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Debates
Miércoles 15 de diciembre de 2010 - Estrasburgo Edición DO

8. Entrega del Premio Sájarov (sesión solemne)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. − Estimado presidente en ejercicio Chastel, estimada Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad/Vicepresidenta de la Comisión, lady Ashton, distinguidos invitados,

 
  
 

(PL) El Premio Sájarov es un símbolo con el que el Parlamento Europeo quiere rememorar la lucha en favor del respeto de los derechos humanos en todo el mundo. La silla vacía que se encuentra en el cetro del hemiciclo da testimonio de lo necesario que es y de lo necesario que resulta también dirigir la atención hacia los ejemplos más importantes de esa lucha por todo el mundo; hoy más concretamente, hacia las personas que protagonizan la lucha por la libertad de expresión. Envié una carta al Presidente de Cuba solicitando que permitiera al señor Fariñas venir a Estrasburgo pero por desgracia no surtió el efecto deseado. El viernes también hubo otra silla vacía similar, en esa ocasión en Oslo, destinada al disidente chino encarcelado y galardonado con el Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo. Ya en otras ocasiones anteriores, otros ganadores del Premio Sájarov —Hu Jia de China y las «Damas de Blanco» de Cuba— no han podido recibir el galardón en persona. Oleg Orlov, a quien se concedió el Premio Sájarov el año pasado en nombre de Memorial no nos acompaña hoy pese a haber sido invitado a la ceremonia.

Damas y caballeros, se ha otorgado el premio a Guillermo Fariñas por su luchar para restaurar la libertad de expresión en Cuba. Lleva años oponiéndose activamente a la censura, ha arriesgado su vida y su salud y se ha declarado en huelga de hambre en veintitrés ocasiones. Ha pasado once años en prisión. Recientemente, mientras se encontraba en huelga de hambre, ha estado a punto de morir pero justo entonces empezaron a ser liberadas ciertas figuras de la oposición y algunos prisioneros de conciencia cubanos, circunstancia por la que cabe además subrayar el mérito de la iglesia católica de Cuba. Tal y como fuera el caso en mi país en otro tiempo, la iglesia católica está desempeñando el papel de las instituciones de la sociedad civil para el pueblo cubano. Por desgracia, once personas siguen encarcelada y entre ellos se encuentran los maridos de algunas de las «Damas de Blanco». En nombre de todos nosotros, hago aquí y ahora un llamamiento para su inmediata liberación.

(Aplausos fuertes y prolongados)

Cito la resolución adoptada en marzo en la que hacemos un llamamiento a la Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y a la Comisaria de Cooperación Internacional para que inicien inmediatamente y organicen un diálogo con la sociedad civil cubana y con quienes apoyan una transición pacífica en Cuba. Hoy todavía tenemos ante nosotros el debate en torno al informe Andrikienė sobre la situación de los derechos humanos en el mundo en 2009 y la política de la UE al respecto y a raíz del mismo oiremos cuáles son los planes de lady Ashton para reforzar la política de derechos humanos de la Unión.

Damas y caballeros, pese a que se persigue y encarcela a personas como Guillermo Fariñas, su voz no queda silenciada. El papel del Parlamento Europeo y el de todos y cada uno de nosotros es reforzar esa voz. Así pues, es un placer para mí informarles de que en un instante escucharemos un mensaje grabado, un breve discurso que nos dirige el ganador del Premio Sájarov de este año, Guillermo Fariñas. En este momento de la ceremonia se le haría entrega del diploma al ganador pero, desgraciadamente, me veo obligado a colocarlo en la silla vacía, aunque confío en que me permitirán que al menos desee al galardonado en nombre de todos nosotros mucha fuerza y mucha salud, y mucho éxito en la lucha a favor de la libertad y, por último, desearle también que pueda visitarnos aquí en el Parlamento Europeo en el futuro y recoger en persona el diploma y el premio. Muchas gracias.

(Aplausos fuertes y prolongados)

 
  
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  Guillermo Fariñas (PPE).(ES) Mensaje al Parlamento Europeo: Santa Clara, 14 de diciembre de 2010. Respetado Señor Jerzy Buzek, Presidente del Parlamento Europeo, respetados Vicepresidentes y honorables eurodiputados de ese foro democrático y plurinacional.

Por desgracia para la tolerancia que tanta falta nos hace en este convulso planeta, no puedo estar junto a ustedes en representación del rebelde pueblo cubano y de esa parte de la ciudadanía nacional que ya perdió el terror al Gobierno totalitario que nos reprime desde hace el vergonzoso período de 52 años, y cuyo ejemplo más actual es el mártir Orlando Zapata Tamayo.

Para desventura de aquellos que nos desgobiernan en nuestra propia patria, considero que el hecho de no poder salir y regresar voluntariamente a esta isla que me vio nacer es ya, por sí mismo, el testimonio más fehaciente de que por infortunio nada ha cambiado en el sistema autocrático de mi país.

Dentro de las mentalidades de los gobernantes cubanos actuales, nosotros, sus ciudadanos, somos lo que fueron mis ancestros secuestrados en África y traídos a la fuerza a América en pasados siglos. Para que yo u otro ciudadano de a pie pueda viajar al extranjero necesita de una «carta de libertad», como antes la necesitaron los esclavos, sólo que hoy se le denomina «carta blanca».

Mi mayor esperanza es que no se dejen engañar por los cantos de sirena de un cruel régimen de comunismo salvaje cuya única aspiración, tras aparentar supuestos cambios económicos, es que la Unión Europea y el Parlamento Europeo levanten la Posición Común para beneficiarse de los créditos e inversiones con que se auxilia a los países del tercer mundo en los acuerdos de Cotonú.

Junto a ustedes, de seguro, habrá sentados ex presos políticos o de conciencia recientemente excarcelados por el comunismo salvaje. Sería un error pensar que fueron puestos en libertad. Ellos y sus familiares soportan un destierro psicológico, pues sus seres más queridos resultaron extorsionados por el Gobierno neoestalinista cubano.

Los opositores pacíficos del interior del país padecemos con estoicismo y racionalidad todas las dificultades materiales espirituales, además de los peligros de perder la libertad y hasta la vida, como parte que somos de la población nacional más desfavorecida. Aquí dentro todos sufrimos, pero no nos quejamos. Por eso aspiramos a contar con vuestro apoyo.

Respetados eurodiputados, les solicito no ceder ante las pretensiones de la élite gobernante cubana si no se cumplen los siguientes cinco puntos:

Primero, proseguir la liberación sin destierro de todos los presos políticos de conciencia, además de comprometerse públicamente a jamás encarcelar a opositores políticos no violentos.

Segundo, suprimir de inmediato las golpizas violentas y amenazas a los opositores pacíficos dentro del país, realizadas por los adeptos militares y paramilitares al régimen.

Tercero, anunciar que serán estudiadas y eliminadas todas las leyes cubanas que entren en contradicción con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Cuarto, otorgar en la práctica diaria las facilidades para que se creen partidos políticos opositores, medios de prensa no subordinados al sistema de socialismo de Estado, sindicatos independientes y cualquier otro tipo de entidades sociales pacíficas.

Quinto, aceptar públicamente que todos los cubanos residentes en la diáspora tienen el derecho a participar en la vida cultural, económica, política y social de Cuba.

En este crucial momento histórico por el que atraviesa mi patria, ustedes, junto a todos los hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo, deben estar atentos a las continuas explosiones sociales y protestas surgidas dentro del país debido a la frustración ante la prepotencia de un Gobierno que pudiera dar la orden de ultimar a mis compatriotas.

Ojalá Dios no permita que suceda una innecesaria guerra civil entre cubanos por la ofuscación de no aceptar que el socialismo de Estado como modelo político ha sido y es un fracaso en todas las zonas geográficas donde se quiso implantar, cuestión reconocida ante la prensa extranjera por el propio líder histórico de la mal llamada «Revolución cubana».

Los ancianos gobernantes cubanos no desean entender, en su cotidiano desprecio a sus gobernados, que ellos deben ser servidores públicos, y todos los servidores públicos auténticos les dan la posibilidad a sus compatriotas de sustituirlos o ratificarlos. Ningún gobernante debe pretender ser servido por sus gobernados, como sí es el caso de Cuba.

Mis hermanas y hermanos de lucha e ideas prodemocráticas, tanto los que están todavía dentro de las cárceles como aquellos que aparentemente se encuentran en libertad en las calles y quienes partieron al duro exilio, proseguiremos nuestra desigual contienda no violenta versus los represores castristas. Y si Dios nos ayuda, la ganaremos sin derramamientos de sangre.

Si algo hago en compañía de mis colegas disidentes es desterrar de mi alma cualquier rencor contra mis adversarios políticos.

Una cuestión que nos hace seres humanos superiores para la reconstrucción de la patria es que en el transcurso de esta lucha he aprendido a guiarme por las palabras del primer disidente conocido, Jesucristo: «Amad a vuestros enemigos».

Gracias al Parlamento Europeo por no abandonar al pueblo cubano en este bregar de más de medio siglo hacia la democracia.

El Premio Andréi Sájarov a la libertad de conciencia 2010, otorgado a mi persona, solo lo acepto porque me siento cual una pequeña porción de esa rebeldía que posee este pueblo al que con orgullo y honor pertenezco.

Muchas gracias, respetables eurodiputados, por este gesto de no olvidar las calamidades que sufrimos y así acercar la luz de la libertad a mi patria. Quiera Dios que pronto en Cuba se logre la reconciliación entre sus hijos y esta sea bendecida con la democracia.

Licenciado en Psicología, Guillermo Fariñas Hernández, bibliotecario y periodista independiente, ex prisionero político en tres ocasiones.

(Aplausos)

 
  
  

PRESIDE: Stavros LAMBRINIDIS
Vicepresidente

 
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