Presidente. − De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe de Jean-Pierre Audy, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre el Informe anual del Banco Europeo de Inversiones para 2006 (2007/2251(INI)) (A6-0079/2008).
Jean-Pierre Audy, ponente. − (FR) Señor Presidente, señor Comisario, señor Presidente del Banco Europeo de Inversiones, Señorías, mis primeras palabras serán para agradecerle, señor Maystadt, la excelente relación que ha forjado con los diputados de la Comisión de Control Presupuestario, que ha contribuido notablemente a facilitar la redacción del informe que estamos a punto de debatir. Deseo hacer extensivo mi agradecimiento a su equipo de personal y, especialmente, al Vicepresidente Philippe de Fontaine Vive, con quien tuve ocasión de trabajar con absoluta transparencia en la sede del Banco en Luxemburgo.
Usted desempeña su labor, señor Maystadt, con gran competencia, cordialidad, determinación y valor, pero también con sabiduría y, quisiera añadir, con elegancia.
El BEI, que fue instaurado por el Tratado de Roma, celebra su cincuenta aniversario en 2008. Sus miembros son los Estados miembros de la Unión Europea, cuyos ministros de Economía y Hacienda forman su Consejo de Gobernadores. Su misión es contribuir al desarrollo del mercado común, utilizando los mercados de capitales y sus propios fondos. Es un instrumento comunitario, pero, dentro de él, el poder se ejerce intergubernamentalmente.
Es positivo que los representantes de los ciudadanos estemos hablando de estas cuestiones en un momento en el que los propios ciudadanos exigen resultados de la Unión Europea; unos ciudadanos que a menudo se benefician de los servicios del BEI sin ser conscientes de ello. En primer lugar, me gustaría felicitar al Banco por su actuación y por su ambicioso plan de actividades y proyectos; celebro particularmente la excelencia de la nueva estrategia para 2007-2009 que incluye la transparencia, el refuerzo del valor añadido y el incremento paulatino de las actividades de asunción de riesgos en beneficio de las PYME y de los gobiernos locales, el uso de los nuevos instrumentos financieros y el refuerzo de la cooperación con la Comisión Europea. También se debe subrayar la importante función del Banco en la política de vecindad, y en el informe se pide, más específicamente, un mayor desarrollo del Mecanismo Euromediterráneo de Inversión y Cooperación (FEMIP), en el marco de la política euromediterránea.
Sin embargo, creo que ha llegado el momento de ir aún más lejos, más rápido y mejor, en términos de control y de apoyo a la Unión Europea en la financiación de sus inversiones. En lo que a mecanismos de control se refiere, creo que ha llegado el momento de establecer un auténtico control de la regulación bancaria, y sugiero que el propio BEI solicite al Comité de Supervisores Bancarios Europeos, con sede en Londres, que examine las condiciones de realización de esta tarea de regulación y, más concretamente, que decida quién podría realizarla durante la lamentable ausencia de un regulador bancario europeo oficial.
Con respecto al apoyo a la Unión Europea en la financiación de inversiones, para lo que se han calculado unas necesidades por 600 000 millones de euros sólo para las redes transeuropeas de transporte, sugiero que se lleve a cabo una reflexión sobre el papel de la Unión Europea en lo que respecta al desarrollo de nuestro territorio. Los fondos asignados por los Estados miembros y por la UE están lejos de poder cubrir dichas necesidades. ¿No es así comprensible, Comisario, que en estas circunstancias la Unión Europea tenga dificultades para conseguir 3 400 millones de euros para financiar un proyecto tan estratégico desde los puntos de vista industrial, científico y militar como es Galileo?
Sugiero que la Comisión encomiende al BEI, habida cuenta de la calidad de sus recursos humanos, de su perspectiva y de su experiencia en financiar grandes infraestructuras, la tarea de realizar un estudio estratégico sobre la financiación de las inversiones, sin excluir ninguna hipótesis: subvenciones; liberación de importes suscritos por los Estados miembros del capital del BEI; préstamos (incluidos los préstamos especiales de los Estados miembros previstos en el artículo 6 de los Estatutos del BEI); instrumentos innovadores, como el mecanismo de financiación de riesgo compartido o el instrumento de garantía de préstamos; ingeniería financiera adaptada a los proyectos a largo plazo que no son inmediatamente rentables según criterios financieros de mercado; creación de una sección de inversión en el presupuesto de la Unión Europea; consorcios financieros a escala europea, nacional y local; asociaciones entre el sector público y el privado, etc.
Éstas, señor Presidente, señor Maystadt, Señorías, son las ideas que se presentan en este informe. Deseando escuchar el debate que seguirá, les agradezco su atención.
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, Señorías, quiero dar las gracias al señor Audy, que ha hecho y acaba de presentarnos un excelente informe sobre el informe anual del Banco Europeo de Inversiones para el año 2006. Creo que es muy importante y este informe lo refleja así, el diálogo productivo establecido entre el Banco Europeo de Inversiones y el Parlamento en los últimos años, lo cual es beneficioso para algo tan importante, tanto para este Parlamento como para la institución financiera, como es la transparencia democrática.
El BEI contribuye significativamente a la puesta en marcha, al desarrollo, de numerosas políticas europeas y debemos felicitarnos, por lo tanto, de la calidad de este diálogo. Un diálogo que, bajo la presidencia de Philippe Maystadt, está siendo, indudablemente, reforzado.
También se refuerza la actividad del Banco Europeo de Inversiones con el nuevo marco financiero, con las nuevas perspectivas financieras de la Unión Europea para el periodo 2007-2013. Obviamente, estamos debatiendo el informe de 2006. Todavía no está cubierto por el informe el desarrollo de estas perspectivas en este primer periodo de quince, dieciséis meses, pero con los nuevos instrumentos de financiación puestos en marcha gracias a esas nuevas perspectivas, esta cooperación seguirá produciéndose y ampliando su ambición y sus efectos en muchos campos: en políticas de investigación y desarrollo, de desarrollo regional, de redes transeuropeas, de apoyo a pequeñas y medianas empresas...
También en la acción exterior del Banco Europeo de Inversiones, sobre la base de esas perspectivas financieras, se aprobó ya el nuevo mandato exterior del BEI. Y no sólo en el Banco propiamente dicho, sino dentro del grupo del Banco Europeo de Inversiones también se refuerza la cooperación con el Fondo Europeo de Inversiones. Una prueba de ello, por ejemplo, es el programa Jeremy.
Por otro lado, nos sentimos satisfechos del acuerdo tripartito entre el Banco Europeo de Inversiones, el BERD —el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo— y la Comisión, para las actuaciones de unos y otros en los países vecinos del este de la Unión Europea y, también, con el desarrollo de la nueva FEMIP a la que se ha referido el señor Audy, que está haciendo una gran labor, y son ejemplos de una vinculación cada vez más estrecha entre la acción del Banco y la acción exterior de la Unión Europea.
El informe del señor Audy resalta, y lo hace a mí modo de ver con acierto, las potencialidades del Banco Europeo de Inversiones a la hora de desarrollar instrumentos innovadores de financiación que son capaces de producir un enorme efecto multiplicador en los recursos disponibles en el presupuesto europeo para desarrollar toda una serie de políticas.
La Comisión es consciente de este potencial. No sólo hemos hecho ya algunos acuerdos con el Banco Europeo de Inversiones, y los han aprobado el Consejo y este Parlamento, para hacer más con los mismos recursos presupuestarios en áreas como las redes transeuropeas o también la política de investigación y desarrollo, sino que estamos evaluando, en el marco de la revisión del presupuesto comunitario que propondremos a finales de 2008 o a principios de 2009 para debate, extender estos mecanismos innovadores de financiación, y la consiguiente multiplicación de la capacidad de actuación a través de los recursos presupuestarios disponibles, a otras áreas prioritarias como son la energía o el cambio climático.
En cuanto a los mecanismos de cooperación con el Banco, también les informo a sus Señorías de que estamos ultimando ya la negociación con el Banco de un nuevo memorandum of understanding que quiere cubrir el conjunto de nuestras relaciones de cooperación, y esperamos que permita que éstas sean aún más eficaces.
No le puedo dar una respuesta a la sugerencia del ponente, del señor Audy, que comparto como preocupación, acerca de cuál es la solución adecuada para que el Banco Europeo de Inversiones sea supervisado en tanto que institución financiera. No tengo la solución, pero me parece que es una cuestión muy pertinente sobre la que todos debemos colaborar a fin de proporcionar una respuesta adecuada.
Finalmente, señor Presidente, reitero la satisfacción de la Comisión por este alto grado de cooperación entre el Parlamento y el Banco Europeo de Inversiones, y espero que en el futuro esto nos permita a todos, a todas las instituciones europeas, contribuir a realizar, de una forma más adecuada, la puesta en práctica de los objetivos de la Unión.
Marusya Ivanova Lyubcheva, en nombre del Grupo del PSE. – (BG) El informe es un ejemplo de buena cooperación entre el Parlamento Europeo y esta institución financiera cuya tarea es contribuir a un desarrollo equilibrado y sólido de la Comunidad empleando herramientas del mercado de capitales, así como sus propios recursos. Felicito al ponente por su excelente presentación del Banco Europeo de Inversiones y por sus razonables sugerencias dirigidas a mejorar la cooperación, la eficiencia y la transparencia de las operaciones. El informe del Banco recoge amplios ejemplos de consecuciones en relación con los principales objetivos y prioridades de la Unión, tales como la distribución geográfica de las inversiones, la orientación estratégica y las solicitudes de proyectos. Los esfuerzos futuros deberán centrarse en varias áreas, por ejemplo, alentar a las empresas privadas a que apliquen políticas de inversión, incluyendo proyectos de responsabilidad social acordes con la política de cohesión social y equilibrio territorial; identificar mecanismos de auditoría y control internos; establecer oficinas en los nuevos Estados miembros y crear nuevos mecanismos de financiación. Apoyo las enmiendas presentadas en el Pleno que se refieren a un control más estricto del capital.
Bart Staes, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (NL) Señor Presidente, señor Comisario, señor Maystadt, Señorías, el Parlamento Europeo ha formulado varias recomendaciones y estoy de acuerdo con tres de ellas. También quiero pedir al señor Maystadt que responda a esto en su turno de réplica.
Estamos satisfechos de que el Banco Europeo de Inversiones siga una política de tolerancia cero con el fraude y la corrupción. El Parlamento Europeo querría, de hecho, que se continuara reforzando dicha política. Recomendamos, por ejemplo, medidas para aplicar un mecanismo de exclusión con respecto a las empresas sospechosas o declaradas culpables de corrupción. Apoyamos un refuerzo de la política relativa a los que denuncian casos de corrupción y estamos a favor de que se revisen los actuales procedimientos de licitación. ¿Qué opina el señor Maystadt a este respecto?
En segundo lugar: se han invertido muchos miles de millones de euros en las redes transeuropeas. Como Parlamento Europeo, deberíamos intentar apoyar estos proyectos, sobre todo los que tienen una huella menor o incluso negativa de CO2.
Por último, en lo que se refiere a las operaciones de préstamo exterior, querríamos que se ejerciera una supervisión para asegurarse de que dichas actividades, particularmente las desarrolladas en el continente africano, respeten el consenso europeo en materia de desarrollo, así como a los objetivos del Milenio.
Como Presidente del Banco Europeo de Inversiones, ¿cómo va a responder el señor Maystadt a las recomendaciones del Parlamento?
Koenraad Dillen (NI). – (NL) Señor Presidente, aplaudimos que en este informe se destaque la política de tolerancia cero del BEI con respecto al fraude y la corrupción, así como el creciente número de investigaciones realizadas por la OLAF. Sin embargo, la experiencia en la contratación de préstamos nos ha demostrado que el BEI no está libre de pecado. Hace poco, por ejemplo, un préstamo de 100 millones de euros para un proyecto minero de gran escala en el Congo recibió fuertes críticas debido a sus importantes irregularidades de todo tipo, como la falta de transparencia en el proceso de negociación y en la adjudicación final del contrato. Había un serio conflicto de intereses. Desde el año 2000, el Banco Europeo de Inversiones lleva ya invertidos más de 700 millones de euros en todo tipo de proyectos de minería en África.
Lo que quisiera destacar aquí es que todos esos millones proceden de los contribuyentes europeos y que, por lo tanto, la política de préstamos y de contratos de nuestra institución también debe ser objeto de una supervisión lo más completa posible, sobre todo cuando se financian proyectos fuera de Europa.
Paul Rübig (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, Presidente Maystadt, quisiera felicitar al señor Audy, porque ha dejado muy claro que las redes transeuropeas tienen una importancia especial para nosotros. Me imagino que, a este respecto, el BEI también ofrece un instrumento de incentivo para la separación de la propiedad.
Ahora tenemos ante nosotros las propuestas de la Comisión, esto es, hacer mayor hincapié en la separación de la propiedad en el sector de la energía y las telecomunicaciones. Mi sugerencia sería que nos concentrásemos en crear incentivos en este sentido en lugar de dedicarnos a establecer unas obligaciones jurídicas.
Lo segundo que quiero decir es que el sector de exportación está experimentando dificultades para mantener sus resultados, especialmente ahora que el euro está fuerte. ¿No sería posible dedicar atención a programas especiales que proporcionen un apoyo garantizado a los resultados de exportación de nuestras empresas europeas?
Philippe Maystadt, Presidente del Banco Europeo de Inversiones. − (FR) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, ante todo permítanme agradecer la posibilidad que se me brinda una vez más de continuar nuestro diálogo con el Parlamento Europeo. Creo que es importante que una institución como el BEI deba explicarse periódicamente ante los representantes de los ciudadanos de la UE.
En particular, quisiera dar las gracias al señor Audy por su informe. Puedo dar fe de que ha dedicado una gran cantidad de esfuerzo personal a su redacción. Participó en muchas reuniones de trabajo tanto en Bruselas como en Luxemburgo, tomando con ello el relevo del diálogo constructivo que iniciamos con sus antecesores. En su presentación de esta mañana, destacó dos puntos.
El primer punto trata de algo de lo que ya hemos hablado en informes anteriores —me vienen a la mente los informes del señor Schmidt y del señor Lipietz—, concretamente la cuestión de si, por el hecho de ser un banco, el Banco Europeo de Inversiones debe someterse a control o supervisión bancarios. En los textos actuales esta situación no está prevista. Desde luego que sobre el Banco Europeo de Inversiones se realizan auditorías: la que realiza el Tribunal de Cuentas, puesto que el BEI emplea fondos de la UE, y también la del Comité de Vigilancia, compuesto por expertos designados por los gobernadores y que informa directamente a nuestros gobernadores. Es cierto, sin embargo, que si queremos aplicar al BEI las mejores prácticas bancarias, sin duda sería deseable que un organismo especializado comprobara si tales prácticas se aplican correctamente al BEI.
En teoría, podemos pensar en tres vías posibles. La primera está incorporada al Tratado de Maastricht, en el artículo 105, apartado 6, y consiste en la posibilidad de que el Banco Central Europeo ejerciera esa función de supervisión. Según el Tratado, el Consejo, por unanimidad, podrá encomendar al BCE tareas relacionadas con la supervisión prudencial. Esta posibilidad existe en teoría, pero siendo realistas, es dudoso que los Estados miembros, al menos por el momento, estuvieran de acuerdo en asignar esta nueva función al Banco Central Europeo.
Otra posibilidad es en la que nos hemos embarcado de manera extraoficial, a saber, la de recurrir a un regulador nacional. Por ahora es el regulador de Luxemburgo, el Consejo Supervisor del sector financiero luxemburgués, el que también desarrolla esta función con respecto al Banco Europeo de Inversiones, sobre todo a la hora de comprobar si se está aplicando correctamente Basilea II.
Una tercera posibilidad que cabría explorar es la de reforzar el Comité de Vigilancia previsto en nuestro Estatuto, y convertirlo en un supervisor cuasibancario. El Tratado de Reforma prevé su ampliación. Un primer paso podría ser designar varios supervisores bancarios, que aportarían al Comité de Vigilancia la experiencia necesaria para comprobar que el BEI está aplicando efectivamente las mejores prácticas en este campo.
El segundo punto destacado por el señor Audy es la función especial que querría que desempeñara el Banco Europeo de Inversiones en materia de infraestructuras, particularmente las redes transeuropeas. Como ustedes saben, el BEI desempeña ya una importante función a este respecto. El pasado año, financiamos redes transeuropeas por un valor de aproximadamente 9 000 millones de euros. Empleamos varios instrumentos, incluido nuestro Instrumento de Financiación Estructurada, que nos permite asumir más riesgos de lo que es habitual. Por ejemplo, hace poco lo utilizamos para la construcción de una autopista en Grecia. Este es un buen ejemplo concreto del uso de este instrumento para animar al sector privado a asumir más riesgos con la explotación de una autopista.
En fechas muy recientes, hemos desarrollado junto con la Comisión Europea un nuevo mecanismo de garantía para cubrir un tipo particular de riesgo: el de que no haya un tráfico suficiente durante los primeros años de explotación de una infraestructura. La experiencia ha demostrado que los cuatro o cinco primeros años suelen ser los más complicados. Son los años en los que los ingresos no alcanzan necesariamente el nivel esperado. Esto origina problemas a los operadores privados; así que, para animar al sector privado a que asuma la financiación de tales infraestructuras a pesar de este problema, hemos desarrollado junto con la Comisión un nuevo mecanismo de garantía.
Quisiera añadir que el Banco Europeo de Inversiones ha tenido la iniciativa de crear un centro de asesoramiento europeo sobre las asociaciones entre el sector público y el privado, con el fin de compartir nuestra experiencia en este ámbito con los representantes nacionales. Señor Audy, por supuesto que este es un ámbito en el que el BEI está deseando continuar su acción.
El señor Staes hizo una pregunta sobre la política antifraude. Acabamos de publicar nuestra política de lucha contra el fraude después de un procedimiento de consulta que necesitó varias rondas de conversaciones. En relación con la pregunta concreta formulada, acerca de un sistema de exclusión que prohíba a las empresas culpables de fraude o corrupción seguir participando en proyectos que estemos financiando nosotros, en la citada política anunciamos que esperamos poder utilizar el mismo sistema que está intentando instaurar la Comisión. Si no pudiera ser, lo cual sabremos posiblemente hacia finales de año; si, por razones jurídicas, no pudiéramos utilizar el mismo sistema, entonces instauraríamos nuestro propio sistema de exclusión.
En lo relativo a nuestra financiación en el sector de la energía, hemos revisado nuestra política de financiación de proyectos de energía a la luz de las directrices europeas aplicables a la lucha contra el cambio climático. A resultas de ello, hemos decidido dar prioridad a inversiones capaces de reducir las emisiones de CO2, lo cual se refleja ya en las cifras correspondientes a 2007, ya que la financiación de productos de generación de electricidad a partir de combustibles fósiles representa sólo el 25 % de nuestra financiación en el sector de la energía. En 2007, la cantidad dedicada a las energías renovables, por ejemplo, supera en mucho a la dedicada a estas formas más tradicionales de generación de energía.
Por último, en lo que respecta a los objetivos de desarrollo del Milenio, evidentemente intentamos que, en la medida de lo posible, nuestros proyectos contribuyan a su cumplimiento. Sin embargo, quisiera llamar su atención sobre el hecho de que, cuando intervenimos fuera de la Unión Europea, respondemos a los mandatos específicos que nos ha confiado el Consejo Europeo. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio no figuran como tales en los mandatos que hemos recibido del Consejo Europeo. De ahí que no resulte posible establecer un vínculo tan directo como ustedes hubieran deseado.
Por último, a la atención del señor Dillen, quien, si no he entendido mal, mencionó un proyecto que según él hemos financiado en la República Democrática del Congo, puedo afirmar que hace ya varios años que no proporcionamos financiación alguna en la República Democrática del Congo. Nuestro Consejo de Administración ha aprobado, en principio, financiar un proyecto minero en Katanga, pero aún no se hecho ningún desembolso para este proyecto. El acuerdo de préstamo todavía no se ha firmado. ¿A qué se debe? Se debe a que el nuevo Gobierno congoleño quería, justificadamente, renegociar las condiciones de licencia para asegurar que una mayor parte de los ingresos revirtiera al Estado congoleño, y suspendimos la firma del contrato hasta que se llegara a un acuerdo satisfactorio entre el promotor y el Gobierno.
Señor Presidente, éstas son algunas respuestas que puedo dar a los que han intervenido, y me gustaría dar las gracias una vez más al Parlamento, en especial a la Comisión de Control Presupuestario, por la excelente colaboración que mantenemos.
(Aplausos)
Presidente. − Muchas gracias, Presidente Maystadt. Le estamos muy agradecidos por su presencia aquí esta mañana, por su informe y, especialmente, por el trabajo que realiza para la Unión Europea como Presidente del Banco Europeo de Inversiones. ¡Gracias de nuevo y buena suerte!
Jean-Pierre Audy, ponente. − (FR) Señor Presidente, quisiera a mi vez dar las gracias al Comisario, señor Almunia, y al Presidente del Banco Europeo de Inversiones, señor Maystadt, por estas respuestas concretas. También me gustaría dar las gracias a los ponentes de los grupos políticos, que respaldaron la redacción de este informe.
Me gustaría sólo compartir algunas reflexiones sobre el debate que acabamos de celebrar, en primer lugar sobre la tarea de regulación. Creo que todo el mundo saldría beneficiado si se estableciera una regulación bancaria de este tipo. Evidentemente, yo no tengo la solución. La idea de que sea el Banco Central Europeo el que se ocupe me parece buena. Que el órgano regulador de Luxemburgo desempeñe una función independiente más intensa, una verdadera función reguladora, también podría ser una solución a corto plazo. No obstante, creo que al Parlamento le interesaría mucho conocer la opinión del Comité de Supervisores Bancarios Europeos si el Banco se dirige a él, tal como propone el informe.
Por último, en relación con la financiación de infraestructuras, me gustaría decir que la Unión Europea se encuentra claramente en una encrucijada y que la financiación ahora no es suficiente, pero que, evidentemente, no se debe recurrir a la deuda para financiar la explotación, que es, por desgracia, lo que está sucediendo en algunos Estados miembros. La deuda empleada hábilmente para la inversión es, sin embargo, un elemento clave de los resultados económicos y sociales en Europa, la cual compite con todas las demás regiones económicas del mundo. Creo que ha llegado el momento de crear una gran política de desarrollo del territorio, sostenida parcialmente por la inversión. Tiene que haber inversión pública, porque, si no la hay, no podemos contar con que haya inversión privada. Es un problema de confianza colectiva en el futuro de la Unión Europea y me complace enormemente que el Banco Europeo de Inversiones pueda ofrecer su asesoramiento experto gracias a su experiencia y a la calidad de sus recursos humanos.
Presidente. − Se cierra el debate.
La votación se celebrará hoy.
Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)
Jorgo Chatzimarkakis (ALDE), por escrito. – (DE) Señor Presidente, señor Maystadt, señor Audy, Señorías, querría en primer lugar dar efusivamente las gracias al ponente y felicitarle por el excelente y equilibrado trabajo que ha realizado. Felicito al BEI por el éxito de sus actividades y por su ambicioso plan de actividades futuras. En materia de energía e innovación, el BEI está ayudando a la UE a poner en práctica su política. Sin el BEI, el PIC no habría tenido tan buen comienzo.
La estrategia del BEI para 2007-2009 prevé un refuerzo del valor añadido, un aumento paulatino de la asunción de riesgos, el uso de nuevos instrumentos financieros y un incremento de la cooperación con la Comisión. Apoyo sinceramente esta estrategia.
La evaluación de la actividad por el ponente del BEI y los próximos pasos que se proponen son correctos. Sin embargo, no debemos olvidar que la función del Parlamento es limitada. Aunque el BEI sea una de las instituciones de la Comunidad, su poder se ejerce internamente conforme a reglas intergubernamentales, lo cual significa que los Estados miembros son las partes más influyentes. El Parlamento Europeo comenta periódicamente los informes de actividad del BEI desde 1999, y esto se ha convertido en una relación de cooperación estrecha, de confianza y marcada por el éxito. En especial, deseo alabar la cooperación con el Presidente Maystadt, que es ejemplar para las relaciones con otras instituciones.