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 Texto íntegro 
Procedimiento : 2009/2732(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

RC-B7-0102/2009

Debates :

PV 22/10/2009 - 12.1
CRE 22/10/2009 - 12.1

Votaciones :

PV 22/10/2009 - 13.1

Textos aprobados :

P7_TA(2009)0059

Debates
Jueves 22 de octubre de 2009 - Estrasburgo Edición DO

12.1. Guinea
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidente. – El siguiente punto es el debate sobre seis propuestas de resolución sobre Guinea.

 
  
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  Véronique De Keyser, autora.(FR) Señor Presidente, creo que el nivel de interés en este asunto supera con creces a la cantidad de gente que ha acudido a toda prisa a esta Cámara esta tarde, lo que lamento, una vez más, por mi grupo y por los demás.

Señor Presidente, Guinea-Conakry necesita el apoyo de la comunidad internacional. Tras la muerte del Presidente Conté, una junta militar tomó el poder. Fue criticada por la comunidad internacional, pero recibió apoyo local debido a que prometió una rápida transición a un régimen civil con elecciones libres. El Capitán Dadis Camara, que dirigía la junta, hizo un firme compromiso de no oponerse a las elecciones presidenciales, pero tras una desastrosa gestión del país —sin presupuesto, licitaciones públicas ni servicios básicos para la población—, le cogió gusto al poder y se aferró a él tanto que ahora se presenta a las elecciones. Su campaña electoral utiliza todos los recursos económicos, organizativos y de medios de comunicación del país. Ante esta violación de los compromisos realizados en principio por la junta, la oposición organizó una manifestación que fue brutalmente reprimida por la guardia presidencial. Provocó 150 muertos y más de 1 000 heridos, y muchas mujeres fueron violadas y destripadas.

La reacción del Parlamento Europeo y, espero, de la Unión Europea, será clara. Pedimos la suspensión del acuerdo pesquero de la Unión Europea. Pedimos a la Unión Africana que imponga sanciones a la junta militar y que organice un diálogo dentro de un comité de reconciliación. Pedimos un gobierno de transición que prepare las elecciones presidenciales y legislativas, y que la junta sea declarada definitivamente ilegal por la comunidad internacional.

Espero que estas reacciones, que son apropiadas dada la tragedia que ha ocurrido, establezcan un precedente, y que en otros casos de flagrantes violaciones de los derechos humanos, la Unión Europea tenga el coraje de actuar con la misma prontitud.

 
  
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  Renate Weber, autora.() Señor Presidente, al considerar la situación de Guinea y conocer las atrocidades que han tenido lugar allí en los últimos meses, la primera pregunta legítima es por qué ha tenido tan poca cobertura de los medios. Solo se han publicado algunas líneas aquí y allá, como si no hubiera habido cientos de muertes, horribles actos de tortura y de violación que buscaban aniquilar la dignidad humana.

Es cierto que varias instituciones internacionales han condenado la junta militar que llegó al poder tras un golpe de estado, pero creo que debería haberse hecho mucho más para concienciar a los ciudadanos, entre ellos los ciudadanos europeos. Por eso me agrada que al menos el Parlamento Europeo, que habla en nombre de los ciudadanos por los que estamos aquí, tenga una reacción apropiada y la resolución que votaremos hoy afrontará la situación de manera adecuada.

Sin embargo, considero que lo que es más importante es no solo criticar y condenar el régimen actual, sino también eliminar cualquier posibilidad de que los fondos europeos dirigidos a ayudar a la gente de Guinea se malversen.

 
  
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  Cristian Dan Preda, autor.(RO) El 28 de septiembre es una fecha importante para el pueblo de Guinea: es el día en que tuvo lugar el referéndum sobre su independencia. A partir de este año, sin embargo, el 28 de septiembre será el día que marque la masacre perpetrada contra los que se oponían al gobierno que ocupó el poder mediante la violencia en Conakry.

Mantener a esta junta militar en el poder no es una opción aceptable. De hecho, durante todo este tiempo, el Capitán Dadis Camara, que asumió el poder, ha prometido que no se presentará como candidato. La fecha para ello ha pasado ya y pronto lo hará también el ultimátum dado por la Unión Africana.

Es obvio que ya que la junta militar está en el poder, están mintiendo, y no debe creerse en su palabra. Por eso es necesario un gobierno democrático, basado en unas elecciones, y la comunidad internacional debe presionar para que eso ocurra.

 
  
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  Marie-Christine Vergiat, autora.(FR) Señor Presidente, Señorías, ya he hablado en el debate durante la minisesión de Bruselas hace dos semanas. Por tanto, no repetiré mi discurso.

Mis colegas del Parlamento ya han hablado de varios temas. Por mi parte, quiero decir lo mucho que me agrada que todos los grupos políticos del Parlamento puedan responder conjuntamente hoy a la petición de la sociedad civil guineana, al condenar la represión llevada a cabo por la junta militar que lleva en el poder desde diciembre, una represión de la manifestación pacífica que buscaba señalar la independencia de Guinea.

La sociedad civil guineana nos está pidiendo que acudamos en su ayuda y sería, de hecho, totalmente inaceptable que la Unión Europea ceda fondos como parte del acuerdo pesquero que sabemos perfectamente que irán a parar a los bolsillos de la junta militar en el poder y no se usarán para ayudar a los pescadores guineanos, como pretende el texto.

El régimen guineano es el más corrupto que existe en el mundo hoy en día. No lo digo yo, sino los organismos encargados de estudiar la situación.

Por tanto espero sinceramente que, juntos, seamos capaces de votar la resolución conjunta en su totalidad, incluido el apartado que pide la suspensión del acuerdo pesquero, y espero que tengamos el apoyo del Consejo y de la Comisión en este asunto.

 
  
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  Adam Bielan, ponente.(PL) Señor Presidente, cuando, a finales del año pasado, el Capitán Camara encabezó la junta militar que tomó el poder en Guinea tras la muerte del Presidente Conté, la comunidad internacional creyó ingenuamente que el Capitán Camara celebraría elecciones libres y democráticas en las que él no tomaría parte. Ahora sabemos que cuando el 28 de septiembre más de 50 000 partidarios de la oposición se reunieron en el estadio nacional para protestar contra el cambio de rumbo del Capitán Camara y sus promesas rotas, él envió a las tropas contra ellos. Más de 150 personas murieron, más de 1 200 resultaron heridas y hubo muchos casos de violaciones.

Estoy satisfecho de que Javier Solana, el Alto Representante de la Unión Europea en Política Exterior y de Seguridad, hablara de ello enseguida. Quiero dar las gracias al Gobierno francés por suspender la cooperación militar con Guinea. Sin embargo, han pasado tres semanas desde la masacre y estas acciones no han producido resultados visibles. Por este motivo, considero que la Unión Europea debería centrarse en ejercer presión sobre Guinea, junto con la ONU y la Unión Africana, y en aplicar las sanciones más severas posibles. Solo entonces podremos hablar del traspaso del poder por parte del Capitán Camara.

 
  
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  Isabella Lövin, autora.(SV) Señor Presidente, doy la bienvenida a la decisión anunciada por el Comisario de Pesca, Joe Borg, hace unos días, de que la Comisión va a retirar su propuesta de acuerdo pesquero con Guinea. La Comisión de Pesca ya ha votado en contra de dicho acuerdo. Lo hicimos dos días después de la masacre en Conakry, cuando más de 150 personas fueron asesinadas a tiros por las tropas del gobierno controladas por Moussa Camara.

Espero que este sea el primer paso para que la Unión Europea revise su política comercial con países en desarrollo. Tenemos una gran responsabilidad como uno de los mayores y más importantes actores de la escena del comercio y también del desarrollo. Debe existir coherencia entre nuestro comercio y nuestras relaciones con este tipo de regímenes. A lo largo de los años, hemos tratado de mejorar el acuerdo pesquero, afirmando que parte del dinero del acuerdo debería dirigirse a apoyar a los pescadores locales. Sin embargo, las propias evaluaciones de la Comisión han mostrado que el dinero no se está usando para el propósito establecido en el acuerdo, sino que va directamente a apoyar este tipo de regímenes. La Unión Europea debe dejar de proporcionar este apoyo.

 
  
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  Filip Kaczmarek, en nombre del Grupo PPE. – (PL) Señor Presidente, ya hablamos de Guinea hace dos semanas. Sin embargo, la situación del país merece nuestra atención y nuestra respuesta. El lunes de esta semana, la Comisión de Desarrollo escuchó el testimonio de un testigo ocular de los sucesos del 28 de septiembre, proporcionado por el antiguo primer ministro y dirigente del partido UFDG de la oposición, el Señor Diallo.

Me da la impresión de que pedir a la junta que respete la libertad de expresión, la libertad de reunión o los derechos humanos en general no será suficiente. Si la junta respetase estos principios, estos valores, no sería tal junta, así que no podemos esperar que escuche estas peticiones. Un hombre de acción, y sin duda el Capitán Dadis Camara lo es, solo será detenido mediante acciones, no mediante palabras. Por eso pido a la Comisión Europea que actúe.

 
  
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  Patrice Tirolien, en nombre del Grupo S&D.(FR) Señor Presidente, Señorías, Guinea está sufriendo actualmente trágicos sucesos que han conmocionado al público internacional y que incumplen la ley.

De hecho, el 28 de septiembre de 2009, la junta militar dirigida por el Capitán Dadis Camara llevó a cabo una sangrienta represión de una manifestación pacífica que reunió a todos los partidos de la oposición.

Los acuerdos de Cotonou basan las relaciones entre la Unión Europea y sus socios ACP en el respeto por los derechos humanos y los principios democráticos. Por tanto, la decisión unilateral del Capitán Dadis Camara de posponer las elecciones y negarse a tratar el asunto de su candidatura a la presidencia de Guinea es un grave incumplimiento del compromiso de celebrar elecciones libres y transparentes en un año.

La Unión Europea debe, por tanto, tomar acciones inmediatas en línea con los principios y los valores permanentes que subyacen sus actos para que esta violencia, que representa tantas violaciones de los derechos humanos, se detenga.

Señor Presidente, Señorías, me agrada mucho que la resolución de compromiso esté totalmente de acuerdo con nuestros valores y principios, pero me preocupa especialmente enfatizar aquí el artículo 10 de este texto, en concreto la suspensión del protocolo de acuerdo pesquero entre la Unión Europea y la República de Guinea hasta que haya comenzado el proceso democrático.

Hay quien se pregunta si dicha decisión podría tener consecuencias socioeconómicas desastrosas para la población, pero, ante la violencia del 28 de septiembre, debemos reconocer que el Gobierno guineano no siente especial preocupación por las condiciones de vida de sus ciudadanos y no nos queda otra opción que mantenernos firmes.

Desde su independencia en 1958, Guinea solo ha conocido regímenes dictatoriales.

 
  
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  Carl Haglund, en nombre del Grupo ALDE. – (SV) Señor Presidente, no repetiré todas las cosas inteligentes y razonables que ya han dicho mis colegas. Quiero decir en primer lugar que me agrada enormemente que se esté debatiendo este asunto aquí hoy. Diré unas palabras sobre el debate que tuvimos en la comisión sobre el acuerdo pesquero el 30 de septiembre. De hecho, cuando debatimos este asunto, se habría pensado que la UE estaba en proceso de entrar en un acuerdo comercial con cualquier vieja democracia occidental. En ningún punto del debate o de los documentos se mencionó que el acuerdo que teníamos ante nosotros era con una nación que vive una situación como la que ya se ha explicado muy bien en esta Cámara.

Mucha gente pensó quizá que los acuerdos pesqueros y los derechos humanos son dos asuntos totalmente separados, y que no deberíamos mezclarlos. Personalmente, no entiendo que alguien, como político, pueda pensar de ese modo. El hecho de que los votos en la comisión fueran 11 a 9 a favor de no finalizar el acuerdo también es muy preocupante. Esto significa que hubo una gran parte del Parlamento, al menos en ese momento, que pensó que no había ningún problema en entrar en un acuerdo comercial con un país como Guinea con el tipo de régimen que tiene. Me agrada decir, en primer lugar, que ahora hay un nivel de acuerdo mucho mayor para que tomemos una línea de acción clara respecto a Guinea, y, en segundo lugar, que hay un amplio apoyo para el hecho de que el Consejo haya decidido retirar este acuerdo ahora. Estoy muy satisfecho por ello.

Algunos pensarán que los que quieran que se retire el acuerdo no están pensando en los pescadores que se verán afectados, pero no es el caso en absoluto. Por supuesto, debemos encontrar una solución sostenible para ellos, pero no podemos esconder los derechos humanos bajo la alfombra simplemente porque tengamos que ocuparnos de algunos barcos pesqueros.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (ES) Señor Presidente, yo tuve el honor de participar, precisamente, en la reunión de la Comisión de Pesca cuando votó, aunque por un margen muy estrecho, a favor de no renovar el acuerdo de pesca con Guinea, precisamente por las masacres, por las violaciones, por todas las violaciones de los derechos humanos que ha habido estos días y que, todavía, hasta la fecha de hoy, siguen pendientes de clarificación.

Hoy me gustaría que el Pleno ratificase esa decisión. Con esta decisión mandaríamos un mensaje claro, tanto a las instituciones europeas como al Gobierno de Guinea, de que no estamos dispuestos a contribuir con dinero de nuestros contribuyentes a mantener en el poder a un Gobierno corrupto y con responsabilidades criminales.

Me complacería que, por una vez —y espero que sirva de precedente—, las vidas humanas y los derechos humanos sean más importantes que un acuerdo de carácter económico. Y me complacería más porque la Comisión ya lo ha hecho, la Comisión de Pesca también lo ha hecho, y es hora de que el Pleno del Parlamento Europeo también ratifique esta decisión.

Por lo tanto, nos hallamos ante una gran oportunidad, y espero, como se ha dicho, que el artículo 10 se mantenga tal y como está establecido.

(Aplausos en algunos escaños)

 
  
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  Tomasz Piotr Porêba, en nombre del Grupo ECR.(PL) Señor Presidente, al menos 157 muertos y más de 1 200 heridos es el resultado de la intervención del ejército guineano en una manifestación pacífica celebrada en el estadio de Conakry en septiembre. Es la mayor masacre desde la independencia de Guinea en 1958.

Al tomar el poder en diciembre del año pasado, el Presidente Camara prometió acabar con la corrupción y la anarquía y después ceder el poder en unas elecciones democráticas. Hoy, la junta militar sigue gobernando el país sin respeto por los principios básicos del Estado de Derecho ni por los derechos fundamentales. Brigadas de soldados cometen regularmente ataques, robos y violaciones.

Como representantes de los países democráticos debemos exigir que la junta ceda el poder de inmediato y que todos los responsables de la sangrienta masacre de civiles, de disparar a la multitud y de la violación pública de mujeres sean llevados ante la justicia. Guinea es un país con un gran potencial económico, y sin embargo es uno de los países más pobres y más corruptos de África, y si continuase la dictadura de la junta militar podría producirse una guerra civil que desestabilizase la situación en el resto del África Occidental.

 
  
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  Anne Delvaux (PPE).(FR) Señor Presidente, hoy se han registrado 150 muertes e incontables actos de degradación sexual. Lo que ocurrió el 28 de septiembre fue una violación sin precedentes de la población civil guineana. Fue también una represión desproporcionada por parte de la junta militar en el poder, y los relatos de los testigos no dejan lugar a dudas.

Debemos ser muy firmes ante semejante barbaridad, y aplaudo las sanciones dirigidas contra la junta del Capitán Moussa Dadis Camara que decidieron ayer los Estados miembros de la UE. Claramente, condenar los hechos no es suficiente. Debemos exigir que los sucesos sean investigados exhaustivamente por una comisión internacional genuina, y que los crímenes que se han cometido no queden sin castigo.

Además, yo misma quisiera, en los 30 segundos que me quedan, pedir a la Unión que use todos los medios a su alcance para combatir el uso de la violencia sexual como un arma de guerra. Es un fenómeno cada vez más extendido en muchas zonas de conflicto armado. Son mujeres, a menudo ancianas o muy jóvenes, las que lo sufren. No obstante, en todos los casos son personas vulnerables las que sufren.

El apoyo al Estado de Derecho y la buena gobernanza debe ir acompañado automáticamente por el respeto por los derechos humanos, la igualdad de género y la protección de los más vulnerables, como condiciones mínimas para cualquier tipo de nuevo acuerdo de cooperación.

 
  
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  Harlem Désir (S&D).(FR) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, el 28 de septiembre, el pueblo de Guinea se echó a las calles para pedir el cumplimiento de los compromisos que se habían realizado y para que se celebraran elecciones libres y democráticas, como se prometió.

Han sufrido la peor represión posible por parte de un régimen que ya estaba desprovisto de toda legitimidad y que, ese día, perdió toda su dignidad. Los hombres fueron objeto de represión, las mujeres fueron destripadas con bayonetas y violadas, y los opositores políticos y los sindicalistas fueron torturados y mutilados.

La Unión Europea debe apoyar hoy a la Unión Africana, la CEDEAO y las Naciones Unidas para evitar que este crimen quede sin castigo y, sobre todo, para demostrar solidaridad a la población de Guinea. Este país, que tiene numerosos activos, nunca será capaz de usarlos para su desarrollo en tanto que dictadores corruptos se apropien de ellos para beneficio de un clan.

Por eso aplaudo el firme enfoque anunciado por la Comisión Europea, que nuestro Parlamento será capaz de demostrar hoy. No podemos valorar los estrictos intereses económicos respecto a los compromisos adquiridos por los socios de la Unión Europea, especialmente los que firmaron el Acuerdo de Cotonú, con respecto a los derechos humanos y el respeto por los principios democráticos. Hoy tenemos un compromiso para con el pueblo de Guinea: apoyarlo en su lucha por la libertad y la democracia.

 
  
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  Ioannis Kasoulides (PPE).() Señor Presidente, he pedido la palabra simplemente para hacer un comentario sobre la sugerencia de suspender el protocolo pesquero entre la UE y Guinea. Dudo que una sanción tan desproporcionadamente pequeña a ese respecto preocupe a un régimen brutal que no vacila en acabar con las vidas de 156 de sus ciudadanos y es responsable de tantas otras atrocidades. Deberíamos tener en cuenta, además, que hay obligaciones legales respecto a este acuerdo hacia las personas empleadas en el sector pesquero en Guinea y que no tienen nada que ver con el brutal régimen. Por eso el PPE vacila en apoyar esta sugerencia.

 
  
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  Charles Tannock (ECR).() Señor Presidente, la historia de Guinea-Conakry sigue un guión africano desgraciadamente muy familiar: un gobernante dictatorial, un golpe de estado, un régimen autoritario sustituido por otro y la mayoría de las personas siguen viviendo en la más absoluta pobreza. Sustanciales reservas minerales y de petróleo podrían convertir a Guinea en uno de los países más prósperos de África. En lugar de eso, la riqueza produce conflictos y miseria, no solo en Guinea, sino en toda una región que ha sido testigo de demasiado derramamiento de sangre y de una inestabilidad crónica en los últimos 20 años.

En el pasado, he presionado a la Comisión Europea para que ayude a desarrollar una especie de Proceso de Kimberley para obtener otros recursos que no sean solo diamantes para garantizar que las actividades de las empresas mineras no apoyen la guerra civil o a despiadados dictadores como el Capitán Camara en Guinea. Por tanto, me preocupa especialmente el gran acuerdo alcanzado entre Guinea y empresas chinas, y espero que la Comisión y el Consejo expresen a Pekín nuestras expectativas de que sus actividades empresariales no provoquen conflictos internos ni sigan minando los derechos humanos en Guinea. Sin embargo, al igual que el señor Kasoulides, sospecho que las propuestas para rescindir el acuerdo pesquero de la UE solo servirán para castigar a las comunidades locales, no a la junta militar.

 
  
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  Heidi Hautala (Verts/ALE).(FI) Señor Presidente, dado que hemos estado alabando a la Comisión aquí por la decisión que ha tomado sobre el protocolo pesquero de Guinea, específicamente debido a las violaciones de los derechos humanos, quisiera preguntarle a la Comisión si planea ahora llevar a cabo un estudio sistemático de otras situaciones similares, o al menos prepararse para actuar coherentemente y tan firmemente si ocurrieran violaciones tan graves de los derechos humanos en cualquier otro lugar.

 
  
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  Eija-Riitta Korhola (PPE).(FI) Señor Presidente, recientemente un votante finlandés me preguntó cómo definiría los derechos humanos. Dije que yo no debería definirlos por mí misma y que no merecía la pena hacerlo; de lo contrario, nunca llegarían más allá de la puerta de mi casa. La idea es que los derechos humanos ya han sido definidos y los países se han comprometido a respetarlos. Son vinculantes para la comunidad internacional. Por eso les pedimos su ayuda.

Guinea es un firmante del Acuerdo de Cotonú, que exige que se respeten los derechos humanos y la democracia. Se trata de una premisa básica. Debemos insistir en que el desarrollo democrático de un país debería estar avanzado cuando establecemos más acuerdos de cooperación en base a Cotonú. Como hemos oído, la situación de Guinea en estos momentos es intolerable y requiere una rápida respuesta y posibles sanciones. Guinea tiene importantes reservas minerales y, por tanto, grandes oportunidades de desarrollo. Al mismo tiempo, es uno de los países más corruptos del mundo. Es deplorable que empresas propiedad del Gobierno chino y empresas que invierten en Guinea no insistan en una especie de compromiso con los derechos humanos.

 
  
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  Leonard Orban, miembro de la Comisión.(RO) La Comisión ha condenado de inmediato en duros términos y en más de una ocasión (el Presidente interrumpe al orador) las masacres y las evidentes violaciones de los derechos humanos que tuvieron lugar el 28 de septiembre de 2009 y que han continuado después de esa fecha.

A través de su participación en el Grupo de Contacto Internacional en Guinea, la Comisión aprobó las conclusiones alcanzadas en la reunión del 12 de octubre, que preveían la adopción de varias medidas en apoyo de la observancia de los derechos humanos.

En primer lugar, a nivel humanitario, necesitamos que se libere a todas las personas detenidas arbitrariamente, que los cuerpos de las víctimas se entreguen a las familias y que todos los heridos, especialmente las mujeres violadas, reciban atención médica. Solo podemos expresar nuestra consternación y preocupación, ya que parece, por el momento, que no se ha tomado ninguna de estas medidas.

En segundo lugar, la Comisión aplaude la decisión del Secretario General de las Naciones Unidas de establecer una comisión internacional de investigación para investigar las masacres del 28 de septiembre para llevar a los culpables ante los tribunales. Es muy importante que pongamos fin a su impunidad y al deterioro de la situación de los derechos humanos en Guinea. La comisión internacional de investigación y las investigaciones preliminares llevadas a cabo por la Corte Penal Internacional ayudarán a mejorar la situación a este respecto.

En esta situación, la Comisión está preparada para estudiar la posibilidad de dar apoyo financiero a la misión de observación internacional y ofrecer protección para que los miembros de la Comisión y los testigos sean protegidos ante actos de intimidación y para ayudar a crear un ambiente seguro entre la población de Guinea.

Por otro lado, además de imponer un embargo armamentístico total, la Comisión se inclina por estudiar la posibilidad de apoyar reformas en el ámbito de la seguridad con objeto de reformar el ejército y profesionalizarlo de modo que pueda restaurarse la estabilidad en Guinea.

Por último, quiero reseñar que las medidas adoptadas de acuerdo con el artículo 96 del Acuerdo de Cotonú ya se adoptaron el 27 de julio de 2009.

También quiero mencionar algo que ya se ha discutido antes. Para ser coherentes y aumentar la presión sobre la junta militar, el señor Borg, el Comisario responsable de Pesca y asuntos marítimos, ha anunciado la intención de la Comisión de retirar el acuerdo de asociación propuesto en el sector pesquero, que debía firmarse con Guinea. De hecho, por el momento, no vamos a pagar (aplausos) la contribución financiera correspondiente.

En respuesta a la pregunta que se me ha formulado, en otros casos, la Comisión sin duda tomará acciones según cada caso y estudiará las situaciones producidas en cada caso.

Gracias.

 
  
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  Presidente. – El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar tras los debates.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito.(PT) El principal objetivo del nuevo acuerdo de asociación entre la UE y Guinea-Conakry es reforzar la cooperación entre la Unión Europea y la República de Guinea con objeto de fomentar el establecimiento de una asociación para desarrollar una política de pesca sostenible y una explotación responsable de los recursos pesqueros en la zona pesquera de Guinea, en interés de ambas partes.

La contribución económica según el protocolo se establece en 450 000 euros al año, para oportunidades pesqueras relativas a la categoría de especies altamente migratorias. La cantidad total está dirigida a establecer una política pesquera nacional basada en la pesca responsable y la explotación sostenible de los recursos pesqueros en las aguas de Guinea.

Esto está de acuerdo con la propuesta del Partido Comunista portugués respecto a los acuerdos pesqueros con terceros países, y por eso he votado a favor de este documento.

 
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