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Procedimiento : 2008/2645(RSP)
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O-0104/2008 (B6-0480/2008)

Debates :

PV 19/11/2008 - 20
CRE 19/11/2008 - 20

Votaciones :

Textos aprobados :


Debates
Miércoles 19 de noviembre de 2008 - Estrasburgo Edición DO

20. Situación apícola (debate)
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidenta. – El siguiente punto es el debate conjunto sobre la pregunta oral (O-0104/2008) presentada por Neil Parish, en nombre de la Comisión AGRI, a la Comisión, sobre la Situación apícola (B6-0480/2008).

 
  
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  Neil Parish, ponente. − Señora Presidenta, en primer lugar, quisiera dar las gracias a Astrid Lulling, pues son muchos los aspectos de su iniciativa los que vamos a presentar hoy aquí. Como Presidenta, voy a presentar este informe aquí esta noche porque estamos muy preocupados sobre la situación apícola. Lo que le está pasando a las abejas es muy importante para Europa y también para el mundo.

Durante los dos últimos años, un tercio de las abejas comunes han muerto misteriosamente en los Estados Unidos. En 2007, se exterminaron unas 800 000 colonias. En Croacia, desaparecieron cinco millones de abejas en menos de 48 horas. En el Reino Unido, se cae una de cada cinco colmenas y, a nivel mundial, los apicultores comerciales están experimentando pérdidas de hasta el 90 % desde 2006.

¿Qué está pasando y cuál es la gravedad del problema para nosotros y para el futuro de la humanidad? Albert Einstein predijo que al hombre solo le quedarían cuatro años de vida si las abejas desaparecías de la Tierra, así que, tenemos que tomarnos este asunto muy en serio. Si consideramos el caso de las abejas comunes, cabe destacar que son responsables de polinizar las plantas y las flores, que ofrecen casi un tercio de todo lo que comemos. Son la garra superior de la naturaleza en lo relativo a la polinización y, sin ellas, podemos despedirnos de las semillas de soja, de las cebollas, de las zanahorias, del brécol, de las manzanas, de las naranjas, de los aguacates, de los melocotones y de muchos otros alimentos. Tampoco comeríamos más fresas. Pueden imaginar lo difícil que sería sobrevivir sin fresas. No tendíamos alfalfa, que es lo que se utiliza para alimentar al ganado. Por tanto, dependemos totalmente de las abejas. Evidentemente, también polinizan el algodón, así que, tampoco tendríamos ropa. Entonces, tenemos que tomarnos este asunto muy en serio.

En China, por ejemplo, prácticamente no hay abejas en algunas regiones y tienen que polinizar muchos cultivos manualmente. Los noventa cultivos comerciales que se crían a nivel mundial que dependen de la polinización generan unos 30 000 millones de libras al año. Las abejas contribuyen con más de 100 millones de libras al año en la economía del Reino Unido y con unos 400 millones de euros en la economía europea, así que, tengan claro que se trata de un gran problema.

Por tanto, pediría a la Comisión —y, si fuera posible, quisiera poder dedicar algo de mi tiempo a realzar a Astrid Lulling, pues ha sido una gran fuerza motora detrás de todo esto—, si puede reunificar más dinero para investigar a este respecto. Después de hablar con los apicultores profesionales y con otras personas, sabemos que hay cierto misterio en la causa por la que las abejas se están muriendo, en parte, porque su condición ha sido muy precaria durante los últimos años y parecen estar muriendo como moscas, literalmente. También está el problema de contar con los productos químicos adecuados para curar las enfermedades de las abejas.

Como Comisión, creo que no solo tiene que facilitar dinero para investigar a este respecto, sino también unificar todas las medidas que están adoptando los Estados miembros. Es de vital importancia que actuemos ya. No podemos esperar a que todas las abejas hayan muerto, pues el problema será increíblemente grave.

 
  
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  Janez Potočnik, Miembro de la Comisión – Señora Presidenta, quisiera dar las gracias al señor Parish y, por supuesto, a la señora Lulling por su pregunta oral y por resolución sobre el sector apícola de la UE. La Comisión reconoce la importancia que tienen las abejas en el ecosistema y en la ecología de la UE. La Comisión también es consciente de los informes que han elaborado varios Estados miembros en lo relativo a las pérdidas significativas de las colonias de abejas.

Permítame dirigirme directamente a sus preguntas específicas —había algunas— e intentar señalar directamente lo que la Comisión está haciendo en este sector.

Por lo que atañe a la investigación y a la mortalidad en el sector apícola, en el mes de febrero de este año, la Comisión solicitó a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que realizara un estudio sobre la mortalidad de las abejas y sobre sus causas en el ámbito europeo. La EFSA recopiló información de todos los Estados miembros y ahora pretende analizarla a fin de ofrecer a la Comisión una imagen clara de la situación epidemiológica del colapso de las colonias de abejas, y esto ofrecería las bases para seguir actuando en este sector. A la par de la acción de la EFSA, la Comisión está, y estará, respaldando una serie de proyectos de investigación relacionados con las abejas en su Programa marco de investigación. Si le interesa, puedo mencionarlos más adelante.

Por lo que atañe a las zonas ecológicas de polen, a pesar de que parece difícil destinar zonas como tales, quisiera recordarles que ya se ha dado respaldo financiero para mover las colmenas de forma eficaz. Esta medida, estipulada en el Reglamento nº 1234/2007 del Consejo, pretende ayudar a la gestión del desplazamiento de la colmenas en la Comunidad y ofrecer lugares donde se puedan realizar concentraciones masivas de apicultores durante la estación de floración. Esta medida también puede suponer el enriquecimiento de la flora apícola en determinadas zonas.

En relación con la tercera pregunta, quisiera recordarles que la comercialización y la autorización de los productos fitosanitarios están reguladas por la Directiva 91/414/CEE del Consejo. Esta Directiva establece que los plaguicidas solo se podrán utilizar si se demuestra que no entrañan riesgos o peligros para las personas, los animales y el medio ambiente. Por tanto, esta evaluación también cubre los riesgos a largo plazo y graves para las abejas y para sus larvas, y las pruebas realizadas se basan en los estándares desarrollados por las organizaciones intergubernamentales como, por ejemplo, la Organización Europea y Mediterránea para la Protección de las Plantas, en la que colaboran 47 gobiernos.

Es importante destacar que la legislación de la Comunidad está basada en los riesgos. Es evidente que los insecticidas, por su naturaleza, son tóxicos para las abejas. Sin embargo, se pueden utilizar siempre que no haya exposición y que se utilicen niveles que no tengan consecuencias dañinas.

Los ejemplos clásicos de tales medidas destinadas a mitigar el riesgo son: prácticas agronómicas mejor adaptadas, niveles apropiados y oportunos de las aplicaciones (por ejemplo, durante la noche, después de que las abejas dejen de volar, o fuera del período de floración del cultivo y, posiblemente, de otras hierbas que se encuentre alrededor), la aplicación directa del producto en el suelo, usos en invernaderos a los que no puedan acceder las abejas o el tratamiento de las semillas en instalaciones especializadas.

En cuanto a la calidad de las aguas superficiales, la Directiva marco relativa al agua ha estipulado la protección de todas las aguas; una obligación de conseguir o mantener la buena calidad del agua, ya sea superficial o subterránea para 2015; más una prohibición de establecer un sistema de control; una obligación de desarrollar los planes y los programas necesarios para diciembre de 2009, en amplia consulta pública con los municipios, las partes interesadas y las organizaciones no gubernamentales.

En cuanto a los colmenares que presentan dificultades, quisiera decirle que a la Comisión le complace observar que le número de colmenas ha aumentado entre 2004 y 2007 —y sin tener en cuenta la ampliación—..

Por lo que atañe a las pérdidas de las abejas, debería saber que, desde 2004, se ha incorporado una nueva medida que consiste en reabastecer las colmenas a la lista de medidas viables en los programas apícolas nacionales. Por tanto, ahora es posible compensar las pérdidas de abejas (y de producción) mediante actividades financiadas para promocionar la producción de la reina, la compra de colonias de abejas o incluso la compra de colmenas.

Creo que la cuestión que ha planteado es bastante seria, sin duda alguna, y tenemos que tratar el problema con una seriedad similar.

 
  
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  Astrid Lulling, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (FR) Señora Presidenta, cuando es peligrosa la demora, puede confiar en toda la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural y en su Presidente, el señor Parish. Quiero darle las gracias por su repuesta rápida y efectiva a mi iniciativa sobre la pregunta oral con debate y resolución a la Comisión Europea para que aborde la crisis actual en el sector apícola.

En una situación en la que las colonias de abejas cada vez son más débiles y están expuestas a una elevada tasa de mortalidad, es necesario analizar todos los factores que causan el aumento de la mortalidad y proponer un plan de acción para solucionar esta desastrosa tendencia.

La Comisión nos acaba de leer un largo texto sobre lo que ya ha hecho, pero tengo que decir que, en los últimos años, mientras he sido ponente de la situación de la apicultura —desde 1994—, la Comisión ha necesitado mucha persuasión para actuar, mientras que, junto con mis colegas, nos hemos esforzado por llamar su atención ante esta situación alarmante, una situación bien conocida y que se ha descrito perfectamente, especialmente, por parte de mi colega, el señor Parish.

No tengo tiempo para repetir todo eso o para añadir algo más pero, como nadie ahora se atreve a negar que la mortalidad de las abejas sea un peligro mortal para nuestra fruta y nuestras verduras, que dependen de la polinización, pedimos que la Comisión actúe de forma más persistente y con más recursos. Debe contribuir a realizar un análisis de las causas de la mortalidad de las abejas y, por último, incluir la investigación y la lucha contra la enfermedad apícola en la política veterinaria europea.

Además, debería promover las medidas necesarias para limitar y erradicar el riesgo de una polinización insuficiente y garantizar que contamos con una producción de alimentos diversificada y suficiente como para cubrir las necesidades humanas y las necesidades del ganado. Hay que entender que la crisis apícola supone un peligro para la supervivencia humana, al igual que la crisis financiera es un peligro para el panorama real de la economía.

No voy a citar las cifras, excepto una cifra mundial: el valor de la polinización para el cultivo que alimenta a la humanidad es de uno 153 000 millones de euros. Las soluciones que recomendamos son mucho menos onerosas que las propuestas para la crisis financiera, e incluso si la solución fuera introducir la bonificación de la polinización y la ayuda financiera para los apicultores que tienen dificultades para garantizar la supervivencia de las abejas en Europa, estaríamos hablando de cacahuetes en comparación con otras líneas presupuestarias. Si tiene miles de millones para enviar a África sin ningún control —como pretende hacer— para paliar el hambre, con todas las desastrosas consecuencias que esto supondría, también podría encontrar unos 60 millones de euros para hacer algo a nivel mundial respecto al problema que nos ocupa ahora.

Señora Presidenta, como tengo la función de ponente, ¿podría aún decir algo sobre las enmiendas? No he consumido el tiempo de uso de la palabra del señor Parish...

(La Presidenta interrumpe a la oradora).

 
  
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  Rosa Miguélez Ramos, en nombre del Grupo del PSE. – (ES) Señora Presidenta, yo quisiera agradecerle a la señora Lulling el empeño que siempre ha puesto para que este asunto, que a algunos pudiera parecerles menor, esté presente en los debates de este Parlamento, aunque sea en horas de madrugada.

La apicultura es una actividad ganadera con importantes repercusiones económicas y efectos beneficiosos en el desarrollo rural y en el equilibrio ecológico.

En mi país, la apicultura ocupa a cerca de 27 000 productores, que manejan más de 2 300 000 colmenas y la sitúan como primer productor de miel de la Unión Europea.

Los apicultores españoles se enfrentan, como todos los demás, a dificultades derivadas no sólo de la disminución del polen y el néctar, sino también de la aparición de nuevas plagas que están diezmando las colmenas. La Comisión tendría que estar trabajando ya en una línea de investigación sobre el origen de estas enfermedades y, en este sentido, un esfuerzo presupuestario nos parece imprescindible.

Pero quisiera añadir que las importaciones −me refiero a las importaciones de miel− deben cumplir los mismos requisitos que nuestras producciones y ofrecer total garantía a los consumidores. En este sentido, es fundamental un buen etiquetado de nuestros productos y la Comisión tiene ahí un importante trabajo que hacer.

Hay que mantener un nivel elevado, tanto en frecuencia como en número de controles en los puestos de inspección fronterizos, para garantizar que no entren en la Unión Europea productos apícolas de terceros países con residuos.

La apicultura es para muchos de nuestros agricultores un complemento a unas rentas casi siempre escasas. Es además un trabajo que ocupa a mucha mano de obra femenina. La miel ocupa un lugar destacado en las pequeñas ferias y mercados y los y las apicultoras han realizado un importante esfuerzo de diversificación de sus productos, de etiquetado, de mayor higiene y garantías sanitarias, de apertura de nuevos canales de distribución.

No podemos, sencillamente, señor Comisario, dejar que todo este esfuerzo se pierda.

 
  
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  Francesco Ferrari, en nombre del Grupo ALDE. – (IT) Señora Presidenta, señor Comisario, Señorías, el sector apícola no solo es una práctica productiva con orígenes remotos en la historia de las actividades agrícolas, sino que actualmente es uno de los sistemas fundamentales a la hora de mantener el nivel de productividad de los árboles y de los cultivos herbáceos, y todo gracias a la polinización cruzada.

Quisiera resaltar que el 80 % de las plantas dan frutos por el polen que fabrican las abejas, garantizando así una variación genética de las especies en la reproducción. Está claro que, actualmente, el sector apícola y sus operaciones no se pueden sustituir y que se trata de la única forma de mantener la biodiversidad. Los productos de las colmenas cada vez han competido con mayor frecuencia en los mercados mundiales con condiciones competitivas caracterizadas por la falta de transparencia y mediante la importación masiva de productos, incluidos los que proceden de fuera de la UE, que no están garantizados. No siempre es posible garantizar su calidad, en parte, porque los plaguicidas que están prohibidos en Europa, se usan fuera de Europa. Por este motivo, es necesario etiquetar los productos y plasmar el origen de los mismos en ellos.

Creo que también es importante señalas las graves consecuencias de las operaciones de las apicultura en materia de virus, causa por la que se ha destruido más del 50 % del sector apícola. Pido a la Comisión que se esfuerce más en términos de investigación científica para encontrar la forma de tratar esta grave enfermedad, prohibiendo para ello cualquier tipo de tratamiento fitosanitario durante las estaciones de floración.

 
  
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  Zdzisław Zbigniew Podkański, en nombre del Grupo UEN.(PL) Señora Presidenta, señor Comisario, la riqueza natural está disminuyendo ante nuestros ojos. Especies enteras están muriendo diezmadas por los parásitos, las enfermedades, los productos químicos o por el comportamiento irresponsable del ser humano. En muchas regiones, se ha irrumpido en el equilibrio ecológico y han acaecido pérdidas irreversibles e importantes.

Estamos consternados por la extinción masiva de las abejas, con las colmenas cayéndose silenciosamente una detrás de otra, y muchas especies de plantas que dependen de la polinización perecen con ellas. El estado de la apicultura determina la producción del 84 % de las especies de plantas que se crían en Europa. En este sentido, las abejas determinan, en gran medida, la abundancia de los alimentos que nos llevamos a la boca.

Las abejas se están viendo diezmadas por la enfermedad y las plagas, dos factores a los que el apicultor no puede hacer frente solo. Se necesitan fondos adicionales para controlarlos y estudiarlos. Los apicultores tampoco pueden hacer frente solos a la protección de sus mercados y a garantizar la viabilidad de sus productos. Por tanto, tenemos que proteger nuestro mercado interno del influjo de la miel de mala calidad de terceros países, que normalmente vulneran los requisitos de la salud pública. Los apicultores también tienen que recibir subsidios o azúcar más barata, así como recibir apoyo mediante campañas promocionales a gran escala.

En resumen, ya es hora de que empecemos a trabajar como las abejas. Como apicultor, solo puedo desear que la Comisión Europea se modele a sí misma en lo que respecta a la cuestión de las abejas para que no tengamos que esperar 15 años para disponer de un programa sensible por el que la señora Lulling se ha esforzado para poder promoverlo.

 
  
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  Alyn Smith, en nombre del Grupo Verts/ALE. – Señora Presidenta, yo también quisiera rendir tributo a la señora Lulling, que ha sido tenaz al decir lo mínimo en la promoción y para traer este tema al Parlamento. Comisario, también quisiera darle las gracias por su impresionante lista de actividades que la Comisión está realizando para paliar esta grave situación y, más que nada, creo que los que estamos buscando es un nivel mayor de financiación y coordinación. Hay un riesgo de que las diferentes partes de las instituciones estén haciendo un trabajo bastante bueno, pero no unimos esas piezas de trabajo necesariamente. Creo que ahí es donde este debate puede verter algún rayo de luz.

Se trata de un problema grave. Los mineros del oro bajaron a los canarios a las minas con ellos para estar prevenidos en materia de gases tóxicos. Se protegían de los gases tóxicos con la muerte. Fueron malas noticias para los canarios, pero buenas para los mineros. Nuestra preocupación ahora es que las abejas de Europa nos están sirviendo prácticamente para lo mismo. Un tercio de los alimentos de la UE —uno de cada tres bocados— pueden asociarse a la polinización de las abejas.

Hay un descenso catastrófico de abejas, y tenemos que actuar a nivel europeo. Los científicos comparten que se ha experimentado un descenso. Hemos escuchado ya acerca de la gravedad del problema, pero tenemos menos claro cuál es la causa. ¿Se debe al uso de plaguicidas? ¿Se debe a las condiciones climáticas? ¿Los parásitos, los ácaros y otras enfermedades están fuera de nuestro control?

Comisario, quisiera mencionarle concretamente el Bumblebee Conservation Trust en la Universidad de Stirling, en Escocia, que ha hecho un trabajo transcendental a este respecto. Europa no carece de experiencia. Lo que tenemos que hacer es unificarla. Creo que el texto que tenemos ante nosotros tiene una serie de acciones concretas que nos llevarían en esa dirección —sobre todo, separando la apicultura, las zonas de la biodiversidad, las carreteras secundarias y también el terreno no productivo, la investigación sobre plaguicidas, el agua superficial y la consideración de la ayuda.

Como ya hemos escuchado, si podemos encontrar miles de millones de euros para destinarlos a África, creo que también podemos encontrar dinero para financiar nuestra propia investigación. Es cierto que observamos acción por parte de la UE en este asunto y —me atrevo a decir— no constituye un plan B bastante coherente, donde el plan A, la PAC, ha fracasado en el sector apícola europeo. Creo que tenemos que observar una mayor complementariedad de acciones que ya estén en curso para aliviar la situación.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE-DE).(PL) Señora Presidenta, los apicultores y las abejas están teniendo graves problemas y necesitan ayuda. Estamos siendo testigos de una caída dramática del número de colonias de abejas, no solo en Europa, sino en todo el mundo. Lamentablemente, la rentabilidad de la profesión está decayendo y, con ello, también decae el interés de los jóvenes en esta profesión. Hay varias cuestiones que tenemos que abordar tan pronto como sea posible.

En primer lugar, tenemos que desarrollar la investigación de los parásitos, de las enfermedades y de los virus que diezman a estos insectos tan trabajadores. En segundo lugar, tenemos que introducir pruebas de las mieles importadas de terceros países. Todos los productos tienen que cumplir con los requisitos de calidad adecuados. Además, en las etiquetas, debe aparecer información sobre los países de origen. En tercer lugar, tenemos que poner en marcha una campaña informativa en la que se explique la influencia positiva de las abejas en el entorno natural y de la miel y de otros productos de las abejas en la salud humana.

Habida cuenta de la magnitud del problema, tenemos que considerar la opción de ofrecer apoyo financiero a los colmenares en peligro de extinción. La comunidad apícola ha estado solicitando azúcar a un precio más asequible para alimentar a las abejas. Sería conveniente considerar la introducción de un sistema de apoyo específico para el sector apícola en vista del gran impacto positivo que tiene en la naturaleza.

 
  
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  Janusz Wojciechowski (UEN).(PL) Señora Presidenta, tengo que felicitar a la señora Lulling y agradecerle su preocupación infatigable y pasional por el interés de la industria apícola europea. Es positivo que estemos debatiendo sobre este problema, pues los apicultores en Europa y en el resto del mundo están alarmados y preocupados por la muerte de las abejas.

Se están realizando investigaciones sobre las causas de este fenómeno. Entre las causas sugeridas por los investigadores destaca el posible impacto de la biotecnología y, para ser más concretos, el cultivo modificado genéticamente, una práctica que puede tener un impacto negativo en el funcionamiento de las abejas.

Por tanto, quisiera hacer a la Comisión, que está a favor del cultivo modificado genéticamente en la Unión Europea, la siguiente pregunta: ¿cuáles son los resultados de las pruebas pertinentes y, en general, cuál es la noción del impacto del organismo genéticamente modificado (OGM) en el estado de las abejas en Europa?

 
  
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  James Nicholson (PPE-DE). – Señora Presidenta, antes de nada, quisiera felicitar a Astrid por el trabajo que ha realizado sobre este asunto. Por lo que sé, ya lleva mucho tiempo hablando sobre las abejas, así que, me complace ver que esta resolución que ha presentado la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural ha brindado la oportunidad al Parlamento de debatir el problema al que se está enfrentando actualmente el sector apícola.

Mientras este asunto ha llamado mucho la atención y ha sido objeto de publicidad, posiblemente, porque se trate de alguna novedad, somos plenamente conscientes de que, en realidad, los problemas a los que estamos haciendo frente son muy serios y que podrían llegar a tener devastadoras consecuencias.

Estoy seguro de que no tengo que recordar a nadie la importancia que tienen las abejas —algo que ya se ha destacado esta noche aquí— no solo para la producción de subproductos, tales como la miel y la cera, sino por la función que desempeñan en la polinización y en el mantenimiento de los ecosistemas en buen estado.

Yo soy del condado de Armagh, en Irlanda del Norte, que se conoce dentro de la isla como Orchard County, un lugar en el que las abejas son muy necesarias para la polinización de las manzanas, y puedo decir que, en esa zona, todavía se cuenta un cuento. A este respecto, la Comisión agiliza con urgencia su investigación para llegar a saber la causa exacta de este repentino descenso de la población de las abejas y, en su caso, tenemos la esperanza de que pueda presentar algunas soluciones. La situación solo puede empeorar si no llegamos a encontrar una forma de mejorar la salud de las abejas y de reducir la mortalidad de esta especie, y si no logramos que las colonias de abejas dejen de morir y desaparecer. Se trata de un asunto bastante preocupante para todas las partes implicadas, no solo para todos los europeos, sino también para los Estados Unidos y muchos más.

Hace poco, he dirigido una conferencia de apicultores en mi región y, por los comentarios que hicieron los asistentes a lo largo del evento, me confirmaron la consternación de los apicultores por la posibilidad de perder sus colmenares, sobre todo, durante el invierno. Necesitamos fondos adicionales para indagar en la I+D a fin de investigar sobre la razón que puede estar causando esta calamidad que está afectando a los apicultores. Si estamos haciendo algo mal, tenemos que saberlo de inmediato. ¿Pueden ser los plaguicidas o hay otros motivos? Pueden darse muchas teorías, y también se pueden hacer conjeturas, pero la verdad es que no tenemos la respuesta, y necesitamos esa respuesta, así como un respaldo adicional.

 
  
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  Mairead McGuinness (PPE-DE). – Señora Presidenta, somos consciente de la importancia que tienen las abejas. Todo el mundo lo ha dicho. Sin embargo, uno de los aspectos que no se han mencionado aún en este debate es la realidad del comercio sustancial de los abejorros comerciales. Hay un movimiento prácticamente libre de las abejas a nivel mundial y, por lo que sé, hay muy poca regulación del movimiento de las abejas donde se necesita. Regulamos otras especies vivas y la ganadería, y sabemos que funciona en lo que respecta al control de las enfermedades. El movimiento de las abejas puede dar lugar a la importación de la varroasis, como ha sido el caso de Irlanda. También está el problema ahora de los pequeños escarabajos abejeros, que está suponiendo un caos para los apicultores.

Por tanto, puedo decir que tenemos un gran problema, un problema para el que no tenemos respuesta. Al menos hay media docena de razones por las que estas cosas pueden estar sucediendo y, por tanto, la investigación es completamente necesaria. Además, tenemos que coordinar dicha investigación en toda la Unión Europea para que podemos encontrar respuestas. También tenemos que tratar el tema de los apicultores, pues parece ser que se trata de una población que está envejeciendo, y necesitamos más, no menos.

 
  
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  Avril Doyle (PPE-DE). - Señora Presidenta, si la señora Lulling se hubiese quedado el tiempo suficiente para felicitarla, me hubiese encantado hacerlo por su interés y respaldo constantes a la apicultura en el Parlamento Europeo de un tiempo a esta parte.

El descenso en las poblaciones de abejas y las aterradoras consecuencias para la biodiversidad y la polinización de las plantas, por lo general, merecen nuestra plena atención y tenemos que respaldar la investigación y unirnos a todos los científicos a nivel mundial para intentar encontrar las causas. Llegados a este punto, solo podemos hacer especulaciones con el cambio climático, los plaguicidas y las infecciones parasitarias.

El 25 % de lo que comemos depende directamente de las abejas, aparte de su contribución a mantener nuestros pastizales. Lamentablemente, en Irlanda, hace ya algunos años que el Gobierno de Irlanda cerró el único centro de investigación que tenía competencias en este ámbito, que se encontraba en Clonroche, en County Wexford

 
  
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  Astrid Lulling (PPE-DE). – (FR) Señora Presidenta, como el señor Parish ha tenido que marcharse, me ha pedido que manifestara nuestra postura en lo relativo a las enmiendas que se han hecho durante el último minuto.

La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural ha adoptado la resolución con unanimidad, con todas sus enmiendas, que he tenido en cuenta completamente. Sin embargo, el Grupo Verts/ALE, que no hicieron brillantes contribuciones cuando se debatió la resolución, está haciendo un intento de última hora con cuatro enmiendas para recuperar su reputación. De hecho, estas enmiendas no solo no aportan nuevo material, sino que también servirán para confundir el texto, que ya es coherente y claro.

La enmienda 1 proviene de un error en la traducción de alemán, así que, lo que viene a decir el señor Graefe zu Baringdorf es exactamente lo mismo que he propuesto yo pero, como ya he dicho, la traducción de alemán de mi considerando no es correcta.

La enmienda 2 manifiesta lo evidente, la enmienda 3 es incomprensible y la 4 duplica el apartado 8, que claramente solicita intensificar la investigación en los efectos de los plaguicidas en la mortalidad de las abejas y, asimismo, también pone de manifiesto que la autorización para tales productos debería depender de esta investigación, algo que ya es así.

Por tanto, sugiero que se rechacen estas enmiendas, pues no aportan nada nuevo, y arruinarían un texto que es claro y que está bien redactado. Insisto en un buen proyecto, pues esta resolución es muy importante, y queremos que se redacte correctamente. Por este motivo, queremos que se rechacen las enmiendas que he mencionado.

 
  
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  Zdzisław Zbigniew Podkański (UEN).(PL) Señora Presidenta, el debate sobre el sector de la apicultura en el Parlamento ha suscitado un gran interés entre los apicultores. Como apicultor, personalmente me he reunido en Puławy con apicultores que han venido desde todas las regiones de Polonia. Me pidieron que planteara una pregunta a la Comisión Europea a fin de que esta nos diera una respuesta definitiva y la pregunta es: ¿con qué pueden contar los apicultores en el futuro?

 
  
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  Janez Potočnik, Miembro de la Comisión − Señora Presidenta, pienso realmente que ha sido un debate muy fructífero con muchas ideas no solo para mi colega, sino también para los servicios de la DG AGRI, así como para mis servicios y otros. Muchas Direcciones Generales, aparte de la DG AGRI están trabajando en el tema que nos ocupa hoy: la Dirección General de Salud y Consumidores, la Dirección General de Investigación la Dirección General de Medio Ambiente. Se trata realmente de un asunto multidisciplinar. Cuando hablamos sobre los fondos que actualmente están designados a este asunto, creo que también tenemos que considerar otros ámbitos.

En primer lugar, quisiera centrarme en muchas de las preguntas que han hecho relacionadas con lo que estamos haciendo en este momento, qué está en trámite y qué queremos decir realmente cuando hablamos de la investigación en el sector apícola. En el Sexto Programa Marco, a un proyecto de investigación orientado y específico sobre la prioridad en términos de calidad y de seguridad alimentarias se le dio el nombre de «Abejas en Europa y Producción Sostenible de Miel», cuyo acrónico en inglés es BEE SHOP. Este proyecto reunión a nueve grupos europeos encargados de la investigación de las abejas especializados en la calidad de la miel, en la patología, en la genética y en el comportamiento de esta especie. No nos equivoquemos: los proyectos del 6º PM son los únicos que están en curso; los del 7º PM solo acaban de empezar.

Además, el proyecto de acción de apoyo específico llamado «Bee Research and Virology in Europe» (BRAVE por sus siglas en inglés), cuya traducción viene a ser «Virología e Investigación del sector apícola en Europa» ha permitido la organización de dos grandes conferencias multidisciplinarias, en las que participaron expertos que trabajaban en la investigación aplicada y fundamental de las abejas —expertos en virología, diagnóstico, inmunología y epidemiología— , así como en comercio internacional, elaboración de políticas y evaluación de los riesgos de las enfermedades. El 3 de septiembre de este año se publicó una solicitud de propuestas sobre agricultura alimentaria y biotecnología de la pesca, sobre la identificación de las nuevas enfermedades y de las nuevas plagas en el sector apícola, el resurgimiento de los patógenos, con la intención de explicar las razones y los mecanismos propios que han inducido al aumento del índice de mortalidad de las abejas. Por tanto, esto está totalmente vinculado a este tópico y a muchas de las preguntas que han planteado.

Siempre se tendrán en cuenta los aspectos medioambientales, incluida la exposición permanente a los plaguicidas. El proyecto integrado ALARM (acrónimo inglés de «Evaluación a gran escala de riesgos medioambientales para la biodiversidad con métodos probados») también está financiado bajo Sexto Programa Marco e incluye un módulo sobre la pérdida de los polinizadores. Este proyecto desarrollará y probará los métodos y protocolos para la evaluación a gran escala de los riesgos medioambientales a fin de minimizar los impactos humanos, ya sean directos o indirectos. La investigación se centrará en la evaluación y en el foco de los cambios en términos de estructura de la biodiversidad, función y el dinamismo de los ecosistemas —concretamente, también se evaluarán aquellos riesgos que deriven del cambio climático, de los productos químicos medioambientales, de las invasiones biológicas y de la pérdida de los polinizadores en contextos actuales y futuros en los que se pretenda un uso mejorado de la tierra a nivel europeo. Estas son todas las iniciativas actuales.

Una cosa que quisiera resaltar —pues se trata de algo que también ha resaltado su colega— es que Europa no escasea de experiencia. Creo que tenemos que ser conscientes de ello y también ser justos. A nivel de la Unión Europea, nosotros contamos con el 5 % —repito, el 5 %— del dinero público de la UE que se destina a la investigación. Por tanto, lo más importante es que unamos nuestras fuerzas y que hagamos todo lo que sea posible. La creación de un ámbito de investigación europeo, algo con lo que estoy completamente de acuerdo, es realmente esta idea —que todos sepamos lo que estamos haciendo y que nos unamos a los expertos científicos con los que ya contamos en Europa—. Evidentemente, se trata de un elemento que aún falta en Europa.

Me aseguraré de que el Comisario responsable de investigación haga caso a sus peticiones para investigar más en este campo —ese soy yo, pero mi función hoy es distinta—. Algo que también me gustaría mencionar —porque quizá no se entendió perfectamente en mi presentación— es la total evaluación de la EFSA sobre la mortalidad y la supervivencia de las abejas en Europa. Esta evaluación se publicó el 11 de agosto de este año, así que, se trata de algo nuevo. Se trata exactamente del análisis del programa que están buscando y creo que es importante que consideremos lo que ya tenemos.

También quisiera responder al colega que ha planteado una pregunta sobre los cultivos genéticamente modificados. El único cultivo genéticamente modificado que hay en la Unión Europea actualmente es el maíz Bt MON 810. El maíz Bt y la toxina Bt, en general, se han analizado ampliamente en lo relativo al posible impacto en la salud de las abejas. Las pruebas de alimentación forzada en las que se expone a las abejas a altas dosis de toxina Bt no han probado ningún efecto negativo. En general, una mayoría abrumadora de los estudios realizados demuestra que la dieta del polen de maíz Bt no tiene ningún efecto en las abejas. Puedo añadir a esto que las pérdidas masivas de abejas que se han observado hace poco, fenómeno conocido como «colony collapse disorder» en América del Norte y también en Europa no parece estar relacionada con el uso de cultivos genéticamente modificados, pues este fenómeno también se manifiesta en otras zonas donde no se crían estos cultivos. Por ejemplo, las pérdidas de abejas que se han observado en el Sur de Alemania se han atribuido claramente a la intoxicación por los plaguicidas Poncho Pro. También tiene un nombre conocido en latín, que como es demasiado difícil prefiero no leerlo en alto.

En conclusión, la Comisión seguirá actuando y que lo hará con más fuerza. Ayudaremos a los apicultores a hacer frente a estas dificultades y los animaremos a seguir ejerciendo su actividad. También espero animar a más gente a dedicarse a esta profesión, pues esta actividad desempeña un papel sumamente importante no solo para la biodiversidad de la UE, sino también para nuestro panorama económico.

En cuanto a las responsabilidades directas de mi colega, la Comisaria Fischer Boel, tengo que decir que seguirá asegurándose de que los programas nacionales en materia de apicultura se usan de la forma más efectiva posible. Sin embargo, en primer lugar, es competencia de los Estados miembros gastar sus presupuestos de forma oportuna. Hoy en día, contamos con 26,3 millones de euros de dinero europeo anualmente. Esta cifra se duplica añadiendo el dinero de los Estados miembros —pero no lo estamos gastando—. Estamos gastando el 80 % de ese dinero. Además, los Estados miembros no están gastando lo que tienen actualmente a su disposición.

Por último, quisiera destacar que la mejor solución para garantizar un futuro para este sector es fomentar el consumo de la miel de la UE. Desde 2004, se ha incorporado la miel a la lista de productos aptos para la promoción en el mercado interno y se han aprobado varios programas.

Mi respuesta ha sido más larga porque quería dejarles claro que estamos actuando con seriedad y que pueden confiar en que seguiremos actuando así —también en mi ámbito—. Gracias por su tiempo y por haberse quedarse tanto tiempo.

 
  
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  Presidenta. – He recibido una propuesta de resolución presentado por la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural de conformidad con el artículo 108, apartado 5, del Reglamento interno(1).

Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar el jueves 20 de noviembre de 2008.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Filip Kaczmarek (PPE-DE), por escrito. (PL) Las abejas son importantes para muchas culturas diferentes en muchas partes diferentes del mundo. Su universalidad no es pura casualidad. La apicultura ha sido un componente importante de la economía desde tiempos prehistóricos, es decir, desde antes del nacimiento de la historia escrita. En España, hace 6 000 años que se recolecta la miel.

Hoy en día, se pueden echar a perder los esfuerzos de las abejas y de los apicultores a causa del fenómeno que afecta al entorno natural e, indirectamente, a la humanidad. En Europa, aún hay familias cuya subsistencia depende de su trabajo y del de las abejas. De hecho, venden la miel que ellos mismos han producido. Deberíamos estar contentos de que eso sea así. También se ha intentado volver a practicar la apicultura forestal tradicional. En Polonia, los apicultores de Bashkiria respaldaron dichos intentos, ya que, nadie en el país recordaba ya esos métodos de antaño. La apicultura tiene una importancia económica, social y cultural. Por este motivo, deberíamos proteger al sector apícola europeo. Lamentablemente, hay mucho de lo que protegerlo.

De hecho, se expone a las amenazas económicas, tales como la competencia desleal por parte de terceros países, y las amenazas a la salud de las abejas, así como las amenazas biológicas, como las enfermedades, los parásitos, la contaminación medioambiental y el uso desconsiderado de plaguicidas. La Comisión Europea y los Estados miembros deberían respaldar a este sector, que se está enfrentando a importantes desafíos. A los apicultores les puede resultar difícil proteger a la biodiversidad, donde las abejas aportan mucho a sus riquezas.

 
  

(1)Véase el Acta.

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