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Procedimiento : 2008/2053(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A6-0104/2009

Debates :

PV 24/03/2009 - 10
CRE 24/03/2009 - 10

Votaciones :

PV 25/03/2009 - 3.7
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2009)0173

Debates
Martes 24 de marzo de 2009 - Estrasburgo Edición DO

10. Instrumento de gestión para la adjudicación de recursos presupuestarios - Revisión intermedia del marco financiero 2007-2013 (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. − El siguiente punto es el debate conjunto sobre

- el informe del señor Virrankoski, en nombre de la Comisión de Presupuestos, sobre el método PA-GA como instrumento de gestión para la adjudicación de recursos presupuestarios

(2008/2053(INI)) (A6-0104/2009), y

- el informe del señor Böge, en nombre de la Comisión de Presupuestos, sobre la revisión intermedia del marco financiero 2007-2013

(2008/2055(INI)) (A6-0110/2009).

 
  
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  Kyösti Virrankoski, ponente. − (FI) Señor Presidente, tenemos ante nosotros el informe sobre gestión y presupuestación por actividades, me gustaría dar las gracias a toda la Comisión de Presupuestos por su apoyo sólido y constante, así como a la Secretaría de la Comisión y a todos los que me han ayudado.

Los métodos de gestión por actividades (GA) y presupuestación por actividades (PA) se introdujeron durante el mandato de la Comisión Prodi, encabezados por el Comisario Kinnock. El estímulo para la reforma lo proporcionó el informe de un grupo externo de expertos a quienes se encargó investigar la crisis que atravesaba la anterior Comisión. Este informe representa una especie de revisión a mediados de temporada de lo que se denominan las «reformas Kinnock».

El objetivo de la GA y de la PA es aclarar la administración presupuestando recursos y recursos humanos disponibles según cada área de actuación política. La administración debería ser capaz de mostrar con claridad los resultados conseguidos para hacer que se distinga claramente su valor en contraste con la aportación.

Los resultados son el centro de atención principal y no tanto el modo de lograrlos. El enfoque refleja su uso en los negocios.

El sistema también se puede expresar de forma más sencilla. No basta con que se gaste dinero –o incluso que se «queme»– legalmente o conforme a las reglas: los resultados determinan la calidad de la administración, no las buenas intenciones.

Los resultados también muestran la eficiencia de la gestión y la administración. Tomemos como ejemplo la política estructural y de cohesión. Si tras dos años y tres meses desde el comienzo del periodo de programación, no se ha adoptado más de tres cuartas partes de los sistemas de administración y control, no se puede considerar la administración eficiente. Puede ser culpa tanto de la Comisión como de los Estados miembros, pero la realidad es que la administración es burocrática e ineficaz.

La GA y la PA promueven la eficiencia y hacen hincapié en ella. Reducen la burocracia y refuerzan el estatus legal de los ciudadanos y de aquellos afectados por la administración en lo que respecta a la gestión.

La gestión por actividades hace hincapié en la responsabilidad personal, pero también permite libertad de acción. Con un buen sistema administrativo hay una división clara de la responsabilidad. La gestión tiene un rostro, tanto a nivel inferior como superior.

Como el objetivo de la gestión es una buena productividad, un administrador no debería imponer restricciones innecesarias al trabajo. Sólo son necesarias unas reglas fundamentales. No hay necesidad de planificación ni informes superfluos.

Este informe se basa en estudios recientes, los más importantes de los cuales se han incluido en una lista en la sección de exposición de motivos. De su tono general se desprende que la implementación del GA-PA ha sido un éxito y ha provocado un importante cambio cultural en la Comisión, al mismo tiempo que ha ayudado a aclarar la responsabilidad y obligación del personal, permitiendo que la gestión sea más efectiva, orientada a resultados y transparente.

La burocracia y el hecho de que vaya en aumento, suponen, sin embargo, un auténtico peligro. En concreto, necesitamos evaluar si el actual Proceso de Planificación y Análisis anual incluye demasiada planificación, especialmente en contraste con la presentación y evaluación de los resultados conseguidos.

También deberíamos examinar cómo los objetivos quinquenales de la estrategia de la Comisión, su «programa de gobierno», está vinculados a los marcos financieros plurianuales (MFP), y además a la estrategia política anual. La estrategia política anual se asocia a menudo con elementos que no tienen una conexión evidente con el programa de gobierno, los objetivos quinquenales o los marcos financieros plurianuales. Por lo general esto causa problemas en la elaboración de un borrador del presupuesto, ya que los recursos se incluyen en la revisión de los marcos financieros, que es, en concreto, a lo que se opone el Consejo. Ha habido ejemplos claros de esto prácticamente cada cinco años.

La Comisión tiene especial dificultad para determinar las «prioridades negativas»: el ingenio o las actividades consideradas innecesarias o menos importantes y que deberían abandonarse. Es de esperar que, en este sentido, la Comisión sea más atrevida en su enfoque.

Aún es difícil calcular el gasto administrativo, aunque se presupuesta por separado, porque la administración aún se financia con las asignaciones funcionales, y eso incluye agencias ejecutivas y, con frecuencia, asistencia técnica en los Estados miembros. Por eso el informe presta especial atención a la importancia del control de los recursos humanos.

Finalmente, señor Presidente, el informe presentado ante nosotros tiene como base nuestro patrimonio europeo, en concreto el artículo 15 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la gran Revolución Francesa de 1789: «La sociedad tiene derecho a pedir cuentas de su gestión a todo agente público».

 
  
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  Reimer Böge, ponente. – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, hoy estamos debatiendo la revisión intermedia del marco financiero 2007-2013. Me gustaría recordarles una vez más que en un principio acordamos una serie de declaraciones interinstitucionales que este informe insta a que se implementen y que nosotros entregamos al recién elegido Parlamento en forma de pautas para la futura conducta del Parlamento Europeo en sus debates durante los próximos meses.

Había tres declaraciones principales que requerían que el Parlamento estuviera incluido en futuros debates sobre rentas públicas y política de gastos de una forma que nunca se había planteado en el pasado. Por tanto, la Comisión se encargó de presentar un informe sobre el funcionamiento del Acuerdo interinstitucional a finales de 2009. La Comisión también se comprometió a presentar una revisión presupuestaria de gran alcance que cubre todos los aspectos del gasto de la UE, incluyendo la política agrícola común, y de recursos, incluyendo el reembolso del Reino Unido, en 2008/2009. Además, no debemos olvidar que en esta Cámara se llevará a cabo una revisión intermedia de muchos de los programas interanuales en 2010.

Todo el que estudie la documentación de la consulta pública comprobará que los Estados miembros, en contraste con otros organismos que expresaron una opinión, están tratando de eludir sus responsabilidades y el compromiso que han adquirido esperándose directamente a la perspectiva financiera posterior. Acabo de volver de un debate sobre el denominado Plan de Recuperación Económica y me gustaría manifestar que lo que está ocurriendo aquí, con la constante búsqueda de márgenes que ya no están disponibles, y con nuevos planes que violan los derechos presupuestarios del Parlamento, deja claro que no podemos continuar como antes. Por eso insto a la Comisión a presentar una propuesta en otoño que no sólo cubra el periodo posterior a 2013, sino que también incluya una revisión de la perspectiva financiera y abra nuevas perspectivas para el futuro.

En este informe manifestamos muy claramente que nos centraremos primero en los déficits existentes y las perspectivas a largo plazo sin entrar en detalle en el impacto presupuestario del Tratado de reforma de Lisboa. Por esta razón, en la Comisión de Presupuestos hemos votado una amplia mayoría a favor de un enfoque compuesto por tres etapas: la resolución de las deficiencias y evidentes déficits en los asuntos pendientes que no hemos sido capaces de negociar satisfactoriamente y la aclaración de que existen líneas presupuestarias –las principales áreas de énfasis en nuestras políticas– que siempre están infrafinanciadas. Por ejemplo, no lograremos nuestros objetivos en materia de investigación e innovación. En los ámbitos a que se refieren los encabezamientos 3a y 3b no podremos conseguir lo que queríamos en cuanto a cultura, juventud, educación y garantizar nuestra seguridad interna y externa. La Política exterior y de seguridad común también obtiene siempre escasa financiación.

Por eso hemos lanzado la siguiente oferta al Consejo: permítannos debatir estas deficiencias y emprender negociaciones en este ámbito, pero no como parte de la lucha por el procedimiento presupuestario anual. Nuestra propuesta es resolver estos problemas en una ambiciosa revisión y, al mismo tiempo, ampliar la perspectiva financiera existente hasta 2015 o 2016, para que a largo plazo consigamos la legitimidad democrática necesaria en el marco financiero. Esto implicará aproximar más las fechas del mandato de la Comisión y el periodo cubierto por al marco financiero. Además, no debemos olvidarnos, en especial en el contexto del debate sobre el Banco Europeo de Inversiones, de garantizar que no queden presupuestos fantasma fuera del presupuesto de la Comunidad.

Me gustaría concluir manifestando que este informe está en consonancia con los informes elaborados por la Comisión de Asuntos Constitucionales. Por eso enviamos el siguiente mensaje a la Comisión y al Consejo: para nosotros no es negociable el objetivo de conseguir un marco financiero quinquenal que funcione de forma paralela con el periodo de mandato de la Comisión. Únicamente estamos dispuestos a negociar sobre cómo lograr nuestro objetivo. Muchas gracias.

 
  
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  Dalia Grybauskaitė, miembro de la Comisión. − Señor Presidente, muchas gracias por estos dos informes –que podemos considerar como dirigidos al nuevo Parlamento y, probablemente, todavía a la actual Comisión, así como a la nueva– sobre cómo negociaremos, de qué herramientas dispondremos para gestionar los presupuestos europeos y de qué tipo serán estos presupuestos futuros.

En este aspecto, deseo felicitarnos a todos, incluyendo al Parlamento y a la Comisión. Durante cinco años hemos pasado por eventos sin precedentes. Hemos revisado el marco financiero tres veces –lo que nunca antes había ocurrido–, Galileo, el mecanismo alimentario, y, ahora, los 5 000 millones de euros.

Todo eso se debe a la capacidad de las instituciones de aprovechar al máximo nuestras capacidades, utilizando este entorno rígido en el que operamos hoy en lo que respecta a los marcos financieros.

Por lo tanto, la Comisión toma nota de ambos informes, especialmente el del señor Böge, que está relacionado con la futura forma de los presupuestos europeos. La Comisión está dispuesta y lo estará a negociar sobre la base de lo que usted incluya en su informe. Confirmaremos nuestra obligación de emitir la revisión intermedia y la evaluación de cómo está trabajando el IAI. Confirmamos que informaremos sobre lo que estemos obligados a hacer y, como se ha prometido en el IAI, sobre la reforma presupuestaria para finales de este año.

Tomando esto en consideración, me gustaría dar las gracias personalmente al Parlamento. Es probable que me esté dirigiendo a ustedes en una de mis últimas intervenciones aquí y me gustaría darles las gracias por toda la cooperación que he tenido, por toda la comprensión que he obtenido de ustedes desde el principio. En estos tiempos difíciles hemos sido capaces de producir buenos resultados juntos.

 
  
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  Michael Gahler, ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Exteriores.(DE) Señor Presidente, en primer lugar, me gustaría manifestar mi apoyo al enfoque de tres etapas para la revisión intermedia desarrollada y presentada por el señor Böge. Da la oportunidad de realizar un cuidadoso análisis de nuestros objetivos políticos, de los cambios que precisan las herramientas disponibles y la cuestión de la financiación.

Ceterum censeo: como especialistas en asuntos exteriores, querría pedir una vez más que se ponga fin a la infrafinanciación crónica de los asuntos exteriores. La Comisión ha acordado presentar una evaluación en este aspecto. Queremos ver soluciones a corto plazo como parte del marco financiero actual y opciones factibles para el próximo marco financiero. Entre otras cosas, se debe proporcionar financiación adecuada para el Servicio Europeo de Acción Exterior. Queremos una Unión Europa que cumpla con sus obligaciones en el ámbito de las relaciones exteriores y que pueda reaccionar rápida y adecuadamente a las crisis. Nuestra credibilidad y nuestra habilidad para ser un socio eficaz dependen de esto.

Acogemos favorablemente un mayor desarrollo de la Política Europea de Vecindad por medio de la Asociación Europea Oriental y la Unión por el Mediterráneo, que aporten a los socios dos marcos eficientes y fiables. Sin embargo, será preciso averiguar si las disposiciones financieras son factibles en el trasfondo de nuestros retos en materia de política exterior. Pedimos nuevas normativas legales y financiación apropiada en el próximo marco financiero para la cooperación con terceros países fuera del contexto de la ayuda pública para el desarrollo.

Me gustaría formular un deseo más para el futuro por encima y más allá del Tratado de Lisboa. Considero que toda la financiación destinada a actividades exteriores debería incluirse en los presupuestos de la UE. Esto está relacionado con el Fondo Europeo de Desarrollo y el mecanismo Athena. Nuestros gobiernos no deberían temer crear transparencia en un área específica para aclarar toda la labor que estamos asumiendo conjuntamente el ámbito europeo en materia de política exterior, incluyendo en especial la actuación militar.

 
  
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  Herbert Bösch, ponente de opinión de la Comisión de Control Presupuestario. – (DE) Señor Presidente, me gustaría felicitar a la Comisión por esta comunicación que ha presentado abiertamente, precisamente de la manera que hubiéramos imaginado en el pasado. ¡Enhorabuena!

Las trescientas o más contribuciones merecen un seguimiento. Se trata de propuestas comprometidas que nos ayudarán a avanzar. Estoy agradecido de que en la comunicación se hayan cubierto los temas de la responsabilidad, la transparencia y la visibilidad de las políticas. Esto tendrá una influencia decisiva. Mis aplausos al anterior orador se debían a la impresión creada por la pregunta de hasta qué punto el Consejo puede mantener a la Unión Europea fuera del control del Parlamento Europeo. Con respecto a Lisboa esto significa que si realmente ellos adquieren más derechos, no habrá control parlamentario ni público por encima de los ocho mil millones.

Para dejar esto completamente claro, procedo de un país neutral. Debería ser capaz de decir a las personas que me eligieron qué está ocurriendo con el dinero. No puedo hacerlo, incluso a pesar de ser el presidente de la Comisión de Control Presupuestario. Por lo tanto, debemos tener en cuenta estas consideraciones en el futuro. Estoy muy agradecido por sus sugerencias.

Lamento que este debate quede en el limbo político, ya que estamos ya despidiéndonos unos de los otros y estamos deseándonos suerte mutuamente. Me gustaría hacer lo mismo. Ha hecho un buen trabajo como Comisaria. ¡Felicidades!

 
  
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  Paul Rübig, ponente de opinión de la Comisión de Industria, Investigación y Energía. – (DE) Señor Presidente, Señorías, Europa se las ha arreglado para crear el denominado presupuesto cero. Somos el único ámbito político con un presupuesto cero. Disponemos del 0,89 % de los ingresos nacionales brutos y somos un buen ejemplo de cómo se puede emplear cuidadosamente el dinero de los contribuyentes.

Además, hemos demostrado durante varios años que nuestros ingresos superan a nuestros gastos. Disponemos de algo de excedente cada año y deberíamos por fin utilizar ese dinero sobrante para la creación del valor añadido europeo en el futuro. El Parlamento y el Consejo deberían establecer cómo puede contribuir este dinero al valor añadido europeo. Es muy importante que pongamos en marcha estos fundamentos.

Además, acabamos de celebrar un debate sobre el Banco Europeo de Inversiones. Creo que, en especial en época de crisis, se debería poder disponer de los fondos tan pronto como fuera posible. Necesitamos una asignación inmediata de fondos, especialmente en el ámbito de la investigación, que ofrece oportunidades de futuro para nuevos servicios y nuevos productos. Simplificar la administración y reducir la burocracia son requisitos importantes, en especial para las pequeñas y medianas empresas, porque quieren hacer negocios en los mercados mundiales y para hacerlo necesitan nuestro respaldo.

En este aspecto, es crucial centrarse especialmente en desarrollar las infraestructuras entre los Estados miembros, algo que el Plan de Recuperación Económica ya comienza a tratar –por dar un ejemplo, Nabucco y otros conductos de energía– porque es posible una inversión rápida en este terreno. Si piensan en cuánto acero se necesita para estos conductos, quedará claro que nuestro sector siderúrgico podría, al menos a corto plazo, lograr niveles máximos en cuanto a ventas y seguridad laboral. Deberíamos trabajar por conseguir esto.

 
  
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  Rumiana Jeleva, ponente de opinión de la Comisión de Desarrollo Regional.(BG) Señorías, como ponente de la Comisión de Desarrollo Regional, me gustaría subrayar la importancia de la revisión intermedia del marco financiero 2007-2013.

Doy mi conformidad al informe del señor Böge porque también señala áreas en las que se necesitan cambios y mejoras, preparando el terreno para una Unión Europea más eficiente. Desde el punto de vista de mi comisión, estamos principalmente interesados en cómo se gastan los recursos destinados a política de cohesión, ya que ésta es una de las partes fundamentales del presupuesto. Nosotros mantenemos nuestra postura a largo plazo de que la mayoría de los recursos financieros deben destinarse a las regiones menos favorecidas que requieran el respaldo de la UE. Me alegro de que este informe no entre en conflicto con nuestra postura en este asunto.

Existen nuevos retos globales que tienen un importante impacto territorial. Para superarlos, es preciso garantizar una financiación suficiente para el periodo posterior a 2013. El 0,35 % del PIB de la UE puede no ser suficiente para alcanzar nuestros objetivos. Lamentamos que el informe no adopte por completo nuestra sugerencia, pero acogemos positivamente el hecho de que llegue a una conclusión muy similar a la nuestra.

También revisamos el estado de los Fondos Estructurales, en los que, desgraciadamente, hay un escaso nivel en cuanto al empleo de recursos en ciertos países. Las autoridades nacionales son culpables hasta cierto punto de hacer un empleo poco eficiente de ellos en su trabajo. Creo que la complejidad del sistema es también uno de los motivos de los bajos niveles de uso. Nuestra comisión sugirió simplificar los procedimientos y me alegro de que el informe del señor Böge siga una línea de pensamiento similar.

Nuestra comisión considera que necesitamos iniciar nuevamente el debate sobre el gasto de recursos perdidos debido a la norma N+2 / N+3. Durante las negociaciones sobre el Reglamento de los Fondos Estructurales para el periodo 2007-2013, el Parlamento sugirió que los recursos sin emplear deberían utilizarse para programas operativos con un mejor nivel de uso. El Informe Böge no considera esta idea, pero creo que debemos tomarla en cuenta como punto de partida para debates posteriores.

Me gustaría concluir agradeciendo al señor Böge su constructiva cooperación y el excelente informe que ha realizado.

 
  
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  Esther De Lange, ponente de opinión de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural. – (NL) Señor Presidente, yo de hecho quería hoy dirigirme al Consejo, pero entiendo que no hay nadie del Consejo presente y que, por lo tanto, se concede de alguna manera menos importancia a este debate. Me sorprende un poco, ya que el fin de semana pasado se emprendieron acciones necesarias en relación con el presupuesto y luego, cuando toca discutir la financiación específica de esas acciones, el Consejo se echa atrás.

Me encuentro aquí, en cualquier caso, con el sentido de la ironía preciso. Oficialmente, estamos aquí para debatir la revisión intermedia, pero en realidad ya se ha dicho todo lo necesario sobre el paquete de estímulo económico sobre el que se alcanzó el acuerdo el pasado fin de semana. Ese paquete arregla la parte en la que la revisión intermedia y el presupuesto plurianual se han quedado cortos, ya que, desde el comienzo del marco plurianual actual, en tres ocasiones seguidas hemos interferido con nuestras propias decisiones. Galileo, la ayuda alimentaria para África y la forma en que se financia no fueron cosas bonitas.

Ahora, una vez más, nos encontramos con el debate sobre el paquete de estímulo económico. El Consejo se ha comprometido pero no parece saber aún de dónde va a proceder el dinero. En el campo de la energía, por ejemplo, tan sólo para proyectos de energía se ha de destinar alrededor de 2 000 millones, no sólo de los presupuestos de este año, sino también de los del año que viene y posiblemente del año siguiente. Eso significa que estaremos rondando el margen del presupuesto agrícola. Al hacerlo la gente dirá, de acuerdo, no es dinero agrícola, es el margen, pero sólo tiene que haber un brote de enfermedad en los animales y realmente se necesitará ese dinero dentro del presupuesto agrícola. ¿Recuerdan quizá el brote de fiebre aftosa? ¿O qué ocurre si los bajos precios del mercado de los lácteos continúan y se requiere intervención? Además, el margen del presupuesto agrícola se va a ver cada vez más reducido durante los próximos años. El informe de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural para la revisión intermedia señala este punto de forma bastante correcta.

Me gustaría, pues, que la Comisión y el Consejo –si este último hiciera una aparición, aunque, en su defecto, fuera por escrito– confirmaran que primero se estudiará las obligaciones existentes en relación con la agricultura antes de estudiar cuál es el margen y así comprobar sólo entonces si el margen puede, en efecto, emplearse para otros propósitos. Éstas son las normas que hemos acordado entre nosotros. Si no nos atenemos a ellas, creo que estaremos tirando las frutas frescas con las podridas.

 
  
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  Ingeborg Gräßle, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, me gustaría agradecer de forma muy especial al señor Virrankoski su informe de propia iniciativa que aborda una vieja preocupación de la Comisión de Presupuestos, en otras palabras, las preguntas: ¿cómo vamos con la planificación?, ¿cómo nos aseguramos de que se implementen nuestras prioridades? Muchas gracias, señor Virrankoski, por su duro trabajo.

Consideramos importante que nuestras prioridades presupuestarias se reflejen en la cuestión de los recursos humanos. Por eso me gustaría hacer una oferta a la Comisión. Deberíamos dar un mejor empleo a las obligaciones informativas de la Comisión para unir la estrategia de política anual y el borrador de los presupuestos. Creemos que los informes anuales de las direcciones generales no cubren con suficiente detalle o no consideran el índice de éxito del presupuesto. Lo que nos gustaría saber es ¿qué ha ocurrido con las prioridades del Parlamento? y ¿cuál es el nivel de éxito de la estrategia política anual en este aspecto?

En mi opinión, todos tenemos aún mucho que aprender y también necesitamos mucha más experiencia, si el proceso de información va a dejar de ser un mero objetivo teórico. Es necesario para ser capaz de gestionar el dinero correctamente. Por eso estamos solicitando que los instrumentos de gestión se desarrollen más, para ayudarnos a averiguar más sobre la forma en que se implementa el presupuesto y para incluir más del proceso de implementación en el procedimiento de planificación.

También nos preguntamos cómo el plan de gestión anual puede integrarse de modo más efectivo en la estrategia política anual. Nos gustaría saber más sobre los costes del ciclo de la GA, que también necesita simplificarse. Se ha sugerido que estas preguntas deberían incluirse en el informe de examen analítico. Ya tenemos el informe analítico, gracias. Lo estudiaremos y nos familiarizaremos con él. Sin embargo, esto significa que estas cosas deben incluirse como muy tarde en el próximo informe.

Se han presentado dos enmiendas que nuestro grupo no puede aceptar. No consideramos correcta una ampliación de dos años, porque devalúa el instrumento de gestión aún más, en lugar de mejorarlo. Queremos que la herramienta de gestión PA-GA funcione mejor, no que se prolongue dos años. También votaremos en contra de la enmienda de estudio. Es una buena enmienda, pero no tiene cabida en este informe.

Nos gustaría dar las gracias a la señora Comisaria por su trabajo y le deseamos a todo el mundo éxito en las elecciones.

 
  
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  Gary Titley, en nombre del Grupo del PSE. – Señor Presidente, fuera de esta revisión del presupuesto, sólo nos queda hacernos una pregunta: ¿refleja el presupuesto las prioridades políticas del siglo XXI? Si no lo hace, necesita un cambio. ¿Es lo suficientemente flexible como para reflejar épocas de cambio? Porque ahora una de mis frustraciones con el presupuesto es cómo abordamos las prioridades negativas. Se espera mucho del presupuesto porque no podemos cambiar las cosas debido a las restricciones del MFP.

Si puedo volver sobre la gestión y la presupuestación basadas en la actividad, creo que la Comisión ha realizado un enorme progreso en esto pero les advertiría que no burocratizaran demasiado este ejercicio porque lo que queremos es garantizar una evaluación cualitativa, no marcar casillas en un formulario. No queremos que la gente pase todo su tiempo autoevaluándose cuando deberían estar trabajando y logrando avances. Así que tenemos que tener cuidado con eso. Creo personalmente que la estrategia política anual sería mejor si se produjera cada dos años o cada dos años y medio para ajustarse al ciclo parlamentario. Nos permitiría tener una idea mucho más clara de nuestras perspectivas en cuanto a políticas por encima de los programas de trabajo anuales de la Comisión.

 
  
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  Silvana Koch-Mehrin, en nombre del Grupo ALDE.(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, hace mucho que hace falta una reforma de los recursos financieros de la UE y estoy agradecida al señor Böge, el ponente, por establecer esto. Necesitamos para la UE un sistema de gastos e ingresos justo, sencillo, transparente, fiable y sostenible. La financiación para los presupuestos de la UE debería provenir únicamente de dos fuentes, en otras palabras, de los propios recursos tradicionales y de los pagos basados en el poder económico de los Estados miembros, esto es, una proporción de la renta nacional bruta. En este caso, los Estados miembros deberían contribuir con un máximo del 1 % de su RNB.

En lugar de hacer que haya más dinero disponible para la UE, los fondos deberían reasignarse a áreas en las que se pueda obtener un genuino valor añadido a nivel europeo, por ejemplo la política exterior común, las redes transeuropeas, gestión de las fronteras externas e investigación. Por otra parte, no debería haber más subvenciones a largo plazo. Esto también significa que los propios recursos basados en el IVA deberían eliminarse y, aún más importante, que no debe existir un impuesto de la UE, independientemente de su forma, mientras que la UE no sea una auténtica democracia representativa. Está bien que haya una prohibición del endeudamiento público de la UE. Ésta es una política excelente y debe conservarse. Además, todos los Ministros de Finanzas de la UE deben hacer una declaración de fiabilidad nacional al final. Muchas gracias y les deseo todo el éxito en sus nuevas funciones.

 
  
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  Wiesław Stefan Kuc, en nombre del Grupo UEN. (PL) Señor Presidente, los dos informes presentados hoy se basan en realizar evaluaciones que nos hemos visto obligados a hacer debido a las decisiones de varios organismos de la Unión Europea. Quizá sea necesario evaluar los instrumentos de gestión por actividades y de presupuestación por actividades o la «planificación estratégica y de programación», pero da la impresión de estar creando «arte por el arte». ¿Cómo puede compararse conseguir objetivos políticos con construir una central eléctrica o redes de transporte? ¿Es la Unión Europa un negocio empresarial al que estamos intentando aplicar mecanismos similares de evaluación de eficiencia?

Lo mismo se aplica a la revisión intermedia del marco financiero plurianual. Todos los días estamos llevando a cabo evaluaciones y desviando recursos de nuestros presupuestos anuales. Estas decisiones las toma el Consejo Europeo, que aumenta la financiación disponible para implementar tareas individuales importantes. Los marcos de financiación plurianuales estables nos dan a todos una sensación de seguridad plurianual y eso es lo que más deberíamos valorar, en especial en los tiempos difíciles que corren.

Felicito cordialmente a los señores Böge y Virrankoski por sus excelentes informes. Señora Grybauskaitė, le deseo el mayor éxito en las próximas elecciones.

 
  
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  Helga Trüpel, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, en el momento de la votación sobre la actual perspectiva financiera, las tres instituciones europeas –el Consejo, el Parlamento y la Comisión– entendieron que necesitamos reformas si queremos ponernos al día. Ahora los Estados miembros están eludiendo este compromiso y es una actitud equivocada. En contraste, es cierto que necesitamos un equilibrio entre continuidad y previsibilidad por un lado y la habilidad para adaptarse rápidamente a nuevos retos por otro.

Necesitamos cambiar la rígida estructura. Por esta razón, el presupuesto europeo –el plan financiero a medio plazo– debe cubrir cinco años y por lo tanto, estar vinculado en términos políticos a la responsabilidad de una Comisión electa y un Parlamento electo. Esto contribuirá a la transparencia y a la claridad política y a la disposición para tomar decisiones.

Hoy hemos escuchado lo que el señor Brown propone y lo que debería estar en el orden del día. El Presidente Obama también ha anunciado hoy su intención de invertir 129 000 millones en energías renovables. Me gustaría decir que también deberíamos dejar claro a los ciudadanos de Europa que debemos modificar el presupuesto europeo. Debemos relacionar la política agrícola, por ejemplo, con la producción de energía medioambiental y dejar de realizar pagos directos dependiendo del tamaño en hectáreas de las granjas. Debemos crear más vínculos con el desarrollo rural que realmente beneficien a las personas que viven en las zonas rurales.

Si nos tomamos realmente en serio estos debates y la Estrategia de Lisboa, debemos ajustar todas nuestras políticas económicas y de crecimiento al paradigma del cambio climático y la sostenibilidad y debemos adaptarnos a los nuevos retos que se nos presentan. Esto también quiere decir que debemos invertir más en educación, investigación y desarrollo a nivel europeo. Las tres instituciones deben encontrar el valor político de hacer esto juntas.

 
  
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  Pedro Guerreiro, en nombre del Grupo GUE/NGL.(PT) El informe expone algunos puntos que, hasta un determinado nivel, ponen de relieve lo que se ha estado afirmando durante un largo tiempo, en concreto, que el actual presupuesto comunitario es inferior al que se necesita para promover apropiada y efectivamente la proclamada cohesión social y económica dentro de la Unión Europea. Se da aún más el caso cuando, a pesar de estar en medio de una crisis, los inadecuados limites acordados en el actual marco financiero plurianual para 2007-2013 ni si quiera están siendo utilizados en su totalidad –alrededor de 29 000 millones de euros menos entre 2007 y 2009– y las cantidades incluidas en el presupuesto no se están aplicando como objetivo de «gastos», sobre todo con respecto a la convergencia y al sector agrícola y pesquero.

Por otro lado, se están añadiendo nuevas prioridades, que chocan con lo que consideramos que debería ser el objetivo y prioridad principal del presupuesto de la Comunidad: un instrumento de redistribución con respecto a los costes, las desigualdades y las asimetrías motivadas por el mercado interior, por la Unión Económica y Monetaria y por la liberalización del comercio mundial, para aquellos países y regiones en la Unión Europea que están económicamente menos desarrollados. Deberíamos tener un presupuesto comunitario que dé prioridad a la convergencia auténtica, cimentada en el progreso social y en proteger y promover el potencial de cada país, el empleo sostenible de los recursos naturales y la protección medioambiental, con la cohesión económica y social como objetivo, además de una ayuda efectiva para el desarrollo.

Asimismo, destacamos que el presupuesto de la Comunidad debería basarse en una justa contribución de cada país conforme a su renta nacional bruta, rechazando así firmemente cualquier intento más o menos disfrazado de introducir impuestos europeos.

 
  
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  Nils Lundgren, en nombre del Grupo IND/DEM. (SV) Señor Presidente, como siempre cuando se trata de nuestro presupuesto, hablamos de un trabajo concienzudo y competente pero, desde un punto de vista fundamentalmente político, que desgraciadamente ha quedado atrapado por la rutina. Como dijo el anterior orador, no es un presupuesto que corresponda al siglo XXI. Está basado claramente en la idea de que el gasto de la UE debería simplemente aumentar ad infinitum. Debemos poner freno a esto en algún momento.

Me gustaría mencionar tres puntos brevemente. Aquí dice que si la RNB cae, que es lo que hará ahora, el presupuesto de la UE no debe verse afectado. No podemos seguir así. Es mejor que el dinero se emplee en los países individuales cuando ven sus economías desmoronarse y desplomarse como está ocurriendo ahora.

El informe propone más dinero para nuevas áreas de actividad basadas en el Tratado de Lisboa. Esto es una arrogancia hacia las normas básicas democráticas. Este Tratado ha sido rechazado.

Al mismo tiempo, el informe no propone ninguna medida para recortar costes. Sin embargo, en realidad hay oportunidades de realizar grandes ahorros en agricultura, en los Fondos Estructurales, en el Comité Económico y Social Europeo, en el Comité de las Regiones y en otros sitios. Por favor, ¡ahorren!

 
  
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  Salvador Garriga Polledo (PPE-DE).(ES) Señor Presidente, ha llegado el tiempo de efectuar un análisis de cómo ha funcionado, hasta ahora, el marco financiero 2007-2013 y de qué cambios sería necesario introducir en los casi cuatro años que aún le quedan de vida.

En primer lugar, hay que reconocer las limitaciones del acuerdo de perspectivas financieras adoptado en el año 2006 por los Estados miembros. Entonces lo denunciamos y hoy constatamos la insuficiencia de aquel acuerdo. Y, lamentablemente, las actuales perspectivas financieras han demostrado sus limitaciones, justo en el peor momento; justo en el momento de la crisis en que el presupuesto comunitario debería ser la punta de lanza de la Unión Europea en la batalla contra la crisis económica y el desempleo.

Hoy resulta prácticamente una hazaña asombrosa encontrar cinco mil millones de euros en un presupuesto comunitario para utilizarlos en los dos próximos ejercicios, para relanzar la investigación en materia de energía, asegurar la conexión energética o comunicar mejor las áreas rurales de la Unión. Regiones enteras de la Unión Europea, como la mía, Asturias, confían en encontrar una manera viable y sostenible de utilizar el carbón como una fuente energética limpia.

Para eso debería servir, por ejemplo, el presupuesto comunitario. Pero su rigidez y la infradotación financiera de las diferentes categorías del gasto sólo permiten encontrar esos cinco mil millones de euros a base de no utilizar plenamente los dineros de la política agraria común en el período 2009-2010. Esto no es eficiencia presupuestaria; éstos son, simplemente, trucos contables.

El señor Böge, como ponente, ha abierto hoy una reflexión muy útil para convertir el presupuesto comunitario en un auténtico instrumento activo de política económica. No podemos permitirnos, en el futuro, otras perspectivas financieras fracasadas.

 
  
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  Göran Färm (PSE). - (SV) Señor Presidente, como ponente alternativo del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo con respecto a este asunto, me gustaría expresar mi agradecimiento al señor Bögue por su positivo espíritu de cooperación. Un marco a largo plazo es importante, pero una congelación de siete años con rígidos topes presupuestarios tanto en el plano general como por sectores es un modelo poco razonable en el mundo rápidamente cambiante de hoy día.

El presupuesto a largo plazo vigente, que es válido hasta 2014, se determinó, de hecho, en 2005. ¿Qué podríamos haber sabido entonces de la actual crisis económica, de la situación en Kosovo o Gaza, del alcance de la crisis climática o de las enormes oscilaciones de los precios de los alimentos? No, no podemos seguir haciendo así las cosas.

Mi conclusión es que debemos tener una perspectiva general y detallada de los actuales presupuestos a largo plazo: el marco financiero plurianual. Esto se aplicará con un alcance específico, desde luego, si se aplica la propuesta de la Comisión de Presupuestos, es decir, la extensión del marco financiero se adaptaría a los dos años sugeridos para sincronizarlo mejor con los mandatos de la Comisión y el Parlamento.

Así que, ¿qué es lo que queremos? Varias cosas, de hecho.

Primero, nuestras aspiraciones para con la propia revisión de presupuestos. Desde nuestro punto de vista es inaceptable centrarse sólo en el próximo marco financiero. La Comisión de Presupuestos ha adoptado varias enmiendas, lo que significa que pediremos a la Comisión que presente una propuesta para una firme revisión del contenido del actual presupuesto a largo plazo tan pronto como sea posible. Esto sería especialmente importante, desde luego, si se introdujera nuestra demanda acerca de la extensión.

También pedimos que la Presidencia sueca procese en otoño esta propuesta de la Comisión de forma activa y rápida. Tenemos que llegar a controlar esto.

En segundo lugar, en cuanto al enfoque político, hemos recibido señales claras de la consulta abierta general que se ha llevado a cabo. Existen unas pocas áreas en particular en las que la UE debe ser más enérgica. Estas áreas incluyen política en materia climática, empleos y crecimiento, y política exterior y de desarrollo. Para que la UE pueda de desempeñar un papel preponderante en estas áreas, necesita recursos. Esto queda absolutamente claro. Actualmente todas estas áreas están muy infradotadas en cuanto a financiación.

En tercer lugar, necesitamos realizar una serie de cambios técnicos necesarios. No necesito entrar en detalle en cuanto a esto, ya que el señor Böge ya ha hablado sobre ello. Queremos tener cinco años en lugar de siete y un ajuste del periodo para que el nuevo Parlamento y una nueva Comisión puedan tener una auténtica influencia sobre el marco que se aplique durante su mandato.

En cuarto lugar, queremos un sistema revisado y más justo para los propios recursos de la UE. Lo que necesitamos ahora son rápidas propuestas y una sólida revisión intermedia de actual presupuesto a largo plazo para acercar la retórica y los recursos y dar inicio al proceso hacia un enfoque más sostenible a largo plazo para el presupuesto de la UE antes del próximo periodo presupuestario a largo plazo.

 
  
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  Zbigniew Krzysztof Kuźmiuk (UEN). - (PL) Señor Presidente, hay tres puntos que me gustaría plantear a la Comisión en este debate.

La Comisión Europea necesita proponer un sistema de respaldo para las regiones que exceda el 75 % del PIB por cabeza en la perspectiva financiera actual, pero que requerirá una financiación continua en vista de los fuertes desequilibrios internos que se están produciendo. Debería mencionar que países como España, Portugal, Italia y Grecia están recibiendo esta dotación de transición durante la actual perspectiva financiera.

También se necesita una decisión final relativa a una marcha atrás en los últimos intentos de renacionalizar la política agrícola común. No será posible garantizar la cofinanciación obligatoria de la PAC a niveles similares por parte de Estados miembros individuales, ya que como consecuencia, la competencia se vería considerablemente alterada, es decir, que significaría la desintegración de la PAC.

En cuanto a la ambición de la Comisión de separar los pagos directos de la producción, también es necesario apoyar a las tierras de labranza de menos de una hectárea y acabar, después de 2013, con las grandes disparidades que actualmente existen entre los antiguos y los nuevos Estados miembros. De lo contrario, si la situación persiste después de 2013, supondrá la tolerancia de facto de dos políticas agrícolas comunes en el territorio de la UE.

 
  
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  Janusz Lewandowski, en nombre del Grupo del PPE-DE. (PL) Señor Presidente, permítame continuar con un lenguaje que la señora Grybauskaitė entiende. Nuestras contribuciones se basan en dos años presupuestarios completos dentro de una perspectiva de siete años. Esto debería animarnos claramente a ser precavidos en el modo en que formulamos nuestras intervenciones. Me da la impresión de que la adopción unánime del informe del señor Böge para la Comisión de Presupuestos demuestra que ha encontrado el denominador común en las perspectivas de varios grupos políticos.

Lo que me llama la atención es el hecho de que hayan quedado sin utilizar casi 5 000 millones de euros del presupuesto de 2008. Esto no debe repetirse. Sería un fracaso para todos nosotros. Existen iniciativas de la Comisión orientadas a hacer más sencilla la obtención de financiación. Como así son las cosas y así deberían ser, la política regional no podrá ser ni será en el futuro una fuente de financiación para esas secciones del presupuesto crónicamente infradotadas. Hablamos de esto cuando negociamos la perspectiva financiera, y en nuestra política exterior se ha corroborado esto completamente: los encabezamientos 1 y 3. Si seguimos dependiendo del 1 % de los presupuestos, es evidente que no alcanzaremos una solución razonable para la cuestión del presupuesto de la Unión Europea.

En el informe al que hago referencia, el señor Böge plantea la cuestión clave de adaptar el periodo parlamentario al periodo de la perspectiva financiera. Ésa es, efectivamente, la postura de esta Cámara. Sin embargo, deberíamos tener en cuenta ciertos recelos entre los países afectados por la política de cohesión, que buscan alguna seguridad en las políticas y aún no saben exactamente cómo el hecho de reducir este periodo afectará al carácter predecible de su obtención de Fondos Estructurales.

Finalmente, me gustaría cordialmente agradecer a la señora Grybauskaitė su cooperación con el Parlamento y, naturalmente, como otros oradores, les deseo éxito en su campaña. Esta diversidad de voces, a pesar de las diferencias políticas, es un buen augurio para estas elecciones.

 
  
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  Catherine Guy-Quint (PSE).(FR) Señor Presidente, señora Comisaria, en primer lugar me gustaría recordarles que este debate forma parte de un largo proceso que ya dura varios años: las consultas de la Comisión Europea, los «exámenes médicos» de la política agrícola común, el cuarto informe sobre la cohesión económica y social, y el Informe Lamassoure sobre «recursos propios» para el presupuesto.

Nuestra Comisión Europea ha anunciado su intención de presentar, como muy tarde en otoño de 2009, sus pautas principales para esta revisión, que ha ocasionado un trabajo muy notable por parte de nuestra Comisión de Presupuestos, con el liderazgo del señor Böge. Sabemos que esta revisión se realizará cuando el próximo Parlamento Europeo esté en marcha. No es el Parlamento actual el que lo llevará a cabo.

Por lo tanto, querría poner de relieve un punto político básico, y es que casi hemos alcanzado la unanimidad para que el marco financiero futuro coincida con el mandato político del futuro Parlamento, y se trata de un acuerdo que me gustaría ver perpetuado. Me parece muy importante porque, finalmente, habrá una consistencia entre los resultados de las elecciones y las pautas presupuestarias que ha de supervisar la Comisión.

Lo siguiente es que me gustaría recordarles que la opinión del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo es que el presupuesto debería volver a enfocarse en las misiones fundamentales: empleo, crecimiento e innovación, como ha afirmado nuestro colega el señor Färm. Sin embargo, antes de finalizar me gustaría manifestar que el verdadero futuro de la Unión depende de esta revisión, y espero que el futuro Parlamento utilice el Informe Böge para poder lograr nuestra ambición europea frente a los intereses propios nacionales transmitidos a diario a través de las prevaricaciones del Consejo.

Es tarea del Parlamento presentar políticas europeas que consigan que nuestros ciudadanos tengan verdaderas esperanzas en un proyecto político, no meramente económico.

 
  
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  Margaritis Schinas (PPE-DE). - (EL) Señor Presidente, hoy somos veintisiete y gastamos menos de un 1 % de nuestra riqueza colectiva recolectada en el presupuesto de la Comunidad, aproximadamente lo mismo que gastábamos cuando éramos quince. Tan sólo esta cifra ilustra por qué el Informe Böge que estamos debatiendo hoy es una de los proyectos políticos básicos de la Unión para los próximos cinco años.

Debemos contestar a una pregunta crucial: ¿cuánto dinero y para qué políticas?, ¿dónde situamos el límite, la medida de nuestras ambiciones? Esta vez debemos poner todo sobre la mesa sin condiciones previas y el debate debe empezar de cero. Tendremos que abordar dos importantes dificultades en esta negociación fundamental:

- la primera es que ahora somos, por supuesto, más que en la ocasión anterior en la que se produjeron negociaciones similares, y

- la segunda dificultad es que, desgraciadamente, esta negociación se está llevando a cabo cuando el ciclo de las vacas gordas ha terminado y nos estamos viendo seriamente afectados por la crisis económica.

No obstante, la negociación que está empezando básicamente hoy con el enfoque sumamente realista adoptado por el señor Böge, debería confirmar tres condiciones previas básicas que son cruciales para Europa:

- en primer lugar, que debe asegurarse el futuro de la agricultura en la Comunidad incluso después de 2013,

- en segundo lugar, que debe mantenerse el principio de cohesión y solidaridad entre los Estados miembros, y,

- en tercer lugar, que ha llegado el momento de hablar sobre el desarrollo inteligente y el dinero que también va a los cerebros, y no sólo al asfalto y al cemento.

 
  
  

PRESIDE: Mario MAURO
Vicepresidente

 
  
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  Costas Botopoulos (PSE). - (EL) Señor Presidente, señora Comisaria, el informe del presidente de nuestra comisión, el señor Böge, que estamos debatiendo hoy, en mi opinión es muy interesante y crucial por tres razones: en primer lugar, porque pone de relieve ciertos sectores que requieren mejoras; en segundo lugar, porque subraya algunas propuestas; y en tercer lugar, porque prepara el terreno para el debate principal del próximo periodo parlamentario.

Ciertos sectores necesitan mejoras debido principalmente a un desajuste entre las decisiones políticas y las decisiones a nivel comunitario, y a la incapacidad para gestionar adecuadamente nuestros recursos presupuestarios.

Propuestas:

- una propuesta fundamental es el ciclo de cinco años del marco financiero y una política que implique otro ciclo de cinco años para las políticas financieras; en otras palabras, el periodo de nuestro Parlamento coincidiría con las propuestas políticas a nivel presupuestario,

- en segundo lugar, la cuestión de la flexibilidad es muy, muy importante. Sin embargo, la flexibilidad no significa únicamente un cambio entre sectores: significa una respuesta general. La flexibilidad por sí misma no es la solución al problema.

Así pues, todo esto nos está preparando para el debate principal del próximo periodo parlamentario sobre un nuevo presupuesto político y coordinado, cimentado en nuevas bases.

 
  
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  Alexandru Nazare (PPE-DE) . (RO) Reducir el periodo de programación financiera a cinco años, como también recomienda el Informe Böge –y me gustaría aprovechar esta oportunidad para felicitar al señor Böge por su particular contribución a este informe– proporcionaría una prueba concreta de la madurez de las instituciones europeas y un indicio de que se está reduciendo la carga burocrática.

Al mismo tiempo, debemos ser realistas y considerar hasta qué punto es viable esta medida para que no acabemos metidos en situaciones extremas ya que tardaremos dos años en adoptar un presupuesto de cinco años. La pregunta clave es cómo emprenderemos la tarea de simplificar los procedimientos para que el dinero europeo se utilice dentro de un periodo razonable de tiempo.

Existen incidentes que ya se han convertido en leyenda sobre dinero europeo que no ha llegado en meses, e incluso años, o que ha llegado después del momento en que realmente se necesitaba. Tan sólo permítanme ponerles un ejemplo relacionado con el dinero del Fondo Solidario. Como ya sabrán, Rumania va a recibir doce millones de euros para cinco condados afectados por las inundaciones. Las inundaciones se produjeron en verano del año pasado y hemos votado sobre el asunto este mes, pero es probable que el dinero no llegue hasta aproximadamente un año después de producirse la inundación. Los rumanos que reciban este dinero no serán conscientes de que están recibiendo ayuda de la Unión Europea.

 
  
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  Kyösti Virrankoski, ponente. − (FI) Señor Presidente, me gustaría dar las gracias a todos los que han realizado observaciones sobre mi informe.

Querría manifestar, ahora que la Unión Europea es una Comunidad de veintisiete Estados miembros y 480 millones de habitantes, que es necesario que la gestión y la administración se simplifiquen y se vuelvan más eficientes. Los métodos de gestión por actividades y presupuestación por actividades lo tienen en cuenta, dividiendo el poder y la responsabilidad en niveles adecuados para llevar a cabo una gestión responsable y la implementación eficiente de programas.

Finalmente, deseo darles las gracias a todos y le deseo especialmente a la señora Grybauskaitė toda la felicidad y éxito posibles en sus retos futuros. Ha sido un grandísimo placer trabajar con ustedes y hemos podido comprobar los excelentes niveles de cooperación que ha habido entre el Parlamento y la Comisión. Muchas gracias y mis mejores deseos.

 
  
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  Reimer Böge, ponente. – (DE) Señor Presidente, Señorías, me gustaría empezar por dar las gracias a la señora Comisaria. Tras una fase inicial en la que nos hemos estado conociendo, hemos trabajado juntos de forma efectiva, constructiva y abierta. Esto ha quedado patente por los resultados de varias negociaciones en los últimos años. Le deseo todo lo mejor durante las próximas semanas. También querría hacer extensivo mi agradecimiento a mis colegas por su intenso trabajo y por el debate adelantado a la votación de mañana en el plenario y a la señora Guy-Quint en su función como ponente sobre las consecuencias presupuestarias del Tratado de Lisboa. Hemo acordado un procedimiento común para los puntos claves de los informes, especialmente en lo referente al enfoque en tres etapas y la secuencia temporal presupuestaria.

Ya que considerábamos que la perspectiva financiera actual de 2007-2013 y en relación a ella, el Acuerdo Interinstitucional de 2006, representaban lo máximo que podía lograrse con las negociaciones, también éramos muy conscientes de la falta de acción. Por eso es tan importante que este informe pida acuerdos con vista al futuro que impliquen un compromiso total. Nuestro trabajo durante las próximas semanas y meses, en especial en lo que respecta a las negociaciones actuales, tendrá que ver por completo con el Plan de Recuperación Económica y con recordar al Consejo que todos los elementos que componen el Acuerdo Interinstitucional, porque hay varios instrumentos a los que se ha referido la señora Comisaria, son una parte inseparable del marco de financiación general. Si todos los Estados miembros fueran un poco más conscientes de esto, habríamos logrado un mayor progreso con nuestras existentes regulaciones.

Finalmente, me gustaría aprovechar la oportunidad para instar a la Comisión a que tome en cuenta en otoño las conclusiones y consideraciones fundamentales que el Parlamento adoptará mañana. Éste supondría un excelente comienzo para poder llevar a cabo los ambiciosos cambios necesarios por medio del esfuerzo conjunto de la Comisión y el Parlamento Europeo y, al mismo tiempo, para desarrollar un presupuesto que mire hacia el futuro y se combine con una mayor legitimidad política. Esto es lo que está pidiendo el Parlamento enérgica y colectivamente en este informe.

 
  
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  Presidente. Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar el miércoles 25 de marzo de 2009.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE-DE), por escrito. – (PL) Una revisión del marco financiero actual es una muy buena oportunidad para la reflexión, no únicamente sobre el modo en que se adjudican los recursos disponibles, sino también sobre la forma futura del presupuesto de la UE. Cuando introduzcamos cambios en el presente presupuesto y cuando planifiquemos la próxima perspectiva financiera, deberíamos guiarnos sobre todo por la pretensión de ahondar en la integración y conseguir objetivos específicos.

Recientemente, hemos podido observar cambios de gran alcance en la estructura del presupuesto de la UE. El gasto de la PAC ya no acaba con la mayor parte del efectivo comunitario. La política de cohesión actual y las medidas relacionadas con la realización de la Estrategia de Lisboa pueden contar con el mayor respaldo. No hay duda de que esta evolución es beneficiosa para el futuro de una Europa orientada hacia una economía innovadora y fundamentada en el conocimiento que garantiza un elevado nivel de empleo. Sin embargo, tal cambio no puede producirse a costa de socavar la seguridad alimentaria europea y de reducir los ingresos de los agricultores.

Igual de alarmante es la creciente reducción en el nivel del presupuesto de la UE en relación con la RNB de los Estados miembros de la UE. Las estadísticas muestran que si en la perspectiva actual hemos mantenido el presupuesto al nivel que estaba en el periodo 1993-1999 (calculado conforme al mismo porcentaje de PIB), dispondríamos de 200 000 millones de euros para la realización de políticas europeas. La presión que observamos para reducir el presupuesto de la Comunidad es perjudicial, porque limita su flexibilidad y su capacidad para adaptarse a las necesidades cambiantes. Por lo tanto, pedimos que la adaptación del presupuesto europeo a nuevos retos no se lleve a cabo a costa de los recursos de la PAC, sino por medio de un adecuado incremento en los medios presupuestarios de la UE.

 
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