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Procedimiento : 2009/2533(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B6-0100/2009

Textos presentados :

B6-0100/2009

Debates :

PV 18/02/2009 - 14
CRE 18/02/2009 - 14

Votaciones :

PV 18/02/2009 - 15.1
CRE 18/02/2009 - 15.1
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Textos aprobados :

P6_TA(2009)0057

Acta literal de los debates
Miércoles 18 de febrero de 2009 - Bruselas Edición DO

14. Papel de la Unión Europea en Oriente Próximo (debate)
Vídeo de las intervenciones
Acta
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  Presidente. − Ahora pasamos a las declaraciones del Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común y de la Comisión sobre el papel de la Unión Europea en Oriente Próximo. Doy una calurosa bienvenida al Alto Representante. Señor Solana, tiene la palabra.

 
  
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  Javier Solana, Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común. (ES) Señor Presidente, es la primera vez que comparezco ante ustedes este año, en el año 2009. Es un auténtico placer estar aquí y espero que, a lo largo de este año, la cooperación entre nosotros siga siendo tan buena como en el pasado.

La guerra en Gaza acabó hace un mes, el 18 de enero. Sin embargo, supongo que estarán de acuerdo conmigo en el hecho de que parece que fue ayer. El grado de sufrimiento y destrucción ha sido inmenso, y todo eso nos ha dejado un mal sabor de boca. De hecho, la situación humanitaria hoy es desesperanzadora y, por ello, necesitamos encontrar soluciones urgentes para que reciban ayuda y para reducir el nivel de sufrimiento de los ciudadanos de esa zona.

Al mismo tiempo, tenemos que hacer todo lo posible para acabar con el conflicto entre israelíes y palestinos, así como entre Israel y el mundo árabe. De hecho, todos conocemos los parámetros de la solución desde hace tiempo, pero lo importante ahora es que haya voluntad política entre israelíes y palestinos para poner en práctica esta solución, pero también por parte de los árabes y de la amplia comunidad internacional.

La vocación europea a favor de la paz en Oriente Próximo sigue siendo tan fuerte como siempre. Estamos totalmente comprometidos con la creación un Estado palestino independiente y viable que viva al lado de Israel. Se trata del núcleo de nuestra política en Oriente Próximo. Siempre tenemos en mente este objetivo estratégico en cada una de las acciones que realizamos. Vamos a apoyar a todos aquellos que busquen una solución pacífica a los desafíos propios de la región que nos ocupa.

Esta Cámara, el Parlamento, ya es consciente de lo difícil e inviable que puede parecer esta situación. En muchas ocasiones, esta región se ha visto azotada por olas de violencia, un extremismo creciente y problemas económicos. Al mismo tiempo, las condiciones para que los europeos y los americanos trabajen de la mano en aras de esa paz en Oriente Próximo, probablemente en estos momentos, sean mejores que nunca. Acabo de volver de Washington, donde he mantenido debates importantes con todos los que forman parte de la Administración Obama, y creo que tengo la garantía de esa Administración de que ese compromiso fuerte que han manifestado es una realidad. Estamos dispuestos y listos para trabajar juntos con el objetivo de poner fin a este conflicto.

Creo que el nombramiento del Senador Mitchell como enviado de los Estados Unidos ha supuesto una nueva esperanza para las personas en Oriente Próximo. Lo conocemos y hemos trabajado juntos. Tuve el honor de trabajar con él en 2001 en aquel informe tan famoso y, hace poco, también he tenido la oportunidad de trabajar y estar con él en esta región.

Espero realmente que los cambios deriven en un nuevo enfoque, un enfoque que ofrezca a las partes mejores soluciones a la hora de gestionar sus asuntos. Sabemos que las soluciones y las propuestas tienen que inspirarse en el ámbito local. Sin embargo, al mismo tiempo, es fundamental que la comunidad internacional se involucre aún más.

A esto se debe la gran importancia de la Iniciativa de Paz Árabe. Esta iniciativa es la expresión colectiva de cómo el mundo árabe puede ayudar a poner fin al conflicto con Israel. Se trata de su respuesta a la causa que ha retrasado su desarrollo e integración en el mundo a nivel global. Esto está y debe estar sobre la mesa.

Se acaban de celebrar unas elecciones importantes en Israel. Está claro que los israelíes y sus líderes políticos son los que tienen que decidir sobre la composición de su nuevo Gobierno. Nosotros esperamos que el nuevo Primer Ministro y el nuevo Gobierno sean interlocutores sólidos en las conversaciones de paz.

Huelga decir que lo mismo se aplica a los palestinos. También tienen que ordenar sus casas, incluso a través de la reconciliación. Como saben todos ustedes, alentamos contundentemente la reconciliación palestina con el Presidente Abbás, y todos los esfuerzos que Egipto y la Liga Árabe en ese sentido, porque esto será fundamental para alcanzar la paz, la estabilidad y el desarrollo.

Como les he dicho, soy consciente de que este Parlamento se ha preocupado muchísimo por la crisis en Gaza y, por tanto, todos lo hemos hecho. Aprovecho la ocasión para subrayar algunos de los esfuerzos internacionales más importantes, que se han centrado en alcanzar la paz y en facilitarle la vida a la sociedad civil.

El papel de Egipto a la hora de solucionar la situación en Gaza y, lo que es más, con los palestinos, sigue siendo crucial. Esperamos que sus esfuerzos pronto deriven en un alto el fuego sostenible y definitivo, en la apertura de las fronteras para la libre circulación de bienes y personas, y en alguna especie de acuerdo intrapalestino. Sin esto, será difícil —por no decir imposible— reconstruir Gaza.

Esperamos recibir noticias positivas sobre el alto el fuego. Antes de ayer, hubo una serie de reuniones positivas, y esperemos que continúen hoy y siempre para conseguir un alto el fuego sin demora. Como ya saben, también se celebrará una conferencia importante en Egipto sobre la reconstrucción. Se celebrará el 2 de marzo y esperamos que toda la comunidad internacional se comprometa allí. La Unión Europea también ha desempeñado su papel. Nosotros transmitimos de forma inmediata que teníamos la voluntad de contribuir, de forma concreta, para conseguir el alto el fuego definitivo. También hemos dicho que estamos dispuestos a volver a supervisar las transiciones en el punto fronterizo de Rafah, de conformidad con el acuerdo que firmamos en 2005. Estamos listos para actuar en Rafah o en cualquier otro punto fronterizo en el que se necesite o solicite ayuda.

Varios países europeos también han manifestado que están dispuestos a ayudar a prohibir el tráfico ilegal, en concreto, el contrabando de armas, hacia Gaza. Las actividades que ha realizado el Parlamento Europeo en respuesta a la crisis han sido importantes y forman parte de la reacción general de la Unión Europea frente a la crisis.

En lo que respecta a las Naciones Unidas, tenemos que felicitar a la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) por el trabajo que ha desempeñado y por su perseverancia. También cabe destacar que la Unión Europea seguirá respaldando todos sus esfuerzos.

Pero está claro que no existe ningún país ni organización que pueda hacer frente a este conflicto en Oriente Próximo por sí solo, ya que la verdadera naturaleza de las dificultades requiere soluciones multilaterales. El Cuarteto va a desempeñar un papel fundamental en los próximos meses. La nueva Administración de los Estados Unidos, con nuestra colaboración, ha corroborado su intención de aprovechar totalmente las posibilidades que le brinde el Cuarteto.

Los terribles acontecimientos presenciados en Gaza también deben obligarnos a tener una visión más estratégica y a largo plazo de Gaza. La Franja de Gaza es un parte integrante del Territorio Palestino ocupado en 1967 y, sin lugar a dudas, formará parte de un Estado palestino. Gaza necesita ser viable tanto a nivel político como económico y, además, necesita formar parte de una solución política.

La prioridad inmediata sigue siendo la de garantizar un alto el fuego definitivo y totalmente respetado, y permitir la prestación libre de ayuda humanitaria. Necesitamos que se abran las fronteras para que puedan recibir asistencia humanitaria, bienes comerciales y para la libre circulación de los ciudadanos, de forma regular y previsible.

Como ya saben, el debate diplomático del conflicto de Gaza en la región más amplia ha sido muy importante: las conversaciones indirectas entre Siria e Israel se han suspendido; Mauritania y Qatar han roto sus lazos con Israel y la retirada de la iniciativa árabe de paz se ha visto amenazada.

Como también saben, las divisiones árabes han aumentado. Sin la unidad árabe, será muy difícil progresar en el proceso de paz de Gaza y de todo Oriente Próximo. La paz de Oriente Próximo necesita de la unidad del mundo árabe. La próxima cumbre de la Liga Árabe será crucial para restablecer la unidad árabe, en concreto, bajo la iniciativa árabe de paz.

En los próximos meses, también se celebrarán elecciones en Irán y en el Líbano. El 12 de junio, los iraníes votarán para elegir un nuevo Presidente. En repetidas ocasiones, hemos manifestado nuestro más profundo respeto por Irán y nuestro deseo de forjar una relación totalmente diferente con este país. Por supuesto, se trata de un interés común, pero para conseguirlo necesitamos confianza y que se restablezca dicha confianza.

Para terminar, me gustaría decir que el año 2009 va a ser importantísimo para Oriente Próximo. Posiblemente estemos en una encrucijada. Tenemos la opción de continuar aplicando las mismas políticas, actuando del mismo modo, para llegar al mismo sitio —los resultados que sabemos a día de hoy. También podemos intentar trabajar con determinación para ajustar y pulir nuestras políticas y para ajustar la forma de conseguir resultados.

Sin lugar a dudas, tenemos que trabajar en ambos puntos, en la gestión de crisis y en la resolución de conflictos. Sin embargo, ha llegado la hora de centrarnos de forma decisiva en la resolución de conflictos, ya que solo la resolución de conflictos podrá acabar con la secuencia de muerte y destrucción.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. − Muchísimas gracias, señor Alto Representante. Señorías, me gustaría comunicarles que, el próximo domingo, en mi condición de Presidente de la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea, dirigiré una Delegación que visitará Gaza, Ramalá, Sderot y Jerusalén durante dos días y medio. Entre otras cosas, se van a mantener conversaciones con el Presidente Peres y el Primer Ministro Olmert en Jerusalén, con el Presidente Mahmoud Abbás de la Autoridad Palestina, y con el Primer Ministro Fayyad en Ramalá. En Gaza, prepararemos la visita que la ONU va a hacer a la región.

 
  
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  Benita Ferrero-Waldner, miembro del la Comisión. − Señor Presidente, estamos en un momento de transición en Oriente Próximo. Es muy probable que pronto se forme un nuevo Gobierno en Israel. También contamos ya con una nueva Administración estadounidense que, actualmente, está definiendo sus prioridades en política exterior y pronto podremos ver la transición en el Territorio Palestino ocupado. Por tanto, existen dinámicas de cambio que pueden brindar oportunidades para un nuevo compromiso.

Sin embargo, no podemos negar que este último conflicto ha derivado en un alto nivel de sufrimiento y destrucción. Además, tenemos que confesar que ha dejado el proceso de paz en Oriente Próximo en una situación muy frágil. Esta Cámara también es muy consciente de ello y me remito a las conversaciones y debates que ya hemos mantenido aquí al respecto.

Está claro que no queríamos encontrarnos en esta situación a principios de 2009. Pero si, en algún momento, se consigue la paz entre palestinos e israelíes, la única forma de dar un paso hacia delante es hacer todo lo que podamos para volver a encarrilar las conversaciones. Esta tragedia humanitaria que ha tenido lugar en Gaza ha tenido un terrible impacto en la región. Anoche volví de un viaje que he realizado a Siria y el Líbano y voy a hablar también sobre ello. Pero, especialmente, quisiera decir que lo que tenemos que hacer es dejar claro a los líderes israelíes que la Unión Europea espera un compromiso sostenible con el proceso de paz y una solución de dos Estados.

También tenemos que reforzar el mensaje a los palestinos de que es fundamental contar con una Autoridad Palestina fuerte con un liderazgo efectivo sobre todo el Territorio Palestino ocupado, tanto para la reunificación de Cisjordania y Gaza como para reanudar el proceso de paz. Por este motivo, la Unión Europea respalda los esfuerzos que están realizando Egipto, Turquía y otros países para conseguir dicho objetivo.

Con esta nueva Administración americana, tenemos que ponernos de acuerdo para encontrar una solución conjunta. La semana pasada hablé por teléfono al respecto con la Secretaria de Estado, Hillary Clinton. Ella estaba a favor de la necesidad de un alto el fuego definitivo y de volver a reanudar el proceso de paz, un aspecto crucial en la región. También estamos de acuerdo en el hecho de que el Cuarteto debe asesorarse con detalle sobre estos asuntos antes de que acabe el mes. Me alegra saber que la Administración americana considera que el Cuarteto es una institución muy importante para estar en la buena vía para el proceso de paz.

Por último, tenemos que definir nuestro compromiso con los países de la Liga Árabe. El consenso para la paz se está debilitando, pero no solo en Israel y dentro del Territorio Palestino ocupado, sino también dentro de la Liga Árabe, donde están empezando a aparecer divisiones preocupantes.

A tal efecto, como ya he dicho, acabo de volver de Siria y del Líbano, donde me reuní con el Presidente Assad, en Siria, y con el Presidente Sleiman, en el Líbano, y con otros interlocutores. Este último conflicto ha causado daños graves a la continuación de las negociaciones, no solo en lo que respecta a los palestinos, sino también a los sirios. Por tanto, tenemos que intercambiar opiniones, largo y tendido, sobre el proceso de paz. Reiteré el fuerte apoyo de la Unión Europea a la iniciativa árabe de paz y también insté a mis interlocutores a que mantuvieran el compromiso con dicha iniciativa, porque ofrece un marco serio para poder mantener conversaciones sobre la paz en la región.

También hice hincapié en la decisión crucial que adoptaron Siria y el Líbano para establecer relaciones diplomáticas y presioné para la consecución de todos los pasos necesarios en este proceso. En ambos países, debatimos medidas prácticas con las que la Unión Europea podría respaldar el proceso de reforma. En el Líbano, reiteré que estábamos dispuestos a ejecutar, en principio, una misión de observación a elección de la Unión Europea y también he decidido que se debe llevar a cabo una misión de exploración allí inmediatamente.

Además, la Unión Europea, en su conjunto, ha jugado un papel muy activo en las últimas semanas, tanto desde el punto de vista político como práctico. A nivel político, desde el último informe que les presenté en enero, todos hemos continuado con nuestra intensiva actividad diplomática. También hemos mantenido conversaciones encaminadas a conseguir un alto el fuego y hemos trabajado con Egipto y otros países para que esto sea posible.

Las conclusiones de enero del Consejo indicaron que la Unión Europea está desarrollando un «programa de acción» para lograr el alto el fuego. Este documento identifica seis campos de acción, entre los que se incluyen la respuesta humanitaria, la prohibición del contrabando a Gaza, la reapertura de los puntos fronterizos de Gaza, la reconstrucción, la reconciliación intrapalestina y la reanudación del proceso de paz.

Ahora se está llevando a cabo el trabajo más delicado. Para que se hagan una idea de las acciones de paz que estamos llevando a cabo, les transmito que, por ejemplo, estuve en una cena de trabajo con los Copresidentes de París el pasado 15 de enero, en las reuniones cumbre de Sharm El Sheikh y Jerusalén el 18 de enero y en las reuniones ministeriales de la Unión Europea con Israel el pasado 21 de enero. También me reuní con un grupo compuesto por Egipto, la Autoridad Palestina, Jordania y Turquía el pasado 25 de enero. Asimismo, el Comisario Louis Michel, responsable de la ayuda humanitaria, estuvo en Gaza los días 24 y 25 de enero.

También mantenemos un contacto regular con los colegas del Cuarteto. Hemos mantenido importantes reuniones con la troika en Moscú. Hablé por teléfono con la señora Clinton; el señor Solana estuvo en Washington, y estamos de acuerdo en la necesidad de renovar el proceso de paz. Seguimos supervisando nuestra hoja de ruta y también desplegamos una ayuda basada en los Estados, incluso en lo que se refiere a ámbitos delicados, como pueden ser el control fronterizo y el Estado de Derecho.

La estrategia de acción de la Unión Europea para mejorar la situación de Oriente Próximo también prevé el respaldo de la Unión Europea para llegar a un acuerdo definitivo en determinados aspectos, por ejemplo, en lo que respecta a Jerusalén, a los refugiados y a los acuerdos sobre seguridad.

A nivel práctico, la Unión Europea ha dado prioridad a la prestación de ayuda humanitaria para ayudar a los ciudadanos de Gaza. La Comisión ya ha movilizado 10 millones de euros de un día para otro prácticamente y otros 32 millones de euros más que se han asignado ahora para el próximo período.

A principios de marzo, el Gobierno egipcio va a organizar una conferencia internacional en Sharm El Sheikh para respaldar la economía palestina a fin de facilitar la reconstrucción de Gaza. Nosotros, como Comisión, debemos copatrocinar este evento. Es un placer comunicarles que, el 2 de febrero, tuve la oportunidad de debatir, aquí en el Parlamento, sobre la aportación que la Comisión tiene la intención de hacer, en primer lugar, con el Presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y, posteriormente, con el Presidente de la Comisión de Presupuestos. Una vez más, gracias por su apoyo.

Actualmente, el problema no reside solo en los fondos, sino también en el acceso, concretamente, en el acceso a Gaza. Hemos hecho mucho hincapié, tanto a nivel público como privado, en el cierre inaceptable de los puntos fronterizos de Gaza. Espero que esta Cámara se una a mi voz hoy para pedir, una vez más, que estas fronteras se abran por completo.

(Aplausos)

Cuando mejore el acceso —algo de lo que no me cabe ninguna duda—, tendremos que revisar nuestras previsiones financieras y, en ese momento, quizá tenga que volver a comparecer ante la Cámara para debatir estos aspectos con ustedes y espero, una vez más, poder contar con su respaldo.

Señorías, pueden contar ustedes con el compromiso de la Comisión —y también con el mío— para hacer todo lo que esté a nuestro alcance para conseguir la paz con la mayor rapidez posible en una de las regiones más problemáticas del mundo. Sin duda alguna, seguiremos trabajando mano a mano con esta Cámara.

(Aplausos)

 
  
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  Joseph Daul, en nombre del grupo del PPE-DE. (FR) Señor Presidente, señor Vondra, señor Solana, Comisaria Ferrero-Waldner, Señorías, la situación en Gaza cada vez es peor. La población sufre muchísimo y tienen escasez de todo tipo.

El embargo impuesto en Gaza supone que toda la ayuda humanitaria que llega tenga que superar toda una serie de obstáculos. Incluso, cuando es posible prestar tal ayuda, esta resulta insuficiente en la práctica para cubrir las necesidades del lugar. Los hospitales ya no funcionan como deberían y ya ni se puede atender a los ciudadanos. Lo que estamos viendo hoy en Gaza es una catástrofe humanitaria a mayor escala.

La Unión Europea ya desempeña un papel importante en la región. El apoyo financiero que ha dado y sigue dando a los palestinos es considerable. Se ha implicado mucho para prevenir el desastre humanitario del que somos testigos hoy en día. A pesar de los obstáculos, sigue prestando ayuda humanitaria a la población de la Franja de Gaza. Hoy mismo, la Unión Europea ha concedido 41 millones de euros para ayudar a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos. Por tanto, ahora no es el momento de empezar a taparnos la boca.

En mi opinión, el mensaje europeo tiene que ser claro. No podemos tolerar que la ayuda humanitaria sea otro rehén del conflicto. La ayuda humanitaria necesita circular libremente, sin restricciones, y que se abran los puntos de control.

Además, lanzamos una advertencia a Hamás. Los incidentes del mes pasado, en el que Hamás confiscó y no devolvió los artículos que la Agencia de las Naciones Unidas había enviado para prestar ayuda humanitaria, son escandalosos, intolerables y no deben repetirse. Todos los actores involucrados tienen que anticipar la fase de reconstrucción y prepararla activamente mediante la evaluación de los daños in situ y preparando un plan para la rehabilitación financiera, económica y social de la Franja de Gaza. Esta rehabilitación es un factor fundamental para la estabilidad de la región. Se trata del objetivo de la Conferencia de donantes, que se celebrará en Sharm El Sheikh el próximo 2 de marzo.

Pero, seamos claros. No habrá reconstrucción —ni ahora ni nunca— sin un alto el fuego definitivo. El alto el fuego y el cese de las operaciones militares, también por parte del Gobierno de Israel, son condiciones sine qua non para restablecer el proceso de paz, y lo mismo se puede decir de Hamás, y lo digo firmemente: tienen que dejar de lanzar misiles a Israel desde Gaza.

También tenemos que adoptar todas las medidas posibles para luchar contra el tráfico de armas y municiones a través de los túneles que unen Gaza con Egipto. Es fundamental restaurar el diálogo entre todos los sectores de la sociedad palestina y reanudar el proceso actual de negociaciones. Egipto tiene que participar activamente en este proceso de negociación, ya que tiene una responsabilidad particular por su situación fronteriza con Gaza. En todos los esfuerzos diplomáticos futuros, se tiene que tener en cuenta el papel particular de Egipto.

Sólo podemos esperar encontrar una solución al conflicto si mantenemos abierta la vía diplomática. Hago una llamamiento a todas las partes involucradas, incluidos el Cuarteto, la Liga Árabe y los diplomáticos de los Estados miembros, para que sigan participando en las negociaciones con firmeza y determinación.

 
  
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  Martin Schulz, en nombre del grupo del PSE.(DE) Gracias, señor Presidente, Señorías, el mensaje de nuestro debate solo puede ser uno: no hay solución por la vía violenta en Oriente Próximo. No hay una solución a través de vías militares ni terroristas.

Es posible que, a corto plazo, alguna de las partes consiga contar con una ventaja militar. Es posible que un atentado terrorista derive en un gran caos. Si nos basamos en la experiencia, vemos que cualquier tipo de violencia no hace más que generar más violencia y aumentar el ciclo de violencia. Por eso, lo importante es el diálogo, pero el diálogo es algo muy difícil en Oriente Próximo, en particular, en momentos de incertidumbre y, hasta cierto punto, de asincronía.

A pesar de todo, los Estados Unido están forjando una esperanza. El Presidente Obama, Hillary Clinton y sus respectivos equipos proponen un modelo orientado al dialogo y al consenso, completamente diferente al que ofrecía la Administración anterior que, afortunadamente, ya ha dejado de gobernar. Por tanto, ponemos las esperanzas en Washington. Pero, ¿qué pasa con Jerusalén? Lo que está claro es que lo que ha dicho Benjamin Netanyahu durante la campaña electoral supone una amenaza para el proceso de paz, mientras que Avigor Liebermann, sin duda alguna, también supone una amenaza para el proceso de paz en Oriente Próximo. Esta asincronía supone un riesgo.

¿Qué va a pasar con el Líbano?; ¿qué influencia tendrá en el futuro Hezbolá?; ¿hasta qué punto está dispuesto a entablar un diálogo constructivo, antes y después de las elecciones en el Líbano?; ¿qué pasará con la mayoría de orientación occidental?; ¿será capaz dicha mayoría de reaccionar a una victoria electoral integrando a Hezbolá?; ¿está dispuesta Hezbolá a dejarse integrar? Son aspectos que dependerán, de forma decisiva, de quién gobierne en Teherán. El resultado electoral iraní es de importancia capital. También lo es la actitud de Hamás.

La cuestión relacionada con que asuma el poder un presidente radical que deniegue el derecho a existir de Israel —como el actual— o un Gobierno que esté dispuesto a entablar conversaciones y que dicha predisposición al diálogo se extienda de Teherán a Beirut o a Rafah es un aspecto decisivo para la estabilidad de toda la región. Nosotros abogamos por un Gobierno unitario para los palestinos, ya que, sin este Gobierno unitario, no es posible gestionar el proceso de paz. Por eso, Hamás es la indicada para mostrar que está dispuesta y preparada para formar parte de dicho Gobierno.

La condición sine qua non fundamental para ello, sin embargo, es entablar conversaciones con Hamás, que aquellos ciudadanos palestinos que deseen hablar con Hamás cuenten con el apoyo necesario para ello y que no estén forzados a estar a la defensiva por un Gobierno en Jerusalén que solo se basa en la continuidad de políticas de colonización. Además, si es cierto que ahora se han liberado 163 hectáreas para su colonización, pues se trata de un elemento desestabilizador con el que tenemos que ser contundentes a la hora de explicarlo a nuestros colegas de Israel.

En Oriente Próximo, todo está relacionado entre sí. No podemos elegir simplemente un elemento independiente y pensar que es posible solucionar un problema individual por vías militares. Por eso, la condición básica para todo es la disposición al diálogo. El plan de la Liga Árabe, el plan de paz de Arabia Saudí, prevé poner fin a la violencia con un reconocimiento simultáneo del derecho a existir de Israel. Se trata de un plan fuerte y ambicioso, y hay que debatir al respecto. En sí mismo, se trata de un avance, en cuanto que hay personas en la Liga Árabe, en el mundo árabe, que están dispuestas a debatir y esto es algo que debemos apoyar. Los bombardeos no son medios para apoyarlos. Me gustaría añadir que la forma de respaldar el trabajo de la Unión Europea, asimismo, no consiste en volver a destruir, por cualquier causa militar, lo que nosotros hemos creado. Por eso, el único mensaje que podemos transmitir es que el diálogo es la condición fundamental para ello.

Señor Alto Representante, usted ha dicho que es su primera comparecencia ante nosotros este año y tal vez sea la última antes de que celebremos las elecciones en junio. Debido a que el diálogo es la máxima condición sine qua non para el éxito, me gustaría decirle, en nombre de mi grupo, que usted es el diálogo personificado. La labor que usted desempeña merece más que respeto. De hecho, merece un alto nivel de admiración, sobre todo, por su continuo apoyo en el diálogo. Por eso, queremos transmitirle nuestro más sincero agradecimiento.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. – Muchas gracias, señor Schulz. No obstante, esperamos que el señor Solana comparezca ante nosotros en otras ocasiones antes de que acabe nuestra legislatura y además es algo en lo que todos estaremos de acuerdo.

 
  
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  Graham Watson, en nombre del grupo ALDE. – Señor Presidente, es muy desesperanzador tener que volver a debatir una vez más acerca de las medidas que la Unión Europea puede adoptar para suavizar el dolor en Oriente Próximo.

Si tenemos en cuenta el último conflicto acontecido en Gaza, volvemos a escuchar esas frases que ya nos resultan tan familiares: la culpabilidad de ambas partes, la provocación por parte de Hamás, así como la respuesta desproporcionada por parte de Israel. Sin embargo, al enfrentarnos a una violencia recurrente, hemos reciclado esas frases tan pronunciadas en tantas ocasiones, que ya han dejado de causar el impacto que una vez nos causaron. No podemos seguir repitiendo lo mismo. No cabe duda de que tenemos un deber moral para ayudar a la reconstrucción de Gaza y, evidentemente, tiene sentido buscar garantías en Israel. Es una verdadera pena ver cómo el aeropuerto, los colegios y los sistemas de alcantarillado saltan por los aires; pero es peor reconstruirlos con dinero europeo aún sabiendo que es muy probable que vuelvan a destruirlos.

¿Es acaso posible y creíble imaginar que Israel pueda asegurarnos que esto no volverá a ocurrir? En cualquier caso, la reconstrucción y la ayuda humanitaria procedentes de la Unión Europea no evitarán un futuro conflicto. Necesitamos un enfoque nuevo y positivo, a ser posible, junto con los Estados Unidos, o también por nuestra cuenta, en caso de que esa colaboración no fuera posible.

La violencia del mes pasado y el resultado de las elecciones celebradas este mes han cambiado el planteamiento del debate. Hamás se ha fortalecido políticamente, ha permanecido intacta políticamente, se muestra reticente para reconocer a Israel y la coalición que se espera en Israel será más dura que nunca y presentará mucha resistencia para ver un Estado palestino separado. Mientras tanto, seguirá creciendo el abismo que separa a Cisjordania y Gaza, con el riesgo de que se convierta en una división permanente.

El Consejo y la Comisión no han dicho realmente qué respuestas darán a esta serie de acontecimientos y la Presidencia checa parece no querer incluir el tema en su agenda, pero no podemos esperar más. Con la situación actual y con el hecho de que Israel y Hamás no mantengan conversaciones entre sí, tenemos que establecer condiciones viables que nos permitan dialogar con ambos. El aislamiento solo ha conducido a la desesperación.

Ha llegado la hora de una diplomacia delicada, pero contundente. ¿En qué foro, señor Solana?; ¿en el Cuarteto? Puede que sí, pero primero tenemos que reconocer que los fracasos políticos, las esperanzas vanas y el extremismo progresivo de los últimos siete años han tenido lugar bajo la supervisión del Cuarteto. Su enviado, Tony Blair, ni siquiera ha visitado Gaza. Si estuvo allí, pudo visitar la zona industrial, que es uno de sus proyectos favoritos, cuyo fin era crear puestos de trabajo, pero un proyecto que se derrumbó el mes pasado.

(Aplausos)

El Cuarteto tiene que abrir su mente para adoptar un nuevo enfoque y, si nuestros interlocutores no pueden dar ese paso, entonces nosotros tendremos que estudiar de qué forma esto se puede llevar a cabo.

Para terminar, me gustaría comentar que solo podemos prepararnos para el futuro si reconocemos honestamente lo que ha ocurrido en el pasado. Debemos contar con una investigación internacional libre y justa de los crímenes de guerra deliberados que han acontecido en el conflicto de Gaza. El UNRWA y nuestra comisión parlamentaria han presentado pruebas alarmantes de estos crímenes y las acusaciones son muy serias. Si se acusa a Israel injustamente, tendrá que limpiarse su nombre. Pero, si realmente ha cometido dichos crímenes, tendrá que asumir sus responsabilidades. Nuestro objetivo debe ser forjar un acuerdo para un futuro próspero y pacífico sobre las dos partes afectadas por la división, donde los enemigos puedan volver a ser interlocutores. Sin embargo, el fracaso de nuestro enfoque hoy hará que se derrame más sangre. Señor Solana, tenemos que promover un nuevo camino hacia la paz y, si es necesario, la Unión Europea tiene que llevar la voz cantante.

(Aplausos)

 
  
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  Brian Crowley, en nombre del grupo UEN. – (GA) Señor Presidente, señor Alto Representante y señora Comisaria Ferrero-Waldner, quiero acoger satisfactoriamente la resolución de hoy para proporcionar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Supone un paso adelante en la dirección adecuada para el Parlamento Europeo.

La situación humanitaria actual en Gaza es complicada y la Unión Europea tiene la responsabilidad de prestar ayuda.

. – Se ha hablado mucho sobre la necesidad de paz, diálogo, comprensión y templanza, si alguien desea utilizar esa palabra, en lo relativo a reacciones y contrarreacciones frente a los diferentes acontecimientos. Sin embargo, hay tres cosas que salen a colación inmediatamente cuando hablamos de Oriente Próximo.

En primer lugar, no se trata de una negociación entre iguales, sino que existe una parte fuerte y otra débil y dividida. En segundo lugar, no hay una participación equitativa entre ambas partes en lo que respecta a las influencias y a la cobertura de los medios de comunicación que vienen de fuera. Una parte obtiene una protección positiva por parte de los países y medios de comunicación internacionales, mientras que la otra, sufre un trato despectivo que la califica de «terrorista» y «reaccionaria».

En tercer lugar y el punto más importante, es que, a pesar de todos los desacuerdos políticos y geográficos, y de todas las disputas históricas, siempre son los mismos los que siguen sufriendo día tras día: mujeres, niños, civiles, personas que no tienen nada que ver con grupos políticos, organizaciones políticas ni con grupos paramilitares u organizaciones terroristas. Esos son los pobres inocentes a los que alcanzan los misiles, las bombas y las llamadas «bombas con fines inteligentes» —un término que me hace mucha gracia. No hay nada «inteligente» ni «seguro» en una bomba, porque cuando cae una bomba, explota y mata a personas.

Contamos con muchas pruebas que revelan que los misiles de Hamás que se lanzan contra Israel no solo matan a gente inocente, van cien veces más a allá, pues las bombas y los proyectiles de las fuerzas israelíes han acabado con la vida de miles de personas y han herido a otras miles en Gaza y en los Territorios Ocupados. Es más, tenemos pruebas que puede aportar un irlandés, John King, que trabaja para la UNRWA en Gaza, que demuestran que informaron a las autoridades israelíes de que las bombas que estaban lanzando estaban cayendo cerca del campamento que la ONU tiene en Gaza, donde había bebida y alimentos, además de servir de refugio para aquellos niños cuyas escuelas se habían visto bombardeadas ese mismo día. Pues, después de haberles informado sobre lo que estaba ocurriendo, las bombas se acercaban más aún y, cuando tuvieron que llamarlos por segunda vez para volver a tratar el asunto, las bombas cayeron sobre el almacén de alimentos del campo de la ONU.

Quizá se trate de negligencia, de falta de información o de un objetivo deliberado, pero de una forma u otra, se trata de un ataque —quizá, para algunos, no de la índole de un crimen de guerra—, pero se trata de un ataque contra instituciones que velan por la paz, la humanidad y la libertad. En tiempos de guerra, hay unas reglas de enfrentamiento; hay ciertas cosas que no se pueden hacer.

Claro está que tenemos que hacer llegar la ayuda a los ciudadanos palestinos para la reconstrucción de sus territorios. Está claro que tenemos que garantizar e insistir en el diálogo y en que la paz es posible, pero para ello, también nos tenemos que mover en Europa. Al igual que el señor Schulz, yo también felicito al señor Solana por haber recorrido ese solitario camino de hablar con la gente con la que nadie más hubiese hablado, por abrir las puertas al diálogo; porque, a la larga, solo a través del diálogo entre los enemigos se puede llegar a la paz y solo a través de la paz se pueden construir los pilares para una solución sólida de dos Estados que garantice la paz, la equidad, la seguridad y la justicia en Oriente Próximo.

 
  
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  Jill Evans, en nombre del grupo Verts/ALE. – Señor Presidente, yo formé parte de la Delegación del Parlamento Europeo que visitó Gaza la semana pasada para ver de primera mano la devastación, y la resolución parlamentaria que vamos a tratar hoy se basa en la acción humanitaria, algo que se necesita urgentemente.

Se trata de una verdadera crisis humanitaria y, ¿cómo vamos a abordarla con urgencia? El 90 % de la gente en Gaza depende de la ayuda de la ONU. Esto no está vinculado a ningún tipo de negociación. Tenemos que asegurarnos de que esa ayuda llegue a su destino y la clave para ello es levantar el bloqueo y abrir los puntos fronterizos. ¿Cómo puede empezar a recuperarse una zona densamente poblada con 1 millón y medio de personas que han sido bombardeadas durante 22 días y en la que han perdido sus vidas más de 1 000 personas, si solo se permiten 15 tipos de elementos de ayuda humanitaria entre alimentos, algunos medicamentos y colchones? No podemos construir casas ni oficinas sin cemento ni cristal, algo que está prohibido. Tampoco se puede dar clase a los niños sin papel, porque también esta prohibido. No se puede alimentar a la gente cuando no se permite la entrada de alimentos suficientes para ello. No se trata del hecho de que allí no haya ayuda, sino de que no se permite que llegue a su destino. Tenemos que ejercer presión sobre el Gobierno israelí para poner fin al bloqueo y abrir así los puntos fronterizos.

En cualquier valoración de los daños causados en Gaza, se debe prestar atención al objetivo deliberado de destruir las infraestructuras y la economía. Hemos visto escuelas, fábricas, hospitales y hogares que fueron atacados de forma deliberada. Una vez más, hemos sido testigos de la destrucción por parte de Israel de proyectos financiados por la Unión Europea y, en lugar de tomar medidas al respecto, estamos debatiendo sobre mejorar las relaciones comerciales cuando se están violando las condiciones sobre los derechos humanos en virtud de los acuerdos actuales.

El señor Solana ha hablado sobre el hecho de que si seguimos aplicando las mismas políticas, podemos volver al mismo lugar. Pues bien, estoy de acuerdo. En 2006, la Unión Europea se negó a reconocer el Gobierno de Unidad Palestino, que incluía a miembros de Hamás. No obstante, ahora estamos dispuestos a reconocer un nuevo Gobierno israelí que puede incluir a miembros que rechazan una solución de dos Estados y que no apoyan al Estado palestino.

Lo decisivo ahora es que la Unión Europea debe estar dispuesta a reconocer y a trabajar con un Gobierno palestino provisional de consenso nacional que debe surgir de las conversaciones que se mantendrán en el Cairo dentro de unas semanas. Además, tenemos que dar señales claras respecto a nuestras intenciones de cara a la comunidad internacional. Hemos de apoyar el proceso de reconciliación en Palestina como un elemento esencial para conseguir una solución a largo plazo y esto significa que tenemos que garantizar que no volvamos a incurrir en los errores del pasado.

(Aplausos)

 
  
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  Francis Wurtz, en nombre del grupo GUE/NGL.(FR) Señor Presidente, señor Solana, señora Comisaria, al escuchar, hace un mes aproximadamente, lo que decían los niños de Gaza, entre los escombros de sus hogares, sobre cómo temblaban cuando caían las bombas y a sus padres describir el infierno que han vivido durante esos 22 días y noches que marcarán para siempre sus vidas y la memoria de las generaciones futuras, no me sentí orgulloso de Europa.

Pensé en algunos dirigentes de nuestros Estados, en todos aquellos que responderán a la historia por su falta de valor político, por las oportunidades fallidas o por la falta de visión. Me pregunté a mí mismo: ¿hasta qué punto los dirigentes israelíes van a llevar su falta de humanidad frente a los palestinos y van a mostrar su desdén por la ley y los valores más esenciales, antes de que los principales dirigentes europeos se atrevan a mover un dedo para decir definitivamente «basta ya»?

Aquellos que se llaman amigos de Israel para justificar la impunidad y los asentamientos sin límite mostrados hacia su actual clase dirigente deberían reflexionar sobre estas palabras del magnífico escritor israelí David Grossman que me gustaría citar: «En medio de una oleada de hipérbole nacionalista que ahora está asolando la región, no está de más resaltar que, en el análisis final, este último acontecimiento en Gaza no es más que otra parada en un camino alumbrado por llamas, violencia y odio. En algunas ocasiones, un camino marcado por victorias y, en otras, por derrotas, pero, sin lugar a dudas, un camino que nos está llevando a la ruina».

Ahora quisiera plantear la misma pregunta que Shlomo Sand, el famoso historiador israelí, al que cito: «Hemos sembrado desolación. Hemos demostrado que no tenemos moral. ¿Acaso hemos fortalecido la paz entre los Palestinos?». Sigue así: «Israel ha estado empujando a los palestinos hacia la desesperación».

Durante 20 años, Yasser Arafat y la Autoridad Palestina reconocieron el Estado de Israel sin recibir nada a cambio. Señorías, Israel rechazó la proposición de la Liga Árabe en 2002. Todos hablamos de la Liga Árabe y sobre su proyecto de paz, y hace siete años que existe. ¿Qué ha hecho Europa para aprovechar esta oportunidad?

Por eso, me remito de nuevo a las palabras de Shlomo Sand: «Israel rechazó la proposición de la Liga Árabe en 2002 para el pleno reconocimiento de Israel dentro de las fronteras anteriores a 1967». El historiador israelí concluye así: «Israel solo hará paz si se ejerce presión sobre sus políticas».

Por esto, me planteo algo, señor Solana, puesto que no ha hablado de la cuestión del Derecho internacional. ¿Qué presión está dispuesta a ejercer la Unión Europea sobre Israel con respecto a Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén, para recordar a sus dirigentes actuales y futuros que la pertenencia a la comunidad internacional, en general, y la relación privilegiada con la Unión Europea, en particular, tienen un precio; que no hay lugar para la ocupación militar, para los crímenes de guerra ni para una política que empuje cada vez más hacia la separación entre Europa y el mundo árabe-musulmán?

A mí, como europeo, no me gustaría que mis esperanzas por un cambio político de cara a Oriente Próximo dependieran exclusivamente del ocupante de la Casa Blanca. Aún me gustaría pensar en un cambio de actitud por parte de Europa.

(Aplausos)

 
  
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  Kathy Sinnott, (IND/DEM). – Señor Presidente, hoy estamos debatiendo una resolución sobre la ayuda humanitaria. Antes de mi intervención, me gustaría hacer hincapié en el hecho de que no intervengo IND/DEM, ya que no adopta ninguna posición en lo que respecta a este tema. Por tanto, intervengo en calidad de diputada de este Parlamento y hablo en nombre de mí misma y de mi gente.

La mayoría de la gente de Gaza tiene que confiar en la ayuda humanitaria para su supervivencia —alimentos, agua, refugios, ropa y, sobre todo, medicamentos. Se trata de una población que ha estado asediada durante mucho tiempo. Todos los puntos fronterizos han estado cerrados durante 18 meses y, ahora, la gente de Gaza está más desesperada a raíz de la terrible agresión acontecida últimamente. Aún no se ha levantado dicho asedio y tampoco se han abierto los puntos fronterizos, por lo que es muy difícil que los productos básicos lleguen a esta gente.

Yo apunto al considerando E de esta resolución, que dice que los europeos estamos satisfechos de nosotros mismos por los esfuerzos realizados en lo que respecta a la ayuda humanitaria. Señora Comisaria, usted ha hablado sobre los esfuerzos políticos que está haciendo la Comisión Europea pero, ¿merecemos este elogio? Los intercambios comerciales entre Israel y la Unión Europa valen 27 000 millones de euros anuales. Si realmente deseábamos actuar en Gaza, deberíamos haber utilizado el poder que nos otorgan esos intercambios comerciales para imponer sanciones económicas. Nuestra oposición, incluso durante el pleno bombardeo acontecido en enero, puso de manifiesto que preferimos el statu quo empresarial como de costumbre, haciendo uso de nuestra aportación a la prestación de ayuda humanitaria posiblemente como una vía para limpiar nuestra conciencia. No solo no estamos dispuestos a poner en riesgo el recalcado de una buena relación comercial en aras de poner fin a las injusticias en Gaza, sino que tampoco estamos dispuestos, hasta el momento, a disolver, ni tan siquiera a suspender, el acuerdo entre Israel y la Unión Europea.

Tengo mucho aprecio a los judíos. En el colegio, tuve la oportunidad de hacer varios cursos sobre su historia y literatura con un rabino. Sin embargo, la amistad no tiene nada que ver con la ceguera, sino con la voluntad de ser honesto. Actualmente y, basando mi juicio en las demostraciones que han tenido lugar en las principales ciudades de Israel, se puede decir que hay muchos ciudadanos israelíes que se manifiestan públicamente en contra de la intervención del Gobierno.

Volviendo al tema de la urgencia de la ayuda humanitaria, puedo decir que la reconstrucción de la infraestructura física es importante, pero se entiende que las agencias puedan ser reticentes con respecto a esta reconstrucción, ya que tienen la sensación de que el nuevo régimen que va a gobernar Israel va a ser incluso más amenazante. Sin embargo, la reconstrucción humana no puede esperar y tenemos que hacer todo lo posible para que esto ocurra. Me gustaría señalar especialmente que el armamento que se utilizó en enero, capaz de causar daños bestiales, ha dejado inválidas a muchas personas y también ha sido la causa de que sufran terribles quemaduras. Yo sé, de primera mano, lo que significa que un niño sano se convierta en minusválido.

Tenemos que intervenir, tanto a nivel sanitario como educativo, por esos miles de personas, especialmente los niños, niños a los que el nuevo año les ha dejado incapacitados para el resto de sus vidas. Mientras les ayudamos, tenemos que registrar sus experiencias a fin de emprender un proceso destinado a recabar pruebas de esos ataques dirigidos y de los posibles crímenes de guerra.

 
  
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  Jean-Marie Le Pen (NI). (FR) Señor Presidente, Señorías, desde luego, no será Europa y menos su Alto Representante para la política exterior, el señor Solana, el ex Secretario General de la OTAN, quienes puedan desempeñar el papel de mediadores entre Israel y Palestina. Como máximo, serán llamados a financiar la reconstrucción de la Franja de Gaza, como bien están haciendo actualmente en Kosovo, el Líbano y Afganistán.

Los americanos e Israel bombardean, mientras los europeos financiamos la reconstrucción. Así es cómo están asignadas las tareas entre los aliados. Sin embargo, los que causan el daño son los que tienen que pagar. Egipto es el centro de las conversaciones de paz que están debatiendo un alto el fuego definitivo con Hamás. Sin embargo, este desafío es tremendo, ya que el nuevo Gobierno israelí, bajo la presión de un tercer hombre, el señor Liebermann, el dirigente de extrema derecha elegido allí de forma democrática, corre el riesgo de ver cómo su labor se complica especialmente en esta negociación. De hecho, el señor Netanyahu, al que se presenta como el fututo Primer Ministro, siempre se ha negado a forjar una tregua con Hamás.

Otra dificultad es que la Autoridad Palestina de Mahmoud Abbás se ha convertido, en Cisjordania, en una especie de protectorado internacional, cuya legitimidad ha disminuido considerablemente entre la población.

El factor definitivo que tenemos que tener en cuenta es que la expansión de las colonias israelíes, que no ha parado desde 1967, hace que la creación de un Estado palestino en Cisjordania sea especialmente difícil. Actualmente, la pelota está en el campo israelí, pero, ¿aceptarán los halcones de ambos campos la «tregua de Dios» que solicitan ambas partes sin dotarse de los recursos necesarios para ello?

Quisiera añadir una reflexión sobre la reintegración de Francia en la estructura militar integrada de la OTAN, que se debatirá dentro del marco del informe Vatanen. Esta reintegración dará lugar a que Francia tenga que asumir duras obligaciones. De hecho, nos estamos reintegrando en la OTAN aunque la Guerra Fría terminó en 1990. El señor Sarkozy parece haber olvidado la caída del Muro de Berlín y la vuelta de Rusia al rango de las naciones libres. ¿Es necesario reforzar la lógica de los bloques en un momento en que observamos una multipolaridad y un aumento de poder de los países emergentes, incluso a nivel militar?

Además, la adhesión de Francia a la estructura integrada la obligará a reforzar su contingencia en Afganistán, aunque ya cuenta con 3 300 hombres sobre el terreno. ¿Con qué presupuesto contará para financiar esta operación, si el presupuesto de defensa con el que cuenta está a punto de caer por debajo de un 2 % del PIB y se van a suprimir más de 30 regimientos?

Paradójicamente, vamos a aumentar nuestra participación financiera para reintegrar la OTAN, a medida que reducimos nuestra presencia militar en África. La defensa europea, tan apreciada por el Presidente Sarkozy, será, por tanto, el pilar de la Alianza Atlántica. Solo tenemos que leer el Tratado de Lisboa y sus protocolos adicionales para convencernos de esto.

Ya sea en términos de política exterior o de seguridad común, la vía europea es un callejón sin salida que solo puede conducir a una alineación con los Estados Unidos y sus aliados. Se trata de una lógica de retracción que nosotros rechazamos en nombre de la independencia y la soberanía nacional, que se apoya concretamente en nuestra disuasión nuclear independiente.

 
  
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  Presidente. – Otros diputados también han alargado su intervención un poco más y debemos conceder el mismo derecho a todos.

 
  
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  Javier Solana, Alto Representante de la PESC. − (ES) Señor Presidente, en el poco tiempo que me ofrece el reloj no podré contestar uno a uno a todos los portavoces que han intervenido en esta sesión de control. Permítanme que les diga que agradezco de todo corazón las palabras que han expresado sobre mi persona y sobre lo que yo hago. Sólo les quisiera decir que tengan la seguridad de que seguiré trabajando con el mismo empeño y, si cabe, con más, porque la situación se vuelve cada día más difícil.

Creo que hay cinco temas de los cuales se podría extraer un consenso entre todos los que me han precedido en el uso de la palabra.

El primero son los temas humanitarios. Sin duda ninguna, el tema más agudo, el tema más importante es el tema humanitario. La violencia de estos días, de estas semanas, ha puesto de manifiesto unas necesidades enormes para paliar el sufrimiento entre las poblaciones, en particular entre los ciudadanos de Gaza. Por tanto, todo lo que se pueda hacer por nuestra parte para paliar las grandes durezas de la vida cotidiana en Gaza lo haremos. Lo hará la Comisión, sin ningún género de dudas, lo harán los Estados miembros del Consejo, lo hará la comunidad internacional en su conjunto.

Segundo tema: para ello es absolutamente fundamental que se abran los puntos de cruce entre Gaza e Israel y entre Gaza y Egipto. Y se tienen que abrir de una manera inmediata y rápida, desde nuestro punto de vista; se proporcionará toda la ayuda allá donde seamos llamados, y en particular en el asunto de Rafah estaremos dispuestos a desplegarnos a la mayor brevedad posible. Los observadores de la Unión Europea se encuentran ya allí, disponibles, para que en el momento en que se abra el cruce de Raffa estemos en disposición de desplegarnos.

Tercer tema: el tema, muy importante, de la unidad palestina. Señorías, yo creo que está claro que en estos momentos no habrá solución si no hay un principio de reconciliación intrapalestina. Por lo tanto, la Unión Europea, como se dijo en la resolución del último Consejo de Asuntos Generales, apoya y apoyará los esfuerzos que se están haciendo, ya sean los del Presidente Abbás, ya sean los del Presidente Mubarak, para avanzar en una reconciliación intrapalestina.

Muchos intervinientes han mencionado las obligaciones que podemos contraer en función de un nuevo gobierno de consenso palestino. A mí me parece, Señorías —y hablo a título personal—, que si hay un gobierno de consenso intrapalestino, un gobierno que tenga como objetivo los dos Estados, un gobierno que tenga como objetivo construir esos dos Estados por la vía pacífica, un gobierno que tenga un programa de reconstrucción en Gaza y un gobierno que trate de construir un proceso electoral en el año 2009, creo que es un gobierno que la Unión Europea debería apoyar.

Cuarto tema: sobre la cuestión de Israel; dos cosas importantes después de las elecciones. En primer lugar: el gobierno que ha surgido de las elecciones o que surgirá de la mayoría que ha salido de las elecciones, tiene la obligación, desde nuestro punto de vista, de continuar un proceso de paz, y en esa línea vamos a trabajar, a hacer todo lo posible para que, sea cual sea el gobierno que surja de estas elecciones en Israel, sea un gobierno que se consolide, trabaje, contribuya a continuar un proceso de paz y haga todo lo posible para que éste culmine, a poder ser, durante el año 2009.

Quinto tema: para nosotros es absolutamente fundamental la cuestión de los asentamientos. Los últimos datos que han sido publicados por el propio gobierno de Israel en relación con el estado de los asentamientos en el año 2008, creo que nos deben llamar a todos a un sentido de la responsabilidad.

Les quisiera decir que el año 2001 trabajé con el entonces senador Mitchell en el famoso informe que lleva su nombre; fui una de las cuatro personas que trabajaron en ese programa. Me gustaría, Señorías, que tuvieran ustedes la buena voluntad de volver a leer ese informe: en ese informe, del año 2001, se decían cosas que, desgraciadamente, todavía tienen que decirse hoy, por ejemplo en el tema de los asentamientos. Si no somos capaces, en la Unión Europea, de tratar de cambiar la forma en que se siguen desarrollando los asentamientos, difícilmente será creíble cualquier inicio de proceso de paz. Por lo tanto, seriedad en ese tema, hablar seriamente con nuestros amigos de Israel para que el tema de los asentamientos sea tratado de forma radicalmente diferente.

Por último, Señorías, señor Presidente: la Liga Árabe. Es imprescindible la unidad entre los países árabes. Es imprescindible que cooperemos con todos los países de la Liga Árabe para que siga estando vigente la iniciativa de paz firmada por la Liga Árabe. Es fundamental que este proceso de paz acabe con una reconciliación entre palestinos e israelíes, pero también con una reconciliación entre los árabes e Israel. Por tanto, todo nuestro apoyo a aquellos que están trabajando para que la iniciativa de paz se pueda hacer una realidad.

Vemos divisiones profundas en el ámbito de la Liga Árabe; tendremos que hacer todo lo que podamos diplomáticamente para evitar que esas diferencias se profundicen y, al contrario, para que vuelva a recuperarse un proceso de armonía y de cooperación en el seno de la gran familia árabe.

Señor Presidente, Señorías, el año 2009, como he dicho, va a ser un año enormemente importante. Tendremos que seguir haciendo gestión de crisis, llevar ayuda humanitaria, hacer todo lo posible para que haya un alto el fuego, hacer todo lo posible para que los tránsitos entre Israel y Gaza y entre Egipto y Gaza se hagan; pero, Señorías, si no cambiamos nuestra mentalidad, desde una posición de gestión de crisis hacia una posición profunda de resolución del conflicto, estaremos en la misma situación que desgraciadamente hemos vuelto al inicio del año 2009.

Que el año 2009, al final, señor Presidente, con la cooperación de todos, pueda ser un año en el que podamos realmente resolver este enorme conflicto que pesa sobre nuestras espaldas, desgraciadamente, desde hace demasiado tiempo.

 
  
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  Benita Ferrero-Waldner, miembro de la Comisión. − Señor Presidente, yo solo quisiera decir una vez más que el año pasado dijimos claramente que el fracaso no era una opción. Todos nos mostrábamos optimistas por el proceso de Anápolis y también por el proceso de paz. Desafortunadamente, la incursión militar en Gaza después de que se lanzaran los misiles desde Gaza a Israel ha cambiado la ecuación. Ahora, todos sabemos que hay una serie de elementos que son totalmente necesarios para que podamos volver a forjar acuerdos de paz. De todos modos, algo que está claro, sin embargo, es que no se puede encontrar una solución por vías militares. Estoy de acuerdo con todos ustedes. Por tanto, cueste lo que cueste, todos tenemos que trabajar para conseguir la paz.

Muchos actores están ahí: en la Unión Europea, en la comunidad internacional —ya sean los Estados Unidos, la ONU o Rusia—, pero también hay muchos amigos y colegas árabes. Mi única esperanza es que, cuando se forme el nuevo Gobierno de Israel, todos estos actores se agarren de la mano para conseguir la paz. Nuestra justificación es clara, pero cuando nuestras emociones nos lleven por el buen camino, tendremos que verlo, asegurarnos de que trabajaremos en aras de esa paz.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. − Vamos a cerrar el debate con una propuesta de resolución ((1)) presentada de conformidad con el artículo 103, apartado 2, del Reglamento.

Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar hoy.

Declaración por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Bairbre de Brún (GUE/NGL), por escrito. (GA) La situación humanitaria en Gaza es inadmisible. El 80 % de la población necesita alimentos, carece de suministro médico en los hospitales y miles de toneladas de ayuda no pueden llegar a Gaza porque no se permite la entrada a los camiones necesarios para ello.

Todo el mundo estaba horrorizado por el bajo nivel de respuesta internacional cuando más de 1 000 palestinos, entre ellos, más de 300 niños, habían sido asesinados durante el último ataque israelí en Gaza.

Una estrategia proactiva a largo plazo por parte de Europa y del nuevo Gobierno de Estados Unidos debe incluir el derecho de los palestinos a tener un Estado sostenible —basándonos en las fronteras anteriores a 1967. Se deben detener las actividades relacionadas con los asentamientos en los Territorios Ocupados y se tiene que derribar el muro del apartheid.

Se tiene que conseguir la seguridad de Israel y un Estado libre de Palestina, pero debe ponerse fin a una situación en la que Israel está usando la seguridad como excusa para acabar con las vidas de palestinos inocentes. Tenemos que emprender un proceso genuino de negociaciones.

La Unión Europea tiene que cancelar el Acuerdo de Asociación que existe entre esta e Israel, mientras Israel no cumpla con el derecho internacional y humanitario.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito.(PT) ¿Cuál debe ser (o no ser) el «papel de la Unión Europea en Oriente Próximo»? ¿En qué principios debería basarse?

Tiene que solicitar que se ponga fin a la agresión y al bloqueo inhumano al que se ven sometidos los palestinos en la Franja de Gaza. Además, debe garantizar que se les preste ayuda humanitaria de carácter urgente.

También tiene que condenar las violaciones, los crímenes y las agresiones brutales que se están cometiendo en contra de los derechos humanos más fundamentales, el terrorismo de Estado perpetrado por Israel contra la población palestina, que nada puede justificar.

Unívocamente, debe denunciar el hecho de que, en Palestina, hay colonizadores y colonizados, agresores y víctimas, están los opresores y los que sufren opresión, así como los explotadores y los explotados.

Debe suspender el Acuerdo de Asociación y cualquier fortalecimiento de las relaciones bilaterales con Israel, tales como las que se acordaron en el Consejo de Relaciones Exteriores los días 8 y 9 de diciembre.

Debe exigir a Israel que respete el derecho internacional y las resoluciones de la ONU, y que acabe con la ocupación, con los asentamientos, con las barreras a la seguridad, con los asesinatos, las detenciones y con la gran humillación a la que someten a los palestinos.

Tiene que exigir y pugnar el respeto al derecho inalienable de los palestinos de disfrutar de un Estado soberano e independiente, con las fronteras de 1967 y una capital en Jerusalén Este.

Básicamente, debe dejar de ser cómplice de la impunidad del colonialismo israelí.

 
  
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  Alexandru Nazare (PPE-DE), por escrito.(RO) Las últimas elecciones de Israel y la nueva Administración de los Estados Unidos brindan la oportunidad de un nuevo comienzo en el proceso de paz en Oriente Próximo. Creo que la Unión Europea debe transmitir un mensaje claro de respaldo al nuevo Gabinete en Tel Aviv, al mismo tiempo que exprese lo que se espera de los interlocutores israelíes en términos de adoptar medidas que faciliten una paz definitiva, lo que supone el cese de los asentamientos en Cisjordania y el respaldo amplio de una solución de dos Estados, y que ayuden a impedir los excesos militares y las graves repercusiones humanitarias a las que estos conllevan.

El enfoque de la Unión Europea relacionado con Oriente Próximo tiene que basarse en varios principios fuertes. El primer principio es colaborar estrechamente con los Estados Unidos, colaboración sin la que no podemos lograr una solución a largo plazo en la región. El segundo es que nuestro enfoque debe estar destinado a impedir, en la medida de lo posible, la violencia ejercida por ambas partes, condenar el extremismo palestino y las medidas exageradas adoptadas por Israel, además de respaldar soluciones de gobierno moderadas por ambas partes que puedan facilitar el proceso de paz.

Quisiera manifestar mi apoyo a la resolución del Parlamento Europeo votada hoy, que confirma el compromiso por parte de la Unión Europea con el proceso de reconstrucción en Gaza y, además, pone sobre la mesa los puntos básicos para los debates que tendrán lugar en el Cairo en el mes de marzo, con motivo de la Conferencia Internacional de Donantes.

 
  
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  Daciana Octavia Sârbu (PSE), por escrito.(RO) La democracia, la paz y el respeto de los derechos humanos son valores fundamentales para la Unión Europea, cuya función y obligación es defenderlos y promoverlos, tanto en el ámbito europeo como en sus relaciones con otros Estados.

La situación que afecta a la población de Gaza es trágica y debe resolverse urgentemente. La violación flagrante de los derechos humanos y de la libertad en esta región es motivo de preocupación para la Unión Europea, tanto desde la perspectiva de sus relaciones con Israel como por la seguridad y la estabilidad en Oriente Próximo.

La Unión Europea tiene adoptar medidas urgentes para prestar ayuda humanitaria a la población de Gaza, además de pensar en adoptar medidas a medio y largo plazo destinadas a promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región.

Si tenemos esto en cuenta, la Unión Europea tiene que aumentar sus esfuerzos diplomáticos para resolver los conflictos y fomentar el diálogo y la reconciliación en la región. Al mismo tiempo, tiene que imponer, sin pensárselo dos veces, duras sanciones frente a cualquier posición antidemocrática o violación de los derechos humanos y de la libertad.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE-DE) por escrito. (PL) Con el fin de lograr establecer un acuerdo entre la Unión Europea y Oriente Próximo, por ahora, la prioridad debe seguir siendo el intento del restablecimiento de la estabilidad y la ayuda a la aplicación del programa de paz en la Franja de Gaza.

La Unión Europea también tiene que hacer todo lo que esté en su mano para poner fin a la disputa por la que ciudadanos inocentes están perdiendo sus vidas. Asimismo, debe concentrar sus esfuerzos en hacer llegar la ayuda a esa gente, en garantizar que cuentan con los medios básicos para vivir. La población de la Franja de Gaza solo cubre el 60 % de sus necesidades alimenticias básicas, lo que hace que estén expuestos a un riesgo mayor de muerte y a condiciones difíciles. La falta de agua potable no es un problema menos grave que el anterior. Creo que no hay necesidad de mencionar la falta de asistencia médica ni la destrucción de los colegios e instituciones públicas, que está obstaculizando el establecimiento del orden y la vuelta a la normalidad.

No debemos olvidar que, solo cuando se solucionen muchos de los problemas básicos de la vida humana, podremos centrarnos en el desarrollo económico de Oriente Próximo y en una colaboración comercial estrecha con la región. La Unión Europea tiene una oportunidad para ayudar al mundo árabe y a todos los países de Oriente Próximo para que se conviertan en una región en la que reine la prosperidad, que creará, a su vez, un marco para una cooperación más estrecha entre Oriente Próximo y la Unión Europea.

 
  

(1)() Véase el Acta.

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