Presidente. − El siguiente tema es el debate sobre cinco propuestas de resolución sobre Armenia(1).
Marie Anne Isler Béguin, autora. − (FR) Señor Presidente, Comisario, señoras y señores, ¿será posible que los trágicos acontecimientos ocurridos en Armenia desde la elección presidencial del 19 de febrero de 2008 transmitan el mensaje de que Europa es incapaz de prestar apoyo a las débiles y pequeñas democracias del Cáucaso meridional en su lucha por la estabilización?
Tras la crisis de Georgia, ahora le toca a Armenia sufrir grandes agitaciones políticas. A pesar de la gran atención que se ha prestado al país durante la campaña electoral, la comunidad internacional no ha sido capaz de promover el diálogo que podría haber evitado los enfrentamientos del 1 de marzo. Tras 11 días de protestas contra los resultados electorales por parte del movimiento de la oposición liderado por el antiguo Jefe de Estado Levon Ter-Petrosian, la policía trató de dispersar a los manifestantes. La situación empeoró, lo que provocó la muerte a ocho personas, y heridas a muchas otras, además de la imposición del Estado de emergencia, con la consiguiente reducción de la libertad de información y de reunión, así como la restricción de las actividades de los partidos políticos. Desde entonces, se ha arrestado a 400 personas. La población está muy ansiosa, ya que teme que se imponga una política de represión. Hoy tenemos la obligación de dar voz al temor de la población en el marco de nuestros contactos con todas las partes que participan en el conflicto armenio.
No obstante, la cuestión es qué solución deberíamos proponer para devolver la cordura a todas las partes y hacer que negocien en este contexto tenso. Ése es el reto. Debemos restaurar la confianza del ciudadano medio armenio en su joven democracia. Los prerrequisitos necesarios para restaurar la confianza son el establecimiento de una investigación de los recientes acontecimientos y la liberación de las personas encarceladas. El siguiente paso —en colaboración con la comunidad internacional, nuestro Representante Especial para el Cáucaso Meridional y nuestros socios del Consejo de Europa y la OSCE— debe ser el establecimiento de un calendario para que nuestros amigos armenios vuelvan a la mesa de negociación, y debemos hacer que todas las partes participen en la mesa, tanto del lado oficial como del de la oposición. Las normas de la democracia dependen del diálogo y la no violencia y es nuestra tarea facilitar dicho enfoque.
Con su permiso, señor Presidente, me gustaría proponer una enmienda oral. No estoy segura de cómo se debe proceder, ya que cometimos un error en la resolución. En el párrafo 8 nos referimos al territorio de Nagorno Karabaj, si bien se debería haber hecho referencia a la situación de Nagorno Karabaj. Parece ser que mis colegas aprueban la enmienda oral.
Alexandra Dobolyi, autora. − Señor Presidente, he sido una de los cuatro diputados que han participado en la misión de observación electoral del Parlamento Europeo a Armenia, y concuerdo plenamente con las conclusiones de la misión: las elecciones presidenciales se ajustaron en gran medida a los compromisos y normas de la OSCE y el Consejo de Europa. Las autoridades estatales realizaron verdaderos esfuerzos para subsanar las deficiencias observadas en las elecciones pasadas. Permítame aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a la delegación de la Comisión en Ereván por toda la ayuda prestada.
Las elecciones se ajustaron mayoritariamente a nuestras normas, como ya he dicho, si bien será necesario mejorar aún más y hacer gala de determinación política para abordar los demás retos. Deseo expresar mi desagrado y preocupación por los recientes acontecimientos ocurridos en Armenia, donde se han producido enfrentamientos entre la policía y los manifestantes de la oposición, que se han saldado con ocho ciudadanos muertos y más de 100 heridos. No hace falta decir que esperamos que se lleve a cabo una investigación transparente e independiente de lo ocurrido y que se levante parcialmente el Estado de emergencia decretado tras los acontecimientos.
Aunque es un paso en la dirección correcta, no es suficiente. Solicito a las autoridades armenias que levanten completamente el Estado de emergencia. En nombre de mi Grupo, solicito a todas las partes que se muestren abiertas y tranquilas, que suavicen las declaraciones y que entablen inmediatamente un diálogo constructivo.
Por ultimo, lamentamos y nos preocupa la infracción reciente del alto el fuego en el límite con Nagorno Karabaj y exigimos a las partes que eviten realizar acciones que pudieran menoscabar el proceso de negociación. Les exhortamos a que se distancien del poder impresionante y catastrófico de las armas y a que ejerzan el poder silencioso y pacífico del diálogo.
Urszula Gacek, autora. − Señor Presidente, lo recientemente ocurrido en Armenia muestra lo difícil que es confiar en los procesos electorales para las democracias jóvenes de la antigua Unión Soviética. Las personas que ostentan el poder se sienten tentadas de forzar la suerte a su favor, especialmente en los períodos preelectorales, mientras que los que pierden tienen dificultades en aceptar los resultados.
Los problemas que hemos presenciado tras las elecciones en Armenia han sido los enfrentamientos violentos, que han causado ocho muertes, y la imposición de una medida extraordinaria: el Estado de emergencia. El 1 de marzo de 2008 se impuso una prohibición de 20 días de toda actividad política y una estricta censura. La prohibición de las actividades políticas se levantó posteriormente. La libertad de prensa, incluido el acceso no restringido a Internet, se debe restaurar en breve. De hecho, todas las libertades constitucionales deberían haber sido restauradas la semana próxima.
Desgraciadamente, no se puede descartar el que se vaya a prolongar el Estado de emergencia. Por ahora, se ha tapado la olla exprés. Me preocupa qué medidas se están tomando para suavizar la tensión en su origen.
La construcción de la democracia es un proceso complejo. La democracia debe ser protegida por instituciones en las que confíen todas las partes. Por consiguiente, es lamentable que el Presidente saliente haya atacado al defensor del pueblo en materia de derechos humanos de su propio país, que había criticado las acciones del Gobierno. Sólo se podrá proteger la democracia si se refuerza el papel del defensor del pueblo y se garantiza la imparcialidad del Tribunal constitucional, que investiga los supuestos fraudes electorales.
En espera de que se confíe plenamente en los guardianes de la democracia armenia, exhorto a todas las partes en conflicto a que hagan uso inmediatamente de la propuesta de mediación de la UE y los enviados de la OSCE.
Erik Meijer, autor. − (NL) Señor Presidente, en las elecciones presidenciales cada vez presenciamos más a menudo situaciones de incertidumbre continua asociada con si el candidato preferido por el Gobierno que ostenta el poder ha recibido realmente la mayoría de los votos o simplemente un gran número de votos. Incluso cuando dicho candidato dispone de mayoría absoluta, existen dudas sobre el porcentaje de dicha mayoría, especialmente en los casos en los que se ha intentado hinchar la mayoría artificialmente.
Cuando, además, se prohíbe que algunos candidatos se manifiesten públicamente, cuando únicamente el candidato respaldado por el Gobierno tiene acceso a la prensa, la radio y la televisión, cuando la oposición o los observadores extranjeros no pueden supervisar el recuento adecuadamente, cuando el Ejército y la policía reprimen las manifestaciones pacíficas contra los resultados oficiales y cuando se detiene a líderes de la oposición, existen todas las razones para dudar de que se haya respetado la voluntad popular.
Hemos presenciado elecciones presidenciales controvertidas de este tipo en México y Kenia (fuera de Europa) y en Belarús, Rusia, Georgia y Armenia (en Europa). Independientemente de estas elecciones, Armenia se encontraba en una situación muy difícil. Tradicionalmente, Armenia ha tenido lazos muy fuertes con Rusia, de la que la separan la vecina Georgia, que mantiene un conflicto grave con Rusia, y el vecino Azerbaiyán, que desde hace muchos años mantiene una disputa fronteriza con Armenia.
Cuando en la década de 1920 se dividió la provincia rusa de Transcaucasia a lo largo de las líneas étnicas, el enclave de Nagorno Karabaj, poblado por armenios, fue dado a Azerbaiyán como solución de compromiso, aunque se aseguró la autonomía regional armenia. Dicha solución ya no es factible en la era postsoviética, ya que los dos estados (Azerbaiyán y Armenia) son ahora enemigos. De hecho, el territorio está actualmente ocupado por Armenia, lo que ha provocado el dilatado conflicto con su vecino oriental, a pesar de que actualmente hay vigente un alto el fuego. Esta situación, con la amenaza permanente de guerra y bloqueos, proporciona una base fértil para la emergencia de un gobierno autoritario y hace que sea difícil que la democracia funcione en el país.
Lo ocurrido tras las elecciones del 19 de febrero no es sorprendente. A pesar de ello, debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance por conseguir que se restauren las condiciones democráticas y los derechos de la oposición. Los deseos de la Unión Europea y sus Estados miembros de mantener buenas relaciones con los líderes de facto de países como Rusia, Belarús, Georgia o Armenia deben pasar a tener una prioridad secundaria; la principal prioridad debe ser para esta cuestión crucial.
Marios Matsakis, autor. − Señor Presidente, Armenia es, esencialmente, un país que ha renacido hace relativamente poco tiempo y que lucha por reforzar sus instituciones democráticas y garantizar el bienestar de sus ciudadanos. Armenia está rodeada por dos vecinos que no son tan democráticos sino más bien hostiles: Rusia y Turquía; y, además, participa injustamente en un conflicto territorial con el régimen totalitario de Azerbaiyán.
En este contexto, las recientes elecciones presidenciales no fueron perfectas aunque, según las palabras de la misión internacional de observación, «se desarrollaron en su conjunto de conformidad con […] las normas de la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE) y del Consejo de Europa».
Desgraciadamente, en las protestas que se produjeron después de las elecciones, parece ser que la policía actuó con más fuerza de lo que era necesario, lo que causó la muerte de ocho personas, de las cuales una era un policía.
Se solicita que se realice una investigación completa y justa de los acontecimientos que condujeron a las muertes. También se debería realizar una investigación de la supuesta instigación a la violencia en Armenia por parte de fuerzas exteriores con la finalidad de desestabilizar el país.
Les pido su apoyo pleno a la resolución.
Marcin Libicki, autor. − (PL) Señor Presidente, no hace falta decir que nos gustaría que Armenia estuviera en una situación de paz, que sus fronteras fueran seguras y que pudiera gestionar sus asuntos exteriores con éxito. Me gustaría recordar que las elecciones armenias dieron lugar a protestas serias. Lo que está ocurriendo se debe interpretar en el contexto particular del Cáucaso, una región muy inestable.
Ahora que tengo la palabra, y con su permiso, señor Presidente, me gustaría aprovechar esta oportunidad para expresar mi indignación por las noticias que se me acaban de comunicar acerca de la muerte de Faraj Rahho, el arzobispo caldeo de Mosul, que fue secuestrado el 29 de febrero después de que los secuestradores dispararan a tres de sus guardaespaldas.
Éste es un ataque más, un crimen más, cometido por personas que no tienen la valentía de mostrar su cara al mundo, que secuestran a víctimas inocentes, personas corrientes que persiguen las actividades religiosas: en su mayor parte, cristianos, cristianos católicos. Hoy volvemos a ser testigos de un crimen de estas características, y me parece que se debería incluir este tema en el programa de nuestra próxima reunión en Bruselas como tema especial. Que descanse en paz el héroe y mártir que ha muerto hoy en Mosul.
Marian-Jean Marinescu, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (RO) Debemos condenar enérgicamente lo sucedido en Armenia, pero por desgracia no nos ha cogido por sorpresa. En otro país de la zona se han producido sucesos muy similares, ya que representan la continuación de lo que está ocurriendo desde 1990.
Nos enfrentamos a las consecuencias de varios factores que persisten desde entonces hasta la actualidad: desarrollo económico insuficiente, conflictos latentes y la influencia de la Federación Rusa. Además de todo ello, tenemos la situación de Kosovo que, a pesar de los esfuerzos considerables pero infructuosos realizados por los distintos actores, será utilizada como precedente por otros elementos interesados. A la población de la región solamente le traerá inseguridad, falta de confianza en las autoridades e indefensión frente a las manipulaciones.
Solamente hay una solución para restaurar la normalidad: desarrollo económico que genere un nivel de vida más elevado. Se cuenta con recursos energéticos. El desarrollo de los mismos y de su comercio solucionará el problema del desarrollo económico y la emancipación de la Federación Rusa, con lo que también se contribuirá a solucionar los problemas globales de Europa.
La Unión Europea no ha adoptado aún una postura concreta, pero si queremos hallar soluciones para los problemas del Cáucaso Meridional es preciso que la Unión adopte medidas activas con el fin de desarrollar las rutas de energía en la región del Mar Negro.
Justas Vincas Paleckis, en nombre del Grupo del PSE.– (LT) Cuando un país que forma parte de la Política Europea de Vecindad y está favorablemente dispuesto hacia la UE celebra con normalidad unas elecciones democráticas, esto también es un triunfo para nosotros. Y cuando algo sale mal, ambas partes resultan derrotadas.
Las elecciones presidenciales de Armenia se han realizado de conformidad con las normas internacionales, según ha informado la misión internacional de observación. Por desgracia, los acontecimientos posteriores han anulado este tímido paso hacia adelante. El derramamiento de sangre y la imposición del estado de emergencia han arrojado a Armenia fuera del camino de la democracia, obstaculizando sus relaciones con la Unión Europea. Los derechos humanos han sido suprimidos en Armenia, y no existe libertad de expresión.
Yereván tendría que levantar completamente el estado de emergencia, y el representante de la OSCE debería contribuir a encontrar una solución a la crisis. Esperemos que las partes enfrentadas den muestras de moderación y que sus acciones se basen en los valores europeos.
Janusz Onyszkiewicz, en nombre del Grupo ALDE. – (PL) Señor Presidente, la actual crisis política de Armenia no es la primera.
Durante la presidencia de Levon Ter-Petrosian el país comenzó a apartarse abruptamente de los principios liberales y democráticos. Los principales partidos de la oposición fueron ilegalizados, se restringió la libertad de prensa y, según la opinión más generalizada, las elecciones parlamentarias no han respetado plenamente los criterios democráticos. El señor Ter-Petrosian dimitió como Presidente ante la presión de las manifestaciones. Esto trajo algo de estabilidad al país, que concluyó con el dramático asesinato en el Parlamento de nueve destacados políticos armenios, incluido el Primer Ministro, por autores desconocidos.
Estamos asistiendo a la repetición de lo que sucedió hace unos diez años. Sin embargo, la presente crisis puede deberse al cansancio de la sociedad armenia con los gobiernos del llamado clan de Karabaj, al que pertenecen tanto el anterior como el actual Presidente. Se acusa generalmente al Gobierno de restaurar el régimen autoritario bajo la apariencia de democracia, con un control de las actividades de las empresas al estilo mafioso y una economía en proceso de deterioro.
Crece cada vez más el temor al creciente aislamiento de Armenia y al debilitamiento gradual de su posición en el conflicto pendiente sobre Nagorno-Karabaj. Cuando el señor Ter-Petrosian decidió regresar a la política y presentarse a las elecciones, su promesa de una mayor flexibilidad en política exterior le aportó apoyos considerables.
Sin embargo, la crisis actual es muy profunda. Esperemos que se resuelva por medios pacíficos, aunque no es algo completamente seguro. De otra forma es posible que se produzca una escalada del conflicto de Nagorno-Karabaj, como fórmula para aglutinar a la sociedad alrededor del Gobierno. El reciente incidente de Karabaj, donde murieron once personas, confirma estos temores. Otra consecuencia puede ser el reforzamiento de la creciente dependencia de Armenia respecto a Rusia. La reciente inauguración del gasoducto Armenia-Irán no servirá precisamente para reducir esta dependencia, ya que naturalmente el gas y el propio gasoducto estarán controlados por Gazprom.
Nuestra actitud ante la grave situación en Armenia debe ser amistosa, pero no debemos abstenernos de expresar nuestras críticas o preocupaciones cuando sea necesario. Creo que la postura adoptada en esta resolución cumple estos criterios.
Ewa Tomaszewska, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, los resultados de las elecciones presidenciales del 19 de febrero de 2008 han sido uno de los factores que han contribuido a la desestabilización de Armenia, aunque hay que insistir en que según la OSCE el desarrollo de las elecciones se ha ajustado a los principios democráticos.
Las manifestaciones que siguieron al arresto domiciliario de Levon Ter-Petrosian y la brutal represión de las mismas el 1 de marzo se saldaron con la muerte de ocho personas, un gran número de heridos y la declaración del estado de emergencia. Las restricciones a los medios de comunicación y el número creciente de detenciones de miembros de la oposición son motivo de grave preocupación.
Instamos a las autoridades armenias a que restablezcan los derechos civiles sin demora, pongan fin al estado de emergencia, respeten los derechos humanos e identifiquen a los responsables de los trágicos sucesos del 1 de marzo de 2008. Las investigaciones sobre este asunto no deberán servir de pretexto para nuevas persecuciones de la oposición. La situación en Armenia es ciertamente muy difícil, y nuestros representantes deben prestar una gran atención a la misma.
Evgeni Kirilov (PSE). – Señor Presidente, quisiera añadir que el nivel de democracia en Armenia no es todo lo bueno que desearíamos. La situación socioeconómica agrava el problema político, haciendo que se eche a la calle aún más gente.
Quiero hacer un llamamiento a las autoridades armenias, y como es lógico también a Azerbaiyán, para que traten de resolver un conflicto que dura demasiado tiempo. Existen zonas ocupadas por Armenia que deberían ser liberadas, porque en ellas no vive ningún armenio. Lo realmente preocupante es que ambos países se encuentran en un proceso de rearme, lo que evidentemente es un reflejo real de los problemas sociales con que ambos se enfrentan, especialmente Armenia.
Apoyo por consiguiente esta propuesta de resolución conjunta, pero creo que deberíamos seguir muy de cerca la situación, que es muy preocupante.
Czesław Adam Siekierski (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, Armenia pertenece al grupo de países que reciben ayuda de la Unión Europea a fin de introducir las reformas políticas y económicas, establecer las instituciones del Estado de derecho y combatir la corrupción y la delincuencia organizada. Por lo tanto, hacemos bien en vigilar el proceso político y el respeto de los principios democráticos en este país. Esto es especialmente importante a la vista de los cambios que están ocurriendo desde el derrumbamiento de la Unión Soviética.
Es muy frecuente que los gobiernos traten de influir sobre los medios, pero cuando recurren a la violencia y al empleo de la fuerza hay que hacerles frente con total determinación. Y cuando se producen víctimas mortales la situación se vuelve extraordinariamente difícil. Exigimos categóricamente la restauración de la libertad y del respeto por las opiniones ajenas, y el mantenimiento de la democracia y de los derechos civiles. Condenamos el uso de la fuerza y la represión violenta de las reuniones, protestas y manifestaciones democráticas.
Louis Michel, miembro de la Comisión. − (FR) Señor Presidente, Señorías, la Comisión vigila muy de cerca la situación relativa a la democracia y a los derechos humanos en Armenia, que como ustedes saben es uno de nuestros socios en el marco de la Política Europea de Vecindad (PEV).
Seguimos con atención la evolución de los acontecimientos a través de nuestra delegación de Yereván y de los Estados miembros, así como en estrecha colaboración con el Representante Especial de la Unión Europea, Peter Semneby. Como parte del proceso, mantenemos también contactos regulares con las ONG locales e internacionales que trabajan en los ámbitos de la democracia y de los derechos humanos.
En relación con los trágicos sucesos que tuvieron lugar el 1 de marzo en Yereván después de las elecciones, la Comisión comparte la preocupación general por los choques violentos entre la policía y los manifestantes de la oposición, que tuvieron como resultado varias muertes. La Comisión ha exigido por tanto que se ponga en marcha inmediatamente una investigación completa y que se procese a quienes hayan infringido las leyes. También hemos hecho un llamamiento al Gobierno armenio para que levante inmediatamente el estado de emergencia. La Comisión considera importante que todas las partes se abstengan de recurrir a la fuerza. Esperamos que todas las organizaciones armenias se comprometan con el diálogo político como método para la superación de sus diferencias.
Al mismo tiempo, la Comisión lamenta también el impacto negativo de los últimos acontecimientos sobre los crecientes avances en el proceso de Armenia hacia la aplicación de su plan de acción relacionado con la PEV, particularmente en los ámbitos de los derechos humanos y de la democracia. La invitación a proseguir la reforma política y a respetar los derechos humanos es una parte integral de la asociación entre la Unión Europea y Armenia, y la Comisión utilizará por consiguiente todos los medios a su alcance para animar a las autoridades armenias a seguir avanzando en estos aspectos.
Con la aprobación en 2006 del Plan de Acción PEV UE-Armenia creamos una herramienta política destinada a promover el respeto de los principios basados en nuestros valores compartidos. Estamos firmemente convencidos de que el diálogo que mantenemos con Armenia, realizado de acuerdo con las estipulaciones de carácter político del Acuerdo de Asociación y Cooperación y del Plan de Acción de la PEV, representa el medio más eficaz para transmitir los mensajes de la Unión Europea sobre el respeto de los derechos humanos y la legalidad internacional. Las reuniones anuales del Comité de Cooperación y del Consejo de Cooperación, así como de la Comisión Parlamentaria de Cooperación, adquieren con ello una especial importancia.
La Comisión está asimismo firmemente decidida a contribuir al proceso de reforma ofreciendo a Armenia asistencia financiera y técnica. El respaldo de la reforma política en los ámbitos de los derechos humanos y de la democracia sigue siendo una prioridad en el programa indicativo nacional del período 2007-2010. Aproximadamente una tercera parte de la ayuda bilateral – que para dicho período ascenderá a 98,4 millones de euros – se invertirá en ayudas a proyectos relevantes. Más específicamente, el programa de ayuda bilateral de 2007 para Armenia está orientado al apoyo financiero en el ámbito de la reforma judicial, con una cuantía del orden de 18 millones de euros. Estoy seguro de que el Parlamento Europeo nos apoyará en estos esfuerzos, y que será sin duda nuestro aliado más firme.