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Procedimiento : 2008/2588(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B6-0303/2008

Textos presentados :

B6-0303/2008

Debates :

PV 16/06/2008 - 21
CRE 16/06/2008 - 21

Votaciones :

PV 19/06/2008 - 3.3
CRE 19/06/2008 - 3.3
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2008)0304

Acta literal de los debates
Lunes 16 de junio de 2008 - Estrasburgo Edición DO

21. Potenciar la capacidad de reacción de la Unión Europea en caso de catástrofe (debate)
Acta
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  Presidente. − El siguiente tema es la declaración de la Comisión sobre la potenciación de la capacidad de reacción de la Unión Europea en caso de catástrofe.

 
  
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  Stavros Dimas, Miembro de la Comisión. − (EL) Señor Presidente, el año pasado, gracias al Mecanismo Comunitario de Protección Civil, la UE se movilizó en masa para ayudar a los Estados miembros afectados por los catastróficos incendios forestales.

Hemos identificado algunos puntos que exigen una atención inmediata en un intento de evitar catástrofes similares en el futuro.

En primer lugar, debemos superar la falta de recursos técnicos disponibles para proporcionar socorro en situaciones de catástrofe. Esto se hizo patente en el marco de las operaciones de 2007.

En segundo lugar, debe haber un enfoque integrado para abordar los incendios forestales: prevención, preparación y respuesta.

En tercer lugar, se debería reforzar la capacidad operativa del Centro de Control e Información de la Comisión.

La Comisión ya ha adoptado algunas medidas operacionales prácticas, entre las cuales cabe destacar:

- la creación de una red de expertos en incendios forestales y su capacitación;

- la capacitación en materia de interoperabilidad para los equipos nacionales de lucha contra incendios;

- un ejercicio a gran escala organizado en Cerdeña en abril con la participación de efectivos de cinco Estados miembros;

- la formación de tres unidades de protección civil para la lucha contra el fuego desde el aire.

Se han asegurado fondos para el transporte de los equipos de ayuda. Además, en el marco del programa experimental para los incendios de 2008, estamos cooperando con los Estados miembros para crear reservas tácticas que se podrán utilizar inmediatamente en caso de que se produzcan situaciones de emergencia en Europa.

Además, entre 2007 y 2013, se pondrán a disposición cerca de 5 800 millones de euros en el marco de los programas de la política de cohesión, para la prevención de los riesgos y la respuesta ante diferentes tipos de catástrofes, como los incendios.

Se pondrán a disposición 1 600 millones de euros más de los fondos de desarrollo rural para restaurar los recursos forestales e iniciar acciones preventivas.

Por último, para las catástrofes naturales más devastadoras, se mantendrá la opción del apoyo del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea.

En la comunicación presentada en marzo, la Comisión subrayó la necesidad de disponer de un enfoque integrado de la gestión de catástrofes, que debe incluir los aspectos de la prevención, la preparación, la respuesta y la restauración. Se examinaron todos los tipos de catástrofes naturales y provocadas por el hombre, tanto dentro como fuera de la UE, así como todos los recursos de la Comunidad disponibles para dar respuesta ante las catástrofes.

Además de la protección civil, en la comunicación se examinaron otras tres áreas de la acción de la Comunidad:

- el refuerzo de la ayuda humanitaria europea;

- la mejora de la coordinación de la capacidad de intervención para dar respuesta en situaciones de catástrofe;

- la mejora de la cooperación interinstitucional, es decir, la cooperación entre los organismos e instituciones de Europa.

También estamos elaborando un plan de acción, que estará listo en verano y en el que se detallará una serie de iniciativas específicas aparte de las mencionadas en la comunicación, como:

- el análisis de las deficiencias de capacidad de apoyo material y técnico, para las acciones de protección humanitaria y civil. El análisis nos permitirá determinar cuáles son las herramientas disponibles, cuáles son las más necesarias y cuáles las más eficientes en cuanto a costes;

- el apoyo a iniciativas de reducción de riesgos de catástrofes en países terceros;

- la mayor cooperación con las Naciones Unidas, el Banco Mundial y varias ONG, con miras a reforzar la capacidad de respuesta ante catástrofes en el ámbito mundial;

- el mejor uso de la ciencia, la tecnología y la innovación;

- la mejora de la función de nuestros organismos en la respuesta ante las catástrofes en todo el mundo;

- una evaluación más eficaz de los daños provocados por las catástrofes.

En lo que respecta a la prevención de las catástrofes, no existe actualmente ningún enfoque europeo integrado. Para abordar esta cuestión, la Comisión está preparando una comunicación para evaluar el valor añadido que tendría la instauración de un mecanismo comunitario de prevención de catástrofes. La Comisión presentará posibles alternativas dirigidas a:

- mejorar nuestro conocimiento de las catástrofes y sus efectos;

- mejorar la interrelación de las políticas asociadas, por ejemplo la interrelación entre la planificación del uso de la tierra y la prevención de catástrofes;

- mejorar el uso de los recursos de la Comunidad.

Además de esta iniciativa, que se centrará en la UE, la Comisión está elaborando una estrategia dirigida a reducir el riesgo de catástrofes en los países en desarrollo.

Por último, la Comisión ha adoptado una serie de medidas para reforzar la capacidad de intervención de la UE en el caso de que se produjeran catástrofes en Europa. En concreto, se está reforzando el Centro de Control e Información de la Comisión. Dado que actualmente no disponemos de análisis detallados de las deficiencias de la capacidad de respuesta en caso de grandes catástrofes, estamos analizando hipótesis de catástrofes y verificando soluciones innovadoras. Así se liberarán recursos para protección civil y capacidad de actuación a escala europea. La Comisión tiene la intención de presentar propuestas para la creación de una red europea de capacitación en materia de respuesta ante catástrofes a mediados de 2009.

Para concluir, me gustaría dar las gracias al Parlamento por el apoyo constante y decidido prestado al refuerzo de la capacidad de respuesta ante catástrofes de la Comunidad. Este apoyo se pone de nuevo de manifiesto en el proyecto de resolución que se someterá a votación en la plenaria.

 
  
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  Antonios Trakatellis, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (EL) Señor Presidente, en los últimos años los Estados miembros de la UE han sido sacudidos por catástrofes naturales como incendios, inundaciones y terremotos. Se han perdido vidas humanas, han sido destruidas propiedades, granjas y hogares, y el medio ambiente ha sufrido daños devastadores que llevará muchos años reparar.

Uno de los principios clave sobre los que se fundó la Unión Europea es el de la solidaridad. Esto significa que en caso de una catástrofe natural es extraordinariamente importante que la UE sea capaz de proporcionar no sólo asistencia técnica coordinada, sino también recursos financieros a las zonas afectadas a través del Fondo Europeo de Solidaridad. He estado escuchando con interés el análisis que ha hecho el Comisario de todos los aspectos de la prevención y de la intervención coordinada, y confiamos en que la Comisión Europea actúe en consonancia.

Permítanme llamar su atención sobre un tema relacionado con el Fondo Europeo de Solidaridad. Me parece injustificable que el Consejo haya decidido no aprobar el Reglamento relativo al mismo, y creo que debería revisar dicha decisión.

La reestructuración del Fondo Europeo sería una contribución significativa. En primer lugar, la UE estará en mejores condiciones para gestionar las catástrofes naturales de forma eficaz y flexible. En segundo lugar, los ciudadanos privados de hogar y de seguridad como consecuencia de una catástrofe percibirían inmediatamente la solidaridad europea, comprendiendo la importancia de su pertenencia no sólo a su país, sino también a la UE.

Éstas son las políticas y actuaciones que los ciudadanos europeos esperan de nosotros, y confío en que el Reglamento relativo al Fondo de Solidaridad se apruebe sin demora.

 
  
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  Edite Estrela, en nombre del Grupo del PSE. (PT) Señor Presidente, Comisario, Señorías, se trata de una especie de rito anual que tiene lugar antes o después del verano: los incendios forestales saltan a la agenda política. Sin embargo, es un problema cada vez más grave, porque las catástrofes naturales guardan relación con el cambio climático. Y dado que los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez peores, los científicos nos advierten de que las catástrofes naturales se vuelven más frecuentes e intensas, lo que significa períodos de sequía repetidos y extremos, inundaciones más graves y destructivas, olas de calor excesivo e incendios forestales más violentos y extensos contra los cuales es más difícil luchar.

En 2006 el Parlamento Europeo aprobó tres informes sobre este tema, en uno de los cuales el ponente de la comisión de Presupuestos sugirió que la Comisión presentase una directiva relativa a los incendios. Por consiguiente, mi pregunta a la Comisión es la siguiente: a la vista de esta situación, y teniendo presente la necesidad de una estrategia integrada en esta materia – en otras palabras, que la política dirigida a combatir el cambio climático no puede separarse de la política en el ámbito de la protección civil –, ¿no considera la Comisión que estas circunstancias justifican una directiva relativa a los incendios?

Entretanto, este debate se celebra en un momento especialmente crítico: la crisis energética, la crisis alimentaria y así sucesivamente. Todo esto también está interrelacionado. Sería preciso, por ejemplo, aprovechar la biomasa y limpiar los bosques, evitando así los incendios y produciendo energía al mismo tiempo. Otra de las ventajas consistiría en que no sería preciso utilizar cereales en la producción de biocombustibles.

 
  
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  Marios Matsakis, en nombre del Grupo ALDE. – Señor Presidente, los considerandos A y D y el apartado 4 de esta Resolución insisten claramente en la importancia de la prevención. Esto es algo muy atinado, porque prevenir es mejor – mucho mejor – que curar. A este respecto quisiera hablar de un tipo especial de catástrofe masiva que se puede prevenir: el hundimiento de los edificios. Me mueve a ello un suceso ocurrido en Chipre muy recientemente. El pasado miércoles se hundió de repente y sin precio aviso la cubierta de acero de un teatro municipal de Nicosia, con capacidad para 1 100 espectadores. Las vigas de acero y otros escombros aplastaron al caer los asientos situados debajo. Por fortuna el teatro se encontraba vacío en esos momentos; de otro modo cientos de personas hubieran resultado muertas o heridas. Pocos días antes, este teatro estaba abarrotado de niños que asistían a diversos actos escolares. Dos semanas antes había actuado aquí en su gira el Ballet Bolshoi ante una auditorio repleto, y sólo hacia algunos meses que el Presidente Barroso – junto con muchos funcionarios de la UE y miembros del PE, el Presidente de Chipre, ministros, diputados y muchas otras personas – habían asistido en ese mismo teatro a la ceremonia de ingreso de Chipre en la zona del euro. Fue un milagro que no se produjese una catástrofe de grandes proporciones.

Conviene observar que hacía solamente tres años que se habían realizado en el edificio importantes obras de reforma, por un importe aproximado de 6 millones de euros, pero parece que ninguno de los responsables, de los prestigiosos y bien remunerados arquitectos, ingenieros, funcionarios, etc. fue capaz de diagnosticar que la cubierta de acero, con una antigüedad de 50 años, era totalmente insegura. Se sospecha que otros edificios públicos de Chipre podrían presentar riesgos estructurales, pero debido aparentemente a la negligencia o a la ignorancia, o a la corrupción que afecta a las autoridades y organismos competentes y a las empresas privadas, no se están adoptando medidas correctoras. En realidad, una situación similar puede darse en otros Estados miembros de la UE. Dicho sea de paso, el Chipre los edificios públicos no están sometidos en su mayor parte a la normativa antisísmica, a diferencia de los edificios de uso privado. Ruego a la Comisión que se cerciore de que, con esta resolución, se lleva a cabo una comprobación sobre la seguridad de los edificios de la UE.

 
  
  

PRESIDE: Marek SIWIEC
Vicepresidente

 
  
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  Dimitrios Papadimoulis, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (EL) Señor Presidente, Comisario, todos podemos ver que las catástrofes naturales van en aumento, porque obedecen a cambios tanto en el clima como en los usos del suelo.

La resolución que he preparado – y espero que el jueves consigamos en el Pleno un voto prácticamente unánime, como el conseguido en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria – insta a la Comisión a dejar de dar largas, pronunciar discursos vacíos y dilatar los temas.

Comisario, le pregunto lo siguiente: ¿tiene intención de adoptar medidas en la Comisión para lograr que se apruebe la propuesta Barnier sobre la creación de una fuerza europea de protección civil, como ha solicitado repetidamente el Parlamento Europeo en sus resoluciones?

¿Tiene intención de adoptar medidas para que el Fondo de Solidaridad sea más flexible y menos burocrático?

¿Tiene intención de adoptar medidas para colmar las graves lagunas que existen en la legislación y en las políticas aplicadas, con el fin de que Europa tenga una presencia mayor y más eficaz a la hora de respaldar las acciones emprendidas por los Estados miembros, en los que las catástrofes naturales están destruyendo propiedades y costando vidas humanas?

En la Comisión de Medio Ambiente aprobamos una serie de preguntas a la Comisión, y ustedes nos respondieron que al cabo de un año, a mediados de 2009, presentarían sus propuestas. La pregunta es, ¿cuándo se va a decidir la Comisión a analizar seriamente estos temas y responder a la propuesta del Parlamento Europeo?

¿Con qué propuestas están ustedes de acuerdo, y cuándo las van a poner en práctica? ¿Con cuáles no están de acuerdo, y por qué? Si es el Consejo quien les está refrenando y se niega a concederles la financiación que necesitan, o si determinadas personas dentro de la Comisión se lo impiden, nos lo debería usted decir, señor Dimas, para que le podamos ayudar. No queremos sólo buenas palabras; queremos hechos, para que este verano no tengamos que estar de duelo por las víctimas de graves catástrofes ecológicas.

 
  
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  Dimitar Stoyanov (NI). - (BG) Hace poco, esta misma tarde, mostré al Parlamento el rostro de la corrupción en la cúpula de Bulgaria, Ahmed Dogan, y el partido que lidera, el Movimiento por los Derechos y las Libertades (MDL). Quisiera ahora presentar cierta información específicamente relacionada con los incendios forestales.

En Bulgaria es un secreto a voces que lo que el mismo Dogan denomina su «círculo de empresas» en torno a su partido ha estado talando desde hace ocho años los bosques de Bulgaria. La forma más fácil de encubrir su delito es prendiendo fuego a los bosques, y cada verano miles de hectáreas de superficie arbolada arden y desaparecen en Bulgaria. Y si eso era antes un problema exclusivamente búlgaro, hoy se presenta también como un problema a nivel europeo, porque Bulgaria tiene derecho a recibir cuantiosas subvenciones como compensación por los siniestros ocurridos en sus bosques. Pero ¿dónde van a parar estas subvenciones? Se transfieren al Ministerio de Emergencias, a cuyo frente está una lugarteniente de Dogan, la señora Emel Etem. Éste es el ministerio donde han desaparecido decenas de millones de euros procedentes del Fondo Europeo de Solidaridad y destinados a las inundaciones de Bulgaria. Y le pido a usted, Comisario, y a todos ustedes, señores diputados, que visiten Bulgaria para comprobar la clase de solidaridad que Emel Etem practica con sus propios electores, y la que el MDL practica con los suyos, los musulmanes búlgaros, que han estado viviendo en refugios provisionales, en remolques inadecuados, mientras que el dinero del Fondo Europeo de Solidaridad ha desaparecido en las profundidades del ministerio gobernado por el MDL.

Éste es el motivo por el que planteo la cuestión. Se trata de un grave delito ecológico contra Bulgaria y de un delito contra la Unión Europea, prácticamente el robo de sus fondos. Por graves que sean las catástrofes que caigan sobre Bulgaria en el futuro, nunca serán comparables con la catástrofe llamada Movimiento por los Derechos y las Libertades.

 
  
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  Gerardo Galeote (PPE-DE). - Señor Presidente, bienvenida sea la iniciativa de la Comisión de Medio Ambiente, que se une a muchas otras de la Comisión de Desarrollo Regional en la presente legislatura, por cierto, no siempre bien entendidas. La verdad es que algunas cosas que se van conociendo con el paso del tiempo, incluidas algunas decisiones en el ámbito judicial, ponen de manifiesto que nuestras preocupaciones estaban plenamente fundadas.

Es triste comprobar, sin embargo, la poca sensibilidad y la casi nula reacción del Consejo. También es paradójico que cuestiones que afectan al medio ambiente, a la política regional, a la agricultura, estén en manos de los Ministros de Hacienda.

El empecinamiento por no reformar el obsoleto Fondo de solidaridad, a pesar del empeño del Parlamento y de la Comisión y de la evidente demanda social, exigiría una reflexión por parte de los Gobiernos nacionales. Ojalá que este verano no suframos la plaga de incendios, sequía e inundaciones de otros años. Ojalá que el Consejo no se vea obligado, una vez más, a emitir comunicados vacíos de solidaridad, a falta de mecanismos de protección civil coordinados y fondos para ayudar a la gente. ¡Y después nos quejamos del desapego y desinterés de los ciudadanos por lo que hacen las instituciones!

Algunos miembros de la Comisión de Desarrollo Regional hemos presentado enmiendas para volver a llamar la atención del Consejo sobre las necesidades de reformas y de iniciativas. Veremos si, en esta ocasión, las sillas, elocuentemente vacías, del Consejo emiten alguna señal.

 
  
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  Iratxe García Pérez (PSE). - Señor Presidente, quería comenzar agradeciendo la iniciativa del Parlamento en este momento, con respecto al refuerzo de la capacidad de reacción de la Unión Europea en caso de catástrofes, ya que, desgraciadamente, ésta es una realidad que va en aumento, por lo que debe convertirse en un reto fundamental de iniciativa política y respuesta rápida.

Debemos abordar esta situación de una forma amplia, considerando elementos no sólo de actuación ante las catástrofes, sino de prevención y recuperación, por lo que es importante el llamamiento que hacemos a la Comisión para presentar de forma urgente propuestas relativas a la prevención de catástrofes dentro de la Unión Europea.

Asimismo, debemos tener en cuenta la necesidad de reconocer la naturaleza específica de las catástrofes naturales que suponen las sequías y los incendios en la región mediterránea y adaptar sus instrumentos de prevención, investigación, gestión de riesgos, protección civil y solidaridad.

Somos conscientes de que, en determinados momentos, los recursos con que cuentan los Estados para luchar contra los incendios forestales, especialmente por medios aéreos, son limitados, por lo que pedimos a la Comisión que proponga medidas para financiar equipos comunitarios, con el fin de aumentar la capacidad, y poder completar los recursos nacionales.

Tampoco podemos olvidar en esta resolución un llamamiento firme al Consejo, para que adopte una decisión sobre la propuesta de Reglamento del Fondo de solidaridad, para posibilitar una respuesta más rápida y eficaz ante las catástrofes, a las que los Estados miembros no pueden hacer frente por sí solos, sin olvidarnos de las víctimas de estas catástrofes, que necesitan ayuda y asistencia inmediata.

No podemos permanecer impasibles ante una realidad que, año tras año, verano tras verano, se sufre en multitud de territorios de la Unión Europea y debemos ser capaces de responder con contundencia, de prevenir estas desgracias, porque detrás de todas ellas hay personas que sufren, hay un futuro incierto y, desde la Unión Europea, no podemos mantenernos al margen del mismo.

 
  
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  Françoise Grossetête (PPE-DE).(FR) Señor Presidente, desde luego es lamentable que otra vez, en víspera de las vacaciones, tengamos que reunirnos para examinar el mismo problema, lo que da la impresión de que no se produce progreso alguno de un año para otro. En un momento en que la mayoría de nuestros conciudadanos tienen dudas sobre la utilidad de Europa, es necesario hacerles ver con urgencia que cuando las catástrofes naturales, ya sean incendios, inundaciones o incluso epidemias, ponen el peligro las vidas y propiedades de la gente, Europa es capaz de responder; que cuando están en apuros necesitan a Europa y ésta acude en su ayuda.

¿Dónde estamos hoy? Una vez más, hablando de la necesidad de solidaridad y, naturalmente, de la necesidad de un marco vinculante. Es absolutamente necesario que convenzamos a los Estados miembros de la necesidad de una auténtica fuerza operativa de protección civil dotada de reservas económicas, mecanismos de asistencia y recursos adicionales europeos. Es evidente que debemos potenciar la ayuda humanitaria para cubrir los huecos existentes en lo relativo a la prestación de estas ayudas y al fortalecimiento de la capacidad global. Tenemos que crear una red de formación. Como ha dicho el Comisario, es esencial formar expertos en ayuda de emergencia en casos de catástrofes, aprovechando la experiencia adquirida por los Estados miembros en el ámbito de la formación en materia de protección civil. Sin embargo, lo que necesitamos ante todo es adoptar medidas preventivas, y para poder hacerlo necesitamos verdaderas políticas relacionadas con el uso del suelo, con las tierras cultivables y los bosques. Es preciso que adoptemos medidas preventivas, porque sólo así estaremos preparados para las catástrofes disponiendo de medidas correctivas y sistemas de alerta temprana, algo que es absolutamente esencial.

¿Cuál es la situación respecto al informe Barnier? Me gustaría ver que dicha propuesta produce resultados prácticos.

 
  
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  Stavros Lambrinidis (PSE).(EL) Señor Presidente, Comisario, el pasado mes de septiembre muchos políticos manifestaron su pesar por las víctimas de los incendios, pero apenas nadie habló de la responsabilidad que deberían sentir por haber permitido que se produjesen los incendios y por los efectos tan catastróficos que hemos padecido. Pero es cierto que los políticos deberían sentirse responsables. Por este motivo, antes de la llegada del verano y de los incendios, el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo solicitó mediante una pregunta oral que celebrásemos aquí un debate con la Comisión sobre las acciones emprendidas en el ámbito de la prevención de incendios.

Comisario, ha dicho usted que durante el período 2009-2013 se destinarán 5 800 millones de euros a la prevención de incendios. Actualmente, en 2008, ¿cuál es el importe asignado a la prevención? ¿Cuántos Estados, y cuáles, han hecho uso de estos fondos?

Es lamentable que el año pasado, cuando ocurrieron los peores incendios, el Gobierno griego reconociera en su informe a la Comisión que hubo falta de coordinación entre las agencias implicadas, y que no existían planes de prevención. ¿Han comprobado ustedes lo que se ha hecho en Grecia desde entonces para solucionar estos problemas, o sencillamente destinan fondos a gobiernos que probablemente los malgastarán?

 
  
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  Rolf Berend (PPE-DE). - (DE) Señor Presidente, Comisario, Señorías, como firmante de algunas enmiendas en nombre del Grupo del PPE-DE y Vicepresidente de la Comisión de Desarrollo Regional, desearía aprovechar esta oportunidad para exponer en calidad de ponente del Parlamento Europeo mis opiniones sobre el Fondo de Solidaridad y su revisión.

Desde que en mayo de 2006 el Parlamento aprobó por abrumadora mayoría el proyecto de reglamento sobre el nuevo Fondo de Solidaridad de la Comisión, el mismo se encuentra retenido en el Consejo, donde la mayor parte de los Estados miembros se oponen al nuevo Fondo en su forma revisada. Ninguna de las sucesivas Presidencias del Consejo ha incluido el nuevo Fondo de Solidaridad en su programa de trabajo. Antes al contrario, la versión revisada está siendo bloqueada en el Consejo por los Ministros de Finanzas. En consecuencia, el nuevo Fondo destinado a cubrir el período de 2007 a 2013 no está vigente. Por desgracia, hasta nuevo aviso sólo tenemos el antiguo Fondo, que existe en su forma actual desde septiembre de 2002 y que en su día se improvisó de forma apresurada. Mediante duras negociaciones y difíciles acuerdos se pudo lograr aquí, en este Parlamento, alcanzar un compromiso para hacer del Fondo de Solidaridad un instrumento de ayuda de emergencia más rápido, efectivo y sobre todo mejor definido. Ahora el Consejo quiere enterrar definitivamente está versión revisada.

No alcanzo a comprender cómo podemos, siendo una comunidad basada en la solidaridad, volver la espalda de este modo, por culpa de las susceptibilidades de algunos Estados miembros, a un instrumento de emergencia cuyo nombre rinde homenaje al concepto de solidaridad. Hemos mejorado este instrumento. Lo hemos ampliado. No puedo entender cómo es posible que quienes ya se han beneficiado del Fondo sean los que ahora se niegan a aprobarlo. Por este motivo hago un llamamiento urgente al Consejo para que reconsidere su decisión y apruebe de una vez la versión revisada. Somos una comunidad basada en la solidaridad, señor Presidente, y nadie sabe cuándo o dónde ocurrirá la próxima catástrofe. Entonces serán ustedes responsables…

(El Presidente interrumpe al orador.)

 
  
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  Margaritis Schinas (PPE-DE).(EL) Señor Presidente, es evidente que, en caso de una catástrofe natural grave, la gestión de la UE en los ámbitos de la prevención, respuesta y recuperación debería ser eficaz. Sin embargo, lo que aquí vemos es que, sin duda por efecto de algún prejuicio o manía, se produce una reacción contra la participación de la UE en el ámbito de la prevención. Se trata de una reacción muy obvia por parte de la propia Comisión, y también de algunos de estos escaños, porque hay quien piensa que la UE no tiene nada que hacer en este asunto.

Me opongo firmemente a esta postura. Sin prevención nunca podremos conseguir nada. La imagen del Presidente Barroso llegando al final en un helicóptero y sosteniendo en la mano el cheque del Fondo de Solidaridad no refleja la auténtica práctica de la solidaridad en la UE. La práctica de la solidaridad significa un marco global de respuesta. El señor Barnier ha esbozado un marco de este tipo, el cual sigue pudriéndose en algún recoveco del laberinto burocrático. Hicimos un diagnóstico claro, y ahora estamos escribiendo la receta.

 
  
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  Gyula Hegyi (PSE). - (HU) En el anterior punto del orden del día se hizo alusión a que en Europa la mayor parte de las catástrofes naturales tienen que ver con el agua: sequías, inundaciones, incendios forestales. Una de las raíces del problema estriba en los métodos tradicionales de defensa contra las inundaciones; más específicamente, en el hecho de que cuando se producen las inundaciones nuestra principal prioridad consiste en vaciar cuanto antes el agua, pero a los pocos meses, cuando llegan las sequías o los incendios forestales, descubrimos con sorpresa que nos hubiera venido muy bien disponer de depósitos adecuados para recoger el agua de lluvia caída en la época de inundaciones o precipitaciones extremas. Por consiguiente, sería muy importante, y en cierta medida podría solucionar – o mejor dicho ayudaría a evitar –los problemas señalados aquí, que fuéramos capaces de enfocar la gestión global del agua de otra manera, basándonos en el principio de que cada gota de agua dulce es un recurso valioso que se debe ahorrar para épocas más secas. Sería especialmente importante, sobre todo para los nuevos Estados miembros, promover todo lo anterior a escala de política comunitaria, de forma que pueda desarrollarse en cuanto tal con fondos comunitarios, contribuyendo con ello a mitigar los daños ocasionados por las inundaciones, sequías e incendios forestales.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE) . (CS) Aunque hablo como diputada de un país que no experimentará graves problemas de incendios hasta que no nos afecte plenamente el calentamiento global, comprendo la importancia de la solidaridad entre los países europeos. Habiendo escuchado ya debates similares en varias ocasiones anteriores, como antigua directiva de empresa creo firmemente que ya es hora de que adoptemos una estrategia común enfocada a la prevención y a la prestación de ayuda a un país cuando se necesite. No es una cuestión de dinero. Es una cuestión de capacidad y de gestión especializada, de ayudas bien dirigidas que no consistan exclusivamente en medios financieros. Yo también invito al Consejo, a todas las Presidencias y naturalmente a la Comisión a hacer todo lo posible para que la Cámara no se quede con las manos vacías y que el tema de la votación sea si debemos ayudar hoy o dentro de una semana, si la catástrofe ha sido grande o pequeña.

 
  
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  Zbigniew Zaleski (PPE-DE). - (PL) Señor Presidente, soy uno de los cinco invitados a hacer uso de la palabra por el sistema incidental. Querría comentar que son dos las cosas que podemos hacer en relación con las catástrofes naturales. La primera consiste en evitarlas en la mayor medida posible, por ejemplo cuando se trata de las inundaciones, y la segunda es que cuando ocurren tenemos que prestar ayuda a las personas afectadas por las mismas. Una de estas ayudas es la atención psicológica. Vemos a seres humanos que lo han perdido todo en una inundación, su hogar, todas sus posesiones; siguen con vida pero carecen de todo, y experimentan una profunda sensación de pérdida. Sé por experiencia que el trabajo de los psicólogos es muy importante en esos momentos, por lo que creo que los grupos de asistencia en caso de catástrofes deberían incluir los medios necesarios para que estos especialistas entren inmediatamente en acción y puedan ayudar a la gente.

 
  
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  Stavros Dimas, miembro de la Comisión. − (EL) Señor Presidente, agradezco a todos los oradores sus aportaciones tan positivas.

La Comisión ha asumido el compromiso de contribuir significativamente al refuerzo de la capacidad de respuesta comunitaria ante las situaciones de catástrofe. En la Comunicación que publicó en marzo, y en las medidas que se están elaborando ahora, la Comisión ha adoptado un enfoque integrado.

En primer lugar, estamos examinando todos los aspectos de las catástrofes: prevención, preparación, estado de alerta, respuesta inmediata y recuperación a largo plazo.

En segundo lugar, analizamos todos los tipos de catástrofe, naturales y de origen humano, dentro y fuera de la UE.

En tercer lugar, tratamos de integrar todos los recursos comunitarios, mejorando la coordinación entre las agencias de la UE.

En cuanto a las cuestiones planteadas, ante todo el Parlamento y la Comisión Europea están de acuerdo en la reforma del Fondo de Solidaridad. Por desgracia el Consejo la rechaza. Sin embargo, la Comisión no tiene intención de retirar su propuesta, y todavía confía en que podrá persuadir al Consejo.

En cuanto a la directiva relativa a los incendios forestales, mis departamentos están trabajando en una comunicación sobre la prevención de catástrofes, y una de las opciones que se están evaluando es la elaboración de una legislación específica sobre esta materia.

La Comisión fue la principal fuerza impulsora de la adopción de los Eurocódigos sobre la seguridad en la edificación. Se trata de las normas europeas para la resistencia sísmica de los edificios, que actualmente se están incorporando a la legislación nacional y que consiguientemente serán de aplicación.

Soy un defensor entusiasta de las propuestas del señor Barnier. Sin embargo, debo recordarles que se requiere la aprobación unánime del Consejo. Y todos sabemos que por el momento no existe tal unanimidad entre los Estados miembros. Por este motivo, la preparación de nuestras propuestas se está demorando más de lo que hubiéramos querido. Permítanme que les recuerde simplemente que con el Tratado de Lisboa habría sido suficiente una mayoría cualificada del Consejo.

Ya hemos financiado programas de la Cruz Roja para la prestación de apoyo psicológico, y se están realizando los preparativos técnicos para nuevos programas de este tipo.

Por último, la Comisión toma nota del gran interés y de la mayor participación del Parlamento Europeo en el ámbito de la gestión de catástrofes. Confío en una excelente colaboración con el Parlamento y el Consejo en la definición de los límites de la subsidiariedad, con el fin de promover y desarrollar aún más la dimensión europea de la gestión de catástrofes.

 
  
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  Presidente . He recibido una propuesta de resolución(1) presentada de conformidad con el artículo 103 del Reglamento.

Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar el miércoles, 19 de junio de 2008.

Declaraciones por escrito (Artículo 142)

 
  
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  Daciana Octavia Sârbu (PSE) , por escrito.(RO) Los incendios forestales de Grecia, Italia y España durante el verano de 2007, y las inundaciones de Rumanía y Gran Bretaña han generado nuevos llamamientos para que mejore la eficacia de la capacidad de respuesta de la UE en caso de catástrofes. La frecuencia de las catástrofes relacionadas con el cambio climático ha ido en aumento, y requiere respuestas multilaterales y coordinadas capaces de movilizar todos los recursos disponibles, teniendo en cuenta aspectos como la rapidez, la eficiencia y la rentabilidad.

Entre las acciones propuestas por la Comisión al objeto de contribuir a mejorar la respuesta de la UE frente a las catástrofes, se incluye la potenciación del Centro de Control e Información (CCI), el perfeccionamiento de la capacidad de reacción de la protección civil europea y una mejor coordinación entre la ONU y la Cruz Roja en la prestación de ayuda humanitaria. También se tiene intención de organizar una red europea de formación en materia de respuesta ante las catástrofes, los sistemas de alerta temprana y la utilización del número europeo de emergencias «112», que no es bien conocido en todos los Estados miembros. En Rumanía sólo el 30 % de los ciudadanos saben que es éste el número al que tienen que llamar en caso de emergencia desde cualquier país de la UE, y las autoridades nacionales deben continuar esforzándose para fomentar este número con el fin de responder ágilmente a los problemas, tanto los relacionados con el cambio climático como de otro tipo.

 
  

(1)Véase el Acta.

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