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Procedimiento : 2008/0153(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0497/2008

Textos presentados :

A6-0497/2008

Debates :

PV 13/01/2009 - 4
CRE 13/01/2009 - 4

Votaciones :

PV 13/01/2009 - 6.12
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2009)0012

Debates
Martes 13 de enero de 2009 - Estrasburgo Edición DO

4. Coordinación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas sobre determinados organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM) (versión refundida) (debate)
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidente. − El siguiente punto es el informe de don Wolf Klinz, en nombre del Comité de Asuntos Económicos y Monetarios, respecto a la propuesta para una directiva del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la coordinación de disposiciones legales, reglamentarias y administrativas relativas a Organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM) (versión refundida) (COM(2008)0458 – C6-0287/2008 – 2008/0153(COD) (A6-0497/2008).

 
  
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  Wolf Klinz, ponente.(DE) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, en julio de 2008 la Comisión Europea presentó su propuesta para la revisión de la Directiva existente sobre Organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM), proporcionando así la base para el debate del día de hoy. Era necesario ajustarse a un calendario extremadamente ambicioso si queríamos garantizar que podríamos conseguir la revisión de la Directiva OICVM, en vigor desde 1985 en su versión inicial, hacia finales de esta legislatura.

El objetivo claro de esas reformas era mejorar la competitividad del sector europeo de los fondos para posibilitar una reducción de sus costes, desarrollar y hacer uso de las economías de escala, asegurar que todos los proveedores de fondos tuviesen acceso a la totalidad de los mercados europeos y, por último, conseguir todo ello sin reducir la protección a los inversores: muy al contrario, queríamos mejorar la protección de estos. En otras palabras, teníamos un programa muy ambicioso, y he de decir que realmente me alegro del hecho de que hayamos conseguido concluir este proyecto dentro de un periodo tan corto, en cooperación con todas las instituciones involucradas.

Los fondos de inversión abren a los pequeños inversores la opción de invertir pequeñas cantidades de capital en una cartera diversificada y administrada profesionalmente. En el pasado, los OICVM europeos han demostrado ser un proyecto exitoso. Las inversiones colectivas en valores mobiliarios no solo se vendieron en Europa, sino que también se exportaron a áreas fuera de la Unión, y no en una cantidad despreciable, en especial a América del Sur y Asia, donde gozan de una gran consideración. Por ese motivo era tan importante, en el instante de revisar esta directiva, asegurarse de que no perjudicaríamos el estatus de esos OICVM.

La Directiva sobre OICVM ha sido enmendada dos veces en el pasado, y en esta ocasión la Comisión también ha tenido un gran cuidado al abordar la revisión. Esta llevó a cabo un proceso de consultas, se presentó un Libro Verde y un Libro Blanco y celebró discusiones en profundidad con todas las partes involucradas en el mercado. La Comisión propuso un total de seis medidas para esa revisión con el propósito de ayudar a conseguir los objetivos mencionados anteriormente.

Entre ellas se encuentran, en primer lugar, la introducción de un pasaporte para sociedades de gestión; la facilitación de procesos de fusión transfronteriza de fondos, con el fin de reducir el número de fondos disponibles en la Unión Europea y así arreglar el desequilibrio que puede observarse actualmente entre Europa y, especialmente, los Estados Unidos; en tercer lugar, ofrecer la posibilidad de mancomunación, en otras palabras, la opción de invertir un fondo en otro fondo principal, que es el que administraría las inversiones; en cuarto lugar, desarrollar un documento informativo, de solo cuatro páginas, conocido como key investor information (datos fundamentales para el inversor), que contiene la información más relevante para el pequeño inversor; en quinto lugar, la simplificación del proceso de notificación para asegurar que cuando un fondo solicite autorización de un país donde aún no está autorizado a operar, ello no conlleve de facto una reautorización; por último, el refuerzo de la cooperación en tareas de supervisión.

El sector de los fondos no ha salido incólume de la crisis financiera. Se ha perdido un montón de dinero, y en tales circunstancias resulta crucial que tomemos decisiones lo antes posible para reforzar la credibilidad de los fondos y asegurar que los pequeños inversores no pierdan confianza en estos instrumentos de inversión.

Me gustaría terminar con dos comentarios finales. El primero es que la Comisión ha creado un grupo, presidido por Jacques de Larosière, para examinar el asunto de la supervisión en Europa. Confío en que las conclusiones a las que ha llegado este grupo y las propuestas que ha desarrollado sean asumidas por la Comisión y validadas aquí. En segundo lugar, y en particular en el caso de los procesos de fusión transfronteriza de fondos, todavía observamos diferencias en el tratamiento fiscal de fusiones transfronterizas y fusiones nacionales. También en este punto solicitamos a la Comisión que se asegure de que todos ofrezcan las mismas condiciones para ambos procesos, sin distinción de trato.

 
  
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  Charlie McCreevy, Miembro de la Comisión. Señor Presidente, Me alegro de expresar el apoyo de la Comisión a las enmiendas del Parlamento a la propuesta IV sobre OICVM. Ello facilitará la adopción de modificaciones a la propuesta IV sobre OICVM en una única lectura. Tal resultado constituirá un desarrollo muy bienvenido por los mercados de fondos europeos, que recientemente han tenido que enfrentarse a muchos y complicados retos.

La propuesta que la Comisión adoptó el pasado julio es el resultado de un riguroso proceso de consultas. Comenzó antes de la crisis financiera y establece una serie de claros objetivos para la mejora del funcionamiento de la Directiva sobre OICVM. Tomando esto en cuenta, la Comisión quiso simplificar y estimular las ventas transfronterizas de los OICVM, dotar a los gestores de fondos de herramientas efectivas para aumentar el tamaño de sus fondos y aprovecharse de las economías de escala. Sin embargo, no solo se trata de ser competitivo. La Comisión también deseaba poner en vigor reglas efectivas sobre la información al inversor. El fin era garantizar que cualquiera que quisiese invertir sus ahorros en un OICVM debería obtener información esencial, clara y comprensible antes de adoptar su decisión.

Me alegra poder señalar que los objetivos establecidos por la Comisión se han logrado. El Parlamento y el Consejo han modificado la propuesta de la Comisión sobre fusiones, mancomunación, procedimientos sobre notificaciones de fondos e información a inversores, si bien respetando completamente el alto nivel de ambición fijado por la Comisión en su propuesta original.

La Comisión está muy satisfecha con el resultado del proceso de codecisión en lo concerniente a los capítulos incluidos en la propuesta de julio. En la cuestión del pasaporte para sociedades de gestión, que devino parte importante de la propuesta, al principio, es decir, en el momento de su adopción, la Comisión tuvo serias dudas sobre el potencial impacto negativo que tendría una administración deficientemente preparada del pasaporte mencionado para los inversores por cuenta propia e inversores minoristas, que invierten su capital en fondos de OICVM.

Mirando retrospectivamente, estoy convencido de que nuestra decisión de consultar sobre estas cuestiones al Comité de responsables europeos de reglamentación de valores fue la adecuada. Ayudó al Parlamento y al Consejo a perfilar disposiciones sensatas que protegiesen los intereses de los partícipes. Esta era mi única consideración al abordar la cuestión del pasaporte para sociedades de gestión.

Hemos recorrido un largo trecho desde julio de 2008. Los consejos del Comité de Responsables Europeos de Reglamentación de Valores (CERV) han proporcionado la base para un paquete exhaustivo de disposiciones que aclaran lo relativo al respeto por la responsabilidad, aseguran un flujo de información integral y sustentan la cooperación y el apoyo necesarios a las autoridades de los Estados miembros de la UE. Ello es cierto en todas las fases: autorización inicial y subsiguiente supervisión y cumplimiento. Ahora la Comisión puede adherirse al texto de compromiso.

Con todo, nuestro trabajo no ha acabado todavía. El éxito del pasaporte para sociedades de gestión depende de nuestra pericia para tratar algunos asuntos complejos aún pendientes, como la gestión de riesgos a través de medidas de Nivel 2. Este trabajo nos facilitará igualmente la ocasión para abordar la cuestión de la fragilidad en la gestión riesgos, que se ha hecho patente en un pequeño número de casos recientemente.

A la Comisión se le han impuesto plazos muy estrictos para que facilite estas medidas. Nosotros hemos manifestado nuestra preocupación sobre la viabilidad de esos plazos. Necesitaremos tiempo y recursos para preparar cuidadosamente tales medidas, para consultar a los interesados y adoptarlas. La Comisión procurará comenzar con este proceso lo antes posible. También necesitaremos la cooperación plena y activa de todas las partes involucradas, incluyendo a este Parlamento, para poder hacer la entrega en plazo.

Me gustaría expresar mi gratitud al ponente don Wolf Klinz y manifestar mi apreciación y admiración por el eficaz tratamiento que el Parlamento le ha dado al asunto. Cada una de las tres instituciones puede sentirse satisfecha con el consenso obtenido en el espacio de apenas unos meses. Ustedes han demostrado que Europa puede ser ágil para conseguir mejoras reguladoras útiles. Ahora se hace necesario ahondar en este logro y completar el ambicioso programa de la puesta en práctica legislativa.

Permítanme, por último, finalizar haciendo dos afirmaciones, con las que la Comisión está de acuerdo, en relación a la adopción de esta ponencia.

En primer lugar, en relación con la imposición tributaria a los procesos de fusión transfronteriza. Aquí la Comisión se compromete a examinar el impacto potencialmente adverso que los sistemas fiscales nacionales pueden tener sobre las fusiones transfronterizas, y a usar sus fondos una vez que las disposiciones propuestas hayan sido adoptadas. En especial, la Comisión estudiará los casos potenciales de consecuencias fiscales negativas sobre los inversores.

En materia de supervisión, me he manifestado claramente respecto a la necesidad de reforzar la cooperación. En el proyecto Solvencia II y en las enmiendas a la directiva sobre exigencias de capital, la Comisión ha avanzado propuestas, a recomendación mía, para fortalecer la cooperación en esta área. Por tal razón, no veo dificultad en manifestar mi acuerdo con la necesidad de avanzar en este terreno tan determinante. Por ello, para garantizar la consistencia y coherencia en toda la regulación relevante del sector financiero, la Comisión, sobre la base facilitada por las conclusiones del informe de Larosière, se expresa a favor de estudiar la necesidad de reforzar las disposiciones de esta directiva relacionadas con las gestiones sobre cooperación supervisora.

 
  
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  Jean-Paul Gauzès, ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos. (FR) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, permítanme, por favor, reconocer en primer lugar el notable trabajo que ha realizado nuestro ponente, don Wolf Klinz, que ha conseguido un amplio consenso en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y ha logrado negociar un compromiso plenamente satisfactorio con la Presidencia.

Cuando a la Comisión de Asuntos Jurídicos se le pidió su opinión, esta dio a conocer sus puntos de vista, que fueron tomados en consideración. La Directiva original sobre OICVM ha sido la clave para el desarrollo de los fondos de inversión europeos. En junio de 2007, los valores gestionados en los OICVM suponían 6 000 millones de euros, y estos organismos representaban sobre el 75 % del mercado de fondos de inversión en la Unión Europea. Las garantías internas que ofrecen los OICVM explican por qué son reconocidos por los inversores más allá de las fronteras europeas. No obstante, resulta necesario un cambio en las regulaciones para fomentar el desarrollo de estos fondos.

Las modificaciones introducidas en 2001 abrieron nuevas áreas de inversión para los OICVM, pero dejaron por detrás varias situaciones de cuello de botella. El Libro Verde inició un debate público. En 2005 le siguió el Libro Blanco.

A fecha de hoy, podemos alegrarnos por los significativos avances en eficiencia que ofrece la propuesta que tenemos delante de nosotros. El progreso más notable es el reconocimiento de un pasaporte europeo para sociedades de gestión. Las disposiciones propuestas permitirán la puesta en vigor de este pasaporte, al mismo tiempo que se garantiza una protección adecuada de los inversores. Se trata de un pasaporte íntegro y saludamos su llegada. Las medidas de supervisión que incluye serán ciertamente efectivas para disipar las dudas que se hayan podido manifestar al respecto.

La propuesta también incluye mejoras técnicas fundamentales, entre ellas las notificaciones, las fusiones transfronterizas y el agrupamiento de fondos a través de la mancomunación. La armonización que se va a lograr con ello asegurará también unas condiciones de competencia equitativas en toda la UE, siempre que las acciones se realicen en el ámbito fiscal para evitar distorsiones, tal como ha referido nuestro ponente.

 
  
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  Astrid Lulling, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (FR) Señor Presidente, señor Comisario, ahora más que nunca albergo sentimientos contradictorios en referencia a la propuesta de directiva sobre la que el Parlamento se dispone a votar. Es cierto que el ponente, el señor Klinz, ha trabajado durante muchos años en ese asunto y ha negociado con talento, en especial durante el triálogo. También es verdad que la directiva va a conseguir algunos avances significativos en el funcionamiento del mercado interno y en la gestión colectiva de los activos financieros. Son avances que han sido reconocidos por el sector europeo de fondos de inversión. El caso es que todavía los debates y las discusiones en el Consejo y el Parlamento nunca han sido del todo libres, ya que el resultado era conocido de antemano: para algunos partícipes resultaba esencial introducir, al precio que fuese, el pasaporte europeo para sociedades de gestión.

Respecto al principio, no hay nada más que añadir; el pasaporte constituye su propia defensa. Con todo, es necesario asegurarse de que la introducción de este pasaporte sea acompañada por las garantías necesarias, en particular en referencia a la supervisión de fondos, ya que implica la disociación de funciones más allá de las fronteras. Debo constatar con pena que el sistema puesto en funcionamiento no solo es complicado, sino que también está sujeto a diversas interpretaciones. Existe el riesgo de que pronto se vea inmerso en dificultades prácticas, que perjudicarán al sector europeo de fondos de inversión, en particular para la exportación a terceros países.

He manifestado ciertamente que mi posición es minoritaria, aunque no me siento incómoda por ello. En tiempos normales, me habría sentido tentada de decir que solo en la práctica sería posible extraer conclusiones definitivas sobre el asunto, y de esa manera poder decidir quién tiene razón. ¿Serían aquellos que confían en la pericia de los operadores del mercado para adaptarse o bien los que insisten en un planteamiento más prudente? No descarto la posibilidad del éxito, pero, por otro lado, tampoco está asegurado. A la vista de las últimas noticias, en especial del escándalo Madoff y sus implicaciones para el sector de la gestión de activos financieros, es improbable que nos sintamos tranquilos.

Mi escepticismo alimenta la preocupación. El sector de los fondos de inversión no se verá libre de la crisis financiera, eso ya lo sabemos. Puede ser que se haga necesario plantearse cuestiones básicas. En medio de esta profunda crisis, las opciones de elección que diluyan las responsabilidades de los interesados o presupongan una perfecta cooperación entre las autoridades regulatorias pueden llevar realmente a la incongruencia.

Estoy diciendo lo que pienso: esta directiva lo es también de otra era, la anterior a la crisis. Se caracteriza por una cierta despreocupación. El sistema financiero, de hecho, está experimentando una persistente y fundamental crisis de confianza, y se hace necesario replantearse partes íntegras de su arquitectura. No debemos olvidar que la primera obligación de los fondos del mercado monetario es proteger al inversor mediante la diversificación de los riesgos y el establecimiento de reglas estrictas. Al votar a favor de este texto tal y como está, sin realmente saber a dónde nos dirigimos, hacemos que parezca como si nada hubiese ocurrido. Esta negación de la realidad no puede conducir a nada bueno, así que voy a abstenerme, incluso a pesar de haber firmado las enmiendas de compromiso negociadas con el Consejo. Dadas las circunstancias, las mejoras aportadas me resultan de escasa importancia en comparación con las cuestiones de principios que acabo de plantear.

 
  
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  Donata Gottardi, en nombre del Grupo PSE.(IT) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, estamos a punto de votar la nueva directiva sobre organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios. Esta directiva ha sido extremadamente importante en el pasado y continuará siéndolo en el futuro.

Las cosas han cambiado tan rápido desde la primera directiva, que se remonta a casi 25 años, que ahora necesitamos coordinar la legislación, las regulaciones y disposiciones administrativas, como el título indica, y pedir una actualización radical para tener en cuenta las nuevas necesidades, que, en mi opinión, deberían verse en el sentido de mayor fluidez y mobilidad, así como una supervisión y control mayores.

El trabajo en el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios siguió adelante en un clima de excelente cooperación gracias a la positiva actitud del ponente, a quien no puedo estarle suficientemente agradecida, y del Consejo, quizás porque nos dimos cuenta de que estábamos en contacto con un área íntimamente relacionada con la crisis financiera y de que se necesitaba con urgencia aportar respuestas oportunas y apropiadas. Creo que en este momento es importante recapitular sobre una serie de puntos respecto a los cuales logramos un buen acuerdo y, confío, buenos resultados. Ese es el caso de las sociedades de gestión, en particular en lo relativo a la identificación de la legislación aplicable (la normativa del Estado miembro en el cual se encuentra el fondo o donde se creó la sociedad de gestión), para así dirigirnos hacia un sistema de supervisión más claro, seguro y eficiente. También ese es el caso del acuerdo sobre las medidas del Nivel 2, cuya adopción ha sido solicitada a la Comisión para julio de 2010 sin margen de error.

También es aplicable al acuerdo que hace a las sociedades de gestión responsables de los procedimientos, mecanismos y nombres de contacto para que los consumidores e inversores puedan obtener información específica, también si tienen que presentar reclamaciones, en caso de que la sociedad no esté establecida en su Estado miembro. Deberíamos ver con agrado la posibilidad de mayor reforzamiento y cooperación, en términos de supervisión, mediante convenios bilaterales y multilaterales entre las autoridades competentes de los Estados miembros sobre los OICVM y las sociedades de gestión; lo mismo es aplicable al acuerdo sobre fusiones y mancomunación, que posibilitan las operaciones en la totalidad del mercado interno. No obstante, persisten todavía algunas diferencias de criterio sobre el ritmo del proceso de notificación porque nos habría gustado, y aún nos gustaría, que este fuese más prolongado y apropiado, tal y como estableció el Consejo.

Por último, me gustaría mencionar el progreso hecho en el prospecto, que contiene la información fundamental que requiere el inversor para la protección del consumidor, observando que, en este caso, también nos habría gustado que una copia impresa del prospecto hubiese circulado automáticamente gracias a su pequeño tamaño, y no solo por encargo. Concluiré diciendo que debería haber un amplio consenso sobre la necesidad de completar este informe en primera lectura.

 
  
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  Olle Schmidt, en nombre de ALDE.(SV) Señor Presidente, Comisario, me gustaría empezar dando las gracias a mi colega del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, señor Klinz, por su excelente trabajo. En un tiempo tan turbulento como el último otoño que hemos tenido, el ponente ha sido capaz de llegar a un compromiso razonable, como hemos podido escuchar. Incluso sin la crisis financiera no resulta fácil tratar estos asuntos. Bien lo sé yo, ya que fui responsable de la gestión de los OICVM en 2001.

El propósito de los OICVM es el de crear no solo un mejor y más amplio mercado de fondos, sino también un mercado abierto y más accesible al consumidor. En buena medida, eso ya ha ocurrido. Se eliminaron muchos de los obstáculos en 2001. Me gustaría recordarles a todos que tampoco entonces resultó sencillo. Aquello fue anterior al Proceso Lamfalussy. Con todo, todavía quedan algunos impedimentos, y son ellos los que están siendo abordados ahora. Habrá una mejora en la mercadotecnia. Habrá una mayor protección para los inversores. La fusión de fondos y la mancomunación resultarán posibles y se fortalecerá la cooperación entre las autoridades supervisoras, algo que también el Comisario ha mencionado.

El asunto referente al pasaporte para las sociedades de gestión ha resultado ser delicado. Ya hemos tenido la ocasión de escuchar comentarios al respecto y somos conscientes de las diferencias de opinión. Sin embargo, considero que la propuesta actual es buena. La competencia y la franqueza son siempre buenas en un mercado bien organizado.

Otra cuestión importante es la relativa a los datos fundamentales para el inversor, que sustituye al prospecto simplificado. Se hace necesario alcanzar un equilibrio entre la información relevante y la efectividad. Un exceso de información es malo, pero también lo es un déficit. El tema del idioma es, ciertamente, delicado, pero creo que debemos tener el valor de abordarlo si queremos progresar en el asunto del comercio transfronterizo. También en esta área necesitamos alcanzar un equilibrio razonable.

Tal y como se hizo evidente en otoño, Europa necesita un mercado financiero que funcione con efectividad. Los OICVM han allanado el camino y se han convertido en un éxito y en una reputada marca registrada, también fuera de Europa. Protejamos este desarrollo, que es precisamente algo que también pretende esta propuesta.

 
  
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  Eoin Ryan, en nombre del Grupo UEN. Señor Presidente, deseo comenzar dando la enhorabuena al ponente, señor Klinz, por su excelente informe. Ha hecho un enorme esfuerzo para lograr un compromiso de consenso, por lo que le felicito.

Cuando la directiva revisada sobre los OICVM entre en vigor, servirá para reducir buena parte del pesado papeleo y de los costes innecesarios.

Durante la fase de negociaciones, se reconocieron algunas preocupaciones específicas de determinados Estados miembros, lo que favoreció la gestación de una propuesta que contase con un fuerte y amplio apoyo. Soy del parecer de que esta no solo protege a los consumidores, sino que también es buena para los inversores. Como alguno de los oradores ha señalado, un mercado abierto es positivo y beneficioso para todos nosotros si se encuentra bien regulado.

La revisión de la directiva sobre los OICVM implica, sin embargo, el reconocimiento de que los mercados actuales están tan integrados que necesitamos una legislación común y estándares para una regulación efectiva y una operatividad del sector global de los servicios financieros. Eso no solo se reconoce en Europa, sino en todo el mundo, a medida que atravesamos un periodo económico hasta ahora desconocido. Por ello, es muy importante que trabajemos juntos de forma global para abordar y resolver los problemas.

Permítanme decir que ahora disponemos de una gran ocasión para celebrar el décimo aniversario de la moneda común, el euro, lo que sirve de ejemplo de la relevancia que tiene la cooperación económica. Es una suerte que mi propio país, Irlanda, sea miembro de la zona euro, ya que nuestra actual moneda ha resultado una fuente de estabilidad para Irlanda y otros países en tiempos de una inestabilidad inaudita y durante la actual fase de recesión. Si mi país no estuviese en la zona euro, muy probablemente nos hallaríamos en la infortunada situación de Islandia, lo que no es el caso.

Me gustaría recordarles a algunos de los miembros irlandeses de esta Cámara al Sinn Féin en particular, que si hubiese impuesto su punto de vista ahora no estaríamos en el euro. Ellos lo describieron en su momento como un paso atrás. Irlanda no estaría en la unión monetaria y la posición económica de mi país sería tan mala como la de Islandia.

Desearía recordarles a aquellos que se oponían en Irlanda al proyecto europeo que ahora muchos países en todo el mundo están valiéndose del rechazo irlandés al Tratado de Lisboa y explotando la confusión sobre sus repercusiones posibles o detectadas para conseguir nuevos contratos a costa de Irlanda. Desde el punto de vista económico, Irlanda debe permanecer en el centro de toma de decisiones de Europa, donde tradicionalmente hemos estado y donde nuestra iniciativa necesita y quiere que el país se quede.

 
  
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  John Purvis (PPE-DE). - Señor Presidente, con toda la controversia que actualmente rodea la regulación del sector de servicios financieros y la precipitada urgencia para encaminarse hacia una sobre regulación, estamos ante un ejemplo bienvenido de sentido común y de apropiada y razonable regulación del sector. El señor Klinz y el Comisario han hecho un buen trabajo, y yo de buen gusto apoyo este informe y la revisión propuesta.

Los OICVM son una parte crucial del sector europeo de gestión de inversiones, y, desde luego, también del escocés. Constituyen un vehículo de vital importancia para los ahorradores e inversores, y no solo en Europa, sino en todo el mundo. La imitación ya es de por sí suficiente cumplido, e incluso en los Estados Unidos el modelo de los OICVM es el ejemplo a seguir. El señor Klinz ha incorporado buena parte de lo que se me antoja de importancia clave, aspectos tales como la diversificación en nuevos productos financieros y técnicas, que dispongan de un nivel de seguridad razonable y de sentido común. Sobre todo, necesitamos lograr mayores economías de escala en Europa. Muchos de nuestros OICVM son demasiado pequeños y los hay en número excesivo, así que debemos promover las fusiones. Personalmente, me habría gustado ver que se iba incluso más lejos para permitir que los OICVM con diferentes objetivos de inversión pudiesen fusionarse con más facilidad, siempre que el inversor gozase de la protección adecuada y estuviese informado de tales cambios.

En tercer lugar, el pasaporte de gestión supone una medida de vital importancia que posibilitará economías de escala de mayor tamaño, más eficiencia y la limitación del papeleo. Esto solo debe redundar en beneficio del inversor. Por lo tanto, la revisión será buena para el sector pero, ante todo, lo será para el inversor y el ahorrador, en Europa y el resto del mundo. Me alegra mucho apoyar el informe del señor Klinz y la revisión de los OICVM.

 
  
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  Pervenche Berès (PSE). - (FR) Señor Presidente, señor Klinz, muchas gracias por su trabajo, su compromiso y sus aptitudes negociadoras. Los OICVM son, en cierta manera, una marca registrada de los mercados financieros europeos y constituyen un buen producto de exportación. No obstante, hay desequilibrios en la Unión Europea al ser esta un área en la que existen países productores y países consumidores, con las diferencias estratégicas correspondientes.

Uno de los propósitos que se persiguen con la revisión de esta directiva es la organización, en estas condiciones, de un mercado interno de OICVM que funcione realmente. Ahora, en este momento, se plantean cuatro preguntas: la primera, que ya ha salido a la luz en este debate, es evidentemente la del pasaporte de gestión, y he escuchado cómo el Comisario manifestaba sus temores de ver una deficiente preparación de ese pasaporte. Sin embargo, señor McCreevy, hay necesidad de que exista voluntad de prepararlo. A veces tengo la impresión de que se trataba de algo que el Comisario no tenía interés en conseguir. Es por ello que me congratulo de las negociaciones que han comenzado a iniciativa del Parlamento Europeo y del Consejo para asegurar que se adopte un verdadero pasaporte de gestión, una vez que se haya revisado la directiva sobre OICVM. Ello permitirá que el mercado interno de la Unión funcione en condiciones normales.

La segunda cuestión se refiere al asunto de la retención. Si tras la revisión de la Directiva sobre Exigencias de Capital solicitamos a los bancos que retengan un 5 % de las titulaciones que han colocado en el mercado, resultará necesario de inmediato armonizar las obligaciones de retención en el sector de los OICVM, y bajo condiciones parecidas, porque idénticos riesgos conducen a idénticas reglas.

Mi tercera observación tiene que ver con el tema de la supervisión. No creo que ninguno de los aquí presentes ponga en duda nuestra determinación para buscar una mejora de las condiciones de supervisión. A iniciativa del Presidente señor Barroso, todos nosotros esperamos los resultados del grupo de trabajo dirigido por Jacques de Larosière. Creo que los desafíos son de tal calibre que no podemos esperar mucho más tiempo para la puesta en práctica de los resultados de ese grupo de trabajo. Ello tendrá un impacto sobre las condiciones para la organización de la supervisión entre los interesados, es decir, los productores y los consumidores de los OICVM. Así es que se requiere una definición de las cuestiones de supervisión en este sector.

Por último, una observación final sobre la cuestión del régimen fiscal. El ponente la ha mencionado y el Comisario ha expresado un compromiso al respecto. Tras el asunto de los regímenes fiscales se esconde una forma de proteccionismo solapado que debemos denunciar y deseamos superar. Para conseguirlo la Comisión debe tomar la iniciativa, de tal manera que el régimen fiscal permita una auténtica libertad de movimientos de los productos de los OICVM, sin proteccionismo alguno.

 
  
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  Margarita Starkevičiūtė (ALDE). - (LT) Querría también destacar el excelente trabajo de nuestro ponente y su habilidad en la búsqueda de un compromiso adecuado. Me quedan, sin embargo, y al igual que a otros oradores, algunas dudas. Son dudas relacionadas con la disposición de que los Estados miembros de la Unión tendrán que preparar toda la documentación relativa a los negocios de inversión, tal y como se establece en el documento, «en una lengua obligatoria en el ámbito de las finanzas», lo que no significa otra cosa que en inglés.

Estoy a favor de dotar al sector de los negocios de una oportunidad para reducir costes, que no serían regulados en detalle, pero no se debería dar prioridad y una ventaja competitiva a los gestores de fondos con un idioma concreto, en este caso a los angloparlantes. Y también deberíamos evitar la creación de inseguridad jurídica.

¿Cómo puede un consumidor defender sus derechos si el documento establece requisitos previos para una interpretación ambigua de la responsabilidad en los negocios financieros? Estoy a favor de una definición clara de esta responsabilidad y de las condiciones de competencia que cumplen los negocios de inversión.

 
  
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  Marek Aleksander Czarnecki (ALDE). (PL) En mi opinión, la mejora en la efectividad de los mecanismos que permiten el funcionamiento de los OICVM debería ser una prioridad del trabajo del Parlamento. Para incrementar los beneficios y la competencia en el sector europeo de fondos se deberían limitar los costes que se aplican a los inversores y garantizar a estos, al mismo tiempo, un idéntico nivel de alta protección. Coincido con el ponente en que el prospecto existente debería sustituirse por un documento libre que contuviese la información básica para los inversores.

También es extremadamente importante seguir con el trabajo de la directiva en el área fiscal y de fusión de fondos para eliminar las barreras fiscales. Por añadidura, y al igual que el ponente, yo defiendo la posición de que un uso práctico del pasaporte de sociedades de gestión, que se persigue para dotar a las empresas de gestión del derecho a ofrecer servicios conjuntos de gestión de cartera en toda la Unión, contribuiría a la creación de un verdadero mercado común para el sector de fondos.

 
  
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  Charlie McCreevy, Miembro de la Comisión. Señor Presidente, una vez más deseo expresar mi aprecio y admiración por la eficiente gestión de este asunto por parte del Parlamento, que es resultado de un consenso caracterizado por su rapidez.

Como ya se ha dicho, todavía no hemos llegado al final de la historia, pues queda mucho por hacer en el Nivel 2. Los Estados miembros tendrán que asumir la tarea de trasladar del todo este nuevo paquete de medidas (Niveles 1 y 2) antes del verano de 2011. Será necesario poner en marcha las gestiones para la cooperación entre los supervisores nacionales. Estas resultan fundamentales para un buen funcionamiento del pasaporte.

Me permito asegurarles que la Comisión hará su trabajo para facilitar el progreso en el asunto y para poner en vigor esa serie de cambios tan urgentes en el sector de fondos europeo.

 
  
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  Wolf Klinz, ponente. (DE) Señor Presidente, antes de nada quiero manifestar mi acuerdo con el Comisario en que este no es, ciertamente, el final de la historia. Es ahora cuando hemos de comenzar con la puesta en práctica, y una de las razones por las que les hemos fijado al Parlamento y al Consejo fechas límite relativamente rigurosas, es porque queremos asegurarnos de que no vamos a tener que esperar demasiado para esa ejecución. Necesitamos mantener el ritmo porque estamos viendo a qué velocidad cambian los mercados, y si vamos permanentemente a la zaga no seremos capaces de conseguir plenamente nuestros objetivos, o quizás no lo consigamos en absoluto.

El debate de hoy ha mostrado que contamos con un amplio apoyo de todos los grupos para el compromiso que se ha negociado aquí. Reconozco que la señora Lulling ve las cosas desde una perspectiva algo diferente, Empero, mantengo la confianza en que el futuro demostrará que su preocupación respecto al daño que podría sufrir la posición de Luxemburgo, como uno de los centros básicos europeos de fondos de inversión, resultará infundada. Mantengo, al contrario, que la nueva directiva sobre OICVM podría ofrecer oportunidades a ese centro financiero.

La señora Berès tiene toda la razón: de lo que se trata aquí realmente es de la creación de un genuino mercado interno en el sector de fondos de inversión. Ese sector pone de manifiesto que aunque estamos discutiendo sobre un mercado interno, en muchos casos ese mercado no existe todavía. Eso es fundamental. Nadie pone en duda que eso va a llevarnos a un nivel de cooperación totalmente nuevo y muy ambicioso, incluyendo el de los órganos supervisores. Pero necesitamos llegar ahí en cualquier caso. También en otros ámbitos los órganos de supervisión necesitarán trabajar con más compenetración y de forma más constructiva, y tendrán que confiar mutuamente más de lo que lo hacían en el pasado. Si la directiva sobre los OICVM puede ejercer una ligera presión para estimular ese proceso, entonces mi opinión es que el resultado solo puede ser bueno.

Las medidas del Nivel 2, a las que se refería el Comisario, son legión y es urgente abordarlas en un breve espacio de tiempo. Todo eso es cierto, pero todos tienen interés en conseguir que eso suceda.

Pero ahí no concluye la historia: también el propio sector tiene que hacer sus deberes. La Comisión y nosotros mismos aquí en el Parlamento hemos optado deliberadamente por no plantear en absoluto la cuestión del procesamiento de fondos de inversión, y ello porque trabajamos con el supuesto de que el sector va a cumplir su promesa de abordar el asunto por sí mismo, sin presión legislativa. Durante ya cierto tiempo, el sector ha estado ocupándose de ello, y de momento nosotros no tenemos nada concreto que ofrecerle. Confío en que el sector tenga pronto algo que poner sobre la mesa, en caso contrario no nos quedará otra vía que seguir adoptando medidas en un futuro previsible.

En definitiva, me gustaría darle las gracias no solo a la Comisión, sino también y en particular al Consejo por su cooperación y activo apoyo. Igualmente les quedo agradecido a todos los representantes del resto de los grupos, en especial a la señora Berès, la señora Gottardi, el señor Gauzès y la señora Lulling, quien, como hemos visto hoy, ha defendido sus intereses con decisión, pero sin por ello dejar de mostrarse abierta a alcanzar un consenso allí donde este era factible. Muchas gracias.

 
  
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  Presidente. − Se cierra el debate.

La votación se celebrará en breve.

(La sesión se suspende a las 9.40 y se reanuda a las 10.00)

 
  
  

PRESIDE: SEÑOR PÖTTERING
Presidente

 
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