Índice 
 Anterior 
 Siguiente 
 Texto íntegro 
Procedimiento : 2011/2645(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

RC-B7-0249/2011

Debates :

PV 06/04/2011 - 13
CRE 06/04/2011 - 13

Votaciones :

PV 07/04/2011 - 6.3
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P7_TA(2011)0148

Debates
Miércoles 6 de abril de 2011 - Estrasburgo Edición DO

13. La situación en Siria, Bahréin y Yemen
Vídeo de las intervenciones
PV
MPphoto
 

  Presidente. – El siguiente punto es el debate a partir de la Declaración de la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, sobre la situación en Siria, Bahréin y Yemen.

En nombre de la Alta Representante, hablará el Presidente en ejercicio del Consejo, señor Németh.

 
  
MPphoto
 

  Zsolt Németh, en nombre de la Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. – Señor Presidente, hoy estoy aquí para presentarles algunas observaciones en nombre de la Alta Representante, Catherine Ashton, sobre la situación de Bahréin, Siria y Yemen.

Recientemente los acontecimientos han dado un giro dramático en Siria. En Yemen, una situación ya alarmante podría empeorar y la tensa atmósfera que se vive en Bahréin es motivo de gran preocupación, aún cuando el derramamiento de sangre haya sido menor en este país. La UE ha venido siguiendo los acontecimientos que se han producido rápidamente en toda la región con mucha atención, tal y como han confirmado las numerosas reuniones de alto nivel, las declaraciones formales y las conclusiones del Consejo.

Es más, la baronesa Ashton ha mantenido contacto constante con los principales socios, así como con los principales actores de los correspondientes países. Este se produce cada día, directamente por teléfono o a través de sus representantes en los países en cuestión, al objeto de ejercer la influencia de la UE para ayudar siempre y cuando sea posible. La situación de cada país es única y exige una reacción estratégica adaptada y deliberada. Sin embargo, cuando los acontecimientos se precipitan con tal rapidez, resulta sumamente fundamental crear una política sólida basada en sólidos principios fundamentales.

Permítanme citar tres principios: en primer lugar, el rechazo de la violencia —las protestas masivas siempre se deben abordar de forma pacífica y con pleno respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales—; en segundo lugar, la promoción del diálogo —las diferencias y las reivindicaciones se deben abordar de forma constructiva, mediante la disposición de las personas adecuadas a hablar entre sí—; en tercer lugar, las reformas políticas y económicas fundamentales deben proceder de dentro de los países, y la UE ha dejado muy claro que está dispuesta a ofrecer su ayuda de inmediato cuando y donde se le solicite.

Permítanme pasar ahora a hablar más específicamente de los países que nos ocupan.

En Bahréin, a pesar de que en cierta medida las calles han vuelto a la normalidad, la situación sigue siendo tensa. Los arrestos continúan y los individuos son detenidos supuestamente por no haber hecho nada más que ejercer su derecho a la libertad de expresión. Al igual que en otras partes de la región, la UE y la propia Alta Representante han condenado la violencia en Bahréin con rotundidad y han pedido a las autoridades y a todas las fuerzas presentes que respeten plenamente los derechos humanos y las libertades individuales, así como las normas humanitarias internacionales.

También hemos pedido repetidamente a las autoridades de Bahréin y a la oposición que inicien un verdadero diálogo nacional. La Alta Representante ha hablado con el Ministro de Exterior directamente para este fin. Si no se dan pasos concretos para conseguir que todas las personas correspondientes hablen entre sí, sin exclusiones y sin condiciones previas, existe un creciente riesgo de que los elementos radicales prevalezcan. Esto tendría consecuencias claras y preocupantes para la estabilidad regional. La mejor manera de preservar y promover la estabilidad sigue siendo el diálogo. Este es el mensaje que la Alta Representante transmitirá cuando se reúna con los ministros del Consejo de Cooperación del Golfo este mismo mes.

En Siria, las protestas populares se han extendido por diversas ciudades desde mediados de marzo. La brutal represión con la que se han encontrado es inaceptable. La Alta Representante y la Unión Europea han pedido en numerosas ocasiones a las autoridades sirias que pongan fin a la violencia, que respeten el derecho de las personas a manifestarse pacíficamente y que escuchen sus aspiraciones legítimas. El pueblo sirio merece las reformas políticas esperadas desde hace mucho tiempo, en especial en relación con la libertad de expresión, reunión, participación política y gobernanza.

El discurso a la nación pronunciado el 30 de marzo por el Presidente Assad no ofreció ni un programa claro para la reforma ni un calendario para su aplicación. La UE continuará presionando a Siria para que realice las reformas sin demora. Deben ser reales, políticas y socioeconómicas, serias —no solamente cosméticas—, y aplicarse sin demora. Vigilaremos muy de cerca cómo el nuevo Gobierno, todavía por formarse, emprende las reformas. Esperamos que la formación de una comisión jurídica desemboque en la elaboración de nueva legislación que permita el levantamiento del estado de emergencia y garantice los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Al mismo tiempo, la UE continuará presionando a los líderes sirios en público y en privado para que se abstengan de emplear la fuerza contra los manifestantes. Igualmente importante es transmitir que los responsables de la violencia y las muertes deben rendir cuentas por ello y que todos los prisioneros políticos y los defensores de los derechos humanos deben ser liberados.

En Yemen, la situación sigue siendo sumamente preocupante. Los mensajes de la Alta Representante, tras la deplorable violencia del 18 de marzo, fueron sumamente claros y las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores del 21 de marzo reiteraron la condena del uso de la fuerza contra los manifestantes por parte de la UE. La UE también ha manifestado de forma clara que los responsables de las muertes y lesiones deben dar cuenta de sus acciones y llevados ante la justicia.

Desde entonces, los mensajes procedentes de los líderes de Yemen han sido menos claros. Por esta razón, la Alta Representante ha llamado al Presidente Saleh directamente por teléfono el 30 de marzo para pedirle que haga todo lo posible para evitar nuevos derramamientos de sangre. La señora Ashton expresó su opinión de que la mejor forma de garantizar esto pasa por el comienzo sin demora de una transición política creíble y rápida. Esa transición constitucional se debería basar en compromisos sustantivos y coherentes convenientemente cumplidos.

El tiempo se acaba y las víctimas serán los ciudadanos de Yemen. Por esta razón, en estrecho concierto con sus socios internacionales, la UE ha participado y continuará participando de forma muy activa para intentar apaciguar la crisis del país.

 
  
  

PRESIDE: Miguel Ángel MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Vicepresidente

 
  
MPphoto
 
 

  Presidente. – Aprovechando que está el señor Brok al lado del señor Salafranca, voy a felicitarle por el éxito de su equipo ayer. Lleva la bufanda puesta del Schalke 04, victoria espléndida, pero conseguida con ayuda de uno de los mejores jugadores del mundo, el español Raúl. Dicho eso y felicitado el señor Brok, tiene la palabra, en nombre del Grupo del Partido Popular Europeo, el señor Salafranca, por un minuto y medio.

 
  
MPphoto
 

  José Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra, en nombre del Grupo PPE.(ES) Señor Presidente, suscribo totalmente los comentarios que acaba de hacer.

Señor Ministro, señor Comisario, Señorías, quisiera decir que venimos siguiendo de forma constante las informaciones continuas que nos proporciona la Alta Representante sobre la evolución de la situación en estos países y creo que debemos reconocer los esfuerzos que ella está realizando en nombre de la Unión Europea para apoyar las aspiraciones democráticas en Bahréin, Yemen y Siria. Mañana, este Parlamento va a aprobar una resolución apoyada por todos los grupos políticos en este sentido.

Sin embargo, señor Presidente, me gustaría dejar planteadas un par de preguntas con el ruego, señor Ministro, de que las traslade usted a la Alta Representante.

En primer lugar, desde ciertas instancias de la Unión y, por supuesto, desde este Parlamento, se tiene la sensación de que estamos asistiendo a una regresión en el ámbito de los desarrollos de la Política Europea de Seguridad y de Defensa que nos están retrotrayendo a los tiempos de la cooperación política. Y, evidentemente, no hemos hecho el Tratado de Lisboa para eso.

En segundo lugar, hay una contradicción que se plantea y que se refiere a la necesidad creciente de una presencia de la Unión Europea que se está viviendo en estos países, sin que se sepa cuál va a ser el resultado final de estos procesos de transición. Es evidente que nosotros tenemos que estar presentes, y es evidente también que el lema de la comunicación de la señora Ashton es muy prudente: more for more.

Pero la pregunta que quiero dejar planteada –y termino, señor Presidente– es la de saber si los Estados miembros de la Unión están dispuestos a incrementar los recursos para atender a estas necesidades crecientes que se están planteando en estos países.

 
  
MPphoto
 

  Véronique De Keyser, en nombre del Grupo S&D.(FR) Señor Presidente, somos plenamente conscientes de los intensos esfuerzos diplomáticos que la señora Ashton ha realizado y continúa realizando, y también somos conscientes de las dificultades de las situaciones con las que se está encontrando. En efecto, Siria, Yemen y Bahréin son países con los que no mantenemos ningún acuerdo además de los acuerdos comerciales, que no contienen, por ejemplo, cláusulas en materia de derechos humanos, por lo que disponemos de muy pocas herramientas.

No obstante, a pesar de ello, quiero decir tres cosas. En primer lugar, con respecto a los estímulos del pueblo, con respecto a quienes están hoy en las calles, bajo el fuego de los francotiradores, no solamente debemos apoyarlos, sino también asegurarnos de conseguir el fin de la violencia a cualquier coste. Hoy he visto a un disidente sirio. Lo que estos disidentes piden, en definitiva, es el fin de la violencia para poder expresarse. Con respecto a este tema, me gustaría decir que, aunque no tengamos un acuerdo con Siria, deberíamos hacer uso de todo el arsenal de sanciones del que disponemos, si es necesario, para poner fin a esta violencia.

Lo segundo que quería decir es que, en general, se trata de países —y esto se aplica a los países del Golfo, así como a Libia— a los que hemos armado, de hecho en exceso. Creo que un requisito mínimo es un mejor control de las armas, para que estos países y estos gobiernos no se conviertan en barriles de pólvora que después se vuelvan en contra de sus poblaciones.

Para terminar, está el tema de los dobles raseros. Quiero decir que hemos sido muy prudentes con respecto a Bahréin y muy firmes con respecto a los demás países. Sé que Bahréin se encuentra en una situación especialmente delicada, que Arabia Saudí ha enviado tropas al país y que Arabia Saudí y el Consejo de Cooperación del Golfo nos están ayudando contra Libia, pero no querríamos negociar el precio de un barril de petróleo ni del apoyo que recibimos frente al Gobierno libio a cambio del silencio con respecto a los chiitas que están sufriendo la represión del Gobierno de Bahréin.

 
  
MPphoto
 

  Anneli Jäätteenmäki, en nombre del Grupo ALDE. – Señor Presidente, estoy enfadada. En la reunión de ayer de nuestro Grupo, escuchamos a tres testigos de Human Rights Watch y Amnistía Internacional que habían estado en Bahréin, Yemen y Siria. Sus historias eran espantosas.

Eso me enfadó. La carta que recibimos de la baronesa Ashton no es estrategia. Una vez más, es otra agenda. Deberíamos dejar de enviar mensajes vacíos, como hemos hecho durante demasiado tiempo con Túnez, Egipto y Libia. Es hora de emprender acciones.

En primer lugar, la UE debería pedir una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra. Las Naciones Unidas deberían enviar una misión a los tres países, al objeto de que los regímenes rindan cuentas por las violaciones de los derechos humanos.

En segundo lugar, la UE debería pedir una prohibición de las exportaciones de armas de todos los Estados miembros de la UE a estos tres países. Es inaceptable que los países de la UE continúen vendiendo armas a estos regímenes.

En tercer lugar, la UE debería dejar claro que, si los regímenes políticos de esos países constituyen un obstáculo para la democratización, es hora de que se marchen. Mientras tanto, deberíamos introducir sanciones como la congelación de los activos y la prohibición de viajar.

Repito que es hora de emprender acciones.

 
  
MPphoto
 

  Hélène Flautre, en nombre del Grupo Verts/ALE.(FR) Señor Presidente, es una excelente noticia que las poblaciones se estén moviendo para reclamar sus libertades y sus derechos, así como para obtener un cambio del régimen político y más democracia. Esto es fundamental en la política exterior de la Unión Europea y en el proyecto europeo. Eso solamente puede evocar nuestro entusiasmo y nuestro apoyo.

Sin embargo, la mala noticia es que estas poblaciones están sufriendo una represión extremadamente dura, exigiendo estos valores y aspiraciones mientras arriesgan sus vidas, lo que resulta totalmente inaceptable. Por tanto, el imperativo de proteger a las poblaciones, que ha conducido a la acción militar en Libia, debe adoptar ahora otras formas para proteger a quienes se manifiestan en estos tres países.

Creo que las declaraciones son extremadamente importantes —las declaraciones legítimas, las aspiraciones de estas poblaciones—, pero también necesitamos acciones. Como parte de esta acción, necesitamos una garantía de que todos los líderes responsables de utilizar una fuerza desproporcionada contra sus poblaciones no quedarán impunes. Para conseguirlo, la convocación y activación diplomáticas de los Estados miembros del Consejo de derechos Humanos de las Naciones Unidas deben estar en pleno movimiento al objeto de conseguir misiones, informes y resoluciones, al objeto de que los políticos responsables obtengan una garantía de que estos actos de violencia no quedarán impunes.

Finalmente, creo que sin duda disponemos de métodos para evitar el «bloqueo informativo» de la prensa. Los periodistas, tanto nacionales como extranjeros, se enfrentan a importantes dificultades para documentar la situación. Sabemos lo que hacer; tenemos los instrumentos para evitar esos obstáculos. Sin duda, debemos hacer uso de ellos. Entonces, cuando disponemos de los medios para actuar, creo que debemos encontrar la forma de utilizarlos.

Claramente, no es el momento de perseguir al Presidente sirio para conseguir que firme un acuerdo de readmisión, que solamente se podría prever, en cualquier caso, en ciertas condiciones, incluyendo un programa muy serio, efectivo y pertinente, la aplicación de reformas en Siria y la liberación de todos los presos de conciencia y manifestantes políticos, no solamente aquí, sino también en los otros dos países.

 
  
MPphoto
 

  Sajjad Karim, en nombre del Grupo ECR. – Señor Presidente, quiero decirle esto al Ministro: mientras estaba aquí sentado escuchando su declaración, he escuchado lo que tenía que decir, pero eran simples palabras —palabras en ocasiones muy dulces, pero lamentablemente vacías—. Ha sido totalmente reaccionario; lo que nos ha presentado no tenía nada de proactivo. Mientras escuchaba, de hecho escribí el título «Plan» en una hoja de papel, en la que tenía previsto realizar anotaciones de la información que nos iba a proporcionar sobre lo que iba a hacer la UE. Todavía tengo ante mí una hoja totalmente en blanco. Hoy no tenía nada que aportar.

No había nada proactivo en la agenda que perfiló. La gente en todo Oriente Próximo está esperando que Europa vaya a ayudarles a conseguir sus derechos, y todo lo que usted tiene para ellos son palabras vacías.

En el último plan de acción que se presentó, había un elemento central totalmente ausente y se produjo un gran debate en la prensa acerca del hecho de que los líderes de Oriente Próximo todavía son capaces de tomar el dinero de sus poblaciones y traerlo a Europa, y nosotros no estamos haciendo nada para evitar que eso ocurra en el futuro.

Usted mismo ha dicho que el tiempo se agota. De ser así, y yo creo que es así, entonces, ¿por qué hoy no nos ha presentado nada más que una hoja en blanco? Por favor, tenga más respeto por esta Cámara.

 
  
MPphoto
 

  Marisa Matias, en nombre del Grupo GUE/NGL.(PT) Señor Presidente, estamos con el pueblo de Yemen, de Siria y de Bahréin en sus aspiraciones de libertad y democracia, y en la represión sangrienta de las manifestaciones y protestas populares. Por tanto, debemos ser claros. En primer lugar, quiero pedir que dejemos de vender armas a estos países de inmediato. Europa continúa vendiendo armas que están siendo utilizadas para matar a civiles. En segundo lugar, deberíamos estar al lado del pueblo, no de los regímenes autoritarios o dictatoriales.

Dicho esto, en nuestra solidaridad, no deberíamos olvidar que todavía estamos aplicando dobles raseros, con un conjunto de normas para abordar las aspiraciones democráticas de los pueblos y otro para cuidar y dirigir a las empresas. En Libia, el bombardeo ha ido claramente más allá del mandato de las propias Naciones Unidas, y en Bahréin no hicimos nada más que protestar cuando el ejército de Arabia Saudí entró en el país para salvar una cleptocracia. Mientras que los jóvenes están haciendo todo lo posible contra los ejércitos y la policía, poniendo cuerpo y alma para enfrentarse a estas fuerzas, nosotros nos limitamos a escribir notas diplomáticas.

Quiero acabar, señor Presidente, diciendo que es tan erróneo pensar que existen soluciones militares para los problemas políticos como que pensemos que los pueblos árabes todavía no han advertido nuestra duplicidad.

 
  
MPphoto
 

  Bastiaan Belder, en nombre del Grupo EFD.(NL) Señor Presidente, un cambio de régimen radical, en el sentido de la incautación del poder por parte de fuerzas islámicas radicales en Siria, Bahréin y Yemen, supondría una total catástrofe, tanto en el plano doméstico como en el internacional.

El verdadero ganador de esta situación imprevista, al menos en la Península Arábiga, sería sin duda el dúo de dirigentes iraníes, Khamenei-Ahmadinejad, y esto pondría fin a la ya pequeña posibilidad de una Primavera Persa en esos momentos. Por cierto, la situación de crisis en Damasco, Manama y Saná ha ofrecido a la UE una excelente oportunidad de imponer, en estrecha colaboración con los Estados Unidos, claras condiciones para que continuemos respaldando a estos regímenes que se encuentran en un grave aprieto: reformas políticas y socioeconómicas.

Señor Presidente, hace unos años, visitamos Siria con una delegación del Parlamento Europeo. Desde 2003, este Estado, el único secular de la región, ha proporcionado refugio a cientos de miles de cristianos iraquíes, lo que debería servir como señal de advertencia. Dejemos que occidente haga todo lo posible para garantizar que la guerra civil sectaria extremadamente sangrienta de Iraq no se propague a Siria.

 
  
MPphoto
 

  Andreas Mölzer (NI).(DE) Señor Presidente, lamentablemente la revolución de los jazmines que comenzó en Túnez no está siguiendo un camino tan pacífico en Yemen, Siria y Bahréin. Un diálogo entre gobierno y oposición es definitivamente la mejor forma que acordar una solución activa para los problemas sociales y económicos, que es lo que quiere el pueblo, y un cambio hacia una participación más democrática. Si los acuerdos de este tipo se mantendrán después es otra cuestión totalmente diferente. Después de todo, la oleada de protestas se desencadenó como consecuencia de las promesas rotas de una reforma política. Al pueblo se le han estado dando largas con promesas durante demasiado tiempo y ahora se necesitan acciones. La estrategia doble de reprimir violentamente las manifestaciones de la oposición y, al mismo tiempo, prometer algunas pequeñas reformas sin introducir ningún verdadero cambio político podría provocar un agravamiento de la situación en los tres países, como sabemos.

Los disturbios existentes en Siria dan lugar a la preocupación de que las armas adquiridas por el Gobierno podrían ser vendidas a organizaciones terroristas, como Hezbolá. En mi opinión, la UE debería desempeñar el papel de mediador imparcial en estos conflictos.

 
  
MPphoto
 

  Salvatore Iacolino (PPE).(IT) Señor Presidente, Señorías, la eliminatoria no está ganada hasta que termina el segundo partido, así que debemos esperar al partido de vuelta entre el Inter de Milán y el Schalke 04 para ver quién pasa a la siguiente ronda. Por otra parte, estoy de acuerdo en que Raúl es un gran futbolista.

Lo que está ocurriendo en Siria, Yemen y Bahréin no es diferente de lo que está ocurriendo en otras partes del mundo. A pesar de que los motivos económicos son normalmente la causa de esta agitación, en todos los casos existe un profundo anhelo de libertad. Facebook e Internet han puesto fin al aislamiento de muchas, demasiadas, falsas democracias que durante mucho tiempo han persistido en numerosas regiones del mundo.

Existe un nuevo liderazgo, una nueva idea de política que refleja los sueños de muchos jóvenes. Existe un deseo de ciudadanía, especialmente donde los jóvenes del mundo están más informados y educados. Hace unos días, el disidente Suhair al-Atassi fue liberado y esto es una señal, aunque pequeña, que apunta hacia el desarrollo de la libertad de pensamiento y la libertad política. La misma excitación se aprecia en Yemen, donde se organizan protestas contra el Presidente Saleh, y lo mismo ocurre en Bahréin. Debemos actuar con fuerza para detener esta violencia. El viaje hacia la democratización debe ser respaldado; no podemos permitirnos, una vez más, quedarnos rezagados.

Lo que está ocurriendo en el Mediterráneo es sin duda una señal difícil de entender, que es la razón por la que Europa debe hablar alto y actuar con solidaridad, lo que probablemente, en estos momentos, ayudaría a las regiones expuestas a mayores presiones migratorias en el Mediterráneo.

 
  
MPphoto
 

  Richard Howitt (S&D). – Señor Presidente, sea por el ataque coordinado con francotiradores o el campamento de protesta de Saná, Yemen, el 15 de marzo, las medidas enérgicas contra las protestas de 100 000 personas en Dara, Siria, el 17 de marzo, o la sexta planta del Hospital de Salmaniya, Bahréin, donde los manifestantes heridos son arrastrados por hombres con pasamontañas que empuñan pistolas, para nunca volver, y donde los heridos se ven obligados a ir porque dispone del único banco de sangre del país, tenemos que demostrar que, a pesar de que los medios solamente pueden concentrarse en un país a la vez, este Parlamento defenderá los derechos humanos en todas partes en las que estén bajo amenaza.

Hoy debemos pedir al Consejo de Asuntos Exteriores que todos los responsables de la violencia rindan cuentas por ello, investigaciones independientes y no impunidad. Esa es la advertencia básica para evitar más violencia contra los manifestantes ahora.

En segundo lugar, cuando escuchamos que las fuerzas de seguridad de Bahréin supuestamente han disparado bolas no letales, a una distancia de menos de un metro, matando a los manifestantes ligeramente abriendo su cabeza a la mitad, debemos retirar la autorización, el suministro y la transferencia de todas las armas en la región.

Finalmente, los principios de la comunicación del Comisario Füle sobre los vecinos meridionales deben informar nuestro planteamiento para el proceso de buscar un acuerdo de asociación con Siria. Eso tiene que comenzar a través de nuestra insistencia en el libre acceso para los monitores internacionales de los derechos humanos ahora. El mundo árabe ha cambiado con la revolución de los jazmines y tenemos que demostrar que hemos cambiado con el.

 
  
MPphoto
 

  Alexander Graf Lambsdorff (ALDE).(DE) Señor Presidente, Señorías, la primavera ha llegado al Mediterráneo, pero en el Golfo y en Siria todavía reina el invierno. Las imágenes de violencia que estamos viendo son horrorosas. Varios cientos de personas han sido asesinadas y Amnistía Internacional y las Naciones Unidas han elaborado alarmantes informes.

Las peticiones del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa son claras. Queremos que se celebre una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra lo antes posible. El Consejo de Europa y los Estados miembros de la Unión Europea que están representados en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas deberían ocuparse de esta petición. El Consejo de las Naciones Unidas siempre actúa muy rápidamente cuando se trata de posicionarse en el conflicto de Oriente Próximo. Ahora es el momento de que afronte el desafío real que presentan estas violaciones extremas de los derechos humanos. Necesitamos reforma, necesitamos un giro hacia la democracia y necesitamos un embargo de las armas. Todas estas cosas ya se han mencionado aquí.

Yo vi en directo el discurso pronunciado por el Presidente Assad de Siria. Se trata de una dictadura de estilo medieval que utiliza a las agencias occidentales de relaciones públicas para presentar a sus representantes como influencias pseudomodernizadoras en las revistas de moda. Las agencias y las revistas deberían preguntarse si esto es realmente lo correcto.

Con respecto a Yemen, aquí es donde existe, en mi opinión, un mayor peligro: el riesgo de una división entre norte y sur, una célula activa de al Qaeda y el peligro de un Estado fracasado. Ya tenemos un Estado fracasado de este tipo en el caso de Somalia y nuestra misión Atalanta está en marcha en el Golfo de Aden. Europa tiene un interés directo en la zona y necesitamos escuchar más de lo que el representante del Consejo nos ha dicho hoy aquí.

 
  
MPphoto
 

  Frieda Brepoels (Verts/ALE).(NL) Señor Presidente, para ser honesta, debo admitir que mi reacción fue de asombro cuando tomé nota de los tres principios que presentó el ministro: el rechazo de la violencia, la promoción del diálogo para resolver algunas de las diferencias de opinión y afrontar algunas de las quejas y, por supuesto, abordar las reformas políticas necesarias.

Ahora, limitarse a pedir el diálogo en estos momentos no marcará ninguna diferencia real, ni resulta verdaderamente creíble. Creo que la Unión Europea realmente debería emprender acciones mucho más sólidas para conseguir estas reformas democráticas. Escuchamos que la Alta Representante tiene un gran número de contactos oficiales, pero ¿qué está haciendo para mantener contacto con la sociedad civil? ¿Qué está haciendo para escucharles?

Los oradores anteriores ya lo han dicho: la Unión Europea debe dejar de suministrar armas a la región de inmediato. Cuando veo que, por ejemplo, que el pasado año hasta ocho países europeos suministraron armas a Yemen por valor de 100 millones de euros, me pregunto si la posición común europea relativa a las exportaciones de armas significa algo en absoluto. ¿No deberíamos emprender acciones urgentes al respecto?

 
  
MPphoto
 

  Fiorello Provera (EFD).(IT) Señor Presidente, Señorías, me refiero a Bahréin. Este pequeño país se encuentra en una posición estratégica por lo que respecta al equilibrio del Golfo y a la distribución del suministro de energía. La presencia de una importante refinería de petróleo para el crudo saudí es bien conocida.

Me gustaría llamar su atención sobre un aspecto de esta situación que me parece particularmente preocupante. Fuentes fiables han identificado la influencia iraní sobre la población chiíta de Bahréin. Esto se suma a las aspiraciones legítimas de reformas más sustanciales en el Gobierno del país. Resulta difícil determinar cuánto peso ha tenido la influencia exterior sobre los acontecimientos de Bahréin, pero existe un riesgo de desestabilización de la región que podría extenderse a las regiones orientales de Arabia Saudí, donde habita otro importante grupo de chiítas. Irán financia a Hamás, apoya a Hezbolá en el Líbano e influye en la política interior de Iraq, donde el islam chiíta es el componente predominante del Gobierno. Si el desequilibrio se extiende al Golfo, el impacto sería obvio y podría tener repercusiones mundiales.

Debemos ser muy prudentes a la hora de valorar lo que ocurre en Oriente Próximo y distinguir las aspiraciones legítimas a una mayor democracia de los pueblos de las influencias exteriores que tienen ambiciones estratégicas en la zona.

 
  
MPphoto
 

  Ria Oomen-Ruijten (PPE).(NL) Señor Presidente, hoy estamos hablando aquí de tres países muy diferentes con condiciones locales muy específicas. En Yemen, el alzamiento ha alcanzado proporciones masivas, a pesar de la brutal violencia ejercida por la policía y el ejército. En Bahréin existe un grave riesgo de que toda la región se desestabilice, debido a la implicación de Arabia Saudí e Irán. Finalmente, en Siria la oposición prácticamente no tiene ningún margen de maniobra y el régimen parece dispuesto a llegar adonde sea para aplacar las protestas.

Sobre la base de estas circunstancias específicas, creo que la UE debería mantener relaciones bilaterales con estos países. Hay un par de principios que se deben defender. Obviamente, cada ciudadano tiene derecho a manifestarse y a expresar libremente su opinión. No obstante, ¿qué deberíamos hacer con las protestas pacíficas en las que esos mismos ciudadanos se convierten, al mismo tiempo, en víctimas de la represión, debido a la intervención de la policía y el ejército? ¿Vamos a investigar esto en el plano internacional? ¿Qué va a hacer la UE para promover esta investigación?

En segundo lugar, los gobiernos tienen la obligación de mantener un diálogo con la oposición y las organizaciones de la sociedad civil, porque la violencia y la opresión no son nunca la solución. ¿Qué va a hacer la UE específicamente para fomentar este diálogo? Y si, después de eso, los regímenes de Siria y Bahréin, y también en Yemen, siguen sin poder o querer escuchar a su pueblo, ¿cuáles serán las consecuencias de ello por lo que respecta a nuestras relaciones con esos países?

Señor Presidente, tenemos que ofrecer ayuda concreta, como ya se ha dicho en múltiples ocasiones, pero esa ayuda concreta también debe tener una sustancia real. ¿Cómo vamos a conseguir esto? Me habría gustado escuchar hoy un plan sobre cómo vamos a proceder al respecto.

Me gustaría dirigir un comentario al señor Comisario. Creo que, en el caso específico de Siria, y Turquía también, deberíamos pedir que se ejerciese presión, entre otros medios, como parte de los planes que supuestamente se van a preparar en los próximos días.

Un último comentario. Creo que nuestra delegación para las relaciones con los países del Mashreq podría hacer un excelente trabajo aquí y que deberíamos hacer todo lo posible para permitírselo.

 
  
MPphoto
 

  Ana Gomes (S&D).(PT) Señor Presidente, la UE debe ser coherente en sus declaraciones y acciones relacionadas con los alzamientos populares de Yemen, Siria, Bahréin y los demás países del mundo árabe. No solamente su credibilidad está en juego: también lo está la efectividad del mensaje que envía a las dictaduras que son objetivo de las protestas, junto con los hombres y las mujeres que están arriesgando sus vidas para tomar las calles para luchar por los derechos humanos, la justicia y la democracia.

La UE ha sido lamentablemente ambigua con respecto a Bahréin, en particular. Esto es el reflejo de las contradicciones de una política exterior con dobles raseros, que está preocupada por el petróleo y el suministro de armas por parte de los Estados miembros, no solamente a Bahréin, sino también a Arabia Saudí, violando la posición común relativa a la exportación de equipos militares.

El Parlamento está pidiendo la interrupción inmediata de la venta de armas y la Alta Representante está pidiendo —alto y claro— a las autoridades de Bahréin que den cuenta de las personas que han sido asesinadas o que han desaparecido en la represión de las protestas pacíficas y que ponga fin de inmediato a las medidas de bloqueo informativo que se está imponiendo a los medios de comunicación.

 
  
MPphoto
 

  Edward McMillan-Scott (ALDE). – Señor Presidente, la pasada noche ayudé a organizar una audiencia de expertos de la región, que nos dijo que en Bahréin las muertes atribuibles hasta la fecha a las fuerzas de seguridad ascienden al menos a 23 personas; en Siria, 132; y en Yemen, al menos 63. Se podría preguntar: ¿qué puede hacer la UE? Nuestra resolución, que será adoptada mañana, realiza algunas sugerencias.

No obstante, debo decir que en meses anteriores, el Parlamento Europeo ha aprobado resoluciones relativas a Túnez, Egipto y Libia, y mis servicios han realizado una comparación entre esas resoluciones y las acciones de la Comisión, su proyecto para el cambio, y no me resulta muy alentadora. A menos que la Comisión y el Consejo nos escuchen, nuestras palabras aquí son en vano.

Por tanto, como digo, voy a publicar este análisis en mi sitio web. Creo que el Tratado de Lisboa dotó al Parlamento Europeo de responsabilidades adicionales. Los demás elementos de la política exterior de la Unión Europea nos deben tomar en serio. Especialmente en un momento de cambio masivo en el mundo árabe, tenemos que trabajar juntos.

 
  
MPphoto
 

  Pino Arlacchi (S&D). – Señor Presidente, Siria, Bahréin y Yemen son tres tiranías que están siendo desafiadas por sus propios ciudadanos y estos ciudadanos merecen nuestro apoyo incondicional. Hasta estos momentos, la acción de la UE frente a la oleada de democratización de la región ha sido incierta y ha carecido de firmeza y credibilidad. Si queremos que ambas se incrementen, deberíamos comenzar en primer lugar por eliminar los dobles raseros que empleamos en el pasado.

Apoyamos a estas autocracias de varias formas y nosotros, los europeos, junto con Rusia y los Estados Unidos, les vendimos prácticamente todo tipo de armamento. Ahora nos lamentamos de las consecuencias de nuestro comercio de armas con las autocracias del Golfo en términos de muertes, en términos de víctimas inocentes de las armas que les vendimos.

Si queremos resultar creíbles, deberíamos cancelar todos los contratos de armamento con estos países y con el Consejo de Cooperación del Golfo, y pedir el establecimiento de un embargo sobre las armas en toda la región del Norte de África y Oriente Próximo. La reducción de su presupuesto militar será un dividendo para invertir en un fondo para la transición democrática.

 
  
MPphoto
 

  María Muñiz De Urquiza (S&D).(ES) Señor Presidente, el cambio histórico e irreversible de democratización en los países árabes no ha finalizado con las aún frágiles transiciones en Egipto y en Túnez ni con el apoyo, también histórico, de la sociedad internacional a la activación del principio de la responsabilidad de proteger a la población libia.

El cambio continúa ahora en Siria, en Yemen y en Bahréin, y la Unión Europea tiene que estar presente, tiene que aprender de los precedentes y tiene que asumir el liderazgo de la respuesta internacional, con medidas de alcance, señor Comisario Füle, como la bien redefinida política europea de vecindad, y también con medidas concretas e inmediatas, para que la población de estos países y también –¿por qué no?– la ciudadanía europea sepan que no hay ninguna fisura en el compromiso de la Unión Europea con la libertad, con la dignidad, con la democracia y con los derechos humanos.

Que las autoridades de Siria, de Yemen y de Bahréin recuerden que el uso de la violencia por parte del Estado contra sus poblaciones tiene consecuencias inmediatas, y que sepan las autoridades de estos países que no basta con cambios cosméticos en sus gobiernos autocráticos, sino que hace falta lanzar inmediatamente un proceso de diálogo con los movimientos de oposición, con la sociedad civil, que hace falta la liberación inmediata de los presos políticos, de los periodistas y de los defensores de los derechos humanos y que hace falta, de manera inmediata, el levantamiento de los estados de emergencia.

 
  
MPphoto
 

  Laima Liucija Andrikienė (PPE). – Señor Presidente, no deberíamos ignorar las flagrantes violaciones de derechos humanos que se están produciendo en los tres países.

La situación en Siria es muy grave y hay mucho en juego. En Siria, los profesores, los activistas de la oposición, los periodistas y los blogueros son el objetivo. Hay muchos muertos, muchos detenidos. Se ha expulsado a los periodistas extranjeros del país, existe un bloqueo informativo y no hay prensa independiente en absoluto. Por tanto, deberíamos plantearnos aplicar sanciones contra Siria.

También deberíamos plantearnos acciones políticas en Yemen y Bahréin. Con respecto a Yemen, tenemos un acuerdo vigente con respecto a las exportaciones de armas; deberíamos plantearnos la suspensión de este acuerdo.

Al debatir la situación en esos tres países: en primer lugar, debemos pedir responsabilidad; en segundo lugar, debemos celebrar sesiones extraordinarias en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de Ginebra…

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
MPphoto
 

  Rosario Crocetta (S&D).(IT) Señor Presidente, Señorías, yo viví en Bahréin durante tres años, entre 1987 y 1990. Entonces, estaba considerado como uno de los países más democráticos del Golfo y así ha seguido siendo incluso en los últimos años. Por tanto, uno podría imaginar lo que ocurre en otros países, dado que en Arabia Saudí se producen varios cientos de ejecuciones al año, dadas las terribles masacres que ocurren en Irán, dado que en toda la región del Golfo las matanzas son algo común y se niegan por completo los derechos de la prensa.

Hoy hemos aprobado una resolución relativa a Siria, Yemen y Bahréin, pero ¿cuándo elaboraremos una resolución para Arabia Saudí, para Argelia, para China y para los demás países que violan los derechos humanos en el mundo? El problema es que aquí en occidente, veo algo extraño, por una parte…

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
MPphoto
 

  Marielle De Sarnez (ALDE).(FR) Señor Presidente, ¿qué papel debe desempeñar Europa en los países cuyos regímenes están sufriendo el enfrentamiento del pueblo, pero cuyos líderes continúan sin escuchar las repetidas peticiones de más democracia, de reformas estructurales reales y de un desarrollo más justo? Esa es la cuestión que se nos plantea.

Para mí, existe una respuesta inicial. Es una respuesta urgente. La Unión debe sacar los músculos utilizando todo el arsenal de sanciones del que dispone para poner fin a la represión y para obtener la liberación inmediata de los presos políticos y periodistas. Debo apoyar la introducción de una comisión independiente para investigar los actos cometidos y pedir una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos.

A medio plazo, creo que debemos analizar de nuevo en profundidad nuestras relaciones con estos países. La Unión Europea debe demostrar, a partir de ahora, que está firmemente del lado de la opinión pública, del lado del pueblo y no de quienes están en el poder.

Para ello, la Unión debe establecer y mantener un diálogo permanente con todas las fuerzas de la sociedad civil, con todos los que quieren respaldar la democracia, así como con los líderes de los movimientos de la oposición. Esto supone, por tanto, un profundo cambio…

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
MPphoto
 

  Heidi Hautala (Verts/ALE). – Señor Presidente, hemos escuchado que el Parlamento se ha tomado ahora muy en serio la tarea de atajar las graves violaciones de derechos humanos en los tres países: Bahréin, Yemen y Siria. Necesitamos escuchar al Servicio Europeo de Acción Exterior, necesitamos escuchar a la Comisión cómo podemos demostrar que ya no vamos a trabajar con dobles raseros.

Nos han dicho muchísimas medidas concretas. Necesitamos escuchar cómo progresan las operaciones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. ¿Está la Unión Europea unida en su petición de sesiones especiales con respecto a Siria, Bahréin y Yemen?

Hemos escuchado que ya es hora de interrumpir la exportación de armas a esos países.

No podemos esperar, así que ¿qué van a hacer ahora al respecto el Servicio Europeo de Acción Exterior y la Comisión?

 
  
MPphoto
 

  Charles Tannock (ECR). – Señor Presidente, en Siria las fuerzas de seguridad han respondido brutalmente a las manifestaciones sobre reivindicaciones legítimas con una fuerza letal. La beligerancia del Presidente Assad y su retórica con respecto a Israel, nuestro aliado, su apoyo a terroristas como Hezbolá y su amistad con Irán lo señalan, en mi opinión, como un autócrata peligroso.

Por lo contrario, Bahréin es una monarquía constitucional progresiva y relativamente moderna. Lamentablemente, los extremistas chiítas, inspirados y respaldados por Irán, continúan atizando tensiones sectarias y divulgando propaganda contra el Gobierno y el rey. El rey ha realizado grandes esfuerzos por escuchar las preocupaciones de los manifestantes e iniciar un diálogo, pero, por supuesto, debemos condenar todas las muertes de manifestantes desarmados.

Finalmente, en Yemen parece que el Presidente Saleh, mediante su uso de una fuerza desproporcionada, se ha apartado de sus principales defensores, incluyendo los Estados Unidos, a pesar de su firme acción durante muchos años para acabar con los terroristas de al Qaeda. Retirarle el respaldo de la UE ahora, sin saber qué viene después, es una estrategia de alto riesgo.

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
MPphoto
 

  Andrew Henry William Brons (NI). – Señor Presidente, podríamos preguntar qué deberíamos hacer para aliviar el punto muerto político y el sufrimiento del pueblo en estos países, pero esto presupone tres propuestas. Una, que esté dentro de nuestra capacidad para hacer algo; dos, que sea el papel adecuado para hacer algo; y tres, que la situación actual no sea atribuible en ningún modo a nuestra interferencia.

El personal militar británico está, como decimos nosotros, recibiendo notificaciones de despido —a menudo personal en servicio activo— por parte del desdichado Gobierno británico. Sería absurdo esperar que el personal en servicio restante se viese obligado a participar en nuevas aventuras.

Los países alcanzan un pacto solemne, aunque normalmente no escrito, con sus tropas para enviarlas a la batalla y arriesgar sus vidas, pero solamente cuando los intereses vitales de la nación o de los nacionales están en juego. No tenemos ningún interés vital en estos países. También existen razones para creer que las fuerzas exteriores asociadas con los Estados Unidos y sus aliados tienen un interés personal en desestabilizar Siria. No soy partidario del régimen baathista…

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
MPphoto
 

  Paul Rübig (PPE).(DE) Señor Presidente, creo que muchos de los jóvenes que viven en estos países anhelan la democracia, modernización y libertad. Debemos tener en cuenta este hecho. Debemos intentar hacer amigos en estos países y no hacer juicios globales. En lugar de esto, debemos identificar a los individuos que no siguen las reglas de una sociedad moderna. Por esta razón, deberíamos intentar organizar programas de intercambio para las pequeñas y medianas empresas, para profesores, profesores de universidad y periodistas. Nuestro trabajo consiste en hacer amigos en estos países. Espero que pronto emprendamos acciones de este tipo.

 
  
MPphoto
 

  Diane Dodds (NI). – Señor Presidente, señor Ministro, como muchos en esta Cámara hoy, comparto la sensación de horror por la violencia y las violaciones de derechos humanos que hemos presenciado en toda la región. No obstante, no puedo dejar pasar este momento sin decir —particularmente a usted, señor Ministro— que su declaración de hoy en nombre de la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad demuestra con gran habilidad, y tal vez mejor de lo que cualquiera de nosotros podría haber hecho, el sinsentido de esta oficina y de los millones de euros que hemos gastado en ella.

Su mensaje hoy es bastante acertado: un mensaje de rechazo de la violencia, un mensaje de promoción del diálogo, un mensaje de reforma desde el interior de los países en cuestión. Sin embargo, francamente, en estas situaciones siempre se dice a cada uno lo que quiere escuchar. Necesitamos mucho más que la típica llamada de teléfono y una solicitud de declaración para esto o lo otro, y yo creo que el pueblo de Oriente Próximo...

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
MPphoto
 

  Zsolt Németh, en nombre de la Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.(HU) Señor Presidente, Señorías, muchas gracias por sus discursos. (El discurso continúa en inglés.)

Señor Presidente, permítame responder en primer lugar específicamente a algunas preguntas relativas a Bahréin.

Se ha planteado la cuestión de la interferencia iraní en los asuntos domésticos de Bahréin. Hasta ahora no existen pruebas sólidas de que Irán se haya entrometido en la situación de Bahréin provocando la radicalización. Claramente esto es un riesgo y otra razón más para iniciar un diálogo nacional en Bahréin lo antes posible, para evitar la opción.

Con respecto a la invasión saudí de Bahréin, me gustaría subrayar el hecho de que seis países del Consejo de Cooperación del Golfo mantienen un acuerdo de seguridad colectivo entre ellos. La presencia de fuerzas saudíes y de otras fuerzas del Golfo en Bahréin se solicitó en el marco de ese acuerdo y más de uno de los países del Consejo de Cooperación del Golfo respondieron a esta petición. Esto no es simplemente una consideración legalista. Tenemos que tomarnos la dimensión regional muy en serio en nuestra evaluación de los acontecimientos en esta región.

Con respecto a Yemen, quiero señalar que la Unión Europea suspendió alguna ayuda para Yemen: Por ejemplo, su ayuda para afrontar el terrorismo contra civiles. Pensamos que necesitábamos tener un planteamiento diferenciado a este respecto.

Permítanme hablar ahora en húngaro para responder a algunas de las preguntas que se han formulado.

(HU) El señor Salafranca ha preguntado cuál será el resultado de la transición. A este respecto, quisiera subrayar que no sabemos cuál será el resultado de la Primavera Árabe. Nadie lo sabe, incluso hace un par de meses, ni siquiera sabíamos que se podía producir un efecto domino de esas características. Sin embargo, creo que, de momento, el resultado final de esta Primavera Árabe no es definitivo. Por lo tanto, creo asimismo que dependerá en gran medida de nosotros. Así me gustaría responder al señor Salafranca: el resultado final de esta Primavera Árabe dependerá también en gran medida de nosotros.

Creo que las propuestas presentadas han sido muy útiles, y que los representantes aquí presentes tanto de la Comisión como del Consejo y el Servicio de Acción Exterior las han acogido con satisfacción. Estamos revisando nuestra Política de Vecindad, y todas las propuestas que se han presentado aquí se van a incorporar a esa revisión. Por lo tanto, creo que es una suerte que no se celebre la cumbre de la Asociación Oriental de Budapest, que se programó para dentro de unas semanas, porque así tendremos tiempo de incluir las propuestas que se han presentado ahora en la revisión de la Política de Vecindad.

Considero que es muy importante que se unifique esta Política de Vecindad; debe abarcar la Dimensión Oriental de la misma forma que la Meridional. Y solo si somos capaces de crear una Política de Vecindad unificada, coherente y bien meditada dentro de la Unión Europea, podremos ser creíbles para nuestros vecinos del sur, que están muy atentos a todo lo que decimos. Las propuestas presentadas aquí en relación con la Política de Vecindad —por ejemplo, las de los últimos oradores, la señora Dodds y el señor Rübig— han insistido en las relaciones en el ámbito civil. El tratamiento prioritario de las relaciones en el ámbito civil, las relaciones de los ciudadanos, y especialmente las relaciones con los jóvenes, se encuentra entre nuestras ideas relativas a dicha política.

Asimismo, debe ser parte esencial de esta revisión la creación de fondos verdaderamente nuevos y, si fuera necesario, de fondos de nuevas magnitudes. Al mismo tiempo, no debemos olvidar que cada aspecto requiere un enfoque específico. En algunos países, ya ha sido inevitable el establecimiento de sanciones o de embargos de armas, o, en algunos casos, la acción militar. Como saben, Libia no es el único país de nuestra vecindad meridional donde existe en estos momentos una intervención armada; ha habido también una en Costa de Marfil hace unos días. Este tema se va a tratar aquí esta noche de manera independiente, así que tendremos que volver a hablar de ello.

Sin embargo, creo que estos países, en los que ha sido inevitable la intervención militar debido a la guerra civil, no se deben confundir con los países sobre los que estamos ahora debatiendo, aunque estos países represivos, estos países autoritarios y represivos, estén también acariciando la idea del uso de la violencia. No obstante, creo que la Alta Representante ha enviado un mensaje muy claro a estos países con respecto a su actitud hacia la violencia. Además, la propia acción militar, que se está produciendo en Libia y Costa de Marfil, debe ser un mensaje muy claro para estos países, para los tres países. En las últimas semanas, la comunidad europea e internacional ha conseguido crear una filosofía muy coherente.

El «derecho a proteger» y la «responsabilidad de proteger» son nuevos principios que ha aplicado la comunidad internacional recientemente, y que debe, asimismo, ser una señal de aviso para Yemen, Bahréin y todos los regímenes autoritarios de la región. Las intervenciones militares que se están produciendo en estos momentos, no son similares a la de Iraq, sino más bien a las de Ruanda o Kosovo, donde la comunidad internacional tuvo que intervenir para proteger a los ciudadanos. Creo que la comunidad internacional está enviando ahora este mensaje de una manera muy clara a los países que utilizan la violencia contra sus ciudadanos.

Señorías, la honorable institución del Parlamento Europeo, solo me permite responder brevemente a unas pocas propuestas específicas más. Transmitiré su propuesta casi unánime y general de convocar una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a la Alta Representante. Esta propuesta ha sido, sin duda, un elemento esencial en el debate y se debe tomar en consideración. Asimismo, transmitiré a la Alta Representante la opinión igualmente clara y común sobre las exportaciones de armas que se ha expresado aquí. Creo que es necesario que seamos capaces de establecer un equilibrio adecuado entre la cooperación y las sanciones con respecto a estos tres grupos de países.

Claramente, es una función especial no en cuanto a la aplicación de sanciones y la intervención militar, sino a la cooperación y, si fuera necesario, a cierto nivel de sanciones con respecto a un grupo de países. Asimismo, considero importante lo que ha señalado la señora Oomen-Ruijten, en cuanto a que la Unión Europea debe también poder contar totalmente con Turquía cuando elabore su política con respecto a la región. Muchísimas gracias por los debates y por los comentarios, las intervenciones y las preguntas.

 
  
MPphoto
 

  El Presidente. – Para cerrar el debate se han presentado seis propuestas de resolución(1) de conformidad con el apartado 2 del artículo 110 del Reglamento.

Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar mañana jueves a las 12.00 horas.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
MPphoto
 
 

  Dominique Baudis (PPE), por escrito.(FR) La Resolución sobre la situación en Siria, Bahréin y Yemen denuncia, con toda justificación, la represión brutal y asesina cuyas víctimas son los manifestantes de Siria, así como los de Yemen y Bahréin. Los dirigentes de estos tres países están ordenando disparar contra su propio pueblo, que está legítimamente demandando libertad política, dignidad humana y justicia social. Mediante esta Resolución, el Parlamento Europeo expresa firmemente su solidaridad con los ciudadanos sirios, bahreiníes y yemeníes, que están demostrando un gran valor al manifestar sus aspiraciones mientras se enfrentan a las fuerzas gubernamentales que disparan contra civiles desarmados.

 
  
MPphoto
 
 

  Franz Obermayr (NI), por escrito.(DE) Además de la fe islámica, Siria, Bahréin y Yemen tienen algo en común: un régimen autoritario, independientemente de que el gobernante sea un rey, un presidente o el clan Assad. En términos occidentales, se trata sin duda de sistemas no democráticos. Las crecientes tendencias revolucionarias como las que se están produciendo en Egipto o Túnez se están cortando de raíz y no se está teniendo en cuenta la democracia ni los derechos humanos. En Yemen, por ejemplo, al 37 % de las menores de edad se les obliga a contraer matrimonios forzosos, situando así a Yemen en el segundo lugar del mundo, solo superado por Somalia. Los Gobiernos de estos tres países deben demostrar que trabajan a favor, y no en contra, de su pueblo. Durante décadas, la UE ha apoyado y adulado ha países como este, mientras fuera en su beneficio económico y geopolítico. La UE debe luchar con más firmeza a favor de la democracia y los derechos humanos y combatir el proceso de islamización radical de estos países.

 
  
MPphoto
 
 

  Kristiina Ojuland (ALDE), por escrito. – Aunque se debe abordar urgentemente la situación de Siria, Bahréin y Yemen, quisiera llamar la atención sobre la alarmante situación del Líbano, donde tienen prisioneros a siete ciudadanos de la UE de Estonia. Quisiera dar las gracias a la baronesa Ashton por su rápida respuesta y sus palabras tranquilizadoras de hace dos semanas, cuando aseguró que la cuestión se va a tratar al más alto nivel posible en la UE. Hemos recibido ahora la información de que los secuestradores, que afirman que son miembros del «movimiento para el Renacimiento y la Reforma», han entregado una nota de rescate poco clara en la que se dice que anunciarán sus demandas adicionales más adelante. Se añade, además, que los siete ciudadanos estonios están vivos. Quiero pedir a la baronesa Ashton que se implique en la resolución del secuestro en su calidad de Vicepresidenta de la Comisión y Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Están en juego vidas europeas y eso exige la inmediata atención del Servicio Europeo de Acción Exterior. La baronesa Ashton tiene la oportunidad de demostrar quién es realmente.

 
  

(1)Véase el Acta.

Aviso jurídico - Política de privacidad