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Procedimiento : 2006/0132(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A6-0443/2008

Debates :

PV 12/01/2009 - 14
CRE 12/01/2009 - 14

Votaciones :

PV 13/01/2009 - 6.10
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2009)0010

Debates
Martes 13 de enero de 2009 - Estrasburgo Edición DO

9. Explicaciones de voto (continuación)
Vídeo de las intervenciones
PV
  

- Informe: Christa Klaß (A6-0443/2008)

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE).(CS) Sra. Presidenta, saludo el compromiso que obligará a los gobiernos de la UE a crear un calendario y diseñar planes de acción para limitar los riesgos del uso de plaguicidas. Las restricciones sobre la fumigación aérea serán ciertamente bienvenidas por los ciudadanos de la UE, al igual que las zonas colchón para proteger el agua potable y los organismos acuáticos. Mi voto a favor de la directiva se debe a que coincide con mis puntos de vista sobre protección medioambiental.

 
  
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  Mairead McGuinness (PPE-DE). - Sra. Presidenta, mi voto a favor del compromiso se debe a que tiene sentido que hagamos un uso sostenible de los plaguicidas. Pienso que el verdadero problema es que hay diferentes normativas en los Estados miembros: hay países con una estricta formación y entrenamiento de los operadores, por lo que hacen un buen uso sostenible de los plaguicidas; pero no es así en todos los países. Creo que esta aportación legislativa permitirá que aumentemos los estándares de la Unión Europea. Eso es bueno tanto para quienes operan los aerosoles como para quienes entran en contacto con ellos.

Creo que estamos tratando un paquete muy sensible, por lo que me alegra mucho haberlo podido apoyar y quiero felicitar a la autora del informe.

 
  
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  Avril Doyle (PPE-DE). - Sra. Presidenta, yo también he votado a favor. No hay duda de que necesitamos un sistema de regulación de los plaguicidas. Eso está fuera de discusión. El informe Klaß amplía los controles y limita a lo esencial el uso de productos fitosanitarios.

Es curioso que, al mismo tiempo que ha habido un enconado debate de la cuestión «peligro o riesgo» con motivo del informe Breyer, nunca he dejado de tener la impresión de que era una cuestión más de cómo se usan que del hecho mismo de comercializar los productos; que es de lo que, en otras palabras, trata el informe. Hay una gran variedad de productos comunes que pueden ser peligrosos si se ignoran las instrucciones de manipulación y uso. El mero hecho de que estén en el mercado no es un riesgo para el consumidor, el medio ambiente o el usuario de dichos productos. Los plaguicidas solo son peligrosos si la persona que los manipula no sabe lo que hace, si el equipo que usa es defectuoso, si no se tiene en cuenta el medio acuático o si están inadecuadamente almacenados o no forman parte de un plan integrado de control de plagas. El concepto de reducción cuantitativa del uso necesita una gestión cuidadosa, pues puede acabar siendo un pulverizado menos frecuente pero con mayor concentración.

Al fin y al cabo, son sustancias que deben usarse lo menos posible, como cualquier agricultor sabe.

 
  
  

- Informe: Hiltrud Breyer (A6-0444/2008)

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE). (CS) Sra. Presidenta, quisiera añadir algo sobre el debate plenario de ayer. Yo he votado a favor del nuevo reglamento porque opino que supone una herramienta para buscar alternativas nuevas y más seguras para la protección de las plantas. Considero que el reconocimiento mutuo de los plaguicidas aprobados según zonas geográficas es un logro positivo de nuestro Parlamento. La elaboración de una lista de sustancias prohibidas —que incluyen carcinógenos, sustancias genotóxicas y también sustancias con efectos neurotóxicos e inmunotóxicos— también es un paso adelante y está basado en el conocimiento científico. Tal y como dijo ayer la Sra. Comisaria, parece que no son muchas las sustancias de ese tipo que se usan actualmente. Quisiera mencionar que también debemos aplicar estrictamente estos requisitos a los productos importados. Sra. Comisaria, también quisiera haber podido comentar algo sobre otros informes, pero no se me concedió la palabra. Son informes que ya se han usado con fines explicativos o que ya se han debatido aquí, de modo que creo que se adoptarán en su forma escrita.

 
  
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  Diana Wallis (ALDE). - Sra. Presidenta, tengo una confesión que hacer. Desde niña hay una verdura que odio: los guisantes. Y, sin embargo, tengo la desgracia de representar a la mayor región productora de guisantes de Gran Bretaña, que hace que tenga un gran problema con el informe Breyer. Estoy de acuerdo con los objetivos que persigue el informe. Estoy de acuerdo con los objetivos de la legislación para promover la salubridad de nuestro medio ambiente, nuestra salud como individuos; pero es una verdadera amenaza potencial para la gran industria agrícola de mi región.

Después de mucho cavilar, he acabado optando por la abstención, pero quiero dejar claro que pienso que nuestro procedimiento legislativo ha sido deficiente en este caso. Al final teníamos tanta información —contradictoria y diversa— que a mí, y pienso que a más gente, me hubiera gustado tener la posibilidad de una tercera lectura o de una conciliación para tener la certeza de estar protegiendo todos los intereses.

 
  
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  Marian Harkin (ALDE). - Sra. Presidenta, para mí también ha sido una decisión especialmente difícil. El informe me ha dado la impresión de ser, en general, equilibrado y constructivo, y ciertamente ha sido redactado con el fin de garantizar un mayor nivel de protección para la salud humana, animal y medioambiental.

No obstante, me preocupa una situación en la que estamos tomando decisiones sobre si aprobamos unas sustancias determinadas basándonos en si dichas sustancias son peligrosas o no, mientras que no tenemos en cuenta las posibles exposiciones a ella. Creo que necesitamos evaluaciones de impacto con una base científica.

Una de mis preocupaciones es que, cuando se habla con los ciudadanos sobre la UE, una de las cuestiones que siempre plantean es que, a veces, la legislación de la UE no siempre es proporcionada. Al mismo tiempo que estoy convencida de que este informe muestra flexibilidad, pienso que necesitaríamos un poco más, que sería crucial contar con mayores evidencias científicas para sostener nuestra postura. Es cierto que existe el principio de precaución, es algo que de lo que debemos ser conscientes, pero las decisiones deben basarse también en evidencias, y me gustaría disponer de más evidencias en este asunto.

 
  
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  Neena Gill (PSE). - Sra. Presidenta, el uso eficiente y efectivo de los plaguicidas es necesario. Mientras la protección del medio ambiente y la salvaguardia de la salud pública vayan de la mano, pienso que tenemos que equilibrar las necesidades de los consumidores y las de los productores. Aunque celebro el objetivo del informe Breyer de reducir la burocracia, no puedo prestarle mi apoyo.

Me he entrevistado con varios expertos, agricultores y representantes del NFU (Sindicato Nacional de Granjeros) de mi circunscripción de West Midlands y todos muestran profundas reservas hacia los efectos que vaya a tener este informe en sus cosechas. Yo comparto su preocupación. Mi mayor temor es que no se haya llevado a cabo un informe apropiado de evaluación de impacto por parte de la Comisión y que no existan evidencias claras de lo que pueda significar este informe para la agricultura.

En una época de aumento global de precios de los alimentos, no creo que sea el momento de ponernos sin recapacitar a implementar medidas que puedan tener efectos adversos sobre la producción alimenticia. Es por eso por lo que mi delegación ha presentado una enmienda con el fin de que se realice una evaluación de impacto concienzuda y necesaria.

 
  
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  Mairead McGuinness (PPE-DE). - Sra. Presidenta, al igual que algunos compañeros, quisiera decir que el asunto del expediente es difícil. Mientras que a D.ª Diana Wallis le preocupan los guisantes, no es difícil imaginar que, en Irlanda, las patatas estaban en la agenda y sobre la mesa. No obstante, pienso que, en general, hemos acabado votando a favor de una propuesta y un paquete mucho mejores que el original, y quiero felicitar a quienes han trabajado en ello.

Quiero decir un par de cosas a este respecto antes de concluir con el punto clave. Pienso que actualmente nos hallamos en un punto en el que los agricultores necesitan hacer presión sobre la industria agroquímica para que produzca alternativas más seguras para poder seguir produciendo alimentos, y pienso que debería dedicarse tanta energía a hacer esa presión como hasta el momento.

En cuanto a la importación de alimentos, la Comisión debe responder a la legítima preocupación de los agricultores y productores de la UE de que se les prohíban determinadas sustancias mientras otros países las siguen usando. Necesitamos una explicación razonable para poner a los agricultores de nuestro lado.

 
  
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  Ashley Mote (NI). - Sra. Presidenta, yo he votado en contra simplemente porque la propuesta ha sido secuestrada de hecho por la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y sus Comisarios. Los ponentes de ayer hablaron mucho de estandarización, aunque se supone que la nuestra es una Unión en la diversidad. Y si hay un área en la que se requieren juicio, diversidad y discreción, puede que se trate de esta.

Se trataba fundamentalmente de una cuestión agrícola, pero la Comisaria danesa de Agricultura no ha aparecido por ninguna parte, lo cual es una pena. El motivo es, cómo no, el conflicto de intereses, dado que los daneses no son capaces de procesar su agua potable una vez sale de los acuíferos.

En mi rincón del mundo, los agricultores se sienten abandonados y directamente insultados por el hecho de que aquí se dé por supuesto que no saben lo que hacen y que se lo tienen que contar. Básicamente, lo que ha ocurrido es que ahora hay un nuevo colectivo en el Reino Unido que abomina directamente de la interferencia de la Unión Europea.

 
  
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  Avril Doyle (PPE-DE). - Sra. Presidenta, se han hecho afirmaciones exageradas y se han expresado miedos desde todas las partes en torno a este informe. Se hacía difícil distinguir la ficción de los hechos y llegar a una decisión sobre qué votar.

Aunque comprendo las preocupaciones de la industria de los frutos rojos, la patata y los cerealistas irlandeses que han hablado conmigo sobre el tema, yo apoyo el acuerdo. Creo que las mejoras que introduce merecen nuestro apoyo, aunque sigo albergando algunas dudas. He votado a favor porque, en mi opinión, lo peor que podría pasar sería que el informe pasara a conciliación. La derogación de cinco años, renovable en caso de necesidad para los proyectos fitosanitarios esenciales, supone un importante colchón de seguridad y estimula también a la industria agroquímica para que investigue y produzca alternativas.

 
  
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  Syed Kamall (PPE-DE). - Sra. Presidenta, pienso que hay una dialéctica en el corazón del proyecto europeo. Hablamos de democracia, pero ignoramos la voluntad democrática expresada en los referendos de Francia, los Países Bajos e Irlanda. Hablamos de seguridad alimentaria, pero votamos un informe que tiene el potencial de socavar la producción alimentaria europea. Hablamos de ayudar a los ciudadanos y agricultores de los países más pobres pero, como consecuencia de esta votación, se llamará a prohibir las importaciones de los agricultores que hayan usado los plaguicidas que ahora prohíbe la Unión Europea.

No tengo más que una súplica a mis compañeros del Parlamento y de la Comisión: por favor, en el futuro, pensemos más en las consecuencias no planeadas de nuestra legislación. Estoy de acuerdo con la Sra. Wallis sobre el proceso legislativo y en que debería haber una tercera lectura. Estoy de acuerdo en que esto ha sido precipitado y pienso que deberíamos estar todos de acuerdo en que no ha habido una evaluación de impacto suficiente sobre una base científica. Debemos asegurarnos de que esto no vuelva a suceder.

 
  
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  Christopher Heaton-Harris (PPE-DE). - Sra. Presidenta, he tratado de socavar este compromiso votando en contra de determinadas partes del informe. Quiero explicar el porqué leyendo una carta que me envió James Mowbray, un agricultor de cerca de Skegness, en mi región.

En ella me dice: «He participado personalmente en el uso de productos fitosanitarios durante más de 40 años. Siempre he empleado productos preocupándome de no perjudicar a otros seres humanos, la fauna ni la flora. Aparentemente, no he causado ningún perjuicio a mi salud ni al medio ambiente. Por tanto, me parece descorazonador que la posible retirada de muchos productos, entre ellos los fungicidas triazoles, se base en argumentos menos que científicos y haga que mi negocio deje de ser especialmente rentable y reduzca la disponibilidad de alimentos cultivados en casa».

Son comentarios que me han llegado, de él y literalmente de cientos de personas más, desde los mayoristas de Empire World Trade, situada en Spalding, Lincolnshire, de John Manby de las Granjas Parker de Leicester, de John Clark, que vive en Nottinghamshire, de Jonathan Reading y cientos de personas más. Por eso he votado en contra del compromiso.

 
  
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  Kathy Sinnott (IND/DEM). - Sra. Presidenta, ahora que ha concluido la votación, quisiera volver sobre algo que rondaba por el debate y el comité. Se trata de la notable desconfianza de los agricultores y de la suposición de que los agricultores son una especie de enemigos de la salud y el medio ambiente. Mi experiencia me dice que es todo lo contrario. Los agricultores de Irlanda son y han sido durante miles de años guardianes que han protegido y preservado el medio ambiente, manteniéndolo con vida, limpio y productivo. Del mismo modo, los agricultores también han sido la base de nuestra salud. Producen la buena comida en la que se fundamenta nuestra buena salud. Quisiera que Sus Señorías renovaran la fe en nuestros agricultores, que hacen lo mejor que pueden por alimentarnos en situaciones muy difíciles, soportando el clima, las plagas y, por supuesto, la política de la Unión Europea.

 
  
  

Explicaciones de voto por escrito

 
  
  

- Informe: Paolo Costa (A6-0468/2008)

 
  
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  John Attard-Montalto (PSE), por escrito. − Acabamos de votar un acuerdo sobre la seguridad de la aviación civil. A pesar de que los viajes por aire son de los medios más seguros de viajar, nunca se pueden tomar medidas suficientes para garantizar la seguridad.

En relación con este debate está el debate de la seguridad. Desde el espantoso ataque terrorista a las Torres Gemelas, se han puesto en marcha innumerables medidas de seguridad. Al igual que pasa con la seguridad, nunca se pueden tomar suficientes medidas. Es justo cuando nos sentimos demasiado seguros cuando el terrorismo vuelve a golpear.

Desde luego, hay que encontrar un equilibrio entre las libertades civiles y las medidas de seguridad; no obstante, cuando se trata de elegir, hay que establecer prioridades. Por ejemplo, ha habido una importante oposición al intercambio de listas de pasajeros basado en la protección de datos. Pero seguro que son medidas de seguridad que posibilitarán un análisis en profundidad que de lo contrario no sería posible.

Vivimos en una nueva era. Civiles inocentes son puestos deliberadamente en el punto de mira y se preselecciona a los civiles de ciertos países. En una situación semejante, es indudable que no podemos esperar que dichos países no hagan todo lo posible por proteger los intereses de sus ciudadanos.

 
  
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  Dragoş Florin David (PPE-DE), por escrito.(RO) He votado a favor del informe porque la industria de la aviación rumana también saldrá directamente beneficiada. El acuerdo negociado refleja en gran medida la estructura de cualquier acuerdo sobre seguridad aérea convencional; se basa en la confianza mutua en los sistemas de los demás y en la comparación de las diferencias administrativas. Ello conlleva obligaciones y métodos para la cooperación entre las autoridades exportadoras y las importadoras. No obstante, los medios de alcanzar este objetivo, léase la cooperación y el reconocimiento mutuo de los resultados de certificación de cada cual en las áreas de la aeronavegabilidad y el mantenimiento, están fijados en forma de anexos, a diferencia de lo que ocurre en los acuerdos convencionales, en los que dichas medidas se suelen establecer en forma de acuerdos no vinculantes realizados aparte a nivel de autoridad de aviación civil. Los anexos reflejan a grandes rasgos el contenido de las disposiciones de aplicación de la Comunidad en materia de aeronavegabilidad (Reglamento nº 1702/2003 de la Comisión) y el mantenimiento (Reglamento nº 2042/2003 de la Comisión) para que puedan ser modificados por las partes de acuerdo con la decisión del Consejo Bilateral de Supervisión.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito.(PT) Los orígenes y la base de los acuerdos de aviación entre la Comunidad Europea y los Estados Unidos se encuentran en la liberalización del transporte aéreo.

Dichos acuerdos, establecidos a nivel de la Unión Europea (o más bien por la Unión Europea, único organismo jurídicamente existente, y su mercado único, que pretenden liberalizar del todo) están pensados para prevalecer sobre cualquier acuerdo bilateral suscrito entre los diversos Estados miembros y los EEUU.

Al igual que ha ocurrido con otras resoluciones adoptadas por el Parlamento Europeo, querríamos subrayar que evidentemente somos los primeros interesados en asegurar «un alto nivel de seguridad en la aviación civil» y medidas para «minimizar la carga económica que supone para el sector de la aviación y sus operadores la duplicación de las tareas de supervisión impuestas por la reglamentación». No obstante, debemos salvaguardar dos importantes aspectos: (1) la base objetiva y declarada de estos procesos no debe ser la creación y facilitación de las condiciones necesarias para aumentar la liberalización del transporte aéreo mediante la armonización de las normas; (2) estos procesos no deberán promover la armonización a través de una igualación «por lo bajo» de las normas y reglas, especialmente allá donde confluyen la seguridad, la pérdida de jurisdicción y la liberalización, que es cuando prevalecen el afán de lucro y la concentración.

Creemos que el transporte aéreo debe ser defendido como transporte público y atendido en cada país por empresas públicas que garanticen la calidad y la seguridad de los servicios ofrecidos a los ciudadanos.

 
  
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  Jörg Leichtfried (PSE), por escrito. (DE) En principio, estoy de acuerdo con el informe sobre aviación civil de D. Paolo Costa.

Es importante para la UE y los Estados Unidos acordar una línea común con ayuda de este acuerdo. No obstante, en esta colaboración trasatlántica es vital que seamos verdaderos socios, no solo sobre el papel. Hay que encontrar criterios en los que ambas partes estemos de acuerdo.

Es indispensable dejar la puerta abierta a la rescisión del acuerdo en caso de que cualquiera de ambas partes no lo observe.

 
  
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  Bogusław Liberadzki (PSE), por escrito.(PL) He votado a favor del informe sobre la propuesta de una decisión del Consejo sobre el acuerdo CE/EEUU sobre cooperación en materia de reglamentación de la seguridad en la aviación civil (A6-0468/2008). Estoy de acuerdo con la propuesta del ponente para el cierre de dicho acuerdo.

Pienso que los objetivos del acuerdo, es decir, la facilitación del comercio de mercancías y servicios que contempla el acuerdo, la limitación máxima de la duplicación de las evaluaciones, comprobaciones y controles a casos en los que existan diferencias reglamentarias significativas y el uso del sistema de certificación de cualquiera de las partes para acreditar la conformidad con los requisitos de la otra son objetivos legítimos.

Espero que la dependencia en la confianza mutua en los sistemas de la otra parte beneficie la implementación de este acuerdo.

 
  
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  Marian-Jean Marinescu (PPE-DE), por escrito.(RO) Como ponente del Parlamento Europeo para el informe legislativo sobre la ampliación de los poderes de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA), celebro el acuerdo negociado con los Estados Unidos para facilitar la aceptación mutua de los certificados de seguridad de la aviación civil.

Este acuerdo significa un importante paso en la expansión de la cooperación trasatlántica, que es un objetivo prioritario para el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos. Establece condiciones firmes para impulsar el comercio de bienes y servicios en el sector de la aviación civil entre la Unión Europea y los Estados Unidos, que indudablemente beneficia a Europa. El acuerdo ofrece mayores garantías en cuanto a la seguridad y el refuerzo de la compatibilidad entre productos, componentes y aeronaves con las mayores demandas de protección del medio ambiente. En semejantes condiciones, podemos esperar que los principios del Cielo Único Europeo se extiendan en el futuro a la cooperación trasatlántica, y que la cooperación se amplíe en el campo de la investigación, así como de la implementación de nuevas tecnologías en base a la colaboración entre SESAR y NextGen.

Creo que este acuerdo facilitará a largo plazo la ampliación en provecho mutuo del marco de cooperación entre AESA y la FAA, de lo cual se beneficiarán directamente las líneas aéreas, la industria de la aviación y, lo que es más importante, los propios pasajeros.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito.(PT) El futuro de la política exterior de transporte requiere unas buenas relaciones entre la Comunidad Europea y los Estados Unidos. En consecuencia, uno de los puntos fundamentales de este acuerdo de cooperación para la regulación de la seguridad de la aviación civil es la confianza mutua hacia el sistema vigente en la otra parte y en la constatación de diferencias reglamentarias. El objetivo del acuerdo es facilitar el intercambio de bienes y servicios en el sector de la aviación, limitando en la medida de lo posible la duplicación de evaluaciones, comprobaciones y controles a casos en los que existan diferencias reglamentarias significativas. Así pues, consideramos que se está creando un marco para procurar un funcionamiento cotidiano ágil y fluido que permita solventar lo antes posible los problemas técnicos derivados de su aplicación mediante la cooperación y la consulta continuas. Este acuerdo es otro paso fundamental para la dimensión exterior de la política europea de transportes, por eso he votado a favor del informe.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI), por escrito.(IT) Sra. Presidenta, Señorías, quisiera declarar que he votado en favor del informe del Sr. Costa sobre la celebración del acuerdo entre la Comunidad Europea y los Estados Unidos de América sobre cooperación en materia de reglamentación de la seguridad en la aviación civil, de conformidad con la propuesta para una decisión del Consejo.

Concuerdo con el ponente al considerar que el Parlamento debe declararse a favor de la celebración del acuerdo, dado que es algo que dinamizará claramente el intercambio de servicios y bienes entre ambas partes en los sectores de la aeronavegabilidad y el mantenimiento, evitando la duplicación redundante de evaluaciones y comprobaciones en cumplimiento de los requisitos de seguridad, que hasta ahora debían repetirse incluso aun siendo muy similares en ambas partes. No obstante, creo que el acuerdo debería aplicarse en principio solo de manera provisional, de modo que pudiéramos identificar y resolver cualquier tipo de dificultad práctica y de implementación que pudiera surgir antes de la aprobación definitiva.

 
  
  

- Informe: Diana Wallis (A6-0511/2008)

 
  
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  Dragoş Florin David (PPE-DE), por escrito.(RO) He votado en favor del informe para una mejor regulación legal de las empresas dentro de la UE.

 
  
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  Nicolae Vlad Popa (PPE-DE), por escrito.(RO) He votado a favor del informe relativo al régimen fiscal común aplicable a las fusiones, escisiones, escisiones parciales, aportaciones de activos y canjes de acciones realizados entre sociedades de diferentes Estados miembros, dado que estos actos jurídicos implican cambios fundamentales en el estatus legal de las compañías mercantiles. La Unión Europea también debe tomar las medidas oportunas para adoptar una regulación uniforme, armonizada pero efectiva.

También he votado a favor porque, como abogado, seguiré apoyando en el Parlamento Europeo cualquier esfuerzo que se haga con el fin de armonizar y codificar a nivel europeo los reglamentos fiscales, económicos, civiles y penales.

 
  
  

- Informe: Costas Botopoulos (A6-0508/2008)

 
  
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  Dragoş Florin David (PPE-DE), por escrito.(RO) He votado a favor del informe dado que el Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Primera Instancia carece de cualquier tipo de provisión sobre el idioma que debe utilizarse en los procesos de apelación (en contra de lo decidido por el Tribunal de la Función Pública). De hecho, no hay un equivalente al artículo 110 del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia.

 
  
  

- Informe: Bastiaan Belder (A6-0489/2008)

 
  
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  Adam Bielan (UEN), por escrito.(PL) Sra. Presidenta, después del último conflicto armado en los Balcanes, los Estados europeos hicieron declaraciones enormemente divergentes al respecto. No obstante, a través de una activa implicación en la situación existente, la UE confirmó que los Balcanes son una región importante para nosotros y parte integral de Europa. Así pues, estamos obligados a apoyar los esfuerzos de esos países por lograr la estabilidad y una democracia plena. He apoyado el informe Belder porque subraya la necesidad de ayudar a los Estados balcánicos, al mismo tiempo que se los trata como asociados independientes e individuales.

Además, es bueno que el informe subraye la necesidad de establecer una política energética común. Necesitamos urgentemente una diversificación de las fuentes que no solo beneficiaría a la UE, sino a toda Europa.

 
  
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  Avril Doyle (PPE-DE), por escrito. − El informe del Sr. Belder contempla la situación actual de las relaciones económicas y comerciales de la Unión Europea con esta región cada vez más estable, en la que muchos países aspiran a ingresar en la UE. El papel de la UE como socio principal en el área manteniendo las relaciones económicas y comerciales mientras se impulsa una paz estable y duradera en la zona es muy importante.

La fuerza de la UE como socio económico, pero también como modelo de sociedad civil, gobierno e instituciones dinámicas fuertes, debería servir para impulsar el desarrollo de la región. El enfoque triple y diferenciado, teniendo en cuenta tanto las diferencias relativas entre los países de la región como los acuerdos de cooperación y el ulterior apoyo, ofrece una vía clara para enfocar las cuestiones de subdesarrollo y apuntalar una intensa cooperación regional e internacional

Como forma de cimentar una paz duradera y promover los ideales con los que todos nos comprometemos, apoyo el informe del Sr. Belder.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI), por escrito. (FR) Sé que el informe Belder solo se ocupa de las relaciones económicas y comerciales con los Balcanes Occidentales y la evidente necesidad para la Unión Europea de contribuir a su reconstrucción en los campos económicos, legales, políticos y sociales.

No obstante, me sorprende que, a pesar de su afirmación de que dicha ayuda, así como los procesos de adhesión, deberán tratarse de forma diferenciada y adaptada a cada país, el informe no tenga en cuenta la situación específica de todos ellos. Por ejemplo, Serbia ni siquiera se menciona.

Antes que nada, este Parlamento, siempre tan rápido a la hora de condenar las violaciones de los Derechos Humanos en todo el mundo y para exigir cláusulas de «Derechos Humanos» en cualquier acuerdo de cooperación internacional, se las ha arreglado para votar un informe sobre los Balcanes en el que no se menciona ni una sola vez la dramática e inadmisible situación de la población serbia de Kosovo, convertida en paria en la tierra histórica de sus antepasados. Mientras, se congratula de los cientos de millones de euros concedidos a las autoridades que provocan, organizan o toleran esta situación.

 
  
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  Vural Öger (PSE), por escrito. (DE) La consolidación de las relaciones económicas con los Balcanes Occidentales es de una inmensa importancia, tanto para la UE como para los Balcanes Occidentales. Por eso celebro el hecho de que el Parlamento Europeo trabaje intensamente en la cuestión y que hayamos aprobado hoy el informe Belder. En vista del hecho de que el futuro de los países de los Balcanes Occidentales está en la UE, su acercamiento económico y político a la UE es muy importante. Con el fin de ligar estos países a la UE a largo plazo, debemos cultivar el desarrollo de sus economías de mercado y la cooperación regional.

Por eso son tan importantes las señales constructivas y positivas por parte del Parlamento Europeo. A la UE le conviene abanderar la creación de estabilidad política, seguridad jurídica y, en suma, de unas buenas condiciones marco para la inversión extranjera en estos países. El informe Belder subraya el hecho de que el nivel de las relaciones económicas depende del progreso de cada país. Además, el objetivo de la UE debería ser la diversificación de las economías nacionales de los países de los Balcanes Occidentales. Todos estos importantes aspectos se reflejan en el informe. Estoy convencido de que el desarrollo positivo de las relaciones económicas entre la UE y los Balcanes Occidentales beneficiará a todos los países del continente europeo y espero ya la puesta en marcha de nuestras propuestas.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI), por escrito.(IT) Sra. Presidenta, Señorías, he votado a favor del informe del Sr. Belder sobre relaciones económicas y comerciales con los Balcanes Occidentales.

Estoy de acuerdo con Su Señoría cuando considera que la Unión Europea tiene un papel vital que jugar en el proceso de revitalización económica y política de los países de la región de los Balcanes Occidentales, con vistas a su ingreso en la Unión Europea, primero en la estabilización de la situación política y después en términos económicos y comerciales.

No obstante, quisiera remarcar la necesidad de que la Unión lleve a cabo un análisis profundo de la situación en lo que respecta al respeto a los Derechos Humanos y los principios democráticos en cada país. Me refiero en particular a Croacia y los numerosos expatriados italianos que siguen siendo claramente discriminados en dicho país a pesar de la solicitud formal de Croacia de entrar en la UE. En este aspecto contrasta con la situación en Serbia, un país al que solo se ha garantizado el estatus de candidato potencial y hacia el que la Unión debería abrirse más que hasta el momento.

 
  
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  Flaviu Călin Rus (PPE-DE), por escrito.(RO) He votado a favor de este informe sobre las relaciones comerciales y económicas con los Balcanes Occidentales (A6-0489/2008), dado que la moción a favor de una resolución del Parlamento Europeo también incluye la opinión de la Comisión de Asuntos Exteriores y la de la Comisión de Desarrollo Regional, de las cuales soy miembro.

El crecimiento económico y el desarrollo de la región de los Balcanes Occidentales proveerá las condiciones para la colaboración con los Estados miembros del Este de la UE, entre los cuales también se encuentra Rumanía.

Al mismo tiempo, el engarce de las políticas económicas y comerciales de los países de los Balcanes Occidentales con la Unión Europea será un apoyo a los acuerdos de estabilización y cooperación suscritos entre la UE y dichos países.

He votado a favor del informe porque la estabilidad económica también podrá llevar a la estabilidad política de la zona, que ha sido especialmente agitada en los últimos años.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE-DE), por escrito.(PL) La UE debería usar todos los medios a su alcance para estimular la región de los Balcanes Occidentales y animarla a realizar reformas profundas. La ampliación de la cooperación económica regional parece ser especialmente importante en este contexto, así como las expectativas de ingreso de los Estados de la región. Los contactos económicos amplios y estables entre los diversos países ayudarán definitivamente a limitar la amenaza de conflictos en el futuro. Una perspectiva realista de ingreso en la UE también puede evitarlos. Los Balcanes ya han hecho grandes avances en el camino a la convergencia con la UE, pero las perspectivas de ingreso sin duda animarían a los Estados a proseguir sus esfuerzos de integrarse en la Comunidad.

No obstante, quisiera enfatizar que, junto con las herramientas de apoyo económico, las iniciativas destinadas a integrar la sociedad balcánica en la UE son igualmente importantes. Así pues, es muy importante la introducción de cambios, que deberían tener el máximo alcance posible y facilitar la movilidad de la gente, así como el apoyo extenso a la gente joven de la región. Solo si la gente de los Balcanes siente que tiene los mismos derechos que los demás ciudadanos europeos podrán decir que han alcanzado el éxito.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE), por escrito. (NL) Estoy totalmente de acuerdo con las aportaciones del Sr. Belder y con sus recomendaciones para mejorar las relaciones comerciales y económicas con los Balcanes Occidentales. La UE tiene un papel clave que jugar en la recuperación de la región. Los acuerdos de estabilización y cooperación, las preferencias comerciales y la ayuda técnica y financiera son los tres pilares sobre los que la UE aspira a traer la estabilidad a la región. Es cierto que el nivel de desarrollo y adopción del acervo comunitario no es igual en todos los países de la región, de modo que, más que optar por una estrategia única, es necesario escoger enfoques específicos, hechos a medida de las necesidades de cada caso. Albania no es Montenegro y Bosnia y Herzegovina no es Kosovo.

El progreso de las negociaciones de ingreso (o su apertura, en el caso de los países candidatos potenciales) con los Estados de los Balcanes Occidentales debería depender, como es lógico, del cumplimiento íntegro de los criterios de Copenhague y del respeto incondicional de los principios democráticos y los Derechos Humanos. No obstante, hay que dejar claro que todos esos países tienen un futuro en la UE y que su ingreso asegurará que los terribles conflictos que han marcado la región durante siglos sean ya cosa del pasado.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE), por escrito.(PL) La Unión Europea ha jugado un papel enormemente importante en el proceso de reconstrucción política y económica de los países de la antigua Yugoslavia. No obstante, ha asumido una enorme responsabilidad sobre el conjunto de los Balcanes Occidentales. En relación con esto, la UE se enfrenta actualmente a la difícil tarea de reconstruir toda la región.

La UE se ha convertido en el principal socio comercial de todos los países de los Balcanes Occidentales. Los tres pilares más importantes de esta cooperación son: los acuerdos de estabilización, las preferencias comerciales y la ayuda técnica y financiera. El proceso de estabilización debería encaminarse ante todo a subir el nivel de vida y asegurar el desarrollo económico permanente de los Estados balcánicos. No obstante, la UE no deberá perder de vista en ningún momento la admisión de algunos de estos países en la UE y el estatus de los demás como candidatos potenciales al ingreso.

Es difícil no estar de acuerdo con el ponente en que una condición fundamental para el desarrollo de los países en cuestión es su admisión en la Organización Mundial del Comercio (Croacia, Albania y la antigua Yugoslavia ya son miembros). Para que se dé una integración plena en el sistema global de comercio, es esencial que Bosnia y Herzegovina, Serbia y Montenegro ingresen también en la OMC.

Aunque hay que reconocer los progresos que ya se han hecho en la región en términos de modernización, hay que conseguir la plena integración de los Balcanes Occidentales en el sistema económico de la UE.

 
  
  

- Informe: Mairead McGuinness (A6-0505/2008)

 
  
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  Jan Andersson, Göran Färm, Anna Hedh, Inger Segelström y Åsa Westlund (PSE), por escrito. − (SV) El informe sobre la Política Agrícola Común y la seguridad alimentaria en el mundo trata cuestiones tan importantes como las consecuencias del aumento de precios de los alimentos en los países pobres y ricos y la importancia de asegurar a todo el mundo el acceso a la alimentación.

Los socialdemócratas suecos decidimos votar en contra del informe, dado que contiene formulaciones problemáticas sobre la política agrícola. Entre otras cosas, nos gustaría ver una reducción del presupuesto de la UE dedicado a la política agrícola, la conservación y el desarrollo de la condicionalidad y la adaptación del sistema al mercado. El informe no coincide con estos puntos de vista y por eso votamos en contra.

 
  
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  Liam Aylward (UEN), por escrito. − Asegurar un suministro alimentario sostenible es uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos. Este desafío seguirá creciendo a medida que crezca la población mundial. La actual tasa de crecimiento de población es de más de 70 millones al año. Eso significa alimentar a 70 millones de personas más cada año. ¿Cómo nos las vamos a arreglar si ya hay 850 millones de personas desnutridas en el mundo?

Al mismo tiempo que asegurar un suministro alimentario sostenible es uno de nuestros mayores desafíos, la UE tiene uno de los mayores historiales de éxitos de los últimos tiempos, y ha traído la paz, la estabilidad y la prosperidad a la región. La UE es el mayor donante de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y un ejemplo de cooperación internacional; es una experiencia a la que puede darle un buen uso a escala global.

La UE no puede permitirse seguir líneas políticas estrechas de miras. Conforme se entrelazan las fortunas internacionales, también se superponen las áreas políticas. Este informe supone el reconocimiento de ello y la declaración de que los altos niveles de abundancia y experiencia agrícola de la UE pueden tener mucho valor a la hora de afrontar la seguridad alimentaria global, también a la hora de aportar fondos para fertilizantes y semillas de alto rendimiento, así como formación y apoyo práctico a los agricultores y productores de alimentos.

 
  
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  Niels Busk y Anne E. Jensen (ALDE), por escrito. − (DA) Anne E. Jensen y Niels Busk han votado a favor del informe de propia iniciativa de la Sra. McGuinness sobre la Política Agrícola Común y la seguridad alimentaria en el mundo, dado que la mayoría del informe es excelente y solo es posible votar a favor o en contra. Sin embargo, no podemos apoyar los apartados 63 y 64, que despiertan dudas sobre el libre mercado de los productos agrícolas. Somos acérrimos defensores del mercado libre y creemos que es totalmente correcto dar lugar a una situación en la que el comercio de los productos agrícolas esté basado en los principios del libre mercado.

 
  
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  Ole Christensen, Dan Jørgensen, Poul Nyrup Rasmussen, Christel Schaldemose y Britta Thomsen (PSE), por escrito. − (DA) Los miembros daneses del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo han votado en contra del informe de propia iniciativa sobre Política Agrícola Común y seguridad alimentaria en el mundo, dado que el informe se opone a la liberalización de la política agrícola y critica las normas europeas sobre la restricción de plaguicidas. Creemos necesario el acceso equilibrado al abastecimiento alimentario global, pero mantener o ampliar las ayudas agrícolas de la UE no va a contribuir a esto.

 
  
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  Konstantinos Droutsas (GUE/NGL), por escrito.(EL) El problema alimentario global está aumentando, más que disminuyendo, y afecta a todas las clases populares, no solo de los países menos desarrollados, sino también de los países más desarrollados.

La principal causa de esta situación es que el criterio básico de producción de productos agrícolas y alimentos es antes el beneficio económico que las necesidades alimentarias globales.

El comercio de comestibles en los intercambios internacionales ha desembocado en una espiral de aumentos de precios y, consecuentemente, una espiral de beneficios para las multinacionales de la alimentación, una reducción notable de la producción rural y las reservas alimentarias globales y un aumento de la cantidad de personas malnutridas.

Para responder a esta intolerable situación, que condena a mil millones de personas a la malnutrición y la muerte por hambre, el informe se limita a expresar una serie de buenas intenciones que quedan anuladas por su insistencia en proseguir la misma política: apoyar la Política Agrícola Común y sus revisiones y «chequeos», la compleción de las conversaciones con la Organización Mundial del Comercio, la disociación de las ayudas y la producción y la prosecución de la producción de biocombustibles, utilizando para ello tierras que podrían producir alimentos con la excusa del medio ambiente.

Apenas menciona los principios de soberanía y seguridad alimentarias y el derecho a la autosuficiencia alimentaria.

Los Diputados al Parlamento Europeo por el Partido Comunista Griego han votado en contra del informe porque, a pesar de sus hallazgos y «deseos», apoya la política antipopular y promonopolista que está condenando cada vez a más gente a la malnutrición y la muerte por hambre.

 
  
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  Lena Ek (ALDE), por escrito. − (SV) Es importante combatir y aliviar el hambre. En este sentido, celebro el contenido del informe de propia iniciativa de la Sra. McGuinness sobre Política Agrícola Común y seguridad alimentaria en el mundo.

No obstante, he optado por abstenerme, porque había pasajes en los que el informe era fuertemente proteccionista. La subvención y regulación de nuestra agricultura doméstica no promueve nuestro objetivo de una UE abierta, verde, segura y emprendedora. Un mercado global más libre para los productos agrícolas haría que fuera más fácil para la gente de los países pobres desarrollar su agricultura. Es algo que estamos viendo ahora especialmente en amplias zonas de África.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito.(PT) Estamos de acuerdo con varios aspectos resaltados por el informe, en particular:

- el hecho de que el cambio de política ha resultado en la pérdida de oportunidades de mercado para los productores de la UE y ha llevado a una mayor dependencia de los alimentos importados de fuera de la Unión Europea, producidos siguiendo estándares de producción muy distintos y situando así en desventaja los productos agrícolas de la UE;

- la preocupación porque el dramático aumento de los costes de producción acabe produciendo una reducción del consumo y de la producción, que agudizarían la crisis alimentaria europea y mundial;

- la necesidad de herramientas políticas destinadas a evitar fluctuaciones de precio tan grandes y perjudiciales;

- la preocupación por aumentar la concentración del mercado en el sector alimentario al por menor que está llevando el desarrollo de monopolios, y la necesidad de soluciones alternativas en las negociaciones con los minoristas que favorezcan a los pequeños agricultores.

Sin embargo, hay aspectos en los que no podemos estar de acuerdo:

- la creciente orientación mercantil de la Política Agrícola Común y la devaluación de la soberanía alimentaria, enfatizando únicamente la seguridad alimentaria y olvidando que es algo difícil de lograr sin soberanía alimentaria.

Por eso nos hemos abstenido.

 
  
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  Duarte Freitas (PPE-DE), por escrito.(PT) El informe McGuinness aborda una cuestión que me parece estratégica: la seguridad alimentaria y la importancia de una agricultura europea fuerte en un mundo globalizado.

Después de la reciente crisis de los precios de los alimentos, la seguridad alimentaria debería ser una prioridad para la UE. A pesar del hecho de que no es previsible a corto plazo una nueva crisis de carestía alimentaria, sí que es previsible que ocurra en el futuro, si tenemos en cuenta los efectos negativos del cambio climático sobre la producción agrícola y el aumento constante de la demanda.

Teniendo en cuenta que los países en vías de desarrollo probablemente no sean capaces de producir alimentos en cantidad suficiente para proveer a sus crecientes poblaciones, los países industrializados seguirán teniendo la importante misión de producir y exportar alimentos.

Así pues, la Política Agrícola Común deberá convertirse de nuevo en una prioridad europea y constituir la base de la política europea de seguridad alimentaria, dado que, en tiempos de crisis económica y financiera, es más importante que nunca.

 
  
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  Jeanine Hennis-Plasschaert, Jules Maaten, Toine Manders y Jan Mulder (ALDE), por escrito. (NL) La delegación del Partido Popular neerlandés por la Libertad y la Democracia (VVD) ha votado a favor del informe McGuinness sobre Política Agrícola Común y seguridad alimentaria en el mundo, a pesar del hecho de que desaprueba en parte el contenido de dicho informe, A la delegación del VVD le hubiera gustado que el informe estipulase que las barreras al comercio en los países en vías de desarrollo deben ser progresivamente reducidas y de forma recíproca. Aparte de eso, hubiera querido que el informe argumentara a favor de un procedimiento especial, más rápido, para la autorización de los productos cisgénicos. Dichos productos todavía tienen que pasar por el mismo procedimiento que los productos biotecnológicos ordinarios, a pesar del hecho de que usan materiales genéticos de su misma especie.

 
  
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  Ian Hudghton (Verts/ALE), por escrito. − El informe McGuinness trata de cuestiones de una inmensa importancia global. En dos años, el precio mundial de los alimentos ha aumentado en más de un 80 % y las reservas de cereales han caído hasta niveles peligrosamente bajos. La presión sobre las reservas globales de alimentos también llega desde puntos relativamente nuevos, como el paso a un mayor uso de biocombustibles. Celebro el empuje general que supone este informe, así que voto a favor.

 
  
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  Anneli Jäätteenmäki (ALDE), por escrito. (FI) Sra. Presidenta, he votado en favor de adoptar el informe de la Sra. McGuinness, pero quisiera llamar la atención sobre las siguientes cuestiones en particular.

Por primera vez desde la década de 1970, nos hemos enfrentado a una crisis alimentaria aguda a nivel global. De hecho, dicha crisis comenzó antes que la presente crisis económica global, en un momento en el que los precios del trigo y el maíz se dispararon en un plazo muy corto de tiempo. La crisis alimentaria puede haber mutado su nombre a crisis económica, pero no ha desaparecido. Es terrible pensar que, incluso antes de los problemas añadidos por la actual crisis alimentaria, alrededor de mil millones de personas de todo el planeta sufrían hambre crónica y malnutrición.

La seguridad alimentaria, el acceso a un suministro alimentario suficiente, seguro y nutritivo, debe convertirse ahora en una prioridad política clave, tanto aquí como en el resto del mundo. No podemos tolerar una situación en la que, mientras que la hambruna mundial aumenta y el precio de la comida se disparan, en Europa estemos mermando drásticamente nuestra agricultura por los motivos más peregrinos. En Finlandia, como en los demás Estados miembros, la gente tiene que tener el derecho a practicar una agricultura rentable, ahora y en el futuro.

La industria alimentaria tiene un impacto masivo en el empleo, dado que proporciona trabajo a más de cuatro millones de personas en Europa. Se calcula que la cadena alimentaria completa emplea en Finlandia a unas 300 000 personas, lo cual es alrededor del 13 % de la población activa contratada. Es una necesidad incuestionable el proteger los empleos de estas personas en estos tiempos de crisis alimentaria y económica.

 
  
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  Nils Lundgren (IND/DEM), por escrito. − (SV) es interesante observar cómo la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural no ha escogido incluir en su informe una cuestión clave que proponía la Comisión de Desarrollo y que dice así: «El Parlamento Europeo pide al Consejo y a la Comisión que, en estrecha concertación con los países ACP, otorguen prioridad a la cuestión del impacto en los países ACP de los subsidios de la UE a la exportación de los productos agrícolas de la Unión y se comprometan a dar respuestas concretas y duraderas para evitar el dumping, respetando los compromisos adquiridos en la materia».

Sin embargo, en el informe se afirma que la UE ha corregido los elementos potencialmente distorsionadores del comercio de la política agrícola comunitaria que puedan afectar negativamente a los agricultores del mundo en vías de desarrollo. El informe se queja de que los países no comunitarios produzcan alimentos siguiendo estándares de producción muy distintos, exponiendo así los productos agrícolas de la UE a una competencia desigual.

Estas dos afirmaciones del informe son, por decirlo suavemente, controvertidas, y no todas las fuerzas políticas de la UE estarían de acuerdo con ellas. Si fuera así, ¿no podría incluirse también la propuesta de la Comisión de Desarrollo en el texto del informe?

El informe también está en contra de la reducción de las ayudas concedidas en la agricultura y se opone a cualquier reforma de la Política Agrícola Común. Además, propone una política de información ciudadana sobre la Política Agrícola Común que me parece propaganda política en favor de un sistema muy controvertido, especialmente en mi país.

Por eso he votado en contra del informe.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito.(PT) El reciente incremento súbito de los precios de los alimentos incitó un oportuno debate sobre las políticas agrícolas, la seguridad alimentaria y el desarrollo. Lamentablemente, la cuestión del comercio internacional suele faltar en ese tipo de debates, lo cual lleva a una búsqueda de soluciones que ignora el potencial positivo que puede tener el incremento del consumo mundial.

A pesar de que, en un principio, esta inflación del precio de los alimentos suponga una amenaza de hambruna para los países y poblaciones sin recursos, y el aumento de demandas de ayuda humanitaria, también estimula un aumento global de la capacidad de producción de alimentos y un aumento del comercio global. Es una oportunidad para las poblaciones agrícolas del mundo de la que deben sacar partido.

En cuanto a Europa y la Política Agrícola Común, nuestra adaptación al nuevo contexto —con un potencial de crecimiento más lento del esperado— no debería producirse a base de proteccionismo y nuevas barreras al mercado ni de la distorsión del mercado. La rentabilidad de la agricultura europea a medio y largo plazo y el desarrollo rural deberían ser los criterios seguidos por la Política Agrícola Común y su reforma.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE), por escrito. (CS) Este informe parece más una defensa de la actual Política Agrícola Común que una perspectiva global de la seguridad alimentaria en un mundo hambriento. A pesar de ello lo he apoyado, porque llama la atención sobre la importancia de garantizar el acceso a créditos de los agricultores de los países en vías de desarrollo de modo que puedan modernizar la producción agrícola y aumentar la producción y calidad de los alimentos. Lamento que el informe preste tan poca atención a los riesgos de que se estén comprando las tierras de los países más pobres del mundo para cultivar y exportar la comida más barata posible al resto del mundo, a costa del desarrollo económico y las necesidades de las poblaciones locales de países que sufren carestía crónica de alimentos.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI), por escrito.(IT) Sra. Presidenta, Señorías, he votado a favor del informe de la Sra. McGuinness sobre Política Agrícola Común y seguridad alimentaria en el mundo.

Comparto las dudas que expresaba un compañero y llamo la atención sobre la necesidad, más acuciante que nunca, de tomar medidas apropiadas para garantizar a toda la ciudadanía el acceso a una alimentación sana y nutritiva, residan en la Unión Europea o en cualquier otro lugar del mundo. Quiero enfatizar que nuestros esfuerzos deben plantearse con una perspectiva a medio y largo plazo y no centrarse únicamente en el presente más inmediato.

No basta con asignar una financiación sustanciosa a los países pobres y en vías de desarrollo a no ser que esté respaldada por un compromiso serio por parte de los países industrializados de evitar la especulación con los precios de los alimentos básicos, tal y como hemos podido ver recientemente, e introducir acuerdos internacionales que tengan en cuenta las muy diversas situaciones de los países pertenecientes a la Organización Mundial del Comercio. De lo contrario, las negociaciones, que ya han comenzado, seguirán teniendo pocas probabilidades de éxito.

 
  
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  Catherine Stihler (PSE), por escrito. − La cuestión de la PAC y la seguridad alimentaria global es importante. Debemos asegurarnos de que la UE cumpla su parte asegurándose de que los hambrientos del mundo sean alimentados. Es una desgracia que haya gente en el mundo muriendo de hambre por culpa de nuestra falta de coordinación política.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE), por escrito.(PL) El propósito de la Política Agrícola Común no es solo incrementar la productividad agrícola y asegurar el desarrollo racional de la producción agrícola mediante el uso óptimo de los factores de producción, especialmente la fuerza de trabajo, sino también proporcionar a las poblaciones rurales un nivel de vida adecuado, garantizar la seguridad del suministro y asegurar precios razonables para el consumidor.

El acceso a un suministro suficiente de alimento seguro y nutritivo es actualmente una prioridad política clave a nivel europeo y mundial.

Es inquietante que los precios de los alimentos sean más altos que en los últimos años y que las reservas mundiales de alimentos hayan caído hasta un nivel crítico. Existe el peligro de que la crisis financiera mundial mueva a los países desarrollados a no cumplir con sus obligaciones en el área de la ayuda a los países en desarrollo.

Se requieren acciones a medio y largo plazo para salvaguardar la producción mundial de alimento y apoyar a la gente más severamente afectada en términos de necesidades nutricionales básicas.

El mayor desafío es actualmente desarrollar una política de agricultura y alimentación que satisfaga las necesidades de una población mundial cada vez más numerosa, la cual, según algunos cálculos, habrá crecido en un 40 % para el año 2050, mientras que se espera que la demanda de alimentos se duplique en ese mismo periodo.

El desarrollo de una política que asegure a los agricultores unos ingresos dignos de los alimentos que producen es una cuestión política clave. Tiene una importancia fundamental a la hora de salvaguardar la producción alimentaria. Si el mercado no es capaz de garantizarlo, deberá hacerse a través de las políticas pertinentes.

 
  
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  Glenis Willmott (PSE), por escrito. − La delegación laborista votará a favor del informe sobre la PAC y la seguridad alimentaria global, a pesar de las fuertes reservas que tenemos por la orientación que ha tomado la PAC.

No estamos de acuerdo con el papel destacado que se atribuye a la PAC para asegurar la seguridad alimentaria, ni con las críticas a la reforma de la PAC, cuyo enfoque ha pasado de la cantidad a la calidad de la producción, lo cual implicaría que se ha socavado nuestra seguridad alimentaria. Nuestra postura es que necesitamos modernizar nuestra política agrícola, y no volver a una política basada en la producción que engendraba una sobreproducción masiva y la distorsión de los mercados, socavando la capacidad de otros países de producir y comerciar con productos agrícolas.

Sin embargo, tenemos la impresión de que el informe plantea muchas cuestiones de gran importancia sobre la cuestión de la seguridad alimentaria global, como el reconocimiento de la importancia de la seguridad alimentaria como una prioridad política clave para la UE, haciendo un llamamiento urgente a una mayor cooperación a nivel global, pidiendo más inversiones en los países en desarrollo para acrecentar sus capacidades productivas, y llamando a que la agricultura se sitúe urgentemente en el corazón de los programas de desarrollo de la UE. Todos estos puntos son igualmente importantes y nos exigen mirar más allá que quienes usan la cuestión para justificar una PAC más intervencionista y proteccionista y apoyar el informe.

 
  
  

- Informe: Genowefa Grabowska (A6-0475/2008)

 
  
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  Jan Andersson, Göran Färm y Åsa Westlund (PSE), por escrito. − (SV) Los socialdemócratas suecos hemos votado a favor del informe de la Sra. Grabowska sobre las perspectivas de desarrollo del diálogo civil en el marco del Tratado de Lisboa. El fortalecimiento del diálogo con la sociedad civil es importante para crear una UE que escuche a los ciudadanos y represente sus puntos de vista. También estamos de acuerdo con las peticiones del informe de trabajar para que el Consejo sea más abierto, para poder permitir participar a la sociedad civil en un diálogo constructivo.

Sin embargo, queremos dejar claro que creemos que es un error darle a las Iglesias y comunidades religiosas un estatus especial entre las organizaciones de la sociedad civil. Las Iglesias y comunidades religiosas deberían participar en el diálogo con las instituciones de la Unión del mismo modo que todas las demás organizaciones.

 
  
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  Adam Bielan (UEN), por escrito.(PL) Sra. Presidenta, cualquier iniciativa que aspire a acercar los ciudadanos a las instituciones que actúan en su nombre debería ser apoyada. No obstante, habría que tener cuidado de que la iniciativa que se propone no acabe convertida por su propia inercia en otra institución más. He votado a favor del informe porque cualquier paso encaminado a acercar los ciudadanos a las autoridades que toman decisiones por ellos es un paso hacia una democracia mejor y más transparente. Sin embargo, quiero subrayar que, como ocurre con cualquier diálogo, deberían tenerse en cuenta todas las opiniones, también cuando el diálogo aborde el Tratado de Lisboa.

 
  
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  Martin Callanan (PPE-DE), por escrito. − Este informe hace referencia al Tratado de Lisboa, el cual, si mal no recuerdo, no está en vigor. Por tanto resulta enormemente presuntuoso, por no decir arrogante, invocar el mencionado Tratado de Lisboa como si ya fuese un hecho consumado.

Por si alguien lo hubiera olvidado: el Tratado de Lisboa fue echado abajo por la voluntad democrática del pueblo irlandés. Ellos frenaron el proyecto porque querían otra clase de Europa. Al votar como lo hizo, el pueblo irlandés habló también por los ciudadanos de todos los demás Estados miembros, incluyendo el mío, a quienes sus gobiernos les negaron un referéndum.

Se ha intimidado a Irlanda para que haya una segunda votación, pero no es probable que el pueblo irlandés acepte mansamente que se le trate con tanto desprecio.

En el futuro, deberíamos evitar desprestigiarnos a nosotros mismos discutiendo escenarios hipotéticos como el Tratado de Lisboa. Solo sirve para mostrar la arrogante indiferencia de la UE hacia la opinión democrática.

He votado en contra del informe.

 
  
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  Koenraad Dillen (NI) , por escrito. (NL) Puede que yo viva en otro planeta, pero creo recordar que los pueblos holandés y francés rechazaron la Constitución Europea en un referéndum democrático en el año 2005. Esa Constitución está muerta y enterrada, salvo que no nos consideremos demócratas. El maldito Tratado de Lisboa, que no es más que una versión acicalada de la Constitución, sufrió exactamente el mismo destino, rechazado en un referéndum democrático por el pueblo irlandés.

No obstante, Europa se niega a aceptar la opinión del pueblo y quiere colarle a los europeos la Constitución por la puerta trasera, fingiendo que todo es jauja y hablando con el mayor de los cinismos sobre un supuesto «diálogo con los ciudadanos en el marco del tratado de Lisboa».

Se supone que se trata de un «diálogo con el ciudadano», «una sólida cultura de la consulta y el diálogo», y la ponente, en su cinismo, vuelve a citar el artículo 10 del Tratado de la Unión Europea: «Todo ciudadano tiene derecho a participar en la vida democrática de la Unión. Las decisiones serán tomadas de la forma más abierta y próxima posible a los ciudadanos». Puede que así sea, pero Europa no toma nota de la voz democrática del pueblo.

 
  
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  Avril Doyle (PPE-DE), por escrito. − Este informe realizado por D.ª Genowefa Grabowska establece un incremento de los mecanismos de participación y vehículos para el diálogo civil en el seno de la Unión Europea. Aborda la fisura que hay entre los miembros de la Unión y la relación que tienen con las instituciones que les sirven. Admite la necesidad de aumentar el diálogo civil para mantener un compromiso sincero con los objetivos del proyecto europeo.

El reciente rechazo en Irlanda del Tratado de Lisboa se debió en parte a las diferencias entre cómo se percibe la Unión y cómo es realmente. Una forma clave de lograr una relación genuinamente democrática es abordar la falta generalizada de información. Para esta propuesta es esencial insistir en que el diálogo es recíproco, que las opiniones expresadas deben ser atendidas y respetadas.

En su informe, la Sra. Grabowska subraya la transparencia y la representatividad como componentes esenciales del diálogo civil activo y de una democracia genuinamente participativa. Un Consejo más abierto y accesible, una mayor y más integrada cooperación interinstitucional, un mejor uso de los nuevos medios de comunicación como forma de conectar con los ciudadanos y proporcionar apoyo a las instituciones de la sociedad civil ayudarán a cohesionar Europa. Por esos motivos apoyo el informe de la Sra. Grabowska.

 
  
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  Bairbre de Brún y Mary Lou McDonald (GUE/NGL), por escrito. − Apoyamos cualquier esfuerzo para empoderar a los ciudadanos, las comunidades y las organizaciones de la sociedad civil en su relación con los procesos de toma de decisiones políticas, incluyendo la UE.

Sin embargo, no creemos que el Tratado de Lisboa suponga ningún avance real en este sentido. Además, consideramos que, para que la propuesta de una iniciativa ciudadana tuviera sentido, la Comisión debería hallarse bajo un compromiso legal vinculante de redactar un Libro Blanco en el que explicara a grandes rasgos su postura sobre la propuesta o los motivos para no hacer nada basándose en el Tratado.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito.(PT) Este informe no es más que otro más que se empeña contra la mayoría del Parlamento Europeo en sus esfuerzos de intentar «vender» el Tratado de Lisboa a cualquier precio, una tarea que no está resultando nada fácil a juzgar por los resultados de los últimos referendos. Estos esfuerzos reiterados tienen al menos un mérito: muestran claramente lo difícil e incluso doloroso que es encontrar argumentos para los defensores del Tratado.

No hay propaganda —porque de eso trata el informe— que pueda disfrazar la naturaleza antidemocrática de la insistencia de los líderes de la UE por forzar otro referéndum en Irlanda para imponer su propuesta de Tratado. No compartimos la estrechez de miras de quienes consideran que basta un «diálogo civil» o una «iniciativa ciudadana» para compensar la naturaleza de una propuesta que, en su conjunto, impide a los ciudadanos de cada Estado miembro determinar su futuro colectivo e insiste en medidas que conducen a empleos precarios, aumento de las jornadas laborales, más facilidad para el despido y la privatización de los servicios públicos.

No hay propaganda que pueda encubrir el contenido neoliberal, federalista y militarista de este proyecto de Tratado. Por eso hemos votado en contra.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI), por escrito. (FR) El informe de la Sra. Grabrowska recomienda el diálogo permanente entre todas las instituciones europeas y los «representantes» de la sociedad civil para definir las políticas y diseñar una legislación a nivel de la UE; en otras palabras, una organización formal y obligatoria de la «democracia» participativa a nivel de la Unión.

El problema es que la «democracia» participativa no es más que una fachada de quienes rechazan la verdadera democracia: permite que el diálogo se restrinja a las organizaciones más activas, que raramente son las más representativas, y parece sondear por adelantado los puntos de vista de los ciudadanos para poder evitar consultarles más adelante de una forma seria.

Si la Europa de Bruselas desea escuchar a los ciudadanos, debería tomar nota del «no» a la Constitución Europea de franceses y holandeses, y abandonar el Tratado de Lisboa, que no es más que una copia de la Constitución. Si los sondeos de opinión se fueran a tomar en cuenta, como le gustaría a la ponente, habría que detener las negociaciones sobre el ingreso de Turquía en la Unión, porque la mayoría de ciudadanos europeos se oponen. Si es cierto el principio de que las decisiones deben tomarse lo más cerca posible de los ciudadanos, lo que tiene que hacer Europa es dejar de gobernar nuestras vidas diarias. Entonces podría tener alguna credibilidad cuando hablara de democracia.

 
  
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  Anna Hedh (PSE), por escrito. − (SV) He votado a favor del informe de la Sra. Grabowska sobre las perspectivas de desarrollo del diálogo civil en el marco del Tratado de Lisboa. Creo que es importante fortalecer el diálogo con la sociedad civil para crear una UE que escuche y represente los puntos de vista de sus ciudadanos. También estoy de acuerdo con las peticiones del informe de trabajar en el Consejo para ser más abiertos y permitir a la sociedad civil que participe en un diálogo constructivo. Sin embargo, creo que la inclusión del Tratado de Lisboa no era necesaria y tampoco es relevante, en vista del «no» del referéndum irlandés.

Tampoco es correcto que las Iglesias y comunidades religiosas reciban un estatus especial entre las organizaciones de la sociedad civil. Las Iglesias y comunidades religiosas deberían participar en el diálogo con las instituciones de la Unión del mismo modo que todas las demás organizaciones.

 
  
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  Jörg Leichtfried (PSE), por escrito. (DE) Estoy de acuerdo con el informe sobre las perspectivas de desarrollo del diálogo civil en el marco del Tratado de Lisboa.

El diálogo civil me parece muy importante para que los ciudadanos de la UE puedan tener una mejor idea de las áreas de actividad de sus representantes electos.

Me gustaría destacar la observación de que el diálogo entre la UE y los ciudadanos de la Unión debería ser un diálogo bidireccional, porque no basta con informar a nuestros países de la implementación de los proyectos; también tenemos que escuchar a los individuos y tomar en serio sus opiniones.

 
  
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  Nils Lundgren (IND/DEM), por escrito. − (SV) El Tratado de Lisboa no fue adoptado. Fue rechazado en referéndum por los votantes irlandeses y por tanto debe considerarse muerto. Lo que básicamente era el mismo texto ya había sido rechazado en sendos referendos en Francia y los Países Bajos.

Sin embargo, la mayoría federalista del Parlamento Europeo se niega a escuchar y, en lugar de ello, insiste en una unión gobernada más todavía si cabe a un nivel supranacional, a pesar del hecho de que los ciudadanos han demostrado su escepticismo en múltiples referendos y de que, si se les diera la oportunidad, lo demostrarían en más países todavía.

La forma de trabajar que ha demostrado la mayoría federalista del Parlamento Europeo demuestra cuál es la clase de diálogo civil que quieren. Solo quieren escuchar a las partes de la sociedad civil que encajen en su molde federalista.

Más allá del procedimiento legislativo, el informe que tenemos ante nosotros no resulta especialmente impresionante. El apartado 9 del informe afirma que todas las instituciones de la UE deberían llevar registros actualizados de todas las organizaciones no gubernamentales relevantes. Esto comporta un aumento innecesario de la burocracia que no lleva a ninguna parte. Además, el apartado 11 del informe habla de promover una «mentalidad europea activa» entre los ciudadanos de la UE. ¿Y cómo definiríamos esa mentalidad?

Sin embargo, la peor parte del informe es el llamamiento, en el apartado 22, a darle a las asociaciones y organizaciones de la sociedad civil europeas una base jurídica compartida a nivel de la UE. Esta propuesta no es más que otro paso más encaminado a la construcción de un Estado europeo.

Por eso he votado en contra del informe.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. (DE) Puede que suene muy bonito hablar de debate público sobre el Tratado de Lisboa en todos los idiomas. A pesar de las maniobras de camuflaje, la gente ha entendido perfectamente que un tratado que mantiene el 95 % de una Constitución de la Unión Europea que ya había sido rechazada no es precisamente la invención de la pólvora, aunque el establishment europeo se empeñe en presentarlo como tal.

También es curioso, ya que queremos dialogar en todos los idiomas, que ni siquiera podamos garantizar que el Presidente en ejercicio del Consejo tenga una página Web integrada en los idiomas mayoritarios de la Unión, es decir, inglés, francés y alemán. Debemos parecerle especialmente ridículos a nuestros ciudadanos cuando alabamos la nueva iniciativa ciudadana que ofrece la Constitución como un paso hacia una mayor democracia, dado que repetimos los referendos una y otra vez hasta que sale el resultado que la UE desea. Dado que esta iniciativa no puede ser más que una nueva campaña de propaganda a favor de la Constitución de la UE, en las que ya se ha gastado suficiente dinero, he votado en contra del informe Grabowska.

 
  
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  Nicolae Vlad Popa (PPE-DE), por escrito.(RO) He votado a favor del informe porque la sociedad civil europea juega un importante papel en el proceso de integración europea, transmitiendo las opiniones y peticiones de los ciudadanos de la UE a las instituciones europeas.

Para que la Unión Europea sea capaz de lograr sus metas y objetivos, necesita un debate público más amplio, un diálogo civil más efectivo y el desarrollo de una conciencia política, todo lo cual queda recogido en el informe.

El informe subraya también la importancia de la experiencia que la sociedad civil pone a disposición de las instituciones, y enfatiza el papel y la significancia de los procedimientos para informar y concienciar que implica el diálogo civil.

Espero que las actuales iniciativas de la UE, que promueven una mayor implicación de la sociedad civil en el proceso de integración europea, prosigan también en el futuro. Me refiero, por ejemplo, a iniciativas como «Europa por Satélite», el Ágora de los ciudadanos y otros foros ciudadanos sobre distintos temas.

Espero que este informe anime al Consejo de la Unión Europea a facilitar y simplificar el acceso a sus procedimientos, dado que esa es una condición básica para iniciar un verdadero diálogo con la sociedad civil.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE), por escrito. (CS) Señorías, celebro que el informe llame la atención sobre la necesidad de diálogo social en unos momentos en los que los países europeos están sufriendo una crisis democrática. La gente o bien no comprende o bien no se interesa por temas que no tengan relación con sus preocupaciones cotidianas. La baja participación en las elecciones europeas es una consecuencia lógica del hecho de que los ciudadanos europeos no saben qué contribuciones positivas puede suponerles la legislación europea y no creen que su voto vaya a tener influencia alguna. No es muy conocido que el Tratado de Lisboa fortalece la democracia participativa. Estoy de acuerdo con la Sra. Grabowska en que los Estados miembros deberían ofrecer más apoyo básico a las organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, es necesario asegurarnos de que sean representativas y transparentes. También respaldo el informe porque incluye una solicitud a la Comisión para que publique listas de las organizaciones no gubernamentales que hayan puesto en práctica sus propuestas durante los preparativos legislativos. Eso reducirá sin duda el anonimato de todo el proceso y contribuirá a que las organizaciones no gubernamentales sean más representativas. También soy de la opinión de que la campaña de elecciones al Parlamento Europeo supone una excelente oportunidad para que los miembros responsables del Parlamento Europeo expliquen las decisiones que tomamos en Estrasburgo, cómo participa en nuestro trabajo la sociedad civil y cómo podrá participar cuando se adopte el Tratado de Lisboa.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE), por escrito.(PL) El Tratado de Lisboa concede al diálogo con los ciudadanos la categoría de imperativo. Eso es vinculante para todas las políticas y esferas de actividad de la UE.

El éxito del diálogo depende de la representatividad y, por tanto, del firme compromiso de las entidades clave. Las autoridades nacionales, regionales y locales deberían recurrir al diálogo para que los ciudadanos puedan experimentar el funcionamiento en la práctica de la democracia participativa.

Hay que admitir que la Unión Europea tiene mucho que mejorar en cuanto a la comunicación, y muy especialmente en el área del diálogo con los ciudadanos.

Los ciudadanos de la UE tienen que estar seguros de que no se van a tomar decisiones a nivel europeo sin su implicación, y de que votando en las elecciones influirán efectivamente en la forma que tomen esas decisiones.

Apoyo por completo el llamamiento de la ponente a animar la promoción de iniciativas en el área del diálogo con los ciudadanos.

 
  
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  Charles Tannock (PPE-DE), por escrito. − Es prematuro hablar de lo que pasará cuando entre en vigor el Tratado de Lisboa. El Tratado sigue en el limbo y sigue pesando sobre él la posibilidad de un segundo «no» por parte de la ciudadanía irlandesa en el referéndum que se volverá a celebrar más adelante este año.

Mientras siga siendo así, no deberíamos portarnos como si el tratado de Lisboa ya estuviera vigente. Eso nos expone a las acusaciones de arrogancia y desprecio por el proceso democrático, que tendremos que acabar resolviendo de uno u otro modo.

Además, no estoy a favor de que se gasten fondos europeos en promover el Tratado de Lisboa mediante el diálogo civil u otros medios. Tenemos medios de comunicación libres y democracias vigorosas en los Estados miembros, y somos capaces de conducir este debate en nuestros propios términos sin que la Comisión trate de ejercer su influencia. De hecho, en mi país, el Reino Unido, los intentos de la Comisión por promover una mayor integración en la UE tienden a ser contraproducentes.

Al igual que otros conservadores británicos, quiero ver cómo la Unión Europea se encamina en otra dirección, haciendo menos y haciéndolo mejor.

Así pues, he votado contra el informe.

 
  
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  Frank Vanhecke (NI), por escrito. (NL) El informe Grabowska no es más que otro ejemplo de la escandalosa manera en la que este Parlamento trata los principios que afirma servir. «Diálogo civil en el marco del Tratado de Lisboa»: ¡vaya chiste! El Tratado de Lisboa, que es la antigua Constitución Europea disfrazada, fue mandado al cubo de la basura en los referendos de los Países Bajos y Francia, y más tarde también en Irlanda. En otros países ni se atreven a organizar un referéndum.

Si es diálogo civil lo que quiere Europa, debería empezar respetando la democracia. Si el resultado de un referéndum no es del gusto de los euroburócratas, no significa necesariamente que los votantes tengan serrín en el cerebro. ¡A lo mejor es lo contrario! En cualquier caso, he vuelto a votar enérgicamente contra este informe. Nec spe, nec metu, sin esperanza ni miedo.

 
  
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  Anna Záborská (PPE-DE), por escrito. (FR) Las autoridades europeas deben estar abiertas al diálogo y la cooperación con los ciudadanos y las organizaciones de la sociedad civil. Cualquiera puede contribuir al bien común.

En todo caso, no debería permitirse a grupos de intereses particulares, lobbies que no representan el bien común, que se infiltraran en el proceso legislativo bajo el manto del diálogo con la sociedad civil. El acceso al diálogo debe ser equitativo.

Insisto en que el diálogo debería producirse especialmente con las asociaciones que dan voz a las personas y las familias más pobres. La lucha contra la pobreza extrema y las desigualdades sociales no tendrá un éxito duradero sin el diálogo permanente con las familias e individuos que sufren la pobreza extrema en su vida diaria. Es un diálogo difícil, pero también necesario. Las autoridades europeas, nacionales, regionales y locales no pueden tomar el camino más fácil a la hora de construir una sociedad inclusiva y una Europa para todos. En términos de mejores prácticas, deberíamos reconocer la labor del Comité Económico y Social Europeo y del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo, que lleva desde 1989 organizando en Europa sesiones de las Universidades Populares del Cuarto Mundo, que permiten el diálogo estructurado entre representantes de las autoridades y gente que sufre directamente la pobreza extrema.

 
  
  

- Informe: Barbara Weiler (A6-0514/2008)

 
  
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  Gerard Batten (IND/DEM), por escrito. − Me he abstenido en esta votación porque, a pesar de que el UKIP y yo apoyamos por completo la igualdad entre hombres y mujeres, el Reino Unido ya tiene una legislación igualitaria que puede ser mejorada o cambiada cuado así lo decida nuestro propio Parlamento democráticamente elegido y responsable. La UE es no democrática y antidemocrática, y el guardián legítimo de los derechos de nadie.

 
  
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  Sylwester Chruszcz (UEN), por escrito.(PL) Suscribo el informe Weiler y expreso mi apoyo a las medidas destinadas a trasladar la Directiva relativa a las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores en el mercado interior. La idea de crear una lista negra de prácticas comerciales desleales, no solo de las empresas en sus relaciones con los consumidores, sino también de las de las empresas en sus relaciones con otras empresas, es loable. También apoyo los mecanismos para la vigilancia y aplicación de los reglamentos legales en el área de la protección al consumidor frente a las prácticas desleales. Y apoyo la iniciativa de crear una base de datos de libre acceso de medidas nacionales adoptadas en aplicación de la Directiva relativa a las prácticas comerciales desleales. Desde el punto de vista de los consumidores polacos y europeos, es una iniciativa valiosa.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI), por escrito. (FR) Nos hemos abstenido respecto al informe Weiler destinado a proteger a consumidores y empresas contra las prácticas desleales y la publicidad engañosa, dado que tenemos críticas importantes que hacerle.

La primera es que la legislación europea sobre esos asuntos se presenta como directiva, es decir, que los Estados miembros serían relativamente libres en cuanto a los recursos que destinen a lograr los objetivos que se les asignan. El deseo de la ponente de lograr uniformidad, tanto en la sustancia como en la forma de cada legislación nacional, no pasará de ser un deseo mientras prosiga la inaceptable injerencia de la Unión Europea en los sistemas administrativos y legales de los Estados miembros, sin beneficio real alguno para los consumidores.

La segunda es que el principal valor añadido que aporta la Unión Europea a estas cuestiones es su ayuda para resolver conflictos transfronterizos. Esta cuestión no queda satisfactoriamente resuelta ni en el actual texto vigente ni en el que se propone.

El principal objetivo de esta legislación no debería ser su existencia como un fin en sí mismo, sino proteger a los consumidores y a las empresas.

 
  
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  Małgorzata Handzlik (PPE-DE), por escrito.(PL) La Directiva sobre prácticas comerciales desleales y la Directiva sobre publicidad engañosa y comparativa tienen una importancia enorme en cuanto a darle a los consumidores más confianza y garantizar una seguridad jurídica a los negocios del mercado interior. Esto tiene una importancia especial para las transacciones transfronterizas, que son cada vez más habituales en el mercado europeo. Las autoridades nacionales de protección al consumidor siguen topándose con dificultades a la hora de emprender acciones apropiadas en el país de destino en el caso de transacciones de este tipo.

La adecuada transposición, aplicación y ejecución de las Directivas es esencial para lograr los objetivos de dichas Directivas. Desgraciadamente, varios Estados miembros todavía no han satisfecho estos requisitos, lo cual no contribuye a la construcción de unas relaciones apropiadas entre negocios y consumidores. En 2007, la Comisión Europea empleó por primera vez las operaciones de «barrido a escala de la UE» como herramienta para comprobar y ejecutar la aplicación de la legislación en materia de protección de los consumidores en páginas Web de líneas aéreas. Se detectaron irregularidades durante la fase de ejecución en un 43,6 % de los sitios Web revisados, lo cual confirma la necesidad de un mayor seguimiento de la ejecución de las disposiciones ya existentes.

Celebro la iniciativa de la Comisión sobre la creación de una base de datos de acceso público de medidas nacionales adoptadas en la transposición de las Directivas.

 
  
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  Ian Hudghton (Verts/ALE), por escrito. − La UE ha hecho un progreso significativo en la mejora de los derechos de los consumidores. Resulta decepcionante que algunos Estados miembros todavía tengan que transponer la Directiva sobre las prácticas comerciales desleales; esta casa ha enviado hoy un mensaje claro de que dichos Estados miembros enmienden esta carencia.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. (DE) En el año 2005 adoptamos una Directiva de la UE para proteger a los consumidores de las prácticas comerciales desleales y la publicidad engañosa. Sin embargo, seguimos negándonos a proteger a los ciudadanos de marcadores automáticos de Internet, llamadas no solicitadas y demás sacacuartos. Detrás de apartados de correo, hombres de paja y cambios de nombres se ocultan empresas de la estafa.

Si alguna vez se llega a pillar a alguna de esas empresas, se las sentencia a multas ridículas que no tienen ningún tipo de poder disuasorio. Las multas deben aumentarse radicalmente, especialmente en caso de reincidencia. Es importante que los clientes que hayan sido estafados puedan llevar a cabo solicitudes de indemnización, de lo contrario, les estaremos dejando tirados. Los cambios previstos mejorarán la situación de los consumidores y por eso he votado a favor.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE-DE), por escrito. (CS) Celebro el debate que produce el informe sobre la transposición, aplicación y ejecución de la Directiva 2005/29/CE relativa a las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores en el mercado interior y la Directiva 2006/114/CE sobre publicidad engañosa y publicidad comparativa. Dado que estas directivas forman la espina dorsal de la protección al consumidor en la UE, deben ser aplicadas coherentemente por los Estados miembros, especialmente para las compras por Internet. El mercado interior no debe fragmentarse, y tanto consumidores como empresas deben verse amparados por las mismas normas y mecanismos, independientemente de en qué Estado miembro estén comprando o vendiendo. Debo llamar la atención sobre el hecho de que algunos Estados miembros, entre ellos la República Checa, llevan retraso en la transposición de las directivas a sus legislaciones nacionales. Lo más importante ahora es si las autoridades nacionales de control realmente van a obligar a las empresas desleales a poner en práctica estas normas. Las ventas posnavideñas suponen una excelente oportunidad para comprobarlo. También es necesario que las instituciones europeas den su apoyo a una mayor cooperación entre los consejos nacionales de televisión y radiodifusión que deberán supervisar el cumplimiento de las directivas en los medios de comunicación, dado que es del interés común que se apliquen por toda la UE.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI), por escrito.(IT) Sra. Presidenta, Señorías, voto a favor del informe de la Sra. Weiler sobre la transposición, aplicación y ejecución de la Directiva 2005/29/CE relativa a las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores en el mercado interior y la Directiva 2006/114/CE sobre publicidad engañosa y publicidad comparativa.

Estoy firmemente convencido de que la adecuada implementación de la Directiva permitirá que la gente sea plenamente consciente de sus derechos. La ampliación de los derechos de los consumidores mediante la Directiva sobre prácticas comerciales desleales debe ser respaldada por medidas que faciliten el ejercicio de dichos derechos.

Estoy de acuerdo con la ponente cuando afirma que la adecuada transposición, aplicación y ejecución de las Directivas sobre prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores en el mercado interior y sobre publicidad engañosa y publicidad comparativa tienen una importancia fundamental para el logro de los objetivos planteados por las Directivas, especialmente en vista de los distintos métodos de aplicación e implementación por parte de los Estados miembros, la complejidad de algunos de los conceptos jurídicos que contienen las Directivas, la cantidad y la naturaleza exhaustiva de las normativas nacionales sobre prácticas comerciales desleales y publicidad engañosa, así como del amplio campo de aplicación de la Directiva. Por último, me encanta la iniciativa de mi compañera Diputada, cuyo objetivo es la regulación jurídica de un tema de capital importancia para la Comunidad.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE), por escrito.(PL) Sin duda alguna, respaldo el informe de D.ª Barbara Weiler sobre la transposición, aplicación y ejecución de la Directiva sobre prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores en el mercado interior y la Directiva sobre publicidad engañosa y publicidad comparativa.

La cuestión de la publicidad engañosa y comparativa en las transacciones entre empresas fue regulada mediante la introducción de una Directiva única y consolidada. La cuestión de las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores está regulada por la Directiva 2005/29/CE.

Las Directivas fueron preparadas para darle a los consumidores mayor confianza (su protección ha aumentado gracias a la confección de una «lista negra» de prácticas comerciales que deberían ser prohibidas y a la mejor armonización de la protección de los consumidores contra las prácticas desleales) y proporcionarle así a las empresas una mayor seguridad jurídica.

Se podría haber logrado un mayor nivel de protección si las provisiones de la Directiva estuviesen acompañadas por medidas legales que permitieran una ejecución efectiva. Así pues, los Estados miembros deben revisar sus sistemas legales y aumentar la claridad del proceso de transposición.

Los cambios introducidos deben apoyarse con procedimientos claros de implementación y medidas efectivas de compensaciones que le den a los consumidores el derecho a reclamar daños y perjuicios producidos en relación con prácticas comerciales desleales, como los mecanismos para el control de la protección del consumidor en las páginas Web de líneas aéreas que se usaron por vez primera en 2007. A nivel de los Estados miembros, debería plantearse el lanzamiento de campañas de concienciación y otras que mejoraran los niveles de información de los consumidores sobre sus derechos y su ejercicio.

 
  
  

- Informe: Pedro Guerreiro (A6-0485/2008)

 
  
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  Jan Andersson, Göran Färm, Anna Hedh, Inger Segelström y Åsa Westlund (PSE), por escrito. − (SV) Los socialdemócratas suecos votamos contra el informe sobre el enfoque ecosistémico a la ordenación pesquera. Pensamos que el informe no deja claro que la política pesquera debe diseñarse partiendo de criterios medioambientales y de sostenibilidad. Además, el informe se centra demasiado en contener las necesarias reformas sobre la política pesquera y protege los intereses de la industria pesquera a gran escala.

 
  
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  Duarte Freitas (PPE-DE), por escrito.(PT) Resumiendo mucho, este informe de iniciativa propia del Parlamento Europeo aspira a integrar los requisitos comunitarios para la conservación del medio ambiente marino en la política pesquera común (PPC), uno de cuyos objetivos operativos es la aplicación gradual de un enfoque ecosistémico a la ordenación pesquera.

Los puntos básicos de este informe que me gustaría resaltar son el hecho de que considera que el actual sistema de capturas totales autorizadas y cuotas no sirve a los objetivos de la reforma de la PPC y ha demostrado ser inadecuado tanto para el sector pesquero comunitario como para la conservación de los bancos.

Deberían establecerse deprisa sistemas alternativos de gestión y, desde esta perspectiva, pienso que la UE debería ser más ágil en discutir enfoques alternativos, dado que algunos de ellos, como la gestión basada en los derechos de pesca, forman los principios básicos de países como Estados Unidos, Nueva Zelanda, Noruega e Islandia, todos ellos con una fuerte tradición y un gran potencial en el sector pesquero.

Otro punto fundamental que debería tenerse en cuenta es la reformulación del plan de recuperación de la merluza y el bogavante.

Voté a favor del informe.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito.(PT) Aunque no estoy del todo de acuerdo con el contenido de la resolución adoptada, contiene una serie de objetivos y principios importantes que deberían prevalecer en cualquier política pesquera.

Va a ser especialmente importante reafirmar y defender dichos objetivos y principios —tal y como lleva haciendo incansablemente el Partido Comunista Portugués (PCP)—, muchos de los cuales no se respetan en la política pesquera común (PPC) a pesar de que algunos forman parte de ella, cuando la Comisión Europea anuncie la presentación, en abril próximo, de un libro verde sobre el futuro de la política pesquera común, apuntando a su posible reforma en 2012.

Dados los objetivos e intenciones establecidos por la Comisión Europea y otras instituciones de la UE sobre el futuro de la industria pesquera, dicho sector deberá estar alerta en Portugal —donde se halla en una profunda crisis cuyas causas residen en las onerosas políticas de las últimas décadas a nivel nacional y comunitario— y movilizarse contra la implantación de nuevas medidas incluso más onerosas. Si se acaban adoptando y poniendo en práctica, implicarán la destrucción de gran parte de este sector estratégico, con consecuencias negativas para Portugal.

Semejante política no es inevitable.

Hay políticas alternativas para la industria pesquera portuguesa.

Son políticas que el PCP lleva tiempo defendiendo, tanto a nivel nacional como en el Parlamento Europeo.

 
  
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  Ian Hudghton (Verts/ALE), por escrito. − He votado a favor del informe del Sr. Guerreiro. El informe señala correctamente que la política pesquera de la UE debería promover la modernización y el desarrollo sostenible de la industria pesquera, salvaguardando su viabilidad socioeconómica y la sostenibilidad de los recursos pesqueros, garantizando el abastecimiento de pescado a la gente, la soberanía y la seguridad alimentaria, la conservación de empleos y la mejora de las condiciones de vida de los pescadores. Es lo contrario de lo que ha conseguido la PPC durante las últimas tres décadas, por lo que apoyo la repatriación de la ordenación pesquera.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI), por escrito.(IT) Sra. Presidenta, Señorías, he votado a favor del informe del Sr. Guerreiro sobre la PPC (política pesquera común) y el enfoque ecosistémico a la ordenación pesquera. Es fundamental no confundir la política pesquera con las políticas marítimas u oceánicas: estoy completamente de acuerdo con el ponente en ese sentido.

Cualquier política pesquera debería basarse en el principio de la interdependencia que existe entre el bienestar de la comunidad pesquera y la sostenibilidad de los ecosistemas de los cuales forma parte integral, en especial reconociendo la naturaleza específica e importancia de la pesca de bajura a pequeña escala y la pesca artesanal.

También estoy de acuerdo con el compañero Parlamentario cuando afirma que la principal y más importante tarea de la ordenación pesquera, como actividad que implica la explotación de una fuente renovable, es controlar (directa o indirectamente) el esfuerzo pesquero total con el fin de garantizar la captura máxima sostenible. Si adoptamos este enfoque, nos habremos acercado un paso a los objetivos establecidos por la Unión Europea.

 
  
  

- Informe: Christa Klaß (A6-0443/2008)

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito.(PT) También en este caso, el compromiso final ha terminado teniendo en cuenta varias de las críticas que hicimos a la propuesta inicial, especialmente en lo que concierne a indicadores de reducción, medidas y calendarios para reducir los riesgos y peligros asociados a los plaguicidas y la dependencia de los plaguicidas. En mi opinión, es más razonable no cuantificar los objetivos desde un principio, para no crearle más trabas todavía a la agricultura a pequeña escala.

También celebramos el hecho de que se mantenga la exención de inspecciones obligatorias de los equipos y accesorios englobados en la propuesta inicial de la Comisión y que se renuncie a la inspección obligatoria de todo lo que se utiliza en las explotaciones familiares a pequeña escala, incluyendo equipos y accesorios.

Consideramos que esta diferenciación —de principio y en la práctica— entre explotaciones familiares a pequeña escala e industria agrícola intensiva debería estar presente en todas las decisiones. Incidentalmente, debería recordarse siempre que no fueron las explotaciones familiares a pequeña escala ni los métodos de producción no intensivos los que han ido conduciendo a los desastres de EEB, dioxinas, nitrofuranos y otros desastres alimentarios…

Por eso es por lo que he votado a favor del compromiso.

 
  
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  Duarte Freitas (PPE-DE), por escrito.(PT) Estoy de acuerdo con la ponente y la felicito por su informe final.

La entrada en vigor de esta Directiva tendrá una importancia extrema a la hora de aumentar la presión por una enmienda urgente de la política de reducción de riesgos con plaguicidas, que en la UE se ha caracterizado por cierta carencia de información e inspección de prácticas y productos. Es vital cambiar el enfoque sobre los plaguicidas agrícolas para proteger la salud humana y el medio ambiente.

Este documento es fundamental porque establece normas sobre la información y la formación de la gente que usa plaguicidas y exige la inspección de los equipos. También prohíbe la fumigación aérea (que se permite en casos de absoluta necesidad siempre que no haya alternativas). Otro aspecto positivo es la posibilidad de que cada Estado miembro defina sus áreas de protección y áreas de riesgo.

 
  
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  Robert Goebbels (PSE), por escrito.(FR) Me he abstenido de votar sobre el uso y comercialización de plaguicidas como protesta contra el método antidemocrático empleado para presentar los compromisos al Parlamento Europeo, acordados mediante diálogos informales a tres bandas entre el Consejo, la comisión y los representantes del Parlamento Europeo, que tan solo se han basado en los compromisos alcanzados en una única comisión parlamentaria. De hecho, prescindiendo del debate político durante la primera lectura, no solo se elimina el derecho de los miembros a proponer enmiendas sino que se crea legislación europea sin respetar la transparencia democrática.

Además, la legislación adoptada finalmente es excesiva, burocrática y contraproductiva en muchos aspectos.

 
  
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  Eija-Riitta Korhola (PPE-DE), por escrito.(FI) Señora Presidenta, considero que los informes aprobados sobre pesticidas y productos fitosanitarios son los mejores que podíamos lograr, además de ser realistas y fructíferos, por este motivo les doy mi apoyo.

Aunque en el último momento algunos miembros en el pleno presentaron enmiendas, que pensaron que servirían para garantizar que la legislación se sustentase en pruebas científicas más sólidas al mismo tiempo que se permitía la posibilidad de derogación por parte de los Estados miembros de manera individual, para la mayoría era evidente que sería muy audaz empezar a desconsiderar el resultado de las negociaciones entre el Parlamento y el Consejo, incluso siendo válidas estas enmiendas.

Fue el informe sobre la comercialización de productos fitosanitarios en particular el que suscitó polémica. La diferencia de intereses y propuestas nacionales y la falta de consenso en el Consejo quedaron reflejadas en el ambiente del Parlamento. El debate también fue acalorado en nuestro grupo. Sin embargo, la respuesta de los agentes del sector muestra que la legislación es coherente y les permitirá conseguir los objetivos establecidos a nivel europeo para mejorar y proteger tanto el medio ambiente como la sanidad.

 
  
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  Carl Lang (NI), por escrito.(FR) Los estudios de impacto realizados por los institutos y centros técnicos franceses muestran que la revisión del proyecto de Directiva en materia de plaguicidas puede suponer la desaparición de muchos de los productos actualmente en el mercado.

Es importante que este proyecto proporcione a los agricultores de la UE los medios para proteger sus cultivos. Sin esto, la producción agrícola caería de forma marcada y podría además repercutir notablemente en el ganado.

Sectores agrícolas enteros se verían condenados en Francia y en Europa, y la función más importante de la agricultura, que es alimentar a nuestros ciudadanos con productos sanos y variados, se vería amenazada.

Sin cuestionar la necesidad de proteger a los consumidores y usuarios, el nuevo reglamento no debe amenazar la innovación o la diversidad de familias químicas. Por tanto, tiene que incluir inmediatamente soluciones alternativas.

Esta es la única solución para evitar la migración de gran parte de la producción agrícola y de los trabajos y riqueza que supone.

Para hacer frente a estos retos, cruciales para los agricultores y productores de verduras, frutas y cereales, tenemos que controlar que las actuales reformas y medidas tomadas se apliquen a nivel nacional.

 
  
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  Astrid Lulling (PPE-DE), por escrito.(DE) He votado a favor de ambos compromisos, alcanzados tras difíciles negociaciones a tres bandas entre el Parlamento, el Consejo y la comisión.

No se puede evitar el uso de plaguicidas en la agricultura moderna, puesto que garantizan el uso óptimo de la tierra de cultivo en Europa y de este modo garantizan un alto nivel de producción alimentaria.

Por supuesto, estoy satisfecha de que se haya tenido en cuenta mi resolución adoptada en noviembre, de modo que se preste especial atención a la hora de autorizar plaguicidas que sean tóxicos para las abejas, para garantizar que no se autorizan aquellos plaguicidas que se ha demostrado que son nocivos para las abejas.

El objetivo es la eficacia, que significa utilizar tanto como sea necesario y menos de lo que sea posible. La reducción directa de una serie de productos sería una locura. Los agricultores necesitan variedad suficiente de productos para impedir al menos la resistencia al crecimiento.

Por supuesto que aún tengo dudas sobre los efectos reales del Reglamento en materia de agricultura, viticultura y horticultura en cuanto a su provisión de plaguicidas y su precio, y aún no conocemos las repercusiones en los sectores industriales afectados. Llevar a cabo un seguimiento sobre este punto es indispensable.

Estoy encantada de que Luxemburgo esté ahora en la misma zona que Bélgica y Alemania, con agricultores y viticultores que pueden utilizar los mismos productos en ambos lados de la frontera. El problema con Francia tiene que solucionarse con el diálogo.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI), por escrito. (IT) Señora Presidenta, Señorías, voté en favor del informe presentado por Christa Klaß sobre la Directiva marco del uso sostenible de plaguicidas. Estoy totalmente de acuerdo con la adopción de la Directiva del Parlamento Europeo y el Consejo.

El objetivo de la Directiva es reducir el efecto de la utilización de los plaguicidas en la salud humana y en el medio ambiente. Por tanto, la reducción cuantitativa del uso de plaguicidas debe ser uno de los objetivos prácticos que hay que lograr mediante el establecimiento de objetivos específicos y la puesta en práctica de planes de acción nacionales. Los controles tienen que ser también más restrictivos para proteger completamente la salud pública. Además, creo que el etiquetado de tales productos debería ser claro y comprensible para todos, de modo que se conozcan las implicaciones de utilizar determinados productos.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE), por escrito.(NL) Ayer mencioné durante el debate que consideraba muy honorable el compromiso actual y que el Grupo Verts/ALE lo aprobaría. Sin embargo, me gustaría destacar que para llegar a un acuerdo con los grupos de presión agrícolas y la industria de plaguicidas tenemos que hacer algunas concesiones. Sigo lamentando que redujésemos al 50 % el objetivo.

El resultado es que se ha dejado todo en manos de la ambición de cada Estado miembro. Los Estados miembros pueden perfectamente no ser demasiado ambiciosos, lo que nos conduciría a una cautela excesiva. Además, se ha moderado el resultado logrado en relación con el establecimiento de bandas de seguridad a lo largo de las aguas. Esto se ha dejado también en manos de los Estados miembros. Hubiera sido preferible un control europeo mínimo por el bien del medio ambiente y la sanidad. Lo que sí es positivo es que los espacios utilizados por el público en general o por grupos vulnerables (los parques, campos de deportes y áreas de recreo, recintos escolares, etc.) estarán más protegidos. En Flandes ya se han ocupado de este tema y ahora es el turno del resto de gobiernos de Europa.

 
  
  

- Informe: Hiltrud Breyer (A6-0444/2008)

 
  
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  Martin Callanan (PPE-DE), por escrito. – Esta legislación tiene el sello inconfundible de la UE, el caso típico de utilizar un mazo para partir nueces. El efecto que tendrá en los negocios agrícolas y hortícolas del noreste de Inglaterra, región a la que represento, será considerable.

Sin duda muchos cambiarán de negocio e incluso dejarán de comerciar totalmente. Sin duda nuestros agricultores, que ya están bajo gran presión, tendrán todavía más dolores de cabeza por la burocracia. Sin duda se reducirán los campos dedicados a la agricultura. El hecho de que también debatamos sobre la seguridad alimentaria mundial esta semana resulta por tanto muy irónico. Los plaguicidas son esenciales para el cultivo de los alimentos y ya están sujetos a un régimen de seguridad estricto.

Nadie discute la importancia de proteger el medio ambiente pero esta legislación está desequilibrada, es demasiado normativa y poco flexible. La comisión no ha llevado a cabo una evaluación suficientemente global y actualizada.

Por estas razones he votado en contra de esta propuesta.

 
  
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  Charlotte Cederschiöld, Christofer Fjellner, Gunnar Hökmark y Anna Ibrisagic (PPE-DE), por escrito. – (SV) Hoy hemos votado a favor del informe de D.ª Hiltrud Breyer sobre la comercialización de productos fitosanitarios. El reglamento, que busca mejorar tanto la seguridad alimentaria como el efecto de los productos fitosanitarios en el medio ambiente, es sólido e importante.

Desde su primera lectura en el Parlamento Europeo, los estudios han demostrado que hay riesgo de que este reglamento sea extremadamente trascendental e inflexible y puede hacer que el cultivo de productos comunes (zanahorias y cebollas, por ejemplo) a nivel comercial sea imposible en Suecia. El hecho de que los estudios de impacto de los reglamentos difiera en importantes conclusiones, por ejemplo entre las obtenidas por la Inspección de Sustancias Químicas y por su equivalente británica, la Dirección de Seguridad de los Plaguicidas no mejora la situación. Lamentamos el hecho de que en esta segunda lectura en el Parlamento no haya habido oportunidad de votar para aclarar esto, pero al mismo tiempo señalamos que el texto adoptado contiene mejoras al respecto en relación con la primera lectura del Parlamento.

Nos hubiera gustado ver el acuerdo alcanzado entre el Parlamento Europeo y el Consejo que se ha tenido en cuenta y que habría aclarado el reglamento, de modo que la utilización de sustancias peligrosas se prohibiera claramente mientras que la utilización responsable y segura de productos fitosanitarios que son necesarios —que ahora corren el riesgo de ser prohibidos— siguiera estando permitida.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. (PT) El compromiso acordado finalmente en el Parlamento Europeo supone una vuelta atrás en cuanto a las propuestas maximalistas presentadas sobre la eliminación de sustancias activas, especialmente en cuanto a las implicaciones negativas que estas propuestas habrían tenido con respecto a los insecticidas y plaguicidas. Sobre todo en países como Portugal, uno de los más gravemente afectados por ciertas plagas de insectos en los cultivos de frutas y verduras, patatas y olivas, y por ciertas enfermedades como el nematodo de la madera del pino y el chancro del castaño, donde, debido a la falta de campañas de protección de los vegetales, estas plagas y enfermedades están causando graves daños especialmente a las tierras familiares.

Aunque tenemos muchas dudas con respecto a ciertos aspectos del compromiso, sobre los métodos no químicos de protección de los vegetales y de gestión de plagas y de cultivos, creemos que es correcto aplicar el principio de reconocimiento mutuo de las autorizaciones de productos fitosanitarios y de la creación de zonas que abarquen aquellas regiones con suelos y climas similares.

Sin embargo, insistimos en la necesidad de llevar a cabo estudios que nos proporcionen una visión real de las consecuencias que estas medidas tendrán en la productividad y, por consiguiente, en los ingresos de los agricultores, de modo que este coste sea compartido por toda la sociedad, dado que hablamos de requisitos de seguridad medioambiental y alimentaria.

 
  
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  Glyn Ford (PSE), por escrito. – He votado en contra de las enmiendas al informe Breyer. Se ha creado un grado de alarmismo innecesario en Gran Bretaña sobre este informe que supone «el fin de la agricultura convencional tal y como la conocemos». Esta no es la postura adoptada por los agricultores en otros Estados miembros.

Sin embargo, no se conoce el efecto real dado que no se ha proporcionado un estudio de impacto satisfactorio de la propuesta en su forma actual. Por tanto, apoyo la idea de derogarla hasta 2015, cuando hayan vencido las autorizaciones actuales, en el caso de que algún Estado miembro tenga serias preocupaciones sobre la disponibilidad de un plaguicida que tenga graves efectos sobre los campos de cultivo.

 
  
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  Duarte Freitas (PPE-DE), por escrito.(PT) Este documento ayudará a armonizar la legislación sobre plaguicidas.

Estoy de acuerdo con el informe adoptado, en especial porque la aplicación del principio de reconocimiento mutuo de las autorizaciones de productos fitosanitarios terminará con los desequilibrios competitivos que existen entre los diferentes Estados miembros (con diferentes dimensiones de mercado) y disminuirá particularmente las preocupaciones sobre seguridad medioambiental y alimentaria. La creación de tres zonas que abarcan regiones con suelos y climas similares es muy positiva, porque se correría el riesgo de agrupar situaciones completamente diferentes.

La cuestión sobre los alteradores endocrinos tiene, desde mi punto de vista, una base sólida: el texto propuesto se basa en una opinión científica. El problema con los alteradores endocrinos es que, a diferencia de los agentes carcinógenos o mutágenos, no tienen parámetros toxicológicos, pero producen una variedad de efectos que van desde trastornos hormonales menores a malformaciones genitales y/o cáncer.

Es importante regular sustancias que tienen efectos adversos demostrados en la salud humana.

El reglamento tiene una base jurídica triple (agricultura, mercado interno y sanidad) que, en mi opinión, es muy positiva.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito.(DE) En los últimos años la Unión ha incrementado constantemente los valores límite y por tanto hace tiempo que se debían haber reducido. Se está progresando para que los plaguicidas, que son gravemente nocivos para la salud, se prohíban finalmente, aunque apenas hay investigación en este campo. El uso cumulativo de plaguicidas, que se pueden usar para burlar los límites establecidos, sigue siendo motivo de preocupación. Seguimos sabiendo muy poco sobre las posibles interacciones y ya se deberían haber adoptado especificaciones jurídicas mucho antes.

Es dudoso hasta qué punto la documentación y el seguimiento son verdaderamente efectivos. Los escándalos en el sector cárnico en los últimos años muestran de forma muy clara lo fácil que es el fraude en el etiquetado. Por último, pero no menos importante, sigue habiendo un problema y es que, aunque impongamos a nuestros agricultores y productores restricciones en el uso de pesticidas, después importamos productos de países menos estrictos en este aspecto. El caso de los juguetes chinos debe ser una lección para nosotros. Los reglamentos presentados son un paso en la dirección adecuada, por este motivo he votado a favor, pero se necesita mucho más.

 
  
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  Bill Newton Dunn (ALDE), por escrito. – He votado en contra de las conclusiones y recomendaciones de las reuniones a tres bandas entre el Consejo, la comisión y el Parlamento porque:

- esta legislación se ha aprobado apresuradamente porque tanto el Parlamento como la comisión terminan sus mandatos este verano que viene, lo que no es motivo suficiente para legislar con tanta premura.

- no se ha realizado un estudio de impacto de las propuestas;

- las recomendaciones no tienen fundamento científico, sino que se basan en temores emocionales por las causas que han provocado la alarmante desaparición mundial de las abejas comunes y por temores sobre la salud humana.

- los agricultores a los que represento en Lincolnshire y en las Midlands Orientales me han pedido de forma unánime que oponga resistencia a las propuestas y puesto que son personas sensatas, que cultivan nuestros alimentos, sus opiniones deberían ser respetadas.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI), por escrito. (IT) Señora Presidenta, Señorías, he votado a favor del informe presentado por D.ª Hiltrud Breyer sobre la comercialización de productos fitosanitarios. Estoy de acuerdo con los propósitos y metas, que son garantizar un alto nivel de protección para la salud humana y el medio ambiente.

La Unión Europea ha hecho siempre especial hincapié en temas relacionados con el medio ambiente y el reglamento es otra estrategia más diseñada para alcanzar este objetivo. Estoy además convencido de que es correcto prever para que los experimentos con animales se mantengan al mínimo y solo se lleven a cabo cuando sea absolutamente necesario, y para que se promueva el uso de métodos alternativos de modo que se ahorre a los animales un sufrimiento innecesario.

 
  
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  Brian Simpson (PSE), por escrito. – He decidido votar en contra de este informe por dos motivos.

En primer lugar, tenemos que proporcionar a nuestros agricultores las herramientas que necesitan para hacer su trabajo y esta propuesta limita su capacidad en gran medida, especialmente a aquellos agricultores que trabajan en climas húmedos y lluviosos y necesitan los plaguicidas para proteger sus cosechas y su sustento. No conozco a ningún agricultor que quiera utilizar plaguicidas, pero son esenciales para garantizar alimentos a nuestra población a un precio asequible.

En segundo lugar, no se ha realizado ningún estudio de impacto de esta legislación, lo cual me parece indignante dadas las graves implicaciones que puede tener en el sector agrícola.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE), por escrito.(NL) Ayer mencioné durante el debate que consideraba muy honorable el compromiso actual y que el Grupo Verts/ALE lo aprobaría. Sin embargo, me gustaría destacar que para llegar a un acuerdo con los grupos de presión agrícolas y la industria de plaguicidas tenemos que hacer algunas concesiones. Lo miremos como lo miremos, lo que se ha logrado en términos de criterios de reducción es un resultado atenuado comparado con la postura del Parlamento Europeo en la primera lectura.

Se han creado expresamente posibilidades de excepción para 12 sustancias. También tenemos reservas en cuanto a la propuesta de las zonas. La idea de crear tres zonas en una zona tan vasta nos resulta problemática porque las condiciones medioambientales dentro de cada zona pueden variar enormemente. Lo que sí es positivo es el fundamento jurídico basado en la agricultura, el mercado interno y la sanidad, siendo esta última de absoluta prioridad en la enumeración pertinente y en el artículo 1. Del mismo modo acogemos con satisfacción la adición sobre los criterios de reducción de sustancias que tienen efectos inaceptables en las abejas. También se ha cumplido el requisito de reemplazar productos peligrosos con alternativas seguras de forma más rápida. A pesar de que el resultado podría haber sido mejor, votamos a favor de un compromiso aceptable.

 
  
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  Catherine Stihler (PSE), por escrito. – Me ha decepcionado ver la posición común enmendada. Preferiría que hubiera en la posición común un mayor equilibrio entre sanidad y producción alimentaria.

 
  
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  Glenis Willmott (PSE), por escrito. – La falta continuada de un estudio de impacto en profundidad significa que el Partido Laborista en el Parlamento Europeo no puede apoyar el compromiso negociado entre el Consejo y el ponente del Parlamento Europeo, puesto que no hay ninguna indicación clara de su impacto sobre la producción alimentaria.

Los miembros del Partido Laborista en el Parlamento Europeo desean ver plaguicidas mejores y más seguros, pero también tienen la responsabilidad, frente a los productores y consumidores, de asegurarse de cuáles serán las consecuencias finales de las propuestas actuales sobre los precios de la producción agrícola y alimentaria.

Aunque el acuerdo no tendrá las catastróficas consecuencias que algunos sectores han predicho, la incertidumbre que se ha generado es suficiente como para que el Partido Laborista no apoye el compromiso.

 
  
  

- Informes: Christa Klaß (A6-0443/2008), Hiltrud Breyer (A6-0444/2008)

 
  
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  Liam Aylward, Brian Crowley, Seán Ó Neachtain y Eoin Ryan (UEN), por escrito. – Hoy nos hemos abstenido de votar la legislación sobre productos fitosanitarios.

Es un voto muy difícil. Hemos estado presentes en todas las fases de las intensas negociaciones llevadas a cabo sobre el controvertido uso y comercialización de plaguicidas hasta este momento.

Esta legislación pone de relieve claramente la salud y el vínculo entre las sustancias químicas y el cáncer. Los agricultores son los más afectados debido al contacto directo. Mientras que este paquete de medidas busca limitar la disponibilidad de agentes carcinógenos, los Estados miembros pueden permitir el uso de sustancias que suponen una grave amenaza para la salud de las plantas en el mercado. La propuesta busca proteger a las abejas y reducir el papeleo para obtener la autorización de sustancias. Retirando gradualmente las sustancias hasta 2016, instaríamos a la industria a crear productos biológicamente sanos y efectivos.

No podemos votar a favor de esta legislación. A pesar de haber recibido continuadas peticiones de un estudio de impacto más reciente la comisión no ha hecho nada. ¡No podemos legislar algo abstracto! Los productos se prohibirán de acuerdo con su peligrosidad en oposición al riesgo científico, que estaría basado en el uso y la exposición. Además, la definición de «alterador endocrino» no está comúnmente admitida a nivel científico y hemos presentado enmiendas a la espera de la opinión de los expertos de la comisión para tratar el tema.

 
  
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  Michel Teychenné (PSE), por escrito.(FR) Con este texto que limita la producción y venta de plaguicidas y el texto anexo que establece el marco de utilización, Europa ha conseguido una normativa ejemplar sobre plaguicidas. El informe de D.ª Hiltrud Breyer va en la dirección correcta. Mientras que permite los productos con un riesgo bajo en el mercado, prohíbe 22 sustancias consideradas como muy nocivas.

Si finalmente esperamos conseguir una agricultura racional en todo el mundo, tenemos que acoger con satisfacción este avance de la Unión Europea. La agricultura europea, que utiliza productos fitosanitarios abundantemente, no se debilitará. Sin embargo, con estos textos, la UE tendrá la legislación más rigurosa en la lucha contra los plaguicidas tóxicos.

 
  
  

- Informe: Wolf Klinz (A6-0497/2008)

 
  
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  Avril Doyle (PPE-DE), por escrito. – El régimen legislativo para los fondos de inversión paneuropeos, organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM), se ha sometido a una revisión considerable. Estos están formados por organismos de inversión colectiva que habiendo obtenido la autorización en un Estado miembro pueden utilizar este «pasaporte» en toda la Unión sin la necesidad de ser examinados de nuevo. En la época de inseguridad financiera generalizada en la que vivimos, la regulación de acuerdos financieros tiene que aplicarse de forma justa y coherente para reafirmar la confianza en el sector.

El informe de D. Wolf Klinz propone la introducción de «pasaportes» para las sociedades de gestión (SG) contratadas por promotores de fondos OICVM. Esta propuesta permite la gestión transfronteriza de fondos sin el requisito actual de que se creen sociedades de gestión plenamente operativas. Es vital que haya suficientes administradores de fondos disponibles para mantener un control adecuado sobre los pasaportes de las SG.

D. Wolf Klinz ha presentado un documento comprometido que puedo votar favorablemente.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE), por escrito.(PL) Los OICVM (organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios) son un fondo de inversión armonizado que invierte conforme a las políticas de inversión definidas. La Directiva marco de OICVM, a la que D. Wolf Klinz se refiere en el informe, garantiza la transparencia de coste —y algo que es especialmente importante en una época de crisis económica y financiera en la UE—, alto nivel de protección al inversor. La Directiva establece los requisitos básicos de organización, gestión y supervisión de los fondos de inversión.

Es cierto que, en comparación con el mercado norteamericano, los fondos de inversión europeos se caracterizan por ser de menor envergadura, de ahí los elevados costes para los inversores. Por tanto, tenemos que revisar el paquete de medidas de los OICVM, adaptarlo a las necesidades de los inversores y garantizar su competitividad en la industria financiera de la UE.

Las modificaciones propuestas por el ponente son, ante todo, la introducción de nuevas disposiciones que conciernen a los fondos de fusión (para que sean considerados como fusiones nacionales y mantengan su neutralidad fiscal), la introducción de un documento que proporciona los datos fundamentales para inversores (reemplazando los folletos simplificados) y la simplificación del procedimiento de notificación mediante el intercambio directo de información entre las autoridades de reglamentación.

 
  
  

- Informe: Donata Gottardi (A6-0507/2008)

 
  
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  Jan Andersson, Göran Färm y Åsa Westlund (PSE), por escrito. – (SV) Apoyamos el informe, puesto que creemos que las finanzas públicas sostenibles son muy importantes. Sin embargo, nos oponemos a los términos del párrafo 8, donde se prevé una reducción progresiva y sensible de la presión fiscal sobre los salarios medios-bajos y las pensiones, con deducciones fiscales, reducción de tipos y compensación por el arrastre fiscal. Creemos que no son temas que la UE deba tratar sino que los Estados miembros deben decidir por sí mismos.

 
  
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  Konstantinos Droutsas (GUE/NGL), por escrito.(EL) El informe sobre las finanzas públicas en la Unión Económica y Monetaria (UEM) adopta las decisiones antilaboristas tomadas por el Consejo y la comisión, designadas para consolidar la competitividad de los monopolios para salvaguardar los beneficios de capital y quitar a los trabajadores el peso de la profunda crisis capitalista de encima.

El marco contra las comunidades de base creado por la UE junto con el Pacto de Estabilidad y la Estrategia de Lisboa para los Estados miembros, especialmente para los de la UEM, se está consolidando para poner en práctica la política financiera.

El Parlamento Europeo, así como la comisión, está intentando contener las tendencias centrífugas y la lógica de «cada uno para sí» pidiendo aún más dedicación para completar el mercado interno, armonizar los impuestos y fortalecer la competitividad y la normativa del mercado.

La crítica sobre el hecho de que las grandes sumas de dinero para solucionar la crisis no han llegado a las pequeñas y medianas empresas, han dejado de lado a los trabajadores, son engañosas. Los antiguos y fallidos modelos de intervención estatal para cubrir las deficiencias del mercado son meras ilusiones y un intento de desorientar a los trabajadores en busca del consentimiento social para un sistema pésimo.

La única solución para los trabajadores es luchar por el poder de la comunidad y una economía de base que derroque la barbaridad capitalista.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito.(PT) Realmente es bastante interesante que el informe reconozca que del análisis de la situación de las finanzas públicas en 2007 y la primera parte de 2008 «se desprende claramente un cambio de tendencia y la amenaza de perspectivas de desaceleración de la economía y del crecimiento, acompañadas por el mantenimiento de un descenso de la tasa de inflación y de crecientes desigualdades de ingresos».

Sin embargo, para abordar esta crisis, propone fundamentalmente seguir las mismas recetas que nos condujeron a la situación actual, en lugar de tomar ventaja de esta oportunidad y proponer cambios a las políticas neoliberales y monetaristas que han contribuido a la gravedad de la situación social actual donde la desigualdad, el paro, los empleos precarios y mal pagados y la pobreza van en aumento.

Por tanto, insiste en la estabilidad de los precios y en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, aunque con cierta flexibilidad, y en la Estrategia de Lisboa, la cual, como ya sabemos, se ha usado como pretexto para lograr la privatización y eliminar la responsabilidad del Estado en virtud de funciones sociales. Esta propuesta implica además la idea de una intervención mínima del Estado y una mayor eficiencia del sector privado, con el objetivo de imponer la aceptación de la conocida restricción salarial, que en realidad supone para los salarios una pérdida de poder adquisitivo.

Por este motivo hemos votado en contra.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI), por escrito.(FR) Por lo que veo en el informe de D.ª Donata Gottardi en materia de finanzas públicas, no ha aprendido la lección tras la crisis mundial.

D.ª Donata Gottardi califica de «deficiencias del mercado» e «insuficiencias de supervisión» lo que en realidad es el fallo de un sistema que, durante años, nos ha sido impuesto: el de la desregularización, la filosofía de un liberalismo de mercado mundial extremo, la absurda financiación de la economía donde, supuestamente, la normativa de mercado se autorregulaba. Los pequeños retoques cosméticos que se decidieron en el G20 y en Bruselas no cambian la situación radicalmente. Tenemos que poner en duda los dogmas económicos a los que todavía nos aferramos. La crisis ha demostrado que la libertad total de circulación de bienes, servicios, capital y personas no nos conduce a la prosperidad sino a la catástrofe. Ha demostrado también que el nivel estatal-nacional es el adecuado y efectivo para la decisión, acción y reacción, incluso si el señor Sarkozy siente la necesidad de ir acompañado a todos lados del señor Barroso para hacer creer a la gente que la Unión Europea ha sido de utilidad en esta situación.

En este contexto, los buenos consejos de la ponente en materia de gestión de las finanzas públicas y su petición de cumplir con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, desafortunadamente, sirven de poco.

 
  
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  Mary Lou McDonald (GUE/NGL), por escrito. – Acogemos con satisfacción algunos elementos positivos de este informe, en especial el reconocimiento de la necesidad de repartir la carga fiscal de manera más justa, la importancia del gasto público y de una gobernanza económica firme. Sin embargo, me he abstenido de votar debido a la adhesión del informe a la fallida Estrategia de Lisboa, el énfasis en la competitividad, el apoyo a la flexiguridad y a la amenaza implícita que supone para los regímenes de pensión, la sanidad y los cuidados a largo plazo bajo el disfraz de una «reforma estructural».

 
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