este plan plurianual, con un espíritu de disciplina presupuestaria y, al mismo tiempo, vinculados al ofrecimiento hecho al Consejo de resolver cuestiones pendientes, como Galileo y la financiación de la política exterior y de seguridad, de una manera sostenible. Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a los ponentes, señor Itälä y señor Virrankoski, quienes, conjuntamente con los coordinadores y el resto del equipo, han hecho un trabajo excelente en la elaboración del informe para la primera lectura.

Primero, el presupuesto del Parlamento. Entre la votación en la Comisión de Presupuestos y la votación en sesión plenaria, ha tenido lugar un proceso de conciliación, previa consulta con la Mesa de esta Cámara, y con la estrecha implicación de la administración. Como parte de este proceso, hemos podido resolver algunas posiciones contradictoras de forma juiciosa y satisfactoria. Sin embargo, llegados a este punto quiero añadir que una Mesa y una administración tienen que estar dispuestas a enfrentarse a las preguntas y críticas de la Comisión de Presupuestos, ya que eso forma parte de nuestra tarea. Parte del conflicto que discutimos todos los años se ha podido resolver estableciendo un plazo de dos a tres meses entre la presentación de la propuesta administrativa sobre el presupuesto del Parlamento Europeo y la decisión de la Mesa, para poder escuchar con más atención a los Grupos al inicio del proceso, y no al final del procedimiento.

Señora Comisaria, en su carta con fecha 17 de octubre, usted ha vuelto a poner como fecha para la ejecución del presupuesto finales de septiembre. En ella dice en qué aspectos está funcionando bien y en qué aspectos está teniendo dificultades, qué programas posiblemente se hayan ejecutado demasiado tarde y en qué ámbitos la propia Comisión ha recurrido un poco demasiado a la microgestión en relación con otras cuestiones para los Estados miembros. Pero, en conjunto, se demuestra que la ejecución ha mejorado desde el informe de mayo. Si la Comisión pretende ahora seguir siendo creíble, no puede alegar ya un retraso en la ejecución u otras dificultades en 2008 para justificar retrasos con pagos o compromisos en la ejecución del presupuesto 2008.

Hoy podemos decir que, con al acuerdo de las instituciones respecto a las agencias —empezando con la Presidencia alemana y terminando con la Presidencia portuguesa— y gracias al trabajo excepcional que ha hecho nuestra ponente permanente, Jutta Haug, el desarrollo de las agencias se ha restablecido con firmeza para que, en el futuro, no se creen agencias sin un análisis adecuado del coste-beneficio y sin saber con claridad si ofrecen un valor añadido. Por consiguiente, esto tiene continuar en el código de conducta que se está decidiendo para las agencias ejecutivas. En este punto, señora Comisaria, tengo que decir también que este año hemos elaborado con mucha prudencia el presupuesto de administración de la Comisión, pero que eso no tiene por qué ser así todos los años. Seguimos siendo partidarios de la evaluación continua, la selección y el desarrollo del personal, realizados con prudencia y sin exageraciones, pero con mucha transparencia.

Señor Presidente, hemos adoptado una posición muy clara con respecto a Galileo. Cuando hablamos del Tratado de Reforma esta mañana y lo apoyamos con firmeza, en el futuro se le llamará a eso método comunitario. Si los Estados miembros creen que pueden recurrir a un batiburrillo de fondos o a fondos no consignados en el presupuesto comunitario, entonces, en vista de este desarrollo en Europa, eso es simplemente absurdo y no tiene ningún sentido.

En mi segundo comentario, quiero referirme a la financiación de la Política Exterior y de Seguridad Común. Sin el Parlamento, la PESC habría quebrado ya, porque tendríamos que haber hecho frente a unos 90 millones de euros, de acuerdo con la Decisión de los Jefes de Estado o de Gobierno tomada en diciembre de 2005. Cuando ahora oigo decir que posiblemente tengamos que ir mucho más allá de lo que el Consejo y la Comisión nos propusieron, y tengamos que añadir a Palestina y a Kosovo, es que estamos dispuestos a encontrar una solución. Evidentemente, tendremos que hablar también sobre el instrumento de flexibilidad, dependiendo del resultado de la votación. Y habrá que tener más en cuenta los intereses del Parlamento, como ha pedido expresamente, y con razón, la Comisión de Desarrollo.

La Presidencia tiene que darse cuenta de que, con la excepción de Galileo y la Política Exterior y de Seguridad Común, el Parlamento puede decidirlo casi todo por sí mismo. Así pues, mi recomendación urgente es: el Consejo tiene que recibir un mandato adecuado para que podamos proporcionar tanto a Galileo como a la Política Exterior y de Seguridad una base firme, esperemos que no sólo para 2008. Si esto no se consigue, tendremos todos que asistir a más sesiones durante el presupuesto 2008. La puerta está abierta a la negociación, pero esperamos una señal clara por parte del Consejo de que está actuando en estas dos cuestiones fundamentales. En cualquier caso, desde el punto de vista de este Parlamento, habrá un presupuesto para el ejercicio 2008.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. − Se cierra el debate.

La votación se celebrará el jueves 25 de octubre de 2007.

Declaraciones escritas (Artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Neena Gill (PSE), por escrito. Debemos demostrar al contribuyente europeo que el presupuesto de la UE está bien gestionado y representa una gestión financiera responsable. Por tanto, el traslado continuado cada mes del PE a Estrasburgo representa una contradicción en este sentido, sobre todo, con respecto a nuestro enfoque sobre el cambio climático. Aunque acojo con satisfacción los comentarios del informe Itälä sobre el uso más ecológico del transporte, apenas abordan el alcance del problema. Necesitamos actuar con urgencia como pioneros y dar un ejemplo real.

Me siento decepcionada por el grado de financiación consignado en el informe Virrankoski a los programas de reducción de la pobreza de las regiones más pobres, incluida Asia. Si la UE pretende adquirir credibilidad como potencia mundial, necesita destinar fondos a proyectos que erradiquen el hambre.

Aunque acojo con satisfacción el apoyo a Palestina y Afganistán, en el caso de la última, la estrategia de la UE requiere una mayor colaboración con los países vecinos, la India y Pakistán, para lograr un éxito a largo plazo. Además, lamento la propuesta de reducción de la financiación de la PESC, sobre todo, en Kosovo. Este aspecto no debería posponerse o infrafinanciarse.

Por último, me muestro a favor del hincapié realizado en el esfuerzo de crear puestos de trabajo y de mejorar las cualificaciones planteadas en la Agenda de Lisboa. Estas iniciativas supondrán realmente un valor añadido de la UE para los ciudadanos de los Midlands Occidentales a los que represento.

 
  
  

(Se suspende la reunión temporalmente)

 
  
  

PRESIDE: DIANA WALLIS
Vicepresidenta

 

14. Composición del Parlamento: véase el Acta

15. Turno de preguntas (preguntas a la Comisión)
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  Presidenta. − Pasamos al turno de preguntas (B6-0318/07).

Hoy queríamos intentar hacer —y creo que algunos de los diputados están al corriente de ello— un pequeño experimento para lograr que el Turno de preguntas resulte un poco más cordial e interactivo. Por tanto, me gustaría invitar a todos los diputados de esta Cámara a que vinieran a la primera fila de asientos para que podamos sentirnos más cercanos a nosotros mismos y a la Comisión. Les ruego que vengan a los asientos delanteros en lugar de sentarse al fondo.

Veo que a algunos de ustedes todavía les da vergüenza. Vengan, será divertido probar un experimento.

Las siguientes preguntas se dirigen a la Comisión.

Primera parte

 
  
  

Pregunta nº 41 de Manuel Medina Ortega (H-0679/07)

Asunto: Secuestro de niños

A la vista de la repetición de casos de secuestro y desaparición de menores, ¿qué medidas propone la Comisión para coordinar la acción de los Estados miembros en la prevención y represión de este tipo de actos en el conjunto de la Unión Europea?

 
  
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  Franco Frattini, Vicepresidente de la Comisión. − La Comisión está totalmente de acuerdo con la importancia de combatir la desaparición y secuestro de menores. Mejorar los derechos de los niños, como todos ustedes saben muy bien, es una de mis prioridades personales.

La primera medida emprendida por la Comisión Europea en este sentido consistió en apoyar, en 2001, la creación de una red europea de organizaciones, la Federación Europea para los niños desaparecidos y explotados sexualmente, que ahora se denomina Missing Children Europe. Hasta la fecha, contamos con 21 organizaciones en 15 Estados miembros.

Después, con el apoyo financiero de nuestro programa comunitario, el programa Daphne, se crearon o reformaron varios centros en el período comprendido entre 2001 y 2005 con la ayuda de Child Focus.

Varios Estados miembros han establecido a lo largo de los últimos diez años líneas telefónicas de llamadas de emergencia para agilizar las búsquedas y apoyar a las familias de los niños desaparecidos.

Los casos de secuestro y desaparición de niños pueden convertirse y se convierten rápidamente en fenómenos transfronterizos. Por tanto, proponemos contar con un único número de teléfono para llamadas urgentes sobre niños desaparecidos. Para dicho fin, se aplicará la Decisión de 15 de febrero de 2007 relativa a la reserva del rango de numeración nacional que comienza por «116» como servicios armonizados de valor social. Se trata de una importante Decisión de cada Estado miembro, sobre todo, con respecto al número 116 000 para líneas directas de asistencia para comunicar la desaparición de niños.

Son conscientes de que poner en marcha los servicios del número 116 sigue siendo competencia de los Estados miembros. En este sentido, desgraciadamente, tengo que decir que hay tres Estados miembros que todavía no han contestado. Diecisiete Estados miembros han adoptado medidas jurídicas. Se han convocado concursos de licitación para la gestión de los números de asistencia directa en 12 Estados miembros y, hasta la fecha, sólo cuatro Estados miembros han elegido proveedores de los servicios: Bélgica, Dinamarca, Grecia y Portugal. Por tanto, no estoy nada satisfecho con el estado actual de la situación con respecto a la aplicación de la Decisión aprobada en febrero de 2007.

Además de estas líneas telefónicas de emergencia, se necesita un mecanismo de asistencia para la búsqueda de niños desaparecidos. Ya existen varios sistemas que pueden servir de modelo para una acción de ámbito comunitario. Conocen el sistema estadounidense, «Amber Alert», el francés «Alerte enlèvement» y el griego «Amber Alert Hellas», que ya se han puesto en práctica. Apoyamos a los Estados miembros para que pongan en marcha mecanismos similares a escala nacional. Si todos los Estados miembros adoptan dichos mecanismos y ponen en práctica planes de interconexión, los casos transfronterizos podrían ser resueltos más fácilmente. Para ello, hemos redactado una serie de directrices en las que se describe nuestra idea de un mecanismo de alerta infantil a escala comunitaria. Esta cuestión se debatió por primera vez en el Consejo informal de Justicia y Asuntos de Interior celebrado el 1 de octubre de 2007.

Por último, estamos a favor de la creación de una base de datos internacional de imágenes de abuso de menores que constituirá una nueva herramienta para contribuir a identificar a víctimas y delincuentes. El estudio de viabilidad y la fase de aplicación se financian con el programa AGIS y, desde septiembre de 2005, esta base de datos empleada por INTERPOL se financia fundamentalmente a través de los gobiernos del G8 y de empresas privadas. Hasta la fecha, esta base de datos ha permitido localizar y detener a diversos delincuentes en Europa y fuera de Europa, y más recientemente, a un conocido pedófilo en Tailandia, así como salvar víctimas.

 
  
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  Manuel Medina Ortega (PSE). - (ES) Señora Presidenta, muchas gracias por permitirnos estar cara a cara con el Comisario, a quien ya le hecho muchas preguntas sobre temas parecidos.

La cuestión de los niños desaparecidos es una cuestión angustiosa. Por ejemplo, solamente en mis islas —en Canarias— han desaparecido tres niños en los últimos años sin dejar rastro alguno, o sea, ni siquiera aparecen en las redes de pederastia. Desaparecen completamente, con lo cual se crea la duda de si estos niños son utilizados para ciertos fines como, por ejemplo, el comercio de órganos, y la duda de que estén funcionando dentro de la Unión Europea organizaciones mafiosas con conexiones, posiblemente internacionales.

Con lo cual, me da la impresión de que es un tema que requiere una iniciativa algo más ambiciosa de las que ha emprendido hasta ahora la Comisión. Yo sé que el Comisario siempre ha sido ambicioso, pero le invito a ser ambicioso también en este ámbito porque el tema es angustioso para los padres, para la sociedad en general, porque los niños son lo más valioso que tenemos.

 
  
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  Franco Frattini, Vicepresidente de la Comisión. (IT) Señor Presidente, señor Medina, coincido plenamente con sus deseos y le comunico el descontento que me produce ver que aunque los Estados miembros adoptamos iniciativas, no las ejecutamos.

La idea de un número único de teléfono en Europa para las llamadas urgentes debería haber sido aplicada específicamente por cada Estado miembro a finales de septiembre. Estamos a finales de octubre y sólo cuatro Estados miembros tienen un sistema en funcionamiento; los otros 17 han adoptado iniciativas, pero van retrasados en su ejecución.

La otra propuesta que queremos hacer se refiere a estrechar la cooperación para vigilar lo que se denomina generalmente «turismo sexual». Lamentablemente, muchos ciudadanos europeos viajan aparentemente como turistas a otras partes del mundo para cometer allí actos horribles de pedofilia, y en este sentido estoy de acuerdo en que debe acelerarse la colaboración internacional. Estoy de acuerdo con usted —y por desgracia tenemos pruebas— en que los niños desaparecidos a menudo se utilizan para el tráfico de órganos. Lamentablemente, esto sucede no sólo en mi región, sino en otras muy próximas a la Unión Europea, como los Balcanes, Europa oriental y el Mar Negro.

Desgraciadamente, el tráfico de órganos es una realidad, por no mencionar el descubrimiento de tráfico de órganos de adultos y niños en el Lejano Oriente y Asia Sudoriental. Es evidente que, aunque se trata de un ámbito que los gobiernos nacionales no han querido hasta ahora transferir a la UE, es posible que pronto pueda abordarlo de manera más eficaz la Unión Europea, en parte como resultado de la adopción del acuerdo sobre el nuevo tratado institucional.

 
  
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  Marie Panayotopoulos-Cassiotou (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, ¿puedo preguntar al señor Comisario si es cierto que los nacimientos de niños se declaran en todos los Estados miembros? ¿Se registra el número de niños que cruzan las fronteras de la UE, para que se conozca su posible desaparición o el uso de sus órganos?

 
  
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  Franco Frattini, Vicepresidente de la Comisión. (FR) Sí, está usted en lo cierto. Hemos descubierto casos de niños que no están registrados en los puestos fronterizos, y por eso concedo gran importancia a la identificación.

La identificación significa ayudar a los países de origen, ya sea dentro de la UE (aunque no creo que sea el caso) o, en especial, en países vecinos y asociados, en los que hay a veces falta de control con respecto a los registros y en los que me preocupan en particular los niños no registrados aún o no registrados en absoluto.

Por eso, precisamente, hemos decidido respaldar proyectos estratégicos destinados a ayudar y fortalecer las capacidades para el registro civil de los países vecinos y asociados, en parte mediante programas europeos de financiación.

 
  
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  Reinhard Rack (PPE-DE). - (DE) Señora Presidenta, señor Comisario, en sus ejemplos ha mencionado expresamente que cuatro Estados miembros han establecido líneas telefónicas para llamadas de urgencia. Ha habido otras cuestiones —recuerdo la situación con el tsunami en su momento— en las que a los que fueron a esa zona, por ejemplo, para satisfacer su inclinación a la pedofilia, se les aplicó la protección de datos, y sus familiares y las autoridades desconocían quiénes fueron los afectados realmente. ¿No es hora ya de acabar con las indecisiones y de empezar a hacer público el nombre de estos Estados miembros? La identificación nominal y la denuncia sería un método apropiado de instar a estos Estados miembros a que hagan lo que deben y mejoren por fin su comportamiento.

 
  
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  Franco Frattini, Vicepresidente de la Comisión. − Ya he declarado que no estoy nada satisfecho con el grado de aplicación y que, hasta la fecha, sólo cuatro Estados miembros han aplicado esta Decisión. La Decisión tiene ahora que aplicarse en todos los Estados miembros. El hecho de que hasta la fecha sólo cuatro Estados miembros hayan aplicado una Decisión aprobada por unanimidad en febrero de 2007 demuestra que tenemos que trabajar mucho más en este sentido.

Por lo que respecta al equilibrio adecuado entre la protección de la confidencialidad de datos, o la protección de la privacidad de datos, y la lucha contra la pedofilia, cuando nos referimos a pedófilos y delitos y al abuso de menores, personalmente, estoy de parte de las víctimas —los niños— y no de la de los delincuentes. Por tanto, si se aceptan todas las garantías, deberíamos apoyar principalmente a las víctimas y a los padres, no a los presuntos delincuentes.

 
  
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  Presidenta. − Tal vez debería recordar a los diputados lo que dije al principio del Turno de preguntas. Estamos haciendo un experimento así que invitaría a todos los diputados a que se sentaran en la primera fila de la Cámara para que podamos darle a esto un carácter más íntimo y cordial y, tal vez, permitir un intercambio más intenso. Por tanto, aunque normalmente se sienten al fondo, les invito a que, por favor, vengan hacia la parte delantera de la Cámara.

La siguiente pregunta se refiere al virus tropical chikungunya en Europa. No sé si lo he pronunciado bien.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 42 de Milan Gala (H-0738/07)

Asunto: El virus tropical chikungunya en Europa

Las autoridades italianas, valiéndose del sistema europeo de alerta rápida, han informado a los demás Estados miembros de una epidemia de fiebre tropical provocada por el virus chikungunya en la región de Emilia-Romaña. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades advierte de que las condiciones climáticas son favorables a la presencia de este vector con carácter permanente en los próximos meses, en particular en los países mediterráneos, y que se corre un riesgo elevado de propagación de este virus a otros países europeos en los que las condiciones climáticas son favorables a su supervivencia. En un momento caracterizado por unas condiciones climáticas en mutación clara y unos niveles elevados de movilidad, ¿podría señalar la Comisión si se está preparando para abordar una posible epidemia de fiebre tropical a una mayor escala?

 
  
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  Markos Kyprianou, Miembro de la Comisión. − La verdad es que yo también tenía problemas para pronunciarlo. Para empezar, confiaba en que se habría erradicado y que no tendría que aprender a pronunciarlo, pero, desgraciadamente, se está convirtiendo en algo persistente por lo que ahora tenemos que debatir la cuestión.

En primer lugar, ayer tuve la oportunidad de escuchar durante las intervenciones de un minuto la intervención de su Señoría sobre esta cuestión y comparto su preocupación. Se podría decir que tenemos relativamente pocas infecciones —por ejemplo, unas 250 en Italia con respecto a las más de 150 000 en la isla de Reunión de hace algunos años—. Sin embargo, lo preocupante es la tendencia. Lo que realmente nos preocupa es el hecho de que ahora tengamos enfermedades tropicales que se propagan en Europa como resultado de la combinación del cambio climático que, evidentemente, contribuye a la proliferación y la subsistencia del vector, y, al mismo tiempo, de una mayor movilidad que permite la introducción del virus a través del desplazamiento de ciudadanos procedentes de los trópicos.

Era importante que adoptáramos medidas de forma inmediata. Las autoridades italianas reaccionaron desde el principio de forma correcta, rápida y eficaz, por lo que se puede decir que la situación ha mejorado considerablemente, aunque todavía tengamos algunos casos.

Lo primero que hizo la Comisión fue adoptar diversas medidas mediante los instrumentos existentes o ajustarlos para tratar la situación. En primer lugar, nos aseguramos que ofrecíamos el apoyo técnico mediante el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, lo cual demostró vez más la sabia decisión de la Unión Europea a la hora de crear dicho centro.

A continuación, tuvimos que abordar esta nueva amenaza y este nuevo tipo de reto. Adaptamos nuestra legislación e incluimos enfermedades transmitidas por vectores en la lista de enfermedades que tenían que ser tratadas como prioritarias. Al mismo tiempo, pedimos a los Estados miembros —y se trata de una obligación legal para ellos— que avisaran a la Comisión y al resto de Estados miembros a través de un sistema de alerta precoz y respuesta. Resultaba de gran importancia poder detectar los casos lo antes posible para evitar la propagación de la enfermedad.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), además de las definiciones de los casos, también elaboró procedimientos normalizados de funcionamiento que actualiza regularmente. Fue muy importante que actualizásemos y reforzásemos la capacidad de los laboratorios para poder detectar e identificar el virus chikungunya. Pudimos hacerlo gracias a la Red Europea para el Diagnóstico de Enfermedades Víricas «Importadas» (European Network for Diagnostics of «Imported» Viral Diseases), financiada por el programa de salud pública. Asimismo, a través del mismo programa, estamos realizando actividades conjuntas con los Estados miembros para seguir reforzando nuestra preparación frente a las emergencias de salud pública.

Tuvimos la oportunidad de debatir en sesión plenaria una Comunicación y un plan de acción sobre la preparación genérica aprobado en 2005. El sistema se ha puesto en marcha y, por supuesto, podemos usarlo y se ha usado, pero, evidentemente, lo adaptaremos y ajustaremos para poder tratar también esta forma de amenaza contra la salud. La información ofrecida al público es muy importante y es algo que también debemos hacer a través del ECDC, tanto para las áreas afectadas como para los viajeros.

Se han puesto en marcha documentos con directrices técnicas sobre detección rápida de casos de fiebre chikungunya como pilar de una vigilancia epidemiológica eficaz. El ECDC también ha elaborado un sólido paquete de documentos con directrices técnicas: información para los profesionales sanitarios; definiciones de casos de fiebre chikungunya y diagramas para la identificación de casos. Ya están disponibles y las autoridades competentes las usan para facilitar los procesos de toma de decisiones a escala nacional.

También vamos a tratar de forma inmediata la cuestión de la seguridad sanguínea, que también es un factor importante, junto a la cooperación de las autoridades nacionales competentes. No obstante, si la situación persiste, mis servicios están también dispuestos a adoptar una nueva norma de exclusión de donaciones referida a esta enfermedad.

El nuevo programa público así como otros instrumentos también financiarán la investigación para tratar muchas cuestiones relacionadas con las enfermedades transmitidas por vectores, puesto que también necesitamos analizar la cuestión de los insectos y, por supuesto, el cambio global a través de proyectos como Eden, que se ocupa de las enfermedades emergentes en un entorno comunitario cambiante.

Todo esto demuestra de qué forma el cambio climático afecta de forma inmediata a la salud. Al mismo tiempo, debería mencionar que también tenemos problemas en la salud de los animales, generados a raíz del cambio climático. La Comisión Europea tiene pensado aprobar el próximo año una Comunicación en la que también se trate dicho aspecto del cambio climático.

 
  
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  Milan Gaľa (PPE-DE). - (SK) Señor Comisario, gracias por su bien fundamentada respuesta y enhorabuena a las autoridades italianas por su adecuada actuación. Al examinar el asunto en conjunto, me extraña en cierta medida que no haya aún ninguna vacuna contra el virus chikungunya, aunque, según algunos datos, haya hasta un millón de personas infectadas por él en África. Lo comprendo hasta cierto punto en casos como el de la gripe aviar, porque no se ha aislado todavía el virus que puede transmitirse y, por consiguiente, no podemos desarrollar una vacuna. Sin embargo, en este caso parece que tenemos un virus que puede identificarse por métodos serológicos y de otro tipo, y podría desarrollarse ahora un suero o una vacuna contra él. Si el virus se propagara, tal suero o vacuna sería un tratamiento eficaz contra el virus chikungunya y quizá también contra una infección incluso peor: el dengue.

 
  
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  Markos Kyprianou, Miembro de la Comisión. − En primer lugar, también es importante la referencia a la fiebre del dengue porque puede que el mismo insecto transmita la enfermedad del dengue a la carne fresca, por lo que esto también nos preocupa. Por eso, estamos elaborando un informe para tratar enfermedades transmitidas por insectos ya que el cambio climático contribuye a su proliferación, como ya he dicho anteriormente, pero también —ya que tenemos inviernos suaves— a la supervivencia de insectos que posteriormente pueden transmitir la enfermedad.

Lleva razón, no existe vacuna, lo cual es una lástima. La realidad es que se está llevando a cabo una investigación pero tengo que decir en estos momentos estamos bastante lejos de obtener resultados.

Por supuesto, se trata de una cuestión que también trataremos con la OMS e intentaremos, a través de nuestros distintos instrumentos y políticas, promover el desarrollo de dichas vacunas.

Si me lo permiten, me gustaría asimismo añadir mi opinión personal, la que he mantenido con los Estados miembros desde los primeros debates celebrados con respecto a la gripe aviar: no sólo tenemos un deber solidario con respecto a los países en desarrollo y con respecto a terceros países, a la hora de ayudarles a tratar las amenazas contra la salud, sino que también se trata de una forma de defensa personal y tenemos que darnos cuenta de que no podemos considerarnos inmunes y protegidos en nuestro confortable espacio, aquí en la Unión Europea. No lo estamos. Por tanto, es muy importante que tratemos las amenazas contra la salud de todo el mundo como amenazas contra la Unión Europea y que logremos que se conviertan en una de nuestras prioridades.

La estrategia sanitaria que hemos aprobado hoy en la Comisión será enviada al Parlamento para que también pueda ser debatida con ustedes. Incluye un aspecto global muy importante de las políticas sanitarias de la Unión Europea y soy optimista con respecto a que podamos cambiar y corregir la situación a través de este nuevo enfoque.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 43 de Paulo Casaca (H-0752/07)

Asunto: Catástrofe humanitaria en Iraq

Con el cierre de la frontera con Siria, miles de refugiados iraquíes, entre los que se cuentan familias numerosas con muchos niños, vieron cortada la única vía de fuga abierta hasta ese momento.

Además de la limpieza étnica, llevada a cabo en muchos casos con la participación activa de las autoridades iraquíes, nos enfrentamos actualmente a una grave epidemia de cólera relacionada directamente con las pésimas condiciones sanitarias en que se encuentra buena parte del país.

La respuesta de la Comisión Europea ante la catástrofe humanitaria en Iraq es absolutamente insignificante y contraria a los valores europeos.

¿Cómo piensa la Comisión ayudar a la población iraquí en fuga, dentro y fuera de Iraq?

¿Cómo piensa ayudar a los países que están en la primera línea, como Jordania, que sufre gravemente las consecuencias de esta situación?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − La Comisión es plenamente consciente del alcance de las necesidades humanitarias de Iraq y sus países vecinos. La respuesta de la Comisión a esta crisis es doble. En primer lugar, para apoyar a los refugiados de Iraq y sus países vecinos, la Comisión ha contestado inmediatamente con la decisión financiera de asignar 6,2 millones de euros en concepto de ayuda humanitaria, aprobada en mayo de 2007, para tratar las necesidades más urgentes de los refugiados. Dicha ayuda ascenderá a 7 millones de euros a finales de 2007.

La Comisión se ha comprometido con los gobiernos de Siria y Jordania, que soportan la mayor parte de la crisis de los refugiados, a desarrollar programas de asistencia. Estos gobiernos han declarado abiertamente que no estaban a favor de los programas de asistencia humanitaria externa aplicados a través de organizaciones internacionales y de ONG. Confían en que la comunidad internacional respalde sus sistemas nacionales, sobre todo, en los ámbitos de la educación y la sanidad, puesto que estos sistemas también benefician a los refugiados iraquíes.

Por tanto, la Comisión ha identificado «proyectos de impacto rápido» a los que asignaría un total de 37,7 millones de euros, y está en proceso de consultar a los Estados miembros al respecto. Todos estas medidas configuran la respuesta inmediata de la Comisión a las necesidades más acuciantes de los refugiados.

La Comisión es consciente de que sólo palia parcialmente el enorme sufrimiento y la presión ejercida en las instituciones y la estructura social de los países vecinos y por eso está desarrollando actualmente su estrategia de respuesta con el fin de poder ajustarla con la financiación adecuada.

En segundo lugar, por lo que respecta a la situación de Iraq, la Comisión está apoyando al Comité Internacional de la Cruz Roja con, hasta la fecha, 4 millones de euros y actualmente está buscando socios sólidos y adecuados que trabajen en Iraq con vistas a lograr un mayor nivel de asistencia.

Debe aceptarse el hecho de que aunque haya necesidades humanitarias significativas, también existen impedimentos significativos para ofrecer ayuda humanitaria. Existen graves preocupaciones con respecto a la seguridad y problemas de acceso que impiden que la Comisión y cualquier otro donante asignen fondos que estén realmente acorde con las necesidades.

Existe, de hecho, una escasez de socios humanitarios que puedan operar y aplicar programas en Iraq que traten correctamente las necesidades de los más vulnerables.

Por último, a la Comisión le gustaría recordar que es el principal contribuyente financiero de la reconstrucción internacional de Iraq, con una contribución de 123 millones de euros. Eso supone el 46 % de las contribuciones totales realizadas hasta la fecha. Desde 2003, la Comisión ha consignado más de 800 millones de euros a Iraq.

 
  
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  Paulo Casaca (PSE). − (PT) Señora Presidenta, señora Comisaria, le agradezco mucho sus aclaraciones, pero permítame recordarle que se calcula que los refugiados iraquíes en Egipto ascienden ya a 200 000; la Comisión Europea no está ofreciendo nada a Egipto. La Universidad de Ammán acaba de realizar un estudio en el que se calcula que Jordania tiene más de un millón de refugiados, con una repercusión macroeconómica totalmente catastrófica; la Comisión Europea no está adoptando ninguna medida para abordar el problema. Incluso Israel está poniendo en marcha un programa de asistencia médica bastante notable para los niños iraquíes. Por lo que respecta a Siria, aunque no tomo parte en las conversaciones que ha mantenido la Comisión con este país, he hablado a menudo con las autoridades sirias: el hecho es que ya tienen alrededor de 2 millones más de habitantes. Permítame, Señora Presidenta, recordarle que hoy, en este mismo momento, Rabiah, en la frontera entre Siria e Iraq, está sufriendo un desastre humanitario enorme: millares de iraquíes que escucharon el rumor de que se iban a abrir las fronteras han acudido allí y no pueden entrar. La situación es totalmente trágica y ya no podemos pasar por alto lo que sucede.

 
  
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  Presidenta. − Creo que todos compartimos su preocupación pero nuestro Reglamento sólo permite medio minuto para preguntas complementarias.

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − Ya he mencionado que los gobiernos, sobre todo, el Gobierno de Siria, al que su Señoría se refería, han señalado claramente que no están a favor de programas de ayuda humanitaria externa llevados a cabo a través de organizaciones internacionales y de ONG. Por tanto, el grado de asistencia suministrado refleja la reticencia de las autoridades de Siria y de Jordania a permitir que agentes no estatales, tales como la ONU y las ONG, intervengan en sus respectivos países.

Nuestra ayuda puede conducirse únicamente a través de organizaciones que cuenten con la aceptación de las autoridades locales y tengan una capacidad operativa suficiente. Esto supone un límite evidente a lo que podemos hacer. Sin embargo, estamos trabajando en los programas de refuerzo de las capacidades y estamos comprometidos en el diálogo directo con las autoridades de Siria y de Jordania para reforzar nuestra capacidad de ejecución en dichos países.

Debe destacarse, si se me permite, que el propio Gobierno iraquí parece reticente a ayudar a sus vecinos. El Gobierno iraquí ha repetido en varias ocasiones que destinará 25 millones de dólares estadounidenses para ayudar a los refugiados iraquíes. No obstante, aunque se crearon comisiones en la Conferencia celebrada en Sharm el-Sheikh el pasado mayo y se reforzaron las relaciones entre los funcionarios de Iraq, Siria y Jordania, parece que Iraq no está cooperando lo suficiente. Por tanto, tenemos que pedir al Gobierno iraquí que asuma al menos la responsabilidad económica de sus propios ciudadanos.

La falta de coordinación entre las agencias de la ONU en la gestión de crisis humanitarias es realmente preocupante. Observamos una gran competitividad —y es espantoso tenir que decirlo— entre las agencias humanitarias de la ONU, en lugar de una estrecha cooperación. Confiamos en que la designación de un nuevo coordinador para la ayuda humanitaria mejore la capacidad de nuestros socios de la ONU para abordar las crisis.

 
  
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  Danutė Budreikaitė (ALDE).(LT) Turquía, país candidato a la adhesión a la UE, lanzó recientemente una operación militar contra los kurdos iraquíes en Iraq. ¿Cuál es su criterio sobre el asunto? ¿Qué repercusión podría tener esta acción en la situación de Iraq? ¿Se necesitaría ayuda, y qué opinión le merece a la Comisión la operación de Turquía?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − No es una cuestión fácil. La Comisión condena todos los atentados terroristas por ser crímenes injustificables bajo ningún concepto. Dicho esto, lamentamos el sufrimiento que originan estas acciones.

Turquía se enfrenta a continuos atentados terroristas transfronterizos cometidos por el PKK, el cual no se encuentra en la lista de la UE de organizaciones terroristas, como ustedes saben. La Comisión entiende la necesidad de Turquía de proteger a sus ciudadanos, pero seguimos instando a Turquía y a Iraq a que aborden el problema mediante la cooperación entre las autoridades pertinentes y el respeto al derecho internacional. En este sentido, el acuerdo bilateral recientemente suscrito entre Turquía e Iraq sobre la lucha antiterrorista constituye un paso por el que alegrarse.

La UE y Turquía han reiterado periódicamente que siguen comprometidos con la independencia, soberanía, unidad e integridad territorial de Iraq. Confiamos en que Turquía siga desempeñando una función constructiva para lograr estos objetivos y promover la cooperación regional.

No obstante, tengamos en cuenta la presión del pueblo turco que se enfrenta a matanzas de soldados y ciudadanos en el sudeste del país prácticamente todas las semanas. El Gobierno debe mostrar su disposición y capacidad para adoptar medidas más eficaces.

Como muchos de nuestros Estados miembros saben perfectamente, es muy difícil hacer frente a los terroristas de forma eficaz. Las autoridades turcas, evidentemente, están intentando conseguir que los autoridades de los EE. UU., Iraq y de los kurdos de Iraq se comprometan con sus esfuerzos. Es la única forma de hacerlo. La Resolución aprobada por el Parlamento y la generación de una amenaza de intervención creíble debería considerarse como parte de dicha estrategia.

 
  
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  Presidenta. − Algunos diputados ya han aceptado mi invitación, sin embargo, ruego a aquellos que no lo hayan hecho que tengan la amabilidad de desplazarse a la parte anterior de la Cámara. Queremos conseguir que esto resulte más cómodo e interactivo, por lo que les ruego que se coloquen en la parte delantera y así poder mirar al Comisario a los ojos. Estoy segura de que le gustará.

Segunda parte

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 44 de Marie Panayotopoulos-Cassiotou (H-0681/07)

Asunto: Contratados en puestos que cubren necesidades fijas y permanentes en los órganos y servicios de la UE

En su Directiva 1999/70/CE(1) la UE prohíbe a los Estados miembros que cometan abusos en los contratos de duración determinada para cubrir necesidades fijas y permanentes.

¿En qué grado los órganos y servicios de la UE respetan los principios de esta norma, y qué porcentaje de contratados trabaja en los órganos y servicios de la UE en puestos que cubren necesidades fijas y permanentes?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Se ha llamado la atención de su Señoría sobre el hecho de que las respuestas detalladas que se ofrecen a continuación se refieran únicamente a la Comisión, la cual, evidentemente, es la mayor fuente de empleo de todas las instituciones europeas.

Uno de los fines de la Directiva 1999/70/CE relativa al acuerdo Marco sobre el trabajo de duración determinada consiste en crear un marco que impida el abuso derivado del uso de contratos de empleo o relaciones continuadas de duración determinada.

Para impedir el abuso, la cláusula 5, apartado 1, obliga a los Estados miembros, cuando no existan medidas equivalentes para prevenir los abusos, a introducir una o varias de las siguientes medidas a efectos de prevenir los abusos como consecuencia de la utilización sucesiva de contratos o relaciones laborales de duración determinada:

a) razones objetivas que justifiquen la renovación de tales contratos o relaciones laborales;

b) la duración máxima total de los sucesivos contratos de trabajo o relaciones laborales de duración determinada;

c) el número de renovaciones de tales contratos o relaciones laborales.

Las normas que regulan el empleo del personal de las instituciones europeas quedan recogidas en el Estatuto, que se debatió con los representantes sindicales antes de ser aprobado por el Consejo.

Las instituciones europeas están por tanto obligadas por ley a respetar las disposiciones de dicho Estatuto. El Reglamento permite a las instituciones europeas contratar a tres tipos de personal: funcionarios permanentes, agentes temporales y agentes contractuales.

Los agentes temporales y los funcionarios permanentes ocupan una partida en el proyecto de presupuesto. No hay límite para el grado de responsabilidad que los funcionarios permanentes y los agentes temporales puedan ejercer.

La situación de los agentes contractuales es distinta. No ocupan una partida en el proyecto de presupuesto y deben trabajar bajo la supervisión de un funcionario permanente o un agente temporal. Existen dos categorías de agentes contractuales. Una categoría de agente contractual se creó para realizar tareas que no son fundamentales y que no tienen que ser llevadas a cabo necesariamente por un funcionario. A dichos agentes contractuales se les puede ofrecer contratos permanentes, de modo que sus tareas pueden considerarse como permanentes por naturaleza.

Se respeta el espíritu de la Directiva 1999/70/CE con respecto a dicho personal puesto que normalmente se les suele ofrecer un contrato de duración determinada, una ampliación de duración determinada y un tercer contrato para un período indefinido. En algunos casos, puede ofrecerse un contrato permanente directamente en la contratación.

En la actualidad existen unos 2 300 agentes contractuales de este tipo que trabajan para la Comisión en todo el mundo, principalmente en las delegaciones, representaciones y sedes administrativas.

Existe una segunda categoría de agentes contractuales para cubrir las necesidades temporales o especializadas no cubiertas por los puestos existentes y para sustituir al personal ausente temporalmente, como, por ejemplo, en el caso de las bajas de maternidad o de paternidad. Al limitar a tres años la duración máxima total de los sucesivos contratos de duración determinada en cualquier institución, el Estatuto da validez de facto a la cláusula 5, apartado 1, letra b).

Dichos agentes contractuales representan en torno al 15 % del total del personal. Es evidente que los funcionarios permanentes constituyen el pilar fundamental del personal de la Comisión. Los agentes contractuales suponen un apoyo temporal valioso para el trabajo de los funcionarios de la Comisión. En la actualidad hay unos 3 200 agentes contractuales de este tipo que trabajan para la Comisión en sus diversas sedes.

 
  
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  Marie Panayotopoulos-Cassiotou (PPE-DE). − (EL) Señora Presidenta, agradezco al Comisario su respuesta. ¿Puedo preguntarle también si en el caso de los agentes contractuales —o personal auxiliar, como se conocían con anterioridad—, los años previos de empleo computarán como años de servicio? En tal caso, ¿sus años anteriores de servicio cuentan más en un concurso para un puesto de trabajo que las calificaciones de otros aspirantes que han superado el concurso pero aún no han sido nombrados?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Evidentemente, la relación de los agentes contractuales con el empleador se basa en el contrato que, al mismo tiempo, debe ser conforme a la legislación y el mercado laboral de dichos lugares, por lo que no existe sistema de antigüedad como sucede en el caso de los funcionarios permanentes. Sin embargo, se trata de un contrato basado en las condiciones del mercado laboral y hemos logrado contratar a muchos agentes contractuales muy competentes.

 
  
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  Paul Rübig (PPE-DE). - (DE) Señor Comisario, estoy seguro de que comprende que el modo en que se desarrolle la dotación de personal de la Unión Europea en el futuro es un gran reto para nosotros. Por consiguiente, es muy importante para el Parlamento que nos informen no sólo del número de trabajadores y oficinas de selección —creo que ha dicho usted que los trabajadores eran «equivalentes a tiempo completo»—, sino también de las cantidades exactas que se prevén para cada una de las categorías y cómo están repartidas entre los países. ¿Podría proporcionarnos esas estadísticas?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Usted solicitó un desglose del personal por Estado miembro. Ese dato se encuentra en nuestras estadísticas. Todas las cifras están a su disposición por lo que le ruego que se ponga en contacto con nuestro personal y podrán proporcionarle las cifras detalladas.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 45 de Johan Van Hecke (H-0718/07)

Asunto: Repercusiones del creciente número de funcionarios europeos para los gastos de jubilación

Al parecer, el número de colaboradores permanentes de la Comisión ha aumentado en los últimos siete años en más del 16 %, para alcanzar una cifra de 20 000 funcionarios. Tras la adhesión de Bulgaria y Rumanía, se han contratado a comienzos de este año 700 funcionarios adicionales encargados del refuerzo del mercado interior. Es evidente que este creciente número de funcionarios europeos repercute en el presupuesto. Al parecer, van a aumentar angustiosamente los gastos de jubilación. Para 2008 parecen subir dichos gastos en más del 10 %, por supuesto plenamente a cargo del contribuyente europeo.

¿Cómo evalúa la Comisión el aumento del número de sus funcionarios en el futuro próximo? ¿Ha reflexionado sobre las posibilidades de poner fin a la contratación de funcionarios? ¿Es consciente de las implicaciones financieras, sobre todo por lo que se refiere a los gastos de jubilación?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Los derechos a una jubilación y el sistema de jubilación representan, evidentemente, uno de los aspectos más complicados en toda Europa. En primer lugar, debería mencionarse que el presupuesto de 2007 consigna 23 198 partidas para la Comisión. Esta cuestión a su vez entraña otras dos cuestiones: las medidas adoptadas por la Comisión por lo que respecta a la contratación con el fin de limitar las repercusiones del creciente número de funcionarios de la UE en el presupuesto y la repercusión del creciente número de funcionarios de la UE en los gastos de jubilación.

Por lo que respecta a la primera cuestión, debe recordarse que la reforma del Estatuto de los funcionarios se puso en práctica en 2004, entre otros fines, para reducir los costes presupuestarios relacionados con el aumento del personal institucional. La nueva estructura de empleo y promoción y la nueva categoría de personal de agentes contractuales se introdujeron con vistas a tener un efecto positivo en el presupuesto. Por otra parte, es posible que su Señoría sepa que, durante el procedimiento presupuestario de 2007, el Parlamento Europeo solicitó a la Comisión que llevara a cabo un ejercicio de revisión sustancial en el que se ofreciera una evaluación a medio plazo de sus necesidades de personal y un informe detallado sobre el personal de la Comisión destinado a funciones de apoyo y coordinación. El Parlamento Europeo también manifestó su deseo de ser informado sobre las intenciones de la Comisión con respecto a la reorganización del personal para tratar las prioridades del nuevo Acuerdo Interinstitucional sobre disciplina presupuestaria y buena gestión financiera y, más en concreto, aquellas políticas respaldadas por el Parlamento durante las negociaciones.

Como resultado de la revisión de los recursos humanos de la Comisión llevada a cabo a petición del Parlamento Europeo, la Comisión confirma la necesidad detectada en 2002 y 2005 de personal adicional exclusivamente dedicado a las tareas relacionadas con la ampliación: 890 nuevos empleados para 2008, de los que 640 se destinan a la ampliación UE-10 y 250 puestos se destinan a la ampliación UE-2. Para 2009 se ha confirmado la necesidad de una última oleada de 250 puestos para la ampliación UE-2.

La Comisión respalda la decisión de mantener un personal estable una vez que se haya integrado todo el personal relacionado con la ampliación, sin ninguna solicitud de nuevos puestos para el período comprendido entre 2009 y 2013. La Comisión se compromete a responder a las necesidades del nuevo personal en áreas políticas fundamentales, exclusivamente a través de la reorganización dentro de los departamentos y entre dichos departamentos. La Comisión se compromete a ofrecer los mayores niveles de aprovechamiento de los fondos a los ciudadanos a los que atiende, ofreciendo un servicio de alta calidad a través de una mayor eficiencia. La Comisión ya ha demostrado en la práctica su compromiso con estos objetivos. En el período comprendido entre 2000 y 2007, los datos demuestran que el aumento de las partidas del proyecto de presupuesto en la Comisión es inferior al de otras instituciones.

Para la segunda cuestión, debe observarse que la contratación para el período comprendido entre 2004 y 2008 a raíz de la ampliación sólo tendrá repercusión en los gastos de jubilación dentro de 30 años, lo que significa que, en un futuro próximo, la ampliación no tendrá repercusión alguna en los gastos de jubilación. No obstante, la Comisión está muy atenta al crecimiento de los gastos de jubilación de los próximos años. En el presupuesto, se espera que los costes de pensiones se incrementen en un 10 % en el año 2008. Esto se debe a circunstancias excepcionales. El aumento superior al promedio de 2008 supone una recuperación normal tras los aumentos inferiores a la media experimentados en 2006 y 2007. Habrá una primera ronda de salidas de agentes contractuales cuya contribución será transferida a otro plan y se espera un aumento del 3 % anual de los salarios y las pensiones. Aun con esta excepción, consideramos que el índice de crecimiento de las pensiones para el período comprendido entre 2007 y 2013 es compatible con el incremento medio del 8,5 % en el gasto tomado en cuenta para el marco financiero del período comprendido entre 2007 y 2013.

Con respecto a los efectos financieros a largo plazo de la actual oleada de contrataciones, ya se estudió el efecto cuando se preparaba la reforma del Estatuto de los funcionarios. Se han adoptado medidas para reducir los gastos de las jubilaciones y el Reglamento de personal exige que la tasa de contribución a la jubilación abonada por los empleados, que en la actualidad es del 10,25 %, se actualice de forma anual para garantizar el equilibrio a largo plazo de los planes de pensión comunitarios.

 
  
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  Johan Van Hecke (ALDE). − (NL) Señora Presidenta, soy un concejal de ayuntamiento de un municipio belga de 13 000 habitantes. La autoridad supervisora no aprueba el presupuesto de este pequeño municipio a menos que se facilite un plan de previsión de necesidades de personal, acompañado de un presupuesto detallado. Un aumento del 16 % en el número de funcionarios durante unos años, como en la UE, nunca se autorizaría, ni tampoco un aumento de los costes de pensiones superior al 10 % en un año. El Comisario se ha referido a la ampliación, pero a pesar de ésta, el número de PE se ha reducido. Mi pregunta es la siguiente: ¿no cree el Comisario que es hora de considerar también una congelación del número de trabajadores, a pesar de las posibles ampliaciones futuras?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Sí, pero como ya dije entonces, se producirá una congelación de personal tras la ampliación, por lo que no procede comparar la situación con la de municipio, ya que ambas difieren. Tenemos un gran proyecto político —la ampliación de la Unión Europea— y hemos contratado nuevos funcionarios. Es el mismo modelo seguido en las anteriores ampliaciones. El proceso de contratación en los nuevos Estados miembros ha sido muy satisfactorio pero se paralizará. Después de que concluya, la cifra general se congelará.

 
  
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  Justas Vincas Paleckis (PSE). - Comisario, afirmaron en Bruselas que si se logra pasar todas esas pruebas y exámenes y se es admitido en la Comisión Europea, entonces se podrá tener en cualquier caso una vida tranquila hasta la jubilación.

Por tanto, me gustaría preguntarle por la calidad de aquellos que trabajan en las instituciones europeas. Tal vez la Comisión tenga algún plan para dificultar algo las vidas de quienes no son demasiado diligentes, para tener algunas certificaciones y para establecer diferencias claras entre quienes se esfuerzan todo lo posible y quienes tienen una vida demasiado tranquila y fácil.

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Puedo presentarle gustoso todos los datos de nuestro sistema de desarrollo profesional que, tengo que admitir, es uno de los más complicados del mundo y es motivo de constante debate. Se hace una evaluación anual de cada uno de los funcionarios. Hay un sistema de promoción que tiene en cuenta dicha evaluación y ofrece una serie de puntos conforme a los cuales se constituye la base de la promoción. Este sistema es bastante exhaustivo y avanzado.

También está en lo cierto cuando pregunta por la calidad del personal. Con respecto al concurso abierto normal o «concours», hay unos 42 aspirantes válidos —sin hablar de otros muchos— para cada puesto que se publica. Se realiza a lo largo del año, por lo que siempre hemos tenido una gran afluencia de personas muy válidas y con gran experiencia y las pruebas de contratación son muy duras.

Tengo que decir que la vida dentro de la Comisión no es tan fácil ni tan tranquila y calmada hasta que se llega a la edad de la jubilación. No obstante, vuelve a estar en lo cierto al afirmar que la mayoría de los funcionarios trabajarán realmente durante mucho tiempo en la Comisión, lo cual también puede considerarse como una ventaja para la misma.

 
  
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  Ingeborg Gräßle (PPE-DE). - (DE) Ha mencionado varias veces hoy el ejercicio de evaluación del personal. Uno de los resultados de tal evaluación fue que la labor de un 32 % del personal de la Comisión es administrar la administración, es decir, prestar apoyo y coordinación administrativos.

¡Y son 11 000 personas! Pregunta: ¿cuándo piensa extraer algunas conclusiones de estas cifras? ¿Cuándo va a elaborar un plan de acción para reducir el número de trabajadores?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Nos estamos tomando esto muy en serio y, decididamente, habrá propuestas. Estamos debatiendo estas cuestiones.

En primer lugar, también debe tenerse en cuenta que todas estas funciones administrativas y de control también han sido en cierto modo una consecuencia del desarrollo de la Comisión, ya que se ha evaluado o considerado que las funciones de gestión son mucho más importantes. Se han mejorado asimismo sus sistemas de refuerzo. En este momento estamos debatiendo cómo proceder y, decididamente, antes de que se produzca una nueva petición de recortes de personal tendremos preparado un proyecto adecuado. Estamos debatiendo actualmente todos estos gastos generales y funciones paralelas y en el seno de la Comisión, evidentemente, existen distintas opiniones al respecto. No es sorprendente que algunos servicios horizontales deseen tener servicios más racionalizados, mientras que otros servicios se muestran a favor del sistema actual.

Por tanto, estamos debatiendo, pero puedo asegurarles que se dará otro paso claro en este ejercicio de revisión.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 46 de Esko Seppänen (H-0726/07)

Asunto: Comisión y sindicatos

¿Existe en la Comisión la práctica de pagar un salario a los representantes de los sindicatos de trabajadores de la Comisión con cargo a los recursos de la UE? En caso afirmativo, ¿a cuántos representantes sindicales se les paga un salario?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − Lamento no poder responder directamente en finés, pero tendremos ocasión celebrar otros debates en esta lengua. Temo en parte no usar la terminología adecuada, de obligada precisión en la Unión Europea.

Al igual que el Consejo, la Comisión ha celebrado un acuerdo con sus sindicatos laborales mediante el que se pone a su disposición gran cantidad de recursos humanos. En el caso de la Comisión, basándonos en el acuerdo de recursos de 2001 y los protocolos de recursos anuales, se han concedido a los sindicatos 12 puestos de carácter permanente, de los denominados en comisión de servicios, del total de más de 23 000 puestos de la institución.

Dichas comisiones de servicios para los sindicatos, basándose en su representatividad, se han venido concediendo desde 1989. Además, se concede una serie de puestos muy reducida con carácter flexible, sobre todo, en función de las mayorías cambiantes tras las elecciones. De este modo, el personal puesto a disposición de los sindicatos sigue percibiendo un salario con cargo al presupuesto de la UE como personal de la Comisión. Además, los sindicatos reciben un presupuesto que les permite contratar hasta nueve agentes contractuales del grupo de funciones II (secretaría).

 
  
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  Esko Seppänen (GUE/NGL). - (FI) Señora Presidenta, señor Comisario, si mal no recuerdo, usted fue dirigente sindical en su país, y las actividades sindicales deben sin duda interesarle, a juzgar por sus antecedentes. No he recibido una respuesta precisa a mi pregunta de cuántos de estos sindicalistas trabajan en total para la Comisión en la actualidad en todos los sindicatos representados?

Tengo otra pregunta en relación con este asunto. Corre el rumor de que la Comisión pagaría un sueldo a sus empleados durante una huelga. ¿Han conseguido los sindicatos negociar una solución en virtud de la cual cobrarían el sueldo mientras estuvieran en huelga?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − (FI) De hecho, puedo responder a la pregunta a partir de mi propio conocimiento de la situación. Hay 12 expertos en comisión de servicio en el sindicato de la Comisión. Además, hay 19 puestos en los comités de personal, que son desde luego cuerpos independientes. Pueden emplear a un total de nueve secretarios.

Lo que dijo usted acerca de las huelgas es en parte verdad. Es cierto que la Comisión ha aprobado una solución negociada que permite que los funcionarios puedan recibir parte de su sueldo durante una huelga, pero, normalmente, no la totalidad. Para mí es un asunto algo delicado que los trabajadores que están en huelga cobren la mitad de su sueldo.

 
  
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  Paul Rübig (PPE-DE). - (DE) Señor Comisario, me interesaría conocer cuánto cuestan estos funcionarios. ¿Cuánto cuestan al año?

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. − El presupuesto para los sindicatos asciende aproximadamente a unos 500 000 euros anuales, procedentes del presupuesto comunitario.

 
  
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  Presidenta. − Permítanme recordar de nuevo a aquellos diputados que se han unido durante la pausa que estamos haciendo hoy un experimento, por lo que les rogaría que se acercaran a la parte delantera de la Cámara. No les dé vergüenza. Vengan y ocupen los asientos delanteros en lugar de sentarse al fondo para que el encuentro resulte más cercano.

Pregunta nº 49 de Bart Staes (H-0685/07)

Asunto: Importe total de las multas impuestas a las empresas en el marco de las normas de competencia

¿Puede indicar la Comisión a cuánto ascienden las multas que ha impuesto a las empresas en el marco de las normas de competencia desde el inicio de su mandato actual? ¿Se han tomado iniciativas o se ha examinado en el seno de la Comisión la posibilidad de destinar estos fondos, con exclusión de los importes previstos en el presupuesto, a actividades adicionales de la Unión en lugar de transferir estos ingresos extraordinarios a los Estados miembros?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − Desde el principio de la legislatura actual hasta finales de septiembre de 2007, la Comisión ha aprobado 21 decisiones por las que se imponen multas a empresas que han violado las normas antitrust.

El importe total de las multas impuestas durante dicho período asciende a más de 5 200 000 millones de euros, un 95 % de las cuales se ha impuesto a integrantes de carteles.

No obstante, debe tenerse en cuenta que dichas multas llegan a formar parte del presupuesto europeo sólo una vez que son definitivas: es decir, si no se recurren por los interesados a quienes se les ha impuesto la multa o si todos los recursos posibles han sido rechazados por los tribunales europeos.

Dado que las empresas normalmente ponen a prueba la validez de las decisiones de la Comisión a la hora de imponer multas, una gran parte de la cantidad anteriormente mencionada no es definitiva, por así decirlo.

El recurso posible a los procedimientos de sanción para actividades adicionales, como ha sugerido su Señoría, se ve trabado por obstáculos jurídicos. Dicho uso contravendría el principio presupuestario de universalidad dispuesto en los artículos 17 a 20 del actual Reglamento financiero.

De conformidad con dicho principio, los ingresos totales cubren el gasto total sin que exista ningún vínculo específico entre un determinado artículo de ingresos y un determinado artículo de gastos.

El objetivo básico de las multas antitrust se recoge en el preámbulo de las directrices de 2006 sobre el modo de establecer multas para asegurar la disuasión, es decir, para disuadir a las empresas de que obren de manera ilícita.

Con el tiempo, cabe esperar que los niveles de abuso desciendan y, en consecuencia, también el número y volumen de las multas impuestas, al tiempo que aumentan los niveles de cumplimiento; entretanto, seguimos realizando nuestro trabajo correctamente.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE). - (NL) Le agradezco su interesante información, señora Comisaria. Desearía saber si la he entendido correctamente: de conformidad con el Reglamento financiero, la mayor parte de ese dinero vuelve al final a los Estados miembros, ¿no es cierto? En segundo lugar, ha dicho usted que —sólo cuando son definitivas las multas— el dinero pertenece también al presupuesto de la UE. ¿Puede decirnos qué cantidad, aproximadamente, de esa elevada cifra de 5 000 millones de euros puede en realidad denominarse «definitiva?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. (NL) La respuesta a la primera parte de la pregunta es un «sí» rotundo: vuelve a los Estados miembros. Eso significa que la contribución de un Estado Miembro al presupuesto comunitario se evalúa como inferior. Su siguiente pregunta ha sido cuándo se considera definitiva, algo que resulta muy difícil de decir. Depende de las circunstancias del año en cuestión, de si el interesado fue prudente y se abstuvo de presentar un recurso, o si se decidió por una vía bastante más larga e intentó quitar una parte.

 
  
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  Reinhard Rack (PPE-DE). − (DE) Señora Comisaria, ha mencionado las cantidades de las multas. Estas multas tienen por objeto cambiar el comportamiento de las empresas a las que se imponen. ¿Cuáles son sus observaciones al respecto?

Aprovecho la ocasión y le recuerdo que cuándo comenzó en su función de Comisario, nos dio la oportunidad de debatir con usted el principio «de minimis» en el Comité sobre el Desarrollo Regional. Su respuesta entonces fue muy rápida, por lo que estamos muy agradecidos. ¿Están respondiendo las empresas con tanta rapidez como usted entonces?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − Confiamos en que sea una realidad, pero no estoy del todo segura y, evidentemente, no lo suficiente para ser sincera y honesta con ustedes.

Deberíamos tener en cuenta que no es únicamente el nivel de la multa, sino también la reputación, lo que confiamos que esté haciendo cambiar la actitud de las empresas.

Me parece interesante que ahora algunos directores ejecutivos de empresas que se ponen en contacto conmigo mencionen que son conscientes de que esto es una política real de la Comisión y que aquellos que no respetan las normas y reglamentos y abusan de los mismos se enfrentan a una gran multa. Como saben, con nuestro nuevo nivel de multas, ya no se trata de cantidad de dinero insignificante.

De este modo, están tomando la iniciativa dentro de sus propias empresas para dirigirse a su propio personal y comunicarle que de ninguna forma se debería volver a obrar así en sus empresas. Se están dirigiendo al personal cuando éste no toma las medidas adecuadas para transmitirle que si algo está podrido deberían comunicarlo a las altas esferas y que se les podría despedir sin ningún tipo de indemnización.

Mencionan asimismo que el hecho de dañar la imagen, junto a las multas, constituye una parte importante de su actitud y su lucha a la hora de limpiar las empresas. Algunos de ellos han señalado recientemente que les encanta aparecer en la portada del Financial Times, pero no a causa de nuestras multas. Eso representa, ciertamente, un gran paso hacia adelante.

 
  
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  Danutė Budreikaitė (ALDE). − (LT) Este verano, Alemania anunció sus planes para aumentar los precios de los alimentos. Al mismo tiempo, los productores lituanos han dejado claro que tienen la intención de aumentar los precios de los alimentos en otoño, sin dar ninguna razón objetiva. ¿Puede prever acuerdos de cárteles en relación con los productores de alimentos internacionales? Los precios de los alimentos aumentan simultáneamente en todos los países sin que suban los precios de las materias primas.

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − No son los únicos que han emprendido la batalla contra los carteles. Las autoridades nacionales competentes también lo han hecho y sé que las 27 autoridades nacionales competentes participan con nosotros en esta lucha.

Estamos debatiendo este asunto en la Red Europea de Competencia. También soy consciente del hecho de que, ciertamente, existe una política de una sola línea en este ámbito, por lo que su ejemplo constituye una cuestión absolutamente interna y debería ser tratado por la autoridad nacional de competencia. Por tanto, podría haber muchas razones subyacentes a la subida del nivel de los precios de la alimentación. No necesariamente tiene que ser un cartel, aunque nunca se puede estar seguro de que no lo sea. Por tanto, sugiero al diputado al Parlamento que tenga la iniciativa de dirigirse a la autoridad nacional de competencia en este caso.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 50 de Lambert van Nistelrooij (H-0690/07)

Asunto: Fusión de las compañías energéticas «Suez» y «Gaz de France»

El pasado 3 de septiembre se anunció que los consejos de administración de la compañía energética francesa «Suez» y la compañía estatal «Gaz de France» han decidido llevar a cabo la proyectada fusión. Con ella se crearía la cuarta empresa más grande del sector energético, después de «Gazprom», «Electricité de France» y «EON». La Comisión ya ha obligado a la empresa resultante de la fusión a abandonar una serie de actividades en Bélgica y Francia.

En opinión de la Comisión, ¿siguen ajustándose estos planes de fusión a los principios que defiende actualmente en relación con la liberalización del mercado energético en la Unión Europea?

¿En qué medida han prometido la nueva empresa resultante de la fusión y el Estado francés que procederían a la separación de la propiedad de las redes principales, tal como solicita la Comisión Europea que se haga?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − La Comisión aprobó la fusión de «Gaz de France» (GDF) y el Grupo «Suez» en noviembre de 2006, sujeta al compromiso de las partes, de modo que la institución llegó a la conclusión de que la fusión no supondría un obstáculo significactivo a la competencia.

Los compromisos contraídos por las dos partes de la fusión incluían, fundamentalmente, la desinversión de las acciones de Suez en Distrigas, el titular del gas belga, que, como usted sabe, también entró a formar parte del mercado francés, la desinversión de las acciones de GDF en el gas alternativo belga y el proveedor de electricidad SPE y el abandono de cualquier control, legítimo o de facto, que Suez ejerciera sobre el operador de redes de transmisión de gas Fluxys.

Aunque se permite que GDF Suez siga siendo accionista de Fluxys, determinadas medidas específicas garantizarán que ésta última se gestione de forma independiente y el resultado sea completamente coherente con los objetivos de la política perseguida por la Comisión con respecto a la liberalización de los mercados energéticos en Europa, en concreto, con el paquete de propuestas de septiembre de 2007.

La Decisión de la Comisión sobre la fusión dispone que las partes deberán proceder a la desinversión de sus acciones, incluida una desinversión parcial de la participación en Fluxys, así como a otros compromisos, incluidos los relativos a la gobernanza de Fluxys dentro un plazo razonable para que se produzca la desinversión. Las partes tienen que cumplir íntegramente los compromisos para proceder legalmente a la fusión. Mientras tanto, tienen que respetar determinadas obligaciones que la Comisión supervisará con la ayuda de los fideicomisarios responsables del control.

 
  
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  Lambert van Nistelrooij (PPE-DE). - (NL) Señora Presidenta, afortunadamente puedo hablar en holandés. La Comisaria es consciente del interés del Parlamento por los campeones nacionales: la «igualdad de condiciones». Deseo formular otras dos preguntas breves. ¿Pertenece ya al pasado la interfinanciación entre la empresa de producción y la empresa de red de suministro? En segundo lugar, ¿ha dicho que las propuestas actuales también están plenamente de acuerdo con el nuevo paquete que han presentado usted y el Comisario Piebalgs?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. (NL) La respuesta a ambas preguntas es «sí».

 
  
  

Puesto que su autor no está presente, la pregunta nº 51 decae.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 52 de Anne Van Lancker (H-0755/07)

Asunto: Subvención a Volvo Cars Gante y normas de la UE en materia de ayudas estatales

El 12 de septiembre de 2007, la Comisión Europea anunció su intención de investigar si el proyecto del Gobierno de Flandes de conceder una subvención de 6,02 millones de euros destinada a apoyar acciones de formación específica y general en Volvo Cars Gante, hasta un 20 % del gasto total de formación de la empresa, es compatible con las normas de la UE en materia de ayudas estatales. La Comisión Europea ha afirmado que pretende evitar que estos fondos se utilicen únicamente para subvencionar unos costes de formación que de todas formas debería asumir la empresa. La Comisión se basa para ello en una interpretación muy restrictiva del Reglamento (CE) nº 68/2001(2).

¿Puede aclarar la Comisión de qué manera va a aplicar en este caso las normas comunitarias en materia de ayudas estatales? ¿En qué elementos objetivos se basa la Comisión Europea para afirmar que la ayuda otorga una ventaja competitiva ilícita y, por consiguiente, es incompatible con las normas comunitarias en materia de ayudas estatales?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. − La Comisión analizará la subvención que está previsto conceder a Volvo Cars en Gante directamente sobre la base del Tratado de la CE, dado que el importe del asunto sobrepasa el umbral de 1 millón de euros establecido en el Reglamento de exención por categorías específicas sobre ayudas para formación. El artículo 87 del Tratado dispone que las ayudas destinadas a facilitar el desarrollo de determinadas actividades económicas, cuando no alteren las condiciones de la competencia, podrán considerarse compatibles con el mercado común.

Por tanto, la ayuda para la formación puede autorizarse si genera incentivos para actividades que aumentarán la cifra de trabajadores cualificados en la Unión Europea y que no podrían lograrse de otra forma. Tal es el caso cuando la formación va más allá de las actividades comunes en el sector en cuestión, por ejemplo, porque se forman más trabajadores o porque la formación es más amplia. Es la situación que se ha dado, por ejemplo, en el reciente caso Fiat.

Por otro lado, no puede autorizarse la concesión de ayuda para una formación adicional que contribuya al correcto funcionamiento de la empresa en cuestión y que, por tanto, se ofrecería incluso sin la ayuda. Por ejemplo, cuando una planta de montaje de automóviles desea producir un nuevo modelo, los trabajadores tienen que formarse en las nuevas técnicas y los nuevos métodos de trabajo que hay que adoptar. Subvencionar este tipo de formación simplemente exime a la empresa de hacerse cargo de un coste que asumiría de todos modos. En consecuencia, la Comisión ha prohibido parcialmente hace poco la ayuda para diversas plantas de montaje y seguro que está al corriente del caso de General Motors en Bélgica y Ford Genk.

Las ocho medidas propuestas para Volvo Cars en Gante se refieren a la introducción de una nueva plataforma de producción. En esta fase, la Comisión no puede ignorar que la formación en cuestión tendría lugar en cualquier caso y, por tanto, no contribuiría a aumentar la cifra de trabajadores cualificados en la UE. Por tanto, la Comisión ha decidido iniciar una investigación formal, sin perjuicio de cuál sea la decisión final sobre el asunto. Necesitamos más tiempo para saber en qué consiste exactamente. Las autoridades belgas, la empresa beneficiaria y los terceros podrán comentar y presentar información al respecto antes de que se adopte una decisión final.

 
  
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  Anne Van Lancker (PSE). - (NL) Gracias por su respuesta, señora Comisaria. Además, de paso, enhorabuena por su victoria contra Microsoft. Paso a lo que quería decir: he creído entender que el asunto se está estudiando aún. ¿Es correcto pensar que la nueva interpretación de las normas sobre ayudas estatales para la formación incluirán también un margen suficiente para la relevancia social en cursos de formación, con la garantía de que, si la formación da a los trabajadores más oportunidades en el mercado de trabajo mundial, esta ayuda a la formación no se considerará como una gran interferencia en la competencia?

 
  
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  Neelie Kroes, Miembro de la Comisión. (NL) Gracias por sus amables palabras. Tiene razón cuando afirma que tenemos que estar muy alertas al realizar la revisión de las directrices sobre ayudas estatales, puesto que debería ser posible permitir esto para la formación que contribuya a ampliar las posibilidades de los trabajadores europeos. Sin embargo, para lograrlo se necesitan hechos, lo que significa que, en este caso, hemos acudido a las partes interesadas para obtener más información de ellos.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 53 de Georgios Papastamkos (H-0682/07)

Asunto: Comercio y cambio climático

La UE, correctamente, está en la vanguardia de la adopción de decisiones políticas para luchar contra el cambio climático. Sin embargo, es evidente que los esfuerzos de la UE por sí sola no bastan. Además, es necesario contemplar la desventaja competitiva de las empresas europeas, el peligro de su deslocalización y la pérdida de puestos de trabajo. El Comisario Mandelson ha procedido a un enfoque basado en los incentivos para el comercio «limpio».

¿Examina además la Comisión la posibilidad de actuar a través de la defensa comercial, frente a, por ejemplo, las empresas que no apliquen el Protocolo de Kyoto? ¿Qué iniciativas piensa tomar para luchar contra el dumping medioambiental y asegurar la reciprocidad entre la UE y sus socios comerciales para que se respeten las especificaciones medioambientales a nivel bilateral, regional y multilateral?

 
  
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  Peter Mandelson, Miembro de la Comisión. − El cambio climático es uno de los retos más grandes de nuestra era. No hace falta que lo repita aquí. No se trata, fundamental y básicamente, de una cuestión comercial, pero existen algunos ámbitos en los que el comercio puede contribuir. Por eso, la Comisión desea que la Ronda de Doha establezca la liberalización de los bienes y servicios medioambientales y considera asimismo que el ámbito de la nueva generación de acuerdos de libre comercio puede contribuir a facilitar el comercio sostenible.

La Comisión tiene la intención de negociar un marco reglamentario del cambio climático ambicioso y completo para el período posterior a 2012. Si logramos incluir a todos los agentes principales, habremos avanzado, lo máximo posible, para obtener unas condiciones equitativas para la industria de la UE. Gracias a ello se evitará, además, la «fuga» de carbono —el desplazamiento de la contaminación de un lado a otro— que podría derivarse de no llegar a un acuerdo. Nuestro objetivo es incluir a la totalidad de los principales responsables de la contaminación de un modo proporcionado y no ahuyentar a los socios de la mesa de negociaciones de Bali, o de otras posteriores, a través de la preparación en esta fase de medidas comerciales para las importaciones. Deberíamos abordar la cuestión de los países que deciden ir por libre cuando se dé realmente y únicamente si se da.

Una política comercial bien diseñada puede contribuir al acuerdo mundial sobre el cambio climático al crear el bienestar necesario para las medidas de erradicación y adaptación necesarias. La inversión en comercio, tanto en bienes como en servicios con un bajo nivel de emisiones de dióxido de carbono, puede entrañar el desarrollo de capacidades y de tecnología respetuosa con el medio ambiente para toda la economía mundial, al contribuir a abordar la cuestión del cambio climático a escala global y de la forma más rentable. Desechar este aspecto supondría un perjuicio para la política sobre el cambio climático. No debería olvidarse el hecho de que nuestro enfoque para la política sobre el cambio climático ha contribuido a situar a la industria europea a la vanguardia por lo que respecta a tecnología de bajas emisiones de carbono. La UE tiene, en consecuencia, una ventaja considerable como pionera.

El informe Stern dejó claro que el hecho de combatir el cambio climático resulta económicamente rentable, y entraña, además, de numerosas ventajas sociales, ya que los costes que lleva aparejados son inferiores a los costes de no actuar. La política comercial puede respaldar los objetivos del cambio climático al minimizar dichos costes y generar parte de la financiación necesaria y fomentar marcos reglamentarios que apoyen la inversión y el comercio de bienes, servicios y tecnología de bajas emisiones de carbono.

 
  
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  Georgios Papastamkos (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, el señor Comisario Mandelson parece sin duda respetar el plazo para las preguntas. Se limita a dar respuestas formalistas.

Hoy, señor Comisario, hemos adoptado el nuevo marco para colocar productos fitosanitarios en el mercado. La entrada en vigor de este marco tendrá consecuencias en la producción primaria de los productos agrícolas y, por añadidura, en la industria alimentaria europea. ¿Puede confirmarnos que los productos importados están sujetos a verificaciones eficaces para comprobar si cumplen con las especificaciones estrictas que se imponen a la producción nacional?

 
  
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  Peter Mandelson, Miembro de la Comisión. − Ciertamente, estamos analizando estos aspectos. No obstante, me gustaría únicamente reforzar la observación que planteé en un principio: deseamos garantizar el acuerdo más adecuado, más ambicioso e incluyente posible para el período posterior a 2012.

Eso exige un elevado grado de persuasión de nuestros socios comerciales, las economías emergentes, a los que hay que convencer de que adopten y suscriban el acuerdo para el período posterior a 2012, en cuya necesidad todos coincidimos y que ha de gozar de la máxima cobertura geográfica.

La cuestión que tenemos que plantearnos es con qué tácticas podemos o es más probable que logremos persuadir a las economías emergentes de que suscriban el acuerdo que queremos promover.

A nuestro juicio, no sólo sería prematuro, sino también contraproducente, empezar usando un palo o con amenazas o crear un escenario en el que quienes pudieran tener cierta predisposición a retirarse fueran castigados de alguna forma por alguna medida comercial o de otro tipo al incluírseles en la categoría de países que van por libre.

Si llegara el momento de aplicar dichas medidas, sólo se haría tras una gran reflexión y consulta y, evidentemente, cualquier medida que contempláramos —y tengo que insistir en esto— tendría que ser evaluada para estudiar la compatibilidad de la misma con la OMC.

Ni se plantea que la Unión Europea promueva o adopte una medida que no cumpla las normas de la OMC de forma clara y contundente.

 
  
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  Daniel Caspary (PPE-DE). - (DE) Señor Comisario, quisiera hacer otra pregunta. Mi colega el Sr. Papastamkos está completamente en lo cierto cuando afirma que debemos pensar en evitar que las empresas europeas se vean perjudicadas si otros países no participan en los términos que imponga el sistema de Kyoto.

Hay tres posibilidades: primera, la Unión Europea podría ser la única que se comprometa a continuar. Eso, desde luego, ejercería una presión financiera sobre las empresas y nos perjudicaría a nosotros. La segunda situación posible es que si otros países no participan, tampoco lo hagamos nosotros, aunque luego no podríamos cumplir los objetivos sobre el clima que nos hemos fijado. La tercera posibilidad (si los demás no se unen a este «Kyoto plus» o sistema posterior a Kyoto) sería que aplicáramos las sanciones apropiadas. ¿Cómo serían exactamente estas sanciones? ¿Pueden imaginar sanciones concretas?

 
  
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  Peter Mandelson, Miembro de la Comisión. − Estamos algo lejos de tener que considerar lo que sucedería si las negociaciones a las que nos aproximamos, que todavía no han comenzado, fracasaran. Estamos lejos de considerar las repercusiones o consecuencias de que determinadas naciones decidieran no suscribir o elaborar compromisos adecuados. Por tanto, mantener un debate esta noche sobre las sanciones es, como digo, no sólo prematuro sino también posiblemente, bastante contraproducente.

Se están celebrando debates en la Comisión en la revisión del régimen de comercio de derechos de emisión (ETS) y en el examen de la posición, en concreto, de las industrias con gran consumo energético que se encuentran en el régimen. Este último aspecto se tiene plenamente en consideración en nuestros esfuerzos comunes para diseñar un ETS mejorado y se tendrá en cuenta, dentro en el contexto de cualquier acuerdo internacional que se negocie, la posición de dichas industrias, así como las repercusiones para las industrias europeas, sobre todo, de las de gran consumo energético, si no creamos las condiciones equitativas que pretendemos a través de la negociación.

 
  
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  Presidenta. − Pregunta nº 54 de Daniel Caspary (H-0695/07)

Asunto: El debate sobre el futuro de los instrumentos de defensa comercial

En la votación sobre el informe «Una Europa global» realizada el 22 de mayo de 2007, el Parlamento Europeo se pronunció sin titubeos por el mantenimiento de los instrumentos de defensa comercial existentes y contra todo relajamiento en la práctica de su aplicación.

¿De qué manera piensa tener en cuenta la Comisión esa posición del Parlamento en sus acciones en relación con el futuro de estos instrumentos? ¿Cómo piensa resolver el conflicto entre las declaraciones del Comisario Mandelson sobre el futuro de los instrumentos de defensa comercial y la opinión del Parlamento Europeo?

Se ha podido comprobar que una práctica administrativa modificada ha generado una aplicación más restrictiva de las medidas anti-dumping en distintos procedimientos. El concepto de «interés comunitario» se interpreta ahora en mayor medida desde el punto de vista de los importadores y consumidores y en detrimento de la industria comunitaria. ¿Podría aclarar la Comisión a qué motivos obedece su cambio de actitud?

¿Podría precisar la Comisión las razones por las que, durante el primer semestre de 2007, no ha sido incoado ningún procedimiento anti-dumping?

Pregunta nº 55 de Laima Liucija Andrikiene (H-0770/07)

Asunto: Instrumentos de defensa comercial de la UE

¿Cómo evalúa la Comisión los resultados de las consultas sobre el Libro Verde relativo a la política comercial europea? ¿Cuál será la propuesta definitiva de la Comisión, teniendo en cuenta que la mayoría de las partes interesadas no parecen respaldar una mayor liberalización de esta política?

 
  
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  Peter Mandelson, Miembro de la Comisión. − La Comisión aprecia el interés manifestado por el Parlamento en la revisión de los instrumentos de defensa comercial y reitera la importancia que concede a las opiniones del Parlamento en el contexto de la actual revisión. Espera el informe de la Comisión de Comercio Internacional, cuya redacción espera se complete en breve.

Por su parte, la Comisión se encuentra en la fase final de su respuesta al proceso de consulta. De hecho, la Comisión mantuvo un debate preliminar al respecto, orientativo, antes de su reunión de hoy sobre este asunto. Se podrán presentar propuestas al Consejo en las próximas semanas. La Comisión tiene la intención de mantener una estrecha cooperación con el Parlamento sobre este asunto y de mantenerlo informado al respecto.

Evidentemente, la Comisión ha examinado detenidamente todas las reacciones que ha suscitado el Libro Verde, las cuentas se cuentan por centenares. La intención, ahora, es informar a los Estados miembros y al Parlamento de las principales reacciones y sugerencias recibidas, que también serán publicadas. La Comisión volverá a debatirlas antes de que las propuestas se presenten al Consejo, lo que está previsto suceda en la segunda quincena de noviembre.

La mayoría de los participantes consultados que han enviado sus aportaciones comparten la opinión de la Comisión de que los instrumentos de defensa comercial siguen siendo fundamentales en una economía mundial globalizante en la que se carece de normas de competencia aceptadas de forma multilateral.

Asimismo, la mayoría de los interesados no consideran necesario emprender una reforma sustancial del sistema de instrumentos de defensa comercial. Tampoco la Comisión. No obstante, también existe el deseo de que las normas sean más claras, así como de una mayor transparencia y una aplicación más eficaz de los instrumentos.

La afirmación de que la Comisión ha cambiado su planteamiento con respecto a la evaluación del interés comunitario en algunos casos recientes sencillamente no es cierta. Se ha examinado cada caso de forma independiente. Algunos casos han planteado cuestiones atípicas, pero se han resuelto de acuerdo con la legislación comunitaria y con la limitada discreción que la misma otorga, tras un exhaustivo debate con los Estados miembros.

Por último, es cierto que no se han iniciado nuevas investigaciones antidumping en la primera mitad de 2007. No obstante, debería destacarse que las investigaciones antidumping las dirige la industria y no las iniciamos nosotros. Dicho de otro modo, se inician basándose en las reclamaciones procedentes de la industria comunitaria.

En los seis primeros meses de 2007, no se interpusieron demandas que cumplieran los requisitos jurídicos. No es raro que la cifra de incoaciones difiera de un año a otro, en función de factores tales como el ciclo empresarial, el exceso de capacidad en terceros países y la desviación del comercio como consecuencia de las medidas de defensa comercial de otros mercados mundiales.

La cifra de incoaciones también ha fluctuado en otros años. En 2003, por ejemplo, la Comisión puso en marcha un total de sólo ocho nuevas investigaciones, la primera de los cuales se inició a finales de mayo de dicho año. Asimismo el primer semestre de 2007 prosiguió un período de una actividad excepcionalmente alta a finales de 2006.

Por último, me gustaría llamar su atención sobre el hecho de que en septiembre de 2007 se iniciaran dos nuevas investigaciones antidumping contra las importaciones procedentes de China: una relativa al ácido cítrico y otra relativa al glutamato monosódico.

 
  
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  Daniel Caspary (PPE-DE). - (DE) Señor Comisario, muchas gracias por sus observaciones. La transparencia desempeña un papel importante en este proceso. ¿Cuándo vamos a recibir la evaluación de la encuesta del Libro Verde? O no hay ninguna evaluación todavía, en cuyo caso usted habría facilitado su documento sin evaluar, o hay una evaluación —y supongo que la hay—, en cuyo caso ya es hora de que se presente al público y al Parlamento.

En segundo lugar, estoy interesado en saber si cree que es realmente factible determinar asuntos esenciales sin enmendar el reglamento básico sobre la base de nuevos principios.

En tercer lugar, ¿por qué desea dar el mismo tratamiento a los países con economía de mercado y a los que no tienen economía de mercado?

En cuarto lugar, y sigo refiriéndome a la producción comunitaria, ¿dónde ve el umbral de porcentaje para la producción fuera de la UE?

 
  
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  Peter Mandelson, Miembro de la Comisión. − La Comisión ha iniciado una evaluación preliminar de las respuestas suscitadas con respecto al Libro Verde y que proporcionaron la base de nuestro debate de orientación sobre el asunto que tratamos hoy. Eso prepara el camino para una evaluación aún más rigurosa, que acompañará a la consideración de la Comisión y el acuerdo sobre las propuestas que desea presentar a los Estados miembros basándose en la revisión.

Puedo garantizar a su Señoría que la información sobre las respuestas está —ya, creo— publicada en el sitio Web de la DG Comercio pero también publicaremos lo que es, confío, una versión de fácil acceso o una presentación de las respuestas obtenidas con respecto al Libro Verde para conceder un plazo adecuado de reflexión sobre dichas respuestas antes de que la Comisión proceda a la presentación de nuestras propuestas.

Su Señoría parece haber reparado ya en determinados aspectos de las propuestas de la Comisión que la Comisión todavía no ha presentado o acordado, por lo que le señalo, con el debido respeto, que se está adelantando en algunas de las suposiciones que parece estar haciendo.

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE-DE). – (LT) La pregunta que deseo formular se basa, obviamente, en las reuniones y debates que he mantenido con los industriales del país que represento: Lituania. De hecho, reitero lo que ha dicho mi colega: la liberalización de la política de comercio suscita mucha preocupación y también muchas críticas. Mi pregunta es la siguiente: si la posición no varía, ¿cómo reaccionará la Comisión? ¿Qué medidas puede esperarse que tome la Comisión? ¿Estaría dispuesto a escuchar a los representantes del mundo empresarial, o consideraría más importantes otros argumentos?

 
  
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  Peter Mandelson, Miembro de la Comisión. − No estoy muy seguro de lo que su Señoría quiere decir con «liberalización de nuestra política comercial». Por definición, el comercio sólo puede producirse cuando los mercados están abiertos y los flujos comerciales, en efecto, se liberalizan. El comercio no se produce tras fronteras cerradas ni donde las economías se convierten en fortalezas, por lo que, evidentemente, la Comisión pretende promover la liberalización del comercio.

La revisión de la política comercial de una Europa global y de la estrategia que fue presentada y acordada por la Comisión y los Estados miembros hace un año establece muy claramente cuáles son los intereses de la Unión Europea, que consisten en mantener mercados abiertos en el interior, promover y usar negociaciones multilaterales y bilaterales, abrir mercados en el exterior y usar de forma eficaz medidas de defensa comercial para abordar el comercio ilícito o la competencia desleal. Estos son los tres pilares de nuestra estrategia, a cuál más importante.

La revisión del tercer pie de dicho trípode se está llevando a cabo tras los importantes cambios acaecidos en la economía mundial y, por supuesto, en la economía europea, desde que se hizo la última revisión de nuestras medidas de defensa personal, hace más de diez años. Tenemos la responsabilidad de garantizar que nuestras medidas funcionan tan bien como deberían y de que exigen el consenso y apoyo y solidaridad de nuestros Estados miembros. Si esto se debilita, las medidas de defensa comercial resultan más difíciles de usar. Estamos llevando a cabo esta revisión como un esfuerzo para rediseñar y restaurar dicho consenso, apoyo y solidaridad entre nuestros Estados miembros.

 
  
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  Presidenta. − Comisario, para poder formular otra pregunta más, voy a unir las dos próximas preguntas complementarias y le voy a rogar que las responda a la vez.

 
  
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  Georgios Papastamkos (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, además de las preguntas realizadas por mi colega el Sr. Caspary, permítame añadir mi propia pregunta acerca de cuándo tendremos acceso a la evaluación del cuestionario sobre el Libro Verde. Comisario, las medidas europeas antidumping y antisubvenciones representan menos de 0,45 % del valor de las importaciones totales de la UE. Por tanto, ¿cómo se justifica entonces la prisa de la Comisión por revisar de forma unilateral la política de defensa del comercio? ¿Por qué opta la Comisión? ¿Por politizar el procedimiento o por impedir que las personas puedan recurrir contra las prácticas desleales?

 
  
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  Elisa Ferreira (PSE). - (PT) Señora Presidenta, señor Comisario, quisiera hacer una pregunta relacionada con las respuestas que ha facilitado. El Parlamento no reconoce la necesidad de examinar los instrumentos de defensa del comercio; la consulta pública llegó a la misma conclusión. El Comisario no ha explicado al Parlamento el punto de su propuesta y, en especial, en qué medida sus propuestas y convicciones han variado sobre la base de la opinión de la audiencia pública y la opinión del Parlamento. Aquí está el meollo de la cuestión, porque no comprendemos el empeño en realizar una revisión a unos instrumentos que todos consideran útiles y en perfecto funcionamiento. Así pues, esto es lo que necesitamos comprender.

 
  
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  Peter Mandelson, Miembro de la Comisión. − No sé muy bien a qué cambio de dirección se refiere su Señoría. No hay cambio de dirección y, como ya he dejado claro, ni los interesados que respondieron a la encuesta ni la Comisión consideran que se requiera una revisión ni una reforma fundamental. Por tanto, no estoy muy seguro de lo que quiere decir con un cambio de dirección. Si no se requería una revisión, entonces considero que el Libro Verde que elaboramos habría recibido muchas menos respuestas de las 500 recibidas. Se diría que el que un Libro Verde reciba más de 500 respuestas demuestra interés por la revisión que se ha llevado a cabo.

En respuesta a la primera cuestión, no puedo presentar una evaluación a este Parlamento hasta que se haya llevado a cabo la misma. La Comisión todavía no ha realizado su evaluación. Todavía no ha decidido su respuesta. Hoy ha celebrado un debate plenario y hará pública su opinión cuando presente sus propuestas a los Estados miembros. Los hará llegar al mismo tiempo al Parlamento, durante la segunda quincena de noviembre, plazo que no queda muy lejano.

Por lo que respecta a la politización, la politización de estas cuestiones es casi inevitable. En vista de que la industria europea defiende actualmente puntos de vista distintos e intereses divergentes y, a decir verdad, presenta propuestas muy diversas y opuestas con respecto a si desea que se adopten medidas de defensa comercial, es inevitable que dichas diferencias se reflejen en las posiciones de nuestros Estados miembros. Si los Estados miembros decidieran sencillamente fiarse del análisis objetivo y riguroso de los servicios de la Comisión y adoptar las conclusiones y las medidas que proponemos, si simplemente estuvieran dispuestos a acatar nuestro dictamen, entonces no surgiría la politización. Sin embargo, los Estados miembros están sujetos a las mismas presiones que ejercen ciertos grupos y a la divergencia de intereses entre productores, minoristas, distribuidores, importadores y consumidores que nosotros. Cuando se tienen distintas opiniones, dichas opiniones tienen que debatirse ampliamente de forma política a través de un proceso político y eso es lo que sucede.

 
  
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  Presidenta. − Las preguntas que no hayan recibido respuesta por falta de tiempo serán contestadas por escrito (véase el anexo).

Pido disculpas a quienes han tenido que esperar.

Así concluye el turno de preguntas.

(La sesión, suspendida a las 19.35, se reanuda a las 21.00 horas.)

 
  
  

PRESIDENTE: ADAM BIELAN
Vicepresidente

 
  

(1)DO L 175 de 10.7.1999, p. 43.
(2)DO L 10 de 13.1.2001, p. 20.


16. Aumento del precio de los productos alimenticios y protección de los consumidores (debate)
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  Presidente. − El siguiente punto es el debate sobre

- una pregunta oral (O-0065/2007 – B6-0321/2007) relativa al aumento del precio de los productos alimenticios y protección de los consumidores, presentada por Joseph Daul, Lutz Goepel y Neil Parish, en nombre del Grupo PPE-DE, a la Comisión,

- una pregunta oral (O-0067/2007 – B6-0377/2007) relativa al aumento del precio de los productos alimenticios y protección de los consumidores, presentada por Luis Manuel Capoulas Santos, en nombre del Grupo PSE, a la Comisión, y

- una pregunta oral (O-0069/2007 – B6-0378/2007) relativa al aumento del precio de los productos alimenticios y protección de los consumidores, presentada por Sergio Berlato, Janusz Wojciechowski, Gintaras Didžiokas y Liam Aylward, en nombre del Grupo UEN, a la Comisión.

 
  
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  Neil Parish (PPE-DE), autor. – Señor Presidente, me complace enormemente poder comparecer esta noche porque actualmente nos encontramos en una situación en la que la seguridad alimentaria se ha convertido en un problema real. Durante 25 años hemos estado en una situación en la que ha habido gran cantidad de alimentos en Europa. De hecho, hemos adoptado muchas decisiones en cuestión de agricultura, en la Política Agrícola Común, para restringir la producción con el fin de mantener los precios y reducir el uso de subvenciones para la exportación y exportar productos a los mercados mundiales.

Ahora nos enfrentamos a una situación completamente diferente: el precio de los cereales se ha triplicado este año, el sector ganadero está experimentando graves problemas, en vista de que los costes de alimentación han subido tal vez un 50 % o un 60 %, que nos causan una gran preocupación. El señor Daul, el señor Goepel y yo mismo hemos presentado esta pregunta oral —y estamos encantados de que la Comisaria Fischer Boel se encuentre aquí esta noche— porque creemos que ahora tenemos que estudiar cualquier oportunidad de conseguir alimentos adicionales dentro de la Unión Europea.

Tendremos que hacer frente a la realidad de que existen algunos alimentos derivados del maíz MG y la soja MG que actualmente no pueden entrar en la Unión Europea porque no están autorizados. Creo que tenemos que asegurarnos de que prestamos atención a este asunto y contamos con un sistema mediante el que podamos autorizar estos productos. Si son seguros, deberían poder entrar para poder alimentar a nuestras aves de corral y, en particular, a nuestros cerdos, así como a nuestro ganado bovino, tanto el destinado a la producción cárnica como el empleado para la producción le leche, porque necesitamos mantener una industria muy competitiva.

También tenemos que analizar la situación relativa a los supermercados porque —no olvidemos— no sólo nos preocupan los precios por que los agricultores venden sus productos sino que también nos interesa los que el consumidor tiene que pagar. Sin duda somos testigos de situaciones en las que, por ejemplo, pese a que sólo el 10 % de una barra de pan corresponde realmente a la materia prima del trigo, se han producido enormes aumentos del precio de dicha barra porque los supermercados afirman que tienen que pagar mucho más por el trigo. Por tanto, necesitamos ejercer presión en los supermercados para asegurarnos de que los consumidores paguen el precio adecuado.

Sería estupendo que, gracias a tales medidas, la agricultura europea lograra consolidarse para afrontar el nuevo mundo feliz, ya que necesitaremos producción alimentaria, necesitaremos agricultores y necesitaremos el campo y que todo ello funcione muy bien.

Pero, como digo, ahora tenemos que conseguir el equilibrio adecuado entre los sectores de los cereales y de la ganadería y por eso he planteado esta pregunta. Estaremos encantados de escuchar lo que la Comisaria Fischer Boel tiene que decir al respecto.

 
  
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  Luis Manuel Capoulas Santos (PSE), autor. (PT) Señor Presidente, señora Comisaria, es un placer volver a verla aquí en el Parlamento. Como sabe, hace meses que se produjo un cambio en la situación en el mercado de algunos productos agrícolas que hasta hace poco considerábamos impensable; una presión enorme en el suministro, con las consecuencias que todos hemos observado.

Esto a su vez produjo notables perturbaciones en el sector de la producción ganadera y el previsible aumento de los precios al consumidor, sin olvidar la advertencia de la FAO acerca de las consecuencias que puede tener esta situación para los productos alimenticios en muchas regiones del mundo. No olvidemos que mientras que en Europa gastamos entre el 10 % y el 20 % de los ingresos domésticos en los alimentos, hay sociedades en las que esta partida representa el 90 % o más, y es fácil imaginar lo que una subida de los precios significaría para estas vastas poblaciones tan necesitadas.

Por consiguiente, necesitamos actuar, y hacerlo de inmediato. Me complace enormemente que la Comisión haya actuado a toda velocidad —y bien— y que haya adoptado unas medidas paliativas que reducen a cero la retirada de tierras para 2008. Es una pena que no hayamos pasado de ahí. Hay otras medidas que quizá podrían adoptarse sin coste adicional para el presupuesto de la Comunidad, como la autorización por adelantado de pagos a ciertos ganaderos –deducidos de la ayuda a la que tengan derecho– a quienes ha afectado no sólo la subida de los precios, sino también enfermedades del ganado como la «lengua azul» de los ovinos; en este sentido es en el que creo que podríamos ir un poco más allá en este momento.

Sin embargo, debemos ir más lejos sobre todo al evaluar y estudiar la situación para que podamos identificar rápidamente las medidas que, a corto plazo, puedan adoptarse en el futuro inmediato. Confiamos naturalmente en la sensibilidad de la Comisaria y de la Comisión para dar respuesta a esta preocupante cuestión.

 
  
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  Sergio Berlato (UEN) , autor.(IT) Señor Presidente, señora Comisaria, señorías, estamos observando en toda Europa los aumentos generalizados del precio de los productos alimenticios. Las encuestas del mercado realizadas indican que los consumidores europeos están cambiando radicalmente sus hábitos alimenticios, puesto que se ven obligados a cambiar la calidad y el tipo de los productos que compran a causa de los exorbitantes precios.

Estos aumentos pueden atribuirse, por un lado, al número excesivo de fases intermedias por las que deben pasar los productos entre el productor y l consumidor, y por el otro, a los aumentos desproporcionados que aplican las principales cadenas de supermercado. En todo caso, hay un aspecto cierto: la responsabilidad de estos aumentos no puede y no debe atribuirse a nuestros agricultores, que son las principales víctimas de esta preocupante situación.

Señor Presidente, señora Comisaria, creemos que el modelo agrícola europeo debe protegerse hoy más que nunca para preservar los mercados agrícolas nacionales de las fluctuaciones internacionales de precios y dar consistencia a la defensa de los modelos de producción y de uso del territorio tan característicos de la agricultura europea. Acogemos con satisfacción la reciente decisión del Consejo de ratificar la propuesta de reducción a cero de la retirada de tierras para 2008.

Sin embargo, esto no es suficiente para tranquilizarnos ante una situación tan preocupante por lo que se refiere a las reservas de cereales y el constante aumento de su precio en el mercado mundial. Necesitamos asimismo colaborar con los diversos OCM y hacer buen uso de estos mecanismos para reequilibrar el mercado, lo que ayudaría a calmar los precios de los alimentos, al menos en el mercado interior. En una pregunta reciente pedimos a la Comisión que propusiera un aumento inmediato, de al menos 2 % - 3 %, de las cuotas lácteas para ayudar a estabilizar el precio de este producto de primera necesidad.

En un clima económico difícil como el actual, la Unión Europea y los Estados miembros tienen la responsabilidad de ayudar a los consumidores a mantener su poder adquisitivo de alimentos, protegiendo al mismo tiempo el derecho de nuestros agricultores a obtener ganancias.

 
  
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  Mariann Fischer Boel, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, permítame recordar lo que creo que es una antigua maldición japonesa: «Ojalá tus hijos vivan tiempos interesantes», y creo que es exactamente lo que estamos haciendo ahora. Hemos sido testigos en los últimos seis u ocho meses de cómo los precios de las materias primas del sector agrícola se han disparado, como ya han mencionado los intervinientes, pero tengo que decir que dicha subida ha partido de un nivel históricamente bajo. Creo que se trata de un recordatorio importante para todos. Estas subidas de precios se reflejarán en los precios para los consumidores pero en menor medida. Si se me permite usar el ejemplo del pan, un artículo de primera necesidad, —y usaré el ejemplo alemán para ello—, si se toma el precio del pan en un supermercado o en una tienda de Alemania, sólo el 4 % del precio corresponde al coste del trigo.

En cuanto al sector de los lácteos, como ya se ha dicho, ya se han previsto diversas medidas. Las cuotas lácteas aumentaron entre el 1 de abril de 2006 y el 1 de abril de 2007 en un 0,5 % en 11 Estados miembros. El 1 de abril de 2006, ocho nuevos Estados miembros recibieron esta reserva de reestructuración que oscilaba entre el 2 % y el 5 % de su nivel nacional de cuotas. El 1 de abril de 2008 —el próximo año— se añadirá otro 0,5 % al aumento de la cuota asignada a los 11 Estados miembros.

Además, todas las ayudas de apoyo al mercado se han reducido masivamente y, actualmente, no existen ayudas de restitución a la exportación ni para dar salida a los productos —cero para ambas—. La Comisión aprobará el informe de perspectivas del mercado en el sector de los lácteos este año y nos ofrecerá la base para un debate posterior sobre si existe la necesidad de volver a incrementar las cuotas. Además, ya he tenido la oportunidad de señalar claramente la caducidad del sistema de cuotas de la leche el 31 de marzo de 2015, y he indicado que necesitábamos un «aterrizaje suave», para el período que se inicia ahora y que se prolonga hasta 2015, para la abolición del sistema de cuotas. Entre las posibilidades mencionadas se encuentra la de incrementar el sistema de cuotas a lo largo del período y tendremos la oportunidad de debatirlo durante el control que se lleve a cabo el próximo año.

En el sector de los cereales existen diversas rezones que justifican la subida de los precios. Sólo diré, únicamente para estar segura de que no se producen malentendidos, que no son los biocarburantes los que están provocando la brusca subida de los precios. Actualmente, usamos menos del 2 % de la producción de cereales para el etanol en Europa. Los motivos son otros: las condiciones meterológicas adversas en Australia, la sequía en la zona meridional de Europa, la inundaciones en la zona septentrional de Europa, la demanda creciente de la India y China y las restricciones a las exportaciones de Rusia y Ucrania. Se ha producido, obviamente, un efecto de bola de nieve debido a la fuerte prioridad que se ha concedido a la producción de etanol en los Estados Unidos y a la consiguiente influencia de la misma en la subida de los precios del maíz.

La Comisión, como ya se ha dicho anteriormente, ha reaccionado: la retirada de tierras se ha reducido a cero en cuanto a la producción del próximo año: la siembra de este otoño y de la próxima primavera. Posteriormente se debatirá, al proceder al «chequeo», si el nivel de la retirada de tierras sigue fijándose en cero. Esperamos que la fijación en cero de la retirada de tierras de producción suponga una aportación de entre 10 y 12 ó 15 millones de toneladas, en función de las condiciones climáticas. Además, presentaré ante el Colegio de Comisarios una propuesta destinada al Consejo de suspender los derechos de importación de cereales para la temporada comercial en curso. Creo que estas iniciativas nos ayudarán a atenuar la presión que padecen la ganadería y los precios del consumidor.

Existen varios problemas para el sector de la carne de porcino. Las vías de distribución están saturadas, por lo que existe un desequilibrio entre la entrada y la salida en sector, debido a lo cual el comité de gestión decidió el pasado jueves presentar una propuesta de régimen de almacenamiento privado que confío ayude a resolver los problemas de la carne de porcino. Existen otras posibilidades, pero creo que deberíamos intentar encontrar el equilibrio adecuado, dado que si se trata únicamente de prolongar la agonía, no conseguimos absolutamente nada.

Por tanto, creo que hemos reaccionado y he tenido la oportunidad de agradecer al Parlamento su rápida reacción, gracias a la cual hemos sido capaces de enviar lo antes posible señales claras al sector agrícola con respecto a la fijación en cero de la retirada de tierras. Me gustaría retomar la cuestión de los OMG en mis observaciones finales dado que veo que mi tiempo se ha agotado.

 
  
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  Mairead McGuinness, en nombre del Grupo del PPE-DE. ―Señor Presidente, hubiera deseado compartir mi tiempo con el Comisario, porque me interesa escuchar su opinión sobre los OMG. Sin embargo, me quedaré aquí durante todo el debate.

Yo considero que es cierto, porque no es la primera vez que se ha dicho en esta Cámara que la verdad inaceptable es que se ha terminado la época en la que los alimentos eran relativamente baratos y que lo que ha pasado no se vio venir ni siquiera en la Comisión o en el resto del mundo.

La Comisaria ha revisado algunas de las razones por las que ahora registramos este desequilibrio en la oferta y la demanda y estoy de acuerdo con ella: el tiempo meteorológico, el cambio climático, la demanda de los países en desarrollo y, sí, los biocarburantes están teniendo un efecto internacional, la Comisaria lo ha reconocido. Sin embargo, es importante recordar ―y hubo otros que lo hicieron en esta Cámara anteriormente― lo que su predecesor, el señor Fischler, declaró cuando se reformó la PAC en 2003. Él prometió a los agricultores mejores precios de mercado. Quizá estemos viendo las repercusiones de aquellas reformas ahora y empezamos a cuestionarnos aquellos efectos debido al impacto en los precios al consumo.

Hemos experimentado avances positivos en la leche y los cereales, pero no ocurre lo mismo en el sector ganadero por lo que se refiere a los productores de carne de bovino, de ovino, de porcino y de ave, de que ha hablado la Comisaria.

Ahora estamos planteando preguntas sobre la volatilidad y si estamos satisfechos con su presencia en la oferta y la demanda. El representante de una importante empresa alimentaria me dijo recientemente que las personas que compran en supermercados no tienen ningún conocimiento o interés por la economía de la producción alimentaria, pero que están empezando tomar nota, y eso es positivo. No obstante, debemos controlar el poder de los supermercados y averiguar si están haciendo pagar a los productores de alimentos por los aumentos de precio que están aplicando. Eso es algo que pediría a la Comisión ―quizá al Comisario responsable de Competencia― que estudiara detalladamente. En el pasado se decidió no hacerlo.

En cuanto a los OMG, éstos representan una cuestión muy importante. Hay un problema por lo que respecta a la diferencia de métodos de aprobación entre la Unión Europea y los Estados, y hemos de examinarlo. Por eso me esperaré a los comentarios de la Comisaria sobre los OMG para emitir mis opiniones concretas.

Por último, no podemos ignorar el impacto de la inseguridad en el mundo en desarrollo, especialmente en el mercado de los cereales, ya que países que ya no tienen capacidad de pagar más por los alimentos están viendo cómo sus facturas alimentarias aumentan fuertemente. Hemos de reconocerlo en esta Cámara y tenerlo en cuenta en nuestras propuestas políticas.

 
  
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  Bernadette Bourzai, en nombre del Grupo PSE. (FR) Señor Presidente, señora Comisaria, señorías, con el Día Mundial del la Alimentación, el martes 16 de octubre, la FAO deseaba aumentar la sensibilización pública sobre la desnutrición, que afecta en la actualidad a 854 millones de personas en todo el mundo. Se destacó el constante aumento del precio de las materias primas agrícolas, en particular, su repercusión en los consumidores de los países en desarrollo —mis colegas diputados ya han hablado sobre el asunto con todo detalle—, pero también en las poblaciones de los países pobres importadores de cereales. Mientras que en los países desarrollados gastamos entre un 10 % y un 20 % de nuestro presupuesto doméstico en alimentos, en los países menos desarrollados la cifra es de entre un 60 % y un 80 % del presupuesto, y un aumento de 20 % del precio de los cereales resulta drástico. Esta situación empeora por el hecho de que algunos países dependen en gran medida de las importaciones y se ven afectados por las fluctuaciones monetarias, las variaciones del clima y los aumentos de los costes del transporte.

Señora Comisaria, ha respondido parcialmente, pero espero que habrá otras medidas. ¿Qué medidas se propone adoptar a corto y medio plazo para el «chequeo médico» de la PAC, a fin de solucionar esta difícil situación para los consumidores del Norte, más difícil aún para los del Sur, y a fin de contribuir a un equilibrio alimentario mundial?

 
  
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  Niels Busk, en nombre del Grupo ALDE. - (DA) Sr. Presidente, señora Comisaria, es importante que nos centremos ahora en la muy interesante situación que estamos viviendo en la actualidad con respecto a los enormes aumentos de precios de algunas materias primas agrícolas. Al mismo tiempo, sabemos que en las áreas en las que todavía no han entrado en vigor, a saber, en el sector porcino, estos aumentos de precios se traducirán en un invierno muy costoso en cuanto al precio de los alimentos. Somos conscientes de las causas subyacentes: una producción otoñal escasa, graneros vacíos, etc., no entraré en más detalles sobre este asunto.

Opino que la situación que estamos viviendo actualmente debe brindar una oportunidad para ampliar el debate. Primero y ante todo, no debemos alarmarnos por las actuales subidas de los precios. Un litro de leche lleva demasiado tiempo costando menos que un litro de refresco de cola o que un litro de agua. Es completamente irracional que no aceptemos que los alimentos deben costar lo que en realidad deben costar, porque el tiempo de producción es largo y hay muchas horas de trabajo detrás de los productos, en particular en el sector lácteo. Está también claro que ahora tenemos la oportunidad de aumentar la producción de los alimentos en Europa. El mercado, de hecho, nos lo exige. La Comisión ha adoptado una buena iniciativa al eliminar la retirada de tierras y, desde luego, tenemos aún la oportunidad de aumentar la producción muy rápidamente, en especial en el sector lácteo.

Debemos continuar con la reforma de la política agrícola común iniciada en 2003 reduciendo el apoyo, y debemos tratar en profundidad las transferencias del apoyo agrícola a la política de desarrollo rural. Ahora tenemos la oportunidad de poner en marcha en la UE una producción agrícola dinámica, y esto significa que podemos darles a los agricultores más libertad de la que tienen en la actualidad para aprovechar la fuerte demanda actual. Naturalmente, como es tradicional, también nos ocuparemos de los agricultores de las regiones montañosas y menos fértiles: ¡eso es todo lo que se necesita. En todo caso, no debemos tener miedo de la subida de los precios, aunque sí debemos comprender la situación en que nos encontramos y pasar a la ofensiva.

 
  
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  Janusz Wojciechowski, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, en la Unión Europea hemos asistido recientemente a una subida significativa del precio de los productos alimenticios básicos, en particular, en los nuevos Estados miembros. En Polonia, por ejemplo, el precio del pan ha aumentado un 15 % en los dos últimos años; el precio de las manzanas, un 83 %, y el precio de las patatas, un 33 %, mientras que el precio de la leche casi se ha duplicado. La tendencia es similar en algunos de los antiguos Estados miembros, como Italia e Irlanda. De los nuevos Estados miembros, en Lituania también ha subido a casi el doble el precio de los cereales, de la leche, de la fruta y de las verduras.

Por otro lado, la política de la UE se basa en la limitación de la cantidad de la producción agrícola, y este planteamiento resulta cada vez menos acorde con las necesidades de los consumidores. Todas las denominadas reformas de la política agrícola común se basan en la limitación de la producción dentro de la Unión Europea.

La reforma del mercado del azúcar es una limitación enorme de la producción de azúcar en la Unión Europea, de 18 a 12 millones de toneladas. La reforma del mercado del vino exige también la limitación de la producción.

Hay otras reformas cuyo objetivo es a su vez producir menos en la Unión Europea. Por otro lado, hay una señal muy importante: los consumidores exigen más alimentos en Europa, una señal tan importante que requiere la verificación de la totalidad de los objetivos de la política agrícola común. Debemos preguntarnos si el método de limitación de la producción y de establecimiento de cuotas de producción es apropiado, sobre todo desde el punto de vista de los intereses de los consumidores, que son las partes más importantes de la cuestión.

Se trata de que Europa suministre tantos alimentos como demanden sus habitantes. Hay muchas señales que apuntan a la necesidad de revisar la política agrícola que hemos implantado. Muchas gracias.

 
  
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  Friedrich-Wilhelm Graefe zu Baringdorf, en nombre del Grupo Verts/ALE.(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, esta discusión es un disparate. Llevamos años hablando de caídas de precios, de mínimos posibles y de mínimos históricos de precios. Todos los ponentes se lamentan ahora de que los precios suban —por fin van hacia arriba— y solicitan medidas para contener el aumento.

Deberíamos alegrarnos de que el mercado funcione, con la ayuda de sus señorías. Con la ayuda de sus antecesores, aunque también de las demandas del Parlamento Europeo, los miles de millones de euros destinados a la intervención y la estabilización de precios —la presión de los precios que arruinó el mercado mundial y perjudicó a los países del tercer mundo— se han despilfarrado. Por fin se ha eliminado tal circunstancia y nos estamos acercando al mercado, entrando en una situación exacerbada por el uso del maíz para producir combustibles.

Hay muchas otras razones de la gran demanda del mercado en la actualidad. El mercado reacciona, el precio sube y nosotros ahora, aquí en el Parlamento Europeo, como representantes de los agricultores, pedimos que los precios bajen de nuevo. ¡Nunca he participado en algo tan ridículo en mis 20 ó 25 años como Diputado al Parlamento! Por eso aplaudí al señor Busk. Deberíamos estar encantados con esta situación. Desde luego, hemos de estar atentos en nombre de los que no pueden permitirse comprar alimentos a precios normales.

Tenemos que contener los salarios injustos y las políticas sociales mal orientadas en cualquier país en el que estén presentes, pero no podemos adoptar medidas para poner alimentos en las bocas de los pobres a costa de los agricultores que, en los últimos años, han abandonado la agricultura por cientos de miles. ¡Así no se arregla!

Me alegro de que podamos incluso debatir la situación aquí hoy y de que tengamos un mercado en el que los precios suban por fin.

 
  
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  Vincenzo Aita, en nombre del Grupo GUE/NGL. (IT) Señor Presidente, señorías, creo que es importante iniciar este debate, aunque, debido en parte a lo que la señora Comisaria nos ha dicho, aún no veamos el problema en toda su dimensión.

Quisiera recordar a la señora Comisaria que hace unos cuantos meses pedimos una moratoria en el debate sobre las enmiendas a la OCM de las frutas y verduras, para hacer un alto y reflexionar sobre lo que sucedía —y lo que sucede ahora con el vino— basándonos en unos cuantos puntos, a los que desearía volver ahora.

En primer lugar, hablamos de cosechas malogradas por los fenómenos climáticos, pero no se hace mención del hecho de que estaremos años abordando este problema, porque hay un cambio climático en Europa y en todo el mundo. Éste es el hecho número uno.

En segundo lugar, en comparación con el año 1950, en que la población mundial era de 2 500 millones y cada uno tenía 0,5 hectáreas, en 2020 la población habrá aumentado a 7 500 millones (según datos de las Naciones Unidas) con alrededor de 0,2 hectáreas cultivables por habitante.

Comprendo al señor Baringdorf cuando dice que esto es un problema fundamental, pero no creo que los aumentos que estamos observando ahora beneficien a los productores. Si consideramos la diferencia entre el coste del producto y lo que pagan los consumidores, vemos que consumidores y productores pagan por una cadena de suministro muy larga. Sin embargo, esto se debe en parte a las políticas creadas aquí en el Parlamento Europeo, de manera que pienso que la Comisaria debería estudiar cuidadosamente las acciones que vayamos a plantear.

Desde luego, ha sido importante devolver la productividad a las tierras en barbecho, aunque lo que necesitamos hoy es sobre todo un debate en profundidad. Cuando se creó la Comunidad Europea se adoptaron medidas para satisfacer las necesidades de alimentación de los pueblos de Europa. Hoy, deberíamos adoptar la misma política. Ya no podemos permitir la retirada de tierras en virtud de una política de disociación, porque esto conduce a una pérdida de la producción y hace infructuosas nuestras preguntas. Por consiguiente, debemos prepararnos para un debate exhaustivo sobre si las políticas de los últimos años han ofrecido una respuesta a consumidores y productores, o si por el contrario han creado problemas para ambos.

 
  
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  Jim Allister (NI). ― Señor Presidente, me gustaría centrarme en la posición del sector intensivo. No emplearé tiempo en relatar la situación desesperada en la que se encuentran muchos productores de este sector. En vez de eso, quiero centrarme en lo que considero que la Comisaria debería hacer para ayudar. A este fin, abordaré cuatro o cinco puntos.

En primer lugar, opino que la Comisaria debería reconocer que medidas suaves, como la promoción del mercado, no resultarán suficientes. En segundo lugar, debería admitir, más de lo que lo ha hecho hasta ahora, el efecto a largo plazo en la disponibilidad de los cereales y los precios del cambio desenfrenado en los Estados Unidos a la producción de biocarburantes. Sus objetivos, que son muy agresivos, están verdaderamente agotando las importaciones que necesitamos a ese respecto.

En tercer lugar, con existencias de cereales de intervención a un nivel alarmantemente bajo y con una relación con su nivel de uso totalmente inadecuada, se da una urgente necesidad de actuar para corregir dicho desequilibrio. En tercer lugar, sugiero que la Comisaria sea más activa en la lucha por una aprobación más rápida de sustitutivos de OMG. Con todos mis respetos, Comisaria, usted debe igualar, por el interés de la agricultura, a los Comisarios Kyprianou y Dimas en su vigor al oponerse a las aprobaciones de OMG.

En quinto y último lugar, debe poner un límite en el mercado para nuestro sector intensivo, con restituciones a la exportación que se extiendan inmediatamente a la carne y al jamón. En este sentido, no estoy segura de si la ayuda a las existencias privadas contribuirá en gran medida a solucionar la situación a largo plazo.

 
  
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  Struan Stevenson (PPE-DE). - Señor Presidente, antes de nada, permítame asegurar al señor Graefe zu Baringdorf que me complace ver que los precios por fin aumentan para nuestros agricultores, con tal de que sean ellos los que se beneficien y no las cadenas de supermercados. Hasta ahora el pequeño número de cadenas de supermercados que domina el sector minorista en Europa se ha estado beneficiando a expensas de nuestros agricultores y productores.

En mi distrito electoral de Escocia, los productores de leche han estado recibiendo 0,17 libras esterlinas por litro de leche durante demasiado tiempo, lo que es inferior al coste de producción, mientras que el producto se vendía en los supermercados a más de 0,50 libras por litro. Esto ha hecho quebrar completamente a muchos agricultores de mi distrito electoral.

Ahora hemos observado que el precio al que los agricultores venden el trigo sólo se ha incrementado en un 10 %, mientras que el precio que aplican los supermercados a los productos derivados del trigo ha subido un 40 %. Una vez más, los supermercados están utilizando las fluctuaciones en los precios para obtener mayores beneficios.

Es una lástima; coincido totalmente con el señor Parish en que pidamos a la Comisión que emprenda una investigación sobre la política de precios de las cadenas de supermercados con el fin de garantizar que los consumidores y los productores obtengan un trato justo.

 
  
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  María Isabel Salinas García (PSE). - (ES) Señor Presidente, es evidente que la subida de precios que sufren los consumidores directamente en la cesta de la compra se debe a múltiples factores, pero en mi intervención sólo me voy a referir a lo que ha dicho el señor Stevenson.

Me parece que el papel de los intermediarios y de las grandes cadenas de distribución alimentaria es preocupante. En muchos casos responden a maniobras especulativas, pues las subidas en los productos finales son mayores, como se ha dicho, en porcentaje, que las subidas de las materias primas.

La situación es, además, muy preocupante para los productores que, ante el gran poder de compra de la gran distribución, se ven obligados a bajar sus precios de venta y, además, sin poder repercutir las subidas de materias primas ni de los combustibles.

Por eso creo que —y apoyo a mi predecesor— es importante que la Comisión, y aprovecho para felicitar a la Comisaria por estar aquí, actúe y tome medidas: que se investigue y se pongan los medios necesarios para acabar con estas prácticas desleales y en muchos casos abusivas.

Creo que la resolución es muy oportuna y que estamos a tiempo para poder adoptar alguna medida.

 
  
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  Andrzej Tomasz Zapałowski (UEN). - (PL) Señor Presidente, muchos de los ponentes que me han precedido han mostrado su complacencia por la subida de los precios de los alimentos, pero debemos preguntarnos si este precio está llegando hasta el agricultor. Es una cuestión que me preocupa enormemente. Muchas explotaciones pequeñas están cerrando en la actualidad a consecuencia de la política de la Comisión y la Unión Europea. En todo caso, debemos preguntarnos también qué clase de productos alimenticios reciben los agricultores. Lo que les llega es carne de vacuno brasileño, azúcar de América del Sur, pollos sospechosos de Asia… por lo tanto, los alimentos baratos inundan nuestros mercados, que «baja» los precios para nosotros, pero que, en realidad, restringe la producción en Europa. La pregunta que se plantea es la siguiente: ¿vamos a tener que seguir doblegándonos ante los grupos de interés industriales? ¿Por qué, al final del día, no podemos comenzar a apoyar a los agricultores europeos una vez más, en un momento en el que ha aparecido un nicho para que aumentemos esta producción y elevemos las cuotas para la leche y el almidón, por ejemplo, cuya demanda es constante en Polonia y en otros países de Europa oriental.

 
  
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  Diamanto Manolakou (GUE/NGL). - (EL) Señor Presidente, el problema de la subida de los precios del pan, la leche, las patatas y otros alimentos, que en algunos Estados miembros es diez veces la tasa actual de inflación, es muy grave, en particular para las personas con ingresos bajos, cuyo presupuesto está destinado fundamentalmente a los alimentos.

Este problema no ha surgido de la nada. Sabemos que el sector alimentario está controlado por unas cuantas empresas que obtienen unos beneficios notables a expensas de los productores y los consumidores: los precios al consumidor son mucho mayores que los que se pagan al productor, debido al gran número del intermediarios y al monopolio del mercado. Por este motivo hay ahora una mayor demanda mundial de alimentos y de piensos; los cereales y el aceite de colza se utilizan para la producción de biocombustibles, no por razones ambientales, sino como parte de los lucrativos planes de las multinacionales.

Los precios se han derrumbado y la intervención de la UE para respaldar la producción de cereales ha disminuido, y ha habido también una retirada de tierras obligatoria a causa de la PAC. Todos estos factores unidos, desde luego, a unas condiciones meteorológicas terribles han reducido drásticamente las reservas y la producción de la UE. No obstante, el comercio y la industria han explotado esto a expensas de los agricultores y los consumidores.

Ahí está el origen de la subida del precio de los alimentos y los piensos. Tal subida ha empeorado la posición de los trabajadores, ha aumentado el número de personas desnutridas y ha llevado a la quiebra a las explotaciones ganaderas pequeñas y medianas. Los ganaderos griegos están desesperados; están adoptando medidas para exigir ayudas sustanciales que les permitan sobrevivir.

La decisión adoptada en el Consejo de Ministros de 26 de septiembre para eliminar la retirada obligatoria, suprimir los derechos de importación sobre los cereales y tomar otras medidas —a las que ha hecho usted referencia, señora Comisaria—, contribuye en cierto modo a aliviar el problema, pero no lo resuelve. La decisión trasluce medidas a medias, que son, por su propia naturaleza, insuficientes. Es necesario adoptar medidas sustanciales para impulsar las reservas de piensos, controlar los precios y combatir drásticamente los cárteles y la especulación.

 
  
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  Agnes Schierhuber (PPE-DE). - (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, señorías, estoy muy agradecida de poder mantener este debate hoy con la Comisaria. A medida que aumentan el precio de las materias primas, se vuelve a prestar más atención a la agricultura. La situación se debe, por un lado —como ya ha mencionado la Comisaria y algunos de los ponentes que me han precedido—, a la demanda de terceros países, y, por otro, a las malas cosechas en los países tradicionalmente exportadores de productos agrícolas, como Australia y Nueva Zelanda. Por consiguiente, es esencial que movilicemos todos los recursos que tenemos en Europa. Por ejemplo, durante una visita que he realizado a Rumania, he descubierto que al menos un tercio de la tierra cultivable total permanece improductivo, como ha estado siempre. Tenemos considerables recursos dentro de nuestros Estados miembros. Un primer paso sería sin duda no dejar que haya tierras en barbecho.

Como ya he dicho, como agricultora, creo sinceramente que la primera prioridad debe ser producir alimentos saludables; la segunda, producir forrajes, y la tercera, producir materiales destinados a la energía. En última instancia, sin embargo, creo que el ligero aumento de los precios para nuestros agricultores no representa en modo alguno un ajuste de precios que compense las pérdidas de los últimos decenios. Como muchos de los anteriores ponentes han señalado, observamos quizás un 10 % más en los precios de las materias primas, pero los minoristas los marcan con un aumento de entre un 40 % y un 50 % más en algunos casos. Me refiero, por ejemplo, a la mantequilla, y no me parece justo.

Una respuesta que podríamos dar nosotros, los agricultores, sería organizarnos mejor en cooperativas de productores con contratos de producción, para enfrentarnos a los monopolios de minoristas de alimentos.

 
  
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  Csaba Sándor Tabajdi (PSE). - (HU) El presente debate demuestra claramente, una vez más, la variedad de opiniones que hay en esta Cámara. Estoy de acuerdo con el señor Stevenson en que esta subida de los precios representa sólo un aumento muy pequeño en los ingresos de los agricultores, en comparación con el sector comercial, las cadenas de supermercados y los especuladores del mercado, que se llevan la mejor parte.

Otro problema es que los productores de cereales se beneficiarán enormemente, mientras que los ganaderos perderán mucho. La situación es insostenible: ciertos sectores se ven o bien favorecidos o bien descuidados en la política agrícola común, y este aumento de los precios está abocado a empeorar aún más la situación de los sectores descuidados, y a mejorar la de los prósperos.

Estoy de acuerdo con el señor Graefe zu Baringdorf en que el aumento de los precios es beneficioso, pero, ¿a quién va a afectar? Estas contradicciones no dejan de aumentar, y lamentablemente las distorsiones de la política agrícola común las profundizan y exacerban. Tenemos que replantear en lo fundamental la política agraria común, porque las intervenciones son sólo superficiales. No puede haber ninguna política agrícola común normal mientras se sigan desatendiendo los sectores de la producción ganadera, el vino, las verduras y frutas, la carne de porcino y las aves de corral. Gracias.

 
  
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  Esther Herranz García (PPE-DE). - (ES) Señor Presidente, como ya dije el mes pasado durante el debate que tuvimos en esta Cámara sobre la suspensión del barbecho obligatorio —por cierto, también en sesión nocturna— el aumento de los precios agrícolas debería suscitar una reflexión en profundidad sobre la deriva que está adquiriendo la Política Agrícola Común.

Pronto tendremos encima de la mesa la Comunicación de la Comisión Europea sobre el llamado chequeo de salud de la PAC, pero me temo que en dicha Comunicación el ejecutivo comunitario no se atreva a reconocer que la liberalización de los mercados también tiene un precio y que ese precio lo está ya empezando a pagar el ganadero europeo y el consumidor.

Muchos miembros de esta Cámara han favorecido desde siempre un desmantelamiento de las medidas de gestión de los mercados y han contribuido a transmitir esa imagen negativa que el consumidor europeo se ha construido en torno a la PAC.

Como ya indiqué en la pasada sesión plenaria, me gustaría saber cómo vamos a explicar ahora a los ciudadanos que apenas disponemos de instrumentos para controlar esas subidas de los precios agrícolas en la Unión Europea.

Sería interesante también pedir a la Comisión Europea que haga una estimación del coste que le va a suponer al ciudadano europeo ese incremento de precios de los alimentos y comparar ese coste con el que tiene que soportar cada ciudadano para sufragar la Política Agrícola Común.

También me gustaría realmente saber si el ciudadano saldrá beneficiado o no en los próximos años de esa liberalización de los mercados y del recorte drástico de las ayudas directas que están sufriendo los agricultores europeos.

Les voy a dar un dato que me parece muy significativo: antes de la creación de la PAC, en el año 1961, los precios de la materia prima para la fabricación de piensos eran dos veces mayores a los precios soportados por los ganaderos veinte años después. La Política Agrícola Común permitió asegurar un abastecimiento de materia prima a un coste razonable y al mismo tiempo el consumidor europeo se benefició también de un precio justo para un bien básico.

En un país como el mío, España, estamos viendo cómo están aumentando los precios de alimentos tan básicos como es la leche. Pienso que los Ministerios de Economía y Hacienda de los Gobiernos europeos deberían estar ahora más preocupados también por las repercusiones que este incremento tendrá sobre la inflación en sus Estados.

 
  
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  Rosa Miguélez Ramos (PSE). - (ES) Señor Presidente, señora Comisaria, todos los que estamos aquí esta noche conocemos las causas del alza de los precios de los cereales y de las materias primas, desde la primera hasta la última. A pesar de que usted nos ha hecho una buena reflexión sobre cuáles son esas causas, hay otras cuestiones sobre las que, sin embargo, ha pasado de puntillas.

Yo preferiría, ya que en noviembre nos va a presentar sus propuestas sobre el «chequeo médico» de la PAC, decirle ya lo que pienso yo y decirle que espero que, en ese «chequeo médico», analice usted si estamos ante una PAC acorde con las nuevas necesidades del mercado mundial, porque una de las causas principales del encorsetamiento de la producción europea ha sido —estoy convencida— precisamente la falta de previsión de los expertos comunitarios.

Es necesario revisar la actual política de stocks extremadamente reducidos. Los almacenes de intervención comunitaria —ya se ha dicho aquí— deben ser la red de seguridad para garantizar el abastecimiento en momentos como éstos, pero los abastecimientos y los almacenes comunitarios están vacíos.

Estoy muy preocupada, señora Comisaria, por las consecuencias que, sobre la ganadería europea, está teniendo la subida de los alimentos para los animales, que está surtiendo un efecto muy negativo, sobre todo para las pequeñas y medianas explotaciones.

 
  
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  James Nicholson (PPE-DE). - Señor Presidente, estamos entablando un debate muy oportuno. Todos sabemos que los precios de los cereales han aumentado drásticamente y el porqué. Señora Comisaria, es cierto que somos dependientes y que todavía necesitamos importaciones de cereales y sustitutivos de fuera de la UE, especialmente de los Estados Unidos. En este sentido, me preocupa que se tarde tanto en decidir sobre las nuevas variedades de cereales que pueden aprobarse. Soy consciente de que no es necesariamente culpa de la Comisión. Es culpa de los gobiernos nacionales, porque no son capaces de ponerse de acuerdo. Va a tener que adoptar la decisión, y espero que lo haga lo antes posible.

Instaría a una aprobación más rápida de las nuevas variedades de cereales que están pendientes de evaluación. A medida que ascienden los precios de los insumos, el coste se transfiere inevitablemente al consumidor. Eso es algo que nadie desea, pero aquí es donde tenemos que enfrentarnos al poder de los supermercados.

Conozco al señor Graefe zu Baringdorf desde hace casi diecinueve años, desde que estoy en este Parlamento. He de decir que unas veces acierta y otras se equivoca; en esta ocasión, se equivoca. Yo no estoy en contra de la subida de precios, mientras que el precio lo soporte tanto el productor como el transformador y el consumidor.

Hemos de abordar este asunto, al igual que el del uso de cereales modificados genéticamente. En la Unión Europea estamos importando alimentos para que los compren nuestros consumidores en las tiendas, aunque no tengamos ni idea de cómo se produjeron. No es posible analizar la trazabilidad de estas importaciones. Podrían haberse producido empleando cualquier método. Eso es algo a lo que tenemos que enfrentarnos. Una gran cantidad de carne procedente de Brasil ―por nombrar un país del que hemos hablado― se ha producido casi con seguridad empleando cereales genéticamente modificados. ¿Cómo podemos notar la diferencia?

 
  
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  Catherine Neris (PSE). – (FR) Señor Presidente, señora Comisaria, señorías, quisiera felicitar a los autores de esta resolución y ofrecerles mi apoyo.

El elevadísimo precio de los cereales y, por consiguiente, de los alimentos refleja en general la dependencia actual de Europa de la volatilidad de los mercados agropecuarios mundiales. La aceptación de esta situación significa aceptar que los consumidores están convirtiéndose en una variable para el ajuste durante las fases de corrección de estos mercados. La aceptación de esta situación significa también negar la influencia de los grandes supermercados, que durante 40 años han contribuido a la tendencia descendente de los precios para los agricultores, mientras que los precios de los alimentos para los consumidores han permanecido igual o han aumentado.

Los grandes supermercados podrían, y deberían, haber usado estos márgenes excesivos para absorber el constante aumento de los costes de las materias primas agrícolas en la crisis que atravesamos en la actualidad. Está claro que no es lo que sucede. Los supermercados grandes siguen abusando de su posición dominante, y la Comisión debe debatir ahora esta cuestión con carácter de urgencia para impedir que los consumidores europeos sean rehenes de un sistema injusto y peligroso.

 
  
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  Mariann Fisher Boel , Miembro de la Comisión Europea. Señor Presidente, intentaré responder a algunas de las preguntas planteadas.

En primer lugar, estoy de acuerdo con aquellos que dicen que es agradable ver que el mercado está funcionando, al igual que las reformas que hemos realizado. Esta era la idea que se perseguía con el trabajo llevado a cabo para reformar nuestro sector agrícola: ahora los agricultores pueden responder realmente al mercado y eso ―desde el punto de vista de un agricultor― es a lo que verdaderamente aspiramos.

También es importante que nos demos cuenta de que este aumento de precios no es un fenómeno europeo, sino internacional ―y la razón por la que nos resulta muy difícil adoptar ciertas medidas.

Sólo desearía responder a la idea de introducir restituciones a la exportación. En mi opinión, se enviaría una señal errónea al sector si se siguiera con la producción y, de ese modo, se prolongara el sufrimiento hasta aumentar los precios ―con esto me refiero específicamente a sector porcino. Sin embargo, mientras tengamos exceso de producción en comparación con la demanda, se ejercerá presión en los precios. Ya podemos ver cómo van descendiendo en las canales; sabemos que forma parte del ciclo y que en otoño siempre hay presión en los precios de la carne de porcino.

Permítanme solamente mencionar el tema de los biocarburantes, que, con los objetivos obligatorios que la Comisión presentó el 10 de enero de 2007, representarán para 2020 el 10 % de nuestro sector de transporte de carburante. Nunca pretendimos limitarlo a la producción europea: necesitaremos importaciones. No obstante, es muy importante que empecemos con la primera generación y, de este modo, fomentar nuestros centros de investigación con el fin de hallar la solución perfecta a la segunda generación, que no se producirá exclusivamente o principalmente en los cereales, sino también en la paja, las virutas de madera y los residuos de mataderos. Por lo tanto, tenemos potencial y estimamos que para 2020 entre un 20 y un 30 % procederá de la segunda generación. Podríamos hacerlo mejor si impulsamos las inversiones en investigación.

Por lo que se refiere a los OMG, puedo asegurarles totalmente que la Comisión es consciente del problema planteado por la autorización asíncrona. Pueden ver las consecuencias en el informe publicado recientemente por la Dirección General de Agricultura –que podrán encontrar en Internet–, en el que se presentan tres posibilidades diferentes. La Comisión está reflexionando actualmente sobre el mejor modo de abordar esta situación sin que peligre nuestro alto nivel de evaluación de riesgos con respecto al medio ambiente y a la salud humana.

Ya se han efectuado mejoras importantes en la reducción del procedimiento o el tiempo –el tiempo necesario– para autorizar OMG. Me gustaría mencionar, sólo a título de ejemplo, el reciente compromiso por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria por realizar el control de integridad en seis meses, periodo mucho más corto en comparación con el anterior. Espero igualmente que un mayor apoyo de los Estados miembros ayude a la Comisión a reducir más la duración del proceso de autorización. Se han adoptado medidas en este sentido con el fin de aumentar el apoyo de los Estados miembros en dicho proceso.

Estoy muy dedicada al tema de la aplicación viable de nuestras normas para garantizar que el comercio de productos dirigidos a la alimentación animal no se perturbe, ya que eso tendría consecuencias negativas para nuestros agricultores. Sin embargo, también estoy totalmente dedicada a asegurar los mayores niveles de seguridad en la introducción de nuevos productos en el mercado. Por supuesto, nuestros socios comerciales conocen las normas específicas que tenemos en la Unión Europea.

Hace sólo dos días que regresé de Argentina y Brasil. Allí me dijeron claramente que podrían entregar productos no modificados genéticamente —principalmente semillas de soja y maíz— y los tipos de productos modificados genéticamente que se han autorizado en Europa. No obstante, declararon que tenemos que saber que eso resultará más caro. Si estamos dispuestos a pagar el precio, entonces cumplirán; pero hemos de recordar que tienen otros clientes, y aquí mencionaron a China como uno de los importantes.

Por eso estoy bastante segura de que volveremos a tratar este asunto. Estoy convencida de que lo haremos dentro de poco.

 
  
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  Presidente. − He recibido seis proyectos de resolución(1) presentados con arreglo al apartado 5 del artículo 108 del Reglamento.

Se cierra el debate.

La votación se celebrará el jueves 25 de octubre de 2007.

 
  

(1)Cf. Acta.


17. Libro Verde «Hacia una Europa sin humo de tabaco: opciones políticas a escala de la UE» (debate)
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  Presidente. − De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe [2007/2105(INI)] (A6-0336/2007) del señor Florenz, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, sobre el Libro Verde «Hacia una Europa sin humo de tabaco: opciones políticas a escala de la UE».

 
  
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  Karl-Heinz Florenz (PPE-DE), ponente. (DE) Señor Presidente, señor Comisario, me complace que la Unión Europea debata de nuevo el consumo de tabaco. Sólo en mi país mueren a diario 350 personas a causa del consumo de tabaco, de modo que ya es hora de que la cuestión se aborde a escala europea. Me alegro enormemente de que el comité decidiera lanzar una iniciativa europea para seguir promoviendo la prohibición de fumar en restaurantes, cafés, bares y edificios públicos. Creo que es el enfoque correcto.

Queda por debatir si es necesario que haya una legislación europea o una a escala nacional que luego se aplicara en el marco europeo. Los que todavía creen que no sería necesario deben tener presente que, con relación a la Directiva marco relativa a la calidad del aire ambiente que aprobamos aquí hace unas pocas semanas, argumentamos sobre si aceptaríamos 20 ó 25 ppm de partículas finas en el aire. Señor Comisario, la cifra para un bar medio es de 540 g, y después de la medianoche, en el «Aviateur», un bar popular de esta zona, es de 1 730 g, de manera que puede apreciar las grandes diferencias existentes y lo necesario que es tomar medidas.

Otro punto de gran importancia que me preocupa desde hace muchos años son los aditivos. Incluso en la actualidad, es posible que los cigarrillos contengan 600 aditivos, y entre 70 y 80 de ellos están en la «lista roja». Son sustancias sumamente tóxicas, cancerígenas, que pueden dañar la fertilidad de los jóvenes y convertirles en adictos. Estas sustancias requieren un escrutinio intenso y crítico, cuyo coste debe, desde luego, correr a cargo de los fabricantes. La idea del Comisario Kyprianou de tener que gastarse hasta su último centavo en las pruebas que ha hecho necesarias esa industria es deplorable. Por consiguiente, la cuestión de los costes debe resolverse planteándola firmemente ante la Comisión. Creo que esto desvelará muchos de los principales ingredientes patógenos de los cigarrillos. No obstante, los cigarrillos siguen siendo peligrosos.

Para mí, otro punto importante es la cuestión de si, a largo plazo, podemos conseguir que la industria pague algunos de los gastos que origina el tabaco. Por lo que sé, hemos incluido la responsabilidad de los productores en muchas áreas: si por un defecto que tiene nuestro vehículo acabamos en una zanja, el fabricante es quien debe correr con los gastos.

Señor Comisario, me gustaría que hiciera todo lo posible para iniciar esta redistribución de los gastos entre los fabricantes de los productos del tabaco, porque, bien pensado, mi país gasta 50 000 millones de euros en la recuperación de los afectados. ¿Por qué debe participar en eso alguien que nunca ha tenido un cigarrillo en la mano? Es muy injusto, y me gustaría que los componentes de esta Cámara con conciencia social trabajaran con ahínco en este asunto. Los costes deben transferirse a quien corresponde, es decir, a los que los han originado: los productores. Por supuesto que ya se encargarán después de repercutir tales gastos a otros. Lo comprendo; así funciona la economía social de mercado.

Cada año mueren en Europa miles de personas a causa del consumo de tabaco. Por consiguiente, debemos implantar normas adecuadas y estrictas.

 
  
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  Markos Kyprianou, Miembro de la Comisión Europea. − Señor Presidente, antes de nada, me gustaría empezar felicitando y dando las gracias al ponente, el señor Florenz. A mi juicio, él y otros colegas de esta Cámara recordarán que justo el primer día de mi audiencia en el Parlamento Europeo —que, por cierto, presidió él mismo— me comprometí firmemente a lograr una Europa sin humo de tabaco.

Considero que lo estamos consiguiendo pausada y gradualmente. Me gustaría agradecer al señor Florenz su trabajo y dedicación, así como su compromiso con esta causa. Asimismo, a título personal, me permito, señor Presidente, desear al señor Florenz un feliz cumpleaños. Me he enterado de que ayer fue su cumpleaños. Me abstendré de desvelar su edad, ya que no quiero causar un problema interinstitucional, pero me gustaría desearle que cumpla felizmente muchos más.

Desearía declarar que somos testigos de una tendencia y una mejora significativa en cuanto a los espacios libres de humo en la Unión Europea, en comparación con la situación que vivíamos hace tres años, cuando sólo Irlanda y, si no me equivoco, Italia, acababan de introducir estas prohibiciones. Ahora contamos con un número mucho mayor de Estados que han adoptado estas prohibiciones más globales, incluso algunas con varias excepciones: pero, trataré este punto en un minuto. No obstante, estimo que para lograrlo necesitamos un esfuerzo conjunto por parte de la Comisión, los Estados miembros y —lo más importante— del Parlamento Europeo. Diré que la contribución del Parlamento a la Directiva sobre los productos del tabaco fue de vital importancia y me gustaría considerar el informe de hoy como un apoyo a las políticas sobre espacios libres de humo.

También me complace que el informe adopte un planteamiento muy positivo y constructivo con respecto al Libro Verde de la Comisión, en particular en lo que se refiere a respaldar la opinión de la Comisión de que sólo una prohibición generalizada de fumar podrá proteger adecuadamente la salud de los ciudadanos y los trabajadores. Hemos de ser francos a este respecto. En primer lugar, una prohibición global del tabaco protege contra el tabaquismo pasivo, constituye una traba para las personas —especialmente los jóvenes— para empezar a fumar y un incentivo para que muchos abandonen el tabaco. Crea —y esto representa un factor importante— una situación de igualdad entre los diferentes operadores, especialmente en la industria del ocio, porque, con el fin de que las excepciones resulten útiles, tienen que prever habitaciones separadas cerradas, presión negativa y sistemas de ventilación diferentes —todo esto implica un cierto coste que no pueden asumir todos los operadores. Además, crea efectivamente una mejor situación de igualdad, que también resulta más fácil imponer cuando no existen excepciones. Tenemos pruebas de la Unión Europea y también de otras jurisdicciones que han impuesto estas prohibiciones antes que nosotros de que no se han registrado efectos negativos en el sector de la hostelería. En realidad, los ingresos ascendieron en muchos casos.

Ahora, para mí, lo que prima es el resultado. Es lo que estamos intentando conseguir. En mi opinión, el procedimiento que emplearemos para conseguirlo no es lo importante —ya sea una ley europea, nacional o regional en algunos casos—; lo que debemos hacer es lograr el objetivo. Estoy dispuesto y estaré deseando aceptar un enfoque gradual, siempre que, al final y no dentro de mucho tiempo, el objetivo sea la introducción de una prohibición generalizada.

¿En qué situación nos encontramos ahora? Me gustaría mencionarlo. Ya disponemos de prohibiciones totales en Irlanda y el Reino Unido, en todo el país. En Suecia, Italia, Malta, Lituania, Estonia y Finlandia ya han impuesto prohibiciones de fumar bastante minuciosas, incluso con excepciones en cuanto a las habitaciones cerradas, como dije antes, con sistemas de ventilación separados. Francia siguió este planteamiento de dos fases, así que a partir del año que viene estará en la misma situación. Luego tenemos las mismas restricciones, pero con más excepciones por lo que se refiere a los lugares de recepción, en Bélgica, España y los Países Bajos. También, en países como Alemania y Austria, donde las iniciativas están en curso, hemos procedido a reforzar la normativa de lucha contra el tabaquismo vigente.

Como saben, hemos presentado un Libro Verde. Hemos efectuado una consulta, un debate en el Consejo y ahora, con la contribución del Parlamento Europeo, estoy planeando reunirles a todos para decidir cuál será el próximo paso a nivel europeo y qué medida tomar. Tenemos igualmente compromisos de conformidad con la obligación internacional del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Todos ellos se reunirán para decidir cuáles deben ser los siguientes pasos.

Pasaré a otro punto del informe: la Directiva sobre los productos del Tabaco, que creo que es un asunto importante. Más adelante, este mismo año, elaboraremos un segundo informe sobre la aplicación de esta Directiva, en que se analizará el estado de aplicación de la Directiva y se determinarán los ámbitos que garantizan futuras modificaciones. Éste último tratará y se basará en el primer informe. Algunos asuntos que figuran en el informe de hoy se incluirán en el nuestro, por ejemplo, los referentes a la normativa sobre los ingredientes del tabaco, las obligaciones de etiquetado para los productos del tabaco y la responsabilidad de los productos y los productores.

Me gustaría mencionar dos puntos. Uno es la cuestión de las advertencias gráficas. Como saben, hemos creado un banco de datos con diferentes fotografías e imágenes que pueden emplearse como advertencias gráficas. Sin embargo, he de admitir que resulta muy desalentador el hecho de que muy pocos Estados miembros lo hayan aprovechado. Lo lamento verdaderamente. A modo de ejemplo, —estoy revisando mis notas— hasta ahora sólo Bélgica las ha introducido. Rumanía lo hará a partir del próximo año y luego, el Reino Unido, también durante el mismo año. Cuento con los compromisos de los Gobiernos finlandés y letón, que tienen previsto introducirlas en un futuro próximo; esto ocurre después de numerosos llamamientos y de instar a los Estados miembros a introducirlas.

Muchos países extracomunitarios, como Suiza y Nueva Zelanda, han firmado contratos de licencia con nosotros para poder utilizar las imágenes y las propuestas. Por eso, en mi opinión, la situación en la Unión Europea es muy decepcionante y, por ende, estamos contemplando muy seriamente la posibilidad de modificar la Directiva pertinente y crear una obligación vinculante para el uso de las advertencias gráficas. Considero, asimismo, muy interesante la propuesta del Parlamento de poner las imágenes en ambas caras del paquete y es algo que estudiaremos.

Por ultimo, cabe señalar que la prohibición de la publicidad del tabaco se aplica en todas partes. Tuvimos problemas con algunos Estados miembros. Sin embargo, nos las arreglamos para solucionarlo —en algunos casos mediante acciones judiciales, en otros haciendo uso de la persuasión—, pero ahora se aplica por igual en todas partes. Un aspecto específico que me gustaría mencionar es la iniciativa que adoptamos recientemente para convencer a países extracomunitarios de que prohíban que la industria tabacalera patrocine competiciones de Fórmula 1.

Como saben, no tenemos competencia jurídica extraterritorial. Por otro lado, como estos acontecimientos se retransmiten en Europa, los ciudadanos europeos pueden verlos y, en consecuencia, afectan a los jóvenes de aquí y socavan las legislación y las políticas europeas en este ámbito. De ahí que me haya puesto en contacto con los representantes del sector privado pertinentes y con los respectivos países que aún permiten —sólo son tres— el patrocinio por parte de empresas tabacaleras y que acogen la celebración de competiciones de Fórmula 1. Con suerte, pronto obtendremos algunos resultados positivos, pero seguiré ocupándome de este asunto.

Una vez más, me gustaría dar las gracias al ponente y también a los diputados al PE, que están muy comprometidos con este esfuerzo. Para mí, y lo llevo diciendo desde el primer día, resulta muy frustrante que en la Unión Europea, que tiene los niveles más altos de educación y estilo de vida, la gente todavía muera a causa de enfermedades que se pueden prevenir. Más de 600 000 personas mueren por enfermedades asociadas al tabaco. Considero que es un estilo de vida en el que podemos fomentar el cambio.

 
  
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  Marianne Thyssen, en nombre del Grupo PPE-DE.(NL) Señor Presidente, señorías, hace exactamente 20 años que, como asesora jurídica de la oficina del Secretario belga de Estado para la Salud, tuve la oportunidad de redactar los reglamentos que condujeron al primer Decreto nacional por el que se prohibía fumar en los lugares públicos en la entonces Comunidad Europea.

Señorías, tengo la sensación de que, con la resolución que vamos a votar mañana, desempeñamos una especie de función pionera también en este campo. La iniciativa del Libro Verde y el excelente informe del señor Florenz sin duda nos han abierto el camino. Cualquiera que lea la resolución puede llegar a una única conclusión: el Parlamento Europeo opta de aquí en adelante por una política de tolerancia cero en materia de consumo de tabaco.

Es necesaria una prohibición inmediata de los aditivos perjudiciales, al igual que una aplicación eficaz de la responsabilidad vinculada al producto en relación con los fabricantes de tabaco: he aquí ejemplos de secciones que hablan por sí mismas. Necesitamos también una prohibición sin restricciones del consumo de tabaco en los lugares públicos, los transportes y los lugares de trabajo cerrados, incluidos los establecimientos de restauración.

A este respecto, sin embargo, mi grupo cree que deben tenerse en cuenta las decisiones adoptadas recientemente en varios Estados miembros que requieren un alto nivel de inversión –que todavía no se ha dado por perdida– en diversos sectores. Aunque deben tenerse en cuenta, nuestro objetivo máximo a más largo plazo —que debe perseguirse conscientemente y sin vacilación— ha de ser una prohibición sin restricciones del consumo de tabaco que abarque también estos lugares.

En esta cuestión navegamos con un viento totalmente favorable. Si lo que refleja el Eurobarómetro y otras encuestas es cierto, contamos con el pleno apoyo de la gente. Si hay alguien que dude aún de la necesidad de intervención, deseo señalar que, estadísticamente, desde que llegamos aquí a Estrasburgo el lunes por la tarde, unos 480 europeos habrán muerto debido al tabaquismo pasivo.

Señorías, tenemos que adoptar medidas en esta materia. Mi grupo tiene la intención de dedicar el máximo esfuerzo a esta lucha, y también de apoyar todas las campañas contra el tabaquismo.

 
  
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  Glenis Willmott , en nombre del Grupo del PSE. – Señor Presidente, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer examinó recientemente todas las pruebas disponibles sobre la relación entre el humo indirecto y el cáncer. Para dicho fin, la Organización Mundial de la Salud convocó una comisión independiente de científicos procedentes de doce países, que concluyeron que el humo indirecto es cancerígeno y que la exposición al humo de otras personas aumenta entre un 25 y un 30 % —una cifra bastante asombrosa— el riesgo de cáncer de pulmón en los no fumadores.

No hay duda de que, en los lugares públicos y de trabajo cerrados, la gente tiene el derecho a protegerse del humo de otros. Recuerden que la mayoría de la población no es fumadora. El mejor modo de abordar este problema es mediante una normativa antitabaquismo general aplicable en los Estados miembros que incluya una prohibición en todos los lugares públicos y de trabajo.

Por lo tanto, no estoy de acuerdo con la enmienda 3 del señor Florenz, en la que pide excepciones limitadas. Cualquier excepción ha de mantenerse al mínimo.

Tampoco estoy de acuerdo con su enmienda 2, según la cual se suprimiría una propuesta de modificación de la Directiva marco relativa a la seguridad y la salud en el trabajo, por la que se obliga a todos los empleadores a asegurarse de que el lugar de trabajo está libre de humo de tabaco. Los empleadores tienen la responsabilidad de proteger la salud de sus trabajadores. Además, me opongo a cualquier sugerencia de que se concedan excepciones a los bares o tabernas que no sirvan comida. Esto no sólo perjudica a los empleados, sino que conduciría a desigualdades en la salud. Por ejemplo, en el Reino Unido, las tabernas en las que no se ofrece comida representan la mitad del total en zonas desfavorecidas, mientras que sólo son una cuarta parte en zonas más acomodadas.

Pienso igualmente que las medidas de sensibilización sobre los peligros de fumar son fundamentales. Establecer unas advertencias de mayor tamaño y destacadas forman parte de esta sensibilización y, por lo tanto, no puedo respaldar la enmienda 6, según la cual se suprimiría el apartado 16, referente a esas imágenes.

En mi opinión, estaríamos de acuerdo en que hemos de actuar para contribuir a apartar a los jóvenes del tabaco. Cuanto más jóvenes sean al empezar a fumar, más difícil les resultará parar después. Por consiguiente, instaría a que se apoyara el apartado 4 del informe, que se dirige a reducir el número de jóvenes fumadores en un 50 % para 2025, y a que se rechazara la enmienda 1 del señor Florenz, que pide la supresión de este apartado.

Fumar es causa de numerosos problemas de salud en la población, tanto entre los fumadores como entre los no fumadores, y sé que algunos colegas consideran que el uso del snus es una alternativa mejor. Sin embargo, me es imposible respaldar medidas que puedan conducir a un uso más extendido del snus, ya que éste acarrea sus propios problemas de salud, incluido el cáncer oral. No tiene sentido sustituir un riesgo para la salud por otro.

Por último, si nos tomamos en serio el mejorar la salud de los ciudadanos, hemos de alentar a todos los Estados miembros a introducir las medidas necesarias para hacer que «una Europa sin humo» se convierta en realidad. Me permito simplemente sugerir que hacer cumplir la prohibición aquí, en nuestros edificios del Parlamento, constituiría ya un gran punto de partida.

 
  
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  Jules Maaten, en nombre del Grupo ALDE.(NL) Señor Presidente, el calendario del Libro Verde de la Comisión y del informe del señor Florenz es excelente. Ya iba siendo hora, realmente, de que la Unión Europea volviera a ocuparse del tema del tabaco, rodeado de silencio desde hace mucho tiempo.

El informe del señor Florenz se centra, con gran acierto, en el consumo de tabaco entre los jóvenes y en los efectos perjudiciales del tabaquismo pasivo en los lugares de trabajo, los edificios públicos y los establecimientos de restauración. En relación con los jóvenes, las investigaciones indican que un 90 % de los fumadores empiezan a fumar de niños, antes de los 18 años. Estoy muy satisfecho con los ambiciosos objetivos del informe para reducir significativamente el consumo de tabaco en este grupo de edad. Después de todo, los jóvenes son susceptibles de sentirse presionados por sus iguales y, además, los efectos perjudiciales sobre la salud son mayores en este grupo.

Por lo tanto, espero que los Estados miembros —que piensan, desde luego, que ellos pueden hacerlo todo mejor por sí solos y que bajo ningún concepto debemos intervenir demasiado— respondan a la petición de esta Cámara para que se comprometan a reducir a la mitad los efectos perjudiciales del consumo de tabaco entre los jóvenes para 2025, de modo que emprendan realmente acciones a través de acuerdos mutuos.

Con respecto al tabaquismo pasivo y la prohibición del consumo de tabaco en general, un firme principio liberal afirma que la libertad personal acaba donde empieza la de los demás, y ¿cómo se puede ilustrar más claramente este principio que oponiéndose al tabaquismo pasivo? El tabaquismo pasivo causa graves daños a la salud pública y ocasiona gastos a la economía europea. Cada año, más de 79 000 adultos mueren en los Estados miembros de la UE a consecuencia del tabaquismo pasivo, y hay pruebas de que la inhalación pasiva en el lugar de trabajo causó 7 000 defunciones en la Unión Europea en 2002, mientras que la exposición al humo ajeno en el hogar fue responsable de otras 72 000 defunciones.

Desde luego, países como Irlanda, Escocia e Italia tienen ya una amplia experiencia en este tipo de prohibición, y es una experiencia positiva en su totalidad. Las observaciones realizadas en estos países —incluidas las de personas que se mostraban muy escépticas sobre este tipo de medidas— son a la larga positivas. Por lo tanto, resulta tentador promulgar también una prohibición del consumo de tabaco a escala europea.

Recientemente, en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, esta Cámara decidió votar en contra de imponer una prohibición europea del consumo de tabaco en este momento, y optó en cambio por dejar tales medidas en manos de los Estados miembros. Pienso que es una decisión acertada, puesto que una medida tan polémica debe tomarse, por el momento, lo más cerca posible del ciudadano, es decir, a escala del Estado miembro o regional. Por consiguiente, la propuesta realizada por los Estados miembros que ya tienen una prohibición del consumo de tabaco para que se firme de manera voluntaria una carta europea a fin de aportar mayor claridad a los consumidores me parece el máximo que puede lograrse en la actualidad.

Lo que es excelente —y, en este sentido, felicito al Comisario por su Libro Verde— es el fomento del debate que se ha producido indiscutiblemente. La cuestión está en el orden del día de todos los Estados miembros.

Señor Presidente, me gustaría hacer unos comentarios finales acerca de la Directiva sobre los productos del tabaco. El informe del señor Florenz también apunta a la revisión de esta Directiva. Apoyo todo lo que dice el informe acerca de las advertencias gráficas en los paquetes de cigarrillos. Es trágico que sean tan pocos los Estados miembros que las hayan utilizado; personalmente estaría a favor de que se legislara sobre esta cuestión. Es más, debería ser posible usar estas advertencias de otras maneras, por ejemplo, en folletos informativos sobre cómo dejar de fumar como los que tienen en Canadá, que han resultado una experiencia positiva y que yo considero una excelente idea.

 
  
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  Hiltrud Breyer, en nombre del Grupo Verts/ALE.(DE) Señor Presidente, señor Comisario, señorías, quisiera desear al señor Florenz un feliz cumpleaños, aunque sea con retraso.

Sabemos que el consumo de tabaco mata. Cada año causa la muerte a 650 000 personas, y otros 79 000 adultos mueren como resultado del tabaquismo pasivo. Estamos encantados con la energía y el compromiso que ha mostrado la Comisión en este asunto y nos complace que la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria haya realizado propuestas firmes y claras. Por otro lado, tenemos el respaldo de la mayoría de los ciudadanos. Casi el 70 % de ellos no fuman, la mayoría de los fumadores desean dejar el hábito y el Eurobarómetro muestra claramente que un 86 % de los encuestados quieren que se prohíba el consumo de tabaco en el lugar de trabajo, mientras que un 84 % abogan por la prohibición en lugares cerrados, y el 77 % por la prohibición total en restaurantes.

Estamos, por consiguiente, muy preocupados por las enmiendas introducidas por el ponente, porque la enmienda 3 significaría el debilitamiento definitivo de este sólido informe de nuestra comisión. Básicamente, no es más que una prohibición con excepciones, y todos nosotros sabemos lo que sucede con las excepciones: que se convierten rápidamente la reglas. Tomemos Alemania, por ejemplo, donde hemos observado progresos gracias a las recomendaciones realizadas por Bruselas y al debate a escala europea. Sería nefasto para la UE dejar de abogar por esta causa en nombre de los consumidores en el ámbito de la protección de la salud y que no lográramos que saliera adelante.

Por consiguiente, espero que rechacemos la enmienda 3 mañana y que defendamos una firme protección de la salud europea para que por fin podamos lograr una zona sin humo de tabaco en toda Europa.

 
  
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  Jens Holm, en nombre del Grupo GUE/NGL. (SV) Gracias. Sólo en la UE, 650 000 personas mueren al año por consumir tabaco, y 80 000 por tabaquismo pasivo. Estas tristes estadísticas muestran claramente que debemos hacer todo lo posible por combatir el tabaquismo. Karl-Heinz Florenz ha presentado varias propuestas buenas para la adopción de medidas, entre ellas: ajuste de la legislación vigente, advertencias disuasorias en los paquetes de cigarrillos, acciones para evitar que los jóvenes empiecen a fumar, medidas para ayudar a los fumadores que deseen liberarse de su dependencia y, en general, medidas para apoyar a los Estados miembros a combatir el tabaquismo. Son buenas iniciativas. Sin embargo, me opongo a que se transfieran más competencias a la UE en materia de salud pública, en particular, si se tiene en cuenta que los Estados miembros ya están haciendo un buen trabajo.

La prohibición del consumo de tabaco en los bares es un buen ejemplo. Al menos diez países de la UE tienen ya algún tipo de prohibición del consumo de tabaco en restaurantes y bares. Empezó Irlanda en 2004 y se extendió rápidamente a Suecia, Italia, Finlandia, Malta, Bélgica y otros países. Y en muchos otros está en curso. ¿Debemos detener ahora este proceso de dar buen ejemplo y esperar a que esté lista una legislación centralizada de la UE? No, al contrario, lo que es necesario es dejar que los buenos ejemplos sigan difundiéndose. He advertido que el señor Florenz, en su informe, escribe que desea instar a todos los Estados miembros a que introduzcan una prohibición del consumo de tabaco sin restricciones. Un buen planteamiento, puesto que interpreto que significa que no necesitamos dar un rodeo que pasa por la Comisión Europea, aunque seguimos corriendo el riesgo de que lo rechacen los grupos de presión de la industria tabacalera.

En conclusión: ¿no se corre el peligro, después de todo, de quitar con una mano lo que se da con la otra? Estamos instando a las personas a que dejen de fumar, mientras que la UE sigue subvencionando el cultivo de tabaco con una cantidad que supera el millardo de euros al año. Mil millones de euros cada año. Es obvio que estos subsidios deben abolirse. ¡Y cuanto antes!

 
  
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  Koenraad Dillen, en nombre del Grupo ITS.(NL) Señor Presidente, señorías, no voy a repetir asuntos que ya se han dicho —cuatro minutos para hablar son demasiado preciosos—, pero sí voy a decir que, como la mayoría de los ponentes, recibo con satisfacción las líneas generales de esta propuesta de Resolución . Sólo cabe acoger con satisfacción los programas de información y las medidas preventivas para reducir el número de fumadores entre los jóvenes en los próximos años. Lo mismo vale para las muertes causadas por el tabaco y, en otras áreas, también vale para las muertes en carretera y las causadas por el alcohol. Hasta este punto, me uno al consenso. Al mismo tiempo, debemos seguir siendo razonables.

Del mismo modo que no acabamos con el tráfico debido a los accidentes mortales o a las emisiones de gases tóxicos, ni renunciamos al vino y la cerveza por la cirrosis que padecen algunos políticos, en el caso del tabaco, también, debemos dejar que reine el sentido común y evitar a toda costa la hipocresía. Estoy pensando, por ejemplo, en los apóstoles de la «salud verde» en mi país, que arremeten contra el tabaco, pero que legalizaron las drogas blandas hace algunos años. Señorías, voy a presentar unas cuantas notas marginales a esta resolución.

En principio, la resolución debe seguir contemplando que no se necesita ninguna reglamentación supranacional en esta materia. Europa debe respetar el principio de subsidiariedad de una vez por todas si desea la reconciliación con sus ciudadanos. Para dar un ejemplo, años atrás, una Directiva europea estableció que el tabaco también tenía que etiquetarse —lo cual está muy bien, pero eso despertó la burocracia. La etiqueta tiene que cubrir un 30 % del paquete; 35 % si es bilingüe. Las letras del texto deben ser negras, con un borde negro cuyo espesor debe tener un mínimo de 3 mm y un máximo de 4 mm; la fuente debe ser Helvetica, etcétera, etcétera. Europa quiere imponer dictados en todo, pero nadie entiende por qué se irrita el público en general.

En segundo lugar, señorías, está la hipocresía de las subvenciones a los cultivadores de tabaco, que en una fecha no tan lejana como el año pasado, ascendía a 900 millones de euros anuales. Ahora se ha reducido la cifra a 300 millones de euros, pero es aún muchas veces superior a la suma destinada a la información para inducir a los jóvenes a que dejen de fumar. Hay también un paralelismo con nuestros Estados nacionales: en Bruselas, un paquete de cigarrillos cuesta ahora 4,30 euros, de los que 3,30 constituyen el impuesto especial al Estado belga, que se gasta unos cuantos millones en programas de información contra el consumo de tabaco. Los miles de millones de euros al año de impuestos especiales podrían servir para financiar los gastos sanitarios de la lucha contra el cáncer de pulmón. Perdonen mi cinismo.

Entonces, ¿qué vamos a hacer? ¿Abolir las subvenciones y perjudicar a nuestros agricultores con la importación de productos del tabaco del exterior? Estas preguntas deben, también, responderse, por decirlo con buenas palabras; de lo contrario, se da gato por liebre a los ciudadanos. Lamentablemente, no puedo encontrar ninguna respuesta a estas preguntas.

Por último, intentemos asimismo evitar exageraciones, señorías, ya que el tono didáctico que se emplea a veces me hace sentir náuseas. De hecho, todo el asunto me produce escalofríos. Una Europa sin tabaco. Qué elocuencia. Qué puritanismo Hay que castigar a los pecadores. Evitemos la excesiva estigmatización del 30 % de la población que fuma. No nos convirtamos en «ayatolás anti-tabaco», como me suplicó una vez un Ministro socialista en Francia. Procuremos no caer en lo que pasa en Estados Unidos.

En California hay personas que quieren prohibir a partir de 2009 que la gente fume en su propia casa. ¡Imagínense! ¿Cómo van a hacerlo? ¿Con comandos e informantes? ¿Con detectores de tabaco obligatorios en cada hogar? ¿Es éste el ejemplo que queremos seguir? ¿Vamos a imitarles? ¿Vamos a prohibir la lectura de Simenon porque el inspector Maigret, con su pipa, es un mal ejemplo para los jóvenes?

Seamos razonables. En muchos países europeos —por ejemplo, Italia, Francia, los países escandinavos y también mi propio país— el consumo de tabaco se erradicó de las fábricas y de los restaurantes hace tiempo; una buena iniciativa, sin duda. No necesitaron a Europa para ello. ¡Viva la libertad! Demos a esos restaurantes unos gerentes que quieran disponer de una pequeña zona para los clientes que ocasionalmente deseen disfrutar de un buen puro después de un café o una copa. Pero, ¿quién sabe?, tal vez el café también se prohíba y desaparezca de la Europa del futuro, puesto que la cafeína es adictiva. Quizá sería mejor que la Comisión pusiera a la gente a régimen de pan y agua.

 
  
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  Eija-Riitta Korhola (PPE-DE). - (FI) Señor Presidente, además de la exposición de los fumadores a los peligros del consumo de tabaco, hay millones de europeos afectados indirectamente. La creación de una Europa sin humo y la prevención del tabaquismo pasivo son dos de las tareas cruciales de la política ambiental y de salud pública de la Unión. Los Estados miembros se han comprometido también a alcanzar esta meta a través del derecho internacional, puesto que, salvo Italia y la República Checa, todos los Estados miembros de la Unión han reconocido como un derecho fundamental la protección a los ciudadanos del humo del tabaco en el Convenio marco de la OMS. Este derecho debe estar protegido eficazmente.

De las opciones presentadas por la Comisión, no creo viable la adhesión al statu quo. Los acuerdos voluntarios no han sido eficaces para proteger a las personas del humo del tabaco. También quisiera agradecer al ponente por defender los recursos jurídicos obligatorios como la manera más eficaz de combatir el problema.

Hemos de proteger a dos grupos en particular: los niños y los jóvenes, por un lado, y los trabajadores, por otro. Sin embargo, no podemos adoptar cualquier reglamento. Tenemos que permanecer dentro de los límites de racionalidad, como corresponde a las competencias que nos confiere la UE. Apoyar una prohibición de la venta de los productos del tabaco a los menores de 18 años, aplicada en todo el conjunto de la UE, es muy diferente de restringir el consumo de tabaco en los vehículos privados en presencia de menores. En tal caso, yo apelaría más bien a la conciencia y la discreción de los padres. No obligue a su niño a que respire aire letal. Los legisladores deben ser cuidadosos en relación con el cumplimiento de unas leyes que es prácticamente imposible vigilar.

Es asimismo necesario destacar la importancia del trabajo preventivo y de diversas campañas. Para proteger a los trabajadores, sin embargo, es totalmente esencial que se implante una prohibición integral del consumo del tabaco en todos los Estados miembros.

También deseo plantear la cuestión de la responsabilidad del fabricante. La Directiva sobre los productos del tabaco debe modificarse de forma que incluya la responsabilidad del fabricante en los casos en que se financien gastos sanitarios a causa del consumo de tabaco. El consumo de tabaco no atañe sólo a los fumadores, porque los cientos de miles de millones de euros de gastos en los que incurre la sociedad como resultado del consumo de tabaco corren a cargo de la mayoría que no fuma. Hacer que las personas se sientan culpables no beneficia a nadie y es, por otro lado, una mala política, pero es necesario presentar los hechos. El consumo de tabaco cuesta demasiado: cuesta vidas.

 
  
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  Gyula Hegyi (PSE). – Señor Presidente, como ya se ha mencionado antes, cada año mueren 65 000 personas en Europa por enfermedades relacionadas con el tabaco. El número de víctimas del tabaquismo pasivo es también trágicamente alto, alrededor de 80 000 ciudadanos europeos mueren anualmente debido al mal hábito ajeno. Por esta razón, debería acogerse con satisfacción una prohibición generalizada de fumar en lugares públicos y de trabajo.

Nuestra larga lucha contra el tabaco no ha sido en vano. Hace diez o veinte años era normal que la gente fumara en casi todos los sitios: durante reuniones y, en algunos países, incluso en los autobuses. Ahora constituye casi una agresión el simple hecho de encender un cigarro en actos sociales. El éxito de las campañas antitabaquismo nos demuestra que multinacionales como las tabacaleras no son invencibles. Si nos fijamos objetivos claros para el medio ambiente y la salud y, además, podemos movilizar a la sociedad, las ONG y los políticos —no nos olvidemos tampoco de los buenos abogados—, podremos lograr dichos objetivos, paso a paso. Este informe va en la dirección adecuada. Por supuesto, deberíamos mencionar que estamos luchando contra el hábito de fumar, no contra los fumadores.

 
  
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  Marios Matsakis (ALDE). – Señor Presidente, esta propuesta de Resolución es equilibrada, precisa y exhaustiva, y el ponente, el señor Florenz, merece nuestra más sincera enhorabuena por su trabajo.

La única crítica que tengo sobre esta resolución es que ha llegado demasiado tarde. Las pruebas científicas que la sustentan y la indiscutible necesidad de las opciones políticas contenidas en este documento han sido manifiestas para todos durante muchos años. Desgraciadamente, el retraso en conseguir avances significativos hacia la consecución de una Europa sin humo de tabaco habrá provocado cientos de miles de muertes en la UE por causas evitables.

¿A quién hay que culpabilizar por este enorme sacrificio de vidas humanas? Mencionaré sólo dos de las principales partes culpables para que la vergüenza recaiga en las mismas, aunque no de un modo lo suficientemente drástico.

En primer lugar, la industria tabacalera. Ha gastado millones de euros en campañas de mentiras y desinformación. Ha manipulado a los medios de comunicación, a los políticos e incluso a los científicos con el fin de ganar más tiempo, y ha hecho todo esto pura y llanamente por interés económico, a sabiendas de que miles de vidas estaban en juego.

En segundo lugar, los gobiernos y algunos partidos políticos de muchos Estados miembros de la UE. Se han rendido al poder e influencia de los magnates del tabaco y han seguido privando a sus ciudadanos de medidas efectivas para protegerles contra la plaga del tabaco. Se han llegado a suprimir, incluso, medidas sencillas como aumentar los impuestos sobre el tabaco y facilitar el acceso al tratamiento de los adictos al tabaco.

Respaldo una votación con un resultado aplastante a favor de esta resolución y les insto a no olvidar el despreciable comportamiento de aquellos que conscientemente causaron la trágica pérdida de tantas vidas a causa de enfermedades asociadas al tabaco.

 
  
  

PRESIDE: MARIO MAURO
Vicepresidente

 
  
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  Carl Schlyter (Verts/ALE). - (SV) Sñor, Karl-Heinz, mis felicitaciones en su 60 cumpleaños. Me complace ver que sigue tan lleno de vida como cuando era joven. El mejor regalo que le podría hacer el Grupo de PPE-DE es permitir que retire los puntos débiles del informe que ha presentado. Creo que es importante que en él se mencionen los aditivos. Llevamos mucho tiempo pidiendo una legislación sobre el asunto. Los aditivos perjudiciales deben desaparecer, y es un escándalo que la información sea tan escasa. Ahora esperamos, por tanto, que haya una propuesta rápida de la Comisión para eliminar estos aditivos terribles que hacen los cigarrillos aun peores.

Todos tenemos un derecho natural a evitar el consumo de tabaco en nuestros lugares de trabajo, al igual que los niños tienen lo tienen en sus guarderías. El Parlamento hace muy bien en instar a los Estados miembros a que aborden este problema. Si lleva usted a un niño a la escalera que tenemos a la salida del restaurante, seguirá oliendo a humo la media hora siguiente. También quiero mencionar un aspecto que se ha planteado en el debate. Cualquier política sobre el tabaco digna de crédito debe incluir la supresión escalonada de todas las subvenciones, y debemos asegurarnos de que nuestras empresas no menoscaben esta labor con una intensa comercialización en los países en desarrollo. Gracias.

 
  
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  Bogusław Sonik (PPE-DE). - (PL) Señor Presidente, como muestran las estadísticas, en torno al 30 % de la población sigue fumando a diario. Estoy de acuerdo de manera incondicional con que se proteja a los no fumadores de las consecuencias perjudiciales de inhalar humo de nicotina. Ahora bien, no puedo estar de acuerdo con los métodos jacobinos que propone la resolución. No podemos formular una política represiva para los fumadores que incluya la restricción de sus libertades civiles.

Creo que debemos hacer hincapié en una educación pública amplia y reglamentar el precio de venta con el aumento de los impuestos, un arma eficaz en la lucha contra la adicción al tabaco, como han demostrado algunos estudios científicos. El punto en el que se propone una prohibición del consumo de tabaco en los lugares de trabajo es indiscutible. Sin embargo, pienso que debería ampliarse e incluir la condición de que se garantice que cada entidad debe facilitar a los fumadores un lugar cercano en el que puedan fumar sin dañar a otros. En el contexto actual, este espacio no debe ser una mera manifestación artificial e inútil de promoción de la salud, sino una acción eficaz.

En el tiempo del que dispongo, quisiera referirme a otro problema, consecuencia de la política contra la nicotina seguida por varios gobiernos: el ascenso del contrabando de productos del tabaco falsificados, cuyo atractivo principal es ser más baratos que el producto original. Esto es en la actualidad una de las fuentes más lucrativas de ingresos para los contrabandistas.

Les ruego que tengan presente que estos productos se venden en nuestras tiendas a nuestros ciudadanos. Los que aceptan la venta de este producto no vacilarán en vendérselo a los menores de edad. Por consiguiente, al elaborar una política contra la nicotina, debemos examinar el problema desde diversos ángulos para garantizar que la realidad legal que establecemos ayuda de manera eficaz a resolver los problemas ligados al uso de productos con nicotina.

 
  
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  Karin Scheele (PSE). - (DE) Señor Presidente, quisiera agregar mi enhorabuena a nuestro ponente. Mi principal preocupación se refiere a la protección de los trabajadores. Me uno a todos los diputados que desean que los Estados miembros respondan con rapidez, y eso es lo que estamos haciendo con esta resolución. Los resultados hasta la fecha indican que ha funcionado en algunos Estados miembros, aunque no en el mío.

Por lo que respecta a la protección de los trabajadores, la cuestión es: ¿qué medidas puede adoptar la Comisión Europea para evitar que se cree una situación en la que haya ciudadanos de primera clase y ciudadanos de segunda clase? ¿Cómo han reaccionado los Estados miembros a este debate hasta el momento? ¿Son partidarios de seguir adelante con la protección de los trabajadores a escala europea y de adoptar medidas y acciones como la prohibición del consumo de tabaco en restaurantes, cafés y bares? La mayoría abordamos el asunto a partir de nuestra propia situación, pero a menudo olvidamos que deberíamos pensar en los trabajadores que tienen que trabajar en tales condiciones.