Índice 
Acta literal de los debates
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Martes 15 de septiembre de 2009 - Estrasburgo Edición DO
1. Apertura de la sesión
 2. Debates sobre casos de violaciones de los derechos humanos, de la democracia y del Estado de Derecho (anuncio de las propuestas de resolución presentadas): véase el Acta
 3. Presentación por el Consejo del proyecto de presupuesto general - Ejercicio 2010 (debate)
 4. Inmigración, papel de Frontex y cooperación entre los Estados (debate)
 5. Turno de votaciones
  5.1. Acuerdo CE/Mongolia sobre determinados aspectos de los servicios aéreos (A7-0001/2009, Brian Simpson)
  5.2. Acuerdo sobre transporte marítimo entre la CE y China (A7-0002/2009, Brian Simpson)
  5.3. Movilización del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (A7-0008/2009, Reimer Böge)
  5.4. Movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (A7-0006/2009, Reimer Böge)
  5.5. Proyecto de presupuesto rectificativo nº 6/2009 (A7-0003/2009, Jutta Haug)
  5.6. Proyecto de presupuesto rectificativo n° 7/2009 (A7-0009/2009, Jutta Haug)
  5.7. Proyecto de presupuesto rectificativo n° 8/2009 (A7-0010/2009, Jutta Haug)
 6. Explicaciones de voto
 7. Correcciones e intenciones de voto: véase el Acta
 8. Discurso inaugural del Presidente del Parlamento
 9. Aprobación del Acta de la sesión anterior
 10. Firma de actos adoptados en codecisión : véase el Acta
 11. Declaración del Presidente de la Comisión propuesto (debate)
 12. Turno de preguntas (preguntas a la Comisión)
 13. Orden del día de la próxima sesión: véase el Acta
 14. Cierre de la sesión


  

PRESIDE: Jerzy BUZEK
Presidente

 
1. Apertura de la sesión
Vídeo de las intervenciones
  

(Se abre la sesión a las 9.10 horas)

 

2. Debates sobre casos de violaciones de los derechos humanos, de la democracia y del Estado de Derecho (anuncio de las propuestas de resolución presentadas): véase el Acta

3. Presentación por el Consejo del proyecto de presupuesto general - Ejercicio 2010 (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – De conformidad con el orden del día se procede a la presentación por el Consejo del proyecto de presupuesto general para el ejercicio 2010.

 
  
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  Hans Lindblad, Presidente en ejercicio del Consejo. (SV) Señor Presidente, representa un tremendo privilegio para mí estar aquí hoy. Me hace sentir muy humilde y estoy muy contento por tener la oportunidad de presentar ante sus Señorías el proyecto de presupuesto general del Consejo.

Europa se está enfrentando a retos importantes. La situación económica tenía un cariz considerablemente más preocupante hace seis meses, pero ahora parece haberse estabilizado. Se ha equilibrado el panorama de riesgos y el riesgo de vernos aún más inmersos en una espiral descendente se ha reducido.

Sin embargo, nos enfrentamos a problemas importantes como el aumento del desempleo, los déficits presupuestarios cada vez mayores y la creciente deuda. En vista de esta situación, existe una gran necesidad por mantener las finanzas públicas que sean sostenibles a largo plazo. A muchos países aún les queda mucho camino por recorrer para poder equilibrar sus finanzas públicas.

La demografía ejercerá una enorme presión sobre las finanzas públicas. Los retos a los que nos enfrentamos en materia climática requerirán nuevos recursos y harán necesaria la redistribución de los ya existentes. En líneas generales, esto significa, en nuestra opinión, que el presupuesto que aprobemos debería reflejar un elevado nivel de contención para poder dejar espacio a futuras necesidades, haciendo hincapié en el valor añadido europeo y las inversiones que, a corto plazo, pueden sacarnos de la crisis económica y, a largo plazo, pueden reforzar nuestra competitividad.

El proyecto del Consejo, que fue aprobado por unanimidad, aborda y contribuye a la superación de estos retos. Constituye un presupuesto disciplinado y sólido desde el punto de vista de las finanzas estatales. Fomentará la investigación, la educación, la competitividad, la innovación y la construcción de infraestructuras y promoverá la cohesión. El proyecto del Consejo también contiene márgenes para hacer frente a acontecimientos imprevistos.

La lógica subyacente en nuestro proyecto de presupuesto general es bastante simple. Si deseamos estimular el crecimiento, el empleo y la prosperidad, los libros de texto dicen que deberíamos perseguir una política sostenible, verosímil y prudente, pero invirtiendo en educación, investigación e infraestructuras y estabilizando las diferencias de salarios en toda la UE. Eso es precisamente lo que hemos tratado de hacer.

El proyecto del Consejo es equilibrado sin dejar de ser ambicioso. En comparación con el presupuesto de 2009, nuestros compromisos se han incrementado en un 1,1 % y los créditos de pago cerca de un 4 %. Nuestro proyecto y el acuerdo que deseamos alcanzar deben cumplir los siguientes requisitos fundamentales, que también se aplicaron durante la primera lectura del Consejo. El presupuesto debe garantizar que se financian adecuadamente las distintas prioridades políticas para 2010. Desde la UE debemos ser capaces de reaccionar con rapidez ante los retos que nos aguardan. Se debe hacer hincapié en proporcionar valor añadido europeo. Son precisas una disciplina presupuestaria y una gestión económica firme. De lo contrario, no podremos dar los pasos necesarios para equilibrar nuevamente las finanzas públicas.

Es importante respetar los límites. La UE debe tener la suficiente flexibilidad como para hacer frente a necesidades futuras y acontecimientos imprevistos. Es fundamental que el presupuesto de la UE posea unos márgenes adecuados. El proyecto de presupuesto general que estamos presentando representa 138 000 millones de euros en créditos de pago y 121 000 millones de euros en créditos de pago. Las reducciones que ha realizado el Consejo con respecto al anteproyecto de presupuesto presentado por la Comisión se basan en un análisis pormenorizado de la ejecución presupuestaria, las alertas relativas a las previsiones de ejecución presupuestaria y las declaraciones de actividad y estamos prestando atención a la capacidad disponible para implementar programas y medidas. El nivel de implementación y la capacidad de absorción han constituido factores fundamentales en nuestro análisis.

Ahora abordaré brevemente las rúbricas. La subrúbrica 1a, investigación e innovación, constituye el elemento más ímportante, y se han asegurado/destinado los fondos adecuados en nuestro proyecto de presupuesto. Otra área a la que se de destinarán más recursos son los proyectos presentados dentro de los sectores de infraestructura y energía. Si nos ceñimos a los efectos contables del plan de recuperación económica, el aumento en este ámbito asciende a alrededor del 8 %. ¡Ocho por ciento! El Plan Europeo de Recuperación Económica será una de las cuestiones que necesitaremos debatir durante el otoño.

En la subrúbrica 1b, el Consejo aceptó los créditos de compromiso propuestos por la Comisión. En lo que respecta a los pagos, el Consejo considera que se pueden realizar ciertas reducciones con relación al anteproyecto de presupuesto, pero me gustaría destacar que, de todas maneras, nuestro presupuesto representa un aumento en los créditos de pago del 3,2 % en comparación con 2009.

En la rúbrica 2, el Consejo propone aumentos sustanciales en lo que respecta tanto los créditos de compromiso como los créditos de pago en comparación con 2009, de un 4,5 % y un 9,5 % respectivamente, si nos ceñimos a los efectos contables del plan de recuperación.

Con respecto a la rúbrica 3, el Consejo solo realizó unos cuantos pequeños ajustes al anteproyecto de presupuesto de la Comisión. Se pondrán a disposición suficientes recursos para la política de emigración, incluyendo Frontex.

En cuanto a la rúbrica 4, es sumamente importante dejar un considerable margen al límite marcado en esta rúbrica para poder ser capaces de hacer frente a las necesidades imprevistas de la mejor forma posible. El Consejo, por lo tanto, aseguró un margen de alrededor de 310 millones de euros en su primera lectura. Esto se halla especialmente justificado en vista de la nota rectificativa, que incluye necesidades adicionales en este ámbito. En lo que respecta a la Reserva para Ayudas de Emergencia, el Consejo aceptó la propuesta de la Comisión relativa a los créditos de compromiso. La política exterior y de seguridad común está cobrando importancia y, como consecuencia, el Consejo garantizará la disposición de fondos para ello.

Con respecto a la administración, el Consejo realizó algunas reducciones ya fijadas teniendo en cuenta la situación económica y la especificidad de cada Institución. El objetivo es garantizar que el gasto administrativo no aumente a un ritmo mayor que la inflación. Las peticiones de las Instituciones de crear cargos adicionales para nuevas actividades no se aceptaron, excepto en el caso de las nuevas agencias planificadas para 2010 y excepto en el caso de Frontex.

En nuestro encuentro de conciliación del mes de julio, se hizo hincapié una vez más en la importancia de que se lleve a cabo la contratación asociada a las ampliaciones de 2004 y 2007 y acordamos una declaración conjunta. En esta misma ocasión, sus representantes indicaron que estaban dispuestos a encontrar una perspectiva común con respecto a la política inmobiliaria de las Instituciones y organismos de la UE. Estoy seguro de que tal declaración llegará con suerte durante el otoño.

Antes de concluir, me gustaría mencionar y desde luego destacar la positiva atmósfera que ha predominado en nuestras reuniones con el Parlamento Europeo. Considero que la cooperación constructiva es la única manera de conseguir un presupuesto sólido.

 
  
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  Algirdas Šemeta, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, para mí es un gran placer tener la oportunidad de hablar ante ustedes esta mañana. Sé que las primeras etapas de este procedimiento presupuestario —en especial la conciliación de julio— transcurrieron en una atmósfera muy positiva y espero que podamos seguir trabajando sobre la base de esta cooperación en las semanas venideras. Aún nos queda camino por recorrer en lo que respecta a los procedimientos del presupuesto de 2010, y quedan otros importantes asuntos sobre los que alcanzar acuerdos, tales como la segunda fase del Plan Europeo de Recuperación Económica, por lo que es crucial que las tres Instituciones trabajen en estrecha colaboración.

Volviendo a la situación actual posterior a la primera lectura del Consejo y al establecimiento del proyecto de presupuesto para 2010, la Comisión reconoce que los recortes propuestos por el Consejo son menos severos que en años anteriores. Sin embargo, existen algunas preocupaciones específicas que me gustaría subrayar. La Comisión lamenta el recorte del Consejo de 1 800 millones de euros en créditos de pago. Estos recortes son en proporción más importantes en las rúbricas 1a y 4, y enviaron un mensaje negativo en las áreas prioritarias de crecimiento relativas a los empleos y el papel internacional de la UE, sobre todo en la ayuda para la preadhesión.

Los recortes propuestos para las asignaciones destinadas a los gastos de apoyo administrativo, la investigación y las agencias son especialmente severos. En lugar de tener en cuenta la situación específica de cada agencia, los recortes —con escasas excepciones— han sido generales, independientemente de la fase de desarrollo o las tareas de las agencias en cuestión. Los gatos de apoyo administrativo obstaculizarán la aplicación de programas, especialmente en el campo de la investigación y en el ámbito de las acciones externas. Espero que en la preparación de su primera lectura el Parlamento procure corregir esta situación.

Aunque los recortes expuestos en las rúbricas 1b y 2 son de lamentar, me tranquiliza en parte la declaración propuesta del Consejo sobre los pagos y la segunda oportunidad de que disponemos para examinar las necesidades de la agricultura en la próxima nota rectificativa que presentará la Comisión a finales de octubre.

Como se ha anunciado, la Comisión acaba de presentar la autoridad presupuestaria con una nota rectificativa para actualizar las necesidades de la rúbrica 4. Los elementos clave de esta preocupación son: 95 millones de euros adicionales en créditos de compromiso y 60 millones de euros en créditos de pago para apoyar a la Autoridad Palestina y los esfuerzos para la reconstrucción de Gaza; y la necesidad de considerar el establecimiento de las medidas de acompañamiento para el sector de los plátanos en vista de un posible acuerdo de comercio que afectará al régimen preferencial de los países proveedores del grupo ACP. También se asignan 50 millones de euros adicionales en créditos de compromiso y 20 millones de euros en créditos de pago para ayudar a los países en vías de desarrollo a combatir el cambio climático y que deberían ayudar a impulsar un resultado positivo de en la Conferencia sobre Cambio Climático de Copenhague en diciembre.

Conforme a la rúbrica 5 (Administración), la Comisión ha sido especialmente modesta con sus peticiones para el proyecto preliminar de presupuesto, al proponer un aumento para los gastos administrativos de la Comisión de solo un 0,9 % en comparación con 2009. Aunque la Presidencia ha reconocido este punto, es muy decepcionante que el Consejo haya introducido más recortes al presupuesto administrativo de la Comisión.

En conclusión, espero que el Parlamento Europeo restituya las asignaciones que ha recortado el Consejo y tengo confianza en que las negociaciones en curso entre las tres Instituciones serán constructivas y en que lograremos un resultado satisfactorio para el presente procedimiento presupuestario.

 
  
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  Presidente. – Gracias, señor Šemeta, por presentar la posición de la Comisión y también por ceñirse al tiempo estipulado, algo muy importante. Me gustaría señalar que este es un debate inicial. Vamos a debatir sobre esto en la Comisión de Presupuestos y en otras comisiones, y el principal debate se mantendrá dentro de algunas semanas.

 
  
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  László Surján, ponente.(HU) Voy a hablar en mi lengua materna porque mantengo la esperanza de una Europa en la que este acto sea un derecho natural en cualquier parlamento, así como en otras áreas de la vida pública también. En esa Europa no existe una ley que impida a nadie que hable en su lengua materna, ni siquiera en Eslovaquia. También esperaba que la actual crisis financiera no solo redujera la producción y aumentara el desempleo, sino que también nos proporcionara una oportunidad para mejorar el presupuesto de la Unión Europea a través de medidas de reforma.

El Parlamento ya expresó su punto de vista en febrero. Fue alentador que la Comisión Europea y el Consejo expresaran su conformidad con ello. Basándome en lo que sé del proyecto lamento decir que el intento de traducir las buenas palabras al lenguaje de los números no fue un éxito rotundo. Es hora de enfrentarse al hecho de que nadie está contento con el presupuesto de la Unión Europea. El lado de los ingresos del presupuesto constituye una importante carga para los Estados miembros, pero la suma disponible no es suficiente que logren sus objetivos. Aún nos queda mucho tanto para alcanzar el pleno empleo como para alcanzar una sociedad fundamentada en el conocimiento. Destinamos grandes cantidades a la agricultura, pero los ganaderos, por ejemplo, se han visto afectados por una crisis difícil de controlar. El mayor objetivo al que se destinan los gastos es la política de cohesión, pero los vacíos entre las regiones aumentan en lugar de disminuir.

Los investigadores nacidos y formados en Europa están trabajando fuera de la Unión Europea. Por lo tanto, también vamos a la zaga en los que respecta a innovación. Esperábamos que la crisis también nos brindara una oportunidad de reestructuración y que hiciera el presupuesto más satisfactorio y tangible para sus ciudadanos. De igual forma esperábamos emplear el presupuesto no solo en conformidad con las normas y sin corrupción, sino que podríamos observar los gastos y considerar qué programas proporcionan realmente valor y beneficio a nuestro dinero.

¿Qué podemos hacer ahora? El Parlamento se esforzará por dar forma al presupuesto de forma que su mensaje quede más claro para los ciudadanos de la UE. Queremos aumentar aquellas dotaciones que ayudan a hacer frente a la crisis. Teniendo esto en mente, estamos exponiendo nuestras ideas sobre la implementación de un plan de estímulo económico. Asimismo, queremos ser los primeros en hacer frente a los retos planteados por el cambio climático. Lo que nos gustaría es que se abordara la crisis financiera de forma efectiva, no solo empleando un par de miles de millones de euros del plan destinado a este propósito, sino empleando los demás artículos del presupuesto también, Para que los europeos se den cuenta de que la Unión Europea no constituye un gasto superfluo, sino un instrumento eficaz para resolver sus problemas. Insto a mis colegas, al Consejo y a la Comisión a que apoyen esto.

 
  
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  Vladimír Maňka, ponente. (SK) Señor Presidente, Secretario de Estado, señor Comisario, con toda seguridad podemos estar de acuerdo en que al confeccionar el presupuesto del Parlamento Europeo debemos centrarnos en nuestra misión principal, que es la labor legislativa. Las cuestiones que no estén relacionadas con ella deben excluirse del presupuesto en la medida de lo posible.

Debatiremos la forma final del presupuesto hoy en un proceso de arbitraje en el que participan la Presidencia del Parlamento Europeo y la Comisión de Presupuestos. En este punto, me gustaría dar las gracias a los representantes de las agrupaciones políticas. En la reunión de ayer de la Comisión de Presupuestos, ellos respaldaron propuestas para reducir el presupuesto y medidas que conducirán a mejorar el empleo de los recursos financieros.

Nos enfrentamos constantemente a numerosas deficiencias que nos impiden utilizar nuestros recursos de un modo completamente eficiente. Un ejemplo de esto es la seguridad de los edificios en los que se mantienen estos debates hoy. Como sabrán, pasamos cuatro días al mes en Estrasburgo. A pesar de ello, hubo guardias de seguridad emplazados en ambas entradas los 365 días del año hasta hace poco. El nuevo Secretario General del Parlamento Europeo y sus colegas descubrieron esto e implementaron medidas que proporcionarán beneficios anuales de más de 2 millones de euros.

Otro ejemplo son los informes del Tribunal de Cuentas sobre las traducciones. Una planificación insuficiente y una insuficiente comunicación o una completa ausencia de comunicación en lo que respecta a la disponibilidad de los recursos para la traducción, impide que estos recursos se empleen de forma efectiva. La organización encargada de proporcionar las traducciones a menudo instruye a traductores externos automáticamente sin comprobar si existe alguna capacidad libre disponible dentro de la organización interna.

Por esta razón proponemos una reserva del 5 % de los recursos dedicados a la traducción en los presupuestos de las distintas Instituciones. Liberaremos esta reserva cuando las Instituciones demuestren que han procurado dar un uso completo a los recursos de la organización interna. Únicamente en el ámbito de la traducción podemos ahorrar alrededor de 11 millones de euros anualmente.

Existen muchos ejemplos similares. La mayoría de ellos poseen un denominador común: estamos empleando muy poco los estudios independientes para la utilización de recursos y la organización del trabajo. Considero que la voluntad política demostrada ayer por parte de los representantes de los distintos grupos políticos en los debates de la Comisión de Presupuestos dará sus frutos.

Los gastos asignados a la compra, mantenimiento y alquiler de inmuebles constituyen una de las principales partidas de gastos administrativos de las instituciones europeas. Se han producido distintos casos en el pasado en los que las Instituciones han comprado o alquilado propiedades utilizando métodos no del todo eficientes. Según el Tribunal de Cuentas, las Instituciones no cooperan en estas áreas e incluso dejan de evaluar sus propias políticas.

Por consiguiente, hemos solicitado a la administración del Parlamento Europeo que confeccione un documento estratégico en materia inmobiliaria a medio plazo. Pretendíamos adoptar una decisión sensata en esta materia en la primera lectura. Es preciso elaborar una política conjunta en materia inmobiliaria, no solo en el Parlamento Europeo, sino también dentro del marco de todas las Instituciones y garantizar una mejor cooperación en este terreno. Secretario de Estado, me complace que, como nosotros, el Consejo haya adoptado este objetivo como objetivo prioritario y me gustaría expresarles mi agradecimiento por ello.

 
  
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  Alain Lamassoure, Presidente de la Comisión de Presupuestos. (FR) Señor Presidente, permítame antes de nada felicitar al señor Šemeta por la confirmación que obtuvo ayer de su designación como Comisario responsable del presupuesto.

Estamos convencidos de que la calidad de nuestras relaciones será la misma que la que establecimos con su predecesor, y le deseamos una carrera política brillante como la de la señora Grybauskaitė.

Señor Presidente, estamos atravesando un periodo de crisis global, de preparación para acontecimientos diplomáticos de envergadura y de incertidumbre institucional dentro de la propia Unión. En un periodo como este, la Comisión de Presupuestos procurará adoptar una actitud cooperante. Como manifestó nuestro ponente, lamentamos los recortes realizados por el Consejo sobre las propuestas de la Comisión, pero, al mismo tiempo, comprendemos que el estado de las finanzas públicas de los Estados miembros les impide ir mucho más allá este año.

En cuanto al presupuesto de 2010, como se ha declarado, tenemos una obligación de producir resultados: en concreto, debemos equilibrar la financiación de la sección 2010 del plan de recuperación. Somos conscientes de que serán necesarias redistribuciones, pero no deben centrarse en otras prioridades políticas que hayan decidido previamente el Parlamento y el Consejo.

Después de 2010, el Parlamento espera comenzar a trabajar conjuntamente con la Comisión, el Consejo, la Presidencia sueca y la futura Presidencia española sobre tres cuestiones importantes de cara al futuro.

En caso de que, por supuesto, las cosas resulten como esperamos en Irlanda, la primera cuestión será la implementación del procedimiento, el programa y los métodos de trabajo exigidos por la aplicación del Tratado de Lisboa.

La segunda cuestión será/sería la revisión a medio plazo de la perspectiva financiera. Desde la decisión conjunta sobre el marco financiero plurianual adoptada en mayo de 2006 hasta ahora, se han producido la crisis financiera, las fortísimas presiones ejercidas sobre el precio de la energía, las materias primas e incluso sobre los comestibles, y las negociaciones sobre el cambio climático. También se ha producido —siento decirlo— el fracaso de la Estrategia de Lisboa, como podemos comprobar hoy fácilmente. Por consiguiente, lo que necesitamos es una exhaustiva revisión de nuestras pautas plurianuales. Esta será la primera tarea de la nueva Comisión.

Finalmente, la tercera y última cuestión será la reforma de los recursos que conforman el presupuesto europeo. Antes de la crisis ya sabíamos que ninguno de los Estados miembros quería ya pagar más el gasto de Europa. Nuestra contribución financiera a la recuperación económica representará apenas un 0,03 % del PIB de la Unión.

Somos plenamente conscientes de la extrema dificultad del asunto, pero el Parlamento Europeo empezó a trabajar en ello hace cuatro años con los parlamentos nacionales y su intención es colocarse en posición de proponer áreas de trabajo para lanzar el debate el año próximo.

 
  
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  Hans Lindblad, Presidente en ejercicio del Consejo. (SV) Señor Presidente, hemos escuchado tanto a la Comisión como al Parlamento Europeo que durante el otoño habrá varios asuntos importantes que tratar. Con suerte habrá algunos asuntos sencillos que tratar también. Uno de los asuntos más importantes será el plan de recuperación y como se financiará. Al mismo tiempo, tengo esperanza en que saldremos victoriosos. Sé que lo haremos. No hay alternativa.

Otro asunto al que nos enfrentamos, tanto a corto como a largo plazo es, por supuesto, la política en materia de clima y su financiación.

Finalmente, me gustaría aprovechar la oportunidad para darles las gracias por permitirme hablar aquí hoy.

 
  
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  Presidente. – Se cierra el debate.

Me gustaría felicitar al señor Comisario por su nombramiento. Señor Comisario, a los comisarios de Lituania les aguardan grandes carreras. Les deseamos que tengan mucho éxito, tanto en la Comisión como en el futuro. Su predecesor es, actualmente, el Jefe de Estado en Lituania.

 

4. Inmigración, papel de Frontex y cooperación entre los Estados (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. − De conformidad con el orden del día el siguiente punto son las declaraciones del Consejo y la Comisión sobre inmigración, el papel del Frontex y la cooperación entre los Estados miembros.

 
  
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  Tobias Billström, Presidente en ejercicio del Consejo. (SV) Señor Presidente, los asuntos relacionados con la inmigración están siempre de actualidad en el trabajo de la UE. Un elemento importante al tratar con los flujos migratorios es el control de las fronteras. La libre circulación de personas dentro de la UE y la ausencia de controles en las fronteras interiores acarrean una responsabilidad compartida y una creciente demanda de una gestión efectiva y adecuada de/para nuestras fronteras exteriores.

La Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores de los Estados miembros de la Unión Europea (Frontex) es responsable de coordinar y apoyar los esfuerzos de los Estados miembros por vigilar y controlar las fronteras exteriores de la UE. Frontex constituye un elemento importante en la estrategia de gestión integrada de fronteras. Desde su fundación en 2005, la capacidad de Frontex ha ido ampliándose progresivamente. En función del incremento de los recursos, Frontex ahora desempeña un papel aún mayor en cuanto a la gestión de la cooperación operativa entre Estados miembros en relación con el control de las fronteras exteriores.

En la actualidad, la Agencia está coordinando una serie de operaciones conjuntas y proyectos pilotos en fronteras de tierra, mar y aire con vistas a combatir la inmigración ilegal, poniendo un énfasis especial en ciertas áreas de riesgo elevado tales como las fronteras marítimas del sur de la UE, aunque las fronteras en el norte y el este se hallan cubiertas también. En el Consejo, hemos subrayado en varias ocasiones la necesidad de desarrollar y reforzar Frontex. Las conclusiones del Consejo de 2008 conceden las prioridades políticas al desarrollo continuado de la agencia. A corto plazo, se hizo hincapié en que se deben adjudicar a Frontex los recursos que sean necesarios y que se debe sacar el máximo provecho del equipamiento proporcionado por los Estados miembros dentro del marco del inventario centralizado del equipo técnico disponible (CRATE). El Consejo también instó a Frontex a fomentar la cooperación con otras autoridades de control de fronteras, incluidas las autoridades aduaneras, y con terceros países en lo que respecta al control de fronteras.

A largo plazo, se subrayó que el futuro desarrollo de las operaciones de Frontex se debe seguir llevando a cabo por fases. El consejo acogió favorablemente el plan de la Comisión de examinar cómo puede extenderse el mandato de Frontex para posibilitar una creciente cooperación con terceros países. Actualmente se está llevando a cabo una evaluación del Reglamento Frontex y la Comisión presentará una propuesta para posibles enmiendas a principios de 2010. El Consejo está impaciente por adoptar una postura ante las enmiendas que proponga la Comisión junto con el Parlamento Europeo.

En el Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo que aprobó el Consejo Europeo en octubre de 2008, también se subrayó que es preciso reforzar la función de la Agencia y sus recursos para la cooperación. El Pacto también hacía referencia a la posibilidad de establecer secciones separadas dentro de Frontex, dado que las condiciones pueden diferir notablemente, por ejemplo, en la frontera territorial de la zona este, en comparación con la frontera marítima del sur. En vista de los acontecimientos del Mediterráneo, el Consejo Europeo, en sus conclusiones de junio de 2009, también puso de relieve la necesidad de aumentar los esfuerzos destinados a impedir y combatir la inmigración ilegal e impedir futuras tragedias humanas en la frontera martítima del sur de la UE. También se puso un énfasis especial en la necesidad de intensificar los controles fronterizos y de establecer normas claras para las patrullas conjuntas y el desembarco de las personas rescatadas, así como en el empleo cada vez mayor de vuelos conjuntos para la repatriación.

En conclusión, me gustaría aclarar el hecho de que la situación en el Mediterráneo no implica solo emprender acciones en el área del control de fronteras. Esta situación requiere un amplio espectro de medidas tanto a corto como a largo plazo. El punto de partida en este aspecto debería ser la postura global de la UE ante la inmigración, que incluye cooperación y medidas dentro de todo el conjunto de la política en materia de inmigración. Mejorar la cooperación con los países de origen y tránsito en fundamental y el diálogo con terceros países debería intensificarse en lo relativo a ámbitos como inmigración legal, inmigración y desarrollo, desarrollo de capacidades y la repatriación de las personas que no necesiten protección. Este diálogo debe fundamentarse en los principios de la solidaridad y de la responsabilidad compartida.

 
  
  

PRESIDE: Gianni PITTELLA
Vicepresidente

 
  
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  Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión. (FR) Señor Presidente, la inmigración constituye un asunto prioritario que mantendrá muy ocupada a la institución y deseo darle las gracias a  Tobias Billström, que está muy al corriente de este problema.

Nos hallamos en vías de redactar el borrador de una política en materia de inmigración basada en tres pilares: el respeto del derecho de asilo, la lucha contra la inmigración ilegal y la coordinación europea para mantener a la inmigración legal.

El acceso al territorio de la UE debe obtenerse de acuerdo con ciertas normas, de conformidad con las políticas nacionales y según los criterios comunes que implementa la Unión, y no de forma ilegal, con frecuencia a costa de vidas humanas. El Mediterráneo debe continuar siendo el vínculo entre nuestras civilizaciones en lugar de un lugar de miseria y desolación.

La solución del reto de la inmigración ilegal no puede dejarse exclusivamente a aquellos Estados miembros que se encuentran especialmente expuestos porque sus fronteras coinciden con las fronteras externas de la Unión. Es verdaderamente importante que todos los Estados miembros muestren solidaridad de cara a este reto. La Unión ya ha adoptado normas comunes, ha destinado recursos a este tema y ha desarrollado importantes métodos de actuación. Dicho esto, es cierto que serán necesarias nuevas iniciativas dada la magnitud de los flujos de inmigración ilegales.

El reto de la inmigración ilegal, desde luego, requiere una estrategia de prevención efectiva, implementada en colaboración con todos los países ubicados a lo largo de las rutas migratorias. La Unión Europea está haciendo todo lo que puede para desarrollar estos diálogos y esta cooperación. El objetivo de este enfoque global es hacer frente, juntos y de forma equilibrada, a las principales dimensiones que adquiere la inmigración. Como acaba de manifestar el señor Billström, esta postura guía nuestra labor en el Mediterráneo, que constituye el punto de encuentro de los flujos migratorios procedentes de distintas regiones y que atraviesan varios países en Asia y África.

La Comisión ha adoptado un compromiso firme para impulsar los marcos de cooperación regional bilaterales adecuados. Ante la proliferación de inaceptables tragedias humanas, he viajado hasta estos puntos de acceso europeos: Lampedusa, Malta, las Islas Canarias y Grecia. He provocado un debate dentro de la Comisión y he hecho llegar a mis colegas ministeriales en el seno del Consejo las sugerencias para una política europea más unida y efectiva.

La labor se llevó a cabo posteriormente constituyó la base de una serie de decisiones adoptadas por el Consejo Europeo de junio. Desde entonces, la Comisión ha estado trabajando en tres importantes temas. En primer lugar, el asilo: el Consejo Europeo pidió la coordinación de medidas voluntarias relacionadas con la distribución interior de los receptores de protección internacional residentes en los Estados miembros que se hallen más expuestos a estas presiones. La Comisión respondió a este llamamiento lanzando un proyecto piloto en el mes de julio para ayudar a Malta. Hasta la fecha, Francia ha acordado reasentar a casi 100 refugiados en su territorio. Me gustaría, Señorías, señor Presidente, que este gesto fuera repetido por otros Estados miembros.

El 2 de septiembre también presenté ante el Parlamento Europeo y el Consejo una comunicación con una propuesta para un programa europeo común relativo al reasentamiento de refugiados procedentes de terceros países. Soy consciente, señor Billström, de que le tiene mucho afecto a este programa. Resume las prioridades anuales comunes en relación al reasentamiento junto a las propuestas sobre cómo emplear de forma más efectiva la ayuda financiera concedida a los Estados miembros de conformidad con el Fondo Europeo para los Refugiados.

La Oficina Europea de Apoyo al Asilo debe ser capaz de desempeñar un papel dominante en la implementación efectiva de estas iniciativas. La propuesta de la Comisión de un reglamento para la creación de esta Oficina se está examinando en este momento en las Instituciones comunitarias. Me gustaría de verdad que el Parlamento y el Consejo pudieran llegar a un acuerdo durante la Presidencia sueca para hacer que esta Oficina de Apoyo esté operativa en 2010 y cuento para ello de veras con nuestra Comisión y la Presidencia sueca. Esto es todo en lo que respecta al asilo.

El segundo tema es el de las fronteras exteriores. Como explicó muy bien el señor Billström, el Consejo Europeo quería que se reforzaran las operaciones de control de fronteras coordinadas por Frontex. Nos pidió que estableciéramos normas claras de compromiso para las patrullas conjuntas y disposiciones precisas para el desembarco de las personas rescatadas y para la organización de vuelos de retorno comunes.

También debemos estudiar cómo puede Frontex cooperar con terceros países. El presupuesto para financiar las operaciones de Frontex en 2009 se ha ampliado en 36 millones de euros, y actualmente estamos investigando cómo puede organizar Frontex la repatriación de inmigrantes ilegales.

Es preciso señalar que las operaciones de control de fronteras se realizan conforme al derecho comunitario, en especial de conformidad al Código de fronteras Schengen. Se deben respetar los derechos fundamentales y la prohibición de retorno. En las zonas marítimas, estas operaciones deben realizarse también de acuerdo con la ley marítima internacional. Sin embargo, los Estados miembros no interpretan o aplican de modo uniforme estas normas. Por este motivo vamos a tratar de estudiar cómo se pueden desarrollar y dejar claras estas normas con el fin de que sea posible aplicar mejor el derecho comunitario e internacional dentro del contexto de estas operaciones.

También nos encontramos ocupados preparando una propuesta que permitirá realizar cambios en el Reglamento que establece la Agencia Frontex y sus métodos de trabajo. Esta propuesta se presentará a principios de 2010. Cubrirá el informe del Parlamento Europeo y la valoración que la agencia habrá llevado a cabo de acuerdo con el artículo 33 del Reglamento Frontex. El objetivo es optimizar y reforzar el papel de Frontex en materias de cooperación fronteriza.

Y ahora llego al tercer tema. El Consejo Europeo subrayó la necesidad de mejorar la cooperación con los principales países de origen y de tránsito y pidió a la Comisión que estudiara posibles formas de cooperar en la práctica con estos países. Para poner en práctica esta petición, la Comisión ha dedicado grandes esfuerzos a incrementar el diálogo y la cooperación con Libia y Turquía, dos países clave en las rutas de inmigración ilegales del Mediterráneo.

Con respecto a Libia, el señor Billström y yo enviamos una carta en el mes de julio proponiendo a nuestros compañeros libios que cooperáramos en una serie de ámbitos para garantizar la gestión equilibrada y conjunta de los flujos migratorios procedentes de Libia. Explicamos a las autoridades libias que estábamos dispuestos a ayudarles no solo a reforzar sus capacidades para impedir que los inmigrantes entren y salgan ilegalmente de su territorio, sino también para mejorar el trato hacia los inmigrantes con arreglo a los derechos humanos y las normas internacionales y para identificar y asistir a los inmigrantes que necesiten protección internacional.

La Comisión ya cofinancia medidas piloto a través de ACNUR, la Organización Internacional para las Migraciones y el Ministro del Interior de Italia. Sin embargo, la única forma de que seamos capaces de dar el alcance requerido a nuestra acción es mediante un claro compromiso por parte de las autoridades libias. No es ningún secreto el hecho de que, señor Billström, de alguna manera estoy esperando impaciente la respuesta a nuestra carta.

Con respecto a Turquía, el Director General de la Dirección General de Justicia, Libertad y Seguridad, Jonathan Faull, hoy se encuentra en una misión en Ankara para investigar hasta qué punto y con qué medios un aumento de la cooperación podría alentar a las autoridades turcas a implicarse más en una forma más responsable de gestión en materia de inmigración, con el objetivo de readmitir inmigrantes ilegales y, sobre todo, de proporcionar protección internacional a los refugiados. Si Turquía y Libia están dispuestas a aceptar nuestras ofertas, el señor Billström y nosotros podremos visitar estos dos países antes de finales de año.

Finalmente, me gustaría mencionar el Programa de Estocolmo, que debe establecer las bases de una política común más efectiva y que nos permitirá fomentar la inmigración coordinada siguiendo el espíritu del Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo. Presentamos nuestras propuestas en junio y tuvieron una acogida favorable en el debate ministerial informal celebrado en julio por la Presidencia sueca.

No repetirá lo que acabo de decir, es decir, los tres principales temas de esta política, un sistema común de asilo en consonancia con nuestras tradiciones humanitarias, un control más efectivo de la inmigración ilegal mediante una gestión más integrada de nuestras fronteras interiores y nuestra política de concesión de visados, y luego, por supuesto, la creciente eficacia de nuestra lucha contra la trata de seres humanos y la implementación de una política de retorno específica orientada a la reinserción de los inmigrantes en su comunidad de origen, así como la apertura a la inmigración legal dentro de un marco que garantice que se tienen en cuenta las necesidades de los países de acogida, sin olvidar las necesidades de los países de origen o el respeto por los derechos de los inmigrantes.

Y he aquí todo, me he excedido ligeramente, señor Presidente, Señorías, pero quería continuar las muy firmes explicaciones del señor Billström destacando los temas principales de una política, de una estrategia europea que considero que está empezando a cobrar forma en este momento. Nuestros Estados miembros aún necesitan demostrar la total solidaridad y la determinación necesarias para implementar esta estrategia. Confío mucho en que el Parlamento Europeo nos ayude en esta materia.

 
  
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  Simon Busuttil, en nombre del Grupo del PPE. (MT) Gracias, señor Presidente, me gustaría también dar la bienvenida al Ministro Billström y, en especial, al Vicepresidente de la Comisión Europea, Jacques Barrot. Permítame, señor Presidente, felicitar y dar las gracias al Vicepresidente de la Comisión Europea por los verdaderos y considerables esfuerzos que ha dedicado en el campo de la inmigración y el asilo. Me gustaría hacer extensivo mi reconocimiento y gratitud al señor Barrot por la pasión con la que ha optado llevar a cabo esta labor, y por las iniciativas concretas que ha lanzado en este ámbito tan difícil controvertido y delicado. Esto me lleva de vuelta al primer punto que quería plantear, señor Presidente, respecto a la complejidad de este tema.

Es fácil señalar con el dedo a un país u otro: sin embargo, tenemos que analizar la situación seria y exhaustivamente. En caso contrario, corremos el riesgo de convertirnos en víctimas de lo absurdo. Permítanme facilitar un ejemplo. Últimamente se han dirigido críticas al Gobierno Italiano porque enviaron inmediatamente a unos inmigrantes de vuelta a Libia. No obstante, tenemos que comprender que como resultado de las acciones de Italia, el número de inmigrantes que ha escogido embarcarse en un viaje tan peligroso y arriesgar sus vidas ha descendido considerablemente este año.

Es importante que nos demos cuenta de que este sistema de retorno ha supuesto un gran golpe para el crimen organizado y las redes de trata de personas. Esto significa que mientras es necesario sin lugar a dudas respetar el derecho de los inmigrantes al asilo, es igualmente imperativo que perseveremos en nuestros esfuerzos por poner fin de una vez por todas a esta tragedia que está teniendo lugar en el Mediterráneo. Lo que es igual de importante es que sigamos luchando contra las redes de trata de personas que explotan la miseria y las dificultades que están experimentando los inmigrantes que desean cruzar a Europa.

Por consiguiente, debemos tener en mente la complejidad de este asunto en todo momento. Me gustaría mencionar otros puntos. Debemos mejorar Frontex, especialmente en lo que respecta a la cooperación potencial que podría establecerse entre países, y que incluye aspectos concretos como los ligados a las políticas de retorno que implican a más de un país. Desgraciadamente, en este terreno, Frontex aún no ha realizado los esfuerzos suficientes. Las iniciativas citadas por el Vicepresidente Barrot merecen también atención, tales como el programa general de reasentamiento, el proyecto piloto para países como Malta y la creación de una oficina de asilo. Se trata de iniciativas que hay que poner en marcha en el acto. Para concluir, otro factor igualmente importante que requiere atención es la cooperación con Libia y otros terceros países que son los puntos de salida de los inmigrantes. Sin la cooperación de estos países no conseguiremos llegar a ningún sitio.

 
  
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  Juan Fernando López Aguilar, en nombre del Grupo S-D.(ES) Señor Presidente, Ministro Billström, Comisario Barrot, comparto y apoyo el interés y el énfasis que han puesto tanto la Presidencia como la Comisión al señalar ésta como una de las dimensiones más impactantes de la globalización que están exigiendo una respuesta europea.

Allí donde Europa puede tener sentido, aportando valor añadido a la hora de gestionar una de las dimensiones más inequívocas de la globalización, como es la dimensión sin precedentes que ha adquirido la migración, por tanto los flujos migratorios, y su impacto en todos los órdenes que importan a la construcción europea.

Es imposible que este fenómeno pueda ser acometido por ninguno de los Estados miembros de acuerdo con sus capacidades y, por eso, se hace imperativa una política común, que todavía no llega. Y todo lo que se ha hecho, en tanto llega esa política común que debe cuajar, debió haber cuajado en la Constitución Europea, debe cuajar en el Tratado de Lisboa, y todavía no llega, todo lo que se ha hecho es anticipatorio de lo que debe hacerse e incipiente todavía.

Pero, lo que está claro es que la respuesta debe ser coherente con la identidad europea. Por tanto, compromiso con la corrección de desigualdad en origen, a través de un refuerzo de la cooperación al desarrollo, primer punto.

Segundo punto: hace falta reforzar la lucha contra la dimensión políticocriminal del fenómeno, atacando también a esas organizaciones que trafican con personas, pero, del mismo modo, reforzando la información sobre los riesgos de la inmigración irregular y el tráfico ilícito, la formación en origen y la contratación ilegal, que es la respuesta a través de la migración legal, como alternativa frente a la inmigración ilegal.

Finalmente, un compromiso serio con los derechos humanos. Esto significa la dimensión del asilo y del refugio y el cumplimiento del Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo, que fue suscrito en octubre de 2008.

Pero, mientras tanto, hay que reforzar la frontera exterior europea, en su control y en su responsabilidad común. El impacto de la inmigración ilegal en Italia, o en España, o en Grecia —como hemos conocido en España, a través de la frontera sur mediterránea, y también en las Islas Canarias, con los cayucos que llegan con personas desesperadas—, no es un asunto español ni italiano. Es un asunto europeo, que requiere, no solidaridad con España o con Italia, ni mucho menos confiar en que España e Italia cumplan el modelo europeo en su relación bilateral con los países africanos. ¡No! Es una responsabilidad común, que requiere una respuesta común.

Y es por eso que, desde la Comisión LIBE, hemos apoyado el refuerzo de Frontex, también en su consignación presupuestaria, que esperamos obtenga respaldo en esta Cámara, porque apoyamos el énfasis y la importancia que le está dando a este asunto la Presidencia sueca.

 
  
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  Sonia Alfano, en nombre del Grupo ALDE.(IT) Señor Presidente, Señorías, gracias señor Barrot y señor Billström. El pasado 31 de agosto, formulé una pregunta prioritaria a la Comisión. Es cierto que el número de inmigrantes que alcanzan las costas italianas y libias ha caído, pero es debido a que ha aumentado el número de muertos que recibe el Mar Mediterráneo.

Ay, el Mediterráneo se ha convertido ahora en una fosa común y el Gobierno Berlusconi, a saber, el Gobierno italiano, ha firmado un acuerdo con Libia que desgraciadamente permite a Italia rechazar la entrada no solo de emigrantes, sino también de refugiados de otros países en los que existe persecución o guerra civil, como Somalia o Eritrea, y niega a esta pobre gente el derecho de buscar asilo, infringiendo así todas las reglas internacionales y en especial la Convención de Ginebra.

Querría recordarles que el principio de la no devolución es un principio que no conoce límites geográficos y con el que no se puede regatear ni negociar bajo ninguna circunstancia. No queremos seguir pensando que, en última instancia, el acuerdo entre Italia y Libia se reduce a intereses económicos del valor de unos 5 billones de euros.

Exijo que la Comisión no pacte —si esa es su intención— un acuerdo similar al italiano entre la UE y Libia, pues ya hemos visto los resultados de ese despreciable acuerdo. Repito, ay, que este acuerdo fuerza a estas personas a sufrir torturas, porque de eso es de lo que estamos hablando: los centros de retención a los que los llevan en Libia son una tortura, según los informes de la prensa y las fotografías, por ejemplo, fotografías que muestran a muchos de estos inmigrantes en la cárcel de Ganfuda, a 10 kilómetros de Bengasi. Esto es tortura, algo que no considero que se halle incluido en ningún acuerdo institucional o amistoso.

Tal y como pone de relieve el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, el principio de no devolución impide que se devuelva a las personas a territorios en los que sus vidas pudieran estar en peligro o en los que su libertad pudiera verse amenazada. Enviar a estas personas de nuevo a Libia, un país que, querría recordarles una vez más, no ha firmado ni ratificado la Convención de Ginebra, me parece verdaderamente increíble. Además, por si fuera poco, la inmigración ilegal es una infracción penal en Italia así que, por ejemplo, tras el dramático desembarco ocurrido a finales de agosto en el que muchos somalíes perdieron la vida, aquellos pocos, creo que cuatro o cinco, que lograron alcanzar su destino, entre otras cosas, han sido acusados de inmigración y por lo tanto, están siendo procesados por la ley italiana.

Insto a la Comisión a que emprenda ahora verdaderas acciones para evaluar si el acuerdo entre Italia y Libia cumple con el derecho internacional y para que provoque un decisivo cambio de rumbo al no respaldar la despreciable política del Gobierno italiano.

 
  
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  Hélène Flautre, en nombre del Grupo Verts/ALE.(FR) Señor Presidente, la última vez que mantuvimos un debate tras una tragedia en el Mediterráneo fue el 1 de abril.

Recordarán que varios cientos de inmigrantes perecieron frente a las costas libias. Habíamos pedido una investigación. A fecha de hoy no hemos recibido ninguna información en lo que respecta a las circunstancias de esa tragedia.

Desde entonces, como saben, a mediados de agosto, 73 africanos fueron hallados muertos frente a la costa de Lampedusa. El 25 de agosto, 57 inmigrantes eritreos acabaron siendo rescatados después de un largo periodo en aguas maltesas.

Verdaderamente, las fronteras exteriores de la Unión Europea se han convertido en fronteras asesinas. Este es el título de un informe de la ONG Migreurop, que invito a todos ustedes, Señorías, a conseguir y leer detenidamente.

Enfrentados a esta situación, señor Barrot, usted hace referencia a algunos asuntos clave. Hace referencia al derecho de asilo, al derecho de protección internacional. También debería referirse al derecho de toda persona a abandonar cualquier país, y a la obligación de todos de ayudar a los demás, independientemente de quiénes los demás sean. Esto es derecho marítimo internacional. Estas situaciones se están incrementando y también están ocurriendo cada vez más en la frontera entre Turquía y Grecia. Por eso no considero, señor Barrot, que reforzar los recursos de Frontex sea la respuesta a esta situación.

Creo que la Unión Europea hoy se enfrenta a su propio proyecto. La Unión Europea surgió de su rechazo a negar la dignidad de otros y es a eso a lo que debemos permanecer fieles.

 
  
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  Timothy Kirkhope, en nombre del Grupo ECR. – Señor Presidente, el Programa Conjunto de la UE en materia de Reasentamiento de la Comisión tiene nobles ambiciones, que pretenden impulsar una mayor cooperación entre gobiernos nacionals en lo que respecta al reasentamiento de refugiados y solicitantes de asilo. No obstante, como Conservador Británico, sigo preocupado por su implementación. No queremos ver la continuación de problemas como los que hemos tenido en Sangatte, in Francia.

Considero que la cooperación y la solidaridad en toda la Unión Europa son, desde luego, importantes a la hora de debatir las cargas a las que hacen frente las naciones pero es preferible que distingamos a los emigrantes económicos de los solicitantes de asilo. Es evidente que tienen todo el derecho a buscar refugio, pero también debemos tener una legislación que no deje atadas de pies y manos a las naciones individuales en lo que respecta a quién aceptan y quién obtiene el asilo. Un enfoque colectivo como el que propone la Comisión, podría socavar la capacidad de cada nación de la UE para tomar estas decisiones.

Entretanto, sin embargo, considero que la principal prioridad debería ser asegurar las fronteras del sur. Frontex debe desempeñar un papel más prominente en este asunto para actuar como un fuerte instrumento disuasorio hacia los emigrantes económicos que desee emprender un peligroso viaje por el Mediterráneo. Debemos actuar más firmemente contra los distintos terceros países que alentar de modo irresponsable a estas actividades. La Comisión afirma que serán los gobiernos nacionales los que en última instancia decidirán la cantidad de personas que aceptan, y que ni Gran Bretaña ni otros países se verán forzados a aceptar grandes cantidades de inmigrantes económicos que no puedan sobrellevar o que no puedan respaldar en estos exigentes tiempos económicos. Eso es necesario y correcto. Los países como Gran Bretaña necesitamos garantías de que nuestra política en materia de asilo e inmigración queda a nuestra competencia y también necesitamos garantías de que el enfoque de la UE seguirá siendo un enfoque abierto y no de coacción.

 
  
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  Willy Meyer, en nombre del Grupo GUE/NGL. – Señor Presidente, señor Ministro, señor Comisario, al inicio de esta legislatura, tenemos una buena ocasión para reconsiderar nuestra política de inmigración.

Una política de inmigración que se basa sobre una hipocresía y un cinismo evidentes. Y es que llegamos a decir que el proyecto europeo sería imposible sin el trabajador migrante, pero, por otra parte, criminalizamos al trabajador migrante, con legislaciones como la Directiva del retorno, la bien llamada «Directiva de la vergüenza», que no cabe en los principios y valores de la Unión Europea.

No se entiende esa política de intentar fortalecer Europa en esta crisis, esta triple crisis alimentaria, financiera y energética; no es entendida por todo el mundo, porque, efectivamente, estamos obrando mal, en la dirección equivocada. Si es necesaria Europa, y si Europa es necesaria gracias al trabajador migrante, al trabajador migrante hay que tratarlo con todos sus derechos y no convirtiéndolo en un criminal, como está haciendo la Unión Europea, que solamente trae más dolor a las familias que simplemente escapan de la guerra o del hambre.

Por eso, la tarjeta de visita de la próxima Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno en la primavera, en Madrid, entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe, la mejor tarjeta de visita sería la derogación de esta «Directiva de la vergüenza», que no cabe y que no se entiende —y, por supuesto, no se entiende en América Latina ni en el Caribe— por ningún Gobierno, por ningún Gobierno de América Latina y el Caribe, que son quienes envían miles de trabajadores migrantes a la Unión Europea.

Por eso, pido una reflexión de fondo para derogar esa «Directiva de la vergüenza».

 
  
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  Gerard Batten, en nombre del Grupo EFD. – Señor Presidente, las medidas a debatir forman parte de la denominada área de justicia, libertad y seguridad existente de la que la inmigración constituye una parte. Esto trata de una inmigración común y de la política de asilo y por mucho que quiera mentir el Gobierno británico a sus ciudadanos, sabemos que pretenden que Gran Bretaña acabe obligada a ello con el tiempo.

Pero una política en materia de inmigración «única» no funcionará para Gran Bretaña, ya que es uno de los países con mayor densidad de población del mundo, sorprendentemente, con más densidad de población que la India, China o Japón. La inmigración neta a Gran Bretaña alcanza un nivel de 230 000 personas por año, añadiendo más de un millón de personas nuevas a la población cada cinco años. La población aumentará de sus 61,4 millones actuales, una cifra sin precedentes, a alrededor de 70 millones en 2031, y después continuará la escalada siempre hacia niveles superiores. Todo este crecimiento se debe a la inmigración y a los nacimientos de los inmigrantes.

El Partido de la Independencia del Reino Unido no se opone a cierta inmigración, pero debería controlarse estrictamente y en beneficio de Gran Bretaña y no en el de la Unión Europea o en el de cualquier otro. Gran Bretaña no necesita una política europea común en materia de inmigración. Lo que necesitamos hacer es poner fin a la inmigración en masa ahora e introducir una política de inmigración controlada y estrictamente limitada. Deberíamos aplicar los términos de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, que requiere que busquen asilo en el primer país considerado seguro al que lleguen —y no en una pequeña isla frente a la costa de Europa llamada Gran Bretaña.

Deberíamos poner fin al fomento del multiculturalismo, que es divisivo y una fuente de conflicto, y asimilar e integrar a los inmigrantes ya existentes en una cultura común con respeto por un conjunto de instituciones legales y políticas comunes. No debería existir lugar en Gran Bretaña —y sugiero que tampoco en Europa— para la ley sharia.

 
  
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  Louis Bontes (NI).(NL) Señor Presidente, Frontex no está funcionando. El presupuesto para Poseidón, la operación que se lleva actualmente a cabo, es de 11 millones de euros. Esto no tiene ningún sentido. Se trata de dinero tirado a la basura. La única solución son las devoluciones directas y la adopción de medidas enérgicas contra los países que hacen posible esta inmigración. La política común en materia de inmigración y asilo no es algo que interese al pueblo holandés. El Partido por la Libertad holandés, en cuyo nombre intervengo, se opone con vehemencia a esta política. Como consecuencia de ella habrá aún más personas sin perspectivas entrando a Europa. El pueblo holandés no necesita solidaridad, lo que necesita es que representemos aquí sus intereses. Pongamos, pues, fin a esto.

Me gustaría expresar otra reacción más a la Presidencia sueca. El punto de vista de esta Presidencia es que Europa debería abrir más sus fronteras a la inmigración masiva por el bien de su mercado laboral. El Partido para la Libertad rechaza este punto de vista por completo. Se trata de una cortina de humo para permitir la inmigración masiva. Fíjense en lo que está ocurriendo en las grandes ciudades, fíjense en los enormes problemas a los que se enfrentan. Piensen en su propio pueblo, piensen en su propio país, piensen en su propia cultura. Así lo haremos nosotros, en cualquier caso. Me gustaría añadir que ya es suficiente. Que se ponga fin a la inmigración masiva; ya ha ido demasiado lejos.

 
  
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  Agustín Díaz de Mera García Consuegra (PPE).(ES) Señor Presidente, señor Vicepresidente de la Comisión, señor Presidente del Consejo, en materia migratoria, los retos siguen ahí, y nuestro empeño por superarlos también.

Uno, avanzar en la dirección de una política común en materia migratoria; dos, ordenar mucho mejor la inmigración legal; tres, mejorar los procedimientos de integración; cuatro, combatir con determinación, con mucha determinación, la inmigración irregular o la inmigración clandestina; cinco, más Frontex; seis, mejorar los procedimientos, los convenios y los acuerdos con los países de origen y de tránsito; siete, avanzar en una política común en materia de asilo.

La Oficina en el 2010, una oficina de asilo equitativa, verdadera e igualitaria, con distribución de la carga en términos de solidaridad y con la protección internacional o protección subsidiaria en su horizonte.

Y unas palabras sobre Frontex. Frontex es coordinación y colaboración, en ningún caso es sustitución de competencias nacionales. La necesidad de reforzar las misiones Frontex en el sur de nuestras fronteras, en el sur de Europa, especialmente en el Mediterráneo y en la fachada Atlántica, no sólo es la respuesta de la Unión Europea a la presión migratoria que se produce en Grecia, en Malta, en Italia o en España, es también una cuestión humanitaria para evitar la muerte y para evitar el drama.

El presupuesto de Frontex, fíjense lo que ha ocurrido con él, ha pasado de seis millones en el 2005 a 78 millones u 83 millones en el 2010. Pero tenemos una preocupación, señor Presidente, la preocupación es que Frontex no sea capaz de gestionar el presupuesto que el Parlamento le da. En ese caso estaríamos ante una situación inaceptable, porque los retos son muchos y las misiones también.

Es importante que Frontex dé vitalidad a CRATE, al catálogo de medios y de efectivos humanos, y es necesario que entre en funcionamiento el compromiso de los Estados miembros con CRATE. Es necesaria una mayor y mejor coordinación con Europol, es necesaria la gestión de Iconex y es absolutamente necesaria, señor Presidente, en términos de salvaguarda de los derechos humanos, una mayor y mejor coordinación de Frontex con la Organización Internacional para las Migraciones y con el ACNUR.

Eso son los retos y esos son nuestros compromisos.

 
  
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  Claude Moraes (S&D). – Señor Presidente, nadie subestima las enormes dificultades que implica la creación del equilibrio mencionado por el presidente de nuestra comisión y las presiones en materia de inmigración a las que se enfrenta la Unión Europea y a las que nos enfrentamos en el Mediterráneo. Pero una vez más este verano se nos ha recordado la cruda realidad a la que hacen frente los inmigrantes y solicitantes de asilo que están huyendo de la persecución y de la pobreza.

Indudablemente, Frontex desempeña un papel clave en el enfoque de Europa con respecto a la inmigración. La importancia de Frontex crece conforme edificamos un sistema coordinado a nivel de la UE para gestionar nuestras fronteras exteriores. Por lo tanto, mi grupo considera crucial conseguir el equilibrio correcto: el equilibrio entre, por un lado, dotar a Frontex de más recursos —como han mencionado muchos colegas— y, por otro lado, garantizar que Frontex adquiera una mayor conciencia de los aspectos humanitarios de su trabajo. Por ejemplo, ¿cómo puede Frontex ayudar a que se reduzca la trágica cifra de muertes en el mar de más de 12 000 en los últimos 10 años? Las operaciones marítimas de rescate han de incluirse, por lo tanto, dentro de su competencia. El diablo está en el detalle. Muchas de estas políticas necesitan funcionar sobre el terreno y sé que el Parlamento, la Comisión y el Consejo están procurando hacerlo.

Es preciso que nos aseguremos de que Frontex no se convierta simplemente en un mecanismo que sirva para mantener a las personas fuera de Europa. Se debe conceder acceso al territorio de la UE a aquellas personas que tengan una necesidad legítima de protección.

Comisario, usted habló sobre el principio de no devolución. Es importante que lo reformule. Desde luego, la situación de Italia y Libia es algo de lo que hablarán más mis colegas italianos, pero ningún país ni persona debe violar este principio.

Nos encontramos en una situación en la que la no devolución ocurrirá incluso con países que no han firmado la Convención de 1951. Es importante que conservemos estos derechos humanos. No debemos rehuir nuestras responsabilidades de proporcionar protección a aquellos que lo necesitan.

Frontex necesita, por lo tanto, formar parte de un enfoque justo y equilibrado en materia de inmigración y asilo. Debemos garantizar que se implemente el paquete de asilo y que la inmigración legal y la protección de refugiados se mantengan en equilibrio.

 
  
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  Sarah Ludford (ALDE). – Señor Presidente, la prensa británica, ayudada en tal conclusión por diputados euroescépticos y paranoicos, ha provocado la alarma de que un futuro Comisario de Derechos Fundamentales, que el señor Barroso ha aceptado a propuesta del Grupo ALDE, obligará al Reino Unido a aceptar más solicitantes de asilo procedentes de toda Europa.

Esto no es cierto. Tal y como ha confirmado el Vicepresidente Barrot, el proyecto piloto para ayudar a Malta es voluntario y el plan propuesto para reasentar a los refugiados procedentes de fuera de Europa y aprobados por ACNUR tampoco sería obligatorio.

Ningún componente de la política de la UE ha implicado nunca cuotas u obligaciones en lo que respecta a la aceptación nacional de inmigrantes. Sin embargo, lo que tratamos de conseguir es la solidaridad voluntaria y espero que un futuro Comisario de Derechos Fundamentales contribuya a impedir que los inmigrantes sigan encontrando la muerte en el Mediterráneo.

El mes que viene habrán transcurrido diez años desde que la UE estableció el objetivo de un sistema común de asilo y de la coordinación de políticas en materia de inmigración. A pesar de algunos esfuerzos considerables, especialmente los realizados por la Comisión Europea con el respaldo de los diputados, está claro que distamos mucho de eso.

El objetivo de máxima prioridad es lograr una cierta gestión adecuada de los flujos, que habitualmente son lo que denominamos «flujos mixtos» de refugiados e inmigrantes que buscan trabajo, para distinguir entre ambos. Esto servirá para proporcionar al público europeo confianza en una gestión adecuada así como para detener la pérdida de vidas y garantizar protección a aquellos que tengan derecho a ella.

Ninguno de esos objetivos se cumplirá si empujamos de nuevo al mar a las personas en esas frágiles barcas y nunca se evalúa si necesitan protección. Me he quedado asombrada al escuchar al Comisario Barrot que los Estados miembros no cumplen la ley de modo uniforme. Semejante desorganización es inaceptable. Se debe dotar a Frontex de los recursos adecuados y debe respetar los derechos humanos de los individuos. Es preciso permitir a esas personas que desembarquen y que evalúen su estatus de asilo y se ha de diferenciar entre refugiados y aquellos que no tengan derecho a quedarse.

Si fuera necesario, se debe llevar a los Estados miembros que no cumplan con ello ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas y la idea de que, tal y como ha dicho mi colega Sonia Alfano, Libia es capaz de realizar esa labor en su lugar, es totalmente escandalosa dados sus flagrantes abusos de los derechos humanos.

Una política racional en materia de inmigración europea implicaría un marco común de criterios para la inmigración económica dentro del cual los Estados miembros que acepten puedan operar con arreglo a sus propias decisiones en cuanto a la cantidad que aceptarán. Lo que necesitamos es la coordinación, los criterios comunes, el marco de trabajo común y luego también la solidaridad.

 
  
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  Franziska Keller (Verts/ALE). – Señor Presidente, no comparto del todo su entusiasmo sobre Frontex. Hemos escuchado informes de Frontex y de los Estados miembros indicando que se han violado derechos humanos y el derecho de no devolución y no se les ha ofrecido a los refugiados la posibilidad de solicitar asilo. Y esas violaciones de derechos humanos se han hecho en nombre de la Unión Europea.

Ministro Billström, usted ha afirmado que necesitamos controles y ajustes en nuestras fronteras exteriores pero, le pregunto, ¿por qué no realizar esos controles y ajustes sobre aquellas personas que están trabajando y defendiendo nuestras fronteras exteriores? ¿Por qué no podemos tener cierta transparencia y claridad sobre Frontex y lo que hacen? Necesitamos claridad y transparencia en esta Cámara, en el Parlamento Europeo, en lo que respecta a las actuaciones de Frontex. Necesitamos claridad en lo que respecta a cuál es la fase del procedimiento de las nuevas reglas de Frontex que usted ha mencionado, Comisario, y necesitamos alguna aclaración sobre cómo pueden obtener los refugiados protección internacional cuando son interceptados en el mar.

También necesitamos transparencia en lo relativo a los acuerdos que se están realizando con terceros países y lo en lo que respecta a qué ocurre exactamente con el dinero de la UE que se ha empleado en Libia, por ejemplo. Dudo de que lo que usted llama asistencia de Libia hacia los refugiados sirva realmente de ayuda a los refugiados, pero una vez más, ni siquiera los Estados miembros interpretan los derechos de los inmigrantes de la misma forma que usted, así que, ¿cómo va usted a asegurarse de que países como Libia vayan a seguir propia interpretación?

Me gustaría recordarles que el Parlamento siempre ha respaldado la idea de hacer obligatorio el reparto de responsabilidades para hacer frente a las solicitudes de asilo, y considero que su informe del proyecto piloto en el que solo Francia acoge un número muy, muy pequeño, casi ridículo, de 100 refugiados procedentes de Malta, demuestra que no estamos llegando muy lejos con la solidaridad voluntaria. Aquí hace falta cierto compromiso.

 
  
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  Ryszard Czarnecki (ECR).(PL) Queremos combatir la inmigración. Representa un gran problema. Mientras tanto, nuestro tablón de anuncios y nuestro ordenador funcionan mal. Tratemos las cosas que realmente podemos tratar de forma efectiva.

La inmigración es, desde luego, uno de los mayores problemas a los que se enfrenta hoy Europa. Lo que es más, se trata de un problema no solo para nosotros, los políticos, sino también para las personas de los Estados miembros de la Unión Europea. Se trata, quizá, de uno de los principales retos a los que se enfrenta actualmente la clase política en Europa, y uno de los principales problemas de nuestros electores. La inmigración tiene más de un nombre, porque mis estimados colegas han hablado hoy sobre la inmigración procedente de África, que principalmente afecta a los países de la cuenca mediterránea, y lo que dijeron está, en cierta forma, justificado. Yo represento a un país —Polonia— en el que la inmigración ilegal es inferior pero hay personas que llegan hasta nosotros procedentes de países de la antigua Unión Soviética y algunas proceden de Asia.

Nos enfrentamos con una cuestión relativa a la filosofía de la lucha de la UE contra la inmigración ilegal, y también—digámoslo sencillamente— contra las restricciones sobre la inmigración legal. ¿Ha de sufrir Frontex el castigo por esta lucha? ¿Es esto realmente aconsejable? ¿No sería más efectivo que el dinero extra que queremos destinar a Frontex se asigne a los países que tengan mayores problemas con la inmigración ilegal y aquellos cuyas fronteras forman parte de las fronteras exteriores de la UE? Señor Presidente, esto sería más recomendable a mi parecer.

 
  
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  Rui Tavares (GUE/NGL).(PT) Señor Billström, señor Barrot, no tenemos elección en lo que respecta a la Convención de Ginebra y los derechos humanos. Nuestra única opción es cumplir las convenciones que hemos firmado. La ley es clara: enviar a los refugiados que llegan a las costas europeas a países que no han firmado la Convención de Ginebra sobre refugiados representa una violación de la Convención de Ginebra. No se trata de un punto abstracto del derecho, se trata de un argumento real.

Cuando por medio de Frontex o de los Estados miembros, enviamos refugiados a Libia, estamos infringiendo la convención, sobre todo porque sabemos, gracias a las propias cifras del Gobierno italiano, que el 75 % de las personas que alcanzan las costas europeas solicitan asilo y el 50 % de ellas —alrededor de un 38 % o un tercio del total— tienen derecho a protección humanitaria.

Las decisiones políticas llevan a decisiones morales, y precisamente ahora estamos frente a una decisión moral. ¿Es correcto, es verdaderamente moral que más de 14 000 personas haya muerto tratando de alcanzar la costa de Europa en los últimos años? ¿Es de verdad moral que una importante proporción de esas personas que arriesgan sus vidas tengan derecho a asilo en primer lugar? ¿Es de verdad necesario que tengan que arriesgar sus vidas? No, no deberían tener que hacerlo.

Durante mucho tiempo hemos venido afirmando que una política meramente represiva en materia de inmigración como la que se ha estado siguiendo, nos presenta estos dilemas de vida o muerte que afectan a las vidas de las personas y que nos convierten a todos en responsables conjuntos de cada alternativa de vida o de muerte.

No resolveremos el problema derrochando el dinero en Frontex ahora, al comiendo de su mandato —dinero que Frontex no puede gastar y que la Comisión afirma que no es recomendable que asignemos a Frontex en este momento—. La forma de resolver el problema es volviendo a examinar el mandato de Frontex, y luego es posible que Frontex necesite más dinero. Para que eso ocurra, Frontex tendría que cooperar y proporcionar a ACNUR toda la información; para que eso ocurra, Frontex tendía que incorporar inquietudes humanitarias a sus políticas, algo que no hace en este momento. Igual de seria es, Señorías, la propuesta relativa a los fondos para refugiados: al invertir más en Frontex, estos fondos se ven reducidos.

 
  
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  Roberta Angelilli (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, francamente, me irrita que ciertos colegas italianos no desperdicien la oportunidad de reabrir la misma vieja controversia, con el único objetivo de atacar al Gobierno italiano. Cuando se trata de inmigración, no deberíamos caer en la manipulación ideológica, sino que deberíamos ir al centro de las pautas establecidas por el Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo, que se basa en los valores de integración y solidaridad.

Aprecio verdaderamente los esfuerzos de la Comisión de los últimos años, pero el Comisario Barrot estará de acuerdo conmigo cuando afirmo que necesitamos acelerar las cosas con el fin de crear una verdadera estrategia europea sobre inmigración que conceda prioridad a la lucha inflexible contra la inmigración ilegal y la trata y explotación de seres humanos.

Debemos actuar firmemente contra aquellos que se beneficial de este tráfico, incluidos los empresarios que contratan mano de obra ilegal. Desde luego, ya no es aceptable permitir que la inmigración sea un problema que se echen al hombro solo los países fronterizos de la cuenca mediterránea. La reciente propuesta de la Comisión para un programa conjunto de reinserción social constituye un paso hacia adelante en términos de cooperación práctica y política entre los Estados miembros, pero necesitamos implementar con urgencia una serie de iniciativas con el objeto de desarrollar una solidaridad intracomunitaria más efectiva.

Por este motivo estamos esperando que el anuncio realizado por el Presidente en ejercicio de la Unión Europea se convierta pronto en realidad, un anuncio que se ha hecho eco, entre otras cosas, de una sincera súplica por parte del Ministro Italiano, Franco Frattini, para lanzar un debate que nos ayude a encontrar una manera repartir equitativamente entre los Estados miembros las cargas y responsabilidades asociadas con los flujos de inmigrantes ilegales y solicitantes de asilo político.

Este es el punto fundamental, desde mi punto de vista, porque, de lo contrario acabamos en esa paradójica situación según la cual algunos Estados miembros, incluyendo Italia, Malta, Grecia y España, se ven obligados a recibir inmigrantes ilegales mientras que otros se esconden tras el discrecional concepto de la solidaridad voluntaria. No se pueden ocultar más de esto. Me gustaría agradecer a Francia que se haya ofrecido a aceptar a 100 personas, 100 solicitantes de asilo: 100 personas, pero de entre miles, decenas de miles de solicitantes de asilo. Le doy las gracias a Francia, pero se trata de una gota en el océano.

Para concluir diré que, entre otras cosas, tenemos de dejar de ver la inmigración como una panacea. En ausencia de una política seria de cooperación para el desarrollo en la que Europa debe adoptar el papel principal, estaremos condenando a parte del mundo a un futuro de pobreza y desesperación seguro e inevitable.

 
  
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  Stavros Lambrinidis (S&D). (EL) Ministro, señor Comisario, el Parlamento ha pedido con urgencia cooperación a nivel europeo con los países de origen y tránsito de los inmigrantes. Estos países no incluyen solo a Libia. También incluyen a Turquía. Aparte de ser un país de origen y destino dentro de este marco, Turquía también es un país candidato. Es decir, se podría decir que posee una doble obligación de respetar los principios políticos y las instituciones de la Unión Europea.

Recientemente, en por menos cuatro casos los helicópteros de Frontex fueron interferidos por radares turcos en espacio aéreo griego mientras realizaban su trabajo. De hecho, ayer un avión militar amenazó con obligar al helicóptero de Frontex a retroceder.

¿Qué pretenden hacer y cómo reaccionarán ustedes en nombre de la Unión Europea ante este acoso en la actuación de una institución europea como Frontex?

Asimismo, la solidaridad obligatoria no puede limitarse a adoptar la forma de medidas de control del tipo de Frontex en los estados de la zona sur. Es preciso que exista también solidaridad en términos de aceptar a los inmigrantes que llegan a nuestros países, que no pueden mantener cantidades tan grandes. Aquí, la Comisión y el Consejo están fomentando la solidaridad voluntaria, que no merece el papel en el que está escrita. ¿Pueden decirnos por qué no están introduciendo solidaridad obligatoria también aquí?

Finalmente, el programa piloto entre Italia, Malta y Libia no debería ser el único programa piloto. ¿Por qué no hay un programa piloto para devolver a inmigrantes a Turquía, que constituye una herida abierta en términos de este problema en concreto? ¿Alguna vez se lo ha pedido el Gobierno griego, señor Comisario, y usted lo rechazó? ¿O es que Libia, Italia y Malta simplemente se presentaron y usted les aceptó sin hacer ninguna otra petición?

 
  
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  Hélène Flautre (Verts/ALE).(FR) Señor Presidente, esto me concede una oportunidad para aclarar dos pequeños puntos que yo considero —como acaba de decir uno de mis compañeros— que ponen de relieve la naturaleza hipócrita de nuestra política.

El primer punto está relacionado con los acuerdos de Dublín. Comisario, usted conoce la situación en Calais también; usted sabe que, en Calais, mucha gente podría fácilmente solicitar y obtener el estatus de refugiado político. ¿Por qué no lo hacen? Porque, como resultado de los acuerdos de Dublín, tienen la garantía de que se les enviará a países a los que no quieren ir y a veces por excelentes razones. No quieren ir a Grecia porque allí no tendrán prácticamente ninguna oportunidad de recibir el estatus de refugiado.

Hoy, los acuerdos de Dublín representan un instrumento hostil para la protección de aquellas personas que más los necesitan y crean desigualdad entre los Estados miembros. Así que dejemos de hablar de solidaridad cuando existen instrumentos en la práctica que crean desigualdad entre los Estados.

El segundo punto está relacionado con los acuerdos de readmisión. Comprendo totalmente que el objetivo es negociar estos acuerdos con Turquía y con Libia, es decir, jugar con la idea de que disponemos de un enorme entorno de países vecinos y de enormes campamentos para albergar los flujos migratorios. Esto es inaceptable por razones prácticas, por razones morales y por razones políticas, ¡y usted lo sabe, señor Barrot!

 
  
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  Clemente Mastella (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, comenzaré inmediatamente declarando, sin exagerar, que para mí la hospitalidad constituye un valor sagrado. En última instancia, es la solidaridad entre personas la que da lugar a las comunidades de un estado, que se regulan por medio de ciertas obligaciones especiales; derechos y obligaciones. Por lo tanto, en lo que a mí respecta, me opongo firmemente a cualquier cosa que vaya en contra de este elemental principio bíblico. Claramente, la combinación de la acción de acoger a personas y también las formas en que necesitamos hacerlo es lo que da lugar a la integración y todo lo que esta implica.

¿Qué podemos hacer? ¿Dónde deberíamos ubicar a estas personas desesperadas que llegan a los Estados miembros y, al mismo tiempo, cómo podríamos eliminar esa fricción subsiguiente que a veces percibimos como resentimiento, ira y rabia y que en ocasiones conduce a formas de antagonismo bastante preocupantes?

¿Qué deberíamos hacer para garantizar que al salvaguardar el derecho de asilo, un principio que ha sido citado en los últimos días, no dejamos al mismo tiempo la puerta abierta a solicitantes fraudulentos de asilo, que es la excusa que ponen algunas personas; personas que se esconden tras este derecho universal y que no tienen nada que ver con el derecho al asilo sino más bien tienen todo que ver con la ilegalidad y el crimen?

¿De verdad pensamos, señor Billström, que estados individuales pueden cargar con toda esta responsabilidad? Hasta ahora, es probable que Europa haya actuado con cierta incertidumbre, pero me parece que ya no puede postergar un enfoque serio y unido de la inmigración. Ya no puede hablar como lo ha estado haciendo, con muchas voces discordantes, y no puede forzar al asilamiento a los estados individuales en primera línea que se hallan más expuestos y vulnerables. No puede hacerlo sin una postura común alcanzada de forma colectiva, una postura que hasta ahora no hemos logrado, pero cuyos principios esenciales son defendidos continuamente.

No puede, señor Presidente, ser incapaz de ver sus fronteras como un asunto europeo en lugar de un asunto para los estados individuales. No puede involucrarse, como ya ha ocurrido en esta Cámara, en burdas representaciones teatrales en cuanto a la discusión sobre lo que está haciendo el Gobierno italiano u otros gobiernos. Para mí, es claramente inconcebible que las tragedias que han ocurrido frente a las costas de Lampedusa y en Ceuta y Melilla no tengan nada que ver con Bruselas, Berlín y París.

La tensión entre los estados individuales y Europa proviene de aquí y está causando problemas. También está incrementando el déficit democrático de Europa, que está destinado a empeorar en la ausencia de una política coordinada en materia de inmigración; está acentuando la impresión de que los intereses particulares de los estados prevalecen sobre el bien mayor. Está intensificando, señor Presidente, la frustrante percepción de que Bruselas y Estrasburgo tratan con demasiada frecuencia asuntos poco claros/oscuros en lugar de aquellos que conciernen al público. En última instancia, está socavando la identidad política de Europa.

Por estas razones espero que la Presidencia sueca empiece a establecer un acuerdo con los países más vulnerables con el fin de pensar de forma lógica y producir lo que ha faltado hasta ahora, en concreto una política común robusta, equilibrada, sólida y rigurosa en materia de inmigración.

 
  
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  David-Maria Sassoli (S&D).(IT) Señor Presidente, señor Barrot, señor Billström, Señorías, pedimos este debate para llamar la atención de la UE sobre las graves violaciones de los derechos humanos fundamentales que están produciéndose en Italia. Desde el mes de mayo, más de 1 000 inmigrantes han sido recogidos del mar por las autoridades italianas y entregados a Libia en el transcurso de indiscriminadas e informales devoluciones, sin identificar a la gente, sin concederles derecho a apelación o acceso a los procedimientos de asilo, corriendo el peligro de que sean sometidos en Libia a trato inhumano y vejatorio. Tal y como confirmó el Comisario Barrot cuando pidió detalles a Italia, consideramos que estas prácticas violan los principios fundamentales que sustenta Europa.

Este tipo de acción no es compatible ni con el Convenio Europeo de Derechos Humanos, ni con el derecho comunitario, en especial el Código de fronteras Schengen y la Directiva de repatriación, ni con el derecho italiano. Ayer, las Naciones Unidas hicieron un llamamiento a Italia para que cumpliera con el derecho internacional y, también ayer, 24 refugiados somalíes y eritreos rechazados por Italia interpusieron un recurso en Estrasburgo por la violación del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Además, Señorías, la inmigración legal en Italia se ha convertido en una infracción penal, una circunstancia agravante. El simple hecho de ser un inmigrante implica discriminación y desigualdad y da lugar a castigos más severos por el mismo delito. El hecho de ser un inmigrante ilegal, como lo fueron las familias de nuestras comunidades italianas, portuguesas, griegas e italianas, impide el acceso a los derechos fundamentales y a la asistencia más básica, incluidos los servicios de asistencia sanitaria, por el miedo a ser denunciado. Esto está ocurriendo en Italia, señor Presidente, y lo han denunciado expertos jurídicos y constitucionales y asociaciones católicas y seculares.

¿Qué es lo que la Comisión piensa hacer para detener estas violaciones? El Parlamento siempre ha apoyado la lucha contra la inmigración ilegal, pero únicamente de conformidad con los derechos fundamentales.

Nos gustaría saber, señor Presidente, si la Comisión piensa adoptar acciones contra la legislación italiana y estudiar el acuerdo entre Italia y Libia. Veinte años después de la caída del Muro de Berlín, no podemos permitir que ciertos gobiernos construyan (gobiernos) nuevos.

 
  
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  Niki Tzavela (EFD). (EL) Señor Presidente, señor Comisario, la realidad supera todo lo dicho en esta Cámara.

Hemos visto al Presidente Gaddafi recreándose en este asunto y a los medios internacionales informando constantemente de que necesitamos 1 000 millones de euros para cumplir con sus obligaciones. Hemos visto a Turquía —un estado que desea acceder a la Unión Europea— hacer regresar el avión de Frontex a diario y hemos visto a la Unión Europea fracasar a la hora de reaccionar como debiera.

Vemos a traficantes que tratan con inmigrantes ilegales y les dan instrucciones de cómo dispararse a sí mismos en un brazo o una pierna en caso de arresto para que los Estados miembros se vean obligados a adoptar y aplicar un tipo de legislación diferente al que rige la inmigración ilegal, porque en tal caso se trata de personas heridas. Vemos a traficantes de seres humanos dando instrucciones a inmigrantes para que destruyan sus papeles antes de entrar a un país, para que los países de acogida como Grecia no tengan idea de dónde enviarlos; vemos a inmigrantes reclamar que están buscando asilo, pero no poseen documentación para que podamos establecer los hechos.

Se impone el caos, señor Comisario, y se debe restablecer el orden en algún momento con una postura firme y estricta por parte de la Unión Europea en este asunto.

 
  
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  Sylvie Guillaume (S&D).(FR) Señor Presidente, señor Vicepresidente, Señorías, en mucha ocasiones hemos oído decir que los Estados miembros reconocen la necesidad de establecer políticas comunes para la gestión de la inmigración a nivel Europeo y políticas destinadas a la integración social de los inmigrantes.

No obstante, tal y como podemos comprobar cada día, la realidad dista mucho de eso. Por ejemplo, dentro del contexto de los debates presupuestarios, el Fondo para la integración de los inmigrantes ha visto sus recursos reducidos drásticamente. En lo que respecta a los Estados miembros, muchos de ellos continúan imponiendo legislación y reglamentos estrictos para el movimiento en su territorio de forma unilateral, con el fin de restringir el acceso a sus mercados laborales, sistemas sociales y sistemas educativos y dificultar la reunificación familiar.

De la misma forma, la política europea sobre la lucha contra la inmigración ilegal y sobre el control de las fronteras exteriores consiste en trasladar la responsabilidad por el control de fronteras a nuestros vecinos, haciendo caso omiso de los derechos humanos. Hemos visto esto ocurrir entre Italia y Libia.

Esta tendencia a externalizar asuntos permite que Europa, en última instancia, se libere de sus responsabilidades. Esto es inaceptable. Los recursos adicionales asignados a Frontex nunca sustituirán la solidaridad necesaria que debe unir a los Estados miembros, permitiéndoles actuar juntos a la hora de acoger a personas que necesitan protección internacional y a una mano de obra extranjera que es necesaria para afrontar los desafíos democráticos del futuro.

¿Qué disposiciones se están llevando a cabo para garantizar una auténtica solidaridad y soluciones verdaderas para el sufrimiento de los inmigrantes?

 
  
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  Rita Borsellino (S&D).(IT) Señor Presidente, señor Barrot, señor Billström, Señorías, en los últimos días, cuando se establecía el plan de asilo europeo, usted mismo, señor Barrot, habló de la tenacidad en la lucha contra la inmigración ilegal y de la humanidad de recibir a las víctimas de la persecución. Traducido a términos legales, esto significa garantizar protección y derecho de asilo a aquellos que huyen del hambre, la guerra y la persecución, impidiendo su expulsión a países en los que sus vidas se encuentren en peligro o en los que exista riesgo de un trato inhumano.

Esto es fundamentalmente lo contrario de lo que está haciendo el Gobierno italiano, tal y como demuestra la última preocupante devolución de 75 inmigrantes de Eritrea y Somalia a Libia y que ocurrió sin que se comprobara siquiera si eran posibles solicitantes de asilo, tal y como requiere el derecho internacional y como denunció ayer el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Un acuerdo entre Italia y Libia no puede transformar esa parte del mar en una zona de libre para poder violar los derechos humanos.

Por lo tanto, hago un llamamiento a la Comisión para que emprenda acciones tan pronto como sea posible para garantizar que las normas del derecho internacional se restablecen y se cumplen. Además, me gustaría saber cuál ha sido el progreso realizado en las negociaciones sobre el acuerdo bilateral entre la UE y Libia, ya en proceso desde hace unos años. ¿Cuándo espera firmarlo? ¿Pueden confirmar el Consejo y la Comisión que este acuerdo prevalecería sobre el acuerdo entre Italia y Libia? ¿Puede usted explicar al Parlamento los elementos clave relativos a cómo abordar la inmigración ilegal y garantizar el derecho a asilo y el principio de no devolución?

 
  
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  Anna Maria Corazza Bildt (PPE). – Señor Presidente, estoy muy contenta de tener el uso de la palabra por primera vez en este Plenario para elogiar a Tobias Billström por su gran comprensión —y, como ciudadana de origen italiano, estoy en posición de declarar esto— de la grave situación a la que se enfrentan los pueblos y países mediterráneos.

Me gustaría acoger favorablemente sus esfuerzos por alcanzar un consenso para una política europea común en materia de inmigración, que es algo que se necesita mucho. También me gustaría acoger positivamente esta iniciativa de un comisario de ayuda para el asilo, que constituye una forma muy práctica y concreta de ayudar a los Estados miembros que se sienten cargados por las responsabilidades y de comenzar la cooperación entre los Estados miembros.

Me gustaría preguntar al Ministro Billström si, además de las medidas de las que ya ha hablado, podría dar más detalles, desde un punto de vista a largo plazo, sobre qué medidas podemos adoptar para apoyar a los países y pueblos mediterráneos, desde su perspectiva, que equilibra humanidad, solidaridad y la firmeza contra cualquier forma de ilegalidad.

 
  
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  Georgios Papastamkos (PPE). (EL) Señor Presidente, sin duda necesitamos una política común de inmigración, y necesitamos reforzar nuestra cooperación con terceros países y hacerla más cohesiva y efectiva. En el seno de esta cooperación, como el debate ha puesto de manifiesto, Libia y Turquía poseen la principal posición.

La conducta de Turquía es provocativa. Están poniendo obstáculos repetidamente y deseo que lo sepa la Cámara y mandar al señor Barrot el mensaje de que están obstruyendo la labor de helicópteros y aviones de Frontex que cumplen con servicios y misiones europeas. Los diputados de Nueva Democracia, han ejercido el escrutinio parlamentario. Señor Barrot, usted recibirá información detallada de estos casos de provocación y de la conducta provocativa de Turquía.

En cuanto a la readmisión y el traslado, debemos reforzar Frontex todavía más y organizar vuelos conjuntos de retorno. Señor Barrot, señor Presidente, les ruego que se apresuren en visitar Turquía y Libia. El problema es muy grave. No lo dejen para finales de año. Hoy o mañana...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Barbara Lochbihler (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, los funcionarios de fronteras de los estados europeos tienen prohibido negar la entrada a potenciales solicitantes de asilo que lleguen por mar o conducirles de vuelta, impedirles seguir viajando o devolverles a países que no forman parte de la UE. Esto lo establece el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Hoy hemos escuchado una vez más numerosos ejemplos de cómo Frontex deja de cumplir estar normas en la práctica. Por este motivo, necesitamos controles en esta área. Necesitamos estos controles como diputados del Parlamento Europeo, porque nuestra responsabilidad es garantizar que se cumplan las disposiciones del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Mi pregunta para usted es la siguiente: ¿hasta qué punto somos capaces de supervisar si los funcionarios de fronteras en aguas internacionales están cumpliendo con estos requerimientos legales relacionados con los derechos humanos? Durante años hemos sido conscientes de que Frontex ha violado los derechos humanos en casos individuales. Sin embargo, con sus actividades también está socavando la credibilidad de la UE en lo que se refiere a la protección de derechos humanos.

 
  
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  Alf Svensson (PPE). (SV) Señor Presidente, gracias señor Billström. Me pregunto si no llegamos a obsesionarnos demasiado a veces con las palabras «inmigración ilegal». Después de todo, no puede ser ilegal huir para salvar tu vida ya que los derechos humanos y las libertades se aplican a todo el mundo, independientemente de donde viven.

Me gustaría poner de relieve que también es vital averiguar cuáles son las condiciones de los países de los que las personas huyen. Quizá la UE podría ser más activa y podría hacer más en esos países para que la gente no tenga que huir solo para que posteriormente se les etiquete de inmigrantes ilegales. Quizá, como he dicho antes, estamos demasiado obsesionados con la palabra «ilegal». Como digo, es perfectamente legal defender los derechos humanos y las libertades tanto dentro como fuera de la UE.

 
  
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  Antonio Cancian (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, esta mañana ha sido casi como si estuviera en el parlamento italiano con usted de presidente. En cualquier caso, considero que la inmigración significa seguridad y respeto por los derechos humanos. Pero desgraciadamente tanto la globalización y como la ampliación de la Unión Europea a 27 países han ocurrido de forma muy precipitada sin que hayamos dado los pasos necesarios para salvaguardar la seguridad y el respeto por los derechos humanos.

He escuchado a la Comisión: la estrategia es sólida y acción futura es excelente, pero nos estamos olvidando de que el asunto es apremiante y dramático y que tenemos una situación de emergencia. Lo que se ha dicho esta mañana es válido en una situación normal, pero hoy —especialmente en Italia— la situación no es normal. Por lo tanto, le pido a la Comisión que preste más atención a las tácticas que a la estrategia y considere el problema como totalmente europeo. Gracias.

 
  
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  Presidente. − El presidente que preside ahora mismo es sin duda italiano, pero el debate distaba mucho de ser puramente italiano. Afortunadamente, digamos que ha contenido amplias perspectivas y hemos disfrutado de contribuciones de varias partes y diferentes puntos de vista del seno de la Unión Europea.

 
  
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  Tobias Billström, Presidente en ejercicio del Consejo. (SV) Señor Presidente, antes de nada, me gustaría darles las gracias a todos por un debate muy interesante. Hoy se han expresado aquí muchas opiniones de valor. Me gustaría mencionar las perspectivas del señor Busuttil sobre una mayor cooperación con Libia. Espero poder visitar Libia junto con el Comisario Barrot para establecer relaciones con este país y el trabajo con Turquía también continuará. También estoy de acuerdo con el señor Aguilar, Presidente de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, en que una forma de afrontar la inmigración ilegal es abrir el camino para la inmigración legal. Eso liberaría la presión depositada en el sistema de asilo, por ejemplo.

Es preciso hacer frente a las redes criminales que explotan la desesperación de las personas. La Presidencia sueca organizará una conferencia especial en Bruselas sobre este asunto y la lucha contra la trata de seres humanos. Para la Presidencia sueca es de absoluta prioridad alcanzar un acuerdo en lo que respecta a la Oficina Europea de Apoyo al Asilo y mejorar la cooperación práctica. Naturalmente, esperamos el respaldo del Parlamento Europeo en esta materia.

Me gustaría decirle a la señora Alfano que es importante que se cumplan los actos jurídicos adoptados por el Consejo Europeo y que todos los Estados miembros los implementen conforme a lo decidido. Asimismo, es importante involucrar al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en nuestro trabajo con el fin de conseguir la alta calidad que esperamos conseguir. También debo decir que estoy de acuerdo con la evaluación del señor Kirkhope de la importancia de la distinción entre el asilo y la inmigración de trabajadores. Este razonamiento nos conduce, naturalmente, a la conclusión de que la UE necesita un sistema europeo común de asilo y también necesita mejores oportunidades para la inmigración legal de trabajadores sobre la base de necesidades nacionales, seguridad jurídica y protección contra el dumping salarial y la explotación social.

Si tenemos esto no necesitaremos las políticas de Messrs, Meyer, Batten o Bontes. Necesitamos una política en materia de inmigración sensata y bien estudiada para mejorar la estructura demográfica de la UE y reforzar la economía y el bienestar de las personas.

La señora Bildt y el señor Svensson abordaron este asunto y cómo deberíamos hacer frente a la mortalidad en el Mediterráneo. No existe una solución única a este problema. Se precisa un paquete de varias iniciativas con diferentes áreas. Es especialmente importante el aumento de la cooperación con los países de origen y tránsito. Por ejemplo, se necesita incrementar la cooperación al desarrollo con estos países con el fin de crear estabilidad, seguridad y sostenibilidad.

Los países de origen y tránsito y los Estados miembros deben también mejorar su rescate marítimo. También hay que dejar clara la división de la responsabilidad entre los países con respecto a los esfuerzos dedicados al rescate marítimo. Asimismo, necesitamos llegar a una interpretación común de los reglamentos de rescate marítimo en lo que respecta al derecho a la protección internacional, por una parte, y al Derecho marítimo internacional, por otra.

Finalmente, en nombre de mí mismo y la Presidencia, me gustaría agradecerles de veras la oportunidad de venir aquí al Parlamento Europeo a presentar nuestros puntos de vista. Es importante destacar que nuestra estrategia ha de cimentarse en elementos e iniciativas múltiples. Considero que eso ha quedado demostrado claramente en este debate. Muchas gracias.

(Aplausos)

 
  
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  Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión. (FR) Señor Presidente, el presente debate ha demostrado, si fuera necesaria tal demostración, la dimensión de estos problemas de inmigración.

Me gustaría señalar que nuestra perspectiva debe mantener el equilibrio entre el rechazo a la inmigración ilegal, algo que, he de añadir, a menudo es atribuible a contrabandistas y traficantes; el deseo, en lo que respecta a esta lucha contra la inmigración ilegal, de fomentar cierto tipo de inmigración legal, una decisión que recae sobre los Estados miembros; y también el deseo de preservar, en cualquier caso, el deber de asilo.

Para empezar, me gustaría responder muy brevemente sobre el tema de Frontex y señalar que estamos preparando una propuesta que modifica el reglamento sobre Frontex y sus métodos de trabajo. Desde luego, he tomado nota del deseo que se ha expresado de una mayor transparencia.

Por otra parte, también vamos a procurar aclarar las normas que podrían ayudar a garantizar que el Derecho comunitario y el Derecho internacional se apliquen de forman consistente dentro del contexto de las operaciones de Frontex.

Con respecto a los problemas italianos, debo decir que en julio enviamos una carta a las autoridades italianas solicitando cualquier información útil sobre el retorno de los barcos interceptados en aguas internacionales. Acabamos de recibir una respuesta de las autoridades italianas, que nuestros servicios están estudiando con gran detalle en este momento.

Querría añadir que la legislación comunitaria exige que los Estados miembros lleven a cabo operaciones de control de fronteras de acuerdo con el principio de no devolución. Este principio significa que un Estado debe abstenerse de enviar de vuelta a las personas a un territorio en el que podrían correr el riesgo de ser sometidas a tortura, castigos o trato vejatorio o inhumano. En el caso de los solicitantes de asilo y los refugiados, el retorno no puede producirse allí donde sus vidas y libertad se puedan ver amenazadas por motivos de raza, religión y nacionalidad. En pocas palabras, nos aseguraremos de que se conserve este deber de protección.

Finalmente, me gustaría reiterar nuestro deseo, con el señor Billström, de entablar con Libia, por un lado, y con Turquía, por otro, un verdadero diálogo que nos permitirá llegar al fondo de estas cuestiones, ser capaces de cooperar en el control de fronteras para impedir la inmigración ilegal y también poder ver cómo, con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, podemos tratar de iniciar procedimientos en estos países mediterráneos que supondrán que los auténticos solicitantes de asilo no tendrán que recurrir a contrabandistas o traficantes para alcanzar las costas europeas y que verán tramitarse sus solicitudes de asilo en esos países.

Este es, en efecto, un diálogo importante que va a ocupar este último trimestre. Me gustaría dar las gracias a la Presidencia sueca por su disposición para cooperar de forma tan eficazmente.

Para concluir, me gustaría reiterar que necesitamos una estrategia europea en materia de movimientos migratorios. Consideramos que los Estados miembros realmente deben mostrar más de esta solidaridad entre ellos. Los Estados miembros se ven afectados por los mismos problemas. Hay que decir que la inmigración ilegal afecta, en última instancia, a todos los Estados miembros, no solo a aquellos que se hallan en las fronteras exteriores.

Considero realmente importante establecer esta solidaridad. Estamos proponiendo que se haga sobre una base voluntaria, pero esta base voluntaria tendrá que llegar a concretarse, sin duda, como una auténtica respuesta a los problemas.

He aquí todo; no voy a prolongar esas respuestas. He tomado muchas notas durante las distintas intervenciones que se han producido.

Me gustaría terminar con un llamamiento un tanto urgente al Parlamento Europeo para que nos ayude, en concreto, en lo que concierne a esta estrategia, esta política europea de asilo. Me gustaría señalar —ya que se ha planteado el tema— que queríamos mejorar la aplicación del acuerdo de Dublín permitiendo cierta flexibilidad. Hemos obtenido el permiso del Consejo y del Parlamento para establecer esta oficina de apoyo para finales de año, y también vamos a prepararnos para la armonización de los procedimientos de instrucción. Todo esto contribuye a una auténtica política europea en materia de asilo que considero plenamente consistente con los valores sobre los que, desde mi punto de vista, existe un consenso en Europa. Creemos en estos valores. Se deben traducir a la acción.

Le agradezco, en cualquier caso, al Parlamento Europeo su ayuda en esta difícil tarea.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. – Se cierra el debate.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Elisabetta Gardini (PPE), por escrito.(IT) La inmigración ilegal constituye un verdadero azote que ha aquejado principalmente a los países situados en el sur de la UE, en particular Italia, Malta y España, durante varios años. Es bien sabido que, entre todos los Estados miembros de la UE, es el Gobierno italiano el que recibe el mayor número de inmigrantes ilegales, personas desesperadas y principalmente procedentes de África en busca de un futuro mejor.

Contrariamente a las reclamaciones realizadas por los partidarios de la izquierda italiana que, por enésima vez, han hecho un uso indebido del Parlamento Europeo para lanzar ataques injustificados contra el Gobierno italiano liderado por el señor Berlusconi, los centros de primera acogida proporcionan asistencia médica, comida y alojamiento así como ayuda jurídica durante el tiempo que se tarde en determinar si un inmigrante ilegal puede quedarse en Italia o si, en virtud de los acuerdos internacionales, él o ella debe ser repatriado.

Necesitamos adoptar con urgencia medidas comunitarias eficaces en materia de inmigración y asilo. No podemos pensar seriamente que Italia sea capaz de cargar con todas las responsabilidades asociadas a un fenómeno destinado a crecer de forma exponencial.

Algunos diputados han expresado la idea de establecer «cuotas de inmigración ilegal». Este es un caso de buenas intenciones que lamentablemente no está respaldado por una voluntad política concreta: hasta hace poco, la Presidencia sueca ponía de relieve la dificultad de obtener la aceptación de estas cuotas.

 
  
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  Louis Grech (S&D), por escrito. – Recibo con satisfacción este debate, que atrae nuestra atención hacia las políticas fragmentadas e inconsistentes de la UE en materia de control de fronteras, inmigración y solicitantes de asilo. Me alegro porque el Consejo y la Comisión reconocen estos aspectos como de máxima prioridad, pero hasta el momento solo hemos visto medidas a medias para abordarlos y ningún resultado significativo. Parece que existe una carencia de voluntad política a nivel de la UE para proporcionar recursos adecuados que hagan frente a estas cuestiones de manera justa. Por el momento, los Estados miembros con fronteras exteriores están soportando la mayoría de la carga y su situación está empeorando cada día debido a la falta de recursos y capacidad. Se han discutido últimamente algunas buenas propuestas, tales como la revisión del mandato de Frontex, un Programa Conjunto de la UE en materia de Reasentamiento, y la creación de una Oficina Europea de Apoyo al Asilo. Insto a Comisión a actuar con rapided a la hora de su implementación. Necesitamos más soluciones que consistan en un reparto de la carga de responsabilidades y esta es la única respuesta adecuada. La Comisión y el Consejo deben demostrar más resolución a la hora de proporcionar los fondos necesarios para Frontex. Para proteger nuestras fronteras de forma eficaz, debería disponer de su propio equipamiento y activos, y debería operar durante todo el año.

 
  
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  Marian-Jean Marinescu (PPE), por escrito.(RO) La futura ampliación de la zona Schengen para incluir a Rumanía incrementará la importancia de garantizar la seguridad de las fronteras exteriores de Rumanía y, por lo tanto, el papel de la Agencia Frontex en Rumanía. La Agencia Frontex debe desempeñar un papel constantemente creciente en el proceso de mejorar el seguimiento y control de las fronteras exteriores de Rumanía, que representan más de 2 000 kilómetros de frontera exterior de la UE, en otras palabras, la futura frontera exterior de la zona Schengen. A lo largo del pasado año, Frontex ha firmado acuerdos de cooperación con Rusia y los países de la antigua República de Yugoslavia, así como con Ucrania y Moldova. Este representa un paso adelante hacia la gestión de todas las fronteras. Una medida positivamente acogida, en este punto, sería que la Comisión Europea estudiara las formas en que Frontex podría utilizar esta base jurídica. La posibilidad de firmar acuerdos de cooperación con otros terceros países es otra cuestión que la Comisión debe investigar. Obtener tantos acuerdos de este tipo como sea posible facilitará la coordinación eficaz de operaciones conjuntas y, en consecuencia, contribuirá al respeto de los derechos humanos y las libertades civiles y la lucha contra delincuencia transfronteriza.

 
  
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  Tiziano Motti (PPE), por escrito.(IT) Comparto la declaración del señor Buzek de que la inmigración siempre ha beneficiado a Europa, en la medida que designa a inmigración que está regulada, integrada y que respecta las instituciones y leyes del país de destino. La inmigración constituye un precioso recurso cuando es necesaria una renovación social y una reestructuración a nivel laboral, cuando el intercambio cultural enriquece a los pueblos. Nuestras raíces judeocristianas nos inculcan la noción de caridad y hospitalidad hacia aquellos que sufren.

Sin embargo, cuando la inmigración ilegal acaba en situaciones de emergencia, penurias, delincuencia e inseguridad, se hace necesaria una estrategia tangible para la integración a niveles que los países puedan mantener en términos demográficos. Nos estamos engañando a nosotros mismos si pensamos que el problema se limita a los países que limitan con el mediterráneo: la libre circulación de ciudadanos en la UE solo puede estimular la libre circulación de muchos inmigrantes ilegales que han caído en la delincuencia. Todo estado europeo posee un interés moral y directo ya que esto está relacionado con la delincuencia y con la seguridad de 5 000 millones de ciudadanos que nos han concedido el mandato para protegerles con acciones urgentes y tangibles, tanto en lo que concierne a los problemas existentes como a aquellos que es probable que se desarrollen con rapidez. No se pueden cambiar los derechos de los ciudadanos por la indiferencia general de los Estados miembros o por advertencias solonianas de la Comisión Europea.

 
  
  

PRESIDE: Alejo VIDAL-QUADRAS
Vicepresidente

 

5. Turno de votaciones
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  Presidente. – Procedemos al turno de votaciones.

(Para los resultados y otros detalles de la votación: véase el Acta)

 

5.1. Acuerdo CE/Mongolia sobre determinados aspectos de los servicios aéreos (A7-0001/2009, Brian Simpson)

5.2. Acuerdo sobre transporte marítimo entre la CE y China (A7-0002/2009, Brian Simpson)

5.3. Movilización del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (A7-0008/2009, Reimer Böge)

5.4. Movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (A7-0006/2009, Reimer Böge)

5.5. Proyecto de presupuesto rectificativo nº 6/2009 (A7-0003/2009, Jutta Haug)

5.6. Proyecto de presupuesto rectificativo n° 7/2009 (A7-0009/2009, Jutta Haug)

5.7. Proyecto de presupuesto rectificativo n° 8/2009 (A7-0010/2009, Jutta Haug)
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  Presidente. – Se cierra el turno de votaciones.

 

6. Explicaciones de voto
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Explicaciones de voto por escrito

 
  
  

- Informe: Brian Simpson (A7-0001/2009)

 
  
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  David Casa (PPE), por escrito. − Como resultado de las sentencias del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en los asuntos llamados «cielos abiertos», la Comisión estipuló la sustitución de los acuerdos bilaterales establecidos entre algunos Estados miembros y terceros países por acuerdos comunitarios. La Comisión, por lo tanto, ha negociado un acuerdo que sustituirá los acuerdos bilaterales entre Mongolia y algunos Estados miembros de la UE.

 
  
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  Nuno Teixeira (PPE), por escrito. (PT) Esta propuesta está orientada a sustituir algunas disposiciones de los acuerdos bilaterales en materia de servicios aéreos que se establecieron en el pasado por parte de los Estados miembros y el Gobierno de Mongolia, y trata aspectos que considero cruciales, incluyendo cuestiones técnicas, impuestos sobre el petróleo y cálculo de precios.

Recibo con especial agrado la importancia concedida al cumplimiento de la legislación comunitaria en materia de competencia, ya que algunas disposiciones establecidas en anteriores acuerdos bilaterales eran claramente anticompetitivas. Por lo tanto, apruebo el informe del señor Simpson puesto que sigue estas pautas generales.

 
  
  

- Informe: Brian Simpson (A7-0002/2009)

 
  
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  David Casa (PPE), por escrito. − Cuando Rumanía y Bulgaria entraron en la UE, en su acta de adhesión se especificaba que se iba a tener que establecer un protocolo para modificar el Acuerdo sobre transporte marítimo entre la UE y sus Estados miembros y China. Este voto es a favor de la conclusión de este protocolo.

 
  
  

- Informe: Reimer Böge (A7-0008/2009)

 
  
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  Luís Paulo Alves (S&D), por escrito. (PT) Voto a favor del informe sobre la movilización del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea en favor de Francia porque considero que este fondo ayuda a los países a responder de forma efectiva y flexible a situaciones producidas por desastres naturales, en este caso por la tormenta que el pasado mes de enero afectó el sudoeste de Francia y que causó graves daños. Este instrumento financiero de solidaridad se moviliza en los casos en los que los daños causados por el desastre son tan importantes que los recursos nacionales son insuficientes para responder de forma efectiva a la crisis y su objetivo es estimular la recuperación económica y satisfacer las necesidades de los Estados miembros afectados.

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE), por escrito. (FR) He votado a favor del informe de mi estimado colega alemán y amigo, el señor Böge, que pide al Parlamento Europeo que apruebe la propuesta de decisión sobre la movilización del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea para consignar aproximadamente 109 millones de euros en créditos de compromiso y de pago en 2009 para ayudar a Francia, víctima de un desastre causado por la tormenta Klaus que, en enero de 2009, afectó a 31 «departamentos» en el sudoeste del país, produciendo graves daños estimados en 4 000 millones de euros aproximadamente. El señor Lamassoure, el Presidente de la Comisión de Presupuestos de nuestro Parlamento, ha abordado esta cuestión junto con los servicios de la Comisión Europea.

 
  
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  David Casa (PPE), por escrito. − En enero de 2009, una tormenta desatada en el sudoeste de Francia causó graves daños y permitió a Francia solicitar fondos del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea. He votado a favor de la movilización de estos fondos.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. (PT) Desde mi punto de vista, la solidaridad entre los Estados miembros y, en especial, el apoyo europeo hacia los países afectados por desastres, constituye una señal clara de que la UE ya no es tan solo una zona de libre comercio. Mediante la adopción de instrumentos de ayuda especiales como el Fondo de Solidaridad de la Unión Europea, la Comunidad que se pretende construir «unida en la diversidad», demuestra su habilidad para permanecer unida en la adversidad, incluso en situaciones que exigen elevadas demandas de recursos humanos y materiales. Eso es algo que recibo muy positivamente, con sinceridad.

Espero que el Fondo de Solidaridad no se utilice muy a menudo, ya que eso significará que Europa no está sufriendo muchas emergencias graves, pero también espero que su estructura y disponibilidad se vean cada vez más mejoradas y se vuelvan a evaluar con frecuencia para que puedan satisfacer cualquier demanda con rapidez y sin burocracia.

Debo hacer mención de los fuegos que han arrasado mi país, especialmente en 2003, y reconozco lo importantes y útiles que han sido mecanismos como este fondo. Considero que los momentos especialmente graves que atravesó Francia en enero de este año justifican la movilización del fondo. La inmensa mayoría de los votos a favor en la Comisión de Presupuestos confirma que esta es una buena medida.

 
  
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  Véronique Mathieu (PPE), por escrito. (FR) Recibo favorablemente la intervención del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea —del que se beneficiará Francia— para ayudar a contrarrestar el daño ocasionado por la tormenta de enero de 2009, que afectó con dureza al sector forestal francés y europeo. Las cantidades concedidas deberían estar disponibles para octubre de 2009, es decir, nueve meses después de la tormenta. Esta intervención ha sido más rápida que la media de tiempo establecida por el Fondo para intervenir, que es de un año desde el momento del desastre hasta el pago de la ayuda.

Aunque es adecuado agradecer este progreso, merece la pena continuar pidiendo que el fondo esté disponible más rápidamente. El procedimiento actual para administrar el Fondo de Solidaridad lo hace difícil. No obstante, se presentó una propuesta revisada para un reglamento por parte de la Comisión Europea y fue respaldada por la gran mayoría del Parlamento en mayo de 2006. Lamento que el Consejo aún no se haya ocupado de esta cuestión y les animaría ahora a considerar, tan pronto como sea posible, la posibilidad de hacer que el Fondo de Solidaridad de la Unión Europea se gestione más rápidamente.

 
  
  

- Informe: Reimer Böge (A7-0006/2009)

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE), por escrito. (FR) He votado a favor del informe de mi estimado colega alemán y amigo, el señor Böge, que pide al Parlamento Europeo que apruebe la propuesta de decisión sobre la movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización,(FEAG) para consignar 4,1 millones de euros en créditos de compromiso y de pago para ayudar al sector textil español y portugués (Cataluña y regiones del Norte-Centro). El objetivo es proporcionar ayuda a los trabajadores que sufren las consecuencias de cambios estructurales importantes en los modelos comerciales mundiales, así como para ayudarlos a su reinserción en el mercado laboral. Comparto el punto de vista de mis colegas en lo que respecta a acelerar la movilización de este fondo y sobre evaluar la complementareidad con otros instrumentos ya existentes como el Fondo Social.

 
  
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  Edite Estrela (S&D), por escrito. (PT) He votado a favor de la propuesta de decisión del Parlamento Europeo y del Consejo para la movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, para proporcionar ayuda adicional a los trabajadores portugueses afectados por los despidos en el sector textil y que sufren las consecuencias de cambios estructurales importantes en los modelos comerciales mundiales.

La movilización de los 832 800 euros del fondo tiene como objetivo la reinserción de los trabajadores en el mercado laboral por medio de planes de empleo personales, que incluyen el desarrollo de habilidades personales y estrategias para entrar al mercado laboral.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. (PT) Es fundamental el respaldo de la UE, especialmente el del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, para ayudar a aquellos que han perdido sus empleos, afectados por los despidos producidos en el mercado globalizado. En los últimos años, especialmente como resultado de la crisis económica mundial, Portugal ha venido experimentando los efectos del problema de cómo reabsorber y reintegrar a los desempleados en el mercado laboral.

Innumerables compañías se han trasladado para aprovechar los más bajos costes laborales de China y la India, por ejemplo, lo que trae consecuencias directas para toda la economía nacional. La aprobación del dinero del FEAG para ayudar a estos trabajadores es vital no solo para mejorar sus situaciones familiares personales, sino también para toda la economía nacional, porque el objetivo de estas medidas excepcionales a largo plazo es ayudar a estos trabajadores a encontrar y conservar un nuevo trabajo.

 
  
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  José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. (PT) He votado a favor porque creo que este respaldo es importante para los trabajadores portugueses. Considero, no obstante, que la solicitud de Portugal no fue lo suficientemente ambiciosa. El Gobierno portugués solicitó al FEAG 833 euros por cada trabajador despedido en el sector textil, mientras que España solicitó 3 006 euros por trabajador en el mismo sector.

También encuentro de alguna forma sorprendente que, en medio de una crisis económica en la que aumenta el desempleo y en la que se pueden sentir los efectos de la globalización, el FEAG haya recibido y aceptado tan pocas solicitudes de los Estados miembros. De hecho, el FEAG dispone de 500 millones de euros para todos los Estados miembros este año y hasta la fecha solo se han empleado alrededor de 60 millones de euros.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito.(PT) Hemos votado a favor del presente informe, ya que el Parlamento Europeo está dando luz verde para que Portugal reciba 832 800 euros para ayudar a los trabajadores despedidos en la industria textil de las regiones Norte y Centro de Portugal. Se trata de una minúscula suma, sin embargo, y se trata simplemente de una medida paliativa, dado el grave desempleo que sufre hoy Portugal, especialmente en esas regiones.

Como todos sabemos, Portugal solicitó a la Comisión Europea este dinero en enero de este año y responde a los 1 588 despidos declarados entre febrero y noviembre de 2008 en 49 compañías textiles en las regiones del norte y centrales del país.

También se han aprobado, no obstante, los 3 306 750 euros para ayudar a los 1 720 trabajadores despedidos de 30 compañías textiles en Cataluña, España.

Lo que se necesitaba realmente, sin embargo, era una política que respaldara la producción, particularmente en el sector textil, para impedir el cierre de más compañías y más despidos.

 
  
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  Patrick Le Hyaric (GUE/NGL), por escrito. (FR) Aunque estoy de acuerdo con el principio básico, considero que la gravedad de la crisis exige disposiciones a una escala totalmente diferente, sobre todo para permitir a las PYME acceso al crédito y para disponer de un crédito que sea propicio para el empleo, el desarrollo territorial y el desarrollo de aptitudes humanas.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. (DE) Las mociones presentadas por España y Portugal para movilizar el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) dejan claras una vez más las consecuencias de la globalización. En los países del sudeste de Asia y, en particular, en las zonas económicas especiales en las que se explota y se emplea a las personas sin (que existan) unos mínimos estándares sociales, los productos textiles se producen a precios irrisorios y luego se venden al mercado europeo.

Las compañías europeas, que respetan los derechos sociales de los empleados que se han venido obteniendo y estableciendo a lo largo décadas, como resultado acaban en desventaja debido a los costes superiores en los que incurren. Debemos detener este desarrollo inmediatamente. Se ha de imponer una prohibición cuanto antes de las importaciones de productos en la Unión Europea que no se hayan producido de conformidad con unos estándares sociales mínimos y específicos. Hasta que se haya conseguido esto, únicamente nos podemos limitar a trabajar para reducir los perjuicios causados por la globalización en los países pertinente. Por lo tanto, he votado sin reservas a favor de liberar ayuda de los fondos.

 
  
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  Nuno Teixeira (PPE), por escrito. (PT) Al reconocer el impacto adverso de la globalización, ya demasiado evidente en las regiones industriales de Europa, el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG), se fundamenta en la solidaridad del proyecto europeo y acerca esta solidaridad a las personas proporcionando asistencia a aquellos trabajadores pero afectados por esto cambio. Las regiones Norte y Centro de Portugal, en las que la economía estaba basada en sectores tradicionales como el de la industrial textil, se han venido modernizando desde principios de 1990 en un esfuerzo por adaptarse a la competencia rápidamente creciente.

La industria textil da trabajo aproximadamente al 15 % de la mano de obra en estas zonas del país y casi un 98 % del desempleo del sector de todo el país está concentrado en estas dos regiones. El empeoramiento del clima económico, que ha perjudicado a estas regiones junto con otras —particularmente las regiones exteriores como Madeira, donde el turismo es muy importante— ha tenido preocupantes consecuencias en términos de cohesión social, sobre todo debido al aumento del desempleo. Por lo tanto apoyo la movilización de 832 800 euros del FEAG a raíz de los 1 588 despidos en la industrial textil en las regiones Norte y Centro de Portugal. La suma debe emplearse prudentemente para reciclar a estos trabajadores y reincorporarles rápida y sosteniblemente al mercado laboral.

 
  
  

- Informe: Jutta Haug (A7-0003/2009)

 
  
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  David Casa (PPE), por escrito. − Se trata de la revisión de los recursos propios tradicionales, las bases IVA y RNB, y propone ajustes con referencia a las previsiones económicas. La propuesta es sumamente técnica, así que simplemente declararé que mi voto ha sido favorable a esta propuesta.

 
  
  

- Informe: Jutta Haug (A7-0009/2009)

 
  
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  David Casa (PPE), por escrito. − Durante el mes de enero de 2009, la zona sudoeste de France fue azotada por una tormenta que ocasionó graves daños y por lo tanto, permite a Francia solicitar acceso a fondos del FEAG. Estoy a favor de apoyar el punto de vista del ponente al aceptar el proyecto de presupuesto rectificativo n° 7/2009.

 
  
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  Patrick Le Hyaric (GUE/NGL), por escrito. (FR) Considero inaceptable mezclara en la misma votación los créditos para fomentar la vacunación con el fin de combatir la enfermedad de la lengua azul y los créditos para financiar Europol y Eurojust. Estoy a favor de los créditos para erradicar la enfermedad de la lengua azul, pero en contra de los créditos para Europol y Eurojust.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. (DE) En enero de 2009, Francia fue golpeada por una fuerte tormenta. La tormenta Klaus causó devastación, sobre todo en la infraestructura del país. El objetivo del Fondo de Solidaridad es cubrir parte del coste de los daños que han de ser pagados por el erario público. Este caso cumple todos los requisitos. Por este motivo y especialmente por razones de solidaridad transfronteriza con los ciudadanos franceses que se vieron afectados por la tormenta Klaus y que continúan estándolo, he votado a favor del proyecto de presupuesto rectificativo.

 
  
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  Robert Rochefort (ALDE), por escrito. (FR) Acojo favorablemente la adopción hoy del informe de nuestra colega, la señora Haug, a quién di todo mi apoyo. Con esta votación, estamos permitiendo que el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización se movilice por segunda vez este año. De hecho, al acudir en ayuda de Rumanía, la Unión Europea está demostrando su solidaridad con la población francesa que en junio de 2009 sintió toda la fuerza de la devastadora y tremendamente violenta tormenta Klaus, que fue descrita como un «desastre natural importante» y, como tal, fue apto para la inclusión en el alcance principal de este Fondo. En total, se han dispuesto 120 millones de euros de este modo.

Como ya saben, esta ayuda se necesita urgentemente para los «departamentos» del sudoeste de mi país, que han sufrido unos daños considerables. Me gustaría dar las gracias a mis colegas por votar a favor de este informe. Ahora, por supuesto, hay que garantizar que el Gobierno francés involucre a las autoridades locales limpiamente en el proceso y que no se engañe a estas autoridades en lo que concierne a la forma en que se debe emplear este dinero. Sería realmente inaceptable que el sector privado se fuera a beneficiar de ello.

 
  
  

- Informe: Jutta Haug (A7-0010/2009)

 
  
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  John Stuart Agnew, John Bufton y David Campbell Bannerman (EFD), por escrito . − Reconocemos que existe una verdadera necesidad de una vacuna para la enfermedad de la lengua azul, especialmente para los ganaderos vacunos y lanares del sur y del este de Inglaterra, quienes al vacunar al por mayor en sus granjas, han creado un cortafuegos contra la enfermedad de la que sus colegas ganaderos del norte y del este se han beneficiado. Si votamos para que la UE financie esta vacuna estamos obligados (en la misma votación) a votar por el aumento de financiación para Eurojust y Europol. Se trata de dos agencias que operan fuera de los límites aceptables por el Derecho británico, pues incrementan severamente el poder del estado a expensas de la libertad del individuo. Es despreciable que la UE trate de ocultar semejantes disposiciones en este tipo de informes y que luego requiera que los diputados voten a favor de su totalidad en lugar de por partes individuales. Así pues, no podríamos apoyar semejante informe por conciencia, lo que explica la abstención en nuestra votación.

 
  
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  David Casa (PPE), por escrito. − Este informe propone modificaciones en el presupuesto, creando nuevos créditos de compromiso que ascienden al 51 640 000 euros. Estos fondos se destinarán a combatir la enfermedad de la lengua azul, la creación de un reactor de alto flujo además de los fondos destinados a Europol y OLAF. Mi votación aquí está de acuerdo con la opinición de ponente.

 
  
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  Derek Roland Clark (EFD), por escrito. − Reconozco que existe una verdadera necesidad de una vacuna para la enfermedad de la lengua azul y lamento el rechazo del Gobierno de Reino Unido a ayudar a su comunidad ganadera en este asunto tan importante. No obstante, este informe también contenía disposiciones en absoluto relacionadas con la ganadería que podrían tener un efecto desastroso en el Reino Unido. En concreto, este informe solicitaba financiación para Eurojust y Europol, agencias que operan fuera de los límites aceptables para el Derecho británico.

Es despreciable que la UE trate de ocultar semejantes disposiciones en este tipo de informes y que luego requiera que los diputados voten a favor de su totalidad en lugar de por partes individuales. Así pues, no podría apoyar semejante informe por conciencia, lo que explica mi votación.

 
  
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  Nigel Farage (EFD), por escrito. − Reconozco que existe una verdadera necesidad de una vacuna para la enfermedad de la lengua azul, y tomo nota de la poco colaboradora actitud del Gobierno del Reino Unido en este importante asunto. Este informe contenía disposiciones relacionadas con esta situación. No obstante, este informe también contenía disposiciones en absoluto relacionadas con la ganadería que podrían tener un efecto desastroso en el Reino Unido.

En concreto, este informe solicitaba financiación para Eurojust y Europol, agencias que operan fuera de los límites aceptables para el Derecho británico. Es despreciable que la UE trate de ocultar semejantes disposiciones en este tipo de informes y que luego requiera que los diputados voten a favor de su totalidad en lugar de por partes individuales. Así pues, no podría apoyar semejante informe por conciencia, lo que explica mi votación.

 
  
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  Mairead McGuinness (PPE), por escrito. − Los diputados del PPE de Fine Gael votaron a favor del proyecto de presupuesto rectificativo n° 8/2009. Comprobamos que en esta votación se incluye la creación de una partida presupuestaria para proporcionar fondos suplementarios para el reactor de alto flujo (HFR) en Petten, en los Países Bajos. Originalmente, la instalación se creó para evaluar los materiales empleados en los reactores de fusión y fisión nucleares. Se ha convertido en una instalación indispensable para la producción de http://www.wordmagicsoft.com/diccionario/es-en/radiois%F3topo.php" s para los sectores médicos y cubren alrededor del 60 % de la demanda europea. El informe también proporciona apoyo para, entre otras cosas, reforzar el presupuesto destinado a erradicar la enfermedad de la lengua azul y la ayuda para el sistema policial y antifraude europeo. En definitiva, dada la naturaleza del HFF y la mezcla de partidas presupuestarias, la delegación de Fine Gael ha votado apoyar el proyecto de presupuesto rectificativo n° 8/2009.

 
  
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  Kyriacos Triantaphyllides (GUE/NGL), por escrito. − He votado a favor del informe anteriormente mencionado que incluye un incremento en los créditos de compromiso para programas destinados a erradicar y rastrear las enfermedades de los animales así como para vigilar su bienestar físico en función de que pueda representar una amenaza a la salud pública vinculada a factores externos.

Al mismo tiempo, me gustaría destacar mi desacuerdo con los demás asuntos presentados en el informe, que no deberían haberse incluido en el presente informe:

– Creación de la partida presupuestaria 10 04 04 02 (Funcionamiento del reactor de alto flujo (HFR);

– la partida presupuestaria 18 05 02 03 (Policía Europea);

– Un incremento de la subvención comunitaria a Eurojust;

– Modificación de la plantilla de personal de la OLAF sin disposiciones financieras adicionales.

 
  
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  Marie-Christine Vergiat (GUE/NGL), por escrito. (FR) El informe relativo al proyecto de presupuesto rectificativo n° 8/2009 incluye algunos puntos contradictorios. Se centra en el incremento de recursos para erradicar la enfermedad de la lengua azul en el ganado ovino, la búsqueda de un programa de investigación sobre el uso de un reactor nuclear instalado en los Países Bajos, los programas Europol y Eurojust y OLAF.

Al votar en contra de este proyecto de presupuesto, obviamente no deseaba ir en contra de las disposiciones que son de vital importancia para los ganaderos.

Mi propósito ha sido ir en contra del siempre persistente uso de la energía nuclear.

Sobre todo, quería reafirmar mi compromiso a la hora de luchar contra la construcción de una Europa incompetente, motivada por cuestiones de seguridad y convertida en una fortaleza, con el fin de garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos por medio de los presupuestos de Europol y Eurojust.

Es preciso poner freno a estas políticas que, en el nombre de la lucha contra la inseguridad y el terrorismo, están socavando cada vez más las libertades fundamentales y los derechos de nuestros ciudadanos, y es preciso revisar y redefinir los mandatos de las distintas agencias comunitarias y de los organismos involucrados en estas políticas.

 

7. Correcciones e intenciones de voto: véase el Acta
  

(La sesión, suspendida a las 11.20 horas, se reanuda a las 11.35 horas)

 
  
  

PRESIDE: Jerzy BUZEK
Presidente

 

8. Discurso inaugural del Presidente del Parlamento
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – Presidentes del Parlamento Europeo, Presidentes y representantes de las Instituciones Europeas, Señorías y, sobre todo, queridos amigos.

Me presento hoy ante ustedes como el treceavo Presidente por elección directa del Parlamento Europeo. Me complace ver entre nosotros hoy a varios Presidentes anteriores: Emilio Colombo, Enrique Barón Crespo, Egon Klepsch, Klaus Hänsh, José María Gil-Robles, Nicole Fontaine, Pat Cox y Hans-Gert-Pöttering.

(Aplausos)

Su presencia representa un enorme privilegio para todos nosotros.

Como muchos de ustedes han manifestado, mi elección también es simbólica: simboliza el sueño de un continente unido por los ciudadanos de nuestra parte de Europa, un sueño que se ha visto cumplido ahora.

Mis queridos colegas de Estonia, Letonia, Lituania, Eslovaquia, República Checa, Hungría, Eslovenia, Rumanía, Bulgaria, Chipre y Malta. Conozco y comprendo las preocupaciones, necesidades y expectativas de aquellos que acaban de adherirse a la Unión. Soy consciente porque de ellas son las mismas en mi país. Sin embargo, ahora asumimos una responsabilidad compartida para el futuro de nuestro continente. Ya no se trata de la vieja o la nueva Europa. ¡Esta es nuestra Europa! Queremos que sea moderna y fuerte. Y así queremos que la vean nuestros ciudadanos. Esto requiere energía y mucho trabajo. Se trata de un objetivo con el que han soñado generaciones de europeos y un objetivo merecedor del gran esfuerzo que sea necesario para alcanzarlo. Estoy dispuesto a llevar a cabo ese trabajo y a llevar a cabo ese esfuerzo, porque aquellos sueños también fueron mis sueños.

(Aplausos)

Señorías, en el comienzo de este nuevo periodo parlamentario, Europa y nosotros mismos —sus representantes— nos enfrentamos a muchos retos. Debemos hacer frente a estos retos. Debemos recordar que, en la lucha por una Europa mejor, el Parlamento desempeña un papel especial, un papel no solo institucional, sino también social, un papel profundamente simbólico. El Parlamento Europeo constituye la esencia del sistema democrático europeo. Representa la base para la permanencia y estabilidad de ese sistema, un guardián de los ideales y de los valores plasmados no solo en nuestras decisiones y sus efectos, sino también en nuestros debates. Sin embargo, el Parlamento Europeo tiene otra tarea que cumplir: la tarea de crear una visión de una nueva Europa, una visión que propague más allá del presente, más allá de lo que Europa es para llegar hasta lo que debería ser. Para crear esta visión juntos necesitamos imaginación, conocimiento, prudencia y, sobre todo, coraje.

Hannah Arendt, una filósofa alemana de origen judío, dijo que la política es la única parcela de la vida, excepto la religión, en la que ocurren los milagros. Hace exactamente 20 años, en Europa asistimos a ese milagro y por eso creo en el poder del coraje, la imaginación y la prudencia. Opino que todos los que estamos aquí hoy compartimos esa creencia.

(Aplausos)

Contemplo con optimismo los retos a los que nos enfrentamos. Para mí, los retos importantes que se hallan ante nosotros son: en primer lugar, la crisis económica y la solidaridad europea; en segundo lugar, la energía y el medioambiente; en tercer lugar, la política exterior; en cuarto lugar, los derechos humanos y nuestro sistema de valores; y en quinto lugar, nuestro Parlamento y cómo reformarlo.

La cuestión más dolorosa y compleja a la que nos enfrentamos es la crisis económica. Debemos superarla y la superaremos. Europa se puso a la cabeza al proponer soluciones en las cumbres del G8 y G20, soluciones que, al mismo tiempo que preservan nuestro modelo social, pueden ayudar al mundo a enderezar su economía. Ante la globalización, Europa debe hablar con una voz.

Ahora más que nunca, en esta época de crisis debemos centrarnos en el crecimiento económico y en la lucha contra el desempleo. Debemos insuflar vida nueva a las ideas de la Estrategia de Lisboa y hallar formas de invertir en nuevas tecnologías, innovación, educación y recursos humanos. El presupuesto de la Comunidad tiene un importante papel que desempeñar a la hora de garantizar que los programas de investigación europeos posean claras prioridades y procedimientos.

Con arreglo al nuevo Tratado, el Parlamento y el Consejo disfrutarán de idénticos poderes presupuestarios. El procedimiento de codecisión incluirá los sectores de agricultura, pesca, comercio exterior y justicia y asuntos interiores. También se nos otorgan idénticas responsabilidades en el terreno de los gastos de la agricultura.

Debemos evitar caer en la tentación del proteccionismo y la renacionalización de los ámbitos cubiertos por las políticas comunes. La política de cohesión debe seguir constituyendo una prioridad en el próximo presupuesto comunitario si deseamos alcanzar una completa integración de nuestro reunido continente. El mercado único representa nuestro gran logro. Debemos protegerlo y consolidarlo para garantizar que Europa continúa siendo competitiva. Esto significa que la integración europea debe fortalecerse y no debilitarse. Armémonos con el coraje de nuestras convicciones.

Si hemos de revigorizar la comunidad que estamos construyendo, además de comprenderla y vivir en ella, hacen falta dos cosas esenciales: solidaridad y cohesión social. Una verdadera comunidad no puede existir sin que exista la preocupación por los demás, especialmente los más vulnerables: los desempleados, las personas con menos formación o los que viven en regiones más apartadas. Combatir el desempleo constituye una de los principales objetivos de la Presidencia sueca. Les ayudaremos enérgicamente en esa tarea.

Hubo un tiempo en que, detrás el Telón de Acero, se gritaba por las calles: «No puede haber libertad sin solidaridad». Ahora podemos decir: «No puede haber comunidad sin solidaridad». Tampoco puede existir una Europa moderna y fuerte.

(Aplausos)

No podemos superar la crisis económica sin recurrir al vasto potencial intelectual, económico y creativo de las mujeres.

La crisis demográfica exige un fortalecimiento de la familia y la natalidad. Debemos también asegurarnos de que las mujeres no tengan que sacrificar sus carreras por su familia y para criar a sus hijos.

(Aplausos)

Para superar la crisis demográfica, además de permanecer fieles a nuestros principios democráticos, también debemos ser una comunidad abierta. La inmigración siempre ha proporcionado beneficios a Europa. Debemos proponer soluciones que nos permitan invitar a los inmigrantes y crear las condiciones para su integración, al tiempo que esperamos que ellos se abran a tal integración.

Nos enfrentamos a una crisis energética. Puede que los europeos no entiendan de geopolítica, pero sí que entienden los cortes de calefacción. Debemos seguir diversificando nuestros recursos energéticos e incrementando la inversión en fuentes de energía renovables y combustibles fósiles. Tenemos energía nuclear a nuestra disposición y esta es una cuestión que los Estados miembros aún deben decidir.

Debemos ampliar la red de gasoductos exteriores para no depender de ningún país en particular. Necesitamos aumentar las interconexiones entre nuestras redes de gas y electricidad. Asimismo, debemos considerar la posibilidad de adquirir gas conjuntamente con el fin de establecer un auténtico mercado de energía europeo sobre la base de la solidaridad. Considero que ha llegado el momento de que la Unión disponga de una auténtica política común en materia de energía y nos esforzaremos por lograrlo.

(Aplausos)

La energía también provocó la fundación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero en 1951, el germen del que surgió nuestra Comunidad. Por aquel entonces, Robert Schuman declaró: «La solidaridad de producción que así surgirá hará que toda guerra [...] no solamente resulte impensable sino también materialmente imposible».

Esta fue la idea original que se hallaba detrás de esa Comunidad. Nuestra política en materia de energía debe tener en cuenta las amenazas medioambientales ligadas al cambio climático. Necesitamos una solución ecológica y debemos poner freno nuestros propios excesos.

El Parlamento Europeo está encabezando el debate en torno a esta materia. He trabajado con muchos de ustedes en la Comisión Temporal sobre Cambio Climático. Conocen cuál es mi postura y saben que trabajaré con ustedes para alcanzar un compromiso en Copenhague.

El Parlamento es un importante actor del escenario internacional. Esto es lo que nuestros conciudadanos esperan de nosotros. Europa debe estar más presente no solo dentro de las fronteras de la Unión Europea, sino también a nivel mundial. Durante el presente Parlamento, uno de nuestros grandes retos ha de residir en desarrollar una política exterior coherente y eficaz que incluya una visión del orden global.

Ya Jean Monnet dijo una vez que todos tenemos ambición. La cuestión es si uno la emplea para convertirse en alguien o más bien para conseguir algo. Tengamos la ambición de lograr algo durante la presente legislatura.

Así pues, ¿cuáles son los objetivos más importantes? En primer lugar, una política activa hacia los vecinos del sur y este de la Unión Europea. A tal efecto, deberíamos continuar con nuestra labor en la Asamblea Parlamentaria Euro-Mediterránea y emprender acciones dentro del marco de trabajo de la Asamblea Parlamentaria Euronest.

En segundo lugar: deberíamos promover la democracia y los modelos de buen gobierno. Deberíamos hacer uso de las asambleas interparlamentarias y de nuestras delegaciones para celebrar cumbres parlamentarias con antelación a las cumbres bilaterales de la Unión. Esto es importante porque el Parlamento Europeo se involucrará en la decisión de un gran número de políticas: EUROLAT representa un buen ejemplo de este tipo de cooperación.

En tercer lugar: es hora de que dispongamos de una auténtica colaboración parlamentaria transatlántica, de construir juntos un nuevo marco para el orden mundial. Me esforzaré por estrechar lazos con el Congreso de Estados Unidos a todos los niveles.

En cuarto lugar: debemos trabajar en nuestra colaboración estratégica con Rusia, sin olvidar que, igual que en nuestras relaciones con China, las consideraciones políticas y económicas no pueden tener prioridad sobre los derechos humanos, el estado de derecho y la democracia.

(Aplausos)

Como Presidente de este Parlamento, participaré plenamente en el diálogo con nuestros interlocutores rusos, especialmente en el contexto de la nueva estrategia de la región del Mar Báltico.

En quinto lugar: debemos afianzar nuestras relaciones con India y otros países emergentes como Brasil y la República de Sudáfrica. India debe convertirse tanto en un socio económico como político.

En sexto lugar: Oriente Próximo sigue representando la clave para la estabilidad global. Europa debe desempeñar un papel activo en esta región.

En séptimo lugar: la ampliación ha constituido una de nuestras estrategias de más éxito. ¿Pudo alguno de nuestros antepasados disfrutar de un periodo tan largo de paz y prosperidad como el que tenemos ahora? En la actualidad, Croacia y quizá Islandia son los países que parecen más cercanos a la adhesión.

En octavo lugar: la Unión Europea es el mayor donante del mundo en la ayuda para el desarrollo. Es preciso estudiar en qué posición nos encontramos con los beneficiarios actuales y los potenciales y no olvidar nuestras obligaciones hacia ellos conforme a los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Quizá cerremos nuestras puertas a ciertas personas que llegan aquí, pero no cerremos nuestros corazones y hagamos lo posible por acercar la vida en sus países de origen a los estándares que disfrutamos en Europa.

En noveno lugar: debemos reforzar las misiones de la Unión auspiciadas por la política europea en materia de seguridad y defensa. Durante los pasados seis años se han producido 22 misiones de este tipo y deberían disponer de mandatos claros y de los recursos que necesitan para realizar su trabajo. El Parlamento Europeo quiere garantizar un control y seguimiento más estrechos de estas misiones. La ampliación de los poderes presupuestarios que disfrutará el Parlamento con el Tratado de Lisboa puede mejorar nuestra flexibilidad en cuanto a la asignación de recursos para las misiones fundamentales que apoyamos.

La implementación del nuevo Tratado debe ser nuestra prioridad para el futuro inmediato. Me comprometo a preparar al Parlamento para funcionar conforme a las nuevas disposiciones tan pronto como entre en vigor el nuevo Tratado. Sin embargo, independientemente del Tratado, sentimos la necesidad de un cambio. Sentimos la necesidad de una dimensión parlamentaria más dinámica dentro de nuestra Institución.

Como Presidente del Parlamento, deseo recurrir al trabajo de vital importancia iniciado hace algunos años por mis predecesores sobre la reforma parlamentaria. Pero ya profundizaremos en eso más adelante. Haré lo que pueda por dejar más espacio al debate político creativo en nuestro Parlamento.

(Aplausos)

Apoyo firmemente el hacer un mayor empleo del sistema de solicitud incidental de intervención para los oradores, para dar vida a nuestros debates plenarios y se utilizará este sistema después de mi discurso. Esto es especialmente importante a la hora de garantizar los derechos de las minorías.

La mejora de las relaciones con las otras Instituciones europeas —la Comisión y el Consejo— constituye el eslabón perdido más importante en el proceso de reforma. Dedicaré una parte importante de la duración de mi mandato a esto.

Como Presidente, procuraré desarrollar un nuevo modelo de colaboración con la Comisión para reforzar la vigilancia parlamentaria del ejecutivo y que la rama ejecutiva rinda más cuentas a esta Cámara, tal y como ordena el Tratado de Lisboa.

El pasado julio invité al Presidente de la Comisión a participar del turno de preguntas a celebrarse cada mes en el Parlamento, durante el que los diputados puedan formular preguntas desde el hemiciclo. Propongo que introduzcamos tal práctica tan pronto como sea posible.

(Aplausos)

Hace dos semanas, el Presidente Barroso nos transmitió sus «orientaciones políticas» para un segundo mandato. Esto constituye una significativa innovación, ya que representa una aceptación del hecho de que es el Parlamento Europeo el que elige al Presidente de la Comisión. Esto me satisface enormemente.

Asimismo, he animado a las comisiones parlamentarias a que examinen la legislación aún en proyecto y determinen si la nueva Comisión pretende abandonar, modificar o mantener sus propuestas legislativas. También estoy animando a las comisiones a mantener serios debates sobre futura estrategia política con el fin de garantizar que las comparecencias de los comisarios propuestos se basen en un programa legislativo detallado y no solo en una evaluación de sus currículum vítae y de su experiencia profesional.

Debemos forjar relaciones más estrechas con el Consejo de Ministros. Para que estas relaciones sean creíbles, deben reflejar el hecho de que en la Unión Europea de hoy, el Parlamento es un verdadero colegislador.

También es preciso que trabajemos juntos en las cuestiones institucionales que surjan del Tratado de Lisboa. Estas cuestiones afectan a la ampliación del procedimiento de decisión, el nuevo sistema de comitología, a la designación del nuevo Alto Representante y el Vicepresidente de la Comisión, al control democrático sobre nuevo servicio de acción externa y a la pregunta de cómo abordar la « doble Presidencia del Consejo» durante las sesiones plenarias.

Nuestras relaciones con los 27 parlamentos nacionales de la Unión Europea han de desarrollarse en este mismo espíritu. Durante los últimos años, la cooperación ha seguido creciendo y el Tratado de Lisboa fortalecerá aún más estos contactos y el papel de estos parlamentos a la hora de crear legislación que tenga más en cuenta a los ciudadanos. Un buen ejemplo de esta cooperación entre el Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales es el programa de Estocolmo, centrado en la justicia y la seguridad pública.

Deseo seguir adelante con las reformas orientadas a centrar el empleo de los recursos humanos y los gastos propios del Parlamento directamente sobre nuestros programas.

La riqueza y la fuerza de nuestra institución también se derivan de nuestras diferencias: diferentes nacionalidades, diferentes formas de pensamiento y diferentes idiomas. Por eso los diputados deben poder hablar en su lengua materna, si así lo desean, para que puedan representar adecuadamente a sus votantes.

Debemos tener siempre presente que la Unión no consiste únicamente en afrontar los retos del futuro o en perseguir una visión de prosperidad y estabilidad continuamente crecientes. La Unión trata, sobre todo, de derechos humanos.

He observado con preocupación las tensiones en las relaciones entre Eslovaquia y Hungría en lo referente a las minorías nacionales. Este aún constituye un problema importante, y me gustaría ofrecer mi ayuda para resolver esta disputa de acuerdo con los valores en los que creemos firmemente y que reflejan las convicciones de nuestro Parlamento.

(Fuertes aplausos)

El Premio Sájarov, concedido a los defensores de los derechos humanos representa un buen ejemplo de cómo conservamos estos valores, y ahora constituye la base de una «red Sájarov», algo que pretendo desarrollar más. Asimismo, me gustaría seguir adelante con el proyecto de la Casa de la Historia Europea iniciado por mi predecesor, quien se halla presente aquí hoy y que continúa siendo diputado al Parlamento Europeo, algo que nos complace enormemente.

También me gustaría que recordáramos una vez más aquí en esta Cámara que la Unión es una comunidad de ideales y valores. Esta es la base sobre la que se fundó.


Estoy determinado a adoptar medidas para garantizar que todas las comisiones y las delegaciones tengan acceso a televisión por satélite e Internet. Necesitamos prestar nuestra atención a la forma en que se organizan las elecciones europeas. Por ejemplo, deberíamos insistir en el empleo de nuevas tecnologías durantes las elecciones con el fin de aumentar el número de votantes. Asimismo, es hora de abrir un debate sobre los partidos políticos europeos. Los ciudadanos han de saber qué están votando, no solo en sus propios países, sino también a nivel europeo.

Concedo gran importancia a la cooperación con la Conferencia de Presidentes de Grupos Políticos. Juntos asumiremos la responsabilidad por el trabajo de esta Cámara, con la ayuda de los 14 vicepresidentes, a los que agradezco sus expresiones de apoyo. También aprecio el espíritu de colaboración demostrado por los presidentes de nuestras comisiones parlamentarias. Me gustaría que los presidentes de las delegaciones interparlamentarias permanentes, pudieran ejercer una importante influencia sobre la política exterior de la Unión. Los asuntos relacionados con el presupuesto del Parlamento se abordarán con la ayuda de los Cuestores. No obstante, más que nada, mis queridos colegas, cuento con su cooperación.

Como Presidente del Parlamento Europeo, soy consciente de que soy responsable de proporcionarles unas buenas condiciones de trabajo, pero querría pedirles encarecidamente a todos ustedes que contribuyan y compartan esta carga.

Para la mayoría de nosotros, el Tratado de Lisboa representa una solución institucional largamente esperada. Mejorará la capacidad de la Unión para resolver los problemas existentes y acercará las Instituciones europeas a nuestros ciudadanos.

Al difunto Bronislaw Geremek, en cuyo honor hemos bautizado el patio principal del Parlamento de Estrasburgo, le gustaba decir que la integración europea era como montar en bicicleta: hay que seguir pedaleando para mantener el equilibro y seguir en la dirección correcta. Esto ilustra perfectamente por qué es tan necesaria la ratificación del Trabado de Lisboa para nosotros.

(Aplausos)

Hace menos de una semana, estuve en el Parlamento polaco para conmemorar el vigésimo Aniversario del establecimiento del primer gobierno no comunista en nuestra parte de Europa bajo el liderazgo de Tadeusz Mazowiecki. Fue un aniversario especialmente emotivo porque representaba el principio del rápido colapso del sistema totalitario en otros países centroeuropeos. Esta fue la primera brecha que hizo que se desmoronara el muro que dividía a Europa.

Hoy me dirijo a ustedes desde Estrasburgo, capital de una región cuyo destino posee reminiscencias del destino de mi propia región, Silesia, una región fronteriza cuyos habitantes se han visto obligados a cambiar con frecuencia su nacionalidad sin cambiar su lugar de residencia.

Prometo solemnemente que, como Presidente del Parlamento durante estos próximos años, les serviré como embajador, trasladando el mensaje de un continente reunificado a los ciudadanos de Europa y del mundo.

Trabajemos juntos para encontrar soluciones auténticas y prácticas para los grandes retos a los que se enfrenta ahora Europa y el mundo. Trabajemos para convertir en realidad nuestros sueños. Pongámonos manos a la obra con entusiasmo, conocimiento y coraje.

Porque esta es nuestra Europa. Una Europa moderna. Una Europa fuerte.

(La Cámara se pone en pie y dirige una ovación al orador)

 
  
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  Joseph Daul, en nombre del Grupo del PPE.(FR) Señor Presidente, Presidentes de las Instituciones europeas, señor Buzek, mi grupo suscribe plenamente su programa para el Parlamento y la dirección del Parlamento durante los próximos cinco años.

Si el Parlamento Europeo tiene un papel que desempeñar, una misión que cumplir, durante los próximos cinco años, esta misión es, desde luego, la de reconciliar a los ciudadanos con Europa. Y qué mejor ventaja en esta tarea que tener como Presidente a un hombre que simboliza la Europa reunificada, un hombre como usted, señor Buzek.

Por este motivo querría expresar lo orgulloso que estoy de que fuera mi grupo, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos el que persuadió a la inmensa mayoría de este Parlamento para que depositara su confianza en usted.

Esta Europa hoy reunificada no es la de la intolerancia o la exclusión, sino la de la apertura y el respeto por las opiniones y los orígenes de otros. Estoy convencido de que este concepto de coexistencia como europeos es el que nos une a todos en esta Cámara. Lo que desearía para el Parlamento Europeo, bajo su liderazgo, es que los ciudadanos compartieran estos valores.

También respaldo la determinación que usted ha expresado, señor Presidente, de alzarnos ante este reto, y espero que realicemos un esfuerzo especial a favor de los jóvenes. Mi grupo no dudará en prestarles ayuda.

Señor Presidente, como dijo, este Parlamento ha venido adquiriendo poderes e incrementando su autoridad durante estos últimos años. La perspectiva de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa incrementará espectacularmente esta tendencia. Esta constituye una de las razones por las que el Grupo del PPE está pidiendo su aplicación tan pronto como sea posible. Debemos prepararnos para ello técnicamente, por supuesto, para que podamos trabajar eficazmente con el Consejo y en estrecha colaboración con la Comisión, pero también debemos, sobretodo, prepararnos para ello políticamente. Nuestro principal objetivo está claro: garantizar que el Parlamento Europeo esté más en sintonía con los 500 millones de ciudadanos a los que representa.

Para lograrlo debemos continua sobre todo modernizando sus métodos de trabajo, por ejemplo, en la organización de nuestros debates, algo a lo que usted ya ha hecho alusión. En este aspecto, apoyo su propuesta de mantener un animado debate de actualidad con el Presidente de la Comisión.

Señorías, los mecanismos de funcionamiento de la Unión Europea son difícil de explicar a los europeos. Lejos del tradicional modelo de «oposición/mayoría» al que están acostumbrados en nuestros Estados miembros, querría recalcar que aquí trabajamos para alcanzar un consenso, más allá de las convicciones específicas de nuestras familias políticas.

Desde mi punto de vista, eso representa una perspectiva en cuanto a acción política. Estoy convencido de que nuestros ciudadanos pueden aceptar este enfoque pero con una condición: que nos molestemos en explicarles mejor lo que se halla en juego en Europa. Esa es la tarea que le animo a emprender, señor Presidente, y por la que recibirá el apoyo total de mi grupo.

 
  
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  Martin Schulz, en nombre del Grupo S-D. (DE) Señor Presidente, estoy de acuerdo con los comentarios realizados por el señor Daul. Señor Buzek, nuestro grupo también puede respaldar muchos, si no todos, los puntos que usted ha presentado. Esto se aplica al contenido de su presentación, a las actualizaciones propuestas en cuanto a procedimientos y a la revitalización del debate en esta Cámara. La amplia mayoría de los diputados de esta Cámara está de acuerdo con el contenido del discurso que ha pronunciado.

No comparto del todo la opinión del señor Daul de que usted ha establecido su programa para los próximos cinco años. Trabajemos sobre la base de los próximos dos años y medio para empezar, porque se trata de mucho tiempo.

No obstante, considero, señor Buzek, que ha tomado posesión de su mandato en un momento difícil para la Unión Europea. También está asumiendo el cargo en un momento difícil para el Parlamento Europeo. Por primera vez en mucho tiempo, el consenso proeuropeo ya no supone una cuestión indiscutible en esta Cámara. Por el contrario, esta Cámara es, por primera vez, una plataforma —esto ocurrió durante el último periodo parlamentario y se ha visto reforzado por las últimas elecciones europeas— en la que existen fuerzas en funcionamiento que han ido adquiriendo una atención e influencia y cuyo objetivo es exactamente el contrario al que ha mencionado en su discurso. El número de diputados de esta asamblea que quieren poner fin al proyecto de integración europea, el número de diputados que desean darle marcha atrás y el número de diputados que desean la renacionalización ha aumentado espectacularmente.

En el anterior periodo parlamentario, vivimos la experiencia de intentar que los tres presidentes de las Instituciones firmaran la Carta de Derechos Fundamentales. Nunca hubiera creído que semejantes imágenes y escenas fueran posibles en un parlamento democrático multinacional, pero todos fuimos testigos de lo que sucedió. Se ha incrementado la cantidad de diputados que conservan opiniones de este tipo.

Por este motivo considero que está usted en lo correcto. La lucha por continuar con el proceso de integración y profundizar en este proceso, la lucha por el Tratado de Lisboa, que supone un requisito fundamental para la ampliación de la UE y también la lucha por ampliar la UE sobre la base de una mayor integración, representan el enfoque correcto. Me alegra que el Presidente de esta Cámara —especialmente un Presidente de un país que se unió a la UE en la fase más reciente de adhesión, un Presidente que, como Primer Ministro de su país, comenzó las negociaciones para la adhesión— diga como mensaje central de su mandato: queremos más Europa. Queremos una Europa integrada, queremos una Europa más profundizada y queremos una Europa ampliada como parte de este proceso de profundización, para conseguir una cosa, y esta fue la frase principal de su discurso: la solidaridad que nos ha conducido a la libertad.

Esta es la solidaridad que necesitamos ahora internamente, para que se pueda alcanzar esa libertad junto a una justicia social. Por esta razón, los socialistas y socialdemócratas están totalmente de acuerdo con su discurso, señor Buzek. Constituye la base ideológica y espiritual de una lucha en la que debemos participar durante este periodo parlamentario.

Cuando era un diputado recién elegido, tuve el privilegio de escuchar el discurso pronunciado aquí por el Presidente francés François Mitterand en su cargo de Presidente en funciones del Consejo. Nunca he olvidado una de las frases de ese discurso: «Al final, el nacionalismo siempre significa una cosa: guerra». Esto quiere decir que al final, lo contrario al nacionalismo, es decir, superar el nacionalismo, el ideal europeo, significa paz. Eso es lo que lucharemos por alcanzar con usted, señor Buzek.

(Aplausos)

 
  
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  Guy Verhofstadt, en nombre del Grupo ALDE.(NL) Señor Presidente, en primer lugar, me gustaría darle las gracias en nombre del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa por su discurso inaugural. Nuestro grupo puede identificarse plenamente con el programa que ha anunciado. Como ya le transmití en su momento, señor Presidente, valoro positivamente su elección como Presidente del Parlamento, no solo porque usted simboliza la ampliación de la Unión Europea sino también por —y me gustaría hacer hincapié en esto— su actividad con Solidarność. Después de todo, Solidarność puede recordar tres grandes logros. Consiguió que el pueblo polaco votase, introdujo la democracia en los antiguos países del Este e incluso le cambió fundamentalmente la cara a Europa al unificar a una Europa dividida. Como se desprende claramente de su discurso, señor Presidente, esto le aporta la experiencia perfecta para también hacer realidad tres ambiciones del Parlamento Europeo durante los próximos años. Estas ambiciones son dar más voz y voto al pueblo europeo, hacer la Unión Europea más democrática y también, de este modo, avanzar en la integración europea.

Señorías, opino que sería positivo subrayar con referencia al discurso inaugural del Presidente Buzek que, según el Eurobarómetro, el Parlamento Europeo es la institución de la Unión Europea en la que tienen más confianza los ciudadanos. Esto representa una difícil tarea para todos nosotros, puesto que significa que no podemos traicionar esta confianza y que debemos lograr que la voz del pueblo tenga mayor influencia en la toma de decisiones europeas. Al mismo tiempo —basándome en su discurso, señor Presidente— creo que nos enfrentamos a un reto doble. En primer lugar, debemos aplicar el Tratado de Lisboa e implementarlo lo antes posible. En este sentido —como usted ha propuesto— es preciso que establezcamos negociaciones con la Presidencia del Consejo tan pronto como sea posible para acordar una serie de enmiendas.

En segundo lugar, señor Presidente, —y este es el otro aspecto del reto— considero que ese Parlamento debe aprovecharse de todas las herramientas posibles a su alcance para expandir su poder. Lo hemos hecho en el procedimiento para el nombramiento del Presidente de la Comisión, pero debemos continuar haciéndolo también con todos los puntos posibles de otros dosieres. Desde mi punto de vista, el punto más importante en este sentido es la necesidad de acordar un nuevo presupuesto para Europa y la Unión Europea para estos próximos años. Considero que esta es una oportunidad espléndida para que el Parlamento Europeo pida, y exija, que, en el futuro, este presupuesto se base en los propios recursos de la Unión Europea, ya que este Parlamento no será un auténtico parlamento hasta que no disponga también de un control completo sobre sus propios recursos, que podrá recaudar por sí mismo en el futuro.

(Aplausos)

Aquí es donde reside una importante tarea para usted, señor Presidente: la de conseguir unir a todo el Parlamento en esta lucha. Para ello, podrá contar con todo el apoyo de nuestro grupo, pues todos sabemos, especialmente en estos tiempos de crisis económica y financiera, que ni el nacionalismo ni el proteccionismo nos liberarán de nuestras dificultades o asegurarán nuestro futuro; seguir adelante con la integración europea representa la única solución para los pueblos de Europa, para los ciudadanos de Europa.

En cualquier caso, le deseo todo el éxito posible, señor Presidente.

(Aplausos)

 
  
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  Rebecca Harms, en nombre del Grupo Verts/ALE.(DE) Señor Presidente, no tengo mucho más que añadir a lo que ha expresado el anterior orador. Par mi grupo estaba claro que apoyaríamos su candidatura porque considerábamos que ya iba siendo hora de que asumiera el cargo de presidente de esta Cámara una personalidad importante del Parlamento Europeo que además procediera de uno de los nuevos Estados miembros.

En el futuro, nos gustaría ver que el Presidente de esta Cámara sea elegido sobre la base de consideraciones semejantes a sus especiales capacidades y aptitudes, que han sido reconocidas a menudo. También nos gustaría ver algo más reducido el alcance del poder de delegaciones nacionales de grandes grupos gracias al enfoque que personalidades como usted adoptan.

Tenemos grandes esperanzas depositadas en usted en lo que concierne a la superación de las importantes diferencias que aún persisten entre Este y Oeste y que describí hace algunas semanas. Después de las vacaciones de verano y mis observaciones de los desarrollos políticos, quería únicamente manifestar que es probable que tenga una tarea muy difícil ante usted. Mi impresión es que la crisis financiera global y la crisis económica posterior no han hecho más sencillo el acercamiento de Este y Oeste en la UE. Al contrario, los retos se han hecho mayores porque los desequilibrios representan un problema muy importante.

Me gustaría también adoptar un enfoque ligeramente más crítico y recordarle al Parlamento que hoy es el aniversario de la quiebra de Lehman Brothers. Vamos a enviar a una numerosa delegación a la cumbre del G20 donde se debatirá la cuestión de cómo superar la crisis. Sin embargo, este Parlamento no ha conseguido debatir ninguna resolución en este terreno y no ha facilitado a nuestros negociadores una base uniforme sobre la que trabajar. Considero que esto constituye un signo de debilidad más que de fortaleza.

Sospecho que lo que se esconde tras esto es el hecho de que todavía no podemos ponernos de acuerdo sobre cómo nos vimos realmente metidos en este desastre. Considero que esta crisis tan importante no es responsabilidad exclusivamente de unos pocos banqueros locos, sino que, de hecho, se debe a la creencia neoliberal en los beneficios de los mercados financieros desregulados, una creencia que no solo era y es frecuente en EE. UU. , sino que continúa extendida hoy en Europa. Distamos mucho de alcanzar un consenso sobre la evaluación de este análisis en las políticas de la Unión Europea y, por lo tanto, también somos incapaces de ponernos de acuerdo sobre las salidas de la crisis.

También considero, señor Presidente, que todo lo que ha dicho sobre el segundo reto más importante al que nos enfrentamos en el contexto de una ronda internacional de negociaciones, es decir, el reto de la crisis climática, era correcto. Espero que los europeos podamos adoptar una postura más sólida en Copenhague que la que tenemos en la actualidad. Tengo la impresión de que a los europeos aún nos queda mucho camino para desempeñar un papel principal en el ámbito de la política en materia de clima.

Esto tiene muchas razones, pero solo hay una razón que me continúa viniendo a la cabeza. Seguimos depositando una confianza muy escasa en conceptos como el New Deal Ecológico presentado por Ban Ki-Moon o Achim Steiner en nombre de las Naciones Unidas. También somos incapaces de acordar que deberíamos empezar a transformar nuestra antigua sociedad industrial, que deberíamos pensar más en el día de mañana y que las tecnologías a favor del medioambiente y muchas otras medidas representan el futuro, no solo de Europa sino también del mundo.

Solo puedo decir, señor Presidente, que nos enfrentamos a retos muy importantes. Si usted procura presentar ideas modernas y sostenibles, nuestro grupo le respaldará sin dudas. Es lamentable que no veamos un auténtico cambio en el personal de la Comisión Europea porque empieza a ser evidente que al actor principal detrás de los conceptos de ayer, el señor Barroso, continuará dirigiendo la Comisión durante el próximo periodo parlamentario.

Señor Presidente, ¡le deseamos suerte! En nombre de mi grupo, espero impaciente algunos debates emocionantes y, con suerte, productivos.

(Aplausos)

 
  
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  Michał Kamiński, en nombre del Grupo ECR. (PL) Señor Presidente, ha sido un auténtico placer escuchar su discurso y su programa para los próximos dos años y medio de trabajo. Muchas gracias por su discurso. Da testimonio de su respeto por nosotros, diputados al Parlamento Europeo, un respecto que no depende del grupo político o país del que procedamos o que las opiniones que representamos. Ha sido un discurso estimulante porque considero que nuestro Parlamento necesita verdaderamente el tipo de liderazgo que ha presentado hoy en su visión. No estamos de acuerdo en todo y no es ningún secreto que existen diferencias de opinión entre nosotros, pero me gustaría empezar con esto, respondiendo en cierto modo a las voces que he escuchado hoy en esta Cámara.

No es malo que el Parlamento sea un lugar de debate y que el Parlamento sea un lugar de reunión para personas que puedan tener distintos puntos de vista sobre diferentes asuntos, incluyendo diferentes puntos de vista del futuro de Europa. El problema es que deberíamos dedicar nuestros esfuerzos, de buena fe, a enfrentar nuestras perspectivas con las de otros, y entonces siempre habrá espacio para el compromiso. Si asumimos —y yo asumo— que todo el mundo en esta Cámara tiene buenas intenciones y quiere lo mejor para nuestro continente, entonces podremos superar las diferencias y siempre estaremos abiertos al debate. Lo que se necesita es esa buena voluntad.

Sin embargo, naturalmente, señor Presidente, nuestro grupo, los Conservadores y Reformistas Europeos, un grupo que está orgulloso de proporcionar al Parlamento cierta nueva dimensión en cuanto al pensamiento político sobre Europa, vamos a desear disponer de una fuerte voz en representación de aquellos ciudadanos que nos han elegido. Porque aunque no neguemos el mandato democrático de cualquier diputado presente en esta Cámara, pues por supuesto respetamos mucho ese mandato, a quienes representamos es a nuestros votantes. Nuestros votantes, cuando eligieron partidos que forman parte del Grupo ECR sabían por lo que estaban votando.

Señor Presidente, su elección fue un momento histórico. Me voy a permitir recordarles a nuestros colegas y decir que hoy en esta Cámara se encuentra un grupo de jóvenes polacos que han sido invitados por miembros de distintos grupos políticos. Estos polacos nacieron el 4 de junio, el día que se celebraron las primeras elecciones parcialmente libres en nuestro país. Un encuentro con personas nacidas el 4 de junio quizá no nos haga ya sentirnos jóvenes al comprobar que ellos ya son adultos ahora. Sin embargo, quiero manifestar que cuando hablé con ellos hoy y me di cuenta de que habían venido en el autobús de Rzeszów, una ciudad en el sureste de Polonia, y sin parar en ninguna frontera, hasta aquí hasta Estrasburgo, hasta su Parlamento, pensé que ninguno de nosotros, los que recordamos el 4 de junio, podría imaginar eventos tan felices: hoy, jóvenes polacos, jóvenes checos, estonios y lituanos vienen aquí a su Parlamento.

Señor Presidente, estoy seguro de que usted considerará este Parlamento como una institución democrática, como un lugar de auténtico debate entre personas que desean sinceramente ayudar a los ciudadanos de la Unión Europea. Y hoy, cuando recordamos que usted también, señor Presidente, proviene de mi país, un país que ha sufrido tanto en manos del totalitarismo, sabemos una cosa —y esto es verdaderamente lo mejor de Europa—: que la Unión Europea ha garantizado a las naciones de Europa 60 años sin guerra. Esto constituye un gran logro de esta organización, una organización que nosotros, el Grupo ECR, deseamos reformar, como nuestro nombre indica, pero se trata de una organización en la que creemos. Creemos en una Europa mejor y es a esa Europa, una Europa mejor, la cercana a sus ciudadanos, a la que serviremos durante este periodo parlamentario.

(Aplausos)

 
  
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  Eva-Britt Svensson, en nombre del Grupo GUE/NGL. (SV) Señor Presidente, querría felicitarle una vez más por su elección.

La transparencia, la democracia y el pluralismo son palabras honorables para la UE y para el Parlamento, pero nunca deben convertirse en meras políticas simbólicas. Desgraciadamente, estos términos a veces no representan más que bonitas palabras. En realidad, los acuerdos se alcanzan a puerta cerrada. Por lo tanto, necesitamos un distinto método de trabajo en el Parlamento, uno en el que nuestro trabajo y nuestras decisiones se expongan a la luz pública en un genuino ánimo de democracia. Necesitamos una forma de trabajar abierta que se aplique a todos los grupos políticos y a todos los diputados de esta Cámara. Si ciertos diputados al Parlamento ni siquiera sienten implicación o son conscientes de su trabajo, ¿cómo podemos esperar que nuestros ciudadanos se sientan implicados o tengan confianza en nuestra labor y que voten en las elecciones? Adquiramos nueva tecnología, claro —la necesitamos para proporcionar información— pero no debemos olvidar los principales ingredientes para la participación. Estos ingredientes son la democracia y la transparencia.

Estamos experimentando una crisis financiera y una crisis en materia medioambiental y climática. Debería también mencionar que tenemos acuerdos comerciales que a veces agravan los problemas con respecto a la provisión de alimentos y la pobreza en el mundo.

La perspectiva de la izquierda es que la solución a las crisis reside en no continuar con la misma política que ha veces ha contribuido a crearlas. Los ciudadanos de Europa necesitan una política diferente. Merecen una política diferente, una política que coloque las necesidades de las personas en primer lugar y no, como es el caso ahora, las necesidades del mercado. Una forma de empezar a mover la política en la dirección correcta es frenar la privatización y la desregulación de los servicios públicos. El mercado, de hecho, no ha triunfado en lo que respecta a satisfacer la necesidad de trabajo de las personas y sus derechos sociales, por ejemplo. Debemos sufrir las consecuencias de ello.

Hablamos de democracia. La democracia también requiere que nuestros derechos y libertades civiles nunca se infrinjan. Ahora disponemos de muchas propuestas para la supervisión adicional de nuestros ciudadanos. La libertad de expresión debe también aplicarse a Internet.

Así pues, la UE y sus ciudadanos necesitan una política diferente para obtener una sociedad más justa y con mayor solidaridad. Nosotros, desde el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica estamos preparados y aceptamos contentos nuestra responsabilidad de contribuir con nuestra participación a la creación de una UE más justa con mayor solidaridad y un mundo mejor y más justo.

 
  
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  Francesco Enrico Speroni, en nombre del Grupo EFD.(IT) Señor Presidente, vuelto a transmitirle mis felicitaciones por su nombramiento. He recibido positivamente su discurso, su programa, y deseo concentrarme en un aspecto que, en mi opinión, es el más importante o debería ser el más importante para nosotros los diputados al Parlamento, y se trata en concreto de nuestra labor legislativa.

El diálogo con los principales poderes es importante, las misiones son importantes, pero la principal tarea de un parlamento —al menos en mi opinión— es crear leyes y establecer reglas, porque, por encima de todo, nos eligieron para desempeñar esta tarea, este mandato. Uno de los problemas es que no disponemos del derecho de iniciativa legislativa, ya que los padres fundadores y sus sucesores nos lo negaron. Estamos continuamente votando resoluciones y firmando declaraciones escritas que a las que no se ponen en práctica porque la Comisión no las toma en cuenta.

El señor Barroso dijo que este es el único derecho ya que, de lo contrario, si la Comisión aceptase propuestas legislativas del Parlamento a través de declaraciones escritas y resoluciones, esto violaría los tratados, que no lo permiten. Permítanme manifestar que encuentro esta interpretación engañosa: los tratados no lo estipulan explícitamente, pero tampoco lo prohíben.

Debo señalar que cuando el Parlamento pide algo, cuando el Parlamento solicita una iniciativa legislativa, lo hace en nombre de millones de ciudadanos europeos, la mayoría de los millones de ciudadanos europeos, ya que tanto las declaraciones escritas como las resoluciones necesitan un apoyo mayoritario para aprobarse.

Por lo tanto estoy seguro de que usted, señor Presidente, trabajará mucho para que la Comisión acepte las propuestas que les presentamos los diputados al Parlamento y puedan convertirse en legislación de la UE, de acuerdo con la voluntad del pueblo, nuestros electores. Se trata de una tarea onerosa, pero estoy seguro de que empeñará todos sus esfuerzos por conseguirlo.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI).(FR) Señor Presidente, como diputado no inscrito hablo, por supuesto, en nombre de mí mismo, y también en nombre de algunos de mis colegas, no de mis colegas holandeses del PVV, sino de mis colegas del Front National, del partido Búlgaro Ataka, del partido austriaco FPÖ, del British National Party, del partido húngaro Jobbik y del partido flamenco Vlaams Belang.

Me gustaría manifestar, señor Presidente, que no dudo ni por un segundo de la sinceridad de las propuestas que usted ha presentado. Sin embargo, me permitirá expresar mis dudas acerca de su realismo.

Usted comenzó por plantear el problema de la crisis económica. Es un hecho que millones de europeos están viendo amenazados sus bienes y sus trabajos por los efectos perversos de la globalización, que les abandona, para el beneficio de unos pocos, a la competición desleal de países cuyos trabajadores son cínicamente explotados y a la codicia de intereses financieros sin nacionalidad. Lamentablemente la Unión no ha protegido a los europeos de esta situación. Al contrario, los ha sumergido en ella.

En segundo lugar, desde mi modesta postura y para representar a las fuerzas políticas que el señor Schulz estuvo bien dispuesto a admitir que constituyen una amenaza para las organizaciones tradicionales —y se lo agradezco— me gustaría pedirle al Parlamento y a usted que sean más modestos y fijen ciertos límites voluntarios a nuestros poderes. Estoy plenamente convencido, como europeo y como cristiano, de que algunos de los valores que transmitimos constituyen valores universales. Me alegra incluso insistir en que nuestro trabajo no consiste en aportar al mundo principios y leyes, más aún teniendo en cuenta que existen organizaciones con ese propósito como la Organización de las Naciones Unidas, y que queda mucho por hacer en Europa, donde, en contra del derecho a la vida, estamos permitiendo la eliminación de nuestros propios niños, y donde, en contra de la libertad de expresión, estamos impulsando una dictadura moral, mediática, política y judicial de lo que se conoce como «corrección política». Grupos políticos como el nuestro que expresan el sufrimiento y las esperanzas de millones de europeos se ven discriminados, perseguidos y a veces llegan incluso a ser disueltos, como el partido belga Vlaams Blok, en un escándalo absoluto que no provocó ni una protesta en esta Cámara. Si eso hubiera ocurrido en África o en Latinoamérica, sin lugar a dudas hubiéramos escuchado una versión diferente de los hechos.

Nosotros, los diputados no inscritos, no disfrutamos de los mismos derechos que los demás —eso queda claro— y, como ayer declaré, todavía no disponemos de representantes en la Conferencia de Presidentes.

Finalmente, debido a los métodos de votación, se niega a millones de europeos la posibilidad de estar representados en los propios organismos legisladores de su país, que se supone que deben representar al electorado en toda su diversidad.

Para concluir, me gustaría expresar el deseo de que recordemos, en todo momento en nuestro trabajo, que Europa es, en la historia de la humanidad, la región que inventó la libertad de naciones, que no puede encontrarse en ningún otro lugar; la igualdad en la dignidad de esos países; y el respeto por su jurisdicción y por el principio de no injerencia, que significa que todo el mundo se hace responsable de sus propios asuntos y de su propio territorio. Esa es una de las grandes contribuciones de la civilización europea al patrimonio de la humanidad.

 
  
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  Cecilia Malmström, Presidente en ejercicio del Consejo.(SV) Señor Presidente, esta es mi primera oportunidad de estar presente en esta Cámara en calidad de miembro de la Presidencia del Consejo y, en nombre de la Presidencia, de todo el Consejo y mío personal, me gustaría felicitarle muy sinceramente, señor Presidente. Es maravilloso verle en este cargo veinte años después de la caída del Muro de Berlín. Se trata de una victoria personal para usted, lo sé. Constituye una victoria para el Parlamento Europeo y también una victoria para todos nosotros, los que apoyamos fervientemente la cooperación Europea y todo lo que representa.

Asimismo, querría darle las gracias por el visionario discurso y los planes ambiciosos que tiene para este Parlamento. Estoy convencida de que el Parlamento Europeo está seguro en sus manos. Durante su liderazgo, espero que se produzcan decisiones concretas y también que se produzca verdaderamente el milagro al que ha hecho referencia. En el Consejo estamos deseando trabajar con usted y con el Parlamento Europeo. Muchos diputados han hablado de los numerosos retos a los que nos enfrentamos, la cuestión del clima, la crisis económica, los empleos, el papel de Europa en el mundo, etc.

Tenemos un importante papel legislativo aquí, representando a los ciudadanos, pero también en el debate que se celebra aquí. Es sumamente importante que el Parlamento Europeo defienda siempre los valores europeos. Si el Tratado de Lisboa entra en vigor —y eso es algo que desde luego espero que ocurra— el papel del Parlamento Europeo se verá ampliado y tendrán ustedes una mayor influencia en la agenda europea. Sé que se tomarán la defensa del Parlamento Europeo y el papel de la institución seriamente, pero espero que también sean un puente para otras instituciones al igual que un serio colaborador en el diálogo. La Presidencia está impaciente por ser su interlocutora en el diálogo durante los próximos seis años y le deseamos la mejor de las suertes en su trabajo.

 
  
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  Presidente. – Me gustaría aclarar a todos los nuevos diputados al Parlamento Europeo que el Ministro fue diputado de esta Cámara, y es, por tanto, uno de nosotros.

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión. − Señor Presidente, en nombre de la Comisión y en el mío personal, deseo felicitarle sinceramente una vez más y desearle todo lo mejor durante su periodo de mandato. Su elección simboliza no solo la reunificación de Europa, sino también una Europa muy ligada a los valores centrales de libertad y solidaridad.

Personal e institucionalmente, deseo comprometerme a cooperar estrechamente con usted y con el Parlamento Europeo. El Parlamento y la Comisión constituyen las dos instituciones comunitarias par excellence en el centro de los asuntos comunitarios. Usted y todos los diputados de este Parlamento han sido elegidos directamente por nuestros ciudadanos y la Comisión tiene el derecho y el deber de poner los intereses europeos por encima de cualquier interés particular. Considero que tenemos una responsabilidad especial hacia el proyecto europeo manteniendo un respeto total de los Tratados.

Por ese motivo deseo reiterar mi buena disposición para que trabajemos juntos por hacer progresar la democracia parlamentaria europea.

(Aplausos)

 
  
  

PRESIDE: Gianni PITTELLA
Vicepresidente

 
  
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  Sergio Paolo Francesco Silvestris (PPE).(IT) Señor Buzek, he disfrutado mucho de su discurso y especialmente la parte sobre el papel no solo institucional, sino también social, desempeñado por el Parlamento, que describió con la verdadera esencia del sistema democrático europeo.

Hoy estamos celebrando la Unión de los 27, juntos una vez más, reunidos a pesar de las divisiones ocasionadas por las ideologías del terror que levantaron muros en nuestro continente, muros que no aguantaron y que han derribado los vientos de la democracia y la libertad.

Este año celebramos el trigésimo aniversario de las primeras elecciones al Parlamento por sufragio universal directo, junto con el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín. Me satisface recordar, señor Buzek, que cuando hace 30 años mis padres votaron por primera vez para elegir al primer diputado al Parlamento procedente de Italia, no existía el derecho de voto en su país.

En 1979, solo un año después de que Karol Wojtyla fuera elegido Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, mientras en Italia y en otros países se estaban celebrando las primeras elecciones al Parlamento Europeo, usted estaba activo en el sindicato Solidarność por entonces semiclandestino, que luchó por traer la democracia y la libertad a su país. Para reivindicar esos mismos derechos —democracia y libertad— nosotros fuimos a las urnas, mientras usted estaba arriesgando todos los días su vida y represión.

Por esa razón, Presidente Buzek, me honra haber contribuido con mi pequeña y posiblemente no decisiva votación para su elección y me satisface que hoy, en este Parlamento, se estén juntando varias historias y se ennoblezcan, inspiradas por los mismo valores e ideales: historias que fortalecen la gran historia de esta joven Europa.

 
  
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  Marek Siwiec (S&D).(PL) Señor Presidente, le felicito por su designación y por el buen discurso. Me hubiera gustado que dedicara algo más de atención a los países del este de Europa. En un futuro próximo, se llevarán a cabo unas elecciones muy difíciles en Ucrania. El Parlamento Europeo tiene la responsabilidad especial de demostrar preocupación por los procedimientos democráticos en ese país. Fue en el Parlamento Europeo, en la institución principal de la Unión Europea, donde se inició el apoyo frente a los grandes retos que se produjeron hace cinco años.

Querría pedir que esta cuestión relacionada con las elecciones presidenciales en Ucrania sea tratada de una forma especial y poco convencional, con la implicación de aquellas instituciones y delegaciones que se hayan designado para ello y de manera que se acabe conociendo al Parlamento Europeo como una institución seria que se preocupa por los procedimientos democráticos en Ucrania.

 
  
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  Eva Lichtenberger (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, me gustaría felicitarle y decirle algo en particular. Un Parlamento se mide por el modo en que emplea y pone en práctica sus derechos y por el hecho de que no se retira del importante debate político.

Todos tenemos la responsabilidad de colaborar con usted para garantizar que este Parlamento no esté sometido a la presión de propuestas de la Comisión mal concebidas o que representen los intereses unilaterales de grupos de presión específicos. Tenemos la responsabilidad de dejar clara nuestra opinión en este punto y así debemos hacerlo. Debemos pensar en cómo cambiará el Tratado de Lisboa nuestra situación. Espero que podamos llevar todo esto a cabo.

Debemos demostrar de modo muy claro —y, en mi opinión, esto también afecta a la cuestión de la elección del Presidente de la Comisión— que estamos haciendo uso de nuestros derechos y debemos enviar una señal clara a la Comisión. Esto significa que ahora no debe producirse una elección directa del señor Barroso.

 
  
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  Zoltán Balczó (NI).(HU) Presidente Buzek, permítame dirigirme a usted directamente, a pesar de que está en su escaño de diputado. Su elección en este Parlamento se ha considerado como un signo de que ya no existe un bloque del Este, sino una Europa unida. Usted mencionó esto en su discurso cuando habló de que ya no hay Europa nueva o vieja, solo nuestra Europa.

Lamentablemente, muchas personas no se sienten así. Usted ha hecho referencia en su discurso al gran miedo que invadió países anexionados solo en 2004. Hoy, sin embargo, usted es consciente de la sensación de decepción que sienten en estos países. La igualdad de derechos es un asunto clave. El señor Lindblad, el secretario de estado, mencionó que la igualdad de derechos era el principio fundamental del presupuesto. Si ese es verdaderamente el caso, ¿por qué no hay igualdad de derechos en lo que respecta a las subvenciones en materia de agricultura? Hungría ha demostrado que puede recibirlas con su sistema institucional, y aún así, todavía está discriminada.

Señor Presidente, usted ha animado a todos a emplear su lengua materna. Me complace que en este Parlamento, como húngaro, yo pueda disfrutar de igualdad de derechos, pero en Eslovaquia recibiría castigo por hacer uso de mi lengua materna. Señor Presidente, usted ha sugerido actuar como mediador. Le agradecemos sinceramente la oferta. Sin embargo, solo alcanzaría un verdadero resultado con esta acción si la minoría húngara pudiera emplear libremente su lengua materna en su tierra natal. Le deseo mucha suerte también en esto.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE). (CS) Señor Presidente, me alegra que usted, un ciudadano de elevada posición moral y por si fuera poco silesiano, esté tomando el relevo de la mano de D. Hans-Gert Pöttering y me alegro de que, como él, ponga de relieve el potencial de una Unión Europea unida en términos de valores como los de los derechos humanos y la solidaridad entre naciones. Este periodo de elecciones a la sombra de la crisis económica pondrá a prueba esa solidaridad. No es que tema por ello en lo que concierne a la votación aquí, pero soy consciente de que los ciudadanos individuales y los políticos regionales están escudriñando nuestras votaciones con el eslogan de «la caridad empieza en casa». En consecuencia, querría pedirle, señor Presidente, que cuando informe de nuestra labor aquí en el Parlamento Europeo, preste más atención que la que se prestó en anteriores ocasiones a las mejoras en la situación de los europeos en términos globales.

 
  
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  Charles Tannock (ECR). – Señor Presidente, siempre ha admirado al señor Barroso como Presidente de nuestra Comisión, pues es un libre mercader atlanticista a quien mi partido apoya y tiene afecto. También soy un buen amigo de Portugal, así que estoy muy contento de apoyar a José Manuel.

Sin embargo, me preocupa la información que ayer leí en el Daily Telegraph, según la cual ha acordado con el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa la creación de un potente, nuevo e intrusivo Comisario de Derechos Humanos en su Comisión, a caballo entre asuntos interiores y exteriores en materia de derechos humanos. Esto parece entrar en contradicción con la decisión adoptada en este Parlamento y encabezada por el centro y la derecha de rechazar una nueva y combinada Comisión de Derechos Humanos, duplicando el trabajo realizado por el Consejo de Europa y su propio Comisario de Derechos Humanos. Por favor, ¿puede el Presidente Barroso aclarar sus políticas e intenciones aquí?

 
  
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  Presidente. − Creo que esa pregunta debería haberse formulado en otro momento del día, en concreto cuando debatimos la declaración del señor Barroso, y no ahora.

 
  
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  Csaba Sógor (PPE).(HU) Señor Presidente, usted habló sobre el conflicto entre Eslovaquia y Hungría. No se trata de un conflicto entre Eslovaquia y Hungría. Se trata, de hecho, de un conflicto entre Eslovaquia y la Unión Europea dado que implica a un país que desprecia abiertamente los valores fundamentales europeos. Su tarea es ayudar a que se alcance un acuerdo, no ya entre Eslovaquia y Hungría, sino entre el Parlamento de la Unión Europea y Eslovaquia, puesto que este país ha infringido los documentos y acuerdos que ha firmado y ratificado.

En segundo lugar está el asunto de Silesia, me alegra que usted lo mencionara. Existen muchos territorios en estas condiciones en la Unión Europea que pertenecieron a varios países diferentes durante el siglo pasado. A los húngaros quedamos divididos entre diez países tras la Primera Guerra Mundial, siete de los cuales son ahora Estados miembros de la UE. Estamos muy agradecidos de poder estar ahora juntos sin tener que recurrir a armas o a cambiar fronteras. Durante el pasado siglo, en la zona baja de la región de los Cárpatos se aprendían cinco lenguas oficiales. ¿Por qué estoy mencionando esto? Porque también en mi propio país, donde yo vivo, en la región de Székely, en Transilvania, el actual Gobierno Rumano todavía se avergüenza de nuestra lengua materna y símbolos.

No obstante, el problema con los valores de los derechos humanos europeos no se limita solo al bloque de la zona este; afecta al oeste también. Por eso instamos a que Europa no tenga únicamente un comisario para las minorías, sino que también posea una normativa marco sobre minorías que sea vinculante en todos los países europeos.

 
  
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  Diane Dodds (NI). – Señor Presidente, gracias por su discurso. Considero, sin embargo, que nuestros caminos divergen bastante. Yo me presento aquí antes ustedes como alguien que cree en una Europa de naciones cooperantes, no una Europa ligada al enfoque federalista del Tratado de Lisboa.

El 2 de octubre, se pedirá al electorado irlandés —por segunda vez— que vote sobre el Tratado de Lisboa, un tratado elaborado a toda prisa para sortear el rechazo de las personas hacia la Constitución Europea. Recomiendo al electorado de la República de Irlanda que utilicen el buen juicio que creo que emplearon en el primer referéndum, un juicio que creo que mostrarán nuevamente en el segundo. Les insto a que permanezcan firmes en su resolución de rechazar el Tratado. Las promesas y las amenazas fuera de plazo no han hecho nada para cambiar los fundamentos del Tratado. Continúa representando una vía equivocada para Europa y las naciones europeas.

Sin embargo, considero que también se debería conceder esa opción a mi pueblo, el pueblo británico. El Partido Laborista les prometió un referéndum, y el gobierno laborista debería cumplir su promesa. Si no fuera así, los conservadores, sus posibles sucesores, deberían hacer lo mismo.

 
  
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  Csaba Sándor Tabajdi (S&D).(HU) Señor Presidente, como húngaro y amigo de Polonia, así como un ciudadano de la zona este de Europa y ciudadano de un Estado miembro de reciente adhesión, me produce gran placer y satisfacción su trabajo como presidente porque puede contribuir a la completa emancipación de los 12 Estados miembros nuevos. Hasta ahora, solo hemos sido iguales, pero nos gustaría ser más iguales.

Ha realizado usted una promesa histórica, señor Presidente, porque está preparado a abordar un asunto tan delicado como Silesia, que no ha sido abordado antes. En otras palabras, está usted asumiendo un papel mediador a la hora de tratar con cuestiones nacionales referentes a minorías. Las minorías constituyen un 15 % de la población de Europa, de las que un 6,5 % son minorías de inmigrantes o de trabajadores extranjeros, principalmente en la zona oeste de Europa, y un 8,5 % son minorías históricas.

El hecho de que esté usted dispuesto a mediar en el conflicto húngaro-eslovaco y entre la mayoría eslovaca y la comunidad étnica húngara en Eslovaquia constituye un acto histórico. Espero que la Comisión siga también este ejemplo. No podemos esconder las cuestiones de las minorías bajo la alfombra. Gracias por su atención y le deseo todo el éxito.

 
  
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  Antonello Antinoro (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, quería expresar, señor Buzek lo orgulloso que me siento de formar parte de una institución tan importante como el Parlamento Europeo, con usted de Presidente. Los sacrificios que usted hizo en su país hace 20 años y que hoy hacen posible que los 12 países que antes se han mencionado estén representados en esta Cámara, hacen que Europa cobre más fuerza.

Me gustaría, no obstante, manifestar mi inquietud por el programa que nos ha presentado durante su discurso y que debería, y así lo espero, fortalecer al Parlamento. Espero que lo que ha anunciado llegue a buen término.

Espero que el próximo Presidente de la Comisión Europea, que con seguridad será el señor Barroso, escuche sus convincentes palabras para garantizar que el Parlamento satisfaga las necesidades de los alrededor de 550 millones de ciudadanos europeos que nos han votado, que nos han elegido, y que desean y exigen que el Parlamento y todos nosotros les proporcionemos las respuestas que, quizá, Europa sí que ha tratado de ofrecer, pero sin triunfar del todo.

En relación con este aspecto de su trabajo tengo la esperanza y estoy convencido de que a través de ustedes lograremos conseguir esa certeza a la que usted mismo hacía referencia.

 
  
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  Miloslav Ransdorf (GUE/NGL). (CS) El señor Stuart Mill fue quien dijo que el parlamento debería ser un espejo de la vida nacional. No es una ninguna proeza insignificante y, en mi opinión, es importante para nuestro próximo mandato, especialmente dado que Europa constituye un asunto tan importante como para ser confiado exclusivamente a la decisión de las denominadas élites políticas.

 
  
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  Michael Theurer (ALDE).(DE) Señor Presidente, me gustaría felicitarle cordialmente por su discurso. El proceso iniciado para acabar con la división de Europa fue el resultado, por un lado, del deseo de libertad entre los países europeos del centro y del este y, por otro lado, por supuesto, del atractivo de Europa como modelo económico.

Considero que depositamos una confianza muy escasa, muy escasa, en el futuro. Si no podemos conseguir al menos esto en Europa, ¿entonces quién puede hacerlo? Deberíamos explicar con mayor convicción que podemos trabajar para resolver nuestros problemas con confianza. Disponemos de un gran potencial y aún quedan oportunidades para el crecimiento en el mundo. Mientras existan personas en el mundo que necesiten bienes y servicios, seguirán existiendo oportunidades de crecimiento. Podemos asegurar que en Europa tenemos un trozo de este pastel y todos los que estén implicados se beneficiarán.

Me gustaría animarles a todos a depositar más confianza en Europa como modelo triunfador y me gustaría pedirles que transmitan esta idea en sus discursos.

 
  
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  Krisztina Morvai (NI).(HU) Hungría conmemoró la lucha por la libertad y la revolución de 1956 el 23 de octubre de 2006. Ese día, una gran cantidad de policía orquestada por el gobierno, atacó a peatones y manifestantes pacíficos e incluso a numerosos grupos de turistas extranjeros en restaurantes mientras estaban comiendo tranquilamente.

Un absoluto terror reinó en el país. Varios cientos de personas sufrieron graves heridas, incluyendo a 14 personas a las que dispararon en los ojos, muchos de los cuales también perdieron la vista. Cientos de personas fueron encarceladas y acusadas de cargos falsos. Esto no acabó hasta bien poco, cuando se les liberó a todos, prácticamente sin excepción.

El Primer Ministro rindió tributo al excepcional trabajo desempeñado por la policía. Hoy, señor Presidente, está presente en este Parlamento Europeo Kinga Göncz, Vicepresidenta de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, que era miembro del gobierno que sancionó el tiroteo. Me gustaría escuchar su punto de vista acerca de esto, señor Presidente. También me gustaría pedirle, en nombre de Hungría, que sea fiel al espíritu de solidaridad, que luche por los derechos humanos en la Unión Europea y que luche para poner fin a la crisis de los derechos humanos que se está sucediendo en Hungría desde otoño de 2006. Asimismo, haría un llamamiento para que la persona de este Parlamento que recuerda a las personas esta situación y que trae la vergüenza a la Cámara dimita de su puesto como Vicepresidenta de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior.

 
  
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  László Tőkés (PPE).(HU) Como Húngaro que vive en Rumanía, me gustaría felicitar al Presidente Jerzy Buzek, con un espíritu de solidaridad, un digno sucesor de nuestro anterior presidente, Hans-Gert Pöttering. Con ese espíritu de solidaridad, recordemos que Hungría acogió a refugiados políticos hace 70 años.

Y siguiendo con este espíritu, deseo expresar nuestra satisfacción ante el hecho de que una de las figuras clara de Solidarność haya sido designado para dirigir el Parlamento. Recordemos también al Papa Juan Pablo II y el aspecto de la fe. Solidarność y la Revolución húngara de 1956 significaron la libertad, mientras que los acontecimientos de Temesvár (Timişoara), junto a la personalidad y espiritualidad del Papa Juan Pablo, representan el poder de la fe. Esperamos también que a través de su adhesión, el pueblo polaco y Europa del este hagan la misma contribución y traigan más fe. Por eso espero con ganas y confianza la presidencia del Presidente Buzek.

 
  
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  Wojciech Michał Olejniczak (S&D).(PL) Señor Presidente, me gustaría felicitarle sinceramente por su elección también, pero también por su discurso de hoy, porque ha demostrado que tenemos una Europa, y no hay países viejos ni nuevos. Europa sigue siendo diversa también y lo que usted ha prometido, que el Parlamento Europeo refleje esta diversidad en su trabajo, posee un inmenso valor.

Esto no significa, sin embargo, que Europa sea igual. Realmente existen muchas diferencias, que desde el Parlamento Europeo deberíamos abordar. Los ciudadanos de la Unión Europea muy a menudo reciben remuneraciones muy distintas por realizar el mismo trabajo. Los ciudadanos de la Unión Europea hoy, en cifras que son siempre demasiado altas, están sin trabajo, y esta es otra cuestión que deberíamos abordar. Existe demasiada diversidad y desigualdad en términos de acceso a los beneficios asociados con la educación, la cultura y la asistencia sanitaria. Este constituye un reto tremendo que el Parlamento Europeo, bajo su liderazgo, también debería fijarse a sí mismo.

Me gustaría averiguar, ¿qué es lo que usted piensa que debe hacerse en el contexto de lo que se dijo sobre una política común en materia de energía, energía que a fecha de hoy es más alemana y rusa que europea? Con esto estoy pensando en los gaseoductos, porque usted habló de política energética. También está la cuestión de la ampliación de la Unión Europea, ¿qué hay sobre Ucrania? ¿Qué escala de tiempo se está fijando para la adhesión de Ucrania al Parlamento Europeo?

 
  
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  Jerzy Buzek, Presidente. (PL) Antes de nada, me gustaría dar las gracias a todos aquellos que han intervenido en el debate por su extraordinario apoyo. Entiendo que, en algunos casos concretos, podamos tener puntos de vista diferentes. Esto es muy bueno, porque siempre da como resultado algo nuevo. Tan solo un intercambio de perspectivas, tan solo una diferencia de perspectivas y un debate pueden proporcionarnos respuestas a las más difíciles preguntas. No obstante, el tremendo respaldo que se ha expresado en la Cámara durante los discursos me plantea una obligación adicional, porque entiendo que nos hallamos ante grandes retos y debemos superarlos todos. Ustedes me han dado un mandato, un mandato excepcional y fuerte, y en un momento excepcional. Me gustaría hacer especial hincapié en que soy consciente de esto y que soy consciente de mis responsabilidades durante los próximos dos años y medio de trabajo, no solo del Parlamento Europeo, sino de toda la Unión Europea, y también por la impresión que nuestros ciudadanos tienen de nuestro trabajo, que es increíblemente importante.

Me gustaría dar mis más sentidas gracias a Joseph Daul, Presidente del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos). Aprecio mucho el énfasis sobre nuestra Europa. Me considero una de esas personas que provienen de Europa central y del este, pero hoy nuestra Europa común requiere una acción corporativa. No me olvido de donde procedo, pero el tiempo avanza muy rápidamente. La integración requiere que sintamos una responsabilidad mutua, y que esta responsabilidad también la asuman los nuevos Estados miembros, aquellos a los que llamamos «nuevos», aunque, como dije, que no hay «nuevos» ni «viejos».

El señor Schulz subrayó que este es un programa de dos años y medio. Quizá sea así. Lo que tenía en realidad en mente es que necesitamos continuidad. De hecho, estaba hablando de cómo sería Europa en cinco o diez años, y qué dirección deberíamos tomar. En dos años y medio el nuevo Presidente añadirá nuevas prioridades o modificará la presentes ligeramente, pero tengamos siempre ante nosotros una perspectiva a mayor plazo, quizá incluso de diez o quince años, para que podamos anticipar acontecimientos que a veces puedan sorprendernos. Naturalmente, estoy de acuerdo en que la mejor ampliación es que se produce como resultado de nuestra integración interna.

El señor Verhofstadt destacó la importancia de la voz del ciudadano. Opino lo mismo. La voz de los ciudadanos posee una enorme importancia aquí. El Parlamento representa a los ciudadanos, de ahí nuestra gran responsabilidad. Él también puso de relieve que en respuesta a la crisis deberíamos unirnos, incluyendo en los asuntos económicos, y tomar decisiones conjuntamente, algo que supone justo lo contrario al proteccionismo y que yo, también, he destacado en mi discurso.

La señora Harms habló de relaciones con parlamentos nacionales. Nosotros producimos más de un 50 % de la legislación europea, que luego aprueban los parlamentos nacionales, así que es muy importante que mantengamos buenas relaciones con los parlamentos de nuestros países. ¿Por qué? Porque necesitamos mayor contacto con nuestros ciudadanos. No hay duda de que esos parlamentos, los nuestros, los parlamentos nacionales, tienen un contacto mucho mejor con los ciudadanos. Salen en la televisión todos los días, lo que no siempre ocurre con nuestro Parlamento. Permitamos que los ciudadanos aprendan la importancia de lo que creamos aquí en el Parlamento Europeo, y en la Comisión Europea y el Consejo Europeo. Dejemos que sepan que el Parlamento es responsable de más de la mitad de las decisiones que afectan a nuestros países. Gracias al hecho de que, de ahora en adelante, estaremos muy próximos a los parlamentos nacionales, será más fácil para nosotros transmitir esto.

La crisis, por supuesto, revela una enorme falta de confianza. De esto se trataba realmente. La señora Harms y yo tenemos la misma opinión sobre el tema del clima. Ambos estuvimos en Bali, también en Poznań, y estaremos juntos en Copenhague. Conseguiremos un acuerdo.

El señor Kamiński destacó que existen diferentes perspectivas sobre el futuro de Europa. Estoy de acuerdo con esto, y deberíamos desde luego escucharnos mutuamente. Si usted representa grupos bastante grandes de ciudadanos que de alguna manera poseen una perspectiva distinta del futuro de Europa, esto nos alerta de algo, nos informa de algo, y nosotros o yo, los que creemos en un futuro europeo y en una integración europea, sabemos considerablemente más sobre los europeos gracias a que usted plantea distintos tipos de objeciones. En lo que respecta a esta cuestión, puede estar seguro de que el debate será concienzudo.

La señora Svensson habló sobre la transparencia del Parlamento, que debemos saber qué decisiones tomamos, y que nuestros electores lo deben saber también. Coincido totalmente. No tengo ninguna deuda de que el problema de la justicia social es importante. Yo mismo provengo de un sindicato, al que pertenecí durante muchos años y era un sindicato corriente. Sin embargo, sabemos perfectamente bien que para tener los medios necesarios para poder ayudar a los más pobres, debemos disponer de una economía saludable y que siempre tenemos que intentar encontrar un equilibrio entre una cosa y la otra.

El señor Speroni habló sobre cooperación buena y adecuada con la Comisión Europea y el Consejo Europeo. Por favor, recuerden que el Parlamento está cobrando importancia. El Tratado de Lisboa nos garantiza considerablemente más poderes que aquellos de los que ahora disponemos. Esto es algo bueno, porque de hecho, somos representantes elegidos directamente por los ciudadanos de la UE.

El señor Gollnisch no duda de la sinceridad de mis intenciones, pero se pregunta si son realistas. Me gustaría manifestar que hace 30 o 40 años, no era para nada realista pensar que yo pudiera nunca estar aquí presente ante un organismo tan exhaustivo y contestando a sus preguntas. Se trataba de una situación tan alejada de la realidad que ni siquiera me atrevía a soñar con ella. Así pues, hemos comprobado que si seguimos avanzando en una dirección concreta manteniendo una profunda fe y convicción, esas cosas imposibles pueden convertirse en posibles. Esforcémonos por hacer posible lo imposible.

(Aplausos)

Señora Malmström: sí, estamos trabajando con la Presidencia sueca. Ya he estado en Suecia. Hablamos sobre cambio climático, sobre la cuestión del clima en Europa en general, sobre la crisis y sobre el desempleo. También existe un programa muy importante: el Programa de Estocolmo. Recordemos esto. El Parlamento tiene muchos objetivos que lograr en el Programa de Estocolmo, incluyendo objetivos en lo que respecta al crimen organizado, y no solo en el seno de la Unión Europea.

No existe duda alguna de que vamos a trabajar con el señor Barroso. Me complace mucho su oferta. El señor Silvestris habló de la breve historia de la liberación de Europa y comparto plenamente su opinión.

El señor Siwiec mencionó Ucrania. En realidad, en lo que a mí respecta, esta constituye una cuestión obvia, porque yo formé parte de la delegación de la Unión Europea enviada a Ucrania. Viajé a Ucrania en tres ocasiones, como recordarán, y no quería entrar en esta cuestión. Les ruego que recuerden que, para los europeos, cualquier aspecto de la cooperación europea es importante: en la región mediterránea, con Latinoamérica y con Estados Unidos; pero lo más importante de todo son nuestros vecinos. Tenemos vecinos en todo el Mar Mediterráneo y el este de Europa. Estas constituyen las principales zonas, Europa del sur y del este, pero no discutamos sobre lo que es más importante. Se acercan las elecciones en Ucrania, así que durante los próximos seis meses lo más importante, por supuesto, será Ucrania. No obstante, no nos enfrentemos los unos con los otros de esta manera. Es muy importante que mantengamos un equilibrio. Respaldo plenamente su opinión acerca de esta materia.

La señora Lichtenberger habló del papel del Parlamento a la hora de crear legislación. Estoy de acuerdo, estoy conforme con que debemos crear legislación de forma transparente, debemos tener nuestra propia opinión, pero eso ya está de facto declarado en Lisboa. Si el Tratado de Lisboa entra en vigor, esto ocurrirá automáticamente.

El señor Balczó pregunta si realmente existe una Europa unificada hasta el punto que he mencionado en mi discurso. Sí, desde luego, existe y está unida, pero aún se halla en proceso de resolver, en colaboración, los problemas de la agricultura. He manifestado firmemente que la UE posee fondos para promover la cohesión. Ya que nos hemos unido, no provoquemos la separación por otro lado, como consecuencia de una falta de reciprocidad en las oportunidades ofrecidas para el desarrollo de los ciudadanos. Nos esforzaremos por lograr esto. Algunos países de la Unión Europea vienen siendo miembros desde hace 20 o 30 años y todavía forman parte de estos programas, y todos tenemos los mismos derechos. En realidad esta es una Europa unida en la que existen distintos estándares de vida. Iremos limando estas diferencias, esta es nuestra esperanza, y es una oportunidad para nosotros, pero hablemos ahora de una Comunidad y también de nuestra responsabilidad. Quiero insistir en poner mucho énfasis sobre esto.

La señora Roithová habló sobre la responsabilidad conjunta de la crisis y estoy totalmente de acuerdo. Además, vivimos tan próximos los unos de los otros que ya no existe apenas barrera para nuestra comprensión mutua. Esto es sumamente importante para nosotros. El señor Tannock mencionó un Comisario de Derechos Humanos. Esta es, por supuesto, una cuestión que han de decidir el Presidente de la Comisión y la Comisión. Sin embargo, estoy seguro de que el señor Tannock y nosotros nos encontraremos en Ucrania en un par de meses cuando se celebrar las elecciones presidenciales.

El señor Sógor habló de debates europeos bilaterales, así que me gustaría manifestar que, realmente, es mejor resolver los problemas de las minorías de forma bilateral. No obstante, también es mejor abrir las fronteras que moverlas. En Europa hemos aprendido a no discutir sobre fronteras, y en nuestra parte de Europa no tenemos este problema. Simplemente hemos abierto las fronteras, y ese es nuestro objetivo; es nuestro mayor logro.

La señora Dodds afirmó que la Unión Europea debería ser una Europa de naciones cooperantes, y no una unión federal. Habló usted muy sabiamente. Estamos, de hecho, hablando sobre cooperación entre naciones. Estamos hablando sobre la necesidad de conservar la identidad, pero también hablamos de la necesidad de una apertura y cooperación mutuas. Me gustan mucho sus ideas, y la Unión Europea en su forma actual, así como en la forma adquirida con el Tratado de Lisboa, está haciendo exactamente lo que usted sugiere.

El señor Tabajdi habló de las regiones, y también de mi región, Silesia, y dijo que en cierto sentido es una especie de mediador. Estoy de acuerdo. Si se trata de regiones transfronterizas, tienen la oportunidad de alcanzar un mejor entendimiento mutuo. El señor Antinoro luego habló sobre los logros de mi país. Gracias por sus comentarios. ¿Aportaré fuerza al Parlamento Europeo? Desde luego, tengo la fuerza para hacerlo, pero lo que sin lugar a dudas se necesita es la energía de más de 700 diputados. Cuento con ello completamente y entiendo que todos nosotros somos «enérgicos».

El señor Ransdorf realmente representa a los ciudadanos y la vida de la nación. Coincido en ello, y por eso está creciendo la responsabilidad y los poderes del Parlamento Europeo. Permitamos también que los parlamentos nacionales ejerzan una fuerte influencia sobre lo que está ocurriendo en Europa. El señor Theurer habló de la persecución de la libertad por un lado, y del atractivo de la UE por otro. Sí, aquí era atractivo, pero allí estábamos luchando por la libertad. Es cierto. Por favor, tomen en cuenta que hemos mitigado la situación de los Balcanes, y que hoy los Balcanes son una zona de paz. Gracias a Dios. Los países de esa región están haciendo cola para adherirse a la Unión Europea, y este es el gran atractivo de la UE.

La señora Morvay recordaba algunos acontecimientos dramáticos. Si usted deseara darme algo de información acerca de esto, por favor facilítemela por escrito. También puedo reunirme con usted para discutir el asunto de manera que pueda adquirir una mayor comprensión sobre esta cuestión. El señor Tőkés habló sobre 1956 y Hungría. A todos nosotros nos preocupan mucho aquellos acontecimientos y nuestra profunda fe en la UE. Sí, yo también creo fervientemente en la fuerza de la Unión Europea.

El señor Olejniczak, sin embargo, formuló una serie de preguntas acerca de la desigualdad en Europa. Es preciso, sin lugar a dudas, que hablemos sobre unidad, pero por otro lado, todos los fondos de los que hablé anteriormente aún están abiertos, al igual que las medidas destinadas a ofrecernos la oportunidad de eliminar la desigualdad. Permanece en vigencia, nada ha cambiado aquí. La situación en sí sigue tan abierta y tan clara como antes, así que es muy positivo que poseamos una Europa unida. En cuanto a la respuesta sobre el abastecimiento de petróleo, gas y recursos energéticos en general, debemos hablar sobre una política común en materia energética. No surgirán tensiones innecesarias entre nosotros en ese asunto. Levantarían muros innecesarios entre nosotros que, después de todo, hemos venido desmantelando durante décadas, y de eso trata el futuro. Por ese motivo propongo, sin ninguna duda, una política común en materia de energía.

Por supuesto, para poder acceder a la Unión Europea se deben cumplir una serie de criterios. También se dijo que, para que otros se unan a la UE, en la UE debemos estar bien integrados porque así será efectiva la recepción de los nuevos Estados miembros. Necesitamos tiempo para la integración, pero un país como Croacia esta, hasta cierto punto, preparado para la integración. Entiendo que Croacia posee muchas posibilidades de acceder a la UE de forma bastante rápida, aunque se ha encontrado con algunos problemas. Lo mismo puede ocurrir con Islandia, pero es muy difícil determinar márgenes de tiempo para otros países que no estén tan bien preparados. Les ruego que recuerden que los países del centro y del este de Europa que están ahora en la UE comenzaron a prepararse para la integración en 1991/1992, así que tardaron doce años. Nosotros nos preparamos para la integración durante doce años, y de hecho estábamos en mejores condiciones para ello que estos países en la actualidad, porque por entonces la situación mundial era mejor; no había crisis y muchos otros factores se unieron para proporcionarnos una mejor situación. Se necesita mucho tiempo y no me aventuraría a dar plazos, pero recordemos que la ampliación es una buena política de la Unión Europea, aunque sea una política a largo plazo.

Me gustaría una vez más darles las gracias por el debate. He tomado cuidadosa nota de todos los comentarios y ahora se convertirán en una base sobre la que poder pensar en algunas modificaciones. Además, vamos a vernos regularmente. Me sentaré aquí, donde estoy ahora, porque me gustaría estar lo más cerca posible de todos ustedes.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. − Gracias señor Buzek, sobre todo por la meticulosa precisión con la que ha respondido a todos los discursos, sin excepción.

Se cierra el debate.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (S&D), por escrito. (PL) Le felicito por su elección al cargo de Presidente del Parlamento Europeo. Junto a todos nuestros compatriotas, estoy orgulloso de que, por primera vez en la historia, un polaco haya ocupado este cargo de honor. Para nosotros esta es la confirmación de nuestro papel y posición en Europa.

Al mismo tiempo, Polonia es uno de los pocos países que quedan por completar el procedimiento de ratificación para el Tratado de Lisboa, un tratado que haría más efectiva la integración europea. Considero que esto es una paradoja. Les recordaré que el Parlamento polaco aprobó la ratificación del Tratado de Lisboa en abril de este año, pero los documentos de ratificación aún tienen que ser firmados por el Presidente.

Considero que usted podría realizar una valiosa contribución al debate público en Polonia y ayudar a incrementar el apoyo de la sociedad hacia el tratado, lo que podría acelerar la finalización del procedimiento de ratificación. También me gustaría agradecerle su implicación personal en esta cuestión en Irlanda. Espero de verdad que el pueblo irlandés vote «sí» el 2 de octubre y que así queden terminadas las formalidades necesarias por parte de la República Checa y Polonia.

Uno de los objetivos más importantes de este Parlamento consiste en ayudar a poner fin a la «saga de la ratificación de Lisboa» y espero que ese también sea uno de sus triunfos.

 
  
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  Filip Kaczmarek (PPE), por escrito. (PL) Este momento constituye un momento importante en la historia de la integración europea. Gracias por el programa que usted ha presentado. Espero que pueda llegar a completar esta ambiciosa agente. Le deseo éxito en la labor de dirigir el trabajo del Parlamento Europeo con arreglo a los valores que todos los europeos consideran importantes.

Al igual que el movimiento de Solidaridad Polaca fue capaz de cambiar la cara a Polonia y otros países en Europa Central, de la misma manera la solidaridad europea nos permitirá superar los retos ante lo que hoy nos enfrentamos. Esto será posible únicamente conforme a ciertas condiciones, en concreto que nuestra solidaridad tendrá que ser consistente, genuina y determinada a dispuesta a realizar cambios. Igual que en Polonia, donde el totalitarismo no cayó con palabras, sino con hechos, del mismo modo la solidaridad europea será eficaz si se traduce a acción específica. Creo que esto seguramente ocurrirá.

Esta visión del futuro de Europa es atractiva para muchos europeos. Cuento con el Parlamento Europeo, bajo su liderazgo, señor Presidente, para desempeñar un papel positivo e intensivo a la hora de convertir esta visión una realidad. Muchas gracias.

 
  
  

(La sesión, interrumpida a las 13.25 horas, se reanuda a las 15.00 horas)

 
  
  

PRESIDE: Jerzy BUZEK
Presidente

 

9. Aprobación del Acta de la sesión anterior
Vídeo de las intervenciones
 

(Se aprueba el Acta de la sesión anterior)

***

 
  
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  Martin Schulz (S&D).(DE) Señor Presidente, no tengo comentarios sobre el Acta de la anterior sesión, pero en su lugar me gustaría comentar un incidente producido en la sesión de esta mañana. Krisztina Morvai del partido fascista Jobbi, ha insultado de modo completamente inaceptable a mi colega, Kinga Göncz, diputada al Parlamento por mi grupo y anterior ministra de exteriores húngara. Como Ministra de Exteriores húngara, la señora Göncz ha trabajado más que casi nadie en el país para lograr una reconciliación internacional entre Hungría y sus países vecinos. Me gustaría rechazar rotundamente el indignante insulto dirigido a la señora Göncz por parte de la señora Morvai, miembro de un partido neofascista.

(Aplausos)

 
  
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  Kinga Göncz (S&D).(HU) Gracias por concederme la palabra. Lamento mucho que se esté manteniendo esta discusión aquí en el Parlamento Europeo. Me gustaría también responden brevemente y manifestar que el partido al que representa Krisztina Morvai estableció una unidad paramilitar en 2006, y desde entonces, la está utilizando para intimidar a la pacífica mayoría pública.

Esto incluye, en concreto, a minorías, homosexuales, romaníes y judíos. Esta unidad paramilitar quedó disuelta por los tribunales, pero un diputado al Parlamento llevó puesto el uniforme de esta organización en esta Cámara durante la sesión de julio. En Hungría, este partido llevó a cabo una campaña repleta de ataques antieuropeos, racistas, homófobos, contra la población romaní y xenófobos y describía con frecuencia a Hungría como una colonia de la Unión Europea. El suceso del que Krisztina Morvai habló tuvo lugar en 2006 cuando estos manifestantes de extrema derecha prendieron fuego a la sede de la televisión pública y estuvieron provocando disturbios durante días, con 113 policías heridos como resultado.

El 23 de octubre de nuevo provocaron disturbios. Intentaron, de hecho, interrumpir una ceremonia nacional empleando la violencia. Esta fue la primera vez en la historia del país, desde el cambio de régimen, que la policía había experimentado el enfrentamiento con manifestantes de extrema derecha. Después de esto, el gobierno estableció una comisión independiente, cuyos informes se encuentran disponibles en un amplio número de páginas web, incluso en inglés. La comisión realizó sugerencias y se iniciaron también numerosas diligencias judiciales. Los organismos húngaros de gobierno investigaron estos abusos.

Es cierto que hubo problemas. Sin embargo, me gustaría decirle a Krisztina Morvai que ella está llamando dictatorial al sistema institucional de su propio país, el problema es que si la democracia no estuviera de verdad funcionando en Hungría, ella nunca podría haber pronunciado su discurso en esta Cámara ahora. Pido disculpas de nuevo porque haya surgido este asunto ante el Parlamento y espero sinceramente que esta discusión no se continúe aquí.

 
  
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  Zoltán Balczó (NI).(HU) Señor Presidente, con arreglo al Reglamento, dispongo de medio minuto para formular una pregunta. Dirijo la pregunta al señor Schulz. Sobre la base de las calumniosas declaraciones realizadas por su colega, ¿cómo puede atreverse a llamar fascista a un partido en esta Cámara, simplemente porque no está de acuerdo con cada uno de los aspectos que configuran la idea central de la Unión Europea? Este partido recibió 430 000 votos en Hungría. Por lo tanto, está llamando fascistas 430 000 votantes. ¡De ahora en adelante, piense antes de hablar!

 

10. Firma de actos adoptados en codecisión : véase el Acta
Vídeo de las intervenciones

11. Declaración del Presidente de la Comisión propuesto (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El siguiente punto en el orden del día es la declaración realizada por el Presidente de la Comisión propuesto.

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión propuesto.(FR) Señor Presidente, Señorías, estoy personalmente convencido de que los libros de historia del futuro harán referencia a la era previa a la crisis financiera y la era posterior a la crisis financiera. Solo que esta crisis no es únicamente una crisis financiera, económica y social. También es una crisis de valores. Por eso considero que debemos colocar nuestro modelo social europeo, nuestra economía de mercado social, en el núcleo de nuestra respuesta a esta crisis.

Al mismo tiempo, la crisis ha demostrado precisamente lo interdependientes que nos hemos vuelto en esta era globalizada. Está la crisis financiera, pero también la crisis de energía. Están los problemas de seguridad alimentaria y el cambio climático, un terreno en el que Europa es ahora el líder. Por eso considero que podemos afirmar que este es el momento de la verdad para Europa. ¿Queremos dar forma a la globalización con nuestros propios valores, defendiendo nuestros intereses o queremos sufrir la globalización siguiendo la iniciativa de otros?

Para mí la elección está clara. Debemos hacer frente juntos a esta crisis porque si no lo hacemos juntos, Europa corre el riesgo de quedar marginada. Tenemos experiencia con ello. No creo que ninguna otra región del mundo tenga la misma experiencia que nosotros tenemos en mercado interior, normas comunes, instituciones comunes, y por supuesto en moneda única y políticas de solidaridad y cohesión. Disponemos de esta experiencia que es única. Por lo tanto considero que, en lugar de padecer la globalización, podemos darle forma, porque somos, por naturaleza, un laboratorio de globalización; somos los campeones del gobierno global.

Ahora no es momento para el statu quo, o la rutina. Debemos tener una agenda para el cambio. Ahora más que nunca necesitamos una Europa fuerte. Con el Tratado de Lisboa, seremos más fuertes en el futuro y estaremos mejor capacitados para actuar.

Cuando digo una Europa más fuerte, seamos claros en cuanto a lo que esto significa. No significa necesariamente más centralización de poderes. Estoy comprometido con el principio democrático de la subsidiariedad, subsidiariedad vinculada, por supuesto, a la solidaridad, con decisiones adoptadas al más adecuado nivel.

Cuando hablo de una Europa más fuerte, también hablo del espíritu europeo, de la cultura de la toma de decisiones europea, del método comunitario y de la voluntad para actuar juntos: no solo la capacidad de acción sino también la voluntad de acción, la voluntad política. Necesitamos una Europa que sea inflexible en cuanto a la defensa de sus valores y sus intereses, que rechace el proteccionismo de cualquier tipo, pero sin ser ingenuos, y que pueda demostrar este espíritu proactivo. Este espíritu proactivo es el que guió la redacción del borrador del documento que les envié antes de la presente sesión.

El mandato de la Comisión sobre la que ejerzo actualmente la presidencia era el de la primera Comisión de la Europa ampliada, de la gran Europa de los 27. Considero que, ahora que hemos consolidado esta Europa, disponemos de las condiciones oportunas para una nueva ambición: una nueva ambición social, porque atravesamos una crisis y el desempleo constituye uno de los principales problemas a los que se enfrentan los europeos; una nueva ambición en lo que respecta a la lucha contra el cambio climático, un área en el que ya desempeñamos un papel principal; y una nueva ambición en términos de la forma en que hacemos frente a la globalización.

La segunda cuestión es: estábamos hablando sobre la discriminación geográfica o entre naciones y estados en lo que respecta a la asignación de fondos públicos, ¿qué pasa con los sectores? ¿Es justo que estas grandes corporaciones obtengan fondos públicos procedentes de dinero de los contribuyentes, mientras que las empresas familiares y pequeñas no los reciben? ¿No constituye una violación fundamental del principio de igualdad de oportunidades entre actores económicos en la Unión Europea?

Considero que ahora ha llegado el momento de que alcancemos un amplio consenso y cierto nivel de acuerdo sobre la forma de avanzar. Antes prometí delante de todos ustedes que —si obtengo la confirmación de este Parlamento— aplicaré esas pautas políticas durante mi segundo periodo y las trasladaré —con la ayuda de los comisarios entrantes— al próximo programa legislativo y de trabajo de la Comisión. No voy a repetir esas pautas ahora pero creo que, tras los debates con todos ustedes, que será útil concretar algunos elementos y también tener en cuenta algunas de sus sugerencias. En interés de la transparencia, me gustaría subrayar ahora esas áreas con ustedes.

En primer lugar, la línea básica: mientras aplicamos en su totalidad nuestro plan de recuperación para salir de esta crisis financiera y económica, debemos prestar atención también al futuro. Debemos infundir un nuevo vigor a nuestra economía social y global de mercado. Invertiremos en nuevos recursos para el crecimiento sostenible, en crecimiento ecológico inteligente, en redes de futuro procedentes de la infraestructura digital para las súper redes de suministro europeas de electricidad y gas; todo esto para fomentar altos índices de empleo y de suministro social y para reforzar el modelo europeo de sociedad, mientras que se consigue triunfar en un mundo cada vez más competitivo.

La solidaridad debe seguir siendo la clave. Por eso, aparte de todas las decisiones que ya se han tomado y propuesto en términos de fondos estructurales y en términos de doblar nuestra balanza de pagos para ayudar a países en dificultades, quiero comprometerme a emplear todos los instrumentos a mi disposición para ayudar a esos Estados miembros que se encuentran con serias restricciones presupuestarias —en concreto, los Estados miembros más recientes— a volver al camino de la recuperación.

Pero no podemos volver al anterior modelo de crecimiento. Ha quedado demostrado claramente que es insostenible. Tenemos que crear las condiciones para que la transición a la economía baja en carbono sea fuente de ventaja competitiva para nuestros negocios, una fuente de empleos para nuestros trabajadores y una fuente de esperanza para futuras generaciones. Sí, estoy de acuerdo con aquellos de ustedes que manifestaron que la coordinación no es suficiente. Sí, necesitamos trazar una auténtica agenda europea. Sí, necesitamos una visión integrada para una estrategia europea coherente, una estrategia «Unión Europea 2020» que construya mercados abiertos combinando nuevas fuentes de crecimiento sostenible, empleo y cohesión social, nuestra agenda en materia de clima y seguridad energética, un nuevo enfoque en política industrial y un avance hacia una sociedad del conocimiento. Estoy a favor de un especial énfasis en medidas de apoyo e innovación para la PYME. Sí, esto significa la revisión del Tratado de Lisboa después de 2010. Sí, necesitamos un enfoque mucho más integrado en lo que respecta a las corrientes económicas, sociales y medioambientales de las distintas estrategias. Como Presidente de la Comisión, me comprometo a aceptar esta perspectiva de coherencia y coordinación.

En las pautas manifesté que la economía necesita un sistema financiero más ético, robusto y responsable. La regulación y la supervisión no han mantenido el mismo ritmo que la integración y la innovación de los mercados financieros, no en Europa; no a un nivel global. Permítanme decir que me he quedado impactado ante el comportamiento carente de ética que he podido observar. No nos podemos permitir volver al «como de costumbre». El asunto de las primas, por ejemplo, requiere una acción urgente. Ahora nos encontramos en una posición en cabeza para el G-0 —un proceso que, por cierto, se inició en Europa— pero es cierto que es preciso hacer más. La próxima semana, en la víspera de la reunión del G20 en Pittsburgh, la Comisión adoptará propuestas para construir un verdadero sistema europeo de supervisión, un sistema que refleje la naturaleza integrada de nuestro mercado único.

Una revisión de nuestra actuación en tres años nos proporcionará una oportunidad para ver qué acciones nos quedan por emprender. Es crucial que logremos una regulación que garantice la responsabilidad y la legitimidad del sector financiero sin asfixiar la innovación. Deseo que Europa conserve su liderazgo mundial en servicios financieros.

En mis pautas también expliqué por qué la crisis exige una mayor atención en la dimensión social en Europa a todos los niveles de toma de decisiones; en Europa, pero también a nivel nacional. El sector financiero y la economía pueden estar mostrando signos de recuperación pero —seamos claros— la crisis no ha acabado para aquellos que han perdido sus empleos y no podemos decir que ha terminado hasta que volvamos a la creación de empleo en lugar de al aumento de empleo.

Me gustaría comprometerme a un elevado nivel de empleo y cohesión social mediante una serie de acciones que he debatido con algunos de ustedes.

He dejado claro en mis declaraciones mi compromiso con el respeto de los derechos fundamentales y con el principio de movilidad de los trabajadores. La interpretación y la implementación de la Directiva sobre el desplazamiento de trabajadores se queda corta en ambos sentidos. Por este motivo estoy comprometido a proponer, tan pronto como sea posible, un reglamento para resolver los problemas que se han planteado. Este reglamento estará codecidido por el Parlamento Europeo y el Consejo. Un reglamento posee la ventaja de que aporta más seguridad jurídica que la revisión de la propia directiva, que aún podría dar oportunidad para que diverjan las transposiciones nacionales y que se tarde más en producir auténticos efectos en la práctica. Pero si descubrimos durante la preparación de la regulación que existen áreas en las que necesitamos volver a examinar la propia directiva, no dudaré en hacerlo. Permítanme ser claro: estoy comprometido a luchar contra el dumping social independientemente de la forma que este adquiera.

La cuestión de las evaluaciones en materia de impacto social para todas las propuestas futuras también se planteó y estoy de acuerdo en que eso es necesario. El primer caso de prueba para esta evaluación del impacto social debería ser la revisión de la Directiva sobre el tiempo de trabajo. Sobre la base de esta importante valoración de impacto, la próxima Comisión consultará a los interlocutores sociales y presentará una propuesta legislativa exhaustiva.

En las pautas, pongo de relieve la importancia de los servicios de interés general para nuestro modelo de sociedad europeo. El Tratado de Lisboa deja este punto muy claro y yo estoy preparado para trabajar con ustedes con el fin de desarrollas un marco de trabajo de calidad para los servicios de interés general.

También subrayé la igualdad de género y la necesidad de eliminar las diferencias de retribución entre hombres y mujeres, por lo que ahora me comprometo a trabajar con ustedes en una Carta sobre derechos de la mujer, también como forma de conmemorar el XV Aniversario de la Conferencia de Beijing en 2010.

En mis pautas, expreso mi determinación por lograr que las innovaciones en relaciones internacionales del Tratado de Lisboa, incluyendo el Servicio Europeo de Acción Exterior y el cargo de Alto Representante y Vicepresidente de la Comisión, trabajen eficazmente. Considero que esta constituye una de las mayores innovaciones de nuestro Tratado de Lisboa y me comprometo a reforzar la cooperación con el Parlamento Europeo en el terreno de los asuntos exteriores en general.

Europa necesita los medios para cumplir sus ambiciones, no obstante. Como dije en las pautas, esto requiere una reforma de raíz del presupuesto de la Unión Europea que cubre el gasto y los ingresos. Necesitamos alejarnos de un limitado enfoque centrado en los balances netos y avanzar hacia un enfoque basado en la solidaridad, en compartir responsabilidades y en la equidad. Esto también incluye la cuestión de los recursos propios. La Unión Europea debe disponer de una forma más transparente y eficaz de financiar sus políticas y estoy listo —espero que con el respaldo de este Parlamento— a llevar esta batalla a los Estados miembros según reestructuremos el presupuesto de la Unión. También deseo trabajar más estrechamente con el Banco Europeo de Inversiones para buscar formas innovadoras de financiación.

También me comprometo a una regulación inteligente y quiero reiterar que la simplificación de procedimientos y la reducción de las cargas administrativas en los negocios, especialmente en las PYME, seguirá constituyendo una prioridad en la próxima Comisión. Esta tarea —al igual que el Comité de Evaluación de Impacto y su posterior evaluación— se colocará directamente bajo mi autoridad para reflejar por completo la prioridad que le concedo. También defenderé —como hemos hecho a lo largo de los años y a veces en circunstancias difíciles— la integridad del mercado único porque, sin un mercado único y sin política de cohesión, nunca tendremos una Unión Europea.

¿Pero por qué detenerse aquí? ¿Por qué defender únicamente el mercado interior? Deseo completar los eslabones que faltan para desencadenar beneficios plenos para las empresas y los consumidores.

Sus Señorías, me comprometo a traducir estas prioridades en la organización de la próxima Comisión una vez haya obtenido su confirmación, pero ya puedo compartir con ustedes hoy algunas modificaciones en cuanto a organización que pretendo introducir.

Crearé el cargo de Comisario de Justicia, Derechos Fundamentales y Libertades Civiles, incluyendo los derechos de ciudadanos y minorías como reflejo de que la Unión Europea es una comunidad de derechos y valores.

También crearé el cargo de Comisario de Asuntos Interiores y Migración, incluyendo seguridad. Una de las tareas fundamentales de este Comisario será desarrollar un verdadero acercamiento común a la inmigración: promover la integración de inmigrantes legales, combatir la inmigración ilegal y las actividades delictivas relacionadas, y garantizar la solidaridad entre los Estados miembros. Necesitamos solidaridad. Necesitamos solidaridad a la hora de ofrecer apoyo a nuestros amigos del Báltico o países afectados por la crisis del gas entre Rusia y Ucrania, pero también necesitamos solidaridad cuando tenemos que proporcionar apoyo a nuestros amigos mediterráneos cuando se están enfrentando a retos a los que no pueden hacer frente solos.

También crearé el puesto de Comisario para la Acción Climática para reflejar el hecho de que el cambio climático constituye un reto que necesita abordarse a través de todo el espectro abarcado por nuestras políticas.

Un Comisario para la Acción Climática entregado también enviará una señal importante de que, independientemente del nivel de ambición que surja en Copenhague, Europa desea seriamente continuar manteniendo el impulso de actuación.

También necesitamos una revisión fundamental de la forma en que las instituciones europeas acceden al asesoramiento científico y hacen uso de él. En la próxima Comisión, deseo crear el cargo de Jefe de Asesoramiento Científico, con poder para facilitar asesoramiento proactivo y científico en todas las fases del desarrollo y la aplicación de políticas. Esto reflejará que concedo una prioridad principal a la investigación y la innovación. Creo que tenemos mucho que hacer en este terreno. Si existe un ámbito en el que los esfuerzos fragmentados europeos no están produciendo los resultados que queremos, es precisamente en el ámbito de la investigación y la innovación. Considero que, si deseamos trabajar juntos en investigación e innovación para Europa, el material reside ahí: desde la lucha por combatir el cambio climático hasta la seguridad en materia de energía.

Lo que propongo no es más que unas transformaciones en la agenda para Europa. Para cumplir esta ambición, he sugerido una colaboración especial entre el Parlamento y la Comisión. Representamos a dos instituciones europeas par excellence y esto nos otorga una responsabilidad especial de crear un verdadero espacio público europeo para el debate. Me comprometo a realizar mi contribución a la democracia parlamentaria europea.

He tenido la oportunidad de debatir sobre esto durante el último par de meses con el Presidente Buzel, gracias a quien se han acabado realizando muchas de las mejoras propuestas en mis pautas, como la de realizar un turno de preguntas con regularidad. Tras mis reuniones con los grupos, estoy dispuesto a aceptar la sugerencia que algunos de ustedes me ha realizado, no solo de que asista de forma más regular a su Conferencia de Presidentes de Grupos Políticos, sino también de que establezca un diálogo adecuado con su Conferencia de Presidentes de Comisión. Más concretamente, invitaré a la Conferencia de Presidentes de Comisión a reunirse con todos los Comisarios cada año antes de la aprobación del programa legislativo y de trabajo de la Comisión.

Estamos viviendo, en efecto, tiempos muy excepcionales, tiempos de incertidumbre y cambios de poder. Quizá haya un cambio fundamental en las relaciones entre los más importantes poderes mundiales y, en estos tiempos de ansiedad, existe un gran riesgo de que emerjan egoísmos nacionales, desagradables nacionalismos y algunas formas de extremismo. Existe un gran riesgo de que se pongan en duda nuestros logros en materia de integración europea. Por esa razón, considero que es importante tener esta relación especial entre la Comisión y el Parlamento, para combatir esos egoísmos nacionales.

Permítanme terminar con un ruego dirigido a todos y cada uno de ustedes. Ahora, más que nunca, necesitamos una Europa fuerte y una fuerte Comisión Europea —una fuerte Comisión, seamos francos, ha de ser una Comisión política— pero una Comisión política no debe ser una Comisión partidista. Como Presidente de la Comisión, mi partido es Europa. La próxima Comisión, igual que la actual, estará constituida por un número importante de diputados procedentes de gran variedad de familias políticas. Me comprometo a que la diversidad política europea quede reflejada en la Comisión y en los cargos más importantes. Solo mediante este apoyo entre partidos podremos, de hecho, tener una Europa fuerte y una fuerte Comisión.

Necesitamos una Comisión que cumpla con sus promesas. También necesitamos un Parlamento capaz de movilizar las mayorías efectivas necesarias para una Europa de acción. Si desean una Comisión fuerte que haga frente en ocasiones a los Estados miembros y a los egoísmos nacionales, deberían conceder a la Comisión el fuerte respaldo que necesita.

Todos nosotros tenemos nuestras diferentes posturas ideológicas y políticas que proceden de familias políticas muy distintas, pero considero que, en tiempo como los que vivimos, en tiempos de crisis, aparte de nuestras convicciones necesitamos una fuerte ética de la responsabilidad europea. Es a esta ética de la responsabilidad europea de cada uno de ustedes a la que apelo: un llamamiento con pasión por Europa. Embarquémonos juntos en este viaje europeo.

(Aplausos prolongados)

 
  
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  Joseph Daul, en nombre del Grupo del PPE.(FR) Señor Presidente, Señorías, el pasado mes de junio el pueblo de Europa confirmó su respaldo al Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos al convertir a nuestro grupo en primera fuerza de este Parlamento, por tercera vez consecutiva.

Mediante su voto, nuestros ciudadanos expresaron unas claras elecciones: la elección de una Europa estable y fuerte, en un periodo de crisis y duda; la elección de una economía social de mercado que esté dotada de normas éticas, y la elección de una política responsable en materia de energía y clima. Dado que el Grupo del PPE fue el único partido que presentó un candidato para la presidencia de la Comisión, con varios meses de antelación a las elecciones, lo que ocurrió fue que los propios ciudadanos europeos aprobaron de forma implícita la elección del señor Barroso al concedernos la mayoría de los votos.

Yo, por mi parte, estoy orgulloso de que el Grupo del PPE realizara esta elección y, me atrevo a decir, estoy orgulloso de que asumiera este riesgo.

Todo el mundo sabe que las prioridades del Grupo del PPE son: ellos son los únicos que inspiraron a los padres de Europa y que continuarán inspirando a la mayoría de los gobiernos en la Europa de hoy. El actual Presidente de la Comisión comparte y sostiene la mayor parte de estos objetivos

Señorías, el Grupo del PPE apoya al señor Barroso porque él se ha puesto a prueba a sí mismo. Se ha puesto a prueba a sí mismo con el paquete de energía y clima y ha permitido que Europa se convierta en pionera mundial en la lucha contra el calentamiento global. Esta Europa pionera es la que será el modelo en la conferencia de Copenhague. Se ha puesto a prueba a sí mismo en lo que respecta al aumento de los estándares morales en los sistemas financieros, permitiendo a Europa ser la primera en aprender las lecciones de una crisis financiera que nadie, y quiero decir nadie, ha anticipado. Europa y la Comisión Barroso son los que están mostrando a nuestros socios asiáticos y estadounidenses la dirección a seguir en el G20.

En el pasado, Europa fue descrita como un enano político. ¿Cómo puede uno no estar encantado de que, en las dos cuestiones de mayor importancia para los europeos —la crisis y el cambio climático— Europa esté finalmente en cabeza?

Querría añadir que el señor Barroso es el primer candidato para Presidente de la Comisión que ha involucrado al Parlamento tanto en su trabajo y en la definición de las pautas. Él es el primero en proponer una colaboración genuina entre estas dos instituciones por medio de una completa serie de medidas concretas.

Considero que eso constituye un importante avance para el parlamentarismo europeo; constituye una oportunidad que debemos aprovechar los diputados al Parlamento. Por esa razón mi grupo espera que el Presidente Barroso forme una nueva Comisión y se ponga a trabajar tan pronto como sea posible.

Evidentemente, el Presidente de la Comisión no podría representar a un único partido. Está claro que debe comprometerse con un grupo de comisarios que pertenecen a diversas familias políticas. Recibimos esto con satisfacción porque Europa solo puede construirse en un espíritu de apertura y de creación de consenso.

Dicho esto, señor Presidente, señora Presidenta del Consejo, tengo una petición que hacerles. Una vez quede elegido el Presidente de la Comisión, deben emprender inmediatamente la formación del resto del grupo, independientemente del Tratado vigente.

En cuanto a usted, señor Barroso, si, como espero, le ofrecen su respaldo la mayoría de diputados al Parlamento mañana, esto no significará un cheque en blanco. Usted lo sabe, pero es mi deber decírselo aquí de nuevo. Puesto que el Grupo del PPE comparte la mayoría de sus creencias, también tiene usted una responsabilidad: asegurarse que, durante los próximos cinco años, la labor de la Comisión cumpla nuestras expectativas y las de los europeos.

Tenemos fe en usted, pero no albergamos dudas de que también cumpliremos nuestros deberes como legisladores con la colaboración que usted nos propone.

Señorías, gracias por su atención.

(Aplausos)

 
  
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  Martin Schulz, en nombre del Grupo S-D.(DE) Señor Presidente, Señorías, me he estado preguntando a mí mismo en estos últimos días por qué un candidato que es tan controvertido en todos los grupos de este Parlamento causa tan poca controversia en el Consejo. Creo que la respuesta es evidente. Si fuera presidente de gobierno, yo también hubiera elegido a José Manuel Durão Barroso. No podría haber existido mejor defensor de los intereses del Consejo Europeo durante los últimos cinco años. Por esta razón, su llamamiento, señor Barroso, para cooperar con el Parlamento es correcto, pero llega demasiado tarde.

(Aplausos)

Un aspecto de los últimos cinco años fue el hecho de que usted estuvo constantemente al servicio de los gobiernos en la Unión Europa y esa es precisamente una de las razones por las que existe tanto escepticismo sobre usted. Muchos amigos son más peligrosos que nuestros enemigos. Apenas acababa de finalizar su discurso con la afirmación de: «¡Soy el candidato de todos!», cuando ante el señor Daul dijo: «Este es el candidato del Grupo del Partido Popular Europeo». ¡Qué riesgo para usted, señor Barroso! ¿Qué otro posible motivo podría tener la mayoría de esta Cámara para elegirle si su programa es el programa del Grupo del Partido Popular Europeo?

Podríamos haber empezado con una mayoría diferente. En julio, vimos que una posible mayoría se formaba en esta Cámara sobre la base de diferentes consideraciones realizadas entre los distintos grupos, que Guy Verhofstadt reunió en una mayoría proeuropea con base reformista. Esto produjo como resultado que se aplazara la votación hasta septiembre y quizás también podrían haber sido posibles otras cosas. Desgraciadamente, el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa no siguió respaldando a su lider, de lo contrario esto hubiera sido posible. Por este motivo estamos votando hoy y sopesando si lo que nos dice es convincente.

No obstante, apenas ha empezado a concentrarse en un programa cuando empieza a hacer algo diferente. En estos últimos días usted ha estado enviando a sus mensajeros a caballo con el siguiente mensaje: « Moi, j’ai la majorité, tengo la mayoría». Es posible que tenga una mayoría mañana. Podría ser ese el caso. Quizá obtenga una mayoría mañana del Grupo del PPE y del Grupo ALDE, cuya mayoría votará por usted unánimemente, inmediatamente y si dudar: los Conservadores y Reformistas Europeos, el partido del señor Kaczyński y su hermano, el partido del señor Klaus, el partido Tory. Como usted pone de manifiesto, desea alcanzar una mayoría en favor del Tratado de Lisboa, pero este es el partido cuyos miembros se oponen al Tratado. ¿Cómo puede conducir a Europa hacia el camino proeuropeo si participa en alianzas de este tipo?

(Aplausos)

Además, esto no trata solo de usted. Es cierto que trata de usted, pero también de la pregunta: señor Barroso, ¿sí o no? Se trata de si obtiene usted la mayoría, ¿sí o no? Sin embargo, también se trata de otro asunto. Se trata de la dirección de Europa entera y esa decisión no es solo suya. En este caso, el Consejo y, sobre todo, este Parlamento están también implicados en tomar la decisión sobre la composición de la Comisión y sobre las carteras que usted disponga y sobre el programa para los próximos cinco años que usted presente.

Se trata de usted, pero también de la cuestión de si lograremos finalmente regular el mercado interior y los mercados financieros y de si nos las arreglaremos para finalmente poner fin a la mano de obra barata en Europa, que está destruyendo la cohesión social de nuestra sociedad. También se trata de si podremos provocar un cambio de dirección en la Unión Europea que la Comisión, en conjunto, debe apoyar.

Por consiguiente, para nosotros también se trata de una cuestión de asuntos relacionados con programas. No es suficiente con reducir Europa a la elección de una persona individual y a la cuestión de si esa persona obtiene la mayoría o no. ¡Necesitamos más! Necesitamos evaluaciones de impacto social. Usted ha declarado que las pondrá en práctica. Nosotros juzgaremos si realmente lo hace, si está preparado para preparar regulaciones junto con el Parlamento en un acuerdo interinstitucional.

En el futuro, la Comisión debe considerar previamente cuáles serán los efectos de sus medidas sobre los sistemas de seguridad social. Queremos y necesitamos una directiva sobre servicios públicos, sobre servicios de interés general. No se debed dar el caso de que la Comisión no descanse hasta que se haya privatizado el último cementerio público en Europa. Se debe detener por fin esta estrategia. También necesitamos un cambio de dirección en materia de política presupuestaria en Europa.

Sea cual sea la herramienta que elijamos, señor Barroso, espero oírle decir una frase. Hoy no la ha vuelto a decir. Sin embargo, espero que la diga usted una vez. El objetivo de la Comisión, particularmente tras el veredicto del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en los casos de Viking, Laval y Rüffert, debe ser la igualdad para hombres y mujeres de las retribuciones por el mismo trabajo en el mismo lugar.

Esto son los asuntos relacionados con los programas y contenidos que deseaba discutir con usted, pero no solo con usted. Se trata también de una cuestión de quiénes son los comisarios y qué carteras tienen. No sé muy bien qué ha ocasionado más daño a Europa, usted mismo o el hecho de que no haya permitido al señor McCreevy hacer llevar a cabo lo que era capaz de hacer. Necesitamos un cambio de dirección en la UE. Le juzgaremos teniendo esto en cuenta.

(Aplausos)

Por lo tanto, podemos ver una conexión entre la votación de mañana y la votación final en la Comisión. Existe una manera de llegar allí. Existe una manera de llegar a alcanzar un mayor acuerdo y una mayor confianza de la que actualmente poseemos. Sin embargo, teniendo en cuenta su hoja de balance de los últimos cinco años y lo que nos ha presentado hasta ahora —no hablo de lo que ocurrirá en el futuro, sino lo que se halla ahora sobre la Mesa— solo puedo decir una cosa con seguridad: usted no tiene el apoyo de mi grupo.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. – Me gustaría informarles de que disponemos de un nuevo Reglamento. Quizá no todos ustedes se hayan percatado. El Reglamento establece que si, durante el discurso, los diputados presentes en la Cámara levantan una tarjeta azul, pueden formular una pregunta a la persona que está hablando. La pregunta no puede exceder el medio minuto de duración, y únicamente puede formularse con el acuerdo expreso del orador. Se trata de una nueva norma que no teníamos antes. Con esto se pretende dar vida a nuestros debates.

 
  
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  Miguel Portas (GUE/NGL).(PT) Señor Presidente, seré muy breve: señor Schulz, le he escuchado muy atentamente y comparto muchas de las cuestiones que le ha planteado al Presidente de la Comisión, a la que se presenta nuevamente de candidato. Incluso le he oído declarar que los socialistas no apoyan solo a la derecha y que Europa no está formada exclusivamente por la derecha. Le pregunto, ¿cuántos miembros de su grupo parlamentario —socialistas, portugueses, españoles o ingleses— han ofrecido ya su apoyo al nuevo candidato, independientemente de las opiniones que usted mismo sostiene, señor Schulz?

 
  
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  Martin Schulz (S&D).(DE) Señor Presidente, he de reconocer que no conozco al eurodiputado que ha intervenido. No obstante, me alegro de que como vayamos conociendo a los nuevos diputados...

(Interrupción)

¿Que ya lleva tiempo aquí? No me había percatado hasta ahora. Después de lo que acabo de oír, entiendo por qué.

Esta tarde decidiremos la votación final de nuestro grupo. Desconozco cuán democráticas pueden llegar a ser las estructuras de su partido, pero nosotros somos un partido democrático, así que lo decidiremos esta tarde por medio de una votación democrática.

 
  
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  Presidente. – Me gustaría informarles de que solo se prevé una pregunta por discurso, porque de lo contrario podríamos no acabar el debate.

 
  
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  Guy Verhofstadt, en nombre del Grupo ALDE.(FR) Señor Presidente, desde el inicio de este proceso de designación, como saben, el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa ha manifestado que lo que está en juego aquí es el programa de los próximos cinco años, que no se trata de una cuestión de personas o personalidades. Esto es lo que cuenta: el programa que presenta el candidato, el que presenta ahora a grandes rasgos, luego el programa pormenorizado que se presentará hacia finales de año, espero, cuando finalice la Comisión.

En segundo lugar, a petición de algunos de mis colegas, nuestro grupo también ha debatido largo y tendido si deberíamos esperar antes de tomar una decisión final. Respaldamos esa idea en julio porque consideramos necesario que el candidato viniera con un programa, pues en el pasado se ha dado el caso. Considero que era lo correcto, esperar a julio, no designar y esperar a las propuestas sobre las que vamos a debatir ahora. No obstante, creímos que una vez que el candidato hubiera presentado sus pautas, no habría necesidad de decir una vez más que había que esperar unas semanas o meses.

Estamos atravesando una crisis económica y financiera, por lo tanto necesitamos instituciones europeas y necesitamos una Comisión. No es muy responsable...

(Aplausos)

... No es muy responsable decir hoy, «esperamos». ¿Esperar a qué? ¿Esperar dos semanas, tres semanas, dos meses, hasta que lleguen con propuestas? Ya están ahí. Asumamos nuestras responsabilidades, tanto si votamos a favor como en contra, pero asumamos nuestras responsabilidades.

En tercer lugar, no estábamos muy convencidos por las pautas presentadas por el candidato. Considero que estas propuestas, tan detalladas como lo son a veces, están basadas en una filosofía errónea, es decir, en el supuesto de que la recesión ha acabado, que se está produciendo una recuperación y que no necesitamos de políticas comunitarias adicionales para salir de la crisis. Este punto de partida es muy pobre, porque el fin de la recesión no significa que este sea el inicio de la recuperación. Podemos caer en un estancamiento económico, como es el caso de Japón, donde han estado esperando el crecimiento entre 10 y 15 años. De ahí que necesitemos disponer, además, de una nueva estrategia comunitaria integrada que vaya más allá de los 27 planes nacionales. Esta es la petición que realizamos como liberales y demócratas, y es igual de importante que la Comisión presente tan pronto como sea posible un plan para limpiar los bancos. No 27 planes diferentes, como tenemos ahora, sino un enfoque común y consistente establecido por la Comisión.

Escuché, señor Barroso, que usted dijo en nuestro grupo que estaba preparado para presentar propuestas en lo que respecta tanto a esta nueva estrategia comunitaria integrada que vaya más allá de los 27 planes nacionales, y esta estabilización europea del sector bancario. Esto es positivo, y lo que pedimos es que estos dos elementos se detallen y desarrollen en el programa que usted va a preparar ahora y que va a presentar con la Comisión.

Nuestro apoyo está muy claro. Es condicional. Esto significa que nuestro respaldo continuará hasta que veamos que estos elementos se vayan materializando en cada parte del programa de la Comisión: es decir, una nueva estrategia comunitaria integrada y un plan para estabilizar el sector bancario, además de las cosas que repitió usted hoy en su discurso, un presupuesto basado en los propios recursos, y una revisión a medio plazo de la supervisión financiera. En este aspecto, debo manifestarles que sigo pensando que es la estructura del Banco Central Financiero la que debería emplearse, no las propuestas de de Larosière, que son, por el momento, el punto de partida de la Comisión y el Consejo.

Por último, nuestro apoyo también dependerá, como saben, de la nueva estructura de la Comisión. Queremos una Comisión efectiva, con poderes distribuidos más uniformemente que en el pasado y, en este contexto, también contamos con la promesa que le hizo usted a nuestro grupo de que en su equipo participará un comisario especial de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior con responsabilidad por los derechos fundamentales y las libertades civiles. Es importante que este comisario sea responsable conjuntamente a los otros comisarios, y no sea simplemente alguien que da opinión.

Por ese motivo, por el bien común de Europa, necesitamos una Comisión más audaz y más ambiciosa, y esperamos que garantice esto y también emperamos que en su programa definitivo cumpla nuestras expectativas.

 
  
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  Daniel Cohn-Bendit, en nombre del Grupo Verts/ALE.(FR) Señor Presidente, candidato, Señorías, confieso que creo que estoy alucinando.

En primer lugar se nos dice: «todo ha cambiado, ¡así que me quedo!». La razón por la cual el señor Barroso debe quedarse es porque todo está cambiando y él representa la estabilidad en un mundo cambiante. Que así sea.

Luego, escucho lo que tiene que decir el señor Daul. Yo participé en la campaña electoral en Francia. En Francia nos decían, durante la campaña electoral, que, sobre los bancos, Sarkozy, sobre cambio climático, Sarkozy, sobre cambio en Europa, Sarkozy. Ahora oímos al señor Daul decir que sobre cambio climático, el señor Barroso, sobre el asunto X, Y o Z, el señor Barroso. ¡Va a recibir una reprimenda del Elíseo, amigo mío! ¡Va a recibir usted una reprimenda! De igual modo, ¡todo este asunto es increíble! Sí, sí, lo sé, mayo del 68, le molesta, siempre me sale usted con la misma vieja cuestión. Un día se lo explicaré si le interesa oírlo.

Todo lo que digo es que este lugar, justo aquí, es un lugar en el que tenemos el derecho a decir cualquier cosa. José Manuel Obama: ¡sí, él puede! Él puede hacer cualquier cosa que desee ahora; puede hacer todo lo que no fue capaz de hacer durante cinco años. Verán lo que ocurre, y sobre eso, Jefes de Estado o de Gobierno, señora Malmström, tengan cuidado, porque los días del pequeño Barroso que les escucha han terminado. Ahora van a tener que escucharle ustedes a él, va a imponerles una nueva política integrada, no una política de coordinación, van a tener que seguirle... ¡No, deténgase, deténgase, señor Barroso! ¡Sabemos cómo es usted! Durante sus cinco años en esta Cámara, ni una vez no ha dicho, «estaba equivocado», como yo, Daniel Cohn-Bendit, y otros han hecho...

Porque usted habla de valores europeos, usted habla sobre ética europea, pero el problema es este, señor Barroso. Si desea usted realmente cambiar las cosas, debe explicar algo a los diputados al Parlamento y a los ciudadanos: la respuesta a la crisis económica y financiera debe, al mismo tiempo, ser una respuesta a la crisis medioambiental. Además, si desea responder a las crisis tiene que transformar Europa —reformar no es suficiente— y con esto quiero decir que ha de transformarla económica y medioambientalmente. Deben ponerse en tela de juicio nuestros sistemas de producción. Los bancos: ¿por qué se volvieron locos? Porque disponemos de un sistema que los vuelve locos. ¿Por qué? Por la simple razón de que se trata de tener más y más y aún más, más rápidamente.

¿Está la mayoría de esta Cámara, señor Barroso, Jefes de Estado o de Gobierno, preparada para cuestionar el enfoque del «más y más tan rápido como sea posible»? Esto está en la raíz de la crisis y cuando la gente habla de desarrollo sostenible, no se trata simplemente de unas cuantas medidas poco sistemáticas, se trata de intentar explicar y entender que, mientras existen áreas que necesitan crecimiento, es decir, crecimiento selectivo —renovables y demás— existen toda una cantidad de áreas que se necesitan frenar. Es precisa una medida, y aquí es donde alucino todavía más.

Habló usted sobre el proceso de Lisboa. Habló sobre investigación. Señor Barroso, explíqueme algo. Durante cinco años —realmente durante cuatro años: el último año, tras la crisis, se volvió usted más cauto— nos explicó que la base para la eficacia medioambiental y económica era la desregulación. Desregulación. Pues sí, recuerdo sus discursos, recuerdo lo que dijo usted. Luego, con las crisis, se dio usted rápidamente cuenta de que no funcionaba así. Con las crisis, debo decir a su favor, nunca dijimos que usted era un hombre de deshonor, simplemente dijimos que, viendo la forma en que usted, señor Barroso, ha dirigido esta Comisión, no tenemos fe en usted. Es usted un europeo pero, al mismo tiempo, está encerrado en una ideología que es la misma ideología que ha ocasionado la crisis, no la que la resolverá.

Y, señor Verhofstadt, eso ya es realmente el colmo ahora. A lo largo de la campaña dijimos —voy a terminar aquí, y además el señor Barroso nos lo agradecerá— que no queríamos votar en julio. Ahora todo el mundo nos agradece que la votación no se realizara en julio, porque así el señor Barroso pudo presentar su programa. Si fuera por el señor Daul, si fuera por el señor Barroso, ¡hubiéramos votado sin programa en julio y todo habría estado muy bien! Así que, por lo menos, agradézcannos haberles concedido la oportunidad de presentar su programa.

De nada, de nada, señor Barroso.

En segundo lugar —pero aún mejor— usted pregunta: «¿por qué posponerlo más?». Por la sencilla razón, y esto nunca ha existido antes, de que el pueblo de Irlanda va a votar dentro de tres semanas y si, como creo que ocurrirá, porque se piensa que ocurrirá, ellos votan a favor del Tratado de Lisboa, hay otra condición para esta Comisión. Usted manifiesta: «es absolutamente necesario porque atravesamos una crisis económica, verán qué ocurre».

Durante los próximos dos meses, el señor Barroso tendrá que formar su Comisión. No dispondrá de tiempo para tratar de Lisboa, ni Copenhague, porque él tendrá que negociar con el señor Sarkozy. ¿Va a conseguir el señor Barnier el mercado interior? Si el señor Barnier consigue el mercado interior, ¿qué va a darle a los polacos, a los que ha prometido una gran Comisión? ¿Qué les va a dar a los británicos? ¡Porque en la Comisión son todo negociaciones! Y las negociaciones le van a mantener ocupado, pero mientras esté ocupado negociando, los demás van a negociar a Copenhague.

Ese es el problema; esa es la realidad. Así que concluiré diciéndole, señor Barroso, que es usted un hombre de honor, eso es cierto, pero debería saber una cosa: el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea no tiene fe en usted y votará en contra de su nombramiento, porque consideramos que Europa necesita a alguien mejor, ¡alguien mejor que usted, señor Barroso!

(Aplausos)

 
  
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  Michał Tomasz Kamiński, en nombre del Grupo ECR. (PL) Es posible que el señor Cohn-Bendit haya hablado durante demasiado tiempo y que no esté de acuerdo con él en casi nada, pero siempre tiene cosas interesantes que decir y eso, después de todo, es importante en el Parlamento. Aporta al Parlamento la vitalidad de la que usted habló hoy, señor Presidente, en su discurso al inicio de la sesión.

Los Europeos Conservadores y Reformistas votaremos por el candidato Barroso. No lo haremos porque estemos de acuerdo con usted en todo, señor Presidente. Existen, desgraciadamente, muchas cuestiones sobre las que discrepo. Mencionaré para empezar su apoyo entusiasta del Tratado de Lisboa. No compartimos ese apoyo entusiasta, pero compartimos la antipatía y la condena de todas las formas de egoísmo y nacionalismo que usted expresó en su discurso.

Realmente fueron los egoísmos nacionales y los chovinismos lo que vertieron un océano de miseria a Europa, a nuestro continente, aquel que deseamos que esté en paz y que viva en paz. Damos gracias a Dios hoy de que vivimos en una Europa en paz.

No estamos de acuerdo con algunos de los asuntos sobre los que se manifestó el señor Barroso. Tenemos derecho a discrepar, y defenderemos ese derecho, aunque algunos cuestionen continuamente el simple hecho de que los votantes en Europa hayan elegido a los Europeos Conservadores y Reformistas, y les prometo que nos elegirán aún más. Vamos a estar aquí presentes, y nuestra voz va a ser escuchada.

Tenemos derecho, por lo tanto, a declarar en nombre de nuestros votantes que apoyamos al señor Barroso en su ardua misión. Estoy contento de que haya hecho mención hoy de la solidaridad europea. Me alegra que se dijera que la Comisión —la nueva Comisión bajo el liderazgo del señor Barroso— dirigirá sus esfuerzos a conseguir que superemos la crisis económica. Esto es muy importante, y nos satisface que el ambicioso programa que ha presentado el señor Barroso parezca en realidad estar dirigido a las cuestiones más importantes, donde se precisa nuestra actuación. Esto, por cierto, demuestra lo grande que es la necesidad de cooperación entre las naciones de la Europa de hoy. La crisis nos ha afectado a todos, independientemente de la estructura política y la economía de la que formemos parte, independientemente de la región de Europa en la que se encuentren nuestros países. La crisis nos afecta a todos, y todos nosotros debemos combatir contra la crisis.

Señor Presidente, al ofrecerle respaldo en nombre de nuestro grupo, querría pedirle que garantizara que, en los meses venideros, Europa no permanezca indiferente a lo que está ocurriendo en la política mundial. No oculto el hecho de que, en mi opinión, una de las pruebas más importantes que le espera al mundo occidental es lo que está sucediendo hoy en Irán.

Irán es un país que no hace de sus ambiciones nucleares un secreto. El Presidente de ese país no solo rechaza el horrendo crimen del holocausto, sino que también amenaza hoy a Israel con la destrucción. Opino que no debería haber lugar para este tipo de conductas y que no deberían encontrar aceptación en un mundo moderno y democrático. Nuestro grupo espera que la Comisión Europea bajo su liderazgo se oponga con firmeza a los procedimientos antidemocráticos y las políticas antidemocráticas de las autoridades presentes en Irán, que apuntan contra nuestro mayor aliado en Oriente Próximo: contra el estado de Israel.

También esperamos —y me complace que este mensaje siempre aparezca con fuerza en sus intervenciones, señor Presidente— que la política exterior de la Unión Europea siempre constituirá un estandarte para las libertades de los ciudadanos, y que eso también impulsará nuestros valores europeos más allá de nuestras fronteras.

Estoy seguro de que usted no consiguió evitar cometer errores en el anterior periodo parlamentario, pero es que nadie que trabaje en política puede evitar cometer errores, así es como son, desgraciadamente, las cosas en este mundo. Sin embargo, en la dura labor que usted emprende, contamos con usted a la hora de mantener bien alto el estandarte de los valores europeos y a la hora de trabajar por el bien —y me gustaría subrayar esto— de una Europa común y unida.

 
  
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  Lothar Bisky, en nombre del Grupo GUE/NGL. (DE) Señor Presidente, señor Barroso, Señorías, usted representa la continuidad de una política, señor Barroso, que ha contribuido a la mayor crisis económica en la historia de la posguerra. Mientras los casinos de los importantes centros financieros vuelven a abrir, los ciudadanos del mundo se hacen cargo de la cuenta. Las consecuencias de la crisis con el desempleo, la pobreza, los ingresos más bajos y una menor educación. Usted mantiene que la crisis financiera provino principalmente de los Estados Unidos y que fueron únicamente los banqueros los que ocasionaron el desastre. Nosotros afirmamos que el sistema político, incluyendo las políticas de la Comisión UE, fue responsable de fomentar el capitalismo de casino. La ideología de la liberalización, la desregulación y la privatización nos ha conducido a la crisis. Continuar como hemos hecho en el pasado, producirá como resultado una crisis aún más seria.

El sistema político debe asumir la responsabilidad, aprender de sus errores y renunciar a los ideales neoliberales. La política europea debe centrarse de forma constante en los intereses del pueblo europeo. No logro identificar un enfoque de este tipo en sus pautas. Sin embargo, me satisface que en sus observaciones de hoy haya concedido mayor importancia a los asuntos sociales que hace un año.

Me gustaría ilustrar nuestro desacuerdo político mediante el uso de algunos ejemplos. Usted desea adherirse a la estrategia de Lisboa. Sin embargo, las personas en Europa necesitan buenos empleos y salarios que les permitan vivir con dignidad. Necesitamos incluir en la agenda una reducción de las horas de trabajo, y no una ampliación.

Esperamos que la nueva Comisión reestructure la Directiva relativa al desplazamiento de trabajadores. Europa debe ofrecer finalmente una garantía de que los derechos sociales no quedarán sacrificados por el enfoque competitivo. Por esta razón, hemos propuesto, junto a otros, una cláusula legalmente vinculante sobre progreso social y una carta de servicios públicos, que le otorgará prioridad a la seguridad social y a los servicios de interés general sobre las regulaciones del mercado interior. Por lo que ha dicho usted, entiendo que no piensa mucho en esto.

En el informe Zimmermann, el Parlamento Europeo pide un salario mínimo de al menos el 60 % de los ingresos medios de todos los Estados miembros. Usted mantiene que no puede hacer nada con respecto a esto. Yo creo que usted sí que podría, por ejemplo, por medio de pautas en materia de política de empleo.

Se está centrando usted exclusivamente en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ha demostrado ser un instrumento nada eficaz, en especial durante la crisis. Deseamos que un pacto social sustituya a la estrategia de Lisboa y el Pacto de Estabilidad.

Usted considera que unos pocos reglamentos sobre supervisión financiera nuevos mantendrán bajo control la avaricia del mundo financiero. Pedimos una prohibición de formas de inversión particularmente arriesgadas y un impuesto sobre movimientos de capital.

Usted, y cito, «apoya cada apartado del Tratado de Lisboa». Queremos una Europa social en lugar de una continuación del enfoque radical sobre el mercado interior. Queremos un compromiso de desarme y de gestión de los conflictos civiles en lugar del continuo aumento de la capacidad militar.

Ustedes ven a Europa como una potencia líder y desean extender la ideología del libre comercio y la comercialización a todos los ámbitos de la vida en todo el mundo. Ustedes están a favor del diálogo intercultural y multilateral y del mayor apoyo posible para los países en desarrollo a la hora de superar la crisis económica, de alimentos, financiera y climática.

Señorías, elijamos una Comisión juntos que se fije el objetivo de una Unión Europa social, pacífica, económicamente sostenible y democrática. Si queremos que aumente la aceptación entre los ciudadanos del proyecto europeo, necesitamos una ruptura con los conceptos radicales de libre mercado y una democracia directa. En este caso, el señor Barroso es el hombre equivocado para la labor de presidente.

 
  
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  Nigel Farage, en nombre del Grupo EFD. – Señor Presidente, me gustaría preguntarle al señor Barroso: ¿por qué esta premura tan impropia? ¿Por qué cambiar las reglas del juego? ¿Por qué tiene que producirse ahora su reelección de Presidente de la Comisión para cinco años? Bien, por supuesto, la respuesta es Irlanda y el Tratado de Lisboa. El plan es demostrar a todos que el barco está listo para zarpar, que todo va bien, que todo lo que tienen que hacer los irlandeses es corregir su pequeño y bastante tonto error, y realmente su documento de trabajo está redactado como si el Tratado ya estuviera ratificado.

Pero aquí falta un punto bastante importante: usted ha sido el jefe; ha sido el director durante los últimos cinco años. Ha estado a cargo de supervisar que se impulsara el Tratado constitucional. Pero las cosas fueron mal, ¿verdad? Los franceses dijeron «no» y los holandeses dijeron «no», pero usted rechazó aceptar estos resultados democráticos y participó, con muchos diputados de este Parlamento, en el absoluto engaño que representa el Tratado de Lisboa.

Usted nos manifestó que la bandera y el himno se abandonarían y no he visto mucha prueba de ello. No, usted lo renombró como el Tratado de Lisboa pero no podía impedir que los irlandeses votaran y los irlandeses dijeron «no». Pero una vez más no pudo aceptar un resultado democrático, ¡oh, no, los irlandeses tienen que votar de nuevo!

¿En qué parte de todo esto, dado que usted se halla al mando, reside el principio de responsabilidad democrática? Bien, usted puede argumentar que no queda mucha democracia en la Unión Europea ahora, pero al menos debería existir cierto grado de responsabilidad, y yo querría argumentar que, en vísperas de lo que bien puede convertirse en el cuarto rechazo de este Tratado, un rechazo que acabe con él definitivamente, este Parlamento no debería colocarle en el cargo de Presidente de la Comisión durante los próximos cinco años hasta que no tengamos un resultado.

Si el pueblo irlandés dice «no» una segunda vez, tendremos que respetar lo que dicen y usted tendrá que dejar de ser Presidente de la Comisión. Ocurriría en situaciones de todo tipo, ocurriría en cualquier empresa y sugiero que debería ocurrir de verdad en la política europea.

¿Y qué hay de su récord? Usted ha supervisado la Agenda de Lisboa: estaba hundida sin remisión mucho antes de que nos alcanzara la crisis crediticia. Ahora nos cuenta que hemos de tener un comisario para la inmigración, arrebatándoles a los estados su derecho más básico de decidir quién llega a vivir, a trabajar y a establecerse en su país. Ha seguido usted adelante con su obsesión con el cambio climático, lo que ha conducido a unos costes masivos y ningún beneficio material en absoluto. Pero, sobre todo, es por el hecho de que usted ignoró el referéndum irlandés: únicamente por esa razón, simplemente no puedo apoyarle.

Pero es posible que yo esté terriblemente equivocado en esto. Es posible que usted sea el hombre adecuado después de todo, porque ayer en el Daily Telegraph, una encuesta formulaba la siguiente pregunta: ¿si Lisboa se aprueba sin un referéndum, querría usted que Gran Bretaña siguiera formando parte de la Unión Europea? Y el resultado fue de un 43 % frente a un 26 % —por primera vez en más de 30 años—: una enorme mayoría de británicos declaró que querían que abandonáramos esta Unión Europea si el señor Barroso sigue su camino. Así que quizá yo me haya equivocado: quizá usted sea el hombre adecuado. Ya veremos.

(Aplausos y risas de algunas partes de la sala)

¡Sí, está muy contento de irse!

 
  
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  Krisztina Morvai (NI).(HU) Señor Presidente, Europa ha llegado un momento crucial e histórico. Cientos de personas, que viven el día a día trabajando honestamente, quieren un cambio fundamental. Quieren luchar contra las grandes injusticias del neoliberalismo y el gran capital mundial. Entre ellas: agricultores, minifundistas, propietarios de pequeñas empresas y empleados públicos. Para poder hacerlo necesitan que se respeten los derechos humanos. Lamento que el Comisario no se encuentre aquí ahora para oírme hablar en defensa de los derechos humanos y de las libertades civiles. Se necesitan estos derechos para que las personas puedan expresar su opinión, en otras palabras, para que disfruten del derecho a la libertad de opinión, a la libertad de expresión y de su derecho de reunión sin que sean tildadas de fascistas, como ha ocurrido hoy en esta Cámara, o disparadas en un ojo, intimidadas por la brutalidad de la policía, maltratadas, arrestadas o sometidas a falsos procesos penales.

Cuando sucedió todo esto en Hungría en otoño de 2006, les pedimos que hicieran algo y no hicieron nada. ¿Por qué? le pediré al Vicepresidente del Parlamento que me confirme por qué acudimos a ustedes. Fue por lo que ocurrió en la reunión que organizó el partido Fidesz, un partido cívico…

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Cecilia Malmström, Presidenta en ejercicio del Consejo.(SV) Gracias, señor Presidente, Señorías, gracias por la oportunidad de decir unas palabras en este debate. Tengo que decir que es un placer estar de vuelta en el Parlamento Europeo. Los debates e intervenciones son, sin lugar a dudas, más dinámicos y entretenidos que en mi país, Suecia.

Quisiera felicitar al señor Barroso por mostrarnos de forma tan clara el papel que quiere que desempeñe la Comisión y por su plan de reformas para los próximos cinco años. También he escuchado con atención lo que los ponentes de los grupos han dicho. Por supuesto hay muchísimas cosas que podría comentar pero no será hoy porque no estamos en el debate del Consejo sino en el debate del Parlamento con el Presidente de la Comisión propuesto.

Como ya he dicho mi trabajo no es comentar lo que se ha dicho pero he escuchado con atención el debate y sólo quiero decir dos cosas. La primera es evidente: José Manuel Barroso ha sido nombrado de forma unánime por 27 jefes de Estado y Gobierno de varios grupos políticos. Sin duda cuenta con nuestro apoyo para dirigir la Comisión durante otro ejercicio. Pero obviamente esto no exime al Parlamento del deber de analizar su trabajo y tomar la decisión de dar o no su aprobación.

La segunda es también evidente pero merece ser repetida. Vivimos una época de una incertidumbre extrema y nos enfrentamos a retos considerables y difíciles. Necesitamos una Europa fuerte con la capacidad de actuar, en la que las instituciones europeas funcionen como es debido y sean capaces de cooperar. Necesitamos seguridad, transparencia, estabilidad para que, juntos, podamos abordar los problemas que preocupan a nuestros ciudadanos, que esperan resultados y que Europa se pronuncie.

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión propuesto. — Señor Presidente, en primer lugar tratemos algunas cuestiones de fundamento político.

La Comisión no aboga ni ha abogado nunca por la privatización de los servicios públicos. Creemos que los servicios públicos son una parte importante de nuestro modelo de sociedad europeo.

Lo que sí es importante es que estos servicios públicos funcionen dentro del marco de un mercado único sólido que respete los reglamentos comunitarios. Esto es muy importante. Si queremos tener una UE real, tenemos que respetar este mercado interno.

Seamos sinceros: a veces determinados políticos nacionales, cuando hay un problema, culpan a Bruselas y cuando se trata de un logro se atribuyen el mérito. De modo que no nos dejemos llevar por estas acusaciones de que es culpa de Bruselas que haya privatización. Son decisiones nacionales. Algunos Estados miembros han decidido privatizar determinados servicios públicos pero esto no es una imposición de Bruselas.

Creo que el habitual ataque a Bruselas va demasiado lejos a veces. Cada uno debe asumir sus responsabilidades.

El segundo punto es el desplazamiento de los trabajadores. Los principios de la directiva son los que ha mencionado concretamente el Grupo Socialista: el respeto de los derechos fundamentales de los trabajadores, lo digo muy a menudo. Para nosotros son derechos sagrados: el derecho a la huelga, el derecho de reunión.

Los derechos fundamentales son muy importantes. Vengo de un país en el que hubo una época en la que no existían derechos civiles o derechos sociales de modo que sí sé lo que significa tener acceso a ellos.

Al mismo tiempo tenemos el compromiso de la libre circulación en Europa. Sin la libre circulación no vamos a tener una Europa. Así que intentemos reconciliar los dos principios. No caigamos en interpretaciones del Tribunal de Justicia Europeo. Por este motivo, propongo un avance inspirado en muchas de sus propuestas y estoy listo para trabajar lealmente junto con todos los diputados de este Parlamento para conseguir una Europa más fuerte, manteniendo el mercado interno pero respetando los derechos sociales de nuestros trabajadores.

En cuanto a la regulación y liberalización, permítanme aclarar algo y le reto, señor Cohn-Bendit, a que encuentre una declaración mía en la que abogue por la liberalización. Siempre he dicho «mejor regulación» o «regulación inteligente». No es mi culpa que en francés se traduzca como «liberalización». Una mejor legislación: mieux légiférer, no moins légiférer.

(FR) Y, señor Cohn-Bendit, quisiera decirle algo: usted está obsesionado conmigo, yo no estoy obsesionado con usted. Al contrario, hasta siento empatía porque me recuerda a mi juventud...

(Aplausos)

Hay una cuestión política muy importante. Se me puede criticar por muchas cosas y soy el primero en admitir que hay cuestiones por las que se me puede criticar a mí y a la Comisión. Sin embargo, tenemos que cumplir con nuestro compromiso con respecto al cambio climático: todos reconocen que somos líderes mundiales en este tema. He recibido felicitaciones para la Comisión del Presidente Obama, del Secretario General de Naciones Unidas y del Premio Nobel, el señor Pachauri, quien me escribió una carta conmovedora. Seré el primero en compartir este logro para Europa con ustedes ya que el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea ha contribuido a la agenda para el crecimiento ecológico.

No se equivoquen: estoy a favor del crecimiento ecológico, no del declive de Europa. Esto es importante. Estoy a favor del crecimiento ecológico, del crecimiento viable, pero no de la desindustrialización de Europa. No estoy a favor de eliminar puestos de trabajo en Europa. De hecho, la Comisión es la que más ha hecho por el cambio climático y es precisamente la Comisión, la cabeza de turco del señor Cohn-Bendit desde el principio. Incluso antes de que presentara las orientaciones y antes de que me presentara a su grupo ya habían dicho «no». Hasta han hecho camisetas. Las camisetas «Stop Barroso» que por cierto no se vendieron bien.

Usted habla de alucinaciones, señor Cohn-Bendit. ¡Escuche! Un partido propuso un candidato antes de las elecciones. Yo mismo escuché sus propuestas. Usted propuso a un conservador de Reino Unido, concretamente al señor Patten. Incluso, creo que propuso al Primer Ministro francés como candidato, lo que demuestra... pero no, no lo hizo, porque estaba pensando que eso fue otro favor como el que hizo al señor Sarkozy cuando dividió a la izquierda francesa.

Señor Cohn-Bendit, la verdad es esta: si queremos una Europa más cercana a los ciudadanos tenemos que tomar decisiones con respecto a las políticas. Me gustaría mucho ver como las fuerzas proeuropeas apoyan un programa proeuropeo. Les he presentado un programa en favor de Europa. Está en sus manos votarme o no. No soy yo el que decide quién tiene que apoyarme. Es usted el que tiene que votar. Tengo un programa proeuropeo relacionado con el Tratado de Lisboa. Quizás no sean las mejores noticias para todos pero creo en ello. Les estoy proponiendo una nueva ambición para Europa. De hecho, los últimos cinco años han sido de consolidación de una Europa ampliada. Por supuesto que no me arrepiento de contar con el apoyo de 27 Jefes de Estado y Gobierno, que fueron elegidos democráticamente y que son de diferentes grupos políticos porque creo que mi papel fue esencialmente unir a las personas. Es la primera vez que hemos tenido una Europa ampliada. No me arrepiento de haber trabajado lealmente junto con estos Jefes de Estado y Gobierno. Huelga decir que un Presidente de la Comisión reelegido tendrá una autoridad mayor. Les pido que apoyen firmemente a la Comisión que trabaja con más ambición, decidida a progresar más y en favor de un proyecto europeo de solidaridad y libertad. Les estoy ofreciendo una cooperación leal. Algunos se han excluido directamente. ¡Es una lástima! Yo, por mi parte, me seguiré rigiendo por mis valores y por los valores que incluso a veces defienden.

(Aplausos)

(El señor Cohn-Bendit levanta la tarjeta azul)

 
  
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  Presidente Tengo que explicarles que el señor Cohn-Bendit está levantando la tarjeta azul pero hace media hora hemos descubierto que la normativa en cuestión se aplica sólo a los oradores que sean diputados del Parlamento Europeo y no a aquéllos ajenos al Parlamento como los oradores de la Comisión.

Quizás debamos cambiarlo en el futuro pero por el momento tenemos que cumplir las normas.

 
  
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  Othmar Karas (PPE).(DE) Señor Presidente, señor Barroso, Señorías, quisiera cambiar el tono de este debate y proponer que nos preguntemos a nosotros mismos: ¿quién de nosotros no necesita crecer y evolucionar?, ¿quién de nosotros no puede mejorar?, ¿quién de nosotros nunca se equivoca? Necesitamos un cambio de perspectiva en muchas áreas no sólo el Presidente de la Comisión, sino también nosotros. Tenemos que encontrar nuevos caminos.

Tengo la sensación de que muchos buscan culpar a alguien de los problemas a los que nos enfrentamos en lugar de trabajar para encontrar una solución a los problemas comunes con fuerza, nuevas ideas, entusiasmo y visión. Muchos insinúan y generan desconfianza para desviar la atención de sus propias debilidades. Muchos ignoran, además, los resultados de las elecciones del 7 de junio de 2009 que forman la base democrática del debate de hoy.

Acusamos al Presidente de la Comisión de hacer lo que está obligado a hacer, en otras palabras, de cumplir los tratados y poner en práctica las resoluciones. Alguien hizo hoy una declaración muy certera: «Sin libertad no hay solidaridad y sin solidaridad no hay una UE sólida y eficaz». Añadiría: ni una Comisión Europea sólida. Todos estamos en el mismo barco. Todos somos responsables. Cada uno tiene su parte de responsabilidad. El Presidente de la Comisión tiene gran parte de la responsabilidad en principio, no obstante, como dijo Martin Schulz, no se trata sólo de él. Su fortaleza depende de nosotros, de los Estados miembros, de la competencia y de la calidad de los Comisarios.

Ése es el siguiente capítulo de nuestro libro. ¿Cómo implantaremos una economía de mercado ecosocial?, ¿cómo reestructuraremos la Comisión?, ¿Cómo crearemos un comisario para los mercados financieros?, ¿qué pasa con el servicio diplomático?, ¿y con la protección del clima? Al final de su discurso, nuestro Presidente parafraseó una cita de Bronisław Geremek: «¡Trabajemos todos duro, a nuestra manera, aprovechando al máximo la oportunidad de conseguir cambiar en lugar de criticarnos unos a otros!»

 
  
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  Stephen Hughes (S&D). – Señor Presidente, señor Barroso, quizás recuerde mi intervención cuando se presentó ante nuestro grupo la semana pasada. Como dije entonces, señor Barroso, leí las orientaciones políticas de la nueva Comisión con gran interés y realmente me encontré con que gran parte de la retórica de las orientaciones refleja mis propias creencias y prioridades políticas. Estoy convencido de que también las de muchos otros de la izquierda.

Sin embargo el problema es que utilizó casi la misma retórica cuando vino aquí hace cinco años buscando la Presidencia de la Comisión. Entonces hizo una serie de promesas en relación con la Europa social sobre la renovación de la agenda social para esos cinco años, que no ha cumplido. Quizás recuerde haber dicho, por ejemplo, hace cinco años sobre los servicios de interés general: «No descarto la posibilidad de una directiva marco».

Ahora, cinco años después, y como ya ha vuelto a decir hoy, la UE podría establecer un «marco de calidad para los servicios públicos y sociales». No tenemos muy claro qué quiere decir con eso. Sabemos lo que la directiva marco implica y para nosotros es un compromiso muy importante que queremos que cumpla. Decir que no descarta la posibilidad de una directiva ya no es suficiente esta vez.

Cuando vimos su documento la semana pasada, lo hicimos en busca de compromisos concretos pero no encontramos casi ninguno. Lo que sí encontramos —gracias a Google— es que las propias orientaciones políticas, presentadas como una agenda reformista, son, en general, material reciclado de los textos de la Comisión y de la agenda política que ya existen.

Tres grandes puntos de sus orientaciones son:

Primero, simplemente no tratan la seriedad de la grave crisis social y de desempleo a la que nos enfrentamos y que empeorará en los próximos meses o incluso años.

Segundo, creemos que se adelantó con sus palabras sobre la estrategia para salir de la crisis. Y las ha modificado con lo que acaba de decirnos hoy. Pero deberíamos hablar de una estrategia de acceso, de intervención positiva en el mercado laboral no sólo en los Estados miembros sino a nivel europeo.

Tercero, su agenda reformista es la agenda del pasado. La crisis pide políticas mucho más atrevidas, con más visión de futuro que las que usted tiene en mente. La prioridad número uno de la nueva Comisión tiene que ser proponer una nueva agenda social europea moderna y ambiciosa.

He escuchado atentamente lo que ha dicho hoy sobre la respuesta a la sentencia de Laval con relación a la Directiva sobre el desplazamiento de trabajadores. Ha vuelto a decir que lo que hay que hacer es implantar un reglamento sin tocar la directiva. Sencillamente no funcionará. El problema está en la propia directiva que repite una y otra vez que «los Estados miembros “puede que”...» A menos que el reglamento que quiere implantar reemplace o supere esa directiva, el problema de Laval seguirá ahí.

Además, perdónenos si le juzgamos por su trayectoria. El caso Laval no ocurrió ayer. ¿Qué ha estado haciendo durante los casi dos años desde que la sentencia Laval conmocionase al movimiento sindical?

Una última pregunta: ¿se comprometería hoy a hacer todo lo posible por crear el debido equilibro entre hombres y mujeres en el próximo Colegio de Comisarios?

 
  
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  Alexander Graf Lambsdorff (ALDE).(DE) Señor Presidente, Señorías, ¿por qué ahora?, ¿por qué el señor Barroso? Son las dos cuestiones que tenemos que responder.

La cuestión de por qué ahora ya se ha respondido aquí. Estamos en medio de una crisis financiera y económica y no se darán las condiciones previas para el crecimiento económico y la creación de más puestos de trabajo de la mañana a la noche. Necesitamos una Comisión eficaz y una estrategia común a largo plazo. No podemos empezar a trabajar en ello el año que viene, tenemos que empezar de inmediato. Por eso tenemos que votar ahora.

¿Por qué el señor Barroso? Me complace la clara declaración del Presidente de la Comisión, el candidato, sobre la economía social de mercado, sobre la competitividad y sobre el mercado interno. Como liberales también tenemos grandes expectativas y demandas. Esperamos que junto con los Estados miembros se desarrolle una estrategia común.

Mientras, tener una red de reguladores controlando los mercados financieros no será suficiente. Necesitamos un único órgano supervisor financiero para Europa. Como acaba de decir Guy Verhofstadt, la revisión intermedia será decisiva para nosotros.

Como liberales creemos que la creación del Comisario de Derechos Fundamentales es un avance positivo. Queremos que tenga verdadera autoridad. Para quien no sepa lo que esto significa: la protección de datos y el tratamiento de los solicitantes de asilo en las fronteras externas de Europa son dos de las cuestiones que requieren más atención.

Quisiera decir unas palabras sobre los comentarios acerca de la situación política que se han hecho aquí. Lamento profundamente que la mayoría de los socialdemócratas no voten a favor mañana. Con esto están excluyéndose de la alianza proeuropea que queríamos establecer, en particular en el caso de las cuestiones de política europea. Señor Schulz, señor Bisky y señor Cohn-Bendit, están organizando un bloqueo de Europa rojo/rojo/verde o al menos lo están intentando. El factor decisivo es el siguiente: no podemos defendernos del acuerdo entre los conservadores europeos pero es vital que los liberales y los cristiano-demócratas mantengan la capacidad de Europa para actuar.

 
  
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  Jill Evans (Verts/ALE). – Señor Presidente, hablo en nombre de los miembros de la Alianza Libre Europea en el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea. Nosotros creemos en la igualdad para todos en Europa. Apoyamos la independencia de las naciones y regiones de Europa que no son Estados miembros de propio derecho en la actualidad pero que aspiran a serlo, y hacemos campaña a favor de la igualdad de derechos de los oradores de todas las lenguas, ya sean lenguas oficiales o co-oficiales de la UE o lenguas mayoritarias o minoritarias dentro de un Estado miembro.

Señor Barroso, usted habla en sus orientaciones políticas y ha hablado aquí hoy sobre la necesidad de crear un vínculo entre la UE y sus ciudadanos pero esto no se puede lograr hasta que la UE reconozca a las naciones y poblaciones que existen y la subsidiariedad opere a todos los niveles y no sólo entre la UE y el gobierno del Estado miembro.

Si la UE va a apoyarnos de forma eficiente con la crisis económica, indicar el camino como tiene que hacer en la lucha contra el cambio climático, proteger los servicios públicos, defender los derechos humanos y contribuir a la paz internacional y al desarme, entonces necesita la colaboración de todos nosotros y esto incluye a Gales, Escocia, Cataluña, Córcega, Flandes y muchos otros.

En este momento se están llevando a cabo debates, consultas y referendos en Europa y no estoy hablando de Lisboa sino de propuestas para un cambio constitucional y para una mayor autonomía en estos países. Lamento que no haya reconocido o tratado estos avances actuales en sus orientaciones políticas y que no haya creado propuestas para que los países y regiones, que tienen poder legislativo en la toma de decisiones de la UE, se involucren más, algo que nosotros en nuestro grupo consideramos crucial. Le pido de nuevo que lo haga.

 
  
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  Timothy Kirkhope (ECR). – Señor Presidente, una de las críticas más mordaces a la UE es que se preocupa más de sus propios sistemas internos que de mostrar liderazgo en temas mundiales o actuar de forma que se valoren más las vidas de los ciudadanos. Esta tendencia se ha hecho aún más evidente en los ridículos debates que hemos tenido que soportar sobre si nombrar al Presidente de la Comisión y cuándo hacerlo.

El aniversario de la quiebra de los Lehman Brothers es un recordatorio oportuno del lamentable estado de la economía europea y en especial la de Reino Unido. El desempleo va en aumento allá donde miremos y estamos a tan sólo semanas de una cumbre global decisiva sobre el cambio climático. En esta situación era absurdo intentar retrasar el nombramiento del Presidente de la Comisión más allá de septiembre.

He leído las orientaciones políticas del Presidente Barroso con gran interés. Me satisface que el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos haya tenido la oportunidad de debatirlas enérgicamente con él. Primero, nuestra prioridad tiene que ser reanudar el crecimiento económico y crear una competitividad duradera. A corto plazo, esto implica menos intervención económica y evitar el proteccionismo. Después tenemos que garantizar la vuelta a las finanzas públicas y al trabajo seguro para asegurar que se continúe liberalizando el mercado, para restaurar el comercio y la confianza empresarial y garantizar que se invierte en competencias y capital humano así como en innovación e investigación.

El papel de la Comisión es vital para asegurar que las instituciones de la UE no disminuyen la recuperación económica mediante la imposición de gravámenes excesivos a las empresas. El trabajo que ha realizado el Presidente Barroso y el Comisario Verheugen en este sentido ha siso notable. Abordar la regulación excesiva y promover una agenda para una mejor regulación —aunque yo, señor Barroso, hubiera preferido denominarlo «liberalización»— forma parte de los logros de la última Comisión. No obstante, es lamentable que no se haya pronunciado más este logro y, en efecto, hay que trabajar más en ello. Necesitamos que uno de los antiguos Vicepresidentes de la Comisión sea responsable de este ámbito de trabajo. Insisto, Presidente Barroso, en que realice ese nombramiento si resulta elegido mañana.

Con respecto al cambio climático, la UE sí ha demostrado su liderazgo en las negociaciones internacionales que se han llevado a cabo al respecto y tiene que seguir haciéndolo. Me satisface que el Presidente Barroso haya puesto de relieve la necesidad de demostrar cómo luchar contra el cambio climático puede ayudar a modernizar nuestras economías.

Otra cuestión que quiero destacar es el compromiso de modificar el presupuesto de la UE mediante una reforma de raíz. Es una reforma que se necesita desde hace mucho tiempo y debería haber sido un compromiso de obligado cumplimiento.

Aunque yo, personalmente, y mi grupo apoyamos firmemente la reelección del Presidente y algunos de los principales elementos, no estamos de acuerdo con todo, tal y como ha dicho mi amigo Michał Kamiński. Tengo serias dudas con respecto a los planes presentados por la Comisión sobre inmigración y asilo y, por lo que respecta a Reino Unido, que se mantenga el control nacional de las fronteras sigue siendo esencial.

Como ya sabe el Presidente Barroso, hay problemas con las propuestas de la Comisión referentes a la supervisión financiera. Existe un verdadero riesgo de que importantes empresas financieras se trasladen fuera de la UE y esto sólo beneficia a nuestros competidores.

Por último, durante el debate se han hecho referencias al Tratado de Lisboa. No oculto —y me limito a señalar una vez más— que la UE ha seguido funcionando durante los últimos tres o cuatro años perfectamente bien sin el Tratado de Lisboa. No hay razón para que deje de hacerlo.

Finalmente, cito un párrafo que se encuentra hacia el final del documento del Presidente Barroso: «La UE trabaja mejor cuando se centra en sus actividades esenciales. Quiero centrar nuestros recursos limitados donde podamos obtener el mayor efecto, y donde podamos aportar el mayor valor añadido». En otras palabras, creo que significa que la UE puede que haga menos pero lo tiene que hacer mejor.

Presidente Barroso, si ésta fuera su consigna para los próximos cinco años sería una base excelente para el progreso pero, en cualquier caso, definitivamente se merece nuestro voto mañana.

 
  
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  Jean-Luc Mélenchon (GUE/NGL).(FR) Señor Presidente, señor Barroso, las instituciones no permiten que la izquierda presente un candidato.

Condenamos la condición unilateral de esta candidatura y los acuerdos políticos entre la derecha y los gobiernos socialdemócratas que lo hacen posible.

De hecho, esta condición niega la existencia de una opinión extendida en Europa que se opone totalmente al modelo liberal de integración europea que ustedes representan. Éste es el modelo que, sin que haya dicho una sola palabra al respecto, sumerge el ideal europeo en la profunda y hostil abstención de las elecciones europeas, en particular, y sorprendentemente, en los nuevos Estados miembros.

Éste es el modelo que ha convertido el sueño de una Europa protectora en una máquina de destrucción de los derechos sociales y de nuestras industrias nacionales y que hace competir a las personas para ganarse la vida. Son cada vez más los que dicen: «de Europa no viene nada bueno».

No vio venir el desastre financiero y la catástrofe medioambiental a pesar de todas las advertencias, porque sí hubo advertencias. Contribuyó a que ocurriera —usted y los otros— abogando por la competición libre y justa que está agobiando a nuestras sociedades y destruyendo nuestro espíritu público y nuestros servicios públicos.

Ahora cambia las palabras pero no los escritos. Sin embargo, su programa se puede resumir en una frase —no sé si tiene traducción el juego de palabras francés—: «De ahora en adelante será lo mismo que antes». No obstante, Europa necesita un gran cambio para pasar página, cambiar de época, de una era arcaica y pasada: la del capitalismo financiero y la máxima productividad.

Este cambio podría empezar con no apostar por usted para la presidencia. Y por ello nuestra delegación no le dará su voto.

 
  
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  Timo Soini (EFD).(FI) Señor Presidente, Presidente Barroso, vino a ver a nuestro euroescéptico grupo y se lo agradezco. Era hora de debatir y se enfrentó a preguntas difíciles por mi parte y por parte de otros. Sin embargo, no me atrae la idea de que haya un sólo candidato. Además, si no le aceptamos ahora, ¿ocurrirá como en Irlanda, que volverá el señor Barroso unos meses después con una corbata diferente y tendremos que votar lo mismo otra vez? Le gusta la Comisión. He leído cuidadosamente su documento. En él dice que la Comisión es irremplazable y que sólo la Comisión tiene autoridad para presentar propuestas que tengan en cuenta los intereses de los ciudadanos y que tan sólo la Comisión tiene competencia e independencia.

Señorías, ¿dónde están las naciones de Europa?, ¿dónde están los parlamentos de Europa y los votantes europeos?, ¿no dicen que esta Unión se mantiene en pie por ellos? La verdad es que no estoy muy convencido de ello. Señor Barroso, luche por el obrero, por los trabajadores, porque la izquierda, cansada, ya no puede hacerlo más. Luche por los pequeños empresarios: no hay escasez de mano de obra, la hay de empresarios. Haga un buen trabajo desde el principio para que unas personas puedan dar empleo a otras y así Europa podrá avanzar. Para terminar, Presidente Barroso, no queremos impuestos europeos, gracias; ya tenemos suficientes impuestos.

(Aplausos)

 
  
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  Francisco Sosa Wagner (NI).(ES) Señor Presidente, me dirijo al señor Barroso.

Señor Barroso, debo decirle que le sigo a usted con muchísimo interés, y con mucho respeto, desde hace mucho tiempo, desde que era usted gobernante en un país que es muy cercano a nosotros y muy querido, que es Portugal.

Debo decirle, sin embargo, que ahora me tiene usted absolutamente sorprendido. Estoy sorprendido por dos razones. En primer lugar, porque ha demostrado usted un desprecio hacia el Grupo al que pertenezco, el Grupo de los No Inscritos, no concediéndonos ni un minuto de su tiempo para venir a contarnos sus propuestas políticas. Nosotros representamos a muchos ciudadanos europeos y usted ha demostrado un desprecio hacia todos nuestros electores.

En segundo lugar, por la fragilidad de su proyecto político, por la pobreza de sus propuestas políticas en el documento «Orientaciones políticas para la próxima Comisión». Unas propuestas que no llegan ni siquiera a recoger lo que usted ha defendido a lo largo de su propio mandato como Presidente de la Comisión. Me ha sorprendido, en este sentido, que asuntos como la energía, que, a lo largo de su mandato, han sido bien tratados, ahora, cuando usted nos ofrece sus propuestas para el próximo...

(El Presidente quita la palabra al orador)

 
  
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  Carlos Coelho (PPE).(PT) Señor Presidente, señora Malmström, Presidente Barroso, empezaré felicitándole. En primer lugar por sus cinco años de trabajo al frente de la Comisión, en los que ha demostrado firmeza a la hora de tratar con los Estados miembros, cuestiones como el clima y la energía, la capacidad de generar compromiso y consenso, la perspectiva financiera, a pesar de las dificultades añadidas resultado de la ampliación, la crisis institucional, internacional y financiera.

En segundo lugar, le felicito por las orientaciones políticas para la próxima Comisión que ha presentado a este Parlamento. Desafortunadamente, Presidente Barroso, en una democracia no se puede complacer a todo el mundo. A algunos no les gusta porque es demasiado europeo y a otros por prejuicios ideológicos. Otros le comparan con el pasado y olvidan que hoy hay 27 Estados miembros que tienen que hacer coincidir sus intereses, ya no son doce y que, por fortuna, este Parlamento tiene un poder mayor, más cooperación interinstitucional y es más exigente.

Otros quieren posponer la decisión. Al posponerla se crearía un vacío que debilitaría a la Comisión y a Europa. El mundo no espera por nosotros. Justo ayer, el Presidente de Brasil hizo una declaración en la que situaba al G8 en los confines de la historia y apoyaba al G20. El mundo no se queda quieto esperando a que Europa ponga las cosas en orden y elija a sus líderes. Posponer la decisión sería aceptar que Europa es irrelevante en un mundo más global.

Naturalmente estoy orgulloso de que un portugués presida la Comisión Europea pero mi apoyo no es sólo la expresión de solidaridad nacional: es el reconocimiento del trabajo que ha realizado y mi acuerdo con las prioridades que hago mías: crecimiento económico; invertir en innovación, formación y lucha contra el desempleo; hacer hincapié en la importancia de la cohesión económica y social; invertir en medio ambiente; mayor seguridad sin poner freno a la libertad y reforzar la ciudadanía y la participación cívica.

Acojo con satisfacción lo que nos acaba de proponer con respecto a trabajar juntos, a que se produzca un acercamiento entre este Parlamento y su Comisión por el bien de una Europa común. Ahora este Parlamento tiene que dar una razón a los jefes de Estado de los diferentes grupos políticos para renombrarle de forma unánime para dirigir la Comisión. Buena suerte, Presidente Barroso, y que tenga éxito en su trabajo.

 
  
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  Hannes Swoboda (S&D).(DE) Señor Presidente, Señor Barroso, presenté mi campaña electoral como candidata socialdemócrata en Austria partiendo de la base de una regulación más fuerte de los mercados financieros, la modificación de la Directiva de desplazamiento de los trabajadores, la protección de los servicios públicos y la evaluación del impacto social de la legislación. Como no se ha logrado nada de esto durante la anterior Comisión —que usted dirigía— he actuado siguiendo el supuesto de que necesitamos una nueva Comisión y un nuevo Presidente de la Comisión. Ahora dice que hará todo lo que he pedido. ¿Cómo voy a empezar de repente a creer en lo que dice?

Mi compañero, Stephen Hughes, ya ha mencionado el hecho de que la primera Comisión Barroso no ha cumplido con mucho de lo que ya había prometido. En las próximas semanas, tendrá oportunidad de demostrar que se va a tomar esto en serio. En tal caso, tomárselo en serio significará contar con el voto de aquéllos que quieren que implante estas medidas.

Ya ha quedado claro que mañana recibirá el apoyo de muchas personas que no tienen nada que ver con estos objetivos fundamentales. Recibirá apoyo de aquellos diputados del Parlamento que han evitado que se lograran estos objetivos o que los han rechazado por ejemplo en el caso de la Directiva de desplazamiento de los trabajadores y las medidas de los servicios públicos, que están claramente a favor de la privatización. Estos son los diputados que le apoyarán mañana. Tiene que demostrar que puede conseguir una nueva mayoría en la Comisión que realmente quiera lograr estos objetivos.

En respuesta al señor Lambsdorff, que dice que esto sólo es una campaña electoral alemana y que los socialdemócratas se están apartando del camino europeo, quisiera decir que son ustedes y no los socialdemócratas los que se están aliando con verdaderos antieuropeos y ahí está el problema. Muchos de nosotros estaríamos dispuestos a apoyarle si la Comisión adoptase una postura clara en el aspecto social. Tomamos nota de las promesas que ha hecho hoy pero también esperamos una decisión que indique que todos los asuntos referidos aquí hoy se tomarán en serio en la política de la futura Comisión.

 
  
  

PRESIDE: Stavros LAMBRINIDIS
Vicepresidente

 
  
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  Marielle De Sarnez (ALDE).(FR) Señor Presidente, señor Barroso, hay diputados en esta Cámara, incluido yo mismo, que no le confiarán el voto mañana. Quisiera explicarle los motivos de esta decisión así como nuestras preocupaciones porque creo que merecen ser escuchadas.

Creemos que la Comisión es bastante más débil hoy de lo que era hace cinco años. Creemos que, demasiado a menudo, se ha elegido deliberadamente ceder terreno al Consejo para no disgustar a nadie. También creemos que ha sido incapaz de utilizar el poder que le han conferido los tratados, este derecho a tomar la iniciativa que, en época de crisis, debería ser un deber. Por último, creemos que la Comisión ha dejado de ser el lugar donde el interés general de Europa tomaba forma para hacerse oír por todos y cada uno, y que nada de esto es bueno para Europa.

Europa necesita visión, necesita poderes para pensar y producir un nuevo modelo de desarrollo y necesita nuevas soluciones a los problemas económicos: cómo lograr una mayor integración industrial y presupuestaria; cómo dar prioridad al largo plazo frente al corto plazo: cómo garantizar, por ejemplo, que los bancos están ahí, en primer lugar, para apoyar a las empresas, familias e inversores europeos en el ámbito de la regulación; cómo establecer un regulador europeo que pueda debatir cuestiones sociales en igualdad de condiciones con su homólogo en los Estados Unidos; cómo implantar un pacto sobre empleo; cómo lograr una mayor armonización en el ámbito monetario; cómo utilizar y demostrar la solidaridad; cómo lograr, quizás en el futuro, ampliar más la zona del euro, incluido el desarrollo sostenido; y cómo hacer este trabajo de transición no sólo en Europa sino también en los países en desarrollo.

Estas son algunas de las preguntas a las que se enfrenta, señor Barroso. Por eso creo que necesitamos una Comisión que pueda reavivar el interés general europeo y su visión, muy simple: restaurar el significado de la idea de Europa. Partiendo de aquí, tenemos que juzgar sus próximas acciones. Gracias por su tiempo.

 
  
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  Sven Giegold (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, la profundidad de la crisis en Europa no es sólo causa de un comportamiento poco ético de los mercados financieros, señor Barroso. Otras de las causas son la creciente desigualdad social, los peligrosos desequilibrios macroeconómicos entre los Estados miembros, que condujeron a la falta de solidaridad y a la dependencia europea de los precios, cada vez mayores, de los recursos.

Los ciudadanos de Europa se merecen una Comisión que vuelva a incluir estas profundas causas en el orden del día en lugar de convertirlas en tabú, en lugar de hacer lo contrario y de cargar a los Estados miembros con la responsabilidad. Necesitamos políticas económicas y fiscales en Europa debidamente coordinadas. Necesitamos colaboración en materia de impuestos que ponga fin al dumping fiscal. Sólo entonces podremos parar el aumento de las divisiones sociales y financiar las inversiones necesarias e inocuas para el medio ambiente. Necesitamos una política que promueva las tecnologías y los estilos de vida ecológicos de forma coherente para que se reduzca rápidamente la dependencia europea de los recursos limitados. Esto sí sería una revolución medioambiental ecológica.

No encuentro nada de esto en su programa, señor Barroso y por eso no le daré mi voto.

 
  
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  Roberts Zīle (ECR).(LV) Gracias señor Presidente, señor Barroso, durante años, algunos de los nuevos Estados miembros más pequeños ya mantenían un tipo de cambio de la moneda nacional respecto al euro antes de entrar en la UE. Esto permitió que el sector financiero de la UE invirtiera en estos países de la forma más fructífera. Sin embargo, en esta época de crisis, que estos países mantengan un tipo de cambio tan estricto tiene como resultado la devaluación drástica de los ingresos de las personas desde el punto de vista social y ataques especulativos a las reservas de moneda extranjera de los bancos centrales de estos países. Esto cuesta tanto a sus ciudadanos, como a la Comisión Europea, como a la entidad crediticia del dinero, señores. Una introducción del euro más rápida reduciría estos costes y crearía estabilidad. Por eso, señor Barroso, quisiera que promoviese la aplicación de los criterios de Maastricht, adecuados para estos tiempos de crisis, con el mismo fervor con el que tanto defiende en el Tratado de Lisboa. Gracias.

 
  
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  Joe Higgins (GUE/NGL). – Señor Presidente, me opongo al nombramiento del señor Barroso como Presidente de la Comisión. El señor Barroso está utilizando la Comisión de la UE para perturbar el derecho democrático de los irlandeses a decidir libremente si aceptan o no el Tratado de Lisboa en el referendo del 2 de octubre.

Con gran cinismo su Comisión ha enviado funcionarios de la Comisión a las escuelas de Irlanda en los últimos días para hablar, supuestamente, de lo buena que es la Comisión Europea; en realidad un llamamiento a los padres para que voten «sí» al Tratado de Lisboa. Además, un alto funcionario de la Comisión ha participado abiertamente en mítines públicos de organizaciones que hacían campaña a favor del Tratado.

Como César Augustus, el señor Barroso envía emisarios para decirles a los irlandeses lo que deben hacer. No vamos a entrar en un debate político con nadie pero es un abuso flagrante de los fondos de los contribuyentes que los funcionarios estén en uno de los bandos del debate.

(GA) Las políticas de Barroso no son en absoluto en beneficio de la población activa de Europa y el Tratado de Lisboa no beneficia a la población activa europea sino que promueve la militarización y privatización y, en consecuencia, a partir de ahora no aceptaremos al señor Barroso como Presidente.

 
  
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  Nicole Sinclaire (EFD). — Señor Presidente, el Presidente Barroso defiende una Europa de ambición. Y la UE lo ha logrado sin duda: 27 estados en 50 años y el Tratado de Lisboa —si lo ratifica Irlanda— supondrá la desaparición de la soberanía nacional y la plataforma de lanzamiento para que la UE asuma el poder.

Pero nosotros en el Partido por la Independencia del Reino Unido no apoyamos el plan del señor Barroso para la integración de Europa porque sabemos que los Estados miembros individuales no son irrelevantes. La Soberanía nacional es el cimiento de nuestros valores y la piedra angular de la democracia del Reino Unido. En la UE, los derechos humanos —ya sean individuales o colectivos—toman un segundo plano frente a la solidaridad europea. Son directamente incompatibles aunque el Presidente Barroso las ponga juntas en su visión de Europa de aquí a cinco años siendo la solidaridad la piedra angular de la sociedad europea.

Nosotros en el Partido por la Independencia preferimos la soberanía a la solidaridad. Cuando los ciudadanos de los Estados miembros expresan sus opiniones en los referendos nacionales, el resultado debe ser definitivo, respetando su derecho a opinar pero la versión que tiene la UE de los derechos de los ciudadanos es hacerles votar una y otra vez en referendos nacionales hasta que cedan ante la presión y voten «sí».

Así es como se lograron los Tratados de Maastricht y Niza, y ahora la UE sigue la misma táctica y fuerza a Irlanda a votar otra vez el Tratado de Lisboa cuando ya lo ha rechazado tal y como hicieron Francia y los Países Bajos. ¿Qué clase de derechos son estos que se deniegan sin pensarlo dos veces en nombre de la solidaridad? Para el Partido por la Independencia del Reino Unido la soberanía y los derechos de los ciudadanos están por encima de la solidaridad. No aprobamos el Tratado de Lisboa ni la visión que el Presidente Barroso tiene de él.

 
  
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  Hans-Peter Martin (NI).(DE) Señor Presidente, necesitamos una revolución en la democracia. Señor Barroso, imagine que se presenta para las elecciones en Europa, sólo usted y ningún otro candidato. ¿Qué porcentaje de votos recibiría?, ¿qué harían los ciudadanos?

Probablemente le habrían escuchado hoy y habrían visto que promete todo a todo el mundo. Esperemos que también descubran lo que hizo hace cinco años. Fue entonces cuando ofreció a la mayoría un muy buen acuerdo. Es cuestión de comparar lo que prometió entonces con lo que promete ahora y con lo que cabe esperar. Y creo que es muy, muy poco.

Usted representa a la vieja Europa, la Europa echada a perder, la contribución a la crisis financiera, como resultado del fracaso de la Comisión, la falta de compromiso en cuestiones climáticas y un largo etcétera. Yo estaré con la mayoría de los ciudadanos Europeos porque creo que no conseguirá más del 10, 12 o 15 % de los votos.

 
  
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  Werner Langen (PPE).(DE) Señor Presidente, Señorías, quisiera adelantar que los conservadores alemanes (CDU/CSU) diputados al Parlamento le apoyarán, señor Barroso, en su intento de renovar el cargo. Sin embargo, sí tenemos determinadas expectativas con respecto a usted, y, evidentemente, con respecto a la futura Comisión durante este segundo mandato. Quiero que quede muy claro.

Nuestras demandas son más de cara al futuro pero evidentemente tenemos ya cinco años de experiencia a nuestras espaldas y, por tanto, quisiera destacar brevemente los cambios que querríamos ver. En nuestra opinión, los últimos cinco años han tenido puntos culminantes y puntos bajos. Entre los puntos bajos está la falta de regularización de los mercados financieros porque la Comisión no tuvo el valor para tomar las medidas necesarias en los Estados miembros que estaban bloqueando el progreso, el notable aumento de poder del Consejo y la prepotencia de determinados Comisarios que han ignorado el concepto de subsidiariedad.

Apoyaremos su programa y sus orientaciones políticas porque creemos que representan el enfoque correcto. Queremos asegurarnos de que se consiguen algunas de las cuestiones que consideramos importantes y estoy convencido de que lo tendrá en cuenta. En primer lugar, el modelo de una economía social de mercado tiene que ser la base de nuestra política común en Europa, es decir, libertad y responsabilidad, y no sólo la libertad que tenían que tener los mercados financieros.

Hay que sopesar la competitividad de Europa y la seguridad del empleo en Europa junto con la protección del medio ambiente y el clima. Me sorprendió mucho que pusiera en riesgo todo este enfoque al nombrar aparte a un Comisario encargado del clima. Necesitamos una base industrial en Europa y sólo se podrán solucionar los problemas del mundo: el hambre, la pobreza y la enfermedad, si Europa es una potencia económica fuerte con una base de este tipo.

Los ciudadanos tienen que dar su apoyo a Europa. Una regulación excesiva resta motivación a las personas de forma significativa y las aleja del concepto de Europa, que es por lo que queremos una evaluación independiente del efecto que tendrá la legislación.

En cuarto y último lugar, queremos una versión fundamentalmente nueva de los acuerdos interinstitucionales. En estas condiciones, los próximos cinco años de mandato serán positivos.

 
  
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  Adrian Severin (S&D). – Señor Presidente, no se puede pedir a un político del Partido Popular que sea socialista ni a un socialista que vote a un político del Partido Popular. Sería tan simple como eso si no fuera mucho más complicado.

¿Por qué, sin embargo, nos sentimos avergonzados y divididos en cierto modo cuando se nos pide que apoyemos su candidatura? Seamos francos. La lista de decepciones y fracasos durante el ejercicio de esta Comisión es demasiado larga así como la de promesas e iniciativas sin cumplir. En consecuencia, nuestros ciudadanos europeos no sólo han perdido la confianza en las instituciones europeas, sino también sus esperanzas y entusiasmos.

Para ser completamente justos, tenemos que admitir también que usted no es el único responsable de ello. Los principales responsables son los líderes políticos nacionales que siempre nacionalizan los logros y europeízan los fracasos, y que, en su mayoría, dan prioridad al egoísmo nacional frente a la solidaridad europea.

Muchos de sus Comisarios, socialistas incluidos, y proporcionados por los mismos líderes nacionales, también son responsables por no tener suficiente visión, valor, competencia y voluntad. De modo que hoy no sólo le confrontamos a usted sino a aquellos que le nombran como el único candidato para uno de los puestos europeos más importantes. Obviamente, no lo hicieron por respeto a sus cualidades y virtudes sino por lo que consideran que son sus debilidades. No porque crean que trabajará para lograr una unión mayor con una poderosa apariencia social sino porque creen que pedirá individualmente su consentimiento nacional antes de emprender cualquier iniciativa de la Comisión Europea.

Resulta paradójico, al menos, que hoy, el Parlamento Europeo como institución comunitaria en lugar de consolidar la legitimidad democrática del futuro presidente de la institución comunitaria que es la Comisión con un abrumador «sí», desafía, mediante este candidato, a la institución intergubernamental que es el Consejo.

Por tanto, al final de este proceso de votación para el Colegio, sería importante que pueda probar que es uno de nosotros y no uno de ellos.

 
  
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  Andrew Duff (ALDE). – Señor Presidente, deberíamos felicitar al Presidente Barroso por el apoyo incondicional a la agenda de modificación del tratado a lo largo de su anterior mandato. También creo que se le debe agradecer que publicase un buen programa de estabilidad más las propuestas necesarias para mejorar en los sectores políticos difíciles que todos hemos acordado.

Pero tengo que decir que, mientras el PIB cae y nuestro gasto aumenta, nos enfrentamos, durante el nuevo mandato hasta el 2014, a un panorama marcado por una nueva crisis presupuestaria y entonces, confío en que el Presidente Barroso se ponga de lado del Parlamento y se oponga a la situación, en la que —podemos prever— se encontrarán las tesorerías nacionales.

El hecho es que la UE requiere un presupuesto mayor y una política presupuestaria bien elaborada para fomentar la recuperación económica. El gasto nacional debería ser transferido al presupuesto europeo en lugares donde haya claras eficiencias de coste, economías de escala y valor añadido, y donde las deficiencias del mercado requieran políticas europeas más fuertes para corregirlos.

Tenemos que elaborar el presupuesto mediante un sistema transparente, independiente y más progresivo.

 
  
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  Hans-Peter Martin (NI).(DE) Señor Presidente, por supuesto no me refiero al anterior orador pero le pediría que fuera justo cuando interrumpa a los oradores que han excedido su tiempo para hablar. Ha interrumpido a algunas personas de forma radical y a otras las ha dejado seguir adelante durante largo rato. Esto no es aceptable.

 
  
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  Seán Kelly (PPE). – Señor Presidente, sólo quiero aclarar que Irlanda no tiene que votar de nuevo porque alguien lo haya dicho: los irlandeses votan de nuevo porque así lo han decidido y acordado, y tomarán su propia decisión. En segundo lugar, el voto actual es diferente del de la última vez. Tenemos garantías que aclaran determinados asuntos a los irlandeses y tenemos también la garantía de que podemos mantener a nuestro Comisario.

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Presidente. – Señor Kelly, lo siento pero este es un procedimiento nuevo y tenemos que aplicarlo correctamente. Sólo se aplica a las preguntas que se formulen al anterior orador no a las declaraciones. Mis disculpas por haberle interrumpido.

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión propuesto. – Señor Presidente, primero empezaré con las políticas y después, si tengo tiempo, pasaré a hablar de política.

Con respecto a las preguntas del señor Hughes, creo que es importante aclarar aquellas cuestiones que son muy importantes para su grupo, para mí y para nuestro compromiso con la economía social de mercado. Sobre el desplazamiento de los trabajadores, mi compromiso con la regulación pretende tratar el gran problema que ha resaltado, señor Hughes. El problema son las cuestiones de aplicación e interpretación, que han generado esta incertidumbre. Le recuerdo que una regulación es directamente aplicable y llevará menos tiempo que toda la revisión de la directiva. En cualquier caso, he dicho que, si fuera necesario, podemos considerar el revisar la directiva.

Sobre el caso Laval, Comisario Špidla, un miembro de su grupo socialista ha acordado conmigo llevar a cabo una investigación muy completa para buscar soluciones prácticas. Tiene que ser consciente de que los problemas que ha planteado no ocurren en todos los Estados miembros. La diversidad de derecho laboral que existe entre los Estados miembros significa que un caso como el de Laval se puede dar en algunos Estados miembros pero no en otros. Usted, más que nadie sabe que los Estados miembros, interlocutores sociales y sindicatos se ciñen a su acervo, su derecho laboral. Tenemos que hacer una valoración completa de la situación para asegurarnos de que el remedio no creará un problema mayor del que ya tenemos que solucionar. El señor Špidla ha llevado a cabo ese análisis y por eso puedo proponer ahora una solución e intentar llegar a un acuerdo general en este Parlamento.

En cuanto a los servicios públicos, el señor Hughes preguntó por qué la Comisión no había propuesto todavía una directiva marco. Señalaré que mi Comisión ha realizado un trabajo en materia de leyes muy importante para aclarar la aplicación de las normas de ayuda estatal a los servicios públicos. Ésta era la cuestión más importante hace cinco años y la verdad es que estas aclaraciones han calmado el antiquísimo debate sobre los servicios públicos en el mercado interno. No he dicho que no haya más problemas. Al contrario, reconozco que los hay. Me comprometo a evaluar la situación y no dudaré en ir más allá si fuese necesario. He hecho una oferta honesta y leal en los debates mantenidos con su grupo y deseo trabajar en ello con usted, incluso sobre los instrumentos legales adecuados.

Con respecto a la igual entre hombres y mujeres, lo tengo muy en cuenta y mi Comisión cuenta con un número récord de mujeres. Le puedo decir con total sinceridad que he tenido que luchar muy duro para que algunos Estados miembros enviaran mujeres competentes a la Comisión porque no querían enviar a mujeres. Como ya sabe, corresponde a los Estados miembros tomar la iniciativa al respecto. Yo me comprometo a hacer todo lo que pueda una vez más. Recuerdo que en la primera Comisión Delors no había mujeres y en la segunda sólo había una. En mi caso, desde el principio conté con nueve mujeres en la Comisión y creo que es importante. He nombrado a la primera Secretaria General —el cargo más importante en la Comisión— de modo que sí estoy muy comprometido con la causa y necesito su apoyo al respecto. No obstante, una vez más, les ruego que trabajen con sus Estados miembros para que no recurran a esta rutina porque durante 50 años algunos Estados miembros no fueron capaces de proponer ni una vez a una mujer para la Comisión.

Con respecto a los asuntos sociales, hablemos sin rodeos: si quieren atacar la caricatura del señor Barroso, entonces háganlo, pero saben muy bien que a menudo he realizado propuestas que fueron rechazadas por el Consejo, incluso por algunos gobiernos de su grupo, por cierto. Seamos sinceros. En el último Consejo Europeo, propuse que dejáramos de tener cofinanciación para el Fondo Social de aquellos países que no tuvieran esta posibilidad, concretamente los nuevos Estados miembros que atraviesan dificultades. Hice esa propuesta y fue rechazada por muchos gobiernos, incluidos algunos cuyo liderazgo, o cuyo ministro de finanzas es de su partido. De modo que discrepo totalmente. No es intelectualmente honesto atacar a la Comisión todo el tiempo. Se olvida del objetivo. Le resulta más fácil pero la realidad es que está exigiendo demasiado. Tras ese Consejo, puse una propuesta en su mesa —ahora está siendo estudiada por el Consejo— para eliminar las normas de cofinanciación del Fondo Social para aquellos países que atraviesan dificultades. Estoy comprometido con la cohesión social. ¿Cómo no me voy a comprometer viniendo de un país como Portugal que tanto se beneficia de la UE? Estoy comprometido con la cohesión social y económica y por eso creo que esta caricatura que algunos intentan presentar está perjudicando a Europa. Estoy de acuerdo con lo que ha dicho antes el señor Lambsdorff. Preferiría contar con el apoyo de los principales grupos políticos proeuropeos pero algunos se han excluido y ésa es su decisión, no la mía.

Quiero llegar al mayor consenso posible sin excluir a nadie. Seamos sinceros: en la historia de la integración europea no son sólo los del EPP, los socialistas o los liberales quienes han hecho grandes contribuciones. Se ha contribuido mucho a la integración europea, desde el conservador Lord Cockfield, a un comunista como Altiero Spinelli, hasta el movimiento ecológico. Tras la elección, y con esta disparidad de opiniones, es importante que trabajemos juntos por Europa. Necesitamos una Europa fuerte pero hay una contradicción. Por un lado, dicen que quieren una Europa fuerte, una Comisión sólida, quieren que le haga frente a determinados Estados miembros que operan a nivel nacional, pero al mismo tiempo dicen «no vamos a votarle. Vamos a restarle influencia. Vamos a debilitarle frente a los Estados miembros». Aquí hay una contradicción, seamos honestos. Si quieren una Comisión fuerte que tenga todos los derechos e iniciativa para defender los intereses europeos, denme al menos el beneficio de la duda. Vivimos tiempos difíciles y les hemos hecho una oferta honesta, leal, a todos los diputados del Parlamento, con la total transparencia. No pueden decir que digo cosas diferentes a cada grupo porque les presento el mismo programa a todos. Hoy he añadido algunos complementos y aclaraciones pero se trata del mismo programa, Por supuesto que es un acuerdo mutuo, pero Europa sólo funciona así. Europa no puede trabajar con fanatismos o dogmatismos.

Agradezco al Grupo del PPE el apoyo que me han dado. Se lo agradezco mucho, pero este el grupo fue el primero en decir que no quieren esto porque no lo comparte la mayoría. Ningún partido tiene solo la mayoría, por lo que tenemos que llegar a un consenso en Europa. Es imprescindible que lleguemos a este consenso. Evidentemente, mantendremos nuestras diferencias ideológicas y continuaremos con el debate político pero tenemos que hacer un esfuerzo para tener una Europa más sólida. Yo me comprometo a hacerlo. Y mi pregunta es: ¿lo hacen ustedes?

 
  
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  Joe Higgins (GUE/NGL). – Señor Presidente, el señor Barroso no ha respondido a mi acusación sobre la interferencia de la Comisión en el proceso democrático en Irlanda con respecto al Tratado de Lisboa...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Hélène Flautre (Verts/ALE).(FR) Señor Presidente, señor Barroso, tengo un problema y esto significa que no le votaré mañana pero ya sabe cuál es porque mi grupo se lo ha explicado muy bien. Es una cuestión de política. Usted no tiene un proyecto para transformar Europa desde el punto de vista social y del medio ambiente. Y es precisamente esto lo que, creo, tenemos que hacer actualmente.

No obstante, como elegantemente ha señalado el señor Daul, fue la derecha la que ganó las elecciones, por tanto usted está con la derecha. La situación es evidente.

Quisiera, sin embargo, poder tener respeto al Presidente de la Comisión pero tengo el siguiente problema: cuando le veo, no puedo evitar pensar —y le aseguro que es cierto— en su responsabilidad en los vuelos secretos de la CIA.

Entre los años 2002 y 2006, un total de 728 personas fueron trasladadas a Guantánamo a través del espacio aéreo portugués. Usted fue Ministro desde 2002 a 2004. Por tanto no puedo creer sus arengas, señor Barroso, de que Europa es una defensora de los derechos humanos. Lo que espero de usted —lo que desearía de usted porque quisiera, en el futuro, respetarle como Presidente de la Comisión— no son sus memorias, dentro de los años que sea, sino que asuma sus responsabilidades en este grave suceso que ensombrece los valores europeos.

 
  
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  Derk Jan Eppink (ECR). – Señor Presidente, hay un dicho que dice que si no tomas decisiones otros lo harán por ti. La próxima década decidirá dónde estará Europa. La historia ha dado tregua a los líderes actuales de Europa occidental. Hemos crecido en paz, en un estado de bienestar, hemos creado deudas y las hemos traspasado a nuestros hijos. Pero la historia llama a nuestra puerta. Tendremos una depresión económica durante los próximos años, nos enfrentamos a una inmigración en aumento y mantenemos a una población en envejecimiento.

Desafortunadamente, Europa no tiene la cultura del éxito. El sueño europeo es jubilarse en la Riviera francesa cuanto antes. Si no innovamos y desarrollamos una cultura empresarial como usted plantea, otros tomarán las riendas no Europa.

Confío en su mandato y permítame darle un consejo: que Europa se centra en su principal tarea. Si fracasa en esto lo hará en todo. Mantenga la mente abierta y no proponga un impuesto europeo porque provocará una forzada revolución contra Europa. Nunca he visto una manifestación a favor del impuesto europeo. Simplemente es ir demasiado lejos y sólo conseguirá alimentar la ira pública.

Confío en su realismo para hacer que Europa sea la que tome decisiones y no otros, y le deseo buena suerte en su segundo mandato.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI).(DE) Señor Presidente, sabemos que el señor Barroso es la viva imagen del compromiso entre aquellos que ostentan el poder en Europa. También sabemos que es el mínimo común denominador entre los gobiernos de los Estados miembros. Sabemos que tiene algo que ofrecer a todo el mundo: una pizca de maoísmo para la izquierda, un poco de conservadurismo para los miembros del Partido Socialcristiano Cristiano Socialista, una pizca de neoliberalismo además de un enfoque ecológico y socialista.

Por supuesto que el señor Barroso será un candidato, sin oposición ni alternativa. Por este motivo, está atravesando unos días difíciles en los que tiene que escuchar comentarios desagradables de la izquierda unida y de otros críticos.

Sin embargo, tendrá recompensa porque sabemos que, después de estos días, el señor Barroso será probablemente Presidente de la Comisión otra vez y que, de nuevo, habrá precarios acuerdos entre los grandes y poderosos grupos de esta Cámara, pero también entre los gobiernos en el Consejo y que el señor Barroso, representante del fracaso de la integración europea durante los últimos cinco años, probablemente seguirá siéndolo durante otros cinco años más. Y en lo que a esto se refiere, poca influencia tenemos.

 
  
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  Jacek Saryusz-Wolski (PPE). – Señor Presidente, permítame empezar diciendo que apoyamos la ambición europea y el programa del Presidente Barroso y lo digo en nombre de los 28 —si no más— diputados polacos.

Sin embargo, hay algo en este programa que nos afecta de cerca especialmente y es la seguridad energética. Usted sabe, Presidente Barroso, que esta Cámara se implica mucho con este tema. Tenemos que volver a visitar y evaluar tanto el progreso como las deficiencias del proceso y determinar las prioridades para los próximos meses y años.

La situación actual no es satisfactoria, sino más bien regular, porque, a pesar de todas las declaraciones de aparente buena voluntad, el progreso realizado en materia de infraestructura energética y mecanismos de crisis está lejos de ser suficiente. Las medidas tomadas no cumplen todas las expectativas y todavía no son satisfactorias.

Obviamente acogemos con satisfacción las medidas a corto plazo tomadas por la Comisión y la Presidencia, pero esperamos una visión a largo plazo y determinación por parte del Presidente de la Comisión y, si fuera necesario, que el Presidente de la Comisión se enfrentara o desafiara la inercia y egoísmo de los Estados miembros. Queremos una Comisión fuerte, un líder fuerte, porque necesitamos que la Comisión actúe en nombre de toda la UE y de los intereses de los ciudadanos de la UE.

Permítame que ponga de relieve que tal liderazgo deberá partir del consenso que tiene que liderar y lograr en el Parlamento y la Comisión así como en los Estados miembros. Como sabe, esta idea se propuso aquí, en el Parlamento, hace tres años, pero aún queda mucho por hacer y todavía tenemos que esperar para ver este sueño hecho realidad.

Presidente Barroso, espero que para el final de esta legislatura haya hecho que ocurra este milagro y que le den la oportunidad de hacerlo.

Con estas expectativas apoyamos su candidatura y cruzamos los dedos para que consiga la Presidencia.

 
  
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  Marita Ulvskog (S&D).(SV) Señor Presidente, señor Barroso, dijo en su introducción que Europa y el mundo han sufrido una crisis de valores. ¿Por qué no lo dice claramente? Lo que hemos sufrido, evidentemente, es una crisis de un pensamiento de mercado radical, del que usted y su grupo son los primeros defensores. Prometo a mis votantes que no apoyaré su candidatura —al igual que muchos otros socialdemócratas— si no garantiza que se modificará la Directiva sobre el desplazamiento de los trabajadores para reforzar sus derechos.

Ahora le escucho intentando sonar como si hubiera cumplido con esta petición. Sin embargo, dice que no la cumplirá mediante la modificación de la Directiva sino mediante un nuevo reglamento, que todos sabemos es completamente inadecuada. Al mismo tiempo le he escuchado describir una imagen equivocada de las consecuencias de estas enmiendas a la Directiva sobre el desplazamiento de los trabajadores. Ya se le ha preguntado esto antes y ha respondido siempre con evasivas. Le preguntaré de nuevo: ¿tomará medidas para enmendar la Directiva sobre el desplazamiento de los trabajadores para que los trabajadores europeos reciban la misma remuneración por el mismo trabajo en toda la UE en lugar de padecer la actual caída de los salarios?

 
  
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  Olle Schmidt (ALDE).(SV) Señor Presidente, en la actualidad Europa es un continente definido por la paz y la democracia. Éste no era el caso hace 70 años cuando Europa estaba en guerra. Tampoco fue el caso hace 20 años, cuando el este y oeste de Europa estaban divididos.

Nuestra generación tiene la responsabilidad de dirigir el continente y preservar y fortalecer una Europa abierta y democrática. Señor Barroso, usted es especialmente responsable.

Europa necesita claros dirigentes y una UE que sea visible y esté ahí para los ciudadanos europeos en lo bueno y en lo malo. Necesitamos dirigentes que escuchen. Usted tiene que hacer más en este sentido. Quiero ver más del compromiso que hemos visto hoy, más del José Manuel Barroso que hemos visto hoy.

Mañana recibirá el apoyo del Partido Liberal de Suecia, el partido de Cecilia Malmström, no porque estemos de acuerdo con todo, sino porque creemos que puede hacer más de lo que nos ha mostrado hasta ahora.

Aquí tiene algunos principios que le guiarán en la continuación de su trabajo.

El proteccionismo es una abominación incluso para un antiguo maoísta. La fortaleza de la UE reside en sus fronteras abiertas y en su libre comercio.

Los derechos humanos se aplican a todo el mundo con independencia de donde se encuentren. Tiene que hacer más en este sentido.

La crisis económica pida a gritos un nuevo orden global, con reglamentos equilibrados que nos permitan tratar la crisis climática. Rescatar a los agricultores de Europa y dar una oportunidad a los consumidores y al mercado.

La UE no necesita más luchas de poder institucional. ¡Líbrenos de correr esa suerte! Europa ya ha tenido suficientes fracasos. Señor Barroso, esperamos que mañana tenga la oportunidad de formar una nueva Comisión. Espero que entonces se asegure de que hay tantas mujeres como hombres en la nueva Comisión.

 
  
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  Michail Tremopoulos (Verts/ALE).(EL) Señor Barroso, como sabe, no ha hecho mención alguna sobre su postura en temas como la protección de la biodiversidad o sus compromisos conforme a los Objetivos del Milenio y la estrategia de desarrollo sostenible de la UE.

Me centraré en el significado de «flexiguridad» que usted emplea a menudo para combinar la flexibilidad y la seguridad. Este concepto parece entrañar graves peligros con respecto a la protección de los trabajadores. Por ejemplo, el empleo a tiempo parcial, está bien si es decisión del trabajador. Sin embargo, el trabajo forzoso, donde el trabajador no tiene elección sino que quizás es incapaz de encontrar un empleo, parece más un desempleo a tiempo parcial.

Un problema similar ocurre con el trabajo forzoso en empleos y con horarios laborales que tienen un efecto adverso en las vidas personales de los ciudadanos y su calidad de vida. Si resulta elegido, ¿qué orientaciones políticas pretende seguir en estos temas, en casos que le conciernen? Y, ¿por qué no menciona objetivos específicos para las profesiones ecológicas y otras iniciativas de ese tipo, no para que se vuelva «ecológico» sino para que al menos indique cuál es el camino de salida de la crisis?

 
  
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  George Becali (NI).(RO) Señor Barroso, he leído su documento pero, sinceramente, le votaré mañana porque creo que Europa necesita a un hombre religioso, cristiano, como usted con este tipo de educación. Creo que mañana será Presidente de la Comisión y le insto, señor Barroso, a que le pida a Dios lo que le dio a Salomón: la sabiduría para liderar la Comisión Europea. ¡Dios lo quiera!

 
  
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  Mario Mauro (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, la delegación italiana del Grupo del Partido Popular Europeo le apoyará mañana, señor Barroso, con nuestro habitual respeto, amistad y lealtad.

No obstante, le pedimos que muestre más valor para permitir que nuestras instituciones se enfrenten a los momentos difíciles que atraviesan y para centrarse no sólo en las legítimas preocupaciones de los gobiernos sino primero y principalmente en las necesidades de las jóvenes generaciones, su deseo de tener una vivienda, una familia e hijos: básicamente, el valor para luchar por una Europa verdadera, que se sustente por nuestro sentido de la responsabilidad y no por nuestra mezcla política. Por eso le pido a nuestros compañeros socialistas que muestren el mismo valor.

Por supuesto que elegir de nuevo al señor Barroso puede que sea una medida provisional a la crisis de consenso, que claramente muestran los resultados de la elección, pero un voto a favor, aunque sea un voto a favor con condiciones implícitas para el candidato propuesto, también les dará a todos la oportunidad de desempeñar su papel en estos momentos difíciles, y envía un claro mensaje al público europeo, concretamente, que lo que nos une es más fuerte que lo que nos separa y que sólo de esta forma, juntos, podemos ayudarnos a salir del abismo.

En resumen, no se trata sólo de un voto a favor del señor Barroso sino un voto a favor de una receta clara y simple: una Comisión creada con la contribución de todos ustedes será una Comisión más independiente, eficiente, fuerte, en otras palabras, más europea.

 
  
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  Monika Flašíková Beňová (S&D).(SK) Quisiera tratar un tema que preocupa a muchos en la UE, incluido yo mismo. Nuestras economías atraviesan una época difícil, un periodo de crisis, cuyas consecuencias sufren especialmente los llamados ciudadanos de a pie. Estas personas luchan por su trabajo, por su existencia y por sus hijos, y es precisamente este temor y preocupación lo que propicia el expansión del extremismo de ultra derecha en la UE y en los Estados miembros.

En el pasado, los extremistas de ultra derecha escondían su rostro tras diferentes máscaras y disfraces. En la actualidad desfilan por las plazas y hablan abiertamente ante los medios. Además, estas personas, que difundieron el odio contra Roma, los judíos, los inmigrantes y homosexuales están formando partidos políticos y, desafortunadamente, consiguen presentar candidatos tanto para los Parlamentos nacionales como para el Parlamento Europeo durante este difícil periodo.

Por último, no hace tanto tiempo hemos sido testigos incluso aquí, en el seno de una institución democrática, aquí en el Parlamento Europeo, de la llegada o más bien la irrupción de determinados diputados en uniforme rememorando épocas fascistas de la Segunda Guerra Mundial.

Por lo tanto, me gustaría preguntarle, señor Presidente, qué clase de medidas tienen que tomarse en el futuro, con respecto a su papel y al de la Comisión como autoridad, contra este tipo de insultos hacia el Parlamento Europeo y en especial en la propia lucha contra el extremismo.

 
  
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  Sophia in 't Veld (ALDE). – Señor Presidente, el señor Barroso ha comentado que vivimos tiempos fuera de lo común —cierto— pero en tiempos extraordinarios se requieren dirigentes extraordinarios. ¿Es usted ese líder señor Barroso? No le di mi apoyo en el 2004 y desafortunadamente en cinco años no ha hecho lo suficiente para convencerme.

La mayoría de mi grupo, sin embargo, quiere darle el beneficio de la duda, pero nos reservamos la decisión final hasta que veamos las carteras de los comisarios y todos los detalles de su programa, porque no olvidemos —espero que coja la ironía— que el Presidente de la Comisión Europea es un político y no un funcionario con seguridad de empleo.

Con independencia del resultado de los votos, este proceso ha fortalecido la democracia parlamentaria europea porque, al contrario de lo que muchos en esta Cámara temen, obligar a un candidato a hacer campaña no ha debilitado sino fortalecido la postura del Presidente de la Comisión. Porque según lo veo, que el Parlamento Europeo exija un programa político es una base más sólida que un nombramiento basado en un trato encubierto entre gobiernos nacionales.

También creo, al contrario que ustedes, si he escuchado bien, que la existencia de oposición en esta Cámara es muy satisfactoria y una próspera señal de que la democracia parlamentaria europea está viva y madura.

Entonces, señor Barroso, la pelota está en su campo. ¿Cumplirá con el objetivo? Porque aún no me ha convencido. Aunque esto no es tan importante como convencer a los ciudadanos europeos en los próximos cinco años, señor Barroso.

(Aplausos)

 
  
  

PRESIDE: Rodi KRATSA-ΤSΑGΑRΟPΟULΟU
Vicepresidenta

 
  
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  Judith Sargentini (Verts/ALE).(NL) Señora Presidenta. Señor Barroso, cuando estalló la burbuja crediticia no hizo nada. Fue la Presidencia francesa la que encontró la salida de emergencia. Usted no tomó las riendas: no con su Plan Europeo de Recuperación Económica —no hizo que la ayuda estatal a la industria del automóvil estuviera sujeta a condiciones medioambientales estrictas— ni con su propuesta para una mejor supervisión financiera: capituló al comienzo ante la oposición de la ciudad de Londres. La UE sí tomó las riendas en la propuesta global ante la crisis climática pero rápidamente lo está echando a perder.

Está amenazando con comprar la mayoría de nuestras reducciones de CO2 de países en desarrollo en lugar de garantizar que nosotros mismos emitimos menos. Podría culpar a los gobiernos nacionales por esto pero no por la propuesta de la semana pasada, terriblemente precaria, de ayuda climática para los países en desarrollo: 2 000 millones de euros. Esto es una miseria comparado con los 30 000, 35 000 millones de euros que deberíamos proporcionar. Haciendo esto está obstaculizando seriamente las posibilidades de éxito de Copenhague. Aquí tiene: la crisis crediticia, la crisis económica y la crisis climática: tres exámenes para un verdadero dirigente. Señor Barroso, tres exámenes que no ha aprobado.

 
  
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  Diane Dodds (NI). – Señora Presidenta, como diputada nueva de esta Cámara he escuchado a muchos de los oradores que se han centrado en las actuaciones del señor Barroso durante su mandato y han expresado sus numerosas preocupaciones. Estoy de acuerdo con muchas de ellas.

Nuestros caminos se separan totalmente en el Tratado de Lisboa, señor Barroso. Sin embargo, ha puesto mucho interés en mi partido local de Irlanda del Norte y por ello le doy las gracias. Valoramos el apoyo y la estrecha colaboración de los funcionarios de la Comisión con Irlanda del Norte a todos los niveles. Espero que esta relación continúe y mi circunscripción electoral se beneficie de ello.

Conocerá nuestro pasado: el impacto de la violencia en la inversión y la necesidad de nuevas carreteras y conexiones ferroviarias. Conocerá el enorme potencial de nuestra economía mediante el desarrollo del turismo. Para ayudar a que se produzca este desarrollo económico instaré a la Comisión a que analice qué recursos se pondrán a disposición para compensar los años de inversión insuficiente.

Como muchos han dicho hoy en esta Cámara, lo que cuenta son las acciones y las asignaciones.

 
  
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  Jaime Mayor Oreja (PPE). (ES) Señora Presidenta, señor Presidente de la Comisión, quiero hacer una consideración previa.

No se puede hacer el mismo debate después de unas elecciones que antes de unas elecciones; por respeto a las elecciones y por respeto a los europeos. Y no tendríamos que hacer cosas distintas de lo que se produce en los Parlamentos nacionales en este sentido.

Si los Comisarios europeos son el fruto de una mayoría en cada uno de los países, nuestra principal preocupación debería ser que el Presidente de la Comisión fuese fiel a lo que hemos votado los europeos en las elecciones europeas, y de ahí, la trascendencia y el acierto de que el señor Durão Barroso sea el Presidente de la Comisión. Y es un principio estrictamente democrático.

Y dos consideraciones que hacen que no tenga ninguna duda en apoyar de una manera clara y definitiva al señor Durão Barroso. En primer lugar, por la profundidad del diagnóstico de la actual situación que ha hecho en su intervención y en sus consideraciones. No sólo vivimos una crisis económica y financiera, vivimos una crisis de valores. Y es la primera vez que he escuchado en esta Cámara una afirmación de estas características; no sólo vivimos una crisis, vivimos un mundo en transformación. Y de ahí que, frente al Estado y frente al mercado, más que nunca, sea necesario poner el acento en el protagonismo de las personas y en el cambio de actitud, porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades probablemente en muchos países de la Unión.

Y la segunda consideración, por la que mantengo mi apoyo, es su ambición europea. Europa exige elegir, priorizar y ordenar, y la crisis y el Tratado de Lisboa son las dos grandes cuestiones en las que ha hecho especial hincapié el Presidente de la Comisión. El tratamiento de la crisis exige una Comisión decidida y exige también un Parlamento que esté a la altura de la gravedad de las circunstancias que vamos a vivir.

La crisis no ha terminado todavía; la crisis tiene todavía una faz irreconocible y la crisis va a exigir que luchemos contra el desequilibrio social en la Unión Europea. Por eso, necesitamos la ambición política que usted ha demostrado en la tarde de hoy, señor Durão Barroso.

 
  
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  Juan Fernando López Aguilar (S&D). – Señora Presidenta, señor candidato, después de haberle escuchado con atención, me gustaría subrayar algunos puntos en los que a muchos nos gustaría estar de acuerdo con usted.

En primer lugar, es evidente que estamos ante una crisis, pero muchos pensamos que, en los últimos años, Europa no ha sido capaz de promover expectativas ni esperanzas capaces de derrotar el pesimismo.

En segundo lugar, está claro que necesitamos la Unión Europea, unas instituciones fuertes y una Comisión con rumbo. Pero a muchos nos gusta pensar que usted no puede ser candidato a la reelección para la misma Comisión sino una nueva Comisión a fin de encarar un nuevo período que plantea muchos y más intensos desafíos.

Nos hace falta una Europa capaz de regular mercados y capaz de garantizar derechos, derechos sociales ―subrayo―, pero, sobre todo, de aportar valor añadido para corregir abusos e injusticias globales en origen.

He escuchado la propuesta de incluir en su Comisión a un Comisario de Inmigración vinculado a la seguridad. Y subrayo que la inmigración no impacta sólo, ni principalmente, sobre nuestra seguridad, sino sobre nuestros valores y nuestra capacidad de corregir las desigualdades en origen.

Por eso, mañana, el voto que tiene lugar no es el cierre de un proceso, sino el primer punto de arranque, el punto de partida para un inmenso trabajo, que es el que tiene que hacer la nueva Comisión para ser capaz de apostar, frente a quienes deciden la parálisis o el retroceso de la Unión Europea, por un nuevo impulso a una Europa mejor, mucho mejor que la que hemos conocido en los últimos años. Y una Comisión capaz de afirmarse, frente a los eurófobos y a los euroescépticos, con firmeza; capaz de defender su autonomía, como motor europeo, frente al Consejo; y capaz, no sólo de cooperar, sino de responder continuadamente ante este Parlamento.

 
  
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  Michel Barnier (PPE).(FR) Señora Presidenta, señor Barroso, hay varios elementos y razones para que mostremos nuestra confianza y nuestro claro voto mañana.

El primero es la coherencia democrática: con respecto a la decisión de los 27 Jefes de Estado y Gobierno que le eligieron unánimemente; con respecto a lo que dijimos durante la campaña electoral —no hace tanto tiempo—y con respecto al voto de los ciudadanos. No vamos a disculparnos por haber ganado las elecciones, aun siendo conscientes —y le diré a nuestros compañeros diputados que somos muy conscientes— de que tendremos que aportarle más ideas que las del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos). De modo que hay coherencia democrática con respecto al ejercicio que ha llevado a cabo durante varias semanas en su diálogo exigente, sincero y humilde con el Parlamento y estamos aquí para atestiguarlo.

Hay una segunda razón y es la convicción: la enorme convicción de que no habrá políticas fuertes en Europa si las instituciones son débiles. Necesitamos instituciones sólidas. Por este motivo esperamos que se ratifique el Tratado de Lisboa. Es la caja de herramientas que hará que las instituciones funcionen. Necesitamos una Comisión que pueda afrontar la crisis lo más rápido posible.

La tercera razón es el contrato de confianza que hemos firmado con usted. En vista de la más grave y profunda crisis económica, financiera, alimentaria —no olvidemos que los mil millones de personas que mueren de hambre en el mundo— y medioambiental, necesitamos que la Comisión muestre su espíritu de lucha. Necesitamos que aprenda, y nosotros con usted, las lecciones que nos ha dado esta crisis en materia de gobierno, regulación, innovación y nuevas políticas —me refiero a la idea de una caja de ahorras europea que financie las PYME en los sectores estratégicos— y, con respecto a la más profunda de las crisis, la crisis medioambiental, que introduzca un nuevo modelo de crecimiento económico y social, de crecimiento ecológico como usted mismo ha dicho.

Por eso, señor Barroso, mañana estaremos listos para firmar el contrato de confianza con usted.

 
  
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  David-Maria Sassoli (S&D).(IT) Señora Presidenta, Señorías, su discurso hoy, señor Barroso, no ha cambiado nuestra opinión: sigue siendo totalmente negativa. A lo largo de su presidencia, la Comisión ha demostrado carecer de capacidad y autoridad. Así fue con la crisis financiera y así es con la política de inmigración: la salvaguarda de los derechos fundamentales y el cumplimiento con el Derecho Comunitario tiene que representar las dos caras de la misma política.

Ha dicho en esta Cámara que pretende designar un Comisario de Justicia y Derechos y un Comisario de Asuntos Internos e Inmigración. No lo haga señor Barroso: la inmigración y los derechos deben ir de la mano para no aprobar en políticas xenófobas. Usted cuenta con una mayoría aquí en el Parlamento, una mayoría de derechas, y claramente no podemos identificarnos con esta mayoría. Entiendo las dificultades del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa pero, señor Verhofstadt, no nos diga que el enfoque coherente que ha pedido para salir de la crisis consiste en la rapidez con la que se constituya la Comisión Barroso.

Es obvio que no podemos identificarnos con esta mayoría. Nuestras posturas no pueden reconciliarse con las de los que no luchan firmemente por la total y rotunda libertad de información, con las de los que no luchan por salvaguardar los derechos y con las de los que ven el Parlamento como un simple foro para representar a los gobiernos nacionales.

 
  
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  Marian-Jean Marinescu (PPE).(RO) Señora Presidenta, Presidente de la Comisión, el aumento de la seguridad energética es un punto importante de su programa. El éxito de las negociaciones con Turquía, que han conducido a la firma del proyecto Nabucco, pone de relieve que la UE es capaz de representar a los Estados miembros a nivel internacional y quiero felicitarle por ello. Espero que utilizando los mismos métodos se consigan logros similares con respecto a garantizar el volumen de gas requerido en cada momento cuando haya países de la región que quieran poner a disposición sus fuentes para este proyecto. La futura Comisión tiene que crear un mercado energético interno, competencia eficaz y un alto nivel de seguridad del suministro para todos los Estados miembros.

A este respecto la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía desempeñará un papel importante. Rumania ha solicitado la sede de esta Agencia y espero que cuente con el apoyo necesario. La seguridad energética también depende de los vecinos de la UE. Tenemos que apoyar a los países vecinos que están de acuerdo con los valores europeos y aspiran a llegar a ser parte de la Unión.

También quiero que prestemos atención a la todavía delicada situación política y la difícil situación económica en la República de Moldova. Las nuevas autoridades políticas en Chişinău necesitan urgentemente nuestro apoyo para ayudarles a atravesar esta difícil situación.

Por último, creo firmemente que la votación de mañana demostrará la estabilidad de las instituciones europeas y contribuirá positivamente al resultado del referendo en Irlanda.

 
  
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  Catherine Trautmann (S&D).(FR) Señora Presidenta, señor Barroso, yo también lo diré directamente: no ha convencido a los socialistas franceses en cinco años y tampoco lo hace ahora, con un proyecto en el que es tan generoso con las palabras como general con los objetivos.

¿Cómo nos puede decir: «voten por mí si quieren una Europa unida a pesar de su diversidad» cuando es precisamente porque queremos esa Europa por lo que recomendamos esperar a ver el voto irlandés antes de votar su candidatura?

Escudándose en el apoyo de los Estados miembros, prefirió asegurar su nombramiento antes de tiempo y corriendo menos riesgos con respecto al número de votos requeridos. Pensó que el paso por el Parlamento sería una mera formalidad, pero no es así, y esto es sólo el comienzo porque sus respuestas no cumplen con las expectativas de los ciudadanos que sufren la crisis y que han demostrado su enojo con nuestras instituciones a través de la gran abstinencia electoral.

Dice que la crisis le ha cambiado y se muestra como el gran capitán de una Europa unida pero no ha sido capaz de guiar a los Estados miembros hacia un plan de recuperación europeo verdadero y todavía seguimos esperando las medidas concretas y vinculantes necesarias para llevar a cabo la regulación financiera.

Afirma habernos dado garantías con respecto a la agenda social pero todo lo que defiende es un nuevo reglamento no una revisión de la Directiva sobre el desplazamiento de trabajadores. Además, no ha hecho un compromiso firme y sobre todo claro, sobre el establecimiento de una directiva que proteja a los servicios públicos.

Muestra desprecio cuando los diputados recuerdan lo sucedido. No hemos olvidado que, durante los últimos cinco años, las cuestiones sociales nunca han sido parte central de las soluciones propuestas y es ahora cuando decide realizar un estadio de impacto social para cada legislación europea.

En una crisis sin precedentes como la que vivimos, que está destruyendo cientos de miles de trabajos, hay que hacer todo lo posible para garantizar que el número de desempleados en Europa o la pobreza laboral no llega a 25 millones en 2010. Y para ello necesitamos adoptar una política industrial.

Los ciudadanos necesitan un ejemplo de solidaridad para combatir la crisis. Y no encontrarán la fuerza ni en sus palabras ni en la ambición para Europa que ha declarado tener hoy.

Seguir como antes es desastroso dijo el filósofo Walter Benjamin. Todavía tiene mucho que hacer para ganarse a los socialistas y a los socialdemócratas. Por el bien de la coherencia política y por respeto a nuestros electores no votaremos a favor de su candidatura.

 
  
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  Wim van de Camp (PPE).(NL) Señora Presidenta. Señor Barroso, los miembros de la delegación holandesa del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) votaremos por usted mañana con gran convicción. No sólo porque estemos convencidos de sus cualidades sino porque también tenemos prisa. En nuestra opinión, los últimos dos meses hemos perdido la oportunidad de abordar la crisis económica y nosotros, los holandeses, tenemos prisa. Sí es verdad que queremos ver más economía social de mercado en su programa —hasta donde sabemos, la anterior Comisión fue más bien demasiado liberal al respecto—. Esperamos que siga luchando contra la regulación excesiva, que haga que Copenhague sea un logro pero que reduzca el número de Agencias europeas creadas.

Otro asunto que concierne a los ciudadanos europeos: esta tarde ya se ha mencionado quizás dos o tres veces. No es suficiente. Las elecciones europeas nos han demostrado que tenemos un trabajo difícil por delante para ganar el apoyo del ciudadano europeo de a pie. Los trabajadores de Opel que serán despedidos por reducción de plantilla tienen que pensar inmediatamente en Europa como fuente de esperanza y de trabajo.

Por último, durante las últimas seis semanas, me ha parecido un hombre con pasión y entusiasmo. Se crece cuando le desafían. Le insto a que siga así los próximos cinco años: quisiera verlo cada semana.

 
  
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  Glenis Willmott (S&D). – Señora Presidenta, es verdad que vivimos tiempos insólitos pero la respuesta del señor Barroso a la crisis económica carece de fuerza y efecto y no se han cumplido sus promesas sobre la Europa social. Señor Barroso, sus orientaciones políticas no esclarecen mucho sus planes y alargan la misma retórica utilizada hace cinco años. Por supuesto que necesitamos un mercado interno fuerte y efervescente que traiga trabajos y prosperidad pero esto tiene que ir de la mano de mejores derechos sociales en favor de los trabajadores y ciudadanos de Europa y no a su costa.

A pesar de la gran presión que ha ejercido esta Cámara para corregir este desequilibrio y de las peticiones para que se revisase la Directiva de desplazamiento de los trabajadores, para que se realizaran evaluaciones de impacto social y se creara un plan de recuperación económico más ambicioso, todavía estamos esperando. Antes ha calificado el derecho de asociación y el derecho a la huelga como sagrados. En Reino Unido, los sindicatos han iniciado de nuevo el diálogo para ir a la huelga en respuesta a los problemas asociados a la Directiva de desplazamiento de los trabajadores, con temor de que se reduzcan sus salarios y se debiliten los convenios colectivos.

Su respuesta a mi pregunta sobre este tema la semana pasada sonó cordial, sin embargo admitió que la Directiva se queda corta con respecto a sus objetivos. Los problemas residen en la aplicación e interpretación por parte del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (TJCE). Prometió realizar enmiendas mediante un nuevo instrumento legal, pero las sentencias del TJCE han demostrado que necesitamos reforzar la Directiva para parar la reducción de los salarios.

En esta época de crisis financiera, necesitamos unas directrices jurídicas claras y, señor Barroso, necesitamos el mismo salario por el mismo trabajo en el mismo lugar, con independencia del sexo. ¿Qué garantías nos da de que este será el caso?

 
  
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  Marianne Thyssen (PPE).(NL) Señora Presidenta, Presidente de la Comisión, Presidente en ejercicio del Consejo, Señorías, son tiempos difíciles, tiempos de transición, tiempos de cambio pero también tiempos curiosos. Institucionalmente hablando, vamos de Niza a Lisboa. Espero que lleguemos ilesos: económica, ecológica y demográficamente, incluso en términos energéticos, la inmigración y la seguridad, y no olvidemos la globalización, el problema alimentario, la lucha por preservar el modelo social, en todos estos ámbitos estamos en plena transición. Si se trata de peligros o de oportunidades dependerá, en gran medida, de nosotros mismos.

Una cosa es cierta en este sentido: sólo si tomamos un enfoque europeo frente a los problemas, sólo si los abordamos con un programa europeo sólido, bien orientado —como el que tiene usted, Presidente de la Comisión propuesto— y si contamos con instituciones fuertes con las que trabajar, podremos ayudar a forjar un futuro y continuar desarrollando nuestra economía de mercado ajustada social y ecológicamente. No tenemos tiempo que perder —«tenemos prisa», como acaba de decir mi compañero— y por este motivo también, tenemos que seguir adelante con el tema de la nueva Comisión. Actualmente, Señorías, tenemos un Presidente propuesto y sólo uno.

Tenemos que confiar en José Manuel Barroso. Pediría a cualquiera que discrepe que se asegure de que diferencia a los amigos de los enemigos porque después de todo, ¿qué ganan con los retrasos y con los votos contrarios? Si no quieren al señor Barroso, ¿a quién quieren?, ¿quién era su candidato?, ¿quién es su candidato? le pregunto al Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea y al Grupo S-D. Si consiguen lo que se proponen, ¿están seguros de que tendrán lo que consideran un mejor candidato, un mejor Presidente de la Comisión?

Presidente de la Comisión propuesto, tiene mi confianza y mañana tendrá mi voto y el de mi Grupo. Le deseo lo mejor, incluida la formación de una nueva Comisión: tienen que darle espacio para seguir adelante con esto.

 
  
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  Edite Estrela (S&D).(PT) Presidente Barroso, el Tratado de Lisboa se ratificará y entrará en vigor en unos meses. Eso espero. Con su programa y su discurso de hoy queda claro, sin embargo, que quiere consolidar los poderes del Parlamento Europeo enseguida. Estoy de acuerdo, porque no podemos seguir volviendo a la época en la que el futuro de Europa se decidía entre el Consejo y la Comisión mientras que el Parlamento Europeo era un mero espectador.

Señor Barroso creo que su próximo mandato será decisivo para consolidar este nuevo equilibrio institucional entre la Comisión, el Consejo y el Parlamento. Por tanto, nuestro apoyo no es un cheque en blanco sino una inversión.

Nuestra tradición democrática, la protección de los derechos humanos y las innovaciones en la producción de formas de energía más ecológicas y de mejores políticas medioambientales son características distintivas europeas, pero no hay nada que nos diferencie más del resto del mundo que nuestras políticas sociales. Por tanto, tengo que expresar mi deseo de que la Comisión que usted presidirá —estoy segura—, asuma la responsabilidad de proteger, consolidar y mejorar el modelo social europeo y fomente la igualdad entre hombres y mujeres.

Antes de terminar quisiera hacer hincapié en que he anotado lo que ha dicho hoy: sus compromisos de cara al futuro. Puede contar con el apoyo de los socialistas portugueses. No obstante, también puede contar con una relación ciertamente leal pero también muy exigente durante su próximo mandato.

Le deseo buena suerte y que tenga éxito en su trabajo.

 
  
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  Markus Ferber (PPE).(DE) Señora Presidenta, Presidente de la Comisión, Presidente en ejercicio del Consejo, Señorías, ¿de qué se trata la votación de mañana? Se trata de hacer lo que muchos en esta Cámara no pueden y otros no quieren hacer. De hecho, se trata de asumir la responsabilidad por Europa. Quisiera destacar algo. Señor Barroso, le estoy muy agradecida por mencionar esto de nuevo en su interrupción. Se trata de asumir responsabilidad por la capacidad de actuación de Europa en tiempos difíciles para superar todos los problemas, que han sido motivo de críticas justificadas por parte de los ciudadanos y también de este Parlamento. Creo que el debate de hoy ha ayudado a aclarar la cuestión de en quién puede y no puede confiar Europa en el futuro cuando haya que asumir la responsabilidad política en los años venideros.

Sin embargo, quisiera señalar señor Barroso, que hay, por supuesto, toda una serie de temas en la agenda que hay que tratar y usted tiene gran parte de la responsabilidad en este ámbito porque tiene el monopolio para lanzar iniciativas a nivel europeo.

Quisiera considerar un tema más que me parece que no se ha tratado con el suficiente detalle en el debate hasta el momento y es la política agrícola. En este ámbito, nos enfrentamos con varias dificultades. No basta con mencionar el hecho de que los Ministros de Agricultura vinieron a la resolución en otoño del año pasado. No basta con haber empezado un programa de reforma agrícola global porque cuando las condiciones básicas cambian, evidentemente tiene que tomar la iniciativa correspondiente para ayudar a los agricultores en la UE. Lo que le pido es que coja a la Comisaria de Agricultura a un lado y le diga que su modelo no ayudará a este importante sector a salir de la crisis con éxito.

Estamos preparados, y hablo en nombre de mis compañeros diputados, de asumir la responsabilidad por Europa, por los intereses de la UE y sus ciudadanos.

 
  
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  Csaba Sándor Tabajdi (S&D).(FR) Señora Presidenta, señor Barroso, en febrero de 2008, seis meses antes de la crisis financiera mundial, el Primer Ministro de Hungría propuso el establecimiento de una institución europea para supervisar y controlar las tendencias financieras mundiales. Desafortunadamente, el Consejo y su Comisión decidieron crear esta institución después de que hubiese estallado la crisis mundial.

Señor Barroso, ¿en qué fase se encuentra los preparativos para crear esta institución? ¿Cuándo empezará la institución su trabajo?

Mi segunda pregunta es: durante los últimos años, la Comisión no ha conseguido combatir el predominio de las grandes cadenas comerciales con éxito y no ha protegido a los agricultores ni a los consumidores. ¿Podemos esperar que la Comisión tome medidas concretas y eficaces?

Mi tercera pregunta es: hay una profunda crisis en el sector lácteo en toda Europa con consecuencias sociales y políticas muy graves. ¿Tiene intención de enmendar, revisar la política neoliberal que ha seguido la Comisión hasta ahora y que ha fracasado completamente?

Mi cuarta pregunta es: como candidato a la presidencia, ¿tiene intención de establecer un mecanismo de mediación? ¿Quiere reafirmar su intención de confiar al nuevo Comisario encargado de los derechos fundamentales la responsabilidad de las minorías nacionales históricas, minorías de inmigrantes y la minoría romaní?

 
  
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  Simon Busuttil (PPE). (MT) Señora Presidenta, señor Barroso, las dificultades económicas y financieras ya se han debatido en profundidad. Sin embargo hoy quisiera que nos centráramos en los derechos de los ciudadanos y en la Europa de los ciudadanos. Hablamos de ciudadanía europea, de derechos de los ciudadanos, libre circulación, la lucha contra la delincuencia, el refuerzo de la seguridad, la lucha contra el terrorismo y una política de inmigración común. Todo esto afecta al ciudadano europeo tanto como lo hacen los problemas económicos y financieros. No obstante, también hay otros problemas que afectan a nuestros ciudadanos en sus vidas cotidianas y que por tanto merecen ser tratados.

Sí tenemos un plan, el plan de crear un espacio europeo basado en la justicia, libertad y seguridad. Tenemos el Programa Tampere, el Programa de La Haya, y ahora el de Estocolmo. Creo que tenemos que invertir energía renovada en este ámbito. El Programa de Estocolmo creará nuevas oportunidades. Además, está el Tratado de Lisboa que conferirá nuevos e importantes poderes además de otorgar un papel mucho mayor al Parlamento en este ámbito. Señor Barroso, esta tarde nos ha dicho que ya no habrá sólo uno sino dos Comisarios dedicados a este campo. Nos han dicho que habrá un Comisario encargado de asuntos internos e inmigración y otro al que se le asignará el ámbito de justicia, derechos humanos y libertades civiles. Formemos una alianza: una alianza fuerte entre la Comisión y el Parlamento para crear una Europa que sea la Europa de nuestros ciudadanos, que defienda los derechos de nuestros ciudadanos, que proteja las libertades de nuestros ciudadanos y vele por su seguridad.

Sí, creo que juntos podemos luchar por construir una Europa para los ciudadanos y le deseo la mejor de las suertes en la votación de mañana.

 
  
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  Zoran Thaler (S&D).(SL) Estoy de acuerdo con los comentarios de muchos de mis compañeros diputados que ya han hablado pero permítame también, señor Barroso, formularle las siguientes preguntas: ¿ha hecho balance de su anterior mandato?, ¿está satisfecho con los logros de los últimos cinco años? Imagino que sí y que por eso se presenta de nuevo como candidato para la presidencia. No obstante, también me pregunto si está satisfecho con la eficiencia que ha demostrado hasta ahora en relación con la prevención de la crisis financiera, económica y social. ¿Puede presenciar, con la conciencia tranquila, como las cifras de desempleo aumentan tambaleándose, llegando en la actualidad a ser millones dentro de la UE, y las vergonzosas recompensas pagadas una vez más por el sector financiero a aquéllos que no sólo nos han hundido en la peor crisis que se pueda imaginar sino que también nos amenazaron con la pobreza?

¿Nos puede decir hoy si va a hacer las cosas de forma diferente en su segundo mandato?, ¿vamos a ver más de lo mismo o algo diferente?, ¿hay algo que debamos esperar ansiosos?, ¿qué piensa que tiene que cambiar en su manera de acometer el trabajo?

Permítame una pregunta más: es una que ha hecho todo lo posible por evitar en sus orientaciones políticas. Claramente quiere dirigir la Comisión de una UE de 500 millones de ciudadanos. ¿Dónde está la ambición y motivación de su gran comunidad cuando se trata de abrir las puertas a los compañeros europeos que quieren adherirse?, ¿qué medidas extraordinarias tomará la Comisión para acelerar el proceso?, ¿ofrecerá ayuda tangible, es decir, experiencia y recursos materiales al gobierno central de Bosnia y Herzegovina para ayudar a que cumplan con su plan de trabajo y los criterios necesarios para que sus ciudadanos viajen libremente dentro de la UE?

 
  
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  Gunnar Hökmark (PPE). – Señora Presidenta, el señor Barroso tendrá nuestro apoyo mañana, no sólo porque lo han nombrado 27 Estados miembros y no sólo porque necesitamos empezar a trabajar, sino porque ha presentado una agenda política general que trata las principales dificultades de nuestra época. Por supuesto, todos tenemos diferentes opiniones al respecto.

Le pediremos iniciativas a usted y a su Comisión fundamentadas en la mayoría de este Parlamento, no iniciativas que la minoría intente imponer, debatiremos y analizaremos sus propuestas y tomaremos decisiones fundamentadas en la mayoría del Parlamento. Así es como funciona la democracia, y así funcionamos nosotros. No sólo confiamos en usted sino también en este Parlamento. Sólo decir que si votan en contra mañana sin una alternativa significa que no tienen una alternativa. Mientras pedimos que se tomen medidas otros intentan frenarlas. Y tengo que decir que quedan unas semanas para el encuentro de Copenhague y no es responsable actuar de modo que no tengamos un dirigente de la Comisión elegido para entonces. En un punto en el que tenemos que organizar todos los preparativos y la legislación sobre los mercados financieros, la alternativa de decir «no» a la nueva Comisión no es responsable. Y no es responsable actuar de modo que no podamos empezar el proceso político para la recuperación económica cuando los empleos de Europa se ven amenazados.

Señora Presidenta, mañana también se vota la posición del Parlamento Europeo. Nosotros, como parlamentarios, decimos que queremos que Europa sea líder mundial pero no podemos ser líderes mundiales sino podemos asegurar el liderazgo de la UE. Le daremos nuestro apoyo, analizaremos las propuestas y las debatiremos con usted porque confiamos en la democracia y en la mayoría que tenemos en el Parlamento. Le deseo que mañana tenga buena suerte.

(Aplausos)

 
  
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  Erminia Mazzoni (PPE).(IT) Señora Presidenta, Señorías, señor Barroso, al seguir este debate estoy incluso más convencida de que hago lo correcto respaldando la propuesta presentada por el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) de apoyar su candidatura, y, como presidenta de la Comisión de peticiones, quisiera ofrecerle mi modesta contribución: señor Barroso, suscribo sus objetivos y prioridades pero permítame sugerirle dos ámbitos de gran importancia, en particular con respecto a lo que usted llama salir de la crisis económica y financiera.

Creo, como usted, que esta crisis es también, sobre todo, una crisis de valores, de los valores básicos de nuestra sociedad. Durante los próximos cinco años, la Comisión Europea tendrá que enfrentar dificultades mayores. El marco geopolítico ha sufrido un cambio radical. Los países y economías emergentes como la India, Brasil y África desempeñan en la actualidad un papel importante en la economía real. Por un lado, esto nos proporciona nuevas oportunidades de crecimiento pero por otro, nos expone al riesgo de las hegemonías de mercado que, a largo plazo, podrían producir mayor nivel de pobreza.

El papel de Europa al respecto, de su civilización y su sabiduría es esencial para fomentar el crecimiento generalizado, equilibrado y alentar el cumplimiento de los derechos civiles. Es la representación de la verdadera integración de diferentes culturas y raíces. Me refiero a nuestras raíces, nuestras raíces cristianas, que podrían ser el instrumento con el que abordar los valores de esta crisis tan extremadamente grave pero sólo si los utilizamos como guía para fomentar el desarrollo y la integración de los derechos y deberes de los ciudadanos.

A nivel financiero, señor Barroso, tenemos que analizar la necesidad de reformar la política monetaria y fiscal para difuminar la lucha entre nuestra moneda, el euro, y la antigua hegemonía del dólar, así como la lucha con las monedas de las economías emergentes de China y la India. Necesitamos obtener una regulación más estricta del mercado financiero junto con la prohibición de la especulación y los productos energéticos y, sobre todo, mercancías alimentarias, cuyos precios pueden privar de alimentos a muchas economías. Necesitamos hacer que la financiación vuelva a desempeñar su papel principal: servir a la producción y reemplazar o apoyar las aportaciones económicas tradicionales en las regiones deprimidas de Europa con incentivos fiscales.

Con respecto a la Europa de los ciudadanos que propone desarrollar mediante la intensificación del diálogo y la distribución de información, me siento personalmente involucrada como presidenta de la Comisión de peticiones. Por tanto, se deberá convocar a esta comisión si el Parlamento apoya la resolución aprobada durante el mandato parlamentario anterior.

La Comisión de peticiones es la primera toma de contacto entre las instituciones europeas y los ciudadanos. Busca soluciones, ofrece explicaciones y promueve acciones en respuesta a las numerosas y variadas quejas de los ciudadanos europeos. Teniendo en cuenta esta conexión, señor Barroso, le insto a que fortalezca las relaciones entre la Comisión que tiene el honor de presidir y la comisión que presido, la Comisión de peticiones, y establezca un comisario específico para que se encargue de tal labor. Ya ha anunciado la creación de dos nuevos comisarios.

Una Europa que centra su programa de trabajo en sus ciudadanos, como usted ha declarado, es una Europa que tiene que proporcionar esta comisión —que es el foro, el lugar donde los derechos de los ciudadanos tienen voz— con más derechos y más dignidad.

 
  
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  Sophie Briard Auconie (PPE).(FR) Señora Presidenta, Presidente de la Comisión, Señorías, he analizado las orientaciones políticas de su programa y me satisface su ambición en cada una de las principales políticas, incluida la política económica, con la continuación y creación de actividades: el plan de recuperación, cohesión social, política medioambiental, y, en especial, el desarrollo sostenible; los proyectos están destinados a nuestros jóvenes, el fortalecimiento de la defensa europea y la continuación de una política agrícola sólida y sostenida.

Celebro su ambición de querer tener la Europa victoriosa, unida y protectora que nosotros queremos. Sin embargo, cuestiono la postura financiera de la UE con respecto a todos sus proyectos. La Unión tiene que tener los recursos financieros para lograr sus ambiciones. Algunos de mis compañeros diputados ya han resaltado este punto. Es crucial, en mi opinión, señor Barroso, que veamos que se comprometa a estimular a los Estados miembros para que aumenten sus contribuciones al presupuesto comunitario de forma sustancial a partir de 2014. Es cierto que la crisis está presionando los presupuestos de los Estados miembros en este momento. De todas formas tenemos que adelantarnos al periodo postcrisis y empezar a trabajar ahora en un presupuesto comunitario que satisfaga las necesidades de la actuación europea. Sé que es consciente de esta necesidad puesto que la ha acometido en su programa. Lo que falta es que se comprometa a garantizar que, en el futuro, nosotros, el Parlamento y el Consejo, tendremos los recursos necesarios para poder poner en práctica nuestras políticas.

 
  
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  Sandra Kalniete (PPE).(LV) Quisiera confirmar que los diputados del Grupo del Partido Popular Europeo de Letonia apoyarán la candidatura del Presidente Barroso. Le votaremos porque esperamos que usted, señor Barroso continúe como Presidente de la Comisión Europea para trabajar por una Europa más justa. Consideramos que se debería lograr la justicia en todos los Estados miembros en relación con el apoyo a los agricultores, con independencia de cuánto tiempo llevan siendo miembros de la UE. También esperamos que asuma el papel de líder en la reforma de la PAC y a la hora de garantizar la posibilidad de competencia justa para todos los Estados miembros. Le invitamos a que tome las riendas para que se siga liberalizando el mercado de servicios europeo.

Europa sólo conseguirá salir de la crisis con éxito si basa su estrategia en un mercado único sólido y un campo de juego estable. Las instituciones europeas tienen, de hecho, un papel estabilizador para superar la crisis en aquellos Estados miembros más gravemente afectados y Letonia lo sabe. Quisiera dar las gracias a la Comisión Europea por trabajar con nosotros. La moneda única europea ha desmotado su función estabilizadora en estas condiciones de crisis. Los países bálticos se han propuesto el objetivo de acceder a la zona del euro pero durante el empeoramiento global de la economía resulta una tarea muy difícil. Por eso pedimos a la Comisión que promueva un enfoque sensato, flexible para la aplicación de las condiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y los criterios de Maastricht, apropiado para la crisis. Estoy convencida de que la pronta inclusión de los países bálticos y de todos los países europeos en la zona del euro beneficia a Europa en general.

Señor Presidente, le instamos a que acelere el desarrollo de una política energética común para reducir la dependencia de Europa de los monopolios. Le deseo suerte en la votación de mañana.

 
  
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  Damien Abad (PPE).(FR) Señora Presidenta, señor Barroso, como miembro de la delegación francesa del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y como representante del Nouveau Centre, un partido político francés que nació del UDF, Estaba deseando dirigirme a usted hoy directamente. Sobre todo, quiero recordarle el apoyo del Presidente de la República y del Gobierno francés y celebrar la forma en la que ha sido capaz de contribuir al éxito de la Presidencia francesa.

El señor Barnier y todos mis compañeros parlamentarios de la mayoría presidencial francesa esperamos que su Comisión continúe y comparta nuestra misión de construir una Europa política que pueda tener influencia en los graves problemas mundiales del futuro.

Para construir esta Europa política, señor Barroso, pensamos que tienen que evitarse dos dificultades. En primer lugar, la de presentar la competencia como un dogma absoluto e infranqueable. Sí, Europa necesita una política industrial, agrícola, energética o que promueva las nuevas tecnologías tanto como una política de competencia.

La segunda dificultad que tenemos que evitar es la de convertir esta Comisión en una mera secretaría general del Consejo. Necesitamos una Comisión que sea sólida, que haga propuestas, que innove y que dirija esta integración europea. Así, a pesar de las reservas expresadas por mi propio partido político en Francia, quiero apoyar hoy su actuación y acompañarle en este camino que parece querer emprender, por ejemplo, en materia de desarrollo sostenible y de lucha contra el cambio climático.

Sin embargo, para garantizar que mi voto y que el de varios de mis compañeros diputados que todavía tienen algunas preguntas hoy, cuenta con toda la información posible, quisiera que hiciera dos firmes compromisos a esta Cámara. Primero, implantar una política con la finalidad de favorecer a nuestras industrias, nuestros territorios y a todo lo que forja la identidad europea.

Segundo, hacer todo lo posible para garantizar que el modelo europeo es el que mejor reconcilia la economía de mercado con el requisito de solidaridad entre los Estados miembros, regiones y poblaciones.

Señor Barroso, la juventud de hoy en día necesita una Europa que les apoye en la globalización y que represente una nueva esperanza y, como el más joven de los diputados franceses, estoy profundamente convencido de que estos jóvenes quieren una Europa que les proteja y les ofrezca una nueva ambición. En el futuro, es nuestro deber construir una Europa juntos. Cuento con usted como usted puede contar conmigo.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE).(PL) Señora Presidenta, Europa está unida. Es una Europa de paz, libertad y democracia. Respetamos los derechos humanos y queremos hacer realidad un programa de economía social de mercado, un programa cuyo centro de atención sean las personas. Sin embargo, Europa también está diversificada. Tenemos muchas regiones muy pobres, y por tanto hay que elaborar una verdadera política de cohesión. La PAC en realidad castiga a dos Europas: la vieja y la nueva. Esto hay que cambiarlo y hay que crear una Europa auténtica, unificada y unida. Señor Presidente, usted sabe esto mejor que nadie. ¿Qué medidas piensa tomar en este ámbito para cambiar la situación?

 
  
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  Hannu Takkula (ALDE).(FI) Señora Presidenta, Presidente Barroso, en mi opinión ha desempeñado magníficamente bien su papel como Presidente de la Comisión. Es fácil criticar pero tenemos que dar crédito cuando hay que darlo. Dirigir a 27 países diferentes en una Europa pluralista es una tarea difícil y la ha realizado muy bien. Ha sido el factor que ha equilibrado los países grandes y pequeños de modo que, a este respecto, quisiera tomar prestadas las palabras del presidente de mi partido, el Primer Ministro finlandés Matti Vanhanen, que dijo que usted se merecía otro mandato. Estoy completamente a favor de su reelección y votaré por ello. Lo que ha logrado en cinco años habla por sí sólo. En mi opinión, ya no hay necesidad de propuestas para nuevos programas porque los hechos hablan por sí mismos y espero que el Comisario finés, Olli Rehn, también disfrute de una buena y sólida posición en la próxima Comisión. Sin embargo, lo más importante de todo es que mañana votaremos a favor de que usted pueda formar una nueva Comisión. Le deseo la mejor de las suertes.

 
  
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  Ulrike Lunacek (Verts/ALE). – Señora Presidenta, el señor Barroso ha hablado bastante a menudo de los tiempos extraordinarios en los que vivimos, los importantes problemas a los que nos enfrentamos y el liderazgo que la UE tiene que demostrar en el sector del mercado financiero.

Sin embargo, señor Barroso, hay algo sobre lo que le quiero preguntar y que menciona en el documento que nos ha presentado: los propios recursos financieros de la UE. No dice de dónde deberían salir.

Con respecto a esto, hay una pregunta que le formulé en la audiencia que tuvimos con el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea la semana pasada. Desafortunadamente no me dio una respuesta y espero que lo haga ahora. Mi pregunta es: ¿qué pasa con el impuesto sobre las transacciones financieras?

Incluso el señor Sarkozy lo ha propuesto ahora y el señor Steinmeier y otros están hablando sobre ello. Bélgica y Francia ya tienen instrumentos jurídicos para implantarlo, de modo que ¿por qué no hablar y ejercer presión para obtener una propuesta de la Comisión sobre el impuesto sobre las transacciones financieras?

 
  
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  Nikolaos Chountis (GUE/NGL).(EL) Señora Presidenta, he escuchado dos veces al señor Barroso, una en el pleno y otra en una conferencia con la Izquierda Unida Europea y he leído sus orientaciones políticas.

Tengo un comentario en concreto: conocemos la postura del señor Barroso sobre las políticas modificadas pero no sobre los productos modificados. ¿Significa que se va a tolerar la importación y comercialización de productos contaminados en Europa?

Generalmente, al mantener que promueve las ideas nuevas que Europa necesita, el señor Barroso está promoviendo y proponiendo esencialmente las mismas recetas neoliberales y fallidas que nos han conducido a la depresión, al desempleo y a desigualdades sociales en Europa.

Este enfoque —me refiero a su propuesta, señor Barroso, y a la de su Comisión— ha creado un vacío de confianza entre los líderes de la Unión Europea y los ciudadanos europeos, que ha se ha visto claramente reflejado en las pasadas elecciones, con la gran cantidad de ciudadanos que se abstuvieron de votar.

Por último, como llama a todos los que no están de acuerdo con su programa antieuropeos, no le escucharán todos los europeos, en especial aquéllos que quieren una Europa diferente, que es por lo que, en mi opinión, señor Barroso, no es la persona adecuada para el puesto.

 
  
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  Barry Madlener (NI).(NL) Señor Barroso, no ha conseguido hacerse con el apoyo del Grupo de la Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo o el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea, que en realidad hablan en su favor. Serán unas elecciones emocionantes: si echamos un vistazo, puede contar con aproximadamente la mitad de los votos de modo que cada voto cuenta. Es evidente que también quiere nuestro voto, el del segundo partido holandés más grande en el Parlamento: el Partido para la Libertad. Estamos listos para darle el voto pero tiene que prometer que parará las negociaciones con Turquía, garantizar que los Países Bajos dejan de ser el primer contribuyente neto de esta burocrática UE y trabajar para tener una Europa de Estados miembros soberanos y no para el superestado federal al que aspira. Le invito a que nos haga una visita hoy a las 22.00 horas para debatirlo. Quién sabe, quizás haga estas promesas, obtenga nuestro apoyo y pueda continuar con su trabajo, sólo que de forma completamente diferente a la de los últimos cinco años.

 
  
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  Brian Crowley (ALDE). – Señora Presidenta, primero quisiera desear suerte al señor Barroso mañana en la votación. Desafortunadamente, creo que la votación debió haberse celebrado en julio para evitar que se formara una laguna de incertidumbre. No obstante, al decir esto, creo que las orientaciones políticas que ha elaborado, señor Barroso, definen claramente el tipo de visión e ideas que tiene para poner las cosas de vuelta a su sitio.

Quizás mi mayor petición —no sólo de volver al Parlamento— es que sea un poco más crítico con los gobiernos cuando no cumplen con sus compromisos porque, si estudiamos la Estrategia de Lisboa, un 90 % de la Estrategia no se ha implantado porque los Estados miembros no han actuado para que seamos la economía más competitiva y dinámica del futuro.

Sé que es difícil intentar y señalar a cualquier Estado por separado. No me atrevería a hacerlo pero si tenemos que ser un ejemplo y si ponemos las ideas entre el Parlamento y la Comisión sobre las maneras que vemos de regenerar el nuevo crecimiento y de ser innovadores dentro de la nueva economía, entonces los Estados miembros tienen también que prepararse y tomar esas medidas.

Por último, me entristece, con las dificultades económicas sin precedentes que hay en todo el globo, cuando a nosotros en Europa se nos considera para tomar las riendas con respecto a la regulación bancaria y otros ámbitos del estilo, que hayamos perdido la oportunidad por los juegos políticos juveniles entre determinados grupos.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE).(ES) Señor Barroso, usted se considera un paladín de la defensa del medio ambiente, y me congratulo por ello.

De hecho, la semana pasada tuvimos una buena noticia, porque aprobaron, finalmente, que el atún rojo, que está en una situación de colapso, sea protegido incluyéndolo en la lista de especies protegidas de CITES. Le pido, en ese sentido, que no sea solamente un apoyo temporal sino que sea un apoyo definitivo.

El problema, la paradoja global de todo esto, es que son las políticas neoliberales que usted ha liderado hasta ahora las que nos han llevado a esta situación, porque son unas políticas que no hacen sino privatizar el beneficio y socializar los costes.

Y, en este sentido, tenemos un problema grave en relación con el medio ambiente. Durante años, hemos estado subvencionando flotas que han esquilmado estos mares y que, precisamente, en ese contexto, son, en muchos casos, corresponsables del desastre. Y ahora van a pedirnos dinero para poder superar esta situación a la que los hemos abocado.

Esta situación es absurda y realmente difícil de justificar democráticamente. Con el dinero de todos no se pueden cometer estos errores.

Por eso, le pedimos que la política pesquera comunitaria, que hay que revisar, precisamente, se base en esos nuevos principios.

 
  
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  Pat the Cope Gallagher (ALDE). – Señora Presidenta, estoy muy seguro de que el señor Barroso se asegurará mañana otros cinco años de mandato como Presidente de la Comisión. Creo que es la persona adecuada para el puesto y su trayectoria ha sido impresionante.

También creo que la UE operará de forma más eficiente si se aprueba el Tratado de Lisboa en mi país. Los que se oponen al Tratado en Irlanda están difundiendo información insidiosa afirmando que el salario mínimo será 1,84 euros.

Se habla de brotes verdes como parte de la recuperación económica en Europa. La ratificación del Tratado de Lisboa es de por sí un brote verde. La comunidad de inversión y aquéllos que crean empleo quieren que se apruebe el Tratado de Lisboa.

El hecho de que en Irlanda, desde el último referendo, hayamos conseguido el derecho de nombrar a un miembro de la Comisión Europea en el futuro es un cambio importante. Además, las garantías jurídicas relacionadas con la neutralidad, los impuestos, el derecho a la vida, la educación y la familia son importantes.

Son garantías importantes para nosotros. Los Protocolos son lo mismo que el Tratado y, evidentemente, Irlanda necesita a Europa y Europa necesita a Irlanda.

(GA) Le deseo la mejor de las suertes mañana.

 
  
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  Martin Ehrenhauser (NI).(DE) Señora Presidenta, la UE sufre un déficit democrático. Desafortunadamente no ha cambiado nada en este sentido durante los últimos cinco años bajo el mandato del señor Barroso. Durante este periodo hemos caído en una crisis económica grave y ha quedado claro que se desoyeron todas las advertencias relacionadas con la inestabilidad del sistema financiero. Definitivamente hubo advertencias. El señor Barroso dice en su discurso que hay que cambiar la arquitectura del sistema financiero y reformar el sistema de gratificaciones de los administradores. Lo diré claramente: señor Barroso, éste era su deber durante los últimos cinco años y no lo ha hecho. Por este motivo no le votaré mañana.

Personalmente, desearía ver un Presidente de la Comisión joven que asuma el papel lleno de creatividad, con el valor para hacer los cambios importantes y, sobre todo, con independencia: alguien que convierta a Europa en una verdadera democracia. Estoy seguro de que Europa necesita un nuevo optimismo y desde luego no lo tendrá con el señor Barroso, sino sin él.

 
  
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  Zoltán Balczó (NI).(HU) Gracias por permitirme hablar. Quisiera formular dos preguntas al señor Barroso. La primera es: en su discurso ha relacionado claramente su futuro político con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. ¿Significa esto también que si resulta elegido mañana y el referendo irlandés no acepta el Tratado de Lisboa, entonces dimitirá?

Mi segunda pregunta es la siguiente. Ha declarado la guerra al egoísmo nacional que, conforme a su definición, nace de la preocupación y se convierte en extremismo. La pregunta es: ¿quién decidirá si las personas, organizaciones o partidos siguen involucradas en esta perniciosa actividad?, ¿o se trata de que, como es nuestro caso, tengan el objetivo promover la concienciación nacional, la preservación necesaria de la autodeterminación nacional? En otras palabras, ¿nos proporciona la base para hablar aquí, en Europa, sobre las culturas, lenguas y diversidad nacionales?

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión. (FR) Señora Presidenta, quisiera empezar con una cuestión de procedimiento. Quisiera decir, en particular a los diputados no inscritos, que no fui a ver a su grupo porque no me invitaron, tan simple como eso. Por supuesto que tengo grandes diferencias de opinión con algunos de estos diputados y con otros también pero fui a ver a todos los grupos que me invitaron, a todos los grupos constituidos legítimamente. Fui para tener un debate democrático; me gustan los debates democráticos. Seamos claros al respecto.

Intentaré responder rápidamente a un gran número de preguntas. Además, puedo ver que, en ocasiones, los diputados ya no están aquí para escucharme pero haré el esfuerzo de todas formas.

Empezaré con la pregunta sobre las gratificaciones que fue la última. Quisiera que prestaran atención al hecho de que, a finales de 2004, la Comisión —mi Comisión— hizo una recomendación sobre la remuneración excesiva, no sólo en los bancos sino también en el sistema económico en general. Desafortunadamente, nadie prestó entonces atención a esta recomendación.

Me alegra que esta cuestión de las gratificaciones y remuneraciones excesivas se esté pasando a ser más una prioridad y espero que seamos capaces de encontrar una solución, partiendo de —si me permiten añadir— las propuestas que hemos presentado al Consejo. Están sobre la mesa una recomendación pero también una parte vinculante de la Directiva sobre los requisitos de capital para bancos.

Muchas de las preguntas eran sobre la seguridad energética: las del señor Saryusz-Wolski, el señor Marinescu y otros. La seguridad energética fue, de hecho, una de las principales prioridades de este Colegio, y también tengo la intención de incluirla entre las prioridades de la próxima Comisión, si cuento con el consentimiento de su Parlamento puesto que con quién cuentan los europeos es con la Comisión y no sólo los europeos de la Unión. Cuando se produjo el problema entre Rusia y Ucrania, el Presidente Putin decidió llamarme específicamente para informarme del problema y saben cuánto tiempo y energía invertimos nosotros, en la Comisión, junto con otros colaboradores, para intentar encontrar una solución a un problema que atañía a Rusia y a Ucrania pero que tenía consecuencias también a los consumidores europeos.

Yo, personalmente, estoy muy comprometido con estas cuestiones. Por eso, si me permiten añadir, lanzamos el programa de interconexión en los países bálticos y por eso fue la Comisión la que consiguió salir del punto muerto con respecto al proyecto Nabucco y, seamos claros, era un proyecto que estaba completamente en punto muerto. Por tanto, incluiré estas cuestiones dentro de las prioridades principales de la Comisión, pero sí hay resistencia con respecto a la creación de un mercado energético interno. Espero que durante el próximo mandato, con su apoyo, superemos esta resistencia que —seamos sinceros y honestos— sigue existiendo, para establecer un mercado energético integrado real en Europa.

Pueden contar conmigo en la Comisión en que seré inflexible en la defensa de los intereses europeos. Es más, creo que el problema de la seguridad energética es crucial también con respecto a la lucha contra el cambio climático.

Lo diré otra vez, en particular para los miembros del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea: siempre se puede ser más ambicioso pero, francamente, creo que debemos estar satisfechos con el hecho de que la UE, actuando en base a una propuesta de la Comisión, esté encabezando la lucha contra el cambio climático. Es evidente que, después, no hubiéramos contado con el acuerdo de todos los Estados miembros si no fuera por el trabajo —y tengo que decirlo— de la presidencia de la señora Merkel y de la presidencia del señor Sarkozy puesto que también trabajaron para lograr esto y es justo reconocerlo. Todos los Estados miembros se han esforzado pero fue partiendo de la ambiciosa propuesta de la Comisión como fuimos capaces de dirigir la lucha contra el calentamiento global y cuento desde luego con su ayuda para que podamos mantener a Europa a la vanguardia de esta lucha.

Con respecto a las cuestiones sociales ya he dicho mi opinión: ya he hecho algunas promesas muy concretas sobre las cuestiones relacionadas con el desplazamiento de los trabajadores y sobre los problemas concernientes a los servicios públicos. Estaré dispuesto a trabajar con ustedes sobre estos principios que ya he mencionado y explicado en detalle muy claramente hoy: contra el dumping social y por una economía social de mercado.

Soy muy consciente de que es un debate ideológico interesante pero creo que tenemos la respuesta en Europa. Necesitamos un mercado interno —es nuestra fuerza— y, al mismo tiempo, una gran cohesión social. Es una creación europea: es una contribución. En la cita que incluí al principio de mi documento, una cita de un gran historiador contemporáneo europeo, Tony Judt, que da clases en la Universidad de Nueva York, él dijo: «América tendrá el mayor ejército y China fabricará mas bienes, y mejor. Pero ni América ni China tenían un modelo útil que proponer como modelo al mundo».

El siglo XXI bien podría ser el siglo de Europa. Es lo que creo. Creo que podemos conseguir esta globalización no por la fuerza sino mediante la inspiración. Tenemos una economía social de mercado que no es propiedad de los Demócrata-Cristianos, los Socialdemócratas o los Liberales. Fue creada por Europa, en particular, tras la Segunda Guerra Mundial: no sólo el proceso de integración europeo sino también la economía social de mercado tenían el objetivo de combinar mercados libres y abiertos.

Europa es la potencia exportadora más grande del mundo. Por tanto, como europeos, tenemos que rechazar el proteccionismo y, al mismo tiempo, promover el modelo europeo de diálogo social, el modelo europeo de seguridad social. Cuando escucho a determinados «detractores» —los «amantes de la crisis»— decir que ahora son los estadounidenses y los chinos quienes controlan todo, les digo: decir lo que queráis pero, ¿qué está haciendo el Presidente Obama? El Presidente Obama está intentando actualmente —y le deseo lo mejor— introducir un sistema sanitario nacional, que nosotros tenemos prácticamente en toda Europa, con algunas diferencias. Son los estadounidenses los que ahora se inspiran en el modelo europeo. ¿Qué están haciendo los chinos? Está considerando —con el objetivo extra de impulsar la demanda— introducir un sistema de seguridad social y creo que tendrán este sistema porque aumentará la prosperidad en ese país y este aumento de la prosperidad en China es bueno para todo el mundo.

¿Qué están haciendo los estadounidenses y otras grandes potencias hoy en día? Están empezando a dialogar con nosotros para combatir el cambio climático. Claramente recuerdo que, cuando hablamos con ellos antes, los estadounidenses se negaron rotundamente a hacer cualquier tipo de compromiso con respecto a la lucha contra el cambio climático.

Como pueden ver, no puedo ser tan pesimista como algunos de los que han hablado aquí hoy. Por supuesto que tenemos problemas en Europa. En materia de voluntad política, tenemos que trabajar más duro para lograr una mayor coherencia. También tenemos un problema muy evidente, un problema social que es el más grave de todos: el aumento del desempleo. Seamos claros, sin embargo: no es Europa ni la Comisión Europa quienes han creado la crisis financiera. Todos saben de dónde vino la crisis financiera e inmediatamente después reaccionamos. Reaccionamos con propuestas concretas. Yo me encontraba en los Estados Unidos con el Presidente francés, durante la Presidencia francesa para proponer el lanzamiento del proceso del G20 al Presidente de los Estados Unidos. Fue Europa la que provocó esta respuesta.

Dije en Camp David que del mismo modo que las sociedades abiertas necesitan el imperio de la ley, normas jurídicas, los mercados también necesitan normas para poder ser legítimos, creíbles y éticos. Ésta es la postura europea

Creo que de hecho deberíamos estar orgullosos de las propuestas que hemos hecho. Están sobre la mesa. Espero que se aprueben y veremos sobre la marcha si se necesita algún esfuerzo extra.

Sobre el medio ambiente, creo que la trayectoria de la Comisión es bien conocida. Alguien dijo que el documento no hablaba de biodiversidad. Vuélvalo a leer y verá que está ahí. Además, un diputado de esta Cámara aplaudió nuestras medidas para proteger el atún rojo y le doy las gracias por ello. Creo que tenemos buenas referencias en este sentido.

Con respecto a la pregunta de la señora Beňová sobre los derechos fundamentales, he decidido crear —y añadiré que la propuesta vino del Parlamento Europeo aunque yo ya estaba convencido sobre el tema— el puesto de comisario responsable de los derechos fundamentales y libertades individuales precisamente en señal de este nuevo compromiso. El Comisario tratará, además, los problemas de las minorías, evidentemente, y podrá informar a la Comisión de peticiones que se ha mencionado aquí.

También creo que, como en los sistemas nacionales, en los que normalmente hay un Ministro de Justicia y un Ministro de Interior, deberíamos tener un Comisario encargado de la justicia, derechos fundamentales y libertades. Habrá otro Comisario — porque tenemos que ser serios sobre el tema porque tenemos que ver que también hay problemas que tienen que ver con la inseguridad en Europa y que hay cosas que podemos hacer junto con el valor añadido de Europa— que también tratará otras cuestiones pero siempre con el mismo espíritu: el de la seguridad, con total respecto por las libertades individuales y por los derechos fundamentales. Esto, una vez más, es lo que hace a Europa.

Alguien habló de Guantánamo. Fui uno de los primeros políticos en ejercicio dentro de un gobierno, sino el primero, que pidió al Presidente de los Estados Unidos —esto fue durante la Presidencia austriaca— que cerrara Guantánamo. Digo esto públicamente porque creo que nosotros, los europeos, estamos en contra de la campaña antiterrorista que no respeta los derechos fundamentales puesto que así es como se pierde la autoridad moral. Sobre los derechos fundamentales, creo que puede que tengamos determinadas discrepancias pero no hay discrepancias fundamentales con algunos de los diputados que han planteado el tema. Yo, personalmente, no necesito consejo de nadie en este tema. Cuando tenía 16 años, ya había salido a las calles de mi país para luchar contra una dictadura, contra el sistema colonial. Por tanto, no necesito el consejo de nadie sobre cómo demostrar compromiso con los derechos fundamentales. Gracias de todas formas.

Con respecto a la pregunta sobre Irlanda del Norte: gracias señora Dodds, es cierto que hemos hecho un gran —discreto— esfuerzo con Irlanda del Norte. Formamos un grupo de trabajo especial y, volviendo a cuando aún no se había entablado diálogo entre las partes, ayudamos a que se produjera esta reconciliación.

Con respecto a la pregunta formulada por el señor López Aguilar, sí, creo que es hora de tener una nueva ambición social. Es evidente. Tenemos un problema de desempleo que es mayor que nunca. Si mira las estadísticas, la verdad es que, hasta la crisis financiera, el empleo aumentaba en todos los sitios. La Estrategia de Lisboa, que algunos critican, estaba realmente bien encaminada, en general. Había una creación de empleo y crecimiento en Europa. Es justo con la crisis cuando hemos visto el reverso de esta tendencia en la mayoría de los países, incluido el suyo: España. Es la crisis financiera mundial la que nos ha situado en una posición diferente. De modo que, ahora, en un estado de preocupación social —no sólo hay personas desempleadas sino personas que probablemente pasen a serlo— es obvio que tenemos que hacer una inversión social. Por eso he pedido una nueva ambición social. Creí que sería posible unir a la gran mayoría del Parlamento en esta prioridad y todavía lo creo.

La señora in ’t Veld me dijo que no la había convencido. Es usted muy difícil de convencer, señora in ’t Veld. Haré todo lo que pueda pero le digo una cosa: siempre haré todo lo que esté en mi mano no sólo para convencerla a usted sino porque creo realmente en los derechos, libertades y garantías fundamentales. Creo que la Comisión tiene una función al respecto, no sólo en términos de legislación sino también con respecto al mensaje que enviamos. Le puedo decir que, dondequiera que haya un problema en el mundo, en Guantánamo o cuando me reúno con el señor Putin y le pregunto cada vez: «¿qué pasa con los asesinos de la señora Politkovskaya?, ¿cómo es posible que con un sistema como el ruso, que tiene el mejor sistema de seguridad en el mundo, nunca encuentre a los asesinos de los periodistas? Le hago la pregunta al Presidente Putin del mismo modo que le hago preguntas a los Ministros en la actualidad, incluido el Primer Ministro chino cuando hablo con él, e igual que siempre estoy formulando preguntas sobre los derechos humanos. Incluso pregunto al Primer Ministro de Japón por qué Japón está volviendo a aplicar la pena capital cuando había una moratoria.

Por tanto, la Comisión es importante, no sólo por la legislación sino por los mensajes que envía la Comisión y el Presidente de la Comisión, como con la crisis en relación con las caricaturas de Dinamarca, donde defendí inequívocamente y sostuve el derecho a la libertad de expresión. Creo, de hecho, que podemos llegar a un acuerdo fundamental en este sentido.

El señor Abad ha formulado algunas preguntas muy sensatas y le diré que apoyo sus propuestas y creo que son importantes. Creo que necesitamos una base industrial en Europa. No queremos que haya traslados pero lo importante de esta base industrial es que se ajuste a las nuevas limitaciones de la competencia mundial y, sobre todo, a las principales dificultades que plantea el cambio climático y un crecimiento más sostenible. Creo que contamos con los medios para conseguirlo. Por eso propongo que, en el futuro, se destinen más recursos a nivel europeo.

Con respecto a la pregunta relacionada con el presupuesto que alguien formuló, intentemos, sobre todo, llegar a un consenso sobre los principios fundamentales. Creo que sería un error empezar hablando de las cantidades del futuro presupuesto. Esto crearía divisiones. Tenemos que ver primero dónde hay valor añadido europeo y, después, decidir cuáles serán las prioridades. Sin embargo, creo que las políticas de investigación, innovación y cohesión tienen que ser claramente prioridades importantes, en especial cuando se refieren a las nuevas generaciones. Por el bien del diputado más joven de la delegación francesa, espero que la juventud de este Parlamento apoye este movimiento.

Alguien me hizo la pregunta acerca del impuesto financiero global, acerca del impuesto sobre los movimientos financieros. Si es global, lo apoyo, obviamente. Creo que sería una idea excelente pero, en cualquier caso, seamos claros: no veo el sentido de hacer salir a los servicios financieros que tenemos ahora en Europa, ya estén en Londres, Francfort o Paris. Somos líderes mundiales en servicios financieros. ¿Qué sentido tiene pasarle el liderazgo a Dubai? No entiendo por qué. Seamos claros en este sentido. Sin embargo, si hubiese un impuesto global sobre las transacciones financieras, creo que sería una idea excelente. Creo que ya hay bastantes motivos a favor: evitar, por ejemplo, el hambre en el mundo, porque es escandaloso lo que está ocurriendo en el siglo XXI; ayudar a Europa a cumplir con los Objetivos del Milenio y luchar para que haya más solidaridad en Europa. Quizás no lo sepan pero propuse al Consejo que aumentásemos la prestación que tenemos en Europa para proporcionar ayuda alimentaria porque hay personas pobres y recientemente pobres en Europa, pero fue rechazada. Estas son muchas razones si quieren para crear el impuesto siempre y cuando sea verdaderamente global y no reduzca la competitividad de Europa.

Para concluir, quisiera decirles algo muy importante. Algunos han dicho: «¿por qué deberíamos elegirle? Usted es el único candidato, ¿es eso democrático?» Yo mismo me he preguntado muchas veces por qué soy el único candidato. Francamente, creo que no me ha beneficiado ser el único candidato porque, seamos sinceros, al ser el único candidato soy el único al que han atacado por todo este tiempo, el único criticado. Cada vez que me comparan con su candidato ideal, pierdo obviamente. Pierdo ante un candidato ideal. Pierdo ante el candidato ideal de cada grupo. Pero Europa no está hecha de candidatos ideales. Europa es un ejercicio de responsabilidad. Creo que no ha habido otro candidato porque no ha habido el apoyo necesario para que así fuera. Ésta es la razón. Se mencionaron unos cuantos nombres pero yo fui el que consiguió el consenso y estoy orgulloso de ello porque construir Europa hoy en día, como hemos visto en este debate es —como todos admitirán— una tarea extremadamente difícil y extremadamente dura. Europa es muy diversa. Hay muchas limitaciones y muchas prioridades así que estoy orgulloso de ser el candidato al que apoya el grupo que ganó las elecciones , de ser el candidato que ha recibido el apoyo de los Jefes de Estado y Gobierno elegidos democráticamente entre todo el espectro político, y no lo veo como algo negativo. Dicho esto, no soy el secretario general de nadie y la Comisión es una institución independiente, se lo puedo asegurar. La Comisión que presido y que presidiré si me apoyan será independiente y defenderá de forma inflexible el interés general europeo.

Entiendo completamente, como han dicho la señora Estrela y otros, que el apoyo de aquellos que están dispuestos a respaldarme no es un cheque en blanco. Estoy muy agradecido con todos los que me han apoyado; no puedo nombrarlos a todos. Algunos de ellos todavía están aquí; se lo agradezco. Su apoyo no es un cheque en blanco. Tengo muy buena opinión del Parlamento.

Algunos comentan: «se centra demasiado en los gobiernos». Se olvidan de algo: antes de llegar a ser Primer Ministro, era líder de la oposición y antes de ser líder de la oposición, estaba en el banquillo. Fui elegido por primera vez para el parlamento portugués cuando tenía 29 años. Soy un político no un tecnócrata o burócrata. Defiendo a los parlamentos y quiero entablar debate con ustedes.

Por tanto, sus demandas me pueden ayudar y pueden ayudar a la Comisión a mejorar. Este será mi objetivo si cuento con su apoyo.

(Aplausos)

 
  
  

PRESIDE: Jerzy BUZEK
Presidente

 
  
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  Presidente. – Quisiera dar las gracias al Presidente de la Comisión propuesto y a todos los presentes así como a los que han intervenido anteriormente por el debate tan excepcional que hemos tenido. Quisiera dar las gracias, además, a la señora Malmström por estar con nosotros durante esta sesión.

Señorías, estamos poniendo en práctica nuevos principios, nuevas soluciones institucionales para la UE. Les ruego que recuerden que el Presidente de la Comisión propuesto nos ha contado las orientaciones políticas para los próximos cinco años. Lo ha hecho aquí, en el Parlamento, donde se ha reunido con todos los grupos políticos. Nos ha dado información que es muy importante tanto para nosotros como para nuestros ciudadanos. La votación será mañana, después del largo, exhaustivo y sensato debate de hoy.

(El Presidente continúa en inglés)

 
  
  

Muchas gracias de nuevo, señor Presidente. Ha sido una gran oportunidad para debatir sus orientaciones políticas, para debatir con los grupos políticos y también aquí en la sesión plenaria.

Se cierra el debate.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Georges Bach (PPE), por escrito.(FR) El programa del señor Barroso es ambicioso y demuestra un deseo abrumador de dar a una Europa golpeada por la crisis el impulso que urgentemente necesita. En mi opinión, no sería correcto culpar al señor Barroso personalmente por todos los problemas que han caracterizado al mandato anterior. Comprometerse con una Comisión ampliada en cuyas decisiones ahora participan 27 y abordar una crisis financiera y económica con la reforma institucional como telón de fondo, ciertamente no ha facilitado el trabajo del señor Barroso. Hay que reconocer que quizás esperábamos, en estos tiempos difíciles, escucharle hablar con un tono europeo más firme y enérgico. Sin embargo, creo que ha aprendido de sus errores y que, en el futuro, se esforzará más por Europa en general y por los países pequeños. El que haya hecho que los problemas sociales sean una parte más importante de su programa parece querer responder ante los ciudadanos de Europa que ansían tener una Europa más social. La idea de que haya una verdadera alianza entre el Parlamento y la Comisión es encomiable y es una oportunidad que hay que considerar. Por este motivo apoyo la candidatura del señor Barroso pero este apoyo no es un cheque en blanco.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito.(PT) Me complace decir que, como portugués y como diputado del Parlamento Europeo, votaré a favor de la reelección de José Manuel Durão Barroso como Presidente de la Comisión Europea. Creo que su actuación durante el mandato actual, que ha estado rodeado de tantas dificultades políticas, económicas y sociales, y la experiencia que ha adquirido en este puesto, justifican el apoyo de los gobiernos y la renovada confianza de esta Cámara.

Lamento profundamente los muchos intentos —no todos abiertos o serios— de evitar que esta candidatura tuviera éxito y observo que se han visto frustrados no sólo porque no hubiera una alternativa creíble sino también por la estupidez de sus argumentos. Lamento que haya diputados de mi propio país que no hayan podido resistir tomar ese camino, que es tan fácil como ilógico.

Espero que la segunda Comisión Barroso pueda combinar la competencia técnica con «algún extra». También espero que se respete y se haga uso del principio de subsidiariedad con eficiencia y se elija la seguridad y solidez de las pequeñas medidas, como recomienda Jean Monnet, en lugar de adoptar la vía rápida, que promete mucho pero que contribuye poco al progreso real del proyecto y del sueño europeo. Por muchas aspiraciones que tengamos, sólo las conseguiremos si vamos despacio y con buena letra. Sigamos el camino correcto.

 
  
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  João Ferreira (GUE/NGL), por escrito.(PT) Lo que también nos jugamos en estas elecciones es el rumbo que tomará la UE durante los próximos años. El actual Presidente de la Comisión, que se presenta para el siguiente mandato, simboliza una de las posibles direcciones: la Europa que representa es la que vela por los intereses de los grandes grupos económicos.

Es la UE de la burocracia no democrática, del conservadurismo político e ideológico, de la acentuación e institucionalización del neoliberalismo como único sistema económico aceptable. Ésta, sin embargo, no es y ni ha sido nunca la única dirección posible. La alternativa es la Europa social, la Europa de los trabajadores y ciudadanos: una UE que valora la democracia en el aspecto participativo y no la reduce a la esfera representativa oficial; una UE que respeta la voluntad de sus ciudadanos, las decisiones que democráticamente toman y que protege los servicios públicos y los derechos de los trabajadores como herramientas esenciales para el desarrollo y la cohesión social; una UE de estados soberanos con igualdad de derechos, que apoye y fomente la protección de la naturaleza, la paz y la cooperación entre sus gentes.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito.(PT) La declaración que acaba de hacer el señor Barroso como Presidente de la Comisión propuesto es una reafirmación de los pilares básicos de la UE que conocemos. Confirma, además, la integración capitalista, federalista y militarista de Europa consagrada en los Tratados de Maastricht y Niza, que el borrador del Tratado de Lisboa pretende incluso llevar más allá.

Si hubiera alguna duda, ahí están sus declaraciones sobre la importancia del borrador del Tratado de Lisboa. Que se producen, de hecho, tras la presión antidemocrática ejercida por los líderes europeos —que ha comentado— sobre los irlandeses, que se ven forzados a celebrar un nuevo referendo el 2 de octubre.

Incluso si ahora intenta prometer que va a remediar los graves atentados que la Comisión Europea, que usted todavía preside, ha perpetrado durante su anterior mandato contra los derechos sociales y los derechos de los trabajadores, nunca ha llegado al fondo de la cuestión o de la causas de la actual crisis del capitalismo que estamos viviendo. En la práctica, lo que propone es seguir con la misma política que da prioridad a la libre competencia, al militarismo y a los intereses de los grupos económicos y financieros, en particular, a los de los países más poderosos, como dejó claro cuando dijo que éramos los paladines de la globalización.

 
  
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  Lívia Járóka (PPE), por escrito.(HU) Señor Presidente, quisiera garantizarle al Presidente Barroso que tendrá mi apoyo como delegado del Partido Popular Europeo, y expresar mi esperanza de que la actual Comisión Europea pueda continuar el trabajo que ha empezado con respecto a la integración social de la población romaní. Se han logrado importantes resultados durante este ejercicio, principalmente durante los últimos dos años pero esperamos un compromiso bastante mayor y más iniciativas en el futuro de un organismo que, tiene el poder exclusivo de iniciar la legislación comunitaria, y que puede ser el motor en la lucha contra la pobreza y la exclusión que afecta a la minoría más numerosa: la población romaní.

Espero que la creación de un nuevo Comisario encargado de la justicia, los derechos fundamentales y las libertades civiles aliente a la Comisión a hacer más y de forma más coordinada. Espero, además, que el Presidente Barroso siga fomentando activamente su compromiso personal con los asuntos de la población romaní, que ya ha expresado en numerosas ocasiones, y que haga todo lo que esté en su mano para asegurarse de que los Jefes de Estado y Gobierno asuman un papel más activo a la hora de crear un programa general, integrado para todos los grupos y ejercicios.

Las dificultades sociales que afectan tanto a la población romaní como al resto son muy serias y las consecuencias de no actuar son tan peligrosas que no nos podemos permitir tener la apatía y los errores del ejercicio anterior. Esperamos escritos inmediatos, valientes, y un cambio radical de la actitud que ha mantenido hasta ahora el anterior y actual Presidente, y que se desarrolle cuanto antes una Estrategia paneuropea para la población romaní, con la Comisión como insignia, basada en normas reguladoras, un presupuesto estable y un claro compromiso político.

 
  
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  Nuno Melo (PPE), por escrito.(PT) Si hay algo que ningún partido se cuestiona es que atravesamos un periodo de crisis económica que afecta a los países y dificulta la toma de decisiones de los gobiernos.

Puesto que esta es la situación, contar con una Comisión autorizada cuyo presidente haya sido elegido o tener una Comisión provisional en la que siempre se pospone esta crucial decisión sí afecta a la eficiencia con la que la UE combate la crisis.

En vista de esto, aunque no niegan la evidente crisis y de hecho se refieren a ella continuamente, los argumentos aducidos por todos los que rechazan y pretenden evitar que José Manuel Durão Barroso sea elegido Presidente de la Comisión Europea se convierten en mera retórica.

En otras palabras, los que piensen y actúen de esta forma, se preocupan poco o nada por los efectos de la crisis, sino que piensan siempre o casi siempre en ganar ventaja mediante determinado tipo de maniobras políticas de partido que, en estas circunstancias al menos, deberían, con toda razón, evitarse.

 
  
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  Georgios Toussas (GUE/NGL), por escrito.(EL) El apoyo al señor Barroso de los diputados conservadores, liberales y socialdemócratas conduce a su nombramiento unánime como único candidato común para todos los gobiernos de la UE, neoconservadores y socialdemócratas. La política contra la clase obrera de la UE no depende de las personas ni del Presidente de la Comisión. Viene determinada sobre todo por su propio carácter imperialista como unión de capital.

Las orientaciones políticas que ha presentado el señor Barroso resumen las ambiciones estratégicas del capitalismo monopolista europeo y forman el programa político puesto en práctica por las fuerzas políticas de las políticas unívocas europeas en toda la UE, incluidos los partidos Nueva Democracia y PASOK en Grecia, ya estén en el gobierno o en la oposición.

El objetivo primordial de este programa político es cargar con la responsabilidad de la crisis a las clases obreras y así garantizar que los grupos monopolistas europeos tienen libertad para salvaguardar e incrementar sus beneficios de modo que puedan reforzar su posición como competidores en el imperialismo global cuando la economía capitalista reviva tras la recesión. Este objetivo se logrará con la adaptación a las nuevas condiciones de la antilaborista Estrategia de Lisboa hacia el 2020 y a través del atentado cada vez mayor al trabajo, salario, derechos sociales y derecho al seguro de los trabajadores.

 
  
  

PRESIDE: Edward McMILLAN-SCOTT
Vicepresidente

 

12. Turno de preguntas (preguntas a la Comisión)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El siguiente punto es el turno de preguntas (B7-0203/2009).

Preguntas presentadas a la Comisión.

Primera parte

 
  
  

Pregunta nº 20 formulada por Ilda Figueiredo (H-0277/09)

Asunto: Protección de la industria textil y de la confección en el comercio internacional

La grave situación por la que atraviesan las empresas del sector textil y de la confección en algunos países de la Unión Europea, como Portugal, requiere una estrategia coherente y concertada de políticas públicas en apoyo de la inversión en innovación, diferenciación, formación profesional y reconversión.

Sin embargo, estas medidas implican también que, por lo que se refiere al comercio internacional, se adopten las medidas necesarias para proteger a las empresas de los países de la UE, principalmente de los sectores más sensibles, como el sector textil y de la confección.

¿Qué medidas está adoptando la Comisión para proteger la industria textil y de la confección en los países de la UE con respecto a los nuevos acuerdos de libre comercio con terceros países, especialmente en Asia, como Corea del Sur?

¿Qué medidas está adoptando la Comisión para tener en cuenta la urgente necesidad de regular el mercado comercial a nivel mundial y no sólo la regulación del mercado financiero?

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. – Seguimos de muy cerca los efectos de la crisis económica en los sectores industriales, incluido el sector textil y de la confección, una industria importante y fuerte en la UE.

Reaccionamos a la crisis con un Plan Europeo de Recuperación complementado con el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización y el marco temporal aplicable a las medidas de ayuda estatal. Estas medidas también han sido importantes para la industria textil y de confección. Por ejemplo, el Fondo de Adaptación a la Globalización se ha utilizado para reintegrar a la mayor parte de los trabajadores despedidos en las PYME del sector de Italia, Malta, España, Portugal, Lituania y Bélgica.

El sector textil y de confección viene desde hace décadas del comercio administrado. Desde principios de 2009, el comercio en este sector se ha liberalizado completamente. El sector estado a la altura de la dificultad que plantea la liberalización y ha asumido el proceso de reestructuración y modernización, que no ha sido fácil.

El sector ha reducido la producción masiva y se ha concentrado en productos con un valor añadido más alto y contenido tecnológico. En la actualidad, las textiles europeas son conocidas en el mundo por su innovación y rendimiento técnico. El sector ha evolucionado satisfactoriamente y ha mantenido un nivel de exportación excelente. Por tanto, los problemas de acceso al mercado son una prioridad para este sector y me alegra que esta industria haya seguido nuestra renovada estrategia de acceso al mercado con resultados positivos.

Y, por supuesto, en nuestras negociaciones comerciales, como el acuerdo de libre comercio con Corea o las negociaciones comerciales multilaterales, sí tenemos en cuenta la sensibilidad de los diferentes sectores industriales, incluido el textil, y nuestro objetivo es llegar a acuerdos equilibrados.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL).(PT) Justo ayer hablábamos aquí del problema del acuerdo de libre comercio con Corea del Sur, y la Comisaria sabe que necesita organizaciones empresariales. Quisiera decirle que yo misma me he reunido con las diferentes organizaciones empresariales en Portugal y me han comentado su gran preocupación sobre las cláusulas de este acuerdo de libre comercio con Corea del Sur. En toda Europa hay grandes dudas al respecto.

Los sindicatos también tienen sus dudas y cualquiera que conozca los países del sur de Europa, como Portugal y España, y las zonas en las que predominan estos sectores, será consciente de lo grave que llega a ser la situación de desempleo. En algunas localidades, señora Comisaria, es más del 20 %, en particular en el norte de Portugal. ¡Hay localidades con fábricas textiles en las que el desempleo supera el 20 %! Tenemos miedo de que esta situación empeore en un país donde ya hay una pobreza considerable. Por tanto le pregunto qué se va a hacer concretamente...

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  David Martin (S&D). – Dice mucho de la señora Figueiredo el que se preocupe tanto por el impacto social del cierre de las fábricas textiles y el daño que se está ocasionando a la industria. Pero, ¿no está de acuerdo la Comisaria conmigo en que el acuerdo de libre comercio con Corea del Sur en realidad proporciona tantas oportunidades a las fábricas textiles europeas como riesgos y de hecho permite el acceso de nuestros textiles de calidad al mercado coreano?

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. – Entiendo muy bien que haya un fuerte sentimiento al respecto. Es una industria muy importante y estoy completamente de acuerdo con David Martin que ha estudiado en detalle el acuerdo con Corea del Sur.

No hay duda de que exportamos más confecciones a Corea de lo que ellos nos exportan a nosotros, de modo que hay verdaderas oportunidades en el mercado. Es absolutamente cierto que a la hora de pensar todo lo que hacemos sobre el comercio tenemos que ser conscientes del impacto que pueda tener en las industrias y es exactamente lo que hacemos.

Me encantaría seguir con el diálogo y ofrecer más información sobre cómo enfocamos este tema porque estoy completamente de acuerdo con la opinión de que tenemos que apoyar nuestras industrias en esta recesión económica, ser conscientes de la pobreza y privación que puede ocasionar y dar nuevas oportunidades comerciales que realmente ayuden a impulsar estas economías y sectores. Es precisamente lo que intentamos hacer.

 
  
  

Pregunta nº 21 formulada por Brian Crowley (H-0281/09)

Asunto: Prioridades de la Unión Europea para la Conferencia Intergubernamental sobre el Cambio Climático

¿Cuáles serán las prioridades específicas de la Unión Europea en el contexto de la Conferencia Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebrará en Copenhague el próximo mes de diciembre?

 
  
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  Stavros Dimas, Miembro de la Comisión. – Es una pregunta muy oportuna y puedo responder muy brevemente que las prioridades son el acuerdo de reducción en Copenhague por parte de los países desarrollados, medidas de reducción adecuadas a nivel nacional de los países en desarrollo y finanzas.

Sin embargo, quisiera decir unas palabras más. Quedan menos de tres meses para Copenhague y los diálogos sobre el clima han llegado a una fase crucial.

Con un texto para negociar de 250 páginas sobre la mesa, las negociaciones todavía no han adquirido velocidad suficiente para llegar a un acuerdo que sea suficientemente ambicioso y detallado. No obstante, entre la mayoría de los partidos hay cierta urgencia y voluntad de centrarse en zonas de convergencia. El objetivo final del acuerdo climático es mantener el calentamiento global por debajo de 2º C, objetivo que ha sido suscrito por la última cumbre del G8 y el Foro de las Principales Economías.

Necesitamos una reducción de la emisión de gases equiparable y más ambiciosa para el grupo de los países desarrollados, que en total en la actualidad ofrecen menos del 15 % de la reducción en comparación con 1990. Esto se queda corto en comparación con la reducción de entre 25 y 40 % que requiere la ciencia. Acogemos con satisfacción el hecho de que Japón vaya a aumentar su objetivo. La UE oferta reducir las emisiones un 30 % si el resto presenta compromisos equiparables.

Los países en desarrollo deberían tomar las medidas de reducción adecuadas para frenar el crecimiento de las emisiones entre un 15 y un 30 % por debajo de las previsiones para el 2020. La UE propone que los países en desarrollo (excepto los países menos desarrollados) diseñen e implanten planes para un crecimiento bajo en carbono donde figuren sus principales medidas de reducción. Estos planes formarían entonces la base del apoyo financiero previsto, entre otros.

Una financiación internacional adecuada será esencial para alcanzar un acuerdo eficaz en Copenhague. El dinero hará o romperá el trato. Tenemos que movilizar la inversión privada y promover el establecimiento de un mercado internacional del carbón sólido pero también necesitaremos financiación pública de forma sustancial. A este respecto, merece la pena mencionar la colaboración mundial en tecnología, que pretende doblar la inversión en tecnologías bajas en carbono. Además, tenemos que reforzar el apoyo a los países más pobres y vulnerables para adaptarnos a los efectos adversos cada vez mayores del cambio climático.

La semana pasada, el 10 de septiembre de 2009, la Comisión aprobó la comunicación sobre aumentar la financiación internacional de la lucha contra el cambio climático para acelerar las negociaciones internacionales. Tenemos ante nosotros una tarea de enormes proporciones, con negociaciones intensas durante los próximos meses pero el fracaso no es una opción.

 
  
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  Brian Crowley (ALDE). – Señor Presidente, quisiera dar las gracias al Comisario Dimas por su respuesta.

Muy brevemente, ¿sabemos cuál es la verdadera postura de los Estados Unidos ahora que hay un nuevo gobierno y están empleando las mismas cifras de reducción que propone la UE? Segundo, con respecto a Brasil, Rusia, la India y China, que son grandes emisores de CO2 entre otros, ¿qué papel desempeñarán y qué presión vamos a ejercer para que cumplan con los mismos estándares que nos exigimos a nosotros mismos?

 
  
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  Silvia-Adriana Ţicău (S&D).(RO) Señor Presidente, señor Comisario, siempre que hablamos del cambio climático, hablamos de medidas para adaptarnos al cambio climático así como de reducir las causas que nos han llevado a él. Quisiera, teniendo en mente la conferencia de Copenhague, hacerle la siguiente pregunta: ¿qué prioridad se le da al crecimiento de la eficiencia energética, también para los países en desarrollo, y cuál es la situación del debate sobre la crisis del agua potable y, obviamente, la crisis alimentaria?

 
  
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  Paul Rübig (PPE).(DE) ¿Se ha realizado una evaluación del impacto de los cambios que sufrirá la competitividad europea como resultado de la reducción de un 20 % o 30 % y cómo afectará esto a las PYME y, sobre todo, al empleo?

 
  
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  Stavros Dimas, Miembro de la Comisión. – En cuanto a los Estados Unidos, el nuevo Gobierno se ha comprometido a fijar reducciones que son considerablemente más ambiciosas que las del anterior gobierno. No obstante, siguen sin ser tan ambiciosas como las de la UE y entran dentro del nivel que la ciencia estima necesario para mantener el calentamiento global por debajo de 2º C, como acordaron todos los líderes de las principales economías en julio de in L’Aquila, incluidos los estadounidenses, los chinos y los líderes del resto de países que usted ha mencionado.

Se están llevando a cabo los debates en los Estados Unidos. Se ha votado el proyecto de ley Markey-Waxman en la Cámara y se votará ahora en el Senado. Hay bastantes disposiciones que necesitan aclaración y tenemos que ver el resultado global al final porque este proyecto podría ser más ambicioso de lo que parece actualmente.

Por ejemplo, si el cálculo de reducción de las emisiones incluye las logradas mediante las inversiones en «deforestación no realizada» —dependiendo de si está calculado en el objetivo de reducción de emisiones de los Estados Unidos o en la financiación o en lo que sea— es algo que tenemos que aclarar para determinar si son comparables los objetivos de los Estados Unidos con los de la UE y otros países desarrollados.

El hecho es que nos encontramos con una actitud muy positiva de este Gobierno, estamos colaborando estrechamente con ellos y esperamos trabajar juntos para conseguir un buen resultado en Copenhague, es decir, un acuerdo que contenga los elementos que he descrito anteriormente.

En cuanto a Brasil, China, la India, México y otros países en desarrollo, por supuesto que esperamos que reduzcan el nivel de crecimiento de sus emisiones entre un 15 y un 30 % por debajo de lo previsto. De nuevo es lo que la ciencia estima necesario para mantener el calentamiento global por debajo del 2º C. No es suficiente con las reducciones de los países desarrollados únicamente.

Algunos de estos países ya han tomado medidas nacionales que tendrán como resultado la reducción de las emisiones ya sea mediante medidas de eficiencia energética o inversiones en fuentes de energía renovables, pero tenemos que intensificar nuestra cooperación con ellos —intercambiar información, cooperar con relación a las tecnologías y la transferencia de técnicas— para conseguir las reducciones que necesitamos.

En cuanto al coste de la reducción, como ha dicho, y la eficiencia energética, evidentemente todas las inversiones en eficiencia energética son situaciones en las que todos ganan. Por ejemplo, al reducir el consumo del petróleo importado, no sólo se ahorra dinero y no se lo paga a los países productores de petróleo sino que también reduce las emisiones de CO2.

En muchos países, en especial en los países en desarrollo, donde hay problemas con la contaminación —el problema de contaminación en China, por ejemplo, es muy conocido— tendremos el beneficio colateral de mejorar la calidad del aire.

Con respecto al problema del agua y los alimentos, ambos son objetivos de las políticas de la UE. Apoyamos políticas que mejoren la calidad sanitaria y el suministro de agua, en especial en países muy pobres. En cuanto a los alimentos, fuimos muy cuidadosos, por ejemplo, cuando analizamos la Directiva sobre biocarburantes, de que no hubiese competencia entre las materias primas para los alimentos y para el biocarburante. Siempre tenemos en cuenta cuestiones importantes como esta.

Con respecto a la evaluación del impacto y las cuestiones sobre competitividad: se han debatido largo y tendido cuando aprobamos el paquete de energía y clima. Se han realizado muchos estudios no sólo por parte de la Comisión sino también por la industria y varios sectores. Las disposiciones consagradas en nuestra legislación proporcionarán las garantías que necesitamos para preservar la competitividad de otras industrias europeas, en especial las PYME, mediante derechos de emisión gratuitos, por ejemplo, y en muchos casos hasta el 100 % de sus emisiones.

De modo que es algo que tenemos en cuenta y, por supuesto, lo mismo se aplica cuando lleguemos al 30 %. Además, si conseguimos el 30 %, significará que habrá un acuerdo en Copenhague donde todos los países desarrollados fijarán objetivos de reducción similares equiparables a los de la UE y los países en desarrollo aceptarán las medidas de reducción que allanarán el campo de juego para el mundo entero. Después tendremos obligaciones de reducción equiparables, lo que implica que no habrá problema de competitividad.

 
  
  

Pregunta nº 22 formulada por Silvia-Adriana Ticau (H-0301/09)

Asunto: Medidas de estímulo de las inversiones destinadas al incremento de la eficiencia energética y para la utilización de energías renovables

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha presentado recientemente datos provisionales referentes al año 2008 sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Según estas estadísticas, las emisiones de la UE-15 se han reducido en un 1,3 % y las de la UE-27, en un 1,5 % con respecto a los niveles del año 2007, lo que representa un paso importante hacia la consecución de los objetivos del Protocolo de Kyoto de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2012 en un 8 % con respecto a 1990, año de referencia.

Habida cuenta de que las emisiones de CO2 se deben principalmente al aumento de la eficiencia energética y a la utilización de energías renovables en los sectores de transportes y vivienda, así como en los sectores industriales de consumo intensivo de energía, ¿podría exponer la Comisión cuáles son las medidas concretas que tiene previstas para inducir a los Estados miembros a que fomenten las inversiones en eficiencia energética y la utilización de energías renovables?

 
  
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  Stavros Dimas, Miembro de la Comisión. (EL) Señor Presidente, la diputada ha destacado muy bien las actuales mejoras en materia de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, que se debe en parte a las medidas de eficiencia energética y al aumento de la utilización de las energías renovables en el sector del transporte y la vivienda.

La Comisión señalaría que la eficiencia energética y las fuentes de energía renovables también sirven a otros propósitos políticos, como la mejora del suministro de energía de la UE, el fortalecimiento de su competitividad, la creación de empleo y la mejora del nivel de vida de los ciudadanos.

Habida cuenta de todos estos beneficios, la Comisión continúa mejorando la legislación y los programas de la UE en este sector específico y proporcionando apoyo financiero.

 
  
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  Silvia-Adriana Ţicău (S&D).(RO) Dado que tenemos un plazo límite de diez años hasta el 2020 y puede que se logren resultados notables en la reducción de las emisiones de gas de efecto invernadero en el rendimiento energético de los transportes y los edificios, y que estamos en medio de una crisis económica y las personas pierden sus empleos, tenemos que hacer hincapié en que la economía ecológica puede crear millones de puestos de trabajo. Tenemos que encontrar soluciones específicas a problemas específicos. Por eso espero que la solución sea que la Comisión Europea, trabaje junto con el Parlamento y seamos capaces de encontrar soluciones innovadoras para invertir más en eficiencia energética. El Parlamento ha propuesto soluciones interesantes: aumento de la contribución del Fondo Europeo de Desarrollo Regional a partir del 2014, la creación de un nuevo fondo especial que comenzaría en 2014 y la oportunidad de aplicar un IVA reducido, pensando en la eficiencia energética y la utilización de las energías renovables. Quizás nos pueda decir algo más al respecto.

 
  
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  Seán Kelly (PPE). – Un simple pregunta: ¿Cómo puede sugerir la Comisión que los Estados miembros equilibren la utilización de renovables con la necesidad de mantener el precio de la electricidad bajo para poder competir?

 
  
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  Andreas Mölzer (NI).(DE) ¿Qué incentivos se darán a la inversión para acelerar el paso a las energías renovables en los domicilios privados y no sólo en las empresas industriales y comerciales?

 
  
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  Stavros Dimas, Miembro de la Comisión. (EL) Señor Presidente, en respuesta a la pregunta del señor Kelly, se espera que la comercialización de las emisiones de gas de efecto invernadero genere mucho dinero para las haciendas de los Estados miembros y para que los gobiernas puedan tomar medidas, incluso utilizar parte de este dinero para apoyar a las personas con un salario bajo o a aquellas que no pueden pagar ni la calefacción. Por tanto, sí se puede hacer y el dinero está ahí, —aparte de para cualquier otra cosa— para responder a su pregunta, señor Kelly.

La nueva Directiva sobre fuentes de energía renovables requiere que los Estados miembros proporcionen apoyo e introduzcan reformas a nivel administrativo y en infraestructuras para facilitar el desarrollo de las fuentes de energía renovables. Cada Estado miembro se ha comprometido a lograr determinados objetivos para el 2020 y tiene que presentar un plan de acción nacional sobre energía renovable para junio del próximo año donde se analice cómo se conseguirán los objetivos.

En lo que respecta a la Directiva sobre el rendimiento energético de los edificios, la Comisión se ha comprometido a proporcionar aún más financiación comunitaria y a proponer nuevas financiaciones para apoyar la puesta en práctica de esta directiva. La Comisión ya proporciona financiación directa a varios proyectos relacionados con la eficiencia energética y las fuentes de energías renovables como:

- una serie de proyectos en investigación y desarrollo basados en un programa marco de investigación y desarrollo tecnológico;

- 727 millones de euros para el periodo 2007-2013 con un programa titulado «Energía inteligente - Europa», para ayudar a quitar los obstáculos del desarrollo de fuentes de energía renovables, mejorar el entorno empresarial y concienciar al público.

- más de 500 millones para proyectos relacionados con los parques eólicos marítimos en el programa europeo de recuperación económica, impulsar la inversión privada en este sector particular.

- la iniciativa para financiar la energía sostenible, que está siendo gestionada conjuntamente por la Comisión y el Banco Europeo de Inversión, cuenta con un presupuesto de 15 millones de euros para 2009 y está diseñada para movilizar fondos de los mercados de capitales y del Fondo Marguerite, Fondo Europeo para la Energía, el Cambio Climático y las Infraestructuras que está siendo gestionado por el BEI.

La Comisión está alentando también a los Estados miembros a que utilicen gran parte del dinero disponible del fondo y la política de cohesión de la UE para financiar proyectos relacionados con la eficiencia energética y las fuentes de energía renovables.

 
  
  

Pregunta nº 23 formulada por Czeslaw Adam Siekierski (H-0299/09)

Asunto: Ayuda al desarrollo en tiempos de crisis

En estos tiempos de lucha contra la crisis económica, ¿existe una posibilidad real de crear condiciones especiales para los Estados más afectados? Se está hablando aquí fundamentalmente de los países más pobres del Tercer Mundo. ¿Es posible, por otro lado, aumentar los recursos para las ayudas destinadas a los países en desarrollo? Si nuestros propios problemas internos, como por ejemplo un presupuesto insuficiente o acaso unos plazos demasiado cortos, no permiten esta posibilidad, ¿qué se está haciendo para favorecer una utilización más rápida de los recursos ya concedidos a los países en desarrollo? La cuestión fundamental sería aquí la posible simplificación del procedimiento para el incremento de las citadas ayudas.

 
  
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  Karel De Gucht, Miembro de la Comisión. − La Comisión, dentro de su ámbito de competencia y hasta el momento, ha respondido rápidamente para ayudar a prevenir consecuencias sociales desastrosas en los países en desarrollo, en particular, en los menos desarrollados, en su mayoría Estados de África, del Caribe y del Pacífico.

Estas medidas incluyen cumplir con los compromisos de ayuda y equilibrar los nuevos recursos, actuar contra los ciclos económicos, mejorar la eficiencia de las ayudas, la actividad económica sostenida y el empleo, revitalizar la agricultura, invertir en crecimiento ecológico, estimular el comercio y la inversión privada, trabajar juntos para lograr gobernanza económica y estabilidad, y proteger a los más vulnerables en los países en desarrollo.

Ya se han tomado medidas y procedimientos concretos para acelerar la asignación de las ayudas. Un FLEX ad hoc de vulnerabilidad movilizará 500 millones de euros del Fondo de Desarrollo Europeo. Este FLEX es complementario con las medidas tomadas por el Banco Mundial y el FMI, y se destinará a los países más vulnerables con una mala capacidad de recuperación y les concederán subvenciones rápidamente para ayudarles a mantener los gastos prioritarios, especialmente en los sectores sociales.

Puesto que el FLEX de vulnerabilidad utiliza fondos de reserva sin asignar previamente, representa una financiación adicional para los países más vulnerables. También se han destinado 80 millones de euros para la financiación dentro del mecanismo FLEX del FDE de países que sufrieron pérdidas significativas en 2008. Además, la revisión a medio plazo de las estrategias de cooperación de los países financiados con el presupuesto de la CE está en marcha actualmente y la revisión de los Estados ACP financiados por el FDE se ha acelerado para redefinir y ajustar las estrategias y asignaciones nacionales a principios de 2010.

No obstante, es importante recordar que la política de desarrollo es una competencia compartida dentro de la UE. El principal responsable de cumplir con los compromisos de la AOD son los propios Estados miembros. Creo firmemente que la crisis no debería ser una excusa para que nuestros Estados miembros atenúen las ayudas y promesas de los donantes e insistiré en que se mantenga el compromiso de asignar las subvenciones prometidas, tanto para los Estados miembros de la UE como para el resto de donantes. A este respecto, controlamos públicamente la AOD de los Estados miembros mediante el informe anual de Monterrey.

Partiendo de la información recopilada de los Estados miembros, prevemos un aumento de la AOD europea colectiva de 49 000 millones en 2008 a 53 400 millones en 2009 y 58 700 millones en 2010. Esto también implica que, sin medidas adicionales por parte de los Estados miembros para cumplir con sus objetivos individuales, no se alcanzarán los objetivos colectivos para 2010. Además, esta crisis también ha demostrado que tenemos que fortalecer los mecanismos de distribución de la AOD, como bien ha mencionado su Señoría.

La agenda de eficacia de la ayuda internacional plasmada en la Declaración de París y el Programa de Acción de Accra son ahora más importantes que nunca. En tiempos difíciles como estos, tenemos una particular responsabilidad con los pobres del mundo para asegurarnos de que nuestra ayuda al desarrollo se canaliza eficazmente. Defenderé este enfoque personalmente en el Consejo de Desarrollo de noviembre y la crisis económica mundial será una de mis principales preocupaciones políticas durante las próximas semanas.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE).(PL) Gracias por su explicación. ¿No debería ser la UE más activa a nivel internacional? Me refiero a las instituciones financieras como el FMI y el Banco Mundial, que debería ser más flexible cuando determine el nivel de ayuda y la concesión de subvenciones durante la crisis. ¿Cómo podemos eliminar las irregularidades fiscales y la transferencia ilegal de los beneficios fuera de los países pobres por parte de varias empresas? Por último, ¿cómo vamos a liberalizar el intercambio comercial para ayudar a los que lo necesitan de forma equitativa?

 
  
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  Franz Obermayr (NI).(DE) Especialmente en momentos en los que los recursos son escasos, es importante tomar medidas planificadas para proporcionar la ayuda adecuada a las personas que lo necesita en el momento adecuado. Por tanto mi pregunta es: ¿qué futuras medidas piensa proponer para evaluar la eficiencia y cuantificar el efecto de la ayuda económica?

 
  
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  Karel De Gucht, Miembro de la Comisión. − En cuanto a la primera pregunta: la cooperación con las instituciones internacionales, el FMI y el Banco Mundial, estamos colaborando estrechamente con estas instituciones, por ejemplo, en el Flex de vulnerabilidad. De hecho sólo juntos hemos podido identificar los países que deberían beneficiarse en primer lugar de este nuevo instrumento.

También hemos insistido en repetidas ocasiones en que las instituciones concedan más préstamos a los países en desarrollo y, de los 280 000 millones de dólares americanos de los derechos de giro, 8 000 irán a los países en desarrollo. Entonces creo que realmente estamos a la vanguardia e influenciamos a las instituciones internacionales para que sigan este rumbo y esta también será la postura de la Comisión, del señor Almunia y mía en las reuniones del Banco Mundial y el FMI a principios de octubre en Estambul.

Con respecto a la segunda pregunta, sinceramente creo ha sido el tema de mi primera respuesta. Ya he detallado cómo debería ocurrir. Por supuesto que puedo repetirlo, pero se trata simplemente de que tenemos que controlar, en especial, que la ayuda económica se utiliza como es debido.

 
  
  

Pregunta nº 24 formulada por Fiorello Provera (H-0289/09)

Asunto: Demografía y políticas de desarrollo en África

Según un estudio de las Naciones Unidas, la población del continente africano podría duplicarse de aquí a 2050 y alcanzar los 2 000 millones de personas. Ese año, la población africana representará el doble de la población del continente europeo. La tasa media de fertilidad de una mujer africana es de cinco hijos, frente a 1,7 en el Extremo Oriente y a 1,4 en la Unión Europea.

¿Qué medidas piensa proponer la Comisión, también en lo relativo a las políticas a largo plazo de inmigración y medio ambiente, para adaptar la política de relaciones exteriores y de cooperación al desarrollo a estos datos?

 
  
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  Karel De Gucht, Miembro de la Comisión. − La Comisión, al igual que su Señoría, se preocupa por el crecimiento de la población en África porque el efecto a largo plazo de la alta tasa de fertilidad podría contribuir de forma significativa a aumentar la presión sobre los recursos naturales de África y determinar la trayectoria del desarrollo del continente africano.

La tasa de fertilidad nos dice mucho de la historia: según el División de población de Naciones Unidas, la cifra de población total de África es un 8 % más baja que si la tasa de fertilidad se hubiese mantenido como en 1970. De hecho, se espera que descienda por debajo del 2,5 % para el 2050. En las zonas urbanas del continente, la incipiente clase media tiene menos hijos si equiparamos las tasas con las europeas. Esta es una historia que promete, de países que han logrado estabilidad política y un crecimiento económico impresionante.

Consciente de estas dificultades, la Comisión Europea tiene una política de desarrollo diseñada para luchar contra la pobreza, promover el desarrollo sostenible y abordar problemas políticos para ayudar a fomentar la estabilidad. En este ámbito, la Comisión está ligada también a la estrategia suscrita por la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1994, revisada posteriormente en 1999.

La estrategia ha ampliado el concepto de planificación familiar al de la salud y los derechos sexuales y reproductores. Pone de relieve los derechos humanos, la emancipación de las mujeres, la importancia de invertir en salud y educación y la prestación de servicios de salud genésica a todo el que lo necesite. En especial, la educación de las mujeres afecta a su comportamiento reproductor.

Muchos estudios han descubierto una fuerte correlación entre educación y fertilidad: a medida que mejora la alfabetización, la tasa de fertilidad tiende a disminuir. A través de todos sus programas, la Comisión espera destinar 1 700 millones aproximadamente a la educación durante el periodo 2007-2013; más generalmente, nos hemos comprometido a incrementar el nivel y eficiencia de la ayuda colectiva de la UE a los sistemas de salud que prestan servicios básicos con cobertura universal, incluidos los servicios de salud genésica. A este respecto, según el Programa de acción de la UE para la consecución de los ODM —Objetivos de Desarrollo del Milenio— la UE se ha comprometido a destinar 8 000 millones de euros más, 6 000 de los cuales son para África, al sistema sanitario siempre y cuando se cumpla debidamente con todos los compromisos de la ayuda.

Para tratar el tema de la presión medioambiental, es muy importante garantizar que el sustento local es sostenible. Esto implica combatir la desertización y la degradación del suelo, aumentar la productividad agrícola, detener la sobreexplotación de la biodiversidad, los bosques y otros los recursos naturales, incluidos los océanos y las vías fluviales, y, por último, garantizar que el cambio climático se mantiene dentro de unos límites y ayudar a las poblaciones africanas a adaptarse al cambio climático.

La Comisión está trabajando junto con los Estados miembros de la UE en una estrategia de integración medioambiental para asegurar que las actividades de cooperación al desarrollo contribuyen a la consecución de estos objetivos. Los preparativos para la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague van esta dirección.

En la actualidad, la UE está trabajando con la Unión africana y otras organizaciones regionales para reforzar su capacidad para tratar los problemas del medio ambiente y el cambio climático. Fomenta iniciativas importantes para intensificar la gobernanza forestal, en especial mediante la aplicación de las normativas forestales, la gobernanza y los intercambios comerciales.

 
  
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  Fiorello Provera (EFD).(IT) Señor Presidente, Señorías, mi pregunta pretendía destacar un aspecto en particular: el crecimiento global de la población afecta tanto a la utilización de materias primas como a la contaminación. Sin embargo, en los países en desarrollo, este aumento demográfico es especialmente grande, con consecuencias económicas y sociales también. Mi pregunta es: ¿no sería posible aplicar las políticas de ayuda en los países en desarrollo junto con las políticas de planificación familiar, quizás mediante las ONG?

 
  
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  Andreas Mölzer (NI).(DE) Es curioso que dos tercios de la población de África viva en sólo ocho de los 53 estados. El problema de superpoblación en África se limita claramente a determinados países. ¿Hasta qué punto afectan estos hechos a la política de desarrollo de la UE?

 
  
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  Karel De Gucht, Miembro de la Comisión. − No contamos con una política de planificación específica pero esto puede ocurrir y de hecho ocurre a petición de los gobiernos afectados. Muchos de los fallecimientos maternos son el resultado de abortos en circunstancias inaceptables. La Comisión también apoyará estos programas en países donde la legislación permite el aborto. Entonces, el que tomemos o no estas medidas depende en realidad de los gobiernos afectados.

Con respecto a la segunda pregunta: tengo que decir que si miramos al continente africana y su tasa de natalidad, como ya expliqué en mi introducción, hay una clara relación entre el desarrollo económico, el grado de urbanización y la tasa de fertilidad. No es un fenómeno nuevo. Lo hemos visto en todos los países de todo el mundo. Se puede esperar, con la urbanización global y, espero, con cifras de crecimiento cada vez mayores, que la tasa de fertilidad disminuya. Esto no se limita a determinados países, como sugiere su Señoría. Es más bien un fenómeno ligado al desarrollo del país afectado.

 
  
  

Pregunta nº 25 formulada por Jim Higgins (H-0274/09)

Asunto: Suspensión de las negociaciones del acuerdo de libre comercio entre la UE y Colombia

En vista de las pruebas evidentes que demuestran que en Colombia siguen produciéndose asesinatos de sindicalistas y, en concreto, en vista de que en 2008 se produjo un aumento del 25 % en dichos asesinatos, ¿está dispuesta la Comisión a recomendar suspender las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre la UE y Colombia.

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. − La protección de los derechos humanos es de la máxima prioridad en las relaciones de la UE con Colombia. Por tanto, estamos siguiendo la situación en Colombia muy de cerca.

Somos muy conscientes de las dificultades que entraña hacer frente al sindicalismo en Colombia y los continuos asesinatos y amenazas a los líderes y miembros sindicalistas.

Lo sabemos por nuestras fuentes de información, los informes y declaraciones emitidos por los órganos instituidos por tratados internacionales así como por los diálogos que he mantenido con órganos como la Confederación Europea de Sindicatos.

Hay serias preocupaciones con respecto a la efectiva aplicación de los convenios de la OIT en el país. Constantemente instamos al Gobierno a que tome medidas para proteger a los grupos de población más vulnerables e investigue y castigue todas las violaciones de los derechos humanos.

Los últimos atentados contra los defensores de los derechos humanos y los sindicalistas han sido motivo de intervención por parte de la troica de embajadores de la UE en Bogotá y se sacaron a colación en las reuniones de alto nivel entre la UE y los funcionarios colombianos.

Además, hemos iniciado recientemente un diálogo bilateral sobre derechos humanos con el Gobierno colombiano, que proporciona el canal para un intercambio de información y experiencia más regular y sistemática en materia de derechos humanos y beneficiará a la cooperación técnica.

Además, pretendemos incluir garantías adicionales en el acuerdo comercial multipartidista planeado para mejorar la aplicación de las principales convenciones laborales y medioambientales en Colombia como parte del capítulo de desarrollo sostenible. También proponemos que las instituciones de la sociedad civil controlen la aplicación de la legislación laboral. Esperamos que de esta forma, el acuerdo ayude a mejorar la situación de los activistas por los derechos laborales en Colombia.

 
  
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  Jim Higgins (PPE). – Sé que los derechos humanos son una máxima prioridad y no puedo entender por qué la UE, que se enorgullece de ser el paladín de los derechos humanos del mundo, contemple tan siquiera un acuerdo comercial con un régimen como el de Colombia.

Un total de 27 sindicalistas han sido asesinados desde principios de enero de 2009. La cifra habla por sí sola y se ha demostrado en el pasado que la forma de que estos países capten el mensaje es haciéndoles daño económicamente como ocurrió con las sanciones impuestas a Sudáfrica.

Sinceramente creo que deberíamos enviar una delegación a Colombia para ver la situación real de primera mano en lugar de entablar diálogo con ellos. Deberíamos tener personas trabajando ahí fuera in situ y suspender cualquier negociación comercial con Colombia hasta que estemos seguros de que los derechos humanos se respetan como en el resto del mundo.

 
  
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  David Martin (S&D). – Me complace mucho que el señor Higgins haya formulado esta pregunta. Tiene toda la razón con respecto a la situación que ha descrito y usted mismo, Comisario, ha reconocido ahora los hechos del caso.

¿En vista de esto, suspenderá la Comisión, en primer lugar, su acuerdo GSP+ con Colombia y, en segundo lugar, las negociaciones para el acuerdo de libre comercio hasta que el Gobierno colombiano nos garantice que los sindicalistas, los defensores de los derechos humanos y los demás pueden continuar trabajando sin peligro en ese país?

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. − Gracias a los dos. Entiendo su pasión y fervor. No estoy convencida de que suspender las negociaciones vaya a lograr lo que sus Señorías quieren lograr. Lo que creo que tenemos que hacer es continuar con el diálogo, continuar trabajando para incluir en nuestros debates, y más importante aún, en nuestros acuerdos, la garantía absoluta que buscan sus Señorías.

Esta es la postura que he tomado. Que conste que no significa que no haya invitado a aquéllos que ya me han hablado a continuar con su aportación para asegurar que vamos en la dirección correcto y, por supuesto, está en revisión, pero por el momento estas son las medidas que he decido tomar.

 
  
  

Pregunta nº 26 formulada por Georgios Papastamkos (H-0261/09)

Asunto: Recuperación del comercio internacional

El ritmo de crecimiento del comercio internacional sufrió un claro descenso en 2008, y una contracción aún mayor en 2009, muy superiores a los de la propia recesión de la actividad económica. El Consejo Europeo de Bruselas de los días 19 y 20 de marzo de 2009, «reconociendo que el libre comercio y el comercio equitativo son clave para la recuperación mundial (...) insta a que concluyan rápidamente las negociaciones bilaterales sobre comercio y el Programa de Doha para el Desarrollo» de la OMC.

¿Puede indicar la Comisión qué iniciativas ha tomado para la financiación del comercio? ¿Cuáles son los avances realizados en las actuales negociaciones sobre acuerdos comerciales, y cómo espera apoyar el comercio exterior de la UE?

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. − Es cierto, obviamente, que el comercio internacional se ha visto particularmente afectado por la crisis. La Secretaría de la OMC calcula que el comercio mundial caerá un 10 % en 2009, con un descenso del 14 % en países desarrollados y un 7 % aproximadamente en los países emergentes. Se requieren por tanto medidas ambiciosas que es lo que hemos estado haciendo, tanto en las negociaciones multilaterales sobre financiación de las operaciones comerciales como en las bilaterales.

Hemos tomado, junto con los Estados miembros, medidas importantes para intensificar la disponibilidad de la financiación de las operaciones comerciales. Cuando el sector comercial ya no estaba dispuesto o no podía proporcionar seguro de crédito a la exportación, los Estados miembros han intervenido por medio de agencias de crédito a la exportación.

Con respecto al seguro a corto plazo, éste se ha facilitado por medio de la decisión de la Comisión de relajar temporalmente las condiciones de oferta de tal financiación. Acordamos además la relajación temporal de las normas de la OCDE sobre el seguro de crédito a medio y largo plazo.

A nivel multilateral, suscribimos firmemente los compromisos hechos en el contexto del G20 con respecto a las agencias de crédito a la exportación nacionales para poner a disposición la capacidad estatal de seguro de crédito a la exportación suficiente donde sea necesaria y también apoyamos las actividades realizadas por las organizaciones financieras multilaterales para facilitar nuevos instrumentos de financiación comercial o aumentar la cobertura de los que ya existen.

Seguimos con las diferentes negociaciones comerciales que empezamos para asegurarnos de que consolidamos e incrementamos las exportaciones. Sus Señorías saben que la prioridad del frente multilateral es y sigue siendo un final ambicioso, equilibrado y global para la Ronda de Doha, que cosechará grandes beneficios para el mundo y, por supuesto, para la economía europea.

El último encuentro al que asistí en Nueva Delhi ha proporcionado un nuevo impulso político y, junto con la próxima cumbre del G20 en Pittsburgh esperamos que nos permita cerrar el trato en 2010.

Pedimos que se llegue a un compromiso real con los principales socios de la OMC en los próximos meses para avanzar con las negociaciones partiendo del paquete que provisionalmente se ha intentado negociar hasta el momento. Como sus Señorías saben buscamos una serie de acuerdos bilaterales en conjunción con esto.

 
  
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  Georgios Papastamkos (PPE).(EL) Señor Presidente, con la presión de la crisis económica, muchos estados están introduciendo medidas para darle un nuevo ímpetu a sus industrias nacionales. El ejemplo más reciente es la decisión del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, de imponer impuestos sobre las importaciones de neumáticos procedentes de China.

¿Ha evaluado la Comisión el efecto de las políticas de nuestros socios comerciales, como el de las campañas «Compra producto americano» o «Compra producto chino», en las exportaciones europeas?

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. − De hecho sí he estado debatiendo con los Estados Unidos y China —que es de donde vine la semana pasada— las campañas «Compra producto americano» y «Compra producto chino»; dos programas muy diferentes, al menos según me han informado fuentes fidedignas. He leído la legislación de la campaña «Compra producto americano». Me preocupa mucho más la implantación en cada uno de los estados de los Estados Unidos que lo que en realidad dice.

La propuesta «Compra producto chino» es diferente. Me tranquilizó en cierta medida lo que me dijeron la semana pasada el Ministro de Comercio Chen Deming y el Viceprimer Ministro Tang Jiaxuan, sobre el objetivo y la forma en la que se tratarán los negocios europeos pero seguiré alerta para asegurarme de que no se ven afectados directa o indirectamente.

Con respecto a la situación actual de los neumáticos, que creo que es a lo que se refiere su Señoría, estamos esperando a ver qué sucede exactamente. Su Señoría está en lo cierto cuando lo señala como un área importante que tenemos que celar y ver qué ocurre, y obviamente me mantendré informado.

 
  
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  Presidente. − Me temo que no se formulará la pregunta nº 27 debido a la ausencia del señor Moraes.

 
  
  

Pregunta nº 28 formulada por Liam Aylward (H-0279/09)

Asunto: Comercialización de productos europeos de carne bovina y ovina

¿Puede informar la Comisión sobre las medidas adoptadas por la Unión Europea para apoyar la comercialización de productos europeos de carne bovina y ovina en terceros países? ¿Puede decir asimismo si tiene la intención de tomar nuevas iniciativas al respecto?

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. − Trabajamos activamente para solucionar lo que son barreras sanitarias vitales complejas y con ello ayudar al mercado con la venta de productos europeos como la carne bovina y el cordero irlandés. La Estrategia de acceso a los mercados y en particular la Cooperación para el acceso a los mercados presentada en 2007 son la pieza central del trabajo de la Comisión al respecto. La Estrategia de acceso a los mercados prevé una cooperación más firme entre la Comisión, los Estados miembros y las empresas para ampliar el trabajo de detectar, analizar, priorizar y eliminar barreras.

La especificidad de esta estrategia radica en la mezcla justa de varios instrumentos de política comercial. Esto implica emplear los canales multilaterales y bilaterales y complementar los instrumentos de política más formales a medio y largo plazo con los contactos políticos y con la diplomacia comercial en conjunto.

Nuestro trabajo con respecto al acceso de los mercados ha avanzado considerablemente en los últimos años y hemos logrado varios objetivos que demuestran que vamos en la dirección correcta. Por ejemplo, hemos conseguido confinar a determinados países y levantar la prohibición de las exportaciones de carne de la UE debido al incidente de contaminación por dioxinas y bifenilos policlorados de Irlanda en diciembre de 2008, y últimamente hemos conseguido que Arabia Saudí, Jordania y las Filipinas empiecen a importar carne bovina de UE y tratado determinadas medidas sanitarias y fitosanitarias de forma más cordial con Egipto e Israel.

Seguimos insistiendo en los diferentes niveles que hay en países como Indonesia, Malasia y Corea, para que su legislación esté en línea con los requisitos del Acuerdo MSF y con la normativa internacional de la Organización Mundial de Sanidad Animal. Hemos pedido a las empresas bovinas de UE que presenten sus preocupaciones específicas y hagan propuestas sobre cómo podríamos solucionar estas barreras en los mercados clave. Hemos obtenido recientemente una respuesta muy positiva y una presentación realizada por una Asociación de empresas irlandesas nos ayudará a establecer prioridades y continuar con nuestro trabajo.

 
  
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  Liam Aylward (ALDE). – ¿Puedo pedirle a la señora Comisaria que considere un análisis completo y minucioso del presupuesto para la promoción de productos alimentarios? Se aplica desde los setenta, es muy restrictivo y necesita una reforma. Además, ¿está de acuerdo la Comisaria en que mejorar la competitividad del sector alimentario de la UE ayudaría a la UE a salir de la recesión económica?

 
  
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  Seán Kelly (PPE). – Se sabe muy bien que los productos bovinos y el cordero europeo cumplen con los niveles más altos. ¿Qué medidas está tomando la Comisión, si las toma, para fomentar o demandar que se apliquen estándares similares a los socios comerciales, en particular a Brasil?

 
  
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  Catherine Ashton, Miembro de la Comisión. − En primer lugar, no estoy familiarizada con el área en particular que menciona su Señoría, de modo que, si me permite, le responderé por escrito sobre el tema.

No obstante, estoy completamente de acuerdo con la pregunta del valor y la importancia de la industria para la UE y para el comercio. De hecho, es un ámbito que tenemos que mirar y en el que nos tenemos que centrar cada vez más. Trabajo en colaboración estrecha con el Comisario Fischer Boel para estudiar los acuerdos comerciales para asegurar que la parte agrícola de nuestros acuerdos representa un punto fuerte real y una oportunidad real. Espero que, cuando se desarrollen nuestras negociaciones, su Señoría vea más el valor que le conferimos a esto.

En cuanto al principio de reciprocidad, estamos negociando y formando a funcionarios de otros países para que entiendan cuál es el sistema de la UE para que basen su confianza en el nivel de protección que ofrecemos tanto a los consumidores europeos como a los suyos.

Insistimos en que el resto de países respeten sus obligaciones internacionales, en especial el Acuerdo MSF de la OMS, asegurándonos de que, cuando fijen los requisitos, respeten la normativa internacional o basen sus requisitos en la ciencia.

 
  
  

Pregunta nº 29 formulada por Bernd Posselt (H-0272/09)

Asunto: Daños ambientales en la República Checa y en la Alemania central como consecuencia de la extracción de lignito

¿Cómo juzga la Comisión los daños ambientales derivados de la extracción a cielo abierto de lignito, y de las centrales que utilizan lignito, en la República Checa y en la Alemania central, y qué opina de la trasposición de los planes relativos a su cierre y regeneración ambiental, incluido el aspecto relativo a la seguridad?

 
  
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  Stavros Dimas, Miembro de la Comisión. (EL) Señor Presidente, el daño medioambiental que puede estar causado por la extracción y el uso de lignito en las centrales eléctricas es un problema debidamente tratado en la legislación comunitaria.

Conforme a la Directiva sobre residuos del sector de la minería, las unidades que procesen los residuos de la minería tienen que tener autorización, lo que incluye un plan de gestión de residuos y un plan de cierre y rehabilitación de las instalaciones. Estas unidades tienen que proporcionar garantía financiera para cubrir el coste de la rehabilitación del suelo.

La directiva prevé que las autoridades competentes realicen inspecciones e incluye las obligaciones relacionadas con la prevención de la contaminación del aire, agua y suelo. Se ha aplicado la directiva a las instalaciones nuevas desde mayo de 2008. Las instalaciones que ya existían tienen que obtener la autorización, según la directiva, para mayo de 2012.

Los Estados miembros tienen que preparar también una lista de instalaciones abandonadas y decomisadas que causan o pueden causar daños medioambientales, para mediados de 2012.

El marco regulador de la UE también incluye otras directivas como la Directiva relativa a la prevención y control integrados de la contaminación y la Directiva sobre las grandes instalaciones de combustión. En cuanto a la responsabilidad medioambiental, la Directiva relativa al suelo se ha presentado ante el Consejo pero no ha avanzado. De ellas, la más importante es, evidentemente, la Directiva relativa a la prevención y control integrados de la contaminación que requiere que las grandes instalaciones de combustión obtengan una autorización basada en la aplicación de las mejores prácticas disponibles.

Al mismo tiempo, la Directiva sobre las grandes instalaciones de combustión fija unos valores límite mínimos sobre las emisiones para los contaminantes atmosféricos más importantes. Si una central deja de funcionar, la Directiva requiere que el operador tome medidas para evitar cualquier riesgo de contaminación y para rehabilitar la zona.

Este marco jurídico garantiza un alto nivel de protección medioambiental en el caso de posibles daños medioambientales por parte de las centrales que utilizan lignito.

Ahora, en lo que respecta al cierre de las centrales, se evaluará dependiendo de si las centrales cumplen con los requisitos reglamentarios.

 
  
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  Bernd Posselt (PPE).(DE) Gracias por su amplia y precisa respuesta. Sin embargo, también he preguntado específicamente por las zonas fronterizas, es decir, Alemania y la República Checa, Alemania y Polonia, Polonia y la República Checa. Se dan muchos de estos casos en estas zonas. Quisiera preguntar si cree que hay suficiente cooperación transfronteriza entre los estados en cuestión y si la Comisión está apoyando medidas transfronterizas en estas zonas, en particular como parte de los programas regionales.

 
  
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  Stavros Dimas, Miembro de la Comisión. (EL) Señor Presidente, en primer lugar hay varias fuentes de financiación, tanto para la República Checa posterior al 2007, como para Alemania. Por supuesto, también tengo que recordarle que con el paquete sobre energía y clima aprobado el pasado diciembre, habrá dinero suficiente del régimen de derechos de emisión de gas de efecto invernadero que, según el acuerdo alcanzado, tienen que reducirse un 50 % para combatir el cambio climático y otros usos relacionados.

Esto significa que las instalaciones, en especial las instalaciones que extraen lignito a campo abierto, por definición destruyen el medio ambiente y la naturaleza con varios problemas causados no sólo al estado natural del suelo sino también al agua de otros agentes contaminantes y, como sabemos, de la generación de grandes cantidades de dióxido de carbono, dado que el lignito es, desde este punto de vista, el peor combustible. En una escala del uno al diez, es quizás uno de los peores con respecto a las emisiones de dióxido de carbono. Quisiera decir que el dinero también se puede obtener de los derechos de emisión y, en lo que respecta a Alemania en particular, tengo que decir que los derechos de emisión se comercian incluso mientras hablamos. En consecuencia, también se obtiene dinero de esta fuente. No obstante, aparte de esto, quisiera decir que hay financiación comunitaria que también puede contribuir a la restauración del daño medioambiental derivado de la extracción.

Los Programas operativos regionales para el periodo 2000-2006 financiaron proyectos para regenerar las zonas que habían sido afectadas por la extracción de lignito en determinados estados federales de la antigua Alemania Oriental, como Sajonia-Anhalt y Turingia. Se ha dispuesto en los documentos de los programas relevantes que este tipo de apoyo continúe para el periodo 2007-2013.

En cuanto a la República Checa, El Programa operativo regional del Noroeste para el periodo 2007-2013 financia actividades para regenerar y rehabilitar las zonas de extracción abandonadas. El Programa operativo regional «Medio ambiente» también dispone, como una de sus prioridades, la regeneración de zonas de extracción abandonadas y, obviamente, la cooperación, no sólo entre los países sino también entre las organizaciones regionales, beneficia a ambas partes.

 
  
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  Presidente Las preguntas que, por falta de tiempo, no han recibido respuesta oral, la recibirán por escrito (Véase el Anexo).

 
  
 

Se cierra el turno de preguntas.

 

13. Orden del día de la próxima sesión: véase el Acta

14. Cierre de la sesión
  

(Se levanta la sesión a las 20.00 horas)

 
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