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Debates
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Miércoles 15 de diciembre de 2010 - Estrasburgo Edición DO
1. Apertura de la sesión
 2. Presentación del Programa de Trabajo de la Comisión para 2011 (propuestas de resolución presentadas): véase el Acta
 3. Futuro de la asociación estratégica África/UE tras la 3ª Cumbre África/UE (propuestas de resolución presentadas): véase el Acta
 4. Medidas de ejecución (artículo 88 del Reglamento): véase el Acta
 5. Preparativos para la reunión del Consejo Europeo (16 y 17 de diciembre de 2010) - Establecimiento de un mecanismo de crisis permanente para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona del euro (debate)
 6. Iniciativa ciudadana (debate)
 7. Turno de votaciones
  7.1. Movilización del Instrumento de Flexibilidad para el Programa de Formación Permanente, para el Programa de Competitividad e Innovación y para Palestina (A7-0367/2010, Reimer Böge) (votación)
  7.2. Proyecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2011 modificado por el Consejo (votación)
  7.3. Posición del Parlamento sobre el nuevo proyecto de presupuesto 2011 modificado por el Consejo (A7-0369/2010, Sidonia Elżbieta Jędrzejewska y Helga Trüpel) (votación)
 8. Entrega del Premio Sájarov (sesión solemne)
 9. Turno de votaciones (continuación)
  9.1. Movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización: Noord Holland ICT (Países Bajos) (A7-0353/2010, Barbara Matera) (votación)
  9.2. Establecimiento de una cooperación reforzada en el ámbito de la ley aplicable al divorcio y a la separación judicial (A7-0360/2010, Tadeusz Zwiefka) (votación)
  9.3. Agencias de calificación crediticia(A7-0340/2010, Jean-Paul Gauzès) (votación)
  9.4. Derogación de Directivas relativas a la metrología (A7-0050/2010, Anja Weisgerber) (votación)
  9.5. Iniciativa ciudadana (A7-0350/2010, Zita Gurmai/Alain Lamassoure) (votación)
  9.6. Presentación del Programa de Trabajo de la Comisión para 2011 (B7-0688/2010 ) (votación)
  9.7. Futuro de la asociación estratégica África/UE en vísperas de la 3ª Cumbre África/UE (B7-0693/2010 ) (votación)
  9.8. Derechos fundamentales en la Unión Europea (2009) - aplicación efectiva tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa (A7-0344/2010, Kinga Gál) (votación)
  9.9. Efectos de la publicidad en el comportamiento de los consumidores (A7-0338/2010, Philippe Juvin) (votación)
  9.10. Plan de acción para la eficiencia energética (A7-0331/2010, Bendt Bendtsen) (votación)
 10. Explicaciones de voto
 11. Correcciones e intenciones de voto: véase el Acta
 12. Aprobación del acta de la sesión anterior: véase el Acta
 13. Gobernanza económica y artículo 9 del Tratado de Lisboa (debate)
 14. Derechos humanos en el mundo (2009) y política de la Unión Europea al respecto (debate)
 15. Composición del Parlamento: véase el Acta
 16. Una nueva estrategia en Afganistán (debate)
 17. Resultados de la Cumbre de la OTAN en Lisboa (debate)
 18. Situación en Costa de Marfil (debate)
 19. Control por los Estados miembros del ejercicio de las competencias de ejecución de la Comisión (debate)
 20. Orden del día de la próxima sesión: véase el Acta
 21. Cierre de la sesión


  

PRESIDE: Jerzy BUZEK
Presidente

 
1. Apertura de la sesión
Vídeo de las intervenciones
 

(Se abre la sesión a las 8.35 horas)

 

2. Presentación del Programa de Trabajo de la Comisión para 2011 (propuestas de resolución presentadas): véase el Acta

3. Futuro de la asociación estratégica África/UE tras la 3ª Cumbre África/UE (propuestas de resolución presentadas): véase el Acta

4. Medidas de ejecución (artículo 88 del Reglamento): véase el Acta

5. Preparativos para la reunión del Consejo Europeo (16 y 17 de diciembre de 2010) - Establecimiento de un mecanismo de crisis permanente para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona del euro (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El siguiente punto es el debate conjunto sobre los asuntos siguientes:

– Declaraciones del Consejo y de la Comisión sobre los preparativos para la reunión del Consejo Europeo (16 y 17 de diciembre de 2010)

– Pregunta oral (O-0199/2010) presentada por la señora Bowles a la Comisión, en nombre de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, sobre el establecimiento de un mecanismo de crisis permanente para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona del euro (B7-0659/2010).

 
  
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  Olivier Chastel, Presidente en ejercicio del Consejo. − (FR) Señor Presidente, señor Presidente de la Comisión, señor Comisario, Señorías, en nombre del Consejo quiero darle las gracias, señor Presidente, por brindarme esta oportunidad de comparecer ante el Parlamento para presentarles las cuestiones que se debatirán en el Consejo Europeo.

Es evidente que la reunión del Consejo Europeo de mañana y pasado mañana será decisiva para reforzar el pilar económico de la Unión Económica y Monetaria. De hecho, el tema más importante del orden del día es el refuerzo de la estabilidad financiera. Vivimos tiempos excepcionales, que han creado —y siguen creando— grandes desafíos para los gobiernos y los ciudadanos. Tenemos que hacer lo que sea necesario para garantizar que se supera la crisis financiera actual y que se restaura la confianza.

Desde el inicio de la crisis hemos demostrado nuestra determinación a la hora de adoptar las medidas necesarias para preservar la estabilidad financiera y promover un retorno al crecimiento sostenible. En particular, la crisis ha puesto de relieve la necesidad de un instrumento adicional para preservar la estabilidad de la zona del euro. Hemos tenido que establecer un mecanismo específico, que acabamos de utilizar para apoyar a Irlanda. No obstante, necesitamos realmente un mecanismo permanente a medio plazo.

Con este fin, y en estrecha consulta con el Presidente del Consejo Europeo, en la próxima reunión del Consejo Europeo de mañana por la mañana, el Gobierno belga presentará una propuesta de decisión de modificación al Tratado con el fin de establecer un mecanismo para salvaguardar la estabilidad financiera de toda la zona del euro, mediante la modificación del artículo 136. Se solicitará el consentimiento del Consejo Europeo para este proyecto de decisión y para la puesta en marcha del procedimiento de revisión simplificado contemplado en el apartado 6 del artículo 48 del Tratado de la Unión Europea. El objetivo es la adopción formal de la decisión en marzo de 2011 y su entrada en vigor el 1 de enero de 2013.

Asimismo, la aplicación del informe del Grupo de trabajo sobre la gobernanza económica que el Consejo Europeo aprobó en octubre constituye un paso importante hacia una mayor disciplina fiscal, una supervisión económica más amplia y una mejor coordinación. Esta cuestión, a la que otorgamos una gran importancia, se encuentra actualmente sobre la mesa del Parlamento y el Consejo, y deberá concluirse antes del próximo verano.

Por último, quiero subrayar la importancia de la nueva Estrategia Europa 2020 para el crecimiento y el empleo, que desempeña un papel importante en la tarea de sacarnos de la crisis. La Presidencia belga se ha comprometido a progresar en su aplicación, a fin de allanar el camino para una recuperación económica sostenible.

Además de estas cuestiones económicas, quiero hacer otras dos observaciones. El Consejo Europeo se ocupará de las relaciones de la Unión con sus socios estratégicos. El Consejo de Asuntos Exteriores, presidido por la baronesa Ashton, ha elaborado informes de progreso sobre tres de sus socios: los Estados Unidos, China y Rusia. Por tanto, el Consejo Europeo escuchará con atención la presentación de la baronesa Ashton sobre las relaciones de la Unión con sus socios estratégicos. También se pedirá a la baronesa Ashton que adopte este enfoque con otros socios, tales como Ucrania, África, la India y Brasil, y que presente en marzo de 2011 un informe que describa la situación en lo relativo a sus contactos con nuestros socios.

Mi último comentario se refiere la solicitud de adhesión a la Unión Europea presentada por Montenegro. El Consejo de Asuntos Generales ha acogido favorablemente el dictamen de la Comisión de Montenegro. El país ha progresado en el cumplimiento de los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague y de los requisitos del proceso de estabilización y asociación. No obstante, se requieren esfuerzos adicionales, especialmente para aplicar siete prioridades clave establecidas en el dictamen de la Comisión. Teniendo en cuenta la propuesta de la Comisión, el Consejo recomendó conceder a Montenegro el estatuto de país candidato, y esta cuestión será analizada por el Consejo Europeo.

 
  
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  José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión. − Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, Señorías, el Consejo Europeo de esta semana se centrará en dos objetivos principales: llegar a un acuerdo sobre las características clave de un futuro mecanismo europeo permanente de estabilidad para la zona del euro y sobre la modificación limitada al Tratado que blindará este mecanismo desde el punto de vista legal. Por tanto, espero y confío que este Consejo Europeo se centre en alcanzar los objetivos, manteniendo el rumbo con firmeza y fortaleciendo el consenso. Para llegar a un acuerdo, este Consejo Europeo también enviará una señal de unidad, solidaridad y apoyo inequívoco al proyecto europeo, pero se requerirán grandes dosis de esfuerzo para llegar a buen puerto.

Todos sabemos que en este momento hay mucho en juego para la Unión Europea y la zona del euro en particular. Mucha gente acude a la Unión Europea en busca de respuestas: los mercados, nuestros socios en el mundo… pero especialmente nuestros ciudadanos. ¿Qué esperan? ¿Cómo podemos tranquilizarlos? Para mí, la respuesta es evidente. Tenemos que demostrar que la Unión Europea posee el control de los acontecimientos, que tenemos un curso de acción al que nos ceñimos, y que hablamos con una sola voz y actuamos como uno solo. Lo que no necesitamos es un concurso de belleza entre líderes, una cacofonía de escenarios divergentes o anuncios que no se vean acompañados por la acción.

Sí, afrontamos retos importantes, pero si uno se distancia y analiza los hechos, este año la Unión Europea está abordando esos retos con determinación. Hemos afrontado dos problemas de especial importancia, en relación con Grecia e Irlanda. En ambos casos hemos tomado las decisiones necesarias. La realidad es que en ambas situaciones la UE ha sido capaz de actuar, pero tenemos que poner en marcha reformas de largo alcance para garantizar que estas situaciones no se repitan en el futuro.

Para ello, una gobernanza económica europea real es una condición previa necesaria. Por tanto, el paquete de gobernanza económica debe considerarse como la pieza clave de un sistema que proporciona a los europeos y los mercados la seguridad de que cuentan con las estructuras adecuadas. Espero que este Parlamento siga tratando estas propuestas de la Comisión como una prioridad, de modo que puedan aplicarse plenamente a mediados del próximo año.

Nuestro sistema futuro estará basado en el esfuerzo, la responsabilidad y la solidaridad, tanto en el plano individual como colectivo. Avanzamos rápidamente en esa dirección. Al mismo tiempo, deben consolidarse las finanzas públicas. Necesitamos unas finanzas públicas sólidas para restaurar la confianza, tan esencial para el crecimiento. En muchos Estados miembros, el curso actual de la política fiscal influye en gran medida en la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, y requiere medidas correctivas.

Sin duda, debemos mirar más allá de la consolidación fiscal, hacia el fomento del crecimiento, y con la Estrategia Europa 2020 estamos sembrando la semilla del futuro crecimiento de Europa. Ello proporciona una posibilidad real de crecimiento para Europa. Percibo que cada vez más Estados miembros captan el potencial de Europa 2020 en su totalidad. Saquemos provecho de ello acelerando una serie de reformas que impulsen el crecimiento. Si se toma en serio, la Estrategia Europa 2020 puede dirigir nuestras economías locales, nacionales y europeas hacia las fuentes de crecimiento del mañana.

Estamos trabajando intensamente para poder presentar en el plazo de un mes la primera encuesta anual sobre el crecimiento. Estoy seguro de que, el próximo año, esta encuesta se convertirá en un tema importante para este Parlamento. También lo será el futuro presupuesto de la Unión, y el modo en que su gran potencial puede utilizarse para ayudar en la tarea de impulsar el crecimiento y la creación de empleo.

También debemos prestar atención a nuestro sistema bancario y adoptar las medidas necesarias para garantizar que los bancos estén en condiciones de financiar adecuadamente la economía, especialmente a las PYME. En lo que respecta a estabilizar las economías, muchas de nuestras medidas han tenido un carácter ad hoc o temporal. Otro elemento importante de nuestro enfoque para las reformas de largo alcance debe ser un mecanismo de estabilidad permanente.

Ese es el objetivo del Mecanismo Europeo de Estabilización. Tras intensas consultas, con resultados muy satisfactorios, a finales del pasado mes pudimos presentar un esbozo de este mecanismo. Estoy seguro de que será aprobado por el Consejo Europeo de esta semana, aunque durante las próximas semanas habrá que trabajar en su concreción.

Asimismo, el mecanismo debe apoyarse mediante una decisión de seguir adelante con una modificación limitada y específica al Tratado. Ahora que entre los Estados miembros existe el consenso de optar por la vía de la modificación al Tratado, este enfoque debe aplicarse rápidamente. El propósito de la modificación al Tratado es muy específico. Se trata de una modificación sencilla y práctica para satisfacer una necesidad concreta. No se requiere más que una sencilla modificación para su aplicación. Por tanto, resistamos la tentación de complicar la situación en exceso o de plantear relaciones artificiales con otros asuntos, y evitemos distraernos de la tarea que nos ocupa. El euro cuenta con el apoyo de una enorme voluntad política. Tanto el mecanismo temporal como, ahora, el mecanismo permanente son decisiones clave que demuestran que los Estados miembros poseen la misma voluntad de siempre para respaldar la estabilidad y la integridad del euro.

Todos estos elementos —la gobernanza económica, la consolidación fiscal, la tarea de asegurar las reformas que impulsen el crecimiento, unos bancos eficaces, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, y su sucesor, el Mecanismo Europeo de Estabilización— están interconectados. Todo ello debe abordarse como un todo articulado, a fin de dar una respuesta exhaustiva a la crisis, y asegurar que nada parecido vuelva a suceder.

Sin duda, las medidas que está adoptando el Banco Central Europeo constituyen una contribución esencial para la consecución de este objetivo.

Todo el mundo coincide en que las medidas adoptadas este año, especialmente en relación con Grecia e Irlanda, también benefician al conjunto de la Unión Europea y a todos sus Estados miembros. En gran medida, están basadas en los principios fundamentales de solidaridad, responsabilidad colectiva, de compartir los riesgos y de ofrecer apoyo mutuo en momentos de necesidad. Me consta que estos principios son importantes para este Parlamento. También para mí lo son, así que puedo entender que se hayan planteado otras ideas para materializar estos principios mediante otros mecanismos posibles.

En este punto permítanme ser claro: en sí misma, la idea de las euroobligaciones es interesante. La propia Comisión presentó la idea en 2008, al evaluar los primeros diez años de la UEM, pero estamos en una situación de crisis y ya disponemos de los mecanismos financieros para hacer frente a esta crisis, como el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Estos mecanismos distan de estar agotados, y pueden mejorarse y adaptarse con mayor rapidez que cualquier otra alternativa, por interesante que sea.

Así que, aunque puedo entender que quieran pensar en todas las soluciones posibles, este es un momento para la acción inmediata. No abandonemos la idea de cara al futuro, pero concentrémonos en esta etapa en lo que puede ser la solución para lograr un consenso entre los Estados miembros y puede llevarse a cabo de forma rápida y decisiva.

Trabajemos juntos para finalizar este año con un mensaje de confianza en el sentido de que la Unión Europea posee una visión unificada para su economía y la está poniendo en práctica. Hagámoslo sabiendo claramente cuál es nuestro destino y hagamos que dicho destino sea también claro: una zona del euro sólida y estable en una Unión Europea cada vez más cohesionada.

 
  
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  Presidente. – Quiero dar las gracias al Presidente en ejercicio del Consejo, el señor Chastel y al Presidente de la Comisión, el señor Barroso, por sus introducciones al debate. Hablamos de algo muy importante. Superar la crisis y crear empleo es la prioridad para nuestros ciudadanos. Mañana y pasado mañana, el Consejo Europeo se centrará, de manera destacada, en esta cuestión.

 
  
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  Joseph Daul, en nombre del Grupo PPE. (FR) Señor Presidente, Señorías, el Consejo Europeo que comienza esta semana va a tener lugar en un contexto especial: ataques especulativos contra el euro, reaparición del euroescepticismo e inicio de las reflexiones sobre las finanzas de Europa, al tiempo que este Parlamento se prepara para votar el presupuesto de 2011.

Sin duda, todo ello está estrechamente conectado. La crisis del euro y las medidas de solidaridad repercuten sobre la capacidad adquisitiva de los europeos, que se preguntan si todos estos esfuerzos valen la pena, si tienen algún resultado, y de ahí el euroescepticismo, incluso en países que hasta ahora eran tradicionalmente pro-europeos; un fenómeno del que se han apropiado facciones políticas populistas y extremistas, que se alimentan del miedo y de la tentación de replegarse hacía uno mismo y que, cuando ocupan el gobierno, carecen de una cura milagrosa.

Empezaré con el euro, que debemos proteger y fortalecer al tiempo que nos planteamos algunas cuestiones fundamentales.

Mi primera pregunta es la siguiente: ¿alguna vez ha tenido Europa una moneda tan estable como el euro? Dirijo esta pregunta a los nostálgicos de las monedas nacionales: un paso atrás tendría consecuencias catastróficas para Europa.

Mi segunda pregunta es: ¿quién está detrás de los ataques a los que se ha sometido al euro durante meses? ¿Quién se beneficia del crimen, por así decirlo? No soy un adepto de las teorías de la conspiración, pero, en mis conversaciones con los líderes políticos y los analistas financieros, las pistas sobre el origen de nuestros problemas tienden a converger. ¿Cuándo aprenderemos? Creo que podemos hablar directamente con nuestros amigos.

Mi tercera pregunta es la siguiente: ¿por qué el euro sigue registrando un cambio superior a 1,3 dólares estadounidenses? Ello obstaculiza considerablemente nuestras exportaciones, y todo el mundo dice que el euro ha llegado a su fin. ¿Por qué son nuestros países los únicos que practican una política ortodoxa estricta, mientras que nuestros competidores se benefician de sus débiles monedas para impulsar sus economías? He ahí lo que nos preguntan nuestros ciudadanos. Son preguntas que se me han planteado en las dos últimas semanas en diversas reuniones con políticos electos.

Señorías, lo que necesitamos es un mensaje de confianza en el sentido de que vamos a superar la crisis, medidas para fomentar el retorno al crecimiento, y medidas concretas como las adoptadas recientemente por la Comisión Barroso para reactivar el mercado interno o para hacer más éticos los mercados financieros. Lo que necesitamos, y la crisis del euro lo ha demostrado, es la convergencia de nuestras políticas sociales y fiscales. Para ello hace falta coraje. Presidente en ejercicio del Consejo, Presidente de la Comisión, avancen, y háganlo con más rapidez, y resolveremos unos cuantos problemas.

Vamos a necesitar mucho coraje en los próximos años si queremos reforzar nuestros países en el ámbito de la competencia mundial y si queremos emplear el dinero de los contribuyentes del modo más efectivo posible. Estos esfuerzos por racionalizar los gastos deberán realizarse a todos los niveles: a escala local, regional, nacional y europea. Deben revisarse las prioridades políticas y financieras de la Unión, y hay que volver a analizar en profundidad las finanzas públicas de Europa. Tenemos que formularnos las verdaderas preguntas, y, en función de las respuestas que proporcionemos, adaptar nuestro marco presupuestario para el período 2014-2020.

Este debate crucial es lo que reclama el Parlamento Europeo y, como representantes elegidos directamente por 500 millones de europeos, tenemos la intención de participar plenamente en estos importantes debates, incluso aunque ello desagrade a algunos gobiernos que quieren negarnos ese derecho.

Pido al Consejo Europeo que nos dé su aprobación y, si es necesario, que se realice una votación, para que los que nos niegan la oportunidad de participar en el debate asuman sus responsabilidades. Para nosotros, no es una cuestión de poder, sino de contribuir a un debate crucial sobre el futuro de la construcción europea. Hay que eliminar el problema de raíz, debemos tomar las decisiones correctas, las decisiones necesarias para garantizar que el presupuesto europeo se convierta cada vez más en un presupuesto de inversión.

Si nuestros Estados miembros, conscientes de las limitaciones presupuestarias, pueden invertir menos en educación, formación, investigación e innovación, hagámoslo a escala europea, combinando nuestros recursos y alcanzando así economías de escala.

Para el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos), el debate sobre las finanzas de Europa no debe reducirse a una disputa entre unos Estados miembros que quieren recuperar su dinero. Por el contrario, el debate debe girar en torno a la reconciliación de nuestros conciudadanos con Europa, mostrándoles al valor añadido que puede aportar una acción europea concertada y visionaria.

Estoy llevando a cabo una gira por las capitales y les puedo asegurar que el debate está arraigando. No desperdicien esta oportunidad. Dado que nos aproximamos a la Navidad y el Año Nuevo, y esta Presidencia llegará pronto a su fin, quiero dar las gracias a la Presidencia belga por su excelente colaboración con el Parlamento, así como a José Manuel Barroso, que ha tenido el coraje de comprometerse a presentar un documento sobre los requisitos de capital antes de finales de junio. Creo que debemos continuar, juntos, en esta dirección, y que los Jefes de Estado o de Gobierno deben seguirnos. Tenemos que mostrarles el camino.

(Aplausos)

 
  
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  Martin Schulz, en nombre del Grupo S&D. – (DE) Señor Presidente, no abundan las ocasiones en que nos hemos encontrado a finales de año con mayores motivos de preocupación. Estamos profundamente preocupados porque Europa está inmersa en una crisis de confianza cada vez mayor cuyos efectos se multiplican. Esta crisis de confianza tiene sus propias causas, y hoy quiero intentar describir algunas de ellas aquí. Creo que nos enfrentamos a una doble situación de lento deterioro. Está el enfoque adoptado por los que intentan ocultar la situación real ante los ciudadanos de un país. La confianza de la gente se tambalea cuando los gobiernos les dicen: «todo está bien, no hay problema, lo tenemos todo bajo control», y entonces, de repente, se dan la vuelta y explican que necesitan miles y miles de millones de euros en ayudas. Hasta ahora, ha ocurrido dos veces. Ignoro si algún gobierno volverá a decir que lo tiene todo bajo control y que puede financiar sus obligaciones, incluso aunque los tipos de interés estén subiendo, y de repente cambie de opinión y diga: «necesitamos un paquete de rescate, ¡ayúdennos!» Es algo que no debe suceder. Necesitamos un inventario de las deudas nacional reales y las deudas bancarias. Creo que la confianza aumentará si explicamos cuál es la situación real, por mala que sea. Si todas las cartas están sobre la mesa, es más fácil que podamos buscar soluciones.

Sin embargo, también en el otro lado aparece ese enfoque de lento deterioro. Esto es lo que sucede cuando los países fuertes dicen: «no tenemos que ayudar». Escuchamos el mensaje renacionalizador: «no estamos dispuestos a pagar por los demás», aunque los países que lo dicen saben que al final todos tendremos que estar unidos y pagar. El enfoque de lento deterioro de no decirle a la gente la verdad, aunque se sepa que habrá que pagar por su propio interés, es igual de perjudicial para la confianza.

Actualmente estamos preparando una reunión del Consejo Europeo. ¿Qué me dicen de las distintas voces que allí se escuchan? Si uno está a favor de las euroobligaciones, otro se opone. Si uno dice «hay que dar estabilidad al paquete de rescate y ampliarlo», otro dice «es mejor no ampliarlo». Me pregunto cuál es la lógica de explicar que todo esto son solo medidas temporales, porque lo tenemos todo bajo control, pero que tenemos que incluir las medidas temporales en el Tratado, para que estén disponibles a largo plazo. Todo el mundo percibe una contradicción de este tipo, y ello también hace tambalearse la confianza de la gente. Se daña la confianza cuando un gobierno somete a sus bancos a una prueba de resistencia en verano y solo unos meses más tarde se da cuenta de que, en realidad, era una prueba de resistencia para el euro, y no para los bancos.

Estamos inmersos en una crisis de confianza, y debo decirle, señor Barroso, que a pesar de que lo que ha dicho esta mañana puede ser cierto, no da la impresión de que vayamos a buscar las mejores soluciones y ponerlas en práctica, sino de que vamos a debatir sobre el consenso mínimo que podemos alcanzar el viernes. Sencillamente, no es suficiente. Ello aumentará la crisis de confianza. No es suficiente con una política que apacigüe los mercados nacionales a corto plazo. Necesitamos una política que estabilice los mercados y el euro. ¿Por qué nadie habla en esta Cámara o en el Consejo Europeo sobre el valor externo del euro? Hoy el euro se cambia a 1,34 dólares estadounidenses. Su valor más bajo durante la crisis fue de 1,20, y cuando se presentó valía 1,15. El euro es una moneda estable. En la competencia intercontinental, donde las regiones del mundo compiten entre sí en términos económicos, lo que cuenta ya no son las distintas monedas nacionales, sino la estructura monetaria de toda la región. En términos económicos y sociales, la zona del euro es, sin duda, la región más sólida del mundo. Solo se está debilitando políticamente a causa de los responsables políticos que aplican políticas dirigidas a calmar el debate nacional a corto plazo. El euro es fuerte y podría ser mucho más fuerte si los que actúan conforme a su marco político y sus responsables cumplieran finalmente con sus obligaciones y tomaran decisiones arriesgadas y coherentes sobre diversas cuestiones sociales y económicas, lo que pondría fin a la crisis de confianza. No hay más que ver lo que está ocurriendo en Londres, en París y en Roma. Si no detenemos esta crisis de confianza tendremos problemas graves en los próximos años.

Por este motivo quiero decir al Consejo que yo estoy a favor de las euroobligaciones. Si existe alguna otra medida adecuada, pónganla en práctica, pero, finalmente, deben llegar a un acuerdo sobre la estabilización interna del euro, porque externamente ya tiene la fortaleza necesaria.

 
  
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  Guy Verhofstadt, en nombre del Grupo ALDE. – (FR) Señor Presidente, creo que, en la vida, hay una norma que se aplica siempre: cuando un grupo sufre un ataque debe reaccionar con unidad y solidaridad. En 2010, cuando el euro fue objeto de diversos ataques, ocurrió exactamente lo contrario, ya que, desde la crisis griega, a lo único que hemos asistido es a una sucesión de desacuerdos en los debates, sin duda a ninguna unidad, y sin duda a una solidaridad insuficiente.

Ahora, y me dirijo también al Presidente de la Comisión, debemos tener el coraje de reconocer que todas las medidas temporales adoptadas no son suficientes. No es mi análisis: es el análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), del señor Trichet, que, después de todo, dirige el guardián monetario del euro como Presidente del Banco Central Europeo, y para quien todas las medidas que se han tomado y todas las que están en proyecto no tienen el alcance suficiente.

Todo el mundo dice que hay que tomar medidas con respecto a cuatro cuestiones: en primer lugar, un pacto de estabilidad con verdaderos mecanismos sancionadores, en segundo lugar, un fondo de crisis permanente ampliado (no soy yo el que lo propone: el señor Trichet dice que debe ampliarse, los Jefes de Estado o de Gobierno no quieren ampliarlo, y queremos confianza para volver a los mercados), en tercer lugar, una gobernanza económica y fiscal real, una unión económica y fiscal, y, en cuarto lugar, un mercado único de euroobligaciones.

Ha ahí las cuatro cosas que hay que hacer, porque en ninguna parte del mundo, Señorías, existe una moneda que no esté respaldada por un gobierno, por una estrategia económica y por un mercado de bonos. Eso no existe en ninguna parte del mundo. ¿Y qué se nos está diciendo hoy aquí? Se nos dice: «sí, es una buena idea, pero tenemos que esperar un poco más». ¿Qué es lo que tenemos que esperar? Tal vez tenemos que esperar a que el caos sea total o a que desaparezca el euro.

Por tanto, ha llegado el momento de tomar esa decisión, y lo que yo espero, Señor Presidente, no es que la Comisión nos diga hoy: «sí, será difícil, no debemos continuar con estos debates sobre las euroobligaciones; es una buena idea pero no es el momento oportuno, porque tenemos el fondo de crisis, que ahora vamos a hacer permanente». Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Ahora mismo necesitamos el fondo de crisis para combatir los ataques contra el euro, pero las euroobligaciones también son necesarias para la estabilidad del euro a medio y largo plazo. No hay ninguna contradicción entre ambas cosas. Ambas son necesarias, como ocurre en todo el mundo.

Por tanto, creo que, junto con los Jefes de Estado o de Gobierno, que van a debatir mañana y pasado mañana y van a decir «sí, vamos a modificar el Tratado, y el fondo de crisis, que normalmente debería ampliarse —que es lo que todo el mundo está pidiendo—, puede ser permanente», creo que ha llegado el momento de que la Comisión presente lo antes posible un paquete mucho más sustancial, valiente, global y coherente, en lo que respecta a este enfoque. En cuanto al Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que incorpora mecanismos sancionadores reales, el Parlamento puede hacer su trabajo, porque el paquete ya está aquí y vamos a retomar las propuestas iniciales de la Comisión. En cuanto a los otros tres puntos, un fondo de crisis ampliado, sí, pero propónganlo. ¡Propónganlo! Adopten una posición sobre este punto y digan que hay que ampliar el fondo de crisis. ¿Por qué? Porque disponer de un fondo de crisis ampliado pondrá fin a la especulación contra el euro. En segundo lugar, propongan un paquete global sobre la unión económica y fiscal y, en tercer lugar, no tengan miedo, propongan un mercado único de euroobligaciones. Sabemos que, en último término, es lo que estabilizará el euro a largo plazo.

 
  
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  Daniel Cohn-Bendit, en nombre del Grupo Verts/ALE. (FR) Señor Presidente, Presidente de la Comisión, Señorías, todavía hay algo extraño en todo esto. Señor Chastel, ha hablado usted de la próxima cumbre. Podría habernos dicho que vamos a tener algo de inestabilidad antes de esta cumbre. Podría habernos contado que probablemente tenga que moderar algunos debates.

Señor Barroso, creo que con toda esta palabrería no realizaremos ningún avance, no nos moveremos lo más mínimo. Martin Schulz tiene razón: tenemos que describir la realidad de la crisis y explicarla como realmente es, pero también tenemos que describir la realidad de nuestra propia falta de poder político y las razones de esta situación. No sirve de nada limitarse a decir que hemos tomado las decisiones adecuadas. Usted sabe tan bien como yo, y como todos los presentes, que siempre las hemos tomado demasiado tarde. Damos un paso adelante y dos hacia atrás. No digo que sea culpa suya. Por el contrario, creo que la Comisión ha sido incluso un punto de estabilidad en un momento en que la lucidez escaseaba. Pero ahora —creo que Guy Verhofstadt ha planteado la verdadera cuestión—, ¿cuál debe ser nuestra estrategia en los próximos meses?

A mi modo de ver, la estrategia es sencilla: la Comisión debe presentar un pacto de estabilidad (lo que ya ha hecho) que defina la estabilidad y, por tanto, la responsabilidad de todos hacia el euro que necesitamos y un pacto de solidaridad que defina la solidaridad que necesitamos. No puede haber estabilidad sin solidaridad. Estos debates entre la señora Merkel y el señor Untel ya no nos interesan. Sí, la posición de algunos países, incluida Alemania, que dicen que debe haber estabilidad y que lo que ha sucedido nunca debe volver a suceder, es correcta. Sí, si no decimos, al mismo tiempo, que la solidaridad nos obliga a crear una posibilidad de proteger el euro con euroobligaciones para invertir, para seguir garantizando la transformación ecológica y económica. Tenemos que invertir, salvo que, a escala nacional, resulta que ya no es posible. Tenemos una moneda de dos caras: estabilidad en una y solidaridad en la otra, con la responsabilidad en el medio.

Señor Presidente de la Comisión, presente una propuesta de reforma de las funciones de la Unión a fin de lograr la estabilidad y la solidaridad con las euroobligaciones de manera que ya no pueda especularse contra las deudas de algunos países y que, al mismo tiempo, con las euroobligaciones, tenga la oportunidad de invertir.

El señor Oettinger nos dice que necesita un billón de euros para reformar el sector energético, pero ¿de dónde va a sacar este dinero? ¿Va a jugar a la lotería o qué? Es totalmente absurdo decir que necesita un billón de euros sin explicarnos cómo vamos a movilizar los fondos necesarios para esta transformación económica necesaria.

Así que la estrategia es sencilla: la Comisión propone, el Parlamento modifica y decide, y habrá una posición de la Comisión y del Parlamento Europeo a favor o en contra el Consejo, y el Consejo tendrá que reaccionar a esta posición común. Ya está. He ahí la única solución del debate de hoy. Si esperamos a que la señora Merkel se decida a tomar una decisión un cuarto de hora antes de que tenga que tomarla, podemos esperar hasta el fin de los tiempos. Para cuando la tome, habremos perdido el tren. Por supuesto, podemos decir que, como habrá otro tren, no importa, siempre podemos coger el siguiente. Pero no es cierto. Gorbachov tenía razón cuando dijo: «los peligros acechan solo a los que no reaccionan ante la vida».

(El Presidente interrumpe al orador)

No quiero que la historia castigue a Europa. Asuman sus responsabilidades. Nosotros asumimos las nuestras y debemos demostrar al Consejo que la estabilidad política que necesitamos está aquí, en la Comisión y en el Parlamento, y desafiaremos a la inestabilidad del Consejo.

(Aplausos)

 
  
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  Timothy Kirkhope, en nombre del Grupo ECR. Señor Presidente, comparto la esperanza de que en el Consejo Europeo se acuerden medidas para tranquilizar a los mercados y restablecer la estabilidad en la zona del euro, porque, tanto si somos miembros como si no, es algo que debe interesarnos a todos.

Antes de la reunión se nos dice que el núcleo de la solución debe ser un aumento de las sanciones, pero para ser eficaces las sanciones deben ser creíbles, y el historial de la Unión en este sentido es poco halagüeño. Convertir las sanciones en automáticas difícilmente las hará más creíbles si persiste la creencia de que podría encontrarse una solución política para evitarlas. Lo que es realmente necesario es que los miembros de la zona del euro tengan la voluntad política de cumplir con sus obligaciones actuales.

Hemos oído rumores en el sentido de que un elemento clave de la solución es hacer que el sector privado comparta el peso de los futuros rescates. No obstante, sería una terrible paradoja que la principal consecuencia de esta iniciativa fuera aumentar los costes de endeudamiento para algunos de los Estados miembros de la zona del euro más débiles, y contribuir así a la próxima crisis.

Recién finalizado un proceso importante de reforma del Tratado, se nos dice que un paquete de reformas cerraría el capítulo de las modificaciones al Tratado durante una generación. Ahora, transcurridos solo unos meses, aparentemente estamos a punto de embarcarnos en otro proceso de ese tipo.

Con el fin de tranquilizarnos se nos dice, también el Presidente de la Comisión, que los cambios necesarios son limitados, pero ello no parece ser lo que considera el Gobierno alemán. El Ministro de Finanzas alemán, el doctor Schäuble, parece haber abierto la puerta a una nueva ronda de integración dirigida a una unión fiscal y, en última instancia, una unión política.

¿Dónde va a acabar todo esto? ¿No será cierto que nos abocamos a otra década perdida centrándonos en el tipo de reformas equivocado? Europa necesita reformas económicas, disciplina en las finanzas públicas, profundizar en el mercado interior, realizar cambios en la legislación laboral para impulsar el empleo y un paquete de medidas para que el programa Europa 2020 tenga éxito.

Estas son las reformas fundamentales, establecidas por el Presidente Barroso con toda audacia y razón en el programa de su Comisión, pero me temo que esta oportunidad ya se nos está escapando de las manos. El riesgo terrible es que, a pesar de hablar sobre la construcción de Europa, esta construcción puede verse socavada, y, aunque soñemos con una Europa más fuerte, la incapacidad de hacer frente a sus problemas económicos subyacentes la hará, de hecho, más débil.

Creemos que las prioridades del Consejo Europeo deben ser acordar un número limitado de medidas específicas, de modo que los miembros de la zona del euro puedan ayudarse mutuamente durante la crisis inmediata sin imponer ninguna carga a los Estados miembros que han optado por quedarse fuera, y reafirmar a continuación la importancia vital de hacer frente a la crisis a largo plazo a la que nos enfrentamos: el riesgo de un hundimiento permanente de nuestra competitividad económica.

 
  
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  Lothar Bisky, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (DE) Señor Presidente, Señorías, llevamos ya tres años ocupándonos de la crisis económica y financiera mundial. Una de las conclusiones que cabe extraer de este debate de larga duración es que, obviamente, nuestras medidas no están atacando la raíz de la crisis, sino que simplemente tratan los síntomas. Quiero repetir una vez más que los mercados financieros no deben determinar las decisiones a escala de la UE. No debemos permitir que los bancos salgan en gran medida impunes, que continúen especulando, y dejar que los Estados miembros asuman la responsabilidad de las operaciones de riesgo iniciadas por los bancos. Los estrictos paquetes de austeridad impuestos a Grecia e Irlanda harán que sean los ciudadanos los que deban asumir el coste de una crisis que no provocaron. Ello limitará el gasto de los consumidores e impedirá que tenga lugar la necesaria recuperación económica. Las drásticas medidas de ahorro colocarán a otros países que actualmente se encuentran en situación de riesgo, como Portugal y España, en la misma posición que Grecia e Irlanda.

Reajustar sin más los instrumentos financieros o poner en marcha nuevas redes de seguridad no ayudará. Un mecanismo permanente para preservar la estabilidad financiera debe incluir medidas que regulen las actividades de los mercados. Entre estas medidas se incluyen, entre otras cosas, la introducción de un impuesto sobre las transacciones financieras y la obligación de cumplir unas normas sociales mínimas. Para nosotros también es importante cambiar el estatuto del Banco Central Europeo, para que pueda proporcionar ayuda financiera directa a los estados en crisis, evitando a los bancos.

Estos son los primeros pasos que debemos dar, pero hace mucho tiempo que son necesarios. Por aclarar totalmente la situación: un enfoque nacional corto de miras está bloqueando los reglamentos necesarios para el control eficaz de los mercados financieros. Los Jefes de Estado o de Gobierno nos impiden avanzar en la dirección adecuada. Incluyo entre ellos a la Canciller de Alemania.

 
  
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  Nigel Farage, en nombre del Grupo EFD. Señor Presidente, 2010 será recordado como el año en que los grandes defectos del proyecto del euro quedaron expuestos, y el público de Europa se dio cuenta de la profunda estupidez de sus líderes.

Así que aquí tenemos otra cumbre, otra crisis, con la confianza en el euro desmoronándose a medida que llega el final de la semana. Es como ver un accidente de coche a cámara lenta, y ahora quieren un mecanismo permanente de rescate. Creen que si disponen de un fondo de, digamos, mil millones de euros, todo irá bien. Pues bien: no será así. El fracaso del euro no tiene nada que ver con la especulación. No tiene nada que ver con los mercados, sean monetarios o de bonos; se debe a que, hoy día o en cualquier otro momento, el norte y el sur de Europa no pueden unirse en una unión monetaria única. No funcionará.

Y, por supuesto, políticamente tienen que cambiar el Tratado. La razón es que en Karlsruhe se impondrán los cuatro profesores alemanes y demostrarán que los rescates que ya han puesto en marcha eran, de hecho, ilegales en virtud de los Tratados.

Bien, en muchos sentidos acojo con satisfacción esta modificación al Tratado, porque significará que debe celebrarse un referendo en Irlanda. Y nunca se sabe, incluso David Cameron podría mantener su promesa y celebrar un referendo en el Reino Unido. Estoy seguro de que, como demócratas, todos ustedes acogerían con agrado la celebración de un referendo sobre la UE en el Reino Unido.

A punto de cerrar el 2010, no solo debemos reflexionar sobre el estado de la Unión, sino también sobre el de Bélgica. Durante seis meses, la Presidencia belga en ejercicio ha ocupado aquí su asiento para decirnos que tenemos que integrarnos de manera más profunda. Menuda farsa. Ustedes mismos no han tenido un Gobierno en su país desde junio. He aquí una no-nación tratando de suprimir nuestra nación. Es realmente una absoluta farsa, pero ninguno de los presentes se atreve a admitirlo, porque todos ustedes se sitúan en la postura de negar la evidencia. Bélgica es un microcosmos del conjunto de la Unión Europea. Bélgica está a punto de romperse en pedazos, y el resto la seguirá. Feliz Navidad para todos.

 
  
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  Sharon Bowles, autora. − Señor Presidente, aquí estamos de nuevo analizando la tirita y preguntándonos si es lo suficientemente grande y resistente como para cubrir la herida. En julio pasado pregunté para cuándo preveía la Comisión la propuesta legislativa esperada para un mecanismo permanente de gestión de crisis de la deuda soberana, y cuál sería la base jurídica. Pregunté unas cuantas cosas más, como la posición relativa de los distintos fondos y la proporción en que se utilizaría cada uno de ellos. Los acontecimientos han demostrado que la respuesta es que, en realidad, no lo sabemos y que improvisaremos sobre la marcha.

En realidad ello no me desagrada del todo, en la medida en que nos encontramos en un territorio nuevo y debemos formular nuevos planes. Pero vuelvo a decir que si las declaraciones no van acompañadas de un seguimiento exhaustivo, sea de la Comisión o el Consejo, ello anulará los beneficios de las conclusiones. Las respuestas a las preguntas que formulé en julio solo emergieron con el rescate de Irlanda, lo que me parece lamentable, especialmente cuando el fondo menor, procedente del presupuesto de la UE, se utiliza en una proporción equivalente a la de los fondos mayores. No se consultó al Parlamento, a pesar de mis preguntas anteriores.

Hoy estoy aquí para pedir más detalles, tras las conclusiones del Consejo de octubre en las que se insta a la Comisión a trabajar en favor de un cambio limitado en el Tratado, necesario para establecer un mecanismo permanente de resolución de crisis. También dijeron que el sector privado debería participar, lo que, a falta de una explicación suficiente, asustó al mercado. También pone de relieve el problema de reglamentación que he mencionado en relación con la ponderación de riesgo cero para la deuda soberana de la zona del euro, lo que ha socavado la disciplina de mercado y ha creado incentivos perversos.

Después, el Grupo del Euro anunció que el mecanismo permanente se basaría en el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, y que podría involucrar al sector privado caso por caso, siguiendo la práctica del FMI. En primer lugar, ¿pueden facilitarnos datos más precisos sobre la modificación al Tratado y el procedimiento a seguir? El Parlamento tiene que saber que va a hacerse lo correcto. Juguetear un poco más con el artículo 136 no es una respuesta. En segundo lugar, ¿va a basarse el nuevo instrumento en un enfoque intergubernamental (que es como funciona el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera), o estará basado, de hecho, en un enfoque de la Unión, que es como creemos que debe hacerse? En tercer lugar, ¿cuáles son las opciones y condiciones técnicas? Es imperativo que el mecanismo esté basado en realidades técnicas y sea sólido, creíble y duradero, a la que yo añadiría también asequible. En cuarto lugar, ¿se invitará a participar en el mecanismo a los Estados miembros que todavía no forman parte del euro? Esto parece especialmente relevante para los que están endeudándose en euros.

Hemos preguntado cuándo se pondría en marcha, y se nos ha respondido que en enero de 2013, pero ¿qué papel prevé la Comisión para el Parlamento? Sin duda, el Parlamento y mi comisión están decididos a desempeñar su papel, más aún cuando hemos liderado la reflexión durante todo el camino. Si no se nos consulta y se nos informa debidamente, ¿en qué lugar deja ello a los parlamentos nacionales y a los ciudadanos? Este problema está ligado íntimamente al paquete de la gobernanza económica. Las medidas para mejorar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, la supervisión y el semestre europeo tienen por objetivo prevenir una nueva crisis y actuar como herramienta de control de la superación de la crisis económica actual.

Este mecanismo no es un amuleto que podemos colgar en la pared para mantener a raya la disciplina de mercado. Sin duda, la solución para el euro es reconocer la necesidad de una disciplina política plena en combinación con una disciplina de mercado igualmente plena. Sufrimos esta crisis porque en el pasado ambas fueron socavadas.

 
  
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  Olli Rehn, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, Señorías, permítanme dar las gracias a Sharon Bowles por su pregunta y también por el proyecto de resolución sobre el mecanismo permanente. Intentaré presentar el punto de vista de la Comisión sobre las cinco preguntas formuladas en la pregunta oral.

El Consejo Europeo de octubre invitó al Presidente Van Rompuy a llevar a cabo consultas, junto con la Comisión, sobre una modificación limitada al Tratado, necesaria para establecer un mecanismo permanente de resolución de las crisis. Se entiende que un cambio limitado en el Tratado implica el uso del procedimiento simplificado de revisión basado en el artículo 48 del Tratado.

Las limitaciones de este procedimiento son que, en primer lugar, solo permite cambios en el Tratado que no conlleven un incremento de las competencias atribuidas a la Unión y, en segundo lugar, se limita a cambios en la tercera parte del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que se refiere a las políticas y las acciones internas de la Unión.

Parece que los Estados miembros prefieren una modificación muy limitada al tratado, que presumiblemente se realizará en el marco del artículo 136, cuyas disposiciones son específicas para los Estados miembros de la zona del euro. Sin duda, el tema será debatido en el Consejo Europeo de esta semana. Sea cual sea el cambio que se proponga, se consultará formalmente al Parlamento sobre ello.

Tras la decisión del Consejo Europeo de octubre, el Grupo del Euro acordó en su reunión extraordinaria de noviembre los principios fundamentales de un mecanismo europeo de estabilidad (o MEE). Según el acuerdo del Grupo del Euro, el MEE será un mecanismo intergubernamental, cuyo gobierno estará basado en el modelo del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera.

Los detalles concretos del mecanismo financiero aún no se han decidido, y se debe trabajar en ello durante el primer trimestre del próximo año. Sin duda, la financiación será una cuestión clave. El futuro instrumento deberá ser lo suficientemente sólido y deberá resultar muy creíble para los mercados.

Cualquier apoyo procedente del MEE se basará en unas condiciones estrictas. La prestación de ayuda a un Estado miembro de la zona del euro debe basarse en un programa riguroso de evaluación económica y fiscal y en un análisis exhaustivo de la sostenibilidad de la deuda, realizado por la Comisión junto con el FMI y en colaboración con el Banco Central Europeo.

A pesar de la naturaleza intergubernamental del brazo financiero del mecanismo, las condiciones políticas mantendrán una base firme en el Tratado, a fin de garantizar la plena coherencia con el marco común de supervisión multilateral en el que se basa, de hecho, toda la Unión Económica y Monetaria.

A modo de respuesta a una de las cinco preguntas de la señora Bowles: todavía no se ha tomado ninguna decisión sobre si los Estados miembros que no forman parte de la zona del euro podrán participar en el mecanismo. No obstante, parece que la mayoría de los Estados miembros prefieren un marco claro y transparente en el que los Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro estarían cubiertos por el mecanismo de equilibrio de pagos, mientras que los de la zona del euro estarían cubiertos por el mecanismo europeo de estabilidad.

Dicho esto, todavía debería ser posible que algunos Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro se asociaran en una operación de apoyo mediante contribuciones bilaterales, como ya sucede hoy en día, en el caso de Irlanda, el Reino Unido, Suecia y Dinamarca.

Permítanme asimismo realizar alguna observación sobre el debate de las euroobligaciones. Recordemos que, el pasado 9 de mayo (Día de Schuman) y la noche siguiente, en el marco del establecimiento de las reservas financieras, la Comisión presentó una propuesta para un mecanismo europeo de estabilización financiera, un instrumento de la Unión, que de hecho fue aprobado con un importe de hasta 60 000 millones de euros, basado en garantías de préstamos con cargo al presupuesto de la Unión en virtud de la decisión sobre recursos propios.

Más allá del presupuesto de la Unión, nosotros propusimos que este mecanismo se basara en garantías de préstamos de los Estados miembros, que se canalizarían mediante este mecanismo para los países con necesidad de ayuda financiera a raíz de la inestabilidad financiera en el conjunto de la zona del euro.

Esto fue rechazado por el Consejo de Economía y Finanzas el 9 y el 10 de mayo. ¿Por qué? Porque muchos Estados miembros consideraron que esta propuesta se parecía demasiado a las euroobligaciones.

Todo ello condujo a la creación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, que es un acuerdo intergubernamental, y ahora, en el contexto de Irlanda, estamos utilizando tanto el mecanismo como el Fondo.

Así que, aunque sin duda la cuestión de las euroobligaciones es muy importante, también tenemos que tener en cuenta que esta propuesta fue rechazada recientemente por el Consejo en los debates de mayo sobre el mecanismo europeo de estabilización financiera.

Para concluir, permítanme subrayar que el futuro mecanismo europeo de estabilización formará parte de una respuesta global para contener la crisis y estabilizar la economía europea, y el MEE complementará el nuevo marco de gobernanza económica reforzada que se centrará ante todo en la prevención y reducirá sustancialmente la probabilidad de que en el futuro surja una nueva crisis.

Este es el propósito esencial del nuevo sistema de gobernanza económica y estoy muy agradecido por su apoyo a las propuestas de la Comisión en este sentido.

 
  
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  Werner Langen (PPE).(DE) Señor Presidente, si alguien ha escuchado la primera ronda de intervenciones, se habrá hecho una idea de quién fue el responsable de la crisis de confianza, que es ciertamente en lo que ahora se ha convertido. En primer lugar fue la Comisión, en segundo lugar los especuladores, y en tercer lugar el Consejo y, en especial, la señora Merkel. Es muy sencillo.

Afortunadamente, alguien ha señalado (me refiero al presidente del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo) que el euro es estable, no solo externamente sino también internamente, con las tasas de inflación más bajas. La especulación no puede ser la causa del problema. El euro es una moneda estable. Han sido los términos básicos del Tratado y las protestas del Consejo de Economía y Finanzas, puesto que en cada reunión de dicho Consejo surgen nuevas turbulencias.

El señor Rehn acaba de señalar que la Comisión ha propuesto la utilización de un mecanismo europeo, pero que el Consejo no estaba dispuesto a participar. Ahora decimos que la Comisión no actuó. No soy de los que pasan todo el tiempo adorando a la Comisión, pero lo correcto era que la Comisión elaborara en 2008 un inventario preciso, transcurridos diez años de existencia del euro.

Este inventario se refería a cuatro puntos que debían resolverse: en primer lugar, un mecanismo europeo de supervisión coherente, en segundo lugar, una gobernanza económica coherente (reciba el nombre que reciba), en tercer lugar, una representación externa coherente y, en cuarto lugar, un mecanismo de crisis coherente. Todo ello está ahora sobre la mesa. Quiero hacer hincapié en el hecho de que fueron otros los que no tuvieron en cuenta estas cuestiones. Si estamos buscando culpables, hay una parte con culpa que no debemos olvidar: los Estados miembros, que se han endeudado hasta el cuello y que no se han servido de las ventajas de la introducción del euro para aplicar reformas y reducir sus niveles de deuda, sino que han vivido por encima de sus posibilidades.

También quiero hacer hincapié en la existencia de un tema recurrente entre todos estos Estados miembros. Independientemente de los nombres, todos ellos han tenido gobiernos de orientación socialdemócrata durante un largo período, algunos de ellos hasta hoy. Ello incluye a Portugal, España, el Reino Unido, Hungría y Letonia. En Grecia han estado cometiendo las mismas estupideces durante cuatro años. Este es el resultado. Si no hablamos abiertamente sobre la principal causa de los niveles excesivos de deuda en los Estados miembros, no podremos resolver los problemas.

(El orador acepta una pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento)

 
  
  

PRESIDE: Libor ROUČEK
Vicepresidente

 
  
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  Martin Schulz (S&D).(DE) Señor Langen, ya puede volver a sentarse. Ha hablado con gran elocuencia y ha pronunciado su discurso. Tengo una pregunta para usted. Por lo que yo sé, Irlanda no es un país del sur de Europa. Está en el norte de Europa. Irlanda tiene enormes deudas. ¿Puede explicarnos el origen de las deudas de Irlanda? ¿Sería tan amable de decirnos qué partido ha ocupado el gobierno en Irlanda durante los 30 últimos años?

 
  
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  Werner Langen (PPE).(DE) Señor Presidente, responderé con mucho gusto a la pregunta. El Gobierno irlandés cometió el error de dar garantías sin exigir la reforma del sector bancario. Fue una irresponsabilidad y por ello tiene ahora un déficit presupuestario del 32 %. Todos lo sabemos. No obstante, no conviene confundir los problemas de otros estados con los de Irlanda. Irlanda es un caso totalmente diferente, porque se refiere al segundo nivel de la crisis bancaria y no a un problema estructural, como en otros países. Señor Schulz, lo sabe tan bien como yo. Por favor, no intente distraer nuestra atención.

(El orador acepta una pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Victor Boştinaru (S&D).(RO) Señor Presidente, errar es humano. Perseverar es diabólico. ¿Sabe usted quién era el Primer Ministro griego bajo cuyo gobierno se acumularon todas esas deudas excesivas, que llevaron a la crisis en Grecia? Desde luego no era el señor Papandreu. ¿Recuerda la familia política de dicho Primer Ministro? Era Karamanlis.

 
  
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  Werner Langen (PPE).(DE) Señor Presidente, tras cuatro años del Gobierno Karamanlis… (Protestas). No, los problemas estructurales de Grecia se remontan más atrás. En 2000, este Parlamento debatió si Grecia debía unirse a la zona del euro. Los socialdemócratas, el Gobierno alemán, lo venían reclamando. Con su ayuda, hubo una mayoría de dos tercios en el Parlamento a favor de que Grecia se uniera a la zona del euro. Es un hecho, y no tiene nada que ver con el nacionalismo.

Quiero responder a la pregunta del señor Schulz sobre las deudas de Alemania y España. Sin duda, el nivel de la deuda nacional de España es inferior al de Alemania. España no ha tenido que financiar un proceso de reunificación. No obstante, el Gobierno de Zapatero en España tiene otros problemas. Ha permitido la entrada en el país de 6 millones de personas, y ha concedido la nacionalidad española a 2 millones de esas personas, y ahora el desempleo supera el 20 %. Se trata de un problema estructural y está causado por una sola persona: el señor Zapatero.

 
  
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  Stephen Hughes (S&D). - Señor Presidente, en el Consejo y la Comisión, hay muchos que creen que solo podemos tener éxito en la economía global si recortamos los derechos de trabajadores, nuestros sistemas de negociación colectiva y nuestras pensiones. Dicho de otro modo, debemos diluir, se nos dice, nuestro modelo social. Las finanzas públicas deben reorganizarse con el único objetivo de reducir la deuda pública hasta un nivel arbitrario del 60 % del PIB, y los déficits, básicamente, deben suprimirse.

Este es el mismo Consejo que, si no recuerdo mal, acordó una Estrategia Europa 2020, pero no parece importarle de dónde saldrá el dinero para cumplir con dicha estrategia. Si tenemos que reducir considerablemente nuestra deuda pública cada año, si tenemos que evitar el déficit superior al 1 %, que es lo que propone la Comisión, y si tenemos que hacer todo ello en un entorno de bajo crecimiento con elevadas tasas de desempleo, ¿cómo podremos cumplir con la Estrategia 2020?

Se trata de una estrategia económica equivocada, basada en la competitividad de costes y la austeridad fiscal extrema, y llevará a Europa a un escenario de declive en un momento crucial de su historia. El Presidente Barroso no está aquí en este momento, pero creo que tiene que decir al Consejo que es necesario volver a definir la agenda política en al menos tres ámbitos.

En primer lugar, tenemos que completar la Unión Económica y Monetaria mediante la creación de una agencia europea de estabilidad para la emisión de euroobligaciones comunes, y me alegro de que el Presidente Barroso no haya descartado hoy la idea de las euroobligaciones. Ello pondrá fin a los ataques especulativos, aportará liquidez al mercado de deuda pública y reducirá el coste total de la deuda para la zona del euro.

En segundo lugar, debemos reequilibrar la legislación propuesta sobre la gobernanza económica. Estamos de acuerdo en que la disciplina fiscal exige una regulación y una ejecución sólidas, pero también hay que alinear todo ello con la correcta aplicación de los objetivos de Europa 2020 en cada país, lo que debe reflejarse en la legislación.

Por último, necesitamos nuevas fuentes de financiación pública. La crisis ha borrado de un plumazo años de esfuerzos presupuestarios. Hace tiempo que necesitamos un impuesto sobre las transacciones financieras, y es un escándalo que el Consejo parezca paralizado y sea incapaz de tomar una decisión sobre este impuesto. Estas son las reformas que necesitamos con urgencia.

 
  
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  Sylvie Goulard (ALDE). – (FR) Señor Presidente, en la historia de los parlamentos, rara vez se les han concedido poderes. Por lo general, cuando han tenido más poderes es porque los han asumido ellos mismos. El debate de esta mañana me lleva a creer que nosotros, los ponentes del paquete de gobernanza económica, hacemos bien en ir más allá de lo que se propone, pues, señor Comisario, en el fondo, la Comisión nos está diciendo: «lo hemos intentado, pero no ha podido ser». El Consejo, por su parte, nos dice: «no queremos ir más allá». Pues bien, por suerte, queda el Parlamento. Por otra parte, era el Consejo quien quería ampliar los derechos del Parlamento, no es que el Parlamento esté ejerciendo competencias indebidamente. En el marco del Tratado de Lisboa, somos colegisladores.

Así que, simplemente, tengo el placer de anunciar que el informe que voy a presentar esta mañana también abarca las euroobligaciones, porque el debate debe mantenerse aquí, en el pleno. No acepto que el señor Barroso nos diga: «Huy, todo esto es muy complicado; ya hemos hecho un montón de tonterías en el Consejo, así que ahora tienen que estar callados». Haremos exactamente lo contrario. Vamos a hablar sobre ello en el marco de la democracia.

En segundo lugar, también se ha planteado la idea de un Fondo Monetario Europeo, porque, de hecho, todas estas soluciones, que, como ha dicho Martin Schulz, son provisionales, no son necesariamente lo que nuestros ciudadanos esperan. Podemos ver pasar los trenes o podemos ponernos a trabajar. Este Parlamento va a ponerse a trabajar. No tenemos un plan, no pretendemos tener la verdad absoluta, pero creo que es totalmente inadmisible que se mantenga el debate en el Financial Times o en el Zeit y no en el Parlamento Europeo. Por tanto, haremos nuestro trabajo.

(Aplausos)

 
  
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  Philippe Lamberts (Verts/ALE). (FR) Señor Presidente, acojo con gran satisfacción el llamamiento realizado por Martin Schulz para que intentemos recuperar la confianza de nuestros ciudadanos, y ello equivale a decir la verdad y no recurrir a la simplificación excesiva.

La primera simplificación excesiva consiste en decir que las euroobligaciones sustraen la responsabilidad de los Estados miembros. Es algo evidentemente falso, porque nunca se ha planteado que los Estados miembros pongan en común el 100 % de sus deudas. En todo caso, en el marco de un esquema de euroobligaciones, los Estados miembros todavía deberán acudir directamente a los mercados para algunas de sus deudas, y allí comprobarán adecuadamente la calidad de su firma, lo que se reflejará en los tipos de interés que deberán pagar. Es una simplificación excesiva que debemos evitar.

La segunda simplificación excesiva consiste en decir: «estamos rescatando a los griegos, a los irresponsables irlandeses». Sin embargo, yo señalaría que lo que estamos haciendo es prestar dinero, y prestar dinero a unos tipos de interés especialmente favorables para los prestamistas. En el fondo, estamos haciendo un buen negocio. Y así, hay dos posibilidades: o bien considerar que, con nuestros préstamos, Grecia e Irlanda ya no constituyen un riesgo y que debemos prestarles dinero a un tipo de riesgo cero (o al menos a un tipo de riesgo extremadamente bajo), o que existe el riesgo de que no devuelvan los préstamos. Por tanto, hay que eliminar el problema de raíz, hay que reestructurar estas deudas, y debemos poner fin a la incertidumbre.

Quiero terminar con un comentario para nuestros amigos alemanes, especialmente los de la CDU. Señor Langen, se ha referido usted a la reunificación, y tiene usted razón. Cuando Alemania se reunificó, toda la zona del marco alemán, a la que pertenecía Bélgica y hacia la que, al final, Francia se mostró muy leal, pagó por ello en forma de tipos de interés muy elevados. Era lo correcto. Era justo tanto desde un punto de vista histórico —porque la reunificación de Alemania representaba la reunificación de Europa tal como la conocemos— como económico, porque, al final, todos nos beneficiaríamos del mayor ritmo de crecimiento a que ello conduciría.

Por tanto, hoy le digo a la CDU: «ténganlo en cuenta», y pido que Alemania haga lo mismo.

(Aplausos)

 
  
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  Martin Callanan (ECR). - Señor Presidente, en cierta medida, irónicamente, parece apropiado que el Consejo Europeo deba discutir un mecanismo de crisis permanente, dado que, sin duda, actualmente el euro parece ir dando tumbos de crisis en crisis. Aunque en el Reino Unido muchos de nosotros siempre hemos pensado que el euro fue un error histórico, tanto para nuestro propio país como para Europa en su conjunto, obviamente no nos satisface lo más mínimo contemplar esta situación. Queremos que se resuelva a escala europea mediante un retorno decisivo a la disciplina fiscal en la Unión.

No se resolverá con más endeudamiento, ya sea a escala de la UE o local. Pero seamos claros en lo que respecta a dónde radica la responsabilidad de la situación en que se encuentra el euro. Es deber de cada Estado miembro perteneciente a la zona del euro cumplir sus compromisos con dicha zona, y corresponde a los demás Estados participantes asegurarse de que así se haga. Esta es una de las principales razones por las que se celebra una reunión independiente de Ministros de la zona del euro. Por decirlo sin rodeos: fundamentalmente, la gestión estable de la zona del euro es responsabilidad de los miembros de la zona euro. Los demás podemos proporcionar apoyo político, pero no debemos pasar de ahí. No cabe ninguna justificación para imponer nuevas cargas o sanciones a los Estados miembros que optaron por no cometer el error de unirse en primer lugar a la zona del euro.

 
  
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  Nikolaos Chountis (GUE/NGL).(EL) Señor Presidente, Señorías, hace exactamente un año desde que la economía griega comenzó a derrumbarse y Grecia se vio envuelta en el desastroso mecanismo de memorándum y asistencia. Un año después, señor Langen, el país está al borde de la quiebra: en primer lugar, la quiebra social, dado que se prevé que el desempleo alcance el 15 % el próximo año, en tanto que ayer mismo el Gobierno aprobó un proyecto de ley para suprimir los convenios colectivos y hoy el país está en huelga, y, en segundo lugar, la quiebra económica, y, en esta ocasión, el déficit y la deuda no han aumentado por culpa de los «griegos mentirosos» del PASOK y Nueva Democracia: han aumentado por culpa de una serie de Comisarios alquimistas que utilizan las estadísticas de Eurostat según sus deseos con el fin de incrementar las deudas de los débiles y reducir las de los fuertes.

Por tanto, si se aprueba un mecanismo como el que se ha utilizado para Grecia, sin duda alguna vamos camino de la bancarrota. Si el Consejo prepara un mecanismo de este tipo, hundirá a los países en la recesión, lo que conducirá al desempleo y a los favores a los bancos y las grandes empresas. Me pregunto: ¿es esta la visión europea a la que se refirió al inicio de la sesión el señor Barroso, que no puede responder por estar ausente?

 
  
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  Timo Soini (EFD). - (FI) Señor Presidente, en mi opinión, cada país es responsable de su propia economía. Los países no son responsables de las deudas de los demás. Es algo que también refleja el artículo 125 del Tratado. Cuando conviene nos adherimos al Tratado, pero cuando no es así, lo ignoramos. Se ha visto en los referendos: Francia dice no, los Países Bajos dicen no e Irlanda dice que no. En dos de esos casos los resultados fueron enmendados por el Parlamento, y en el otro mediante otro referendo. La interpretación de los artículos del Tratado parece depender de la dirección en que sople el viento.

El Gobierno finlandés ha impuesto a los contribuyentes finlandeses el tipo de obligaciones garantes que en última instancia tendremos que pagar. No entendemos por qué los trabajadores y los pequeños empresarios finlandeses deben sudar sangre trabajando para pagar las deudas de una serie de tramposos y mentirosos. Sencillamente, no está bien.

Cuando la Unión Soviética tuvo problemas reclamaron más socialismo. Congregaciones en Moscú y más socialismo. Cuando hay problemas en Europa, la gente se reúne en Bruselas para proponer una mayor integración. El resultado final será exactamente el mismo. No funcionará.

Las sociedades saludables se construyen de abajo hacia arriba. La democracia se construye desde abajo hacia arriba, no hacia abajo desde una torre de marfil. Así es como funcionan las cosas. Una política económica común para Europa no funcionará. Europa solo puede funcionar como un espacio económico y de libre comercio, que es en lo que debe convertirse de nuevo.

Quiero hacer algún comentario sobre las euroobligaciones. He estado en Mellunmäki, en Helsinki, para hablar de euroobligaciones, y cuando expliqué lo que eran las mujeres agarraban sus bolsos con fuerza y los hombres comprobaban si todavía conservaban sus carteras. No funcionará.

 
  
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  Hans-Peter Martin (NI).(DE) Señor Presidente, acabamos de ver cómo se formulaba una acusación trágica contra Alemania. Es un recordatorio siniestro de los últimos años de la década de 1920.

Como europeísta entusiasta y defensor obstinado del euro, quiero preguntarle: ¿Se ha dado cuenta de que está llevando a la Unión Europea, este gran proyecto para la paz y la prosperidad económica, hacia el derrumbe? El señor Cohn-Bendit ha dicho con razón que siempre reaccionamos demasiado tarde, y siempre de manera retrospectiva. Ahora debemos mirar al futuro. ¿Se ha dado cuenta de lo que está sucediendo ahí fuera? La gente ya no está interesada en las riñas entre socialistas y conservadores, sea en mi país o aquí en el Parlamento Europeo. Le interesan las soluciones y le interesa si su dinero todavía está a salvo. Tenemos que explicarles, honestamente, que ya no es así.

Debemos dar el siguiente paso y reconocer que necesitamos valor para cancelar las deudas, finalmente debemos hacer pagar a los bancos, incluso aunque ello afecte a nuestros seguros de vida, y debemos establecer un nuevo proyecto político europeo que no cargue con los problemas del Tratado de Lisboa.

Estamos atrapados. Si modificamos este artículo, nos encontraremos con que Irlanda votará no en un referendo. Podemos esperar que eso mismo suceda en mi país. Además, en el Reino Unido tenemos un gran problema. Señorías, deben despertar ante lo que está sucediendo.

 
  
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  Corien Wortmann-Kool (PPE). - (NL) Señor Presidente, en este período de crisis no debemos perder de vista el hecho de que, durante los diez últimos años, el euro nos ha traído una gran prosperidad y estabilidad, así como muchos puestos de trabajo. Por tanto, el euro es algo que vale la pena defender con firmeza. No obstante, ello requerirá una cumbre europea decisiva y avanzar mucho más en el camino de la unidad. Andamos desesperadamente escasos de unidad, no solo en lo que respecta al mecanismo de crisis permanente, sino también en relación con una gobernanza financiera sólida.

En este debate, señor Presidente, parece que la palabra mágica sea «euroobligaciones», como si con ello fueran a desaparecer los problemas de la deuda, como nieve fundiéndose al sol. Sin embargo, los que en esta Cámara reclaman las euroobligaciones también deben ser conscientes de que estas generan obligaciones importantes y una disciplina presupuestaria rigurosa, que va mucho más allá de las propuestas para reforzar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento que tenemos ahora ante nosotros.

El Presidente Trichet se refirió a una «unión fiscal». ¿Están preparados para ello los que piden en esta Cámara las euroobligaciones? Tengo mis dudas.

Señor Presidente, debemos poner nuestra energía en las propuestas que tenemos ante nosotros para reforzar los cimientos del euro. Se trata de una cuestión urgente, y en esta Cámara trabajamos duramente para lograrlo. También necesitamos un enfoque más basado en normas, en la vertiente preventiva del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, porque es mejor prevenir que curar. También debemos garantizar un mayor nivel de responsabilidad conjunta entre los Estados miembros, no solo en relación con los beneficios, sino también con las obligaciones y el compromiso que se derivan del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

 
  
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  Udo Bullmann (S&D).(DE) Señor Presidente, Señorías, en situaciones críticas Europa siempre ha encontrado una manera de salir de la crisis. No porque hayamos enfrentado los distintos intereses entre sí, sino porque hemos combinado nuestros intereses, lo que nos ha permitido emprender nuevos rumbos.

Me hubiera gustado formular una pregunta al señor Barroso, pero por desgracia ya no está aquí. Sin duda, pronto habrá importantes conferencias de prensa sobre cómo podemos rescatar a Europa utilizando el mínimo común denominador, pero el señor Rehn puede pasarle mi pregunta. No entiendo por qué no estamos tomando la siguiente ruta. Las euroobligaciones son una solución sensata. El señor Schulz lo ha dicho en nombre de nuestro grupo, y, en Alemania, donde se trata de una cuestión crítica, mi partido dice lo mismo. El Gobierno alemán, en particular, mantiene sus reservas y también hay reservas en otros países que están pagando menos intereses. ¿Por qué no procedemos del siguiente modo? Decimos que estos problemas pueden resolverse. Ahora tenemos previsto lanzar euroobligaciones, pero estamos conformando un paquete sensato. ¿Qué necesitamos para permitir que Europa actúe? ¿Cómo podemos meter dinero en la caja? ¿Cómo podemos generar un mayor potencial fiscal para una economía razonable a largo plazo? Lanzaremos las euroobligaciones y conectaremos este lanzamiento con la introducción del impuesto sobre las transacciones financieras en la Unión Europea. Este paquete podría derivar en una situación que permitiría que todo el mundo obtuviera algún beneficio. Pregúntenle a la señora Merkel en la cumbre europea si está dispuesta a hacerlo. ¿Por qué no va a ser posible? ¿Por qué no presenta la Comisión una propuesta de este tipo? Sería de gran ayuda para todos y permitiría que de la crisis emergiera un proyecto nuevo e importante para Europa. Estoy a la espera de que la Comisión haga esta propuesta.

Deben dejar de hablar intentando convencerse unos a otros. Es hora de actuar en interés de los ciudadanos de Europa y en interés de los Estados miembros, para que podamos encontrar el camino de vuelta a una ruta razonable de crecimiento. Nuestro destino está en sus manos, pero deben tener el coraje de tomar la iniciativa ahora.

 
  
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  Carl Haglund (ALDE).(SV) Señor Presidente, creo que el año pasado demuestra que una moneda común requiere unas normas de juego comunes y claras, y es evidente que actualmente no disponemos de esas normas. También es evidente que la zona del euro sufre una falta rotunda de credibilidad a ojos de los ciudadanos y del mercado financiero. No estoy de acuerdo con el señor Bullman. Más bien, creo que la Comisión ha hecho un buen trabajo y ha presentado unas propuestas ambiciosas. En relación con los retos a los que nos enfrentamos actualmente, creo que el problema no radica en la Comisión, sino en el Consejo. Sin duda, la reunión que aguarda al Consejo en los próximos días va a resultar bastante difícil.

Quiero expresar lo mucho que me complace que la Comisión también haya presentado ahora una propuesta que nos permitirá corregir los desequilibrios macroeconómicos en el futuro. Hasta ahora, nos hemos centrado únicamente en las finanzas y el déficit de las ciudades, y ello resulta totalmente insuficiente, como muestra el caso de Irlanda con toda claridad.

Estoy menos satisfecho con el modo en que funciona el Consejo, ejemplificado en el tira y afloja entre el señor Sarkozy y la señora Merkel con vistas a hacer menos vinculantes las adecuadas propuestas de la Comisión, lo que equivaldrá a que la propuesta no consiga ninguna mejora. Debemos recordar lo sucedido en 2005, cuando se diluyó el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. En aquel momento fueron los mismos países los que generaron una situación que, a largo plazo, sentó las bases de lo que ha sucedido ahora en Grecia. Espero que el Consejo se calme y comprenda el tipo de decisión que necesitamos. De lo contrario, no conseguiremos superar esta situación.

 
  
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  Derk Jan Eppink (ECR).(DE) Señor Presidente, el político flamenco Bart De Wever, en una entrevista en la revista Der Spiegel, afirmó que Bélgica se había convertido en una sociedad de transferencia. Este hecho es el centro de los problemas de Bélgica, y no la cuestión de la lengua. La solidaridad se había convertido en una calle de sentido único.

La UE está en proceso de hacer exactamente lo mismo. Estamos convirtiendo una sociedad de servicios en una sociedad de transferencia, y el euro es un medio para lograrlo. Se está abriendo el camino para conseguir dinero barato en diversos estados. Como ha señalado el Presidente del Consejo de la UE, el señor Van Rompuy, ello se ha convertido en un somnífero. Es algo que está minando la capacidad competitiva de los diversos países. Ahora, muchos políticos europeos reclaman la introducción de otro somnífero: las euroobligaciones. Sencillamente, ello hará crecer la brecha. Si continuamos por este camino, en pocos años la UE estará en la misma situación en que se encuentra ahora Bélgica: una sociedad de transferencia cuyos cimientos políticos se derrumban.

Dedicaré la Navidad a leer el libro «Rettet unser Geld» («Salvemos nuestro dinero»), del señor Henkel, ex Presidente de la Federación de la industria alemana. Tal vez deberían ustedes hacer lo mismo, para que puedan saber lo que piensan los ciudadanos de Alemania.

 
  
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  Mario Borghezio (EFD).(IT) Señor Presidente, Señorías, tras las revelaciones del New York Times, en Estados Unidos hay investigaciones en marcha sobre el club secreto de nueve bancos (uno de ellos europeo) cuyos ejecutivos se reúnen cada miércoles para acordar las medidas a adoptar sobre derivados. El Comité de Crisis ignoraba por completo este hecho, y Europa es un mero espectador.

La Reserva Federal tuvo que dar cuenta de los 13 billones de dólares que invirtió para rescatar a los bancos. ¿Podrían explicarnos qué pidió la Reserva Federal para los paquetes europeos de rescate bancario? ¿No es acaso la situación crítica de los bancos, y no la los presupuestos públicos, la que exige duplicar la suma del fondo de rescate europeo y preparar un rescate de 2 billones de euros?

¿Qué nos impide reclamar que el Banco Central Europeo explique sus medidas de manera transparente y detallada, como se hizo en los Estados Unidos con la Reserva Federal? Ello pondría fin a las sospechas de que actuó y sigue actuando de manera discrecional y no en interés común de los ciudadanos y contribuyentes de los Estados miembros de la Unión Europea.

¿Por qué no podemos debatir por fin sobre la adopción de medidas para imponer una separación real y efectiva entre los bancos comerciales y los especulativos, como en la Ley Glass-Steagall?

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Alfredo Pallone (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, todos coincidimos en la necesidad de crear un instrumento que pueda utilizarse en caso de crisis. Este instrumento debe vincularse necesariamente a unas políticas presupuestarias rigurosas y estudiadas en los Estados miembros. Espero que ello implique que no habrá más crisis como la que estamos sufriendo estos meses.

El debate de hoy versa sobre el mejor modo de financiar este instrumento. Como todos sabemos, el sector privado fue parcialmente responsable de la crisis en algunos países, y en estos casos, es justo que asuman parte de la responsabilidad, aunque dicha parte debe evaluarse en cada caso concreto.

No obstante, mi opinión es que tenemos que encontrar formas nuevas e innovadoras de financiar el instrumento para luchar contra la crisis. Un ejemplo podrían ser las euroobligaciones, que algunos consideran una nueva carga para los presupuestos nacionales. Sin embargo, no es así, sino más bien al contrario: al emitir euroobligaciones, el instrumento para luchar contra la crisis podría financiarse a través del mercado, aprovechando el capital extranjero y la voluntad de las personas para invertir.

Un mecanismo basado únicamente en contribuciones prorrateadas realizadas simplemente mediante apropiaciones de reservas supondrían una carga considerable para los Estados miembros, que tendrían que encontrar recursos y capital para depositar que no aportaría ningún beneficio ni retorno. En una situación como la actual, en la que se pide a los Estados miembros que apliquen políticas presupuestarias severas destinadas a reducir el déficit y la deuda y a realizar pagos para contribuir al fondo anticrisis, existe un verdadero riesgo de colapso.

La economía europea no podrá revitalizarse a menos que utilicemos al mismo tiempo la fuerza del euro en los mercados internacionales y la mejora de la calificación crediticia que resulte para sanearla.

 
  
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  Elisa Ferreira (S&D).(PT) Señor Presidente, señor Comisario, han escuchado un mensaje muy claro de este Parlamento en el que se pide que la Comisión actúe, que intervenga. Se le pide a la Comisión que se abstenga de limitarse a refrendar el mínimo consentimiento posible entre Estados, que equivale a decir que la Comisión tiene que dejar de estar limitada por la voluntad del más poderoso. La Comisión debe asumir su función y su obligación de tomar la iniciativa.

Lamento decir que las conclusiones que anticipamos para la próxima cumbre no traerán consigo una solución, especialmente porque el mecanismo anticipado de intervención debe adoptarse unánimemente por todos los Estados miembros, y necesitamos una dimensión europea y no una dimensión que permita que se produzcan todo tipo de distorsiones y que unos países controlen a otros. Por otra parte, la revisión del Tratado en este momento abrirá la caja de Pandora, y en cualquier caso quisiera haber recibido una respuesta a la siguiente pregunta: ¿podrán adquirirse bonos del Estado mediante el nuevo mecanismo?

Señor Comisario, es necesaria una revisión exhaustiva, y la Comisión no puede ignorar el debate actual sobre las euroobligaciones y dejar sin respuesta las iniciativas que están adoptando mientras tanto diversos interlocutores, a saber, Jean-Claude Juncker, Mário Monti, algunos componentes de este Parlamento y los laboratorios de ideas. La Comisión debe presentar una propuesta y debe ser capaz de defenderla.

Para concluir, una nota final: la zona del euro no tiene un problema mundial; bueno, lo tiene, pero concentrado en su crecimiento insuficiente y no en el crecimiento desigual de su territorio. ¿Dónde están los medios que deben posicionarse junto a la gobernanza económica y la penalización para promover de manera efectiva la Estrategia 2020 y lograr su éxito?

 
  
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  Wolf Klinz (ALDE).(DE) Señor Presidente, el señor Schulz tiene razón. Estamos en plena crisis de confianza, y los miembros del Consejo están tomándole el pelo a los ciudadanos. Les están diciendo que todo está bajo control y que solo tenemos que hacer pequeñas modificaciones en el tratado introduciendo un mecanismo de estabilidad permanente y el problema estará resuelto. La realidad es que la situación no está bajo control. Los Estados miembros están reaccionando en lugar de pasar a la acción. Están luchando desesperadamente contra el fuego, pero no pueden apagar las llamas. Los mercados se preguntan: ¿Quién controla realmente Europa y la zona del euro?

La UE ha alcanzado un punto de inflexión crítico. Si no elegimos el camino correcto ahora, ni siquiera podremos mantener el statu quo. De hecho, lo que haremos será retroceder. Lo que necesitamos es seguir avanzando hacia la integración. Necesitamos más Europa. Debemos concluir el establecimiento del mercado interior, incluido el sector servicios. Junto con la unión monetaria, necesitamos una unión económica, presupuestaria y fiscal. También necesitamos una Comisión fuerte que tenga capacidad para controlar y supervisar esta unión económica e imponer sanciones automáticamente en los casos en los que esté justificado. Si adoptamos estas medidas para lograr una mayor integración, podremos hablar sobre la introducción de las euroobligaciones. Entonces habremos sentado las bases para su introducción. No obstante, durante todo esto debemos asegurarnos de disponer de la financiación para inversiones a largo plazo que necesitamos, a pesar de todas las medidas de austeridad justificables, para garantizar la capacidad competitiva de la Unión a medio y largo plazo.

Por último, debemos decir la verdad a los ciudadanos. Necesitamos soluciones sin anteojeras, debemos debatir las cuestiones sin incluir las ideologías y debemos dejar de intentar ir tirando. Lo que necesitamos son medidas a largo plazo, y no reacciones a corto plazo.

 
  
  

PRESIDE: Dagmar ROTH-BEHRENDT
Vicepresidenta

 
  
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  Vicky Ford (ECR). - Señora Presidenta, empecemos por las buenas noticias. Es cierto que hay indicios de recuperación en sectores de la economía más amplia de Europa. Pero esta situación se encuentra en peligro debido a la incertidumbre prolongada que amenaza con agotar la financiación y frenar las inversiones. Todos en Europa, incluido el Reino Unido, poseen un interés creado en la solidez de la economía de la zona del euro.

Una planificación económica sólida y transparente que controle los despilfarros del gobierno y los niveles de deuda insostenibles constituye una parte vital de ello para los 27 países. Los países de la zona del euro han constatado la necesidad de resolver la crisis de manera permanente, pero hay numerosas cuestiones pendientes, algunas de las cuales se abordan en esta resolución del Parlamento.

En primer lugar, ¿qué carácter debería tener la participación del sector privado? Acojo con satisfacción la sugerencia de seguir el precedente del FMI de proteger el dinero público con un estatuto de acreedor preferente. En segundo lugar, ¿de qué modificaciones al tratado habla? Esta cuestión debe aclararse.

Y por último, el mecanismo de crisis permanente se ha descrito como una herramienta para reforzar la zona del euro. Aquellos países cuyo objetivo sea unirse al euro deben tener la opción de participar, pero aquellos de nosotros que hemos optado por no unirnos no deben verse obligados a contribuir.

 
  
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  Alain Lamassoure (PPE). - (FR) Señora Presidenta, lo que preocupa a los ciudadanos de Europa tanto como los mercados financieros es la duda. Ahora que los europeos tienen un destino conjunto, ¿pueden enfrentarse a él en un espíritu de solidaridad?

Hoy la solidaridad se manifiesta en la gravedad de la crisis. Eso está bien, pero no es suficiente. Unidos en la adversidad, los europeos también deben demostrar que actúan solidariamente cuando planifican el camino a seguir, porque si la crisis afectase a Europa durante un período más prolongado que a otros continentes, el motivo sería que nuestra economía ya se habría debilitado debido a diez años de lento crecimiento, tan solo un 1 % de promedio anual. Los diez años de la Estrategia de Lisboa fueron una década perdida.

En la Agenda 2020, los líderes europeos presentaron un plan para revitalizar nuestra economía, pero olvidaron decir cómo se iba a financiar y a controlar y cuáles serían los posibles incentivos o sanciones. Por ese motivo es hora de complementar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento con un pacto de solidaridad, como ya se ha dicho aquí en el pleno.

La palabra «solidaridad» aparece en 23 ocasiones en el Tratado: traduzcamos esta palabra en acciones. Se está creando un procedimiento para coordinar las políticas fiscales, con vistas a garantizar la estabilidad mediante la prevención del déficit. Ampliemos el alcance, coordinémonos para garantizar la financiación futura. Necesitamos gastar menos, pero gastar mejor, y no a título individual en nuestros hogares, bajo amenaza de sanciones, sino de manera conjunta. Si quieren evitar lo peor, los europeos deben unirse para prepararse para lo mejor.

 
  
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  Zoran Thaler (S&D). - (SL) Señora Presidenta, los europeos vivimos inmersos en una interesante paradoja. Por una parte, durante sus 12 años de existencia, el euro ha demostrado ser la divisa más estable a escala mundial. Según las cifras oficiales publicadas por el Banco Central Europeo de Frankfurt, la tasa media de inflación durante este período ha sido de 1,97 %, que supone tan solo tres puntos porcentuales por debajo del objetivo del 2 %. El valor del euro frente al dólar USD se ha mantenido a todos los efectos prácticos por encima del nivel que registraba cuando se estableció la divisa europea. Sin embargo, por otra parte, últimamente hemos escuchado rumores de que el euro podría estar al borde del colapso. ¿Cómo hemos podido llegar a esta situación?

El comportamiento grotesco e irresponsable provocado por las políticas populistas de la derecha y la izquierda nos ha llevado a este punto. No obstante, al defender nuestra divisa, ¿vamos a permitir que la democracia resulte más débil que los regímenes relativamente autoritarios? Necesitamos comportamientos responsables y necesitamos cinco reglas de oro de comportamiento responsable que se consagren en nuestras políticas. Adoptémoslas aquí en el Parlamento, decidamos cómo vamos a medir el nivel de comportamiento responsable y del comportamiento que beneficie al bien común que promueven las políticas en nuestros Estados miembros.

En consecuencia, el impuesto sobre las transacciones financieras y las euroobligaciones deberán ser la piedra angular. Hoy es nuestro deber adoptar dichas políticas, en defensa de nuestra divisa común.

 
  
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  José Manuel García-Margallo y Marfil (PPE). - Señora Presidenta, lo que necesitamos en este momento son reglas claras, y lo que estamos haciendo es justamente lo contrario. Por eso, voy a hacer algunas propuestas para restablecer la claridad.

Este Parlamento quiere que en el semestre europeo se concentren una serie de discusiones que están ahora dispersas y que no llegan a la opinión pública. Queremos que las respuestas políticas a las recomendaciones que a lo largo de ese semestre se dirigen a los Estados miembros se tengan en cuenta a la hora de establecer las sanciones previstas en el paquete legislativo sobre gobernanza.

En el paquete legislativo, mi Grupo quiere dejar claro que no existen recetas mágicas para salir de la crisis. Existen las recetas conocidas de disciplina presupuestaria y reformas estructurales para mantener la competitividad.

En relación con el mecanismo de crisis –se lo dije ayer, señor Comisario–, el Presidente Barroso nos prometió, aquí, que iba a ser un mecanismo europeo. El Consejo nos propone hoy un mecanismo intergubernamental. ¿Es eso europeo –en la terminología del señor Barroso– porque el fondo, al parecer, estará en Europa y no en las Islas Caimán, o la Comisión pretende ayudarnos a hacer un mecanismo basado en el método comunitario en el que este Parlamento tenga algo que decir?

Y en materia de euroobligaciones, la Comisión, la OCDE, los expertos dicen que es una buena idea, pero dicen que es una idea prematura, y por eso llegamos tarde.

Yo lo que propongo a la Comisión es que iniciemos un debate para ahormar un sistema de euroobligaciones que dé financiación razonable a los países virtuosos y castigue a los no virtuosos a ir a los mercados a tipos auténticamente disuasorios. Esa es la única forma de combinar adecuadamente disciplina fiscal y crecimiento económico.

Y no me vengan con que si es pronto o es tarde, porque ahora, lo que sabemos, es que siempre hemos llegado tarde. Vamos a ver si, por una vez, cambiando las reglas, llegamos pronto.

 
  
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  Catherine Trautmann (S&D). (FR) Señora Presidenta, el euro es nuestro bien común, y hoy los sindicatos han comunicado al Parlamento su preocupación por que los propios empleados estén pagando el precio de la crisis a través de un euro débil, de un euro amenazado y no a través de un euro que cree empleo y promueva el crecimiento.

Por ello es esencial que no nos limitemos a realizar una revisión técnica de los tratados, y que se aborden las dos deficiencias principales de la zona del euro que ha puesto de manifiesto la crisis.

Como hemos escuchado, la primera estrategia es la introducción de las euroobligaciones, que no solo estabilizarán el nivel del euro, sino que contrarrestarán de inmediato el ataque especulativo.

La segunda estrategia para introducir la justicia fiscal y conseguir que el mercado financiero pague el precio de la crisis consiste precisamente en introducir un impuesto sobre las transacciones financieras, de modo que no sean los empleados los que paguen el precio de esta crisis debido a la injusticia fiscal.

Por último, debe crearse una Agencia de Deuda Europea, que debe poder poner en común parte de la deuda soberana de los Estados miembros.

Por último, también quiero manifestar mi apoyo al señor Juncker y afirmar que el incremento del fondo de estabilidad, propuesto por Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), es una buena idea.

Una intervención temprana —tal como hemos escuchado— en lugar de un retraso y la opción de hacernos fuertes en lugar de debilitarnos nos permitiría realizar un acto de gobernanza que restauraría la confianza que solicita nuestro Presidente, Martin Schulz.

(Aplausos)

 
  
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  Paulo Rangel (PPE). (PT) Señora Presidenta, lo primero que quiero dejar claro, y es algo que es importante que consolidemos en este Parlamento es que, al contrario de lo que en ocasiones leemos en la prensa y en las declaraciones de algunos líderes europeos, el euro como divisa ha sido un factor vital en nuestra respuesta a la actual crisis. Sin el euro nos encontraríamos en una situación extremadamente compleja en la que las divisas de los países más débiles se enfrentarían a una devaluación considerable y, en consecuencia, el marco alemán se vería obligado a experimentar un incremento de valor inalcanzable para sostener las economías europea y alemana. Por tanto, el euro ha sido un factor estabilizador, no solo para los países pertenecientes a la zona del euro, sino también para las divisas de los países que no han querido formar parte de esta zona.

De nuevo, debido a la necesidad que tenemos de defender esta Unión que ha logrado responder a una crisis como nunca lo había hecho antes, y habida cuenta de que veremos, por ejemplo, lo que ocurre con el dólar y los Estados Unidos en el futuro, también veremos las ventajas que, en efecto, posee el euro.

Ahora tenemos la responsabilidad, en este Consejo, de hacer todo lo que esté en nuestra mano para defender el euro, a saber, crear un fondo de estabilización que siga la metodología de la Unión y pueda hacer que los países que se encuentran en la situación más frágil asuman su responsabilidad y que aquellos que han cumplido con sus obligaciones y no siempre se han dejado ver, al menos a través de sus declaraciones externas, hagan gala de su solidaridad y sean capaces de adoptar una actitud solidaria en el contexto de la zona del euro.

 
  
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  Juan Fernando López Aguilar (S&D). - Señora Presidenta, este año que concluye ―2010― ha sido calificado más de una vez como un año en el que hemos vivido peligrosamente. Por eso creo que el debate debe ser útil para subrayar las enseñanzas del 2010, de modo que podamos extraer conclusiones en 2011.

La primera, relativa a las insostenibles asimetrías entre los componentes financieros de la economía europea y los desequilibrios en su economía real.

En segundo lugar, la insostenible asimetría entre la moneda única y las exigencias de coordinación de las políticas económicas, fiscales y presupuestarias, todavía con un balance raquítico.

Y, la tercera y principal, relativa a la asimetría entre el vértigo de las crisis y la lentitud de los tiempos de respuesta. Desde el punto de vista económico, esto se traduce en que el Banco Central Europeo tiene que ser más activo frente a los asaltos especulativos a la deuda soberana y tenemos que sentar las bases en 2011 de una Agencia de Deuda Europea capaz de emitir euroobligaciones.

Asimismo, por lo que respecta al Pacto de Estabilidad y Crecimiento tiene que haber un debate sobre la fiscalidad necesaria, sobre la tasa financiera y la tasa contra las especulaciones, las transacciones especulativas a cortísimo plazo, y sobre la necesidad de recursos propios en la Unión Europea.

Pero un debate que le importa a este Parlamento es el debate de las consecuencias políticas de la crisis, porque el lema de la Unión Europea ―lo subrayo de nuevo― es «Unida en la diversidad», en ningún caso «desunidos frente a la adversidad». Por tanto, este Parlamento tiene que hacer frente a quienes pretenden estigmatizar a algunos Estados miembros frente a otros Estados miembros, dividiendo a la opinión pública europea, europeos contra europeos.

Este Parlamento representa a 500 millones de europeos de una Unión que integra a 27 Estados de los que, como en la granja de Orwell, no hay unos más iguales que otros.

 
  
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  Othmar Karas (PPE).(DE) Señora Presidenta, Señorías, estamos hablando de la cumbre del 16 de diciembre. Sería positivo que el Consejo pudiera decirnos después de la cumbre que son conscientes de las lagunas y de los errores, que saben en lo que han fallado y que entienden los límites del tratado.

La autocomplacencia y las acusaciones de culpa, los intentos de ocultar los errores y los enfoques superficiales no resolverán ningún problema ni generarán confianza. Dejemos de jugar con Europa. Todo esto gira en torno a Europa. Apoyo todo lo que ha dicho el señor Klinz.

Dado que solo quedan unos días para Navidad, quiero decir lo siguiente: Enciendan la vela de la determinación y el interés común, una vela que represente la nueva seriedad, la honradez y la confianza en el futuro de la Unión Europea. Enciendan una vela para que cambie el rumbo político de Europa, para que se pase de la crisis a la competitividad, del espíritu de Deauville a la unión política, del ahorro a la inversión y a la reforma y de la unión monetaria a la unión política.

Debido a los problemas constitucionales de Alemania, la adición al tratado es un mero apoyo político para desarrollar todavía más el paquete de rescate, ni más ni menos. No constituye una solución. No intenten darle más importancia de la que tiene realmente. Dejen la política cotidiana y presenten un concepto íntegro que dé respuesta a la crisis y que nos haga avanzar hacia la unión política. Acaben con la discordia. Es suficiente, no es suficiente, y en realidad no sabemos a dónde lleva todo esto. Debemos instar a la Comisión a que elabore un concepto para una unión económica, social y financiera, para que podamos dar el siguiente paso hacia la integración a finales del año próximo y hacer el trabajo bien hecho.

 
  
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  Anni Podimata (S&D).(EL) Señora Presidenta, señor Comisario, mañana marcará el inicio de uno de los Consejos Europeos más cruciales de la historia de la Unión Europea en su conjunto y de la UEM en particular, y la pregunta que se plantea es si los Jefes de Estado o de Gobierno estarán a la altura de las circunstancias. Lo dudamos mucho, porque la filosofía que han introducido algunas mentes en el Consejo Europeo no es una filosofía dirigida a superar la crisis basándose en la solidaridad, y naturalmente, en la responsabilidad. Se trata de una filosofía dirigida a gestionar la crisis, una filosofía que se centra y se inscribe en los detalles de un mecanismo permanente. El Consejo Europeo no estará a la altura de las circunstancias, porque no enviará el mensaje de cohesión económica y política que debe enviarse, no solo para convencer a los mercados, sino para convencer, ante todo, al atrincherado público europeo, que alberga sospechas internas y que ha empezado de nuevo a mostrarse xenófobo; a convencerlo del valor de la visión europea y a recordarle que hay más cosas que nos unen que las que nos dividen.

 
  
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  Gunnar Hökmark (PPE). - Señora Presidenta, no puedo entender por qué los socialistas intentan eludir la responsabilidad de las políticas socialistas. Es cierto que las razones de los déficits que vemos en Europa son distintas. También es cierto que los gobiernos socialistas han empezado a experimentar problemas de déficit presupuestario debido a una política deliberada de un incremento de gastos y de un déficit cada vez mayor.

Mantuvimos este debate en el Parlamento durante la primavera de 2009, y lo mantuvimos en varios Estados miembros. Recuerdo que los socialdemócratas suecos criticaron al Gobierno sueco por no incrementar el déficit y el gasto.

Y ya hemos visto lo que ha pasado. En mi opinión, este es uno de los motivos por los que necesitamos normas estables con respecto al Pacto de Estabilidad y Crecimiento, pero también normas estables para las consecuencias. No podemos tolerar una situación en la que se permita que los Estados miembros que están causando problemas a los sistemas financieros y provocando el incremento de los tipos de interés escapen a las consecuencias dejando que sean otros ciudadanos los que paguen estos tipos de interés.

Necesitamos estabilidad, y las euroobligaciones no solucionarán ese problema. Quizás podamos utilizar las euroobligaciones con otros fines. En cuanto al mecanismo financiero, debe financiarse y basarse en los riesgos que están creando los Estados miembros. Si el riesgo que se asume es mayor, el déficit también es mayor, y por ello hay que financiar el mecanismo financiero en mayor medida. Ese es un modo de asumir la responsabilidad de las políticas deliberadas. No olviden que las consecuencias que estamos constatando en varios países son las consecuencias de los debates que mantuvimos en los parlamentos nacionales y también en este Parlamento, cuando algunos de nosotros abogábamos por un incremento del gasto. Ahora vemos los amargos resultados.

(El orador acepta una pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Martin Schulz (S&D).(DE) Señora Presidenta, puedo entender, señor Hökmark, su necesidad de ofrecer un discurso bonito para sus ciudadanos de Suecia. Pero ¿me haría el favor de responder a la siguiente pregunta? ¿Qué país de la Unión Europea posee el nivel de deuda nacional más elevado a largo plazo y qué partido gobierna en este país?

 
  
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  Gunnar Hökmark (PPE). - (El señor Schulz sigue hablando, con el micrófono apagado) Señora Presidenta, espero poder continuar sin más intervenciones. En primer lugar, mi mensaje se dirige principalmente a usted, señor Schulz, porque quiero que recuerde lo que defendió en este Parlamento hace dos años. Usted defendió que la Unión y los Estados miembros incrementaran su gasto. El problema es que algunos de los Estados miembros han estado gobernados por gobiernos socialistas, y en todos estos gobiernos y en todos estos países hemos constatado un aumento del déficit a raíz de las políticas que usted defendió. Señor Schulz, ¿lo niega?

(El orador acepta una pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Martin Schulz (S&D).(DE) Señora Presidenta, puesto que mi colega no ha respondido a la pregunta, la voy a responder yo en su nombre. El país es Italia, y su Primer Ministro es el señor Berlusconi. Los demócrata-cristianos llevan en el poder en Italia de modo casi ininterrumpido desde 1946.

 
  
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  Liisa Jaakonsaari (S&D). - (FI) Señora Presidenta, yo también quiero preguntarle a nuestro colega cómo los socialistas irlandeses y griegos pueden haber provocado que sus países se hayan endeudado. Puesto que usted pertenece al partido político líder en la Europa actual y la Comisión se inclina a la derecha, ¿no corresponde ahora a la derecha la tarea de buscar una salida a esta crisis en lugar de culpar a los anteriores gobiernos o a los gobiernos que había antes de ellos?

 
  
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  Gunnar Hökmark (PPE). - Señora Presidenta, quiero recordarles a Sus Señorías aquí presentes que hay diversas razones que explican los problemas deficitarios que tenemos, pero también he dicho que es cierto —y ni el señor Schulz ni sus colegas lo han negado— que hemos visto cómo estos problemas han aflorado en todos los gobiernos socialistas porque se trataba de una política deliberada. Si nos referimos a Irlanda, por ejemplo, estoy totalmente de acuerdo en que se cometieron errores gravísimos, pero lo interesante es que hubo una política deliberada de incremento del gasto y del déficit para hacer frente a la crisis y a los problemas, y ahora estamos viendo los resultados. Ese es el mensaje para el señor Schulz y otros.

(El orador acepta tres preguntas con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Presidenta. − Señorías, solo para que el orador y todos ustedes sigan el curso de la reunión, ahora tenemos otras tres personas que quieren plantear una pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul». Puesto que esta posibilidad ha sido introducida por el Grupo de trabajo sobre la reforma parlamentaria, comprendo la naturaleza de la petición y tenemos tiempo, pero aún así, debo preguntar al orador si acepta todas estas preguntas. Después les pediré a todos que planteen las preguntas por turnos y al señor Hökmark que responda. Y entonces concluiremos esa parte del tiempo del uso de la palabra.

 
  
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  Philippe Lamberts (Verts/ALE). - Señora Presidenta, quiero decirle al señor Hökmark lo siguiente: la observación que ha realizado sobre los gobiernos socialistas puede ser verdad hasta cierto punto, pero los gobiernos de derechas decidieron hacer básicamente lo mismo acumulando deuda privada en lugar de deuda pública. Y eso no es una opción mejor para la economía, sino más bien un modo distinto de hacer lo mismo, que es algo insostenible.

 
  
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  Werner Langen (PPE).(DE) Señora Presidenta, quiero preguntarle al señor Hökmark, puesto que ya lleva aquí algún tiempo, si recuerda que las deudas de Bélgica, Grecia e Italia ascendían a más del 130 % de su producto nacional al inicio de la unión monetaria, y que la cifra de Grecia se ha incrementado, mientras que en Bélgica e Italia se ha reducido en más de un 30 % y un 25 %, respectivamente. ¿Lo recuerda?

 
  
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  Anni Podimata (S&D).(EL) Señora Presidenta, tengo una pregunta sencilla para el señor Langen y el señor Hökmark, a quienes les gusta idealizar la crisis de la deuda y, evidentemente, culpar a los gobiernos socialistas de forma colectiva:

¿Les han preguntado a sus colegas del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos) que gobernaban mi país hasta hace un año por el hecho de que les proporcionaron a ustedes y a la Comisión Europea —y pueden preguntárselo al señor Rehn— estadísticas oficiales que reflejaban que el déficit de Grecia correspondiente al año 2009 era del 6,9 % y no del 15 %, como confirmó recientemente Eurostat?

 
  
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  Gunnar Hökmark (PPE). - Señora Presidenta, este debate ha aclarado algunas de las cuestiones que debemos recordar.

No olvidemos mi primera observación —y resulta interesante constatar que ninguno de mis colegas socialistas lo ha negado—, que es que todos los gobiernos socialistas que aplican políticas socialistas han sufrido profundas crisis deficitarias. Ahora vemos cómo la crisis llega a un país tras otro a consecuencia de una política deliberada que el señor Schulz y otros defendieron en este Parlamento hace dos años. Podemos consultar los registros de este Parlamento y comprobar que fue esto precisamente lo que usted, señor Schulz, y sus colegas dijeron en el debate que tuvo lugar en esta Cámara. Ahora pueden ver el amargo resultado. Solo quería subrayar ese punto. Veo que lo único que tienen que decir es «sí, tiene razón, pero también hay otros países con problemas». Sin embargo, no cuestionan mi observación principal, que es que fueron sus políticas las que crearon los problemas, y eso es algo que vale la pena recordar. Creo que debería figurar en el registro.

El señor Lamberts también llama la atención sobre estos problemas. Pero lo interesante es que, aunque es cierto que varios países tienen problemas debido a la crisis financiera, también es cierto —como creo que el señor Lamberts reconocerá y apreciará— que en la mayoría de países que están adoptando una actitud estable con respecto a las finanzas públicas, los gobiernos no son socialistas. No creo que usted o cualquiera de los presentes en esta Cámara puedan señalar un gobierno socialista que no haya sufrido problemas deficitarios.

 
  
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  Ioannis Kasoulides (PPE). - Señora Presidenta, lo que importan son las políticas, y no quién las aplica. Que sea él quien tire la primera piedra… Puede que la crisis del euro no termine en Irlanda, y puede que lo peor todavía esté por venir.

Los depredadores del mercado nunca atacarán indefinidamente cualquier grieta vulnerable, a pesar de las desagradables medidas de austeridad adoptadas por todos los Estados miembros. Pero si la UE gana esta batalla y supera la adversidad mostrando determinación para hacer todo lo que sea necesario, en un espíritu de solidaridad y esfuerzos concertados, para bloquear a los reguladores y convencer a los mercados, entonces este será el triunfo de la integración europea y una gran victoria.

Esto se conseguirá mediante el intercambio de conocimientos. Demostremos que los que predicen el fin del euro y el abandono de los países —fuertes y débiles— de la zona del euro se equivocan. La disciplina fiscal, la gobernanza económica y el rescate del euro estarán incompletos sin un plan que se conciba a escala europea mediante un acuerdo mutuo para estimular el crecimiento. En el pasado, el Plan Marshall de Estados Unidos salvó la economía de Europa. Hoy el reto es un plan equivalente de los europeos para los europeos.

 
  
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  Gay Mitchell (PPE). - Señora Presidenta, hoy la Cámara de Representantes irlandesa, el Dáil, votará el paquete de asistencia financiera UE-FMI. Estos han sido tiempos difíciles para Irlanda, debido a las subidas de impuestos y a los recortes del gasto público. El presupuesto de la semana pasada era un simple reflejo de las dificultades que atraviesan muchos irlandeses en este momento. Ello es continuación de los recortes salariales del 14 % en los sectores público y privado.

No obstante, creo firmemente que el paquete financiero UE-FMI contribuirá a restaurar la confianza en Irlanda capitalizando los bancos y haciendo que vuelvan a realizar préstamos y saneando las finanzas públicas. No me sumo necesariamente a la aceptación de los detalles del plan, pero en general, el Fine Gael apoya las cifras. Las tendencias económicas subyacentes en Irlanda son bastante positivas. Hará falta una buena gobernanza y el control del Dáil para garantizar que las finanzas no se nos vayan de las manos de nuevo.

También habrá que reflexionar a escala de la UE y el BCE sobre la contribución de los tipos de interés reducidos a la inflación de activos. Durante dos años y medio fui la única persona de esta Cámara que planteó interrogantes al señor Trichet sobre esta dificultad concreta. Con el establecimiento de un sucesor permanente del mecanismo europeo de estabilización financiera, del que Irlanda recibirá 22 500 millones de euros en préstamos si hace uso de ellos, el paquete UE-FMI constituye un avance positivo para la zona del euro.

Si me lo permiten, diré para concluir que muchos de los presentes se consideran federalistas, y aun así desean cierta armonización de la fiscalidad. En los Estados Unidos, más del 50 % de las empresas del sector de los derechos de autor están registradas en Delaware. ¿Por qué lo hacen? Por la situación fiscal que existe en Delaware. Hay algunos comentarios muy ignorantes realizados en esta Cámara por personas interesadas que quieren progresar en sus causas nacionales haciendo declaraciones imprecisas, y se cuestionará a estas personas.

 
  
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  Tunne Kelam (PPE). - Señora Presidenta, la crisis financiera ha puesto de manifiesto que existe una necesidad cada vez mayor de más Europa. La lección que hay que aprender es que actuar basándose principalmente en consideraciones nacionales no ayuda a ningún Estado miembro. Por ello, mañana es una ocasión propicia para la acción conjunta, la consolidación fiscal y un pacto de estabilidad con sanciones.

También será el momento de resolver la antigua paradoja de Europa. La UE se basa en un mercado único, pero este mercado único todavía no está completo. Ahora es el momento de iniciar el mercado único digital. Necesitamos establecer un mecanismo permanente de gestión de crisis, a ser posible basado en un grupo. En segundo lugar, puesto que la acción debe estar guiada por la prevención y la intervención temprana, existe la necesidad de armonizar mejor las condiciones para una intervención temprana y para la activación de los mecanismos de gestión de crisis, evitando, naturalmente, la sobrerregulación. En tercer lugar, debe definirse de manera precisa el objetivo de los fondos de gestión de la crisis. Estos fondos están destinados a garantizar la estabilidad macrofinanciera, y no deben utilizarse para resolver otros problemas actuales. En cuarto lugar, los derechos de supervisión deben definirse de manera más precisa a escala de la UE, como en el caso de una posible intervención en las actividades de las instituciones financieras, que incluirán el derecho a dejar de pagar dividendos o a interrumpir actividades que generan riesgos no justificados.

 
  
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  Jean-Paul Gauzès (PPE). - (FR) Señora Presidenta, señor Ministro, señor Comisario, he escuchado este prolongado debate en calidad de ciudadano, y diría que las propuestas del señor Barroso son muy interesantes. Queremos que se actúe sobre ellas. Una voluntad política definida y comprensible y una disertación sobre la verdad son las condiciones necesarias para restaurar la confianza de nuestros ciudadanos. Es imperativo que no disfracemos las realidades. Tenemos el gasto público, que debemos cubrir o reducir. Tenemos la deuda pública y la deuda privada, que debemos devolver.

Hay muchísimos expertos que tienen ideas para todo. Aquellos que no vieron venir la crisis ahora tienen soluciones excelentes. Pero en una situación difícil, debemos utilizar el sentido común. No reproduzcamos los errores de gestión de las finanzas públicas que cometió el sector privado y que provocaron la crisis financiera y bancaria. Los acuerdos sofisticados no crean valor ni riqueza. Crean ilusiones, y a menudo benefician únicamente a los especuladores.

La cuestión es que los Estados miembros han vivido más allá de sus posibilidades. Debemos tener la valentía de extraer las conclusiones necesarias y de garantizar que la carga de la recuperación se distribuya de manera equitativa.

 
  
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  Seán Kelly (PPE). - Señora Presidenta, en primer lugar tengo una queja. Usted ha dicho que este es un debate importante, y lo es. Por ello considero que, en cierta medida, es inadmisible que el señor Barroso y muchos líderes políticos hayan abandonado la Cámara justo después de concluir sus discursos. Para ser justos con el señor Schulz, él se ha quedado desde el principio hasta el final, y quiero felicitarle por ello.

En segundo lugar, quiero decir que, en definitiva, una de las principales razones que motivaron la crisis financiera es que los gobiernos fracasaron en su intento de gobernar y los líderes políticos fracasaron en su intento de liderar. Afortunadamente, ahora estamos controlando esa situación con la nueva arquitectura de supervisión que debería entrar en vigor el 1 de enero, el informe de las agencias de calificación crediticia que analizamos ayer por la tarde y el mecanismo de estabilización financiera de hoy. Todas estas medidas se acogen con satisfacción.

Si el señor Barroso estuviera aquí, le preguntaría si puede garantizar que no será necesario celebrar un referendo ni en Irlanda ni en ningún otro lugar para realizar las modificaciones mínimas del tratado que ha mencionado.

Por último, quiero decirles a aquellos que han solicitado que los diputados firmen una declaración escrita, que se trata de un ataque directo al impuesto de sociedades de Irlanda. Y eso no debe llevarse a cabo.

 
  
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  Csaba Sándor Tabajdi (S&D).(HU) Señora Presidenta, Señorías, se ha desarrollado un debate ideológico aquí, aunque podríamos ofrecer varios ejemplos de cómo el Gobierno Schröder aplicó una política de reforma muy estricta, o de cómo el gobierno de derechas que ostenta actualmente el poder en Hungría utilizó todos los medios a su alcance para obstaculizar la imposición de una disciplina fiscal por parte del gobierno de izquierdas después de 2006. Los debates como este no llevan a ningún sitio. Lo que es importante es que la Unión Europea participe en una política proactiva y no reactiva. Sería deseable que en la cumbre de este fin de semana pudiera alcanzarse un acuerdo relativo al mecanismo de estabilización europea. La Presidencia húngara y el Gobierno húngaro, que asumirá la Presidencia rotatoria de la UE en enero, hará todo lo posible para agilizar el proceso de ratificación y para garantizar que la Unión Europea pueda abordar cuestiones determinantes, como el incremento del dinamismo de Europa.

 
  
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  Ildikó Gáll-Pelcz (PPE).(HU) Señora Presidenta, honorable Consejo, honorable Comisión, los Estados miembros intentan reaccionar a la crisis en la que se hallan inmersos mediante soluciones individuales y con sus propias respuestas. Después de establecer una dirección estratégica, el Consejo y la Comisión deben consolidar y coordinar las soluciones de los Estados miembros. Esto quiere decir que no basta con sancionar a los Estados miembros cuando se trata de gobernanza económica. Sin duda habría sido positivo que ciertos Comisarios demostraran la coherencia y la severidad de las que se ha hecho gala hoy cuando hacen la vista gorda con la manipulación de datos. Estoy convencida de que la responsabilidad del incumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento no corresponde únicamente a los Estados miembros, puesto que fue la propia Comisión la que relajó sus mecanismos de control. Debemos reconocer que la política de austeridad que se ha practicado hasta la fecha no ha tenido éxito en ningún sitio. Por ello, se le exigirán respuestas nuevas y precisas. Soluciones innovadoras y motivadoras. Les puedo asegurar, Señorías, que la próxima Presidencia húngara cumplirá esta función de coordinación.

 
  
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  Proinsias De Rossa (S&D) . Señora Presidenta, se han hecho numerosas referencias a Irlanda en este debate. Quiero empezar dejando claro que apoyo una gobernanza económica más sólida en una economía de mercado social europea. Debemos agradecer la solidaridad de los socios de Irlanda en Europa en este período de crisis, una crisis generada en gran medida por la incompetencia de los gobiernos conservadores durante muchos años.

No les sorprenderá que los euroescépticos presenten la solidaridad como una pérdida de independencia a manos de Irlanda. Esta distorsión se ve acentuada por la falta de cooperación de la Comisión y el Consejo con este Parlamento en el memorando de entendimiento con Irlanda. Señor Rehn, ¿cuándo se presentará ante este Parlamento dicho memorando de entendimiento?

Comisario Rehn, una de las condiciones y obligaciones más estrictas del memorando de entendimiento es la obligación de reducir el salario mínimo en Irlanda en 2 000 euros al año. El Gobierno irlandés afirma que usted exigió ese recorte, señor Rehn. ¿Puede aclarar esa cuestión a esta Cámara?

Un segundo aspecto incomprensible de este acuerdo es el margen del 3 % que usted ha exigido…

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL). (PT) Señora Presidenta, no es aceptable que sigan posponiéndose medidas esenciales que ignoran el incremento del desempleo, la pobreza, la desigualdad, la disparidad y la recesión económica que generarán estos planes de austeridad, mientras los grupos económicos y financieros siguen obteniendo beneficios cada vez mayores. Esto plantea otras cuestiones adicionales:

¿Por qué no se han modificado los estatutos y las directrices del Banco Central Europeo con respecto a los préstamos que se hacen directamente a los Estados miembros a una tasa del 1 %, la misma que a los bancos privados, que a su vez aplican tipos tres, cuatro o cinco veces superiores, agravando así la deuda soberana? ¿Por qué no se ha decidido aplicar un impuesto sobre los movimientos de capitales en lugar de adoptar las medidas necesarias para poner fin a los paraísos fiscales y a los mercados de derivados, acabando con la especulación de la deuda soberana? ¿Por qué no decidir incrementar el presupuesto de la Unión para lograr una verdadera política de cohesión económica y social que aspire a aumentar la producción y a crear empleo con derechos…

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
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  Jaroslav Paška (EFD). – (SK) Señora Presidenta, estamos debatiendo una propuesta de instrumento de estabilización financiera para la zona del euro, un instrumento que debe ayudar a nuestros amigos de los países que actualmente no pueden hacer frente a sus deudas.

Todos los presentes hablan de crear un mecanismo común de estabilización financiera garantizado por todos los países de la zona del euro, y esperamos que aquellos que han logrado controlar sus deudas muestren solidaridad con aquellos que todavía no han podido hacerlo.

Tras la experiencia de las soluciones propuestas hasta la fecha para ayudar a Grecia y el bastión protector excepcional que se erigió la última vez, me pregunto lo que ocurriría si los magos financieros de los mercados cogieran sus calculadoras, empezaran a calcular el valor real de la solución y descubrieran que ni siquiera es lo suficientemente fiable como para animarles a invertir su dinero en la zona.

Me pregunto si tenemos en la recámara alguna solución ulterior o medidas ulteriores. En este momento, y de acuerdo con este contexto, la credibilidad de la solución es muy reducida.

 
  
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  Andrew Henry William Brons (NI). - Señora Presidenta, la mayoría de la gente de a pie ve las crisis como tragedias. Los eurócratas las consideran oportunidades para ampliar sus tentáculos de poder. El Consejo Europeo va a decidir un mecanismo de crisis permanente para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona del euro en su conjunto, apoyada, sin duda, por modificaciones del tratado. Tenemos información fiable que afirma que estos controles y, por supuesto, estas modificaciones del tratado, también se aplicarán a países no pertenecientes a la zona del euro.

El gobierno de coalición del Reino Unido ha prometido un referendo si hay transferencias adicionales de poder a la Unión Europea. No obstante, esta promesa será tan fiable y se cumplirá con tanta fidelidad como la promesa de los conservadores de celebrar un referendo sobre el Tratado de Lisboa. Para los conservadores, las promesas son tácticas, no obligaciones.

 
  
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  Czesław Adam Siekierski (PPE) .(PL) Señora Presidenta, se acerca el final del año. Sería una buena idea analizar detenidamente nuestros logros. Veamos lo que hemos decidido y lo que hemos dicho, y respondamos a esta pregunta: ¿Qué hemos hecho al respecto? Cada uno de nosotros debe analizar detenidamente sus propias decisiones en ámbitos de los que hemos sido responsables. Es positivo que queramos añadir al Tratado ciertas disposiciones que impongan disciplina en las medidas que adoptamos. Sin embargo, después de todo, seguimos teniendo el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que sigue estando en vigor. ¿Por qué no respetamos sus disposiciones? ¿Por qué no reaccionaron antes la Comisión y sus servicios en el caso de Grecia o Irlanda?

La Unión Europea es una institución democrática formada por muchos Estados miembros. En consecuencia, no puede actuar de manera unilateral del modo en que lo hacen los Estados a título individual: me vienen a la cabeza, por ejemplo, China, los Estados Unidos y otros países. Por este motivo se produjo una falta de acción decisiva para proteger el euro. Por ello, es necesario desarrollar un nuevo enfoque con respecto a la gobernanza económica, crear una verdadera unión económica, mejorar la coordinación y armonizar la política financiera e incluso la fiscal.

 
  
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  George Sabin Cutaş (S&D).(RO) Señora Presidenta, como también han mencionado otros oradores anteriores, es evidente que la Unión Europea no ha avanzado lo suficiente en la garantía de la estabilidad financiera de sus mercados. Con un telón de fondo en el que los especuladores perjudican a diario la estabilidad de la moneda única aislando a los Estados miembros y ejerciendo presión sobre ellos, la solución solo puede lograrse manteniendo la solidaridad a escala de la Unión Europea. De hecho, la creación de un mecanismo permanente para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona del euro se ha convertido en una necesidad, y tendrá que coordinarse mediante el método de la Unión.

Los intereses de los ciudadanos están mejor protegidos cuando las instituciones de la UE participan plenamente en el proceso de toma de decisiones y el bien común prevalece sobre los intereses… Al mismo tiempo, debemos tener en cuenta que es esencial que los 27 Estados miembros participen en este mecanismo futuro como parte del mercado único. La inestabilidad de otras divisas siempre repercutirá de manera significativa en la posición del euro.

 
  
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  Diogo Feio (PPE). – (PT) Señora Presidenta, la próxima reunión del Consejo reviste una gran importancia. Importancia por su respuesta a una crisis amplia e internacional e importancia también por su respuesta a una crisis específica de los gobiernos que no han hecho los deberes a tiempo, que han gastado demasiado y que no han llevado a cabo las reformas estructurales necesarias. Es ese motivo el que me ha traído aquí para apoyar la necesidad de crear un instrumento estable que defienda el euro.

La respuesta no puede y no debe aplicarse caso por caso. Por este mismo motivo, apoyo que ello se haga de conformidad con el método de la Unión, y no de conformidad con el método intergubernamental, recompensando en última instancia a los gobiernos por no haber hecho lo que debían haber hecho a tiempo. Subrayo la necesidad de un papel cada vez mayor del Parlamento Europeo a la hora de discutir estas cuestiones, con debates como el que hemos mantenido hoy aquí: con pasión, con diferencias, pero en defensa de una Unión Europea más fuerte y de un euro más sólido que nunca.

 
  
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  Zigmantas Balčytis (S&D). – (LT) Señora Presidenta, en verdad, estoy de acuerdo con todas las ideas que se han mencionado hoy sobre el establecimiento de un mecanismo de crisis y sobre las medidas adicionales que creo que el Parlamento y el Consejo Europeo debatirán en el futuro. Hoy hemos escuchado numerosas valoraciones conflictivas, y quizás también algunas acusaciones relativas a errores pasados. Y venían de todas partes. Venían de los Estados miembros, de la Comisión Europea y del Consejo y de los bancos comerciales cuyas actividades creo que también se controlarán de manera estricta en el futuro. Quiero hablar de otro asunto. Me ha gustado la idea expresada por el Presidente Barroso de que en esta difícil situación debemos trabajar juntos al unísono, codo con codo, y señor Comisario, quiero pedirle encarecidamente que se esfuerce al máximo por garantizar la participación de todos los países en este mecanismo de crisis recientemente establecido, independientemente de que formen parte de la zona euro o no. Cuando abrimos nuestros mercados al adherirnos a la Unión Europea, empezamos a aportar la misma cantidad de dinero al presupuesto y muchas otras cosas más.

 
  
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  João Ferreira (GUE/NGL). - (PT) Señora Presidenta, no existe ningún mecanismo de estabilidad que aborde las causas principales de la inestabilidad en la Unión Europea. Las políticas que nos llevaron a esta crisis son las mismas que ahora quieren desarrollar y a las que quieren dar continuidad. Una Unión Económica y Monetaria creada en interés de algunos y en perjuicio de otros, que afloja las riendas de la especulación financiera, dando prioridad a la libre —es decir, sin restricciones— circulación de capital, a la imposición del mercado en todos los ámbitos de la sociedad, a la devaluación del trabajo como fuente de creación de riqueza y, del mismo modo, de los derechos.

Al comienzo de la segunda década del siglo XXI, esta Unión Europea no consigue librarse de su asociación con el declive social más grande que Europa ha sufrido en las últimas décadas, resultado de un ataque sin parangón sobre los derechos y las condiciones de vida de las personas. Los grupos económicos y financieros siguen acumulando beneficios enormes, el desempleo sigue extendiéndose y millones de trabajadores se empobrecen mientras trabajan. Este es el mensaje del que se hacen eco las protestas que se producen en Europa, y es hora de escucharlo.

 
  
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  Angelika Werthmann (NI). – (DE) Señora Presidenta, la confianza de los ciudadanos en Europa y en el euro se ha visto mermada por la crisis financiera y las maniobras políticas. Los ciudadanos de Europa necesitan unas perspectivas definidas y fáciles de comprender en las que puedan confiar a largo plazo para mantener la seguridad de su divisa. El Pacto de Estabilidad y Crecimiento define los techos del déficit y de la deuda global. No obstante, es relativamente ineficaz. Unos paquetes de rescate nuevos solo alcanzarían la amplia aceptación necesaria entre los ciudadanos si también ofrecen sanciones y controles efectivos. En cuanto a los controles, Eurostat debe reforzarse todavía más, y los mecanismos de sanción deben aplicarse fácilmente y ser eficaces. El sistema existente incluye opciones de sanción. Los futuros paquetes de rescate deben incluir controles continuos, un enfoque rápido y coordinado y sanciones efectivas.

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE). – (FR) Señora Presidenta, señor Comisario, va a proponer la creación de este mecanismo permanente en virtud del artículo 136. Lamento que no haya hecho uso del artículo 122, que nos habría permitido incluir a todos los Estados miembros, pero estamos iniciando un debate político en la medida en que se consultará al Parlamento de conformidad con el artículo 48 sobre los procedimientos simplificados de revisión, y quisiera poner sobre la mesa dos cuestiones políticas.

En primer lugar, la zona del euro no es suficiente por sí sola. Como mínimo, señor Comisario, debemos incluir a todos aquellos Estados que están obligados, sin demora, a que el euro sea su divisa, y eso incluye a 25 Estados miembros.

La segunda cuestión se refiere al control político parlamentario. No se trata de un mecanismo de emergencia, sino de un mecanismo permanente. En consecuencia, debe haber cierto control político parlamentario en unas condiciones apropiadas que debe proponernos, porque esa es la función de los parlamentos, especialmente del Parlamento Europeo: ejercer control sobre el ejecutivo con respecto a esta disposición.

 
  
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  Edite Estrela (S&D). - (PT) Señora Presidenta, hacer acusaciones no resuelve nuestros problemas, y en algunos casos, pone de manifiesto una falta de conocimiento de las distintas situaciones. Necesitamos medidas que pongan freno a la especulación relativa a la deuda soberana. Se habla largo y tendido sobre la situación de Portugal, pero este mes un informe del Fondo Monetario Internacional concluía que Portugal ha sido uno de los países que ha aplicado el mayor número de reformas para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y de la seguridad social.

Antes de la crisis, en 2007, Portugal registró un crecimiento económico del 2,4 % del PIB y un déficit del 2,6 %. Entre 2005 y 2010, Portugal fue uno de los países que registró un mayor aumento de sus exportaciones; lo que necesitamos es más unidad, más responsabilidad y más solidaridad para que los mercados se calmen.

 
  
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  Bogusław Liberadzki (S&D).(PL) Señora Presidenta, nos estamos concentrando en la zona del euro, pero 150 millones de ciudadanos se encuentran fuera de esta zona, lo cual supone uno de cada tres ciudadanos de la Unión Europea. Por ese motivo es importante que tengamos un euro próspero y una zona del euro próspera. Queremos decir esto de forma inequívoca: menos gobiernos nacionales, más Unión, más Parlamento.

En Polonia, la opinión de la Canciller alemana es mucho más importante que la del señor Van Rompuy, y la resonante voz del señor Cameron es más importante que la opinión del señor Barroso. Por ello, lo que necesitamos es un pacto de estabilización, un pacto para lograr una solidaridad europea estable. El señor Schulz tiene razón al querer que Europa domine más nuestro modo de pensar y al pedir nuevos instrumentos para realizar nuestro trabajo, como un impuesto sobre las transacciones europeas, las euroobligaciones, la supervisión de los bancos y una disciplina presupuestaria coordinada entre los Estados miembros.

 
  
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  Olli Rehn, Miembro de la Comisión. Señora Presidenta, Señorías, en primer lugar permítanme darles las gracias por un debate muy sustancial y responsable sobre la respuesta europea a la crisis actual. De hecho, esta última fase de la crisis financiera está reflejando un carácter cada vez más sistémico, lo cual exige una respuesta igualmente sistémica de la Unión Europea.

En consecuencia, la respuesta política de Europa debe ser exhaustiva, coherente y decidida. Tendrá que combinar medidas más amplias que se apliquen a toda la Unión Europea y medidas concretas adoptadas por los Estados miembros.

¿Qué debe hacerse? La Comisión opina que tenemos cinco vías de acción. En primer lugar, necesitamos un esfuerzo colectivo decidido para cumplir con los compromisos presupuestarios acordados. Todos los Estados miembros deben ceñirse a sus objetivos fiscales. La mejor defensa contra el contagio es proteger nuestras posiciones presupuestarias. Por ejemplo, ahora España y Portugal están adoptando decisiones muy convincentes a este respecto.

En segundo lugar, debemos pasar a la siguiente ronda de pruebas de resistencia bancarias y llevarlas a cabo de manera más exhaustiva y rigurosa que la última vez, utilizando la nueva arquitectura europea de supervisión y regulación financiera que entrará en vigor en enero del próximo año.

En tercer lugar, necesitamos reservas financieras eficaces, y por ese motivo la Unión creó en mayo el mecanismo europeo de estabilización financiera y un instrumento para una prórroga provisional de tres años. El mecanismo europeo permanente de estabilización se establecerá en breve y entrará en vigor a mediados de 2013.

Para profundizar y avanzar más, recientemente han salido a flote varias iniciativas relativas a las euroobligaciones. Como concepto, la euroobligación es una campaña amplia que abarca todo un abanico de posibles aplicaciones. El enfoque actual de la política consiste —y con razón— en dotar de mayor eficacia y dinamismo al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, para ayudarnos en la respuesta inmediata a la fase actual de la crisis.

Pero, sin duda, tenemos que seguir manteniendo debates analíticos sobre aquellas alternativas racionales que puedan contribuir a que Europa supere la crisis sistémica mediante la mejora del funcionamiento de los mercados de obligaciones, favoreciendo la consolidación fiscal a través de un gasto del crédito más razonable, proporcionando una base para una coordinación presupuestaria reforzada entre los Estados miembros y reforzando los incentivos de prudencia fiscal en los Estados miembros.

El cuarto elemento de la respuesta exhaustiva deben ser las medidas estructurales, según lo descrito en la estrategia para Europa 2020. Estas medidas son necesarias para incrementar nuestro crecimiento potencial y para crear empleo sostenible. Debemos sacarle el máximo partido a nuestro mercado único, especialmente en el sector servicios y energía, canalizar los sistemas fiscales y de prestaciones más hacia la consecución del crecimiento del empleo, realizar inversiones más centradas en el conocimiento y la innovación y simplificar nuestro marco regulador.

En quinto lugar, un elemento esencial de nuestra respuesta sistémica, que está en gran medida en sus manos, Señorías, es la rápida y ambiciosa adopción del paquete legislativo sobre gobernanza económica reforzada que la Comisión propuso en septiembre. Me complace que el Parlamento y el Consejo hayan acordado la conclusión de este paquete para el próximo verano. Se trata de la credibilidad de la unión económica y monetaria del conjunto de la Unión Europea. También es un mecanismo eficaz de prevención de crisis, puesto que refuerza la confianza a corto y largo plazo en la economía europea, así como la confianza en el futuro inmediato.

Asimismo, en respuesta al señor Karas, también constituye un paso provisional esencial para concluir la Unión Económica y Monetaria complementando por fin la sólida unión monetaria con una verdadera unión económica funcional. Ya era hora de que se diera vida a la E de «UEM» mediante la creación de una verdadera unión económica eficaz como paso final en la integración de la política económica europea.

Miembro de la Comisión. – (FI) Señora Presidenta, todavía quiero hacer un par de observaciones en finés a raíz del discurso del señor Soini. Quizás haya podido volver a la Cámara, puesto que abandonó la reunión hace un momento. Hemos podido tomarnos los discursos del señor Soini con sentido del humor, y debemos hacerlo, pero puesto que últimamente se ha granjeado cierto apoyo, es evidente que hay que empezar a tomárselos en serio.

En primer lugar, no creo que menospreciar a los griegos del modo en que lo ha hecho el señor Soini sea muy útil, o incluso profesionalmente apropiado. Actualmente Grecia está introduciendo reformas importantes que harán época y que merecen nuestro respeto y no nuestro desprecio.

Creo que el señor Soini debería recordar el viejo proverbio finlandés que nos enseña a ser conscientes de nuestra propia situación a la vez que respetamos a los demás. Es una manera mucho mejor de construir una Europa pacífica basada en la cooperación.

En segundo lugar, tampoco considero profesional comparar la Unión Europea con la Unión Soviética, como ha hecho el señor Soini. Alguien que no tenga sentido del humor podría llegar a pensar que se trata de un insulto. La libertad, la democracia y el Estado de Derecho no eran los distintivos de la Unión Soviética, pero sí son los valores fundamentales de la Unión Europea que los finlandeses han defendido a lo largo de la historia, señor Soini. Tampoco deben subestimarse los poderes de la comprensión por parte de los finlandeses, ni siquiera los de los defensores del partido True Finns. Sin duda, la gente sabe que la UE no es la Unión Soviética.

(Aplausos)

 
  
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  Hannes Swoboda (S&D).(DE) Señora Presidenta, asumo que coincide conmigo en que resulta bastante descortés que algunos diputados planteen preguntas y después se vayan. Quiero disculparme ante el señor Rehn, porque es vergonzoso que haya proporcionado respuestas detalladas después de que algunos de los diputados hayan desaparecido. Creo que debemos trabajar juntos para garantizar que esto no se repita en el futuro, o al menos, no con tanta frecuencia.

 
  
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  Presidenta. − Señor Swoboda, apoyo plenamente sus palabras. Es algo muy descortés y muestra una falta de respeto. Señor De Rossa, ¿una cuestión de principio?

 
  
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  Proinsias De Rossa (S&D) . Señora Presidenta, por otra parte, el Comisario Rehn no ha respondido a las preguntas que he planteado, y yo sigo estando aquí.

 
  
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  Presidenta. Eso solo se refería a una cuestión de principio. Señor Rehn, no tiene que responder a esto. Obviamente, puede hacerlo, pero no estamos en el turno de preguntas a la Comisión. El siguiente orador es el señor Chastel, en nombre del Consejo.

 
  
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  Olivier Chastel, Presidente en ejercicio del Consejo. – (FR) Señora Presidenta, señor Comisario, Señorías, personalmente considero que la Comisión ha contribuido con un gran número de respuestas a este debate tan sumamente instructivo, y más aún si tenemos en cuenta que el Parlamento está muy implicado en la respuesta a esta crisis. Además de la Comisión, quiero abordar dos cuestiones que se refieren a lo que estará en juego mañana y pasado mañana durante esta cumbre.

En primer lugar, deseo realizar una observación sobre la gobernanza económica y la implicación del Parlamento Europeo. Como saben, la Presidencia ya se ha puesto en contacto con el Parlamento Europeo, con los responsables de la cuestión de la gobernanza económica en el seno de este Parlamento. Asimismo, la Presidencia desea establecer la mejor colaboración posible con este Parlamento, especialmente a través de consultas informales, antes del inicio de las negociaciones formales. En vista de la importancia de esta cuestión y de las posibles repercusiones sobre los mercados, como se ha dicho, la Presidencia se ha comprometido a agilizarla, en consonancia con los deseos del Consejo Europeo. Asimismo, a fin de acelerar el trabajo, la Presidencia ha creado un grupo de trabajo para abordar únicamente esta cuestión. Este grupo inició sus deliberaciones a finales de noviembre, a raíz de la atención que prestó a la cuestión la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios.

El segundo elemento en el que se centrarán nuestros Jefes de Estado o de Gobierno mañana y pasado mañana es el futuro mecanismo permanente de gestión de crisis. Entiendo una serie de preguntas sobre este mecanismo, en la medida de la respuesta que debe darse a la crisis. Ayer a mediodía, en compañía del Presidente Van Rompuy, en el Consejo de Asuntos Generales, muchos de nosotros todavía tenían preguntas sin respuesta. Puedo asegurarles las ganas que los Estados miembros tienen de responder a esta crisis, lo conscientes que son de que lo que hoy está en juego es el euro y el mercado global europeo, y que no se trata de un país tras otro sin más. La respuesta debe ser una respuesta exhaustiva, y debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para reducir la incertidumbre existente en torno a este mercado.

No obstante, en mi opinión, también debemos evitar suscitar o crear expectativas que no puedan verse satisfechas en este momento. En consecuencia, todos han contribuido a su nueva idea propia sobre el modo en que debemos responder a la crisis. Cuando sabemos que tenemos que lograr el acuerdo de varios Estados miembros para cualquier idea nueva, hoy no parece la mejor solución posible. Debo decirles que lo que será importante mañana, pasado mañana, viernes, en la conclusión de este Consejo Europeo es, en primer lugar, que podamos enviar un mensaje inequívoco a los mercados sobre la voluntad de los Estados miembros de responder a la crisis financiera, a la crisis actual del euro, y en segundo lugar, que afirmemos nuestra voluntad de establecer un mecanismo sencillo para modificar los tratados. Saben perfectamente por qué debe ser un mecanismo sencillo a raíz de las ratificaciones que deben producirse en los distintos Estados miembros, y por último, establecer este futuro mecanismo permanente de gestión de crisis que también debe ser transparente, porque debe ser incuestionable, especialmente ante el Tribunal de Karlsruhe.

 
  
  

PRESIDE: Diana WALLIS
Vicepresidenta (debate)

 
  
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  Presidenta. − He recibido una propuesta de resolución(1) de conformidad con el apartado 5 del artículo 115 del Reglamento.

El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar el jueves 16 de diciembre de 2010.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (S&D), por escrito.(PL) En la próxima cumbre del Consejo Europeo, probablemente se adopten decisiones relativas a la forma del mecanismo permanente para luchar contra la crisis que debe salvaguardar la estabilidad financiera de la zona del euro después de 2013 y se inicie el proceso de modificación de los tratados constitutivos. Si bien entiendo la necesidad de aplicar medidas adicionales que ha traído consigo la crisis económica, no obstante, me preocupa la velocidad de los cambios y el modo en que algunos Estados miembros intentan imponer ciertas soluciones a otros. Algunas de las ideas —como, por ejemplo, las euroobligaciones— se están rechazando sin considerarlas detenidamente. Creo que, a pesar de lo excepcional de la situación, las decisiones importantes para la Unión Europea deben tomarse con calma y respetando el principio de solidaridad y la igualdad de derechos de todos los Estados miembros. También quiero apoyar la posición del Gobierno de Polonia sobre los cambios relativos al modo en que se calcula el nivel de deuda pública. Polonia y otros diez Estados miembros de la UE han reformado sus sistemas de pensión, y estas reformas están generando actualmente costes considerables para los presupuestos nacionales. En el caso de Polonia, la introducción de reformas se hizo necesaria debido a la ineficacia cada vez mayor del antiguo sistema, que generaba de costes todavía mayores. En consecuencia, la deuda actual no revela una falta de prudencia, sino que es consecuencia de cambios cuyo objetivo a largo plazo es la reducción de los gastos presupuestarios asignados a la realización de pagos de pensiones. Espero que los representantes de los Estados miembros presten su consentimiento a los cambios sugeridos por Polonia. Gracias por su atención.

 
  
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  Iliana Ivanova (PPE), por escrito. El establecimiento de un mecanismo de crisis permanente para la UE destinado a reforzar la estabilidad financiera es un paso en la dirección correcta. Combinado con una gobernanza económica más sólida y coordinada, el mecanismo de crisis permanente podría garantizar y garantizaría la estabilidad de la zona del euro. También debe tenerse en cuenta la situación específica de los nuevos Estados miembros a la hora de establecer este mecanismo. Estos países deben participar de forma activa en el debate, y debe ofrecérseles la posibilidad de participar en el mecanismo si desean hacerlo. Al mismo tiempo, los Estados miembros deben mantener sus políticas fiscales nacionales. Es importante mantener la competencia fiscal como instrumento para favorecer la cohesión e impulsar el crecimiento económico en la UE. El giro de las políticas hacia una armonización fiscal o una base imponible común consolidada solo ampliará las lagunas del desarrollo económico y obstaculizará la cohesión. Los Estados miembros que generen un riesgo mayor con su déficit y su carga de la deuda deben contribuir en mayor medida a los activos del mecanismo de crisis. De este modo se favorecería una disciplina fiscal estricta y se reforzaría el valor añadido de disponer de una política económica y fiscal apropiada.

 
  
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  Astrid Lulling (PPE), por escrito.(FR) Aunque los eventos acaecidos en los últimos meses exigían que los gobiernos adoptaran decisiones y medidas de emergencia que pudieran aplicarse directamente, el establecimiento de un mecanismo de crisis permanente para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona del euro debe fundamentarse en bases jurídicas incuestionables. En consecuencia, es evidente que el Parlamento Europeo debe intervenir en calidad de colegislador para aplicar las reformas fundamentales que se han convertido en necesarias para estabilizar la unión económica y monetaria. Una solución puramente intergubernamental no puede ser la respuesta adecuada.

La reforma de la Unión Económica y Monetaria (UEM) constituye una tarea vital que posee implicaciones considerables. Todos somos conscientes del valor de la moneda única para el proyecto europeo. No obstante, la actual fragilidad de la UEM exige soluciones arriesgadas e innovadoras.

En un contexto como este, recurrir a los «euroobligaciones» constituye una vía de acción que merece ser analizada y debatida y a la que no debe tratarse como una zona de acceso prohibido. Sin embargo, actualmente hay numerosos obstáculos. Debemos ser conscientes del significado —a nivel institucional, jurídico y financiero— de la introducción de un instrumento de esta índole que modifica la naturaleza de la Unión Europea. Al contrario de lo que creen algunos de sus defensores, supondrá una disciplina y un rigor todavía mayores.

 
  
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  Ulrike Rodust (S&D), por escrito. – (DE) Quiero llamar la atención del Consejo sobre un problema que amenaza con paralizar la cooperación entre las dos instituciones sobre el tema de la política pesquera. Se trata de los reglamentos para los planes de gestión a largo plazo. Estos reglamentos constituyen el núcleo de la política pesquera común. El Consejo y la mayoría de los Estados miembros no aceptan que el Tratado de Lisboa haya otorgado al Parlamento Europeo derecho de codecisión sobre estos reglamentos. Los Ministros actúan en oposición al Consejo y al Servicio Jurídico del Consejo, en oposición a la opinión de la Comisión y en oposición, sin duda alguna, a la voluntad del Parlamento Europeo. Actualmente, el Consejo posee dos planes de gestión que no pueden adoptarse. La Comisión no puede presentar planes adicionales, que se necesitan con carácter urgente en interés de nuestros pescadores, de nuestros mares y que llevan largo tiempo concluidos y almacenados en un cajón. Esta situación es inadmisible. Insto a la Presidencia belga y a la futura Presidencia húngara a que inicien las negociaciones con el Parlamento de inmediato para que podamos encontrar una solución. Estamos preparados para iniciar los debates. Muchas gracias.

 
  
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  Edward Scicluna (S&D), por escrito. No olvidemos que la crisis de la zona del euro es, principalmente, una crisis de deuda soberana que se ha visto acentuada por dos eventos significativos. Uno es el rescate de las instituciones financieras privadas, mediante el cual la deuda soberana asumió la deuda privada, y otro son los paquetes de incentivos empleados por el gobierno para ralentizar el declive económico. Ignoramos estos dos eventos y tratamos a todos los países como si fueran un grupo despreocupado e imprudente que toma el sol en el Mediterráneo. Al aplicar cualquier mecanismo para abordar la recuperación y la prevención de la crisis, tendremos que tener en cuenta que, en períodos normales, los países seguían debidamente planes para reducir su déficit y, por consiguiente, su deuda. Los países infieles eran la excepción, y no la norma. Aumentemos por todos los medios el mecanismo de vigilancia y apliquemos sanciones razonables sin perder de vista los objetivos que nos hemos marcado a medio plazo: el crecimiento y el empleo. Estos objetivos no se logran mediante sanciones y medidas de austeridad impuestas. Surgen cuando entendemos cómo se crean y se reducen los desequilibrios y cuando trabajamos juntos para lograr estos objetivos. Esto es lo que los ciudadanos de la UE esperan de nosotros.

 
  
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  Silvia-Adriana Ţicău (S&D), por escrito. – (RO) La reunión del Consejo Europeo cuya celebración está prevista para los días 16 y 17 de diciembre debatirá y adoptará las medidas necesarias para reforzar el pilar económico de la Unión Económica y Monetaria y para consolidar la estabilidad financiera de la UE. En este contexto, también debemos analizar las medidas necesarias para garantizar que el sistema bancario europeo pueda financiar la economía europea, especialmente las pequeñas y medianas empresas.

Los ciudadanos esperan medidas más sólidas de las instituciones de la UE, destinadas a generar estabilidad financiera y también, de manera especial, a restaurar un crecimiento económico sostenible.

En 2008, 116 millones de ciudadanos europeos se vieron expuestos al riesgo de la pobreza y la exclusión social. Esta cifra se incrementó debido a la crisis económica y financiera, en la que los jóvenes y las personas mayores eran los grupos más expuestos a estos dos riesgos.

La principal preocupación de los ciudadanos europeos sigue siendo conservar sus empleos y asegurarse unas condiciones de vida decentes. La crisis económica y financiera ha repercutido de manera considerable en los presupuestos nacionales y ha provocado un declive de la educación, la sanidad y los sistemas de protección social. Es hora de que la UE adopte las medidas necesarias para garantizar un crecimiento económico sostenible a través de la inversión en una política industrial que genere empleo y garantice la competitividad, así como mediante una inversión apropiada en materia de investigación, educación y sanidad.

 
  

(1)Véase el Acta.


6. Iniciativa ciudadana (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidenta. − El siguiente punto es el informe (A7-0350/2010) de Zita Gurmai y Alain Lamassoure, en nombre de la Comisión de Asuntos Constitucionales, sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo regulador de la iniciativa ciudadana [COM(2010)0119 – C7-0089/2010 – 2010/0074(COD)].

 
  
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  Zita Gurmai, ponente. Señora Presidenta, la iniciativa ciudadana europea constituye una oportunidad única. Es la primera vez que los ciudadanos europeos pueden reunirse y hacernos saber, con una voz potente, si creen que nosotros, los responsables de la toma de decisiones, no estamos haciendo bien nuestro trabajo o nos estamos olvidando de cuestiones importantes.

Y se trata de una necesidad imperativa para nosotros. En un momento en el que solo el 42 % de los ciudadanos que pueden votar en las elecciones europeas se toman el tiempo de ir a votar, cualquier nuevo instrumento europeo —especialmente uno como la ICE— reviste una gran importancia. No obstante, somos conscientes de que las elevadas expectativas que existen en torno a la ECI pueden generar decepción y frustración. Pero podemos evitar esta situación con un reglamento que disponga su uso seguro y eficaz, y podemos contribuir a reducir las famosas diferencias entre nosotros y los ciudadanos europeos. Quiero dar la bienvenida a los ciudadanos también aquí.

El señor Lamassoure, la señora Wallis, el señor Häfner y yo éramos conscientes de la enorme responsabilidad que recaía sobre nosotros. Se plantearon numerosas cuestiones durante los debates, y tuvimos que basar nuestro trabajo en un sólido sentido del compromiso por parte de todos. Tuvimos suerte de contar con unos socios satisfactorios en esta tarea, quienes demostraron una flexibilidad razonable y perseguían el mismo objetivo que los ponentes del Parlamento, a saber, lograr un acuerdo lo antes posible, a la vez que se mantenía la calidad de nuestro trabajo y se garantizaba que, un año después del Tratado de Lisboa, contáramos con un reglamento relativo a la disposición del Tratado que guarda mayor relación con el ciudadano.

Quiero dar las gracias al Comisario Šefčovič y a la Presidencia belga, especialmente al señor Chastel, y a sus equipos. Tampoco debemos olvidar a la Presidencia española, que contribuyó al progreso del expediente al inicio del proceso.

Hoy les presentamos un texto de compromiso que cuenta con el apoyo de la Comisión y también ha sido adoptado por el COREPER. Si decidimos apoyarlo y el Consejo lo adopta —que es lo que esperamos— el reglamento podrá entrar en vigor el 1 de enero y ser de aplicación doce meses después, en 2012.

Nos complace afirmar que se aceptaron las demandas clave del Parlamento en los debates. La comprobación de admisibilidad de una iniciativa se basará en criterios definidos en el momento del registro, no después de haber recogido un buen número de firmas. A fin de garantizar que las iniciativas cuenten con una base satisfactoria y posean una dimensión europea, para registrar una iniciativa deberá crearse un comité de ciudadanos formado por un mínimo de siete miembros procedentes de siete Estados miembros.

Al margen de reducir el riesgo de plantear iniciativas poco serias, el comité de ciudadanos ofrece ventajas indiscutibles también para los organizadores. Si los promotores de una ECI se encuentran desorganizados al inicio del proceso, disponen de una red y de versiones de su iniciativa en numerosos idiomas. Tendrían mucha menos dificultad para recoger un millón de firmas.

Es evidente que, incluso si al principio el requisito del comité de ciudadanos parece un obstáculo, en realidad racionaliza el resto del procedimiento. La Comisión ayudará a los organizadores de una iniciativa proporcionándoles una guía de fácil uso y estableciendo un punto de contacto. Si una iniciativa consigue recoger un millón de firmas, se garantizará un seguimiento adecuado de la misma, que incluirá una audiencia pública en el Parlamento.

La revisión del reglamento reviste una importancia crucial, ya que este instrumento es el primero de este tipo. Según nuestras sugerencias, es extremadamente útil en relación con la compleja cuestión de la verificación de las firmas. Corresponde a los Estados miembros realizar dicha verificación, pero les instamos a solicitar la mínima información personal posible. Los Estados miembros tendrán cierta flexibilidad a la hora de elegir la información que se exige en cada país, pero me complace decir que muchos de ellos están solicitando menos datos de los que tenían previstos inicialmente. Consideramos que el reglamento reflejado en el texto de compromiso beneficia al ciudadano y no genera obligaciones engorrosas ni frustración para los organizadores.

 
  
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  Alain Lamassoure, ponente.(FR) Señora Presidenta, hoy la Unión Europea se abre a una democracia participativa. No se trata todavía de una democracia directa, ya que los ciudadanos no tomarán las decisiones ellos mismos, pero adquieren el derecho a cuestionar de manera directa y públicamente, en un número considerable, a los responsables de las decisiones en Europa, por encima del jefe de su gobierno y de sus representantes electos.

De ahora en adelante, los ciudadanos disfrutarán de la misma capacidad de iniciativa política que disfrutan aquí el Consejo de Ministros y el Parlamento Europeo. Como ha afirmado la señora Gurmai, nos hemos beneficiado de los excelentes trabajos preparatorios realizados por el Comisario Šefčovič y sus equipos, y del apoyo inteligente y eficaz de la Presidencia belga.

En cuanto al Parlamento, el texto es el resultado de la labor de cuatro ponentes, una banda de cuatro, incluida usted, señora Presidenta, cuya presencia nos honra.

Nuestro objetivo era lograr el procedimiento más sencillo y cercano al ciudadano para el público. ¿Quién puede participar? Los ciudadanos, es decir, las personas físicas, todos los ciudadanos, incluidos, posiblemente, los representantes electos, pero únicamente ciudadanos europeos. El Tratado no deja margen para la duda en este aspecto.

Ahora el derecho a participar en la iniciativa ciudadana constituye un privilegio adicional para los ciudadanos de toda Europa. ¿Quién puede lanzar la iniciativa? Solo se necesitan siete ciudadanos para constituir un comité organizador, no 300 000, como proponía la Comisión, ni 100 000, como preveía el Consejo; siete ciudadanos de siete países diferentes, lo que equivale a la cuarta parte de los Estados miembros.

¿A quién se debe solicitar la información si un ciudadano desea lanzar una iniciativa? La propia Comisión publicará una guía para la iniciativa ciudadana y establecerá un punto de contacto especializado. ¿Cuál es el procedimiento a seguir? Es increíblemente sencillo. Una única solicitud para registrar la iniciativa y comprobar su admisibilidad. ¿Cuáles son los criterios de admisibilidad? El Tratado, todo el Tratado y nada más que el Tratado, incluida la Carta de los Derechos Fundamentales. ¿Qué apoyo puede emplearse para una iniciativa? Cualquier tipo de apoyo: político, financiero, local, nacional, europeo, internacional, grupos de presión, ONG, campañas, etc.

Solo hay una condición: la transparencia plena. Aquellos a los que se invite a firmar deben saber lo que hay detrás de la iniciativa. Así que corresponde a los ciudadanos asumir sus responsabilidades. ¿Qué formalidades hay para recoger las firmas? Son extremadamente sencillas. Firmas en papel y también a través de Internet. Sin duda, solo los Estados miembros pueden controlarlas, pero hemos llevado cuidado, como ha afirmado la señora Gurmai, para garantizar la armonización de los formularios en la mayor medida posible.

A largo plazo, se trata de un verdadero sistema único europeo que deberá adoptarse en los 27 países, y un tercio de los Estados miembros ya están dispuestos a hacerlo.

Por último, ¿qué resultados políticos se producirán? Se trata de una cuestión en la que el Parlamento ha insistido mucho. De hecho, de conformidad con el Tratado, la Comisión será la única entidad que juzgue si se realiza un seguimiento legislativo de una iniciativa que prospere. Por ello, la Comisión debe protegerse frente a la presión política que pretende que la legislación prospere en un momento en el que la actividad reguladora de la Unión es excesiva. No obstante, al mismo tiempo, los ciudadanos deben estar protegidos frente al riesgo de que no haya un seguimiento político en los casos en los que la Comisión considere que no procede establecer legislación complementaria. De ahí la creación de dos nuevos derechos en beneficio de los autores de las iniciativas que prosperen: el derecho a ser recibido por la Comisión para presentar su moción y el derecho a una audiencia pública, que puede celebrarse ante el propio Parlamento Europeo.

En breve, he aquí un procedimiento sencillo, innovador y democrático. Ahora es el turno de que los ciudadanos intervengan.

(Aplausos)

 
  
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  Gerald Häfner, ponente de opinión de la Comisión de Peticiones. – (DE) Señora Presidenta, al igual que todas las políticas, la política europea no debe excluir a los ciudadanos, ni puentear a sus jefes ni aplicarse a sus espaldas. La política europea debe hacerse por los ciudadanos, para los ciudadanos y a través de los ciudadanos. Queremos colmar la brecha entre los ciudadanos y la política y entre los ciudadanos y las instituciones. Para lograrlo, necesitamos procedimientos que permitan la participación de los ciudadanos en el proceso de toma de decisiones y la posibilidad de que expresen sus opiniones. Hemos logrado crear más democracia en el seno de la Unión Europea, pero no hemos hecho lo suficiente para permitir que los ciudadanos participen de manera más efectiva en las decisiones y en los debates europeos. La decisión de hoy sobre la introducción de la iniciativa ciudadana europea lo logrará. Hemos celebrado arduas negociaciones y hemos logrado numerosas mejoras sustanciales.

Señorías, si observan el documento que estamos votando hoy, verán que el texto que aparece en negrita, y el señor Lamassoure acaba de mencionar esta cuestión, es el texto que hemos propuesto para que sustituya los resultados de las negociaciones, el proyecto original de la Comisión. Verán que hemos reescrito aproximadamente dos tercios del texto y hemos introducido mejoras significativas al documento que la Comisión nos envió con tanto entusiasmo. Me limitaré a mencionar los puntos más importantes. Hemos reducido considerablemente las barreras. En particular, las firmas solo tendrán que recogerse, como mínimo, en un cuarto de los Estados miembros, y no en un tercio. Sin duda, preferiríamos que las firmas se recogieran en toda Europa, pero estamos hablando de mínimos. Lo más importante es que hemos logrado eliminar casi por completo la barrera que, dese un principio, amenazaba con fracasar y que exigía que se realizara una comprobación de admisibilidad tras haber recogido 300 000 firmas, antes de que los ciudadanos pudieran seguir recogiendo firmas adicionales. «Casi por completo» quiere decir que hemos propuesto la idea de implicar a un comité de promotores al principio, que garantizará que no todos los correos que reciba la Comisión con las palabras «iniciativa ciudadana» en la línea de asunto se sometan a la totalidad del procedimiento administrativo. Las iniciativas deben ser razonablemente serias. Dicho de otro modo, cualquier persona que desee recoger un millón de firmas debe contar en primer lugar con la participación de siete países en su propuesta.

Hemos introducido una mayor transparencia y la obligatoriedad de las audiencias al final del proceso. Estas audiencias se celebrarán en el Parlamento Europeo, en presencia del Parlamento y la Comisión, y brindarán a los ciudadanos la oportunidad de expresar sus preocupaciones. Esto representa un importante paso adelante. Hemos luchado por ello no en nuestro nombre, sino —y esto es algo que no debemos olvidar— en nombre de los ciudadanos de Europa, de sus derechos y de un proceso más sencillo y eficaz para que los ciudadanos participen en Europa.

Hay algunas cosas que no hemos logrado, y muchas están ahora incluidas en las enmiendas presentadas por los diputados de la izquierda. En cualquier caso, las negociaciones ya han concluido. Hemos logrado un acuerdo con el Consejo y la Comisión. Hemos tenido que ceder en algunos puntos, pero la otra parte también ha hecho concesiones enormes, y sabemos que las enmiendas tratan más de la apariencia que de la sustancia. Esto quiere decir que no habrá oportunidad de modificar los resultados. No obstante, podremos hacerlo durante la revisión que tendrá lugar dentro de tres años.

Quiero dar las gracias a todos los que han participado, incluidos los empleados, las secretarías, los coponentes, la Comisión y el Consejo, por trabajar colectivamente de manera tan eficiente. Creo que este tipo de cooperación que traspasa las fronteras de los comités y los grupos puede ser un modelo a seguir en el futuro. En general, me gustaría ver una Europa para los ciudadanos en la que los ciudadanos se consideren parte de ella y participen de manera más activa de lo que lo han hecho en el pasado.

 
  
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  Presidenta. − Solo quiero decir que para mí ha sido un privilegio enorme formar parte del equipo del Parlamento en lo que considero una labor impresionante en nombre de los ciudadanos europeos.

 
  
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  Olivier Chastel, Presidente en ejercicio del Consejo.(FR) Señora Presidenta, señor Comisario, Señorías, ponentes en especial, una de las promesas más importantes del Tratado de Lisboa era acercar Europa a sus ciudadanos.

No creo que haga falta que enumere los ejemplos que nos han demostrado, antes y después de la firma del Tratado de Lisboa en diciembre de 2009, la medida en la que es necesario un acercamiento de este tipo. Por ello, no es sorprendente que cualquier medida que profundice en el objetivo de interesar e implicar a los ciudadanos en la integración europea sea una prioridad para todas las instituciones, incluido el Consejo.

En consecuencia, me complace especialmente poder dirigirme a ustedes sobre el reglamento que aplica la iniciativa ciudadana, esta innovación insignia del Tratado de Lisboa relativa a la mejora de la participación ciudadana en las decisiones adoptadas a escala europea.

Sin duda, este reglamento era una de las prioridades de la Presidencia belga del Consejo, ya que podría ser que esta iniciativa ciudadana fuese el símbolo más apropiado del papel del ciudadano en la Unión después de Lisboa. A través de una iniciativa ciudadana, como ya han mencionado los ponentes, un millón de ciudadanos europeos podrán presentar una propuesta legislativa ante la Comisión, que estará obligada a analizarla y a expresar su punto de vista sobre ella.

Debemos detenernos un instante para apreciar esta innovación que hoy estamos aplicando y que constituye tan solo el primer elemento, como ha afirmado el señor Lamassoure, de la democracia participativa a escala supranacional. En consecuencia, no solo es la primera vez a escala europea, sino también a escala mundial.

Volvamos a la cuestión legislativa que estamos debatiendo hoy. Me complace enormemente el compromiso que se ha logrado con respecto a este reglamento durante el curso de las negociaciones entre las tres instituciones, y es evidente que yo también acojo con agrado el espíritu de cooperación y la voluntad de compromiso que prevaleció en las tres instituciones durante todo el proceso de negociación.

Sin duda, quiero expresar mi agradecimiento personal a los ponentes de la Comisión de Asuntos Constitucionales (AFCO) y de la Comisión de Peticiones (PETI), por supuesto a la señora Gurmai, al señor Lamassoure, a la señora Wallis y al señor Häfner por sus esfuerzos y sus constructivas contribuciones a la elaboración de este reglamento.

Por ello me complace especialmente la votación que se celebró el lunes en la Comisión AFCO, que confirmó la aprobación del texto por parte de las instituciones. Si la próxima votación confirma el mismo texto ratificado por la Comisión AFCO, podremos considerar este acuerdo en primera lectura como modelo de legislación rápida y eficaz a escala europea. Y ¿cómo podríamos olvidarnos a este respecto de extender nuestras felicitaciones también al Comisario Šefčovič por su disponibilidad y su actitud proactiva?

En breve, creo que en esta cuestión todos nos hemos beneficiado de las numerosas opiniones expresadas en la mesa de negociación. El ciudadano europeo ha salido victorioso de este diálogo a tres bandas y de este acuerdo.

Estoy convencido de que el compromiso logrado entre las instituciones es positivo, no solo en la medida en que cada institución ha logrado conseguir lo que consideraba importante, como acabamos de recordar, sino también en que producirá un reglamento satisfactorio que permitirá que las iniciativas ciudadanas se organicen de manera flexible y eficiente.

En nombre del Consejo, acojo con agrado la voluntad de las otras dos instituciones de tener en cuenta las necesidades y los obstáculos a los que se enfrentaban los Estados miembros a la hora de realizar las tareas que les correspondían: la comprobación de las firmas, que obviamente deben ser auténticas, y la garantía de que no haya fraudes ni manipulaciones cuando se recogen.

Asimismo, los Estados miembros tenían que disponer de tiempo suficiente para adoptar estas medidas de legislación nacional necesarias para la aplicación del reglamento. Naturalmente, entiendo la preocupación del Parlamento de que la iniciativa ciudadana se aplique lo antes posible, y comparto dicha preocupación. Por otra parte, es evidente que debe haber medidas nacionales si se pretende que esta iniciativa se desarrolle en las líneas correctas, y por ello, debe dejarse tiempo suficiente para que se adopten conforme al marco reglamentario existente.

De hecho, el Consejo siempre ha considerado que la iniciativa ciudadana, como elemento de participación ciudadana en las decisiones europeas, debe ir de la mano del otro elemento, a saber, la elección del Parlamento Europeo.

Por último, para resumir, me complace enormemente el compromiso logrado en las negociaciones, y obviamente no puedo sino recomendar que lo adopten en la votación de hoy; le deseo a la iniciativa ciudadana todo el éxito que se prevé que coseche. He observado que las primeras iniciativas ya se están preparando, y espero que haya una cifra considerable de iniciativas que aporten un nuevo impulso y nuevas ideas a la integración europea.

Quiero reiterar mi enorme agradecimiento a todos por su colaboración en este asunto.

(Aplausos)

 
  
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  Presidenta. − Muchas gracias por su liderazgo durante la presidencia para concluir esta cuestión.

 
  
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  Maroš Šefčovič, Vicepresidente de la Comisión. Señora Presidenta, también me complace mucho estar aquí esta mañana porque juntos hemos logrado grandes cosas. Justo al cabo de un año de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, estamos debatiendo la futura adopción del Reglamento sobre la iniciativa ciudadana. Como ya mencionaba el señor Lamassoure, se trata de la introducción de un nivel completamente nuevo de democracia participativa que complementará la democracia representativa conforme a la que operamos en la Unión Europea.

Ahora bien, por primera vez, ofrecemos a los ciudadanos una manera innovadora de expresar sus deseos, interactuar con las instituciones y dar forma al orden del día de la Unión Europea. Creo que es muy importante como medio para ampliar el espacio europeo, de suma importancia en lo que se refiere a llevar más temas europeos a las capitales de los distintos países y generar un debate a nivel de Europa entera. Todos sabemos que la Unión Europea necesita mucho todo esto.

Para lograr los potenciales beneficios que el Tratado de Lisboa y la iniciativa ciudadana pueden reportarnos, necesitamos establecer un procedimiento claro. Se hizo patente desde el principio de las consultas públicas y las consultas con el Parlamento Europeo que necesitábamos un procedimiento que fuera sencillo, comprensible, fácil para el usuario y bien equilibrado. Creo que hemos conseguido ese objetivo, y se debe a los debates en profundidad que hemos mantenido, muy a menudo aquí, en el Parlamento Europeo. Quisiera dar las gracias a todos ustedes por haber organizado toda una serie de audiencias, no solo en la Comisión de Asuntos Constitucionales (AFCO) y la Comisión de Peticiones (PETI) sino también con la mayor parte de los grupos políticos, porque estas sesiones han sido de gran importancia para todos nosotros. Les aseguro que sirvieron como importantísima fuente de inspiración y nuevas ideas creativas que, al final, nos ayudaron a mejorar la propuesta inicial de la Comisión.

Aprecio también la forma innovadora en que el Parlamento Europeo ha tratado esta iniciativa: hemos tenido cuatro ponentes de dos comisiones diferentes. Alain Lamassoure los bautizó como la banda de los cuatro, «the gang of four», y debo decir que resultó ser una banda muy agradable y he disfrutado mucho trabajando con todos ustedes. Para mí ha sido un placer integrar esa nueva contribución creativa en nuestro pensamiento común porque cada uno de ustedes encaró la cuestión desde un ángulo diferente y contribuyó con su propia experiencia para encontrar formas de mejorar la propuesta inicial de la Comisión, algo que de verdad aprecio grandemente.

Gracias a este nuevo enfoque innovador, hemos conseguido un amplio consenso dentro del Parlamento Europeo. Me complace particularmente el claro resultado de la votación en la AFCO.

Una de las ideas importantes surgidas de los ponentes fue el tipo de seguimiento que debía darse a la iniciativa ciudadana. Creo que la idea de que una comisión representativa al correspondiente alto nivel reciba a los organizadores de la iniciativa después de la conclusión satisfactoria de la misma surgió del Parlamento Europeo. La idea de organizar audiencias como fase obligatoria durante la cual se podrían debatir los objetivos de la iniciativa de modo más amplio también tuvo su origen en esta Cámara.

Quisiera recalcar que nos complace y satisface sobremanera el hecho de que estas audiencias públicas se organizarán en terreno neutral, aquí, en el Parlamento Europeo, porque así se garantizará que la Comisión no se encuentre en la desagradable posición de ser juez y parte al mismo tiempo. La Comisión estará representada en esas audiencias al alto nivel correspondiente, siempre que sea posible por un Comisario o Director General con responsabilidad en la materia, y seguirá muy de cerca las conversaciones.

Permítanme que les asegure —y a través de ustedes a todos los ciudadanos europeos— que en la Comisión somos plenamente conscientes de la importancia y el valor que entraña que un millón de ciudadanos apoye una propuesta concreta y la trataremos con gran respeto y cuidado.

Lo único que lamento en lo que hace referencia a este debate es que tendremos que esperar un poco antes de que la iniciativa ciudadana pueda utilizarse plenamente, aunque hemos de reconocer que, si queremos ofrecer a los ciudadanos un servicio mejor, necesitamos cambiar algunas normas internas en los Estados miembros y desarrollar el software correspondiente para el sistema de recogida de información en línea, pero estoy seguro de que lo haremos en el plazo establecido y que los ciudadanos europeos tendrán oportunidad de utilizar esta iniciativa tan pronto como sea posible.

Así pues, aprecio grandemente el hecho de que nos propongamos alcanzar un acuerdo en primera lectura, porque ello permitiría a los ciudadanos usar este nuevo instrumento mucho antes de lo que se esperaba en un principio.

Permitan que agradezca una vez más la excelente colaboración con todos los ponentes, con la señora Gurmai, con nuestra Presidenta la señora Wallis, con los señores Häfner y Lamassoure. Tal y como ya he dicho, todos ellos han contribuido con ideas novedosas y de gran calado para conseguir que la propuesta acabe siendo mejor que la confeccionada por la Comisión en un principio.

También desearía dar las gracias personalmente a Olivier Chastel porque ha hecho gala de una extraordinaria capacidad para lograr el consenso. Sé lo difícil que resultó en el Consejo y las incontables divergencias que tuvo que superar pero, gracias a sus esfuerzos y a la extraordinaria labor de la Presidencia belga, ahora contamos con un amplio consenso en el Consejo también.

 
  
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  Róża Gräfin von Thun und Hohenstein, ponente de opinión de la Comisión de Cultura y Educación.(PL) Señora Presidenta, deseo transmitir mi más sincero agradecimiento a los ponentes por haber redactado el texto que vamos a votar hoy. Confío en que hoy pondremos este mecanismo en manos de los ciudadanos y en que la Comisión lo desarrollará aún más. Por supuesto estoy a favor de la aprobación del mismo, que se ha simplificado tanto como ha sido posible. Lo que vamos a votar es el resultado de una solución de compromiso —en ocasiones difícil— y soy consciente de que el señor Lamassoure y los otros ponentes han logrado, en nuestro nombre, un resultado viable y factible. Personalmente lamento tener que renunciar a la disposición que da derecho a personas con dieciséis años cumplidos a firmar una iniciativa, pero apoyaré el texto en su versión negociada porque estoy convencida de que no deberían producirse más retrasos y de que la iniciativa ha de entregarse a los ciudadanos.

De hecho estoy segura de que hoy estamos creando esta parte adicional del sistema para actuar en base a algo que dijo muchas veces en esta Cámara el difunto Bronisław Geremek: Europa está unida y ha llegado el momento de que los europeos pasen a la acción. Hoy damos un paso constructivo en esa dirección. Claro que no estamos escribiendo la Biblia, no. En cuestión de tres años, los procedimientos que se proponen a día de hoy se revisarán para mejorarse, siempre y cuando se estén utilizando, que es algo que animo encarecidamente a la gente a hacer.

 
  
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  Kinga Göncz, ponente de opinión de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior. (HU) Señora Presidenta, en tanto que uno de los representantes de la Comisión LIBE, desearía unirme a quienes ya han felicitado a los ponentes y querría agradecer a la Comisión su trabajo, así como a los señores Šefčovič y Chastel por su labor en el Consejo, pues han contribuido notablemente a la creación de un texto viable y sólido que verdaderamente representa un paso hacia la simplificación y que creo recabará un respaldo generalizado. Se han producido intensos debates y se presentaron infinidad de propuestas de calidad; precisamente la gran cantidad de buenas propuestas también hizo necesario consolidarlas para que la propuesta final resultase tan manejable como fuera posible. Reunir un millón de firmas es un logro increíble que requiere una cantidad de trabajo extraordinaria. También nos gustaría llegar hasta aquellos que no puedan contribuir en línea pero que desearían expresar sus opiniones por escrito. Nos complacería recibir comentarios y también nos gustaría resolver cualquier problema que pueda surgir a lo largo del proceso tan pronto como sea posible. Es cierto que este instrumento beneficiará notablemente a Europa.

 
  
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  Cecilia Wikström, ponente de opinión de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior.(SV) Señora Presidenta, antes de tomar la decisión de adoptar el Tratado de Lisboa, los políticos hablaron en términos muy positivos de la oportunidad que supondrían las iniciativas ciudadanas. Ahora debemos asegurarnos de que se convierten en un poderoso instrumento de reforma democrática y no quedan en poco más que un tigre de papel.

Fui la relatora de opinión de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior y he de decir que resultó un placer presentar propuestas con el objetivo de facilitar las cosas a los ciudadanos. Por ejemplo, deseábamos involucrar a los jóvenes y por ello propusimos que la edad límite para plantear una iniciativa fueran los dieciséis años. Se decidió situar la edad límite en dieciocho, algo que tal vez yo lamente, pero en cualquier caso sigue tratándose de gente joven. También propusimos ampliar el plazo a veinticuatro meses. Ahora se ha fijado en doce meses, pero aún así me complace que se haya llegado a un compromiso, porque soy una persona positiva por naturaleza.

Por otra parte, constatamos que hará falta mucho trabajo para presentar una iniciativa, pero confiamos en que nos enfrentaremos al reto de asegurarnos de que las iniciativas ciudadanas se reciban en las instituciones de la UE con el debido respeto y un espíritu positivo y constructivo.

Por último, quisiera agradecer a todos mis compañeros Miembros de esta Cámara su magnífica colaboración con esta iniciativa de gran importancia.

 
  
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  Íñigo Méndez de Vigo, en nombre del Grupo PPE. – (ES) Señora Presidenta, el Grupo del Partido Popular Europeo va a votar este informe de forma entusiasta y quisiera dar mi felicitación a los ponentes, a la Comisión y al Consejo por este acuerdo.

Nosotros acuñamos, Señorías, en los años 80 el término «déficit democrático». Con él queríamos decir que en la Unión Europea las decisiones las tomaba sólo el Consejo de Ministros, a partir de propuestas de la Comisión, y este Parlamento era únicamente consultado.

La batalla de este Parlamento desde los años 80, a través del Tratado de Maastricht, de Ámsterdam, de Niza, del Tratado Constitucional, del Tratado de Lisboa, ha sido colmar ese déficit democrático, y yo creo que con el Tratado de Lisboa, con los nuevos poderes del Parlamento Europeo, con la participación de los Parlamentos nacionales, hemos conseguido ese objetivo.

Y lo redondeamos hoy con esta iniciativa legislativa ciudadana, que se debió, en los trabajos de la Convención, a la buena cooperación entre los Parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo. Y quiero recordar aquí los nombres de Jürgen Meyer, nuestro colega socialdemócrata alemán, y de Alain Lamassoure, que fueron los que llevaron esa iniciativa al Pleno de la Convención y que hicieron que se aprobara.

Por tanto, creo que completamos el círculo, señora Presidenta. Creo que hoy, cuando votemos la iniciativa, habremos puesto sobre la mesa el acta de defunción del concepto de «déficit democrático».

Y ahora nos toca, Señorías, actuar responsablemente y hoy tenemos también la posibilidad de hacerlo. Votando el presupuesto de la Unión cumpliremos lo que se espera de nosotros: un Parlamento responsable y un Parlamento codecisor.

Creo que es un buen día para Europa, Señorías.

 
  
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  Enrique Guerrero Salom, en nombre del Grupo S&D. – (ES) Señora Presidenta, «Democracia: el viaje inacabado», ese es el título que dio a una de sus obras un reconocido analista de los cambios teóricos y prácticos que experimentan las democracias contemporáneas.

Y, efectivamente, estamos en medio de un viaje inacabado en el que se han cubierto muchas etapas, pero estamos en un periodo de riesgos, de incertidumbre y de muchas dudas. Pero, dentro de estas dudas, tenemos alguna certeza.

La primera es que el edificio que ha resistido ha sido el de la democracia representativa: es el edificio de nuestras instituciones; sin parlamentos libres y basados en la voluntad popular, nunca ha sobrevivido la democracia.

Pero también es verdad que la democracia necesita hoy innovaciones, reformas, cambios que mejoren la calidad, manteniendo los edificios que nos han servido hasta ahora y manteniendo la fortaleza de sus cimientos.

¿Qué tipo de cambios necesitamos? Necesitamos caminar hacia una democracia que ensanche el foro participativo; que los ciudadanos sean algo más que votantes cada cuatro o cinco años; una democracia que amplíe el espacio deliberativo, en el que los ciudadanos discutan, razonen, intercambien sus opiniones, y una democracia que amplíe el capital social, en el que los ciudadanos rompan con su aislamiento y se integren en la comunidad. Y necesitamos también una dimensión europea para esa democracia.

Eso creo que hemos conseguido con la regulación de esta iniciativa ciudadana. A partir de ahora no hay dos legitimidades, hay dos voces de los ciudadanos: una está en este Parlamento y otra está en la iniciativa ciudadana. Y con ello, haremos una democracia más fuerte, más participativa y más legitimada.

 
  
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  Anneli Jäätteenmäki, en nombre del Grupo ALDE. (FI) Señora Presidenta, quisiera agradecer a todos su cooperación pues este ha sido un proceso de colaboración maravilloso por lo directo y sencillo. La iniciativa ciudadana es una adición positiva al concepto de ciudadanía activa. Confío en que desempeñará un papel importante a la hora de generar debate político. No todas las iniciativas recaban el respaldo necesario pero, en cualquier caso, todas pueden aportar una nueva perspectiva al debate.

El Parlamento quería que la iniciativa ciudadana fuese tan fácil de utilizar como resultara posible y a grandes rasgos se ha conseguido. Me complace particularmente que la Comisión y el Parlamento vayan a tener que organizar audiencias públicas cuando se recojan un millón de firmas. Esto hará que las instituciones de la UE verdaderamente escuchen lo que los signatarios puedan tener que decir y, al mismo tiempo, la Comisión tendrá que justificar en profundidad ante los mismos el por qué de haber adoptado una postura negativa, de ser el caso.

Me habría gustado que la iniciativa ciudadana pudieran firmarla no solo estos ciudadanos sino también la gente que vive en cada uno de los países, pero esa idea no contó son el apoyo suficiente.

La importancia de la iniciativa ciudadana no será plenamente constatable hasta que no entre en vigor. Confío en que, algún día, suscitará un debate más amplio sobre cuestiones comunitarias de lo que ha sido el caso hoy.

 
  
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  Indrek Tarand, en nombre del Grupo Verts/ALE.(ET) Señora Presidenta, me alegra mucho que se haya encontrado solución para la disputa que no hace tanto tiempo parecía una historia interminable e irresoluble. A lo largo de un proceso que podría calificarse de foxtrot con nuestro amado Servicio Europeo de Acción Exterior, se ha tardado demasiado. Un foxtrot lento te da dolor de espalda y además es probable que tu pareja acabe por decepcionarse. Aquí la pareja son los ciudadanos, ni más ni menos. Confío en que esta nueva forma de democracia tenga éxito y en que no traicionemos las expectativas de la ciudadanía. Para mí lo más triste de todo el debate ha sido que con demasiada frecuencia podía constatarse una falta de confianza hacia los ciudadanos, un temor a que se les ocurran ideas descabelladas. Ese temor, como sin duda veremos, es infundado.

Señor Šefčovič, me gustaría que la Comisión empezara a confiar más en sus propios ciudadanos. Como representante de Estonia quiero también dar las gracias al Consejo, que ha mantenido la opción de una firma digital, porque es algo esencial para los ciudadanos a los que represento. Europa espera con impaciencia las ideas creativas de sus ciudadanos. Gracias.

 
  
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  Emma McClarkin, en nombre del Grupo ECR. Señora Presidenta, la iniciativa ciudadana lanza un mensaje muy necesario de participación por parte de la UE y supone una gran oportunidad para aumentar la participación democrática en Europa y reforzar la vinculación entre ciudadanos y políticos.

Pese a que el obstáculo que representa la obligación de proporcionar el número de pasaporte sigue siendo tal en dos tercios de los Estados miembros, otros miembros del Grupo ECR y yo mismo hemos contribuido a que la iniciativa ciudadana sea un instrumento más fácil de usar al eliminar el trámite terriblemente burocrático de la doble verificación de admisibilidad propuesto por la Comisión y también al garantizar que la iniciativa ciudadana se ponga a disposición de los movimientos populares y no solo de los grandes grupos de interés organizados.

A partir de ahora, las iniciativas verdaderamente de base tienen una oportunidad real de éxito, incluso si no comparten el espíritu de federalismo europeo y, lo que es más importante, la Comisión se verá obligada a indicar las razones exactas por las que rechaza una iniciativa ciudadana, además de tener que informar en detalle sobre cómo se propone dar seguimiento a una iniciativa que haya tenido éxito. La transparencia es fundamental en este proceso.

Ya va siendo hora de que la Unión Europea comience a reconocer como es debido las opiniones de los ciudadanos europeos y a escuchar la voz del pueblo. Confío en que este proyecto generará un sentimiento mayor de democracia y de la responsabilidad democrática de la Comisión Europea y que inspirará un debate sobre el rumbo futuro de la UE.

 
  
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  Helmut Scholz, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (DE) Señora Presidenta, señor Šefčovič, Señorías, ya ha quedado claro esta mañana durante el debate sobre la próxima reunión del Consejo Europeo que nos enfrentamos a un problema de legitimidad en el seno de la Unión Europea cuyas raíces se encuentran fundamentalmente en el hecho de que, con demasiada frecuencia, las políticas pasan por alto los intereses cotidianos de la ciudadanía. Los ciudadanos, con toda la razón, esperan que se les conceda una mayor participación en el diseño de las políticas. Las protestas que se están produciendo en varios países de la Unión son una expresión elocuente de todo esto. La introducción de la iniciativa ciudadana, sobre la que votamos hoy, supone que, por primera vez en la historia de la UE, existirá un instrumento que permita a los ciudadanos de Europa expresar sus expectativas y peticiones de manera directa, lanzar iniciativas inmediatamente, realizar un seguimiento de las mismas y participar de forma directa en el diseño de políticas.

El actual Reglamento es bueno, pero mi grupo considera que podría y debería haber sido mejor. En última instancia, el que los ciudadanos y residentes europeos verdaderamente utilicen o no la iniciativa ciudadana dependerá de nosotros, el Parlamento. ¿Hasta qué punto nos tomamos en serio el compromiso que nos hemos impuesto a nosotros mismos de respaldar el necesario enfoque abierto? Dentro de tres años, ¿estaremos preparados y en posición de tratar con el Consejo y la Comisión el desarrollo adicional de la iniciativa? Los temas ya se apuntan en el Reglamento actual y una vez más hoy queremos votar sobre estos puntos. El valor de la iniciativa ciudadana no se medirá en términos del nivel de compromiso interinstitucional que se alcance entre el Consejo y la Comisión sino en función de si verdaderamente se utiliza. El hecho de que el resultado de hoy sea significativamente mejor —y en este sentido me gustaría dar las gracias en particular a la señora Gurmai, la señora Wallis, el señor Lamassoure y el señor Häfner por haber colaborado tan estrechamente y haber avanzado de manera tan notable a la hora de refinar este Reglamento— también cabe agradecerlo a muchos miembros de la sociedad civil que han estado sometiendo nuestras consideraciones y debates a reiteradas validaciones en términos de realismo y viabilidad, y me gustaría aprovechar esta oportunidad para darles las gracias.

Hago un llamamiento a los ciudadanos de Europa para que adopten la iniciativa.

 
  
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  Morten Messerschmidt, en nombre del Grupo EFD. – (DA) Señora Presidenta, desde que el Tratado de Lisboa entró en vigor hace un año, se ha producido una transferencia de poder sin precedentes a las instituciones de la Unión Europea y durante todo el año pasado hemos visto cómo el Parlamento Europeo en particular ha gozado de una posición desde la que aprovechar esta situación, habiendo tenido que ceder los Estados miembros significativas parcelas de poder.

Cuando el Tratado de Lisboa entró en vigor se produjeron dos destellos de esperanza, y uno de ellos fue la iniciativa ciudadana. Esa es también la razón por la que, en nombre de mi partido en Dinamarca y de mi grupo aquí, en el Parlamento Europeo, me involucré en las negociaciones, precisamente con la intención de concluir la iniciativa ciudadana que, a pesar de todo, supuso un leve destello de esperanza en medio de una tenebrosa y muy federal UE.

Ha habido aspectos en los que no hemos estado de acuerdo. Varios ponentes ya han mencionado que hay quien desea hacer extensivo el derecho a presentar una iniciativa ciudadana a personas que no poseen la ciudadanía europea, otros desean decidir respecto de la edad mínima para votar en otros Estados miembros, etc. (algo sobre lo que no hemos llegado a un acuerdo). Ahora bien, el marco que hemos acordado contiene en cualquier caso elementos positivos y por tanto, en un espíritu democrático y con el objetivo de promover los elementos positivos que, a pesar de todo, están presentes en el Tratado de Lisboa, mi Grupo también apoyará esta iniciativa.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI).(FR) Señora Presidenta, Señorías, la iniciativa ciudadana, tal y como se plantea en los tratados y queda recogida en este Reglamento, es una parodia de democracia. En primer lugar, lleva a los ciudadanos a creer que es posible que la Eurocracia oiga su voz, por más que esta se haya negado de manera sistemática a escuchar a los ciudadanos cuando éstos han dejado bien claro, por medio de un referendo, que no deseaban que se crease un superestado europeo. Lo primero que cabría hacer es pues escuchar al público cuando dice «no» o cuando pide que se haga un alto.

También estamos ante una parodia de democracia en términos de restricciones a la admisibilidad. Las iniciativas ciudadanas deben ajustarse a los tratados y los llamados principios que los sustentan. Así pues, en nombre del principio de libre circulación incluido en los tratados, se rechazará de manera rotunda cualquier iniciativa tendente a proteger nuestras economías, lo que supone un rechazo a poner freno a una globalización financiera cuyos efectos devastadores estamos padeciendo ahora, a revertir en modo alguno los flujos migratorios. Es probable que cualquier iniciativa que pretenda detener las negociaciones con Turquía corra la misma suerte, habida cuenta de que podemos solicitar a la Comisión que actúe pero no que deje de actuar. Si una iniciativa recoge un número suficiente de firmas, la Comisión no está obligada a ponerla en práctica sino únicamente a justificar su decisión al respecto. Se trata de una verdadera parodia de democracia.

 
  
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  Mariya Nedelcheva (PPE). – (FR) Señora Presidenta, primero que nada me gustaría elogiar la ingente cantidad de trabajo que han realizado los ponentes. Señorías, el Parlamento Europeo de tanto en tanto vive un momento sin precedentes y hoy es uno de ellos. Queríamos proporcionar a los ciudadanos un instrumento claro, sencillo y eficaz para acercarlos a las instituciones.

En primer lugar, debemos resaltar los esfuerzos que se han realizado para simplificar el procedimiento. La fase de registro es ahora rápida y clara. Es nuestro deber divulgar los requisitos que debe cumplir una iniciativa para que se proceda a su registro: respeto a los valores de la Unión, respeto a las competencias de la Comisión en lo que a la aplicación de los tratados respecta.

En segundo lugar, quisiera dirigir su atención hacia el plazo de un año a que se enfrentan los Estados miembros. El hecho de que estén cumpliendo este plazo y garantizando la protección de datos enviará un mensaje rotundo a la ciudadanía.

En tercer lugar, me gustaría expresar mi satisfacción en lo que al plazo de tres meses respecta, en lo relativo a las cuestiones políticas y legales y el procedimiento que debe seguir la Comisión para organizar una audiencia pública junto con el Parlamento. Desde luego y tomando en cuenta de estos tres puntos, puede decirse que los ciudadanos europeos pronto tendrán en sus manos un instrumento que es más sencillo de lo que cabía esperar, más claro de lo que parece a primera vista y supuestamente más eficaz.

Por ultimo, permaneceré atento a los posibles efectos perjudiciales derivados de que los partidos políticos financien iniciativas y esta sigue siendo una cuestión en torno a la que los ciudadanos tal vez continúen en posición de lanzarnos algún reproche. Ahora bien, cuento con todos nosotros para dar la voz de alarma ante el menor atisbo de que la iniciativa esté siendo utilizada en beneficio de un partido político porque ese es ante todo nuestro compromiso y votaremos a favor de un instrumento de participación democrática que pertenezca a los ciudadanos únicamente.

 
  
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  Victor Boştinaru (S&D). - Señora Presidenta, quisiera comenzar felicitándola por su contribución en calidad de coponente de nuestra Comisión de Peticiones.

Como tal vez sepan, la iniciativa ciudadana ha sido una de las prioridades fundamentales del Grupo S&D. Primeramente, me gustaría felicitar a los cuatro coponentes de la Comisión de Asuntos Constitucionales y la Comisión de Peticiones por el trabajado desarrollado para confeccionar este excelente informe y también por la manera en que han negociado con el Consejo y la Comisión para lograr un resultado tan bueno. También desearía mencionar el papel muy especial desempeñado por el Vicepresidente de la Comisión Europea, el comisario Šefčovič, y su predisposición, actitud abierta y compromiso a la hora de entablar negociaciones tanto con el Consejo como con el Parlamento.

Me satisface que estemos ya votando hoy, al cabo de tan solo unos cuantos meses de que diera comienzo el procedimiento para este instrumento único y clave de democracia participativa en la Unión Europea. El Parlamento Europeo ha realizado una significativa contribución a este texto; dos tercios del mismo han surgido del Parlamento, lo que de nuevo da muestras de su compromiso constante de involucrar a los ciudadanos europeos en el debate político y acercar más la Unión Europea a los mismos.

Considero que este documento está bien equilibrado y contribuye a nuestro objetivo común, que es conferir a la iniciativa ciudadana un papel importante en la práctica democrática europea y potenciar la capacidad de los ciudadanos para influir en las políticas europeas. Sin duda este instrumento está diseñado para promover un debate en profundidad en toda la sociedad civil. Tal y como ha recalcado nuestro Grupo desde el principio, se trata de una herramienta accesible que posee un diseño sencillo, además de ser clara y detallada para evitar frustraciones.

Me gustaría expresar mi profundo agradecimiento y deseos de que continúen los éxitos tras este comienzo tan prometedor.

 
  
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  Andrew Duff (ALDE). - Señora Presidenta, a diferencia de lo que asumen algunos de los oradores que han intervenido, yo creo que la iniciativa ciudadana siempre tuvo por objetivo el que los ciudadanos la utilizaran para solicitar a la Comisión que propusiera una enmienda a los tratados.

Me satisface mucho que las palabras que finalmente se hayan utilizado en el artículo 2 del Reglamento reiteren de manera fiel el apartado 4 del artículo 11 del propio Tratado. Una propuesta de la Comisión para cambiar los tratados sin duda supone el ejercicio legal de sus competencias por parte de la misma y todos sabemos por experiencia que a menudo se hace necesario cambiar los tratados para que los objetivos de los mismos se logren plenamente.

Así que los ciudadanos deberían atreverse a aprovechar por completo este magnífico nuevo experimento en democracia posnacional.

 
  
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  Marek Henryk Migalski (ECR).(PL) Señora Presidenta, tal y como ha dicho la señora McClarkin, nuestro grupo político apoyará este proyecto porque es bueno y debería respaldarse en la votación. Me complace que durante el periodo en que se ha trabajado sobre el mismo se hayan podido eliminar varios elementos que eran motivo de preocupación: entre otras cosas, se ha incrementado la protección de los datos personales y la edad mínima para apoyar una iniciativa ha pasado de los dieciséis a los dieciocho años, todo lo cual considero positivo.

Ahora bien, también quisiera hacer unos cuantos comentarios críticos. En primer lugar y tal y como ya ha mencionado mi colega la señora McClarkin, va a ser la Comisión quien de hecho decida si una iniciativa se acepta o no, con lo cual la voz del pueblo va a seguir dependiendo de los funcionarios, por más que éstos actúen de buena fe. Otra cuestión importante es que debería considerarse si los 300 000 votos necesarios para una iniciativa y el requisito de que además esté representado un cuarto del total de Estados miembros constituyen un umbral demasiado bajo. En Polonia, una iniciativa de este tipo requiere 100 000 firmas y, a la escala mucho mayor de toda la Unión Europea —de la que Polonia representa tan solo el 8% de la población—, creo que la cifra mínima establecida sería cuestionable. Ahora bien, pese a todas estas dudas, el proyecto merece nuestro apoyo y los Conservadores y Reformistas Europeos sin duda lo respaldaremos.

 
  
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  Bairbre de Brún (GUE/NGL).(GA) Señora Presidenta, en primer lugar me gustaría dar las gracias tanto a usted como a los ponentes, pues el trabajo realizado por éstos ha hecho posible una mejora significativa de la propuesta de la Comisión.

No obstante, me ha decepcionado que, debido a algunos aspectos de la propuesta, ciertas personas que deberían participar acaben quedando excluidas. Pediría al Parlamento que considere seriamente las enmiendas adoptadas por amplias mayorías en la Comisión de Peticiones y que hemos vuelto a presentar en la sesión plenaria: enmiendas 71, 72, 73 y 74. Más concretamente, deberíamos asegurarnos de no estar enviando a personas residentes en la UE pero que no poseen la ciudadanía el mensaje de que sus opiniones no son necesarias ni bienvenidas. De manera parecía cabría alentar a los jóvenes a participar en cuestiones relacionadas con las políticas de la UE.

En la situación actual, no todos los residentes en la UE —incluidos los residentes a largo plazo— podrán firmar iniciativas ciudadanas sino que la participación quedará restringida a quienes posean la nacionalidad de la UE.

En consecuencia, el objetivo de las enmiendas 72 y 73, que hemos vuelto a presentar en sesión plenaria, es por tanto garantizar que las firmas de los residentes se incluirán como válidas en el recuento del millón de firmas solicitadas por la Comisión para emprender acciones.

 
  
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  Daniël van der Stoep (NI). - (NL) Señora Presidenta, no tengo muy claro cómo interpretar esta iniciativa ciudadana. Involucrar a los ciudadanos más en el proceso de decisión es algo que suena muy bien pero, obviamente, sería mejor permitir que esos mismos ciudadanos votaran el Tratado de Lisboa en un referendo.

Llamar a un tratado que se le ha hecho tragar a la ciudadanía a la fuerza un dialogo con los ciudadanos es, desde mi punto de vista, tanto cínico como irónico. Señora Presidenta, temo que la iniciativa ciudadana acabe siendo simplemente un enorme despliegue de cara a la galería. La Comisión tiene carta blanca para desestimar propuestas, aunque por supuesto sí se aceptarán los juguetes que presenten las élites eurófilas de izquierda, que obviamente representan una postura pro europea.

¿O acaso puede el Comisario disipar este temor mío? Supongamos que tuviéramos iniciativas ciudadanas tendentes a detener las negociaciones con Turquía o a abolir esta Cámara, lo que por supuesto sería fantástico, ¿las consideraría la Comisión seriamente? Me gustaría conocer su opinión al respecto.

Señora Presidenta, la confianza de los ciudadanos en la Unión Europea ya ha tocado fondo. Sospecho que esta iniciativa ciudadana no contribuirá gran cosa a cambiar eso y la verdad es que no me preocupa porque cuanto más consciente sea el pueblo del derrumbe de la Unión Europea, mejor.

 
  
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  Anna Maria Corazza Bildt (PPE). - Señora Presidenta, como ponente alternativa de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, me he comprometido plenamente a contribuir para dar forma a este nuevo derecho a la iniciativa política que se pone a disposición de los ciudadanos europeos con el objetivo de otorgar verdadero poder al pueblo.

Apoyo la solución de compromiso a que se ha llegado finalmente y felicito al señor Lamassoure. Se trata de un instrumento fácil para el usuario, sencillo y accesible, y me complace particularmente la transparencia en relación al apoyo tanto político como financiero. Ahora bien, lamento que se permita la financiación procedente de partidos y grupos políticos y que los políticos nacionales sean iniciadores.

No quisiera ser una aguafiestas, Señorías, pero seamos realistas: existe un riesgo de que el proceso democrático en Europa no solo se potencie sino que pueda descarrilar y la iniciativa ciudadana acabe siendo aprovechada —por no decir secuestrada— por los extremistas y los populistas.

Creo que ha llegado el momento de que todos asumamos nuestra parte de responsabilidad y nos aseguremos de que verdaderamente se utiliza para los ciudadanos. Hago un llamamiento a los políticos democráticamente elegidos en los Estados miembros a respetar el hecho de que ellos ya cuentan con la democracia representativa para expresar sus opiniones y por tanto a dejar esta iniciativa a los ciudadanos. Y hago un llamamiento a la Comisión para que informe adecuadamente a los ciudadanos con objeto de evitar falsas expectativas y para que sea estricta en la aplicación de los criterios de admisión.

Hago un llamamiento a los medios de comunicación para que desempeñen su papel proporcionando información correcta y a los Estados miembros para que respeten los datos personales de modo que la gente se fíe lo suficiente como para participar. Verdaderamente confío en que seremos capaces de ofrecer a nuestros ciudadanos la oportunidad de participar en este debate y disfrutar del uso de este instrumento.

 
  
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  Hannes Swoboda (S&D).(DE) Señora Presidenta, no soy miembro de ninguna de las comisiones que han participado directamente pero, en cualquier caso, nuestra ponente, la señora Gurmai, cuenta con todo mi apoyo y me gustaría además dar las gracias a todos los ponentes. Creo que se ha avanzado significativamente en el proceso de democratización de la Unión Europea.

Sé que a mucha gente le preocupa el potencial mal uso de este instrumento, pero de nosotros depende que nuestras políticas tomen en cuenta las preocupaciones y problemas de los ciudadanos y velar por que no se haga un mal uso de la iniciativa ciudadana. Como también depende de nosotros el utilizar nuestras políticas para oponernos a iniciativas ciudadanas en caso de considerar que van en la dirección equivocada. Sin lugar a dudas, es más útil oponernos a ellas que ignorarlas.

A diferencia de la señora Corazza Bildt, creo que se ha llegado a una buena solución de compromiso. Opino que los partidos políticos no deberían utilizar el instrumento de la iniciativa pues no ha sido concebida para ser utilizada por los partidos políticos o el Parlamento, aunque por supuesto, es absolutamente aconsejable y positivo que los políticos participen en el debate. Así pues, creo que este instrumento supone un paso en la dirección correcta.

Ahora es responsabilidad de los partidos políticos el aplicar las políticas adecuadas bajo la atenta mirada de los ciudadanos y la iniciativa ciudadana, con el objetivo de tomar en cuento los deseos y preocupaciones de los ciudadanos, de traerlos al Parlamento e iniciar con ellos un diálogo de un alcance mucho mayor. Este instrumento también obliga a los políticos a actuar de manera más sensata y a moldear Europa de modo que se acerque verdaderamente a la ciudadanía en vez de permanecer alejada de la misma, que es una de las críticas que con toda la razón suelen oírse con más frecuencia.

Una vez más, me gustaría dar las gracias a los ponentes por su denodado esfuerzo. Creo que este es un paso fundamental hacia la democracia en Europa y, en última instancia, es por eso por lo que estamos luchando en el Parlamento: una Europa democrática.

 
  
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  Tadeusz Cymański (ECR).(PL) Señora Presidenta, quisiera unirme a quienes ya han expresado su apoyo y aprobación de este proyecto. Por otra parte, también quisiera compartir ciertas dudas y comentarios sin que ello deba interpretarse como una falta de apoyo sino más bien como un simple reflejo de una preocupación por que este instrumento se utilice de manera correcta. Me gustaría señalar aquí y ahora que muchas de las oportunidades, esperanzas y también temores de los que se ha hablado —el señor Migalski, entre otros, se ha referido a ello— giran en torno a la esperanza de que en la práctica no se haga un mal uso de este instrumento, que tan necesario resulta y que tanto contribuirá a reforzar e incrementar el alcance de la democracia.

Paradójicamente, en la práctica se podría fácilmente hacer un mal uso de este instrumento, no solo por parte de extremistas sino también a manos de grupos de interés muy poderosos e influyentes, y digo esto porque consideramos que el umbral de 1 000 000 de declaraciones de apoyo no nos parece demasiado alto si se considera en el contexto del potencial demográfico de la Unión. Ahora bien, si señalamos que sin embargo la decisión de aceptar o rechazar una iniciativa va a depender en gran medida de una evaluación arbitraria, esto también puede ser objeto de serias críticas por parte de los ciudadanos mismos. En definitiva, creo que deberíamos acelerar los trabajos que se están desarrollando en torno a este proyecto y darles prioridad, pero también es necesario que someterlo a un análisis muy exhaustivo, prudente y sensato.

 
  
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  Diane Dodds (NI). - Señora Presidenta, tomo la palabra como demócrata y como alguien que cree que debe fomentarse una mayor participación en los procesos democráticos. Seamos honestos, existe una desconexión entre quienes confeccionan las políticas y los ciudadanos y por tanto es muy importante que se escuche la voz del ciudadano de a pie.

En teoría la iniciativa ciudadana es un concepto excelente, pero mi entusiasmo se ve frenado por el hecho de que la Comisión todavía retenga un poder considerable. Tampoco podemos ignorar el hecho de que los mecanismos para la recogida de firmas para una iniciativa ciudadana, incluso tras la reducción del requisito de participación a un cuarto de los Estados miembros, podrían llevar a que resulte muy difícil que nadie a excepción de los grandes grupos de presión que ya trabajan a nivel paneuropeo alcancen el mínimo de firmas. Este habría de ser verdaderamente un instrumento para los ciudadanos y no para las ONG.

 
  
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  Paulo Rangel (PPE).(PT) Señora Presidenta, señor Comisario, Señorías, Miembros del Consejo, quisiera señalar que la iniciativa ciudadana representa un importante paso hacia el reconocimiento de la naturaleza constitucional de la Unión Europea. Solo una entidad constitucional, tenga o no una constitución escrita, puede encontrarse en posición de proporcionar a sus ciudadanos un instrumento con esta capacidad y reconozco en nuestras acciones un componente de gran valor, el valor de conferir a la Unión Europea esta naturaleza constitucional.

También deseaba mencionar que este es un paso importante para los ciudadanos y para la solidaridad entre ciudadanos. Al establecer la condición de que deban de estar representados como mínimo un cuarto de los países para que se pueda emprender una iniciativa, también estamos creando un movimiento transeuropeo y paneuropeo porque así resulta mucho más difícil que los grupos de presión o representantes de intereses partidistas puedan inmiscuirse en el uso de este instrumento. A diferencia de lo que otros han dicho anteriormente, en realidad eso resulta mucho más difícil si se requiere que ciudadanos de siete u ocho países firmen la iniciativa, y además estoy convencido de que también será una forma de reforzar la solidaridad entre Estados europeos y entre ciudadanos de Estados europeos, una solidaridad que, en estos momentos —a dos días de la reunión de diciembre del Consejo Europeo que va a ser tan decisiva—, necesitamos más que nunca.

 
  
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  Roberto Gualtieri (S&D).(IT) Señora Presidenta, Señorías, los procedimientos son una parte integral de la democracia y por tanto la aplicación de la iniciativa ciudadana no era meramente un ejercicio técnico sino que ha planteado elecciones cruciales que han hecho posible convertir la iniciativa ciudadana en un instrumento que efectivamente pueda contribuir a la construcción de un genuino espacio político europeo.

Sin duda el Parlamento ha ejercido sus prerrogativas de manera ejemplar y ha mejorado de modo significativo la propuesta original. Los principales resultados ya se han mencionado y no necesito recordárselos, pero sí querría hacer hincapié en otro aspecto en el que la contribución de nuestro grupo ha sido notable: los partidos políticos europeos también podrán promover iniciativas ciudadanas, circunstancia que posee una gran significación puesto que resulta determinante en relación a la suerte que pueda correr la democracia europea, ya que no pueda existir verdadera democracia internacional hasta que los partidos políticos europeos adopten un papel verdaderamente efectivo en el proceso democrático. Hoy estamos dando un paso en esta dirección y esta es otra razón por la que es un gran día para la democracia europea.

 
  
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  Erminia Mazzoni (PPE).(IT) Señora Presidenta, señor Comisario, Presidente en ejercicio del Consejo, Señorías, quisiera dar las gracias a los ponentes por lo oportuno de sus esfuerzos y la buena solución de compromiso resultante de los mismos. Como Presidenta de la Comisión de Peticiones, permítanme por favor que exprese mi especial agradecimiento a la señora Wallis y el señor Häfner además de a los ponentes alternativos quienes, formando un equipo de considerable tamaño, lograron canalizar correctamente todas las posiciones que fueron surgiendo a lo largo del debate que se desarrolló en el seno de la Comisión de Peticiones.

Creo que hemos trabajado siendo plenamente conscientes de la importancia de la tarea que estábamos desarrollando pues, sin lugar a dudas, la iniciativa ciudadana es un objetivo significativo en el proceso de construcción de la Europa de los pueblos, una Europa democrática y verdaderamente participativa.

En la Comisión de Peticiones hemos trabajado sin perder tal circunstancia de vista, en colaboración con la Comisión de Asuntos Constitucionales y aplicando el procedimiento establecido en la norma 50 del Reglamento. Tal y como han recalcado muchos colegas y los ponentes, nuestro objetivo era que el procedimiento resultase tan sencillo y fácil de utilizar, transparente y eficaz como fuera posible.

Teniendo esto presente, hemos trabajado para imponer obligaciones a la Comisión y limitar sus competencias de evaluación en relación a los criterios de admisibilidad que hemos introducido. Quisiera tranquilizar a los Miembros de esta Cámara que han expresado sus legítimas y comprensibles preocupaciones, que hemos tratado en el transcurso del debate con intención de dar respuesta a muchas de ellas.

En último lugar y debido a que este tema me toca muy de cerca, me gustaría insistir en la importancia de introducir una audiencia pública para los representantes de una iniciativa ciudadana que organizarán la Comisión y el Parlamento Europeo conjuntamente. Como Presidenta de la Comisión de Peticiones desearía expresar mi satisfacción porque, de conformidad con un acuerdo alcanzado entre las partes y en lo que al Parlamento respecta, esta tarea muy probablemente se encomendará a la comisión que represento.

 
  
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  Matthias Groote (S&D).(DE) Señora Presidenta, en primer lugar quisiera expresar mi agradecimiento a todos los que han hecho esto posible, sobre todo a la antigua vicepresidenta Sylvia-Yvonne Kaufmann, quien durante la anterior legislatura desarrolló gran parte del trabajo preliminar para garantizar que llegaría el día en que la iniciativa ciudadana se convirtiera en una realidad en Europa.

Hay ocasiones en que los ciudadanos de la UE sienten que Europa y sus instituciones se encuentran muy alejadas. Este instrumento, la iniciativa ciudadana, acercará las instituciones a los ciudadanos. Se trata de una herramienta excelente que reforzará la democracia, involucrará más al pueblo y le permitirá tomar la iniciativa. Creo que hay dos cuestiones que revestirán particular importancia en los próximos meses: una es el crear acceso —incluido el acceso digital— a la iniciativa ciudadana a través de Internet de una forma sencilla y segura a la vez; la segunda cuestión es que, si una iniciativa ciudadana tiene éxito, se le dé seguimiento con un acto jurídico. Mi pregunta a la Comisión sería por tanto la siguiente: ¿Cómo decidiremos en el futuro a qué iniciativas seguirá un acto jurídico y a cuáles simplemente una audiencia? Tal vez nos lo podría usted explicar, señor Šefčovič. También me gustaría darle las gracias una vez más por su trabajo y por el trabajo desarrollado por el Consejo.

 
  
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  György Schöpflin (PPE). - Señora Presidenta, la instauración de la iniciativa ciudadana constituye sin duda uno de los avances más importantes en el proceso de integración europea, una redistribución cualitativa de poder dentro de la Unión Europea que tiene el potencial de generar innovaciones significativas en la esfera política europea.

Colocar a los ciudadanos al mismo nivel que el Parlamento y el Consejo al concederles el derecho a solicitar a la Comisión que legisle sobre una cuestión concreta tiene implicaciones de largo alcance. Sin ir más lejos, la nueva institución da margen para cuestionar una de las características fundamentales de la manera en que todo el proceso de integración se ha diseñado: el hecho de que, desde el principio, hayan sido las élites las que lo han liderado, y en muchos sentidos con gran éxito; no obstante, por otro lado tampoco cabe la menor duda de que, sin el apoyo activo de los ciudadanos, el proceso de integración acaba topando con obstáculos. Ciertamente existe cada vez más evidencia de que los ciudadanos ven la UE como un ente remoto, complejo e impenetrable y han tenido pocos motivos para interactuar con la UE porque no existían los medios necesarios para poder hacerlo.

La iniciativa ciudadana pondrá remedio a esto, pues establece un instrumento que posee la capacidad de salvar esa distancia entre la UE y los ciudadanos de a pie. El que ahora el instrumento funcione —y debiera funcionar tan eficazmente como sea posible— es algo que beneficiará a todos.

 
  
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  Sylvie Guillaume (S&D).(FR) Señora Presidenta, estimados colegas, en primer lugar quisiera felicitar a todos los ponentes, y en especial a mi colega y vecina la señora Gurmai, por el extraordinario trabajo llevado a cabo en torno a esta cuestión.

La creación de la iniciativa ciudadana constituye una de las innovaciones más interesantes del Tratado de Lisboa. En mi opinión, supone poner en manos del pueblo un nuevo poder legislativo dentro de las instituciones europeas.

En un contexto en el que el sentimiento de pertenencia a la Unión es todavía demasiado débil, y sobre todo habida cuenta de unas tasas de abstención especialmente preocupantes en las elecciones europeas, este nuevo instrumento permitirá a los ciudadanos europeos convertirse en participantes plenos en la democracia europea; más aún, se trata de un instrumento que suscita gran curiosidad e indiscutible interés.

Así pues, subrayar únicamente los riesgos que la iniciativa ciudadana pudiera plantear sería enviar un mensaje incorrecto. Desde luego es necesario encarar esta disposición de la manera más adecuada pero no debemos temer el debate que se generará.

La solución de compromiso acordada por el Parlamento y el Consejo está perfectamente equilibrada y, una vez se haya adoptado el texto, la cuestión será garantizar que el instrumento comience a aplicarse lo antes posible porque los ciudadanos lo están esperando y se trata de una oportunidad importante.

(Aplausos)

 
  
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  Carlo Casini (PPE).(IT) Señora Presidenta, Señorías, en mi calidad de Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales tomo la palabra sobre todo para agradecer a los miembros de mi comisión el excelente trabajo realizado, en particular al señor Lamassoure y a la señora Gurmai, que han desarrollado una labor encomiable para lograr el objetivo de pasar a la aplicación de uno de los cambios más importantes que entraña el Tratado de Lisboa.

La comisión también ha escuchado la opinión de todos los parlamentos nacionales y expertos y ha mantenido una estrecha colaboración con la Comisión Europea —por lo cual estoy profundamente agradecido al comisario Šefčovič— y con el Consejo, por cuya excelente predisposición al diálogo me gustaría dar las gracias al señor Chastel.

Aplicar la norma 50 del Reglamento ha funcionado muy bien y nos ha permitido cooperar eficazmente con la Comisión de Peticiones.

Yo me mostré de acuerdo con la necesidad de establecer un plazo anual para la entrada en vigor del Reglamento, y desde luego no con intención de retrasar su aplicación sino, muy al contrario, para garantizar que en los momentos iniciales esta será exhaustiva y concienzuda de modo que todos los Estados miembros sin excepción puedan cumplir con su obligación de preparar los instrumentos de participación y verificación.

Creo que el efecto positivo más importante de este nuevo instrumento es que aumenta la concienciación de la ciudadanía europea, que ahora se ha enriquecido por medio de la capacidad de participación en el proceso legislativo, incluyendo el proporcionar el estímulo para iniciarlo. También estoy seguro de que los mecanismos previstos garantizarán la sencilla participación de los ciudadanos al tiempo que evitarán potenciales abusos.

En definitiva permítanme decir que creo que, a escasos días de las festividades navideñas, la adopción de este reglamento constituye un bonito regalo para los ciudadanos europeos y Europa misma.

 
  
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  Jo Leinen (S&D).(DE) Señora Presidenta, me complace tomar la palabra después de que lo haya hecho mi sucesor en la Comisión de Asuntos Constitucionales porque yo respaldé este proyecto durante diez años y la iniciativa ciudadana se incluyó en el texto del tratado casi en el último momento. Por aquel entonces fueron los miembros del Parlamento y de los parlamentos nacionales los que tomaron la iniciativa en la Convención. Con todo esto se inicia un nuevo capítulo en las relaciones entre los ciudadanos y las instituciones europeas. Todos confiamos en que se reducirá la distancia entre el pueblo y la política europea. La iniciativa ciudadana no es la solución a todos nuestros males pero sí que puede ayudar tremendamente y, sobre todo, me gustaría ver una actitud más abierta en Europa que se materializara en forma de un debate transfronterizo sobre cuestiones actuales de interés para los ciudadanos. En mi esfera, el medio ambiente, se me ocurren toda una serie de temas a incluir a través de este instrumento en el orden del día de la Unión Europea y en particular en el orden del día de la Comisión, en tanto que gobierno o poder ejecutivo europeo. También me gustaría preguntar a la Comisión cómo se está preparando para estas iniciativas futuras. No debemos defraudar a la ciudadanía.

Quisiera dar las gracias a todos y especialmente a los ponentes, la señora Gurmai y el señor Lamassoure por su extraordinaria labor.

 
  
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  Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė (PPE). - (LT) Señora Presidenta, hoy es un día verdaderamente feliz e importante para el Parlamento Europeo. Sin duda confío en que aprobaremos este mecanismo que permitirá a nuestros ciudadanos participar en la creación del futuro de la Unión, no solo mediante la elección del Parlamento Europeo sino también participando activamente en el proceso de creación. Es muy importante que se oiga la voz de los ciudadanos. Hace unos cuantos años yo misma tuve la oportunidad de representar a decenas de miles de ciudadanos de la Unión Europea cuando presenté una petición al Parlamento Europeo y me complace mucho que en su día el Parlamento adoptara una resolución basada en dicha petición. Es algo maravilloso sentir que tu voz, tu voz en tanto que ciudadano, se escucha en las instituciones de la Unión Europea. Debe producirse un diálogo entre la Comisión Europea y los ciudadanos y no deben darse situaciones que desmotivarían a los ciudadanos. Este es un paso hacia una cooperación más estrecha, no solo entre las instituciones y los ciudadanos sino entre los ciudadanos mismos. Se trata de reconocer e identificar ciertos problemas y ofrecer una solución única, pero el proceso debe ser seguro y transparente y hemos de aplicar el principio de subsidiariedad.

 
  
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  Ioan Enciu (S&D). - Señora Presidenta, en primer lugar quiero felicitar a Zita Gurmai y Alain Lamassoure por su informe. Valoro en los términos más favorables posibles el mecanismo de iniciativa ciudadana. Se trata de una iniciativa de bases altamente positiva que contribuirá notablemente a reducir el déficit democrático entre el pueblo y las instituciones de la Unión Europea. Más concretamente, ofrece a los ciudadanos una plataforma desde la que expresar y proponer sus ideas en relación a la legislación europea. La necesidad de que estén incluidas en la iniciativa firmas procedentes de un mínimo de un cuarto de los Estados miembros garantiza que esta representará la necesidad de una propuesta legislativa de una parte amplia y diversificada de la sociedad.

Por último, quisiera recalcar que es importante contar con total transparencia en lo que al impulso y las fuentes de apoyo financiero a los organizadores de la iniciativa se refiere.

 
  
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  Izaskun Bilbao Barandica (ALDE).(ES) Señora Presidenta, quiero felicitar a los ponentes porque su trabajo va a facilitar a europeas y europeos la posibilidad de convertir sus inquietudes en iniciativas en el Parlamento Europeo.

Hoy estamos mejorando la democracia, acercando los procesos de decisión a la ciudadanía y haciéndolos más abiertos y deliberativos, siempre mirando a las personas.

Este Reglamento se enmarca dentro de la política 2020 y es una herramienta básica para gestionar el conocimiento y el talento disponible en la sociedad. Nos va a obligar además a reciclarnos, a ser más visibles como responsables políticos en las comunidades virtuales, en la sociedad digital, y a ejercer otro tipo de liderazgos más cercanos y humanos. Es un paso hacia la innovación política, que debe ayudarnos a ser más transparentes y a recuperar la confianza de la gente en la política.

Finalmente, la iniciativa ciudadana europea va a ser una oportunidad para que los niveles regionales superen el déficit de reconocimiento que tienen en la actual estructura institucional de la Unión. Estoy segura de que, con voluntad e imaginación, también las regiones van a utilizar este instrumento para llegar hasta aquí directamente con sus propuestas.

 
  
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  Oreste Rossi (EFD).(IT) Señora Presidenta, Señorías, antes del Tratado de Lisboa, la Unión Europea no estaba abierta a las solicitudes de sus ciudadanos, en parte porque los integrantes de dos de sus principales instituciones —la Comisión y el Consejo— se nombran y no son elegidos como ocurre con el Parlamento, y además porque no existía ninguna disposición que previera la participación pública.

Con la entrada en vigor del nuevo tratado, los ciudadanos europeos pueden presentar iniciativas propuestas mediante la recogida de un número suficiente de firmas. Estamos en cierto sentido a favor del Reglamento porque mejora el texto inicial redactado por la Comisión. El proceso de admisibilidad de la propuesta se combina con el proceso de registro y viene seguido por el de recogida y verificación de firmas.

Por desgracia, el informe no resulta adecuado debido a la falta de un mecanismo para la verificación de la autenticidad de las firmas, lo que podría llevar a la presentación de firmas falsas y por tanto mermar el valor democrático y popular de la iniciativa.

 
  
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  Andrew Henry William Brons (NI). - Señora Presidenta, la iniciativa ciudadana posee muchas caras. ¿Es una petición? Sí, pero no una redactada libremente. Al peticionario se le dice de antemano lo que puede pedir, que será algo dentro de las competencias de la Comisión, y lo que no puede pedir, que será algo que la Comisión considere carente de la necesaria seriedad o contrario a los llamados valores europeos.

¿Es un referendo? Desde luego que no. Se ha descrito erróneamente como un ejemplo de democracia directa pero no se dará la participación directa mediante voto de los ciudadanos; incluso si se recoge un millón de firmas, la Comisión no estará obligada a actuar.

Ni siquiera será una verdadera iniciativa ciudadana. Es poco probable que los ciudadanos de a pie se organicen de forma autónoma, solo a los grupos de interés influyentes les resultará fácil movilizar a la opinión pública. Más que nada, será un maquillaje democrático para una institución antidemocrática.

¿Significa esto que nos oponemos a este instrumento? No. Estoy convencido de que quienes se oponen y preocupan a raíz del mismo sabrán usarlo para desbaratar el proyecto europeo.

 
  
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  Jarosław Leszek Wałęsa (PPE).(PL) Señora Presidenta, la iniciativa ciudadana europea debe ser una herramienta que permita a los ciudadanos participar más plenamente en la vida de la Unión y esto, a su vez, debiera reforzar la comunicación claramente deficiente entre la Unión Europea y los ciudadanos. Nombre, dirección, nacionalidad y firma: estoy completamente de acuerdo en que eso debiera bastar para garantizar que la persona que firma existe y no ha firmado dos veces. Eliminar el requisito de identificarse mediante documento oficial —una decisión que por desgracia no se ha tomado— podría ser un factor determinante a la hora de crear una herramienta fácil de usar por los ciudadanos.

En momentos en que la protección de los datos personales es motivo de particular preocupación, recoger datos personales confidenciales tales como el número de identificación podría desanimar la participación de los ciudadanos en la firma de una iniciativa. Sin duda los funcionarios que han argumentado a favor la obligación de presentar un documento de identificación no se han percatado de ello. Hacer posible que los ciudadanos presenten propuestas de nueva legislación en torno a una materia de relevancia social constituye un aspecto muy valioso de la democracia y es para mí un honor poder ser parte del proceso que otorgará semejante herramienta a los residentes en Europa.

 
  
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  Kriton Arsenis (S&D).(EL) Señora Presidenta, me gustaría felicitar a los ponentes por su excelente trabajo. En su día tomamos la decisión de incluir el derecho de los ciudadanos a solicitar que la Comisión emprenda iniciativas legislativas en nuestra Constitución Europea, el Tratado de Lisboa. Nuestros ciudadanos lo han asumido y ya han planteado la primera iniciativa y recogido más de un millón de firmas, y lo han hecho en torno a una cuestión que verdaderamente nos concierne a todos, un tema sobre el que —incluso si no se hubieran recogido firmas— la Comisión debería emprender alguna acción. Han puesto encima de la mesa la cuestión de la independencia de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA, frente a los intereses de las empresas dedicadas a la biotecnología, un asunto que reconoce la Comisión Dalli y al hilo del cual se ha solicitado una moratoria para las cosechas hasta que puedan establecerse mecanismos de control fiables con el objetivo de medir el impacto de los organismos genéticamente modificados en la salud humana, la biodiversidad y la seguridad alimentaria. Hago un llamamiento a la Comisión para que se ocupe de esta iniciativa.

 
  
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  Constance Le Grip (PPE).(FR) Señora Presidenta, yo también quisiera agradecer a los ponentes su excelente trabajo y la forma en que han incorporado la significativa contribución del Parlamento Europeo al texto propuesto inicialmente por la Comisión.

La iniciativa ciudadana que nosotros, el Grupo Popular Europeo (Demócrata-cristianos), estamos a punto de apoyar de forma entusiasta, constituye un paso de suma importancia para avanzar a partir del Tratado de Lisboa. Que nadie se confunda: este instrumento tiene el potencial de cambiar verdaderamente el panorama político europeo siempre y cuando lo utilicemos de manera sensata y valiente, y puede contribuir a que los ciudadanos europeos puedan participar directamente en el debate político europeo. Más aún, puede contribuir a revelar cuál es la posición de la opinión pública europea, es decir, la opinión de los hombres y mujeres de Europa reunidos para debatir, para adoptar una posición común y para unirse en torno a cuestiones verdaderamente europeas. Ahora bien, hagamos todo lo posible por no decepcionar a la ciudadanía.

Instemos a los Estados miembros a apresurarse a adoptar las medidas de aplicación necesarias y no decepcionemos a nuestros ciudadanos, pues de ello dependerá que la democracia europea salga reforzada.

 
  
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  Judith A. Merkies (S&D). - (NL) Señora Presidenta, yo también quisiera felicitar a todo el mundo, en particular a nuestros ciudadanos, y estoy deseando cooperar con ellos de manera constructiva.

Desde luego es lo que hace falta, sobre todo para garantizar que mantenemos un umbral bajo, y eso significa permitir que todo el mundo participe en una iniciativa ciudadana. Así pues, resulta desafortunado que se haya negado a los jóvenes de menos de dieciocho años esta posibilidad, puesto que precisamente son ellos a quienes con tanto empeño pretendemos involucrar en la vida política.

También resulta desafortunado que hayamos dejado en manos de los Estados miembros la decisión de si se organizarán o no iniciativas en línea. Ciertamente dudo de que todavía se espere de nosotros que a estas altura sigamos trabajando con papel cuando ya ha quedado sobradamente demostrado que la presencia en línea es una herramienta eficaz para organizar a la gente, tanto a nivel político como en términos de intereses compartidos.

¿Qué es exactamente lo que esperamos lograr a través de una iniciativa ciudadana? No creo que la Comisión haya de establecer, en una fase muy temprana, si ciertas propuestas —tales como las que se han presentado aquí, como la que hace referencia a la abolición del Parlamento— de hecho constituirán o no una iniciativa ciudadana. ¿Qué hacer entonces? ¿Quién desarrollará estas cuestiones y cuándo cabe esperar una propuesta legislativa?

Nosotros, los políticos, vivimos en una especie de invernadero de cristal: la gente puede ver lo que hay dentro y ahora también van a poder entrar dentro y participar. Estoy deseando que comience esta cooperación positiva.

 
  
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  Presidenta. − Para todos aquellos presentes que deseen participar en el debate con arreglo al procedimiento de solicitud incidental de uso de la palabra («catch the eye»), decirles que no puedo admitir más intervenciones pero que, en virtud del Reglamento, pueden presentarlas por escrito y éstas se incorporarán en las Actas del debate, así que los animo a proceder de este modo si lo desean.

 
  
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  Maroš Šefčovič, Vicepresidente de la Comisión. Señora Presidenta, lo primero de todo quisiera agradecer a los honorables Miembros de este Parlamento el magnífico apoyo que han brindado a este Reglamento. También desearía agradecer la energía europeísta y extremadamente positiva que ha irradiado esta Cámara durante el trascurso de este debate. Tal y como hemos visto esta mañana, el presente año supone todo un reto para Europa, pero creo que este debate ha dado muestra de que hoy es un gran día para los ciudadanos europeos y para Europa. Me gustaría resaltar que la Comisión desea que esta importante iniciativa sea un éxito y la trataremos con un espíritu muy constructivo.

En respuesta a algunas de las preguntas que han planteado los Miembros, quisiera asegurarles que vamos a ayudar a los organizadores. Vamos a organizar los puntos de contacto y vamos a organizar el servicio de atención al usuario a través del cual podremos asesorar a los organizadores sobre lo que es posible, lo que no, qué tipos de reglamentaciones se están tramitando, qué tipos de iniciativas se están organizando o qué tipos de propuestas —que compiten entre sí u opuestas— se han recibido de otros comités de organización. Intentaremos que todo resulte tan fácil como sea posible para el usuario y para las iniciativas ciudadanas.

Tomamos muy en serio las preocupaciones mencionadas por la señora Corazza Bildt y el señor Casini. Así pues, durante todo el proceso insistiremos en la importancia de mantener el equilibrio institucional en este Reglamento y reservar el derecho de iniciativa exclusivo para la Comisión porque la Comisión es responsable ante todos los ciudadanos, no solo ante los organizadores de la iniciativa sino también ante los representantes de los diversos intereses europeos en general, y esto es algo para lo que también debemos realizar un seguimiento como parte de este proceso.

En respuesta al señor Groote, quisiera asegurarle que una vez prospere una iniciativa ciudadana europea, seguiremos el proceso establecido en el Reglamento: recibiremos a los organizadores al nivel que corresponda —a nivel de Comisario o Director General—, luego estaremos presentes al más alto nivel posible en las audiencias organizadas por el Parlamento Europeo; además, dentro de un plazo de tres meses estableceremos de forma muy precisa las razones en una comunicación donde se informará de si deseamos realizar un seguimiento con propuestas legislativas, si necesitamos estudiar la cuestión planteada en mayor profundidad o si, en caso de que la iniciativa sea demasiado controvertida, no procederemos a plantear propuestas derivadas.

Confío en que este nuevo instrumento nos ayudará a entablar un mejor debate europeo en Europa y mayor presencia de temas europeos en las capitales nacionales. Espero que la iniciativa ciudadana europea sea un proyecto de éxito, y sin duda constataremos si así ha sido dentro de tres años cuando revisemos este mecanismo por primera vez. Gracias por su apoyo.

(Aplausos)

 
  
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  Olivier Chastel, Presidente en ejercicio del Consejo.(FR) Señora Presidenta, honorables Miembros, permítanme que me dirija a ustedes brevemente tras la intervención del Comisario Šefčovič.

Tal y como ha mostrado el debate en torno al mismo, estamos tratando un tema fascinante. Hay cuestiones para las que aún no tenemos respuesta, no todos los temores se han disipado. Se trata de una verdadera solución de compromiso.

Hagamos que la iniciativa ciudadana cobre vida. Juzguemos el Reglamento a largo plazo, pues el hacerlo obviamente nos permitiría desarrollar su mecanismo.

Una vez más, gracias por su cooperación y mis mejores deseos para la iniciativa ciudadana.

 
  
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  Zita Gurmai, ponente. Señora Presidenta, quisiera agradecer a mis colegas todos sus comentarios. Me alegra mucho que la mayoría de nosotros se muestre favorable a añadir un nuevo nivel a la democracia europea.

Es perfectamente natural y cabe esperar que surjan temores pero al estar probando algo completamente nuevo no podemos responder a todas las preguntas ni calmar todos los miedos de antemano. No obstante, confío en que el Reglamento que presentamos hoy aborde muchos de los retos que hemos podido anticipar durante la preparación del mismo.

No deberíamos temer esta nueva faceta democrática. Escucharemos más claramente la voz de los ciudadanos europeos y eso es algo no debería darnos miedo pues es uno de los objetivos a largo plazo que nos hemos marcado, ¿no es cierto? Solo deberíamos temer que la iniciativa ciudadana europea se utilice en un espíritu que no es el del Tratado, con fines en mente que no son aquellos para los que se creó sino más bien de modo abusivo, o que no se utilice en absoluto.

Hemos hecho cuanto hemos podido para reducir estos riesgos a un mínimo a través del Reglamento y gracias a la ayuda de Sylvia Kaufmann, que es quien confeccionó el primer informe sobre la iniciativa ciudadana europea en este Parlamento. También querría agradecer su cooperación a todos lo integrantes de los equipos de Maroš Šefčovič’s y Alain Lamassoure y al resto de colegas que han participado, así como al equipo que ha trabajado para la Presidencia húngara de la Unión Europea.

Me gustaría subrayar que la aplicación del Reglamento es de vital importancia y, en ese sentido, quisiera ofrecer mi ayuda y cooperación a la futura Presidencia húngara.

Estoy convencida de que con la votación que se celebrará dentro de una hora brindaremos nuestro apoyo a la solución de compromiso a la que han llegado las instituciones europeas, pues es la única manera de ofrecer un agradable regalo de Navidad a los ciudadanos europeos: un Reglamento sólido sobre la iniciativa ciudadana europea. No les hagamos esperar más.

Les agradezco encarecidamente su atención y quisiera además desearles Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo a ustedes y a todos los ciudadanos presentes y que podrán atestiguar sobre lo que ocurra.

 
  
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  Alain Lamassoure, ponente. Señora Presidenta, precisamente en estos momentos, cuando ya se ha dicho todo cuanto cabía decir, me complace dejar que tenga usted la última palabra sobre este asunto, que conoce tan bien como yo.

 
  
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  Presidenta. − Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar en breve.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Elena Băsescu (PPE), por escrito.(RO) Quisiera felicitar a los autores del informe por el resultado de la votación en comisión. La iniciativa ciudadana posee un importante valor simbólico y supone una de las formas más eficaces de reforzar la democracia en la Unión Europea. El uso del nuevo instrumento ha de resultarles fácil, accesible y creíble para los ciudadanos. Debería mencionar que, durante las negociaciones con el Consejo, Rumanía logró alcanzar un equilibrio entre la accesibilidad de la iniciativa y las disposiciones que evitan que se haga un mal uso de la misma. Creo que las últimas enmiendas incluyen una «admisibilidad» más rápida a la hora de revisar las propuestas, un umbral más bajo en cuanto al número de países participantes y un proceso más sencillo para firmar las peticiones. Me gustaría insistir en la importancia de regular este instrumento en toda Europa. Hemos de encontrar una solución que fomente la participación del público en general y, teniendo esto en cuenta, las actividades de comunicación y las campañas de información desempeñan un papel importante.

 
  
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  Dominique Baudis (PPE), por escrito.(FR) Hoy verá por fin la luz la iniciativa ciudadana. Esta increíble innovación democrática sentará las bases para una nueva ciudadanía europea y se convertirá en el instrumento que permitirá al público europeo expresar directamente sus preocupaciones sobre cuestiones potencialmente cruciales para nuestro futuro común. El alcance de la intervención es tan importante como el mandato ampliado de la Unión. El Parlamento Europeo promueve una ejecución rápida y eficaz. El Tratado de Lisboa introdujo esta iniciativa dejando en manos de las instituciones europeas el llegar a un acuerdo sobre los aspectos prácticos. Las condiciones necesarias para organizar una iniciativa, que el Parlamento quería que fueran flexibles (un millón de personas procedentes de por lo menos un cuarto de los Estados miembros, lo que equivale a siete países a día de hoy), otorgarán a los ciudadanos en cuestión todo cuanto necesitan para solicitar que la Comisión proponga un nuevo texto legislativo. Todo esto será posible el año que viene.

 
  
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  Piotr Borys (PPE), por escrito.(PL) Con el Tratado de Lisboa hemos conferido una nacionalidad a los residentes de la UE. El siguiente paso es otorgar a los ciudadanos de la UE la iniciativa ciudadana. Es una circunstancia peculiar que una autoridad legislativa o ejecutiva transfiera parte de sus competencias a los ciudadanos, y por tanto muestra de gran madurez. Se trata de nuestra respuesta ante el déficit democrático.

Nuestro trabajo no se basa solo en la democracia representativa sino también en la participativa. Otras experiencias anteriores en lo que respecta a políticas de desarrollo y consultas con los ciudadanos en el contexto del proceso de toma de decisiones no siempre han cumplido con las expectativas de los residentes en la Unión Europea. La iniciativa ciudadana, que es el resultado de una difícil solución de compromiso, primero que nada ha conseguido garantizar la plena transparencia. En segundo lugar, hemos simplificado todo el sistema y también hemos introducido una innovación formal al contemplarse la opción de presentar declaraciones de apoyo en línea. A día de hoy, nos espera un notable esfuerzo para promover la iniciativa ciudadana que deberán realizar la Comisión y el Parlamento así como los Estados miembros. También deberíamos considerar si las propuestas demagógicas o populistas podrían amenazar la actitud abierta ante la iniciativa ciudadana pero no creo que ocurra algo así. Toda iniciativa planteada por los ciudadanos necesariamente entrañará una mayor responsabilidad por parte de la Comisión y el Parlamento.

 
  
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  Zuzana Brzobohatá (S&D), por escrito.(CS) El Tratado de Lisboa ha sentado las bases para la nueva iniciativa ciudadana europea, que hasta el momento se echaba en falta en el proceso de toma de decisiones de la Unión Europea. Personalmente veo con buenos ojos esta nueva oportunidad que responde a las críticas frecuentes sobre como el funcionamiento de la UE adolece de un déficit democrático en lo que a los procesos de toma de decisiones respecta. Este nuevo instrumento permite a los ciudadanos de la UE dirigirse directamente a la Comisión y solicitarle que presente una propuesta legislativa para tratar una cuestión concreta. Con todo ello se profundiza la relación entre los ciudadanos y las instituciones de la UE, pues se elimina de los procesos de toma de decisiones el tan criticado déficit democrático, más bien se permite a los ciudadanos participar directamente en la toma de decisiones. En mi opinión, la iniciativa ciudadana acerca las instituciones europeas a los ciudadanos y en consecuencia cumple con el principio de subsidiariedad como principio básico de los mecanismos de toma de decisión de la Unión Europea. También me gustaría mencionar que el Comité de las Regiones ha dicho que las autoridades locales y regionales han mostrado interés en la iniciativa ciudadana europea. Estas instituciones podrían involucrarse en el proceso en calidad de organizadores o partidarios pues, a fin de cuentas, son las que se encuentran más cerca de los ciudadanos de la UE. Esta es una de las muchas razones por las que apoyo la introducción de la iniciativa ciudadana europea.

 
  
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  Jim Higgins (PPE), por escrito. Tenía gran interés en que los ciudadanos europeos se beneficiaran de este poderoso instrumento tan pronto como fuera posible y me complace sobremanera asistir el final del procedimiento legislativo al cabo de un año de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. La iniciativa ciudadana es una innovación fundamental incluida en el Tratado de Lisboa que otorga a la ciudadanía europea un nuevo derecho conforme al cual un millón de ciudadanos pueden solicitar a la Comisión Europea que proponga una nueva legislación europea, con lo cual acerca Europa a sus ciudadanos. La iniciativa ciudadana es un valioso instrumento por medio del cual los ciudadanos pueden obtener resultados ambiciosos por medio del trabajo en equipo, lo que constituye la esencia del proyecto europeo. Esta iniciativa garantizará que las instituciones continúan trabajando en torno a las cuestiones que más importan a los ciudadanos al tiempo que se fomenta el debate transfronterizo sobre cuestiones europeas. Este es un proyecto en constante evolución y la Comisión presentará un informe cada tres años sobre la aplicación de la iniciativa.

 
  
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  Martin Kastler (PPE), por escrito.(DE) La votación de hoy sobre la iniciativa ciudadana europea es un hito en el camino a una mayor democracia en Europa. Me complace la solución de compromiso alcanzada y la apoyaré porque el informe confeccionado por el señor Lamassoure y la señora Gurmai es el primer paso en la dirección correcta. Señorías, no debemos temer el hecho de que los ciudadanos tengan más oportunidades de expresar su voluntad. Hemos de conceder a los ciudadanos europeos más poderes de codecisión —no tan solo cada cinco años cuando se celebran elecciones europeas—, lo cual implica valentía, energía y fuerza. Valentía para volver una y otra vez al diálogo. Energía porque las decisiones no necesariamente pueden tomarse más rápido. Y fuerza porque, en mi opinión, nuestra democracia representativa por fin incluye más elementos participativos. Nuestro objetivo debe ser el de incrementar el diálogo entre los ciudadanos y los políticos en Europa. Me complace que, con la iniciativa ciudadana europea, hoy nos estemos acercando un paso más a la Europa de los pueblos. Estoy convencido de que, algún día, los europeos tomaremos decisiones europeas conjuntas que adoptarán la forma de decisiones ciudadanas.

 
  
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  Tunne Kelam (PPE), por escrito. Cómo acercar Europa a los ciudadanos y cómo acercar los ciudadanos a Europa es una de las cuestiones fundamentales a debate, seguramente desde los primeros tiempos de la Comunidad Europea. La Convención sobre el Futuro de Europa desarrolló las bases del actual Tratado de Lisboa y también preparó el terreno para el mecanismo de la iniciativa ciudadana. Ahora todos tenemos este asunto encima de la mesa de manera muy real y concreta y en el futuro muy cercano todos los ciudadanos de la UE tendrán la posibilidad de dirigir la atención de quienes toman las decisiones en Europa hacia cuestiones que son importantes para ellos. Esta iniciativa es una de las medidas más contundentes para unir a los ciudadanos en Europa, una iniciativa que requiere acción conjunta, cooperación, coordinación y la voluntad de trabajar juntos en pos de un objetivo europeo común. Todas las voces de la sociedad son importantes pero solo una única voz unánime puede verdaderamente marcar la diferencia. Hago un llamamiento a la Comisión y los Estados miembros para que promuevan esta iniciativa y se aseguren de que resulta de fácil acceso para todos. Me complace especialmente la propuesta a favor de audiencias conjuntas de la Comisión y el Parlamento. Es fundamental que el Parlamento Europeo, que ha sido elegido directamente, se involucre fuertemente y esté al día de cuáles son las preocupaciones y las cuestiones que más importan a los ciudadanos.

 
  
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  Ádám Kósa (PPE), por escrito.(HU) Para los ciudadanos es muy importante contar con la oportunidad de emprender iniciativas relacionadas con las cuestiones que más impacto tienen en sus vidas lo antes posible, de manera predefinida y dentro del marco adecuado. Como es bien sabido, estoy a la cabeza de uno de los colectivos más antiguos de Hungría que representa a personas con discapacidad, la centenaria Asociación Húngara de Personas Sordas o Duras de Oído y, en base a la experiencia que he adquirido trabajando en la misma, me atrevería a decir ahora que el trabajo del señor Lamassoure y la señora Gurmai producirá resultados tangibles en forma de iniciativas ciudadanas. Lamento particularmente que la iniciativa «1 millón para la discapacidad», lanzada en 2007 por la comunidad de 80 millones de personas con discapacidad que viven en la Unión Europea y que recogió 1,35 millones de firmas auténticas, aún así no prosperara. Una iniciativa de este tipo tendría ahora consecuencias y obtendría resultados y doy las gracias a todos por su trabajo en este sentido.

 
  
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  Sirpa Pietikäinen (PPE), por escrito. (FI) La iniciativa ciudadana supone una adición positiva al concepto de ciudadanía activa y, junto con la actual iniciativa legislativa, desempeñará un papel importante a la hora de suscitar el debate político.

Sin embargo, el alcance de la iniciativa ciudadana todavía no se ha definido de manera definitiva. La iniciativa ciudadana europea debería ser una forma de identificar enmiendas a los tratados de la UE. Con el Tratado de Lisboa, hasta la Comisión tiene autoridad para realizar propuestas en este sentido, por eso la iniciativa ciudadana debería contar también con el potencial de formular iniciativas. Por ejemplo, podrían surgir iniciativas en el ámbito de los asuntos sociales cuya justificación podría encontrarse en la Carta Europea de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Así pues, no debería zanjarse el debate sobre la necesidad de enmendar los tratados con una interpretación muy simplista de la iniciativa ciudadana sino que este debe ser más flexible y tener en cuenta la opinión pública.

 
  
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  Cristian Dan Preda (PPE), por escrito.(RO) El lanzamiento de la iniciativa ciudadana europea prueba que acercar la Unión Europea a sus ciudadanos —precisamente uno de los principales objetivos del proceso de revisión de los Tratados que culminó con la adopción del Tratado de Lisboa— es algo más que una mera noción abstracta. La iniciativa ciudadana europea contribuirá significativamente a hacer que el sistema político europeo sea más democrático al establecer una vinculación directa entre los ciudadanos de los Estados miembros y las instituciones de la UE. El texto del Parlamento cumple los requisitos necesarios para ofrecer a los ciudadanos un instrumento sencillo y fácilmente accesible, y la oportunidad de recoger firmas en línea demuestra la capacidad que tienen las sociedades modernas de adaptarse a la realidad. La iniciativa ofrecerá a los partidos políticos europeos la oportunidad de pasar de ser estructuras que reúnen a diversos partidos nacionales a convertirse en organizaciones que movilizan la voluntad de los ciudadanos en proyectos conjuntos. No obstante, el impacto de la iniciativa ciudadana europea debe medirse no solo a escala europea sino también a nivel nacional, pues sin duda el hecho de que a partir de ahora un mínimo de 24 750 ciudadanos rumanos puedan unir esfuerzos para proponer ese tipo de iniciativas junto con otros ciudadanos procedentes de un mínimo de un cuarto de Estados miembros es inseparable de otro hecho: que, según la Constitución de Rumanía, es necesario un mínimo de 100 000 ciudadanos rumanos para plantear una iniciativa legislativa en un contexto estrictamente nacional.

 
  
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  Algirdas Saudargas (PPE), por escrito. (LT) Estoy encantado de que, apenas transcurrido un año desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, se haya alcanzado un acuerdo sobre el Reglamento regulador de la iniciativa ciudadana. Este Reglamento es un gran logro que refuerza los principios democráticos de la Unión Europea. El derecho a iniciar el proceso legislativo concedido a los ciudadanos siempre que sumen un millón estimulará su interés en las políticas de la UE y la participación en las mismas. Es muy importante que el Parlamento haya logrado simplificar los procedimientos para la presentación y organización de iniciativas. Una iniciativa solo tendrá éxito si puede ponerse en práctica fácilmente y es accesible para todos. Debe ser clara y comprensible y los ciudadanos deberían ser capaces de participar en ella y querer hacerlo. Por otro lado, también hay que garantizar la transparencia en la organización y la financiación de la iniciativa, y esta debe continuar siendo en todo momento expresión del parecer de los ciudadanos mismos y no de un grupo político o de otro tipo. Creo que el texto final del Reglamento sobre el que votaremos hoy ayudará a garantizar este equilibrio. Uno de los objetivos del Tratado de Lisboa es acercar a los ciudadanos a Europa y la iniciativa ciudadana ayudará a conseguirlo al establecer esta forma única y novedosa de participación ciudadana en política.

 
  
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  Olga Sehnalová (S&D), por escrito.(CS) Establecer las condiciones de funcionamiento de la iniciativa ciudadana europea ha sido un proceso complejo de negociación y compromiso por parte de todos que se ha materializado en muchos debates en el seno del Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo. El sector sin ánimo de lucro también participó en los mismos. A lo largo del debate, se hicieron patentes ciertas áreas problemáticas, como por ejemplo cómo mantener la dimensión europea de la iniciativa, la transparencia, el método para la recogida de firmas y otras cuestiones de procedimiento. No obstante, la cuestión más importante es el enfoque general que se dé a la iniciativa ciudadana. Si nos proponemos aprovechar este nuevo recurso al máximo, entonces no debemos tener miedo de parar el debate abierto y pasar a la práctica. Sí, surgirán cuestiones populistas y espinosas, pero precisamente por eso también será importante contar con un proceso de registro de iniciativas antes de que se recoja ninguna firma. Este proceso evaluará si las propuestas están alineadas con los valores básicos de la Unión Europea. Como ponente alternativo de la Comisión de Cultura y Educación me satisface la solución de compromiso que se ha forjado, sobre todo la reducción del número mínimo de países necesarios para registrar una iniciativa a un cuarto del total de Estados miembros, y también el hecho de que el Parlamento Europeo desempeñará un papel activo en la audiencia pública de las propuestas de iniciativa que prosperen. Evidentemente, creo que los representantes electos deberían tener también la oportunidad de participar en la organización de las iniciativas. Estoy convencido de que, en el futuro, la iniciativa ciudadana europea se convertirá en una verdadera expresión de ciudadanía europea.

 
  
  

PRESIDE: Jerzy BUZEK
Presidente

 

7. Turno de votaciones
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El siguiente punto del orden del día es el turno de votaciones.

(Resultados y otros detalles de la votación: véase el Acta)

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE).(FR) Señor Presidente, quisiera intervenir, sobre la base de los artículos 146 y 148 del Reglamento, en relación al multilingüismo y el deterioro del multilingüismo en el Parlamento Europeo.

Aprovecho el hecho de que, a las 12.40 horas, ni la resolución sobre el programa de trabajo de la Comisión ni las enmiendas 19 y 28 hayan sido traducidas todavía al francés para llamar la atención sobre el inaceptable deterioro del multilingüismo en el Parlamento Europeo.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. – Gracias. Lo tendremos en cuenta en el futuro y prestaremos especial atención a tales asuntos, pues sin duda revisten importancia.

 

7.1. Movilización del Instrumento de Flexibilidad para el Programa de Formación Permanente, para el Programa de Competitividad e Innovación y para Palestina (A7-0367/2010, Reimer Böge) (votación)

7.2. Proyecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2011 modificado por el Consejo (votación)
 

– Antes de la votación de la enmienda 13:

 
  
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  Martin Schulz (S&D).(DE) Señor Presidente quisiera dar la siguiente explicación en nombre de mi grupo sobre la enmienda 13: se trata de una enmienda que mi colega el señor Färm presentó ante la Comisión de Presupuestos en nombre de nuestro grupo. Nosotros no la hemos vuelto a presentar pero el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea sí lo ha hecho con cuarenta firmas. Nos abstendremos de votar esta enmienda. Ahora bien, he llegado a un acuerdo con los Verdes sobre esta cuestión y opinamos exactamente lo mismo. Así pues, como hemos dicho que, como grupo, no presentaremos nuevas enmiendas, lo que haremos será abstenernos. Ahora bien, quisiera dejar bien claro que apoyamos este punto, el impuesto sobre las transacciones financieras, y confiamos en que los Miembros del otro lado de la Sala nos apoyarán en las votaciones en el futuro próximo.

 

7.3. Posición del Parlamento sobre el nuevo proyecto de presupuesto 2011 modificado por el Consejo (A7-0369/2010, Sidonia Elżbieta Jędrzejewska y Helga Trüpel) (votación)
 

– Antes de la votación:

 
  
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  Sidonia Elżbieta Jędrzejewska (PPE).(PL) Señor Presidente, creo que Sus Señorías tienen derecho a una explicación. Vamos a votar un proyecto redactado por el Consejo, sin cambios porque este proyecto es idéntico a la posición que adoptó la Comisión de Presupuestos la semana pasada. El proyecto concuerda con lo acordado durante el largo periodo de negociaciones que ha durado diez meses.

Me gustaría aprovechar esta oportunidad para dar las gracias en particular a los ponentes especializados de las diversas comisiones del Parlamento Europeo. Gracias por vuestro apoyo y crecientes muestras de confianza. Gracias por haber hecho posible que hoy adoptemos el presupuesto 2011 de manera que pueda aplicarse a partir de principios de enero del próximo año.

 
  
 

– Después de la votación:

 
  
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  Olivier Chastel, Presidente en ejercicio del Consejo. (FR) Señor Presidente, honorables Miembros: así pues el Parlamento ha aprobado la posición del Consejo respecto al proyecto de presupuesto 2011 sin enmiendas. Evidentemente no puedo por menos que alegrarme, en nombre del Consejo, por el hecho de que estemos de acuerdo sobre el presupuesto de 2011.

(Aplausos)

 
  
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  Presidente. – Les ruego que escuchen esta declaración. Es importante. Por primera vez hemos aplicado el procedimiento previsto en el Tratado de Lisboa. El año pasado seguimos el procedimiento simplificado. Esta ha sido la primera ocasión en que se ha seguido el procedimiento completo del Tratado de Lisboa y por tanto quisiera hacer la siguiente declaración: El Parlamento Europeo ha aprobado la posición del Consejo, de 10 de diciembre de 2010, sobre el proyecto de presupuesto general presentado por la Comisión el 26 de noviembre de 2010. El procedimiento presupuestario ha finalizado de conformidad con el artículo 314 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Con arreglo a dicho artículo y a su apartado 4, letra a), declaro que el presupuesto para el ejercicio 2011 ha quedado definitivamente adoptado y ahora procederé a la firma oficial del documento.

 
  
 

Estimados colegas, tan solo unas breves palabras. Me gustaría agradecer y felicitar a todos los compañeros del Comité de Conciliación del Parlamento Europeo, veintisiete personas en concreto, por sus denodados esfuerzos y por haber logrado un resultado positivo al final.

Me gustaría pedir a tres actores clave que se acerquen para hacerse una foto: Alain Lamassoure, Presidente de la Comisión de Presupuestos, y los dos ponentes, Sidonia Jędrzejewska y Helga Trüpel.

(Aplausos)

También deseo expresar mi agradecimiento a la Presidencia del Consejo, la Presidencia belga, por su extraordinaria colaboración y la magnífica labor que ha realizado; doy especialmente las gracias al Primer Ministro Yves Leterme y al Secretario de Estado Melchior Wathelet, que no están presentes en estos momentos: han trabajado ustedes muy activamente en nombre de la Presidencia belga.

Permitan también que agradezca al presidente Barroso de la Comisión, que no se encuentra aquí, así como al comisario Lewandowski, el haber preparado el presupuesto y haber facilitado el acuerdo de hoy. Por favor, tengan la bondad de acercarse los presentes para tomar una fotografía.

(Aplausos)

 

8. Entrega del Premio Sájarov (sesión solemne)
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  Presidente. − Estimado presidente en ejercicio Chastel, estimada Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad/Vicepresidenta de la Comisión, lady Ashton, distinguidos invitados,

 
  
 

(PL) El Premio Sájarov es un símbolo con el que el Parlamento Europeo quiere rememorar la lucha en favor del respeto de los derechos humanos en todo el mundo. La silla vacía que se encuentra en el cetro del hemiciclo da testimonio de lo necesario que es y de lo necesario que resulta también dirigir la atención hacia los ejemplos más importantes de esa lucha por todo el mundo; hoy más concretamente, hacia las personas que protagonizan la lucha por la libertad de expresión. Envié una carta al Presidente de Cuba solicitando que permitiera al señor Fariñas venir a Estrasburgo pero por desgracia no surtió el efecto deseado. El viernes también hubo otra silla vacía similar, en esa ocasión en Oslo, destinada al disidente chino encarcelado y galardonado con el Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo. Ya en otras ocasiones anteriores, otros ganadores del Premio Sájarov —Hu Jia de China y las «Damas de Blanco» de Cuba— no han podido recibir el galardón en persona. Oleg Orlov, a quien se concedió el Premio Sájarov el año pasado en nombre de Memorial no nos acompaña hoy pese a haber sido invitado a la ceremonia.

Damas y caballeros, se ha otorgado el premio a Guillermo Fariñas por su luchar para restaurar la libertad de expresión en Cuba. Lleva años oponiéndose activamente a la censura, ha arriesgado su vida y su salud y se ha declarado en huelga de hambre en veintitrés ocasiones. Ha pasado once años en prisión. Recientemente, mientras se encontraba en huelga de hambre, ha estado a punto de morir pero justo entonces empezaron a ser liberadas ciertas figuras de la oposición y algunos prisioneros de conciencia cubanos, circunstancia por la que cabe además subrayar el mérito de la iglesia católica de Cuba. Tal y como fuera el caso en mi país en otro tiempo, la iglesia católica está desempeñando el papel de las instituciones de la sociedad civil para el pueblo cubano. Por desgracia, once personas siguen encarcelada y entre ellos se encuentran los maridos de algunas de las «Damas de Blanco». En nombre de todos nosotros, hago aquí y ahora un llamamiento para su inmediata liberación.

(Aplausos fuertes y prolongados)

Cito la resolución adoptada en marzo en la que hacemos un llamamiento a la Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y a la Comisaria de Cooperación Internacional para que inicien inmediatamente y organicen un diálogo con la sociedad civil cubana y con quienes apoyan una transición pacífica en Cuba. Hoy todavía tenemos ante nosotros el debate en torno al informe Andrikienė sobre la situación de los derechos humanos en el mundo en 2009 y la política de la UE al respecto y a raíz del mismo oiremos cuáles son los planes de lady Ashton para reforzar la política de derechos humanos de la Unión.

Damas y caballeros, pese a que se persigue y encarcela a personas como Guillermo Fariñas, su voz no queda silenciada. El papel del Parlamento Europeo y el de todos y cada uno de nosotros es reforzar esa voz. Así pues, es un placer para mí informarles de que en un instante escucharemos un mensaje grabado, un breve discurso que nos dirige el ganador del Premio Sájarov de este año, Guillermo Fariñas. En este momento de la ceremonia se le haría entrega del diploma al ganador pero, desgraciadamente, me veo obligado a colocarlo en la silla vacía, aunque confío en que me permitirán que al menos desee al galardonado en nombre de todos nosotros mucha fuerza y mucha salud, y mucho éxito en la lucha a favor de la libertad y, por último, desearle también que pueda visitarnos aquí en el Parlamento Europeo en el futuro y recoger en persona el diploma y el premio. Muchas gracias.

(Aplausos fuertes y prolongados)

 
  
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  Guillermo Fariñas (PPE).(ES) Mensaje al Parlamento Europeo: Santa Clara, 14 de diciembre de 2010. Respetado Señor Jerzy Buzek, Presidente del Parlamento Europeo, respetados Vicepresidentes y honorables eurodiputados de ese foro democrático y plurinacional.

Por desgracia para la tolerancia que tanta falta nos hace en este convulso planeta, no puedo estar junto a ustedes en representación del rebelde pueblo cubano y de esa parte de la ciudadanía nacional que ya perdió el terror al Gobierno totalitario que nos reprime desde hace el vergonzoso período de 52 años, y cuyo ejemplo más actual es el mártir Orlando Zapata Tamayo.

Para desventura de aquellos que nos desgobiernan en nuestra propia patria, considero que el hecho de no poder salir y regresar voluntariamente a esta isla que me vio nacer es ya, por sí mismo, el testimonio más fehaciente de que por infortunio nada ha cambiado en el sistema autocrático de mi país.

Dentro de las mentalidades de los gobernantes cubanos actuales, nosotros, sus ciudadanos, somos lo que fueron mis ancestros secuestrados en África y traídos a la fuerza a América en pasados siglos. Para que yo u otro ciudadano de a pie pueda viajar al extranjero necesita de una «carta de libertad», como antes la necesitaron los esclavos, sólo que hoy se le denomina «carta blanca».

Mi mayor esperanza es que no se dejen engañar por los cantos de sirena de un cruel régimen de comunismo salvaje cuya única aspiración, tras aparentar supuestos cambios económicos, es que la Unión Europea y el Parlamento Europeo levanten la Posición Común para beneficiarse de los créditos e inversiones con que se auxilia a los países del tercer mundo en los acuerdos de Cotonú.

Junto a ustedes, de seguro, habrá sentados ex presos políticos o de conciencia recientemente excarcelados por el comunismo salvaje. Sería un error pensar que fueron puestos en libertad. Ellos y sus familiares soportan un destierro psicológico, pues sus seres más queridos resultaron extorsionados por el Gobierno neoestalinista cubano.

Los opositores pacíficos del interior del país padecemos con estoicismo y racionalidad todas las dificultades materiales espirituales, además de los peligros de perder la libertad y hasta la vida, como parte que somos de la población nacional más desfavorecida. Aquí dentro todos sufrimos, pero no nos quejamos. Por eso aspiramos a contar con vuestro apoyo.

Respetados eurodiputados, les solicito no ceder ante las pretensiones de la élite gobernante cubana si no se cumplen los siguientes cinco puntos:

Primero, proseguir la liberación sin destierro de todos los presos políticos de conciencia, además de comprometerse públicamente a jamás encarcelar a opositores políticos no violentos.

Segundo, suprimir de inmediato las golpizas violentas y amenazas a los opositores pacíficos dentro del país, realizadas por los adeptos militares y paramilitares al régimen.

Tercero, anunciar que serán estudiadas y eliminadas todas las leyes cubanas que entren en contradicción con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Cuarto, otorgar en la práctica diaria las facilidades para que se creen partidos políticos opositores, medios de prensa no subordinados al sistema de socialismo de Estado, sindicatos independientes y cualquier otro tipo de entidades sociales pacíficas.

Quinto, aceptar públicamente que todos los cubanos residentes en la diáspora tienen el derecho a participar en la vida cultural, económica, política y social de Cuba.

En este crucial momento histórico por el que atraviesa mi patria, ustedes, junto a todos los hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo, deben estar atentos a las continuas explosiones sociales y protestas surgidas dentro del país debido a la frustración ante la prepotencia de un Gobierno que pudiera dar la orden de ultimar a mis compatriotas.

Ojalá Dios no permita que suceda una innecesaria guerra civil entre cubanos por la ofuscación de no aceptar que el socialismo de Estado como modelo político ha sido y es un fracaso en todas las zonas geográficas donde se quiso implantar, cuestión reconocida ante la prensa extranjera por el propio líder histórico de la mal llamada «Revolución cubana».

Los ancianos gobernantes cubanos no desean entender, en su cotidiano desprecio a sus gobernados, que ellos deben ser servidores públicos, y todos los servidores públicos auténticos les dan la posibilidad a sus compatriotas de sustituirlos o ratificarlos. Ningún gobernante debe pretender ser servido por sus gobernados, como sí es el caso de Cuba.

Mis hermanas y hermanos de lucha e ideas prodemocráticas, tanto los que están todavía dentro de las cárceles como aquellos que aparentemente se encuentran en libertad en las calles y quienes partieron al duro exilio, proseguiremos nuestra desigual contienda no violenta versus los represores castristas. Y si Dios nos ayuda, la ganaremos sin derramamientos de sangre.

Si algo hago en compañía de mis colegas disidentes es desterrar de mi alma cualquier rencor contra mis adversarios políticos.

Una cuestión que nos hace seres humanos superiores para la reconstrucción de la patria es que en el transcurso de esta lucha he aprendido a guiarme por las palabras del primer disidente conocido, Jesucristo: «Amad a vuestros enemigos».

Gracias al Parlamento Europeo por no abandonar al pueblo cubano en este bregar de más de medio siglo hacia la democracia.

El Premio Andréi Sájarov a la libertad de conciencia 2010, otorgado a mi persona, solo lo acepto porque me siento cual una pequeña porción de esa rebeldía que posee este pueblo al que con orgullo y honor pertenezco.

Muchas gracias, respetables eurodiputados, por este gesto de no olvidar las calamidades que sufrimos y así acercar la luz de la libertad a mi patria. Quiera Dios que pronto en Cuba se logre la reconciliación entre sus hijos y esta sea bendecida con la democracia.

Licenciado en Psicología, Guillermo Fariñas Hernández, bibliotecario y periodista independiente, ex prisionero político en tres ocasiones.

(Aplausos)

 
  
  

PRESIDE: Stavros LAMBRINIDIS
Vicepresidente

 

9. Turno de votaciones (continuación)
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  Nicole Sinclaire (NI). - Señor Presidente, si bien quiero transmitir al señor Fariñas mis mejores deseos y lo felicito por su galardón, también me gustaría recordar al Parlamento que hace un año recibimos aquí a los representantes de Memorial, también eran claros merecedores del premio y, desde entonces, dos de ellos han sido arrestados y no obstante a Rusia se le ha concedido la organización de una prestigiosa competición de fútbol —el Mundial— en 2018 en detrimento de cinco países de la UE.

¿Por qué no ha expresado su preocupación el Parlamento Europeo? Si queremos que este premio signifique algo, tenemos que oponernos a estos abusos de los derechos humanos.

 

9.1. Movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización: Noord Holland ICT (Países Bajos) (A7-0353/2010, Barbara Matera) (votación)

9.2. Establecimiento de una cooperación reforzada en el ámbito de la ley aplicable al divorcio y a la separación judicial (A7-0360/2010, Tadeusz Zwiefka) (votación)
 

- Después de la votación:

 
  
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  Tadeusz Zwiefka, ponente.(PL) Señor Presidente, hace un par de meses, el Parlamento Europeo dio su consentimiento al Consejo para que se pusiera en marcha un procedimiento de cooperación reforzada. Por primera vez en la historia de la Unión Europea. Se trata de un paso de vital importancia que abre la puerta a una base completamente novedosa para la cooperación entre un grupo de Estados miembros de la Unión Europea en situaciones en las que no sea posible obtener el consentimiento de la totalidad de los mismos. Es una decisión muy importante. Hoy hemos podido constatar que el procedimiento funciona adecuadamente.

Me gustaría particularmente expresar mi más sincero agradecimiento al Consejo por la postura que ha adoptado en el marco de su cooperación con el Parlamento Europeo, pues se trata de un ejemplo de cooperación institucional perfecta. Durante el tiempo en que se ha trabajado sobre esta resolución, el Parlamento tan solo participaba en calidad de órgano consultivo pero la frecuencia de las reuniones y la inclusión por parte del Consejo de todas las propuestas realizadas por el Parlamento Europeo y sometidas a votación en la Comisión de Asuntos Jurídicos —su inclusión en el documento final— es un ejemplo perfecto y un presagio positivo cara al futuro del procedimiento de cooperación reforzada. También me gustaría dar las gracias al Consejo por su rotundo apoyo a nuestra propuesta de llevar a cabo una revisión rápida de Bruselas II bis, que es fundamental para encontrar soluciones detalladas, por ejemplo a las cuestiones relativas a la necesidad de un forum necessitatis, lo que permite a los Estados miembros conservar la seguridad en lo que respecta al funcionamiento de sus sistemas jurídicos internos mientras que al mismo tiempo ofrece a nuestros ciudadanos la esperanza de que en el futuro podrán elegir libremente no solo la ley aplicable, sino también el tribunal. También desearía dar las gracias a los ponentes alternativos de la Comisión de Asuntos Jurídicos y los ponentes de las comisiones que fueron consultadas.

 

9.3. Agencias de calificación crediticia(A7-0340/2010, Jean-Paul Gauzès) (votación)
 

- Antes de la votación de la enmienda 81:

 
  
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  Jean-Paul Gauzès, ponente.(FR) Señor Presidente, esta es una enmienda puramente técnica para tomar en cuenta la fecha en que entrará en vigor el Reglamento por el que se instituye la Autoridad Europea de Valores y Mercados y el hecho de que este Reglamento solo puede entrar en vigor con posterioridad.

En consecuencia, deberíamos adaptar un considerando y un artículo del texto que vamos a votar. En relación al considerando 22, deberíamos eliminar la segunda frase y, en el artículo dos, sugeriría que eliminemos también la segunda frase. Esta enmienda oral ha sido objeto de información y acuerdo por parte de diferentes grupos que han firmado la enmienda transaccional. Este texto que votaremos hoy completa el reglamento sobre las agencias de calificación crediticia y es parte de la política de la Unión Europea para mejorar la regulación de los servicios financieros.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer al comisario Barnier y a la Presidencia belga su comprometida dedicación en lo que a esta cuestión respecta.

 
  
 

(Se acepta la enmienda oral)

 

9.4. Derogación de Directivas relativas a la metrología (A7-0050/2010, Anja Weisgerber) (votación)

9.5. Iniciativa ciudadana (A7-0350/2010, Zita Gurmai/Alain Lamassoure) (votación)

9.6. Presentación del Programa de Trabajo de la Comisión para 2011 (B7-0688/2010 ) (votación)
  

- Antes de la votación de la enmienda 7:

 
  
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  Doris Pack (PPE).(DE) Señor Presidente, me gustaría que se modifique la redacción del final de esta enmienda ya que se utiliza una expresión que es muy negativa y me gustaría que se sustituyera por lo siguiente:

La iniciativa «Juventud en movimiento» subraya la importancia de los programas mencionados con anterioridad.

 
  
 

(Se acepta la enmienda oral)

- Antes de la votación de la enmienda 14:

 
  
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  József Szájer (PPE). - Señor Presidente, tan solo quería decir que vamos a retirar la enmienda14.

 
  
 

- Antes de la votación de la enmienda 16:

 
  
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  Hannes Swoboda (S&D).(DE) Señor Presidente, se trata de la Unión por el Mediterráneo. Sabemos que en estos momentos se encuentra paralizada y desearíamos revitalizarla. Las palabras no expresan esa circunstancia con claridad, así que desearíamos insertar el siguiente texto:

La revisión de la Unión por el Mediterráneo en vista de la situación de parálisis en la que se encuentra.

(DE) Sé que tal vez exista una contradicción en esto, que quizá pudiera optarse por otras palabras, pero la frase que proponemos es:

La revisión de la Unión por el Mediterráneo en vista de la situación de parálisis en la que se encuentra.

 
  
 

(No se acepta la enmienda oral)

 

9.7. Futuro de la asociación estratégica África/UE en vísperas de la 3ª Cumbre África/UE (B7-0693/2010 ) (votación)
  

- Antes de la votación de la enmienda 8:

 
  
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  Michael Gahler (PPE).(DE) Señor Presidente, se trata tan solo del nombre correcto, de clarificar de qué se habla. El texto debería rezar: Iniciativa para la transparencia de las industrias extractivas, ese era el error que había en el texto.

 
  
 

(Se acepta la enmienda oral)

 
  
 

- Después de la votación:

 
  
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  Paul Rübig (PPE).(DE) Señor Presidente, ¿podría usted decirme el nombre de la persona encargada de la organización de la sesión y si se encuentra en la sala?

 
  
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  Presidente. − Se me informa de que son los grupos políticos los que asumen ese cometido en las sesiones plenarias.

 

9.8. Derechos fundamentales en la Unión Europea (2009) - aplicación efectiva tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa (A7-0344/2010, Kinga Gál) (votación)

9.9. Efectos de la publicidad en el comportamiento de los consumidores (A7-0338/2010, Philippe Juvin) (votación)

9.10. Plan de acción para la eficiencia energética (A7-0331/2010, Bendt Bendtsen) (votación)

10. Explicaciones de voto
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  Presidente. − Apreciados colegas, hay muchas explicaciones de voto, así que vamos a tener que ser sumamente estrictos con el tiempo. Interrumpiré todas las intervenciones que excedan de un minuto. Lo siento mucho pero así será.

 
  
  

Explicaciones de voto orales

 
  
  

Proyecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2011 modificado por el Consejo

 
  
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  Ashley Fox (ECR). - Señor Presidente, deseo explicar por qué he votado en contra del presupuesto para 2011. Lo he hecho porque, en tiempos de austeridad, la UE debería dar muestras de cierto comedimiento; deberíamos recortar nuestros gastos, no incrementarlos. En mi opinión es una vergüenza que la Comisión propusiera inicialmente un aumento del 6 % y el Parlamento lo respaldara.

Creo que el Primer Ministro de mi país, David Cameron, tuvo una muy buena actuación al forzar que el aumento se redujera y no superase el 2,9 %, pero ya sabemos que no es más que una solución de compromiso y no una con la que los conservadores británicos estemos particularmente satisfechos, si bien me enorgullezco de haber votado en contra de las extravagancias de la UE.

 
  
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  Sirpa Pietikäinen (PPE). - (FI) Señor Presidente, es muy significativo que por primera vez el Parlamento haya tenido la oportunidad de aprobar el presupuesto. De cara a posteriores debates de política presupuestaria, creo que el Parlamento debería asegurarse de que las prioridades son que la UE sea capaz de incrementar su propia contribución, que el presupuesto respalde la eficiencia material y las políticas medioambientales por medio de su propia selección de políticas y que, de esta manera, se logren la Estrategia Europa 2020 y una economía más verde.

 
  
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  Syed Kamall (ECR). - Señor Presidente, al igual que mi colega el señor Fox, yo también comparto esa preocupación junto con otros muchos conservadores británicos.

En una época de austeridad, cuando los gobiernos de toda la Unión Europea —de hecho los gobiernos del mundo entero— están buscando formas de apretarse el cinturón y controlar el gasto, ¿cómo nos atrevemos a pedir un aumento en la recaudación exigida a los contribuyentes? Sin duda es hora de apretarse el cinturón y dar ejemplo. No deberíamos haber estado pidiendo un aumento, ni siquiera deberíamos pedir una congelación, sino que, para que los contribuyentes de toda la Unión Europea pudieran tomarse a sus políticos en serio y supiesen que comprendemos las dificultades que atraviesan en estos momentos y que nos solidarizamos con ellos, debiéramos estar pidiendo recortes en el presupuesto de la UE en vez de dar la imagen de ser una élite selecta que no presta la menor atención al pueblo que la ha puesto en el cargo.

 
  
  

Informe: Sidonia Elżbieta Jędrzejewska y Helga Trüpel (A7-0369/2010)

 
  
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  Peter Jahr (PPE). (DE) Señor Presidente, el derecho a confeccionar un presupuesto es uno de los derechos fundamentales de un parlamento, lo que también es aplicable al Parlamento Europeo. Responsabilidad, confianza y alianzas son los tres aspectos clave de la cooperación entre el Parlamento, la Comisión y el Consejo. En este respecto, el proceso de consulta sobre el presupuesto de 2011 no ha servido para fomentar la confianza. Insto a la Comisión y en particular al Consejo a que respeten los derechos del Paramento Europeo porque, como ya he dicho, el derecho a confeccionar un presupuesto es un derecho fundamental del Parlamento Europeo.

 
  
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  Daniel Hannan (ECR). - Señor Presidente, ayer me preguntaba si no me habría subido por error a la máquina del tiempo y me encontraba de vuelta en la década de 1970. Y hoy lo que me pregunto es si no estaré en la de 1770.

Permítanme que cite una observación de Thomas Jefferson sobre el gobierno a larga distancia; decía que «desde tan lejos y apartados de la vista de los electores», los gobernadores a la fuerza deben tender a «la corrupción, el expolio y el despilfarro». Una descripción perfecta de lo que ocurre en el caso del presupuesto de la UE con sus cuentas no aprobadas, la distribución errónea de recursos y esas cantidades en permanente aumento pese a los intentos de los veintisiete Estados miembros de controlar su gasto. Es lo que ocurre cuando no hay vinculación alguna entre finalidad, representación y gasto, cuando la UE espera toda clase de elogios por gastar dinero pero ni la menor crítica por recaudarlo.

La única manera de hacer que esas cifras vuelvan a niveles aceptables a ojos de la opinión pública es devolver la responsabilidad presupuestaria a los parlamentos nacionales y a sus miembros, que tendrán que rendir cuentas ante los votantes, quienes además también son los contribuyentes.

 
  
  

Informe: Jean-Paul Gauzès (A7-0340/2010)

 
  
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  Cristiana Muscardini (PPE).(IT) Señor Presidente, colegas, estamos a favor de la medida y damos las gracias al ponente, que ha sido muy preciso.

No obstante creemos que este trabajo debería obligar a las instituciones europeas a continuar realizando un seguimiento de la evolución futura de esta nueva disciplina porque, por desgracia, en el pasado se han producido situaciones poco claras con demasiada frecuencia, lo que ha tenido un impacto negativo en el sistema financiero, en detrimento tanto de las empresas como de los ahorradores.

Nos parece sumamente importante dotarnos de un nuevo sistema europeo para las agencias y revisar todas las autoridades bancarias centrales para asegurarnos de que las calificaciones responden eficazmente al sistema financiero moderno y resultan útiles para el público. Así pues, doy las gracias al ponente.

 
  
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  Peter Jahr (PPE).(DE) Señor Presidente, la cuestión es: ¿Quién hace el seguimiento de las autoridades encargadas de hacer el seguimiento? Hasta los árbitros de fútbol tienen que pasar por un proceso de seguimiento o de examen. Si esto es aplicable al fútbol, sin duda también debe de serlo a los mercados financieros. En este caso el proceso de evaluación de la fiabilidad y robustez de los productos financieros, de los bancos e incluso de países enteros, se ha dejado en manos de las agencias de calificación crediticia. Ahora bien, cuando estas agencias se convierten en un monopolio y logran evitar cualquier forma de supervisión, entonces adquieren un estatus cuasi divino y nos encontramos con que se les rinde culto. No debemos permitir que eso ocurra. Ya dice la Biblia que «No tendrás dioses ajenos delante de mí». Este informe trata de rectificar la situación al introducir la supervisión de las agencias de calificación crediticia. Cuando llegue el momento oportuno, el Parlamento debería preguntarse si estas medidas han tenido éxito.

 
  
  

Informe: Sidonia Elżbieta Jędrzejewska y Helga Trüpel (A7-0369/2010)

 
  
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  Barbara Matera (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, la votación de hoy sobre el presupuesto de 2011 es el punto final de un nuevo procedimiento que, por muy doloroso que haya podido resultar, también ha puesto de manifiesto la actitud responsable y la gran dedicación de las autoridades presupuestarias.

Pese a que se trata de una solución de compromiso que supone sacrificios tanto por parte del Parlamento como del Consejo, ha impedido la introducción de un sistema de doceavas partes provisionales, lo que habría acarreado serias consecuencias para la financiación de los programas de la Unión Europea.

El Parlamento está satisfecho con los objetivos logrados aunque también señala a quienes son culpables de haber provocado el fracaso del acuerdo sobre el Programa del Reactor Termonuclear Experimental Internacional y sobre flexibilidad. De hecho, la Unión ha perdido credibilidad frente a sus socios internacionales y se arriesga a no ser capaz de financiar sus comisiones ni de abordar las nuevas parcelas de actuación derivadas del Tratado de Lisboa.

A partir de enero de 2011 debemos por tanto establecer prioridades y lograr que sean financieramente sostenibles a lo largo de los años venideros.

 
  
  

Informe: Anja Weisgerber (A7-0050/2010)

 
  
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  Mario Pirillo (S&D).(IT) Señor Presidente, Señorías, la necesidad de modernizar los sistemas de medida y legislar mejor nos ha llevado a derogar las directivas europeas sobre metrología.

Yo también estoy convencido de que este es un primer paso para iniciar una reforma más radical y precisa en este ámbito. Además no cabe duda de que necesitamos acordar un marco temporal suficientemente amplio que permita a los Estados miembros evaluar los efectos de la derogación de estas reglamentaciones en sus propias leyes y realizar cualquier ajuste que pudiera ser necesario.

Por último, la decisión de derogar las diversas directivas responde a la perfección a la necesidad de una mayor simplificación que todos los sectores sienten que es necesaria. Confiamos sin embargo en que al final no resulte peor el remedio que la enfermedad.

 
  
  

Informe: Zita Gurmai, Alain Lamassoure (A7-0350/2010)

 
  
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  Clemente Mastella (PPE).(IT) Señor Presidente, colegas, el Tratado de Lisboa ha introducido una innovación clave en el funcionamiento democrático de la Unión Europea al proporcionar este nuevo instrumento práctico de participación civil en el debate y la integración europeos.

De hecho, la iniciativa ciudadana europea introduce un nuevo concepto de democracia internacional y proporciona a la Unión Europea una nueva forma de democracia participativa. Todos nuestros ciudadanos puede solicitar directamente a la Comisión que esta presente una propuesta legislativa.

Valoramos positivamente la propuesta de la Comisión, ya que la participación de la sociedad civil y la formulación de políticas en el proceso de toma de decisiones refuerzan la legitimidad democrática de nuestras instituciones y acercan más la Unión Europea a los ciudadanos.

 
  
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  Oriol Junqueras Vies (Verts/ALE).(IT) Señor Presidente, Señorías, primero que nada me gustaría expresar mi satisfacción por la aprobación de la iniciativa ciudadana europea, cuestión para la cual yo he sido ponente alternativo de la Comisión de Cultura y Educación, aunque también se me plantea la queja de que el Parlamento no haya sometido a votación dos cuestiones que me parecen fundamentales: el derecho de los jóvenes de más de dieciséis años a firmar iniciativas y el voto para los residentes.

Sabemos que el Tratado de Lisboa no cubre estas iniciativas y ese es el motivo por el que nos oponemos a este tratado.

 
  
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  Jens Rohde (ALDE).(DA) Señor Presidente, el Partido Liberal danés ha votado hoy a favor de la iniciativa ciudadana porque esta fomenta la participación de los ciudadanos y hará la Unión Europea mucho más accesible. El Parlamento ha logrado con éxito establecer una relación que incluye unas cuantas condiciones estandardizadas tendentes a hacer que la iniciativa ciudadana sea accesible, independientemente del Estado miembro en cuestión, y a garantizar que el instrumento continúa siendo fácil de usar. No obstante, como mínimo los ciudadanos deben de proceder de un cuarto de Estados miembros —el número de ciudadanos por Estado miembro debe ser por lo menos el equivalente al número de Miembros del Parlamento Europeo de ese Estado miembro multiplicado por un factor de 750, y los ciudadanos han de tener edad suficiente para votar en unas elecciones parlamentarias. Creemos que estas condiciones son importantes a la hora de garantizar que la iniciativa ciudadana también adquiere la validez necesaria para que se la perciba como una contribución seria al desarrollo de la democracia.

 
  
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  Hannu Takkula (ALDE). - (FI) Señor Presidente, me gustaría decir unas palabras sobre la iniciativa ciudadana. Es cierto que el Tratado de Lisboa ha supuesto dotarnos de una nueva iniciativa que alienta a nuestros ciudadanos a firmar peticiones que la Comisión se aviene a tratar, ¿pero es eso todo? En mi opinión se trata de una iniciativa excelente pero tenemos que considerar cómo conferirle un mayor alcance.

La premisa de partida es que eminentemente nuestros ciudadanos participan en el proceso democrático a través del voto en las elecciones, esa sería una manera de tratar los temas que importan a la gente. En consecuencia, esta nueva iniciativa tal vez potencie de manera obvia la participación ciudadana pero, por otro lado, también me puedo imaginar cómo podría acabarse en una situación en la que la Comisión tan solo responde a las iniciativas pero no surge nada concreto. Siendo ese el caso, necesitamos pensar en cómo podríamos animar verdaderamente a la gente a participar en la toma de decisiones políticas.

 
  
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  Morten Løkkegaard (ALDE).(DA) Señor Presidente, simplemente para sumarme a lo que ya se ha dicho sobre el apoyo del Partido Liberal danés, me gustaría señalar que, tal y como ya se ha mencionado, esta iniciativa es extremadamente importante. También es un experimento que debemos —y esto es lo que yo pido— supervisar muy de cerca para asegurarnos de que verdaderamente damos seguimiento al proceso de tres años hasta revisión que hemos fijado para esta iniciativa, y hemos de considerar si se trata de una iniciativa ciudadana propiamente dicha o si se está utilizando —por decirlo de algún modo— con otros intereses en mente. Esta cuestión es importante para el éxito de la iniciativa, el éxito que todos deseamos para la misma y que sencillamente consiste en que los ciudadanos tomen la iniciativa. En este sentido me gustaría también señalar que personalmente confío en que los ciudadanos plantearán toda una serie de cuestiones de progreso, constructivas y positivas respecto del proyecto de la UE de modo que no siempre sean los partidarios del «no a todo» los que monopolicen el uso de este tipo de iniciativas.

 
  
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  Sonia Alfano (ALDE).(IT) Señor Presidente, damas y caballeros, he estado siguiendo el procedimiento legislativo de la iniciativa ciudadana europea muy de cerca y me satisface, en parte en base a las declaraciones del Consejo y la Comisión, que las primeras peticiones vayan a plantearse en el plazo de un año.

También me enorgullece poder anunciar al Parlamento Europeo que en Italia ha surgido un amplio movimiento ciudadano de bases compuesto por toda una serie de asociaciones y comités a raíz de la aprobación de la escandalosa directiva sobre investigación con animales. Este movimiento no se quedará de brazos cruzados durante todo este año sino que se dedicará a la preparación de la propuesta para la Comisión: una propuesta tendente a que la Unión Europea cuente con leyes modernas y civilizadas y diga «no» a las pruebas de laboratorio con animales, una práctica cruel e ineficaz, al tiempo que fomenta enérgicamente otros métodos alternativos.

Decir «no» a la vivisección debe ser un objetivo de la Unión Europea ya que es el deseo de sus ciudadanos.

 
  
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  Ashley Fox (ECR). - Señor Presidente, opino que la iniciativa ciudadana podría ser útil porque permitirá a los ciudadanos dirigirse directamente a la Comisión, pero la cuestión pendiente sigue siendo aclarar cómo reaccionará la Comisión a las propuestas que no le gusten.

Creo que cabe esperar toda una serie de iniciativas que solicitarán a la Comisión que haga más, pidiéndole que haya más Europa, por decirlo de algún modo, y sin duda la Comisión responderá a éstas de manera entusiasta.

Pero ¿cómo reaccionará a las propuestas que pidan menos Europa o tal vez que Europa haga las cosas mejor, o que despilfarre menos dinero, o quizá solicitando una declaración de que nunca se plantearía una fiscalidad europea? Espero con interés a ver cómo va a reaccionar la Comisión a esas propuestas. ¿Las tratará con igual respeto? Si solo responde a las propuestas que le gustan, entonces esta iniciativa resultará superflua.

 
  
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  Seán Kelly (PPE).(GA) Señor Presidente, me complace haber votado a favor de estas propuestas y creo que los dos ponentes han hecho un trabajo extraordinario, no solo para la Unión Europea sino para los ciudadanos en general.

La iniciativa ciudadana era una parte muy importante del Tratado de Lisboa que se aprobó en Irlanda hace poco más de un año, pero durante un tiempo tuvimos la impresión de que el proceso se había quedado paralizado debido a complicaciones y cuestiones regulatorias. Gracias al extraordinario trabajo de los ponentes se ha logrado una simplificación y me parece particularmente positivo el hecho de que un panel de siete miembros de distintos países pueda iniciar el proceso. Creo que esta y otras medidas garantizarán que se planteen las preocupaciones genuinas del pueblo y al mismo tiempo impedirán que se generen propuestas basadas en intereses creados.

(GA) Desearía finalizar mi intervención por tanto con un proverbio en mi lengua materna que dice que si se empieza con buen pie la mitad del trabajo ya está hecho y, en este caso, se ha empezado con buen pie.

 
  
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  Nicole Sinclaire (NI). - Señor Presidente, verdaderamente esta democracia nuestra es una farsa, ¿no es cierto? Es una pena que no se quisiera escuchar verdaderamente lo que el pueblo europeo está diciendo antes de pasar a la aplicación del Tratado de Lisboa, que nos ha traído la iniciativa ciudadana.

En respuesta a la intervención del señor Fox hace unos minutos: después de una primera fase, la Comisión podría decidir que no merece la pena realizar el ejercicio completo. Ese es el problema que se plantea porque existe un mandato vinculante y la Comisión puede simplemente desestimar la petición. Una vez más, asistimos a cómo la Unión Europea no tiene en cuenta los deseos del pueblo europeo. ¡Por Dios, escuchen a los ciudadanos porque esto no es lo que quieren!

 
  
  

Propuesta de Resolución RC-B7-0688/2010

 
  
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  Jim Higgins (PPE). - Señor Presidente, valoro positivamente y he votado a favor del Programa de Trabajo de la Comisión para 2011.

La crisis financiera es un gran reto al que hay que enfrentarse sin rodeos. Le deseo a la Comisión lo mejor en lo que a la consecución de los objetivos que se ha marcado respecta. En relación al euro, es absolutamente crucial, desde el punto de vista de la integridad y cohesión de la Unión y también desde el punto de vista de la solidaridad dentro de la Unión Europea, que compartamos una moneda común y que hagamos todo lo posible para protegerla.

En cuanto a los puestos de trabajo y la economía, me complace que en enero de 2011 la Comisión vaya aprobar su primer Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento que analizará la situación económica de la Unión, incluidos los potenciales desequilibrios y riesgos sistémicos. Es algo fundamental para que Europa se transforme en una economía inteligente y sostenible.

Para terminar, pero no por ello menos importante, recordar que somos una comunidad de quinientos millones de personas. Tenemos que empezar a osar codearnos con los grandes, tanto en el ámbito europeo como en el mundial. Mis mejores deseos para la Comisión para el año que viene.

 
  
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  Philip Claeys (NI). - (NL) He votado contra esta propuesta por varios motivos, pero el apartado del texto que me ha resultado más peculiar es el que menciona que, según este Parlamento, los Estados miembros deberían destinar el 0,7 % de su RNB a la ayuda oficial al desarrollo y que la Comisión sería la encargada de supervisar esos compromisos.

Dejando a un lado momentáneamente la cuestión de si la ayuda para el desarrollo tiene o no sentido, en cualquier caso esto constituye una violación seria del principio de subsidiariedad. Otra peculiaridad puede encontrarse en el apartado 52 en el que se pide a la Comisión que mantenga la dinámica del proceso de ampliación. ¿Podría alguien decirme qué dinámica es esa? ¿Se está hablando de las constantes provocaciones de Turquía o de las violaciones de derechos humanos en masa que se cometen en ese país, por no mencionar su creciente islamización?

 
  
  

Propuesta de resolución RC-B7-0693/2010

 
  
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  Philip Claeys (NI). - (NL) Sin duda esta resolución tiene un par de cosas buenas, como que condene que el presidente Mugabe, que es un criminal, participara en la Cumbre de Lisboa y la referencia a las perjudiciales consecuencias de la fuga de cerebros que sufre el continente africano.

La resolución también hace bien en enfatizar el papel fundamental del desarrollo de capacidades para el sector agrícola. Por otro lado, verdaderamente debemos librarnos de esa norma absurda del 0,7 %. Los mil millones de dólares estadounidenses en forma de ayuda para el desarrollo que se ha destinado a África a lo largo de sesenta años solo han servido para sumir a este continente en la miseria todavía más. En vez de conceder más ayuda aún, necesitamos concentrar nuestra energía, entre otras cosas, en combatir la fuga ilegal de capitales, tal y como señala la resolución en cualquier caso.

De todos modos, no es que me haya impresionado precisamente el apartado sobre migración, que es por lo que finalmente he votado en contra.

 
  
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  Syed Kamall (ECR). - Señor Presidente, si consideramos el lamentable estado en que se encuentran muchas naciones africanas, obviamente en la UE y los distintos Estados miembros de la UE todos queremos ayudar a que salgan de la pobreza, pero creo que deberíamos ser más sensatos en lo que al uso de la ayuda oficial se refiere. Cuando se produce un desastre natural es totalmente correcto que la ayuda desempeñe un papel vital a corto plazo, pero si estamos hablando de desarrollo a largo plazo, en ese caso a veces la ayuda no se distribuye correctamente.

Sin duda no es correcto que nuestros contribuyentes de los diversos Estados miembros de la UE envíen dinero a gobiernos africanos que no están llevando sus países de manera decente y que el dinero no llegue a los que verdaderamente lo necesitan. La mejor forma de ayudar al desarrollo es ayudar a los empresarios de los países más pobres a que creen riqueza en sus propias comunidades y sean ellos quienes saquen a sus vecinos y amigos de la pobreza.

Abramos nuestros mercados, empleemos nuestra ayuda oficial para fomentar el comercio y el desarrollo en vez de limitarnos a repartir dinero.

 
  
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  Daniel Hannan (ECR). - Señor Presidente, junto con varios Miembros de esta Cámara, he asistido recientemente a la cumbre de estados de África, el Caribe y el Pacífico celebrada en Kinshasa, en el que según datos oficiales es el segundo peor país del mundo. Las Naciones Unidas confecciona un índice de felicidad conforme al cual la República Democrática del Congo solo supera a Zimbabue. Pero claro, a diferencia de los zimbabuenses, los congoleños no se pueden consolar pensando que las cosas cambiarían si hubiera un cambio de gobierno: han tenido ya sus elecciones multipartidistas, su constitución respaldada internacionalmente, etc.

La República Democrática del Congo magnifica y concentra la tragedia de África. Creo que en este caso se puede culpar a la experiencia colonial vivida con más vehemencia que en el caso de otros países vecinos, aunque no es mi intención rememorar ahora en detalle la tragedia del Estado Independiente del Congo. Por supuesto hay que tener en cuenta la maldición de los recursos naturales, que rompe la relación entre recaudación impositiva y gasto y convierte la política en una lucha callejera en busca de honores y riqueza. Pero, por encima de todo, lo que se da es la heterogeneidad, la falta de sentimiento de nación, la ausencia de unidad de propósito a nivel lingüístico o étnico. «Si amas a tu país, paga tus impuestos», rezaba un lastimero cartel en Kinshasa. Cosa que por supuesto nadie hace.

Seguro que adivinan por qué digo esto. El Presidente del Consejo Europeo ha declarado que el patriotismo conduce a la guerra. Bueno, la verdad es que me encantaría llevarlo a un lugar donde no hay patriotismo de ningún tipo y que vea a qué lleva esa ausencia.

 
  
  

Propuesta de Resolución RC-B7-0688/2010

 
  
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  József Szájer (PPE).(HU) Señor Presidente, todos sabemos que, como resultado de la crisis financiera, el pilar del estado que supone el sistema de pensiones, que ofrece un mayor grado de seguridad, cada vez resulta más atractivo en varios países europeos. Muchos estados están revisando sus propios sistemas y afanándose en reforzar su sistema estatal de pensiones. Pese a que el sistema de pensiones es una cuestión de competencia eminentemente nacional, la dirección que están tomando los debates sobre este punto en Europa sigue siendo importante. Así pues, me satisface que el punto 30 de la Resolución sobre el Programa de Trabajo de la Comisión, que acaba de adoptarse con el apoyo de los tres grupos más populares, sociales y liberales del Parlamento Europeo, pone de manifiesto que hace falta reforzar el pilar de estado del sistema de pensiones. Con el acto adoptado ayer, mi patria, Hungría, ha dado un paso importante en la dirección adecuada. El debate sobre pensiones dentro de la UE, en torno al Libro Blanco y posterior Libro Verde debe continuar en este espíritu, esto es lo que el Parlamento Europeo pide que haga la Comisión, y por tanto me complace mucho esta propuesta.

 
  
  

Informe: Kinga Gál (A7-0344/2010)

 
  
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  Clemente Mastella (PPE). - (IT) Señor Presidente, el nuevo marco institucional introducido por el Tratado de Lisboa recalca que la eficaz protección y promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales sustentan la democracia y el estado de derecho en la Unión Europea.

He apoyado este informe porque estoy seguro de que es necesaria una nueva política interna de derechos humanos para la Unión que sea eficaz y completa, y que se garantice la existencia de sistemas eficientes de rendición de cuentas, tanto a nivel nacional como comunitario, para corregir las numerosas violaciones de derechos que presenciamos todos los días.

Deseamos enfatizar que la entrada en vigor del Tratado de Lisboa ha cambiado de manera radical el panorama legislativo de la Unión Europea. La Carta de los Derechos Fundamentales posee ahora la misma validez jurídica que los Tratados y representa una codificación muy moderna de derechos fundamentales que proporciona un buen equilibrio entre derechos y solidaridad y comprende derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales así como derechos humanos de tercera generación.

 
  
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  Antonello Antinoro (PPE).(IT) Señor Presidente, colegas, he decidido votar a favor de este informe no solo porque haya sido la decisión tomada por mi grupo político sino también porque estoy absolutamente convencido de que el mismo es de gran importancia en términos institucionales y necesario en un momento en que las competencias del Parlamento están definidas pero tardan en organizarse.

Claramente deseábamos hacer de nuestra primera aprobación del presupuesto conforme a los términos del Tratado de Lisboa un acontecimiento señalado y para ello era necesario que todos adoptáramos una postura común, lo que explica los esfuerzos del ponente para identificar enmiendas de compromiso para evitar las decisiones que simplemente entrañan que se tarde más en llegar a una línea definitiva en la aplicación del Tratado de Lisboa.

Así pues, agradezco a la señora Gál su trabajo y confío en que este informe llevará a una mejora colectiva de las actividades de las instituciones europeas.

 
  
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  Hannu Takkula (ALDE). - (FI) Señor Presidente, en primero lugar, quiero felicitar a la señora Gál por su excelente informe sobre la situación de derechos fundamentales en la Unión Europea. Ahora bien, no es más que un informe, debemos recordar que todavía queda mucho por hacer dentro de la Unión Europea. Por desgracia, en la práctica no se respetan los derechos fundamentales de todo el mundo, incluso si en teoría se supone que así es. Tenemos sin ir más lejos el ejemplo de la considerable minoría de los ciudadanos romaníes, cuyos derechos fundamentales no se están aplicando en todos los ámbitos.

También nos enfrentamos a problemas en cuanto a la libertad de opinión. Hemos otorgado a un disidente cubano el Premio Sájarov precisamente en nombre de la libertad de opinión, pero aún así todavía experimentamos problemas respecto a esta cuestión dentro de Europa. No es posible hablar libremente o expresar una opinión en todas partes por igual y disponemos de un ejemplo concreto de ello en la persona de un colega Miembro de esta Cámara que tiene que ir acompañado de agentes de seguridad porque está amenazado. Debemos defender los derechos fundamentales en Europa y luchar para asegurarnos de que todo el mundo disfruta de liberad de expresión en la Unión Europea.

 
  
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  Sonia Alfano (ALDE).(IT) Señor Presidente, Señorías, es sobradamente conocido que las actividades del gobierno italiano suponen una violación constante de la Carta de los Derechos Fundamentales. No tenemos más que pensar en el acuerdo entre Italia y Libia, que infringe al menos una docena de artículos de la Carta o la propuesta ley «bavaglio», cuya intención es amordazar a la prensa y al sistema jurídico.

Estamos hablando de un gobierno respaldado por un parlamento elegido de manera antidemocrática, sin permitir que los ciudadanos tengan la oportunidad de expresar sus preferencias, un gobierno que ayer supero una moción de censura gracias a los votos de miembros de la oposición, de parlamentarios que han admitido públicamente que se les había prometido un escaño en futuras elecciones y dinero a cambio.

(Alguien alza la voz para interrumpir a la oradora)

Los hechos demuestran que hay corrupción, lo cual no es ninguna novedad para el corrupto Berlusconi, o al menos así lo declaran las sentencias finales de los casos Mondadori y Mills.

(¿Ahora resulta que en el Parlamento dejan entrar a verduleras?)

El 9 de diciembre, el Parlamento Europeo celebró el Día Internacional contra la Corrupción. Ayer, el Parlamento italiano celebró el primer día en favor de la legalización de la corrupción de los parlamentarios.

 
  
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  Presidente. − Señora Ronzulli, siéntese y cállese por favor. Esta clase de comportamiento no es aceptable en esta Cámara. No tiene usted la palabra y por tanto no debe interrumpir a otros oradores de este modo. Por favor, guarde respeto. Señora Alfano, por favor continúe. Le doy treinta segundos más.

 
  
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  Sonia Alfano (ALDE). - (IT) Señor Presidente, el 9 de diciembre, el Parlamento Europeo celebró el Día Internacional contra la Corrupción. Ayer, el Parlamento italiano celebró el primer día en favor de la legalización de la corrupción de los parlamentarios.

 
  
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  Presidente. − Señora Ronzulli, es la última vez que se lo digo. Si se vuelve a poner de pie para interrumpir no tendré más remedio que pedirle que abandone el hemiciclo. ¿Me he expresado con suficiente claridad? No vuelva a hacerlo.

 
  
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  Sirpa Pietikäinen (PPE). - (FI) Señor Presidente, con la adopción del Tratado de Lisboa, una de las áreas más importantes en lo que al bienestar de los ciudadanos respecta es la Carta de los Derechos Fundamentales, que ahora es vinculante para todos nosotros. El próximo paso es que las instituciones de la UE se centren en el seguimiento y promoción de los derechos fundamentales —en todos los ámbitos que atañen a las políticas comunitarias y en todos los Estados miembros— de un modo que sea lo más vinculante y eficaz posible.

Para lograr esto es importante que los individuos así como las diferentes instituciones trabajen de cara a asegurar que se promueve el avance de la Directiva sobre la igualdad de trato, que en estos momentos se encuentra estancada en el Consejo, y que como consecuencia de ese avance nos dotemos de los medios jurídicos vinculantes necesarios para intervenir en casos de discriminación en los Estados miembros.

También querría añadir que reviste particular importancia que se intervenga en los casos de discriminación tácita al igual que flagrante. La discriminación tácita o encubierta afecta por ejemplo a los ancianos.

 
  
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  Philip Claeys (NI). - (NL) Señor Presidente, obviamente he votado en contra de este informe políticamente correcto. En tanto que nacionalista flamenco, me parece completamente inaceptable que este Parlamento equipare automáticamente nacionalismo con xenofobia y discriminación.

La propuesta de complementar los procedimientos contra los Estados miembros por incumplimiento con un procedimiento que bloqueará ciertas medidas políticas hasta que la Comisión decida si iniciará o no procedimientos formales por incumplimiento es, ni más ni menos, peligrosa. Se trata en definitiva de poco menos que tener a los Estados miembros sometidos a vigilancia y esa es una situación inaceptable.

En el futuro, la Comisión Europea podrá bloquear efectivamente una política de deportación y al hacerlo se excederá notablemente en sus atribuciones. La aplicación y el ejercicio de estas tareas debería dejarse en manos de los Estados miembros a título individual y no en las de la Comisión Europea.

 
  
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  Daniel Hannan (ECR). - Señor Presidente, en un apéndice de 1984, George Orwell escribió un capítulo sobre la «neolengua» y en él hablaba sobre cómo el lenguaje podría viciarse y cambiarse, y a su vez modificarse con ello nuestro pensamiento. El ejemplo que daba era la palabra «libre». En neolengua, se imaginaba que la palabra «libre» solo se utilizaría para indicar que este perro está libre de garrapatas o este campo está libre de malas hierbas, de modo que el concepto de libertad intelectual o política desapareciera al no haber palabras con las que describirlo. Sin duda era un ejemplo astutamente visionario porque eso es más o menos lo que ha ocurrido con la palabra «libre» en nuestros días.

Solía significar libertad frente a la coerción del estado: libertad de expresión, libertad de reunión, libertad de culto; ahora significa derecho. Tengo libertad de trabajar; tengo libertad de utilizar el servicio nacional de salud o lo que sea. Este informe sobre derechos humanos ha pasado del concepto de derechos como una garantía de libertad personal a uno de derecho como una exigencia frente a todos los demás. En vez de garantizar nuestro derecho a que se nos trate a todos por igual, establece nuestro derecho a que se nos trate de manera diferente. En Europa no hay una crisis de derechos humanos sino una crisis democrática y no le haremos frente a la misma transfiriendo el poder de los representantes electos a los juristas no electos.

 
  
 

***

 
  
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  Licia Ronzulli (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, quiero disculparme por lo que ha ocurrido antes pero, como italiana, no puedo soportar cierto tipo de actitudes. Estoy harta de que la señora Alfano persista en su empeño de utilizar el tiempo de sus explicaciones de voto para contar mentiras y distorsionar la realidad de lo que verdaderamente ocurre en Italia. Ayer tuvo lugar en el Parlamento italiano una votación de confianza de base uninominal y en condiciones completamente democráticas. Bien, he sacrificado ya casi todo mi tiempo de explicación de voto así que sin más declaro que he votado a favor del informe del señor Juvin.

 
  
  

Informe: Philippe Juvin (A7-0338/2010)

 
  
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  Mario Pirillo (S&D).(IT) Señor Presidente, Señorías, yo también estoy convencido de la importancia del papel que puede desempeñar la publicidad a la hora de estimular la competencia y la competitividad entre empresas para así incrementar la variedad de opciones de que dispone el consumidor.

No obstante, Europa debe lograr aplicar un reglamento más estricta a un sector que, en caso contrario, corre el riesgo de volverse cada vez más invasivo, sobre todo como resultado del uso de las nuevas tecnologías. De hecho cada vez es más frecuente que los consumidores mismos proporcionen datos confidenciales sin ser conscientes de los resultados que pueden obtenerse de esos datos.

Por esta razón estoy de acuerdo con el informe del señor Juvin, sobre todo porque se centra en los más vulnerables, como por ejemplo los niños, que no son capaces de evaluar de forma independiente las ofertas comerciales que se les presentan a través de una publicidad cada vez más agresiva.

 
  
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  Sirpa Pietikäinen (PPE). - (FI) Señor Presidente, la publicidad suele ser una fuente útil de información para los consumidores que además los ayuda a tomar decisiones sensatas. Además el propio sector publicitario ha adoptado procedimientos de auto-seguimiento excelentes en lo que a código ético respecta, lo que determina el tipo de publicidad que es permisible y aceptable.

En los últimos años, sin embargo, esta práctica ha caído en desuso, tal y como podemos constatar, por ejemplo, en el cómo se utiliza a los menores en el medio publicitario además de en la publicidad dirigida a niños. Por este motivo creo que el Parlamento debería intervenir en este asunto y, en una fase posterior, utilizar este excelente informe como base para examinar si la directiva debe revisarse para hacerla más restrictiva.

 
  
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  Anna Maria Corazza Bildt (PPE). - Señor Presidente, la publicidad es una parte fundamental de un mercado interior que funciona adecuadamente como medio para fomentar la competencia y proporcionar a los consumidores opciones entre las que poder elegir. He votado a favor del informe sobre la publicidad. No sugiere nueva legislación para regular la publicidad ordinaria ni controla ni limita Internet.

El informe contribuye a incrementar la concienciación sobre la necesidad de una publicidad responsable con objeto de combatir las prácticas comerciales injustas en el ámbito publicitario y respectar los datos y privacidad de los consumidores.

Hago un llamamiento a la comunidad empresarial para que asuma su parte de responsabilidad a través de la autorregulación, emprendiendo voluntariamente acciones tendentes a evitar la publicidad engañosa, oculta o intrusiva. En particular pido que los niños no se vean expuestos a la publicidad. Dejen de usar a Batman, Spiderman y Bamse contra nuestros hijos.

 
  
  

Informe: Bendt Bendtsen (A7-0331/2010)

 
  
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  Jim Higgins (PPE).(GA) Señor Presidente, valoro positivamente el informe Bendtsen y he votado a favor del mismo. Debemos hacer hincapié en el ahorro de energía como una forma de reducir la demanda energética y por tanto de lograr la eficiencia energética en toda la Unión Europea. A menudo entablamos un debate sobre fuentes de energía renovables, pero es muy fácil olvidarse de nuestro consumo de electricidad. He votado a favor de este informe porque es extremadamente importante. Quiero felicitar a los ponentes.

 
  
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  Jens Rohde (ALDE). - Señor Presidente, interesante agresión la que ha protagonizado nuestra colega italiana de aquí arriba.

La semana pasada mucha gente hizo el largo viaje hasta Cancún, pero en cambio no se movieron prácticamente del sitio en lo que a la lucha contra el cambio climático se refiere. La votación de hoy sobre eficiencia energética de hecho nos permite avanzar un paso hacia delante. Tal y como apunta muy acertadamente este informe, la eficiencia energética es la forma más eficaz en términos de coste y más rápida de reducir las emisiones de CO2. Y, sin embargo, las medidas adoptadas en los Estados miembros están lejos de resultar suficientes. En vista de nuestros esfuerzos actuales, solo conseguiremos la mitad del objetivo de reducción en un 20% de las emisiones para 2020. Por este motivo necesitamos el objetivo vincularte en materia de eficiencia energética. Este informe incluye muchas de las soluciones, ahora necesitamos ponerlas en práctica. Me gustaría dar las gracias al señor Bendtsen y felicitarlo por el excelente trabajo realizado en la confección de este informe.

 
  
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  Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė (PPE). - (LT) Señor Presidente, quisiera felicitar al ponente, el señor Bendtsen por este importante informe sobre la revisión del Plan de acción para la eficiencia energética. He votado a favor del mismo porque creo que es importante, no solo en atención a consideraciones económicas sino también en base a lo acontecido en la conferencia de Cancún. Allí logramos encontrar un cierto terreno común y por tanto lo más importante es continuar con el trabajo que ya iniciara la Unión Europea en casa para reducir las emisiones de CO2. La eficiencia energética es una de las vías más adecuadas para ello. Los Estados miembros deben contar con planes nacionales efectivos en este ámbito, incluidos mecanismos financieros. Es necesario un acuerdo entre los Estados miembros y la Comisión Europea sobre asistencia específica. Todos los europeos deberían beneficiarse de decisiones como la de hoy, porque estamos abordando muchas áreas independientes: transporte, nuevas tecnologías, la eficiencia de edificios, industria e infraestructuras. Este documento es un compendio de medidas cuyo objetivo no es solo la protección del medio ambiente sino también ayudar a las economías nacionales.

 
  
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  Hannu Takkula (ALDE). - (FI) Señor Presidente, también he votado a favor de este informe sobre eficiencia energética del señor Bendtsen. En la Unión Europea, el programa Europa 2000 asimismo supone nuestro compromiso con la eficiencia energética, el ahorro energético y el uso de fuentes de energía renovables. No obstante, hemos de recordar que cuando nos marcamos este tipo de objetivos todos debemos comprometernos y este ha sido el problema en toda Europa: los objetivos han sido los correctos pero los Estados miembros no se han comprometido con los mismos.

Por supuesto cabe esperar que cuando se habla del uso eficiente de la energía no nos estamos restringiendo a Europa sino que es una cuestión aplicable a escala más amplia. Pero, evidentemente, no existe ningún caso en el que pueda permitirse que la eficiencia y el ahorro energéticos supongan un obstáculo a la competitividad: debemos asegurarnos también de que podemos competir en los mercados globales y garantizar así la prosperidad y competitividad en Europa. Como decía, es importante cumplir con los compromisos que nos marcamos.

 
  
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  Sonia Alfano (ALDE).(IT) Señor Presidente, colegas, creo que la Unión Europea no puede evitar enfrentarse al reto energético que decidirá la suerte del planeta.

Debemos rebatir la leyenda de que el desarrollo económico de un país está estrechamente ligado con un incremento en el consumo de energía. Europa ha de ser pionera en la aplicación de un nuevo modelo económico sostenible, basado en un menor uso de recursos, incluida la energía, y con mayor productividad. Debemos por tanto romper el vínculo entre crecimiento económico y una mayor cantidad de energía consumida por la industria y el sector público y, en vez de a eso, ligarlo a unos mayores servicios energéticos que creen empleo y eficiencia energética.

Por todos estos motivos, creo que la eficiencia energética representa una prioridad para el futuro de la UE tanto en términos económicos como medioambientales y confío en que la Comisión tomará inmediatamente las medidas necesarias para la aplicación de los objetivos vinculantes que el Parlamento ha establecido hoy.

 
  
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  Sirpa Pietikäinen (PPE). - (FI) Señor Presidente, he votado a favor una política más vinculante y ambiciosa en este Plan de acción para la eficiencia energética y me complace la posición final del Parlamento en este respecto.

El cambio climático no se evitará sobre todo con acuerdos internacionales y grandes declaraciones, necesitamos una solución práctica para lograr el objetivo de reducción de las emisiones. Mejorar la eficiencia energética es un proyecto crucial y fundamental en relación a todo esto. Para lograrla, es necesaria una política muy amplia y completa sobre eficiencia energética mejorada que sea vinculante y, de ser necesario, motivada por consideraciones financieras y que incluya sanciones. Este Plan de acción es un paso adecuado en esa dirección.

 
  
 

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  Presidente. − Señor Silvestris, ¿me está usted aplaudiendo o es que quiere plantear una moción de orden durante las explicaciones de voto? Lo que es increíble, proceda.

 
  
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  Sergio Paolo Francesco Silvestris (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, como ve estoy aplaudiendo, pero también quisiera aprovechar la oportunidad para plantear una moción de orden.

Señor Presidente, ¿se propone usted tomar también las medidas oportunas contra los Miembros de este Parlamento que han optado por la desafortunada vía de la utilización del tiempo de sus intervenciones para ofender al gobierno de su país?

En su presencia, una colega acaba de ofender al Gobierno de Italia que precisamente ayer obtuvo el voto de confianza en el Parlamento italiano y por tanto goza de la confianza del público italiano. Tal vez a la colega en cuestión no le guste que así sea, pero ese es su propio problema y debe solucionarlo en privado con sus amigos. Esta colega ha aprovechado el tiempo de su intervención para insultar al gobierno de su país, que también es el mío, en vez de para explicar su voto.

Señor Presidente, me gustaría preguntarle si tiene intención de tolerar estas cosas pese a lo que establece el Reglamento de la Cámara porque, si es el caso, en el futuro aprovecharé todas las explicaciones de voto para hablar en favor del gobierno que está liderando Italia legítimamente en estos momentos con el consenso del país y de su Parlamento.

 
  
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  Presidente. − Espero que aprecie usted la circunstancia de que le he concedido la palabra a pesar de que lo que ha planteado no es una moción de orden. Mi tarea no es controlar lo que los Miembros decidan decir sino más bien asegurarme de que lo digan cuando tienen que decirlo y no interrumpiéndose los unos a los otros (y además de uno modo, si se me permite añadir, bastante escandaloso y maleducado). Así que, muchas gracias por su comentario. Trataré por todos los medios, al menos cuando sea yo quien presida, de que los Miembros se comporten de manera civilizada y haré todo lo posible por que se respeten los tiempos de intervención. Lo que los miembros digan en el hemiciclo, en una cámara democrática como esta, es asunto suyo, no mío.

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  Seán Kelly (PPE).(GA) Señor Presidente, quisiera hacer algunos comentarios sobre el tema que nos ocupa.

Creo que, en la lucha contra el cambio climático, hasta la fecha casi todo el énfasis se ha puesto en las energías renovables, que por supuesto son un elemento muy importante, pero se podría hacer mucho más en el área de la eficiencia energética y por eso valoro positivamente este informe.

En lo que se refiere a los edificios, se podría hacer mucho más, sobre todo en relación a este edificio mismo sin ir más lejos, los de Bruselas y muchos otros edificios públicos. Es muy importante que los hagamos más eficientes en términos energéticos. Lo mismo puede decirse de muchos medios de transporte y muchos motores que devoran litros de combustible. Debería obligarse a los fabricantes a hacerlos más eficientes en términos energéticos.

En cambio, hay un grupo cuya labor quiero ensalzar. En mi propio país, los colegios realizan una tarea fantástica en el ámbito de la bandera verde. Debería reconocerse y fomentarse porque con sus acciones están logrando llegar a los niños y a los padres y generar una actitud muy positiva.

 
  
  

Explicaciones de voto por escrito

 
  
  

Informe: Reimer Böge (A7-0367/2010)

 
  
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  Sophie Auconie (PPE), por escrito. (FR) Las prácticas presupuestarias de la Unión Europea cumplen con una serie de principios entre los que se encuentra el de la especialización. Esto significa que una cantidad destinada a una política en particular solo puede utilizarse para esa política. Este principio, junto con otros, supone una salvaguardia que garantiza la buena gestión financiera de la Unión. Ahora bien, además genera una cierta falta de flexibilidad en el presupuesto. El presupuesto anual y incluso el Marco Financiero Plurianual no son capaces de predecir todos los gastos a los que se enfrentará la Unión, que es por lo que desde hace ya algunos años, existe un Instrumento de Flexibilidad que consiste en una reserva financiera cuya cantidad se estipula en el presupuesto cada año y permite la financiación de políticas y proyectos cuyo coste no había sido posible anticipar. El informe de mi colega el señor Böge recomienda que este instrumento se utilice para financiar el Programa de Formación Permanente y el Programa de Competitividad e Innovación y para la financiación de la ayudar financiera a Palestina. Habida cuenta de que éstos son tres ámbitos en los que creo en la acción positiva de la Unión, no he dudado en votar a favor del texto.

 
  
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  Zigmantas Balčytis (S&D), por escrito. (LT) Estoy de acuerdo con la decisión del Parlamento Europeo de destinar ayuda financiera adicional para el desarrollo del Programa de Formación Permanente y el Programa de Competitividad e Innovación en 2011. El objetivo incluido en la Estrategia de Lisboa de convertir a la Unión Europea en una economía competitiva a nivel mundial y basada en el conocimiento, en el desarrollo económico sostenible y la creación de empleo, y que lucha por una mayor cohesión social, podría lograrse si se aplican estos programas.

Para poder incrementar la competitividad global de la Unión Europea debe prestarse especial atención a la pequeña y mediana empresa y proporcionar a esta la asistencia y apoyo financiero necesarios. Más aún, las inversiones en innovación verde y el desarrollo de la investigación científica estimularían el uso de las fuentes de energía renovables que a su vez facilitarían la creación de nuevos puestos de trabajo sostenibles en diversos sectores, incluidos el de la energía, la fabricación y el transporte.

 
  
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  Bastiaan Belder (EFD), por escrito. − No puedo prestar mi apoyo al informe Böge sobre la utilización del Instrumento de Flexibilidad. La propuesta de la Comisión Europea carece de la justificación adecuada en lo que respecta a los motivos por los que esta financiación adicional es necesaria. Además, en general soy muy crítico con el uso del Instrumento de Flexibilidad. Lo deseable es disminuir ciertas líneas presupuestarias para financiar otras para las que surgen necesidades adicionales de financiación justificadas.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. (PT) El Instrumento de Flexibilidad ofrece la posibilidad de financiar gastos identificados específicamente y que no pueden sufragarse dentro de los límites máximos disponibles conforme a una o más rúbricas del Marco Financiero Plurianual. Así pues, su uso dentro del presupuesto de 2011 está ligado a la necesidad de financiación para el «Programa de Formación Permanente» y el «Programa de Competitividad e Innovación» —dentro del marco de la Estrategia UE 2020— así como la financiación de la ayuda financiera destinada a Palestina, el proceso de paz y el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS). Dada la importancia de estos programas, mi intención es votar a favor de la propuesta.

 
  
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  Mario Mauro (PPE), por escrito. (IT) El Parlamento debe sin duda valorar positivamente el informe del señor Böge sobre la movilización del Instrumento de Flexibilidad para el Programa de Formación Permanente y el Programa de Competitividad e Innovación y la ayuda a Palestina. Estoy de acuerdo con la necesidad y consiguiente dotación de fondos adicionales más allá de los límites máximos establecidos en las rúbricas 1 y 4. Tomando en consideración la actual situación económica, estos gastos son fundamentales desde varias perspectivas, tanto para luchar contra la crisis como para nuestra credibilidad internacional.

 
  
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  Jean-Luc Mélenchon (GUE/NGL), por escrito. (FR) Es inaceptable que la ayuda financiera a Palestina, los programas europeos de formación y educación y los programas en beneficio de la competitividad y la libre competencia tengan que incluirse en un único texto. La mala intención resulta más que evidente. Esta combinación me obliga a abstenerme, si bien quiero reiterar mi pleno apoyo a la causa del pueblo palestino.

 
  
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  Willy Meyer (GUE/NGL), por escrito. − (ES) He votado a favor de este informe para garantizar la movilización de fondos de la UE por un total de alrededor de 70 millones de euros en créditos de compromiso y de pago con cargo al Fondo de Solidaridad de la Unión Europea para las catástrofes naturales de Portugal, que presentó una solicitud de movilización del Fondo en relación con una catástrofe causada por los corrimientos de tierras y las inundaciones en la isla de Madeira, y también para Francia, que presentó una solicitud para movilizar el Fondo como consecuencia de una catástrofe causada por la tormenta Xynthia, ya que considero necesario el apoyo solidario a estos Estados miembros para que puedan hacer frente y minimizar al máximo las consecuencias sufridas por estos fenómenos naturales. El Fondo de Solidaridad de la UE fue creado con el objetivo de mostrar la solidaridad de la Unión Europea con la población de regiones asoladas por catástrofes. He votado a favor de este informe ya que creo que pide la movilización de fondos con este objetivo y para hacer así un uso correcto del mecanismo previsto.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) Las cantidades que se mencionan en este informe no son en absoluto realistas. Además de darse la circunstancia de que el actual marco financiero necesitaría ser suficientemente amplio como para cubrir estos objetivos, se han anticipado unas cantidades ostensiblemente menores si se produjera un aumento. Adaptar el marco financiero a las propuestas del informe no aumentaría la flexibilidad de la Unión sino que la restringiría. Por este motivo he votado en contra del informe.

 
  
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  Wojciech Michał Olejniczak (S&D), por escrito.(PL) Me gustaría, más que nada, expresar mi satisfacción por el hecho de que el Parlamento Europeo y el Consejo hayan llegado a un acuerdo sobre la financiación del Programa de Formación Permanente y el Programa de Competitividad e Innovación. Quisiera hacer especial hincapié en el Programa de Formación Permanente que está compuesto a su vez por cuatro programas sectoriales. Considero que el programa Erasmus, que permite el intercambio de estudiantes a gran escala, es particularmente significativo. Se trata de una cuestión sumamente importante, tanto en la esfera de la adquisición de nuevos conocimientos y capacidades como en lo que respecta a conocer gente nueva y las diversas culturas de los Estados Miembros. El programa Comenius —dirigido en este caso a jóvenes que aún están en el colegio— desempeña un papel similar.

Estos programas no solo benefician a la economía europea sino que además garantizan la creación de una conciencia europea basada en una red supranacional de contactos sociales. Estos programas deberían ser de alta prioridad independientemente de cuál sea la situación presupuestaria porque suponen una inversión de la que la Unión Europea se beneficiará en numerosos ámbitos, no solo en el económico sino también en el cultural y político. La decisión de ayudar a Palestina es significativa por otros motivos, pero también considero que está justificada.

 
  
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  Alfredo Pallone (PPE), por escrito. (IT) La Comisión Europea ha presentado una propuesta para movilizar el Instrumento de Flexibilidad como parte de una nueva «maniobra» presupuestaria para 2011, tras el fracaso de la conciliación. He votado a favor, sobre todo porque el aumento afecta a dos programas, el Programa de Formación Permanente y los Programas de Competitividad e Innovación, que se merecen el máximo respaldo y la mayor cantidad de recursos de la Unión Europea. El Instrumento de Flexibilidad surge del Acuerdo Interinstitucional sobre disciplina presupuestaria y, conforme a lo acordado por las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria (el Parlamento Europeo y el Consejo), permite la financiación por encima de los techos establecidos en las perspectivas financieras de necesidades no anticipables en el momento en que se estableció el Marco Financiero Plurianual por un máximo anual de 200 millones de euros. Se trata de un resultado importante para el Parlamento Europeo porque marca un éxito en el diálogo con el Consejo sobre el presupuesto.

 
  
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  Paulo Rangel (PPE), por escrito. – (PT) Me gustaría aplaudir el acuerdo alcanzado durante la conciliación en lo que respecta al uso del Instrumento de Flexibilidad para financiar el Programación de Formación Permanente en particular. Creo que es vital que la Unión Europea invierta en el desarrollo de una educación y formación de calidad y el fomento de los logros de alto nivel. Solo el rigor y la calidad de la docencia pueden hacer que Europa sea competitiva.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. El Acuerdo Interinstitucional de 17 de mayo de 2006 permite la movilización del Instrumento de Flexibilidad para permitir la financiación de gastos claramente identificados que no podrían financiarse dentro de los límites de los techos disponibles para una o más de las rúbricas del Marco Financiero Plurianual. Para el presupuesto de 2011 se requiere un gasto adicional por encima de los techos de las Subrúbrica 1a y la Rúbrica 4. Así pues, se propone movilizar el Instrumento de Flexibilidad conforme al punto 27 del Acuerdo Interinstitucional. Las cantidades a movilizar son las siguientes: 18 millones de euros para el Programa de Formación Permanente con cargo a la Subrúbrica 1a; 16 millones de euros para el Programa de Competitividad e Innovación con cargo a la Subrúbrica 1a; 71 millones de euros para Palestina con cargo a la Rúbrica 4. Se recuerda a las dos ramas de la autoridad presupuestaria que la publicación de la decisión sobre la cuestión anterior en el Diario Oficial de la Unión Europea no puede producirse después de la publicación del presupuesto de 2011.

 
  
  

royecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio de 2011, modificado por el Consejo

 
  
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  José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) El presupuesto comunitario para 2011 asciende a 141 800 millones en créditos de compromiso y 126 500 en créditos de pago. Puede considerarse que las prioridades del Parlamento para este presupuesto son la confirmación y refuerzo de la financiación para la educación y la innovación. Así pues, con cargo a la Subrúbrica 1a —Competitividad para el crecimiento y el empleo— se produce un aumento de 18 millones para el Programa de Formación Permanente y con cargo a la Subrúbrica 3b —Ciudadanía— se han presupuestado 3 millones adicionales para el programa La juventud en Acción.

Me complace el compromiso adquirido por las próximas cuatro presidencias de la UE (los gobiernos de Hungría, Polonia, Dinamarca y Chipre) de involucrar al Parlamento Europeo en las conversaciones futuras y las negociaciones relacionadas con el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP).

Aplaudo el compromiso de la Comisión Europea d presentar una propuesta formal hacia finales de junio de 2011 garantizando que las propuestas relativas a sus propios recursos se debatan al mismo tiempo que el MFP. La participación del Parlamento Europeo en estos asuntos también queda recogida en los artículos 312, apartado 5, artículo 324 y artículo 311 del Tratado de Lisboa.

Confío en que la necesidad de unanimidad en el Consejo para la aprobación del próximo Marco Financiero Plurianual y de los recursos propios no acabe traduciéndose en un bloqueo.

 
  
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  Bogusław Liberadzki (S&D), por escrito.(PL) El Consejo y el Parlamento Europeo han acordado el presupuesto de 2011. He votado en favor de la adopción del presupuesto en vista de los principios políticos e institucionales subyacentes al mismo y que proponen, entre otras cosas, el refuerzo del papel del Parlamento Europeo en las negociaciones sobre el nuevo Marco Financiero Plurianual para después de 2013 y la participación del mismo en el debate sobre nuevas fuentes de ingresos, incluido el impuesto de la UE. Un activo adicional del presupuesto es una mayor flexibilidad ante circunstancias imprevistas. Hemos evitado el peligro de operar en base a un presupuesto provisional, lo que paralizaría en un grado significativo el trabajo de la Unión, algo que sería particularmente perjudicial en un momento en que es necesario luchar denodadamente contra la crisis económica y pasar a la aplicación del Tratado de Lisboa. Gran parte del mérito de todo ello se debe a la postura del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo.

 
  
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  Bogusław Sonik (PPE), por escrito.(PL) La adopción del presupuesto de 2011 de testimonio del hecho de que es posible acordar una solución de compromiso en la Unión Europea. El proyecto del plan financiero de 2011 se ha aceptado y ha superado la votación gracias a la buena voluntad de todas las instituciones que han ayudado a crearlo. Este compromiso por parte de todos debiera considerarse especialmente porque los procedimientos de toma de decisiones tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa son nuevo y por primera vez en la historia el parlamento Europeo ha tomado una decisión sobre gasto junto con el Consejo Europeo y la Comisión Europea y en un plano de igualdad con esas instituciones. No estamos ante un presupuesto ideal pero creo que los desembolsos se han repartido de manera sensata y cubriendo todas las prioridades de la Unión Europea. Al votar a favor de la adopción del presupuesto de 2011, también he expresado mi apoyo a un mayor desarrollo y a la noción de integración europea.

 
  
  

Informe Sidonia Elżbieta Jędrzejewska, Helga Trüpel (A7-0369/2010)

 
  
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  Luís Paulo Alves (S&D), por escrito. (PT) He votado a favor de este informe, ya que el presupuesto comunitario para 2011, que presentó la Comisión de Presupuestos durante el periodo parcial de sesiones, refuerza la financiación de las prioridades definidas por el Parlamento Europeo, tales como la educación, la innovación, el proceso de paz en Oriente Medio y Palestina, el Programa de Formación Permanente, el programa de investigación «People» y el Programa de Competitividad e Innovación. Felicito al Parlamento, el Consejo y la Comisión por haber acordado también que, si se necesitaran fondos adicionales para cumplir las obligaciones legales de la UE, se procedería a las correspondientes enmiendas presupuestarias a lo largo de 2011 en vista de que, en términos legales, el presupuesto de la UE no puede incurrir en un déficit. Aparte del presupuesto, el Parlamento planteó ciertos requisitos políticos relacionados con la aplicación de las normas establecidas en el Tratado de Lisboa, en particular en lo relativo al nuevo sistema de recursos propios y en relación a ese ámbito es bueno saber que la Comisión ha anunciado que presentará una iniciativa formal hacia finales de junio de 2011 asegurándose de que las propuestas relativas a los recursos propios se debaten al mismo tiempo que las perspectivas financieras futuras.

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE), por escrito. He votado a favor de la resolución y apoyo el presupuesto de la UE para 2011. Me complace el acuerdo alcanzado finalmente por el Consejo, la Comisión y el Parlamento Europeo y espero que constituya un presupuesto sostenible que pueda aplicarse de manera plena y previsible desde el principio del ejercicio. Con la adopción de esta resolución, nosotros, el Parlamento Europeo, nos aseguramos financiación y continuidad respecto del presupuesto acordada por el Consejo y la Comisión de Presupuestos. Estoy convencida de que era necesario destinar más fondos a educación, investigación e innovación ya que la UE necesita aumentar su eficiencia y competitividad para salir de la crisis económica y financiera. Para lograr este objetivo, la UE tiene que crear una estrategia a largo plazo y este presupuesto debería ser parte de ella.

 
  
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  Charalampos Angourakis (GUE/NGL), por escrito. (EL) La aprobación del presupuesto comunitario para 2011 por parte del Parlamento Europeo hace unos cuantos días tras haberlo rechazado demuestra que el procedimiento en su totalidad no es sino un juego tosco cuyo objetivo no es más que desviar la atención de la esencia del presupuesto, que no es sino servir mejor a las grandes empresas en sus esfuerzos por traspasar la carga económica de la crisis e incrementar las intervenciones imperialistas que sufren los trabajadores. Al mismo tiempo, este juego cuidadosamente planificado ha hecho patente la notable competencia que se da entre imperialistas y el hecho de que las diversas instituciones comunitarias están luchando por una posición desde la que ser la que mejor sirva a los intereses de la plutocracia tras la adopción del Tratado de Lisboa. Hace algún tiempo ya se tomó la decisión de reducir cualquier crédito mínimo que hubiera podido destinarse a los granjeros pobres, los trabajadores y los autónomos e incrementar los crédito canalizados directamente hacia los monopolios, los servicios y las infraestructuras de intervenciones civil-militares y la persecución y represión de la clase trabajadora y los movimientos democráticos de base.

Los portavoces políticos del capital no podrán salvarse a sí mismos de la calumnia con trucos como estos. Su papel es hablar cada día más claro. Las clases trabajadores, las bases sociales, están intensificando su lucha contra las políticas de la UE y los gobiernos burgueses y creando nuevas perspectivas para una economía de bases que dará respuesta a sus necesidades y no a las del capital.

 
  
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  Sophie Auconie (PPE), por escrito. (FR) La preparación del presupuesto anual de 2011 ha suscitado una vez más verdaderas negociaciones políticas entre los miembros del Parlamento Europeo y los gobiernos de los Estados Miembros. En el contexto actual de recortes presupuestarios, el Consejo de la Unión Europea, que representa a los gobiernos de los Estados miembros, quería hacer que la Unión participara en las medidas de austeridad que los países europeos están imponiéndose a sí mismos. Pese al hecho de que, muy al contrario, el Parlamento Europeo —así como la Comisión— querían que se abordara la crisis por medio de políticas voluntarias, el Parlamento se ha puesto de parte del Consejo en lo que constituye una clara muestra de solidaridad con los Estados miembros. A cambio de esta concesión, el Parlamento quería que se celebrara un debate sobre los recursos de la Unión y en particular en torno a la cuestión de que esta disponga de fondos propios, independientes de las contribuciones de los Estados miembros. En un primer momento el Consejo se mostró intransigente pero al final ha cedido a nuestras legítimas demandas y por ese motivo otros parlamentarios y yo mismo hemos podido dar nuestro consentimiento a este presupuesto, cuyo alcance se limita al corto plazo pero que permite que se abran perspectivas futuras para las políticas de la Unión.

 
  
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  Zigmantas Balčytis (S&D), por escrito. (LT) He votado a favor del presupuesto de 2011, que se ha visto reforzado por nuevos procedimientos previstos por el Tratado de Lisboa. Las largas y difíciles negociaciones que han sido necesarias para llegar a un acuerdo sobre el presupuesto de 2011 muestran que a medida que los nuevos principios presupuestarios se vayan haciendo efectivos, nos veremos obligados a encontrar soluciones institucionales de compromiso razonables para las áreas más importantes de política de la UE. Por primera vez desde la entrada en vigor del nuevo Tratado, el Parlamento Europeo ha hecho uso de las competencias que se le han concedido para participar plenamente en la confección del presupuesto de la Unión Europea. El primer intento fracasado de alcanzar un acuerdo e incluir las legítimas exigencias del Parlamento demuestra que existe un conflicto que sigue aún presente entre las instituciones y que de hecho no debería existir, puesto que obstaculiza una cooperación interinstitucional eficaz. El objetivo de todas las instituciones de la UE es asegurar que acuerdos que revisten una especial importancia para toda la UE y sus ciudadanos se adopten de la manera más fluida posible. Así pues, creo que en el futuro se deberían producir unos cambios fundamentales en los principios operativos de las instituciones mismas y la inclusión del Parlamento Europeo en todas las etapas de las negociaciones, en particular presupuestarias, debe considerarse como de particular importancia para la aplicación del principio de democracia representativa.

 
  
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  Dominique Baudis (PPE), por escrito. (FR) La Unión Europea debe concederse a sí misma un presupuesto en consonancia con sus ambiciones y no debería dejarse arrastrar por la crisis sino enfrentarse a los retos conforme vayan surgiendo éstos. Con el Tratado de Lisboa, el Parlamento opera ahora en pie de igualdad con el Consejo y se ha hecho un sitio como fuerza proactiva. He votado a favor del presupuesto para 2011 puesto que nos compete, en tanto que diputados del Parlamento Europeo, dotar a Europa de un rumbo político claro. En 2011, Europa mantendrá ese rumbo en las áreas prioritarias y podrá revisar al alza sus necesidades financieras con el objetivo de pasar al ejercicio de sus nuevas competencias. Pese a las difíciles circunstancias económicas, el Parlamento se las ha ingeniado para lograr el firme compromiso de los Estados miembros.

A raíz de una propuesta del Parlamento, en 2011 la Comisión comenzará el debate sobre los diversos tipos de recursos propios, recurso que Europa necesita para garantizar su autonomía financiera en el futuro. No obstante, me preocupa profundamente que el Parlamento no haya alcanzado el consenso en cuanto a la financiación adicional que requerirá el proyecto ITER a partir de 2012. El reactor termonuclear experimental, un proyecto emblemático de investigación internacional y símbolo del dinamismo científico europeo se habría podido beneficiar de una parte excedentaria y no asignada del presupuesto de 2011.

 
  
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  Jean-Luc Bennahmias (ALDE), por escrito. (FR) El Parlamento, tras haber desempeñado un buen papel en las negociaciones con el Consejo sobre el presupuesto de 2011, las condiciones para la confección del próximo marco financiero plurianual y la cuestión de los recursos propios de la Unión, ha perdido la batalla. Al adoptar el presupuesto de 2011 durante el periodo parcial de sesiones de diciembre, hemos demostrado que el Consejo tenía razón. Nuestra preocupación no eran tanto los números sino las exigencias políticas. No hemos olvidado de nuestras siete demandas adoptadas durante el anterior periodo de sesiones. Lo positivo es que la Comisión presentará una propuesta en primavera de 2011 sobre la cuestión de los recursos propios. El Parlamento participará en esos debates y también en los que se planteen para la confección de las perspectivas financieras, claro que en términos aún por definir y por tanto cabe decir que la lucha por la codecisión en este ámbito no ha hecho más que empezar.

 
  
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  Sebastian Valentin Bodu (PPE), por escrito. (RO) La adopción del presupuesto de la UE para 2011 por parte del Parlamento indica que cuando se establece un diálogo entre la Comisión y el poder legislativo, el resultado puede ser beneficioso para ambos. La Comisión se ha dado cuenta de que el Parlamento Europeo ahora tiene más poder para opinar en lo que a las finanzas de la Unión se refiere y ha decidido, si bien tarde, respetar esta situación. A efectos prácticos, el presupuesto sigue dentro de los límites establecidos por el Consejo pero, al mismo tiempo, también incluye algunas prioridades del poder legislativo. Antes de que se alcanzara un acuerdo, nos encontrábamos en la extraña situación de contar con todo tipo de estrategias y programas que no aparecían por ninguna parte en el presupuesto para el año siguiente. Estas estrategias y programas no pueden reducirse al papel porque si así fuera servirían únicamente para poner de manifiesto la incongruencia y falta de confianza en los actos adoptados por la Unión Europea misma.

Resulta evidente que no se pueden desarrollar programas de apoyo a los jóvenes, la innovación y la investigación, ni puedes declararte participante activo en política exterior a nivel mundial sin contar con los fondos necesarios para financiar todos esos planes. El Parlamento ha argumentado con éxito ante el Consejo que hay que evaluar con regularidad los beneficios de la nueva legislación y su financiación. En tanto que representantes elegidos directamente por los ciudadanos de la Unión Europea, hemos de tener presente que el contribuyente concede gran importancia a ver que su dinero se gaste de manera correcta.

 
  
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  Maria Da Graça Carvalho (PPE), por escrito. (PT) Estoy satisfecha con el presupuesto que hemos aprobado hoy, pues conserva las líneas prioritarias adoptadas por el Parlamento en octubre, que refuerzan áreas clave tales como educación, juventud, investigación e innovación. Es fundamental dotar a la UE de un presupuesto estable que pueda aplicarse plenamente y de manera previsible desde el principio del ejercicio y no un sistema provisional de doceavas partes que pondría en peligro la aplicación de las políticas comunitarias. También reviste igual importancia luchar por lograr un presupuesto que sea visionario en estos tiempo de crisis y que refuerce áreas que contribuyen al crecimiento económico y a que haya más y mejores puestos de trabajo, como son la ciencia y la innovación. Solo por medio de un presupuesto ambicioso será posible la recuperación económica en Europa.

 
  
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  Frédéric Daerden (S&D) por escrito. – (FR) El presupuesto de 2011 se ha votado con responsabilidad, amargura y convicción. Responsabilidad: el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas y el Parlamento asumieron su responsabilidad de votar a favor de este presupuesto para evitar un bloqueo institucional y haber de recurrir al sistema provisional de doceavas partes. Amargura: la codecisión en materia presupuestaria es una batalla perdida. Pese a las concesiones realizadas por el Parlamento, algunos Estados miembros —que, a diferencia de lo que me pasa a mí, no creen en el valor añadido de un presupuesto europeo— han permanecido inflexibles. Convicción: el futuro de la Unión depende de la identificación de nuevos recursos propios y un impuesto sobre transacciones financieras y, para que todo ello se convierta en realidad, necesitamos a la Comisión y necesitamos que se comprometa con esta cuestión. Es necesario un impuesto sobre las transacciones financieras, como también lo es un presupuesto para el 2011, y por tanto me he abstenido en lo que se refiere a la enmienda presentada nuevamente por los Verdes sobre esta cuestión, que era simbólica pero irresponsable. La facilitación del comercio y el transporte es un tema demasiado importante como para bromear al respecto en el contexto de la presentación de enmiendas de las que no se es el autor original y sin contar con partida presupuestaria. Lo que en un principio era una enmienda socialista diseñada con intención de hacer avanzar el debate durante el procedimiento presupuestario, si se hubiera adoptado hoy, habría significado optar por una Unión sin presupuesto.

 
  
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  Christine De Veyrac (PPE), por escrito. (FR) He votado a favor de un presupuesto con un incremento casi igual a cero respecto del de 2010 para mostrar que el Parlamento podía dar muestras de madurez y responsabilidad en el contexto de una crisis económica que paraliza a los gobiernos nacionales. No es correcto incrementar el presupuesto de 2011 en un momento en que la mayoría de los Estados miembros están entrando en una fase de estricto control presupuestario. Me complace enormemente que las duras negociaciones que han tenido lugar entre las diversas instituciones sobre esta cuestión hayan resultado en una solución de compromiso y que hayamos evitado una crisis presupuestaria en 2011.

 
  
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  Edite Estrela (S&D), por escrito. (PT) He votado a favor del informado relativo al nuevo proyecto de presupuesto para 2011 porque refuerza la financiación en áreas que han sido definidas como prioritarias por el Parlamento Europeo, tales como educación, innovación, competitividad y cohesión para el crecimiento y el empleo, así como la conservación y gestión de los recursos naturales.

 
  
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  Göran Färm (S&D), por escrito. (SV) Los Socialdemócratas de Suecia han votado hoy a favor del proyecto de presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2011. Se trata de un presupuesto comedido pero que también contempla inversiones significativas en investigación, iniciativas en beneficio de lo jóvenes y otras relativas a la necesaria ayuda a Palestina, y que permite el establecimiento de un nuevo Servicio de Acción Exterior de la UE y nuevas autoridades encargadas de la supervisión financiera.

Ahora bien, nos hemos abstenido de votar sobre el texto o las partidas del presupuesto relacionados con nuevos recursos propios para la UE. Estamos a favor de que se realicen una revisión del sistema de recursos propios de la UE y la evaluación de un impuesto sobre las transacciones financieras, pero también creemos que en estos momentos la información con que contamos es demasiado escasa como para poder adoptar una posición detallada sobre este asunto.

Independientemente de la forma que el nuevo sistema de ingresos de la UE adopte, nos gustaría hacer hincapié en que debe ser neutro en términos presupuestarios y respetar la competencia de los Estados miembros en el ámbito impositivo.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. (PT) El de 2011 será el primer presupuesto de la Unión que se haya acordado tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Pese a que este acuerdo, alcanzado en el marco de un nuevo procedimiento de codecisión no aborda todas las preocupaciones del Parlamento Europeo, sí sirve de base para un entendimiento común de las prioridades presupuestarias de la Unión. En vista de los nuevos retos a que se enfrenta la Unión, se ha convertido en una cuestión fundamental que exista un mecanismo que permita a la Comisión el introducir cambios en el presupuesto cuando la financiación prevista sea insuficiente para alcanzar los objetivos estratégicos, es decir, dentro del marco de prioridades establecidas en el marco de la Estrategia EU 2020.

De igual modo, será tarea del Parlamento Europeo y el Consejo encontrar el terreno común que permita una respuesta rápida y eficaz, creando las condiciones favorables a una Unión más igualitaria y competitiva, capaz de enfrentarse a nuevos retos.

 
  
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  João Ferreira (GUE/NGL), por escrito. (PT) El resultado del debate presupuestario de 2011 era predecible si se tienen en cuenta las responsabilidades del Consejo y de los principales grupos políticos del Parlamento, ya sea en la definición y aceptación del actual marco financiero plurianual o en las aprobaciones de los correspondientes presupuestos que habrán de realizarse.

Pero lo que este acuerdo no elimina sino que de hecho refuerza son las muchas razones para ser crítico con este presupuesto al que hemos llegado. En vista del empeoramiento de la crisis económica y social, el desempleo y las condiciones de vida de millones de personas —a todo lo cual los planes de genuino terrorismo social que se propone imponer la UE a los Estados miembros contribuyen en gran medida—, vamos todos a descubrir una vez más el verdadero significado de la tan cacareada solidaridad europea: un presupuesto que no supera el 1 % de la RNB (Renta Nacional Bruta) comunitaria, incapaz de desempeñar su función de redistribuir la riqueza, incapaz de garantizar la cohesión económica y social. Todo eso, sin lugar a dudas, exacerbará los efectos negativos de las políticas que está aplicando la UE. Una vez más, reiteramos que existe una alternativa a este presupuesto y que no solo es posible sino que además es verdaderamente necesaria, una alternativa que supondría un refuerzo significativo del presupuesto comunitario, basada en las contribuciones de los Estados miembros justas y alineada con su RNB.

 
  
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  Pat the Cope Gallagher (ALDE), por escrito. (GA) Me complace el acuerdo entre el Parlamento Europeo y los gobiernos de los 27 Estados miembros, sobre todo porque en ausencia de este acuerdo los pagos que recibirán los agricultores irlandeses el año que viene se retrasarían.

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (S&D), por escrito.(PL) La amenaza de la introducción de un presupuesto provisional para 2011 movilizó al Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea para intensificar unos debates cuyo resultado —el proyecto de presupuesto que hemos votado hoy— puede considerarse una pragmática solución de compromiso. Las negociaciones mantenidas entre las instituciones llevaron a la inclusión de la mayoría de las propuestas que defendía el Parlamento. Hemos obtenido garantías del Consejo de que está dispuesto a cooperar durante el establecimiento del Marco Financiero 2014-2020, que supondrá la aplicación práctica de las disposiciones del Tratado de Lisboa. El Parlamento también ha alcanzado un acuerdo sobre este tema con los Primeros Ministros de Hungría, Polonia, Dinamarca y Chipre, es decir con los Estados miembros que presidirán el Consejo de la UE durante los próximos dos años. Asimismo nos complace la decisión del Consejo de mantener el mecanismo de flexibilidad en el presupuesto de la Unión Europea a un nivel del 0,03 % del PIB de la UE. Estos fondos permitirán costear gastos fundamentales que no se anticiparon durante las negociaciones del anterior Marco Financiero, tales como el Servicio de Acción Exterior y el sistema Galileo, por ejemplo. Una concesión por parte del Parlamento es el aplazamiento del debate sobre futuras fuentes de financiación de la Unión Europea, algo que también ha solicitado la Comisión Europea. La idea de las contribuciones nacionales directas al presupuesto de la Unión ha desatado cierta oposición por parte de un grupo de Estados miembros que tenían miedo de la posible reacción de la opinión pública. Sin duda volveremos a debatir este tema en el verano de 2011, cuando la Comisión presentará varias opciones nuevas para la financiación de la UE.

 
  
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  Julie Girling (ECR), por escrito. (en nombre de la delegación conservadora del Reino Unido) Los conservadores británicos hemos votado hoy en contra de un incremento del 2,9 % en el presupuesto porque creemos que, en un momento en que en las capitales de los distintos países se esfuerzan por encontrar formas de recortar el déficit nacional y mejorar la situación fiscal, no es apropiado que los parlamentarios europeos pidan un aumento del gasto comunitario. El presupuesto de la UE no puede, tal y como argumentan algunos diputados europeos, utilizarse como un suplemento de los presupuestos nacionales en una época de austeridad; en vez de eso, debería reflejar la difícil situación en la que se encuentran los propios Estados miembros de la UE. Por este motivo los Conservadores presentamos en un primer momento una enmienda exigiendo una congelación a largo plazo de los pagos a los niveles de 2010, una acción que contribuiría en gran manera a asegurar a los ciudadanos que la UE está haciendo lo que puede para lograr el control y una mayor sostenibilidad del gasto público a largo plazo.

 
  
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  Estelle Grelier (S&D), por escrito. (FR) La adopción hoy del presupuesto de 2011 ha puesto de manifiesto el doble fracaso del Parlamento Europeo. El presupuesto que se ha adoptado es demasiado escaso: +2,91 %, muy lejos de lo propuesto en primera lectura (+6 %) y de la propuesta inicial de la Comisión (+5,8 %). Las cantidades aprobadas son exactamente las mismas que las propuestas, sin tener el Consejo verdadera posibilidad de negociar, lo cual no es precisamente tranquilizador de cara a presupuestos futuros. Desde que el Tratado de Lisboa ha entrado en vigor, el Parlamento ha actuado con el Consejo en codecisión en lo que al presupuesto se refiere: al no haberse logrado a día de hoy ningún compromiso concreto sobre el papel que nosotros, los diputados europeos, tendremos en la preparación del siguiente marco financiero o cuál podrá ser nuestra contribución a la necesaria reflexión sobre nuevos recursos propios, corremos el riego de permitir que el Consejo se convierta en dueño y señor del futuro del proyecto europeo. Así pues y en vista de la postura adoptada por ciertos Estados miembros, existe un riesgo real de que ese proyecto naufrague. Lo que más me desalienta es la actitud de la derecha europea, pues estaban más que decididos a emprender negociaciones y luego se retiraron en cuanto empezaron las llamadas telefónicas de los Jefes de Estado o Gobierno. Cualquiera puede sacar sus conclusiones sobre la consistencia política de semejante viraje.

 
  
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  Małgorzata Handzlik (PPE), por escrito.(PL) Me complace la adopción, por una clara mayoría de votos, del presupuesto de la UE para 2011. El acuerdo alcanzado entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE ha permitido que pueda evitarse el uso del presupuesto provisional, algo que podría socavar las políticas europeas de cohesión y agrícola. Se trata de una noticia especialmente buena para los gobiernos locales de Polonia, los agricultores del país y también las empresas, que en número creciente se benefician de los fondos de la Unión porque, a pesar de la crisis económica, los pagos se incrementarán en un 2,91 % respecto de 2010. También me satisface constatar el incremento de los recursos dedicados a áreas prioritarias señaladas por el Parlamento, incluidas juventud, educación, investigación e innovación.

 
  
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  Constance Le Grip (PPE) , por escrito. (FR) He votado a favor del nuevo presupuesto y me satisface que las instituciones europeas hayan encontrado por fin un terreno común. Por medio de esta votación, el Parlamento Europeo proporciona a la Unión Europea un presupuesto estable que puede ponerse en práctica inmediatamente desde principios de 2011, evitándose así el tener que hacer uso del sistema provisional de doceavas partes, algo que habría puesto en peligro la aplicación de muchas políticas europeas. No obstante, me parece deplorable la falta de flexibilidad que este nuevo presupuesto impone, así como la decisión por parte de ciertos grupos políticos, sobre todo los Socialistas, de poner en peligro el ITER, el único proyecto sólido de investigación a largo plazo en el que la Unión Europea desempeña un papel preponderante, al retrasar la votación sobre la financiación del mismo. Al renunciar a 600 millones de euros en créditos disponibles para financiar ITER con un telón de fondo de crisis y por tanto escasez de fondos públicos europeos, los Socialistas han dado muestras de su irresponsabilidad e inconsistencia y están poniendo en peligro un proyecto estratégico que genera puestos de trabajo.

 
  
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  Elżbieta Katarzyna Łukacijewska (PPE), por escrito.(PL) Me complace que, a pesar de la múltiples complicaciones, haya sido posible acordar y adoptar un presupuesto de la UE para 2011 tras las modificaciones introducidas por el Consejo. Es algo muy importante, no solo porque se ha evitado un presupuesto provisional sino sobre todo porque podemos estar seguros de que la programación de gastos relacionada con la política de cohesión, que es de suma importancia para los residentes en la UE y sobre todo para los beneficiarios de los fondos de la Unión. Además me gustaría recalcar que se han incrementado los recursos destinados a la política de cohesión en un 10 %. Es importante que hayamos llegado a un acuerdo político. Al hacerlo hemos dado muestras de solidaridad europea y esto nos dará ahora estabilidad financiera en 2011.

 
  
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  Véronique Mathieu (PPE), por escrito. (FR) Hoy he votado a favor del presupuesto de 2011. Tras largos debates hemos logrado alcanzar un acuerdo que satisfaga al Parlamento. Desde luego el Parlamento espera que las disposiciones del Tratado de Lisboa se apliquen; el tratado dispone que nuestra institución participe en las negociaciones del próximo presupuesto a largo plazo y este cambio debería aceptarse a todos los niveles. Más aún, el Parlamento quería mantener ciertas reservas en el presupuesto de 2011. Por ejemplo, un caso concreto sería el de los 425 000 euros que el presupuesto de 2011 destina a la Escuela Europea de Policía (CEPOL) y que ahora solo podrán movilizarse en ciertas circunstancias. La agencia tendrá por tanto que poner en práctica las recomendaciones de los diputados europeos tras la negativa del Parlamento a respaldar la ejecución del presupuesto de la agencia de modo que pueda tomarse una decisión sobre el destino pleno de los fondos incluidos en el presupuesto de 2011 para CEPOL.

 
  
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  Jean-Luc Mélenchon (GUE/NGL), por escrito. (FR) El presupuesto de 2011, el primero sometido al escrutinio del Parlamento, simplemente ha hecho patente lo limitado del poder de nuestra asamblea, que no contenta con validar contrarreformas neoliberales y trabajar para los mercados financieros en vez de para los ciudadanos que la eligieron, incluso llega a la capitulación en nombre de la urgencia. No facilitaré este ejercicio despreciable con mi voto.

 
  
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  Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) Tras intensas negociaciones, por fin ha sido posible llegar a un acuerdo para el presupuesto de 2011; no se trata del presupuesto ideal pero aún así es un documento que permitirá que se logren los objetivos propuestos por la UE. Este presupuesto comunitario para 2011 que adoptamos hoy en plenaria refuerza la financiación destinada a las prioridades definidas por el Parlamento Europeo, tales como educación, innovación y el proceso de paz en Oriente Medio y Palestina.

 
  
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  Alexander Mirsky (S&D), por escrito. Teniendo en cuenta las cantidades ingentes de burócratas del Parlamento Europeo y la Comisión Europea también, esta resolución acerca a la Comunidad Europea a una situación de reparto cuidadosamente planeado y eficaz de los recursos comunitarios a lo largo del tiempo. He examinado detenidamente otras declaraciones incluidas en el informe y me complace haber descubierto que ciertas personas en este Parlamento comprendan la necesidad de utilizar el dinero a tiempo y no cuando ya es demasiado tare. He votado a favor.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) Tal y como era el caso de la última propuesta de incrementar el presupuesto para 2011, también he tenido que oponerme a esta otra en interés de los ciudadanos europeos. Es imposible comprender cómo la UE puede permitirse incrementar su presupuesto cuando se están lanzando programas de austeridad por toda Europa. El último aumento se ha justificado en base a la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y las nuevas instituciones que se crean en virtud del mismo, tales como el Servicio Europeo de Acción Exterior. Haciendo gala de gran clarividencia, el Partido de la Libertad austriaco ha votado en contra del Tratado de la Lisboa que, pese a haber supuesto algunos beneficios, sobre todo ha resultado en un incremento de la burocracia y los cotes para los ciudadanos. Así pues, he votado en contra del presupuesto de 2011.

 
  
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  Elisabeth Morin-Chartier (PPE), por escrito. (FR) Apoyo el resultado de la votación del Parlamento Europeo del miércoles 15 de diciembre de 2010 en virtud del cual se ha adoptado el presupuesto de 2011 durante el periodo de sesiones celebrado en Estrasburgo y tras el debate que tuvo lugar el martes. El presupuesto aprobado incluye un incremento de financiación para la mayoría de las prioridades establecidas por el Parlamento y respeta al mismo tiempo los límites globales establecidos por el Consejo. Durante las negociaciones presupuestarias de este año, mis compañeros en este Parlamento también han alcanzado acuerdos con el Consejo y la Comisión en torno a toda una serie de exigencias políticas relacionadas con el presupuesto.

 
  
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  Alfredo Pallone (PPE), por escrito. (IT) El proyecto de presupuesto enmendado por el Consejo Europeo no refleja plenamente las necesidades y requisitos marcados por el Parlamento, pero la Unión Europea no puede quedar durante los primeros meses de 2011 sin un presupuesto aprobado. Por este motivo, durante las conversaciones a tres bandas mantenidas el 6 de diciembre, la Comisión, el Consejo y el Parlamento encontraron la solución de compromiso adecuada para hacer viable un presupuesto que pudiera aplicarse plenamente desde principios del ejercicio 2011. He votado a favor porque es la postura responsable y consistente con los esfuerzos del Parlamento para proporcionar a los ciudadanos de la Unión los recursos financieros adecuados, tal y como confirma la aprobación de la declaración conjunta sobre créditos de pago.

 
  
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  Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito. (PT) He votado a favor de la resolución del Parlamento porque considero que, pese a que el proyecto de presupuesto enmendado por el Consejo no satisface del todo la necesidad real de un presupuesto para la Unión que sea sostenible, coherente y eficaz, sí se ha logrado el objetivo del Parlamento de dotar a la Unión de un presupuesto que puede ponerse en práctica de modo pleno y previsible desde el principio del ejercicio.

 
  
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  Paulo Rangel (PPE), por escrito. – (PT) He votado a favor de la resolución del Parlamento puesto que estoy de acuerdo con que, a pesar de que el proyecto de presupuesto enmendado por el Consejo no satisface del todo la necesidad real de un presupuesto para la Unión que sea sostenible, coherente y eficaz, el objetivo del Parlamento era proporcionar a la Unión un presupuesto que puede aplicarse de modo pleno y previsible desde el principio del ejercicio.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. (FR) El mes pasado se produjo un momento muy especial cuando todos los grupos políticos arrimaron el hombro para lograr un acuerdo político, más allá del presupuesto de 2011, sobre la financiación de la UE en el futuro. Así que, después de todo el revuelo que provocaron en el trascurso de esas negociaciones, los tres grupos políticos principales cedieron en la recta final. El Parlamento Europeo, pese a contar con nuevas competencias, acaba de dejar pasar la oportunidad de imponerse en su papel decisor en materia presupuestaria. La carta del Primer Ministro belga que nos ha mostrado la Presidencia belga y que garantiza que se respetará el Tratado (sic) y que el Parlamento participará en futuros debates, no ofrece ninguna garantía de resultados políticos positivos. Nuestro voto en contra es reflejo de esta oportunidad perdida y de la cláusula de aplazamiento que la seguirá.

El mejor instrumento para lograr un acuerdo es utilizar el mismo método que en la Convención para reunir a los Parlamentos nacionales y europeo y la Comisión Europea. En cuanto al megaproyecto TIER, que requiere y continuará requiriendo niveles de financiación exorbitantes, no lamentamos que sufra un aplazamiento y trataremos nuevamente de demostrar el despilfarro financiero que supone tan pronto como vuelva a plantearse el tema en la Comisión de Presupuestos del Parlamento Europeo.

 
  
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  Nuno Teixeira (PPE), por escrito. (PT) Estamos a punto de aprobar el presupuesto de la Unión Europea para 2011 que se tramita, por primera vez, de conformidad con el nuevo procedimiento del Tratado de Lisboa. Me complace la confirmación del papel del Parlamento Europeo en esta cuestión y apoyo las principales prioridades señaladas en el documento que votamos hoy. En 2011 habrá de prestar especial atención a los temas de juventud, educación y movilidad, prioridades que se toman en cuenta en todas las secciones del presupuesto. Necesitamos invertir en nuestros jóvenes y en formar a todos los ciudadanos europeos a través de los programas de Formación Permanente, Erasmus, Mundus y Eures.

También es fundamental promover la inversión en investigación e innovación y el papel de las PYME como motor de dinamización económica. Al considerar la importancia de la política de cohesión como un elemento global que abarca todas las políticas europeas, me complace que se haya planificado incluirla en el documento que es fundamental para la ejecución de esta política con éxito. En vista de las razones expuestas y porque creo que la Unión Europea está pasando por un periodo que requiere más esfuerzo en términos de hacer a Europa más fuerte y competitiva sin olvidar la necesidad de fomentar el diálogo interinstitucional, voto a favor del proyecto presentado por el Parlamento.

 
  
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  Thomas Ulmer (PPE), por escrito. − (DE) He votado a favor del informe. En las negociaciones con el Consejo, el Parlamento ha sacado las uñas. El año pasado, en el contexto del Tratado de Lisboa, el Consejo realizó concesiones significativas al Parlamento. En esta decisión sobre el presupuesto, el Parlamento ha evolucionado hacia la posición del Consejo. Esta solución de compromiso parece ser factible.

 
  
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  Derek Vaughan (S&D), por escrito. El presupuesto de 2011 se ha decidido en un momento de desafío e inestabilidad. En un momento en que asistimos a cómo se realizan importantes recortes en los presupuestos de los Estados miembros, es más importante que nunca asegurarse de que Europa proporciona los recursos para poder lidiar con los efectos de la crisis. Los beneficios de la financiación de la UE pueden constatarse en la circunscripción que represento y proporcionan ayuda a quienes sufrirán debido a la actual política de cultivo de chamizo que está aplicando el Reino Unido.

Ahora bien, hay secciones del presupuesto con las que no puedo estar de acuerdo, y por ejemplo no me parece en absoluto adecuado votar a favor de subsidios agrícolas que suponen un despilfarro o de un aumento de los gastos de representación. Creo que es importante mostrar contención en el gasto en estos tiempos económicos inciertos y por ese motivo elijo abstenerme en la votación del presupuesto de 2011.

 
  
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  Glenis Willmott (S&D), por escrito. Los diputados socialistas del Parlamento Europeo han votado en contra del paquete presupuestario porque, en un momento en que se están produciendo recortes tan profundos en el gasto público a nivel nacional, no creemos que sea apropiado que el presupuesto de la UE aumente.

Desde luego no aprobamos la manera en la que los gobiernos están poniendo el peligro sus economías recortando el gasto público de ese modo, pero eso no significa que vayamos a apoyar automáticamente un incremento del gasto total de la Unión Europea.

La UE estará realizando muchas labores importantes el año que viene, en muchos casos proporcionando apoyo en esas áreas que serán las que más sufran los recortes nacionales. Ahora bien, en los casos en que sean necesarios nuevos gastos, creemos que habría sido posible encontrar formas de ahorrar por otro lado para liberar fondos y destinarlos a proyectos importantes.

Dada la presión a que se encuentran sometidas las economías nacionales en la actualidad, estas negociaciones presupuestarias habrían podido brindar una oportunidad para persuadir a los líderes de la UE de hacer frente al despilfarro que se está produciendo en ciertas áreas tales como los subsidios agrícolas, que a menudo socavan la economía de los países mismos a los que se trata de apoyar con el presupuesto de ayuda internacional de la UE. Sin embargo este paquete presupuestario deja esos subsidios prácticamente inalterados.

En este contexto, los parlamentarios socialistas no podían apoyar un aumento del presupuesto de la UE.

 
  
  

Informe: Barbara Matera (A7-0353/2010)

 
  
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  Maria Da Graça Carvalho (PPE), por escrito. (PT) En vista de que los Países Bajos han solicitado asistencia en relación a los 613 casos de despido que tuvieron lugar en dos empresas cuya actividad se desarrollaba en el marco de la división 46 de la NACE (Comercio al por mayor e intermediarios del comercio, excepto de vehículos de motor y motocicletas) Revisión 2 en la región NUTS II de Holanda Septentrional, he votado a favor de la resolución porque estoy de acuerdo con la propuesta de la Comisión Europea y con las correspondientes enmiendas introducidas por el Parlamento Europeo. También estoy de acuerdo con que el funcionamiento y valor añadido aportado por un Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) debería evaluarse en el contexto de una valoración general de los diversos programas e instrumentos creados en virtud del Acuerdo Interinstitucional de 17 de mayor de 2006 durante el proceso de revisión intermedia del marco financiero plurianual 2007-2013.

 
  
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  Mário David (PPE), por escrito. – (PT) La ayuda a trabajadores que han perdido el puesto debido a la reestructuración y reubicación de su empresa debería ser dinámica y flexible de modo que se pueda ejecutar rápidamente y con eficacia. En vista de los cambios estructurales que vive el comercio internacional, es importante que la economía europea sea capaz de utilizar rápidamente instrumentos de apoyo a los trabajadores afectados por esos cambios y al mismo tiempo de darles la formación necesaria para volver lo antes posible al mercado de trabajo. La ayuda financiera debería por tanto proporcionarse en base a las circunstancias de cada caso. También es importante recalcar que esta ayuda no sustituye a las responsabilidades que normalmente recaen sobre las empresas, ni tiene por objeto la financiación y reestructuración de las empresas. Teniendo en cuenta que los Países Bajos presentaron una solicitud de ayuda en relación a 613 casos de despido que tuvieron lugar en dos empresas cuya actividad se desarrollaba en el marco de la división 46 de la NACE (Comercio al por mayor e intermediarios del comercio, excepto de vehículos de motor y motocicletas) Revisión 2 en la región NUTS II de Holanda Septentrional, he votado a favor de este Informe o, dicho de otro modo, a favor de la movilización del FEAG para apoyar a los Países Bajos.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. (PT) La crisis económica y financiera que estamos atravesando combinada con los continuos cambios en el mercado laboral han provocado alternaciones en la estructura del comercio internacional que han resultado en un sinfín de víctimas del desempleo, en muchos casos a largo plazo. El Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización se creó para responder a ese tipo de situaciones. En este caso estamos hablando de movilizar algo más de dos millones quinientos mil euros para que los Países Bajos apoyen a los 613 casos de despido que se han producido en dos empresas intermediarias de comercio entre el 1 de mayo de 2009 y el 31 de enero de 2010. Habida cuenta de que, tras examinar esta solicitud, la Comisión considera que es adecuada y cumple con los requisitos establecidos y por tanto recomienda que se apruebe, he votado a favor.

 
  
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  José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) En vista del impacto social de la crisis económica mundial, que ha tenido especial repercusión en el empleo, el uso adecuado del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización es fundamental para aliviar el sufrimiento de muchos ciudadanos y familias europeas al contribuir a su reintegración social y desarrollo profesional y al mismo tiempo proporcionar recursos que den respuesta a las necesidades de las empresas e impulsar la economía. Es en este contexto en el que se plantea el plan de intervención en los Países Bajos en relación a los 613 casos de despido que tuvieron lugar en dos empresas cuya actividad se desarrollaba en el marco de la división 46 de la NACE (Comercio al por mayor e intermediarios del comercio, excepto de vehículos de motor y motocicletas) Revisión 2 en la región NUTS II de Holanda Septentrional. Así pues, espero que las instituciones europeas refuercen su compromiso con la aplicación de medidas para acelerar y mejorar la tasa de utilización de este tipo de importante recurso como es el FEAG, que en la actualidad presenta un nivel de movilización muy bajo. Este año solo se ha solicitado un 11 % de los 500 millones de euros disponibles.

 
  
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  Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) La UE constituye un área de solidaridad y el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización es parte de todo ello. Este apoyo es esencial para ayudar a los desempleados y las víctimas de las reubicaciones realizadas por las empresas en la era de la globalización. Un número creciente de empresas están reubicando sus instalaciones para aprovechar los costes laborales más bajos en toda una serie de países, sobre todo en China y la India, con el consiguiente efecto perjudicial para los países que respetan los derechos de los trabajadores. El FEAG tiene por objetivo ayudar a los trabajadores que han sido víctimas de una reubicación empresarial y es clave a la hora de facilitarles el acceso a nuevos puestos de trabajo. El FEAG se ha utilizado en el pasado en otros países de la UE, así que es apropiado ahora presentar ayuda a los Países Bajos, que han presentado una solicitud de movilización del FEAG en relación a los 613 casos de despido que tuvieron lugar en dos empresas cuya actividad se desarrollaba en el marco de la división 46 de la NACE (Comercio al por mayor e intermediarios del comercio, excepto de vehículos de motor y motocicletas) Revisión 2 en la región NUTS II de Holanda Septentrional.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) Los empleados que han perdido sus puestos de trabajo como resultado de la crisis financiera y económica deberían tener oportunidad de volver rápidamente al mercado laboral. Los Estados miembros están obligados a tomar las medidas adecuadas para apoyar a estar personas. El Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización proporciona financiación para este propósito precisamente, que los Estados miembros pueden solicitar. Voto a favor del informe, pues la movilización del fondo por parte de los Países Bajos cumple plenamente los criterios necesarios para ello.

 
  
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  Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito. (PT) En vista de que los Países Bajos han solicitado ayuda en relación a los 613 casos de despido que tuvieron lugar en dos empresas cuya actividad se desarrollaba en el marco de la división 46 de la NACE (Comercio al por mayor e intermediarios del comercio, excepto de vehículos de motor y motocicletas) Revisión 2 en la región NUTS II de Holanda Septentrional, he votado a favor de la resolución porque estoy de acuerdo con la propuesta de la Comisión Europea y con las correspondientes enmiendas a la misma presentadas por el Parlamento Europeo. También estoy de acuerdo con que:

- el FEAG debería apoyar la reintegración individual de los trabajadores despedidos para su vuelta al empleo y me gustaría insistir en que la ayuda del FEAG no debiera ser un sustitutivo de las medidas que son responsabilidad de las empresas conforme a las leyes nacionales o los correspondientes convenios colectivos, ni tampoco debiera financiar la reestructuración de empresas o sectores;

- las funciones y valor añadido por el FEAG debieran evaluarse en el contexto de la valoración general de los diversos programas e instrumentos creados en virtud del Acuerdo Interinstitucional de 17 de mayo de 2006;

Valoro positivamente la propuesta de la Comisión Europea para establecer una fuente de financiación diferente a los recursos no utilizados del FSE con objeto de responder a las declaraciones reiteradas del Parlamento Europeo sobre como es necesario identificar mecanismos presupuestarios adecuados para transferir fondos, habida cuenta de que el FEAG se creó para ser un instrumento específico e independiente, con sus propios objetivos y periodos de financiación.

 
  
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  Aldo Patriciello (PPE), por escrito. (IT) Estoy completamente de acuerdo con la ponente, la señora Matera, a quien complace observar que la Comisión continúa identificando nuevas fuentes de créditos de pago distintas de los recursos no utilizados del Fondo Social Europeo, de conformidad con las frecuentes demandas planteadas en este sentido por el Parlamento Europeo.

También estoy de acuerdo con la ponente en que las alternativas elegidas en los últimos casos (partidas presupuestarias dedicadas al apoyo a los nuevos proyectos empresariales y la innovación) no son satisfactorias en vista de las graves limitaciones que la Comisión se encuentra a la hora de aplicar los programas de competitividad e innovación. En un periodo de crisis económica, de hecho estos fondos deberían haber aumentado. La ponente insta por tanto a la Comisión a continuar con sus esfuerzos para identificar más partidas presupuestarias adecuadas para pagos en el futuro.

 
  
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  Paulo Rangel (PPE), por escrito. – (PT) La solicitud de ayuda presentada por los Países Bajos conforme al Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) en relación a los 613 casos de despido que tuvieron lugar en dos empresas cuya actividad se desarrollaba en el marco de la división 46 de la NACE (Comercio al por mayor e intermediarios del comercio, excepto de vehículos de motor y motocicletas) Revisión 2 en la región NUTS II de Holanda Septentrional cumple todos los requisitos establecidos legalmente. Ciertamente, en virtud del Reglamento (CE) nº 546/2009 del Parlamento Europeo y el Consejo, de 18 de junio de 2009, que modifica el Reglamento (CE) nº 1927/2006 del Parlamento Europeo y el Consejo, de 20 de diciembre de 2006, por el que se crea el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, el alcance del FEAG se amplió temporalmente ya que se anticipaba que podría intervenir en situaciones como esta si, como resultado directo de una crisis global financiera y económica se producen «por los menos 500 despidos en un periodo de nueve meses, sobre todo en empresas pequeñas o medianas incluidas en una división de nivel 2 de la NACE en una región o dos regiones NUTS II contiguas». Así pues he votado a favor de esta resolución y confío en que la movilización del FEAG contribuirá a la exitosa integración de estos trabajadores de vuelta en el mercado laboral.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. Con esta votación, el Parlamento Europeo: (1) hace un llamamiento a las instituciones participantes para que tomen las medidas necesarias para acelerar la movilización del FEAG; (2) recuerda el compromiso de las instituciones de garantizar un procedimiento fluido y rápido para la adopción de decisiones relativas a la movilización del FEAG, proporcionando apoyo individual, puntual y limitado en el tiempo tendente a prestar ayuda a los trabajadores que hubieran sufrido despidos como resultado de la globalización y la crisis económica y financiera, y hace hincapié en el papel que puede desempeñar el FEAG en la reintegración de esos trabajadores despedidos al mercado de trabajo; (3) insiste en que, conforme al artículo 6 del Reglamento del FEAG, debiera garantizarse que este apoya la reintegración de los trabajadores despedidos en el mercado laboral a título individual y reitera que la ayuda procedente del FEAG no debe sustituir las acciones que constituyen la responsabilidad de las empresas en virtud de la legislación nacional o los convenios colectivos pertinentes o las medidas de reestructuración de la empresa o sector.

 
  
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  Silvia-Adriana Ţicău (S&D), por escrito. – (RO) He votado a favor de la resolución del Parlamento Europeo sobre la movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) en beneficio de los trabajadores del sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) que han perdido su puesto en Holanda Septentrional.

El sector europeo de las TIC se ha visto duramente golpeado por la crisis financiera y económica global y los cambios estructurales en el mercado global de las TI, sobre todo debido al traslado de la producción a China y la India, algo que también refleja el indicador ICT 5.

El indicador ICT 5 es un resumen de los resultados de los principales estudios en torno a ciclos de negocio, costes y asignación presupuestaria al sector de las TIC. Este indicador para Europa Occidental ha descendido desde un valor previo de aproximadamente 160 en agosto de 2008 hasta situarse en torno a 30 en abril de 2009.

Los Países Bajos han preparado un paquete coordinado de servicios personalizados para los 613 trabajadores que han sido despedidos de los dos centros de la empresa Randstad; entre esos servicios se encuentra por ejemplo el proporcionar asesoramiento para realizar la transición de un trabajo a otro, el establecimiento de centros de movilidad, encontrar puestos para personal que ha sido despedido, proporcionar formación profesional e investigar la empleabilidad. El presupuesto total necesario asciende a 3 934 055 euros y los Países Bajos han presentado el 8 de abril de 2010 solicitud para obtener una contribución financiera de 2 557 135 del FEAG.

 
  
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  Thomas Ulmer (PPE), por escrito. − (DE) He votado a favor del borrador de informe. Una vez más, podemos ayudar a los ciudadanos de la UE que han perdido su trabajo en empresas que experimentan dificultades para encontrar otro trabajo.

 
  
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  Angelika Werthmann (NI), por escrito. − (DE) Esta es simplemente una más de toda una serie de solicitudes recibidas de los Países Bajos que hemos aprobado recientemente en el Comité de Presupuestos. Obviamente he votado a favor del informe de la señora Matera sobre la movilización del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) para apoyar a los ciudadanos de Holanda Septentrional que han perdido su trabajo. El propósito del FEAG es que los ciudadanos puedan disponer de financiación a título individual en caso de perder su trabajo como resultado de la globalización. Durante las negociaciones presupuestarias de las últimas semanas, el Gobierno de los Países Bajos se ha superado a sí mismo con su empecinada respuesta a las posturas legítimas adoptadas en el seno del Parlamento Europeo, no obstante siempre dispuesto a ceder. Llegado este momento, quisiera decir que parece ser compatible con la perspectiva política nacional el solicitar decenas de millones de euros de ayuda de la UE por un lado y, por el otro, negarse a entrar en un debate legítimo sobre los comentarios planteados por el Parlamento.

 
  
  

Informe: Tadeusz Zwiefka (A7-0360/2010)

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE), por escrito. (LT) He votado a favor de esta resolución porque creo que es necesario reforzar la cooperación en el seno de la UE en el ámbito de la ley aplicable al divorcio y a la separación judicial. Opino que la reglamentación de la UE en este campo debería ser universal. En otras palabras, en base a sus normas globales sobre conflictos jurídicos, puede establecerse que cualquier ley es aplicable: la de un Estado miembro participante, la de un Estado miembro no participante o la ley de un Estado que no pertenezca a la Unión Europea. La Unión se ha marcado el objetivo de mantener y desarrollar un espacio de libertad, seguridad y justicia en el que esté garantizada la libre circulación de las personas y por tanto, para permitir que los esposos escojan una ley aplicable con la que sientan que tiene una conexión cercana o, en ausencia de tal elección, para que una ley pueda aplicárseles en caso de divorcio o separación judicial, la legislación en cuestión debería ser aplicable incluso si no se trata de una ley de un Estado miembro. Aumentar la movilidad de los ciudadanos exige mayor flexibilidad y mayor seguridad jurídica, algo que el nuevo Reglamento de la UE puede reforzar.

 
  
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  Roberta Angelilli (PPE), por escrito. (IT) La necesidad de establecer un marco jurídico claro y completo sobre la ley aplicable al divorcio y la separación judicial surge de la necesidad urgente de abordar los problemas que se producen en los casos de divorcio «internacional». Hasta la fecha, las disparidades en las normativas nacionales no han favorecido precisamente la salvaguardia de la igualdad de oportunidades entre esposos ni han protegido el interés superior de los hijos. Muy por el contrario, esas disparidades han contribuido a fomentar la llamada «carrera a los tribunales». Como Mediadora del Parlamento Europeo para casos de sustracción internacional de menores cuya custodia se disputan padres de distintas nacionalidades y en base a la experiencia adquirida en el desarrollo de esta tarea, apoyo esta propuesta en favor de un reglamento que establezca la seguridad jurídica para las parejas afectadas y garantice la previsibilidad y flexibilidad necesarias.

Una de las ideas innovadoras incluidas en el texto del Reglamento es la posibilidad de consultar a un mediador familiar antes, durante y después del procedimiento de divorcio. Esto no es solo porque esta figura resulta de gran ayuda a la hora de informar a la pareja sobre las diversas opciones y condiciones de divorcio y también de resolver las diferencias entre ellos, sino también porque protege los derechos de los menores afectados y ayuda a los cónyuges a tomar las decisiones adecuadas de modo amistoso con el fin de proteger el bienestar de los hijos.

 
  
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  Sophie Auconie (PPE), por escrito. (FR) En lo que se refiere a mejorar la coherencia entre las normas europeas en lo que a asuntos matrimoniales respecta, es complicado lograr que los 27 se pongan de acuerdo. Por suerte, desde la entrada en vigor del Tratado de Amsterdam de 1997, los Estados miembros que lo deseen pueden reunirse para progresar en un cierto campo por medio de la «cooperación reforzada», de modo que un grupo nuclear de Estados puede liderar a la Unión en un cierto rumbo. Los problemas a que se enfrentan los cónyuges para que su estatus se les reconozca en toda Europa, sobre todo durante un procedimiento de divorcio o separación judicial, han llevado a ciertos Estados a reunirse con el objetivo de mejorar la coordinación de las reglamentaciones nacionales. Soy una entusiasta partidaria de que esta cooperación reforzada en la que Francia desearía participar, se aplique. En mi opinión, esta iniciativa permite reunir a los europeos en torno a una cuestión que nos afecta a todos y en la que la seguridad jurídica es fundamental. Así pues, he votado a favor del Reglamento propuesto para la aplicación de esta cooperación reforzada. En el futuro, dicha cooperación reforzada debe utilizarse tan a menudo como sea necesario.

 
  
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  Izaskun Bilbao Barandica (ALDE), por escrito. (ES) He votado a favor de este informe porque el objeto del Reglamento es crear seguridad jurídica para las parejas interesadas en separarse o divorciarse cuando pertenecen a distintos Estados de la Unión, garantizando la previsibilidad y flexibilidad.

En este sentido, la iniciativa aprobada ha sido un avance, pero cabe lamentar, en primer lugar, que se haya perdido la oportunidad de ampliar el ámbito de aplicación al reconocimiento de matrimonios, las nulidades, las tutelas de las y los hijos y las herencias. Tampoco se recoge, por otra parte, la existencia de otro tipo de uniones como las que protagonizan parejas homosexuales y que tienen reconocimiento en algunos Estados de la Unión.

En segundo lugar, hay que lamentar también que solo 15 de los 27 Estados miembros estén dispuestos a suscribir esta cooperación reforzada, lo que perjudicará a las ciudadanías de los países que no lo hagan.

Por ello espero y deseo que, en el futuro, pueda ampliarse el ámbito de aplicación y el número de países favorables a la aplicación de esta cooperación reforzada: se lo deben a la ciudadanía a la que representan.

 
  
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  Vilija Blinkevičiūtė (S&D), por escrito. (LT) He votado a favor de este informe del Parlamento Europeo sobre la cooperación reforzada en el ámbito de la ley aplicable al divorcio y a la separación judicial porque debe establecerse una base legal clara y explícita conforme a la cual se sigan las normas relacionadas con la ley aplicable. Me gustaría señalar que uno de los objetivos principales de la Unión Europea es mantener y desarrollar un espacio de libertad, seguridad y justicia en el que esté garantizada la libre circulación de las personas. En la actualidad, la situación legal a nivel europeo en lo que a la ley aplicable al divorcio y la separación judicial de cónyuges de distinta nacionalidad respecta es muy confusa porque no queda claro qué ley habría que aplicar, lo que suele llevar a una «carrera a los tribunales» en la que uno de los esposos presenta la demanda de divorcio antes que el otro para asegurarse de que el proceso se rige por una cierta ley que él o ella considera es más favorable a sus propios intereses. Me gustaría recalcar que el nuevo Reglamento propuesto debería proporcionar la necesaria seguridad jurídica a las parejas y garantizar la previsibilidad y flexibilidad.

 
  
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  Vito Bonsignore (PPE), por escrito. (IT) Me gustaría felicitar al señor Zwiefka por la confección de este informe que apoyo. El objetivo de esta medida es establecer un marco jurídico claro y completo que abarque las normas relativas a la ley aplicable al divorcio y la separación judicial, otorgando a las partes cierto grado de autonomía. La naturaleza heterogénea de estas normas en los diferentes Estados miembros, de hecho, suscita problemas en el caso de los divorcios «internacionales».

Ciertamente, además de la inseguridad jurídica en torno a la identificación de las leyes aplicables en cada caso individual, también podría producirse una «carrera a los tribunales» para asegurarse de que el procedimiento se rige por una legislación determinada que protege mejor a uno de los esposos. La Unión Europea debe por tanto limitar estos riesgos y deficiencias introduciendo la posibilidad de elegir la legislación aplicable de mutuo acuerdo. En consecuencia estoy de acuerdo con que existe la necesidad de garantizar a las partes una información detallada y justa que les permita conocer cuáles son sus opciones tan pronto como sea posible.

 
  
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  Zuzana Brzobohatá (S&D), por escrito.(CS) De conformidad con el Tratado de Lisboa, los Estados miembros pueden ahora trabajar en cooperación reforzada en el área de libertad, seguridad y justicia, y más concretamente en asuntos relativos al divorcio y la separación judicial. Este Reglamento define la cooperación reforzada entre ciertos Estados miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Eslovenia, España, Francia, Hungría, Italia, Letonia, Luxemburgo, Malta, Portugal y Rumanía). El principal objetivo de la misma es descartar cualquier discriminación en base al sexo, garantizar la igualdad de oportunidades de ambos cónyuges y dar total prioridad al bienestar de los niños. Los esposos a menudo «compiten» por ser el primero en presentar la demanda de divorcio para asegurarse de que el procedimiento se rija por una ley que proteja mejor sus intereses. El propósito de este Reglamento es mejorar la seguridad jurídica de las parejas afectadas y, al mismo tiempo, garantizar la previsibilidad y flexibilidad del procedimiento. Ha apoyado el Reglamento, incluso si en la actualidad no afecta a la República Checa. A grandes rasgos, creo que la introducción de este Reglamento será un buen ejemplo a seguir por otros Estados miembros, incluida la República Checa. En el futuro, otros Estados miembros podrían firmar el Reglamento y beneficiarse de la experiencia de los Estados miembros pioneros.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. (PT) Esta propuesta no pretende armonizar la ley sustantiva aplicable al divorcio y la separación judicial sino establecer una serie de normas armonizadas para resolver conflictos jurisdiccionales internacionales. Esto significa que necesitamos trabajar dentro del marco del Derecho Internacional Privado y no en el marco sustantivo del Derecho de familia, contexto en el que cada Estado continuará teniendo su propia legislación.

Este es el motivo por el que es importante por ejemplo recordar que el Reglamento propuesto, por medio de la enmienda al artículo 7, no exige que un Estado reconozca como matrimonio —incluso con el único fin de su disolución— una situación que no se considera como tal conforme a la legislación de este Estado y que, por el mismo motivo, sería contrario al principio de subsidiariedad. No obstante, esto no limita los derechos de las personas cuyas uniones no se reconocen en un Estado, un punto para el que es necesario identificar una solución de compromiso.

En vista de todo lo anterior, solo concibo la disposición favorable a una mayor seguridad jurídica en relación a la resolución de conflictos jurisdiccionales internacionales dentro del contexto del Derecho de familia, más concretamente en relación a la disolución del matrimonio y la separación legal, como un paso importante para la creación de un entorno de libertad y justicia en el que la libre circulación de las personas es una realidad.

 
  
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  José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) Me complace la adopción de este informe que debiera permitir a las parejas procedentes de distintos Estados miembros o residentes en otro país distinto del suyo propio elegir la ley que habría de aplicarse a su divorcio.

Durante 2007 se concedieron un millón de divorcios en la UE, en el 13 % de los casos a parejas donde los cónyuges tenían distinta nacionalidad, caso en que durante estos procedimientos los ciudadanos europeos se enfrentan a problemas legales que afectan a su separación.

Me gustaría señalar que Portugal participa en el proceso de cooperación reforzada que permitiría que se produjeran grandes avances en este ámbito, bloqueado en el Consejo en la actualidad.

Quisiera también hacer hincapié en la necesidad de que este informe no resulte en que se exija a un Estado miembro que reconozca como matrimonio —incluso con el único fin de su disolución— una situación que no se considera como tal conforme a la legislación de este Estado y que, por el mismo motivo, sería contrario al principio de subsidiariedad.

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (S&D), por escrito.(PL) Me gustaría felicitar al ponente por haber tratado de forma tan exhaustiva un tema complicado como es la elección de la ley aplicable al divorcio y la separación judicial. Para constatar lo delicada que es esta cuestión, basta considerar el hecho de que Roma III es el primer ejemplo en la historia de la UE de cooperación reforzada conforme a los procedimientos establecidos por los Tratados. El alcance territorial del Reglamento se verá por tanto restringido a 14 de los 27 Estados miembros de la UE. Polonia no se encuentra entre ellos. Creo que al introducir un principio que permite a las partes elegir la ley aplicable al divorcio, Roma III contribuirá a una mayor previsibilidad y seguridad jurídica. Ahora bien, teniendo en cuenta el alcance limitado de este Reglamento —solamente afectará a la ley aplicable en un divorcio internacional—, también es esencial responder a la pregunta de qué tribunal es competente para juzgar en un caso en particular.

Este problema constituye el objeto de otro Reglamento de la UE, Bruselas II bis. Así pues, al igual que el ponente, creo que es fundamental que este Reglamento se revise lo antes posible para introducir la disposición sobre el forum necessitatis. Con ello se disiparán los temores de muchos Estados miembros en relación a que sus tribunales se vean obligados, a los efectos de proceso de divorcio e incluso si la ley del Estado en cuestión no considera el matrimonio de que se trate válido, a pronunciar una sentencia de divorcio en virtud de la aplicación del presente Reglamento; esta garantía a su vez alentará a los Estados a adoptar principios generales europeos en materia de divorcio internacional, lo que sin duda facilitará grandemente la vida a muchos ciudadanos de la UE.

 
  
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  Nathalie Griesbeck (ALDE), por escrito. (FR) Si dos personas de distinta nacionalidad o sencillamente dos personas que no residen en el mismo Estado miembro tienen intención de divorciarse, deberían saber qué tribunal posee jurisdicción y en qué país. A partir de ahora, estas dos personas en trámites de divorcio se encontrarán en poco tiempo en posición de elegir ante qué sistema jurídico de la Unión Europea se tramitará su divorcio. Otro paso específico tendente a la creación gradual de un «espacio jurídico común europeo» directamente aplicable a la vida diaria de todos nosotros. Me complace la adopción de este informe y el uso por primera vez de lo que ha dado en llamarse procedimiento de cooperación reforzada, pero lamento que deba recurrirse a este procedimiento y que no haya sido posible llegar a un acuerdo de todos los Estados miembros de la UE. Confío en que otros Estados miembros se sumarán pronto a esta forma de cooperación.

 
  
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  Edvard Kožušník (ECR), por escrito.(CS) La República Checa está representada en el Parlamento Europeo. La República Checa no firmó el mecanismo de cooperación reforzada en el ámbito de la compatibilidad de las leyes aplicables en lo relativo a conflicto de leyes, y ello se debe a que la República Checa no considera que el proyecto de Reglamento sea una medida necesaria para el funcionamiento adecuado del mercado interior. De manera similar, la República Checa opina que el Reglamento es cuestionable en base al principio de subsidiariedad puesto que no ofrece ningún valor añadido que justifique su incumplimiento de las disposiciones del Derecho de familia de los Estados miembros. La República Checa también considera que cabe cuestionar la propuesta en base al principio de proporcionalidad ya que la forma jurídica elegida, el Reglamento, no es el instrumento adecuado para garantizar la compatibilidad de las normativas en conflicto de leyes en el ámbito del Derecho de familia a nivel internacional. Ahora bien, no es mi intención evitar con mi voto que los Estados que así lo decidan puedan optar por esta vía de la cooperación reforzada como herramienta para garantizar la compatibilidad de las normativas en conflicto de leyes en lo que respecta a establecer la ley aplicable en asuntos matrimoniales.

 
  
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  Jiří Maštálka (GUE/NGL), por escrito.(CS) La propuesta a favor de un Reglamento por el que se establece una cooperación reforzada en el ámbito de la ley aplicable al divorcio y la separación judicial ayuda a abordar las frecuentes cuestiones complejas y delicadas que van asociadas con el procedimiento de divorcio en el caso de matrimonios válidos celebrados entre personas de diferente nacionalidad. La propuesta también clarifica la situación para los cónyuges en trámite de divorcio y les permite elegir la legislación aplicable. Además incrementa significativamente la seguridad jurídica desde un primer momento. Dado que la legislación adoptada va más allá del acervo comunitario, la aplicación del mecanismo de cooperación reforzada es un paso que permite a los Estados miembros encarar algunos de los problemas jurídicos de la cooperación internacional asociados con la disolución de este tipo de matrimonios.

Todo esto ofrece a otros Estados miembros que no están participando en estos momentos oportunidad suficiente para evaluar los efectos positivos y negativos de este proyecto de Reglamento a lo largo del tiempo y para considerar la posibilidad de firmarlo. Durante varios años y en varios casos convenientemente justificados, ha sido el Derecho internacional el que se ha aplicado en el caso de este tipo de procedimiento de divorcio en la República Checa.

 
  
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  Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) El nuevo Reglamento permitirá a las parejas internacionales (parejas con distintas nacionalidades, parejas que viven en países diferentes o parejas que viven en países distintos a su país de origen) elegir la legislación nacional aplicable a su divorcio, siempre que uno de los cónyuges posea una conexión —por ejemplo, residencia habitual o nacionalidad— con el país en cuestión. Las nuevas normas también clarifican la ley aplicable en caso de que las partes no lleguen a un acuerdo. El nuevo Reglamento permitirá, por ejemplo, que una pareja de cónyuges español y portugués que viva en Bélgica elija si la ley aplicable a su divorcio debería ser la española, la portuguesa o la belga.

 
  
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  Alexander Mirsky (S&D), por escrito. El divorcio es un asunto muy serio. A menudo entraña platos rotos y reparto de bienes. Francamente admiro el idealismo del ponente, Tadeusz Zwiefka. ¿Qué ocurre si el marido alemán quiere divorciarse en Alemania pero su esposa quier divorciarse en Sicilia porque su madre es siciliana? ¿Cómo se reparten la aspiradora y la lavadora si no hay acuerdo? La idea es buena pero hay que refinarla. El 90 % de los divorcios son una tragedia o un escándalo. Estoy «a favor» pero incorporemos también los detalles cuando consideremos este tipo de documento. Necesitamos una ley, no reglas.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) La separación y el divorcio siempre son asuntos difíciles que implican toda una serie de consecuencias legales. Todo se vuelve particularmente problemático cuando los cónyuges vienen de diferente país. Hemos estado buscando una solución dentro de la Unión Europea pero solo hemos sido capaces de acordar un procedimiento de cooperación reforzada que, en todo caso, logra facilitar un tanto la situación a los afectados, es decir, parejas procedentes de distintos Estados miembros de la UE que se divorcian. No se ha especificado concretamente el alcance de este procedimiento y por tanto no está del todo claro.

Obviamente la cooperación no equivale a decir que las sentencias, como las resultantes de los procedimientos de divorcio, hayan de reconocerse en un Estado miembro donde no existe disposición legal en base a la cual hacerlo. Del mismo modo, el procedimiento no debe plantear una oportunidad de obligar a un Estado miembro a un reconocimiento por la puerta de atrás de las parejas del mismo sexo. Además, se ha prestado poca atención a los derechos de los padres en caso de separaciones transfronterizas. Por este motivo, me he abstenido en la votación.

 
  
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  Alfredo Pallone (PPE), por escrito. (IT) He votado a favor del informe porque creo que es necesario establecer un marco legal claro y complete sobre la ley aplicable al divorcio y la separación judicial. Por primera vez y gracias a la introducción del apartado 1 del artículo 3, a los cónyuges se les brinda la oportunidad de estar de acuerdo en designar la ley aplicable al proceso de divorcio. También creo que deberíamos asegurarnos de que la decisión de las partes es una decisión informada, o dicho de otro modo, que ambos cónyuges han sido puntual y adecuadamente informados sobre las consecuencias prácticas de su decisión. En este sentido, es necesario asegurarse de que la información es exacta y completa. Creo que es importante además proteger la relación de la pareja de modo que el acto de separación pueda celebrarse de un modo claro, transparente y consensuado por ambas partes, que se convierten así en responsables de la toma de decisiones dotados de igual autoridad.

 
  
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  Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito. (PT) Portugal participa, junto con otros 13 países (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Eslovenia, España, Francia, Hungría, Italia, Letonia, Luxemburgo, Malta y Rumanía) en la primera prueba de cooperación reforzada de la historia de la UE. Esta cooperación reforzada se aplica al ámbito de la ley aplicable al divorcio y la separación judicial de personas y bienes.

He votado a favor de este informe relativo al Reglamento, que establece reglas claras sobre el procedimiento para parejas internacionales (aquellas en las que los cónyuges poseen nacionalidades diferentes) que deseen obtener el divorcio o la separación judicial de personas o bienes en sus países de origen o residencia. Se trata de una cuestión plenamente consensual que facilitará mucho la vida de un buen número de europeos. Además también se trata de un momento simbólico al ser la primera ocasión en que se ha aplicado la cooperación reforzada entre Estados miembros de la UE.

El objetivo de estas disposiciones es reforzar la seguridad jurídica y la previsibilidad en lo que al divorcio y la separación judicial de personas y bienes respecta. El acuerdo solo contempla la armonización de situaciones de conflicto y no la armonización de normativas nacionales de base.

 
  
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  Aldo Patriciello (PPE), por escrito. (IT) Uno de los principales objetivos de la Unión Europea es mantener y desarrollar un espacio de libertad, seguridad y justicia en el que se garantice la libre circulación de las personas. La situación jurídica a nivel europeo, en lo que se refiere a la ley aplicable al divorcio y la separación judicial de cónyuges de distinta nacionalidad, es en la actualidad muy confusa, lo que a menudo lleva a una «carrera a los tribunales» en la que uno de los esposos presenta la demanda de divorcio antes que el otro para asegurarse de que el proceso se rige por una cierta ley que él o ella considera es más favorable a sus propios intereses. El objetivo del proyecto de Reglamento es proporcionar seguridad jurídica a las parejas y garantizar la previsibilidad y flexibilidad. Así pues, no puedo por menos que estar de acuerdo con el ponente, el señor Zwiefka, en sus argumentos relativos a las normas para la determinación de la ley aplicable al divorcio y la separación judicial.

 
  
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  Rovana Plumb (S&D), por escrito. – (RO) Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, España, Francia, Grecia (que se retiró su solicitud el 3 de marzo de 2010), Hungría, Italia, Letonia, Luxemburgo, Malta, Portugal y Rumanía han presentado una solicitud a la Comisión indicando que se proponen establecer entre ellos una cooperación reforzada en el ámbito de la ley aplicable a asuntos matrimoniales, y han invitado a la Comisión a presentar una propuesta sobre este asunto al Consejo. La movilidad creciente de los ciudadanos exige, por un lado, más flexibilidad y, por el otro, mayor seguridad jurídica. Para lograr este objetivo, este Reglamento debe reforzar la autonomía de las partes en las cuestiones del divorcio y la separación judicial al brindar a los cónyuges la oportunidad de elegir la legislación aplicable a su divorcio o separación judicial en concreto.

El Reglamento se aplicará únicamente a la disolución del matrimonio o cese de las obligaciones matrimoniales (separación legal) y no a cuestiones relativas a la capacidad legal de las personas naturales; la existencia, validez o reconocimiento de un matrimonio; la anulación de un matrimonio; el nombre de los cónyuges; las consecuencias del matrimonio a nivel de propiedad de bienes; las responsabilidades de paternidad; las obligaciones de manutención; o cuestiones relativas a fideicomisos y sucesiones, incluso si se plantean meramente como cuestión preliminar en el contexto del proceso de divorcio o separación judicial.

 
  
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  Paulo Rangel (PPE), por escrito. – (PT) El desarrollo de un espacio de libertad, seguridad y justicia en el que esté garantizada la libre circulación de las personas representa uno de los objetivos fundamentales de la Unión Europea y por tanto me complace esta propuesta que introduce una mayor seguridad jurídica en lo que respecta a la identificación de la ley aplicable a divorcios y separaciones nacionales, y me gustaría ver que los Estados miembros unen esfuerzos para lograr la compatibilidad en las normas nacionales sobre conflicto de leyes en este ámbito.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. Este texto se propone solucionar problemas tales como el siguiente: A y B son súbditos de distintos Estados miembros y unidos en matrimonio entre personas del mismo sexo en un Estado miembro que ha introducido legislación que permite este tipo de matrimonios. A y B llevan tres años viviendo en un Estado miembro que no permite el matrimonio entre personas del mismo sexo pero que ha participado en la adopción de un Reglamento sobre la ley aplicable conforme al procedimiento de cooperación reforzada. A y B desean disolver el matrimonio.

De conformidad con las disposiciones del Reglamento nº 2201/2003 sobre jurisdicción, los únicos tribunales que poseen jurisdicción en esas circunstancias son los del Estado miembro en donde residen habitualmente, lo que claramente no es justo para la pareja en cuestión, que tendría que enfrentarse a una cantidad nada desdeñable de molestias y considerable pérdida de tiempo para lograr trasladar a la jurisdicción de otro tribunal su divorcio.

 
  
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  Alf Svensson (PPE), por escrito. (SV) Cuando el Parlamento Europeo ha votado hoy el proyecto de Reglamento del Consejo por el que se establece una cooperación reforzada en el ámbito de la ley aplicable al divorcio y a la separación judicial, he decidido abstenerme de votar. En mi opinión, el Derecho de familia, incluidas las normas que rigen los divorcios, es un ámbito donde el principio de subsidiariedad debería respetarse y en el que los Estados miembros debieran tomar sus propias decisiones. La cooperación que trata el informe es voluntaria para los Estados miembros de la UE y, dada la situación actual, tan solo participan 14 países. Suecia no es uno de ellos. Creo que no es del todo apropiado que yo, en tanto que diputado sueco del Parlamento Europeo, adopte una postura sobre legislación que afecta únicamente a una forma de cooperación en la que Suecia no participa.

 
  
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  Angelika Werthmann (NI), por escrito. − (DE) Con 16 millones de matrimonios entre cónyuges de distinta nacionalidad celebrados en la UE de los que se estima que una media de 140 000 acaban en divorcio cada año, las negociaciones y el acuerdo sobre esta cuestión son esenciales para garantizar la necesaria seguridad jurídica a los ciudadanos. Tras haber distintos Estados miembros vetado numerosas iniciativas en este ámbito, ahora el procedimiento de cooperación reforzada por lo menos ha brindado la oportunidad de establecer los criterios necesarios a 14 países.

 
  
  

Informe: Jean-Paul Gauzès (A7-0340/2010)

 
  
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  Luís Paulo Alves (S&D), por escrito. (PT) He votado a favor de este informe porque la crisis financiera mundial, a la que las agencias de calificación crediticia han contribuido en parte, ha puesto de manifiesto la necesidad de introducir un mecanismo de clasificación y supervisión de las agencias de calificación crediticia. Estoy de acuerdo con este informe en alentar a la creación a nivel europeo de un sistema de registro y supervisión de las agencias de calificación crediticia que emiten calificaciones utilizadas dentro de la UE, y también coincido con el informe en su consideración de las condiciones para el uso en la UE de calificaciones emitidas por agencias de países terceros. El acuerdo alcanzado sobre la arquitectura de supervisión europea que entrará en vigor el 1 de enero de 2011, hace ahora posible la aplicación efectiva de supervisión a dichas agencias. Es fundamental que, desde su establecimiento, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) se encuentre en condiciones de ejercer sus competencias para asegurar una supervisión sólida de las agencias de calificación crediticia que operan en la UE, así como de aquellas ubicadas en países terceros cuyas calificaciones están autorizadas dentro de la UE, y ello en plena colaboración con las correspondientes autoridades nacionales. También me complace que Estados Unidos haya decidido igualmente idear unas normas de supervisión más estrictas en este campo, habida cuenta de que la Comisión asimismo está considerando abordar la cuestión de una mayor armonización internacional.

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE), por escrito. (LT) He votado a favor de esta resolución porque creo que es necesario establecer un mecanismo para someter a seguimiento y supervisión a las agencias de calificación crediticia. La crisis financiera global, a la que las agencias de calificación crediticia contribuyeron en parte, ha influido en esta iniciativa. Estoy de acuerdo con la propuesta de la Comisión Europea de organizar la autorización y supervisión de las agencias de calificación crediticia por parte de una Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM). Ahora bien, es fundamental para la AEVM encontrarse tan pronto como se haya establecido en condiciones de ejercer sus competencias para garantizar una supervisión concienzuda de las agencias de calificación crediticia que operan en la Unión Europea y también las agencias de países terceros cuyas calificaciones gocen de autorización en la Unión Europea.

 
  
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  Sophie Auconie (PPE), por escrito. (FR) En principio las agencias de calificación crediticia emiten opiniones independientes sobre la solvencia de una entidad, una deuda, una obligación financiera o un instrumento financiero. Ahora bien, las opiniones de estas agencias pueden en ocasiones tener un efecto notable en la economía de un país cuya regularidad financiera están calificando. En 2009, la Unión adoptó el Reglamento (CE) nº 1060/2009 para regular las actividades de las agencias con objeto de proteger a los inversores y los mercados financieros europeos de los riesgos de error profesional estableciendo las condiciones para la emisión de certificaciones así como las normas que rigen el registro y supervisión de las agencias de calificación crediticia. Al mismo tiempo, un informe redactado por un grupo de expertos concluía que era necesario mejorar el marco de supervisión con el fin de reducir el riesgo de futuras crisis financieras y la gravedad de las mismas. El Reglamento de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) establece esta Autoridad Europea de Supervisión, y para garantizar que esta autoridad opera de modo fluido y está convenientemente integrada en el marco general de regulación financiera, se ha hecho necesario enmendar el Reglamento (CE) nº 1060/2009. He votado a favor de este informe puesto que mejora el control sobre las agencias de calificación crediticia.

 
  
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  Jean-Pierre Audy (PPE), por escrito. (FR) Según el informe de mi ilustre colega y amigo Jean-Paul Gauzès del Grupo Popular Europeo (Demócrata-cristianos), he votado a favor de la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento de 2009 sobre las agencias de calificación crediticia y se otorga a la recién creada Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) competencias de supervisión de dichas entidades. Apoyo las mejoras que señala el ponente, en particular la transferencia a la AEVM de nuevas competencias que la Comisión tenía intención de atribuirse, más concretamente en materia de penalizaciones. Creo que es importante que la AEVM pueda delegar parte de sus funciones en las autoridades nacionales. Lamento que no se mencione (si bien esta enmienda regulatoria probablemente no sea el medio más adecuado) la cuestión de calificar Estados y la supervisión específica que debiera existir cuando son Estados lo que se califica. Propongo la creación de una agencia pública europea para la calificación de Estados que garantizaría la necesaria competencia técnica e independencia.

 
  
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  Zigmantas Balčytis (S&D), por escrito. (LT) La crisis financiera global ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer un mecanismo para el seguimiento y supervisión de las agencias de calificación crediticia. Existe la necesidad de realizar una vigilancia conjunta de las agencias de calificación crediticia a nivel de toda la UE y una supervisión integrada de las mismas. Estoy de acuerdo con este importante documento. En 2009 se produjo la adopción del Reglamento (CE) nº 1060/2009 sobre agencias de calificación crediticia que permitió el establecimiento de un sistema europeo de registro y supervisión de las agencias de calificación crediticia que emiten calificaciones utilizadas en la Unión Europea. También establece las condiciones de uso en la Unión Europea de calificaciones emitidas por agencias de países terceros. Es necesario un sistema fiable de supervisión y control y por tanto apoyo las enmiendas propuestas que reforzarán a la Autoridad Europea de Valores y Mercados. Esta institución debe participar en la supervisión de las agencias de calificación crediticia que operan en la UE y ejercer de manera efectiva tales atribuciones.

 
  
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  Vilija Blinkevičiūtė (S&D), por escrito. (LT) He votado a favor de este informe porque la crisis económica y financiera que ha sufrido el mundo entero ha dejado clara la necesidad de establecer un mecanismo de seguimiento y supervisión de las agencias de calificación crediticia. Por este motivo, la Comisión Europea presentó una propuesta para la organización de la autorización y supervisión de las agencias de calificación crediticia a través de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM). Es importante reseñar que se concederán a esta autoridad competencias propias de investigación y que podrá castigar a quienes no apliquen el Reglamento. Estoy de acuerdo con la postura del Parlamento Europeo de que es necesaria una vigilancia conjunta de los productos de las agencias de calificación crediticia y la supervisión integrada de los mismos a nivel de la UE. Lo que es más, el Parlamento sugiere enfocarse en la introducción de la AEVM en la supervisión de las agencias y la definición de sus nuevas tareas y competencias. Es fundamental que la AEVM, tan pronto como se establezca, se encuentre en posición de ejercer sus atribuciones para garantizar la correcta supervisión de las agencias de calificación crediticia que operen en la Unión Europea y también las de países terceros cuyas calificaciones estén autorizadas en la Unión Europea.

 
  
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  Nikolaos Chountis (GUE/NGL), por escrito. (EL) Me he abstenido en la votación del informe sobre las agencias de calificación crediticia. Estas agencias de calificación sirven abiertamente a los intereses de especuladores internacionales, han desempeñado un papel negativo desde el principio de la crisis y continúan haciéndolo; la revisión a la baja de la calificación crediticia de ciertos países —tanto pertenecientes como no a la UE— que han realizado de forma específica y arbitraria ha empujado a esos países a un círculo vicioso de especulación y endeudamiento. El incremento de los diferenciales hace que se acrecienten los problemas financieros de los países y enriquece a los mercados a costa de éstos. En la zona del euro en particular, el papel y las prácticas de las agencias de calificación crediticia también tienen un impacto negativo sobre la estabilidad del euro. Es responsabilidad política de la UE el haberles otorgado a estas agencias permiso para calificar tanto a empresas como a las economías de los Estados miembros. Creo que es necesaria la aplicación inmediata de medidas efectivas para poner fin a la naturaleza especulativa de las agencias de calificación y, en consecuencia, enmendar radicalmente el Reglamento (CE) nº 1060/2009. El informe contiene algunas propuestas positivas pero por desgracia nada contundentes y solo da pasos tímidos en esta dirección.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. – (PT) La necesidad de avanzar en la dirección de estos cambios se deriva de la de adaptar el Reglamento (CE) nº 1060/2009 a la nueva arquitectura de supervisión europea y surge también a raíz de la introducción de un nuevo mecanismo tendente a la centralización de las operaciones de las agencias de calificación.

En este sentido, a la Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Europea de Valores y Mercados – AEVM) le serán otorgados poderes propios de supervisión e investigación y podrá también sancionar. Debemos asegurarnos de que la AEVM se encuentra en condiciones de ejercer estas competencias y garantizar una supervisión sólida de las agencias de calificación activas en la Unión Europea y de las de países terceros cuyas calificaciones estén autorizadas en la Unión Europea.

 
  
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  Pat the Cope Gallagher (ALDE), por escrito. (GA) Este informe supone una enmienda técnica a la directiva existente y conferirá poderes a la nueva autoridad de supervisión, la AEVM, a partir de enero de 2011. Debemos recordar que se realizará una mejora más completa de las agencias de calificación crediticia en primavera de 2011.

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI), por escrito. (FR) La actividad de las agencias de calificación crediticia, en teoría, ya se supervisa y regula a nivel europeo. ¿Cabe plantearse ahora si pasa a ser cuestionable el dominio de tres agencias estadounidenses que son las que mandan en los mercados europeos y la deuda soberana y por tanto controlan los tipos a los que pueden endeudarse los Estados europeos? Me temo que no. Todo lo ocurrido no ha impedido que recientemente Standard & Poor —e insisto en que no hace mucho— haya amenazado con rebajar la calificación de Bélgica, ni que Moody's haya amenazado a España y Fitch a Irlanda.

Ninguna de estas agencias ha sido penalizada, ni por sus clientes ni por que les quepa temer por su reputación, pese a no haber hecho su trabajo correctamente durante la crisis de Enron o la de las hipotecas basura. Y ahora además dicen tener un papel político: la amenaza a Bélgica es un intento de obligar a que se constituya un gobierno; la ausencia de amenazas contra Francia busca prevenir la fragmentación de la zona del euro de manera artificial. La verdad es que únicamente tienen poder porque los mercados no están regulados y sus textos, Señorías, a favor de los cuales he votado en cualquier caso, no podrán hacer gran cosa para mejorar la situación.

 
  
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  Takis Hadjigeorgiou (GUE/NGL), por escrito. (EL) El Reglamento cubre tanto la supervisión de las agencias de calificación crediticia realizada por la Autoridad Europea de Valores y Mercados como la supervisión del uso de calificaciones crediticias por parte de entidades específicas supervisadas a nivel nacional. Las autoridades nacionales de supervisión seguirán siendo responsables de velar por el correcto uso de las calificaciones crediticias por parte de estas entidades concretas. Ahora bien, las autoridades nacionales no poseerán atribuciones para adoptar medidas de supervisión de agencias de calificación crediticias que no cumplan el Reglamento. Este es precisamente el punto de la propuesta que se está examinando en relación al respeto del principio de proporcionalidad. La propuesta crea un sistema de control pero, en el contexto del actual entorno neoliberal, no hay disposiciones tendentes a una aplicación real y esencial del mismo, únicamente se trata de una encomiable acción psicológica dirigida eminentemente al público en general.

La propuesta no está diseñada para reemplazar un sistema anterior sino para introducir un nuevo sistema de control que no existía antes, ni siquiera en esta forma, y que es lo que permitió a las agencias de calificación crediticia seguir avanzando a todo ritmo en primer lugar. En este sentido, tal vez sea mejor este sistema que ninguno.

 
  
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  Jiří Havel (S&D), por escrito.(CS) He votado a favor del informe sobre la introducción de la supervisión centralizada de las agencias de calificación crediticia. Estoy totalmente de acuerdo con el contenido del informe del señor Gauzès sobre la propuesta de un Reglamento que establezca un modelo para la centralización de la supervisión de las agencias de calificación crediticia por parte de una Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM), sobre todo teniendo en cuenta la particular movilidad de los servicios que ofrecen las agencias de calificación crediticia y el impacto instantáneo de los mismos en los mercados financieros. La supervisión centralizada podría llevar a una mayor transparencia en el sector de las agencias de calificación crediticia y promover mayor competencia entre las diversas agencias. Por este motivo he votado a favor del informe. Ahora bien, me preocupa que el periodo propuesto para que se produzcan todos los cambios relativos a la transferencia de competencias y deberes de los organismos supervisores de los Estados miembros a la AEVM es demasiado corto y creo que debería ampliarse.

 
  
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  Juozas Imbrasas (EFD), por escrito. − (LT) He votado a favor de este informe porque la crisis financiera global, a la que las agencias de calificación crediticia contribuyeron en parte, ha mostrado que es necesario establecer un mecanismo para el seguimiento y la supervisión de las agencias de calificación crediticia. Este era el objetivo que se perseguía con la adopción en 2009 del Reglamento sobre agencias de calificación crediticia que hizo posible establecer un sistema europeo de registro y supervisión de las agencias de calificación crediticia que emiten calificaciones en la Unión Europea. El Reglamento también establece las condiciones para el uso en la Unión Europea de calificaciones emitidas por agencias de países terceros. El acuerdo alcanzado sobre la arquitectura europea de supervisión que entrará en vigor el 1 de enero de 2011 dispone que la AEVM ejerza poderes propios de supervisión, sobre todo en lo que respecta a las agencias de calificación crediticia. Así pues se hace necesario enmendar el Reglamento sobre agencias de calificación crediticia para organizar la autorización y la supervisión de las agencias de calificación crediticia por la Autoridad Europea de Valores y Mercados, a la que se atribuirán poderes propios de supervisión y también poderes de investigación, y podrá sancionar la no aplicación del presente Reglamento. Las multas las impondrán los Estados miembros.

 
  
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  Bogusław Liberadzki (S&D), por escrito.(PL) Hace falta un mecanismo para el seguimiento y supervisión de las agencias de calificación crediticia. Debemos tomar nota del hecho de que las agencias de calificación crediticia contribuyeron en parte a la crisis. En 2011 recibiremos una propuesta de la Comisión sobre las diversas medidas complementarias relativas a las calificaciones y cuya introducción será posible tras la adopción de este informe. Las consideraciones anteriores me han persuadido de respaldar el informe, algo que he hecho para expresar mi convicción de que entrará en vigor rápidamente y producirá resultados positivos.

 
  
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  Jean-Luc Mélenchon (GUE/NGL), por escrito. (FR) Las agencias privadas de calificación crediticia han recibido de los poderes públicos nuevos derechos para establecer estándares y promesas de delegación de poderes. Su dependencia de otros socios privados es ilimitada, como lo es también su arbitrariedad. Las autoridades han tirado la toalla. Es una vergüenza.

 
  
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  Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) Hay una necesidad de evolucionar hacia este cambio de modo que el Reglamento (CE) nº 1060/2009 pueda adaptarse a la nueva arquitectura europea de supervisión e introducirse el nuevo mecanismo para la centralización de las operaciones de las agencias de calificación. Así pues, a la Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Europea de Valores y Mercados – AEVM) se le atribuirán poderes propios de supervisión, investigación y también aplicación de sanciones. Es fundamental que la AEVM se encuentre en condiciones de desarrollar sus funciones y asegurar una supervisión sólida de las agencias de calificación crediticia dentro de la Unión Europea.

 
  
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  Willy Meyer (GUE/NGL), por escrito. – (ES) No he podido apoyar este informe puesto que, aunque estoy a favor de muchos de los puntos que recoge y de la proposición general de fortalecer la transparencia y mejorar la información y supervisión de las agencias crediticias y otras entidades financieras, esta propuesta servirá a los intereses de los inversores, profesionales alejados de lo que se ha denominado la «economía real», ya que les otorga una mayor seguridad jurídica. Por lo tanto, si bien creo necesario que, como apunta esta propuesta, se trabaje firmemente por la transparencia y el derecho a una información clara en el sistema financiero, creo más necesario que se acabe con la especulación financiera y se realice un esfuerzo regulador que ponga a los mercados financieros bajo la tutela de los Estados. Este informe trabaja en la línea de la transparencia, la información y cierto grado de supervisión de los agentes financieros, pero lo hace de manera tímida y desde un enfoque complacista con la industria financiera y procapitalista, que ni comparto ni apoyo.

 
  
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  Alexander Mirsky (S&D), por escrito. Es un instrumento muy importante para informar a los ciudadanos de la UE de la situación en que se encuentran empresas y bancos, y también para comparar la competitividad de las diferentes marcas y artículos. He votado a favor. También confío en que en el futuro este Reglamento se completará añadiéndose elementos de control en lo que respecta a la calificación de partidos políticos y medios de comunicación para evitar así la manipulación de la opinión pública por dinero. Las agencias de calificación crediticia no se esfuerzan por obtener información y analizarla sino que están dispuestas a mostrar el resultado que convenga a quien paga. Todos aquellos que manipulan la opinión pública y por tanto están traicionando a la sociedad merecen un duro castigo.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) Más que ninguna otra cosa, la crisis financiera nos ha dejado bien claro que las agencias de calificación crediticia constituyen un peligroso monopolio y que sus valoraciones no siempre son adecuadas y en ocasiones de hecho resultan altamente arriesgadas. En consecuencia, es importante establecer un mecanismo para el seguimiento y la supervisión de las agencias de calificación crediticia. Al formar parte éstas de un sistema muy complejo de mercados financieros, se ha tomado la decisión de introducir un doble sistema con esa finalidad. Además, el informe establece las condiciones bajo las cuales las calificaciones emitidas por agencias de países terceros pueden ser utilizadas en la Unión Europea.

Por supuesto es fundamental que el sistema de supervisión permita la imposición de sanciones. El futuro dirá hasta qué punto será necesario. El hecho de que se hayan creado varios organismos de supervisión de la UE, lo que supone más tareas administrativas y más coste, no es buena noticia para el contribuyente europeo y lo he tenido en cuenta a la hora de votar.

 
  
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  Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito. (PT) He votado a favor de la resolución del Parlamento ya que estoy de acuerdo con que:

- el registro y supervisión permanente de la agencias de calificación crediticia dentro de la Unión debería ser responsabilidad únicamente de la Autoridad Europea de Supervisión (AES), es decir de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM), que debiera contar con poderes exclusivos para la firma de acuerdos de cooperación tendentes al intercambio de información con las autoridades relevantes de países terceros;

- la AES (AEVM) debería ser responsable del registro y permanente supervisión de las agencias de calificación crediticia y tener derecho a acceder, por medio de una simple solicitud o decisión, a toda la información que necesite de las agencias de calificación crediticia, individuos involucrados en las actividades de las agencias de calificación crediticia, organizaciones que son objeto de calificación y terceros vinculados a las mismas, terceros a quienes las agencias de calificación crediticia subcontraten para realizar tareas operativas y otros individuos vinculados estrechamente y de forma continuada con agencias o actividades de calificación crediticia;

- el registro de una agencia de calificación crediticia acordado por una autoridad competente debería ser válido en toda la Unión en virtud de la transferencia de competencias de supervisión de las autoridades relevantes a la AES (AEVM).

 
  
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  Aldo Patriciello (PPE), por escrito. (IT) La crisis financiera global, a la que las agencias de calificación crediticia han contribuido en parte, ha mostrado la necesidad de establecer mecanismos de seguimiento y supervisión de las mismas, y tal fue el propósito de la adopción en 2009 del Reglamento (CE) nº 1060/2009 sobre agencias de calificación crediticia.

Ese Reglamento hace posible establecer un sistema europeo de registro y supervisión de las agencias de calificación crediticia que emiten las calificaciones utilizadas en la Unión Europea. También sienta las bases sobre las condiciones de uso en la Unión Europea de calificaciones emitidas por agencias de países terceros mediante un doble régimen de equivalencia y de refrendo de las calificaciones. Así pues, he respaldado al ponente, el señor Gauzes, quien sugiere la necesidad de centrarnos en la introducción de la Autoridad Europea de Valores y Mercados en la supervisión de las agencias y en la definición de sus nuevas tareas y nuevos poderes. Es ciertamente de vital importancia que la AEVM, tan pronto como se establezca, se encuentre en condiciones de ejercer sus atribuciones para garantizar una supervisión sólida de las agencias de calificación crediticia que operan en la UE y también de las agencias de países terceros cuyas calificaciones están autorizadas en la UE.

 
  
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  Paulo Rangel (PPE), por escrito. – (PT) He votado a favor de la resolución del Parlamento porque estoy de acuerdo con que la transparencia informativa por parte del emisor de un instrumento financiero valorado por una agencia de calificación crediticia designada a tal efecto puede potencialmente contribuir un notable valor añadido en lo relativo al funcionamiento del mercado y la protección de los inversores.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. La crisis financiera global, a la que las agencias de calificación crediticia han contribuido en parte, ha mostrado la necesidad de establecer un mecanismo para el seguimiento y supervisión de las mismas. Este era el objetivo que se perseguía con la adopción en 2009 del Reglamento (CE) nº 1060/2009 sobre agencias de calificación crediticia que hizo posible establecer un sistema europeo de registro y supervisión de las agencias de calificación crediticia que emiten calificaciones en la Unión Europea. El Reglamento también establece las condiciones para el uso en la Unión Europea de calificaciones emitidas por agencias de países terceros mediante un doble régimen de equivalencia y de refrendo de las calificaciones. Durante los debates que precedieron a la adopción del Reglamento (CE) nº 1060/2009, su ponente hizo hincapié en la necesidad de un vigilancia conjunta de los productos de las agencias de calificación crediticia y una supervisión integrada de los mismos que abarque toda la UE.

Este principio se respetó y la Comisión emprendió la tarea de confeccionar una propuesta legislativa conforme a estas pautas. El acuerdo alcanzado sobre la arquitectura europea de supervisión que entrará en vigor el 1 de enero de 2011 hace ahora posible la aplicación efectiva de la supervisión de las agencias de calificación. El Reglamento en virtud del cual que se establece la AEVM hace hincapié en que esta autoridad ejercerá poderes propios de supervisión, sobre todo en torno a las agencias de calificación crediticia.

 
  
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  Kyriacos Triantaphyllides (GUE/NGL), por escrito. (EL) El Reglamento cubre tanto la supervisión de las agencias de calificación crediticia por parte de la Autoridad Europea de Valores y Mercados como la supervisión del uso de calificaciones crediticias por parte de entidades concretas supervisadas a nivel nacional. Las autoridades nacionales de supervisión continuarán siendo responsables de velar por el correcto uso de las calificaciones crediticias por parte de estas entidades concretas. Ahora bien, las autoridades nacionales no poseerán atribuciones para adoptar medidas de supervisión de agencias de calificación crediticias que no cumplan el Reglamento. Este es precisamente el punto de la propuesta que se está examinando en relación al respeto del principio de proporcionalidad.

La propuesta crea un sistema de control pero, en el contexto del actual entorno neoliberal, no contiene disposiciones tendentes a una aplicación real y esencial del mismo más allá de la encomiable acción psicológica dirigida eminentemente al público en general. Ahora bien, la propuesta no está diseñada para reemplazar un sistema anterior sino para introducir un nuevo sistema de control que no existía antes, ni siquiera en esta forma, y que es lo que permitió a las agencias de calificación crediticia seguir avanzando a todo ritmo en primer lugar. En este sentido, tal vez sea mejor este sistema que ninguno.

 
  
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  Thomas Ulmer (PPE), por escrito. − (DE) Me complace haber votado a favor de este informe. El proceso gradual de regulación de los mercados financieros está empezando a cobrar forma. La protección de los inversores ha mejorado y ha aumentado la transparencia. Las reglamentaciones tienen ahora un alcance más amplio y exhaustivo y por tanto proporcionan una mayor protección a todos los participantes.

 
  
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  Angelika Werthmann (NI), por escrito. − (DE) La crisis financiera mundial, que se debió en parte a las agencias de calificación crediticia, ha hecho necesario el establecimiento de un mecanismo para el seguimiento y supervisión de las mismas. Por este motivo, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) iniciará su singladura el 1 de enero de 2011

Al mismo tiempo, la dilatada crisis que no ceja y los incesantes nuevos descubrimientos sobre los mecanismos del mercado exigen que las tareas y autoridad de este organismo se ajusten constantemente y, de ser necesario, se amplíen. Así pues, me complacen grandemente las especificaciones y clarificaciones relativas a la autoridad detentada por la AEVM en sus tratos con los organismos nacionales relevantes y, por este motivo, he votado a favor del informe.

 
  
  

Informe: Anja Weisgerber (A7-0050/2010)

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE), por escrito.(LT) He votado a favor de este documento porque contribuye a la necesaria simplificación del marco legal de la UE. Creo que las ocho directivas en vigor en el ámbito de la metrología socavan más que contribuyen. Al mismo tiempo, comparto la opinión de la ponente sobre como los Estados miembros deberían dedicar más tiempo a investigar si la derogación de las directivas pudiera entrañar cierta inseguridad jurídica, lo que haría necesario armonizar las normas a escala europea. Así pues, creo que debe adoptarse una solución que derogue las directivas pero al mismo tiempo proporcione suficiente tiempo para analizar las posibles consecuencias en el contexto de una revisión más amplia del instrumento jurídico de base en este ámbito.

 
  
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  Sophie Auconie (PPE), por escrito. (FR) La metrología es la ciencia de las medidas. Desde tiempo inmemorial, los europeos han ido adoptado sucesivamente toda una serie de sistemas de medida en todos los campos (longitud, volumen, alcoholometría, etc.). La adopción de un sistema métrico, por ejemplo, llevó a una mejor colaboración entre diversos agentes económicos en el continente y luego a nivel global. Ahora bien, en muchos campos prevalece una amplia variedad de mediciones y sistemas de medida. En un intento de eliminar estas barreras a la cooperación entre europeos, la Unión viene desarrollando una política de armonización de los sistemas de medida. La Directiva 2004/22 supuso un paso importante en esta dirección. En el momento en que nos disponemos a revisar esta legislación, toda una serie de instrumentos parecen ahora obsoletos y debieran eliminarse para facilitar la lectura de la misma. He apoyado este texto porque proporciona un necesario ajuste de la legislación sobre metrología.

 
  
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  Diogo Feio (PPE), por escrito. (PT) Estoy de acuerdo con que es necesario simplificar el acervo legislativo comunitario y actualizar las directivas que ya no se aplican para adaptarlas a los nuevos tiempos. Las directivas en cuestión están obsoletas y no contribuyen a una mejor reglamentación. La Comisión cree que no hay necesidad de armonizar la legislación sobre metrología, pues entiende que se da la suficiente cooperación entre Estados miembros y que la actual situación de reconocimiento común de las normas basadas en parámetros internacionales por parte de los Estados miembros es satisfactoria. Ahora bien, es necesario tener en cuenta que sería perjudicial que se produjera un vacío legal en la reglamentación de este asunto y que no deberíamos contribuir a la inseguridad jurídica.

 
  
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  José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) El informe sometido a debate trata sobre la posibilidad de derogar ocho directivas sobre metrología en seis sectores con vistas a simplificar el acervo legislativo europeo en este ámbito: contadores de agua fría para agua no limpia (Directiva 75/33/CEE); alcoholímetros y tablas alcoholimétricas (Directivas 76/765/CEE y 76/766/CEE); pesas de precisión media y superior a la media, respectivamente (Directivas 71/317/CEE y 74/148/CEE); manómetros para neumáticos de los vehículos automóviles (Directiva 86/217/CEE); medición de la masa de los cereales (Directiva 71/347/CEE); arqueo de las cisternas de los barcos (Directiva 71/349/CEE).

Las distintas opciones que se barajan en relación a estas ocho directivas son su derogación total, derogación condicional, dejar las cosas como están y, habida cuenta de ello, la Comisión advierte que «ninguna alternativa es mejor que otra. Ahora bien, atendiendo a argumentos a favor de legislar bien, la Comisión favorece la opción de derogación en su totalidad, es decir, que favorece la creación de nueva reglamentación en el ámbito de los instrumentos de medida.

Apoyo esta elección por parte de la Comisión desde un punto de vista de excelencia jurídica pero creo que los Estados miembros deberían contar con el tiempo suficiente para analizar las posibles consecuencias en el contexto más amplio de revisión del instrumento jurídico de base en este ámbito, la Directiva relativa a los instrumentos de medida (Directiva 2004/22/EC).

 
  
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  Nuno Melo (PPE), por escrito.(PT) Uno de los objetivos de la UE es contar con un acervo legislativo comunitario sencillo y actualizado. No tiene sentido mantener normas que han quedado completamente obsoletas. En lo que respecta a la metrología, se acepta de manera generalizada que no hay necesidad de proceder a ninguna armonización, puesto que la legislación existente supone un reconocimiento común de las normas basadas en los parámetros internacionales por parte de los diversos Estados miembros. Ahora bien, es importante que no se cree un vacío legal en la reglamentación de este asunto para que no se produzcan inseguridades jurídicas.

 
  
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  Willy Meyer (GUE/NGL), por escrito. −(ES) He votado a favor de este informe sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se derogan ocho directivas del Consejo relativas a la metrología ya que, al igual que la ponente del informe, respaldo el objetivo general de legislar mejor. Igualmente apoyo la consideración de que «debería darse más tiempo a los Estados miembros para examinar si la derogación de las directivas no desembocará en inseguridad jurídica». Creo necesario la derogación y simplificación de estas directivas que hacen referencia a los instrumentos de medida revisando el instrumento jurídico base de la metrología: la Directiva relativa a los instrumentos de medida. En general, considero positiva la simplificación del acervo legislativo de la UE puesto que así puede mejorarse el acceso de los ciudadanos al trabajo legislativo de la UE y se posibilita una labor más eficiente en este ámbito.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) Un total de ocho directivas de la UE cubren en la actualidad el ámbito de la metrología en seis sectores diferentes. Con objeto de legislar mejor, la Comisión ha propuesto que se deroguen las directivas. Según la Comisión, la armonización no es necesaria porque la actual situación de mutuo reconocimiento de las normas nacionales funciona de manera satisfactoria. No obstante, la ponente es de la opinión de que los Estados miembros deberían disponer de más tiempo para examinar si la derogación de las directivas no desembocará en inseguridad jurídica. He votado a favor del informe ya que la ponente tendrá en cuenta los problemas de inseguridad jurídica.

 
  
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  Alfredo Pallone (PPE), por escrito. (IT) La derogación de directivas europeas eminentemente conlleva dejar un vacío regulatorio en el sistema de la Unión Europea, pero modernizar un sistema como el de las directivas sobre metrología es sin duda un paso hacia un sistema común más amplio y actualizado. Por este motivo, he votado a favor del informe para la derogación de ocho directivas sobre metrología. No obstante, el principio compartido por el Consejo y la Comisión supone un delicado equilibrio porque los Estados miembros tendrán que confiar en el mutuo reconocimiento de las regulaciones nacionales, evitando causar problemas a las empresas del sector que confían en las normas de metrología hasta que no se adopte la revisión de la directiva sobre instrumentos de medida que armonizará la legislación relevante a nivel europeo.

 
  
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  Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito. (PT) Estoy de acuerdo con la posición de la ponente que aboga por una mejor reglamentación de la metrología.

La Comisión favorecía la derogación completa de las ocho directivas sobre metrología; ahora bien, al ponente ha adoptado una posición más equilibrada concediendo a los Estos miembros más tiempo para examinar si la derogación de las directivas no desembocará en inseguridad jurídica, lo que supondría la necesidad de armonizar las normas de metrología a escala europea. Así pues, se establece un periodo de transición con objeto de analizar las posibles consecuencias de la derogación de las directivas y la necesidad de revisar la directiva de base en este ámbito (Directiva 2004/22/CE).

 
  
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  Aldo Patriciello (PPE), por escrito. (IT) Estoy de acuerdo con la ponente, la señora Weisgerber, quien favorece el objetivo general de legislar mejor pero, en lo que respecta a la propuesta, no queda tan claro cuál será la mejor opción. La Comisión llega en su evaluación de impacto a la conclusión de que, al examinar las diferentes opciones para estas 8 directivas sobre metrología (derogación total, derogación condicional, dejar las cosas como están), se advierte que «ninguna alternativa es mejor que otra».

Sin embargo, con vistas a legislar mejor, la Comisión opta por derogar totalmente todas las directivas (para basarse en el reconocimiento mutuo de la regulación nacional) en vez de proceder a su armonización, es decir, volver a legislar en la Directiva sobre instrumentos de medida. Reiterar también que estoy de acuerdo con la ponente, que opina que los Estados miembros deberían contar con mas tiempo para analizar si la derogación de las directivas no desembocará en inseguridad jurídica, lo que supondría la necesidad de armonizar las normas de metrología a escala europea.

 
  
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  Rovana Plumb (S&D), por escrito. – (RO) Derogar las ocho directivas probablemente resultará en más cargas administrativas, pues los Estados miembros podrán introducir disposiciones nacionales para la aplicación de los instrumentos de medida incluidos en las directivas que se derogan. Ni las directivas derogadas ni las que permanezcan en vigor reforzarán el nivel común de protección del consumidor, algo que solo podría lograrse enmendándolas. Creo que los Estados miembros deberían disponer de más tiempo para analizar si la derogación de las directivas no desembocará en inseguridad jurídica, lo que supondría la necesidad de armonizar las normas de metrología a escala europea. También apoyo la propuesta de la ponente para que el proceso se complete antes del 1 de mayo de 2014. Así pues, he votado a favor de este informe, pues opta por una solución en la que se derogarán las directivas pero que también proporciona tiempo suficiente para analizar las posibles consecuencias en el contexto de una revisión general del instrumento jurídico de base en este ámbito, la Directiva relativa a los instrumentos de medida, Directiva (2004/22/CE).

 
  
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  Paulo Rangel (PPE), por escrito. – (PT) Estoy de acuerdo con el objetivo general de legislar mejor en el ámbito de la metrología pero creo que sería aconsejable reflexionar más profundamente sobre esta cuestión, ya que una estandarización precipitada podría reportar más perturbaciones e inseguridad jurídica que beneficios.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. Por medio de la presente votación, el Parlamento Europeo demuestra estar a favor del objetivo general de legislar mejor. No obstante, en lo relativo a la presente propuesta no queda claro cuál es la mejor opción. La Comisión llega en su evaluación de impacto a la conclusión de que, al examinar las diferentes opciones para estas 8 directivas sobre metrología (derogación total, derogación condicional, dejar las cosas como están), se advierte que «ninguna alternativa es mejor que otra». Sin embargo, con vistas a legislar mejor, la Comisión opta por derogar totalmente todas las directivas (para basarse en el reconocimiento mutuo de la regulación nacional) en vez de proceder a su armonización, es decir, su consolidación en una directiva sobre instrumentos de medida. El Parlamento Europeo considera que debería darse más tiempo a los Estados miembros para examinar si la derogación de las directivas no desembocará en inseguridad jurídica, lo que supondría la necesidad de armonizar las normas a escala europea.

Por lo tanto, hemos preconizado la derogación de las directivas, pero previendo tiempo suficiente para analizar sus eventuales consecuencias en el contexto de la revisión general del instrumento jurídico de base en este ámbito, la «Directiva sobre instrumentos de medida» (2004/22/CE).

 
  
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  Thomas Ulmer (PPE), por escrito. − (DE) He votado a favor del informe, porque contribuye de forma significativa a la reducción de la burocracia, algo que venimos pidiendo constantemente, y porque permite que se deroguen más de 20 directivas obsoletas o que ya no resultan necesarias. Este es el enfoque adecuado a seguir para lograr una Europa más sencilla y ágil.

 
  
  

Informe: Zita Gurmai, Alain Lamassoure (A7-0350/2010)

 
  
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  Laima Liucija Andrikienė (PPE), por escrito. (LT) Apoyo esta importante resolución porque estoy convencida de que la Iniciativa Ciudadana Europea se convertirá en un instrumento poderoso para introducir determinadas cuestiones en el orden del día de los debates públicos y porque fomentará debates transfronterizos de mayor envergadura en el seno de la UE. La iniciativa ciudadana confiere a los ciudadanos europeos el derecho de presentar propuestas legislativas. Para que esta iniciativa sea efectiva, los organizadores de una iniciativa ciudadana europea deberían constituir un comité ciudadano integrado por personas procedentes de distintos Estados miembros. De este modo se garantizará que los asuntos que se planteen tengan un carácter verdaderamente europeo y que, a su vez tenga el valor añadido de contribuir a la recogida de firmas desde el principio. Considero que la iniciativa ciudadana solamente tendrá éxito si el Reglamento en la materia está adaptado a los ciudadanos y si no establece obligaciones incómodas y no genera frustración entre los organizadores. También es muy importante asegurarse de que el proceso se desarrolle de conformidad con los requisitos de la UE en materia de protección de datos y de que sea completamente transparente, desde el comienzo hasta el fin. La iniciativa ciudadana europea es un instrumento nuevo de democracia participativa a escala europea y por tanto es preciso prestar una especial atención a las actividades de comunicación y las campañas de información orientadas a sensibilizar a la población respecto de la iniciativa ciudadana europea.

 
  
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  Charalampos Angourakis (GUE/NGL), por escrito. (EL) El compromiso entre el Parlamento Europeo y el Consejo con respecto al reglamento relativo a la iniciativa ciudadana, que ha venido acompañado de un ridículo discurso triunfante sobre el refuerzo de las Instituciones democráticas de la UE, no es más que un ofensivo intento de manipular y engañar a los ciudadanos. Esta engañosamente denominada iniciativa ciudadana no solamente es inútil, sino que además puede resultar peligrosa para los ciudadanos. Aparte de los requisitos de procedimiento acordados para recoger 1 000 000 de firmas con el propósito de exigir una iniciativa legislativa de la Comisión, la esencia es la misma: la Comisión no tiene obligación de proponer la iniciativa legislativa y no se encuentra vinculada por sus contenidos.

Al contrario, este tipo de «iniciativa ciudadana», dirigida y manipulada por los mecanismos del capital y del sistema político burgués, podría ser empleada por los organismos de la UE para presentar las opciones más reaccionarias e impopulares de la UE y de los monopolios como una pretendida «demanda popular». Por añadidura, este tipo de «iniciativa» utilizará las firmas, los memorandos y las peticiones contra la base organizada y el movimiento obrero, las manifestaciones y protestas de masas y las distintas formas de lucha. Las diversas iniciativas ciudadanas no pueden ocultar la cara reaccionaria de la UE ni podrán revertir la escalada de la lucha de clases y la lucha popular.

 
  
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  Sophie Auconie (PPE), por escrito. (FR) La iniciativa ciudadana se prometió en el Tratado de Lisboa y ahora se aplica finalmente. Esta nueva forma de participación en la formulación de las políticas europeas permite a los ciudadanos europeos dirigirse directamente a la Comisión y pedirle que presente una propuesta sobre cuestiones de su interés, siempre que entren dentro del ámbito del marco de competencias de la UE. Solamente nos hace falta que se introduzca un reglamento para que se haga realidad este nuevo derecho de los ciudadanos europeos. Esto ya se ha llevado a cabo y he apoyado la propuesta en la votación. Un «comité ciudadano» compuesto por personas de, al menos, siete Estados miembros, puede registrar una iniciativa ante la Comisión. Después de esto, puede iniciarse el proceso de obtención de firmas en papel o en formato electrónico. El millón de firmas requerido debe proceder de al menos una cuarta parte de los Estados miembros de la UE y debe reunirse en un plazo de 12 meses. Los Estados miembros deberán verificar las declaraciones de apoyo. Todas las firmas deberán provenir de ciudadanos con edad suficiente para tener derecho a voto en las elecciones al Parlamento Europeo. Por último, la Comisión, en su calidad de guardián de los tratados, juzgará, en última instancia, si se debe adoptar el procedimiento legislativo propuesto.

 
  
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  Zigmantas Balčytis (S&D), por escrito. (LT) Apoyo la decisión adoptada por el Parlamento Europeo sobre el derecho de los ciudadanos europeos a presentar propuestas legislativas. Se espera que la introducción de la iniciativa establezca un vínculo directo entre los ciudadanos y las Instituciones, llenando así el vacío existente entre ellos y garantizando que las Instituciones de la UE aborden los problemas concretos que resultan importantes para los ciudadanos. A través de una ICE, los ciudadanos de la UE pueden dirigirse directamente a la Comisión Europea para que presente un acto jurídico. La Comisión será la instancia que decidirá sobre el seguimiento que cabe dar a una iniciativa ciudadana que haya tenido éxito. El Parlamento Europeo podrá contribuir al logro de estos objetivos mediante la organización de audiencias públicas o la adopción de resoluciones. Habida cuenta de que se trata de una nueva iniciativa, resultaría útil que la Comisión presente, cada tres años, un informe sobre su aplicación y, si procede, que proponga una revisión de dicho Reglamento. A fin de garantizar la aplicación efectiva de la iniciativa, deben evitarse los procedimientos administrativos complicados. Asimismo, es necesario asegurarse de que el proceso se desarrolle de conformidad con los requisitos de la UE en materia de protección de datos.

 
  
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  Jean-Luc Bennahmias (ALDE), por escrito. (FR) Tras alcanzar un compromiso sobre las normas relativas a la iniciativa ciudadana europea, se ha adoptado el informe por una mayoría muy amplia: 628 a favor y solo 15 en contra y 24 abstenciones. Estoy encantado con esta votación, que introduce para los ciudadanos europeos la oportunidad, a partir de 2012, de lograr que sus voces sean escuchadas con más claridad. El concepto es sencillo, se trata de una especie de petición a nivel europeo: un comité ciudadano compuesto por miembros de al menos siete Estados miembros dispondrá de un año para recoger un millón de firmas en relación con un tema de interés público que requiera la atención de la Comisión. La Comisión debe entonces decidir en un plazo de tres meses si considera apropiada o no la propuesta legislativa presentada sobre ese tema y debe indicar los motivos de su decisión. Puede que nos opongamos a algunas de las condiciones obtenidas por los Estados miembros, tales como el requisito de que sea necesario ser ciudadano y no baste sencillamente con ser residente de la Unión Europea para poder firmar la petición; o la opción de que los Estados puedan solicitar los documentos nacionales de identidad individuales con el fin de comprobar las firmas. A pesar de ello, la iniciativa ciudadana es una idea positiva y constituye un paso hacia la democracia participativa que debemos poner ahora en práctica.

 
  
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  Vilija Blinkevičiūtė (S&D), por escrito. (LT) He votado a favor del presente informe porque la iniciativa ciudadana europea, introducida en el Tratado de Lisboa, constituye un paso enorme hacia unas relaciones más estrechas entre la Unión Europea y los ciudadanos europeos. La nueva iniciativa otorgará a los ciudadanos los mismos poderes en materia de iniciativa política que los que ya disfrutan el Consejo y el Parlamento Europeo. Además, ofrecerá a los ciudadanos un medio para hacerse oír que les permita presentar a las Instituciones europeas una serie de cuestiones de interés. Este flujo de comunicación en ambos sentidos resulta mutuamente beneficioso. Con la introducción de la iniciativa se garantizará que las Instituciones de la Unión Europea aborden problemas concretos de importancia para los ciudadanos. Asimismo, el Parlamento Europeo podrá contribuir al logro de estos objetivos haciendo uso de todos los medios a su alcance en apoyo de las iniciativas ciudadanas de su elección, en particular mediante la organización de audiencias públicas o la adopción de resoluciones.

No obstante, la Unión Europea debe asegurarse de que el proceso se desarrolle conforme a los requisitos de la UE en materia de protección de datos y de que sea completamente transparente, desde el comienzo hasta el fin. Únicamente podremos ganarnos su confianza y acrecentar su interés por la labor de la Unión Europea si garantizamos un marco seguro para la presentación de propuestas por parte de los ciudadanos.

 
  
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  Sebastian Valentin Bodu (PPE), por escrito. (RO) La iniciativa ciudadana, que confiere a los ciudadanos europeos el derecho de presentar propuestas legislativas, incorpora el concepto de democracia participativa en la Unión Europea, que se encuentra actualmente establecido en el Tratado de Lisboa. Se trata de un paso nuevo e importante por parte de la UE y el Parlamento y por tanto recibirá la opinión de los ciudadanos a los que representa en cuanto a si está realizando o no un buen trabajo. Acojo favorablemente el hecho de que el Parlamento se haya esforzado todo lo posible por conseguir que el procedimiento de iniciativa legislativa sea un procedimiento lo más sencillo y fácil posible para los ciudadanos porque son los únicos que lo van a utilizar realmente. No nos hubiera hecho falta un procedimiento complicado que deje frustrados a los ciudadanos.

Las principales exigencias del Parlamento se han aceptado, tales como el «control de admisibilidad», desde el principio en lugar de llevar a cabo una comprobación después de que se hayan reunido las primeras 300 000 firmas. Considero una victoria para el Parlamento y para los ciudadanos de la UE que la cantidad mínima de los Estados miembros necesarios para la obtención de firmas sea de un cuarto y no un tercio, como se proponía originalmente. Confío en que para cuando la Decisión del Parlamento entre en vigor en 2012, los ciudadanos europeos hayan presentado tantas iniciativas como sea posible.

 
  
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  Nikolaos Chountis (GUE/NGL), por escrito. (EL) He votado a favor del informe relativo a la iniciativa ciudadana, plenamente consciente de que se trata simplemente de un medio de expresión de la voluntad de los ciudadanos de Europa y no de un poderoso instrumento que pueda encerrar la participación o dar la marcha atrás a políticas. La Comisión ha tratado hasta el final de limitar este derecho civil específico y, como consecuencia, el texto final no refleja las verdaderas ambiciones; por ejemplo, introduce procedimientos particularmente complejos para ejercer este derecho. Desgraciadamente, se han rechazado importantes enmiendas propuestas por el Grupo Confederal de la Izquierda Unida Europea/Izquierda Verde Nórdica y, como resultado, los residentes que no sean ciudadanos de un Estado miembro no podrán firmar las iniciativas, impidiendo de tal modo la participación equitativa de residentes, independientemente de su nacionalidad; tampoco hay garantías de que las firmas coincidan con los números de identificación de los firmantes.

A pesar de esto, el texto final constituye una versión mucho mejor que el texto propuesto originalmente, en tanto en cuanto establece en mínimo de un cuarto de los Estados miembros, propone que las iniciativas se registren de manera inmediata y exige que la Comisión organice una audiencia pública para cada iniciativa que haya tenido éxito y que garantice una transparencia absoluta en relación con la financiación de cada iniciativa.

 
  
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  Carlos Coelho (PPE), por escrito. (PT) Siempre he considerado esta iniciativa como una de las innovaciones más importantes del Tratado de Lisboa. La posibilidad de que un millón de ciudadanos de un importante número de Estados miembros pueda proponer una iniciativa legislativa debería contribuir a que la ciudadanía europea sirva de refuerzo de una sociedad civil organizada a escala de la UE. He hecho hincapié en el alcance de esta medida, habida cuenta de que los diputados al Parlamento Europeo no gozan del derecho de iniciativa legislativa. Confío en que la aplicación práctica de esta iniciativa legislativa no se revele excesivamente burocrática y no disuada de la utilización de este nuevo instrumento.

 
  
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  Cornelis de Jong (GUE/NGL), por escrito. A pesar de que respaldo plenamente la Iniciativa Ciudadana Europea, he votado en contra de la resolución legislativa final porque me ha decepcionado lo poco que se ha conseguido finalmente con esta herramienta tan prometedora. No estoy de acuerdo con la disposición que pide que los firmantes de la mayoría de Estados miembros faciliten sus números de identificación. También estoy en contra de restringir la participación en la ICE solamente a ciudadanos de la UE.

 
  
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  Marielle De Sarnez (ALDE), por escrito. (FR) La adopción de las normas básicas de la «iniciativa ciudadana» tal y como establece el Tratado de Lisboa, marca otro paso más hacia la democracia en Europa. En el futuro, la Comisión deberá considerar la elaboración de una nueva legislación europea si así lo piden un millón de ciudadanos de al menos un cuarto de todos los Estados miembros. Este nuevo instrumento, por tanto, confiere a los ciudadanos europeos la capacidad de influir realmente en el proceso legislativo, al presentar a nivel europeo una petición o una preocupación planteada por voluntad popular. Constituye una victoria para nuestro movimiento, que ha venido pidiendo sistemáticamente un acercamiento de la Unión Europea a sus ciudadanos por medio de la construcción de una Europa más sólida, más transparente y más accesible.

 
  
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  Christine De Veyrac (PPE), por escrito. (FR) Me complace haber votado, junto a la enorme mayoría de Estados miembros, a favor del informe sobre la «iniciativa ciudadana», pues introduce una dosis de participación popular sin precedentes en el proceso legislativo de le UE. De hecho, al conferir a un millón de ciudadanos el derecho de iniciativa política, el Parlamento, se está erigiendo como un buen ejemplo de democracia participativa. Esa es la dirección en la que debe avanzar la Unión Europea: debe acercarse más que nunca a sus ciudadanos.

 
  
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  Martin Ehrenhauser (NI), por escrito. − (DE) Se han realizado algunas pequeñas mejoras en comparación con el proyecto original. Por lo tanto, he votado a favor del informe. No obstante, quisiera manifestar que, incluso con esta iniciativa ciudadana sin aplicar, todavía existe un déficit democrático espectacular en la UE, que no posee ninguna forma de democracia directa. Como resultado, el próximo paso debe ser la introducción de referendos obligatorios sobre las iniciativas que tengan éxito. La inclusión de audiencias públicas obligatorias para organizadores de peticiones que impliquen a la Comisión y al Parlamento es muy bienvenida. Ahora, los Estados miembros deben aplicar la iniciativa ciudadana con rapidez, sin perder tiempo y sin introducir una burocracia excesiva.

Para evaluar las declaraciones de apoyo, no será necesaria la comprobación de documentos de identidad por parte de las autoridades locales, como en el caso de las peticiones nacionales de referendos. Las autoridades electorales nacionales