18. Programación conjunta de las actividades de investigación para combatir las enfermedades neurodegenerativas, en particular, la enfermedad de Alzheimer (debate)
Presidente. – El siguiente punto es el debate sobre la pregunta oral al Consejo sobre
– la programación conjunta de las actividades de investigación para combatir las enfermedades neurodegenerativas, en particular, la enfermedad de Alzheimer (O-0112/2009 - B7-0218/2009).
El autor, el señor Reul, ha dicho que va a llegar tarde. En caso de que llegue, puede hacer uso de la palabra al final.
Françoise Grossetête, suplente del autor. – (FR) Señor Presidente, en ausencia del señor Reul voy a repetir esta pregunta que planteamos a la Comisión. De conformidad con el fundamento jurídico del artículo 165 del Tratado, la Recomendación del Consejo sobre las medidas para combatir las enfermedades degenerativas requiere consultar al Parlamento.
Nos gustaría saber si el Consejo puede confirmar su intención de adoptar conclusiones sobre esta cuestión durante el Consejo de Competitividad del 3 de diciembre de 2009. Asimismo, debido a que se consultó al Parlamento sobre la propuesta de la Comisión, ¿está el Consejo dispuesto a considerar las opiniones del Parlamento para redactar las conclusiones?
A continuación, con respecto a la futura y posible programación conjunta de actividades de investigación, quisiera saber si el Consejo puede confirmar su opinión acerca de si estas iniciativas podrían adoptarse en un principio utilizando el mismo fundamento jurídico.
Tengo que destacar que hemos redactado una resolución. Esta resolución cuenta con el respaldo de todos los grupos políticos y es importante porque, sencillamente, destaca los desafíos de una población envejecida; una situación que hace que, hoy en día, tengamos en Europa más de siete millones de personas que padecen la enfermedad de Alzheimer, una cifra que se espera que se duplique durante los próximos veinte años.
Por tanto, resulta fundamental planificar, invertir y cooperar en este ámbito a fin de controlar los costes sociales de estas enfermedades, y ofrecer esperanza, dignidad y una vida más sana a los millones de personas que las padecen y también a sus familiares. Estos problemas sociales y sanitarios, que afectan a toda Europa, requieren medidas coordinadas diseñadas para garantizar la efectividad de la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención ofrecidos a las personas implicadas.
Es necesario prestar especial atención a respaldar las tareas de investigación e innovación realizadas por los agentes privados y públicos con la intención de encontrar nuevas curas y de prevenir el desarrollo de estas enfermedades. La investigación sanitaria está incluso más fragmentada a escala europea, y debe aumentarse la asociación pública-privada. El ejemplo de la iniciativa sobre medicamentos innovadores, iniciada en febrero de 2008, no debe quedarse como un experimento excepcional.
Para terminar, quisiera decir que esto realmente es una carrera contra reloj, por lo que debemos anticiparnos a estas enfermedades tanto como sea posible. La investigación hoy en día demuestra que ya hay iniciativas orientadas al diagnóstico precoz. En estas cuestiones específicas es donde nuestros fieles ciudadanos esperan señales de Europa en materia de sanidad, un ámbito en el que debe ofrecer garantías y anticiparse el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad.
Cecilia Malmström, Presidenta en ejercicio del Consejo. – (SV) Señor Presidente, la propuesta de recomendación del Consejo sobre las medidas para combatir las enfermedades neurodegenerativas, en particular, la enfermedad de Alzheimer, que la Comisión adoptó el 22 de julio, está basada en el artículo 165 del Tratado. Este artículo habla sobre la coordinación de actividades de investigación y de desarrollo tecnológico entre la Comunidad y los Estados miembros, precisamente para garantizar una mayor coherencia entre las políticas nacionales y la política comunitaria.
El artículo 165 está de acuerdo con los objetivos de la iniciativa de programación conjunta. Estos objetivos se basan en la idea de que establezcamos conjuntamente los desafíos a los que nuestra sociedad se enfrente a nivel colectivo y que, a través de un mayor compromiso político de parte de los Estados miembros, podamos acordar soluciones coordinadas y conjuntas para estos desafíos. Evidentemente, el objetivo consiste en aumentar la eficiencia de la financiación pública de la investigación en Europa.
Sin embargo, creo que el problema y la clave de su pregunta es que el artículo 165 no da al Consejo el derecho de actuar. Este artículo constituye un fundamento jurídico para que la Comisión emprenda posibles iniciativas para promover la coordinación entre la política de los Estados miembros y la de la Comunidad. No hay otro fundamento jurídico en el Tratado sobre el ámbito de la investigación que la Comisión pueda utilizar para proponer medidas relacionadas con las iniciativas de programación conjunta.
Evidentemente, existe un compromiso político muy fuerte dentro del Consejo para introducir iniciativas piloto para la programación conjunta destinada a combatir, en particular, la enfermedad de Alzheimer, tan pronto como sea posible. En vistas de ello, la Presidencia considera que el Consejo debe adoptar conclusiones respecto a esta iniciativa de programación conjunta basándose en el texto que ha presentado la Comisión.
Soy consciente de que el Parlamento Europeo da gran prioridad a la lucha contra la enfermedad de Alzheimer. En una declaración emitida en febrero, el Parlamento hizo un llamamiento a la Comisión y a los Estados miembros para reconocer esta lucha como una prioridad europea en materia de salud pública. Por supuesto, están familiarizados con la propuesta de la Comisión. La Presidencia intentará asegurarse de que las opiniones del Parlamento, en la medida de lo posible, se incorporen a las conclusiones que se van a adoptar cuando el Consejo de Competitividad se reúna el 3 de diciembre de este año.
Con respecto a las futuras y posibles iniciativas de programación conjunta, el Consejo comparte la opinión de los diputados de que se debe escoger una estrategia común para adoptar estas iniciativas en el ámbito de la investigación. Lamentablemente, actualmente sólo hay un método disponible que consiste en adoptar las conclusiones del Consejo para cada una de las iniciativas por separado. El motivo es porque el Tratado no contiene el fundamento jurídico apropiado para adoptar otras medidas.
Elena Oana Antonescu, en nombre del Grupo del PPE. – (RO) La Presidencia sueca desea adoptar en diciembre las conclusiones relacionadas con las medidas para combatir las enfermedades neurodegenerativas sin ni siquiera esperar a ver lo que opina el Parlamento a este respecto.
Fui ponente de opinión de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria en este expediente y, dadas las circunstancias, respaldo la adopción de una resolución para manifestar la posición del Parlamento sobre las medidas para combatir las enfermedades degenerativas, especialmente, el Alzheimer, mediante la programación conjunta de las actividades de investigación.
Las enfermedades neurodegenerativas suponen el mayor problema sanitario de Europa. Los avances en la ciencia médica y en el nivel de vida de los países desarrollados han generado condiciones que han derivado en un aumento de la esperanza de vida, pero también ha aumentado el número de personas que padecen enfermedades neurodegenerativas.
Se trata de un problema en el que influyen aspectos diferentes. Algunos están relacionados con la calidad de vida de las personas que padecen estas enfermedades, el impacto que la enfermedad tiene en los familiares cercanos o en las personas que atienden a los enfermos. Del mimo modo, se trata de un problema que afecta a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios que tendrán que tratar a más enfermos, en un momento en el que, a consecuencia del envejecimiento de la población, la proporción de personas que ya no trabajan está creciendo.
La propuesta de la Comisión se centra en los aspectos relacionados con la investigación. La resolución que proponemos también destaca los resultados que conseguiremos mediante la coordinación de actividades de investigación y hasta el punto en que ayudarán a mejorar la situación actual. Por tanto, deseo que nuestros esfuerzos se centren en dos ámbitos principales: la investigación científica y en garantizar que los esfuerzos realizados se reflejen en los resultados conseguidos en materia de calidad de asistencia de la que los enfermos pueden disfrutar.
Teniendo en cuenta el interés que ha mostrado el Parlamento a lo largo del tiempo en este ámbito y la importancia de este expediente, que es un proyecto piloto para la programación conjunta de las actividades de investigación, es fundamental que se considere la postura del Parlamento a la hora de redactar las conclusiones de la Comisión.
El Parlamento debe participar en todas las iniciativas relacionadas con futura programación conjunta en el ámbito de la investigación. De hecho, el artículo 182 del Tratado de Lisboa garantiza un fundamento jurídico adecuado para futuros desarrollos en este ámbito.
Patrizia Toia, en nombre del Grupo S&D. – (IT) Señor Presidente, Señorías, la iniciativa que estamos a punto de poner en marcha es muy importante por dos razones: la primera es la cuestión de la investigación, que afecta a la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, y la segunda concierne a los métodos de programación conjunta en materia de investigación.
Evidentemente, hubiésemos preferido que el Parlamento se hubiese visto implicado de forma más directa en el proyecto piloto; esto es lo que se ha dicho y es el asunto de nuestra pregunta. Aunque ahora debemos ejercer presión y no detener la cuestión, pedimos que se garantice que se va a considerar nuestra opinión en las deliberaciones del Consejo de Competitividad, y que se definirán fundamentos jurídicos más precisos en el futuro para que el Parlamento pueda implicarse totalmente y para que pueda haber un más sentido de la propiedad en este ámbito de la investigación.
Ahora nos toca intervenir con los medios y los recursos adecuados para impedir y erradicar el gran castigo del Alzheimer, el Parkinson y otras enfermedades, que están destinadas a ser cada vez más comunes a medida que nuestra población envejece. Pedimos que los esfuerzos se centren en estudios amplios y a gran escala, destinados tanto al diagnóstico como a identificar curas. Podría ser fundamental la investigación en materia de marcadores biológicos, diagnóstico precoz, métodos basados en un enfoque multidisciplinario, compilación de amplias bases de datos, así como la búsqueda de medicamentos terapéuticos, un tratamiento adecuado y modelos de servicio.
Sólo quisiera pedir una cosa en esta Cámara: que no ignoremos las circunstancias individuales de los enfermos, que muy a menudo se excluyen en el contexto de estos tipos de enfermedades, ni la implicación de las asociaciones de familiares y enfermos. Desde un punto de vista metodológico, creemos que los proyectos de investigación conjunta son muy importantes porque cumplen un requisito esencial: el de aunar esfuerzos y recursos y superar estas divisiones, estas duplicaciones, y permitir, por tanto, que seamos capaces de crear una masa crítica que sea suficiente para generar resultados satisfactorios a partir de este tipo de investigación.
Si tenemos en cuenta que, en otras partes del mundo, los esfuerzos conjuntos de los sectores público y privado consiguen invertir decenas de millones de euros, nos damos cuenta cuánto nos queda por hacer a nosotros, dirigiendo nuestros esfuerzos a proyectos conjuntos, líneas de acción estratégicas y programas conjuntos entre los Estados miembros y Europa y hacia programas comunes entre los agentes públicos y privados, sin ignorar el marco internacional que nos pone en contacto con los desarrollos científicos más importantes a nivel internacional.
Jorgo Chatzimarkakis, en nombre del Grupo ALDE. – (DE) Señor Presidente, Señora Presidenta en ejercicio del Consejo, hoy estamos debatiendo una propuesta de resolución sobre las enfermedades neurodegenerativas. La intención realmente es que esto se convierta en una directiva, por lo que, la próxima vez, también debatiremos una directiva sobre esta cuestión. Las enfermedades sobre las que estamos debatiendo hoy —el Alzheimer, aunque también se hace referencia en el texto al Parkinson— son enfermedades del cerebro que constituyen el mayor desafío para Europa. Los costes a largo plazo tienden a aumentar y aún nos queda mucho que investigar. Lamentablemente, existe mucha burocracia e investigación duplicada en Europa. Por tanto, con esta propuesta de resolución, pretendemos eliminar la fragmentación, la burocracia y la investigación duplicada.
El Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica ha presentado una moción para que se hagan públicos los resultados de la investigación. Creo que esta moción es algo positivo. Lamentablemente, la redacción no es la adecuada, y es por ello por lo que pido que se vuelva a redactar para mejorar su incorporación. Básicamente, existe un problema con las patentes europeas. Estaría bien si la Comisión y el Consejo pudieran abarcar la cuestión de las patentes europeas en los ámbitos de los medicamentos y la investigación biológica, y dejar claro que los necesitamos. En cualquier caso, el Grupo ALDE respalda esta propuesta de resolución.
Philippe Lamberts, en nombre del Grupo Verts/ALE. – Señor Presidente, debería haber sido ponente en este dossier, hecho por el que estoy algo decepcionado. Sin embargo, me complace que estemos avanzando. Ahora no es el momento para una disputa interinstitucional. También me complace que el Consejo esté dispuesto a avanzar.
Tengo que hacer una serie de observaciones. De hecho, en el Parlamento esperamos que el Consejo haga suya las ideas en las resoluciones por las que mañana votaremos.
Yo destacaría la necesidad de contar con el equilibrio adecuado entre —como en el caso del cambio climático— la mitigación y la adaptación. Me refiero a la prevención de esta enfermedad y a comprender lo que pasa, a conocer los factores, para que podamos prevenir esta enfermedad realmente de forma efectiva, porque esa siempre es la forma más efectiva y también la menos costosa para combatir la enfermedad.
¿Es suficiente con la iniciativa de la programación conjunta? Bien, no en el sentido de que esto deba convertirse en norma, sino en el de los compromisos importantes, trabajar juntos debería ser la norma, no algo voluntario, sino algo que vincule realmente a todos los Estados miembros en lo que respecta a trabajar juntos de forma eficaz.
En segundo lugar quisiera hablar sobre las prioridades financieras, y al respecto quisiera preguntar si estamos gastando lo suficiente en este tipo de enfermedades. Creemos que no es así y, por tanto, deberíamos estimular, dentro de los próximos programas marco, la captación de dinero de los grandes programas como ITER, sobre el que los mejores científicos nos dicen que se pagará posiblemente en sesenta años, e invertir parte de ese dinero en la investigación del Alzheimer y de otras enfermedades de naturaleza similar. Creo que esto es totalmente necesario.
Marisa Matias, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (PT) En primer lugar, quisiera mostrar mi pleno apoyo a la pregunta realizada por el señor Reul y, sobre todo, destacar que la cuestión fundamental —la cuestión política fundamental— es precisamente una cuestión de programación conjunta en materia de investigación.
Lo que ha ocurrido con la cuestión de la programación conjunta sobre las enfermedades neurodegenerativas y, sobre todo, con la enfermedad de Alzheimer, es que las normas cambiaron en la mitad del proceso. Pasamos de tener un informe a tener una resolución, por lo que quedaron fuera nuestras competencias de codecisión a este respecto. Dejamos de ser diputados para convertirnos asesores. Por tanto, quisiera saber, al menos, si lo que recomendemos va a ser tenido en cuenta o no.
Las actividades de programación conjunta, en cualquier ámbito, son una opción política y no una opción técnica y, a este respecto, la función del Parlamento debería resaltarse y fortalecerse. A mi juicio, definir las prioridades políticas significa que deben someterse a escrutinio, que deben ser transparentes y también democráticas. Lo que ha ocurrido con la decisión conjunta y la programación conjunta en materia de investigación sobre la enfermedad de Alzheimer es un proceso que no debería repetirse. En caso de que se vuelva a repetir, al menos, avísennos. Por tanto, espero que lo último que puede pasar sea que las decisiones y las recomendaciones del Parlamento sobre esta cuestión no se tengan en cuenta.
PRESIDE: Silvana KOCH-MEHRIN Vicepresidenta
Diane Dodds (NI). – Señora Presidenta, en mi circunscripción en Irlanda del Norte, actualmente hay 16 000 personas que padecen demencia. Tanto ellos como sus familias y cuidadores acogerían con satisfacción un enfoque colectivo para tratar esta enfermedad, que puede llegar a ser muy devastadora tanto para los enfermos como para sus familiares.
En ámbitos como éste es bueno que exista cooperación entre los Estados europeos. Creo que un enfoque coordinado para abordar la enfermedad puede aportar nuevas pruebas, nuevos adelantos médicos y, con tiempo, posiblemente pueda mejorar el tratamiento y la cura.
En el reino Unidos, actualmente hay más de 400 000 personas que padecen Alzheimer. Es posible que esta cifra aumente en el Reino Unido hasta los 750 000 individuos para 2025. Por tanto, es absolutamente necesario que hagamos algo para mejorar nuestros diagnósticos, tratamientos, prevención e investigación social sobre el bienestar de los enfermos y sus familiares, especialmente, en el caso de los familiares que atiende a los enfermos. Un enfoque coordinado y una investigación compartida son factores fundamentales, siempre y cuando dicha investigación respete el carácter sagrado de la vida humana en todas las formas posibles.
Maria Da Graça Carvalho (PPE). – (PT) Acojo con satisfacción las iniciativas y las acciones que se han llevado a cabo a nivel europeo para combatir las enfermedades neurodegenerativas y, sobre todo, la enfermedad de Alzheimer. Los Estados miembros se han esforzado para investigar en este ámbito. Es importante que los Estados miembros cooperen entre sí y que se fomente esta cooperación con el fin de haya un aumento de la coordinación en materia de investigación científica y desarrollo tecnológico, y para evitar también la fragmentación.
La programación conjunta en materia de investigación es una herramienta importante para reducir la fragmentación mediante la participación, a nivel europeo, de los Estados miembros, el sector público y el sector privado. Esta herramienta de programación conjunta será fundamental para el futuro del espacio europeo de investigación. El desarrollo de este espacio es el aspecto fundamental de la política de investigación del Tratado de Lisboa.
Sin embargo, me preocupa la aplicación de esta herramienta de programación conjunta en materia de complejidad burocrática y retrasos en los procedimientos administrativos. Por tanto, me gustaría preguntar cuáles van a ser los planes para usar un proceso basado en la economía de escala, combinando la eficacia, simplificación y el seguimiento rápido de los procedimientos administrativos para promover la excelencia y para fomentar la cooperación a nivel europeo, como exige la importancia de esta cuestión.
Nessa Childers (S&D). – Señora Presidenta, como antigua profesional en el sector de la sanidad durante treinta años, considero un hecho alarmante que no se haya consultado al Parlamento en lo referente a las nuevas propuestas de la Comisión sobre la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, tenemos que avanzar.
A medida que la población europea envejece, el impacto del Alzheimer también será mayor. Se prevé que el número de casos de Alzheimer a nivel mundial pasará de los 35 millones que existen hoy en día a 107 millones en 2050.
Uno de los aspectos más angustiosos de la enfermedad es la cantidad de personas a las que afecta aparte de los enfermos. En Irlanda, por ejemplo, hay 50 000 cuidadores registrados para los 44 000 enfermos que hay en el país. Con frecuencia se dice de esta enfermedad que es una enfermedad familiar por el continuo estrés que supone ver cómo una persona a la que quieres se va deteriorando poco a poco.
La función adicional del Parlamento Europeo en la lucha contra el Alzheimer no debe ser descartada. Cualquier nueva dirección de la UE debe tener en cuenta la opinión conjunta del Parlamento sobre al cuestión y debe actuar para ayudar no sólo a los enfermos de Alzheimer, sino también a aquellos que se encargan de trabajar para mejorar su calidad de vida.
Mairead McGuinness (PPE). – Señora Presidenta, evidentemente, es muy importante coordinar la investigación en este ámbito, aunque no sólo se trata de la enfermedad de Alzheimer, pues el término «neurodegenerativa» abarca muchas enfermedades.
El Parlamento realmente tiene una función muy importante en lo que respecta a la forma en la que se llevará a cabo la investigación pertinente. Quisiera centrar la atención en los debates en curso entre el Parlamento y el Consejo sobre la cuestión del bienestar de los animales utilizados para los experimentos científicos. Me preocupa —y tengo esperanzas, por lo que ha comentado la ponente y por la dirección de las conversaciones— que sigamos permitiendo que se realicen las investigaciones pertinentes con animales de una forma que sea más saludable para ellos de lo que lo es ahora. Éste es el motivo por el que necesitamos investigar en este ámbito a fin de evitar las cosas de las que hemos hablando, y para tratar a las personas —y es posible que con el tiempo seamos uno de ellos— que lamentablemente pueden llegar a padecer estas enfermedades.
Espero que consigamos llegar a un acuerdo en la segunda lectura de esta Directiva tan importante. Aunque cabe la posibilidad de que no hayamos conseguido un gran resultado con esta cuestión, sí que tenemos que conseguirlo con la investigación en curso.
Bogusław Sonik (PPE). – (PL) Señora Presidenta, la cuestión de la lucha por combatir esta enfermedad se planteó —y es necesario reconocerlo— durante la Presidencia francesa. En aquel momento se dijo que la UE debía actuar al respecto. Sería algo positivo que la próxima Presidencia se hiciera cargo de esta cuestión y que la tratara con la misma importancia. Ya se ha dicho que este problema afecta a millones de personas y a sus familiares, y que todos sufren por esta enfermedad.
Cuando nos reunimos con los ciudadanos de nuestros países, con frecuencia nos preguntan qué está haciendo la UE por los ciudadanos europeos, qué defendemos, cuáles son nuestras responsabilidades y qué hacemos aquí. Pues preguntas de este tipo deberían ser el tema de nuestros esfuerzos por construir una imagen de autoridad e importancia de la Unión Europea. Esto es lo que necesitan nuestros ciudadanos. Los esfuerzos conjuntos por combatir enfermedades de este tipo deberían ser una prioridad para las instituciones de la UE.
Nikolaos Chountis (GUE/NGL). – (EL) Señora Presidenta, creo que el problema de luchar contra las enfermedades neurodegenerativas —y, sobre todo, el Alzheimer— es bastante grave.
Por tanto, es muy útil actuar de forma conjunta entre los Estados miembros para combatir las causas y solucionar el problema de la prevención, el tratamiento y las consecuencias que estas enfermedades causan en los enfermos, en la sociedad en general y en la salud pública de los ciudadanos de la Unión Europea.
Creo que la prioridad y el enfoque principal debería recaer en la prevención y no en el tratamiento. También deberíamos instar a los Estados miembros a que instauren centros de seguimiento para los enfermos y sus cuidadores y para garantizar una participación científica equitativa por parte de los Estados miembros en este esfuerzo de investigación por parte de la Unión Europea.
Por último, la base de datos creada con consenso del Consejo y de los Estados miembros debe tener propiedad estatal y pública dentro del marco de sistemas nacionales y las conclusiones deben publicarse en un foro público mundial. Por último, somos nosotros los que tenemos que controlar el presupuesto para esta cuestión.
Vilija Blinkevičiūtė (S&D). – (LT) Por supuesto, estoy de acuerdo con que, en este momento, es especialmente importante prestar atención a la investigación científica para ayudar a las personas que padecen Alzheimer, pues nuestra Unión Europea está compuesta por veintisiete Estados miembros y no todos pueden ofrecer asistencia en la misma medida a los enfermos de Alzheimer. Existen diferentes sistemas sanitarios, diferentes sistemas de servicios sociales y también es diferente el apoyo que se presta a los familiares de los enfermos. Por tanto, esta investigación científica es fundamental y tenemos que centrarnos, sobre todo, en la financiación, el trabajo coordinado y las actividades coordinada, pero también tenemos que centrarnos en buscar todos estos aspectos. En segundo lugar, es muy importante que haya fondos para aplicar dicha investigación y ofrecer un verdadero apoyo a las personas que padecen esta enfermedad, así como a sus familiares.
Herbert Reul (PPE). – (DE) Señora Presidenta, voy a ser muy breve. Varios ponentes ya han resaltado la importancia que tiene esta cuestión. Se trata de una enfermedad que afecta a muchas personas y con una incidencia cada vez mayor. Es incluso más importante que los Estados miembros trabajen juntos y que combinen sus esfuerzos para ser efectivos. Si esto funciona, se trata de un camino correcto y delicado.
Es vergonzoso que, cuando se trata de procedimientos, tengamos dificultades para que el Parlamento participe. Es lamentable que se tenga que preparar esta resolución en el último momento. No obstante, si al final se consigue un buen resultado, eso es lo que importa realmente.
Cecilia Malmström, Presidenta en ejercicio del Consejo. – (SV) Señora Presidenta, el Alzheimer y las otras enfermedades relacionadas con la demencia son espantosas. Creo que muchos de los que hemos visto a un pariente afectado por el Alzheimer sabemos cómo esta enfermedad puede destruir a una persona saludable y lo doloroso que esto puede llegar a ser para la familia y para otros familiares, y creo firmemente que tenemos que invertir más recursos en investigar acerca esta terrible enfermedad.
Está claro que tenemos que dar nuevos pasos para coordinar mejor nuestros conocimientos y nuestra investigación en Europa, y la iniciativa piloto de la Comisión pretende movilizar a los mejores investigadores con los que contamos para intentar entender, curar y prevenir tanto el Alzheimer como otras enfermedades relacionadas con la demencia.
En el marco de la troika actual entre Francia, la República Checa y ahora Suecia, debatimos en una fase temprana la importancia de incluir el Alzheimer como una prioridad conjunta en el contexto del trabajo relacionado con la sanidad pública. La Presidencia francesa celebró una conferencia muy importante, como bien ha mencionado uno de los ponentes, y la Presidencia sueca celebró en septiembre una conferencia sobre una vejez digna, y el Alzheimer fue uno de los puntos de la agenda.
Como he dicho, el Consejo pretende adoptar las conclusiones a este respecto el 3 de diciembre y, por supuesto, tendremos en cuenta la excelente resolución que han elaborado y por la que votarán mañana. Estoy segura de que la cuestión del Alzheimer volverá a surgir dentro del marco del programa de investigación e iniciativas similares en un futuro muy cercano, así que, quisiera darles las gracias por haber planteado esta cuestión tan importante.
Presidenta. – Vamos a cerrar el debate con una propuesta de resolución((1)) presentada de conformidad con el artículo 115, apartado 2, del Reglamento.
Se cierra el debate.
La votación tendrá lugar mañana.
Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)
Cristian Silviu Buşoi (ALDE), por escrito. – (RO) Acojo con satisfacción la propuesta de una recomendación de la Comisión sobre la programación conjunta en materia de investigación en el ámbito de las enfermedades neurodegenerativas. La salud mental de la población es una cuestión fundamental para garantizar una calidad de vida decente. Las enfermedades de este tipo cada vez afectan a más personas en la UE. Éste es el motivo por que es necesario que nos esforcemos para combatir los factores desencadenantes de estas enfermedades. Sin embargo, a fin de combatir estos factores, es necesario investigar para identificarlos. Creo que el proyecto piloto para la programación conjunta de las actividades de investigación ofrece una ventaja definitiva para impulsar los esfuerzos necesarios en la investigación de fondos, que resultará en un uso más eficaz de los fondos asignados para la investigación en este ámbito. Asimismo, la cooperación basada en las redes creadas por los centros de investigación nacionales y el uso conjunto de la infraestructura necesaria son lo más beneficioso en este ámbito, dado que no todos los Estados miembros cuentan con los recursos necesarios para llevar a cabo las actividades de investigación sufragándolas por su cuenta, incluso aunque estén financiando un gran número de casos relacionados con las enfermedades neurodegenerativas. Sería de gran importancia que los resultados de la investigación se usaran para informar a la población sobre las formas de ayudar a mantener la salud mental, ayudando así a reducir el número de enfermos y a mantener la viabilidad de los sistemas sanitarios públicos de carácter nacional.
António Fernando Correia De Campos (S&D), por escrito. – (PT) Señora Presidenta, Señorías, la comunicación de la Comisión al Parlamento ofrece un análisis optimista de los beneficios previstos a raíz de la cooperación en materia de investigación entre los Estados miembros y de la coordinación que la Comisión lleva a cabo, en el contexto del Séptimo programa marco, en lo que respecta a las enfermedades neurodegenerativas, y a la enfermedad de Alzheimer en particular. Las medidas propuestas en la comunicación sólo conciernen al principio de hacer un uso mejorado de los programas y recursos existentes: el Programa «Salud Pública», el Séptimo programa marco, el Plan de acción europeo sobre la discapacidad, el método abierto de coordinación y el Programa estadístico. ¿Será suficiente con optimizar el uso de que hacemos de nuestros recursos para conseguir los resultados esperados? ¿Qué mecanismos de coordinación va a proponer la Comisión que no puedan aplicarse antes de la comunicación? ¿Qué valor añadido ofrece? ¿Qué medidas prácticas y nuevas piensa adoptar la Comisión para estimular la cooperación en materia de investigación, en una situación en la que ya existen los recursos y los equipos, aunque estén fragmentados? ¿Para resolver el problema será suficiente con dar una mayor visibilidad al problema y utilizar los instrumentos existentes?
Proinsias De Rossa (S&D), por escrito. – Respaldo esta resolución y acojo con satisfacción el proyecto piloto para la programación conjunta de las actividades de investigación en el ámbito de las enfermedades neurodegenerativas. Las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson afectan a más de siete millones de personas en la Unión Europea. Actualmente no hay ninguna cura para estas enfermedades y el conocimiento de los factores de prevención, tratamiento e identificación de riesgo son muy limitados. De hecho, la mayoría de los esfuerzos en investigación sobre las enfermedades neurodegenerativas lo hacen los Estados miembros, con un nivel relativamente bajo de coordinación transnacional, por lo que esto deriva en la fragmentación y en compartir de forma limitada el conocimiento y las prácticas recomendadas entre los Estados miembros. La programación conjunta puede ser muy importante para reducir la fragmentación de los esfuerzos en materia de investigación, derivando así en un impulso de masas de competencias fundamentales, conocimiento y recursos financieros. Sin embargo, el artículo 182, apartado 5, del Tratado constitutivo de la Unión Europea, como se ha indicado en el Tratado de Lisboa, que establece medidas necesarias para la aplicación del ámbito de investigación europeo, podría ofrecer un fundamento jurídico más apropiado para las futuras iniciativas de programación conjunta en materia de investigación. La Comisión debe considerar el uso de este artículo como un fundamento jurídico para todas las futuras propuestas de programación conjunta para actividades de investigación.
Eija-Riitta Korhola (PPE), por escrito. – (FI) Señora Presidenta, el Alzheimer es una enfermedad complicada que convierte el mundo del enfermo en un lugar desconocido y peligroso. La vida se convierte en un «ahora» muy peligroso donde no hay recuerdos del pasado ni conocimientos para construir una vía de escape al momento actual. Asimismo, esta fatídica tragedia humana se convierte en algo peor aún por el hecho de que no se conocer ninguna cura para esta enfermedad actualmente. La enfermedad también implica el sufrimiento de los familiares cercanos. A veces se le conoce como una enfermedad familiar, pues los familiares a menudo sufren de estrés crónico. El impacto social es enorme y causa grandes estragos. A medida que la población envejece en Europa, las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson, se están convirtiendo cada vez más en una cuestión de salud pública: hoy en día hay más de siete millones de enfermos, y se espera que esta cifra se suplique en la próxima década. Sin embargo, la ciencia médica, aún no entiende completamente las causas de la enfermedad. Hay descubrimientos prometedores en materia de investigación, pero necesitamos esfuerzos coordinados si queremos conseguir adelantos. Para compilar los datos de la investigación de las organizaciones públicas y privadas, y de los Estados miembros y coordinar sus innovaciones, necesitamos de la programación comunitaria: de ese modo, hay esperanzas de que el tratamiento, el diagnóstico y la prevención más efectivos en lo relativo a estas enfermedades se conviertan en una realidad cuanto antes en el trabajo de asistencia a nivel práctico. Estoy convencida de que las personas que luchan contra las enfermedades neurodegenerativas —enfermos, familiares y cuidadores— apoyarán vigorosamente cualquier intento de colaboración destinado a encontrar nuevas formas de tratar estas enfermedades. Este tipo de proyectos es el que muestra totalmente a los ciudadanos por qué estamos aquí hoy: estos proyectos justifican la existencia de la Unión. Estoy de acuerdo con mi colega, el señor Reul, en que el procedimiento y la competencia ocupan un segundo lugar cuando a uno lo guían por el camino correcto.
Sirpa Pietikäinen (PPE), por escrito. – (FI) Señora Presidenta, Señorías, este verano la Comisión adoptó la recomendación del Consejo de instar a los Estados miembros de la UE a comprometerse en una acción conjunta en materia de investigación sobre las enfermedades neurodegenerativas. Esto es importante si incluso se van a utilizar mejor los recursos limitados para la investigación. Tenemos que recordar que, sin embargo, además de la investigación, Europa también necesita un programa de acción más amplio sobre la demencia. A principios de este año, el Parlamento europeo aprobó una declaración escrita en la que se pedía a la Comisión que elaborara un plan de acción sobre el Alzheimer. La declaración del Parlamento destacó la importancia de cuatro cuestiones: avances en materia de investigación, diagnóstico precoz, calidad de vida mejorada para los enfermos y los cuidadores, y el estado de las asociaciones de Alzheimer. Quisiera recordar a todo el mundo que el programa es urgente y que la Comisión tiene que emprender las acciones que el Parlamento le ha pedido.
Richard Seeber (PPE), por escrito. – (DE) En una sociedad cada vez más envejecida como la nuestra, el número de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la demencia senil seguirá aumentando. A fin de estar tan preparados para ello como sea posible, tenemos que crear estructuras de investigación mejoradas y utilizar mejor las instalaciones existentes. El proyecto piloto planificado en este ámbito es un punto de partida ideal para interconectar mejor los esfuerzos actuales en materia de investigación. Sin embargo, la prevención también es importante junto con la prestación de la mejor atención posible a las personas afectadas. Los Estados miembros tienen que crear sus propias compañas informativas sobre un estilo de vida activo.