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Textos presentados :

RC-B6-0350/2008

Debates :

PV 10/07/2008 - 11.3
CRE 10/07/2008 - 11.3

Votaciones :

PV 10/07/2008 - 13.3
CRE 10/07/2008 - 13.3

Textos aprobados :


Acta literal de los debates
Jueves 10 de julio de 2008 - Estrasburgo Edición DO

11.3. Pena de muerte, especialmente el caso de Troy Davis
Acta
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  Presidente. - El siguiente punto se refiere al debate sobre las resoluciones relativas a la pena de muerte, especialmente el caso de Troy Davis(1).

 
  
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  Marios Matsakis, autor. Señor Presidente, esta Cámara ha adoptado una postura clara y firme en cuanto a la pena de muerte. Apoya su abolición y la necesidad de aplicar de inmediato una moratoria a la ejecución de la pena de muerte, donde ésta se aplique aún.

Tal es el caso en multitud de Estados de los Estados Unidos, como Georgia, donde Troy Davis aguarda que se ejecute su homicidio legal a finales de julio. Al margen de consideraciones ideológicas o humanísticas en contra de la ejecución de seres humanos, en el caso de Troy Davis parecen concitarse motivos adicionales consistentes en serias dudas sobre la solidez y la validez de las pruebas que condujeron a su condena en un primer momento.

Tales dudas, creemos, justifican el razonamiento, propio de cualquier persona que haga uso de su sentido común, de que en este caso se debería autorizar la repetición del juicio. Por consiguiente, hacemos un llamamiento a las autoridades competentes de los Estados Unidos para que dispongan la repetición del juicio de Troy Davis y, en caso de que se le halle culpable, se le conmute la pena de muerte por una condena de cadena perpetua.

Por otra parte, volvemos a pedir al Gobierno de los Estados Unidos y a todos los gobiernos del mundo que aplican aún la pena capital que la supriman en beneficio de la humanidad. En concreto, hacemos un llamamiento a los gobiernos de países como China, Irán, Pakistán y Arabia Saudí, donde aún se llevan a cabo ejecuciones con regularidad, y donde, en muchos casos, aquéllas se practican de un modo bárbaro, para que pongan fin a las mismas.

 
  
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  Ryszard Czarnecki, autor. (PL) Señor Presidente, no desearía que el presente fuera un debate sobre la pena de muerte como tal. Ya que no se puede soslayar la discrepancia de pareceres al respecto, me parece que deberíamos referirnos al caso muy concreto de una persona a la que se ha condenado a muerte, tras de lo cual siete de los nueve testigos de cargo han retirado el testimonio prestado contra aquélla. Se trata de una situación muy concreta. Me complacería que no divagáramos de un modo abstracto hacia un debate sobre si la pena de muerte es absolutamente mala o no. No deseo que, en el momento presente, pidamos a las autoridades de los Estados Unidos que modifiquen una ley que, en 1972, esto es, hace 36 años, volvió a instaurar la posibilidad de aplicar la pena de muerte. Nos estamos refiriendo a un caso concreto y extraordinariamente polémico. En verdad merece la pena defender al señor Davis y demostrar que existen situaciones en las que es procedente intervenir. Querría asimismo llamar a la cautela en lo que atañe a las generalizaciones, motivo por el que no he firmado esta resolución conjunta.

 
  
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  Jean Lambert, autora. − Señor Presidente, este caso es sin duda urgente, ya que, como hemos escuchado, la ejecución está prevista para finales de este mes. Así pues, insto a todos los presentes de esta Cámara que están escuchando este debate a que efectúen diligencias a título individual ante el Gobierno de los Estados Unidos —y, de hecho, ante el Gobierno del Estado de Georgia— para solicitar clemencia. A continuación actuaríamos con el fin de lograr la repetición del juicio, si ello fuera necesario. Al menos tendríamos a una persona viva, de manera que podría repetirse el juicio. Creo que es muy importante que asumamos la responsabilidad personal que nos corresponde en este caso, aparte de tratar de elevar nuestras protestas a través del Parlamento.

Sin duda, en este caso concreto, las pruebas —con arreglo a las declaraciones de los testigos— se han retirado y son objeto de contradicción. El Equipo de evaluación de la pena de muerte en Georgia de la American Bar Association ha publicado un informe en el que analiza las circunstancias que se dan en dicho Estado y opina que uno de los principales problemas que ha hallado es la inadecuación de la defensa y el hecho preocupante de que los acusados que se hallan ya en el corredor de la muerte puedan no haber tenido acceso a una defensa adecuada cuando se les ha sometido a juicio. Señala asimismo que Georgia es el único Estado que no facilita abogados a los reclusos del corredor de la muerte en relación con los recursos presentados tras haberse dictado sentencia.

Así pues, existen diversas razones que inducen a estar preocupado por este asunto concreto, que es el que se cita en el título de la Resolución sobre la pena de muerte, a saber, el caso de Troy Davis. Sin embargo, desearía referirme a otros casos, en concreto, a lo que está sucediendo actualmente con algunas de las personas que siguen detenidas en Guantánamo. Un caso concreto es el del ciudadano residente en el Reino Unido Binyamin Mohamed, que lleva detenido allí más de seis años y que es probable haya de hacer frente a una comisión militar, proceso que con toda probabilidad desembocará en una condena a muerte.

Esta Cámara y la Unión Europea en su conjunto tienen una opinión muy firme sobre la pena de muerte. Consideramos que no es una pena que una sociedad civilizada deba aplicar y que existen demasiadas razones que justifican que no se imponga la pena de muerte. El caso de Troy Davis es, a mi juicio, un ejemplo absolutamente clásico de los verdaderos problemas que plantea la aplicación de la pena capital.

De nuevo, aparte de lo que se pide en esta Resolución concreta, desearía pedirles a todos, como personas responsables, que actúen para dar a conocer nuestra consternación acerca de este caso específico.

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė, autora. – (LT) El Parlamento Europeo ha aprobado una serie de reglamentos que apoyan la abolición de la pena de muerte y las ejecuciones o, al menos, la moratoria de las ejecuciones en los países en los que aún existe la pena de muerte.

El día de hoy, nosotros, el Parlamento Europeo, estamos brindando nuestro apoyo a una persona, Troy Davis, que será ejecutada a finales de este mes. Imagínense que estuvieran en su lugar, habiendo pasado 17 años a la espera de quedar exculpado o de ser ejecutado, cuando existen sólidas pruebas que sustentan su inocencia, ya que siete de los testigos que testificaron en su contra se han retractado, etcétera. Conocemos unos cuantos casos de personas que han sido ejecutadas y cuya inocencia ha quedado demostrada después. Existe una gran cantidad de casos de personas a las que se condena a muerte pero que acaban evitando la ejecución gracias al descubrimiento de nuevas pruebas que demuestran que no son culpables del crimen que se les imputaba.

Por lo tanto, hoy reiteramos nuestro llamamiento a todos los países del mundo donde se sigue aplicando la pena de muerte con objeto de que emprendan medias inmediatas para su abolición. Hoy estamos dejando clara nuestra postura con respecto a la pena de muerte, apoyando a una persona real y solicitando a los tribunales competentes de los Estados Unidos que vuelvan a investigar el caso de Troy Davis y que dicten una sentencia menos rigurosa que la que lo condena a muerte.

A mi juicio, apoyar a una persona real, tratar de protegerla frente a su ejecución, aunque haya cometido un tremendo error, es el mejor método de expresar con total claridad nuestra postura con respecto a la necesidad de abolir la pena de muerte.

 
  
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  Ana Maria Gomes, autora. − (PT) Señor Presidente, el primer derecho humano es la inviolabilidad de la vida. La pena de muerte representa el más burdo de los desdenes a la dignidad, la civilización y el progreso. En este instante, en este preciso minuto, mientras nosotros respiramos y hablamos libremente, Troy Davis está encerrado en una celda, contando los minutos que le quedan de vida. Lleva más de quince años en el corredor de a muerte y siempre ha negado haber cometido el crimen de que se le acusó. Algunos de los que testificaron en su contra se han retractado o se han contradicho en sus testimonios, obtenidos mediante coacción policial. En este caso no existen pruebas claras, objetivas y convincentes. La aplicación de la pena de muerte a Troy Davis por parte de las autoridades del Estado de Georgia es totalmente contraria a la moratoria de la aplicación de la pena de muerte aprobada el pasado mes de diciembre por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Aunque la moratoria no es jurídicamente vinculante, tiene un enorme peso moral y político. Corresponde a los Estados que no se atienen a la misma revisar su política en el sentido de abolir la pena capital y respetar los derechos humanos íntegramente. El Estado de Georgia tiene ahora la oportunidad, con este caso, de volver a dar la sustancia que merecen a los valores más fundamentales de la democracia. Recientemente, el Comisario Louis Michel se entrevistó con el Presidente de Sudán, Omar al-Bashir, quien le comentó que no entregaría a los imputados por crímenes contra la humanidad a la Corte Penal Internacional, ya que tampoco lo hacen los Estados Unidos. El ejemplo de los Estados Unidos en estos dos ámbitos es una desgracia, por lo que tenemos que mostrarles, por todos los medios, que no podemos aceptar esta postura y el terrible ejemplo que están dando al mundo en materia de derechos humanos.

Por lo tanto, tal como pide la Resolución, es fundamental que la Presidencia de la Unión Europea y la Delegación de la Comisión Europea en Washington, sin demora, hagan las diligencias necesarias para evitar la ejecución de la sentencia de Troy Davis y para que los Estados Unidos revisen su postura con respecto a la pena de muerte.

 
  
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  Józef Pinior, en nombre del Grupo del PSE. – (PL) Señor Presidente, en 2007 se llevaron a cabo 1 252 ejecuciones en 24 países del mundo. La cifra real fue, sin duda, mayor. De tales ejecuciones, el 88 % se llevó a cabo en China, Irán, Arabia Saudí, Pakistán y los Estados Unidos.

Hay dos cuestiones que desearía mencionar en el debate de hoy. En primer lugar, estoy enteramente en desacuerdo con la opinión expuesta por su Señoría Ryszard Czarnecki de que el asunto en cuestión suscita discrepancias en la Unión Europea. No es así. Me gustaría recordarle al señor Czarnecki cuál es la postura oficial adoptada por la doctrina de la Iglesia Católica Romana, que también era la opinión personal del Papa Juan Pablo II, quien se manifestó contrario a la aplicación de la pena de muerte. Me parece que ello debería constituir una indicación muy clara para el señor Czarnecki de cuál es la postura mayoritaria al respecto en los Estados miembros de la UE.

La segunda cuestión se refiere, desde luego, a las circunstancias vinculadas a la situación de Troy Davis, la persona a la que se aplicará la pena de muerte, en los Estados Unidos. Debemos hacer cuanto esté en nuestras manos para que se suspenda la ejecución de dicha pena de muerte y para que se revise el proceso, con una posible conmutación de la pena capital a una cadena perpetua en caso de que se le halle culpable.

 
  
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  Dumitru Oprea (PPE-DE).(RO) Más de 40 países han renunciado al método de la pena de muerte desde 1990 y, a día de hoy, el marco jurídico de más de 120 países prohíbe dicha pena.

A nivel europeo, con arreglo al Convenio para la protección de los derechos humanos, cuyo artículo 2 se refiere al derecho a la vida y cuyo protocolo 6, artículo 1, versa sobre la «Abolición de la pena de muerte», no se condenará a ninguna persona a dicha pena ni ésta se ejecutará.

En el ámbito internacional se han divulgado estadísticas sorprendentes. En 2006 se ejecutó a más de 1 591 personas, mientras que otras 3 861 fueron condenadas a muerte en 55 países.

Creo que nadie tiene el derecho a quitar la vida a otro ser humano. ¿Cómo puedes arrebatar algo que no te pertenece? Según mi razonamiento, ni siquiera puedo concebir algo semejante, sobre todo en vista de que, en los países que aplican la pena de muerte, la cifra de delitos graves no se ha reducido gracias a la misma.

Proponemos la sustitución de la pena de muerte por la privación de la libertad.

 
  
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  Janusz Onyszkiewicz (ALDE). - (PL) Señor Presidente, nuestro debate debe referirse, desde luego, a una cuestión fundamental, a saber, el sentido, en general, y los aspectos morales de tales sentencias judiciales que condenan a una persona a muerte. Uno de los argumentos que me parece muy importante en el presente debate es la duda relativa a si a alguien a quien se ha acusado de un modo absolutamente definitivo se le puede reconocer como culpable del hecho que se le imputa. En cualquier otra situación, existe siempre la posibilidad de anular la sentencia y de que la persona en cuestión vuelva a llevar una vida normal. En el caso de la pena de muerte, dicha posibilidad no existe. Habida cuenta de ello, aparte de los aspectos puramente morales, y aunque éstos sean excepcionalmente importantes, este aspecto jurídico también debe tenerse en cuenta. Cabe aplicar lo dicho, de manera especial, al caso que estamos debatiendo, en el que existen importantes dudas con respecto al fundamento de las imputaciones.

 
  
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  Ewa Tomaszewska. − (PL) Señor Presidente, toda persona debería tener derecho a un juicio justo. En este caso, en el que existen múltiples dudas sobre la culpabilidad del acusado y en el que siete testigos han retirado su testimonio, es necesario que el asunto se revise. Otra cuestión, a la que otros que han intervenido antes se han referido, la constituye el problema de la irreversibilidad de la pena de muerte. En caso de duda, se trata de un motivo más para no aplicar una pena tal.

 
  
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  Maciej Marian Giertych (NI). - Señor Presidente, desearía aprovechar la oportunidad que me brinda este debate para solicitar una moratoria a la pena de muerte de seres humanos nonatos inocentes. Ya es hora de que los países civilizados abandonen la práctica del aborto.

 
  
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  Olli Rehn, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, la Unión Europa se opone con firmeza a la aplicación de la pena de muerte y trabaja activamente en pos de la abolición de la pena capital en todo el mundo.

En los países que mantienen la pena de muerte, la UE tiene el objetivo de limitar su ámbito de aplicación, así como de establecer una moratoria, de modo que dicha pena acabe eliminándose por completo.

Las Orientaciones para la política de la UE respecto a terceros países por lo que se refiere a la pena de muerte, adoptadas en 1998 y revisadas en 2008, establecen el marco de actuación de la Unión. Aquéllas incluyen las declaraciones formuladas en foros internacionales y las diligencias emprendidas con respecto a terceros países, incluidos los Estados Unidos de América.

A propósito de los Estados Unidos, la UE está muy preocupada por la reanudación de las ejecuciones desde la finalización de la moratoria de facto de la aplicación de la pena de muerte el pasado mes de mayo.

Hemos instado en reiteradas ocasiones al Gobierno de los Estados Unidos a que reintroduzca la moratoria sobre la pena de muerte a nivel federal y esperamos que este país considere la posibilidad de abolir por ley dicha pena dentro de un plazo previsible.

Tomamos nota de la propuesta de Resolución del Parlamento relativa al caso concreto de Troy Davis. Contamos con información procedente de nuestra Delegación en Washington con arreglo a la que el Gobernador de Georgia no ha firmado aún la ejecución y no tiene prisa en hacerlo.

Por supuesto, la Comisión, así como los Estados miembros de la UE y la Presidencia, seguirán este caso muy de cerca.

 
  
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  Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación se celebrará al finalizar los debates.

 
  
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  Neena Gill (PSE). - Señor Presidente, el señor Matsakis se ha referido a mí anteriormente y deseaba responder a dicha alusión. No tenía intención de abusar del procedimiento de solicitud incidental de la palabra a propósito de un debate distinto de la importante cuestión que representa la pena de muerte. No obstante, creo que el señor Matsakis ha afirmado que no comprendo el sistema relativo a las cuestiones urgentes. Desearía declarar, para que conste, que he participado en una serie de procedimientos de urgencia y me parece que se trata del sistema menos transparente y abierto que tenemos.

Por supuesto, en mi Grupo estamos debatiendo al respecto, pero las cuestiones urgentes no se aprueban hasta el jueves, antes de Estrasburgo, y el martes previo se celebra una reunión de una hora durante la que se tratan apresuradamente.

Creo que algunas de tales cuestiones no son urgentes y que deberían debatirse adecuadamente en esta Cámara al objeto de que ésta conserve su credibilidad.

 
  

(1)Véase el acta.

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