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Textos presentados :

RC-B6-0081/2008

Debates :

PV 21/02/2008 - 9.2
CRE 21/02/2008 - 9.2

Votaciones :

PV 21/02/2008 - 10.2
CRE 21/02/2008 - 10.2

Textos aprobados :


Acta literal de los debates
Jueves 21 de febrero de 2008 - Estrasburgo Edición DO

9.2. Belarús
Acta
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  Presidente. – El siguiente punto es el debate sobre seis propuestas de resolución relativas a Timor Oriental(1).

 
  
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  Janusz Onyszkiewicz, autor. (PL) Señor Presidente, la mayoría de los prisioneros políticos aprehendidos en Belarús fueron liberados recientemente; de hecho, casi todos ellos lo fueron, con una sola excepción. Esto no significa que debemos confiar en que la situación esté yendo en la dirección adecuada en Belarús, pues ese mismo día se efectuaron redadas en las casas de una amplia serie de personas relacionadas con la oposición. Además, se despidió a un profesor de educación secundaria; como explicación, se le comunicó que puesto que era miembro del Partido Civil Unificado, de la oposición, no representaba una ideología en línea con la del Estado.

Existe una situación muy extraña en Belarús, donde prevalece el concepto de ideología de Estado y, por lo tanto, no sorprende que cuando los candidatos solicitan estudiar periodismo, derecho y relaciones internacionales, tengan que presentar una recomendación de las autoridades. Así es como funciona el proceso de selección, lo cual es totalmente inaceptable, aunque recibimos con total satisfacción y cierta cautela el paso que se ha dado.

Por lo que respecta a Belarús en sí, la cuestión que emerge inmediatamente es cuál puede ser la razón subyacente a tal acción. Podría parecer que a través de la misma, y al consentir la apertura de una delegación de la Comisión Europea en Minsk, el Presidente Lukashenko desea demostrar que no se siente irrevocablemente abocado a adoptar una política prorrusa con exclusión de cualquier otra. De hecho, se está tornando cada vez más difícil llevar a cabo tal política en Belarús, pues el país no desea llegar a ser totalmente absorbido por Rusia. En este caso, incluso el señor Lukashenko ha adoptado esa postura, pero los hechos hablan por sí solos.

Rusia está, simple y llanamente, apropiándose de Belarús. Gazprom acaba de concluir una nueva transacción, como resultado de la cual ahora posee un cuarto de las acciones de las compañías que controlan las rutas de tránsito de petróleo y gas a través de Belarús. La participación de Gazprom pronto se incrementará al 50 %; asimismo, parece que Rusia conseguirá persuadir a Belarús a que adopte el rublo como moneda nacional.

Como resultado de todo ello, la situación se está tornando cada vez más amenazadora. Es de todo punto necesario el apoyo a la acción independiente de Belarús y a la sociedad civil; ya se está proporcionando, pero debe incrementarse. En concreto, debe proporcionarse apoyo a las instituciones que acaban de establecerse en Belarús. Podría centrarme en las emisiones televisadas al país, que son un importante recurso para asegurar que la población local sepa realmente lo que está pasando. En mi opinión, deberíamos mantener a Belarús en el centro de nuestra atención, puesto que representa un problema para Europa en su conjunto. No podemos tolerar una situación en la que exista un país como Belarús, gobernado por un dictador, en el corazón mismo de Europa.

 
  
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  Jiří Maštálka, autor. − (CS) Señoras y señores, a pesar del tono considerablemente crítico de las aportaciones, me complace decir que contamos aquí con, al menos, dos aspectos positivos.

El primero es la inauguración de la delegación de la Comisión Europea en Minsk que, por lo que tengo entendido, ha recibido también la aprobación del Presidente de Belarús. Creo que la apertura de una delegación de la UE proporciona la base para un mayor desarrollo y la activación de las relaciones con la Unión Europea en ámbitos mutuamente beneficiosos como la energía, el transporte, las redes de tránsito e incluso la protección del medio ambiente.

El otro factor positivo que considero importante es la reunión de expertos mantenida en Bruselas el pasado mes de junio, que se concentró principalmente en cuestiones de suministro energético y en las negociaciones previstas de expertos sobre los corredores de transporte y el medio ambiente. Considero que este avance es extremadamente importante. No debemos olvidar que el propio Belarús todavía sigue luchando contra las extremadamente graves consecuencias del desastre de Chernóbil. Las tendencias actuales en las relaciones mutuas revelan que entre los círculos políticos de la Unión Europea se ha establecido cierta visión de Belarús, profundamente crítica y sesgada.

No necesitamos únicamente crítica, sino también cooperación. Ha llegado el momento de dar un paso positivo también por parte de Belarús, y creo que el régimen oficial belaruso debería ofrecer, al menos, una moratoria sobre la pena de muerte que pudiera permitirnos establecer nuevas negociaciones acerca de la pertenencia del país al Consejo de Europa. Por parte de la UE, en mi caso recibiría con satisfacción, por ejemplo, la relajación del sistema de visados, o el apoyo a los jóvenes especialistas con experiencia laboral de Belarús, proporcionándoles oportunidades para conocer de primera mano el funcionamiento de las instituciones europeas.

 
  
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  Józef Pinior, autor. − Señor Presidente, esta tarde quisiera, en primer lugar, mostrar mi satisfacción por el cariz positivo de las relaciones entre la UE y Belarús. Los últimos avances sobre los acuerdos para establecer la delegación de la Comisión Europea en Minsk representan un paso positivo hacia la renovación del diálogo entre la Unión Europea y Belarús.

Quisiéramos alentar a la Comisión a que hiciera uso de todo el potencial que supone la apertura de una delegación. Ha llegado el momento de que la comunidad internacional en su conjunto amplíe aún más el apoyo a la sociedad civil de Belarús y, en particular, que aumente la ayuda financiera a los medios de comunicación independientes, a las organizaciones no gubernamentales y a los estudiantes de Belarús que estudian fuera del país. La decisión de la Comisión de proporcionar ayuda financiera a la Universidad Europea de Humanidades de Vilna (Lituania) es muy acertada. La Comisión y el Consejo deberían considerar la posibilidad de prestar ayuda financiera al proyecto ya existente dirigido a la creación del canal de televisión independiente de Belarús Belsat.

En segundo lugar, el Parlamento Europeo pide a la Comisión y al Consejo que adopten ulteriores medidas para facilitar y liberalizar los procedimientos de visado para ciudadanos de Belarús. Pedimos a los Estados miembros del espacio de Schengen que apliquen todos los instrumentos disponibles (costes de visados nacionales) para facilitar el movimiento de ciudadanos de Belarús dentro del territorio de cada Estado miembro.

En tercer lugar, pedimos al régimen del Presidente Lukashenko, especialmente, que se dirija hacia la liberalización y la democratización, que libere a todos los presos de conciencia del país, que introduzca el Estado de Derecho y la libertad de las asociaciones de los medios de comunicación, y que proceda a la abolición de la pena de muerte.

Para concluir, quisiera expresar esta tarde nuestra solidaridad con la oposición democrática unida de Belarús y con el dirigente del movimiento democrático Alexander Milinkevich y con todos los ciudadanos de Belarús que aspiran a una sociedad abierta.

 
  
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  Adam Bielan, autor. – (PL) Gracias, señor Presidente. Las acciones llevadas a cabo por la dictadura del señor Lukashenko contra su propio pueblo en Belarús son ampliamente conocidas. Únicamente desde el comienzo de este año, tres manifestaciones pacíficas han sido brutalmente reprimidas. Las autoridades persiguen sistemáticamente a los activistas de la oposición. Se han introducido restricciones para la salida del país a los miembros del clero y a los profesores de formación religiosa. También se han introducido algunas disposiciones bastante chocantes; por ejemplo, todo aquél que desee estudiar derecho o periodismo debe recibir la aprobación de las autoridades. Contra este telón de fondo, la imposición de sanciones más estrictas a Belarús parece ser, desafortunadamente, la única respuesta posible a los acontecimientos recientes; sin embargo, no debemos olvidar que es tanto nuestra obligación moral como nuestro derecho crear y apoyar una sociedad civil en Belarús.

Una de las medidas inmediatas para ayudar a la oposición consiste en superar la censura de los medios de comunicación, y un buen ejemplo de ello es la iniciativa llevada a cabo por el servicio de televisión nacional polaco, que comenzó a emitir para Belarús el 10 de diciembre de 2007 a través del primer canal independiente, denominado Belsat. Desafortunadamente, como me ha manifestado hoy la señora Romaszewska, responsable de la realización de este proyecto, todavía no se ha recibido apoyo financiero alguno de la Unión Europea; ni siquiera existe una línea presupuestaria desde la que apoyar los derechos humanos y la democracia en Belarús.

Señoras y señores, quisiera recordarles que el elevado coste de los visados Schengen es otro de los principales problemas para el pueblo de Belarús. Si bien se restringe el acceso a la Unión Europea para los miembros del régimen del señor Lukashenko, debemos facilitarlo para las personas que no guarden relación con el régimen.

 
  
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  José Ribeiro e Castro, autor. Señor Presidente, en enero de este año, diez jóvenes activistas del Frente Popular de la Juventud de Belarús y Malady Front (Renacimiento de la Juventud) fueron detenidos tras reunirse con una delegación de la Unión de Juventudes Demócratas Europeas (DEMYC) en Minsk, y se vieron confrontados con su expulsión de la universidad.

Se trata, verdaderamente, de la última dictadura de Europa. Belarús mantiene todavía la pena de muerte, prisioneros políticos, detenciones arbitrarias, censura de los medios de comunicación, violencia y restricciones de acceso a Internet. Todos los europeos no deberían dar por sentada su propia libertad, y los jóvenes de Europa deberían seguir el ejemplo de DEMYC y mostrar solidaridad con sus vecinos, alzándose a favor de la democracia y los derechos humanos.

Belarús no puede ser socio de la UE mientras persista esta intolerable intimidación y las detenciones selectivas. Al leer la biografía oficial del Presidente Lukashenko en Internet, fui consciente de que se considera a sí mismo «singular por su profunda comprensión de los acontecimientos, intensa capacidad de trabajo, sentido del deber, realismo, equidad y fidelidad a los principios». ¿Por qué, en ese caso, el señor Lukashenko es incapaz de reconocer un hecho sumamente simple y claro: que los tiranos al estilo soviético pertenecen al pasado?

Por lo que respecta a los estudiantes, que son objeto de represión y a quienes se priva de su derecho fundamental a la educación, insto a nuestro Parlamento a que una su voz a la mía al parafrasear la canción: ¡Eh, Lukashenko, leave the kids alone (deja a los chicos en paz)!

 
  
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  Elisabeth Schroedter, autora. − (DE) Señor Presidente, Comisaria, señoras y señores, Belarús es y persiste como el «niño problemático» de nuestra Política de Vecindad. El dictador Lukashenko continúa asegurando que su país se distancie y se aísle sistemáticamente de sus vecinos, pisotea los derechos humanos y mantiene la pena de muerte. No es únicamente motivo de preocupación para nosotros, pues está afrontando la oposición en masa entre su propia población y cada vez son más los jóvenes que abandonan el país, que atraviesa una situación dramática.

Por consiguiente, la tarea de la Unión Europea es ayudar a Belarús a retomar el camino hacia la democracia. Desde mi perspectiva, esto no ocurrirá con el dictador Lukashenko y su aparato presidencial, sino únicamente con la oposición, la sociedad civil y la juventud, que podría formar la futura élite del país.

Así pues, apelo a los Estados miembros a que modifiquen su política de visados para estas personas y que les proporcionen la posibilidad de participar en intercambios con los jóvenes de la Unión Europea, la oportunidad de una educación democrática y de experimentar por sí mismos verdaderamente la democracia al visitar la Unión Europea. La política de visados no debe convertirse en un obstáculo insuperable que obstruya el paso a la democracia, algo sumamente importante.

Sin embargo, en las negociaciones con Lukashenko no deberían hacerse concesiones en materia de derechos humanos. El consenso en este punto se extiende a todos los grupos del Parlamento: deseamos la liberación de todos los prisioneros políticos, una moratoria sobre la pena de muerte, la libertad de los medios de comunicación y el respeto hacia todos los principios básicos de la democracia. Es el prerrequisito fundamental para las negociaciones. Sin concesiones. El factor decisivo es lo que ocurra en las próximas elecciones; espero realmente que el pueblo de Belarús pueda tomar las riendas de su propio destino.

 
  
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  Urszula Gacek, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (PL) Señor Presidente, el señor Alyaksandr Kazulin, el anterior candidato presidencial de Belarús, ha cumplido dos de los cinco años y medio de la pena de prisión que le fue impuesta por vandalismo. La esposa del señor Kazulin, Irina, lucha incansablemente por la libertad de su marido, a pesar de encontrarse gravemente enferma. El Presidente Lukashenko sugirió que el señor Kazulin podría ser liberado para permitirle acompañar a su esposa a Alemania, donde podría recibir tratamiento médico, y reaccionó con sorpresa cuando su oferta fue rechazada. Para la señora Kazulin, la aceptación hubiera significado la huida cobarde de su patria.

En mi opinión, si el Presidente Lukashenko realmente pretende mejorar su imagen, debería liberar al señor Kazulin de manera inmediata e incondicional. Esperemos que el señor y la señora Kazulin puedan disfrutar pronto de la buena salud y la libertad en su patria.

 
  
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  Ewa Tomaszewska, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, Belarús es un país vecino de la Unión Europea. Comparte con nosotros una difícil historia de dominación comunista, pero todavía no disfruta de la norma democrática ni del respeto por los derechos humanos. El régimen del Presidente Lukashenko reprime brutalmente cualquier intento de creación de una sociedad civil. Quisiera recodar a la Cámara que el señor Lukashenko quebrantó los procedimientos democráticos con el fin de prolongar su mandato. Se intimida a los periodistas, a los líderes de las organizaciones juveniles y de los sindicatos independientes. Se ha detenido a los miembros de la oposición política. Podría mencionar el caso Kazulin, al que la señora Gacek acaba de hacer referencia, así como la represión de las minorías nacionales, incluyendo la minoría nacional polaca. Últimamente, el régimen ha mostrado su preocupación por la independencia financiera de los pequeños empresarios, contra los que ha impuesto medidas represivas. Tal es el triste estado de cosas en Belarús.

Es deber moral de la Unión Europea proporcionar ayuda financiera e información a la totalidad de quienes luchan por defender los derechos humanos y las libertades democráticas en Belarús a través de medios de comunicación independientes, como la transmisión televisiva dirigida al país.

El establecimiento de una delegación de la Unión Europea en Minsk sería un buen modo de seguir la situación. Diez años después del desastre de Chernóbil participé legalmente en una manifestación en Minsk. Vi a las brigadas especiales antidisturbios (OMON), trasladadas desde Moscú para ocuparse de las personas evacuadas de la zona de peligro; vi charcos de sangre en las calles de Minsk. No debe permitirse que esto vuelva a ocurrir.

 
  
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  Kathy Sinnott, en nombre del Grupo IND/DEM. – Señor Presidente, tengo un sobrino adoptivo de Belarús, ahora adulto y considerado una maravillosa aportación a nuestra extensa familia; pero recuerdo cuál era su condición el primer verano en que llegó a casa de mi hermana, y es esa experiencia la que me permite, personalmente, entender las dificultades, especialmente de alguien discapacitado, criado en una institución y en un ambiente tan inestable.

Belarús necesita auxilio —no sólo para liberarse de la inestabilidad económica y política, sino auxilio para el pueblo—. El pueblo de Belarús está particularmente aislado, controlado por un régimen que continúa amenazando los valores democráticos y las libertades a las que tiene derecho.

Antes de Navidad, me reuní con dos representantes del país, quienes me informaron del problema actual de la defensa de la libertad religiosa: se prohíbe la actividad religiosa que no esté controlada por el Gobierno, y una persona puede recibir una multa, o afrontar una pena de prisión por su actividad religiosa no oficial, a pesar de que la autorización del Gobierno es extremadamente difícil de obtener.

 
  
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  Jerzy Buzek (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, quisiera respaldar las declaraciones efectuadas por los anteriores oradores; no obstante, quisiera también mencionar otra cuestión verdaderamente importante, cual es la de que no podemos abordar la política sobre Belarús con independencia de la Política Europea de Vecindad con la Europa Oriental en su conjunto. Hemos tendido a disculpar a la administración rusa una gran cantidad de prácticas contrarias a la democracia. No deberíamos olvidarlo. Sé que los sucesos acaecidos en Belarús no pueden compararse con lo que está ocurriendo actualmente en Rusia, pero podrían y pueden compararse perfectamente con lo que ocurrió en Chechenia. No podemos adoptar un curso de acción para Belarús y otro totalmente diferente para Rusia.

Llevar a cabo nuestra política oriental desde el punto de vista de la ampliación de la Unión Europea es otra cuestión de gran importancia. El destino de Ucrania se encuentra actualmente sobre la balanza, y si ésta se inclina finalmente hacia la democracia enriquecerá al conjunto de Europa. Si estamos preparados para abrir las puertas al pueblo de Ucrania, ello emitirá una señal al pueblo de Belarús y le mostrará que existe otra opción, que implica unas relaciones y unos vínculos más estrechos con la Unión Europea, y que en el futuro puede implicar también la pertenencia a la Unión, aunque tal cosa no pueda ser posible durante muchos años.

 
  
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  Presidente. – Señoras y señores, se me presenta una dificultad.

Habíamos calculado dos minutos para el procedimiento de solicitud incidental de uso de la palabra (catch-the-eye): esto es, dos oradores. Tengo ya ocho o nueve peticiones, y veo que se alzan más manos, lo que nos lleva a diez o más.

Así pues, o doy la palabra a los dos primeros, lo que para mí resulta sumamente sencillo, o puedo solicitarles que realicen una declaración de treinta segundos e intentamos dar cabida a todos.

(Se opta por la segunda solución)

 
  
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  Jacek Protasiewicz (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, como resultado de este debate, resulta obvio que el Parlamento reconoce el problema de Belarús y le otorga gran importancia. Quisiera dar las gracias a todos los que han hecho referencia a la situación relativa a los derechos humanos en Belarús, así como llamar la atención de la Cámara sobre el hecho de que deben celebrarse elecciones parlamentarias en Belarús en otoño de este año. Debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano, tanto como miembros de esta Cámara como representantes de las grandes familias políticas europeas, para apoyar a la oposición de Belarús en esta lucha legítima, aunque desigual, por un Belarús democrático.

 
  
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  Zita Pleštinská (PPE-DE). – (SK) Ha transcurrido algún tiempo desde que el señor Bernd Posselt y yo encendimos una vela en esta Cámara, a pesar de la prohibición por motivos de seguridad, para mostrar nuestra solidaridad con el pueblo de Belarús y en presencia de la Comisaria Ferrero-Waldner. ¿Cómo es Belarús actualmente? El último dictador europeo, Alexander Lukashenko, es popular en el país a pesar de la economía estrictamente controlada y de la intimidación practicada contra la oposición política. El Gobierno intensifica la represión, encarcela a los activistas de la oposición y controla los medios de comunicación del país, razón por la que, a menudo, el pueblo no sabe que el régimen de Lukashenko es inaceptable para la Unión Europea.

El Parlamento Europeo no puede sentirse satisfecho meramente con la concesión del Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia a Alexander Milinkevich. Este premio compromete al Parlamento Europeo a llevar a cabo un seguimiento detallado de la situación en Belarús.

 
  
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  Filip Kaczmarek (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, quisiera hacer referencia a un caso concreto. Guarda relación con Frank Wieczorek, un joven activista de la oposición que ha sido recientemente expulsado de la universidad. La razón oficial para su expulsión es que no había asistido a las clases, aunque la verdadera razón por la que estuvo ausente fue que había sido detenido. La expulsión de la universidad significa que la educación de la persona llega a un abrupto final y, además, que hay una gran posibilidad de ser reclutado por el ejército. Imagino que sólo aquellas personas que hayan experimentado personalmente lo que es vivir bajo una dictadura podrán comprender cómo puede resultar el servicio en el ejército del régimen para un miembro de la oposición: podría resultar muy peligroso para este joven. Creo que deberíamos hacer todo lo posible para ayudar a remediar la situación en Belarús.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE). – (CS) (El comienzo de la intervención resulta inaudible) […] en calidad de doctora en medicina, he visitado personalmente el epicentro de la zona afectada por la radiación. El personal médico y científico está siendo intimidado, e incluso encarcelado, por informar verazmente sobre el estado de salud de la población local. Se han confiscado los radiómetros, y la población está ingiriendo alimentos contaminados por radiactividad.

Dispongo únicamente de treinta segundos, así que para resumir: Lukashenko es un asesino y debe decirse bien claro. ¿Quién mejor para hacerlo, sino la Unión Europea?

 
  
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  Presidente. – Gracias, se ha recibido el mensaje.

 
  
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  Zbigniew Zaleski (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, una de las características de las dictaduras es que no hacen caso de nadie: podemos decir lo que queramos, que actuarán como les plazca. El único modo de contrarrestar una dictadura es por medio de la democracia. Quisiera decir a la Comisaria que, si yo estuviera en su lugar, no escatimaría esfuerzos para ayudar en el adiestramiento de la élite democrática pensante. Si no lo conseguimos en Belarús, aún podríamos hacerlo así en otros países. Alguien tiene que liderar el camino, y me inclinaría a confiar en dichas élites.

 
  
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  Marcin Libicki (UEN). – (PL) Señor Presidente, es vergonzoso que Belarús, un país situado en el corazón geográfico de Europa, sea objeto hoy de debate en el Consejo de Europa debido a su violación de los derechos humanos. Es vergonzoso que Belarús sea el único país europeo excluido del Consejo de Europa debido a su falta total de respeto por los derechos humanos fundamentales.

Por consiguiente, creo que el señor Bielan estaba muy en lo cierto al afirmar que es importante reforzar la sociedad civil en el país favoreciendo las retransmisiones desde Polonia dirigidas a esa sociedad.

 
  
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  Tunne Kelam (PPE-DE). – Señor Presidente, quisiera llamar la atención sobre la represión constante ejercida contra las juventudes demócratas de Belarús. A mediados de enero, algunos de ellos fueron encarcelados durante quince días, y a continuación expulsados de la universidad. Algunos nombres concretos son: Zmitser Zhaleznichenka, Anton Kalinouski y Franak Viachorka.

Invito a las universidades de la UE a ofrecer a estos jóvenes valerosos opciones alternativas para continuar sus estudios, facilitar la provisión de visados y añadir a la lista negra de la UE los nombres de los funcionarios de la universidad que han consentido en utilizarlos como meras herramientas de la opresión llevada a cabo por Lukashenko.

 
  
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  Christopher Beazley (PPE-DE). – Señor Presidente, entiendo que la Universidad Libre de Minsk se encuentre hoy en Vilna, Lituania. Me pregunto si el Comisario Figeľ podría considerar escribir una carta a los Ministros de Cultura y Educación del resto de 26 Estados miembros para sugerir que existan veintisiete universidades libres de Minsk. Por lo que respecta al Reino Unido, no cabe duda de que hay grandes universidades, como Oxford y Cambridge, pero yo recomendaría la de Bristol.

 
  
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  Bernd Posselt (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, hace veinte años, pronuncié discursos en las universidades clandestinas de la República Checa y Polonia. Es muy gratificante para mí escuchar hoy lo mucho que nuestros colegas de los Países Bálticos, Eslovaquia, la República Checa y Polonia apoyan a la oposición de Belarús. Quisiera expresarles mi sincero agradecimiento. Ustedes están haciendo algo importante para la UE —más que los que entablan negociaciones que únicamente refuerzan y apoyan a un régimen corrupto que debe ser abolido—. Estoy de acuerdo con el señor Buzek: Rusia tiene su responsabilidad en esto. Es una situación poscolonial y precolonial, y no deberíamos aceptarla por más tiempo.

 
  
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  Presidente. – Así concluye nuestro nuevo procedimiento de solicitud incidental de uso de la palabra.

Veo que han demostrado que es posible decir muchas cosas en un espacio limitado de tiempo, lo cual les agradezco.

Damos paso ahora a las reacciones de la Comisión.

 
  
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  Meglena Kuneva, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, recientemente la situación de Belarús ha evolucionado con rapidez. Desde mediados de enero, cinco de los seis prisioneros políticos identificados previamente como tales han sido liberados. No obstante, uno de estos prisioneros políticos, el antiguo candidato presidencial Alyaksandr Kazulin, sigue en prisión y en delicado estado de salud.

Por su parte, la Comisión, por medio de mi colega la Comisaria Ferrero-Waldner, ha expresado su satisfacción por la liberación de los prisioneros, que ha sido una solicitud persistente en el tiempo por parte de todas las instituciones europeas, incluido el Parlamento Europeo.

Pero, igualmente, hemos hecho obvio que deseamos asistir a la liberación de todos los prisioneros políticos, así como al fin del acoso sistemático de la sociedad civil de Belarús, antes de que podamos dar una nueva dimensión a nuestra relación con dicho país.

En otras palabras, nuestro mensaje para Belarús continúa siendo el mismo: no puede existir una plena asociación con este país hasta que dé pasos convincentes hacia la democratización, el respeto por los derechos humanos y el Estado de Derecho.

Esto es lo esencial del mensaje europeo a Belarús que la Comisión lanzó hace más de un año y que incluye los «12 puntos para la democratización» que menciona esta resolución. De nuevo, la liberación de todos los prisioneros políticos sería un paso importante a este respecto.

Además, seguiremos muy de cerca las elecciones parlamentarias que tendrán lugar en septiembre de 2008. La organización de elecciones libres e imparciales por parte de las autoridades del país se consideraría un paso decisivo. Esperamos que la OSCE pueda enviar una misión de observación a gran escala de estas elecciones y que el Parlamento Europeo sea capaz igualmente de enviar representantes.

Otro punto importante que exige su resolución es que Belarús debería aplicar la suspensión de la pena de muerte. La Unión Europea ha transmitido este mensaje a las autoridades del país.

Volviendo a los últimos acontecimientos en el país, otra cuestión que nos incumbe muy de cerca ha avanzado rápidamente en los últimos meses: la inminente apertura de la delegación de la Comisión Europea en Minsk, que solicitamos oficialmente hace más de dos años. Esperamos poder firmar pronto el acuerdo para establecer dicha apertura, de forma que nuestra delegación pueda inaugurarse sin demora.

Esta delegación nos permitirá reforzar nuestros vínculos con la sociedad civil de Belarús, así como desarrollar contactos con los mandos intermedios de la administración, que pudieran estar abiertos al cambio democrático.

En esta materia, como subraya su resolución, hemos mantenido una serie de reuniones a nivel técnico con expertos del país sobre cuestiones de interés mutuo, como la energía, el transporte y el medio ambiente; sin embargo, permítanme reiterar que el alcance de estas reuniones es limitado mientras perduren las actuales condiciones políticas en Belarús.

Por lo que respecta a las acciones de la Comisión para apoyar a la sociedad civil de Belarús, la Comisión mantiene más que nunca su compromiso de apoyo, y nuestro plan de asistencia para 2008 se dirige, en particular, a consolidar la sociedad civil del país y los medios de comunicación independientes. Además, la Comisión también ha hecho obvio que mantendrá su apoyo a la Universidad Europea de Humanidades en el exilio, de Vilna, mientras siga siendo necesario; asimismo, transmitiré el mensaje sobre la Universidad Libre al Comisario Figeľ, creo que es una idea muy interesante y brillante.

Paso ahora a realizar un comentario al señor Pinior y a la señora Schroedter. La apertura de las negociaciones sobre la provisión de visados y la readmisión se encuentra entre los elementos que cabría considerar en caso de un verdadero avance en nuestra relación. De acuerdo con la política de la UE, la provisión de visado puede ser considerada únicamente en el contexto de la política de readmisión de la Comisión Europea como parte de una verdadera asociación en las relaciones exteriores.

Ello se hizo explícito a Belarús en las notas verbales remitidas por la Comisión el 8 de mayo. Se ha reafirmado también la voluntad de la Unión Europea para participar en dichas negociaciones con los países vecinos que tienen un plan de acción en vigor, mediante la comunicación de la Comisión sobre esta cuestión de diciembre de 2006. En el caso de Belarús, no se reúnen estas condiciones.

En cuanto a la cuestión planteada por el señor Bielan, los contratos de la Comisión se otorgan tras seguir estrictos procedimientos de licitación con el fin de garantizar una competencia transparente y justa; esto significa que la Comisión no presta apoyo a las emisoras de radio y de televisión como tales, sino a programas específicos. El Programa Regional de Comunicación e Información del IEVA incluye un apoyo a las actividades de los medios de comunicación de 7 millones de euros durante un período de tres años, para siete países. El procedimiento de licitación se encuentra en curso, y los medios de comunicación de la Unión Europea y de los países socios pueden optar a presentar ofertas para los contratos.

 
  
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  Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar al finalizar los debates.

Declaraciones por escrito (Artículo 142)

 
  
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  Genowefa Grabowska (PSE), por escrito. (PL) Como autora conjunta de la resolución del Parlamento Europeo sobre Belarús, quisiera llamar la atención sobre el estado de la democracia, el respeto por los derechos humanos y, en general, sobre la situación de su pueblo. Belarús no es sólo un vecino próximo de la Unión, incluido en la Política Europea de Vecindad, sino también vecino directo de mi país, Polonia. Compartimos frontera.

Esta es, probablemente, la mejor explicación de por qué la cuestión de satisfacer las esperanzas y expectativas reales del pueblo llano en ese país es tan importante para mí en el trabajo que desempeño en el Parlamento Europeo. Después de todo, no se puede permanecer indiferente ante lo que puede verse al otro lado de la frontera: restricciones y presión administrativa sobre las ONG, intimidación, persecución y encarcelamiento de los activistas de la oposición democrática, entre los que se encuentran los líderes de los movimientos juveniles conocidos como Frente Popular de la Juventud de Belarús y Renacimiento de la Juventud.

Por consiguiente, debería establecerse rápidamente el diálogo genuino entre las autoridades de Belarús y la Unión Europea. No se trata únicamente del derecho de la Unión, sino también de su deber, el exigir al Gobierno de Belarús la liberación de todos los prisioneros políticos, garantizar la libertad de los medios de comunicación, la independencia del poder judicial, así como el respeto por los valores democráticos y los derechos fundamentales de su pueblo. Debe darse prioridad a la abolición de la pena de muerte.

Por su parte, el Parlamento Europeo ha propuesto facilitar la entrada y permanencia en el territorio de la UE para los ciudadanos de Belarús. En este momento, se está considerando la reducción o incluso la total eliminación del coste de los visados, que es el único modo de impedir que Belarús y sus ciudadanos queden todavía más aislados.

 
  

(1)Véase el Acta

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