Presidenta. − El siguiente punto del orden del día es el informe del señor Zaleski en nombre de la Comisión de Comercio Internacional sobre la propuesta de Decisión del Consejo sobre la celebración del Acuerdo en forma de Canje de Notas entre la Comunidad Europea y Ucrania relativo al mantenimiento de los compromisos sobre el comercio de servicios que contiene el Acuerdo de Colaboración y Cooperación [COM(2008)0220 – C6-0202/2008 – 2008/0087(CNS)] (A6-0337/2008).
Zbigniew Zaleski, ponente. − Señora Presidenta, este informe cierra una fase determinada de nuestras políticas UE-Ucrania. Empezando por los acuerdos de comercio y de servicios, esbozaré una visión más amplia de la futura cooperación dentro de la OMC y después dentro de la zona de libre comercio una vez que ésta se haya creado.
El informe, que contiene pocas declaraciones, constituye un paso importante para reglamentar y allanar la cooperación con nuestro importante vecino, Ucrania. Somos coherentes y transparentes en nuestras intenciones y en nuestros actos. Tras ellos subyace la suposición de que, si las condiciones económicas mejoran, la gente podrá invertir más en energía en resolver los otros problemas a los que se enfrenta –políticos, sociales y otros, aunque todos ellos están imbricados–. Hoy, cuando se tambalea la esencia misma de Ucrania –hace un minuto he leído un mensaje de que el Presidente Yushchenko ha disuelto el Parlamento–, nuestra asistencia puede tener un valor crucial, pero la cooperación limitada únicamente a la economía no sería suficiente. Debemos contar con un proyecto más amplio, una estrategia pormenorizada, compuesta por aspectos diversos.
El marco de nuestra política de vecindad deja espacio para una estrategia similar a la de la Unión Europea con el Mediterráneo. Hay un informe elaborado por la señora Napoletano que recibe un considerable apoyo de la actual Presidencia. Sería recomendable que la Presidencia francesa mostrara más valor para promover la propuesta presentada por parte de un grupo suficiente de diputados y crear Euro-Nest, que es una Asamblea Parlamentaria UE-Países Vecinos del Este. No deberíamos limitarnos a las naciones de la cuenca del Mediterráneo, sino que en nuestra política de vecindad deberíamos tener una visión ponderada. No deberíamos dejar eslabones débiles en la cadena de países limítrofes con las fronteras de la Unión Europea.
Tomando el ejemplo de Barcelona como posible candidato para ser la sede, o la capital, de la Unión Mediterránea, propongo para la futura unión con los vecinos orientales –algo así como la Unión del Mar Negro– que la ciudad de Lublin, al este de Polonia, sea el lugar de administración de dicho organismo. Históricamente, Lublin ha demostrado ser una ciudad perteneciente a una importante unión internacional que precedió a la que estamos construyendo ahora, o que al menos estamos intentando construir.
En conclusión, el alcance de mi posición y mi propuesta es que me gustaría movilizar a esta Cámara, a la Comisión y al Consejo para que se muestren más activos en nuestra dimensión oriental. ¿Por qué deberíamos serlo? La respuesta es simple. Si creemos que los valores de nuestra Europa son capaces de mejorar la condición del hombre en el mundo, no podemos permitirnos esperar cruzados de brazos cruzados a que se produzca el desarrollo político de esta zona.
El caso de Georgia nos advierte en lo que respecta al futuro de Ucrania. Que no nos despertemos para encontrarnos con que nos han expulsado de la escena política y económica, que ha sido acaparada por otro actor, o incluso con que se nos acusa de pasividad, de falta de visión política y de incapacidad para resolver conflictos con nuestros vecinos. Si confiamos en la estrategia del Kremlin –como al parecer ha apoyado el Grupo Socialista durante la reciente visita a Moscú de su delegación dirigida por el señor Schulz– entonces salimos perdiendo como actores en la escena internacional. Nuestros ciudadanos europeos serán víctimas de los precios de la energía, de tensiones y de inseguridad.
Para concluir, aunque Ucrania no es tan eficaz en el proceso de democratización como cabría esperar, no deberíamos debilitar nuestros esfuerzos para crear una cooperación más reforzada con su pueblo, cuyas ambiciones europeas son fundamentales, no solamente para ellos, sino tal vez incluso más para nosotros, los ciudadanos de Europa.
Meglena Kuneva, miembro de la Comisión. − Señora Presidenta, quisiera dar las gracias al Parlamento Europeo por emitir tan rápidamente su dictamen y adoptar este informe tan positivo, ya que es muy importante que este acuerdo se formalice cuanto antes tras la adhesión de Ucrania a la OMC, para evitar que haya vacíos jurídicos.
Tras la adhesión de Ucrania a la OMC, este acuerdo mantiene dos compromisos muy importantes que son de gran ayuda para nuestros operadores marítimos internacionales en sus actividades en Ucrania.
El primer compromiso establece que debe garantizarse a los ciudadanos y a las empresas de la Comunidad que presten servicios de transporte marítimo internacional el mismo trato que a los ciudadanos del país cuando presten servicios internacionales marítimo-fluviales en navegación interior de Ucrania. El segundo mantiene la llamada cláusula griega, que permite a los nacionales de la Unión Europea o de Ucrania o a las compañías navieras empresas establecidas fuera de la Unión Europea o de Ucrania beneficiarse de las disposiciones relativas a los servicios marítimos, si sus buques están registrados dentro de la Unión Europea o de Ucrania, respectivamente.
Estas dos disposiciones van a ser integradas en el acuerdo de libre comercio tan ambicioso que estamos negociando actualmente con Ucrania. Dicho acuerdo de libre comercio se considera como una zona de libre comercio profunda y amplia y debería en realidad corresponder a estos indicadores.
Estamos muy interesados en que así sea, dadas las importantes consideraciones políticas y económicas que están en juego en relación con Ucrania. El proceso que hemos iniciado no consiste solo en flujos comerciales y de inversión. Muestra la continua integración política y económica de Ucrania en la economía mundial, y la sólida asociación con la Unión Europea.
El acuerdo de libre comercio es uno de los elementos centrales de un acuerdo de asociación más amplio que estamos negociando con Ucrania en el contexto de la política de vecindad.
En la medida en que Ucrania pueda incorporar, aplicar y ejecutar el acervo de la Unión Europea en algunos ámbitos clave, tal y como prevén las negociaciones del actual acuerdo de libre comercio, la Unión Europea debería estar preparada para ampliar los beneficios del mercado interior a estos ámbitos. Esto es especialmente válido para los servicios que pueden aportar más ventajas para ambos socios. Asimismo, dado que los compromisos de Ucrania con la OMC en el ámbito de los servicios ya son amplios, la zona de libre comercio y el proceso de aproximación al acervo comunitario nos permitirán superar las barreras más allá de las fronteras.
Este acuerdo incentivará la inversión directa extranjera de la Unión Europea en Ucrania, aligerando los trámites burocráticos y aportando una mayor transparencia, así como ayudando a los exportadores y a los proveedores de servicios de ambos lados, mediante un acercamiento de nuestras relaciones y nuestras normas. Como consecuencia, deberíamos acelerar los flujos comerciales y aumentar los contactos personales que se deriven del crecimiento de las pequeñas empresas y los canales de producción regionales.
Éste es, por supuesto, un proceso largo y difícil, pero la Comisión cree que este acuerdo establecerá el marco y creará los incentivos necesarios para que tenga lugar esta convergencia.
Pero, como he recalcado antes, no debemos olvidar que este proceso no conlleva únicamente oportunidades económicas. Está integrado en una prueba más amplia de la transformación de Ucrania y de su asociación con la Unión Europea.
Zita Pleštinská, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (SK) Aunque las actuales políticas nacionales de Ucrania, dada su turbulencia, han debilitado la posición del país en las negociaciones, deben verse como parte de un proceso democrático. La integración de la Unión Europea sigue siendo la principal prioridad de la política exterior de Ucrania. Acojo con satisfacción el informe presentado por mi colega el señor Zaleski. En él se ponen de relieve muchos elementos e insiste en el progreso realizado por Ucrania desde la «Revolución naranja».
Creo firmemente que sin el fuerte apoyo de la Unión Europea para la adhesión de Ucrania a la OMC, probablemente no habría llegado a ser miembro de esta importante organización en mayo de 2008. Igual que en el caso de la OMC, Ucrania necesita el apoyo de la Unión Europea una vez más.
Durante la undécima reunión de la Comisión de Cooperación Parlamentaria UE-Ucrania que se celebró en Kiev y en Staryi Krym la semana pasada, salí aún más convencido de que la Unión Europea debe estar preparada para apoyar los esfuerzos de Ucrania, tecnológica y financieramente. Por otro lado, Ucrania debe llevar a cabo las reformas necesarias, sobre todo en su sector servicios, y mantener ambiciosas negociaciones con la Unión Europea.
Francisco Assis, en nombre del Grupo del PSE. – (PT) La celebración del acuerdo del que estamos debatiendo brinda una excelente oportunidad para insistir en la importancia de las relaciones que unen a la Unión Europea con Ucrania en muchos sectores.
Estas relaciones, que se han intensificado, se basan en la herencia de valores y principios comunes y en un deseo repetido de fortalecer la alianza y la cooperación en el marco institucional.
La Unión Europea no puede sino mirar con admiración los esfuerzos del pueblo ucraniano para consolidar el sistema democrático, el Estado de Derecho y una economía abierta. Estos esfuerzos se han realizado en circunstancias particularmente exigentes, lo que implica una responsabilidad aún mayor hacia ese país y hacia nosotros mismos.
Todos somos conscientes de la especial naturaleza de Ucrania, que, por su situación geográfica y su historia, presenta una realidad nacional compleja, blanco de tensiones de todo tipo, y una extraordinaria relevancia en el plano geopolítico y geoeconómico. Por lo tanto, la Unión Europea debe procurar promover unas formas de cooperación que contribuyan a desarrollar y a estabilizar un país tan importante, lo que, de hecho, ya ha venido sucediendo.
El camino recorrido y las perspectivas firmemente expresadas, basadas en un acuerdo de asociación que se va a celebrar próximamente y que prevé la creación de una zona de libre comercio, sientan una sólidas bases para el optimismo. Por parte de la Unión Europea, tenemos una obligación de no ignorar los objetivos expresados por un amplio sector de la sociedad ucraniana de reforzar los lazos con Europa. Estos objetivos giran en torno al deseo de Ucrania de formar parte de una comunidad de valores y del modelo organizacional político y económico que son el núcleo de la identidad europea.
Intensificar el comercio, especialmente el sector servicios, ha favorecido la profundización de las relaciones económicas y puede contribuir de manera decisiva a modernizar el país. La adhesión de Ucrania a la OMC, que merece el apoyo entusiasta de la Unión Europea, ha permitido que el país se incorpore al sistema de comercio mundial multilateral, que, entre otros aspectos, también va a permitir al país acercarse aún más a Europa. Este proceso de acercamiento debe intensificarse, ya que no solamente aportará beneficios a las dos partes directamente implicadas, sino a toda la región.
Ucrania forma parte del pasado y del futuro de Europa. Cualquier paso, por pequeño que sea, que ponga de manifiesto este hecho merece un buen recibimiento y todo el apoyo.
Rebecca Harms, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señora Presidenta, quisiera comenzar el debate desde el lado contrario.
Tras la visita de la delegación del Parlamento Europeo a Ucrania la semana pasada, es muy importante insistir en que el siguiente paso de Ucrania hacia Occidente, el camino a seguir hacia la democracia e incluso hacia la integración en la Unión Europea no lo decidirá el Parlamento solo, sino en gran medida la propia Ucrania. Enfrentarse una y otra vez a nuevas crisis políticas en las habituales visitas anuales, debatir año tras año si volverá a haber elecciones; no es ese el tipo de avance que afianza esta integración.
Los miembros de la delegación de la Unión Europea a Ucrania dejaron claro durante su estancia que opinamos que no se puede permitir que la rivalidad entre los exponentes de los distintos bloques domine el programa político, sino que debían llegar a un entendimiento acerca de qué medidas desea tomar para estabilizar el país.
Prácticamente sigue sin existir una variedad de programas y contenidos políticos entre los que elegir. Esto es sumamente alarmante, ya que muchos ciudadanos ucranianos, que han mantenido una dura lucha por lograr un proceso democrático, sienten ahora escalofríos ante la política ucraniana. Unas oleadas de descontento de tal magnitud deben abordarse en cada visita y en cada reunión con los representantes de todos los bloques y partidos ucranianos.
Andrzej Tomasz Zapałowski, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señora Presidenta, las relaciones comerciales entre los países de la Unión Europea y Ucrania tienen una importancia considerable, dado el potencial demográfico de los dos socios. El desarrollo de estas relaciones es aún más importante en cuanto que los contactos comerciales ayudarán a promover los esfuerzos proeuropeos del pueblo ucraniano. Siguen quedando muchos problemas por resolver en nuestras relaciones bilaterales. Uno de ellos es la cuestión de la toma ilegal del control de empresas por parte de socios ucranianos. La incertidumbre de las relaciones que prevalecen en la administración de justicia ucraniana supone que pueden pasar muchos años antes de que se recupere la propiedad. La inestabilidad política de nuestro socio también está teniendo un efecto nocivo en la expansión de nuestra cooperación. Las promesas en el futuro serán aún más impredecibles.
Confiamos en que las autoridades de Ucrania hagan todo lo posible para conseguir que la Unión Europea limite con una Ucrania que posea garantías jurídicas y políticas plenas para el desarrollo de las empresas y la cooperación económica, especialmente en el ámbito de los servicios.
Sylwester Chruszcz (NI). – (PL) Señora Presidenta, las relaciones políticas y económicas con Ucrania son sumamente importantes para nosotros. Cada año vemos un aumento de las inversiones en Ucrania, y esto incluye la dimensión europea. Dichas inversiones están teniendo un efecto muy positivo, que incluye a los consumidores de Ucrania, en muchos sectores, al incrementar los niveles de consumo. La implicación de bancos extranjeros en el sector bancario ucraniano ya ha alcanzado el 35 %. El sector servicios tiene una importancia fundamental y básica para la economía del país. Necesita aún más reformas e inversión para alcanzar el nivel de desarrollo de este sector en los países de la Unión Europea. Lo mismo cabe decir de otras áreas de la economía ucraniana, entre ellas los sectores de la atención sanitaria y del turismo.
Es necesario que desarrollemos y fortalezcamos las relaciones económicas entre Ucrania y la Unión Europea. Debemos tener presente que Ucrania es un importante país de tránsito para nosotros desde el punto de vista de la seguridad energética de Europa. También apreciamos los esfuerzos realizados por Ucrania, incluidos los esfuerzos legislativos, relacionados con la ampliación del diálogo económico con Europa y la adhesión a la Organización Mundial del Comercio ocurrida recientemente.
Zdzisław Zbigniew Podkański (UEN). – (PL) Señora Presidenta, el proyecto de resolución legislativa que estamos debatiendo cuenta con el apoyo total de mi grupo político, el Grupo Unión por la Europa de las Naciones. Ucrania es un socio interesante, especialmente en el ámbito del comercio, la prestación de servicios y la inversión. Es muy importante contar con una buena cooperación entre la Unión Europa y Ucrania, especialmente para los países que son sus vecinos. Uno de ellos es Polonia, que está vinculado a Ucrania por numerosas experiencias que van más allá del ámbito económico.
Ucrania cuenta con un potencial enorme para el desarrollo del turismo y el ocio. Es un país con una rica tradición cultural. Para que Ucrania progrese adecuadamente necesita nuevas tecnologías, inversiones y la ampliación del sistema bancario y la comunicación social. La Unión Europea puede ayudar a Ucrania a lograr esto. Ucrania es también un importante mercado comercial para los productos europeos. Eso es algo que también debemos tener en mente cuando especifiquemos nuestras tareas y directrices para actuar con vistas a la cooperación en el futuro.
PRESIDE: Adam BIELAN Vicepresidente
Czesław Adam Siekierski (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, un acuerdo con Ucrania es un acontecimiento importante que tiene el efecto de ayudar a racionalizar las relaciones entre las dos partes. Es un buen punto de partida con vistas a elaborar una propuesta para un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Ucrania. Ante todo, este acuerdo de asociación ofrece una oportunidad de incrementar los intercambios comerciales entre nosotros y de aumentar la inversión en ambas direcciones. Otra área de nuestra cooperación extraordinariamente importante es la transferencia de conocimientos especializados en el ámbito de las normas, la calidad y la convergencia de nuestra herencia legal e institucional. Los intercambios entre jóvenes, en particular entre estudiantes, ayudarán a promover la ejecución de dichas tareas, al igual que el desarrollo de la cooperación científica, cultural y turística.
Zbigniew Krzysztof Kuźmiuk (UEN). – (PL) Señor Presidente, desearía llamar la atención en este debate sobre tres cuestiones que considero importantes. En primer lugar, Ucrania es un socio clave de la Unión Europea en la estrategia para diversificar el suministro de petróleo y gas. El entendimiento con Ucrania ofrece a Europa la oportunidad de asegurarse el suministro de esos medios energéticos procedentes del Mar Negro y de las regiones caucásicas.
En segundo lugar, la adhesión de Ucrania a la Organización Mundial del Comercio en mayo de este año ha dado lugar a una serie de condiciones favorables añadidas para el desarrollo de relaciones comerciales, en especial en el ámbito de la prestación de servicios.
Por último y en tercer lugar, como resultado del grave abandono de las infraestructuras, Ucrania necesita un apoyo financiero significativo por parte de la Unión Europea, procedente no solo del presupuesto de la Unión Europea sino sobre todo del Banco Europeo de Inversiones y del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.
Meglena Kuneva, miembro de la Comisión. − Señor Presidente, una vez más doy las gracias al Parlamento en nombre de la Comisión por estos comentarios, por su opinión positiva y por la rápida adopción de este informe.
A corto plazo, esto contribuye a que ambos socios preserven algunos intereses económicos importantes con el menor vacío legal posible tras la entrada de Ucrania en la Organización Mundial del Comercio.
A medio y largo plazo, este es sólo un elemento del proceso de integración económica, mucho más amplio y ambicioso, en el que estamos involucrados dentro del marco de nuestro Acuerdo de Asociación con Ucrania.
Zbigniew Zaleski, ponente. − Señora Comisaria, no debe sobreestimarse el acuerdo sobre servicio marítimo. Todos sabemos la importancia que puede tener para Europa y para todos nosotros la ruta del Mar Negro y el tránsito por tierra a través de Ucrania, pero sin nuestro apoyo el futuro de esta región es incierto. Ahora voy a hablar en polaco.
ponente. − (PL) Mis compañeros diputados han mencionado la necesidad de una estrecha cooperación y han insistido en el hecho de que Ucrania obviamente pertenece a Europa. Han proseguido hablando sobre inversión, turismo y empresa. Por supuesto, gran parte de ello depende de la propia Ucrania; eso es obvio. Quizás especialmente ahora, hoy, mañana y en las próximas semanas el pueblo ucraniano, tan polarizado, necesite ayuda en frentes como el económico, el político, el científico y el social. Dejemos de hacer tantas críticas y en vez de eso tomemos medidas sensatas y constructivas por el bien de ambas partes: Ucrania y la Unión Europea. Muchas gracias a todos por el debate y si es posible les pido un firme apoyo de este informe.
Presidente. − Se cierra el debate.
La votación tendrá lugar mañana.
Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)
Bernard Wojciechowski (IND/DEM), por escrito. – El sector servicios es fundamental para las economías de la Unión Europea y de Ucrania. Ucrania parece estar obligada a reformar su sector energético a fin de maximizar la producción y mejorar las normas de calidad y seguridad. Las dificultades de la modernización a corto plazo deberían tener como resultado un mercado de servicios más transparente y modernizado. Por otra parte, no debemos olvidarnos de combatir la corrupción, tan galopante en Ucrania.
La Unión Europa debe estar lista para apoyar los esfuerzos por parte de Ucrania, pero este país también debe cumplir con su parte de reformas domésticas. Hay una serie de cuestiones que nosotros, en calidad de representantes de la Unión Europea, debemos abordar: 1) reforzar la seguridad energética de Ucrania y los Estados miembros de la Unión Europea; 2) garantizar un mayor nivel de eficiencia energética; 3) reconstruir y modernizar el sector de la energía térmica y reducir sus repercusiones negativas en el medio ambiente; 4) incrementar la reglamentación de la capacidad de generación; y 5) garantizar un mayor nivel en el consumo de energía renovable. Todas estas cuestiones deberían formar parte de un mercado energético abierto y transparente. No podemos manejar más monopolios en sectores tan cruciales.