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Jueves 8 de julio de 2021 - Estrasburgo Edición provisional

Derechos laborales en Bangladés (continuación del debate)
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  Miguel Urbán Crespo (The Left). – Señor presidente, hace ocho años la fábrica textil de Rana Plaza se derrumbó. Bajo sus escombros murieron 1 134 personas y más de 2 600 resultaron heridas. Pero los cimientos del capitalismo global no se resintieron.

Rana Plaza es uno de los miles de eslabones de las interminables e injustas cadenas de valor globales. Rana Plaza es una de los miles de trastiendas de los escaparates de ropa de las multinacionales europeas. Rana Plaza sigue siendo hoy un ejemplo de la impunidad del poder corporativo. Las familias de las víctimas siguen sin ser indemnizadas. Nadie se responsabiliza de las muertes. Todo sigue igual. ¿Por qué? Porque nadie les obliga a hacerlo.

Y es que Rana Plaza es una prueba más de la inutilidad de los sistemas voluntarios de la responsabilidad social corporativa y de la connivencia institucional con este sistema global de injusticia, explotación y muerte. El Rana Plaza demuestra que necesitamos normas vinculantes y sanciones ejemplares contra el poder corporativo.

 
Última actualización: 30 de agosto de 2021Aviso jurídico - Política de privacidad