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Procedimiento : 2009/0051(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A7-0260/2010

Debates :

PV 18/10/2010 - 16
CRE 18/10/2010 - 16

Votaciones :

PV 19/10/2010 - 8.6
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P7_TA(2010)0363

Debates
Lunes 18 de octubre de 2010 - Estrasburgo Edición DO

16. Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Noroccidental – Régimen de control y ejecución aplicable en la zona del Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Nororiental (debate)
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidente. – De conformidad con el orden del día, el siguiente punto es el debate conjunto sobre:

- la recomendación (A7-0262/2010) realizada por Jarosław Leszek Wałęsa, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre la propuesta de Decisión del Consejo relativa a la aprobación, en nombre de la Unión Europea, de la Enmienda al Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Noroccidental [11076/2010 - C7-0181/2010 - 2010/0042(NLE)], y

- el informe (A7-0260/2010) elaborado por Carmen Fraga Estévez, en nombre de la Comisión de Pesca, sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establece un régimen de control y ejecución aplicable en la zona del Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Nororiental [COM(2009)0151 - C7-0009/2009 - 2009/0051(COD)].

(El Presidente hace hincapié en que los oradores deben respetar estrictamente sus tiempos de intervención).

 
  
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  Jarosław Leszek Wałęsa, ponente.(PL) El convenio que tengo el honor de presentar se firmó en Ottawa en 1978 y entró en vigor el 1 de enero de 1979. La Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste, NAFO, para abreviar, se creó en el marco del convenio con el fin de apoyar la conservación y la utilización óptima de los caladeros y para apoyar la cooperación internacional. Las partes contratantes aprobaron las enmiendas al mismo en las reuniones anuales de la NAFO de 2007 y 2008. Este documento introduce cambios fundamentales en el convenio, el objetivo principal consiste en poner su texto en línea con otros convenios a nivel regional y con los instrumentos internacionales, e incorporar los conceptos modernos de gestión de la pesca. La estructura organizativa se ha actualizado, una clara división de responsabilidades entre las partes contratantes, se han introducido los Estados de abanderamiento y los Estados del puerto, se ha creado un proceso más coherente de toma de decisiones, se ha reformado el sistema de contribuciones para el presupuesto de la NAFO y se ha facilitado un mecanismo de solución de las controversias que puedan surgir entre las partes contratantes.

A la luz de los derechos de pesca otorgados a la Unión Europea en virtud del convenio, la ratificación de los cambios propuestos se encuentra entre los intereses de la Unión Europea. Como resultado, debemos ponernos de acuerdo para ratificar los cambios al convenio. Dicho esto, quisiera poner de relieve, con claridad y precisión, algunos problemas que han surgido durante la ratificación en este momento. En primer lugar, las partes contratantes adoptaron cambios en una reunión anual de la NAFO en 2007, y se elaboró una versión en inglés. En 2008, se elaboró una versión en francés, pero el documento COM, que se corresponde con la propuesta de la Comisión relativa a la transposición al Derecho comunitario, tiene fecha de 8 de marzo de 2010. Esto significa que el trabajo sobre el documento ha supuesto más de dos años. Este retraso es inaceptable y no debe repetirse en el futuro. La adopción rápida de decisiones es una condición necesaria para el buen funcionamiento de la Unión. Las tres instituciones, a saber, la Comisión, el Consejo y el Parlamento, deben encontrar una solución adecuada a fin de no retrasar el procedimiento y hacer realidad uno de los principales objetivos del Tratado de Lisboa, que consiste en simplificar y agilizar el proceso de toma de decisiones. El caso actual que se ha presentado para su ratificación es una prueba de que algo sigue siendo incorrecto y es necesario actuar con urgencia para corregir la situación. En segundo lugar, me gustaría recordarles que el Tratado de Lisboa entró en vigor en diciembre de 2009. En el contexto de estos derechos recién adquiridos, la Comisión de Pesca y el Parlamento Europeo deben estar debidamente representados durante las negociaciones posteriores sobre el futuro de los convenios internacionales. En 2007 y 2008, el Parlamento Europeo no estuvo representado, por razones obvias. Nuestra institución está, sin embargo, dispuesta a ratificar el acuerdo en el marco de sus competencias, pero al mismo tiempo, es necesario recordar al Consejo y a la Comisión los nuevos requisitos procedimentales y la necesidad de cumplir con las nuevas competencias del Parlamento Europeo.

 
  
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  Carmen Fraga Estévez, ponente.(ES) Señor Presidente, permítanme expresar mi gratitud al Consejo y a la Comisión Europea por llegar a este buen acuerdo en primera lectura y, muy en particular, a los servicios jurídicos de las tres instituciones por su colaboración y ayuda para resolver los problemas derivados de la nueva comitología tras el Tratado de Lisboa.

Creo que hemos logrado un buen compromiso, sobre todo, porque supone un avance sustancial con respecto a la situación actual, aunque, como en todo compromiso, todos hemos debido hacer concesiones y ser flexibles en un trabajo que ha sido especialmente complejo, ya que la propuesta de la Comisión nos llegó antes de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, lo que ha obligado, al mismo tiempo, a adaptarla a la nueva situación, en particular a los artículos 290 y 291 del Tratado, referidos a los actos delegados y a los actos de ejecución.

Al tratarse de una transposición a la normativa comunitaria de recomendaciones emanadas de una organización regional de pesca, la CPANE en este caso, pero a la que seguirán muchas otras, el objetivo del Parlamento era fundamentalmente establecer un mecanismo que permita hacer estas transposiciones de la manera más rápida posible, evitando, como hasta ahora, que retrasos burocráticos internos nos impidieran responder correctamente a nuestras obligaciones internacionales.

Así, la nueva redacción del artículo 48, tras el compromiso alcanzado con el Consejo, relativo a las ulteriores modificaciones de este Reglamento, permitirá a la Comisión tanto cumplir con las obligaciones que impone la CPANE como adecuarse a nuevas recomendaciones que surjan en el futuro, mediante la delegación de poderes.

Es cierto que la Comisión quería que todos los artículos de la propuesta pudieran ser revisados a través de los actos delegados, y el compromiso acepta que la mayoría así sea, salvo en temas como el registro de capturas, trasbordos, inspecciones o seguimiento de infracciones, es decir, fundamentalmente materias relativas a control y vigilancia que quedarán en el marco de la codecisión.

De todos modos, señora Comisaria, el Parlamento se compromete a modificar este procedimiento si se demuestra que la inclusión de estos aspectos en el ámbito de la codecisión pudiera poner en riesgo el cumplimiento de las obligaciones de la Unión Europea y, especialmente, de la Comisión, en tanto que parte contratante de la organización regional de pesca.

Es por ello que consideramos que este compromiso supone, como he dicho, un avance sustancial, no solo en lo que se refiere a esta propuesta concreta, sino para sentar las bases de futuras discusiones entre el Consejo, la Comisión y el Parlamento en materia de política pesquera.

 
  
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  Maria Damanaki, Miembro de la Comisión. – Señor Presidente, la Comisión insta al Parlamento a dar su consentimiento a la aprobación de las enmiendas al Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Noroccidental, conocido colectivamente como la enmienda al Convenio de la NAFO.

Me gustaría mostrar mi agradecimiento al señor Wałęsa por el trabajo tan útil que ha realizado en relación a este informe.

Esta enmienda revisa el convenido para ponerlo más en consonancia con otros convenios regionales y con los instrumentos internacionales. Incorpora los conceptos modernos de gestión de la pesca; estiliza la estructura de la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroccidental (NAFO), e introduce una definición clara de las responsabilidades de las partes contratantes, los Estados de abanderamiento y los Estados del puerto y un proceso más coherente de toma de decisiones.

Moderniza la fórmula de contribución para el presupuesto de la NAFO y proporciona un mecanismo para resolver las controversias entre las partes contratantes.

Esta minuciosa enmienda ayudará a la UE a cumplir sus obligaciones internacionales en materia de pesca sostenible y a alcanzar los objetivos del tratado. La pronta ratificación de la enmienda es en interés de la UE y, por lo tanto, la dejo en manos de la Cámara.

Quiero referirme ahora al segundo informe, que trata sobre el régimen de control y ejecución aplicable en la zona del Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Nororiental.

Me gustaría dar las gracias a la señora Fraga Estévez por su trabajo en este informe. Me complace ver el gran apoyo de la Comisión de Pesca en relación al contenido de esta importante propuesta.

La aplicación del régimen de control y ejecución de la Comisión de Caladeros del Atlántico Nororiental (CPANE) es, de hecho, una medida clave para ayudarnos a gestionar los recursos pesqueros en la región del Atlántico y para acabar con la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).

Sin embargo, debo señalar que la Comisión no está del todo contenta con el acuerdo global entre el Parlamento y el Consejo durante su trílogo con la Comisión.

De hecho, estoy decepcionada con algunos resultados, en particular, en relación con el artículo 48, que trata del procedimiento de modificación del Reglamento.

La Comisión ha estado buscando competencias delegadas más suficientes para transponer futuras enmiendas al régimen. Permítanme explicar por qué —y me gustaría que estuvieran atentos porque vamos a tener los mismos problemas en el futuro—.

Como ustedes saben, la Unión Europea tiene que aplicar este régimen en su totalidad porque hacerlo es nuestra obligación internacional en virtud el Convenio NAFO. De conformidad con este Convenio, las enmiendas normalmente se convierten en vinculantes para nosotros 80 días después de su adopción. Así que tenemos 80 días para ponerlas en práctica. Me preocupa bastante que las competencias limitadas delegadas a la Comisión por los colegisladores puedan entorpecer la adaptación oportuna de las enmiendas al derecho de la UE. Esta es la realidad y, además, una respuesta a las preocupaciones del señor Wałęsa en relación con el calendario.

Si bien no será mi responsabilidad aprobar el acuerdo, me gustaría que usted sea consciente del problema.

En última instancia, hay que evitar convertir la transposición de las medidas de la CPANE en una versión moderna del mito de Sísifo. Como están las cosas, las medidas adoptadas el año pasado por la CPANE se adaptarán en el momento en que se adopte finalmente el proyecto estándar, pero el mes que viene, es probable que la CPANE adopte nuevas enmiendas que requieran la adaptación eficaz al derecho de la UE a principios de 2011.

Por lo tanto, necesitamos más tiempo para esto.

La Comisión considera, pues, que el presente Reglamento se entenderá sin perjuicio de cualquier posición futura de la institución en cuanto a la utilización de los artículos 290 y 291 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea para la transposición de las medidas de organización regional de ordenación pesquera.

Además, la Comisión se reserva el derecho de proponer modificaciones al Reglamente, aumentando el número de medidas que deben adoptarse por actos delegados o de ejecución.

Haremos esto si la transposición a través del procedimiento legislativo ordinario conduce a retrasos que pondrían en peligro nuestra obligación de cumplir con las obligaciones internacionales.

Mientras tanto, quiero reiterar mi agradecimiento a la señora Fraga Estévez y al señor Walesa por sus informes y a la Comisión de Pesca por el trabajo que ha realizado en relación a estas importantes cuestiones.

 
  
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  Alain Cadec, en nombre del Grupo PPE.(FR) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, voy a hablar principalmente sobre el informe de la señora Fraga Estévez. Se trata de un informe sobre el que hoy estamos dando nuestra opinión y que resulta de importancia capital para el fortalecimiento de los controles en el Atlántico Nororiental y para el papel del Parlamento como colegislador en las cuestiones relacionadas con la política pesquera común.

De hecho, una de las prioridades de la Comisión de Pesca del Parlamento es la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, que afecta directamente a nuestros pescadores y a nuestras industrias pesqueras europeas. Ellos son, de hecho, las víctimas de la competencia desleal de una industria pesquera clandestina. Los armadores ilegales explotan a los empleados mal remunerados y venden los productos pesqueros a precios muy bajos. La falta de cumplimiento por su parte del derecho del mar, los convenios de la Organización Internacional del Trabajo y el Reglamento IUU de 1 de enero de 2010 significa que los armadores europeos ahora son poco competitivos por los costes laborales que tienen que soportar. Queremos una mayor armonización de las normas y las condiciones laborales aplicables a la pesca que practican terceros países en la Unión Europea.

Los pescadores europeos también respetan normas de control y gestión estrictas que permiten la preservación de los recursos y el desarrollo sostenible de los caladeros europeos, pero estas normas no deben penalizar a nuestros pescadores en relación con aquellos que no las respetan. Por tanto, pido que se refuercen los controles y que se apliquen correctamente las sanciones contra la pesca ilegal.

En este sentido, quiero felicitar a nuestra Presidenta por su informe, que señala que el régimen de control adoptado por la Comisión de Caladeros del Atlántico Nororiental (CPANE) debe adaptarse al derecho europeo sin demora; más específicamente, acojo con satisfacción la introducción del programa que promueve el cumplimiento por parte de los buques de las Partes no Contratantes. Este informe también aclara el alcance del artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea con respecto a los actos delegados.

Acojo con beneplácito la incorporación de un anexo de tres declaraciones por el que se establecen las condiciones para la aplicación de los actos delegados, que permite controlar las competencias de ejecución de la Comisión y mantener el equilibrio institucional.

Quiero señalar que el Parlamento, como legislador, debe estar totalmente libre para actuar en las cuestiones relativas a la delegación.

 
  
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  Ulrike Rodust, en nombre del Grupo S&D.(DE) Señor Presidente, Comisaria Damanaki, Señorías, me alegro de que seamos capaces de adoptar un reglamento que representa un pequeño paso más hacia nuestro objetivo común de la pesca sostenible. Las organizaciones regionales de pesca son instituciones bastante importantes para la buena gestión mundial. Desafortunadamente, las negociaciones son difíciles y el progreso es demasiado lento para las personas impacientes como yo. Por lo tanto, debemos hacer todo lo posible para fortalecer las organizaciones regionales de pesca.

Ahora voy a hablar sobre el resultado específico del informe de la CPANE. Creo que hay que acoger con gran satisfacción el nuevo reglamento de control del Estado del puerto de la CPANE y las nuevas medidas para prevenir la pesca ilegal. Sin embargo, tuvimos que llevar a cabo intensas negociaciones con el Consejo y la Comisión sobre cuestiones que parecen muy técnicas a primera vista, pero que son importantes para nuestro futuro trabajo. Creo que hemos encontrado un compromiso que es aceptable para todas las partes en lo que respecta a los actos delegados.

También hemos tenido éxito al lograr un acuerdo sobre cómo las futuras decisiones de la CPANE deben transponerse a la legislación comunitaria. No es ningún secreto, sin embargo, que la Comisión no está muy contenta con el resultado conseguido a este respecto. Puedo entenderlo. No podemos permitir que pasen años para que la Unión Europea pueda poner en práctica las decisiones de la CPANE. A este respecto, el Consejo y el Parlamento conjuntamente, deben demostrar que somos capaces de concluir un procedimiento de codecisión con rapidez en caso de que sea necesario.

Por último, me gustaría decir algo acerca de un asunto que es muy actual: la disputa con Islandia sobre la pesca de caballa. Ya contamos con la CPANE, que regula las aguas internacionales del Atlántico Nororiental. En el caso de especies migratorias como la caballa, sin embargo, también necesitamos un acuerdo que se aplique en las aguas territoriales. Como ustedes saben, ese sigue siendo un punto de estancamiento. Creo que es muy lamentable que, a pesar de que la cooperación esté en el primer plano, también hay demasiadas disputas en lo referente a esta cuestión. ¿Qué tal si damos a las organizaciones regionales de pesca la autoridad de las aguas costeras —al menos, en lo que respecta a las especies migratorias—? Sería un paso radical, por supuesto, pero, sin duda alguna, se trata de un paso que merece la pena considerar.

 
  
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  Britta Reimers, en nombre del Grupo ALDE.(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, el Convenio sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Noroccidental ha establecido una organización muy importante: la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroccidental, o también conocida como la NAFO. Su objetivo es la conservación y la utilización óptima de los caladeros en el Atlántico Noroccidental. El convenio ha sido modificado y, por tanto, se ha hecho que esté más en consonancia con otros convenios regionales. Se han incorporado conceptos modernos, como la gestión de existencias. Creo que es importante que la estructura de la organización sea más eficaz y que las obligaciones de las partes contratantes estén claramente definidas. También es positivo que se brinde la posibilidad de resolver los conflictos mediante un procedimiento de solución de diferencias. Las posibilidades de pesca de que dispone la Unión Europea en el marco del convenio son de gran interés para la UE. El Parlamento debe dar su aprobación en virtud de los nuevos poderes que le confiere el Tratado de Lisboa.

Como ponente alternativa del Grupo de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa, dejo el informe del señor Wałesa en manos de la Cámara.

 
  
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  Isabella Lövin, en nombre del Grupo Verts/ALE. – Señor Presidente, quiero dar las gracias a los ponentes, la señora Fraga Estévez y el señor Walesa, por los informes sobre los que hemos debatido hoy.

La Comisión de Caladeros del Atlántico Nororiental (CPANE) es una organización regional de pesca muy importante —o una organización regional de pesca (OROP)— para Europa y para los ecosistemas del Atlántico Norte. Una revisión independiente del desempeño de la CPANE fue algo positivo en general, que no siempre es el caso de las OROP. A pesar de que la CPANE obtienen mejores resultados que otras OROP, la situación de los principales caladeros en la zona del Convenio se encuentra en un punto crítico. Para los aspectos económicos y sociales, el rendimiento no puede ser evaluado, lo que conduce a enormes incertidumbres en cuanto a si se cumple o no el objetivo del Convenio de la utilización óptima. Sin embargo, las mejoras en la supervisión de los establecimientos de control y vigilancia y aplicación de listas negras de buques de pesca INDNR y las medidas del Estado del puerto son logros importantes.

Otro resultado de la evaluación fue el establecimiento de un mecanismo de solución de controversias, pero que ha llevado demasiado tiempo para que la UE pueda adaptarlo a la legislación. Estas medidas fueron aprobadas por la CPANE ya en 2006 y no han entrado en vigor hasta ahora. La UE tiene que estar mejor preparada para responder a los nuevos desarrollos y para cumplir con las responsabilidades internacionales.

La lucha contra la pesca ilegal es cada vez más importante. En algunos caladeros, el 30 % de la captura es ilegal. A escala mundial, de 11 a 26 millones de toneladas de pescado, con un valor estimado de 23 000 millones de dólares, se desembarcan ilegalmente cada año. Esto es equivalente a una quinta parte aproximadamente de la captura mundial registrada. La pesca ilegal socava la gestión de la pesca sostenible particularmente, pero no sólo en alta mar y en las aguas costeras de los países en vías de desarrollo. También tiene consecuencias graves a nivel ambiental, económico y social.

La entrada en vigor del reglamento de control y los reglamentos de pesca INDNR son herramientas importantes para la UE. En el ámbito de la CCRVMA (Comisión sobre la conservación de los recursos marinos vivos del Antártico), se ha demostrado que los operadores INDNR responden a las medidas de gestión destinadas a reducir la pesca INDNR, cambiando las zonas de pesca, los puertos, los desembarques y los Estados de abanderamiento. Esta capacidad de adaptación se ha traducido en una carrera de armamentos entre los operadores INDNR y los organismos de ordenación pesquera a nivel nacional e internacional. Los mecanismos de cumplimiento en una OROP pueden llevar a que los buques de pesca INDNR cambien las zonas de pesca. Los operadores de buques INDNR ahora cambian rutinariamente de Estado de abanderamiento —o lo que también se denomina «flag-hopping»—. Esto es algo que la UE tiene que abordar.

La UE debe ir más allá. La cooperación entre las OROP es esencial, pero también debemos tomar la iniciativa de elaborar un registro mundial de buques pesqueros, incluidos todos los buques de apoyo, algo que demuestra claramente quién es beneficiario de un buque. La UE debe asumir una mayor responsabilidad en el tratamiento de la pesca INDNR a nivel mundial.

 
  
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  Marek Józef Gróbarczyk, en nombre del Grupo ECR. (PL) Para empezar, quisiera felicitar a los ponentes por sus importantes y tan significativos informes, y sobre todo, en el caso de los informes que regulan las inspecciones. En vista de la situación en la que hay aguas pertenecientes a la Unión Europea que no es inspeccionan o cuyos controles se ignoran, es necesario que tomemos medidas para que se inspeccionen todas las aguas pesqueras de la Unión Europea.

En el contexto de las inspecciones, se debe, sin embargo, señalar que no existe un sistema uniforme de distribución de las cuotas de capturas ni informes sobre capturas por parte de los distintos Estados miembros. Los análisis que se han presentado demuestran que la propia Comisión no tiene experiencia en este campo, y en más de una ocasión, los dictámenes presentados por los representantes de la Comisión han sido contradictorios. Al mismo tiempo, los organismos regionales de asesoramiento tampoco tienen experiencia. Merece la pena recordar a todo el mundo la trágica situación de la población de arenque del Báltico Occidental. Se ha realizado investigaciones sobre las causas de la crisis desde el año 2004. Hasta el momento, no se ha encontrado ninguna justificación razonable. Es incomprensible que se haya omitido el problema de la sobreproducción de harina de pescado y aceite de pescado.

Se debe considerar la cuestión de la Agencia de Control de la Pesca en Vigo que, en algunos casos, ha presentado los informes de inspección de manera subjetiva, como en el caso del Báltico Oriental. La inspección de unidades de pesca industrial también está envuelta en polémica. Sin embargo, una cuestión fundamental ahora es la construcción del gasoducto del Norte, en cuyo caso los pescadores tienen que defender sus derechos y recuperar los beneficios perdidos por su cuenta. Todo esto nos obliga a llevar a cabo un análisis más exhaustivo que debe incorporarse en una futura política pesquera común, y todos los informes deben cumplir esta política.

 
  
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  Diane Dodds (NI). – Señor Presidente, Comisaria Damanaki, está teniendo una tarde bastante ocupada, pues ya nos hemos reunido en la Comisión de Pesca. En primer lugar, quiero dar las gracias a los ponentes de estos informes y reiterar los comentarios de muchos colegas aquí esta noche acerca de su preocupación por la demora para avanzar en estas cuestiones.

Sin embargo, realmente quiero aprovechar esta oportunidad en la Cámara para recurrir a los acuerdos de pesca de una manera más general y hacer hincapié en la necesidad de la cooperación de todas las partes en esos acuerdos. Así lo ha descrito la señora Comisaria cuando ha mencionado que los acuerdos precisan que todas las partes implicadas asuman la responsabilidad.

Ahora, imaginen que acaban de hacer una inversión de muchos millones de euros en una nueva fábrica innovadora que produce anualmente un producto de gran valor a partir de un recurso renovable y sostenible con el máximo nivel de reconocimiento internacional. Entonces, su vecino decide romper ese acuerdo internacional y declara de forma unilateral que está ampliando su cuota de los recursos naturales de los que depende su negocio. Eso es precisamente lo que ha ocurrido con la caballa y, en concreto, con la familia pesquera de Irlanda del Norte.

Por supuesto, me refiero al Acuerdo pesquero de los Estados costeros entre la UE, Noruega, Islandia y las Islas Feroe. Señora Comisaria, ya la hemos escuchado y apreciamos la firme posición que ha adoptado sobre este tema en particular. Queremos reconocer sus esfuerzos en favor de estos pescadores, pero también queremos instar tanto al Parlamento como a la Comisión a que le apoyen para que usted pueda seguir negociando una resolución sobre lo que se está convirtiendo en una situación muy difícil y tensa.

 
  
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  Seán Kelly (PPE). – Señor Presidente, hay tres oradores de Irlanda aquí esta tarde: la señora Dodds, que ha hablado; Pat the Cope, que va a hablar en breve, y yo mismo. Entre los tres, representamos a casi toda la comunidad de pescadores de la isla de Irlanda. La pesca ha sido muy importante para nuestro país durante muchos años. Tenemos maravillosas comunidades costeras que dependen de la pesca, pero, como he dicho aquí antes, nunca he encontrado más desencanto entre cualquier grupo de personas que el que he observado entre los pescadores. Este es el resultado de las cuotas, la pesca ilegal, la falta de trazabilidad del pescado al tenedor y, en particular, una regulación demasiado entusiasta, sanciones draconianas y las bajas por importaciones de pescado de dudosa calidad y de dudosa procedencia.

Afortunadamente, los ponentes han abordado algunas de estas cuestiones aquí esta noche. Yo acojo con beneplácito particularmente la prohibición impuesta por el Convenio sobre los caladeros del Atlántico Nororiental de desembarcar pescado congelado en puertos europeos sin la ratificación del Estado de abanderamiento del buque extranjero. Se trata de una cuestión muy importante y espero que se aplique con el mismo entusiasmo con el que hemos aplicado nuestros propios reglamentos que afectan a nuestras propias comunidades pesqueras.

Los ponentes han señalado que es importante que el Parlamento mantenga su prerrogativa de examinar las futuras modificaciones del convenio, pero es igualmente importante que la Comisión y el Parlamento trabajen en estrecha colaboración para conseguir los mejores beneficios posibles para nuestras comunidades costeras, que son, en gran medida, nuestras comunidades pesqueras.

Por último, no debemos dejar escapar esta oportunidad de conocer todas las posibilidades que tenemos a nuestra disposición para desarrollar la acuicultura. Se está importando demasiado pescado a la Unión Europea que nosotros mismos podríamos producir. Sin duda, existe una magnífica oportunidad de desarrollar la acuicultura en estos tiempos de crisis económica.

 
  
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  Josefa Andrés Barea (S&D).(ES) Señor Presidente, gracias señora Damanaki por estar aquí y enhorabuena a los dos ponentes, al señor Wałęsa y a la señora Fraga.

El informe de la señora Fraga es resultado de las recomendaciones sobre el régimen de control aprobado por la CPANE en el año 2006, aunque el Convenio se realizó en el año 1982, y redefine las normas de control y ejecución de los buques en las zonas del Convenio. Este informe de la señora Fraga es el marco jurídico incluido en la propuesta de Reglamento para aplicación a las medidas a nivel europeo.

Las modificaciones principales son: promover el cumplimiento de las normas por parte de los buques de la zona no contratante, un nuevo sistema de control, la prohibición de desembarcar pescado congelado cuya legalidad no se pueda demostrar, la realineación con otros convenios, medidas de gestión de pesca y nuevas medidas de lucha contra la pesca ilegal.

Me gustaría hacer hincapié en algo que otros compañeros ya han destacado anteriormente, tanto el informe de la señora Fraga —donde se menciona que la recomendación sobre el régimen de control se aprobó en el año 2006, aunque el Convenio se realizó en 1982, hace de ello 28 años— como en el del señor Wałęsa —el Convenio sobre el que trata su informe fue aprobado en 1978 y traducido, creo que ha dicho, en el año 1989—, es decir, manifestar mi desacuerdo con el método utilizado por la Comisión a la hora de transponer las recomendaciones de las organizaciones regionales de pesca.

No solamente hay que hacer un seguimiento de la pesca ilegal a través de los TAC y cuotas, sino que hay que luchar también contra el vacío jurídico que se pueda presentar a la falta de transposición de la normativa legal.

No basta con transponer recomendaciones de otros reglamentos porque ello resta claridad y credibilidad. Además pone en tela de juicio la codecisión y el equilibrio institucional. Hay que realizar una incorporación eficaz y rápida de las medidas adoptadas en el seno de las organizaciones regionales. Este Parlamento ha subrayado en muchas ocasiones la prioridad que tienen las organizaciones regionales y sus propios acuerdos.

El no respeto del Derecho comunitario al transponer estas decisiones hechas por las organizaciones regionales va en detrimento de este propio Parlamento y, desde luego, deja denostado lo que es el Tratado de Lisboa.

Ha señalado la Comisaria que se van a producir nuevos acuerdos; pues, en definitiva, le pedimos a la Comisión rapidez y agilidad para la transposición jurídica. No dejemos que el vacío legal albergue la ilegalidad en la pesca.

 
  
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  Pat the Cope Gallagher (ALDE). – Señor Presidente, antes de nada, quisiera felicitar a ambos ponentes por sus informes, y quiero hacer referencia, en particular, al informe de Carmen Fraga Estévez, que ha demostrado no presentar polémicas, pues todos los partidos han aceptado el compromiso. El informe tiene por objeto garantizar la conservación a largo plazo y la utilización óptima de los recursos pesqueros en la zona del Atlántico Nororiental, proporcionando beneficios ambientales y sociales sostenibles.

Me gustaría aprovechar esta oportunidad para plantear el litigio en curso relacionado con la caballa, pues algunas de las existencias se pescan en la zona del Atlántico Nororiental. Es importante que esta disputa sea resuelta lo más rápido posible, pues el exceso de pesca de la población de caballa tendrá un impacto devastador sobre las capturas futuras. Es vital que la población se pesque de manera sostenible, y todas las partes deben comprometerse a ello. Entiendo que las recientes conversaciones en Londres no fueran concluyentes, pero me consta que se reanudarán la próxima semana. Deseo que estas conversaciones lleguen a buen puerto y espero que prevalezca el sentido común. Señora Comisaria, entiendo que va a evaluar la situación después de las conversaciones el 26 de octubre, y agradezco la actitud firme que ha decidido adoptar. Debe asegurarse de que, en el futuro, esta existencia pesquera gestionada conjuntamente siga siendo saludable. Por último, no podemos darnos el lujo de repetir los errores del pasado en relación a la bacaladilla. No podemos diezmar esta población de caballa saludable.

 
  
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  Ian Hudghton (Verts/ALE). – Señor Presidente, como apoyo a los informes objeto de debate, también debo aprovechar la oportunidad para hacer algunos comentarios más a nivel general sobre los acuerdos internacionales y multinacionales del sector pesquero.

Si queremos que los acuerdos entre las naciones pesqueras tengan éxito, entonces debe haber incentivos claros para que todas las partes cumplan con las medidas de conservación que pueden requerirse de vez en cuando.

También hay que confiar en el asesoramiento científico que se utiliza como base para los planes de conservación y gestión. Desde el punto de vista de mi propio país pesquero, Escocia, la política pesquera común, propia de un acuerdo internacional de la UE, no ha sido un gran éxito.

El denominado plan de recuperación del bacalao en realidad está causando descartes de peces en perfecto estado y, además, está imponiendo una combinación casi inviable de restricciones de cuotas y días en el mar. La controversia actual sobre la caballa —la pesca más valiosa de Escocia— de la que hemos oído hablar a otros ponentes, tiene implicaciones para todas las negociaciones internacionales.

Si ha de haber alguna esperanza de éxito de los acuerdos entre los países pesqueros, entonces no podemos tener una situación en la que las poblaciones se ven amenazadas por una carrera para atrapar todos los peces disponibles de forma unilateral.

Pido que la señora Comisaria siga su buena labor de buscar una solución a esta disputa. A raíz de la visita que ha hecho a Escocia hace poco, me consta que la señora Comisaria es muy consciente del fuerte sentimiento de Escocia a este respecto, pero, en términos generales, pido que la señora Comisaria tenga en cuenta la necesidad de garantizar que dispongamos de asesoramiento científico potente en todo lo que intentamos hacer, de normas viables y sensibles en los planes de gestión —que sería una novedad en el marco de la política pesquera común— y que, sobre todo, tengamos incentivos que deban cumplir todos los que estén sujetos a estos planes, por ejemplo, las comunidades pesqueras.

 
  
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  Daciana Octavia Sârbu (S&D).(RO) La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada destruye las comunidades que viven en las regiones costeras, tiene un impacto devastador en los ecosistemas marinos, y representa una amenaza para los recursos alimentarios. Por eso doy la bienvenida a este acuerdo con el Consejo y creo que hemos dado un paso adelante en la aplicación de las recomendaciones de la Comisión de Caladeros del Atlántico Nororiental.

Endurecer las medidas de control y basarlas en una buena legislación son acciones de vital importancia para permitirnos cumplir con las obligaciones asumidas por el Tratado y para proteger los recursos del Atlánticos que actualmente están sometidos a una alta sobreexplotación. Sin embargo, a pesar de este progreso, el ámbito de aplicación de este Reglamento no nos permite abordar completamente los problemas relacionados con la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

Todos somos conscientes de que miles de buques ondean las banderas de Estados que no están dispuestos a aplicar la legislación internacional, o que no tienen la capacidad para ello. Los que sufren las consecuencias no sólo son los caladeros, sino también el entorno marino. Las condiciones de trabajo a bordo de muchos de estos buques son nada menos que mano de obra esclava.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE). (PL) Los convenios sobre la futura cooperación multilateral en los caladeros del Atlántico Nororiental y Noroccidental requieren un ajuste en respuesta a los desafíos actuales, por lo que existe la necesidad de modificar los Reglamentos. Los cambios propuestos se refieren a: en primer lugar, la explotación óptima de los recursos pesqueros, en segundo lugar, el método correcto para la gestión de la pesca y los métodos adecuados de pesca y, por último y en tercer lugar, prevenir la pesca ilegal.

Estos cambios promoverán el desarrollo duradero y sostenible de la pesca, pero la supervisión constante del proceso de agotamiento de los recursos pesqueros y los procesos de reposición de existencias es esencial para evaluar la situación real y tomar decisiones adecuadas en este ámbito.

 
  
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  Elie Hoarau (GUE/NGL).(FR) Señor Presidente, durante las negociaciones de los acuerdos de la Organización de Caladeros del Atlántico Noroccidental (NAFO), el jefe de la delegación de la UE se comprometió a devolver la cuota de pesca de bacalao a los pescadores franceses de San Pedro y Miquelón. Este retroceso no aparece en el acuerdo de la NAFO.

En nombre de los pescadores de San Pedro y Miquelón, solicito la confirmación de este retroceso y la formalización del mismo. Creo que esto puede tomar la forma de una carta simple una vez que los acuerdos de la NAFO se hayan ratificado definitivamente. ¿Podría la señora Comisaria darnos algunos detalles sobre este asunto?

 
  
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  João Ferreira (GUE/NGL).(PT) Señor Presidente, señora Comisaria, la cooperación multilateral en materia de pesca en aguas internacionales es necesaria para garantizar su sostenibilidad y la preservación de los recursos pesqueros a medio y largo plazo. Las medidas de conservación y la gestión de los recursos a nivel de las organizaciones pesqueras regionales, por supuesto, deben definirse junto con las medidas destinadas a garantizar el cumplimiento efectivo.

Por tanto, estamos a favor de reducir las diferencias en el sistema de vigilancia, especialmente, en relación con la actividad de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Hoy en día, la supervisión de las actividades pesqueras impone mayores exigencias a los Estados miembros, ya sea en el marco de la política pesquera común o en el marco de la cooperación multilateral, como bien demuestra ahora la transposición propuesta.

La Comisión no debe ignorar este hecho. La adquisición, el desarrollo o la modernización necesarios en relación con los controles pueden requerir una aportación financiera considerable. Por tanto, es importante que consideremos los recursos financieros asignados a las actividades de supervisión en los instrumentos legislativos disponibles, en particular, en el Reglamento de las medidas financieras de la política pesquera común, y especialmente mediante la revisión de la tasa máxima de cofinanciación proporcionada en este ámbito, que actualmente es del 50 %.

 
  
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  Franz Obermayr (NI).(DE) Señor Presidente, la conferencia anual de la NAFO ha presentado enmiendas al Convenio de Ottawa de 1 de enero de 1979. Es importante que no perdamos de vista las consideraciones fundamentales a este respecto: la utilización óptima y la gestión racional de los recursos pesqueros. Esto debe basarse en un concepto sostenible y ecológico si queremos garantizar que la pesca siga aportando alimentos a las futuras generaciones.

Los acuerdos tienen por objeto, en particular, preservar las pequeñas empresas pesqueras de carácter local con sus estructuras familiares, así como protegerlas de la competencia que utiliza métodos ilegales, así como de las flotas a gran escala que saquean los mares utilizando grandes cantidades de equipos electrónicos y redes de pesca en alta mar. En resumen, queremos una industria pesquera, pero no con esta forma que perjudica a las estructuras pequeñas, las estructuras locales, con sus acciones negativas. Tenemos que ofrecer sostenibilidad para las futuras generaciones, y debemos proteger esto y garantizarlo con recursos contractuales.

 
  
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  Maria Damanaki, Miembro de la Comisión. – Señor Presidente, quisiera dar las gracias una vez más a los dos ponentes por su excelente trabajo, y también me gustaría dar las gracias a todos los diputados por sus comentarios. Entiendo que se trata de informes muy importantes. Estas enmiendas mejorarían drásticamente la situación, especialmente, en materia de control y también nuestra postura en relación con el problema de la pesca ilegal.

Estoy de acuerdo con todo el mundo en que el problema de la pesca ilegal es algo que tenemos que abordar, porque destruye la sostenibilidad de las poblaciones. Es también un grave peligro para nuestras comunidades costeras, porque si se colapsa la sostenibilidad de las poblaciones, entonces nuestras comunidades costeras no tendrán ningún futuro. Es muy importante garantizar estos regímenes de control. Los informes y las enmiendas relativas a estos regímenes nos pueden ayudar mucho.

También me gustaría subrayar que entiendo que necesitamos más recursos —y más exhaustivos, quizá— para garantizar que estas normas se apliquen de la forma correcta. No es una tarea fácil hacer frente a esta crisis, pero, no obstante, vamos a hacer todo lo posible.

Me gustaría centrarme un poco más en el proceso de codecisión entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión en el contexto de hacer modificaciones a estas decisiones de las OROP y adaptarlas a nuestra legislación. Comparto con ustedes la opinión de que estas organizaciones regionales de pesca son muy importantes para nuestra política, y tenemos que impulsar su actividad con el fin de hacer frente a la pesca ilegal en todo el mundo. También estoy de acuerdo que si podemos garantizar la aplicación de nuestros principios en todo el mundo, la sostenibilidad de la pesca sería mucho más segura.

También acojo con gran satisfacción las propuestas sobre cómo podemos impulsar la cooperación, y la propuesta de establecer un registro internacional de buques pesqueros, pero aún tenemos que dar un montón de pasos antes de llegar a esa fase.

Si realmente queremos impulsar la cooperación internacional, tenemos que seguir adelante y poner en práctica rápidamente las decisiones adoptadas en estas organizaciones. Por ello, la Comisión está pidiendo más facultades delegadas en este tema. Respetamos el proceso de codecisión, entendemos que ahora estamos en un nuevo entorno y, asimismo, entendemos que el Consejo y el Parlamento decidirán las competencias que pueden darnos en virtud del mandato de delegación. Sin embargo, quisiera destacar que no se trata solo del problema de la Comisión: la reputación internacional de la UE está en juego si nos demoramos en la adaptación de las decisiones de estas organizaciones regionales a nuestra legislación. Ese es el motivo por el que insistimos en que tenemos que contar con un mayor equilibrio a este respecto.

Estoy de acuerdo con ustedes en que necesitamos un equilibrio entre las tres instituciones, pero necesitamos un mayor equilibrio, y yo estoy dispuesta a participar en los debates específicos con el Parlamento en lo que respecta a cómo estas medidas de las OROP pueden incorporarse de forma más eficaz a la legislación de la UE.

 
  
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  Jarosław Leszek Wałęsa, ponente.(PL) Me gustaría dar las gracias a todos por el debate de hoy. Veo que estamos de acuerdo. Los cambios que se han introducido a través de las revisiones de los convenios son absolutamente esenciales. Me gustaría agradecer a la señora Fraga Estévez por el hecho de haber presidido nuestra Comisión, pero, sobre todo, me gustaría dar las gracias a la señora Comisaria. Trabajar con usted ha sido un verdadero placer. Gracias por sus palabras y garantías, pues veo que usted entiende la dinámica cambiante del funcionamiento de las instituciones europeas. A pesar del hecho de que, como el Parlamento Europeo, solo podemos estar de acuerdo en ratificar las enmiendas a los convenios, espero que, a partir de ahora, la cooperación y las negociaciones sigan el curso que deben, y estas tienen que ser rápidas, transparentes y eficaces. Gracias por sus palabras, señora Comisaria, y espero volver a poder colaborar con usted en el futuro.

 
  
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  Carmen Fraga Estévez, ponente.(ES) Señor Presidente, quiero decirle a la Comisaria que creo que el ejemplo que ha puesto de este último Reglamento sobre la CPANE, que vamos a aprobar mañana, no es un buen ejemplo, porque justamente lo que ha ocurrido es lo que queremos evitar.

La Comisión ha presentado la propuesta tarde, el procedimiento ha cambiado, pues hemos pasado de un procedimiento de consulta a un procedimiento de codecisión, y la propuesta en su totalidad se ha modificado conforme al procedimiento de codecisión. Y es justo lo que en este compromiso evitamos. A partir de ahora, con el artículo 48 del Reglamento, que es el que prevé la modificación de este Reglamento en un futuro para transponer al Derecho comunitario las distintas recomendaciones de la CPANE, hemos concedido en la mayor parte del articulado justamente la delegación de poderes a la Comisión Europea. Solamente en unas pocas áreas –ese ha sido el compromiso con el Consejo– hemos conservado y preservado la codecisión.

Por lo tanto, hay un avance significativo para que esto funcione de cara al futuro y aún así, señora Comisaria, yo me he comprometido aquí públicamente a que si esto en el futuro no funcionase adecuadamente e impidiese cumplir con nuestras obligaciones, el Parlamento estaría dispuesto a revisar el procedimiento. Yo creo que hemos hecho un esfuerzo bastante importante y creo que como punto de partida es un avance considerable y esperamos y estamos seguros de que la Comisión sabrá utilizar estos nuevos poderes que le han concedido el Consejo y el Parlamento.

Gracias señor Presidente, gracias señora Comisaria, estoy segura de que esto va a funcionar mucho mejor de lo que ha funcionado en el pasado. Desde luego los instrumentos los va a tener usted, señora Comisaria, para que esto sea así.

 
  
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  Presidente. – Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar el martes 19 de octubre a las 12.30 horas.

(Se suspende la sesión por unos instantes).

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Luis Manuel Capoulas Santos (S&D), por escrito.(PT) Como eurodiputado portugués, y dado que Portugal es un país con una fuerte tradición en la pesca y con intereses específicos en la Organización de Caladeros del Atlántico Noroccidental (NAFO), acojo con satisfacción las enmiendas al texto del convenio, ya que tiene como objetivo mejorar las condiciones de funcionamiento de esta organización regional de pesca (ORP).

La reestructuración promovida por la concentración del poder de toma de decisiones en un único y nuevo organismo, junto con el nuevo proceso de resolución de controversias, agilizarán el proceso interno de toma de decisiones. Las nuevas definiciones han introducido directrices más claras sobre las obligaciones y los derechos de las diferentes partes, aportando mayor transparencia a la actividad pesquera en esta zona.

Junto con la NAFO, la UE debe guiarse por una actitud proactiva en relación con las demás partes contratantes, y deben tratar de preservar las buenas relaciones con Canadá sin dejar de proseguir el diálogo y el consenso con las demás partes contratantes de la organización, y aun entre los distintos Estados miembros que tienen un interés en esta ORP.

A pesar del papel fundamental que desempeñan las asociaciones científicas, que constituyen la base para las decisiones que permitan la gestión sostenible de los recursos marinos, y que han demostrado ser un éxito para ciertas especies de peces, es necesario considerar detenidamente estas decisiones. Su objetivo debe ser lograr un equilibrio, y esto sólo puede ser sostenible si se crea teniendo en mente un impacto socioeconómico.

 
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