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Débats
Mercredi 16 janvier 2019 - Strasbourg Edition révisée

9. Débat avec le président du gouvernement espagnol, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, sur l'avenir de l'Europe (débat)
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  El presidente. – El punto siguiente en el orden del día es el debate con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, sobre el futuro de Europa (2018/2748(RSP)).

Señor primer ministro de España, gracias por aceptar la invitación del Parlamento Europeo para hablar con nosotros, con los diputados, de la posición de España sobre Europa.

Hoy es un día políticamente muy importante, porque tenemos el problema del Brexit; pero también para nosotros es importante hablar de los dosieres más importantes de la Unión: la inmigración.

El Parlamento Europeo votó a favor de la reforma del sistema de Dublín. Pedimos al Consejo, a los Estados miembros, que votaran a favor de nuestra propuesta, para concluir un debate muy largo sobre los refugiados, sobre la relocalización de los refugiados.

Tenemos también el problema del presupuesto. El Parlamento pide más inversiones, de 1,1 a 1,3. Nosotros creemos que se puede añadir dinero sin pedirlo a los Estados miembros, pero con recursos propios. Por eso, el debate está abierto. Es una propuesta de la reforma de Europa del Parlamento, una propuesta sobre las inversiones del Parlamento Europeo.

Para nosotros es importante defender la posición del Parlamento como corazón de la democracia europea. Hay aquí, en el Parlamento Europeo, una exposición de la Agencia EFE con motivo del 40.º aniversario de la Constitución española, país muy importante también para el Parlamento Europeo.

Quiero agradecer y saludar la presencia del ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España, el señor Borrell, que fue presidente de esta Cámara. Gracias por estar con nosotros.

(Aplausos)

Señor primer ministro, presidente del Gobierno de España, gracias por estar con nosotros, por aceptar la invitación. Ahora tiene usted la palabra.

 
  
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  Pedro Sánchez Pérez-Castejón, presidente del Gobierno de España. – Señor presidente del Parlamento Europeo, señor vicepresidente de la Comisión Europea, señor comisario, señoras y señores diputados, es un honor, un auténtico honor dirigirme a todos ustedes para aportar la visión de España al apasionante debate sobre el futuro de la Unión Europea.

Y digo «apasionante» con toda convicción y desde la propia experiencia vital. En 1985, cuando se firmó el acta de adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea, yo tenía 13 años. Y, a pesar del tiempo transcurrido, recuerdo con claridad ese día.

Recuerdo la emoción que sintieron quienes habían sufrido durante décadas la ausencia de democracia y de libertades en mi país, en España.

Recuerdo la emoción en una generación entera de españoles, la de mis padres; hombres y mujeres para quienes Europa significaba, durante muchos años de dictadura, libertad y Estado de Derecho, progreso y cohesión.

Aquel momento representó para España muchas cosas, sobre todo representó la garantía de que ya no habría vuelta atrás; de que, al fin, estábamos en paz con nuestra historia; de que al fin nadie, nunca jamás, volvería a arrebatar la democracia a nuestro país.

(Aplausos)

Desde entonces, generaciones posteriores de españoles —la mía propia— han visto las fronteras interiores convertidas en reliquias de la historia y han construido solidaridades y afectos con pueblos antaño distantes.

Siempre desde el respeto a los valores que hoy identificamos como europeos: la seguridad jurídica, el respeto al Estado social y democrático de Derecho, el diálogo y la tolerancia, el feminismo y la igualdad de oportunidades, la fraternidad y la convivencia, el ecologismo y la solidaridad intergeneracional.

De modo que, sí: pueden considerarme un apasionado europeísta. Orgulloso de lo que ese atributo representa y, precisamente, orgulloso ahora, cuando algunos esgrimen el antieuropeísmo como un supuesto activo electoral.

Gracias, presidente Tajani, por darme la oportunidad de dirigirme a este Parlamento. Situarlo en el corazón de este debate a mí me parece que es un gran acierto, precisamente cuando vamos a celebrar el 40 aniversario de las primeras elecciones europeas. La Unión no se entiende sin la primacía de los valores democráticos.

Señoras y señores diputados, antes de nada, quisiera hacer mención a la votación de ayer en el Parlamento británico.

Respeto —como no puede ser de otra manera, como presidente del Gobierno de un Estado miembro—, pero no puedo sino lamentar, el rechazo negativo al acuerdo de retirada del Reino Unido de la Unión Europea.

Un acuerdo que ha sido negociado durante más de un año y medio y que, además, quisiera reconocer en la figura del principal negociador, Michel Barnier, el extraordinario trabajo que ha hecho por mantener la unidad de los veintisiete Estados miembros.

Como decía, un acuerdo que ha sido negociado durante un año y medio, y que creo que es el mejor acuerdo posible. Es la opción que protege mejor los intereses del Reino Unido y también del conjunto de Estados miembros de la Unión y, por tanto, de la sociedad europea. Es la opción que protege no solamente los derechos de sus ciudadanos, sino también los derechos de los principales operadores económicos.

Un acuerdo, en consecuencia, que contiene un equilibrio de concesiones que es muy difícil de alcanzar y que busca, ante todo y sobre todo, una salida ordenada.

Corresponde, en este sentido, al Gobierno del Reino Unido adaptar o adoptar las decisiones que considere oportunas sobre los pasos a dar. Nosotros estamos, como Estados miembros y también como instituciones comunitarias, haciendo nuestro trabajo; adoptando, tanto los países miembros como la Comisión Europea, las medidas necesarias para minimizar el impacto de una posible salida sin acuerdo.

Señoras y señores diputados, siempre he manifestado mi opinión, tanto en el Parlamento de España como también en sucesivas y distintas entrevistas a los medios de comunicación, de que el Brexit es una desgracia para el pueblo británico y, también, para el conjunto de la Unión Europea. Nadie gana; todos perdemos, en especial los británicos y, en particular, quienes más necesitan del amparo de su gobierno, aquellos que son los más vulnerables.

Pero es una decisión soberana que no podemos sino respetar y, por ello, deseo que el Reino Unido elija mantener una relación lo más estrecha posible con el conjunto de la Unión Europea. La decisión corresponde a ellos, pero nuestros principios son claros: la integridad del mercado interior, la indivisibilidad de las cuatro libertades y la autonomía de decisión de la Unión.

En el marco de estos tres puntos nos encontraremos siempre.

Señoras y señores diputados, quisiera hablarles de la necesidad de movilizar Europa.

Quisiera hablarles de la necesidad de relegitimar Europa frente a los nuevos desafíos, pero también frente a quienes quieren la destrucción de Europa. Hablemos claro: hay, dentro y fuera, actores importantes que quieren la destrucción de la Unión.

Como líder de la familia socialdemócrata, sé que esperan de mí que hable de la Europa social, de la Europa que ampare; y lo voy a hacer, porque creo que la Europa social es la Europa de las convicciones.

Ahora bien, precisamente por esa convicción moral y porque es necesario reconciliar la idea de Europa con lo que se espera de ella por parte de la ciudadanía, si me preguntan cuál es la idea central en mi intervención, es un llamamiento mucho más amplio.

Es muy sencillo, se resume en una frase: para que Europa proteja, nos toca, ahora mismo, en este tiempo histórico, proteger a Europa.

Proteger Europa es construir una Europa de derechos que ampare a los más vulnerables.

(Aplausos)

Es impulsar una Europa de oportunidades para nuestros jóvenes y también para los parados de larga duración —que no necesariamente deben tener 60 años, sino que, en países como el mío, tienen 45 años y están sufriendo el paro de larga duración—; es avanzar hacia una Europa social que fortalezca nuestro tejido empresarial y nuestro tejido industrial, pero también salvaguardando derechos laborales frente a la precariedad que inunda los mercados de trabajo de todos y cada uno de los Estados miembros de la Unión.

Proteger Europa es garantizar la seguridad y la defensa de nuestros conciudadanos con los medios que hagan de la Unión un actor global, capaz de defender sus valores y sus ideales.

Proteger Europa es reafirmar nuestro compromiso con los Acuerdos de París, en la lucha contra el cambio climático. Es también culminar, de una vez por todas, la unión económica y monetaria.

Solo así, con una Europa que se reconcilie con la ciudadanía, con una Europa autónoma para defender su modelo de estado de bienestar, con una Europa que culmine la arquitectura económica y monetaria, podremos abordar los desafíos que marcarán las próximas décadas con las suficientes garantías.

Así que no es momento de vacilar. A los enemigos de Europa les digo que nuestra convicción y nuestra determinación vencerán al autoritarismo. Por dura que sea la retórica excluyente de algunos, por cuestionables que sean lógicamente sus métodos y sus mentiras, es el momento de mostrar convicción y determinación en la defensa de nuestro proyecto común que es Europa.

Hoy se está librando una auténtica batalla en el terreno de las ideas. Este es un escenario en el que, a buen seguro, también se está desarrollando esa batalla, como en todos y cada uno de los Parlamentos nacionales: involución frente a progreso.

Nosotros sabemos que el futuro nunca se conquistó dando pasos hacia atrás y, por ello, no podemos retroceder ni un milímetro en la defensa del modelo europeo. Europa protege si todos y cada uno de los que nos sentimos concernidos —no solamente los Estados miembros, no solamente el Parlamento Europeo y los Parlamentos nacionales, no solamente la sociedad civil, sino el conjunto de la ciudadanía— protegemos Europa.

A los que extienden mensajes de repliegue también desde esta tribuna, les digo que Europa no es ni será jamás una amenaza a la extraordinaria diversidad de nuestros países, de nuestras lenguas, de nuestras culturas.

Europa es todo lo contrario. Europa es la multiplicación, nunca la división de identidades. No se es menos español por ser europeo, al contrario.

La Unión Europea nunca fue ni será una mera expresión geográfica, es lo que nos une. Fue, es y será siempre una comunidad de valores, los valores de la Revolución Francesa: la libertad, la igualdad, la fraternidad —tan importante en nuestros días—, valores que son propios de sociedades abiertas y optimistas, las que innovan y las que crean, porque ven el futuro como una oportunidad y nunca como una amenaza. Sociedades que vinculan la necesaria competitividad y el desarrollo económico con algo fundamental que nos define como europeos, como es la cohesión social y nuestro modelo de bienestar.

Compromiso este como el que nos une en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, que es un auténtico contrato global de la próxima década, que debe encontrar en Europa a su principal activista y embajadora.

Señoras y señores diputados, es evidente que existe desencanto social en el contexto de la globalización. Lo vivimos en todas y cada una de las calles, de los pueblos, de las plazas de nuestras ciudades a lo largo del continente. Desencanto que alimenta las retóricas ultras y que nace de una gran paradoja: por un lado, la globalización ha redistribuido la riqueza entre regiones del planeta y, en consecuencia, ha reducido la desigualdad global; pero, por otro lado, incrementa la desigualdad de este o dentro de nuestras propias sociedades.

Y, en definitiva, si lo pensamos bien, el auge de los mensajes antieuropeístas debe mucho a este último fenómeno. Sin embargo, la globalización no es una catástrofe natural ante la que debamos estar indefensos. Goethe decía que los padres debían dar a sus hijos «raíces y alas». De manera similar, la Unión Europea debe proporcionar a sus ciudadanos «raíces» —es decir, un anclaje, una protección, un amparo— y «alas» —en definitiva empoderarlos— para que puedan prosperar a partir de las oportunidades en un mundo global.

Estamos, señoras y señores diputados, ante un cambio de época, y el próximo 26 de mayo abrirá un nuevo ciclo político en Europa. Y la prioridad, en consecuencia, debe centrarse en regular la globalización para garantizar la vigencia del modelo social europeo.

Debemos consolidar los cimientos de la unión económica y monetaria, complementándola con la base indispensable de una unión política, social y —me gustaría también añadir— medioambiental.

Una década después de su inicio, muchos de nuestros conciudadanos todavía sufren las consecuencias de la Gran Recesión en forma de desigualdad salarial, de exclusión social, de precariedad, de bajada salarial. Una crisis que asoció injustamente la idea de Europa a la austeridad. A la austeridad, por cierto, de los que siempre fueron austeros por necesidad, frente a quienes nunca fueron austeros y estuvieron detrás de la responsabilidad de la crisis financiera que afectó y azotó al conjunto de las sociedades europeas.

(Aplausos)

La consecuencia fue la desigualdad y, en especial, la desigualdad intergeneracional, la desigualdad que sufre la gente joven en nuestro continente. Y, por supuesto, la desigualdad de género, porque las mujeres son las que están sufriendo con mayor impacto y mayor intensidad la precariedad y la desigualdad en el ámbito laboral. Por tanto, desigualdad, precariedad y el debilitamiento del estado de bienestar.

Ese relato, hay que reconocerlo, dividió a las sociedades, pero también nos dividió a nosotros, como Unión: dividió a los países entre el norte y el sur entre el este y el oeste, entre los países acreedores y los deudores. Así que es el momento de cerrar esa etapa y relegitimar a Europa donde más se necesita, que es entre la ciudadanía.

Y para lograrlo, debemos reivindicar la Europa social, la Europa de los derechos. La cohesión social y territorial es un pilar esencial y, yo diría, único en el mundo de las sociedades europeas. Para recuperar legitimidad, la Unión debe promover un nuevo contrato social; hacer que la globalización, con el amparo europeo, sea una fuente de oportunidades y no únicamente una fuente de amenazas.

Es indispensable fortalecer la cohesión social, con objetivos claros y medibles para el empleo, para la justicia social y también para la sostenibilidad de nuestro estado de bienestar. Debemos reforzar esta perspectiva en los procedimientos europeos de coordinación económica y también en la política de cohesión.

Esa es, y no otra, señoras y señores diputados, la filosofía de la propuesta que ha defendido el Gobierno de España en el seno del Consejo Europeo, como es la creación de un seguro europeo de desempleo —un auténtico backstop para la gente— desde el que dotar de contenido a conceptos tan importantes, para quienes creemos en la Unión, como es la solidaridad y como es la ciudadanía europea. Una vía que debemos promover activamente y en paralelo a la culminación de la unión económica y monetaria.

Y, en la misma línea, es imperativo culminar la tarea que nos han encomendado los sindicatos europeos —la Directiva de conciliación de la vida personal y laboral y también la relativa a condiciones laborales transparentes y previsibles en el conjunto de la Unión Europea— y asegurarnos de que todas las personas, con independencia de su raza de su sexo o de su edad, tienen acceso a un trabajo libre —digno, mejor dicho— en nuestro continente.

La Unión tiene que estar presente en la lucha contra la precariedad laboral. La incertidumbre en el trabajo implica incertidumbre vital, y no podemos permitir que cale la idea de que la gente joven en nuestro continente está destinada a vivir peor que la generación precedente. Es primordial en este punto —y esta es la posición del Gobierno de España— apostar por la Garantía Juvenil.

Señoras y señores diputados, hace siete meses España formó el Gobierno con más mujeres de la OCDE. Es un hito en el camino de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, al cual le queda todavía muchísimo camino por recorrer.

(Aplausos)

Un camino que nunca hubiéramos podido recorrer sin el impulso y sin el ejemplo y la inspiración de Europa. Así que hoy, en esta casa, quiero agradecer singularmente el compromiso de las mujeres, de las diputadas de todo el continente con el ideal que ya forma parte del acervo europeo, como es el feminismo.

En la causa de la igualdad de género, lo que sí que les puedo garantizar es que España no va a dar ningún paso atrás; seguiremos dando pasos adelante. Pero necesitamos también del concurso de Europa.

Por eso, hoy quiero proponer la adopción de una estrategia de igualdad de género de la Unión Europea con carácter vinculante, una estrategia para combatir la brecha de género, la mayor tasa de desempleo que sufren las mujeres y la precariedad que sufre con particular intensidad la mujer. Que la voz de Europa lidere esta lucha en el que es ya —el siglo XXI— el siglo de las mujeres.

(Aplausos)

Debemos, señoras y señores diputados, avanzar en la obligatoriedad de los principios del pilar europeo de derechos sociales, en igualdad de oportunidades en el acceso al mercado de trabajo y en las condiciones de trabajo justas, así como en la protección y en la inclusión social. Reitero por ello mi apoyo al Reglamento sobre la Autoridad Laboral Europea para garantizar los derechos de los trabajadores y trabajadoras en el mercado laboral.

Europa debe saber expandir la igualdad de oportunidades y garantizarla en el acceso a todos los estudios, incluidos también aquellos de alto perfeccionamiento. En la cultura, en la ciencia, en la investigación, estaremos todos de acuerdo en que tenemos un bastión fundamental contra quienes quieren destruir el sueño europeo.

Señoras y señores, para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos y reforzar nuestro papel en el mundo, como auténtico actor global, es necesario avanzar con decisión, con determinación, en la Europa de la seguridad y la defensa.

Hace algo más de un año lanzamos la Cooperación Estructurada Permanente. Estamos dando los primeros pasos para la creación de capacidades propias en el ámbito de la defensa tras décadas de parálisis. Y este es el momento de hacerlo con decisión. De avanzar, abiertamente, en la creación de un verdadero ejército europeo.

La Unión, señoras y señores diputados, tiene que mostrar al mundo que es un soft power —si me permiten la expresión— por elección, no por debilidad. Por convicción. La capacidad de proyectar fuerzas conjuntamente, más allá de nuestras fronteras, y la voluntad política para hacerlo, son condiciones fundamentales para ser una potencia creíble en el tablero internacional.

La Unión es un modelo sin duda algún atractivo para el mundo en muchísimos aspectos. Muchas veces se nos olvida, pero es así. Es precisamente la unión lo que nos permite aspirar a un papel de liderazgo a nivel mundial. Representamos las posibilidades de un orden multilateral, que ahora mismo está siendo puesto en cuestión por fuerzas internacionales bien importantes; un orden multilateral basado en el Derecho y en las reglas comúnmente aceptadas.

España quiero decirles que está dispuesta a contribuir en este liderazgo. Aportando. Y aportando decididamente, gracias a nuestra relación privilegiada con Latinoamérica, con el Norte de África y con Oriente Medio.

Pero, sin embargo, ante los grandes desafíos mundiales, el peso de Europa es muy inferior al que se tiene en otros ámbitos, en los que la Unión tiene competencia exclusiva. Y en este sentido, me gustaría hacer alguna reflexión.

Tenemos que llegar a ser un verdadero actor global. Hoy no lo somos. Y para ello es necesario eliminar la regla de la unanimidad; no solo en materia de política exterior, sino también en materias tan importantes como la fiscalidad, el presupuesto plurianual y el mecanismo de verificación del respeto al Estado de Derecho y los derechos humanos.

(Aplausos)

Proteger Europa es, hoy más que nunca, dotarla de herramientas que tienen que ser necesariamente ágiles en la toma de decisiones. Apostar, en definitiva, por una nueva soberanía, que es la soberanía que ustedes representan, que no es ni más ni menos tan importante como la soberanía europea.

Y, en tercer lugar, señoras y señores diputados, debemos completar la arquitectura de la moneda única y avanzar en el Marco Financiero Plurianual.

Hace cincuenta años, en La Haya, los jefes de Estado y de gobierno de la entonces Comunidad Económica Europea abrieron el camino de la unión económica y monetaria. Y se da la paradoja de que el año final de cada década estuvo siempre marcado por un avance sustantivo en este terreno. Fíjense:

– En 1969, la Cumbre de La Haya, a la cual antes hacía referencia;

– En 1979, la adopción del Sistema Monetario Europeo;

– En 1989, el Plan Delors para alcanzar la Unión Económica y Monetaria;

– Y en1999, la implantación oficial del euro.

Entre esta última fecha, 1999, y el año que acabamos de estrenar, 2019, solo hay un llamativo vacío en esta secuencia casi perfecta, que es el año 2009, cuando la crisis financiera internacional reveló las carencias de nuestra arquitectura de la moneda única.

Así que, nada ilustra mejor el impacto de la crisis que esta cadencia rota. Así que, hagamos de este 2019 un año definitivamente para avanzar.

El euro, a mi juicio, pese a las dificultades que, lógicamente, ha entrañado, sobre todo en momentos tan difíciles como los de la década de la crisis, es una historia de éxito que aporta beneficios económicos y también políticos al proyecto europeo.

Pero sin las reformas necesarias para reforzar nuestra moneda única, la unión económica seguirá estando incompleta y expuesta a la inestabilidad.

No se trata solo de reforzar el sistema financiero a través de una unión bancaria en los tres pilares fundamentales y mutualizados —eso es evidente, lo saben ustedes y lo han defendido— sino también de acometer, a medio plazo, una integración fiscal más estrecha. Con herramientas de estabilización para atenuar los efectos adversos sobre la actividad económica y el empleo ante eventuales crisis en el futuro.

Relegitimar Europa en este terreno a mí me parece que es clave. Es fundamental. Y para ello, los ciudadanos deben sentirse protagonistas de esas reformas, deben sentirse en el centro de esas reformas: proteger sus ahorros, protegerlos de la inflación o protegerlos y ampararlos cuando hay crisis económica y desempleo.

Una moneda común es un pilar clave en un proyecto político compartido como es la Unión Europea. La reforma de la Unión Económica y Monetaria tiene que asegurar que la protección e inclusión social están presentes desde la misma concepción de nuestras políticas económicas comunes.

El momento es este. Además, es este, cuando las condiciones económicas continúan siendo favorables. Que sea la política la que, por una vez, se anticipe a los acontecimientos. Que no sean estos los que vuelvan a marcar la agenda de la Unión Europea. Debemos completar la estructura del euro antes de que la próxima crisis debilite nuestra moneda y nuestra Unión. Aprendamos de la experiencia reciente y avancemos con decisión; no podemos permitirnos el precio que sabemos que tendría la inacción. Para las instituciones, pero, sobre todo, para quienes representamos en este foro y en otros muchos institucionales, a nivel nacional.

Y miren, en lo relativo al nuevo Marco Financiero Plurianual, nos enfrentamos a nuevos desafíos por atender. Pero también debemos consolidar iniciativas estratégicas, como la política agrícola común o las políticas de cohesión, que son tan importantes para países como España; la Europa urbana no puede desentenderse de la Europa rural, si me permiten la síntesis de esta reflexión.

Reducir el presupuesto implica aceptar la idea de que Europa se retira, de una Europa en retroceso. Así que, pensemos también en quién se beneficia de este tipo de mensajes.

La propuesta de la Comisión, a juicio del Gobierno de España, contiene elementos positivos, muy positivos, como el nivel de gasto, la dimensión exterior de la política migratoria, a la cual posteriormente me referiré, o el reforzamiento de los programas de innovación y de desarrollo tecnológico.

Europa tiene que ser soberana en innovación, y reducir su dependencia en inteligencia artificial, en informática cuántica, en ciberseguridad y en automatización. Solo uniendo nuestras capacidades y recursos podemos competir con garantías. Y, por ello, la propuesta de duplicar los fondos del programa Erasmus es especialmente oportuna, y desde luego, el Gobierno de España la apoya.

Pero es necesario también avanzar en otras líneas.

Debe haber una respuesta europea a fenómenos que creíamos desterrados en nuestras sociedades, y que crecen a costa del incremento de la desigualdad, como es el de la pobreza infantil.

La Europa de las oportunidades arranca, señoras y señores diputados, desde la infancia. Por eso quiero apoyar, como presidente del Gobierno de España, expresamente, la necesidad de impulsar una garantía infantil para atajar la exclusión social más temprana.

(Aplausos)

Señoras y señores diputados, la propuesta que tenemos —aun con carencias en este ámbito— es un buen punto de partida. Pero es el momento de dar un salto adelante.

Nuestra Unión vale mucho más, pesa mucho más que un 1 % del producto nacional bruto europeo. Así que, prudencia en el gasto, racionalidad en el gasto y capacidad para atender las prioridades derivadas de los retos transnacionales que enfrentamos.

Todos ganamos con un presupuesto de la Unión razonable, previsor, creador de sinergias y de economías de escala.

Proteger Europa es avanzar ―como decía― en la Europa social, en la Europa de la defensa y la Unión Económica y Monetaria. Una Europa, en definitiva, federal, que se relegitima si reconquista el favor de su ciudadanía; que necesita confrontar el relato de la distancia con medidas que hagan de ella una realidad cercana; y que encuentra su norte, su guía, en los valores que la identifican.

Señoras y señores diputados, quiero recuperar esa idea al abordar el último vector de mi intervención, el que alude a los desafíos en materia de cambio climático y de migraciones.

En ambos marcos, quiero apelar a valores nítidamente y netamente europeos. Y hacerlo desde una sincera voluntad de alcanzar consensos, más allá de las fronteras ideológicas; consensos que unan frente a quienes más provecho obtienen de la división de los que estamos aquí presentes.

Estas materias son el campo de batalla elegido, si lo pensamos bien, por quienes ni creen ni creerán nunca en Europa. Son el marco conceptual desde el que intentan socavar los cimientos de la democracia liberal.

Es aquí donde, nuevamente, invoco a la necesidad de proteger Europa. De preservar, de defender nuestro modelo europeo, pero también nuestros valores europeos.

En materia de cambio climático, foros internacionales recientes muestran el avance de posiciones escépticas, resignadas, o incluso beligerantes. Nuestra perspectiva en este ámbito debe aunar compromiso global y oportunidad de futuro. La transición energética puede y debe ser un vector de modernización y de creación de oportunidades en nuestros países. Pero también de cohesión, con el impulso de interconexiones energéticas para mejorar nuestra eficiencia y reducir emisiones.

Las consecuencias de este desafío son devastadoras. Ustedes seguro que lo han debatido en multitud de ocasiones en el seno de este foro. La propia entidad de este desafío nos reafirma en la vigencia de la unión política. Porque ni el autoritarismo ni el nacionalismo excluyente pueden negar la evidencia de que contra este reto del cambio climático nada pueden hacer las fronteras. Por eso militan en el negacionismo irracional.

El cambio climático se combate desde la razón y desde la ciencia. Y ambas están de nuestro lado. Del lado de una Europa cuya voz es imprescindible ante el repliegue de actores muy importantes del escenario internacional.

Y en parecidos términos quiero referirme, también, al segundo ámbito al que antes hacía referencia, que es el de la cuestión migratoria.

Hablamos de una materia, señoras y señores diputados, en la que la actuación conjunta y coordinada, en colaboración con los países de origen, de tránsito y de destino es fundamental. Para España, esta perspectiva es crucial. Especialmente desde nuestra condición de frontera exterior de la Unión. Desde ese punto de vista, tenemos muy presente el papel clave que desempeñan países muy importantes para el conjunto del continente europeo, pero también para España, como es el Reino de Marruecos en este ámbito en términos de cooperación y de control. Un papel que me gustaría resaltar expresamente en esta Cámara.

Necesitamos impulsar un enfoque global paralelo en esta materia. La Conferencia de Marrakech representa o representó un primer paso para alcanzar una gestión multilateral del asunto migratorio, y España es, desgraciadamente con muy pocos países europeos, uno de los firmantes de este pacto global.

Sé muy bien, como lo saben todos ustedes, del potencial divisorio de este debate en nuestras sociedades. Pero no podemos partir de un enfoque negativo de la cuestión migratoria, centrado exclusivamente en la migración irregular. La migración regular tiene implicaciones positivas para nuestro desarrollo económico; juega un papel esencial en sectores deficitarios en mano de obra y contribuye a paliar uno de los desafíos que tenemos en nuestro continente, como es el envejecimiento poblacional.

Pero no hay respuesta posible a este desafío sin un compromiso con un continente, con África, que necesita una transformación socioeconómica profunda. Esta vía política, de medio y largo plazo debe transitar en paralelo con el control de fronteras, que es una obligación de todos y cada uno de los Estados miembros.

Un espacio único, sin fronteras exteriores, requiere una política migratoria conjunta, en la que la reforma del Sistema Europeo Común de Asilo ocupa un lugar central. Necesitamos reglas adaptadas a la realidad actual y dos principios deben servir de guía a esta reforma, como son los principios de responsabilidad y solidaridad.

Que la complejidad de las negociaciones no nos haga perder de vista el sentido originario de esta reforma cuando se propuso: cumplir nuestros deberes —derivados de los convenios internacionales de protección de los derechos humanos— hacia las personas que huyen de la persecución, de la guerra y de los conflictos.

El prestigio de Europa, señoras y señores diputados, se pone en duda cuando emergen en nuestro seno actitudes contrarias a la más esencial humanidad. Ser solidarios y empatizar con los demás nos ayuda también a serlo con nosotros mismos. Europa no sigue modas, señoras y señores diputados. Europa, con su acervo democrático, es la que crea tendencias. Ahí reside nuestra fortaleza.

Señoras y señores diputados, nuestra división, aquí en la Unión, es nuestra mayor debilidad. De ella solo se benefician quienes, como decía al principio de mi intervención, buscan el fracaso, la quiebra y la derrota de nuestro modelo. Un modelo que cristaliza en un triángulo a mi juicio virtuoso, y que es único en el mundo: democracia, progreso económico y Estado del Bienestar. Superar nuestras divisiones exige comprensión mutua y luchar contra los estereotipos.

En mayo de este año, nos enfrentamos a una prueba crucial.

Nos enfrentamos a quienes esgrimen un mensaje ya conocido en este continente, señoras y señores diputados. Un mensaje que sembró de cenizas esta tierra hace décadas, no hace muchas. También entonces a muchos les parecieron inofensivos esta retórica y sus gestos. La paz, la democracia y la libertad nunca pueden darse por sentadas.

Lo vi con mis propios ojos a finales de los años 90 en Bosnia, trabajando para las Naciones Unidas en una ciudad devastada por la guerra civil y por el odio. En Sarajevo. La barbarie, que creíamos desterrada de la historia de este continente, se hizo presente cuando nadie la esperaba. Alimentada por fuerzas que siempre anteponen el odio a la razón y a la convivencia.

La pujanza de estas fuerzas no solo amenaza nuestro proyecto de integración. También condiciona de manera sutil —y esto me gustaría también planteárselo a todos ustedes— la agenda de actores en principio contrarios a ellas.

Hoy, pido en esta Cámara que ningún europeísta se deje arrastrar por estas fuerzas.

Me dirijo a todos ustedes para pedirles que continúen firmes en la defensa de los valores europeos; y fortaleza para resistir los cantos de sirena del autoritarismo. Porque solo persiguen un objetivo, que es destruir Europa.

Por eso, hoy apelo a la necesidad de proteger Europa, para que Europa proteja a sus ciudadanos, a los europeos.

Durante los próximos años, yo estoy convencido de que nuestro proyecto común pese a las dificultades continuará avanzando. Habrá divergencias, por supuesto, habrá retrocesos, pero, sin duda alguna, en el cómputo global habrá más avances que retrocesos. Consensos que no colmarán enteramente a nadie. Ese es el peaje que debemos asumir con toda naturalidad.

La Unión es la síntesis de ideas distintas, e incluso contrapuestas. Ideas que se confrontan pacíficamente para conseguir avances en bienestar y en prosperidad, preservando la estabilidad en un mundo cada vez más cambiante.

Contamos, de todas formas, pese a las dificultades, con una sólida base: solidaridades de hecho, que no han dejado de crecer a lo largo de estos últimos años. Lo vemos cada vez que hemos sufrido el zarpazo del terrorismo. Son el germen de una ciudadanía europea real, tangible.

Cuando un ciudadano español cubre su perfil en una red social con la bandera de Francia, en solidaridad por un ataque terrorista en París, está abrazando la bandera de Europa.

Cuando un ciudadano alemán siente como propio el atentado de las Ramblas de Barcelona está abrazando la bandera de Europa.

Y cuando hoy honramos a las víctimas que esta misma ciudad de Estrasburgo sufrió en un atroz atentado terrorista hace apenas un mes lo que estamos haciendo es abrazar la bandera de Europa.

(Aplausos)

Nada pueden los enemigos de Europa contra ese sentimiento creciente, de solidaridad invisible pero real. Que arraiga con fuerza, sobre todo, entre los más jóvenes, entre los jóvenes de Europa.

Son ellos los que exhiben la bandera europea como símbolo contra la injusticia, contra las derivas autoritarias, contra el machismo o contra el racismo. O, simplemente, para expresar su malestar ante decisiones contrarias a la lógica de los tiempos y sus intereses.

El olvido de la historia, señoras y señores diputados, es un lujo que no nos podemos permitir. Ser conservadores ante la incertidumbre nos hace más vulnerables. Es la determinación, la convicción en nuestras ideas, la que nos permitirá recuperar el impulso perdido.

Nos enfrentamos a un autoritarismo que vive de la nostalgia inventada.

Pero no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió, como dice una canción de un gran autor español. A todos los que viven de tales nostalgias inventadas, y subrayo lo de «inventadas», les pregunto:

¿Era firme la paz cuando las fronteras nos separaban?

¿Existió el progreso económico cuando las aduanas limitaban los intercambios comerciales?

¿Avanzaron los derechos sociales y de ciudadanía en cada Estado más de como lo han hecho estos últimos años en el conjunto de la Unión Europea?

Muy cerca de aquí, en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial, tenemos la respuesta.

Por ello, hoy quiero decir: frente a la involución, progreso.

Frente a la retórica de las identidades excluyentes, identidades que suman, que no se anulan unas a otras.

El pasado —me decía un buen colega del partido de los socialistas europeos y un extraordinario vicepresidente de la Comisión Europea, Franz Timmermans—, el pasado nunca será el futuro de nuestras sociedades. El pasado es un lugar del que aprender de nuestros aciertos y nuestros errores.

Es el momento de movilizarse por Europa. Es el momento de proteger y defender los valores que hacen del nuestro un proyecto único en el mundo. Envidiado en el mundo. Solo así podemos derrotar a quienes desde fuera, pero también desde dentro, quieren destruir nuestros ideales. Y lo quieren hacer, y a mí me gustaría esto subrayarlo y recordarlo, por una sola razón: por los valores que defiende la Unión. En la defensa de tales valores debe estar nuestra respuesta.

En este camino, señoras y señores diputados, necesitamos convicción y determinación. Conjugar ideales con la búsqueda del pragmatismo, como hemos hecho durante estos últimos sesenta años de vida.

Nuestra tarea, como herederos y depositarios de este gran legado, es preservar y mejorar lo recibido para transmitirlo a las generaciones de europeos que vengan.

Si una lección hemos aprendido es que, en momentos puntuales de nuestra historia como en el que estamos, resistir es avanzar.

Hoy, a las generaciones que ustedes representan en este Parlamento nos corresponde una única pero trascendental tarea: proteger a Europa para que Europa proteja a sus ciudadanos.

Muchas gracias.

(La Asamblea, puesta en pie, aplaude al orador)

 
  
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  Frans Timmermans, First Vice President of the Commission. – Mr President, I want to start by thanking Prime Minister Sánchez Pérez—Castejón for his inspiring speech. One notion he tried to share with us is that, if Europe wants to protect its citizens, we politicians have a collective responsibility to protect Europe. Only a Europe that is united and strong can actually protect its citizens.

And those who sell the illusion that you can protect citizens by isolating those who are different, by building fences and walls, and by selling a pipe dream of nationalism will only lead to disappointment because there is no protection in protectionism, but there is isolation in isolationism. Nations left on their own in Europe will not be able to face the many challenges the world is throwing at us. Only a united Europe can do what its citizens demand, and that is protect them and help them shape their futures as independent people – free people.

I know that Europe runs deep in Pedro Sanchez Pérez—Castejón’s veins. He is from a generation that was the last to be born under dictatorship, a generation that went on to grow up with the hope of freedom and democracy and then to realise the rights and freedoms of European membership, as Spain took its rightful place at the heart of Europe.

The message I have for the Spanish Government today is – looking back over the last 40 years – that it is right to say that Europe shaped Spain as it is now, because that was the wish of the Spanish people. But I also believe it is right to say now that Spain should step up and shape Europe. It should take its responsibility as a leading nation in Europe. Use the potential you have to shape our collective future.

(Applause)

You are strong and resilient. You have shown in this terrible crisis that affected the Spanish population how you can come out of it stronger. Yes, unemployment is still at 13% – it’s much too high – but you’ve made huge progress in the last couple of years to put that behind you, with a determination from the Spanish people that was an inspiration to all of us in the rest of Europe. The Spanish people also share the analysis that Europe is first and foremost about democracy, liberty, freedoms and prosperity, and that these things are precious and can never be taken for granted.

Spain has such a unique and important place in our Union, and its European story goes back much further than 1985, in particular about how much Europe owes to the determination and the ideas of people like Salvador de Madariaga, who helped to build the European project after the Second World War. He never gave up on the idea of a free Spain and a democratic Spain.

People who never give up on their ideals, even in the darkest days, are the people who shape our future best. He saw our European destiny as intertwined with the destiny of Spain, our identities linked, and our successes linked. This is why he would be proud of what he sees today, a democratic Spain, celebrating 40 years of its Constitution, now at the heart of a strong and united Union. He would be proud of the social and economic progress made since 1985.

Whilst growth is now above 2%, unemployment, as I said, is still too high at 13%. So there’s clearly a lot that needs to be done, but there are so many positive signals in the economy – the economy that’s back on its feet – and I again want to stress that this is thanks to the courage and determination of the Spanish people and also the solidarity of the European people – a solidarity that was more than reciprocated by Spain. It did receive solidarity from its European partners during the financial crisis, but it has shown time and again that it will also show solidarity to Europe, and it is showing it on a daily basis if I look at the issue of migration.

Countries like Spain and Malta, even in difficult times, really show solidarity with people in dire need. Spain has been a leader in many respects, and you, Pedro, have been a leader in generously welcoming those stranded on board the Aquarius boat. This was for me a defining moment in Europe when you stood up and said, on behalf of the Spanish people, ‘we will not let these people float on the sea and get into trouble’.

(Applause)

That is true political leadership, not the easy way out of looking away, not the easy way out of blaming refugees, but taking the responsibility for their destiny, and I salute you for that. The images of these boats and the divisions caused by only a small number of arrivals on our shores show the need for Europe to overcome its differences and find a sustainable solution that works for all. It is now high time we conclude the necessary reform of our Common European Asylum System (EASO). Only if we make all these reforms, can we come to a sustainable situation. Border protection alone will not get us there. We also need a working asylum system based on solidarity and the fundamental values of the European Union.

I also want to underscore, Pedro, what you said about Africa. If there is one continent that will be defining for the future of Europe, it is Africa. There is no one else in the world that can take this responsibility – or wants to take this responsibility on their shoulders – other than Europe. This is our sister continent, a stone’s throw away from our shores, and if we do not work towards a collective responsibility for the future of both continents, then the troubles of Africa cannot be kept away from Europe, however high the fences you want to build. Only stability, prosperity, optimism and a future that people in Africa can believe in will create the necessary stability for Europe also to be stable, prosperous and free in the future.

I call upon you, Pedro, to lead in Europe and to lead Europe to understand that this relationship with Africa should not just be an issue for Mediterranean Members of the European Union, but for every single Member State, whatever its position in the European Union.

In our budget, there will be an almost threefold increase in funding for migration and security to reach nearly EUR 33 billion. This will be especially important for Spain, not only because you have shown such responsibility and solidarity as concerns migrants, but also because you know all too tragically the horror of terrorist attacks on Spanish soil. Funding for research and innovation will also be increased by 50% and the new Digital Europe programme, with EUR 9 billion, will support Europe’s digital transformation. Both of these will provide real opportunities to further boost the productivity of the Spanish economy.

We will build on the success of the Juncker Plan, which has already triggered more than EUR 46.2 billion of investment in Spain’s economy and supported almost 150 000 small businesses. It is already making a difference on the ground through cleaner, more efficient buses in Palma de Mallorca and a new mill for recycling paper in Zaragoza for example, creating 110 jobs in the local community and supporting Spain’s circular economy in the process.

Prime Minister, I know your Government’s strong attachment to the Sustainable Development Goals (SDGs), and I know Spain needs to make that transformation, as Europe needs to make that transformation. I want to use the opportunity to salute my colleague here, next to me, who has been a leader in the world to make sure that Europe can really attain the Paris climate goals. I think he has been one of the global leaders in this respect and he deserves our recognition for that.

The new programme InvestEU has the potential to go much further by triggering another EUR 650 billion of investment across Europe between 2021 and 2027. Following in the footsteps of Manuel Marin, the founder of the Erasmus exchange programme, we will more than double its funding to more than EUR 30 billion. I had the pleasure of working with Manuel Marin in the past. If ever there was an explosive character, it was he, but he could get things done.

This increase will open up new opportunities for many more young Spaniards to gain new skills and experiences. All of us in the rest of Europe have had experience with young Spanish people coming to work in our countries and we were all inspired by their knowledge, their determination and their openness to differences. All of these investments can, and will, make a real difference on the ground in Spain and across our Union. So it is crucially important that we can agree on our new budget as swiftly as possible. I count on the support of Pedro, his counterparts and this House to make it happen.

I also want to emphasise the importance of the equality agenda the Spanish Government has put forward. Why don’t we have a better plan to put an end to the pay gap in Europe between men and women? Why don’t we all agree that we will put an end to the pension gap, which is still 40% in Europe? Why don’t we all agree to break the glass ceiling and to make sure that more women are on boards? Why do we put 50% of our human potential on the back burner in Europe? This is unacceptable. I count on Pedro’s Government’s leadership to make this happen. Why don’t we finally put an end to violence against women? Why not? This is our duty.

(Applause)

And why don’t we call out those who falsely claim family values as an excuse to deny women their full rights in society? These are not family values, to say that women should not have full rights. These are not family values if you use them to justify violence in a marriage. Never ever can there be a justification for that.

Prime Minister, in my eyes, Spain and its European story are an example for the future of our Union. It shows what the values that we talk about really mean, and it shows how much can be achieved when we work together, take responsibility and make European solidarity truly meaningful. If Europe is to protect, then we need to protect Europe.

(Applause)

 
  
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  Manfred Weber, on behalf of the PPE Group. – Mr President, Mr Prime Minister, welcome.

Your presence is a great kick-off for the year 2019 firstly because you as a person, as a leader, are a committed and clearly pro-European prime minister and politician and your country is clearly pro-European. Thatʼs why itʼs great to have you here. For Spain, Europe has meant peace, stability and prosperity for more than four decades, and for Europe, Spain means strength, fresh ideas and leadership. Thatʼs why itʼs great to have you here.

Secondly, itʼs great because 2019 is a year when we will celebrate democracy in the European Union. The European elections will take place.

I also thank you for your commitment on the so-called Spitzenkandidaten concept. To support Franz Timmermans in your capacity as a Socialist leader gives us a clear indication that you believe in a democratic idea for the future of Europe and we have to keep this alive after the elections too – like me? – ... as a reminder.

(Applause)

Talking about the future of Europe, we have to speak about extremism and nationalism: thatʼs clear, bearing yesterdayʼs vote and the developments in Europe in mind.

Many of the founding fathers of this European dream were Christian Democrats, Liberals, and colleagues from your parties, the Socialists and Greens. We are in one boat, and the reason why the anti-Europeanists are attacking is that we represent everything that they hate. The extreme right is a danger. There is no doubt about this. But let me stress that extremists have no colour. You are a committed pro-European – there is no doubt about this – but your government could not exist without the support of the extreme left and the pro-separatists in the Spanish Parliament, and that worries us.

The answer to populism, we believe, is first of all to create stability, to do a good job as politicians. Frans Timmermans praised the perfect – not perfect – but very good development of the Spanish economy during the last few years since the economic crisis.

I want to remind everybody that this was due to the efforts of Mariano Rajoyʼs Government to create the conditions for economic success in Spain.

(Applause)

And now you are considering going back on Mariano Rajoyʼs labour market reforms. That, we think, would be the wrong signal. To create opportunities for the future, to create an economic future, means to be ready for reforms, and a real social Europe means creating jobs and increasing peopleʼs income. So please donʼt follow the populists: keep the reforms in place.

And the second thing which I want to underline is that we have the utmost respect for your Government, even if we donʼt share the same political values and ideas. But we are worried about political stability. For the moment you have been unable to secure a constructive and stable majority in your Parliament for a budget for 2019. You are representing one of the biggest economies in the European Union, in the eurozone, and such a big economy without a stable budget means less stability and more uncertainty. Thatʼs why this cooperation – this sum of the parts of the Spanish Parliament – is increasing uncertainty in Europe.

And then, finally, there is migration, which you mentioned. We as the EPP have a clear picture, a clear priority.

The first way in which we care is with the Marshall Plan for Africa, with the idea of a strong and an ambitious resettlement programme. We want to help people from Syria and other regions who need our help. But one thing is clear: illegal migration has to be stopped.

We have to destroy the inhuman business model of the smugglers and send illegal migrants, after a fair procedure, back home. And Spain has a special responsibility: illegal crossings in Spain have doubled for the second consecutive year to 57 000 migrants. I very often hear the argument that it is difficult to protect the border.

During the summer break last year I was on the other side of the continent on the Bulgarian-Turkish border. There the Prime Minister installed a 5 metre-high fence over more than 180 kilometres, and he showed that if you have the political will, then you can protect the border and stop illegal migrants from crossing borders, for example with a fence.

You do this as well in Ceuta and Melilla, so you have the same concept there.

We are looking to you to fight extremists. We have to solve problems, and that means that we are looking to Spain to protect borders against illegal migrants.

The extreme form of populism is nationalism. The old ghost is alive again, and in Spain it has a concrete name. It is a Catalan question. We as the EPP stand behind the Constitution of Spain. We stand behind the territorial integrity of Spain and we stand behind the Government in preserving the unity of Spain.

Europe is built upon the rule of law and Spain is built upon the rule of law. We stood beside the Rajoy Government and we would do the same for you if you needed us.

So thatʼs why we should together fight against the nationalists on this continent. My group, for example, voted here in this House in favour of a Communist Vice-President, but we refused to vote in favour of a far-right Vice-President of this House because we want to guarantee that nationalists will never have anything to say about the future of Europe. They are our enemies. Thank you very much for your presence. We have a lot to do. My group and I thank you for your clear determination in support of Spainʼs European path. The EPP has a clear direction: no more fears, but hope; no more egoism, but solidarity; no more nationalism, but a common European future. Thank you for your contribution.

 
  
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  Udo Bullmann, en nombre del Grupo S&D. – Señor presidente, querido presidente del Gobierno español, querido Pedro, bienvenido al Parlamento Europeo.

Dear Pedro, I cannot help quoting you again: ‘if Europe has to protect us, we have to protect Europe’. I wish that this would be the motto of all European governments. I wish that this would be the slogan of all European leaders and for it to become the new benchmark which everybody with political responsibilities in Europe has to live up to.

But unfortunately we are far from that. And this is the very reason why we were looking forward to having you here, to listening to you, to this ambitious speech, to this passionate idea of justice and progress for our homeland, Europe.

Leider ist es nicht so einfach, Kollege Weber, wie Sie es darstellen. Wir sitzen alle in einem Boot. Aber wenn wir dem Nationalismus entgegenwirken wollen, wenn wir verhindern wollen, dass Europa das Opfer der Rechtsextremisten wird, dann muss dieses Boot auch fahren, es muss eine gewisse Dynamik entwickeln. Und wir müssen den Stillstand der letzten Jahrzehnte überwinden, wo die Menschen in Europa darauf warten, dass wir liefern und dass wir uns um ihre Arbeitsplätze, um ihre soziale Situation, um ihre Renten, um ihre Perspektiven in der modernen Arbeitswelt kümmern. Das ist das eigentliche Problem, dass immer alle sagen, dass sie in einem Boot sitzen, aber niemand die Dynamik entfaltet, wie man durch die Wellen reitet, durch die Gefährdungen dieser modernen Welt. Auf was warten wir denn? Wir wissen, auf der anderen Seite sitzt jemand wie Putin, der kein Interesse an unserer Idee von Freiheit hat. Wir wissen aber auch, auf der anderen Seite gibt es Trump, der keine Idee hat von unserem Vermögen, soziale Gerechtigkeit zu organisieren in unserer Gesellschaft. Auf was warten wir denn eigentlich? Warum zünden wir denn nicht die Dynamik, die in den europäischen Gesellschaften liegt?

Hier muss ich sagen: Mir hat das extrem gut gefallen, was Pedro Sánchez vorgetragen hat, weil es ein Programm ist, die Europäische Union vor dem Hintergrund der Interessen und der Ängste, die die Menschen in Europa haben, zusammenzuführen. Wir müssen wieder lernen zu liefern! Das ist der entscheidende Punkt. Pedro Sánchez, mir hat diese Rede gefallen, weil sie das ausgestrahlt hat, weil sie das versprüht hat, was wir brauchen – auch brauchen in den nächsten fünf Jahren des neuen Mandats. Aber ich muss ehrlich sagen, es hat mir auch gefallen, weil sie vorgetragen worden ist vom Regierungschef Spaniens, eines Landes – und da will ich unterstreichen, was Frans Timmermans gesagt hat –, in dem sich das Schicksal Europas mit entscheiden wird. Ein Land mit kulturellem Reichtum, ein Land, das um seine unterschiedlichen Wurzeln weiß, um seine Geschichte weiß, ein Land, das Franco – das autoritäre faschistoide Regime – überwunden hat und die demokratische Kraft entwickelt hat, allem zu widerstehen, was sich zurückbewegen wollte in die Zeit der Ungerechtigkeit, in die Zeit des Obrigkeitsstaates, in die Zeit der Abschaffung der Demokratie. Wir verlassen uns auf Spanien, und wir wissen, dass Spanien in guten Händen ist.

Das Programm, das er vorgetragen hat, ist ein Programm, das meine Fraktion aufnimmt, das wir selber erarbeiten. Ja, wir sagen, wir wollen nie wieder über Wirtschaft reden ohne die Perspektive der arbeitenden Menschen. Aber wir können nicht über Wirtschaft und Arbeit reden, ohne anzuerkennen, dass es diesen Wandel geben muss – einen Wandel, der den Planeten rettet. Aber dieser Wandel wird nur gelingen, wenn wir die Menschen mitnehmen, wenn wir ihnen Hoffnung geben, wenn wir ihnen Perspektive geben, und er wird nicht gegen die Menschen gehen. Schauen Sie nach Frankreich und auf die Erfahrungen, die Herr Macron hat machen müssen. Wir müssen die Menschen stark machen, damit sie mit uns diesen Wandel gehen. Und deswegen hat die soziale Perspektive, die soziale Gerechtigkeit, die wir herstellen müssen, einen ganz entscheidenden Anteil daran.

Und zum guten Schluss: Ja, es kommt auch darauf an, wie wir regieren. Die zahlreichen Neuigkeiten, die aus Madrid gekommen sind: dass es Ihnen, Pedro Sánchez, gelungen ist, ein intelligentes Kabinett, ein vorwärtsweisendes Kabinett zusammenzustellen, wo Kompetenzen gebündelt werden, Energie und Umwelt, eine Hohe Kommissarin für die Frage der Nachhaltigkeit und endlich, endlich, endlich ein klares Signal nicht nur für Geschlechtergerechtigkeit, sondern ein Dammbruch für qualifizierte Frauen in der ersten Reihe. Ich wünsche mir mehr davon in Europa. Ich möchte Ihnen gratulieren! Wir möchten zusammenarbeiten auf der Linie, die Sie heute gezeichnet haben.

(Beifall)

 
  
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  Hans-Olaf Henkel, im Namen der ECR-Fraktion. – Herr Präsident! Sie hatten zur Zukunft von Europa gesprochen und Sie haben – ich finde zu Recht – Ihre Rede mit Ihren Gedanken zum Brexit ausgeführt.

Davor hat in dieser Diskussion Vizepräsident Timmermans seinen Dank gegenüber den britischen Soldaten ausgesprochen, die sein Land von den Nazis befreit haben. Herr Vizepräsident, mein Vater – ich bin Deutscher – ist im Krieg geblieben. Unser Haus wurde 1943 von den Briten zerbombt und ich muss Ihnen sagen: Ich bin froh darüber, dass wir – die Deutschen – die Schlacht um England verloren haben.

I’m happy we lost the Battle of Britain, but I tell you I will be totally destroyed if we lose the battle for Britain. Prime Minister, said earlier – and rightfully so – that Brexit is a lose-lose situation for both, not only for Britain, but also for the European Union. I believe it is a lose-lose situation economically, politically and morally. Economically, because Brexit is equivalent to 19 other countries leaving the European Union and the Common Market at the same time; politically because Britain has always been the voice of reason, of subsidiarity, of competitiveness and of decentralisation; and morally, because rightfully many people in this Parliament have said earlier that Brexit makes everybody poorer, so it is actually an immoral proposition.

In the earlier discussions we heard, everybody here seemed to regret Brexit, except these people here to my left, but not a single person has offered anything to stop it. It’s time to do that. More than 140 Members of this Parliament earlier wrote a letter addressed to the people of Britain asking them to come up with a second vote. I support that. But they should have written the letter to themselves, because let’s not forget – contrary to what Mr Verhofstadt said – it’s not only a catfight within the Conservative Party, there was a reason for the British to start thinking about Europe.

In the Lisbon Treaty we talked about subsidiarity – and what was done? More and more centralisation. In the Lisbon Treaty we talked about competition – and what was done? The opposite: harmonisation. In the Lisbon Treaty we talk about self-responsibility of a country for its debts – and what are we doing? We are trying to socialise them. So there are good reasons for this Parliament, the Commission and the Council to start doing something else.

I agree with everybody who said that it is unlikely we will come up with a new deal that will help Theresa May get the support of Parliament, so let’s change the strategy. Let’s offer Britain a deal which enables Britain to stay in the European Union. That is the call of the day, and not moaning and blaming Britain. It is also up to us to agree that we have a responsibility for Brexit. So let’s offer a new deal to Britain for them to stay in the European Union, and that can only be a special temporary deal on immigration. So that’s what I’m saying. Instead of always blaming Britain, let’s also recognise that Europe and Brussels are part of the problem. They should become part of the solution. Let’s fight a battle for Britain.

 
  
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  Guy Verhofstadt, on behalf of the ALDE Group. – Mr President, I will try to say this in four minutes because I have a Catalan colleague and a Basque colleague who want to speak and I do not want to be killed afterwards.

But, Prime Minister, there is one underexposed characteristic of Spain which you too have demonstrated, namely that it is maybe for the moment the most pro-European country in Europe because it has the guts to talk about a federal Europe. There are not so many of your colleagues who are come here and have the courage to talk about a federal Europe. This is no accident. The reason, I think, is that European history and Spanish democracy are interlinked. Over the last decades those who have taken responsibility in your foreign affairs departments were all Members of this House: Íñigo Méndez de Vigo, Ms Mendez de Vigo, Ms Palacio, Josep Borrell, my good friend, who was a former civil servant, and Miguel Moratinos. Last but not least, there is competition in Spanish politics to be the most pro-European party between the Partido Popular, the PSOE, and Ciudadanos, and I like that. I like to see national political parties in every country in the European Union competing among themselves to be the most pro-European. That’s the way forward.

But I have to tell you that after – I don’t know – the 15th debate that we have had on the future of the European Union, I am a little frustrated because every time there is a prime minister, or a president, who comes here to make a whole list of all the new European policies that we need to have – social policies, tax policies, migration policies, or a European army – and we never tackle the question why doesn’t it happen today? What is the obstacle? Why do we always do too little too late compared, for example, with our American friends, who in nine months can tackle the financial crisis, whereas after nine years we still do not have a banking union?

(inaudible) after several years of an enormous tragedy in the Mediterranean, I want to congratulate you on the way that you dealt with the Aquarius refugees, but let’s be honest: that was the consequence of inhumane nationalistic policies by Mr Salvini, who was the real source and reason in that case, and of the lack of European policies. Why do we still not have a European border in Ceuta? Why do we still not have an agreement on the reform of Dublin, for example, after so many years of tragedies in the Mediterranean? Why do we today not have a European army? Why are we still struggling with the reform of the eurozone nine years after the start of the financial crisis? That is, for me, the key question and I hope that in your reply in a few minutesʼ time you will go into it. To my mind the problem is that for the moment we have bad institutions in the European Union and bad institutions create bad results. Good institutions create good results. The problem – and I want to repeat this again and again and again, and will continue to do so, together with a number of you –is the unanimity rule that exists in our Union and especially in the European Council: that is the main problem which has to be solved.

(Applause)

That’s the main problem. The imbalance that exists between the European Parliament deciding by a majority and the European Council that continues to act unanimously. All five of the examples that I have given are blocked in the European Council. So my plea to you, now and in the coming years, is to take up this political battle that we need to win, as otherwise all our long lists will be wish lists that will never be realised. Mr President, I think that I have for the first time done something which is impossible, namely to keep more or less to my four minutes.

 
  
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  Ska Keller, on behalf of the Verts/ALE Group. – Mr President, I would like to thank the Prime Minister for his speech, which I believe was very strong and very pro—European, and I’m happy about that because a lot of people are very concerned when it comes to the future of Europe. We see many governments who are actually falling short of providing rule of law and progress on democracy in their countries. So it’s good to see that things can be done differently – very good to see.

Let me congratulate you specifically on some of the measures that have already been taken in Spain, which reflect the commitments you were voicing here. Namely, first, your decision to increase the minimum salary to EUR 900, which helps many families who suffered considerably in the past from the budgetary cuts and anti—social reforms, and also, especially, in combination with your taxation reform, which will be a great improvement. We want a true social union, and for that we need more effort in the Council and in every single Member State, so I really hope that others will follow your example.

Secondly, your decision to make sure that families who put up solar panels on their roofs will actually benefit from doing so is a way not only to combat climate change but also to reward people for their own initiative and make sure that everyone will contribute in this big quest to save our planet. We need these concrete steps.

Lastly, I’m very happy that, as you also mentioned today, your cabinet has the highest proportion of women in the whole European Union. Women’s rights are human rights, and we’re still far from real gender equality but we need to take progressive steps here. We are seeing a big backlash in many Member States inside the European Union against women’s rights, against human rights, and it’s very good to see that there are still some governments left who can champion an ambitious agenda on gender equality.

However, your job in Spain is certainly not an easy one and, of course, you’ve inherited a lot of problems, among them the situation in Catalunya. The harsh and uncompromising way in which your conservative predecessor dealt with the issue hardened the conflict and made it worse. Now the issue is on your desk, and it’s very clear that only a democratic political solution can open the way forward, and this includes a solution for the prisoners. Two former members of our political group are currently in prison and what they’re accused of does not stand up to scrutiny, as has been pointed out by courts in Belgium and in Germany. So we urge you to initiate a sincere dialogue because only goodwill from both sides will bring us closer to a solution, and that is sorely needed for Catalunya, for the whole of Spain and for the whole of Europe.

Prime Minister, you mentioned European values and how all of us need to stand up for them. I am very concerned in that regard when I look at Andalusia because an extremist right—wing party will be included in a governmental deal and tolerated in the government. I am sad to see that the conservatives and liberals are agreeing to a deal which will not only make sure that those nationalists have a say in our future and the future in Andalusia, but which also goes beyond that context.

I am sure that many of you are concerned about that. I’m sure that many of you are not happy about it, but it is something on which, precisely, you can take concrete action, and all of us and all our groups have to work towards ensuring that this does not happen – because it’s a shameful deal, as it would be for any one of us to make a coalition with an extremist, nationalist, right—wing party. Let’s not do that. Use all the powers that you have in your hands – and you have those powers – to end that deal.

We support the women who are protesting right now for gender equality because machismo and violence against women have no place anywhere in the European Union. I would like to remind you, Prime Minister, that many of the goals that you mentioned – all of them, in fact: gender equality, ecology and social Europe – need action at European level, so we hope you will take the initiative in the Council as well. We hope for your support in the Council, and we hope your colleagues in the Council will follow your example. And, if you are going to continue working for a progressive, social, ecological and democratic Europe, then you can count on our support.

 
  
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  Paloma López Bermejo, en nombre del Grupo GUE/NGL. – Señor presidente, señor Sánchez, quiero agradecerle su presencia en esta Cámara y sus aportaciones al debate europeo. Un debate más necesario que nunca ante el empuje de las fuerzas populistas de extrema derecha, que azotan Europa, incluida España.

Sin embargo, más allá de coincidir o no con su diagnóstico sobre los peligros y las amenazas que asolan a la Unión Europea, tengo que discrepar en las soluciones que tanto usted como otros líderes europeos han traído a este Parlamento. Con referencia a la extrema derecha, esas formaciones de tendencias fascistas, hay que hacerles frente y combatirlas desde la raíz. El origen y el caldo de cultivo para el surgimiento de estos fenómenos se encuentra en la dejación de funciones que muchos gobiernos han hecho por lo que respecta a sus obligaciones con la clase trabajadora.

No es necesario que le recuerde cómo las políticas neoliberales impulsadas desde Bruselas no han hecho más que reducir el ya mermado Estado del Bienestar. La crisis ha acrecentado los problemas existentes, y la gestión de la crisis es responsable de una desigualdad insostenible. Con sus políticas, al servicio de los privilegiados, han provocado un enorme dolor social y una crisis de legitimidad.

Los Gobiernos de España, da igual su color, han sido partícipes y colaboradores de los momentos amargos que vivimos. La reforma constitucional exprés implicó recortes en sanidad, en educación, en pensiones, en dependencia y dos reformas laborales extremadamente lesivas para los trabajadores y las trabajadoras. Esto es algo que no puede volver a pasar. Han creado una tormenta perfecta para que la extrema derecha se aproveche de la indefensión y desesperación de la mayoría social y ofrezca falsos enemigos y falsas soluciones.

Señor Sánchez, la Unión Europea tiene hoy más de 140 millones de pobres y trabajadores precarios, consecuencia, también, de la asimetría territorial del modelo productivo con el que se castiga al sur de Europa. Nos condenan a modelos subsidiarios basados en mano de obra barata y escaso valor añadido. Hoy tenemos miles de personas cuyos puestos de trabajo están pendientes de un hilo porque en sus empresas, o no les pagan, o les van a echar con un expediente de regulación de empleo.

Está Alcoa: han alcanzado un preacuerdo con los sindicatos. Espero que lo ratifique. Vodafone, Deliveroo, Globo, Amazon. La lista es demasiado larga para leerla entera. Este es el resultado de dejar la democracia en manos de los intereses de las multinacionales, cuando la prioridad son los problemas reales de la ciudadanía, vivan donde vivan y sean de donde sean. Por eso hay que impulsar políticas públicas, que promuevan el empleo de calidad y que impidan la explotación laboral en cualquiera de los Estados miembros. Porque, hasta ahora, la libre circulación de capitales ha caminado en paralelo con la libre circulación de la pobreza y la desigualdad.

No sigan pactando las políticas económicas con la derecha, no continúen tejiendo alianzas estériles, atajen desde ya los problemas que afectan a la clase trabajadora. No necesitamos buenas intenciones. Necesitamos compromisos. Por ejemplo, para que la política social se convierta en el eje de las políticas europeas, ¿va a forzar la ratificación de la Carta Social Europea? Ese es un buen contrato social. ¿Qué está usted dispuesto a hacer para que la política exterior de la Unión Europea sea un factor de credibilidad y no de contradicciones, como en el caso del Sahara Occidental o de Palestina?

Finalizo. Derogue el voto rogado y reforme la Ley Orgánica del Régimen Electoral. Y, para terminar, la igualdad entre mujeres y hombres está amenazada. La brecha la sufrimos las mujeres. Es estructural y se da en todos los ámbitos. Pero no vamos a cejar en ello. Vamos a seguir luchando para defender nuestros intereses como mujeres.

 
  
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  Laura Ferrara, en nombre del Grupo EFDD. – Señor presidente, señor primer ministro, muchas gracias por estar aquí hoy con nosotros.

Este es el decimoquinto debate sobre el futuro de la Unión Europea que celebramos aquí, en el Parlamento Europeo. Por decimoquinta vez tenemos que repetir que la Unión está atravesando indudablemente un momento de extrema dificultad y, por decimoquinta vez, tenemos que preguntarnos por qué. Nuestra respuesta siempre es la misma: políticas equivocadas llevan a daños e injusticias. Citaré solamente dos ejemplos.

Las políticas de austeridad han causado daños enormes en nuestra sociedad. Ayer el presidente Juncker admitió en el Pleno que esas políticas de austeridad han producido algunos daños.

Se dice «más vale tarde que nunca». Pero aquí no, aquí nos hemos pasado del tiempo máximo. Hemos creado economías que han desmantelado el sistema de protección de los trabajadores y de las categorías más vulnerables, dejando insatisfechas las necesidades de los que viven en dificultad.

Hablar de justicia social, de respeto de la dignidad humana, del drama de la pobreza, de la falta de trabajo y de la exclusión social que viven millones de ciudadanos europeos no significa ser populistas, sino que significa tomar nota de la realidad y dar inmediatas respuestas.

Juncker, comisarios, disfruten estos últimos meses que le quedan a la Comisión, porque las próximas elecciones llevarán un viento de cambio no solamente a este Pleno, sino a toda la Comisión.

El segundo ejemplo de políticas equivocadas que quiero citar concierne a las políticas migratorias. Aquí, el fracaso de la Unión —una Unión de nombre y no de hecho— es evidente.

La falta de una posición común sobre el reparto equitativo de las responsabilidades y sobre la solidaridad en las políticas de asilo y migración entre todos los Estados miembros ha hundido la reforma del sistema europeo común de asilo. Esos dos principios están establecidos en el artículo 80 del Tratado, pero ya han cedido el paso a los egoísmos nacionales. Eso significa que los mayores gravámenes en la gestión de los flujos migratorios recaen, sobre todo, en los Estados fronterizos y en pocos (palabras incomprensibles) colaboradores.

El fracaso de la Unión Europea en esas políticas tiene un impacto muy grande sobre los derechos fundamentales y también en términos de costes sociales y económicos, estimados anualmente en cerca de 49 millones de euros, según un reciente estudio.

No es casualidad que haya citado estos dos ejemplos, señor primer ministro: España e Italia son dos países del Mediterráneo que tienen intereses que coinciden, como, por ejemplo, la gestión de los flujos migratorios y la economía.

Usted y yo somos expresión de dos fuerzas políticas diferentes. Sin embargo, nuestros países deberían colaborar para luchar contra la austeridad y encontrar soluciones a la crisis migratoria. En ese tema, toda la Unión Europea debería dar señales de vida; y nosotros, señorías, deberíamos dar otras señales a los ciudadanos.

Los ciudadanos nos piden hechos y respuestas concretas. Por ejemplo, podríamos empezar acabando con los derroches. Vamos a comenzar una gran lucha contra los derroches de la Unión, y hagámoslo partiendo de aquí, de este Parlamento, de esta inútil e injustificable triple sede.

Mantener Estrasburgo les cuesta a los ciudadanos hasta 1 000 millones de euros por cada legislatura, es decir 200 millones de euros cada año para estar abierto cuarenta y ocho días al año. ¿Con qué cara y con qué ánimo podemos justificar estas cifras enormes ante nuestros ciudadanos? No es posible.

Señorías, pedir la cancelación de ese derroche no es un ataque a la democracia, y la democracia no es un privilegio ni es tampoco un edificio.

Señorías, señor primer ministro, en una parte están los decimales, la austeridad, los derroches, los privilegios; y en la otra están los ciudadanos y la solicitud de cambio. Hay que poner a las personas en el centro de las políticas y de las decisiones de la Unión Europea. Hay que anteponer el respeto de los derechos y el bienestar de todos los ciudadanos y no sacrificarlos en nombre de determinados intereses económicos y financieros que benefician a pocas personas.

 
  
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  Nicolas Bay, au nom du groupe ENF. – Monsieur le Président, Monsieur le Premier ministre, il y a moins d’un an, vous vous êtes retrouvé par accident à la tête de l’Espagne grâce au scandale qui a éclaboussé Mariano Rajoy. Votre arrivée fut miraculeuse pour le Parti socialiste espagnol, qui n’a que 80 sièges à la Chambre des députés, mais désastreuse pour les Espagnols qui souffrent aujourd’hui de votre politique.

Votre premier geste a consisté à accueillir l’Aquarius, navire d’une ONG franco—allemande, dont le fonds de commerce est le soutien à l’immigration clandestine en Méditerranée. Les mafias qui prospèrent sur le trafic d’êtres humains usent et abusent de la naïveté des Européens. Les passeurs sont les grands bénéficiaires de ces prétendues opérations humanitaires, qui leur permettent de faire de belles économies sur le carburant de leurs embarcations de fortune, où ils entassent des migrants.

M. Macron et Mme Merkel, ravis de recevoir ce soutien inespéré à leur folle politique migratoire, se sont évidemment empressés de vous féliciter. L’été dernier, vous avez reçu deux fois Mme Merkel, la seconde fois, d’ailleurs, dans votre résidence d’été en Andalousie. Sans consulter les Espagnols, vous avez conclu un accord avec la chancelière pour récupérer le trop-plein de migrants dont elle souhaite finalement se délester après avoir ouvert grand ses frontières en 2015.

Dans votre zèle, vous ne vous êtes même pas rendu compte que vous traitiez au passage le Maroc de pays sous-développé en parlant, je cite, d’un «abîme d’inégalités». Vos prédécesseurs ont pourtant conclu plusieurs accords avec ce pays, le plus stable et le plus prospère du Maghreb, dont un accord sur la réadmission des immigrés illégaux, qui est d’autant plus important que seulement 14 kilomètres séparent le sud de l’Espagne du nord du Maroc. Mais, après avoir montré votre volonté de faire bon accueil aux immigrés clandestins, ceux-ci se sont évidemment précipités à vos portes et on a vu alors des scènes chaotiques de migrants se ruant à Ceuta et Melilla en attaquant vos garde-frontières, y compris parfois avec des armes.

Soumis à Berlin, vous l’êtes aussi à Bruxelles. Et depuis longtemps déjà. En 2011, dans la discrétion de l’été et sous votre impulsion, le Parti socialiste a décidé de soutenir une modification majeure de la constitution espagnole. Depuis lors, tout gouvernement est contraint par sa propre constitution au respect des injonctions budgétaires de la Commission européenne.

Mais le peuple se espagnol est en train de se réveiller. Depuis début décembre, un parti que vos amis traitaient avec condescendance a réussi une percée historique dans votre fief andalou. Je parle évidemment de Vox, qui, dans le cadre d’une coalition, a permis de dégager les socialistes qui tenaient cette région depuis 40 ans.

Et ce n’est qu’un début, car Santiago Abascal vous met face à vos responsabilités: en 2018, à cause de vous, les arrivées de migrants ont ainsi augmenté de 129 % par rapport à 2017. À l’inverse, dans l’Italie de Matteo Salvini, l’immigration illégale a chuté de plus de 95 % car le message est clair: les Italiens ne supportent plus que l’on bafoue leurs lois en arrivant illégalement sur leur territoire. Et ce, d’autant moins que la mafia – la vraie, celle contre laquelle Matteo Salvini lutte sans relâche – exploite la misère humaine dans tous ces trafics. Un article récent dans le journal The Guardian indiquait d’ailleurs que le trafic de migrants était plus rentable que le trafic de drogue. Sans parler des multinationales qui voient souvent d’un bon œil l’arrivée d’une main d’œuvre à bon marché.

Monsieur le Premier ministre, la résolution du problème migratoire n’est qu’une question de volonté politique, car les hommes de la Guardia Civil sont tout aussi compétents et déterminés que leurs homologues italiens. Mais, au lieu de vous appuyer sur eux, vous avez préféré annoncer avant Noël la création d’un fonds spécial dédié à l’intégration des migrants. Eh bien, je prédis que les Espagnols ne supporteront plus très longtemps votre irresponsabilité.

 
  
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  Kazimierz Michał Ujazdowski (NI). – Panie Przewodniczący! Koleżanki i Koledzy! Chcę zacząć od podziękowań dla Pana Premiera za wystąpienie i przy tej okazji wyrazić szacunek dla Hiszpanii, bo rozumiem, że każdy występujący tutaj szef rządu reprezentuje nie tyle swoją partię polityczną – ta debata jest zbyt upartyjniona – ale swój kraj. Więc chcę serdecznie pogratulować Hiszpanii wszystkich wysiłków, tego, że może świętować rocznicę czterdziestolecia swojej konstytucji i tego, że za poprzednich rządów ocaliła swoją integralność. Pan poseł Verhofstadt widzi w Pana wystąpieniu wyraz doktryny federalistycznej. Ja jestem przekonanym Europejczykiem, ale uważam, że Europie potrzeba dzisiaj realizmu i bardziej praktycznego podejścia, większego szacunku dla państw, konkurencyjności gospodarki, odwrotu od centralizmu. Tego mi zabrakło w Pana wystąpieniu. Chcę też powiedzieć, że trzeba bardzo precyzyjnie rozumieć ideę solidarności. Solidarność to jest potrzeba, konieczność przyjścia z pomocą drugiemu, szczególnie wtedy, kiedy znajduje się w stanie nieszczęśliwym nie z własnej winy. Ale solidarność to nie jest płacenie za marnotrawstwo innych. Europa potrzebuje odpowiedzialności finansowej. Ta odpowiedzialność spoczywa na państwach członkowskich. I mam nadzieję, że Hiszpania będzie w praktycznym sensie partnerem do rozmowy o bardziej realistycznym podejściu do polityki europejskiej niż to, które dzisiaj Pan Premier przedstawił w swoim wystąpieniu.

 
  
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  Pedro Sánchez Pérez-Castejón, presidente del Gobierno de España – Señor presidente, gracias a todos y todas las intervinientes y gracias, además, por el tono del debate, que se ha ido animando conforme ha ido suscitándose y desarrollándose cada una de las intervenciones. Sí me van a permitir los portavoces de los distintos Grupos que lo que haga sea responderles en su conjunto y no personalmente, porque creo que si no extenderíamos en demasía la respuesta a sus cuestiones. La idea central de la intervención, lógicamente, es la de que hay que proteger Europa para que Europa nos proteja. Y eso es evidente que ha sobrevolado en muchas de las intervenciones, al menos en las de los principales grupos parlamentarios. Todos estamos de acuerdo en que tenemos que fortalecer Europa, por encima de cuáles sean las discrepancias ideológicas que tenemos. La cuestión es en qué sentido, en qué orientación.

Me quiero referir en primer lugar a la migración. Yo al señor Weber le diría que está bien que traslade la visión del Partido Popular de España, pero sería bueno que también supiera y contrastara esas informaciones, porque la migración no llegó con el Gobierno socialista el pasado mes de junio. Para que se haga una idea, en 2017 el aumento de los flujos migratorios en España fue de un 137 %. De un 137 %. Por tanto, lo que llegó con el Gobierno de España no fue la migración, fue la política migratoria, que no existía hasta entonces; que no existía hasta entonces. Lo que sí que le diré, y lo que les diré también al resto de diputados, es que nosotros siempre hemos sabido, siempre hemos sabido ―y por eso también tomamos la decisión de acoger al Aquarius, de ofrecer como puerto seguro Valencia― que el desafío de la migración exige a todos los países, a todos los Estados miembros, que tengamos una posición compartida, una posición común, basada en dos ejes fundamentales. El primero, la responsabilidad y el segundo, la solidaridad.

Desde luego nosotros, y el Gobierno de España, defendemos una política, una política exterior como la que ha planteado el vicepresidente de la Comisión Europea. Defiende que tenemos que volcar recursos económicos para el desarrollo y para el impulso de África. Defiende la cooperación bilateral con muchos de los países de tránsito y de origen de la migración. Nosotros hemos reforzado en siete meses el diálogo bilateral con Marruecos, con Mauritania, con todos los países del Sahel, no solamente por interés de España, sino por interés del conjunto de la Unión Europea. Para que se hagan una idea, España, desde hace muchos años, tiene políticas de retorno, con Marruecos, con Mauritania y con otros tantos países de África, del Sahel. De hecho, hace muy pocos días estuve en Mali, donde impulsamos también, o reabrimos de alguna manera, una política de retorno voluntario de los nacionales de Mali que están ahora mismo viviendo en España. Por tanto, las políticas de retorno las estamos impulsando desde el Gobierno de España.

Estamos también fortaleciendo nuestras políticas de fronteras. Y, sin duda alguna, lo que estamos haciendo también es reforzar las políticas de integración, porque creemos que es importante reforzar esas políticas de migración para todos aquellos migrantes que están en nuestro continente. Y, sin duda alguna, yo lo que les quiero trasladar en este asunto es que estamos, el Gobierno de España está, por supuesto, a favor de que se reforme el sistema europeo común de asilo y de que no se ponga en duda Schengen, y, por cierto, me ha preocupado que no lo hagan partidos minoritarios, señoras y señores diputados. Lo han hecho partidos que forman parte de grandes partidos en el Parlamento Europeo, como es el Partido Popular. Y creo que en eso no podemos realizar ningún retroceso. Por eso a mí lo que me preocupa, hablando y haciendo referencia simplemente a la ultraderecha, lo que me preocupa no es tanto la presencia de la ultraderecha, señores y señoras diputados, lo que me preocupa es cómo sutilmente la ultraderecha está condicionando el discurso y la agenda política de partidos que otrora eran europeos y que querían el fortalecimiento del proyecto europeo.

Este Gobierno ―y reconozco su brillantez oratoria, señor Verhofstadt―, este Gobierno apoya sin duda alguna que se apruebe el marco financiero plurianual. Lo hemos hecho, además, en el Consejo Europeo. Hemos defendido y he defendido en particular, y no solamente yo, también el Gobierno anterior, con el presidente Rajoy a la cabeza, la aprobación del marco financiero plurianual antes de las elecciones. Porque consideramos que es fundamental para políticas esenciales en España, como es la política agraria, como es la política de cohesión, pero también políticas importantes, como la política de inmigración o las políticas vinculadas con la ciencia y con la innovación. Por cierto, señor Weber, no se preocupe, porque nosotros vamos a aprobar los presupuestos generales del Estado probablemente en el mes de abril. La anterior administración, con el señor Rajoy al frente, presentó los presupuestos en el Congreso de los Diputados en el mes de abril. Por tanto, lo que le quiero decir con esto es que, no es que vayamos en tiempo y forma, sino que vamos a anticiparnos a lo que propuso la anterior administración como oferta presupuestaria al conjunto de la Cámara. Y yo creo que lo vamos a sacar, porque creo que son unos buenos presupuestos, no solamente en el ámbito social, con un aumento considerable de las partidas vinculadas a la redistribución, sino que también plantean fórmulas innovadoras desde el punto de vista de la justicia fiscal, como pueda ser la imposición a las grandes corporaciones tecnológicas, como pueda ser la creación del impuesto de transacciones financieras, que son, sin duda alguna, algunas de las medidas que ustedes han propuesto aquí en esta Cámara y que nosotros estamos también liderando a nivel de España.

Permítame también hablar por un instante de Cataluña, porque así lo ha hecho la portavoz, la señora Keller.

En primer lugar. En Cataluña, desde el año 2014, desde el año 2014, ha habido cinco votaciones, cinco votaciones, en torno a tres procesos electorales autonómicos y luego dos referéndums contraviniendo la Constitución, el Estatuto de Autonomía en Cataluña. Bien, ¿cuál ha sido el resultado de esos referéndums y de esas votaciones también en el marco estatutario español? Como mucho, un 48 % de la sociedad catalana ha apoyado formaciones proindependentistas y el 52 % no ha apoyado formaciones proindependentistas. Por tanto, primera conclusión: el independentismo en Cataluña no tiene una mayoría social. Tiene una mayoría parlamentaria, producto y derivada de la Ley electoral, pero no tiene una mayoría social. Insisto el 52 % de la sociedad en Cataluña no apoya la independencia, no apoya la independencia. Bien, por tanto, el independentismo lo que tiene que reconocer es que no hay una mayoría social en Cataluña. Y, por tanto, no puede apoyar, o no puede imponer un proyecto político a una mayoría que le está diciendo en reiteradas ocasiones, desde el año 2014, que no comparte esa deriva independentista. Primer lugar.

En segundo lugar. Es evidente que, en Europa, no solamente en Cataluña, si nos vamos, por ejemplo, a Alemania, en Baviera, o si nos vamos, por ejemplo, a Italia, en el Véneto, o si nos vamos, por ejemplo, a Francia, en Córcega, hay tensiones territoriales, hay movimientos de fragmentación territorial, de descomposición de lo que otrora eran las naciones Estado. ¿Cuál es la diferencia entre lo que ha pasado en Cataluña y lo que ha pasado en el Véneto, por poner un caso, o por ejemplo en Baviera, cuando se ha defendido por parte de distintas formaciones políticas la independencia de Baviera de Alemania o la independencia del Véneto de Italia? Que cuando se ha pronunciado el Tribunal Constitucional o el Tribunal Supremo en el Véneto, mejor dicho, en Italia con el caso Véneto o en Alemania con el caso de Baviera, esas fuerzas independentistas lo que han dicho es «acatamos esas sentencias». En España no ha ocurrido. En España, pese a reiteradas sentencias del Tribunal Constitucional, lo que han hecho las formaciones proindependentistas es quebrar unilateralmente el Estatuto de Autonomía, es decir, la Constitución regional en Cataluña y la Constitución española. Por tanto, por tanto, el problema es que, de alguna manera, no se ha cumplido o no se acatado por parte de las fuerzas independentistas el mandato constitucional, porque no se ha reconocido esa Constitución tanto regional como estatal.

En tercer lugar, es evidente que desde el año 2010 Catalunya tiene una Constitución regional, un Estatuto de Autonomía de Cataluña, que en su totalidad no fue votado por la sociedad catalana. Por tanto, ese es un problema que tenemos que resolver. Y el Estado español es consciente de ello. También es cierta una cosa. Desde hace diez años a esta parte, es evidente que hay partidos políticos que, cuando están en la oposición, utilizan a Cataluña como agravio territorial para hacer oposición al Gobierno socialista de turno y, cuando están en el Gobierno, lo que hacen es reclamar la lealtad, en este caso, al Partido Socialista. Nosotros siempre lo vamos a hacer. Vamos a ser leales, no con el Gobierno de turno, cuando estamos en la oposición, sino con el Estado.

España es un gran país. España es un país que tiene un nivel de descentralización, en lo económico, en lo social, en lo cultural, en el reconocimiento de las lenguas, en lo que representa el planteamiento educativo de los niños y niñas que están en comunidades que tienen un alto sentir de nacionalidad muy importante. Hay índices en la comunidad internacional no menores y bastante solventes, por cierto, que sitúan a España como el segundo país más descentralizado del mundo.

Por tanto, primero, yo creo que es evidente que el independentismo en Cataluña lo que tiene que hacer es abrir un diálogo sincero y reconocer a la otra parte, que es mayoritaria en Cataluña, que es no nacionalista, y, por tanto, Cataluña tiene que hablar con Cataluña. Y España, el Gobierno de España, lo que tiene que hacer es facilitar ese diálogo entre las dos, digamos, las dos dimensiones que existen ahora mismo en Cataluña: la nacionalista y la no nacionalista. Y, desde luego, lo que sí que le puedo garantizar es que el Gobierno de España, a diferencia de en épocas pasadas, sí tiene voluntad firme de resolver mediante el diálogo, pero siempre dentro del respeto a la Constitución y al Estatuto de Autonomía, la situación en Cataluña. Pero primero, lo que tiene que hacer el independentismo en Cataluña es reconocer 1, que no tiene mayoría social y 2, que tiene que hablar con la parte mayoritaria de la sociedad catalana, que quiere un nuevo acuerdo para salir de este bucle en el que lleva instalado más de diez años. Por resumírselo de una manera muy sintética, muy sencilla, en Cataluña el problema no es la independencia, es la convivencia.

Y, finalmente, usted ha hecho, señor Weber, una alusión a la moción de censura. La moción de censura tuvo un mandato, que fue la regeneración democrática en nuestro país. Lo que ha pasado en Andalucía entre el Partido Popular, el Grupo de los Liberales y los hermanos del Frente Nacional en Francia es una involución, un cuestionamiento de derechos y de consensos asumidos y consolidados durante estos últimos años, como pueda ser, por ejemplo, el de la igualdad de género y el de la lucha contra la violencia de género. Por tanto, en Andalucía, lo que ha ocurrido, señoras y señores diputados, es que se ha cruzado una frontera que existe en Europa, y es que no se puede pactar con la ultraderecha. Desde luego, nosotros, la socialdemocracia, nunca pactará con la ultraderecha, como muy bien hemos podido ver con sus planteamientos.

En todo caso, señoras y señores diputados, quiero decirles que el planteamiento que tiene el Gobierno de España es el de hacer fuerte Europa. Ahí están las propuestas que hemos planteado en lo que representa la estrategia de la igualdad de género, en lo que representa la igualdad, o mejor dicho, la lucha contra la precariedad laboral, lo que representa la garantía infantil, la garantía juvenil. En definitiva, en todos aquellos aspectos que tengan que ver con el reforzamiento y con la protección de Europa para que nos proteja y, sobre todo, aquellos más vulnerables podrán encontrar al Gobierno de España y, sin duda alguna, al Partido Socialista Obrero Español, que también está aquí representado. Y, finalmente, señor Verhofstadt, también le diré una cosa: usted lleva muchos más años que yo en el Parlamento Europeo. Yo llevo siete meses al frente del Gobierno de España. Seguro que usted puede compartir conmigo su experiencia de frustración. También le diré una cosa: creo que en mi intervención he apuntado algunas salidas a esa falta de velocidad en muchas de las tomas de decisiones que se necesitan en el ámbito de la unión económica y monetaria, en el ámbito de la política exterior, que tiene que ver con el cambio en los procedimientos de toma de decisiones, tanto del Consejo como del Parlamento y la Comisión. Y, desde luego, ahí nosotros vamos a estar, así lo he hecho desde esta tribuna, defendiendo que no sea por unanimidad en cuestiones tan esenciales como las que he referido anteriormente. Hay algunas de ellas que necesitarán de una modificación del Tratado, pero otras no. Ahí están las pasarelas que me recordaba el ministro de Asuntos Exteriores, el señor Borrell. Podemos perfectamente utilizar esas pasarelas para reforzar, digamos, el carácter global de nuestro continente, de nuestra Unión en el ámbito de la política exterior. Muchas gracias señor Presidente.

 
  
 

Procedura “catch-the-eye”

 
  
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  Esteban González Pons (PPE). – Señor presidente, vivimos un tiempo de noticias falsas, pero también, como se ha visto, un tiempo de convicciones falsas.

No se puede decir «Yo nunca pactaré con los extremistas» cuando se está en el Gobierno gracias al voto de los independentistas, de los antiguos terroristas y de la extrema, extrema izquierda, y cuando, en la misma intervención, se acaba de anunciar que los presupuestos generales del Estado se aprobarán —y solo se pueden aprobar— con el voto de los independentistas, los antiguos terroristas y la extrema, extrema izquierda.

De todas maneras, déjeme que le diga, señor Sánchez, que lo que más me ha dolido de su intervención de hoy es que en su primer discurso, en el que ha hablado mucho de la globalización, ha sido incapaz de hablar de la unidad de España, incapaz de defender el Estado de Derecho español.

Han tenido que apretarle los de los «carteles amarillos» para que usted diga algo sobre Cataluña. Y lo que ha dicho es que no es un problema de independencia, sino de convivencia, cuando el Tribunal Supremo está a punto de empezar un juicio sobre rebelión en España. Todos esperábamos del presidente del Gobierno español que aquí defendiera el Estado de Derecho de nuestro país. Se lo digo como diputado español.

Llevamos dos años defendiendo —también los diputados de su partido— aquí la unidad de España. Pero defender aquí, con convicción, la unidad de España, señor presidente, no es solo un problema de su puesto de trabajo, es también un problema de convicción, y de convicción que no sea falsa.

A usted hoy, desgraciadamente para los intereses de nuestro país, siendo el presidente del Gobierno español en el Parlamento Europeo, no le ha salido. A nosotros sí nos sale.

Me duele, pero me aguanto.

 
  
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  Iratxe García Pérez (S&D). – Señor presidente, presidente Sánchez, es un momento delicado para Europa, y escuchar su discurso con un firme compromiso de los valores europeos realmente es un respiro para quienes creemos que la solución a nuestros problemas está en Europa. En más y en mejor Europa.

Hay quien no puede resistir la tentación de traer los argumentarios de Madrid para ganar puntos ante las siglas de su partido, pero creo que respetamos poco el proyecto de Europa si no utilizamos este espacio, si no utilizamos el corazón de Europa para hablar de cómo somos capaces de resolver los problemas de la gente.

Más justicia social, más equilibrio, evitar las desigualdades, avanzar en una Europa igualitaria entre hombres y mujeres, ser capaces de mirar de frente a las personas y decir que en Europa está la solución a sus problemas.

Ese es el compromiso de los europeístas. Ese es el compromiso de la socialdemocracia, y vamos a trabajar con uñas y dientes para defender más y mejor Europa. Una Europa que mire de frente a las personas y sea capaz de devolver la ilusión al proyecto europeo.

Muchas gracias por tener gobiernos en el seno de la Unión Europea que siguen, junto a este Parlamento, defendiendo los valores fundamentales del proyecto europeo.

 
  
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  Joachim Starbatty (ECR). – Herr Präsident! Der große Sozialdemokrat Ferdinand Lassalle hat gesagt: Politik beginnt mit dem Betrachten der Wirklichkeit.

Gestern haben wir hier den Euro gefeiert, und da habe ich sechs Reden gehört, die mit der Wirklichkeit nichts zu tun hatten. Sie haben einen Wunschtraum präsentiert.

Herr Ministerpräsident, Sie wollen ein soziales Europa. Ein soziales Europa ist eines, das den Bürgern Arbeit und Beschäftigung verschafft und der Jugend Perspektiven. Das ist das ganz Entscheidende. Da muss man sich doch fragen: Warum ist das Euro-Währungsgebiet, die am langsamsten wachsende Region in der Welt? Warum ist das so? Warum machen wir Investitionsprogramme? Herr Timmermans hat ja gesagt, wie wunderbar es ist, was Herr Juncker gemacht hat. Ja, wir brauchen private Investitionen. Warum haben wir keine privaten Investitionen? Weil ein Spalt durch Europa geht und dieser Spalt ist der Euro. Schauen Sie nach Deutschland, da sprudeln Steuerquellen. Da haben wir keine Arbeitslosigkeit.

In anderen Ländern haben wir ein Prekariat, oder wie gesagt wird: Wir arbeiten für weniger Geld. Wir arbeiten mehr für weniger Geld, und das ist nicht das soziale Europa, das wir wollen.

 
  
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  Javier Nart (ALDE). – Señor presidente, señor presidente Sánchez, nos enfrentamos a la amenaza creciente y crecida de populistas y separatistas, pero no basta con la condena.

Debemos dar respuestas efectivas a la causa que es el cambio de paradigma: la economía difusa, que ha precarizado a las clases medias, que son la base de la democracia. Pero hoy tenemos más doctrina que soluciones y más políticos que política.

Presidente Sánchez, el camino no es ni con los separatistas ni con los populistas de izquierdas o derechas que quieren destruir y debilitar Europa. Frente al populismo y al separatismo, debemos encontrarnos quienes creemos y hemos construido y queremos seguir construyendo Europa. Y defendiéndola.

Quiero recordar también —para aquellos que piensan que Cataluña es un problema de catalanes— que en Cataluña el primer partido es un partido que cree en España y que se llama Ciudadanos. No los separatistas, Ciudadanos.

Basta ya a la exclusión y al uso sectario de lo que es de todos —por ejemplo, el feminismo— y trabajemos juntos en defensa de lo común. Nuestra alma, más que nunca, debe ser la igualdad, la solidaridad y la unidad.

Presidente Sánchez, eso vale para Europa y también para España.

 
  
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  José Bové (Verts/ALE). – Monsieur le Président, Monsieur le Président du gouvernement espagnol, le 5 novembre dernier, je suis allé rendre visite à mes anciens collègues du Parlement européen qui sont aujourd’hui incarcérés dans des prisons espagnoles. Est-ce qu’il est aujourd’hui imaginable qu’on soit dans une telle situation, que des gens qui ont été élus, d’abord au niveau européen, ensuite en Catalogne, de manière légale, puissent être incarcérés pour leurs idées politiques?

On a dans ce Parlement, à de multiples reprises, dénoncé les politiques illibérales de M. Orbán; on a dénoncé les politiques illibérales de la Pologne; on a dénoncé, à juste raison, les attaques aux droits qui ont lieu aujourd’hui dans d’autres pays européens. Est-ce que l’Espagne, à cause de sa constitution et à cause de la politique qui est menée en Catalogne, est en train de rejoindre le camp de ces pays? Je trouve cela dommage.

J’ai entendu votre discours, mais comment se fait-il aujourd’hui que des personnes, des députés, des membres de gouvernements régionaux et des responsables associatifs, soient en prison? J’ai entendu votre appel au dialogue et je le partage, mais si on veut dialoguer, ce n’est pas avec des gens en prison. Il faut que vous fassiez libérer ces personnes, alors nous pourrons discuter. Jamais aucune d’entre elles n’a décidé de ne pas assumer ses responsabilités, y compris devant un tribunal, même si elles ne sont pas d’accord d’être au tribunal. Libérez ces personnes, et alors vous ferez acte de démocratie.

 
  
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  Le Président. – Monsieur Bové, je vous rappelle qu’il faut respecter le système d’Hondt. Si vous parlez deux minutes, un député de votre groupe perdra son temps de parole. Je veux seulement vous en informer. C’est la règle, il faut la respecter.

 
  
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  Miguel Urbán Crespo (GUE/NGL). – Señor presidente. Señor Sánchez, su Gobierno empezó acogiendo al Aquarius y seis meses después ha terminado bloqueando al Open Arms en Barcelona. Por cierto, para alegría de fascistas como Salvini.

Prometió la derogación de la «Ley mordaza» y ahí sigue.

Prometió derogar la reforma laboral y no solo no lo ha hecho, sino que no evita que empresas con beneficios, como Alcoa, despidan a cientos de trabajadores.

Prometió un impuesto a la banca y parece que el impuesto nunca llega.

Prometió regular la burbuja de los alquileres que expulsan a miles de personas de sus casas y parece que ganan los buitres.

La cuestión, señor Sánchez, es si los socialistas van a seguir siendo cómplices de las políticas neoliberales de la gran coalición en Europa.

Para parar la ola reaccionaria que avanza, y que ahora gobierna en Andalucía, necesitamos un giro de 180 grados en las políticas austericidas y de recortes al servicio de las élites.

Es urgente darle la vuelta a Europa y, señor Sánchez, nos estamos quedando sin tiempo. Hay que tomar partido.

 
  
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  William (The Earl of) Dartmouth (EFDD). – Mr President, I’m going to speak in support of what Mr Bové said about the Catalan prisoners, who, incidentally, have languished for a year in pre-trial detention. These are political prisoners. Political prisoners, but the European Commission does nothing. The Council does nothing. The Parliament, as an institution, says nothing, and even Mr Verhofstadt stays quiet.

The European values that we hear about all the time are suppressed, and one wonders why. The likely reason is that Spanish governments support the EU project and, somehow, that makes it okay to have political prisoners. This is to be deplored, and the hypocrisy is extremely hard to stomach. I suggest that you people should look at yourselves in the mirror and start campaigning for these political prisoners to be freed.

(Applause)

 
  
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  Γεώργιος Επιτήδειος (NI). – Κύριε Πρόεδρε, κύριε Πρωθυπουργέ, καλώς ήρθατε. Έχω κάποια ερωτήματα να σας υποβάλω. Σε ποιες πρακτικές ενέργειες θα προβείτε ούτως ώστε η χώρα σας, η Ισπανία, καθώς και η Ιταλία, αλλά και η πατρίδα μου, η Ελλάδα, να πάψουν να είναι τόποι μόνιμης διαμονής παρανόμων μεταναστών; Είπατε ότι είστε υπέρ της δημιουργίας του ευρωπαϊκού στρατού. Για να δικαιολογείται, όμως, η αύξηση των στρατιωτικών δυνατοτήτων της Ευρωπαϊκής Ενώσεως, θα πρέπει να υπάρχει ένας εχθρός, ο οποίος θα απειλεί την Ευρώπη. Μπορείτε να μας κατονομάσετε ποιος είναι αυτός εχθρός και ποιες χώρες απειλεί; Διότι, όπως ξέρετε και όπως γνωρίζω και εγώ, οι μόνες χώρες της Ευρώπης που απειλούνται από τρίτη χώρα είναι η Ελλάδα και η Κύπρος, που απειλούνται από την Τουρκία. Είπατε, επίσης, ότι η Ευρωπαϊκή Ένωση πρέπει να έχει τη δυνατότητα να παρεμβαίνει έξω από τα σύνορά της. Αυτή είναι η Ευρώπη του μέλλοντος που οραματίζεστε; Ο ρόλος ενός παγκόσμιου χωροφύλακα; Υποστηρίξατε, επίσης, ότι πρέπει να καταργηθεί η αρχή της ομοφωνίας. Όμως, εάν καταργηθεί η αρχή αυτή, τότε θα μειωθεί η δύναμη των κρατών, και κυρίως των μικρών κρατών. Μπορείτε να φανταστείτε τη χώρα σας να θίγονται τα συμφέροντά της, να βρίσκεται στη θέση της μειοψηφίας, και να μην μπορεί να υπερασπιστεί αυτά τα συμφέροντα της;

 
  
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  Esther de Lange (PPE). – Mr President, first of all I would like to thank the Prime Minister for a very constructive speech. It is clear that Spain is a reliable partner in Europe and Europe will be a reliable partner to Spain. So yes, we will for example continue the youth guarantee, cohesion policy, etc.

But let’s be clear, responsibility for a social Europe starts at home, so calling for a European unemployment scheme to take attention away from the work you have to do at home is, I think, a dangerous strategy. Economically we’re lucky. Spain is standing on the shoulders of giants. It has a good economic situation thanks to the work of previous governments.

So let’s continue that work, let’s not burden future generations with unsustainable levels of debt. I think that’s where social policy starts. Responsibility and solidarity go hand-in-hand, and on that basis, I look forward to continuing work with Spain.

 
  
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  Antonio López-Istúriz White (PPE). – Señor presidente, señor Sánchez, en estos momentos nos encontramos aquí, como ha dicho su compañera, hablando sobre el futuro de Europa. Y en ese respeto a Europa, no he entendido por qué, al final, su discurso se ha transformado en un pequeño mitin electoral de apoyo al señor Timmermans, el candidato socialista, y de él a usted.

Y también muchos compañeros míos se preguntan si la misma energía que utiliza en acusar y en perseguir a dictadores del pasado, la va a utilizar en las dictaduras actuales, en Venezuela y en Cuba. ¿Va usted a demandar en el Consejo sanciones al régimen de Venezuela y al régimen cubano o va a seguir callando? Muchos compañeros quieren saber si eso va a cambiar.

Usted hablaba del acervo democrático europeo que usted respeta: demuestre ese europeísmo denunciando en el Consejo Europeo y no apoyando a los regímenes dictatoriales de Maduro y de Castro —porque sigue siendo Castro quien dirige Cuba—.

Y que se libere a los presos políticos. Aquí se habla de presos políticos. Hay presos políticos en Cuba y en Venezuela: libertad para ellos, ya.

Y, por favor, anúncielo usted en el Consejo. Entonces sí creeré que es usted europeísta.

 
  
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  José Blanco López (S&D). – Señor presidente. Señor Esteban González Pons, ser patriota no consiste en gritar «¡Viva España!», sino en mantener los valores constitucionales y europeos y no en ir de la mano de quien quiere destruirlos. Usted tuvo una oportunidad de demostrar aquí que era un patriota español, apoyando al Gobierno de España, como siempre los socialistas hemos hecho en esta Cámara cuando España estaba amenazada y usted nos venía a pedir ayuda. Pero yo le quiero decir una cosa. Ustedes llegaron al Gobierno de España al grito de «¡Se rompe España!», y este Gobierno recibió una España más rota que nunca, con más independentistas que nunca, después de dos referéndums ilegales que se celebraron cuando ustedes gobernaban y con una convivencia deteriorada. Y con esta herencia lamentamos que ustedes no contribuyan a generar espacios de convivencia, que es precisamente lo que está fomentando el Gobierno de España.

 
  
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  Ruža Tomašić (ECR). – Gospodine predsjedniče, poštovani premijeru, hvala vam na doprinosu ovoj raspravi. Od referenduma o Brexitu EU se fokusirao na pitanje daljnje političke reintegracije, a izbor predsjednika Trumpa i redefinicija američke pozicije dodatno su nas pogurali u tom smjeru, koji smatram potpuno pogrešnim.

Drago mi je stoga što ste se osvrnuli na neke velike izazove koji nisu vezani uz političku integraciju, kao što su radnička prava i javne usluge, koje ste objedinili pod terminom socijalna Europa. Europa mora ostati bastion radničkih prava, ali jednako tako, želi li ostati globalno konkurentna, ne smije ubijati poduzetništvo visokim porezima i nepotrebnom regulacijom.

Izvjesno je da se nalazimo na pragu nove recesije i u tom kontekstu moramo biti jako oprezni s javnom potrošnjom. Vama bih to posebno preporučila, zato što dugogodišnje poigravanje Španjolske deficitom može buduću krizu u Europi učiniti pravom katastrofom.

 
  
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  Izaskun Bilbao Barandica (ALDE). – Señor presidente, presidente Sánchez. La ciudadanía espera que la Unión sea útil, que aporte un modelo de desarrollo económico con alma, centrado en las personas, que respete la diversidad, que se construya mediante una adhesión voluntaria y convencida.

En eso está el Partido Nacionalista Vasco desde los años treinta del siglo pasado. Desde ahí estamos dispuestos a aportar estabilidad a nuestra Unión, contribuyendo a ella en un Estado que se enfrenta a cuatro retos: transformar su modelo de desarrollo; reforzar su sistema de protección social; apostar por proyectos con valor añadido europeo; y resolver problemas de convivencia que necesitan diálogo y política.

Ante problemas tan complejos, saludamos su voluntad de huir del simplismo, un buen principio que suena mucho mejor que las conocidas y fracasadas recetas que venden en clips de treinta segundos los telepredicadores de moda.

Esperamos que las buenas palabras se transformen en unos presupuestos alentados por estos principios y en una apuesta valiente por la convivencia que asuma que, si bien fuera de la ley, nada es posible, solo con la ley, tampoco. Y mucho menos, si se retuerce para convertir un problema político en una causa penal, como ha ocurrido en Cataluña.

Eso denuncian estas fotografías. Cuente con nosotros si decide apostar por lo complejo, por lo empático, por lo humanista, por lo europeo, por lo útil para poder construir convivencia y soluciones.

 
  
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  Florent Marcellesi (Verts/ALE). – Señor Presidente. Señor Sánchez, saludamos el avance que plantea el proyecto de presupuestos en España, pues le recuerdan a Europa que otro camino, más social, más ecológico, es posible. Frente a la Europa de los mercados y a la Europa del odio, hay otra Europa solidaria y sostenible que le está mirando y que pide más ambición. Más ambición es atreverse con una política migratoria humana. Señor Sánchez, ¿va a poner fin a la ley mordaza y a las devoluciones en caliente de inmigrantes y refugiados? ¿Va a permitir a barcos, como el Open Arms, seguir salvando vidas en el Mediterráneo? Más ambición es también atreverse a liderar una transición ecológica y justa que no deje a nadie atrás. Si de verdad apuesta por el Acuerdo climático de París, por las energías limpias y sus empleos, ¿va a poner una fecha de cierre a las centrales de carbón y a las centrales nucleares? Está en sus manos, demuestre a favor de qué Europa está.

 
  
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  Lara Comi (PPE). – Signor Presidente, onorevoli colleghi, buongiorno Presidente, benvenuto al Parlamento europeo.

Lei ha parlato molto di donne, dei diritti delle donne e della violenza contro le donne. Io mi auguro però che la prossima volta si possa presentare anche con uno staff un po' femminile, visto che oggi sono solo presenti uomini, perché dalle parole passare ai fatti penso che sia anche un plus maggiore, quindi questo è un auspicio.

Dato che l'Italia e la Spagna hanno sempre avuto un buon rapporto, anche partendo dall'immigrazione, penso che Lei possa essere il portavoce, a livello dei paesi del Mediterraneo, per la riforma di Dublino, perché quando si dice che l'Europa ci ha lasciato soli, e lo dico da italiana, c'è un nome e un cognome che si chiama Consiglio europeo, c'è un nome e un cognome che si chiama Stati membri. Il Parlamento europeo ha votato a favore della riforma di Dublino, a favore dei rimpatri obbligatori, però abbiamo bisogno che Lei e gli altri primi ministri si mettano d'accordo.

Sul tema della violenza nei confronti delle donne, noi come PPE siamo a favore che ci sia un bilancio e anche un legame che può essere quello della famiglia e del lavoro e pensiamo che la donna viene nobilitata ancora di più con il lavoro e non rimanendo a casa o a fare semplicemente la casalinga per obbligo e non per scelta.

 
  
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  Markus Ferber (PPE). – Herr Präsident! Herr Premierminister! Meine Bitte wäre schon, wenn Sie Katalonien und Bayern vergleichen, dass die Fakten stimmen und dass Sie jetzt auch zuhören.

In Bayern gab es nur einmal eine Unabhängigkeitsbewegung von Ultralinken vor über 100 Jahren, zu einem Zeitpunkt, wo die Bundesrepublik Deutschland – oder das Deutsche Reich damals – nicht existent war. Es besteht ein großer Unterschied zu den Katalonen und deswegen bitte nicht diese Vergleiche anstellen, die passen nicht.

Zweitens: Sie haben jetzt hier erzählt, was alles auf europäischer Ebene gemacht werden muss. Ich hätte gerne auch gehört, was Ihre Regierung tut. Es reicht ja nicht, eine europäische Arbeitslosenversicherung zu fordern, wenn Sie auf der anderen Seite Maßnahmen der Vorgängerregierung zurücknehmen, die den Arbeitsmarkt liberalisieren sollen. Das heißt, das Wachstum an Arbeitsplätzen in Spanien geht deutlich zurück.

Sie ergreifen selber keine Maßnahmen, wenn es darum geht, für Jugendliche mehr Beschäftigung zu schaffen. Da hätte ich gerne mal was gehört. Es reicht nicht nur, europäische Solidarität einzufordern, sondern es gehört auch mit dazu, dass man eigene Maßnahmen ergreift. Subsidiarität und Solidarität gehören eng zusammen.

 
  
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  Csaba Molnár (S&D). – Tisztelt Elnök úr! Európa jövőjéről vitatkozunk ma, amikor hatalmas kihívások érik az európai demokratikus rendszereket. Ma például Európa nem tudja kezelni azt, hogy egyik tagállamának kormánya a demokrácia tagadásával illiberális rendszer kiépítésébe kezdett. Igen, Orbán Viktor Magyarországáról beszélek, ahol a miniszterelnök barátja pár év alatt egyszerű vidéki gázszerelőből az ország leggazdagabb emberévé válhatott. Ahol a kormány a közmédiából hírhamisító állami médiagépezetet épített ki, és teljes egészében uralja a magyar médiát. Ahol az ellenzéki képviselőket fizikailag bántalmazzák és a hatóságok nem csinálnak semmit. Ahol, miközben néhányan közpénzből elképesztő módon meggazdagodnak, több mint százezer gyermek éhezik. Ahol az ügyészség folyamatosan fedezi a kormányzat által elkövetett korrupciós ügyeket, de állandóan koncepciós eljárásokat indít az ellenzékiekkel és a civilekkel szemben. Miniszterelnök úr, az Ön országa, Spanyolország az elmúlt évtizedekben nagyon sikeresen vált diktatúrából világszerte elismert és megbecsült demokráciává. Kérdezem Öntől, európai szinten mit kell tennünk azért, hogy ne alakulhassanak ki újra Európában, az Unióban diktatúrák.

 
  
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  Mark Demesmaeker (ECR). – Voorzitter, Meneer Sánchez, op 21 december was ik nog in Barcelona. U was daar toen ook. Ik wilde vier Catalaanse gevangenen bezoeken die net hun hongerstaking hadden beëindigd. Het is niet aan mij om te oordelen over hun politieke project of hun strategie, maar wat ik niet aanvaard is dat mensen daarvoor nu al meer dan een jaar gevangenzitten en zware straffen riskeren, beschuldigd van een rebellie.

Ik kan u verzekeren: bij ons heeft niemand een gevaarlijke rebellie gezien en het gerecht in mijn land, in Duitsland en in Zwitserland ook niet, want de Catalaanse bannelingen zijn er vrij. Politiek doen we via dialoog, niet via de rechtbank. Meneer Weber slaat de plank mis als hij het heeft over het gevaarlijke nationalisme. Ja, dat leeft in Spanje, maar niet in Catalonië. Wel in de vorm van een gevaarlijk neo-franquisme.

Ik hoop, meneer Sánchez, dat u uw politieke angst voor extreemrechts overwint, dat u werk maakt van een echte dialoog en dat u de politieke gevangenen vrijlaat.

 
  
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  Ramon Tremosa i Balcells (ALDE).(El ponente comienza su intervención en catalán). Señor presidente, señor Sánchez, el Gobierno anterior de España creó el año pasado un precedente terrible en la Unión Europea, encarcelando a líderes sociales pacíficos, a ministros del Gobierno catalán y a la presidenta del Parlamento catalán por autorizar un debate. España hoy está más cerca de Turquía que de Gran Bretaña, que pactó y autorizó un referéndum de independencia en Escocia.

En Cataluña hay una mayoría creciente a favor de un referéndum, que no es delito en el Código Penal español por una reforma de Zapatero en 2005.

Y una última cuestión. El comisario Almunia era partidario del uso del catalán en esta Cámara. Pedimos a diputados del PSOE si era posible hoy hablar en catalán. Federalismo es hablar la lengua del otro. ¿Qué día podremos hablar en catalán en esta Cámara?

Y, finalmente, en Cataluña no hay un conflicto de convivencia, sino de centralismo español. Y es en el referéndum donde confluyen todas las mayorías. En el diálogo nos encontrará.

 
  
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  Pilar del Castillo Vera (PPE). – Señor presidente, señor Sánchez, permítame que comience diciéndole eso que dice el refrán español de «obras son amores y no buenas razones». Habla usted de los extremismos, habla usted de la retórica de identidades excluyentes, y el problema es que, en la realidad, en su realidad como presidente del Gobierno de España, no practica nada de esto. Desde el minuto uno, desde el minuto en que una moción de confianza acabó con la presidencia del señor Rajoy, usted está en brazos de partidos políticos —los independentistas catalanes— que son excluyentes en su retórica práctica, y no solo en la retórica, que han intentado quebrar el orden constitucional, que se saltan la ley y que no tienen ninguna lealtad institucional. Señor presidente, usted puede venir aquí, usted puede contar una historia, pero cuando al final la realidad y los hechos difieren de esa manera tan notable, todos, más allá de nuestras propias fronteras, las españolas, se enteran y se enterarán. Hay que ser consecuente y usted no lo es. Lo ha demostrado una vez más.

 
  
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  Georgi Pirinski (S&D). – Mr President, I would like to address the Prime Minister. You mentioned the need for new legitimacy for democracy in Europe and you appealed for more European democracy. Don’t you feel that people feel deprived of their sovereignty, of the right to decide their own future? Regions are being massively depopulated, deindustrialised. The people working there feel they have no say as to how their lives will develop. What would you say about the notion of sovereign democracy, which in a new way matches the will of the people to have a say in their future, and join this with the understanding that Europe has to have a new beginning. This challenge, Prime Minister, is central to every issue that was up for discussion, from Brexit to Catalonia.

 
  
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  José Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra (PPE). – Señor presidente, señor presidente del Gobierno español, bienvenido al Parlamento Europeo.

Ha dicho usted y ha dicho con acierto que la Unión Europea es una unión fundada en valores. Por eso, este Parlamento tiene un compromiso indeclinable e inderogable con la causa de los derechos humanos, que no se tienen que predicar de una región, de un país, de un continente, sino que tienen que tener un carácter planetario o universal.

Por eso, este Parlamento ha instituido un premio a la libertad de conciencia que lleva el nombre de Andréi Sájarov, que dejó un legado de integridad moral y de coexistencia pacífica entre los pueblos.

Este Parlamento ha concedido el Premio Sájarov a tres disidentes cubanos: Oswaldo Payá, Guillermo Fariñas y las Damas de Blanco. Y el año pasado a la oposición democrática de Venezuela. Quisiera preguntarle qué opinión le merece este Premio. ¿Piensa usted que los galardonados con este Premio son personas honorables que defienden su libertad y su dignidad?

¿Ha estado usted en Cuba? ¿No se ha reunido con ellos? Le pregunto: ¿Estaría usted dispuesto a reunirse con ellos?

Y, en relación con Venezuela, señor presidente del Gobierno, este Parlamento ha aprobado por una amplia mayoría una resolución en la que pide que la Unión Europea y sus Estados miembros se adhieran a la demanda presentada ante la Corte Penal Internacional por las serias violaciones de los derechos humanos en ese país.

¿Qué piensa usted de esta iniciativa? ¿Piensa, como otros Estados miembros —Alemania, Francia, Canadá—, sumarse a esta propuesta?

 
  
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  Elena Valenciano (S&D). –Señor presidente. Ya ve, señor presidente del Gobierno de España, que usted debía pensar que el Partido Popular venía ya llorado de España por haber perdido la moción de censura, pero no. En realidad, no hemos oído una sola idea sobre Europa. Eso sí, han llorado sobre la leche derramada. Y también ha quedado muy claro, aquí en esta Cámara, que el patriotismo del Partido Popular es absolutamente intermitente. Es decir, ellos exigen patriotismo del PSOE cuando el PSOE está en la oposición, pero no nos dan ni un trocito de patriotismo cuando nosotros estamos en el Gobierno. En todo caso, y para consolidar la idea que usted ha traído a esta Cámara, que me parece central, soplan aires de populismo, soplan aires del nacional-populismo, soplan aires de ruptura, de fractura en Europa, soplan aires de extremismo, soplan aires de reacción: una reacción contra la unidad europea, una reacción contra la fuerza de la Unión, una reacción contra la fuerza de las mujeres. Es un movimiento reaccionario nacional-populista que dice no tener complejos. Pues nosotros tampoco, señor presidente. ¡Adelante, europeístas, progresistas sin complejos!

 
  
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  Rosa Estaràs Ferragut (PPE). – Señor presidente, señor presidente Sánchez, bienvenido a esta Cámara.

Europa es el primer destino del mundo y España es el segundo país, después de Francia, donde van más turistas y el segundo país de donde se reciben más ingresos, después de Estados Unidos. El sector turístico tiene su fortaleza acreditada.

Pero el turismo, además de innovación, de sostenibilidad y de calidad en los servicios, necesita seguridad y estabilidad. Y de eso le quiero hablar.

Usted debe su Gobierno a las mismas personas que combaten el turismo, que lo demonizan, que realmente expulsan el sentido común de la vida diaria con actos vandálicos — en Gandia, en las Islas Baleares, en Valencia, en Cataluña— minando la convivencia.

Señor presidente, cuando no hay estabilidad, es un dardo en la línea de flotación de todo el sector turístico y de la convivencia de un país.

Europa nos da un ejemplo, cada día, de fortaleza, de principios y de convicciones, pero usted se esfuerza, cada día, en ir hacia otra dirección. Fomenta deliberadamente la división entre los ciudadanos: es tolerante con los intolerantes, irresponsable con los que quieren combatir Europa y las instituciones.

Para combatir los autoritarismos, la mejor medicina es cumplir la ley. Por eso le pido que vuelva a la senda de Europa y que gobierne con un pacto, pero siempre que no sea secreto y que sea por las urnas.

 
  
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  Evelyn Regner (S&D). – Herr Präsident, sehr geehrter Herr Ministerpräsident! Danke herzlichst für diese inspirierende Rede für ein Europa für Menschen. Eine Rede, die Hoffnung macht und Mut gibt.

Meine Frage richtet sich an Sie bezüglich der Frauenfrage. Wir haben einen fix und fertig verhandelten, im Parlament schon vor langer Zeit abgestimmten Bericht auf dem Tisch, in dem es heißt, dass Frauen und Männer die gleichen Chancen haben sollen, in Aufsichtsräten weiterzukommen. Was können wir erwarten? Wie können wir Sie hier als Verbündeten bekommen? Sie sprechen sich absolut dafür aus.

Ich richte mich jetzt mit dieser Frage auch an Präsident Tajani: Schauen Sie bei der Vergabe der Redezeit auch einmal darauf, dass wirklich ausreichend Frauen drankommen? Hier ist ein absolut unausgeglichenes Verhältnis. Um diese Frauenfragen auch artikulieren zu können, braucht es auch die Stimme der Frauen, die sich im Europäischen Parlament auch stärker einbringen können, indem sie das Wort bekommen.

 
  
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  Presidente. – Le ricordo che sono uno dei firmatari della proposta della Commissione europea per dare più posti alle donne nei consigli di amministrazione. Ero il secondo firmatario all’epoca.

La parola all’on. Corazza Bildt. Vede le donne parlano.

 
  
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  Anna Maria Corazza Bildt (PPE). – Mr President, I say to the Prime Minister: I share your concerns about the anti-EU rhetoric from the extreme right and the need to recover the legitimacy of the European institutions.

This Parliament has been voting across political and national boundaries, constantly regularly for a single seat of the European Parliament. We want to be able to decide when and where to meet. Chancellor Angela Merkel and Sebastian Kurz showed leadership last year and took a clear public position in favour of one location for the European Parliament.

Are you, as pro-European, willing to take a stand, to put it on the agenda of the Council, to talk to the people of Europe and of Spain during the election campaign about that and to engage in a constructive dialogue – a pro-European, pro-democracy dialogue – or are you going to ignore it and risk letting a symbol of peace, a reconciliation in Europe which is so dear to us all, to become a symbol of waste?

 
  
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  Christine Revault d’Allonnes Bonnefoy (S&D). – Monsieur le Président, cher Monsieur le Premier ministre, merci pour le discours que vous avez tenu. Merci pour ce discours, qui donne des couleurs d’espoir à l’Union européenne en mettant en avant les questions sociales, les questions d’écologie, les questions de solidarité et de valeurs, ainsi que les questions budgétaires européennes où vous avez été extrêmement ambitieux eu égard au fait que 1 % du PIB des États membres, ce n’est pas suffisant pour avoir des propositions européennes fortes. Vous êtes aussi allé très loin en osant parler d’Europe fédérale; cela fait plaisir à entendre et je vous en remercie.

Je voulais revenir sur la situation en Andalousie. Nous sommes très préoccupés ici et nous avons absolument besoin d’arrêter toute forme d’ambiguïté, toute forme d’alliance contre nature entre des forces de droite et d’extrême droite. C’est absolument scandaleux. Sachez que vous pouvez compter sur nous pour marquer toujours cette cohérence et cette alliance avec des forces progressistes de gauche et écologistes.

 
  
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  Carlos Iturgaiz (PPE). – Señor presidente, permítame que haga una moción de orden, lo primero, porque quiero rechazar y lamentar que se permita colocar carteles de presuntos delincuentes excarcelados, que son una falta de respeto a esta Cámara y a los intervinientes, en este caso, el presidente del Gobierno de España.

Señor presidente.

Señor Sánchez, usted ha llegado aquí pidiendo proteger el modelo europeo, entre otras cosas, frente a las ideologías extremistas que lo amenaza. Permítame que le diga que se le pueda aplicar a usted ese refrán de «consejos doy, que para mí no tengo». Porque usted, señor Sánchez, nos habla del peligro de los extremismos en Europa, que es cierto, pero a la vez, haga el favor de explicarnos a esta Cámara y a toda Europa que usted es presidente del Gobierno de España gracias, precisamente, a esos extremistas. Es decir, a los golpistas nacionalistas catalanes, a los chavistas podemitas, a los proetarras batasunas de Bildu, que son el brazo político de los terroristas de ETA, con los cuales, por cierto, usted se ufana de compartir mantel en determinadas comidas vergonzosas. Haría mejor explicando qué es lo que hace usted, señor Sánchez, gobernando con los que son la mayor bazofia de la política española y de toda la Unión Europea.

 
  
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  Javi López (S&D). – Señor presidente, señor presidente Sánchez, hoy ha traído aquí la voz de los europeístas que creemos en una Europa (palabras inaudibles) la voz en el mundo. Una Europa social que se preocupa de la precariedad laboral, de la pobreza infantil y que quiere mejorar las condiciones de los trabajadores. Una Europa ecologista que lidera en el mundo la lucha contra el cambio climático. Una Europa abierta que hace de la tolerancia su razón de ser y que cumple con sus obligaciones internacionales en materia de refugio desde la solidaridad y la responsabilidad. Y una Europa feminista que hace de la igualdad de género una de sus banderas.

Esa es la Europa que hoy defiende el Gobierno de España, una voz que necesitamos los europeos y que es bien recibida por esta Cámara.

Una Europa que, además, entiende que su futuro solo va a pasar por la construcción de una ciudadanía común, conjunta y que hace de la convivencia, del diálogo, su razón de ser. Y, además, trae la voz de un nuevo Gobierno que ha entrado también en una nueva etapa política en mi tierra, en Cataluña: una etapa de diálogo, de autogobierno, de Constitución, una etapa de respeto a la convivencia, que busca salidas políticas.

Eso es lo que ha traído el nuevo Gobierno de España y es la única solución para el futuro de los catalanes.

 
  
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  Gabriel Mato (PPE). – Señor presidente. Señor Sánchez, esperaba al menos que aquí hoy, en Europa, en un discurso que ha durado treinta y siete minutos, dedicara al menos diez segundos para referirse a las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea, entre ellas Canarias. Vuelve a decepcionar.

Nos habla del futuro de Europa, pero el futuro Europa va ligado necesariamente al futuro de las RUP, unas regiones reconocidas en el propio Tratado, lejanas y con características peculiares, que necesitan de todo el apoyo. Yo sé que para usted Canarias no es más que un destino turístico donde pasar el fin de año. Pero para este Parlamento y para la Unión Europea, las RUP son mucho más que eso: son una oportunidad y un ejemplo de lo que debe ser la política de integración, de cohesión y de solidaridad. El presidente Tajani ha manifestado reiteradas veces que las regiones ultraperiféricas son ultraimportantes. Y es verdad. Confío en que, tras su paso por este Parlamento, también lo sean para usted. Cumpla con Canarias. Cumpla con los convenios pendientes. Defienda los intereses de las RUP y no tenga duda de que, desde aquí, desde el corazón de Europa, va a tener todo nuestro apoyo.

 
  
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  Jonás Fernández (S&D). – Señor presidente. En primer lugar, deseo dar la bienvenida a esta Cámara al presidente del Gobierno de mi país, a todo su gobierno y, por supuesto, a su ministro de Exteriores, Josep Borrell, antiguo presidente de este Parlamento. Me gustaría destacar, simplemente, de su intervención, la palabra federalismo. La necesidad de seguir reivindicando la construcción de una Europa federal, una idea que sirve también para la organización de nuestro país, España, que no es más que el reconocimiento de la armonía, de la capacidad de vivir en libertad y en igualdad. Una armonía que necesitamos en la Unión para proteger a los ciudadanos; una armonía que necesitamos para proteger también a la Unión Europea, que necesita reformar la unión monetaria. Necesitamos ese pilar fiscal de la mano, probablemente, de ese seguro de desempleo que el Gobierno de España está defendiendo y que en esta Cámara el Grupo socialista viene peleando en los últimos años, y tenemos que construir una mayoría en las próximas elecciones con la Comisión, con el Consejo y con el Parlamento, para tener un seguro de desempleo que proteja a los ciudadanos.

 
  
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  Francisco José Millán Mon (PPE). – Señor presidente. Desde la incorporación de España a la Unión Europea, la cuestión iberoamericana, el refuerzo de las relaciones con Iberoamérica ha sido prioritario para un dirigente español. Yo me pregunto cómo hoy se ha olvidado de citar, no solo Venezuela, sino, por ejemplo, las importantísimas negociaciones con Mercosur, señor presidente. En su discurso me preocupa, no solo lo que dice, sino también las ausencias. Otro tema cuya importancia también le quiero subrayar es el Brexit y, en particular, las cuestiones de pesca. Yo le pediría que, en el marco de la futura negociación con el Brexit —que veremos cómo acaba—, usted preste atención prioritaria no solo a Gibraltar, que lo merece, sino también a las cuestiones de pesca, de acceso recíproco a aguas y recursos. Hay muchos intereses en juego, europeos, españoles y también de mi región, de Galicia. Y termino. Le veo complacido con las cuentas y los presupuestos de la Unión Europea, y yo le quiero señalar que el nuevo marco financiero plurianual y los textos legislativos de la Comisión no dejan en buen lugar a algunas regiones españolas, que pueden sufrir graves recortes de fondos. Le ruego, por favor, que preste atención también a ese punto.

 
  
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  Michael Detjen (S&D). – Herr Präsident! Sehr geehrter Herr Ministerpäsident, ich freue mich, dass Sie uns heute die Ehre geben. Wir setzen große Hoffnungen in Sie, dass Sie mit Ihrem neuen Politikstil, der darin besteht, auf die Bedürfnisse der Menschen zu hören, Spanien nach vorne bringen. Ich darf Ihnen sagen, dass viele Menschen auch in Deutschland ein sehr positives Bild von der neuen sozialdemokratischen Regierung haben. Statt Konfrontation setzen Sie auf Verhandlungen und Moderation, statt rückwärtsgewandter Politik setzen Sie auf den besseren Schutz von Frauen, statt purer Sparpolitik streben Sie nach wirtschaftlichen Anreizen und Wirtschaftswachstum und einem ausgeglichenen Haushalt. Ich würde Sie bitten, uns zu berichten, wie die Umsetzung neuer Arbeitsmarktgesetze aussehen kann; Ihre konservative Vorgängerregierung hat ja mit neoliberalen Mitteln die Arbeitnehmer entrechtet. Was können Sie tun, um die Position der Arbeitnehmerinnen und Arbeitnehmer wieder zu stärken?

 
  
 

(Fine della procedura “catch-the-eye”)

 
  
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  Pedro Sánchez Pérez-Castejón, presidente del Gobierno de España. – Señor presidente, gracias a todas y todos los eurodiputados que han hecho uso de la palabra. Primero, quiero agradecerles el tono; segundo, también agradecerles —por qué no decirlo— la intensidad en las intervenciones, porque creo que también anima el debate, sobre todo después de tener que escuchar muchísimas intervenciones, un número importante de intervenciones de distinto signo y de distintas orientaciones.

Si les parece, lo que haré será, lógicamente, responderles en su conjunto, no individualmente, y lo haré además en torno a dos ejes que me parece que pueden resumir no solamente el espíritu de mi primera intervención, sino también el espíritu y el contenido de las respuestas en esta réplica a las intervenciones de cada uno de los diputados: en primer lugar, el multilateralismo y, en segundo lugar —como bien ha comentado antes un eurodiputado socialista español—, el federalismo.

En relación con el multilateralismo, yo he dicho en mi primera intervención, señoras y señores diputados, que el Gobierno de España cree, defiende la Agenda 2030, no solamente desde el punto de vista de una agenda política de trasformación a nivel nacional, sino que también creemos que en la próxima década la Unión Europea tiene que ser la gran embajadora, la gran activista de la Agenda 2030 en el orden multilateral.

Ahí está, por ejemplo, esa Agenda 2030, que hace una defensa cerrada e inequívoca de la igualdad de género; está absolutamente incardinada con el planteamiento que yo he hecho a todos ustedes en relación con la Estrategia Europea de Igualdad de Género. O también lo que estamos haciendo a nivel de España con la aprobación de una serie de medidas vinculadas con la lucha contra la violencia de género, pero, también, con el cumplimiento del Pacto de Estado contra la violencia de género o la aprobación de leyes que reduzcan la brecha salarial entre hombres y mujeres, y la igualdad laboral entre hombres y mujeres.

En este asunto, me gustaría también decirles una cosa: ha habido algunos intervinientes que han hablado del desempleo, que es absolutamente inaceptable todavía en España, en términos comparativos con otros países de la Unión Europea y en términos de media de la zona euro y de la Unión Europea. Pero también les diré una cosa: ahora mismo en España hay en torno a 19 millones de afiliados y afiliadas, y es la primera vez en la historia de la Seguridad Social en que el 48 % de los afiliados a la Seguridad Social en nuestro país son mujeres. Más de ocho millones de mujeres han encontrado trabajo, están afiliadas a la Seguridad Social y están integradas en el mercado laboral.

También les diré una cosa: la medida que ha aprobado el Gobierno de España de aumentar en un 22 % el salario mínimo interprofesional, es decir, la subida más importante que se ha dado desde 1977 en la historia de nuestro país, en la historia democrática de nuestro país, beneficia, en un 70 %, sobre todo a las mujeres, que son las que están cobrando, desgraciadamente, un sueldo inferior y, por tanto, son las perceptoras del salario mínimo interprofesional.

Por tanto, igualdad de género, pobreza infantil...

La lucha contra la pobreza infantil también es uno de los principales ejes de la Agenda 2030. Nosotros ahí no solamente hemos planteado a la Cámara la necesidad de reforzar esa propuesta de la «garantía infantil», sino que también estamos planteando lo mismo a nivel de España.

En los presupuestos generales del Estado que presentamos en las Cortes el pasado lunes, lo que hacemos es una apuesta decidida en la lucha contra la pobreza infantil, reforzando —y mucho— todo aquello vinculado con la garantía infantil —si lo pudiéramos llamar o traducir así—en el ámbito de la política española.

En relación con el cambio climático, ha habido algunos intervinientes que han hablado sobre cuál es el grado de compromiso del Gobierno de España en relación con este asunto. Vamos a aprobar en muy breve plazo de tiempo —espero—, en las Cortes Generales, presentada por el Gobierno de España, una ley de cambio climático, un plan o una estrategia nacional de transición ecológica, donde, si me permiten, una de las cuestiones fundamentales —al menos para el Gobierno de España— es que esa transición sea justa, es decir, que aquellas cuencas mineras, aquellas zonas de España en las que hay una fuerte presencia de las centrales térmicas puedan encontrar oportunidades y que, lógicamente, hagan comprensible para los damnificados, los principales afectados, la necesidad de hacer esa transición.

Y, finalmente, se ha hecho referencia a un amplio paquete de derechos, de libertades que, desgraciadamente, durante siete años de gobierno conservador se pusieron en marcha por parte de la anterior Administración.

Ahí se ha hablado de la «ley mordaza», se ha hablado también de todo lo que tiene que ver con la reforma laboral y con los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras en nuestro país.

Y dos cuestiones. La primera, en relación con la «ley mordaza». Está ahora mismo en trámite de enmiendas, en ponencia en el Congreso de los Diputados, y espero que se pueda resolver y aprobar por las Cortes Generales en el periodo de sesiones que se va a abrir a partir del mes de febrero. Y, en segundo lugar, en relación con los derechos laborales, quiero decirles que el Gobierno de España ha impulsado el diálogo social, que ha aprobado en siete meses —en tan solo siete meses— un plan de empleo juvenil para reducir en tres años la tasa de desempleo juvenil en diez puntos y movilizar 2 000 millones de euros.

También hemos aprobado un plan de lucha contra la explotación laboral, un plan de lucha contra la precariedad laboral, que ha hecho aflorar más de 50 000 empleos, que no eran —digamos, acordes— con la legislación de nuestro país y ahora mismo son contrataciones indefinidas.

Y, finalmente, también quiero decirles, en este ámbito, que saben ustedes que los trabajadores autónomos, es decir, los trabajadores por cuenta ajena en nuestro país, que ascienden a más de tres millones de personas, de hombres y mujeres, gracias a un acuerdo que hemos logrado con los sindicatos y con los empresarios en tan solo siete meses han visto reforzadas todas las garantías sociales vinculadas con la prestación por desempleo y también con la cobertura en accidentes laborales, etcétera, etcétera, etcétera. Y eso lo hemos hecho, lógicamente, de la mano de los agentes sociales y también de los empresarios. Por tanto, multilateralismo, una agenda social clara por parte del Gobierno de España, no solamente a nivel europeo, sino también a nivel nacional, y también quería hacer dos reflexiones añadidas que han surgido al hilo de las intervenciones.

En relación con la política exterior y vinculado con Venezuela, quiero decirles que el Gobierno de España, pero también yo, como líder de la oposición antes de ser presidente del Gobierno, no reconocimos la legitimidad de las elecciones venezolanas ni tampoco hemos reconocido en absoluto el régimen de Maduro. La prueba está en que no hemos estado presentes en la toma de posesión. Hemos pedido en sistemáticas ocasiones, en recurrentes ocasiones, al régimen de Maduro que pusiera en libertad a los presos políticos —allí sí que hay presos políticos—. Gracias a las buenas gestiones del ministro de Asuntos Exteriores, hemos logrado también que puedan viajar a España algunos presos políticos —el último, un chaval joven con el que tuve ocasión de reunirme— y, sin duda alguna, el planteamiento que tiene el Gobierno de España con la cuestión de Venezuela es la de intentar forjar una alianza, un grupo de facilitación de diálogo, tanto en países europeos como en países del Grupo de Lima.

Me gustaría también hacer una puntualización. Francia no ha participado en la decisión impulsada por el Grupo de Lima, y también les puedo garantizar que el Gobierno de España no está en esa idea. El Gobierno España está intentando construir un grupo de facilitación que, precisamente, lo que haga sea permitir un tránsito dialogado para resolver, de una vez por todas, la crisis venezolana.

Me ha sorprendido que cuando se habla de Venezuela no hablemos de la crisis migratoria que se sufre en Venezuela, pues unas de las principales —digamos― damnificadas son nuestras oficinas de asilo en España, porque son muchos los venezolanos y venezolanas que están buscando asilo en nuestro país. Pero tampoco de la crisis migratoria que existe en el conjunto del continente latinoamericano y, en particular, en Colombia, en Perú, en Brasil, en Chile..., en muchos países con los cuales he tenido ocasión de poder reunirme a lo largo de estos siete meses como presidente del Gobierno.

Tengo que decirles que, en el Consejo de Asuntos Exteriores, el ministro de Asuntos Exteriores —y también el Gobierno de España en su conjunto— ha defendido el desbloqueo de los recursos económicos para ayudar a esos países a poder gestionar de una manera al menos razonable la ingente cantidad de flujos migratorios que están llegando a esos países y, singularmente, a Colombia que, lógicamente, cuenta con todo nuestro apoyo.

Sobre Canarias, yo solamente quisiera decirles que el Gobierno de España…, que gracias, además, a este Gobierno, se ha tramitado en poco más de siete meses la renovación del Estatuto de Canarias y se han firmado en tiempo y forma todos los convenios que estaban pendientes de firmar. Por tanto, no es que creamos en las regiones ultraperiféricas, no es que creamos en las oportunidades, en los derechos de Canarias, sino que los estamos ejerciendo con la firma, por ejemplo, de un convenio de carreteras por 1 800 millones de euros —nada más y nada menos—, para que sean gestionados por el Gobierno canario.

Y, finalmente, quiero hacer una reflexión, una reflexión global sobre algunas de las intervenciones más vinculadas con el Partido Popular y también con la cuestión de Cataluña.

Yo lo he dicho en el Parlamento español. Me gustaría también planteárselo a los diputados del Parlamento Popular Europeo que son de mi nacionalidad, que son españoles. Quiero decirles que, ahora mismo, el orden del día de las derechas lo está marcando la ultraderecha. Y lo está marcando la ultraderecha en dos cuestiones fundamentales que son típicas cuando la derecha está en la oposición: la primera, el agravio territorial y utilizar Cataluña, es decir, la convivencia y la cohesión territorial, como un elemento y como un ariete para hacer oposición al Gobierno de España.

El Gobierno de España —el Partido Socialista Obrero Español— es y será siempre leal con la Constitución. Y lo somos en la oposición y lo somos en el gobierno. Y nos gustaría también que el Partido Popular hiciera lo propio cuando está en la oposición.

Y, en segundo lugar, si yo tengo que mirar para encontrar alguna formulación de gobernabilidad que dé estabilidad, ya sea en regiones, ya sea en países, me gusta más el ejemplo sueco que el ejemplo que acabamos de ver en Andalucía.

(Aplausos)

 
  
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  El presidente. – Muchas gracias, señor presidente del Gobierno de España, gracias por contestar a las preguntas de los diputados.

Yo creo que este debate ha sido un debate muy interesante. Se ha hablado mucho de España, pero también mucho de Europa y de la política en Venezuela.

Para nosotros es una cosa muy importante. Nosotros defendemos los derechos de los ciudadanos venezolanos. No se puede morir de hambre en ese país, donde no hay ni democracia ni libertad.

Gracias a todos.

Se cierra el debate.

Declaraciones por escrito (artículo 162 del Reglamento interno)

 
  
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  Maria Grapini (S&D), în scris. – Apreciez că doriți o Europă în care să garantăm drepturile muncii tuturor cetățenilor, în care să-i protejăm pe cei mai vulnerabili. Doriți o Europă unită, semnalizând că au crescut inegalitățile în UE. Mulți concetățeni de-ai mei lucrează în Spania și m-aș bucura să aplicați aceste principii pentru orice cetățean european care trăiește în Spania. De aceea, domnule prim-ministru, vă întreb ce părere aveți de deciziile Austriei de discriminare a copiilor, a mamelor în funcție de naționalitate? Știu, domnule prim-ministru, că aveți măsuri de susținere a tinerilor până la 30 de ani. Dar am primit mesaje de la concetățenii mei care trăiesc în Spania, care îmi spun că pentru cei de peste 30 de ani nu există nicio măsură. Nu acordați dublă cetățenie și acest lucru creează mari probleme cetățenilor europeni care sunt de altă naționalitate. Sunteți pro-european și trebuie, domnule prim-ministru, să îmbunătățiți accesul la piața muncii în țara dumneavoastră și să primeze criteriul pregătirii profesionale și nu naționalitatea, religia, genul. Sper ca Spania să acționeze pentru aplicarea fără discriminare a tratatului și excluderea dublei măsuri. Vă cer, domnule prim-ministru, să susțineți intrarea României și Bulgariei în spațiul Schengen pentru că întrunesc condițiile încă din 2011.

 
  
  

(Se suspende la sesión durante unos instantes a la espera del turno de votaciones).

 
  
  

PRESIDENZA DELL’ON. DAVID-MARIA SASSOLI
Vicepresidente

 
Dernière mise à jour: 28 mai 2019Avis juridique - Politique de confidentialité