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Debates
Miércoles 8 de septiembre de 2010 - Estrasburgo Edición DO

16. Productos procedentes de animales clonados en la cadena alimentaria (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El punto siguiente es la Declaración de la Comisión sobre productos procedentes de animales clonados en la cadena alimentaria.

 
  
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  John Dalli, Miembro de la Comisión. – Señor Presidente, Sus Señorías, me alegra que se me haya ofrecido esta oportunidad para exponer la posición de la Comisión en lo referente a la delicada cuestión de la clonación para fines alimentarios.

En primer lugar, quisiera subrayar que no existe ningún indicio de preocupación en materia de seguridad alimentaria en lo que respecta a los alimentos obtenidos de animales clonados. Existen, sin embargo, algunas cuestiones relativas al bienestar de los animales que requieren mayor consideración. Es probable, no obstante, que tales preocupaciones disminuyan con el tiempo, habida cuenta de que la técnica evoluciona y se perfecciona. Existe, desde luego, una dimensión ética en esta cuestión que, quisiera añadir, queda fuera de la competencia legislativa de la UE. Otras consideraciones que surgen en el debate general sobre esta cuestión son los derechos de los consumidores a conocer los procesos de producción y las posibles implicaciones comerciales derivadas de adoptar medidas en este ámbito.

La cuestión más importante para la Comisión consiste en evaluar la necesidad, viabilidad y proporcionalidad de posibles medidas para regular el uso de la técnica de clonación y el uso de animales y productos clonados. Naturalmente, soy plenamente consciente de la posición del Parlamento con relación al empleo de tecnologías de clonación para fines alimentarios en Europa. A Sus Señorías les gustaría ver una prohibición extendida a la descendencia de los animales clonados.

La posición de la Comisión es que los alimentos procedentes de animales clonados no deberían ponerse en el mercado sin autorización previa, puesto que se consideran nuevos alimentos, y de hecho actualmente se encuentran cubiertos por Reglamento sobre nuevos alimentos. Cabe añadir que, teniendo en cuenta el valor de los animales clonados, resulta muy poco probable que se empleen directamente para fines alimentarios.

La situación con respecto a la descendencia de los animales clonados es, sin embargo, bastante diferente. No se puede distinguir a dichos animales de los de linaje convencional. Este aspecto también ha de ser tomado en consideración en cualquier línea de acción que pueda proponer la Comisión.

Volviendo a la posición actual, la Comisión reconoce que el Reglamento sobre nuevos alimentos no constituye el marco jurídico adecuado para abordar todos los aspectos del tema de la clonación. Concretamente, la producción y comercialización de otros productos aparte de los alimentos —óvulos, esperma o embriones— no puede cubrirse con el Reglamento sobre nuevos alimentos, que trata exclusivamente la autorización previa a la comercialización de productos alimentarios.

Como Sus Señorías sabrán, en este momento estamos preparando un informe que cubrirá todos los aspectos del empleo de la clonación para la producción alimentaria. Ese informe estará disponible en noviembre. Servirá como una base útil para futuros debates entre las Instituciones.

Espero con impaciencia la continuación de los debates tanto con el Parlamento como con el Consejo con el propósito de alcanzar un acuerdo satisfactorio.

 
  
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  Pilar Ayuso, en nombre del Grupo PPE.(ES) Señor Presidente, gracias también señor Comisario por la explicación que nos ha ofrecido acerca de la clonación de animales para la utilización como alimentación.

Estamos de acuerdo, tanto el Parlamento como la Comisión, en que efectivamente el Reglamento sobre nuevos alimentos no era el marco para tratar este tema. Estamos de acuerdo y por eso se ha sacado del ámbito de aplicación de ese reglamento.

Todos también sabemos –por lo menos es lo que dicen todos los comités científicos– que la carne de animales clonados y de sus descendencias tienen todos los requisitos de seguridad alimentaria. Solamente aquí yo veo un problema, y es que es imposible distinguir si una carne proviene de un animal clonado, de una descendencia de animal clonado o de un animal que no ha sido clonado. Por lo tanto, hay que recurrir al etiquetado y a la trazabilidad —eso sí, indispensable— para que el consumidor esté informado.

El consumidor tiene derecho a saber y desea saber si la carne que está comiendo, independientemente de que sepa si es saludable, procede de un animal clonado o no clonado, porque por las cuestiones que usted ha explicado del bienestar animal, o por razones éticas, puede negarse a consumirla.

Pero en esta situación yo me hago una pregunta: probablemente se prohíba la producción y el consumo de animales clonados en Europa, sobre todo la producción. Con esto vamos a prohibir a nuestros productores que utilicen una técnica que es una técnica nueva, que es una técnica buena para la reproducción de animales y que, además, puede generar beneficios porque lógicamente se clona a un animal cuando tiene unas características muy especiales, como en España se ha hecho con los toros bravos —en España hay dos toros bravos clonados, como usted sabe—.

¿Y lo vamos a prohibir? ¿Vamos a hacer que no puedan tener esa técnica en su mano? Porque entonces nuestros agricultores, nuestros ganaderos van a perder competitividad. Y esto estaría muy bien si en Europa pudiésemos prohibir la entrada de carne de animales clonados y su descendencia de otros países. Pero, ¿lo vamos a prohibir? No podemos prohibirlo. La Organización Mundial de Comercio no va a aceptar que lo prohibamos. Por lo tanto, vamos a tener la situación absurda de que nuestros ganaderos no van a poder utilizar una técnica nueva que les va a permitir ser más competitivos y, sin embargo, vamos a estar consumiendo, con etiqueta o sin ella, esos alimentos dentro de la Unión Europea.

Eso es lo que a mí me preocupa, y creo que hay que buscarle una explicación. ¿Por qué vamos a hacer eso? ¿Por qué vamos a impedir a nuestros ganaderos que utilicen esa técnica, para luego traer esos alimentos de fuera porque no podemos impedir su importación?

 
  
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  Luis Manuel Capoulas Santos, en nombre del Grupo S&D.(PT) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, quisiera también expresar mi agradecimiento por la información que nos han proporcionado. Señorías, todas las formas de biotecnología suscitan temores entre el público, que es particularmente sensible a estas cuestiones. La clonación animal no constituye ninguna excepción a esta regla. Depende de nosotros, los responsables políticos de tomar decisiones, promover un debate suficientemente informado de modo que nos permita realizar un análisis objetivo sobre el tema. Resulta importante apuntar que aquí estoy hablando de la clonación animal para fines alimentarios. Desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, se encuentra cubierta por las reglamentaciones existentes y la revisión sobre los nuevos alimentos ha sido objeto de una amplia discusión en el Parlamento.

Los acontecimientos recientes de este verano en el Reino Unido han sacado a dominio público esta cuestión y revelado una aparente discrepancia entre la legislación europea y su aplicación a nivel nacional. Los informes científicos preparados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria llegan a la conclusión de que, solamente para las especies bovina y porcina, existen patologías asociadas al desarrollo de clones que plantean dudas relacionadas con el bienestar animal. El Grupo Europeo de Ética juzgó estas dudas lo suficientemente serias como para considerar injustificable la clonación animal para la producción de alimentos.

Desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, los mismos informes científicos concluyeron que no existía ninguna diferencia comprobable entre la leche de vaca y la carne bovina y porcina provenientes de clones sanos y de su descendencia en comparación con los mismos productos procedentes de animales normales. Sin embargo, estos informes indicaron que solamente se dispone de datos limitados y que no ha sido posible llevar a cabo estudios exhaustivos durante el periodo completo de vida de los clones y de su descendencia. Esto provoca determinada incertidumbre en cuanto a las conclusiones ya obtenidas y significa que es necesario continuar este debate, sobre la base científica, a fin de ofrecer respuestas a las dudas de los ciudadanos sin vetar irresponsablemente las posibilidades de la ciencia.

Por consiguiente, celebro la presencia del señor Comisario y aguardo con impaciencia el informe que habrá de presentarnos sobre la reglamentación que es necesario aplicar a la técnica de la clonación, así como a los productos que ya se han obtenido.

 
  
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  George Lyon, en nombre del Grupo ALDE. – Señor Presidente, creo que es importante —como otros han manifestado y de hecho también ha expresado el señor Comisario en su intervención— que no exista ningún riesgo en absoluto para la salud humana derivado de los productos procedentes de la descendencia de animales clonados. Pongo énfasis aquí sobre la palabra «descendencia» de animales clonados, en lugar de referirme a la particular cuestión de los propios animales clonados, porque se trata de dos temas separados.

Quería plantear aquí hoy —como hizo usted ayer, señor Comisario, cuando nos conocimos informalmente— la posición en que se encontró la familia Innes en Escocia a principios de este verano. Se trata de una familia de larga tradición agrícola en Escocia, muy dinámica, de agricultores emprendedores que siempre han buscado emplear la mejor genética existente en el mundo. Compraron un toro criado en Estados Unidos, que resultó tener un clon entre sus orígenes. Ellos realizaron todas las preguntas oportunas en su momento acerca del uso del animal y si podría utilizarse en la granja. No comprendieron que no había ningún problema con él porque era descendente de un animal clonado, en lugar de un animal clonado en sí mismo. Ahora tienen en la granja a 90 hembras engendradas por ese toro en particular y tienen un valor de alrededor de 200 000 libras esterlinas.

Sólo cuando empezaron a considerar la idea de vender la leche de estos animales porque ya eran demasiado viejos para la producción, se dieron cuenta de que había un problema. Según la interpretación del Reino Unido de los reglamentos vigentes, no solo no están permitidos en la cadena alimentaria del Reino Unido los productos provenientes del animal clonado, sino tampoco los productos provenientes de su descendencia. Esa fue una interpretación implantada por la Agencia de Estándares Alimentarios. Eso significa que los animales no tienen ningún valor, excepto, por supuesto, si se les traslada a otro Estado miembro en el que exista una interpretación diferente en lo referente a estos animales y donde se permita que la leche de estos animales entre en la cadena alimentaria, o bien si, por supuesto, los vuelven a vender a los EE. UU.

Este es el problema que tenemos en cuanto a falta de coherencia entre Estados miembros. Creo que sería positivo obtener alguna seguridad sobre esto en aras de los intereses tanto de consumidores como de agricultores. En lo que respecta a la posición del Parlamento, creo que hemos ido demasiado lejos afirmando que la carne y la leche y los productos procedentes de la descendencia de animales clonados deberían excluirse del sistema. Creo que es erróneo y que necesitamos ver movimiento ahí. Me parece que tenemos que aceptar que todas las evidencias científicas sugieren que no hay diferencia entre la descendencia de animales clonados y cualquier otro tipo de animales, y que debería permitirse su entrada en la cadena alimentaria.

Espero que en algún momento durante el transcurso de los próximos meses, podamos ver algún compromiso e introducir una seguridad jurídica que tranquilice tanto a consumidores como a agricultores en lo que respecta a esta cuestión tan delicada y emotiva.

 
  
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  Bart Staes, en nombre del Grupo Verts/ALE.(NL) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, puede que usted nos haya ofrecido una explicación muy exhaustiva e interesante, pero me asombra que no haya dicho realmente nada sobre un incidente ocurrido este verano y que, hasta cierto punto, constituye el trasfondo de este debate. Hablo del incidente que se produjo en Escocia: una cantidad de embriones de toro y vaca se importan de Estados Unidos y se informa de que la carne de al menos uno de los toros ha entrado con seguridad en la cadena alimentaria y que parte de esta carne ha llegado hasta mi distrito electoral en Bélgica. No ha mencionado usted nada de eso y me gustaría de verdad escuchar algún comentario suyo sobre este asunto, porque se trata de un incidente importante después de todo. Usted mismo ha dicho que parte de la cuestión radica en que los consumidores tienen derecho a saber de dónde proceden sus alimentos. Ahora bien, a algunos de los residentes en mi distrito electoral no se les ha facilitado tal información. Han comido carne de toros nacidos en Escocia y procedentes de embriones importados. Quisiera, por lo tanto, escuchar lo que tiene que decir a este respecto.

Usted sabe que todo este debate está relacionado con el procedimiento de conciliación referente al Reglamento sobre nuevos alimentos, que iniciamos anteayer, con Kartika Liotar como ponente. Sabe que estamos en desacuerdo con el Consejo en lo que referente a este asunto. Me atrevería a afirmar que también es usted muy consciente del hecho de que a lo largo de todo el procedimiento de conciliación —que terminará en algún momento del mes de noviembre, quizás a principios de diciembre pero, en cualquier caso, en algún momento de lo que queda de año— la posición que adopte la Comisión decidirá el resultado. Usted anunció en un debate anterior en julio que prepararía un informe y cito textualmente sus palabras en inglés «para noviembre de 2010». Ahora, sin embargo, dice usted «en algún momento del mes de noviembre», lo que significa justo al final del procedimiento de conciliación. Espero, señor Comisario, que usted y su personal sean un poco más dinámicos a la hora de adoptar una postura en este asunto porque para nosotros, como negociadores, es necesaria su posición a fin de alcanzar un acuerdo con el Consejo.

Es más, no ha dicho usted nada o, al menos, no ha dicho usted mucho, acerca de la posición del Parlamento, que está a favor de una moratoria. Hay comisarios colegas suyos que, mientras hablamos, están ejerciendo presión sobre nuestros colegas para que no apoyen la moratoria, puesto que ocasionaría una enorme guerra comercial, quizá de una mayor magnitud que la guerra de los plátanos en la que nos hemos involucrado junto a otros países en el ámbito del comercio. ¿Podría por favor, realizar algún comentario sobre eso?

Finalmente, a aquellos colegas que afirman que esto no plantea en absoluto una amenaza a la salud pública, les digo: sí, me gustaría pensar que ese es el caso, pero permítanme adherirme un poco más a la recomendación de la EFSA de que, a pesar de que puede no haber motivo para dudar de que este sea el caso, las pruebas científicas aún son muy escasas. Se lo garantizo, esta recomendación data de 2008. Deberíamos tener nuevas recomendaciones pronto, pero preferiría verlas antes de atreverme a dictar ninguna sentencia definitiva.

 
  
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  Janusz Wojciechowski, en nombre del Grupo ECR.(PL) Señor Presidente, el intercambio de opiniones de hoy demuestra que el debate sobre el reglamento jurídico de la clonación de animales va a ser difícil. Opino que con estas nuevas técnicas para la producción de alimentos, estamos, por así decirlo, tirándonos de cabeza a la piscina sin comprobar primero si aún tiene agua. Esto incluye modificaciones genéticas, el cultivo de plantas genéticamente modificadas y clonación. La ciencia no ha dicho su última palabra en este tema. La ciencia está abriendo inmensas oportunidades, pero no disponemos de una panorámica completa del alcance de los efectos a largo plazo que acompañan el uso de las nuevas tecnologías; el efecto que esto tendrá en la biodiversidad, el equilibrio entre especies y la salud de personas y animales. Existen indicios que señalan que la clonación no es buena para la salud de los animales afectados, que no son animales saludables y que con frecuencia esto implica sufrimiento para ellos.

Por lo tanto, seamos prudentes en estas cuestiones. Aún no sabemos lo suficiente como para asumir un riesgo tan enorme. Estoy, por lo tanto, a favor de mantener la prohibición de la clonación de animales para fines alimentarios en la Unión Europea.

 
  
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  Kartika Tamara Liotard, en nombre del Grupo GUE/NGL.(NL) Señor Presidente, ya en el mes de mayo, hice pública una declaración en la que manifestaba mi temor a que la carne procedente de animales clonados pudiera acabar en el mercado europeo. En ese momento, la Comisión, de hecho, le restó importancia. Durante dos años y medio, y de nuevo el 7 de julio, este Parlamento —que está aquí para representar a los ciudadanos europeos— ha apoyado con una abrumadora mayoría mi petición de prohibir la carne clonada. Por lo tanto, no es el caso que, como ha sugerido el señor Comisario, vaya a ser fácil para los ciudadanos reconocer la carne clonada si aterriza en sus platos. El hecho sigue siendo, no obstante, que ahora la carne clonada ha entrado en la cadena alimentaria. No he oído al señor Comisario decir nada sobre cómo pretende impedir que eso ocurra de nuevo en el futuro. Lo único que ha dicho es que nuevamente tendremos que esperar, esta vez hasta algún momento del mes de noviembre. Estoy absolutamente harta de toda esta espera.

También tengo una pregunta para usted, Comisario Dalli: seguramente usted no acepte sin rechistar lo que el Comisario De Gucht está haciendo correr entre bastidores sobre que la prohibición de los animales clonados en la cadena alimentaria por parte del Parlamento conduciría a una guerra comercial con los Estados Unidos, Brasil y Argentina. Yo preferiría tener una guerra comercial antes que una guerra que implique un derramamiento innecesario de sangre. La clonación es inmoral y sumamente cruel con los animales. La clonación da como resultado partos con fetos muertos a una gran escala o animales a los que es preciso sacrificar por sus deformidades. Mientras la Comisión aguarda, las ambigüedades en la legislación conducirán a que esta práctica invada la Unión Europea también. La Comisión debería proponer legislación de forma inmediata e imponer hoy mismo la moratoria sobre productos provenientes de animales clonados y de sus descendencias solicitada por el Parlamento.

Por último, quisiera pedir al Comisario De Gucht que deje de hacer de perro faldero de los Estados Unidos y su industria biotecnológica. Por el amor de dios, señor Comisario, ha sido usted designado para representar el interés general de la Unión Europea y de sus ciudadanos y, como miembro de la Comisión, no tiene que aceptar las instrucciones de ningún gobierno, institución, organismo o autoridad y todo lo que estoy haciendo aquí es citar el Tratado de la Unión Europea. ¿De veras se han deteriorado las cosas hasta el punto de que Europa esté permitiendo que nuestra política se vea influenciada, en detrimento de nuestros ciudadanos, por el temor a las repercusiones de la Organización Mundial del Comercio? Si es así, entonces ahora mismo me avergüenza el estado de la Unión Europea.

 
  
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  John Stuart Agnew, en nombre del Grupo EFD. – Señor presidente, le alegrará escuchar que sólo voy a hablar durante un minuto. Nos enfrentamos aquí a una situación muy similar a la de la controversia sobre los cultivos modificados genéticamente. En cada caso, se han superado las pruebas de seguridad, científicas y objetivas, pero en cada caso se ha producido una respuesta emocional y subjetiva que ninguna prueba cualitativa puede tratar de legislar.

En el caso de los cultivos modificados genéticamente, la Comisión ha permitido ahora que las decisiones se tomen en los gobiernos electos de los Estados miembros que es, desde luego, donde se deberían tomar todas las decisiones. Este avance solamente se ha producido después de años y años de estar en un punto muerto y de pasarse la pelota entre las distintas Instituciones de la UE. No es de extrañar que el actual Derecho de la UE esté confuso con respecto el uso comercial de la descendencia de los animales clonados, y sin duda no es tarea de esta Cámara incrementar esta confusión con aún más legislación comunitaria.

El procedimiento correcto aquí consiste en permitir a los Estados miembros, con sus culturas tan distintas, decidir por sí mismos si permiten o no la producción comercial de estos productos. Aquellos países que elijan no hacerlo deben gozar de total libertad en cuanto al método de etiquetado de las importaciones, sin interferencia de la UE. El empleo de sistemas de garantía en tales países creará oportunidades para sus agricultores.

 
  
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  Diane Dodds (NI). – Señor Presidente, acojo satisfactoriamente la declaración del señor Comisario esta noche acerca de este tema. Tal y como ha indicado George Lyon, en el Reino Unido se han producido recientemente varios casos en torno a la comercialización de la descendencia clonada. La ausencia de un mensaje coherente entre las orientaciones de la Comisión y las de la Agencia de Estándares Alimentarios del Reino Unido ha ocasionado mucha confusión. Esto, debo decir, no es por culpa de la Comisión, pero ha traído apuros a los productores y desde luego ha tenido un impacto sobre la confianza en la seguridad de los alimentos.

Resulta insostenible e ilógico que la Agencia de Estándares Alimentarios del Reino Unido considere los productos provenientes de la descendencia de animales clonados como nuevos alimentos en el Reino Unido mientras que en otros países de Europa no es este el caso. Me alegra saber que se han mantenido conversaciones acerca del tema entre la Comisión y la Agencia de Estándares Alimentarios a fin de intentar llevar claridad tanto a productores como consumidores.

La naturaleza de un nuevo alimento en el contexto de los animales clonados y la descendencia de un animal clonado debe quedar clara. Con un enfoque unificado de esta cuestión en toda Europa —y de hecho más allá con relación a importaciones de terceros países—debe terminar el asesoramiento contradictorio que se ha venido ofreciendo en el Reino Unido hasta ahora. Como todos nosotros sabemos, la confianza tanto en el origen como en la seguridad de los alimentos resulta fundamental. Valoro favorablemente el esfuerzo de la Comisión por conservar intacta esa confianza en la seguridad alimentaria.

 
  
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  Horst Schnellhardt (PPE).(DE) Señor Presidente, señor Dalli, durante el debate acerca de su Reglamento sobre nuevos alimentos antes del descanso de verano, decidimos no incluir la cuestión de la carne clonada en este reglamento, y pedir en su lugar a la Comisión que adoptara un reglamento adicional. Por lo tanto, acojo positivamente el hecho de que el señor Dalli esté realizando propuestas hoy en lo referente a la dirección en que debería ir este reglamento. Considero el debate de hoy como la base para el reglamento que esperamos que la Comisión nos presente en noviembre. Por esta razón, resulta muy importante que hoy estemos celebrando este debate.

Todos somos muy conscientes de que el tiempo apremia y esto ya se ha mencionado hoy en varias ocasiones. Por ejemplo, en los EE. UU. , se conservan al menos 150 piezas de ganado clonado para fines de reproducción. Después están los acontecimientos que se produjeron en el Reino Unido durante el verano. Nadie ha aclarado todavía si se trataba tan solo de la típica historia frívola de los medios en verano o si la historia tiene alguna parte cierta. Sin embargo, quisiera recordarles a todos la razón por la que pedimos un reglamento especial.

Por un lado, dijimos que no está claro del todo si la carne clonada es de veras completamente inofensiva. Esto está respaldado por el hecho de que hasta el momento sólo se han llevado a cabo comparaciones de los diferentes materiales, es decir, comparaciones de la carne procedente de animales no clonados y carne de animales clonados. Por lo tanto, aún no disponemos de auténticas pruebas, tal y como también ha manifestado la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Es necesario que se lleven a cabo más pruebas y aguardemos los resultados.

No obstante, también mencionamos un segundo aspecto de la cuestión, que implica la dimensión ética y el bienestar animal. No es correcto afirmar que no disponemos de derechos en este ámbito. El Tratado de Lisboa cubre la cuestión del bienestar animal y podemos hacer referencia legal al tratado en caso de transgresiones o si se pone en peligro a los animales de forma constante. Por supuesto, es necesario que aclaremos esto y que obtengamos las pruebas correspondientes si vamos a pronunciarnos a favor de una prohibición. Considero que esto es necesario.

Si van ustedes a un supermercado y se fijan en las etiquetas de los trozos de ternera, no podrán ustedes comprobar si lo que indican las etiquetas es correcto. Esto significa que es posible añadir en el etiquetado información que indique que la carne es clonada. Disponemos de un registro de animales que nos permite seguir la pista de la procedencia de un animal sin que esté etiquetado. Podemos rastrear cada detalle hasta sus antecesores. Por lo tanto, disponemos fácilmente de los medios para verificar si la carne proviene de un animal clonado o de un animal que no ha sido clonado. Como dice el dicho, una persona puede desaparecer, pero no un animal, porque todos sus detalles quedan registrados.

Disponemos de los medios y deberíamos recurrir a ellos si decidimos permitir la venta de carne clonada. Es posible demostrar si la carne ha sido o no clonada, pero es necesaria una completa trazabilidad y un estricto etiquetado en beneficio de los consumidores. Además, no deben ustedes olvidar la cuestión del bienestar animal. Lo consideramos muy, muy importante.

 
  
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  Linda McAvan (S&D). – Señor Presidente, me pregunto si el Comisario Dalli podría aclarar exactamente qué es lo que pretende presentarnos en noviembre. Él habla de un informe, pero de lo que hemos oído hablar aquí es de que existe un vacío legal que ha colocado a los agricultores en una posición imposible porque no existe claridad en cuanto a lo que significa la legislación actualmente vigente. Queremos más que un debate y un informe en noviembre. Incluso si la Comisión presenta nuevas propuestas, podrían transcurrir 18 meses antes de que podamos disponer de una nueva ley.

Entretanto, antes de que haya una nueva ley y una nueva claridad, recomendaría enérgicamente aplicar una moratoria sobre los productos alimentarios procedentes de animales clonados. Quiero hacerme eco de lo que acaba de decir el señor Schnellhardt con relación a la afirmación del señor Comisario de que no podemos tener en cuenta cuestiones éticas en materia de legislación. Eso no es cierto. El Tratado de Lisboa contiene una disposición que establece que todas las políticas de la UE deben tener en cuenta el bienestar de los animales. Me pregunto si el señor Comisario ha leído el informe del Grupo Europeo de Ética. Para aquellos de mis colegas que lo desconocen, se trata del grupo creado por el Presidente Barroso con el propósito de velar por los aspectos éticos de la política de la UE. El informe expone de forma clara que existen preocupaciones muy importantes con respecto al sufrimiento de los animales en lo referente a la clonación y la alimentación. Plantea que deberían llevarse a cabo más estudios sobre el bienestar animal de los clones y su descendencia.

Otra preocupación que el señor Comisario no ha mencionado tiene que ver con la biodiversidad. Si existen rebaños de animales todos procedentes de la misma familia de clonación, el informe declara que esto podría crear enormes problemas de cruzamiento entre un mismo grupo de familia e incrementaría la vulnerabilidad de la cadena de suministro de alimentos. Afirma, asimismo, que existe un problema de carne clonada que provoca un aumento en el consumo de carne, con graves consecuencias medioambientales. La conclusión de ese comité de ética —el comité ético propio de la Comisión— es que necesitamos más debate público antes de permitir que los alimentos procedentes de animales clonados entren en el mercado.

Señor Comisario, necesitamos ese debate. Necesitamos que detengan esto ya, que dejen de colocar a los agricultores en una posición imposible y que dejen la ley clara. No podemos esperar dos o tres años para hacerlo. Tienen ustedes que actuar rápidamente, con una moratoria ahora, y mantener después un adecuado debate sobre un acto legislativo oportuno.

 
  
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  Martin Häusling (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, señor Dalli, Señorías, me he sorprendido mucho lo que ha dicho, señor Dalli. Se ha comportado usted como si nada hubiese ocurrido. En julio, el Parlamento adoptó una posición muy clara y le pidió que impusiera una moratoria. Desde entonces no se ha hecho nada. Pedimos que se elaborara un proyecto de legislación y tampoco ha ocurrido nada en ese sentido. En una pregunta que presenté en mayo acerca de cuántos animales clonados y cuántos descendientes de animales clonados había en el sistema alimentario, ha dejado usted claro que no tienen la más remota idea. En su respuesta, usted dijo que no sabemos, no podemos afirmar nada sobre esto y no tenemos ni idea. Es decir, no saben ustedes lo que está ocurriendo, pero se comportan como si fuera posible para nosotros esperar hasta noviembre, a que preparen su informe. Eso no es suficiente. Les hemos pedido que actúen y hasta ahora no han hecho nada.

Lo que el señor Leinen ha dicho no es correcto. El Parlamento se ha pronunciado muy claramente a favor de una moratoria con respecto a la segunda generación. No podemos limitarnos a negarlo. Debemos dejar muy claro que esto también constituye un problema, porque todos los estudios demuestran que esta técnica, sencillamente, no se ha sometido a las pruebas de investigación suficientes. No se están llevando a cabo investigaciones a largo plazo. A la luz de lo ocurrido hasta ahora, cada vez está resultando más evidente que en la clonación de animales se están cometiendo importantes infracciones de la legislación relativa al bienestar de los animales, incluida la de la Unión Europea. El hecho de que sólo el 15 % de los animales sea capaz de sobrevivir constituye una clara violación de la Directiva sobre el bienestar de los animales de la UE. En la UE tenemos el principio de cautela y debemos tomarlo en serio. Siempre y cuando existan riesgos para la salud y la tecnología no esté desarrollada completamente, no debemos experimentar con ello.

El público se opone claramente a la clonación para la producción alimentaria. Los ciudadanos de Europa no esperan que se produzca carne clonada, tampoco los agricultores. Por el contrario, los ciudadanos adoptan una perspectiva muy crítica de todo esto y en última instancia no debemos poner en peligro la conciencia crítica de los consumidores. Los ciudadanos esperan mucho de nosotros. Se espera de nosotros que manejemos este tema con sumo cuidado y que no nos limitemos a afirmar que se trata de una técnica nueva e innovadora y que vamos a lanzarnos a su empleo. Debemos adoptar un enfoque considerablemente crítico hacia las nuevas tecnologías, pero sospecho que la Comisión no está preparada para hacer esto. Tal y como ocurre con otras cuestiones, la Comisión tiene una opinión inquebrantable en desarrollo. Sin embargo, deberíamos estar preguntando: ¿Estamos en el buen camino? ¿Estamos actuando en beneficio de consumidores y agricultores? Opino que no. Por lo tanto, deberían ustedes considerar seriamente imponer una moratoria y colocar un proyecto de legislación sobre la mesa, porque eso es lo que esperamos. El incidente de Escocia ha puesto de relieve la incapacidad de la Comisión para actuar y ha demostrado lo poco que realmente hará en casos de este tipo. No se ha emprendido ninguna acción en absoluto.

Para volver a las cuestiones comerciales, nosotros, en la Unión Europea, nos hemos pronunciado claramente en contra del empleo de hormonas. Nos hemos mantenido fieles a nuestra posición y podemos hacer lo mismo en otros casos. Esto no implica que nos expongamos al riesgo de vernos obligados a aceptar restricciones comerciales.

 
  
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  Jaroslav Paška (EFD). (SK) El Parlamento Europeo mantuvo un debate sobre la clonación de animales como fuente de producción de alimentos ya por septiembre de 2008. En la votación se aprobó una resolución, por medio de la cual los diputados solicitaron una total prohibición de la clonación de animales destinados a la producción de alimentos en la Unión Europea, así como una prohibición de la importación de animales clonados y de productos procedentes de animales clonados.

El texto de la resolución adoptado recogía las inquietudes de muchos especialistas europeos, especialmente en lo que respecta a los riesgos para la salud vinculados al uso de animales clonados en la industria alimentaria. La clonación genera problemas serios relacionados con una elevada incidencia de mala salud y con la mortalidad de animales clonados, especialmente a una edad temprana.

Los hallazgos científicos y técnicos de la Organización Mundial de Sanidad Animal sugieren que sólo el 6 % de los embriones clonados dan como resultado clones saludables y de vida prolongada. Esto se debe principalmente al hecho de que un clon posee, desde el principio, la edad genética del original. Por lo tanto, si el original es una vaca de siete años, el clon será un ternero de siete años desde el principio. La clonación también deteriora el genoma del individuo, lo que ocasiona que el clon sea más susceptible a enfermedades y parásitos.

Los problemas de la clonación están relacionados no solo con la salud y las aceptables condiciones de vida de los animales, desde luego, sino también con la confianza del consumidor en el alimento que podría proceder de tales fuentes. Aunque la Administración de alimentos y medicamentos de los EE. UU. afirma que la carne y los productos lácteos derivados de animales clonados, de cerdos, ovejas, ganado y sus descendientes son, en su opinión, tan fiables como los procedentes de los animales criados de la forma habitual, yo no consideraría prudente, señor Comisario, abrir la puertas, sólo por motivos comerciales, a tales productos y exponer a los ciudadanos europeos al riesgo injustificable de las consecuencias de la entrada en la cadena alimentaria de productos provenientes de animales clonados y su descendencia.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI).(DE) Señor Presidente, ha quedado demostrado sin lugar a dudas que introducir carne de animales clonados en el mercado implica un aumento del riesgo para la salud humana, sobre todo porque los animales clonados y su descendencia son más susceptibles a un amplio espectro de enfermedades. Por lo tanto, la actual prohibición aplicada a productos procedentes de animales clonados debe ampliarse para incluir a su descendencia. También podemos presentar razones éticas para hacerlo y recurrir a argumentos sobre el bienestar animal.

Además de esto, es importante que nos cercioremos de que, tan pronto como sea posible, se facilite a los consumidores información exhaustiva sobre los orígenes de la carne que están comprando. Los consumidores deben tener la oportunidad de elegir no comprar productos específicos. Por encima de todo, debemos asegurarnos de que no se time a la gente con productos de este tipo.

Como acabamos de escuchar, los productos derivados de la descendencia de animales clonados han logrado entrar en la cadena alimentaria en el Reino Unido. No obstante, es posible que el caso del Reino Unido no constituya un caso aislado. Desgraciadamente, es probable que los ciudadanos de países europeos estén comiendo carne clonada sin ser conscientes de ello. Esto resulta inaceptable.

 
  
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  Renate Sommer (PPE).(DE) Señor Presidente, señor Dalli, estoy muy a favor de la ingeniería genética ecológica, pero la clonación es algo totalmente distinto. No se pueden comparar ambas cosas. La clonación implica crueldad hacia los animales, como mucho de mis colegas ya han manifestado. Durante el debate que mantuvimos antes del receso de verano, expliqué que solamente una fracción de clones animales logra sobrevivir. Muchos de los que sobreviven inicialmente acaban muriendo a una edad temprana y con gran agonía. Sus extremidades y órganos están deformados. Sus sistemas inmunitarios quedan debilitados y son propensos a enfermedades. Esto les acaba provocando dolor, sufrimiento y una muerte agonizante. ¿Podemos asumir la responsabilidad por esto? Si de verdad estamos a favor del bienestar animal, ¿deberíamos apoyar métodos de este tipo? No, no deberíamos. Por ese motivo en julio decidimos que no queríamos carne clonada o los productos derivados de animales clonados. Este es un enfoque consistente.

Es cierto que sabemos que los productos derivados de animales clonados y su descendencia probablemente no provoquen ningún daño a la salud humana y, personalmente, considero que son aptos para el consumo humano, pero no existe ninguna escasez de carne producida a través de métodos convencionales. ¿Así que para qué deberíamos utilizar clones? Tratar cruelmente a los animales es completamente innecesario. Los ciudadanos europeos no quieren esto y tampoco quieren estos productos. No los necesitamos. No existe ningún argumento para introducir carne clonada en la Unión Europea.

Por eso queremos un reglamento claro que se aplique de forma específica a los animales clonados y su descendencia. Deseo ver una prohibición de la clonación y los productos clonados en la Unión Europea y considero que podemos llevar esto a buen término. Por supuesto, también debe aplicarle a las importaciones. Quiero estar segura de que no me encasquetan carne clonada a hurtadillas, porque no esté etiquetada, como acaba de ocurrir en Escocia. No creo que se pueda seguir el rastro de toda la carne hasta sus orígenes. Esto puede ser posible en el caso de la carne de vaca. Sin embargo, no es posible decir si hay un animal clonado en la ascendencia de un cerdo concreto, habida cuenta de la cantidad de carne de cerdo producida.

Esta es una cuestión fundamental y ética. Otros diputados han indicado que necesitamos considerar cuestiones éticas, porque somos responsables de ellas. Se trata, desde luego, de una cuestión de bienestar animal, pero también tiene otra implicación. La experiencia corrobora y soy ganadera, he estudiado este tema, que todos los métodos de reproducción que han demostrado funcionar en la actividad ganadera, con el tiempo se abren camino en la medicina humana. Por lo tanto, debemos preguntarnos hoy si queremos y somos capaces de aceptar la clonación humana en un posible futuro no muy lejano. Yo no quiero ni puedo. Incluso si se creara un clon mío para disponer de un suministro de órganos de recambio y, en el futuro, pudiera donarme un órgano vital, aún así no querría que esto ocurriera. No considero que este sea un cuento de terror exagerado. Creo que sería posible en un futuro no muy lejano si permitiéramos que la clonación se produzca.

Por consiguiente, necesitamos imperiosamente una prohibición, no solo de la clonación, sino también de los animales clonados y de su descendencia, en toda la UE. No tengo miedo de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Podemos aprobar esto. No tenemos por qué imitar todo lo que hace EE.UU., a pesar de nuestra relación trasatlántica.

 
  
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  Csaba Sándor Tabajdi (S&D).(HU) Señor Comisario, he llegado a conocerle el año pasado, desde que se convirtió en Comisario, como alguien que protege la salud de los consumidores y de los ciudadanos europeos. Tanto Linda McAvan como la señora Sommer, que intervino antes que yo, así como mi colega, Capoulas Santos, han hablado sobre esto. Han quedado presentados los argumentos. Hemos escuchado los argumentos médicos e incluso a pesar de que se han llevado a cabo investigaciones en EE.UU., nos gustaría disponer de investigación europea objetiva que no esté influenciada por ningún grupo de interés estadounidense que demuestre realmente que estos productos no son perjudiciales para la salud. Sin embargo, incluso si así fuera y no fueran perjudiciales para la salud, puede continuarse la investigación científica. No obstante, también he oído manifestar que no existen motivos para continuar la investigación. Como miembro de pleno derecho de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, opino que no hay nada en la agroindustria europea que justifique que guardemos productos alimentarios clonados en las estanterías de nuestras despensas.

También se ha declarado, y estoy totalmente de acuerdo, que existen vacíos legales en este sistema. Recuerdo un ejemplo reciente cuando contacté con usted en referencia al tema de las frutas y hortalizas de Marruecos. Esto demuestra que no necesitamos proteger nuestros mercados también contra las importaciones. Tanto Linda McAvan como otros han planteado consideraciones relativas al bienestar animal y estoy plenamente de acuerdo con aquellos que intervinieron antes que yo y que afirmaron que no es posible detener la ciencia. Sin embargo, debemos trazar una línea en un punto determinado y restringir la clonación, porque ni a mí ni a mis colaboradores nos gustaría encontrarnos con mi clon. Se trata de algo éticamente insostenible y pedimos a la Comisión que declare una moratoria.

 
  
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  Françoise Grossetête (PPE).(FR) Señor Presidente, el debate que hemos mantenido esta noche revela lo delicada que es esta cuestión. Hemos debatido sobre ello recientemente, todavía estamos debatiendo sobre ello esta noche y volveremos nuevamente al debate cuando presente usted su Comunicación sobre este tema, señor Comisario. Sin embargo, considero que debería adoptarse un enfoque riguroso a la hora de abortar un tema tan delicado como el de los productos derivados de animales clonados en la cadena alimentaria.

He escuchado que se ha hablado mucho de los riesgos para la salud. Quisiera señalar que nuestra actual posición se basa en la posición de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, que afirma que en este momento no hay nada que indique que los productos derivados de animales clonados o de su descendencia representen ninguna amenaza nueva o adicional para la salud o el medio ambiente en comparación con animales criados de forma convencional.

Debemos, por tanto, pecar de prudentes. No nos situemos automáticamente a favor de un lado o del otro antes de estar verdaderamente en posesión de todos los hechos científicos. Debemos tener cuidado de no adoptar una postura defensiva o lo que es aún peor, una posición rígida en una cuestión tan compleja —tal y como han revelado nuestros debates— y que merece un concienzudo examen, sobre todo con respecto a las normas de comercio internacionales.

En realidad, señor Comisario, tenía usted razón cuando dijo que el riesgo en Europa es limitado. Disponemos de una industria ganadera convencional claramente suficiente. ¿Qué ocurre, sin embargo, cuando los ganaderos importan semen que puede provenir de EE.UU. y haber sido obtenido de animales clonados? En este caso, igualmente, necesitamos disponer de cualquier garantía posible a fin de velar por que las normas de la Organización Mundial de la Salud sean acatadas y no exista la oportunidad de que puedan producirse condiciones para la competición desleal.

Estoy de acuerdo con mis colegas cuando nos cuentan que los consumidores ciertamente no desean consumir carne obtenida de estos animales. Sin embargo, no albergo ninguna duda en absoluto con respecto al deseo del Comisario Dalli de arrojar luz sobre este asunto y de responder a las muchas preguntas que han quedado hoy sin contestar. Tengo plena confianza en lo que pueda comunicarnos el Comisario Dalli, y aguardo su informe.

Los consumidores de la UE deben saber lo que están comiendo y la trazabilidad resulta crucial. A fin de garantizar esto, no obstante, necesitamos un riguroso análisis científico que nos permita iniciar una acción informada, de modo que podamos encontrar una solución apropiada para la cuestión de la importación de alimentos procedentes de animales clonados y de su descendencia y su introducción en la cadena alimentaria.

Este es el motivo por el que aguardaré a la Comunicación del Comisario Dalli, programada para noviembre, antes de tomar mi decisión.

 
  
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  Daciana Octavia Sârbu (S&D).(RO) Me ha alarmado recientemente la noticia de que han llegado a la cadena alimentaria europea productos derivados de animales clonados precedentes de Norteamérica.

El Parlamento Europeo ha expresado en más de una ocasión su opinión respecto a que estos alimentos deberían prohibirse por una serie de razones basadas en consideraciones éticas y medioambientales. Seguiremos adoptando una posición firme y unitaria sobre este tema en un momento en que se están realizando negociaciones sobre el asunto del Reglamento sobre nuevos alimentos.

Las pruebas proporcionadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y el Grupo Europeo de Ética indican que existen graves problemas sanitarios que afectan tanto a los animales clonados como a las madres portadoras.

Al mismo tiempo, en términos de protección del medio ambiente, el impacto del aumento del consumo de carne podría tener un efecto devastador, y un gran número de animales clonados afectaría a la biodiversidad natural, incrementando así la vulnerabilidad de los animales a epidemias y amenazando la seguridad alimentaria.

Ya hemos escuchado los argumentos relacionados con el comercio y el Reglamento de la Organización Mundial del Comercio. Se nos dice que no podemos prohibir la introducción de estos alimentos en la Unión Europea sin incumplir las obligaciones establecidas por la OMC. No obstante, la Unión Europea ha decidido detener la introducción de determinados productos en el mercado si se han albergado dudas sobre los beneficios para los consumidores o sospechas de que se esté engañando a los consumidores. Consideraremos toda acción legal para aplicar tal prohibición.

Asimismo, considerando la situación en general, deberíamos insistir en que el Reglamento de la OMC tenga también en cuenta consideraciones de protección ética y medioambiental similares.

Existen argumentos graves contra los alimentos derivados de animales clonados. Por otro lado, no hay ninguna prueba clara de los beneficios que aportan. Es hora de que la Comisión proponga una solución concreta en relación a este asunto teniendo en cuenta la opinión de nuestro foro, que representa a los ciudadanos de Europa. No podemos permitir experimentos que pongan en peligro la salud de los ciudadanos o el medio ambiente.

 
  
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  Anne Delvaux (PPE).(FR) Señor Presidente, señor Comisario, quisiera expresar mis profundas reservas sobre este asunto.

Por un lado, nosotros —la UE— defendemos una mayor transparencia alimentaria para los consumidores, buscando establecer un sistema de trazabilidad de la carne de la granja a la mesa, y de ese modo imponiendo estándares muy estrictos en la crianza y la matanza para los ganaderos y determinados controles a fin de garantizar, en la medida de lo posible, el origen y la calidad de los alimentos. Por otro lado, sin embargo, este verano nos enteramos de que los consumidores británicos habían comido carne de vacuno clonada sin saberlo. En mi país, Bélgica, cabe incluso la posibilidad de que se haya consumido carne de tercera generación, que según dicen, no es en absoluto carne clonada. ¿Finalmente es esto lo que queremos decir cuando hablamos de «trazabilidad»?

Permítanme añadir un toque de humor: en mi opinión, ¡no quiero tener ternera clonada en salsa de Borgoña con zanahorias modificadas genéticamente en mi plato! Especialmente cuando no he elegido comerlos. Esta parece ser la opinión imperante en la UE, ya que todas las encuestas del Eurobarómetro realizadas sobre la cuestión de la clonación de animales con fines alimentarios confirman una y otra vez la clarísima oposición de los ciudadanos europeos.

Este es el primer argumento que quiero mencionar en contra de la presencia de productos animales clonados en la cadena alimentaria: no podemos, por un lado, solicitar una mayor responsabilidad a los consumidores y desear que estén mejor informados sobre lo que comen y, por otro lado, ignorar su deseo de no comer carne clonada.

Mi segundo argumento está relacionado con la salud. Es cierto que ningún estudio científico ha proporcionado pruebas de cualquier impacto potencialmente negativo derivado del consumo de carne clonada, carne de una cría de animal clonado o incluso leche de un animal clonado. No se ha demostrado nada, y eso incluye la seguridad a largo plazo de este tipo de consumo. Por consiguiente, creo que debería seguir aplicándose el principio de cautela.

Mi tercer y último argumento es ético y usted mismo lo ha planteado al principio de su discurso. La UE desea estar a la vanguardia de la protección de animales. Este mediodía, el Parlamento votó de nuevo a favor de una restricción en la experimentación con animales para que el dolor y el sufrimiento infligidos a los animales sean mínimos. No obstante, no se puede negar que la clonación causa sufrimiento en los animales. Basta con recordar a la oveja «Dolly» y el Dictamen científico AESA de julio de 2008, que habla de una proporción significativa de animales clonados cuya salud y bienestar se ven afectados perjudicialmente, a menudo con severidad, y con consecuencias mortales.

La señora McAvan también se ha referido a la opinión del Grupo Europeo de Ética de la Ciencia y de las Nuevas Tecnologías, que dudaba de que la clonación de animales con fines alimentarios esté justificada desde un punto de vista ético, especialmente porque no se puede justificar por una necesidad de diversificación alimentaria. Todo lo contrario: hay razones para temer que el hecho de fomentar una alimentación a base de animales clonados tendrá un efecto indirecto en la diversidad genética debido al uso excesivo de un número limitado de animales en programas de crianza. Esto es lo que ha ocurrido en otros sectores alimentarios, por ejemplo, docenas de especies de tomate han desaparecido. En el año 1900, había 7 000 especies, hoy sólo quedan 150, de las que 70 están disponibles en el mercado, y un gran número de ellas están genéticamente modificadas.

¿Este es el tipo de progreso que queremos? Esa es la pregunta que debemos hacernos.

 
  
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  Kriton Arsenis (S&D).(EL) Señor Comisario, realmente no puedo recordar que haya habido tanta unanimidad en esta Cámara durante cualquier otro debate. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que hay absoluta unanimidad entre los ciudadanos de la Unión Europea, absoluta unanimidad en contra de productos clonados. Usted y mis honorables amigos han hablado sobre el peligro de la Organización Mundial del Comercio. Es un argumento que hemos oído una y mil veces en esta Cámara, un argumento político.

No obstante, lo que es necesario que hagan la Comisión y sus asesores jurídicos no es destacar estos temores sino examinar cómo podemos lograr la moratoria buscada en el Pleno sin encontrar tales problemas. Verdaderamente, debemos decidir qué es más importante: la Organización Mundial del Comercio o el Tratado de Lisboa, que presenta el principio de prudencia donde se contempla la posibilidad de prohibir el movimiento de un producto en el mercado europeo si la información científica que en él figura no es lo suficientemente clara como para garantizar su comercio seguro y no se sabe exactamente lo que se aplica a los productos clonados.

Por consiguiente, necesitamos esa moratoria porque, todos en esta Cámara estamos de acuerdo, señor Comisario, en que no podemos experimentar con la salud de los ciudadanos europeos.

 
  
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  Seán Kelly (PPE). – Señor Presidente, personalmente, no estoy convencido en absoluto de la necesidad, la moralidad, la seguridad o la trazabilidad de los animales clonados.

Con respecto a la necesidad, durante años hemos estado intentando fomentar la producción extensiva en lugar de la intensiva, y hay suficientes modos de asegurar la reproducción natural y otros modos de garantizar un crecimiento de la población animal, en caso de que sea necesario. En lo que respecta a la moralidad, como ha dicho la señora Sommer, si es moralmente aceptable tener animales clonados, sólo será cuestión de tiempo que sea moralmente aceptable tener seres humanos clonados. ¡Ya tenemos suficientes bichos raros en el mundo como para clonar más!

El señor Staes ha mencionado la seguridad, y estoy de acuerdo con él. ¿Cómo puede alguien decir concluyentemente a estas alturas que las crías de animales clonados son seguras para el consumo humano? No creo que alguien pueda. Finalmente, con respecto a la trazabilidad, uno de nuestros grandes logros en la Unión Europea, como ha dicho Anne Delvaux, es que podemos seguir la pista de los alimentos desde la granja a la mesa. ¿Qué vamos a hacer ahora: garantizar que podemos seguir su pista desde el clon hasta cada hogar? No creo que debamos hacer esto, nuestro objetivo debería ser eliminar la clonación, no facilitarla.

 
  
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  Elisabeth Köstinger (PPE).(DE) Señor Presidente, señor Dalli, el primer caso de carne clonada que llegó a los supermercados tuvo lugar en Reino Unido. El caso recibió una cobertura mediática masiva y ha generado incertidumbre entre los consumidores por un lado y acusaciones injustificadas por otro lado. Debido a que la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA) fue incapaz de presentar una explicación, la culpa del asunto recayó inmediatamente en la manera de informar de los agricultores.

Señor Dalli, las consecuencias de las postergaciones en el procedimiento legislativo de la UE no deben imputarse a los agricultores. Hasta ahora, solamente los productos de animales clonados y no los de sus crías han requerido una licencia en Europa. El Parlamento Europeo expresó claramente su opinión en el Reglamento sobre nuevos alimentos. El principio de cautela debe aplicarse especialmente en el caso de alimentos.

A pesar de las consideraciones éticas, no necesitamos carne de animales clonados por razones de seguridad en el suministro de alimentos. Aparentemente, existen graves diferencias de opinión interinstitucionales en el tratamiento de alimentos clonados. Por consiguiente, debemos instar urgentemente a la Comisión a que llegue a un acuerdo en interés de los consumidores y productores y a que tome las medidas adecuadas.

 
  
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  Karin Kadenbach (S&D).(DE) Señor Presidente, señor Dalli, la información científica constituye la base de la toma de decisiones políticas. Sin embargo, en mi opinión, estaríamos eludiendo nuestras responsabilidades políticas si el juicio científico de que algo resulta factible significara que debemos hacerlo. Mi trabajo no consiste en hacer lo que es técnicamente factible, sino en representar los intereses de mis electores. La abrumadora mayoría de ellos, y esto es extensible a toda la UE, no quiere carne clonada en sus platos.

No es sólo cuestión de que no sea perjudicial para la salud humana. Los huevos de las gallinas ponedoras en batería no representan un riesgo para la salud del hombre, pero a pesar de ello, la UE ha actuado con rapidez y eficacia en este caso. Espero el mismo tipo de acción en el caso de la carne y los productos cárnicos derivados de animales clonados, incluidos los de segunda generación.

Tanto el bienestar de los animales como las consideraciones éticas hablan claro en contra de la carne clonada. Veremos lo que los científicos en el ámbito de la salud tienen que decir de ahora en adelante. Necesitamos una moratoria que también contemple productos de animales de segunda generación. Debemos entonar un no rotundo a los productos elaborados con carne clonada.

 
  
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  Jarosław Kalinowski (PPE).(PL) Señor Presidente, mantener los más elevados estándares posibles de producción alimentaria en la Unión significa que podemos asegurar productos de alta calidad y satisfacer las expectativas de los consumidores. Los resultados de la investigación científica hoy disponibles demuestran que en términos de calidad, la carne de animales clonados no difiere en modo alguno de la carne de animales de crianza convencional. A pesar de ello, la cuestión de la clonación en sí misma y el uso de esas tecnologías en la producción alimentaria constituyen problemas muy graves. Con técnicas modernas de producción alimentaria a nuestra disposición, ¿tenemos que recurrir a la clonación? Así pues, este asunto se ha de regular en interés de los agricultores, productores de alimentos y consumidores, para que además no represente una amenaza a la seguridad alimentaria, la salud del consumidor o la competitividad de la agricultura europea. También deberían considerarse los dilemas éticos y morales que surgen cuando los ciudadanos de una Europa unida se encuentran frente a comidas elaboradas con la carne de animales clonados.

 
  
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  Peter Jahr (PPE).(DE) Señor Presidente, he anotado cuatro razones en contra de la carne clonada, pero no podemos resolverlas todas en términos científicos.

La primera razón es que la población de la Unión Europea no quiere comer carne de animales clonados. Esto afecta igualmente a los productos de las crías de animales clonados. En segundo lugar, aún no se ha llegado a ninguna conclusión sobre si comer carne clonada representa un riesgo para la salud humana. En tercer lugar, se ha demostrado que la clonación de animales resulta perjudicial para la salud de los propios animales. Y en cuarto lugar, por razones éticas convendría oponerse a la clonación de animales con fines alimentarios.

Por lo tanto, debemos oponernos firmemente a la práctica de la clonación de animales con fines alimentarios y el uso de carne clonada. Ahora debemos establecer reglamentos para controlar la carne clonada cuanto antes. Esto es lo que el pueblo europeo espera de nosotros. Como mínimo, la carne clonada se debe etiquetar con claridad.

 
  
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  João Ferreira (GUE/NGL).(PT) Señor Presidente, señor Comisario, la entrada de productos derivados de animales clonados en la cadena alimentaria de forma no autorizada, no identificada e inadvertida no puede dejar de constituir un motivo de preocupación. Resulta especialmente preocupante, habida cuenta de que este hecho llegó a nuestro conocimiento tan sólo unas semanas después de que el Parlamento hubiera votado, una vez más, a favor de prohibir que estos productos se introdujeran en el mercado de la UE. En este momento nos parece una medida cautelar correcta y adecuada.

La actuación de la UE en este ámbito debería guiarse, en primer lugar, por el deseo de salvaguardar el interés público, por mantener un elevado nivel de protección de la salud humana y asegurar la seguridad alimentaria y medioambiental, y por la promoción del bienestar de los animales. Estos valores deberían prevalecer sobre cualquier otro. Si se autoriza la comercialización de estos productos en el futuro, también necesitará respetar los principios de transparencia, información y libertad de elección del consumidor. Desgraciadamente, no es lo que sucede hoy, por ejemplo, con alimentos parcialmente compuestos de organismos genéticamente modificados o animales que se han alimentado de esos organismos.

 
  
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  Anna Záborská (PPE). (SK) Esta mañana hemos mantenido un amplio debate sobre la protección de los animales utilizados para fines científicos, para experimentos que podrían ayudar a descubrir curas de enfermedades graves que afectan al hombre. La mayoría, una amplia mayoría, de los diputados ha rechazado el sufrimiento de los animales que serían utilizados con estos fines. Al mismo tiempo, está claro que la clonación causa un grave sufrimiento en los animales. Más del 95 % de los experimentos de clonación fracasan. Se producen enfermedades graves y discapacidades fisiológicas y esos animales mueren prematuramente. La mayoría de consumidores está en contra semejante carne entre en la cadena alimentaria.

Como ha dicho mi compañera, la señora Sommer, se trata de un problema más grave. El desarrollo de la reproducción animal mediante clonación abre la puerta a la reproducción humana mediante clonación, y eso no está permitido ni por las leyes de la naturaleza ni por el Tratado de Lisboa. Me gustaría preguntar si alguien querría ahora enmendar el Tratado de Lisboa en este sentido. Señor Comisario, la posición de la Comisión Europea debe ser clara.

 
  
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  John Dalli, Miembro de la Comisión. – Señor Presidente, no me sorprende que este asunto haya atraído tanta atención y debate y quiero dar las gracias a todos por expresar su opinión. Los diversos puntos que se han planteado muestran la necesidad de una comprensión en profundidad de estos asuntos para que podamos tomar decisiones proporcionadas y con conocimiento de causa.

Como he dicho en mi declaración de apertura, la Comisión tiene programado aprobar a finales de este año un informe exhaustivo en el que se establezcan los asuntos clave que contribuyen al debate de la clonación. Espero que eso sirva para añadir claridad a este complicado tema y que demuestre su utilidad como base para los debates y deliberaciones institucionales que se desarrollarán.

Quisiera recalcar que únicamente puede lograrse una mejora en la situación actual mediante un consenso entre todas las instituciones de la UE. Este debate se ha venido desarrollando desde enero de 2008 y espero con entusiasmo que progresemos juntos en este asunto, con el objetivo final de acordar un modo práctico de avanzar que nos resulte muy útil en los años venideros.

 
  
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  Presidente. – Se cierra el debate.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Elena Oana Antonescu (PPE), por escrito.(RO) Ya hemos mencionado en el Parlamento Europeo los argumentos éticos, médicos o económicos en contra de comer alimentos derivados de animales clonados, y estos argumentos son más válidos que nunca. También hay otro argumento al menos igual de importante: los ciudadanos europeos no quieren productos clonados en sus platos. Están en contra de la idea de dar a sus hijos comida cuyo origen sea un laboratorio de experimentos genéticos. Una encuesta del Eurobarómetro realizada sobre este tema en 2008 muestra que la mayoría de los europeos se opone a la clonación animal, especialmente con fines alimentarios. En opinión del 84 % de los encuestados, no disponemos de suficiente experiencia con respecto al impacto a largo plazo en la salud y la seguridad alimentaria como para usar animales clonados en la producción de alimentos. El 75 % cree que clonar alimentos para el consumo resulta inaceptable por razones éticas. Estos significativos porcentajes transmiten un mensaje muy claro: la gente no quiere comer productos obtenidos de la clonación, no confían en ella y no están de acuerdo con estos métodos. Debemos complementar y mejorar la legislación de la UE para que nunca más exista la posibilidad de presionar, o eludir, decisiones o principios en los que creemos.

 
  
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  Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė (PPE), por escrito.(LT) El reglamento del uso de nuevas tecnologías en la producción de alimentos constituye un avance apreciable. No obstante, al mismo tiempo que fomentamos las innovaciones, no debemos olvidar los peligros. Uno de ellos es la comercialización de animales clonados, sus crías y productos obtenidos a partir de animales clonados. Hasta ahora, este asunto ha causado problemas considerables relacionados con varios aspectos diferentes, entre los que se incluyen: los requisitos de bienestar de los animales, fundamentados en el Tratado de Lisboa, el derecho de los consumidores a estar informados del origen de los productos que consumen y asuntos éticos. Por el momento, tenemos más preguntas que respuestas en cada uno de estos ámbitos. Por consiguiente, antes de que los debates de las instituciones de la Unión Europea sobre animales clonados adquieran impulso, debemos examinar detenidamente la comercialización de estos animales y de sus crías y productos.

 
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