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Procedimiento : 2010/2084(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A7-0366/2010

Debates :

PV 18/01/2011 - 14
CRE 18/01/2011 - 14

Votaciones :

PV 19/01/2011 - 6.10
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P7_TA(2011)0016

Debates
Martes 18 de enero de 2011 - Estrasburgo Edición DO

14. Iniciativa europea acerca de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias - Inhaladores para el asma (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El punto siguiente es el, debo decir, extraño debate conjunto sobre:

- el informe de Marisa Matias, en nombre de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, sobre una iniciativa europea acerca de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias [2010/2084(INI)] (A7-0366/2010), y

- la pregunta oral a la Comisión sobre los inhaladores para el asma, de Erminia Mazzoni, en nombre de la Comisión de Peticiones (http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=OQ&reference=O-2010-0182&language=EN" – B7-0666/2010).

 
  
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  Marisa Matias, ponente.(PT) Señor Presidente, me gustaría empezar ofreciendo lo que me parece un ejemplo claro de la urgencia de esta iniciativa. Iniciamos el trabajo en el Parlamento hace exactamente seis meses: seis meses han transcurrido desde que comenzamos a trabajar en el informe y el momento de la votación, y durante ese período más de 700 000 personas han desarrollado la enfermedad de Alzheimer o alguna otra forma de demencia. Esta cifra muestra por sí sola la urgencia de adoptar medidas en este ámbito. Es por ese motivo que la Comunicación de la Comisión resulta oportuna.

Todas las personas que padecen Alzheimer y otras demencias en Europa deben ser tratadas de la misma manera. Hay más de siete millones de personas con Alzheimer y casi un total de diez millones afectadas por demencias.

Si tuviéramos que hablar de números, estaríamos hablando de la dimensión de un país de tamaño medio. No podemos discriminar contra una enfermedad de la misma manera que no podemos hacerlo contra un país. Debemos tratar a todos por igual. Y por esa razón es perentorio adoptar medidas en varias áreas. En el ámbito de la investigación, sabemos que el número de personas que padecen esta enfermedad se duplica cada 20 años.

Sabemos que si la franja de edad contemplada es superior a los 65 años, el número se duplica cada cuatro años, motivo por el que precisamente necesitamos abordar y descubrir las causas, porque no tenemos otra manera de actuar contra un problema si no lo conocemos a fondo. Para lograrlo, necesitamos más investigación, más cooperación y más datos epidemiológicos.

Necesitamos saber más acerca de cómo actuar en materia de prevención y control de factores de riesgo. Necesitamos un diagnóstico precoz, necesitamos atención especializada y formar a los cuidadores. Tenemos que ofrecer apoyo a las familias y no estigmatizar a los enfermos: hay que darles derechos y dignidad. Necesitamos que todos los países dispongan de planes de acción nacionales para que luego podamos cooperar a nivel europeo. Tenemos que luchar contra las desigualdades entre los Estados miembros y dentro de los Estados miembros. No podemos aceptar que haya pacientes de primera y segunda clase: todos deben ser iguales, sin distinción de sexo, edad, lugar de residencia o cualquier otro criterio.

Por ello, señor Presidente, es muy, muy importante que nuestros servicios sanitarios tengan la máxima cobertura posible. No podemos evitar hablar de estas necesidades urgentes solo porque estamos en crisis y siempre estamos discutiendo sobre los costes de la enfermedad. Los costes sociales y económicos de no abordar este problema son mucho mayores que los de enfrentarnos a él Es por ello que tenemos que hacerle frente e invertir: invertir en las personas, invertir, como ya he dicho, para prevenir y dar apoyo a las familias y los cuidadores, a quienes se olvida con tanta frecuencia.

Sabemos que por cada enfermo de Alzheimer se requieren tres personas para cuidar de él. Una persona que padece Alzheimer no puede estar ni una hora sin compañía. Esto debe servirnos como lección: no podemos continuar sin que los Estados miembros unas sus fuerzas en respuesta a este problema, sin cooperación y, por otra parte, sin cooperación sobre la base de la solidaridad.

Poe tal motivo, me gustaría decir lo siguiente: en el tema de la cooperación, todos nosotros sabemos que nada de este trabajo puede hacerse de forma aislada, y aquí en el Parlamento también se ha llevado a cabo en cooperación con todos los ponentes alternativos de todos los Grupos parlamentarios; con el apoyo de las tres mujeres que me ayudaron en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, en mi Grupo parlamentario y en mi delegación.

Por ello, querría expresar mi gratitud a todas esas mujeres, y tal vez no sea casualidad que solo hayan sido mujeres las que han trabajado en este informe: y ello es así porque son ellas las más afectadas, tratando tanto con los informes sobre el Alzheimer como con los enfermos de Alzheimer, incluidos los hombres. Por consiguiente, también quiero llamar la atención sobre los tipos de discriminación ocultos por la falta de tratamiento o respuesta a estas cuestiones.

Terminaré diciendo que me gustaría dirigirme directamente al señor Comisario Dalli para preguntarle cuál de las propuestas incluidas en este informe está la Comisión dispuesta a aceptar, y cuándo va a estar dispuesta a aceptar y adoptar medidas contra una emergencia de la magnitud que estamos experimentando en la actualidad.

 
  
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  Erminia Mazzoni, autora.(IT) Señor Presidente, Señorías, tengo que decir que yo también estoy desconcertada por el hecho de que esta pregunta se haya combinado con el informe anterior, pero lo importante, en mi opinión, es que esta Cámara se centra hoy en el tema que figura en la pregunta que he presentado en nombre de la Comisión de Peticiones.

Esa pregunta hace referencia a un caso en el que se le ha denegado la justicia a pequeño negocio europeo debido a la inercia que la Comisión ha demostrado, por desgracia, desde 1997 hasta ahora. Esta conclusión tiene el respaldo de la Comisión de Asuntos Jurídicos, a la cual la comisión que presido le ha solicitado la emisión de un dictamen.

La cuestión tiene que ver con un dispositivo médico, en concreto un inhalador para el asma, que fue patentado en 1990 y comercializado legalmente. Este producto está regulado por la Directiva 93/42/CEE, que estipula que los fabricantes deben certificar que han cumplido con los requisitos y que faculta a las autoridades nacionales para verificar que esta autocertificación es válida, a través de controles de seguimiento y muestreo.

El producto, que se distribuyó con éxito en el mercado durante seis años, por lo tanto, hasta 1996, y respecto al cual no se registró ni una sola queja específica o comentario en más de 15 años, fue sometido a una inspección por el Gobierno de la Alta Baviera, que pidió a la comisión de Magdeburgo que revisase la autorización concedida a la empresa.

En diciembre de aquel año, la comisión y el Ministro de Salud de Sajonia-Anhalt llevaron a cabo esa inspección y concluyeron el procedimiento afirmando que el producto satisfacía íntegramente los requisitos legales en vigor. Al final del procedimiento, también pusieron en duda la legitimidad de la solicitud presentada por el Gobierno de la Alta Baviera y le invitaron a iniciar el procedimiento de cláusula de salvaguardia de conformidad con la Directiva antes mencionada, si persistían las dudas.

Al año siguiente, hubo una serie de actividades carentes de documentación sobre las que se nos informó solo de manera indirecta, y luego, de repente, en 1997, sin ningún tipo de comunicación con el fabricante, el Ministro Federal de Salud ordenó que el producto fuese retirado del mercado.

El Ministerio inició el procedimiento —el procedimiento en virtud del artículo 8 de la Directiva— a finales de 1997, pero se quedó en punto muerto porque no se facilitó información y no había comenzado el proceso de consultas con el fabricante. En medio del silencio general, a mediados de 2003, el fabricante, pensando que aquel silencio significaba que los comentarios sin explicación de las autoridades alemanas habían sido claramente refutados, colocó el producto de nuevo en el mercado.

Por desgracia, en 2005, y otra vez sin ningún tipo de comunicación, las autoridades alemanas ordenaron nuevamente la retirada del producto del mercado. Para ser claros, a pesar de las reiteradas peticiones, no ha habido hasta la fecha ninguna explicación de por qué el producto ha sido retirado.

Por consiguiente, no ha habido ni comunicación, ni investigación ni oportunidad de que el fabricante impugne legítimamente los argumentos de la otra parte. Ello ha tenido un grave impacto económico sobre el fabricante, porque ha estado esperando una respuesta durante más de 15 años y no puede colocar su producto en el mercado.

También me gustaría añadir que durante los seis años en los que se distribuyó el producto —y hay documentos sobre ello, incluyendo los proporcionados por la Comisión— se descubrió que se había alcanzado un ahorro significativo en los gastos de salud pública debido al bajo coste del producto, y que este tuvo un impacto positivo sobre la salud de los enfermos de asma.

En 2008, después de haber visto fracasar todos sus intentos de llegar a algún sitio con las demás autoridades, el señor Klein, el fabricante, se dirigió a la Comisión de Peticiones. La comisión incoa el procedimiento durante esta legislatura. Por otra parte, teniendo en cuenta el largo período de tiempo que dura el asunto mencionado en la petición, ha iniciado igualmente un proceso informal de consultas con el Comisario para solicitar que se proporcione una respuesta en un plazo más corto, porque el solicitante reclama la confirmación de que su producto cumple con la legislación europea o, en su defecto, al menos para que se disponga de una sentencia judicial que pueda impugnar ante los tribunales y que, por consiguiente, le permita obtener justicia.

Nada de ello ha sucedido, y durante el debate en la Comisión de Peticiones, la Comisión Europea, por desgracia, ha evitado una vez más responder a nuestras preguntas. Por lo tanto, la comisión ha tomado la decisión unánime de acudir al Parlamento y pedir a la Comisión que dé respuestas concretas en esta Cámara, porque este asunto plantea, sin duda, serias preocupaciones con respecto a una violación de la Carta de los Derechos Fundamentales. Ello no solo se debe a la inercia de la Comisión, sino también y, sobre todo, a la imposibilidad del peticionario, el señor Klein, para emprender acciones legales.

El asunto plantea dudas evidentes en lo que respecta a la violación de las reglas del mercado y la protección que ofrece a las pequeñas empresas, por lo que insistimos en que se ofrezcan respuestas, aquí, a los puntos formulados en nuestra pregunta.

 
  
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  Presidente. – Señora Mazzoni, le agradezco, sobre todo, el haber compartido mi perplejidad por el solapamiento de los dos temas, que, naturalmente, no supone, por mi parte, ningún demérito de una pregunta importante y que, además, usted plantea en su condición de presidenta de la Comisión de Peticiones, de la que formo parte y, por lo tanto, tengo el máximo interés en lo que allí se hace.

Será muy difícil, tanto para el señor Comisario como para los intervinientes, mezclar dos temas de naturaleza tan distinta y, por lo tanto, cabe preguntarse si es razonable plantear el debate tal y como se ha planteado en el orden del día.

 
  
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  John Dalli, Miembro de la Comisión. – Señor Presidente, Señorías, en primer lugar permítame rendir homenaje al Parlamento Europeo, en particular a la ponente, la señora Matias, por su compromiso para abordar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

La Comisión comparte plenamente su preocupación. La demencia significa un gran sufrimiento para millones de europeos y sus familias. Con una población que envejece rápidamente, este es el momento de que Europa actúe.

Por ello, la Comisión presentó una Comunicación sobre la enfermedad de Alzheimer y otras demencias en 2009 con medidas encaminadas a mejorar la prevención y el diagnóstico, la investigación y el intercambio de mejores prácticas.

Me complace que el Parlamento apoye el trabajo en curso en este contexto y presente un amplio conjunto de recomendaciones. Este informe y sus recomendaciones son muy oportunos en un momento en que la Comisión está a punto de lanzar en abril una acción conjunta con los Estados miembros sobre el Alzheimer, llamada Alcove (ALzheimer COoperative Valuation in Europe).

Estoy convencido de que esa iniciativa conjunta aplicará muchas de las recomendaciones que se están aprobando hoy aquí.

La acción conjunta se centrará en la prevención —un área que el Parlamento pone de relieve en este informe—, y también en la mejora del conocimiento y los datos y en el intercambio de buenas prácticas. También se ocupará de otro ámbito respecto al cual el Parlamento reclama intervención: los derechos de las personas que padecen demencia. Estoy de acuerdo con ustedes en que necesitamos una investigación plenamente coordinada para comprender mejor cómo prevenir o retrasar la aparición de la demencia. Por ese motivo, la Comisión ha puesto en marcha una iniciativa de programación conjunta para combatir las enfermedades neurodegenerativas, en particular, la enfermedad de Alzheimer.

Por primera vez, 23 países están trabajando juntos para hacer frente a la enfermedad de Alzheimer. Hay buenas prácticas en toda Europa sobre el diagnóstico y el tratamiento para el Alzheimer y la Comisión está fomentando el intercambio de conocimientos y buenas prácticas.

Según lo recomendado por el Parlamento, también puedo confirmar que la iniciativa «Unión por la innovación» de la Estrategia Europa 2020 tendrá como primera área piloto para la nueva asociación europea de la innovación el tema del envejecimiento activo y saludable.

En este contexto podrían desarrollarse medidas para apoyar a las personas que sufren demencia. Un buen ejemplo podría ser la actual iniciativa del Parlamento Europeo sobre los cuidadores. Confiamos en poder seguir respaldando acciones innovadoras en este ámbito, que también puedan abordar las cuestiones de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

Por último, la Comisión ve con buenos ojos una serie de recomendaciones, entre ellas la declaración de 2014 como Año Europeo del Cerebro. Permítanme asegurarles que la Comisión se ha comprometido a hacer su aportación para hacer frente a la demencia.

Permítanme ahora ocuparme del segundo tema en este debate: la petición presentada por el señor Klein, el inventor y fabricante del inhalador «Effecto».

La comercialización del producto en cuestión fue rechazada originalmente en Alemania en 1997. Pero no se siguió adelante respecto a aquella decisión, ya sea por parte de la Comisión, las autoridades alemanas o del fabricante. El distribuidor de entonces indicó en aquel momento que se llevarían a cabo más estudios antes de comercializar de nuevo el producto.

El dispositivo volvió al mercado en 2002 bajo un nuevo nombre. Cuando las autoridades alemanas prohibieron el producto de nuevo en 2005, la Comisión analizó detenidamente el caso y concluyó el procedimiento en julio de 2007 mediante carta formal dirigida a las autoridades alemanas y al fabricante.

El análisis de la Comisión era que la prohibición de las autoridades alemanas estaba justificada porque los datos clínicos proporcionados por el fabricante eran insuficientes para demostrar la seguridad del dispositivo.

De acuerdo con la Directiva sobre dispositivos médicos, el fabricante tiene que demostrar la seguridad de sus productos para poder emplear la marca CE. Esto significaba que la disposición legal aplicable era el artículo 18 de la Directiva, que se ocupa de los casos en los cuales se comercializa un producto con un uso indebido de la marca CE. En este caso, no hay ninguna decisión formal de la Comisión.

Dado que, en opinión de la Comisión, este caso no es uno donde resulte aplicable el procedimiento de la cláusula de salvaguardia, esta no tiene motivos para solicitar la notificación de la prohibición de 2005, aprobada por las autoridades alemanas.

El obstáculo al que enfrenta el solicitante para la comercialización del producto es la decisión de las autoridades alemanas (la prohibición de 2005) y no una decisión de la Comisión. El solicitante tenía claras vías legales para el ejercicio correspondiente a nivel nacional y, de hecho, ha recurrido a dichas opciones. Sus pretensiones, sin embargo, han sido desestimadas por los tribunales alemanes.

Me gustaría resaltar que la Comisión lleva proponiendo al solicitante desde 2007 que dé los pasos necesarios para que su producto cumpla la normativa facilitando para ello los datos clínicos que faltan, y con tal propósito ha proporcionado contactos entre él y las autoridades alemanas. Por lo que la Comisión sabe, el solicitante no ha tomado hasta el momento ninguna medida.

 
  
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  Elena Oana Antonescu, en nombre del Grupo PPE.(RO) Señor Presidente, voy a hablar sobre la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. Me gustaría felicitar a la ponente, la señora Matias, por el buen trabajo que ha realizado. Como ponente alternativa del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos) de este expediente, también quiero dar las gracias a todos mis colegas diputados que han aportado sus contribuciones. La atención dedicada a este expediente indica de qué tema tan importante se trata y, al mismo tiempo, la gravedad de este fenómeno.

El número de personas que padecen demencia alcanza los 9,9 millones, siendo los pacientes de Alzheimer la mayoría. Para 2020 esperamos que este número aumente dramáticamente en un momento en que la enfermedad se mantiene subdiagnosticada en la Unión Europea. Existen desigualdades entre los Estados miembros con respecto a la prevención, el acceso al tratamiento y la atención. La acción está fragmentada y las respuestas son desiguales en términos de investigación y lucha contra esta enfermedad.

El informe constituye un paso importante en la lucha contra esta enfermedad en la Unión Europea y es esencial para la introducción de una nueva forma de cooperación entre los Estados miembros, permitiendo la adopción de medidas coordinadas para combatir determinados problemas que afectan a toda Europa. El informe apoya la solidaridad entre los Estados y el intercambio de buenas prácticas para evitar la duplicación de esfuerzos y la pérdida de recursos. Me gustaría hacer hincapié en la importancia de un diagnóstico preventivo y de la intervención precoz en las etapas iniciales de la enfermedad. Considero que esto es clave para avanzar en la lucha contra esta enfermedad.

Asimismo, me gustaría recordar la importancia de adoptar un enfoque multidisciplinario para la investigación en esta área. La compartimentación entre las disciplinas y el tenue vínculo entre la investigación primaria y clínica, la salud pública y la influencia de la investigación social como descubrimientos científicos se transfieren a la práctica médica y a la prestación de cuidados. El hecho de que todo ello se lleve a cabo a nivel nacional incrementa la fragmentación. Por eso debemos centrarnos en el enfoque multidisciplinario y en la transferencia de los descubrimientos y conocimientos a nivel de la UE.

 
  
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  Nessa Childers, en nombre del Grupo S&D. – Señor Presidente, casi diez millones de europeos padecen actualmente demencia, siendo la enfermedad de Alzheimer la forma más común. De esas estadísticas formó parte mi propia madre, fallecida el año pasado. Por lo tanto, acojo con gran satisfacción esta iniciativa europea sobre la demencia.

Debería preocuparnos mucho que solo hayan sido diagnosticados la mitad de los casos estimados. Debería preocuparnos mucho que padezcan demencia el doble de mujeres que de hombres, y debería preocuparnos mucho que, con una población europea que envejece, se duplique el número de afectados en los próximos 20 años.

Dado que un retraso de cinco años en la aparición de la enfermedad de Alzheimer significa un 50 % menos de los índices de frecuencia, celebro el enfoque de la Comisión sobre la prevención y la detección precoz. Celebro también el planteamiento sobre la mejora de la investigación en Europa, sobre todo porque sabemos que el 85 % de la investigación actual carece de coordinación de la UE. También acojo con satisfacción el enfoque relativo al intercambio de mejores prácticas y los derechos de los enfermos y sus familias.

Yo, y mis compañeros diputados socialdemócratas, nos hemos concentrado en los aspectos sociales de la demencia en nuestras enmiendas, y apelamos a lo siguiente:

Hacemos un llamamiento para concentrarse en las necesidades específicas de las mujeres, que suponen el doble del número de personas afectadas y representan un número desproporcionado de los cuidadores, en los ámbitos de la investigación médica y social, la salud, el empleo y las políticas sociales.

Reiteramos nuestra apelación a la Comisión para que legisle en cuestión de políticas de salud mental en el ámbito laboral, como parte de su responsabilidad en materia de salud y seguridad en el trabajo para incorporar personas con discapacidades mentales al mercado de trabajo de la mejor forma posible.

Recomendamos un examen del uso de los testamentos vitales a través de las fronteras europeas, que con tanta urgencia se necesitan.

Por último, también destacamos la importancia, en todas las campañas de sensibilización y educación, de la capacidad para reconocer los síntomas de la demencia.

Para concluir, quiero felicitar a la ponente, Maria Matias, y agradecerle a ella y a mis compañeros ponentes alternativos su trabajo en este informe.

 
  
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  Frédérique Ries, en nombre del Grupo ALDE.(FR) Señor Presidente, la lucha contra la enfermedad de Alzheimer se ha convertido en una prioridad europea en los últimos años, ¡y ya era hora! Permítaseme añadir que doy la bienvenida a todas las iniciativas que el Comisario Dalli acaba de anunciar.

Esta forma de envejecimiento cerebral está experimentando un crecimiento explosivo en Europa y en todo el mundo: más de siete millones de personas están afectadas, con un incremento de esta cifra hasta los diez millones si se consideran otros tipos de enfermedades neurodegenerativas. Podemos y deberíamos celebrar la actual financiación a cargo de la UE de 32 proyectos de investigación, pero debemos hacerlo mejor, mucho mejor, en especial en cuanto a la coordinación de la investigación sobre el Alzheimer en el octavo programa marco de investigación ya en 2014. Esto está claramente especificado en el punto 21 de nuestra resolución.

También es fundamental centrarse en un enfoque multidisciplinario que abarque el diagnóstico, la prevención, el tratamiento y apoyo a los beneficiarios de la atención y a sus familias, lo que se trata en los puntos 2 y 20, que son muy importantes. En este sentido, por otra parte, un estudio reciente, que acaba de ser publicado en Francia, revela los elevados costes socioeconómicos derivados de esta enfermedad: más de diez millones de euros al mes solo en concepto de atención médica y supervisión de los pacientes. Y ello sin incluir la enorme dedicación de las personas próximas, de las familiar, que dedican más de seis horas diarias al cuidado y manejo de los pacientes.

Ayudar a estos pacientes significa asimismo obtener el diagnóstico correcto. El mundo científico nos dice que los criterios internacionales deben ahora cambiarse, ya que, a través de la aplicación estricta de criterios a menudo obsoletos, se incluyen a demasiados pacientes que a menudo sufren otras formas de demencia.

A nivel europeo, lo que está cubierto por el punto 64 de nuestra resolución, es crucial que el Parlamento finalmente responda al llamamiento de los investigadores. Se necesitan más voluntarios para los estudios clínicos si queremos encontrar una cura algún día, lo que debemos hacer. La próxima revisión de la Directiva sobre ensayos clínicos es, por consiguiente, una oportunidad de oro para dar una respuesta concreta y dar esperanza a las familias afectadas.

 
  
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  Gerald Häfner, en nombre del Grupo Verts/ALE.(DE) Señor Presidente, quien haya ocasionado la mezcla de estos debates ha hecho un flaco servicio al Parlamento, y menos incluso a los temas que nos ocupan.

En toda Europa, los costes de los medicamentos y los seguros de salud están aumentando, y todo el mundo trata de encontrar la manera de limitarlos. El progreso médico está ocasionando el encarecimiento de los medicamentos. Pero el caso del que nos ocupamos aquí es distinto. Hay treinta millones de asmáticos en Europa y tenemos un pequeño fabricante que ha desarrollado un dispositivo que permite que la inhalación, que puede ser un salvavidas para los asmáticos y es extremadamente importante en su tratamiento, sea mejor, más rápida, más eficiente y, sobre todo, más barata. A este fabricante se le niega el acceso al mercado desde hace 14 años. El fabricante recurrió a la Comisión allá por 1996 y la Comisión de Peticiones lleva ocupándose de la cuestión desde 2006. Señor Comisario Dalli, es cometido de la Comisión ayudar al cumplimiento de la ley y estar del lado de los ciudadanos. En este caso, eso no se está haciendo, sino que la Comisión se niega a tomar una decisión clara, una decisión que ayudaría al solicitante.

Querría dirigirme a usted de forma muy personal, señor Comisario Dalli, para que recuerde que le invitamos a reunirse con la Comisión de Peticiones y discutir el asunto. Usted nos dijo que no tenía tiempo para hacerlo, pero que podrían encontrarlo para una conversación personal. Acudimos entonces a usted y le hablamos en persona. Usted mismo me prometió que se ocuparía de la cuestión y encontraría una solución con rapidez. Hasta la fecha, nada he oído del tema. Le escribí entonces otra carta, pero no he recibido ninguna respuesta. También ha tratado de evitar el siguiente debate. Esa no es la forma en que la Comisión debería proceder.

Me gustaría dejar muy claro que el Parlamento Europeo espera que la Comisión esté del lado de la ley y de los ciudadanos, y vamos a votar juntos mañana sobre esta resolución. Esperamos que usted garantice la protección de esos pequeños fabricantes frente a quienes pretenden negarles el acceso al mercado. Hay mucho dinero en juego, pero, sobre todo, se trata también de la salud de las personas. Somos conscientes de los problemas. No podemos comprender su proceder, señor Comisario Dalli. Conocemos todos sus argumentos. He mirado en montones de los archivos, pero todavía tengo que encontrar un argumento claro que justifique su posición. Estamos hablando de un producto médico. Un total de 30 000 están en uso, los usuarios han inhalado millones de veces, con excelentes resultados. Tenemos cartas de las compañías de seguros urgiéndonos para que permitamos el acceso al mercado para poder ahorrar gastos. Espero que la Comisión haga finalmente su trabajo y llegue a una decisión positiva al respecto.

(El orador acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  William (The Earl of) Dartmouth (EFD). – Señor Presidente, me gustaría preguntarle al señor Häfner si estaría de acuerdo en que los comentarios del señor Comisario sobre la cuestión relativa a BronchoAir, que hemos escuchado con anterioridad, han sido totalmente evasivos y poco útiles a la empresa, en particular, y a los pacientes de asma, en general.

 
  
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  Gerald Häfner (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, si me permite responder de forma breve pero personal, tengo la impresión de que el señor Comisario no ha aprovechado aún la ocasión de familiarizarse personalmente con el asunto y de formarse de nuevo su propia impresión. No obstante, esta es la oportunidad perfecta, señor Comisario Dalli, para que usted examine la cuestión con nuevos ojos y llegue a una nueva conclusión después de tantos años de indecisión, y me permito sugerirle que recurra a miembros de su personal distintos a los que son hasta la fecha responsables de la dilación del procedimiento. Estaría encantado en discutir esto con usted o, mejor aún, me gustaría verle reunirse con el solicitante y llegar a una solución.

Estoy del todo de acuerdo con mi colega.

 
  
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  Marina Yannakoudakis, en nombre del Grupo ECR. – Señor Presidente, 750 000 personas en el Reino Unido padecen demencia; más del 50 % de ellos sufren de Alzheimer. Los efectos son comunes, pero la experiencia de cada persona es diferente. No hay cura para esta enfermedad que, a menudo, se apropia tanto del paciente como el cuidador, con independencia de la edad. Pero, ¿qué se puede hacer en la UE? La legislación es sin duda secundaria en lo que básicamente requiere del apoyo local.

Sin embargo, al traer en primer lugar este asunto a la Cámara, podemos situarlo en primer plano, abrir el debate y aumentar la concienciación pública. Partiendo de ello, los Estados miembros pueden decidir sobre sus prioridades y compartir las mejores prácticas. En segundo lugar, la concienciación puede conducir a una mayor comprensión de los síntomas y, en consecuencia, al diagnóstico precoz. Existen medicamentos en el mercado que pueden ayudar aquí y, si se toma, en el momento adecuado, pueden ralentizar el proceso. El punto importante es este: se ayuda a los enfermos, las familias tienen información y apoyo y, en última instancia, a los pacientes se les ayuda a mantener su dignidad a través de esta difícil enfermedad.

 
  
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  William (The Earl of) Dartmouth, en nombre del Grupo EFD. – Señor Presidente, al parecer, una pequeña empresa alemana, BronchoAir de Múnich, ha producido un inhalador que realmente puede mejorar la vida de los enfermos de asma que dependen de este tipo de dispositivos para respirar. Este producto ha sido excluido del mercado durante más de 14 años, y el informe del Comisario sobre el porqué de ello es muy diferente del de la presidencia de la Comisión de Peticiones, que abrió el debate. La Comisión de Asuntos Jurídicos ha afirmado, y cito literalmente: «la empresa ha sido víctima de un flagrante caso de negación de justicia» por parte de la Comisión.

¿Por qué favorece la Comisión a las grandes empresas farmacéuticas y sus grupos de presión? En este caso, el Partido por la Independencia del Reino Unido, que tengo el honor de representar, apoya con firmeza el inicio inmediato de una investigación sobre el proceder seguido por la Comisión en la gestión de este asunto.

 
  
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  Diane Dodds (NI). – Señor Presidente, como ya se ha dicho hoy en esta Cámara, en el Reino Unido, casi tres cuartos de millón de personas que padecen actualmente algún tipo de demencia. Dieciséis mil de ellos viven en mi circunscripción en Irlanda del Norte.

El Alzheimer es una enfermedad cruel. Despoja a los enfermos de su personalidad, les arrebata su independencia y les priva finalmente de su relación con la familia y amigos. Es una enfermedad devastadora que representa una carga enorme para las familias y cuidadores, que a menudo están aislados y con una salud precaria debido a las cargas que afrontan. Como ya se ha mencionado en esta Cámara, muchos de los cuidadores son mujeres.

En el Reino Unido, se estima que hacia 2050 el número de personas con demencia alcanzará aproximadamente la cifra de 1,7 millones. El coste estimado en asistencia sanitaria y social para el año 2018 será de 27 millones de libras esterlinas. Se trata de cifras asombrosas, que hacen que la investigación sea totalmente esencial y convierten en un imperativo absoluto una prudente asignación de recursos a la atención médica y social. También creo que deberíamos reconocer la contribución del sector voluntario y comunitario en todo ello.

Señor Comisario, usted ha concedido gran importancia al envejecimiento activo y en buena salud, y me siento orgullosa de destacar la labor del sistema Mullen Mews en Belfast, que se ha alejado de la competencia internacional para obtener premios por su inclusión social y la mejora de las vidas de aquellos que viven con demencia y de sus familias y cuidadores.

 
  
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  Peter Jahr (PPE).(DE) Señor Presidente, señor Comisario Dalli, coincido en que es irritante que tengamos ahora que estar alternando entre dos temas. Me habría gustado ver esos asuntos tratados uno tras otro.

Pero voy a retomar la solicitud del señor Klein. Me alegro de que tengamos la oportunidad de hablar de ello, porque la Comisión de Peticiones ha estado ocupándose de esa solicitud durante un tiempo considerable. ¿Qué ha ocurrido en ese tiempo? Aquí teníamos a un innovador fabricante que desarrolló un inhalador para asmáticos. Era bueno para los pacientes porque era más fácil de usar. Era bueno para las compañías de seguros porque era más barato. Con razón ganó el fabricante un premio por ello. Pero luego vino el impacto inesperado: el inhalador fue prohibido por las autoridades alemanas, como resultado de lo cual la Comisión Europea inició un procedimiento de la cláusula de salvaguardia.

Sin entrar de nuevo en todos los detalles, estoy convencido de que la prohibición inicial del inhalador de 1996 no fue impuesta de forma legítima. La Comisión habría estado obligada a finalizar el procedimiento de la cláusula de salvaguardia con una decisión para abrir la vía del recurso a la parte afectada. Como resultado, el señor Klein, y cito aquí la posición de nuestra propia Comisión de Asuntos Jurídicos, ha sido víctima de una flagrante negación de la justicia. Señor Comisario, en mi caso no se trata de la atribución de culpas. Lo importante aquí es encontrar una solución lo más pronto posible para hacer frente al problema de una vez por todas. Simplemente, estoy pidiéndole que respete el voto unánime de nuestra Comisión de Peticiones. Confío y apuesto por su cooperación y ayuda, no solo en interés del solicitante, sino también en el de los pacientes en toda la Unión Europea.

 
  
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  Daciana Octavia Sârbu (S&D).(RO) Señor Presidente, todavía hay actualmente una gran incertidumbre y mucho que desconocemos acerca de la enfermedad de Alzheimer. Por desgracia, la situación sigue deteriorándose ahora que la población europea está envejeciendo. Está claro que necesitamos llevar a cabo investigación y más estudios sobre las causas y tratamientos para la demencia. Sin embargo, como en el caso de las enfermedades no transmisibles, hay pruebas que indican que una serie de medidas simples en relación con el estilo de vida pueden prevenir muchos trastornos. Por eso he solicitado en las enmiendas que se han presentado que se atribuya mucha más importancia a la realización de investigaciones sobre el impacto que tiene la nutrición en la aparición de la enfermedad de Alzheimer.

Muchos de nosotros seguramente conocemos a al menos una persona afectada por esta enfermedad u otra forma de demencia. Sabemos que, en realidad, el coste personal es mucho mayor que el coste social o financiero. Todos nosotros estamos preocupados por los efectos tan extendidos y devastadores de la demencia en un número tan elevado de personas. Como resultado, disponemos de un informe muy completo que abarca todas las cuestiones clave. Lo que queremos es una respuesta positiva no solo de la Comisión, sino también de los Estados miembros.

 
  
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  Antonyia Parvanova (ALDE). – Señor Presidente, yo también lamento que estemos juntando un debate con otro: es como tener un debate conjunto sobre el transporte marítimo y la pesca porque ambos se desarrollan en el medio marino. Sin embargo, me gustaría felicitar a la ponente, Marisa Matias, y de hecho es de suma importancia que la Unión Europea aborde, de manera concreta, el desafío de la enfermedad de Alzheimer como una de sus prioridades en materia de salud.

La actual carga médica y social de esta enfermedad supone una grave amenaza para la sostenibilidad de nuestros sistemas sanitario y social. Otra serie de enfermedades crónicas va a aumentar de forma notable en los próximos años, y es crucial que también nos ocupemos de ellas de manera integral con un plan de preparación adecuado. Espero sinceramente que la Comisión asuma la iniciativa en la elaboración de la iniciativa europea sobre la enfermedad de Alzheimer y apoye a los Estados miembros para hacer frente a los retos de salud pública de nuestra población que envejece. Acojo con especial satisfacción el énfasis en un enfoque multidisciplinario.

Por último, me gustaría destacar la necesidad de centrarse en la investigación y en la inversión específica en este terreno, con una prioridad en mente: no servir a intereses comerciales, sino ofrecer resultados concretos de salud pública para pacientes y ciudadanos.

En cuanto a las preguntas orales, creo que estamos presenciando aquí un método de coacción con el propósito de aumentar la presión sobre las autoridades alemanas y de rebatir los requisitos y reglamentos de seguridad de la UE. No importa si las empresas afectadas son grandes o pequeñas: la única cuestión relevante para nosotros es la seguridad de los pacientes.

 
  
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  Satu Hassi (Verts/ALE).(FI) Señor Presidente, Señorías, mi más sincero agradecimiento a la ponente, la señora Matias, por su excelente trabajo sobre el informe relativo al Alzheimer. La enfermedad de Alzheimer y las demencias son un problema muy grave para la sociedad. El coste humano y financiero es descomunal. Se calcula que tratar la enfermedad de Alzheimer cuesta más de 100 000 millones de euros al año. Eso es más de lo que la Comisión estima que costaría reforzar nuestro objetivo de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 30 %. Y se cree que el número de pacientes de Alzheimer se duplica cada 20 años.

Quiero subrayar la importancia del diagnóstico precoz y de hacer de la prevención una prioridad. En particular, espero que haya más investigación sobre cómo pueden contribuir a la incidencia de la enfermedad de Alzheimer y al riesgo de otras enfermedades que causan el deterioro del sistema nervioso los productos químicos que impiden el desarrollo de este sistema. En cualquier caso, el principio de precaución establece que debería conseguirse una reducción en el uso de esos productos químicos, como los pesticidas, en nuestros jardines y campos.

 
  
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  Miroslav Ouzký (ECR). (CS) Señor Presidente, también a mí me gustaría hablar sobre la enfermedad de Alzheimer. Sabemos que este informe no tiene un impacto legislativo específico, ni es tampoco demasiado polémico. Espero que no divida esta sesión. Con todo, sabemos que se trata de un problema de salud muy grave y de consecuencias económicas muy serias, por lo que es también un problema de gran incidencia social. Es muy estrechamente relacionado con el envejecimiento de la población europea, y su aumento en Europa está empezando a parecerse a una especie de epidemia neurológica. ¿Qué podemos hacer al respecto? Podemos hacer hincapié en la prevención, lo que ahorra recursos y mejora la salud, podemos mejorar los hábitos alimentarios de los europeos, podemos unificar nuestra base científica en Europa y coordinar el trabajo de los distintos Estados miembros, podemos respaldar a las organizaciones voluntarias y a las organizaciones de familiares, y podemos contribuir al establecimiento de centros especializados en Europa.

 
  
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  Philippe Juvin (PPE).(FR) Señor Presidente, Señorías, mucho hay que decir sobre la enfermedad de Alzheimer.

Permítanme centrarme en dos aspectos. El primero es la cuestión de la ayuda a domicilio para los pacientes que están gravemente enfermos. Sabemos que, por razones médicas, es importante que los pacientes no sufran ningún trastorno en su entorno, lo que puede agravar la enfermedad y sus síntomas y hacer las cosas mucho más difíciles.

Una de nuestras prioridades debe consistir en permitir que los pacientes permanezcan el mayor tiempo posible en su entorno habitual. Para que esto suceda, es necesario, a su vez, ayudar a las familias y los miembros de la familia que atienden a los pacientes. En otras palabras, las familias no deben ser dejadas a su suerte. Este es mi primer punto.

Mi segundo punto hace referencia a la investigación. ¿Por qué? Porque, en última instancia, para la enfermedad de Alzheimer la esperanza es encontrar un medicamento, y para encontrarlo se requiere una investigación eficaz. He oído decir a la gente que se necesitan más recursos para la investigación. ¡Qué duda cabe de ello! Por encima de todo, sin embargo, antes de hablar de los recursos, tenemos que hablar sobre el uso de esos recursos.

La investigación ha estado hasta ahora demasiado fragmentada y dispersa. No ha habido definición de prioridades. La gente no coopera y no hablan unos con otros. En el futuro, el biólogo celular debe hablar con el fisiólogo, con el radiólogo, con el neurólogo. Tenemos que conseguir que la gente coopere mejor. Por ello apelo a la Comisión para que ofrezca todo su respaldo al programa de investigación conjunta, iniciado durante la Presidencia francesa.

Por último, me gustaría concluir diciéndoles a los pacientes y sus familias que las cosas están progresando. Deben tener fe, no están solos. ¡Ya no están solos!

 
  
  

PRESIDE: Edward McMILLAN-SCOTT
Vicepresidente

 
  
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  Glenis Willmott (S&D). – Señor Presidente, me gustaría dar las gracias a la ponente y a los ponentes alternativos por su buen trabajo en este informe.

Si bien este informe sobre la enfermedad de Alzheimer es muy importante, sabemos que la capacidad para aplicar las políticas recae principalmente en los Estados miembros. No obstante, el envejecimiento de la población es uno de los desafíos más apremiantes para el futuro y sabemos que la demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores.

En la actualidad, la principal responsabilidad de la atención tiende a recaer en el cónyuge o hijo del paciente con demencia, algo que puede ser un trabajo muy duro y agotador en lo emocional. Por ese motivo son tan importantes nuestras enmiendas, que solicitan a la Comisión una evaluación de las posibilidades de crear puestos de trabajo a partir de un mejorado sector sanitario en la Estrategia Europa 2020. También es importante que no solo nos concentremos en la aportación de financiación para la investigación relativa a nuevos medicamentos para tratar enfermedades, sino que también examinemos simples medidas preventivas que todo el mundo puede seguir, como un cambio en la dieta y el estilo de vida. La nutrición está demostrando ser un factor cada vez más destacado en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, y tenemos que dedicar parte de nuestros recursos a investigar más a fondo esta cuestión.

El coste del tratamiento de las demencias en la UE ascendió a 130 000 millones en 2005, con 19 millones de afectados, incluyendo tanto a pacientes como a cuidadores. Así que tiene sentido, tanto moral como económicamente, garantizar una mayor inversión de fondos para investigar esta terrible enfermedad.

 
  
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  Jorgo Chatzimarkakis (ALDE).(DE) Señor Presidente, la Comunicación y el informe son muy buenos, y por ello me gustaría expresar mi agradecimiento al Comisario Dalli y a la señora Matias.

El Alzheimer es una plaga de nuestro tiempo, y nuestro mayor problema es que simplemente sabemos demasiado poco sobre esta enfermedad. Es por eso que necesitamos investigación, investigación y más investigación. Tenemos que compartir nuestros puntos fuertes y, por ello, acojo con satisfacción la iniciativa de la Comisión de crear una asociación para la innovación en materia de envejecimiento activo y en buena salud; el Alzheimer encaja perfectamente es este esquema.

Hace muchos años, el Gobierno de EE.UU. identificó la lucha contra el cáncer como un proyecto emblemático. No han vencido al cáncer, pero de ese esfuerzo ha surgido un gran número de medicamentos y terapias. Ese es el tipo de iniciativa que necesitamos aquí, y por lo tanto me agrada el hecho de que nos concentremos en la enfermedad de Alzheimer. Tenemos que saber cómo adoptar medidas preventivas. ¿Qué podemos hacer en el futuro para luchar contra la enfermedad de Alzheimer? Por eso, no podemos seguir adoptando el principio de distribución homogénea en la política de investigación europea. Tenemos que concentrarnos en áreas específicas. Alzheimer podría ser uno de los principales asuntos que tenemos que abordar.

 
  
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  Frieda Brepoels (Verts/ALE).(NL) Señor Presidente, como vicepresidenta de la Alianza Europea contra la Enfermedad de Alzheimer en el Parlamento Europeo, acojo con gran satisfacción el informe de la señora Matias. Contiene los temas más importantes que hay que abordar como cuestión prioritaria. Me gustaría referirme a dos cosas en este corto tiempo.

En primer lugar, la importancia de la prevención y del diagnóstico precoz. Las campañas de sensibilización sobre los primeros síntomas son esenciales para que los pacientes y sus cuidadores puedan beneficiarse lo antes posible de cualquier tratamiento y del apoyo que ya está disponible. Sin embargo, no puede exagerarse, por otro lado, la importancia de la programación conjunta de recursos de investigación. Muchos de ustedes ya han mencionado que el 85% de la inversión pública en investigación se efectúa actualmente sin ningún tipo de coordinación europea, lo que conduce de forma inevitable a la fragmentación y duplicación. Por consiguiente, una agenda estratégica de investigación común podría garantizar un uso más eficiente de los recursos y una mejor comprensión de las causas, las opciones de tratamiento y el impacto social de enfermedades como el Alzheimer.

 
  
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  Miroslav Mikolášik (PPE). (SK) Señor Presidente, la Comunicación de la Comisión sobre una iniciativa europea acerca de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias mejora las actuales medidas de compromiso y las diferencias existentes en lo que al acceso al tratamiento se refiere, y nos lleva a una mejor salud y mejores condiciones sociales para el creciente número de estos pacientes, cuya proporción también está aumentando en relación con el envejecimiento de la población europea.

La Directiva también se ocupa de los trabajadores sanitarios en este sector y proporciona formación especializada, lo que acojo con enorme satisfacción, y apoyo a los familiares. Ya tenemos problemas, con hasta 1,4 millones de nuevos casos de alguna forma de demencia cada año, y debemos tomar medidas enérgicas en relación con el oportuno diagnóstico, la prevención y otras cuestiones relacionadas, como la dignidad del paciente.

Aquí hay también personas afectadas, en particular miembros de la familia, que se enfrentan a una gran cantidad de estigmas sociales. La sociedad también debería prestar asistencia y ayuda financiera a quienes cuidan a pacientes con demencia en el hogar.

 
  
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  Justas Vincas Paleckis (S&D).(LT) Señor Presidente, me gustaría felicitar a las ponentes, que han hecho un trabajo excelente. Hay que reconocer que con el envejecimiento de la población europea la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia están extendiéndose a un ritmo peligroso. Con frecuencia, los síntomas de estas enfermedades están mal diagnosticados o se detectan demasiado tarde, y los pacientes no reciben el tratamiento adecuado. La invitación a declarar las demencias como una de las áreas prioritarias de la asistencia sanitaria es correcta. Solo mediante la difusión de la información con la mayor amplitud posible y el aumento de la sensibilización de la sociedad respecto a la enfermedad, sus síntomas y métodos de diagnóstico precoz, seremos capaces de hacer frente a expansión creciente del problema de la demencia. Por desgracia, en la mayoría de los nuevos Estados miembros de la UE, incluida Lituania, el cuidado de pacientes con demencia es especialmente insatisfactorio. La mayor carga recae por lo general sobre los familiares de los pacientes y los miembros de la familia. Los Estados miembros deberían reconocer su trabajo considerando, en la medida de lo posible, el tiempo dedicado al cuidado a los familiares como período laboral y ofreciendo garantías sociales.

 
  
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  Gay Mitchell (PPE). – Señor Presidente, solo quiero dejar claro que estamos hablando sobre la enfermedad de Alzheimer y la gente mayor, y sin embargo tengo en mi circunscripción electoral la experiencia del caso de un hombre de 48 años que padecía Alzheimer y que estaba al cuidado de su anciano padre, ya viudo. No voy a abusar de la oportunidad de hablar sobre el tema, pero le doy las gracias por poder hacerlo, y quiero manifestar que apoyo a la innovación en relación con el envejecimiento. Nos encontramos ante una cuestión relacionada sobre todo con el envejecimiento, pero no es un asunto limitado solo a él.

 
  
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  Wolfgang Kreissl-Dörfler (S&D).(DE) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, mis comentarios tienen que ver con la petición. Llevo examinando este caso desde la primavera de 2007. En el otoño de 2007, dirigí una pregunta a la Comisión. La respuesta fue más que insatisfactoria.

He sostenido muchas discusiones con el Ministerio alemán de Sanidad y con otras autoridades. Los resultados han sido siempre muy vagos e inconcretos. De su respuesta, señor Comisario Dalli, de lo que usted ha leído, he de entender que no tiene intención alguna de investigar este caso con más detalle. No ocurrió durante su período de mandato, pero existe algo que se llama responsabilidad colectiva, y me gustaría pedirle —también en nombre de la Comisión de Asuntos Jurídicos y de la Comisión de Peticiones— que ponga a nuestra disposición toda la documentación relativa sobre la que se ha fundamentado su decisión. Por otra parte, examinando el dispositivo, me gustaría saber, aunque puedo imaginarme la respuesta, por qué algunas empresas no tienen interés en la llegada al mercado de un producto diferente. La instalación de esta pieza de plástico en el inhalador es relativamente barata, pero los márgenes se localizan en las ventas totales. Cuando uno examina el grupo de presión de la industria farmacéutica, cuando uno examina con sumo cuidado quién en concreto tiene qué intereses en el ámbito financiero para mantener al margen del mercado a las pequeñas empresas, entonces las respuestas resultan demasiado evidentes.

Le insto a que aclare su postura, aquí y ahora, en cuanto a si nos va a facilitar la documentación disponible y si está dispuesto para sostener una discusión adecuada con nosotros en la Comisión de Peticiones y en la Comisión de Asuntos Jurídicos, en lugar arrinconar sencillamente el asunto. Nuestros ciudadanos tienen derecho a un trato apropiado, y ello incluye asimismo a aquellos que no son especialmente pudientes o poderosos.

 
  
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  Elżbieta Katarzyna Łukacijewska (PPE). (PL) Señor Presidente, la Unión Europea tiene una población que envejece y el porcentaje de personas que padecen enfermedades relacionadas con la edad va en aumento. Las estadísticas muestran que una persona de cada cinco por encima de la edad de 80 años padece la enfermedad de Alzheimer. No todo el mundo es consciente del hecho de que se trata de una enfermedad incurable, pero con medidas adecuadas de prevención y un diagnóstico precoz sus efectos pueden tardar en aparecer. Según el Informe Mundial sobre el Alzheimer de 2009, el 28 % de la población mundial que padece demencia vive en Europa, solo superada por Asia en este sentido. En Polonia, el país que represento, alrededor de 250 000 personas sufren de Alzheimer, y los especialistas estiman que para el año 2040 esta cifra se habrá triplicado. Como pueden apreciar, estas estadísticas son preocupantes.

La demencia no solo conlleva consecuencias sociales y económicas, sino que también afecta a los pacientes y sus familias. Por eso me alegra que hayamos discutido hoy de este importante problema. Solo la cooperación, una investigación altamente especializada y una amplia campaña de información permitirán un diagnóstico rápido y una mejor prevención.

 
  
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  Vilija Blinkevičiūtė (S&D).(LT) Señor Presidente, estoy de acuerdo con las medidas concretas propuestas en la iniciativa sobre la enfermedad de Alzheimer, que son esenciales para promover el diagnóstico precoz y la calidad de vida, para apoyar la cooperación entre los Estados miembros mediante el intercambio de mejores prácticas y estudios clínicos, y para respetar los derechos de las personas que sufren esta difícil enfermedad. Dado que la Unión Europea no tiene en la actualidad estadísticas lo suficientemente precisas sobre la enfermedad de Alzheimer a su disposición, deberían llevarse a cabo estudios sobre la base indicadores comunes y estrictamente definidos. Además, es necesario invertir en investigación científica y métodos eficaces para los sistemas de atención. Se debe prestar especial atención a los profesionales sanitarios, proveedores, y formación y apoyo a las familias que tienen que enfrentarse cotidianamente a la enfermedad de Alzheimer. Me gustaría hacer hincapié en que en la lucha contra esta difícil enfermedad es fundamental prestar mucha atención a la prevención y concentrar los esfuerzos en la obtención de un diagnóstico lo más precoz posible. Por lo tanto, existe la necesidad de elaborar una estrategia de prevención de la enfermedad de Alzheimer, vinculada al fomento de estilos de vida saludables, la información a la población sobre esta enfermedad y el intercambio de prácticas médicas.

 
  
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  Pat the Cope Gallagher (ALDE).(GA) Señor Presidente, quiero expresarle mi gratitud por darme la oportunidad de hablar sobre la enfermedad de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, afecta a 44 000 personas en Irlanda y a casi 10 millones de personas en toda Europa. Es una enfermedad progresiva, lo que significa que con el paso del tiempo se deterioran sucesivas partes del cerebro y, a medida que esto ocurre, los síntomas empeoran.

Por desgracia, debido al envejecimiento de la población europea, cada vez hay más personas que en el futuro podrían verse afectadas por esta enfermedad. Por lo tanto, es esencial una mejor coordinación entre los Estados miembros, en relación con la investigación de las causas de la demencia, y mejores prácticas respecto al sistema de atención. La carga de los cuidados recae a menudo sobre familiares próximos, y en Irlanda 50 000 personas se ocupan diariamente de las personas con demencia.

En conclusión, me gustaría rendir un homenaje especial a los cuidadores y a la sociedad del Alzheimer de Irlanda, que ofrecen un apoyo increíble a las personas afectadas por demencia senil.

 
  
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  Margrete Auken (Verts/ALE).(DA) Señor Presidente, me gustaría interpelar al señor Comisario Dalli. Aquí puede usted ver el dispositivo de plástico sobre el que gira todo esto. Es la gran industria farmacéutica multinacional la que ha decidido, en el caso alemán, que este dispositivo de plástico y el medicamento sean un todo. Aquí está el fármaco. Y esto es lo que tiene que someterse a las pruebas más importantes. En el caso del dispositivo de plástico es como usar una jeringuilla. Sin embargo, es evidente que la industria farmacéutica está obteniendo ingentes cantidades de dinero por el hecho de que es necesario vender ambos productos conjuntamente. La sociedad, por el contrario, ahorra una gran cantidad de dinero cuando puede reutilizar varias veces un determinado objeto. Creo que es del todo escandaloso que la Comisión siga sosteniendo que este producto debe someterse al mismo riguroso procedimiento de prueba que el medicamento en sí, como si tuviesen que ser examinados de acuerdo al mismo método de control, no exactamente el mismo que el fármaco, lo sé, pero incluso así como un dispositivo que forma parte de él. Es simplemente vergonzoso que no hayamos recibido una respuesta clara sobre este particular. Hay mucha gente, incluyendo numerosas sociedades y compañías de seguros, que sufren perjuicios como resultado del hecho de que este simple objeto de plástico no haya sido aprobado hace mucho tiempo. Nunca ha provocado ningún problema que no sea financiero...

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
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  Paolo Bartolozzi (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, las enfermedades neurodegenerativas y la enfermedad de Alzheimer, en particular, son una prioridad sanitaria de la UE.

La enfermedad en cuestión tiene consecuencias graves para las víctimas, y no solo en términos de salud. Los gastos resultantes para la atención directa e informal son, de hecho, altos. En realidad, la enfermedad de Alzheimer no solo afecta a los enfermos, sino igualmente a todos aquellos que les cuidan.

Por consiguiente, necesitamos una respuesta europea al problema, una respuesta coordinada de todos los Estados miembros, una sinergia de medidas concertadas que tengan que ver, en concreto, con los ámbitos de la ciencia y la investigación y que sean responsables de fortalecer la prevención y el diagnóstico para mejorar el tratamiento disponible, incluyendo tratamientos innovadores, así como de la difusión de información entre los Estados miembros sobre los resultados obtenidos a escala nacional, elevando así la concienciación pública sobre la enfermedad.

 
  
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  John Dalli, Miembro de la Comisión. – Señor Presidente, Señorías, una vez más agradezco al Parlamento y a los diputados que han tomado la palabra su compromiso con la importante cuestión de la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

La Comisión se felicita por el informe del Parlamento y sus recomendaciones. Quiero aprovechar esta oportunidad para destacar que la Comisión está plenamente comprometida para asumir su responsabilidad con el fin de hacer frente a la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. Estas enfermedades son, por desgracia, parte del proceso de envejecimiento de muchos ciudadanos europeos.

Creo que es nuestra responsabilidad colectiva trabajar juntos para reducir al mínimo su carga e invertir en innovación para prevenir, diagnosticar, tratar y controlar estas enfermedades.

Confío en poder ayudar a los Estados Miembros en sus esfuerzos para trabajar de forma estrecha con el Parlamento para abordar la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

Respecto a la solicitud sobre el «Effecto» Klein, debo decir en primer lugar, y hago referencia a la declaración de la señora Mazzoni de que el trabajo de la Comisión debe consistir en estar al lado de los ciudadanos, que les puedo asegurar que mi trabajo es defender al paciente. Es muy importante para mí, como Comisario responsable de cuestiones sanitarias, no poner en peligro la seguridad del paciente, no tomar atajos y eludir los procesos y procedimientos que tenemos operativos para garantizar que cualquier dispositivo, que sea utilizado en un entorno médico, esté debidamente probado y ofrezca garantías de seguridad.

La cuestión aquí no es la manera de entregar un medicamento con una pieza de plástico, como se ha dicho. La cuestión es que necesitamos evidencia clínica de que el producto es seguro, y para ello al solicitante, en este caso el señor Klein, se le pidió la realización de estudios clínicos en 24 pacientes. Este es el alcance de las pruebas clínicas que se recabaron.

¿Por qué hay resistencia a la ejecución de esos ensayos clínicos? ¿A qué obedece esa oposición? Eso es algo que yo mismo me pregunto. Necesitamos saber, por ejemplo, si el producto tiene aplicación universal, si debe emplearse con un medicamento específico, si debe emplearse con diferentes tipos de medicamentos. Y si es así, ¿exigen esos medicamentos dosis diferentes? ¿Hay algún mecanismo de ajuste en el dispositivo para regular la dosis? Como lego en la materia, si tuviese que utilizar un dispositivo como este, estas son las preguntas que yo me formularía. Este es el tipo de cuestiones que las autoridades se plantean a sí mismas. Lo que exigen son pruebas de que este dispositivo sería seguro en manos de los pacientes en general.

Hay, como he dicho, un procedimiento de garantía de seguridad apropiado y yo no voy a eludirlo. Se ha dicho que prometí investigar el caso. En efecto, lo prometí, y así lo he hecho. He podido conseguir numerosos detalles sobre el caso. Desde luego, se trata de detalles que he tenido que aprender de otros que me han precedido aquí, en la Comisión, desde 1987. Cuando el señor Klein pidió una reunión conmigo o con mi gabinete, yo acepté de inmediato. Mi «jefe de Gabinete» le informó de que estábamos preparados para celebrar una reunión y dar explicaciones. Él respondió con un nuevo correo electrónico estableciendo numerosas condiciones, entre las que señaló que, como base para ese encuentro, la Comisión de la UE debería asumir la totalidad de los gastos, lo que incluía los vuelos y pernoctaciones en Bruselas para él y su personal, y eso es algo que yo no podía asumir.

 
  
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  Marisa Matias, ponente.(PT) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, quiero comenzar expresando mi gratitud por todas las palabras que se han dicho sobre el informe que el Parlamento presenta sobre la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Todos nosotros sabemos que la situación que estamos viviendo es trágica y que también está muy infradiagnosticada, lo que ya ha sido mencionado aquí.

Solo quiero mencionar un tema interrelacionado con todas las intervenciones que se han hecho, pero que quizás no se haya destacado lo suficiente, y es el tema de la dignidad de los pacientes y sus derechos, pero no solo de los pacientes, sino también de los miembros de su familia, de aquellos que cuidan de ellos, ya se trate de los cuidadores formales o informales, y de los profesionales asociados a este tipo de enfermedad.

Me alegra mucho de verdad lo que usted ha dicho, señor Comisario, sobre que comparte las mismas preocupaciones que el Parlamento Europeo, y que la Comisión Europea contempla de forma positiva todas las recomendaciones presentadas por el Parlamento en el informe y que hará todo lo posible para ponerlas en práctica.

Sabemos que cada día que pasa es más tarde que el anterior en esta materia, dada la urgencia de lo que tenemos ante nosotros. Por consiguiente, también sabemos que el Parlamento va a pronunciarse mañana sobre este tema. Vamos a esperar el resultado de la votación, señor Comisario, pero sabemos que la opinión pública europea está esperando mucho más de nosotros que solidaridad y consuelo moral. Los europeos esperan medidas específicas y adecuadas, señor Comisario, y confío realmente en que usted y la Comisión, que tienen la iniciativa de la que esta Cámara por desgracia carece, convertirán este tema en la prioridad que usted dice perseguir, y lo transformarán en un iniciativa legislativa, de modo que los derechos de los europeos y sus familias sean respetados y todos ellos sean tratados con la igualdad y la dignidad que merecen.

 
  
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  Presidente. – Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar mañana (miércoles, 19 de enero de 2011).

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Liam Aylward (ALDE), por escrito.(GA) Se estima que 9,9 millones de personas en Europa padecen una enfermedad neurodegenerativa, como la enfermedad de Alzheimer. Ante el envejecimiento de la población europea, Eurostat calcula que el doble de personas sufrirá una enfermedad neurodegenerativa en 2050, al igual que en 1995. Además, ya que la carga de la atención recae sobre miembros de la familia, se estima que la enfermedad afecta a tres miembros de la familia de cada paciente. En este sentido, hay que asegurarse de que se adopten medidas a nivel de la UE para ayudar a los Estados miembros a proporcionar una asistencia adecuada a los pacientes y sus familias.

Estoy totalmente de acuerdo en que la política sanitaria de la UE debería dar prioridad a la demencia senil. Hay que dar el reconocimiento adecuado a las organizaciones de pacientes y cuidadores, y esas mismas organizaciones deben involucrarse en campañas informativas y en la preparación de programas de investigación. La UE concede una cantidad considerable de dinero, 159 millones de euros, a 34 programas de investigación sobre enfermedades neurodegenerativas, pero dado que va a producirse un gran repunte de estas enfermedades en necesario ampliar los proyectos de investigación en el contexto del octavo programa marco para incluir la investigación sobre terapias de comportamiento, cognitivas y no farmacológicas.

 
  
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  Vasilica Viorica Dăncilă (S&D), por escrito.(RO) Los datos sobre la frecuencia de la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia están disponible en los países de la Unión Europea y han sido recogidos por Alzheimer Europe. La enfermedad de Alzheimer era y es la principal causa de demencia en todos los países. Esta enfermedad representa el 74,5 % de los casos de demencia en América del Norte, el 61,4 % en Europa y el 46,5 % en Asia. Sin embargo, hay casos de Alzheimer en la Unión Europea que están sin diagnosticar. De acuerdo a los recientes datos epidemiológicos disponibles, solo la mitad de las personas que padecen esta enfermedad han sido identificadas hasta el momento. En este contexto, creo que los Estados miembros deben desarrollar políticas a largo plazo y planes de acción para acelerar el acceso a la financiación de la investigación en el campo de la demencia y el Alzheimer, incluida la investigación sobre la prevención, en un nivel acorde con el impacto económico de estas enfermedades sobre la sociedad. También deben prever y evitar las tendencias sociales y demográficas y concentrarse en el apoyo prestado a las familias de los pacientes que están a su cargo, proporcionando así protección social a las personas vulnerables que sufren de demencia.

 
  
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  Elisabetta Gardini (PPE), por escrito.(IT) La resolución presentada renueva nuestro compromiso en la lucha contra una enfermedad grave que todavía afecta a una de cada cinco personas mayores de 85 años. Mantengo la opinión de que es necesaria una acción efectiva y coordinada a escala europea para seguir avanzando en la investigación y recopilación de datos epidemiológicos sobre esta enfermedad. Una adecuada coordinación entre los Estados miembros puede contribuir a la difusión de las mejores prácticas en el tratamiento del paciente y ayudar a que los ciudadanos sean más conscientes de la importancia de la prevención y la intervención precoz. La inversión y la cooperación son esenciales en este terreno, no solo para reducir los costes sociales de estas enfermedades, sino también, y ante todo, para garantizar que los afectados puedan tener la esperanza de llevar una vida cada vez más digna. En este sentido, querría señalar que las demencias, por supuesto, no solo inciden sobre los enfermos, sino que también afectan a la gente a su alrededor, como los miembros de la familia y trabajadores sanitarios. Por consiguiente, la estrategia europea debería tratar de garantizar un apoyo más eficaz y práctico para quienes han de enfrentarse a la tarea cotidiana de ayudar a estas personas, cubriendo las brechas que existen en la formación profesional y lanzando campañas de sensibilización sobre la realidad de vivir con la enfermedad de Alzheimer.

 
  
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  Louis Grech (S&D), por escrito. – Hasta la fecha, la UE aún no tiene una respuesta adecuada a la enfermedad de Alzheimer, ni ha llevado a término una política única para su prevención. Además, es preocupante que países como Malta aún no ofrezcan ningún reembolso para los medicamentos que necesitan los pacientes afectados por la enfermedad. A pesar de que la Comisión no puede interferir con la organización de los sistemas nacionales del seguro sanitario, la Comisión debería intensificar sus esfuerzos para presionar a los Estados miembros para que garanticen que cualquier persona que sufre Alzheimer reciba el tratamiento necesario. Hago un llamamiento a la Comisión para que realmente haga de la lucha contra la demencia una prioridad europea y ultime las propuestas indicadas a continuación, en un plazo razonable: (1) fomentar la salud cardiovascular e invertir en una fuerza laboral más sana; (2) promover iniciativas que garanticen una participación social e intelectual de las personas mayores; (3) alentar a los Estados miembros a que apliquen la detección sistemática rutinaria que permite el diagnóstico precoz de la enfermedad, así como a facilitar el acceso a la medicación y el tratamiento una vez que la enfermedad se ha iniciado; (4) garantizar la realización de estudios epidemiológicos regulares en el ámbito europeo; (5) instar a los Estados miembros a que hagan mayor uso de la Tecnología Asistencial (AT).

 
  
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  Jim Higgins (PPE), por escrito. – Acojo con agrado este informe como un importante paso adelante en la lucha contra la demencia. En la actualidad, una de cada 20 personas por encima de 65 años y una de cada cinco de más de 80 padece demencia. Se estima que más de 8 millones de europeos con edades comprendidas entre los 30 y 99 años sufren enfermedades neurodegenerativas, y los científicos prevén que este número podría duplicarse cada 20 años. La enfermedad de Alzheimer representa el 50 % de estos casos. Cerca de 10 millones de europeos sufren hoy de demencia, siendo la enfermedad de Alzheimer la forma más frecuente. Existen 44 000 personas en Irlanda con demencia. Hay más de 50 000 cuidadores para los pacientes de demencia y se calcula que 100 000 personas están directamente afectadas por este problema. Dado que un retraso de cinco años en la aparición de la enfermedad de Alzheimer implica un 50 % menos en las tasas de frecuencia, me complace el enfoque adoptado por la Comisión Europea en la prevención y detección precoz. Acojo con satisfacción el planteamiento de mejorar la investigación en Europa, sobre todo porque sabemos que el 85 % de la investigación actual se desarrolla sin coordinación de la UE. Para que pueda funcionar cualquier estrategia europea en este ámbito, es fundamental que los diversos países den prioridad a la elaboración de planes de acción nacionales. Una estrategia europea también debe tratar de salvaguardar la existencia de los servicios que garantizan la máxima cobertura posible y la igualdad de condiciones y de tratamiento para todos los pacientes.

 
  
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  Anneli Jäätteenmäki (ALDE), por escrito.(FI) Las enfermedades que causan pérdida de la memoria son un problema común en Europa. Aproximadamente diez millones de europeos las padecen en la actualidad. La mayoría de ellos sufren la enfermedad de Alzheimer. Hay muchos factores que influyen en la capacidad de las personas para recordar cosas y aprender algo nuevo. Entre ellos se encuentran el estrés, la depresión, la tristeza, el consumo excesivo de alcohol, un estado nutricional deficiente y los medicamentos. Es necesario prestar más atención a la prevención de estas enfermedades desde el momento en que las personas alcanzan la adolescencia. El ejercicio, la actividad mental, las opciones de dieta saludable y la renuncia al consumo de bebidas alcohólicas protegerán a la gente del desarrollo de enfermedades que ocasionan pérdida de memoria. Al abordar los factores de riesgo asociados a estas enfermedades, estaremos tratando, al mismo tiempo, los relacionados con las enfermedades cardio-cerebrovasculares. En el futuro, habrá que destacar la importancia de la información y de las ONG en la lucha contra las enfermedades de pérdida de la memoria. Estas organizaciones hacen un trabajo muy valioso. Debería dárseles más respaldo para facilitar que los pacientes de estas enfermedades reciban ayuda de manera más satisfactoria. Además, en el futuro hay que prestar más atención a los centros de tratamiento y su calidad. Por desgracia, los que existen ahora no atienden satisfactoriamente la demanda. En Finlandia, por ejemplo, hay falta de apoyo mutuo y de centros adecuados que ofrezcan atención diaria y a largo plazo. Por último, desearía llamar su atención sobre la importancia del apoyo al personal profesional especializado en el tratamiento de las enfermedades que ocasionan pérdida de la memoria, sobre su formación adecuada y el desarrollo de sus habilidades y competencias. Gracias.

 
  
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  Sirpa Pietikäinen (PPE), por escrito.(FI) Me gustaría darle las gracias a la señora Matias por su encomiable informe de iniciativa propia relativo a una iniciativa europea sobre la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Uno de cada cinco europeos va a contraer una enfermedad que ocasiona pérdida de la memoria. Estas enfermedades ejercen una presión cada vez mayor sobre los sistemas sanitarios que luchan para hacer frente al envejecimiento poblacional, pero también sobre los enfermos y sus familiares cuando se enfrentan a una situación que es nueva para ellos. No hay consenso sobre la patogenia de estas enfermedades, pero se considera vital la intervención precoz ante su avance. Este informe contribuirá a que las enfermedades que ocasionan pérdida de la memoria se conviertan en una prioridad entre los objetivos sanitarios de la UE. El resultado de la votación enviará el mensaje adecuado, a saber, que la investigación sobre estas enfermedades y su tratamiento requiere cooperación a nivel paneuropeo. Si bien son sobre todo las personas mayores las más afectadas, con las mejoras en el diagnóstico podrán detectarse con una frecuencia cada vez mayor los síntomas iniciales de estas enfermedades entre la población activa. Con el fin de reforzar la cooperación en Europa, también tenemos programas nacionales relacionados con la memoria, que ya han comenzado en algunos Estados miembros. Estos programas nacionales desempeñan un papel importante en la difusión del conocimiento y las mejores prácticas y en la reducción del número de acciones que se solapan unas con otras.

 
  
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  Richard Seeber (PPE), por escrito.(DE) Un total de diez millones de personas en Europa padecen demencia, la mitad de ellas son pacientes de Alzheimer. Estas cifras seguirán aumentando como resultado de la creciente esperanza de vida. El informe elaborado a iniciativa propia va encaminado en la dirección correcta con su llamamiento a un enfoque más eficaz para el tratamiento de la demencia, y en especial de la enfermedad de Alzheimer. Debe prestarse especial atención aquí a la prevención. El diagnóstico precoz, los exámenes gratuitos de los grupos de riesgo y, sobre todo, conseguir que la población esté mejor informada juegan un papel crucial en este sentido, ya que la enfermedad de Alzheimer se identifica en la UE, por lo general, en un estadio demasiado avanzado. La propagación continua de la demencia reclama una estrategia europea que, en la medida de lo posible, ofrezca estructuras integrales que proporcionen a los pacientes igualdad de acceso a la información y a las opciones de tratamiento. No hay que olvidar que el apoyo a los familiares y cuidadores forma asimismo parte de ello. Además, unos amplios estudios epidemiológicos y clínicos, así como, así como una mejor investigación sobre la demencia y el Alzheimer, son factores importantes en la lucha contra las demencias.

 
  
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  Olga Sehnalová (S&D), por escrito. (CS) La demencia y la enfermedad de Alzheimer, en particular, no son solo problemas médicos graves, sino que también constituyen un problema ético y social sumamente sensible, cuya gravedad continuará en aumento en relación con el envejecimiento de la población europea. En el documento presentado, la atención se centra con toda razón en varios aspectos de esta enfermedad, y en particular en la ayuda para el diagnóstico precoz, la investigación y las mejoras en la atención actual a los pacientes. No obstante, no es menos importante, a mi juicio, el área de apoyo a las familias de los enfermos de demencia, y es fundamental un énfasis en el acceso no discriminatorio a una sanidad de alta calidad y la asistencia social. El papel de las autoridades locales, ya sean municipales o regionales, es aquí de importancia básica, como lo es el de las organizaciones de voluntarios, que pueden responder de forma operativa a la creciente necesidad de estos servicios. La iniciativa europea sobre la enfermedad de Alzheimer y otras demencias es también muy significativa para iniciar un debate social serio y abierto sobre esta enfermedad, en el más amplio sentido de la palabra. Por consiguiente, acojo con satisfacción y apoyo esta iniciativa.

 
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