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Διαδικασία : 2020/2790(RSP)
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O-000065/2020 (B9-0023/2020)

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PV 12/11/2020 - 2
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Πέμπτη 12 Νοεμβρίου 2020 - Βρυξέλλες Αναθεωρημένη έκδοση

2. Ο αντίκτυπος των μέτρων κατά της Covid-19 στη δημοκρατία, τα θεμελιώδη δικαιώματα και το κράτος δικαίου (συζήτηση)
Βίντεο των παρεμβάσεων
PV
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  Elnök asszony. – Az első napirendi pont a Juan Fernando López Aguilar által az Állampolgári Jogi, Bel- és Igazságügyi Bizottság nevében a Bizottsághoz intézett, a Covid19 kapcsán bevezetett intézkedések hatása a demokráciáról, az alapvető jogokról és a jogállamiságról szóló szóbeli választ igénylő kérdésről folytatott vita (O-000065/2020 - B9-0023/20) - (2020/2790(RSP)).

Tájékoztatom a képviselőket, hogy az ülés egyik vitája esetében sem kerül sor jelentkezés alapján történő felszólalásra, és nem fogadunk el kékkártyát és ügyrendi pontokat.

Ezen túlmenően távoli kapcsolaton keresztül felszólalások várhatóak a Parlament tagállamokban működő kapcsolattartó irodáiból.

 
  
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  Juan Fernando López Aguilar, autor. – Señora presidenta, comisario Reynders, sabe que ayer mismo tuve ocasión de recordar que esta institución —este Parlamento Europeo— es la única directamente electiva de la Unión: representa a la ciudadanía y, por lo tanto, también expresa sus preocupaciones y sus temores frente a la que está resultando ser la peor crisis de la historia de la Unión.

Inesperadamente, cuando la ciudadanía respondió ante la convocatoria electoral con un incremento, por fin, de la participación, ignoraba que nos abismábamos en una crisis que ha impactado sobre todas nuestras constantes vitales.

Pero el Parlamento Europeo, representando a la ciudadanía, ha respondido desde el minuto uno. Adoptamos una Resolución en abril, otra en mayo y otra en junio, respecto del impacto que las medidas de emergencia adoptadas por los Estados miembros ante la pandemia de COVID-19 y sus estragos estaba teniendo sobre el que, a mi juicio, es el activo más preciado de la experiencia europea: la libre circulación de personas sin restricciones en las fronteras interiores de la Unión. Y, en consonancia con esta preocupación, planteamos una pregunta oral, que equivale a lo que en el Derecho parlamentario de muchos Estados miembros se considera una interpelación, seguida de una resolución.

Y aquí está la Resolución: veintitrés considerandos y otros veintitrés apartados en los que exigimos a los Estados miembros y a la Comisión que estén a la altura, con un mensaje claro: el Estado de Derecho, la democracia y los derechos fundamentales importan; el Derecho importa, law matters. No solamente importa siempre, sino que particularmente importa en tiempos de crisis, porque una crisis nos desafía respecto de lo que decimos ser; puede sacar de nosotros lo mejor, pero también lo peor. Y es muy importante que, a estas alturas, cuando todo el año 2020 ha sido consumido por la reacción frente a la pandemia, empecemos ya a deducir algunas lecciones, extraigamos algunas conclusiones.

Y la primera, efectivamente, es que el Derecho está aquí para ser tomado en serio, y esto transmite un mensaje que tiene que ver con los principios de necesidad y de proporcionalidad pero, sobre todo, de acotamiento temporal —time frame—, limitación temporal cuando se adoptan medidas que pueden tener un impacto sobre el Estado de Derecho, la democracia, la calidad de la democracia que estilamos en la Unión Europea, sus Estados miembros y que es un principio constitutivo —artículo 2— de la experiencia europea, y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Y esta Resolución repasa íntegramente el impacto que estas medidas de emergencia han tenido sobre los derechos fundamentales de los ciudadanos, en primer lugar, sobre los que están consagrados en la Carta.

Para empezar, la libre circulación de personas. Hay un Código de fronteras Schengen; hay una Directiva sobre la libre circulación, que ha sido ignorada, cuando no conculcada, en la prisa por adoptar medidas de emergencia. Y la Comisión es responsable, como guardiana de los Tratados, de velar por que los Estados miembros se atengan a los principios de proporcionalidad y necesidad en las restricciones impuestas a la libre circulación y por su acotamiento temporal, de modo que, en cuanto sea posible, esas restricciones sean levantadas.

Del mismo modo, nos ocupamos de los derechos fundamentales consagrados en la Carta: la libertad de expresión —incluso de expresión del disentimiento frente a algunas de las medidas adoptadas por los Estados miembros—, protesta, reunión —right of assembly—, derecho de manifestación. Sin duda ninguna, derechos condicionados por las medidas de emergencia, condicionados por la necesidad de velar por la salud pública, pero ni se han extinguido ni han desaparecido de la Carta de los Derechos Fundamentales. Por tanto, las medidas que impacten sobre esos derechos tienen que ser también proporcionadas y estar acotadas en el tiempo.

Nos importa particularmente la libre comunicación de las ideas, porque, si nos ocupamos en este Parlamento Europeo de la desinformación, debemos ocuparnos todavía más cuando esa desinformación tóxica produce daño a la salud de las personas; desinformación dirigida a confundir o a poner en cuestión el conocimiento científico y a generar un estado de miedo y de ansiedad fácilmente explotable por los demagogos y populistas, que pescan en el río revuelto del miedo de la ciudadanía ante el impacto de la pandemia.

Es muy importante, por lo tanto, que la Unión Europea adopte las estrategias necesarias para defenderse frente a los ciberataques, frente a la ciberdelincuencia, pero también frente a la desinformación.

Nos preocupa particularmente el impacto de las medidas de emergencia sobre el Derecho penal y el Derecho penitenciario: medidas penales desproporcionadas, represivas, sanciones desproporcionadas, carentes de asiento en los principios del Derecho sancionador; y nos preocupa igualmente el impacto sobre la democracia y el control parlamentario y el control judicial.

Esas son las recomendaciones de la Comisión de Venecia, son las recomendaciones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del Tribunal de Justicia, que no pueden ser conculcadas ni ignoradas, ni siquiera en tiempos de pandemia.

Por tanto, exigimos a los Estados miembros que extraigan las lecciones, que, allí donde ha habido medidas de emergencia, esas medidas de emergencia sean coherentes con sus ordenamientos constitucionales, y que, donde no haya una previsión previa, se adopten ahora las legislaciones específicas que nos permitan responder; y, a la Comisión, que supervise y vele continuadamente por el atenimiento de las respuestas de los Estados miembros a las reglas del Estado de Derecho, la democracia y los derechos fundamentales.

 
  
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  Didier Reynders, membre de la Commission. – Madame la Présidente, Mesdames, Messieurs, je voudrais tout d’abord vous remercier pour votre engagement concernant l’impact des mesures d’urgence, prises dans le contexte de la lutte contre la COVID-19, sur la démocratie, les droits fondamentaux et l’état de droit.

Au-delà de son incidence sanitaire et économique, la crise qui nous frappe a engendré toute une série de défis pour nos sociétés, y compris, comme cela vient d’être rappelé, pour les valeurs fondamentales de l’Union. Tous les États membres ont pris des mesures exceptionnelles pour protéger la santé publique, mesures qui ont eu pour conséquence des restrictions de certains droits et libertés fondamentales.

La plupart des États membres ont déclaré une forme d’état d’urgence ou octroyé des pouvoirs spéciaux d’urgence. Cela a été fait, soit en vertu de dispositions constitutionnelles, soit en vertu de la législation sur la protection de la santé publique.

La modification ou la suspension de l’équilibre normal des pouvoirs au niveau national peut effectivement poser des problèmes particuliers pour l’état de droit. La crise s’est avérée être un test de résistance permettant d’évaluer la résilience des systèmes nationaux en temps de crise.

La Commission a insisté dès le départ sur le fait que les mesures prises en réaction à la crise doivent respecter nos valeurs fondamentales, telles qu’énoncées dans les traités. Les mesures d’urgence doivent notamment être limitées à ce qui est nécessaire, strictement proportionnées, clairement limitées dans le temps et conformes aux garanties constitutionnelles ainsi qu’aux normes européennes et internationales. En outre, les gouvernements doivent veiller à ce que les mesures fassent l’objet d’un contrôle parlementaire régulier, dans le plein respect des équilibres démocratiques.

These key requirements were reflected following the Commission’s proposal in the country-specific recommendations adopted by the Council, in the context of the European Semester this year.

The Commission has been proactively monitoring the emergency measures taken in all the Member States. The first Annual Report on the Rule of Law highlighted the need to maintain established checks and balances, including the role of parliaments in particular, when the measures taken affect fundamental rights.

The resilience of the justice systems was also put to the test. A number of Member States have taken measures to reduce the impact of the pandemic and were able to restart hearings applying distancing rules or video—conferencing techniques.

The COVID-19 pandemic has shown the importance of accelerating reforms to digitalise the handling of cases by the judicial institutions, the exchange of information and documents with parties and lawyers, and continued and easy access to justice for all. We will continue to discuss with the Member States about a real investment in the digitalisation of the justice systems in all the Member States.

On data protection, the Commission has already provided guidance and recommendations to Member States, in particular on apps supporting the fight against the COVID-19 pandemic.

The European interoperability gateway for contact-tracing apps is now operational. It allows people to receive alerts and declare infections, also when abroad, using their home country’s app. It ensures a high level of personal data protection and security.

The Commission has continued to monitor the situation and tried to receive a positive answer from all the Member States to take part in such an interoperability gateway. It’s not already the case with all the Member States, but we are progressing.

Néanmoins, ce sont les autorités nationales de contrôle de la protection des données et les cours et tribunaux nationaux qui sont en première ligne dans ce domaine, car ils ont la responsabilité principale de veiller au respect des règles. Ces autorités ont pour tâche de conseiller les législateurs nationaux et de surveiller que l’ensemble des opérateurs, publics ou privés, respectent la loi. Elles se coordonnent au sein du Comité européen de la protection des données et la Commission a régulièrement des échanges avec ce Comité européen de la protection des données.

The crisis has also had an impact on democracy, electoral processes and freedom of expression. The COVID-19 pandemic has indeed been accompanied by an unprecedented flood of false or inaccurate information that can create confusion and distrust, undermine an effective public health response and have a negative impact on democratic institutions.

In June this year, the Commission adopted a communication as regards disinformation during the pandemic and getting the facts right. The upcoming democracy action plan will address further challenges along three main pillars: electoral integrity, a free and plural media and combating disinformation.

Closely linked to this action plan, in December the Commission will also issue its EU citizenship report which will present initiatives to promote the enjoyment by EU citizens of their civic rights under EU law. By the end of the year, the Commission will also publish a new strategy on implementation of the EU Charter of Fundamental Rights and we will come with the first annual report on the new strategy next year before Parliament.

With regard to the right to free movement, a right cherished by many EU citizens, the principles of proportionality and non-discrimination must always be respected when restrictions are being considered. Since March 2020, the Commission has adopted a number of guidelines and communications, and following a Commission proposal the Council adopted on 13 October a recommendation on a coordinated approach to the restrictions on free movement in response to the COVID-19 pandemic – you know the common map that we now have published by the ECDC (European Centre for Disease Prevention and Control) every week – and we try also to fight against all possible forms of discrimination also with a dialogue between the Commission and the Member States.

Just to give an example, in the past months we have seen since the end of August a possible discrimination in Hungary with controls at the border except for travellers coming from the other three Visegrad countries – from the Czech Republic, Slovakia and Poland. I have had many contacts with the Hungarian authorities and at the end of October they prolonged the measures about border control but without any exceptions now for the three Visegrad countries. So the dialogue between the Commission and the Member States is also very important to try to avoid some kind of discrimination.

Thanks again for this opportunity to explain what we have been doing since the beginning of the crisis, since March, in the different fields and, of course, we will continue to do that. Oversight by the judicial systems and oversight by the parliaments, and also by the European Parliament is very important in the crisis and I am looking forward to this debate and to hearing your views on this important matter.

 
  
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  Esteban González Pons, en nombre del Grupo PPE. – Señora presidenta, los Gobiernos han puesto en marcha medidas extraordinarias para contener la pandemia. En general, esas medidas han conllevado restricciones de derechos fundamentales.

El problema no es si un confinamiento o un toque de queda son necesarios ⸺eso les corresponde a los científicos⸺, sino si tales limitaciones a la libertad individual se adoptan conforme a las garantías del Estado de Derecho.

Pero yo me pregunto hoy si este Parlamento, cerrado y remoto, está en condiciones de recordar a otros Parlamentos abiertos la importancia de defender el principio democrático frente a las cuarentenas.

Sí, me preocupa que, amparados por la urgencia sanitaria, nosotros mismos estemos dimitiendo de la urgencia democrática. Me preocupa que centenares de compañeros nuestros no puedan pedir la palabra en este Pleno porque no viven en la capital de su país y tampoco están autorizados a viajar; que tengamos diputados de élite, que podemos hablar aquí, y diputados de clase dos; que no dispongamos de interpretación en todos los idiomas.

Me preocupa que nuestras agendas cada vez sean más insuficientes, nuestros turnos de oradores más cortos y que votemos el marco financiero, el plan de recuperación o el Brexit sin enmiendas ni debate de verdad. Me preocupa que todos los Parlamentos, incluido el de Bélgica, estén abiertos, y el Parlamento Europeo, en lugar de ser el más transparente y garantizar a sus miembros que puedan trabajar en condiciones de seguridad, sea el único que opta por cerrar sus puertas y señalar a sus diputados como si tuvieran la culpa de los contagios.

Si, cuando más falta hacemos, seguimos cerrados y remotos, que no nos extrañe que pronto el público se pregunte para qué sirve el Parlamento Europeo.

 
  
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  Katarina Barley, im Namen der S&D-Fraktion. – Frau Präsidentin! Die Corona-Pandemie ist eine Katastrophe für viele, eine individuelle Katastrophe, aber sie ist eine Herausforderung für uns alle, und sie ist auch eine Herausforderung für die Demokratie. Sie legt hohe Verantwortung auf diejenigen, die zu entscheiden haben über die Maßnahmen, die wir ergreifen müssen, um diese Pandemie einzudämmen.

Alle Mitgliedstaaten haben Maßnahmen ergriffen, die meisten eine Form von Notstand ausgerufen. Diese Maßnahmen sind sehr unterschiedlich, und wir haben in der Gruppe zur Beobachtung der Einhaltung des Rechtsstaatlichkeitsprinzips unter dem Vorsitz von Sophie in’t Veld, die gleich auch noch sprechen wird, einen ausführlichen Bericht über diese Maßnahmen erstellt, der wirklich sehr lesenswert ist.

Es gibt die üblichen Verdächtigen – so will ich sie mal nennen –, die die Situation ausnutzen, um Grundrechte weit über Gebühr einzuschränken. Wir haben in Ungarn gesehen, dass es beispielsweise einen ziemlich ungenierten Zugriff auf die Rechte des Parlaments gegeben hat. Und in Polen ist versucht worden, das Wahlrecht einzuschränken.

Aber in fast allen Staaten gibt es lebhafte Diskussionen darüber – so wie auch hier –, was eigentlich angemessen ist und was nicht – in fast allen Staaten. Und das ist auch gut so und richtig so, denn das ist das Wesen der Demokratie. Wir dürfen nur so weit in Grundrechte eingreifen, wie das unbedingt nötig ist. Alle Maßnahmen müssen verhältnismäßig sein, sie müssen zeitlich befristet sein, sie müssen klar definiert sein, und sie müssen parlamentarischer und gerichtlicher Kontrolle unterliegen.

Und dann gibt es … (unverständlicher Zwischenruf)

Jeder Parlamentarier kann hierherkommen. (unverständlicher Zwischenruf) Niemandem ist es verboten herzukommen. Ich weiß nicht, was Sie jetzt von mir wollen, aber niemandem ist es verboten hierherzukommen.

Und dann müssen wir natürlich auf besonders vulnerable Gruppen schauen. Wir wissen: Die häusliche Gewalt an Frauen und Kindern ist gestiegen. Wir wissen: Minderheiten, sind weiter eingeschränkt worden, zum Teil zu Sündenböcken gemacht worden.

Also: Krisenzeiten auch für die Demokratie. Wir müssen alle darauf achten, dass die Grundrechte geschützt werden – hier und auf nationaler Ebene.

 
  
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  Elnök asszony. – Szeretném kérni képviselőtársaimat, hogy mindenkinek adják meg a lehetőséget, hogy elmondja a hozzászólását!

 
  
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  Sophia in ‘t Veld, on behalf of the Renew Group. – I would ask for a minimum respect for colleagues, please!

Madam President, I think most of us agree that measures have to be taken against the pandemic. There are very few people who deny that, and they are believing in conspiracies, but measures have to be necessary, proportionate and time—limited.

We see huge differences across the Member States and that’s actually very strange because, even if the measures are national, fundamental rights are European and they should apply equally to all European citizens. And, as this crisis is lasting longer than just a few weeks, we have to be very vigilant and we have to be very critical because, as Ms Barley also indicated, there are some governments who are very cynically exploiting this pandemic to expand their own authoritarian empires. Yes, it’s the usual suspects, it’s Hungary and it’s Poland. Yes, it’s again at the expense of women’s rights and LGBTI people’s rights.

On democracy and the functioning of Parliament – because democratic scrutiny is more important than ever when governments get exceptional powers or the executives get exceptional powers and we all realise that there are practical and legal restrictions on our work – I very much concur with what has just been said. Why is the European Parliament the only parliament in Europe and indeed the only parliament in Brussels which is virtually shut down? And it has been done by a unilateral decision of the President of this House, there has not been a political decision, it’s not time—limited ...

(Applause)

... and I think we give completely the wrong signal to the citizen. We should be here, and indeed we are not banned from coming here, but we are banned from physically participating in meetings, we are banned from meeting face to face, at the coffee machine too, because that’s part of parliamentary work as well.

So finally, I think we need more harmonisation, also in the exit strategy from this situation, because even if the countries are hit in different ways by the pandemic, all EU citizens are entitled to democracy, the rule of law and fundamental rights in the entire European Union.

(Applause)

 
  
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  Sergey Lagodinsky, im Namen der Verts/ALE-Fraktion. – Frau Präsidentin! Jedes Mal, wenn die COVID—Situation in Ungarn besonders brenzlig wird, richtet sich der Blick von Viktor Orbán unter die Gürtellinie seiner Bürgerinnen und Bürger. Im Mai dieses Jahres war es die Orbán—Regierung, die es als dringend erforderlich angesehen hat, die Anerkennung von Transgender aus den Personalausweisen zu streichen. Nun, mitten in der zweiten Welle, mitten in der Welle, geht es darum, in der Verfassung zu verankern, dass nur christliche Geschlechterbilder in den Familien in Ordnung sind.

Wir kennen diese Tricks aus der Trickkiste der Totalitären, aus Russland und der Türkei. Es geht immer darum, die eigenen Bürger abzulenken vom eigenen Scheitern. Wenn kein Brot, dann zumindest die Spiele – so lautet dieser Spießrutenlauf auf Kosten der Minderheiten: Judit Varga, Viktor Orbàn, László Trócsányi. Liebe Kolleginnen und Kollegen hier im Europäischen Parlament von der Fidesz-Partei, habt ihr nichts Besseres zu tun?

Wir haben Besseres zu tun, liebe Kolleginnen und Kollegen. Seit Monaten verhandelt dieses Parlament über Wiederaufbaugelder, auch für Ungarn. Aber in diesem Jahr 2020 entscheidet sich nicht nur die Zukunft unserer Wirtschaft, sondern auch die Zukunft unserer Demokratie. Denn Schönwetterdemokratie – das kann jeder. Aber am Ende einer Krise mitten in einer Demokratie weiterhin zu arbeiten und zu leben, das ist die hohe Kunst der Freiheit und Aufklärung.

Wir haben in der Beobachtergruppe im LIBE—Ausschluss seit dem Krisenausbruch wöchentlich daran gearbeitet, und wir haben gesehen, wie die Meinungsfreiheit und Pressefreiheit in vielen Ländern – Ungarn, Italien, Rumänien – eingeschränkt wurde, wie in Polen eine App verpflichtend wurde, die Menschen beobachtet hat, wie fast alle Länder das Recht auf Asyl abgeschafft haben und wie Anfeindungen gegenüber asiatischen Menschen oder Abriegelungen von Roma-Siedlungen eingeführt wurden, zum Beispiel in Bulgarien.

Mit dieser Entschließung machen wir klar: Krisenzeiten erfordern Kriseninstrumente. Aber wir sagen auch ganz deutlich: COVID-Zeiten sind keine anything—goes—Zeiten. Grundrechte bleiben bestehen, und wir als Europäisches Parlament sorgen auch dafür.

 
  
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  Hermann Tertsch, en nombre del Grupo ECR. – Señora presidenta, es cierto que, en todos los países, la expansión del virus ha obligado a imponer restricciones a la vida común, especialmente a la movilidad y a ciertas conductas, pero también es cierto que todos los Gobiernos, de repente, se han visto legitimados por la pandemia y, sobre todo, por el miedo de la población, y están ejerciendo un poder que en condiciones normales sería tachado, en general, siempre de abusivo.

Y muchos Gobiernos han aprovechado para imponer unos niveles de arbitrariedad y de coacción policial y sancionadora absolutamente injustificados. Algunos han ido más allá y han utilizado la pandemia para cambiar la situación legal, tomar medidas administrativas graves, sin contar con la oposición o, peor aún, para aplastar a los críticos y castigar al díscolo, llamando a todos negacionistas o conspiranoicos.

Si esto es esperable en dictaduras como Cuba y Venezuela, donde de hecho ha pasado, resulta escandaloso en las democracias y países de la Unión Europea. Y no estamos hablando de los habituales sospechosos —como se dice aquí de Hungría y Polonia—, sino de España, donde un Gobierno socialcomunista ha impuesto un estado de alarma de seis meses que va contra la Constitución, ya que está limitado en ella expresamente a quince días, con renovación parlamentaria obligatoria.

Con el pretexto de la desinformación, muchos están intentando imponer esa censura que, en España, ya se ha convertido en prácticamente oficial, y el Parlamento ha sido cerrado en la práctica, y la arbitrariedad total del Gobierno de Sánchez y de Iglesias está causando gravísimos daños a la calidad democrática de España. La Unión Europea tiene que prestar una especial atención a lo que está pasando en España.

 
  
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  Malin Björk, för GUE/NGL-gruppen. – Fru talman! Vi har en pågående folkhälsokris, men vi har också en pågående rättsstats- och demokratikris som många av oss är väldigt medvetna om. Vissa inskränkningar av fri- och rättigheter för att skydda liv och hälsa är naturligtvis nödvändiga, men precis som har sagts här så gäller det faktiskt inte alla de åtgärder som har lagts.

De här kroniska undantagstillstånden tror jag att man ska vara väldigt, väldigt försiktig med. Här har lyfts frågan om parlamentens begränsade roll, mediernas frihet som har begränsats och yttrandefriheten som har begränsats, men vi har också sett hur grundläggande mänskliga rättigheter har attackerats inom ramen för den väldigt speciella situation som vi lever i. I Polen har kvinnors rättigheter och hbtq-personers rättigheter attackerats, och i Ungern har man gått vidare med transfobiska lagstiftningar. Mäns våld mot kvinnor har ökat.

Jag måste också lyfta flyktingarnas situation. Jag har varit på Lesbos efter det att Moria brann. Där sätter man människor bakom taggtråd för att så kallat ”isolera” folk. Det är inte värdigt. Det är en skam att ölägren inte har evakuerats och att människor inte har fördelats till andra EU-länder. Det är en skam.

Om vi inte har en plan nu, en plan för att komma ur den här situationen vad gäller rättsstats- och demokratifrågan, då kommer vi inte lyckas. Och vi befäster, vi riskerar att befästa, auktoritära regimer.

Så kommissionen: Ni måste lägga en plan på bordet, inte referera till rapporter som komma skall.

 
  
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  Κώστας Παπαδάκης (NI). – Κυρία Πρόεδρε, στην Ελλάδα, η κυβέρνηση της Νέας Δημοκρατίας —όπως και όλες οι κυβερνήσεις σε κάθε κράτος μέλος της Ευρωπαϊκής Ένωσης— όχι μόνο δεν λαμβάνει ουσιαστικά μέτρα απέναντι στην πανδημία αλλά, εν μέσω καπιταλιστικής κρίσης, κλιμακώνει την επίθεση με νέες σαρωτικές ανατροπές στα εργασιακά δικαιώματα υπέρ των επιχειρηματικών ομίλων. Ο όρος για να επιβληθούν είναι η περαιτέρω ποινικοποίηση και η ένταση της καταστολής των εργατικών λαϊκών αγώνων, ο περιορισμός και το χτύπημα στο δικαίωμα της απεργίας, της διαδήλωσης και της συνδικαλιστικής δράσης.

Το ψήφισμα —παρά τις ανέξοδες ανησυχίες— τα δικαιολογεί όλα αυτά, αρκεί να είναι —όπως αναφέρει— απαραίτητα, αναλογικά, προσωρινά και με στέρεη νομική βάση, ενώ καλεί τα κράτη μέλη να περιορίσουν το δικαίωμα στη διαδήλωση μόνο —όπως λέει— στις περιπτώσεις που είναι απολύτως αναγκαίο και δικαιολογημένο. Έννοιες-«λάστιχα», δηλαδή. Στο όνομα της πανδημίας, δίνει επίσης πράσινο φως για εφαρμογές ιχνηλάτησης και οποιουδήποτε φακελώματος επεξεργασίας προσωπικών δεδομένων. Ο λαός, με την οργανωμένη πάλη του για τις σύγχρονες ανάγκες του και τηρώντας όλα τα μέτρα προστασίας, θα υπερασπιστεί τα δικαιώματά του και θα ακυρώσει στην πράξη αντιδραστικούς νόμους και διατάγματα.

 
  
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  Daniel Caspary (PPE). – Frau Präsidentin! Wo immer auf der Welt Freiheit, Demokratie und Rechtsstaatlichkeit bedroht sind, melden wir uns zu Wort, beispielsweise zu Beginn der Corona-Pandemie, als die Mehrheit dieses Hauses auch nationale Parlamente und Regierungen in Europa für ihr möglicherweise überzogenes Vorgehen kritisiert hat.

Aber welche Auswirkungen hat denn Corona auf unsere Arbeit? Alle nationalen Parlamente tagen, das belgische Parlament vor einigen Wochen sogar als Gast hier in unserem Plenarsaal. Und wir? Wir sollen nach der Meinung einiger am besten zu Hause bleiben! Wir alle wissen: Parlamentarismus ist weit mehr als das zugeschaltete Verlesen von Stellungnahmen oder die elektronische Teilnahme an Abstimmungen. Der Austausch von Argumenten, das Herz parlamentarischer Demokratie funktioniert so nicht wirklich.

Damit es kein Missverständnis gibt, für die Dauer der Pandemie sind die Remote-Möglichkeiten für viele Abgeordnete besser als nichts. Aber es ist nicht in Ordnung, wenn frei gewählten Abgeordneten die übliche reguläre Möglichkeit zur Teilnahme an Sitzungen und zu all dem, was zu unserem funktionierenden parlamentarischen Leben gehört, untersagt wird. Auch heute werden eindeutige Regelungen der Geschäftsordnung wie beispielsweise Artikel 156 gebrochen, und wir offensichtlich Anwesenden können unsere Anwesenheit nicht nachweisen.

Das freie Mandat ist nicht das Recht von uns Abgeordneten. Es ist das Recht der Bürgerinnen und Bürger, die wir vertreten. Und niemals – auch und gerade in Pandemiezeiten – dürfen wir den Menschen ihre demokratischen Rechte nehmen und das freie Mandat einschränken. Das muss schnellstmöglich korrigiert werden, sonst nimmt unser Haus und die Demokratie in Europa weiter Schaden.

 
  
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  Tanja Fajon (S&D). – Gospa predsednica! Pandemija covida je v vseh državah članicah pustila svoj vpliv na demokracijo, pravno državo in temeljne pravice. Problem nastane, ko se vpliv v nekaterih državah spremeni v obstojen, težko izbrisljiv pečat. Prepričana sem, da vsak izmed nas ima svoje mnenje, tudi negodovanje o sprejetih vladnih ukrepih, a nevarno je, ko se nestrinjanja uporabljajo kot izgovor za trajnejše spreminjanje ravnovesja moči.

Z resolucijo zelo nazorno izpostavljamo ukrepe, ki nevarno spodjedajo temeljne sisteme države, od omejevanja svobode gibanja, izražanja in obveščanja, svobode veroizpovedi, pravice do družinskega življenja, izobraževanja in dela. Vse to in še več so vlade Unije, držav sprejemale pod pretvezo, da s tem rešujejo življenja ljudi. Pa jih res? Koliko življenj je rešila Madžarska, ko so bila madžarskemu predsedniku Orbanu dodeljena pooblastila, da lahko v času izrednih razmer vlada z dekreti povsem mimo parlamenta? Koliko življenj smo rešili, ko je slovenska vlada Janeza Janše v prvem valu omejila in onemogočila delovanje mnogih nevladnih organizacij? Koliko življenj bo denimo rešila z novimi kaznimi za protestnike do 10.000 EUR za zbiranje na javnih krajih, ali željo, da vojski dodeli dodatna pooblastila za varovanje zunanje meje? Povsem absurdne odločitve, ki nimajo nikakršne povezave z bojem proti virusu in reševanjem življenj.

Zato iskren poziv državam članicam, da delajo izključno v dobro ljudi in sprejemajo ukrepe, ki so nujni, sorazmerni in začasni. Pri tem je ključno posvetovanje in sodelovanje z zdravstveno stroko, s civilno družbo in politično opozicijo. Le s skupnimi močmi nam bo uspelo, prej ko se bomo tega zavedali, prej bomo premagali to krizo. Vsem želim veliko zdravja in vse dobro!

 
  
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  Ramona Strugariu (Renew). – Doamnă președintă, lupta cu virusul nu e deloc ușoară, în multe țări europene vedem proteste, nemulțumiri față de restricții, manifestări violente. Oamenii au obosit.

În acest context, rezoluția Parlamentului e importantă pentru că acoperă un spectru foarte larg de drepturi și include linii directoare care să explice ce ar trebui să însemne comportamentul unui stat responsabil în fața pandemiei.

Dar responsabilitatea guvernelor înseamnă, în contextul dificil pe care îl trăim, și o acțiune curajoasă pentru a proteja dreptul la viață al cetățenilor, iar măsurile luate trebuie să fie legale, necesare și proporționale. Și în România au existat probleme, au existat tentative de cenzură, guvernul a comunicat insuficient și a limitat dreptul la informare. În multe locuri din Europa am văzut cum libertatea presei este amenințată prin intervenții arbitrare ale guvernului sau finanțări care subminează independența jurnaliștilor. Dar și dreptul la educație a fost serios afectat ca urmare a închiderii școlilor.

Liderii cu adevărat responsabili se luptă astăzi să mențină echilibrul just între nevoia de securitate sanitară a societății și respectul real față de drepturile omului în perioade de criză. Guvernele și instituțiile europene trebuie să comunice permanent, eficient, curajos și empatic cu oamenii, iar transparența acțiunilor și a achizițiilor este fundamentală în această perioadă de criză.

Numai împreună putem depăși această criză, guverne și oameni. Iar asta se poate face, cu respect pentru drepturile fundamentale care sunt parte din ADN-ul european.

 
  
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  Sylwia Spurek (Verts/ALE). – Pani Przewodnicząca! Czas pandemii odsłonił kolejne słabości Unii Europejskiej: brakuje nam mechanizmów chroniących prawa człowieka, systemu, który gwarantuje prawa, tworzy mechanizmy odstraszające rządy przed ich łamaniem, który jest gotowy do szybkiego reagowania, gdy dochodzi do naruszeń. Unia Europejska musi taki system stworzyć.

Ofiarami COVID-19 są nie tylko chorzy i umierający, nie tylko biznes, ale również kobiety doświadczające przemocy domowej, bo w Unii Europejskiej są państwa, w których kobiety nie czują się bezpiecznie we własnym domu. Ofiarami COVID-19 są kobiety w Polsce, którym tzw. Trybunał pod osłoną pandemii po raz kolejny odbiera prawa do legalnej i bezpiecznej aborcji. To wszystko dzieje się w Unii Europejskiej, pod okiem Komisji Europejskiej. Parafrazując słowa polskiego polityka: „Prawa człowieka albo śmierć”. Albo Unia zacznie chronić prawa człowieka, prawa kobiet, prawa osób LGBT+, albo przestanie istnieć.

 
  
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  Nicola Procaccini (ECR). – Signora Presidente, onorevoli colleghi, pensavo che questa discussione fosse l'occasione per trattare argomenti delicati come l'espropriazione di alcuni parlamenti nazionali dei poteri di indirizzo e di controllo, che in alcuni casi crea scandalo e in altri no, a seconda del colore politico. Invece ci ritroviamo una lista di chi sarebbe per propria natura più colpito dalla pandemia, ovvero immigrati illegali, alcune minoranze etniche, gay, lesbiche, bisessuali, transessuali e intersessuali...

Mi dispiace, ma questa mania di creare elenchi di presunti discriminati è una realtà discriminatrice inaccettabile: tutti i cittadini sono colpiti, indipendentemente dall'origine etnica e dall'orientamento sessuale. Purtroppo è la solita ideologia che impregna i banchi a sinistra di quest'Aula. Così questa discussione diventa un'occasione persa, e ne sono davvero dispiaciuto.

 
  
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  Miguel Urbán Crespo (GUE/NGL). – Señora presidenta, el autoritarismo no llegó a Europa con el COVID, pero, desde luego, en muchos países el COVID se está utilizando como una coartada para recortar derechos y libertades fundamentales.

Asegurar que las medidas contra el COVID se apliquen de forma no discriminatoria es crucial. Apoyamos por eso cualquier propuesta que luche contra una aplicación clasista, racista y sexista de estas medidas y, por eso, en su momento, denunciamos los confinamientos de clase que se aplicaron en la Comunidad de Madrid.

Pero igual de importante es decir que este clasismo, este racismo y este sexismo ya estaban presentes en el acceso a los derechos fundamentales antes de la pandemia: los desahucios, la mercantilización de la sanidad, la precarización de la educación, el mantenimiento de miles de personas en la irregularidad, la venta de residencias a fondos buitre, la pobreza energética.

No caigamos en el error de pensar que el COVID ha creado estas desigualdades. Urge poner el foco en el problema de fondo: las políticas neoliberales y ecocidas que se vienen imponiendo desde hace años en los países de la Unión Europea. Tenemos que salir de esta crisis no recortando derechos, sino ganando derechos nuevos. Así saldremos de esta crisis.

 
  
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  Ivan Vilibor Sinčić (NI). – Poštovana predsjedavajuća, lockdown je kao mjera devastirala mnoge grane gospodarstva. Vidimo da bogati postaju još bogatiji, a siromašni sve siromašniji. To nije u redu. To je nedopustivo.

Neke su države nastojale pomoći svojim ekonomijama na način da su centralne banke oslobodile velike količine novca. Taj bi novac onda posudile poslovne banke, pa bi onda one trebale taj novac posuditi poduzećima i građanima. Međutim, ako ste vi pred bankrotom, ako nemate novaca, zašto bi neka poslovna banka posudila novac vama ili vašem poduzeću. Naravno da neće, a ako i hoće, posudit će po vrlo rigoroznim uvjetima i visokim kamatama.

Trebalo je napraviti obrnuto. Helikopterskim su novcem centralne banke trebale direktno i bespovratno pomoći poduzećima i pojedincima i na taj način novac ne bi ostao zaglavljen u financijskom sustavu. Dugoročno se stvar rješava univerzalnim temeljnim dohotkom koji ima za cilj, dakle, bespovratno i bezuvjetno preusmjeriti bogatstvo jedne ekonomije k svojim građanima.

 
  
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  Jeroen Lenaers (PPE). – Voorzitter, juist in een tijd van crisis, wanneer onze samenleving zich op onbekend terrein bevindt en wanneer onze democratische instellingen, onze rechtsstaat en onze fundamentele vrijheden onder druk staan, heeft macht tegenmacht nodig. Juist dan hebben we parlementen nodig en juist dan hebben we ook het Europees Parlement nodig. Ik sluit me dan ook aan bij iedereen die er vandaag toe heeft opgeroepen om ervoor te zorgen dat we onze democratische taak ook in dit huis weer zo snel mogelijk op een gezonde en veilige manier volledig kunnen vervullen. Dat is niet alleen voor ons belangrijk, maar ook voor de rest van Europa.

Juist nu moeten we voor onze principes staan en moeten we onze rechtsstaat en onze controles en waarborgen verdedigen en niet simpelweg aan de kant schuiven. De rechtsstaat is geen belemmering voor een doeltreffende aanpak van de pandemie, maar juist een basisvoorwaarde voor een inclusieve, democratische en evenredige aanpak. De maatregelen die door de lidstaten worden genomen, moeten rechtstreeks verband houden met de gezondheidscrisis, afgebakend zijn in de tijd, evenredig zijn en regelmatig door deskundigen en parlementen kunnen worden gecontroleerd.

We hebben deze week met het akkoord over het MFK laten zien hoe belangrijk wij de rechtsstaat vinden. Lidstaten die de rechtsstaat ondermijnen, moeten het voortaan zonder Europese subsidies doen. Juist in tijden van crisis laten mensen – en ook machthebbers – hun ware aard zien. Laten ook wij dus in deze tijd van crisis heel duidelijk maken dat dat engagement voor de rechtsstaat voor ons meer is dan alleen woorden, en dat er ook daden uit moeten voortvloeien.

 
  
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  Петър Витанов (S&D). – Г-жо Председател, коронакризата разобличи автократичните черти на определени правителства в някои държави членки. В България, например, правителството забрави, че здравеопазването е фундаментално човешко право и в провала си със справянето с коронакризата лиши много български граждани от него.

Под претекст, че се бори с Ковид, станахме свидетели на някои определено съмнителни практики и честа злоупотреба с извънредните правомощия на изпълнителната власт, като например извънредни положения, ограничаване на свободата на движение, ограничаване на правото на събиране, ограничаване на медиите, дори суспендиране на парламенти и управление с декрети на министри, без никакъв демократичен контрол.

Прави впечатление, че някои управници използват коронавируса като оправдание, като удобно извинение, за да бетонират властта си по недемократичен начин, включително и тогава, когато избухват протести срещу тях и те биват забранявани или ограничавани по служебен път. Затова считам, че е от решаващо значение да се наблюдават и сравняват различните подходи с оглед на тяхното въздействие върху демокрацията, върху зачитането на основните човешки права и върху принципите на правовата държава.

Всичко това поражда и някои въпроси към Европейската комисия, които бих искал да задам. Първо, ще продължи ли Комисията да наблюдава ситуацията, включително чрез цялостна оценка, която да бъде оповестявана публично? Ще предостави ли Комисията допълнителни насоки за стимулиране на обмена положителни, на най-добри практики? И на трето място, при установяване, че някои мерки не са пропорционални, не са демократични, ще предприеме ли Комисията действия за спазване на правото на Европейския съюз и какви ще бъдат те? Благодаря ви.

 
  
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  Maite Pagazaurtundúa (Renew). – Señora presidenta, comisario, la democracia europea, el Estado de Derecho democrático es cosa de todos los europeos. Por eso es tan importante, ahora, este Parlamento. Y por eso es tan importante el trabajo de la Comisión Europea y por eso es tan importante su función, comisario Reynders.

Necesitamos transparencia y necesitamos evitar cualquier arbitrariedad, porque es discrecionalidad de los Ejecutivos ultrarreforzados conocer por qué y quién está detrás de cada una de las medidas de restricción de nuestras libertades, porque están tocando el corazón mismo del Estado de Derecho democrático.

Las malas decisiones, el ejercicio tóxico del poder son especialmente negativos y ponzoñosos en este momento, y la tentación del populismo también es más fuerte. Por eso necesitamos el ejercicio de este Parlamento. Y por eso no vamos a ser dóciles ante ninguna arbitrariedad ni discrecionalidad, tampoco de los Ejecutivos, del Ejecutivo y de la Presidencia de este Parlamento.

Necesitamos poder realizar nuestro trabajo plenamente porque es más importante en este momento. Es así, sí.

Y otra cuestión que es muy importante ⸺no se ha dicho todavía⸺: hay más de 200 000 europeos, según datos oficiales, que han fallecido por el coronavirus en Europa. Más de 200 000, digámoslo en este Parlamento. Y por eso vamos a exigir en este Parlamento una comisión para que estudie objetivamente, técnicamente, qué ha ocurrido en la primera ola. Y por eso este Parlamento va a decir que no va a bajar la guardia frente a ninguna tentación de debilitar nuestro Estado de Derecho, y lo va a exigir.

Y por eso necesitamos este Parlamento absolutamente activo, con todos sus poderes, con todas nuestras capacidades de representación, con todas nuestras capacidades como Parlamento. Y por eso necesitamos indicar cuáles son los datos reales.

En mi país hay 20 000 muertos que ni tan siquiera han sido contabilizados.

 
  
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  Diana Riba i Giner (Verts/ALE). – Señora presidenta, quedarse en casa en época de pandemia ha hecho que la propagación del COVID se reduzca, pero para millones de mujeres estar en casa no es sinónimo de seguridad, sino de violencia.

Según datos de la OMS, en Europa las amenazas y la violencia contra las mujeres por parte de sus parejas se han incrementado un 60 %. Como señalan las Naciones Unidas, la violencia contra las mujeres es la vulneración de derechos humanos más extendida en el mundo, y la pandemia no ha hecho más que agravarla.

Por otra parte, en países como Polonia, Rumanía o Eslovaquia se aprovecha la pandemia para restringir los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Debemos combatir esta injusticia en las calles de Varsovia, sí, pero también legislando en esta cámara.

Por todo esto, nos urge un mecanismo de vigilancia para la democracia y el Estado de Derecho y los derechos fundamentales que proteja especialmente los derechos de las mujeres, y también que la Comisión introduzca la violencia de género en la lista europea de crímenes.

 
  
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  Dorien Rookmaker (NI). – Voorzitter, noodwetten en -verordeningen die de grondrechten van de burgers beperken moeten alleen worden ingezet in echte noodsituaties, zoals oorlog en andere ernstige crisissituaties. Is er in de EU sprake van een echte noodsituatie? COVID—19 is een relatief mild virus dat alleen tot een crisis heeft kunnen leiden omdat de capaciteit van de zorg niet op pandemieën is berekend en overheden onvoldoende op het beheren van een crisis zijn voorbereid. Als gevolg daarvan moet nu helaas harder worden ingegrepen dan met een goede voorbereiding op noodsituaties nodig zou zijn geweest.

Om te voorkomen dat de geschiedenis zich herhaalt, moet niet alleen binnen overheden, maar ook binnen de EU-instellingen worden ingegrepen. De volgende crisis kan een pandemie zijn, maar ook een zware recessie, maatschappelijke onrust of zelfs oorlog. Overheden moeten daar bij het vaststellen van beleid en begrotingen rekening mee houden en buffers inbouwen voor noodsituaties zodat we ons in de toekomst zelden of nooit hoeven te verlaten op noodingrepen, aangezien echte noodsituaties zich gelukkig zelden voordoen.

 
  
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  Danuta Maria Hübner (PPE). – Madam President, Albert Camus wrote in The Plague, ‘I have no idea what’s awaiting me, or what will happen when all this ends. For the moment I know this; there are sick people and they need curing.’ This is a basic truth. We should remind the national governments for some of them think too much about how all this will end for them.

During the uncertainty caused by the pandemic, there is an especially great potential for abuse of the human tragedy for political ends and here lies an additional danger, the danger that emergency measures taken during the second wave of the pandemic can lead to further and harsher abuse of the circumstances for political means. We must not allow that. We have to be strong, we have to be united in countering any temptation to curtail the rights of citizens in the name of fighting the current plague. COVID-19 must not become a convenient justification for cracking down on social protests, limiting the role of the opposition and holding free and fair elections.

At this moment, we need to consolidate all our efforts towards curing the sick and also towards defending our fundamental values against power grabs by unscrupulous politicians and here we must be vigilant and ensure that in this House the rule of law is respected.

 
  
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  Łukasz Kohut (S&D). – Pani Przewodnicząca! Rezolucja dotycząca wpływu pandemii COVID-19 na demokrację porusza kwestię zasadniczą, kwestię roli, jaką władza pełni w demokracji. Kwestię jej odpowiedzialności i granic.

W sytuacji nadzwyczajnej, jaką jest pandemia, występują ograniczenia praw obywatelskich, zakazy zgromadzeń, zakazy przemieszczania się. To sprawia, że obywatele są wobec władzy jeszcze bardziej bezbronni.

Sprawdzianem, czy dana władza jest rzeczywiście demokratyczna, jest jej zachowanie w takiej właśnie sytuacji nadzwyczajnej. Pytanie brzmi: czy politycy nie wykorzystują tego momentu, żeby deptać prawa i godność obywateli? Niektóre rządy w Unii tego egzaminu nie zdały. Podam przykład z ostatnich tygodni. Rząd Zjednoczonej Prawicy, który zmusza kobiety w Polsce do rozpaczliwego protestu w obronie ich najbardziej podstawowych praw właśnie teraz, podczas drugiej fali pandemii. Ale ja nie mam żadnych wątpliwości: ta władza nie wygra z kobietami. W demokracji to władza ma służyć obywatelom, a nie odwrotnie. To, co się dzieje obecnie w Polsce, to zwiastun końca pewnego etapu. Rewolucja kobiet zmieni Polskę na lepszą, respektującą prawa człowieka, otwartą, nowoczesną, tolerancyjną i szanującą wszystkich swoich obywateli i obywatelki, obdarzoną poczuciem humoru, dystansem do siebie, wyzbytą nadęcia i obsesji na swoim punkcie. Demokracja jest kobietą. Wielki szacunek dla wszystkich protestujących w tych trudnych czasach. Jesteście nadzieją. Pokazaliście, że demokracja jest silniejsza niż koronawirus.

 
  
 

(A vitát felfüggesztik)

 
Τελευταία ενημέρωση: 18 Φεβρουαρίου 2021Ανακοίνωση νομικού περιεχομένου - Πολιτική απορρήτου