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Procedimiento : 2007/0244(CNS)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0501/2007

Textos presentados :

A6-0501/2007

Debates :

PV 12/12/2007 - 21
CRE 12/12/2007 - 21

Votaciones :

PV 13/12/2007 - 6.5
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0619

Acta literal de los debates
Miércoles 12 de diciembre de 2007 - Estrasburgo Edición DO

21. Fecha de introducción de la identificación electrónica de ovinos y caprinos (debate)
Acta
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  Presidente. ― El siguiente punto es el informe (A6-0501/2007) del señor Graefe zu Baringdorf, en nombre de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, sobre la propuesta de Reglamento del Consejo por el que se modifica el Reglamento (CE) nº 21/2004 en lo que se refiere a la fecha de introducción de la identificación electrónica de ovinos y caprinos (COM(2007)0710 – C6-0448/2007 – 2007/0244(CNS)).

 
  
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  Markos Kyprianou, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, como todos sabemos, la trazabilidad es un elemento clave para garantizar unas normas estrictas en la salud animal y la seguridad de los alimentos.

Hemos tenido experiencias recientes con ciertas enfermedades en la Unión Europea, como es el caso de la fiebre aftosa y la fiebre catarral ovina, que una vez más han mostrado la importancia de disponer de sistemas de identificación eficientes. La identificación individual no puede funcionar adecuadamente sin la identificación electrónica.

Se ha pedido a la Comisión que confirme o enmiende, en su informe, la fecha de aplicación de la identificación electrónica, no que cuestione los principios del reglamento. Por eso es un informe técnico sobre los diversos métodos y tecnologías que intervienen.

El informe de la Comisión sólo se centra en la mejor forma de aplicar la identificación electrónica. No obstante, para poder producir un informe, necesitábamos datos e información de los Estados miembros, y en particular de aquéllos que ya están trabajando en el sistema. Los estudios y ensayos necesarios para la preparación del informe duraron mucho más de lo previsto originalmente, lo que explica el retraso del informe.

Valoramos y agradecemos enormemente al Parlamento que haya accedido a dar a este asunto el tratamiento de urgente. Esto evitará que se produzca una situación de incertidumbre jurídica en enero de 2008.

El informe llega a la conclusión de que se cumplen las condiciones técnicas para la identificación electrónica de ovinos y caprinos, pero que los Estados miembros necesitan un plazo razonable para preparar la aplicación de la identificación electrónica.

Estamos de acuerdo con, y aceptamos, la posición del Parlamento de tener una fecha fija para la introducción del sistema. Por otra parte, no podemos aceptar las demás enmiendas propuestas, que cuestionarían los principios mismos del reglamento, ya que ahora la cuestión es cuál debe ser la fecha de aplicación.

Una vez más, deseo dar las gracias al ponente por el diligente trabajo realizado y al Parlamento por acceder a tratar este asunto como urgente.

 
  
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  Friedrich-Wilhelm Graefe zu Baringdorf, ponente. (DE) Señor Presidente, Comisario Kyprianou, hemos cumplido con la solicitud para manejar este asunto rápidamente. Estamos tratando aquí algo urgente, que es precisamente por lo que todavía estamos aquí a esta hora tan avanzada.

La cuestión es, por supuesto, cómo ha surgido esta situación urgente. Usted ya ha dicho algo sobre esto. He examinado la documentación y me he encontrado precisamente con el reglamento que deseamos modificar hoy. Data del 17 de diciembre de 2003. El reglamento prescribe que, con efecto a partir del 1 de enero de 2008, «la identificación electrónica según las directrices mencionadas en el apartado 1 [...] será obligatoria para todos los animales». Hay un par de cláusulas de exención, que omitiré, y a continuación dice: «La Comisión presentará al Consejo antes del 30 de junio de 2006 un informe sobre la experiencia adquirida en la implantación de la identificación electrónica, acompañado de las propuestas adecuadas, sobre las que el Consejo deberá pronunciarse por mayoría cualificada».

En resumen, el asunto viene de lejos. Obviamente, nunca se presentó el informe de la Comisión al Consejo ni hubo respuesta de éste. ¿Está señalando hacia algo? Si hubiera presentado el informe, tanto mejor, pero no hubo ninguna respuesta de los Estados miembros. Y a continuación entramos en este lío para comprobar que el plazo no se puede cumplir. Hasta ahora, mal, pero a continuación usted propuso que, en vez de fijar una nueva fecha límite, deberíamos fijar la fecha por el procedimiento de comitología. En otras palabras, la definición de la fecha límite sería su decisión. Por tanto nos hemos tomado todas estas molestias para nada, y la comisión ha decidido que las disposiciones sobre la identificación electrónica obligatoria deben entrar en vigor el 31 de diciembre de 2009 y ser aplicables desde el 1 de enero de 2010, dos años después de lo prescrito en el reglamento original. Sea como sea, lo importante es que tenemos una fecha. La comisión también ha dicho que hay que presentar un informe sobre el particular.

El problema de su propuesta, por supuesto, es que usted está desplazando cada vez más decisiones a la esfera de la comitología, como ya hizo con el antiguo reglamento de 17 de diciembre de 2003, en el cual las disposiciones y medidas de aplicación relativas al régimen de identificación electrónica se delegaron en la Comisión mediante el procedimiento de comitología. En aquel momento había que enviar también un informe al Consejo, pero no al Parlamento. Como resultado de esta práctica de someterlo todo a la comitología, el Parlamento queda despojado de sus derechos de decisión y de sus competencias de escrutinio, y así sólo descubrimos con retraso que no hemos cumplido nuestras obligaciones.

Si usted no hubiera venido con estas enmiendas ahora y no hubiera solicitado el tratamiento urgente porque le están presionando para cumplir el plazo, habríamos pensado que todo era correcto. Pero las cosas no son correctas. Esto debe servirnos de advertencia en el Parlamento para no para delegar demasiado en la Comisión y seguir ejerciendo nuestras competencias de escrutinio.

Ahora ha habido un par de enmiendas. Ha dicho que no podía aceptarlas. La comisión estipuló que las normas debían ser vinculantes. Eso, de hecho, también se establece en el reglamento base, que, como todos sabemos, no se ha rechazado, sino sólo modificado. Ahora hay enmiendas presentadas por usted, señor Stevenson, una de ellas junto con la señora McGuinness, en las que se propone que el sistema sea voluntario. Bien, si lo hacemos voluntario, quizá también podríamos olvidarnos de todo el asunto. ¿Que quedaría por prescribir? Podríamos aceptar que de noche todos los gatos son pardos. Por consiguiente, creo que debemos atenernos a las reglas obligatorias y que estas reglas obligatorias deben incluir una fecha y un informe al Parlamento Europeo.

Será una lección para nosotros que este informe nos haya hecho ir dando tumbos más o menos al azar por este proceder verdaderamente extraño de la Comisión y del Consejo.

Espero, señor Kyprianou, no ser excesivamente áspero en mi crítica, pero puede imaginar que, al redactar el informe y prepararme para la sesión de esta noche y al consultar la documentación pertinente, tuve que frotarme los ojos cuando vi todas las cosas que pueden suceder en nuestras instituciones europeas. El Parlamento, la Comisión —y nosotros como personas también, en lo que a mí respecta— estamos todos sin duda interesados en que esta clase de cosas no vuelvan a ocurrir y no se conviertan en costumbre.

 
  
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  Struan Stevenson, en nombre del Grupo del PPE-DE. – Señor Presidente, permítame empezar por responder a una pregunta que me ha planteado el señor Graefe zu Baringdorf. Preguntaba por qué mis enmiendas persiguen el objetivo de hacer voluntario este sistema. Puedo decirle al señor Graefe zu Baringdorf muy rápidamente por qué quiero hacerlo voluntario.

La semana pasada, en mi circunscripción en Escocia, las ovejas de reposición —para las personas de esta Cámara que no estén familiarizadas con los temas agrícolas (y no hay muchas personas en la Cámara), me refiero a ovejas hembra viejas— se estaban vendiendo a 2 libras por cabeza. Hace un año se vendían a 60 libras por cabeza; este año, a 2 libras por cabeza. Y yo pregunto al ponente: ¿cómo podemos esperar que un agricultor que sólo obtiene dos libras por cabeza por sus ovejas instale microchips y compre costosos escáneres y lectores que cumplan con un sistema obligatorio de identificación electrónica? Éste es el problema económico.

La propuesta original de la Comisión era perfectamente correcta al buscar la consulta con las partes interesadas y un análisis de las consecuencias económicas en los costes-beneficios. No he visto todas las cifras. Desconozco cuál sería la intención para los productores de ganado ovino de mi circunscripción. Tengo que recordar a los diputados de esta Cámara que el Reino Unido tiene, con gran diferencia, la mayor cabaña ovina de toda Europa. Dada la actual situación económica, las consecuencias de esto serían catastróficas. En la práctica significaría —si esto se hace obligatorio y nos regimos por las fechas fijadas por la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural en su voto de la noche del pasado lunes, y establecemos el 31 de diciembre de 2009 como fecha de introducción obligatoria— que todo un grupo de productores de ganado ovino en el Reino Unido tendrían que echar el cierre y se quedarían sin negocio. Las zonas de montaña y las colinas, que durante siglos han sido cuidadas por los productores de ganado ovino y donde las ovejas han pastado, se asilvestrarán y entonces la gente se dará cuenta del daño que se ha causado.

Mientras infligimos este daño a una cabaña que ya cuenta con la mejor trazabilidad de Europa —en estos momentos tenemos una trazabilidad absolutamente garantizada en el Reino Unido y los productores de ganado ovino no pueden comprender por qué queremos imponer un nuevo sistema de identificación electrónica cuando ya disponen de una trazabilidad de alta calidad—, importamos carne de ovino a la UE desde fuera, desde países que no respetan nuestros niveles de higiene y bienestar ni las estrictas normativas que aplicamos a nuestros productores de ganado ovino.

Tengamos, por tanto, un poco de sensibilidad. Espero que, cuando mañana vengamos a votar, los señores diputados entiendan la razón por la que pedimos que el sistema sea voluntario y que no se fije aún una fecha obligatoria para la introducción de la identificación electrónica.

 
  
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  Rosa Miguélez Ramos, en nombre del Grupo PSE. – Señor Presidente, yo, que escucho con atención al Sr. Stevenson siempre que le oigo hablar, y le oigo desde hace muchos años, me extraño de este discurso, porque es un discurso que tendría que haber pronunciado en el año 2003, pero no en el año 2007 y a punto de cumplirse el 2008.

Yo creo que el Sr. Graefe zu Baringdorf lo ha dicho muy bien: éste es un Reglamento del 2004, lo debatimos en el Parlamento en 2003, y en ese Reglamento de 2004 se fija la fecha de entrada en vigor del sistema de identificación electrónica para el ovino y caprino el 1 de enero de 2008.

Entonces, señor Stevenson −no me cabe la menor duda de que en su circunscripción hay ovejas, en la mía también, ¿sabe usted?−, realmente, los cinco Estados miembros que concentran un mayor número de ganado ovino y caprino son, además del suyo, el mío, Francia, Italia y Grecia. Pues bien, estos cuatro Estados miembros ya han hecho ese trabajo, que a usted parece que le repugna tanto, de convencer a sus agricultores y de marcar el ganado ovino y caprino, porque se nos había dicho que ese Reglamento decía que, a partir del 1 de enero de 2008, sería obligatorio el marcado electrónico.

Entonces, mire, yo, en fin, como diputada a este Parlamento puedo entenderlo todo. Puedo entender incluso que haya Estados miembros –como el suyo, por lo que le acabo de escuchar a usted mismo– que no hayan hecho sus deberes, y en ese sentido, voluntariamente, he propuesto una fecha –que, además, la Comisión de Agricultura ha aceptado– que prorroga un poco ese plazo, pero, claro, si al ganadero le pagan dos libras en su circunscripción, en el mío le pagan una, ¿entiende?

En este momento, con los problemas que tenemos en Europa de enfermedades animales, yo creo que un sistema como éste es justamente una garantía y una forma de poner en valor lo que nuestros ganaderos están produciendo. Es decir, un sistema de marcado que permita que nosotros, de cualquier animal que transite en territorio comunitario, sepamos de dónde proviene y sepamos que está en buena salud, es una garantía para el consumidor, y eso es bueno para el ganadero, porque esa carne la va a poder cobrar más cara.

Si es que como no va a poder cobrar la carne más cara es como estamos ahora mismo, con la lengua azul, y la fiebre aftosa, y con el mosquito chikungunya. Si es que ya no nos queda nada más que esperar. Así que, por favor, pongámonos a trabajar, seamos coherentes, miremos y leamos el Reglamento que el señor ponente, el Sr. Graefe zu Baringdorf, ha mencionado –que vuelvo a repetir, es un Reglamento del año 2004–, leámoslo con atención, veamos que, además, existen en él unas excepciones, pero no empecemos a hacer aquí cada uno de nosotros de nuestra capa un sayo, porque esto no puede ser voluntario. No puede ser voluntario, porque ya hemos dicho nosotros, la Comisión y el Consejo que era obligatorio.

O sea, que yo no puedo darle a una moviola y retrotraer el tiempo a tres años atrás y decirle a mis ganaderos que todo el esfuerzo que llevan hecho hasta el día de hoy es un esfuerzo completamente inútil porque los británicos se han olvidado de pedirles a sus ganaderos que hacieran lo mismo, ¿entiende?

Así que lo que yo le pido a usted es que se lea con atención mi enmienda. Desde luego, a lo que se va a negar rotundamente mi grupo es a cuestionar la obligatoriedad del sistema, porque ello introduciría unas discriminaciones insoportables entre los Estados miembros y dentro de la propia Unión Europea, aunque, claro, tampoco me extrañaría –y no me refiero a usted, Sr. Stevenson– que quien rechaza con el desparpajo que algunos han rechazado en esta Cámara hoy la Carta de los Derechos Fundamentales, rechace con el mismo o con más desparpajo todavía el marcado del ganado ovino y caprino.

Así que a lo que estamos: yo creo que tenemos un Reglamento, tenemos la Comisión que nos ha hecho una propuesta razonable, nosotros le hemos hecho también una propuesta también razonable a la Comisión, y tratemos de cerrar mañana este asunto sin grandes daños ni para unos ni para otros.

 
  
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  Neil Parish (PPE-DE). - Señor Presidente, hago uso de la palabra para apoyar enérgicamente lo que el señor Stevenson acaba de decir y también lo que la Comisión intenta hacer. Creo que debemos darnos cuenta de la escala de producción de ganado ovino y del número de animales de los que estamos hablando. Hablamos de 25 millones de ovejas en el Reino Unido, 8,5 millones en Francia, 3 millones en Irlanda y cifras significativas en España y en otros países. El sistema tiene que ser correcto. Si vamos a introducir un sistema electrónico, tiene que ser práctico y rentable, y los agricultores tienen que poder usarlo de forma práctica. Como ha dicho muy bien el señor Stevenson, la oveja es un animal que no tiene un valor enorme, razón por la cual todo esto no lo van a hacer los veterinarios. Gran parte de esto correrá a cargo de los agricultores, y cuando vengan a leer estas etiquetas, habrá que hacerlo prácticamente en la ladera de una montaña en condiciones húmedas, y todo eso.

He visto muchos de estos sistemas electrónicos funcionando en habitaciones de hotel al pasar la gente por los diferentes umbrales, y dicen que no existe contradicción entre las diferentes etiquetas. También queremos un sistema en el que —cuando un camión cargado de ovejas llegue a un mercado, en circunstancias idóneas— se pueda comprobar electrónicamente cada una de las ovejas que van en este camión. Éste es el sistema ideal. Lo que yo les digo con toda claridad es que no tiene sentido seguir adelante con el etiquetado electrónico en tanto no tengamos un sistema práctico, rentable y listo para su uso. Por tanto, creo que tiene toda la razón cuando dice «Volvamos a finales de 2009 y veamos dónde estamos». Como ha dicho muy bien el señor Stevenson, utilicemos esto como un sistema voluntario cuando los Estados miembros estén preparados, cuando haya mucho movimiento de ganado ovino y cuando tengamos un sistema que funcione. Por favor, no lo introduzcamos precipitadamente, antes de estar preparados.

 
  
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  James Nicholson (PPE-DE). - Señor Presidente, una vez más estamos aquí para debatir sobre el etiquetado de las ovejas. Todo lo que puedo decir es que es una verdadera pena que la Comisión no nos escuchara hace mucho tiempo, en los primeros días en que cuestionamos lo que entonces proponían y les aconsejamos. Le diría a la señora Miguélez Ramos: sí, hicimos estos discursos hace tiempo, en el comienzo, cuando se debatía el etiquetado de las ovejas. Pero lamentablemente lo que dijimos no fue escuchado, incluso cuando dijimos que sería inviable.

De modo que sí les avisamos y ustedes no quisieron escuchar. La realidad es que los productores de ganado ovino nunca podrían permitirse el coste del etiquetado electrónico porque están recibiendo menos ahora por sus corderos de lo que recibían hace 20 años. Cíteme cualquier otra parte de cualquier otro negocio de cualquier otro sector a la que se pida realizar un gasto tremendo y recibir menos por lo que produce que hace 20 años. Sé por experiencia personal que éste es el caso.

El sistema que tenemos ahora es suficiente. Por tanto, aparquemos este asunto para un futuro lejano. Puedo aceptar lo de volver a considerarlo en 2009. Quizá, durante este tiempo, la tecnología de etiquetado electrónico —que actualmente es excesivamente cara— pueda, como muchas otras áreas de la tecnología, hacerse asequible con una combinación de costes más bajos y mejor rentabilidad para el productor de ganado ovino. Entonces podríamos volver a analizar todo esto.

El gran desafío de la producción de ganado ovino es alcanzar la rentabilidad; cuando esto suceda, podremos avanzar con confianza. Debo decir que he seguido con gran interés el intercambio de opiniones sobre ovejas entre la señora Miguélez Ramos y el señor Stevenson, porque sus intercambios de opiniones suelen ser sobre pesca, algo totalmente diferente. Probablemente es aún más argumentativo que el tema de las ovejas que hoy les ocupa.

Pero, para los productores de ganado ovino, recibir una recompensa tan escasa por su duro trabajo, como ha descrito el señor Parish, hace que esta labor sea muy difícil. Hay miles de ovejas en las montañas durante todo el verano. Prueben a cogerlas; prueben a etiquetarlas; prueben a seguirlas. Tengo que decirle al Comisario: me gustaría que enviara a esas zonas a algunos de sus funcionarios, esos que elaboran algunos de esos planes, para que vean lo que tienen que aguantar los productores de ganado ovino, aquello por lo que tienen que pasar. Quizá entonces entendería cómo nos sentimos y por qué expresamos estas opiniones.

Sí, hagámoslo de forma voluntaria. Hagámoslo cuando estemos preparados. Movámonos a un ritmo adecuado y asumámoslo a una velocidad que nos podamos permitir.

 
  
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  Markos Kyprianou, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, seré muy breve, puesto que es tarde. Quisiera recordar a sus Señorías que lo que hoy estamos debatiendo es la fecha de introducción del sistema. Se tomó, correctamente, la decisión de implantar el sistema, pero la fecha se dejó abierta o, mejor dicho, se fijó una fecha que, según se decidió, deberíamos modificar o confirmar más adelante.

Los datos de una serie de Estados miembros indicaron dos cosas. En primer lugar, que la implantación era viable, tanto técnica como económicamente —según se afirma en el informe—, y también que los Estados miembros necesitaban más tiempo para introducir el sistema, lo que quiere decir que se necesitaba una fecha más realista.

La verdad es que la Comisión sí propuso fijar esta fecha para más adelante. Puedo asegurarles que no ha habido intención de soslayar al Parlamento, y es por eso precisamente que elegimos esta forma de proceder, tener este debate y no insertar un artículo en el reglamento que nos habría permitido tomar una decisión contando únicamente con el Consejo.

Por parte de la Comisión nunca ha existido la intención de no incluir o no implicar al Parlamento en estas decisiones. El establecimiento de una fecha se consideró una cuestión técnica. Dado que el principio ya había sido adoptado, pensamos que esta cuestión técnica se podría adoptar mediante comitología y, para repetir lo que dije anteriormente, no tenemos ningún problema en aceptar la enmienda que fija una fecha específica, lo que en mi opinión ofrece a los Estados miembros tiempo suficiente —dos años— para prepararse.

Sin embargo, seríamos reacios a aceptar sistemas voluntarios, dado que el reglamento tiene que ver con la trazabilidad, y la trazabilidad tiene que ser efectiva y aplicarse por igual en los Estados miembros. También es un reflejo específico de la situación de la salud animal en la Unión Europea. Se puede mirar el coste directo del sistema en el momento en que aparece, pero, si se toman los beneficios a más largo plazo de los ahorros generados por la reducción de pérdidas y de enfermedades de los animales, creemos que llegará un momento en que será beneficioso desde el punto de vista económico.

No obstante, estamos preparados para aceptar la enmienda por el Parlamento, que creemos que también será adoptada por el Consejo la semana próxima.

 
  
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  Presidente. ― El señor Graefe zu Baringdorf tiene la palabra por una cuestión de orden.

 
  
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  Friedrich-Wilhelm Graefe zu Baringdorf, ponente. (DE) Permítame plantear al Comisario una pregunta más. Comisario Kyprianou, he presentado una enmienda con determinadas excepciones que no están pensadas para aplicarse de forma voluntaria y, de hecho, el instrumento original también permite una variación, una actualización, si se hace de conformidad con el artículo 9(4). En determinadas circunstancias —y éstas no deben incluir acuerdos voluntarios que lo harían todo inútil— sería posible considerar algunas maneras en las cuales las inquietudes que mis compañeros Diputados han expresado aquí podrían cumplirse en la práctica. Esto se propone sólo como sugerencia, y quizá usted quiera hacer alguna reflexión sobre el particular.

 
  
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  Presidente. − Esto no ha sido una cuestión de orden, pero ¿desea el Comisario responder a la pregunta?

 
  
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  Markos Kyprianou, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, como ya he dicho, tenemos un problema para aceptar enmiendas que afecten a los principios y aspectos principales del reglamento.

Lo volveremos a considerar, pero es un motivo de preocupación.

 
  
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  Presidente. − Se cierra el debate.

La votación se celebrará el jueves 13 de diciembre de 2007.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Mairead McGuinness (PPE-DE), por escrito. No creo que se haya facilitado información suficiente acerca de la eficiencia y efectividad de la identificación electrónica para ovinos y caprinos. Además, creo que es necesaria una evaluación económica, especialmente un análisis de costes-beneficios de las consecuencias para los productores, antes de fijar una fecha para la introducción de la identificación electrónica.

No creo que exista ninguna justificación para fijar una fecha para la introducción de este proyecto hasta que se hayan evaluado sus consecuencias, especialmente en lo que se refiere a la trazabilidad y al control de enfermedades.

En Irlanda, el sector ovino se está colapsando; muchos agricultores abandonan el sector y, por tanto, la imposición de estas medidas y costes en este sector en estos momentos es inoportuna.

Si existe una justificación legítima para la identificación electrónica en este sector, los propietarios de ganado serán receptivos y procederán a introducirlo ellos mismos voluntariamente. Si se introduce este proyecto de identificación electrónica, debe hacerse como algo voluntario y no obligatorio.

Además, si se introduce la identificación electrónica, sólo debería ser aplicable a los animales nacidos a partir de una fecha determinada, y no al ganado existente.

 
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