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Procedimiento : 2008/2047(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0325/2008

Textos presentados :

A6-0325/2008

Debates :

PV 02/09/2008 - 14
CRE 02/09/2008 - 14

Votaciones :

PV 03/09/2008 - 7.8
CRE 03/09/2008 - 7.8
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2008)0399

Debates
Martes 2 de septiembre de 2008 - Bruselas Edición DO

14. Igualdad entre mujeres y hombres - 2008 (debate)
Vídeo de las intervenciones
PV
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  El Presidente. − El siguiente punto es el informe de Iratxe García Pérez, en nombre de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género, sobre la igualdad entre mujeres y hombres - 2008 (2008/2047(INI)) (A6-0325/2008).

 
  
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  Iratxe García Pérez, Ponente. − (ES) Señor Presidente, señor Comisario querría comenzar mi intervención expresando mi agradecimiento a la Comisión por el informe 2008 sobre la igualdad entre hombres y mujeres, que incluye una perspectiva integral, tanto de políticas de integración de la dimensión de género como de medidas específicas de discriminación positiva. Si bien es cierto que también tendríamos que señalar que este informe presentado por la Comisión ha tenido como eje fundamental las cuestiones laborales, sin tener en cuenta muchas otras cuestiones y realidades problemáticas que se refieren a la mujer y que, por lo tanto, hemos intentado incorporar en este informe del Parlamento.

Asimismo expreso mi agradecimiento a todos los colegas que han contribuido con su trabajo a la mejora del informe inicialmente presentado. Existe un acuerdo común en que, a pesar de los avances, todavía queda mucho por hacer.

En este sentido, la complacencia sería nuestro mayor enemigo. Si no somos conscientes de los retos y del trabajo que queda por hacer, difícilmente avanzaremos en la igualdad.

La perspectiva de este informe se basa en el principio de transversalidad, planteando distintas cuestiones que afectan a este principio. Todas son importantes y no podemos obviar ninguna de ellas: la incorporación de la mujer al mercado laboral, la violencia de género, la mujer en el mundo educativo, conciliación de vida familiar y laboral y sectores vulnerables como las mujeres inmigrantes o las discapacitadas. Todos estos elementos han de ser tenidos en cuenta y merecen un exhaustivo trabajo y análisis, pero me gustaría centrarme en el tiempo de que dispongo en los aspectos que considero más importantes.

Con respecto a la violencia de género, estamos hablando de la mayor lacra social existente en estos momentos, no sólo en Europa, sino en todo el mundo. Una injusticia social en la que la mujer, por el mero hecho de ser mujer, está sufriendo violencia por parte de los hombres, pues en la sociedad los valores machistas todavía están bastante arraigados.

Por ello, es necesario impulsar en los Estados miembros legislaciones para luchar contra esta lacra social. El ejemplo más claro lo tenemos en España, donde hace pocos años se ha incorporado a la legislación nacional la Ley contra la Violencia de Género, que reconoce derechos a las mujeres maltratadas y lleva a cabo una política integral, desde la prevención al tratamiento y la integración de estas mujeres.

Con respecto a la mujer y al mercado laboral, debemos ser conscientes de que estamos lejos todavía de cumplir los objetivos de la Estrategia de Lisboa. Ha aumentado el empleo de las mujeres, pero todavía tenemos datos de desempleo femenino muchos mayores que los de los hombres, y por ello hay que incorporar medidas políticas, tanto por parte de la Comisión Europea como de los Estados miembros, que fomenten la incorporación de la mujer al mercado laboral en igualdad de condiciones con el hombre.

Y otra realidad, que no podemos obviar, es la diferencia salarial, que se mantiene desde el 2003 en un 15 %. Son necesarias mayores medidas concertadas con el empresariado y con los sindicatos.

Asimismo, en este informe proponemos a las instituciones comunitarias y a los Estados miembros que declaren el 22 de febrero como Día Internacional de la Igualdad Salarial. Son 52 días al año lo que una mujer necesitaría trabajar de más para cobrar el mismo salario que un hombre.

Con respecto a la conciliación de la vida familiar y laboral, es necesario cambiar la realidad, en la que, actualmente, el 85 % de las cuidadoras informales son mujeres. Necesitamos más servicios públicos de atención a la infancia y a las personas dependientes.

Asimismo, con respecto a la participación de la mujer en la vida pública, debemos fomentar iniciativas para aumentar esa participación a través de las organizaciones sociales, sindicatos y partidos políticos. Las cuotas electorales han sido un paso decisivo, que debe continuar en el camino de la democracia paritaria.

Existen otros elementos fundamentales —como el acceso a la educación, la ruptura de estereotipos sociales, la cuestión y problemática de las mujeres en el mundo rural— que no podemos obviar. Debemos aunar esfuerzos en este sentido. Trabajar estrechamente con las organizaciones y hacer efectivo el principio fundamental de la Unión Europea de la igualdad entre hombres y mujeres, porque de esta manera estaremos avanzando hacia una Europa con más Derecho y mayor justicia social.

 
  
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  Vladimír Špidla, Miembro de la Comisión. − (CS) Señor Presidente, Señorías, la Comisión acoge con satisfacción el informe y la propuesta de resolución sobre la igualdad entre mujeres y hombres en la Unión Europea. La aprobación del informe pone de manifiesto la labor del Parlamento en relación con la igualdad entre mujeres y hombres y confirma el apoyo del Parlamento al enfoque de la Comisión. En primer lugar, me gustaría dar las gracias a la ponente, la señora García Pérez, por el apoyo manifestado en relación con los pasos emprendidos por la Comisión Europea en este ámbito.

La igualdad entre mujeres y hombres es uno de los valores fundamentales de la Unión Europea. También constituye un ámbito en el que Europa ha estado un paso por delante de los avances sociales. En los últimos años también ha puesto en marcha importantes y ambiciosas iniciativas. La aceptación del plan para lograr la igualdad entre mujeres y hombres pone de manifiesto el deseo de la Comisión de utilizar todos los medios posibles para hacer que Europa se acerque a una igualdad entre mujeres y hombres efectiva en todos los ámbitos.

Por otra parte, la Comisión destaca que la propuesta de resolución del Parlamento hace hincapié sobre determinadas cuestiones que se incluyen entre las prioridades del plan. Ello se refiere concretamente a la posición de las mujeres en el mercado laboral, la conciliación entre la vida laboral y la personal, un acceso equilibrado a los puestos de responsabilidad y también la lucha contra la violencia contra las mujeres. Este enfoque se ajusta a la política de la Comisión en este ámbito e incluye cuestiones subrayadas en el informe de 2008.

Aunque es evidente que se han realizado progresos en el ámbito de la igualdad entre mujeres y hombres, aún queda mucho por hacer. Debemos seguir haciendo esfuerzos para reforzar el fundamento jurídico.

La Comisión comparte el punto de vista de la ponente de que la conciliación de la vida personal y laboral desempeña un papel fundamental en el logro de la igualdad entre mujeres y hombres. Somos plenamente conscientes de que la responsabilidad de la familia y el hogar recae fundamentalmente sobre las mujeres. Éste es el motivo por el cual las mujeres, más a menudo que los hombres, deben interrumpir sus estudios y sus carreras profesionales, a menudo sin retomarlos. Para aumentar el empleo femenino, por consiguiente, es fundamental lograr el acceso a unos servicios de cuidado de los niños de gran calidad y asequibles. La Comisión presentará un informe sobre los avances realizados en este ámbito en las próximas semanas.

Además, en 2006 y 2007 la Comisión llevó a cabo un procedimiento de consulta a los representantes de los trabajadores y las empresas sobre la cuestión de la conciliación entre la vida personal y laboral. En julio de 2008, tales representantes indicaron su intención de negociar acerca de los permisos de paternidad y maternidad. La Comisión no va a presentar por el momento ninguna propuesta al respecto.

La Comisión tiene intención de presentar en un futuro inmediato un paquete de iniciativas relativas a la conciliación entre la vida personal y laboral, especialmente sobre los cuidados infantiles, un proyecto de Directiva por la que se modificaría la Directiva sobre permiso de maternidad y un proyecto de Directiva para modificar la Directiva de 1986 sobre los «cónyuges colaboradores». La situación actual de los cónyuges colaboradores en la agricultura y también en otros sectores en los que existen negocios familiares resulta inaceptable. Es inaceptable que determinadas personas que trabajan regularmente en negocios familiares en algunos países no tengan ningún derecho a la seguridad social y se encuentren en una situación de gran necesidad en caso de divorcio o fallecimiento del cabeza de familia, o de dificultades financieras.

Una política de igualdad es esencial para impedir y luchar contra la violencia contra el sexo contrario, ya que ésta se fundamenta en el desequilibrio de fuerzas existente entre hombres y mujeres. Unas medidas efectivas en contra de la violencia de género, por otra parte, contribuyen a proteger los derechos de las mujeres en la sociedad y a promover la igualdad.

La violencia contra las mujeres es inaceptable. La violación, el abuso sexual de las menores, el tráfico de mujeres para explotarlas sexual o laboralmente, la violencia doméstica, el acoso en el lugar de trabajo y también las prácticas tradicionales de desfiguración —como, por ejemplo, la mutilación de los genitales—, menoscaban la salud, la libertad, la dignidad y la inviolabilidad física y emocional de las mujeres. Nuestra intervención debe ser completa y extremadamente efectiva, sobre todo en casos en los que la violencia contra las mujeres es cometida por la delincuencia organizada internacional, como en el caso del tráfico de seres humanos.

Por estos motivos, la Comisión considera que, como parte de su programa de trabajo para 2009, revisará y actualizará la legislación relativa al tráfico de personas y la explotación y el abuso sexual de menores, un delito terrible cometido principalmente contra las jóvenes.

Para concluir, me gustaría decir que la política de igualdad desempeña un papel fundamental en relación con el cambio de mentalidad y de comportamiento. Por consiguiente, es especialmente importante lograr no sólo la igualdad jurídica, sino también una igualdad efectiva entre las mujeres y los hombres. Así, la Comisión acoge con satisfacción el apoyo ofrecido por el Parlamento Europeo a través de su propuesta de resolución.

 
  
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  Marian Harkin, ponente de opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales. − Señor Presidente, en primer lugar me gustaría decir que se trata de un informe muy amplio y que hace hincapié sobre muchas de las cuestiones que se deben abordar para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres.

Me complace especialmente ver cómo se aborda la cuestión de la violencia contra las mujeres, ya que para muchas personas este tipo de violencia es algo que afecta sólo a las mujeres, mientras que, de hecho, se trata de una cuestión que afecta a toda la sociedad, y hasta que no se aborde como cuestión social no podemos esperar eliminarla.

Por otra parte, estoy de acuerdo con la ponente en relación con la cuestión de la feminización de la pobreza y los grupos especialmente afectados por este riesgo, así como la importantísima cuestión de la garantía de un acceso igualitario a los regímenes de pensión y seguridad social.

En este contexto, me gustaría que se incluyese el apartado 14 de mi opinión, en el que hablo específicamente de los cuidadores. Habida cuenta de que en 2030 se estima que la relación entre la población activa y no activa será de 2 a 1, el papel futuro de los cuidadores familiares será mucho más significativo, y a la luz del hecho de que en la UE existen ya 100 millones de estos cuidadores —hombres y mujeres, pero sobre todo mujeres— sin un acceso adecuado a los regímenes de pensión y de seguridad social, debemos garantizar que esta generación de cuidadores no se convierte en la próxima generación de personas mayores pobres que se añaden a la feminización de la pobreza.

Por último, una observación personal sobre el apartado 9, que no refleja la opinión de la Comisión de Empleo: creo que el texto debería matizarse en el sentido de la necesidad de respetar los procesos legislativos nacionales en el marco del examen de la cuestión del aborto. Existe un protocolo en el Tratado de Maastricht que garantiza que el Derecho comunitario no se impondrá al artículo 40.3.3 de la Constitución irlandesa sobre la protección de los nonatos.

Durante el debate acerca del Tratado de Lisboa en Irlanda, muchos ciudadanos me comentaron que la UE estaba intentando ejercer presión para que el aborto pudiese practicarse en Irlanda. Aunque respondía que ése no era el caso, muchos seguían insistiendo en que el Parlamento estaba presionando para que así fuese, por lo que creo que nuestras intenciones deben ser completamente inequívocas. La cuestión no se refiere a una opinión personal acerca del aborto. La mía, sospecho, podría ser diferente de la de la ponente, pero ésa no es la cuestión. La cuestión afecta a la subsidiaridad, y los ciudadanos, independientemente de su opinión sobre el aborto, deben poder confiar en ella. Creo que todos nosotros en este Parlamento deberíamos respetarla también.

 
  
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  Maria Badia i Cutchet, Ponente de opinión de la Comisión de Cultura y Educación. − (ES) Señor Presidente, en primer lugar, quiero felicitar a la ponente por su acertado enfoque a la hora de redactar este informe sobre la igualdad entre hombres y mujeres.

Como ponente de la Comisión de Cultura, quiero destacar las principales aportaciones que hemos hecho en esta comisión, evidentemente relacionadas con áreas de nuestra competencia como son la educación, la cultura, el deporte y la comunicación.

En primer lugar, hemos propuesto promover comportamientos igualitarios en las escuelas y eliminar los estereotipos de género aún demasiado extendidos en algunos medios de comunicación; tomar medidas para modificar la segregación laboral existente entre las distintas etapas escolares, de manera que la participación de profesores de ambos sexos sea equilibrada en cada etapa; eliminar cualquier discriminación en materia de retribución por razón de sexo en los ámbitos tanto de educación, culturales y relativos al deporte y a la comunicación, así como propiciar una mayor participación de las mujeres en los organismos directivos de estos sectores, en los que su presencia es aún minoritaria.

Como ya ha dicho la ponente, queda mucho camino por andar. Y aquí, me viene a la memoria el verso de Machado que dice «Caminante no hay camino, se hace camino al andar», porque, amigos y amigas, la igualdad la vamos a conseguir en la medida en que luchemos por ella.

 
  
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  Marie Panayotopoulos-Cassiotou, en nombre del Grupo del PPE-DE.(EL) Señor Presidente, en nombre de mi grupo político, felicito a la comisión por este informe. También felicito a la ponente por manifestar la opinión del Parlamento en su informe, aunque sobre ciertas cuestiones hemos presentado enmiendas para mejorarlo y mostrar, a través del informe del Parlamento, que reconocemos los resultados obtenidos gracias al Plan de trabajo para la igualdad y el Pacto por la igualdad de género.

Hemos logrado un éxito considerable en términos cuantitativos. Aún debemos mejorar el modo en que aplicamos las medidas. Debemos garantizar una aplicación efectiva y una protección jurídica ampliada a través de la designación de un órgano competente para examinar las reclamaciones en cada uno de los Estados miembros y la imposición de sanciones sobre la base del principio de la proporcionalidad.

También deseamos que se respeten los principios de la subsidiaridad y la libre elección. En lo que se refiere a la conciliación de la vida familiar y laboral, no queremos que las medidas se dirijan exclusivamente a las mujeres trabajadoras. También debería incluirse a las personas desempleadas, los que deciden ocuparse únicamente del hogar, los que ejercen profesiones liberales y los que trabajan por cuenta propia en negocios familiares.

Queremos que se refuerce el permiso de maternidad y familiar. Creemos que la Comunicación que esperamos que publique la Comisión incluirá todo esto en una buena propuesta.

Como las mujeres estudian y trabajan más, merecen ser remuneradas por todos los servicios que prestan.

 
  
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  Zita Gurmai, en nombre del Grupo del PSE. – (HU) Gracias. Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, las evaluaciones periódicas de la Comisión que nos ofrecen una imagen clara de la situación actual, son extremadamente importantes en nuestro camino hacia el logro de la igualdad de género. El compromiso del Comisario Špidla en relación con esta cuestión es bien conocido. El primer informe sobre la igualdad de género se elaboró hace cinco años, y ahora tenemos derecho a esperar resultados. Según el informe 2008 sobre la igualdad entre mujeres y hombres, se han realizado algunos progresos, pero desafortunadamente el informe también menciona algunos ámbitos en los que se ha producido un estancamiento y aparentemente no se han producido avances.

Las diferencias de retribución entre hombres y mujeres se han mantenido estables en el 15 % desde los últimos cinco años, y ello equivale a 54 días de trabajo, es decir, hasta el 22 de febrero. La relación entre el número de mujeres y hombres aún es desfavorable para las mujeres en el ámbito de la toma de decisiones y los medios de comunicación ofrecen una imagen de la mujer estereotipada. El problema principal consiste en la ausencia de progresos significativos justamente en el ámbito del empleo y las cuestiones conexas, y sin embargo se trata de algo extremadamente importante, en parte debido a los problemas demográficos de la UE y en parte al crecimiento económico y la garantía de la igualdad. Estas prioridades exigen sin duda una mayor participación de las mujeres en el mercado laboral.

Uno de los resultados cuantitativos de la Estrategia de Lisboa se traduce en la creación de 12 millones de nuevos puestos de trabajo, de los cuales 7,5 millones para las mujeres, pero ello no significa que se haya producido una mejora en la calidad. El trabajo obligatorio a tiempo parcial, la semana de 65 horas prevista, los mercados laborales horizontal y vertical y la segregación conducirán desafortunadamente a que la conciliación de la vida laboral y privada siga siendo una cuestión no resuelta, que seguirá agravándose debido a la falta de medios de cuidado de los niños. Creo que es necesario que los Estados miembros preparen unas estrategias y unos métodos más coordinados y los apliquen efectivamente en la práctica, y también que ofrezcan un apoyo político real. Me gustaría felicitar a la ponente por su trabajo, ya que ha presentado un informe excelente.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (ES) Señor Presidente, quisiera, evidentemente, felicitar, en primer lugar, a la amiga y colega Iratxe García por el trabajo en el marco de este informe, el cual me parece importante y completo a la vez. Asimismo, quisiera destacar al menos cuatro de los puntos que se mencionan en el informe, y que la misma ponente ha señalado en su intervención, y que son, evidentemente, también importantes para mi Grupo.

El primero, la necesidad de que, ante la actual ola de violencia machista, las instituciones europeas den un paso adelante, tanto en materia legislativa como para establecer una base jurídica clara que permita combatir toda forma de violencia contra las mujeres, lo que debería incluir, por ejemplo, el reconocimiento del derecho de asilo por motivos de persecución basada en el género.

Segundo, de cara a garantizar una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones, es necesario que todas las instituciones, así como los partidos políticos, estudien y tomen medidas concretas al respecto, entre las cuales no debería excluirse la utilización de las cuotas electorales.

Tercero, es preciso reconocer, de una vez por todas, que, para garantizar la total emancipación de las mujeres, es fundamental que sean ellas quienes decidan sobre sus derechos en materia de salud sexual y reproductiva.

Y cuarto, lamentando la falta de progresos en relación con la diferencia de retribución del género en los últimos años, el famoso y ya conocido PEGAB, se impone que la Comisión y los Estados miembros evalúen las estrategias y acciones que, en colaboración con los actores sociales, deberían permitir corregir esta situación.

 
  
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  Eva-Britt Svensson en nombre del Grupo GUE/NGL. – (SV) Señor Presidente, yo también deseo felicitar a la ponente por su informe, que apoyo plenamente. También apoyaré las enmiendas sobre el mercado laboral presentadas por la señora Figueiredo. Sólo me queda un minuto de tiempo de intervención, así que no suscitaré ninguna cuestión política especial. Simplemente me gustaría decir algo que creo que merece la pena subrayar.

La ponente enumera las diferentes medidas que se deben adoptar para lograr la igualdad entre mujeres y hombres. Al final resulta una lista de 45 medidas. Repito: ¡45 medidas! En la UE y sus Estados miembros, que afirman desde hace tiempo dar prioridad a la igualdad entre mujeres y hombres, este informe señala 45 ámbitos diferentes que es necesario cambiar. No es necesario añadir nada más, además de dar mi aprobación al informe y, sobre todo, decir sí a la acción concreta e inmediata.

 
  
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  Urszula Krupa, en nombre del Grupo IND/DEM. – (PL) Señor Presidente, en mi opinión, una de las cuestiones importantes que recoge el informe es la invitación a facilitar a los trabajadores la vuelta al trabajo tras un permiso por maternidad o paternidad y eliminar las diferencias de remuneración y educación.

Sin embargo, resulta difícil aceptar la inferencia causal realizada entre los problemas cotidianos que afectan a muchas personas y el hecho de ser mujer. El tratamiento de la vida social como una batalla entre los géneros, con la creación de un nuevo enemigo sobre la base del modelo anterior de la lucha de clases otorga el derecho a los que defienden esto a una interferencia ilimitada en todos los ámbitos de la existencia humana, incluido el funcionamiento de la familia.

El problema en Europa no se refiere a la lucha entre hombres y mujeres. El problema reside en la falta de respeto por los derechos y los principios morales, manifestada sobre todo en una avaricia y egoísmo sin límites. Como mujer, preferiría que la igualdad de derechos no desembocase en la igualdad con los hombres en todos los sentidos, sino en la aplicación de una serie de medidas que protejan a las mujeres y alivien la carga que llevan. Si se las dejase de tratar como mano de obra impersonal, podrían realizar una contribución creativa en muchos ámbitos de la economía.

 
  
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  Zita Pleštinská (PPE-DE).(SK) Este informe 2008 sobre la igualdad entre mujeres y hombres resume un informe del Parlamento Europeo que ya se había adoptado y que creó el significativo impulso que es necesario aplicar en la práctica. También considero que es el reflejo del trabajo de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género, por lo que me gustaría en primer lugar dar las gracias a la señora García Pérez por su elaboración.

Para poder cumplir los objetivos de Lisboa, resulta fundamental hacer el mayor uso posible de las posibilidades que ofrecen las mujeres en relación con el mercado laboral. También es importante que las mujeres tengan el mejor acceso posible a los estudios de postgrado y el aprendizaje permanente, así como a las nuevas tecnologías y la sociedad de la información, con vistas a poder ser competitivas en el mercado laboral.

Admiro profundamente a las mujeres que dirigen grandes y pequeñas empresas, en las que crean nuevos puestos de trabajo. Además de la labor diaria como esposa y como madre, una mujer empresaria también debe gestionar su empresa y asumir la responsabilidad no sólo de los éxitos de su familia, sino también de su empresa. Como sociedad, no siempre reconocemos lo suficiente la importancia de esta labor social. Las mujeres que ocupan puestos de responsabilidad deben superar muchos obstáculos asociados en concreto a sus responsabilidades familiares.

La conciliación de la vida familiar y laboral es uno de los principales requisitos sine qua non para el aumento del empleo entre las mujeres. Por consiguiente, resulta esencial proponer medidas para motivar a los padres a pedir un permiso de paternidad, para compartir el permiso por el nacimiento de un hijo entre ambos padres.

Muchas mujeres son conscientes hoy de que no van a alcanzar una posición importante gracias a la puesta en marcha de programas de apoyo social, sino únicamente gracias a su propia capacidad. La Canciller alemana Angela Merkel es un ejemplo que ilustra muy bien que las mujeres también desempeñamos un papel de peso en la política mundial.

En los libros de historia podemos leer un montón acerca de las gestas heroicas de los hombres. Las mujeres aparecen sólo en segundo plano. Estoy convencida de que debemos llamar la atención hacia los numerosos y anónimos grupos de mujeres que participan en nuestra sociedad, sin los cuales el mundo no podría avanzar.

 
  
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  Gabriela Creţu (PSE).(RO) Señorías, existen aspectos de los que se habla mucho, pero acerca de los cuales se hace poco. En el debate sobre el paquete social, hemos hablado de la falta de los instrumentos necesarios para aplicar el principio de igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor y para reducir la diferencia de remuneración entre mujeres y hombres. Sin ello, nuestros compromisos son sólo palabras y la legislación es inútil.

También existen aspectos sobre los que se hace poco o nada, y sobre los que ni siquiera se habla. No se habla de las 100 000 mujeres objeto de tráfico anualmente, excepto aquí, a una hora avanzada de la tarde; probablemente porque son mercancía, no ciudadanas. Se trafica con ellas sobre todo para convertirlas en prostitutas. Pedimos que se emprendan acciones integradas más firmes contra las redes de este tipo de tráfico, así como medidas concertadas para desincentivar la demanda de prostitución. Sin demanda, el tráfico pierde su razón de ser.

Tampoco se habla de la situación de las mujeres que trabajan como amas de casa y como cuidadoras en el espacio doméstico; son invisibles. Sin derechos sociales o con unos derechos mínimos, se enfrentan al mismo riesgo de abuso que las mujeres en sus propias familias, incluido el riesgo de explotación. Para las que trabajan en otros países, la fragilidad de su situación social y económica se añade a la imposibilidad del ejercicio de sus derechos políticos. Una reglamentación adecuada de su situación no es sólo un problema actual de justicia, sino que podría impedir la existencia de un elevado índice de pobreza entre las mujeres mayores en el futuro.

Tampoco se puede hablar de las mujeres en el Gobierno de mi país, porque simplemente no existen. Señor Comisario, Señorías, creemos que ha llegado el momento de pasar de las declaraciones acerca de lo que deberíamos hacer a hacer lo que deberíamos.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL). - (PT) Señor Presidente, la realidad demuestra que la discriminación de las mujeres continúa y afecta sobre todo a las mujeres trabajadoras cuyos salarios son, de media, inferiores en más de un 15 % a los salarios de los hombres. Tal discriminación llega en algunos países al 25 %, como sucede en Portugal, una situación que, por otra parte, se ha agravado en los últimos años.

Por ello, insistimos en la mejora de las condiciones de trabajo, en salarios dignos y en el cumplimiento de las normas sociales, de salud y de seguridad, en la reducción de la jornada de trabajo sin pérdida de remuneración. Todo ello podría contribuir a la creación de más puestos de trabajo con derechos para las mujeres y para una mejor conciliación entre el trabajo y la vida familiar.

Es necesario incentivar la adopción de medidas de lucha contra la precariedad laboral que afecta especialmente a las mujeres y reforzar la negociación colectiva en defensa de los trabajadores y las trabajadoras. Es preciso incentivar la adopción también de medidas y acciones públicas que tengan por objeto mejorar el acceso de las mujeres a los servicios de salud sexual y reproductiva y a una mayor información sobre sus derechos y sobre los servicios públicos a su disposición, en el respeto de su dignidad.

 
  
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  Godfrey Bloom (IND/DEM). - Señor Presidente, desgraciadamente existe una enorme discriminación contra las mujeres en el Reino Unido. Sé que la actuación de mi comisión —la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género— es bienintencionada. Sin embargo, la mayor parte de la discriminación se produce porque las leyes sobre el empleo son tan onerosas para las pequeñas empresas que contratan a mujeres que simplemente resultan discriminatorias de forma encubierta.

Creo que es el típico ejemplo de legislación que trae consecuencias que no se habían previsto. Se elaboran leyes y lo que realmente ocurre es que no ocurre nada, lo que refuerza la situación anterior.

No quiero resultar ofensivo, pero cuando miro a mi alrededor en mi comisión —la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género— veo que la mentalidad de sus miembros no ha cambiado nada ni ha evolucionado desde el decenio de 1970. Me temo que la vida ya no es como era en aquella época, y cuando oímos hablar de la emancipación de las mujeres, lo siento, pero como británico debo decir que ello ocurrió hace mucho tiempo. No sé qué problemas tienen otros países, pero por favor no hagan recaer toda la culpa sobre el Reino Unido, no es responsabilidad nuestra, ya que, como vuelvo a repetir, las acciones son bienintencionadas (se elaboran leyes con consecuencias no pretendidas), pero los resultados no tienen ningún sentido.

 
  
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  Mary Honeyball (PSE). - Señor Presidente, podría ser una coincidencia útil que mi intervención se produzca justo después de la de Godfrey Bloom, que parece vivir en alguna oscura parte del siglo XIX. Se trata de un hombre famoso por haber dicho, no hace mucho tiempo, que las mujeres deberían limpiar detrás del frigorífico y que ésa era una de sus principales funciones en la vida. Si soy yo la que no ha evolucionado, me enorgullezco de ello, porque no quiero que se me asocie de ningún modo, especialmente como inglesa, con comentarios como los que acabamos de escuchar.

Lo que me gustaría decir es que este excelente informe ha suscitado muchas cuestiones muy importantes, y doy las gracias a la ponente por ello. También agradezco al Comisario los comentarios que ha realizado. Un aspecto concreto que desearía abordar aquí es la cuestión del tráfico de personas. Como representante de Londres —y, sobre todo como mujer representante de Londres— este asunto me interesa especialmente, porque Londres es una de las ciudades más afectadas por el tráfico de mujeres.

Se ha pedido a los Estados miembros que firmen el Convenio del Consejo de Europa para la acción contra la trata de seres humanos. Aunque algunos de los Estados miembros lo han hecho, otros —concretamente 15— no han firmado aún, y parece que dos de ellos ni siquiera están dispuestos a hacerlo. Por consiguiente, pediría a todos esos Estados miembros que ratifiquen este Convenio contra el tráfico de seres humanos y que todos los presentes aquí, incluidos todos los miembros de la Comisión de Derechos de la Mujer, se comprometan a hablar con sus respectivos Gobiernos para invitarles a hacer aún más de lo que hacen en relación con el vil y abyecto tráfico de mujeres.

 
  
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  Věra Flasarová (GUE/NGL).(CS) Señor Comisario, Señorías, acojo con satisfacción los informes presentados por la señora Pérez y la Comisión Europea. Las estadísticas muestran que el empleo entre las mujeres ha aumentado en los últimos años hasta alcanzar el 57,2 %, algo muy positivo, pero, como dice el informe, aún existe toda una serie de problemas. Las mujeres siguen ocupando sólo un tercio de los puestos de responsabilidad en las empresas y en otros ámbitos, incluida la política. Una gran proporción de los nuevos puestos de trabajo no cuenta con contratos de larga duración, por lo que las perspectivas futuras son inciertas. Éstos son los trabajos que a menudo se ofrecen a las mujeres. Aún se considera que la principal responsabilidad de las mujeres se refiere al cuidado de la familia y que los ingresos del trabajo constituyen únicamente un complemento a la economía familiar. Éste es el motivo por el cual se sigue pagando menos a las mujeres que a los hombres por el mismo trabajo y en igualdad de cualificaciones. Todos estos estereotipos siguen constituyendo uno de los instrumentos de discriminación contra las mujeres en los mercados de trabajo. Considero muy deficiente la voluntad de los empleadores de ofrecer complementos salariales a las mujeres para ayudarles con el cuidado de sus hijos y facilitar su desarrollo profesional y laboral.

 
  
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  Mihaela Popa (PPE-DE).(RO) Hablamos de la necesidad de luchar contra la violencia contra las mujeres, de alentar la participación de las mujeres en la vida cívica y de un aspecto que se enmarca en la actividad de la Comisión de Cultura, a saber, las diferencias entre el nivel educativo de las mujeres y los hombres.

Aunque las mujeres obtienen mejores resultados que los hombres en el ámbito de la educación, en el mercado de trabajo se sigue manifestando un desequilibrio salarial entre ambos géneros. Personalmente, como miembro de la Comisión de Cultura y Educación, he presentado una enmienda a la opinión elaborada por esta comisión en relación con este informe. Habida cuenta de las repercusiones que tienen los medios de comunicación sobre la percepción y las actitudes del público, considero esencial eliminar de tales medios las imágenes que presentan a las mujeres en situaciones degradantes.

Garantizar la igualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de las acciones políticas de la Unión Europea sigue siendo una cuestión de actualidad en la sociedad occidental.

 
  
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  Anna Záborská (PPE-DE).(SK) El informe comienza diciendo que la igualdad entre mujeres y hombres es un principio fundamental de la Unión Europea, un principio en vigor durante más de 50 años. La segunda parte del informe continúa con 46 apartados que contienen recomendaciones, invitaciones o peticiones para que tal principio sea respetado. También se recogen recomendaciones esenciales, como la igualdad de acceso a los fondos, a la educación, a la atención sanitaria o a la remuneración. Asimismo, se invita, entre otras cosas, a la lucha contra la violencia contra las mujeres, así como a la lucha contra el tráfico de mujeres.

Este tipo de informes son ciertamente importantes y, por ello, me congratulo con la ponente. Por otra parte, además, habla de una inadecuada aplicación de documentos ya adoptados. Señala lo inadecuado del control y las sanciones. También subraya la falta de sinceridad de los políticos, que declaran apoyar la igualdad entre mujeres y hombres, pero en la práctica no hacen nada, motivo por el cual nuestras expectativas no obtienen la respuesta que desearíamos.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE-DE). - (PL) Señor Presidente, resulta difícil no apoyar la resolución sobre la igualdad entre mujeres y hombres si se analiza mínimamente. Me refiero en concreto a las cuestiones que se refieren a la violencia contra las mujeres y la necesidad de una educación temprana sobre la discriminación de la que son objeto las mujeres. Somos todos muy conscientes de que una educación adecuada es el mejor modo de eliminar la discriminación y la violencia contra las mujeres.

Los ciudadanos de la UE no conocen casi nada del tráfico de mujeres ni de la existencia, en los tiempos que corren, de este tráfico terrible y brutal, inaceptable en un mundo civilizado. Por consiguiente, creo que se deberían asignar recursos significativos a una campaña de información.

Cabe destacar, en cualquier caso, que, a pesar de todos los difíciles problemas de los que hablamos, se han realizado progresos significativos hacia la igualdad entre mujeres y hombres en los últimos años, algo especialmente notable en las zonas rurales.

 
  
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  Monica Maria Iacob-Ridzi (PPE-DE).(RO) Señor Presidente, la igualdad entre mujeres y hombres debe constituir uno de los principios básicos de la sociedad europea.

El último sondeo del Eurobarómetro indica que las mujeres de las zonas rurales no participan en la toma de decisiones de las comunidades de las que forman parte, no tienen un trabajo estable y la mayor parte de ellas asumen únicamente responsabilidades domésticas, con un porcentaje que en algunas zonas alcanza hasta el 98 %. Sin embargo, más del 50 % de las mujeres desean acceder al mercado de trabajo europeo, así como la obtención de una cualificación que les facilite encontrar un puesto de trabajo en la administración pública, la agricultura, la asistencia social o la educación. De igual modo, un porcentaje importante desea beneficiarse de las facilidades que existen a escala europea para poner en marcha una iniciativa empresarial.

Por consiguiente, considero que hemos de apoyar la iniciativa de las mujeres de las zonas rurales de participar activamente en la sociedad, perfeccionarse continuamente y participar en el desarrollo económico de las zonas de las que proceden. La eliminación de la discriminación precisa de un esfuerzo europeo conjunto. Los programas como el Fondo Social Europeo y el programa comunitario para el empleo y la solidaridad social (denominado Progress), en asociación con los gobiernos y autoridades locales, deben asignar fondos más cuantiosos para apoyar a las mujeres del entorno rural.

 
  
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  Vladimír Špidla, Miembro de la Comisión. − (CS) Me gustaría dar las gracias a sus Señorías por el debate celebrado. En términos generales, a la luz de la situación actual, puede decirse que se han realizado avances significativos, pero, Señorías, es evidente que aún queda mucho por hacer. Por ello, la Comisión está intentando entablar complejas negociaciones, utilizando todos los medios a su alcance. Me he referido, por ejemplo, a las propuestas legislativas que ya están preparadas y a la intención de hacer más estrictas las penas para el tráfico de seres humanos.

También me gustaría decir que el esfuerzo por lograr la igualdad tiene un profundo fundamento ético y, aunque no encontrásemos motivos basados en el equilibrio social o la estabilidad de los sistemas sociales o económicos, sería correcto y necesario proceder de forma coherente. No obstante, me gustaría decir que una auténtica igualdad de oportunidades constituye una de las principales prioridades de la Unión Europea, y una sociedad que no logre la igualdad de oportunidades no tendrá un futuro muy brillante a largo plazo en el marco de la competencia mundial. No sólo es justo y ético, sino también beneficioso. Creo que resulta absolutamente fundamental, también por este motivo, seguir avanzando y no conformarnos con unos logros que podrían en algunos sentidos interpretarse como progresos, pero en relación con los cuales muchas cosas, por otra parte, podrían considerarse únicamente resultados modestos.

 
  
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  Iratxe García Pérez, Ponente. − (ES) Señor Presidente, congratularme por las palabras de todos los compañeros y compañeras que han intervenido en este punto, porque creo que se puede verificar que, pese a los matices y ciertas diferencias, el objetivo común es compartido por todos y cada uno de nosotros y nosotras.

También decirle al señor Comisario que estoy muy satisfecha con su intervención, con las palabras que ha pronunciado a lo largo de este debate. Firmaríamos todos y cada uno de nosotros su discurso al completo. Por lo tanto, mostrarle mi satisfacción, pero decirle que ahora lo que queda es una voluntad política real para hacer efectivas todas las iniciativas que están en estos momentos encima de la mesa. Por lo tanto, nos tendrá a este Parlamento de su lado si sigue insistiendo y persiste en el empeño de llevar a cabo todas estas iniciativas.

Simplemente apuntar una cuestión: la importancia del papel del hombre en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres.

Involucrar a los hombres en este trabajo es fundamental. El que hoy haya compañeros que hayan participado de este debate creo que puede ser un reflejo de que también los hombres deben estar al lado de las mujeres en la lucha por la igualdad.

Y finalizar mencionando una cuestión señalada en este debate por parte de un compañero, que hacía referencia a que las mujeres seguíamos hablando de la misma forma que en el siglo XIX. Me gustaría señalarle que en mi país, en el siglo XIX, las mujeres reivindicaban el derecho al voto, ni siquiera podían votar. Por lo tanto, es una diferencia clara.

Se ha avanzado mucho —no podemos negarlo—. Tenemos que agradecer a todas aquellas mujeres, a aquellas organizaciones, que han trabajado por la lucha de la igualdad. Pero eso no puede significar negar la evidencia: todavía queda un largo camino por recorrer, que todavía tenemos mucho que trabajar. Con la insistencia de todos nosotros y nosotras debemos conseguir la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres.

 
  
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  El Presidente. − Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar mañana a las 11.30 horas.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Sylwester Chruszcz (NI), por escrito. – (PL) Este debate ha abordado muchas cuestiones. Me gustaría subrayar la cuestión de los permisos de maternidad y paternidad. Europa se enfrenta a un problema demográfico derivado no sólo de los problemas económicos que afectan a nuestro continente, sino también del hecho de que no se ofrece a las jóvenes el apoyo adecuado para ser madres. Es enormemente importante dar a una mujer que ha sido madre el apoyo que le aporta a ella y a su hijo la necesaria seguridad y garantiza que nada le impida volver a la vida profesional o social.

Se debería proteger a las madres de modo tal que puedan volver a su puesto de trabajo a su debido tiempo y ocuparse de su familia de forma adecuada, y debemos hacer hincapié sobre la necesidad de que este tipo de medidas se traten seriamente en toda Europa.

 
  
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  Corina Creţu (PSE), por escrito. – (RO) Aunque Rumanía, en lo que se refiere al marco legislativo y al número de iniciativas y programas gubernamentales dirigidos a reducir las desigualdades de género, es un estudiante aplicado, tiene algunas carencias en ciertos aspectos importantes que acentúan y perpetúan las desigualdades entre mujeres y hombres.

En relación con el acceso de las mujeres a los puestos de gestión, Rumanía se encuentra en los últimos puestos de Europa. De los 331 diputados al Parlamento, sólo 37 son mujeres, es decir, un poco más del 11 % del total. El porcentaje de las mujeres en la administración local en Rumanía es aún menor. En Suecia existe aproximadamente el mismo número de mujeres que hombres en el Parlamento. Por otra parte, en Rumanía, un tercio de las mujeres trabaja con una jornada a tiempo parcial, mientras que en el caso de los hombres la proporción es del 7,7 %, y con una remuneración un 15 % de media por debajo de la de los hombres.

Esta situación se encuentra estrechamente vinculada con la persistencia de los estereotipos de género, que hace que la mayoría de las obligaciones familiares recaiga sobre las mujeres. Desgraciadamente, las desigualdades de género y los prejuicios correspondientes se encuentran presentes no sólo en el entorno familiar, sino también en el propio marco educativo rumano. Algunos estudios muestran que las actividades escolares en Rumanía, así como las actividades de orientación socioeconómica organizadas por el personal docente, tienden a formar mentalidades diferenciadas sobre la base del género.

Por consiguiente, cabe destacar la importancia de incluir en el informe las cuestiones relativas a la relevancia de la educación para eliminar las desigualdades de género.

 
  
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  Véronique Mathieu (PPE-DE), por escrito.(FR) La igualdad entre hombres y mujeres es un principio fundamental de la Unión Europea. Sin embargo, las cifras del informe 2008 siguen mostrando la existencia de una situación no igualitaria. En efecto, la diferencia de remuneración se mantiene en el 15 % desde 2003.

A la luz de esta situación, creo necesario que se refuerce la legislación europea, imponiendo, por ejemplo, a los empresarios la obligación de analizar los niveles salariales para reducir la diferencia existente.

También es importante abordar la situación concreta de las mujeres en las zonas rurales, a las que nunca se declara «activas» en el mercado laboral oficial. Estas mujeres, que trabajan ayudando a sus maridos en la explotación familiar, se encuentran, debido a una falta de clasificación profesional clara, con numerosas dificultades financieras y jurídicas en lo que respecta al acceso a los regímenes de pensión o de seguridad social. Apoyo cualquier iniciativa que permita mejorar la situación de estas mujeres.

Por último, me felicito por las medidas propuestas en relación con la mejora del acceso de las mujeres a los servicios de salud sexual y reproductiva. Tal acceso es en efecto una condición indispensable para el ejercicio de su libertad.

 
  
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  Dumitru Oprea (PPE-DE), por escrito.(RO) Creo que el mantenimiento de la discriminación entre géneros se debe, sobre todo, a la anticuada mentalidad que aún existe en las sociedades modernas: el hombre mantiene a la familia económicamente y la mujer se ocupa de su cuidado. Esta mentalidad se manifiesta en todos los países, pero especialmente en las zonas desfavorecidas. A través de una educación adecuada podría eliminarse este fenómeno.

En este contexto, creo que se debería tomar en consideración el hecho de que la evolución de la sociedad actual, en su conjunto, ha conducido a una participación cada vez mayor de las mujeres en la vida activa y una mejora visible de su situación en la sociedad. No obstante, pueden surgir problemas a escala familiar, sobre todo en relación con el cuidado de los hijos y su participación en su educación. La falta de tiempo, el exceso de horas de trabajo o el espejismo de los países extranjeros conducen a un control reducido de los padres sobre los hijos durante las vacaciones, así como entre las 14.00 y las 18.00 horas en los días de actividad escolar.

Por este motivo, se deben identificar las soluciones necesarias para eliminar las preocupaciones relativas a lo que hacen los niños mientras sus padres trabajan, a través del desarrollo de actividades escolares o extraescolares que solucionen la falta de supervisión de los padres.

En efecto, podría ampliarse la solución de las actividades educativas extraescolares para que se convierta en un proyecto útil para las familias, las ciudades, los países y toda Europa.

 
  
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  Rovana Plumb (PSE), por escrito.(RO) Me gustaría felicitar a la ponente y subrayar la importancia del contenido de este informe para cumplir los compromisos contraídos en relación con el crecimiento económico en el contexto de la Estrategia de Lisboa.

Tanto la Unión Europea como los Estados miembros deberían ofrecer un modelo mejor para la sociedad. A pesar de los progresos logrados, la desigualdad entre mujeres y hombres persiste, por lo que debemos emprender las acciones necesarias.

Me gustaría llamar la atención sobre un problema al que se enfrentan muchas mujeres diariamente y sobre el que muy pocas de ellas obtienen una sentencia favorable, me refiero al acoso sexual.

Según un estudio nacional llevado a cabo en Rumanía, en el 90 % de los casos, las víctimas del acoso sexual son mujeres, y 1 de cada 9 personas en el medio urbano se han enfrentado a algún tipo de situación de acoso sexual. En más del 55 % de los casos, los agresores son los superiores jerárquicos de la víctima en el lugar de trabajo.

Creo que debemos volver a evaluar las estrategias y las acciones en este ámbito con vistas a mejorar el nivel de vida personal y profesional de las mujeres, y los Estados miembros deben aplicar urgentemente la legislación comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres en el mercado laboral, también en relación con el acoso sexual.

 
  
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  Theodor Dumitru Stolojan (PPE-DE), por escrito.(RO) Ha llegado el momento de liberarnos de los estereotipos y de actuar firmemente para lograr una auténtica igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. En los últimos diez años se han realizado indudables progresos en relación con el aumento de la representación de las mujeres en los puestos políticos más importantes en Europa, pero ello resulta aún insuficiente. Por el contrario, las diferencias de remuneración se han mantenido relativamente constantes en los últimos años. Las empresas europeas siguen contribuyendo a esta importante exclusión y es necesario adoptar decisiones firmes y mucho más valientes y emprender una campaña mediática mucho más eficiente en este sentido.

La participación general de las mujeres en el proceso de toma de decisiones también en Rumanía se encuentra sometida a distorsiones evidentes, ya que se trata del único país en el que ninguna mujer ocupa el puesto de Ministro y en el Parlamento las mujeres sólo representan el 9 % de los diputados. La sociedad rumana tiene la obligación de luchar contra ciertas mentalidades y contra la discriminación de género en todas sus formas cotidianas.

Confío en los efectos positivos de la utilización de cuotas electorales para representar a las mujeres. Podemos encontrar modelos de buenas prácticas en los países nórdicos, pero no sólo en esos países. Independientemente de que se opte por un sistema electoral basado en la representación proporcional a través de la garantía de la paridad de género de los candidatos, así como una visibilidad igualitaria en los medios de comunicación (Bélgica), o por cuotas de distribución establecidas por ley (como en Finlandia, Suecia, España o Francia), creo que en Rumanía puede mejorarse en gran medida la situación de las mujeres que desean participar en pie de igualdad en la vida política, económica y social del país.

 
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