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Procedimiento : 2011/2514(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

RC-B7-0044/2011

Debates :

PV 19/01/2011 - 12
CRE 19/01/2011 - 12

Votaciones :

PV 20/01/2011 - 7.3
CRE 20/01/2011 - 7.3
PV 16/02/2012 - 8.5
CRE 16/02/2012 - 8.5

Textos aprobados :

P7_TA(2011)0022

Debates
Miércoles 19 de enero de 2011 - Estrasburgo Edición DO

12. Sobre la situación en Belarús
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El siguiente punto es la declaración de la Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la señora Ashton, sobre la situación en Belarús.

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. – Señor Presidente, los acontecimientos que tuvieron lugar en Belarús después de las elecciones del 19 de diciembre nos han sorprendido a todos: la magnitud de la fuerza utilizada por las autoridades contra sus ciudadanos ha suscitado declaraciones de condena y preocupación en todo el mundo.

Mis colegas y yo nos hemos reunido con muchos de los afectados entre los miembros de la oposición, la sociedad civil, las familias de los que han sido detenidos y la población en general. Hemos tenido la oportunidad de expresar nuestras condolencias y nuestra solidaridad. Sin embargo señorías, ha llegado la hora de actuar.

Agradezco enormemente que los miembros de esta Cámara hayan podido contribuir a nuestras reflexiones sobre esta cuestión y que mi colega, el Comisario Füle, pudiese presentar nuestra postura ante la Comisión AFET la semana pasada. Aguardo con interés poder estudiar la resolución de la UE que resulte de sus debates. Es importante para todos nosotros estar lo más centrados posibles en nuestras reflexiones, dada la urgencia de la situación que estamos tratando.

Me he reunido con varios representantes de la oposición y con el público en general en Belarús incluyendo, como ya he señalado, familiares de los detenidos. También me he reunido con el Ministro de Asuntos Exteriores Martynov. A raíz de estas conversaciones, no me queda ninguna duda de que los hechos que hemos presenciado suponen una afrenta a nuestra visión de respeto por los derechos humanos, las libertades fundamentales y la democracia. No solo se ha producido un uso injustificado de la fuerza, sino que el proceso electoral en su totalidad se ha visto claramente minado por la detención de representantes de la sociedad civil y de la oposición. La evaluación de la OSCE/ODHIR apoya esta conclusión.

Muchos de los detenidos en las últimas semanas ya han sido puestos en libertad. Sin embargo, un grupo significativo —un mínimo de 30 personas— todavía se enfrentan a cargos que podrían acarrear penas de prisión significativas y, como Sus Señorías saben, ese grupo de personas incluye a algunos candidatos presidenciales.

Señor Presidente, ya he expresado mi condena a las medidas represivas adoptadas por las autoridades de Minsk y he exigido la inmediata liberación de todos los detenidos por razones políticas, así como la reapertura de la oficina de la OSCE en Minsk. He reforzado este mensaje en la declaración conjunta con la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton.

En mi reunión con el Ministro de Asuntos Exteriores Martynov, subrayé que la UE espera una respuesta inmediata de las autoridades de Belarús a las demandas de la comunidad internacional. Para identificar los próximos pasos, debemos comenzar por los principios básicos.

El primero de estos principios es que la protección y la seguridad de los activistas pacíficos, incluyendo los candidatos presidenciales, debe ser en todo momento nuestra preocupación fundamental.

El segundo consiste en que los ciudadanos de Belarús son nuestros vecinos y socios y sus intereses deberían ser prioritarios. No podemos aislar a las personas mientras expresamos nuestras preocupaciones ante las autoridades.

El tercer principio es que el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales constituye el núcleo de la política exterior de la UE y de la Asociación Oriental y es parte del conjunto de valores comunes que compartimos con nuestros socios más cercanos. Trabajaremos con estos socios, tal y como hemos hecho con los Estados Unidos, para aumentar al máximo la fuerza del mensaje enviado a Belarús por la comunidad internacional.

Señor Presidente, nuestra valoración nos lleva a una conclusión clara: que deberíamos usar nuestros canales para transmitir una reacción firme y rápida. Esta reacción debería transmitir a las autoridades de Belarús una señal clara de nuestra posición, sin aislar a los ciudadanos y a la sociedad civil. Nuestra reacción debería ser equilibrada. Por un lado, tenemos que considerar medidas específicas contra las autoridades belorusas y, creo que deberíamos llevar a cabo una revisión de las sanciones. Por otro lado, hemos de mantener un diálogo intenso con la sociedad civil y con los ciudadanos, y apoyar a ambos; esto significa, en la práctica, continuar con nuestro apoyo a las ONG, los medios de comunicación y los estudiantes, y quizá debamos realizar un mayor esfuerzo para mejorar la movilidad de los ciudadanos que quieren viajar a la Unión Europea.

En el corto plazo, la reintroducción de la prohibición de viajar para el Presidente Lukashenko, y la ampliación de dicha prohibición a otros individuos, ciertamente constituye una opción si los detenidos no son liberados.

En cuanto a un mayor apoyo a la sociedad civil, he pedido al Servicio de Acción Exterior, en colaboración con la Comisión, que prepare opciones de medidas urgentes que se centren en las ONG, en los medios de comunicación y en los estudiantes. Sé que el Parlamento Europeo tiene la posibilidad de ofrecer becas a los estudiantes expulsados de la universidad y espero, señor Presidente, que podamos aprovechar esta oportunidad. También intentaremos, por supuesto, movilizar recursos adicionales procedentes de otras fuentes, incluidos los Estados miembros.

Ya he mencionado anteriormente la cuestión de la movilidad y considero, concretamente, la facilitación de visados. Quiero animar a los consulados de los Estados miembros en Minsk a facilitar la entrega de visados como una medida ad hoc que beneficia a los ciudadanos de Belarús.

Señor Presidente, como es obvio, las medidas de corto plazo que acabo de describir tendrán que ser consideradas por el Consejo de Asuntos Exteriores el 31 de enero, pero no es demasiado pronto para reflexionar sobre algunos de los aspectos de largo plazo de nuestras relaciones con Belarús.

En primer lugar y como ya he señalado, hemos de trabajar junto con otros socios internacionales y este es un motivo por el que Belarús debería seguir participando en la vía multilateral con la que contamos y por el que tenemos que comprometernos firmemente con los países de la Asociación Oriental para lograr un consenso sobre esta cuestión.

En segundo lugar, en lo relativo a la asistencia financiera bilateral del Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA), deberíamos prestar mayor atención a las necesidades de la población y de la sociedad civil.

Por último, el año pasado elaboramos un plan conjunto provisional que detallaba el desarrollo de nuestras relaciones con Belarús en el medio plazo. Creo que necesitamos hacer una pausa en este proceso. Esto no implica abandonar el plan conjunto provisional, pero tenemos que llevar a cabo más consultas, incluyendo consultas con la sociedad civil, y si es necesario, tendremos que realizar una revisión.

Señor Presidente, este es el marco con el que estamos trabajando en la actualidad. Me interesaría escuchar las opiniones de los eurodiputados.

 
  
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  Jacek Protasiewicz, en nombre del Grupo PPE.(PL) Señor Presidente, los observadores internacionales no tenían ninguna duda y no debería haber lugar a dudas de ningún tipo entre nosotros. Las recientes elecciones presidenciales celebradas en Belarús en diciembre no fueron justas. No fueron unas elecciones justas y, por lo tanto, no podemos continuar con la política que hemos utilizado desde el año 2008 en lo relativo a las autoridades de Belarús, una política de diálogo y de mano tendida con Belarús. Este no es el momento de actuar como si no hubiera pasado nada; este es el momento de adoptar nuevas decisiones, una nueva política y una línea dura en las relaciones con el régimen de Belarús, en lo que incluyo tanto las sanciones políticas como de concesión de visados, sin excluir las sanciones económicas. Deberíamos, sin lugar a duda, hacer un uso inteligente de dichas sanciones y aplicarlas de tal forma que podamos garantizar que las vidas de los ciudadanos de Belarús no se ven afectadas, pero no deberíamos vacilar en imponerlas, incluyendo la suspensión de Belarús como miembro de la Asociación Oriental.

Dado que las elecciones no fueron justas, los resultados de las elecciones no son creíbles. Podemos afirmar, por lo tanto, con serenidad y con completo conocimiento de causa, que la oposición democrática de Belarús puede proclamar su victoria moral en estas elecciones. Deberíamos, por lo tanto, apoyar a la oposición en sus esfuerzos por establecer una representación política aquí en Bruselas, para representar tanto sus intereses como los intereses de toda la Belarús libre en sus relaciones con la Unión Europea y con los Estados miembros a nivel político. Por último, deberíamos exigir la liberación de aquellos que han sido arrestados, tanto los candidatos presidenciales y los activistas políticos, como los periodistas independientes, los estudiantes y los profesores universitarios. Todos deben ser liberados antes de que participemos en conversaciones ulteriores con representantes del Gobierno de Belarús.

 
  
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  Kristian Vigenin, en nombre del Grupo S&D. (BG) Señor Presidente, señora Ashton, señorías, el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo lamenta que estas elecciones presidenciales se hayan convertido en otra oportunidad perdida para el país de encaminarse firmemente y con compromiso hacia el camino de la democracia

Podemos afirmar, sin embargo, que la política de la Unión Europea de obtener gradualmente compromisos por parte de Belarús sobre determinadas condiciones ha generado algunos resultados y, por lo tanto, deberíamos ser cautos ante las demandas de cambios radicales en nuestra política.

Digo esto porque es gracias a nuestro compromiso que la campaña presidencial finalmente logró algunos avances, y podría ser que también es el motivo por el que se reunió más gente de la que los organizadores esperaban en la plaza de Minsk. En otras palabras, es posible que hayamos generado un clima de mayor libertad que los ciudadanos de Belarús pueden haber interpretado correctamente.

Sin embargo, a partir de ahora tenemos que mostrar, en primer lugar, la claridad y la firmeza de nuestras demandas a las autoridades de Belarús para que liberen a los detenidos y para que cesen inmediatamente la persecución de todos aquellos que organizaron o participaron en las protestas de una forma u otra. No podemos ceder ante esto y tenemos que expresar con mucha claridad lo que queremos.

Otro aspecto, sin embargo, es lo que podemos hacer en el medio y largo plazo. En primer lugar, tenemos que evitar empujar al país de nuevo al aislamiento, porque esto implica, tal y como han señalado los representantes de la oposición y de la sociedad civil, que el aislamiento de Belarús supone el aislamiento de los ciudadanos de este país.

Lo que debemos hacer, en el marco de la política con Belarús ya existente, es intentar adoptar determinadas medidas para ajustar nuestra política, con el objetivo de que beneficie a los ciudadanos del país y apoye a los medios de comunicación, a la sociedad civil y a la oposición. De esta manera, podemos crear un clima en el que sea posible celebrar unas elecciones democráticas libres y justas.

En mi opinión, deberíamos trabajar por conseguir este objetivo con los países vecinos de Belarús que no forman parte de la UE, Rusia y Ucrania, y como Parlamento, deberíamos intentar utilizar las oportunidades ofrecidas por la Asociación Oriental y por Euronest para fomentar la participación de los otros cinco países de la Asociación en actividades conjuntas orientadas a la democratización de Belarús.

(El orador acepta responder a la pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» en virtud del apartado 8 del artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Marek Henryk Migalski (ECR).(PL) Señor Presidente, soy consciente de que solo cuento con 30 segundos.

Quizá la interpretación no fue muy clara, señor Vigenin, pero yo realmente le he escuchado decir que usted considera la manifestación que tuvo lugar después de las elecciones, o usando otras palabras, la manifestación que de hecho se convocó para protestar contra la falsificación de estas elecciones y contra todas las irregularidades que ocurrieron, como prueba de que tanto las elecciones como la situación en Belarús ha mejorado. ¿Es esto correcto? Así es como yo lo he entendido. Me resulta difícil de creer que sus palabras fueron interpretadas correctamente por el intérprete.

 
  
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  Kristian Vigenin (S&D). (BG) Quizá no me he expresado con la suficiente claridad, o se perdieron algunas sutilezas en la traducción. Lo que quise decir es que la situación en Belarús ha cambiado en el sentido de que cada vez hay más gente que se da cuenta de la necesidad de la democracia y de luchar por la democracia. Es en este sentido que interpreto como una señal positiva el que se reuniesen en la plaza de Minsk más personas de las que se hubiese esperado.

Esto es lo que quise decir y en ningún momento quise sugerir que fue el régimen de Belarús el que hizo que esto fuese posible.

 
  
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  Presidente. – Quizá hay un problema con la interpretación en inglés. ¿Hay algún problema con la interpretación en inglés? Compruébenlo por favor. No, no se trata de la interpretación. Hay un problema con el micrófono. ¿Funciona bien ahora?

 
  
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  Kristian Vigenin (S&D). – Señor Presidente, siempre intento hablar en mi propio idioma, pero a veces tengo la impresión de que no debería hacerlo cuando se trata de cuestiones tan delicadas.

Mi intención era transmitir que yo creo que la situación está mejorando desde el punto de vista de que cada vez más personas en Belarús entienden que el país necesita la democracia y que cada vez más personas entienden que tienen que luchar por conseguir un régimen democrático en Belarús. Por esta razón he dicho que interpreto como una señal positiva el que tanta gente, mucha más de la que esperaba el organizador, se encontrase en la plaza de Minsk. Espero que esto explique el significado de mis palabras.

 
  
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  Kristiina Ojuland, en nombre del Grupo ALDE. – Señor Presidente, ha sido satisfactorio escuchar las palabras de la Alta Representante y estamos completamente de acuerdo con ella. Es muy importante que la Unión Europea haya sido capaz de reaccionar ante el fracaso de las elecciones presidenciales de Belarús.

Ojalá hubiésemos tenido la valentía de haber sido tan enérgicos, firmes y respetuosos con nuestros principios en el caso de un país vecino de Belarús, en el que la supresión de la oposición democrática, las violaciones del Estado de Derecho y de los derechos humanos también han sido frecuentes.

El deterioro de la situación en Rusia también podría ser el motivo por el que el Kremlin ha reconocido las elecciones presidenciales belorusas y ha descrito la violenta represión como un «asunto interno» de Belarús. Esta indiferencia ante la terrible situación de Belarús es sintomática de las tendencias de Rusia.

El Parlamento Europeo ha presentado una resolución firme que propone sanciones selectivas, económicas y de concesión de visados, contra el régimen criminal de Lukashenko. Es crucial que la Unión Europea permanezca unida en este aspecto y que los Estados miembros pongan fin a cualquier iniciativa bilateral con Lukashenko y su régimen. Debemos suspender la Asociación Oriental y otras actividades de cooperación hasta que se produzca la liberación de los prisioneros políticos. Al mismo tiempo, debemos aumentar nuestro apoyo a la sociedad civil, las ONG y los medios de comunicación independientes en Belarús después de la caída de Lukashenko, que espero que tenga lugar mediante elecciones democráticas.

Por lo tanto, señora Alta Representante, me gustaría que mostrase su apoyo instando a la creación de un foro paneuropeo sobre el futuro de Belarús.

 
  
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  Heidi Hautala, en nombre del Grupo Verts/ALE. – Señor Presidente, creo que la Alta Representante se ha hecho eco de nuestros sentimientos cuando ha dicho que estaba sorprendida.

Nosotros estábamos realmente sorprendidos tras el 19 de diciembre ya que muchos de nosotros ya esperábamos que se produjese una apertura gradual de Belarús hacia la Unión Europea. Creo que muchas de esas esperanzas se han esfumado por ahora. Es muy preocupante escuchar noticias —casi cada hora— sobre la represión que está teniendo lugar en Minsk y en otras partes de Belarús.

Precisamente ayer, continuaba el acoso contra la organización de derechos humanos Viasna, mediante allanamientos, arrestos y detenciones. Esta es una organización que ha tenido la valentía de defender los derechos humanos en Belarús. Las autoridades todavía no han permitido su inscripción oficial.

El Comité Belaruso de Helsinki recibió un aviso después de contactar con el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la independencia de jueces y magistrados. El Comité tiene sobradas razones para creer que aquellos acusados de cometer estos graves delitos no van a contar con un juicio justo.

También hoy hemos recibido noticias sobre el antiguo candidato presidencial, el señor Sannikov, su esposa Iryna Khalip, periodista y corresponsal del Novaya Gazeta en Minsk, y su hijo, que fue un acontecimiento a nivel mundial. Hemos oído que es posible que se permita que el niño permanezca con sus abuelos, ya que sus padres están detenidos. Sin embargo, me gustaría avisarles de que estas no son todavía buenas noticias. Todavía necesitamos que se confirme, algo que podría ocurrir la próxima semana.

¿Por qué se está llevando a cabo esta campaña de «mano dura» en Belarús? Es preciso que insistamos sobre la necesidad de una investigación internacional sobre lo ocurrido, con el objetivo de entender todos los antecedentes y analizar si fueron los provocadores los que realmente instigaron estos hechos violentos —que se han declarado ahora como un delito penal— y no aquellos que simplemente pedían democracia para Belarús. En mi opinión, el organismo más apropiado para llevar a cabo este tipo de investigación sería la OSCE, o de no ser así, las Naciones Unidas.

¿Y qué decir sobre una nueva convocatoria electoral? Hemos de tener mucho cuidado con pedir demasiado pronto la celebración de otras elecciones porque tenemos que proteger la hoja de ruta de las reformas democráticas. Tenemos que garantizar la libertad de prensa, de asociación y de reunión. Sin estas libertades, no habremos progresado mucho, incluso aunque. Belarús celebrase otras elecciones hoy mismo

 
  
  

PRESIDE: Stavros LAMBRINIDIS
Vicepresidente

 
  
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  Ryszard Czarnecki, en nombre del Grupo ECR.(PL) Señor Presidente, estamos hablando sobre la situación en Belarús, pero no pasemos la pelota. Es fácil dirigir acusaciones contra el régimen de Lukashenko, que se merece estas acusaciones, y de hecho, deberíamos acusar y denunciar al régimen. Sin embargo, Europa también debería asumir parte de la culpa. ¿Acaso la visita del Primer Ministro italiano, el señor Berlusconi, no sirvió para dar credibilidad al régimen? ¿Acaso la visita de la Presidenta lituana, la señora Grybauskaitė, no sirvió para dar credibilidad al régimen? ¿Acaso la visita de los Ministros de Asuntos Exteriores de Alemania y Polonia, el señor Westerwelle y el señor Sikorski, no sirvió para dar credibilidad al régimen y fue, de hecho, muy útil para el régimen? Lo cierto es que los políticos de los Estados miembros de la Unión Europea han otorgado al señor Lukashenko margen de maniobra política, sin pedir absolutamente nada a cambio. Hoy, debemos exigir respeto por los derechos humanos, pero también asumir la parte de culpa que nos corresponde.

 
  
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  Helmut Scholz, en nombre del Grupo GUE/NGL.(DE) Señor Presidente, baronesa Ashton, mi Grupo no ha firmado la resolución de compromiso sobre Belarús. Sin embargo, me gustaría dejar claro que esto no debería interpretarse como una aceptación por nuestra parte de los resultados de las elecciones, los arrestos y las represalias contra aquellos cuyas opiniones son diferentes. Para nosotros, unas elecciones justas, transparentes y democráticas —«la libertad de los disidentes» en palabras de Rosa Luxemburg— son un requisito básico para el establecimiento de relaciones con Belarús y con todos los otros Estados. Esto también incluye la inmediata liberación de todos los presos políticos.

Sin embargo, tengo mis dudas sobre la efectividad de las sanciones como medida para lograr la inmediata liberación de todos los presos políticos así como la aplicación de cambios radicales en el sistema político en Belarús. El uso de sanciones en el pasado ha generado escasos efectos, tanto en Belarús como en otros lugares. Señorías, ustedes son tan conscientes de esto como yo. Me parece que sería mejor adoptar un enfoque basado en hacer frente a aquellos que tienen el poder político con nuestros argumentos y demandas en el seno de un diálogo político, en no concederles la oportunidad de desacreditar las críticas realizadas por miembros de la sociedad civil al hacer referencia a las críticas procedentes del exterior, y basado también en el establecimiento de un sistema político transparente y en la coordinación de nuestros esfuerzos con los esfuerzos de todos nuestros aliados en materia de política exterior en Belarús. Tal y como se ha mostrado en el debate de esta mañana sobre la Presidencia húngara, estas medidas también serían más acordes con nuestros propios argumentos.

 
  
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  Bastiaan Belder, en nombre del Grupo EFD.(NL) Señor Presidente, la brutal represión de cualquier alternativa política al régimen del Presidente Lukashenko desde que se celebraron las elecciones el 19 de diciembre de 2010 ha reducido claramente el margen de maniobra de Minsk en el mundo exterior. Por iniciativa propia, Belarús ha puesto fin de forma abrupta a la diplomacia de consultas mutuas entre Bruselas y Minsk que se había llevado a cabo en los últimos tres años. En la actualidad, el Presidente Lukashenko ha conseguido mantener unas sólidas relaciones políticas y económicas con el Kremlin. Es precisamente esta relación de dependencia lo que exige que Europa se involucre más en la sociedad civil de Belarús.

Continúen, por lo tanto, con la estrategia dirigida al cambio de mentalidad como un paso necesario para el cambio de régimen. Demuestren de forma activa la solidaridad europea reduciendo, por ejemplo, el coste de los visados para los ciudadanos de Belarús lo antes posible. Den comienzo posteriormente a un debate crítico estratégico con la oposición belarusa y, como parte de este proceso, centren su atención en las fuerzas reformistas dentro del propio aparato de poder. Esto sería hacer política equilibrada. Bruselas no puede ahora abandonar a Minsk. No dejen a los belarusos en manos de las leyes chinas o rusas sino que deben crear una ruta independiente que les conduzca hacia una sociedad libre y hacia un Estado de Derecho democrático.

 
  
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  Traian Ungureanu (PPE). – Señor Presidente, Alexander Lukashenko nunca pierde la ocasión de mostrarse como un dictador. Las elecciones de diciembre no fueron más que un ritual para renovar el mandato de Lukashenko. Pero nosotros en la UE nos aferramos a la ilusión de que Lukashenko cambiaría milagrosamente. De hecho, dijimos que esperaríamos a las elecciones de diciembre. Las elecciones ya se han celebrado y Lukashenko sigue siendo el mismo, mientras que la oposición se encuentra en la cárcel o en el hospital.

Creo que ha llegado el momento de que la UE reconsidere su enfoque sobre Belarús. Está claro que no hay sitio para Belarús en la Asociación Oriental. Debería suspenderse la participación de Belarús en esta Asociación. Solo deberíamos negociar con la sociedad civil. Aguardo con interés los resultados del Consejo de Asuntos Exteriores del 31 de enero y espero que tanto la señora Ashton como el Comisario Füle recomienden la suspensión de Belarús de la Asociación Oriental.

Por último y en lo relativo a las consecuencias para la Asamblea Parlamentaria Euronest, no podemos permitir que Lukashenko siga contando con el derecho de veto en Euronest. Se ha utilizado a Belarús para bloquear Euronest. La conclusión es, por lo tanto, que debería relanzarse Euronest urgentemente.

 
  
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  Justas Vincas Paleckis (S&D).(LT) Señor Presidente, Alta Representante, la resolución del Parlamento Europeo sobre la que votaremos mañana debería enviar un mensaje firme a los belarusos, a toda Europa y al resto del mundo. Se debe producir, como mínimo, una vuelta a la situación existente antes del 19 de diciembre, así como una combinación de esfuerzos para asegurar que Belarús sigue el camino hacia la democracia y el reforzamiento de los derechos humanos. El objetivo más importante hoy en día es la liberación de los presos políticos y el cese de los ataques contra la oposición, las organizaciones no gubernamentales y los medios de comunicación. Sin embargo, estoy de acuerdo con la Alta Representante en que cuando demos un puñetazo al régimen, no podemos golpear a los ciudadanos de Belarús. Debemos calcular con una precisión milimétrica si perjudicaremos a los belarusos así como a las relaciones con los Estados miembros de la UE, ventajosas para ambas partes, en los ámbitos comerciales, culturales, educativos y de turismo, que son cruciales para la apertura de Belarús hacia Europa.

La reciente política de diálogo con Belarús ha generado algunos frutos: en la actualidad, casi la mitad de los belarusos están a favor de una relación más estrecha con la Unión Europea. Hemos de reaccionar a los acontecimientos de Minsk con el objetivo de que, para el próximo año, esta cifra de apoyo aumente. Esto constituiría un premio tangible, pero doloroso, para los organizadores del 19 de diciembre. Quiero mencionar de nuevo el muro de Berlín financiero y de expedición de visados que, desafortunadamente, se ha levantado entre la Unión Europea y sus vecinos del Este, y que es más difícil de sobrepasar en Belarús. Es hora de tirar abajo este muro y hacer posible que los ciudadanos de Ucrania, Belarús, Georgia y Rusia puedan obtener visados y tengan acceso a la Unión Europea sin ningún tipo de dificultad. Los incomprensibles millones de euros que se recaudan en concepto de tasas por expedición de visados no se recuperan porque hacen más profundos los abismos heredados del pasado, esta vez entre los Estados miembros de la Unión Europea y sus vecinos. Realmente las cosas no deberían ser así.

 
  
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  Gerben-Jan Gerbrandy (ALDE).(NL) Señor Presidente, la esperanza es algo crucial en la vida, y especialmente en la política. La esperanza ofrece algo a lo que aspirar, la esperanza permite que las personas crean que las cosas mejorarán en el futuro y la esperanza es algo que ha estado ausente en Belarús desde el 19 de diciembre. La esperanza de que estas elecciones fueran más democráticas que las anteriores. La esperanza de que la oposición tendría esta vez más posibilidades y la esperanza de que los medios de comunicación belarusos presentarían una imagen más equilibrada a los ciudadanos de Belarús. Todas estas esperanzas se han visto truncadas.

Precisamente por todo esto, la UE debería cambiar su política hacia Belarús. Desafortunadamente, la política de acercamiento al régimen no ha funcionado. La UE tendrá que imponer sanciones a los dirigentes belarusos Estas sanciones no afectarán a los ciudadanos sino a sus líderes. Sanciones como la retirada de los visados de los líderes políticos y sus familias. Esto último es importante, especialmente si queremos romper los complejos vínculos existentes en Belarús entre el poder político y el poder económico.

Afortunadamente, parece que la señora Ashton ha elegido el camino adecuado. La Comisión también ha respondido de forma apropiada al exigir la liberación inmediata de todos los presos políticos. También este Parlamento puede contribuir enviando una misión a Belarús lo antes posible con el objetivo de mostrar nuestro apoyo a la oposición, los medios de comunicación independientes y las ONG. Solo con su ayuda y sus esfuerzos podrá construirse una nueva Belarús.

Para finalizar, la UE debería dar un nuevo ímpetu al programa de vecindad. Hasta ahora, este programa todavía no ha cumplido sus promesas. No deberíamos simplemente apoyar el desarrollo de la ciudadanía en Moldova, Ucrania, Georgia, Armenia y Azerbaiyán. Podríamos mostrar a los belarusos, utilizando el mismo enfoque, la importancia que un acercamiento a Europa también tiene para el futuro de su país. Si hacemos esto, garantizaremos que los ciudadanos de Belarús recuperarán la esperanza.

 
  
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  Werner Schulz (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, baronesa Ashton, nuestras esperanzas de que Belarús se acercaría más a la democracia tras las elecciones presidenciales se han visto amargamente truncadas. A pesar de todas nuestras experiencias negativas y nuestras reservas en cuanto al Gobierno del señor Lukashenko, la UE había extendido una mano a Belarús en los últimos meses. Se dejó completamente claro el grado en el que la cooperación propuesta dependería de estas elecciones y, durante un tiempo parecía que las elecciones serían, como mínimo, parcialmente justas, libres y correctas.

Sin embargo, es obvio que estas leves concesiones han agitado el sistema represor de tal manera que el Presidente ha mostrado de nuevo su verdadero rostro de dictador despiadado. Su supuesta elección es una horrible farsa y su violencia contra la oposición es un crimen salvaje. El fraude electoral y la supresión de las protestas suponen un paso atrás para Belarús. Nos encontramos una vez más con un ambiente de miedo y represión en el país. Los autores del fraude electoral han alegado descaradamente que se había producido una intervención por parte de diplomáticos y de servicios secretos extranjeros cuando, en realidad, fue el propio régimen el que envió a los provocadores. También es escandaloso que los servicios secretos, controlados por el Presidente y que todavía se hacen llamar KGB, utilicen métodos de la época estalinista para aterrorizar a la oposición y a la sociedad civil.

Esta violación de los derechos humanos fundamentales por parte de un miembro de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) es inaceptable. Este régimen post comunista se ha vuelto insoportable. Hemos elaborado una resolución parlamentaria que constituye un buen punto de partida para los debates entre los Ministros de Asuntos Exteriores europeos. La resolución se centra principalmente en la inmediata liberación de los detenidos, los cuidados médicos de los heridos, la retirada de las acusaciones absurdas y la creación de un comité de investigación independiente, junto con la adopción de sanciones políticas y económicas específicas, que afectarán a las autoridades pero no a la población.

Debemos apoyar ahora a las fuerzas pro europeas del país cuyas esperanzas han aumentado, que quieren un cambio de gobierno y que han depositado sus votos. Ellos ven un futuro en el que su país pertenece a la UE y no un país con una relación más estrecha con Rusia. El hecho de que los primeros en felicitar al señor Lukashenko por su victoria electoral fuesen el Presidente de Rusia, el señor Medvedev, y el Presidente de Ucrania, el señor Yanukovych, demuestra su concepto de democracia y el panorama desolador que aguarda a Belarús se si mueve en esa dirección.

 
  
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  Marek Henryk Migalski (ECR).(PL) Señor Presidente, quiero comenzar con algunas noticias para la señora Hautala. Espero que se haya puesto los auriculares otra vez. Bien, señora Hautala, hay algo que añadir a la información que nos ha proporcionado sobre la organización Viasna. No solo no se ha permitido la inscripción de la organización, sino que recientemente la policía retiró todos sus ordenadores y el lunes —y estas son las noticias que tengo para usted— empecé una colecta de ordenadores portátiles para enviarlos a esta organización.

Señora Comisaria, permítanos ahora ponernos manos a la obra. Empezaré repitiendo que, en su opinión «ha llegado la hora de actuar». Esto es verdad. El segundo punto importante que usted ha mencionado es que no debemos aislar a la sociedad belarusa. Las medidas que adoptemos han de adherirse a este principio y deben realmente ser medidas «blandas», o, en otras palabras, la construcción de la sociedad civil, el apoyo a los medios de comunicación y a los estudiantes y la supresión de los visados. Deberíamos apoyar estas medidas y, concretamente, asignar más fondos para su puesta en funcionamiento. Sin embargo, también estoy de acuerdo en que deberíamos contar con medidas más contundentes, como las propuestas por el señor Protasiewicz o la señora Ojuland. Esta es una cuestión en la que ambas medidas deberían estar vinculadas.

 
  
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  Jacek Saryusz-Wolski (PPE). – Señor Presidente, considero que tanto el diagnostico como la terapia diseñados son correctos. El problema no es que contásemos con un diagnóstico y un plan de terapia tan diferentes en el pasado, sino que hemos hecho poco por utilizarlos. Quizá, entonces, deberíamos preguntarnos si esta vez contamos con la determinación de hacer las cosas de forma diferente.

Está claro que debemos expresar nuestra condena, exigir liberaciones, imponer sanciones y contemplar la suspensión, pero si no vamos más allá de la condena verbal y el apoyo moral, está acción no generará frutos. Necesitamos una estrategia a largo plazo y esto supondrá un examen de la nueva política exterior que ahora lidera la señora Ashton.

Esta cuestión no se trata solo de Belarús. Nuestro enfoque hacia Belarús determinará la verdadera dinámica política en toda la región: en Moldova, en Ucrania, frente a Rusia y en el resto de lugares. Por el momento y desde un punto de vista geopolítico, el curso de los acontecimientos aleja a Belarús de Europa y Europa está en retirada, como también lo está en Ucrania. Está claro que hacemos lo correcto al recomendar un enfoque de doble control: sanción y aislamiento del régimen y una ayuda transparente de mayor cuantía para la sociedad. Yo diría: permítannos sustituir las políticas del palo y la zanahoria dirigidas hacia el régimen con «palo para el régimen y zanahoria para la sociedad» Sin embargo, y lo que es más importante, deberíamos recordar que nuestro socio no es el régimen, sino la sociedad.

La señora Ashton ha dicho que deberíamos continuar ayudando. Deberíamos dejar de hacer tan poco como hemos hecho en el pasado. ¿Hemos hecho todo lo que deberíamos? No, nuestra asistencia ha sido ridículamente pequeña y hemos de cambiar esto.

 
  
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  Richard Howitt (S&D). – Señor Presidente, tal y como estamos debatiendo hoy aquí, parece que Alexander Lukashenko está apurando los planes para celebrar la inauguración este viernes, sin contar con invitados internacionales precisamente porque la comunidad internacional considera que las elecciones de Belarús no han sido ni libres, ni justas, ni transparentes. Si sus planes salen adelante, ese día será un viernes negro que seguirá a lo que ya se empieza a conocer como el «domingo sangriento», el domingo del 19 de diciembre cuando 700 manifestantes democráticos fueron arrestados, incluyendo a siete de los nueve candidatos presidenciales a las elecciones, uno de los cuales tiene las dos piernas rotas y otro fue golpeado por la policía hasta sufrir daños cerebrales.

Pido a la Vicepresidenta y Alta Representante y a los Estados miembros de la UE que apoyen la propuesta de Polonia de adoptar una prohibición de expedición de visado y, tal y como deja claro nuestra resolución, apoye el principio de mayores sanciones económicas que sean claras y selectivas.

En este contexto, una de las cosas que la Unión Europea puede hacer es expresar de forma clara y sencilla las demandas de liberación de todos los presos políticos, de que las autoridades eliminen todo tipo de amenaza de prohibición o restricciones del Comité belaruso de Helsinki, y de medidas rápidas para la convocatoria de un nuevo proceso electoral.

De cara al futuro, estoy de acuerdo con lo que han dicho hoy tanto Catherine Ashton como mi propio Grupo, en el sentido de que debemos dejar abierta la vía multilateral y debemos centrarnos en la sociedad civil y en como apoyarla. Lo que sí quiero decir es que no estamos simplemente ante un momento decisivo para la democracia y los derechos humanos en Belarús: estamos ante un examen de la propia Política de Vecindad de Europa. Es verdad que tenemos como objetivo una cooperación y una asociación más transparentes y cercanas con nuestros vecinos, para fomentar un proceso de creciente congruencia con aquellos países situados en nuestras fronteras donde existe un genuino compromiso mutuo para llevar a cabo esta cooperación, pero esto no funcionará si no existen medidas que reflejen el compromiso mutuo y las cosas no evolucionan favorablemente.

El dolor que debería preocuparnos en este debate no es el dolor perseguido por las sanciones inteligentes de Europa contra Belarús, sino el dolor físico de los golpes recibidos por aquellos que comparten el compromiso europeo con la democracia y con los derechos humanos y aquellos que necesitan que mostremos nuestra solidaridad para que los largos años de dolor en Belarús puedan llegar a su fin.

 
  
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  Elisabeth Schroedter (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, baronesa Ashton, quisiera darle las gracias por su pronta reacción ante los acontecimientos de Minsk. Asimismo, admiro el concepto que ha creado: un buen equilibrio entre las sanciones a los responsables de violaciones graves de los derechos humanos y las medidas de apoyo para la población de Belarús.

También quiero dar las gracias a la conferencia de seguridad de Munich que canceló la invitación del señor Lukashenko. Fue un claro mensaje de que los dictadores no tienen cabida en comisiones internacionales y no se les debe dar reconocimiento invitándoles a asistir a estas reuniones.

El reconocimiento internacional de un presidente autonombrado debilita la oposición en su país y también se podría interpretar como el reconocimiento internacional de las elecciones no democráticas. Por eso la reacción de la conferencia fue justo la correcta.

Sabemos que aún queda mucho para ver cambios políticos en este país. También sabemos que el señor Lukashenko lleva en el poder mucho tiempo y que esta reacción es típica de él. No obstante, no podemos seguir esperando por lo que respecta a la situación humanitaria en Belarús, baronesa Ashton. Tenemos que reaccionar con rapidez y asegurarnos de que se libera a los presos políticos, que los padres son devueltos a sus hijos y los hijos devueltos a sus padres. No han hecho más que manifestarse para apoyar sus derechos democráticos y dejar claro lo que sienten en las calles. La respuesta a estas acciones fue injustificada.

Baronesa Ashton, le pido que actúe con rapidez y que deje claro en cada declaración que se trata de presos políticos y no de delincuentes. Quisiera saludar desde aquí a Andrei Sannikov y al resto de personas que están en prisión; deben saber que cuentan con nuestra solidaridad.

 
  
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  Edvard Kožušník (ECR). (CS) Señor Presidente, el mes pasado, el régimen totalitario de Cuba no permitió que Guillermo Farinas, galardonado con el Premio Sájarov, viajase a Estrasburgo. Pocos días después de esto, fuimos testigos de una serie de represiones que tuvieron lugar tras las elecciones presidenciales en Belarús. Puede que nadie dude de que el régimen de Lukashenko sea un régimen autoritario pero también es igual de totalitario que el régimen de Castro en Cuba.

Hoy debatimos si impedimos que los antiguos representantes del régimen de Lukashenko entren en la UE. Yo abogo porque nos abramos más a los ciudadanos de a pie de Belarús que nunca han sabido cómo es la libertad y la democracia. Cualquier forma de aislamiento político solo favorecerá a Lukashenko. Deberíamos dar la bienvenida a los ciudadanos de Belarús y volver la espalda, sin embargo, a los representantes del régimen totalitario de Lukashenko a quienes deberíamos tratar con severidad. Los que no respeten los valores democráticos simplemente no tienen cabida en una sociedad decente.

 
  
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  Jacek Olgierd Kurski (ECR).(PL) Señor Presidente, la política que ciertos gobiernos europeos han llevado a cabo con Belarús recientemente, incluido también, lamentablemente, el Gobierno de mi país, Polonia, ha resultado un desastre total. El señor Lukashenko, el último dictador de Europa, se está burlando de nosotros y, alentado por nuestra apatía, está persiguiendo a sus oponentes políticos y encarcelándolos. La política de acuerdo y tolerancia no ha provocado el efecto deseado. Una vez más, ha resultado que Belarús ha interpretado nuestras negociaciones con la dictadura como un apoyo al señor Lukashenko, y nuestras ilusiones se vieron truncadas en diciembre con los brutales apaleamientos, asaltos y arrestos de cientos de activistas de la oposición.

Es vital que nosotros, diputados al Parlamento Europeo, enviemos un mensaje claro a Belarús. Europa no tolerará la represión de la libertad por parte de la dictadura belorusa. Las sanciones han de estar bien dirigidas y afectar a los representantes del régimen y no a los ciudadanos de a pie. Por el contrario, la población necesita nuestra ayuda del mismo modo que las organizaciones comunitarias, los medios independientes y la oposición. Podemos brindar ayuda real en materia de educación y facilitación de visados. En el caso de Belarús hemos de suspender la Asociación Oriental o ser más estrictos para garantizar que el régimen no atisbe otro euro. Cuanta más Europa haya en Belarús, más rápido caerá el último dictador de nuestro continente.

 
  
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  Seán Kelly (PPE). – Señor Presidente, creo que uno de los grandes avances del mundo moderno es la transición del totalitarismo a la democracia en los países del este de Europa. Hungría, cuya presidencia histórica debatimos esta mañana, es un ejemplo de ello y nuestro propio Presidente, el señor Buzek, es un brillante ejemplo de ese avance.

Sin embargo, hay otros países en los que la transición no ha sido tan fácil. Belarús es, lamentablemente, un ejemplo y la señora Ashton en concreto resumió lo que hay que hacer a la hora de tratar esa situación.

En el mejor de los casos podrían decir que han adoptado la democracia dando dos pasos adelante y uno atrás. Probablemente, en las últimas elecciones dieron tres pasos atrás y ninguno adelante pero creo que tiene razón cuando dice que tenemos que trabajar con la sociedad civil, las ONG y nuestros interlocutores internacionales para presionar al Presidente Lukashenko para que ponga fin a la represión y a la dictadura.

 
  
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  Andrzej Grzyb (PPE).(PL) Señor Presidente, lo que ocurrió en Belarús el 19 de diciembre fue una violación de la libertad y de los derechos democráticos. Huelga comentar el arresto de 700 personas, incluidos los candidatos presidenciales. Las elecciones fueron injustas y esto es ahora una prueba para la UE y también para aquellos países con los que la UE mantiene una relación privilegiada, por ejemplo, Rusia, que ha reconocido los resultados de las elecciones.

Hemos de apoyar a la oposición y enviar un mensaje claro: tienen que liberar a los presos antes de que debatamos nada con respecto a las relaciones con Belarús, y, en concreto, con el Gobierno belaruso. No obstante, cualquier restricción que se imponga no puede afectar a los ciudadanos de un país. Tenemos que seguir los pasos de Polonia y flexibilizar el régimen de visados. Debemos ayudar a los que han perdido su empleo y permitir que los estudiantes que han sido rechazados por la universidad puedan estudiar en otros países. Los medios independientes, tanto las cadenas de radio como la cadena de televisión Belsat necesitan nuestro apoyo. Este no es solo un trabajo para Lituania y Polonia sino también para el resto de Estados miembros e instituciones europeas; pido enérgicamente que así sea.

 
  
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  Kyriakos Mavronikolas (S&D).(EL) Señor Presidente, obviamente, los acontecimientos que están teniendo lugar en Belarús son nefastos, por lo que respecta a nuestros principios y a nuestro credo. Lukashenko dirige el país y la oposición está en prisión. De modo que lo que se espera de nosotros es que nos dirijamos a la sociedad civil que es donde, como bien se ha explicado anteriormente, se aprecian la UE y sus principios; pidamos libertad de prensa y la liberación de los líderes de la oposición encarcelados y, más importante aún, que creemos una política como la mencionada por la señora Ashton, con la que estoy totalmente de acuerdo, a fin de que haya nuevas condiciones para que reestablezcamos las relaciones con Belarús.

 
  
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  Charles Tannock (ECR). – Señor Presidente, las elecciones presidenciales en Belarús han demostrado ser muy decepcionantes para aquellos de nosotros que hemos estado observando a ese país durante años. Me reuní con el embajador belaruso en Londres quien me aseguró que esta vez sería todo distinto, que se seguiría la normativa internacional y que la OSCE podría decir que había sido una elección justa y libre.

Lamentablemente, los instintos homo sovieticus de Lukashenko han demostrado ser más resistentes. Sus propios altos funcionarios, incluidos los embajadores, no predijeron su comportamiento disidente. Ahora también me sumo a la petición de que se libere a todos los presos políticos de inmediato y se vuelvan a celebrar elecciones poniendo en marcha una misión de observación de la UE a largo plazo y con el pleno acuerdo de la OSCE de que reúne todos los criterios necesarios para que sea, sobre todo, libre y justa.

Es muy improbable que Minsk acepte pero al menos tenemos que intentarlo. De lo contrario tendremos que volver a imponer inmediatamente sanciones ampliadas y orientadas, bloquear los activos del señor Lukashenko —si es que los encontramos— e imponer la prohibición de viajar a él y a todo su séquito de altos funcionarios.

 
  
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  Alfreds Rubiks (GUE/NGL) . – (LV) Señor Presidente, por mi parte, quisiera apoyar el informe de la señora Ashton por la actitud moderada que adopta con respecto a los acontecimientos en Belarús. Frecuentemente recurrimos a valoraciones meramente emocionales, basadas en nuestros sentimientos. Hablamos de que se debe liberar a los presos políticos, sin embargo, aún no ha habido juicio; aún no sabemos cuál será el veredicto. Por eso pido ahora a mis compañeros diputados que adopten una postura moderada frente a este tipo de sucesos. Hace dos años ocurrió lo mismo en Letonia: a nadie se le prohibió celebrar manifestaciones hasta que se celebró una manifestación. Sin embargo una vez llegó la multitud, claramente azuzada por un provocador, y empezó a arremeter contra el edificio del parlamento, intervino la policía. Entonces también me gustaría mucho saber de dónde viene el dinero que sustenta a la oposición en Belarús (y con esto ya termino). Así es como podríamos ayudarles. Gracias.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI).(DE) Señor Presidente, en los medios leemos en repetidas ocasiones que la reintroducción de sanciones contra el Presidente Lukashenko de Belarús, que se moderaron hace más de dos años, equivaldría a admitir que nuestros esfuerzos de acercamiento durante todo este tiempo han sido en vano.

En mi opinión, estos esfuerzos ya fracasaron, al menos en las elecciones presidenciales o cuando se cerraron las oficinas de la OSCE en Minsk.

La conducta del último dictador de Europa demuestra una vez más que la UE tiene un problema por lo que respecta a las violaciones de los derechos humanos. El escándalo de los vuelos de la CIA o del enfoque incoherente con respecto al conflicto entre la integridad territorial de los estados y el derecho de la autodeterminación de los pueblos, por ejemplo, en los Balcanes, han dañado la imagen de la UE como paladín de los derechos humanos. También la credibilidad de la Unión se ve dañada cuando va en contra de los admirables principios de Copenhague y mantiene las negociaciones de adhesión con Turquía, un país que, por su historial, muestra poco respeto por los derechos humanos.

Sin embargo, en Belarús la suerte está echada con la ayuda, sin duda, del propio Lukashenko.

 
  
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  Jarosław Kalinowski (PPE).(PL) Señor Presidente, dadas las represiones, cada vez mayores, que impone el régimen Lukashenko, tenemos que ser solidarios con la población belarusa. Debemos destinar nuestra ayuda a respaldar a los medios independientes, entre otros, permitiéndoles trabajar en territorio comunitario y un buen ejemplo de esto es el canal de televisión Belsat en Polonia. Las becas para los estudiantes y alumnos también son una buena forma de brindar apoyo puesto que se ha expulsado a un gran número de jóvenes de las universidades y colegios por lo que se conocen como actividades contrarias al régimen. Lo mismo ocurre con los visados que actualmente son demasiado caros para los belarusos y es una situación que hay que remediar sin más demora. Los belarusos deben gozar de libertad plena para viajar a la UE excepto los representantes del régimen, por supuesto. Dar apoyo a la sociedad civil es una prioridad absoluta porque una sociedad que sea realmente civil generará cambios en Belarús y asegurará un mejor futuro para todos los belarusos.

 
  
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  Elena Băsescu (PPE).(RO) Señor Presidente, las elecciones presidenciales del 19 de diciembre fueron un paso atrás tanto para el desarrollo de la democracia en Belarús como para las relaciones con la UE. El empleo de la fuerza y el arresto de los representantes de la oposición no son en absoluto medios para resolver conflictos políticos. Al contrario, negar a la oposición su derecho de representación en el parlamento hace que se intensifiquen las tensiones sociales.

Con este telón de fondo, creo que el régimen autoritario de Minsk no tiene derecho a disfrutar de los beneficios de la Asociación Oriental. Además, Belarús no ha confirmado su compromiso con esta política como han hecho otros países de la región, en particular, Georgia y la República de Moldavia. De hecho, expulsar temporalmente a Belarús de la Asociación Oriental sería una sanción directa y tangible contra el gobierno. Espero que el próximo Consejo de Asuntos Exteriores mencione, por su parte, estas sanciones en la posición común.

 
  
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  Krzysztof Lisek (PPE).(PL) Señor Presidente, señora Ashton, quisiera hacer una pregunta a la señora Ashton que es, de alguna forma, indiscreta: ¿sabe que solía hacer Jerzy Buzek en las tardes de 1982? o, ¿qué solía hacer Janusz Lewandowski o Donald Tusk? Todos encendían la radio y escuchaban Radio Europa Libre, la Voz de América o la BBC, para averiguar qué es lo que sucedía realmente en Polonia. Tengo otra importante pregunta para usted: ¿cómo pudo sobrevivir Lech Wałęsa y cómo pudieron sobrevivir los activistas de la oposición después de que el régimen comunista polaco les privase de sus trabajos? Sobrevivieron porque los miembros del sindicato estadounidense enviaron ayuda económica y pudieron escuchar la radio porque se había brindado apoyo y financiación a las cadenas de radio. Hoy en día, es nuestra responsabilidad garantizar que los belarusos llegan a la verdad y que la oposición belarusa recibe ayuda económica.

 
  
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  Peter Šťastný (PPE). – Señor Presidente, estoy totalmente de acuerdo con mis compañeros que sugieren que se impongan sanciones contra los compinches de Lukashenko y que apoyemos y ayudemos a la oposición belarusa, a las ONG y a los ciudadanos de a pie.

La propuesta de resolución común menciona el posible traslado del Campeonato Mundial de Hockey sobre Hielo de 2014 de Belarús si no se libera a los presos políticos; una herramienta razonable y extremadamente efectiva. El señor Lukashenko es un gran fan del hockey así como los ciudadanos de Belarús. Este traslado llamaría ciertamente la atención y suscitaría muchas preguntas en todo el país.

La FIH es el organismo encargado de tomar tal decisión. Podría ser la ocasión de mejorar su deslucida imagen tras haber admitido en el Consejo de la FIH, a un antiguo oficial de alto rango de la KGB y espía comunista en los EE.UU. y a una persona que ayudó a defraudar miles de millones de dólares a miles de ciudadanos. Cuando sea el momento, espero que el FIH tome la decisión acertada.

 
  
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  Sari Essayah (PPE).(FI) Señor Presidente, es bueno que varios de nosotros hayamos admitido abiertamente que la llamada política de diálogo de la UE y muchos Estados miembros ha fracasado. Lukashenko, que es un jugador político astuto, ha podido explotar su programa de campaña, ha disfrutado de todos los beneficios políticos y económicos y, al mismo tiempo, ha seguido despreciando la democracia y los derechos humanos. Incluso ha conseguido embaucar a unos cuantos políticos aquí, señor Rubiks, cuya mayor preocupación en esta situación parece ser si la oposición obtendrá ayuda del exterior.

Las sanciones que pide la resolución han de aplicarse definitivamente a los líderes políticos. No obstante, mientras tenemos que asegurarnos de que sirven de ayuda a los ciudadanos de a pie que han perdido su empleo y su plaza de estudiante mientras esperan a que llegue la democracia. Realmente es la última oportunidad para que la UE muestre sus valores y demuestre que apoyamos a los ciudadanos de Belarús en su lucha por la democracia y que queremos que caiga el último dictador de Europa.

 
  
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  Presidente. – Señorías, permítanme decir en general que agradecería muchísimo que los que intervienen con arreglo al procedimiento de solicitud incidental de uso de la palabra estuvieran presentes durante el debate. Sería mucho más fácil poder responder al debate en vivo.

 
  
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  Piotr Borys (PPE).(PL) Señor Presidente, hoy para nosotros es el momento de la verdad en cuanto a solidaridad con Belarús. Como todos sabemos, Belarús es la última dictadura de Europa y debemos demostrar toda nuestra solidaridad. Como todos sabemos también, los EE.UU. solo están proporcionando fondos limitados a esta zona y la propuesta que queríamos presentar hoy es un programa de financiación muy importante destinado a apoyar a la oposición, los medios y las ONG, pero sobre todo, a la élite joven. Hablo principalmente de cientos o incluso miles de estudiantes belarusos que actualmente no pueden continuar con sus estudios y quisiera presentar una propuesta muy específica y es que se prepare un programa Erasmus especial dentro del sistema Erasmus existente destinado exclusivamente a los estudiantes belarusos. Sabemos que podemos ahorrar muchísimo mediante este programa, que no requerirá mucho esfuerzo y que la creación de un futuro joven, moderno, para un estado democrático puede demostrar ser eficaz a largo plazo y le pediría a la Comisaria que se asegurase de que así es.

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. – Señor Presidente, quiero darle las gracias a usted y a todos los honorables diputados que han participado en este debate tan importante, centrado y considerado hoy. Por supuesto que estudiaré la resolución del Parlamento sobre un tema tan importante y difícil.

Hace tan solo un mes que empezó esta crisis y los sucesos acontecen con rapidez. Por supuesto que espero que vayan en la dirección correcta conforme a los objetivos que todos compartimos. Los detenidos deberán ser liberados y Belarús deberá sentar los fundamentos para emprender un proceso de reforma integrador. Hago hincapié en mi esperanza de que la cooperación parlamentaria siga teniendo un papel importante en ese proceso.

Muchos diputados han ratificado las ideas que expuse al principio: la necesidad de ser totalmente claros sobre la inaceptabilidad de lo ocurrido, de ser claros sobre que queremos tomar medidas al respecto y sobre que queremos apoyar a la sociedad civil, a los jóvenes, a los medios y a los estudiantes, categorías de las que han hablado muchos diputados.

Tomaré buena nota de los comentarios que se han hecho y seguiremos adelante para asegurarnos de que así lo hacemos

Por último, cuando me reuní con las familias y con los líderes de la oposición que vinieron a verme, fui totalmente clara con ellos con respecto a que esperamos ver la liberación de las personas en prisión y avances por parte de Belarús, de la forma que todos quisiéramos, hacia una democracia real.

Asimismo, hice comentarios muy directos al Ministro de Exteriores. En sus manos está revertir su posición y hacer lo que saben que han de hacer. En caso contrario, la comunidad internacional tiene que actuar y actuará.

 
  
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  Presidente. – He recibido seis propuestas de resolución común presentadas con arreglo al apartado 2 del artículo 110 del Reglamento.

Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar el martes, 20 de enero de 2011.

– Señora Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión, entiendo que lleva en el Parlamento desde las 15.00 horas y ahora son las 18.15 horas: ¿Quiere que hagamos un descanso de cinco minutos para relajarnos? Usted decide, si no podemos continuar.

 
  
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  Catherine Ashton, Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. – Señor Presidente, tengo que irme para emprender el viaje a Turquía para dialogar con Irán de modo que mi compañero y amigo, Stefan Füle, se encargará de la última parte de este debate.

 
  
 

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Indrek Tarand (Verts/ALE), por escrito.(FR) La situación en Belarús es extremadamente preocupante y la UE tiene que tomar las medidas adecuadas. En este sentido quisiera hablarles de una teoría conspiratoria que anda circulando y que me contó ayer un empresario belaruso.

Afirmó que esta no es la situación que quería el propio Lukashenko tras las elecciones pero que fue el resultado de una colaboración entre los servicios secretos belarusos y rusos destinada a minar cualquier intento de cooperación entre la UE y Belarús.

Por supuesto que es imposible demostrar teorías como esta pero, no obstante, deberíamos considerar el hecho de que imponiendo sanciones a las partes belarusas responsables podríamos estar dañando también a los ciudadanos belarusos, la sociedad civil, etc. Considerando la posible, aunque silenciosa, participación de Rusia en esta situación, quisiera repetir algo que ya dije en este Parlamento antes: Ceterum censeo, Francia decidió vender un navío de guerra clase Mistral a Rusia y estoy convencido de que lo lamentará.

 
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