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Procedimiento : 2008/2133(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A6-0447/2008

Debates :

PV 17/12/2008 - 19
CRE 17/12/2008 - 19

Votaciones :

PV 18/12/2008 - 6.19
CRE 18/12/2008 - 6.19
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2008)0634

Debates
Miércoles 17 de diciembre de 2008 - Estrasburgo Edición DO

19. Impacto de las falsificaciones en el comercio internacional - Aspectos de la falsificación de productos relativos la protección de los consumidores (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. - El siguiente punto es el debate conjunto sobre:

- el informe (A6-0447/2008) de Gianluca susta, en nombre de la Comisión de Comercio Internacional sobre el impacto de las falsificaciones en el comercio internacional[2008/2133(INI)] y

- la pregunta oral (B6-0486/2008) de Arlene McCarthy, en nombre del Grupo PSE a la Comisión sobre aspectos de la falsificación de productos relativos la protección de los consumidores (O-0097/2008).

 
  
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  Gianluca susta , ponente. − (IT) Señora Presidenta, Señorías, en primer lugar quisiera agradecer a todos aquellos que han trabajado conmigo en la redacción de este informe, incluyendo a los ponentes alternativos, sin importar las posiciones que cada partido político tome mañana en la votación del informe.

Combatir la falsificación de productos es, por encima de todo, un método para apoyar la competitividad del sistema europeo y encaja totalmente con las ideas fundamentales de la Estrategia de Lisboa. Creo que debiera ser considerado también en términos de su alcance penal y jurídico en este mundo globalizado. Un informe de la OCDE de 2005 explica que los productos falsificados alcanzan cifras de ventas de 150 000 millones de euros en el mundo entero sin tener en cuenta la falsificación de productos a nivel interno exclusivamente o la piratería en línea. Un observador afirma que, en realidad, el volumen de facturación de las falsificaciones ronda los 500 000 millones de euros.

La falsificación de productos representa un obstáculo a los puntos fuertes de nuestra industria, nuestra capacidad para la innovación y la creatividad, ya que viola los derechos de marca registrada, de patente y de propiedad intelectual. Esta situación requiere medidas específicas altamente coordinadas, una gran atención a las relaciones con diversas zonas del mundo y además, estimo, un enfoque diferente de las relaciones entre las instituciones comunitarias y los Estados miembros.

Al haber sido producido por la Comisión de Comercio Internacional y debido a sus responsabilidades institucionales, el informe ha querido hacer hincapié en los aspectos externos de la falsificación de productos, pero el vínculo entre los aspectos internos y externos de la falsificación en Europa – que continúa siendo el mercado más grande del mundo y el segundo importador más grande del mundo – son más que evidentes.

Así que, en resumen, debemos reafirmar algunos de los postulados fundamentales de la lucha contra la falsificación de productos: necesitamos reforzar nuestro sistema de defensa frente a la entrada de productos falsificados, lo que significa también coordinar las fuerzas policiales encargadas de controlar los productos en las fronteras y reforzar las aduanas. Sin embargo, deberíamos concentrarnos de manera significativa en la armonización de las disposiciones civiles y criminales de nuestros sistemas legales internos, así como trabajar dentro de la Organización Mundial del Comercio para reforzar los instrumentos con los que ya cuenta la propia OMC.

Está claro que posiblemente dirigirse más a menudo a la Organización Mundial del Comercio para la resolución de ciertos problemas relacionados con disputas que hayan surgido ayuda a reforzar la batalla contra la falsificación de productos, del mismo modo que creemos que deberían existir penalizaciones de algún tipo para países fuera de la Unión Europea que se declaran de algún modo disponibles para actuar como puentes para la entrada de estos productos así como para la circulación de los mismos por todo el mundo.

Necesitamos una mayor protección para la propiedad intelectual, una mayor capacidad para defendernos dentro de las principales regiones geopolíticas del mundo y protegernos de los grandes países que están surgiendo en el mercado mundial. Por esta razón miramos con gran interés al ACTA (Acuerdo comercial contra la falsificación). Este sería un gran acuerdo internacional dentro de un marco internacional que no negaría la validez de un marco bilateral entre los Estados Unidos, Japón y Europa, con sitio también para Brasil, India, China y el resto de las grandes regiones comerciales del mundo. Tendría un planteamiento dual. Por un lado, se centraría en la transparencia y el respeto por los derechos políticos y civiles, así como por la intimidad. Por otro lado, desde un total respeto a los derechos fundamentales, se centraría en el refuerzo de los intereses comerciales que, para nosotros, están estrechamente vinculados con el desarrollo y, por consiguiente, también con la libertad de nuestros estados dentro de la UE y de la propia UE como principal operador político de los mercados mundiales.

Así, considero que deberíamos actuar sobre la educación de los consumidores, la armonización de las leyes criminales, el endurecimiento de los controles y el uso de herramientas de presión. En relación con los países en desarrollo, poseemos el sistema de preferencias arancelarias generalizadas y debemos asegurarnos que se refuerza pero, al mismo tiempo, que se utiliza también para combatir la voluntad de algunos países para actuar como puentes para la entrada de estos productos falsificados.

El informe está dirigido a crear un marco de trabajo que reúna los grandes intereses de la libertad, los grandes intereses de la libertad de comercio, las libertades civiles, políticas y del desarrollo, buscando dar un revés a un fenómeno que hoy en día está poniendo en grandes dificultades al sistema competitivo de la Unión Europea. Naturalmente, podríamos haber esperado un poco más, en el sentido de que algunos asuntos han sido relegados a un segundo plano en el informe, como la creación de un observatorio o la formulación de disposiciones sobre la trazabilidad. Sobre estos asuntos no hemos obtenido el consenso de la mayoría.

No obstante, creemos haber ofrecido una gran contribución a la Comisión y al Consejo, sobre todo a la Comisión, para ayudarla, en un futuro, a llevar a cabo una revisión global del reglamento a fin de resguardar a Europa frente a este perjudicial fenómeno.

 
  
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  Eija-Riitta Korhola, autora. − Señora Presidenta, quisiera expresar mi agradecimiento al ponente por su exhaustivo trabajo. La falsificación y la piratería de los derechos de autor sangran las economías europea y mundial, y prácticamente ningún sector escapa a esta actividad ilícita. Ésta causa daños en los negocios legítimos y, sobre todo, desde el punto de vista de la Comisión IMCO, es perjudicial para los consumidores.

El problema es grave y está empeorando aún más, ya que los artículos falsificados y piratas siguen estando disponibles en del mercado interior. Para combatir la falsificación y la piratería, en primer lugar debemos mejorar la aplicación de la ley, ayudando a las autoridades aduaneras a detectarlas, además de establecer acuerdos para atacar estas actividades en el lugar en el que se origina el delito. También es necesario actuar para evitar que Internet se convierta en un canal de distribución aún más importante para los productos falsificados y piratas, mejorando los recursos para una compensación más efectiva.

En segundo lugar, necesitamos campañas de concienciación pública. Con demasiada frecuencia los consumidores desconocen el grado y las repercusiones del problema. Las vidas de los consumidores se ven expuestas a los riesgos que plantean productos peligrosos, principalmente medicamentos falsos. Las campañas estatales deberían centrar más la atención en los costes sociales de la falsificación y la piratería, como la salud y la seguridad.

En tercer lugar, es necesario incrementar la recopilación de datos, la evaluación y la investigación. Tanto para las iniciativas de aplicación de las leyes como para las campañas de concienciación es esencial contar con datos exhaustivos y comparables. Este año, la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor acordó el nuevo envase para mercancías, que establece el nuevo marco para el control del mercado y la aplicación del derecho comunitario al completo con el fin de garantizar la seguridad de los artículos disponibles en el mercado interior. En este periodo legislativo ya adoptamos un código aduanero modernizado e instrumentos para contribuir a la creación de aduanas efectivas y sin papeles. De este modo hemos pretendido mejorar la eficiencia operativa de las autoridades aduaneras en las fronteras exteriores de la UE –que constituyen la última barrera de protección– para prevenir la entrada de mercancías falsificadas al mercado interior.

La lucha contra la falsificación y la piratería debe mantenerse entre los principales puntos de nuestra agenda política. Desde el Parlamento solicitamos a la Comisión que colabore con los gobiernos, las autoridades aduaneras, la industria y los consumidores de todos los Estados miembros de la UE. Si queremos combatirlas con eficiencia debemos tomar medidas conjuntas. Con el debate de esta tarde alentamos a la Comisión a que adopte un planteamiento coherente y coordinado para combatir estas actividades. Es el único modo en que podemos garantizar la confianza de los consumidores en los productos que se venden en el mercado interior.

 
  
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  Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión. − (FR) Señora Presidenta, quisiera dar las gracias al señor Susta por su informe sobre el impacto de la falsificación en el comercio internacional y por supuesto también a la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor. La piratería y la falsificación, como bien acaba de demostrar la señora Corola, merecen toda nuestra atención y determinación.

La Comisión está plenamente comprometida con la promoción de un elevado nivel de protección para la propiedad intelectual y el respeto de la misma fuera de la UE. En línea con el papel de Europa en el mundo y la estrategia de la Comisión para garantizar el respeto de los derechos de propiedad intelectual, colaboramos con aquellos socios que comparten nuestras preocupaciones. Esto se aplica a los Estados Unidos, Japón y los países del G8 y la OCDE. Queremos garantizar que no se abusa de los sectores industriales europeos más modernos e innovadores, aquellos más centrados en la calidad, que han sido definidos como uno de nuestros principales valores en términos de competitividad mundial, y que no son destruidos por países ajenos a la UE.

Celebramos la implicación del Parlamento Europeo en esta cuestión. Les damos las gracias. La Comisión ha hecho un seguimiento de la elaboración del informe del señor Susta, y le agradecemos que haya adoptado una postura tan ambiciosa y constructiva. Tomamos nota de las propuestas relativas al trabajo con China, el uso del mecanismo de resolución de disputas de la OMC, nuestro sistema de preferencias arancelarias y la necesidad de proporcionar más ayuda a nuestras pequeñas y medianas empresas.

Sin embargo, en determinadas áreas la versión final del informe constituye un paso atrás en comparación con el planteamiento inicial. Además, el informe adopta un tono más reservado y defensivo, en particular en lo que se refiere al ACTA, el Acuerdo Comercial de Lucha contra la Falsificación. El objetivo del ACTA es combatir las actividades ilícitas a gran escala, y proteger a los innovadores de la Unión Europea. No pretende limitar las libertades civiles ni ejercer presión sobre los consumidores.

Como ya ha reiterado en numerosas ocasiones la Comisión al Parlamento Europeo, el ACTA no irá más lejos que el actual sistema de la Unión Europea en lo que respecta a la aplicación de los derechos de propiedad intelectual. El actual sistema respeta los derechos fundamentales y las libertades civiles, incluida la protección de datos personales. La Presidencia de la Unión Europea deberá negociar la aplicación de las sanciones penales en nombre de los Estados miembros.

Respecto a las cuestiones planteadas por la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, quisiera destacar que, tras la conferencia de alto nivel celebrada el pasado mayo con diputados del Parlamento Europeo, la Comisión ha reflexionado sobre el modo más adecuado para respaldar a las autoridades judiciales y policiales, y también a empresas y consumidores de los Estados miembros en la lucha contra estos delincuentes. Es cierto que estos complejos problemas están relacionados con varios ámbitos y son responsabilidad de distintas Direcciones Generales de la Comisión. Es necesaria una mejora de la cooperación.

Es importante señalar que a comienzos de año se estableció una unidad especializada en la aplicación de derechos de propiedad industrial e intelectual. Quisiera hacer énfasis sobre este hecho. Además, necesitamos contar con una base sólida de conocimiento para establecer una estrategia permanente de lucha contra la falsificación y la piratería. Sin embargo, en este caso tenemos un problema: la producción de estadísticas. Necesitamos disponer de estadísticas para hacernos una idea exacta del alcance y la magnitud del problema. La OCDE también hizo énfasis en este aspecto en su informe titulado «El impacto económico de las falsificaciones y la piratería».

Por tanto, es necesario que actuemos para garantizar que puede recopilarse información exacta y completa. Las empresas cuentan con datos esenciales, pero algunos de ellos se consideran confidenciales. Cabe señalar que las únicas estadísticas que los Estados miembros están obligados a proporcionar son las relativas a decomisos en aduanas.

También es difícil obtener información sobre el número de personas que han sufrido pérdidas provocadas por los productos falsificados. Pese a que sistemas como el de alerta rápida para la seguridad de los productos (RAPEX) proporcionan determinados elementos, éstos no son completos. El sistema RAPEX ha sido diseñado para prevenir accidentes ocasionados por productos peligrosos. Es cierto que los productos falsificados podrían entrar en esta categoría. La principal ventaja del RAPEX consiste en que permite que la información sobre los productos de consumo peligrosos encontrados en un Estado miembro se comunique rápidamente a los restantes Estados miembros y a la Comisión con el fin de impedir que otros consumidores los adquieran.

Sin embargo, dado que el RAPEX abarca todo tipo de productos de consumo peligrosos, quizás no sea la herramienta más adecuada para recopilar información sobre las pérdidas ocasionadas por los productos falsificados.

La base de datos europea sobre accidentes, que recibe los datos a través del control sistemático de las lesiones físicas, recopila datos sobre accidentes y lesiones físicas notificadas por los servicios de emergencia hospitalarios. Sin embargo, en ocasiones la información facilitada sobre las causas de las lesiones físicas es demasiado general, y el nivel de detalles insuficiente para determinar si las lesiones han sido provocadas por productos falsificados. Por otra parte, la disparidad de los métodos empleados por los Estados miembros para registrar las causas de los accidentes hace de la producción y la comparación estadística un ejercicio difícil y falto de precisión.

Por tanto, es obvio que debemos trabajar para crear redes de intercambio rápido haciendo uso de los puntos de contacto nacionales. Este planteamiento permitiría intensificar la coordinación y el intercambio de información entre los órganos administrativos, las autoridades judiciales y policiales y los sectores de la actividad económica implicados de toda la Unión Europea. En este sentido podría ser muy útil contar con un observatorio. La Comisión está analizando actualmente las opciones prácticas más adecuadas para establecer un observatorio.

De acuerdo con el principio de subsidiaridad, los Estados miembros tienen la obligación de garantizar que todos los productos puestos a la venta son seguros y que el control del mercado se lleva a cabo de forma efectiva, pero en el pasado este control no se ha aplicado con el mismo rigor en todos los Estados miembros. Por ello la Comisión propuso un reglamento sobre acreditación y control del mercado, que fue aprobado por el Consejo en junio de 2008.

El reglamento establece un marco común con relación al control de mercado. Tiene que ver con el sistema establecido por la Directiva sobre seguridad general de los productos, pero lo amplía. Éste establece los requisitos comunes en cuestión de control del mercado y todos los Estados miembros deben acatar estos requisitos. El reglamento incorpora un mecanismo de cooperación entre las autoridades tanto en el ámbito nacional como transfronterizo. El mecanismo debería posibilitar la difusión de información útil de forma efectiva, por ejemplo, con el fin de emitir una alerta sobre la llegada de productos peligrosos en uno de los puntos de entrada.

El pasado julio la Comisión aprobó una comunicación sobre una estrategia de derechos de propiedad industrial para Europa. Por tanto, quisiéramos establecer una estrategia integrada que incluya medidas no legislativas para reforzar la aplicación de estas disposiciones. Esta estrategia permitiría el desarrollo de un nuevo plan de acción relativo a aduanas para luchar contra la falsificación y la piratería, y establecer nuevos planteamientos que permitan mejorar la recopilación de información, promuevan las campañas de concienciación pública e incrementen la efectividad de las redes de cooperación en todos los ámbitos.

El Consejo ha manifestado ser muy partidario de este planteamiento. El 25 de septiembre de 2008, adoptó un plan europeo global contra la falsificación y la piratería. Esta resolución, que establece el plan europeo global contra la falsificación y la piratería, constituye una importante señal política. Es una prueba de que los Estados miembros otorgan una importancia considerable al respeto hacia los derechos de propiedad intelectual.

En este contexto, la Comisión se reunió con los directores generales de las autoridades aduaneras de los Estados miembros en un seminario de alto nivel celebrado en París el 25 y el 26 de noviembre de 2008. En él se establecieron los perfiles generales de un nuevo plan de aduanas para combatir la falsificación durante el periodo 2009-2012

Dicho plan contra la falsificación será elaborado por la Comisión durante la próxima Presidencia Checa. La Comisión otorga una gran importancia a la protección de los derechos de propiedad intelectual en los mercados de los países no comunitarios, además de al respeto adecuado de los mismos. Ésta ha establecido diálogos organizados sobre cuestiones relacionadas con los derechos de propiedad intelectual con sus principales socios comerciales, como China. La Comisión ha propuesto la introducción de disposiciones detalladas relacionadas con los derechos de propiedad intelectual, dirigidos más concretamente al control de su aplicación en acuerdos comerciales bilaterales y regionales.

En lo que se refiere a la concienciación y la advertencia a los consumidores sobre los riesgos en constante aumento, por supuesto la Comisión cree que se trata de una cuestión principal. Es esencial que podamos recopilar y analizar datos fiables que apoyen nuestro trabajo y que nos permitan desarrollar políticas y estrategias efectivas. Una vez que contemos con información de gran calidad, podremos informar y educar a los consumidores sin generar desconfianza ni preocupación con relación a líneas de productos sensibles, como son los productos farmacéuticos o comestibles. Los Estados miembros tienen un importante papel que jugar en este frente para garantizar el intercambio de este tipo de información.

Señora Presidenta, para concluir, quisiera disculparme por haberme extendido demasiado. Queremos respaldar a los Estados miembros para que puedan contribuir con mayor eficacia a la promoción de la innovación y a la protección de la salud y la seguridad de los consumidores, y debemos adoptar un planteamiento global. Por ello, la Comisión está concentrando sus esfuerzos en la introducción de un mecanismo que posibilite el desarrollo del conocimiento y la cooperación entre los Estados miembros, consumidores y empresas.

Ya ve, señor Susta, su informe llega en el momento oportuno. Esto nos lleva a la esencia de una cuestión que, personalmente, siempre me ha preocupado mucho: la falsificación. No podemos defender una Europa innovadora si no luchamos con eficacia contra la falsificación. Por tanto, quisiera expresar mi agradecimiento al Parlamento Europeo por la sensibilidad que ha demostrado hacia este importante problema. Gracias por su atención. señora Presidente, seguiré atentamente los comentarios de sus Señorías.

 
  
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  Eva Lichtenberger, ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos. – (DE) Señora Presidenta, Señorías, dado que el señor Susta ya ha descrito con claridad la importancia de esta materia, no es necesario que yo lo reitere.

La Comisión de Asuntos Jurídicos ha abordado este tema, especialmente en lo que se refiere a las negociaciones internacionales con relación al ACTA, y ha planteado las cuestiones siguientes: la falta de transparencia, por ejemplo en las negociaciones internacionales, la cuestión de la interrelación con los acuerdos y organizaciones internacionales como TRIPS o la OMPI, además de la falta de un fundamento jurídico para la definición de la naturaleza y la magnitud de las disposiciones sobre penalizaciones –una cuestión también muy importante para los Estados miembros.

Quisiera resumir esto con una conclusión: independientemente de lo que los Estados miembros o nosotros pensemos sobre la armonización de las disposiciones sobre penalizaciones o de cómo se produzca, deberíamos poder decidir por nosotros mismos sobre esta cuestión. No debe permitirse que las negociaciones internacionales faltas de una transparencia adecuada limiten, de antemano, la libertad de acción de la Unión Europea y de las instituciones, de forma que el Parlamento Europeo no pueda adoptar una decisión sin la libertad que merece. Por ello, no debemos prejuzgar. El Parlamento Europeo hace valer sus derechos. En última instancia, la vida privada, la protección de datos y los derechos de los ciudadanos también se ven afectados por esto, e incluso pueden peligrar.

Puede que mañana tengamos la oportunidad de votar sobre dos decisiones, siempre que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos) y de los Demócratas Europeos no ponga un obstáculo en el camino tratando de alterar una de las decisiones mediante una enmienda oral. Espero que todavía se pueda cambiar este punto de vista. Muchas gracias.

 
  
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  Corien Wortmann-Kool, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (NL) Señor Barrot, es cierto. Usted se ha extendido bastante en su intervención a estas horas de la noche. Con ello ha querido hacer énfasis en el hecho de que la Comisión pretende que la lucha contra la falsificación sea una prioridad, por ello le perdonamos. Es más, nos complacerá que consiga su noble ambición, ya que sigue siendo un importante problema en aumento. Ya no se trata de bonitos bolsos de Gucci, sino de la salud y la seguridad de los ciudadanos y consumidores europeos.

Quisiera mostrar mi más sincero agradecimiento al ponente por su excelente informe, el cual hemos aprobado en la Comisión de Comercio Internacional de forma unánime, a excepción de dos votos. La semana pasada estábamos embrollados en complejas negociaciones sobre las nuevas resoluciones, pero me complace que hayamos retomado nuestros pasos. Por tanto, espero que mañana podamos aprobar por una amplia mayoría esta resolución de la Comisión de Comercio Internacional. Valoramos el hecho de que el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa haya retirado la resolución alternativa.

Necesitamos una cooperación mucho mejor si queremos ganar la lucha contra la falsificación. Las oficinas de aduanas desempeñan un papel fundamental en este sentido, tal como demuestra la iniciativa coordinada llevada a cabo en cinco países europeos en los que las oficinas de aduanas y la industria han trabajado codo con codo y han destruido una cantidad considerable de mercancía falsificada. Excelente.

También necesitamos una mejor coordinación, pero en nuestra resolución no proponemos la creación de una nueva agencia europea, aunque hemos contemplado esta idea. En este sentido, quisiera llamar su atención sobre la propuesta del señor Martin de establecer un marcador europeo. Se trata de una idea excelente.

También deseo hablarles de las penalizaciones, especialmente a usted, señor Comisario de Justicia. Espero que se tome nuestras propuestas en serio y que realmente las incorpore.

 
  
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  David Martin, en nombre del Grupo del PSE. – Señora Presidenta, para empezar quisiera mostrar mi agradecimiento al señor Susta por su excelente colaboración en este informe. Pese a que no estábamos de acuerdo en todos los aspectos, siempre ha mostrado la máxima cooperación y flexibilidad posible.

Para empezar, el señor Susta nos proporcionó algunas cifras globales sobre la magnitud de la falsificación. Precisamente esta semana, en mi jurisdicción, dos hechos distintos han llamado la atención sobre la dimensión de la falsificación en el ámbito regional. En primer lugar, la Dirección de Fronteras del Reino Unido (UK Border Agency) hizo una redada en un barco en Grangemouth (Escocia), en mi jurisdicción, y se incautó de artículos de diseño falsos por valor de 3,6 millones de libras esterlinas. El barco, procedente de China, había llegado a Escocia vía Holanda.

También esta semana se ha revelado que, en lo que va de año, la policía escocesa se ha incautado de medio millón de CD y DVD con un valor en la calle próximo a los 5 millones de libras esterlinas. En su comunicado de prensa, la policía añadió que la distribución de estos DVD y álbumes de imitación estaba controlada prácticamente en su totalidad por el crimen organizado. Por tanto se trata de un problema enorme en toda la Comunidad Europea.

Como ya han dicho otros oradores, con frecuencia se considera que la falsificación es un delito sin víctimas, pero no es así, tal como se ha dicho aquí. Existen al menos tres grupos afectados por las mercancías falsificadas.

El primero es, sin duda, la comunidad empresarial: afecta a los minoristas legítimos y a otros negocios que pagan impuestos, contratan trabajadores y generan ingresos; la falsificación también niega a los autores, artistas e investigadores un rendimiento justo de su talento e inversiones. Están los clientes que ha mencionado la señora Wortmann-Kool que mueren, sufren dañoso molestias a consecuencia de los productos falsos. El tercer grupo de personas es el de las víctimas de la delincuencia y la conducta antisocial, que con frecuencia están financiadas con los beneficios generados por la mercancía falsificada.

El Grupo del PSE está de acuerdo en gran medida con la descripción del Comisario de las tres áreas de acción necesarias para abordar este problema. En primer lugar necesitamos actuar de forma más dura con los terceros países que fomentan o hacen la vista gorda con la falsificación y no protegen los derechos de propiedad intelectual de otros. No consideramos que el ACTA sea la solución completa a este problema y realmente creemos que, si va a entrar en vigor, necesitamos que sea más transparente, democrático y multilateral en términos generales. Como dice la señora Wortmann-Kool, creemos que parte de la solución puede radicar en un marcador internacional que enumere y avergüence a los países que no respetan los derechos de otros en lo que se refiere a los productos falsificados.

El segundo ámbito en el que es necesario tomar medidas es en el trabajo continuo de las agencias aplicadoras de la ley: la policía, los funcionarios encargados de las normas comerciales y las autoridades aduaneras. Estamos deseando conocer la propuesta checa del próximo año para una mejor cooperación europea en este campo.

El tercer y último ámbito es la necesidad de educar al público sobre el daño provocado por la falsificación, y explicar a los jóvenes que las personas que trabajan para crear películas, contenido televisivo y música, tienen derecho a ganarse la vida con ello.

Lo que no creemos es que se deba penalizar a las personas que descargan ocasionalmente una canción pirata o música pirateada, o que compran un CD o una camiseta de fútbol falsos. No queremos penalizar a estas personas; queremos educarlas y ponerlas de nuestro lado para hacer frente a los verdaderos delincuentes de este proceso.

 
  
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  Carl Schlyter, en nombre del Grupo Verts/ALE. (SV) Señora Presidenta, gracias, señor Susta. Por supuesto, debería haber sido fácil que llegásemos aquí a un acuerdo firme. Sin embargo, las normas del Parlamento nos obligan a presentar distintas resoluciones sin la oportunidad de votar cada enmienda concreta. Esto dificulta que se llegue a un compromiso en el que los deseos de la mayoría del Parlamento tengan la oportunidad de verse representados de forma exacta. Es muy lamentable, ya que significa que si la resolución de los Verdes no recibe apoyo mañana, por ejemplo, estaremos votando una propuesta que implica el control de Internet y su contenido, además de que se responsabilice a los distribuidores. Esto sería muy lamentable, ya que no es la intención del Parlamento.

Existen dos modos en los que la piratería y la falsificación constituyen una amenaza para los consumidores y las personas en general. Pueden verse expuestos a productos peligrosos para el medio ambiente o a medicamentos falsos peligrosos para la salud, y por lo tanto verse directamente afectados. Sin embargo, también pueden enfrentarse a medidas excesivas para proteger las marcas comerciales y más concretamente los derechos de autor. Se trata de encontrar un equilibro beneficioso. Creo que el mensaje claro que el Parlamento quiere transmitir a la Comisión y el Consejo para cuando retomen sus negociaciones es, independientemente del resultado de la votación de mañana, que afirmamos de forma clara que el uso personal sin ánimo de lucro no debe ser tratado como un delito. El ACTA no debe dar acceso a los ordenadores privados, reproductores de música y similares. Este es el mensaje claro que el Parlamento desea transmitir.

Respecto al derecho penal, si no queremos vernos de pronto introduciendo el derecho penal a escala europea, debemos votar a favor de la propuesta alternativa de los Verdes. Por supuesto, no tenemos competencia para hacer algo así. La pregunta es si funcionaría y cómo puede crear un equilibrio en una escala de delitos en un país cuando, de hecho, la escala de delitos de otro país terminaría siendo totalmente errónea. No parece que esto vaya a funcionar en absoluto a escala internacional, por ello las propuestas de los Verdes son mejores.

La propuesta original indica que no se harán excepciones con los viajeros. No es razonable equiparar a un viajero que traiga consigo artículos por un valor no superior a 400 euros con un empresario que pueda traer 50 contenedores. Sobre todo, no es razonable votar para eliminar las normas sobre el contenido cualitativo de Internet, las estadísticas cualitativas que regulan el contenido y también la responsabilidad secundaria y la de los intermediarios.

Para que sean más los diputados al Parlamento Europeo que voten a favor de la resolución de los Verdes, presentaremos una enmienda oral que pretende eliminar el artículo 15, que ha sido claramente controvertido, con lo que espero que muchos de ustedes puedan respaldar nuestra propuesta. Muchas gracias

 
  
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  Pedro Guerreiro, en nombre del Grupo GUE/NGL. (PT) Señora Presidenta, la resolución del Parlamento Europeo de 13 de diciembre de 2007 sobre el sector textil indicaba que la mitad de todos los procedimientos aduaneros europeos contra la falsificación afectan a artículos textiles y de vestuario. La misma resolución destacaba la importancia de aplicar normas vinculantes en el etiquetado en origen para los textiles importados de terceros países y demandaba al Consejo que adoptase la propuesta pendiente para un reglamento sobre la indicación «hecho en» como modo de proporcionar una mayor protección a los consumidores y apoyo a la industria europea.

El hecho es que la propuesta de la Comisión Europea en este sentido, pese a ser inadecuada, ha marcado las normas desde 2005. Por ello, nuestra pregunta es la siguiente: ¿cuándo establecerá la Unión Europea normas sobre el etiquetado en origen de las importaciones o de los productos fabricados en los distintos Estados miembros?

 
  
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  Bastiaan Belder, en nombre del Grupo IND/DEM. (NL) Señora Presidenta, quisiera dar las gracias al ponente por este valioso informe. La falsificación no es sólo un azote para la economía, también constituye una amenaza para la seguridad de los consumidores y la salud pública. No sólo debe darse prioridad a la producción de productos falsificados, sino también a su comercio y transporte.

A finales del mes pasado hice una visita de trabajo muy útil a Kosovo, donde la situación es alarmante. La presencia internacional caótica, que en parte se solapa, junto con la debilidad del Gobierno en Prístina, da lugar a una excelente base para que los contrabandistas operen en Kosovo. Es lamentable ver como los delincuentes albanos y serbios trabajan muy bien de forma conjunta en una iniciativa multiétnica.

Quisiera instar a la Unión para que despliegue la misión Eulex en Kosovo en la lucha contra estas prácticas de contrabando. Es inaceptable que la Unión Europea se limite a mirar mientras se forma un agujero negro a lo largo de sus fronteras. La lucha contra los artículos falsificados no sólo debería librarse en la mesa de negociación, sino también sobre el terreno. Espero que la Comisión otorgue la debida atención a esta materia; de hecho he hablado a la Comisión en Prístina sobre esta cuestión. Se trata de un aspecto fundamental de nuestra lucha por proteger la propiedad intelectual, también en los Balcanes occidentales.

 
  
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  Christofer Fjellner (PPE-DE). - (SV) Señora Presidenta, esta es, por supuesto, una cuestión muy amplia. Como ya he dicho, abarca de todo: desde medicamentos, repuestos de automóvil y productos de diseño, hasta descargas ilegales. En este ámbito está totalmente claro que la falsificación es un problema enorme y que los productos falsificados constituyen una amenaza para los productos que cuestan mucho dinero e incluso para la seguridad. Sin embargo, existe incertidumbre sobre la cuantía real de dichas sumas y sobre cuántos de estos productos se encuentran en el mercado europeo. Por tanto creo que la investigación que va a realizar la Comisión es muy positiva.

He optado por centrarme principalmente en el ACTA, el Acuerdo Comercial de Lucha contra la Falsificación, proceso que se está negociando entre los Estados Unidos, Japón, la UE y otros países. En este sentido, es obvio que se trata de una cuestión con demasiado secretismo. Todos reaccionamos ante los rumores sobre lo que está ocurriendo. Existen temores justificados, miedo a que el personal de control fronterizo analice todo, desde ordenadores hasta reproductores MP3. Hemos oído rumores relativos a una prohibición de los reproductores de DVD multiregión. Considero que esta incertidumbre y estos rumores están dañando la lucha contra la piratería y la falsificación. Por tanto, creo que todos compartimos el deseo de que haya una mayor transparencia. Necesitamos que se nos dé una idea clara de cuál es realmente el mandato que sirve como base, qué es lo que quiere conseguir la Comisión y qué se considerará inaceptable.

En mi enmienda al informe, que por fortuna pudo ser escuchada, me centré en lo que no queremos para el ACTA. En la enmienda señalé concretamente que no debemos contar con medidas que limiten la privacidad, ni debemos ir más allá de la legislación existente en esta materia, y por último, aunque no menos importante, que no debe inhibir la innovación ni la competencia.

Sin embargo, es lamentable que en un área tan importante como esta, tengamos que establecer qué es lo que no debemos hacer cuando hay tantas cosas importantes que es necesario hacer. No obstante, esto es precisamente a causa del secretismo y la incertidumbre generados. No debemos acabar en una situación en la que la lucha contra la piratería y las herramientas que empleamos como ayuda constituyan problemas mayores que esta misma. Esto es lo que me preocupa. Muchas gracias.

 
  
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  Christel Schaldemose (PSE). (DA) Señora Presidenta, también yo quiero dar las gracias a la Comisión por su constructiva presentación del problema. Pertenezco a la Comisión del Mercado Interior y Protección del Consumidor y he participado en la redacción de la pregunta que planteamos a la Comisión sobre qué debe hacerse contra la falsificación desde el punto de vista de la protección del consumidor. Para empezar quisiera decir que creo que es fundamental que hagamos un verdadero esfuerzo por reducir la magnitud de la falsificación. No debería haber ninguna duda. Sin embargo, también considero que es fundamental que sepamos más sobre las consecuencias para los consumidores. No cabe duda de que son muy importantes para las empresas. Sin embargo, hemos comenzado a ver que existen problemas y que estos pueden afectar a la salud y la seguridad de los consumidores. Por tanto, realmente creo que, pese a que es difícil obtener datos estadísticos exactos y buenos, necesitamos hacer un esfuerzo por averiguar lo peligrosos que podrían ser los medicamentos falsificados, o cualquier otro producto. He visitado a las autoridades danesas que trabajan en esta materia y he visto confiscaciones de chicle, agua, detergente y todo tipo de productos cotidianos. Ni que decir tiene que pueden producirse consecuencias físicas en los consumidores si consumen chicle falsificado que probablemente no cumple ninguna norma relativa sobre qué puede contener dicho producto o cualquier otro. Creo que necesitamos información, porque si no obtenemos esta información sobre las lesiones o efectos para la salud, que será difícil hacer que los consumidores se unan a nosotros en esta lucha por hacer algo contra la falsificación de productos. Los consumidores deben saber que tiene consecuencias, de forma que también se involucren y no compren los productos baratos falsificados. Por ello es esencial que contemos con conocimiento y datos en este terreno. Por tanto espero que la Comisión presente un propuesta específica sobre cómo podemos abordar este problema.

 
  
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  Georgios Papastamkos (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, Señorías, el fenómeno de la falsificación, de la imitación, es un problema jurídico con obvias repercusiones económicas. La mencionada dimensión jurídica hace referencia a la infracción de los derechos de propiedad intelectual; la dimensión económica tiene que ver con el IVA y los derechos de aduanas que se pierden, los cuales constituyen un importante componente del presupuesto europeo, de los recursos propios de la Unión Europea.

La dimensión económica del problema es obvia. Los productos falsificados dañan la competitividad de las empresas europeas y, por extensión, el empleo. La dimensión más preocupante del problema es la amenaza para la salud y la vida de los consumidores. Señor Comisario, realmente la intensificación del trabajo con nuestros socios comerciales constituye una medida adecuada. También diría que la creación de un observatorio europeo para la falsificación y la piratería y aprobar la marca de fabricación «hecho en» constituye un paso en la dirección correcta.

Sin embargo, señor Comisario, pese a que usted es el titular de la cartera competente, quisiera decirles y recordarles a sus Señorías que se han abolido las restricciones cuantitativas sobre las importaciones de productos textiles de vestuario. En mi jurisdicción, cuando era diputado al Parlamento helénico, muchas fábricas cerraron y miles de trabajadores se quedaron sin empleo. No se hizo previamente una cooperación aduanera con los países importadores; la Comisión así lo ha reconocido. La cooperación aduanera llegó después y la Unión Europea está pagando para establecer la cooperación aduanera. Fue un error suyo. Fue un descuido de la Comisión. Revisamos el régimen del azúcar y quienes se enriquecieron fueron las multinacionales exportadoras de azúcar, no los productores de los países pobres en desarrollo, tal como demuestran las estadísticas oficiales.

Señor Comisario, no soy partidario de una Europa cerrada al mundo. Estamos a favor de una Europa abierta, pero con normas, principios, transparencia e igualdad de condiciones. Se están importando productos a la Unión Europea que generan dumping social y ecológico, y la Comisión Europea no reacciona. La Comisión Europea es soberana en la política de comercio exterior común. Ustedes negocian con socios de terceros países; establecen las condiciones de cooperación. Afortunadamente, el Tratado de Lisboa cambia los términos de nuestra relación interinstitucional y el Parlamento Europeo legislará conjuntamente con ustedes, y entonces la cultura de cooperación entre la Comisión Europea y el Parlamento Europeo también cambiará. Estamos esperando que llegue ese momento.

 
  
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  Francisco Assis (PSE). (PT) Señora Presidenta, señor Vicepresidente de la Comisión, Señorías, el fenómeno de la falsificación amenaza seriamente los intereses socioeconómicos más legítimos de la Unión Europea, afecta a la competitividad de las empresas, es perjudicial para el empleo, pone en peligro la salud y la seguridad de los consumidores y afecta seriamente a los Estados miembros y a la propia Unión Europea. Por ello debe combatirse enérgicamente.

La Unión Europea está especialmente expuesta a los efectos negativos de la falsificación, debido a la transparencia y apertura de su mercado, debido a que es el segundo mayor importador mundial de productos y servicios y a su especialización económica en productos de elevado valor añadido. Los efectos negativos de este fenómeno se extienden por todo el tejido económico, pero afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas, ya que están peor preparadas para hacer frente a una amenaza tan seria.

Hacer frente a este delito especialmente peligroso requiere un refuerzo de la colaboración, tanto en el ámbito interno de la Unión Europea, como en el externo, en nuestras relaciones con otros países o bloques regionales, que también se enfrentan a este problema.

En el ámbito interno, deben adoptarse medidas en dos sentidos: la armonización gradual de las leyes de los Estados miembros, especialmente las leyes penales, y el refuerzo de la cooperación entre aduanas. Dada la situación particular de las pequeñas y medianas empresas, como ya se ha dicho, es esencial que se establezca un servicio de asistencia técnica para éstas, ya que están menos preparadas para hacer frente a este tipo de problema. Solamente de este modo podrán defender sus derechos.

En el ámbito internacional, deben continuar las iniciativas actuales, tanto respecto a acuerdos bilaterales como en el contexto más amplio de la regulación multilateral del comercio internacional. Esto contribuirá a reforzar el papel que la Organización Mundial del Comercio puede y debe desempeñar en este terreno, a través de su mecanismo de resolución de disputas.

La falsificación amenaza alguna de las bases de nuestro modelo de organización económica y social. Hace peligrar la inversión en investigación e innovación, devalúa la inteligencia y el esfuerzo de cualificación, fomenta la delincuencia organizada y debilita claramente el estado de derecho. Por ello la lucha contra la falsificación debe ser un imperativo absoluto para todos los Estados miembros de la UE.

 
  
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  Jacques Toubon (PPE-DE). – (FR) Señora Presidenta, Señorías, la falsificación constituye una amenaza económica, social y sanitaria de una magnitud que, desde mi punto de vista, con frecuencia se infravalora. Se calcula que una tercera parte de las mercancías que llegan en contenedores a Amberes y Rotterdam son falsas. He dicho «una tercera parte», y se trata de cálculos elaborados por departamentos oficiales.

Quisiera dejar claro, y lo diré sin rodeos, que estoy realmente decepcionado por las propuestas del Parlamento Europeo y por el debate de esta noche. Por primera vez, me ha decepcionado más el Parlamento que la Comisión o el Consejo, ya que en esta materia estos últimos han hecho su trabajo.

El plan de acción del 25 de septiembre, el seminario celebrado el 25 de noviembre y las propuestas que acaba de establecer el señor Barrot en nombre de la Comisión constituyen acciones reales, no bonitas palabras. Señor Comisario, simplemente quisiera decirle que realmente me gustaría que el observatorio, por ejemplo, fuese operativo durante el primer semestre de 2009 y que el reglamento sobre el control del mercado aprobado por el Consejo se aprobase en este Parlamento.

En lo que respecta al señor Susta, no me refiero aquí a su propuesta alternativa de resolución, que lamentablemente no debatiremos, sino a su informe. Es demasiado débil, demasiado tímido y no dice nada sobre las indicaciones en origen, no menciona el observatorio y es tímido y reticente respecto a la protección de la propiedad intelectual e industrial. Habla del ACTA y dice que necesitamos adoptarlo, pero afirma que no deberíamos emplear los medios que serían efectivos en su aplicación. Además, quisiera decir que los comentarios de mis colegas diputados suecos me han dejado estupefacto, ya que dan la impresión de que el peligro no proviene de la falsificación, sino de la lucha contra ésta.

Señorías, estaremos muy equivocados si no adoptamos medidas más firmes. Abordamos este tema como si solamente se tratase de una actividad económica marginal, cuando podría representar el fin de nuestras industrias, podría significar la generalización de la explotación de los trabajadores de países emergentes y, por último, no olvidemos que podría provocar una falta generalizada de seguridad para los consumidores. Tenemos que actuar.

 
  
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  Małgorzata Handzlik (PPE-DE). (PL) Señora Presidenta, creo que no es necesario que le recuerde a los presentes que participan en este debate los peligros de la mercancía falsificada. Existen numerosos casos en los que los productos falsos constituyen un peligro para la salud, o incluso la vida de los consumidores, y no es necesario extenderse más en este punto. Simplemente es suficiente señalar que los productos falsificados incluyen no sólo copias de productos de lujo y CD, sino también medicamentos, bienes de consumo para niños y adultos, además de repuestos de automóvil. Con frecuencia constituyen un riesgo para la salud y las pérdidas que provocan no sólo afectan a las PYME.

Las personas implicadas en las actividades de falsificación pertenecen a bandas de delincuentes, cuyas actividades forman parte de un negocio altamente rentable, que debemos tratar de combatir. Por ello necesitamos una acción conjunta, no sólo en el ámbito de los servicios de aduanas, sino también una estrecha colaboración administrativa entre los Estados miembros, que considero que actualmente deja que desear.

Solamente las medidas adoptadas por la Comisión Europea para prevenir el contrabando de cigarrillos falsificados constituyen un ejemplo positivo de dicha colaboración. Quisiera que nuestra experiencia en este campo se aplicase en la lucha contra otros productos falsificados. El problema de la falsificación es competencia de varias Direcciones Generales de la Comisión. Sería positivo establecer una única Dirección General responsable de estas cuestiones y definir sus competencias.

En la actualidad el Parlamento posee una declaración escrita sobre lo que se conocen como «productos de imitación», a la que también he contribuido. Son muchos los productos originales copiados con productos de imitación. Con frecuencia no está claro conforme a qué legislación debe perseguirse a aquellos que producen productos de imitación, si se trata de la legislación sobre competencia desleal o sobre propiedad intelectual. Además, los consumidores que adquieren productos de imitación con frecuencia tienen la impresión errónea de que se trata de productos de marca. Definir la magnitud del problema en el mercado europeo es difícil.

Por ese motivo quisiera preguntar a la Comisión si pretende responder a nuestra solicitud y realizar una investigación sobre la entrada y el estatus de los productos de imitación en el mercado interior.

 
  
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  Emmanouil Angelakas (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, un número especialmente grande de productos falsos que se venden a través de Internet o de la cadena de producción legal son productos medicinales falsos. Los peligros para la salud de los pacientes que los toman sin saberlo son obvios. Estos productos se elaboran en factorías o talleres que no siguen las normas de buena fabricación y, en muchos casos, no contienen ni rastro del ingrediente farmacéutico activo. En un anuncio reciente, el Presidente Kovács manifestó que, en las comprobaciones realizadas por las autoridades aduaneras de países de la Unión Europea durante los últimos dos meses, se encontraron más de 34 millones de antibióticos, fármacos para tratar el cáncer y otros medicamentos falsos. Señor Comisario, quizás ha llegado la hora de que la Unión Europea abra oficinas de control de la exportación de fármacos, por ejemplo en China e India, al igual que la FDA, que abrió sus oficinas el mes pasado. Debería usted saber que, sin una cooperación obligatoria de las agencias farmacéuticas de estos países, será imposible comprobar las 3 000 factorías farmacéuticas de la India y las 12 000 existentes en China.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE-DE). (PL) Señora Presidenta, no cabe duda de que, últimamente el problema de los productos falsificados y la piratería ha cobrado una gran relevancia en el ámbito del comercio internacional.

La Unión Europea, como segundo mayor importador mundial, es especialmente susceptible de verse inundada de productos de marca, juguetes o medicamentos falsos, principalmente procedentes de países asiáticos. Debe decirse que este fenómeno tiene un alcance mucho mayor y consecuencias mucho más graves que lo que imaginamos. Los productos que llegan al mercado Europeo y que infringen los derechos de propiedad intelectual son, en conjunto, de menor calidad y, como consecuencia de ello, también mucho más baratos que los productos originales. Como consecuencia, y por motivos económicos, el consumidor prefiere adquirir los productos falsos.

La producción de artículos falsos y la piratería constituyen un modo de robo, y por tanto apoyo toda iniciativa para combatirlos. Me preocupa especialmente el reciente aumento de este fenómeno. Por ello debemos adoptar medidas decisivas, no sólo en el ámbito europeo, sino también dentro de la OMC. No podemos permitir que esta gente nos robe impunemente.

 
  
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  Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión. − (FR) Señora Presidenta, en primer lugar debo decir que por supuesto he escuchado atentamente todas las intervenciones, y las trasladaré a mi colega el señor McCreevy, responsable del mercado interior.

Creo que el Parlamento conoce bien el fenómeno y sus efectos; el señor Toubon nos ha recordado que se trata de una amenaza económica, social y sanitaria. Es obvio que la Unión Europea, pese a estar abierta al comercio, no puede permitir que éste se produzca si no cumple las normas básicas y es perjudicial para los consumidores. Por tanto, realmente debemos tomar medidas, y quisiera recordarles algunos puntos.

En primer lugar, y me refiero concretamente al señor Toubon, la Comisión pondrá en marcha el observatorio europeo de la falsificación y la piratería en primavera de 2009. Este observatorio debería proporcionar estadísticas sobre la falsificación y la piratería en el mercado interior.

El observatorio debería identificar las regiones geográficas vulnerables y el tráfico ilegal de sitios Web que venden mercancía falsificada. También debería organizar la cooperación administrativa entre los Estados miembros, organizar el intercambio de información y, como ha dicho el señor Martin, concienciar a los consumidores. Realmente se trata de una tarea de gran importancia para el observatorio.

Respecto a las demás intervenciones, es cierto que en 2006 la Comisión propuso disposiciones de derecho penal y que contamos con el respaldo del Parlamento, pero por el momento el Consejo no ha tomado medidas para aprobar dichas disposiciones.

En este sentido, la cooperación debería implicar no sólo a las autoridades aduaneras, sino también a la policía, las autoridades judiciales y, en general, a todas las personas capaces de tomar medidas sobre el seguimiento y control de la falsificación y la piratería.

Quisiera decir a todos aquellos que han hecho énfasis en la necesidad de contar con una indicación del origen de los productos, que hemos propuesto una etiqueta «Hecho en», pero que todavía no ha sido aprobada por el Consejo. La Unión Europea no debería tener miedo a este etiquetado, que permitiría a los consumidores valorar y evitar ser víctimas de las prácticas que infringen por completo todas las normas.

Quisiera añadir que no se puede acusar al ACTA de ir más lejos que el actual sistema de la Unión Europea para la aplicación de los derechos de propiedad intelectual y, concretamente, que no se le puede acusar de infringir las libertades fundamentales ni la protección de los datos personales. El ACTA recae dentro del marco del actual sistema de la Unión Europea.

En cualquier caso, quisiera dar las gracias al Parlamento por respaldar a la Comisión en su intento por incorporar medidas efectivas para combatir la falsificación. Tomamos nota de este informe y del deseo del Parlamento Europeo de combatir con éxito este sistema.

Sé que no he respondido a todas sus preguntas. Existen además productos que pueden describirse como similares y también en este sentido debemos contar con normas que hagan posible prevenir el abuso, que debe condenarse firmemente, a costa del consumidor. Por ello, quisiera decir, a modo de conclusión, que pueden tener la garantía de que los comentarios que se han hecho esta noche serán transmitidos a los Comisarios, ya que, una vez más se trata de un área compleja que requiere varias líneas de acción por parte de la Comisión, además de un compromiso firme por parte del Consejo y del Parlamento.

 
  
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  Presidenta. - Se cierra el debate conjunto.

La votación tendrá lugar mañana 18, de diciembre de 2008.

 
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