Índice 
 Anterior 
 Siguiente 
 Texto íntegro 
Procedimiento : 2007/0163(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0131/2008

Textos presentados :

A6-0131/2008

Debates :

PV 22/05/2008 - 6
CRE 22/05/2008 - 6

Votaciones :

PV 22/05/2008 - 9.3
CRE 22/05/2008 - 9.3
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2008)0227

Acta literal de los debates
Jueves 22 de mayo de 2008 - Estrasburgo Edición DO

6. - Fundación Europea de Formación (refundición) (debate)
Acta
MPphoto
 
 

  Presidente. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (Α6-0131/2008) del señor Lehideux, en nombre de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se crea la Fundación Europea de Formación (refundición) (COM(2007)0443 – C6-0243/2007 – 2007/0163(COD)).

 
  
MPphoto
 
 

  Louis Michel, Miembro de la Comisión. (FR) Señora Presidenta, señor ponente, Señorías, deseo mostrar mi reconocimiento por el trabajo que el Parlamento ha realizado con respecto a la proposición de refundición del Reglamento por el que se crea la Fundación Europea de Formación y, en especial, darles las gracias a la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales y a su ponente, el señor Lehideux.

Como ya saben, la Fundación Europea de Formación se creó en 1990 como apoyo a la ejecución del programa de ayuda exterior PHARE en el ámbito de la formación profesional. En la actualidad, su radio de acción incluye los países enmarcados en los antiguos programas TACIS, CARDS y MEDA. Las políticas de la Unión Europea en los campos de la educación, la formación y las relaciones exteriores han evolucionado y por lo tanto el Reglamento de la ETF debe actualizarse para adaptarse a dichos avances. El resultado es la propuesta de la Comisión en la que han estado trabajando.

Nuestra propuesta no plantea ninguna nueva actividad de la ETF. Su objetivo es definir sus funciones más claramente sobre la base de unas atribuciones pertenecientes a un ámbito temático más amplio que incluye el concepto de desarrollo de recursos humanos, especialmente la educación y la formación con vistas a la formación permanente.

La propuesta también amplía el alcance geográfico de la Fundación de acuerdo con los nuevos instrumentos de políticas exteriores de la UE. En este nuevo contexto las funciones de la ETF han de adaptarse, aunque manteniendo como orientación las prioridades claramente establecidas.

Le agradezco al Parlamento Europeo que haya abordado la propuesta de la Comisión de un modo positivo. Gracias a la buena cooperación entre las tres instituciones, hemos conseguido encontrar soluciones que satisfacen a las tres partes, inclusive en temas delicados como la composición del Consejo de Dirección y el modo en el que el Parlamento Europeo puede aportar su experiencia específica. Por lo tanto, la Comisión acepta sin reservas el texto consolidado resultante del constructivo diálogo tripartito de la semana pasada.

Permítanme concluir destacando, en nombre de mi colega Jan Figel’, la importancia que posee el éxito de nuestra cooperación, ya que le permitirá a la Fundación Europea de Formación beneficiarse de su nueva base jurídica en el momento oportuno y, de ese modo, podrá proporcionar una ayuda más efectiva a los países beneficiarios, lo que, al fin y al cabo, constituye sin lugar a dudas el objetivo de este ejercicio.

 
  
MPphoto
 
 

  Bernard Lehideux, ponente. − (FR) Señora Presidenta, Comisario, Señorías, durante mi estancia en Turín puede valorar el excelente trabajo realizado por la Fundación, que constituye un instrumento esencial y muy eficaz para fomentar el desarrollo de los sistemas de formación profesional en los países socios de la UE. La propuesta de la Comisión actualiza las funciones y la gobernanza de la ETF para garantizar que sus actividades se asientan sobre una sólida base jurídica. Desde mi punto de vista, el compromiso alcanzado con el Consejo ofrece avances en dos direcciones principales.

En primer lugar, el nuevo Reglamento permitirá a la Fundación operar en todos los países socios de la UE, incluidos aquéllos que quedan fuera del marco de la política de vecindad y de los programas de preadhesión. Éste es un aspecto esencial. Por ejemplo, la Unión adopta decisiones que tienen una repercusión directa en la economía de sus socios ACP. No tengo que recordarle al Comisario Michel que ése ha sido precisamente el caso de la reforma de la OCM del azúcar, que ha obligado a estos países a diversificar radicalmente sus actividades industriales. La ETF podría haber hecho una valiosa contribución a esa transformación y lo hará en el futuro en casos similares.

La segunda ventaja del compromiso, a la que le concedo una importancia especial, es que implica realmente a los diputados al Parlamento Europeo en la revisión de las actividades de la Fundación. Sin embargo, este tema sobrepasa el marco de esta agencia. El Parlamento sólo tiene una oportunidad, a menudo muy exigua, de estudiar el modo en que funcionan las agencias y es durante las votaciones del presupuesto y de la aprobación de la gestión presupuestaria. Considero que ya no es posible, especialmente dada la próxima entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que el Parlamento no se implique de un modo más serio en los asuntos de los que se encargan las agencias. Ése es el motivo por el que, en el caso concreto de esta Fundación, el Parlamento designará en lo sucesivo a tres representantes, es cierto que sin derecho a voto, pero tres representantes, en el Consejo de Dirección, siempre y cuando estén especialmente capacitados en las áreas de actividad de la Fundación. El Parlamento tiene libertad para nombrar a figuras externas o a diputados al PE. Le corresponde adoptar una decisión responsable con respecto a la elección del nivel de representación en el Consejo de Dirección. En este punto lo más importante es que a partir de ahora es posible elegir y que se ha iniciado el debate sobre la implicación del Parlamento.

Dado el creciente número de agencias, es imprescindible que todas las instituciones europeas estudien detenidamente las formas de supervisar sus actividades. En este contexto, estoy convencido de que debemos crear un verdadero vínculo entre el Parlamento y las agencias. Del mismo modo, el nuevo reglamento pretende formalizar las audiencias del Director de la Fundación ante las comisiones parlamentarias. Durante los últimos años, dicho Director ha comparecido ante el Parlamento una vez al año como respuesta a una invitación de la Comisión de Empleo, pero dicha invitación no se había formalizado nunca. Finalmente, el Consejo de Dirección nombrará a un director durante un periodo de cinco años basándose en una lista de como mínimo tres candidatos presentada por la Comisión. Antes de ser nombrado, el candidato seleccionado por el Consejo de Dirección deberá efectuar una declaración ante las comisiones competentes del Parlamento Europeo y responder a las preguntas formuladas por los miembros de dichas comisiones.

Seamos sinceros. En lo que respecta al tema de la implicación del Parlamento, el compromiso al que hemos llegado no llega al nivel de nuestras expectativas. Pero debemos afrontar la situación tal como es. Dado el estado actual del debate, no estamos preparados para ir más allá. Por tanto, resulta razonable apoyar el paquete negociado de modo que la Fundación pueda funcionar tan pronto como sea posible sobre una base sólida.

En consecuencia, les pido a los diputados que aprueben la enmienda de transacción nº 11, fruto del diálogo tripartito que el Comisario Michel acaba de mencionar, que la aprueben en su totalidad y que no caigan en la tentación de una enmienda que podría alterar el equilibrio que hemos logrado.

Les agradezco a la Presidencia Eslovena y a la Comisión la calidad de nuestro diálogo sobre estos aspectos y, por supuesto, deseo darles las gracias a los ponentes alternativos por su apoyo.

 
  
MPphoto
 
 

  Gabriele Stauner, en nombre del Grupo del PPE-DE. (DE) Señora Presidenta, Comisario, Señorías, permítanme comenzar expresando mi gratitud por las constructivas negociaciones con el Consejo y la Comisión, y, por supuesto, mi máximo agradecimiento a nuestro ponente, el señor Lehideux.

En la comisión y durante el diálogo tripartito, llegamos a un compromiso con respecto a la Fundación de Turín: otorgarle una base completamente renovada mediante un nuevo Reglamento. Nuestro principal objetivo al cambiar la orientación de la agencia con sede en Turín es reforzar las relaciones entre la Fundación y el Parlamento Europeo y mejorar la eficiencia operativa global de la Fundación. Este Parlamento le concede la máxima prioridad al fomento de la formación profesional en Europa y creemos que no podemos seguir evaluando el trabajo de la Fundación meramente a posteriori, como una especie de organismo auditor, sino que debemos desempeñar un papel previo en el proceso de determinación del contenido y la forma de sus programas y debemos tener la posibilidad de contribuir con nuestras opiniones.

Por este motivo, le concedemos una gran importancia a dos aspectos. El primero es la composición del Consejo de Dirección y el segundo es el procedimiento para nombrar al Director de la Fundación. En cuanto a éste último, en la comisión hemos llegado a una solución válida basándonos en una propuesta del Grupo PPE-DE. Como el ponente ha explicado, según el artículo 10 del nuevo Reglamento, el Director será nombrado a partir de una lista con como mínimo tres candidatos preseleccionados presentada por la Comisión. Antes de ser nombrados, los candidatos comparecerán ante la comisión o comisiones competentes del Parlamento Europeo para hacer una declaración o responder a preguntas.

Sin embargo existe una cuestión más compleja, que no ha sido resuelta de un modo satisfactorio para mi Grupo en el presente compromiso, y que tiene que ver con la composición del Consejo de Dirección. El sistema establecido en el artículo 7 propuesto, por el cual el Parlamento puede nombrar a tres representantes sin derecho a voto, no resulta oportuno. Deseamos tener la posibilidad de ser agentes eficaces en los procesos de toma de decisiones del Consejo y no un mero adorno. Por lo tanto, consideramos que es esencial que el Parlamento pueda enviar a tres representantes especializados para cumplir su función dentro del Consejo y huelga decir que éstos deben tener los mismos derechos de voto que el resto de los miembros del Consejo.

Para garantizar que el Consejo de Dirección funciona de un modo eficiente, creemos que es vital limitar el número de sus miembros. No encontramos ninguna necesidad imperiosa de que todos los Estados miembros de la UE tengan un representante. Al contrario, debemos tener suficiente con los representantes de dos tercios de los Estados miembros, aplicando las reglas de rotación dispuestas en el Tratado de Lisboa. Si la Comisión, el Parlamento y los países asociados aportan cada uno tres representantes, los Estados miembros seguirían ocupando una posición preponderante. Al fin y al cabo, se supone que un consejo de dirección no es una reunión de accionistas, sino un órgano que representa a la totalidad de los accionistas en la toma de decisiones del día a día y para la adopción de decisiones rápidas.

Por lo tanto, deseo solicitar de nuevo al Consejo —cuyo representante, por desgracia, no está presente— que reconsidere su postura. En nombre de la eficiencia operativa, le pido a la Cámara que apoye nuestra enmienda 10.

 
  
MPphoto
 
 

  Ole Christensen, en nombre del Grupo del PSE. – (DA) Señora Presidenta, Comisario, Señorías, deseo darle las gracias al ponente, el señor Lehideux, por su cooperación y por el trabajo que ha desarrollado para el informe sobre la Fundación Europea de Formación de Turín. He actuado como ponente alternativo para el Grupo socialista en el Parlamento Europeo y hemos asistido a algunas negociaciones difíciles con el Consejo, pero creo que hemos llegado a una buena propuesta de compromiso. Aunque el trabajo de esta fundación se dirige a países que no son miembros de la UE y que por lo tanto no han adoptado los objetivos de Lisboa, resulta valioso hablar de esos objetivos en este contexto. Al fin y al cabo, los objetivos de Lisboa son en realidad un modo de conseguir progreso y crecimiento y no es necesario ser miembro de la UE para desear esos logros.

La educación es uno de los factores que sostienen el crecimiento y el desarrollo en el seno de la UE. Invertir en la mejora de la educación puede contribuir a garantizar que en la UE consigamos los objetivos de Lisboa y que hagamos de Europa un lugar mejor para vivir. Otra herramienta importante para lograr los objetivos de Lisboa es la flexiguridad en el mercado laboral; y la educación y la flexiguridad están íntimamente vinculadas. Mediante la educación se crea una población activa mejor y más competitiva, que, por su parte, posibilita la consecución de un mayor crecimiento.

Es importante que consideremos el futuro de la UE desde un punto de vista a largo plazo. Por lo tanto, la Fundación Europea de Formación es una agencia extremadamente importante. La UE no debe ser un club cerrado. Resulta vital que ayudemos a los posibles nuevos Estados miembros tanto como podamos. Obviamente, debemos pedir a los nuevos Estados miembros que cumplan ciertos requisitos y normas, pero también tenemos que ayudarles a conseguirlo. Creo que la nueva estructura que hemos introducido en la Fundación de Turín supone una ventaja importante para los futuros retos y considero que la Fundación puede ayudar a los posibles nuevos Estados miembros a adherirse a la UE.

También me resulta muy grato que la nueva estructura de la Fundación refuerce el vínculo entre el Parlamento Europeo y la Fundación. Vamos a lograr la posibilidad de nombrar a tres expertos en el Consejo de Dirección, lo que demuestra que el Consejo ha comenzado a aceptar que el Parlamento Europeo debe poseer una mayor influencia en este ámbito.

 
  
MPphoto
 
 

  Renate Weber, en nombre del Grupo ALDE. – Señora Presidenta, me gustaría agradecer al señor Lehideux su informe. Comparto plenamente su opinión con respecto a la ampliación del mandato geográfico de la Fundación Europea de Formación (ETF).

Esta agencia, que funciona como un instrumento de la política exterior de la UE, posee el potencial de dar una respuesta total a los retos planteados por territorios como África, el Caribe o el Pacífico. La amplia experiencia que la ETF ha adquirido durante los años puede canalizarse ahora hacia zonas que necesitan imperiosamente la formación profesional para mejorar el acceso al aprendizaje y la inclusión social.

La mayoría de los países de la zona ACP se enfrenta en la actualidad a notables reformas económicas y para que éstas tengan éxito requieren recursos humanos. La ETF debería poseer el mandato y los recursos para dar respuesta a esas demandas. Me gustaría ir incluso más allá y decir que, durante el transcurso de la ampliación del mandato de la ETF, debemos considerar la posibilidad de tener oficinas temporales de enlace en las zonas en las que se concentran las actividades de las agencias. Dichas oficinas permitirían a la ETF organizar mejor sus actividades y le otorgarían una mayor visibilidad a sus acciones en terceros países. Estoy totalmente de acuerdo con la propuesta del ponente referida a la necesidad de una mayor transparencia y comparto plenamente su sugerencia de incluir diputados al PE en el Consejo de Dirección de la agencia.

Para finalizar, considero que, en lo que se refiere a recursos humanos, la Unión Europea debe adoptar un enfoque más amplio. Queremos implantar el procedimiento de la «tarjeta azul» que permite a los trabajadores cualificados extranjeros trabajar legalmente en Europa, con la UE probablemente contribuyendo a la formación de esos trabajadores cualificados. Sin embargo, como ya he dicho en otras ocasiones, los trabajadores cualificados también son muy necesarios en sus propios países para que haya un verdadero desarrollo en esas regiones. Por lo tanto, el papel de la Fundación Europea de Formación será esencial.

 
  
MPphoto
 
 

  Sepp Kusstatscher, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señora Presidenta, Señorías, permítanme comenzar elogiando el valioso trabajo que la Fundación Europea de Formación viene desarrollado desde 1994.

El trabajo de las agencias y fundaciones a menudo se considera como un mero factor de coste. Creo firmemente que lo que está haciendo nuestra Fundación de Turín constituye una ayuda muy útil para los países vecinos, ya sea en los Balcanes, Europa del Este o el Norte de África. La ayuda práctica que la ETF brinda a nuestros países socios para el desarrollo y la creación de sistemas de formación de gran calidad ni mucho menos recibe la recompensa que merece. Por ello deseo mostrarle mi agradecimiento y reconocimiento a su alta directiva.

Debo dirigirle unas sinceras palabras de crítica al Consejo, cuyas tácticas de negociación, tras la consecución del consenso en la primera ronda, implicaron el aumento de la representación del Consejo a 27 miembros y la incomprensión inicial de los motivos por los que el Parlamento también deseaba estar representado en el Consejo de Dirección para finalmente aceptar la inclusión de tres representantes especializados, aunque sin derecho a voto. La actitud del Consejo ha sido simplemente incomprensible.

Tan sólo puedo reiterar que no consigo entender la actitud defensiva y tensa de la Presidencia del Consejo. Constituye otra prueba de las dificultades que encuentran los Gobiernos de los Estados miembros cuando se trata de valorar la importancia que le conceden al Parlamento Europeo, la única institución de la Unión elegida democráticamente.

Mi agradecimiento al ponente.

 
  
MPphoto
 
 

  Derek Roland Clark, en nombre del Grupo IND/DEM. – Señora Presidenta, una vez más la Comisión se está anticipando a la legislación. La UE no tiene competencia en materia educativa, al menos no hasta que se ratifique el Tratado de Lisboa, y eso depende del referéndum irlandés. ¿Se conoce de antemano el resultado de la votación o es que simplemente se ignorará un resultado negativo como se hizo en el caso del referéndum francés y el del holandés?

De cualquier modo, ¿qué tipo de estructura tendrá esta fundación? Veo que nuestra propuesta es que la gestionen seis representantes de los Estados miembros, más seis de la Comisión y sólo tres del Parlamento, o bien esta cifra más varios representantes de los países socios designados por la Comisión. En el último caso, la responsabilidad recaerá parcialmente en países que no son Estados miembros, lo que le concederá la mayoría a la Comisión, que no ha sido elegida en las urnas. Muy poco democrático.

La enmienda 7 sugiere que la Comisión presentará candidatos a la dirección de la ETF, lo que suscita preocupación en múltiples ámbitos. Este hecho ha desencadenado otras sugerencias relativas a la composición del Consejo de Dirección de la ETF, incluso la propuesta inviable de incluir un representante de cada Estado miembro.

Tener tantas contrapropuestas para la composición del Consejo de Dirección de la ETF no es precisamente el mejor de los comienzos, pero nos lleva a plantearnos la pregunta de por qué puede pensar alguien que necesitamos una fundación de este tipo. Podría argumentar que una fundación de formación no sólo es innecesaria, sino también contraproducente. Si se fijan en los países de Europa en contraposición con la UE, descubrirán una gran cantidad de programas de formación de diversa índole. Existen distintos niveles pero entre todos desarrollan múltiples competencias, de ahí que Europa tenga un patrimonio tan rico. Ya saben que cada país ha tenido siempre a sus propios artistas, compositores, escritores, etc. Incluso en los países pequeños surgen, por ejemplo, compositores de fama mundial. Todos forman a sus líderes y expertos, a sus técnicos, banqueros y deportistas y cultivan todas las demás habilidades que se desarrollan mediante la formación.

Así que existe una multiplicidad de habilidades y cada Estado contribuye a su manera. Intentar reunir todo esto en una Fundación Europea de Formación, supondría acabar con la vida de los sistemas formativos en muchos países. Una ETF única no tendría las cualidades intrínsecas del carácter nacional. Necesitamos variedad, no una tendencia armonizada unidireccional.

Resumiendo, con este esquema perderemos más de lo que ganaremos. Por favor, olvídenlo y dejen que los distintos países de Europa hagan su propia contribución al conjunto. Incluso podría generar entusiasmo por el proyecto de la UE, algo que por desgracia falta, a juzgar por el «no» que ha ganado en dos Estados fundadores y por los continuos esfuerzos que se están haciendo para vender la UE a sus ciudadanos.

 
  
MPphoto
 
 

  Jan Andersson (PSE).(SV) Gracias, señora Presidenta. Permítanme comenzar dándole las gracias a Bernard Lehideux por su excelente trabajo, por mantener un excelente contacto con el Presidente y los coordinadores durante el proceso y por permitirnos llegar a un acuerdo en la primera lectura. También deseo mostrarles mi agradecimiento a los representantes de la Fundación Europea de Formación por sus aportaciones, una importante contribución que proporcionará muchos otros vínculos. La educación, la formación profesional y el aprendizaje permanente poseen una creciente importancia. Son importantes en la UE, pero también en los países socios. Existe la necesidad de que el CEDEFOP y la Fundación Europea de Formación cooperen.

Esta propuesta para un nuevo Reglamento contiene algunos elementos que contribuyen a lograr mejoras. Para empezar, se amplían sus atribuciones para incluir la formación permanente en lugar de restringirse únicamente a la formación profesional. Éste es un concepto al que recurrimos cada vez más y que resulta importante en nuestra política. En segundo lugar, el número de países es mayor, como ha dicho el señor Lehideux. Incluyen a todos los países socios, no sólo a aquéllos enmarcados en los programas de vecindad y preadhesión, sino a todos los países socios. En tercer lugar, se han fortalecido las relaciones con el Parlamento. Hemos disfrutado de una cooperación positiva que ahora podrá desarrollarse a través del nuevo Reglamento. Creo que hemos llegado a un buen acuerdo, tanto en lo que respecta al método de nombramiento del Director de la Fundación, como al hecho de que podemos designar a tres expertos sin derecho a voto en el Consejo de Dirección. No hemos conseguido todo lo que deseábamos, pero éste sigue siendo un buen compromiso que presagia un futuro prometedor. Se trata de una buena posición básica. Podemos desarrollar la formación permanente como un proceso de cooperación entre el Parlamento y las fundaciones que trabajan en este campo. Eso es importante.

 
  
MPphoto
 
 

  Louis Michel, Miembro de la Comisión. (FR) Señora Presidenta, en primer lugar deseo expresar mi agradecimiento y mi satisfacción por las distintas declaraciones que aquí se han efectuado, todas ellas a favor del informe del señor Lehideux. Obviamente, también lo respaldo porque considero que realmente es un gran paso hacia delante. Ya puedo ver e imaginar las nuevas posibilidades que —independientemente de lo que algunos puedan decir— se presentan y por lo tanto me complace el hecho de que sin duda vayamos a conseguir un amplio consenso con respecto a esta propuesta. Permítanme responder a dos objeciones que se han planteado.

En primer lugar, sobre la enmienda 10 al artículo 7. Únicamente deseo recordar a la señora Stauner que existe el riesgo de que surja un conflicto de intereses, ya que el Parlamento es la autoridad que aprueba la gestión presupuestaria. Se produciría claramente un conflicto de intereses, al menos desde el punto de vista jurídico.

En segundo lugar, creo que resulta acertado separar las competencias. Fui diputado durante muchos años y nunca reclamé responsabilidades que no fueran las propias de los diputados. Siento tener que decir que la función esencial de un diputado no es gobernar. La función esencial de un diputado es examinar y confeccionar leyes y, por supuesto, controlar a gobiernos y órganos ejecutivos. Por lo tanto, no entiendo este cambio de prioridades que algunos consideran tan normal. Hablo a título personal, pero estamos celebrando un debate parlamentario y creo que el Parlamento confunde su cometido supervisor con un cometido de gobierno, lo que resulta incompatible con su función y podría restarle valor a su papel fundamental. Es así como se destruye un parlamento. Porque el que un parlamento desee convertirse en una especie de asamblea de gobierno no es compatible con el elevado ideal de la democracia. Estoy diciendo esto porque considero que la separación de poderes es importante.

Estoy seguro de que el compromiso logrado es el más eficaz posible, principalmente porque garantiza la independencia del Parlamento para llevar a cabo su función de supervisión.

Admito que a menudo me desconciertan algunas de las opiniones que aquí se vierten, pero al fin y al cabo ése es nuestro cometido. Creo que ha sido el señor Clark quien ha dicho que la Comisión estaba excediendo sus competencias y que la Fundación Europea de Formación podría ser contraproducente. Esa afirmación es totalmente contraria a la realidad, a la experiencia y a las evaluaciones independientes del notable trabajo realizado por la Fundación.

Como Comisario responsable del desarrollo, puedo prever —gracias a la enmienda principal, que sin duda se aprobará— las perspectivas de efectividad, las positivas perspectivas que se les brindarán, especialmente, como algunos ponentes han sugerido, a los países incluidos en mi ámbito de actuación en los que la formación profesional es un factor esencial. Estoy pensando, por ejemplo, en el Centro de Información y Gestión de la Migración de Malí, un proyecto piloto que pronto pondremos en marcha. Imagino la valiosa función que la Fundación puede desempeñar en él.

Por ello, únicamente puedo sentirme satisfecho con el resultado y rechazar totalmente la crítica de que resulta contraproducente. Está claro que las personas no pueden cambiar su carácter: aquéllos a los que no les gusta Europa hacen afirmaciones exageradas y ésta —dicho con todo el respecto al diputado al Parlamento Europeo en cuestión— es una afirmación exagerada, por lo que carece totalmente de sentido.

 
  
MPphoto
 
 

  Bernard Lehideux, ponente. − (FR) Señora Presidenta, Comisario, creo que todos o prácticamente todos nosotros compartimos la misma opinión sobre la esencia de esta cuestión y deseo darle las gracias al Comisario por lo que acaba de decir sobre las futuras perspectivas de la Fundación.

Por supuesto, hay un punto que sigue sin resolver y me gustaría hacer una observación sobre él: se trata de la enmienda 10 del Grupo PPE. El diálogo entre las instituciones europeas es absolutamente esencial. Ese diálogo se ha producido. Mi colega, el señor Kusstatscher, afirma que la actitud del Consejo durante dicho diálogo no ha sido exactamente la que habríamos podido esperar. Está en lo cierto, pero, al fin y al cabo, ha habido un diálogo tripartito, hemos celebrado varias reuniones y, como resultado hemos firmado nuestro acuerdo. Creo que el diálogo entre nuestras instituciones no es posible si, pocos días después de llegar a un acuerdo, damos marcha atrás mediante la presentación de una enmienda. Por eso debatimos, no estamos totalmente de acuerdo con todo, cada parte da un paso adelante para acercarse a los demás y finalmente logramos un texto de compromiso.

Le pido a los Grupos, a todos los Grupos, que acepten la idea de que nuestra solidaridad se refleja en la decisión que hemos adoptado y en el acuerdo al que hemos llegado con el Consejo y la Comisión tras el diálogo tripartito y les pido que muestren esa solidaridad en sus votos. Cuando se piden cambios, también es necesario saber hasta dónde se puede llegar. He dicho hace un momento que habría preferido avanzar un poco más, pero creo que no todo el mundo estaba preparado para ello. Como ponente para este documento y después de haber conseguido tanto y de que mi trabajo haya recibido el apoyo de mis colegas, deseo pedirles que sigan demostrando solidaridad con respecto a nuestro acuerdo de compromiso hasta el mismo momento de la votación.

 
  
MPphoto
 
 

  Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación se celebrará hoy a las 12.00 horas.

 
Aviso jurídico - Política de privacidad