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Procedimiento : 2010/3006(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

RC-B7-0707/2010

Debates :

PV 15/12/2010 - 18
CRE 15/12/2010 - 18

Votaciones :

PV 16/12/2010 - 6.7

Textos aprobados :

P7_TA(2010)0492

Debates
Miércoles 15 de diciembre de 2010 - Estrasburgo Edición DO

18. Situación en Costa de Marfil (debate)
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidenta. – El siguiente punto es la declaración de la Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad sobre la situación en Costa de Marfil.

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Señora Presidenta, la situación en Costa de Marfil es muy precaria ya que hay vidas en peligro, las de los ciudadanos marfileños y también las de muchos europeos que viven y trabajan en el país.

Creo que están en juego cuestiones importantes, no solo el papel de Costa de Marfil en África sino también el inmenso trabajo realizado por la comunidad internacional durante la última década para apoyar la resolución de la crisis y fomentar la estabilidad. Las elecciones presidenciales llevan varios años haciéndose esperar y, al final, su celebración ha sido posible gracias al pueblo marfileño, al trabajo de las Naciones Unidas con el apoyo de la comunidad internacional y, debo decir, en particular al de la Unión Europea y el facilitador, el presidente Blaise Compaore de Burkina Faso.

Todos los candidatos han acordado de antemano las normas básicas de las elecciones que contemplan el papel especial a desempeñar por el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas, el señor Choi, para la certificación de los resultados. Se ha enviado al país una misión de observación electoral europea liderada por el señor Cristian Preda, miembro del Parlamento Europeo a quien agradezco su labor; creo que intervendrá en breve. La misión concluyó que las elecciones se habían celebrado en condiciones democráticas. Agradezco al señor Preda y su equipo su valor así como el excelente trabajo realizado en condiciones muy difíciles.

Los resultados fueron anunciados por la Comisión Electoral Independiente y certificados por el representante especial del Secretario General de Naciones Unidas. El presidente Barroso y yo misma fuimos de los primeros en felicitar al presidente Ouattara por su victoria. La comunidad internacional lo ha reconocido de forma unánime. La Comunidad Económica de Estados de África Occidental, ECOWAS, y la Unión Africana han lanzado un mensaje bien claro: el señor Ouattara es el presidente legítimo de Costa de Marfil. El 3 de diciembre, la Asamblea Paritaria del Convenio concertado entre los Estados de África, del Caribe y del Pacífico y la Unión Europea (ACP- UE) también se expresó en términos igualmente inequívocos en su declaración.

Lanzamos un llamamiento a todas las fuerzas políticas de Costa de Marfil para que respeten el resultado electoral, den muestras de responsabilidad y se abstengan de cualquier forma de violencia. Todos los esfuerzos deberían concentrarse ahora en lograr una transferencia pacífica de poder. Las resoluciones de las Naciones Unidas contemplan medidas específicas contra quienes obstaculicen la transición pacífica y las elecciones.

Los organismos africanos ya han recurrido a las sanciones contra Costa de Marfil. La UE está dispuesta a asumir sus responsabilidades en lo que a medidas específicas se refiere y así lo hemos expresado claramente esta semana en el Consejo con los Ministros de Asuntos Exteriores de la Unión, pero también estamos dispuestos a tomar medidas tendentes a apoyar a las autoridades legalmente elegidas.

Numerosos participantes implicados así como la opinión pública en general siguen los acontecimientos de Costa de Marfil muy de cerca, sobre todo en África y en especial en los países vecinos, muchos de los cuales también se encuentran en situación post-conflicto y experimentando dificultades en sus propias transiciones democráticas. El resultado de la actual crisis constitucional en Costa de Marfil enviará un mensaje contundente a todas las fuerzas del continente africano, tanto a quienes son partidarios de la democracia como a aquellos que están en contra de la misma.

La respuesta de la Unión Europea ante esta crisis es de vital importancia. En tanto que participante fundamental de la comunidad internacional, nuestro papel se verá reforzado y nuestra credibilidad como defensor global de la democracia mejorará si nuestras acciones contribuyen a un traspaso pacífico de poder conforme a la voluntad del pueblo de Costa de Marfil claramente expresada en elecciones libres y justas.

 
  
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  Cristian Dan Preda, en nombre del Grupo PPE.(FR) Señora Presidenta, baronesa Ashton, efectivamente viajé a Costa de Marfil al frente de una misión de observación electoral de la Unión Europea.

Comenzaré por mencionar el valor y compromiso de que han hecho gala los observadores de 26 países, más de cien personas en total, 120 para ser más exactos, que se desplazaron al terreno y realizaron una magnífica labor en el trascurso de la cual constataron, primero que nada, lo que los ciudadanos de Costa de Marfil decían de forma generalizada: «Estamos cansados». Esa era la palabra clave, el estribillo si se quiere, lo que indicaba que ciertamente las elecciones se percibían como el final de la crisis política. Todo el mundo quería que se pusiera punto final al pasado con estas elecciones.

Existe una única excepción, el presidente saliente, el señor Gbagbo, que se negó a abandonar el poder e hizo todo lo posible por evitar que esa crisis finalizase al establecer un consejo constitucional partidario a él mismo que simplemente anuló los resultados favorables a su oponente. Todo ello significa que, a día de hoy, en vez de calma, en lugar de una salida a la crisis, se ha producido una crisis más complicada todavía en un contexto de equilibrio ya de por sí precario en el que comienzan a despuntar los primeros signos de confrontación.

De hecho, me atrevería a ir más lejos y afirmar que será muy difícil evitar la confrontación: basta con considerar lo que ocurrió con la votación en los cuarteles en la primera y segunda vuelta. Por desgracia nos enfrentamos a una situación altamente delicada.

No quisiera terminar mi intervención sin antes agradecer a la baronesa Ashton su compromiso con la resolución de este asunto.

Querría también plantearle una pregunta, puesto que he observado que el Consejo ha anunciado que se adoptarán medidas restrictivas en breve: ¿podríamos saber cuándo se adoptarán esas medidas?

 
  
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  Véronique De Keyser, en nombre del Grupo S&D. (FR) Señora Presidenta, me gustaría primeramente felicitar a nuestro colega, el señor Preda, y su equipo por la notable labor que han desarrollado. También quisiera felicitar a la baronesa Ashton, Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, por su inquebrantable determinación a la hora de realizar el seguimiento de estas elecciones. Para quienes estamos plenamente comprometidos con las misiones de observación electoral, que constituyen una herramienta extraordinaria para el fomento de la democracia en un país, el hecho de que se haya realizado un seguimiento tan rápido y decidido tras un intento de apropiarse los resultados electorales de manera ilegítima nos alienta y hace que concibamos esperanzas de que si, por desgracia, se diera una situación similar en otros contextos, se actuaría de igual modo de ser necesario.

Ahora bien y puesto que lo he oído en repetidas ocasiones, también me gustaría decir que el presidente Ouattara no es el candidato de Europa tan solo. Toda la comunidad internacional se movilizó, algo que ya es en sí extraordinario: la Unión Africana, la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS), las Naciones Unidas, Europa, etc., todos alzando una única voz, lo que supone un hito histórico.

En lo que respecta a la intención del señor Ouattara de enviar a sus partidarios a las calles, obviamente esa perspectiva me preocupa porque no logro anticipar ninguna solución pacífica en la calle en un contexto de fuerzas opuestas. Desearía mencionar un documento que se está confeccionando en estos momentos en los países ACP y que ya fue objeto de debate durante la última reunión de estados ACP celebrada en Kinshasa a la que algunos de nosotros tuvimos oportunidad de asistir, y cuyo título es sin duda extraordinario: «Retos para el futuro de la democracia y el respeto al orden constitucional». Un representante africano y otro europeo son los responsables de redactar dicho documento de amplio contenido legal y en el que se dedican tres páginas a la cuestión del reparto de poder en caso de que una de las partes trate de apropiárselo de forma ilegítima. Estas tres páginas de asesoramiento describen el camino a seguir para evitar que la situación se convierta en un baño de sangre. Tal vez no sea en las calles sino a través de las negociaciones orientadas a compartir una cierta forma de poder como puede evitarse un baño de sangre. Ahora bien, ni que decir que, antes que nada, debe de presionarse para que se reconozca al ganador.

La lectura de este documento me parece altamente recomendable, pues es muy informativo y sin duda a mí me ha mostrado que, pese a que la cultura política africana no está demasiado familiarizada con la democracia, ciertamente sí cuenta con amplios conocimientos en el arte de la negociación.

 
  
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  Marielle De Sarnez, en nombre del Grupo ALDE. (FR) Señora Presidenta, hace tan solo unas horas que los partidarios de Ouattara llegaron hasta la sede del gobierno y la radiotelevisión de Costa de Marfil y quiero expresar aquí mi preocupación porque el riesgo de enfrentamientos y confrontaciones es a todas luces patente y completamente real.

Nuestra primera responsabilidad aquí esta noche es hacer un llamamiento a la calma y en favor del diálogo. No obstante se trata también de la responsabilidad de los principales líderes marfileños y tanto el presidente saliente como del presidente electo deben hacer cuanto esté en su mano para evitar un nuevo estallido de violencia en un país que ya ha sufrido demasiado a lo largo de los años. Ese es el primer mensaje a transmitir.

El segundo mensaje es que, desde el principio, la comunidad internacional, Europa por supuesto pero también la Unión Africana, han estado expresándose con una única voz y se han movilizado para asegurarse de que el resultado de las elecciones se respetaba. Esta presión debe continuar y es necesario imponer sanciones. Laurent Gbagbo tiene que aceptar su derrota. Alassane Ouattara debe trabajar incansablemente en favor de la reconciliación de su pueblo. Nosotros por nuestra parte no debemos cejar en nuestros esfuerzos hasta que la situación se estabilice.

Me gustaría agradecerle de antemano, señora Alta Representante, por ser portadora de estos mensajes, sobre todo esta noche.

 
  
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  Isabelle Durant, en nombre del Grupo Verts/ALE. (FR) Señora Presidenta, al igual que quienes me han precedido, deseo hablar en los términos más rotundos de lo deplorable de la situación a día de hoy, la gravedad de la crisis política y el riesgo de enfrentamientos que podrían producirse en cualquier momento durante las próximas horas. Así pues, obviamente me complace que toda la comunidad internacional haya adoptado una postura común y creo que, más allá de la necesidad de defender la democracia, también recae sobre nuestros hombros la responsabilidad no solo de salvar a los marfileños sino de enviar un mensaje inequívoco sobre como la alternancia de poder en África es posible. Más allá de la cuestión que atañe al pueblo de Costa de Marfil en particular, su seguridad y las tensiones que afectan al país o que podrían afectar al país en los días y meses venideros, todas estas cuestiones asimismo repercuten en los países vecinos en los que habrá elecciones y donde el tema de la alternancia de poder entre un presidente saliente y otro nuevo también podría surgir.

Creo que es de suma importancia que en Costa de Marfil, sin por ello realizar juicios previos sobre el resultado, la cuestión de la alternancia democrática pueda dirimirse de manera pacífica, negociando, con el apoyo de la comunidad internacional y en oposición a quienes, en vista de esta oportunidad, provocarían un derramamiento de sangre o cuando menos convertirían en rehenes a la población civil, por así decirlo. Se trata de una cuestión importante no solo porque este pueblo ya haya sufrido más que suficiente, sino también porque servirá de ejemplo a los países vecinos, y por supuesto me viene a la mente el Congo, que sin duda pasará por su propio periodo electoral el año que viene, en 2011.

Valoro positivamente sus declaraciones sobre cómo hacer un seguimiento y ejercer y mantener la presión en los próximos meses de modo que se mantenga la paz.

 
  
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  Elie Hoarau, en nombre del Grupo GUE/NGL. (FR) Señora Presidenta, Señorías, todos estamos preocupados por la crisis en Costa de Marfil.

Naturalmente, la decisión del Consejo Constitucional de este país de cuestionar los resultados electorales proclamados oficialmente por la Comisión Electoral Independiente, en lo que constituye una clara violación de la normativa electoral, ha sido condenada de manera unánime por la comunidad internacional.

La Unión Europea, las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE, la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS) y sin duda pronto también el Parlamento Europeo, exigen el respeto a los resultados oficiales y la investidura del nuevo Presidente de la República reconocido por la Comisión Electoral Independiente que, si mal no recuerdo, es un organismo avalado por las Naciones Unidas.

Todos los grupos políticos del Parlamento Europeo han expresado su acuerdo con estas cuestiones fundamentales en una declaración conjunta y también han hecho un llamamiento unánime para que se actúe con el objetivo de impedir cualquier escalada de tensiones en el país que podría llevar al estallido de una guerra civil, lo que sin duda constituiría un desastre humano, social y económico para Costa de Marfil y debe por tanto evitarse a toda costa.

 
  
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  Salvatore Iacolino (PPE).(IT) Señora Presidenta, baronesa Ashton, estimados colegas, la democracia es un valor no negociable de igual modo que los resultados de un consenso popular tampoco son negociables: la participación, representación y soberanía populares dan idea de la madurez de un sistema democrático. Los acontecimientos que se están produciendo en Costa de Marfil y sobre los que los observadores han informado de manera objetiva, están provocando graves daños en un proceso electoral que ya debería haber finalizado a estas alturas.

La decisión del pueblo fue clara y contundente y sin embargo el líder gubernamental saliente pero aún en funciones, el señor Gbagbo, todavía no ha sido sustituido en el cargo por el nuevo líder, el señor Outtara. En opinión del Parlamente Europeo, tal circunstancia es inaceptable para cualquiera que crea en la justicia.

A través de la manipulación política, el Consejo Constitucional ha confirmado en el cargo al líder saliente, quien por desgracia continúa siendo el representante en funciones de Costa de Marfil. Todo esto entraña el peligro de alimentar tensiones y disturbios difícilmente controlables. El Grupo Popular Europeo (Demócrata-cristianos) no puede aceptar que el voto popular se vea trastocado por medio de tales maniobras maquiavélicas.

Así pues pedimos que se coloque a los ciudadanos, que han expresado libremente sus deseos por medio del consenso, en posición de ser gobernados por la persona que han elegido para hacerlo de modo unánime. Las Naciones Unidas nos respaldan en este proceso y, obviamente, hacemos un llamamiento para que esta grave crisis termine en un periodo razonablemente breve de tiempo y confiamos en una intervención rotunda de la baronesa Ashton de modo que Europa pueda expresarse con autoridad y prestigio a través de su máxima institución de representación en las relaciones internacionales.

 
  
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  Kader Arif (S&D). - (FR) Señora Presidenta, Alta Representante, Señorías, acaban de celebrarse elecciones en Costa de Marfil.

Durante cierto tiempo, la comunidad internacional toleró que el régimen de Laurent Gbagbo las pospusieran año tras año y los sucesivos informes al respecto alertaron a varios de nosotros sobre las dificultades a las que nos enfrentamos ahora, si bien en el fondo confiábamos en que el espíritu democrático prevalecería en un país que ha sufrido mucho debido a enfrentamientos inútiles e inaceptables sobre todo centrados en torno a la nacionalidad marfileña.

La comunidad internacional y en particular la Unión Europea por medio de la baronesa Ashton y el colega y miembro de esta Cámara, el señor Preda, se movilizaron para garantizar que estas elecciones se desarrollaban en las mejores condiciones posibles, de forma transparente y sin violencia, lo cual es encomiable.

En vista de la calma que reinaba y el ambiente de respeto mutuo entre los candidatos, la campaña electoral nos dio motivos para albergar esperanzas de que todas las partes aceptarían el resultado pero, por desgracia, a día de hoy el presidente saliente ha rechazado el resultado democrático surgido de las urnas.

Mañana, al igual que mis compañeros en esta Cámara, votaré por tanto a favor de hacer un llamamiento al señor Gbagbo instándolo a que acepte que lo que a él se le antoja un revés de la fortuna o el resultado de una conspiración simplemente no es más que la voluntad de la mayoría de los ciudadanos. Al aferrarse al poder, en parte pone en tela de juicio su propia historia de militante que se presentaba a sí mismo —cuando residía en Europa— como el hombre que había traído la libertad y democracia de vuelta a su país.

El representante de las Naciones Unidas en Costa de Marfil ha asumido con gran valentía su papel para anunciar los resultados electorales.

En mi calidad de Vicepresidente Primero de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE, también me gustaría señalar que se ha adoptado una declaración en la reunión de la Asamblea celebrada el 3 de diciembre en Kinshasa en la que se condena firmemente la decisión del Consejo Constitucional de Costa de Marfil de invalidar los resultados.

Esta declaración se sustenta sobre la base de la clara e inequívoca postura adoptada por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS) y la Unión Africana. En la actualidad, ni los ciudadanos quieren el régimen del señor Gbagbo ni los países vecinos lo apoyan, como tampoco lo acepta la comunidad internacional. Así pues, ha llegado la hora de que se reconozca la victoria de Alassane Ouattara, Presidente de Costa de Marfil elegido democráticamente y que por tanto debe disfrutar de una posición que le permita asumir las responsabilidades que el pueblo le ha confiado lo antes posible.

Señora Presidenta, Alta Representante, Señorías, me gustaría concluir solicitando a la Unión Europea que asuma su papel por medio de los medios a su alcance con el objetivo de persuadir a Laurent Gbagbo y su gobierno ilegítimo para que acepten que el juego ha terminado. No permitamos que su obstinación provoque el caos en Costa de Marfil.

 
  
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  Charles Goerens (ALDE). (FR) Señora Presidenta, si no fuera por el ego del señor Gbagbo, Costa de Marfil sería una fuente de inspiración para todos los países en desarrollo que ansían la democracia.

Desde luego durante las últimas elecciones el pueblo marfileño ha dado muestra de gran madurez política. Más aún, las maquinaciones finales de alguien que no sabe perder no han causado precisamente buena impresión entre los organismos internacionales, comenzando por las Naciones Unidas. El señor Gbagbo debería marcharse, es la única manera de que logre conservar la poca dignidad que le queda.

Hasta el momento, la reacción de la Unión Europea ha sido la apropiada, sobre todo en lo que a sanciones específicas se refiere. Las sanciones no deben imponerse al pueblo, que ha expresado su opinión de manera ejemplar, sino al señor Gbagbo y sus allegados.

Mi pregunta para la baronesa Ashton sería: ¿Qué medidas se propondría usted tomar si la situación degenerara y el uso de la fuerza supusiese una amenaza tanto para los marfileños como para los expatriados que viven en el país? Y, más aún, ¿cree que la ECOWAS y la Unión Africana poseen la capacidad suficiente como para lidiar con ese problema?

 
  
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  Niccolò Rinaldi (ALDE).(IT) Señora Presidenta, baronesa Ashton, Señorías, la situación en Costa de Marfil es una prueba que sentará precedente y una en la que no nos podemos permitir fallar.

Tal afirmación es particularmente cierta en el caso de la Unión Europea sobre todo porque es absolutamente imposible que reconozcamos una victoria robada y, además, tampoco vamos a dejar de ejercer presión sobre los líderes de Costa de Marfil en lo relativo a este gran fraude. Lo que es más: resultará completamente inaceptable que ni un solo euro del contribuyente europeo acabe o ni tan siquiera pase por las manos de un gobierno ilegal que no respeta ni las normas democráticas más elementales. Costa de Marfil debe ser plenamente consciente de ello.

Costa de Marfil también se ha convertido en una prueba que sentará precedente para la Unión Africana, que está manejando la situación de un modo muy interesante y hasta el momento ha dado muestras de un grado de firmeza y unidad que habría sido impensable hace diez o quince años, y constituye una señal de que la situación en Costa de Marfil no debería explotarse con el objetivo de reavivar el viejo estereotipo de un África negra incompatible con la democracia.

Pese a que existe el peligro inminente de que se desate la violencia generalizada, lo cual sería catastrófico, hasta el momento también hay que señalar que la sociedad de Costa de Marfil está superando la difícil prueba: ha votado mayoritariamente en favor del candidato reformista, el señor Outtara y parece haber aprendido la lección del gran escritor marfileño Ahmadou Kourouma, quien en 1998 publicó un libro con el oportuno título de En attendant les votes des bêtes sauvages (Esperando el voto de las fieras) en que relata precisamente esta historia desde un punto de vista democrático y muy marfileño.

 
  
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  Elena Băsescu (PPE).(RO) Señora Presidenta, las elecciones en Costa de Marfil han dado como resultado una situación sin precedentes tras haberse ambos candidatos declarado vencedores de las elecciones presidenciales y haber nombrado sus respectivos primeros ministros. Solo hay un presidente legítimo: el presidente Ouattara. Creo que todas las fuerzas políticas deben respetar la voluntad del pueblo expresada en el resultado de las elecciones celebradas el 28 de noviembre, máxime teniendo en cuenta que las Naciones Unidas, la Comisión Electoral y numerosos estados europeos han reconocido al líder de la oposición como el legítimo vencedor.

Al mismo tiempo, resulta deplorable que los observadores de la UE fueran víctimas de actos intimidatorios que acabaron provocando el que pusieran fin a su misión. La inestabilidad política ya está teniendo un impacto significativo y recientemente la Unión Africana ha decidido excluir al país de la participación en todas las actividades de la organización; además, existe el riesgo de que se reavive la guerra civil que sacudió el país en 2002.

Costa de Marfil puede por tanto elegir entre dos posibles caminos: uno que defiende la democracia y continúa con el progreso, y otro que implica el aislamiento de la comunidad africana.

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Señora Presidenta, seré breve porque creo que todo cuanto cabía decir ya se ha dicho, y en términos elocuentes. Señor Preda, desearía reiterar mi agradecimiento hacia usted y su equipo por la valentía que han demostrado y la excelente labor realizada durante las elecciones, verdaderamente son dignos de elogio.

Hay dos cuestiones que quiero clarificar rápidamente. Ni que decir tiene que he estado en contacto permanente con Ban Ki-moon durante todo este tiempo y hemos hablado de lo grave de la situación y acordado colaborar plenamente. Asimismo, me he ocupado de la atención a los representantes de la UE en el terreno y, tal y como cabría esperar, disponemos de planes de contingencia para garantizar su seguridad.

También me gustaría responder a una pregunta concreta que se ha planteado sobre las sanciones. Espero que la lista se finalice en cuestión de unos pocos días. Queremos proceder tan pronto como sea posible y mantener la presión al máximo. Existe un verdadero peligro de que se desate la violencia y también un verdadero peligro de que se produzcan ambigüedades en torno a qué está ocurriendo en realidad. Debemos ser muy firmes y claros y cooperar en la medida de lo posible con la comunidad internacional para mantener una presión tan fuerte como sea posible y llevar a cabo las acciones necesarias para alcanzar una resolución satisfactoria de la situación. Agradezco profundamente el apoyo de esta Cámara a todo el trabajo que estamos realizando.

 
  
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  Presidenta. He recibido seis propuestas de resolución presentadas de conformidad con el artículo 110, apartado 4, del Reglamento.

Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar el jueves, 16 de diciembre de 2010, a las 12.00 horas.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Katarína Neveďalová (S&D), por escrito. – (SK) Señorías, los dos candidatos presidenciales se declararon victoriosos y juraron el cargo el 4 de diciembre aunque, obviamente, es imposible que unas elecciones presidenciales a nivel nacional resulten en dos ganadores. La situación en Costa de Marfil es por tanto muy peligrosa y todos somos conscientes de que el país, marcado por años de conflictos y violencia en el pasado, es particularmente proclive a emprender un camino que podría llevar a que se repitiera la guerra civil que estalló en 2002 tras un golpe de estado cruento.

Las acciones a realizar por parte de la comunidad internacional, representada en nuestro caso por la Unión Europea, deben por tanto considerarse con sumo cuidado y no retrasarse a una fecha futura indefinida, máxime en vista del impacto que tendrán en las vidas de los habitantes del país.

Así pues, estoy plenamente de acuerdo con las palabras de la baronesa Ashton. La imposición de sanciones por parte de la UE es una de las posibles soluciones a adoptar con el objetivo de castigar a quienes bloquean un traspaso pacífico de poder entre las élites políticas. Esas sanciones deben contribuir a hacer que se cumpla la voluntad del pueblo de Costa de Marfil y, por otro lado, no debemos olvidar a la población local sino intentar que mejore su seguridad de manera que puedan vivir en un país libre y democrático.

 
  
  

PRESIDE: Miguel Ángel MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Vicepresidente

 
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