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Procedimiento : 2009/2057(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A7-0023/2010

Debates :

PV 10/03/2010 - 6
CRE 10/03/2010 - 6

Votaciones :

PV 10/03/2010 - 7.9
CRE 10/03/2010 - 7.9
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P7_TA(2010)0060

Debates
Miércoles 10 de marzo de 2010 - Estrasburgo Edición DO

6. Informe anual 2008 sobre la PESC - Aplicación de la Estrategia Europea de Seguridad y la Política Común de Seguridad y Defensa - Tratado de No Proliferación (debate)
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidente. – Doy la bienvenida a la Baronesa Ashton y declaro abierta la sesión.

De conformidad con el orden del día, se procede al debate conjunto sobre:

– el Informe (A7-0023/2010) del Gabriele Albertini, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, sobre el informe anual del Consejo al Parlamento Europeo sobre los principales aspectos y las opciones fundamentales de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) en 2008, presentado al Parlamento Europeo en aplicación de la parte II, sección G, apartado 43, del Acuerdo Interinstitucional de 17 de mayo de 2006 (2009/2057(INI)),

– el Informe (A7-0226/2010) del Arnaud Danjean, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, sobre la aplicación de la Estrategia Europea de Seguridad y la Política Común de Seguridad y Defensa [2009/2198(INI)],

– la pregunta oral (O-0169/2009) presentada por Gabriele Albertini y Arnaud Danjean, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores, al Consejo, sobre el Tratado de No Proliferación (B7-0009/2010) y

– la pregunta oral (O-0170/2009) presentada por Gabriele Albertini y Arnaud Danjean, en nombre de la Comisión de Asuntos Exteriores a la Comisión, sobre el Tratado de No Proliferación (B7-0010/2010).

 
  
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  Gabriele Albertini, ponente. (IT) Señor Presidente, Señorías, con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la Unión debe adoptar un nuevo enfoque y realizar un esfuerzo conjunto al enfrentarse a los problemas mundiales. Los poderes obtenidos recientemente a raíz de la entrada en vigor del tratado implican la participación del Parlamento en debates periódicos, cooperativos y efectivos con nuestra interlocutora principal, la Baronesa Ashton, que tiene el honor de actuar como nueva Vicepresidenta y Alta Representante por primera vez.

Su mandato se supeditó al consenso en nuestra votación de enero, y en varias ocasiones, se prometió a la Asamblea Parlamentaria que el Consejo y la Comisión tendrían una implicación constante en los aspectos más importantes de la seguridad y la defensa europeas. En consecuencia, como el propio informe confirma, la Alta Representante debe comparecer ante el Parlamento Europeo y consultarle de manera frecuente y periódica.

Con el Tratado de Lisboa, la acción exterior de la Unión Europea adquiere una nueva e importante dimensión, pero en realidad el logro de este objetivo también depende de que la Unión Europea cuente con los recursos presupuestarios necesarios. El Parlamento Europeo debe desempeñar un papel clave en su calidad de guardián de la legitimidad democrática de la acción exterior. La creación de un Servicio Europeo de Acción Exterior proporcionará a la Unión Europea un sistema y un cuerpo diplomático que, hasta la fecha, sólo ha podido confiar en la representación nacional.

Las funciones de los representantes oficiales, cuya designación corresponde a la Alta Representante, adquieren gran relevancia y actualidad. No obstante, tal como se afirma en el informe, el Parlamento solicita más poderes de voto y control sobre las funciones y mandatos de los representantes, en defensa de los principios de transparencia y mérito que deben guiar a la Alta Representante a la hora de designar candidatos. Se espera que finalmente logremos alcanzar una situación de doble mandato —excepto en el caso del representante especial, que debe actuar a escala regional—, y que, en consecuencia, nos beneficiemos de las economías de escala, haciendo más eficiente la acción exterior de la Unión Europea al tiempo que menos costosa.

Tras una sección introductoria sobre la estrategia, el informe aborda la cuestión de la política exterior europea por tema y zona geográfica. La Unión Europea debe hacer notar su presencia ante las organizaciones internacionales con las que ha establecido alianzas, especialmente las Naciones Unidas, el custodio principal de la seguridad mundial. Debe desempeñar un papel importante, no sólo desde el punto de vista de su asiento en el Consejo de Seguridad, sino también a nivel del personal y las delegaciones que conectan a ambos organismos. Instamos a la Vicepresidenta y Alta Representante a que deje que Europa satisfaga su ambición de convertirse en un socio activo, estratégico e independiente de un gran aliado como los Estados Unidos, a fin de responder a los retos mundiales del terrorismo, la economía y las relaciones —a menudo delicadas— con gigantes industriales de la talla de Rusia, China y Japón.

El informe sigue con un análisis geográfico de las expectativas en cuanto a logros. En los Balcanes, se introduce la cuestión de la ampliación: el informe elogia el logro paulatino del proceso de estabilización en Kosovo, donde la presencia de la Unión Europea se ha materializado en la misión EULEX, pero todavía deben hacerse esfuerzos para garantizar que las normas de adhesión para muchos países cercanos a la candidatura de adhesión: Turquía y Bosnia y Herzegovina.

En el capítulo relativo a la cooperación con las regiones orientales y del Mar Negro, el informe aborda la cuestión de la seguridad y la dependencia del suministro energético de la Unión Europea. En la sección que trata sobre Rusia, solicita la firma de un nuevo acuerdo de colaboración y cooperación. Por lo que respecta al Cáucaso Meridional, el informe pide que se deje intacto el territorio de Georgia y sus minorías étnicas y que se resuelvan los conflictos de Nagorno Karabaj y Transdniéster.

En Oriente Medio, se refiere al conflicto israelí-palestino, en el que la Unión Europea debe cumplir una función política más activa en el relanzamiento del proceso de paz tras la decisión del Consejo de 12 de diciembre de 2009. En la Unión por el Mediterráneo, a la resolución del conflicto turco-chipriota. En Asia, Afganistán, el período crítico para el establecimiento de un nuevo gobierno tras las elecciones, el papel clave de Pakistán en la lucha contra el terrorismo, las preocupaciones en torno a la violación de los derechos fundamentales en Irán. En África, la contribución positiva de la misión somalí de defensa costera. En América Latina, la necesidad de establecer una asociación estable y duradera para las relaciones entre la Unión Europea y América Latina.

Escucharé los comentarios de mis colegas diputados con gran interés y responderé a los mismos al final.

 
  
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  Arnaud Danjean, ponente. – (FR) Señor Presidente, Baronesa Ashton, el informe sobre la aplicación de la Estrategia Europea de Seguridad que presentamos hoy es un documento que elabora el Parlamento anualmente y que ofrece una especie de evaluación intermedia de la Política Europea de Seguridad y Defensa y presenta propuestas cuyo objetivo es mejorar la efectividad y la visibilidad de dicha política.

Este año, el informe se enmarca en un contexto muy concreto, y por ello debe impulsar la presentación de propuestas. Este contexto concreto se caracteriza por la combinación de tres ciclos importantes.

El primero tiene que ver con los diez años de la Política Europea de Seguridad y Defensa, que celebramos a finales de 2009. Los últimos diez años reflejaron la capacidad de Europa de llevar a cabo operaciones civiles y militares en más de 23 situaciones de crisis. Este logro fundamental puede seguir complementándose. Pone de manifiesto que existe una demanda con respecto a Europa y que la Unión posee la capacidad institucional, política y operativa para hacer frente a estos retos.

El segundo ciclo importante es, sin duda alguna, como ha mencionado hace un instante el señor Albertini, la aplicación del Tratado de Lisboa. El cambio en cuanto a seguridad y defensa es mucho más que un ajuste semántico en el sentido estricto. De hecho, la PESD se convierte en la Política Común de Seguridad y Defensa, la PCSD, que debe adquirir una nueva dimensión. El Tratado ha enriquecido la gama de herramientas y el ámbito de la política de seguridad y defensa, especialmente con la inclusión de cláusulas de asistencia, cláusulas de solidaridad, una cooperación estructurada permanente, y sobre todo, con la creación del Servicio Europeo de Acción Exterior y de su mandato como Alta Representante, señora Vicepresidenta de la Comisión.

Por último, el tercer evento importante que caracteriza el contexto en el que se redactó el presente informe es que la OTAN, que para 21 de los 27 miembros de la Unión sigue siendo el principal punto de referencia por lo que respecta a la seguridad colectiva del continente europeo, está revisando actualmente su concepto estratégico, y que esta evaluación de la OTAN también debería llevarnos, como Unión, a definir de manera más clara las condiciones de esta asociación, que sigue siendo fundamental.

En este contexto, el objetivo del informe no es tanto persistir en la doctrina sino ofrecerles una hoja de ruta cambiante por necesidad, para todas las instituciones de nueva creación que deben aprender a trabajar de forma conjunta. El objetivo es dotar a la Unión de una mayor credibilidad, más eficacia y más visibilidad en términos de seguridad y defensa. En este sentido, no cabe ninguna duda de que debe concederse al Parlamento Europeo una mayor responsabilidad en estos ámbitos sensibles si queremos legitimar plenamente una política cuyo principal objetivo es garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos.

Con este informe, nuestra intención era subrayar los siguientes puntos. En primer lugar, queríamos señalar que, por encima de todo, la Estrategia Europea de Seguridad y Defensa y la Política Común de Seguridad y Defensa están ahí para servir a los ciudadanos europeos, para garantizar y mejorar su seguridad. Esta ambición política no es superflua; no es para guardar las apariencias. Se corresponde con una necesidad de que nuestro continente se esfuerce para garantizar su propia seguridad, pero también para contribuir a la estabilidad del mundo que nos rodea, para atajar la crisis y las amenazas que surgen en nuestro entorno. Más allá de los conflictos armados tradicionales que siguen produciéndose en nuestro entorno más inmediato, Europa debe poder expresar sus intereses y defenderlos frente a las nuevas amenazas, me refiero especialmente a la piratería y los delitos informáticos.

También consideramos importante subrayar el incomparable valor añadido de Europa en la gestión de la crisis, gracias a la variedad de soluciones que proporciona y el equilibrio que logra en cada operación entre las dimensiones civil y militar. Asimismo, a este respecto, rechazo las posibles críticas que puedan dirigirse a la política de seguridad y defensa de la Unión que sugieran que se trata exclusivamente de una cuestión de militarización. Creo sinceramente en la naturaleza complementaria de los instrumentos civiles y militares que posee la Unión, y la crisis reciente de Haití, donde ustedes acudieron —y creo que pudieron constatar esta cooperación satisfactoria—, demuestra la necesidad de vincular nuestros recursos civiles y militares a fin de poder hacer frente a las catástrofes naturales y a las crisis de gran envergadura.

Precisamente con respecto al tema de estas operaciones, estábamos ansiosos por analizarlas todas, por subrayar lo que consideramos sus puntos fuertes, pero también, en ocasiones, sus deficiencias, que deben reconocerse para permitir mejoras. También estábamos ansiosos por subrayar varios ámbitos estratégicamente importantes para la seguridad de la Unión y por animar al Consejo y a la Comisión a que aceleren la aplicación de las estrategias mundiales, especialmente para el Cuerno de África y la región de Afganistán y Pakistán.

En el ámbito de las capacidades —civiles y militares—, que constituye una cuestión esencial para la credibilidad de nuestra política, el reto es mejorar la capacidad de respuesta de la Unión. Tenemos que poder movilizar con mayor rapidez y eficacia los recursos materiales y el personal que los Estados miembros tienen a su disposición para cada situación. Sin embargo, también tenemos que tener una capacidad, mediante una industria de la seguridad y la defensa eficiente, que combine los valiosos conocimientos tecnológicos y que represente a cientos de miles de empleos en Europa, para hacernos con los programas de equipamiento correspondientes a estas necesidades previstas.

La Europa de la industria y la defensa ha empezado a organizarse en nuestro continente mediante el paquete de defensa. Las cuestiones relativas a la cooperación industrial y comercial con terceros países deben abordarse rápidamente, especialmente en vista de los recientes problemas con los que se han topado las industrias europeas al intentar acceder al mercado de los Estados Unidos, por ejemplo.

Esto es un resumen breve, inevitablemente breve, de las prioridades que incluye este informe y que representan todos los retos que deberán abordar. El Parlamento está dispuesto a desempeñar todas sus funciones, todo su papel positivo y constructivo para ayudarles a hacer realidad esta ambición, que es una ambición común. Asimismo, quiero aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a todos los grupos políticos que se han esforzado por enriquecer este informe. Todos hemos colaborado de manera muy satisfactoria juntos para mantener un alto nivel de ambición, sin dejar de tener en cuenta, claro está, las características de cada uno de nuestros grupos.

También quisiera aprovechar esta oportunidad, Baronesa Ashton, para abordar con usted la cuestión de la no proliferación. En la víspera de la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación, que se celebrará en mayo, el Parlamento Europeo quiere revisar con usted el compromiso de la Unión en relación con la lucha contra la proliferación y el control de las armas y el desarme; este es el significado que hay detrás de las preguntas orales que se le han planteado y que tendrá que responder en breve.

El contexto internacional parece ofrecer nuevas oportunidades en la víspera de esta conferencia de revisión. En primer lugar, el Presidente Obama ha afirmado rotundamente su ambición de conseguir un mundo sin armas nucleares y su compromiso para perseguir activamente la ratificación del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares por parte de los Estados Unidos. En segundo lugar, la conclusión de un nuevo acuerdo con Rusia que sustituya al Acuerdo START parece ir por buen camino, y por último lugar, estamos pendientes del inicio de las negociaciones sobre un nuevo tratado de desarme que prohibirá la producción de material fisible para armas nucleares.

Con respecto a la reducción de los arsenales nucleares, es evidente que la prioridad es reducir los dos arsenales principales, es decir, los de Rusia y los Estados Unidos, puesto que se estima que por sí solos representan el 95 % de la totalidad de las armas nucleares que existen en el planeta. En consecuencia, acogemos con satisfacción el compromiso de los Presidentes Medvedev y Obama para concluir un nuevo acuerdo de reducción en un futuro cercano. En este contexto, ¿cómo tiene previsto la Unión apoyar estos esfuerzos y cooperar con los Estados Unidos y Rusia?

La Unión también debe estar a la altura de los retos que plantea el régimen de no proliferación, y de manera más concreta, de aquellos derivados de las dos crisis de proliferación principales que son Irán y Corea del Norte, que siguen siendo las principales amenazas para la seguridad internacional. ¿Mantendrá la Unión su compromiso pleno y efectivo para resolver estas crisis, especialmente en el caso de Irán? Esperamos sus orientaciones en esta cuestión tan importante, Baronesa Ashton. Además, la Unión debe desempeñar un papel en la promoción de la cooperación relativa al uso pacífico de la energía nuclear. Saben que se trata de un reto considerable. ¿Qué medidas se están tomando en este contexto? ¿Cuál es su estrategia sobre esta cuestión?

Por último, el Parlamento Europeo quiere que la Unión sea una fuerza proactiva durante la próxima conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación. La adopción de una nueva posición común, ambiciosa y equilibrada, por parte de la Unión es vital si ésta quiere defender su posición. ¿Cuál es la postura de los Estados miembros a este respecto?

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. – Muchas gracias, Señor Presidente. Estoy encantada de estar con ustedes para debatir las importantes cuestiones de la agenda internacional de Europa.

Quiero empezar dando las gracias al señor Albertini y al señor Danjean por sus excelentes informes. Ustedes han subrayado, si me permiten decirlo así, la cifra, alcance y urgencia de los retos a los que nos enfrentamos.

Desde el refuerzo del Estado de Derecho en Kosovo al trabajo con las potencias emergentes para compartir la responsabilidad de la gobernanza global, desde la promoción de la paz en Oriente Próximo —y si me lo permiten, me uno al Vicepresidente Biden en su condena de la decisión de construir 1 600 viviendas nuevas en Jerusalén Oriental— al suministro de refugio para las víctimas supervivientes del terremoto de Haití, país que visité la semana pasada, desde abordar los problemas de la proliferación en países como Irán a elaborar respuestas efectivas a los «nuevos» retos como la energía, el cambio climático y la seguridad cibernética.

Europa está atravesando una fase de creación de algo nuevo, donde la gente debe adaptar sus ideas y las instituciones deben encontrar su nuevo lugar. Hacerlo es engorroso y complicado, pero también emocionante, porque es imposible no darse cuenta de la importancia de este momento. Ahora tenemos la posibilidad de construir lo que muchos ciudadanos de Europa —y muchos de los presentes— han deseado durante mucho tiempo: una política exterior europea más sólida y más creíble.

Sin duda, el Servicio Europeo de Acción Exterior será clave para lograr este objetivo. Tenemos que construir un sistema robusto que nos permita abordar los problemas actuales y los posibles problemas futuros.

Durante años hemos intentado enmarcar y aplicar estrategias exhaustivas, pero las estructuras y los sistemas con que contábamos dificultaron esta tarea. Ahora el Tratado de Lisboa y el Servicio de Acción Exterior deberían permitirnos llevarla a cabo.

Hay una idea central y sencilla en todo lo que hacemos: proteger nuestros intereses y fomentar nuestros valores: debemos colaborar fuera de nuestras fronteras. Nadie puede esperar ser un islote de estabilidad y prosperidad en un mar de inseguridad e injusticia.

El nuestro es, si me permiten decirlo así, un mundo cambiante. Para colaborar de manera efectiva, primero debemos situarlo en un contexto. Para mí, las características más sorprendentes del mundo actual poseen una doble vertiente. La primera es una profunda interdependencia en términos políticos, económicos y de seguridad: las tecnologías, las ideas, las enfermedades, el dinero: todo se mueve. Estamos conectados de formas totalmente nuevas. La segunda es el hecho de que el poder se desplaza, tanto en el seno de los sistemas políticos —ligeramente de los gobiernos a los mercados, los medios de comunicación y las ONG— y entre los mismos —ligeramente desde el viejo «Occidente» al este y al sur—.Ambas son el resultado de la globalización, que no es simplemente un fenómeno económico, sino también político, en sus manifestaciones y, sin duda alguna, en sus consecuencias.

Piensen en el auge de China y otros como principales actores políticos, o consideren el impacto político de la crisis financiera. Las deudas se encuentran en Occidente; el superávit, en Oriente. Esta redistribución de poder financiero también da forma a nuestros debates políticos. Si no, consideren el cambio climático, que no se trata únicamente de un problema medioambiental, sino que tiene ramificaciones geopolíticas y de seguridad.

En consecuencia, tenemos que abordar problemas complejos, y lo hacemos en un nuevo panorama geopolítico. Tenemos que adaptarnos. No es el momento de poner el piloto automático o ceñirse a la manera nacional de hacer las cosas, a modo de defensa. Es hora de ser inteligentes y ambiciosos.

Permítanme darles unas cifras para ilustrar este comentario. Europa representa el 7 % de la población mundial, un 25 % menos que hace un siglo. En los últimos 60 años, nuestra cuota del PIB mundial se ha reducido desde el 28 % al 21 %. Las economías de China, la India y otros están a la cabeza de la carrera, con un 10 % anual.

El peso económico se está traduciendo en peso político y confianza en uno mismo. Se palpa en cualquier lugar: desde las negociaciones sobre el cambio climático a Irán, a los grandes acuerdos energéticos en África o Asia central. Si trabajamos juntos, podemos salvaguardar nuestros intereses. De lo contrario, otros tomarán las decisiones en nuestro lugar. Es así de sencillo. Así de sencillo.

Mi preferencia es clara. Debemos responder como europeos. En primer lugar, trabajando juntos, porque la unidad es una condición previa para la influencia, y en segundo lugar, tomando medidas, porque la respuesta a un problema no puede ser un documento o una reunión. Si quieren resultados, hay que actuar y, en ocasiones, asumir riesgos. Y en efecto, en Europa hay tendencia a poner el proceso por delante de los resultados. En tercer lugar, teniendo principios y siendo creativos, porque no podemos renunciar a ninguna de estas dos cosas: principios en la defensa de nuestros valores y creatividad a la hora de forjar soluciones a medida para problemas complejos.

Como el informe del señor Albertini señala de manera acertada, «es necesario un nuevo enfoque para que la UE actúe colectivamente y aborde los problemas mundiales de una manera democrática, coherente, sólida y eficaz». Fuera de ese panorama general se encuentran varios objetivos básicos: el primero de ellos es garantizar una mayor estabilidad y seguridad en nuestro vecindario mediante la promoción de la reforma política y económica. Se trata de un objetivo importante en sí mismo por razones muy obvias, pero nuestra credibilidad internacional también depende de hacer bien las cosas en el vecindario.

El segundo objetivo es abordar los retos de seguridad mundiales, los retos de nuestro tiempo. Para lograrlo, necesitamos estrategias exhaustivas, organizaciones internacionales sólidas y un Estado de Derecho en los propios países y entre ellos.

El tercer objetivo es construir una red de relaciones estratégicas con países y organizaciones clave, porque los problemas a los que nos enfrentamos no pueden resolverse de manera unilateral.

A todo esto se añade de manera especial la creación del Servicio Europeo de Acción Exterior, un medio para lograr los otros tres objetivos y un modo de conseguir la promesa del Tratado de Lisboa.

Estas son las tareas básicas a las que he dedicado mi tiempo desde que asumí este mandato. Primero viajé a Washington y Nueva York, que era el modo correcto de iniciar nuestras importantes relaciones con los Estados Unidos y las Naciones Unidas. Desde entonces he estado en Moscú, Kiev, los Balcanes y Haití. La semana que viene iré a Oriente Próximo y de nuevo a Nueva York a finales de mes. Entretanto, he presidido el Consejo de Asuntos Exteriores en tres ocasiones, he asistido al Consejo Europeo informal y me he reunido con el Colegio de Comisarios. Me esforzado por general el consenso interno necesario, visitando distintas capitales de la UE: Berlín, París, Londres, Viena y Liubliana. Como es natural, he empleado una cantidad de tiempo considerable en la creación del Servicio de Acción Exterior, que continuará en las próximas semanas, incluido el trabajo con ustedes.

También por ese motivo, debido a los intereses de esta Cámara, he garantizado la participación del Parlamento Europeo en el grupo director que he creado. También debatiré esta cuestión esta tarde en la Conferencia de Presidentes. Cuando asista a la reunión de la Comisión de Asuntos Exteriores del 23 de marzo, tendremos la oportunidad de realizar intercambios profundos en presencia de todas las comisiones pertinentes.

Siempre que se crea algo nuevo, hay resistencia. Algunos prefieren minimizar las pérdidas que se constatan en lugar de maximizar las ganancias colectivas. Yo lo veo de manera distinta, y espero que el Parlamento también lo haga.

Esta es una oportunidad para crear algo nuevo que se produce una vez en cada generación, algo que finalmente reúne los instrumentos de nuestra participación en apoyo de una estrategia política única. Una oportunidad enorme para Europa. No debemos reducir nuestras ambiciones, sino más bien dotarnos de los medios para hacerlas realidad. Es un momento para ver el panorama en general, para ser creativos y asumir la responsabilidad colectiva. Si lo conseguimos —y debemos hacerlo— podremos dar forma a una política exterior europea para el siglo XXI con un servicio exterior diseñado para lograrlo: un servicio en el que podamos movilizar todos nuestros motores de influencia —los instrumentos de gestión política, económica, de desarrollo y de la crisis— de manera coordinada. Un servicio que represente a la Unión Europea también en términos geográficos y de género. Creo que es el único modo de proceder aceptable.

Permítanme ilustrar con un par de ejemplos lo que quiero decir con «enfoque exhaustivo».

Los Balcanes occidentales: me alegro de haber viajado recientemente a esta región. En cierto modo, los Balcanes son la cuna de la política exterior de la UE. Aquí, más que en cualquier otro lugar, no podemos permitirnos fracasar. Mi objetivo era establecer relaciones de trabajo satisfactorias con los líderes políticos, participar con la sociedad civil para encontrar el significado de la pertenencia a Europa y garantizar la coordinación entre los distintos interlocutores de la UE sobre el terreno. Una de las conclusiones que saqué fue que la región está realizando progresos, aunque sean desiguales e incompletos. La perspectiva europea sigue siendo el marco básico, como objetivo de la UE y como principal incentivo para la reforma. Como he subrayado en todos lados, el progreso en el camino hacia la UE depende del compromiso de reforma en el seno del país. Con respecto a los derechos humanos, el Estado de Derecho y la cooperación regional, estamos respaldando nuestra estrategia con las herramientas disponibles en materia de política exterior. Nuestra misión civil de mayor envergadura se encuentra en Kosovo, y es un éxito. En Bosnia hemos ajustado la misión ALTHEA a medida que la situación se ha estabilizado, y hemos desarrollado un programa de formación. Estamos impulsando el mensaje europeo de manera intensa en el período previo a las elecciones de octubre. Estamos realizando progresos en toda la región en cuanto a la liberalización de los visados y los contactos interpersonales.

Así pues, nuestra Estrategia para los Balcanes es lo que debe ser: estratégica en cuanto a sus objetivos, polifacética en términos de instrumentos y personalizada en cuanto a aplicación.

El segundo ejemplo es el Cuerno de África. Subraya la interacción de la fragilidad estatal, la pobreza y la competencia por los recursos —incluido el agua— con la piratería, el terrorismo y el crimen organizado. La única respuesta posible es una respuesta exhaustiva, que es precisamente la que estamos configurando. Nuestra operación naval, Atalanta, ha sido ampliamente elogiada por resultar un éxito. Nuestro próximo paso es desarrollar todavía más nuestras opciones para la transferencia de piratas sospechosos y para que sean llevados ante los tribunales en la región. Vamos a añadir una misión de formación para el GFT en Somalia, cuyo despliegue está previsto para la primavera. A través de nuestro Instrumento de Estabilidad, estamos financiando medidas de acompañamiento para crear capacidad, para formar a las autoridades marítimas y para progresar con las tareas de desarrollo a largo plazo en Yemen y Somalia en torno a la pobreza, la alfabetización y la salud.

Nuestro compromiso en Georgia sigue el mismo patrón. Cuando un conflicto enquistado irrumpió en medio del conflicto abierto en agosto de 2008, nuestra respuesta fue inmediata. Fuimos pioneros a escala internacional, negociamos una tregua y desplegamos una misión de observación de 300 personas en tiempo récord. Desde entonces, participamos en todo el espectro de medios de la UE y la PCSD para impedir la vuelta a la violencia y generar estabilidad en Georgia y en la región.

Junto con las Naciones Unidas y la OSCE, lideramos las conversaciones de Ginebra, el único foro en el que se reúnen todas las partes interesadas. Acogimos una conferencia de donantes para la reconstrucción y el apoyo económico en Georgia, e incluimos a Georgia —junto con Armenia y Azerbaiyán— en la Política Europea de Vecindad. Seguimos fomentando estas reformas y promoviendo lazos más estrechos. Trabajamos en pro del comercio y la liberalización de los visados, y apoyamos las medidas de fomento de la confianza para reconstruir los vínculos con las repúblicas separatistas.

Hay más trabajo por hacer en Georgia, y tenemos la agenda completa para debatirla con Rusia, como hice tan sólo hace 10 días con Sergey Lavrov. En este caso, demostraremos lo que la UE puede hacer cuando movilicemos plenamente los recursos con los que contamos. Aquellos que estuvieron implicados en estas semanas agitadísimas me han dicho que lo que se hizo en este caso fue excepcional. Así que necesitamos estructuras más sólidas, una mayor flexibilidad y una preparación mejor si queremos que Georgia sea el punto de referencia de nuestras acciones futuras.

Permítanme retomar el tema de nuestra política común de seguridad y defensa y afirmar que estoy de acuerdo con el amplio ímpetu del informe Danjean sobre la extrema importancia de nuestras misiones. Estas misiones salvan vidas, crean espacio para que las políticas existentes funcionen y permiten que Europa pueda hacer uso de todos los instrumentos de que dispone para cumplir con sus responsabilidades.

Me sorprende lo lejos que hemos llegado en los diez últimos años. Durante este período, se han desplegado más de 70 000 hombres y mujeres en más de 20 misiones. El modo europeo de gestionar la crisis consiste en un enfoque exhaustivo en apoyo de los acuerdos y el Derecho internacionales y en estrecha cooperación con nuestros socios clave. Trabajamos junto a la OTAN de manera satisfactoria en Bosnia y Herzegovina y a lo largo de la costa de Somalia. En Kosovo y Afganistán la cooperación se vuelve más compleja a raíz de las cuestiones políticas. Debemos actuar de manera satisfactoria, así que estoy trabajando con el Secretario General de la OTAN para mejorar las relaciones UE-OTAN en los ámbitos prácticos y crear un clima positivo. Veamos el modo en que podemos desarrollar nuestras relaciones de forma pragmática. Naciones Unidas es otro socio clave. Existen muchos ejemplos buenos de cooperación entre la UE y las Naciones Unidas en el terreno: la República Democrática del Congo, Chad y, sin duda, Kosovo. Hemos ido conociéndonos recientemente, pero podemos y debemos reforzar esta relación centrándonos en ámbitos como la planificación y el intercambio de mejores prácticas.

En el informe Danjean, y de manera más amplia, se plantea la cuestión de si es hora de que la UE tenga su propia sede de operaciones permanente. Se trata de una cuestión seria que debe ser objeto de un debate serio. Nadie cuestiona la necesidad de que tengamos una sede para planificar y dirigir las operaciones militares. La cuestión es si el sistema actual, que se apoya en SHAPE o en las sedes nacionales, es el modo más eficiente o si es mejor seleccionar otra opción.

A menudo nos encontramos analizando esta cuestión en términos de estructuras. Creo que, en primer lugar, debemos analizar las funciones que debemos cumplir. Considero que hay tres funciones principales de las que deben derivarse las decisiones: la primera es la capacidad de planificar y dirigir las operaciones militares, incluida la planificación avanzada, y de reaccionar de manera rápida cuando la situación lo requiera; la segunda es la capacidad de desarrollar la coordinación civil-militar de manera más estructurada para maximizar nuestras capacidades, y la tercera es la capacidad de establecer vínculos con otros, de optimizar la coordinación en general y lo que llamamos vagamente «comunidad internacional». Si utilizamos este análisis como punto de partida de nuestro debate, deberíamos poder establecer el terreno común necesario y avanzar para establecer lo que tenemos que hacer.

El informe también solicita la creación de un Consejo de Defensa, una idea que me consta que lleva en el aire desde hace un tiempo. La próxima reunión de abril seguirá la práctica establecida, pero en la reunión informal de Ministros de Defensa, surgió un consenso basado en mis propuestas para celebrar Consejos de Asuntos Exteriores en formación de Ministros de Defensa. Ello permitiría que los Ministros de Defensa se reunieran y tomaran decisiones, por ejemplo, sobre el desarrollo de capacidades.

Mi último punto sobre esta cuestión tiene que ver con la sugerencia de establecer una fuerza de protección civil. Comencemos con el ejercicio de las lecciones aprendidas de Haití, que ya está en curso. Apliquemos después el espíritu de Lisboa y veamos las opciones que tenemos para movilizar activos de los Estados miembros junto con instrumentos de la UE para apoyar a las Naciones Unidas o la OCHA o para actuar como UE de forma unilateral. Las consignas deberían maximizar las sinergias y evitar las divisiones «duras» o artificiales entre el modo en que gestionamos las crisis internas y externas de la UE.

Por último, permítanme retomar la cuestión de la no proliferación, a raíz de la pregunta oral que se ha planteado. Quiero mencionar brevemente los dos asuntos más significativos: en primer lugar, la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación, cuya celebración está prevista para mayo en Nueva York. Participaré en este evento con el objetivo de garantizar un resultado satisfactorio. No debemos equivocarnos: todo el sistema de no proliferación basado en el tratado, con el Tratado de No Proliferación como piedra angular, se encuentra bajo una presión cada vez mayor. En respuesta a ello, debemos estar dispuestos a realizar nuestra contribución: con respecto al acceso a los usos pacíficos de la energía nuclear, en particular, para los países en vías de desarrollo, a la vez que se evitan los riesgos de proliferación, y ello incluye el trabajo sobre los enfoques multilaterales con respecto al ciclo del combustible nuclear —creo que 84 países se han beneficiado de programas de asistencia de la UE; con respecto al progreso del desarme nuclear— en términos políticos, se trata de un aspecto fundamental para crear una atmósfera constructiva, y abordando las crisis regionales de proliferación, especialmente con Irán, que tiene potencial para hacer descarrilar a la conferencia.

Como saben, la UE lidera los esfuerzos destinados a encontrar soluciones diplomáticas. Apoyamos plenamente el proceso del Consejo de Seguridad sobre las medidas restrictivas adicionales si —como, sin duda, es el caso hoy— Irán sigue ignorando sus obligaciones.

En segundo lugar está la Cumbre de Seguridad Nuclear del Presidente Obama. Compartimos el objetivo de la cumbre, que es reforzar la seguridad del material nuclear e impedir el acceso de los terroristas al mismo. Creo que la UE lleva proporcionando apoyo al OIEA desde 2004, con el fin de ayudar a los países en este ámbito, y continuaremos este apoyo.

Por último, permítanme volver al principio. La demanda de participación europea a escala global es enorme. Tenemos que asegurarnos de que la oferta hace frente a la demanda. Y el Tratado de Lisboa nos brinda esa oportunidad. Debemos actuar conforme a la letra y al espíritu del tratado, recordando en primer lugar el motivo por el que los líderes europeos negociaron el tratado. Creo que el motivo estaba claro: construir una política exterior europea más sólida, más asertiva y segura de sí misma al servicio de los ciudadanos de la Unión Europea. Sé que en esta Cámara muchos comparten ese objetivo, y cuento con su apoyo para llevarlo a la realidad.

 
  
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  Nadezhda Neynsky, ponente de opinión de la Comisión de Presupuestos. – Señor Presidente, quiero felicitar a la señora Ashton por su alentadora declaración.

Al mismo tiempo, como ponente de opinión de la Comisión de Presupuestos sobre la PESC, quiero subrayar que es de una importancia vital que inicie una auditoría de las operaciones pasadas y presentes de las operaciones de la PESC y de las misiones civiles de la PCSD a fin de identificar sus puntos fuertes y sus puntos débiles. De este modo, la Unión Europea será más efectiva a la hora de proporcionar seguridad, mejorará su autonomía, y sobre todo, hará un uso más inteligente del presupuesto pertinente, que lamentablemente sigue falto de fondos.

 
  
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  Ioannis Kasoulides, en nombre del Grupo PPE. – Señor Presidente, asusta imaginarse que un dispositivo nuclear, con un tamaño tan pequeño pero letal para millones de personas, caiga en manos de terroristas. Hace algunos años, podríamos haber afirmado que era muy poco probable que algo así sucediera. Ya no podemos decirlo.

Países como Irán y Corea del Norte están adquiriendo armas nucleares o tienen capacidad para hacerlo. Supuestamente, un científico de Pakistán ha vendido información a Irán, y Corea del Norte ha comerciado con materiales nucleares. Nadie está en contra de que Irán adquiera energía nuclear con fines pacíficos, pero la paciencia se agota si Irán quiere hacer tiempo en el diálogo con el 5+1, que cuenta con nuestro apoyo.

El enfoque dual y la preparación de sanciones selectivas inteligentes por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas están garantizados. La proliferación nuclear se encuentra en un punto tan crítico que ha llevado a personalidades como Henry Kissinger a afirmar que el único modo para garantizar la no proliferación y la seguridad global es avanzar hacia la erradicación total.

Así pues, apoyamos un tratado internacional en favor de la eliminación gradual de las armas nucleares, un freno de la producción de material fisible, el avance del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, la reducción de las ojivas nucleares, START, etc., poniendo todo el tratamiento del combustible nuclear bajo el control del OIEA y reforzando su mandato y sus facultades de verificación.

 
  
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  Adrian Severin, en nombre del Grupo S&D. – Señor Presidente, espero que estemos de acuerdo en la necesidad de una política exterior proactiva guiada por nuestros objetivos comunes europeos y basada en nuestros valores comunes. Esta política debe reconocer el carácter indivisible de la seguridad en el mundo globalizado como fuente de solidaridad de interés tanto en el seno de la Unión Europea como fuera de ella.

Una política así requiere y presupone un instrumento institucional adecuado. Así, las prioridades están claras, y me complace ver que las prioridades que voy a mencionar coinciden con las de la señora Ashton. Un Servicio de Acción Exterior eficiente, una política de vecindad efervescente, una política de ampliación visionaria, asociaciones con los actores estratégicos —tanto tradicionales como emergentes—bien estructuradas, una estrategia efectiva a la hora de hacer frente a los retos globales, a saber, la seguridad energética, la no proliferación, la migración, el crimen organizado transnacional, la expresión transnacional de la pobreza, los conflictos culturales y otros.

Por lo que respecta al Servicio de Acción Exterior, necesitamos una institución que se construya sobre el principio de responsabilidad política y presupuestaria y sobre el principio de la efectividad. No debemos construir un servicio que mantenga la antigua competencia nacional ni la estructura burocrática actual. La cabeza bicéfala de las acciones exteriores europeas debe actuar con ambas gorras en todo momento, garantizando así la unidad del servicio y la coherencia de sus acciones.

Con respecto a la política de vecindad exterior, necesitamos un enfoque que no excluya a Rusia y a Turquía. Con respecto al Mar Negro, tenemos que cambiar de la sinergia a la estrategia. Con respecto a los conflictos enquistados, necesitamos iniciativas regionales y mecanismos de cooperación regional y seguridad que estén respaldados por garantías internacionales.

Con respecto a la seguridad global, necesitamos un nuevo acuerdo que refleje las realidades del orden posterior a la bipolarización. Tenemos que fomentar nuestros valores en el mundo, pero de forma secular, no como nuevos cruzados.

Creo que ésta y otras muchas son nuestras prioridades, y todas ellas conforman una tarea hercúlea. Trabajemos juntos —Parlamento, Comisión y Consejo— para llevar a cabo esta tarea.

 
  
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  Annemie Neyts-Uyttebroeck, en nombre del Grupo ALDE. (NL) Señor Presidente, señora Alta Representante y Vicepresidenta de la Comisión, Señorías. Señora Ashton, en primer lugar permítame darle la bienvenida y decirle que espero de todo corazón que su excelente e intensa presentación de hoy marque el fin de un período especialmente difícil para todos nosotros, que empezó en noviembre, cuando finalizó el mandato anterior de la Comisión. Si estamos de acuerdo en algo, es en que no podemos permitirnos estos períodos de indecisión tan largos. Desde finales de noviembre hasta hace muy poco, parece —y siento tener que decirlo— como si la UE hubiera desaparecido de la escena mundial o estuviera muy próximo a hacerlo. Permítanme reiterar que no podemos permitir que eso ocurra bajo ninguna circunstancia, porque es evidente que el mundo no nos va a esperar. Usted ha citado algunas cifras que reflejan claramente este hecho. No obstante, también hemos constatado una serie de eventos que lo ilustran de manera inequívoca: las catástrofes naturales que siguen sucediéndose, los terribles ataques que siguen ocurriendo, algunos gobiernos de Oriente Próximo que, a pesar de ser democráticos, han tomado decisiones que han perjudicado considerablemente el proceso de paz, o lo poco que queda de él, entre otros. En consecuencia, necesitamos una Alta Representante y Vicepresidenta de la Comisión que pueda estar presente en el terreno y no sólo en los centros responsables de la toma de decisiones en Europa, sino también en los del resto del mundo. Todos sabíamos que usted estaba asumiendo una tarea prácticamente imposible. La admiro por haberla asumido. Nos hemos comprometido a apoyarla en dicha tarea. Nos complace haber escuchado su intervención de hoy y haber sido testigos de su intensa declaración sobre el Servicio Europeo de Acción Exterior, que todos necesitamos de forma desesperada. Si todavía queda alguien que quiera poner fin a lo que los ingleses denominan guerras de posiciones —en las que un bando lucha con guantes y el otro sin ellos—, entonces no me cabe duda de que si todos trabajamos juntos, podremos prepararnos bien para lo que está por llegar. Gracias por su atención.

 
  
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  Franziska Katharina Brantner, en nombre del Grupo Verts/ALE. (DE) Señor Presidente, Baronesa Ashton, Señorías, Baronesa Ashton, hemos escuchado atentamente lo que tenía que decir. Lamentablemente, debemos tener en cuenta que probablemente tengamos que esperar un tiempo antes de que usted desarrolle planes para proyectos concretos futuros a partir de su ensayo sobre sus principios, que nos consideramos capaces de apoyar.

No obstante, permítame decir unas palabras sobre el Servicio de Acción Exterior, sobre el que tenía esperanzas de escuchar declaraciones mucho más tangibles de su parte. Ha afirmado en repetidas ocasiones que se trata de la coherencia, que está al orden del día. En muchos casos, necesitamos programas y planes conjuntos del Servicio de Acción Exterior y de la Comisión. Cualquiera que esté a favor de delegar múltiples ámbitos políticos a la Comisión o a la Secretaría del Consejo debería ser sincero y admitir que está a favor del statu quo, del sistema derivado del Tratado de Niza.

Para nosotros, un primer punto importante es la medida en que podemos lograr una mayoría en todas las cuestiones relacionadas con la prevención de la crisis civil, la gestión de la crisis civil y la reconstrucción. En nuestra opinión, se trata de todas las cuestiones que engloba el término «construcción de la paz», es decir, la prevención de conflictos, la alerta temprana, la mediación en los conflictos, la reconciliación y la estabilización a corto y medio plazo. Necesitamos una unidad organizativa correspondiente para este fin, por lo que proponemos la creación de un «departamento de gestión de la crisis y construcción de la paz». Por tanto, quisiera preguntarle cuál es su postura con respecto a la creación de este departamento. En este momento, también quiero hacer hincapié en que apoyamos la incorporación del presupuesto de Política Exterior y de Seguridad Común y del Instrumento de Estabilidad al Servicio de Acción Exterior, aunque no como parte de la Dirección de Gestión de Crisis y Planificación, y subordinados a ésta, sino en una nueva estructura que espero que se cree. Me gustaría escuchar su posición en este asunto.

Un segundo punto que resulta importante para nosotros es el vínculo entre los ámbitos tradicionales de política exterior y nuevos ámbitos como la política energética, la política climática, la justicia y los asuntos interiores. ¿Qué estructuras tiene previstas para permitir al Servicio de Acción Exterior un acceso sistemático a estas esferas políticas globales de la UE y sus Estados miembros?

Hay otro punto más que es importante para nosotros: debe ser un servicio moderno con una política de personal equilibrada. Esta semana celebramos el 8 de marzo. Por tanto, queda totalmente claro que creemos que los derechos de las mujeres deben estar arraigados firmemente en este servicio y que las mujeres deben participar en el mismo. Baronesa Ashton, varias diputadas al Parlamento Europeo le han escrito para pedirle que garantice, desde el mismo inicio, la aplicación de las Resoluciones 1325 y 1820 de las Naciones Unidas en las estructuras institucionales del servicio. Así que mi pregunta en este sentido también es la siguiente: ¿Qué planes tiene a este respecto?

Como he dicho, cuenta con nuestro apoyo en el camino hacia un Servicio de Acción Exterior común sólido. Espero sus respuestas.

 
  
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  Charles Tannock, en nombre del Grupo ECR. – Señor Presidente, ahora el Tratado de Lisboa es una realidad jurídica del orden internacional, aunque le falte legitimidad democrática popular debido a que a la mayoría de ciudadanos de la UE, incluidos los británicos, se les negó la posibilidad de votar en referendo. No obstante, el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos y los Conservadores británicos están comprometidos con una participación positiva y a avanzar en el contexto del nuevo marco institucional.

Queremos ver un enfoque similar de parte de los Estados miembros y la Comisión. En mi opinión, es profundamente irónico que el primer acontecimiento institucional importante que se produce en el contexto de Lisboa, a saber, la creación del Servicio de Acción Exterior, amenace con empujar a la UE de vuelta hacia la propia introspección y las disputas que se suponía que Lisboa ha erradicado. Sin duda, la creación del SAE debe ser objeto de debate y consenso sobre quién hace qué y lo hace mejor, pero los elementos de la política exterior de la PESC deben seguir perteneciendo firmemente al ámbito del Consejo.

De cualquier modo, también necesitamos un liderazgo sólido, que en teoría está previsto en el Tratado de Lisboa, para forjar una visión duradera de la diplomacia europea en el mundo. Esperamos que sea usted, Alta Representante Ashton, quien busque la iniciativa y afirme la autoridad y el liderazgo que le otorga el tratado para meter en cintura a quien haga falta, en caso necesario, y planificar el camino a seguir. Le apoyaremos en sus esfuerzos si demuestra que está a la altura de este enorme reto.

La UE ha tenido muchos años para pensar sobre este Servicio, así que este lío y estas dudas que vemos ahora no dan crédito a las ambiciones de la UE para desempeñar una función global en la política exterior a través de la PESC.

Hay puntos más generales. El informe Albertini, que apoyo firmemente, establece las prioridades de la Unión en materia de política exterior y apoya con razón las aspiraciones de pertenencia a la UE de los países de los Balcanes Occidentales, especialmente Croacia, Macedonia y Montenegro, de los que soy ponente, pero también menciona la alianza trasatlántica y la OTAN, que consideramos piedras angulares de la política exterior y de seguridad de la UE. Subraya correctamente la responsabilidad de la UE de resolver los conflictos enquistados, especialmente en Transdniéster y Nagorno Karabaj en nuestra vecindad inmediata, y las buenas relaciones con Ucrania.

Sin embargo, finalmente también se menciona a Taiwán como socio importante para la UE, y también debería permitírsele participar de forma activa y plena en las organizaciones internacionales, en virtud de la política de la UE y de la política de «una sola China».

 
  
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  Willy Meyer, en nombre del Grupo GUE/NGL. (ES) Señor Presidente, señora Ashton, el señor Albertini ya tuvo conocimiento de las razones por las que mi grupo presenta una opinión minoritaria al informe sobre política exterior y de seguridad y defensa. Y lo hacemos, fundamentalmente, señora Ashton, porque hemos llegado a una conclusión. En los países de nuestro entorno, en la Unión Europea, hoy las políticas de defensa y seguridad no tienen nada que ver con la defensa del territorio: hoy la política de seguridad es una proyección de la política exterior.

Nosotros creemos que, en política exterior, el primer objetivo debería ser alcanzar el desarme a nivel internacional: punto cero de armamento, y ello con políticas pragmáticas que permitan dar respuesta a lo que hoy crea inseguridad en el mundo.

La principal arma de destrucción masiva hoy en el mundo es el hambre y la pobreza. Y a esa arma no se le puede anteponer una fuerza militar. Por lo tanto, nosotros creemos que, a partir de esa consideración, deberíamos apostar por un sistema de seguridad en transición que permita la desmilitarización progresiva de toda la seguridad en el mundo y, claro, no compartimos que se vincule a la Unión Europea con la OTAN, entre otras cosas porque la OTAN, en su concepto estratégico, ha optado por dar respuesta militar a inseguridades como el crimen organizado o el terrorismo, que nunca han sido materia de respuesta militar.

Creo que esa militarización creciente obliga a los Estados miembros a tener industrias cada vez más potentes en armamento, a tener más gasto militar en armamento. Estamos en el punto más alto de civilización y armamento, más que en la guerra fría, lo que no tiene nada que ver, por tanto, con políticas pragmáticas que avancen hacia la desmilitarización.

No, ni el terrorismo ni el crimen organizado deben ser un objetivo militar, sino un objetivo de policía, de los servicios internacionales de los tribunales, de los servicios de inteligencia, para poner a los delincuentes en manos de los tribunales, pero no deben ser objeto de una respuesta militar.

Y, por lo tanto, no compartimos ese enfoque militar. No compartimos que la Unión Europea tenga en su territorio bases militares estadounidenses. No se lo deseamos a ningún Estado, no deseamos que ningún Estado potente pueda desplegar fuerza militar en el mundo, y por eso creemos que es muy importante el respeto del Derecho internacional. No compartimos el reconocimiento de Kosovo —ningún reconocimiento de ningún Estado que salga del uso de la fuerza al margen del Derecho internacional—, porque creemos en el Derecho internacional, y por eso creemos que dentro de este informe debía estar el Sáhara Occidental —ese proceso de descolonización—.Y, por supuesto, pedimos la retirada de las tropas de Afganistán, que, como la propia OTAN reconoce semana tras semana, produce víctimas civiles inocentes. No es el nuestro el camino, por lo tanto, de la militarización.

 
  
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  Fiorello Provera, en nombre del Grupo EFD. (IT) Señor Presidente, Señorías, Baronesa Ashton, el excelente informe del señor Albertini incluye un pasaje que considero de gran importancia política: la parte que relaciona el fenómeno de la inmigración a la política de cooperación con los países en vías de desarrollo.

Controlar unos flujos migratorios tan amplios únicamente mediante medidas represivas y política nacional sería impensable. Distribuir a los migrantes por los Estados miembros europeos tampoco resolvería el problema. Al contrario, alentaría nuevas llegadas. Una respuesta clave para controlar los fenómenos migratorios es el desarrollo de una política de cooperación, preferiblemente coordinada a escala europea y encaminada no sólo al progreso económico, sino también al progreso democrático y social. La emigración debe ser una opción, no una necesidad.

Para que esta política de cooperación sea efectiva y llegue a los que realmente la necesitan, es vital fomentar una buena gobernanza local, sin la cual se generaría ineficacia, corrupción, desperdicio de recursos y resultados deficientes. Garantizar la gobernanza local y la colaboración de los gobiernos es el objetivo de la política exterior, y la cooperación debe convertirse en un instrumento importante de la política exterior europea: este es mi mensaje personal a la Baronesa Ashton, en un sector al que tengo en alta estima, y que es la cooperación.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI). (DE) Señor Presidente, el hecho de que sólo se definiesen objetivos de política exterior muy vagos en el Tratado de Lisboa ahora se está volviendo en nuestra contra. Probablemente también haya que pagar el precio de que, en la Baronesa Ashton, tenemos una Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad sin experiencia real en política exterior, que se coló en la Unión como el mínimo común denominador que los Estados miembros pudieron encontrar.

Si nos callamos ante todas las cuestiones importantes de política exterior, como europeos, podremos lograr lo poco que haríamos como un puñado de diplomáticos, que se estrechan la mano por todo el mundo mientras aplican patrones distintos de política exterior.

Las discrepancias con respecto al Servicio Europeo de Acción Exterior son algo que tampoco nos podemos permitir. Sin duda, este nuevo e importante servicio no debería y no debe degradarse, por encima de los jefes de los Estados miembros, en una esfera de actividad para los eurócratas.

Probablemente sea hora de que salgamos rápidamente de la maleza en el establecimiento de este Servicio Europeo de Acción Exterior y de que la voz de la UE vuelva a escucharse en el mundo exterior. También es hora de que la nueva Alta Representante actúe de manera más sensible con respecto a estas cuestiones, incluido, por ejemplo, el uso de las tres lenguas de trabajo de la Unión —y, por tanto, incluido el alemán— en el Servicio Europeo de Acción Exterior.

Debemos aprovechar al máximo la experiencia y las buenas relaciones que los Estados miembros tienen con determinadas regiones. Piensen, por ejemplo, en la experiencia histórica de Austria con los Balcanes Occidentales. Al hacerlo, debe quedar claro que la seguridad de Europa no se defiende en el Hindu Kush, sino en las fronteras exteriores de la UE en los Balcanes. La UE debe dejar de actuar como extensión y como financiador en jefe de la OTAN y los Estados Unidos. Sin duda alguna, el dinero europeo está mejor gastado en FRONTEX que en los desiertos de Afganistán.

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. – Señor Presidente, si me lo permite, comentaré directamente las cuestiones y las preguntas que se han planteado.

Al señor Kasoulides, sobre la revisión del Tratado de No Proliferación, es vital que tenga éxito por encima de lo demás. Creemos que debemos tomar medidas prácticas: debe aplicarse un tratado de prohibición completa de los ensayos, debe cortarse el flujo de material fisible, deben apoyarse los usos pacíficos de la energía nuclear y encontrar modos seguros de evitar la proliferación —por ejemplo, las contribuciones que realizamos al banco de combustible nuclear— y respaldar un OIEA muy sólido y efectivo. Sin duda, debemos trabajar de manera particular, como hemos afirmado, en ámbitos como Oriente Próximo, lo cual significa que tendremos que seguir presionando a Irán y abordar las cuestiones que se plantean en esta zona.

Señor Severin, sobre el Servicio de Acción Exterior y las prioridades que ha planteado, nos encontramos en el mismo sitio; exactamente en el mismo sitio. Para mí es muy importante que el Servicio tenga responsabilidad política y presupuestaria, justo como usted ha dicho, y debe ser crearse con esta doble vertiente. También será crucial, como usted ha indicado, que captemos la atención de otros socios clave y debatamos estas cuestiones con ellos. Creo que usted ha mencionado Rusia y Turquía como ejemplos. Pues bien, en Rusia ya he estado. Pasé parte del fin de semana con el Ministro de Asuntos Exteriores turco, lo cual me brindó una oportunidad verdadera para conversar con mucha más profundidad sobre esta relación futura. Así que estoy totalmente de acuerdo con las prioridades que ha establecido, y le agradezco que lo haya hecho.

Señora Neyts-Uyttebroeck, gracias por sus amables palabras. Creo que la UE no llegó a desaparecer de la escena mundial. Es que la inevitabilidad de ese hiato, de tener una Comisión efectiva, ya se ha resuelto. Y, por lo que a mí respecta, ha sido extremadamente importante, porque hasta que la Comisión inició su mandato, ni siquiera tenía un gabinete, y mucho menos un Servicio de Acción Exterior. Y ahora nos encontramos con una situación en la que podemos empezar a aunar recursos.

Creo que es muy acertado plantear la importancia de ser visible en el terreno. Como saben, mi dificultad radica en que todavía no he aprendido a viajar en el tiempo. Pero considero totalmente esencial que, al mirar hacia delante, consideremos las prioridades que se han establecido, con las que creo que esta Cámara estará de acuerdo en gran medida, y asegurémonos de que mis medidas se dirigen al logro de estas prioridades, una de las cuales es el establecimiento del Servicio, que todavía no existe. No cuenta con una estructura de personal. Todavía no está ahí. Pero cuando la tenga, podremos demostrar la fuerza de Europa en el mejor sentido de la palabra en todo el mundo.

Señora Brantner, de nuevo me plantea el tema común de intentar conseguir todos los detalles posibles: creo que esto es muy importante. Algunas de las cuestiones que ha planteado son extremadamente críticas. No queremos que se produzca duplicación en cuanto a las acciones que llevamos a cabo en las distintas instituciones. Queremos el enfoque geográfico de nuestras acciones, y coincido con usted en la construcción de la paz: se trata de un ámbito de actuación muy importante para la UE.

Y, en cierto modo, viene a construir los distintos elementos de lo que hacemos bien —el trabajo que hacemos en la construcción de estados, en la justicia, en el Estado de Derecho, el trabajo que realizamos con respecto a los programas de desarrollo, al abordar las cuestiones relativas al cambio climático, al apoyar a los gobiernos y a los ciudadanos—, todo esto está coordinado para brindarnos una mayor seguridad, estabilidad y prosperidad, pero en realidad, al hacerlo, estamos creando un mundo más seguro, estable y próspero.

Estos objetivos son extremadamente importantes.

Coincido totalmente con usted con respecto a las mujeres. Necesitamos incluir más mujeres, por ejemplo, en nuestras misiones políticas, en las que actualmente el número de mujeres es muy reducido, por lo que he visto hasta ahora. Debemos asegurarnos de que las mujeres se integran de forma permanente en todos los niveles del servicio. Se trata de un desafío que debemos asegurarnos de abordar. Pero, lo que es más importante, lo que le diría es que el Servicio de Acción Exterior está al servicio de toda la Unión Europea.

Así que, ¿qué hacemos en materia de justicia y asuntos interiores en todo el mundo? ¿Qué es lo que quieren hacer los parlamentarios con otros parlamentos? Debemos utilizar el Servicio mientras lo creamos para que pueda estar a su servicio a la hora de abordar estas cuestiones sobre el terreno. Creo que nuestras opiniones coinciden en estas cuestiones.

Señor Tannock, un liderazgo asertivo que esté a la altura de las circunstancias. Bueno, espero que empiecen a ver lo que reconocerían como liderazgo asertivo. Como dice, es muy importante que abordemos algunas de estas cuestiones críticas: los Balcanes y la relación trasatlántica son básicas y centrales en todo lo que hacemos. Es el motivo por el que empleamos mucho tiempo debatiendo con los Estados Unidos, y por el que yo, personalmente, empleo mucho tiempo en los debates y diálogos con este país, y por supuesto, con Ucrania.

Espero que les agradase mi decisión de asistir a la inauguración y de invitar posteriormente al Presidente Yanukóvich a que viniera a Bruselas, donde pasó uno de los primeros días de su mandato. Fue investigo el jueves, y el lunes estaba en Bruselas para empezar a avanzar y profundizar en esta relación para el futuro.

Señor Meyer, usted ha hablado de las cuestiones de la política exterior y el desarme, y de si es apropiado pensar en términos militares. Permítame ofrecerle dos ejemplos muy rápidos, uno de los cuales ya he descrito —Atalanta—, y la importancia de adoptar un enfoque exhaustivo en nuestras acciones.

En las costas de Somalia, tenemos buques que este fin de semana han cosechado éxitos, junto con la marina francesa, capturando piratas que estaban decididos a crear el caos en esa zona marítima. Junto a esta cuestión, hay que garantizar que se les juzgue y se les trate de manera apropiada, con referencia a nuestras propias normas judiciales en los países de dicha región.

Y unido a esta cuestión se encuentra el programa de desarrollo sobre el que la Comisión está trabajando para intentar apoyar la economía de Somalia a fin de que mejore. Y también unido a esta cuestión está la tarea que estamos a punto de iniciar formando a personas para que puedan garantizar la seguridad en la región. Dicho de otro modo, se trata de un enfoque conjunto y exhaustivo. Eso supone el uso de las herramientas necesarias para poder abordar los problemas a los que se enfrentan los ciudadanos.

Otro ejemplo es el siguiente: tras haber visitado Haití la semana pasada, debo rendir homenaje a los ciudadanos italianos que vi trabajando allí. Gente que acababa de llegar de la tragedia de Aquila, pero aquí teníamos a la marina, a los bomberos, a las ONG, a civiles, a médicos, psiquiatras, dentistas, enfermeras, todos trabajando bajo la dirección del capitán de fragata, del buque que albergaba un hospital lleno de gente a la que se trataba de las consecuencias directas del terremoto. Jóvenes con miembros amputados, niños con quemaduras terribles que recibían tratamiento, equipos de apoyo.

Lo que intento transmitir es que creo que deben pensar en la estrategia y el enfoque exhaustivos que podemos ofrecer, que implica el uso de los medios de que disponemos aprovechándolos al máximo.

Señor Provera, con respecto a la inmigración y la cooperación para el desarrollo, ha realizado un comentario importante, que si las personas sienten que no tienen otra opción, corren riesgos, a menudo con su vida, para abandonar el país donde viven y donde nacieron y quieren vivir. La mayoría de las personas quieren poder vivir en el país en el que han crecido.

Así que, en mi opinión, el aspecto importante del desarrollo siempre ha sido la capacidad de apoyar la supervivencia económica de las personas para permitirles permanecer y vivir en el lugar que deseen a fin de poder obtener el apoyo educativo y sanitario, entre otras cosas.

Eso será una parte considerable de lo que estamos haciendo en el terreno, y ello ayuda especialmente en los estados en los que la inestabilidad puede plantear muchas dificultades, a raíz del cambio climático.

Por último, señor Mölzer, lo que quiero decirle es que no sea tan pesimista. No se trata de actuar por encima de los Jefes de los Estados miembros. Se trata de construir algo único y europeo, no lo mismo que ocurre en los Estados miembros, da igual que sea en Alemania, Italia, Francia, el Reino Unido u otro lugar. No es lo mismo. Estamos construyendo algo distinto que incluye la estabilidad y la seguridad a largo plazo, y el crecimiento económico sobre el terreno que podemos aportar, que redunda en nuestro beneficio, pero también se trata de los valores que estimamos.

Y, con respecto a los idiomas que hablo, oui, je peux parler français, mais je ne suis pas très bien en français. Ich habe auch zwei Jahre in der Schule Deutsch gelernt, aber ich habe es jetzt vergessen.

Así que puedo hablar idiomas, y mejoraré cada vez más. Espero llegar a un punto en el que pueda mantener una verdadera conversación con usted con un nivel de alemán mucho mejor del que tengo hoy.

 
  
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  Elmar Brok (PPE). (DE) Señor Presidente, señora Vicepresidenta, Señorías, los informes Albertini y Danjean, así como la propuesta de resolución sobre la no proliferación de las armas nucleares, demuestran que pronto deberán tomarse decisiones importantes, y que debemos prepararnos para ello. Permítanme ofrecerles un par de ejemplos más. Creo que ahora la Unión Europea debe desempeñar un papel importante en una fase crucial cuyo objetivo debe ser impedir que Irán construya armas nucleares, y que debe producirse una verdadera actividad frenética en el Grupo 5+1, especialmente en relación con la preparación de una resolución de las Naciones Unidas y la posible ampliación de las sanciones, a fin de impedir la llegada de un nuevo estado nuclear por medios no militares. La drástica situación de Oriente Próximo, y la resolución de los problemas de esta zona, están vinculadas directa o indirectamente a esta cuestión.

Baronesa Ashton, quiero darle las gracias por haberse desplazado a Kiev para hablar con el Presidente Yanukóvich. Será de una importancia crucial lograr la mejora de estos países, para que no tomen las decisiones equivocadas y para que quede claro que una unión aduanera con Rusia y una zona de libre comercio con la Unión Europea no son compatibles y que las ventajas de elegir la opción correcta sean inequívocas.

Tengo un último comentario que añadir. Al contrario que muchos Ministros de Defensa y Asuntos Exteriores, tendremos la paciencia necesaria para construir con ustedes un Servicio de Acción Exterior sólido. Queremos este Servicio de Acción Exterior. Y debe lograrse. Se trata de una condición previa para nuestra capacidad de hablar con una sola voz. Nos equivocaríamos si tomáramos decisiones demasiado rápido, y por tanto, nos equivocáramos. No tenemos la presión del tiempo esta vez: necesitamos un resultado firme. No obstante, debemos considerar que, a lo largo de su historia, la Unión tuvo éxito en los casos en que se aplicó el método comunitario, y que, cuando ha actuado de forma intergubernamental, casi nunca o nunca le han salido las cosas bien. En consecuencia, debe quedar claro que los aspectos que constituyen la política de la UE no deben transformarse sigilosamente en política intergubernamental a través del Servicio de Acción Exterior. En este sentido, debemos construir garantías que permitan asegurar la eficiencia del servicio unitario, la política de la UE y los derechos del Parlamento Europeo implicados —con respecto al presupuesto, al control presupuestario y a la concesión de la aprobación—, así como los derechos de supervisión política por parte del Parlamento Europeo. Esperamos contar con una colaboración positiva.

(Aplausos)

 
  
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  Hannes Swoboda (S&D). (DE) Señor Presidente, me dirijo a usted, Baronesa Ashton, como Vicepresidenta de la Comisión, pero también como Alta Representante; por oposición a los Ministros de Asuntos Exteriores, asumo que, en calidad de Alta Representante, usted también tiene cierto grado de responsabilidad política para con esta Cámara. Hoy hace 100 días que el Tratado de Lisboa entró en vigor. Hay dos decisiones significativas e inminentes que deben tomarse con respecto al rumbo que debemos seguir. Una de ellas —como usted también ha dicho al principio— es ampliar la política exterior, puesto que el clima, la energía y otras cuestiones forman parte de la política exterior, y la otra es crear un Servicio de Acción Exterior efectivo.

Hablando de política energética, Copenhague puso de manifiesto que, si no estamos unidos, si estamos fragmentados, si cada Jefe de Gobierno cree que tiene que producir algo concreto, lograremos menos de lo que habríamos logrado de otro modo. No es que hubiéramos logrado algo magnífico, habida cuenta de la posición de China y de los Estados Unidos, pero no hay que permitir que el culebrón de Copenhague se produzca otra vez.

En consecuencia —y coincido con el señor Brok en este sentido—, tenemos que lograr un Servicio de Acción Exterior sólido. Como a muchas de sus Señorías, no me sorprende, sino que más bien me consterna ver cuántos Ministros de Asuntos Exteriores están creando problemas porque tienen algo de celos. Lo afirmamos de manera muy abierta. Muchos le brindan su apoyo, pero muchos otros están creando problemas. Sencillamente no pueden tolerar el hecho de que ya no tengan el papel principal y vuelvan a ser Ministros de Asuntos Exteriores. Al fin y al cabo, ser Ministro de Asuntos Exteriores no es un empleo malo, y no quiere decir necesariamente que usted deba decidir todos los detalles de lo que ocurre en la Unión Europea. Por este motivo, también afirmamos claramente que utilizaremos nuestras capacidades parlamentarias al máximo, no para impedir algo, sino para construir algo constructivo. Y un Servicio de Acción Exterior es constructivo —como dice el Tratado de Lisboa— si está claramente supeditado a su persona, Baronesa Ashton, y también, sin duda, si colabora estrechamente con la Comisión.

Del mismo modo, no toleraremos ninguna actividad jurídica que se haya realizado hasta la fecha utilizando el método comunitario y que pretenda seguir del mismo modo en virtud del Tratado de Lisboa, transformándose repentinamente en intergubernamental. Como ven, eso es exactamente lo que muchos Ministros, y quizás muchos Jefes de Gobierno desean, no sólo para socavar la Comisión en cierta medida, sino también para dañar el Derecho de la UE. Y eso no es aceptable. Debe trazarse una línea inequívoca.

El modo en que ello influirá en relación con el Servicio de Acción Exterior es algo que se debatirá en las próximas semanas, al igual que en ocasiones anteriores. Así que concluiré con algo que ya se ha dicho. No se trata de una cuestión de planificación, incluso aunque queramos una solución rápida, sino una presentación basada en contenidos. Debe afirmarse una vez más, de manera especial al Consejo de Ministros de Exteriores, que este Parlamento ejercerá sus derechos —ni más, ni menos— en relación con el presupuesto y el Estatuto de los Funcionarios, porque tenemos un objetivo, que es crear un Servicio de Acción Exterior efectivo y eficaz.

(Aplausos)

 
  
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  Andrew Duff (ALDE). – Señor Presidente, creo que todos esperábamos que surgieran problemas iniciales con la entrada en vigor del Tratado, y quizás debamos disculparnos por no haber incluido una cláusula sobre los viajes en el tiempo en el tratado, pero lo que no esperábamos y no podemos aceptar es la ruptura de la confianza entre la Comisión y el Consejo en el establecimiento del Servicio Exterior. La solución se encuentra en el Tratado, que debe ser apreciado y respetado escrupulosamente.

El artículo 40 protege las respectivas funciones de la Comisión y el Consejo. Ambos deben ser pragmáticos para garantizar la creación de una diplomacia sólida, efectiva y coherente en todo el espectro de la política. Catherine Ashton nos ofrece una descripción gráfica de la UE como potencia en auge de un continente en declive. Resulta bastante evidente que la campaña afgana es un problema que llama nuestra atención; es necesario realizar una reforma profunda en cuanto a estrategia y tácticas. Nuestra tarea debe ser volver a evaluar el objetivo, el coste y la duración de nuestra participación en este país.

El Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa está ansioso por pisar el acelerador de la defensa. Debemos encontrar los intereses de seguridad que comparten los 27 Estados y realizar ejercicios comparables en los mismos, así como una evaluación honesta de los puntos fuertes de las misiones de la PESD, creando así las circunstancias para el progreso de una cooperación estructurada y permanente en materia de defensa.

 
  
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  Reinhard Bütikofer (Verts/ALE). (DE) Señor Presidente, Baronesa Ashton, quiero dar las gracias al señor Danjean por su excelente informe, en el que explica la situación en la que nos encontramos actualmente con respecto a la política común de seguridad y defensa. También describe los puntos en los que no estamos de acuerdo.

Si el Parlamento aprueba este informe, habrá llegado más lejos que la Comisión y el Consejo en algunos puntos concretos, puesto que este informe, por citar un ejemplo, hace una vez más referencias explícitas y positivas al informe Barnier sobre una fuerza europea de protección civil. Es lamentable que, una vez más, la Baronesa Ashton haya rechazado esta idea.

– Baronesa Ashton, lamento que uno de los pocos puntos de su presentación que a los que ha dicho «no» fuera esta idea del señor Barnier, mientras que en la mayoría de asuntos, parece compartir la postura de los demás.

(DE) El nuevo informe, al igual que el informe Albertini, apoya una misión de formación de la Unión en Somalia. En el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea rechazamos esa idea. Nos estamos enredando en una misión allí en la que no está claro cuál es su valor añadido en relación con lo que ya se ha hecho en la región, y tampoco el marco político más amplio en el que se basa, o si verdaderamente contribuye de algún modo a la reconstrucción nacional en Somalia. Hay una elevada probabilidad de que estemos pagando más de lo debido para formar soldados de a pie que después se irán con el siguiente señor de la guerra que les ofrezca una paga mejor.

Permítanme hacer un tercer comentario. Este informe habla del objetivo de alcanzar la autonomía estratégica de Europa en el ámbito de la política de seguridad y defensa. Para mí, es demasiado; estamos abarcando más de lo que podemos. No creo que ningún Estado miembro se encuentre en posición de desembolsar el enorme gasto militar que necesitaríamos si nos tomáramos el significado de las palabras lograr la «autonomía estratégica» en serio. En este caso, también creo que ello sería un error estratégico en cualquier caso. Europa debe encontrar su papel en la maraña de la seguridad mundial y europea, y este papel no puede ser un aislamiento estratégico. En consecuencia, nos resultaría mejor acordar, de manera racional y realista, reforzar las capacidades y estructuras que nos ofrecen la posibilidad de actuar con mayor autonomía.

 
  
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  Paweł Robert Kowal (ECR). (PL) Señora Ashton, señor Presidente, un oficial militar ruso con influencia ha afirmado que si Rusia hubiera tenido buques de asalto anfibios de la clase Mistral, la invasión de Georgia habría durado aproximadamente media hora. Mientras tanto, Francia vende Mistrales a Rusia, a pesar de que el plan Sarkozy no se ha aplicado, y al mismo tiempo, Francia está prestando su apoyo al gasoducto Nord Stream.

Es difícil hablar de seguridad en Europa si evitamos debatir la situación en la frontera oriental de la Unión Europea, pero esto fue lo que ocurrió durante la elaboración del informe, y ahora me dirijo, y lamento mucho hacerlo, al presidente de la Subcomisión de Seguridad y Defensa. Se realizaron esfuerzos, a toda costa, por no hablar de cuestiones como las maniobras «Zapad 2009». Se tuvo cuidado de no hablar de este asunto, como si la política en materia de seguridad y defensa —una política común para la Unión Europa que tenemos la tarea de crear— fuera la política de tan solo algunos países grandes. Se habló ampliamente de lo que está ocurriendo en el extremo opuesto del mundo y sobre lo que está ocurriendo casi en todas las partes del mundo, pero se intentó a toda costa —y este enfoque también fue adoptado por muchos diputados— evitar los problemas sustanciales de la frontera oriental de la Unión. Fue un enredo que se asemejaba a la megalomanía europea y un acto de ignorancia de los intereses de algunos Estados miembros. Por este motivo no vamos a apoyar este informe, pero también se trata de una petición que quiero hacer a la señora Ashton.

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Presidente. – Perdone, señor Kowal, pero su intervención ha durado un minuto y 44 segundos, en lugar del minuto asignado.

 
  
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  Sabine Lösing (GUE/NGL). (DE) Señor Presidente, en nombre de mi Grupo, el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, quiero dejar claro en este momento que nos preocupa enormemente la evolución de la política exterior de la UE hacia la militarización y hacia una política cada vez más intervencionista. Se trata de una evolución peligrosa. Quiero dejar muy claro que creemos que un enfoque militar para la resolución del conflicto o para la supuesta estabilización de países o regiones es un modo erróneo de lograr una mayor seguridad para la UE y para el mundo en general. Las intervenciones militares —y lamentablemente, Afganistán es un ejemplo muy actual de esto— conllevan sufrimiento, muerte y devastación prolongada, pero no consiguen la paz ni logran mejorar la situación de la población residente.

El informe Danjean enumera lo que se denominan amenazas clave que constituyen un reto para la futura política de seguridad de la UE. Una de ellas es el cambio climático, algo causado mayoritariamente por las naciones industrializadas de Occidente. Si los habitantes de los países del Sur tienen que abandonar su hogar porque ya no tienen agua, y la comida escasea cada vez más, serán un problema para la seguridad europea. Y una opinión así es cínica e inhumana. Si los Estados se vienen abajo a consecuencia de la política económica neoliberal, serán un problema de seguridad. Lo que necesitamos no es más fuerza militar, es un cambio y el fin de la orientación neoliberal de la Unión Europea.

El Servicio Europeo de Acción Exterior, la Agencia Europea de Defensa, la creación de una dirección de gestión de crisis y planificación y el fondo inicial previsto para financiar las operaciones militares están diseñados para hacer de la UE un actor global en términos militares. Creemos que los avances hacia la centralización en el Servicio Europeo de Acción Exterior representan un desarrollo peligroso y poco democrático. La UE debe asumir un papel de liderazgo en relación con la desmilitarización y el desarme, especialmente en el ámbito del desarme nuclear. Debe producirse un impulso para que la obligación que confiere a los Estados nucleares el artículo 6 del Tratado de No Proliferación, es decir, el desarme nuclear completo, se cumpla de una vez por todas. Esto fue una promesa clave que constituía la base sobre la que muchos Estados firmaron el Tratado de No Proliferación Nuclear y, a raíz de ello, se han abstenido durante mucho tiempo de adquirir armas nucleares. Unas garantías fiables de no agresión constituyen el mejor medio para impedir la proliferación, ya que de otro modo, los países amenazados con intervenciones intentarán disuadir dichos ataques mediante la compra de armas nucleares.

Aunque sólo sea por razones objetivas, en este contexto, y en particular con respecto a Irán, quiero señalar y advertir que las operaciones militares o las actividades militares de cualquier tipo para impedir la proliferación son totalmente contraproducentes y excesivamente peligrosas. Vamos a rechazar el informe Danjean y hemos presentado nuestra propia resolución sobre el Tratado de No Proliferación Nuclear.

 
  
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  Bastiaan Belder (EFD). (NL) Señor Presidente, «Miles de millones chinos para los Balcanes» es un titular que apareció recientemente en un periódico, y que sin duda exige una respuesta en este debate, puesto que, al fin y al cabo, las nuevas iniciativas de inversión chinas están dirigiéndose a países que ya se han convertido en miembros de la UE o a otros que aspiran a hacerlo.

¿Qué opinan el Consejo y la Comisión del papel de China en los Balcanes? Después de todo, abarca una serie de actividades económicas: desde la financiación a la ejecución de obras públicas importantes, pasando por la provisión de fondos para inversiones industriales y agrícolas y la adquisición de puertos. A este respecto, la cuestión esencial es que el enfoque chino es definitivamente incompatible con las normas occidentales. Ahora la gran pregunta es: ¿Ha complicado esta agenda china en alguna ocasión la laboriosa agenda de ampliación de la UE para esta región? Cualquiera que sea su respuesta, el reloj chino avanza cada vez más rápido y con mayor productividad que el reloj occidental, también en esta región.

Por último, señora Alta Representante, usted va a hacer un viaje a Oriente Próximo. Noam Shalit, el padre de Gilad Shalit, un soldado israelí que fue abducido hace casi cuatro años, sigue contando con su apoyo pleno para lograr la liberación de Gilad. Y yo también.

 
  
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  Martin Ehrenhauser (NI). (DE) Señor Presidente, permítame abordar dos cuestiones brevemente. En primer lugar, es evidente que el deber de asistencia no es compatible con la neutralidad de Austria, y por ese motivo, sería importante incluir los siguientes puntos en este informe. Primeramente debe afirmarse que el deber de asistencia no es jurídicamente vinculante, en segundo lugar, que el uso de medios militares no es imprescindible, y en tercer lugar, que los Estados miembros siguen teniendo libertad para decidir lo que incluye la asistencia que proporcionan.

La comisión no aceptó estas afirmaciones, principalmente desde el punto de vista del contenido. En mi opinión, el propio modo en que se rechazaron las afirmaciones también deja entrever una falta de respeto grave. Baronesa Ashton, le pido más respeto por su parte hacia nosotros, los austriacos, en este ámbito tan sensible.

Mi segundo comentario tiene que ver con el informe de minoría. Sin lugar a dudas, la calidad de las democracias y las sociedades se demuestra una y otra vez con el trato que ofrecen a las minorías. Para mí es algo muy positivo que tengamos la opción del informe de minoría. No estoy de acuerdo con todos los puntos que incluye, pero me complace que la señora Lösing haya hecho uso de esta opción.

(Aplausos)

 
  
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  Mario Mauro (PPE). (IT) Señor Presidente, Señorías, también quiero aprovechar los excelentes informes de mis colegas diputados, el señor Danjean y el señor Albertini, para pronunciarme una vez más en favor del papel clave de la Alta Representante. Por el bien de todos, esperamos que la Baronesa Ashton se dé cuenta de la importancia de su papel, que lo defienda y que esté decidida a afirmar este papel a la hora de sustanciar los requisitos del tratado, por ejemplo, reforzando las relaciones de la Unión Europea con sus socios estratégicos y consolidando el liderazgo de la Unión en los foros multilaterales.

Para resumir, necesitamos urgentemente una estrategia que identifique en última instancia los intereses reales que pretendemos perseguir, y es importante que impliquemos a los Estados miembros en objetivos significativos. También es importante que no dejemos que nos condicionen los conflictos interinstitucionales con respecto a la división de responsabilidades: me refiero de manera concreta al futuro Servicio Europeo de Acción Exterior. En esencia, Baronesa Ashton, queremos que desempeñe un papel clave. Queremos que desempeñe un papel clave sin llegar a la burocracia.

Permítame que realice la siguiente observación: lamento de todo corazón que haya decidido no participar en el debate de hoy sobre Cuba. Sé que tiene buenas razones para hacerlo, y que será la primera en participar en el debate sobre el Ártico, que también es de gran importancia. Pero Cuba libre no es sólo el nombre de un cóctel: es el grito de guerra de la democracia que mucha gente de este Parlamento lleva en su corazón. Por ello, espero que encuentre el momento de asistir, contribuir y apoyar la decisión del Parlamento con su fuerza y con la fuerza de su mandato. Usted va a participar en el debate sobre el Ártico: ya verá como el Cuba libre entra mejor con un poco de hielo.

 
  
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  Kristian Vigenin (S&D). (BG) El informe de la Comisión de Asuntos Exteriores sobre el informe anual del Consejo se redactó en un espíritu de cooperación y diálogo, que refleja nuestro enfoque para todas las cuestiones estratégicas. Una parte considerable del informe se dedica a las ramificaciones del Tratado de Lisboa.

Con respecto a este punto, quiero centrar la atención sobre un aspecto importante de nuestra cooperación conjunta. El éxito de la política exterior común y los resultados actuales de las reformas institucionales ejecutadas se están convirtiendo en un factor fundamental que determinará la actitud de los ciudadanos europeos con respecto a la capacidad de la Unión Europea para defender sus intereses, para cambiar y para desarrollarse. Con o sin justificación, hay elevadas expectativas de que el papel de la Unión Europea en la escena mundial se incremente rápidamente, y no tenemos derecho a decepcionar a los ciudadanos europeos.

Lamentablemente, en las últimas semanas, la prensa europea ha arrojado una luz muy negativa sobre la política exterior, presentándola como un concurso entre los Estados miembros para ocupar los puestos del nuevo Servicio de Acción Exterior, como competencia entre las instituciones con respecto a qué gorra llevará la Baronesa Ashton con mayor frecuencia —la de la Comisión o la del Consejo— y como lucha injusta del Parlamento Europeo por lograr una mayor influencia.

Se darán cuenta de que esto nos perjudica internamente. Y también es especialmente perjudicial como mensaje a nuestros socios exteriores. La división nos hace débiles ante sus ojos.

Por ese motivo estoy aprovechando la oportunidad que me brinda este debate de hacer un llamamiento. Aquellos de nosotros que se han posicionado con respecto al diseño y el desarrollo de la Política Exterior y de Seguridad Común deben concentrarse en las cuestiones estratégicas importantes y esforzarse por mostrar lo antes posible resultados tangibles a través de un diálogo más amplio y de un enfoque constructivo. Estamos en deuda con los ciudadanos de Europa, y debemos hacer que se sientan parte de una única Unión Europea cuya voz se oiga y cuya influencia se deje sentir en la política mundial.

 
  
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  Pino Arlacchi (ALDE). – Señor Presidente, la propuesta de resolución conjunta sobre el Tratado de No Proliferación es una propuesta muy importante, y el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa y yo mismo estamos orgullosos de haber contribuido a su redacción. La resolución es global porque abarca todas las cuestiones de desarme, desde la conferencia de revisión del TNP a la cuestión de las zonas libres de armas nucleares.

Esta resolución solicita que Oriente Próximo esté libre de armas nucleares y que se retiren todas las ojivas tácticas del suelo europeo, en el contexto de un diálogo de hermanamiento con Rusia. Esta resolución también se refiere con frecuencia a un mundo libre de armas nucleares, un objetivo que se logrará mediante un convenio especial y en un plazo «ambicioso», es decir, breve.

Nuestra resolución es la respuesta europea a la propuesta del Presidente Obama de abolir las armas nucleares. En consecuencia, este documento debe considerarse como un paso adelante en el camino hacia la prohibición total de las armas atómicas. Significa poner fin a la paradoja de la posesión de dispositivos nucleares de algunos países, que es legal por un lado, y la prohibición total de arsenales químicos y biológicos para todos los países, por otro. Las bombas atómicas deben ilegalizarse, y debe llegar un día en que su posesión esté tipificada como delito. Estoy seguro de que este Parlamento continuará en esta dirección con un empuje y una visión todavía mayores.

 
  
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  Ulrike Lunacek (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante, como ponente de este Parlamento sobre Kosovo, me complace enormemente haberle escuchado decir que considera los Balcanes Occidentales como un centro de la política exterior europea y que la Unión Europea no puede permitirse fracasar.

No obstante, también ha dicho que Bosnia se ha estabilizado. Baronesa Ashton, en la situación actual en la que se encuentra Bosnia, en realidad la estabilidad y la estabilización son peligrosas. No todo el mundo puede participar en el proceso democrático. La constitución, en su forma actual —la constitución de Dayton— fue un indicio de estabilidad en la década de 1990, pero hoy en día ya no lo es. ¿Qué estrategia tiene, tenemos, como UE, para cambiar esta situación? Usted ha dicho que tiene una estrategia para Bosnia. Y la está gestionando la Oficina de la Alta Representante, pero ¿dónde está la estrategia de la UE? Me gustaría que me respondiera. Creo que la UE todavía tiene que desarrollar una estrategia a este respecto.

Con respecto a Kosovo, usted ha descrito EULEX como un éxito, y eso sólo es verdad en cierta medida. Aún queda mucho por hacer aquí, por ejemplo, la liberalización de los visados para los ciudadanos. Baronesa Ashton, le pido que se asegure de que la Comisión empieza a trabajar inmediatamente en una hoja de ruta para dejar claro a los ciudadanos de Kosovo que no van a quedarse solos.

Lamentablemente, no ha respondido a una pregunta planteada por la señora Brantner. Un departamento especializado, una Dirección General para la construcción de la paz en el seno del Servicio de Acción Exterior estaría al orden del día. Usted coincide con nosotros en la importancia de la construcción de la paz, pero ¿va a vincularla al Servicio de Acción Exterior? ¿Piensa establecer una Dirección General especializada para la construcción de la paz? Sería una condición necesaria para dejar claro hacia dónde camina la Unión Europea.

Con respecto al informe del señor Danjean, me complace enormemente que la comisión haya aceptado que los avances futuros de la política europea de seguridad y defensa respeten plenamente la neutralidad y la no alineación de algunos Estados miembros. Esto significa que ellos mismos decidirán dónde, cuándo y cómo participarán y proporcionarán ayuda.

 
  
  

PRESIDE: Alejo VIDAL-QUADRAS
Vicepresidente

 
  
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  Geoffrey Van Orden (ECR). – Señor Presidente, apoyaremos a la UE cuando ofrezca un valor añadido y cuando no socave nuestros intereses soberanos ni compita con organizaciones como la OTAN.

En la mayoría de casos, ello significará adoptar posturas comunes en determinados asuntos clave y tareas civiles en el ámbito de la ayuda humanitaria o la reconstrucción y el desarrollo post-conflicto, aunque debo decir que el historial de EUPOL en Afganistán no inspira mucha confianza.

Sencillamente, su papel como Ministra de Asuntos Exteriores de la UE es actuar de sirvienta de la integración política de la UE. El efecto del Servicio de Acción Exterior, la cadena de embajadas de la UE en el mundo, será socavar la representación nacional en muchas capitales, armadas perversamente con dinero procedente de nuestras naciones para hacer avanzar la política exterior de otros.

El informe que tenemos ante nosotros sobre política de seguridad y defensa de la UE es un manifiesto de integración militar de la UE, que confunde deliberadamente gestión de la crisis civil y militar par justificar uno de los papeles de la UE. Se apoya en una narrativa engañosa sobre operaciones de la UE y busca incrementar la participación de la Comisión en ámbitos que corresponden acertadamente al ámbito de responsabilidades de nuestras naciones y del Consejo.

Prácticamente todas las páginas de este informe abogan por ajustar la integración militar de la UE a expensas de la OTAN y de la integridad soberana de los países europeos.

Recuerdo una de las grandes líneas rojas de la postura de negociación del Gobierno laborista británico cuando afirmó que se resistiría a la idea de un centro de operaciones de la UE independiente y permanente, responsable de la planificación operativa y de dirigir las operaciones militares, ya que supondría el ejemplo más claro de duplicación de la OTAN, cuya sede SHAPE tiene precisamente esta función.

Baronesa Ashton, cuando le pregunté acerca de esta cuestión el 11 de enero, dijo que estaba de acuerdo con la postura que yo tenía entonces. Ahora parece haber cambiado de opinión. Me interesaría mucho saber lo que piensa ahora.

 
  
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  Nikolaos Salavrakos (EFD). (EL) Señor Presidente, el informe del señor Albertini es, sin duda alguna, brillante, y le felicito por ello. El señor Albertini es una persona seria, y siempre elabora informes serios. La presentación de la Baronesa Ashton ha sido igual de importante y brillante.

Creo que se han abarcado múltiples cuestiones de política exterior, pero considero que todo lo que se menciona en los dos informes en cuanto al ejercicio adecuado de la política exterior y de seguridad está inextricablemente vinculado a dos cosas: en primer lugar, una definición clara de las fronteras de la Unión Europea, para que reciba un trato de respeto uniforme, y en segundo lugar, recursos, o dicho de otro modo, dinero; no he leído nada sobre recursos en ninguno de los dos informes, aunque sean el requisito más básico para una política exterior efectiva.

Creo que el nuevo orden ha traído consigo un nuevo desorden económico mundial. Ya existe un desorden social y político, y el desorden monetario está llamando a la puerta. Así pues, lo que quiero es que la Baronesa Ashton coordine la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y la Comisión de Asuntos Exteriores, para que podamos debatir los recursos que deben apoyar la política adoptada.

 
  
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  Philip Claeys (NI). (NL) Señor Presidente, señora Alta Representante, me temo que lo que nos ha traído hoy es un catálogo de ámbitos de consideración o un catálogo de lugares comunes. Lamentablemente, su presentación incluye muy poco contenido en cuanto a visión estratégica.

Por ejemplo, ¿qué medidas propone para garantizar un mayor acercamiento a Rusia, en lugar de permitir que Rusia se dirija cada vez más a la cooperación con regímenes rebeldes, como los de Irán o Corea del Norte? ¿Cuáles son sus propuestas con respecto a los intentos de Irán de desarrollar armas nucleares? ¿Qué postura piensa adoptar con respecto a las tendencias antioccidentales y antieuropeas que cada vez son más acusadas en el mundo islámico? Se trata de una tendencia que también puede observarse en países candidatos como Turquía.

Señora Ashton, ¿está dispuesta a defender los logros europeos, como la libertad de expresión y la separación de Iglesia y Estado, de manera inequívoca y sin compromisos, frente al creciente Islam político? En mi opinión, no puede repetirse la actitud débil que adoptó la UE hace unos años con respecto a la crisis del cómic danés.

Al igual que el señor Provea, yo también quiero preguntarle si está dispuesta a que la Política Exterior y de Seguridad Común entre en el juego, para controlar el flujo de inmigración masiva que entra en Europa. En este sentido me refiero a la inmigración ilegal y a la legal. No ha respondido usted a esta pregunta.

 
  
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  Jacek Saryusz-Wolski (PPE). – Señor Presidente, doy la bienvenida a la Alta Representante, Vicepresidenta, y Presidenta del Consejo de Asuntos Exteriores, sus tres gorras. La Baronesa Ashton lleva tres gorras. Nuestros informes se refieren a los viejos tiempos. Su mandato, Baronesa Ashton, estaba pensado para inaugurar una nueva era, así que me voy a referir a la nueva era. Representa a una oficina recién nacida, una institución que acaba de nacer, y que está teniendo una infancia difícil.

Es un híbrido entre el motor eléctrico del método comunitario y el motor diésel del método intergubernamental. Es un huérfano, cuyo supuestos padres, los Estados miembros, el Consejo, la Comisión, lo observan con cierto recelo y distancia. El Parlamento está dispuesto a llenar el vacío de la paternidad.

En esta fase inicial, existe un riesgo de que este servicio se desgarre a causa de las rivalidades y los intereses institucionales divergentes. Nuestro Parlamento ha sido y es el gran defensor de una política exterior de la UE sólida. Puede contar con nosotros

Le ruego que considere al Parlamento como su aliado, quizás también como un mediador honrado entre los que puedan verse tentados a ver una sola gorra sobre su cabeza, y no las tres.

El Parlamento espera que la nueva institución, como otras, se vincule a nosotros mediante un acuerdo interinstitucional que establezca claramente las reglas de cooperación. Tenemos la intención de decidir conjuntamente, tal como dispone el Tratado, en materia de reglamentación financiera y estatutos de funcionarios, de conformidad con el espíritu de un SEAE integral, no un SAE separado. Le ruego que considere reforzar su mandato, en términos de competencia y peso político, mediante el nombramiento de suplentes —una especie de «viceministros», incluidos los parlamentarios. Ello resolvería el problema de que un día sólo tiene 24 horas, un problema que no puede resolverse de otro modo. Se la necesita en todas partes, y nos gustaría que multiplicara sus posibilidades de actuar en nuestro nombre y en nombre de la Unión.

 
  
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  Maria Eleni Koppa (S&D). (EL) Señor Presidente, Baronesa Ashton, los socialistas y demócratas creemos en una Unión Europea con una presencia sólida en la escena internacional, una Unión con una política exterior común que pueda hablar con una sola voz en un mundo que cada vez es más complejo, una Unión con una identidad de defensa independiente, que le da independencia de elección y de acción y un papel concreto en la esfera internacional. En particular, me voy a referir al excelente informe del señor Danjean, a quien me gustaría dar las gracias por su productiva cooperación.

Quiero plantear cuatro cuestiones:

En primer lugar, especialmente tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la referencia al papel central del sistema de las Naciones Unidas y el llamamiento a este sistema para reforzar la cooperación multilateral son importantes.

En segundo lugar, apoyamos una cooperación estrecha con la OTAN. Sin embargo, queremos subrayar que esta cooperación no debe obstaculizar el desarrollo independiente de la capacidad de defensa de la Unión Europea. Al contrario: deben tenerse plenamente en cuenta las diferencias entre las dos organizaciones, y su independencia debe quedar intacta, especialmente en lo que respecta a la toma de decisiones.

En tercer lugar, creo que necesitamos un párrafo sobre la necesidad de una cooperación mejorada con Rusia, que es un socio estratégico de la Unión en ámbitos como la seguridad energética, la gestión de la crisis y otros.

Para concluir, quiero expresar mi satisfacción por el hecho de que el informe incluya referencias a la necesidad de un desarme general, haciendo hincapié en las armas ligeras, las minas antipersonales y las municiones en racimo. No obstante, al mismo tiempo considero que el Parlamento Europeo debe adoptar una postura más clara y pedir a los Estados miembros que presten un apoyo real a la iniciativa Obama de lograr un mundo sin armas nucleares. Puede lograrse el desarme y la no proliferación de armas nucleares si todos y cada uno de nosotros damos un paso hacia la consecución de este objetivo final.

 
  
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  Norica Nicolai (ALDE). (RO) Quiero rendir homenaje a la calidad de los dos informes, el del señor Albertini y el del señor Danjean. Los documentos reflejan que en este Parlamento hay gente con experiencia. Espero, señora Ashton, que usted aproveche esta experiencia, lo cual redunda en nuestro beneficio.

En particular, quiero destacar la recomendación realizada en el informe sobre la cooperación de esta Cámara en el seguimiento de las políticas de la UE. A la luz del apartado 1 del Tratado de Lisboa, creo que podemos compartir la responsabilidad de este Parlamento y de los Parlamentos nacionales a la hora de promover un planteamiento más coherente sobre esta medida política.

Sin embargo, señora Ashton, quiero mencionar también una vez más la necesidad de esperar de usted una estrategia mucho más coherente en la política de seguridad. En lo que respecta al Servicio de Acción Exterior, creo que el personal que trabaje en este servicio y para los ciudadanos europeos deberá representar proporcionalmente la experiencia de los Estados miembros, porque, por desgracia, muchas instituciones han llegado a un nivel oculto de incompetencia y burocracia, que puede afectar negativamente a la visión global y coherente de la Unión Europea.

Por último, quiero hacerle una pregunta sobre los grupos de batalla, unas estructuras que hemos creado, pero que, por desgracia, no hemos utilizado. Podrían enturbiar la imagen de la política de seguridad, y me gustaría saber cuál es su visión. En cuanto a la operación Atalanta, mi opinión es que se necesita un enfoque mucho más realista, porque, lamentablemente, los éxitos logrados por nuestras fuerzas son escasos, en comparación con la elevada frecuencia de incidentes de piratería.

Gracias.

 
  
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  Paul Nuttall (EFD). – Señor Presidente, permítame hablar con franqueza, de un ciudadano de Lancaster a otro, porque esto no va muy bien, ¿verdad? Desde luego que no. Anteriormente, Baronesa Ashton, ha dicho que Europa necesita una política exterior creíble. ¿Cómo podemos tener una política exterior creíble cuando cuenta con una Alta Representante increíble?

Parece como si estuviera dando tumbos de una crisis a otra, hasta tal punto de que el Ministro de Exteriores británico tuvo que escribirle una carta esta semana pidiéndole que se esforzara más, que continuara con sus tareas Pero los diputados de UKIP éramos conscientes de esta situación desde el principio. Nos opusimos a su nombramiento porque afirmamos que no estaría a la altura del puesto, y se nos está dando la razón.

Se dijo que la expectación de su nombramiento, a manos de la Comisión, pararía el tráfico en Tokio y en Washington. Pero ni siquiera ha sido capaz de nombrar al embajador de Washington, porque el amigo Barroso le pilló con las manos en la masa.

También se afirma en la prensa británica que desconecta su teléfono después de las 8 de la tarde. Pero, Baronesa Ashton, usted es la política mejor pagada del mundo. Cobra más que la señora Merkel, más que Hillary Clinton: su trabajo dura las 24 horas. Para colmo, ayer se informó de que se va a poner a su disposición un Learjet. Se espera que usted viaje casi 500 000 kilómetros al año. Con esa cifra podría llegar a la luna, y en este momento a la mayoría de la gente le gustaría que se quedara allí.

 
  
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  Cristian Dan Preda (PPE). (RO) (No era mi turno, pero voy a continuar de todos modos.) Quiero comenzar felicitando al señor Albertini por el excelente informe que ha elaborado, que pone de relieve el papel que la Unión Europea tiene que desempeñar en la escena internacional como actor global y principal.

Acojo con especial satisfacción la inclusión del párrafo 47 en el texto, que subraya la importancia de la cooperación regional en el marco de la Asociación Oriental y la Sinergia del Mar Negro, porque creo que se trata de un ámbito en el que la participación de la Unión Europea puede lograr a un cambio real, tanto desde una perspectiva económica como política.

Por otro lado, también me gustaría extender mis felicitaciones a Arnaud Danjean por la redacción de un informe que logra abordar con éxito no sólo todos los retos a los que se enfrenta la Unión Europea en el ámbito de la política de seguridad y defensa, sino también sus logros. Creo que, en el momento de la celebración del décimo aniversario del lanzamiento de esta política, las propuestas formuladas en el informe Danjean son extremadamente importantes en cuanto a la mejora de las acciones de la UE, lo que sin duda contribuirá a la seguridad de los ciudadanos europeos y, en última instancia, a la paz y la seguridad internacionales.

En este momento, me gustaría hacer hincapié en un punto concreto de este excelente informe, que se refiere a la importancia de la asociación con los Estados Unidos en los ámbitos de la gestión de las crisis, el mantenimiento de la paz y los asuntos militares en general. En este sentido, el proyecto del sistema de defensa antimisiles lanzado por nuestros socios de EE.UU. no sólo es importante para mi país, Rumanía, que ha decidido participar en él, sino también en un sentido más amplio, porque la proliferación de misiles balísticos plantea una grave amenaza para la población europea.

Debo mencionar que he apoyado la enmienda 34, presentada en relación con el párrafo 87 del informe, porque creo que si el proyecto del escudo antimisiles puede contribuir al establecimiento de un diálogo a escala europea, la referencia al diálogo con Rusia no tiene ningún sentido en este contexto.

Gracias.

 
  
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  Ioan Mircea Paşcu (S&D). – Señor Presidente, los informes elaborados por los señores Albertini y Danjean son unos documentos muy importantes que llegan en un momento crucial: el Tratado de Lisboa acaba de entrar en vigor, la UE cuenta con un nuevo Parlamento y la cooperación transatlántica parece más prometedora.

El informe del señor Danjean aborda los nuevos retos de seguridad a los que se enfrentan los Estados miembros de la UE. En ese sentido, insta a la elaboración de un Libro Blanco, que daría lugar a un debate público y resaltaría la importancia de la PCSD, estableciendo una relación más clara entre los objetivos y los intereses, por un lado, y los medios y recursos para alcanzarlos, por otro.

En el informe también se presentan propuestas concretas —algo muy positivo—, y se señalan los ámbitos que requieren un mayor esfuerzo en materia militar. Al mismo tiempo, parece casi imposible conciliar algunas de las propuestas, tales como la introducción de un principio de preferencia europea para la adquisición de defensa y un llamamiento a la participación obligatoria de la industria de defensa europea en el próximo sistema de defensa antimisiles de EE.UU., sin olvidar que no siempre es práctico responder a cada necesidad con una nueva institución.

En general, en un contexto de reducción constante de los gastos militares en Europa desde el final de la Guerra Fría y un público poco dispuesto a apoyar la acción militar en general, el enfoque de la PCSD no sólo debe ser mecánico, sino también político. Por tanto, en este sentido, la recuperación de la voluntad política es indispensable para el éxito de la PCSD.

Por último, el informe es importante porque aborda la cuestión de gran actualidad del papel del Parlamento Europeo con respecto a la PCSD. Quiero dar las gracias al señor Danjean y a mis colegas por sus contribuciones.

 
  
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  Mirosław Piotrowski (ECR). (PL) Señor Presidente, la propuesta de resolución del Parlamento que se ha presentado, sobre la Política Exterior y de Seguridad Común tiene por objeto, entre otras cosas, establecer estructuras militares como parte de la Unión Europea. Hago un llamamiento para que se establezca un consejo de defensa especial y un centro de operaciones militares de la Unión Europea. Estos instrumentos servirán para clasificar a la Unión en la categoría de potencia mundial en asuntos militares.

Cabe recordar que 21 de los 27 Estados miembros son miembros de la OTAN. Sólo seis países de la UE no pertenecen a la OTAN, y la mayoría de estos países se han declarado neutrales. Por tanto, ello plantea una pregunta fundamental: ¿la propuesta que se ha presentado tiene como objetivo el desarrollo de una serie de países de la UE, o también supone un paso serio en el camino hacia la construcción de un bloque militar independiente en competencia con la OTAN? Incluso en la perspectiva a medio plazo, no será posible mantener la pertenencia a ambas organizaciones a la vez. Por tanto, votar hoy a favor de este informe en realidad destruirá la naturaleza civil de la Unión, mostrará la tarjeta roja a la OTAN y será el comienzo de la construcción de un bloque militar alternativo.

 
  
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  Ernst Strasser (PPE). (DE) Señor Presidente, Baronesa Ashton, Señorías, quiero comenzar felicitando efusivamente a mis dos colegas diputados por sus informes, que han sido la base de un gran debate, con excelentes resultados. Hay algunos principios rectores que me gustaría mencionar. En primer lugar, sobre la política exterior común: por desgracia, actualmente tenemos una imagen de la Unión Europea con muchas voces. Señora Alta Representante, quiero pedirle e instarle a que se asegure de que colaboramos para conseguir, y, de hecho, garantizamos, que Europa hable con una sola voz. Se trata de algo muy necesario si queremos lograr una armonización paneuropea.

En segundo lugar, es adecuado que se hayan mencionado las relaciones transatlánticas. En el ámbito diplomático, en el ámbito económico, en la política de seguridad y en política de defensa, necesitamos colaborar estrechamente con nuestros colegas de los Estados Unidos, pero como socios iguales en igualdad de condiciones. Asimismo, los derechos de los ciudadanos y las cuestiones de seguridad deben tratarse en igualdad de condiciones, como pidió recientemente el Parlamento de manera impresionante en relación con el acuerdo SWIFT.

El tercer punto es que es cierto que los Balcanes Occidentales son un factor absolutamente crucial de la Política Exterior y de Seguridad Común del futuro. Tenemos que dotar a esos Estados de perspectivas europeas. Ello implica relaciones estables políticamente, seguridad personal y desarrollo económico. Un Servicio Europeo de Acción Exterior debe contribuir a lograr todo ello —y, en ese sentido, el Parlamento está de su lado. Vemos este Servicio Europeo de Acción Exterior como un servicio para Europa y no para los Estados miembros; para las instituciones, el pensamiento y el trabajo europeos, no para otros intereses. En esta cuestión, el Parlamento estará de su lado.

Por supuesto, también apoyo al Ministro alemán de Asuntos Exteriores, que pide que el alemán sea uno de los idiomas de trabajo del Servicio Europeo de Acción Exterior.

 
  
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  Wolfgang Kreissl-Dörfler (S&D).(DE) Señor Presidente, Baronesa Ashton, Señorías, sí, necesitamos una política exterior, de seguridad y de defensa común, pero utilicémosla para alcanzar un mundo libre de armas nucleares. Sabemos que ello no sucederá de un día para otro; hemos estado luchando por esa causa durante demasiado tiempo como para pensar así. Sin embargo, junto con los presidentes Obama y Medvedev, tal vez podamos conseguir acercarnos un paso más de manera crucial a este objetivo.

También acojo con satisfacción el hecho de que, según su acuerdo de coalición, el Gobierno federal alemán tiene la intención de pedir la retirada de Alemania de las armas nucleares de los EE.UU. Ello representaría una señal clara e inequívoca. También acogemos con satisfacción el hecho de que el Secretario General de la OTAN vaya a celebrar un debate exhaustivo sobre cómo avanzar hacia el objetivo global de un mundo libre de armas nucleares sin tener que descuidar los intereses de seguridad. Ello también sería un paso adelante decisivo.

Baronesa Ashton, creo que un Servicio Europeo de Acción Exterior bien estructurado le reportará muchos logros. Por tanto, estoy muy esperanzado en este sentido y tengo que decir que, a la vista de muchos comentarios que tenemos que aguantar en esta Cámara —en particular, procedentes de un supuesto grupo parlamentario del Reino Unido—, realmente la calidad de esta Cámara ha se ha resentido terriblemente.

 
  
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  Eduard Kukan (PPE). (SK) Los excelentes informes de mis colegas, los diputados Albertini y Danjean, incluyen muchas ideas sugerentes sobre cómo racionalizar los principales aspectos y las oportunidades clave de la aplicación de la Política Exterior y de Seguridad Común.

Quiero subrayar que, en este momento, al definir el concepto y el modelo de funcionamiento futuro del Servicio Europeo de Acción Exterior, es muy importante que, desde el principio, este Servicio se establezca sobre la base de la máxima racionalidad. Es decir, servir a los objetivos básicos de la Unión Europea y a los esfuerzos por reforzar su posición en el mundo.

Como podemos ver hoy día, esta tarea no es sencilla ni fácil. Al desarrollar el concepto de servicio, ya estamos observando cómo entran en conflicto los intereses de las distintas instituciones europeas y de sus integrantes, a menudo contradictorios, y a veces lo hacen incluso con grupos e individuos pertenecientes a esas instituciones. A ello podemos añadir también los intereses nacionales de cada Estado miembro. En esta situación, es necesario que todos los actores y participantes del proceso sean responsables, tolerantes y objetivos, para poder ir más allá de sus propios egos y tener en cuenta principalmente el objetivo común: el establecimiento de un servicio diplomático que funcione como un elemento homogéneo, atendiendo exclusivamente a las necesidades de la Unión Europea y sus Estados miembros. Aquí entra en juego un papel de liderazgo muy importante —el suyo, Baronesa Ashton. Sería un error que los intereses especiales y el deseo de imponer a cualquier precio la opinión propia sobre la del otro, para demostrar así la importancia y el estatus propio, se impusieran a la necesidad de una perspectiva más amplia. El resultado de este esfuerzo dará fe de si realmente nos preocupa una Unión Europea más fuerte o si se trata únicamente de otra demostración de lucha sobre quién mantiene una posición más fuerte en el seno de las estructuras de la Unión Europea.

 
  
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  Roberto Gualtieri (S&D).(IT) Señor Presidente, Señorías, señora Alta Representante y Vicepresidenta, me gustaría hacer hincapié en el hecho de que estamos debatiendo tres documentos excelentes elaborados por el Parlamento: documentos ambiciosos que expresan posturas claras, adoptan decisiones claramente definidas y son objeto de un amplio consenso entre los grupos de este Parlamento que se preocupan por Europa y su futuro. Se trata de un hecho importante, que demuestra la voluntad y la capacidad del Parlamento para presentarse como candidato a desempeñar un papel central en la PESC/PESD, sobre la base de lo que denominaría una lectura dinámica del Tratado de Lisboa.

Tenemos la intención de ejercer ese papel en el proceso de construcción del Servicio de Acción Exterior, no sólo para garantizar las prerrogativas del Parlamento, sino también para contribuir a que el Servicio sea una organización capaz de asegurar la coherencia y la eficacia de la acción exterior de la UE, al tiempo que fortalece y amplía gradualmente el método comunitario.

Por lo que respecta al informe Danjean, me gustaría destacar que el concepto de autonomía estratégica se presenta en el contexto de un enfoque multilateral, y que ello es una condición para reforzar la asociación estratégica con los Estados Unidos. También me gustaría destacar el hecho de que el Parlamento está unido en la solicitud de un centro de operaciones, y me alegra que usted, Alta Representante, se haya declarado dispuesta a celebrar un debate más exhaustivo de esta idea.

En cuanto a la resolución de no proliferación, quiero subrayar la importancia de imaginar un mundo libre de armas nucleares, así como de la opinión claramente expresada sobre el anacronismo de las armas nucleares tácticas. También quiero subrayar el valor de las posiciones adoptadas recientemente por algunos Gobiernos europeos en esta cuestión. Por tanto, el mensaje del Parlamento es claro, realista y ambicioso, y esperamos que la Alta Representante lo comprenda y lo apoye.

 
  
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  Tunne Kelam (PPE). – Señor Presidente, quiero felicitar a los colegas Albertini y Danjean por sus informes sobre política exterior y de seguridad, que son exhaustivos y creativos.

La UE está destinada a ser un actor global, como usted ha dicho, Alta Representante, pero, con un 7 % de la población mundial y una quinta parte del PIB, ello sólo será posible sobre la base de una cooperación transatlántica reforzada, basada en valores comunes.

En primer lugar, la UE debe mostrar una voluntad firme de desarrollar estrategias coherentes en cinco ámbitos cruciales: las estrategias comunes para China, Rusia, la paz en Oriente Próximo, Afganistán y la seguridad energética.

Sigue siendo un obstáculo importante para nuestra credibilidad y eficacia en el mundo que, a menudo, no hayamos sido capaces de mantener una posición unificada en estos ámbitos. Su principal reto será poner en práctica su excelente declaración sobre la construcción de una estrategia política única y la tarea de asumir una responsabilidad colectiva.

He acogido con satisfacción el párrafo 10 del informe del colega Danjean, en el que se insta al Consejo y a la Comisión a analizar las ciberamenazas y coordinar una respuesta eficaz a esos retos, basada en las mejores prácticas. La guerra cibernética no es un reto del futuro: se ha convertido en una práctica cotidiana. Por tanto, elaborar una estrategia europea de seguridad cibernética es una tarea inmediata de la UE.

Por último, sobre el Servicio Europeo de Acción Exterior. Creo que la formación del SEAE debe estar basada en un equilibrio geográfico equitativo y en la igualdad de oportunidades para los representantes de todos los Estados miembros, recientes y antiguos, con la aplicación de un sistema de cuotas. Sólo así será posible garantizar la eficacia y la transparencia y, en último término, la credibilidad del nuevo servicio diplomático.

Le deseo buena suerte, Alta Representante, y gracias.

 
  
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  Richard Howitt (S&D). – Señor Presidente, la Alta Representante Ashton nos ha pedido esta mañana que cambiemos nuestros mapas mentales, que venzamos la resistencia al cambio institucional y que evitemos la defensa férrea de los intereses nacionales. Si el Parlamento es sincero en lo que dice sobre la PESC, tenemos que enviar un mensaje claro de que vamos a apoyar un Servicio de Acción Exterior fuerte, amplio e incluyente, y que, en la observancia de nuestras propias prerrogativas, no vamos a formar parte de intereses creados que busquen limitar la capacidad de ese Servicio, y por tanto, su eficacia.

Ello debe suponer nombramientos basados en los méritos, y sólo en los méritos, nombramientos realizados desde el primer día a partir de los Ministerios de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de toda la Unión Europea; significa incorporar el asesoramiento estratégico en cuestiones como el suministro energético o la política ambiental; significa contar con estructuras organizativas que reflejen el alcance mundial y que otorguen el debido peso a África y a las relaciones transatlánticas, así como a Asia, América Latina y nuestros vecinos; significa un margen financiero suficiente, no sólo para una reacción rápida o para la respuesta humanitaria, sino para reasignar los fondos de manera que reflejen las nuevas prioridades políticas; significa apoyar la decisión de Cathy Ashton de situar la respuesta a las catástrofes por encima del turismo de desastres y apoyar que sea ella quien presente la orientación clave de la programación financiera, y ello significa que este Parlamento debe apoyar nuevos acuerdos en representación que reflejen las prácticas internacionales, en vez de aferrarnos a nuestras normas pasadas.

Por último, me complace ver vacío esta mañana el asiento de la Comisión; y, para todos los que hicieron campaña a favor del Tratado de Lisboa, no debemos limitar su —nuestro— apoyo, para su plena aplicación.

 
  
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  Francisco José Millán Mon (PPE).(ES) Señor Presidente, la política exterior de la Unión entra en una etapa nueva, como esta mañana han subrayado la señora Ashton y el señor Albertini.

El artículo 21 del Tratado establece principios objetivos. Además, se crean nuevas figuras, con un Alto Representante, también Vicepresidente de la Comisión, un Presidente estable del Consejo Europeo, el Servicio Europeo de Acción Exterior, una nueva política de Seguridad y Defensa, objeto del informe de mi colega, el señor Danjean, etc.

Con estas innovaciones se busca asegurar una proyección más efectiva de la Unión Europea en el mundo y creo que un instrumento idóneo para ello siguen siendo las cumbres con terceros países. Pues bien, la Unión Europea no celebra muchas cumbres con países individuales. Debemos cuidarlas.

La de la semana pasada, con Marruecos, era la primera con un país árabe y simbolizaba, además, la concesión de un estatuto avanzado a dicho país. Me habría gustado que usted, señora Ashton, hubiera acudido. También lamento la ausencia del Rey de Marruecos. Con esta última ausencia, una cumbre que tenía que haber sido histórica perdió en proyección pública, en trascendencia y en efectividad.

Espero que la Cumbre Euromediterránea de Barcelona sea exitosa también en lo que se refiere al nivel de las delegaciones.

Y, por otra parte, lamento que la cumbre prevista en primavera con el Presidente Obama no se vaya a celebrar. Como el informe Albertini recoge, el Tratado de Lisboa abre un escenario propicio para reforzar los mecanismos de diálogo con los Estados Unidos. Este refuerzo y otros temas podrían haberse abordado en la cumbre.

La Unión Europea y los Estados Unidos no deben desaprovechar ocasión para tratar al más alto nivel temas bilaterales, conflictos y retos globales que hoy se acumulan en la agenda mundial. Sería paradójico — y termino— que, ahora que tenemos el Tratado de Lisboa, corramos el riesgo de caer en la irrelevancia en ese mundo que algunos ya llaman «postoccidental» o «postestadounidense».

 
  
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  Libor Rouček (S&D). (CS) Señora Alta Representante, Señorías, en mi intervención, me gustaría señalar la necesidad de crear una asociación con Rusia. Los estados de la UE y Rusia se enfrentan a múltiples retos y amenazas comunes. Podría mencionar la lucha contra el terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva, los conflictos regionales en Oriente Próximo y Afganistán, el cambio climático, la seguridad energética (incluida la seguridad nuclear), y otros. Ni la Unión Europea ni Rusia pueden resolver estos problemas por sí solos. Es necesaria la cooperación, y la cooperación debe ser la base para un nuevo acuerdo exhaustivo entre la UE y Rusia.

Por tanto, quiero hacer un llamamiento a la Alta Representante para que haga uso de sus nuevos poderes y acelere las negociaciones con Rusia. También quiero pedirle, Baronesa, que haga uso de sus nuevos poderes para coordinar de manera más efectiva las posiciones de cada uno de los Estados miembros, así como las de las partes implicadas en la Política Exterior y de Seguridad Común, porque sólo de este modo podremos asegurar un enfoque unificado y promover valores como los derechos humanos, la democracia, el Estado de Derecho, la igualdad y la imparcialidad en las relaciones mutuas.

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE). – Señor Presidente, acojo con satisfacción ambos informes y los apoyo, y también felicito a los dos ponentes por estos documentos.

Voy a tratar dos puntos. En primer lugar, sobre el informe Danjean, quiero plantear una cuestión que ha causado gran asombro en diversos Estados miembros de la UE. Me refiero, en particular, a las conversaciones exclusivas entre París y Moscú sobre la posible venta de buques militares Mistral a Rusia.

El buque militar Mistral es de naturaleza claramente ofensiva, y, ciertamente, es muy alarmante que algunos Estados miembros de la UE estén participando en la venta de armas a terceros países, lo que podría tener consecuencias muy negativas para la seguridad de otros Estados miembros de la UE o para los vecinos de la UE.

El Tratado de Lisboa recoge las aspiraciones comunes de defensa e incluye una cláusula sobre solidaridad en el ámbito de la seguridad y la defensa. Por tanto, ¿qué cree que deberían promover el Parlamento y otras instituciones de la UE? Un conjunto común de normas en el seno de la UE que traten la venta de armas de los Estados miembros de la UE a terceros países.

En lo que respecta al informe del señor Albertini, quiero subrayar la importancia de la estabilidad y la seguridad en Asia oriental. Acogemos con satisfacción los esfuerzos realizados por Taipei y Pekín para mejorar las relaciones entre Estados y mejorar el diálogo y la cooperación práctica. En este contexto, la UE debe apoyar firmemente la participación de Taiwán en la Organización de Aviación Civil Internacional y en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, ya que la participación de Taiwán en estas organizaciones es importante para la UE y para los intereses mundiales.

 
  
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  Zoran Thaler (S&D).(SL) Señora Alta Representante, estoy muy de acuerdo con usted cuando afirma que su objetivo fundamental es una política exterior europea mejor y más creíble; que su objetivo fundamental es una mayor estabilidad y seguridad en los Balcanes, nuestra parte del mundo.

Realmente no podemos permitirnos ningún fallo en este sentido. Por tanto, le recomiendo que se comprometa a dos cuestiones: en primer lugar, a resolver urgentemente las relaciones entre Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia, para que Grecia, nuestro Estado miembro, pueda por fin respirar aliviada en lo que respecta a su frontera septentrional; y, en segundo lugar, realizar esfuerzos para garantizar que Serbia, en el supuesto dilema de tener que elegir entre la Unión Europea y Kosovo, opte por la Unión Europea, es decir, que no se aísle a sí misma. Tal vez pueda ser una buena idea recordarles a nuestros amigos de Serbia un hecho importante: Serbia y Kosovo estarán nuevamente unidos cuando ambos se conviertan en miembros de la Unión Europea.

 
  
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  Michael Gahler (PPE).(DE) Señor Presidente, señora Vicepresidenta, hoy se sienta usted al otro lado. Si va cambiando cada mes, a mí me parece bien.

A medida que este debate se acerca a su fin, se han ido aclarando algunas evaluaciones iniciales. Queremos que esté al frente de un Servicio de Acción Exterior en el que, como antes señaló otro colega diputado, usted lleve al mismo tiempo dos gorras. Pero estas dos gorras deben ser lo único que esté duplicado —no necesitamos duplicaciones en las estructuras. Debe garantizarse el mantenimiento del método comunitario, no sólo en relación con el presupuesto y la supervisión del Parlamento Europeo. Para ser muy claro al respecto: el nuevo Servicio no debe ser el juguete exclusivo de los Ministros de Asuntos Exteriores, que se sienten insultados porque ya no estarán incluidos en el Consejo Europeo. Lo mismo cabe decir del nombramiento del personal y la provisión de puestos importantes del Servicio.

En lo relativo al informe Danjean, quiero expresar mi pleno apoyo a la línea adoptada por el ponente. Al igual que el señor Van Orden, he notado que, desde su comparecencia, la Baronesa Ashton ha cambiado su postura en relación con el centro de operaciones permanente, y debo decir que yo también creo que lo ha hecho en la dirección correcta. Ha cambiado su postura desde el rechazo a una fase de prueba. Sigo pensando que, si vamos a realizar la planificación de las misiones civiles y militares de manera totalmente integrada en el Servicio de Acción Exterior, tiene sentido también dirigir ese Servicio desde su propia sede operativa.

Con respecto a la propuesta del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea para establecer una Dirección General para la construcción de la Paz, yo, a diferencia de mis colegas que se sientan en el extremo izquierdo de esta Cámara, creo que la totalidad del proyecto de la UE —y también, de manera específica, nuestra política exterior— es un proyecto único de construcción de la paz. Sobre esa base, no estoy seguro de que debamos restringir la cuestión a un único departamento.

 
  
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  María Muñiz De Urquiza (S&D).(ES) Señor Presidente, creemos que las nuevas instituciones requieren cierto tiempo para asentarse y también creemos que no debemos desenfocar el tiro. Lo importante no es, como piden algunos, una presencia ubicua de la Alta Representante en todos los tentáculos de la política exterior europea. Lo importante es que la Unión Europea esté presente en la escena internacional con capacidad de interlocución para defender sus posiciones. Es lo que dicen los dos informes que debatimos hoy. Es lo que dicen los dos informes que debatimos hoy.

Por eso, abogamos por una política amplia de la Unión Europea, por relaciones de cooperación con todos los países con los que tenemos intereses, especialmente en materia de derechos humanos, desde Belarús hasta Cuba. Con todos los países con los que tenemos interés en materia de derechos humanos, en materia de seguridad y en materia de retos globales, porque la Unión Europea puede marcar la diferencia, como ya se ha comprobado con la posición conjunta de una mayoría de Estados miembros obtenida bajo Presidencia española en el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra y como se debe conseguir en Oriente Próximo o en Cuba. Con un paso adelante, proactivo y renovador de la acción exterior de la Unión Europea. Queremos un Servicio Europeo de Acción Exterior fuerte y verdadero que respalde el trabajo de la Alta Representante y que responda también a las aspiraciones de este Parlamento.

 
  
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  Krzysztof Lisek (PPE).(PL) Señor Presidente, señora Ashton, quiero expresar mi satisfacción por el hecho de que hoy podamos debatir con usted la Política Exterior y de Seguridad Común y la Política Europea de Seguridad y Defensa. Pese a las voces en contra, quiero decir que estoy seguro de que la mayoría de esta Cámara le desea lo mejor y desea vislumbrar la construcción de la Política Exterior y de Seguridad Común y de un Servicio de Acción Exterior profesional; un Servicio para el que pueda utilizar a los mejores diplomáticos de todos los Estados miembros de la Unión Europea.

Nuestro debate de hoy sobre la Política Europea de Seguridad y Defensa se basa en el excelente informe de mi jefe en la Subcomisión de Seguridad y Defensa, el señor Danjean. Desde luego, la Unión debe construir el marco para la Política Europea de Seguridad y Defensa. Nos esperan muchos retos: no sólo conflictos sino también catástrofes naturales, la amenaza del terrorismo, etc. Por tanto, debemos reforzar nuestra capacidad operativa. La Unión debe cuidar su propia seguridad, pero también debe estar activa frente a los retos mundiales. Ello no puede hacerse sin una adecuada cooperación con nuestros aliados del otro lado del Atlántico. De hecho, creo que todo el mundo espera que usted consiga iniciar un diálogo fructífero y establecer un clima de cooperación coherente entre la Unión Europea y la OTAN, no sólo porque la mayor parte de los Estados miembros de la UE forman parte de la OTAN, sino también por los retos anteriores.

Baronesa Ashton, finalizo con una nota de humor: confío en que ya haya enviado su número de teléfono no sólo a Henry Kissinger, sino también a Hillary Clinton.

 
  
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  Proinsias De Rossa (S&D). – Señor Presidente, quiero felicitar a la Vicepresidenta Ashton por su discurso, que ha incluido visión y sustancia.

El problema que tienen algunos con usted, Vicepresidenta Ashton, es que no es usted un macho dominante ni, desde luego, una nacionalista acérrima. En particular, acojo con satisfacción su énfasis en el Estado de Derecho en los distintos países y la apremio a insistir activamente en que se llegue a ello en Oriente Próximo. Asimismo, celebro su compromiso con el importante principio de beneficios colectivos, frente al de pérdidas mínimas de los Estados.

Oriente Próximo es quizás la región más volátil, en la que, actualmente, podría desencadenarse una conflagración generalizada. Debe usted trabajar estrechamente con los Estados Unidos y presionar para que la declaración del Consejo, de 8 de diciembre, ocupe un lugar central como marco para el progreso de la región.

Por último, quiero recomendar firmemente que apoye la idea de una política para que Oriente Próximo sea una zona libre de armas nucleares.

 
  
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  Andrey Kovatchev (PPE).(BG) Creo que los informes de los señores Danjean y Albertini constituyen un paso en la dirección de nuestra —muy necesaria— visión común de la Unión Europea como actor global en la salvaguardia de la paz y la seguridad, y los felicito por ello.

La reducción de los presupuestos de defensa y la crisis económica actual dejan muy claro que si queremos que Europa se dirija al mundo con una sola voz y envíe señales rotundas que impongan respeto, debemos utilizar los recursos disponibles de manera más prudente y más eficaz.

El papel de la Agencia Europea de Defensa, reforzado por el Tratado de Lisboa, es de vital importancia para maximizar nuestro potencial mediante la contratación colectiva, la puesta en común de recursos y la formación conjunta. Debe utilizarse la interacción entre los aspectos civiles y militares de la Política Exterior y de Seguridad Común para mejorar las capacidades y la eficacia de nuestra Unión.

Espero que la señora Ashton, como Jefa de la Agencia Europea de Defensa y Alta Representante, adopte un papel activo en esa dirección. Por último, señora Ashton, le deseo mucho éxito en la creación del Servicio de Acción Exterior común. Espero que se respete el principio de equilibrio geográfico al nombrar al personal del servicio, de tal modo que pueda representar realmente a toda la Unión Europea. Europa necesita que usted tenga éxito.

 
  
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  Ágnes Hankiss (PPE). (HU) Señorías, en primer lugar, quiero felicitar al señor Arnaud Danjean por este informe, que es exhaustivo y, al mismo tiempo, reflexivo en cada una de las cuestiones. Por mi parte, quiero intervenir en relación con un único punto. Entre los Estados miembros de la Unión Europea hay muchos países —incluida mi patria, Hungría— a los que les gustaría desempeñar un papel activo, como miembros de pleno derecho e iguales, y cooperar en la Política Europea de Seguridad y Defensa. Al mismo tiempo, por razones históricas bien conocidas, ni sus recursos materiales ni su capacidad, o incluso su base de conocimientos, le permiten, de momento, estar en situación de igualdad con los países más grandes. Por tanto, yo he votado a favor de las enmiendas propuestas para intentar favorecer este tipo de participación y acercamiento. Por una parte, ello afecta a la cooperación estructural en curso, que puede formularse —y, tal vez, podría haber sido formulada— de modo que no se convierta en un club elitista para los Estados miembros más fuertes y más grandes; dicho de otro modo, que no plantee exigencias unificadas y uniformes a cada participante —porque, en ese caso, algunos países se quedarán fuera—, sino que permita a los países pequeños participar de acuerdo con sus capacidades especializadas. Por otra parte, es necesario desarrollar las redes de formación en este sentido. Quiero dar las gracias al Presidente por haber incluido estos puntos en el informe.

 
  
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  Ivo Vajgl (ALDE).(SL) Señor Presidente, Baronesa Ashton, hoy quiero felicitar a los dos ponentes que han dirigido tan brillantemente este debate; un debate que ha permitido que se aprobara este documento, o, mejor dicho, los documentos del señor Albertini y del señor Danjean.

Yo diría que estos documentos han sido aprobados en el momento oportuno, al inicio del mandato de la Baronesa Ashton, y que hemos descrito en detalle lo que esperamos de la política exterior de la Unión Europea. Baronesa Ashton, ha aprovechado muy bien esta oportunidad de traducir los dos documentos, muy específicos, a su propia visión del mundo, y le felicito por ello. Obviamente, no la felicitaré siempre, a no ser que deje bien clara su postura en relación con problemas, dilemas y crisis específicos. Hoy quiero felicitarla, en particular, por hacer esa observación crítica sobre las acciones del Gobierno de Israel en relación con la construcción de asentamientos ilegales.

Para concluir, permítanme únicamente añadir que creo que, en futuras ocasiones, debemos prestar más atención a Japón, nuestro viejo amigo de confianza, y no dejarnos fascinar tanto con China y otros países de crecimiento rápido.

 
  
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  Piotr Borys (PPE).(PL) Señor Presidente, señora Ashton, probablemente hablo en nombre de todos los presentes en esta Cámara al decir que la política exterior es uno de los retos más importantes a los que se enfrenta la Unión Europea, y que esperamos que, bajo su liderazgo, señora Ashton, la Unión Europea sea un verdadero regulador de la política exterior a escala mundial.

Me centraré en dos ámbitos. El primero es la situación política en Oriente Próximo. Esperamos de usted una posición clara sobre la estrategia relativa a la lucha contra el terrorismo. Principalmente, esperamos que la situación, especialmente en Afganistán, sea una situación que permita la retirada. Quiero sugerir aquí el uso de todos los medios, incluidas, principalmente, las operaciones civiles, como parte de los esfuerzos para modernizar un país que hoy está en ruinas, tras 30 años de guerra permanente. También creo que la implicación política en la reconstrucción de Afganistán es un factor clave para la estabilización del país. El segundo ámbito es Irán, que hoy desempeña un papel fundamental en la política exterior de la región. Creo que es crucial comprometerse en la lucha por impedir la proliferación de armas nucleares, tarea que también le corresponde a usted. Le deseamos un gran éxito en estos temas, y confiamos en que pueda coordinar adecuadamente su trabajo con la política estadounidense.

Creo que la situación política de Afganistán, Pakistán, la India e Irán es fundamental desde el punto de vista de la política de seguridad mundial. Por lo tanto, señora Ashton, el valor de su papel en todo ello es incalculable.

 
  
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  Izaskun Bilbao Barandica (ALDE).(ES) Señor Presidente, Baronesa Ashton, usted ha calificado de exitosa la operación Atalanta, en el Cuerno de África, contra la piratería.

Sin embargo, la semana pasada hubo un ataque masivo de piratas a barcos pesqueros vascos, españoles y franceses, que ha obligado a la flota pesquera a abandonar la zona y retirarse a lugares donde puedan estar protegidos, pero donde no hay pescado. Sin olvidar los cientos de personas que siguen secuestradas en diferentes barcos.

Le solicito que aplique la resolución que este Parlamento aprobó en el mes de diciembre para que esa operación diera protección a los barcos pesqueros y extienda esa protección, y que se reconsideren las estrategias y se replanteen las técnicas y las formas de la presencia de esta operación en el Índico de manera urgente.

 
  
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  Struan Stevenson (ECR). – Señor Presidente, 58 personas perdieron la vida el pasado domingo cuando trataban de ejercer su derecho al voto en las elecciones iraquíes, y 140 resultaron heridas de gravedad. Sin embargo, la violencia, la intimidación, las amenazas de ataques y el chantaje no impidieron que millones de valientes ciudadanos iraquíes acudieran a las urnas.

Se han producido intentos repetidos de manipular y distorsionar los resultados de las elecciones. La prohibición de participación realizada por la falsa Comisión de Responsabilidad y Justicia para más de 500 candidatos laicos no sectarios, los ataques reiterados con explosivos durante la jornada electoral, y el oscuro retraso en anunciar los resultados, son señales preocupantes de trucos sucios.

La interferencia siniestra de Irán ha sido una nota constante durante las elecciones, y debemos enviar hoy esta severa advertencia: no intenten situar a un Primer Ministro títere en Iraq, no intenten desposeer a los iraquíes de sus derechos democráticos y no hundan nuevamente a Iraq en el caos sectario, porque Occidente les observa y son foco de atención.

 
  
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  Andrew Henry William Brons (NI). – Señor Presidente, el artículo 18 del Tratado de la Unión Europea describe el papel de la Baronesa Ashton aludiendo a su contribución al desarrollo de una Política Exterior y de Seguridad Común, según lo dispuesto por el Consejo, que, desde luego, contiene la representación de los Estados nacionales. Sin embargo, el mismo artículo señala que ella debe ser Vicepresidenta de la Comisión, en cuyo seno realiza sus funciones. Además, entiendo que, cuando se nombre el personal del Servicio de Acción Exterior, se dará preferencia al antiguo personal de la Comisión sobre los empleados de los Ministerios diplomáticos y de exteriores.

Baronesa Ashton, está claro que su papel fue diseñado para socavar continuamente la influencia de los Estados miembros en la política exterior, no sólo individualmente, sino también, de manera colectiva, en el Consejo. Usted y sus sucesores estarán bajo el mandato del Consejo únicamente sobre el papel. La fuerza motriz real de la política exterior de la UE será la Comisión; los Estados miembros y el Consejo estarán permanentemente marginados.

 
  
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  Andrzej Grzyb (PPE).(PL) El mensaje más importante del informe del señor Albertini es una política coherente y efectiva. Lo felicito por este informe, al igual que al señor Danjean.

Quiero señalar que también hay una dimensión personal en la realización de este trabajo. El Servicio Europeo de Acción Exterior aparece en el informe, y a pesar del hecho de que se refiere al año 2008 —es una lástima que no se refiera ya al 2009— va a ser un indicador que servirá para medir la manera en que realizamos el trabajo que ahora compete al Servicio que dirige la señora Ashton. Creo que el equilibrio geográfico que pedimos, así como los papeles reservados al Parlamento Europeo y a los parlamentos nacionales en este proceso, en mi opinión son extremadamente importantes. La existencia de unos criterios claros de contratación y el papel del Parlamento Europeo en el desarrollo del Servicio son cuestiones que van a ser objeto de una evaluación detenida en esta Cámara.

Queremos hacer un llamamiento a que este proceso sea claro y sencillo, para que nos resulte comprensible a nosotros, los representantes de los votantes que, al fin y al cabo, son los que conforman la Unión Europea.

 
  
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  Jelko Kacin (ALDE).(SL) Quiero expresar mis más sinceras felicitaciones a los dos ponentes, el señor Albertini y el señor Danjean.

Quisiera recordarles un trágico suceso que tuvo lugar en Belgrado el 12 de marzo, hace siete años. Me refiero al asesinato de Zoran Đinđić, antiguo Primer Ministro de Serbia. Lo mataron para poner fin a la normalización, la democratización y la europeización de Serbia. Sin embargo, no han puesto fin a nada de todo ello. Lo único que hicieron fue retrasarlo. Este suceso también ha tenido un impacto negativo en los países vecinos y en el conjunto de la región.

Señora Ashton, le pido que ayude y anime a las fuerzas proeuropeas en todos nuestros países vecinos. Tendrá que actuar de manera oportuna y preventiva. Ha elegido para usted una institución nueva y un nuevo papel, que, esencialmente, son dos papeles en dos instituciones, y se está usted convirtiendo en una doble figura, por así decirlo. No hay vuelta atrás, ni para usted ni para nosotros. Ya que sólo puede ir hacia adelante, le pido que justifique la confianza que hemos depositado en usted.

 
  
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  Franz Obermayr (NI).(DE) Señor Presidente, normalmente los informes exhaustivos requieren evaluaciones diferenciadas, y ello también es cierto en este caso. Por tanto, estoy a favor de una Política Exterior y de Seguridad Común que se ocupe de la inmigración ilegal, el fraude en los visados, el turismo delictivo y las solicitudes de asilo falsas. También estoy a favor de una Política Exterior y de Seguridad Común que se ocupe de garantizar las fronteras del espacio Schengen y que apriete los dientes en la lucha contra la delincuencia organizada. Sin embargo, soy crítico, y me opongo, a una política diseñada para otorgar un papel activo a la UE en cuestiones militares, para las que ya existen las Naciones Unidas y la OTAN. Debe rechazarse esta duplicación —y, desde luego, hablo desde la posición especial de ser un representante de un Estado neutral. También rechazo la suspensión de la exigencia de visado, la suspensión irreflexiva de esa exigencia para los Estados balcánicos, gracias a la cual, tras sólo unos meses, ya hay aproximadamente 150 000 macedonios en ruta hacia el centro de Europa, dos tercios de los cuales se han sumergido ya en la ilegalidad.

Ciertamente, ese no es el modo de progresar en las necesidades de seguridad de los ciudadanos europeos —no aporta nada a la seguridad y, desde luego, no hace nada por incrementar entre nuestros ciudadanos el deseo de más Europa.

 
  
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  Miroslav Mikolášik (PPE). (SK) Me preocupa que las conferencias anteriores no hayan producido resultados tangibles en el ámbito de la no proliferación de armas nucleares. Esas armas y tecnologías han proliferado. Existe un riesgo creciente de que la tecnología nuclear caiga en manos de organizaciones criminales y terroristas.

La Unión debe actuar conjuntamente en este ámbito y adoptar una posición sobre la cuestión como actor mundial, para reforzar los tres pilares del Tratado sobre la no proliferación de armas nucleares y lograr la aplicación y la observancia universal de las normas e instrumentos para la no proliferación. Considero que es necesario incluir la cuestión de la no proliferación nuclear entre las prioridades de la Unión Europea, e iniciar un diálogo constructivo con todas las potencias nucleares, no sólo los EE.UU. y Rusia. El número de países que tienen armas nucleares no se reduce a los cinco miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Por tanto, en aras de la seguridad mundial, la Unión debe realizar un esfuerzo político y diplomático para garantizar que países como Israel, India, Pakistán y Corea del Norte se conviertan en signatarios del Tratado sobre la no proliferación de armas nucleares.

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. – Señor Presidente, en primer lugar quiero expresar mi agradecimiento por las contribuciones realizadas, y manifestar mi convencimiento acerca de la importancia y el valor de este debate en términos de nuestra dirección estratégica.

De entrada, quiero decir que estoy completamente de acuerdo con todas aquellas de sus Señorías que han hablado sobre el valor y la importancia del control de esta Cámara y el papel de esta Cámara, no sólo en términos de ese control, sino también en términos de la experiencia que me consta que existe en su seno. Mi intención es hacer uso de esa experiencia y espero contar con tantas ocasiones como sea posible para debatir y discutir muchas de las cuestiones importantes que se han planteado hoy, si no todas ellas.

Voy a ser relativamente breve, pero intentaré hablar sobre algunas de las cuestiones clave que creo que preocupan más a sus Señorías. Empezaré diciendo que yo no me opuse al informe Barnier. Lo que dije es que, sobre la base de las lecciones aprendidas de Haití y el apoyo que ahora prestamos a Chile, queríamos analizar cuánto más podíamos hacer, cómo podríamos operar con mayor eficacia, qué debíamos tener en espera y si debíamos tener algo en espera. Ello nos obliga a considerar estratégicamente lo que deberíamos estar haciendo, y el informe Barnier proporciona el telón de fondo para ello. Estoy muy agradecida a Michel por la contribución que ha realizado —ese telón de fondo.

Sobre el Tratado de No Proliferación: algunas de sus Señorías han destacado la importancia de la conferencia que tendrá lugar en mayo. Estoy de acuerdo con todo ello. Es muy importante que ahora avancemos, en términos de lo que nos va a permitir la oportunidad de mayo.

También estoy de acuerdo con que la seguridad comienza con relaciones políticas sólidas. Tenemos que ver permanentemente nuestro enfoque, en el contexto mundial más amplio, como un enfoque que versa sobre el desarrollo de esas relaciones políticas sólidas para promover la seguridad, no sólo para nosotros mismos, sino también para terceros Estados, para Estados con los que estamos intentando mantener ese relación o con los que estamos dialogando a causa de nuestras preocupaciones.

Algunas de sus Señorías han planteado, con toda razón, la importancia de los Balcanes. He indicado en mis prioridades que se trata de un ámbito de trabajo de suma importancia. Es muy importante que, durante el período de preparación de las elecciones de Bosnia, fomentemos la importancia de la Unión Europea y nos aseguremos de que los políticos nacionales expliquen a sus ciudadanos el rumbo que tienen previsto seguir para conseguir unas relaciones más estrechas con Europa y, en última instancia, para convertirse en parte de Europa.

Estoy de acuerdo con la importancia de Valentin Inzko y el trabajo que está realizando en la Oficina de la Alta Representante. Él y yo estamos trabajando conjuntamente para reflexionar sobre el enfoque estratégico —una vez más, para un futuro que va mucho más allá de las elecciones, al que tenemos que llegar en los próximos meses y años para mantener la seguridad. Aprovecho el punto sobre la importancia de la estabilidad: no sólo debemos tenerla allí, sino que tenemos que mantenerla. En la región les preocupa vernos avanzar, y, en ocasiones, creo que nos quedamos un poco atascados sobre lo que tenemos que hacer a continuación. Tenemos que avanzar.

Como algunas de sus Señorías han afirmado, ello es cierto especialmente en Kosovo, donde me he reunido con el Gobierno. En particular, he mantenido conversaciones con el Gobierno y con el Primer Ministro para ver qué vamos a hacer con ellos en el futuro. Luego está Serbia, que está presionando firmemente para ser parte de la Unión Europea. Cuando me reuní con el Presidente Tadić y los miembros del Gobierno, también estaba muy claro que ven la entrada en la UE como su futuro, y también comprenden las cuestiones que a nosotros nos preocupan sobre esa cuestión.

Por lo que respecta al debate sobre Cuba: yo habría acudido. Se trata, simplemente, de un conflicto de horarios. Va a tener lugar la reunión del Consejo de Presidentes para debatir sobre el Servicio de Acción Exterior, y no puedo estar en dos lugares al mismo tiempo. Se trata de la decisión del Parlamento Europeo en materia de horarios. Debo obedecer y estar presente en esa reunión. Sin embargo, creo que Cuba es un tema importante y seguro que retomaremos este asunto.

En cuanto al departamento independiente para la construcción de la paz, mi respuesta que ese objetivo debe estar presente en todo lo que hagamos, y siempre me pone nerviosa separar algo, como si fuera independiente de todo el trabajo que estamos realizando. Si se fijan en la manera en que vamos a gestionar el Servicio de Acción Exterior, es como una organización paraguas, que asume claramente las responsabilidades definidas en el Tratado, pero que también está a su servicio y al servicio de la Comisión.

Así, cuando la Comisión intente hacer algo en materia de comercio, de cambio climático, de seguridad energética en el mundo, el Servicio de Acción Exterior podrá ser también el instrumento, vinculando directamente el trabajo de la Comisión a lo que sucede sobre el terreno. Yo diría que todo ello trata de un mundo más seguro y más estable. Por tanto, para mí se trata de cómo desarrollamos la idea de que estamos ahí para apoyar los esfuerzos para asegurar que tengamos paz y que la mantengamos.

Sobre la operación Atalanta: creo que los puntos señalados son muy positivos. Es una misión muy importante, pero es una misión que debe estar ligada al resto de acciones que estamos llevando a cabo en la región. Recojo también el punto sobre que necesitamos reflexionar sobre la pesca y nuestra estrategia en esa materia. Ya es bien sabido.

Sobre los grupos de trabajo: creo que es buena idea que el Parlamento los tenga. Creo que actualmente los altos funcionarios conectan bien con esos grupos, y tenemos que continuar así.

Sobre la sede operativa: no se trata de que haya cambiado mi postura. Lo que dije en enero fue que aún no estaba convencida. Ahora hemos estado hablando sobre ello, porque, como llevo algo más de tiempo en el puesto, soy más partícipe del trabajo que estamos haciendo con nuestras misiones en el exterior, sea en Kosovo, en Bosnia, o sea al discutir lo que estamos haciendo con la operación Atalanta o, desde luego, lo que hemos estado haciendo recientemente en Haití, y otros ámbitos.

En mi intervención he dicho que necesitamos analizar qué es necesario y entonces decidir la mejor manera de lograrlo. Hay diferentes puntos de vista, pero creo que esas opiniones convergerán en torno a un tema común, y eso es lo que debemos hacer. Así que se trata de tomar una decisión sobre un modo u otro de hacerlo.

Sobre los derechos humanos: quiero describir esa cuestión como un hilo de plata. La proyección de nuestros valores y de los derechos humanos es esencial para todo lo que hacemos en la Unión Europea y en el mundo en general. Se trata de cómo nos aseguramos de que sea un hilo presente en todo el recorrido de nuestras acciones, en términos de apoyo al trabajo que estamos realizando por todo el mundo para promover los valores de la Unión Europea. Quiero analizar detenidamente cómo lo hacemos, así que no es algo que se convierta sin más en un complemento adicional del diálogo. Se convierte en una parte integral de todo lo que hacemos.

También estoy de acuerdo en lo que respecta a una relación transatlántica con los Estados Unidos sólida. Para nosotros, se trata de un socio sólido en toda una serie de cuestiones, especialmente en la gestión de la crisis, y es muy importante que nos basemos en ello. También estoy muy interesada en ampliar el trabajo que realizamos con los EE.UU. en ámbitos de desarrollo, por ejemplo, especialmente en África, donde, en mi opinión, existe un potencial de hacer mucho más, ciertamente a la luz de mi experiencia como Comisaria de Comercio con la ayuda para el comercio.

Tenemos que pensar también en otras grandes asociaciones. He estado hablando con el Ministro de Asuntos Exteriores de Brasil sobre la posibilidad de trabajar juntos de nuevo en materia de desarrollo, cuando las economías de escala y la capacidad de colaborar nos permitan liberar recursos de manera mucho más efectiva a ciertas partes del mundo que tienen una necesidad real.

También estoy de acuerdo con las afirmaciones sobre las ciberamenazas. Se trata de una cuestión muy importante que ya está aquí. Es un asunto al que vamos a tener que seguir prestando atención porque, inevitablemente, las amenazas cambian continuamente.

Y unos comentarios sobre el Servicio de Acción Exterior. La amplitud geográfica de la Unión Europea debe estar representada en el seno del Servicio de Acción Exterior. Estoy completamente de acuerdo con ello, pero me va a llevar algún tiempo hacerlo. Una de las cosas que he dicho a todos los Ministros de Asuntos Exteriores y que le digo al Parlamento es: por favor, resistan la tentación de asumir que, aunque los primeros cuatro o cinco nombramientos que realice no recaigan en personas de un Estado miembro que pudieran conocer mejor, ello signifique que no voy a realizar nombramientos en el futuro entre los ciudadanos de esos Estados miembros. Simplemente, tenemos que construirlo paso a paso. Recuerden que, como saben sus Señorías, actualmente el Servicio no existe en absoluto. No tengo un equipo ni personal para el Servicio de Acción Exterior porque, hasta que la base jurídica se complete, no tenemos nada. Simplemente tenemos lo que teníamos antes, y estamos intentando reunirlo todo de manera más coherente.

Realizaré los nombramientos basándome en los méritos y en nada más. No hay favoritos. Sólo el mérito. Quiero a los más brillantes y a los mejores, que es lo que he dicho a los Estados miembros y a las instituciones. Quiero que las delegaciones sobre el terreno sean un paraguas, capaces de apoyar el trabajo de la Unión Europea en sus distintos elementos, tal como se representa ante terceros países, tal como trabaja con terceros países.

Es esencial que se haga así, ya que, de lo contrario, terminaremos nuevamente fragmentados. La cuestión es cómo hacerlo, y por esa razón estamos dialogando actualmente con el Consejo y la Comisión. Si fuese muy sencillo, ya lo habríamos hecho. Tenemos que asegurarnos de hacerlo correcta y eficazmente. Trabajaremos sobre ello en las próximas semanas.

En materia de recursos, voy a abogar por la flexibilidad. Voy a argumentar que, si existe una crisis en un determinado país o si surge la necesidad de poder reasignar recursos, debemos poder hacerlo, pero hacerlo en el contexto del control parlamentario. Y, una vez más, tenemos que pensar sobre cómo realizar ese trabajo, no sólo ahora, sino en el futuro.

Debemos evitar la duplicación por todos los medios; de otro modo, lo único que habremos conseguido será más burocracia, que no es lo que queremos hacer. Tenemos que asegurarnos de que el Servicio esté cohesionado, de que funcione bien, de que funcione como una entidad en el seno de la Unión Europea, apoyando a otras instituciones y recibiendo su apoyo. Y, como he dicho, debemos recordar que todavía no existe. Esperemos que podamos completar el trabajo en las próximas semanas. Con el apoyo del Parlamento hacia mi persona, estoy segura de que podremos hacerlo, para que se convierta en realidad. Podemos poner los cimientos, pero llevará tiempo construirlo, y esta cuestión es tan importante que espero que sus Señorías muestren comprensión.

Un par de cuestiones finales. Sobre las cumbres: tenemos muchas cumbres diferentes. La cuestión que tenemos que tener presente en todo momento es el valor y la importancia de esas cumbres. No puedo asistir a todas. Sencillamente, hay demasiadas. Estaré en algunas. Estuvimos bien representados en la Cumbre con Marruecos, porque asistieron los dos Presidentes. Creo, sinceramente, que si acuden los Presidentes del Consejo y de la Comisión, tenemos que empezar a decir que hay una representación sólida en la cumbre. Además, ello no exige que yo esté siempre presente, y ellos estarían de acuerdo conmigo.

Por último, sus Señorías se han referido a las relaciones con países como Japón, con importantes países de asociación estratégica para nosotros, como Rusia, la importancia y el valor de Oriente Próximo, a donde me desplazaré el domingo, y la importancia y el valor del Cuarteto, ya que voy a viajar por Oriente Próximo. Creo que voy a visitar cinco países y después finalizaré en Moscú, para la reunión del Cuarteto, con el fin de debatir qué hacemos ahora.

Por último, Señorías, gracias por darse cuenta de que estoy del lado del Consejo, y no hay representación de la Comisión. Alternaré los bandos. Hasta que haya un asiento en el medio, me iré moviendo de un lado a otro. Será responsabilidad suya recordar qué lado me corresponde cada vez que comparezca.

Y, por último, quiero dar las gracias una vez más al señor Albertini y al señor Danjean por los excelentes informes que me han dado la oportunidad de exponer hoy aquí mis puntos de vista.

(Aplausos)

 
  
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  Gabriele Albertini, ponente.(IT) Quiero dar las gracias a mis colegas diputados, que han intervenido en tan alto número, especialmente a los que han aprobado las partes clave del informe, elogiando y respaldando su contenido, pero también a los que han expresado críticas y que, por encima de todo, lo han hecho desde el deseo de superar las situaciones trágicas y lamentables en las que se ha usado la fuerza, y soñar con un mundo en paz. Platón, un gran filósofo griego, dijo que sólo los muertos verán el fin de las guerras. Sin embargo, a pesar de nuestro rechazo a asumir esa filosofía y nuestros intentos de impedir que ello ocurra, la realidad nos obliga a usar la fuerza incluso en las misiones de paz.

Felicito a la Alta Representante y Vicepresidenta Ashton, y le agradezco que haya mencionado mi informe. Un aspecto de su enfoque que me gusta especialmente es su naturaleza dual, la manera en que busca sinergias entre las tareas del Consejo y de la Comisión. Su propia ubicación física —que alternará entre los bancos del Consejo, a este lado, y los de la Comisión— da muestra de su deseo de llevar las dos gorras.

Como Parlamento, creo que debemos apoyar y promover ese compromiso sinérgico. La Comisión Europea lleva a cabo políticas para el desarrollo, la vecindad y para la estabilidad y la promoción de los derechos humanos y la democracia; el Consejo asume las misiones de paz y las misiones para la realización del Estado de Derecho. Este conjunto de temas deben encontrar su expresión última en el servicio diplomático exterior europeo, que debe ser eficaz, eficiente y debe estar dotado de las habilidades y recursos necesarios para poder desempeñar su papel de manera apropiada, y trabajaremos duramente para conseguirlo.

Agradezco también a la Alta Representante —y debatiremos más sobre ello el 23 de abril— que haya aceptado estar presente en la comparecencia de la Comisión de Asuntos Exteriores sobre el Servicio de Acción Exterior, sobre el cual tendremos ocasión de debatir con mayor profundidad. El día de hoy marca el comienzo de nuestra colaboración, pero ciertamente no el final.

 
  
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  Arnaud Danjean, ponente.(FR) Señor Presidente, Baronesa Ashton, Señorías, muchas gracias por todas las intervenciones que, una vez más, han contribuido a enriquecer el debate, a enriquecer este informe.

Quiero tranquilizar a los que han expresado sus dudas y, en ocasiones, sus sospechas sobre el hecho de que este informe pudiera abrir la puerta a una mayor competencia con la OTAN, en particular, e incluso al aislamiento. De ningún modo ese es el caso; yo, definitivamente, no lo creo, y añadiría que ello no aparece en el Tratado, más bien lo contrario. Pueden creer a este diputado francés, que ha luchado incansablemente para ver a su país reincorporarse al seno de las estructuras integradas de la OTAN.

Cuando hablamos de autonomía estratégica, ¿qué idea desarrollamos? ¿Qué política hemos desarrollado desde hace diez años? La respuesta es la capacidad de la Unión Europea de intervenir con misiones civiles y militares en regiones donde no pueden hacerlo otras organizaciones, incluida la OTAN. La OTAN no podría haber intervenido para detener el conflicto de Georgia, donde no hay ninguna presencia de las Naciones Unidas ni de la OSCE. Antes de que nosotros lo hiciéramos, la OTAN no intervino en el Cuerno de África para poner fin a los sucesos que amenazaban nuestros intereses de seguridad.

La autonomía estratégica también significa la capacidad de intervenir con una serie de instrumentos que sólo nosotros poseemos: instrumentos civiles y militares, instrumentos jurídicos, instrumentos financieros, instrumentos de desarrollo. La Unión Europea es la institución mejor situada para desarrollar este enfoque global en las zonas en crisis.

Nuestra autonomía estratégica también se refiere a nuestra capacidad de no intervenir cuando sea necesario, sea en campañas militares unilaterales o —y ello ha sido señalado por varios diputados austriacos— porque hay países neutrales entre nosotros y porque respetamos su condición.

Eso es lo que se entiende por defensa y seguridad europeas. Eso es lo que se entiende por la autonomía estratégica que estamos desarrollando mediante esta política. No olviden nunca el origen de esta Política Europea de Seguridad y Defensa. Se origina en un fracaso trágico y sangriento: el de los Balcanes durante los años noventa, en el que la Unión Europea fue incapaz de hacer frente a un gran reto de seguridad en su propio continente. No lo olvidemos. Los ciudadanos europeos no lo han olvidado, y no nos perdonarían si abandonáramos la ambición de que Europa desempeñe un papel en la escena internacional.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. – Queda cerrado este punto del orden del día. El debate queda cerrado. He recibido seis propuestas de resolución(1), presentadas de acuerdo con el apartado 5 del artículo 115 del Reglamento, para cerrar el debate.

La votación tendrá lugar hoy.

 
  
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  Elena Băsescu (PPE), por escrito.(RO) En primer lugar, quiero felicitar al señor Albertini por la redacción de este informe. Me complace que las enmiendas que sugerí hayan sido adoptadas. La semana pasada, la Comisión Europea anunció la financiación de 43 grandes proyectos energéticos, incluidos cuatro que afectan a Rumanía. En el futuro, la Comisión debe otorgar la debida importancia al oleoducto paneuropeo Constanza-Trieste, así como al desarrollo de las relaciones con los países de la Asociación Oriental. También deben intensificarse los esfuerzos para la ejecución de proyectos en el marco de la Sinergia del Mar Negro, a fin de garantizar una cooperación más eficaz en este ámbito. La República de Moldova puede desempeñar un papel importante tanto en la Asociación Oriental como en la Sinergia del Mar Negro. La Unión Europea debe prestar especial atención a las relaciones con este país y apoyarlo en su camino hacia la adhesión a la UE. La UE debe tener una mayor participación en la solución de conflictos no resueltos en la región del Mar Negro, incluido el conflicto de Transdniéster. El desarrollo de la asociación transatlántica debe ser una prioridad de la Política Exterior y de Seguridad Común. Las relaciones con los Estados Unidos son extremadamente importantes para contribuir a la consolidación de la seguridad y la estabilidad mundiales. La instalación en territorio rumano de una parte del sistema antimisiles de los EE.UU. es una prueba de la confianza depositada en mi país.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito.(PT) Es lamentable que se haya interrumpido el proceso de desarme multilateral y no haya habido voluntad política de reanudarlo desde hace varios años. Por este motivo, la próxima conferencia de 2010 de examen entre las partes del Tratado de No Proliferación es especialmente importante.

Como dice la propuesta de resolución que hemos firmado, estamos muy preocupados por el peligro que supone una nueva carrera de armamento nuclear. Por tanto, es necesario el cese inmediato del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas nucleares.

Es necesario que los EE.UU. pongan fin al desarrollo de nuevas generaciones de armas nucleares tácticas y, por el contrario, firmen y ratifiquen el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.

Insistimos también en una solución pacífica para la controversia sobre los programas nucleares de Irán y solicitamos el reinicio de las negociaciones, reiterando nuestra oposición a cualquier acción militar o amenaza de utilización de la fuerza. Asimismo, advertimos que cualquier acción militar puede conducir a una crisis aun más profunda en la región.

 
  
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  Edit Herczog (S&D), por escrito. (HU) Señor Presidente, Señorías, la conferencia de examen del Tratado de No Proliferación nuclear se celebrará entre abril y mayo de 2010. Es importante que los Estados miembros de la Unión Europea presenten en esa reunión un punto de vista unificado y que reafirmen los tres pilares del Tratado: la no proliferación de armas nucleares, el desarme y la cooperación en los usos civiles de la energía nuclear. Los Estados miembros deben expresar su compromiso con la eliminación del comercio de armas nucleares, reduciendo progresivamente las reservas existentes de armas nucleares y controlando de manera estricta la fabricación de los materiales necesarios para la producción de armas nucleares y la posesión de los productos que se requieren para su producción. Los Estados miembros deben adoptar un papel de liderazgo en la aplicación de la Resolución 1887 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobada en otoño de 2009 (el 24 de septiembre). De acuerdo con el sentido de esta resolución, los Estados miembros deben poner un gran énfasis en el desarrollo de un acuerdo internacional exhaustivo para regular la eliminación de las armas nucleares bajo una supervisión internacional estricta. Además, tienen que esforzarse por introducir dos medidas concretas en las materias mencionadas, para servir de ejemplo al resto del mundo. Los Estados miembros de la UE deben promover el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y la renovación del Acuerdo START entre los Estados Unidos y Rusia. La UE debe tratar los esfuerzos en materia de combustible nuclear como un ámbito prioritario y centrarse en armonizar, compactar y hacer transparentes las normas relativas a su almacenamiento, su transporte y su comercio.

 
  
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  Filip Kaczmarek (PPE), por escrito. (PL) Señorías, debo decir que sospecho que el informe anual 2008 sobre Política Exterior y de Seguridad Común no suscitará tanta emoción como nuestro debate sobre el asunto el próximo año. Por lo que espero que en un plazo de un año, sepamos cómo evoluciona el Servicio Europeo de Acción Exterior y, a cambio, este servicio tendrá una gran influencia en el desarrollo de la política exterior europea.

La Unión Europea tiene la ambición de ser un jugador global. Eso es bueno, pero dicha ambición no será fácil de conseguir. Aún tenemos mucho trabajo duro por delante. Las instituciones europeas deben llegar a un entendimiento con el SEAE. Esto no va a ser fácil pero sin eso no seremos capaces de mejorar la política exterior. Deberíamos volver a los valores fundamentales de la Unión Europea, y usarlos con una base sobre la que construir nuestra política exterior.

Debemos recordar siempre la solidaridad, igualdad, uniformidad de los estándares y los derechos humanos y civiles. Debemos acordarnos de mantener el equilibro interno, y de que debemos defender esos intereses en todos los Estados miembros de la UE que no son mutuamente excluyentes. Definitivamente, la necesidad de mejorar la coordinación entre las instituciones comunitarias y los Estados miembros es un asunto clave. Los intereses nacionales concretos no deberían entrar en conflicto con nuestra coherencia o nuestra comunidad. Paradójicamente, incluso aquellos países que quieren ser vistos como impulsores de la integración europea algunas veces actúan en contra del interés colectivo de la Unión. Cambiemos eso.

 
  
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  Kristiina Ojuland (ALDE), por escrito.(ET) Señor Presidente, algunos de los anteriores oradores han señalado los problemas relativos a la composición del Servicio Europeo de Acción Exterior, que ha comenzado a funcionar después de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Considero extremadamente importante que se adhiera al principio de igualdad geográfica en la composición del SEAE y, al igual que otros organismos europeos, que aplique la discriminación positiva en relación con los representantes de los nuevos Estados miembros, que se refleja en el período de transición y que hace posible acelerar el desarrollo de sus carreras. Los representantes de los nuevos Estados miembros no tienen la suficiente experiencia que dan varios años en las instituciones de la Unión Europea, lo cual es un requisito previo para ocupar los cargos más altos. Sería injusto si los puestos más importantes los ocuparan oficiales de los antiguos Estados miembros, y si los oficiales de los nuevos Estados miembros tienen que permanecer al margen durante muchos años. Esto sería una obvia pérdida de recursos porque, por ejemplo, el representante de Malta podrá tener mucho más conocimiento que los representantes del norte de África, Chipre con respecto al Medio Este, Bulgaria con respecto a Turquía, Bulgaria con respecto a Turquía, Polonia con respecto a Belarús y Ucrania, los Estados Bálticos con respecto a Rusia, etc. Espero que la Unión Europea no cometa un error por tan sólo permitir que los antiguos Estados miembros a decorar la superficie del SEAE y espero que en vez deseo encuentre una solución optime sobre unas soluciones optimas que padecen todos los Estados miembros.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE), por escrito. (PL) La situación en el mundo está creando nuevos cambios para la política exterior de la UE y requiere una comprensión mayor de los problemas de seguridad. Han surgido nuevos poderes que están involucrados en la política global en varias áreas. Por eso, lo que se necesita es diálogo a nivel mundial y el establecimiento de nuevos principios de cooperación y de la división de los roles. Debemos añadir el enorme papel en seguridad mundial desempeñado por la OTAN y por los Estados Unidos estableciendo fuerzas móviles especiales, como parte de la UE que será capaz de enfrentarse a todo tipo de desastres y de catástrofes naturales. La Unión no sólo se percibirá como una institución que lucha por la democracia y los derechos humanos, sino también como una institución que acude en ayuda de la gente en épocas de necesidad. El peligro de otras amenazas está creciendo claramente y así la energía y la seguridad alimentaria se están volviendo importantes. Creo que es necesario desarrollar una nueva concepción con respecto al funcionamiento del servicio externo de la UE en el que las áreas de operación comunitarias y los principios para la división de los roles y para la cooperación con los servicios diplomáticos de los Estados miembros, para aclarar qué papeles desempeñan las instituciones individuales de la UE. Si no se consigue elaborar la división de roles y de competencias en el comienzo, podría haber malentendidos entre las diferentes instituciones y los líderes de la Unión, así como entre la UE y los Estados miembros. Las experiencias iniciales con el funcionamiento del Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y la expectación general que debería estar presente y active en diversos lugares, exigen que pensemos acerca de nombrar suplentes, o que se implique a otros Comisarios en sus ámbitos de trabajo a un mayor grado, dado que tenemos muchos de ellos.

 
  
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  Traian Ungureanu (PPE), por escrito.(RO) Acojo con agrado el informe Albertini sobre los principales aspectos de la Política Exterior y de Seguridad Común, especialmente los párrafos relativos a la Asociación Oriental y a la política europea en la región del Mar Negro. La Asociación Oriental y la Asamblea Parlamentaria Euronest proporcionan el marco adecuado para acercar a vecinos del Este a la UE a los estándares europeos, así como para aclarar las perspectivas de determinados países de unirse a la UE, tales como la República de Moldova. Deseo enfatizar en particular la importancia de una asistencia rápida y específica que debería garantizarse al Gobierno proeuropeo de la República de Moldova. En este aspecto, se necesita acelerar determinadas medidas Europeas: el proceso de garantizar asistencia macrofinanciera de la UE y la exención de la obligación de visado para viajes dentro de la UE hechos por ciudadanos de la República de Moldova. En la región del Mar Negro es esencial que continúe el objetivo europeo de garantizar la seguridad energética de la UE. Apoyo el punto 21 del informe que insta a la UE a aplicar el proyecto Nabucco completamente u lo antes posible. Otro asunto en este debate que es igual de importante es un asesoramiento adecuado para el desarrollo del proyecto estadounidense del escudo antimisiles y su importancia para la seguridad europea. La implicación de Rumanía en este proyecto nos muestra que Rumanía se ha convertido en un proveedor gobal de seguridad y tiene plena capacidad de cumplir los compromisos de seguridad con sus aliados.

 
  
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  Janusz Władysław Zemke (S&D), por escrito. (PL) Me gustaría hacer varios comentarios sobre la Estrategia Europea de Seguridad y la Política Común de Seguridad y Defensa.

En la propuesta de resolución del Parlamento Europeo, las principales amenazas y retos a los que se enfrenta Europa se han definido adecuadamente. El problema es que no somos capaces de responder a ellos lo suficientemente rápido, al menos no siempre. Existen tres debilidades principales, y si podemos superarlas, mejoraremos radicalmente la efectividad de la Política Común de Seguridad y Defensa. La primera debilidad es la falta de determinación de todos los Estados miembros de la UE de tener una política común y no sólo una declaración oral de su necesidad. La segunda, una pobre coordinación del trabajo de las numerosas instituciones europeas. Aún no hay ninguna reacción a nivel europeo para las situaciones críticas. La tercera, y última, es que el potencial militar y civil que está realmente a disposición de la Unión, y no sólo a la disposición de los Estados miembros, es demasiado pequeño.

Los problemas con el transporte aéreo, por ejemplo, ahora son proverbiales, y esto es de una significancia fundamental para una rápida reacción en situaciones de crisis. Tan sólo el progreso en estos tres ámbitos podrá hacer más efectiva la Política Común de Seguridad y Defensa.

 
  
 

(Se suspende la sesión durante unos instantes a la espera del turno de votaciones)

 
  
  

PRESIDE: Edward McMILLAN-SCOTT
Vicepresidente

 
  

(1) Véase el Acta.

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